Relatos Eróticos de Confesiones


TODO POR LA SALUD DE MI NENA

2021-10-11


ACLARACIÓN NECESARIA Este relato lo leí en una página y lo copié. Cuando lo busqué otra vez ya no encontré la página. Creo que vale compartirlo aquí. yo lo titulé así TODO POR LA SALUD DE MI NENA Hola a todos mi nombre es Eduardo, Tengo 25 años y soy padre soltero. Mi pequeña Milena tiene 5 añitos. Es muy alegre y cariñosa. Es pequeñita, blanquita y de cabello rubio. Su cuerpo no es flaco pero no es gordita, está en el medio. Su madre nos dejó cuando tenía 1 añito, desde entonces he tenido que criar a mi hija yo sólo. Nuestra relación fue normal hasta que un día Milena me despertó llorando. Mire la hora y eran las 12 de la noche. Le pregunté que le pasaba y me dijo que se despertó hacer pis pero le salía algo rojo de sus partes de princesa. Me asusté y la subí a la cama. Quite su ropita de dormir, su calzoncito de dibujos de princesa y abrí sus piernas. Tal y como Mile me había dicho, estaba sangrando. Me asusté aún más, eso no era normal. Me cambié y le puse otra ropita limpia a mi bebé. Llame un taxi, no quería conducir, estaba muy asustado por lo que estaba pasando. Llegamos y al ser tan pequeña me atendieron rápido. Nos atendió un doctor de avanzada edad. Estaría entre los 60 a 70 años. -¿Qué pasó con esta muñequita? - Pregunto el doctor mirando a mi hija. – Ella se despertó a orinar y vio que sangraba - Digo asustado y el doctor comienza a escribir en su computador. -¿Algo más, fiebre, dolor? - Pregunta y niego. El sigue escribiendo hasta que se levanta de su silla y me señala la camilla. – Quite toda su ropita y acuéstela en la camilla. Hago lo que dice y la acuesto. Me alejo un poco para que el haga su trabajo. – Princesita ¿te duele si te tocó aquí? - Dice tocando la parte baja de su vientre. – No doc. Responde ella y bosteza. Parece que ya tiene sueño. El doctor sigue tocando su cuerpecito y ella sigue negando. – Parece que todo está bien por fuera. Dice y abre las piernas de mi princesa. Ella no dije nada. Sólo se deja hacer. ÉL doctor se pone unos guantes y toca su vagina. Mi pequeña gime y me sorprendo. No creí que una niña podía sentir placer. El continúa el examen un rato más. Durante todo el examen mi pequeña sólo gemía y pude ver que también le salían fluidos. El doctor metió un dedo y mi pequeña creo que tuvo un orgasmo. El doctor la limpió y busco una toalla higiénica. Me pidió el calzoncito de Mile y le puso la toalla y el mismo se la subió. Luego me pidió que le pusiera la demás ropa. -Doctor ¿Qué tiene mi hija? - Pregunto cuando vuelve a sentarse y escribir en su computadora. – Es una enfermedad muy rara y se conocen sólo dos casos. Dice con una gran sonrisa. -¿De qué se trata? ¿Tiene cura? - Pregunto y el niega. – Al ser tan rara hay poca información, pero tranquilo no es nada grave, lo único que puede pasar es que Milena no pueda tener hijos en un futuro. Dice con pesar. -¿Cuál es el tratamiento? - Pregunto y el doctor me mira con pesar. – No hay ningún tratamiento, mire le voy a explicar bien, su hija ya se desarrolló, sus órganos reproductores ya están en funcionamiento, su cuerpo actúa como si tuviera 15 o 16 años. – ¿Eso como es posible, sólo tiene 5 años? - Pregunto aún sin creer lo que le pasa a mi hija. – Mire a partir de hoy su hija va a tener el periodo cada mes, y puede que su cuerpo cambie, pero no mucho, además sus hormonas van a estar revolucionadas -¿Y lo de tener hijos? – Al ser su desarrollo tan anticipado, su cuerpo de niña está preparado para tener hijos, por eso cuando llegue a la edad de 20 años es muy probable que sea demasiado difícil quedar embarazada. Es igual que una señora de 40 quiera tener un hijo, es probable lo logre, pero no va hacer fácil. Eso justo es lo que le va a suceder a Milena. – Doctor debe haber algo para que mi hija pueda tener hijos más adelante - Digo desesperado - Milena es mi única hija y yo soy hijo único. Si ella no tiene hijos no habrá descendencia y mi generación se acabará – Hay una forma, no está comprobado, porque ninguno de los casos anteriores quisieron probar. Dice el doctor como si fuera un secreto. -¿Cuál es? Yo voy hacer todo para que mi hija pueda ser madre - Digo decidido. El doctor me mira unos minutos y al fin se decide hablar. -Bueno, como le dije antes el cuerpo de su hija está preparado para que pueda quedar embarazada, pero al no utilizar los órganos reproductores se van a ir atrofiando, todo lo que hay que hacer es que sus órganos reproductores sigan funcionando hasta que ella decida tener hijos. -¿Cómo se logra eso? - Pregunto ansioso. – Debe hacerlo como cualquier mujer lo haría - Dice y mira hacia la niña. -¿Cómo? - Pregunto al ver que el doctor no sigue hablando. – Teniendo relaciones sexuales - Dice y yo quedó en shock. No puedo creer lo que acabo de escuchar, como mi pequeña bebé de 5 años va a tener relaciones. – ¿Es una broma? - Pregunto y el doctor niega – La única forma para que los órganos reproductores sigan funcionando hasta que Milena crezca es que los comience a utilizar desde ahora. -¿Qué debo hacer? - Pregunto después de unos minutos en silencio. – Debe comenzar a enseñarle a su hija sobre el sexo. Cuando la estaba examinando tuvo un orgasmo lo que significa que es capaz de sentir placer. Dice viendo a Milena que hace minutos se quedó dormida. – Doctor por favor, sea más explícito, por favor - Digo ya desesperado. – Milena a partir de hoy debe tener una vida sexual activa. Ella deberá ser penetrada diariamente y recibir esperma en su útero mínimo dos veces al día. Usted tendrá que iniciarla y penetrarla al menos dos veces en el día. - Dice y miro a mi pequeña en mis brazos. -¿No quedara embarazada? - Pregunto. El doctor niega - ¿Su vagina no es muy pequeña? Mi pene es grande y grueso, le puedo hacer daño - Pregunto las dudas que tengo, ya me decidí hacer todo lo que tenga que hacer por su salud. – En eso tiene razón, puede hacer daño siempre y cuando no la prepare bien, cuando le introduje un dedo me di cuenta que su vagina es muy flexible. Con paciencia y cuidado podrá hacerlo. Recuerde que tiene que entrarle hasta romper el himen para que el semen pueda entrar en el útero. De otra manera no se puede hacer - Dice con una sonrisa. – Bueno creo que eso es todo - Digo y el doctor asiente. Me da la tarjeta con su número y dirección. – Sea cuidadoso al penetrarla, por lo menos hasta que sus genitales se adapten al tamaño de su miembro. Cuando la desvirgue llévala a mi casa, aunque estoy seguro que no le va a hacer daño, yo quiero revisarla por si algo sale mal - Dice y le doy las gracias. Ya en mi casa acuesto a Milena en su cama. Yo voy a darme un baño y veo que son las 8 de la mañana. Llamo al colegio para decir que hoy no asistirá y me acuesto a su lado. Siento unas manos pequeñitas en mi rostro. -Papi. Papi. Tengo hambre - Dice mi hija y me levanto. Miro la hora y son las 11 de la mañana, eso sí que dormimos. Me levanto me lavo los dientes y le preparo el desayuno. Mientras come aprovechó para hacer algunas preguntas. – Mi vida, ¿Te gustó cuando el Doctor te tocó en tus partes de princesa? Ella asiente y ríe. – Siii, Papi, me gustó mucho - Dice con su voz infantil. -¿Y te dolió cuando metió un dedito? - Ella niega de nuevo. – Nooo, me dio muchas cosquillas y me hice pis. Dice y continúa comiendo. Está decidido. Voy a tener sexo con mi nena. Cuando termina de desayunar le digo que se bañe, espero que salga con la toalla y le digo que se acueste en la cama y abra las piernas. Mi bebé hace lo que le digo y comienzo a tocar su vaginita. Esta se llena rápido de fluido y de sangre. – ¿Te gusta bebé? - Le pregunto y veo que tiene sus ojitos cerrados. – Siii, Papi, más - Dice y me excita. Mi pene crece, hace mucho que no estaba con una mujer, y el pensar que es mi propia hija hace que la excitación sea mayor. – Ya voy bebé, en un rato papi te va a meter la medicina por este lugar -Digo metiendo el dedo índice. Comienzo una penetración lenta para que se acostumbre al intruso. – Papiii, voy hacer pis - Dice y pierdo un poco el control y meto otro dedo. Mi pequeña grita se convulsiona. Cuando se relaja saco los dedos llenos de su esencia de mujer. Luego de comprobar que mi pequeña hija podía sentir placer sexual, llegó el momento de comenzar con su tratamiento de penetración y esperma dos veces al día. -Amor, ¿Estás bien? - Pregunto al ver que su respiración su relaja. – Sii, papi, ahora tengo mucho sueño - Dice y cierra sus ojitos. – Amor, aún no te duermas, papi tiene que poner su medicina dentro de ti. Ella abre sus ojitos y asiente. No me atrevo a quitarme toda la ropa. Mi pequeña vuelve a cerrar los ojos del cansancio, no debe ser fácil tener un orgasmo siendo tan niña. Sólo bajo mis pantalones y mi polla sale dura y gruesa. Agradezco que mi pequeña tenga sueño y no vea los 21 cm de largo y 5 de grosor de mi pene. Busco un pañuelo y le tapó los ojos. No quiero que su mente recuerde que su propio padre la desvirgo. -Bebe, vuelve abrir las piernas como hace un momento. No lo hace y me percató que se volvió a quedar dormida. Con mis manos temblando de anticipación separo sus muslos y veo esa vagina tan pequeñita y cerradita. – Perdóname mi amor - Digo y me ubico entre sus piernas. Con mi mano llevo la cabeza de mi pene a su entrada. Respiro profundo y presiono. No se mete y vuelvo a intentar. Sus labios están aún llenos de fluido y un poquito de sangre. Vuelvo a intentar y nada. Esta muy cerradita. – Amor, despierta, tienes que ayudar a papi a poner tu medicina. Digo y ella se mueve. – Papi, ¿Cómo vas a meterla? - Pregunta con un bostezo. – Con una inyección que papi tiene entre sus piernas - Digo y ella intenta quitarse el pañuelo y no la dejo. – Amor papi no puede ponerte la medicina porque no dejas que entre, tienes que dejar que papi te penetre - Digo y ella abre más sus piernas. Vuelvo a empujar pero no entra, busco en su habitación algo que me sirva como lubricante. Sólo veo vaselina que uso para evitar la fricción de su piel con la ropa cuando le queda muy apretada. Busco el frasco y me unto mucha vaselina en la punta de mi pija, también le hecho mucho e en su huequito. Me vuelvo a ubicar y empujó, ahora si entra la cabeza. -¡Ay! Papi duele - Dice mi pequeña e intenta moverse pero le tomo fuerte de las caderas. -Amor, tienes que aguantar, es para que te cures - Digo y ella aprieta mi pija con sus paredes vaginales. – Voy a meter un poquito más, relájate bebé - Estoy a nada se eyacular. Estoy penetrando a mi hija., mi bebé de 5 años. Vuelvo a empujar y se meten otros dos centímetros. – Nooo, papi, duele mucho - Dice y le acaricio su cabello. – Tranquila mi amor, ya casi estoy llegando al final - Bajo la mirada y casi me corro. Mi pequeña ha dejado entrar toda mi gruesa cabeza y un poco más. Su chochito está muy estirado por el grosor de mi pene Vuelvo a empujar y ahora entra como 5 centímetros. Mi pequeña comienza a llorar pidiendo que no siga que le duele mucho. Estoy tentado a sacar mi polla pero no quiero que mi pequeña sufra en el futuro al no poder tener hijos. – Ya casi termino amor, aguanta un poquito más. Digo y empujo hasta que siento una barrera que no me deja continuar. Ya llegue a su himen, no voy a dar marcha atrás. Respiro y dejo caer todo mi peso, mi pequeña grita y la aprieto para que no se mueva. – Ya está amor, ya llegue al final, tranquila. Intento consolarla pero su llanto sigue. Siento como sus paredes aprietan mi polla. Miro y entró más de la mitad. Me sorprendo, nunca pensé que una niña podía albergar tanta pija. Intento moverme pero sus paredes me están apretando mucho. Su vaginita es tan apretada que estoy a nada de llenarle su útero con toda mi leche. – Me duele papi, no te muevas - Dice y hago lo que me dice. Creo que ya ha sufrido mucho por hoy. Ella comienza a aflojar y apretar inconscientemente sus paredes, eso hace que no aguante mucho y la lleno de mi esperma. -Ya mi vida, no llores, ya papi te dio tu medicina. Espero que la verga se ponga fláccida para sacársela pero no lo consigo. Al mirar como estamos acoplados la pija se me pone más dura. La consuelo y me salgo con mucho cuidado. Me subo de nuevo el pantalón y le quitó el pañuelo de sus ojitos. – Papi, no quiero más medicina, eso duele mucho - Dice con lágrimas. Veo el desastre que hice. Su vagina está muy abierta, llena de esperma, sangre y resto de su himen. Los labiecitos de la vagina están hinchados. Las sábanas están todas manchadas. – Ven amor, vamos a darte un baño, y luego vamos a ir donde el Doctor. Digo arrepentido de todo lo que acaba de pasar. Acabo de desvirgar a mi hija de sólo 5 años. Lo peor fue que lo disfrute. Cada momento de la penetración me gusto. Pude sentir en los bordes de la cabeza de mi verga cada milímetro que le entraba en la tierna conchita. Por primera vez sentí la presión del himen sobre la cabeza de la verga y cuando se rompió. La baño muy bien limpió su vaginita y le pongo una ropa suelta para que no le rose. Llamo al doctor antes de salir de casa para ver si tiene tiempo y me dice que me espera en su casa. Esta vez si nos vamos en mi coche. Mi pequeña habla de cosas infantiles mientras de mi mente no pasa lo que acabo de hacer. Puedo ir a la cárcel si alguien se entera. -Bebe, no puedes decirle a nadie de tus curaciones, sólo el Doctor y yo debemos saber. Digo y ella me sonríe inocente. – Bueno papi. Responde y sigue contando cosas de niñas. Llegamos a la dirección de la tarjeta y es una casa muy grande y elegante. El doctor nos espera en la entrada con la puerta abierta. Alrededor de la casa sólo hay árboles. Entramos y nos dice donde está su consultorio privado. – ¿Su esposa? - Pregunto por ser cortes. – Soy viudo, vivo en esta casa sólo desde hace 10 años - Dice con una sonrisa triste. – Mi papi también es viudo - Dice la niña y le sonrió. Eso no es completamente cierto, pero no supe como explicarle a la niña que su mamá se había ido con otro hombre y nos había dejado. – Bien, dígame Sr Eduardo ¿Cómo le fue? - Pregunta directo. Supongo que quiere acabar rápido con la consulta. – Al principio no le entraba. No había manera de entrar. Como le dije mi miembro es muy grande y sobre todo cabezón y no quería lastimarla. Hube de poner un lubricante porque con la saliva no alcanzaba. Con ayuda de vaselina lo logré. Digo con algo de vergüenza. – Bien, veamos si le hizo daño - Dice y llama a Mile para que se acerque a su lado. El mismo comienza a quitar toda su ropita, y la deja desnuda. La carga y la lleva a una camilla que hay en la esquina de la habitación. La acuesta y le abre las piernas. -¿Te dolió mucho muñeca? - Pregunta tocando su vaginita sin guantes esta vez. – Sii, mucho, esa inyección era muy grande - Dice con inocencia. – Seguro que si, pero debes dejar que tu papá siga poniendo la medicina dentro, para que te cures y puedas crecer sanita - Dice y veo como mete un dedo. – ¿Te duele? - Pregunta y mi niña niega. El se sorprende y mete otro dedo. -¿Y ahora? - Pregunta y ella vuelve a negar. El anciano continúa con la penetración ahora más rápido. – Me hace cosquillas, me gusta. Dice mi niña con la respiración acelerada. Ver como mete sus dedos en mi hija hace que tenga una erección. El doctor mira a mi niña y mete otro dedo. Ella se queja un poquito pero luego comienza a gemir. Sus dedos largos entran y salen con facilidad. Mi pequeña no soporta mucho y se corre. – Señor Eduardo, venga un segundo – Vamos detrás de un biombo – Muéstreme su equipo – No le entendí – Baje su pantalón y déjeme ver el tamaño del miembro – Me bajé el pantalón y le mostré – Bueno, es mucho más grande de lo que pensé. -¿Es un problema el tamaño, doctor? – dije preocupado -Si lo hace bien. Con calma no la dañará ¿Cuánto le mide cuando se le para? - Un poquito más de 21, doc -La verdad que el largo se puede regular pero lo grueso es el problema. -¿Si suspendemos el tratamiento como la curaremos, doc? -No suspenda nada, amigo Eduardo. Solo tenga cuidado al ponerle a la nena el miembro. No quiera meterlo todo de una vez. -No doctor. No lo haré – Me subí el pantalón y sentí alivio al no tener que suspender el tratamiento a mi chiquita. De verdad sentí placer al hacerlo y dejarle mi semen dentro. - ¿Puede esperar un momento fuera? - Dice el doctor y salgo. Obvio que dejo la puerta medio abierta y que quedo viendo que le va hacer el doctor a mi hija. -Muñequita, eres muy linda, vamos a poner la medicina dentro - El doctor se baja los pantalones y la tiene erecta. No es tan grande ni gruesa como la mía. Diría que tiene sólo 14 centímetros. Mi niña lo ve y abre mucho la boca. – Doc, ¿Esa es la inyección? Pregunta señalando su pene. El sonríe y asiente - Es muy grande y gruesa, por eso me dolió con papi - Dice y el doctor sonríe de si inocencia. – Pero antes de poner tu medicina dentro, voy a dártela en la boca, también necesitas tomarla - Dice y el baja a mi niña de la camilla y hace que abra la boca. Saco mi pene y comienzo a masturbarme. Mi pequeña es tan inocente que hace todo lo que dice el anciano. – Eso es muñeca, ahora chupa como si fuera un helado - Dice y toma su cabeza para que mi niña no se aleje. Mi niña chupa y chupa como una experta. Cualquiera pagaría por ver una imagen así. Una niña de 5 años con la polla de un viejo de 60 años en su boca, nunca pensé que vería a mi pequeña dar tanto placer. Veo que el doctor comienza a empujar la cabeza de mi niña y ella comienza a querer alejarse. El doctor gime muy fuerte y le llena la garganta de leche. – Tómala toda, te hará crecer grande y fuerte - Dice y mi niña traga todo - Creo que vamos a dejar que sea tu papá quien te ponga la inyección dentro de tu vaginita, ya estoy viejo y no aguanto dos corridas - Dice y mi niña parece no entender lo que dice. Me alejo de la puerta y me siento en la sala a esperar que me llamen de nuevo. No pasa mucho tiempo cuando llega mi niña y me abraza. Ya está vestida y muy alegre. -Sr Eduardo, la niña no tiene ningún desgarro, corte o hematoma, creo que puede continuar con el tratamiento hoy mismo. Dice y mi niña hace mala cara. – Esa medicina me duele, mejor en la boca. Dice mi hija, me hago como el que no entiende. – ¿Existe algo que me recomiende para evitar el dolor de la penetración?. Pregunto y el piensa unos minutos. – Creo que sí, espere un minuto aquí - Dice y vuelve a entrar en su consultorio. Sale con una bolsa con cremas y algunas medicinas. – Hay algunos lubricantes, analgésicos para el dolor, y una anestesia local, además le recomiendo que use juguetes sexuales, para que la niña no sufra durante la penetración debe estar muy excitada, piense que es una mujer, necesita estar muy excitada a la hora de la penetración. Le doy las gracias y salgo para nuestra casa, hoy mismo voy a probar todo lo que me dio el médico. A partir de hoy mi hija va a disfrutar los placeres de sexo a plenitud. El trayecto a casa es silencioso. Mi pequeña está callada mientras conduzco. Al pasar por una sex shop estaciono el auto y dejo a mi pequeña dentro. Compro todo lo que veo, dildos pequeños, y medianos, plugs delgados y gruesos, bolas dilatadoras, vibradores, succionadores de pezones. -¿Desea algo más? - Pregunta el hombre de la caja. -Creo que eso es todo - Pienso en qué más puedo necesitar, tengo todo lo que me recomendó el doctor. Tal vez necesite algo para demorar más y no acabar tan rápido. – ¿Tienes algo para aumentar la excitación? - Pregunto con algo de vergüenza. -Claro, ¿Para hombre o para mujer? - Pregunta, no sabía que había para mujer. – Ambos. Digo y el busca algo en la vitrina. Aparece con una caja de viagra y otra de un aerosol. – ¿Qué es esto? - Pregunto con interés, nunca había escuchado sobre Tefina. – Es un aerosol nasal que ayuda a aumentar la excitación, solo se rocía en la nariz en las horas previas a la práctica sexual. Dice y sonrió. Ahora si mi princesa me va a tocar por su medicina. Luego de comprar llegamos a la casa. Lo primero que voy a probar es el spray. -Mi amor, ven con papi, te voy a poner esto en la nariz, respira cuando oprima el aerosol - Ella lo hace y le sonrió -Papi te ama princesa, hoy vamos a utilizar unos juguetes que recomendó el doctor para tu tratamiento. Digo y ella sólo asiente. Comienzo a quitar su ropa y mi niña sólo se deja hacer todo lo que quiera, es tan inocente. Busco lo que compre y me decido primero por el lubricante. -Bien princesa, acuéstate y abre las piernas - Ella hace lo que le digo y me lleno los dedos de lubricante. Comienzo haciendo masajes en su clítoris. Y veo como comienza a mojarse. Meto un dedo y se resbala de tanta lubricación. -¿Te duele mi amor? - Pregunto sin dejar de meter y sacar el dedo. -No papi, es igual a como hizo el doc. - Dice y meto otro dedo. Estoy pajeándola hasta que se corre. -Ahora papi va a poner su medicina dentro. Mi hija hace un puchero y niega. -No papi, duele, dame la medicina en la boca como el doc.- Dice y estoy a punto de explotar. Al imaginar sus pequeños labios envolver mi polla. Me alejo de la cama y comienzo a quitar toda mi ropa. Es la primera vez que mi pequeña me ve completamente desnudo y con la polla a punto de explotar. -Papi, tu inyección es gigante y tiene muchos pelitos – En verdad soy todo peludo - El doc no tiene pelitos y tu inyección tiene dos globitos gordos acá – y me toca los testículos – Qué suavecitos - Dice sin dejar de ver mi polla grande y gruesa con la boca abierta sonrió y le llamo con la mano. -Voy a poner la medicina en tu boca, pero más tarde es dentro de tu cosita de princesa - Digo y ella sonríe feliz. Me siento en la cama y la ayudó para que mi polla quede a su altura. Cuando sus labios toca ni polla siento una corriente pasar todo mi cuerpo. Tenía años que no recibía un oral. Gracias al doctor mi pequeña sabe lo que tiene que hacer y lo hace de maravilla. Su boca abre lo más que puede para intentar comer toda mi polla. No es una tarea sencilla mi polla está cada vez más grande y mi pequeña cada que intenta meter más tiene arcadas. Le tomo su cabeza con la mano derecha y le ayudó a introducir un poco más. Estamos un rato en esto hasta que veo que está cansada, le acaricio el cabello y con algo de fuerza empujó mis caderas para meter una cuarta parte de mi polla. Ella se queja e intenta alejarse pero no la dejo y lleno su garganta de mi esperma. Con cuidado me salgo y veo su carita llena de baba. Sus ojitos están rojos y tiene algunas lágrimas. -Lo siento mi vida, no quería hacerte llorar - Le digo y ella se sube en mis piernas y me abraza. Comienza a llorar y le acaricio su espalda como consuelo. Estamos así como medía hora. Le ayudó a bañarse y a secarse. Busco vibrador pequeño y lo lleno de lubricante. No es tan largo pero si algo grueso. Abro sus labios vaginales y lo introduzco encendido con suavidad. Ella es tan pequeña que me sorprende que no sienta rechazo cada vez que es penetrada. El dolor es real en ella pero también debe sentir, pienso, algo de placer. -Voy a dejar este juguete un rato mientras comemos para que no te duela cuando papi ponga su inyección dentro tuyo - Digo y pongo sus pantis de princesas. Le ayudó a levantarse y sonrió al ver como camina con el vibrador puesto. -Papi, el juguete me hace cosquillas - Dice con su carita roja. Le sonrió y comenzamos a comer. Desde donde estoy escucho las vibraciones que hace el juguete dentro de mi pequeña. Cuando terminamos de comer la llevo a mi habitación. Quito su ropita y la acuesto en mi cama. Abro sus piernas y veo muchos jugos con un poco de sangre. No me preocupo, es sólo la menstruación. Comienzo a sacar y meter el vibrador, mi pequeña sólo gime mientras la penetro una y otra vez con el juguete. Cuando tiene dos orgasmos saco el vibrador y le meto tres dedos. Esta tan húmeda que sus paredes no oponen resistencia. Confío la penetración con mis dedos hasta su clímax. -Ahora papa va a poner su medicina. Le digo pero mi pequeña está dormida. Sonrió y acaricio sus pezoncitos. Son tan rosas que dan ganas de chupar hasta cansarme. Me ubico entre sus piernas y lleno mi polla de lubricante. Comienzo a empujar mis caderas con suavidad para no lastimarla. Mi pequeña se levanta y me mira con una pequeña sonrisa. La sigo penetrando hasta que siento su útero. Espero unos minutos a que se acostumbre al tamaño y al contrario de la primera vez, mi pequeña no llora, sólo me mira esperando a que continúe. Comienzo a salir y entrar con suavidad. No quiero asustarla como la primera vez. Cuando veo que comienza a gemir comienzo a moverme con más velocidad. Es tan increíble que una niña de 5 años disfrute ser penetrada por una polla grande y gruesa. Siento sus paredes apretar y llegar al orgasmo. Sonrió y la penetro más fuerte, ella continúa gimiendo, estoy a nada de llenar su útero con mi leche. Pero quiero que tenga otro orgasmo. Me salgo de ella y mi polla chorrea con sus jugos y sangre. La ubico en cuatro y la penetro desde atrás. Agarro sus caderas y la empujó más a mi polla, en esta posición siento que la penetro más a fondo. Siento de nuevo sus jugos mojar mi polla y como tiembla su pequeño cuerpo. Al ver que llegó a su segundo orgasmo la lleno con mi leche. -Ya mi amor, papi puso su medicina de hoy, mañana antes de ir a la escuela papi tiene que volver a poner su medicina para que te cures. Le digo mientras me salgo con mi polla fláccida. Me despierto con mi polla erecta, miro a mi pequeña dormir desnuda a mi lado. Me levanto y voy al baño. Me cepillo los dientes e intento orinar pero es difícil con la polla dura. Regreso al cuarto y veo lo dulce que se ve mi hija. No puedo creer que ayer tuvo dos orgasmos mientras la penetraba. Estoy tentado a volver a penetrarla pero no lo hago. Recuerdo que el doctor me dijo que podía hacerle daño si no la lubricada lo suficiente. Miro como mi pequeña hace muecas de dolor. Miro como poco a poco se levanta y me mira con lágrimas en sus hermosos ojitos. -Papi, me duele - Dice y toca su vaginita. Me asusto y abro sus piernas. Su vagina está muy roja e irritada. Miro como aún sale mi esperma de anoche y su sangre en pequeñas cantidades. -Tranquila mi Amor, ve al baño y métete en la tina con agua tibia - Ella hace lo que le digo y yo mientras llamo al doctor. -Doctor, soy Eduardo ¿Será que hoy también nos puede atender? -Lo siento mucho señor Eduardo hoy no puedo. Dice con algo de pesar. -Es urgente, mi hija amaneció con la vaginita muy roja e inflamada. Digo y el demora unos segundos en responder. -¿La forzó? Pregunta. -No, como se le ocurre, nunca le haría eso a mi hija - Le respondo. -Lo siento por dudar, pero sino la forzó no creo que sea nada grave, seguro se irritó al ser tan pequeña y no estar acostumbrada a una polla, use el analgésico para el dolor, y una anestesia local que le di la última vez. -Gracias, Doctor, pero estaría más tranquilo si la revisara. -Hoy trabajo todo el día y noche, voy a llegar algo tarde, si gusta puede llevar a Mile a mi casa mañana temprano. -Está bien doctor, gracias - Cuelgo y voy al baño. Mi hija está con sus ojitos cerrados dentro de la tina. Me quito la ropa y también me meto. La acomodo en mi regazo. Con el susto se me fue toda la excitación. Con delicadeza lavo todo su cuerpito. Cuando ya termino con nuestro baño. La envuelvo con la toalla y la llevo a la cama. Separo sus muslos y me tranquilizo un poco, con el agua tibia la hinchazón bajo y no se ve tan rojo. Busco la anestesia local y le hecho por toda su entradita. Comienzo a masajear su clítoris y vuelvo a excitarme. -Papi, arde - Dice mi pequeña y dejo de tocarla. Veo sus ojitos triste y me parte el corazón. -Ya pronto no vas a sentir nada amor - Le digo y busco los analgésicos. Le doy uno con un poco de agua. -Papi, ¿Hoy tampoco voy a clase? - Niego, no pienso arriesgarme. Le doy su desayuno y la acuesto sin ropita. Para que no le roce y le moleste. La cubro con la sabana y besó su mejilla. Llamo al colegio y le informo que mi hija aún está enferma. Luego llamo al trabajo y me sugieren que tome mis vacaciones si la niña sigue mal. No lo pienso, les digo que desde hoy comienzo mis 15 días de vacaciones. Dejo que duerma toda la mañana y a la hora del almuerzo la levanto. Se lo doy en la cama viendo sus pequeños pezones cuando termina de comer la acuesto y abro de nuevo sus piernas. -Amor, ¿Te duele aún? - Ella niega y sonríe. Toco su entradita y ella solo me mira con curiosidad. -No siento nada papi, parece que no me estuvieras tocando - Dice asustada. -Tranquila mi amor, es normal, es por la cremita que te eché en la mañana. Meto un dedo y ella se queja un poco. -Dentro si duele - Dice con un puchero. -Es porque papi solo te hecho cremita por fuera. Saco mi dedo con cuidado. Le vuelvo a poner la anestesia y ahora también por dentro. Pasamos toda la tarde viendo películas infantiles, llego la noche y a dormir. No la toque ni le di su “medicina”. Primero quiero que el doctor me asegure que puedo hacerlo sin hacerle daño. Me levanté temprano para hacer todo e ir donde el doctor. Cuando llegamos el Doctor nos saludó alegre. -Pasen, los estaba esperando - Fuimos directo a su consultorio privado. Lo bueno de estar aquí y no en el hospital era que todo era más tranquilo y no teníamos que esperar por horas a que nos atendieran. -Bien Mile, ya sabes cómo es, primero voy a quitar tu ropita y luego vas a recostarte en la camilla y abrir las piernas para mí - Mi pequeña feliz dejó que el doctor quitara su ropa y abrió sus piernas con una gran sonrisa al anciano. -Bien muñeca, eres muy inteligente - El doctor comenzó separando sus labios mayores. Miro su vagina roja, pero no como ayer. Metió un dedo y comenzó a penetrarla suave. -¿Te duele? - Pregunto y mi niña niega. -Ayer papi me puso una cremita mágica y no sentí más dolor - El doctor me mira. -Fue la anestesia, y le di los analgésicos - El asiente y agrega otro dedo. -¿Ahora? - Le pregunta y ella niega. ¿Sientes mis dedos dentro tuyo? - Mi bebé me mira y luego al doctor. Niega con la cabeza -¿ No sientes como la última vez?. -No, me gustaban las cosquillitas. Dice con un puchero. El doctor agrega otro dedo aunque ella no siente su sangre le ayuda a lubricar. -Señor Eduardo, ¿ Puede esperar en la sala?. Salgo y vuelvo a dejar la puerta medio abierta. El doctor saca los dedos y busca otra crema - Esta cremita va a ayudar que vuelvas a sentir cosquillitas - Veo como se empasta los dedos y comienza a llenarla de crema por fuera. Veo como mete un dedo y luego otro. Cuando mi pequeña comienza a gemir el agrega el último dedo. -Eso es muñequita, córrete en mis dedos - Mi pequeña tiembla y veo como disfruta de su orgasmo. -¿Tu papi ayer te inyectó la medicina? - Mi hija de 5 añitos niega. -Mal hecho, ahora te la voy a poner yo - El viejo se baja sus pantalones y no tiene interiores, su polla ya está preparada y lista para mi niña. La ubica en el borde de la camilla y con suavidad va entrando en ella. -Que delicia, que suerte tiene tu papá de poder poner su medicina dentro tuyo todos los días - El médico comienza con el mete y saca, mi pequeña solo disfruta, su infantil rostro no refleja incomodidad ni miedo. Saco mi polla y comienzo a tocarme, ver como ese viejo penetra a una niña de 5 años y como esta parece disfrutarlo es una imagen que volvería loco a cualquiera. A mí solo me genera morbo y un poco de envidia. Al ser su polla más pequeña creo que mi niña es capaz de albergarla toda. El doctor comienza a penetrarla con más rudeza. Veo como su polla entra casi por completo. -Eso es muñeca, trata de relajarte, ya casi entro por completo. Mi niña abre mucho sus piernas y pega un grito. Eso fue su primer orgasmo. El viejo aprovecha su clímax para penetrarla unos centímetros más. Sigue con sus penetraciones ahora más lento. -Doc, no entre más - Dice mi niña con dificultad. -Solo un poquito más y termino - Dice. Veo como la voltea y la pone en cuatro. Llena su entradita de saliva y vuelva a penetrarla. Con cada penetración el doctor parece no importar las protestas de mi pequeña y se hunde más en ella. Hasta que veo con sorpresa como sus bolas pegan en las nalgas de mi hija. El viejo lo logró, penetró a mi niña con toda su polla, debe medir 14 o 15 centímetros. Es mucho más pequeña que la mía, pero yo no he llegado tan profundo. Pensé que lo máximo que podía llegar eran 10 cm u 11 como mucho. Miro como el viejo llena a mi niña con su semen y se deja caer sobre su cuerpecito. -Bien hecho muñeca, tu vaginita es ultra flexible, si tu quieres y tu padre sabe como relajarte vas poder acogerlo todo. Me sorprendo, ¿Será que voy a poder meter toda mi polla en esa vaginita tan pequeña? Mi niña no se mueve hasta que le doctor se sale de ella. Mira hacia abajo y sonríe. -Es mucha medicina, mire doctor está saliendo. Dice con sus mejillas rojas. Aprovecho que este va a limpiarla para irme a la sala. Me siento y busco mi celular. Comienzo a responder algunos mensajes hasta que veo a mi niña correr hacia mí. -Papi ya el médico me curó. Dice alegre y veo con sorpresa fingida al anciano. -Aun no Mile, tu papi tiene que seguir con el tratamiento a diario, recuerde dos veces al día - Dice con temor. Yo vuelvo hacer como si no supiera que se aprovecha de mi niña. -¿Como esta? ¿Puede seguir con el tratamiento? -Por supuesto, como le dije por teléfono es solo una irritación normal, le recomiendo que cada que termine la penetración le de un analgésico y le ponga anestesia. Así evitamos la hinchazón y el enrojecimiento - Me tranquilizó, salimos de casa del doctor. Ya en la casa le pido a mi niña que me cuente todo lo que le hizo el doctor. Ella no duda y con sus palabras infantiles me narra todo lo que vi, solo que algo distorsionado por su mente de niña. -Voy a poner un juguetito ahora, pero este va hacer más largo. -¿De los que hacen cosquillas? - Pregunta con una gran sonrisa. -Si mi amor, es del mismo grande que la inyección del doctor, no debe doler ahora que él ya te abrió un poco más. Con mucho lubricante le meto el dildo vibrador, mi niña da pequeños quejidos pero no parece ser de dolor. Comienzo a meter y sacarlo con suavidad, no quiere entrar todo. -Amor, relájate como con el doctor, ya viste que si puedes. Mile cierra sus ojitos y abre más las piernas. Con fuerza meto todo el juguete. Ella se queja, pero yo estoy feliz. Si continuó así, e unos días voy a disfrutar de toda ella. -¿Quieres que lo saque? - Pregunto al ver que aún no ha abierto sus ojitos. -No papi, me gusta estos juguetes - Dice y cierra las piernas. Esta vez decido no ponerle nada de ropa. Así veo con más facilidad si el juguete intenta salir. Mi niña parece no importarle. Nos acostamos y vemos una película. -Papi, ya no puedo más, voy hacer pis - Estaba tan concentrado en la película que se me olvidó que mi niña tenía el juguete prendido. Sonrío y la acomodo en la cama. Abro las piernas y me sorprendo, mi niña de 5 años está empapada de sus propios fluidos. Con cuidado saco el juegue y lo remplazó por mi polla. La mía es más gruesa pero gracias a la lubricación entra, continuo con suavidad penetrando para ver hasta dónde soy capaz de llegar. -Dile a papi si te duele - Ella me mira con sus pupilas dilatadas y esta sudada. El orgasmo llega con sorpresa y mi niña se tensa. Siento sus paredes apretar y relajarse mientras ella alcanza el clímax. Aprovecho así como el doctor y le empujo para que entren unos centímetros más. Mi niña se queja y me detengo. Acaricio sus tetinas y la beso, mientras espero que se acostumbre a mi polla. Miro hacia abajo y aún me queda mucha polla por fuera. Empujo un poco más y entran unos 5 centímetros más. -Ya papi, me duele - Miro hasta donde llegue y me siento satisfecho es un poco más que el doctor. Comienzo ahora con mi disfrute. Meto y saco mi pedazo cada vez más rápido, cuando estoy a punto de llegar me obligó a no hacerlo. Me salgo y la pongo boca abajo. Le separo las piernitas y me monto sobre ella. Se la meto desde atrás y veo a mi pequeña que levanta el culito al encuentro del peludo pedazo que le va entrando, vuelve a tener otro orgasmo. Ahora no paro y busco el mío no pienso en nada. Ella gime y rasguña las sábanas cuando siente que le entran casi todos los centímetros de la “inyección de papi”. Ella está a punto del orgasmo y yo hago coincidir su momento y el mío. Siento que le doy mi vida y acabo como hace mucho que no lo hacía. Estoy acabándole muy adentro y también estoy pensando en el siguiente polvo ¿Que es mi hija? ¿Solo tiene 5 años? ¿Es delito? A todas las preguntas la respuesta es sí. Pero mientras siga disfrutando tanto como este momento vale correr el riesgo. Fin.

Autor: Alejandrogusta Categoría: Confesiones

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Una estudiante muy cachonda

2021-10-10


Les recuerdo, soy Ximena, tengo 18 años, soy de CDMX, muy tetona (32DD de bra) y tengo una vida llena de experiencias sexuales, ustedes díganme tema y muy posiblemente viví algo sobre ello jeje. Lo de hoy es una breve anécdota de cuando entré a 3ro de secundaria y nos dieron opción de cambiar de taller y elegí cambiarme a carpintería. Todos se sorprendieron, sobre todo mis amigas que iba a estar entre hombres y ese era el plan. Fue cosa de que me hablaran para hacer confianza y a las pocas semanas ya era de su club jaja. No se las haré cansada, cachondear o dejarme manosear por los chicos era habitual, buscábamos la oportunidad cuando se iba el profe y me metían a la bodega o al casillero de herramientas para dedearme, sacarme las tetas y chupármelas. Fue hasta un mes después que se atrevieron a pedirme que los masturbara o se las chupara (y yo encantada). La cosa es que un día tuve taller a las últimas 2 horas antes de salir y estaba con 3 en la bodega y yo de rodillas con la falda en la cintura y los pechos al aire comiéndoles la verga bien caliente, me tenían bien cachonda, no podía evitar pedirles que me dieran su semen. Justo en ese momento, se escuchó el seguro de la puerta, alcanzaron a guardársela pero yo no, entró el profe y yo me iba poniendo de pie y justo me vio con las tetas al aire. Mis compañeros salieron corriendo y el profe estaba bien enojado. Estaba a punto de llevarme a la dirección cuando se escuchó la campana para vaciar el taller y salir de la escuela. Me dijo que tomara mis cosas y le hablara a mis papás, yo le supliqué que no acusara, que haría lo que me pidiera, que no quería perder el año; el profe ni lento ni perezoso me dijo "¿lo que sea?" y lo dijo con la cara más perversa y caliente que se puedan imaginar. Justo cuando dijo eso se bajó la mano y se apretó el paquete; yo entendí en automático y le dije "¿seguro profe? Porque soy muy buena. Yo esperaba otro trato más discreto, pero no, sacó toda su perversión, me dijo "cállate el hocico y ven acá", me agarró del chongo y me aventó al interior de su oficina, cerró la puerta y casi me arranca la ropa. "Asi que te gusta la verga pinche escuincla puta, pues te vas a comer enterita esta y más te vale hacerlo bien o te prometo que te la meto entera por el culo". Me puso de espaldas a él, me inclino sobre su escritorio, levantó mi falda, bajo mi cachetero hasta las rodillas y muy fuerte me la metió, no pude evitar soltar un grito (aaaaaaaa) me tapó la boca con su mano y empezó a cogerme muy fuerte. Al inicio me dolía mucho por lo brusco pero a los pocos empujones lubriqué y comencé a disfrutarlo; no podía evitar gemir ahogadamente por su mano tapándome la boca. "Ufff que apretadita estás pinche puta y se nota que te encanta mi verga ¿verdad?" Yo gimiendo y acentuando con mi cabeza le dije que sí, en serio, no me habían cogido así nunca. Luego de 5 ricos minutos yo ya estaba toda caliente, me quitó la mano para sacarme los pechos y le dije que me diera más, más duro, más adentro, más rápido. Me la sacó, me giro de frente a él y me volvió a acostar en el escritorio, yo entendí, abrí mis piernas y otra vez me la volvió a meter, ahora me cogía más rápido, se aferraba a mis tetotas y me la empujaba durísimo mientras me insultaba (pufff pinche puta, que apretada estás, que ganas tenía de cogerte) y yo le respondía: "aaaa sii siii cójame". Estaba a punto del orgamos cuando me la sacó. "Híncate pinche perra" se comenzó a masturbar en mi cara: "aqui va tu semen pendeja, abre la boca". Saqué la lengua, tenía los pechos de fuera. En ese momento recibí un chorro consistente y bien espeso, se estrelló en mi fuente y comenzó a escurrir, en eso sale un segundo chorro igual de denso, ahí me empezó a gotear a los pechos, la recogía con su verga y me la daba en la boca. "Acomódate la ropa pinche puta y vete y a partir de hoy te voy a coger tanto como quiera, otros maestros también te han deseado y se que estarán felices de saber que los deslecharas". Estaba tan cachonda que solo asentí. Y así tuve más experiencias calientes en la escuela. Gracias por leerme. Díganme sobre que tema quieren otro relato y ya narraré las que haya vivido. Feliz masturbación mis cachonditos.

Autor: Ximenita Categoría: Confesiones

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Me cogió el cuñado de mi esposo

2021-10-10


Ya era tarde para echarme para atras ,estaba con el a solas en aquel lugar solitario ,saliendo de mi trabajo a dos calles estaba esperandome y me dijo ,"sube te llevo a casa"", y en él camino me beso y le correspondi pues ya era demasiado desde que me conocio me insinuaba cosas y al principio asta mal me caia por grosero y cochino pues en varias ocasiones que pudo se saco la verga mostrandomela y a pesar de ser mucho mayor que yo pues me lleva por treinta años me empezó poco a poco a gustar y cuando sabia que lo iva a ver me arreglaba sexi y el aprovechaba momentos para decirme leperadas ,,y ahora estaba alli frente a mi con su verga de fuera la agarrre y se la mame el me agarraba por mi cabeza y me daba fuertes empujones metiendo su verga asta el fondo de mi garganta ,,, aaaaa puta si bien que te gusta la verga seguro as de andar cogiendo con los culeros de tu trabajo tomaaaa tragate mi vergs aaaaa,, me acomodo de espaldas con mis manos en el cofre me puso su vergs en la entrada de mi rajadits y yo me hice hacia atras metiendomela toda,, ooooo maldita si aun estas apretadita te gusta mi verga verdad,,, aaaa siiii ooo si que rico siento cojene más fuerte muevete damela toda siiiiii,, y se escuchaba el chocar de mi culo con su cuerpo aaawgggg oooo si que rico es el sexo prohibido es lo mejor y ahora soy su amante disfruto mucho de sus cogidas sentir su leche caliente cayendo adentro de mi y todas las cosas que me dice uuuuyy que ricooooo.

Autor: [email protected] Categoría: Confesiones

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Putita desde joven

2021-10-10


Les recuerdo, soy ximena, tengo 18 años, soy de CDMX, muy tetona (32DD de bra), delgada, mido 1.58, cabello lacio y tengo una vida llena de experiencias sexuales, ustedes díganme tema y muy posiblemente viví algo sobre ello jeje. Lo de hoy es una breve anécdota de cuando entré a 3ro de secundaria y nos dieron opción de cambiar de taller y elegí cambiarme a carpintería. Todos se sorprendieron, sobre todo mis amigas que iba a estar entre hombres y ese era el plan. Fue cosa de que me hablaran para hacer confianza y a las pocas semanas ya era de su club jaja. No se las haré cansada, cachondear o dejarme manosear por los chicos era habitual, buscabamos la oportunidad cuando se iba el profe y me metían a la bodega o al casillero de herramientas para dedearme, sacarme las tetas y chuparmelas. Fue hasta un mes después que se atravieron a pedirme que los masturbara o se las chupara (y yo encantada). La cosa es que un día tuve taller a las últimas 2 horas antes de salir y estaba con 3 en la bodega y yo de rodillas con la falda en la cintura y los pechos al aire comiendoles la verga bien caliente, me tenían bien cachonda, no podía evitar pedirles que me dieran su semen. Justo en ese momento, se escuchó el seguro de la puerta, alcanzaron a guardarsela pero yo no, entró el profe y yo me iba poniendo de pie y justo me vio con las tetas al aire. Mis compañeros salieron corriendo y el profe estaba bien enojado. Estaba a punto de llevarme a la dirección cuando se escuchó la campana para vaciar el taller y salir de la escuela. Me dijo que tomara mis cosas y le hablara a mis papás, yo le supliqué que no acusara, que haría lo que me pidiera, que no quería perder el año; el profe ni lento ni perezoso me dijo "¿lo que sea?" y lo dijo con la cara más perversa y caliente que se puedan imaginar. Justo cuando dijo eso se bajó la mano y se apretó el paquete; yo entendí en automático y le dije "¿seguro profe? Porque soy muy buena. Yo esperaba otro trato más discreto, pero no, sacó toda su perversión, me dijo "cállate el hocico y ven acá", me agarró del chongo y me aventó al interior de su oficina, cerró la puerta y casi me arranca la ropa. "Asi que te gusta la verga pinche escuincla puta, pues te vas a comer enterita esta y más te vale hacerlo bien o te prometo que te la meto entera por el culo". Me puso de espaldas a él, me inclino sobre su escritorio, levantó mi falda, bajo mi cachetero hasta las rodillas y muy fuerte me la metió, no pude evitar soltar un grito (aaaaaaaa) me tapó la boca con su mano y empezó a cogerme muy fuerte. Al inicio me dolía mucho por lo brusco pero a los pocos empujones lubriqué y comencé a disfrutarlo; no podía evitar gemir ahogadamente por su mano tapandome la boca. "Ufff que apretadita estás pinche puta y se nota que te encanta mi verga ¿verdad?" Yo gimienfo y acentuando con mi cabeza le dije que sí, en serio, no me habían cogido así nunca. Luego de 5 ricos minutos yo ya estaba toda caliente, me quitó la mano para sacarme los pechos y le dije que me diera más, más duro, más adentro, más rápido. Me la sacó, me giro de frente a él y me volvió a acostar en el escritorio, yo entendí, abrí mis piernas y otra vez me la volvió a meter, ahora me cogía más rapido, se aferraba a mis tetotas y me la empujaba durisimo mientras me insultaba (pufff pinche puta, que apretada estás, que ganas tenía de cogerte) y yo le respondía: "aaaa sii siii cojame". Estaba a punto del orgamos cuando me la sacó. "Hincate pinche perra" se comenzó a masturbar en mi cara: "aqui va tu semen pendeja, abre la boca". Saqué la lengua, tenía los pechos de fuera. En ese momento recibí un chorro consistente y bien espeso, se estrelló en mi fuente y comenzó a escurrir, en eso sale un segundo chorro igual de denso, ahí me empezó a gotear a los pechos, la recogía con su verga y me la daba en la boca. "Acomódate la ropa pinche puta y vete y a partir de hoy te voy a coger tanto como quiera, otros maestros también te han deseado y se que estarán felices de saber que los deslecharas". Estaba tan cachonda que solo asentí. Y así tuve más experiencias calientes en la escuela. Gracias por leerme. Díganme sobre que tema quieren otro relato y ya narraré las que haya vivido. Recuerden que mis relatos los subo como Ximenita. Feliz masturbacion mis cachonditos.

Autor: Ximenita Categoría: Confesiones

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Pensando en ella

2021-10-10


Tengo una confesión que hacer: también me gustan las mujeres. No es que no me gusten los hombres, me encanta sentir su barba arañándome los senos cuando me los succionan, sentir su verga bien adentro, ya sea en la garganta, presionando el punto G o rompiéndome el culo. Pero también me gustan las mujeres. Aunque ya lo había sospechado, lo confirmé hace poco, gracias a mi vecina. Ella es una mujer muy atractiva, con unos pechos increíbles (seguramente copa C o D), y le gusta vestirse con grandes escotes. Hace unas semanas, me la encontré en el elevador, y ella ya iba un poco borracha, así que cuando entró se tropezó un poco y me empujó contra la pared del elevador. Me molesté un poco con ella, porque había tenido un largo día y lo último que necesitaba era tener que aguantar a una mujer borracha. No le dije nada. Como vivimos en el mismo piso, yo puse el número en el elevador y saqué mi teléfono, buscando ignorarla. Pero ella comenzó a llorar. Le pregunté si estaba bien, y la ayudé a salir de elevador. Entre sollozos, me contestó que estaba bien. -No te ves muy bien, ¿segura que no necesitas ayuda con algo? -Si, vete. Vete y déjame aquí, igual que ese hijo de la chingada, que debe estar cogiéndose a esa puta. Yo la miré. Claramente no estaba bien. -¿Quieres que llame a alguien? ¿Hay alguien esperándote en el depa? -No, ya se largó. Se fue con todas sus cosas. Con esa puta. Suspiré. No la podía dejar ahí, en ese estado, en el pasillo. -Te acompaño adentro, déjame hacerte un café para que se te baje un poco y puedas irte a dormir, ¿está bien? Ella me miró, sorprendida, pero aceptó mi propuesta. Se puso a buscar sus llaves adentro de su bolsa, y soltó un grito. Me ofrecí a buscarlas, y abrí la puerta. Ya me estaba arrepintiendo de haberle ofrecido ayuda. Entramos a la casa, y ella fue directo al baño, probablemente a vomitar. Yo me dirigí a la cocina y metí una taza con agua al microondas, mientras buscaba a dónde tenía el café. Le puse dos cucharaditas, para que estuviera bien cargado, y bastante azúcar para que no le diera asco. Nos sentamos en un sillón y le di la taza de café, mientras ella me contaba su historia. Yo sólo asentía de vez en cuando, dándole la razón en todo lo que me decía sobre su ex. Cuando por fin se cansó de hablar, y el café comenzó a hacer efecto, me dijo que estaba muy cansada y quería irse a dormir. Yo le dije que estaba bien, que me iría a mi depa. Me acompañó a la puerta, y me dio un fuerte abrazo. Pude sentir sus pechos sobre los míos, y sentí un cosquilleo agradable en la entrepierna. Me dio un par de besos, uno de ellos muy cerca de los labios y cerró la puerta. Esa noche, no pude dormir. No paraba de pensar en la sensación de sus pechos, suaves, firmes, apretándome con fuerza, en sus labios muy cerca de los míos. Me llevé una mano hacia abajo, buscándome el clítoris, mientras pensaba en ella. Estaba completamente mojada. Me acaricié por encima de la panti, imaginándome que la besaba, primero muy suave en los labios, aumentando poco a poco la pasión, jugando con su lengua. Pensé en que me encantaría besarle el cuello, bajar hasta sus senos acariciarlos, recorrerlos poco a poco con mi lengua, por encima de su delgada blusa, mientras le desabrocho el brasier y ella mete lentamente su mano en mi pantalón. Quitarle la blusa y volver a besarla en la boca, morderle un poco el labio de abajo e irla llevando hasta mi cuarto, mientras le agarro una nalga y ella me devuelve el beso y me empuja contra la pared, presionando mi clítoris con suavidad, lentamente, de arriba hacia abajo. Desearía quitarle la ropa y dejar que me la quite. Besar sus pechos y bajar poco a poco hasta sus muslos, ir rodeando de besos el interior de sus piernas hasta que me pida que lo haga ya, y entonces saborear su clítoris, sus labios, ir metiendo un dedo poco a poco y llevarla hasta el orgasmo. Me encantaría que ella me hiciera lo mismo a mí, quedarnos en la cama manoseándonos y besándonos hasta que nos cansemos, decirle que ese wey es un idiota, que para vengarse se anime a entrar en mi cama. Esa noche me vine varias veces pensando en ella. Me froté el clítoris, me metí un dedo, luego dos. Pensé en sus pechos, en sus nalgas, en su aroma, en sus labios. En ese abrazo y en esos besos. Me metí un dedo en el culo, mientras me acariciaba alrededor del clítoris con otra mano, y me volví a venir. Esa noche supe que me gustaban las mujeres.

Autor: Anónimo Categoría: Confesiones

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Culeando con la mamá de mi amigo

2021-10-10


Esta historia empieza un día normal en el que fui a buscar a mi amigo para salir a una fiesta, recién había cumplido 18. Llego a su casa y encuentro a su mamá -Hola Pablo, Jhoan salió pero si quieres puedes pasar a tomar algo. Cómo tenía sed y no quería ir solo a esa fiesta acepte, durante toda mi adolescencia había fantaseado con la mamá de mi amigo, su trasero firme y bonito, su cintura y tetas grandes. Me di cuenta de que sus senos estaban más hermosos de que costumbre y me quedé mirando, ella se dio cuenta y me dice. ¿Te gusta mi brassier nuevo? Yo medio nervioso le digo que sí ¿Las querés ver? Me dijo ella Yo pensé inmediatamente que el día había llegado y que si me la iba a culear a lo que respondo que - Si, por favor Tenía un vestido corto que le marcaba el trasero y un escote que dejaba ver sus senos. Ella me llevo a la habitación, se baja la parte de arriba del vestido y me pone la cara contra sus senos, - Que ricas tetas doña- le dije - Papi déjeme ver qué tanto creció- me dijo ella En ese momento me quito el pantalón y el bóxer para sacarme el pene, en ese momento ella se quitó el brassier y me dice -Papi, póngalo acá y le hago una rusa, sentía como sus tetas me presionaban la verga como subía y bajaba, yo le dije que no aguantaba y que me iba a venir, ella tomo mi pene y lo puso en la boca y se tragó mi semen, quedé aún más excitado. Ella se puso en cuatro, yo alce la parte de atrás del vestido para ver una tanga hilo roja, puse la tanga a un lado y metí mi pene, se sentía muy rico como la vagina estaba caliente y húmeda mientras me apretaba, empecé a darle duro y acariciar su clítoris a la señora, ella estaba gimiendo mucho muchísimo y me decía papi más duro, en un momento sentí que me iba a venir así que lo iba a sacar pero ella apretó su vagina y me dijo, dame tu leche adentro papi, así que yo le dejé la vagina llena de semen, al final ella se acostó boca arriba con sus piernas temblando y su vagina escurriendo semen mientras sonreía, después de eso me la cogí muchas veces más.

Autor: LapizArdienteCOl Categoría: Confesiones

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Delicioso viaje en metro

2021-10-10


A que me recuerdan. Sí, soy Ximena, para los que no me conocen ni leido, tengo 18 años, soy de México, muy tetona (32DD), delgada, cabello lacio, mido 1.58. Mando relatos como "ximenita" para que lean mis experiencias sexuales. Hoy les contaré sobre cómo me dejé dar una muy rica manoseada en el metro. De hecho esto es reciente, fue hace unas 3 semanas. Tuve que ir a hacer un trámite y mi carro no circulaba ese día así que me fui muy temprano. El problema es que esa estación siempre hay infinidad de gente y para tomar un vagon tardé como media hora. Conforme iba llegando al anden (porque desde las escaleras ya iba esperando) unos señores se me quedaban viendo bien descarados, tanto de enfrente volteaban a verme y se me quedaban viendo los pechos y los de los escalones de arriba ni se diga, poquito les faltaba para babearme las tetas, su mirada no se despegaba del canal entre ellas. No voy a negar que me gusta que me vean con ese morbo y la verdad yo más paraba los pechos jeje. Una vez cerca del anden hicieron hasta lo imposible para que yo no saliera de entremedio de ellos, o sea, sí alcanzaba asiento y me arrinconaron (no se espaten eeh, hasta donde me dijeron al final, no iban juntos ni se conocían pero pues entre hombres se apoyan, jajaja). Para mi buena o mala suerte yo iba hasta el final de esa linea y luego trasbordar entonces todo el viaje no salí de esa bolita y... que rico viaje jaja. Uno quedó detrás de miy desde que subimos se pego a mi cola (por cierto, yo iba vestida con unos jeans blancos ajustados, tacones negros y una blusa tipo saco que tiene un generoso escote y se entalla a la cintura, iba muy sexy la verdad jeje) y sentía sus roces y jadeos. Otros dos se quedaron a los costados de él y pues iban moviendo sus manos para tocarme mi colita. Los más abusados quedaron de frente a mi, eran 3 y todo el tiempo me iban pegando sus paquetes a mis manos y saboreandose los labios cada que miraban mi escote. No hace falta decirles que desde que se subieron su intención era darse un atracón y es que me causó intriga que todo el tiempo no pensaran que iba a gritar o acusarlos, quizás tengo cara de dejada jajaja. En fin, antes de que partiera del anden recibí una llamada de mi papá y aproveché para hacerle saber a estos señores que yo iba hasta el final de la línea y además media linea más en un trasbordo jeje, eso suficiente para que me acompañaran hasta el final de mi viaje, todos ellos, me imagino que luego tuvieron que regresarse jajaja porque ninguno salió a la calle conmigo. El movimiento del vagon era su pretexto para darme unos empujones bien ricos y yo me mordía los labios, todas mis reacciones los provocaban más. Uno del frente aprovechó su posición para acercarse la más posible para que mi mano rozara su paquete, esa fue mi condena porque no solo lo roce, abri la mano para sentir su grueso y pufff que pitote, se los prometo. Él se sorprendió, me miró como con sorpresa y nuestras sonrisas cómplices lo entendieron los demás; comenzaron a tocarme más firme: me sobaban mi colita, las apretaban con una firmeza que me mojaba, me ponían sus paquetes en las manos para apretarlos, el de atrás no me quitaba ni un segundo su pene duro de enmedio de mis nalgas, de hecho, en un momento, pasó su mano por mi cintura para jalarme hacia el y quedar bien pegados. Discretamente se giraban y al quedar de espaldas a mi pero de frente, echaban su mano para atras y me sobaban mi entrepierna, pufff eso me mojó toda, incluso intentaban dedearme, solo por lo ajustado de los jeans no pudieron meterme la mano. No crean qué se olvidaron de mis pechos, los de los lados hacían como que se estiraban para mejor el tubo pero al subir y bajar sus manos me las rozaban y apretaban, de tanto roce se me fueron endurecieron los pezones, esa vista los puso cachondisimos. Hay que mencionar que no compartimos ni una sola palabra en todo el primer viaje, bueno, entre ellos sí a veces, ya hasta el trasbordo se animaron a hablarme y yo a ellos. Por ahora saber que toda esa situación los puso bien calientes, ya no se pudieron contener y de tanto roce y manoseo uno tomó la iniciativa y se bajó el cierre, yo bajé la mirada y me dejé llevar; discretamente metí la mano y que caliente y duro lo tenía, sus ojos se fueron al más allá jajaja, y otro aprovechó para también hacerlo pero sí se lo sacó (he visto muchos penes, pero este era asombroso, cómo tenía guardado en ese pantalon tremendo paquete, de por sí me encantan los pened venosos, este tenía la superior bieeen marcada y gruesa, facil le calculé 15.cms de fuera y otros 5 o 7 aún dentro del pantalón y lo se porque en los jalones se salía y se volvía a meter jeje), no me pude resistir y se lo tomé, estaba hirviendo, lo masturbaba. El de atrás también se lo sacó y lo empujaba directo en mi cola, justo en medio, incluso yo lo tallaba, movía la cola y se acomodaba entre mis muslos. Se fueron turnando entre roces, recargones y masturbacion. Lamentablemente ya casi llegando al final como a 3 estaciones ya no había multitud y tuvimos que separarnos pero no por eso detenernos jeje, me senté en uno de asientos exclusivos para discapacitados y desde ahí les di una vista increíble de mis pecho. Saqué mi teléfono, ajuste la letra a la más grande y escribí en la pantalla en una hoja de word "que rico viaje me están dando, a ustedes les gusta?? Jeje". Giraba mi teléfono para que lo fueran leyendo y se apretaban sus paquetes frente a mi. Al llegar al final y hacer el trasbordo compartimos unas miradas comodas y les dije "hola, jeje". "Hola hermosa, que gusto encontrarte aqui". "Bueno, no esperaba encontrarlos jeje, me van a compañar a mi estación??". "Si nos dejas sí". Caminamos y compartimos nombres, edades, profesiones y algunas risas nerviosas, no se creían que tuviera 18 años y fuera tan cachonda. En esta estación aunque habia gente, no tuvimos problema para subir y no habia gente de pie, aunque nos fuimos al último vagon, ahí nos pudimos sentar en los asiento que hay dos de frente a otros dos, me dejaron junto a la ventana y los otros 3 se sentaron en los que estaban justo del otro lado para cubrir todas las vistas. Les dije "seguimos??" No lo dije dos veces y los 3 se la sacaron. Se los prometo que quise resistir a solo masturbarlos pero su fuerte olor me atraía, de apoco me incliné hacía adelante, me agaché de a poco y lamí la que tenía enfrente mientras tenía mi mano en el de alado, él tampoco se resistió y con sus manos tomó mi cabeza de los costados y comenzó a subirla y bajarla para chuparsela. Me la saqué, respiré y le dije que se corriera rápido para hacerselo a los demás. Casi se las chupe por 2 o 3 minutos a cada uno y hacían lo imposible por vaciarse, algunos lo hicieron dentro de mi boca, otros en mis manos y el último fue mi favorito, me hizo hincar ese pequeño espacio y se vacío sobre mis pechos, se escurrió en medio de ellas, rápido saqué papel de mi pantalon y meti la mano por debajo para limpiarlo conforme iba escurriendo. Casi por coordinación, terminamos 1 estación antes de mi bajada. Me rogaron por volverme a ver, que serían muy discretos, lamentablemente, les expliqué que lo rico de esta situación es que fue repentina pero que si nos volviamos a ver, con todo gusto jeje. Antes de bajarme, lamí mi mano, la olí frente a todos ellos y dije "que rica lechita me dieron" para dejarlos todos emocionados jeje. Espero que les haya gustado mi relato mis pajeritos y si quieren saber más de mi, proponganme un tema y muy posiblemente tenga una anécdota jeje. Feliz masturbacion.

Autor: Ximenita Categoría: Confesiones

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Descubrí el Cuckold

2021-10-06


Hola me llamo Magaly, soy casada, tengo 43 años, pero según los amigos no aparento mas de 35, no se si es por el cariño o por mis medidas, mido 1.67, con unos 93-67-112, y toto bien puesto, piel trigueña, ojos negros, labios gruesos, no exagerados, normales y cabellos ondulados color miel, esa soy yo, como para que se hagan una idea. Mi marido Eduardo es un tipo normal, alto, fornido, cabellos lacios, siempre cortos, manos grandes de dedos largos y con 17cm siempre dispuestos para la acción. Les escribo este relato, luego de haberlo sorprendido mirando relatos en la web, estaba con su miembro en la mano y masturbándose con fuerza, no pude ver lo que leía, pero alcance a leer la palabra CUCKOLD, eso llamo mi atención, él se avergonzó mucho y no sé porque me pidió disculpas muchas veces mientras se subía el buzo y cerraba torpemente su laptop. Después de ese incidente busque información en Google, aunque no lo crean no sabia que significaba esa bendita palabra, cuando le di buscar aparecieron muchísimas paginas de videos sobre el tema, pase mas de dos horas mirando todo tipo de videos de esposos compartiendo sus esposas, muchísimos con actores profesionales y muy pocos caseros, que fueron los que me excitaron muchísimo, ver a esposos reales compartir videos de ellos sentados a un lado de la cama o en su mueble mientras sus esposas eran cogidas por uno o dos o hasta 4 hombres frente a ellos, la dinámica claro que me excito y disfrute muchísimo viendo todo eso, pero hubo un video que me voló la cabeza, era de una pareja de mexicanos, donde habían invitado a dos amigos del esposo a tomar unos tragos, la esposa los recibió con un disfraz de colegiala, mini super corta con tirantes que con las justas cubrían sus grandes tetas de pezones largos, una delicia de outfit, ellos tenia ropa deportiva, iban listos para jugar, el esposo nunca se desnudó, solo con su celular grabando todo y una cámara instalada en una esquina de la sala. Los tipos tenían un cuerpo normal, hasta flacos eran, pero tenían un par de vergas grandes uno debía tener unos 18cm y el otro unos 20cm, pero grueso, lo que hacía que se viera enorme, hicieron de todo con ella, desde la posición del misionero hasta una doble penetración anal, eso fue brutal y delicioso a la vez, en un momento uno de los tipos tenia a la mujer de rodillas frente a el mamándosela y ella llamo al esposo para besarlo, el se arrodillo al lado de ella y empezó a besarla, ella cambiaba de la verga del amigo a la boca de él, el hombre tomo la cabeza del esposo y le puso la verga en sus labios, la esposa empujo la cabeza del marido y este solo abrió la boca y trago toda esa columna de carne dentro de su garganta, los esposos le dieron una increíble mamada al tipo, mientras el otro sujeto acariciaba las tetas de ella, no mentiré, me toque hasta tener un orgasmo, pero luego de ver todo eso vino lo peor tratar de sacarme todas esas imágenes de mi mente y los deseos de experimentar todo eso, pero: ¿qué diría Eduardo? Tengo dos semanas con todo esto dándome vueltas en la cabeza, me excita pensar en mi marido abriéndome el culo para ofrecérselo a uno de sus amigos y yo mamándosela a otro u otros frente a mi amado esposo. Espero sus comentarios amigos, quedo de ustedes, dejen sus correos y responderé

Autor: Magaly Categoría: Confesiones

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Mi mujer se volvió ninfómana 3

2021-10-06


Le dijo a sus padres quería vivir conmigo dijeron no solos para nada mi suegro me llamo dijo no le parecía que vivieramos juntos pregunto ustedes quieren tener su espacio para tener intimidad le dije si Sr desestresarnos de la universidad y del trabajo me daría vergüenza en su casa o en la mía dijo te comprendo que son jóvenes quieren tener sexo reboten un apto yo se los pago y pueden estar juntos sin descuidar sus estudios dije Sr yo compré un apto en remate bancario dijo excelente los apoyo dame la dirección y veré dije no Sr que pena queremos hacerlo nuestro con mi esfuerzo y sacrificio dijo es un préstamo entonces dije bueno mande la ubicación cierro llamo a mi hembra contándole todo se sorprendió le dije celebramos amor dijo claro te espero después del trabajo le dije te recojo en tu casa pase un rato a su casa hable con mi suegra oí cuando salía le dijo a su hija se feliz hija vaya con su macho hagacelo rico llegamos a nuestro apto al abrir estaba amoblado muy bonito de una al cuarto entramos a la cama desnudos le digo mi sra quiere hacer el amor conmigo dijo si mi Sr está en su casa en su cama hicimos un 69 muy sabroso para los 2 ella se vino soltando sus líquidos en mi lengua ya lubricada entró a su vagina estábamos bien excitados nos dimos amor pasión placer del bueno me ama antes de venirme le digo amor que bella estas te amo mi vida solté mi semen en ella dijo ayyy amor que rico estoy satisfecha contigo ese pene cada día lo siento más excitante lo tienes largo lo sabes mover dentro dd mi al punto de hacerme sentir lo más bueno de la vida le digo estoy igual ser tu primer hombre me siento feliz contigo sin contar que ese trasero rico es mío te amo no cambies amor ni por otro yo no te cambio por ninguna otra mi vida eres tú terminamos la carrera te amo tu madre apoya te manda a que me lo muevas dijo si al verme feliz ellos lo son chupo sus tetas ella le gusta que sea su niño chupando sus tetas ella acaricia mi pene suavemente le digo te acuerdas cuando no sabías hacer el oral dijo si que pena me gusta darte placer amor como tu a mi quedamos profundos al despertar salimos de prisa sin recordar que era domingo nos reímos fuimos a pasear un rato la lleve a su casa me fui a la mía otro relato más adelante fuimos a su finca su prima nos vio haciendo el amor se desató un lío mal infundado por su prima

Autor: Aurelio Categoría: Confesiones

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Mi mujer se volvió ninfomana 2

2021-10-02


Llegó el sábado salí del trabajo la llamo que voy en camino a nuestro espacio pasó por la droguería pido para el dolor de cabeza un lubricante y unas bebidas hidratantes al llegar la beso la acaricio toco sus senos ella complaciente le digo que tomare algo para eñ dolor de cabeza me baño voy me recuesto un rato lo hice ella pidio de comer dijo estudiaré mientras duermes paso un buen rato como 2 a 3 horas despierto activo ella en el comedor bebo y como algo ya eran las 6 pm llama mi madre le digo que no ire a la casa ire con mi novia a cine apago el celular siento como un calor y ganas de mi mujer la tomó en mis brazos la beso la llevo a nuestro cuarto ella se asombra amor que te pasa le digo mami quiero estar contigo hacerte el amor toda la noche empiezo a tocarla meter dedo en su vulva chupo succiono su clítoris gemia ay mi amor que rico como me haces el oral se vino le digo papi quiere su mamada dijo si mi vida ese pene me derrito por el chupo se puso durisimo le digo mami su macho quiere su apetitosa vagina se la hundo toda de una embestida hasta el fondo dijo ay papi que metida me distes comienzo a meter y sacar ella a gemir le decía mami estoy con muchas ganas respondió sigue amor yo también quiero tenerte encima dame pene que estoy como te gusta disfruta amor que para eso estoy dame papi asi asi metela toda sudando los 2 como animales nos compenetramos entrelazamos nuestras manos y besandonos acabamos mi semen gritaba como río dentro de ella saco extasiado de amor por mi mujer la amo mucho nos quedamos dormidos en la madrugada despierto bien parado ella dormía prepare mi pene estaba de espaldas echo lubricante abro sus nalgas penetro ella dijo ay papi gemia dale déjame cambiar le dije no amor sólo levanta la pierna así lo hizo le doy unos segundos le digo en 4 mami dijo quieres por detrás respondo si mi amor se puso penetro la tengo por la cintura dándole ella gemia papi ayyy dame le digo mami como me gusta Ahhh amor me tienes enamorado se acuesta yo encima dándole beso su cuello pasó mi lengua por su oreja te gusta amor dijo obvio amor sino no te tengo encima eres mi hombre mi macho le digo eres mi sra quiero casarme o vivir contigo te amo mucho Ahhh termine en su culo la saque le dije que si quería chuparmela dijo si mi amor nos quedamos abrazados hable con ella le dije quieres casarte o solo vivir conmigo dijo debemos terminar la carrera le digo mami podemos casarnos y seguir dijo mis padres sabes que no aceptarán dije bueno sólo nos veremos los fines de semana para dormir juntos dijo cualquier día esto es nuestro cuando tu quieras o yo venimos quedamos así le digo pasame las pastillas me duele un poco la cabeza las paso dijo amor eso es un activador sexual no para el dolor con razón estabas demorado y con ganas le pedí disculpas dijo no si yo también tomé pero no se me pasa el efecto por eso te pedí estar contigo te amo mucho amor que rico que estemos así le dije si ya tus padres saben que fui yo quien partió esa flor así que si vivimos ju tos no creo que se molesten dijo les diré a ver pronto otro relato de como fuimos sorprendidos por mis suegros

Autor: Aurelio Categoría: Confesiones

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