Relatos Eróticos de Voyeurismo


Espiando a mi hijita de 13

2021-12-03


Soy vouyerista y por casualidad ahora me gusta espiar a mi hija de 13 . Tengo 37 años y tengo dos hijas Mia 8 y Carlita de 13 Mi hijita Carla es una hermosa chica delgada formándose acabamos de llegar a vivir a la casa de mis padres ,por el tema del covid me quede sin trabajo y no podía ya pagar el alquiler de mi piso o departamento y mis padre fueron a vivir con mi hermano mayor que esta bien económicamente les cuento algo de mi afición por el vouyerismo , empecé a los 12 años que por casualidad vi a mi madre y tías intercambiando prendas de vestir que trajeron de Panamá , entre ellas ropa de baño mis primeras pajas recordando esas tetas y esos culos regordetes , desde ese momento me gusto esa adrenalina queriendo ver mas y mas para mis pajas , hice un par de ollos en la parte baja de la puerta del baño donde el panorama daba la tasa wc y la ducha por barios años mis pajas fueron gracias a mi madre y hermanas algunas tías y primas , me case y fui a un departamento que desde la azotea y ventanas trataba de seguir fisgoneando a los vecinos tuve algo de suerte pero tegresando a la casa donde nací mi vida estaba tranquila sin esa necesidad del vouyer hasta que llegaron de visita mi suegra y mi cuñada por un par de días no son especiales pero quise espiar un poco por el simple hecho de aprovechar las sircustancia Vi a la anciana de mi suegra y esperaba ver a mi cuñada corro a la puerta del baño y escucho la ducha correr , me agacho y para sorpresa mia era mi hijita Carlita , se estaba sacando la truza y vi una mata de vellos y sus redondas y paraditas tetas , fue impresionante se cojio los senos y se miraba sus nalgas por un raro entro a la ducha y quede con esa sensación agradable de un culo virgen , compre un espejo grande y lo coloque en la puerta sin tapar esos huecos estratégicos , organice el baño de mis hijas a la hora que su mamá fuera a recoger a mi pequeña hijita y tendría tiempo de espiar tranquilo «Hija es hora de bañarte antes que llegue tu mamá , y no estés tan tarde en este frio el primer día se saco la ropa rápido lo único rico se aplasto los pezones y entro a la ducha el segundo día la cosa fue mejor se puso a modelar su cuerpo mirándose al espejo , que rico una buena paja de mi parte . Llego gin de semana y trate de no ver para no sentir la necesidad de estar enganchado en ver , domingo por la noche en la sobre mesa hablamos de las infecciones vaginales y consecuencia con mi esposa y mis hijas estaban escuchando mientras revisaban sus celulares , en el tema se tomo los colores de la segregaciónes vaginales y olores pero fue una conversación casual . El dia siguiente lunes espere para espiar a mi hijita entro al baño y comenzó a mirarse su cuerpo aun sin desvestir que espectáculo se arreglaba el pelo se miraba sensualmente se subió un poco la ramera dejando ver su ombligo y nada de barriga ,se saco la ramera quedando en brasier , seguía modelando de saco el pantalón y quedando en calzón y brasier , se miraba el culito y se saco el brasier y comenzó a masajear sus hermosos senos se miraba con mucha atención sus tetitas ya casi no podía ver por que estaba pegada a la puerta vi que cayo su calzón y fue a la ducha se agacha de espaldas a mi y la pude ver su rajita con algo de vellos fue un segundo yo estaba ya adormecido por la posición recogió un mini banquito y lo puso en el frente de la puerta se sentó y vi una mancha de vellos y algo se podía ver una línea de la entrada de su vagina , en eso se pega mas al espejo abre sus piernitas y veo como abre su vagina , que sensación no lo creía que le estaba viendo su mas secreto y delicada parte de mi hijita su himen sin perforar su clitoris aun sin hinchar sus labios inferiores a 50 cm de mi me separaba una fría puerta , se limpio una manchita blanquecina como una natita y se veía mas minuciosamente y decía creo que estoy con infección escucho que llama a su mamá y le explica donde mi hijita con voz tranquila le dijo «gracias mamá ya me siento tranquila» se fue a bañar y yo me quede con la imagen en mi mente .

Autor: CARLOS SOPINO Categoría: Voyeurismo

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Mi primera experiencia voyeurista

2021-12-01


Actualmente tengo 35 y mi esposa 28, nos casamos hace nueve años y llevábamos una vida como la de muchas parejas; con problemas y alegrías, pero dentro de todo, creo que una vida normal (por nombrarle de alguna manera). Soy burócrata y mi esposa ama de casa, tenemos un hermoso bebé de apenas 3 meses de nacido y bueno, está por demás decirlo, pero es la alegría de nustras vidas. Cuando nos hicimos novios yo celaba tanto a mi esposa que le llegué a exigir que en lugar de que usara faldas (como era su costumbre) usara puros pantalones o pants deportivos, le quite la posibilidad de que usara zapatillas o sandalias y se la cambié por zapatos tenis. En fin, trataba de cuidar tanto a mi esposa (que es una actitud meramente de inseguridad y machismo) que perdí algunos añitos de su juventud en disfrutarla como ahora he aprendido. Que pendejo me vi. Todo comenzó hace como dos años, cuando me invitaron a una fiesta en la casa de mi jefe inmediato. Nosotros somos de clase media, no tenemos la posibilidad de tener un automóvil ya que nuestros gastos son fuertes. Pagamos renta, alimentación y apenas y vestimos de manera limpia, aunque debo decir que en la ciudad de México (en donde vivimos) la vestimenta es parte importante del "como eres, como te tratan". Era muy importante para mí el hecho de asistir a esa reunión ya que en la oficina se avecinaban cambios de gobierno y hasta ese momento mi puesto era llamado "De Confianza", ahora ya tengo "Base". Así que el asistir a dicho evento, me haría estar presente en los movimientos y jugadas que fuera a hacer el director de mi área. Una semana antes de la mentada fiesta nos fuimos a Suburbia a comprar ropa a crédito (única posibilidad de comprar ropa para ámbos y pagarla cómodamente). Yo solo adquirí un saco y corbata, mi esposa se compró un conjunto de blazer y falda a la rodilla algo holgada, una zapatillas cerradas y unas pantimedias de color gris, la verdad no se el nombre exacto del color de medias, pero se veía increible. He de confesar que siempre he tenido una fijación muy especial por esa prenda, pero por falta de comunicación con mi esposa nunca le pedí que las usara para mí (aparte de que el costo de las pantimedias, bien lo podríamos utilizar en algo más importante). Llegamos a la fiesta y cerca de las 9 de la noche nos disculpamos y nos retiramos, ya que esperábamos a que mi suegra llegara a pasar el fin de semana con nosotros, y no es que sea un vividor, pero la verdad es que a veces ella nos ha sacado del apuro dándonos algunos centavos que nunca terminamos de pagarle, así es que teníamos que ser atentos con ella. De regreso a casa tomamos el metro, salimos de la estación para tomar un micro, el cual nos llevaría hasta el departamento en donde vivimos, pero como siempre, la fila en la base para tomar el pesero estaba tan larga que fácil tardamos una media hora en subirnos al micro. Subimos al micro pero desafortunadamente nos tocó irnos parados. Siempre traté de estar muy cerca de mi esposa, pero los empujones me obligaron a moverme hacia un costado de ella. Un tipo que recién había subido al micro por la puerta de atrás se puso detrás de mi esposa, con una mano se apoyaba del tubular que va en la parte superior del micro mientras que con la otra cargaba su portafolios; de hecho no podía yo ver su mano, de lo que sí me dí cuenta es de que la llevába muy cerca de las nalgas de mi esposa. Me herbía la sangre del pinche coraje que iba yo haciéndo por ver como ese tipo se movia detrás de mi vieja y yo sin poder hacer nada, por supuesto que mi vieja tampoco se movía la cabrona. En un enfrenón brusco (de esos que suelen hacer los microbuseros) traté de empujar a quienes me estorbában para tratar de estar cerca de mi vieja, pero lo único que conseguí fue pisar a un señor de edad avanzada quien me maltrató diciéndome que me fijara lo que hacía, que no fuera idiota. Oh sorpresa, lo que alcancé a ver me dejó helado, el tipo del portafolios tenía su mano bien sujetada a una de las nalgas de mi mujer y su portafolios estaba en el suelo, mi vieja se hacía la indiferente, como si nada estuviera pasando. Pensé dentro de mi tantas cosas que, mientras más coraje me daba ver lo que estaba sucediendo, que mi verga se ponía más y más dura y no entendía hasta ese momento el porqué de ese sentimiento. En un semaforo adelante se bajaron dos tipos y quedó libre un asiento para dos. Mi vieja fue la primera en sentarse cerca del vidrio, pero aunque yo quisiera, no podía llegar hasta allá, el tipo del portafolios se sentó a su lado. Unas cuadras adelante mi mujer recostó su cabeza en el cristal y comenzó a dormitar. Poco a poco la gente iba bajando y yo pude acercarme a donde estaba sentada mi esposa. Esta vez el cabrón traía sus dedos acariciando la rodilla de mi vieja y ella se seguía haciéndo la dormida, pensé en romperle la madre al tipo, pero la verga la traía tan parada que hasta los pelos me venían jalando el pellejito y mejor dejé que siguieran las cosas como hasta el momento. En un movimiento brusco de mi vieja le empuja sus dedos al muchacho y le dijo pendejada y media en un ratito, el tipo lo único que hizo fue levantarse del asiento y pedir la bajada al micro. Llegando al departamento, apenas habían pasado como 10 minutos y recibímos una llamada telefónica, era mi suegra, reportándose ya que no llegaría sino hasta el día siguiente. Nos sentamos a ver la televisión y a tomar un café, mientras le pedía a mi esposa que no se cambiara. Comencé a acariciarle sus piernas, todavía con las pantimedias puestas. Nuevamente se me volvió a parar la verga y me la llevé a la recamara, mientras cogíamos (como no lo habíamos hecho hace ya un tiempo) le empecé a hablar del tipo del portafolios, ella al principio se resistía a decirme lo que había sentido, pero era tanta mi insistencia y tanta la calentura que me confesó en ese momento que si, en efecto, le había estado apretando las nalgas por encima de la falda y que le había excitado tanto como le acariciaba las rodillas que en ese instante le hubiera permitido hacer más de lo que hasta el momento había hecho. Si se detuvo fue porque nunca antes lo había hecho y eso era nuevo para ella, pero que si me había gustado, que lo podríamos volver a intentar.

Autor: Anónimo Categoría: Voyeurismo

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La mami del nene quería una consulta

2021-11-01


Escapando de mi vida aburrida, me encontré con algo que ni siquiera había soñado. Despues de vivir una larga y «buena» relación de años, de tener unos negocios que me hacían vivir sin apuros, decidí cambiar de aires, para ya no ver a mi ex en primer lugar, y en segundo, para darle un aire nuevo a mi vida. Buscando donde vivir, me topé con un anuncio que decía: «se renta bonito mini departamento, para doctores». Al principio me pareció ridículo que especificarán que era para doctores. Pero después de un rato, me dió una idea. Jugar a qué en mi nueva vida era doctor. Así que llamé y agendé una cita. Era en las orillas de la ciudad de México, donde la vida es un poco más «humilde» por así decirlo, que en el centro, así que no me agradaba demasiado, pero algo había en esa idea que me agradaba. Al llegar vi que era una colonia no tan fea. La casa era grande y cuidada, así que todo iba bien. El departamento estaba al fondo de un gran patio, y a la entrada, del lado derecho, la casa de la familia que lo rentaba. Me atendió una señora más o menos de mi edad, unos 30años, de nombre Mari, digo señora, por qué por ahí andaba su hijo, de 6 años llamado Manuel, pero le decían Manuelito. Un niño «normal» moreno clarito, ni gordo ni flaco Vi el lugar, era bonito, espacioso y económico, así que sin más, firmé el contrato. Me mudé una semana después, me compré batas y el clásico estetoscopio, para darle realidad a mi farsa. En la primera semana fui conociendo a toda la familia que vivía en la misma casa, los papás de la mari, el hermano de ella, de nombre Juan, un poco más chico que nosotros, y un abuelo de Mari, papá del papá de Mari. Todo parecía normal hasta una semana después de llegar. Entré a la casa y me llevé una gran sorpresa al ver a Manolito, completamente desnudo de la cintura para abajo, en el patio de la casa. Al principio no supe que hacer, si entrar o salirme, pero en ese momento me despertó de mis pensamientos la voz de Mari que me dijo: «es que sigue haciéndose del baño en la noche, y de castigo, se va a andar así todo el día, a ver si le da pena que le vean la cola» Eso no hizo que mi sorpresa bajara, seguía más confundido, y solo atiné a decir: «puedo pasar?» Mari sonrió un poco nerviosa y me dijo que si. Así que saludé y me metí a mi departamento. Fue la sensación más extraña de mi vida. Estaba muy nervioso, y sentía un poco de excitación por la situación, pero al mismo tiempo pensaba que no estaba bien, pero quería encontrar un pretexto para volver a salir, para volver a ver al niño, al fin que su mamá dijo que lo desnudo para que «le vean la cola» así que no debía haber problema no? Volví a salir, pensando que si me preguntaban (como si alguien alguna vez me cuestionara a donde iba) que iría a la tienda por comida. Al salir, vi a Manolito ahí parado, en donde estaba cuando entre, pero ahora sí pude admirarlo mejor, traía una playera corta con un dibujito que no recuerdo, sin más ropa que unos tenis blancos. Podía ver su pequeño pene, algo que nunca había visto en vida, y no podía dejar de verlo, a pesar de que Manolito me estaba viendo a la cara. Mi «emoción» era más poderosa que cualquier cosa. Pero lo que pasó después me dejó aún más helado. Mari salió de su casa, como si estuviera esperándome a que saliera y me dijo lo que más me temía… «A dónde va doctor?» Fue el susto más grande de mi vida, me habrá descubierto? Me reclamará que por qué volví a salir? En fin, mi estómago era un nudo. Le contesté con la voz más temblorosa de mi vida… «A la tienda, por comida» y para hacer aún más grande mi sorpresa me dijo: «lo acompañamos doctor» y tomó de la mano a Manolito, abrió la puerta de la calle, y salió con el niño, semidesnudo a la calle. Wow, no podía creerlo, era demasiado! Apenas pude hablar para decirle «así va a llevar al niño?» Ella sonrió muy pícaramente y me dijo: si claro, que tiene de malo? A lo que no tuve una respuesta. En el camino a la tienda iba como en un sueño, la mente la tenía nublada, y al llegar a la tienda no sabía ni que comprar. Por fin regresamos, casi sin hablar, me despedí y rápidamente me metí a mi departamento. Me fui a mi cuarto y me masturbé como nunca en la vida. Después, no sabía que iba a pasar la próxima vez que los viera, me sentía raro. No salí por el resto del día. A la mañana siguiente, decidí no salir, quería ver si lo volvía a ver sin calzoncitos como el día anterior, estaba nervioso y excitado, pero fuí rápidamente recompensado con una llamada a mi puerta. Alguien tocó, cosa que nunca había pasado. Creí volverme loco al abrir la puerta y ver a Manolito ahí parado, desnudo de la cintura para abajo de nuevo, y me dijo que su madre me invitaba a desayunar, ya que había visto que no habia comprado nada bueno para comer el día de ayer. Y era cierto, de los nervios habia comprado cualquier cosa. Por supuesto que acepté, así podría ver más a Manolito, así que caminé junto a el hasta su casa, y vi a Mari haciendo de comer, le di las gracias por la invitación y se me ocurrió preguntar si no le hacía falta algo de la tienda, tratando de ser educado, pero ella me volteó a ver con esa extraña sonrisa pícara y me dijo: si, creo que falta algo de beber, vamos! Y tomo de la mano a Manolito y camión a la puerta sin dudarlo. Esa no era mi intención, pero por su puesto que no reclamé nada y los seguí a la calle. Esta vez, aunque iba muy nervioso, iba viendo con más detalle, noté como la saludaban los señores al pasar y veían sin ningún recato el pene de Manuelito, no trataban de ocultar la mirada o disimular, algunos incluso se sobaban el pene por encima del pantalón, siguiendo a Manolito con la mirada tanto como podían. Era un espectáculo muy raro, pero muy excitante. También noté que algunas señoras hacían gestos de desaprobación, pero unas pocas, seguían también la desnudes de Manuelito tanto como podían. En la tienda, el trato del tendero fue más que especial para nosotros, y no despegó la mirada del pene de Manuelito y de su trasero en todo momento. Mari solo sonreía complacida. Pagué y nos fuimos de regreso a casa, de regreso, ya había más hombres afuera esperando el paso de Manuelito, como si se hubiera corrido la voz, ya casi todos se sobaban el pene por encima del pantalón. Yo también ya estaba a mil, y mi erección era más que notoria, pero ante lo que veía, no traté de ocultarlo. Llegamos a casa y Mari me dijo: todo el mundo quiere mucho a Manolito, siempre le dan regalos. Claro!, Es un niño muy lindo, le contesté, y ella me regreso esa sonrisa que se estaba volviendo mi «permiso» para disfrutar del espectáculo. Desayunamos de forma normal y le pregunté por el resto de su familia, y me dijo que no estaban, que habían ido a visitar a una tía a 5 horas de la ciudad. Pensé que tal vez por eso había aprovechado para sacar a Manolito así, ya que su familia no vería. Me dijo que regresarían en 5 días, por lo que pensé, que el espectáculo podría durar un poco más todavía. Seguimos con el mismo juego los 5 días, yo iba a comer o a desayunar, preguntaba si faltaba algo, ella se inventaba algo, y salíamos a exhibir a Manuelito por la calle. Ese día me dijo que mañana regresaría su familia, por lo que creí que el juego había terminado. Me masturbé pensando que sería la última vez, por lo menos en algún tiempo. Al día siguiente ahí que entraban por la puerta y me asomé por la ventana para ver cómo terminaba mi experiencia… Pero nada más lejos de la realidad. Manolito salió corriendo de su casa, como siempre, sin calzoncito, mostrando su pequeño pene a todo mundo, mientras gritaba: tío! Abuelitos! Y presencié lo mejor hasta ese momento de mi vida, su tío lo cargo, agarrandolo de su infantil trasero, estoy casi seguro que un dedo llegó a tocar su pequeño anito y le dio un amoroso piquito en la boca del nene, para luego acercarlo con el resto de la familia para que pudieran darle un besito en su boquita también. Mi pene se levantó rápidamente, así que pensé en ir a masturbarme con esa imagen fresca en la cabeza pero Mari me gritó «doctor, va a venir a desayunar?» Obviamente acepté, salí rápidamente, como si la invitación fuera a expirar, y le dije que si íbamos a ir a la tienda. Ella río y me dijo, claro que sí! Que delicia, no solo no iban a parar las salidas para exhibir a Manolito, si no que podía haber algo mejor, ahora que su familia regreso. Continuará…

Autor: Sonador Categoría: Voyeurismo

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Veo como mi esposa es reventada por tres

2021-11-01


Hola soy Carlos feliz casado con Maria.yo 40 años ella 35, somos un matrimonio de mente abierta, liberales que lo sprendimos cumpliendo nuestras fantasias sexuales. Esto que les platico ocurrio hace varios años. Fue un dia sabado que nos quedamos solitos en casa,comenzamos a recordar los trios que habiamos hecho etc y estabamos calientes exitados,entonces me dice ella,me gustaria cojer con tres hombres al mismo tiempo, a lo que yo le dije y a mi me gustaria verte,solo observar, entonces le dije vamos a llamar a yulio a flavio y a hugo.son tres jovenes 19,21.23 años.pero yulio tiene una verga muy larga y gruesa le dije, que tan grande la tiene me pregunto le respondi 27 centimetros y muy gruesa 2 pulgadas,y como sabes me pregunto pues lo he visto orinando, me dijo sale yo los quiero, luego me dijo y como hacemos para que no se den cuenta que hemos preparado esto? Le dije mira hagamoslo asi: te acuestas en la cama dejas la puerta de la recamara entre abierta sin nada debajo,solo te cubres con una toalla chica yo me escondo en el armario de mis herramientas,yulio me dijo que venia hoy en la noche,pero ahorita son las 2 pm,deja los llamo los cito a los tres y les digo que yo estoy en el centro que lleguen primero y me esperen que tu no estas en casa, cuando los escuches que llegan ellos inmediatamente te van a ver porque la puerta esta medio abierta y se ve todo desde la sala tu lo sabes. Me dijo ya ya llamalos, efectivamente los llame y los invite a casa inmediatamente dijeron si. A los 20 minutos llegaron hugo y yulio,cuando estabana punto de entrar llego flavio.gritando esperenme tambien a uds los invito el profe?? (Yo era sus profesor).yo me escondi,y ellos entraron a casa hablando y riendose,decian entre ellos que buena esta la vieja del profe verdad,Yolio dijo ojala yo pudiera cojermela paea meterle todita mi vergota y preñarla con mi leche,tengo mucho tiempo sin cojer ya los huevos me duelen. En eso flavio vio hacia la recamara y vio a mi esposa casi desnuda,y dijo a chingados aqui esta la vieja,a lo cual mi esposa se estiro en la cama y dejo ver sus enormes tetas con sus pezones rosaditos y quedo en posision fetal dejando todo su culo descubierto,todos se exitaron y comenzaron a frotarse la verga ya esstaban dentro de la recamara a un lado de ella,entonces mi esposa hizo que se desperto, y muy (sorprendida) les pregunto que hacen aqui, fuera fuera de mi recamara estupidos puñeteros,a lo que Yulioble dijo hay mi señora como mo me voy a hacer la puñeta primero mire mi verga, a lo que mi esposa vio esa descomunal vergota se sonrrojo.Yulio dijo ninguna mujer me da panocha.y usted está buenisima,por favor.por favor los tres gritaron. Entonces ella les dijo ok esta bienbpero que no sepa mi esposo, Entonces comenzo a Chupar la verga de Yulio.y Hugo y Flavio le besaban las nalgas y la panocha entonces Yulio se puso boca arriva y mi esposa se monto sobre esa gran vergota,Yulio gemia y gritaba me vengo.ne vengo.mi esposa le decia no.no todavia no.sacalo.entonces Hugo se la metio por el culito Yilio por la panocha y flavio por la boca cojieron tres veces (uo le dije que no se aseara que queria meterle mi verga estado llena de leche,) cojieron y se fueron.dile al profe que vinimos y no estaba,ella dijo esta bien,luego sali del armario de donde yo vi todo cada detalle lo disfruté,enseguida la penetre y sentia toda esa leche en mi verga... Ya exaustos nos quedamos dormidos. Lo disfrute hazlo tu tambien

Autor: Carlos Categoría: Voyeurismo

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La colegiala culona 1

2021-10-16


Angie es una tierna e inocente colegiala de 18 años con un trasero descomunal que será dominada por el viejo conserje de su villa. Angie es una hermosa colegiala de 18 años con un culo despampanante, mide 1.68 y pesa 57 kilos, es de piel blanca y ojos verdes, de mirada coqueta e inocente, su boca es muy sexy con gruesos labios en forma de arco, su cabellera era lisa y de color negro, la cual se extendía hasta el inicio de su enorme cola. Sus pechos eran redondos y turgentes, bien duros y puestos en su lugar, esos desarrollados melones se mostraban orgullosos y desafiantes coronados con un par de pequeños y sutiles pezones. Poseía una cinturita breve y estrecha que acentuaba sus amplias y sensuales caderas, pero sin duda alguna su mayor orgullo, y lo que provocaba la mirada de los hombres era su trasero. Un tremendo culo soberbio e imponente con forma de corazón, redondo y bien respingón, compuesto por ese duro par de enormes glúteos, los cuales eran sostenidos por unas piernas bien carnosas y macizas. Sus medidas son 102-63-115. Era de personalidad alegre, amable y respetuosa, dulce y de buen trato, destacaba por ser una chica educada, tranquila y enfocada en los estudios, ya que su padre siempre le inculcó que su única responsabilidad en la vida eran los estudios. La chiquilla vivía en un acomodado micro barrio junto a su padres, Celeste era su madre, una caribeña de piel blanca y ojos verdes, de sangre caliente, personalidad alegre y vigorosa, que se dedicaba mucho a su figura en sus tiempos libres, su piel se mantenía muy tersa a pesar de ser tan voluptuosa. Sus medidas eran 115-74-120. Enrique era su padre, un hombre de 48 años de carácter duro y estricto, piel trigueña, cuerpo fornido, se mantenía bastante bien, le gustaba jugar tenis cuando podía para para equilibrar su gusto por comer, tenía una pancita pequeña, socio de una empresa de Turismo, por lo cual se mantenía viajando constantemente por todo el país. Desde que su cuerpo comenzó a desarrollarse durante en la adolescencia, comenzó a sufrir con la espalda producto del crecimiento de sus grandes pechos, pero más le dolía la zona del coxis por la inclinación que se formaba en el nacimiento de su culo, ya que sus nalgas no paraban de crecer ostensiblemente, dotándola de un trasero impropio para una chica tan joven. Sus padres desde aquel entonces fueron muy abiertos y transparentes con ella, le explicaron los asuntos relacionados a la sexualidad, lo biológico, el proceso menstrual, embarazo, y claro, las relaciones sexuales, pero sobre todo, el real significado de unirse con otra persona tan íntimamente, un profundo actor de amor. La adolescente por su parte le daba mucha vergüenza y se acomplejaba de tener el culo tan grande, sentía que se veía mal por la desproporción con respecto a la cintura, analizando la idea de quitarse pompis cuando cumpliera la mayoría de edad, pero su madre se negaba rotundamente, le decía que debía agradecer y sentirse orgullosa. Se acomplejaba ya que los hombres de todas las edades la miraban sin disimulo en sus trayectos al colegio, o simplemente cuando salía a comprar cerca de casa, llenándola de piropos debido a sus sensuales formas, algunos le gustaban a la inocente muchachita, la cual se ruborizaba y sonreía coqueta, sin embargo otros la hacían indignarse por lo desvergonzado y obscenos que llegaban a ser, le desconcertaba que pudiesen existir hombres tan groseros y maleducados, sintiéndose asqueada por lo desagradable que eran algunos. Especialmente los hombres maduros y los viejos mas pervertidos que la miraban de manera lujuriosa, y no dudaban en hacerle comentarios morbosos acerca del tamaño de sus grandes tetas o sus tremendas nalgotas, confesándose lujuriosamente todas las cosas que deseaban hacerle en la intimidad, dando mucho detalle a cosas que la joven aún no conocía. Sus complejos e inseguridades la llevaron a protegerse e intentar pasar desapercibida, no le gustaba despertar esos bajos instintos que provocaba en los hombres, le daba mucho miedo, por lo cual comenzó a vestir con ropas anchas buscando esconder la exuberancia de sus atributos, desde el inicio de la secundaria, compraba toda la ropa varias tallas más grande para no que le ajustarán el cuerpo, aunque por más que vistiera holgado, era realmente imposible esconder la soberbia y magnitud de semejante trasero. Además creía que el hombre que la fuese amar, lo haría por lo que ella realmente era, independiente de su figura, solo ese hombre sería digno de gozar su voluptuoso cuerpo como se le diese la gana. Durante los años de colegio se beso algunos chicos del colegio y de su villa, donde los chicos más osados buscaron acariciar los tremendos cachetes de la nena, pero ella no se dejaba y detenía en seco sus avances, le hacía creer que se acercaban meramente por su físico, no por cómo era realmente. En el último año del colegio y con 18 años poseía más madurez que sus amigos y compañeros respecto a sus metas, la mayoría le parecerían infantiles y algo vacíos, muchos hablaban por hablar, sin ningún porqué de sus opiniones, lo cual le impedía conectar más allá de algo físico, estaba acostumbrada a otro tipo de comunicación. Por otra parte, los que eran respetuosos se ponían muy nerviosos de lo buena que estaba, aunque habían algunos compañeros que la hacían reír y eso lo valoraba, sin embargo, los seguía viendo como niños, así que simplemente no llamaban su atención, ciertamente se había vuelto demasiado selectiva desde los últimos años, por lo cual seguía siendo virgen y bastante inexperta en la práctica de amar. Todo comenzó un día sábado que estaba sola en casa, sus padres una vez al mes se quedaban fuera para tener una cita de enamorados, eran alrededor de las 20 horas y hacía un calor insoportable, hace unos 5 días su cuerpo venía sintiéndose diferente, estaba más sensible e irritada sin razón alguna, lo que desconocía la chiquilla es que se debía a los altos niveles de estrógenos que producía su desarrollado cuerpo. De la nada comenzaba a sentir una calentura que se expandía y aumentaba su temperatura corporal haciéndola sudar, las mejillas se le ponían coloradas y la respiración se le agitaba, al igual que sus grandes pechos, los cuales se ponían duros y se hinchaban como si estuviesen inflamados, generando un leve malestar, una ducha helada era lo único que le brindaba alivio en aquellos días de intenso calor primaveral. En la tranquilidad y confianza de su pieza, la nena mucho más aliviada después de un refrescante baño, dejó caer la toalla que protegía las exuberantes formas de su cuerpo, era impresionante la tremenda y curvilínea figura de Angie para sus inocentes 18 años, con ese par de ricas tetotas y unas nalgotas impresionantes. Se aplicó una loción humectante por todo el cuerpo para revitalizar y suavizar la piel, aunque no fuese necesario, ya que su piel era suavecita como la seda, sin embargo, le fascinaba cuidarse y mantenerse bella. La voluptuosa nena estando totalmente desnuda, se contempló por unos segundos frente al espejo, donde por primera vez reconoció que poseía un cuerpo despampanante, no siempre le había gustado ser dueña de semejantes atributos, por eso no acostumbraba a presumirlos, cuestionando el hecho de llevar los últimos años ocultándose, no quería seguir sintiendo vergüenza ni acomplejarse de las formas de su cuerpo, al contrario, deseaba sentirse orgullosa. Se preguntaba qué pasaría si fuese más provocativa para vestir con el tremendo cuerpazo que se gastaba, de solo imaginarse saliendo a correr con unas calzas ajustadas la hacían estremecerse por las cosas que le podrían decir, así comenzó a caminar por la pieza practicando su inherente sensualidad que poco a poco iba despertando, meneaba las caderas con provocación intentando que fuese lo más natural posible, realzando las imponentes curvas de su exuberante trasero, el cual se bamboleaba sabrosamente mientras caminaba. Envuelta en aquella danza de provocación sólo se detenía para mirarse frente al espejo y sentirse observada, apreciando que sus pechos estaban más grandes que nunca, con la yema de los dedos comenzó a recorrerlas desde la parte superior con dulzura y sutileza, palpando la dureza que sufrían sus inflamadas glándulas mamarias, así empezó a darse suaves apretones disfrutando de un placentero alivio que aminoraba el malestar. Ante tales situaciones la virginal conchita de la chiquilla se comenzaba a humedecer con suma facilidad, se arqueaba de solo sentir aquellos placeres junto con esos extraños escalofríos recorriendo su bien formado cuerpo, mientras se contoneaba frente al espejo fue consciente que su cuerpo pedía a gritos ser consentido, necesitaba desahogarse y liberar esa energía que sentía contenida dentro, pero nunca le había gustado masturbarse, sin embargo, con el pasar de los días su calentura y excitación no dejaban de crecer, aunque intentara no pensar en ello, su cuerpo la traicionaba reclamando alguna atención, delatando sus deseos por entregarse a los placeres carnales. Su instinto de hembra estaba anhelando sentirse mujer y desatar esa enorme calentura, se dio la media vuelta y juntando las piernas alzó pecaminosamente esas inmensas montañas de carne que se mostraron en toda plenitud, haciendo que se vieran aún más descomunales, más soberbias y esplendorosas, exponiendo sus intimidades más ocultas, no bastó más para comenzar a recordar todo el deseo que inspiraba sus deseadas pompis, mientras reanudaba su caminar moviendo sensualmente ese impresionante par de nalgotas, Estaba anhelando sentirse admirada, deseada, entre tantas otras cosas, pero mas que todo aceptar su cuerpo junto con todo el deseo que inspiraba, estaba pensando en hacer cambios en su vestimenta, quería comenzar a vestir más ajustada y sentirse orgullosa del cuerpo que poseía, así fue a su armario donde estuvo varios minutos clasificando prendas, dándose cuenta que lo único ceñido que tenía era su ropa de años anteriores, tendría que hablar con sus padres para comprarse nueva ropa. Luego de revisar todo escogió una linda y sexy tanguita blanca que por delante poseía finos y delicados encajes con transparencia, que revelaba gran parte del pronunciado pubis de la adolescente, que no poseía rastro de pelo alguno, le gustaba usarla así por tacto y estética. Los laterales de la tanguita y la parte trasera no eran más que un simple hilo que se perdía lujuriosamente entre los prominentes cachetes de la nena, la escogió con la intención de que no se marcase a través del calza. Arriba se puso un top blanco ajustado de tirantes sin mangas, que dejaban sus hombros y la parte superior de la espalda al descubierto, el escote era circular y mostraba una más que considerable porción de los tremendos melones que formaban un canalillo demasiado provocador, le quedaba unos 5 centímetros por encima del ombligo, dándole un toque muy sexy al dejar la estrecha cintura descubierta. Por debajo se puso una calza antigua tipo short transparente que traslucía y se ajustaba como una segunda piel a las formas de sus descomunales glúteos, le quedaban tan apretadas que incluso le marcaban muy notoriamente su pronunciado monte de venus, al mismo tiempo que se le enterraban morbosamente en el canal que separaba tan majestuosas montañas de carnes. Como si todo eso no fuese suficiente espectáculo, las calzas dejaban al descubierto sus tremendas piernotas, desde sus macizos y torneados muslos, hasta sus bien definidas pantorrillas. Finalmente se puso las zapatillas que tenía para hacer deportes, las cuales utilizó sin calcines producto de las altas temperaturas. Luego se peino, se encrespo las pestañas y se pintó los labios de color crema suave, para contemplarse nuevamente frente al espejo, apreciando que lucia increíble, pero se veía demasiado provocativa, rozando lo vulgar por las dimensiones de sus enormes nalgas, simplemente no podía salir vestida de esa manera. Sin embargo tampoco deseaba seguir avergonzándose, no sabía qué hacer, lo meditó algunos minutos y pensó en ponerse un buzo para cubrirse las pompis, pero eso no servía sí quería dejar de esconder su cuerpo, aparte el calor era insoportable. No aguanto más tanto dilema y decidió que la usaría temblando de la emoción, sin saber que esa decisión cambiaría su vida para siempre, era la primera vez que saldría así de ajustada a la calle. Apenas comenzó a trotar por los caminos de la villa se fue robando la atención de los vecinos que a esas horas aún trabajaban en sus jardines o lavando sus autos, los cuales llegaban a voltear para seguir disfrutando del tremendo espectáculo que ofrecía la curvilínea jovencita con su enorme culazo, ajustado por esa calza que transparentaba sus carnosas nalgas bamboleándose morbosamente de un lado para otro. Donde varias vecinas que paseaban a sus hijos se quedaron mirándola con envidia y desprecio, pero no le dio importancia y continuó hasta llegar al hall principal donde se encontró a don Felino regando el pasto, era el conserje del micro barrio donde vivía la chiquilla, un señor de 59 años y 181 de altura, cuerpo robusto y espalda ancha, unos brazos gruesos y musculosos producto del trabajo como albañil en su juventud, era de piel trigueña, si bien no era gordo, poseía una tremenda barriga de tanto que le encantaba beber alcohol. Inmediatamente pudo comprobar el asombro en la mirada del maduro, quien apenas la vio no se cortó en mirarla de forma libidinosa, como siempre lo hacía, clavando su perversa mirada sobre su escote, para luego descender hacia su entrepierna, donde se mordió los labios cuando observó el pronunciado pubis que se marcaba muy notoriamente, al viejo se le hizo agua la boca y tuvo que tragar saliva de la tremenda impresión de apreciar como se le transparentaba todo. El vejete no cabia del gozo de contemplar la amplitud de semejantes caderas y tremendas piernotas que le parecieron riquísimas de lo macizas que estaban, de solo imaginarse cómo se vería desde la retaguardia hizo que su miembro despertara espontáneamente por los exuberantes encantos de la jovencita, ya que esa calza no se la había visto nunca en sus años trabajando ahí, era la primera que la veía vestida así de ajustada, para su mente perversa no habían dudas, la nena andaba buscando verga, por eso estaba exhibiendo ese culo descomunal como una calienta verga. Ese hombre le parecía de lo más desagradable, un viejo verde y sinvergüenza que no disimulaba su enorme deseo hacia ella, haciéndola sentir muy incómoda por su mirada lasciva, era un desvergonzado y le parecía muy feo de lo panzón que estaba, cuando en eso se le pasó una loca idea por su cabeza, se imaginó provocando a ese detestable vejete con la sola intención de fastidiarlo, y recordarle que nunca podría estar con ella, era un contragolpe a su desfachatez y descaro. La nena de solo imaginar a don Felino siguiendo el vaivén sus grandiosas nalgas, la llevaron a realzar las formas de su enorme culo, el viejo por su parte se quedó absorto contemplando cómo se meneaban los inmensos cachetes, con esas calzas ajustadas y transparentes que se le enterraban morbosamente en el canal que separaba las suculentas porciones de carnes, fue tanto su deseo que se apretó la verga de la calentura que le estaba generando la voluptuosa jovencita, se le había puesto dura como fierro.. Angie se dispuso a correr hasta un parque forestal que estaba a dos kilómetros más menos de su casa, mientras inevitablemente comenzaba a ser asediada por las miradas de algunos hombres que quedaban embobados con sus poderosos dotes, sintiéndose algo cohibida en un comienzo siguió enfocada en correr, diciendo que debía acostumbrarse a ese tipo de miradas, ya que con el paso del tiempo había aceptado que su cuerpo llamaba mucho la atención, mientras tanto algunos hombres ya se aventuraban a decirle cosas. La nena no pudo evitar sentirse feliz por el hecho que reconocieran su belleza, produciéndole satisfacción de saberse atractiva y deseada para el sexo opuesto, así continúo sintiéndose el centro de atención de las miradas masculinas e incluso algunas femeninas, cada vez más orgullosa por ser la dueña de un cuerpo tan privilegiado, experimentado una vanidad que nunca antes había sentido. Envuelta en aquellos pensamientos y sensaciones fue que llegó a una intersección en la cual debía doblar para llegar al parque, donde se percató que a unos 30 metros había un grupo de cuatro obreros que ya pasaban la cincuentena en edad, los cuales dejaron de trabajar para observar con lascivo deseo los movimientos de su despampanante figura acercarse. Desde que los vio supo que le iban a decir cosas, una desconocida e intensa sensación le recorrió la columna por la intensa atención que le estaban brindando aquellos lascivos obreros, que más parecían una jauría de lobos hambrientos y sedientos por su voluptuoso cuerpo, cosa que le generó un extraño y rico cosquilleo en el estómago. Específicamente por un señor mayor de piel oscura que parecía gorila con unos brazos enormes y tonificados, en ese instante quedó sorprendida de lo recio que parecía ese hombre para su edad, le pareció muy intimidante por su color de piel y las cosas que decían de los hombres de color. Cuando estaba a unos 15 metros los viejos obreros comenzaron a aplaudirle en conjunto, lo cual generó gracia en la dulce jovencita que no pudo evitar que se le escapara una sonrisa coqueta por la ocurrencia de los señores, aunque inmediatamente borraría su hermosa sonrisa por todas las cosas que le dirían al pasar por su lado. Qué melones tienes pendeja tetona, tienes cara de que te fascina la verga, dale bebita chúpame el biberón que lo tengo lleno de leche espesa, tremendo pedazo de culo nena, ¿te gusta mostrar las nalgas pendeja rajona?. Angie simplemente agacho la mirada muy avergonzada y nerviosa por los obscenos comentarios que le decían esos desvergonzados obreros, sintiendo su corazón acelerarse por el miedo que le pudieran hacer algo cuando vieran su tremendo culazo con esas calzas, sintiendo como sus nalgas se abrían vergonzosamente cuando corría para luego contraerse haciendo que vibraran por tan suculentos movimientos, era imposible que no chocarán entre sí, sacudiéndose como si estuvieran aplaudiendo, mientras exponía las partes más íntimas partes de su cuerpo escuchó al que parecía gorila. Que ganas de ponerte en cuatro y romperte esas enormes nalgotas a vergazo limpio puta calienta vergas. La inocente jovencita quedó impactada por las palabras del obrero, una intensa y poderosa sensación le recorrió por completo toda la columna haciendo que aumentará su presión sanguínea mientras tanto su corazón se precipitaba con alteradas contracciones, generando un intenso calor que evocaba desde su interior hacía todo su cuerpo, especialmente a su cara donde sus mejillas las sentía muy calientes y coloradas, nunca se habían referido a ella de esa forma, simplemente siguió corriendo sintiendo un nerviosismo que nunca antes había experimentado, entre muchas otras cosas. Por su parte los lascivos obreros no dejaron de expresar las cosas que deseaban hacerle mientras miraban como depravados las carnosas y voluminosas nalgas moviéndose con provocación, con aquella transparencia que dejaba muy poco a la imaginación, o quizás todo lo contrario, despertando y desatando la lujuria de los viejos obreros, y por supuesto en sus miembros viriles, los cuales se endurecieron dentro de sus pantalones producto de la calentura que les generó la exuberante chiquilla, especialmente el gorila que se gastaba una vergota descomunal. Angie siguió trotando muy consternada pensando en los dichos del viejo obrero, seguía resonando en su cabeza que la había llamado puta, eso era lo que más afectada e inquietaba a su ser, no sabía porque, pero algo le produjo esa palabra cuando la escucho, que la mantenía en un estado de alteración constante, sabía que era una palabra sucia y vulgar, la había escuchado antes, pero nunca se lo habían dicho a ella. Cuando la chica llegó al parque aprovechó para descansar en una banca, intentando serenarse ya que su respiración estaba muy agitada, fuera del esfuerzo propio del ejercicio, más por el nerviosismo e inquietud que sintió con los señores obreros, ella siempre se indignaba con esa clase de comentarios sobre todo viniendo de tan desagradables sujetos, pero esta ocasión por alguna extraña razón eso no ocurrió, ya que en el lugar más recóndito de su cuerpo había disfrutando despertar aquellos bajos instintos en ese grupo de viejos, que sólo podían soñar con una jovencita tan voluptuosa como ella, pero que jamás podrían tenerla, aquello le brindó un intenso y perverso placer que le mojó la conchita, recién ahí fue consciente que su almejita estaba completamente empapada.. Aquello desconcertó a la dulce colegiala que apretó con fuerza los muslos entre sí por los ricos cosquilleos y estremecimientos que asaltaban su panochita, no entendía cómo podía sentir aquellas íntimas y placenteras sensaciones con esos viejos lujuriosos, menos en plena calle, ya que ella era una chica decente y nunca le habían llamado la atención los hombres maduros, le parecía totalmente insólito, sin embargo... no podía dejar de pensar en todas las morbosidades que podrían estar deseando hacer con ella. Fue ahí cuando descubrió que una parte de ella había disfrutando sentirse el centro de atención de aquellos lascivos señores, de calentar y excitarlos a conciencia con su voluptuoso cuerpo, si bien se sentía un poco avergonzada, era un reconocimiento al despertar de su sexualidad, pero también pensó en las posibles consecuencias, qué pasaba si ese viejo de piel oscura que parecía gorila impulsado por la calentura que provocaba la exuberancia de sus atributos, pudiera terminar abusando de su voluptuoso cuerpo como se le diese la gana junto con los otro señores. De solo imaginarse algo así de perverso le produjo un intenso y poderoso placer en la entrepierna, aunque le costará reconocerlo, su cuerpo estaba muy excitado, no podía concebir cómo había pasado algo así, simplemente no lo entendía, menos con palabras tan sucias como esas, muchas veces le habían dicho comentarios de esa índole, pero nunca nadie había sido tan explícito y directo a la hora de confesar sus impúdicos y pervertidos deseos hacia ella, manifestando sus ganas de querer ponerla en cuatro para gozar rompiendo sus preciadas e inmaculadas pompis. Ciertamente romper era la palabra más adecuada, ya que ella era completamente virgen y ese obrero seguramente debía tenerla grande, así comenzó a pensar en las cosas que se decían de los hombres de color, ¿la tendrá muy grande?, ¿será gorda? o ¿quizás ambas?... ¿se la habré puesto dura?, ¿Qué sentiría cuando lo hiciera por primera vez?. Había escuchado que dolía mucho, sin embargo, con la calentura que estaba experimentando se imaginó cómo sería hacerlo por las pompis… ¿Pero qué estás pensando?, ¡si es algo asqueroso se gritó a sí misma!!. La nena ya quería dejar de pensar en más cosas, así continuó a corriendo durante 15 minutos más, dando vueltas alrededor del parque quedando así completamente transpirada, cuando en eso un viejo vagabundo de unos 65 años estaba tirado a los pies de un árbol le pidió algo para comer, apenas Angie lo vio sintió mucha pena por el señor y la forma que vivían ciertas personas, ya que se veía muy mal físicamente, así que le respondió de forma amable...disculpe señor no tengo nada. Entonces déjame lamerte el sudor y chuparte la zorra culoncita puta… Angie cuando escucho esa última palabra fue dominada por una sensación que la hizo quedarse paralizada observando cómo el degenerado viejo se acariciaba la verga por encima del pantalón con una mirada llena de lujuria y perversión, quedó atónita de la impresión y la conmoción por unos 3 segundos, con su inocente y curiosa mirada puesta en la entrepierna de ese viejo vagabundo, sin decir nada se dio la media vuelta y salió corriendo a toda velocidad con el corazón palpitando a mil, decidió volver a casa, solo que esta vez lo hizo por otra ruta para no encontrarse con ese grupo de obreros, durante su trayecto de vuelta no se podía sacar todas las cosas que le habían dicho. Estando a unas cuadras de su villa vio al viejo conserje en la entrada, quién apenas la vio llamó su nombre... ¡Angie!, le vinieron a dejar el pedido de las aguas, como no había nadie en casa las dejaron acá en recepción. La despistada jovencita recién en ese instante recordó que su madre le había anunciado antes de irse que irían a dejar el pedido de las aguas, el cual realizaban cada 2 semanas...muchas gracias don Felino, lo olvidé completamente, le respondió algo complicada por la idea de cargar 2 botellas de 25LT ella sola, ya que siempre el camión llegaba hasta fuera de su casa, y luego su papi las entraba y las ponía sobre un dispensador. No se preocupe, si gusta yo se las llevó, ofreció amablemente mientras su mirada descendía al pronunciado pubis de la nena, no cabía de gozo de apreciar como se le transparentaba todo, junto con la amplitud de semejantes caderas y tremendas piernotas que le parecieron riquísimas de lo macizas que estaban. Bajo la mirada un poco avergonzada por la intensidad y calentura que irradiaba ese hombre mirándole la entrepierna, por un lado consideraba que era un descarado, un viejo verde que no se cortaba lo más mínimo, pero el hecho que no disimulara comenzaba a despertar sus más bajos instintos, ese extraño gusto de sentirse admirada y deseada por hombres que jamás tendrían oportunidad con ella, instantáneamente una intensa sensación le recorrió la columna, no entendía como podía estar sintiendo tales cosas con ese señor. ¿En serio usted podría?, está bien don Felino, muchas gracias... agradeció con su característica educación, algo incómoda por cómo la miraba ese viejo verde, intentó actuar normal, sin embargo se la estaba comiendo con la mirada, su admiración era tan intensa que no pudo evitar inquietarse aún más por la idea de que ese viejo fuese a su casa estando ella sola, pero no tenía más opción que aceptar el cordial ofrecimiento. El viejo conserje fue a la recepción y volvió cargando cada botellón en una mano, donde la chiquilla pudo comprobar cómo el viejo cargó aquellas pesadas botellas como nada, apreciando como sus grandes brazos realizaban el trabajo, quedando bastante impresionada de lo recio que estaba don Felino para su edad, que siendo 59 mantenía con bastante vitalidad. La nena sintió su cuerpo acalorarse aún más de lo que ya estaba porque ese hombre fuese a su casa con lo provocativa que lucía, rozando lo vulgar por el tamaño de sus grandes atributos, así llevó su curiosa mirada hacía el velludo pecho que mostraba el señor por las aberturas de la musculosa blanca, que le daban un toque recio y de madurez que le pareció atractivo, a pesar de su prominente barriga. La nena impulsada por las extrañas sensaciones que le estaba generando la situación con ese hombre, se dejó llevar por lo que experimentaba su cuerpo, más aún al saber que don Felino seguramente se iba a deleitar con el vaivén sus pompis, a sabiendas que seguía su paso caminó hacia su casa procurando realzar las formas de su cuerpo. Don Felino quedó inmediatamente hipnotizado con el sensual bamboleo que había adoptado la culona jovencita, moviendo esos tremendos cachetes de un lado para el otro, con esas calzas que se le enterraban morbosamente en el canal que separaba las suculentas porciones de carnes, era como ir persiguiendo un sueño de forma literal, su referencia absoluta en esos momentos eran los descomunales glúteos de la joven.. La muchacha no se reconocía, siempre había sido una chica decente y recatada, pero algo dentro de ella la incitaba a mostrarse ante los ojos de ese viejo lascivo, sintiendo un nerviosismo que nunca antes había experimentado, podía sentir unas mariposas revoloteando dentro de su estómago por el hecho que un viejo estuviera mirándole el trasero a solo un par de metros, así permaneció en silencio sintiendo que sus calores aumentaban por estar comportándose de esa manera, que poco a poco comenzaba a disfrutar. Cuando llegaron a la casa la chica muy nerviosa abrió la puerta y encendió la luz escucho la voz del vejete, ¿dónde se la pongo?, preguntó con voz sugerente mientras hacía alusión a las aguas con sus manos. La joven pudo percibir el doble sentido de sus palabras, por un lado consideraba que era un descarado, un viejo verde que no se cortaba lo más mínimo en mirarle los senos y la cola sobre todo, un sin respeto, sin embargo, aquello mismo, el hecho que no disimulara esa manera tan lujuriosa, sin importarle nada, comenzaba a despertar sus más bajos instintos, esos confusos gustos que estaba sintiendo al sentirse admirada por hombres mayores.

Autor: Darkghostwrriter Categoría: Voyeurismo

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Pillada con mi pareja

2021-10-08


El motivo de que relate esta experiencia es la excitación que me produce recordar aquella noche con pelos y señales. Era una noche normal, había quedado con mi novia y después de tomar algo y dar un paseo, nos subimos en mi coche y me dispuse a llevarla a casa (no sin antes hacer la parada reglamentaria). Como siempre fuimos al aparcamiento donde siempre vamos a hacerlo pero esta vez estaba lleno de coches y decidimos ir a otra zona, acabamos parando en una calle estrecha detrás de unas casas que parecía que no vivía nadie. Nos pasamos a los asientos traseros y empezamos a besarnos y a tocarnos. Yo con mi mano izquierda masajeaba sus tetas y con la derecha introducía mi mano en su pantalón para agarrarle el culo y tirarle de aquel tanga negro. Ella en cambio agarraba mi miembro con fuerza y bajaba y subía mi prepucio…. -nena necesito que bajes ya y me la chupes como tú sabes. Ella sin decir una sola palabra se puso a cuatro patas sobre el asiento y comenzó a chuparme la polla sin parar mientras con la mano masajeaba mis huevos. Yo empecé a bajar sus pantalones dejándole puesto el tanga y me puse a masturbarla , estaba empapada ya, mi pene también alcazaba su máxima dureza y yo mi máxima excitación, mis dedos entraban y salían de su mojado coño e incluso se atrevían a penetrar su ano alternativamente. De repente un coche paso por nuestro lado y un tío de unos 40 años se quedo mirando la escena, podía ver perfectamente el culo de mi novia con mis dedos metidos en su culo mientras sin inmutarse seguía con la faena chupándome la polla, ya nos había pasado mas veces estamos acostumbrados, el coche siguió de largo y se fue. - para ya cariño que me voy a correr en tu boca y me apetece follarte. Ella se coloco como sabe que me gusta, mirando para la luna posterior del coche y con el culo en pompa mirando hacia la palanca de cambios, yo me puse tras ella y me dispuse a follarla por detrás (decir que tiene unas caderas grandes, un culo enorme y redondo y una cintura muy estrechita y plana). Empecé a bombear aquel coño, azotándole el culo y agarrando sus pequeñas tetas hasta que de repente otro coche llego, y para nuestra sorpresa aparco delante nuestra, yo seguía, no paraba de follarla hasta que de repente bajo del coche una pareja con 2 hijos de unos 10 años y pasaron andando por al lado del coche , los 4 miraban para nosotros, habíamos parado el ritmo pero ver la cara de los padres aluciando hizo que mi polla explotase en un orgasmo que empezó a llenar el coño de mi pareja. Pasaron e largo y se fueron, yo avergonzado por la azaña saque mi polla de su chorreante coño y nos vestimos y nos fuimos.

Autor: Anónimo Categoría: Voyeurismo

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Mi madrastra borracha

2021-09-15


Cuando tenia 19 años, mi papá ya llevaba como 4 años de haberse separado de mi mamá por infidelidad, bueno el tenia 52 años y consiguió otra mujer que tenia 39 y se llamaba Elisa. Desde julio del 2017 note que todos los sábados se iban de fiesta y mi papá me dejaba la casa a cargo, y ellos volvían a eso de las 1 de la mañana y tenían relaciones, me despertaban con los ruidos y así me enteraba, la verdad era que me sentía incomodo porque escuchaba más los gemidos de mi papá que los de mi madrastra. Lo extraño era que cuando terminaban a eso de las 2:30 de la madrugada y mi papá se iba de la casa, no se a donde y la verdad no me importaba mucho, entraba al cuarto donde tenían relaciones y manoseaba a mi madrastra y como ella estaba borracha no despertaba, le comencé a sacar fotos, un día que entre ella estaba desnuda y con todas las piernas y culo brillantes, parece que se hecho lubricante y me calenté mucho y quise tener relaciones con ella mientras dormía pero cuando le abrí las piernas, su vagina estaba llena del semen de mi papá, pero había mucho semen y eso me dio un asco, me fui y la deje así.

Autor: Michael Categoría: Voyeurismo

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En una fiesta familiar

2021-09-15


Hola cómo están? Les platico lo que pasó este fin de semana, creo que ahora si me pasé de la raya, pero combinar alcohol y lujuria no llevan a nada bueno. El sábado pasado me invitaron a una fiesta infantil en casa de los chachos, uno de los niños cumplió años y nos invitaron a toda la calle fuimos casi todos los vecinos! Obviamente me arreglé muy bien quería verme muy guapa, así que me puse un vestido negro tacones de aguja y me puse un ligero negro con medias negras y llevaba una chalina roja, la fiesta aunque fue en la casa de mis vecinos retaron una carpa y la pusieron en la calle, dentro de la casa estaban ocupando la cocina para servir la comida, y como tienen 2 baños en el patio la mayoría entrábamos al baño ahí abajo. Desde que llegue salude a todos pero en especial al Chacho y a su papá, que la verdad los dos se veían muy bien arreglados, aunque los 2 traían marca personal de sus esposas! Pero aun así se dieron oportunidad para decirme que me veía muy bien! Los dos me dijeron, que si estuviéramos en otra fiesta me llevarían a otro lado para hacer travesuras! La verdad no me calenté mucho oír que sabía que ahí si no habría chance de hacer cositas, pero estaba muy equivocada! Ya era de noche como las 8 o 9 no recuerdo muy bien, la verdad estuve tomando mucha cerveza y ellos los hombres mucho alcohol! Mi vecino el chacho papá ya estaba muy tomado se le veía a leguas! Y se me quedaba viendo con unas ganas! Pero la verdad yo me hacía la loca, porque me conozco y sé que el tomado y yo tomada haríamos alguna locura! Y así paso! Después de tomar tanta cerveza iba mucho al baño, me levante de la mesa! La fiesta estaba en pleno ambiente, en eso llego el clásico payaso y todos estaban muy atentos con el show, pero yo me estaba orinando así que me levante al baño, pero los 2 baños estaban ocupados! De repente sentí como me tocaron el hombro y era el chacho papá, se me acercó al oído y me dijo: -(que rica te ves hoy! Solo porque estamos en mi casa! Sino ya sabes que te llevaría aún hotel y te daría una cogidota como te gusta! Le respondí! -Mejor llévame a un baño porque me estoy orinando! -Si quiere ocupa el de la recamara de nosotros ahí no hay nadie! Subes las escaleras en el pasillo es la primer recamara ahí hay un baño! -Si puedo? -Claro estás en tu casa! -pero no subas por que se van a dar cuenta! -No te preocupes yo no subiré. Entonces me dirigí a la recamara en las escaleras me encontré a su nuera la esposa de su hijo el que también me cogí! Le dije que si podía usar el baño de la recamara porque estaban ocupados los de abajo! -Si claro! Pásate estás en tu casa. Entre a la recamara encontré el baño, ya no aguantaba, solo hice del 1, me acomode mi vestido el ligero y mi tanguita, salí del baño y lo primero que veo es al chacho papá esperándome! Y traía la verga de fuera, toda flácida pero de fuera se bajó el cierre y también traía los huevos de fuera! La verdad me sorprendí y me excite mucho! Le dije, no como crees que aquí en tu casa en tu recamara! Estás loco? Quieres que nos cachen y se haga un desmadre? Me abrazo por la cintura me tomo del pelo y me dijo! A poco no se te antoja? Tomo mi mano con la de él y me la puso en su verga, apoco no quieres? Me bajo y me hizo que se la chupara! La verdad si estaba muy nerviosa! Pero también muy excitada! Le dije en voz baja, que me dejara parar que se estuviera en paz! Aunque seguía chupando ese trozote de carne le decía que se calmara! Solo un rapidin ándale! Todos están abajo nadie sube, todos están viendo al payaso, ándale no me tardo nadita, es que te me antojas mucho, te ves muy rica hoy! Me levante y me beso metió su mano debajo de mi vestido y me metió la mano en mi papayita, ya estaba algo mojada, se dio cuenta y me dijo ya ves como si quieres! Me aventó a la cama caí de espaldas el levanto y separó mis piernas y se abalanzó sobre mi papayita hizo a un lado mi tanga y me empezó a dar una chupadota que me puso muy caliente! Él se estaba jalando su animalote que ya lo traía bien duro! Yo lo agarre del pelo y lo jalaba hacia mi para que siguiera chupándome tan rico! Se subió y me penetro por mi papayita así en la posición de misionero, los dos completamente vestidos! Olía mucho a vino pero saber que estábamos en su recamara en la cama donde duerme con su esposa y saber que había mucha gente en ese lugar y nosotros cogiendo tan rico me puso muy cachonda! Me dio la media vuelta y me puso en 4, me bajó la tanga la traía en mis rodillas! Me puse de a perrito pero recargue mi pecho y mi cara en la cama y con mis manos me separe mis nalgotas para que hiciera con mi culito lo que quisiera! Me penetro por el culo y empezó a bombear muy duro no podía hacer mucho ruido por que se oía que había gente afuera en el pasillo. El con sus manotas me abrió más mis nalgotas me bombeo muy rápido y de sopetón se salió de mi yo cero quería ver mi culito bien dilatado! Mi culito se abría y cerraba! Lo sentía muy abierto, pero sé que a él le gustaba mucho ver mi culito dilatado, acto seguido se bajó de la cama y me empezó a dar aúna súper mamada en mi culito! Con una mano me separaba mis nalgas y con la otra se hacía una chaqueta! Yo hice lo mismo, con la mano izquierda le ayudaba a separar mis nalgas y con la otra me sobraba mi papayita aunque no quería hacer ruido siento que me quejaba ya muy duro, me estaba metiendo la lengua muy profundo en mi culito me éxito mucho la situación, estaba apuntó de venirme, cuando de pronto oímos como abrieron la puerta, era Ofelia la esposa del cacho y nuera de mi vecino! Nosotros estábamos de perfil a la puerta o sea cuando ella entró vio todo yo de perrito y mi vecino con su corota metida en mis nalgotas! Yo trate de incorporarme, pero mi vecino solo sacó la cara y grito! Que no sabes tocar cierra la puerta! Ella se salió me incorpore y le dije ya ves ya nos cacharon! El solo me dijo no hay bronca! Pero déjame terminar no seas así! Ya casi me vengo! Me puso aún más caliente la idea de saber que nos habían visto! Así que me puse de perrito otra vez y el seguía con lo suyo, solo sentí como se movía más la cama de lo duro que se la estaba jalando y yo me seguía sonando mi panochita y me empecé a venir fue muy intenso sentir la lengua de él tan adentro en mi culito, el al sentir que mi culito tenía espasmos también se vino! Nos dejamos de mover los dos, pero él seguía chupándome el culito con muy despacio. Me incorpore me subí la tanga me arregle el vestido él también se incorporó y tenía la mano cerrada ahí traía toda la leche en la palma de la mano así que tomé su mano me la acerque a la cara la abrió y le limpie los mocos con mi lengua! Que putita eres me dijo! Lávate las manos y la boca le dije! Entre al baño por papel me limpie la boca le di un beso de despedida, me voy antes que vengan otra vez me salí y justo cuando iba bajando las escaleras me encontré a lupita con su nuera, no sé qué le dijo la nuera pero no me dijeron nada, solo me vieron feo, me despedí y me salí de la fiesta! Hasta hoy no las he visto ni me han dicho nada. Por eso les decía que no es bueno mesclar cerveza y ganas de coger por que hace uno cada barbaridad! O ustedes que habrían hecho? Se hubieran arriesgado tanto por una buena cogida? Me despido.

Autor: Sisi Categoría: Voyeurismo

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Espío a mi mamá y me masturbo mientras la veo dormir.

2021-09-13


Yo me llamó Iván, tengo 22 años y desde que tengo 15 años veo a mi madre con morbo porque me excita su cuerpo y su forma de vestir con ropa muy sexy que remarca sus piernas y nalgas como auténtica puta, y mi mayor fantasía es poder cogermela de mutuo acuerdo y sin contemplaciones. Sé que eso es incesto y está mal visto en la sociedad, pero lo que me causa mi madre hace que no me importe yo mismo considerarme alguien que está salido por su madre. Mi mamá es una mujer de 51 años, es alta, de buenas caderas, buenas, nalgas, buenas piernas y buen culo; de tetas no tiene muchas, pero lo suficiente como para que cualquier hombre, incluso yo (su hijo), seamos capaces de mamarselas hasta el cansancio. Lo que hago es espiarla mientras se baña, al tener escondida una cámara espía. Tengo varios vídeos de ella enjabonando su conchita y la raya de sus nalgas, y otras donde está empinada mostrando su ano. Esos vídeos los tengo bien guardados en mi disco duro, protegidos y comprimidos con contraseña, para que no me los descubran. Otra cosa que hago es meterme en su cuarto como a las 2:30 de la madrugada mientras duerme al lado de mi padre, y yo acostado en el suelo me masturbo mientras levanto la sabana que la cubre. No me he animado a tocarla por temor a que despierte y se me arme una bronca. Eso es todo lo que hago. La mujer de la foto es mi madre.

Autor: Heryher Categoría: Voyeurismo

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Viendo a mi hija culiar con el novio

2021-09-13


Mi hija, la vamos a llamar Ana, tiene un novio que es casado, el viene a visitarla casi siempre a las 11 de la noche ya que trabaja en turno de las 2:00 pm hasta las 10 pm, yo al principio me opuse a esa relación, pero Ana me dijo que el no era feliz con la esposa y que ella lo quería mucho y que el vendría a verla solo un rato por la noche mientras formalizan una relación, yo comencé a espiarlos en el corredor ya que un día salí a la sala, me fije por la ventana y vi el carro de el, pero a ellos no los vía, me fui a un cuarto y me fije por otra ventana y pude ver como jorge así lo vamos a llamar, se la estaba cogiendo de perrito detrás de la casa, después de eso, ahora los vigilo todo el tiempo, ella comienza alistarse temprano, la veo siempre ponerse un vestido muy sexy o una enagua muy corta y no se pone nada de ropa interior o se pone unos hilitos muy ricos, yo me acuesto pero me levanto cuando en casa los demás se duermen y ahí es cuando empieza la fucion, al frente de mi casa hay un gran faro electrico que permite que siempre esté bastante claro el corredor y así no perder ningún detalle, veo como se besan tan apacionados que se quieren comer, él comienza a meter la mano por su entrepierna le masajea toda la cuquita y ella comienza a gemir como una perrita, ella se va directa a la jareta de Jorge y le saca toda la verga, comienza a sobarsela y después se agacha y comienza a chupar y tragarze semejante picha, Jorge se acuesta en un sillón grande y ella se le sube se la agarra y se la va metiendo poco a poco, después comienza un jadeo y los veo explotar en un orgasmo bárbaro a veces la he oído llorar y gemir del placer, también la he visto darle el culito y como jorge se la coge hasta tres veces en la noche y yo me la sobo hasta dos veces por noche, les aseguro que este relato es real cien por ciento, pronto volveré a escribir con más detalles. Smith

Autor: Smith Categoría: Voyeurismo

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