Relato Erótico de Dominación: La vida de una perra

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Fecha: 2022-01-08


La vida de una perra


Autor: Ella

Categoría: Dominación

Fue hace mucho que me entregué q mi amo, al principio solo eran encuentros casuales entre semana, me hacía de todo, abusaba de mi cuerpo y me follaba cruelmente por horas solo para volver a irse. Fue cuando porfin decidí mudarme con el que mí vida como su perra empezó, era conciente de eso, cuando me fuera con el, renunciaria a mi vida por completo, mi trabajo, mi familia, todo, era conciente de eso y lo aceptaba. Lo primero que me hizo hacer fue darle todo lo que tenía, todo mi dinero se lo dí, todas mis pertenencias materiales se hicieron suyas, mi nombre, el me lo quitó, mis derechos humanos ahora son suyos. Cuando llegué a su casa en el campo, me quitó toda mi ropa y la quemó, después me dió un collar para perro, pues eso era lo que era ahora, su perra, y las perras deben ir desnudas siempre. Tenía prohibido salir de la casa sin permiso, debía estar desnuda todo el día y estár siempre a su servicio, dejé de trabajar para dedicarme únicamente a servirle, tenía que limpiar la casa, planchar su ropa, cocinar para el y hacer todo lo que el quisiera, si me negaba a cualquier cosa, me ponía una cadena en el collar y me dejaba afuera de la casa, estaba en el campo, talvez no había nadie viviendo cerca, pero podían pasar autos y me podían ver. Desde el inicio me dejó en claro que solo era una animal para el, una perra esclava que debía obedecerle, no tenía ningún derecho, solo los que el me permitía, como una animal, no me permitía dormir en una cama, debía hacerlo en el suelo, en una alfombra, a veces por diversión, me hacía dormir en una jaula en la sala o incluso afuera en una casa para perros. Hoy fue lo mismo, estaba dormida en mi jaula y el me despertó, me dejó salir de la jaula y me dijo que iba a salir, hoy era fin de semana así que no se adónde iba, pero no tenía derecho a preguntar, cuando se fue, me puse a trabajar, tenía que barrer y trapear toda la casa, limpiar y tender su ropa afuera, acomodar todo, agradecía que hoy no viniera un paquete, a veces mi amo compraba paquetes de cosas que no necesita, solo para hacerme recibirlos así desnuda o incluso venían amigos suyos y me obligaba a quedarme con ellos de rodillas esperando a ser usada. Estuve así todo el día, lo último que hice fue preparar su comida, como siempre, su comida ya debía estar preparada para cuando llegara. Escuché su auto llegar y lo recibí de rodillas frente a la puerta: - buenas noches amo, me alegra que volviera -dije inclinandome a el- + ya volví perra, dónde está mi comida - está en el comedor, está perra espera que sea de su gusto -dije dirigiendome al comedor donde un filete estaba recién preparado- + Si, más te vale que esté buena perra (y comenzó a comer) Mientras el comía, yo me quedaba de rodillas a su lado, esperando que le gustara la comida, si no, me podría castigar. + Hmm, está bueno, al parecer una perra como tu puede hacer cosas buenas - Muchas gracias amo, está perra está muy feliz de poder complacerlo + Aun no me has complacido perra, ven aquí Antes de poder darme cuenta, el había sacado una cadena y la enganchó en mi collar, jalandome, lo seguí arrastrandome a cuatro patas hasta la sala, ahí, sin ningún cuidado me penetro y empezó a follar, gritaba fuertemente de dolor y placer mientras el me cogía y nalgueaba, yo solo me sometía a el y a sus deseos, estuvo así por casi una hora hasta que dió una última envestida y se corrió en mi coño, soy infértil, esa fue una de las razones por las que me tomó como su esclava, para poder follarme sin cuidado, cuando terminó, agarró un tazón de perro, dejo unas croquetas y termino de correrse en el y me hizo comerlo, éso era lo único que podía comer junto con otro tazon de agua, las croquetas era de secas pero ya estaba acostumbrada a eso, cuando terminé, muchos fluidos se habían salido de mi coño para caer en el suelo, mi amo se enojó por eso y aunque le rogué que perdonara a su perra, me hizo limpiarlas con la lengua para humillarme más, cuando terminó, me arrastró afuera de la casa y me llevo a la jaula que estaba ahí, ya era de noche y me dijo que ésa toda la semana estaría durmiendo allí, me metió a la fuerza, lo cerró y se fue a la casa. Ahí me quedé, humillada, adolorida pero muy feliz, por qué eso era lo que yo quería, está es lo que amo, siempre quise ser una perra, ser reducida a una animal y tratada como tal, soy muy feliz de haber encontrado a un amo que supiera ver a la puta que soy, soy muy feliz así.


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