Relato Erótico de Incesto: La hija de mi mujer de 16 y yo

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Fecha: 2022-06-17


La hija de mi mujer de 16 y yo


Autor: Anónimo

Categoría: Incesto

Que tal chicos me llamo Francisco y les vengo a contar como vivo loco por mi hijastra yo conocí a mi mujer hace un tiempo ya tenía una niña pequeña pero por cosas del destino no vivio con nosotros hasta que cumplió 13 años y se mudó con nosotros desde entonces mi vida no es igual no se qué me pasa pero todo cambio es una hermosa morena alta con un rostro ángelical con unos hermosos ojos achinados y las piernas más atractivas y el trasero más increíble que he visto les juro que no he visto a otra adolescente igual hoy bueno aquí les voy sucedió que al principio ella era muy arisca conmigo pero poco a poco empezamos a acercarnos hasta que un día jugando en la cama le di un beso en la boca ella se sonrrojo bastante y eso solo me despertó mucho más deseo hacia ella y cada vez jugábamos más seguido y en esos juegos habían roces muy exitantes de hecho tenía un juego que ella se dejaba caer de espalda y yo la agarraba y en eso la agarraba por los senos y nunca se molestó y así seguimos un tiempo yo viéndola caminar por la casa siempre con shorts cortitos y acelerandome el pulso pero ella siempre inocente hasta que un día entre a su cuarto mientras dormía y pues me acosté a su lado y ella toda confundida me pregunta que hago ahí y yo pues empecé a confesarme todo con ella que me gustaba demasiado y pues ella un tanto enojada me dice que soy solo el esposo de su mamá y solo deberia quererla a ella yo le digo que no siempre es así que uno si puede querer a dos mujeres pero igual sigo rechazando me pero en eso me acerco y vuelvo a besarla como aquella vez ella se quedó inmóvil como sin saber que hacer y yo le dije que eran los mejores labios que he probado y la volví a besar y esta vez sí me correspondió pero ella no sabía hacerlo bien me dijo que no cree que esto esté bien pero yo le dije que si algo te gusta y te hace sentir bien nada ni nadie debería prohibirtelo y pues solo no me dijo nada y seguimos besandonos en eso empiezo a tocarla comencé con sus piernas pero luego subí a su trasero ella me aparto la mano y como que se puso incómoda porque se dio la vuelta pero yo aproveche y la abrase recostanto mi bulto entre sus nalgas ella no se opuso a eso y le digo cosas al oído lo mucho que me gustaba empecé a besarla por el cuello y y a acariciar si cuerpo en eso llegó a sus senos y veo que sus pezones empiezan a ponerse duros y ahí empiezo a recostar más mi verga y ella totalmente inmóvil pero se sentía que se exitaba pero no entendía nada de lo que pasaba hasta que hizo un gemido muy suave eso fue todo lo que yo necesitaba empecé a apretar sus senos por debajo de su pijama y a sobar aún más mi verga hasta que no aguanté más y me pude sobre ella y empezamos movimientos s sexuales pero aún un la ropa se sentía mi verga super dura tratando de meterse en su vagina y ella ya gemía un poco más fuerte hasta que me levanté y le quite el mono de la piyama ella como que me detuvo un poco pero la estimule en su clítoris y termino cediendo ya desnuda me saque mi verga que estaba que estallaba y suavemente la empecé a penetrar se sentía un tanto estrecha no mucho porque ella es de caderas anchas se sentía tan suave húmeda y tibia fue la sensación más hermosa que he tenido nunca la olvidaré total que la termine de penetrar y ahí estuvimos un rato haciendo el amor ella gemía y gemía a pesar de que era virgen ya estabamos teniendo sexo como dos adultos fue tan maravilloso seguí bombeando le y con cada bombeo ya gritaba más y más y eso me hacía darle mucho más duro le di hasta que de un grito acabe y les juro que jamás había tenido un órgasmo como ese sentí que acabe como dos litros de semen mientras acababa sentía como si pequeña vagina se llenaba hasta rebosar de semen y ella lo sabía porque mientras termine ella hacía como contracciones en su vagina osea ella también llegó al orgasmo por el grito que hizo ya luego me recosté sobre ella con mi pene aún dentro de ella y ella con una sonrisa pícara me miraba y me dijo siempre tuve curiosidad de lo que sentía mi mamá cuando ustedes lo hacían y se rió jaja a mí solo me la puso dura otra vez con escuchar eso, esa noche lo hicimos como 4 veces y desde entonces tengo el mejor sexo del mundo con mi mujer y para suerte mía ella toma pastillas para dormir, y cuando lo hace siempre veo esa mirada cómplice de mi hijastra que voltea a verme y ya sabemos lo que pasará, me gustaría subir fotos pero será para el próximo relato cuando les cuente como la hice adorar el sexo anal


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