Relatos Eróticos de Intercambios


Fiesta de Halloween en casa

2021-11-06


Como instructora de baile poseo un cuerpo muy bien moldeado, soy chaparrita y según mis admiradores estoy muy bien a mis 35 años de edad. Soy madre soltera y he tenido algunos romances fugaces por que decidí no relacionarme más sentimentalmente con nadie. Entre ellos tuve mis deslices con un amigo que tomaba clases conmigo. Yo casi no soy de no clavarme tanto en una relación por tanta decepción amorosa. Sucede que ése amigo tenía ya semanas saliendo y gozando conmigo y me invitó a una fiesta de Halloween en casa de otros amigos (clásico así somos, un invitado invita a otro y etc. etc. ). El caso fue que acepté y lo acompañé. Me quedé asombrada por la casa muy amplia y grande en donde se realizó la fiesta.No fue nada extraordinario en un principio. Música, baile, bebidas, la mayoría iba disfrazado aunque no había concurso. Solo se trataba de pasarla bien en la noche de Halloween. Me presentó a los anfitriones de la fiesta un matrimonio un poco mayores que nosotros pero lucían increíbles Araceli con un atuendo de Supergirl donde resaltaban sus caderas anchas, ella de mirada penetrante y sonriente, admito que me dejó sorprendida su energía y buena vibra que me pusieron nerviosa. Luis hacía pareja de disfraz con su esposa de Superman, el es alto y aunque no estaba musculoso se veía bien disfrazado del hombre de acero. Luis no dejaba de admirar mi cuerpo que resaltaba con mi gatubela. Mi amigo Mau se disfrazo de el zorro se veía enigmático con su antifaz. La fiesta aunque era de halloween no todos los invitados llevaban atuendos para la ocasión, pero nos divertimos bien. Ya casi al terminar la fiesta se me perdió Mau yo estuve platicando con Luis y algunos invitados después de tanto bailar. Me percaté que en un rincón en la parte de atrás estaban en pleno agasajo Mau y la anfitriona. Yo no me espanto fui muy clara con el de que entre nosotros no había compromiso. Solo que me sentí nerviosa de ver como sus manos sobaban las nalgas de Araceli y pude ver que bajo la falta su mallón azul tenía una abertura en la entrepierna. La cual era invadida por los dedos de Mau y ella muy excitada jadeaba diciendo que debían esperar. Regresé a donde quedaban algunos invitados, Luis sonrió y al parecer sabía lo que yo había visto. Mau al ser cuestionado donde andaba me dijo que sabía lo que había visto. Que si deseaba un intercambio de parejas esta noche sería la idónea, que no estaba obligada. Me inquietó saber que a Luis le gusté, eran obvias sus miradas. Se me mojo la panti cuando Luis me invitó a ver el gimnasio que habían montado en el tercer nivel de la casa. El pretexto ya estaba alusivo a que soy maestra de baile. Ante la sonrisa de complicidad de Mau me dirigía ala parte de arriba y me mostró los aparatos. Yo ya estaba excitada así que le pedí me dejara probar su aparato. Sonriendo me abrazó y me besó, yo de inmediato sobe sobre sus mallones de super héroe su paquete que ya estaba resaltando mucho. Me senté enfrente de la banca de hacer pecho y me trague su pene, que tenía tamaño normal, perfecto para mi. Quitándome el atuendo se quedaron al descubierto mis pechos que aunque más pequeños que los de su esposa se aferró a ellos como recién nacido. Ya muy excitados nos importó nada donde estábamos acostada sobre la banca me penetró y en frente del gran espejo del gimnasio podía ver como entraba y salía de mi su verga. Me hizo llegar muy rico y el terminó afuera de mi aunque llevaba puesto un preservativo que hábilmente se colocó y de lo excitada que estaba no me percaté. En la puerta estaba Mau y me preguntó que si me había gustado . Suspire solamente y le sonreí. Aunque los invitados se habían marchado la fiesta la continuaríamos en la alcoba de mis nuevos amigos. Yo antes le había comentado a Mau que era muy liberal y que lo hice con una pareja que tuve anteriormente junto con un amigo suyo. Así que para mí no fue tabú ver atraves del cancel donde me estaba duchando a Araceli que mamaba la verga de su esposo que estaba recargado en la pared del baño mientras que Mau la penetraba. Trataban de no hacer mucho ruido por temos a que sus hijas los escucharan, pero la ventaja fue que ellas siempre estuvieron en toda la fiesta con sus Iphone y manos libres puestos. Suponiendo que no nos escucharían pero debíamos ser discretos. Me moje de nuevo solo de ver la intensidad de penetración que le daban a Araceli y el choque de su enorme trasero con el abdomen de Mau. Y la fuerza para contener sus gemidos al mismo tiempo de que le chupaba golosamente la verga a su esposo. Verga que estuvo momentos antes dentro de mi. Me uní ellos y mientras cabalgaba a Luis sobre la cama observaba como hacía Araceli lo mismo con mi amigo. La luz del día nos sorprendió y prácticamente no dormimos. Ese fue mi primer intercambio forjamos una bonita amistad inclusive nos fuimos de vacaciones de verano juntos fue excitante ir de contrabando ya que el viaje fue familiar pero en las noches gozamos clandestinamente. Además de que gracias a Araceli experimentamos nuestro lado lésbico.

Autor: tapiadraz Categoría: Intercambios

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Nuestro primer intercambio

2021-11-06


Hola amigos me llamo Harold tengo 34 años soy casado con una hermosa morena hace 8 años mi esposa se llama Adela tiene 32 años tenemos un hijo Me atrevo a contar nuestra aventura esto sucedió un viernes sin planearlo hace un mes estábamos en casa bebiendo unas cervezas con mi esposa cuando llegó la mejor amiga de mi esposa con el esposo de ella nos pusimos a jugar poker y a apostar después nos fuimos a la sala a bailar un rato cada uno con sus parejas y empezamos a manosearnos con mi esposa nos besabamos con tal pasión que olvidamos que teníamos invitados la recosté en el sofá le abrí la blusa y empecé a chuparle sus tetas escuche gemir pero no era el gemido de mi esposa voltie a mirar y era la amiga de mi esposa también estaban es otra silla teniendo sexo su esposo la tenía en cuatro dándole duro como a perra mi esposa al ver tal faena se levantó y se quito la ropa yyo hice lo mismo ya éramos 4 desnudos en la sala de mi casa mi esposa se arrodilló me lo empezó a mamar y se acercó la amiga de mi esposa y también quería mamarmelo se quito mi esposa y la dejo que me lo mamara y ella se puso a mamar la verga del esposo de ella eso me éxito mas al ver a mi esposa mamar la verga de otro hombre después las pusimos en cuatro y empezamos a darles duro en esa sala era llena de gremidos y golpeteos de cuerpos siendo penetrados con rudeza yo trataba a la amiga de mi esposa como a puta como a perra y él esposo de ella igual a la mía me decía que rica puta tienes yo le decías la perra tuya es igual de rica a la mía les dábamos duro ellas solo gemian las volteamos boca arriba con las piernas hacia arriba y mi esposa me decía que verga tan rica que me estoy comiendo y yo le decía tu amiga tiene un culo muy rico nos miramos fijamente con mi esposa y nos dijimos que rico Después volvimos cada uno con sus esposas yo cogi a mi esposa la puse en cuatro y le empecé a dar por el culo ya lo tenía lubricado y dilatado por la culiada que le había dado el esposo de su amiga el tenía un verga no muy grande pero si bastante gruesa le dejó el culo de mi esposa bastante abierto mi verga es larga pero no tan gruesa con la de el le di hasta llenarle el culo de leche a mi esposa seguimos ala habitación y allí dormimos los cuatro desnudos y desde esa noche nos encontramos cada mes a repetir

Autor: Anónimo Categoría: Intercambios

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Compartiendo a mi esposa Jimena

2021-10-27


Mi esposa y yo ya habíamos tenido varios encuentros swinger y cada uno por su lado habíamos salido con otras personas, todo con el consentimiento del otro; pero ya se había vuelto muy rutinario. Una noche de viernes estábamos los dos en casa esperando a una pareja que nos visitaría, pero al final nos cancelaron así que nos quedamos con las ganas de hacer algo. No era aún muy tarde, por lo que decidimos irnos a tomar una copa a un bar pequeño, en realidad no buscábamos un lugar con mucha gente. Dentro del bar no habría más de 25 o 30 personas, era un lugar pequeño pero agradable al que nunca habíamos ido antes; había un grupito de Rock en vivo y una mesa de billar donde estaban 3 muchachos de unos 25 años. Mi esposa ya se había arreglado para la cita y aunque no andaba para nada vulgar, si traía una blusa con un escote enorme que le dejaba ver hasta prácticamente unos milímetros arriba de los pezones ya que no traía brassiere, traía unos jeans muy apretados y unos tacones rojos. Nos tomábamos una copa y no pude evitar ver las miradas que ella le lanzaba a uno de los muchachos de la mesa de billar, era un tipo alto, de barba cerrada y con el brazo izquierdo cubierto de tatuajes. Le pregunté si se había quedado con muchas ganas por la cancelación de la cita y me dijo que sí, inmediatamente noté la cara de chiquilla perversa que pone cuando está excitada, así que le dije que no dejáramos pasar la noche y le dije que se imaginara que uno de esos muchachos se acercara y le propusiera algo, ella de inmediato me siguió la idea y empezó a imaginar una historia súper caliente. Yo me prendí de inmediato y me levanté para ir al baño, pero antes le dije, pues sonríele a ver qué pasa. Me fui al baño y si tardé quizás unos 10 minutos, porque había bastante gente, cuando salí del baño miré hacia nuestra mesa y vi al muchacho de los tatuajes ahí de pie, platicando con mi mujer. Me escondí un poco y los dejé otro ratito platicando, pude ver que ella estaba muy sonriente y volteaba cada rato hacia el baño para ver si yo salía, al fin vi que ella sacó su celular y grabó un número en él y al terminar él se regresó a la mesa de billar. Al regresar con mi esposa, ella me contó todo; me dijo que él le sonrió y al ver que ella le respondió la sonrisa, de inmediato se le acercó, que era muy agradable, se llamaba Joaquín y que al final le había dado su número de teléfono. Yo pude ver que ella estaba muy excitada y a cada rato intercambiaba miradas con él. Ya alguna vez habíamos fantaseado con una situación similar, por lo que le dije que me iba a levantar de nuevo al baño y que debería de escribirle un mensaje invitándolo a irse con nosotros a un motel, ella se moría de risa, pero sé que en el fondo se moría por hacerlo, así que yo se lo propuse y me levanté al baño, y todo dependía de ella. Regresé y entonces ella me dijo que iba al baño, pero antes me dijo, “ve mi celular” ella se fue y yo abrí su whatsapp, donde encontré una conversación: Jime:-Hola, soy Jimena Joaquin:-Hola Tere, pensé que no me ibas a escribir Jimena:-Oye, ya le comenté a mi esposo y está de acuerdo Joaquín:-En serio? Jimena:-Si, vamos a algún lugar tranquilo Joaquín:-Y él no tiene problema? Jimena:-No, te digo que a eso vinimos Al leer esto me quedó claro que ella estaba realmente caliente, no solamente le había contado que éramos swingers, sino que ya le había propuesto irse con nosotros!!! De inmediato miré hacia el baño y los vi platicando, los dos muy contentos. Ella regresó a la mesa y me dijo que ya estaba todo listo, que yo decidiera a donde ir. Pedimos la cuenta y nos dirigimos a la salida, él nos alcanzó en el estacionamiento; en realidad si era un tipo agradable, de inmediato me preguntó si yo estaba de acuerdo, a lo que le dije que sí. Nos subimos a nuestro auto los 3, Joaquín en el asiento trasero. En cuanto salimos, Jime se volteó para platicar con él y me sorprendía lo desenvuelta que estaba, hablando con dobles sentidos, de sexo, etc. Me detuve en una farmacia a comprar condones y ahí se quedaron ellos dos, al regresar al auto le dije a Jime que se pasara con él al asiento trasero, así que se sentó junto a él en el trayecto al motel; me excitaba mucho ver sus risas y miradas cachondas por el espejo. Le dije a Joaquín que lo veía muy tímido y eso bastó para que se lanzara sobre mi esposa, se besaban con una pasión que me ponía al 100, aunque no podía ver exactamente todo lo que pasaba, claramente se veía que él le estaba besando las tetas. En cuanto llegamos al Motel, en la caseta me indicaban el número de habitación, pagué y nos metimos; cuando cerré la puerta eléctrica del cuarto ellos seguían en el asiento trasero del auto ella tenía la blusa abierta y los jeans a la altura de los muslos. Abrí la habitación y ellos entraron de inmediato. Ella se tiró en la cama y él sin perder el tiempo, le quitó los tacones y le sacó los jeans, que en ese momento ya estaban a la altura de las rodillas. Le hizo a un lado la tanga roja que traía puesta y empezó a hacerle un oral riquísimo. Yo me senté en un pequeño sillón dispuesto a disfrutar de la escena. Mientras él se comía la vagina de mi mujer, ella le arrebataba la playera y él le agarraba y apretaba las tetas como desesperado, Jime ahí tuvo un orgasmo larguísimo. Después del oral, le quitó la blusa, la tanga y la besó en cada pulgada de su cuerpo, la lamía y le daba pequeñas mordidas por todas partes, a lo que ella respondía con arqueos de su espalda, arañazos y gemidos. Él ya estaba desnudo y le acercó el pene a la boca, a lo que ella respondió como un imán, se lo metió todo a la boca, le daba unas enormes chupadas, le acariciaba los testículos, le jalaba el pene y se lo metía a la boca una y otra vez. Mientras él se ponía un condón, ella me pidió que me acercara, yo también ya estaba desnudo y ella se metió ahora mi pene a la boca. Ya con el condón puesto, Joaquín se acercó y empezó a penetrarla, así con ella boca arriba y mi pene en la boca, él le abría tanto las piernas que parecía que la iba a romper pero ella parecía disfrutarlo enormemente. Me subí a la cama y ella se dio la vuelta para seguir chupándome así que ahora él la levantó y la puso en 4 para empezar a cogerla ahora de perrito. Ella gritaba, lo veía a él y me veía a mí, parecía poseída. Me hice a un lado y dejé que él la siguiera disfrutando, la cambiaba de posiciones, le daba nalgadas, le metía los dedos al ano y ella cada vez se ponía más y más intensa. Ya había visto a mi esposa coger con otros hombres, pero nunca con esa pasión, con ese deseo en la cara, nunca soportando que la castigaran y que experimentaran con ella como si fuera un juguete. Por fin la penetró analmente y después de unos minutos se quitó el condón y se corrió dentro de su ano. Ella quedó exhausta, pero seguía tocándose la vagina pidiendo más pene, más castigo. En eso yo me levanté y seguí cogiéndola hasta que terminé dentro de su vagina. Era increíble verla en 4 con el ano dilatado, rojo y escurriendo semen pero al mismo tiempo su vagina completamente húmeda y con mi semen escurriendo hasta sus muslos. Ella se levantó y se metió a la regadera, que tiene los cristales completamente transparentes, solo se empañaban un poco por el vapor del agua; Joaquín al verla en la ducha se metió a acompañarla y de nuevo la hizo suya, ella se veía feliz mientras que la penetraban al mismo tiempo que el agua le recorría todo el cuerpo. Se fueron de nuevo a la cama y en total, él se la cogió 3 veces y yo 2. Por fin se cansó Jime cuando ya eran cerca de las 5 de la mañana, después de haberla cogido 5 veces, con sus genitales completamente rojos, el cuerpo y el cabello lleno de semen. Joaquín pidió un Uber y se fue, poco tiempo después nosotros hicimos lo mismo y llegando a casa me cogí a mi mujer una vez más. Después de 5 años de casados y de 2 años de vida swinger; nunca habíamos tenido una noche de tanto sexo como esa y pensar que todo fue gracias a una cancelación.

Autor: Anónimo Categoría: Intercambios

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Llevo a mi esposa a club swinger

2021-09-15


Hace tiempo he tratado de iniciar a mi esposa en el mundo swinger y después de tanto insistir convencí de ir a un club swinger a mi mujer, en esa ocasión que se había puesto un vestido bien pagado y cortito te veías bellísima y bien buena, llegamos y entramos nos sentamos en unos sillones que estaban cerca de la pista en media luna con 3 tubos para estripers los cuales estaban bailando 2 mujeres y un hombre, tu no querías ver decias que te daba pena, después llego otra pareja y sento en el sillón de enfrente eran una pareja de morenos de cuerpo atlético, nosotros ya estábamos disfrutando del show y tu te estabas tomando una bebida, estábamos abrazados y de pronto volteaste hacia la otra pareja y me dijiste mira amor se están cachondeando sin importar que haya gente, yo te dije así es en estos clubs amorcito aquí muchos vienen a hacer cosas que no se atreven en otros lados, tu observabas como se acariciaban, y yo también, al poco rato el hombre le saco las tetas y se las chupaba, tu te mordías los labios y apretabas mi pierna, después la mujer le estaba sobando por fuera de la ropa y le saco el pene que lo tenía bastante grande y tu me dijiste a poco hay así de grandes te quedaste sorprendida, la mujer comenzó a masturbarlo y chuparsela, tu tenias una de tus piernas sobre las mías y comenzaste a besarme y yo te acariciaba tu pierna, tu pusiste tu mano sobre mi pene que ya estaba duro, la otra pareja se quitó la ropa y el hombre puso en 4 a la mujer y la penetro, le entro todo ese pene grande tu estabas sorprendida y sacaste tus tetas del vestido y me dijiste chupamelas mi vida, yo lo hice y también subí mi mano hasta tu cosita y la tenías bien mojada al ver la escena de enfrente después me dijiste al oído quiero que me lo hagas aquí, quiero que me vean disfrutar, yo me bajé el pantalón y te subí el vestido te subí sobre mi y te lo metí estabas mojadisima y te movias bien rico, gemias mucho tal vez por la adrenalina del lugar ya que la gente observaba a la otra pareja y a nosotros teniendo sexo, me dijiste quiero darme la vuelta para ver como entra ese gran pene en la cosita de esa mujer, tenías curiosidad como algo así le cabía, tu subías y bajaba y disfrutabas mucho de pronto terminamos los dos y me quedé dentro de ti, y me dijiste fue una experiencia algo extraña pero me gustó, te bajaste tu vestido y nos sentamos y nos quedamos abrazados descansando.

Autor: Jluis Categoría: Intercambios

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El culito de Julieta y el de su mamá

2021-08-17


Yo estaba a mis anchas, Sofía estaba enloquecida por el sexo que manteníamos casi a diario. Me la chupaba un largo rato, luego su conchita me hacía los honores y finalmente su rotundo culo albergaba mi verga hasta los huevos. Julieta se anexaba en cuanto podía, ya era capaz con la práctica de recibir en su conchita tres cuartas partes de mi pija. Esto era cosa de todo momento libre de su Mamá. Karina, esa morocha que estaba para partirla al medio. Un culo precioso, turgente, durito y bien parado. A pesar de tener sexo casi todos los días con sus hijas, me seguía masturbando pensando en esas tetas, esa boca de labios gruesos, una locura para mi libido. Y para colmo venía a trabajar en unas calzas de lycra muy ajustadas, se le notaban bien los labios de esa conchita que parecía depilada, pero gordita. Debía ser una delicia si era como las de sus hijas. Y finalmente pude darme el gusto de probar toda esa humanidad. Mis padres finalmente habían avisado que se quedarían una semana más en el campo, que le avisara a Karina que por favor se encargue de la casa y si quería para que sea menos trabajoso, que se quedaran a dormir en nuestra casa, de esa forma podrían estar cómodas y además cuidar del boludo de su hijo, que seguro estaría haciendo cualquier cagada. Karina me defendió diciéndoles que me había portado muy bien, que sus hijas estaban muy contentas, y que no habría problemas. Ella se quedaría a hacerme compañía. Obviamente cuando cortó de hablar con mi madre, me mira y me larga, mira pendejo, acá se hace lo que yo diga ahora, tengo el mandato de tu madre. Así es que anda a limpiar la pileta, corta el pasto del jardín y saca la basura para que se la lleve el basurero. Sofía te ayudará. Y junto a mi compañera de sexo salimos para el patio, ella en bikini y yo en short de baño, limpiamos la pileta y aprovechamos a meternos al agua, estaba perfecta. Sofía ni lerda ni perezosa, se me arrimó y poniendo su culo arriba de mi verga, me dice, como me gustaría una metidita y bajándome el short liberó mi rabo que ya estaba pronto. Le bajé la bombacha y en medio del agua sin esperar más, se la metí toda de golpe, fue tal el empuje que la saqué casi en su totalidad del agua. Pegó un gritito, pero luego se apoyó en la pileta y se banco una cojida bien mojada. Era una máquina de coger. Antes de que pudiera acabar, ella ya lo había hecho dos veces. Cuando me estaba por venir se la saqué y la hice agachar, finalmente le eche la leche en su boca, ella lo recibió gustosa y hambrienta de más. Como su madre podía sospechar de no vernos salimos a la calle a dejar las bolsas con basura. Karina ya había preparado la comida y la mesa estaba servida. Nos sentamos los cuatro a comer, Julieta como siempre al lado mío, y enfrente Karina y Sofía. La verdad es que en los últimos días, a Sofía las tetitas le habían crecido un montón. Julieta no dejaba de tocarme con su piernita, y yo al tener a su madre enfrente, no atinaba a nada. Tenía miedo de que descubriera la cercanía y familiaridad con que me trataba la nena. Por la tarde, disfrutamos de la pileta con Sofía y Julieta. Y cerca de las seis de la tarde aparece Larina para meterse al agua. Había terminado de limpiar y tenía mucho calor, se aproximó enfundada en una malla enteriza que modelaba ese hermoso cuerpo de mujer bien plantada. En ese momento la deseé como nunca. Obvio que ella no me dió ni tronco de bola. Nadaba con una habilidad hasta felina se podría decir. Esas largas piernas, ese culo rotundo. Era demasiado para mí. Salí de la pileta y me fui al baño hacerme una tremenda paja en nombre de Karina. A pesar del sexo con SOfía y la paja que me había hecho, estaba muy exitado. Y ya estaba planificando para cuando nos fueramos a dormir, tenía pensado tener sexo con Julieta y Sofía mientras Karina dormía. Pero es cierto que ya mi alma estaba totalmente enviciada por el sexo y no pensaba en la implicancias o problemas que eso podía traerme. Solo quería ponerla en cuanto agujero encontrase. Y no tuve mejor idea que ir a la habitación de mis padres y rebuscar en la mesita de luz de mi Padre, yo sabía que el consumía "Viagra", y cuando las encontré me zampé una de 0,50 mg. Y me llevé otra para después. Claro a la hora tenía la pija que me explotaba, cuanto más veía caminar a Karina más grande se me ponía el rabo. Estaba poseído por el deseo de tener esa carne entre mis piernas. Les contaré que Karina hace tiempo que anda muy mal con su esposo, y Sofía me contó que hace como ocho meses que duerme en la pieza delas chicas y que no tienen sexo hace mucho. Eso obviamente era un aliciente para mí. Ya Karina había visto mi verga y no le había desagradado. Estoy seguro que le gustaría sentirla entre sus nalgas. Nos sentamos todos en el living a ver tele, al ratito Julieta estaba sentada sobre mi pija, la muy puta se había sacado la bombachita y estaba desnuda debajo de su faldita. Se acomodó bien con mi tripa entre sus cachetitos y comenzó lentamente a masturbarse en medio de la penumbra del living. Karina, medio cansada se adormeció en el sillón. Sofía se fue a bañar y me dejaron el campo libre para que me tallara a Julieta, Levantándola desde la cintura, paré mi pija y la hice sentarse, claro estaba mi pija tan hinchada que le costó entrar, se quejaba despacito para que su madre no se despierte, pero de a poco se terminó ensartando con la mitad de mi rabo, y en tres minutos ya había tenido su primer orgasmo. Siguió así por unos diez minutos y se hechó tres polvos la pendeja. Era ninfómana. Mi verga seguía totalmente enervada. Las venas sobresalían del lomo, nunca la había visto tan dura y gruesa. Sentía por dentro un calorcito importante. Y cosas de pendejo, me mastiqué la otra pastilla de "Viagra". Estaba seguro que esa noche se me daría. y si no me tendría que matar a pajas dentro de la bañera con hielo. Gracias a Dios no hubo necesidad de eso. Julieta luego de cojerme, se bajó de encima mío, se agachó y con su lenguita limpió bien la pija y se fue corriendo al baño a limpiarse. Cosa de no creer esta píbita de siete años, que le gustara tanto el sexo. Me quedé solo en el living con Karina, que respiraba pausadamente, relajada, descansando, en el ambiente había un olor a semen y sexo terrible. Y perdí la cordura, me fui aproximando lentamente a lella, y no pudiendo resistir, con mis dos manos tomé esos hermosos pechos y comencé a acariciarlos. Prontamente los pezones empezaron a responder, se pusieron duros y estiraron la tela de la blusa, sorpresa, no tenía puesto el corpiño. Me apoderé de esas tetas y las sobaba despacito, ella dormida se movía despacito, gemia tranquilamente, posiblemente creía estar soñando parece. Bajé lentamente mi mano y me aproximé a su chuchita, esperando encontrar un papo peluo, pero estaba totalmente depilada, y saben qué, ya estaba humedecida, estaba excitandose, tenía la conchita babosa. Encontré su clítoris, y se masajee lentamente, ella se acomodó mejor, y habrieno las piernas me permitió mejor acceso a su concha. Yo estaba en el cielo. No contento con eso, muy despacito me fui deslizando hacia abajo, siempre tocandola, excitándola, y logré llegar con mi lengua a su entrepierna, y lamí dentro y fuera de sus labios, tomaba su clítoris en mi boca como un chupete, y Karina gemía y gemía. De repente siento un tirón de pelos y me levantan la cabeza. Karina se había despertado por completo y me encontró tomando agua de su fuente. Al principio en sus ojos hubo sorpresa, luego un conato de enojo. Yo me paré y simplemente le mostré mi monstruo. Estaba pletórico, tenía como 23 cms de largo por unos ocho o nueve de lomo, las venas parecían mangueras de riego. La cabezota parecía una ciruela grandota y morada. Claro con los dos viagras que me había tomado estaba a mil. Sin hablarle, le fui aproximando la verga a la boca, ella hechó hacia atrás la cabeza como rehuyendo el contacto con mi glande, le apreté una teta, se la sobé y vi como en sus ojos cambiaba la determinación. Y sin mediar palabras, tomó mi pija y abriendo esos hermosos labios, engulló parte del tronco, parecía posesa, intentaba meterse todo el trozo dentro, le llegaba a la garganta y todavía quedaba media pija afuera. Yo mientras tanto ya le tenía tres dedos metidos en la concha sobandola, sus jugos corrían por sus piernas. Su bombacha estaba totalmente impregnada. Se la notaba estrecha, de labios cerrados. Me la chupaba de una forma especial, no solo succionaba, sinó que esos labios hacían la delicia de las caricias. Yo estaba tan caliente que mi rabo no tenía sensaciones que presumieran que iba a acabar. Empecé a bajarle la bombacha, ella levantó su culo para que la prenda saliera más comodamente, me inqué entre sus piernas y le pegué una chupada de concha que enseguida hizo se viniera, una acabada monumental, salían jugos por todos lados, era una cascada de líquidos. Yo me tomé todo lo que puede, pero me rebalsaba la boca. Aprovechando ese momento y antes de que se arrepintiera, centré mi verga entre sus labios gordos y la acometí, en el primer inteto entró la mitad y al segundo caderazo le metí los 23 cms. chocando con su útero. Gimió y me arañó las nalgas. Se la saqué toda y de una la volví a empernar. Tenía la cueva estrecha en serio, muy apretada, pero estaba tan lubricada que yo sentía rozar la cabezota contra las paredes de la vagina. Ella tenía los ojos cerrados y me abrazó con sus piernas, me empujaba cada vez más adentro de ella. Estuvimos así como cinco minutos, yo le daba caña larga, se la sacaba toda y volvía a metérsela toda, hasta el fondo. Cada embate era un quejido de gozo de Karina. Pasado el momento inicial, se la saqué y la hice ponerse a cuatro patas de frente al sillón, y se me apareció ese hermoso culo, redondo, ya sn nada que se interpusiera entre el y mi pija. La ensarté hasta los huevos, machaca que te machaca. Ella empezó a gemir más fuerte y volvió a acabar dos veces. Para esto le ensalibé el agujerito del culo, le metía el dedo pulgar hasta el fondo y ella no se mostraba molesta, más saliba y dos dedos en el culo mientras seguía empjando mi cabezota dentro de su concha. Cuando le metí el tercer dedo quiso arisquear, dando vuelta la cabeza y con ojos desenfocados, llenos de lujuria me mira y me dice, ni se te ocurra, nunca me la metieron por el culo, y tu pija es muy gorda. Junto al viagra de mi padre, también había tomado el gel lubricante que El usaba para hacerle el culo a mi madre. Sin escuchar sus quejas, mientras seguía bomberando su concha, le embadurné el agujero del orto con bastante gel y con tres dedos, le pajeaba el culito y se lo llenaba del gel. Al ratito ella comenzó a gemir, y a empujar en contra de mis dedos que se encontraban en su ojete queriendo metérselos más adentro. Dandome cuenta de ese momento, sin avisarle, saqué mi badajo, y abriendo bien sus cachetes le inserté la cabeza de la verga en su esfinter, pasaron limpiamente los primeros cinco centímetros de rabo antes de que ella pudiera reaccionar queriendo cerrar su culito, Ya era tarde, pegó un gritito, y con sus manos empezó a empujar queriendome sacar de adentro de ella, yo tomándola bien de las cadera empujé y ensarte el resto de mi tripa en ese virgen culo. Mis huevos chocaron con sus cachetes. Apretaba mucho, me dolía la verga de tenerla tan apretada en ese canal, pero aguanté a pie firme, sentía latir la cabeza de michota, su culo apretata y apretaba. Ella gemía suavemente. Yo quietito, esperando que su canal se acostumbre a mi badajo. Lentamente se fue relajando,y yo comencé con mi vaivén. Primero unos poquitos centímetros y al ratito ya le corría toda la verga desde la cabezota hasta los huevos. Ella puteaba, gemía, gritaba y pedía más a gritos, me decía, pendejo cabrón, hijo de mil putas me rompes el orto, y de a ratos gritaba, dame más, quiero más. Llename de leche el culo y se agitaba como poseída. Y de repente le corrían jugos desde la concha, la muy guarra se había venido. No aguanté más y le llené el agujero de leche, no terminaba más de acabar, ella seguía pechando en contra de mis testículos. Mi verga no se doblegaba, estaba como al principio, ella quería seguir empernada, de repente un ruido nos sobresalta, era Julieta que desnudita y toda chorreada por sus jugos, se acostó al lado de su madre y mirándome me dice, quiero que me la metas a mi también en la colita. Su madre medio aletargada por la cojida no lo podía creer, yo tomé el gen lubricante y poniendo a la nena boca abajo en cuatro patas, le comencé a untar gel en su culito, dos dedos, luego tres, para mientras a su madre la seguía bombeando hasta el tronco, cuando Julieta ya estubo lista, sin pedirle permiso a la madre, se la saqué, se la apoyé en el agujerito a Julieta y le metí la cabezota de una. La pendejita gritó como una guarra, yo seguí empujando y lentamente los 23x8cms. se fueron perdiendo dentro de ese estrecho túnel. La madre miraba con ojos agrandados como su hija se tragaba tamaña pija, y yo bombeaba y bombeaba, la llegaba a levantar del sillón. La hice girar usando mi verga de guía y quedó de frente a mí, le levanté las piernitas sobre mis hombros y la seguí llenando, Julieta pasado el primer momento de dolor, aceptaba la pija mejor que su madre, solo suspiraba y gemía. De repente le llegaron los orgasmos, cuatro, uno trás del otros. Su conchita era un lago de jugos vaginales. Se la saqué y el tunel de su culo era impresionante lo estirado que estaba, cuando quiso comenzar a cerrarse se la volvía meter hasta las bolas. La madre imploraba que se la saque y Julieta pedía más. En ese interín Sofía alertada por los gemidos y grititos entra al living, y encuentra a su madre mcon el culo todo salpicado de leche y gel, a su hermanita empernada patitas al hombro, no lo podía creer, rápidamente se aproximó para participar, eso colmó mi estima y retirando la pija del culo de su hermana, se lo puse en la boca, ella me hizo una mamada espectacular hasta que llegué al climas por segunda vez, la leche que echaba mi verga salpicaba por todos lados. En la cara de Sofía, en la panza de Julieta y en las nalgas de karina. Todavía con la pija a medio parar, me aproximé al culo de Karina y volvía meterme en él. Ella no dijo nada, solo miraba a sus hijas y de repente suelta, que esto no se les haga costumbre!!!!!!!! Solo los fines de semana cuando no haya escuela. Y los tres nos largamos a reir. Tenía asegurado el sexo por mucho tiempo. Karina, Sofía y Julieta se abrazaron, y juntas se me tiraron encima haciendome caer de espaldas. Karina se aduenó de mi verga junto a Sofía, Julieta ni lerda ni perezosa me puso su conchita en la boca. Y volvimos a iniciar la secuencia. Gracias "Viagra"!!!!!!!!!!

Autor: Anónimo Categoría: Intercambios

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Inicios de una hotwife

2021-08-17


Por fin puedo decir: "tengo una hotwife", aunque mi esposa ya había tenido una experiencia estando con otra persona hace varios años, no había podido convencerla que lo hiciera nuevamente con mi pleno conocimiento, pero por fin después de varios meses, tal vez años, se convenció que podía y quería hacerlo. Debo aclarar que no estábamos mal en la relación, pero después del primer suceso el sexo ha sido más gratificante para ambos. Somos pareja de 15 años juntos y aunque habíamos fantaseando con realizar tríos, no había logrado convencerla de hacerlo, decía que se sentía que me traicionaba si estaba con otro hombre. Ella me había contado que en su trabajo habían varios que le tenían ganas, en la cama fantaseábamos con que ella estaba con alguno de ellos y nos ponía muy calientes. Les contare la primera experiencia que tuvo con un ex compañero de trabajo, esto paso hace algo más de un año y es que aprovechando que tuvieron que contactarse por una información de trabajo, empezaron a charlar más seguido, mi esposa me conto que era uno de los que le tenían ganas a ella y me confeso que ella también le tenía ganas. Yo le propuse que intentara insinuársele para ver si picaba y así fue, comenzó a responder los estados de forma morbosa y llegaron al tema de sexo, hasta que él le propuso tener un encuentro sexual al que ella accedió. El cito a mi esposa para que después del trabajo llegará a un lugar donde el la recogería en su carro y se irían a su apartamento para poder estar juntos, mi esposa me contaba detalladamente, pero con algo de miedo, el cómo iban concretando la cita, así fue como llego el día y ella salió de casa rumbo a encontrarse con su amigo. Me conto por teléfono que iba muy nerviosa y ansiosa, que sentía algo de nauseas porque pensaba que me estaba siendo infiel, pero que estaba decidida a cumplir la fantasía así fuera solo una vez. Llego donde su amigo y perdimos comunicación por unas cuantas horas, pero después tuve un relato completo de lo que paso en este tiempo: Tal y como habían quedado llego al lugar y el en su carro ya la esperaba para ir al apartamento, en el trayecto solo hablaron de hace cuanto no se veían, pero al llegar al apartamento él cambio y se le lanzo encima, ella iba aun con su uniforme de trabajo, al inicio cuando intento besarla le rechazo los besos, pero al ir empezando a quedar desnudos se sintió más en confianza y excitada por lo que iba a hacer que se dejó llevar, mi esposa tiene una forma particular que le gusta poner los preservativos con la boca mientras hace un oral, lo cual a él lo puso aún más caliente y casi se viene enseguida, la levanto la puso de espaldas y la hizo suya, ella en su mente no podía creer lo que estaba pasando, estaba con otro tipo con permiso de su esposo, busco la forma de tomarse una foto para tener la evidencia pero no encontró su celular, además ya la excitación del momento no la dejaron pensar en nada mas sino en disfrutar la verga de su amigo y entregársele completamente, la pusieron en varias poses, ella se puso en cuatro que es su posición favorita conmigo y el no tardo mucho más en venirse. Cuando terminaron él se levantó y se fue a fumar, ella pensó que era un cigarro normal pero resulto ser algo de hierba para tomar fuerzas, por lo que no tardo en buscarla nuevamente, ella en este momento se sentía una completa puta y pensaba como disfrutaría yo cuando llegara a casa usada por otro hombre, el intento penetrarla por el culo pero no se dejó, ese espacio es solo para mí, jajaja, por lo que decidió sacarse el condón y venírsele en la espalda, al terminar ella se limpió y se quedaron sentados hablando un rato, ella ya se sentía algo cansada y pensaba que era tarde para regresar, él le dijo que la acercaría hasta nuestra casa para que no se afanara, además quería una última vez y ya estaba listo, ella se percató que él no se había puesto preservativo aun pero tenia ganas de llegar a casa vuelta una Puta completa, se puso en cuatro y se dejo llenar completamente de la leche de su amigo, después de eso se vistió y le pidió que la acercara a su casa, el le ofreció una ducha pero ella se negó, quería llegar oliendo al semen de otro para su esposo. Cuando llego a casa venia cansada pero dispuesta a cumplir con sus deberes de hotwife, se empezó a desnudar mientras me contaba lo que había pasado y como venia chorreando aun la leche de otro, esto me puso muy caliente y no dude en tirármele encima para llenarla mi leche también, ella olía completamente a sexo y se sentía aun mas cada vez que la embestía con mi verga, ella me decía entre sollozos: "dale mas duro a tu puta que viene con la leche de otro, no era lo que querías?", fue una noche muy intensa, mejor de como lo habíamos imaginado, después de varias folladas me pidió que la dejara descansar, pero que prometía que no seria la ultima vez.

Autor: Chexxter Categoría: Intercambios

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La bisexualidad de mi esposa

2021-08-12


Conversamos pero no se me escapaba que ella al lado de mi mujer la seducía le tocaba el muslo le quitaba la mano rapidamente, conversando, miré varias veces y preseentí que mi esposa estaba embelesada con ella, no ejaba de mirarla como la otra a ella, aunque no era capaz de tocarla, apenas habiamos 6 o 7 parejas en todo el local, me excuse para ir al baño y mi esposa se levantó conmigo diciendo que tambien iba, cuando ibamos llegando, le dije dierecto – ¿te gustaria acostarte con ella? – mi esposa me dijo – No seas tonto – Porque quien se va a enterar, ella lo esta deseando, Entramos en el baño, la esperé salimos pero ella no dijo nada más, volvimos a sentarnos, comenzamos a convrsar de nuevo y la chica al poco a volver a sus toques ocasionales, yo charlaba con él pero por mi posición veia perfectamente a las dos, por fin vi moverse la mano de mi esposa, la otra llevaba un vestido mucho mas corto y mi esposa puso la mano directamente en su muslo dejandola ahí sin quitarla como la hacia la otra, esta al ver que no la quitaba segundos despus puso su mano en la mano de mi mujer, se miraron yo me habia callado el marido hablaba y calló al ver la cara de su mujer como se acercaba a la mia y se besaban, apenas duró 15 segundos el beso, mi polla se puso durisima, la chica se separó se levanto y levantó a mi mujer cogieron las copas, nos salimos para que ellas pudieran salir d ahí, la cogio por la cintura a mi esposa y esta hizo lo mismo y s fueron caminando nosotros detras callados siguiendolas, se metieron en la primera habitación qe vieron vacia, entramos y el marido cerro la puerta ya ellas se comian a besos, su mano metida bajo el vestido tocaba a mi esposa y esta gemia, de placer, le quitó el vestido mi esposa qudó en braga y sujtador nosotros nos sentamos en dos sillas, mi esposa sentada en la cama ella se quitó el vestido de rodillas si dejar de tocar los muslos de mi esposa esta tirada hacia atras ya suspiraba, sin parar hasta que hundio su lengua en las bragas de mi esposa, la chupó la tenia gimiendo y se subio encima la beso mi sposa besandola agarrando sus nalgas, le quitó el sujtador la otra tambien se pegaban sus tetas y ellas besandose, se restregaban sus puvis mi esposa gritaba se estaba corriendo asi. Pararon por un instante tras corrers mi esposa se quitó las bragas se las quitó a mi esposa, de nuevo se frotaban, yo me desabroché el pantalon, mi polla me iba a reventar 20 cms, d pronto mi sposa se movio y consiguio colocarla sobre la cama se puso a 4 patas y su cabeza entre las piernas de ella, no pude mas, me terminé de desnudar m puse tras mi esposa esta me miró vi sus ganas estaba la mirada perdida, le metí mi polla, empece a follarmela, sabia que iba a durar poco vamos poquisimo con mi excitación pero no podia haceer otra cosa me excitaba todo, ellas ver al marido, pero la excitación de mi esposa eera aun mayor me la folle empezo a correrse en nada y me corrí, ella no desfalleció apenas, estaba tan excitada con lamer el coño, que lo seguia lamiendo, la otra gemia y se corrio, la subio y se volvieron a pegar, las dos sus cuerpos yo salí de la cama, me senté él marido seguia asi sin tocarse, me dijo de nuevo que espeeraba a estar en casa pero a su vez me dijo si queria follarme a su mujer, s estaban cambiando para un 69 las dos yo segui allí sentado, mi esposa lo habia escuchado todo claro, la volvio a comer el coño de tal manera que la chica se volvia a correr, entre gritos. Pararon mi esposa se puso a su lado las dos descansando pero sin dejar de acariciarse las dos, fue lentament yendo a mas y mas hasta que de nuevo estaban excitadas besandose, mi esposa paró y me hizo una señal con su mano que me acercara lo hice, se arrodillo en la cama yo de pie en el suelo comenzo a besarme y tirar de mi hasta tumbarme en la cama, puso su coño en mi boca y su mano moviendo mi polla pronto se me puso dura, entonces sentí como la otra se iba metiendo mi polla y empezó a cabalgar y gemir, las dos empezaron a bearse y tocarse yo sin dejar de comer el coño de mi esposa, hasta que esta se quitó, le saco mi polla a la chica de su coño se besaron la giró y volvio ella misma a meterle mi polla despues se puso frente a ella la chica dandome la espalda y cabalgando en mi polla, mi sposa fue tumbandola hasta que empezo la chica a comrle el coño y yo tumbado la aguante las nalgas y ahora era yo quien le daba con mi polla, aguante bastante mas pero poco para lo que aguanto, la chica se corrio, se quitó de mi polla y siguio comiendole el coño a mi esposa yo ya me habia corrido en el coño de ella, me volvi a quitar y las dos se volvieron al 69, pense como se staba comiendo el coño mi esposa ademas de beber mi leche de se coño, de nuevo las dos se corrieron primero la chica despues mi esposa y dimos por terminado. Nos duchamos los tres juntos, nos vestimos volvimos al bar, mi sposa se intercambio el movil con ella y desde entonces nos lo montamos sobretodo en mi casa, él no entra, sino cuando terminamos ellos se acustan en el otro dormitorio y el la folla, e gusta follarla sabiendo que se la han follado antes, le gusta que me corra en su coño para despues sin que ella se lavé él follarsela, siempre a solas los dos. Mi mujer, ya a llegado a un punto que es que se la "bebe" cuando viene, la destroza yo no se como s apaz despus de folla con el marido, pero asi es y asi nos lo montamos.

Autor: Anónimo Categoría: Intercambios

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Al fin sentí el sabor de su vagina!

2021-07-20


La conocí hace unos meses en un curso sobre vinos que estamos haciendo. Somos muchos, más de treinta, todos grandes, mujeres y varones de distintos países, que disfrutamos beber, comer, y las cosas buenas de la vida. Es un gran grupo. Desde el principio las dos nos destacamos. Yo soy linda, alta y elegante (humilde no), un poco atrevida, y ella también es alta y linda, pero se viste llamativa, mucho escote, se pinta mucho, y siempre busca llamar la atención. Entre las dos nos volvimos un poco el centro, y lo disfrutamos. Siempre hay un clima como de vacaciones, de viaje de egresados, y eso se potencia con todos los chistes de doble sentido, y los gestos, y el wattsap durante la clase. Pesado a veces, aunque divertido todavía. Pero entre nosotras siempre hubo algo más. Una noche en que fuimos todos juntos a tomar algo, yo le comenté que mi novio había visto una foto de ella y que le había parecido muy linda, y que yo estaba de acuerdo con él, que con ella no me pondría celosa. “Sabés que soy una mujer casada”, me dijo, muy seria. No respondí, nos sonreímos las dos y todo pasó. Pero se creó una complicidad que sigue reapareciendo en cada charla, y el sexo también se volvió una gran tema de conversación para nosotras. A ella le sorprende que yo pueda hablar libremente de lo que me gusta, que le cuente que hice un trío, que me gusta el bondage, las fiestas, el spank, que miro las colas de las mujeres cuando caminan. No como un varón, eso se lo aclaré, las miro como una mujer que las mordería todas. Eso la hace reir. Este viernes fuimos casi todos a una degustación de vinos, y quedamos en reunirnos a la salida para ir a tomar algo, pero al fin, con una excusa u otra, todos se fueron yendo, y sólo quedamos nosotras dos caminando hacia su auto. “Adónde querés ir”, me preguntó. “Sorpendeme”, le respondí. Nos reímos, y creo que todo quedó dicho. Condujo a gran velocidad hasta la salida de la ciudad, mientras charlábamos, escuchábamos música fuerte y nos reíamos mucho. Al fin llegamos a una cervecería y nos sentamos a una mesa alta a tomar algo. Fue todo muy delicado, muy sutil, pero yo fui sintiendo que su mirada se volvía más intensa, que su mano se apoyaba sobre mi pierna, que insistía en acomodar mi ropa y en convidarme de su vaso. Puede sonar muy ingenuo, pero yo no quería generarle ninguna incomodidad, por lo que estaba dispuesta a ser paciente y dejar que ella avanzara. Al fin el bar cerró, volvimos a su auto, subimos el volumen del estéreo, y ella me preguntó “Puedo hacer algo que tengo muchas ganas de hacer?”. “Por supuesto”, le respondí. No me dio tiempo a nada. Desde el asiento del conductor se volvió hacia mí y me metió la lengua en la boca, me besó de manera descontrolada, gruñendo, gimiendo, me apretó la cara, me acaricíó los pechos, parecía que quería comerme. Me encantó que me atacara así. Disfruté mucho de su boca, pero en un momento la tomé de las muñecas y la inmovilicé, le cerré la boca con la mía, la mordí, la acosté sobre el asiento, me monté sobre ella y empecé a moderle el cuello. Eso la enloqueció. Le abrí la blusa, le bajé el corpiño y empecé a morderle un pezón, mientras acariciaba el otro, lo apretaba, lo retorcía. “No puedo creer esto, no puedo creer que me excite así una mujer, nunca pensé algo así”. “Y ahora te encanta y no querés que pare, no? Pedime que no pare, pedime que te muerda, pedime o freno acá”. “No pares”, suspiró, y le mordí el cuello más fuerte. Entonces me volví hasta mi asiento mientras seguía besándola, y con una mano le desabroché el cinturón, y le metí la mano debajo de la bombacha. Sentí su vagina depilada, muy mojada, y la escuché decir “No por favor, eso no”. “No? Querés que saque la mano?”, le pregunté mientras le lamía la cara, la mordía, le chupaba las tetas. “No, no la saques”. Y empecé a pajearla. Entonces, justo en ese momento, sonó su celular. “Mi marido”, dijo, y se rió. Y era lógico, eran las tres de la mañana, ella estaba con el auto, él se preocupó. “Sí sí, todo bien, ya salimos, estoy acercando a una de las chicas a su casa y voy, sí, quedate tranquilo, un beso amor”. Cuando cortó nos reímos a carcajadas. “Por suerte no tenés videollamada”. Estábamos todas despeinadas, babeadas, con el maquillaje corrido y la ropa en cualquier lado, la música al palo y los vidrios totalmente empañados. Impresentables. Mientras me llevaba hasta mi casa la seguí besando, le toqué toda la concha, el culo, le metí los dedos, le chupé las tetas, seguí provocándola. Seguimos besándonos en la puerta de mi casa casi una hora, no queríamos despedirnos. Entonces se me ocurrió algo. “Estás muy caliente? Decímelo. Mañana a la tarde voy a ir a visitarte a tu negocio, te parece bien? Pero con una condición. Ahora te vas derecho a la camita, y no podés masturbarte, no podés hacer nada que te dé placer, tenés que quedarte caliente para mí. Mañana, cuando te vistas, ponete ropita linda, una pollera, portaligas, tanga, vestite para mí, sabés que voy a manosearte, sabés que te voy a chupar toda, no? Te vas a dejar? Te va a gustar mucho”. Y eso pasó. Cuando llegué a su negocio al día siguiente había gente, pero me las ingenié para ir a la trastienda y llamarla desde allí, y cuando fue, ella me besó, apoyó sus tetas contra las mías, abrió su boca como desesperada. Yo me quedé ahí, y ella salió a terminar de atender a los clientes. En cuanto se fueron, trabó la puerta y corrió hasta la trastienda, se apoyó contra la pared y cerró los ojos. Y yo me aproveché de su deseo. Fui muy lento. No la besé, le agarré las muñecas, le subí los brazos, le abrí la ropa, le desabroché el corpiño, le fui chupando el cuello, las tetas, seguí bajando, le besé la panza, levanté la pollera y me quedé quieta, mirándola desde abajo. Ella abrió los ojos y me miró. Y justo en ese momento, mientras nos mirábamos, yo corrí su tanga roja, y empecé a besar el costado de su vagina, mordí sus muslos, la agarré de la cola y la di vuelta, la dejé mirando hacia la pared, con el culo parado, mientras le acariciaba las piernas, las medias, el portaligas. “Qué lindo culo tenés, me lo voy a comer todo, sabés?”. Ella gemía, yo agarré su cola con las dos manos, y le metí la lengua en el culo, le pajeé la raya con la lengua, le abrí el agujero, la cogí con mi lengua, la empujé, la sentí temblar. Le metí un dedo en el culo y otro en la vagina, desde atrás, y empecé a cogerla, me encantaba escucharla gemir, subí una mano mojada de saliva y desde atrás le toqué las tetas, se las apreté, empujé todo su cuerpo, todo su culo hacia mi cara. Entonces me puse de pie, la giré hacia mí, y la besé, sin limpiarme, para que sintiera su sabor, igual que yo. “Te voy a comer toda la concha, ahora. Nunca estuviste con una mujer?”. “No, te juro que no”, me dijo. “Ahora una mujer te va a chupar, y te va a hacer acabar, abrí las piernas”. Mientras le besaba la cara, la boca, el cuello, fui bajando, besé su panza, y esta vez sí, al correr su bombacha toda mojada, apoyé mi lengua contra su vagina depilada. Me encantó sentirla tibia y húmeda, y la besé mus suave, como una boca. Desde abajo hasta el clítoris, subía y bajaba, mientras pajeaba sus tetas y metía un dedo en su vagina, y la sentía gemir, jadear. No bajé el ritmo, al contrario, lo mantuve mucho tiempo, hasta que la sentí endurecerse, abrirse más, gritar más fuerte, y me acabó en la boca, me llenó de jugo, toda su vagina quedó sobre mi cara. No quería parar, ella me pedía que me detuviera pero a mí no me importaba, me puse de pie, la abracé y la pajeé con fuerza, la hice acabar dos veces más con mi mano mientras le besaba toda la cara. “Yo no sé cómo tocarte, no sé qué hacer”, me dijo. “No te preocupes, yo te enseño, ayudame a pajearme”. Mojé sus dedos en mi boca y los bajé hasta mi vagina, y con sus dedos y los míos me hice una paja. “Te estoy acabando”, le dije mientras la miraba a los ojos. Nos quedamos paradas contra la pared, abrazadas, besándonos, mucho tiempo. Ese día también me llevó hasta mi casa, y seguimos besándonos en su auto. Con el grupo seguimos compartiendo clases y salidas, y nada de esto se deja entrever, aunque nos divierte pensar las pajas que se harían nuestros compañeros si supieran. Mañana viene a la tarde a “dormir la siesta”. Ya le dije que quiero tenerla en una cama, comerla despacito, mirarla, que se familiarice con mi cuerpo, que vaya aprendiendo lo que me gusta. Tengo juguetes, videos y disfraces que quiero compartir con ella. Estamos fascinadas. Ya hablamos de armar un trío. Quizás sea más fácil con mi novio antes que con su marido, aunque no sé si lo haremos, lo divertido es planearlo, hablar de eso, calentarnos. Espero que hayan disfrutado este relato, prometo volver pronto con el siguiente capítulo.

Autor: amantelatina27 Categoría: Intercambios

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El me desvirgó

2021-06-22


El me desvirgó y me dio placer. Aquellos encuentros con Mauricio siguieron sucediéndose, pero no eran de mi plena satisfacción. Yo me ponía muy cachonda viendo como el se dedicaba a hacer servir a las yeguas con el pastor, que se las ensartaba a todas. Pero a mi solo me besaba, hacia sexo oral y de vez en cuando me penetraba analmente…. Y yo pretendía que me desvirgara totalmente. Supe de su propia boca, que fue mama, al que el confeso lo que hacia conmigo que le prohibió bajo pena, que hiciera otra cosa conmigo, y también supe que la relación que tenia con mamá era de larga data, y que habían hecho tríos con mi viejo. Ese mi papá que anuncio, que vendría a la estancia, con su nueva novia, lo que hizo que mi madre se fuera ese mismo día. Yo no quise ir con ella porque tenía la esperanza de que Mauricio no cumpliera con la palabra empeñada y me rompiera el virgo de una vez por todas. Cuando Silvia, mi mama se fue, llegaron Leonardo, mi papa, Maria José, su novia, y Vicktor, el hijo de esta. Pronto comprendí que mi papa, mucho mas mayor que la linda Maria José, hacia una pareja de tortolitos bien despareja, pero yo nada tenia que opinar. De lo que si tendría que opinar es del chico de la señora, Vicktor, que resulto ser un muchacho esplendido, que me cautivo tan solo con mirarme y sonreír. Fue de pronto el amigo ideal para estar en esa casa tan grande. La recorrimos, le mostré todo los galpones, caballerizas, criaderos, depósitos de la finca. Además hablábamos de música y otras cosas mundanas. Le enseñe a montar, y fue explicándole como se ensilla un caballo que tuvimos nuestros primero roces algo interesantes, ya que al poner un brazo sobre su cabeza, el se acerco me tomo de la cintura y me beso. Yo me deje llevar y nuestras lenguas se entendieron por primera vez. Esa tarde salimos a cabalgar, y yo pensaba llevarlo al arroyo con fines insospechados, pero debimos regresar ya que el comenzó a sentir un fuerte ardor en la entrepierna. Fruto de los pelitos de las piernas, el roce con la montura para quienes no están acostumbrados, es fatal…. Le irrita la piel de una manera tremenda. Cuando se apeó, caminaba como montado a un barril, con las piernas abiertas…. Muy cómico quedaba así, Vicktor. Ya en su dormitorio, le lleve una crema para aliviar su quemazón, y como el lo permitió, yo extendí la cremita primero en sus pantorrillas y luego pase a la intimidad de su entrepierna. Curiosa yo, me hice la descuidada y le roce varias veces el bulto, bulto que comenzó a ponerse interesante. Cuando el acaricio mi cabeza, yo busque la cabeza de aquel bulto, y le saque la pija fuera del calzoncillo, para allí mismo chapársela muy suavemente al comienzo, pero luego le di tantas chupeteadas juntas que lo hice acabar en un mar de lechita. El me manoseo toda, me dijo cosas muy chanchitas, desde putita a que me iba a partir al medio. Fue en aquel cuartito, al otro día a la hora de la siesta, que desnudos los dos, nos besamos todo, todo…. Y me extendí en la cama abriendo mis piernas hacia arriba para que el me metiera su duro y largo miembro….. No me dolió, quizás eran mis enormes ganas de tener un falo dentro, si, sentí desgarrar mis entrañas, allí en mi cuevita, pero fue un solo instante de rotura y pronto sentí aquello caliente que me hacia cosquillitas por todo mi cuerpo. Cuando el se percato de la sangre de mi desvirgue, yo ya había tenido mi primer orgasmo con una polla dentro….y estaba para mas si el no hubiera parado aquel rico mete y saca, medio asustado. Yo le pedí que siguiera, y el me puso de rodillas en cuatro patas, lo que me hizo pensar que me haría el hoyito….. Pero no, me la metió desde atrás en mi rajita, lo que fue mi primer polvo a lo perrita. Una deliciosa experiencia. Teresa, la mucama de la casa, se entero por las sabanas, y fue con esa joven señora que aprendí sobre lo que debería haberme enseñado mi mama sobre el sexo con hombres. Nos hicimos muy amigas y de ella supe muchas cosas que mas adelante he de confesar. Con Vicktor teníamos sexo a la mañana en el campo o el arroyo, a la siesta en su cuarto y por las noches en el mío. Me sentía plena y el siempre inventaba alguna variante para metérmela cada vez mas adentro y provocar mis placeres. El que en pocos meses mas pasaría a ser mi hermanastro, fue el que se quedo con mi virginidad tal como yo lo necesitaba.

Autor: yamila Categoría: Intercambios

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Aventuras de una pareja madura

2021-04-06


El inicio: Somos una pareja pareja madura yo de 55 años y mi esposa de 49 No tenemos cuerpos de gym pero nos conservamos yo de 1.60 de estatura y mi esposa de 1.50 lo que mas destaca de ella son sus pechos copa c, tiene los estragos que dejan los embarazos como astrias y abdomen yo de conflexion media y con algo de panza, ahora les cuento: Primera parte: Nos encanta realizar un motelazo cada mes por lo menos, hasta que en uno de ellos nos asignaron una habitación con tubo para pool y nos dió mucho morbo, a partir de entonces buscamos moteles temáticos para cojer con más morbo. En febrero, antes de las restricciones por la pandemia, le compré a mi esposa un conjunto de lencería negra plastificada emulando cuero, quedamos en ir al motel el siguiente viernes cambiando roles, ella se vestiría como una prostituta y yo la levantaría en una esquina. El viernes como a la 8 de la noche ella se bañó y perfumo y se puso la lencería que le había comprado, quedé de pasar por ella a las 10 en una esquina cercana al motel y tal, si fuera prostituta, se acercó al carro y abriendo su abrigo dejandome verla en la ropa de puta que se habia puesto, le dije que cuanto cobraba sin límites pues quería cojermela por todos lados, me dijo que 1000 y el hotel, se subió al carro y en cuanto se sentó le empecé a tocar sus piernas hasta llegar a su chochito rasurado y húmedo ella a su vez me agarró la verga encima del pantalón, me dijo chiquito si que tienes ganas, llegamos al motel y pague la habitación subimos las escaleras ella delante de mi para dejarme ver sus piernas y nalgas cubiertas por las medias negras y su calzón brilloso, me puso mas cachondo. Al entrar puse a funcionar la lámpara de colores y ella puso en su cel una cancion cachonda dando un ambiente de table dance, se paseo por el tubo y se quitó el abrigo, quedando en lencería de puta, mientras yo me senté en el banco serca del tubo me bailo en forma sensual y cada vez más cachonda hasta acercarse a mi agachándose y sacando mi verga del pantalon para darme un arrimón de culo delicioso, poco después se volvió y tomo mi verga para darme una mamada super que casi me hace venir, ya no aguanté y la cargué hacia la cama para ponerla en cuatro y hacer a un lado su calzón para meterle la verga, suspiró escandalosamente gritando metemela toda y muevete después de unos minutos se vino escandalosamente. Descansamos unos minutos y me pidió que le mamara las tetas y su chocho, asi lo hice por un rato hasta que se volvió a venir. Me dijo ahora si dame por el culo como te gusta, le puse la verga en la entrada de su ano y se la fuí metiendo poco a poco, disfrutando lo apretado de su hoyito hasta que entró toda, ella misma se empezó a mover cada vez con mas ritmo hasta que no venimos los dos al mismo tiempo. Descansamos un rato y platicamos de cual sería nuestra siguiente aventura. Me dijo ganas de un trío hmh en donde yo les baile en el tubo y los dos podamos hacerle un sándwich con doble penetración. Ella en pago me dice que después hariamos un trío mhm, para que yo me atasque de culo y vagina. Segunda parte el trio prometido. Una noche estábamos cachondeando cuando me acordé de la promesa que le hice de dejar que tuviera dos vergas para ella sola así que le propuse ver en internet chavos striper y que escojiera uno para darle gusto a a su fantasía y después de varias horas de checar paginas escogio uno que se veía serio, con 40 años y tamaño de verga más grande que la mia yo la tengo de 15 cms, el de 20 contactamos con él y le hicimos la propuesta, nos pidió una foto de mi esposa y le enviamos una en donde ella esta en lencería obviamente sin la cara para evitar situaciones molestas, al siguiente día nos escribió aceptando, solo quería los gastos del uber para desplazarse y el hotel, quedamos de vernos en un bar muy serca al hotel Horizon ubicado en la López Portillo por Tultitlán nos gusta por que es discreto y aceptan a más de dos personas en una habitación además de tener tubo para pole dance. Quedamos de vernos a las 8 de la noche e intercambiar puntos de vista, lo que esperabamos de este encuentro. Le hablé al striper para enviarle el uber tal como habíamos quedado. Mi esposa antes de salir de casa se puso lencería cachonda que había comprado para la ocasión consistiendo en un juego de bra liguero y tanga de encaje combinado negro con rojo muy atractivo medias color negro y una blusa blanca transparente que dejaba ver parte de sus pechos y una minifalda de licra que por lo apretada marcaba su ropa interior, no quería defraudar al galán que le metería la verga en un primer trío y así fue, en el camino me venía diciendo que venía bastante excitada que nada más de pensarlo ya se había mojado le toque su tanga y estaba calientisima y muy húmeda, cuándo llegamos al bar el ya se encontraba en una mesa, nos reconocimos por la vestimenta el llevaba un pantalón blanco y una playera polo pegada, como es lógico no tiene un cuerpo de gimnasio ni lo pretendíamos pues nosotros tambien somos gente normal y mi esposa tiene los daños que dejan los embarazos y yo tambien tengo algo de pansa. Después de de platicar durante un buen rato y decirle que la pretensión que teníamos era un trío y nada más, no pretendíamos una relación más allá de esto, puesto que era una fantasía y entonces le describimos que la fantasía que nosotros pretendíamos era que ella nos bailar a los dos en el tubo que nos exitara para que tuviéramos una buena relación sexual que le hiciéramos un buen sándwich que le metiéramos hasta donde ella quisiera la verga por todos sus agujeros y que lo disfrutará más que nada que ella lo disfrutara así es que una vez que estuvimos de acuerdo no salimos del bar y nos enfilamos hacia el hotel entramos al hotel pagué la habitación y entrando entrando él fue el que bajó a mi esposa la agarró de la cintura y en las escaleras fue agarrándole sus nalgas ella estaba bastante excitada, ya adentro de la habitación ella se preparó con música cachonda nosotros arrimamos los silloncitos que están ahí cerca del tubo para verla cuando bailará ella se fue quitando el abrigo al ritmo de la música poco a poco se fue quitando la blusa estuvo danzando alrededor del tubo y se quitó la falda quedando en lenceria provocando con sus movimientos que se nos para la verga, ella noto nuestra ereccion por lo que poco después nos deleito agarrandonos la verga por encima del pantalón a los dos y bajo el cierre de cada uno de nosotros sacándo la cabeza primero y después el tronco acada uno, cuando se la sacó a el quedó excitada y admirada del tamaño me la mostró y dijo te exitara tambien a ti cuando se la mame y me la meta en mi chocho, ella sacó un condón de su bolsa de mano y se lo colocó con la boca suspirando muy exitada, así estuvo mamándose un buen rato mientras el le agarraba sus pechos y sus nalgas, poco después ella se volteo y se empinó ofreciéndole las nalgas y el haciendo a un lado la tanga le empezó a manar el clítoris y de paso le daba un pasón a su ano que se fruncía con cada lengüetadas después el la sentó sobre su verga para que le diera un buen arrimón de nalgas que le exito mucho pues le hizo a un lado la tanga y le dejo ir todo su miembro, ella le pagó con movimientos rítmicos hasta que tuvo su primer orgasmo gritando como poseída y casi al mismo tiempo el se vino abundantemente, se quedaron quietos y el sacó su miembro con el condón lleno, ella le dio un beso para agradecerle, mientras el se fue al baño a limpiarse me preguntó, ¿Te gustó como me cogió?, Le respondí que me encantó verla como gozaba y su cara de gran puta que ponía, me dijo quiero sentirlos a los dos al mismo tiempo tu dame por el culo porque siento que el me va a lastimar, le dije que si. En cuanto regresó del baño mi esposa sacó otro condón pero antes me dijo me dejas mamarse lo tantito sin condón quiero probar a que sabe, le dije que era su noche y se la empezó a mamar nuevamente, ya parada le puso nuevamente el condón y lo puso en el potro del amor sentada de frente a el para el le mamara sus pechos al mismo tiempo que lo cabalgaba ella volvió a tener otro orgasmo gritando muy fuerte que rica verga me está encajando se quedó quieta un momento y me dijo ahora meteme la tu por atrás, me puse atrás de ella con la facilidad que da el potro para esas posiciones me pasó el tubo de lubricante y le unte suficiente para facilitar la entrada y así fue cómo por primera vez sintió una doble penetración, empezamos a movernos despacio para no salirnos de ella hasta que el volvió a venirse y poco después ella, terminando yo en una sinfonía de gritos de placer que estoy seguro muchos oyeron en el hotel. Nos fuimos a duchar ella para limpiarse el culo de mi leche y nosotros los mocos derramados. Después de descansar un rato me pidió permiso para volverse lo a mamar sin condón le dije que si pero antes le dio un buen faje besándolo y acariciándolo por todos lados bajo nuevamente hasta que se lo volvió a meter todo a la boca así hasta hacerlo venir tragándose toda la leche que le sacó. Después de volver a limpiarse se vistió y nos agradeció no sin antes decirnos que si queríamos podíamos repetirlo que a el le encantó. Pedí el uber para que lo llevara a su casa y nosotros nos quedamos otro rato recordando el momento, cosa que me volvió a exitar y ella me dijo perdoname pero estoy un poco rosada, pero te voy a masturbar y mamarte la hasta que te vengas y asi lo hizo, después nos vestimos y salimos del hotel rumbo a casa. Al llegar me dijo ahora me toca a mi, tu fantasía con dos mujeres ya tengo quién para que te llenes de vagina. Tercera parte el trio mhm Mi esposa llega en la tarde-noche de trabajar y me dice te tengo una sorpresa para este fin de semana para tu fantacia de estar con dos mujeres, prepárate, cómprate tu pastillita azul para que nos aguantes, le pregunté siempre con quién va a ser y me dijo pues es una sorpresa ya verás te va a gustar, toda la semana estuve caliente y ella no me quiso hacer ningún juego erótico para que estuviera yo preparado para ese fin de semana, llegando el sábado me dice mi esposa tenemos que pasar por mi amiga a la 1 de la tarde, le pregunte ¿por que tan temprano? y me dijo por que tiene que regresar a su casa a las 8 de la noche, antes de que llegue su esposo de trabajar, nos bañamos y vestimos y me dijo perfumate bien te va a gustar, me tomé la famosa patillita azul y fuimos por su amiga que nos estaba esperando en la estación del suburbano de Cuautitlán, sí que fue una sorpresa al llegar y ver a su amiga vamos a ... ... llamarle Angie, le pregunté ¿cómo la convenciste? me dice desde hace tiempo ella quería coger contigo y me lo dijo, pero no te dije nada porque no sabía si tú ibas a aceptar, después de haber cogido con el stripper me atreví a decirle que aceptaba compartirte para que pudieras coger con ella. Cuando se acercó Angie mi esposa se pasó al asiento trasero, Angie es delgada tiene 46 años pero unas nalgas bien paraditas pechos regulares y caracter muy alegre, cuando se subió al carro nos saludó muy efusiva a mi me dió un beso en la boca, de por si ya estaba exitado con esto más todavía, y luego al sentarse se le subió la mini que traía y se le alcanzó a ver el panty liguero y tanga riendo muy cachonda me dice es lo que te vas a comer en un ratito, nos reímos por la ocurrencia. He de confesar que cuando nos reunimos con sus amigas se me antojaba cojerme a alguna de ellas pero mi esposa y yo mantenemos un trato que ha servido en nuestra vida de pareja que es decirnos lo que deseamos sin mentir ya que la mayoría de las parejas truenan cuando se enteran de una infidelidad y más cuando es una persona cercana por eso me abstube de hacer algo a sus espaldas la vida te lo compensa y ahora se me hacia realidad sin poner en riesgo nuestro matrimonio. Esta vez nos enfilamos al motel Villa Izcalli en cuautitlan, cuenta con tubo para table dance, como mi esposa sabe que me gustan con esta amenidad lo escogió por internet, en el camino me pregunta Angie, ¿Quieres tocar? tienes permiso y dirigiéndose a mi esposa le dice ¿verdad que si amiga?, y mi esposa responde, claro para que vea como vienes de caliente y lo puta que eres, así que le acaricié sus pierna y su panocha depilada y comprobé lo húmeda que venia, ella por su parte puso su mano en mi verga encima del pantalón que ya reclamaba que la liberarán. Después de 20 minutos llegamos al motel y pedimos la junior suit, entramos al estacionamiento y bajamos mi esposa subio adelante y yo esperé por Angie, la abracé y le fuí agarrando sus nalguitas por fin serían mías por un rato y al mismo tiempo veía mi esposa subir con la minifalda arriba también viéndole sus nalguitas era una situación muy muy morboda por un lado agárrale las nalgas a su amiga y por el otro lado ver a mi esposa sus nalgas envueltas en un biquini de latex muy sexy, entramos a la habitación y mi esposame dijo siéntate aquí en el banquito junto al tubo te vamos a dar una bailada mi amiga y yo que te va a seguir excitando vas a ver, así lo hice y ellas se pusieron música cachonda y las luces de colores, como la habitación tiene cortinas que no dejan pasar la luz a la habitación, empezaron a bailar haciendo un striptease soñado dejando sus chamarras a un lado y dejándome ver sus pechos y sus nalgas envueltas en esa ropa sexy de látex que se ve esquisita para una situación así, mientras mi esposa bailaba su amiga vino hacia mí para desvestirme, se bajó y saco mi verga para darme una mamada de campeonato no me vine nomás porque la detuve, pero ... ... que delicioso sabe mamar Angy, muy muy rico, una vez que la detuve se volteó me puso sus nalgas encima para darme un restregon de verga con sus nalgas riquísima que a cualquier hombre dejaría satisfecho, entonces mi esposa le dijo a su amiga vamos a la cama para participar y si, me tumbaron en la cama y mientras mi esposa me empezó a hacer una buena mamada, su amiga me puso en la cara su panocha ay qué rico sentir que abajo te la están mamando y arriba tu estás lamiendo coño tan sabroso y luego salían sus jugos deliciosos y fue tanta la excitación que tenía ella que se vino de mi cara por primera vez en la tarde, descansó tantito y le hizo una señal a mi esposa y las 2 se empinaron para ofrecerme un espectáculo increíble se lo metí primeros a Angy y después a mi esposa, estuve así alternando con una y otra durante un rato, mi esposa sacó de su bolso el consolador rotativo que utilizamos cuando cojemos y se empezo a masturbar mientras yo atendía a Angy poniéndola en posición de misionero hasta que se volvió a venir, esperó un poco pero antes me pidió que me acostara boca arriba para cabalgar sobre mi verga mientras yo le masajeaba sus pechos, aún se sienten duros, así estuvo hasta volver a tener dos orgasmos seguidos, se acostó a un lado mío y me dió un beso y me dijo ahora si atiende a tu mujer, mi esposa se acercó aun con el consolador en su chocho y me dijo metemela por atrás como a ti te gusta, le puse lubricante y se la deje ir, es increíble la sensación que te da el consolador rotativo adelante y tu atrás, mi esposa es multiorgásmica y tuvo varios orgasmos antes de decirme que ella ya estaba llena acelere el ritmo y me vine. Caímos cansados los tres y nos dormimos como una hora. Al despertar me dijo Angy, te voy a dar algo que mi marido no quiere por que dice que eso es de putas de la calle, pero yo tengo curisidad por ver que se siente y ademas para que no se te olvide esta aventura, quiero estrenar mi culito contigo, solo hazlo con cuidado, le di las gracias y le pedí a mi esposa me pasara el lubricante, puse a Angy de patitas al hombro y le puse suficiente lubricante en su hoyo al igual que a mi verga que de tan solo imaginarlo se puso tiesa de nuevo además de la ayuda que da la pastilla azul, para facilitar la entrada primero dilate su ano con un dedo, Angy facilitó las cosas al ponerse flojita, después de jugar un rato le puse la punta y poco a poco se la fuí metiendo hubo momentos en que hacia gestos de dolor pero me insistía diciendo no pares, me duele pero me esta gustando, cuando ya estaba toda adentro le pedí que ella marcara el ritmo hasta que dejó de doler y empezó a jadear de placer hasta que tuvo su último orgasmo de la tarde, acelere el ritmo hasta venirme nuevamente, nos separamos y nos fuimos a duchar los 3 para vestirnos e irla a dejar a su casa, salimos del motel como a las 7, en el camino comentamos la experiencia y nos dió las gracias. la dejamos y nos fuimos a casa, mi esposa me preguntó si me había gustado a lo que le respondí que no, que me habia encantado. Le di las gracias por la experiencia y ahora estamos ideando alguna otra locura, ya les contaré. Si les gustó comenten p.f.

Autor: Carl Categoría: Intercambios

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