Relatos Eróticos de Fetichismo


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Lactancia Erótica (Inicios)

2022-09-15


No saben el placer inexplicable que da sentir su pequeña boca alrededor del pezon intentando tomarlo todo, ya que con estas pacticas mis pezones fueron agrandando, o su lengua intentando recoger la leche que sale. Mis inicios descubriendo el placer del sexo empezo a los 9 años cuando me imaginaba que un hombre mayor muy vergudo me follaba el coño duro, mientras en mi cabeza pasaba esto yo frotaba mi coñito sin un solo pelo en un peluche de elefante donde fingia que su trompa era la polla de mi perpetrador. A los 11/12 mas o menos empezaron mis fetiches con el embarazo, me imaginaba yo con una panza enorme y unas tetas llenas de leche mientras dos hombres me follaban a la vez ( con las dos pollas en coño), todavia me frotaba sobre peluches pero me ponia un pelota como barriga y un sosten mucho mas grande y sobre este un babydoll ajustado fingiendo ser una puta embarazada. Ya mas grande le agarre gusto al BDSM y tenia una fantasia secreta con producir leche en mis tetas asi que cuando empezaron a nacer mis primos pequeños, yo ya tenia 14 a 17 años y unos pechos generosos para mi edad, cuando me tocaba cuidarlos y veia que tenian hambre los ponia contra mis tetas para que chuparan mientras yo me metia los dedos en mi chocho. Esto continuo con 3 primos mas,muchos juzgaran pero no saben el placer inexplicable que da sentir su pequeña boca alrededor del pezon intentando tomarlo todo, ya que con estas pacticas mis pezones fueron agrandando, o su lengua intentando recoger la leche que sale; con el ultimo me di cuenta que mis tetas empezaban a botar leche era un sueño hecho realidad por fin podria ser lo que queria, con los dias tuve que ponerme papel en el sosten para que la leche no manchara mi ropa. De esto ya dos años, hace unos dias me puse una pinzas por mis pezones y me di cuenta que mis tetas todavia dan leche asi que he decidido estimularlas hasta que queden hinchadas y chorreando. ya una semana de esto y mis testas no estan lo hinchada que deseo pero ya se sienten pesadas y botan leche. El unico problema es que mis pezones estan todos hinchados y ya no hay boqitas que le presten atencion. El dia de hoy a falta de un succionador he tomado una jeringa que corte y me la pongo en los pezones causando succion he llenado 5 rayitas de leche en 10 minutos, mis tetas se sienten pezadas he hinchas aun mas tarde lo intentar de nuevo intentando llenar la jeringa POSDATA: Tambien quiero incursionar en la zoofilia, me imagino abotonada a un perro mientras sus cachorros toman leche de mis tetas. Respecto al BDSM solo he probado la humillacion y las pinzas, y dejenme decirle que son una delicia he llegado a 5 ganchos de ropa en mis tetas(pezones y alredor: y 4 en mi coño mientas me metia un vibrador Deberia intentar con mas ganchos? Saludos su puta favorita <3

Autor: CHIQUI1276 Categoría: Fetichismo

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Lamiendo los pies de mi papá

2022-09-13


Justo cuando todo se ponía bueno. Luego de lo último ocurrido la relación con mi padre iba de lo más normal, nunca se enteraba de que siempre, después mi clases llegaba a casa y me encerraba en su habitación para escudriñar entre su ropa sucia sacando sus calcetines sucios para olerlos, desnudarme y hacerme tremenda paja en su cama, poco a poco mi libido iba creciendo al punto que ya no solo sus calcetines me satisfacían y pensé en también hundir mi nariz en sus bóxer, pero la verdad me daba cierto asco encontrarme con alguna mancha no deseada salida de su retaguardia, así que descarté la idea por lo que tuve que conformarme con sus calcetines. Quería repetir lo que había pasado esa noche, pero había sido muy riesgoso y casi me descubre, pero mis ansias crecían más y más, no podía dejar de pensar en esos hermosos pies de mi papá y un día me decidí que lo repetiría cueste lo que cueste. Esa noche, después de que mi padre llegara y siguiera su rutina normal yo me senté en el sofá a su lado, ambos estaban lo bastante cerca para que con solo levantar una pierna pusiera su pie justo a un lado de mí. “Dios, que cansancio” escuche decir a mi padre. “Si, él día fue cansado” le respondí sin siquiera verlo. “Me habló tu mamá, dijo que Joshua vendrá este fin de semana” Lo que nos les conté es que mis padres se divorciaron hace un par de años y, mi hermano Joshua que es mayor que yo por dos años y yo elegimos con quien queríamos vivir, él siempre fue muy apegado a mi madre por lo que no dudo en elegirla e incluso intentó persuadirme de irme con ellos, pero yo era más cercano a mi papá y preferí quedarme con él, Joshua y yo éramos mejores amigos y la distancia que nuestros padres impusieron entre nosotros nos hicieron más unidos, las peleas entre los dos disminuyeron considerablemente, siempre me aconsejaba cuando tenía un problema y justo ahora que estoy por terminar la secundaria él me ayudaba con las tareas. Estaba emocionado de que mi hermano mayor nos visitara este fin de semana. “Genial” dije, pero mi alegría duró poco porque me acorde que si Joshua estaba todo el fin de semana con nosotros no podría hacer mi jugada con mi padre y debía esperar al lunes para eso, no podía esperar tanto. “Te noto pensativo ¿todo bien hijo?” me sorprendió la pregunta de mi padre. “Si papá ¿Por qué estaría mal algo?” “Por qué hace unos días entre a tu cuarto para buscar la ropa sucia y me encontré unos calcetines míos” Dios con todo lo que pasaba no me acordaba que tenia los calcetines de la primera noche entre mis cosas, los guardaba como trofeo por mi primer gran hazaña. “No sé, se debió mezclar con tu ropa en algún momento” Era lo más tonto porque ambos tenemos nuestros propios cestos de ropa sucia que estaban en nuestros cuartos ¿Cómo le explicaba a mi papá que sus calcetines estuvieran entre mis cosas? Mi papá se recargó en el sofá y levantó una pierna para acomodarla a un lado de mí, luego levantó la otra y cruzo los pues uniendo los tobillos, estaban a al menos treinta centímetros de mi cara, el color negro de sus calcetines mostrando la piel de sus talones, la forma de sus dedos que estaban en completo reposo y como apuntaban directo a mi hicieron que mi erección se hiciera presente, de pronto el penetrante aroma de sus pies inundaron mis fosas nasales y mi boca comenzó a secarse, estaba luchando contra mis propios instintos para no girar mi cabeza y hundir mi cara en esos hermoso pies, su pantalón de vestir le daba un toque único y luego de ver a mi padre que se mantenía con las manos detrás de la cabeza me miraba, pero no estaba molesto más bien parecía que esperaba algo. Desvié mi mirada a los pies de mi papá un momento y él empezó a mover sus dedos. “Si, se debió mezclar la ropa” dijo “Estoy muy cansado, ¿me darías un masaje?” Yo abrí los ojos enormemente y ni lento ni perezoso dije que sí. Con mucho miedo le comencé a acariciar la planta de los pies, primero uno y luego el otro decidiéndome por cual empezaría, me decidí por el derecho que era el que estaba arriba del otro y con los pulgares apretaba y sobaba con delicadeza, noté como mi padre se acomodó y soltó un suspiro, seguido de un sonoro “mmmm” mientras apretaba los ojos. “¿Lo hago bien?” le pregunté nervioso. “Si, pero hazlo como la otra vez” Yo me quedé helado. El abrió lo ojos y bajó los pies para después inclinarse en el sofá con una sonrisa ladina, se acercó a mi rostro con la misma mirada en sus ojos. “¿Acaso crees que no noté lo que hiciste?” Su rostro estaba tan cerca del mío que bien podría robarle un beso. “Continua” ordenó y se acomodó de nuevo subiendo ambos pies. Yo seguí con mi labor, de vez en cuando veía como mi padre sonreía y estiraba su cuello hacia atrás dejando caer su cabeza, yo con más confianza me acerque y le din un respiro hondo a su pie, olía tan bien que no dude en tomar el otro y también olerlos, hice que me pegara ambos pies a la cara y yo aspiraba su aroma, estaba completamente extasiado, mi padre parecía igual porque de vez en cuando se acariciaba el pene sobre el pantalón, yo quería disfrutar del momento y no incomodarlo por lo que me abstuve de pedirle que si quería se podía masturbar. Mi pene también estaba erecto y también pasaba mi mano de vez en cuando por mi pene sobre el short, en mi era más evidente la erección por que llevaba puestos unos shorts de futbol, de esos que son muy delgados. Recordé lo ansioso que estaba por probar esos pies y sin esperar más saque la lengua y la pase desde el talón hasta sus dedos, mi papá reacciono encogiendo su pie, yo lo miré con algo de miedo y después de que él me dedicara una sonrisa burlo volvió a dejarme sus pies a mi merced. “¿Por qué no lo pruebas sin el calcetín?” Yo estaba en las nubes y después de quitarle los dos calcetines seguí lamiendo y oliendo, mi papá poco a poco soltaba pequeños gemidos y con mayor frecuencia y más descaro se acaricia el paquete que ya se le marcaba en el pantalón, pasaba mi lengua por entre sus dedos, bajaba por la planta de su pie hasta sus talones que mordisqueaba con lujuria, después se me ocurrió que podía masturbarme con ellos, después de mucho tiempo por fin lo haría e hincándome en el sofá con los pies de mi papá a la altura de mi pene me bajé el short y a pocos centímetros de sentir la piel de sus pies con la de mi pene mi papá se detuvo, se pudo de pie y me miró furioso. “Perdón” solo atine a decir encogiéndome en el sofá. Mi padre nunca me golpeaba, pero si ya tuvimos este momento de intimidad nada lo detendría para hacerlo. “Puedes quedarte con los calcetines” dijo y acomodo su traje “cuando los desocupes lávalos y me los devuelves” después se dirigió al baño. Yo me quedé en la sala con los calcetines en el piso y un sentimiento de ¿alegría? De cualquier forma no iba a desaprovechar esta oportunidad ahora que mi padre sabia de mis fetiches y que yo sabia que le gustaba que lo practicara con él podía hacerlo cuando quisiera, solo que me abstendría de repetir lo del pene.

Autor: _DRAKE_JART_ Categoría: Fetichismo

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Paola: La “pies de leche”

2022-09-11


Historia erótica sobre una adulta de 30 años que se vuelve adicta al fetiche de pies.. CAPÍTULO 1. A toda mujer le han dicho «eres hermosa de la cabeza a los pies», pero en esta historia la belleza se centra únicamente en los pies. Esta es la historia de Paola, una joven mexicana de 32 años. Paola no era muy bonita, pero su cuerpo era el sueño sexual de cualquier hombre. Era chaparrita, de piel blanca y era muy delgada, pero tenía unas caderas exageradamente anchas. Tenía unas piernotas demasiado gorditas, y tenía un culo tan grande que atraía la mirada de cualquier hombre. Su cintura era tan delgada como la de una super modelo, era prácticamente perfecta, su único defecto ( o al menos eso decía ella) eran sus pies, porque eran demasiado grandes para su estatura. Lo que ella no sabía es que esos pies tan grandes y suaves, y sus largos y delicados dedos, la llevarían a la cima de la fama en todo el mundo. Paola creció en un pequeño Pueblo en el Estado de Toluca, pero se mudó a la ciudad de México a los 19 años para cambiar su vida. Todos los hombres que la conocían se enamoraban de su voluptuoso cuerpo, pero ella, viniendo de una familia muy conservadora, se avergonzaba de tener un cuerpo tan sexualmente atractivo para los hombres, pero sobre todo se avergonzaba de sus pies tan grandes. Pero todo cambió cuando conoció a Sergio, un fotógrafo de modelos que en secreto estaba obsesionado con los pies. Un día Paola entró a una zapatería a buscar un par de tacones para la boda de su prima, pero no encontraba de su talla. – Disculpe, ¿me puede ayudar a encontrar un par de tacones de mi talla? Le dijo Paola a la vendedora. – Claro, ¿de qué talla necesitas? Le respondió la chica. – Tengo los pies un poquito grandes, necesito talla 9 mexicana. La vendedora se sorprendió de que le pidiera una talla tan grande, porque vio que Paola era muy chaparrita y esa talla era demasiado grande para alguien de ese tamaño. La vendedora sólo encontró un par de talla 7 y se los dio. Como era costumbre, todos los hombres le estaban viendo las piernas, porque llevaba puesto un vestido verde muy corto. Se podía ver la lujuria en la mirada de todos los hombres, casi podías ver las cosas tan enfermas que se imaginaban con ella en la cama. Hasta que Paola se quitó los tenis y todos vieron sus enormes pies, desnudos, sudorosos, con las uñas pintadas de rosa mexicano; sus pies eran el centro de atención en toda la tienda. Todos se sorprendieron, incluyendo la vendedora, nadie podía dejar de mirarlos. -¡Órale! No quiero ser grosera, pero tienes los pies muy grandes. Le dijo la vendedora. -Lo sé, son muy feitos ¿verdad? Respondió Paola algo triste. Y la chica le dijo: -No, para nada, creo que están muy bonitos, y tus deditos largos se ven preciosos con ese color de uñas. Ten, pruébate los tacones, sólo que son talla 7, la talla 9 para mujer no existe en México. Al oír esto, Paola se quedó sorprendida, y pensó: «¿Será posible que haya alguien que piense que mis pies son bonitos?». Paola se probó los tacones, y como era lógico, no le quedaron. – No me entran. Dijo Paola. -Me aprietan mucho. Tengo que doblar los dedos para que me ajusten. Qué lástima, es el precio de tener unas patotas tan grandes. De pronto, un joven alto y muy atractivo se acercó y le dijo: -Hola. No pude evitar ver lo bonita que eres. Soy Sergio, soy fotógrafo de modelos y me gustaría regalarte una sesión de fotos. Lo que Paola no sabía es que el fotógrafo realmente quería fotografiar sus enormes pies. -Gracias, pero… ¿De verdad crees que soy bonita? Le preguntó Paola. -Claro, eres súper bella, eres perfecta para la sesión que quiero hacer. Al oír esto, Paola se sonrojó y no sabía qué decir. -Ay, no sé. Déjame terminar de comprar mis zapatos y te digo, ¿va? Sergio amablemente le dijo que no se preocupara, que la esperaría el tiempo que necesitara. Paola buscó más opciones pero ningún zapato era de su talla, y mientras buscaba, algunos hombres le fotografiaban las piernas y el culo en secreto, y se iban deprisa a los baños y a los vestidores para masturbarse. Nunca se había visto una fila tan grande en el baño de los hombres. Paola salió decepcionada de la tienda sin encontrar nada de su talla. -Bueno, cuéntame más sobre la sesión de fotos. Le dijo Paola al fotógrafo.

Autor: FEETLOVER Categoría: Fetichismo

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Vuelvo más zorra que nunca en el vagón del tren

2022-09-11


Vuelvo más zorra y puta que nunca, ya no puedo parar y cada vez me siento más viciosa por eso me subí a un vago para que me me hagan lo que quieran. No pensé en volver a escribir pero la falta de sexo me llevó a pensar e imaginarme en situaciones asquerosas donde era violada o usada contra mí voluntad. Lo que me ocurrió y lo que encendió la puta que hay en mi es que con Kalif no terminaron las cosas bien. A pesar que me follaba día y noche y me gustaba tanto que quede embarazada. Pero al año Kalif ya no me daba sexo es como que cuando nació nuestra hija se enfoco en ella y peor, una vez que llegue a casa, porque recuerden que conseguí trabajo de enfermera por la noche, encontré una nota de Kalif que decía que me había abandonado porque Aurora le había dicho que me enamorara y que me hiciera feliz pero llegado el tiempo que me abandonara porque el no sentía nada por mi. Me dijo en la carta que el estaba enamorado de una chica de su país y que se fue con nuestra hija. También me hirió ya que al final de carta me puso que nuncame amo que solo me uso como deposito de semen, solo servía para ser usada como juguete sexual de vagabundos, sos una puta barata que no vales nada. Yo al leer esto volví a recaer no podía creer como Kalif me engaño y se llevó a nuestra hija. Me la pase días y días llorando,estaba muy triste tanto que me terminaron despidiendo y volví a quedar en la lona y lo que más me estaba molestando era que Kalif me daba el mejor sexo y me sentía tranquila, pero me volvía a temblar las manos me empezaba a latir el corazón. Es por eso que toda esa semana me masturbaba día tras noche mientras lloraba en la cama. Hasta que me sorprendió que Valeria, mi única amiga se pasara por mi apartamento y me alentó a que buscará trabajo, y ella además iba a estar para mi. Al otro día me puse fuerte así que me levante a las 5 de la mañana para prepararme bien y buscar trabajo. A eso de las 6 de la mañana ya estaba lista para salir. Mi corazón me latía y la adrenalina estaba en mi sangre porque recordaba mi descontrol en la calle mientras vestía ropa ajustada. Me puse clásico conjunto de mojigata, ya que hacia calorcito porque entrábamos en verano me puse un vestido rojo ajustado de tela fina que moldeada todo mi cuerpo, unas medias negras y ligueros y unos tacones negros. Obviamente me volvía a maquillar y perfumar. El día iba avanzando y yo estaba muy excitada porque la suma de los insultos sexuales más la falta de sexo más los arrimones en el tren estaba muy cachonda. Hasta cuando volvía a casa me fui al fondo del tren ya y me manoseaban varios. Menos mal que me baje sino me entregaba ya misma. Cuando caminaba a casa me di cuenta que bajaba mucha gente de un ramal de tren que no conocía, nunca la había visto. Así que de curiosa descubrí un tren bastante viejo, lleno de gráfitis, estaba en mal estado, no era muy largo tenía unos 6 vagones y por dentro se veía sucio y sin ventanas. La gente que bajaba de ese tren eran mujeres y hombres bastante mal vestidos, barbudos, sucios. Cuando voy la boleteria le pregunto por ese tren. Yo: hola que tal quisiera saber para donde va ese tren? Boleteria: hola, si mire ese tren va a zarate pero no se lo recomiendo. Yo: porque? Boleteria: en ese tren viajan personas de mala fama osea villeros, ladrones, vagabundos. Entre otros y si usted viaja en ese tren nose si sale limpia. Yo: a que se refiere con salir limpia? Boleteria: señorita usted es muy bella y encima como esta vestida la podrían….. Yo: me podrían que? Boleteria: violarla. Yo: señorita si me tengo que tomar este tren para ir a Zarate me lo voy a tomar. Yo: a que hora sale el primer tren? Boleteria: a las 5 de la mañana Yo: perfecto muchas gracias. Me di vuelta enojada y desaparecí llendo caminando a casa con las palabras retumbando en mi cabeza de que me podrían violarme. A la noche me costo dormir sentía el pecho que me aplastaba, mi corazón a mil,volver a sentir esas sensaciones tan placenteras. Ufff me volvió loca. Me puse la alarma a las 4 y 30 de la mañana, me puse una calza blanca ajustadita de tiro alto, unas botas de tacón color negras que me iba por las rodillas y una blusa negra mangas largas y como estaba fresco me puse una chaqueta de cuero negra que me iba a la misma altura que mi blusa dejando ver mi culito parado y sin protección. Por último me maquille bastante y me perfume por todos lados. Esta vez yo misma estaba decidida a hacerme notar. Me puse un perfume de rosa y me puse mayormente en mi pelo, mi cuello y bastante en mis piernas y mi culo. Salí a eso de las 4 y 50 de casa, trate de apurarme ya que el tren salía en 10 minutos. Mi corazón estaba muy acelerado, no sabría que me pasaría en ese tren pero extrañaba tanto esta sensación. La calle estaba tranquila no había un alma sólo se escuchaba el resonar de mis botas. Cuando llego a la estación no había nadie se ve que era muy temprano, me dirigio para la boleteria y veo que está la misma señora mal humorada que le pregunté sobre el tren. Se ve que antes que llegara levanta la cabeza llamando su atención por el ruido de los tacónes que cada vez se hacía más fuerte el ruido ya que la estación estaba completamente vacia. Por un momento dude, me quedé parada pensando, esta bien lo que estoy haciendo?debería buscar trabajo más que volver a zorrear. Pero me dije a mi misma que solamente haría un viaje hasta la primera parada y luego me bajaré. Convencida me termene por acercarme a la boleteria y comprar un boleto. Yo: hola, me da un boleto. Boleteria: si para que ramal. Yo: Zarate Boleteria: y…ya se decidió por lo que veo. Yo: si, una pregunta cuanto tiempo hay hasta la primer parada? Boleteria: son unos 30 minutos. Pero a donde va usted? Yo: que le importa a donde voy Boleteria: yo porque la veo muy…..provocativa como para viajar allí Yo: y que le importa. Mientras imprimía el boleto note que la señora de la boleteria me miraba de arriba a abajo mientras revoleaba los ojos. Boleteria: ya veo….bueno aquí esta su boleto señorita. Que tenga un muy buen viaje y que lo disfrute grandemente. Yo: si eso haré gracias. Cuando me doy la vuelta y camino por el pasillo para ir a tomar el tren escucho a la señora que me dijo «que disfrutes como te manoseen y te violen pedazo de zorra sin autoestima» Esas palabras lo único que hicieron es que mi corazón se acelerará aún más. Cuando llego detrás de la estación veo muchas gente en su mayoría hombres. Estos estaban como vi ayer sucios mal vestidos de hecho en el ambiente se percibía un olor a sucio. Como quería hacerme notar se me ocurrió una locura. Mientras caminaba hasta el último vagon ya que allí pude ver que viajaban los hombres más feos que había aquí entre ellos vi cartoneros, vagabundos entre otros en fin, mientras iba para el último vago en vez de ir por atrás de la gente para pasar desapercibida me metí por el medio de todos ellos. Ya el ruido de mis tacones llama la atención de varios hombres que dirigieron la mirada hacia mi. Mientras pasaba por el medio de ellos recibí muchos roces, muchos manoseos en el culo. Escuchaba como se hablaban entre ellos diciéndose mira a que culazo o mira a la terrible puta. Los volví locos a todos, cuando llego al final del anden empiezo a subir ya que el tren se estaba por ir. Desde los otros vagones recibía chiflidos o insultos sexuales eso me hacía calentarme más. Cuando subo me ubico en una punta donde apropósito no podría bajarme ya que estaba entre pared y pared. De último momento habían subido dos tipos que venían a los gritos, parecían conflictivos ya que iban empujado a la gente, cada uno tenía en su mano una bolsa de basura que largaba mucho olor. Los dos eran bien flacos, vestían con ropas sucias, y muy desprolijos tenían pelo largo y se notaba que tenían algo en el pelo ya que tenía como caspa producto de días sin bañarse. Ambos venían a los gritos pero en eso tanto ellos como yo hicimos contacto visual. Ambos se apuraron para quedarse serca mio ya que varios hombres querían estar bien pegados a mi y eso era lo que buscaba claramente. Yo apropósito me separe un poco de la pared para ver si alguno de los dos tipos era lo suficientemente descarado y ponerse atrás mio. Y paso lo que tanto anelaba mi cuerpo y mi corazón. Uno de los hombres me había pedido permiso para pasar ya que no había mucho lugar. Yo mientras les sonreía coquetamente le doy un lugarcito atrás mio. El tren estaba arrancando y dentro del vagon había mucha gente. Yo estaba muy excitada porque estaba como en un sándwich tenia tanto de atrás como de adelante a los tipos que describía recién y yo en el medio mientras paraba mi culo y mi pecho para que tanto el hombre de atrás como el de adelante disfruten de ver mi cuerpo. El tren era tan viejo que cuando frenaba todos amagabamos que nos caiamos o que nos vamos para adelante. Claramente yo aprovechando que no tenía donde sostenerme cada vez que frenaba o arrancaba yo dejaba que mi cuerpo se vaya para adelante y para atrás. En la primer frenada yo me voy para atrás y apoyo completamente todo mi cuerpo contra el hombre que estaba atrás mio. Sentí tanto su putrefacto olor como su polla dura en el medio de la raya de mi culo. Y la verdad que la tenia gruesa. También sentí como el tipo olía desesperadamente mi pelo perfumado y también aprovecho para apoyar ambas manos en mis caderas descaradamente. Yo: ay disculpe señor no fue mi intención pasa que el tren frena de golpe. Mientras lo miraba coquetamente separando mi cuerpo lentamente. Yo estaba chorreando ya sentía que estaba super entregada. Hombre 1: nose preocupe muñeca no pasa nada. Con una voz ronca. Pude ver que los dos hombres tenían dientes más marrones que amarillos con un aliento que me pego fuerte. El tren volvía a frenar y yo volvía a apoyarme contra el hombre de atrás cada vez la tenía más dura y parada el hombre de adelante aprovecho que me fui hacia atrás y se acercó un poco más hacia a mi. Cuando me vuelvo a mi posición noto que al tipo que tenia enfrente estaba bien pagado, tanto que tenia su cara de la mía a menos de un metro mientras sentía como nuestros cuerpos se rozaban mis pecho estaban apoyados apenas en su pecho esto hacía que mis pezones se pongan duros y por más que tenía corpiño se notaba lo duro que estaban. El de atrás también aprovecho y se pego más a mi llegando a sentir la punta se su polla rozando la raya de mi culo El tren frenaba y aceleraba muy brusco y ya sentía las dos pollas paradas tanto por mi culo como por mi vagina. El tipo de adelante tenía su mano cerca de mis muslos internos sentía la yema de sus dedos y las uñas largas rozando mis muslos muy cerca de la vagina yo empezaba a levantar temperatura, estaba colorada mientras el hombre de atrás se agacha como para buscar algo de la bolsa de basura. Siento como parte de su mejilla acaricia una de mis nalgas causándome un escalofrío erizandome la piel. Estuvo mucho tiempo agachado tenía curiosidad de saber que hacia, si deverdad estaba buscando algo de su bolsa o en realidad estaba viendo mis piernas o algo así, cuando agacho mi cabeza con disimulo veo que el tipo estaba atontado tratando de mirar mi entre pierna, también pasaba su mirada una y otra vez por mis piernas,miraba mis botas pero la mayor parte del tiempo trataba de ver lo que había entre mis piernas. Yo super excitada ya, hago como que cambio de posición mientras me abro un poco de piernas, lo suficiente como para que una mano acaricie aquella zona. Mientras levantaba la cabeza otra vez dentro mío sonreía, no podía creerme lo que estaba haciendo. De pronto siento como se levanta el tipo pero sentí como olía mis piernas mientras subía causándole otro escalofrío. Yo quería animarme a más con esos dos hombres así que empecé a darle charla al hombre que estaba enfrente mío. Yo: señor una pregunta cuanto falta para la siguiente estación? Porque estoy apurada. Hombre: bueno bella, nos faltan un par de kilómetros yo diría que en unos 10 minutos estaríamos llegando a la zona de Garin Yo: Garin? No, tengo que bajarme ya me habían dicho que iba hasta el centro. Hombre: tranquila mi cielo ahora disfruta el viaje y te bajas en la siguiente estación. Yo: si creo que tengo que relajarme. Gracias. Mientras se me seguía acercando a mi boca que la tenia cada vez más a pocos centímetros yo lejos de hacerle asco le redoblo la apuesta. Yo: porque esta tan cerca mio? Hombre: es que no hay lugar. Yo: seguro? Le parezco linda? Hombre: linda? Sos una terrible gata, sos bellísima. Yo: mmm, sabe lo que está provocando en mi? Mientras ya nuestros alientos se entrecruzaban. Hombre: ah pero sos una terrible puta barata vos. Yo: no sabes como me excita que me insultes bebote. En eso el hombre se me pega completamente y me empieza a comer la boca mientras con una de sus manos sucias me empieza a acariciar la mejilla y con la otra acaricia mi vagina, mientras yo me abría un poco más de piernas. El hombre de atrás con sus manos me atraía hacia el mientras sentía su pene erecto y con sus manos apretaba mi culo y luego subía a manosear mis tetas mientras me besaba el cuello. Ufff, de escribirlo me hace recordar ese momento y me llegue a mojar otra vez. Pero volviendo al tema, me sentía en las nubes, los dos hombres cambiaban de lugares y por ende sus manoseos, ahora al que tenía atrás paso adelante mientras me lo comía a besos dejandole a ambos mi lápiz labial. Los dos hombres mientras me tocaban la concha notaron que estaba mojada y lo que pasó muy excitante nunca me pasó. Ambos me pusieron en una posición donde no se veía nada en el vagón y tanto el tipo de atrás como el de adelante se sacaron la polla y empezaron a masturbarse mientras me marchaban con el liquido preseminal cayendo en mi calza. Los hombres seguían besándome el cuello y la nuca mientras sentía el calor de sus jadeos en mi cuello, en mi oído. Los tipos estaban muy excitados el hombre de atrás me olía el pelo mientras me lo jalaba hacia atrás llegando a tener un gemido apagado. El hombre de adelante aprovecho que mi cabeza se iba para atrás producto de la tirada de pelo y me empezó a morder y a hacer chupones descontrolados. Yo: ahh ahh si dale corransen en mi sii si. Escuche a ambos hombres gimiendo y a los segundos sentí varios chorros calientes en mi calza, el tipo de atrás había vaciado mucho semen, el tipo esparcia el semen por toda la raya de mi culo y el hombre de adelante agarro casi todo el semen y empezó a desparramarlo por la zona de la vagina mientras me dejaba toda pegajosa por esa zona. En el ambiente se olía mucho olor a semen, por suerte las puertas del tren se abrieron mucha gente bajo, yo baje rápidamente y sorpresivamente atrás venían los dos hombres. Ya sin mucha gente en la estación yo me hacía la coqueta moviendo mis caderas toda enchastrada de semen y de atrás los dos hombres me agarran del brazo y me llevan caminando hacia un callejón abandonado. Yo: ay chicos quieren más que golosos. Hombre 1: uff mamita que puta que sos todavía tengo los huevos algo llenos todavía mi amor. Hombre 2: tengo unas ganas de mear, sabes que tengo una idea. Te vamos a dar otra perfumito zorra. Ambos me llevaron a un punto ciego y ambos se sacaron la polla todavía erectas y me sacaron la blusa dejando mis pechos duros y parados, ambos mordian y lamian cada pezon, mientras se seguían masturbando uno de los dos tomó su polla y se volvió a correr pero ahora se corrió en su mano y luego apoyo toda su mano con ese líquido blanco y acaricio otra vez la vagina. Yo: ay si papi embarrame toda basura. Mientras uno se vestía el otro antes de venirse me hace que me agache y me hace que me trague el liquido salado con olor fuerte a pescado. Fue la primera vez que me trague semen. Pensé que había acabado pero antes de levantarme el tipo empezó a orinarse encima de mi cayendo por mi pelo, luego me ordenó pararme y siguió orinado mi cuerpo por mi culo. De la nada ambos se fueron dejándome toda manchada de semen y pis humano como si fuera una perra alzada. Pero lo que más me llamó la atención es que estaba muy mojada y excitada y en ese mismo callejón me empecé a masturbar por encima de la calza mientras llegaba a un orgasmo riquísimo dejándome casi tirada por la brutalidad de mis contracciones. Cuando volvía en el mismo tren a la vuelta y llegó a mi estación bajo caminando coqueta bien cerca de la boleteria mientras veía la cara de mujer. Escuche de sus labios que me decía que puta barata que sos yegua alzada. Volví más puta y zorra que nunca, más asquerosa, más deseosa de vagabundos y hombres sucios.

Autor: DIVORSIADASEXY Categoría: Fetichismo

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Los pies de mi papá

2022-09-07


La primera vez nunca se olvida.. El relato que les contaré sucedió a mis catorce años, lo recuerdo bien porque fue la primera vez que descubrí mi gusto por los pies masculinos y los calcetines. Es 100% real, espero lo disfruten. Mi padre siempre fue un hombre trabajador, era contador en una empresa que no nombrare por cuestión de privacidad. Él siempre ha tenido una buena condición física y me ha incitado como su hijo a seguirlo por lo que no solo gozamos de una buena salud sino también con un buen físico. Mi padre trabaja con traje todo el tiempo, corbata, saco, zapatos de vestir y uff esos calcetines que transparentan su piel dejando ver sus hermosos pies a través de la tela, con sus dedos tan largos y una forma tan perfecta de sus pies que bien pudo ser modelo de pies. Nunca me había fijado en los pies de un hombre y menos si era de mi familia, pero una tarde verano que hacía mucho calor y que mi papá descansó del trabajo decidió quitarse la camisa y estar solo en short y sandalias, ya lo había visto así y solo hasta ese día le preste atención. Ver sus pies desnudos me hicieron delirar, mi imaginación voló pensando a que olerían, como se sentiría, a que sabrían y sin darme cuenta ya tenía una erección bajo mi short, tuve que maniobrar para ponerme de pie y que no lo notara. Desde ese día no perdía tiempo en verle los pies, cuando se metía o salía de bañarse, en su habitación poniéndose los zapatos o cuando llegaba de trabajar y se los quitaba para ponerse sus sandalias que por cierto eran la mejor parte porque siempre las usaba con los calcetines puestos, no sabía si lo que me fascinaba eran sus pies o los calcetines o ambos, pero de cualquier manera siempre tenía una erección cada que lo veía. Una noche que llegó del trabajo me dijo que estaba muy cansado, que tuvo una junta con su jefe y que tenía que estar de un lado a otro por toda la oficina, yo iba a la secundaria en la mañana y tenía toda la tarde para mí, pero sin duda la mejor parte era cuando mi papá llegaba de trabajar, yo siempre lo recibía con una sonrisa y un beso en la mejilla, y como era de esperarse le ofrecía sus sandalias para que estuviera más cómodo, esa noche no fue la excepción. “Dios que cansancio” dijo mientras se quitaba los zapatos y la corbata. Se recostó en el respaldo de sofá y puso sus hermosos pies sobre sus zapatos negros. “¿Quieres las chanclas?” le pregunte muy nervioso. Estaba completamente hipnotizado por la vista imaginándome en el piso con sus pies en mi cara. “Si, por favor” me respondió aun con los ojos cerrados. Aquí en México existen unas casas de una empresa muy conocida que es popular entre la población por ser económicas y sobre todo pequeñas, las famosas casas Infonavit, pues mi padre y yo vivíamos en una, dos recamaras, un baño, cocina y comedor pegados a la sala de estar y es todo por lo que no demoré demasiado en ir a la habitación de mi padre y tomar sus sandalias imitación de adidas en un rojo intenso, cuando volví a la sala estaba atónito de ver a mi padre masajeándose los pies, solo le faltaba gemir para que mi mente explotara, la escena era increíble y deseaba con todas mis ganas ser yo el que lo haga, pero no estaba del todo seguro que me permita hacerlo, trague saliva y le dejé sus sandalias en el piso, tomé los zapatos y me los llevé al cuarto, estaba por ponerlos en su caja cuando se me ocurrió que podía olerlos, me aseguré que no me viera mi padre y llevándome uno de los zapatos aspire hondo, fue la gloria. De adentro del zapato un calor emanaba, el olor era sin igual y me tenía completamente excitado, metí la mano y Dios estaban húmedos, y por dentro pude sentir que tenían la forma de los dedos de mi padre del uso que les daba, estaba completamente decidido a seguir con esto y después de eso, de cenar y de aguantarme como capeón el hacerme una paja en mi habitación llegó la hora de dormir, yo estaba inquieto y mi papá lo notó, me preguntó si estaba bien y después de un nervioso “si” él se encerró en su habitación y yo en la mía, esperé más de una hora y cuando por fin estuve seguro de que estaba completamente dormido salí de mi cuarto. Con cuidado abrí la puerta de mi papá, el hombre roncaba como un oso y lo pude ver, ahí recostado boca abajo con la sabana cubriéndole parte del cuerpo, se había quitado el traje quedando solo con su bóxer y los calcetines que había usado hoy, eran negros semi transparentes y por la tensión que hacía la tela podía notarse sus talón, suspire y entré, mi idea era solo tomar sus zapatos y masturbarme con ellos en mi habitación, pero un clic en mi cerebro me llevó a cometer algo más, vi el pie de mi papá, estaba ahí sobre la cama reposando y deseoso de que alguien lo atienda, sentía la boca seca y el corazón me palpitaba fuerte, pero estaba decidido y con cuidado le acaricie el talón, y al ver que no se inmutaba sonreí victorioso. Con más confianza empecé a acariciar el pie completo, era completamente suave por la seda del calcetín, yo no podía creer lo que estaba haciendo y lo único que podría hacer que mejorara era si sacara el otro pie, pues como si hubiera escuchado mis pensamientos y en un movimiento que hizo con todo el cuerpo su otro pie estuvo descubierto, yo estaba que no me lo creía, acaricie con lentitud disfrutando el momento, ambos se sentían muy suaves y en los dedos se hacía más rígido, estaba endureciéndose por el sudor de sus pies, bajé una manos para acariciarme el pene sobre el bóxer pues al igual que mi papá yo solo duerno en interiores o desnudo cuando hace mucho calor. Seguí mi azaña hasta quitarme la prenda que ya comenzaba a estorbarme y, después de un rato de acariciar ambos pies y ya teniendo el pene duro y liberado pensé en que debía pasara al siguiente nivel y con mucha confianza de que no se despertaría me incline hasta tener ese par de pies lo suficientemente cerca de mi nariz y aspire hondo, el hedor se impregnó y aunque muchos estarían asqueados yo estaba completamente excitado, tanto que ya no me importó e hincado al pie de la cama con ambos pies de mi papá a mi completa disposición comencé a masturbarme, quería lamerlos, pero sentía que con eso despertaría, ya en otro momento lo intentaría, pero por ahora me conformaba con ese delicioso aroma, era una combinación al cuero de los zapatos, el sudor de sus pies y la suciedad de sus calcetines, era intenso y penetrante que no me resistí y de un tirón le quite el primer calcetín, Dios su pie al descubierto era aún mejor, completamente blanco, con la planta hacia arriba e incitándome a lamer, tuve que resistir por el miedo que tenía a que se despertara, se le hacían pequeñas arribar a mitad del pie, lo acaricie lento desde el talón hasta la punta de su dedo gordo, pero tuve que detenerme porque se movió un poco, tal vez le hice cosquillas, de cualquier manera ya tenía uno de sus calcetines y con este en la mano me acariciaba el pene que estaba tan duro como una piedra. Seguía oliendo el pie desnudo de mi papá mientras intentaba quitarle el otro calcetín consiguiéndolo de inmediato, ahora que lo pienso bien creo que sí estaba despierto porque yo solo tomé el elástico del calcetín y mi papá fue el que se lo quito moviendo su pie, pero en fin ahora ya ahora con los dos calcetines en mis manos podía hacer lo que quisiera. Me acaricie el pene, los testículos y el pecho con los calcetines de mi papá, los olía con desesperación y luego me acercaba a sus pies cuidando de no tocarlos, aunque dentro de mí quisiera estampar mi cara en esos hermosos pies o juntarlos y masturbarme con ellos, pero debía ser fuerte. En eso estaba cuando mi papá comenzó a despertarse, ya se movía más, se estiraba mucho e hizo un sonido de bostezo muy fuerte seguramente por tanto ajetreo con sus pies estaba despierto y no me había dado cuenta, de cualquier forma, me puse de pie rápido y salí corriendo en dirección a mi habitación, me encerré y me hice el dormido por si llegaba a entrar no sospechara nada. A la mañana siguiente yo tenía que ir a la escuela, estaba muy cerca por lo que podía dormir más y siendo las seis de la mañana me desperté dándome cuenta que estaba con los calcetines de mi papá a un lado de mí, sonreí y volví a olerlos, aún conservaba ese aroma tan hermoso, mi padre golpeo la puerta preguntando si ya había despertado y yo todo nervioso le respondí que sí, tomé una toalla y la amarré en mi cintura, estaba desnudo y la verdad no recordaba bien porque, no le di importancia y después de esconder bien los calcetines de mi papá salí al baño. “¿Hijo sabes si anoche me quité los calcetines para dormir?, no los encuentro” me tensé un poco, pero mantuve la calma. “No sé, tal vez te los quitaste dormido y han de estar en algún lugar de cama” mentí. “Si, seguramente eso. Pero se me hace tarde, nos vemos en la noche” mi papá se despidió y salió de la casa. Yo solo me metí a bañar con una sonrisa, tenía los calcetines sucios de mi papá y era lo que más me importaba. Me esperan unas cuantas pajas cuando regrese de la escuela.

Autor: _DRAKE_JART_ Categoría: Fetichismo

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Probando un nuevo placer

2022-08-24


Aunque no lo crean, encontré un placer excelso en chuparles a mis amores la verga y los huevos depilados. Aquí cuento cómo llegué a esto.. En CuentoRelatos, yo hice un comentario en el relato “Perversión sexual de una amiga” que escribió Kama Luxuria, radicado en Chile. Mi comentario “Se antoja ser tratada así” reflejaba que me puse caliente al leerlo. Él me contestó con un comentario: “Mar, lo escribí pensando en ti, en tus fantasías, en lo que enciende tu imaginación y hace arder (mi) interior”. Posteriormente, en un correo me precisó “de tanto leer sus relatos te imagine completamente follada por tu marido y amantes una noche de sexo y en la madrugada” y otras puntualidades más. Le contesté el correo enviándole una foto y le comenté: «en este correo mencionas ‘amantes’, en plural, y sólo tengo uno. Él sí se deleita limpiándome la panocha. En esta foto ya pasé por la operación limpieza, debido a eso los labios y el clítoris están hinchados. Me puse tal como me ves en la imagen y le pedí que me penetrara por donde quisiera. A ver si te inspira algo…», refiriéndome a la foto. (Lástima que aquí no se pueden poner fotos, pero si alguien la quiere ver, puede solicitármela.) La respuesta vino tres días después: «Sí que me inspiro ese brillo y color que tienen tus labios… carnosos, hinchados…. mmmm… imaginé estando ahí, chupando esa panocha» y continuaban otras escenas similares, donde concluyó con: «eyaculé largos chorros, me vacié por completo pensando en ti, Mar». Le escribí que “Me hubiera gustado ver cómo salían los chorros. Además de sopesar los huevos antes y después… Exactamente eso es lo que me pone a mí a mil: lamer los huevos y ver salir el semen.” Por respuesta recibí una fantasía erótica donde él, Kama Luxuria, explotaba al máximo mis gustos y le dije: “Sí he hecho con mi amante todo lo que dices, también con mi esposo, aunque nunca he visto un pene rasurado. Voy a intentar rasurar a alguno, el primero que se deje. ¡Me encantó la escena de la lamida de huevos! Ha de ser delicioso chuparlos sin pelos. También la de la masturbada”. Me quedé pensando en chupar el pene y los huevos de mis amores sin vellos y continuó el día, pero pasó algo y, más tarde, en un descanso para llevarle una bebida a mi marido, se lo escribí: “Hace rato, cuando veía una serie con mi marido, le saqué la verga y se la chupé, pero me quejé de que, a veces se me metían los pelos en la nariz y me daba comezón. Él me cogió de la cabeza y sólo dijo ‘Sigue mamando, mamita’ y me empujó haciendo que su verga me llegara hasta la campanilla. Protesté reclamándole que me provocara arcadas y que se me hubiesen metido los pelos en la nariz. ‘Pues córtamelos, a ver si bien pelona te gusta más’, dijo despectivamente. ‘¡Mañana te rapo, cabrón!’, le respondí. Así que ya anoté a uno para afeitarlo. ¿Ves en lo que terminan tus consejos?” Al día siguiente, Kama Luxuria me escribió unos consejos para convencer a mis amores de que se dejaran rasurar y me aseguraba que “disfrutarás de una buena verga y un lindo par de huevos totalmente peladitos”, en los cuales se notaba su experiencia (en su cuenta dice tener 100 años, yo no lo creo). Pero para cuando lo leí, yo ya tenía rasurado a mi marido. Ramón, mi esposo, es relativamente lampiño y se rasura con rastrillos desechables. No me veía yo manejando ese artilugio para rasurarle el pubis y los huevos, pero tampoco él iba a hacerlo por voluntad propia. Así que fui a comprarle como regalo una rasuradora eléctrica y cumplir la amenaza que le hice el día anterior: “’¡Mañana te rapo, cabrón!” En la tarde, después de comer, lo calenté como sé que le gusta, lo desnudé y empecé a rasurarlo. –¡Qué te pasa, mamita! –protestó estupefacto. –Estoy cumpliendo lo que te dije ayer, cabrón –y continué con mi trabajo mientras que él, por su parte, lo permitió atacado de la risa. –¿De dónde sacaste esa máquina? –preguntó extrañado. –Te la compré y quiero ver si funciona bien –dije sin dejar de hacer lo mío. No fue tan sencillo el trabajo porque tuvo muy parada la verga y me estorbaba, aunque sí fue propicio para que sus bolitas quedaran accesibles. Yo tomé nota de las posibles dificultades que me encontraría con las de Bernabé, las cuales son mucho más grandes; las que tengo en casa me caben juntas en la boca, aunque, sí, la tengo que abrir mucho. Al final, vi mi obra y quise paladearla. ¡Qué lindo disfruté de los huevitos juntos en mi boca! Mi marido también se puso más sensible a las caricias de mi lengua que deambulaba libremente desde el glande hasta el culo, pasando por los huevitos y el periné. Otra agradable sensación fue la de sentir los vellos de mi panocha en su pubis al cogerme de frente y en los testículos cuando me la golpeaban al encularme… –De una vez te advierto que no dejaré de cogerte, aunque te pique y raspe los labios del tamalito, mientras me crezcan los vellos, así lo quisiste –me dijo y no entendí por qué. –No entiendo. ¿Por qué lo dices? –Cuando tú te has rasurado para ir al balneario sin que se te salgan los pelos del traje de baño, pasan como dos semanas o más para que no me raspen cuando te cojo –me explicó. –¿Y por qué no me habías dicho que te molestan? –pregunté, suponiendo que no le era tan molesto. –Porque casi siempre te cojo “de perrito” y no se siente, pero cuando me cabalgas, me aguanto porque me gusta verte feliz arriba de mí, es un placer que sólo a mí me das –aclaró, pero me sentí mal con el final. Efectivamente, a mi marido y a mí nos gusta más coger “de perrito”, pero también me gusta montarme en él y no sabía que le era molesto, pero que lo soportaba porque le gusta verme la cara de golosa. Pero no sólo es con él, mi amante dice que pongo una cara de puta cuando estoy disfrutando la cogida, y así debe ser, ¡me siento mujer! Supongo que también le causé desagrados a Bernabé cuando lo cabalgué mientras me crecían los vellos, pero él nunca me dijo nada. Ya le preguntaré el lunes, nuestro día favorito para amarnos, porque llego lo más cogida que puedo por mi marido y llena de su semen sin haberme bañado sábado y domingo. Gracias a eso, él me da unas lamidas por todo el cuerpo para limpiarme y se da unos atracones con el atole que me sale de la panocha, ¡le fascina chuparme cogida! Mientras que llegaba el lunes, yo disfruté a mi marido lamiéndole el aparato completamente, y cada vez que se le paraba le hacía una ordeña, si era masturbándolo, me la regaba en la cara, las chiches y el ombligo, pero si era en la panocha, le jalaba el pene mientras reposaba para extraerle las gotas que se quedaron en el tronco y me untaba en varias partes del cuerpo ese rico producto lácteo para que mi amante goloso lo descubriera y lo saboreara con la lengua. En la mañana del lunes, me metí el pene de mi esposo en la boca, le di jalones a los huevos y le acaricié la base dándole jalones para hacerlo venir mientras lo mamaba. Me tomé mi bibi y me puse a hacerle el desayuno a mi marido mientras él se bañaba. Al empezar a desayunar me preguntó a qué hora pensaba bañarme porque olía a puro semen. Le contesté que me gustaba oler a señora “enviejada” por mi marido y que yo lo disfrutaba mucho, y pensé que otro también lo gozaba limpiándome con la lengua y, después de las cogidas de rigor, me enculaba mientras me bañaba en la ducha, terminando así nuestra sesión semanal de amor. Aunque ese día sería muy especial, porque me llevaría la máquina de afeitar y vería si lograba rasurar también a mi amante. En cuanto mi marido salió, me vestí para hacer lo mismo y llegar a donde me esperaba mi otro amor, quien me recibió feliz y me encueró de inmediato, poniéndose a chuparme. –Oye, ¿te puedo rasurar la zona del pene y las bolas? –pregunté y él me miró extrañado de la petición. –¿Por qué quieres hacerlo? –preguntó suspendiendo sus caricias. –Lo he querido hacer porque quiero lamerte yo también. Una vez que me rasuré me dijiste que sentías más lisito y me chupaste riquísimo, me sentí feliz. Por eso quiero hacerlo – le expresé. – Nunca me he rasurado, además, dicen que da mucha comezón mientras crecen los vellos, no creo que me guste –se defendió. –A mí no me dio tanta comezón mientras me crecía, pero me dijo mi marido que a él le causaba molestia cogerme mientras me crecía, ¿a ti te pasó lo mismo? –pregunté expectante. –Sí, pero no te lo dije porque ya me había pasado antes y a quien se lo dije se molestó pues dijo que se había rasurado por primera vez y para mí. El verdadero tormento es cuando se suben y se mueven arriba, ¡parece que te pasan una lija!, pero es bastante soportable porque es grato ver la felicidad que sienten. –¿A cuántas te has cogido así, depravado? – pregunté enojada, pero sólo obtuve una carcajada como respuesta. –Fue hace mucho tiempo, ya ni la chichona de mi exesposa se rasura por esa razón –dijo alegremente, lo cual aproveché para sacar la máquina de mi bolsa. –Bueno, ahora pagarás tú por eso –dije y lo tumbé en la cama para empezar mi trabajo. –¡Ja, ja, ja, sí que estás loca mamita! Cuando terminé, lo primero que hice fue lamer el escroto. Le pedí que se pusiera de pie para admirar cómo le colgaban los testículos de toro que tiene y seguí disfrutando. Acaricié con mi cara todo el aparato y sus alrededores, llenándolo de besitos. Lo empecé a masturbar y continué hasta que me ordenó “¡Abre la boca, mamita!”, y la abrí para recibir su rico esperma… En la ducha lo enjaboné sin despegar mis manos de su verga, ¡se veía hermosa bien parada! “Encúlame”, le ordené y se volvió a venir. Me limpió muy bien con el agua de la regadera, metiéndome el dedo para hacerlo mejor, me retorcí de placer al tener un orgasmo más, el último. Una vez vestidos, sacudí la colcha y tiré los pelos al bote de la basura, pero la sonrisa no se nos borraba al recordar mi maldad. A los dos días recibí un mensaje donde me contaba que su esposa le preguntó la razón por la que se había rasurado, “seguramente fue la chichona quien te lo pidió” le dijo ella enojada. Pero después supe que también a su exesposa le extrañó.

Autor: MAR1803 Categoría: Fetichismo

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Verlo me calienta

2022-08-22


Ayer fui con el para vernos un rato, aun que siempre esos ratos terminan cachondeos o sexo.. Bueno, estábamos en el carro hablando aproximadamente por una hora. «Yo solo de verlo siempre me dan ganas de comérmelo a besos.» Pablo es de piel blanca, de cuerpo tiene el abdomen marcado y es alto, tiene unos ojos grandes y marrones, tiene unos labios gruesos «los cuales siempre me dan ganas de besar cada que nos vemos y claro hacer más que solo besos.» Me recargue en sus piernas, me alzo un poco para besarme yo también le seguí el rollo y me enderecé para podernos besar bien, luego de unos minutos me comenzó a besar mi cuello hasta llegas a uno de mis pechos. lo comenzó a mamar y lamber en forma de circulo, eso hizo que soltara unos ligeros gemidos y que mi voz cambiara su tono normal. No había muchos carros pasando, ya era algo noche, así que yo con todas las ganas que el me estaba haciendo sentir me le subí a arriba para sentir lo que me encanta que me meta: «su pene.» Acomode mi pierna hacia delante para que sintiéramos más. No dudo y aprovecho que estaba arriba de el. Bajo la parte de enfrente de mi vestido y comenzó a chupar y lamberme ambos pechos «literalmente la parte de mis pechos estaban por completo descubiertos.» comenzó a moverse más rápido. Sentí tan más rico, que hizo que me comenzara a calentar aun más de lo que ya estaba, lo deseaba desesperadamente que ya lo quisiera dentro de mi, aún que fuera ahí en el carro, aun que nos vieran. «Dejó varias marcas en mis pechos y en mi cuello. A mi me gusta que me haga cosas así: que deje marcas para recordarme de las cosas que me hace sentir.» Siguió tocando todo mi cuerpo en eso toco mis pechos con ambas manos de una manera brusca y hasta subir a mi cuello para apretarlo un poco. «sabe que eso me gusta.» Yo le agarre una de sus manos para chupar su dedo indice. Seguimos igual por un rato de solo estar cachondeando. No podíamos tener relaciones porque tenía que irme a casa. «El estar arriba de el me hizo que no me importara dormir pocas horas con tal de sentir un rato más todas esas sensaciones que el provoca en mi.» Era casi de madrugada y yo tenia que ir a trabajar en unas horas. Se despidió de mi con un beso en la boca. Yo quería que se quedara con un poco más, así que baje a mi cabeza para meterme su pene hasta el fondo de mi garganta por unos segundos se lo chupe, al final nos dimos otros besos y me fui pensando en lo mucho que lo desviaba. Sentía tantas gansas, espero que cuando nos volvamos a ver no tenga compromisos para que nos hagamos de todo y no quedar con esas ganas desesperantes de que me lo haga.

Autor: LAMOTA89 Categoría: Fetichismo

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Sudor, sabor y olor a macho.

2022-08-11


Un macho descubre que no es tan malo no bañarse diario, porque hay diferentes formas de obtener y dar placer.. ¡Qué bueno que duermo en hamaca! Porque si lo hiciera en cama, estaría sudando el doble ahora que se fue la luz. Aparte ayuda a que esté un poco más fresco el hecho de que duerma encuerado, solo debo tener cuidado de que no se me atoren los pelos o me machuque un huevo o la verga. A mi calentura no le importa que haga calor, apenas me rozo el pito y luego luego se me para. Ni modo, me la jalaré y ya mañana me limpio la leche antes de irme a trabajar. ¡En la madre, me quedé dormido porque no sonó el despertador! Usaré los mismos calzones de ayer, también repetiré calcetines, la playera no se sudó mucho y los pantalones aguantan otra puesta. Por haberme quedado dormido, ahora me tocará irme parado en el camión y apachurrando todo el trayecto, lo bueno es que siento los culitos rozando mi verga, a veces, hasta siento como empieza a lubricar. Pero hoy, también siento el sudor cuando me baja por la espalda, en las dos axilas, entre las nalgas y en donde se juntan los huevos con las piernas. Ya se acerca mi parada, ¡parada tengo la riata por ese duro culito! Adiós mijo, —le dedicaré la chaqueta de al rato —pienso. Ya llegué al trabajo, y me voy dando cuenta que mi chalán no vino a chambear. ¡Juepuchis! Hoy que tenemos que subir la grava, arena y el cemento pa’ arriba. Ni modo, lo haré. Me dan ganas de miar, aprovecho que nadie me ve y me echo una firma. Estoy en la sacudida y me llega el olor de la leche que quedó en el prepucio y que ahora parece queso echado a perder, ese fuerte olor hace que mueva la cabeza, y al hacerlo me doy cuenta de que el hijo del patrón me está espiando. Ya tiene como diecinueve o veinte, o sea que ya sabe lo que le gusta y definitivamente le gusta la verga. Me la sigo sacudiendo y ahora parece chaqueta, hasta se me empezó a poner dura. Lástima que no me bañé y huele agrio, si no, se la pongo enfrente al chavito para que se le antoje, y así, me llevo en la mente la expresión de esa carita de antojo para jalármela al rato allá arriba, en el cuarto que estamos construyendo, allí nadie ve. Ni el patrón ha subido nunca. Llevo varias horas subiendo material y ya siento bien jodida la espalda, voy a aprovechar que aquí arriba no me ve nadie, voy a huevonear, chance y hasta un coyotito me aviente. Dejo los últimos bultos de cemento que subí y como las paredes no dejan ver nada desde afuera, me acuesto en el piso un rato. Cierro los ojos y me gana el sueño, hasta empiezo a soñar. Sueño con ese culito duro del camión, pero con la cara del hijo del patrón; siento como me restriega la cola y siento mi reacción, se me empieza a parar. Entreabro los ojos y veo que el chamaco tiene su vista clavada en mi bulto, eso me calienta muchísimo. No abro los ojos y me sobo la verga varias veces, veo como el chamaco abre la boca y se moja los labios. Ya no puedo fingir que estoy dormido, así que abro los ojos, me la agarró y le digo —¿Quieres probarla?, solo deja que me enjuague y me la chupas un rato. El muchacho no dejó siquiera que me incorporara. Como por arte de magia apareció hincado junto a mí y ya con las manos en mi cierre. El chavo me sacó la verga que ya estaba bien parada, pero cuando me hizo la primera chaqueta, me llegó el tufo de la leche de anoche mezclada con el sudor del trabajo y del sol, junto con los restos de orines de hoy; para mí eso fue un olor muy fuerte, pero para Toño (así se llamaba el chico) fue como si algo le inyectara placer y lo volviera insaciable, la agarró con una mano y me la jaló más veces, con la otra mano me masajeó los huevos. Yo seguía acostado y vi ese brillo particular en sus ojos, como el de los santos y vírgenes en las pinturas, como un desquiciado o un asesino a punto de matar. Se inclinó muy despacio, ya esperaba sentir el calor de su boca alrededor de mi pito, pero no, se puso a chaqueteármela para que oliera más y él allí esperando la fragancia embriagadora. No me la mamó, olió mi verga de cerca y luego bajo hasta mis huevos, pero el pantalón impedía que se colocará en buena posición para seguir disfrurando. Así que ahora el objetivo era quitarme los pantalones. Me desató los cordones de las botas para poderme sacar los pantalones, pero después de sacar el segundo pie, me quitó el calcetín y comenzó a chuparme los dedos. Los de un pie y luego los del otro. Subió lentamente, siempre oliéndome como perro que rastrea. Llegó a mis bolas y las masajeó lentamente, las metió ambas en su boca, mientras con la otra mano me puñeteaba para poder seguir oliendo. Separé las piernas para que pudiera meterse bien mis bolas. Pero tenía una lengua muy larga y sentí como me tocó el culo. No dije nada ni puse resistencia, hasta ahorita muchas cosas eran nuevas para mí y habían sido gradiosas. Dejé que me levantará las piernas y sentí la punta de su lengua, humedecer la entrada de mi hoyo. Eso lo puso aún más loco, ese olor a culo sucio lo mandó al cielo. Nunca me habían comido el culo y es delicioso; sentía su lengua mojando toda mi raja y como se detenía en mi ano para tratar de meter la punta. ¡Nunca había sentido eso! Tenía sentimientos encontrados, por un lado no quería que se acabe porque estaba vuelto loco de placer, jadeaba cómo putita; y por el otro lado, si no dejaba de mamarme el culo, me iba a venir. Tanto era mi placer, que hasta que quité las manos me di cuenta que inconscientemente las use para separarme las nalgas. Dejó mi agujero, pero no separó su lengua de mi piel, recorrió mis bolas y llegó a la base de mi polla, mientras con la lengua me mojaba los pelos, con la nariz absorbía todo el olor que podía. Después con su mano mantuvo descubierta la cabeza de mi pene, mientras con la lengua me lo limpiaba todo. Cualquier mamá animal hubiera quedado como principiante ante la límpida faena. Después me la mamó, pero era tanta mi excitación que no tardé en venirme. Pero Toño, no se sacó mi verga de la boca, se tragó toda mi leche y no derramó una sola gota. Me vacié, quedé exhausto, cerré los ojos y me volví a dormir. Desperté, ya había oscurecido, tuve que pararme para subirme los pantalones, me puse las botas y salí a la calle. No había luz en la casa de Toño, así que me fui sin avisarle a nadie.

Autor: YOYOCANCUN Categoría: Fetichismo

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Masturbándome con comida

2022-08-11


Holaaaa otra vez, me llamo Fernando (nombre ficticio) este es mi segunda vez publicando aquí y eso, bueno una pequeña descripción , soy un chico de 17 años de maipú Chile que últimamente se a sentido a contar experiencias pasadas y fetiches raros. Bueno ahora les contaré las varias veces que eh penetrado comida, se que suena raro y todo eso. Pero les recomiendo probarlo ya que es una sensación única y placentera.. La primera vez que lo hice con un pepino, lo más común que alguien pensaria es meterse lo por el culo y eso pero yo noooo Corte el pepino y deje solo la cáscara haciendo un orificio con las medidas de mi miembro, luego de este proceso saque un Condon (que recomiendo para no ensuciar de más) y luego de encerrarme un mi pieza empeze a mete saca al pepino!! Así por un buen rato mientras lo acompaña con videos noopor y eso. Así estube varias horas, corrida tras corrida hasta en un momento para sentir mejor frescura dentro del pepino Heche algo de yogurt que tenía de sobra, y con esa sensación congelada seguí con lo mío por un gran par de horas hasta que el mismo pepino se rompió de tanta acción.. Y después de eso toco limpiar el suelo que estaba lleno de yougurt, cáscara de pepino y semen xdd. Las siguientes veces ya en verano lo lleve al próximo nivel, aprovechando la soledad de mi hogar saque del refri un pedazo de sandia y melon a ambos les hice el mismo procedimiento y les hice un horificia de un tamaño razonable para una buena tarde de acción, luego subí a encerrarme en mi habitación pero esta vez para no ensuciar deje en el suelo unas toallas para no manchar de más. Luego de ponerme otro video por no así un pov xd, volví a la acción y empeze a metele y sacale a la propia sandia y al melon, en un momento lo subí a mi cama y al escritorio para hacer algo de imaginación igual xddd. Luego de acabar varias veces escucho que alguien toca mi puerta. Era la enfermera, la que preguntó en mi puerta si todo estaba bien (larga historia porque en mi casa llegan enfermeras y eso) luego de correrme y guardar todo le abro para que entre a la casa. Mientras estaba apuntó de botar la sandia con el melon, mi pervertida mente pensó en algo mejor >:) Mientras la enfermera se instalaba le prepare una pequeña fuente con sandia y melon con la excusa de que sobraba y que ya había comidoooo. Al estar un rato con ella solo podía imaginar que estaba probando sandia y melon con mi propio semen y lo mejor se notaba que le encantaba el saborsss a la muy pura, oooh y con solo pensar eso hacia que mi pene volviera despertars. Lamentablemente con el tiempo nunca pasó nada y ella nunca mencionó nada... El único problema era inventar una excusa para mis padres de como una sandia y un melon hallaban desaparecido de una tarde a la noche xdd Y bueno eso, con el tiempo seguí con la comida y estuve experimentandl con frutas y eso xdd Actualmente no sigo haciendolo pero tal vez pueda retomar a futuro. Soooo, si desean decirme que les pareció o solo quieren hablar y eso escríbanme aqui: [email protected] Esso gracias

Autor: [email protected] Categoría: Fetichismo

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Los pies de mi primo me tienen atrapada

2022-08-02


Mi primo me hace suya a toda hora y sus pies me tienen sometida. Me llamo Ericka, tengo 25 años. Vivo con mis tíos desde muy pequeña pues mis padres murieron cuando yo era muy chica. Iré al grano sin dar muchos detalles. Mi primo Gael y yo desde niños fuimos muy unidos, a todos lados íbamos juntos. Sin embargo, un día todo cambió. Ya de jóvenes el y yo nos la pasábamos solos en casa y hacíamos de todo juntos. Jugar video juegos, hace juntos la tarea y demás. Ese día empezamos a jugar Verdad o Reto, y cuando elegí reto, me dijo esto… Gael: Te reto a que me quites un zapato y lo huellas muy profundamente. Yo estaba mortificada pues el tiene un olor de pies demasiado intenso y el lo sabía. Con mucho asco accedí, le quite su zapato y ahí fue donde ocurrió…. lo olí muy penetrantemente y su olor me hizo sentir algo que jamas había experimentado. Era fuerte, salado y muy maloliente, pero dentro de mi, sentí una excitacion tan intensa que no sabía que hacer. Si reaccionaba con placer me jodería, así que finji mucho asco. Le dije: Yo: Guacala!! Que olor tan horrible!! Algo sobreactuada, pero en fin. Esa noche el estaba en su habitacion durmiendo. Yo entré a escondidas de todos y tomé sus calcetines sucios y me fui a mi cuarto. Comencé a olerlos durante horas, no lo podía creer!! Una sensación deliciosa, amaba sus apestosos pies, quería más y más llenarme de esa deliciosa pestilencia. Durante muchos meses lo estuve haciendo, los olía sin parar. Sus calcetines, sus zapatos…. pero más adoraba sus cochinos calcetines. Sudados y muy fuertes de olor. Comencé a practicar la masturbación. Unas pajas exquisitas, sin embargo… un día… el me encontró. Gael: Que demonios haces con mis calcetines sucios?? Yo totalmente nerviosa dije: Nada, los olía porque voy a lavar la ropa. Gael: Y necesitas masturbarte y tocarte mientras lo haces? Yo: Porfavor no digas nada a nadie de esto!! Hare lo que tu quieras pero no le digas a nadie esto. Ese quizás fue mi gran error. Pero a la vez, la llave para algo que aunque parezca tortura y sufrimiento, para mi es exquisito. Gael: Para que me quede callado tendrías que hacer algo a cambio. Ven a mi cuarto ahora. Fuimos a su cuarto y ahí me sujeto de mi cintura y dijo… Gael: Tu crees que no te he visto como te masturbas con mis zapatos y mis calcetines sucios? Estas de suerte, no diré nada a nadie. Pero quiero que hagas lo siguiente… Yo: Lo que sea, lo haré sin quejarme. Dime… En ese momento, me acostó en su cama y se acostó encima de mí. Se quito sus tennis y me los puso en la cara… Gael: Vas a olerme ahora mismo. Todas las veces que tu quieras puedes venir y oler mis calcetines y zapatos a tu antojo, pero eso será a cambio de que me jures lealtad y que seas mi putita fetichista… Yo: Que estas diciendo??? Me complacerás a cambio de follarme??? Gael: Así es, y no es una pregunta…. En ese momento el me comenzó a tocar en contra de mi voluntad, planeaba follarme a la fuerza!! Yo: Nooooo!!! Suéltame!! No me toques!! Soy tu prima, no me puedes follar!! El solamente puso sus olorosos pies en mi cara y dijo… Gael: Guarda silencio, hueleme mis pies primita. Adorame y obedeceme. Quieres eso, no? En ese momento respiré muy profundo y su peste me sometió por completo. Me había convertido en su puta personal. Mientras más profundo respiraba, más y más me convertía en suya. Me quito mi sport y mis pantaletas y se sacó su enorme polla….. me asuste al verla, pues era enorme. Dura y firme lista para follarme mi coño. Intente resistirme, pero era inútil, su olor de pies era tan perfecto que solo quería que no parara. Se quito sus calcetines y me los puso en mi nariz obligándome a respirarlos sin parar mientras el me metia su gigantesca polla… Yo: Aaahhhh me duele!! Es enorme!! Porfavor no me cojas!! Aun soy virgen Gael: Eres virgen?? Que magnífica noticia primita!! Comenzó a follarme muy fuerte, mi pobre coño me hacia sentir tantas cosas que se compensaban con lo que pasaba en mi nariz con sus exquisitos calcetines. Gael: Desde hoy, te voy a coger siempre que tenga ganas… y me oleras los pies también. Desde hoy seras mi esclavo sexual…mi putita fetichista!! Oíste!? Yo: Siiii, te pertenezco, haz todo lo que gustes conmigo. Desde ese día, han pasado 7 años… y lo sigue haciendo. Me sigue comiendo y yo sigo llenando mis pulmones de su deliciosa pestilencia de pies. No quiero que se detenga nunca, quiero seguir siendo abusada de esta manera. Me gusta a veces fingir que ya no quiero que continúe haciéndome esto para que me someta y me obligue por la fuerza a seguir. Mi primo me tiene atrapada en su sexo, en sus deliciosos pies que apestan muy fuerte y en ese rico pecado llamado…. incesto. Soy su putita fetichista, su esclava sexual.

Autor: XXXFETISH Categoría: Fetichismo

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