Relato Erótico de Tabú: La vida de mi hijo adoptivo parte 3

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Fecha: 2022-09-21


La vida de mi hijo adoptivo parte 3


Autor: AMARANO

Categoría: Tabú

Este capítulo es la introducción de Max, ya que es personaje importante de la historia.. La vida de mi hijo adoptivo, parte 3 Esta historia es completamente ficticia. Este capítulo es la introducción de Max, ya que es personaje importante de la historia. ———————— Me fui a la casa para darme un baño para lavarme el semen seco y el sudor, antes de encontrarme con los colegas. Ya en mi habitación me puse una camisa y unos pantalones ajustados. Veo que hay un mensaje del grupo de Colegas, tanto de David como de nuestro amigo Adrian, avisando que no podran ir, pero Max dice que estará ahí. Una sonrisa diabólica aparece en mi rostro, él es al que quiero ver. Me dirijo a mi camioneta y manejo hasta el bar que nos gusta. Me detengo en la entrada para buscarlo, miro el reloj… llegué tarde como siempre. Me dirijo hacía la terraza al rincón dónde se encuentra. Max es un joven haitiano de color negro, ojos verdes, rapado, de cuerpo muy definido, 1,90 de altura, tiene unas nalgas enormes y muy bien formadas, y una gran verga. Cuando me siento en la silla, abro las piernas y le doy una buena vista del bulto que se hace en mis jeans. Lo veo mirando fijamente, así que me aclaro la garganta y digo «Los ojos están aquí perra». Me da su característica sonrisa tímida y dice: «Me alegro de verte» Conozco a los otros Colegas desde hace más de 10 años, pero a Max lo conozco de hace unos meses. ***5 meses atrás *** Justo cuando me ascendieron como Director en la Comisaría de la Policía Ciudadana Local. Me comentaron que como acto de beneficencia un escuadrón iría a un kinder y primaria ( ambos en la misma escuela de gobierno), esto se hace para dar a los niños algunas platicas de protección civil y primeros auxilios. fue lo que me dije a mí mismo mientras accedía cortésmente para asistir. Parte de la razón por la que querían que fuera es que tengo la unidad de patrulla más impactante, una Ford F-150, blindada , completamente negra, dándole una apariencia agresiva. Mi acompañante, quién llegaría con una patrulla con 4 policías más sería el teniente Román, un tipo sexy de unos 35 años, no tan imponente pero si muy buenote, se le miraba siempre un buen culo. Era más como un modelo. Así que al día siguiente me presenté en la escuela. Mi uniforme se veía impecable, mi cabello peinado a la perfección y un pantalón que se notará la cantidad correcta de bulto para darles a los niños algo para mirar sin ser obsceno. Al entrar a la escuela veo que la patrulla y el departamento de bomberos ya están ahí preparándose. Me estaciono al lado del camión de bomberos, espacio que ya estaba reservado para mi. Bajo de un salto, saludo a mi teniente y policías; y camino hacia los bomberos: «ustedes no tienen un gato que bajar de un árbol?» Pregunto sarcásticamente. «No hay alguien a quien deberías estar multando innecesariamente en este momento?» uno de ellos hace el contraataque. «Carajo, esa es buena» le digo mientras le doy una sonrisa. Me acercó y saludo de mano a todos los jóvenes bomberos. La mañana es emocionante, tantos niños lindos en esta escuela, muchos de los cuales quieren hablar conmigo y ver mi camioneta. Les muestro toda la patrulla, activando las luces y sirenas, enciendo el motor, y lo hago rugir. Tiene tubos de escape que hacen ese rugido más agresivo cuando pisas el acelerador; todos los niños parecen volverse locos mientras que las niñas no les interesa para nada. Las cosas comienzan a calmarse, ya que lo que sigue es la demostración de primeros auxilios y las pláticas de protección civil, asignada al teniente y policías. Cuando queda vacío el lugar decido ver el camión de bomberos un poco más de cerca. Doy la vuelta por la parte trasera y veo la puerta del conductor abierta, así que me acerco pensando que tal vez un pequeño se separó del grupo y está inspeccionando por su cuenta. Al acercarme veo a un pequeño en el espejo lateral, mientras me acerco aparece en el espejo un joven negro bombero también. <¿Qué tenemos aquí?>, pienso para mí mientras me acerco en silencio. Como ellos están distraídos y yo estoy fuera de la vista del espejo, sigilosamente puedo acercarme para ver a un pequeño niño de unos 5 años sentado en el regazo de un joven negro de no mas de 18 años. ( Más tarde descubriría que tiene 16 años y era voluntario del cuerpo de bomberos). Mire en silencio mientras él le mostraba al niño las diversas perillas, botones, interruptores y toda la mierda que tiene el camión de bomberos. Pude observar que mientras él pequeño niño está sentado en su regazo este joven está acariciando el muslo del niño con su mano, metiendose más adentro por los shorts escolares. Miro a mi alrededor y pienso que esto es bastante arriesgado para el joven pues es un lugar público y puede meterse en problemas, especialmente porque ambos no se dan cuenta de que estoy parado ahi mirando, así que decido ponerle fin. Me acerco a la puerta diciendo: «Hola campeón, ¿qué está pasando aquí?» Veo que el joven casi muere de un infarto, pone rápido su otra mano encima de la otra que tiene dentro del pequeño,esto lo hace para poder sacar la que tiene dentro supuestamente él: disimuladamente. Mientras el pequeño me dirije la mirada con una sonrisa y dice con mucho entusiasmo: «el bombero Max me estaba mostrando todas las cosas que el camión puede hacer!» Me subo al umbral de la puerta y estiro los brazos colocándolos en la parte superior del marco de la puerta, extendiendo mi cuerpo para bloquear la vista de cualquiera que pudiera pasar. «¿En serio, eso hacia?» Digo con una mueca mientras miro a Max. El terror en sus ojos de saber que ha sido atrapado, nada menos que por un policía, casi siento pena por él, pero me gusta divertirme bastante así que lo voy a joder un rato. Cambié mi tono imitando la emoción del niño mientras digo: «¿Solo eso es lo que el bombero Max te mostraba ?» El niño me mira sonriendo y dice: «¡Sí, y todo es genial!» Acaricio la cabeza del niño y digo: «Aunque… estoy muy seguro de que la patrulla es más genial». El niño me mira arrugando la nariz: «Para nada … esto es mejor» dice con su voz adorablemente aguda. «Mira amiguito, los bomberos son más aburridos, mientras nosotros los policías tenemos toda la acción». digo eso mientras miro a Max, que aún está muerto de miedo El pequeño me mira casi indignado por atreverme a decir que el bombero Max es aburrido, «¡Claro que no! Los bomberos son geniales y apagan incendios y rescatan a la gente». «Oye, los policías también rescatamos a la gente» digo actuando ofendido y el niño sabe que no puede discutir con eso y luego dice: «sí, pero tú también le diste a mi mami una multa por exceso de velocidad». , pienso para mí mismo mientras veo a Max sonreír por un brevísimo segundo. Ahora tengo mi manota gruesa y peluda descansando sobre el muslo desnudo del pequeño, deslizándola suavemente hacia arriba, pasando sus shorts. Pude escuchar que la respiración de Max aumentaba mientras veia desaparecer mi mano en los shorts escolares del pequeño, lo miro a los ojos y veo que su boca se mueve: ‘por favor deténgase’. Mi miembro empieza a reaccionar un poco ya que mi mano está a escasos centímetros de los genitales del pequeño dispuesta a abusar de él, yo estoy haciendo lo que Max podría haber hecho si no hubiera llegado yo a interrumpir. «¿Por qué?» Yo respondo. Todavía veo terror en sus ojos, pero también veo tristeza, así que quito mi mano mientras él deja escapar un suspiro. «¿Cómo te llamas pequeño?» le pregunto. «¡Erick!» exclama revuelvo su cabello y le digo: «bueno, Erick, creo que es hora de que vuelvas a tu grupo» Se ve desanimado, así que agrego en voz baja como si fuera un secreto: «pero tengo una idea Erick». Se muestra más emocionado mientras sus ojos se agrandan esperando escuchar cuál es mi idea. «Que te parece si un día, pasamos un buen rato tú , el bombero Max y yo, solo nosotros tres?» Le digo al pequeño mientras mis ojos hacen contacto con los de Max. «Apuesto a que tiene algunas herramientas que todavía no te ha mostrado… y tal vez hasta te deje jugar con su manguerota negra de bombero» El niño grita de emoción ante la idea mientras gira la cabeza para mirar a Max y comienza a rebotar arriba y abajo en su regazo «puedo??? puedo jugar por favor?» con tu manguera contra el fuego, puedo bombero Max?!?» Me siento como el diablo encarnado en este momento y francamente, me encanta. Veo los ojos de Max que se salen de su cabeza sabiendo muy bien lo que estoy sugiriendo. El niño es tan pequeño e ingenuo, que seguramente no tiene ni idea. «Quizas!, después de jugar con su su manguera, puedes jugar con mi macana», le digo mientras toco la vara larga atada a mi cintura. El niño vuelve a gritar: «eso sería …¡¡Muy muy … genial!!» «Entonces…¿qué dices, bombero Max?» Pregunto mientras ambos nos miramos, el pequeño pone ojos de perro a medio morir ante la idea de pasar el rato con alguien que ve como un héroe; yo, con mi rostro de que los dos usemos a este niñito apetecible para nuestro placer. «Ummm supongo que si.» dice Max. Paso mi dedo por la suave mejilla de Erick y digo: «Está bien, creo que ya nos divertimos lo suficiente con el bombero Max, así que será mejor que vuelvas con tu grupo». Su ceño se frunce con desagrado, bajo de un salto y me acerco a él para tomarlo por la cintura, y bajarlo de camión, le doy una palmada en la espalda y le digo que corra. Yo me vuelvo a subir y quedó parado a un lado de Max. ambos miramos hacia adelante viendo al pequeño Erick saltar lejos hacia donde está su grupo. Erick es un nene muy tierno, piel canela, ojos miel,cabello castaño, delgado, nalguitas pequeñas pero muy redondas. «Solo mira ese culo.. mira que redondas nalgas se le marcan en esos shorts ajustados» hago el comentario. Escucho la respiración de Max un poco más agitada de lo que estaba. Me giró hacia él, inclinándome para que pueda hablar suavemente en su oído «¿Imagínate como sería tenerlo acostado boca abajo, bajar su pequeña ropa interior, abrir sus piernas, separar sus hermosas nalgas redondas y hundir tu verga negra profundamente en su pequeño culo?» Deja escapar un suspiro cuando digo: «ese niño tiene fuego dentro que solo tú puedes entrar a apagar». Con los ojos cerrados dice «por favor, detente». Pongo mi mano en su visiblemente dura y larga verga y le digo: «¿por qué Max? ¿Por qué quieres que me detenga?» «Es demasiado pequeño», dice. «¿Lo es Max? Si ese fuera el caso, ¿por qué ese niño tan pequeño e inocente estaba sentado en tu regazo? ¿es demasiado pequeño para cogerlo pero…no lo es para manosearlo?» «Por favor» susurra. Max está listo para correrse y yo estoy decidido a conseguir que lo haga.Acaricio su verga a través de sus pantalones mientras comienza a respirar más rápido. «Imagina esto….Tú con esta manguera increíblemente larga y gruesa que estoy acariciando, hundiéndose dentro de un apretado culito, abriendolo de par en par, mientras le doy a comer mi macana desde el otro extremo». «O Dios», gime cuando siento que su verga comienza a contraerse y rebotar dentro de sus pantalones. «Ufff sí Max, déjalo salir, libera toda esa tensión ¡amigo!» Echa la cabeza hacia atrás mientras dice en voz baja y repetidamente: «Ahhh, uffff, ahhh» Mientras su verga escupe una gran cantidad de mecos. Cuando ha terminado y su respiración se normaliza, le sugiero se cambie la ropa interior. Me mira confundido, así que le hago señas para que me siga a mi camioneta, abro la puerta trasera, agarrando una maleta de gym y le entrego unos Trunks limpios. «Estos deberían quedarte bien»le digo mientras se los paso discretamente. Mira tratando de averiguar dónde está un baño, así que le digo, solo súbete a la parte trasera del camión. «Ummm está bien» él dice mientras se acerca y se sube a la parte de atrás. Salto de nuevo al asiento delantero y lo observo mientras se quita los pantalones. Puedo ver que está nervioso cuando ve que lo miro, pero a mi me importa un carajo. Cuando se baja la ropa interior, dejo escapar un silbido y digo: «esa, es una enorme verga la que tienes, amigo». En realidad era un tremendo trozo de carne negra para sus 16años, 14cm flácida, y unos huevos enormes le colgaban. Se pone nervioso mientras se sube rápidamente la ropa interior limpia y luego mira a su alrededor. tratando de averiguar qué hacer con el sucio, extiendo mi mano, me mira inseguro antes de dármelos, los tomo, los hago bola y los coloco en mi nariz inhalando profundamente «Ufff cabron» digo mientras inhalo el aroma de su semen. Me mira atónito mientras los bajo de mi cara, y le sonrió. «Te los devolveré la próxima vez que te vea» le digo con un guiño. Ya en un costado de mi camioneta, saco una tarjeta de presentación y luego la meto en el bolsillo de su camisa. Agarro su cinturón y tiro de él para que estemos cara a cara y le digo: «deberíamos pasar el rato juntos, tomar un par de tragos y conocernos» Él asiente con la cabeza mientras lo empujo hacia atrás, lo miro de arriba abajo y digo: «eres un gran bombero, el pequeño Erick va a ser un niño con mucha suerte». Todo lo que escucho es: «gracias señor» Mientras me subo a mi camioneta y me alejó de la escuela para terminar mi día en la oficina. ***presente*** Estoy sentado en el bar con Max, se ha abierto mucho desde que nos conocimos y lo he ayudado a explorar sus deseos con los niños. Todavía no hemos pasado el rato con el pequeño Erick, quiero que primero acepte lo que es y ML que le gusta, sin culpas. Mi idea es presentarle niños mayores primero para ir alimentando su apetito y que tenga algo de experiencia cogiendolos, bueno ese era el plan. Tomamos unos tragos mientras me cuenta cómo van las cosas con él. Cuando me pregunta como he estado lo miro con una sonrisa malvada y él sabe lo que viene. En voz baja le cuento del niño que conocí y algo de lo que hicimos. Omito muchos detalles, lo miro directamente a los ojos y le digo: «Este es el niño perfecto para que te inicies, puedes tomarlo unas cuantas veces, y después darte a Erick». Traga saliva, su tímida sonrisa aparece al pensar en el niño Erick sentado en su regazo, mirándolo con los ojos llenos de emoción pues es un niño que lo idolatra. «Pronto Max» le digo, «Pronto estarás con él, te lo prometo.» Me mira y dice: «Todavía tengo mis dudas, Dano». Lo miro comprensivamente pues conociéndolo mejor ahora entendiendo el por qué. Yo quiero que sea libre para disfrutar de ese placer tan rico, y que realmente lo pueda gozar, en este tiempo me he ganado su confianza, pero mi paciencia con él es la que a veces pierdo. Me inclino un poco para poder hablar más en privado con él. «Creo que me conoces lo suficientemente ahora y sabes que me interesas, quiero verte disfrutar, no es sano que vivas así, y sabes que no dejaría que hicieras algo de lo que te vayas a arrepentir, cierto?» Él asiente con la cabeza. «Mira, se que dudas en seguir con esto, pero por causa de suerte o destino lo encontraste, él te idolatra, así que deberías ser tú quien deba romperlo». Max me mira con algo de coraje. «Bueno cogerlo, desvirgarlo pues, si no lo haces tú otro lo hará.» Max me dice con seriedad: » Quien ? Tú? Le respondo: » Pues por que no?.. Y si no fuera yo serían otro, quizá un maestro, un vecino, un familiar, que se yo? El nene está delicioso y no eres el único con este tipo de preferencia…pero tú lo deseas, se nota que el estaría dispuesto a estar contigo, que más quieres?» Suspira ante la idea de estar con un pequeño con el que ha soñado meses. Le hago señas al mesero para la cuenta y le digo a Max que vayamos a mi casa para estar más agusto. Mi deseo por Max, aunque tiene 16 años, y es mucho mayor que mi preferencia habitual, es por qué es un maldito semental y compartimos un vínculo sobre nuestra lujuria por los nenes pequeños que nos mantiene cerca, además su pasado me excita demasiado. Otra cosa sobre Max, el piensa que me mantiene conectado al piso, yo puedo llegar a ser muy rudo y Max es gentil, cariñoso y más tranquilo. Me he vuelto indispensable para él.Y claro siempre tengo mis malintencionados motivos. El placer de verlo coger nenes sería muy delicioso, pues es un joven muy dotado y buenote. Entrando a la casa vamos directamente al dormitorio, prácticamente le rompo la camisa y me quito la ropa para sentír su cuerpo contra el mío. Él ama la sensación de mi pecho peludo presionado contra su piel suave y tersa, nuestros labios se juntan y nos damos un beso muy atascado. Me empuja hacia la cama mientras tira de los botones de sus jeans para quedar solo en su tanga roja, sube hacia mi y me quita la ropa dejándome solo en calcetines, y se sube encima de mí. Mirar su torso negro musculoso y suave, me vuelve loco y salvaje. «Sé que te digo esto muchas veces, pero estas bien pinche buenote»., le digo. «¡Tú también!» Dice mientras pasa su mano por el vello de mi pecho y la baja hacia mi verga. «Quieres que te la meta duro verdad?, Le digo mientras le doy una nalgada muy fuerte. «Sí», suplica. Agarro mi verga, muevo su hilo y abro sus nalgas negras y grandes ,mientras encuentro su agujero y aplico presión. Gime fuerte cuando la cabeza de mi verga se desliza más allá de su entrada anal. «Uffff» gime mientras avanzo en seco. «Quieres lubricante?», Le digo y, señalo la mesita de noche. Siempre trato de fingir que me preocupo por su bienestar, realmente una metida en seco es de lo más delicioso. Y Max con su pasado y caliente se deja hacer. Él se sienta dejando meterla asi, para el es doloroso para mi es la gloria, siento como mi verga entra en su agujero abriendolo por dentro y su ano caliente abrazando mi miembro. Gime de dolor y placer cuando empujo mis caderas hacia arriba mientras se baja lentamente sobre mi verga, puedo ver cómo su piel negra hace desparecer mi verga blanca dentro de él. Se la traga completa por el culo y también puedo sentir como sus nalgas firmes presionan mis muslos, y sus entrañas calientes se llenan de mi verga. «Te gusta como se siente?» dice mientras yo empujo suavemente mis caderas. «Me encanta Max, tú me encantas».Le digo llevado por el placer, y también imaginando las violaciones que sufrió de pequeño, aceptando que solo debe satisfacer a un macho. Comienza a cabalgar mi verga que se deslizá dentro y fuera de su ano, sube hasta la punta y luego baja para tocar fondo. Esta noche veo que lo quiere lento y suave, así que dejo que tome el control. Max creció en un hogar abusivo mental, física y sexualmente. De alguna manera pudo encontrar una forma de vida generosa y sin rencor, se las arregló para convertirse en un joven fantástico. Tiene sus secuelas mentales eso es seguro, como todos. Una de ellas es que trata de reprimir que disfrutó de esos abusos y a veces las culpas no lo dejan pero hay momentos que se entrega por completo. Me lo demuestra muchas veces cuando cogemos, me deja enloquecer y prácticamente violarlo , pero otras veces, como ahora, lo tomamos con calma. No me lo ha dicho pero se que me ama y en el fondo siento algo por él. Ambos compartimos el gusto y amor por los niños pequeños y eso hace que lo que tenemos entre nosotros se conecte más. Sus dolorosas experiencias lo tienen bloqueado, trata de asegurarse de que ningún niño pase por lo que el paso, les muestra el amor y cariño que él nunca recibió. Pero la realidad es otra,eso solo es un mecanismo de defensa, por qué en sus adentros sabe que disfrutó ser usado y le gustaría usar nenes también, si no fuera así Conociendo mis acciones, por que razón me ama tanto? … Salgo de mis pensamientos y miro a este joven sexy montándome, sus músculos flexionandose mientras se desliza arriba y abajo de mi verga. Lo veo acariciar su larga y gruesa verga negra de 23 cm, venosa y cabezona, usando su jugo seminal como lubricante para sobar su miembro y tener más placer. Estoy cerca de correrme y la forma en que su semen fluye de la raja de su verga, puedo decir que el también. «Me voy a correr Max» jadeo mientras me cabalga. Comienza a acelerar las subidas y bajadas sobre mi verga,más fuerte, más rápido, estrellando sus nalgas en mis muslos y haciendo el sonido común del sexo. Me corro dentro de las entrañas de Max…mi quinta vez hoy, mientras él sigue moviendo su culo con mi verga dentro. Mi carga comienza a llenarlo, lo que lo envía al límite, y su verga comienza a tener espasmos y rocía semen en mi pecho y cara. «¡Uffff Max! ¡Que rico bebé!» Grito mientras simultáneamente tenemos un orgasmo. Se recuesta sobre mi y yo busco sus labios para besarnos saboreando su semilla y embarrarla en nuestros cuerpos. Lo abrazo y lo pongo de lado de cucharita y así nos quedamos dormidos. A la mañana siguiente nos despierta el movimiento de la cama. Miro hacia abajo de la cama un poco adormilado y me encuentro con que es el niñito del día anterior, subiéndose a la cama con nosotros. El pequeño gatea en el espacio entre Max y yo, acostándose, apoyando su cabeza en mi pecho. Me mira a los ojos y dice «buenos días Superman». Max todavía atontado no puede creer lo que está viendo. Una vez que va despertando bien mira el cuerpo pequeño a su lado, dándose cuenta de que no tiene más de 6 años,me mira y me dice: «No mames Dano!!» Le sonrío y digo: «vamos a divertirnos mucho con este pequeño». Continuará…


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