Relatos Eróticos de BDSM


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2022-09-11


Me gusta el BDSM suave. No acepto golpes, látigos u otros elementos que daban. Pero ¡Cómo me gusta el látex!. Y algunas prácticas que me llevan al delirio. Todo empezó una tarde que muy caliente, me encontré con un amigo con derechos, y para mí suerte los dos estábamos ardiendo Pasé a buscarlo por el trabajo y nos fuimos sin demora a un hotel alojamiento. - ¿Que traes en ese bolso?, Pregunté intrigada - Unos juguetes que te van a gustar. Pero vos no preguntes. Desnúdate, me ordenó y así hice. Esa orden y su tono dominante me había calentado más aún. Quise ir al baño, pero no me dejó - No podés ir al baño! Solo acostaré y esperá Lo ví desnudarse y cuando quedó frente a mí tenía la pija totalmente parada y bien dura como me gusta. Me llamo la atención un rollo de cinta de papel en la mano y le pregunté - ¿Para que es? - Shhh me decía cruzando el índice sobre los labios, indicando silencio Se acercó, me levantó las piernas, me puso el culo contra el borde del colchón y me empezó a frotar por la concha su hermosa verga caliente. Mientras me frotaba la pija me hizo doblar la rodilla y de a una, las junto con mis manos. Las vendó con la cinta, quedando en posición de cuclillas con las piernas separadas y atadas a cada mano. Se agachó y me dió una chupada de culo y de concha hasta que me hizo gritar pidiendo que me coja - ¡Cojeme papito! ¡Dale pija tu puta por favor!, Repetía yo sin parar Ahí fue cuando me metió la pija en el culo de un solo golpe y hasta el fondo Me dolió mucho y grité queriendo escapar que no pude Me la sacó después de darme unas buenas metidas, y me la metió igual en la concha, para sacarla también y ponerme la en la boca que me cojió a su gusto ahogandome No sé en qué momento había sacado un plug anal y me lo trabó en el el culo, dejandolo ahí. Me sacó la pija de la boca y cuando me recuperaba respirando otra vez, me metió un vibrador negro de 20 cms en la concha que en poco me hizo acabar Mi vejiga se relajo y me oriné, sintiendo como me caía empapando mi culo y cayendo al piso. No paró, dejo el vibrador funcionando mientras metía una bola en mi boca, sujeta con un elástico a mi nuca, acallando mis gritos y súplicas. En un momento volvió sobre mi culo, y me sacaba el plug para enterrar su pija, que sacaba después de unas buenas cojidas a fondo, para volver a meter el plug y repitiendo hasta hacerme acabar varias veces. Lloraba de placer ya que el dolor no era insoportable y estaba descubriendo que me gustaba mucho ese trato. Así me estuvo cojiendo hasta que acabó, lo que hizo en mi boca sacando la bola para que me trague la leche Cuando acabo se puso a mi lado, quedó de espaldas a mi y se durmió un buen rato. También caí rendida y desperté cuando me estaba sacando las cintas para liberar mi piernas y mis manos. Estaba acalambrada y dolorida. Cuando pude y con mis piernas adormecidas me fui al baño y después de ducharme, me vesti y nos fuimos. Creo que tardé dos días en recuperarme, pero en todo momento recordaba sus palabras - A partir de ahora va a ser mi esclava

Autor: Yami Categoría: BDSM

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Dulce tortura

2022-08-15


La puerta de la habitación estaba abierta tal como la había indicado. Avancé hacia la cama contemplando su cuerpo desnudo con los tobillos ya atados a las dos esquinas inferiores de la cama. Noté como contenía el impulso de mirarme. Me acerco a ella sin mediar palabra. La tomo de las manos y se las sujeto a las cuerdas ya preparadas a tal efecto en el cabecero. Tiembla cuando rodeo su cabeza con la venda apartando tiernamente el cabello rizado y negro como el ala de un cuervo que nunca le permito cortarse. No sabe que es lo que va a ocurrir. Piensa que va a ser severamente castigada por alguna falta. Y así es, pero no la clase de castigo que se espera. Tranquilamente coloco el contenido de mi bolsa sobre la mesilla junto a la cama, los pequeños ruidos que hago no hacen sino aumentar su inquietud. -Amo por favor, lo siento. Perdóneme… No la contesto. Coloco mis dedos índice y corazón sobre sus labios indicando que guarde silencio. Se que eso la mata, el no tener ninguna idea, ninguna información de su falta y castigo la hace temerse lo peor. Me siento sobre la cama y la acaricio el pelo. Un suspiro ahogado de sus labios me dice que ya está preparada. Alargo la mano hacía la mesilla y cojo un suave plumero con las plumas teñidas de rojo. Doy una leve pincelada en su cuello y tiembla. Ya sabe que clase de castigo la espera. -Amo, piedad por favor! Azóteme, use las pinzas, cúbrame de cera, destroce mi culo! Pero esto no por favor! -Silencio- Contesto suavemente pero la firmeza en mis palabras no deja lugar a dudas. Debe guardar silencio y aceptar el castigo. El plumero continua su trabajo. Recorro su cuerpo desde la barbilla bajando su torso hasta llegar a su pubis. Contiene un gemido cuando las plumas acarician los pliegues bajo sus pechos. Conozco bien las zonas en las que la piel es mas fina y por lo tanto más sensible. Dedico un buen rato a acariciar sus muslos torneados subiendo de nuevo al torso evitando deliberadamente las zonas mas erógenas. Para ellas tengo reservado un trato especial. Le coloco el mango del plumero en la boca. Ella sabe que será severamente castigada si se le cae. Me dirijo de nuevo a la mesilla y recojo un hielo de una cubitera. Lo humedezco y acercándolo a su mejilla dejo que una gota caiga sobre ella. Se agita y su rostro es de puro terror al comprender. Sin dejarla procesarlo paso el hielo por la circunferencia de sus pezones lentamente Su espalda se arquea y son evidentes los esfuerzos por no soltar el mango entre los dientes. Cuando considero que sus pezones han recibido suficiente castigo me acerco entre sus piernas. Una súplica en forma de un chillido ahogado en su boca surge cuando abro los labios de su coño y acerco el hielo al clítoris. El impacto del frío la sacude y desesperada lucha con sus ataduras. El placer sin control la está enloqueciendo y sabe que solo tendrá el valioso orgasmo que tanto desea cuando yo así lo decida. Su cuerpo esta ardiendo a pesar del frío del hielo. Me divierte mucho verla así y decido pasar al castigo principal. El que hará que estalle de desesperación. -Bien perrita. Ya sabes lo que viene ahora. Solo tu sabes lo que has hecho y que me ha obligado a castigarte. Cuando lo sepas y pidas perdón por ello es cuando acabará tu suplicio. -Mamo prrf avor- Articula como puede las palabras a través de su boca cerrada. La ignoro, solo ella tiene la llave que terminará con el tormento y aun no la ha encontrado. Recojo el último elemento. Un vibrador especial para el clítoris de velocidad variable. Al colocarlo inmediatamente lo enciendo a la máxima intensidad. Esta vez sus estremecimientos son tales que parece que vaya a descoyuntarse. Tiembla gime y se sacude pero no tengo compasión alguna. Parece relajarse por un momento. Piensa que si logra contenerse bajaré la guardia y podrá tener su deseado orgasmo sin que me de cuenta. Pero la conozco perfectamente, cada gemido, cada temblor de sus músculos. Mantengo el vibrador a su máxima intensidad hasta que noto que está acercándose a su premio. Entonces lo apago completamente. Un gesto de sorpresa y después de impotencia se reflejan en su rostro. Va a decir algo pero de nuevo la interrumpo. -Que te creías zorrita? Que no se como piensas? Como reaccionas? Igual que la falta que has cometido. Creías que no me enteraría? De nuevo parece que va a hablar, quizás disculparse sin llegar a reconocer su falta. No se lo permito. Acciono de nuevo la maquina y dejo que nuevamente se retuerza y gima totalmente en mi poder. Durante mas de media hora el castigo se repite en un ciclo insoportable. Un orgasmo que nunca llega. Su precioso cuerpo empapado de sudor agitándose impotente en mis manos. Cuando creo que va a desmayarse el mango del plumero cae de su boca. Un susurro sale de su boca. Le cuesta articular las palabras. -Amo, lo siento… Mucho… No debí masturbarme sin su permiso… Piedad por favor… Seré bu… ena. -Ves zorra? Eso es todo lo que necesitaba que hicieras- La acaricio el pelo con ternura y retiro el vibrador. Quiero que se corra de mi propia mano. Mis dedos entran en su coño como si no hubiera nada. Está extraordinariamente dilatada y húmeda. Beso sus labios mientras la masturbo. Tiembla de nuevo pero esta vez sin impotencia ni angustia en su semblante. Sabe que tendrá su premio y está agradecida. Apenas tardan en aparecer las primeras convulsiones del orgasmo. Gime y jadea desbocada. -AMO!! AMO!! MI AMOOOO!!!. Explota por fin en el orgasmo largo tiempo esperado. Su cuerpo se arquea de nuevo para caer entre las sabanas encharcadas de su sudor y sus flujos. No puede hablar, apenas está consciente. La desato cuidadosamente. Sus muñecas y tobillos muestran marcas allá donde la cuerda la ha arañado en su lucha desesperada por liberarse. Deberé ocuparme de ello inmediatamente. La recojo en mis brazos con dulzura. No deja de sorprenderme lo ligera que es y lo frágil que parece pero yo sé que en su interior arde una fuerza descomunal. Ha resistido casi una hora el castigo que más teme sin romperse. En mis brazos completamente derrotada parece una muñeca de trapo. Entramos en el baño y la deposito en la bañera asegurándole una postura cómoda. Abro el grifo y mientras se llena la bañera preparo la esponja y el gel especial para tratar las rozaduras de la cuerda. El contacto con el agua parece espabilarla. Alza la mirada y me sonríe. -Seré buena mi amo. La devuelvo la sonrisa. Pero una duda aun me reconcome. -Dime una cosa pequeña: Incumpliste deliberadamente mis ordenes sabiendo que te castigaría de esta manera? Me vuelve a sonreír. Sus ojos color café lo dicen todo. Ella también me conoce muy bien. -Seré buena mi amo.

Autor: Anónimo Categoría: BDSM

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Cartas en el asunto

2022-07-31


La situación era ya insostenible. La orden era clara y sencilla, pero la perra la incumplía con demasiada facilidad ¿Tan difícil es obedecer una cosa tan sencilla como "prohibido correrte"? Lo peor es que incluso había probado a cambiar yo, a dejar de follarla por el coño, a ver si así aprendía. Pues nada, era meterla cualquier cosa por el culo o el coño y tardaba segundos en correrse. No podía disimularlo, aunque lo intentó un par de veces y pronto descubrió que era mala idea. Eso si, cada vez que se corría sabía que había cometido una grave falta y se arrepentía profundamente, llorando desconsoladamente. Así no íbamos a ningún sitio, así que fui subiendo el nivel de los castigos. En contra de lo que suelo hacer, le anunciaba por adelantado cual sería su castigo por correrse sin mi permiso. Así, pronto pasé de los castigos corporales (principalmente azotes y látigo) a corto plazo a castigos de mayor duración, como hacerla dormir atada en una incómoda postura o en el maletero del coche. Inútil. Pasé entonces a las humillaciones: exhibirla en cam (se corrió mientras la follaba delante de la cam), hacerla llevar ropa humillante en público. Igual de inútil. El caso es que el juego de subir el nivel me iba gustando y creo que a ella también. El caso es que no solo no se quejaba si no que me los agradecía, ya que sabía que era por su bien. Como cada vez me gustaba más, comencé a plantear temas más duros: que la usasen desconocidos, tatuarse una marca de esclavitud, anillarse los pezones. La lista siguió: anillarse los labios vaginales, prostituirse, agujas... Viendo que seguía corriéndose, llegué a plantearme abandonarla, pero preferí ir un paso más allá y plantearla el siguiente paso: El viernes estaba puntual en mi casa. Había cumplido mis instrucciones y estaba dispuesta a ir más allá. Las siguientes semanas fueron de papeleo, haciendo "desaparecer" a la perra de su vida anterior y preparándola para la nueva. Bueno, en realidad ella se pasó casi todo el tiempo en la jaula del sótano. Al cabo de una semanas volví a ocuparme de ella. Lo primero fue grabarla a fuego la palabra "perra" en el culo y en el pubis. Mandé sustituir las anillas de los pezones y de los labios por unas gruesas argollas, que estiraba sus tetas y su coño hasta hacerlos grotescos. Por último, añadí a su decoración otra anilla en la lengua. "Hasta aquí la fase de añadir cosas", le dije a la perra. "Ahora viene la de quitar" Me miró con cara de horror pero no se movió ni un milímetro de la postura en la que estaba. Es noche la até fuerte, la amordacé bien y le avisé "Perra, a partir de esta noche no te correrás más, así que aprovecha ese orgasmo, es posible que sea el último" Mientras me miraba con una mezcla de horror y alivio, me la follé hasta que se corrió. Después, até un hilo fuerte alrededor del clítoris y estiré. Até el hilo de tal manera que el clítoris quedaba estirado varios centímetros, mientras la perra gemía y sudaba como una cerda. Con el clítoris así de estirado, no tuve más que coge unas tijeras bien afiladas y esterilizadas y, lo más cerca del cuerpo posible, cortar de un tirón. La perra se desmayó y para cuando se despertó unas horas después ya estaba curada y con unas gasas protegiendo la zona.

Autor: Anónimo Categoría: BDSM

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Guiando a una chica de 25 en el BDSM

2022-07-20


Conozco a una pequeña dispuesta a explorarse al máximo. Actualmente tengo 46 años y he estado inmerso en el mundo del s/m desde los 18, cuando fui iniciado en estas prácticas por una mujer que me doblaba la edad. Desde entonces he ido avanzando y perfeccionando técnicas, así como paciencia para guiar a mujeres que desean experimentar este mundo. En esta ocasión quiero escribirles del proceso he llevado con Esther, una chica de 25 años que me contacto a través de un anuncio había colocado en una plataforma de internet hace ya varios meses. Recibí el mensaje con el aburrimiento de siempre, es habitual recibir varios de esos cada día que al ver la cosa no es virtual sino real ya no siguen la charla, por lo que le respondí con lo habitual “el anuncio decía que si querías algo me mandaras tu teléfono o contactaras directo al que esta colocado”, por lo que me sorprendió al recibir, a pocas horas, un mensaje en ese número diciéndome que era ella. Me comentaba que tenía poca experiencia, que alguna vez ya había tenido un amo presencial pero que sentía no era lo que ella deseaba, que para él tenía más que ver con cuestión de sumisión sexual y no con el probar bondage, shibari, y que le interesaba ser llevada por un proceso de putización que le permitiera dejar atrás las ataduras sociales que aún le impedían ser lo que quería. Tras intercambiar mensajes un par de días acordamos vernos en un lugar público para seguridad de ambos, quedando en la glorieta de Insurgentes en la CDMX al día siguiente en la tarde. Al día siguiente llegué unos minutos antes de lo acordado, esperando un plantón, habitual en muchos casos donde la persona decide no llevar a cabo el encuentro por miedo a dejar atrás la fantasía por hacerlo real, pero me equivoqué. A la hora acordada me llegó un mensaje diciéndome que donde le veía, momento en que le dije me enviara foto de como iba vestida, siendo esa la primera imagen le pedía de ella, ya que no busco físicos en especial sino actitud y ganas de probar. Un vestido ligero era lo que más llamaba la atención, la reconocí de inmediato y me acerqué a ella. Tras un ligero titubeo de su parte y tras decirle era el momento de irse o quedarse, ella decidió quedarse por lo que fuimos a tomar un café a un lugar cercano, para explicarle y resolverle dudas tenía. En el café la charla paso pronto de conocer a que se dedicaba y lo que estudiaba a irle explicando lo que sucedería en la primera sesión tendríamos una vez que ella se decidiera. En su rostro podía captar la excitación y las dudas pero al acabar su café y al decirle que si nos íbamos a otro lado, ella sólo susurró que sí, encaminándonos a un hotel por la zona. Al entrar a la habitación le pedí se quedará de pie entre la cama y el espejo frente a ella, me acerque sin tocarle y colocándome atrás de ella le dije en voz baja “desnúdate” alejándome de ella esperando su reacción. Un minuto después se quitó el vestido, quedando en bragas, no traía sostén, solo un par de parches en los pezones para que no se notaran sobre la tela. “Todo” y tras un suspiro se quito las bragas. Le ordené se pusiera en 4 sobre la cama, abriendo las piernas, mostrando su sexo. Al hacerlo me acerque a ella, percatándome lo lubricada ya estaba. Y sin darle aviso le propiné una dura nalgada, sabiendo que el spankee era una de las cosas deseaba hacer, al ver brotar aún más flujo le acomodé un par más, viendo como el liquido resbalaba por su pierna, lo que hizo ella se dejara caer en la cama y me pidiera disculpas, diciéndome que cuando se excitaba mucho no podía evitar mojarse así, a lo que le dije que eso no era una molestia sino un placer, sorprendiéndome saber que muchas de sus parejas se molestaban con ello. Yo iba preparado ya con elementos necesarios para hacerle sentir lo que era ser atada, el shibari, de forma correcta y segura, siendo lo siguiente a lo que procedí. Su cuerpo es pequeño, delgado, sus senos son muy pequeños lo que dificultaba el atarles pero se logró, siendo solo lo único permanecía en su lugar los parches de los pezones, los cuales se negaba a quitar, se negaba a les tocara, pero una vez inmovilizada procedí a removerles. Entonces entendí porque no dejaba les tocaran, son tan sensibles que un par de roces le hicieron experimentar un orgasmo de inmediato. Inmovilizada le hice la siguiente pregunta, si no consideraba que el estar yo vestido aun era algo incongruente, ante lo cual ella me dijo que diera el paso, desnudándome para estar a su lado. Ese día me dedique a darle placer sin penetración, dándole oral, beso negro, marcando sus nalgas con la fuerza de mis palmadas en ellas, logrando dejar un charco literal en la cama con sus fluidos. Tras desatarle y dejarle descansar unos minutos le dije que era su turno de dar pasos. Le ordene me hiciera sexo oral, el cual fue poco satisfactorio ya que no le agradaba darlo, producto de su amo anterior quien le había causado un ligero bloqueo al ser lo único le pedia y que ella asociaba a no sentir nada, al decirle que si había dado alguna vez beso negro y al decirme no le dije lo hiciera, esperando su negativa, pero lo hizo, masturbándome al hacerlo, mostrando que si bien no lo había realizado si tenía ideas. Lo último que probó fue lluvia dorada en la regadera para quitarse la tentación. Ambas cosas si bien fueron la primera vez las hacía no han sido las últimas Ye les iré contando como ha sido llevarle por el proceso de putización de exhibicionismo, de como hemos rentado su culo, de como ha aprendido a dejarse llevar. Parejas y mujeres dispuestas a probar este mundo en la ciudad de México no duden contactar por el correo de la g, a perversomxxx, o por este medio, dejando celular para pronta comunicación. [email protected]

Autor: AMOPERVERSOMXXX Categoría: BDSM

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Una maravillosa comida

2022-07-06


Sabía que estaría en casa esperándome cuando volviera de mi viaje. Por teléfono me había dicho que lo tenía todo preparado para cuando llegara. Pensó que tendría hambre después de un viaje tan largo y había preparado la mesa. No quiso decirme que me había preparado para comer, me dijo que era una sorpresa. Llegué a casa y abrí la puerta. Le llamé mientras soltaba las cosas en la puerta, pero no contestó. De pronto me volví y allí estaba. Llevaba puesto un delantal blanco, tan solo un delantal. Me puso contra la pared y me besó. “¿Está preparada ya la comida? Tengo un poco de hambre”, le dije. Con una sonrisa me dijo, “a la comida aún le falta un poco para estar lista, pero en cuanto te pongas cómoda puedes pasar a la mesa, que está ya preparada”. Viéndolo a él así decidí hacer lo mismo. Me quité toda la ropa y le dije “Ya estoy cómoda”. Con una sonrisa me cogió en brazos y me llevó hasta el comedor, donde teníamos la mesa rectangular para comer y la vi totalmente vacía. “¿Pero no decías que estaba lista?”. Me puso sobre ella y se agachó. Antes de que pudiera levantarme noté que me sujetaba algo por mi vientre, como si fuera un cinturón. Momentos después me estaba sujetando una de mis manos con una cuerda, que imaginé estaría sujeta por su otro extremo a la pata de la mesa. Hizo lo mismo con la otra mano, quedando mis brazos totalmente estirados. Seguidamente hizo lo mismo con mis piernas y después dijo: “ahora sí que está la mesa preparada, a la comida le falta un poco más” y se fue a la cocina. Así que se trataba de que yo fuera la comida. Me excité solo de pensarlo. Volvió con un bote de nata en la mano y otro de caramelo. Se acercó a la mesa y me llenó los pezones de nata, echándole un poco de caramelo por encima. La nata estaba fría y me estremecí, pero no podía moverme. Lamió mis pechos hasta que no quedo rastro de la nata ni del caramelo. Mis flujos ya se notaban y mi excitación iba en aumento. Sabía lo mucho que me excitaba un buen lametón en mis pezones. Se fue a la cocina de nuevo y vino con unos plátanos y un tarro de mantequilla. “¿Qué vas a hacer con eso?”, le pregunté. “Comerte”. Abrió el bote y llenándose los dedos de mantequilla me los metió por mi ya lubricado coño. Primero uno, luego dos… acabando con cuatro dedos dentro. Seguidamente fueron dos dedos de la otra mano llenos de mantequilla los que fueron a parar a mi culo. Yo gemía de placer sin parar. Pero no contento con eso, me echó un chorreón de caramelo y se puso a lamerme el clítoris a la vez que jugaba con todos sus deditos. Si hay algo que me ponga más cachonda que estimularme los pezones, es que me estimulen el clítoris y encima abriendo mis agujeros. No solía dejarme que me lo chupara más de unos segundos, pero esta vez no podía hacer nada. Le supliqué que parara, mis gemidos en cambio le indicaban que no lo hiciera. Intenté zafarme de alguna manera pero estaba inmovilizada. Y él seguía y seguía lamiendo mi clítoris y metiendo sus dedos mientras yo gemía cada vez más hasta que pasé a suplicarle que siguiera y que me follara más rápido con sus deditos. Me corrí en ellos y me dio una tregua para coger más mantequilla y echarme más caramelo. Volvió a lamerme de nuevo, cuando aún no estaba recuperada del todo. Esta vez me corrí dos veces entre gemidos y un “no pares” continuo. Sacó sus dedos y se puso a pelar un plátano. Una vez pelado me lo metió en el coño. Para entonces el delantal dejaba ver su notable erección. Se lo quitó y puso su polla a la altura de mi boca después de haberle echado nata. Yo lo lamí como si de un helado se tratara. Mientras él jugaba con sus dedos en mis pezones. Cuando terminé de comerme toda la nata se fue hacia mi coño y se comió el plátano sin tocarlo con las manos. Cogió otro plátano y se subió a la mesa. Esta vez el plátano era mucho más grande que el anterior. Me lo metió en el coño y a su vez me metió su polla en el culo. Me folló el culo sin piedad, estimulándome el clítoris con el dedo gordo. Cuando iba a correrse la sacó y lo hizo sobre mi cuerpo, llegando incluso su semen a mi cara. No recuerdo cuantas veces me corrí hasta que pasó eso. Lo que siempre recordaré fue aquella maravillosa comida.

Autor: Anónimo Categoría: BDSM

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Paulina raptada

2022-06-08


Paulina, una joven como tantas en sus 21 años, se había independizado recientemente y mudado a una casita de suburbio en las afueras de una ciudad rural. Como todas las mañanas tomo un desayuno rápido y salió a correr su par de kilómetros habituales, se preocupaba mucho de mantener una buena figura, pues de esta dependía en mucho su sustento y el éxito en su trabajo. Comenzó a correr por el sendero que pasaba frente a su casa y que también llegaba hasta una vieja granja semiabandonada. Corría escuchando su música preferida y absorta en sus pensamientos. ¿Que debía mejorar en sus shows, que podía implementar? Cuando pasó por frente a la granja no se percató que era observada por aquellos ojos crueles y lascivos. El hombre se puso de pie en su porche y después que espero un momento salió para seguirla. Como vio que no la alcanzaría decidió ocultarse y esperar su regreso al costado del camino. Después de un rato Paulina venía de regreso sin enterarse de nada, él le salió al cruce por detrás y la golpeo en la cabeza. Poco a poco fue volviendo en sí, abrió los ojos lentamente, no comprendía que pasaba, todo estaba en una nebulosa, de pronto se quiso mover y no pudo, probo de mover las piernas y no lo logró. En eso siente que alguien le arroja un cubo de agua helada por el rostro y el torso, esto termino de despabilarla. Estaba tendida boca arriba en una cama mal oliente y sucia, se ve que haría mucho tiempo no se cambiaban esas sabanas. Frente a ella sentado en una silla a los pies de la cama estaba el hombre más sucio y repulsivo que pudiera imaginar. Trato de hablar pero no pudo y sintió el sabor agrio en la boca, el hombre la había a amordazado con un trapo sucio y un poco de cinta. Hola Paulina, al fin nos conocemos personalmente y el placer es todo para mí, bebe. ¿Te imaginas quién soy? Hablamos mucho todos los días en tu chat, lo que tú no sabías es que somos vecinos, no tuviste mejor suerte que mudarte a mi vecindario. “Adivina que va a pasar ahora? Pues que vas hacer todos tus shows y los que yo invente, para mí y gratis, sin exigir tokens ni nada de esas estupideces.” El hombre se puso de pie y se aproximó a ella a la altura de su torso, saco de su bolsillo dos pinzas de ropa y puso uno en uno de los delicados pezones de Paulina, ella emitió un chillido agudo y empezó a respirar aceleradamente, presa del miedo, la sorpresa y el dolor. Dio la vuelta lentamente hasta el otro costado de la cama e hizo lo mismo en el otro pezón. Ella volvió a gemir, una lagrima le asomo por el rabillo del ojo. “¿Vas a llorar? ¡Pero si recién comenzamos?” Miro su entre pierna, un coño afeitadito y apetecible para cualquiera que lo viera por la cam, pero ahora estaba ahí frente a él, en persona, a su merced. ¿Qué le haría primero? Acerco su mano, tomo su clítoris con el pulgar y el índice tirando hacia arriba y allí coloco otra de las pinzas. Paulina aulló de dolor sin poder moverse, pues estaba fuertemente atada a los extremos de la cama con brazos y piernas extendidas. “¿Cuántas veces prometiste esto en tus transmisiones?, era hora de que lo cumplieras. ¿Verdad?” Metió cuatro dedos en su coño y comenzó a masturbarla fuerte, mientras lo hacia las pinzas en los pezones y el clítoris de Paulina se movían haciendo más agudo el dolor. Paulina tenía los ojos muy abiertos y no dejaba de emitir gemidos ahogados por aquel trapo sucio que casi la atragantaba, lo sentía muy atrás en su garganta. “Ya estas mojada eh? Te está gustando, tu mente dice que no, pero tu coño dice sí. Vamos al siguiente paso entonces”. Sobre una mesa había una gran vela que alumbraba la habitación, el hombre la tomo y se la mostro a la asustada chica. “¿Sabes que se hace con esto? ¿No? ¡Ahora vas a ver!” Y de improviso dejo caer un chorro de cera caliente en su vientre. Aaaaggg! Gimió Paulina. “¿Quema eh? ¡Probemos en las tetas! Y derramó otros dos chorros sobre sus pezones que aún estaban con las pinzas en ellos. Auuuggghh, nauuufff pedía ella retorciéndose, pero el vertió un gran chorro desde el medio del pecho hasta el coño de ella, regocijándose de su trabajo. ¿Cuantas veces había soñado con tenerla así para él? Cuando Paulina sintió la cera caliente en su clítoris y escurrir dentro de su vagina, no pudo más y se desmayó. Otra vez la despertó el agua helada, pero esta vez no estaba acostada, esta vez colgaba cabeza abajo con los brazos cruzados y atados a la espalda. Ya no tenía mordaza, el hombre quería que su boca estuviera libre para lo que planeaba hacer. “¿Te acordás que siempre prometes la lluvia dorada? “Bueno ahora lo vamos hacer, bebe” “Estas loco le dijo ella” “¿Ah estoy loco? ¿Así que sos puro cuento? Y tomó la gran vela que tenía en la mano y la apoyo sobre el ano de ella. “¿Vas a abrir la boca?” “No” dijo ella tajante. “Bueno, tú me obligas” y empujo el extremo filoso y desparejo de la vela de seis centímetros de diámetro en aquel anito prieto y delicado, lo hizo sin consideraciones, de un empujón se lo hundió 10 cm, Paulina no tuvo más remedio que gritar y allí el aprovechó para inundarle la boca con su orina. Le metió más la vela en el culo hasta que ya no entro más y luego la saco casi totalmente y la volvió a meter esta vez de un empujón. Paulina gritaba por el dolor en el culo, al tiempo que se ahogaba con la orina de él, aaaghh, auggg, glup, glup, auuggg, aahh! “Esto es un anal y una lluvia dorada” dijo el “Ahora el detalle final, el Figging” Colgada como estaba y con el culo abierto, le metió una mano entera de jengibre pelado en su ano, a los pocos momentos Paulina empezó a retorcerse pero no podía gritar, otra vez estaba amordazada, esta vez por el mismo trapo, pero él había tomado la precaución de mojarlo bien en orina. Mientras Paulina se retorcía cada vez más, presa del calor en su interior y del asco en su boca, él fue hacia una pared y descolgó una herramienta de campo. “¿Sabes qué es esto? Un rebenque, se usa para azuzar a los bueyes. Y comenzó a golpearla con él, el cuero curtido al sol, se enroscaba en el cuerpo de Paulina, dejándole listones color rojo. Giraba producto de estar colgada y de retorcerse por el dolor, no sabía si la golpeaba en el frente o atrás, así estuvo dos horas, hasta que el hombre exclamo exhausto. “Bueno creo que ya tenemos suficiente, para un video bdsm, con esto podemos hacer mucha plata. ¿Verdad amor? ¡Espera que te saco ese trapo! “Si y bájame de acá. Hijo de puta te esmeraste para hacerlo ver real, va hiciste todo real, menos el rapto” y él le responde… “Y soy tu Depravado, amor”

Autor: Fatiga2021 Categoría: BDSM

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Mi día a día como sumisa

2021-12-03


Hola, me llamo Emma, tengo 23 años y hace ya un par me gusta ser sumisa, hoy estoy en esta página porque mi a amo me ordeno contar mi dia a dia como sumisa, quiero aclarar para que se hagan una idea que mi amo y yo vivimos en lugares diferentes por lo que yo sería algo así como su sumisa virtual, espero que les guste. Hoy día 23/11/21 me desperté como todos los días a las 7.00hs, entre vestirme y acomodarme para ir a trabajar le envié un mensaje de buenos días a mi amo, que claramente no contestó hasta que fue mitad mañana, donde me ordenó que cumpliera una vieja orden que habíamos dejado pendiente para ser realizada en el baño del trabajo. Esta consistía en enviarle una foto desnuda en él, claramente que entre nuestras charlas diarias de cosas triviales y mis reproches se la envié. Una vez en mi casa, recibí la orden de pasar el día sin tanga, la cuál cumplí al pie de la letra, aunque a veces no me crea o si lo haga pero quiera que se lo corrobore enviándole la foto. Es divertido hacerlo enojar, va enojar, el me dijo que nunca se enoja, asique pondríamos decir que lo molesto. Luego de ese momento los dos procedimos con nuestras vidas hasta que unas horas después estábamos charlando nuevamente. Le reproché tanto en ese momento que me amenazo con darme un castigo que luego gracias a dios desistió, aunque de igual forma luego de un rato si me ordenó golpearme el culo como castigo a no saber cuándo dejar de desafiarlo. Cuándo la noche llegó y junto a ella la hora de bañarme mi amo no me lo permitió alegando que las perritas como yo son sucias (?) sin embargo luego de reprocharle que quería bañarme se le ocurrió la brillante idea (sarcasmo) de que para poder bañarme debía de tener algo dentro mia, por lo que introducí bajo sus instrucciones dos marcadores medianos en mi vagina y uno fino en mi ano, siendo la primera vez que sentía algo que no sea un dedo mio por ese agujero. La condición para poder ganarme un premio fue mantener los marcadores dentro durante todo el baño y trayecto hasta mi pieza desnuda, la cuál cumplí y la sensación de estar llena resulto agradable, más en mi vagina cuándo nunca antes había sentido agradable introducir cosas, hoy puedo decir que tener los marcadores dentro fue divertido y satisfactorio. Volviendo, una vez en mi pieza envié un video a pedido de mi amo mostrándole como me retiraba los intrusos que estaban dentro mio. Luego de eso seguimos hablando cosas triviales hasta que “ME OBLIGÓ” a escribir esto, a lo que sigo sin encontrarle ningún sentido y sabíendo que escribo como el culo. Sin mas que agregar porque no recuerdo que mas hicimos hoy además de que estoy cansada. Besitos Emma (:

Autor: Emma Categoría: BDSM

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Suggar

2021-11-29


Hola, mi nombre es cashira, tengo 20 años soy de tes blanca, mido 1.70 piernas muy largas y gruesas, nalgas grandes y mirada muy sexi, hace unos meses estube en redes sociales buscando un suggar daddy, pues la verdad quería dinero fácil y experimentar algo más fuera de lo normal, desde muy chica empese mi vida sexual y la verdad difícilmente un hombre me hace venir, siempre escuchaba rumores que los hombres maduros cojen muy rico haci que me metí esa idea y comenze a ver videos porno de señores con jovencitas pues a mí me encanta frotarme mi clítoris con una manita y con la otra me meto los deditos hasta lo más calientito de mi conchita, un día comenze a platicar con un tipo 30 años mayor que yo y me dijo que me daría dinero a cambio de cojer con el, yo acepte, el día de la cita estaba muy nerviosa por qué era la primera vez que lo hacía, me puse un vestido naranja cortito que apenas y cubría mi culo unas zapatillas con tacón de aguja y me pinte los labios rojos como unas cerezas en eso llegó por mi en una camioneta, en cuanto me subí me dijo -hola mi putita súbete con confianza, cerré la puerta de la camioneta y el se acercó y me empezó a oler me jalo ligeramente del cabello con una mano y la otra la metió debajo del vestido (no traía sostén), empezó a apretar mis pezones, se incharon y se marcaban mucho en la tela a él le éxito mucho y los chupaba en círculos por encima del vestido, se notaba una gran Macha mojada en cada pezón, entonces nos dirigimos al motel en cuanto llegamos yo sentí una mera conexión con el y me dijo que jugariamos al papá y la hija pequeña... Comenzamos a besarnos, me apretaba el culo seguido de unas nalgadas, después me dijo -princesa papi está muy cansado y nesesita un baño me agachó y me dijo que le desabrochara las agujetas de sus zapatos con la boca mientras el se quitaba el cinto, me levanto la cabeza y amarro su cinto a mi cuello levanté putita y desnúdate toda, nos metimos a la ducha y empezó a mamar mis pechos mientras ponía jabón en mi conchita y la frotaba de arriba a abajo introduciendo un dedo y luego dos, después dijo -le toca a papi sentir rico bebé, ponte de rodillas, puso su verga en mi cara era muy gruesa y cabezona y la empezó a frotar en mi boca suavemente, saque mi lengua y la comense a chupar me dijo - está rica tu paleta chiquita cómetela toda, empese a mamarla fuerte y rápido mientras caía agua de la regadera, la sacaba de mi boca le besaba la cabeza para luego bajarme a chuparle los huevos, le mamaba uno y luego el otro mientras le jalaba la verga dure unos 10 min mamandosela cuando de repente me jalo del cabello y puso mi cara en su culo -le dije no asiendome para atrás, me levanto jalandome del cabello y me dijo -eres mi puta vas hacer todo lo que diga, me dió una cachetada yo me bajé le abrí las nalgas, cerré los ojos y le di un lenguetazo en el oyito me deje llevar y empese a chuparle todo el culo, el gemía y decía hay mi niña hermosa lo mamás muy rico después fuimos ala cama yo estaba envuelta en las cobijas y me dijo -te sientes mal princesa y yo -si, me duele mi colita el dijo -le voy a dar un besito para que no duela, me destapó de la parte de abajo me abrió las piernas y metio su cara, me dió un besito y luego otro luego empezó a chupar desde mi culito hasta el clítoris, me mordía y frotaba toda su cara en mi conchita estaba muyyy mojada se oían mis gemidos en toda la habitación cuando vio que estaba muy caliente me cachetio y me dijo callate o quieres que te coja y metio sus dedos muy fuerte a mi vagina solté un gran gemido y me dió un beso, empezó a penetrar poco a poco con su inchado pene mi vagina se acostó y me puso encima de el me abrazo muy fuerte de la cadera y empezó a metermela una y otra vez muy rápido y duro como si fuera un caballo salvaje me jalaba del cabello y me mordía metió un dedo en mi culo y le daba vueltas yo chorreaba mucho estaba muy caliente antes de venirse me bajo a su pene para mamarlo y abrió las piernas se veía el oyito de su culo mojadito así que lo empese a chupar le metí mi lengua y el gemía como una perrita caliente mi cara estaba mojada de sus fluidos estaba toda despeinada y con el maquillaje corrido se jalo y me dijo hayyyy pinche puta caliente me encantas me dió un beso me escupió me dió unas cachetadas, le sonreí y otra vez le empeze a mamar el culo mientras le jalaba la verga después de unos minutos se empezó a venir y me los echo en la cara... Cliente satisfecho

Autor: Cashira Categoría: BDSM

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A tientas

2021-10-27


Todo rodaba bien , eso pensaba yo pero un buen día me hizo una proposición . Quedarnos a la tarde en su despacho comentando las incidencias. Aquel día vino llamativa , glamurosa y me dejó boquiabierta . Quedamos a las cinco. Claro , claro le dije . Te espero bonita . ¿ Bonita ? Habia oído bien . Bueno , allí aparecí y empezamos . Salía todo a borbotones , no era nada sino charlar para conocernos . Bueno , tú estás casada y yo no . He tenido algo por ahí pero no . ¿ Sabes , me caes bien ? Tenemos que seguir así y tomar algún café. La conversación rodó por todo y llegó al sexo . Sabes que eres muy guapa o al menos a mi me lo parece , eso creo. Gracias por el cumplido . Tú no estás mal . Bueno respondió , me mantengo y deseo gustar . Podíamos ser amigas .Y como prueba de amistad , ahí tienes mi mano . Me la estechó fuerte y me miró a los ojos . Gracias dijo mientras masajeaba mi mano. No la soltaba . ¿ Estás nerviosa ? preguntó. No . no. Bueno nos damos un buen abrazo y sellamos lo nuestro . Me abrazó sin soltar mientras olía su cuello perfumado y ella acariciaba mi cara. Nos fundimos al menos 10 segundos eternos y glamurosos. Al salir de su despacho me dió la mano y caminamos por el pasillo casi en penumbra . Ya en la calle y aún de la mano me arropó por detrás y tocó mis tetas mientras me besaba en el cuello . Oh Dios , creí flotar . Volvió mi rostro hacia ella y me besó en la boca. Silencio largo y de nuevo sus manos en mis pechos . Estoy segura que lo haríamos las dos muy bien . No respondí . ¿ Tienes libre un rato ? , te invito en mi casa a una café. Tomó mi mano de nuevo nos montamos en su coche y me llevó a su casa . Ya allá tras cerrar la puerta me sedujo y volvió a besarme . Déjate llevar dijo .Y de su mano me llevó hasta su cama . Me tumbó sobre ella y se encaramó sobre mi. Bueno tranquila . Se quitó sus gafas y la observé . Era todavía más guapa . Me soltó mi blusa y metió su mano en mi sujetador. Me besó con pasión. Y yo me dejé.

Autor: Anónimo Categoría: BDSM

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El arte de la sumisión

2021-09-01


La sumision es todo un arte, que solo el buen amo sabe dominar. Un buen amo es quel que sabe satisfacer y descubrir nuevas formas de gozar a su sumisa y no la que la maltrata, como muchos creen. El adiestramiento de una sumisa tiene 3 fases fundamentales.- Conocimiento- Sometimiento- Ofrecimiento.1- fase: CONOCIMIENTO. Esta es la fase inicial. En ella el amo debe de conocer a la perfeccion a su sumisa. La sumisa debe de tener plena confianza en su amo y tener muy claro que quiere ser una sumisa. Una vez que este punto esta aclarado, el amo debe de enseñar a su sumisa a descubrir su cuerpo y el sexo. Le descubre lo que mas le gusta y nuevas formas de disfrutar con el sexo. Si existiera castigo fisico, ese se pactaria en esta fase. Una vez que el amo conoce a la perfeccion a su sumisa y esta conoce cada rincon de su cuerpo, se pasa a la segunda fase. El sometimiento.2- SometimientoPara iniciar esta segunda fase, debe de haber plena confianza entre amo-sumisa. En esta fase es cuando se aplican las tecnicas de sumision pscologica. La sumisa debe obedecer sin cuestionar las ordenes que le da su amo. Si en algun momento la sumisa cuestiona o desobedece lo que le ordena su amo, esta puede ser castigada con un castigo fisico ( spanking, cera, etc) o con un castigo de sometimiento superior ( Lluvia dorada, spiting, etc). En esta fase tambien se le obliga a la sumisa a realizar misiones de exhibicionismo que se iran complicando, a medida que avance de nivel. Las relaciones sexuales que tenga con su amo, seran en funcion de su sometimiento y obedencia y sus recompensas seran las que su amo le brinde. Es importante conocer bien a la sumisa, sus fantasias y deseos, para poder satisfacerla plenamente. Se puede practicar un primer nivel de doging.3- ofrecimientoMuchas sumisas no llegan nunca a alcanzar este nivel, solo algunas pocas son tan buenas como para llegar a el. El ofrecimiento es poner a tu sumisa a disposicion de otros hombres. Lo mas facil y recomendable es hacerlo en lugares de swiming. El maximo nivel de ofrecimiento, es la subasta. En ella se subasta a la sumisa y gana el mejor postor. Todo lo conseguido es para ella, ya que hay que diferenciar entre amo y chulo. Cuando la sumisa supera todas las fases queda liberada, y el adiestramiento finalizado.Tener claro que el buen amo es aquel que sabe satisfacer y dar maximo placer a su sumisa. Tambien debe conocerla a la perfecion y descubrirle nuevas formas de gozar. El buen amo es aquel que domina siempre cualquier situacion y sabe dosificar las recompensas. Cada vez que una sumisa supere un reto el amo debe saber como recompensarla y cuando no lo hace debe saber como castigarla. Esto es a grandes rasgos el ARTE DE LA SUMISION. Si teneis cualquier duda estoy aqui para ayudaros.

Autor: amomia Categoría: BDSM

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