Relatos Eróticos de BDSM


Mi día a día como sumisa

2021-12-03


Hola, me llamo Emma, tengo 23 años y hace ya un par me gusta ser sumisa, hoy estoy en esta página porque mi a amo me ordeno contar mi dia a dia como sumisa, quiero aclarar para que se hagan una idea que mi amo y yo vivimos en lugares diferentes por lo que yo sería algo así como su sumisa virtual, espero que les guste. Hoy día 23/11/21 me desperté como todos los días a las 7.00hs, entre vestirme y acomodarme para ir a trabajar le envié un mensaje de buenos días a mi amo, que claramente no contestó hasta que fue mitad mañana, donde me ordenó que cumpliera una vieja orden que habíamos dejado pendiente para ser realizada en el baño del trabajo. Esta consistía en enviarle una foto desnuda en él, claramente que entre nuestras charlas diarias de cosas triviales y mis reproches se la envié. Una vez en mi casa, recibí la orden de pasar el día sin tanga, la cuál cumplí al pie de la letra, aunque a veces no me crea o si lo haga pero quiera que se lo corrobore enviándole la foto. Es divertido hacerlo enojar, va enojar, el me dijo que nunca se enoja, asique pondríamos decir que lo molesto. Luego de ese momento los dos procedimos con nuestras vidas hasta que unas horas después estábamos charlando nuevamente. Le reproché tanto en ese momento que me amenazo con darme un castigo que luego gracias a dios desistió, aunque de igual forma luego de un rato si me ordenó golpearme el culo como castigo a no saber cuándo dejar de desafiarlo. Cuándo la noche llegó y junto a ella la hora de bañarme mi amo no me lo permitió alegando que las perritas como yo son sucias (?) sin embargo luego de reprocharle que quería bañarme se le ocurrió la brillante idea (sarcasmo) de que para poder bañarme debía de tener algo dentro mia, por lo que introducí bajo sus instrucciones dos marcadores medianos en mi vagina y uno fino en mi ano, siendo la primera vez que sentía algo que no sea un dedo mio por ese agujero. La condición para poder ganarme un premio fue mantener los marcadores dentro durante todo el baño y trayecto hasta mi pieza desnuda, la cuál cumplí y la sensación de estar llena resulto agradable, más en mi vagina cuándo nunca antes había sentido agradable introducir cosas, hoy puedo decir que tener los marcadores dentro fue divertido y satisfactorio. Volviendo, una vez en mi pieza envié un video a pedido de mi amo mostrándole como me retiraba los intrusos que estaban dentro mio. Luego de eso seguimos hablando cosas triviales hasta que “ME OBLIGÓ” a escribir esto, a lo que sigo sin encontrarle ningún sentido y sabíendo que escribo como el culo. Sin mas que agregar porque no recuerdo que mas hicimos hoy además de que estoy cansada. Besitos Emma (:

Autor: Emma Categoría: BDSM

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Suggar

2021-11-29


Hola, mi nombre es cashira, tengo 20 años soy de tes blanca, mido 1.70 piernas muy largas y gruesas, nalgas grandes y mirada muy sexi, hace unos meses estube en redes sociales buscando un suggar daddy, pues la verdad quería dinero fácil y experimentar algo más fuera de lo normal, desde muy chica empese mi vida sexual y la verdad difícilmente un hombre me hace venir, siempre escuchaba rumores que los hombres maduros cojen muy rico haci que me metí esa idea y comenze a ver videos porno de señores con jovencitas pues a mí me encanta frotarme mi clítoris con una manita y con la otra me meto los deditos hasta lo más calientito de mi conchita, un día comenze a platicar con un tipo 30 años mayor que yo y me dijo que me daría dinero a cambio de cojer con el, yo acepte, el día de la cita estaba muy nerviosa por qué era la primera vez que lo hacía, me puse un vestido naranja cortito que apenas y cubría mi culo unas zapatillas con tacón de aguja y me pinte los labios rojos como unas cerezas en eso llegó por mi en una camioneta, en cuanto me subí me dijo -hola mi putita súbete con confianza, cerré la puerta de la camioneta y el se acercó y me empezó a oler me jalo ligeramente del cabello con una mano y la otra la metió debajo del vestido (no traía sostén), empezó a apretar mis pezones, se incharon y se marcaban mucho en la tela a él le éxito mucho y los chupaba en círculos por encima del vestido, se notaba una gran Macha mojada en cada pezón, entonces nos dirigimos al motel en cuanto llegamos yo sentí una mera conexión con el y me dijo que jugariamos al papá y la hija pequeña... Comenzamos a besarnos, me apretaba el culo seguido de unas nalgadas, después me dijo -princesa papi está muy cansado y nesesita un baño me agachó y me dijo que le desabrochara las agujetas de sus zapatos con la boca mientras el se quitaba el cinto, me levanto la cabeza y amarro su cinto a mi cuello levanté putita y desnúdate toda, nos metimos a la ducha y empezó a mamar mis pechos mientras ponía jabón en mi conchita y la frotaba de arriba a abajo introduciendo un dedo y luego dos, después dijo -le toca a papi sentir rico bebé, ponte de rodillas, puso su verga en mi cara era muy gruesa y cabezona y la empezó a frotar en mi boca suavemente, saque mi lengua y la comense a chupar me dijo - está rica tu paleta chiquita cómetela toda, empese a mamarla fuerte y rápido mientras caía agua de la regadera, la sacaba de mi boca le besaba la cabeza para luego bajarme a chuparle los huevos, le mamaba uno y luego el otro mientras le jalaba la verga dure unos 10 min mamandosela cuando de repente me jalo del cabello y puso mi cara en su culo -le dije no asiendome para atrás, me levanto jalandome del cabello y me dijo -eres mi puta vas hacer todo lo que diga, me dió una cachetada yo me bajé le abrí las nalgas, cerré los ojos y le di un lenguetazo en el oyito me deje llevar y empese a chuparle todo el culo, el gemía y decía hay mi niña hermosa lo mamás muy rico después fuimos ala cama yo estaba envuelta en las cobijas y me dijo -te sientes mal princesa y yo -si, me duele mi colita el dijo -le voy a dar un besito para que no duela, me destapó de la parte de abajo me abrió las piernas y metio su cara, me dió un besito y luego otro luego empezó a chupar desde mi culito hasta el clítoris, me mordía y frotaba toda su cara en mi conchita estaba muyyy mojada se oían mis gemidos en toda la habitación cuando vio que estaba muy caliente me cachetio y me dijo callate o quieres que te coja y metio sus dedos muy fuerte a mi vagina solté un gran gemido y me dió un beso, empezó a penetrar poco a poco con su inchado pene mi vagina se acostó y me puso encima de el me abrazo muy fuerte de la cadera y empezó a metermela una y otra vez muy rápido y duro como si fuera un caballo salvaje me jalaba del cabello y me mordía metió un dedo en mi culo y le daba vueltas yo chorreaba mucho estaba muy caliente antes de venirse me bajo a su pene para mamarlo y abrió las piernas se veía el oyito de su culo mojadito así que lo empese a chupar le metí mi lengua y el gemía como una perrita caliente mi cara estaba mojada de sus fluidos estaba toda despeinada y con el maquillaje corrido se jalo y me dijo hayyyy pinche puta caliente me encantas me dió un beso me escupió me dió unas cachetadas, le sonreí y otra vez le empeze a mamar el culo mientras le jalaba la verga después de unos minutos se empezó a venir y me los echo en la cara... Cliente satisfecho

Autor: Cashira Categoría: BDSM

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A tientas

2021-10-27


Todo rodaba bien , eso pensaba yo pero un buen día me hizo una proposición . Quedarnos a la tarde en su despacho comentando las incidencias. Aquel día vino llamativa , glamurosa y me dejó boquiabierta . Quedamos a las cinco. Claro , claro le dije . Te espero bonita . ¿ Bonita ? Habia oído bien . Bueno , allí aparecí y empezamos . Salía todo a borbotones , no era nada sino charlar para conocernos . Bueno , tú estás casada y yo no . He tenido algo por ahí pero no . ¿ Sabes , me caes bien ? Tenemos que seguir así y tomar algún café. La conversación rodó por todo y llegó al sexo . Sabes que eres muy guapa o al menos a mi me lo parece , eso creo. Gracias por el cumplido . Tú no estás mal . Bueno respondió , me mantengo y deseo gustar . Podíamos ser amigas .Y como prueba de amistad , ahí tienes mi mano . Me la estechó fuerte y me miró a los ojos . Gracias dijo mientras masajeaba mi mano. No la soltaba . ¿ Estás nerviosa ? preguntó. No . no. Bueno nos damos un buen abrazo y sellamos lo nuestro . Me abrazó sin soltar mientras olía su cuello perfumado y ella acariciaba mi cara. Nos fundimos al menos 10 segundos eternos y glamurosos. Al salir de su despacho me dió la mano y caminamos por el pasillo casi en penumbra . Ya en la calle y aún de la mano me arropó por detrás y tocó mis tetas mientras me besaba en el cuello . Oh Dios , creí flotar . Volvió mi rostro hacia ella y me besó en la boca. Silencio largo y de nuevo sus manos en mis pechos . Estoy segura que lo haríamos las dos muy bien . No respondí . ¿ Tienes libre un rato ? , te invito en mi casa a una café. Tomó mi mano de nuevo nos montamos en su coche y me llevó a su casa . Ya allá tras cerrar la puerta me sedujo y volvió a besarme . Déjate llevar dijo .Y de su mano me llevó hasta su cama . Me tumbó sobre ella y se encaramó sobre mi. Bueno tranquila . Se quitó sus gafas y la observé . Era todavía más guapa . Me soltó mi blusa y metió su mano en mi sujetador. Me besó con pasión. Y yo me dejé.

Autor: Anónimo Categoría: BDSM

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El arte de la sumisión

2021-09-01


La sumision es todo un arte, que solo el buen amo sabe dominar. Un buen amo es quel que sabe satisfacer y descubrir nuevas formas de gozar a su sumisa y no la que la maltrata, como muchos creen. El adiestramiento de una sumisa tiene 3 fases fundamentales.- Conocimiento- Sometimiento- Ofrecimiento.1- fase: CONOCIMIENTO. Esta es la fase inicial. En ella el amo debe de conocer a la perfeccion a su sumisa. La sumisa debe de tener plena confianza en su amo y tener muy claro que quiere ser una sumisa. Una vez que este punto esta aclarado, el amo debe de enseñar a su sumisa a descubrir su cuerpo y el sexo. Le descubre lo que mas le gusta y nuevas formas de disfrutar con el sexo. Si existiera castigo fisico, ese se pactaria en esta fase. Una vez que el amo conoce a la perfeccion a su sumisa y esta conoce cada rincon de su cuerpo, se pasa a la segunda fase. El sometimiento.2- SometimientoPara iniciar esta segunda fase, debe de haber plena confianza entre amo-sumisa. En esta fase es cuando se aplican las tecnicas de sumision pscologica. La sumisa debe obedecer sin cuestionar las ordenes que le da su amo. Si en algun momento la sumisa cuestiona o desobedece lo que le ordena su amo, esta puede ser castigada con un castigo fisico ( spanking, cera, etc) o con un castigo de sometimiento superior ( Lluvia dorada, spiting, etc). En esta fase tambien se le obliga a la sumisa a realizar misiones de exhibicionismo que se iran complicando, a medida que avance de nivel. Las relaciones sexuales que tenga con su amo, seran en funcion de su sometimiento y obedencia y sus recompensas seran las que su amo le brinde. Es importante conocer bien a la sumisa, sus fantasias y deseos, para poder satisfacerla plenamente. Se puede practicar un primer nivel de doging.3- ofrecimientoMuchas sumisas no llegan nunca a alcanzar este nivel, solo algunas pocas son tan buenas como para llegar a el. El ofrecimiento es poner a tu sumisa a disposicion de otros hombres. Lo mas facil y recomendable es hacerlo en lugares de swiming. El maximo nivel de ofrecimiento, es la subasta. En ella se subasta a la sumisa y gana el mejor postor. Todo lo conseguido es para ella, ya que hay que diferenciar entre amo y chulo. Cuando la sumisa supera todas las fases queda liberada, y el adiestramiento finalizado.Tener claro que el buen amo es aquel que sabe satisfacer y dar maximo placer a su sumisa. Tambien debe conocerla a la perfecion y descubrirle nuevas formas de gozar. El buen amo es aquel que domina siempre cualquier situacion y sabe dosificar las recompensas. Cada vez que una sumisa supere un reto el amo debe saber como recompensarla y cuando no lo hace debe saber como castigarla. Esto es a grandes rasgos el ARTE DE LA SUMISION. Si teneis cualquier duda estoy aqui para ayudaros.

Autor: amomia Categoría: BDSM

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Sumisión con esclavo

2021-08-25


Te imaginé ayer, mientras esperaba mi turno de salir al agua....apareciste de la nada en mi cabeza....traías una fusta en la mano, una fusta de cuero con chicotes negros de 20 cm de largo aproximadamente, tu cuerpo estaba cubierto por correas de cuero que dejaban al descubierto tus hermosos y apetecidos senos, con los pezones cafés, muy erectados, duros, grandes, quizás x causa de la sensación que te produjo el saber que vas a dominar a aquel individuo que está de rodillas recostado sobre ese cubículo con sus enormes testículos colgando; como las bolas de un toro. Está atado de pies y manos, su enorme abdomen recostado sobre el cubículo te llama la atención. Te observo de las caderas hacia abajo y puedo ver como se dejan entrever tus labios vaginales, pero no logro ver lo que mas me gusta (tu clítoris), las correas pasan a cada lado de tu vagina demarcando su forma exponiendo los labios aún secos, te ves con autoridad, poder de sumisión, fuerza.......me excita mucho, te aproximas a mí, tengo puesto un taparrabo y puedes notar mi erección, lo sobas x sobre el paño, lo aprietas ligeramente y me dices: que disfrute viendo como vas a someter a aquel gordo, como le darás ordenes que debe cumplir....lo llevaras hasta el extremo del placer hasta hacerlo eyacular. te aproximas a él, tomas tu calzón que esta sobre la mesa y lo frotas entre tus piernas, lo sostienes en tu mano izquierda mientras que con la derecha y dejando la fusta de lado...pasas tus uñas por sobre su espalda hasta llegar a sus nalgas donde intempestivamente le das una fuerte nalgada y al mismo tiempo observas como se le mueven sus enormes testículos....aquel individuo libera un fuerte gemido de placer, tu mano arde por el golpe, le ordenas que se calle y arremetes con otra nalgada, sus testículos se vuelven a mover y noto como ese movimiento te excita....tu vagina comienza a secretar liquido....vuelves a pasar tu calzón diminuto por entre piernas, se lo pones frente a sus narices, él lo olorosa, le provoca una erección y se lo pones en la boca a tu sumiso como una mordaza....mi glande esta enorme por el espectáculo pero no puedo intervenir, te aproximas a mi....introduces tu dedo medio por tu vagina humedeciéndolo y lo depositas en mi boca para que pueda saborear aquel jugo exquisito. vuelves a sobar mi miembro por sobre el paño y me pides que aguante....que no intervenga....por muy excitado que este...obedesco y te pido que comienzes a dominar, a someter al individuo, te pregunto que es lo que te excita de la dominaciòn; me respondes: "El control sobre el macho", quien perfectamente podria estar montado sobre ti, penetrandote, lamiendote, chupando tus pezones, pero no...esta atado sin poder hacer nada...a tu merced, es tu fuerza contra èl, tu poder de sumisiòn. Ajustas tus correas para demarcar mas los senos y pezones erectos y tambien tu vagina. Luego me tomas por el cuello para introducir tu lengua en mi boca y al instante sobas mi pene erecto por sobre el paño...lentamente introduces tu mano por entre mi ombligo hasta que consigues llegar a mi miembro exhalando un gemido de excitaciòn, gemido que dejas escapar justo en mi oido....puedo notar que la tocaciòn te calento mucho....me deseas...te surgen infinitas ganas de masturbarme, pero te controlas...retiras tu mano de mi pene mojado y lames tu mano impregnada de jugo. Te dirijes hacia aquel individuo quien reclama tu presencia; quiere ser sometido, dominado, quiere placer a cualquier precio. Puedo observar como tu vagina sobresale entre ambas tiras mas ajustadas aùn, con sus bellos al descubierto, te ves muy deseada. Recojes tu calzòn del suelo humedo por la saliva del individuo, lo dejas sobre la mesa y tomas la fusta, te ganas x atras del hombre y le preguntas ¿que te gustaria hacerme?, el reponde: "penetrarte.... con fuerza....como un toro, que mis testiculos golpeen tu vagina". Mientras èl responde, observo como te frotas el dedo por tu clitoris.......la respuesta te ha excitado....pero tù respondes: "No, no soy para ti" y descargas el primer fustazo sobre sus blancas nalgas, el hombre gime de placer...sabe que no podrà tener tu clitoris...no podrà chuparlo, lamerlo....es solo para mì, es mi manjar. Tu sabes que el te desea y te someteria si pudiera y ese morbo te tiene muy excitada. descargas el segundo fustazo, el hombre vuelve a gemir, esta vez de manera mas ronca....como un gruñido, las bolas se le movieron mas que la vez anterior, te percataste de aquello, insistes con un tercer fustazo muy fuerte y un cuarto... te calienta ver como se le mueven esos enormes testiculos que cuelgan...te acercas y comienzas a palparlos....son enormes, el escroto es muy suelto y largo, sostienes ambas bolas en tu mano y le das pequeñas palmadas muy suaves, el hombre se queja, no se di de dolor o placer...veo hacia tu entrepiernas y noto como te has mojado x aquella acciòn, saber que èl te quiere penetrar y no puede te excita por sobre todo. te pones de pie y puedo ver tu ansiado clitoris erecto que sobresale de los labios vaginales, con eso me doy cuenta que estas sobreexcitada.Dejas la fusta sobre la mesa, Tomas tu calzon nuevamente, y lo pasas por sobre tu vagina, impregnadolo con ese jugo viscozo, salado y delicioso, lo pones frente a la nariz del individuo quien lo olorosa y exhala un gemido de placer, humedeces vaginalmente tu dedo medio de la mano izquierda y le das a probar a aquel extraño, èl pasa su lengua por todo el contorno de tu dedo, repites la acciòn y te imaginas como si te estuviera lamiendo aquella zona con su lengua mojada. la acciòn le ha provocado erecciòn, que es lo que tù esperabas, rapidamente introduces el calzon por su boca para que no pueda hablar y te vas a la parte posterior, sus nalgas, los testiculos y su pene...son solo para tí. Entonces lo sostienes firmemente de las bolas y comienzas a masajear su miembro, noto la expresión de excitaciòn en tu rostro, te calienta, deseas ese pene dentro tuyo con esas enormes bolas chocando tu vagina, lo masajeas mas fuerte ...quieres verlo enorme....le das nalgadas y vuelves a masturbarlo mientras se te escapan los gemidos.

Autor: Duro_fuerte Categoría: BDSM

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Mi paseo de perra

2021-08-20


Mi amo estaba muy molesto pues yo había salido con un muchacho, oh ese de la fiesta, el aviador, a comer y bailar y me habían visto dos de sus amigos atracando con el joven. Eso había sido dos fines de semana después de la dichosa fiesta! Apareció el domingo en mi casa a dejarme unos apuntes de estudio en el MP4 y se fue. En el cuaderno de notas había un papel que me ordenaba encerrarme a escuchar la grabación. Me fui a "estudiar" y me dispuse a oir con los auriculares el mensaje. "Puta esclava, no tienes permiso para andar con ningún hombre, ni pololear, menos atracar en un lugar público, mete en tu raja el consolador más grande que te dí el otro día, bien adentro y ponte de patas abiertas en tu ventana, arriba de la cómoda, ya! Te voy a enseñar a desobedecerme, no vas a poder gemir para que no te oigan, cierra con llave la puerta" Luego había una parte de la materia a estudiar y eso me dió tiempo para sacar el consolador largo y grueso que me había comprado y meterlo dentro de mi concha, tuve que sentarme de patas abiertas para que me entrara bien. La voz volvió a decir: "Ya estás arriba de la cómoda puta con las patas abiertas afirmadas en la ventana, sujétate!" Y empezó a vibrar a toda velocidad, además se torcía adentro de mi concha y me vino un orgasmo que tuve que reprimir mis quejidos de calentura. Vibró mi celular y puse los audífonos en él. la voz de mi amo me decía: "Así perra, acaba, goza callada puta gritona, tienes tu concha chorreando, has tenido dos orgasmos, tus padres juegan cartas con sus visitas, goza puta, goza, mañana en mi casa a las dos de la tarde, te sales como sea del colegio y vienes a ponerte lo que debes usar te espero a las dos, cinco azotes por cada minuto tarde!" Sentí partir un auto y supe que se había ido. me bajé de la cómoda y otra vez el celular: "No se te ocurra sacarte el juguete, puedo volver en cualquier momento!" Era tan grande que me incomodaba para caminar, traté de hacerlo lo mejor que pude y les avisé a mis padres que me dolía la cabeza y me iba a acostar. Me metí en la cama con el propósito de escuchar las lecciones grabadas y tratando de ver como hacía para no ir al colegio o salir antes, sonó el timbre y era Sergio. Mi mamá le dijo que fuera a mi pieza que me dolía la cabeza. Entró y empezó a jugar con el vibrador, yo me retorcía en la cama y mordía la almohada para gemir con cada orgasmo, el hablaba de cualquier cosa y yo le respondía cuando podía, con toda su audacia fue a ver a mis padres y volvió, cerrando la puerta sacó su pico y me lo metió en la boca, estaba muy caliente con el juego así que fue muy rápido que me dió mi leche, metió las manos me sacó el consolador y me hizo lamerlo para limpiarlo, luego fue al baño conmigo y me comió las tetas mientras lo lavaba, yo estaba sin pantalón hacia abajo y con sus dedos en mi concha me llevó hasta la cama. "Me voy a meter contigo y te voy a culear" se largó a reir por la cara que debo haber puesto y se fue. Esa noche dormí sobresaltada, lo veía entrando por mi ventana y culéandome. Al día siguiente todo fue como un milagro mi madre y mi padre se fueron en un viaje por el día, llegarían tarde en la noche. Sergio apareció a buscarme a las 12 del día, yo estaba aún semi acostada, me metió al baño me dió una ducha rápida, me lavó los hoyos y me puso una capa larga que yo tenía sin nada abajo, solo las medias con ligas y los tacones. Subimos a su auto y llegamos a su casa, allí puso la video grabadora y me dío de correazos por haber salido sin permiso, "Esta puta anda buscando picos, eso le voy a dar, ponte en cuatro patas y levanta la cara, hay otra cámara frente a ti" Me embetunó lo hoyos con crema y sin que yo viera lo que iba a hacer me amordazó con una bola que amarró atrás en mi cabeza y sujetándome del pelo me incrustó un doble pico grueso y largo en mis dos agujeros. mi cuerpo se curvó del dolor, pero eso fue solo el principio pues siempre tirando de mi pelo me empezó a culear con el aparato de tortura, adentró afuera a toda fuerza bruta hasta que los metió enteros! "En estos momentos la puta se ha comido treinta centímetros por seis en cada hoyo, vamos a ver si le van a quedar ganas de desobedecer, el resto del día tomará mamaderas que le daré yo y algunos de mis amigos, me soltó el pelo y yo bajé la cabeza "Levanta la cara perra asquerosa, que se vea cuanto te duelen y cómo los gozas!, ¡y ahora mama!" Así pasé el día, cada cierto rato me culeaba con el consolador doble y me hacía llorar de dolor y gemir de caliente, y tomé mamaderas varias. Me llevó de vuelta a casa luego de darme duchas frías en los agujeros para que se cerraran, me dijo que estuviera atenta a la hora del paseo. Entretanto mis padres me avisaron que no llegarían hasta el otro día. A las dos le avisé a mi amo y cuando estaba listo hizo vibrar el juguete de aviso, salí igual que siempre, y me llevó caminando al lado del auto, pasamos por una casa antigua y me estremecí, ahí estaba el calvo que me había culeado, se afirmó en la reja y le dijo a mi amo: "Qué linda su perra vecino!" "Sí ¿verdad?, es mi perra y mi esclava, ahora la llevo a pasear y a usarla, después la traigo de vuelta". Fuimos a su casa hizo lo de siempre y volvimos por el mismo camino, ahí estaba esperando mi paso el calvo barrigón, se acariciaba su miembro mientras me miraba libidinoso. Mi amo paró y le ofreció si quería mamarme las tetas y los pezones, yo en agradecimiento le mamaría el pico, el gordo no se hizo de rogar su cabeza quedaba justo a la altura de mis tetas, me las amasó las chupó y mordisqueó los pezones, fue mi turno y ahí en la calle me tuve que arrodillar, sacarle el pico y al meterlo, esta vez, también me rompió los lados de la boca, se lo mamé como pude y me dió su leche, mi leche. Con una sonrisita sardónica le dió las gracias a mi amo y se fue a su casa, seguí al trote el resto del camino, dos cuadras y media y ahí me soltó mi amo del collar y entré a mi casa, me fui a la ducha e hice gárgaras, pero no podía evitar pensar en el calvo que me había reculeado y lo cerca que vivía. Quería volver a estar con él.

Autor: Anónimo Categoría: BDSM

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Convertí a mi suegra en mi puta

2021-08-18


A mí no me intereso en absoluto el carácter dominante y autoritario de mi suegra pero el día que trato de intervenir en mi estilo d vida con su hija se llevo una gran sorpresa y salió a flote su verdadera personalidad Esa ocasión aprovecho la ausencia de su hija para llegar a casa con la intención de manipularme como lo hace con su esposo y ante mi oposición trato de golpearme lo cual no hizo a cabio la tome del cabello y sacudiendo su cabeza le dije al oído, conmigo no lo intentes pendeja aquí el que lleva los pantalones soy yo y al mirarle note que sus ojos estaban a puto de escapar de sus orbitas y no de ira más bien de miedo lo que aproveche a mi favor y añadí, y de una buena vez te lo voy a mostrar aun sosteniéndola del cabello me saque la verga y le ordene que me la chupara, con el terror reflejado en su rostro la obligue a inclinarse repitiéndole que me chupara la verga, la tomo con una mano y tímidamente comenzó a mamarla metiendo solo la cabeza dentro de su boca, yo ya dueño de la situación le reitero, no así no cabrona quiero que te la comas entera, y ayudándome con la otra mano la tome de la cabeza forzándola a que se metiera mas verga, en principio trato de evitarlo pero fue cediendo a tal puto que cuando sus labios tocaron su mano la retiro y continuo comiéndosela y ya con toda mi verga dentro de su boca me tomo de las nalgas para facilitar sus movimientos hasta que me vine adentro, se separo y me mostro mi leche dentro de su boca y luego se los bebió para luego decir, eres el cabron macho que yo necesito no el pelele que tengo de marido quiero que me cojas hasta que ya no tengas mas leche que darme y sacándose la ropa me ofreció su peluda panocha cuyos pelos ya estaban húmedos, tome asiento en el sofá indicándole que ella sola se ensartara lo cual hizo sin dilación pero pasados unos quince minutos y después de su orgasmo se me ocurre darle por el culo y así se lo hice saber, por ahí soy virgen pero lo voy a intentar fue su respuesta y tomado mi verga con una mano la fue frotando en su ano y se apoyaba tomando más de su propios jugos con mi verga y los untaba a manera de lubricante y cuando lo creyó conveniente dejo caer su cuerpo enterrándose únicamente la cabeza y expresa ya, ya entro así que la tome por las nalgas y comencé a hacer presión hacia arriba para irle metiendo el resto de mi verga y ella solo decía, despacio, despacio que me duele me duele mucho pero me está gustando, me tomo mucho tiempo pero al final ya mi suegra tenía toda mi verga dentro de su ano y conforme fui bombeando mi suegra iba dejando de quejarse señal de que su ano ya se estaba adaptando a mi verga y con cierta sorna le pregunte si le gustaba, si ya me está gustando mucho pero aun me duele un poco, pero no la saques hasta que termines y dejes tu leche ahí adentro Después de venirme dentro de su culo triunfante le pregunto, y bien cariño ahora que ya chupaste mi verga y la probaste por los dos lados que tienes pensado para el futuro, , me, me encantaría ser tu amante y que me cojas cuantas veces quieras y por donde quieras yo necesito un macho que me domine y saque a flote la puta que tengo adentro Así dio inicio la relación de amasiato entre mi candente suegra y yo

Autor: Anónimo Categoría: BDSM

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Todavía virgen, pero ahora sin oreja y lengua.

2021-07-20


Pues resulta que le eché el ojo a una joven de aspecto frágil y delicado en un Pub típico de fin de sanan de una ciudad cualquiera del mundo entero lleno de jóvenes estudiantes como yo lo era por entonces. A pesar de su baja estatura lo tenía todo en su sitio y bonita de cara. Así que hinché mis plumas de palomo y entré al trapo con ella dale que te pego mintiendo como un bellaco lo que no era para llevármela al huerto. Noté a través de su mirada que todo ella estaba más caliente que una tolva de avión caza sobrepasando la barrera del sonido. Así que nos pusimos hacer manitas en mitad de un parque frecuentado por homosexuales más que nada porque era el más oscuro para practicar sexo. Entonces ocurrió. Cuando me empleé a fondo para sacarla de embistes se abalanzó sobre mí y sin que pudiera remediarlo me arrancó la punta de la lengua de un mordisco y la oreja derecha con el pendiente de diamante de pega. Grité de dolor como un desalmado y cuando acudieron los allí presentes me molieron a patadas por error hasta aclararse todo en urgencias. De la muchacha nadie sabe nada, ni los del Pub, nadie. Así que pienso que tuve un encuentro sadomaso con la mismísima nieta de Satanás. No la guardo rencor, pues de vez en cuando me la pajeo pensando en ella haciéndomelo en mis partes. Espero que os haya gustado. Es verídico. Gracias.

Autor: Anónimo Categoría: BDSM

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Secuestro consentido

2019-11-18


Fantasía de relato, el personaje es secuestrado voluntariamente por su captora y sometido a castigos terribles. Solo para sadomasoquistas o sádicas. Este relato es fruto de mis fantasías, no es real, solo es lo que podría ocurrir de cumplirse mis fantasías. Ten cuidado con lo que deseas. Me llamo Julián, tengo 32 años y desde que tengo uso de razón siempre me ha gustado la dominación femenina, sentirme como un esclavo y ser humillado y castigado por una mujer dominante. Con el paso del tiempo fui adquiriendo nuevos gustos y crear mi fantasía, que no era otra que ser secuestrado - encerrado y ser sometido a castigos y humillaciones. Nunca pude realizar esa fantasía y ya incluso la había olvidado con el paso del tiempo, hasta que un día se presento mi gran oportunidad. Leí un anuncio en una página de contactos que decía "busco esclavo para cautiverio - secuestros y someterlo a tormentosos castigos" . No dudé ni un segundo y rápidamente contesté al anuncio. Unos días más tarde obtuve respuesta. La mujer al otro lado del anuncio me citó para conocernos. Quedamos en un lugar discreto público, en concreto en un bar muy tranquilo. Llegué antes de tiempo debido a mi nerviosismo, me pedí una bebida y me senté a esperar. 20 minutos más tarde de la hora acordada llegó una mujer mucho mayor que yo, desconozco su edad pero superaría los 60 años, con un cuerpo voluptuoso y quizás obeso, pelo muy cortó negro y rizado que dejaba al descubierto su rostro con arrugas y un semblante muy serio. No se si esperaba alguien joven o quizás mayor, pero lo que vi me gustó. Estuvimos hablando mucho tiempo, la señora llevaba la voz dominante y marcaba las pautas de la conversación. Me explicó lo que estaba buscando, que coincidía exactamente con mi fantasía. Rápidamente me ofrecí y la dije que estaba dispuesto a realizar la fantasía de secuestro. La señora por el contrario me declinó, dijo que no era lo que buscaba, era muy joven y no era completamente masoquista, ya que ella buscaba alguien con una tolerancia muy alta al dolor y sus duros castigos. Quedé completamente desilusionado pero no perdí la esperanza. Días después continué escribiéndola y llamándola por teléfono. Insistí que era la persona adecuada y estaría a la altura de las circunstancias. La señora seguía rechazándome, yo por el contrario seguí insistiendo y empecé a sobrevalorarme, con un tono chulesco comencé a afirmar de forma rotunda que aguantaría cualquier tipo de castigo. La señora Pain, el cual era su nombre o apodo, comenzó a enfadarse de verdad con mi actitud y prepotencia. Una muestra de nuestras conversaciones fue así: - No estás preparado para lo que yo busco - Me dijo la señora Pain. - claro que lo estoy señora, aguantaré sus castigos sin problemas- Afirmaba de forma chulesca. - No aguantarías ni dos horas en mi cautiverio como para aguantar 24 horas que es lo que busco - volvió a recriminarme. - Aguantaría 48 horas si es necesario, no me da ningún miedo - Respondí de forma prepotente. Finalmente mis insistencias dieron resultado y la señora con un tono enfadado dijo lo que yo estaba deseando escuchar: - Esta bien, tú te lo has buscado, serán 48 horas y yo fijaré las normas, vas a lamentar tu chulería y haberme ofendido - Me dijo de una forma muy seria. Unos días mas tarde recibí en mi correo electrónico un documento, era un contrato para realizar la fantasía, en el exponía todas sus normas. Si quería seguir adelante con la fantasía debía aceptar el contrato y firmarlo. Era extenso pero puedo resumir lo más importante: - Permanecerás atado y amordazado las 48 horas de la forma que yo considere oportuna. - Usaré los castigos y humillaciones que considere pertinentes y serán de gran dureza, afirmaste aguantarlos y utilizaré un nivel alto y doloroso. - Será en el lugar que yo elija, es decir en mi finca. Así hasta unos 40 puntos, había algunos límites que ya habíamos hablado y finalmente el último punto y recalcado con letra negrita y más importante: - Una vez firmado el presente documento no habrá vuelta atrás. No podrás detener el secuestro cuando te plazca, no terminará hasta pasadas las 48 horas, aguantaras el dolor sea el grado que sea sin poder hacer nada para detenerlo. No me harás perder el tiempo. El secuestro- cautiverio será completo y no podrás escapar hasta transcurrido el tiempo. El documento pretendía asustarme y lo consiguió, pero no había nada que me convenciese para lo contrario, estaba deseando y dispuesto a realizar la fantasía tan añorada. Unos días mas tarde recibí la última llamada de la Señora Pain, me dio una dirección, era una casa de su propiedad en un pequeño pueblo aislado. Me dijo un día y la hora, tenía que llevar el documento firmado y entregárselo. - Estoy completamente preparado señora, aguantaré todo sin problemas, jajaja -comencé a reírme, volvió a lucir mi chulería y prepotencia, algo que no la gustó en absoluto a la señora. - Te aseguro que voy a ser más dura de lo habitual contigo, eres un joven imbécil, vas a vivir una verdadera pesadilla, te las voy a hacer pagar todas juntas, voy a divertirme mucho - Me dijo en un tono muy serio y amenazador. Llegó el día de la tan ansiedad fantasía. Me presente en el lugar indicado. Un pueblo a las afueras de la ciudad, hacía mucho frio y no se veía a casi nadie por sus calles. Tardé en encontrar el lugar pero finalmente lo encontré. Llamé a la puerta y me recibió la señora Pain. Me invitó a pasar, se sentó y me invitó a sentarme frente a ella. La entregué el documento firmado y ella me dio mis primeras ordenes. - Ves el final de ese pasillo, tras esa puerta, hay unas escaleras, bájalas y espérame en el sótano completamente desnudo y de rodillas en el centro - Me ordenó. Obedecí de inmediato, abrí la puerta y aparecieron unos escalones, al final de las escaleras había una segunda puerta de madera resistente. Abrí la segunda puerta y apareció ante mí un lúgubre sótano. No era muy espacioso pero tampoco pequeño. Había un armario situado al fondo del sótano con varios cajones, una silla a un lado y lo más sorprendente, una cadena gruesa de metal colgaba del techo en el centro de la habitación. Me desnudé por completo y esperé de rodillas en el centro de la habitación tal como me había ordenado la señora Pain. Unos minutos más tarde, escuché unos pasos bajando la escalera. No pude evitar la tentación y giré la cabeza para observar a la señora Pain. Había cambiado por completo su atuendo. Iba vestida de una forma siniestra que me produjo cierto temor. Una bata blanca de doctora o enfermera hasta sus rodillas, cubría por completo su cuerpo, la quedaba un poco ajustada y denotaba su enorme peso, era de manga larga hasta sus muñecas. Llevaba unas medias negras muy oscuras de lycra que cubrían sus pies calzados sobre unas sandalias negras de tacón muy fino. Entró en el sótano y cerró la puerta con llave por dentro quedando ambos encerrados, con la diferencia que ella se guardó las llaves en el bolsillo de su bata. Se dirigió hasta el armario situado al fondo, podía ver todo lo que había ya que estaba frente a mí. Abrió el armario y agarró unas esposas de metal. Se acercó hasta mí con ellas en la mano y me ordenó poner las manos a la espalda. Se inclinó y rodeó mis manos con las esposas situadas a mi espalda. Escuché un ruido metálico al cerrar las esposas y atenazar mis manos. Al instante sentí un dolor muy fuerte, cerró las esposas con gran dureza. El metal atenazó la piel de mis muñecas de forma dura. Ahhhhhhhh , no pude evitar quejarme, las apretó demasiado fuerte. - Duelen ¿ verdad ?, pues te dolerán mucho más cuando lleves horas con ellas puestas - Me dijo de forma seria y dura. - si, están muy apretadas - Me quejé . - No lo suficiente- Se volvió a inclinar y las apretó una vuelta más. Esta vez el dolor aumento considerablemente. Ahhhhh Volví a quejarme más fuerte. - Cállate imbécil, esto no es nada con lo que te espera - Me dijo duramente. La señora agarró mis manos esposadas a la espalda y las elevó hasta la cadena que colgaba del techo situada justo encima mía. Ese movimiento me hizo inclinar mi cuerpo, agachar el cuerpo y cabeza y elevar las manos. Agarró un candado y sujeto las esposas a la cadena gruesa para mantener en vilo mis manos. Cerró el candado con llave y se la guardó. Acto seguido agarró del armario unas tobilleras de piel y me las colocó rodeando mis tobillos, cerró las hebillas apretándolas bien y para mi sorpresa había unos ganchos clavados en el suelo. Sujetó las botilleras a los ganchos del suelo manteniendo mis pies bien sujetos al suelo sin poder moverlos. Sacó más candados y sujetó las tobilleras a los ganchos con los candados. ¿Cuántos candados tenía la señora? , no hacía nada más que sacar candados y encadenarme .En apenas un minuto estaba esposado con las manos a la espalda y sujeta por un candado a la gruesa cadena que pendía del techo y mis pies encadenados al suelo a unos ganchos separados a cada lado. ¡¡Estaba totalmente atado de pies y manos ¡¡ Intenté desatarme, comprobé la dureza de las cadenas y los ganchos. Comencé lentamente y finalmente fui ejerciendo mas y mas fuerza pero el resultado fue el mismo, no podía moverme, estaba totalmente atado de pies y manos. Tenía anclados los pies al suelo y las manos esposadas a la cadena del techo. La señora se dió cuenta que estaba intentando desatarme: - Intentanlo cuanto quieras, no vas a poder, me he asegurado que no puedas escapar - Me confirmó lo que ya intuía. La señora Pain quedó completamente satisfecha al verme completamente inmovilizado. Giré la cabeza y observé como la señora introducía sus manos en el bolsillo de su bata blanca y sacaba unos guantes de goma domésticos de color amarillo de los que se usan para fregar los platos. Comenzó a enfundarse los guantes en sus manos, escuché el inconfundible sonido de la goma que producían sus guantes. Me fijé que eran una talla pequeña para el tamaño de sus manos y brazos, no paraba de chirriar la goma al intentar entrar en sus manos. La quedaban terriblemente ajustados, ¡¡no entraban en sus manos ¡¡. Tras su esfuerzo consiguió introducir las manos en sus guantes de goma. Intuí que los llevaba tan apretados para darla facilidad de movimientos en sus manos. Tiró finalmente del extremo de sus guantes de goma y encajaron por completo en sus manos. Se dirigió hacia mí con sus manos enguantadas: - Ahora te voy a castigar duramente como te mereces, te voy a enseñar a no ser tan chulo, vas a lamentar tu chulería - . Me recriminó duramente. Se acercó hasta el armario y agarró un cinturón muy pesado de cuero. Lo agarró con sus poderosas manos enguantadas y se golpeó suavemente sobre su mano produciendo un chasquido " zaaaassss " para intimidarme. - Dijiste que estabas preparado y soportarías todos mis castigos, pues ahora lo comprobaremos, voy a romperte el culo a correazos - Me amenazo de forma muy seria. - Bueno eh.... ya sabe que... lo dije por... - Traté de excusarme ante mi miedo. La señora se inclinó hacia mi rostro y con un tono retorico me hablo: - Ah... se me olvidaba... te dije que estarías amordazado y no aguantaría tus quejidos y llantos - Me dijo burlandose. Se colocó frente a mí y observé cómo se bajaba sus bragas por debajo de su bata blanca. Deslizó sus bragas blancas por sus grandes piernas y las sacó por sus sandalias. Hizo un ovillo a las bragas estrujándolas con su mano y las acercó a mi rostro. Quedé atemorizado al comprobar lo sucias que estaban, tenían tonos amarillos y marrones de suciedad. Quedé aterrado: - No señora, no me quejaré, ni gritare... - La dije para tratar de disuadir que me amordazara. La señora se colocó sobre mi y se sentó en mi espalda rodeándome entre sus piernas. Su brazo izquierdo me rodeó mi cuello y su mano derecha atenazó mi nariz, cerró fuertemente mi nariz con la yema de sus dedos. Al cabo de unos segundos no tuve más remedio que abrir por completo la boca si quería respirar. Fue el momento en que su mano derecha forzó sus sucias bragas al interior de mi boca. Utilizó su fuerza para forzar sus bragas y entraran dentro de mi boca. Aumentó la presión son sus dedos y forzó las bragas hasta el interior de mi boca mientras continuaba tapándome la nariz. Empezaba a quedarme sin arie y sentir una sensación de asfixia pero ella continuaba tapando mi nariz y forzando sus grandes bragas al interior de mi boca. No entraban en mi boca pero ella continuaba forzándolas mas y mas, hasta que finalmente las introdujo hasta la garganta. Sin soltar mi nariz con su mano enguantada continuó alargando mi sensación de asfixia a la vez que me hablaba: - Te deje bien claro que aplicaría un nivel de castigos muy alto, pero tú te burlaste, no pienso aguantar tus gritos, llora en silencio cuanto quieras. No me detendré te lo aseguro, lo firmaste, vas a soportar mis castigos y un intenso dolor te lo prometo - . La señora liberó finalmente mi nariz y respiré exhausto por la nariz, creía que me asfixiaba. Comprobé como tenía sus bragas hasta el fondo de mi garganta y rellenaban por completo mi boca. Intenté gritar o pedir perdón pero fue imposible, no conseguía emitir sonido alguno. Estaba terriblemente amordazado, solo degustaba el sabor amargo de sus bragas sucias. No paraba de degustar un fuerte hedor de sus bragas y no podía emitir el más leve sonido. Impotente observé como la señora agarraba un rollo de cinta americana de color gris. Pegó un extremo sobre la comisura de mis labios y acto seguido comenzó a tapar mi boca con la cinta y rodear mi cabeza con ella. Dió una vuelta con la cinta sobre mi boca y cabeza y posteriormente dió otra más, se aseguró que estuviese tensa la cinta y apretará mi boca. Conté seis o siete vueltas con la cinta sobre mi boca y cabeza. Me apretaba la cinta e impedía que pudiese escupir sus bragas que las tenía hasta el fondo de mi garganta. La señora agarró su pesado cinturón y se coloco detrás de mi: - Insististe, te burlaste de mí, dijiste que aguantarías todo y me menospreciaste, ahora te lo voy a hacer pagar caro. Voy a romperte el culo a correazos, no podrás sentarte durante mucho tiempo. Te aseguro que esto te va a doler y mucho. Voy a darte 100 correazos en tandas de 10, cada tanda será más dura que la anterior, subiré la intensidad - Me recriminó duramente aumentando mi temor. Comenzó a azotándome con su correa. Zaaaasssss, zaaaaasss, Zaaaaasss. No eran especialmente duros sus correazos pero en la segunda tanda comenzó a subir de intensidad. En la tercera aumento aún más su dureza, en la cuarta comenzaron a ser muy duros y en la quinta el dolor era muy intenso. Tan intenso que se me escaparon mis primeras lagrimas por mi rostro. Traté de pedirla perdón y suplicar pero no podía emitir sonido alguno, tenía sus bragas hasta el fondo de mi boca y no podía articular palabra alguna. La señora se detuvo en la quinta tanda, comenzó a pasear alrededor de mi mientras me hablaba duramente: - ¿ya estas llorando? empiezas pronto. Ahora empieza lo realmente duro Ahora es cuando de verdad disfruto azotando a un esclavo. - La señora se situó detrás de mí de nuevo. Alzó su poderoso brazo y continuó azotándome. Su sexta tanda fue muy dura, el dolor era muy intenso, pero nada comparado con la siguiente tanda. Sentí un dolor insoportable y no paraba de llorar. La señora volvió a detenerse, se situó a mi lado y noté como su mano atenazaba mi pelo, cerró su mano enguantada sujetando mi pelo y tiró hacía atrás provocándome un dolor muy fuerte toándome de mi pelo. Mantuvo su mano sujetando mi pelo provocando un intenso dolor mientras comenzó de nuevo a azotarme. Los correazos se volvieron insoportable, eran muy dolorosos, era un aguijón de avispa sobre mi piel. Me ardía el trasero, sentía una quemadura en mi piel, me ardía. Me azotó mas y mas duramente, era insoportable tanto dolor. La señora Pain continuó sujetándome por el pelo mientras continuaba propinándome sus correazos, tiraba con mucha fuerza a la vez que me azotaba duramente. ZAAAAAAAAAAAAAASSSSSSS, ZAAAAAAAAAAAAASSSSSS. Lloraba y lloraba pero a la señora no la importaba en absoluto. Finalmente me soltó mi cabello y se separó de mi unos paso. - Ultima tanda, esta es la que más me gusta y disfruto. Contigo voy a ser especialmente dura, eres un chulo y engreído , seré más dura que habitualmente soy, ¿ no aguantabas todo y te burlabas ? - La señora levantó su brazo, tomo impulso y descargó su correa contra mi culo. ZAAAAAAAAASSSSSS, el dolor fue insoportable, noté como me quemaba el trasero. La señora volvió a levantar su corra y continuó azotándome. No se detuvo hasta que me aplicó la última tanda. Fue muy dolorosa, el dolor fue insoportable, lloraba y lloraba sin parar. El culo me ardía, debía de tener múltiples verdugones y el simple roce del aire me escocía aún mucho más. - Ahora te dejaré descansar y recapacitar. Tenemos mucho tiempo por delante. Cuando regrese continuaremos con tu castigo. Esto solo ha sido un anticipo, tenemos muchas horas por delante que firmaste- La señora comenzó a reírse y se marchó de la habitación. Cerró la puerta con llave desde el exterior y a pagó la luz dejándome completamente a oscuras y encerrado en aquel lúgubre sótano. Quedé completamente a oscuras encerrado en aquel lúgubre sótano. Mis manos me dolían, llevaba las esposas muy apretadas, mordían con dureza mi piel y era imposible poder quitármelas por mí mismo. La incómoda posición en la que me encontraba encadenado a la gruesa cadena que colgaba del techo me producía estar en una posición muy incómoda y mi pies estaban sujetos a las argollas. Gritar era imposible, sentía sus sucias bragas en mi garganta, me sabía fatal la boca, era repugnante el sabor y no había manera posible de escupirlas. Lo peor era mi culo, me ardía, era un brasero encendido sobre mi piel, le tenía completamente dolorido. Mi situación empeoró según iban pasando las horas y continuaba encerrado en el sótano, el dolor se intensificaba. Pasaron varias horas hasta que mi captora regresó de nuevo al sótano. Entró en el sótano y cerró la puerta quedando ambos encerrados dentro. Sin mediar palabra hacia mí comenzó a enfundarse de nuevo sus apretados guantes en sus manos. Parecía que sus guantes de goma iban a reventar de un momento a otro en sus manos de lo apretados que la quedaban, pero eso nunca sucedía. Terminó de ajustarse sus guantes en ambas manos y se dirigió de nuevo al armario. Agarró algo metálico que en un principio no pude observar que era, pero posteriormente averigüé que eran una grandes pinzas metalizas. Se acercó hacia mi agarrando las pinzas con una de sus manos enguantadas: - Me encantan estas pinzas. Producen un dolor indescriptible, no hay esclavo que no llore y suplique. Tu dijiste que aguantabas todo y te burlaste de mi, hoy voy a apretarlas más fuerte que nunca, seré más dura de lo habitual contigo - Me hizo aterrarme de miedo con sus palabras. Noté su mano enguantada sobre mis pezones. Agarró mi pezón y colocó una pinza sobre él. Sentí un dolor muy fuerte sobre mis pezón. Las pinzas eran de metal duro y apretaban con mucha intensidad. Posteriormente coloco la otra pinza sobre mi otro pezón. Ambas pinzas iban unidas por una fina cadena. El dolor era fuerte pero nada comparable con el dolor que sentí cuando apretó una ruleta que llevaban ambas pinzas , el metal se atenazó mucho más sobre mis pezones y sentí un dolor insoportable. El grito se hubiera escuchado en todo el pueblo pero su mordaza era muy eficaz y no se escucho el más leve sonido de mi boca. Sujetó con fuerza mi pelo y levanto mi cabeza de un tirón. - Ahora vas a llevar estas pinzas hasta que me plazca. Normalmente no acostumbro a dejarlas más de una hora pero contigo haré una excepción. Dos o tres horas te harán reflexionar sobre tu chulería. - Me dijo de forma muy seria. La señora agarró una pequeña cuerda y volvió a dirigirse hacia mí, mientras yo luchaba por el dolor que me causaban sus pinzas, eran muy dolorosas, insoportables, el dolor era tremendo. Agarró mis testículos con fuerza y comenzó a atarlos con la pequeña cuerda, colocó un pequeño gancho en el extremo de la cuerda, desconocía que pretendía pero pronto lo averigué. Colocó unas pesas en el extremo de la cuerda que ataba mis testículos, el peso hizo que estirase mis testículos y me produjese un dolor tremendo. Ahora aguantaba el dolor de mis pezones y de los testículos, era doble el dolor. La señora Pain se sentó en la silla que había en el sótano y comenzó a observarme con una sonrisa perversa en su rostro. Disfrutaba observando mi dolor, lloraba y lloraba, era insoportable el dolor de los pezones y los testículos. Ella se encendió un cigarro sentada en la silla y disfruto del espectáculo. Los minutos transcurrían y mi situación iba a peor, cada vez era más intenso el dolor, la señora no paraba de sonreír y emitir carcajadas. La señora estaba realmente disfrutando observándome. Transcurrió al menos una hora observando mi dolor, no se cansaba de mirar y disfrutar, era realmente sádica. Finalmente se levanto de la silla. - Es muy tarde, tengo cosas que hacer, pero no te preocupes, tengo una sorpresa para ti antes de irme - . Me dijo con una sonrisa en su rostro. Sacó de un cajón del armario algo muy diminuto que no llegaba a observar y saber que era. Se acercó con su mano cerrada y con algo en su interior. Se colocó detrás de mi y se agachó. Noté su mano enguantada cerca de mi ano, quedé atemorizado sin saber que me deparaba. Pronto quedo resuelta mi duda. - Tengo unos supositorios muy entretenidos. Se meten dentro de tu culo y al poco tiempo se derriten y sueltan una sustancia en su interior que provoca un dolor muy fuerte en tu ano, más que la pimienta. La última vez que los usé fue con un esclavo masoquista, y ¿sabes que?, lloraba de dolor. Esto te mantendrá entretenido hasta mi vuelta. Tengo unos asuntos que atender y me llevaran varias horas. - Quedé aterrado al escuchar sus palabras, ¿pretendía asustarme o de verdad eran tan dolorosos aquellos supositorios?, pronto lo averiguaría ya que introdujo dos supositorios dentro de mi ano. La señora se marcho del sótano dejándome nuevamente allí encerrado. Las pinzas en mis pezones me hacían un daño terrible, las pesas en mis testículos me producían un dolor de huevos bestial, el dolor era por partida doble. Pronto empeoró la situación, tal como me prometió la señora, los supositorios se deshicieron y comenzaron a soltar la sustancia de su interior. Mi ano comenzó a arderme por dentro, sentía fuego dentro de mi ano. Me escocía, ardía, me picaba..... Era una verdadera tortura. El tiempo pasaba muy lentamente, cada minuto parecía que había transcurrido una hora, era insoportable el dolor, nunca había llorado tanto en mi vida de dolor. Esta vez su ausencia fue mucho más larga, desconozco donde había ido pero me dejó allí encerrado con mi dolor. Comenzaron a transcurrir las horas y continuaba aguantando mi dolor completamente inmóvil y amordazado. Era una autentica pesadilla hecha realidad. Trataba de gritar pero era en vano, sus bragas no se movían ya que inflaban por completo mi boca y las notaba en mi garganta sin poder articular sonido. Solo podía hacer una cosa que era aguantar mi dolor inaguantable.Las horas comenzaron a suceder sin volver mi captora, suplicaba en mi interior que volviese y me librase de mi Continuará....... Si les gusta. Para cualquier comentario: [email protected]

Autor: sumisso Categoría: BDSM

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El nuevo perro

2019-11-06


Una mañana, estaba durmiendo en un nuevo cuarto que me habían preparado. Era una muy pequeña habitación con tan sólo un colchón en el suelo y un cubo en un rincón para mis necesidades. Una cadena larga estaba unida a una argolla de la pared y el otro extremo, a mi collar. Podía moverme pero no me permitía salir del cuarto. Además, habían desmontado la puerta, con lo que cualquiera que pasara me podía ver tumbado desnudo y con el culo vuelto a la puerta. Me desperté al notar unas sacudidas. Abrí los ojos y vi que la gorda estaba pisandome los riñones. Desde mi posición a nivel el suelo, podía verla desde abajo, con todas sus carnes colgando encima de mia. Soltó la cadena de la pared y estiró de ella. “Vamos, que Madex, (era el nombre real de mi Amo) quiere verte “. Me puse a cuatro patas, y fui detrás de ella. Me sacó al porche, vi que Madex estaba desayunando, le lamí los pies y puse mi cabeza en su rodilla. Me acarició y preguntó si tenía hambre. Le contesté con dos ladridos cortos asintiendo. Ella, me dejó en el suelo un recipiente con comida y otro con leche. Me incliné para comer con la boca, y al levantar el culo, le preguntó porque no llevaba el rabo. Ella dijo que se le había olvidado. Entonces, él pasó un dedo por las argollas que le colgaban de los labios del coño y estiró con fuerza, retorciendolos. Eran muy grandes y estaban muy dilatados. Se retorció de dolor mientras le decía “ la quiero siempre, con el rabo metido. Para dormir se lo sacas y al despertarse se lo metes. Luego te daré la forma que no se te olvide. Ahora, ofrece el culo que tengo algo nuevo para ti.” Ella se puso en el culo ofrecido y él sacó de una bolsa, algo de color rosa que me enseño. Era un rabo de cerdo con una bola hinchable. La metió y dejó fuera una pequeña pera con la que fue inflando la bola, hasta que ella se quejó. “siempre puesto y sólo yo o quien diga, te la puede quitar”. Parecía una cerda de verdad, con el rabo de cerdo saliendo del culo, y su enorme barriga y culo. Yo había terminado de comer y me llamó haciendo señal que le presentará el culo. Cogió mi rabo que lo tenía en la mesa y me lo metió no sin dificultad. Cuando estuvo dentro, dio unos tirones para asegurarse que no lo expulsaría. Satisfecho, se levantó y me dio unas palmadas en el culo. En ese momento, sonó un claxon en la puerta de entrada. “Ya están aquí “ dijo. Accionó el mando a distancia, entró un monovolumen del que se bajó el amigo de Madex que conocimos en la playa. Tenía buena planta. Con pantalones cortos de cuero, botas negras, y una camiseta de tirantes también negra. Se lo veía fuerte y musculado, aunque no tanto como mi Dueño. Abrió el portón trasero, e hizo bajar a un chico joven, que se puso a cuatro patas. Le enganchó una cadena al collar y vinieron hacia nosotros. Mi Dueño, fue a su encuentro, y se saludaron contentos, dándose un abrazo y vi que un beso en la boca. Hacían buena pareja, mi Dueño, más grande y con más carnes y peludo, llevaba una pantaloneta y algo de barriga, le asomaba. El otro más pequeño, pero más mosculado y muy moreno. Cómo estaban hablando, me acerqué a él moviendo el rabo contento y lamí sus pies. La cerda, hizo lo mismo pero no demostraba mucho entusiasmo. Cómo si recelara algo. Él se agachó a acariciarme y darme palmadas en lomo y culo. “tu perra está contenta de verme, mira cómo mueve el rabo”. A la cerda, no le hizo caso, pero le vio el rabo y se agachó a verlo bien. Dando unos tirones y comprobando que lo tenía bien incrustado. “Asi si que parece una auténtica cerda” comentó. Mientras, yo me acerqué al chico y le estuve oliendo todo el cuerpo, le oli el culo y le di unos lametones en el agujero. Bajé por su vientre, y vi que los huevos y el pene, estaban encerrados en una especie de jaula metálica que se los comprimía. Tenía un cuerpo espectacular, sin nada de grasa y piel morena. Y llevaba un bozal. Entonces, el amigo le alargó la cadena a mi Dueño. “ Bien, aquí tienes tu nuevo perro como te prometí” . Al oír eso, levanté la cabeza alarmado. Madex, me acarició la cabeza “ no te preocupes, seguirás siendo mi perra favorita”. Mi Dueño, lo atrajo tirando de la cadena y estuvo un rato, acariciándolo y palpandole todo. Se volvió a su amigo “ porqué lo tienes en castidad ? parece que está bien dotado”. “ Es muy caliente y siempre está excitado. Se masturba continuamente, incluso restregándose en mi pierna. Hay días, que para calmarlo, lo masturbo hasta seis veces y siempre suelta una gran cantidad de semen. Así que opté por ese sistema. Ya te dije, que era un buen semental. Y le pongo bozal, porque cuando está muy excitado, tira a morder ” “Bien, vamos dentro y lo examinaré con detalle”. Nos llevaron al salón y ellos se sentaron el sofá, delante de la mesa baja, donde yo mismo fui examinado el primer día. Lo pusieron encima de la mesa, con las cuatro patas bien separadas. “ ¿Hoy no se ha corrido todavía? Le preguntó. “ Si, esta mañana lo he ordeñado dos veces, para que estuviera más tranquilo”. Madex, llamó a la cerda y retorciendole un pezón, le dijo que se pusiera en pie, se lavara y prepara cena para dos y que la sirviera en el porche. Y volviéndose a su amigo le dijo “si no tienes prisa, te quedas a cenar y tenemos toda la noche para nosotros” “ Buena idea, tendremos tiempo para jugar con los a****les”. “De acuerdo, pues. Quítale la castidad y podré comprobar mejor sus genitales” contestó Madex. Le pasó las manos por el lomo y las patas. “Veo que lo tienes perfectamente depilado y la cabeza al cero. Eso me gusta, tiene un cuerpo perfecto y es jovencito. Quítale el bozal, quiero verle el hocico”. “ Espera que voy a por mí maletín” dijo el amigo y se levantó para ir al coche. Madex, me cogió la cabeza y la puso en su muslo mientras me acariciaba. “ Te gusta el perro? Creo que lo voy a comprar y así tendrás un compañero de juego. Y no te preocupes, no te voy a tirar a la calle, ni te voy a vender. Serás mi perra siempre.” Y levantándome la cara, me besó en la boca. Regresó su amigo con un maletín que parecía de cirujano. Ya lo conocía de otro día. Lo dejó en la mesa y sacó un abrebocas metálico. Se lo dio a Madex y éste, con una mano, cerró las narices el perro apretando fuerte y con la otra, le quitó el bozal. Cuando abrió la boca, le metió el aparato, y rodó la tuerca, dejando la boca abierta y sin posibilidad de morder. “ veamos el hocico”. Y metió dos dedos repasando sin mucho cuidado los dientes. El amigo, sacó el maletín una pinzas largas y aplanadas en los extremos. Le pinzo la punta de la lengua, y estirando la sacó de la boca todo lo larga que era. Madex, decía, “ buena lengua, color rosado muy sana y larga para lamer muy bien. Estirarla un poco más”. Entonces, metió los dedos hasta el fondo “ Profunda para tragar pollas grandes. A ver si le llego a la campanilla. Si ya la tengo.” En ese momento, el perro empezó a toser y atragantase, soltando muchas babas. Pero mi Dueño, no se ablandó y siguió con su exploración en lo más profundo del hocico. En ese momento, la mesa estaba llena de babas y mocos que le resbalaban por la cara. Al terminar, le cerró un poco el aparato. “Así descansa y no puede morder” dijo a su amigo dándole las pinzas. “ Sigamos”. Le cogió de los hijares y le dio vuelta, poniendo el culo ante su cara. Metió la mano entre los muslos, y cogiendo los testículos, los estiró y palpó localizandolos testículos y manoseándolo y apretando un poco, comprobó que estaban correctos. El perro gemía un poco. Desde mi posición, en el suelo, al lado de mi Dueño, podía verlo todo y vi que estaba empalmado. La polla, la tenía muy larga aunque no era gorda, y le goteaba. Seguro que a quien montara, le llegaba al fondo del recto. De nuevo Madex, lo cambió de posición, poniéndolo de lado. Le puso una mano bajo el vientre, y cogió la polla. Se volvió a su amigo “Ya está empalmado” “Ya te lo dije” señaló el otro. Madex, con dos dedos, le cogió el capullo y con la otra mano, cogió el pellejo y lo tiró hacia arriba. Y en ese momento, se corrió con un gran chorro de semen, que cayó en la mano de Madex y sobre la mesa que ya estaba muy sucia. Se la soltó y seguía saliendo leche. “ Menuda corrida, nada más cogérsela” El amigo le dijo, “ya dije que era muy lechero y siempre excitado. La mesa está muy sucia”. Mi Dueño, dijo que luego, lo limpiaría todo la gorda. “ Bueno pues vamos a seguir con lo más interesante.” Volvió a ponerle la culo delante de él y separó las nalgas. Pude ver que tenía un agujero rosado pero apenas se veía de lo pequeño que era. Madex, repasó con un dedo, la raja del culo y lo apoyó en el agujero empujando para meterlo. Le entró la punta del dedo y poco más. Su amigo, se levantó y mirando, le dijo “ Ya dije en la playa, que era virgen. Nunca lo han penetrado, ni siquiera yo. Lo guardaba por si algún sádico lo quería para reventarselo.” Madex le contestó “ Pues eso va a ser un problema, porque ya sabes que no me gustan vírgenes. Los quiero ya usados aunque no dilatados como mi perra”. “ Pues si te parece, (dijo el amigo) por el mismo precio, te lo puedo entregar desvirgado. Se lo puedo hacer yo si quieres” “ De acuerdo, si es así me lo quedaré. Vamos antes a tomar una cerveza que hace calor.” Le contestó. Y se levantó a por cerveza, alargando una al amigo. Le hizo una señal, al perro para que se tumbara y descansará un rato. También le quitó el hierro del hocico para que pudiera descansar. “ Ahora, está tranquilo, no morderá” dijo el amigo. Se sentaron cómodos a tomar cerveza y mi Dueño, me hizo subir al sofá y tumbarme boca abajo sobre sus rodillas. El culo, me quedaba vuelto hacia el hombre, y los dos, mientras bebían, me acariciaban. “ Me encanta el culo de esta perra, y el rabo le sienta muy bien”. Madre, le dijo que si quería, me lo podía sacar. Y el otro lo hizo tirando afuera. “ lo tenía bien metido”. Lo dejó a un lado y pasó meter un dedo suavemente en el agujero, y acariciarme los muslos. Madex, me separaba las nalgas para que el otro lo pudiera ver bien. “ Es verdad que no lo tiene muy dilatado, pero se nota que está follada. Me gusta”. Me acariciaron un rato, hasta que se terminaron la cerveza. “Bien, vamos a lo nuestro” le dijo a mi Dueño. Se levantó y se quitó los pantalones. No llevaba ropa interior, por lo que le pene, le salió enseguida. Lo tenía algo duro pero aún faltaba consistencia. Madex se lo cogió y confirmó que le faltaba dureza. Entonces me puso la cara delante de él diciéndome que la comiese. No se hizo de rogar, me la metió en la boca y empecé a comerla con ganas. Mientras, Madex se levantó y puso al perro en el suelo, con el culo levantado y las patas abiertas. En mi boca, la polla había crecido y ya estaba muy dura. La sacó y se le quedó pegada a la barriga de lo dura que estaba. Se le puso morada y parecía de metal. Era muy potente. Se puso detrás del perro y cogió un bote de lubricante. Pero Madex le dijo “ no lo uses. Quiero que la metas en seco y de un solo golpe. Quiero que su primera vez, la recuerde siempre de todas formas, espera un poco y se lo haré algo más suave”. Me cogió del collar y me puso la cara pegada al culo. “lámelo y pon saliva en el agujero” Así lo hice, lamí la raja y luego el agujero, procurando mojarlo con bastante saliva. Madex, se quitó la pantalones y mostró la polla tiesa en todo su esplendor. Se sentó en el sofá con las piernas abiertas sujetándose la polla. Cogió el lubricante y se tiró un buen chorro en la polla. Me dijo que me sentara en ella. Me senté despacio hasta que noté la punta que me entraba, seguí bajando y cuando noté que se me metía, su amigo m puso las manos en los hombros y me empujó para abajo, dejándome ensartado. No dolió mucho porque ya estaba acostumbrado, pero aún entraba justa. Madex me abrazó como otras veces y dijo que no me moviera. El otro, se puso de rodillas detrás del perro ya preparado, lo sujetó fuerte de las caderas, puso la punta en el agujero y con un empujón brutal, le enterró toda la polla. El pobre perro lanzó un aullido salvaje y empezó a chillar. Pero no tenía remedio para evitar la sodomizacion, y mucho menos la desfloración. El amigo de mi Dueño, lo tenía bien sujeto, y se lo follaba con fuerza. Al rato, bajo el ritmo, se la sacó por completo y la volvió a meter de golpe. Repitió está operación varias veces. Se volvió a Madex, diciendo,” así no te quedará dudas de que lo tendrás bien desflorando. Ya no es virgen”. En unos minutos, se pegó al culo del perro, y se quedó quieto suspirando fuerte. Se estaba corriendo, soltando todo el semen dentro del perro, que seguía llorando. En ese momento, Madex me mordió el cuello y sin soltar bocado, s apretó a mi. Noté el calor de su semen llenándome las entrañas. Javier, que así se llamaba el otro, aún estaba dentro del perro, mirándonos. Mi Dueño dijo que no me moviera. Su polla había perdido dureza pero aún la notaba. Hizo un movimiento hacia dentro y empecé a notar un chorro de calor dentro, se estaba meando en mis entrañas. Javier, salió del perro y m hizo abrir la boca, metió su miembro sucio de semen y restos del culo del perro y se puso a mear también. Yo tragué lo que podía. En ese momento, entró la cerda y de rodillas, se quedó mirando la escena. Madex le preguntó si la cena ya estaba servida a lo que ella contestó que si. Los dos habían terminado de mear. Me soltaron en el suelo y ellos se levantaron. Me gustaba ver sus pollas grandes colgando y goteando líquidos. Los veía muy poderosos. Madex, dijo “ quiero comprobar una cosa”, se fue hacia el perro, que estaba tumbado y le levanto el culo. Le metió un dedo y está vez no encontró resistencia. Probó con dos y aunque le costó algo, pudo meterlos. “ Bien, así es como me gusta. Luego se lo abriré más con mi polla”. Una palmada en las nalgas, mostró su conformidad. Se dirigió a la cerda “ saca a los perros a dar una vuelta por el jardín que se relajen, meen, coman y beban algo. Al nuevo métele por dentro del culo, una buena cantidad de pomada que le rebaje la irritación y cuando hayan comido, le pones el bozal al nuevo. Luego, los llevas al cobertizo y los metes a cada uno en una jaula. No es necesario que los laves, aún no hemos terminado”. Vamos nosotros, a tirarnos a la piscina y luego cenamos”. Se fueron los dos desnudos con sus pollas aún algo duras a refrescarse. Ella, nos puso las cadenas y nos llevó al jardín. Nos dio un paseo tranquilo, llevándonos hasta el campo de naranjos desde el que se veía la playa. Nos paró allí contemplando el paisaje, y vi como ella, separaba las piernas y de pié se puso a mear. Parecía una vaca por el enorme chorro que le salía y sus enormes carnes. Nosotros, hicimos lo mismo soltando una buena meada. A ella, le resbalaba la orina por los muslos. Se agachó a mirar la agujero del perro y le puso una mano en la nalga. En ese momento, el perro le tiró bocado a una pierna sin acertar. No quería que le tocaran más el culo. Ella sin pensárselo, le soltó una fuerte patada en los testículos que le hizo aullar y caer redondo. Ella no dijo nada, se volvió a agachar y descubrió el agujero. Pude ver que lo tenía rojo y estaba muy sucio. “ Vamos a arreglar esa irritación” dijo. Y tirando de las cadenas, nos llevó al cobertizo que yo había conocido. Una vez dentro, le puso el bozal, sacó un bote de pomada y untándose el dedo, lo metió dentro restregando lo bien. Le quitó la cadena y abriendo una jaula, lo empujó dentro de una patada cerrando la puerta. Me quitó también la cadena, y me metió en otra jaula. Me puso en el suelo un recipiente con comida y otro con agua. Miro al otro y le dijo que él no comía. Entonces se marchó, cerrando la puerta y apagando las luces. Después de comer, me tumbé y me quedé medio dormido. Al cabo de más de una hora, oí que se abría la puerta y entraban los dos Amos, seguían desnudos, pero se les notaba refrescados y contentos. Detrás venía la gorda. “Tráenos café “. Ella se fue y ellos se sentaron en el sofá. “ Bien,( decía Madex ) ahora quiero ver cómo el semental monta a mi perra” Entró la gorda y dejó el café en la mesita. “Saca a la perra y ponla en la tarima en posición de ser montada”. Me sacó de la jaula y me llevó hasta la tarima, me apretó la cara contra el suelo, y me separó las patas con el culo levantado. “ Suelta al semental “ le ordenó. Abrió la jaula y el perro, salió viniendo hacia mi. Ya tenía la polla tiesa. Javier, le dio unas palmadas en las nalgas, animándole “ Vamos, ves a la tarima, tienes a la perra para ti. Móntala y llena su coño de leche”. Habían encendido las luces de la tarima y puesto marcha las cámaras, por las pantallas, podía ver cómo venía hacia mí, muy nervioso. Me cogió de las caderas y empezó a empujar. Tan nervioso, que no acertaba con el agujero. La gorda, se la cogió, puso la punta en la entrada y enseguida se dio cuenta que la tenía en posición y dio un empujón. Metiéndomela. No me dolió, ya que la tenía delgada, pero era muy larga y con los empujones, me llegaba al fondo del recto, lo que era muy m*****o. Se movía como un histérico, gruñendo y follando fuerte. Al rato, Se quedó muy quieto y apretado a mí, me pareció notar que se hinchaba la polla y empezó a correrse, manteniéndola bien adentro. La cantidad y el calor de su leche me parecía que me estaban metiendo una lavativa. Cuando terminó, se tumbó sobre mi lomo cayéndole la baba por los orificios del bozal. Por una pantalla, vi se me acercaba Javier, con la polla tiesa. Dio un empujón al semental, le sacó la polla y sin aviso, me penetró de un golpe. Esta la noté más, era más gorda. Y follaba duro. Yo me caía al suelo, pero la gorda, se puso en mi cabeza, y me sujetó por los hombros. Me follaba con rabia. Un momento que pude ver la pantalla, vi que mi Dueño, estaba a mi lado cogiéndose la polla dura y gorda como no la había visto nunca. Por fin, Javier se corrió, llenándome más de semen. Se apartó y en pocos segundos, tenía a Madex metiéndomela. Ahora, dolía, siempre entraba muy justa. No follaba con rabia. Pero no daba pausa. Sacando y metiendo hasta el fondo. Tardó quince minutos en correrse, llenándome también de leche. "No te muevas de donde estás, sigue con el culo expuesto" me dijo mi Dueño Se sentaron los dos en el sofá, con las pollas morcillonas y sucias de restos de los culos y su leche. El semental, tumbado a los pies de su anterior Dueño, se quejaba. Javier, sin dudar, cogió la polla de mi Dueño, quien se hechó hacia atrás, para facilitarselo. "Tienes un buen aparato, te envidio. Se te ha quedado pegajosa de los culos de estos a****les y de nuestra leche." Hizo una seña a la gorda "limpianos", ella sabia lo que queria. se arrodilló delante, entre las piernas, y con la lengua, limpió las dos pollas. Javier, se dirigió a mi Dueño. “si te parece, me prestas a la perra y me cobro en carne el resto que me debes por el semental”. Madex, se mostró de acuerdo y me acarició la cabeza. “ lo siento “ me dijo. No me dejaron descansar. Le dijo a la gorda, “ tumbarla en la mesa boca arriba, y sujeta la bien.” Ella me arrastró y me subió a la mesa. Yo notaba que se me escapaba la leche a borbotones. Ella me ato fuertemente con las correas. Javier, me flexionó las piernas por las rodillas, dejándolas muy abiertas, como si fuera a parir. “ no le veo bien el ano, se lo tapan los testículos que le cuelgan. Tiralos hacia arriba” le dijo a la cerda. Esta, cogió un cordel y me los ato por un extremo y el otro, lo sujetó al collar, tirando fuerte. Mientras hacía esto, le cambió la expresión, le noté una sonrisa maliciosa. Le dijo Javier que ahora sí veía bien el ano. Abrió el maletín y le dio a ella una bola de goma con unas correas. “Amordázalo” le dijo. Ella me metió la bola entre los dientes y la sujetó con las correas. Empecé a asustarme. Mi Dueño, estaba junto a mí y le miré con miedo y ojos llorosos. Me acarició la cabeza. “ No tengas miedo y relájate. Te dije que habías subido de categoría y por eso te someteré a dilatación anal leve, no mucho, porque ahora tengo un perro más cerrado. Pero también has subido un nivel en los castigos o torturas y de eso se encargará, desde ahora mi amigo que es un experto. Pero no debes tener miedo”. Sus palabras no me sirvieron de consuelo. Entonces, su amigo, sacó el maletín una bola metálica bastante gorda, que procuró que yo viera bien. Esa bola llevaba un cable negro y fino. Me miró el ano y se dirigió a Madex “Con la cantidad de leche que le hemos metido no necesita lubricante”. Lo que hizo que la gorda y mi Dueño se rieran. Hizo una comprobación, metiendo dos dedos y ni los noté. Me puso la bola en la entrada y empezó a empujar. Tuvo que hacer fuerza para meterla, pero al final, lo consiguió, haciéndome daño. Sacó, entonces, otro cable que tenía en la punta una pinza metálica pequeña, que conectó a un aparato. Hizo lo mismo con la cable de la bola que tenía metida. Me admiré de que su rostro, no mostraba ninguna expresión. Se mostraba frío e impasible, como un profesional. Lo que si vi es que su pene estaba erecto. Yo sabía lo que me iba a hacer, y volví a mirar a mí Dueño con ojos suplicantes, pero se limitó a acariciarme la cabeza. La gorda tenía una expresión risueña y satisfecha. Javier me sujetó la pinza del otro cable en un pezón, y se puso a manipular el aparato. En seguida, noté una descarga que no dolió pero muy incómoda. Le siguió otra más fuerte que me hizo temblar. La siguiente, me hizo rugir e intentar soltarme, cosa imposible. Me quitó la pinza del pezón, y la puso en el pliegue del ombligo. Con tres descargas más, me puse a rugir y sudar a chorros. Intenté hacer fuerza con las tripas para expulsar la bola. La voz fría de Javier, me advirtió que era inútil, la bola era gorda y no podría deshacerme de ella. La cerda, se había puesto disimuladamente, una mano en el coño y se estaba masturbando. Volvió a quitarme la pinza y estirando del pellejo del pene, me la enganchó allí. Las siguientes descargas, fueron fuertes y noté más dolor por el sitio donde me había enganchado la pinza. También me ardía el recto. Me movía con desesperación y sudaba a chorros. Noté que me estaba meando. Por fin, desconectó el aparato y me quedé desmadejado. Tirando del cable que me salía del ano, intentó sacar la bola que costaba sacarla. Cuando asomó un poco, metió dos dedos y enganchandola la sacó y empezó a salirme todo el semen y líquidos que tenía dentro. A una señal de Madex, la cerda, me pasó un trapo mojado por la cara y todo el cuerpo. Después de pasármelo por el ano, me soltaron. No podía mantenerme en pié. Fue mi Dueño, quien me cogió casi en brazos y se sentó en un sillón, manteniendome sobre sus rodillas y apretándome contra su pecho, me pasaba la mano por todo el cuerpo para consolarme. No sé porqué pero le lamí el pecho sumiso y entregado. Seguiré...

Autor: siervamadura Categoría: BDSM

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