Relato Erótico de Sexo Gay: Con Mi Vecino Pedro, cuando tenía 11años (parte 1).

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Fecha: 2022-09-21


Con Mi Vecino Pedro, cuando tenía 11años (parte 1).


Autor: Ariel rm

Categoría: Sexo Gay

*INTRODUCCIÓN HISTORIA REAL* Mi nombre: Ariel. Edad: 19 ( actualmente) Mi físico: mido 1,79 ( ni tan grande, no tan pequeño) color de piel soy canela, soy muy obsesionado en cuidarme la piel de todo mi cuerpo. hoy en dia me sigo cuidando. Hago mis rutinas en el gym, y lo que más entreno son nalgas y piernas, y cadera. Estudio: enfermería. Pero no vengo a contar de mis cosas actuales, sino de mi niñez de mi infancia de cómo era muy adicto a masturbarme con tan sólo viendo mi culo(sea por un espejo o foto), y cómo me cogió mi vecino Juan al que me enamoré perdidamente de él. A los 11 años de edad, tenía unas piernas bien fornidas y un culo paradito y muy grande ( se debió por que también jugaba fútbol, eso contribuyó que mi cuerpo quedé más espectacular con tan pequeña edad), en mi barrio me decía mis amigos: culo de pato-, por la forma de cómo caminaba y cómo movia mi culo grande. *ES UN PECADO DE TENER UN CULAZO*. Siempre que caminaba por la calle sentía cómo me quedaban viendo mi culo, los hombres y los chicos mayores, o también cuando viajaba en bus siempre me arrimaban los señores sus pene en mi nalgas, esa situación me ponía algo nervios inclusive me avergonzaba, por qué creía que algunos pasajero había visto esas cosas que me hacía esos señores en los buses que he viajado, por eso no decia nada y solamente baja la mirada, y dejaba que ellos hagan eso, no decía nada, sólo por vergüenza. Recibí algunos «piropos» de algunos hombres y de chicos, que me decían -«wow niño que culo tienes» O también, » ven bb para acá, mira que tengo para ese culazo» - (se agarraban la verga por encima de sus pantalón. No le importaba que era apenas un niño)-, en verdad eso no me importaba no le prestaba atención, ya era una costumbre eso, recibía "piropos" a diario, si me sentía raro por que si me gustaba, me gustaba ser el centro de atención, y más aún cuando volvía a la casa me recordaba todo eso que me decía en la calle y me desquitaba masturbandome, todo por culpa de mi culo. Todo eso era el pan de cada día; tanto en la calle, en el barrio o en la escuela. Actuaba normal, como si fuera eso para mi muy naturalmente, en cierto punto, ya estaba familiarizado a todo esos «tratos» que me mencionaba «cariñosamente». GAY MUCHO ORGULLO. Primero que nada soy gay, desde que tengo memoria, siempre me ha gustado andar con cosas de niña; faldas, maquillajes, jugando con muñecas etc (salvo el futbol que si me encanta). Desdé la edad de los 9 o 10 años me besaba con mis amigos del cole y también del barrio, y si, era cómo una putita para ellos (que esa es otra historia) y no me avergüenzo de nada. ERA UN NIÑO MUY PREZCOS. Esas edades desdé temprano, ya vivía con las hormonas locadamente, yo cuándo me mastubaba, desdé muy pequeño( gracias, también que tuve amigos muchos más grande que yo, que me enseñarón más cosas en el mundo del porno y de la masturbación), siempre agarraba las revistas que mi mamá guardaba, dónde salía hombres musculoso con poca ropa, y también en ése tiempo había canales que pasan porno a la media noche, «NO existía Internet» cómo ahora. Así era cuando uno quería masturbarse en esos tiempos, lo hacía con revistas o un canal a la hora exacta. Y así lo hacía yo, o también(lo que más me centraba hacer) me ponía en mi cama boca abajo y hacía cómo si estuviera estimulando mi penesito contra la cama ( por cierto tengo el pene muy pequeño que parece que tuviera un clítoris: jejeje) y así llegaba al orgamos. Tambien unos de mi favoritos, tomaba un espejo largo que mi mami tenía en la sala, lo ponía de pie apoyado con el ropero, y me ponia en 4 desnudo para así poder ver mi culo ( abría mis nalgas para tratar de ver mi ano, pero erá casi imposible de hacerlo, por que tengo nalgas muy grande, y más con lo complicado que estaba en 4 intentado de abrir mis nalgas). Sólo me imaginaba que alguien me estuviese culiando en ésa posición. Todo eso se me cruzaba por mi cabeza, erá muy rico todo, siempre tenía que masturbarme. Ya era un reverendo adicto a eso. Era normal para mi masturbarme todos los días. Cuándo me quedaba sólo en casa, y mi mamá se iba, juntos con mis hermanas, a la ciudad, yo aprovechaba ese día solito. Vivíamos en un campo; a unos cuantos minutos lejos de la ciudad. Somos tres, yo soy el único hombresita -jejeje-, mi hermana Gabriela que es la mayor, y ella sabía que me gustaba cosas de niñas y que también me gustaba los chicos: pero ella en ese tiempo nunca le dijo a mis padres sobre eso, y Diana que era la última. Cuando me quedaba sólo, yo aprovechaba ésos momentos, y me ponía la ropa de mi mamá, los bikinis, unas bombacha, litermente me vestía de mujer, y a verme así vestida me generaba mucha excitación que terminaba tocandome mi penesito. Siempre intenté introducirme cosas en mi ano, ya sea un desodorante, un pepino( de los pequeños) pero no podía, por que eso me dolía mucho, aún era virgen y cerradito lo tenía, y eso me hacía arder mi ano, que sólo opté por acariciar en la entra de mi ano con mis dedos, más nunca introducirlo. Pero siempre fantasíaba que llegué ése día que alguien me coja, y que me coma mi culo y me lo terminé abriendo. Si tenía amigos que querían tener sexo conmigo, pero no lo sé, no sentía que era de los tipos que debía dar ése privilegio, pero si me tocaban muchos mis nalgas, se masturbaban tocadome o viendo mi culo, pero nunca hicieron intruducirme sus vergas ni sus dedos. No los dejaba. Cómo verán, era un niño que ya tenía noción del mundo del sexo, que obviamente por mi corta edad quería experimentar más cosas, de ir lejos en el sexo. *EL RELATÓ* Pd: perdonarán por la falta ortografícas. Mi historia comienza así. A la edad de 11 años. Bueno, cómo le mencioné anteriormente, Vivíamos fuera de la ciudad, en un campo, sólo vivíamos (4) personas; mi mama, y mis 2 hermanas y por supuesto, yo. Mi papa no vivía con nosotros, por qué él tenía otro hogar con otra mujer. Cómo todas las mañana mi mamá nos llevaba a la escuela, como ya era de costumbre a cada rato teníamos que viajar en bus tanto de ida y de venida, y eso significaba que todos los días era una gastadera de plata. Por esa razón mi mamá hablaba con mi papá para ver si ya era hora de cambiarnos e irnos ha vivir a la ciudad, a veces no teníamos plata para viajar y perdíamos clases. Todo eso le mencionaba a cada rato a mi papa, tanto fue el hostigamiento de mi mamá, que ya no sacará de ahí, hasta que mi papá por fin(con el poco amor que nos tenía) dijo -que iba a comenzar a buscar una departamento por la ciudad-, ( claro, él si le convenía, por qué así no gastaba mucha plata con nosotros) Pasaron unos días, yo seguía con lo mío, me encerraba en mi cuarto y cómo de acostumbré me empezaba a masturbarme, llevaba el espejo de la sala, y encerrado en mi cuarto, me comenzaba a quitarme la ropa y me quedaba desnudo, y siempre ponía el espejo detrás mio para ver mi nalgas y trataba de ver también mi ano, y con eso me mastubaba. Acariciaba mi ano dando círculos, y me los olía los dedos(ése sabor que tenía mi ano... ricooo) me lo llevaba a la boca, también el semen(que era agua de arroz) que salía de mi penesito lo tomaba con mis dedos y me lo llevaba a la boca, no tenía un sabor era raro, pero olía muy rico y eso me bastaba para limpiar mi dedos con mi boca. Inclusive, siempre intente chupar mi propio pene, pero no pedía meterlo todo en mi boca, sólo llegaba un poquito a tocar la cabeza de mi penesito con mi lengua, ¡¡tengo un pene muy chico!!. *Me coloqué boca arriba, elevando mis piernas al techo, y poniéndolas hasta mi cabeza para que así quede mi penesito frente a mí cara y así me masturbaba* Ésa tardé me masturbe bien rico, hasta que me tiré mi propia leche en mi cara, quedé empapado, trataba de tragar lo más posible de mi leche que quedaba en mi rostro... En eso llegan a tocar la puerta de mi cuarto, yo actúe tan rápido que escondí la sabana mancha, y me limpie mi rostro rápido, abrí la puerta y era mi hermana Diana, que me decía que mi papá estaba a fuera y que quería hablar con nosotros. Le dije, que un ratito salgo, me comencé a vestirme muy rápido y a limpiar mi penesito de lo mojado que estaba, me fui al baño lavé mi cara y la boca con pasta de dientes, y salí a para la sala. En eso veo a mi papá en la sala hablando con mi mamá. Le estaba diciendo que ya había encontrado la casa, que quedaba por el centró de la ciudad. Yo y mis hermanas estábamos muy feliz de saber que ya nos íbamos a cambiar. Papá: - bueno, ahora ya no tiene excusa de no ir a visitarla a su abuelita ( me abue que vivía a unos poco minutos donde íbamos a vivir nosotros)-. Gabriela: -claro papi, así vamos ir a verla todo el rato-. Mama: -dime, ¿dónde queda la casa? Y ¿cómo es?- Papá: -queda por la avenida celeste flores, en toda la esquina de la avenida principal, no es muy grande, es planta alta. Por cierto, a ahí vive la señora Carmen(la dueña De la casa) en la planta de abajo, y arriba vive él hijo en la terraza-, (erá Pedro, hijo de la vecina, que vive en la terraza y él estaba construyendo su mini-departamento ahí). Esa idea no me gustó para nada, entre mi dije:» ¡¿cómo vamos a vivir ahí?!... o sea, no podemos hacer nada, por que si hacemos algo que no le guste la dueña nos va a joder, y de yapa vive su hijo arriba de nosotros». Así que no podía hacer nada malo. Se me iba poco a poco la emoción, ibamos estar vigilado por la dueña y su hijo ¡¡eso no puede ser!!. "Más que sea en el campo teníamos libertad", eso pensaba yo. (Mi papá terminó de decirle toda esa cosas, y dijo que él iba atraer algunos chicos que conocía para que ayudará a cargar las cosas de la casa; trastos, muebles etc. ) Mama: -y cuándo nos cambiamos? Para ya tener todo arreglado. Papá: no se si el viernes o el domingo, mañana recién voy a pagar a la señora Carmen, ella me dira para cuando y les avisaré. *Mi papá se despidió*. Y pasaron unos días hasta que mi papá nos dio la noticias. llamó a mi mamá que le decía que el domingo era el día para cambiarnos departamento... Era un jueves, teníamos poco días para preparar las cosas para cuándo llegué el momento de cambiarnos. Así nos pusimos manos a la obra ese día, botamos las cosas que ya no servía, e hicimos una limpieza total. Pasaron esos días, jueves, viernes y sábados ( todos esos días preparando para cambiarnos). Llegó el domingo estábamos en la sala, mi mamá y mis hermanas(ya todo estaba empacado, listo para irnos) y estábamos recordando todo lo que habíamos pasado en ésa casa, haciendo un rebember de todo las cosas, en verdad si me puse un poquito triste, por que íbamos a dejar ésa casa, dónde se vivió de todo, pero ya era hora un nuevo comienzo, y se iba a dar.


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