Relato Erótico de Tabú: La vida de mi hijo adoptivo parte 1

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Fecha: 2022-09-15


La vida de mi hijo adoptivo parte 1


Autor: AMARANO

Categoría: Tabú

Miro sus ojos vidriosos y veo la gratificación como su mayor deseo. Asumí la personalidad de Superman para este niño, así que decido seguir adelante mientras presiono mi verga contra su pecho. La vida de mi hijo adoptivo Parte 1 Esta historia es completamente ficticia. Incluye sexo entre adulto y menor abstenerse de leerlo a quién no le guste ———————— Mi nombre es Daniel y me considero Gayp3dofil0 desde los 13 años de edad, siempre me gustó la perversidad, la maldad y crueldad, pero como no era moralmente bien vista, decidí aprender a usarla a mi favor. Comencé a leer sobre psicólogia manipulativa. Así, de ser el chico del aseo de una oficina de policía pase a ser oficial de policía, que mejor oficio para alguien como yo. Después de varias violaciones físicas y psicológicas a menores, logré ir escalando en mi doble vida. Era socialmente un hombre ejemplar, no solo por ser el mejor oficial, si no por mis actos de beneficencia y mi devota fe cristiana. Pero en mi otra personalidad era cruel, manipulativo, sádico,que solo buscaba mi placer, el cual lo obtenía de los nenes. Después de años de vivir en la ciudad, y ahora como director a cargo de la Comisaría General de Policía Ciudadana, decidí que ya había tenido suficiente de la la gente, el crimen, vivir unos encima de otros, el ruido… Revisé mis finanzas y dije: Contacté a un agente inmobiliario con una simple solicitud: espacio adentro y fuera de la propiedad. El agente inmobiliario me envió una lista de veinte casas,que reduje a cinco y dentro de un mes firmaba un contrato en una de las casas, y en menos de tres meses me mudaba a una pequeña provincia a dos horas de la ciudad. El lugar era genial, semi-rural, con mucho espacio boscoso para recorrer y realmente no ves las casas de los vecinos por la distancia y la vegetación. Me encanta trabajar al aire libre y hacer cosas varoniles, como cortar leña, podar árboles ,rastrillar las hojas y quemarlas junto con algún otro deshecho de basura. Así que aquí estoy afuera un día a mediados de octubre, tengo un incendio de tamaño decente para quemar hojas y basura, había llevado mi motosierra al bosque para cortar algunos árboles caídos, y me traje los troncos a la casa, para cortarlos en leña. Es una actividad de macho, que cansa y también me pone cachondo, así que decido tomar un breve descanso, caminar hasta la parte trasera de mi propiedad donde es realmente aislado. Es pacífico, todo lo que escuchas es el auto ocasional de la autopista en la distancia, o una ardilla juntando nueces. Me quito la camisa y me apoyo en el árbol, la corteza se me clava en la espalda,mientras una brisa fresca me baña. Saco mi verga de 18 cm de mis jeans tomándome un momento para admirarlo, viendo las venas gruesas y lo grueso que es, retiró ligeramente el prepucio exponiendo la cabeza. Paso mi dedo sobre mi raja para orinar y observo cómo el líquido preseminal se pega a mi dedo. creando un hilo mientras retiro mi dedo y lo llevo a mi boca, lamiéndolo. Después mi mano toma mi verga y empiezo acariciarla lento, asegurándome de sobar la cabeza antes de deslizarme, repitiendo este proceso una y otra vez. Quiero tomarme mi tiempo, quiero disfrutar jalandomela al aire libre, algo que realmente no podría hacer en la ciudad… bueno se puede, muchos lo hacen, pero yo nunca lo hice. Mientras me estoy masturbando durante unos minutos y teniendo una fantasía en mi cabeza,y justo cuando estoy comenzando a desconectarme del resto del mundo, escucho un fuerte crujido en el bosque. Abro los ojos y veo movimiento en la distancia. ‘Probablemente un ciervo’ pienso mientras me vuelvo a acariciar la verga. Cierro los ojos, comenzando a obtener una imagen, cuando escucho otro fuerte crujido, miro en la direccion de donde vino, pero en lugar de ver movimiento puedo ver un brazo detrás de un árbol. «¿Quién anda ahí?», grito con severidad. «Estás en una propiedad privada, así que ¡muéstrate!» No hay movimiento, veo el brazo quieto pero me doy cuenta de inmediato que no es un adulto, así que hablo de nuevo: «escucha, si tengo que ir por tí, vas a arrepentirte, así que muéstrate». Detrás del árbol camina un niño pequeño, de unos 6 años, desde la distancia veo una mirada asustada en sus ojos. Le ordeno que venga a mí, lentamente se acerca mientras yo me sigo acariciando mi verga que gotea de líquido preseminal. Cuando está lo suficientemente cerca le pregunto: «¿te gusta lo que estás viendo?» Él asiente con la cabeza,más nervioso, que asustado. Tengo la idea de que esta no es la primera verga de hombre que ha visto, quizás se la ha mirado a un pariente, pero definitivamente quiere ver más. Le digo que se acerque a unos metros y que se pare en un lugar determinado y disfrute del Show. Él hace lo que le digo; , pienso para mí mismo. Vuelvo a retomar mi masturbación y escaneo rápido en busca de otros espectadores, y al parecer todo tranquilo.Quiero darle un buen espectáculo al niño, que a la vista es muy lindo. Lo miro a la cara, tiene el pelo rubio y corto, peinado de lado, unos llamativos ojos azules que muestran un toque de curiosidad, su piel se ve suave, tersa y de un dorado por el sol,que contrasta con sus labios rojos. Pero, lo que más me gusta de su rostro es su barbilla partida. He tenido niños como él en toda mi vida y puedo decir que va a ser increíblemente guapo cuando crezca. Me la jalo más rápido, observo su rostro mientras él observa cómo mi mano sube y baja. «Oye niño, ¿alguna vez has visto lo que pasa cuando un hombre se acaricia así?» Para mi sorpresa asiente con la cabeza afirmativamente. ‘Interesante’, pienso para mis adentros. Comienzo a jadear cuando siento que mi carga esta por salir de mis huevos así que le digo que se ponga en frente de mi y lo hace. «Ufff sí, prepárate», jadeo, sintiendo la explosión inminente. Apunto mi verga directamente a la cara del niño y le lanzo los chorros de mi semen. El primer disparo le cae en la frente, y los demás en las mejillas y barbilla. El pequeño tenía toda la cara escurriendo de mis mecos. No me había corrido tan fuerte en meses y mirar a este lindo niño de pie ahí con la cara escurriendo mi semen, era una de las mejores imágenes que puedes conservar en tu mente. Estaba decidido a que la próxima carga de semen se la aventaría en uno de sus agujeros. Cuando empiezo a recuperarme de mi orgasmo, me doy cuenta de que está pasando el dedo sobre su rostro para luego mirarlo. Yo le digo: » lamelo nene, y dime a qué sabe.» Desliza su dedo por sus labios rojos y observo cómo introduce su dedo mientras prueba mi espesa miel. Él solo encoge los labios y dice: » Un poco ácido» Le digo: «No te preocupes nene, te acostumbrarás al sabor». Me paro frente a él, sin camisa, con el miembro flácido todavía colgando de mis jeans. «Oye, vamos a entrar para limpiarte, ¿qué dices?» Mira a su alrededor dudosamente, sé que necesito convencerlo ahora, así que le digo: «realmente quieres que todos vean tu cara y tu camisa salpicado con miel de hombre?» Él niega con la cabeza, así que guardo mi miembro, tomo su mano y lo guío hacia la puerta trasera. Él me sigue de buena gana ahora, así que le doy la mano, apretándola para hacerle saber que estará bien. Entramos por la puerta que es el cuarto de lavado, una vez dentro saco un trapo y me arrodillo para quedar frente a él y empiezo a limpiar mi semen de su cara. Levanto la parte inferior de su camisa diciéndole que levante los brazos, pero de nuevo él parece dudoso, así que le hago saber que voy a lavar la camisa para que esté limpio cuando llegue a su casa. Levanta los brazos mientras yo levanto la camisa sobre su cabeza y dejó escapar un gemido cuando su torso queda completamente desnudo. «Wow que delicioso», suspiro mientras toco su hermoso pecho. Tiene un cuerpo delgado pero lo que más se destaca son sus pezones rosados ​​​​que absolutamente voy a chupar una vez que esté completamente desvestido. Su vientre es liso, plano y bonito. No puedo evitar pasar mis dedos por sus costillas antes de deslizarlas sobre su abdomen rodeando su ombligo y luego agarrar su cintura. Lo acerco para que estemos cara a cara, hago contacto con sus ojos en busca de miedo, de resistencia, o de cualquier cosa que diga que no quiere estar aquí pero no hay ninguna de ellas; solo la misma curiosidad de cuando me vio masturbarme. Me inclino para besarlo en los labios, parece un poco sorprendido pero se deja. Así que presiono mi lengua contra sus labios y él voluntariamente abre su boca. Mientras deslizo mi lengua, uso ambas manos para desabrochar sus jeans y deslizar la cremallera hacia abajo. Él no se asusta ni se opone, así que agarro sus jeans y los deslizo por sus piernas hasta que caen alrededor de sus tobillos. Levanta un pie hacia arriba para sacar el pantalón y luego la otra. Agarro sus jeans y los tiro en la lavadora junto con su camisa. Ahora solo está parado ahi en sus adorables calzoncillos de Superman. Sigo besándome con él mientras deslizo mis manos por su suave piel como la seda hasta que llego a su pequeño pene de niño. Está duro, lo cual es positivo, señal para que acaricie su diminuto miembro a través de su ropa interior mientras pruebo su boca con mi lengua. Finalmente dejo de besarlo y me pongo de pie, elevándome sobre él. Solo uso mis jeans y botas de trabajo. Lo miro y le ordeno que desamarre mis botas, obedientemente comienza tirando de los cordones y una vez que están sueltos m los quito. Lo tomo de la mano y lo conduzco fuera del cuarto de lavado, por el pasillo hasta el dormitorio. «Desabróchame los jeans» le ordeno y él extiende sus pequeñas manos tirando de la tela alrededor del botón. El sonido de la cremallera deslizándose hacia abajo hace que mi corazón salte porque estoy mucho más cerca de esos labios rojos. Dejo que los jeans caigan alrededor de mis tobillos y luego los tiro a una esquina, mientras agarro por la cintura al pequeño levantando su pequeño cuerpo en el aire y tirandolo en la cama king size. El niño queda acostado, de espaldas solo con calcetines y su ropa interior de Superman mientras yo estoy parado al borde de la cama listo para saltar. «Te gusta Superman?» le pregunto. Asiente afirmativamente con la cabeza, flexiono mi brazos mostrando mis bíceps antes de mover mis pectorales. Sus ojos brillan con admiración mientras me mira presumir mi cuerpo para él, no me afeito el torso, por lo que mi vello en el pecho y abdomen probablemente ocultan mucho, pero él entiende la indirecta. Y es que a mis 43 años de edad tengo un cuerpo grande, no lo tengo definido, es digamos músculoso grande, con algo de grasa pero muy imponente por lo grande. «¿Te gustan los músculos de Superman?» De nuevo asiente. «Quieres sentir los músculos de Superman?» Traga con dificultad y luego asiente con la cabeza y la emoción en sus ojos. Me subo a la cama colocándome hincado sobre su pelvis, sin dejar mi peso sobre el, y empiezo a flexionar de nuevo. Se lame los labios mientras me presumo para él; sus ojos brillan, mientras ve a su superhéroe de cerca y en persona. Tengo una presencia intimidante, mido 1.86, y como dije soy de extremidades muy grandes y gruesas, al igual que mi verga, y empequeñezco a este niño acostado debajo de mí. Tengo cabello corto y negro, penetrantes ojos verdes, rasgos faciales fuertes, un pecho ancho y peludo; abdominales burbuja como le dicen en el fisicoculturismo; si me pongo mi camiseta de Superman unitalla me queda demasiado pequeña, este niño probablemente se correría en seco tan solo de verme usándola. «Adelante, toca bebé», le digo animándolo a explorar mi cuerpo. Extiende ambas manos deslizándolas por mi ombligo, sus deditos recorren a través del suave vello negro que cubre mi abdomen. Me flexiono un poco para que pueda alcanzar mis pectorales, mientras se sonroja. Mi verga comienza a reaccionar, mientras su manita se desliza por mi cuerpo. Juega con los pelos a lo largo del camino girando sus dedos en ellos, llegando a mis pezones y los rodea con sus deditos, enviandome olas de placer. Mi pecho se agita cuando sus dedos se mueven sobre mi cuerpo enviando lo que se siente como pulsos eléctricos recorriendome por todos lados. corriendo a través de mí. Mi verga ahora está durísima, así que la liberó de su prisión saltando hacía el pecho del niño. Miro sus ojos vidriosos y veo la gratificación como su mayor deseo. Asumí la personalidad de Superman para este niño, así que decido seguir adelante mientras presiono mi verga contra su pecho. «Uffff que rico» gimo cuando mi miembro entra en contacto con su piel suave, presionándolo contra él mientras empiezo a restregar mi verga en su pechito. Estoy goteando mucho preseminal, me coloco en posición vertical, agarrando mi gorda verga para deslizarla por todo su pecho dejando presemen por todos lados, me detengo en su pezón izquierdo haciendo un movimiento circular esparciendo mi preseminal, me muevo al derecho para hacer lo mismo. Dejo a mi verga descansar en el centro de su pechito mientras empujo ligeramente observando como se desliza, como si me lo cogiera.Junto mis manos detrás de mi cabeza sintiendo la sensación de mi miembro deslizándose a lo largo de su piel. Miro hacia abajo viéndo al nene extasiado, su mirada fija en mis músculos flexionandose con cada movimiento y escuchándome gemir, sintiendo mi presemen esparcirse sobre su suave piel. Lo observo mientras muevo mis caderas con más fuerza y rapidez. «Uffff bebe, ¿quieres ver a Superman correrse?» Sus ojos suplican mi semen mientras siento que mi carga está lista para liberarse, me muevo más rápido listo para correrme sobre él. Estoy tan excitado, no solo por su hermoso rostro y cuerpo, también por la sensación de su suave piel contra mi verga. Su pecho ya está empapado de presemen, mientras mi verga se desliza sobre su pecho pegajoso y lubricado. En ese momento dejo escapar una buena carga de mecos, salpicando en su cuello y finalmente derramando los últimos disparos de mi semilla sobre su pecho. «Ufffff nene» gimo mientras me inclino hacia atrás apoyándome con mis manos en la cama. Me bajo de él y me acuesto a su lado para deslizar mis dedos de su cuello recogiendo mi semilla para llevársela a su boca. «Cómetelo» El pequeño abre de par en par su boca mientras sostengo el semen con mis dedos para dárselo a comer. Me inclino sobre su pecho para recoger con mi lengua los mecos que ahí tenía y los mantengo en la boca,moviéndome hacia su boca para besarlo y alimentarlo con mi semilla que había recogido, haciendo un delicioso beso glass.( Beso blanco) Me acuesto a su lado y lo giro hacia mí besándolo profundamente, moviendo mi lengua dentro de su boca. Él gime suavemente mientras toco su duro penecito. «¿Por qué no te quitas tu sexy calzon?» le digo. «luego te sientas el pecho de Superman para que pueda ayudarte a sentir muy bien». Se pone de rodillas y se baja la ropa interior dejando al descubierto su duro y pequeño pene. Gimo al verlo mientras se sube encima de mí y trata de montarse sobre mi pecho. Sus piernas no son lo suficientemente largas para abrirse totalmente, así que lo muevo más cerca de mí, lo que pone su pequeño pene a centímetros de mi boca que está salivando. Agarro su penecito circuncidado con el pulgar y el índice acariciándolo, viendo cómo hace hacia atrás su cabeza mientras olas de placer sacuden su pequeño cuerpo Sus pequeñas caderas comienzan a moverse mientras lo acaricio sintiendo su pequeño pene retorciéndose en mi mano. Sospecho que tendrá un orgasmo pronto, así que lo acaricio más rápido hasta que deja escapar un fuerte grito y empuja sus caderas, su pequeño pene está pulsando entre mis dedos mientras se corre en seco. Acaricio su rostro y le digo: «eres un nene increíblemente sexy». Él todavía en mi pecho y cuello puedo ver las lágrimas corriendo por sus mejillas, estoy seguro de que fue a causa de su corrida (boyorgasm) tan intensa, con suerte la primera. Decido comprobar de todos modos. «¿estás bien bebé?» Él asiente con la cabeza todavía respirando agitado. Le pellizco los pezones haciendo que se ría y lo muevo hacia mis caderas, para inclinarme y besarlo ferozmente. Me ruedo con él sobre la cama, para quedar encima de él permitiéndole sentir mi peso presionándolo contra la cama. Siento que le falta la respiración, cuando aparta la boca de la mía mientras él lucha por respirar. No me permito sacar mis deseos sádicos pues aún no conozco a detalle su historia, no es que me importe, pero los nenes que he disfrutado los espió por unos días. Pero siempre utilizó mi aprendizaje de psicología manipulativa. Me levanto de nuevo y su respiración se estabiliza «¿Te gusta sentir el poder de Superman, bebé?» Él asiente afirmativamente, así que me acuesto sobre él nuevamente hasta que su respiración se vuelve más agitada. Tener este tipo de poder sobre un niño tan pequeño es excitante e impulsa mis deseos perversos de taladrar ambos agujeros antes de enviarlo a casa. «Superman», dice con un chillido agitado en su voz «¿puedo probar más de tu miel de hombre?» Me apartó un poco de él. «Te daré de comer mucho bebé; si quieres ser grande y fuerte como yo, pero, tendrás que beber y tomar cada gota que te dé». Sus ojos parpadean ante la idea de ser grande y fuerte como su héroe. Deslizó mi mano agarrando mi verga para ponerla dura de nuevo. «¿Alguien te espera en casa, o alguien te buscaría si no apareces pronto?» Él niega con la cabeza, así que digo: «entonces creo que es hora de tu primera alimentación… tenemos que desarrollar esos músculos». Coloco mi mano en su cabeza empujándolo hacia mi verga, él capta la indirecta y se desliza por la cama. Cuando su cara está en posición me mira, así que digo: «solo abre grande bebé y métete esa cabeza de hongo roja en tu boca.» Se ríe de mi descripción y baja la cabeza, envolviendo sus labios alrededor de mi verga. Qué puto espectáculo ver esos labios rojos y pequeños, que casi se vuelven blancos cuando se estiran hasta sus límites alrededor de la cabeza de mi miembro viril… Pronto sabremos si se pueden estirar un poco más para tomar mi grueso tronco…. Continuará.


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