Relato Erótico de Sexo Lésbico: Mi empleada me enamora y hacemos el amor

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Fecha: 2022-09-13


Mi empleada me enamora y hacemos el amor


Autor: Mary

Categoría: Sexo Lésbico

Mi nombre es María pero me dicen Mary, tengo 31 años, blanca y delgada, solo me dedico a mi casa, porque mi esposo es administrador en una empresa y no me deja trabajar, además tenemos una chica que se encarga de la cocina, ella se llama Fabiana. Esta historia empieza una tarde que al entrar a la cocina y por esa fecha en que pasaban por radio era tabú, estaban tratando justamente de la homosexualidad, veo que ella estaba atenta al tema, no sé cómo pero comentamos y justo ella me dice pero señora tener relaciones entre mujeres no es malo, yo sin pensar le contesto diciendo pero bueno sobre eso cada persona es libre de decidir, a partir de ese día ella comenzó a hacerme preguntas sobre sexo. Un día vino a verla una amiga y subieron al segundo piso donde tenía su cuarto, como a eso de las 3 escucho discusión y llanto, subo a ver y era Fabiana que lloraba, al preguntar que pasaba su amiga me dice, señora solo lo empuje, y porque lo haz hecho le digo, es que me ha besado señora, yo solo atiné a reír, pero mi cuerpo sintió algo raro como frío no se, su amiga salió y yo le dije que lo haz hecho a tu amiga y ella decía nada señora, nada, la cogí de las manos para tranquilizarla y sentía mi sangre calentarse, sentía que mi concha se mojaba, ella pegaba su cara a la mía, nunca había sentido una cara tan suave y bonita, la sentía caliente, en eso se me ocurrió darle un beso en la mejilla y ella me correspondió igual su beso fue largo y dijo señora usted es muy buena, es la más linda de todas yo le quiero muchisimo, sentí sus senos pequeños y duros pegarse hacía mi, no sé cómo se me ocurrió y le dije quiero que me hagas un favor que me pases crema a mi espalda porque no llego hasta ahí, ya Sora dijo, bajamos a mi habitación, saque una crema luego me saque mi top y mi brazier, sentada en la cama, vi que ella miraba mis senos, provocativamente pase disimuladamente mis manos por ambos senos, en eso ella dijo son lindas sus tetas señora, no se dicen tetas le dije, se dicen senos, tú crees me dije, yo creo que los tuyos son más bonitos, es que los míos son muy chiquitos dijo, mire, se levantó el polo, ella no tenía brazier, eran pequeños y blancos, creo que nunca se lo habían chupado, acerqué mi mano y lo cogí, eran duros, y le dije los tuyos son más bonitos y están bien duritos, si dijo pero de usted también se ven duros, no mira, lo mostré vi que ella intento cogerme lo pero se detuvo, cogerlo le dije no tengas miedo, su mano era tan suave y delicada que me éxito completamente, cerré los ojos, y en eso sentí como me comenzó a mamar, no le dije nada por miedo a que se asustara, más bien lo levante a mi seno para que pueda chuparlo mejor, en eso sentí gran exitacion y me queje, le gusta delito, dijo, siiii dije con voz apagada ella me hizo hechar en la cama y comenzó a besarme primero en la boca era algo nuevo sentir una boca delicada de otra mujer, me deje llevar, luego fue besando todo mi cuerpo, yo solo me retorcía y me quejaba mmm mmmm, en eso se ti como me sacaba el pantalón y mi calzón, levante un poco mis nalgas, ella se sentí encima y vi como se sacaba la ropa rápidamente desesperada, ya desnuda se recostó encima mío y comenzó a frotarse sobre mi, yo me di cuenta que disfrutaba algo nuevo y que no era necesario un pene para llegar al orgasmo, llegó hasta mi vagina y comenzó a besarlo, luego pasa a su lengua por mi clitoris hasta meterlo dentro de mi concha, fue ahí que no resistí y dije fabianita linda quiero ser tu mujer te quiero hazme el amor, mis piernas se tensaron y sentí un gran orgasmo, ella chupaba mi clutoris cosa que me volvía loca, luego sentí como sus dedos entraban en mi vagina que estaba muy mojada, iba entrando de uno en uno, luego más, hasta que sentí su pequeña mano que quería invadir mi coñito, lleve mi mano y toque la de ella, habían entrado todos sus dedos, pero falta a que entre el resto de mano, mi excitación era inmensa, y dije mételo un poco más por favor fabianita,, ella empujaba, hasta que sentí que me abrió logro entrar la mano, grite y cogí su mano había entrado toda y ella la movía adentro, me volvía loca, por favor fabianita me matas, y ella lo movía lentamente, sentí que iba cediendo ya que ella lo iba sacando un poco y volviendo a meter no aguante y sentí que me orinaba, nunca había sentido tal cosa ni con mi esposo ni con mis amantes, me volví loca y le dije ahora sí me fregaste fabianita linda, le gusta delito dijo, si quiere más, ya no le dije, pero yo todavía no he terminado yo también quiero delito, en eso sentí como me iba saliendo de mi colo ese gran tronco que me hacía feliz como nunca, ahora fui yo la que tome la decisión y la llene de besos en la boca, diciendo gracias mi amor luego empecé a chupar sus pezones y a morder los casi no salían y tenía que hacerlos crecer, luego baje a su concha tenía unos cuantos bellos pequeños, sus labios estaban duros comencé a morder los y fui hasta su clitoris, mi sorpresa era que estaba crecido tenía el grosor de mi dedo meñique, pero era pequeño como de un centímetro de largo o algo más, estaba durito como un pene pequeño lleve mi lengua al centro de su vagina y mi sorpresa fue mayor, mi lengua chica a con algo que no dejaba que se introduzca, en eso pensé está virgen, mi dedo índice rico su himen y sentí que ella se movía para introducirla, y le dije cuántas libras te han metido fabianita, ninguna señito contesto, quieres que te meta la mano le dije, si por favor señito dijo, sentí nueva ente una arrechera inmensa ahora yo iba a ser el hombre y a romper el himen de una virgen, yo sabía que no tenía que hacerla doler para que no se lo quite las ganas, al introducir mi dedo sentí como algo sus e se deslizó , lo que me hizo acercar mis otros dedos, suavemente iba introduciendo uno a uno, estaba inmensa ente ajustado, ella se quejaba y levantaba las piernas como quien dice más, le pregunté te duele y dijo poquitito,, hasta que logré meter solo tres dedos muy ajustado y se tía sus latidos de su concha y como ajustaba a mis dedos, ella cogió mi mano e hizo como si quisiera mete y saca y así lo hice empecé a meter y sacar, cada vez se mojaba más, y dijo rompeme más mi amorcito romperme todo ahora soy toda de ti y grito igual que a mi sentí un chorro de líquido caliente entre mi mano ay ay dijo que rico, te quiero Marita vas a ser el amor de mi vida, yo también te quiero le dije, me arde dijo sácalo despacito, hechate dijo y luego monto encima ambas estábamos mojadas, se quedó encima mío, era rico sentir su pequeño cuerpo, nos quedamos dormidas, nos despertamos y ella asustada dijo tu esposo, mire la hora y le dije ya no demora viste rápido cuando llegó mi esposo no me pasaba los nervios, justo se acercó y me habló fuerte y yo me diste, y el dijo que tienes porque te asustas, justifique y desde ese día somos una pareja de locas porque en la casa desde que sale mi esposo andamos desnudas y hacemos el amor dejando un día hemos comprado una verga artificial, pero también usamos nuestras manos con guantes, ambas estamos como bocina de camión, mi esposo se da cuenta porque su verga entra muy floja y me pregunta si me masturbo cuando estoy sola y yo en mi mente le contesto que estoy tirando con una mujer a la que la quiero inmensamente así como ella me quiere. Este relato es completamente real y no me arrepiento de hacer lo que estamos haciendo ya que como mi esposo mismo dice la vida es una sola y hay que vivirla haciendo lo que nos gusta, solo me queda decirles que experimenten y vean que a pesar de que el clitoris de mi Fabiana está más grande porque me gusta Marsela porque me satisface pero cuenta el gran amor que ambas nos damos.


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