Relatos Eróticos de Zoofilia


Mi mayor secreto

2021-12-03


No es nuevo que tenga sexo con mi perro, el es un pitbull de apenas 3 años, me da las mejores cogidas de mi vida. Aun que la verdad no vengo a hablarles de zoo, si no de mi fantasia incumplida. Empezare por describirme, mido 1.80 de complexion robusta y un cuerpo fuerte y tez morena, nunca me an interesado los hombres sin embargo me gusta mucho jugar con mi ano, creo que algunos me entenderan que no se necesita ser homosexual para disfrutar del placer anal. Todo empezo cuando apenas era un adolecente con decada y media de vida, aun no tenia experiencia con mujeres pero un perro ya me habia hecho disfrutar con su lengua en mi ano alguna vez sin querer mientras hacia del baño en el campo. De ahi mi curiosidad crecio, e participado en trios, intercambios, orgias, e jugado con pepinos, zanahorias, desodorantes y muchas otras cosas, sin embargo nunca e sentido una verga en mi ano y es que mi fetiche no es que me coja una verga y ya, si no una trans o una mujer con strappon, siempre me an gustado las mujeres, la figura femenina es el ejemplo mas grande de belleza y perfeccion. Añadido a esto me encanta grabarme cuando estoy con mi perro o tomarne fotos con pepinos en mi trasero, debo decir que debido a ese gusto mio me caben pepinos de 20 cm de largo y de 5 a 8 cm de gruesos, pero aun me pica la cosquilla de que una hermosa mujer con polla me atraviese o alguna enculadora que disfrute de coger culos varoniles. Se que muchos entenderan lo dificil que es poder compartir este tipo de gustos que solo se dan en mentes abiertas y sin prejuicios. Tengo mucho material por si alguien quiere que le comparta material o si algun voyeur quisiera ver en vivo como me atravieza mi perro o cualquier perro o compartir videos de como me meto pepinos enteros por el ano, deje su correo y yo me comunicare. Nota esto lo escribo justo despues de haber estado abotonado con rocks y con un pepino en el culo.

Autor: Zoowolf Categoría: Zoofilia

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Mi nueva inquietud

2021-12-03


Hola me presento soy miguel, desde muy pequeño e sido muy despierto con mi sexualidad, me declaro eterosexual aun que tambien me encanta la zoofilia, bueno en otra ocacion les contare como fue que empece, lo que les vengo a contar hoy acaba de pasar hace unos dias, estaba como siempre solo en mi casa pues vivo solo en cdmx, tengo un perro pitbull que me da muchos momentos de felicidad. Acababa de llegar de trabajar y decidi fumar un poco de marihuana cuando mi perro ladraba afuera, se trataba de un perro ageno, no le tome mucha importancia y meti a mi rex adentro para que no estuviera haciendo escandalo y por vicio decidi sacarme la ropa, ya saben, para que mi perro sacara su estres, decidi poner unos videos de zoofilia para inspirarme y la verdad muchos ya e visto, por lo que decidi grabarme por primera vez eso me prendio al mil. Poder ver como me abotonaba una y otra vez, fue donde nacio mi nueva inquietud hacerlo con publico, aun no estoy muy seguro pues me gustaría que fuera con alguien con la misma inclinacion o aun mejor una mujer y compartir este tipo de experiencias juntos que me vea y [email protected] si alguien quisiera tener una experiencia similar favor de mandar msg al+52 56 2391 8806 cero malos rollos solo busco placer y seguir disfrutando

Autor: Zoowolf Categoría: Zoofilia

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Noche erótica con mi vagabundo

2021-12-01


Buenas tardes, pues me encantó anoche, fui mui satisfecha, ese perrito callejero ya lo avía visto varias veces vagar en la cuadra, es como cruzadito de doberman con no se que jijiji, pues estaba en casa toda la tarde viendo películas, ya noche como s las 9 pm escuché ruidos cómo perros peleando, me asome y estaba un mugrero de basura y me enoje mucho?, salí y les grite ya largarse perros chiflados, y Vi que un perro tenía buen pescado a una perra jijiji y me dió curiosidad de verlos, de pronto se asetco mi amiguito que una tarde me visito, dije hoooli cariño ase mucho que no venías por aquí? jijiji ya novia su colita y se asetco a mi y me lambio la mano y me dió cosquillitas ?, voltie y Vi que el perro tenía bien ganchada a la perra y otro les lambia abajito y me cachondie de ver eso??, se me ocurre Aser lo mismo pero yo ser la perra?, pues abrí el barandal y dejé poquito abierto, fui al refrigerador saque jamón y le di a mi amiguito, me meti a apagar el foco del porche para que los vecinos de a lado no vieran lo que quería hacer?, ya que enfrente de mi casa es una barda grande que divide la a calonia con la carretera, total se metió mi amiguito, m es agache y lo acaricie, e la se dejaba y empeso a saca su pene y como a expulsar chorritos de orines jiji me salpicó las piernas, ya que traía un chircito y una blusita de tirantes, tu desidia meterme y bañarme, pero primero lo metí al pasillo después si lo o cerré la puerta del porton, fui a la cocina para dejarle comida en lo de que me baño y fui a mi cuarto, abrí la ventana y estaba paradito víendome, eso me pareció mui eritico y desidia desvestirme delante de él, ?, empese a moverme sexy y a quitarme todo, quedé desnuda y empese a tocarme, el se movía y como que quería brincarse al cuarto, me estaba exitando al saber que quería cojerme mi amiguito peludo, y desidia así sudada ponerme algo sexy??, me puese mis medias que uso en mi trabajo de oficina, unas color natural, y tambn mi liguero negro de encaje, y mis tacones, mi tanguita negra y mi brasier negro de encaje, y mi vestidito que me encanta gris con negro? me exita verme así , empese a bailarle y a tocarme y que se mete por la ventana el mui bribón jjiji, lo acaricie arriba de mi cama y empesava a escupir chorritos de semen o de orines no sé que sea pero estaban calientitos ?, me salpicaba mi vestidito y mis medias eso me pone mamillon?, lo empese a seducir a masturbarloy que empiesa a creser su pene ?, me pare y me empese a desvestir para el, me quite mi vestido y mi brasier, me quedé solo con el ligero las medias y los tacones, me empine para provocarlo y solo se acercaba a lamberne mi culito, de pronto que se trepa pero no le atinaba, me empine más y sentí como entro poquito y empeso a moverse rápido, me dolió por qué entró mui rápido y me quise safar, pero me gruñó y se afianso de mi cintura, y jadeaba y eso me exito como diciéndome note muevas perra o te muerdo?? sentí eso y me moví más hacia atrás dándome todo para que me cojiera más duro, y le desia así miamor dame más resio soy tuya soy tu perra???, deprinto se quedó quieto y sentía como palpitaba su pene ya que me metió con la bolita o nudo, eso estubimos como media hora, y deprinto salió y me dolió grité pokito y empeso a lamberme y a limpiarme toda mi bulba junto con mi ano, me exite mucho me vine como tres veces, y dije te boi a compensar miamor, le empese a chupar el pene enorme que se le hizo? es lo más exitante que he hecho, asta quedar bien cansada y me quedé en el piso, el se quedó conmigo y desperté asta la mañana, me levanté y fui a darme un baño, elestaca en el porche comiendo lo que le dejé, y alsalir de la duha se quería ir, salí ya cambiada y lo saqué, le deje baby miamor vuelve pronto jiji que delicia me desestreso de tanto trabajo y lo amo, desde entonces me a visitado varias tardes y noches y le daré placer mientras el quiera, saludos y esoere más relatos ??

Autor: Yazmin dogy Categoría: Zoofilia

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Me cogí a una cerda a escondidas

2021-11-29


Hola me llamo leo tengo 32 años y le vengo a contar mi experiencia con una cerdita bueno eran las 2 am en mi trabajo y hai estaba cuidadin unos asuntos pero hai misno avia unas cerdad de engorde me acorde de unos videos que avia visto de un hombre y una serdita la verdad se veia mui rico entonses coji me foi despacio para los chiqueros donde se encontraba la serda la verdad ya le agua pasado el celo de la cerda entonses comence a tocarle su panocha y estaba calientita le unte saliba es su cosa y le meti un deto y comenso a apretarme super rapido los dido dentro de eya era una censagion bien rica despues le meti 2 dedos y comenso a moberce entonses coji me baje los pantalones pero estaba nervioso de que alguien me viera hai la verdad estaba todo oscuro dudo mucho que alguien me viera hai metido pero aun asi tenia miedo y por eso no se me parava la verga entonses me unte saliba me masturve y se me paro pero aun flagida no se me paraba vien erecta del todo comence me la agarre del tronco y se la meti de un solo pero eya se comenso a mober denuevo y se salio comence a metersela otra ves y entro la verdad que mi verga es bien grusa y no entraba bien y entro oero hien apretado creo que le dolia por eso se mobia a cada rato de hai coji se la meti otra ves quedandome quito para que eya no lo pudiera sacar y comese a darle duro dale y dale ne apretaba super rico era una sensacion mui rica estube como dies minutos asta que termine le dje toda la leche a dentro no me lo creia lo que acabava de acer pero me encanto fui algo inlvidable de hai coji me labe y me vesti y volví a mi ronda la verdad no la disfrute mui vien por los bervios que tenia de que alguien me viera y me quede con muchas ganas lo bolbere a intentar en estos dias y le contare que tal ustedes me podrian ayudar con algo para que se me quiten los nervios y asi ponerla bien dura apenas enpiese a metercela sera de mucha ayuda gracias

Autor: Leones Categoría: Zoofilia

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Trio.

2021-11-26


Como cada viernes te esperaba con ansias, tú lo sabes muy bien, te deseo, te deseo con todo mi cuerpo, es todo el día que mi vagina no deja de emitir fluidos, son para ti, mi vagina y yo esperamos por ti, estacionas el coche y corro a verte, a sentir tu olor, escuchar tu voz, apoyarme a ti y sentir los latidos de tu corazón, mis labios buscan tus labios, me besas, dejas todo de lado para envolverme en tus brazos y besarme, esos besos que dejan ronchas en mi piel, levanto un pierna para poder juntar más mis muslos y apretar los labios de mi vagina que tiembla de deseos por ti, te quiero, te necesito, mi mano roza la incipiente protuberancia debajo de tu pantalón, la dureza de tú verga me hace lanzar gemidos y suspiros. Me abrazas y me guías al interno de nuestra casa, Lancelot también viene a tu encuentro, nuestro Pastor Alemán te saluda con ese bailoteo peculiar en él, mueve su cola y ladra dándote la bienvenida a casa, eres el Señor de la casa, el Rey del lugar y Lancelot y yo te pertenecemos. Dices que necesitas un baño y te dejo ir, sé que también disfrutas de un trago, voy al bar y te preparo un Chivas, así como te gusta a ti, temperatura natural, sin agua y sin hielo, para mi verso una generosa porción de Cinzano y dos cubitos de hielo, siento el agua de la ducha y no resisto las ganas de ir a verte, necesito gozar una vez más la vista y la majestuosidad de tú cuerpo de macho, esas espaldas anchas con esos bíceps desarrollados, las marcas de tus músculos en tu abdomen, tus musculosos muslos, esa verga que pende de tu ingle semi erecta y que se mece con tus movimientos y capturan mis ojos como en un trance de libídine y lujuria, me muerdo mis labios y mi lengua se mueve en el aire como dibujando ese glande lustroso y henchido del sangre que circula en tus venas, esas venas que son claramente visibles en la longitud de tu miembro, te sonrío mientras mueves la esponja espumosa entre tus cojones redondos y pesados de esperma hirviente, siento que la humedad de mis bragas va en aumento. Te veo salir de la ducha y extiendo mi mano con tu trago, lo recibes guiñándome un ojo atrevido, prometiente y perverso. Me incitas con esos guiños y muecas, me haces reír, mis senos parecen quisieran explotar, mis pezones luchan contra la copa de mi sostén, quisieran ser liberados y atrapados en esos dedos tuyos que juegan ahora con tus cabellos mientras los secas con la toalla, tu pene continua a mecerse y a tentarme, me tienes hipnotizada y subyugada, lo único que quiero es que termines pronto y me prendas en tus brazos, lo única que quiero es cerrar mis labios sobre tu polla cimbreante, quiero sentir el sabor de gotitas perladas de tu semen, el sabor agridulce de tu esperma deleitando mi paladar. Descansamos en nuestra sala de estar y abres la puerta del balcón y acaricias a Lancelot, nuestra fiel mascota lame tu mano, me siento celosa de las caricias que le prodigas y las que él te retribuye, quisiera ser yo a lamer todo tu cuerpo, veo cómo te inclinas y le rascas su barriga, luego tu mano encuentra su verga canina, no resisto más y voy junto a ti, me inclino y te beso, mi mano se junta con la tuya, me das un húmedo beso y nuestras lenguas se saludan envolviéndose la una con la otra, por primera vez veo que te inclinas a mirar la gruesa verga rosada que comienza a asomar, esa punta afilada de Lancelot que lanza destellos de luz, me miras y creo adivinar lo que quieres, me inclino y mi lengua acaricia la húmeda y rosácea carne desnuda de Lancelot, mi mano te ofrece la brillante polla que continua a crecer, tú de un lado y yo del otro, nuestras miradas se encuentran bajo la panza de Lancelot, tomo esa vara caliente y la meto en mi boca, la chupo ávidamente mientras tú me fijas con tus ojos impregnados de lascivia, vuelvo a ofrecerte esa polla lustrosa, abres tus labios y yo empujo el asta caliente entre tus labios, se la chupas y siento como succionas la verga de Lancelot, estoy sorprendida y excitaba viéndote con esa gigantesca verga en tu boca, no puedo dejar de mirarte excitada e hipnotizada por la escena que me regalas, lamo junto a ti y siento en mi paladar el sabor de Lancelot que chorrea semen desde su polla, te dejo en esa placentera pose y me levanto para dar placer a tu miembro duro, marmóreo, gimes con la verga de Lancelot en tus labios mientras mis manos escurren al largo de tu pene, gimes cuando sientes mis labios envolviendo tu glande, gimes cuando mis manos acarician tus cojones, gimes cuando mis dedos llegan al orificio de tu ano. Te alzas y yo me arrodillo a chupar tu verga, uno de mis dedos se insinúan en tu trasero, siento la contracción de tu glúteos, has tirado la bata sobre el piso y buscar arrodillarte, me miras con unos ojos suplicantes, quieres algo que nunca has tenido, quieres una experiencia nueva, no dices ni una palabra, pero no es necesario, estoy conectada contigo, estoy amarrada a tu almas, estoy saldada a tu concupiscencia, quieres la verga de Lancelot, te pones en cuatro, el fiel Lancelot también ha entendido, sube sus zampas a tu espalda igual como lo hace conmigo, mi dedo prueba tu diminuto ano, la enorme verga de Lancelot podría hacerte daño, pero yo estoy ahí para ti, apunto el enorme miembro a tu trasero y la punta se inserta en tu culo, lanzas un grito lujurioso sintiendo la gruesa polla en tu culo, Lancelot enloquece y comienza a bombear su verga rápidamente dentro y fuera de ti, con mis dedos impido que la enorme bola dañe tu esfínter, lo dejo follar tu trasero sin que su bola vaya dentro, ya habrán otras ocasiones, te masturbo mientras Lancelot te coge y te trasforma en su perrita, mi fuerte macho gime, mi fuerte macho se estremece, mi fuerte macho se pliega de rodillas ante la potencia del macho alfa que lo posee. Me doblo hasta conseguir tu polla crecida a dimensiones increíbles que entre en mi boca, con una mano mantengo el pene de Lancelot mientras mi boca le hace espacio a tu verga que pulsa, siento una descarga eléctrica en mi mano y sé que Lancelot está llenando tu esfínter con su esperma caliente, contemporáneamente unos increíbles y potentes chorros salen disparados de tu pene, casi me ahogo, hago fatiga a tragar, estornudo y algo de semen escapa de mis narices, el resto desciende por mi garganta, tienes la cabeza gacha sumiso, respiras con tu boca abierta y jadeas pesantemente tratando de recobrar tu normalidad, Lancelot baja de tu espalda y tú te sientas en tus talones, mis vestidos vuelan por el aire y me arrodillo frente a ti para besarte, me has regalado un maravilloso orgasmo sin siquiera tocarte, sin siquiera tocarme, solo verte cogiendo con Lancelot ha sobrepasado hasta mis fantasías más salvajes. Me abrazas y me invitas a arrodillarme sobre tu bata, vienes detrás de mi y lames mi chocho, estoy en cuatro y te ofrezco mi conchita cual, si fuese una perrita, siento que me das unas palmaditas en mis glúteos y luego las poderosas zampas de Lancelot se adueñan de mis caderas, siento su pene en mis muslos, en mis glúteos, yo también tengo ganas y muchas, quiero ser poseída, Lancelot irrumpe en mi conchita, él me tira fuerte de mis flancos y me entierra su pija enorme, veo que te arrodillas frente a mi y me ofreces tu verga una vez más dura y exquisita, chupo y succiono tu pene mientras la verga de Lancelot inunda completamente mi chocho y el roce de su bola con mí punto “G”, me hace explotar, un orgasmo bestial, no puedo seguir chupando una polla mientras la otra me hace enloquecer, me tomas de los cabellos y fuerzas tu verga en mi boca, grito de placer con dos pollas en mí, mi boca hambrienta se cierra alrededor de tu pija y con mi lengua atrapo tu glande contra mi paladar y lo martillo hasta sentir el liquido tibio de tus semillas cubriendo mis papilas y trago y trago y trago, Lancelot termina de bombear su semen en mi panocha, mis muslos están bañados de semen canino, él levanta una pata sobre mi y quedamos anudados trasero con trasero … es solo viernes, tenemos dos días más para nuestro trio … ----- ----- ----- ----- ----- ooo ----- ----- ----- ----- ----- Los comentarios vuestros son un incentivo para seguir contando historias y relatos, vuestra opinión es siempre invaluable, negativa o positiva, es valiosa y relevante, todo nos ayuda a crecer como escritores y narradores de hechos vividos o imaginados, comenten y voten, por favor. [email protected]

Autor: Juan Alberto Categoría: Zoofilia

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Sexo con una perra a mis 23 años

2021-11-22


Hola soy un chico delgado, alto, de piel blanca y cabello rubio, ojos cafés y soy de Tecamac estado de México. Me gusta mucho la zoofilia, me excita muchísimo mi pene se pone muy grande por los animales me gusta ver mucho a mujeres disfrutar como locas y perras con perros y caballos. Cuando tenia 23 años le hice el amor a una perra bien rico le encanta que le metiera mi pene y sentir como me apretaba y me succionaba bien rico para que me viniera y saliera toda la leche. Me excita mucho ver a las mujeres empinadas a cuatro patas y que los perros las monten bien rico y en una ocasión vi como una mujer ordeñaba la leche de un caballo para tomársela al natural, aun que a muchas les gusta beberla con miel y con cereal ya que en otros países es una tradición. A mi me encantaría que me vieran cuando me estoy montando una perra y quisiera yo también ver a una mujer montada por un perro. Después salimos a pasear al parque y estaba muy feliz porque le había dado mucho amor y tenia mucha sed y mucha hambre de tanto ejercicio que hicimos juntos. Me encanta compartir esta experiencia con ustedes me gustaría poder platicar y conocer mujeres de cualquier edad que les guste la zoofilia y que ya practicaron y son activas con sus animales, si son de donde yo vivo mejor para salir y conocernos, puedes escribirme SOLO si eres mujer de cualquier país por Telegram el mio es @AzureEmpyrea1 solamente si estas decidida a platicar conmigo y que seamos amigos espero tu mensaje, soy 100% real y honesto puedo comprobar con fotos y vídeos, puedo enseñarte también de animales que me gusta y compartir algunos vídeos de Internet.

Autor: Anónimo Categoría: Zoofilia

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Blacky.

2021-11-19


“Blacky” es mi labrador Retriver de un brillante pelaje negro azabache, mis padres me regalaron mi mascota cuando era un cachorrito que yo podía llevar en brazos a todas partes, en ese entonces cumplía mis once años, papá dijo que era mi responsabilidad alimentarlo y hacerme cargo de sus necesidades, al cabo de dos años me era imposible tomarlo en brazos pues había crecido demasiado y su peso era casi similar al mío, como hija única gozo de largos momentos de soledad, pues mis padres trabajan. Un día después de haber regresado del colegio, me fui al patio a jugar con Blacky, jugamos a lo de siempre, carreras y persecuciones, él tiene su propia pelota y me sorprende que no la muerda y la haga pedazos, generalmente él la cuida en su lugar de reposo, ese día después de bastante ajetreo, ambos nos cansamos, yo me senté exhausta en una silla playera y él cerca de mis pies sobre el césped. En un dado momento me adormecí, despertándome con una agradable sensación en mi ingle, yo hacía poco había descubierto la masturbación y la practicaba casi a diario en la intimidad de mi habitación, algo rozaba mis entrepiernas, acariciando mi conchita por sobre mis bragas causándome una tremenda excitación, mis bragas se mojaron rápidamente, Blacky me lamía el coño ávidamente, la sensación era tan intensa que no pude ni quise alejarlo, me encantó inmediatamente su rasposa lengua en mis delicadas carnes, desde ese día él se convirtió en mi juguete sexual favorito, cada día después del colegio, arribaba a casa ansiosa de su lengua, lo llevaba a mi habitación y no me detenía hasta correrme como una golfa, orgasmos exquisitos e increíbles. Me recompuse y me fui a mi baño para ducharme, me despojé de mi bata y me miré al espejo, soy una bella muchacha, mis piernas longilíneas y tonificadas, mi trasero envidiable muy paradito y apretado, no me extraña ya que soy muy deportista, mis tetas no me gustan mucho porque son demasiado grandes 36D y no puedo hacer nada, son así y así se quedan, pero me molestan al momento de correr y hacer deportes. Una vez bajo el chorro de agua caliente, lo estaba disfrutando, eché jabón crema a la esponja y comencé a enjabonar mi tez tersa y suave, me encanta enjabonar mis pechos duros y redondos, sé que tanto viejos como jóvenes se fijan en mis tetas y me excito mucho a ponerlas en muestra, imagino cuantas veces se correrán imaginando mis senos turgentes. Pasé mis manos sobre ellos, las puntas marrones se comenzaron a despertar y endurecer, apreté mis pezones y un hormigueo comenzó a hacer latir mi clítoris, mi vulva fresca rasurada, una mano bajo a mi conchita, mis labios henchidos con fluidos de mi panocha, mi excitación estaba llegando a la cúspide, puse mi dedo en medio al calor de mi concha, encontré mi clítoris grande e inflamado, jugué con el mientras tironeaba mi pezón y la maripositas en mi vientre y el temblorcillo en mis piernas, comenzó a darme sensaciones de placer. El orgasmo fue repentino y potente, solté mi teta para afirmarme a la pared, mis piernas se doblaron y quedé sentada en la ducha mientras oleada tras oleada de espasmos convulsivos golpeaban mi cuerpo, quedé con todo mi cuerpo electrificado, mis senos tiritaban, no podía ni siquiera rozar mi clítoris sin dar un salto con mis caderas, mi cuerpo quedó tan relajado y satisfecho, que podría haberme quedado por tierra a dormir con el agua que me chorreaba de la cabeza a los pies, sin embargo me levanté y me sequé, luego busqué un viejo vestidito de años atrás y que cubría la parte superior de mis muslos y volví a mi cuarto. Me recosté en mi cama y separé con mis dedos mis enrojecidos labios, mi coño estaba caliente y apretado, empuje dos de mis dedos hacia adentro, se sentía muy rico, mi conchita estaba como aceitosa, un denso fluido hacía brillar mi chocho como con una luz propia, era líquido y mis pliegues estaban muy sensibles, creo que mi conchita estaba produciendo ese liquido para lubricar mi chocho, justo hoy y mañana estoy en el ápice de mis días fértiles, creo que por eso mi sexo emana ese liquido resbaladizo, preparándose para ser cogido e impregnado, el único macho a mi alcance es Blacky. Mis deseos eran apagados por la lengua de Blacky, pero después de los dieciséis, sentía que debía pasar a la siguiente etapa, ya no me bastaba el juego de su lengua, pensaba a tener una relación completa con mi mascota, así que busque en la internet información al respecto, di con varias historias de mujeres maduras y jóvenes adolescentes como yo, las cuales habían tenido una relación sexual completa con sus cachorros, veía la cara de goce de las chicas, los gritos de lujuria y cachondeo que emitían, vi a sus perros subiendo sobre sus espaldas y meter sus vergas en sus conchitas estrechas. Los chochos que vi eran tan diminutos como el mío, mi mayor temor eran las dimensiones de esas vergas caninas que se deslizaban casi sin resistencia dentro de esos chochos apretaditos, no vi muecas de dolor, vi que algunas a su primera experiencia trataban de alejarse y gateando y chillando, pero al cabo de un rato se rendían sumisas a los furiosos y veloces embates de sus machos, me masturbé decenas de veces mirando estas libidinosas imágenes. Finalmente, me decidí también yo a probar ese goce extremo y dejar que Blacky me montara, necesitaba el tiempo necesario para llevar a cabo mis planes, un fin de semana mis padres me dejaron en casa sola, pues ellos se fueron a celebrar su aniversario a un resort de la capital, me preparé con un gran espejo contra la pared de mi habitación. Me desnudé mientras Blacky estaba echado en un rincón de mi cuarto. Me arrodillé sobre el tapete de salto de cama y me di unas palmaditas en mis nalgas, pero Blacky me miro y se echó cuan largo era, sin dignarme una segunda mirada. Por más que lo intenté, me di cuenta de que Blacky no me montaría, me frustré porque mi calentura estaba por allá por la estratosfera. Lo único que logré fue que después de un rato el se levantara a lamerme y al menos logré un buen orgasmo, pero no hubo ningún intento de monta. En los días siguientes, en el colegio, escuché a unas amigas comentar de como habían masturbado a sus perros, lo grande que eran sus pijas y la copiosa cantidad de semen que habían eyaculado, explicaban detalladamente como lo habían hecho y de como sus bebés se volvieron locos. Mis bragas se humedecieron al escuchar los lascivos relatos, así que pensé en experimentar con Blacky, lo que había escuchado de mis compañeras. Estaba muy ilusionada de que finalmente mi Blacky me cogiera y sentir dentro de mi ese carbón ardiente de su pene. Se presentó otra oportunidad en que mis padres me dejaron sola, me duché para mi amante, luego lo llevé a mi habitación, me despojé de mi toalla y quedé desnuda, me miraba al espejo con mi Blacky que seguía atentamente mis movimientos, no quería prolongar más el momento culmine, le dejé lamer mi coño por un breve tiempo y luego me arrodille en la posición de perrita, él vino a lamerme mi cara, aproveche de masturbarlo y vi que una mínima porción de su pene rosado salía de su peluda funda, lo seguí pajeando por un rato hasta cuando sentí que se le estaba saliendo su semen y me estaba mojando mis dedos, yo quería ese liquido maravilloso dentro de mí, quería que me llenara con su lechita caliente. Lo subí a mi espalda y por entremedio de mis piernas alcance su polla chorreante, lo acaricie y lo masajeé tratando de encanalar su pene hacia mi conchita mojadísima, me miré en el espejo y vi la divertida cara de mi Blacky haciendo esos movimientos como que me follaba y la mitad de su lengua fuera de su hocico, pero su pene estaba fuera de mi vagina, intenté bajar un poco mi culito y en ese momento él hizo centro en mi panochita, grité como si me hubiese atravesado todo mi cuerpo, rompió mi himen, yo había soltado su verga para acomodarme y él muy bruto se metió dentro de mi salvajemente, lloré sintiendo como mis carnecitas tiernas venían corroídas a jirones dentro de mi concha, su pene se había metido todo dentro de mí, su bola había ya ocluido mi ojete vaginal, sus movimientos era vigorosos y veloces, me estremecía completamente, afortunadamente el dolor después de un rato era casi inexistente, el roce de su carne contra mi carne se estaba trasmutando en algo placentero, ni coño se había ensanchado para acomodar la gran dimensión de mi Blacky, ahora él me lo estaba dando todo con toda fuerza, ahora yo era su perrita. Las imágenes que se reflejaban en el espejo ya no era un juego, estaba completamente empalada en la verga de mi Blacky, sus zampas sujetaban mis caderas y me daba tirones y empellones para metérmela más adentro, lo que me hacía gritar con lujuria sintiendo mis carnes encendidas con la polla ardiente de mi mascota, su nudo me aprisionaba y hacia que me corriera con pequeños orgasmos, hasta chorros de orina escaparon de mi abusada vagina, lo sentía como se movía y escuchaba sus jadeos en mi orejas derecha, metí mi mano bajo mi vientre y comencé a sobajear mi clítoris, la sensación era increíble, llorisqueaba y chillaba corriéndome demencialmente, nunca había tenido este tipo de orgasmo tan ferozmente salvaje y desenfrenado, simplemente quería más y más de su verga. Había dejado de ser su ama, era solo una perra más y él mi macho dominante tratando de impregnarme con sus espermatozoos, seguía mirando de vez en cuando el espejo y cada vez me fascinaban más las imágenes ahí reflejadas, ya no era un sueño, ahí estaba yo totalmente desnuda, con mi espalda encorvada, mi culito hacia arriba y mi Blacky aferrándome por sus patas delanteras y sosteniendo mis caderas con fuerza, los cuartos traseros de él se movía rápidamente mientras me follaba, rápidamente fui golpeada por otro clímax, mi cabeza giraba en un mundo de sensaciones de placer y lascivia. Para dicha mía, Blacky se había acomodado en mis pantorrillas, lo que lo posicionaba en un ángulo más favorable para follar mi coño, yo movía mi culito hacia atrás para permitir a su verga penetrarme lo más profundo posible, mi mente estaba colmada con estas sensaciones nuevas y estupendas, mi Blacky me había desvirgada y todo mis pensamientos eran que él me cogiera lo más rico y lo más largo que se pudiera, de hecho por mi podría estar atada a su verga para siempre, se siente tan rico su pollón en mi coño, sentía hasta que mi barriguita se había abultado con semejante vergota dentro de mí. Después de innumerables orgasmos, Blacky se detuvo, se quedo quieto sobre mi espalda, casi sin moverse, mi conchita extra colma de su pollón. Pensé que eso era todo y traté de moverme para liberarme de él, mire al espejo y vi lo bien que me tenía atrapada con sus zampas, me di cuenta que no podría despegarme de él, su pene estaba incrustado en mi vagina y estábamos unidos firmemente por nuestros sexos, en esos segundos de reflexión, no atinaba a comprender todo, de repente sentí un derrame caliente en mi coño, una especie de liquido que pulsaba en mi paredes vaginales y me llenaba, era la lechita de mi Blacky que me inundaba toda, mi pancita volvió a hincharse con catarata de semen que brotaba de su polla y me bañaba por dentro, como hembra me sentí dichosa de recibir todo ese esperma canino ardiente con esos espermatozoos potenciales cachorros descendientes de la estirpe de mi Blacky, sabiendo que no era posible para él preñarme con su prole. No me quedo otra opción que permanecer en cuatro patas sintiendo su nudo, su esperma y disfrutando los continuos orgasmos que me procuraba, mi guatita estaba hinchada de polla y semen, sentía la pulsaciones de su polla bombeando esperma directamente en mi matriz y causando contracciones en mi coño como queriéndolo ordeñar su pija, todas estas sensaciones nunca las había sentido antes, no cualquiera puede entender de lo que estoy narrando, solo algunas chicas que hayan tenido ese nudo dentro de su canal vaginal, anudando su sexo al de su mascota podría imaginar a lo que me refiero, es la sensación más única, erótica e intensa que una mujer pueda tener, más tarde me enteré de que su nudo esta en directo contacto con mi punto “G”, por eso esta híper excitación con hiper orgasmos, tiempo después follé con algunos muchachos, pero con ninguno de ellos experimente esa sensación tan rica y completa que mi Blacky daba a mi chochito. Blacky estaba tratando de zafar de mi conchita, me dio unos tirones lo que causo una multitud de intensas sensaciones que estremecieron todo mi cuerpo, inmediatamente sentí otro orgasmo y luego dos más mientras él pasaba su pata sobre mi culo para quedar pegados trasero con trasero, volví a mirarme al espejo y la imagen era adorable, hubiese querido tener mi celular para grabarme, ahí estaba yo reflejada con mis tetas meciéndose, mi espalda arqueada y con mi mascota que miraba al infinito esperando de despegarse de mí, exhausta me pregunté ¿cuantos orgasmos más me hará tener? Después de unos quince a veinte minutos, el nudo de mi Blacky se había deshinchado lo suficiente y salió expulsado de mi coñito, se me escapó un grito por el repentino forcejeo, me desplomé sobre el piso de mi dormitorio y me quedé allí sintiendo como mi Blacky intentaba lamer mi chocho, su larga lengua acariciando mi vagina y mi culo, con roces a mi clítoris lo que me causaba temblorcillos de placer, sintiendo todas sus adorables caricias, estaba pensando de que acababa de perder mi virginidad no con un hombre como siempre había imaginado, sino que con mi perro. Lo más curioso es que estaba dichosa de haberlo hecho con él, yo amo a mi perro, son casi cinco años que él me ha dado solo alegrías y afecto, me sentía bien y contenta de haberlo hecho con él, era lo apropiado para corresponder todo el afecto que él siente por mí. Nunca podría negar que seguí haciéndome coger por él, de hecho en mi vida he tenido cuatro perros, todos machos y enteritos, he follado con todos y todos me brindaron los mejores orgasmos de mi vida y lo que es mejor, sin pedir nada a cambio y exentos de críticas vanas. Blacky fue el primero y siempre ocupará un lugar preponderante en mi corazón, a veces me recuerdo su carita divertida y feliz mientras estaba anudada a él. Hoy en día estoy llegando a mis cincuenta y nunca he dejado de sentirme caliente, tengo un mastín, él tiene una de las vergas más grandes del mundo canino, tenemos sexo al menos tres veces a la semana y uno que otro finde semana tenemos una maratón de cogidas, he estado anudada a él por hasta una hora, ya no sé ni siquiera llevar la cuenta de los orgasmos que él me regala, pero son muchísimos. Si se están preguntando si alguna vez me casé, debo decir que sí y fue con un hombre maravilloso que me aceptó con mi perro, él aprobaba y le gustaba mirarme siendo cogida tan rico, le encantaba cuando yo anudada con mi mascota le jalaba y mamaba su verga hasta tragarme toda su lechita, también me decía que le causaba mucho placer cogerme después de mi perro y encontrar mi conchita ardorosa y caliente, a él le complacía follarme a lo perrito. Desafortunadamente él falleció y me dejo sola. Sola con mi perrito que me coge como jamás humano alguno lo hizo, no busco hombre, la compañía que me brinda mi amante peludo es cuanto me basta. Me siento amada y satisfecha hasta el día de hoy. ----- ----- ----- ----- ----- ooo ----- ----- ----- ----- ----- Los comentarios vuestros son un incentivo para seguir contando historias y relatos, vuestra opinión es siempre invaluable, negativa o positiva, es valiosa y relevante, todo nos ayuda a crecer como escritores y narradores de hechos vividos o imaginados, comenten y voten, por favor. [email protected]

Autor: Juan Alberto Categoría: Zoofilia

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Pasante Enfermeria Nancy Mayerly

2021-11-17


Nancy Mayerly Sabogal debería tener su imagen en el diccionario junto a la palabra "voluptuosa". Sus grandes tetas 42 DD, cintura delgada, abdomen plano y gran calazo curvilíneo macizo, de finas nalgas redondas y bien gordas se suman a una de las figuras de reloj de arena y piernas tonificadas más sexys de la clinica. Sin embargo, su apariencia no es la única razón por la que es popular. Nancy Mayerly desde que el doctor Zárate la convirtió en la puta del hospital folla con el tipo de energía y pasión que solo una actriz porno seria puede manejar y trabajar su gran culo con habilidad y dedicación, adaptando su ano a cualquier talla de verga, que se penetre a lo profundo del orto de Nancy Mayerly. No lo sabrías mirándola ahora, pero esta belleza morena tetona y culona, solo perdió su virginidad anal cuando empezó hacer sus pasantías en la clínica. Una niña educada de casa, de familia cristiana, es un alma noble que desde que fue domada por el doctor Tomas zarate se arrodilla ante cualquier pene, masturba con sus grandes tetas lista para comer pene y semen de sus pacientes o compañeros de hospital. Sus padres hicieron todo lo posible para mantenerla alejada de los niños, pero no sirvió de nada ... Una vez qué la violó analmente el doctor Tomas Zarate, empezó a obligarla a putiar , supo que ya no podía parar y estaba atada a los deseos del doctor zarate su amo y señor de su cuerpo lujurioso. Al buen doctor le encanta vestirla en sus turnos de trabajo como una stripper o puta de callejón y ver que se la culeen en todos sus agujeros y que realice pajas, con cualquier parte de su voluptuosa anatomía; ¡Una vez incluso la obligo a follar con los perros de los vigilantes! Le ordeno ponerse en cuatro, ella lloraba pidiéndole que no la obligara hacer ese acto tan despreciable, le dijo que por favor no quería hacerle el amor a un perro le grito que se callara y carcajeo al escuchar las palabras de Nancy Mayerly que iba a hacerle el amor a un perro y le contesta que las perras no hacen el amor tan solo culean y agrego que elevara mas el culo y acomodara sus brazos y manos en su espalda. Nancy Mayerly obedece y toma la pose que le manda su amo y señor, de rodillas con su culo levantado y las manos el la espalda, Nancy Mayerly gime de dolor por la incomoda posición, arrodillada con sus voluptuosas tetas presionadas en el piso, el doctor se le acerca le sube la mini falda y le acomoda el hilo de su tanga en una de sus nalgas, soba con sus dedos el hoyo vaginal y anal de Nancy Mayerly y le da una fuerte palmada en el culo, que deja la huella de la mano del doctor y Nancy lanza un fuerte alarido de dolor solloza sacando lagrimas de sus tiernos y grandes ojos cafes y deja temblando el culo de Nancy Mayerly, el doctor llama al perro. “ ven perrito, ven a comer perra” Nancy Mayerly mira de reojo al perro, como se acerca y lame su choco y culo, tragando sus fluidos como si fuera agua, Nancy Mayerly gime de placer mientras llora por ser rebajada a tener relaciones sexuales con un perro, después de lamerle la vagina y el hoyo del culo a Nancy, coloca sus patas en su espalda para montarla y la penetra. Nancy siente como le rasga y le da un ardor en su vagina, el perro penetra a Nancy por media hora, mientras el doctor se masturba, hasta que el doctor se acerca y empieza a tratar de separar al perro de Nancy Mayerly hala con fuerza al perro, pero el animal no despega su polla del chocho de Nancy, la pobre mujer grita de dolor y le pide que no haga eso ya que el perro la tiene muy hinchada dentro de su vagina, pero el hace caso omiso a la suplica de Nancy Mayerly y le dice que quiere ver como el perro le mete la polla en el culo, pero no puede despegarlos, asi que ve el otro perro que cuida el hospital, va por el , lo toma del collar, Nancy lo ve horrorizada, acercarse a ella jadeando le dice al doctor que va hacer, pero ya sabe lo que le viene, y llorando ¡ hay dios! ¡ hay dios! El doctor acomoda al perro sobre Nancy Mayerly y el perro que la tiene penetrada en la vagina y encaja la polla del perro nuevo, en el hoyo del culo de Nancy, la cual grita. ¡ no! ¡ no! ¡ hay dios mio! ¡ me están rompiendo doctor! ¡ los perros me están rasgando mi interior! ¡ dios mio ya no mas! Dice Nancy Mayerly Entonces el doctor Zarate agarra, el hilo de la Tanga de Nancy Mayerly y le da 5 Palmadas en el culo y ella echa llorar intensamente, dice. ¡por favor ya no más me duele mucho las 2 pollas de los perros están haciendo mucho daño, por favor ya no más! Le réplica Nancy Mayerly al doctor, Pero este se ríe de Ella y dice que debería mover más su culo como la buena perra que es, Nancy Mayerly llora por las palabras que le dice el doctor pero sabe que no puedo hacer nada más que aguantar las nalgadas que le da y las penetradas de los animales por sus hoyos vaginal y anal. Los perros empiezan aullar del placer que le les da, de darle Esa buena doble penetración por el culo y coño de Nancy Mayerly, ver esta escena leda mucha excitación al doctor y agarra a Nancy del Cabello. Le acerca su polla para que está empiece a mamársela, el doctor adora el estilo vocal para hacer eyacular en su boca, A cada verga que se deja introducir en la boca de Nancy Mayerly ,ingiriendo el fluido seminal de cada hombre, hasta la ultima gota de leche de pipi que sale de la polla de cada macho que se encuentre en su vida, Nancy Mayerly con la verga del doctor en su boca y las pollas de los perros dentro de su coño y culo, le dejan en claro que nació para ser explotada sexualmente.

Autor: cristorob Categoría: Zoofilia

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¿Qué tal un paseo fuera de la ciudad?.

2021-11-12


Mi marido y yo nos casamos ilusionados y enamorados, nuestra vida sexual era estupenda, pero como a muchas parejas, nuestra vida sexual comenzó a decaer hasta transformarse en algo aburrido y previsible, una rutina más. Entonces en casa de un íntimo amigo nos emborrachamos y descubrimos que nos gustaba mirar y compartir nuestras parejas, esto reanimo nuestra vida sexual y nos llevo a otro nivel en lo que respecta a lo sexual, nos sentimos unidos y felices de estar casados y disfrutar de esta nueva etapa de placer y deleite, comenzamos a conocer parejas que compartían nuestros intereses y tuvimos muchos encuentros, esto nos llevo a experimentar cosas nuevas y audaces. Mi nombre es Cristina, trabajo en una ONG de ayuda a mujeres abusadas, a veces me pregunto que hago yo allí, cuando muchas de esas cosas yo las he experimentado y me calientan mucho, pero el sueldo es bueno y las obligaciones son elásticas con horarios flexibles, lo que me deja bastante tiempo libre, mi marido es Mario, el es ingeniero y trabaja para una empresa que se encarga del agua aquí en la capital, vivimos en un residencial sector de Providencia y nos la pasamos bastante bien él y yo. Como les decía mi marido surfeando la red contactó varios tipos y concertó una reunión en casa de uno de ellos, eran cuatro hombres que me tuvieron a disposición por una noche entera, no sé cuantos orgasmos obtuve esa noche, pero al amanecer estaba con todos mis orificios dolientes pero satisfechos totalmente, nunca pensé que algunas posiciones pudiesen darme tanto placer. Habíamos adoptado a internet como la fuente de nuestras fantasías, un día mientras limpiaba la casa, mi marido me llamó: —¡Cristina, ven! … ¡Ven a ver esto, mi amor! … Yo confiaba plenamente en Mario, así que vine esperanzada de ver alguna escena que nos pusiera cachondos y termináramos follando como conejos, mi conchita se humedecía en anticipación, me acerqué a la pantalla y no podía dar crédito a mis ojos, ¡Asqueroso!, ¡Repugnante!, ¡Válgame, mi Dios! … no podía creerlo: —Pero … ¿Estas enfermo? … ¿Cómo puedes mirar eso? … Había una hermosa jovencita gimiendo y chillando con una cara de lujuria extrema, mientras un enorme perro negro la follaba enérgicamente, di vuelta la cara horrorizada y me fui a continuar con la limpieza de casa, pero la cara de felicidad de la muchacha, sus ojos abiertos y esa mueca de placer extremo quedaron girando en mi cabeza. El fin de semana mi marido se fue a su consueto encuentro de futbol en una cancha de la capital, yo curiosa e intrigada me fui al computador de Mario y revisando el historial de navegación encontré varios sitios que mi pervertido marido visitaba, recorrí muchos de esos sitios y vi un sinfín de videos de la misma índole, ya no me sentía asqueada, mi conchita empapada confirmaba mi cambio de opinión, me toqué varias veces y me corrí mirando las vergas de esos perros que venían mamadas y cogidas tanto en el culo como en la vagina, el placer que ostentaban estas chicas era un aliciente a tocarme y penetrar mi vagina, no podía detenerme, me corría una y otra vez sin poder satisfacerme del todo, hasta se agotaron las baterías de mi consolador. Cuando regresó mi marido, haciéndome la inocente, le pregunté si había borrado esos sitios con animales, el me respondió que no y que si quería verlos nuevamente, para no parecer demasiado ansiosa le respondí que sí, pero siempre y cuando él me hiciera compañía, Mario accedió entusiasta y se conecto a uno de estos sitios, me senté en su regazo y comenzamos a ver varios videos, mi marido me rascaba mis muslos como si fueran garras y me gruñía al oído, todo me causaba una risa nerviosa, porque me estaba dando cuenta de que mi vagina era un charco. Mientras mirábamos como un enorme Pastor Alemán le destrozaba el coño a una delgadísima rubia que gritaba con su mejilla apoyada al piso y sus tetitas cimbrándose con los golpes del perro, Mario me preguntó: —¿Lo harías? … ¿Te atreverías a hacerlo como esa chica? … —¡No seas tonto! … ¡No tenemos un perro! … ¡Pero te confieso que me excita! … La verga de Mario estaba dura como palo y mi concha inflamada completamente, corrimos al dormitorio y sobre nuestro lecho casi destrozo mis prendas y gruñendo y ladrando me follo a lo perrito, me corrí dos veces y el una, descansamos mientras Mario me mostraba su mano como garra y ladraba como un cachorrito: —¡Uy!, que eres estúpido … tonto … Le dije mirándolo, mostrando un enfado que no sentía, mis tetas nunca habían estado más duras y mis pezones parecían reventar, nos pasamos el fin de semana él gruñendo, ladrando y rasguñando mis muslos, vientres y senos, yo corriéndome como una loca imaginando a un Dóberman, un Rottweiller, un Pastor Alemán o un enorme Gran Danés. Solo esto bastó para que Mario buscara en la internet a alguna persona que tuviera un perro para follar mujeres, hubo una respuesta de Buin, una localidad al sur de Santiago, un sector rural apacible y anónimo, la otra era de un sector de Pirque, otra somnolienta localidad donde no suceden grandes cosas: —¿Qué tal un paseo fuera de la ciudad? … —¿Ah? … Lógicamente proteste e incluso le insulté por estar tratando de hacerme follar por un perro delante de un completo desconocido, él me dijo que eso agregaría erotismo al todo, yo continuaba tratando de hacerme la difícil, pero en mi yo interno lo único que quería era que él eligiese uno de los dos lugares y siguiera con sus argumentos para convencerme, lo que él no sabía es que yo ya había decido de que lo haría en uno u otro lugar, mi concha no dejaba de empaparse todos los días pensando en como se sentiría tener una pija enorme chorreando esperma canino caliente en mis rosáceas carnes. Todos los días mi coño se bañaba y todos los días Mario me cogía con sus estúpidos juegos de perrito follador, infaliblemente hacía que me corriera como una perra en celo, mi coño hormigueaba solo al sentirlo gruñir, había visto las copiosas eyaculaciones de los perros y con que avidez las chicas los mamaban y se esparcían esos chorritos transparentes en sus minutas tetas, el enorme nudo que las mantenía abotonadas por variados minutos, sus gritos y chillidos al sentirse con sus coños colmados de carne canina, se veía sucio y pecaminoso, pero no dejaba de ser delicioso y excitante. Mario una tarde después de follarme y dejarme exhausta, me dijo que había contactado a un hombre de Buin el cual vivía solo y tenía un Pastor Alemán y un bastardo de Labrador, ambos estaban acostumbrados a follar mujeres, yo trate de objetar lo rápido, pero Mario me dijo que era una oportunidad, porque la agenda de este hombre estaba copada por las dos próximas semanas, puesta en esa disyuntiva accedí con ciertas reservas, pero mi corazón había aumentado sus latidos y me sentía ansiosa, debíamos esperar dos días para la cita, mi marido estaba tan ansioso y excitado como yo, ahí mismo en la saleta me bajo mis bragas y me lo metió por atrás, me arrastró ensartada en su verga hasta el sillón donde arrodillada quedé a lo perrito, me cogió con potentes golpes sentí su verga que crecía hasta insospechadas dimensiones mientras me corría junto a él. Llego el sábado y nos fuimos en nuestro Jeep, no nos costo nada en dar con la dirección, una parcela con setos altos que ocultaba muy bien el interior de la propiedad, nos recibió Alberto, un bronceado hombre de mediana edad, probablemente menor de cincuenta, buena complexión física, con una chupalla y botas, en pocas palabras, el típico campesino, nos hizo entrar y dijo que él no bebía y no mantenía bebidas alcohólicas en su propiedad, nos ofreció unas limonadas frescas que nos perecieron deliciosas. Mario rápidamente lo puso al tanto de nosotros, destacando que era mi primera vez, que estaba muy nerviosa e íbamos a necesitar de su ayuda y experiencia, nos contó que sus perros estaban sanos, con sus visitas y certificados veterinarios al día y por el lado sanitario no debíamos preocuparnos, después nos señalo un granero detrás del habitáculo casa, donde estaban sus perros y nos invito a ir a ver el lugar ir darnos cuenta por nosotros mismos de lo que nos estaba hablando. Los dos perros estaban en jaulas separadas, los dos se alborotaron al verme, no se si llegaban a olfatear los abundantes jugos vaginales que estaba generando mi conchita, el bastardo de Labrador era de una talla menor a la del Pastor, como eligiéndolo me acerque a su jaula él me movía su cola muy entusiasmado, pase mi mano a través del enrejado y sentí su lengua rasposa en mi mano, de reflejo junte mis muslos, la sentí tan rica y húmeda, me llego un cosquilleo insoportable a mi chochito, se llama Fred, dijo Alberto. —¡Quieres comenzar? … —¡Bueno, pero con él! … Dije señalando al Labrador, Alberto abrió la jaula y él se vino inmediatamente a olerme la chuchita: —¡Déjalo! … ¡Solo quiere conocerte! … Alberto me señaló una silla y yo retrocedí a sentarme en ella, Fred me seguía intentando meter su hocico entre mis piernas, luego su cabeza desapareció bajo mi amplia falda, la silla era lo suficientemente ancha como para abrir cómodamente mis muslos, Fred estaba empujando su hocico en mi ingle haciéndome tiritar, mi panocha estaba cubierta por mi tanga que se había incrustada en mi sexo dejando mis sensibles labios mayores a merced de la lengua de Fred, esa lengua rasposa me estaba haciendo gemir fragorosamente, ya no me importaba ni Alberto ni Mario que me miraban con ojos expectantes de lascivia pura. —¡Vamos! … ¡Pueden bajar sus pantalones! … Les dije mientras plegando mis piernas logré sacarme mi empapada tanga. Fred se agachó y articuló su cuerpo para meter su lengua al interior de mi concha, casi hace que me corra al sentir sus quince centímetros de lengua escarbando al interno de mi chocho, Alberto fue a buscar un par de sillas, ofreció una a Mario y acomodó otra para él, luego fue a buscar un par de cojines y los hizo caer cerca de mi silla: —¡Para cuando quieras te arrodillas! … —¡Ya! … —¿Qué es lo que quieres? … —¡Quiero que me coja! … ¡Quiero sentirlo dentro de mí! … Lo deseaba cada vez más, así que prontamente me arrodillé, Fred se metió detrás de mi y continuo a lamerme, pero esta vez su lengua se ocupaba de mi culo enviando temblores a todo mi ser, sentí que Mario se acercó a mi y me desabrocho mi falda y bajó el cierre de la misma, levantando una pierna a la vez, le facilite el modo de quitármela y dejarme desnuda desde mi cintura hacia abajo, Fred al ver mis cuartos traseros desnudos, inmediatamente saltó sobre mis espaldas, sentí sus zampas que aferraban mis caderas: —¡Baja tú espalda y levanta el culito! … Me decía Alberto mientras se bajaba sus pantalones, Mario estaba ya cómodamente sentado magreando su pene, ni siquiera pestañeaba mirando a Fred que daba saltitos y empujaba su verga contra mis muslos, gotas de semen canino comenzaron a escurrir por mis piernas, puse mi mano para recibir algunas gotitas y bañar mi conchita: —¡Ya!, perrito … ¡Achúntale! … ¡Achúntale! … ¡Argh!... ¡Y finalmente, hizo blanco en mi ansioso sexo! —¡Aaarrrggghhh! … Una verga resbaladiza entró en mi conchita, pero más que entrar y penetrarme profundamente, el Labrador metía y sacaba su verga, procurándome mucho placer en la entrada de mi chocho, luego esto cambio radicalmente, su verga se incrustó en mi y comenzó a crecer y a crecer, el perro continuaba con sus veloces movimientos y su bola a la entrada de mi conchita me arrancó un gemido fragoroso y me corrí como una perra, escondí mi rostro a los hombres que me miraban con sus pijas enhiestas, ya anudada al Labrador, me sentía libre y dichosa de copular con este macho formidable, como pude desabotoné mi blusa y desabroché mi sujetador dejando mis tetas libres, Fred se había atascado en mi conchita y ya nada podría hacerlo salir de mi estrecho chocho, la verga de Fred no cesaba de crecer dentro de mí, en principio pensé que era muy pequeña, pero ahora ensanchaba mis paredes vaginales estremeciéndome de placer, nunca antes había sentido algo tan grande llenando mi chuchita, ni humana ni artificial, nada había llenado mi concha tanto como la verga de Fred, me tenía chillando y recordando los gruñidos y ladridos de mi esposo, me hacía sonreír, grite cuando me aferró fuertemente por mis caderas y me dio varios golpes veloces, creo que la punta de su verga estaba a las puertas de mi útero. Fred me estaba cogiendo a esa velocidad prodigiosa que tienen los perros y ya había perdido la cuenta de si eran tres o cuatros los orgasmos que me había procurado, estaba recuperando mi aliento cuando una fuerza sobrenatural comenzó a bombear un liquido muy caliente dentro de mi concha, me volví a correr como una loca, lo que yo no sabía que parte del trato era que Alberto me cogiera, así que mientras me recuperaba del enésimo orgasmo, Fred se giro y quedamos atados culo con culo, Alberto vino sigilosamente y apunto su pene a mi ano, no hice nada, solo escondí mi cara de lujuria sintiendo el ariete de Alberto entrado a mi estrecho recto y sentir su polla enorme junto a la de Fred que pulsaba en mi concha, Mario tampoco hizo nada, lo vi que meneaba su mano velozmente y lanzaba al aire chorros de semen y su rostro demacrado en una erótica acabada. Me queje con fragor y placer mirando a mi esposo solo para hacerle sentir celos, mientras tanto Alberto bombeaba mi culo y gemía gozando de la estrechez de mi ano, muy luego me lleno el recto de semen, casi al mismo tiempo la verga de Fred resbaló fuera de mi concha, podía ver solo ahora las reales dimensiones de esa polla canina, probablemente casi el doble de la de mi esposo, me deje caer de lado y me senté en uno de los cojines, Fred se acercó y lamio mis sudorosas tetas, luego hábilmente su lengua envío descargas eléctricas directamente a mi clítoris, sentada como me encontraba sus lengüetazos golpeaban una y otra vez mi clítoris, casi me desmayo con la fuerza de mi orgasmo, traté de cerrar mis muslos pero ya no tenía más energías. —¡Por favor! … ¡Por favor … ayúdame! … ¡Quítamelo de encima! … Alberto se apresuró a tomar del collar a Fred y lo guio hacia su jaula, me quede boqueando, respirando con mi boca abierta, insuflando aire fresco a mis pulmones luego de tanto rato con mi respiración afanosa y entrecortada, Mario me miraba con los pantalones abajo y su pene flácido, hubiese querido arrastrarme hasta su verga y mamarlo, pero no podía moverme, Alberto vino en mi ayuda, me tendió una toalla y me señalo hacia el rincón del granero donde había unas duchas, me levante y me fui hacia allí, el agua fresca me despabiló y nuevas energías tornaron a mi cuerpo. Alberto había desaparecido y volvió con uno sándwiches y dulcecillos locales, también trajo jugo, bebí como una sedienta y me comí casi todos los dulcecillos yo sola, me sentí renovada, Alberto me miro: —¡Estuviste maravillosa! … ¿Estás lista para el otro? … —¿El Pastor? … —¡Queda solo él, no hay otro! … ¡Se llama Goliat! … ¡Es especial, su verga y su nudo son más grandes y te harán ver estrellitas! … —¿Será doloroso? … —¡Sí el Labrador no te hizo daño, este tampoco lo hará! … Con la seguridad que lo dijo Alberto, me dio toda la confianza y acepté de hacerlo con el Pastor, Alberto retiro la bandeja con los platos y vasos y desapareció hacia la casa, Mario vino a hacerme mil preguntas: —¿Te gusto? … ¿Lo volverás a hacer? … ¿Te gusto follar con Alberto? … ¿Estás enojada? … No le respondí nada más que apurará a Alberto con el Pastor, quería sentir esa verga más grande y me estaba sintiendo radiante, feliz, quizá si Alberto volvía a coger mi culo, esperaba que lo volviera a hacer. Alberto regreso con una sonajera de llaves, abrió la jaula del Pastor y este adiestrado como estaba, se vino directamente a mí, esta vez ya me encontraba desnuda, pero me senté a la silla igual que la vez anterior, esta vez el Pastor no tenía ningún impedimento para llegar a mí conchita, así que su lengua separó con fuerza mis labios mayores y se internó en mi chocho caliente haciéndome chillar de ganas y placer, miré a Alberto y este solo asintió con su cabeza, entendí al vuelo cual era su significado, me arrodille y Goliat me montó sin perder tiempo, con una destreza insospechada me aferro con sus zampas y su polla quedo alineada perfectamente con mi concha, empujó y me la metió casi toda, solo la bola quedo haciendo presión fuera mi boquete vaginal que estaba siendo forzado con cada embestida de Goliat. —¡Aaaaarrrrgggghhhh! … No pude evitar el chillido cuando su bola resbaló dentro de mí y sus garras me apresaron con fuerza tirando de mis caderas haciéndome sentir todo su poder y fuerza sobre mí, dominándome por completo, que rico sentirse así en completo poder de una fuerza superior, anudada y follada con fuerza y potencia, mis carnes internas venían forzadas por esa verga poderosa, no sentía nada más que placer, un gozo sumiso y maravilloso, me remecía con cada golpe y con cada golpe mi orgasmo se sentía más cerca, el roce de su bulbo en mi vagina, me hizo correrme en un multi orgasmo: —¡Vamos perrito! … ¡Córrete en mi chochito! … ¡Córrete dentro de tú perrita! … Y lo hizo, una presión bestial comenzó a llenar mi concha, creí que mi sexo iba a explotar, algunos chorritos escaparon fuera de mi chocho, gemí sintiendo su semen que no rezumaba, sino que brotaba a borbotones fuera de mí, increíblemente su verga resbaló fuera de mi solo un par de minutos después, ocasión que aprovecho Alberto que me ensarto con su verga y me hizo correrme una vez más, luego fue el turno de Mario que solo duró un par de minutos con los excitado que estaba. Esta vez me levanté yo sola y me fui a la ducha, Alberto y Mario limpiaban sus vergas con sendas toallas, cuando volví Goliat se lanzo a olfatearme, me gire y lamió mi culo, entonces me vino la idea, rápidamente me arrodille y deje que Goliat me montara, con mi mano dirigí su polla a mi culo, gracias a la cogida previa con Alberto, mi culo estaba lubricado lo suficiente como para tragarse esa polla brillante y resbalosa, apreté de reflejo mi esfínter y el bulbo de Goliat empujo y forzó mi anillo anal, los dos hombre volvieron a bajar sus pantalones cuando me vieron gozar de un modo demencial, meneaban sus manos veloces y sus rostros denotaban el esfuerzo y la calentura en la cual se encontraban, se corrieron rápidamente, primero mi esposo y luego Alberto que se acerco a mi espalda y me baño con su tibia lefa. La verga monstruosa de Goliat me hacía tirarme uno que otra flatulencia intestinal circunstancial, pero nada me importaba, ya me había corrido con la potencia que Goliat cogía mi estrecho ano, esperaba ansiosa que llenase mi recto con su lechita, mi mano restregaba mi clítoris tratando de estremecerme junto a Goliat, en un momento él detuvo sus movimientos frenéticos, aferró mis caderas y me dio unos fuertes embistes y se derramó en mí, sus chorros me llenaban y me daban unos deseos de correr al baño, pero sus nudo no aflojaba y mis piernas temblequeaban con mí orgasmo plañidero y sollozado, apreté mi culito contrayendo mis músculos, tuve una sensación de reposo y descanso. Gracias a Dios, Goliat tiro con fuerza y dejó mí adolorido culo libre y chorreante de esperma canino, me levanté y me fui aguantando mis ganas de ir al baño, me senté en el inodoro y pude descansar de esa desagradable sensación, luego me duché una vez más, me sequé y me fui desnuda a donde me esperaba Alberto y Mario, mis prendas de vestir estaba en la silla, así que me vestí, me quedé sin bragas por no haber traído un cambio. Alberto había preparado café y trajo más dulcecillos, estuvimos charlando sobre la poco ortodoxa actividad laboral de él, nos confidenció de haber atendido a algunos conocidos personajes, sin nombrarlos, pero todos ellos respetables personajes públicos, nos dio su celular y nos recomendó reservar con unas tres semanas de anticipación, estaba esperando que le entregaran dos perros más, un Rottweiller y un Gran Danés, los cuales eran requeridos por las mismas personas que frecuentaban el lugar, quedamos en que nos comunicaríamos en un par de meses más esperando de encontrar a los perros nuevos. Mi marido y yo nos subimos a nuestro Jeep y comenzamos a volver a la ciudad. —¿Te gustó el paseo fuera de la ciudad? … —¡Sí! … ¡Y quiero repetirlo! … Nos miramos, él lanzó un gruñido y un par de ladridos, poniendo su mano como una garrita me rasco una teta, ambos nos echamos a reír a carcajadas … ----- ----- ----- ----- ----- ooo ----- ----- ----- ----- ----- Los comentarios vuestros son un incentivo para seguir contando historias y relatos, vuestra opinión es siempre invaluable, negativa o positiva, es valiosa y relevante, todo nos ayuda a crecer como escritores y narradores de hechos vividos o imaginados, comenten y voten, por favor. [email protected]

Autor: Juan Alberto Categoría: Zoofilia

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Cogida anal con el perro de los juegos

2021-11-06


Hola amigo les cuento la locura que hice ahora, mi ciudad estaba de fiestas y saben llegar los juegos el brinca brinca , la rueda y en fin mas juegos y yo soy fanatica de eso y y mi papá nos invito para ir de noche y ya cuando estabamos allá compramos el tike para todos los juegos y estaba con mi papá mi mamá y mi hermana yo fui en falda ,blusa top y sandalias hania bastante gente dispersa ya nos subimos a la rueda y de arriba se veia toda la ciudad y cuando estaba bajando habia uno contenedores y de arriba se veia unos perros amarrados con soga a las llantas de contenedor y yo me emocione y ya cuando nos bajamos me di cuenta contenedor era un juego de realidad virtual de montaña rusa y mi papá nos dijo para treparnos pero yo queria ir aver los perros de atras y le dije que no que estaba mariada un poco pero les dije que los esperaba abajo y me dijo que bueno que le espere abajo y se treparon y yo vi que se cerro la puerts y con cuidado por que habia bastante gente me fui atras despacio mirando a todo lado y ya allá atras llame a los perros estaba dormidos y los llame y como habia bastante bulla y musica no me escuchaban y me acerque y ellos me olieron y me movian la cola y despacio y con miedo acerque mi mano y lo toque a uno y el se dejo y lo segui acarciando y se puso de pie y me movia la cola era un pitbul cruzado y rapido me alze la falda para que me olfatee mi chochito y me saque el calzon y le enseñe mi chocho y me lamio rico yo estaba a mil queria que ne cogan y lo deje que me siga lamiendo hasta que pare ya estaba mojadita y me meti debajo del contenedor para no ser descubierta por cualquiera que cruze por ahi y me saque la falda las sandalias y me puse las sandalias en las rodillas y me puse en 4 con mi culo en pompa y ese perro como que no a cogido nunca por que se me monto rapidito y abrazo y comenso con las embestidas y por suerte de el me la metio a la primera y por el ano me ardia mucho y se quedo trepado en mi espalda con su bolondro en mi chiquito atorado yo estaba disfrutando al igual que mis papas la diefrencia que ellos disfrutaban del juego y yo disfrutaba de la tremenda cogida que le daban a mi culo hasta que a los 5 min senti un peso menos el perro se bajo y se quedo tieso con trenda verga colgando y me toque el ano lo tenia abierto y lleno de leche me pare rapido y me salia la leche del ano y cogi mi clazon y me seque el ano y de ahi me puse la falda y mis sandalias y bote mi calzon queria cogerme al otro pero no habia tiempo y sali despacio por sentia meloso mi ano y me mescle con la gente y me pare a esperar a mis papas ha que bajen y de ahi seguimos hasta que ya iban ha cerrar y nos fuimos . Ya les contare cuando coja con otro perro...

Autor: Camila Categoría: Zoofilia

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