Relatos Eróticos de Incesto


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El Amor prohibido Hermanos

2019-08-19


Este relato que les contaré a continuación es totalmente cierto. Mi hermano y yo vivimos separados de nuestros padres, por qué los dos estamos estudiando la universidad en distintos grados, mi hermano está estudiando medicina y yo estoy estudiando arquitectura. Un día cualquiera llegamos de las clases. Le dije que si quería comer algo. El no me contesto, se notaba algo preocupado, - ¿que te pasa Javier estás muy callado?.- le pregunté. - no mucho, solo que el maestro de anatomía nos dejó estudiar el cuerpo humano. - Entonces cuál es el problema ? - que tiene que ser el femenino y el masculino, ya conozco el masculino porque yo soy un hombre pero el femenino... - Puedes buscar por internet o decirle a tu novia que te ayude ¿No? - No es tan fácil, no hay mucha información en internet, y mi novia es muy conservadora. - entonces que planeas hacer. - tú... No me puedes ... Ayudar. Dude en contestarle ya que eso no es algo fácil, pero pensé que era algo relacionado con el estudio, así que tiene que ser, solo fines académicos. Pensé... - qué tipo de ayuda... - solo me interesa ver las reacciones del cuerpo femenino, hacia distintas estimulaciónes, no es tan complicado ¿ Me ayudarías? - mmm pues si no hay más opción. Qué tengo que hacer - vamos a mi recamara ahí está muy computadora y mis apuntes. Llegamos a su recamara, prendió su computadora y saco algunos libros y libretas. - bien... Ahora te puedes desnudar por favor. Me quite la playera blanca que traía y unos vaqueros negros junto con la trusa y el brasier. El estaba viendo su computadora y anotando algo en la libreta, cuando volteó a ver y solo abre los ojos examinando lentamente todo mi cuerpo. - bueno- suspirando y sonrriendo- lo que escodias hermana jajaja estás muy bella. - esto es una estimulación o por qué me dices eso. - solo es la verdad, bueno voy a empezar. Ven acércate un poco mas. Voy a tocar tus cenos para ver la reacción que tienes al contacto. Me estremecí un poco al sentir su tacto, continuo tocando y apuntando, para ser sincera me estaba exitando un poco y el por su parte tampoco lo podía ocultar. - y cuando vas a empezar a examinarte tu- le pregunté cuando empezó a tocar mi vagina de una manera extraña - si quieres lo hago ahora para estar igual desnudos, pero no te garantizo que pase después de eso- dijo tocándose ligeramente el bulto, se empezó a desnudar y empezó a anotar cosas en su cuaderno. - oye tengo un problemita, tengo que masturbarme, pero también apuntar me puedes ayudar. - Claro que apunto. - jajajaja con eso no - dijo con un tono diferente - pero yo no... Se es muy difícil. - ven te ayudo - tomo mi mano puso mi mano en su miembro erecto y su mano me ayudó a empezar con el movimiento los dos nos estábamos exitando demaciado. Cuando me dijo - ya no aguanto- me interesa empujó hacia su cama empezó a masturbarme me besó desesperadamente, yo también lo empeze a tocar con más furia. - seré cuidadoso ya me di cuenta que es tu primera vez, no te preocupes are que no te duela tanto. Yo solo asentí, empezó a meterme la punta yo sentía dolor pero después que la metió toda empeze a sentir un poco bien. Estuvimos haciéndolo por un rato me metí a bañar y no hablamos de eso despues, talvez porque sabemos que eso está mal, pero la verdad en su mirada se nota que quiere más, por qué yo lo conozco demasiado bien . Espero les guste me relato... Es un amor prohibido.

Autor: Tyu Categoría: Incesto

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Érase una niña...

2019-08-19


Desde pequeña sentí ese cosquilleo cuando me ponía cosas de mi mamá, no era raro que aprovechara cada momento sola en casa. Lo curioso realmente es cuando tenía cuatro años, sabía que no era él sino ella. Pero no fue hasta los 18 años cuando decidí sacar a mi niña interior, bueno, niña por no decir mujer. Pero fue raro como paso, al mismo tiempo excitante y nunca lo imaginaría de mejor manera. Comenzó cuando me invitaron unos amigos a una reunión, por supuesto que quería ir, pero llevaba días o semanas sin vestime, y eso para mí era mucho. Pero decidí que "iría" sólo le comenté a mi mamá en dónde, cuándo y a qué hora estaría con mis amigos. Obviamente le di la dirección y el número de la casa de mi amigo, y por otra parte, a mis amigos les dije que iría a una salida familiar fuera de la ciudad. El viernes en la tarde tome un baño, me depile lo mejor posible, guarde todas mis cosas y tome mi dinero. Mi corazón latía muy rápido de sólo pensar todo lo que haría. Eran las 8 de la noche, llegué al hotel, con miedo, es uno de esos hoteles que no cuestan mucho pero no están tan mal. En un lugar del centro de la ciudad de México. Antes de subir pregunté si se puede salir, la respuesta fue grata, que lo que hiciera era cosa mía, sólo no molestar a los demás y salir a la hora indicada. Subí, arroje la mochila y me acosté, vi el techo y di manos a la obra. Saque todo y me quite todo. Me puse el brasier, uno rosa con encaje, me gusta ese color, aunque suena a cliché. Pero me excita ver como se ve con mi piel. Piel morena clara, casi blanca, suave y a dios gracias lampiña. Un cachetero del mismo color, obvio, tengo que combinar muy bien. Luego me puse un short de mezclilla, al apretado, el short azul clarol. Una top de tirantes rosa, realmente bonito, me llegaba a medio ombligo. Unos zapatos abiertos, coquetos. Y mi parte favorita el maquillaje, siempre he dicho que me veo femenina tengo rasgos muy finos, labios delgados, ojos rasgados. No creía lo que veía, quería que me vieran, sólo pensar eso me excitaba mucho más que ver mi piel. Quería que me comieran con la mirada, sobre todo un adulto mayor, no era una menor pero podía pasar sin pena y sin gloria. Pensé en las consecuencias pero no me importó, tome la llaves y mi celular y salí, me veían raro pero no me importó, al salir me sentí aliviada y con un nuevo terror, la sensación de no ser yo. Cometí un error, pero con el tiempo lo asimilé, tome rumbo y camaine sin dirección alguna, por las calles, había personas pero parecía ser invisible. Llegue a una esquina y un auto, que al parecer ya había dado vueltas por ahí, se fue acercando a la orilla, adentro iba un señor, moreno, tosco, velludo. Cruzamos miradas pero no se dijo ninguna palabra, al ver que no decía nada se fue. Fue excitante, con mucho terror, claro, pensó que era una prostitua y aunque la idea me gustara ¿qué le iba a decir? ¿son tanto por esto y por lo otro es tanto? no sabía, no tenía ni idea. Sé que muchas personas viven por situaciones de prostitución y no es nada agradable, pero me resultó atractivo y sobre todo desde ahí tenía la fantasía de cobrar por sexo, aunque fuera barato, sólo el hecho de recibir dinero por sexo era algo que deseaba en ese instante. Pasaba por tiendas y me chiflaban, no me molestaba todo lo contrario, me gustó. Aunque por mi mente pasó la idea de que sabían lo que era, una travesti. No fue hasta que el señor que iba en el auto regreso y se acerco, me dijo: ¿a dónde vas?- le contesté: no tengo rumbo. -Busco algo de compañía, hay un hotel cerca, podemos ir, no tengo inconveniente alguno. - Pero yo no soy... -Mujer- me interrumpió- Lo sé, es por eso que me gustas mucho, pareces una, y eso es lo excitante. Cuánto cobras... - Nada, sólo busco un rato ameno Y así me subí, me hablo de que le dolía la espalda, estaba ayudando a su familia en una construcción, yo le creí, pues estaba sucio, sudado, un asco total, pero eso lo hacía más interesante. Cuando llegamos a un hotel, me preguntaron edad y llevaba identificación, que si no, hubiera estado en casa y con un sucio secreto, pero subimos, el dijo que se bañaría pero le dije que no, me gustaba como se veía. Era más alto que yo, moreno, velludo, muy masculino con esa barba, aunque era calvo, tenía pocos destellos de cabello, casi nada. Vestía unos jeans maltratados, su ropa tenía tierra. Una camisa de cuadros de manga corta, le quedaba apretada, parecía que la usaba para trabajos de casa. unas botas. No me habo sucio, pero eso me prende, lo sabría en otro encuentro. Se bajo la bragueta del pantalón y saco su miembro. Moreno, gordo, no era muy grande. Sólo me dijo: vamos, haz lo tuyo- Sacó un billete de 100 y me lo dio. Lo tome con mi mano derecha, en segundos esa cosa estaba erecta. Lo movía para adelante y atrás, el gemía, no mucho, pero lo hacía. Por instinto lo metí a mi boca y le empecé a hacer una chupada, me tomo de la cabeza y como mi cabello es largo, llega a los hombros, sentí sus manos asperas. Fue cuando empujo mi cabeza con mas fuerza, sentí que me ahogaba. Fue delicioso, saco su pene y se sentó a mi lado, me beso, sentí mi erección, sus manos recorriendo mis brazos suaves con sus manos toscas, recorría mi cuello al grado que su respiración erizaba mi piel. Me acostó con una habilidad, parecía una momia. Con sus manos desabrochó mi short y me hizo un delicioso sexo oral, picaba pero el realmente sabía aprovechar todo su instinto. Fue hasta que subió por mi vientre, y llego a mi pecho, su respiración era lo más delicioso, pero no se detuvo, chupo mis pezones - que suaves- mencionó, no dejaba de masturbarme mientras besaba y lamía. Nunca tuve una nena como tú, suave y tierna- seguía entre respiraciones y comentarios... Me despojo de mi short y sin inconveniente alguno sentí su miembro humedo y firme en mis nalgas, listo para entrar, tenía miedo iba rápido, pero se detuvo, se puso un condón, se escupió los dedos y poco a poco me los metía. Explote, gemí y empezaba a llorar, pero el se dio cuenta de que no era de miedo o dolor, todo lo contrario. Seguía hacía por minutos, tal vez no fue tanto, pero el tiempo pesaba. Después sentía algo duro, fuerte, gordo. Dolió. Con el tiempo me acostumbre. Sentí sus embestidas, firmes, sus testículos pengando en mis pompas, ese sonido de carne. Su olor se hizo presente, y su sudor era grasoso. Estaba sucia y no sólo físicamente, en todo sentido. Su último empujón lo decía todo, había saciado su hambre, me beso, se acostó y me abrazó. Dormí unas dos horas, eran las 3:33 de la mañana. Él ya no estaba, ni mi cachetero. Sólo una nota: Eres una princesa, de seguro fue tu primera vez, pero tú fuiste mi 8va nena tv. Tu ropa interior es mi trofeo, no lo tomes a mal, un fetiche mío y que me gusta recordar. No me acuerdo de tu nombre, violeta o rebecca, tienes cara de eso... Me sentí usada, y a parte no estaba en el primer hotel, llegaría sucia y con pena, pero no me arrepiento. Salí de ese hotel, estaba en un hotel de pino suárez, ironía, mi hotel estaba por metro hidalgo, una de las caminatas más largas y no por distancia. Iba por calles poco transtadas, por la pena, supongo. A mitad del camino sentí algo caliente escurrir por mis nalgas, se vino dentro de mí. Sucia, sudada, con un dolor entre las piernas. Y mojada de atrás. No sería la última vez.

Autor: RebeccaMoya Categoría: Incesto

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PRIMERA FOLLADA CON MAMA

2019-08-18


Aquella puritana que se cuidaba mucho de no decir palabras malsonantes y el vestir de forma tan recatada, cambio a una mujer normal, con un lenguaje actual, eligiendo a veces modelos ajustados y llamativos.. Me llamo Ángel y tengo diez y ocho años. Desde los doce comparto mi vida solamente con mi madre que se divorció. Los primeros once años de mi vida los viví con mi padre natural y mi madre. Después de varios años de matrimonio nefasto, mis padres decidieron separarse y nuestra vida dio un vuelco completo. Mamá se enamoró de un hombre de ideas diferentes a las suyas pero la verdad es que le sentó fenomenal sufriendo una total transformación: Se arreglaba más todos los días, se volvió más atractiva y excitante que de costumbre, e incluso presumía de llamar la atención de sus compañeros de trabajo. Aquella puritana que se cuidaba mucho de no decir palabras malsonantes y el vestir de forma tan recatada, cambio a una mujer normal, con un lenguaje actual, eligiendo a veces modelos ajustados y llamativos. La historia que voy a contar sucedió cuando yo tenía 17 años. Tengo que decir que ella tenía 39 años conservando como siempre un hermoso cuerpo. Si alguien lo duda podría preguntar a alguno de mis amigos que iban a casa con cualquier excusa y que seguramente se pajeaban pensando en su hermoso cuerpo y en las minifaldas que dejaban apreciar sus sensuales piernas. Supongo que esa era la razón por la que las reuniones de amigos las querían hacer siempre en nuestra casa, sobre todo en verano cuando mamá andaba bastante ligera de ropa. Las veces que papá y ella conseguían pasar la noche juntos y descansados, teniendo en cuenta que él viajaba constantemente, los cuadros temblaban en mi dormitorio, mi padre un hombre de raza negra, acuerpado y de buenas facciones, incluso tenia ojos verdes, por eso también llamaba la atención de las mujeres y de seguro era un hombre bien dotado, algo que yo herede de él; solían empezar sus juegos en el salón, delante de la chimenea, viendo la televisión o escuchando música, sin importarles que yo estuviera en casa. Del salón pasaban a la habitación y al poco tiempo mi madre comenzaba un concierto de jadeos y frases entrecortadas mientras el cabecero de su cama golpeaba contra la pared y la escuchaba desde mi habitación, supongo que al mismo ritmo que el pene de mi padre golpeaba contra su concha. Después de un buen rato, se entremezclaban sonidos extraños por parte de ambos, una suma de gritos de placer y suspiros de satisfacción que, junto con la disminución de los golpes del cabecero, anunciaban el final de la batalla. Mi imaginación se disparaba y suponía estar haciéndolo yo con alguna amiga, la excitación de pensar en mi madre follada por tremenda verga me enloquecía. Por supuesto todos los pensamientos solían terminar en una buena paja con una imprevista corrida en la cama que luego tenía que limpiar para no dejar pistas. Cuando yo había cumplido los 17 años, me volví algo rebelde y a veces recibía fuertes regaños de mama, que se prolongaban más de lo necesario y un viernes ella estuvo en una fiesta con los compañeros de trabajo y yo me fui de juerga con mis amigos, cuando llegue en la noche ella no había regresado y recordé algunos encargos que me había hecho para hacer en casa pero pensé en hacerlos al día siguiente que era sábado. Me acosté a ver un video de sexo y estaba en esto cuando ella llego, entro a mi habitación, note que se había tomado sus copas y después de saludarnos salió de mi habitación y regreso unos minutos más tarde para reclamarme sobre las cosas que me había encomendado que hiciera y seguían pendientes. Esa noche no sé porque se enojo más que de costumbre y me recrimino muy fuerte y cuando le dije que lo haría al día siguiente me respondió que las cosas eran para hacerlas cuando ella me lo ordenaba y no cuando yo quisiera y como seguía con la cantaleta pensé en dejarla hablando sola en la habitación e irme a tomar un vaso de agua, pero cuando intente salir ella me detuvo diciendo que no la dejaría hablando como una loca y cuando trato de detenerme y yo de soltarme vino un ajetreo fuerte de nuestros cuerpos por varios minutos y su blusa se abrió quedando al descubierto su brasier. El caso es que terminamos cayendo a mi cama, su falda en el forcejeo se recogió y todo este contacto sin darme cuenta me excito y pienso que también a ella, gracias a las copas que ambos habíamos tomado. Ella tratando que yo la mirara a los ojos me movía la cara y de pronto en una reacción descontrolada puse mis labios en los suyos y esto me excito tremendamente. Sin pensarlo dos veces y tratando de calmarla le di un beso directo en la boca y ella sorpresivamente me correspondió y aquella agitada batalla se torno en el inicio de un encuentro sexual. De los besos pasamos a las caricias y los dos nos fuimos excitando. Ella me quito la camisa y comenzó a acariciarme y yo hice lo propio soltándole el brasier, y pronto quedaron sus pechos al descubierto, aquellos que minutos antes escondía su precioso sujetador. A estas alturas mi miembro palpitaba dentro del pantalón como si se fuera a salir de un momento a otro. Luego cuando bajé la cremallera de su falda se la saqué por los pies, su sexo apareció tapado por un tanga negra minúscula, a juego con el sujetador, mientras sus nalgas estaban prácticamente al descubierto y sus piernas cubiertas a medio muslo por medias de nylon. En resumen, era la viva imagen de una sensual mujer que había visto en Internet. Y mientras tanto mi miembro no entendía nada y pugnaba por reventar de excitación. Cuando le retiré su brasier observé que sus pechos aún se conservaban firmes y sus pezones estaban erectos. Por un momento tuve la tentación de volver a mamar de ellos como cuando era un niño, pero me dedique a acariciarlos y note que esto tuvo efecto directo en la excitación de ella. Yo estaba disfrutando de la visión completa de su cuerpo como no la había tenido nunca. Y allí estaba mamá en todo su esplendor, vestida únicamente con una minúscula tanga negra que poco le tapaba y su hijo al frente desesperadamente excitado. No sabía cómo seguir, pero ella me pidió que me desnudara y en un segundo lo hice y al ver mi verga me dijo… heredaste una buena dotación de tu padre y sin más comenzó a acariciar mi verga y luego sorpresivamente la llevo a su boca y la acaricio con la lengua y cada caricia de sus labios me hicieron estremecer, pensé por un segundo que iba a explotar dentro de ella, pero como no quería terminar la noche tan pronto hice el cambio y comencé a darle masajes con mi lengua en su coño e iniciaron los gemidos que años atrás le había sacado mi padre y que tanto me excitaban, pero ahora era yo el que lo hacía y deseaba mas y mas. Cuando estaba al límite, ella me pidió que me subiera y volvimos a besarnos y al hacerlo quedo su coño y mi verga frente a frente, entonces ella metió su mano por en medio de nuestros cuerpos y coloco mi verga a entrada de su coño y sin mucho esfuerzo y gracias a la lubricación de su sexo, mi verga se fue deslizando hacia adentro y ella cerrando los ojos dijo…hummm que rico, eso, eso, métemela hasta el fondo, y yo obediente seguí empujando hasta tocar fondo y cuando lo hice ella soltó un gemido, y dijo… que dotación tienes, estas tocando lo más profundo de mi coño. Pero sigue, sigue que me está gustando y complaciéndola empecé un mete y saca que fue creciendo en velocidad y fortaleza, entretanto ella acrecentaba el volumen de sus gemidos y de inmediato recordé los años cuando era un niño y mi padre ocupaba el lugar donde ahora estaba yo. Después de cambiar varias veces de posición y disfrutar del sexo en varias formas, los dos estábamos listos para terminar la faena y acelerando el paso sentí que ella ya disfrutaba su orgasmo entonces pude explotar dentro de coño para dejar toda mi carga acumulada y en esos últimos segundos no sé porque mis embestidas las hice con demasiada fuerza, pero solo después de terminar fui consciente de lo que había hecho, pero al parecer a ella le gusto porque me dijo sensualmente… uhmmmm que rico me follaste. Ya nos habíamos recuperado un poco y sin decir nada la agarré por detrás y ella se puso de rodillas, puso su culo en pompa y lo movió de izquierda a derecha, -¿Quién se va a follar este culito virgen ahora mismo?- me decía con voz picarona totalmente salida, yo le abrí las nalgas y su agujerito me saludó, coloqué mi polla sobre el, solo para divertirme y para ver las dimensiones de mi nabo comparadas con aquel estrecho agujerito, lo tenía cerrado, húmedo pero cerrado, con un poco de saliva un dedo le entraba bien, pero dos ya era un poco forzado, mamá me dijo… -¡Confío en ti, quiero que me la metas por el culo, pero ponte algún lubricante, lubricame el culo y después me la metes!!!- y así lo hice, estuve lubricando el ano de mi madre y después me embadurné mi polla, que estaba más dura que siempre, parecía otra, se la enseñé a mi madre y me contestó… -¡Fóllame ahora mismo o me la como!- y empezamos a reírnos de nuestras bromas. Por fin llegó el momento más esperado, lo más ansiado por mí, el culo de mi madre, coloqué la punta de mi glande en la entrada del ano y comencé a empujar poco a poco, mamá suspiraba mientras iba empujando, la agarré por las caderas, e iba empujando mi falo contra el ano maternal, cuando la enorme seta que parece mi capullo entró por entero mamá lanzó un gemido de placer, ¿te duele. Dime sí te hago daño. – ¡No, sigue, sigue, no me hagas caso, métemela toda entera, la quiero sentir dentro de mí! La penetración fue lenta pero muy placentera, según iba entrando iba sintiendo como el culo de mi madre se abría a mi paso, me costaba entrar, pero poco a poco iba hundiéndolo, sentía una especie de flop-flop mientras avanzaba dentro de ella, era su recto que se abría a mí, ella comenzó a gritar mientras yo salía y entraba pero cada vez un poquito más a fondo, mi respiración se iba acelerando, yo respiraba y se me escapaban grandes gemidos, el estado de excitación era único. Me quedaba sin aire cuando veía el ano de mi madre como se tragaba mi polla casi por completo, como se abría más y más ante mis empujones, ella estaba cada vez más cachonda, entonces me sorprendió cuando me dijo entre suspiros, -¿Te queda mucho por entrar?- ¡un poquito mamá, sí quieres la saco! Le dije temiendo que la penetración le doliese más de lo que yo pensaba, mi madre entonces comenzó a mover la cintura y de un solo golpe, dirigido hacía mi, se sodomizó ella misma, mi polla entró de un solo golpe en el culo de mamá, estaba toda dentro, había sentido algo muy grande mientras entraba con aquella prisa debido al empuje de ella, casi me mareo del placer,-¡Fóllate a mamá, dame con fuerza y rómpeme el culo, vamos ánimo!- me dijo entre gritos mientras pegaba fuertes vaivenes contra mi cuerpo. Me llené de lujuria, le agarré fuertemente las nalgas, los glúteos, y comencé a meter y sacar con prisa, me la follé con fuerza por el culo, solo de ver mi polla como entraba y como salía me parecía imposible, sentía un calor inmenso, sentía como se estrechaba contra mi polla y como la aprisionaba como succionandola, como tirando de ella mientras yo entraba y salía, mis gemidos eran bestiales, me faltaba el aire y estaba a punto de marearme de tanto placer, me fallaban las piernas de tanto goce. Ella se movía como una loca, su culo dibujaba círculos sobre mi nabo tieso dentro de ella, de un lado para otro su cintura acompañaba mis embestidas, me propinaba fuertes empujes y yo estaba como loco, gritaba de gusto y mamá parecía estar fuera de sí, la casa entera se lleno de gritos, ella gritaba como nunca la había oído, sollozando y gimiendo de gusto, -¡ahhhhh mi niñooo que gusto, mi culo mi culo, ahhhhh, fóllame, hijoo, ahaaa, mi culooo!- yo le acompañaba con, ¡mamaaa que culoo tienes….esto es lo maximo…que gustazooo! La cama chirriaba, nos movíamos a mil por hora, y mi polla estaba a punto de explotar dentro de ella, -¡assssii fóllate a mamá por el culo, demuéstrale a tú madre como se folla por el culo, demuéstrale a tú madre como la quieres follándotela por el culo, hijo miooooo, ahhhhhhhhhh, me corrooooooooooooooo, aaaaaaaaaaaaaaaaahhh! Mamá se corrió de gusto, le vinieron grandes espasmos y ni tan siquiera se había tocado el coño, el placer de la follada anal la había hecho correrse de una manera bestial, yo sentí como mi capullo explotaba dentro del recto de mi madre y mientras eyaculaba estuve viendo luces de colores alrededor mío, me estaba mareando del placer experimentado, la salida de mi semen fue como una descarga eléctrica, lancé un grito mientras me pegaba a las nalgas de ella y soltaba mi leche dentro, creo que nunca me había corrido tanto. Saqué mi polla pringosa, pero aún morcillona, mamá se tumbó en la cama boca abajo y me miraba sonriendo y sudando, -¡Vaya hombre que tengo en casa, menuda manera de darle a tu madre por el culo, hijo que manera de follar que tienes, eres lo nunca visto, menuda manera de usar la polla con tú madre, me has dejado el culo reventado, me has desvirgado el culito, mi niño! Y asi fue nuestra primera follada, después vinieron mas.

Autor: JAPACA Categoría: Incesto

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A mi primo le gusto la verga

2019-08-18


Mi primo se envicio a mamarme la verga y tragarse los mecos, pero esto ya no lo llenaba por eso me dijo que queria sentir la verga en el culo. Nos pusimos de acuerdo y le robe a la jefa un poco de lubricante que ya sabia que utilizaban mis padres para sus relaciones. Pues ya se llego el dia de metérsela por el culo, entramos al cuarto y de inmediato se me abalanzo a sacarme la verga y mamarla, era su pasión, mientras el hacia eso yo le empecé a untar el lubricante en el culo y a meterle un dedo lentamente, luego dos y al llegar a tres le dije: ya estas listo primo te vas a animar? Y me contesto que si que estaba ansioso por saber que se sentía tener una verga en el culo. Entonces se puso a cuatro patas le puse el glande en la entrada y empecé a empujar, me dice “espérate que me esta doliendo mételo poco a poco por favor”. Me espere un poco y volvi a empujar esta vez mas lento hasta que entro toda cuando sintió los huevos en las nalgas me dijo “espérate no te muevas hasta que yo te diga”, esperamos un ratito y empezamos el mete y saca al pasito, y me dice “me duele primo pero a la vez siento mucho placer me voy a abrir las nalgas, tu me agarras de los hombros y empuja hasta el tope quiero sentir tu vergota hasta dentro de mi culo” al hacer esto ya no pude aguantarme mas y le avente los mecos bien adentro. Esperamos hasta que se salió solita y me dice “de lo que me estaba perdiendo”. Descansamos un rato y le dije que quería echarle otro palito y me dijo “me encanto pero deja pasar unos días quede bien adolorido primo te prometo que la siguiente vez te dejare que me eches dos palitos. A partir de ese dia nomas teníamos una oportunidad y a coger. Pasaron los años nos dejamos de ver mucho tiempo debido a que cada quien tomo su rumbo con su pareja. Hasta hace poco tiempo que gracias a la tecnología celular nos contactamos de nuevo y quiere que hagamos un reencuentro. Cuando lo hagamos les contare como nos fue. Espero les halla gustado mi relato 100% real

Autor: BUNDOLO Categoría: Incesto

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Dos hermanos con sus parejas y una sola habitación

2019-08-18


¡Buenas tardes! Soy Pedro de Valencia (España) en los últimos tiempos he ido republicando relatos que ya había publicado hace años pero al cambiar de cuenta los había borrado de esta web. Este es un relato nuevo, que nunca ha estado publicado en esta web y a partir de ahora seguiré publicando relatos nuevos. Voy a contaros esta vez una experiencia que me pasó hace ya unos cuantos veranos. En primer lugar os voy a hablar de mi hermana Carla, por aquel entonces ella tenía 18 años, tiene un par de años menos que yo. Ella es una chica guapísima de esas rubias con buen cuerpo, delgadita con todo bien puesto. Entre nosotros la relación siempre había sido muy buena, además de hermanos éramos muy buenos amigos, nunca habíamos tenido nada sexual entre nosotros nunca había habido ninguna clase de tensión sexual entre nosotros pero sí que nos contábamos nuestras cosas e incluso en ocasiones nos contábamos nuestras experiencias sexuales. Ese verano tanto mi novia como yo teníamos pareja. En su caso estaba con Manolo un chico cachas de 21 años, un chico deportista y que se cuidaba bastante. Mi novia ese verano era Sandra una chica de 19 años, morenita con pelo largo, tetas grandes un puntito más rellenita que mi hermana pero con buen cuerpo. Era el primer verano de mi hermana siendo mayor de edad, su primer verano con novio serio. Y ella quería celebrarlo, pero nuestros padres son un poco cuadriculados y no le dejaban. Fue ahí cuando mi hermana me propuso que nos fuéramos de viaje las dos parejas, ella con su novio y yo con mi novia así nuestros padres al ir yo le dejarían más fácilmente. Ella siempre había sido la rebelde y yo el responsable. Acepté la propuesta y así lo apalabramos. Durante unos días nos íbamos a ir a un hotel de playa. Lo típico de esas edades, de día dormir y playa. De noche alcohol, fiesta y sexo. Reservamos dos habitaciones de hotel en una zona de playa, por motivos laborales que no vienen al caso el primer día llegaríamos prácticamente a hora de cenar, con intención de cenar por ahí, una primera noche más light, es decir unas copas y cada pareja a su habitación para el primer polvo del viaje. Mi novia es verdad que no era la que más buena estaba, pero sexualmente era una tia genial, se atrevía a todo, en cualquier sitio, le encantaba hacer sexo oral y le encantaba el morbo. Yo siempre he estado un poco salido pero aún así ella me ganaba. Mi hermana por las conversaciones ya había tenido sexo con varios chicos y con Manolo también pero me había contado que todavía no había hecho sexo oral y me había contado que el viaje aparte de por la fiesta y más cosas quería aprovechar para follar mucho con su novio y quería hacerle sexo oral por primera vez. Lo que ninguno de los cuatro se imaginaba es lo que iba a dar de sí el viaje. Todo empezó el primer día, al llegar al hotel. Llegamos a media tarde al hotel que iba a ser nuestro lugar de descanso durante esos días y nos encontramos con una situación que no esperábamos. En recepción nos comentaron que habían tenido un problema, que se les habían traspapelado alguna de las reservas y que la primera noche sólo había una habitación disponible. Nos comentaron que era un fallo suyo y que sólo iba a ser una noche, que nos regalaban dos noches más por compensar las molestias, pero que la primera noche íbamos a tener que dormir los cuatro, las dos parejas en la misma habitación. Nos dijeron que nos ponían una habitación grande y con dos camas dobles para que no tuviésemos problemas y que la noche siguiente ya tendríamos dos habitaciones. El primer momento fue un bajón la noticia, un jarro de agua fría algo que no nos esperábamos. Pese a que protestamos y mostramos nuestro malestar no había más remedio que aceptar. Así que eso hicimos. Fuimos a la habitación a dejar las cosas y hablamos de que nos duchábamos todos por el trasiego del viaje y lo ya hablado saldríamos a cenar. Para ducharnos y ahorrar tiempo, entramos por parejas, en primer lugar mi novia y yo. La situación era morbosa, Sandra y yo en la ducha, mientras Carla y Manolo estaban en la habitación. Sandra me dijo que cuando se durmieran mi hermana y Manolo follaríamos que a ella le daba igual que no se iba a quedar ni un sólo día sin sexo. Yo pensé que iría de coña que en esa situación no se atrevería pero la verdad que pensarlo me dió morbo. Nos fuimos de cena y tras ellos fuimos a un pub, dónde empezó a correr el alcohol, la conversación y las risas. La primera noche iba a ser más light y en un principio ya iríamos más de fiesta los días siguientes. En el pub la conversación empezó con temas lights y acabamos hablando de temas sexuales. Nos confesamos muchas cosas las más destacados fueron que mi novia Sandra les admitió que ella esa noche quería follar, aunque estuviesen en la misma habitación, Carla mi hermana le dijo que no se cortase que no le importaba. Mi hermana confesó que nunca había hecho una mamada y que se la iba a hacer a Manolo durante el viaje mi novia le dijo varios trucos e ideas. A ella eso de chuparla se le daba muy bien. Cuando íbamos de vuelta al hotel mi novia me susurró que al llegar íbamos a follar que tenía ganas y que le daba igual si mi hermana y su novio miraban. Yo seguía pensando que iba de farol, pero no era así, iba en serio. Muy en serio. Al llegar a la habitación nos fuimos a las camas, aún no teníamos sueño así que encendimos la televisión. Mi hermana se acostó en la cama de lado, estaba de cara a la cama en la que estábamos Sandra y yo. Manolo estaba detrás de mi hermana haciendole la cucharita, estaban rollo acaramelados, él le daba besos en la mejilla y hablaban sus cosas. En la otra cama a escasos metros, estábamos Sandra y yo. Me tumbé hacia arriba en la cama, mi novia a mi lado pegada a mi. Yo pensaba que no se iba a atrever a hacer nada y pensaba delante de mi hermana no es plan. También es verdad que me daba morbo, mucho morbo. Mi novia y yo nos besábamos. Ella puso su pierna por encima de mi cuerpo yo acariciaba su pierna y me acercaba a su culo. De reojo miraba a mi hermana, ella repartía su mirada entre la televisión y mirar lo que hacíamos, su novio estaba muy muy pegado a ella. En esas estábamos que Sandra puso su mano por encima de mi paquete. Y en ese momento le dijo a mi hermana y le pregunto si de verdad no le molestaría si follábamos. Se lo pregunto así directamente. Mi hermana dijo que éramos libres que podíamos hacer lo que quisiéramos como si estuviéramos solos. En esa conversación yo avancé mi mano por el muslo de mi novia hasta ponerlo sobre su coño, al tener la respuesta mi novia no esperó más y me sacó la polla del pantalón fue entonces cuando mi hermana dijo - Joder que polla tienes tete. Eso aumentó mucho el morbo y volví a mirar hacia donde estaba mi hermana y observé que en tierra al lado de la cama había un tanga y Manolo había rodeado con sus brazos a Carla y tenía su mano por dentro del pantalón del pijama de ella. La estaba masturbando. Es verdad que durante un segundo me sorprendió ver así a mi hermana, pero fue lo que me hizo decir olvídate de remilgos y a disfrutar. En esta situación estábamos. En la cama de al lado mi hermana Carla con su novio Manolo masturbándola, en mi cama yo con la polla a la vista de todos con mi novia Sandra haciéndome una paja y yo empezando a mientras la besaba a meterle un dedo en el coño. Fue cuando mi novia se desnudó y se sentó encima de mi polla. En la cama de al lado Manolo seguía masturbando a mi hermana, fue cuando Sandra les dijo no os cortéis follar si os apetece. Mi hermana le dije que nunca había visto a alguien follando de tan cerca que quería ver un poco antes. Sin escuchar más Sandra empezó a moverse, cabalgando sobre mi polla. La situación era brutal me estaba follando a mi novia, mientras mi hermana miraba y su novio la masturbaba. No tardé mucho en ver como Manolo penetraba a Carla, ellos seguían así de lado, él detrás de ella para poder ver mejor como follábamos Sandra y yo. Era tan excitante que Sandra y yo aceleramos el ritmo y no tardamos mucho en acabar los dos. Una vez habiéndome corrido yo y con el orgasmo de Sandra nos abrazamos para observar como follaban Manolo y Carla, de forma más suave y relajada. El ver la situación hizo que no tardase mucho en volver a despertarse mi polla, fue cuando le pedí a Sandra que me la chupara. Ella tan experta y que tanto le gustaba hacerlo se puso a ello. Al poco de empezar llegaron al clímax mi hermana y su novio. Sandra al ver que estaban mirando dijo: Carla ven acércate que te voy a enseñar como se chupa una polla. Mi hermana no lo dudo y se puso al lado de mi novia a ver como Sandra me la chupaba. Mi novia le explicaba como hacia las cosas y lo hacía. El morbo cada vez era mayor. Mi novia chupándome la polla, con mi hermana a su lado mirándolo sin perderse detalle y el novio de mi hermana en la cama de al lado viéndolo todo. Tras varias explicaciones Sandra le dijo a mi hermana: - ¿quieres probar? Carla miró a su novio como esperando aprobación, que le dijo que lo hiciera si le apetecía y me miró a mi como buscando complicidad. Mi mirada bastó para que entendiera que estaba a su disposición fue entonces cuando se agachó y puso la punta de mi polla en su boca y empezó a hacer lo que decía Sandra. Fueron alternándose, hacia un poco Sandra y otro poco Carla. Me la estaba chupando entre mi hermana y mi novia. Algo tan morboso que avisé que iba a correrme y mi novia se lo tragó enterito. Al acabar yo, mi hermana le dijo a Sandra: - ahora te toca ayudarme con mi novio. Evidentemente tras ver el espectáculo Manolo volvía a estar empalmado y allí que fueron Carla y Sandra, su novia/mi hermana y mi novia las dos se pusieron a chupársela. Carla cada vez estaba más suelta. Yo veía a las dos de rodillas mientras se la chupaban y al volverme a empalmar me acerqué por detrás con la intención de volver a follarme a Sandra, ella al darse cuesta me hizo un gesto con la mirada de que aprovechase y me follase a Carla a mi propia hermana. El morbo, la situación me llevó a ello. Algo que horas antes nunca hubiese imaginado. Esa noche había visto follando a mi hermana con su novio, ella me había visto follando con mi novia y ella me la había chupado. Y ahora mientras ella junto a mi novia se la chupaban a Manolo me había puesto detrás de ella para follármela.Ella al notarme detrás de ella se abrió de piernas como para facilitarme la situación. Y se la metí hasta el fondo, mientras ella se la chupaba a su novio. Sandra le dijo a Carla, disfruta de Pedro que yo me hago cargo de Manolo. Carla le hizo caso, se sacó la polla de Manolo de la boca y se puso a cuatro patas para que siguiéramos follando y disfrutarlo más. Y ahí Sandra aprovechó para sentarse sobre Manolo metiéndose su polla. Habíamos llegado a algo inimaginable. Me estaba follando a Carla, a mi propia hermana mientras al lado estaban follando Sandra mi novia con Manolo el novio de mi hermana. Y lo estábamos disfrutando. Mi hermana a cuatro patas y yo cada vez dándole más fuerte, mi novia cabalgando duro sobre la polla de Manolo el novio de mi hermana. Ese fue el colofón de una noche para el recuerdo y el inicio de una de las mejores vacaciones de mi vida. Quien sabe quizás escriba algún relato más contando mis vacaciones.

Autor: Unomasdelmundo Categoría: Incesto

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2019-08-17


En el plano sexual, Adriana era muy distinta a Verónica… más bien cercana a mis gustos. Podía percibir, como se sentía a gusto siendo sumisa, cada vez más por mi parte, descubría en mí una parte nueva, me sentía cada vez más seguro de mi mismo…, me gustaba aquello de llevar el mando. El secreto de papá conmigo era difícil de demostrar por Dámaris, al fin y al cabo era su palabra contra la nuestra porque no tenía pruebas de los hechos, aún así necesitábamos asegurar su silencio con algo que la pusiese en evidencia…esa misma noche comencé a leer ávida por saber los secretos más íntimos de Dámaris, “El diario de una princesa”, en principio eran relatos sin mucho interés hasta que me encontré uno titulado… Mi primera vez con un madurito Me emociona escribir cómo fue mi primera vez… hoy con el frío que hace y bien vestidita recordaré cómo perdí mi virginidad y por fui una mujer feliz. Antes que nada, quise aprovechar la casa sola para vestirme y tomar muchos selfies. Hoy decidí darme una ducha y depilarme toda, me encanta ver mis piernas depiladas, me puse una tanga rosa con flores, muy coqueta, un sujetador color lila con encaje que hace que mis tetas se realcen y luzcan bonitas, a pesar del frío tengo puesta una mini falda ya que quiero aprovechar la depilación, todo esto lo combiné con un blusita azul y alisé mi cabello rebelde con un planchado, me encanta tenerlo lacio. Pero ésta historia no se basa en cómo estoy vestida el día de hoy sino en cómo por fin me animé a estar con un hombre. Yo tenía la edad perfecta para poder dejar de ser virgen, en mi cabeza siempre rondó esa idea, al menos desde que empecé a vestirme para dejar ser virgen a esa edad como una señorita. He de confesar que me daba miedo porque estaba confundida, ahora sé que me encanta. Ya llevaba un tiempo de con mensajes de email con un chico que resultó no ser tan chico, 55 años para ser exacta… No me importó que fuese guapo, pero era alto, fuerte, amable… el único que me conquistó del todo… siempre me han atraído los hombres maduros. Un día, por fin me decidí ir a verlo…cuando lo vi me quedé patidifusa, aquel hombre con quien llevaba meses tonteando vía email era el abuelo de Cata, quise darme la vuelta pero él tenía fotos comprometidas que me dejaría en mal lugar, además estaba decidida a ir por todas fuese quien fuese. Como buena niña no tenía nada de nada sexi que ponerme, pero él como todo un caballero me llevó de compras. Yo tenía clases en el instituto, pero dije “es ahora o nunca” y lo vi en la Zona ajardinada del centro comercial y nos metimos en ZARA para escoger lo que me pondría. Debo confesar lo nerviosa que estaba porque era mi primer encuentro con un hombre y se me salía el corazón de tan solo estar parada ahí, nos quedamos en ver a las 10 de la mañana y fue puntual, estaba de espaldas y sólo sentí una mano en la cintura diciéndome “Dami” lo cual me hizo sentir “Woooooow”. Nos saludamos, algo nerviosa pero me tranquilicé, escogí una mini falda negra muy corta pensando que me la levantaría y jugaría conmigo, una blusa morada escotada, medias negras y unas braguitas coquetas, negra con un moñito al frente… El camino a Versus fue raro, la verdad hablamos poco pero él en todo momento me tranquilizó y tomaba mi mano para calmarme, eso de verdad lo sigo recordando agradable. Por fin llegamos y la chica que me atendió me hizo sentir cómoda, segura y sobre todo guapa, ya que me dijo que me veía bonita sin siquiera haberme maquillado. Aún faltaba mi sujetador porque una nena no puede andar así sin él, ahí había uno con efecto push-up…, me dejó ahí para irse a comer mientras me maquillaban y la aventura continuaba. Subí para comenzar con mi transformación… Bajé las escaleras y comenzó a maquillarme, la conversación la verdad fue muy amena con la chica que me maquilló, no paraba de decirme que me veía como niña, en realidad, siempre me lo han dicho que tengo carita de cría inocente de 8 años, pero a veces me es difícil creerlo. Por fin terminó, al verme frente al espejo, creo que quería llorar de emoción, por fin mi sueño de verme bien maquillada, arreglada y lista para salir con un hombre maduro, se me había cumplido. Pasó a por mí y aún recuerdo su cara de asombro, se acercó, me tomó de la cintura, me plantó un beso, mi primer beso con un hombre que no era de mi familia… sentí mariposas, sentir sus labios, sus manos rodeando mi cintura y tocando ligeramente mi culo… ¡Woooow! Me abrió la puerta del coche, subí y yo lo que quería era pasear con él un poco, pasear como nena de su hombre, tomar un helado, qué sé yo, pero el camino hizo que nos desviáramos ya que había mucho tráfico y “curiosamente” dimos con un hotel cerca del malecón, antes de irme mi amiga me dijo “usa condón para que no pase nada” era mi primera vez y las primeras veces una chica no se queda preñada, así que prescindí de la gomita… necesitaba que me follaran a pelo y me llenaran de leche…era mi estreno y debía de ser así completo…solo te desvirgan una vez. Preguntó si deseaba entrar…y no dude ni un segundo, lo besé…– “Es lo que he estado esperando desde que te vi”, mentí un poco, porque esperaba a alguien mucho más joven, maduro pero no tanto. Mi respuesta no sé si lo excitó pero aceleró para conseguir una habitación. Aún recuerdo la cara del señor del hotel al verme tan niña con un viejo. Por fin entramos en la habitación y empezó a besarme, aún recuerdo cómo sus besos erizaban mi piel, al principio tenía miedo pero al sentir sus besos, descubrí que un hombre es lo que quiero en mi vida y no sólo eso, sino ser su princesa. Cabe mencionar que cumplió mis sueños de ser una dama, señorita, nena, putita o zorra…me hizo sentir mujer. Notaba cómo se excitaba y su polla se endurecía, fue una rara sensación pero a la vez agradable. No dejó de besarme, al mismo tiempo que me tomaba de la cintura diciéndome… – “qué hermosa te ves” NOTA: ¡CHICOS, es lo que nos gusta, que nos traten como nenas! Le quité la camisa dejando a mi hombre en jeans y ¡Se veía tan fuerte, tan macho, tan excitante! Se acercó a mí, me giró y puso mi espalda contra su pecho al tiempo que sobaba su verga erecta contra mis nalgas, aún disfruto eso con cada chico con el que estoy. Me besó el cuello, la espalda, los hombros, no dejaba de besarme y por fin hice lo que una chica debía de hacer… voltearme, ponerme de rodillas y besar ese miembro que tienen los hombres y nos vuelve locas a las mujeres. Me arrodillé, le bajé los jeans, le bajé el bóxer y al ver su cipote en mi cara me excité más, por fin sería esa chica de las películas porno chupando una buena verga de su macho, ¡por fin me entraría esa masculinidad en mi zorra boca, por fin! Me lo metí en la boca como niña con juguete nuevo, lo besé, lo acaricié, lo chupé con todas mis ganas, siempre había querido probar una polla dura, siempre había querido metérmela y disfrutarla al sentirla palpitante. La primera sensación fue… su rico sabor salado, mi zorra boca tenía miedo de probar y que le gustara, se equivocó un poco, ¡¡ME ENCANTA!! Él me acariciaba la cabeza haciéndome disfrutar de la gorda tranca que portaba el macho, por fin me dijo las palabras mágicas… – “Quiero follarte nena”, me levanté como un rayo, me pidió que sacara un condón y no traía, OMG me quería morir, sin condón no hay follón. Sin embargo se portó como lo haría un buen semental que folla para preñar a su hembra y me espetó… – “No te preocupes, así nos gustará más a los dos”. Esas palabras me llenaron sin habérmela metido… Creo que fue la primera vez que me sentí tan zorra porque le dije… – “¿Quieres tocármelas?” Al tiempo que le ponía la mano en mis piernas hasta llegar a mi culo, esas nalgas que estaban cubiertas por una mini falda que hacía lucir mis esbeltas piernas…mi hombre acostado, con el mástil empalmado esperando a su princesa, no aguanté más. Se puso de rodillas sobre mí, enfiló su ariete en mi coñito y le pedí que me la metiera con cuidado porque sabía que dolería. ¡Puedo asegurar que es el hombre que mejor me la ha metido! Noté su glande entre mis labios vaginales, encontramos la boca del coño y me fue dilatando hasta que por fin me penetró…, entró su ancho cipote en mí, acostada, mirándonos a los ojos me dijo… – “¡Te va a doler pero te va a gustar nena!” y entró esa dura polla en mi vaginita, ¡¿Dolió?! Sí, un poco justo cuando me rompió el himen, pero duró solo cinco segundos… mucho menos de lo que siempre me habían contado, hasta que llegó el placer, ¡¡Muuuuucho placer!! Cambiamos de posición, se acostó y me monté sobre él y me movía como loca, traía su verga entre mis nalgas y lo que alguna vez me daba miedo en ese momento se volvió puro placer, me movía como una loca, al menos él decía… –“Pensé que nunca habías follado y te mueves como toda una zorrita…, se ve que te encanta” (al tiempo que me daba nalgadas) Cambiamos de nuevo de posición y quería quitarme la mini falda, le pedí que no lo hiciera y me pusiera a cuatro patas y me la metiera así, se colocó detrás y comenzó a metérmela de nuevo al tiempo que me masturbaba, tener a un hombre jodiéndote como una perra me encanta, ahí perdido entre mis nalgas y mi aroma follándome el coño sin cesar. Después de un tiempo no aguantaba más… – “me voy a correr nenita”, aumentó el ritmo de las clavadas… me excité tanto que me corrí yo antes. Saber que di tanto placer a mi macho me encendió…, de pronto entre mis convulsiones él también se corrió dentro de mí. No sé lo que notaba, pero me hallaba en el cielo tras el orgasmo y la llenada de mi coño con su rica leche fue lo más emocionante que había vivido hasta ese momento en toda mi vida ¡Me sentí llena de esperma! Me dio un beso diciendo… – “Follas de miedo cariño” Creo que hasta ahora naaaaadie se puede quejar de mis folladas. Nos vestimos de nuevo y me llevó a casa…iba emocionada y triste porque quería más pero para ser la primera vez no estuvo mal. Me esperó como todo un caballero nos emplazamos para otro encuentro posterior. Llegué a clase tarde…algunas compañeras me veían rara y en tono de broma decían… – “Nena, parece que te acaban de follar”, tanto se me notaba con una sonrisa permanente en la bocay si, así fue, acababan de darme la follada que jamás olvidaría, mi primera vez, que a la postre sería el inicio de una serie en mi vida, casi siempre de hombres maduros y más atractivos. El abuelo de Cata, aun probó mi coñito varias veces más esa primavera, la última cas acabando el curso en junio… y ya no lo volvimos a hacer. Ahora no pierdo la oportunidad de follarme a un madurito… sé que ellos se pierden por la nenas calientes como yo, más siendo mulata y exótica. Mi primera vez con Scooby. No es fácil estar soltera sin tener sexo después de la aventura con el profe de mates, se ha acabado el curso y estoy pasando unas vacaciones aciagas. Siento en mi cuerpo estilizado y apetecible pidiendo sexo a gritos, pese a mis quince años. A falta de una buena polla, vivo masturbándome en la cama, en la ducha, en el salón de casa y hasta en el mismo jardín de mi casa, cuando tomo el sol casi desnuda los sábados por la tarde. Fue justamente un fin de semana cuando me dejan sola, cuando me di cuenta que la solución a tanta calentura acumulada, estaba en casa… Mi padre hacía tres años que había comprado un pequeño Gran Danés que llamamos Scooby, por los dibujos animados “Scooby Doo”, con los años ha crecido y es un enorme perro de color canela. Lo compró para que me hiciera compañía, debido a que pasaba gran parte de su tiempo viajando por negocios. Pese a ser cachorro a sus tres años, inspiraba respeto y temor a cualquier desconocido cuidando de la casa, aunque en verdad, es demasiado dócil y juguetón. Papá quería hacerme responsable, y mi Gran Danés me ha hecho madurar… hoy no me arrepiento de aquella decisión… Sucedió un sábado caluroso. Como era costumbre, desplegué mi toallón sobre la grama, apliqué un poco de protector solar a mi piel y me eché desnuda a disfrutar del agobiante sol de julio…a pesar de ser mulata, me gusta broncearme un poco más. A los pocos minutos, cuando estaba comenzando a dormitar debido al relajante calor, una gran sombra se acercó a mí. Al principio me tomó por sorpresa, pero luego me tranquilicé al comprobar que era Scooby, mi Gran Danés, quien se acercaba juguetonamente. Con su enorme cabeza empujaba mi cuerpo, como invitándome a jugar con él. Giré, porque estaba de espaldas al sol, y allí con mi cabeza apoyada en la verde grama, a escasos centímetros del animal, tuve una visión espectacular que hasta el momento no había tomado a buen recaudo… “La gruesa y larga verga de Scooby”, coronada en su base por un par de huevos grandes y redondos, que seguramente, acumulaba una abundante cantidad de leche virgen en cada uno de sus morados testículos… el pobre aún no se había montado a ninguna hembra y debía tenerlos a reventar prestos a inseminar. Como Scooby seguía empujándome con su cabeza, un poco temerosa, aproveché mi posición para acariciarlo y jugar con él. Le pasé la mano acariciando el musculoso vientre y, poco a poco acerqué mis dedos al mástil de dura carne de mi joven Gran Danés… el animalito estaba muy excitado sin saber la razón de ello. Me dio pena que sufriera por no tener a una perra a la que meterle esa polla inconmensurable. Se veía un poco nervioso, más de lo que acostumbraba por su juventud, así que pensé que debía de ser su estado de celo…nada diferente a lo que le ocurre a los hombres. De ahí deduje que con una paja se quedaría aliviado. Me acerqué allí tumbada, y una vez que pude asirlo delicadamente con mi mano, comencé a practicarle un suave masaje fálico bajándole la piel despacio, y descubriendo una punta roja carmesí que brillaba por la humedad. A Scooby parecía no disgustarle el suave frote que le propinaba a su verga, ya que le crecía e hinchaba a ritmo desenfrenado…, si al principio me pareció grande, después era tremenda casi doblando en tamaño a cualquier polla humana que hubiese visto o disfrutado hasta la fecha. Ahora, un poco más cómoda debajo del animal, se podía oler su sexo cargado de testosterona canina. ¡Me hallaba fascinada por la vara roja de unos 20 centímetros que ya asomaba de su peludo capullo de piel, su prepucio! Esta situación terminó por humedecerme la raja de mi coñito…, que a esa altura, manaba flujo caliente entre mis muslos. Scooby seguramente olió las feromonas de mi chocho en celo que se derramaba sin poder evitarlo. Sin esperarlo me propinó una lengüeteada en la raja, me asusté pero conociendo la inocencia de Scooby, me despatarré para que llegase mejor y continuó un largo rato hasta que me hizo llegar al orgasmo en menos de dos minutos. Su larga y áspera lengua lamía mis calientes labios a lo largo de toda la raja, los apartaba con destreza y se metía en el fondo de mi coño, causándome un placer indescriptible…. Al mismo tiempo, noté que Scooby, como buen semental, comenzó a moverse con el clásico vaivén de los perros cuando montan a una perra en celo. Esto sin querer, aceleró la paja que le estaba haciendo con mi mano y, cuando quise darme cuenta, Scooby empezó a vaciar su caliente y espeso esperma de su enorme barra de carne en chorros de lefa abundante. Era curioso como eyacula un perro con infinidad de chorros, así como el capullo del perro, algo diferente a la de un hombre, pero en instinto igual. Seguramente fue la calentura acumulada de meses sin probar una polla, que me impulsó a hacer algo que jamás hubiese imaginado. Viendo la esperma que bañaba parte de mis tetas y cara, agarré la verga de Scooby, le corrí la piel hasta su bulbo e hice desaparecer esa manguera de semen en mi boca…comencé a chuparle su capullo cerrándolo con mis labios mientras no paraba de correrse. A los dos minutos me pareció haber mamado medio litro de leche, de la sabrosa tranca de mi adorable Gran Danés, la cual seguía latiendo y regando mi paladar. Luego, notando que Scooby seguía inquieto agitándose de aquí para allá frenético sin encontrar una gruta caliente donde montarse y clavar su verga, me puse a cuatro patas como la perra más en celo que pudiera encontrar mi mascota… empiné mi cintura hacia arriba, dejando ante la vista del perro mi culito con mi coñito depilado abierto, oliente y sudado segregando las hormonas del placer… una profunda raja fielmente lubricada y deseosa de carne. El perro reaccionó por instinto al segundo y casi me tira de boca al césped cuando quiso montarme, pesa tanto como yo, pero tiene el doble de fuerza. Su enorme verga seguía erecta, como una lanza en ristre de caballero andante, como si no hubiese vaciado ya un torrente de semen, y en su desesperada calentura junto con la mía, se montó sobre mi grupa y tras tres intentonas fallidas, le así el badajo y me la introduje de lleno en la raja, haciendo que mi perro empujase bestialmente insertándola de una sola embestida. Scooby me encajó los 20 cm de verga hasta la pelotas… me cabalgaba como buen animal, a un compás que ningún hombre podía igualar en frecuencia de entrada y salida de mi coño. Introducía su barra de dura carne hasta el fondo mismo de mi útero, sintiendo como su bulbo, a punto de meterse también en mi sudada cueva del placer, golpeaba mis mojados labios vaginales deseando expandir mi coño…. En un momento pasó por mi cabeza el miedo de quedar preñada de mi Gran Danés, pero de manera más inmediata el de quedar "abotonada", como les ocurre con las perras. Esa idea me impulsó a graduar con la mano sus embestidas, evitando que su redondo bulbo como una pelota de tenis, ingrese a mi raja. De pronto, mientras comenzaba a deleitar mi segundo orgasmo, sentí latir el caño de carne de Scooby dentro de mí, y en el fondo de mis entrañas, recibí el chorro más potente y caliente de leche de toda mi vida…durante minutos continuó inseminándome con chorros más débiles pero acompasado. Una vez que Scooby terminó su tarea, y temiendo que algún vecino haya escuchado mis gemidos y presenciado el espectáculo más singular de su existencia, llevé a mi Gran Danés hasta el dormitorio, lo acosté con suaves caricias en mi cama y limpié con mi lengua, los vestigios de leche que habían quedado en su ya flácida verga. Bebí hasta la última gota, exprimiendo sin reparo la manguera de semen de mi joven Gran Danés. Desde ese día, Scooby no duerme más en el jardín. Tiene un lugar reservado en mi dormitorio. Y más allá de haber aprendido a lamer el coño de maravilla, tengo la oportunidad de follar casi a diario en la intimidad de mi cuarto, sobre mi cama con un semental súper dotado. Todas aquellas revelaciones eran increíbles y suficientes para contrarrestar el chantaje al que nos tenía sometidos a mi hija y a mí…. Que ahora por extensión también podría salpicar a su hermanastro Gabriel e hijo mío. Así que buscaríamos el momento de presentarnos ante Dámaris y zanjar el asunto, entre tanto ese jueves por la tarde Adriana y yo nos encontrábamos en casa sin nada que hacer… así que planeamos un fin de semana para los dos. Un fin de semana antes de revelar la verdad a Dámaris… A través de mi pequeña hija reviví algo que no pensé volvería a mí…enamorarme de una mujer. Sin llegar a convivir con un hombre en muchos años, solo con su madre, las cosas le iban saliendo mal hasta cohabitar con su padre. Ella estaba y está entregada a mí pero yo era incapaz de amarla en el mismo sentido que amé su madre, sin embargo todo aquello hizo que Adriana me quisiera aun más. Yo tenía 36 ella 16 años, rubia alta madura para su edad, solvente económicamente, por su trabajo produciendo videos tutoriales en Youtube. Se parece tanto a su madre, la única mujer que me subyugó que me rindió…, Adriana es muy atractiva, nada más tengo que salir con ella para darme cuenta como la desean, sin embargo, era al revés de lo que había vivido con su madre. En el plano sexual, Adriana era muy distinta a Verónica… más bien cercana a mis gustos. Podía percibir, como se sentía a gusto siendo sumisa, cada vez más por mi parte, descubría en mí una parte nueva, me sentía cada vez más seguro de mi mismo…, me gustaba aquello de llevar el mando. En esa parte de nuestra relación, Adriana siempre conseguía tener dos o tres orgasmos, aquello para mí era lo máximo, más que tenerlos yo. Con Verónica no sé cómo explicarlo, me era tan difícil que lo consiguiera, se podría decir que terminó por hacerme inseguro a pesar de mi aguante y no estar para nada mal dotado, e intentar buscar situaciones morbosas. Ahora me encontraba en la parte contraria con la persona que tenía a mi lado… mi hija estaba coladísima por mí hasta unos extremos insospechados…, sin embargo yo seguía sin reaccionar, viviendo en el pasado en parte. Creo que hay un momento en la vida, en el que sabes cuando de verdad te has enamorado… a mi me ha ocurrido dos veces, la primera con Andrea la madre de mi hijo, y no creí me volviera a ocurrir hasta que apenas llevé unas semanas conviviendo con Adriana. Planifiqué un puente de fiesta, saldríamos el viernes volveríamos el lunes… Casa rural senderismo, piragüismo montar a caballo, todo en la sierra apartado de todo, en pequeños aparta-hoteles rurales, como pequeños búngalos ideal para la soledad. El viernes noche, aún cansado nada más llegar hicimos el amor. El sábado lo dedicamos a hacer de todo y comer de lo típico del lugar, íbamos tan agotados que nos dormimos sobre las cuatro de la tarde tras una mañana agotadora desde las siete. Nos levantamos casi para cenar, no quería ir al pueblo cercano ni al restaurante que tenía el pequeño complejo, había comprado carnes chorizos y vino, lo hice en la pequeña chimenea preparada para el uso, con una pequeña parrilla, en el pequeño salón. Tras comer y recoger, en vez de ir a la cama disfrutamos el amplio sofá, y nos pusimos a ver la tele, comencé a tontear a su oído, el vino y la situación me hizo decirle cosas que en otro momento no le había dicho, Adriana a cada frase mía se iba calentando más y más. Le contaba lo que quería hacer con ella, y terminamos haciéndolo. Adriana en braguitas y sujetador, y casi sin darnos cuenta terminé sentado con los pies en el suelo, ella puesta sobre mi regazo como una niña…, comencé a golpear sus duras y redondas nalgas, primero con suavidad, acompañada de caricias, pero viendo su reacción y la mía, deseaba darle más fuerte. A cada nalgada con mi mano… terminé dándole bastante fuerte ella gozaba más, viendo como sus dos nalgas, divididas por la pequeña tela de sus braguitas tenían señaladas los dedos mis manos. Adriana, a cada golpe daba un grito, sus ojos cerrados su cabeza ladeada, para después jadear con un enorme deseo, cuando tras el golpe acariciaba sus nalgas…, paré mi mano sobre su enorme melena cogiéndosela y la bajé al suelo. Adriana, bajo su cabeza y comenzó a lamer mis pies, su cuerpo en esa postura realzaba sus glúteos. Al tener toda su melena en mi mano podía ver como su lengua pasaba por mis pies… le quite el sujetador, le hice erguirse de rodillas ante mí la acerqué todo lo que pude, le di de abajo a arriba con la palma de mi mano en su redonda teta lejos de un grito soltó un gemido… volví a darle más fuerte, ella ahora gritó, finalizando con un largo suspiro mirándome retadora a los ojos, volví a darle en una y otra teta con parsimonia tomándome mi tiempo. Entre caricias a sus tetas cerraba los ojos interiorizándolo, pellizqué de uno de sus pezones erectos y durísimos como nunca, hasta que gritó…, en ningún momento decía que parara, entonces la hice colocarse a cuatro patas. Yo seguía sentado al borde del sofá sin levantarme pase mi mano por su braguita de atrás hacia adelante, ella suspiro sentí en mi mano la tela húmeda, la fui pasando una y otra vez, Adriana gemía más y más…era la situación morbosa más impresionante de mi vida. Me levanté tirando de su pelo, la hice levantarse, Adriana estaba irreconocible. Quedé tras de ella con su culo pegado a mi dura polla, mi mano paso por delante pegándose a su mullido coñito sobre sus bragas, la otra no soltaba el cabello como si de unas riendas se tratase…, apenas froté su clítoris un poco más sobre las bragas… mi niña Adriana se corrió. Gemía y gritaba corriéndose de forma que antes nunca había visto, dando gritos. Sentí como su cuerpo se aflojó, mi mano ahora pasó por toda su cintura al notarla desfallecer, dejando todo su peso sobre mi brazo tenso, aguantándola, sus piernas no la mantenían temblaba hasta que por fin comenzó a reaccionar. Había vivido unos momentos sublimes de delirio, pero la nena quería más…. Yo no podía parar, la hice caminar como la tenía hasta entrar en el baño. La obligué a arrodillándose frente a mí… me desnudé quedando mi polla frente a ella no le sorprendió al verla tan gruesa y rígida, agarré de nuevo su cabeza con una mano y con la otra mi polla, le di en su cara con ella…, primero suavemente después cada vez más fuerte. Ella se quedo simplemente inerte recibiendo mis pollazos, gustosamente sumisa… a su vez disfrutaba de aquello. Mis ganas de mear no me la retuve… solté un buen chorro sobre sus tetas y Adriana, entonces reacciono agarrando con su mano la manguera… la guió a su cara, bañándose con mi meada. Le agoté la meada en su cuerpo diciéndole que era una guarra, una perra y una niña muy puta. Cuando terminé de mearla se metió la polla en la boca sin pensarlo dos veces… mi hija se la comió con ansias saboreándola. Terminamos bajo la ducha… la coloqué de pie inclinada dándome el culo… se la metí rabioso creyendo que me corría dentro de ella, sin importarme lo que ella sintiera…, pero apenas mi polla entró en su coño, este se hizo fluido entre gemidos desbordantes… fueron aun más fuertes. Los empellones eran duros y profundos a toda máquina le bombé encarnizadamente durante dos minutos… se corrió de nuevo impresionantemente… tuve que parar de follármela o moriríamos. Le abrí el agua de la ducha para asear su cuerpo. Extendí rápido una toalla grande, me recosté en ella sin soltarla del pelo en ningún momento y le hice cabalgar en mi polla consiguiendo un orgasmo atroz fundiéndose los gritos y reconociendo lo PUTA que era… – “Sí soy tu perra y deseo más que nada tu leche en su coño”. Terminamos agotados sudando tras eyacular en largos y copiosos chorros de lefa espesa dentro de su cérvix. Tras refrescamos otra vez bajo la ducha volvimos al sofá a relajarnos tumbados. Con apenas 15 minutos transcurridos después de tumbarnos, estaba yo de nuevo golpeando sus nalgas, provocándole con ideas más fuertes que al principio… se excitó tanto que terminó comiéndose mi polla largamente. Bajo mis órdenes follé a Adriana cumplidamente de manera salvaje acuchillando su coño sin compasión alguna, tanto en el sofá como en el suelo…, la hice parar a mitad para que lamiese mis huevos, mi polla y continué hasta que logré que se corriese ella al volver a montarla. Lo dejaba para golpear sus tetas de nuevo y sus nalgas, volví a montarla y se volvió a correr. La obligué a tragarse mi polla, tirando de sus pezones. En el esprín final volví a follármela a cuatro patas diciéndole lo puta y perra que era. Agachada recibiéndome sumisa y perra tras haber conseguido tres orgasmos, hizo correrme explotando a chorros dentro de su coño…, esta vez si nos dormimos. La mañana siguiente fue especial, montamos a caballo e hicimos piragüismo los dos, pero era como si nos hubiéramos conocido la noche anterior, Adriana no se separaba de mí, me besaba por lo más mínimo, yo sentía como una mínima caricia mía la hacía temblar todo su cuerpo. Esa noche la até, la tuve más de media atada follándomela a mi antojo, atada la colocaba en el sofá o en el suelo, la tenía abierta de piernas el tiempo que se me antojaba, acariciaba su coño abierto a mi capricho, me comía el clítoris recibiéndome con sus ojos vendados… se corrió dos veces en esa media hora. Cuando decidí soltarla y mandarla a la ducha, allí volví a mearle el coño en tanto ella lo hacía lo propio sentada en el váter uniendo los chorros en uno solo. Después de mamármela saboreando mi salado y ácido glande, le metí en la boca las braguitas, llevándola de nuevo al salón donde la volví a follar por el coño y una vez me había corrido volví a follarla seguidamente…, Adriana terminó suplicándome que no podía más, tras volverse a correr, cayendo desfallecida…. Mi descubrimiento de los gustos de Adriana, cambió totalmente mi vida y la de ella…, mi hija no sabía lo puta que era y cuanto la gustaba la dominación del macho y semental que la hace sumisa. En esos días terminé por enamorarme perdidamente de ella, como ella lo está de mí. Acabó por hacerme olvidar a su madre completamente. Despertaba viendo a la persona que tenía ante m… Una mujer que sobretodo es una gran persona, enamorada de mí, que de verdad me quiere, que se ha entregado totalmente desde el primer momento, algo que yo no había hecho con ella, hasta ese momento. Hoy la comparto con su hermano Gabriel y la madre de éste, Andrea… ambas están preñadas y esperamos a nuestros hijos como locos. Mi niña me ha hecho ver que puedo tener un buen recuerdo de Verónica o incluso tenerle cariño, por el tiempo vivido juntos y la hija que compartimos, pero amar no, amar ahora sé lo que es y amo profundamente a Adriana por encima de todo. El lunes volvimos a la rutina de los gimnasios y se presentó el día de la grabación… El caso de Dámaris quedó liquidado con el diario y su amenaza de publicarlo entre los familiares y conocidos, último relato fue clave. Nunca más supimos de la mulata y a partir de ahí Gabriel y Adriana se encargarían de los Youtubes. Y como los cambios no vienen solos, Andrea y nuestro hijo se vinieron a vivir al nuestro chalet, en tanto se firma el divorcio consentido y compartido. A Scooby lo he hecho mi amante Mi nombre es Dámaris, aunque mi familia, y algunas amistades, me llamen Dami, no me agrada mucho la idea de que me nombren en diminutivo… pero por costumbre me llaman así. Bueno después de mi estreno con mi profe de mates y mi reestreno con Scooby, encontré un filón con mi Gran Danés ya no tan cachorro como llegué a pensar. A mi semental lo tengo disponible las 24 horas del día, solo para mí en la intimidad de mi hogar sin que nadie pudiera sospechar que yo, gozaba como perra de sus 20 cm de dura verga rojiza y brillante… …En mis ratos de ocio, busco relatos de sexo con maduros… sí bien al principio de leer los primeros, consideraba que todos eran inventados, o que eran narrados por depravados, pues muchas cosas de las narradas eran inimaginables para mí, recuerdo que cuando entre a la sección de zoofilia, y leí uno que me recordaba a mi actos impúdicos con Scooby… me vinieron a la mente muchas imágenes que me excitaban, era un mundo nuevo para mí, la mano con la que sostenía el mouse me empezó a temblar, y al momento empecé a sentir una serie de pensamientos que nunca habían aflorado en mi mente. A mi miedo de quedar preñada o rota por la gran vera de mi mascota, tenía miedo a ser contagiada por una enfermedad de mi perro… con el tiempo me enteré que solo te puede contagiar dos enfermedades, la rabia y la leptopirosis, ambas se previenen con vacuna, y preguntando al veterinario de la familia, actualmente es raro se presenten estas enfermedades en lugares urbanos, mucho menos mi cuidado perrito al que cuidamos de cualquier riesgo de enfermedad o parásitos. En un principio pensé en ponerle un condón, pero no tenía acceso a tales preservativos, mucho menos del tamaño de mi Gran Danés. La primera "sesión" de ese día solo me puse en cuatro patas y dejé que me lamiera mi anito y mi vulva, se sintió súper bien, acto seguido y rápido me fui a mi patio que tiene muros altos lo que hace que ningún vecino pueda asomarse o algo y césped inglés que está muy bien cuidado y hace agradable el patio trasero, tanto que uno se siente sobre él como en una cama mullida y fresca. Me desnudé, el sol calentaba en plena canícula… golpeaba mi piel morena. Esta vez use miel como leí en un relato, me la coloqué en mi anito y me cubrí mi coñito también…, me puse a "cuatro patas" y levanté mi trasero, entonces el perro lamió mi culo metiendo la lengua áspera y gruesa hasta mis profundidades. En solo tres minutos muy agradables y deliciosos diría para ser precisa, las piernas me temblaban por la novedad y la excitación. Después el perro trato de subírseme o de "montarme" pero no lo dejé, noté su falo salido por completo y cada vez se ponía más grueso, me giré y abrí las piernas, flexione las rodillas enseñándole todo mi coño ardiente a Scooby… con mi mano izquierda abría mis labios menores y con la derecha me acariciaba y me pellizcaba los pezones que se pusieron más rígidos. Mi mascota y amante no tardo ni cinco segundos en ver lo que quería y comenzó a lamerme mi entrada vaginal, fue al principio de algo divino… me hizo hacer la cabeza hacia atrás de placer. Empezó a meter su lengua muy adentro cosa que me asustó, pero lo controlé con mi mano izquierda cerrando los dedos y negándole la entrada de su larga lengua. Él continuaba oliéndome y tratando de lamerme metiendo cada vez más su babosa en mi vaginita, yo permití que continuara pero de una forma controlada, o sea dejaba que me metiera su lengua hasta donde yo quería, también controlaba los lapsos en que lo hacía, así estuve un tiempo prolongado… ¡Obtuve mi primer orgasmo del día con mi nuevo amante! Fue sublime y no sé si fue por tanta excitación reservada o por lo que me provocaba verme a mí misma en esa circunstancia, iniciándome en lo que siempre creí algo "anormal". Sentía el roce del viento y el sol sobre mi cuerpo totalmente desnudo, pero lo que mejor percibía era esa lengua entre mis piernas y el roce de su hocico en mis muslos produciéndome cosquillas y más excitación. Lo separé de mí con las dos manos, tomándolo del hocico, y me preparé para la siguiente fase de la acción fornicadora. Marché desnuda hacia dentro de casa para ponerle calcetines, por eso que te rasguñan la espalda, me costó un poco de trabajo ponérselos y sin más preparativos me puse en posición a cuatro patas como su "perrita", la adrenalina del momento me dio valor para seguir mi plan, me puse mostrándole todo mi trasero levantándolo lo más que pude, flexionando mis brazos para no cansarme, quedé con la cara a unos centímetros de la hierba…, entonces, mi Gran Danés trató de montarme…, cuando lo tenía sobre mí apuntilló hasta que le tomé su cipote y lo dirige a mi coñito… ¡Me lo metió todo de un solo envión!, era fantástico. Sentí que me desmayaba de placer al iniciar la follada moviéndose súper rápido. Scooby ya pesa mucho, así que tuve que apoyar mi cabeza en el césped, cosa que me excitó más pues me sentía completamente dominada, entrando una y otra vez en mí coño a una velocidad sorprendente, y yo estaba babeando de lo que gozaba. Su verga rojiza empezó a engrosar expandiéndome las paredes vaginales, más y más arremetiendo con ahínco…sentí su bola, al principio no entraba hasta que la coló… aquello era signo que comenzaría a eyacular en breve. Una vez dentro no era tan molesto como se dice, pero una vez comenzó la excitación canina crecía dentro de mí, y al sentir esto tuve otro orgasmo, creo que fue por quedarme expectante a como engrosaba su bola dilatándome el coño. Así duramos un buen rato hasta que sentí su semen en mi útero… como siempre una cantidad desmedida y abundante para un animal de solo 40 kg… también muy caliente, creía notarla hirviendo…dejo de moverse pero no dejó de eyacular. Percibía cada chorrito rellenarme el fondo de mi coño, quise desabotonarme pero no pude. Con más de media hora desnuda sobre el patio gozando en estos placeres, comencé a pensar si alguien de mi familia llegaba. Tras unos cinco minutos abotonados, mi Gran Danés me inseminaba a conciencia…me consideraba su perra y me llenaba con todo el enorme contenido seminal que sus par de huevazos producían. Pensé que tardaríamos mucho abotonados, pero no fue así, el perro pasó su pata sobre mí y se puso de espaldas, estábamos trasero con trasero, y se sentía bien la nueva postura con el miedo a que alguien me viera así, hice un esfuerzo, y en menos de 30 segundos forzando pude desabotonarme. Me gustaba disfrutar de la situación en que me encontraba pero el miedo y los nervios me ganaron… Scooby se puso a lamerse su polla latente aún, soltando algún chorrito de semen todavía. Rápida, entré a bañarme y sentí como un pequeño reguero de leche canina manando de mi raja, deslizándose por las piernas. Templaba no sé por qué, supongo que por las emociones nuevas y también por nervios. Me puse otra muda de ropa, me peiné, y en eso recordé que a las 16:00 tenía clase de inglés y ya eran las 15:20. Así me aliste rápido y llegue cinco minutos tarde, pero no puse atención en nada de la clase porque solo pensaba en mi nuevo amante "Scooby". Es una experiencia que recomiendo ampliamente, si estás bien informada puedes disfrutar muchísimo de esta categoría erótica, que era practicada, hasta en la antigua Grecia, y si no deseas tener relaciones totales por no perder tu himen, en el caso que seas virgen, pues ya ves que tu mascota disfrutará igual de tu ano… pronto probaré a que me dé por el culo también. Gabriel se despertó como le sucedía usualmente, con una tremenda erección. Se vistió con un pantalón corto deportivo y calzoncillos corrientes, tiró su camiseta favorita encima de su cabeza, y se calzó unas zapatillas también corrientes. Verificando su apariencia en el espejo, satisfecho con su imagen caminó hacia el vestíbulo y salió por la puerta de su dormitorio. Cuando pasó frente al cuarto de Adriana, tuvo el impulso repentino de tocar a su puerta y despertarla. Las cortinas dibujadas del cuarto de Adriana estaban abiertas, inundándolo de una luz matinal muy cálida, cuando él abrió la puerta. Acercándose a su cama, vio que ella todavía dormía, estaba tendida de espaldas y con el pelo sobre la cara. Gabriel la miró, y notó de nuevo cómo es de caliente y sexy su nueva hermana. El pensamiento de ser su novio se disparó tanto en su mente como en su verga, que creció dura y larga en los calzoncillos. La camiseta que ella usaba para dormir solo le alcanzaba la cima de sus muslos, cubriendo su culito apenas… Gabriel acarició muy suavemente los muslos lisos de su hermana dormida… Inclinándose intentó vislumbrar algo entre sus piernas… Con gesto muy suave, le separó las piernas y levantó poco a poco su camiseta hacia la cintura. Él miraba su cara cuidadosamente para confirmar que ella no se despertase… Logró su misión, él miró fijamente las bragas de encaje blancas, que cubría el coñito de Adriana. Lamiendo sus labios, Gabriel se acercó y olfateó, él pensó que podría oler indefinidamente el aroma sensual de coño caliente y se acarició su vara lujuriosamente por sobre la ropa. Adriana se agitó y se acomodó de lado, Gabriel sentía su verga endurecer en su pantalón. Ahora podía ver el culo firme de su hermana. Su respiración se agitó más aun, cuando él vio que sus bragas estaban metidas en el hermoso canal del culo de Adriana, una línea de algodón blanco entre las redondas nalgas. Adriana cambió de nuevo de posición al tiempo que abría los ojos. Gabriel, estaba de pie, mirándola fijamente. Ella se estiró y bostezó, le sonrió él, había estado soñando con él… Adriana observo la verga impresionante de su hermano que la sostenía en su mano y tirando de ella…, extendiéndola con la mano, moviendo el prepucio de arriba abajo encima del glande…ella acarició el tronco suavemente con sus dedos. Gabriel la miró fijamente y entonces empujó sus pantalones y calzoncillos por debajo de las rodillas… Adriana se levantó y se arrodilló en la cama, se acercó para tomar el hinchado capullo de Gabriel en su boca, su lengua se extendió para lamer la gota de rocío que brillaba en la punta. Gabriel miró con los ojos muy abiertos como Adriana tomaba el tronco palpitante y duro y lo hundía en su boca, empujó su verga dentro de la boca de su hermana. Tomando su cabeza en sus manos, Gabriel empezó a entrar y sacar la polla de la boca de Adriana. Él miró la cabellera rubia casi albina de su hermana y vio como se perdía en la boca su tronco venoso. Los dedos de Adriana ahora jugaban con las pelotas sin vello que se balanceaban en el aire bajo le robusto ariete fálico… Él se corrió demasiado rápido, empujando casi hasta la garganta de Adriana y en recompensa ella se tragó toda su leche caliente… Después que él hubiese terminado, soltó su cabeza y la vio sonriéndole… – “Buenos días. Gracias por la leche caliente”, Gabriel, casi de un solo movimiento se quitó las zapatillas, la camiseta, y los pantaloncitos junto con los calzoncillos… empujó a Adriana acostándola en la cama y movió su cuerpo desnudo entre sus piernas, su estómago se apretó contra el coñito apenas tapado por las bragas blancas, cuando él le sacó su camiseta de dormir y tomó ambas tetas que llenaban sus manos y las apretó. Su boca chupó y lamió a su vez cada pezón duro… Subiendo su cuerpo, él acercó su boca a la de ella y por primera vez en su vida probó su propia lefa mezclada con la saliva de su hermana. Adriana lo empujó diciéndole… – “Permíteme cepillarme primero”. Gabriel la soltó y la siguió con la mirada cuando ella caminaba hacia el baño, más bien siguió el candente movimiento de su culo. Vio sus dedos acomodar las bragas, quitándola del surco de sus nalgas. Gabriel verificó la puerta rápidamente y entonces se echó de espaldas en la cama y esperó, su mente ya planeaba lo que él y Adriana harían luego. Adriana surgió desnuda del baño, a Gabriel le parecía perfecta la figura de su hermana y lamió sus labios. Éste era un sueño hecho realidad. Ciertamente esta muchacha ya había sido follada antes por su padre, el padre común de ambos. Las imágenes de Patricio gruñendo encima del cuerpo jadeante de Adriana, encendió su mente y desaparecieron cuando él miró sus tetas firmes desafiantes a la fuerza de la gravedad, la delicada tira de vello púbico casi inapreciable al ser rubio. Cuando Adriana se extendió al lado de él, él se levantó, y se tendió entre sus piernas, apretando su verga ardiente contra la rajita infantil de su coñito… – “Siempre he soñado con esto” dijo Adriana… – “¡Revienta mi coño! Ponme tu verga caliente en mi conejito hambriento” Gabriel fue a trabajar sobre sus tetas, sobando y apretando, amamantándose de sus pezones…. – “¿Quieres la verga de tu hermano?” Él preguntó calurosamente. –“¿Debo reventar tu culo también? ¿Quieres que te llene con mi leche caliente?” –“¡SÍ SÍ! Adriana gritó presa de un ataque descontrolado de lujuria, sus piernas se envolvieron alrededor de la cintura del chico y sus pies se pegaron a las nalgas de Gabriel, cuando ella gimió a gritos… – “¡Fóllame duro! ¡Lléname con tu leche!” Rodaron e hirvieron en una única pasión lujuriosa, los dedos de Adriana se hundieron en las nalgas de Gabriel cuando ella movió su coño contra su verga caliente. –“¡CLÁVEMELA!” Rogó ella a Gabriel, pero su hermano no tenía ninguna prisa arrastró los besos hacia abajo en su cuerpo, él empujó su cara finalmente entre sus piernas abiertas y lamió el clítoris de la niña… sus manos empujaron sus piernas abriéndolas al máximo cuando él empujó su cara contra el coñito de Adriana. Susurraba algo como te quiero, lo quiero así, sí… o algo parecido, casi no se entendía o él estaba a otras cosas. Se levantó y acercó sus labios a los de ella y se dieron un intenso beso…, sus lenguas se encontraron y se besaron frenéticamente con lascivia y deseo lujurioso. Se quedó tendida, exhausta, complacida aunque supongo que no del todo, la mujer siempre necesita ser terminada con una buena penetración. Lo miró y buscó sus brazos para acurrucarse en el cuerpo de Gabriel en clara señal que deseaba llegar más lejos. La besó, ella abrió sus piernas y se colocó en la posición del misionero listo para follarla, puso su verga en la entrada de su vagina y lentamente empujó abriendo sus carnes…, ella reaccionó con un… – “¡Oh! No la metas muy fuerte que me duele, la tienes muy grande y yo tengo una vagina estrecha”. Sus labios callaron su boca con un suave beso e intentó nuevamente perforarla, ella se abrazó fuertemente como una gacela indefensa, tímida y temerosa… la miró, observando a un animalito en pleno sacrifico. Ella por su parte, se hizo hacia atrás para que la penetración se hiciera aún más profunda. Le introdujo la lengua y succionó la suya, se tragaban la saliva del otro. No sabían si estaban en el cielo o en el infierno, pero gozaban el uno al otro. Entonces la giró, abrió sus piernas y la penetró salvajemente, de un solo tirón, ella aguantó el golpe y comenzó el mete y saca pero esta vez mucho más rápido y fuerte. Ella resistía los embates de su duro cipote mañanero jadeando igual que él. Chupaba sus tetas, sus labios, mordía sus orejas, su cuello… agarraba brutalmente su culo y siguió haciéndola suya insertando la tranca endurecida a más no poder dentro de su tierno estuche. Sudaban de tanta acción física empujándola sin cesar hundiéndola en el colchón de visco-elástica que no sonaba como los de muelles, gracias a ello pudieron gozar salvajemente de una follada tremenda que ambos deseaban con pasión sin levantar sospechas. Ella le abrazaba y él la besaba en todos los lugares que su boca alcanzaba, se la comía sin dejar de perforar su gruta uterina. No pudo aguantar más de diez minutos calzándosela cuando comenzó a sentir una sensación electrificante que le recorrió todo el cuerpo, culminando en una gran corrida en su fondo vaginal, muy dentro de ella. La clavó hasta los huevos, percibiendo inundar su interior con el esperma de su hermano. Chorro a chorro notaba la presión en su glande rellenándola. Se le ocurrió decirle que al fin era mi mujer y él su hombre…, – “el macho que ella necesitaba” añadió ella. Se besaron exhaustos y contentos, habían conseguido hacerlo después de varios intentos frustrados. Cuando Gabriel se despertó, una hora después, Adriana estaba acurrucada sobre su pecho también dormida. Él bostezó y rascó su pelo púbico sintiendo los pelos todos pegados en una mezcla de su propia leche y sudor. Él sonrió cuando recordó la forma en que penetró a Adriana. Su verga ahora estaba flácida luego del desenfreno lujurioso llevado al máximo soportable junto a su hermana… Él se desenredó de Adriana y caminó despacio al baño, desnudo. Adriana se animó cuando su hermano se levantó, sus ojos soñolientos observaron su culo camino del aseo…su mirada se dirigió a sus nalgas duras… Su coño se sentía condolido por los placenteros golpes que Gabriel le había dado. La verga le había estirado e irritado el coño tras el continuo mete saca. Ella oyó el sonido de la salpicadura de la meada de Gabriel en el inodoro y rápidamente salió de la cama directa al baño, Gabriel se volvió y miró a Adriana cuando ella entró. Adriana se acercó a él mirando fijamente su verga, se arrodilló al lado del inodoro, consciente que Gabriel la miraba confundido por sus acciones, extendió la mano y le tomó la verga. Gabriel miró a Adriana preguntándose qué estaba haciendo, ella había asido la maza en su mano antes de que él hubiera tenido una oportunidad para sacudirla La chica se llevó la verga a su boca, degustando el agridulce sabor que la sazonaba, chupó el prepucio de su hermano que le encapuchaba la verga, Gabriel abrió la boca, su carne de hombre endureció de repente cuando vio que Adriana chupaba y lamía su verga limpiándola y en parte se bebía las últimas gotas del largo chorro de esa meada, mamando golosamente el glande de su hermano… A ese punto su padre la había viciado sumisa en esas prácticas de undinismo con la lluvia dorada. Gabriel vio la mano libre de Adriana entre sus piernas frotándose la ahora abierta raja de su vaginita, y la alzó de los hombros poniéndola de pie. Él la abrazó en un abrazo caliente y apretó sus labios a los de ella. Ellos se chupaban ansiosamente, de pronto ella se sentó en el váter y comenzó a evacuar su meada mañanera ante la atenta mirada de su hermano, cuando esta acabó, Gabriel movió a Adriana contra la pared y arrodillándose, lamió su coño desagraviando lo hizo con su polla…favor por favor. Se bañaron juntos. Cada uno enjabonó y lavó el otro con sus manos. Gabriel prestó atención especial al culo de Adriana. Sus manos jabonosas se movieron entre las profundas nalgas para lavar y sondear su ano. Movió su mano entre las piernas, mientras la besaba desde atrás lavándole el chochito con su mano suavemente enjabonada. Adriana sentía desaparecer el mínimo dolor que minutos antes le había causado su follada a todo trapo durante media hora. Su coñito ahora parecía a gusto y su sonrisa le dijo a Gabriel que ella se sentía muy feliz por la buena follada que le había dado. Gabriel se había arrodillado por detrás de Adriana, y amorosamente lamió su agujero. Su lengua se hundió dentro de su culo y ella apretó su cara contra la pared de la ducha y suspirando, gimió… – “Esto se siente grande” después de eso Gabriel se paró y besó a Adriana en la boca, llenándole de saliva la boca. Para entonces él le había levantado suavemente una de sus rodillas y allí, con la ducha descargando una tibia lluvia sobre ellos, empujó su verga desde atrás en su coñito y la folló hasta correrse dentro de su hermana, llenándola nuevamente de su leche caliente haciéndola gemir de placer… Por entonces, Patricio se había marchado para su oficina del gimnasio centro. Él no había visto a Gabriel para hacer running juntos como era de costumbre, pero no dio mayor importancia y mientras leía el periódico, solo se preguntó si Gabriel estaba enfermo. Una historia en la página local lo atrajo separándolo de sus pensamientos sobre Gabriel. Un juzgado local declaró culpable a un hombre 56 años por incesto después de que su hija de 25 años había confesado que sus dos hijos, eran de hecho del padre y no su marido. La historia contaba además que el hijo del hombre también había confesado haber follado con su hermana e insistió que él era sin duda el padre de los niños. Al parecer el marido vio a su esposa teniendo sexo con su propio padre una noche, y a la mañana siguiente lo denunció a la policía… Para Patricio era lógico que no se hubiera informado que el marido disfrutó del show consentido por este, en el que se masturbó viendo como su esposa tomaba la verga de su padre para meterla muy profundo en su coño. Patricio estaba duro como una barra de hierro cuando pensó de nuevo en su hija Adriana en tomarla sobre la cama y meterle su verga en la apretada vaginita que no paraba de llenar desde hacía meses… Se frotó la verga y leyó la historia de nuevo… Andrea dejaba su cuarto cuando vio a Gabriel salir del de Adriana. Ella no pensó nada más sobre él, hasta la hora del almuerzo cuando Adriana y Gabriel parecían estar mirándose fijamente muy felices. Andrea se notó celosa e inquieta… ¿Gabriel y Adriana follando juntos sin condones? Ella supo de inmediato que fue lo que pasó, pero nunca pensó que pasaría de nuevo…Cuando ella pensó más detenidamente sobre el hecho se volvió a encolerizar… Adriana había sido follada por Gabriel. Seguro que a Adriana le había gustado sentir la verga de su hermano dentro de su coñito, quizás en su boca y seguro también lo había disfrutado… Entonces su enojo se volvió celosa… – “¿Por qué Adriana debe ser la única que puede tener a Gabriel?” Ella tenía más derecho sobre él que Adriana… ella le había dado vida. Esa tarde lo postuló para ella… – “Gabriel, me olvidé de algo. Saca el coche y por favor ven conmigo…” Gabriel, inseguro de donde iban, condujo calle abajo con su madre al lado. Andrea, con el corazón latiendo aceleradamente y con la boca seca, había decidido tomar el asunto en sus propias manos con Gabriel. Ella llevaba una camisa de muselina delgada, dejando su sostén de encaje blanco muy claramente visible a través del tejido delgado. Ella sintió una emoción como de alegría a través de su cuerpo maduro, cuando notó la manera que Gabriel astutamente espió sus tetas cuando ellos dejaron la casa. Ella intencionalmente, ajustó su escote para permitirle una vista más clara de sus grandes ubres tentadoras para Gabriel, visible a través de su camisa… – “¿Dónde te llevo mamá?” Gabriel preguntó cuando ellos se detuvieron en un semáforo. Su verga latía en sus pantalones a la vista de las tetas de su madre. Increíblemente, a pesar de haber follado con Adriana esa mañana, él estaba muy caliente todavía. Había planeado ir furtivamente al cuarto de Adriana durante la siesta y darle otra follada más, le tenía carencia por la novedad, pero la madre había encontrado cosas para hacer, que por cierto era una lista larga. Andrea puso su mano de repente sobre el muslo de Gabriel y lo miro, a la vez que la movió, directamente sobre la protuberancia en sus pantalones. Gabriel la miró y sonrió… – “Mamá ¿Estás segura de hacer esto?” Él apretó su mano aún más contra la protuberancia en sus pantalones. Andrea cabeceó afirmando… lamió sus labios con lascivia. Echando una mirada alrededor rápidamente, Gabriel vio una calle lateral despoblada. Una vez estacionado en una parte oscura del camino, Gabriel extendió la mano audazmente y apretó las mamas llenas de su madre. – “¿Estamos seguros aquí?” Andrea preguntó. Gabriel contestó desabotonando uno a uno los botones del frente de su camisa y movió su mano dentro para tocar sus tetas. Gabriel asintió con la cabeza y jugueteó con la mano por encima del sostén y le apretó los pezones. Las manos de Andrea acariciaban su verga a través del pantalón y lo besó en la boca. Ella pensó de repente que los labios que ella estaba besando habían besado y habían gustado a Adriana… Ella no entendió por qué pero la encendió… Gabriel se desabrochó el cinturón, desabotonó sus pantalones, y abrió la cremallera, mientras alzando sus nalgas los bajó un poco, dejando al aire libre su monstruo palpitante y tomando a su madre por la parte de atrás del cuello, bajó su cabeza hasta su verga. Andrea cooperó totalmente, ella vio muy poco de su verga en la penumbra de la calle pero lo había sobado muy bien con las manos. Sus dedos fueron entre sus piernas para sentir las pelotas llenas de su hijo, cuando su boca se abrió y metió la verga de hombre dentro de ella. Usó su boca simplemente como lo hacía con su padre. Ellos eran casi similares en el tamaño…, Andrea podía decir después de años de comerse la verga de Patricio, que Gabriel era una copia de su padre. Sus orificios nasales aspiraron el aroma sudado de sus pelotas y a ella le gustó los débiles latidos de la cabeza de su verga. Su cabeza meneada de arriba abajo cuando Gabriel gimió y movió sus manos encima de su cabeza para hundirle hasta la garganta su verga chorreante. Los dedos de Andrea apretaron más profundamente entre sus piernas buscando tocarle el ano. Gabriel se movió un poco para permitir el libre acceso a los dedos de su madre hacia el ano. Él sentía los dedos de su madre seguir su canal hacia la apertura anal entre sus nalgas duras. – “¡Joder! Nadie nunca me tocó allí”. Cuando la boca de su madre se ahogó con su verga en el interior, meneó su tronco gordo de arriba abajo. Él sentía el toque en su ano. Sus uñas largas y afiladas raspaban su piel sensible cuando ella forzó aún más el dedo índice en el interior del ano… La sensación era inimaginable… entró en un orgasmo violento, mojado, caliente, su verga explotó en un volcán de lefa que se convertía con la saliva en un jugo blanco pegajoso en la boca de Andrea quien se lo tragó todo. Su saliva mezclada con el jugo agridulce y espeso de su bebé, de su hijo… y llenando su estómago de tan delicioso néctar. Cuando ella arrancó su dedo suavemente del interior del culo de Gabriel, alzó la cabeza mirándolo, Gabriel la levantó contra él y chupó su boca. Andrea sintió escurrir los flujos de su coño cuando saboreó el aroma salino y ácido con textura gelatinosa del esperma espeso de su hijo… Gabriel era tan caliente y viril como lo era su padre Patricio. Era una mujer muy afortunada… pero ella sabía que su juventud le infundía mayor aguante y necesitaba follárselo, o más bien su coño exigía una buena regada. La polla de Gabriel es enorme. Había soñado con ella en más de una ocasión ayudada por las fantasías de su marido, pero creo que no se la había imaginado tan grande la primera vez que la gozó. Andrea no era de esas mujeres que prestan importancia al tamaño de las pollas pero en aquella ocasión no le quedaba más remedio que hacerlo. Fundamentalmente por lo que ya pueden imaginar. Ella ya había decidido metérsela, pero sobresalía tanto por delante de su coño, y estaba tan hinchada que no sabía cómo arreglármelas para poder llevarla al interior de su vagina, sin tener que levantarse descaradamente arriesgándome a que alguien se diera cuenta de lo que ocurría en aquel rincón dentro del coche. Gabriel se percató de sus intenciones y se hizo para atrás cuanto pudo. Su madre se inclinó más incluso sobre la parte delantera. En el momento en que metió mano bajo su culo para asirla directamente y oír un suave gemido de Gabriel, el cual hizo un movimiento brusco y logró colocar su polla en la entrada del coño. Justo en ese momento Andrea se incorporó hacia atrás y sintió como el rígido mástil se deslizaba suavemente por su interior. La penetración no era su ejercicio sexual favorito, pero aquella situación estaba marcando un antes y un después en su vida sexual con su hijo. No pudo reprimir un gritito por lo que preguntó si me estaba corriendo, pensando que sólo estaba jugando a los roces. Sin embargo, la conoce lo suficiente para saber cómo respondía a los estímulos… le dijo que lo disfrutara pero que disimulara para que no se diera cuenta nadie que pasara por la acera de enfrente. Gabriel, sin embargo ignoraba lo que pasaba en el exterior situándose en las nubes con los ojos cerrados. Llevó las manos a mis tetas y palpó los pezones durísimos que tantas veces había mirado con deseo y, estoy segura que tantos celos habían provocado en multitud de ocasiones en su novia. Ya sabéis que las chicas jóvenes odian a las mujeres que tenemos pezones muy pronunciados con grandes tetas, pues sabido es que es una de las imágenes que más cachondo pone a cualquier hombre. Apretándome los pezones Gabriel empezó a mover ligeramente las caderas, al tiempo que ella hacía lo mismo encima de él, mientras con una mano se acariciaba el clítoris y con la otra jugueteaba con la boca de su hijo, que no hacía más que chuparle los dedos del mismo modo que ella le chupaba a él la polla. Gabriel no pudo aguantar más y empezó a tener espasmos dentro de su madre. Andrea se reclinó hacia delante arreciando sus frotaciones en el clítoris, al tiempo que le asió los huevos a mi hijo masajeándolos y apretándoselos. Ambos se corrieron simultáneamente, sin cortarse en nada. Cabalgó sobre Gabriel y sobando con fuerza la polla de su hijo y su cuello. En aquel momento ya llevaba todo el vestido abierto por delante con las tetas fuera. Con dificultad por las estrecheces me costó sacarme la polla que llevaba en mi coño. Su hijo paró de follársela y a los pocos segundos abrió la puerta, entonces su madre se incorporó lentamente…según se iba levantando sacaba de su coñito aquella enorme polla, aún dura, dándose cuenta que el semen de su hijo resbalaba por sus muslos. Gabriel hizo lo que pudo para guardársela aún tiesa. Según puso un pie fuera del coche, sujetándose la falda para que no se dieran cuenta de su desnudez, no pudo evitar lanzar un pequeño gemido de placer al notar el vacío de mi coñito y pronto las piernas empapadas de un reguero de semen. Volvieron a casa. Patricio había gastado la mayor parte del día pensando sobre la historia del periódico que él había leído. Lo había tenido distraído todo el día. Cada vez que él leía y releía la noticia pensaba en lo afortunado del “bastardo”, si le habrían dado una oportunidad antes, él habría follado con su hija Adriana, así como el padre de la noticia se follaba a su hija… para su moral aquello no tenía razón de ser dentro del delito. Cómo habrá hecho él para darle una follada…se preguntó. ¿Él habría hecho que le chupe la verga…? ¿Habría Tragado su leche…? ¿Él habría tomado su virginidad…? ¿La tenía tomada por el culo cuando se la follaba…? ¿Él habría le hundido su verga en el culo…? Cada pregunta atravesó en su mente como relámpagos y le vino a la cabeza a Adriana haciendo cada acto a la vez, chupándolo, tragando su leche, y tomando su verga en su coño y en su culo… Cuando él estaba en camino a casa 30 minutos después, su verga estaba dura como piedra y latiendo muy enojadamente en sus pantalones. Él había oído cuando Andrea le pedía a Gabriel que la acompañara… Sólo se sentó en el sofá de tela de la sala para tomar un descanso mientras miraba algún programa por la TV, bebiendo a sorbos una taza de té verde. Adriana se unió y besándolo en la boca… – “¿Dónde están todos?” – “Gabriel y Andrea están fuera” Sus ojos miraron como Adriana se sentaba con las piernas en cruz sobre la alfombra. Apoyándose contra el sofá, Patricio comprendió de repente que él y Adriana estaban solos en la casa. Su hija aún vestida con leggins short ceñido de algodón, y tenía el pelo sin peinar, Patricio miró fijamente sus tetas, su verga latió con ganas de desnudarla. Adriana bostezó y miró la TV sin interés. Ella sentía los ojos de su padre en ella y sonrió, él siempre estaba mirándola fijamente esos días. Era obvio que él tenía ganas de follar con ella a todas horas, ella no menos… La chica se volvió y sonrió a su padre…. Él no era en absoluto un hombre mal parecido. Su pelo con unos brotes de canas agregaba algo de distinción a su apariencia. Él era un hombre de buena salud, musculoso y en muy buena forma…un papá que toda nena quisiera follarse. Sintió mojarse de repente entre sus piernas, sus pezones endurecieron por la fuerte atracción física hacia su padre. Ella se puso de pie y lo miró a los ojos, preguntó una vez más… – “¡¿Estamos solos papá?!” Patricio asintió con la cabeza. Sus ojos vieron algo llamativo en los de ella, con el mismo brillo acuoso de cuando tiene ganas de follar, pero no estaba demasiado seguro. Adriana caminó hacia su padre y se sentó en su regazo. Llevó los brazos alrededor de su cuello y dijo – “¡Te amo papá!” Los brazos musculados de Patricio la abrazaron, su verga ya amenazaba con reventar los pantalones. Adriana besó a su padre en la boca otra vez pero con mayor detenimiento, y cuando sus labios se abrieron, ella empujó su lengua dentro y gimió. Patricio también gimió. Éste era ya un sueño recurrente hecho realidad… la putita de su hija caliente besándolo. Ella acariciaba su pelo, orejas y cuello con sus manos suaves y los dedos delgados. Él la agarró de una nalga con una mano y la apretó duro contra él. Besando y gimiendo ellos cayeron hacia la alfombra dónde Patricio quedo encima de Adriana entre sus piernas. Adriana envolvió sus piernas alrededor de la cintura de su padre cuando él besó su cara, boca, y cuello y frotó su dura verga contra su coño… – “¡PAPÁ, FÓLLAME!” Ella le cuchicheo al oído. – “Rápido. Antes de alguien vuelva” Su boca chupó fuertemente de las tetas de la niña cuando él oyó estas palabras, se quito rápidamente los pantalones y la ropa interior… apretó su verga desnuda contra l

Autor: TrovoDecimo Categoría: Incesto

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Mi primo me provoco mientras dormía

2019-08-17


Como los últimos años, fui a pasar Navidad a España. A una pequeña ciudad cerca de Madrid, donde tengo familia. Y me quedo con ellos por unos días. La fiesta en sí, fue más de lo mismo, comida, brindis, baile. Nada fuera de lo común. Eso de las tres de la madrugada, no me sentía muy bien. Si bien no había tomado mucho alcohol, me encontraba tomando unos calmantes fuerte, gracias a mi doble vida, que mezclados con el alcohol, me produjo unos mareos muy fuertes y sentía que los efectos de los calmantes se potenciaban con el alcohol. Salude a mis familiares que aun quedaban en la fiesta, y me retire a mi habitación. La cual era muy pequeña. Solo entraba una cama de una plaza, un placard y una pequeña mesa de luz. No tenia ventanas. La luz era algo deprimente, de color amarillo y de baja intensidad. Aunque solo la usaba para dormir era más que suficiente. Una vez en la habitación me saque las botas negras y me acosté vestida. Llevaba un jean negro bien ajustado al cuerpo, una remera blanca y un sweater y por debajo ropa interior blanca. No sé cuánto tiempo había pasado, si me había dormido o que, seguía algo mareada para ese entonces. Escucho que se abre la puerta, y se cierra inmediatamente. Sentía la presencia de alguien dentro. En un principio pensé que era mi tía abuela, que pasaba para ver cómo me sentía. Pero no era ella. Sentí que alguien estaba al lado de mi cama y chisto. -Pshhh, pshh. Lo hizo dos veces. No respondí nada solo quería seguir durmiendo. A los segundos, siento que me tocan el brazo derecho por debajo del hombro con mucho cuidado. Me di cuenta que se estaban asegurando si estaba dormida. Yo estaba acostada de costado sobre mi hombro izquierdo contra unos de los bordes de la cama. Sentí unos dedos que tocaban mi teta derecha, muy lentamente con las yemas de sus dedos, no sabía bien quién era, pensé en darme vuelta, pero decidí no hacer nada para ver hasta donde llegaba la situación. Luego como veía que yo no reaccionaba, su mano completa, empezó a acariciar mi teta derecha, ya con más confianza y apretando todo mi pecho. Sentía su respiración agitarse. Saco su mano de mi teta, y me tomo delicadamente de mi hombro derecho y me lo empujo hasta dejarme en la cama acostada completamente sobre mis espalda, me acomodo las piernas, y me dejo en posición boca arriba. Luego me levanto mi remera y sweater y me los subió hasta el cuello. Si no fuese que me hacia la dormida, ya me hubiese despertado hace mucho con lo torpe que eran con sus movimientos, pero la calentura le nublaba el buen juicio. Sin desabrocharme el corpiño, me lo bajo dejando mis tetas al descubierto. Su boca empezó a chuparme mi pecho izquierdo, mientras su mano izquierda acariciaba mi otra teta. Lo hacía muy bien, mis pezones se pusieron bien duros enseguida. Me encantaba como sus dedos apretaban mi pezón, mientras me chupaba mi otra teta, la situación me mojo un poco. A los minutos, deja de jugar con mis tetas, y escucho que se baja el pantalón. Siento que se acerca a mi cara, y apoyo la cabeza de su pija contra mis labios, lo hizo muy despacito, apenas rozando, frotaba su cabeza entre la unión de mis labios, yo sentía que me estaban lavando los dientes con una pija. Gemía muy fuerte, y sus gemidos lo delataron. Supe que era un primo lejano, Rafael. No sé cuántos años tiene, pero debe andar entre los 18 o 19 años, calculo. Es un chico muy tímido, casi no me hablaba, de contextura muy delgada, piel blanca, ojos marrones, pelo negro, que lo usa despeinado, y mide 1.70 aproximadamente. No podía creer que mi primo y sobre todo él se estuviese abusando de mi. Pero la verdad es que la situación me producía morbo y lo iba dejar que termine lo que había empezado. Saco su pija de mis labios, y se arrodillo al costado de la cama y empezó a lamerme el abdomen, se centro especialmente en el ombligo le gustaba chupármelo. Podía sentir como se masturbaba mientras me lamia. Mientras seguía lamiéndome, su mano izquierda, empezó a masajear, mi abdomen por debajo del ombligo y sentía como bajaba de a poco, sus dedos se metieron por debajo de mi pantalón, pero estaba tan ajustado el jean, que apenas entraron las puntas de los dedos. Dejo lo que estaba haciendo, y me desabrocho el jean, le dio bastante trabajo, ya que lo usaba muy ajustado, me bajo el cierre y sus dedos bajaron por debajo de mi tanga, acariciando mis labios vaginales, me froto mis labios, acaricio mi clítoris con sus yemas, sus dedos pasaron por mi orificio, al principio solo acariciaban agujero por afuera, pero luego de unos minutos, sentí 2 dedos, que me penetraban, para ese entonces ya estaba bien mojada, empezó a penetrarme sin parar mi vagina con sus dedos y sentía como se pajeaba con su mano libre, al cabo de un par de minutos, lo sentí gemir muy fuerte y dejo de bombearme mi concha. Todo quedo en silencio por unos instantes. Se sentía un olor a semen muy fuerte, muy nauseabundo, pero era obvio, era un pendejo y se debería pajear todo el día. Se reincorporo, sentí como se subía el pantalón. Y comenzó a acomodarme la ropa, me subió el corpiño, me bajo el sweater y la remera y quiso abrocharme nuevamente el jean, pero no pudo y lo dejo así. Se fue dejándome sola con su olor a leche. Apenas se fue me masturbe pensando en las cosas que me hizo Rafael y en las que no. Termine acabando con mi ropa puesta. Tal cual me dejo mi primo. A la mañana siguiente, limpie el cuarto y lo perfume por el olor que había quedado de mi primito. Desayune con mis tíos, Rafael aun no se había levantado y salí con unos amigos, estuve prácticamente todo el día fuera. Llegue para la cena del 25 un poco tarde. Mi primo estaba ahí, si bien nunca tuvimos una relación fluida con él, las veces que me acerque esa noche, estaba más raro, cada vez que le hablaba se ponía colorado y no me miraba directamente a los ojos. La cena fue lo bastante aburrida, y solo pensaba en qué hacer con mi primo, si dejarlo ahí o ir a buscarlo esa noche. Eran cerca de las 4.30 am, cuando fui a su cuarto. Lo único que llevaba puesto era una remera larga, blanca que apenas cubría mi cola. Entre a su habitación. Prendí la luz y Rafael se despertó. Cuando me vio se puso pálido, más de lo que era y tenía una cara de asustado. Creía que lo iba a encarar por lo que me había hecho la noche anterior, luego me confirmo que pensó que venía por eso. Me saque la remera y quede completamente desnuda y me acosté a su lado derecho de la cama, Rafael no entendía nada. Solo usaba un bóxer gris. Metí mi mano por debajo de su ropa interior, y empecé a masajear su miembro que aun estaba flácido. Lo miraba fijamente a él, pero él era tímido y cerraba los ojos. Ni siquiera se le puso tiesa que escuche un gemido más fuerte de los que venia haciendo y me acabo en la mano. Saque mi mano cubierta en su semen y me la limpie con mi boca, me la chupe como una muy buena puta. Primero lamí mi palma y luego dedo por dedo. Le saque el bóxer, y me puse en la posición 69. Primero le limpie todo el semen que tenia sobre su pija y piernas con mi lengua. Y finalmente me metí su pija flácida y apestosa en mi boca, llegue a meterme hasta sus dos huevos en mi boca, mientras aun la tenia flácida. En ningún momento me dio sexo oral o me toco, pero no esperaba otra cosa de un chico virgen y tan tímido. Me llevo diez minutos lograr su pija bien tiesa, una vez parada vi su pija al máximo, tendría unos 20 cm aunque era bastante delgada en proporción al largo. Pero por lo menos pude sentirla bien adentro. Le di un buen oral, metiendo su pija hasta el fondo de mi garganta, hasta sentir mis labios tocar sus huevos y pelvis, no le dedique mucho al oral, solo para dejarlo al palo, quería sentir su pija dentro de mi concha y no sabía si después de acabarme en mi boca iba a poder darme otro polvo. No me arriesgue. Saque mi boca de su pija y me senté sobre su pelvis, dejando cada una de mis rodillas a sus costados, tome su pija con mi mano derecha y me la metí en mi vagina, que ya estaba húmeda. No lo monte muy fuerte, primero para que no me acabe rápido y segundo para que no escuchen mis tíos. Tuve que decirle que muerda las sabanas, porque no podía contener sus gemidos, sus ojos parecían que se le daban vueltas del placer, mientras lo cogía tome sus manos y las puse contra mis tetas para que me las apriete, comenzó hacerlo y ya sabía que no iba aguantar mucho mas, trate de regularme el ritmo en que lo montaba para regular su eyaculación. Tenía una rica pija, si bien no era gorda, la podía sentir bien dentro mío. Cerca de los 15 minutos de cogida, sabía que estaba por acabar, escuche un gemido brutal como si le hubiesen quebrado un brazo, que si no hubiese sido por la sabana que mordía habría despertado a los vecinos. Sentí una cantidad impresionante de semen dentro de mi vagina, pocas veces me acabaron tanta leche dentro mío, sentía como escurría entre mis paredes vaginales y su pija cayendo hacías sus piernas, huevos y finalmente terminaba contra las sabanas. La verdad era que yo estaba muy caliente, la situación me daba mucho morbo, y con la pija de mi primo adentro, empecé a masturbarme mi clítoris, hasta que acabe a los minutos. Tuve un gran orgasmo. Rafael estaba prácticamente muerto en la cama, todo sudoroso, no me decía nada, solo miraba. Con una de sus sabanas limpie mi vagina y piernas que eran un desastre y me puse mi remera. Antes de salir de su habitación, le di un beso de lengua en su boca y me fui. Ya eran casi de las 6 am del 26 de diciembre, quería bañarme, pero era temprano, no quería despertar a mis tíos. Aproveche el tiempo y escribí mi nueva experiencia para mis seguidores de Poringa. Cerca de las 8 am, me bañe, desayune con mis tíos, termine de prepararme las valijas y decidí dejarle un regalo a mi primo. Me metí en su habitación, aun dormía, y le deje debajo del teclado de su computadora, la tanga que usaba el día que se abuso de mi, la misma tenía mis jugos de la paja que me hice después que me dejo sola en mi habitación. Pensé que sería un lindo recuerdo para él.

Autor: Tu putica Categoría: Incesto

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Vacaciones en el Campo

2019-08-16


Cuando mi madre me conto que iriamos de vacaciones a la casa de los abuelos y que alla estaban mis primas maternas le pedi si podriamos invitar a Alfredo mi primo paterno de 16 años, ya que iba a ser el unico hombre. Llegamos de madrugada a la casa de campo de mi abuelo, la cual no era muy grande y como todas era mujeres mis tias y mis primas dormian en la misma habitacion, una muy grande. Todas las primas salieron un pijama a saludar pero cuando vieron a Alfredo se devolvieron corriendo a la pieza, para mala fortuna de la Ale, esta se tropezo con su camisola haciendola caer estrepitosamente quedando su culo al aire, con Alfredo nos quedamos atonitos ante tan buen recibimiento. Despues de eso nos mandaron a dormir a una piezas que estaban fuera de la casa al final del sitio A la mañana siguiente les presente a mis primas a Alfredo, la Pao de 16 años bastante desarrollada y la mas alta de todas, la Ale tambien de 16 años con buen culo pero con pequeñas tetas, la Mary de 13 años y su cuerpo comenzando a desarrollarse, bueno y mi hermana Carmen de 16 años. Alfredo se adapto al grupo radipamente, durante el día jugabamos a mojarnos y en la noche saliamos a la plaza de la cuidad con amigos de la zona, asi pasaron los dias llenos de risa muy sana. Como era casa de campo no tenia baño solo un pozo septico al final del sitio el cual era muy grande, por lo cual las necesidades las haciamos en unos tarros en una pieza fuera de la casa que parecia un establo a muy mal traer y las duchas eran en ese mismo lugar un manguera y todos con traje de baño. Como al tercer dia me percato que cada vez que una de mis prima iba al baño Alfredo tambien se perdia, asi es que desidir seguirlo cuando la Ale la vemos que va al baño!!, como este era de madera habian muchas rendiduras donde se podia ver hacia adentro, en uno de ellos veo como Alfredo espiaba a la Ale cuando se bajaba los pantalones, cuando se ve descubierto me hace silencio y me invita a ver; yo con mis 13 años no habia visto aun una vagina por lo que cuando veo a la Ale limpieando se vagina desde de orinar me exito mucho y me pene se pone duro de inmediato. Asi desidimos espiar a todas mis primas cuando iba al baño y cuando se duchaban. En una oportunidad cuando la Ale se estaba bañando y Alfredo se me habia perdido, asumi que la estaba espiando por lo que me diriji a nuestro sector, para mi sopresa era Mary la que estaba espiando, cuando me ve me pide silencio , cuando me apegue al orificio pude ver que la Ale y Alfredo estaban desnudos besandose ella con la mano en su polla masturbandolo y refregandoselo en su vagina, él con la mano en el culaso de la Ale, despues le comenzo a chupar la tetitas, ella comenzo a bajar hasta tener la polla a la altura de su boca y comenzo a darle una mamada exquisita, yo no daba mas y me acariciaba mi polla sobre si short, mire de reojo a la Mary ella estaba en la misma acariciando su vagina sobre su calza, volvi a pegar mi ojo a la pared para espiar y ahora era el Alfredo que tenia a la Ale acostada en el suelo con las piernas abiertas y su cabeza entre ellas mientras la Ale se retorcia y gemia, luego se coloco encima y comenzo a meter la polla dentro, la cara de la Ale mostrarba el placer que estaba sintiendo, yo por mi parte no aguante mas, me baje el short cuando libere mi polla senti una mano sobre ella, mire era la Mary que tenia sus calzas abajo y todo su culito al aire, le comence a meter mano desde atras por su culito baje hasta su vagina que estaba toda mojada y comence a acariciar, nos miramos de reojo nos reimos y seguimos mirando. Ahora era ella quien estaba sentada arriba cabalgando, la vista mejoro cuando ella se recuesta sobre el ya que se podia ver como entraba y salia la polla, comenzaron a gemir y ella le dice que no se cuida que temine afuera, que no quiere quedar embarazada, por lo que la pone en cuatro penetrandola desde atras metiendosela como loco; soy sentia como la Mary me apretadaba la polla la mire y estaba como loca, acomodo mi mano sobre su clitoris, me acerque a ella quedando ambos de frente y nos masturbamos hasta acabar, mis chorros cayeron sobre su abdomen, nos dimos un beso entrecortado por la exitasion que sentiamos, nos limpiamos nos acomodamos la ropa y nos fuimos de ahí. Los proximos dias donde pillaba a la Mary sola nos metiamos manos, nos avisabamos cuando la Ale o el Alfredo se iban a bañar para espiarlos. En una oportunidad seguimos a Alfredo a la ducha cuando vemos entrar a la Pao totalmente desnuda, supe lo que le hiciste a la Ale, ahora quiero comprobar en persona y eres tan bueno, sin mas le bajo el bañador, la polla comenzo a crecer rapidamente; la Pao es la que tiene el mejor cuerpo, es alta de grandes tetas, vagina depilada y un culito paradito, sin mas se agacho y se metio la polla en la boca, despues de un rato la levanto la dio vuelta apoyandola en la pared, la hizo parar el culo lo abrio con sus manos y comenzo a lamer ella solo lo movia sobre la cara de él, cuando comenzo a gemir se levanto hizo que ella bajara mas y se apoyara sobre una mesa apunto su polla a la entrada de su vagina y la Pao le dice que es Virgen, por lo que Alfredo comenzo a meter despacio y en un momento dio un empujon fuerte a lo que ella dio un pequeño grito, el vaiven fue despacio por un rato hasta que ella comenzo a mover su culo en circulos; yo por mi parte levante la falda y baje los calzones a la Mary, comence a besar sus nalgas respondiendo ella levantando su culito para dejarme mejor acceso a su vagina la cual comence a lamer igual como habia visto al Alfredo lo hacia con mis primas, la Mary no se despegaba de la pared espiando lo que su hermana estaba haciendo con mi primo, en eso me dice "se lo va a meter por el culo", deje de lamer y me apegue a la muralla sin dejar de meter un dedo en la vagina de la Mary. Pude ver como tenian a la Pao en cuatro metiendole un dedo por su culo, lo lleno de saliva y mojo un polla, se acomodo y comenzo a empujar, en un momento la Pao abrio mucho los ojo y dio un grito ahogado, le habia entrado la cabeza, yo no aguante y comence a acariciar la entrada del culito de la Mary y con su exitacion no costo mucho para lograr meter un dedo, segui hasta tener todo el dedo adentro comence a meter y sacarlo, la reaccion de la mary fue sacarselo del culito tomar mi polla y darme la primera mamada, se sentia exquisito, mientras no despegaba el ojo de la pared mirando como se lo metian por atras a mi prima, no aguante mucho y le dije a la Mary que iba a terminar lo saco y me masturbo hasta hacerme terminar. El siguiente sabado a mis primas las habian invitado a una fiesta, y mi mama le pido a Alfredo que las acompañara para que no fueran solan, pero a mi ni a las Mary nos dejaron ir por se muy chicos, pataleamos nos enojamos con mi mama y mi tia mientras mis primas se ordenaban y pintaban, cuando estuvieron lista mi mama llamo un taxi para que se fueran todos seguros, indicandoles que si no llegaban a las doce mejor volvieran cuando amaneciera; con la Mary los vimos irse en el auto muy enojados, le dije a mi mama que iria a ver tele en las piezas del fondo, mi tia le pregunto a la Mary si quiera acompañarme a lo que ella dijo que si, nos fuimos en penunbras porque en el patio no hay luz, cuando llegamos a la pieza Mary me pregunta que peliculas iba a ver, yo con una sonrisa le dije "pasion de primos", me miro y nos dimos un beso apasionado, nos tiramos en la cama y comenzamos a desvertirnos, cuando quedaron sus tetas al aire las cuales nos habia visto hasta ese momento, me pude dar cuanta que aun 3 años menor que la Ale tenia mejores tetas, las comence a besar, sus pesones reaccionaron de inmediato, ella por su parte no soltaba mi polla erecta, cuando bajo a mamarla le pedi que se diera vuelta quedando en un exquisito 69, sus pocos vellos hacian cosquilla en mi cara, se acosto de espaldas abri sus piernas y me acoste sobre ella mientras nos besabamos ella acomodo mi pene en la entrada de su vagina, comence a entrar despacio hasta que me tope con su telita, la bese apasionadamente y empuje logrando meterla toda, nos quedamos quietos mientras su vagina se acostumbraba hasta que comenzamos con el mete y saca, nos cambiamos poniendola sentada encima de mi, a medida que se lo metia sus tetitas apenas se movian aun eran muy firmes, no aguante y comence a chuparla a lo que ella se movia como loca pidiendome que aguante que no termine dentro, yo apretaba mis dientes esperando que ella terminara, cuando lo hizo lo saco y me masturbo haciendo terminar. Nos quedamos abrazados de lado, yo detras de ella hasta que mi polla volvio a reaccionar la acomode en la entrada de su culito, ella lo tomo y refregaba la cabeza en la entrada mientras yo acariciaba su clitoris, en un momento comenzo a tirar su culito para atras pero no lograba entrar asi es que la acoste boca abajo y empuje cuando logro entrar la cabeza ella levanto su culito logrando meterselo hasta la mitad, asi estuvimos con el mete y saca por un rato, me sali la sente arriba de frente colando sus piernas para adelante dejando a la vista su vagina, comenzo a meterse mi polla hasta la mitad y no podia mas asi es que acaricie su clitoris haciendo gritar de placer y comence moverme sin darse cuenta ya la tenia toda adentro, a lo que le dije que iba a queria terminar dentro de ella, movio fuerte su colita haciendonos llegar a un exquisito orgasmo. Nos quedamos dormidos, hasta que amanecio sin darnos cuenta cuando llego Alfredo a la pieza dormir y nos vio desnudos espcialmente a la Mary. pero eso es para otra ocasión.

Autor: Anónimo Categoría: Incesto

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Vi a mi tía en el baño

2019-08-16


La suigiente historia me sucedió hace 4 años en ese tiempo tenia 19 años de edad, pero fue lo mejor que me haya pasado ya que desde hace tiempo me volvia loco mi tia. La describire un poco; ella es morena clara, buenas piernas, caderas majestuosas y unos pechos grandes y parados. Todo empezó un jueves por la noche cuando mis primos me invitaron a dormir a su casa, la noche fue normal, pero al día siguiente mis primos fueron a su escuela y mi tío a trabajar, dejándonos a solas a mi tía y a mi. Eran como las 10 de la mañana cuando subí al piso superior para ir al baño, en ese momento mi tía se estaba bañando, yo no le presté atención. Cuando salí del baño me di cuenta de que estaba medio abierta la puerta del cuarto de mi tía, entonces me asomé lo mas que pude y vi a mi hermosa tía recostada y tocándose los pechos como si le excitara hacer eso, para no correr el riesgo de que mi tía me viera mejor me baje al otro piso. Pasaron 5 minutos y escuche que me hablaba mi tia asi es que subi, toque en su puerta y me dijo que pasara, mi tia me dijo que si me habia gustado lo que habia visto, yo me hize el que no habia visto nada, y le dije no se de me hablas, mi tia me contestó que me habia visto asomarme por la puerta mientras ella se tocaba los pechos, y que ademas ya era lo suficientemente grande para ver eso, al final acepté que me habia encantado lo que habia visto. Mi tia me dijo que cerrara la puerta , una vez cerrada me dijo que ya tenia la edad necesaria para sentir el cuerpo de una mujer en esos momento mi verga estaba a punto de reventar, cuando mi tia se dio cuenta de esto me la agarró y me dijo que si esto se debia a sus palabras, yo le dije que si y le confesé que desde hace un buen tiempo estaba loco por ella. Mi tia se me quedo viendo y me empezo a besar, ese beso era muy caliente y me excitaba mas sentir su lengua sobre la mia, de repente mi tia paró y me dijo que le tocara los pechos, yo no lo pensé dos veces ya que era mi mayor fantasia, cuando se los toqué senti lo parados y duros que estaban, paso como un minuto y no podia dejar de hacerlo. Al poco tiempo me quité la playera y mi tia se quitó la suya quedandose con el puro sostén y dejando al descubierto sus mayores encantos. Despues de esto mi tia bajo su boca hasta mi verga desabrochó mi pantalón, lo bajo juntó con mi clazon para despues mamarme mi verga, mi tia mamaba como ninguna, yo agarraba su cabeza para que no parara y asi duró como dos minutos, cuando acabó se quitó los pantalones, su tanga y su sosten quedando completamente desnuda y se acostó, yo hize lo mismo me quite toda la ropa quedando desnudo y me lanze contra ella, la empezé a besar desesperadamente todo su cuerpo, sobre todo sus pechos, ya que los tenia parados y duritos, despues llegué a su concha depilada ahí jugué un momento con mi lengua mientras mi tia gemia. Despues separé sus piernas, para que me dejara ver su rajadita humeda, cuando la vi puse mi verga sobre ella y poco a poco la fui metiendo hasta el fondo, mi tia gritaba , gemia y me pedia mas, yo empecé a aplicar mayor velocidad, despues cambiamos de posicion y mi tia se sento arriba de mi, y empezó a brincar sobre mi verga, mientras ella brincaba yo le tocaba las nalgas y los grandes y parados pechos, pasaron como 5 minutos y le dije a mi tia que me iba a correr, ella paró de brincar se bajó de mi y me dijo que me corriera en sus pechos, acerque mi verga y empecé a descargar toda mi leche sobre sus tetas mientras ella se ponia mi leche en todo su cuerpo como bronceador. Cuando acabamos de hacerlo mi tia me dijo que lo que hicimos fuera un secreto entre ella y yo, y que no se lo dijera a nadie. Yo le pregunté que si algun dia se iba a volver a repetir y ella me dijo, a lo mejor si. . Desde ese dia hasta la fecha nada mas una vez lo he vuelto a hacer con mi tia. Cada vez que veo a mi tia se me queda viendo con una mirada caliente como si quisiera volverlo a hacer.

Autor: Casmus95 Categoría: Incesto

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Mis vivencias con mi hermanita

2019-08-16


Bueno ante todo le informo a los lectores que escribo mis vivencias, después de tantos años me atrevo de plasmar mi historia tan íntima y tan real que a pesar de dos décadas después todavía mi hermana me lo recuerda…. Para empezar, en esa época vivíamos en Venezuela, en plenos año noventa, éramos una familia normal, papá, mamá, mis hermanas y yo… En mi caso era el mayor, pero como todo en mi vida a pesar de ser el mayor las consentidas eran mis hermanas sobre todo la menor la cual llamaremos Yamileth y yo me llamare Alfredo. Para ese entonces, mi madre llevaba a mi hermana la de medio (Isandra) al médicos para un tratamiento de salud, por lo cual mi hermanita y yo nos quedábamos solos, en esos casos eran muy poco debido a que no había nadie que nos cuidara. Bueno les cuento que desde niños jugábamos al papa y la mama, una que otras veces nos tocábamos y nos besábamos, pero un viernes en la tarde recuerdo que a eso de la una y estábamos en el patio, el cual no tenia techo y estaba lloviendo, mi hermanita tenia puesto una camiseta blanca y short, ella era morenita pelo negro, estábamos jugando y ella en una de esas se quito el short y empezó a jugar debajo la lluvia en eso ella me invita y yo de lo mas normal fui pero cuando el agua mojo su camiseta blanca se le empezaron a ver los pechos que estaban en pleno crecimiento, los pezones marroncitos y yo trate de disimular eso, pero como todo adolecente con las hormonas a millón no pude aguantarme, y se le pregunté si la podía tocar y ella me dijo que si, hay empecé por la espalda, el cuello la barrarigita (que no tenia nada de grasa) y luego los téticas, se les tocaba con suavidad y fuerza ella ponía una cara de placer aquí en una de esas la empecé a besar en la boca, y sentí el cielo, en esa la tocaba y fue in éxtasis la lluvia, nuestros cuerpos juntos y besándonos, imagínense, en esa ella me suelta y se quita la pantaletas, le vi un cuquita con pelitos negros s yo le pregunte si se la podía tocar y me dijo que si, uy eran suavecitos , su piel tan densa y algo rígida por la el frio de la lluvia yo me quite todo y quede desnudo con tremenda erección, le dije vamos a para adentro pero no quiso me dijo: no quiero hacer debajo de la lluvia, y bueno yo trate de penetrarla pero o quiso, tomo mi pene y se lo puedo por el clítoris para que la rosara y así fue hacia como si la penetrara y ella le gustaba, en eso yo gozaba y ella también en eso le dije ponte por detrás y se puse por las nalgas y le vi el culito, limpiecito pero me dijo ni sete ocurra tome mi pene y lo puse rozando el ano, cerré las nalgas y bueno el roce, ella gozaba en eso me acosté en el piso de cemento y ella se puso encima mío y rozándonos, en eso le dije bésame y cuando me besaba con las manos le abrí las nalgas y el tocaba el culito, y le metí con suavidad media uña y esa me beso con mas pasión y locura y se lo empecé a enterrar, poco a poco hasta que ella me dijo basta, ya no… en eso yo lo saque y le empecé a quitar la camiseta y quedamos desnudos le quite la cola del cabellos y con su pelo suelto parecía unja reina, esa mirada ya de mujer, jamás la había visto así… le tome un pecho y se lo bese ella cerraba los ojos del placer y con la otra manos le tocaba la cuquita cuando intente penetrar ella me dijo te dije que no y se molesto y se fue, yo trate de calmar los ánimos pero nada se encerró en su cuarto… y bueno eso de hay hasta una semana después…. En otra oportunidad un día jueves, nos quedamos solos nuevamente estábamos jugando y le dije vamos a hacer lo del viernes y ella me dijo que si, fuimos a la cama de nuestros papa y se quito la pantaletas pero no se quito la camiseta, nos besamos y ella sin decir nada se puso encima mío y empecé a restregarse el pene en el clítoris, en eso ella gemía yo quede extrañado pero normal, yo la besaba y le tocaba las téticas, quería penetrarla pero no se dejaba en esa época yo no tenia la malicia del sexo sino le hubiera hecho el sexo oral…. Así paso una dos horas entre juegos… besos caricias y sobre todo excitación… Ahh la edad? No importa pero les digo q nunca olvidare esos dos días….

Autor: aika Categoría: Incesto

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