Relato Erótico de Incesto: Me cogí a mi papá sin buscarlo

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Fecha: 2022-11-23


Me cogí a mi papá sin buscarlo


Autor: MIRINDA

Categoría: Incesto

A mí esposo le gusta que yo me exhiba ante otros hombres, me han visto los calzones y las piernas todos sus amigos y muchos desconocidos en la calle y hoteles. En reuniones en casa me pongo minifaldas y me siento delante de ellos, abriendo las piernas como sin querer, incluso, a veces me voy a “dormir” me acuesto desnuda o con ropa interior muy sexy sobre la cama, el baño está al otro lado y es fácil asomarse al cuarto, hay una cámara donde grabamos lo que hacen y después lo vemos y mi esposo se excita mucho. Mi papá vive en otra ciudad y cada mes nos visita, hay un cuarto en el piso de abajo donde se queda. Mi papá acostumbra ver la tele y tomarse un café después de cenar. Cierta vez en la locura del sexo, mi esposo me mandó a la cocina por un vaso de agua, con una batita transparente y ropa interior negra, me paseé por la cocina con cualquier pretexto, hablando de cualquier cosa y tratando de que mi papá me viera, mi esposo ve todo desde la sala, a oscuras y me dijo que mi papá no me perdió de visita. Esto lo hacemos cada que nos visita, con ropa cada vez más sexy, voy a la cocina, busco cualquier cosa, hablamos de algo y me dejó ver todo, luego vamos a la cama y me dan unas cogidas muy ricas, mientras le digo, así papá, cogeme!, Méteme la verga!, Mi esposo es feliz. En una ocasión fuimos más allá, después de andar caminando por la cocina y dejar que se me viera todo, le dije a mi papá que necesitaba un abrazo, así que lo abracé por detrás, pegando mis tetas en su espalda, después me senté en sus piernas y fue en ese momento que lo sentí, una verga enorme, estaba excitado y una emoción intensa recorrió mi cuerpo al sentir esa cosota entre mis nalgas, mi papá estaba nervioso y no decía nada, solo me abrazaba. Me paré para despedirme y me dijo, estás muy nalgoncita, le pregunté que si se veía mal y me dijo no, tienes unas nalgas muy bonitas. Quieres tocarlas? Le dije No me dijo nada, así que tomé su mano y la puse en mis nalgas, sentí un apretoncito, lo abracé y le di un beso cerca de su boca, al acercarme sentí su enorme verga y me volví a estremecer, le dije, buenas noches y me fui. Llegué temblando al cuarto, le platiqué todo a mi marido y él estaba muy excitado, me dijo, pobre de tu papá, lo dejaste muy inquieto, deberías ir y ayudarlo a terminar. No lo pensé mucho, yo estaba excitada también, así que me bajé al cuarto de mi padre, abrí la puerta y le pregunté si estaba bien, me dijo que si. Puedo hacer algo por ti? Le pregunté No, todo está bien, me acerqué y le dije, te puedo ayudar? No me dijo nada, me senté sobre la cama y toqué su miembro sobre la cobija, estaba parada su verga, así que , sin decir nada, empecé a frotar. Cómo no me decía nada, retiré la cobija y lo toqué sobre el boxer, era muy grande y dura, yo estaba excitadísima y mi marido viendo todo desde el pasillo. Introduje mi mano y le saqué el miembro del boxer, Dios!! Qué verga tan grande, he visto y probado varias, pero ninguna como está, más larga y gruesa que la de mi esposo. Empecé a masturbarlo, suave de arriba abajo, estaba escurriendo de líquido preseminal y solo suspiraba aaaaaahhh, aaaaah, aaaaaghhh. La tentación era mucha y no soporté, la empezé a besar de arriba a abajo, luego la introduje toda a mi boca, era emocionante, casi no me cabía, dura, venosa, enorme!! Estuve así un rato, solo escuchaba, aaaaaahh hija, aaassshh, que rico es! Aghhhh hija, sigue. Pocas veces he estado tan excitada, así que me subí a la cama, hice a un lado mi calzón y me senté en esa vergota, fue un poco doloroso al entrar, pero finalmente me la clavé toda y me empecé a mover, de arriba a abajo, subiendo y bajando, haciendo ochos e infinitos, era una verdadera delicia, sentí cuando mi padre se puso rígido y en silencio terminó dentro de mi, no pude más, al sentir su semen, exploté en uno de los mejores orgasmos de mi vida. Nos quedamos abrazados, un rato, después le di un beso en la boca y me despedí. Llegué al cuarto y mi esposo me penetró, estaba toda húmeda, estaba tan excitado que terminó inmediatamente, mezclando su semen con los mecos de mi papá. Yo solo suspiraba diciendo, papá, te voy a hacer mi amante.


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