Relatos Eróticos de Infidelidad


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El bolso

2022-05-24


Una esposa que hace una compra desmesurada y se ve obligada o buscar el dinero de cualquier forma. Carlos se había enfadado bastante con mi última compra, era mi capricho desde hace tiempo, le insinué varias veces mi deseo por ello, se lo mostré por la web y ya que él no me lo regalaba, decidí comprarlo yo, se trata de un bolso de un valor superior al que en estas fechas nos podemos permitir. Él insistía en que debía devolverlo, pero estaba claro que eso no iba a suceder, por lo cual en mi despecho le dije: – No te preocupes, ya que parece que no te importo nada, yo tengo el dinero para pagar mis propios caprichos Realmente no sabía cómo conseguir los 2.000€ que había pagado con la tarjeta de mi esposo, y así andamos durante las tres últimas semanas, sin hablarnos, acabamos durmiendo en habitaciones separadas, y aunque yo intente hacerme la mimosa usando las armas de mujer, él no parecía dispuesto a ceder, en nuestro poco dialogo Carlos me dijo, que no volvería a casa a comer, se marchaba de viaje y llegaría en la noche, un frio adiós y después escuché sacar el coche del garaje. Tomé el té de la mañana y salí hacia el gym, había reservado hora en las primeras clases de la mañana, el ejercicio me mantenía distraída y por un momento con la cabeza fuera de la disputa que mantenía con mi marido, como vivimos cerca del gym, terminé mis clases de crossfit y volví a casa sin pasar por la ducha, solté la bolsa en la entrada y me subí al baño, dejé caer las mallas y el top, aun mojados por el sudor, y me saqué el pequeño brasileño que uso para estas sesiones, mi cuerpo se está moldeando con tanto ejercicio, me mantengo espléndida, hasta ahora centrada exclusivamente en mi esposo, aunque no me faltan propuestas de compañeros de gym o incluso los amigos de Carlos, realmente soy injusta, porque él no me descuida en ningún momento, siempre atento en detalles, me sorprende en muchas ocasiones con conjuntos de lencería, trajes de baño, perfumes y ropa o incluso zapatos, por eso todo lo dedico para él, mi vida se centra en estar dispuesta para él, mi pubis esta depilado a su gusto, me retoqué el pecho por él y hasta el color de pelo lo llevo a su gusto, ahora han pasado casi cuatro semanas que no tenemos sexo, entre su trabajo y ahora este enfado de pareja. Bajo el agua templada mi mano comenzó a explorar algo que bien conocía, y que sabía dónde podía darme placer, la esponja natural, impregnada en espuma me acariciaba , entraba por todos las partes de mi cuerpo más sensibles, la dejé caer y la sustituí por un juguete que tengo en el armario del baño, ayudada por mis mano con body-crem, sabía que con solo poner una gota en mi dedo y acariciar mi clítoris con el dildo metido en mi vagina, no tardaría en tener un orgasmo, continué con ese preámbulo antes de acabar provocándome una explosión, bajo el agua, me pareció escuchar el timbre de casa, corté el agua y efectivamente, alguien llamaba, me extraño la hora, me colé un albornoz y metí mi juguete en el bolsillo, con el pelo mojado me acerqué al visor de la puerta. Era Luis, el socio de mi marido, le abrí la puerta y le invité a pasar, me dijo: -¿Llego en mal momento? -No te preocupes, estaba saliendo de la ducha, Le pregunté si quería tomar un café y me respondió afirmativamente, por la confianza que tenemos nos dirigimos a la cocina directamente, yo me mantenía solo con el albornoz y en el bolsillo mi juguete, y aunque anudado a la cintura este siempre hacia por abrirse, percibí como Luis me miraba las piernas y el escote, yo lo intenté cerrar, pero siempre acababa volviendo a abrirse, le dije que Carlos había salido temprano, que no se encontraba en casa, a lo que me indicó que estaba al corriente de eso -Bien, entonces Luis, ¿qué te trae por aquí? De nuevo dijo que sabía que Carlos estaría de viaje todo el día y que tenía conocimiento de nuestra disputa con supuesta compra -Pues querida Beatriz, tu esposo anda estás tres últimas semanitas mal por la empresa, me ha contado que está enfadado por un capricho que te has permitido con un precio algo elevado, y que según él, no lo quieres devolver, también me comentó que te has ofrecido a pagar, pero que él sabe que no dispones de ese dinero. Todo eso lo hablamos mientras tomábamos el café, y no dejaba de mirar mis piernas. Luis siempre ha sido el clásico hombre divertido y atractivo, por su esposa he sabido que en ocasiones se ha metido en líos de faldas, y yo lo entiendo, no es como mi marido, que aunque Carlos es la cabeza pensante, él tiene la capacidad de atraer a los clientes, es muy ameno, deportista y jovial, él me recomendó el gym donde voy en las mañanas. Como socios de la empresa, coincidimos habitualmente, un día después de una firma en la notaría, Carlos le pidió a Luis que me acercara a casa, y en el coche el diálogo fue más que picante, me dijo que si no fuera la esposa de su socio, ya nos habríamos acostado, yo no le dije que no, también una noche en una fiesta en su casa acabó quitándome la parte de arriba del bikini. -Beatriz, he pensado que podía ayudarte a salir de este atolladero, podía hacer que obtengas ese dinero, pero a cambio tienes que colaborar. -¿De qué se trata? – Imagina, espero que no te ofenda mi propuesta – No sé a qué te refieres – Ya sabes lo que me atraes, desde que hemos salido a cenar, en viajes o de vacaciones, en cualquier encuentro contigo siempre he terminado sin poder dejar de imaginarte en mis fantasías, has hecho que me masturbe en cualquier momento, que piense en ti mientras tengo sexo con mi esposa, eso es a lo que me refiero -Pero Luis, no sé qué pensar – Lo tienes muy fácil, solo conviértete en mi puta por unas horas y yo te daré ese dinero, por ejemplo podía ser esta misma mañana. Yo me ruborice, pero era cierto que desde hace tiempo yo también he fantaseado con él, y si aparte solucionaba lo del dinero, pues más de una vez en la ducha o en la cama me ha ayudado su imagen, y en una ocasión en un viaje, teníamos las habitaciones contiguas y desde nuestra terraza en la noche lo vi follando con su esposa, aunque creo que no lo sabe, o eso pienso, recuerdo ver su espalda tensa y húmeda por el sudor mientras envestía a su esposa y ella le clavaba las uñas, los escuché gemir, deseé que mi marido me hiciera el amor de esa forma, pero nunca ha pasado de un misionero y a dormir, acabé tocándome y deseándolo. Mi cuerpo se estaba excitando, noté como se humedeció mi entrepierna, quería dar rienda suelta a mis deseos, en el fondo era lo que deseaba desde hace tiempo, solo dejar abrir el albornoz y mis piernas quedarían visibles, mi piel estaba brillante, él mientras me hablaba y miraba fijamente a los ojos, puso su mano sobre mi rodilla, no hice intención de retirar y ahora dejé el escote abierto hasta la cintura, él podía ver desde el lado todo mi pecho incluso él pezón. Sacó unos billetes y los puso sobre la mesa: -Esta es mi propuesta, y si te portas bien, como lo que quiero que seas para mi, la puedo mejorar. Sobre la mesa había 1000€, entonces le di a tirar del cinturón del albornoz, lo hizo con suavidad y sensualidad, pasé mi lengua por mi labio y mordí el inferior, mi cuerpo quedó totalmente desnudó y expuesto a él. Metió su mano por mi nuca y me atrajo hacia él, nuestras bocas se unieron, se sellaron la una con la otra, mientras nuestras lenguas se entrelazaron como dos serpientes, su mano acariciaba uno de mis pechos, después el otro, pellizcó mis pezones, ahora su mano recorrió mi cintura y mis caderas, mordió mi cuello. Ahora sacó 500€ más y los puso sobre la mesa, vamos a ver como trabajas con tu boquita, me agarro de los hombros y me hizo poner de rodillas, mi mano acariciaba aquel descomunal paquete, le abrí el pantalón y saltó como un resorte una bestial verga, dura con las venas bien marcadas, con la piel bajada, de nuevo puso su mano en mi nuca y me guió sin demasiada dificultad, estaba claro que no me entraría entera en la boca, con mis dos manos la pajeaba, y mi boca la salivaba bien, estaba dura y brillante, sentí arcadas al intentar tragar más de lo que estaba acostumbrada, y así hasta que me pidió que parara, que si continuaba se acabaría corriendo en mi boca. Otro aporte a la mesa y ya estábamos en 2000€, ahora me volteo y me puso a cuatro sobre la encimera de mármol de la cocina, comenzó con una revisión , metiendo sus dedos, diciendo lo húmedo que lo tenía y mojando la punta de su verga con saliva comenzó a buscar por donde penetrarme, agarro mi pelo aún húmedo y tiró de él, mi barbilla se levantó, sentía dolor y humillación, pero también placer, no le costó entrar, debido a mi calentón, aunque no había llegado al orgasmo, si me tenía bien mojada, tras agarrar mis caderas con maestría y seguridad comenzó un mete saca, pronto llegó mi ansiado orgasmo, me temblaban las rodillas y él seguía sin bajar el ritmo, le pedí que parará pero eso le excitaba más, y sus envites eran más violentos. Una de las veces que la sacó y no sé si queriendo o por accidente, me la clavo en el chiquito, vi las estrellas, intenté retirarme. Me azoto el culo y me llevó contra él, y mientras la metía, vio en el bolsillo del albornoz mi juguete de color rosa fucsia, lo agarró y dijo -Mira la putita, te estabas dando placer en el baño, ahora te lo voy a dar yo Su verga me hacía estallar el culo y el dildo me lo dio a mojar con mi propia saliva, lo introdujo en mi vagina, tenía los dos agujeros bien rellenos, los dos los movían al unísono, me iba a venir de nuevo, me hacía daño pero me estaba dando tanto placer, me humillaba con sus palabras, me azotaba el culo con la palma de su mano, una de las veces no grité, entonces sacó el cinturón de su pantalón y me azoto con el, me escocia, sin verlo sabía que me lo estaba dejando bien rojo, y así hasta que agarrando mis caderas y uniendo su cuerpo me lleno el culo de su leche caliente, al sacarla, la descarga caía por mis muslos, me quedó un recuerdo doloroso, aun así no tenía fin, me encontraba a su antojo, de nuevo , ahora sentada en la encimera y con las piernas abiertas era duro en cada envite, y así hasta que tiró de mí, y me obligo a estar de nuevo de rodillas ante él, de nuevo volvió aq descargar, era algo totalmente nuevo para mí, en la boca, en la cara, en los ojos y tetas estaban totalmente inundadas, su sabor no era tan acre como recordaba el de mi marido, me pareció algo dulce. Lo miré de forma lasciva y le pregunté: -Que tal, ¿te ha merecido la pena el pago? -Él contestó: – Nunca había follado con una puta tan viciosa como tú, con esto te pago las visitas la semana que viene Él subió su pantalón, yo hice por ir a lavarme, pero el con un azote en mi culo me dijo: -Nadie te ha dado permiso, hasta que salga de tu casa estarás desnuda y con mi leche cayendo por tu cuerpo. Y así fue, lo acompañe a la puerta, y como despedida me volvió a dar un azote, mientras pellizcaba mis pezones diciendo: -Prepárate para una segunda visita, tu marido se marcha dos días de viaje, puede que traiga un amigo para que vea lo puta que eres. Se marchó, me quedé desnuda, y ultrajada, me sentía sucia aunque satisfecha. Bajo la ducha volví a tocarme hasta tener un nuevo orgasmo, mientras me vestía, sonó mi teléfono móvil, era Carlos, que me dijo: ¿Vas a salir?, Es que tiene que pasar Luis por casa y te dejará 2000€ para un pago que tenemos que hacer en el banco mañana. El muy hijo de perra de Luis me había engañado y follado gratis, ahora tenía que preparar mi venganza, ¿Quizás cuando volviera el próximo día, se encontraría a su esposa en mi casa?

Autor: MADAME SONIA Categoría: Infidelidad

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La putita de Eusebio

2022-05-24


Hola a todos. Por cuestiones de seguridad omitiré mi nombre, liza es una mujer delgada los ojos más bonitos verdes, no e visto otro Iguales mide 1.70 rico culit0 y unas grandes tetas todo esto comenzó un día que salí del trabajo, fuimos a comer unos amigos y yo a un local de comida donde trabajaba liza, estaban a punto de cerrar y ella muy amable decidió atendernos, hay no hay meseras ni por el estilo ella era la cocinera, todo bien muy rico todo ella empezó a levantar nuestros platos, yo sin malicia alguna la tome de la mano y le di un típ (una propina) ella se negó aceptarlo e insistí hasta que lo tomo, ya cuando nos despedíamos ella me hablo y me dijo que si como me llamaba, le di mi segundo nombre y mi segundo apellido, no se como lo hizo que tantas búsquedas en Facebook hizo y me pudo encontrar, me mando la solicitud de amistad y acepté. Me mando mensajes y los ignore por que a pesar de que ella es una mujer muy bonita, yo tenía novia y no quería serle infiel. Ella siguió enviado textos durante 3 días en la mañana. Hasta que la curiosidad me gano y quise y decidí mandarle un mensaje por la noche, no me contesto lo cual pensé que había perdido mi oportunidad con ella. En la mañana siguiente cual fue mi sorpresa que me dijo que Porfavor no le mandara mensajes en la noche por que su esposo había tomado el celular y pregunto que si quien era yo, total ustedes lectores sabes la habilidad que tiene una mujer para persuadir eso. Pues empezamos a textear por messenger, empece con mis coqueteos ser amable con ella todos los días y tomarle un poco de interés, en cómo estaba su día y cosas así. Un día decidí invitarla a vernos en persona en un estacionamiento de un Walmart, ella aceptó y se quiso subir a mi carro para platicar, estuvimos conversando y toco mi mano, las aprecio y me dijo que le gustaban, yo estaba exitado e intenté robarle un beso, ella se negó y me dijo que no podía por que estaba casada, eso fue un auch para mi, empezó a decirme que ella era una chica de iglesia y que no podía hacer ese tipo de cosas. Nos despedimos y no sabia exactamente qué era lo que ella quería. Los días siguientes seguimos conversando y hablando de cosas calientes, que si yo tenía sexo, el tamaño de mi verga, cosas por ese estilo, al igual que yo le pregunté que si como era el sexo con su pareja y ella se reservó a decírmelo y me volvió a pedir otro encuentro, yo dispuesto a conquistarla acepte. Me pidió vernos en un estacionamiento de una ferretería. Llegue al lugar y ella me invito a subir a su camioneta, empezamos hablar y ella sola sola se me balanceo hacia mi y nos fundimos en un beso, muy rico todo, eran las 8:00 pm le pedi que fuéramos a un hotel que estaba cerca y me dijo que no podía, en cambio tenía una sorpresa para mi, empezó a acariciarme la entrepierna y bajo mi cierre del pantalón, se sorprendió al ver mi verga no la tengo grande pero tampoco chiquita me mide 7.5 pulgadas mas o menos 19 cm yo solo me deje llevar, me excitaba tanto la idea de que fuera casada, y le ponía los cuernos a su esposo. Yo era un chico de tan solo 22 años ella era una mujer de 31 casada con dos hijos. Cuando de repente recibió una llamada era de su esposo. Ella no contestaba estaba entretenida comiéndose mi pedazo de carne, algo que aun mas me prendió fue cuando decidió contestar la llamada. El empezaba a decirle que ya casi era hora de que fuera a recogerlo. Que salía a las 9 y ella atragantada no le contestaba, sólo se escuchaba el sonido de una mujer con ganas insasiables de comer verga. Le respondió y le dijo: ya estoy aquí mi amor afuera de la ferretería, fue mi sorpresa me cito afuera del trabajo de su marido, me dio miedo pero a la vez una exitasion como no tienen idea, su marido le decía que en 15 minutos iba y yo de adrenalina y excitaciones inundándole la boca de leche calientita, no me pude aguantar de escuchar eso. Ella se limpio y me dijo que tenía una verga muy deliciosa. Yo estaba satisfecho con lo que había pasado. Me dijo que era hora de ir por su esposo y me despedí. Me subí a mi carro y esperé, ella fue a recibirlo de un beso en la boca, el sin saber qué qué su hembra llevaba mi sabor en su boca. Nos seguimos frecuentando en estacionamiento, hasta que la convencí de ir a un hotel, con la condición de que no iba a pasar nada que ella no quisiera, fuimos y decidí llevar un vino tinto, le serví una copa y empezó a beber, empezó a contarme que su esposo Eusebio no la tocaba, que era un magnífico esposo, pero el fuego se había apagado. Empezamos a platicar mas y mas hasta el punto que me dijo que el tenía un pene cortito, seguimos bebiendo. Y nos empezamos a besar, nos desnudamos empecé a besarla todo de pies a cabeza. Comencé besándole los muslos las pantorrillas, ella solo pegaba ricos suspiros de placer. Ella estalló cuando empecé a acercarme más y más a su panochita, sin siquiera comérsela solo pasaba mi lengua alrededor de ella, queriendo que ella me lo pidiera, lo hizo me pidió que la comier toda que ya no aguantaba estaba totalmente exitada comencé a chuparla en círculos estaba mojadisima, ella solo gemía, duramos 10 minutos comiéndome sus jugos, los más ricos que eh probado. Decidí penetrarla, me paro y me dijo que usara preservativo, no quería embarazarse, me dijo que eran los días más fértiles del mes, me coloqué el condon y empecé a cogermela, empezamos con el misionero. Están súper caliente su panochita ella nada más gemia de placer, le sugerí que se sentiría más Agusto sin condon ella me dijo que no, pero que si yo lo quería hacer me lo quitara y la penetrara a la fuerza. Me dio luz verde, me quite el condon y le seguí dando el mete y saca ella no pudo resistencia al contrario decía que le diera y no parara la puse de Ladito me inque y la empecé a dar con mucha fuerza ella solo me pedía que no parara que estaba a punto de venirse, me decía que nunca había sentido eso con su esposo, seguí seguí y ella explotó empezó a venirse, gemía con mucha fuerza y temblaba yo de tanta excitación empecé. Venirme junto con ella, olvide que eran sus días más fértiles. Me vine ella de levanto un poco preocupada fue al baño a sacarse lo que le quedaba de mi semen, un poco preocupada me decía que iba hacer si quedaba embarazada. Por un momento pensé en decirle que se tomara una pastilla del día después. Decidí no decirle, yo quería darle un regalo a su esposo, solo le dije que no pasaría nada que confiara en mi. Cuando nos despedimos me dijo que quería volver a verse conmigo. Le dije que si, hasta hora es fecha que no volví a hablar con ella, cambio de celular y me bloqueo. Regrese a buscarla a la taqueria y ya no estaba. Hasta hace poco llegue a comer a un restaurant y mi sorpresa fue que allí estaba con su pancita de embarazada. No pude ir con ella por que estaba con su marido, pero me quede con la duda si ese bebé era mío o de su esposo. Lo que si se es que me hice adicto a querer follarme a las esposas de los demás. Aunque tal vez me paguen Con la misma moneda, me emociona decirte que cuides a tu mujer, por que nunca sabes con que tipo de enfermo como yo te puedes encontrar. Y te puedes llevar una sorpresa… saludos!!

Autor: Derekmara Categoría: Infidelidad

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Madre soltera

2022-05-23


Todo comenzó por el facebook , la conocía por mi hermana ,luego pasaron varios años y no supe más de ella ,hasta que me case y luego de un par de años la contacte por facebook ,la comenzaba hablar y molestar y ella me seguía la corriente , hasta que un día le ofrecí algo para la venta y ella acepto y fui a dejarle el producto a su casa y ahí fue cuando se paró la pinga y quería cacharla pero solo eso y después con el tiempo la seguía molestando ,y ella me decía que no porque tú eres casado hasta que un día de tanto insistir dió sus frutos y acepto ,fue un día para su cumpleaños y fui a su nueva casa ya que se cambió y cuando llegue la saludé a ella y a su hija de x años bueno la niña se fue a su cuarto y me quedé con ella en la cocina y le dije te voy a dar tu regalo y la bese y ella me aceptó los besos y manoseos por fuera ,hasta que estuve un rato con ella y después me fui ,ya en la semana la molestaba y ella me seguía la corriente ya que habíamos dado el paso para lo siguiente que venía cachar ,la quería cachar y ella al parecer quería y así fue quedamos un día sábado en la tarde llegué a su casa y le dije y tú hija, se fue con su papá le dije que tenía que ir a trabajar. Y le dije que fuera con su papá así que ,mintió solo para poder cachar ????y así fue nos fuimos al cuarto y nos comenzamos a besar y hasta que nos quedamos calatitos y la comienzo a cachar rico sin condón ,y le digo puedo vacearme dentro de ti ,ella me dice no me cuido ,y yo le digo compro las pastillas y ella dijo ,si acaba dentro de mi cosita y cuando me dijo eso y acelere y el ritmo ,que rico llenar esa concha ,ya que más de dos años no tenía relaciones ,así que la llene de leche ,me separé de ella y nos reímos y nos besamos ,luego nos fuimos a limpiar y después nos vestimos y fuimos a comer , después de eso fuimos ala cama otra vez y se lo hize con ropa ,le hice a un lado su calzon y se lo metí y ella me dijo que nunca se lo habían hecho así y así lo hicimos y otra vez acaba dentro de ella que rico se sentía y ella solo se reía y jadeaba después de eso nos quedamos acostados de eso ella se labo y cambio ya que teníamos que irnos ella a visitar a una amiga y yo a mi casa ,pasamos ala farmacia y compramos las pastillas las tomo y hasta el otro día que me llama ala casa y yo en familia ..... Continuará......

Autor: Golf roger Categoría: Infidelidad

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Mi novia se estrena como puta infiel

2022-05-18


Éramos una pareja de 2 años de relación, ella 22 y yo 24. Vivíamos en ciudades distintas después de que yo decidiera estudiar y trabajar fuera. Ella comenzó su vida como estudiante y atleta en nuestra ciudad natal, comenzó a hacer amigos y convivir a diario con personas que se ganaron su confianza mientras que yo, me adaptaba a mi nuevo ligar de residencia. Pasó poco tiempo para que sus nuevos compañeros y amigos le hicieran insinuaciones para salidas y otras un poco más atrevidas, era una chica delgada de exquisita figura con un culo delicioso y una cintura de tentación, su timidez la hacía una presa demasiado atractiva para los lobos jariosos de sus amigos. Me cada una de las cosas que le decían en la pista y escribían por sus redes sociales. En un principio solo reía y lo tomaba a tono de broma pero fue tanta la insistencia de uno de sus compañeros que por fin le dio una oportunidad con mi correspondiente apoyo y motivación, debo confesar que me ganaba el morbo cada vez que me contaba las propuestas de amigos. Me preguntaba constantemente si en verdad yo no tendría problemas con que ella saliera y compartiera acercamientos calientes con sus compañeros, yo solo me excitaba con la idea de que otro(s) tipo(s) saciara sus ganas con mi novia. Al fin se llegó el día y me avisó la noche anterior, por equis razón salió de su casa muy temprano y se miró con Toñito para irse a un lugar cercano, todo sucedió en su vehículo, a pesar del nervio de mi novia, sabía a lo que iba y estaba dispuesta a todo. El tipo no le dio tiempo de nada, solo se estacionó y la pasó al asiento trasero, comenzó a besarla, tocarla desesperadamente y picar su vagina con los dedos, la desvistió completamente y le chupó las chichis como un sediento buscando agua, la agarró el cabello y le pasó el pene por toda su cara, le rasguñó toda la espalda y nalgas hasta antes de metérsela y se lo frotó duro hasta que se lo enterró todito de un solo golpe. Ella estaba temblando de la excitación y solo pudo reaccionar para quitarse y pedirle que usara condón, el se rio y tuvo que aceptar mientras ella le pedía que lo hiciera rápido porque lo quería sentir adentro otra vez. Él la volvió a envestir mientras lamía todo su pecho, cuello y cara, la hizo completamente su puta tan solo en minutos. La abrió completamente de piernas, la empinó y nalgueó hasta que quiso, rasguñó su espalda tantas veces que la dejó completamente roja, jaló tan fuerte su cabello que hasta le arrancó algunos, la cachetó y frotó su clítoris hasta rosarla pero desafortunadamente no duró mucho. Tan pronto como ella comenzó a erizar su piel, Toñito sacó su garrote, se quitó el condón y la puso de frente, le vació toda su leche en la cara, pecho y vientre mientras se lo embarraba al tiempo de escupirla toda. Terminó de eyacular y solo se vistió rápido para irse al asiento delantero y encender el motor mientras que mi noviecita recién estrenada como amante y puta de otro sujeto, intentaba limpiarse rápido, vestirse y pedirle que le diera un poco de tiempo para incorporarse. Eso a él no le importó y comenzó a manejar, llegó en breve al punto de reunion y mi novia sin estar aún lista se bajó con sus cosas. Lo extraño es que ella no se dio cuenta que su amiguito le echó el condón usado en su mochila, el tipo hizo con ella lo que quiso y además le dejó un pequeño souvenir como recordatorio. Llegando a casa, mi novia me marcó para platicarme todo y argumentó que no lo volvería a hacer (pero eso no fue verdad, en próximas historias contaré sus siguientes aventuras).

Autor: Luisito Categoría: Infidelidad

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Me la mandaron llenita de leche

2022-05-17


Yo ya sospechaba que era cornudo, lo tenia casi confirmado, pero lejos de enojarme, me excitaba la ida de saber que mi esposa regresa a casa despues de habe probado otra verga. llega de leche de otro. Entre las cosas que me indicaban eso, era ciertos cambios de comportamiento. En ocasiones no dejaba que la recibiera como siempre, bajo la excusa de urgencia de ir al baño. Otras veces era que al preguntarle -como te fue hoy?, hacia una pausa y decia «bien». Varias veces pude notar su ropa interior «dura» como cuando los mecos se secan en la ropa. Nunca supe si tenia un amate de planta, o si despues de tanto acoso, se habia soltado y se animo a probar. Ya algunas veces habíamos jugado con eso en la intimidad , y si me habia confesado, que si le gustaria probar otras vergas, y yo le preguntaba -me vas a contar cuando te la metan amor? A lo cual ella me preguntaba, -me vas a dejar?, -te vas a animar? Y siempre respondía. -Ay no, que tal si me gusta y luego voy a querer mas. Ya había sentido que a veces venia bien mojada, no sabia si era de mecos o si solo la habian cachondeado y venia lubricada. Tampoco sabia si era muy despistada para no borrar evidencia, o si lo hacia para que me diera cuenta, sin comprobarlo. Y algunas veces tuve la sensacion que al responder mis llamadas y decir que estaba «comiendo en casa de su mama» en realidad estaba mamando verga ajena, hasta en una ocasion se oia el chasquido, le pregunte -que comes?, -Advina? – mmm, estas comiendo verga? -jajajja como sabes? -es que asi se oye cuando estas comiendo verga rico. te gusta amor? -tu sabes si, me encanta. y ahi me hizo dudar con la siguiente pregunta que le hice. -Esta mas buena que la de casa amor? entonces hubo un silencio, y se hizo la molesta. En una ocasion terminada la cuarentena me hablo cerca de las 5:PM para invitarme a cenar en casa de sus padres, yo estaba haciendo aun home-office y tenia que terminar un trabajo, le explique por que no podia. Yo habia estado trabajando en la computadora todo el dia y estaba algo cansado asi que me dormi como a la 9:PM. ella regreso como al 1 de la madrugada. Me desperte a las 5 de la mañana, me bañe, solo me puse un short y fui a la cocina a preparar cafe tena un dia ajetreado por delante. Despues de poner el cafe, entre al baño a orinar y me dio un olor extraño el bano, al cual no le di importancia. Volvi a entrar al baño a lavarme las manos pues habia acariciado al perro, y volvi a percibir ese olor, se me hizo raro pues si un dia antes lo habia limpiado y sacado la basura. El olor era muy fuerte, entonces lo distingui, olia a mecos el baño…… voliva a olfatear y dije,, SI, ese olor es esperma. Entonces me acerque a la taza y el olor era mas fuerte. Destape el cesto de basura y !!BOOOOM!!! un fuerte olor a esperma invadio mas el baño. El cesto estaba a reventar de papel. Mas excitado que con asco, retire unos papeles dejadolos caer, asi fue sacando todos, hasta que los del fondo aun hechos bola y muy humedos despedian un olor mas intenso. Lo tome y acerque un poco, imagine que aquello era una mezcla de mecos y lubricante de mi esposa. La verga seme puso a 1000, nomas de imaginar que anoche a mi esposa la tenían bien ensartada por otra verga. Asi solita escurria lubricante y liquido preseminal. Mi imaginacion volo, imagine a mi esposa, de perrito, con esas nalgotas siendo penetrada… o viendo a su hombre con esos ojos tiernos mientras debora completa la verga. Esa otras cosas, imagine. Lo que si era un hecho, es que se la habian metido pelona, y le habian dejado toda la leche adentro. Sali del baño con las hormonas revolucionadas, y sin notarlo lleva en mi mano un pedazo de la evidencia. Me servi cafe y mientras lo tomaba, imaginaba y supunia cosas. El hecho de que viniera llena de leche todavia, era por que quiza lo hizo adrede, quiza su amante, mi corneador se lo pidio. O quiza fue algo fortuito, quiza tuve sexo en su carro y no habia tiempo de asearse, y solo le metieron la verga y le dejaron ir la leche adentro y se vistio. Ese evento cambio mi plan del dia, pasadas las 7 de la mañana, subi y ahi estaba mi mujer, acostada, desnuda en la cama. Me acerque y comence a acaricar su cuerpo desnudo, retire la saba para verla completa y ahi mire su panochita, con un ligero bello en el pubis, me acerque y beso su abodmen, luego su ombligo, ella desperto y se tapo su parte intima, no me dejo llegar a ella. Ya prepare cafe, te traigo?, le pregunte, y me respondio que no, que ella bajaria. me pregunto la hora. Me recoste junto a ella, y le pregunte. – Como te fue ayer? me miro , hizo un pausa, miro hacia arriba y dijo -bien-. Me da gusto, le dije, y le di un besito. Queria decirle, -Se que te metieron la vera anoche- pero no podia. -Te e dicho que me encanta tu cuerpo?– si mcuhas veces. -Te edicho que me encanta cogerte? –se muchas veces. -Te dicho que me encantan tus ojos? –, si, que tienes? pregunto ella. , Unas ganas de meterte la verga, eso tengo. Tu cuando no, respondio. Mira, tocala, le dije,… y me pregunto, por que esta asi, lubricando, llorando…. ya te dije, tengo una ganas de meterte la verga. No de hacer el amor,, solo asi, meterte la verga…..

Autor: ROSBEN Categoría: Infidelidad

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La esposa de mi asistente se me somete

2022-05-12


Hola soy Luis Carlos de 31 años. Soltero aún, de 1.82 mt, hago un poco de gym, asi que no soy gordo ni flaco. Me encanta el sexo. Trabajo para una empresa estatal desde hace seis años, lo que relataré sucedió en el 2018. En ese año habían reclutado personal y asi conocí a Mariano (nombre cambiado), de unos 25 años, casado, me presentó a su esposa que le llamaré Maribel de 23 años, aún no tenían familia. Mariano era mi asistente, y tuve que enseñarle el trabajo en los primeros meses, él estaba muy agradecido y en ocasiones me invitaba a ir a su casa, ya sea a cenar, a almorzar o simplemente a ver un juego de futbol en la tv. Me di cuenta que Maribel, su esposa, era muy sexy, a pesar de su talla pequeña, que era por allí del 1.60 mt, tenía un par de tetas grandes y muy bonitas, que lucía con escotes abiertos, ella tenía bonita figura, pero definitivamente sus senos son su atractivo principal. Durante esos días, hicimos una amistad con Mariano, y un fin de semana fuimos a una fiesta que daba la empresa para la cual laboramos, pero era en otra provincia, así que los tres reservamos un hotel y nos fuimos. La fiesta era por el aniversario de la empresa estatal, asi que hubo comida y licor en cantidad. Durante la noche, me di cuenta que Mariano no sacaba a bailar a Maribel, así que le pregunté y el me dijo que no sabía bailar, y luego me pidió que sacara a su esposa a bailar pues parecía aburrida. Yo fui con Maribel quien no dudo de bailar conmigo. Yo soy buen bailarin así que nos empezamos a divertir, pues a ella le encantaba el baile. El vestido que llevaba Marible era de una pieza, con tirantes sobre los hombros, el escote era tan abierto, que en ocasiones bailando pegado le vi sus pezones, lo cual por supuesto me excitaba, así que trataba de pegarme y darle vueltas para verle sus buenas tetas y a ella parecía agradarle eso. Yo tenía mis traguitos y estaba desinhibido y ella también había bebido algo. Nos pusimos arrechos y yo la apretaba contra mi y ella se dejaba y en ocasiones sentía su aliento en mi oído y en mi cuello, creo que lo hacía a propósito. La pista era un salón que tenía una parte al aire libre y allí había como un jardin también. Yo la tomé, le di vueltas y me la fui llevando a ese lugar, que era el más oscuro que había, para ese momento habían apagado las luces principales, así que era el momento perfecto, cuando salímos, ví que no había nadie, la pegué a una pared y comencé a besarla, ella correspondió de inmediato, ricos besos húmedos de lenguita, bajé a su cuello y luego bajándole los tirantes, me quedaron sus bellas tetas frente a mi, eran muy buenas, bien paradas y grandes, con la aureola de sus pezones grandes. Las empecé a chupar una por una, tomándolas con una mano y llevándolas a mi boca, para mamarlas por todos lados y terminar en sus pezones que se erectaron y parecían como canicas bien redondos. Maribel, gemía y ella misma también ayudaba para ponérmelas por turnos en los labios -te gustan, Luis Carlos, chupamelas bien rico!!- . También mientras ella me las ponía en la boca con sus manos, y como traía unos cacheteros de infarto, yo le apretaba las nalgas debajo de su vestido, eran redondas con buena carne. En eso estaba, cuando se prenden de nuevo las luces, le quitó las manos de sus nalgas y ella esconde sus senos, caminamos y entramos de nuevo al salón. Yo traía ya una tremenda erección. Nos fuimos a la mesa, Mariano su esposo ya estaba un poco "tocado" por el licor ingerido. En la mesa habían otras cuatro personas con las cuales él estaba bebiendo. Las miradas entre Maribel y yo eran de fuego. En eso ella le dijo a su esposo que iría al tocador. A los pocos minutos recibí un mensaje era de Maribel "estoy en un almacén frente a los baños, vienes para terminar lo que empezamos?", yo le dije a Mariano que iría a saludar a unos amigos. Me fui con rumbo a los baños, allí adelante había una puerta, toqué y me abrió Maribel, era como una alacena de la empresa que montó el evento. Sin muchas palabras comenzamos a besarnos y nuevamente le bajé los tirantes y volví a mamar su buenisimos pechos, no puedo negar que son de los mejores que he tenido en mi vida, bien parados, buen tamaño, sus pezones los puedes apretar con tus labios o mamarlos. Ella abrió el cierre de mi pantalón y sacó mi verga para apretarla y jalarla. En pocos minutos ya estabamos muy calientes. Entonces yo vi en unos estantes y jale muchas toallas y las tiré al piso, allí me senté jalé a Maribel y la acosté, me quité los pantalones y la camisa, me acomodé a su lado, le bajé su vestido a la cintura y seguimos en lo nuestro, yo mamando sus ricas tetas y ella jalándome la verga. Le fui sacando todo el vestido, luego su braga y abriéndole las piernas me sumergí en su depilada pelambre, lamí sus labios vaginales y su clitoris, Maribel me tenía sujetado de la cabeza y cada vez que mi lengua pasaba por su botoncito del clitoris ella me jalaba el cabello. Por un buen rato mis labios y boca se quedaron pegados a su vulva, Maribel tuvo una corrida y me tragué sus amargos jugos íntimos. Luego ella dijo que era su turno, me acosté y ella se metió entre mis piernas y comenzó a lamer desde mis muslos y fue llegando a mis huevos y los lamió uno por uno, me hizo gemir de gusto. Luego su lengua pasó por mi culo, eso me hizo estremecer también, finalmente tomó el tronco de mi verga y lo chupó como una gran paleta de helado, era buena mamadora Maribel. Al rato la acosté y tomando sus piernas las puse en torax, le puse la verga en la entrada de su vagina y la penetré. Ella gimió cuando se sintió penetrada por mi pija, luego me puse a bombear para que le entrara toda. Me subí sobre ella para pegar bien nuestros sexos y que la penetración fuera total. Nuestros cuerpos se fundieron uno al otro; el coño de Maribel estaba muy mojado y el sónido era como un chapoteo en el agua. Vaya que la música ahogaba los gemidos de Maribel, pues eran estruendosos, se notaba que la chica la estaba gozando toda. A pesar de las incomodidades, el palo que estabamos hechando era delicioso, mientras la cogía con fuerza le tomé los senos con la boca y volví a manárselos. Asi estuvimos hasta que ella avisó que estaba por venirse -me corro papi, me cooorroooo!!!- y se vino de nuevo. Entonces se la metí más profundo y más duro, hasta que comencé a jadear anunciado también mi corrida, solté buenos chorros de esperma dentro de la vagina de Maribel, quien también gemía fuerte en ese momento. Por fin mi verga dejó de escupir semen. Se la saqué y nos dimos otros besos más y luego nos pusimos la ropa, nos arreglamos y salimos por turnos de allí. Al llegar a la mesa, Mariano ya estaba muy borracho, al rato lo llevé al baño a vomitar, se veía muy mal. Maribel me dijo que lo llevaramos a la habitación que se había alquilado, Mariano me agradeció, volvió a vomitar en la habitación. Se notaba como intoxicado. Cuando ya lo habíamos acostado y se sentía mejor, me empecé a despedir y le dije a Maribel y a Mariano que me iría a mi habitación. Me marché. En mi habitación, me di una ducha y estaba por acostarme, cuando tocaron la puerta, era Maribel, me dijo -en mi habitación no sirve la ducha, me prestas la tuya?- le dije que claro que si. Ella se quitó la ropa frente a mi, se puso una toalla únicamente y luego me dijo -me acompañas?-, entramos juntos a la ducha, le quité la toalla y nos besamos y tocamos todo. Enla ducha me puse a horcajadas para mamarle su raja, luego caimos al suelo e hicimos una 69 muy deliciosa, yo metido entre sus piernas y ella mamando mi verga, ella arriba y yo abajo. Le chupé toda su vulva y su arrugado culito todo lo que quise y ella se metía mi verga y la lamía por todos lados. Al rato ya estabamos listos para coger. Nos fuimos a la cama, allí la puse en cuatro y me la cogí al estilo perruno, apretándole las nalgas y los senos. Le di duro hasta que se corrió Maribel. Luego ahora fue su turno de llevar la dirección, ella me cabalgó como una jinete hasta que nos hizo acabar a los dos, primero ella y luego yo eyaculamos sabroso. No la dejé ir hasta que me mamó los huevos de nuevo hasta que me hizo eyacular en su boquita. Frente a mi se tragó mi semen. Desde ese viaje, Maribel me escribe o me llama casi a diario. Solo vive pensando cuando nos veremos o cuando iremos a coger de nuevo. Yo le he dicho que como aventura esta bien, pero su esposo es mi asistente en el trabajo y no puedo ser su amante constante, esta bien coger de vez en cuando para quitarnos la calentura, pero no que tengamos una relación formal. Después de eso, me la cogí un par de veces más y luego ya no supe de ella. Luego he sabido que ha salido con otros hombres.

Autor: yeyi5 Categoría: Infidelidad

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Parafilias y guarradas

2022-05-05


Relato donde cuento algunas intimidades de mi amante y mías.. Hay un relato titulado “En tu departamento”, donde cuento sobre el “nidito de amor” de mi querido. Me di cuenta que en él había un comentario de Rikardo, uno de los autores de relatos de este foro, el cual decía: “Me acostumbré a ese sabor a puta cogida…”, refiriéndose a unas líneas que escribí en el relato. También reprodujo unas palabras que contesté a un comentario de Ishtar: “Se pone calentísimo cuando me saborea creyendo estar con ella…” Y Rikardo terminaba señalando: “me calientan tus parafilias y guarradas”, por eso titulé este relato así. En mi respuesta a Rikardo le dije: Nos gusta hacer el amor y coger desesperadamente. Yo no pienso que sean «guarradas», es amor compartido. Me encanta cómo se pone mi amante cuando cierra los ojos y me habla con el nombre de ella mientras que me penetra o me chupa, o ambas cosas, porque cuando me coge y me mama las chiches diciéndome el nombre de su ex, sé que tendré chorros de semen y muchas caricias al terminar su eyaculación. Después vuelve a estar conmigo y me acaricia las nalgas además de cubrirlas de besos. A lo mejor no me quiero, porque lo dejo que me coja creyendo que soy ella, pero ver su rostro en ese trance, es una hermosa recompensa. ¿Sabes qué?: Me gustaría ver cómo se la coge para aprender más de lo que le gusta de ella, aunque me faltan tetas. Y antes de continuar escribiendo pensé que sería un bonito relato platicar algo de lo nuestro (de la relación íntima entre Bernabé y yo). Así que lo consulté con mi amante, porque iba a contar cosas que sólo le pertenecían a él, aunque yo estuviese metida por casualidad en su vida. Me respondió que sí, que siguiera, pero que le gustaría ver el relato conforme lo desarrollara. ¡Así que iniciamos…! Son frecuentes las salidas de mi esposo en su trabajo, a veces pasaban dos semanas sin que pudiéramos hacer el amor y mis pajas eran el único alivio para mi calentura. Un día, en mi trabajo me cambiaron de área a cargo de un socio muy conocido por el personal de otras áreas pues con todos era muy atento y cordial en su trato. Puse en práctica los conocimientos que adquirí en mi carrera técnica y aprendí mucho a su lado. A pesar de los años que me lleva de edad, me parecía muy atractivo, más por sus modales y la generosidad con la que transmitía el conocimiento que requeríamos. Una vez, a las pocas semanas, luego de compartir el cubículo de su oficina, me di cuenta que su olor me ponía muy arrecha y descubrí que a él le pasaba lo mismo, pero él siempre fue respetuoso. Fue entonces que decidí dar el paso para conquistarlo. Eso lo pueden leer en mis primeros relatos publicados aquí (“Extraño tu boca, y tú la mía”) que escribimos él y yo a cuatro manos. Después de ser amantes durante más de dos años y recibir de mi jefe lo que nunca me daba mi marido en casa, las mamadas de panocha, mi marido fue ascendido en su trabajo y yo tuve que renunciar al mío para dedicarme a mi casa y mis hijos; de nada sirvieron mis argumentos de ser una mujer realizada porque aportaba a la sociedad y me gustaba hacerlo. Extrañé a mi jefe, pero más que los besos y las caricias con las que me calentaba, eché de menos las mamadas de panocha que él me daba. Años después, no aguanté más y le pedí que regresáramos (lo conté en “Regresé a las andadas”) y a la fecha, 14 años después de la primera vez, seguimos felices con nuestra relación. Bernabé es casado por segunda vez. Amó muchísimo a su primera esposa, pero ella le puso el cuerno de muy mala manera pues no sólo le gustaba coger con otros y traerlos como trapeador por el amor que le veneraban, sino que le gustaba presumirle a todos que ella hacía lo que quería. Eso fue el problema de la separación. A Bernabé no le gustaba que ella anduviera con otros, pero le pedía que lo hiciera con discreción, por el bien de la familia, y ella se negaba rotundamente. No hubo más. Rompieron el lazo matrimonial, partieron sus bienes, pero siguieron cogiendo, y a la fecha siguen haciéndolo. Por más que la señora quiso que volvieran, Bernabé se acostumbró a tener relaciones con otras mujeres y no aceptó. Sin embargo, le gusta la vida marital y se casó nuevamente. La situación es extraña, la esposa actual sabe que él sigue teniendo relaciones sexuales con su ex y lo tolera porque sabe del amor que siempre se han tenido; ella no sabe de mí, aunque supongo que no le mueve al asunto porque tiene un estatus adecuado a sus necesidades y está casada por bienes separados. La ex sí sabe que yo le doy amor a Bernabé y sólo manifiesta sus celos diciendo que estoy gorda y que sigo casada porque mi marido sí me da más verga que mi amante. El caso es que desde el inicio de nuestras relaciones salió la razón por la cual le gustaba hacer el amor conmigo: “mi panocha sabía a puta”, como la de su ex y me pedía que ordeñara mucho a mi marido cuando nos viéramos. Aunque si mi marido no estaba en la ciudad, no había tanto problema, Bernabé me daba gusto y yo a él. Nuestro juego de “confundirme” con su ex lo pone calentísimo, y me interesé más por saber de esa mujer, para comportarme como a él le gustaba que fuera ella y no tratarlo con las bajezas que ella le hacía. Cada vez que puedo le pido que me platique de ella, veo el álbum de sus fotos familiares y sí, esa señora era muy bonita y aún lo sigue siendo. Sus tetas es lo que me ha sido más difícil de copiar. Hago ejercicio y dietas propios para aumentar el busto sin tener que operarme. Sin embargo, hay una cosa que deseo: verla coger con mi amante. Me gustaría que no supieran ellos que no estoy presente para verla en “acción normal” y saber cómo comportarme para hacer feliz a mi amante. Una de las primeras aproximaciones a ese trato oscuro entre ellos, lo pueden leer en «Los remedos de los celos» y me hace reflexionar que quizá lo que a él le gusta de ella es que siga comportándose como puta y embarrándoselo en la cara. (Dice Bernabé que tal vez sea así, pero que le llevará tiempo averiguarlo.) Pero él no deja que ese amor insano entre ellos muera y por eso le gusta revivir el dolor que ella le causaba. A cambio, como venganza, él sigue cogiéndola para que ella sufra por no haber sido discreta en sus relaciones extramaritales. (Mi amante me señala que estoy extrapolando demasiado, aunque no sabe si es cierto.) Bernabé ve bien varias cosas de mí, además de mis nalgas y lo bien que le mamo la verga, le gusta que yo no hago sufrir a mi marido, es decir soy buena esposa. Sí, no niego que hago cornudo a mi esposo y que lo ordeño a su completa satisfacción para llevarle leche de buey a mi amante con el fin que éste recuerde a su ex, pero lo respeto al grado de que él no desconfía de mí. También aprendí a tener sexo anal para darle gusto a mi esposo, enseñándole cómo hacerlo. (eso lo pueden leer en «Aceptación» y «Cómo le enseñé a mi marido a sodomizarme») Otra medalla más fue llevar poco a poco a mi marido a que me chupara la panocha. No me atrevo a darle la leche de su corneador, ¿qué tal si se da cuenta y lo pierdo? ¡No!, hay cosas que no vale la pena intentar. No niego que me ponen caliente cuando leo aquí algunos relatos de tríos, no todos, donde uno de ellos es el marido. Pero creo que eso no se dará nunca. Me gusta lamerles los huevos a mis hombres. A mi marido se los chupo juntos pues los tiene chicos, pero a Bernabé sólo puedo hacerlo uno por uno. Me gustaría ver a la señora puta, exesposa de Bernabé, cómo le hace sentir en el cielo con la boca. Aprender cómo le gusta a mi amante y, como ganancia, llevar al cielo a mi marido con mi lengua manos y labios, pero no sabría cómo explicarle que lo aprendí. Claro, queda el recurso de decirle que lo vi en las películas porno que tenemos o en Internet. Yo no creo que todo esto sean “guarradas”, como dice Rikardo, aunque quizá sólo lo sea viéndolo como uniformación de simbiontes en el intercambio de bacterias y virus que hacemos con la boca, la piel y los sexos de nuestras parejas, y claro de las parejas de otros. (Dice mi amadísimo cogelón y chupador que el análisis de la variedad de los simbiontes en las personas sería una excelente forma de detectar a quienes son parejas consuetudinarias, y que su ex y yo seguramente tenemos los mismos porque despedimos el mismo aroma y tenemos el mismo sabor.) ¡Anda a ver! aquí estoy dándole ideas a los investigadores de la biología o a los de criminología. ¡Es igual, me gusta chupar y que me chupen; besar, lamer y recibir lo mismo; acariciar y frotar la piel con la de mis amores, aunque digan que son “guarradas”!

Autor: MAR1803 Categoría: Infidelidad

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Por accidente veo el celular de mi novia

2022-04-29


Les voy a contar la primera ves que descubrí la infidelidad de mi pareja. Somos una pareja ya de 7 años y nunca pensé que mi novia hubiera tenido sus aventuras sin que yo me enterara. Por error ella me dió su teléfono debido a que el mío falló y para mí es una herramienta para mi trabajo. Ya con el celular en mis manos, estando en el trabajo, me llegó la curiosidad de ver el celular, estaba revisando y de una llego un mensaje de una persona el cual no estaba agregado como contacto. El mensaje decía: hola mi reina buen día, disculpa que hasta hoy te mandé mensajes, trate de localizarte pero ya nunca entró la llamada al número que tenías, pero me encontré con una de tus amigas y me dió tu nuevo número. Entonces yo me hice pasar por ella y le dije: Pues como no era un numero desconocido mejor no conteste por seguridad que mi novio no pensara nada, el me respondió: soy alejo peluche, yo respondí: ok si ya, disculpa pero como no tienes foto de perfil en tu WhatsApp no te respondí. Ok me dijo el y siguió diciendo: si amor yo sé por seguridad, pero pues ya que sabes de qué soy yo, te hago la invitación a que nos veamos en el parque para que hablemos te quiero ver, ya sabes que tienes que buscar la manera de seguirnos viendo. Ya con eso empecé a dudar de muchas cosas y como quise enterarme de más me seguí pasando por ella. Yo le dije: si está bien me parece perfecto y le hice una pregunta ¿Quieres que lleve algo para platicar? Yo pensando que solo era para contarse cosas como amigos..el respondió: si tu quieres hablar no hay problema, dile a tu novio que vas a trotar un rato con las del trabajo y quiero que traigas la panocha bien depilada y así chupársela toda...ufff mi sorpresa fue de lo más grande al saber que angy estaba cociendo con Alejandro el amigo del call, el, el mrk había estado ya varias veces en el dpt como amigo de todos. el caso es que allí me entero de la infidelidad de ella, yo con un poco de rabia y morbo a la vez le hice una pregunta¿ Oye te acuerdas como inició todo esto? El dijo: claro mi peluche, acordate que en el call center empezó todo, siempre te decía cosas bonitas y tú te ponías roja, siempre nos recibíamos de besos, pero un día al entrar al nos fuimos por las escaleras de emergencia te bese en la boca y no pusiste resistencia. Ese día de la emoción te comencé a tocar por encima de la blusita y luego por debajo hasta el estómago. Ese día llevabas una blusa de botones y una falda larga pero abierta en la pierna. Recuerdo que al ponerte contra la pared y con la mano te cogi una chichi y suspiraste sin decirme nada, aproveché para sobar tus grandes pechos y me los llevé a la boca, luego puse mi boca en la tuya y nos besamos con pasión, mi mano ya iniciaba su trabajo al empezar a tocar tu pierna y luego fue deslizándose hasta tus tanguitas, sentí como tú cosita estaba caliente. Lugo metí un dedo y estabas derramando miel, te abrí las piernas y te bese por encima de tu ropa interior, la hice a un lado y metí mi lengua, y no podías gritar por temor a que nos escuchara la gente de afuera. Al poco rato me tocaste la verga y lo sobaste. Yo estaba tan caliente que me vine y tú también te mojaste con la deseada. Cómo ya era mucho tiempo dentro de las escaleras , tuvimos que detenernos y te arreglaste la ropa. Te fuiste sin decirme nada, ..la verdad me puso caliente todo ese relato que contó alejandro, hay mucho más de esto todavía, varios encuentros que me dejaron atónito, porque mi vida sexual con ella nunca había Sido malo. Pero de un tiempo para aca empezó a cambiar, cuando le dije sobre esto a ella, se enojo se sorprendió y me dijo que como se había enterado, pero antes de que le contará ya le había visto el celular por todos lados, en una galería tenía fotos que al parecer le había enviado ah Alejandro y las descargue para tener evidencia de lo que había hecho ella, un día me dice que va salir a llevar un cargador a una amiga que se le había quedado en el bolso, le dije te acompañó y me dice que no que ella iba y no se demoraba, pues pararon la 1, 2 y hasta las 5 am y nada que llegaba, yo estaba loco de rabia y morbo de saber que estaba haciendo y donde, pues a las 6 llego borracha que ya no podía ni caminar, la cuesto y la dejo solo con tanguitas, y me entró el morbo y empiezo a tocarla y a penetrarla y ella no hacía nada, estaba muy ebria, y empece a preguntarle, angy dónde estaba, a lo que Ella respondió en una fiesta, y le digo y eso conquien, se demora a un poco en contestar por la condición en la que Venía, y dice con alejo, si y por qué llegó tan tarde, ud sabe quién soy yo, y ella me dice siii alejo, y me dio más coraje todavía, me estaba confundiendo, pero aproveche y le dije si mi reina alejo, abre las piernas que te lo meto un ratito, y empiezo a meterlo, hasta que estaba bien mojada, y yo estaba que explotaba, así que se lo di todo, la verdad a raíz de esto la relación. Se deterioro y dejamos así.

Autor: Maximus Categoría: Infidelidad

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Susana juguetona, ¿buena o mala?

2022-04-29


Me contacto a través de una página de contactos esta mujer que tenía 3 años menos que yo pero realmente como toda mujer tenía más experiencia en la vida. Lo hizo a través de un mensaje en donde me decía que deseaba que la conociera, tanto para saber si era buena o mala, aunque todo hay que decirlo, me encantan las mujeres que aun teniendo pareja desean experimentar su lado oscuro y provocador para deleitar su sexualidad al máximo. Bien es cierto que cuando una mujer contacta con un desconocido lo primordial es primero el respeto y luego la discreción y como ella y yo necesitábamos ambas cosas, pues la respondí que yo era malo jugando pero muy bueno entre sus piernas, a lo que ella me respondió con otro mensaje para que quedáramos y viéramos si el juego de ser malos o buenos nos llevaba a divertirnos y así comprobar que nos atrae en temas sexuales, aunque ella ya lo ponía bien claro en su perfil, nada de dolor pero si mucha sensualidad y mucho sexo. Susana (que no es su nombre real ni el de su nick) es una mujer en todas sus letras y cuerpo, rubia, pechos pequeños pero muy sensibles, un precioso culo y unos labios sin nada de pelo, vamos que tenía su coño para ser comido sin molestia de vello púbico y siempre húmedo al menos cuando quede con ella, que venía con un vestido holgado y sin nada debajo, solo unas medias que se unían a un body abierto justo entre su cueva y su culo. Lo que yo siempre digo sutilmente “una mujer preparada para que la follen en cualquier momento y circunstancia sin impedimento de ropa íntima”. Quedé con ella cerca de la estación de autobuses de su ciudad, que es muy conocida, sobre todo porque al lado está un centro comercial con la estación del tren de alta velocidad y siempre que he visitado su ciudad me he alojado en un hotel cercano, por tanto, no es que me conozcan, es que soy cliente habitual por temas de trabajo. Reservé una habitación y tras tomarnos una cerveza a medio día que era cuando ella podía quedar, antes de la hora de la comida, le dije si deseaba que fuéramos a follar o que diéramos un paseo hasta llegar a la playa que está a una media hora andando de donde nos encontrábamos. Realmente yo quería follar con ella, y Susana deseaba sentir mi miembro en su boca por lo que me dijo que lo del paseo mejor para otro día, que ya le había follado suficientemente la mente como para dejarlo en un simple encuentro de conocimiento y poner cuerpo a nuestros mensajes, por lo que pague la consumición que nos tomamos y nos fuimos para la habitación, tranquilamente, charlando. Cuando llegamos fue directa al grano. Se agacho casi en cuclillas y abrió la cremallera de mi pantalón sacando de dentro de mi bóxer ya mi polla dura y con ganas de entrar en algún agujero caliente, por eso la miro, me dijo que no sabría si le cabría en su boca y en un ademán de abrir todo lo que podía su boca, metió solo el capullo. Hecho bastante saliva para poder lubricar y yo notando que seguía insistiendo por tragarse todo, le agarré de su melena y cabeza y empecé a bombear lentamente como follando su boca, cosa que aunque no lo crean a muchas mujeres no les gusta, pero a la que le pone perra es algo casi mejor que meter en su coño. Susana empezaba a gemir y a mover su cadera mientras yo le follaba su boca que, aunque no tenga una herramienta de veinte centímetros si es cierto que el grosor da más placer sobre todo cuando conseguí meter al menos la mitad de mi tallo en su boca. De su boca salía bastante saliva que bañaba parte del tronco que faltaba por entrar dentro de su boca y parte de mis huevos, por lo que ya me tenia hecho un traje de saliva a modo de condón, así que solté su cabeza de mis manos, saque un condón para ponerlo y cuando le quite la polla de su boca para enfundarlo, ella se levantó y me dijo que si tardaba mucho en correrme podríamos hacerlo al principio sin nada, aunque realmente ella tenía ganas de que la inundará un hombre con aguante, pero en las primeras citas con mujeres casadas o divorciadas (que son con las que suelo quedar) siempre pongo protección por mi parte, así que metí mi polla de pie, Susana contra la pared, abriendo con sus manos su culo, y deslice mi polla por sus labios que estaban mojados pero con la saliva que me había dejado en mi falo pues humedecí más esa entrada. Me aparte, me puse el preservativo y cuando estuve listo, apunte a su entrada bastante abultada, agarre de su melena con una mano y con la otra a su cadera, y empecé a taladrar su coño con una fuerza que casi la hago que se empotrara en la fría pared de la habitación, con su vestido subido por ella a la cintura y oyendo como mi cuerpo chocaba contra su gran culo. Eso hizo de inmediato que ella se corriera, casi chillando, y mal diciendo por haberla puesto tan caliente y haber conseguido lo que muchos otros hombres no lo habían hecho, el correrse tras ser penetrada. Estuve un buen rato en dicha posición hasta que ella me suplico que nos fuéramos a la cama, que deseaba cabalgar encima mía, por lo que nos quitamos de camino a la cama toda la ropa. Yo seguía con la polla dura por lo que en cuanto me tumbe, ella se puso encima mía, y se clavó literalmente mi estaca de carne y suspiro de nuevo por cómo se introdujo dentro de ella, lentamente, notando cada milímetro de mi polla barrenar su coño recién corrido y altamente sensible, por lo que poniéndose en postura de “te voy a cabalgar hasta que te corras” y sujetando sus manos a mi pecho, empezó una de las maravillosas pajas que me suelen hacer las mujeres experimentadas en labores sexuales, que no es otra que empezar lento para ir subiendo el grado de aceleración, pero tanto Susana como otras mujeres amigas mías que tienen la manía de sentir el placer sexual conmigo es que aunque me gusta y excita mucho esa postura, realmente me deleito y tardo más en llegar a mi orgasmo, por eso cuando su vagina empezó a vibrar y ella a gemir y acelerar sus movimientos, cayó encima de mi pecho, besándonos con lengua, ojos cerrados, y yo agarrando con mis manos su culo para así notar como su coño temblaba, sus muslos eran una tiritona total y su cueva volvía a escupir su liquido blanco a través de las paredes del condón, por lo que la deje que descansara un poco, para que estando en dicha posición pudiera sentir el grosor de algo que le encanta a toda mujer, un hombre duro dentro de ella, con ganas de darle más sexo del bueno y encima esperando a que ella se recuperara de sus orgasmos bestiales que tenía. Me salí de su vagina y la dejé tumbada boca abajo. Quería realmente romperle el culo pero ahora lo que hice fue azotar su precioso trasero suavemente, para no hacer que se enfriara su pasión sexual, y con los azotes suaves pero subiendo el grado de dolor en sus dos caras del trasero, la oí que volvía a gemir y a maldecir por no dejar que descansará, y abriendo su piernas con mis rodillas deje que su coño se aliviará un poco del calor interno que manaba de su volcán para así meterle no mi polla que le había quitado el condón, sino para meter mi mano. Bueno, primero empecé con dos dedos y noté como entraban muy bien, para empezar a follar rápidamente. Al estar Susana muy excitada y muy mojada, ayudó a que metiera un tercer dedo, mientras con la otra mano mía le masturbaba su clítoris y ya note como su cuerpo empezaba a moverse como si estuviera siendo follada, por lo que aceleré la entrada y salida de mis dedos en su volcán ardiente, por lo que notando que sus músculos vaginales se dilataban, metí un cuarto dedo, que ya notaba una buena presión, pero ella no paraba de decirme que no parará de follarla, cosa que no iba a hacer, y follando con mis cuatro dedos su coño rápidamente mientras la masturbaba con mi otra mano, ella se agarró a las sabanas de la cama, casi mordiendo la almohada y yo seguía en mi labor de sacar a la perra caliente que había dentro de ella, por lo que en cuanto estuvo a punto de tener su orgasmo, fue cuando metí mi dedo pulgar y de un solo empuje conseguí que hasta mi muñeca fuera tragada por su dilatado coño. Susana no podía hacer nada, solo gozar, solo chillar, solo gemir, y su cuerpo empezó a vibrar, a temblar, a no parar de moverse, sabía que le había producido uno de los orgasmos más bestiales en su vida. Por lo que poco a poco fui sacando mi mano, oprimida por su cavidad vaginal, sus músculos que estaban en plena tensión por su fuerte orgasmo encadenado. Y la dejé que recuperará un estado tranquilo, mientras me deleitaba viendo como su cuerpo, todo, temblaba. Al cabo de un rato, ella ya estaba recuperada pero destrozada y me dijo si esto lo hacía con todas las mujeres con las que tenía encuentros, por lo que le dije que no todas las mujeres aceptan que le metan una mano, y que solo lo hago con las perras que sin decirme nada quieren comprobar de que son capaces con un hombre por sorprenderlas y por follarlas bien. Susana me indico que nadie la había metido nunca una mano y que la verdad, le encanto, pero que necesitaba recuperar un poco la sensibilidad entre sus labios, porque la había destrozado literalmente, por lo que vio mi polla sin el condón y rápidamente se lanzó hacia ella para intentar hacerme una mamada, lo que realmente hizo fue ponerme muy dura y con ganas de follar de nuevo, para llenar su coño de mi leche. Estuvimos más de dos horas follando fuerte ya que a mí me provoco hacerlo así y a Susana le encantó que fuera duro y salvaje, pero a la vez atento a sus necesidades sexuales. Nos hemos visto más veces, pero no han sido como en esta ocasión ya que siempre la primera vez hay que dar nuestro lado bueno y malo, para saber si nos gusta o no.

Autor: Anónimo Categoría: Infidelidad

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Cornelio arregla una licuadora de la vecina

2022-04-29


Ya les he platicado de mi amigo, a quien usan muchas, incluida su exesposa. Y no es que él se lo proponga, sino que el mundo está lleno de un sinfín de posibilidades. Aquí va una aventura más, donde se engancha a otra mujer.. Mi amigo Cornelio vive en la planta baja de un edificio, con cuatro departamentos en cada piso. Aunque son departamentos de interés social, éstos son relativamente amplios pues tienen cuatro recámaras y dos baños, además de un pequeño cuarto de servicio donde está el lavadero. Esto fue lo que me contó mi amigo, que le ocurrió la semana pasada. En el mismo piso, en el departamento de enfrente, vive un matrimonio, más o menos de 30 años de edad y tienen dos hijos pequeños. Una mañana en la que no había ido yo a trabajar, y no le tocaba venir a la sirvienta, me tocó el timbre mi vecina, quien no es fea, pero sí es muy sexy, a pesar de lo delgada. Ella aún no se peinaba pues se notaba que andaba en plena faena doméstica y su cara siempre me ha parecido de puta bonita. –Buenos días. ¿Sabes dónde habrá un electricista? Conecté la licuadora y después de un corto se me quemó el cable. No tengo luz. –Vamos a ver –le dije encaminándonos a su casa, ella por delante de mí, y yo percatándome que no traía ropa interior y con un movimiento de nalguitas que invitaba a sobárselas, pero no lo hice, soy todo un caballero. Pensé que seguramente se acababa de ir su marido y la dejó bien cogida, porque la estela e humor que dejaba olía intensamente a sexo. A cada paso que ella daba, se me paraba más la verga porque se esparcía el aroma. Llegamos a la cocina y me di cuenta que el corto circuito se dio en el contacto de la licuadora. Le pedí un desarmador y unas pinzas, los cuales me dio de inmediato. Me puse a trabajar, con ella de espectadora que me ponía arrecho no sólo por el olor, sino también porque al agacharse para ver lo que yo hacía, me dejaba ver cómo le colgaban las tetas, no eran grandes, pero por lo aguadas le colgaban hermoso y terminaban en un pezón cónico, moreno y grande. Al terminar de poner bien la clavija, le pedí que conectara la luz. Ella se estiró, pero no alcanzó, por lo cual me puse atrás y levanté la palanca del interruptor, pasando mi pantalón con el endurecido y crecido monte por sus nalgas (delgadas, pero con forma). Ella se quedó quieta y yo también. Permanecimos en contacto casi 30 segundos y me separé. –Ah, ya… –dijo dándose la vuelta y clavando su mirada en mi entrepierna, entrecerró los ojos y dejó escapar un suspiro. –Listo, conecta la licuadora –le dije, sentándome en un banco alto, mostrando mi protuberancia. –No, mejor conéctala tú –me dijo poniendo su mano en mi pierna. La conecté, prendí la licuadora y ésta empezó a moler. Ella, al escuchar el ruido del motor, me apretó la pierna y fue subiendo su mano hasta que la tuvo sobre mi pene. –¿Cuánto te debo? –preguntó dándome apretones en el pene. –Déjame hacer cuentas y te digo –contesté sonriendo. –Mientras piensas, ven acá, que tengo una cosa que dejé pendiente y se puede manchar –me dijo tomándome de la mano para conducirme al cuarto de servicio. Me acomodó al lado del lavadero y ella se puso a tallar unos calzones entre otras prendas enjabonadas. Es que ya no tengo limpios, éstos me los manchó mi marido antes de irse…, dijo dejándome claro, por si mi olfato no lo había percibido, que se la habían cogido. –¿Y no quedaste bien? –pregunté, metiéndole la mano por el escote, donde las tetas le bailaban al ritmo que tallaba. –La verdad, sí, pero ya se me volvió a antojar, más con tus caricias y lo que se ve entre tus piernas. ¿Aceptas Carnet de pago? Suspendió su labor y me abrazó para darme un rico beso. Prácticamente se secó las manos en mi camisa mientras yo le metía la mano bajo la falda. ¡No traía calzones! La cargué para llevármela a la sala, pero se me atravesó la mesa del comedor y allí la deposité.; me bajé los pantalones, ella viéndome la verga bien parada se colgó de mi cuello para dirigir su vagina hacia mi miembro. Hicimos contacto y nos movimos como posesos hasta que nos venimos. Ella lanzó un quejido de satisfacción y se acostó sobre la mesa, sin despegar su sexo del mío. “¿Me llevas a la sala?”, pidió y yo la cargué sin sacar la verga. Le subí las piernas a mis hombros y me senté en el sillón. Besos y caricias fueron el preámbulo para que mis ganas crecieran y ella me jineteara hasta venirse otra vez. Al terminar, entre sonoros jadeos, que disminuyeron poco a poco de volumen y frecuencia, fue quedándose quieta. –¿Así no te vienes? Se siente que sigues con ganas –dijo apretándome con su perrito. –Sí, aún me queda parque, vamos a la cama –le dije volviéndola a cargar ensartada como la tenía. –Pero… –balbuceó en el trayecto–, no hagas mucho ruido porque los nenes aún duermen –dijo en voz baja cuando pasamos por un cuarto que tenía la puerta cerrada. La llevé a la cama principal, cuya cama aún no había sido tendida, y la dejé en las sábanas, olorosas a sexo y llenas de vellos caídos con el fragor del amor marital. Abrió las piernas y me dijo “Ven, termina en mí.” Me moví con todas las fuerzas que me quedaban y le lancé un gran chorro en el interior de la vagina. Cuando terminé me bajé de ella y me percaté que a mi lado estaba un condón usado y roto. –Sí, mi marido me cogió tan rico como tú, pero al terminar se dio cuenta que el condón se rompió, y él dijo “ya ni modo”, así que ya ni modo… –me dijo poniendo una cara de inocencia. –Supongo que, si no pasa nada, seguirán usando condón –dije. –No sé, quizá sean mejor los anticonceptivos orales, ¿tú que piensas?, ¿te gusta el condón? –preguntó dejándome ver que estaba invitado a seguir dándole servicio. Sólo por morbo, esperaré unas semanas más para preguntarle a Cornelio si sus vecinos tendrán un hijo más, porque él me pregunta “¿Y si se embaraza, y se le quitan las ganas?”

Autor: BER_EL Categoría: Infidelidad

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