Relatos Eróticos de Incesto


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Por favor abuelita solo la cabecita 7

2022-01-15


Ya sentía la fuerte presión en mí verga que era provocado por el ojete ajustado de mi abuela, ya la tenía bien sujeta para evitar que huyera y empecé a empujar con regular intensidad mi verga adentro para qué se fuera ahora abriendo camino cada vez más . -! Ayyy. Albertoo..noo seas malo por favooor. ayyy... ayyy.. ¡ Los gritos de dolor de mi abuela cuando ya le estaba rompiendo el ano en vez de darme pena me excitaba mucho más, así que ya era la hora de castigarla a ella y sin respeto ni remordimiento le iba introduciendo varias veces el falo duro en su esfinter. -! Ayy.. Dios mioooo.. quee dolor mee muerooo.. ayyy.. auuu.. ¡ -! Aguantee..un pocoo.. ya estáa entrando la cabecitaaa..uff. uff.. qué ricoo. ¡ -! Ayy vas a veer luego.. noo ya sacármelooo soy tu abuelaaa.. recuerdalooo.. ayy..mee duelee. Robertooo.. ayy.. ¡ -! Sii abuelitaaa.. sé quién eres y yo soy tú nieto Roberto quien te va a dejar ahora el culo abierto.. no es justo que un culo así de rico esté cerrado.. ahh.. ahh...ya aguantaa. y deja de moverte . ¡ Ya tenia el control total con mi abuela le estaba rompiendo su riquísimo culo y le hablaba así bien fuerte para que supiera ella ahora quién mandaba mientras seguía dándole embestidas por el ano y cuando volteó la cabeza para reclamar aumenté la fuerza de la penetración sus ojos se le llenaron de lágrimas y agachó la cabeza, a la abuela nunca nadie antes la había tratado así porque mi abuellto QEPD era muy noble siempre hacía lo que ella quería pero esté Roberto era su nieto y no Roberto su finado esposo. _! Yaaa todoo lo tienes adentro. uff. uff. qué ricoo se sientee. ya mi verga bien aprisionada en tu culo.. ahh.. ahh.. ¡ Ella no contestaba y eso se veía muy raro en ella porque nunca se quedaba callada siempre fue ella una mujer de carácter fuerte con todos, pero ahora conseguí lo imposible para muchos había DOMADO a esa yegua que toda sumisa aguantaba como la tenía montada. Ya cada vez que le iba entrando y salíendo toda mi verga de su culo fue mejorando y su esfinter ya había cedido se hacía mucho más fácil metérselo analmente y no se quejaba mucho mi abuela. -! Ufff.. ufff... despacitoo con cuidado mi Albetitooo.. ahh.. ahh.. ¡ Ahora si era su Albertito porque ya le había roto y abierto el culo cuándo siempre ella me decía a secas Alberto o muchacho malo ahora si lo fui con ella ya que no me importó sus súplicas y le di con todo por el culo haciéndola que primero me amenace luego me insultara para ahora terminar toda resignada pidiendo que se lo metiera con cuidado, yo sabía que no tenía ni podía ir quejarse a ningún lado de la travesura que estaba haciendo. ¿Qué les diría ? Hija tú hijo me rompió el culo. no había modo alguno que pudiera acusarme ya que ella, la sería y respetada abuela también ya le había gustado sentir de nuevo una verga dentro de ella. Y nuevamente recibía toda ya mi lefa mi abuelita pero esta vez en su culo.. Uyy que ricoo.. Y ahora me quedé pegado a ella como si fuéramos unos perros dejándole la última gota de semen en ese ano recién abierto, luego ambos abuela y nieto nos caímos en el sofá estábamos muy exhaustos. Cuando vi la hora eran las 5.22 de la tarde y estarían regresando la familia de la playa así que la tuve que ayudar a levantarse y llevarla al baño para que se bañé y como si fuera una niña le eché jabón porque todo su cuerpo y la fui a dejarla en mi cama estaba aún adolorida. Cuando llegaron todos estaban felices y rojos por el sol cuando mi mamá me dijo que me había perdido un día maravilloso de sol y mar, no le dije nada porque YO también había tenido un día maravilloso de sexo con mi abuela.

Autor: Alberto Categoría: Incesto

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Nunca he visto uno, tío.

2022-01-13


¡Hola Marco! Dije saludando a mi hermano mayor que se entretenía con su consola de video juegos, ni siquiera me dignó una mirada, pero lanzo una especie de gruñido como respuesta, yo estaba regresando del colegio y venía algo rendida debido al calor del mediodía. Me llamo Giovanna, estudio el primero medio en el Saint George, soy como cualquier adolescente, cabellos largos y lacios de color obscuro, tengo ojos marrones, mis senos están desarrollándose bastante bien, como soy parte de la escuadra de baloncesto, soy alta, atlética y fuerte físicamente. Encuentro a mi tío Pedro en la cocina sacando una cerveza del refrigerador, mi tío es hermano de mi madre, quedó cesante durante la pandemia y al parecer se ha habituado a vivir con nosotros, mi padre no le tiene mucha simpatía, pero mi madre lo adora. —¡Hola, tío! … —¡Hola, cariño! … Se sienta cerca de la salida de la cocina, donde puede observar hacia el patio y comienza a beber de su bebida. —¿Y? … ¿Cómo va todo en tu escuela? … —Nada del otro mundo … solo lo normal … Me quedo un poco en la cocina para servirme algo de beber, estoy sedienta con este calor veraniego atroz, justo cuando me dispongo a salir hacia mi cuarto a cambiarme el uniforme, mi tío me pregunta: —¿Y que clases tuvieron hoy, cariño? … —Bueno … a primera hora tuvimos Ciencias, luego matemáticas, también tuvimos una hora de gimnasia y para terminar en Biología la profesora nos enseñaba el aparato reproductivo de los mamíferos, incluido el hombre … teníamos un pene de plástico que se podía armar y desarmar como un Lego … Mi tío se rio de una carcajada: —¿Tienen un pene masculino como un Lego? … —¡Sí!, debemos aprender las diferentes partes … lo podemos desarmar para ver los vasos sanguíneos y los conductos de la orina y de los espermatozoos … —¿Y lo estudian con un coso que se arma y se desarma? … —¡Sí, y también tenemos algunos videos y dibujos! … —¿Y esa es toda la ayuda didáctica … un coso plástico … algún video y dibujos? … —¡Sí! … La profesora dijo que era bastante realista todo ese material … pero ninguna de nosotras ha visto uno de verdad … —¿Cómo? … ¿Ninguna de ustedes ha visto en la realidad como es un pene? … —¡No sé si alguna de mis compañeras ya lo ha visto … pero yo ni idea! … ¡Pero me aprendí todas las partes! … Lo cual no era absolutamente cierto, pues había fisgoneado a mi hermano una vez que se estaba masturbando y algunas chicas habían llevado al colegio revistas con fotos de hombres desnudos, yo he sido siempre tímida, eso si bastante curiosa y traviesa, con mis amigas nos íbamos al baño nuestro que colindaba con las duchas de los hombres y ya habíamos visto algunos penes de todos los tamaños, pero esto era un secreto. Mi tío me estaba mirando fijamente a los ojos como para descubrir esos secretos míos. —¡Bueno … bueno! … Dijo mi tío como para concluir la conversación, pero yo quería bromear un poco con él y sin pensarlo mucho le dije: —¡Lo único que quiero es crecer un poco más para ver uno de verdad! … Mi tío casi se atosiga con la cerveza, se encogió un poco de hombros, levantó sus cejas y me miró con una extraña sonrisa: —¿Así qué te gustaría ver uno? … —¡Sí! … para saber de que se trata … para tener un poco de más experiencia … ninguno de los chicos de mi curso me da confianza y todavía no he tenido novio … —¿Deveras? … —¿Qué cosa? … —Eso de que no has tenido novio hasta ahora … una chica tan linda como tú … —¡Sí! … es verdad no he tenido novio aun … quizás el año próximo cuando vaya a segundo medio con chicos más grandes … —¿Y entonces crees que vas a ver un pene de verdad? … —¡No lo sé! … ¡Puede ser! … —¡Pero hay tantos hombres en el mundo! … ¿Sabes que todos tienen uno? … —¿Qué cosa? … —¡Un pene! … ¡Todos tenemos un pene! … ¡Incluso yo! … Me miraba y sonreía socarronamente, yo también me reí y me ruboricé viéndolo que apuntaba a su entrepierna. —¡Sí, creo qué tienes razón! … ¡Todos tienen uno! … ¡Me gustaría ver uno bien luego! … Mi tío se levantó, bebió de un trago el resto de su cerveza, luego se fue a la puerta de la cocina para ver si había alguien más, solo vio a mi hermano embobado con sus jueguitos, se giró y me miró con sus ojos brillantes, hasta cuando me dijo “Todos tenemos un pene”, no había pensado en lo sexual con respecto a él, ahora me sentía curiosa de saber si había algo más en ese “Incluso yo”, se giró diciéndome: —Bueno … Tendrás que encontrar a alguien que te guste … alguien de confianza para que te muestre uno verdadero … Pensé que eso daría por concluida nuestra conversación, pero algo dentro de mi me instaba a seguir bromeando con él, me sentía excitada de este juego perverso: —Así será … eso espero … y cuanto antes mejor … ya que todos tiene uno de esos … Dije esto último con un cierto énfasis que hizo alzar las cejas a mi tío, además que me sorprendió mirando a la protuberancia que se estaba formado en su pantalón, sentía mi panocha despertarse y humedecerse como cuando me la toco, me estaba calentando solo a pensar en esa especie de abultamiento que él comenzó a sobajear, no pude resistirme y hacérselo notar: —¡El que tienes tú al parecer está creciendo! … ¿Es eso una erección? … Lo dije inocentemente mientras comenzaba a chupar mi dedo pulgar. —¡Así es! … ¡Está creciendo! … ¡Se está poniendo durito! … —¡Sí! … eso es por la sangre que circula en tus vasos sanguíneos … ¿Sabes? … —¡Por supuesto que lo sé! … ¡Pero también es por ti! … —¡Guau! … ¡Genial! … ¿Me dejarías verlo? … ¡Ya que nunca he visto uno! … ¡Digo! … Me arrepentí inmediatamente de haber dicho lo que dije, pero mi curiosidad y excitación podían más: —¿Deveras quieres verlo? … ¿Estas segura? … Lo miré fijamente y susurré a baja voz, quizás esperando que no me escuchara: —¡OK! … Sí, quiero verlo … Repentinamente mi cabeza era una vorágine de pensamientos, miedos y nervios, él se volvió para mirar a la sala de estar donde estaba mi hermano y luego se volvió a mi con una amplia sonrisa, mi ojos estaban fijos en la figura en relieve que se dibujaba en sus pantalones, se notaba grande como el pene del Lego: —¡Cariño, esto tiene que ser nuestro secreto … nadie lo debe saber … pero no lo haremos aquí, vamos a la cochera … espérame ahí, enseguida vengo! … Yo también fui a mirar a mi hermano que todavía continuaba pegado a la consola, cuando me di vuelta mi tío ya no estaba, me puse nerviosa, por un momento titubeé, pero la humedad de mis bragas me empujaba a ir a la cochera, le di una ultima mirada a mi hermano y me fui sigilosamente hacia la cochera, papá y mamá no volverían hasta un par de horas más y no había nadie más en la casa. Entre a la cochera, estaba bastante obscura, de pronto se encendió una luz cerca del mesón donde mi padre guarda las herramientas, mi tío estaba sentado en una silla giratoria, ya no se notaba ninguna protuberancia en sus pantalones, me sentí un poco defraudada: —¿Cerraste bien la puerta? … —¡Sí! … incluso puse el pestillo … —¡Oh! … ¡Qué bien! … ¿Aún quieres verlo? … Junté de reflejo mis muslos, y me llevé mi puño a la boca para morder mi dedo índice, estaba tan nerviosa que no me salieron las palabras, solo asentí con mi cabeza, por un momento dudé de que lo hiciera, ya no tenía la erección: —¡Sabes, mi amor que esto no está bien! … —¡Lo sé! … ¡Pero de todos modos me gustaría mucho verlo! … —¡Entonces! … ¿Estás decidida? … ¿Qué tal si llegan tus padres? … —¡Ay!, tío … tú sabes que no regresaran antes de dos o tres horas … yo solo quiero verlo … aunque sea una sola vez … nunca he visto uno … lo quiero ver de cerquita … —Bueno … ¿Qué es exactamente lo que quieres ver? … —¡Tú pene! … ¡Tú dijiste tener uno! … ¿No? … Mi tío reía un poco nervioso, yo no despegaba mi vista de su entrepierna, no quería perderme de nada, ante todo quería saber donde se había ido ese bulto majestuoso que tenía un par de minutos atrás: —¡Entonces! … ¡Quieres que te lo muestre! … Es eso lo que quieres ¿Verdad? … —¡Sí, tío! … por favor muéstrame tú pene … ya estamos aquí solos tú y yo … ¡Yo lo haría por ti si me lo pidieras! … —¿Estas segura? … ¿Qué es lo qué harías por mí? … —¡Sí, tío! … por favor … yo … yo podría mostrarte algo de mí … Me miró a los ojos, luego movió sus manos sobre la cremallera de sus jeans, agarró el cierre y comenzó a bajarlo lentamente, yo sentía su mirada fija en mí, mis ojos estaban fijos en su entrepierna, después de un rato enervante, aferró su cinturón y comenzó a abrir la hebilla, desabrochó el botón y tiro sus jeans un poco para abajo, tenía unos boxers a cuadritos escoceses, todavía no lograba ver nada, estaba apretando mis puños y mi lengua humedeció mis labios secos, él metió su mano en sus calzoncillos y agarró algo que comenzó a masajear a escondidas de mi vista, casi quería gritarle que lo tirara fuera, todavía no veía nada. Repentinamente bajó más sus boxers y una masa de carne semi flácida, salió tirada por su mano, era dócil y flexible, apartó su mano y lo dejo ahí a mis ojos, a simple vista era casi como el pene Lego de la escuela, pero no estaba del todo erecto: —¿Por qué está, así como flojito, tío? … Volvió a meter su mano dentro de sus boxers y tiro fuera sus pelotas, velludas y esponjosas, su pene ahora parecía más largo y grueso, tenía una cabezota que se llama glande, bulbosa como un hongo y de color purpura, me mordí mi labio inferior y se me escapo un gemido, casi se me fue el aliento: —¡Es maravilloso, tío! … ¡Realmente hermoso! … ¡Pero no está durito! … ¿Por qué? … —¡Por qué le falta excitación … se hace mucho más grande cuando se excita! … —¿Y qué hay que hacer para que se excite, tío? … —Bueno … ¡Podrías mostrarme algo de ti! … —¿Sí me levanto la falda, eso podría excitarlo, tío? … —¡No es necesario que lo hagas, cariño! … ¡Querías verlo! … ¡Ya lo has visto! … Pensé que mi tío se sentía cohibido por algo, no parecía un hombre tímido, yo lo quería ver de verdad excitado con toda su longitud y quería sentirlo en mis manos: —¡Pero tío, si ya estamos aquí! … ¿Por qué no me lo muestras cuando está durito? … ¡Yo podría ayudarte si tú me dices cómo! … Se quedó callado casi un minuto, pensé que lo estaba forzando demasiado, quizás esto sería todo por ahora y en alguna otra oportunidad, él me mostraría su pene enhiesto y gallardo, casi sin darme cuenta me había subido la falda a medio muslo y mi tío miraba mis piernas, además, su pene se había enderezado y apuntaba más arriba, entonces no hice otra cosa que subir aún más mi falda hasta el borde de mis bragas blancas, sus ojos se fijaron en mi entrepierna y su mano comenzó a masajear su pene. Me desabroché mi blusa toda entera y subí mi sostén hacia arriba dejando libre mis tetas duras y firmes, mi tío comenzó a sobajear su pene con más fuerza y velocidad, entonces me bajé mis bragas hasta la mitad del muslo, mi tío tenía los ojos brillosos que casi se le salían de sus orbitas, jadeaba como en una pentatlón, luego algo líquido comenzó a salir de su pene, me sorprendió tanto que me asusté, quizás hice algo erróneo, me subí mis bragas, ajuste mi blusa sin cuidarme de mi sujetador y salí corriendo de la cochera, mi tío jadeaba plegado hacia adelante como si estuviera herido. Subí de carrera a mi cuarto y cerré con llave, mi panocha había empapado mis bragas, casi como si me hubiese orinado en ellas, me las quité y mis labios vaginales estaban inflamados y enrojecidos, tenía un gran deseo de tocarme, me desnudé sobre mi cama y acostada boca abajo me metí un dedito sobre mi clítoris hasta convulsionar en un orgasmo espeluznante que me dejo sin respiración, entonces entendí que a mi tío debía haberle sucedido algo similar, quizás es así como los hombres se corren. Al día siguiente en la escuela no podía dejar de pensar al pene de mi tío, a ese líquido que salió volando desde su pene, ¿habré sido yo la causa de esa excitación que sintió mi tío? Tenía que averiguarlo, tenía que preguntárselo, quizás logre que me lo muestre otra vez, me pareció fantástico, nunca había visto nada parecido ni que me produjera tanta sensibilidad, es toda la mañana que mi senos me arden y pican. —¡Hola, tío! … Lo saludé apenas entré a la sala de estar, me contestó levantando una mano y con una sonrisa mientras miraba la Tv, lo que quiere decir que no está enojado conmigo, me alegré muchísimo, quizás más tarde … Me fui a la cocina a tomarme un refresco, mientras abría el frigo mi tío llegó detrás de mí silenciosamente: —¡Que tal cariño! … ¿Cómo anduvo el colegio hoy? … —¡Oh, tío! … nada inusual, todo normal … pero ayer fue un completo placer ¿No? … —¿Te gustó? … ¿Y por qué corriste? … —¡Por qué me asusté … nunca había visto a un hombre correrse! … ¡Soy chica! … ¡Soy virgen! … ¡Tantas cosas no las sé! … —¡Bueno debes saber que eres muy hermosa! … ¡No es difícil correrse viendo toda la belleza que hay en ti! … —¿Deveras crees que soy hermosa, tío? … —¡Por supuesto que eres hermosa … eres muy guapa y bien parecida! … ¡Además, tu figura se está transformando de niña a mujer … eso es realmente hermoso! … —¡Gracias, tío! … ¡Pero tú no me dijiste que te ibas a correr! … —¡Por qué eso no se planea … solamente sucede cuando uno está con una mujer tan hermosa! … —¡Marco no está en la casa, estamos solos tu y yo, mis padres regresaran esta tarde, yo voy a mi cuarto a cambiarme, voy a dejar la puerta entreabierta y no voy a mirar si tú estás o no estás allí! … Di media vuelta y subí las escaleras hacia mi cuarto, su mirada era inescrutable, no sabía si me había entendido o no, mi chocho estaba hormigueando en anticipación, me di vueltas en mi cuarto y me pareció ver una sombra en mi puerta, comencé a preguntarme que cosa es la que muestra una mujer hermosa, él me había dicho que yo lo era y yo quería hacerle ver las cosas que a él le gustan, sentí un crujido fuera de mi puerta, ¿Será él? De pronto me di cuenta de que no me había ni siquiera comenzado a desvestir. Me puse a los pies de mi cama, de espalda a la puerta y comencé a desabotonar mi blusa, me la quité y la lance sobre la butaca de mi escritorio, metí mis manos hacia atrás y aflojé mi sujetador, mis senos cimbraron un poco y luego permanecieron duros y firmes, miré de reojo a la puerta y vislumbré una figura, debe ser él, pensé. Me gire hacia la puerta y desabroche mi falda plisada, abrí la cremallera y la hice descender a mis rodillas, luego levante mis piernas una a la vez y me la quité. ¿Qué más querría él ver de mí?, estaba solo con mis bragas y calcetas del colegio, ¿Querría él verme totalmente desnuda?, ¿quizás si me pusiera sobre la cama y terminara de desvestirme ahí?, ¿le gustaría verme masturbándome?, ¡Uy, que vergüenza!, ¡Uy, que difícil! Decidí por sentarme al borde de la cama y desvestirme completamente, luego me abrí mis labios vaginales dándole una amplia vista de mi conchita enfebrecida, acaricié mis pezones y masajeé un poco mis senos, fue entonces que él abrió la puerta violentamente y lanzo enormes chorros de semen al aire, luego sin decir palabra se fue al baño. Físicamente mi cuerpo se estremeció al ver esa copiosa lluvia de esperma, me estiré en mi cama gimiendo y arqueando mi espalda, fue una intensa sensación que me hizo abrir mis piernas y follar mi coño con desesperación, mi tío se había corrido una vez más solo mirándome, yo estaba temblando por dentro, mi cuerpo se estremecía de un modo inexplicable e inenarrable, no podía describir la emoción y excitación que estaba sintiendo, me hubiera gustado ver esos ojos brillosos, esa cara desencajada por la lujuria y el placer, sin darme cuenta mis dedos entraban y salían de mi concha a velocidad warp, me corrí con un orgasmo sideral, me revolqué en la cama loca de lascivia. —¡Cariño! … ¡Quiero saber si quieres un café … o un jugo de frutas! … —¡Espera un momento que termino de cambiarme! … —¡Entonces, te espero abajo, tesoro! … Mi tío había entrado a mi dormitorio y me miraba desnuda sobre mi cama, hizo ademán de irse, pero yo no quería que se fuera, tal vez pensaba que yo le estaba diciendo que se fuera, pero no, yo quería que me mirara: —¡Tío! … —¡Sí, cariño! … —¡Urgh! … ¡Emh! … ¡Quisiera saber si me ayudarías a cambiarme! … ¡Para estar bonita, me puedes ayudar y decirme que debo ponerme! … —¡Bueno! … ¡Sí es eso lo que quieres! … —¡Mira! … ¡Tengo todas estas prendas y no sé decidir cual colocarme! … Abrí mi ropero y comencé a sacar unos vestidos, faldas, blusas, remeras, bragas pequeñas y normales para el colegio, calcetines y calcetas a la rodilla, algunos sostenes, mi tío miraba las vestimentas y luego me miraba a mí directamente que estaba desnuda delante a él, me sentía muy excitada y me fijé en su entrepierna para detectar alguna incipiente erección, pero no vi nada, entonces le dije: —¡Tío, voy a ducharme … cuando vuelva me vestiré con lo que tú hayas elegido para mí! … Me acerqué a él, le di un beso en la mejilla, luego me fui caminando hacia el baño, me siguió con la vista pegada a mis redondos glúteos hasta que entré al cuarto de baño. Cuando volví mi tío había elegido solo tres prendas, unas bragas pequeñas, una falda corta y una remera ajustada, me dijo que, con el calor circundante, al menos con esas estaría fresca y le encontré toda la razón, me paseé delante del espejo y él me miraba sin perderme de vista, mi vagina tiene poco o nada de vellos púbicos y eso a él le llamaba tremendamente la atención, le pedí que se arrodillara y me acerqué a mostrarle mi chocho lampiño, volvió a aparecer en sus jeans una notoria hinchazón, me quedé delante de él para dejarlo disfrutar de la vista. Tomé mis pequeñas bragas y le pedí me ayudara a colocármelas, apoyé mi pie en su rodilla y lo deje que deslizara mis bragas por mi pierna, luego levanté la otra pierna para enfilarla en mis bragas, me tiro los pequeños calzones hacia arriba y me los acomodó para que cubrieran parcialmente mis nalgas y no se metieran entre mis labios vaginales, la faldita fue menos complicado y deslizo la remera por mi cabeza, mi torso y sobre mi pequeñas tetas, luego se alejó un par de metros a mirarme: —¡Estás realmente preciosa, cariño! … —¿Te gusta, tío? … —¡Sí! … ¡Te ves muy bien y te sentirás más fresca! … Ahora voy a preparar un cafecito para dos, te espero abajo … —¡Gracias, tío! … Había logrado ver el pene de mi tío y ahora le había permitido de que me espiara y me viera desnuda, al parecer lo disfrutó, en ningún momento me hizo sentir mal, terminé de vestirme con calzas y unas zapatillas muy livianas, luego corrí escaleras abajo. —¡Sabes, cariño … estuviste fantástica! … —¿Te gustó lo que viste, tío? … —¡Uuff! … ¡Hacía mucho tiempo que no veía algo tan bello! … ¡Recuérdate que es nuestro secreto! … —¡Lo sé! … ¡Esto es solo para nosotros! … El fin de semana con mis padres y mi hermano alrededor no podíamos hacer nada, o por lo menos eso es lo que yo estaba pensando, pero el sábado papá nos avisó que saldrían con mamá a comer afuera, casi nunca lo hacen, pero mi tío y yo nos miramos, él me guiño un ojo y yo le sonreí. Mis padres nos saludaron y se fueron casi a las ocho, Marco enseguida se apoderó de la Tv, conectó su consola y se puso a jugar, yo le hice algunas señas a mi tío y corrí escaleras arriba. Dos minutos después escuche mi puerta que se abría era él, no pude evitar de echarle los brazos al cuello y besarlo en la mejilla, él se echó un poco para atrás, tomó mi rostro y deposito un beso en mis labios, yo no estaba acostumbrada a besar en la boca, así que también me eché para atrás, me quedó mirando un poco sorprendido: —¿Te sucede algo, cariño? … —¡Nada! … ¡Solo que no sé besar! … Me sonrió y comenzó a acariciar mis cabellos, me tomó por la cintura y me atrajo hacia él, sentí mis senos presionados contra su pecho: —¡Relájate, cariño y déjate llevar! … Diciendo esto, se inclinó y me volvió a besar, luego su lengua empujo mis dientes y se metió dentro de mi boca, se sentía bien, en un principio pensé que besar era algo un poco asqueroso, pero ahora había cambiado completamente de parecer, sentía maripositas en mi vientre y un hormigueo en mi chocho, mis piernas se debilitaron y mis rodillas temblaron: —¡Oh, tío! … —¡Sí, cariño … está bien! … —¡Tío, me siento extraña! … ¡Nunca me había sentido así! … Mi tío puso una mano sobre mis pechos y yo sentí como un golpe eléctrico, ya no me gustaba solamente que me mirara, sino también que me tocara, se agachó y volvió a besarme, esta vez abrí mi boca y acepté su beso estrechándome a él, su mano masajeaba suavemente mi seno, mi pezón se había endurecido como nunca y parecía haber crecido, empecé a sentir una cierta humedad en mi entrepierna, sus manos me transmitían dicha, tenía los ojos cerrados sintiendo ondas de placer que se esparcían por todo mi cuerpo. Se agachó un poco más y metió mi pezón en su boca, mí Dios, me estaba haciendo delirar, sus dedos bajaron a mi coñito cerrado y dibujo círculos concéntricos sobre mi clítoris, toda mi pelvis estaba echada hacia adelante, mi tío me empujó hacia atrás, hasta que mis piernas tocaron mi cama, caí hacia atrás, él levantó mi minúscula falda y me beso casi en mi vagina, no sabía que quería hacerme, no pensé que entendiese besar mi conchita, jamás supuse que alguien quisiera besarme en el lugar por donde orino, pero cuando abrió mis piernas y efectivamente comenzó a comerse mi chochito, me estremecí y grite de placer, él me puso una mano en la boca. Yo sabía jugar conmigo misma, sabía como tocarme y correrme, pero esto me sobrepasaba, mí tío me estaba haciendo enloquecer, después de un primer orgasmo demencial, me recordé del pene de mi tío, a tirones baje sus pantalones y le quité sus boxers, él me había besado por todos lados, no me lo creerán, pero metió su lengua hasta en mi culito, cosa que me gusto mucho, sobre todo cuando uno de sus dedos penetró mi virginal ano. Mi mente giraba en torno a las caricias y goces que me estaba dando mí tío, pero yo quería retribuirle del mismo modo, como su sobrina predilecta me sentía en la obligación de hacerle gozar en forma completa, un golpe de lujuria recorrió mi cuerpo cuando sus dedos penetraron mi vagina, nadie hasta ahora había tocado mi almejita ni menos penetrada, estaba deslizando sus dedos lentamente, sin profundizar, me exploraba y ya se había dado cuenta de que mi himen le impediría meter esos dedos más adentro. Mi mano había aferrado su pene aterciopelado, estaba durísimo, pero su piel era suave y caliente, él tomó mi mano y comenzó a moverla de arriba abajo, comprendí que ese era el modo como quería ser tocado, así que comencé a mover mi mano, así como él me enseñaba: —¡Uuuuhhhh! … ¡Que rico se siente tú mano en mi polla! … —¡Sí, tío! … ¿Te gusta? … —¡Es maravilloso! … ¡Tienes manos benditas! … Yo estaba al séptimo cielo sintiendo ese trozo de carne vivo que pulsaba y recalentaba mi mano, mis dedos comenzaron a sentir algo húmedo y me fije que del glande de su pene salían unas gotitas, por no se que razón se me hizo la boca agua y comencé a tragar saliva y pasar la lengua por mis labios hasta que no pude resistir más: —Tío … ¿Puedo darle un besito a … bueno … quiero decir … se ve tan rico que lo besaría … te importa si te beso ahí, tío? … —¡Por favor! … ¡Hazme todo lo que tu quieras! … Me incliné mirando esa cabezota de cerquita se veía muy grande y apetitosa, brillaba y continuaban a salir gotitas perladas, pensé que no me cabría en la boca, pero un poco apretadito entró más allá de mis labios, cerré mi boca alrededor de esa carne caliente y comencé a pasar mi lengua por ese orificio pequeñito de la parte superior, el sabor era increíble, inmediatamente me gustó, lo envolví con mi mano y dedos, con mi lengua lamí sus costados como si fuera un helado, mi otra mano se adueño de sus cojones, eran de proporciones y se notaban llenitos de semen, quizás era eso lo que escapaba por la punta de su pene, probablemente estaba saboreando el semen de mi tío. Me parecía que su pene había crecido más y se había puesto más duro y caliente, mi tío gemía teniendo mi cabeza pegada a su pene, me puse en cuclillas y frente a ese portento que se elevaba hacia el cielo, me impresiono la cabezota morada que me andaba de la barbilla y hasta más arriba de mi frente, era larguísimo, tenía mis dos manos en torno a el y sobraban varios centímetros que me podía meter en boca, mi coño estaba mojado como nunca, mi tío me tomo hacía su rostro y me besó intensamente, miré sus ojos vidriosos mientras él miraba los míos. —¿Te gustó, tío? … ¿Lo hice bien? … ¿Quieres que siga haciéndolo? … —¡Hazlo, cariño! … ¡Solo cúbrete tus dientes … hazlo solo con tus labios y lengua! … Me coloqué entre sus piernas, mientras me inclinaba a engullir su pene lo miraba a los ojos, estos me parecían implorar, parecían decirme que lo hiciera y mirándolo intensamente me tragué su pene, cerré mis ojos y se lo comencé a mamar intensa y vigorosamente, a ratos me dolían mis mandíbulas y a ratos hacía arcadas, luego se formo una espesa baba que me tragaba como si fuera maná caído del cielo, es indescriptible lo sabroso que era y lo bien que me hacía sentir, también mi coño estaba generando bastante fluidos, mi tío se percato de ello y poco a poco me fue girando hasta tener mi vagina sobre su boca, me paralicé cuando su lengua barrió mi coño y mi clítoris inflamado, emití una serie de gemidos guturales y abrí más mis rodillas, él me tomó de mis caderas y enterró su boca en mi chocho en un beso lascivo, su lengua escarbaba dentro de mi vagina y la sensación a ratos me hacía arquear mi espalda y chillar de goce, jamás había sentido tanta calentura. Los gemidos de mi tío también eran intensos, él movía su pelvis y a veces su glande obstruía mi garganta casi ahogándome, pero me quedaba su magnífico sabor, los movimientos de él se incrementaron y llego el punto que dejo de lamer mi vagina, sus piernas se pusieron tiesas y esos chorros que le salían cuando él se masturbaba mirándome, comenzaron a salir inundando mi boca, traté de beberlo todo, pero no pude algo escurrió por mis dedos y barbilla, mi tío boqueaba en busca de aire, sus fuertes jadeos me impresionaron, me levanté y recosté a su lado, él me estrechó y me beso como agradeciendo lo que había hecho por él. Después de un minuto, me soltó y comenzó a descender besando mis senos y deteniéndose a succionar mis pezones, luego se fue siempre más abajo hasta que su lengua pasó entre los labios de mi vagina, me hizo estremecer, suavemente abrió mis piernas y comenzó a pasar su lengua de arriba debajo de mi rajita, lo hizo una y otra vez, mi cabeza era un torbellino y mis manos atraparon sus cabellos para tirar su cabeza más adentro de mi chocho, después de un momento indefinido comencé como a saltar cada vez que su lengua tocaba mi clítoris, hasta que exploté en una nebulosa de sensaciones que me tenían en agonía, pensé que mi corazón se detendría de un momento a otro, no se en que momento mis piernas habían envuelto su entera cabeza, él se calmó y yo comencé a recuperar mi aliento, se recostó a mi lado acariciando mis senos. —¡Que maravilla de mujer que eres! … ¡Estuvo formidable, cariño! … Me estiré perezosamente levantando mis brazos, él me estrechó agarrando mis caderas y yo sentí la dureza de su pene contra mi muslo, por primera vez me di vuelta y me subí sobre él, abrazándolo y besándolo apasionadamente, su miembro enhiesto estaba entre mis piernas, apreté mis muslos para sentirlo más rico, él acariciaba mis cabellos y luego sus manos descendían por mi espalda hasta alcanzar mis glúteos, sus dedos exploraron mi boquete anal haciéndome temblar y temer por la incolumidad de mi ano que se contraía ante esos dedos intrusos. Desde esa posición el estiraba mis nalgas abriendo mi vagina, sus dedos alcanzaron mi encharcado coño. —¡Pero por Dios … como estas mojada, cariño! … —¡Tío … quiero hacerlo contigo! … —¿Qué quieres hacer, cariño? … —¡Quiero que me cojas, tío! … ¡Quiero hacer el amor contigo! … —Pero … ¿Lo has hecho ya alguna vez? … —¡No, tío! … ¡Nunca lo he hecho! … ¡Esta es la primera vez! … ¡Me gusta estar contigo, tío! … —¿No tienes miedo? … —¡Sí … un poco! … ¡Pero no tengo miedo de ti! … ¡Sé que me puede doler mucho! … —¡Oh, cariño! … ¡No tienes nada que temer! … ¡Seré tan gentil como sea posible! … Me recostó, comenzó a besarme, a succionar mis senos y pezones, sus dedos estimulaban mi clítoris, pronto me tuvo jadeando y restregándome contra él, los hormigueos en mi chocho eran insoportables, además, un enjambre de mariposas revoloteaba sobre y dentro de mi vientre, con mis ojos cerrados veía rayos, luces y estrellas centelleantes, creí enloquecer, me corrí con sus caricias: —¿Estás lista? … ¿De verdad lo quieres? … —¡Sí, tío! … ¡Lo quiero aquí y ahora! … Abrí mis ojos y asentí afirmativamente mientras temblaba todavía placenteramente, lentamente envolvió su pene en un condón y comenzó a besar los hinchados labios de mi vulva, yo deseaba ardorosamente que me penetrara: —¿Ahora sí? … ¿Lo hacemos? … —¡Oh, sí! … ¡Hazme mujer … hazme tuya! … Mi tío empujo dentro de mí, hubo un instante que su pene no entró más, pero luego grite cuando algo se rompió dentro de mí, lo aprete contra mis senos y él se detuvo: —¿Te duele? … ¿Seguimos? … Mi tío se inmovilizó en espera de que me acostumbrara a su pene, mi vulva se contraía y temblaba, sentí un tibio líquido escurriendo fuera de mi chocho, no quise pensar más, lo quería con todas mis fuerzas: —¡Sí, tío! … ¡Sigue, por favor! … Volvió a empujar dentro de mí, me quejé y me apreté a él, mantuvo su peso sobre mí, permitiendo que su pene descendiera profundo dentro de mi concha, sentí cada centímetro de su ariete ensanchando mis pliegues vaginales, mordí su hombro inconscientemente, cuando sintió que su miembro tocaba fondo dentro de mí, comenzó a sacarlo paulatinamente, con dulzura, sin prisa, gemí y lo abracé con pasión, sus labios regresaron sobre mi boca, entonces sus movimientos se fueron intensificando, tenía mi chochito delicado, me ardía, pero él goce era increíble, jamás pensé que un coito pudiese ser tan placentero, enterré mis uñas en su espalda y chillé fuerte cuando hizo que me corriera, mi cabeza iba de lado a lado, no lograba ver con mis ojos, estaba todo desenfocado y nebuloso, gruñí como una bestia cerca de sus oídos. El dolor había desaparecido, mi coño ahora era de mujer y aceptaba este pene masculino magnifico que empujaba con fuerza dentro de mi: —¡Cógeme, tío! … ¡Cógeme con fuerza! … ¡Te siento dentro de mí, tío! … ¡No me duele y se siente rico, tío! … Él comenzó a moverse enérgicamente embistiéndome con fuertes golpes, volví a arañarlo mientras me corría una vez más, estaba gritando y temblando, mi tío me agarró por los hombros y me enterró su pene con fuerza una y otra vez, lo sentí gruñir y estremecerse cuando su semen a borbotones se vertió dentro del condón, me abrazaba y besaba sin descanso, yo lo abracé como atesorando ese esfuerzo y diciéndole cuanto me había gustado haber perdido mi virginidad con él, en realidad no había perdido nada, solo cambio mi status de niña a mujer, ahora era una mujer plena que gozaba del sexo, no habían fuertes sentimientos sentimentales, solo el afecto de parentesco, él me quería y yo también a él, pero no había nada más. Seguramente disfrutaríamos nuevamente de estos encuentros gratificantes, pero no nos veíamos obligados a hacerlo, nos impulsaba solo un deseo reciproco y debíamos cuidar el secreto de esta relación incestuosa. ----- ----- ----- ----- ----- ooo ----- ----- ----- ----- ----- Los comentarios vuestros son un incentivo para seguir contando historias y relatos, vuestra opinión es siempre invaluable, negativa o positiva, es valiosa y relevante, todo nos ayuda a crecer como escritores y narradores de hechos vividos o imaginados, comenten y voten, por favor. [email protected]

Autor: Juan Alberto Categoría: Incesto

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Sumisa.

2022-01-11


Ciertamente perder mi marido fue un duro golpe, es difícil recuperarse de algo tan terrible como la perdida de tu compañero de toda la vida, sobre todo a una joven edad, crees que de alguna manera las noches no serán tan solitarias, pero sientes ese vacío todos los días y todas las noches de tu vida, la cama es demasiado grande para una sola persona, crees sentirlo, olerlo, que te despertarás y él estará ahí contigo, a tu lado. Es una sensación de soledad y abandono que está en torno a ti cada día, lo quieres de regreso, lo lloras, le pides al cielo que te lo devuelva, pero no sucede nada, sigues sola día tras día, entonces te vuelcas con todo tu afecto a tú hijo, Manuel, él es el único que continua a mi lado, es un amor de muchacho, muy cariñoso conmigo, pero él es un ente aparte, él tiene sus amigos, él tiene su chica, hay más gente que comparte con él, con su vida, con su intimidad y, estoy contenta de que así sea, él necesita una vida normal. Tenerlo a mi lado me mantiene viva también a mí, Manolo me recuerda a su padre en muchas maneras, cuando estamos cerca a veces huelo a su padre en él, su voz es similar, su modo de moverse asemeja mucho al de mi difunto marido, esto me conturba y molesta pues quisiera a mi marido de regreso. El otro día lo sorprendí mirándome mis pechos, es la primera vez que me doy cuenta de ello, sé que los hombres son así, sé que la mayoría de los hombres me miran pues mi cuerpo conserva mis formas juveniles y soy algo exuberante, mi marido decía que, si tuviera que enojarse por que los hombres me miran, no tendría ninguna amistad con seres de su mismo sexo y no podría salir conmigo a la calle, yo sé que es como una maldición de familia, a todas las mujeres de nuestra estirpe le ha sucedido lo mismo, somos todas agraciadas y afortunadas, la madre natura nos regaló abundantes curvas y sinuosidades. De todas maneras, no me tranquilizaba mucho de que mi muchacho me mirara de ese modo, me sentía incomoda con sus ojos en mis muslos desnudos o en mi escote pronunciado, esas miradas las debía conservar para su novia, no para su madre. Mi amiga Macarena tiene dos hijos más grandes que mí Manuel, seguramente ella tiene más experiencia que yo, tengo mucha confianza en ella, somos amigas desde el colegio y nos gusta estar cerca, así que decidí comentarlo con ella, ella tiene esa belleza nórdica tipo vikinga, sus cabellos largos y rubios, ojos verdes como de gata, su cuerpo es sinuoso como el mío y no ha perdido tonicidad incluso después de sus dos partos, su hijo menor es Guillermo, es muy amigo de mi hijo pues tienen solo un año de diferencia, en cambio Saverio está en su edad adulta y está ya en la universidad, así que su circulo de amigos es diferente. Me sorprendió mucho que la Maca considerara del todo normal que mi hijo me mirara en forma carnal, mirando mis piernas y mis tetas, me dijo que a ella le sucedía lo mismo y que eso es innato en el macho, todos los hombres se comportan de la misma manera, desde el niño más pequeño, hasta el hombre adulto y abuelo, todos tienen en su ADN eso de andar mirando a la mujer, a cualquier mujer, como una hembra, no es que tengan segundas intenciones, es natural en ellos, son básicos, es su naturaleza. —¡No!, Kathy querida … estás viendo esto de una manera equivocada … Me dijo posando la palma de su mano en una de mis piernas, estábamos sorbetéando un traguito de Baileys cómodamente sentadas en su diván. —Los hombres son como niños y tienes que ver a tú hijo en ese sentido … no tienes que ver a tú hijo en modo diferente … él es como cualquier hombre … tú eres una hermosa mujer y él en su natura lo percibe y sus ojos se van a las cosas atractivas que tú tienes … no puede evitarlo … su cerebro instintivamente se lo ordena … Aparte que mírate un poco al espejo … eres una mujer preciosa … es natural que tú hijo te mire … —¡Pero es mi hijo! … ¿Cómo lo haces con los tuyos? … ¿También ellos te miran? … —¡Por supuesto que me miran! … Y si tú le das mucha importancia al hecho, lograras solo turbar al chico … el te considerará algo prohibido y más te acechará, no tienes que esconderte de él … se tu misma … agradécele por mirarte y encontrarte atractiva … es más … ¡ayúdalo! … —¿Cómo? … Pero Maca … ¡Ayudarlo! … ¡Estás loca! … Me sentía terriblemente confundida con estos comentarios de Macarena, yo encontraba antinatural que mi hijo me fijara como a una hembra y ella lo trataba en modo tan liviano y consencientemente les permitía a sus hijos de mirarla. Me miro arrugando su frente y llevando sus ojos claros al cielo, sus carnosos labios rojos se cerraron en una mueca de desenfado y teniéndome mucha paciencia, estaba a punto de darme una disertación educativa sobre esta insólita situación. —Kathy, escúchame bien … Saverio mi hijo mayor, comenzó a mirarme mientras dormía … Mis labios formaron una “O” de sorpresa al escucharla, porque la conozco tanto que sé que ella duerme desnuda e imagine a su hijo que también conozco de toda una vida, mirándola en cueros. —¡Oh!, si querida … lo sorprendí una mañana temprano en el vano de la puerta de mi dormitorio con sus boxers escondiendo una protuberancia enorme … —¡Uy!, Maca … ¡Pero que hiciste mujer! … ¿Crees que estaba …? … —¡Sí, tal cual! … ¡Se estaba tocando! … —¡Oh, Dios mío! … ¿Qué hiciste? … —Bueno, las opciones no eran muchas … enojarme y castigarlo … echarlo y comenzar a cerrar mi puerta con llave … o asimilar el hecho como algo natural y dejar que él solo procesara la situación y se diera cuenta de que no había nada que mirar … tú sabes que soy naturista y camino desnuda por la casa, así que ellos me ven casi a diario en mi traje de Eva … —Entonces … ¿Cómo? … ¿Qué hiciste? … —Bueno … no hice nada … me levanté … pasé junto a él … le di un beso de “Buenos días” y me fui al baño a ducharme … —¡Y, Saverio! … ¿Él no dijo nada? … —Yo no dije nada y él tampoco … fue cómo la cosa más natural del mundo … —¡Ay, Maca! … ¡No te puedo creer! … —Pero la cosa me quedó en mente … así, a la mañana siguiente estaba atenta … me desperté muy temprano que estaba todo obscuro … como estaba agradable la mañana me quedé traspuesta, me dormí otra vez … cuando desperté la mañana estaba clara, se veía el suave resplandor del sol y ahí, sentando un poco en penumbras, estaba mi Saverio tocándose su herramienta frenéticamente y a punto de correrse … Inverosímil, no podía dar crédito a lo que Macarena me estaba contando, no podía imaginarme a su hijo, pero imaginé al mío junto a mi cama masturbándose. A pesar de absurda la situación, me sentí ligeramente excitada al pensar en ese miembro duro y eyaculando semen fresco a esas tempranas horas de la mañana junto a mí, la insté a que me siguiera contando: —¡Ay, niña! … ¿Pero que hiciste? … —¡Bueno me senté en la cama y lo llamé a mi lado, … Obvio! … —¿Lo regañaste? … —¡No! … él escapó corriendo de mi habitación … se asustó y se avergonzó … —¡Ay, niña! … ¡Continua! … ¿Qué hiciste? … —¡Fui tras él! … Así desnuda cómo estaba lo seguí a su cuarto … —¡Pero, Maca … no te puedo creer! … ¿Cómo que lo seguiste desnuda? … —¡Oh, querida Kathy … no tenía otra opción! … Se acerco con tanta vehemencia a mi rostro, que podía sentir la tibieza de su respiración en mi cara a centímetros de mi boca, arqueaba sus cejas y apuntaba su dedo como subrayando sus palabras: —¡No podía dejar que mi muchacho se sintiera avergonzado y en culpa! … ¡Quizás sintiéndose sucio por haber visto a su madre desnuda y haberse excitado! … Cómo madre tenía que ayudarlo a superar esa situación … tenía que ponerme delante de él y decirle que no se debía avergonzar por algo tan natural como la masturbación … —¿Y … que más? … ¿Qué paso después, mujer? … —¡Pues tuve que ayudarle a reponerse! … ¡Tuve que explicarle muchas cosas y hacerle notar otras! … ¡Me siento orgullosa de haberle ayudado! … —¿Pero en que modo le ayudaste? … ¡No te entiendo! … ¡Hazme comprender cómo lo hiciste! … Macarena elevó otra vez la vista al cielo un poco impaciente por mi falta de entendimiento, parecía tan simple para ella, yo que la conozco bastante bien, se que ella es liberal en todos los aspectos de la vida, una mujer muy hermosa, de esas que hacen caer de rodillas a cualquier hombre, me imagino a su hijo adolescente delante de esta estatua de belleza femenina totalmente desnuda, su piel es esplendente, su cuerpo voluptuoso y perturbador, delicioso de contemplar. Puedo solo imaginar la reacción de su hijo ante tamaña beldad, también sé que ella mantiene su panochita perfectamente depilada, así que ese niño tenía a la vista su mamá desnuda con su conchita exponiendo esos labios gruesos, protuberantes y lustrosos, yo que le he visto su chocho varias veces, he quedado fascinada por el resplandor de su chocho cuando camina: —Mi niño me miraba un poco atemorizado, le dije que teníamos que hablar, después tomé su mano y le expliqué que no estaba bien que el entrara a mi cuarto a escondidas solo para verme desnuda … le di a entender que él me podía ver desnuda en cualquier momento … nadie debería avergonzarse de su cuerpo o inhibirse por reaccionar ante algún tipo de excitación, incluida la propia madre … es natural que un chico de su edad sienta curiosidad por el cuerpo de una mujer y prefiero ser yo a instruirle en modo correcto, antes de que aprenda tonterías pervertidas en revistas pornográficas … Conociendo a Macarena, ya no me parecía tan extraño que ella haya resuelto de ese modo para con su hijo. —¡Y él! … ¿Qué dijo tú hijo de toda esta charla? … —¡Se quedó en silencio por largo rato … trataba de ocultar su erección! … —¿Cómo? … ¿Todavía lo tenía paradito? … —¡Y bien durito que lo tenía! … Continuaba a mirarme mis tetas y mi entrepierna, cómo yo estaba sentada a su lado no podía ver nada … Le dije que también yo me masturbaba cuando sentía deseos … todo el mundo lo hace, no debes tener vergüenza de ello … es natural … y que estaba bien hacerlo en la seguridad de su propia casa … Me causo un poco de desasosiego la situación, pero extrañamente me excitaba, no se si Macarena se dio cuenta, pero mis bragas se estaban humedeciendo, escuchando su confesión, pero lo que vino después me dejo literalmente sin palabras y cambió mi modo de ver a la Maca: —Cómo él seguía excitado y en erección, le quité la parte superior de su pijama y quedamos los dos completamente desnudos … luego lo hice recostarse y tomé su erección con mi mano derecha y acaricié su pene duro y caliente, delicadamente aterciopelado … no encuentro palabras para describirte lo maravilloso que se sentía su pene en mi mano … me pareció de una dulzura única que él se quedara cómodamente recostado y me dejara hacerle eso … Pero al pobre probablemente jamás nadie lo había tocado … se corrió con suaves quejidos plegándose hacia adelante … inmediatamente yo también me corrí mordiéndome los labios para no gritar y asustarlo … —¡Dios mío … te corriste junto a tú hijo! … —¡Sí, jamás lo negaría y fue sensacional! … ¡Sé que puedes pensar que está mal, horrendo, pervertido y pecaminoso … pero prefiero que lo haga conmigo y no con una desconocida arriesgando de contraer quizás que cosa … ¿o, a ti te gustaría que tú hijo lo hiciese con una puta callejera o una chica promiscua que podría tener solo Dios sabe qué? … —¡No lo sé! … ¡Por supuesto que una tiene que proteger a su hijo! … —¡Los chicos a esa edad enloquecen con las hormonas y lo harán de todos modos! … ¡Si todo va bien terminan dejando embarazada a otra pergenia con hormonas enloquecidas o con una enfermedad de transmisión sexual! … —¿Y … y … qué … qué … hiciste después? … Me resultaba hasta difícil para hablar, me la imaginaba a ella y a su hijo teniendo un orgasmo espontaneo y esto más me excitaba: —Pues lo que hace toda buena madre … Me fui al baño, humedecí una toallita con agua tibia y volví a la habitación de él para limpiarlo … le dejé su pene limpiecito y con aroma a jabón … no me pareció nada del otro mundo … cuando más pequeño había limpiado sus vómitos, sus cacas, su orina y todos sus fluidos corporales … ¿Por qué no esto? … ¡Soy su madre! … —¡Pero Maca! … ¡Te confieso que me has sorprendido y no sé que pensar! … —¡Y después que terminamos, le dije que en cualquier momento tuviera necesidad y deseos de hacerlo, podía venir a pedírmelo y yo estaría más que feliz de poder ayudarlo! … —¡Uy! … ¡Por Dios, Maca! … ¿Y alguna vez volvió … te pidió … que lo … ayudaras? … —¡Oh! … ¡Pero por supuesto … todo el tiempo! … Lo dijo en un modo tan normal que le creí, expresándose sueltamente y admitiendo que no era una gran cosa, es lo más natural y que nos sucede a todos los seres humanos: —No solo volvió en busca de “Ayuda” … sino que tomó tanta confianza conmigo que incluso me pedía consejos de como hacerlo con las chicas … me contaba sobre sus experiencias y me decía con quien había estado la última vez … También me agradeció por ser una madre tan comprensiva y cariñosa … me dijo que le había cambiado su vida … que otros chicos tiene terror a sus padres y no pueden conversar nada con ellos … —¿Y que te ha sucedido con Guillermo … él también viene a pedirte tú “Ayuda”? … —¡No! … Pienso que él se enteró por su hermano … —¿Cómo? … ¿Saverio llevó a su hermano pequeño para que le ayudaras? … —¡No! … fue diferente … fue tan tierno con su carita de niño bueno … vino con una tímida sonrisa en sus labios y esa vocecita de niño y me dijo que él quería ser como su hermano Saverio, qué quería las mismas cosas … su carita estaba roja como un tomate y casi tartamudeaba … —¿Y tú qué hiciste? … ¿Qué le contestaste? … Mi panocha se había convertido en una fontana, traté de ocultar la mancha que se estaba formando en mis pantalones, pero la Maca me miró y continuó recontándome: —Le pregunté si él sabía lo que me estaba pidiendo … Me dijo que no, pero solo movió su cabeza, ya no le salían más palabras … le sonreí besé su mejilla, le tomé la mano y lo llevé a su cama … luego le bajé sus shorts y comencé a acariciar su masculinidad … —¡Pero Maca! … ¡También con tu hijo chico! … —Kathy … son mis niños … me pertenecen y estoy feliz de que se sientan cómodos viniendo a mi por algo tan hermoso y privado … —¿Y paso algo más con ellos? … No me respondió con palabras, solo se acercó a mi mientras asentía con su cabeza, me besó suavemente en los labios y luego susurro a mi oído: —¡Tu mancha, querida … ahora se comienza a notar mucho más! … Miré hacia mi ingle y efectivamente había una llamativa mancha de cálida humedad, me había empapado mis bragas y pantalones, quise cubrirme con cierta vergüenza, Macarena me miró con desconcierto, levantó ambos brazos al cielo: —¡Kathy, por favor! … ¡Una adolescente podría comportarse así, pero tú no! … ¡Sabes que no es la primera vez que te veo excitada! … —¡Pero Maca … me siento tan … tan! … —¡Por favor, Kathy! … ¡Te has calentado, es una cosa natural! … ¡De seguro has pensado a tu hijo! … ¿Verdad? … ¿Quieres que te “Ayude” también a ti? … Macarena me miraba con ojos expectantes y brillantes, yo ya conocía esa mirada suya. —¡Oh, Maca … tengo que irme! … —¿Estás segura? … ¡Deberías irte a casa a cambiarte! … ¡De todos modos huelo tu olor y es un aroma maravilloso! … Me levanté y Macarena también lo hizo al mismo tiempo, quedamos de frente y ella se acerco a mi para besarme, un beso suave que inmediatamente se trasmutó en un intercambio de saliva ardoroso. La mano de la Maca se poso en mi nuca y me retuvo para meter su lengua suave en mi boca, entonces supe que no me iría a casa. Sus esponjosos pechos presionaron los míos y me hicieron emitir un gemido audible. Su mirada clara derrochaba pasión y yo me entregué a esos ojos lascivos que me recorrían por entero, en segundos abrió mi blusa y aflojó mi sostén, mis senos se derramaron mostrando mis pezones enormemente erectos. Se inclinó a chupar mis pezones mientras luchaba por abrir el cierre de mis pantalones, sus dedos magistralmente desabotonaron mis pantalones y bajaron la cremallera, sentí la punta de sus dedos metiéndose entremedio de mi tanga: —Me encanta tu olor … siempre hueles rico … a sexo … a tus fluidos! … No dije nada, solo me dejaba acariciar por sus manos y dedos que exploraban cada centímetro de mí, no sé cómo ella se había desvestido casi por completo, más de una vez nos habíamos juntado la Maca y yo, con ella aprendí lo bello que es estar con otra mujer: —¡No es de extrañar que tu hijo te deseé … solo mírate! … Macarena me saco los pantalones, luego agarró con sus dientes mi delgada y pegajosa tanga, la tiro soltándola y dejando que azotara mi tierno coñito. Gemí y abrí mis piernas para ella. —¡Por favor, Maca! … ¡Cómete mi almejita! … ¡Cómetela ya! … Macarena comenzó a lamer mis muslos, recogiendo parte de los fluidos que emanaban de mi concha, luego me quitó mi diminuta tanga y mi chocho mojado sitio el calor desnudo de su lengua, lamió lentamente entre mis labios vaginales para luego rodear mi clítoris y comenzar a torturarlo con lengua y dedos. Agarré un puñado de sus rubios cabellos y comencé a restregar mi concha en su rostro, la empuje sobre mi vagina, moví mi ingle de arriba abajo, la sentí gemir y agarró mis glúteos tirándome hacia ella. Su lengua ya conocía mi cuerpo y sabía donde chupar y lamer para alcanzar todos los lugares de mi dulce conchita que me procuraban espasmódicos temblores, agarré su cabeza con mis dos manos y la metí por entero en mi ingle, luego me corrí lanzando un gemido y chillido liberatorio, por fin me desahogaba, sentí que las vibraciones de mi chocho se transmitían a la Maca y la vi estremecerse en su propio orgasmo, desnudas como estábamos, nos fuimos abrazadas al baño, acaricié el maravilloso cuerpo de la Maca imaginando fuesen sus hijos que la follaban, quería preguntarle más cosas, que me contara más de sus andanzas con sus hijos, le folle el culito diciéndole que era la verga de Saverio la que le rompía el culo y logré que se corriera como loca, después de recompensar mi cuerpos con otros par de orgasmos, me vestí y me fui a casa cavilando sobre las confesiones de la Maca, de cierto me preocupaban y me excitaban enormemente. Llegué a casa y comienzo a inspeccionar, me doy cuenta de que los calzoncillos de mi hijo tienen trazas de algo reseco y pegajoso, yo lo había notado con anterioridad, pero no me había llamado particularmente la atención, ahora después de la conversación con la Maca, todo me resulta sospechoso y curioseo todas las prendas de mi hijo, me viene a la cabeza que quizás mi hijo también me espía mientras duermo, me parece algo descabellado, pero ya no lo descarto. Que tal si esas manchas son el producto de las noche en que él se masturba al costado de mi cama, además, que yo tengo problema de insomnio después de la muerte de mi marido y muchas noches, por no decir todas, hago uso de medicamentos recetados que me hacen dormir toda la noche, aparte de que uso una mascara de noche para proteger mis ojos. ¿Será eso posible? Además, mi hijo es amigo de Guillermo y quizás éste ya le contó lo que hace él con su madre y mi hijo quiere hacerlo conmigo. A la mañana siguiente me desperté fijándome en todos los detalles, mi cuarto estaba vacío, pero la puerta estaba entreabierta y yo estoy segura de haberla dejado cerrada, me levanté a mirarme en el espejo y encontré que un botón de mi pijama estaba abrochado incorrectamente, decidí sacarme mi pijama, me baje los pantalones moviendo mis caderas y este cayó hasta el suelo, con mis nalgas desnudas me observé en el espejo, note en mi pecho como si tuviera algo reseco y pegoteado en mi piel, me acerqué bien y me pareció como si mi piel estuviese descamada justo en la hendedura de mis exuberantes senos, comencé a frotar con una mano y las escamas cayeron en el lavamanos, llegué a la conclusión de que se trataba de semen seco y no era mi piel la que se estaba resecando. A mi marido le encantaba meter su verga entre mis tetas y follármelas hasta correrse copiosamente en ellas, sé que a la mayoría de los hombres les gusta embadurnar de lechita la tetas de su hembra, es natural para ellos y les da mucho placer, con mi esposo aprendí a disfrutarlo yo también y con mucho placer le dejaba correrse sobre mis pechos, gozaba sintiendo esos enormes chorros de lefa escurriendo sobre mi delicada piel, a veces me metía su verga en mi boca y me regalaba las últimas gotitas de su esperma, más tarde su lefa se secaba en mi piel y luego se desprendía exactamente igual que esta que me encuentro ahora mirándome al espejo. ¿Pero cómo puede ser posible que me despierte con semen sobre mis tetas, si yo duermo sola y mi marido ya no está junto a mí? Vi mi cara de sorpresa reflejada en mi espejo, ¡Pero es inaudito!, ¡Mi marido está muerto!, ¡No puede ser posible! Me quedé atónita pasando mi dedo sobre ese semen seco y llegué a la conclusión de que el único que podía haber hecho algo así era mi hijo, seguramente él estuvo en mi habitación, me abrió la camisa de mi pijama, se masturbo sobre mis pechos y me dejó llena de su semen juvenil, por un momento imaginé cosas y me abrí las piernas en busca de más esperma seca, pero si me hubiese penetrado probablemente me habría despertado aun cuando estaba drogada con mi somnífero. No encontré trazas de semen en mis piernas o cerca de mi concha, pero quedé perturbada sabiendo que mi hijo hacía esto conmigo, humedecí mi dedos en mi boca y los pasé sobre esos restos de semen seco, luego los volví a meter en mi boca, si estaba segura de que era semen, me excité al saborear el semen de mi hijo, me recordaba al de mi marido. Confusa me fui a la ducha, tengo que hablar con mi hijo, pero no sé como hacerlo, podría intentarlo siguiendo la experiencia de Macarena, volví a pasar mi dedo húmedo sobre mis tetas y lengüeteé mi dedo con sabor a semen, luego toqué mi clítoris inflamado con esos dedos hasta que me plegué hacia adelante. afirmándome en el lavamanos, me corrí en modo demencial. Después de la ducha me fui a continuar con mi rutina jornalera, mi hijo ya se había levantado y sentía que se estaba duchando, en la cocina preparé desayuno para mí y para él, luego me senté a reflexionar sobre cuanto acaecido, ¿Será oportuno que lo interpele ahora para que me explique lo de anoche? Normalmente, después de la muerte de mi marido me costaba mucho dormirme y comencé a tomar un somnífero recetado por mi doctor, pero las mañanas me despertaba ansiosa buscando a mi marido y me deprimía pensar que él jamás volvería. Pero esta mañana ni siquiera me recordé de él, mi preocupación fue ese semen seco. Estaba excitada y confundida por los sentimientos encontrados que me producía toda esta situación. Además, las confesiones de la Maca habían despertado dentro de mí un morbo desconocido hasta ahora, yo sabía que estaba mal excitarme pensando a mi hijo, pero me reconfortó el hecho de que mi mejor amiga no encontrara nada malo en ello, a ella le encantaba poder complacer a sus propios hijos. De todas maneras, me resultaba difícil aceptarlo de buenas a primeras, pero estaba comenzando a pensar que sería algo solo entre él y yo, los dos solos, como mi amiga con sus hijos, mientras estos pensamientos rondaban mi cabeza, restregaba mis muslos y mi concha se contraía con pecaminosos sentimientos, comencé a anhelar secretamente que mi hijo entrara en mi dormitorio. Dejé de avergonzarme por mis cochambrosos sentimientos y mi cuerpo respondió en consonancia dejando mi flor húmeda y pegajosa, deslicé suave y lentamente mis dedos por debajo de mis bragas y me toqué impúdicamente pensando a un encuentro con mi hijo. Mi hijo Manuel llego por detrás y me beso los cabellos, yo estiré instintivamente mi mano hacia atrás y acaricié su mejilla, él tomó mi mano y la olió: —¿Qué? … —¡Tú mano tiene un rico olor! … ¿Has comprado algún jabón nuevo? … Me ruboricé como una colegiala, con esa mano me había estado tocando mi chocho pocos minutos antes, me quedé en silencio e hice que se acomodara, le serví su desayuno y nos servimos los cereales y dulces que había sobre la mesa, conversamos de cosas intrascendentes y note que no despegaba sus ojos de mis senos. La jornada transcurrió sin sobresaltos, solo que durante el día mis dedos hicieron de las suyas penetrando la delicada región de mí vulva y me procuraron el placer de varios orgasmo, calmando mis ansias e indecorosos deseos. Llegando la noche, me fui a la cama con un pijama fresco y limpio, al poco rato me saqué los pantalones y me abrí la blusa, comencé a pensar en Macarena y sus hijos, no lograba conciliar sueño, pero me negué a tomar una pastilla, sentía mi piel desnuda en las sábanas, me puse mi mascara de noche y me acomodé en el silencio de la noche, toda desnuda. Así como pasaban las horas, mi mente se mantenía alerta y excitada, no lograba dormirme, en ese silencio de capilla, pude sentir algunos movimientos de ligeros y agiles pasos, quise quitarme la mascara y sentarme en la cama, pero fingí dormir, estaba nerviosa y aterrorizada, pensé que bien podía ser un desconocido que se había infiltrado en mi cuarto, podría eventualmente hasta asesinarme. Escuché el sonido de una respiración junto a mi cama, mi corazón latía a mil, me obligué a permanecer quieta y parecer dormida, la respiración se hizo errática y afanosa, parecía como si estuviera masturbándose, a continuación, sentí una ráfaga de aire fresco cuando las sabanas y el edredón fueron retirados, quienquiera que estaba sobre mi cama, ahora tenía una vista clara de mi tetas desnudas, mi hijo me había visto tantas veces que no pensé fuese él. Me ilusionaba con el espíritu de mi marido, lo deseaba a él, lo había soñado tantas veces que me concentré en ese pensamiento y poco a poco me fui tranquilizando. Sentí al extraño aspirar una bocanada de aire y gemir, murmullando placenteramente, quienquiera fuese estaba complacido con la vista de mis redondas exuberancias, me estaba sintiendo un poco inquieta y molesta por ser observada así tan descaradamente, hubiese querido cubrir mis senos, pero me retuve y permití al desconocido de regocijarse y gozar la vista de mis glándulas mamarias. Repentina, pero suavemente las mantas fueron retiradas de mi cuerpo, permanecí en la misma posición, mi longilínea figura estaba completamente expuesta al intruso, la respiración del usurpador aumentó considerablemente y mi lecho comenzó a cimbrarse, el sonido era inconfundible, se estaba masturbando frenéticamente y estaba a punto de correrse. Yo seguía inmóvil, pero mi respiración se había vuelto agitada e inconscientemente levanté mis tetas hacia el desconocido, sentía mi coño hirviendo y mis jugos emanando libremente, el desconocido podía verme y oler mis fluidos, sentí su mano en mi vientre, me tomo una teta y comenzó a restregar su pene en mi pezón, luego pellizcó mi otro pezón tironeándolo, después se puso a horcajadas sobre mi y con su verga en medio a mis tetas comenzó a follarlas con fuerza, la venda seguía cubriendo mis ojos, pero yo estaba gimiendo sin control, ¿Cómo podía pensar que estaba todavía durmiendo? Pero no hice ningún movimiento, no quería que se detuviera, sé que estaba mal, pero mi mente divagaba por los senderos de la lujuria y lo único que quería que me penetrara. Imposible de continuar inmóvil, gemí y moví mi cabeza hacia la desconocida figura, esta se detuvo, salto de mi cama y escapó por el pasillo. Me saqué la mascara de mis ojos y me encontré en una habitación sola, sin nada, solo esa sensación formidable de su verga aprisionada entre mis pechos sudados y humedecidos por la lubricación de su esperma pre seminal. Me sentí muy nerviosa, pero estaba cansada y todavía caliente, me bastaron dos masajes y me corrí abundantemente. La mañana temprano, me desperté y sintiendo que mi hijo se estaba duchando, fulmíneamente me fui a su cuarto a buscar su ropa interior, pues lo de anoche me había parecido un sueño y quería corroborar de que no lo había sido, no pude encontrar nada en la ropa sucia, una especie de pavor se apoderó de mí, no tenía nada para confrontarlo. Quizás no fue él, mi hijo, tal vez fue un violador y yo le había permitido que me abusara, casi con pánico me agaché a mirar debajo de su cama, entonces vi un rollo de ropa al otro lado cerca de la pared, me fui de golpe a recogerlo y a hurguetear entre las prendas, vi que estaban pegoteados, abrí los calzoncillos y la remera, ambas prendas estaban empapadas en semen, literalmente goteaba, ¿Cómo puede haber producido tanta esperma?, pensé. Quizás el verme desnuda lo habría sobre excitado corriéndose en una avalancha de esperma, no sé si esto se lo podría contar a la Maca, no pude evitar de meter mis dedos en los restos de lefa y me los lleve a mi boca —Sabe como el semen de mi marido— pensé, escuche la ducha detenerse, así que tire las prendas en el rincón debajo de la cama y escapé silenciosamente a mi cuarto, me fui a mi baño y continué a chuparme los dedos —¡Oh, hijo, mira en lo que has convertido a tu madre! —pensé. —¿De veras tú crees que esta es la primera vez que te folla las tetas? … Macarena tenía una sonrisa de oreja a orejas escuchando mi relato de lo acaecido con mi hijo Manuel y me preguntaba groseramente sobre los pormenores. —¡Pero, Kathy! … Eso es lo que hizo y, a pesar de lo que dices y piensas, ¡le permitiste hacerlo! … —¡Qué! … ¡Que quieres que hiciera … no tenía más opción! … —¡Kathy! … ¡Tenias todas las opciones del mundo … tú misma dijiste que cuando te creyó despierta, salió corriendo como un pequeño niño! … —¡Por Dios! … ¡No digas eso! … —¡Qué! … —¡Eso de pequeño niño! … —¡Lo dije de propósito! … ¡Por qué tienes que aceptar que ya no es un niño y que ha crecido … ahora es un adolescente con impulsos sexuales … debes tener más comunicación con él y no asustarlo hasta hacerlo huir aterrorizado … tienes que asumir que es un chico que está descubriendo su sexualidad! … —¿Qué estas tratando de decirme? … —¡Quiero decir que Manuel entró en tu dormitorio no solo una vez … quizás mucha veces y tuvo sexo con tus pechugas mientras tu dormías … yo también duermo desnuda y también tomo pastillas, pero estoy segura de que ninguno de mis hijos vendrá durante la noche a violarme! … —¡Oh, Maca! … ¿Qué estás diciendo? … —¡Por Dios, Kathy! … ¡Cómo es posible que no lo entiendas! … ¡Ahora son solos tú y él! … ¡Él está excitado por ti, Kathy! … ¡No es difícil imaginarlo! … ¡Eres una hermosa mujer con un cuerpo de diosa! … —¡No! … ¡Me he puesto vieja, gorda y estoy fuera de forma! … —¡Mujer, tú estás loca! … ¡Tienes un cuerpo que las mujeres te envidian y los hombres se vuelven locos por ti! … ¡Conozco amigas que se han gastado una fortuna tratando de parecerse a una como tú! … —¡Pero, Maca! … ¡Quizás antes, pero ahora …! … —¡Nada de peros! … ¡Kathy eres una “bomba sexual” como dicen los chicos! … —¡Maca, detente! … ¡Sé que me estás diciendo eso para hacerme sentir mejor …! … —¡Kathy, detente! … ¡Eres un ángel caído del cielo … si no fueras mi mejor amiga, yo misma te violaría aquí y ahora! … incluso después de tener a Manuel, tus pechos no perdieron ni textura ni firmeza … por eso no me extraña que tu hijo te folle las tetas … —¡Pero, Maca! … —¡Nada, mujer! … ¡Tienes que enfrentarlo y aceptarlo, tú hijo te necesita … necesita del amor y consuelo de una madre … tú también lo necesitas … abre tus ojos y expande tú mente … sino un día te encontraras sola sin él … puedes continuar a drogarte para dormir y que tú hijo se distancie de ti … o, comunicar mejor con él y acercarte a él … ayudarlo a crecer junto a ti … no lejos de ti! … Me quedé silenciosa rumiando sobre las palabras de Macarena, se sentían justas y lógicas, él es mío y debemos estar juntos, no podría vivir sin él, tampoco me imagino con otro hombre y empezar de cero, solo hay un hombre en mi vida y él es mi hijo Manuel, solo que está teniendo los impulsos sexuales de su juventud y yo le tengo que estar cerca y “Ayudarlo” a transitar por esta fase de su vida, quizás la Maca tenga razón, tengo que comunicar mejor con él. —¡Oh, Maca … Maca! … ¡No sé que hacer! … ¡Estoy tan confundida! Macarena me estrechó en sus brazos, apoyé mi mejilla en su hombro y lloré, lloré por la perdida de mi marido, lloré por mi hijo que arriesgaba de perderlo, lloré por mí y mi familia, ya nada era como cuando estaba con mi marido, todo había cambiado, estaba solo mi hijo y yo. ¿Me aceptará o se alejará más de mí si interfiero en su vida? Macarena levantó mi barbilla y me dio un beso en los labios, nos hemos besado infinidad de veces y este fue un beso de conforto, para infundirme fuerzas, las iba a necesitar, acaricié la mejillas de Macarena y vi ese brillo inconfundible en sus ojos claros, es tan apasionada que se le sale por los poros, no pude evitar de volver a besarla, pero esta vez con pasión, sentí un deseo irreprimible de acariciar sus tetas firmes y duras, le saque la remera por sobre su cabeza y me encontré con esos frutos deseados, ella rápidamente desabotonó mi blusa y aflojó mi sujetador dejando libre a mis prominentes tetas, jugamos a pellizcarnos los pezones como dos niñas, en ese momento se abrió la puerta de la cocina y entro su hijo menor: —¡Oh, hijo! … ¡Llegaste más temprano a casa! … —¡Sí, porque fallo el profe de gimnasia! … —¡Esta bien, ahora ándate y déjanos tranquilas a mí y la tía Kathy! … Guillermo no despegaba sus ojos de mis enormes tetas, yo trataba de cubrirme, pero era una misión imposible, se giró sonriendo y salió de la cocina. —¡Maca! … —¡Kathy, ellos saben que somos más que amigas! … ¿Deveras crees que todas esas noches en el Jacuzzi los chicos estaban durmiendo? … —¡Oh, mi Dios! … Más que avergonzada me sentía sorprendida, no sabía ni que decir ni como reaccionar, no tenía idea de que los chicos nos había observado mientras mi marido, el marido de la Maca y yo nos solazábamos haciendo nuestra pequeña orgía en el jacuzzi. —¡Sí Guillermo lo sabe … entonces también mi hijo lo sabe! … —¡Sí, seguramente lo sabe! … ¡Pero no le des tanta importancia, cálmate! … ¡A todos los hombres les encanta ver a dos chicas juntas y no creo que eso sea diferente con tu hijo, a mis chicos les encanta y seguramente también al tuyo! … Me confundí aun más, Macarena tomaba todo tan a la ligera y en modo tan simplista, en cambio para mí no era nada de fácil. —¡Maca! … ¡Creo que es mejor que me vaya a casa … tengo un torbellino en la cabeza … necesito pensar … me sobrepasan todos estos eventos! … —¡Cómo quieras! … ¡Pero no te pierdas … te echo de menos! … Me revestí y me fui a casa, cenamos algo ligero con mi hijo y luego nos preparamos para irnos a la cama, había un extraño silencio entre nosotros. En mi mente las palabras de la Maca resonaban una y otra vez, no quería que mi hijo se alejara de mí, ya había perdido a su padre, no me podía permitir de perderlo a él, mientras limpiaba la mesa y lavaba la vajilla, me armé de coraje y me fui a la habitación de mi hijo. —¡Hijo, necesito hablar contigo! … —¡Sí, imaginé que lo harías! … Me sorprendió su respuesta y por un momento me hizo titubear. —¿Cómo? … —Se trata de lo que pasó … ¿Verdad? … —¡Bueno, sí! … —¡No te preocupes, mamá … yo ya lo sabía! … Su respuesta me volvió a confundir y a sorprender, lo quedé mirando un poco perpleja, se veía que estábamos desconectados, no estábamos hablando de lo mismo. —¡Espera! … ¿De qué estamos hablando? … —De la tía Macarena y tú … —¡Qué! … ¿Qué sabes de eso? … —¡Mami! … ¡Todo el mundo sabe que tú y ella son más que amigas! … Debe haberse dado cuenta de la expresión de sorpresa en mi rostro, inmediatamente agregó: —¡Todos saben que tú y ella son mujeres calientes! … ¡Son las mamás más caliente de la historia universal! … No pude evitar de sonreírme ante su jocoso comentario, también me sentí excitada y halagada por mi hijo. —¡Hijo, soy tú madre! … ¡No deberías decir ese tipo de cosas a tú madre! … —¿Qué? … ¿Qué eres caliente? … Manuel sonreía confiado y no cesaba de fijar sus ojos brillantes en mis tetas y piernas. —¡Hijo, es agradable que tus amigos me encuentren sexy … pero tú eres mi hijo! … —¡Mamá … todo el mundo piensa que estás rica … que estas buenona … y tu culo es el mejor que he visto en vida mía! … —¡Manolito! … —¡Mamá, es la verdad! … —¡Esta bien, hijo … pero no me gusta la idea que tú … tú! … —¿Qué? … ¡Mamá, por favor! … —¡Manuel, no me gusta que vengas a mi dormitorio y … bueno … hagas lo que haces! … Pensé que lo sorprendería, que negaría todo, no estaba preparada para lo que hizo … se río, sí se río … luego riéndose se acerco a mi rostro desafiante: —¡Mamá, por favor! … —¿Por favor qué? … ¡No deberías hacer eso! … —¿Estás diciendo que después de todo este tiempo ahora comienza a molestarte? … —¡Yo … yo no lo sabía … anoche fue la primera vez! … ¿Cuánto tiempo llevas haciéndolo? … —¿Deveras? … ¡Perdóname tanto, pero no te creo! … ¡Tienes que haberlo sabido! … ¿Cómo es posible que no te despertaras con todo eso que te hacía? … —¡Hijo … yo … bueno, si pensabas que estaba dormida, ¿porque anoche te escapaste cuando te diste cuenta de que me desperté? … —No lo sé … nunca te había encontrado desnuda totalmente y, … anoche estabas preciosa en tu desnudez que pensé que querías follar … luego me asusté un poco y hui … —¡Pero Manuel! … Tú eres mi hijo … eres mi bebe, solía limpiarte, vestirte, llevarte al colegio … eso que haces no es posible … no podemos … —¿Por qué sigues diciendo eso, mamá? … ¡ya lo hicimos! … ¿Cuál es ahora el problema? … Noté que había una gran protuberancia en los pantalones del pijama de mi hijo, lo peor fue que él se dio cuenta que yo miraba su verga. —¿Qué quieres decir con que ya lo hicimos? … Anoche fue la primera noche que no me tomé mis pastillas para dormir, no puedo quedarme dormida sola en mi cama … —¿Deveras? … ¿Y también así de repente decidiste dormir desnuda? … —¡Bueno! … ¡Sí! … —¡Mamá, pero si eres una puta! … —¡No tienes ningún derecho a hablarme así! … ¡Soy tú madre, no lo olvides! … Entonces, él me sorprendió tomándome de la mano y comenzó a besarme. Me resistí con todas mis fuerzas, pero él tiene el físico de su padre, es mucho más alto que yo, me sostuvo con fuerzas, es tan alto como su padre, grande como su padre, fuerte como su padre, su boca presionaba mis labios y trataba de meter su lengua en mi boca. Agarró el borde de mi blusa y la tiro tan fuerte que los botones saltaron, con un rápido movimiento me la quitó de encima, después agarro la parte frontal de mi sujetador y de un solo tirón lo rompió. Se suponía que debíamos sentarnos a hablar y no debería estar aquí luchando con él mientras me sacaba la ropa, la Maca lo había explicado todo como una cosa tan natural y fácil, me estaba preguntando en que parte me equivoqué. Por ahora me había tirado fuera las tetas y succionaba mi pezón con inusitada fuerza. —¡Oh, mamá! … ¡Eres tan hermosa! … ¡Tus tetas me enloquecen! … —¡Hijo, por Dios! … —¡Mamá dejar de luchar … sabes que tú también lo quieres … sabes que quieres mi verga … solo dilo … sabes que mi verga es grande como la de mi padre … —¡No! … ¡No! … ¡Soy tú mamá! … Me resistí, pero tomó mi rostro con sus fuertes manos y me obligó a mirarlo a sus ojos, para mí era como mirar los ojos de su padre, me subyugaba, se parecía tanto a mi marido. —¡Dilo puta! … ¡QUIERO TU POLLA! … ¡Dilo! … Sentí que su mano se metió entre los pantalones de mi pijama y aferró mi tanga tirándola violentamente, rajándola de un solo tirón, las puso frente a mis ojos y la vi volar detrás de mí, estaba prácticamente desnuda en los fuertes brazos de mi hijo. —¡Dilo, mamá! … ¡Lo quieres … yo sé que lo quieres! … ¡No te resistas y deja que suceda! … —¡Yo … yo … umh! … Estaba sudada de tanto esfuerzo, pero al mismo tiempo me mojé, me excité aprisionada en sus brazos, mirando esos ojos profundos que me traspasaban el alma, entonces sentí sus dedos separando mis labios mayores y luego penetrando mi conchita, me mordí los labios para no gemir, me folló con sus dedos por algunos minutos, yo ya no luchaba, escondí mi rostro en su hombro, luego él bajo su cabeza a lamer mis pezones, mi vientre, metió su cabeza entre mis piernas y me lamió, mi vagina estaba goteando, voluntariamente levanté mi pierna y la coloque en su hombro: —¡Dios mío! … ¡Oh, Manuel! … No podía creer lo que estaba pasando, no podía creer de excitarme tanto con mi hijo, se parecía tanto a su padre, me recordó tanto a mi esposo que no pude seguir luchando, me entregué a él, me dejé llevar como lo hacía con su padre, mi hijo chupaba y lamía mi clítoris provocándome espasmos de placer inaudito, él estaba bebiendo mis jugos vaginales como solía hacer su padre: —¡Oh, sí! … ¡Dios mío! … mi pequeño bebé, sí ¡Fóllame! …. ¡Oh, Dios! … ¡Fóllame! … —¡Eso es lo que quería escuchar, mami! … —¡Sí, cariño! … ¡Hice feliz a tu padre y también te haré feliz a ti! … ¡Ven aquí, súbete y dame tu gran polla! … —¡Sí, mami … te daré mi gran polla, pero quiero correrme en ti, estoy cansado de masturbarme … —¡Esta bien, hijo! … ¡Yo también quiero que me des tú lechita! … En su propia cama mi hijo se colocó entre mis piernas abiertas de par en par y mientras su boca se posaba en mis labios, su verga comenzó a hundirse en mi chocho, me corrí casi de inmediato, era tanto el tiempo que no sentía una pija dentro de mí que me hizo alucinar en una serie de orgasmos concadenados, luego me puso boca abajo: —¡Mami, siempre he alucinado con tu culo … quiero coger tú hermoso culo, mami! … —¡Hazlo, hijo! … ¡Soy tuya! … ¡Todo lo que quieras … tómalo … soy para ti! … Diciendo eso, Manuel sacó de mi coño encharcado su enorme pene y lo presentó a mi orificio anal, pronto comenzó a forzar mi estrecha y apretada grieta, apoyé mi rostro en su almohada y me abrí mis glúteos, di chillidos de placer y dolor sintiendo la fuerza de su masculinidad ensanchando mi canal anal, luego me enderecé para poder empujar mi trasero contra su verga. —¡Oh sí! Mamá, me encanta así, quiero ver tus enormes tetas mecerse mientras te hago mía … —¡Entonces mi niño, cógeme más fuerte, así se balancearan más! … —¡Oh mami! … Tú trasero está tan rico y apretadito … ¿Por qué no lo hicimos antes, mami? … —¡Ya nada importa, mi bebé … lo estamos haciendo … cógeme y dame toda tu verga! … —¡Oooohhhh mami! … ¡Me voy a correr, mami! … ¡Maaamiiiiii, ssssiiii! … —¡Dame tu lechita, hijo! … ¡Dámela toda! … ¡La quiero toda en mi culito, hijo! … Sentí sus borbotones calientes llenando mi esfínter, era una copiosa carga de su lechita que llenaba mis vísceras, yo también lo sentía rico, estaba siendo sumisa como con su padre, goce con cada chorro de esperma que descargó dentro de mí, sentía la tibieza y las pulsaciones de su tremenda polla. —¡Oh mami, por Dios que ha sido rico … espectacular, eres la mejor, mami! … —¡Sí mi bebé, ven aquí! … Me giré y él se colocó entre mis piernas, tomé su pene suave y todavía erecto, metiéndolo en mi concha caliente y deseosa, no lo quería fuera de mí, para asegurarme de ello, lo amarré con mis piernas, lo quería sentir dentro de mi por siempre, mientras él recuperaba su respiración y besaba mí cuello y orejas, pensé en su padre que ya no está conmigo, pero sintiéndolo a él dentro de mi es como si su padre fuese vuelto, se parece tanto a él, con esa fuerza impetuosa, enérgica y ansiosa y tan bueno para mí. Cuando me coge es como su padre, su polla se siente igual, ahora soy de él, le pertenezco a él como le pertenecí a su padre, de pronto me sentí tan feliz, me desvanecí en esa dicha. Cuando me desperté, la polla de mi hijo levantaba la sabana, me metí debajo y lo engullí, mi sabor y su sabor mezclados bajaron por mi garganta, se lo chupé ardorosamente, no me importaba lo que pensaran los demás, tenía que contárselo a la Maca, sentí los quejidos de mi hijo cuando se plegó hacia adelante comenzando a disparar chorros y chorros de esperma en mi garganta, si eso es lo que le gustaba, estaba dispuesta a ser su puta y entregarme a él por entero. Fui la puta de su padre y ahora él lo ha reemplazado, seré su puta para que me coja todas las veces que quiera y donde quiera, tal como lo hacía su padre. Soy sumisa en la cama, me gusta complacer y que me hagan de todo, puedo parecer reservada y mojigata, pero no lo soy, mi esposo se dio cuenta de ello temprano en nuestro noviazgo y se posesionó de mi desde el principio. Jamás pude decirle que no en nada, me hizo hacer cosas que sorprenderían hasta a la Maca, sé que mi hijo me ama y yo seré su buena niña puta. Desde entonces no he vuelto a tomar somníferos, se acabaron los problemas para dormir, mi hijo me coje casi todos los días y yo me bebo su lechita todas las veces que me la da. Macarena no lo podía creer cuando se lo conté, ahora quiero regalar a mi hijo una tarde con ella y conmigo, aún conservo la filmadora de su padre, quiero que nos filme a mi y a la Maca haciéndolo, no sé si la Maca lo dejará que se la folle, pero esas son nimiedades que iremos superando con el tiempo, a mi marido le encantaba follarse a la Maca y también a mi hijo le gustará, estamos pensando en ir al Mall para comprarme lencería que a él le guste, será una magnifica tarde nosotros tres en mi cama, amo a mi hijo y haré de todo por él. ----- ----- ----- ----- ----- ooo ----- ----- ----- ----- ----- Los comentarios vuestros son un incentivo para seguir contando historias y relatos, vuestra opinión es siempre invaluable, negativa o positiva, es valiosa y relevante, todo nos ayuda a crecer como escritores y narradores de hechos vividos o imaginados, comenten y voten, por favor. [email protected]

Autor: Juan Alberto Categoría: Incesto

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La noche del apagón.

2022-01-08


Quizás en que momento se me paso por la cabeza de que esta noche iba a ser la noche, voy a cumplir diecinueve años, soy una estudiante aventajada de la universidad, trabajo durante los meses de verano para paliar mis gastos personales, tengo una muy buena relación con mis padres, un hermano que es un ejemplo en el Campus, me considero agraciada tengo muchos amigos, me preparé para estar esta noche con él, me ilusioné con él … ¿Y que obtuve? … una serie de insultos y romper mi relación de casi un año con este idiota de mi exnovio, casi me empujaba para echarme de su lado. No me considero una mojigata, mi idea de entregarme a mi primer hombre no se acercó ni siquiera un poco a la odiosidad y grosería que resultó esta desafortunada noche con él. ¡Sigo siendo virgen! … ¡Tengo diecinueve y nadie ha roto mi himen! … ¿Por qué? … No tengo una respuesta, quisiera inventarme una, pero no encuentro una correcta … ¿Será que no he conocido todavía el tipo adecuado? ….. Lo sé que algunos chicos han comenzado a mofarse de que soy lesbiana, pero esto no es así. Sí, es cierto que una vez me bese apasionadamente con una chica, pero eso fue una apuesta de unos estúpidos chicos que perdieron el dinero que apostaron, ni yo ni mi amiga somos lésbicas, pero se corrió la voz de que sí lo éramos. Creo que debo continuar a esperar a mi príncipe azul, hasta creo saber donde está, pero mi corazón me lo niega, no estoy segura de que será él, es él que derrite mi corazón y hace humedecer mis bragas, él es tan cariñoso y amoroso, pero no me ve con los ojos con los que yo lo veo a él, ruego que sea él y lo espero. —¡Marlene!, déjate de fantasear y atiende a la señora, por favor … El que me grita es mi jefe, también es mi hermano mayor que se hace cargo de la tienda de mamá durante el verano, se llama Francisco. Mamá lo deja a cargo y ella se relaja en casa por algunas semanas. Me dirijo y atiendo a la clienta, le muestro algunos artículos que ella va buscando, luego la acompaño a la caja y termino la transacción, mi hermano me está mirando, le sonrió y le muestro un dedito para arriba de que todo está bien, me sonríe afectuosamente con sus casi dos metros de estatura. —¡Eres genial, Marlene! … ¡Eres la mejor! … Su sonrisa es un bálsamo para mi alma, lo miro y me vuelvo a atender a otra persona, él está ocupado atendiendo a una chica, una hermosa chica, quizás sea otra puta de esas que lo persiguen, él es muy popular entre las chicas, algunas de mis amigas me han hablado de él en términos muy halagüeños, románticos y cachondos, hasta me he sentido celosa … ¡Sí!, celosa de mi hermano, se imaginan que bobería. Hoy es viernes y cerraremos más temprano para aprovechar un par de horas la piscina, en estos meses de calor es lo único que nos apresuramos a hacer, nos gusta disfrutar de la frescura del agua y la temperatura un poco menos elevada del atardecer. Si él no tiene cita con su novia nos iremos a casa juntos, nuestros padres se han ido por el fin de semana, el sol se esconde casi a las nueve de la noche, podemos estar un par de horas en la piscina, beber algún jugo de fruta tropical, luego una película y después una noche de sueño reparador. Todas mis amigas tenían programa con sus novios, yo me había dejado con Mauricio, así que estaría en casa sola, no tenía otros planes que disfrutar lo mío. Normalmente Francisco me deja las llaves sobre el mesón y el se va a casa de su novia, Evelyn, una muy buena amiga mía que me cuenta de como está bien con él, yo me voy a casa en el Metro, pero esta vez Francisco me dice que me dará un aventón a casa, ya que ha discutido con Evelyn y esta lo ha mandado a freír monos, me sorprendo, pero no hago comentarios. Una vez en el auto no puedo contenerme: —¿Por qué te vas a casa? … ¿Qué te ha sucedido con Evelyn? … —Nada … una tontería … —Sí ella se sintió tan afectada como para enojarse … no debe haber sido una tontería … ¿Qué le hiciste? … Vi su cara un poco deprimida, casi triste, se quedó rumiando una respuesta: —Nada … solo que me sorprendió haciéndole un masaje de hombros a Kathy … algo sin malicia ni segundas intenciones … pero como sabes que ella y Kathy no se llevan bien, me hizo un escándalo, se enojó y me dijo que no la llamara este fin de semana pues se iría al cine con sus amigas … —Pero si Evelyn sabe que estás estudiando para quiropráctico y eso te hace un experto en masajes … si era tan inocente como tú dices … ¿Por qué ella se enojó tanto? … —Por qué ella odia a Kathy … por eso … —¡Umph! … así que te has quedado sin chica para esta noche … ¿Eh? … —Así es … por eso voy a casa contigo … necesito descansar … —Bueno … ¡Genial! … espero no aburrirte … —Pero bueno … como sé que te gusta ver una película … no quiero ver una cosa melosa y romántica, así que la película la elegiré yo … ¿Te parece? … —¡Ay! Hermano … lo que tú digas … eres el hermano mayor ¿No? … Tú mandas … —Gracias hermanita … —También llamaré a Evelyn, le daré razón de que te comportaste como un idiota y luego le haré ver todas las cosas lindas que se está perdiendo al no estar contigo … —¡Marlene … eres la mejor … gracias! … Me pareció un poco sarcástico, pero su mirada adquirió un brillo esperanzador. —Si tú vas a elegir la película, yo ordenare una pizza y sushis para la tarde … ¿Te va? … —¡Pero por supuesto que sí! … Llegaron las pizzas y sushis, nos dedicamos a comer y Francisco eligió tomar cerveza y yo le dije que lo acompañaba, total mañana no debíamos levantarnos temprano, él me tendió una cerveza heladita y disfrutamos la comida mientras charlábamos de las cosas del día, luego nos fuimos a la piscina por casi una hora, se había ido la luz diurna y Francisco dijo que nos fuéramos a ver la película que él había elegido. Fui al refrigerador y saque dos cervezas más, como no estoy acostumbrada a beber, con la primera cerveza ya me sentía un poco extraña, estaba comenzando a hablar arrastrando las palabras y me equivocaba en la pronunciación, Francisco sonreía contento y divertido viéndome un poco ebria y escuchándome a hablar con mi lengua enredada, la película era divertida y me estaba entreteniendo bastante y al parecer Francisco también. Repentinamente sentimos un fuerte zumbido y una explosión, luego se hizo la obscuridad completa, un transformador de energía eléctrica había explotado, Francisco encendió la luz de su celular y nos asomamos a la calle a averiguar si alguien sabía algo de lo sucedido, nuestra vecina ya estaba sobre la acera, apenas nos vio dijo que había llamado a la empresa de electricidad y que se necesitarían de tres a cuatro horas para reparar el desperfecto, nos devolvimos a casa, sin electricidad no hay película, yo ya estaba bien mareada con dos cervezas, pero mi hermano mayor parecía en perfecto estado. —Marlene, dame otra cerveza antes de que se empiecen a entibiar … —Tienes razón bebamos otra cerveza y vayámonos a la cama, sin electricidad no hay nada más que hacer … —Sí hermanita … mañana es otro día y tengo que ir a recuperar a mi novia … —¡Esa boba! … —¡Que dices, Marlene! … ¿No es tu mejor amiga? … —¡Sí, pero es una boba al enojarse contigo! … ¡No sabe lo que se está perdiendo! … —¡Es muy lindo de tu parte Marlene que te preocupes … pero este es un asunto mío! … —¡Perdóname, pero no lo puedo evitar! … —¡Pierde cuidado! … ¡Ya quisiera saber yo, por qué tú estas aquí y no con tú chico! … —¡Por qué es un idiota y se sobrepaso conmigo! … —¡Ah!, entonces sí es un idiota … pero si era tú chico, por qué no estuviste con él … —Por qué, no lo he hecho con nadie y quiero hacerlo cuando encuentre al chico correcto … —¿Cómo qué no lo has hecho con nadie? … ¡Eres una chica muy popular! … —¡Sí, soy popular, pero no soy una chica cualquiera … —¡Sí, pero pensé que ya lo habías hecho … eres muy linda … además, pololeaste con Leonardo, Mauricio, Sebastián y ahora te dejaste con Mauricio, pensé que ya alguno te había domado … —Pues pensaste mal … yo no soy así … Me miraba inquisitivamente, lo había sorprendido mi revelación de que aún era virgen, se me quedó mirándome sin decir nada, luego trató de concluir la conversación: —¡Hermanita … eres hermosa … de seguro tienes un príncipe esperando por ti! … ¡Ya verás! … —¡Sí, lo sé! … Pero mis sueños son casi imposibles … —¡Pero … por qué imposible! … ¿No me digas que te gustan las mujeres? … Lo miré y me reí de su pregunta, él parecía excitado y confuso ante la idea. —¡No! … ¡Por supuesto que no! … Mis preferencias sexuales las tengo muy claras y definidas … definitivamente me gustan los chicos … y me gusta un chico muy especial … —¡Luis Miguel! … Mi mejor amigo … no me digas que estás enamorada de él … si quieres yo podría ayudarte … —¡No! … No es él … es alguien muy cercano a mi … —¡Te lo he dicho! … Eres una hermosa mujer y no deberías tener ningún problema en encontrar un chico con el que puedas estar … —¡Lo sé! … pero el tipo justo para mí no está libre … —¡Te has enamorada de un hombre casado! … ¡Uy!, hermanita estás en un lío … —¡No! … Tampoco es eso … ¿En realidad quieres saberlo? … —¡Por supuesto que sí! … ¡Tengo que saberlo para ayudarte! … ¡Haría cualquier cosa por ti! … ¡Si sabes quien es, dímelo! … —¡Sí! … sé quién es, pero no puedo decírtelo … —¡Pero por qué no! … ¡Si tiene novia espéralo! … ¡Pero dímelo … por último para darle una paliza y mostrarle la cosita hermosa que se está perdiendo! … —¡No! … ¡No puedo decírtelo! … ¡No puedo! … Escapé con lágrimas en los ojos, me fui a mi habitación casi tastabillando por las penumbras y por el efecto de las cervezas, me dejé caer en mi cama sollozando. Lo sentí llamar a mi puerta: —¡Marlene! … ¿Estás bien? … Lo siento si te he molestado … si lo hice, fue sin querer … ¡Perdóname! … —¡No te preocupes! … ¡No has hecho nada! … —¡Sea lo que sea que haya dicho te pido disculpas! … ¡Me duele verte así! … —¡Ándate! … ¡Déjame tranquila! … ¡Tú no has hecho nada, no es nada de lo que dijiste! … ¡Pero no te puedo decir lo que me hace sentir así! … —¡Lo siento hermana! … ¡Haría cualquier cosa para hacerte sentir mejor! … Lo sabes, ¿no? … Lo vi genuinamente preocupado y esto no hacía más que sentirme peor, me estaba destrozando, no podía continuar así, él se encontraba ahora sentado a mi lado, mis lágrimas caían en cascada, me giré a mirarlo entre gemidos y lloriqueos: —¡El hombre justo! … ¡El mejor chico que conozco! … ¡Al cual quisiera entregarme, esta demasiado cerca de mí! … —¡Pero! … ¿Es uno de tus amigos? … ¿Lo conozco? … ¿O es …? … —¡Eres tú, hermano! … ¡Es a ti a quien amo! … ¡Tú eres el chico perfecto! … ¡El hombre dulce y amoroso al cual quisiera entregarme! … ¡Eres tú! … ¡Lo sé que no está bien! … ¡Que soy una enferma! … ¡Que soy una pervertida! … Volví a estallar en lágrimas, pero era un llanto liberatorio, por fin se lo había dicho, si él me deja y me abandona por la eternidad, bien merecido lo tengo, pero me había sacado un peso de encima, tenía una herida que podía comenzar a sanar, me tomó una mano y luego me tiró hacia él, me sentí feliz acurrucada en sus brazos y sintiendo el latido de su corazón, nos iluminaba solo la tenue luz de su celular, lo que hacía más romántica la escena, me apreté a él sintiéndome segura bajo la coraza de sus pectorales. —¡Ya! … ¡Está bien! … ¡Hermanita no llores más! … Y, ¿De cuando que sientes esta atracción? … —¡Quizás unos cuatro o cinco años! … Todavía era una niña curiosa, escuche cuando hiciste el amor con Ada, ella luego llamo a una amiga de ella y le contó como lo habían hecho, lo caballero que fuiste con ella, muy dulce, gentil y preocupado por ella, toda tu atención era para ella, dijo que había sido como un sueño, no había sentido dolor y tú te habías preocupado de que ella lo disfrutara y no fuera algo traumático, ella descubrió contigo como era bello hacer el amor, el sexo contigo era siempre gratificante y especial, dijo que eras un chico maravilloso … —Pero cualquier muchacho puede ser así amable y respetuoso … —¡Te equivocas! … yo he probado ya con cuatro chicos y han sido un desastre, torpes, mal educados, violentos y agresivos, sin ningún respeto … piensan solo a encajarte su cosa en la vagina … sin romanticismo … sin pasión … asquerosos … Él me acariciaba mis cabellos y yo respiraba envuelta en sus maravillosos brazos, todavía estaba llorisqueando y mi respirar era irregular: —¡No creo ser único! … ¿Sabes? … ¡Deben existir otros tipos como yo! … ¡Debes seguir buscando tú ideal de hombre! … ¡En alguna parte él está ahí esperándote! … ¡Debes confiar y el día menos pensado lo encontraras! … —¡Resulta difícil confiar! … ¿Cómo puedo saber si lo único que quiere es acostarse conmigo? … ¿Cómo sabré si está solo intentando llevarme a la cama? … A Barbara le tocó uno así y prácticamente la violó, luego el chico desapareció, se río de ella … ¡No quiero que eso me suceda a mí, quiero que sea con un hombre en quien confío, que sea gentil y me acepte si no sé hacer las cosas como él quisiera! … —¡Sí, no es fácil encontrar a la persona justa! … Se quedó una vez más pensativo, no tenía una respuesta que solucionara mi caso, estaba confundido al igual que yo, le dije que también me había enterado de otras chicas que habían estado con él esa primera vez y todas coincidían de que había sido un amante de otros tiempos, un hombre diferente, el hombre ideal, ninguna tenía recriminaciones hacia él, todas recordaban el momento como algo muy dulce, romántico, cautivante, quedaron prendadas de esa dulzura y se sentían de haber perdido algo especial cuando tuvieron que terminar con él por humanas razones, celos, intransigencias, posesividad, etcétera. —Sea como sea, Marlene … nosotros no podemos hacer lo que tú quieres o quisieras … ¡No es posible! … Lo entiendes ¿No? … —Lo sé … Lo entiendo … Pero si se tratara como una única vez … Mi primera vez … Entonces tendría esa primera vez especial, con un chico especial y me rendirías feliz, yo confío en ti … Sé que está mal y que no tenemos un futuro … Pero eso no me importa … Quiero solo vivir ese momento con alguien que me sepa prender … Que lo haga conmigo por lo que soy … Que se entregue a mí, así como yo me entrego a él … nada más importa … solo ese instante especial … solo un hombre y una mujer … solos tú y yo … Si bien me sentía liberada, no me sentía en mi modo más esplendido, con el llanto había arruinado mi maquillaje, había confundido a mi hermano, él estaba luchando consigo mismo, me estrechaba con dulzura a su pecho, pero estaba silencioso, una de sus manos se apoyo a mi cintura y lo sentí como las fuerzas de sus brazos me alzaban hacia sus labios, hubo solo un roce mínimo con mi boca: —¡Y! … ¿Có … cómo crees … emh … que podríamos hacer eso? … Con la fuerza de mi torso alcancé sus labios y los besé, no fue un beso pasional, pero sí de amor: —¿Qué dices? … ¿Lo harías? … ¿Lo haríamos? … ¿Deveras? … Me dio un casto beso en la frente y me estrechó más a él, yo sentía que me abría las puertas al paraíso: —¡Sí! … ¡Va a ser algo extraño … pero entiendo lo que quieres … sabes que seré dulce y amable … sabes que no te causaré daño … —¡Sí! … Si te ayuda … puedes pensar en que lo estás haciendo con una de esas modelos que tienes en tu fondo de pantalla … —¡No! … No es necesario … eres la más bella de todas … más en este momento … —¡Oh!, hermano … cuanto eres dulce … No sabía como empezaríamos, yo estaba aún en sus brazos temblando de emoción y sintiéndome excitada, al fin tendría al hombre justo, al hombre con el cual soñaba perder mi virginidad, no me importaba que fuera mi hermano, solo quería sentirme mujer con él. —Creo que sería mejor que fuéramos a mi habitación … —¿Qué dices? … —Los … los condones están en mi cuarto … es mejor si vamos allí … debemos cuidarnos … es lo mínimo que tenemos que hacer … Me ayudó a levantarme, luego nos fuimos de la mano a su dormitorio, cerro la puerta colocando el cerrojo de seguridad, me sonrío: —Se supone que papá y mamá estarán fuera todo el fin de semana, pero es mejor asegurarse … ¿No crees? … Alumbrándose con su celular, busco unas velas y las encendió, la obscuridad se disipó, pero la luz era tenue, casi para darnos un marco de romanticismo y anonimato para esconder nuestras propias identidades y permanecer solos como hombre y mujer, de la mesita de noche saco un tira de tres condones y los colocó bajo la almohada, mi conchita se contrajo por primera vez. —¿Tres? … —¡Sí! … es solo por si alguno se rompe … ¿Sabes? … —¡No! … No lo sé … Soy virgen … ¿Recuerdas? … —¡Sí estás muy estrecha … muy apretadita … un condón puede romperse! … Él se había ruborizado, era muy tierno y una razón más para amarlo, me tomó de la mano haciéndome recostar en su cama, luego se acerco a mí y sentí sus labios en los míos, su lengua invadió mí boca y busco la mía, exploramos nuestras bocas, estaba disfrutando este beso que se prolongaba y me hacía respirar cada vez con mayor afano, sus brazos me envolvieron y me hicieron girar sobre su cuerpo, me estrechaba y se sentía increíble, acaricié sus cabellos, nos besamos por una decena de minutos, yo había besado muchas veces, pero esto era diferente, sentía que él me guiaba con una ternura infinita que derretía mi corazón. Muy despacio me colocó bajo de él y comenzó a desvestirme, abrió mi blusa y dibujó mis senos por sobre mi sujetador, me estaba humedeciendo rápidamente, me sentó en la cama mientras me besaba y mi sujetador y blusa desaparecieron como en un acto de prestidigitación, sentí sus dedos aprisionando mis pezones túrgidos, no cesaba de besarme y me embriagaban sus labios, me rozaba por todas partes y en ninguna parte se detenía, con la luz de las velas se creaban sombras inverosímiles, la vela de la mesita de noche iluminaba mis senos y estos ensombrecían su rostro, luego él asomó sus ojos brillantes cuando su boca se cerró sobre mi pezón izquierdo, lo chupaba suavemente mientras con su mano apretaba mi seno derecho, por largo rato observe su cara de niño bueno mamando de mi teta, no pude evitar de acariciar sus cabellos y apretarlo contra mi pecho. —¡Oh! … eres tan … hermosa hermana … tan increíblemente perfecta … Tiraba de mi pezón con sus dientes y me pellizcaba el otro, me hizo arquear mi espalda de puro placer, sus caricias se sentían increíbles, me hacía sentir jodidamente bien y mi coño se humedecía cada vez más, acarició mi vientre mientras desabotonaba mi falda, luego bajo el cierre y comenzó a tironear hacia abajo para desvestirme, levanté mis glúteos para que pudiera quitármela, se quedó mirando mis bragas con dibujos de animalitos, con la escasa iluminación de seguro no lograba ver mi coño con claridad, mis vellos púbicos son escasos, un ligero amasijo de pelitos casi invisibles, yo no me depilo, pero me corto los vellos que sobresalen de mi bikini, él acerco su rostro a mi conchita y olfateó mi salvia, mis muslos temblaban ante la proximidad de su boca y su lengua, jamás hombre alguno me había tenido tan sumisa y entregada, y quería más. Su cara fue de asombro cuando vio qué alzaba mi culo y voluntariamente me bajaba mis bragas humedecidas, él me sonrió y me dio una mirada inquisitiva como para decirme que podíamos echarnos atrás si yo lo quería, yo estiré mis brazos y atrapé su cabeza dirigiéndola a mi panocha pulsante y deseosa de sus caricias, él comenzó a besarme todo el vientre y luego se fue deslizando a mi conchita, no pensé que lo haría, había escuchado a unos chicos dar muestras de disgusto al sentir hablar de sexo oral, pero él no se detuvo, beso y lamió mis vellitos, luego abrió mis piernas y vi que su cabeza se perdía en la obscuridad de mi ingle, entre mis tetas podía observar sus cabellos y su cabeza un poco estática, como evaluando la situación, de pronto lancé un ardoroso gemido cuando su lengua se precipitó en mi hendedura, separando mis labios mayores y acariciando con su punta mis rosaditos labios menores, su labio superior rozaba mi clítoris haciéndome temblar. Él empujo mis piernas hacía arriba y yo perdí la noción del tiempo, entre quejidos, chillidos y convulsiones, me hizo que me corriera intensamente, mi vientre plano se había hundido y mi respiración era totalmente irregular, poco a poco comenzó a lubricar mi chocho, yo todavía tenía mis piernas tiesas y no lograba relajarme de tanto placer que él me daba, estaba increíblemente caliente, mi coño tiene grandes labios, él tomaba en su boca uno a la vez, lo chupaba y lo saboreaba, luego lo hacía con el otro, empecé a retorcerme bajo su boca omnívora y hambrienta, insertó un dedo y luego otro, comenzó a follarme con sus dedos y a devorar mi clítoris, me hizo convulsionar otra vez, trataba de zafarme y alejarme de esa lengua torturadora, mi glúteos se alzaban con fuerza en el aire, pero él no me soltaba, sentí que se me escapaba la orina y el cerró con su boca toda mi concha para beber mis fluidos, creí morirme, no tenía fuerzas ni siquiera para sentir vergüenza, ni menos cuando me di cuenta de que él también lo disfrutaba. —¡Oh! … mi Dios … ¡Oooohhhh, Dios mío! … ¡Qué superbo! … Abrí mis ojos y miré hacia abajo, me encontré con sus dientes blanquísimos luciendo una feliz sonrisa, su rostro estaba completamente sudado y empapado. —¿Entonces? … ¿Te gustó? … —¡Estuvo perfecto! … ¡Fue más de lo que jamás soñé! … ¿Pero, te oriné? … —¡No! … ¡No lo hiciste! … ¡Pero, te mojas mucho y eso a mi me encanta! … —¡También tú estabas haciendo muchos ruidos y quejidos! … Se levantó y pude ver una gran protuberancia en sus pantalones y si no me equivoco, también había una mancha húmeda: —¡Me excité mucho y casi me vengo, pero no me sucedió! … —¡Quítate esos pantalones! … ¡Quiero verte! … ¡Muéstrame, por favor! … A la tenue luz de las candelas vi que se ruborizó, no entendí nada, acababa de comerme el coño que casi me mata y ahora se sonrojaba por mostrarme su pene. Hizo un ademán como que se encogió de hombros y se quito juntos sus pantalones y boxers. Salto desafiante una tremenda polla larga y gruesa, estaba totalmente erecto y apuntaba hacia el cielo, me senté en la cama como hipnotizada con esa verga majestuosa, como si ese pedazo enorme de carne tuviese un imán, me enderecé, me arrodillé a mirarlo de cerquita, se veía totalmente apetitoso, inmediatamente lo quise sentir en mi boca. Primero lo tomé con una mano y no logré abarcar toda su circunferencia, era muy grueso, después mi mano parecía la mano de una liliputiense aferrando esa gigantesca verga, se sentía muy cálido y sólido como una roca, habían perladas gotitas que escurrían de su cabezota, ahí puse mi lengua, quería saborear ese néctar de mi hermano, cuando fui a engullirlo él me detuvo: —¡Espera! … ¡Eso después! … Me beso apasionadamente en los labio, con suavidad aparto mis cabellos de mi rostro y me beso la frente: —¡Recuéstate y relájate! … ¡No seré brusco! … Vi que alcanzaba un condón rojo y lo desenrolló sobre su miembro, tenía una cara muy seria, yo me reí nerviosamente pensando a un acto de iniciación solemne y religioso. Sentí su pene presionando mi vientre cuando él se agachó para besarme, nos besamos una y otra vez, yo no estaba turbada ni sentía miedo, por un rato nos perdimos en esa pasión de amantes, luego él se enderezó y me miró fijamente como buscando algún titubeo en mí, yo aferré su cintura y lo tiré a mi sexo, entonces él bajó su mirada hacia su polla. Mis labios regordetes y amplios sintieron la presión de una verga verdadera por vez primera, poderosamente se adueño de mi boquete vaginal, con fatiga su pene se adentró en mi y luego se detuvo al tope de mi himen gallardo y valiente que defendía mi calidad de doncella, pero la prestancia del guerrero armado de capa de látex pudo más, y lo hizo estallar en mil jirones, contuve la respiración y mis dientes rechinaron, luego solté un grito ahogado: —¿Estás bien, pequeña? … ¿Si duele mucho lo saco? … Tenía mis ojos cerrados, pero sus palabras retumbaron en mi cabeza, por respuesta me aferré a él con piernas y brazos, finalmente mi sueño se hacia realidad, él estaba dentro de mi ensanchando mis carnes a sus dimensiones, lo sentí quedarse inmóvil por largo rato, solo yo me movía y apretaba mis dientes mientras esa polla me estiraba mis pliegues ya no vírgenes, su miembro estaba profundamente encastrado en mi concha y por nada al mundo lo dejaría ir: —¡Dios mío! … ¡Oh, mi Dios … estás dentro de mí! … ¡Que rico que se siente! … —¿Estás segura? … ¿Estás bien? … —¡Uh-Huh! … ¡Se siente tan rico! … ¡Cógeme, hermanito! … ¡Cógeme así rico! … Comenzó a acariciarme y besarme, su pene entraba y salía de mi vagina, hasta lo más profundo y luego lo retiraba hasta dejar dentro solo la puntita, todo este restregar de carnes me volvía loca, le mordí su cuello y enterré mis uñas hasta hacerlo sangrar, enterrando mis talones en sus glúteos empujándolo cada vez más dentro de mí, una y mil veces enterró su verga en mi chocho caliente, estábamos convertidos en un solo ser, estábamos unidos férreamente por nuestros sexos, unidos por el placer en una danza de amor y sensaciones, él jamás dejaba de acariciarme y besarme, disfrutábamos plenamente nuestra unión, él se despegó de mí, mi vagina se contrajo alarmadamente, pero luego el levantó una de mis piernas y volvió a penetrarme profundamente, agarrado de mis caderas me bombeaba una y otra vez con su macizo pene, después me hizo arrodillarme y colocándose detrás de mí, empujó mi torso hacia adelante, su miembro recorrió mi fisura enrojecida de arriba abajo, para luego empujar toda su longitud dentro de mí, me hizo enderezarme sintiendo que su asta me atravesaba de lado a lado, me cogió con fuertes embistes que me hacían gritar, luego rodamos sobre la cama y él me dejo montar su miembro, mi coño estaba adolorido, pero el placer superaba cualquier dolorcillo. Cabalgué su miembro saltando como enloquecida sobre ese mástil de velero que hacía ondear los labios de mi concha con furor, siempre cuando estaba por correrme él hacía que cambiáramos de posición y comenzábamos casi todo de nuevo, volvimos a la posición del misionero, yo con mis piernas abiertas como las alas de un águila, él besándome y acariciándome, tomando mi cintura para enterrarme su pija que ahora se adentraba en mi conchita con cierta facilidad, después comenzó un frenesí de profundas estocadas, él gemía y se quejaba y yo gritaba enterrando mis uñas en sus brazos que me aprisionaban, trataba de juntar mis muslos pero me era imposible, después me aplastó en la cama, me tomó de los hombros y comenzó un frenético movimiento enterrando su pene en lo profundo de mi vagina, enloquecí por completo y no podía dejar de gritar, me tenía empalada en su miembro que palpitaba dentro de mi chocho que se contraía salvajemente alrededor de su verga: —¡Oooohhhh! … ¡Aaarrrggghhh! … ¡Ssssiiii! … ¡Ssssiiii! … ¡Que ricooo, hermanito! … Lo sentía vibrar y estremecerse, su pene pulsaba dentro de mí, sentía la magnificencia de un orgasmo infinito, al fin había perdido mi virginidad con el hombre soñado, mi hermano. Quise hablar, quise agradecerle tan exuberante placer, pero él selló mis labios con un beso, me abrazaba dulcemente meciéndome en sus brazos, cerré los ojos y disfruté plenamente este momento de amor verdadero, me acurruqué en su pecho sintiendo los latidos de su corazón algo acelerados, pero que me transmitían una calma total, permanecimos en silencio tratando de reingresar al mundo nuestro, el paraíso lo acabábamos de visitar él y yo. —¿Cómo estás? … —¡Nunca había estado mejor! … —¡También yo, me siento magníficamente! … —¡Me hiciste el amor tan dulce! … ¡Era lo que yo quería para mi primera vez! … —¡Solo espero no haber sido muy rudo al final! … —¡Bueno! …. ¡Casi me matas! … ¡Pero de placer! … Ambos nos reímos, yo me acomodé en sus brazos y su polla rozó mi pierna, la tomé en mi mano y la aferré, él me miró extrañado: —¿Y ahora qué? … —¡Bueno, tú me dijiste “eso después”, y ahora ha llegado el momento … lo quiero probar en mi boca! … —¿Estás segura? … —¡Más que nunca! … ¡Te quiero saborear … esta noche y siempre! … ¡Si no puedo hacerlo, sé que lo entenderás! … ¡Pero, tienes que permitirme de probar! … ¡Quiero que te sientas bien! … —¡Pero si ya me siento bien! … —¡Pero quiero que te sientas mejor! … ¡Quítate ese condón y enséñame a hacértelo! … —¡Bueno … pero espera un momento! … Se levantó y se fue al baño, yo me quede feliz y contenta, no lo podía creer, todo en una noche. Me comió el coño hasta un orgasmo alucinante, luego me cogió rompiéndome mi coño virgen y haciéndome gritar y ahora estaba a punto de mamársela y saborear su lechita. Repentinamente se hizo la luz, casi me enceguecía la potente luz de las bombillas, me levanté a apagar algunas, dejando solo la de la mesita de centro y dejé las velas como testimonios de nuestra noche, en ese instante Francisco volvió del baño: —¡Ya era hora de que volviera la luz! … ¡Con o sin luz eres siempre hermosa, Marlene! … Yo no podía despegar mis ojos de su pene que pendía semi erecto, se veía hermoso en su estado natural, sin condón y limpiecito, ahora lo quería en mi boca, se acostó a mi lado otra vez, me agaché y lo tomé delicadamente entre mis dedos, sentí como poco a poco se endurecía gracias a mis caricias, me hacía muy bien sentirme con ese poder, le pedí que me instruyera si hacía algo mal, pues esta era mi primera mamada y quería que fuera perfecta: —¡Lo principal es que no uses tus dientes … jamás! … Apoyé mis labios a su glande y jugué con el orificio en su cabezota, el sabor era increíble, gemí con placer sintiendo ese sabor Saladito en mis papilas, lo chupé, lo volví a chupar varias veces haciendo el sonido de aspiración de aire característico del chupar, Francisco había echado su cabeza para atrás y gozaba con los ojos cerrados. Tomé delicadamente sus bolas y comencé a lamerlas, luego me introduje una en mi boca, se sentía extraño pero agradable, a continuación, me metí su otro testículo y él se enderezo a mirarme y a acariciar mis cabellos dulcemente, después acomodó los cojines y se quedó así medio sentado a mirar como me entretenía con su enorme verga. Su mano en mis cabellos comenzó a presionar mi cabeza arriba y abajo cuando volví a chupar su polla, me acompañaba con movimientos profundos que casi me hacían atragantarme con su falo erecto descendiendo por mi garganta, él me tranquilizaba diciéndome de hacerlo despacio, con calma y no apresurarme, controlando mi respiración logre tomar su pene dentro de mi hasta que mis labios tocaban sus vellos púbicos, esto le provocó varios tiritones y volvió a echar su cabeza para atrás sintiendo todas esas sensaciones, su pelvis comenzó a moverse y por un momento me folló mi boca gimiendo y respirando con jadeos y empujoncitos a mi cabeza, gozaba mucho y esto me animaba a continuar haciéndolo lo mejor posible. Me acomodé y comencé a moverme rápidamente, metí mis manos bajo sus glúteos y me tragué toda su carne ardiente de arriba abajo sin cesar, escuché sus gruñidos, sus quejidos, sus jadeos que se incrementaron, sus piernas se endurecieron hasta ponerse tiesas, sus nalgas en mis manos se tensaban una y otra vez, lanzó unos gritos guturales y exploto en mi garganta, sentí unas arcadas, pero me aguanté para no arruinar el momento sublime, sus borbotones casi me ahogaban, pero me mantuve firme a tragar todo lo que golpeaba el fondo de mi garganta, Francisco trataba de sacarlo de mi boca, pero yo no lo dejaba, lo quería todo dentro de mi boca, quería que me inundara con su lechita y no lo solté hasta que él vencido y exhausto soltó mis cabellos y se relajó en la cama, algo de su lefa descendía por mi barbilla, con un dedo me limpie y luego chupé ese dedo saboreando las ultimas gotas de su semen, mientras hacía entrar y salir mi dedo de su boca, él se enderezó: —¡Jamás nadie me había hecho algo así! … ¡Eres extraordinaria! … ¡Eres la mejor! … —¡Entonces … te gustó! … —¡Dios mío! … ¡Pero si succionaste hasta parte de mi medula ósea! … —¡Quería que fuera algo especial par ti! … ¡Quería que fuera diferente! … Me tiró hacia arriba y me atrapó entre sus brazos comenzando a besarme y a lamer mis labios como para recoger de su propio sabor: —¡Eres único Francisco! … ¡Otro chico no hubiese querido besarme después de haber tenido en mi boca su verga! … ¡Tú también eres el mejor! … —Sabes que esto será nuestro secreto, ¿verdad? … ¡Has hecho que le ponga los cuernos a Evelyn, tú amiga! … —¡Francisco … esto fue algo nuestro … solos tú y yo … ha sido algo hermoso que jamás olvidaré, será el recuerdo más dulce y placentero de mi vida … has sido tú mi primer hombre … significa mucho para mí … me demostraste cuanto me amas … yo también te amo … y se que eres solo mi hermano … no me perteneces por entero … seré feliz viéndote con Evelyn … ella es mi amiga y se merece lo mejor … ella tiene al mejor! … —¡Umph, sí! … Esto no podemos repetirlo … también para mí y gracias por haberme elegido … es siempre la mujer la que elije, no el contrario … esto es lo más hermoso que podía suceder en mi vida! … Sonreía mientras acariciaba mi hombro y besaba mi frente, luego su mano se posó delicadamente en mi seno y apresó uno de mis pezones: —¡Eres la más bella de todas! … ¡Y la mejor de todas! … ¡No tienes nada que aprender de nadie, así como eres, eres perfecta … saber besar y usar tu lengua como nadie, además, tu coño sabe de una deliciosa salvia, es miel pura! … Me ruboricé levantando mi mano para acariciar sus mejillas y ordenar sus cabellos sudados después de haberme amado con tanta pasión: —¡Tú también eres especial para mí … y también eres el mejor! … Volvió a besarme sin soltar mi pezón: —¿Sabes porque ha sido todo tan rico? … —¡No! … No lo sé … —¡Porque no hemos tenido solo sexo! … ¡Nos hemos amado … hemos hecho el amor! … ¡Nos hemos entregado el uno al otro por entero y sin falsos pudores … porque nos conocemos de siempre … somos hermanos! … ¿No? … —¡Tienes razón! … ¡No ha sido lo correcto … pero es justo que sucediera así! … —¡Tenlo en cuenta si te metes a la cama con otro chico, porque este es solo tú iniciación! … ¡Lo más importante es amar! … Me vestí pausadamente, había sido nuestra noche, me senté en su regazo y nos besamos con cariño, pero la pasión había quedado en su cama junto a mi virginidad, ahora éramos solo hermano y hermana, yo lo sabía y también él, la niña quedó allí, la mujer salió caminando feliz y dichosa. ----- ----- ----- ----- ----- ooo ----- ----- ----- ----- ----- Los comentarios vuestros son un incentivo para seguir contando historias y relatos, vuestra opinión es siempre invaluable, negativa o positiva, es valiosa y relevante, todo nos ayuda a crecer como escritores y narradores de hechos vividos o imaginados, comenten y voten, por favor. 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Autor: Juan Alberto Categoría: Incesto

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MI SOBRINA LE GUSTA QUE LE DE CLASES capítulo 12(follando én él CUMPLEAÑOS de joana)

2022-01-07


Hola amigo continuando con la historia . Es sábado y estamos en la fiesta del cumpleaños de joana q suma 9años. Estan muchos amigos dela escuela y conocidos, la casa de mi hermana es grande y éso les facilitaba poder divertirse bien,  los chicos jugaban bailaban y bromeaban. Los más adultos estábamos en un compartir más adentro de la casa, todo se desarrollaba en la primera planta , yo salí un momento haber cómo lo estaba pasando mi sobrina Y ella me abrazo cuando me vio y me dio las gracias por sus regalos q le di, ahí también está Patricia que me saludo un cariñoso besito, estaba también María la gordita Culona que con otras niñas me saludaron, yo me dirigía alá segunda planta por qué la primera planta más el bañó estaba super ocupado, y para eso Seme hacerca ALEX, el putito q me culie rico, me Dice; hola señor  frank cómo está, le digo yo bien y tu que tal,,te estás divirtiendo,  ALEX: Pues sí señor,, miré aquí está mi amigo jovani y estamos buscando el baño,  por qué aquí están  ocupados y si subimos arriba q va estar vacío. YO: bueno subamos por qué yo también voy usar el servicio. Arriba hay 2 baños más y subimos. ALEX: las chicas han ocupado todo ahí, YO: Bueno aquí ya sabes ahi  hay otro especial. Alex con Jovani suben jugando a tropezones. Le digo chicos con cuidado no se vayan hacer dañó.. Alex le Dice a jovani que vaya al bañó del fondo y q esté usara el. Y jovani Seva al fondo,el  y yo entramos al bañó junto y le sobo su cabecita y se me acurruca ami cuerpo, ALEX: oh papi le extrañado quiero que me des lechita . YO: vaya estás con ganas. ÁLEX,: jajaja pues si,  y Jovani también le encanta mamar y tiene el culo virgen.. YO; wao, Nome caliente putito q hay gente por ahí Y te van escuchar gritar . ALEX: no exagere, ja Jaja,, Y jovani que termina de ocupar el baño ya se venía a nosotros, y nos Dice que hacen Uds,, ya terminaron,,  Alex lo jala hacia el cuarto qué tiene bañó que es de mi sobrina joana. ALEX: ven, q vas a mamar una buena verga,, señor denos leche. Todo esto me produjo una exitacion q la verga quería Saltar del pantalón. YO: ven putito jovani sacalo..Alex tu vigila q nadie venga, Alex se puso de vigilante y asu amigo me comenzó a bajar el cierre del pantalón y enseguida encontró mi boxer y me bajé el pantalón y mi verga salió al compás cuando mi boxer se bajó,, y el puto de jovani se asustó de ver mi verga,  JOVANI: oh,,,eso es enorme no me entrara en mi boca. YO: claro que si,  después te voy romper ése culito,, JOVANI: no,,,, yo sólo mamo verga ,. Lo jalo hacia mi verga y lo meto en la boca y empiesa a chupar,, claro q sabía mamar el cabron se prendió Dé la glande q chupaba toda la cabeza,, y veía a Alex q estaba con un OJO afuera y otro q nos miraba,, le DIJE a jovani te vas a turnar con Alex, por qué está verga quiere un buen culo ,, estaba cómo 5 minutos q se atoraba con mi verga y le metía mano por su culito y se ponía un poco nerviosa,, y alex miraba y ya quería venir,, le digo jovani ve tu a vigilar,  alo q fue y vino alex y me comenzó a mamar desesperado,, chupaba CON lujuria  ÁLEX: oh papi q Rica verga,, ya quería venir a verte  , para q me des leche,, Ohhhhh,,q grande es.. YO: si ,, así chupa putito,, tu amigo no quiere Q le culee,  así q tu vas a aguantar por el culo ok.. ALEX; no quiere,, eso dice,  pues cuando vea q me lo meta, seguro q el también va querer, jajaja,,.Ummm q grande es su verga me encanta. Todo hiba rápido alex se banqueteaba y ensalivaba mi verga q crecia y se ponía muy dura, le digo a jovani q cierre la puerta y ponga seguro la puerta y que venga, mientras alex no dejaba de mamar,  Le bajó el pantalón a Alex y ambos se ponen a mamar vergar, que se pelean por chupar, mi verga ya quiere reventar de ver estos dos putitos q se comen todo Y se atragantan y de verse quien se lo mete toda y aguantan la respiración, le digo alex que se ensalive el culo,  alo qué mientras alex  seguía mamando ,le digo a jovani q le chupe el culo a Alex,, y Dice NO,, le digo chupale no tengas miedo,, . Alo que yo le enseñó cómo se chupa un culo, TODO iba rápido con temor a que alguien entre,,Pero ya estábamos muy calientes,  le comenze a chupar el culo a Alex,, ALEX: ohhh q rico,,,ohhh, q delicia,, me gusta lo qué me hace,, ohhhh así,, así,   Aggģgg.. Le digo a jovani,, como no quieres verga te voy  chupar el culo bajate el pantalón,, y como veía q la loca de alex gozaba , se bajó el pantalón rápido,, y AHORA me puse a chupar el culo de jovani q estaba cerradito, y me comenze a banquetear con su ollito y mordia su anillo del ano, que comenzó a gemir,, JOVANI: ohhh señor q me hace,  q rico lo siento  ,aggggg ohhh  , YO: ves q te gusta, tu tranquilo ya irás aprendiendo.. Le digo a  Alex ,, ahora tu ,,,pónganse de perrito los dos,,, ALEX a hora tu chupale el culo a jovani,, ALEX,: si ahora,  será mi primer culo q chupo,, YO: te va gustar,  mientras le chupas a jovani ,  te voy meter verga en tu culo ok. ÁLEX: ok quiero sentirlo dentro. Alex chupaba el culo a jovani,  y gozaba este putito,, ahora me dispongo a meterle la verga a Alex,, YO: alex prepárate qué lo voy enterrar todo,, ok  . ÁLEX: si por FAVOR despacito POCO a poco,,para disfrutar su enorme verga,,. Y le comienzó a tallar el culo,, entra la cabeza,, y ALEX resopla,  aggggg ohhhhh me parte el CULO,,, Pero siga así despacito,, y comense a meter más la verga y su culito se abría cómo una rosa,, aggggg Aggģgg decía ALEX,,que rico arde,,,arde rico SEÑOR,, ohhhhh,,ummmm,, que rico su CULO de jovani,  sabe rico,   YO: sigue metiendo lengua a ése culito de tú amigo  mientras yo te reviento tu ojete,, .jovani cómo vas,, le digo. JOVANI; oh ALEX que rico me comes mi culito,   no sabía q rico se siente,, . Yo seguía ahora dándole toda la verga a Alex,, que rico aguantaba esté puto,, le digo a jovani q venga a mirar  cómo entra la verga asu amigo,, JOVANI,wao,,todo eso entra,, ALEX: aggg q rico,, siga siga,, metalo todo,   agggg aggggg, ohhhhh, ves jovani así después vas a comer la verga del tío frank. Le digo a Jovani, ven a mi lado,, mientras metía la verga a Alex,, le comenze a meter el dedo en su culo,,,y el me abrazaba.. ALEX; aggg ohhhh que rico me quema y me arde,, JOVANI: si que entra todo,, Y0: animate jovani,,sólo la cabecita te lo meto que dices,, . YO sacaba toda la verga del culo de ALEX, y lo volvía a meter despacito y jovani veía como su culo de ALEX se comía mi verga,, alex,,,gozaba cómo una perra,,. Le digo ALEX,  cambiamos a hora VEN jovani,.le pongo d perrito a jovani y le comienzo a chupar el culo,, y ensalivar su ano y meti un dedo,, q apretó un poco,,le digo Relájate,,  Nole quería traumar y veía q no estaba preparado.. así que le DIJE,, mejor continuó CON Alex,, ALEX ven,,le levante UNA pierna y sele meti la verga de una sola,,y cómo gozaba el puto,, comencé a tallarle duro,, le DIJE a jovani que prepare su boca POR que iba tragar leche,, . Comenze a follarle duro ése culo ya estaba recontra dilatado,, ALEX: aggggg aggggg,,me mata,,me duele,   ya saquelo  , ohhhh me está ardiendo,, ay ay ay ay,, ohhhh,   q rico pero me duele,, aggggg.. Me estaba ensañando con ése culo,, ya me venía,, YO: ven jovani,, abre la boca.. ÁLEX:: ohhhh me quema aggggg aggggg me quema ya saquelo me está partiendo en.dos,, agggg duele Aggģgg,,  saquelo.. Y le sacó la verga y le pongo en la boca de jovani q comienza a mamar de lo rico,, y me corro en su boca,, JOVANI ; ohhhhh glup glup glup,, cuanta leche,,glup..aggggg que rico sabe,   Glup Glup,, . YO: agggg agggh sigue,  aggggg sacalo todo,   así puto    ..q rico mamas,, ALEX: oh señor mí culo está muy abierto me a roto más que la otra vez,,. JOVANI: oh señor es muy grAnde su verga pobre mí amigo,   su leche está muy rica. YO: así ALEX cualquier verga podrás aguantar,,jajaja,, aúnque te falta mucho aún,, ÁLEX: la próxima será mejor,, que dices jovani,,te animas.. JOVANI: sí pero poco a poco,, si vi cómo ése pedazo de carne se enterraba en tu culo y como gozabas. Mi verga seguía aún sacando las últimas gotas el putito de jovani,,que de mamar si vi que era MUY bueno. YO : ok chicos,  ya tendremos otra oportunidad en mi casa Cuando esté sólo que dicen, ÁLEX: yo si,  que dices jovani,, JOVANI: pero que sea poco a poco,, YO:claro niño,  tendré cuidado así tu puedas disfrutar.. más bien bajemos disimuladamente q no sospechan,  bajaras tu primero ALEX,  luego jovani,   yo bajaré después,, . TODO se dio rápido y espontáneo esté encuentro sexual,, y los chicos bajaron muy frescos alá fiesta y luego se escuchan voces q venían subiendo hacia la segunda planta y Erá Patricia y maria la gordita,,y también subieron para ocupar el baño, yo estába en la habitación de joana y las chicas me ven y entran a saludarme de nuevo,  PATRICIA;hola de nuevo tío frank,  como está sólo aquí,, MARY; hola señor,, Y0; pues hay mucha gente abajo y subi un rato aquí. PATRICIA; está muy guapo tío,, YO;ja ja ja,, gracias mi ratona ven que te doy un abrazo, Y la abrazo fuerte y maria nos Dice q va ocupar el bañó por qué abajo estava ocupado, pues entra ni niña linda ven,,y cierra la puerta,, y ella entra en el baño del cuarto y paty me mira y la traigo hacia mí,, y le doy un beso en los labios y ella me responde rápido, yo estaba sentado en un costado del escritorio y nos apegamos y ella LLEVABA un vestido muy lindo  y se notaba el ancho de SUS caderas que la subi un POCO y le comence a sobar su panochita y alá misma vez la besaba y Patricia se sentía desmayar.. PATY: ummmm me encanta Cuando me besas tío,, sabes,,,te extraño,y su cosota también,, YO: te gustaría sentirlo dentro,. Lo señalaba su panochita y alá vez le deslizaba su braguita aún costado y ya comenzaba a humedecerse Dela metida de MANO q le estaba dando, PATY: ohhh si tío hace tiempo que nome penetra,,, le diré a mary que me espere abajo con las chicas,,. Y se escucha la puerta del baño del fondo del pasillo y sale mary,, PATY: mary me esperas a bajo,,voy hacer popo,, A lo que Marí me mira y mira mi paquete y le dice a Patricia, bueno ve entra y ya te espero abajo,, y paty entra en el baño Dela habitación y cierra la puerta, ella Seme hacerca Ami y me dice al oído, señor Frank luego subo que quiero hablar con Ud,  le dije,,ok corazón te espero y seme acerca y me  da tremendo beso en la boca,, ya luego subo me responde. Y0: ok ve y luego subes te voy esperar con ganas. Pues lo que vivia estás experiencia Erá de locos, todo salía espontáneo sin planear las cosas, y sólo trataba de actuar y no hacer dañó, ni forzar a nadie, a esta edad ya algunas niñas tienen ganas de experimentar cosas de grandes y algunos chicos q también sienten una atracción al mismo sexo, pero lo que vivia era producto de hormonas reveldes de estás niñas deseosas de sexo. Ahi al instante sale mary y cierro la puerta Dé la habitación y voy al bañó donde estaba Patricia, le tocó la puerta y le digo que me abra qué ya se fue su amiga, PATY: oh tío frank, se fue, seguro ya luego me va buscar. YO: tranquila tenemos minutos mi amor, Y me siento en la tasa del baño y me bajó el pantalón y sale mi verga y le digo que me la chupe. Ella se puso en cunclillas a chupar mí verga y yo CON mis manos acaricia su panochita que ya estaba humedad mientras ella disfrutaba de mí VERGA con sabor al culo de ALEX, PATY:oh tío extrañaba su verga, glup glup plop plop,  que rica y grande,  huele rico ohhh tío, siempre sueño con esto,, ummmm,,tío,, glup glup glup,, que grande, Nome entra todo en la boca.. así metame su mano en mi panocha, que rico tío me mojo toda,, YO: oh,,paty,,que rica tu boquita,, así mi amor chupalo,,asi, así.  Yo también extrañaba tu panochita Rica,, TODO iba rápido y con ganas de complacernos, ella me daba una mamada asu modo,, aunque la boca de jovani si es una  máquina PARA subcionar la verga,, paty hacia lo que podía, mi verga estaba dura y con la corrida anterior iba demorar y está pequeña con sus caderas anchas y por cumplir los 10años era un lujo volver a penetrarla en sus estrechos hoyitos. PATY: oh tío está dura y enorme,,agggg,  Glup, me atraganta tu cosota, glup glup glup,,. YO: oh q rico chupas mi ratona,,me gustas. Plack  plack, le golpeaba sus nalgas anchas,, Ven mi ratona ahora te voy chupar tu panochita que lo tienes bien mojadita. PATY: si tío ,, si chupamelo así,, Ahora me estaba banqueteando con sus jugos excitados de paty,, que se arqueaba ante cada lengüetaso que le daba, YO: wao mi ratona q rica lo tienes,,, ya estás preparada para darte verga,, quiero q te sientas toda una  mujer, mi amor.   PATY:sí tiiito,  quiero q me lo metas pero despacio, por que esta enorme tu  verga,, YO: si mi Amor,, despacito será,, . Me sente mejor en el inodoro, sabía q iba demorar así que la tomé Dela cintura y la fui colocando Ensima mío, para ir metiéndole dulcemente sin hacerla dañó y lo sorprendente que lubricaba muy bien, le puse la glande y tiraba de ella muy despacito para ir metiéndole mí verga,. PATY: oh tío, me va entrando ,,uyyyyy,, me arde un poco,,pero sigue. YO: sí mi amor,, siéntate despacito..así así despacito,, PATY: agggg uffffff,, Ummmn.. tío me abre toda,, que rico siento,, despacito,, así ya va entrando Aggģgg, offfff,,, es muy gorda su VERGA tio,, YO: que rico quema tu cosita paty,, ya va sediendo,, vamos despacio,,. Hibamos  sincronizando los movimientos y nos olvidamos de lo que pasaba afuera,, que se comenzaron a escuchar ruidos por el pasillo, pero la habitación lo tenía con seguro y sólo tenía q aprovechar el tiempo. PATY: oh tío me está abriendo,,ya me paso ése ardor,, ohhhh me abre toda tío,, ummmm,,Nose si le aguante toda tío,, ufffff ufffff,,. Ya la tenía casi toda enterrada y sus ojos lagrimeaban y alá vez tenía cara de felicidad, eso me ponía más duro,,y decidi meterle de UNA sola movida toda, y la comencé a besar y comenzó aflojar un poco las piernas he hice un movimiento de pelvis y sele mandé toda, pude aguantar su grito en mi boca que la tenía ya toda la verga dentro, que comense a moverme despacio para que ella vaya disfrutando de lo rico, PATY: oh tío agggg,, me siento desmayar, que rico,,despacito,,así despacito,, ohhh,, me siento muy mojada tío,, ohhh agggg,, si despacito ,agggh.ohhhhh tío te quiero, ohhh,  aggggg,, me estoy mojaaaaando tiooooo,,. Patricia estava que disfrutaba y se venía a chorros,  toda mojadita estava, mi verga aún seguía dura,, pero los pasos por el pasillo eran más seguidos y Patricia llegaba asu máximo orgasmo,, PATY: tiooo,,,tiooooo Aggģgg. Tuve q taparle la boca,, PATY: ummmmm. Ummmmm YO:shiffff despacio grita,, PATY: agggg ohhhh tío,,que rico,   ya deseaba esto tío,,, uyyyyy,,me tiemblan las piernas . Yo aún nome corria, pero ella había gozado,, me estaba conteniendo porqué quizá venga la gordita Culona de MARY y su colita había quedado pendiente,  YO; si mi Amor ya te va pasar,, ahora Muévete despacio hacia arriba.  Y en ese movimiento salió el trozo de carné y ELLA resoplaba,,,y caia todo sus jugos orgámicos, para su edad,,lubricada mucho.. PATY:ohhh,,tio salió,   aggg,, me ha dejado toda abierta, Se pasaba la mano por su panocha y miraba mi verga asustada.. YO: Trankila amor,, ya sabes después sete cierra. PATY:si tío lose,   pero mire su verga es enorme . YO: pero igual té gusta tenerlo ahí dentro de tú panochita,, ya después será en ése ojete q me gusta mucho.. Le doy vuelta y le tocó las nalgas y ella se ríe,, PATY; Jajajaja tío,,  otro día me da por el culo tío,, q por ahí también me hace sentir rico,, los ruidos ya eran seguidos y le dije q ya puede salir para q no sospechan y guarde mi verga, y ella no dejaba de ver mi verga,, YO: como te gusta mi verga amorcito,, PATY,:sí tío,, Nose cómo todo éso entra en mi panocha,, pero es rico tío.. Me hacerque a ella y le di unos besos.. YO: bueno mi ratona sale de LA habitación disimuladamente,,. Abrí la puerta sin hacer ruido y no había nadie y salió Patricia  tranquilamente . Yo me quedé aún con ganas de más,, pero que  panochita Rica tiene Patricia ,,AHORA iba esperar  a mary y tenías ganas de romperle el culo,,que quedó pendiente.. Estuve esperando un rato en la habitación y sube mi sobrina joana con María ,yo me hacía el qué estaba arreglando alguna cosa, JOANA: tío vine a buscar una cosa y ya me voy,, YO: ok mi ratona, ve a divertirte con tus amigos,  JOANA: si,,lo estamos pasando bien. MARY: si,,lo pasamos bien,, JOANA: tio llevo estás fotos para enseñar unos amigos,, nos vamos mary.. MARY: ve tu joana, ire al bañó, ya luego te veo abajo. JOANA: ok,, ve tranquila,mi tío te cuida Jajajaja,, joana salió rápido y en el pasillo se reunió con otras amigas, llevaba unos álbumes de muchas fotos,  alo que mary Seme hacerca y yo voy cerrando la puerta para que nadie entre, YO: porfin mi reina estamos sólos, dime que me querías decir,, MARY:pues que me gustó mucho lo qué hicimos la otra vez. Mientras hablábamos yo ya la tenía pegada a mi cuerpo, cómo es gordita de una colita linda,, ya la otra vez me la folle rico aúnque ya no era virgen, me quedé con las ganas de romper el ojete que no estaba estrenado. Me la comense a meter mano por sus piernas anchas y el vestidito se prestaba para tocar su panochita abultadita. MARY: oh oh,, que rico me acaricia señor, me gusta. Ya estaba caliente y mi leche lo había guardado para ella,, puse el seguro alá puerta para q no estropeen el momento, le comenze a besar,,y me correspondía muy bien,,para sus 10años está gordita ya sabía besar,, nos hibamos calentando, su respiración se hacía agitada. MARY: oh me encanta ummm hágame suya cómo la otra vez. Abrazado caminamos hasta la cama. YO: si mi Amor aprovechamos mientras nadie nos molesté,, recuestate en la cama.. Se puso estirada en la cama boca arriba y le DOBLE las piernas y alá vez le saqué su bragita para su edad llevaba una tanguita, está va ser una Putita folladora y yo Erá el afortunado de estrenarla,. En esté cumpleaños de mi sobrina pasé cosa q nunca nadie imagina, y trate de aprovecharme Dé la ocacion, Una vez sacada su bragita, me puse a mamarle su panochita ,que en realidad estaba super mojadita y deseosa de verga,, yo me iba sacando el pantalón rápido por qué quizá vendría alguien a molestar, mi verga salió disparada,su mojada panocha sabía a rico,, así que me giré PARA hacer un 69. MARY; oh aggggg q rico me lo chupa SIGA así me aloca agggggg ohhh.. Y0: habla despacio corazón,  a hora me vas a mamar la verga... MARY: wao señor q enorme está su pito,, Y0; pues mi amor a hora te toca complacerme,,chupalo BIEN y ensalivalo toda para mertete en esos ricos agujeros que tienes,, MARY: Glup Glup Glup,,Ummmn,,que rica que lo tienes y grande,, si lo deseó q me lo meta,, ummmm Glup Glup.. Después de hacer unos cuantos minutos el 69.. le DIJE q cambiamos de pose,, su vestidito Erá tan rico q sólo Erá cuestión de correrle PARA el lado q quisieras. YO: ponte de perrito mi amor,, y preparame tus huecos.. MARY: si pero despacito para sentirlo rico SEÑOR,, Antes de meter la verga le comenze a chupar de nuevo ésa vulva rica y ala vez le chupaba el culo, q ése era mí objetivo. MARY: ohhh agggg,,me aloca señor frank, aggggg,,así comame toda.. Me banqueteaba con su panocha y el ojo del culo, le mordia su asteriscos qué se arqueaba de lo lindo. MARY: aggg ohhhh mi culo que rico lo siento,, aggg,, si así,,,comame el culo me gusta,, agggggg. YO: si mi Amor,, CLARO Ami también me gusta TUS ollos,, prepárate que voy follar ésa panocha. Puse bastante saliva Ami verga de sus jugos de ella,,le puse la glande en su panocha y un poco de fuerza y sedio entrando muy ajustado a pesar de lo lubricada que estaba, MARY:uffffff ohhhhh aggggg está muy gorda su VERGA,, agggg despacito,, aggg asi así,  Aggģgg,,ohhhhh Dios q rico,, despacito porfavor.. YO: si mi Amor como quieras,,así así,  ya lo tienes casi toda adentró,, aguanta mi Amor.. MARY: ufff uffff,, es muy larga su verga,,aggggg,, ufffff, me desvarata toda aggggg,,ufffff,, YO: si amor aguanta aguanta falta un poco. Esta gordita ya tenía la panocha trabajada por el tio que la desvirgo,  yo iba metiendo de apoco la verga,,y ala vez hiba metiéndole el dedo én el ojo del culo,  MARY: aggggg q delicia,, me abre mucho,, ohhhmi culito que rico lo siento, que me HACE siento otra verga en mi culo,, YO: Trankila mi amor,   es mi dedo,  quiero q lo sientas por tus 2 hoyos, Mi verga ya entró del todo Y comenzaba con el vaivén y metiendo ya 2 dedos en su ojete, que iba sediendo por lo caliente q estaba, MARY, ohhh que rico, así así frank, me gusta mucho LO que me hace, ohhh mi culo que rico, me va abrir,, YO: si mi Amor hoy te toca por el culo q recibas leche,   te va gustar,, tienes un culo de maravilla, HOY vas a sentir que es una verga por el culo.. MARY:agggg , ayyyy Ummmn,, si quiero probar por la cola,, pero despacito,,. Me estaba follando la panocha que se corría rico y muy mojada estaba, metía la verga más rápido,, MARY: aggg ohhhhh,,me estás partiendo la panocha ohhhh, uufffff,   que grande agggh,,  ayyy ayyyy,, me rompe toda,, aggggg.. YO: si mi Amor,,así toma toma  ,ésa panocha hay q abrirla bien para q te sientas mujer,, MARY: ohhh q rico,, lo siento mejor que la de mi tío,,señor frank.. aggggg,,ohhhhh,  está muy grAnde me va matar.. YO; calma amor,, ahora vamos cambiar de hueco. MARY: agggg si por qué es muy grande su verga,,igual me encanta,,pero aún me falta aguantar,,uffff,,Aggģgg. Entonces ya veía que se había corrido mucho y esa panocha estaba super dilatada que la sacó y suena plock,, MARY: aggg,, uffff,, porfin,   que malo me estaba destrozando toda,, pero muy rico.. YO; ahora toca tu culito mi amor, tengo la leche ya por venir y te lo Quiero dar por tu ojete,, Sacada la verga de su panocha, como estába de perrito, le comenze a chupar y alistar el culo, MARY: Ohh, ohhhh,,mi culo.. ohhhh,, que rico me come,, Aggģgg. Hiba mordiendo el ojo del culo y alá vez mis dedos le metía ,estaba tan caliente que dilataba rico ése ano. Y me dispuse a desflorar el culo de mary, le lengueteaba y lo hidratada con mucha saliva  de lo rico su ano. Aliste la punta de verga y lo  coloque en la entrada de ese asterisco,  hice un pequeño empujón y plack entra la cabeza de mí verga, ella lo siente y chilla un poco. MARY, : ay ay ay ay, ufff.. despacito ohhh, me arde un poco,,, ayyyy ayyyyy,, despacito, Le comenze acariciar su espalda para q se relaje,,Erá rico ver mi verga én ese culito q se iba metiendo muy suavemente. MARY: ohhh ufff,,que bestia es MUY grande su verga..ayyyy,, ya me arde poco, así despacito porfa,, ayyy. Le seguía acariciando y besando su espalda,,mi VERGA ya quería reventar ahí, me concentre para aguantar un poco más,  ya poco a poco iba cediendo el culo . MARY: ayyy,, así despacito,  ya lo siento casi todo creó,, YO; si amor ahora falta un poco.. y de un sólo movimiento selo mande toda la verga y lo tuve que la boca,,y  alá VEZ me quedé un rato inmóvil para q SELE pasé el dolor. MARY; ayyy,ayyy ,no no no.... ayyy,, me dolió,, ya ya ya ..ya ,, no aguanto por ahí,, YO: ya mi Amor,  ya lo tienes toda adentro,, tranquila,, shifff,,shiffff,   sólo aguanta un poquito mi amor,  MARY: ohhh,,es muy larga su verga,, YO; ahora VOY acelerar un poco para que sientas la leche por el culo,,. Y comencé el mete y saca en ése culo aún estrecho, q salían rasgos de sangre,  mi verga iba creciendo y la leche estaba por venir. MARY:ayyyy ayyyy,   ohhhhh que rico,, Aggģgg,  me estas partiendo el culo,,, Aggģgg. Ohhh lo siento muy gorda,, agggg quema, quema,   que rico,,quiero sentir su leche frank,  vamos deme leche en mí culo, Yo comencé a taladrar ése CULO,,sin compasión esas palabras de ella,  me daban más morbo y me exitaba mas. YO: si Amor ahora recibirás tu leche en ése CULASO rico,, MARY : ayyyy ayyy  .ohhhh,, duele Pero me gusta,   aggggg,, ohhh. Quiero su leche,   quiero leche ,, ayyyy ayyyy q rico duele,,pero me gusta,, ayyy...siento q me voy a CAGAR,, YO: si después  vas a cagar leche mí amor,, ya viene tu lechita mí amor,, Ya mi corrida era inminente después de aguantar ANTE Patricia y de culear al culon de ALEX,  Ya iba explotar en el  culo de mary, MARY:ayyy ya me duele saquelo,,saquelo está muy grande su huevo,, me está reventando por dentro ayyyyy.. no no,, ya no,,,duele. YO: un poquito aguanta ya viene tu leche. Le estaba dando duro el culo, sentía su conducto anal q desgarraba y se estrechaba, ya  no aguantaba mi verga y comienzó a meter con fuerza la cual mi verga se anchaba y explotaba en chorros de leche. MARY: ayyyy me quema el culo señor frank, ayyyyy me arde,,,ohhh,  lo a metido todo me duele, ayyyyy,, siento q me VOY a cagar,, uffffffff,, ya saquelo porfavor,   YO: si Amor ahora te lo sacó,  Le comencé a sacar la verga muy despacio y salía embarrado con sangre y un poco de mierda,, le había dado una buena rompída de culo, para que vuelva a repetir, MARY: ahhhh,, ufffff porfin,,ya no aguantaba señor,, la tiene muy grande,,uffffff,  mi pobre culo lo a dejado abierto y roto,, ufffff,, madre mía,, YO: tranquila mi AMOR ya te va pasar el dolor, MARY: a estado rico pero me a dolido mucho.. YO:la próxima ves te dolerá menos,,así como por tu panocha, al inicio duele, ahora disfrutas, o no..??? MARÍ: Pues sí,  pero Ud tiene la verga larga y gorda,, ya otro día será mejor.. YO: si mi culoncita,,te tenía ganas , gracias por darme esté gustó.. MARY: pero duele feo,,me a hecho sufrir,  YO: ya se adaptará tu colita Ami verga, después te va encantar  qué te de leche en tu colita,, . MARY: si yo deseó repetir,,pero será más después,, me gustó  pero me dolió mucho, ahora me voy a lavar la cola,,que la tengo muy abierta,, me a roto todo, YO: ya luego te cerrara y no tendrás dolor. Y nos fuimos A lavar, por qué en cualquier momento podía venir alguien eran unos 20minutos que habíamos empleado que nos olvidamos de los ruidos y la música que había abajo,, . María se lavaba el culo y le ayude a limpiarse y le puse una crema antimorreidal para q Nole molesta por las pequeñas fisuras,, ya su culo se adaptará,, MARY: me duele un poquito, pero ya me pasara,  así como mi tío me rompió mi panocha y me dolía, PERO después me pasó,, YO: bueno AMOR ahora ése culito es sólo mío , Nole estés dando a nadie...ok. MARY: si mi Amor, es todo tuyo,,a hora ya me voy,,por que joana me va estar buscando. YO:Si ve tranquila,,ya otro día quedamos, ok   MARY: si,, ya te buscaré.. Se acercó y medio cantidad de besos.. y abrimos la puerta y salió a reunirse con sus compañeros. Yo me quedé satisfecho. Luego bajé un rato haber los chicos y chicas se divertían. Mi sobrina joana estaba feliz, me daba gusto verla bailar y sonreír con sus compañeros y amigos del barrio,, Después continuó qué PASADO el cumpleaños que experiencia siguieron. ????.

Autor: TILIN1980 Categoría: Incesto

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Por favor abuelita solo la cabecita 6

2022-01-06


Luego que termine llenándole a mi abuelita su chucha con todo mi semen caliente ella se quedó ahí tirada sobre el sofá inerte de costado con su enorme trasero y con sus ojos cerrados. Luego de 10 minutos seguía ahí tirada sin moverse, se había quedado tan cansada de todo lo que le había hecho a ella , porque después de mucho tiempo sin tener nada de sexo ahora la habían cogido con toda la fuerza y vitalidad de mis 14 años y veía como le empezó a escurrir de su vagina algo del semen que había recibido y era peligroso porque podía manchar el sofá, así que fui a buscar algo con qué limpiarle, y regresé del baño rápido con unas toallitas húmedas. Todo era nuevo a mí edad era la primera vez que limpiaba a una mujer, así le pasaba la toallita ya por toda su vulva y abriendo sus labios para retirar los fluidos que salían por ahí y veía su cara para saber que expresión tenía y nada seguía con sus ojos cerrados. Entonces empiezo a jugar con mi mano en su vagina limpiaba pero frotando suavemente sus labios vaginales de arriba abajo y su respiración ya se hacía cada vez más fuerte, así como estaba de costado le volví a meter toda la verga a mi abuelita renegona. - ¿ Abuelita dime te gusta..? Ella no respondia nada y con sus ojos cerrados aguantaba como ya le entraba y salía mi verga de su chucha, vi ese agujero marrón que YO quería e iba a reclamarlo ya que estaba seguro que quizás está sería la única oportunidad que tendría de meterlo por ahí. Y aprovechando que mi verga ya estaba bien empapado de sus propios fluidos lo ubicaba en la entrada de su culo y sin avisarle di un empujé oí sus grito y recién abrió los ojos y me pidió que NO sé lo metiera por ahí. -! Ayyy... nooo.. sácalooo.. ¡ -! Por favor abuelita solo la cabecita.. ¡ -! Noo..mee duelee. muchoo ayy ¡ Ahora mi abuelita tenía los ojos bien abiertos mientras no le hice caso a sus ruegos, y continúe ya con más ganas empujandole mi verga en su ano apretado que se resistía al nuevo visitante que se iba abriendo camino dentro de ella. -! Ayy. Albertooo.. ayy.. me estas matandoo.. ayy.. ayyy.. ¡ Mi abuela se movía como si en verdad le estuviera quitándole la vida y tuve que aplicar toda mi fuerza para contenerla y apurar la penetración anal, qué rico se sentía ahora ese culo cerrado y más cuando entre gritos ahora mi abuela me decía qué NUNCA mi abuelo QEPD le había metido por ahí su pene, así que 62 años ahora le estaban rompiendo el culo recién. -! Noo Albertoo...ayy.. me estas haciendo dañoo.. ¡

Autor: Alberto Categoría: Incesto

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Madre e hijito en el bus atestado (absolutamente real)

2022-01-05


Algo increíble que vi en el autobús | incesto | exhibicionismo | madre-niño | ©Stregoika 2022 Un día de diciembre del año pasado salí de casa para evadir una visita. Los transportes estaban atiborrados y el tráfico pesadísimo. Tomé un autobús hacia el centro y me esperaba un viaje del doble de duración de lo ordinario. Había tramos por los que el vehículo apenas rodaba unos metros y volvía y se detenía hasta por cinco minutos. Estaba colmado de gente, razón por la que yo no tenía donde acomodarme, ni siquiera de pie. Empezaba a arrepentirme de haber salido de casa. Como soy un consagrado pervertido y mani-largo, encendí mi radar de jovencitas y a ver qué llevaban puesto y qué tal culo tenían. Había viejas bonitas pero ninguna como para meterle mano. ¡No, qué fastidio! Iba aburrirme de muerte. Vi un espacio atrás, cerca a la puerta y decidí irme para allá, y una vez ahí supe porqué estaba vacío: no había de donde sujetarse. Tuve que usar mis manos para presionar el techo. Puto viaje de pesadilla. Delante mío había un mocoso de unos siete años de quien particularmente me llamó la atención su cara. Parecía un muñeco. Era un niño bonito, pero no de forma agradable, no como un muchachito con cara de hombre, sino de bebé. Yo no querría tener un hijo así. Estaba agarrado de las sillas y quien parecía ser su joven madre iba a su lado. El corte de cara era similar, solo que la mujer estaba bronceada y tenía el pelo azotado por los estilistas. «Yo le doy» me dije en mi pensamiento. La mujer usaba leggins negros brillantes y chaqueta de cuerina negra. No estaba nada mal. Pasados unos minutos y otros tres metros de avance, empezaron a sonar unos besos. Bien, yo soy una de esas personas a quienes determinados sonidos le resultan como si le escarbaran los tímpanos con ganchos de carnicero. El fastidio fue instantáneo y bajé la cabeza hacia de dónde provenía el molesto sonido. Era esa mujer besándole la cara al mocoso ese. Le sostenía la cara a dos manos y prácticamente le lamía el rostro. Estaba excitada, o eso me indicaba el excesivo sonido. Era como si una puta le chupara al fin la verga bañada en semen a un hombre que le gusta mucho. Se me revolvieron las tripas y me retiré. «Puta vieja ridícula, lo va a volver marica» me dije. Al sitio a donde fui a alejarme entraba un fuerte rayo de sol. «Definitivamente no debí haber salido» concluí. Pero algo me devolvió la motivación: Una chica de unos veinte años estaba delante mío. Tenía un culo espectacular ¡qué bien! Pero iba con su novio care-culo ¡qué mal! Otro que iba sentado en la escalera de bajarse, se desesperó por el trancón y se puso de pie para tocar el timbre. ¡Lotería! Yo iba a ocupar su sitio. Una vez lo hice, no solo descansé sino que quedé con aquél portentoso culo de ±veinte-añera a centímetros de mi cara. Qué rico. Llevaba un ceñido jean de delgada mezclilla azul muy clara, casi blanca. Pero qué formas, dios bendito. A veces duraba hasta un minuto casi oliéndole el ano e imaginándome toda clase de porquerías. Le mamaría ese ojete hasta recién levantada ¡mmm! Cuando ya se me había olvidado el estrés del saturado y lento viaje y del molesto sonido de besos pornogŕaficos madre-hijo; la chica del bello culo fue abrazada por su novio. La agarró fuerte contra sí y la quitó de mi vista, puede que intencionalmente, tras haberme descubierto deleitándome con ese culo que le pertenecía a él. El caso es, amigos lectores, que el panorama se abrió y volví a ver a aquella mujer y a su hijo, y mis ojos no daban crédito a lo que veían, y sé que ustedes tampoco cuando lo lean. El mocoso se había sentado en un gordo morral de viaje y “descansaba” la cara ¡contra el entrepierna de su madre! ¡Ella le acariciaba la cabeza con una mano y revisaba su celular con la otra! Más que caricias era presión que ella ejercía en la cabeza del pequeño para presionar su cara contra la panocha de ella. Solo le faltaba perrear un poco. Yo, miraba con ojos de huevo tibio y me calenté de una. Lo que no había hecho ese precioso culo a centímetros de mi cara segundos antes, sí lo hizo esa increíble escena exhibi-pedo-incestuosa: se me paró. Hasta tuve qué contener las ganas de abrir y cerrar la piernas para pajearme con disimulo, como hacen los niños de primaria. Pero ¡qué cachondez! Ese niño ¿estará respirando? ¿estará chupando a través del sensual leggins de su madre? ¿Han oído ustedes la expresión que usan las mujeres para declarar rechazo por alguien: Que “no se la dan ni a oler”? Pues esta madre si la daba a oler, jaja. No, ya en serio: ¿será el mocoso consciente de lo que pasa? Porque ella sí que era consciente, venía usando la cara de su hijo de ±siete años para restregársela en su caliente vagina y sentir algo de placer durante el viaje. Yo prácticamente le leía el pensamiento mientras ella le acariciaba la parte trasera de la cabeza a su hijo. Decía: “Disfrútala, para eso es tuya, mi amor”. Y conectándolo con lo de los besos… claro que ahí había algo. El mocoso no se movía. Podría estar apenado, disfrutando con disimulo o no saber qué pasaba. Opto por lo último, debido a la apariencia física del niño. Debía tener algo ‘especial’. Y si la mujer hacía eso en público ¿qué haría con él a solas? No me queda nada difícil imaginar, casi visualizar como un clari-vidente, que ella lo baña y sin disimulo lo masturba. O que, cuando está demasiado ansiosa, se lo lleva a un rinconcito, le baja el pantalón y los pantaloncillos, le agarra la pilita a dos dedos y se la mete a la boca, temblando de deseo. Que le echa su mamada diaria. Y que, ella se pone tangas de hilo y faldas muy cortas y holgadas, como de tenista, y se sienta a la mesa y sube los pies en ella, para provocar al pequeño. Él entiende el mensaje y corre hacia ella porque sabe que lo dejan hacer lo que quiera. El bus arrancó por fin otra vez y la caliente madre soltó la cabeza de su hijo para sostenerse de uno de los tubos. A continuación quitó la mirada de su teléfono y me sorprendió viendo la arrechadora escena. Se avergonzó y sobre-actuó de inmediato el quitarle la panocha a su hijo de la cara. Se paró de lado, guardó el teléfono y se agarró de las sillas. Tal cual como cuando sorprendes a un niño haciendo algo indebido. Brinca, se pone a salvo y “aquí no ha pasado nada”. Cuando la cara del pequeño se separó de ella, vi ese suculento pedazo de mango y me dije: «Yo también quiero chupar ¿puedo?» Ella llevaba ese sapo apretadísimo y obviamente caliente y húmedo. Yo, todavía incrédulo y caliente como brasa, vi a todos los demás, uno por uno dentro del bus. Todos iban en lo suyo, durmiendo o con la cara pegada a la pantalla de su dispositivo de control mental. Incluso yo: Venía oliéndole el culo a una muchacha muy bella. Y aquella mujer, venía masturbándose con la cara de su hijo. ¡Qué faena le esperaba a ese mocoso cuando volvieran casa! Cuéntame si te calentaste leyendo, porque yo lubriqué recordándolo y escribiéndolo. 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Autor: Stregoika Categoría: Incesto

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Por favor abuelita solo la cabecita 5

2022-01-04


Ahora que tenía a mi abuela con su culo enorme a mí disposición ya le metía y sacaba con fuerza toda la verga en su chucha que lo tenía bien caliente, ella seguía aún con los ojos cerrados y sin oponerse, aguantando todas las embestidas que recibía ahora de su nieto. Ya había olvidado todo el miedo que tuve cuando ella me dijo que no quería que fuera a la playa en la mañana porque teníamos que hablar sobre lo sucedido en mi cama, ahora a la luz del día ella ni yo podíamos echar la culpa al licor o el estar durmiendo juntos y pegado en la misma cama, hoy ya sabíamos bien lo que estába sucediendo sobre en el sofá de la sala . Mi abuela al estar callada y con sus ojos cerrados y no oponerse a nada de lo que yo le hacía, era como si fuera ahora una muñeca sexual de silicona, ahora con la luz del día se podía ver mucho mejor como sus labios vaginales se abrían al recibir toda mi verga en su concha que parecía ya una ventosa que lo absorbía, y ahora ya no tenía ningún respeto hacia ella así que hice algo que jamás se me hubiera ocurrido hacerle, -! Zasss.. zasss.. zass.. zass.. ¡ Le apliqué el mismo castigo que mi abuela me hizo cuando era un niño y sorprendió haciendo unas travesuras, ahora era mi turno de cobrar mi venganza y castigarla igual, recibió dos fuertes golpes en cada una de sus voluptuosas y redondas nalgas, qué saltaron y pusieron rojas de inmediato, ni aún haciéndole eso me reclamó tampoco abrió los ojos sólo dio un grito por cada golpe recibido y luego sé quedó callada, ya era mi puta en ése momento mi dura y malgeniada abuelita. -! Ay.. ayyy.. ayy.. ayy.. ¡ Los movimientos de mi pene en su chucha eran lentos ahora me tocaba disfrutar con calma de la rica cogida que le estaba dando, aunque ella luchaba para no dar ya ninguna señal qué lo estaba disfrutando ya no pudo más y al fin soltó un débil gemido cuando alcanzó la cima del placer. -! Ohh... mmm... mmm.. ¡ Luego también culminé y solté lo que ella estaba esperando toda mí lefa en ese agujero tan RICO de mi abuela, y lo saqué un poco ya para ver como llenaba toda su chucha. -! Ahhh... Siii.. Ohh.. ohh.. ¡

Autor: Alberto Categoría: Incesto

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Por favor abuelita solo la cabecita 4

2021-12-27


Cuándo descubrí que mi abuela se hacía la dormida mientras yo le tocaba su enorme culo y luego le acariciaba toda su vulva y no me reclamaba nada, ahí fue que le abría más sus piernas ya sin tener nada de miedo y empecé a devorarle toda su vulva ahora sin ningún respeto . Todo lo que había visto sobre el sexo oral en las revistas y películas pornos lo aplique con mi abuela y parecía que la teoría lo estaba haciendo bien ya que luego de 12 minutos empezó a temblarle sus piernas Y terminó cuando mi abuela dio un fuerte suspiro seco como si a le faltará el aire y le salieron con fuerza sus fluidos mojándome la cara cuando tenía un orgasmo y aún así ella no abrio los ojos era como si fuera ahora una muñeca sexual e imaginaba que lo hacía para sentirse menos culpable ya no existía ahora ningúna excusa, como el sueño o licor a culpar y se quedó toda exhausta sobre el sofá. Así que la moví y la coloqué en posición perrito ahora tenía para mi ese culo grande y carnoso le abrí las nalgas un poco y puse mi verga en medio haciendo un sandwich, que rico se sentía sus nalgas apretando mi pene y se lo frotaba en medio de la raja del culo probando si con eso ella ya reaccionaba y de una vez abría los ojos pero nada seguía igual con los ojos cerrados, apunté y apunte a su vagina y empujé que al estar con sus fluidos estaba ya lubricado y fácilmente ingresó a su interior hasta el fondo y dio varios gemidos cuando empecé a darle varias embestidas con fuerza . -! Hudm... mm.. mm..

Autor: Alberto Categoría: Incesto

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MI PADRE: Mi deseo mayor desde niño

2021-12-25


Hola soy Juan (nombre ficticio) hoy tengo alrededor de 20 años y hoy les traigo una historia que ocurrió hace un par de años con mi padre (que llamare Felipe) que hoy tiene cerca de los 70 años. Bueno vamos al asunto, Una noche hace 5 años después de haberme realizado una masturbación tuve por esas casualidades de la vida la dicha de acostarme con mi padre pese a mi edad ya de adolescente. En esa noche descubrí que mi padre dormía completamente desnudo y para mi suerte mi padre me daba la espalda por lo que vi ese culito redondito bien rico que tiene hasta hoy en día y que con la calentura que venia de la masturbación pues me acerque y abrace a mi padre haciendo que mi bulto en bóxer se ajustara en sus nalgas desnudas comenzando un roce lento pero rico. Mientras rozaba su culo iba tocando sus tetillas y brazos mientras daba besos pequeños en su espalda hasta que de repente sentí que mi verga estaba palpitando bien rápido lo que supuse que me iba a correr y deje que pasara y así me moje con mi leche todo el calzoncillo por el roce que estaba haciendo. Semanas después se volvió a dar la posibilidad de acostarme con mi padre y se repitió la historia pero ahora fui mas allá ya que al roce le aplique su manoseo en los huevos y verga de mi padre lo que provoco mas calentura en mi persona por lo que fui más allá y le baje el cuero de verga y le toque su glande y su orificio haciendo que Felipe diera un salto para luego seguir durmiendo. Una vez que se quedó dormido nuevamente seguí con los roces en su culo desnudo y el manoseo en sus genitales, me di el placer de abrir las nalgas de mi padre y pude ver ese culito lampiño y blanquito que tiene con su ano rosadito y apretadito por lo virgen lo que provoco que me viniera de manera brutal en mi calzoncillo. Estas experiencias se repitieron como por 3 años cada vez que tenia la oportunidad de acostarme con mi padre en las noches. ¡Que ganas de volverme su amante e ir mas lejos con mi padre en lo sexual! Gracias por leer mi historia y espero que le haya gustado mi historia que fue algo breve pero que me llena de calentura al recordar esos momentos.

Autor: Hijo Pervertido Categoría: Incesto

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