Relato Erótico de Zoofilia: Regresando a casa.

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Fecha: 2019-09-01


Regresando a casa.


Autor: bennyben420

Categoría: Zoofilia

Llevaba dos meses fuera de casa, llegue un domingo y Max me recibió con mucha alegría así como suelen ser los perros pero mi macho quería algo mas, traía la verga bien dura, me apure a despedir a la persona que conseguí para que cuidara de el, un vez estando solos me apresure a mi cuarto. Llegue a mi cuarto y abrí mi maleta para sacar mis cosas y estar listo para mi macho, compre unas medias negras, unos tacones negros, una tanga negra y saque un baby doll negro del closet como de encaje, saque una peluca roja y y maquillaje, me pinte los labios de rojo y me puse unos guantes negros largos, me encanta usar lencería, me pone al 100, me coloque unos lentes para verme mas femenina, me miraba al espejo y no aguantaba las ganas de estar con max así que baje y le abrí la puerta, Max estaba esperando en la puerta, ya sabia lo que venia, entro corriendo a la casa y ya traía el pene de fuera, me agache y me metió la lengua en la boca, subimos rápidamente y me servi una copa grande de vino me puse frente al espejo me abrí las nalgas y max comenzó a chuparme la cola con desesperación, me sentía en el cielo, después de dos meses sin mi max ahora lo tenia listo para hacerme su hembra, se levantaba en sus patas traseras queriéndome tirar para penetrarme pero me gusta hacerlo esperar, me encanta ver como se le pone dura por mi, me agache para tomar ese delicioso pene que es muy grande tanto que aveces no me puede meter la bola, pero esta vez ya con varias copas encima me decidí a que me la dejara adentro toda. Me puse en 4 frente al espejo y Max me monto enseguida, con mi mano guíe su pene hasta mi agujero que ya extrañaba tanto su pene y de un solo golpe entro su pene y me comenzó a bombear como nunca lo había hecho, sonaban mis nalgas chocando contra el y eso me excitaba mas, me encanta escuchar mi voz cuando jimo y pido mas verga, max me penetraba pero no me abotonaba, se bajaba pero no tardaba y me volvía a montar, me daba y me daba, creo estuvimos así por unas dos horas yo buscando su verga y el mi huequito hasta que finalmente sentí como se estiraba mi culo al limite con toda su bola adentro, se sentía delicioso y sentía que no cabía pero ya no la podía sacar, me empine tanto como pude y me comenze a masturbar, tan solo me vasto con verme al espejo penetrado por max para tener un mega orgasmo toda abotonada a mi macho, sentí como le succionaba el pene con el ano, me quede así con empinada en el piso hasta dormirme con max encima de mi, quede exhausto como nunca.


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