Relato Erótico de Incesto: Mi hijastra tiene el sueño muy pesado (al menos eso parece jejeje)

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Fecha: 2022-11-23


Mi hijastra tiene el sueño muy pesado (al menos eso parece jejeje)


Autor: ODIN

Categoría: Incesto

Nunca pude follarla, pero si toque en mas de una ocasión esa puchita de nena de 12 añitos. No soy un gran escritor, este es mi primer relato, trataré de ser lo más detallado posible, así que espero que sea aceptado, sin más vamos a lo que a todos nos excita e interesa. Para no hacer tanta historia, me junté con una señora que tenía dos hijas y un hijo, tenía otros dos pero ya eran mayores, no vivían con ella, la menor era Lili de 8 añitos, Marina de 11 y Juan de 13. La señora era muy complaciente en la cama, entonces no había ningún problema, pero como muchos de aquí, la nena de 11 me llamó la atención, era bajita, pero muy bonita, de esas clásicas lolitas que esconden muchas cosas bajo su ropa, tenía unas nalguitas ya creciditas para su edad sin ser las exageraciones de culotes o cosas irreales que he leído en otros relatos, pero lo que si llamaba la atención y que ella escondía muy bien, eras esas tetas deliciosas, que para su edad ya estaban bastante grandes, una vez por accidente las pude ver, firmes, medio acaneladas y con pezones ya en crecimiento, negras y muy pero muy apetecibles, de esos que dan ganas de darles una chupadas hasta dejarlos hinchados, los que han vivido una situación real como esa, saben de lo que hablo, la excitación que provoca, el deseo de poder temerlos entre mis manos y poder darles una ricas chupadas. Pero obvio que la mamá se daba cuenta de las situaciones, nunca supe si por orden de ella siempre dormía con ropa, nunca me dejó comprarle pijamas y se lo ofrecí muchas veces, solo pantalones, pero aunque la suerte no me sonrió, tuve la suerte de tocar esa puchita. La nena me tenía desconfianza, nunca supe porque, lo importante es que poco a poco me fui ganando su confianza y su aprecio, ya no era como la pequeña(la otra hija), quien aún muy inocente pude tocar mas a mis anchas jejeje(lo dejaremos para otra historia) al ir ganando su confianza jugando le daba nalgaditas, allí pude comprobar que estaban bien duritas y firmes, mas de una vez mostrando cariño, estando yo sentado en una silla, ella se acercaba, le daba una nalgadita jugando y después la otra, casi siempre traía mallones o licras(leggins, no sé si así esté bien escrito), entonces ya se imaginaran como se sentía nalguearla con ese tipo de ropa, al principio solo eran las nalgadas, en ocasiones una tras otra y retiraba mis manos por seguridad, pero poco a poco ganando confianza las iba dejando, es decir le daba una nalgada dejando mi mano en su glúteo y después la otra quedando mis manos posadas en esas ricas, deliciosas y firmes nalgas, que ya para esas edad, ya tenía 12, según ella me decía que no le agarrara las nalguitas, pero no hacía mucho por quitarlas cuando la tocaba, pero una vez le comentó a su mamá que yo le daba nalgadas, la mamá se molestó y le dijo que ya no se dejara hacer eso, obvio que ya no se podía, al menos cuando se mamá estaba presente. Por asares del destino, ya me habían dicho que la nena tenía el sueño muy pesado y su mamá tuvo que trabajar de noche, en una ocasión se quedó a dormir la nena de 12 conmigo, yo no me creía lo del sueño pesado, pero la primera ocasión solo le toque las tetas por encima de la ropa y su puchita, con los nervios de punta, también toque sus nalguitas bien duritas y sabrosas, pero ya no hubo más. La siguiente oportunidad que tuve y que fue la más deliciosa, nuevamente me quede solo con la nena, espere como una hora a que durmiera profundamente, le empecé a tocar la puchita por encima de la ropa, al ver que no había respuesta me aventuré y tomé su mano la puse en mi verga y no hubo ninguna reacción por parte de ella, quienes han estado en esta situación o alguna parecida, entenderán que empecé a sentir como la tía mi corazón mientras con su mano de la nena me hacia una rica puñeta, deliraba de placer, no me creía que no despertara, me atreví a desabrochar el pantalón que traía, primero el botón y después empezar a bajar el cierre, cuando lo logre me daban vagidos de la excitación, de ser la primera ves que podía verle sus calzones aun infantiles, pero que ya tenían tintes eróticos, esas pantaletas juveniles, de una nena que empezaba a crecer, seguí con la puñeta y aumente el ritmo con un miedo tal que pensé que se iba a despertar, solo suspiraba, pero dejó que le tomara la mano y aumentara el ritmo de la puñeta. Hice una pausa y me enfoque en ella, con mucho cuidado le fui metiendo un dedo debajo de su calzón(pantaletas), me de la excitación, un delirio que solo los que han estado en esa situación me entenderán, por un lado el morbo de ir tocando, por otro que en cualquier momento se podía despertar y valer madre todo, cuando meto dos dedos y pude levantar su pantaletas, aparece ante mí una puchita deliciosa, la mas divina que he visto, aun infantil, pero ya con pelitos de esos pequeños pero con cierta rigidez, el corazón me la tía a mil, me daban vagidos, me temblaba la mano, sentía que no había nada mas en esta vida que esa pucha y yo, me empezó a valer madre si despertaba, mas que obvio es decir que toque esos pelitos, esa sensación de verdad que es indescriptible, aun me mojo, me éxito y me llego a venir pensando en esa instante, le metí un dedo en la rajita, estaba mojada, no sé por qué si fue que la excite o por que de plano se estaba haciendo la dormida, cuando metí mi dedo, sentía que mi corazón iba a explotar de lo duro que la tía, me dieron mareos y sentí que el tiempo se detenía y a la vez que se iba a despertar, su cara era de tranquilidad pero rojita, es de mas comentar que al momento de dejar de tocar esa rajita, me lleve los dedos a la boca, el sabor jamás, jamás lo he vuelto a probar, indescriptible, delicioso, sabroso, explotante. Por el miedo a que despertara la nena, deje de tocar esa puchita y me enfoque en que me hiciera una puñeta con su mano, era delirante sentir esos deditos tocando mi verga, subiendo y bajando por mi tronco y ella dormida como si no pasara nada, perdí el sentido y moví su muñeca hasta que me saco los mocos, algunos terminaron en su mano y otros en la sábana, yo sudaba y fue la mejor paja que me he hecho en la vida, bueno que no fuera mi mano jejeje. Por miedo, todavía me di tiempo de subir su cierre, acomodar sus pantaletas y dejar todo en orden, abrochar el último botón…. Al otro día no paso ABSOLUTAMENTE NADA, todo tranquilo y yo con la preocupación de que fuera a decir algo… Hasta la fecha, sin problemas. Espero les agrade Disculpen redacción y faltas de ortografía. recuerden que hubo algo con la otra nena, pero si hay comentario buenos, lo publico. Es algo real, si gustan en mi perfil está mi Telegram.


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