Relato Erótico de Sexo Anal: Culo de niña de lo mas tentador que hay.

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Fecha: 2021-12-24


Culo de niña de lo mas tentador que hay.


Autor: Sark

Categoría: Sexo Anal

Recuerdo bien ese día en la ciudad de México, fue un sábado, era un día soleado, me dirigí al metro a eso del medio día eran como las 12:30, llegue a la estación Xola de la línea 2, al parecer el metro venia retrasado, así que cuando llego estaba atestado de gente, abrieron las puertas, casi nadie bajo y pues tuve que ingeniármelas para subir, una vez adentro me agarre del tubo y di una mirada alrededor, me di cuenta que había una niña de 12 años, güerita, cara bonita, delgada, cabello largo castaño bien peinado, ya media cerca del 1.40m, tenía un vestidito clásico de niña de color crema con café, aun así se le notaba un traserito rico y de buen tamaño, ella estaba como metro y medio de mí, venia acompañada de su mama, ambas venían viéndose de frente, así que decidí aproximarme, como pude entre empujando y pidiendo permiso, me puse a las espaldas de la niña, para que nadie sospechara lo que pensaba hacer, al mismo tiempo para evitar que su mama sospechara algo, aunque la señora iba muy tranquila, entonces puse mi mano hacia atrás y la dirigí a la nalga de la niña, para tantear el terreno, ahí me di cuenta que su vestido era delgadito, y pude sentir de manera ligera esa nalga, espere unos segundos, para ver si había alguna reacción, al no haberla continúe, le agarre la nalga con algo más de firmeza, era muy deliciosa, suavecita y redondita, lo delgado de su vestido dejaba sentirla claramente, me pase a la otra nalga y le hice la misma caricia, al mismo tiempo mi verga estaba más que tiesa, sentir esas ricas nalgas de niña lo provocaron, entonces decidí acariciar esas preciosas pompas como se debe. subí un poco mi mano y le empecé a acariciar desde donde la espalda se empieza a curvar, hasta convertirse en esa sabrosa redondeada forma y luego hasta que se convierte en pierna, lo hacia despacito pero con cierta firmeza, luego la recorrí desde su cadera, su sabrosa nalga y termine donde se juntan esas nalgas, que sabroso es magrear esas nalgas tiernas, sobra decir que le di el mismo tratamiento a su otra nalga, para no dejar de tocar alguna zona de ese sabroso traserito, al ver que la niña estaba aceptando esas caricias prohibidas en sus nalgas, procedí a agárraselas bien, como se debe de agarrar unas nalgas, puse mi palma abierta en su redonda nalga derecha y la presione un poco, agarrando bien su nalga, era carnosa y suavecita, se deformaba rico ante la presión de mi mano, como una esponja, luego me seguí con su gemela agarrando rico ambas nalgas, sobra decir que estaba más que extasiado y caliente, esa hermosa niña me estaba permitiendo acariciar sus nalgas con toda libertad y como yo quisiera, acto seguido con mis dedos le acaricie esa sabrosa raja donde se unen sus nalgas, sentí calentito y una abertura rica esperando ser explorada, empecé mi acercamiento a su chicloso, ese tesorito que se escondía entre sus nalgas, me tranquilice un poco porque me temblaba la mano, entonces con mi dedo índice , lo acerque despacito a donde de manera maliciosa calcula que estaba su ano, sentí como tocaba la unión de sus nalgas y presione levemente mi dedo, se metió entre ellas y luego pude sentir su anito, retire mi dedo pues estaba tanteando el terreno, lo volví a hacer y lo mismo lo rose y luego lo retire, con esto le estaba diciendo a la nena que queria su ano, así que sin perder más tiempo dirigí mi dedo índice a esa exploración de aquel agujero marrón, mi dedo se hizo espacio entre sus nalgas, presione un poco y mi dedo toco esa sabrosura de anito, ese contacto nunca lo olvidare, de inmediato sentí como su ano se contrajo, mordiendo mi dedo intruso que quería meterse en agujerito sabroso, aun así no lo saque y le puse un poco más de fuerza y avance como un centímetro más el calzón ya no me dejo avanzar más, pero ya estaba en su rinconcito más oculto y sabroso de la nena, era una sensación poderosamente erótica y morbosa, podía sentir el calor de ese hoyito en la yema de mis dedos, tenía el pulso acelerado y parecía que la cabeza me quería explotar, al hacer esto la nena dio un pequeño brinquito, pero con el movimiento del metro no pasó nada, ya está en el ano de una niña de 12 años, mi dedo enterrado entre esas nalgas y la niña sin reacción negativa, mis otros dedos se acomodaron en sus nalgas, deje pasar un minuto mientras nos tranquilizábamos, entonces, empecé a mover mi dedo para sentir el contorno de su ano, mi dedo estaba separado de ese hoyito de placer, solo por la tela delgada de su vestidito y su calzón, pero aun así podía sentir las arrugas del ano de la niña, la textura de esa piel y lo caliente que estaba, era súper sabroso hubiera dado lo que fuera por sentirlo sin ropa, directamente piel contra piel, le tuve que sacar el dedo porque el metro se frenó y me tuve que agarrar, una vez más regrese a aquel calentito asterisco de placer, volví a meter mi dedo entre sus nalgas y volví a sentir, ese rico e indescriptible placer de sentir como se fruncía su anito por instinto, tratando de impedir la invasión de mi dedo, pero yo seguí introduciéndolo en mi lugar favorito su ano, todavía sentí una segunda contracción más leve de su ano pero ya estaba adentro, sintiendo como su arrugado rodeaba y se comía la yema de mi dedo, tenía ganas infinitas de voltearme levantarle el vestido y ensartar ese chiquito con mi verga, pero eso no era posible, me tenía que conformar con haberme metido hasta la cocina de su trasero y sentir ese hoyo sabroso y caliente, entonces me di cuenta que estábamos llegando a pino Suarez, tuve que sacar mi de dedo e su ano, porque iba a salir gente, pero ya que ella no iba a bajar quería seguir disfrutando de ese anillito estrecho, así que como pude me mantuve atrás de ella, ellas se recorrieron a la puerta que ya no iba abrir, así que hice lo mismo y aguante el rio de gente que entro, para mantenerme atrás de ese culo de niña, al final me aferre y lo logre, entonces una cachonda idea se me ocurrió, quería meter mi dedo en ese ano pero sin que me estorbara su ropa, iba a subir su vestido de la parte de atrás hasta una altura suficiente, donde pudiera alcanzar su calzón y meter mi dedo entre los bordes y poder alcanzar su ano, solo de pensarlo me dio un ataque de nervios y excitación, el metro se quedó con las puestas abiertas, me volví a tranquilizar, su vestidito llegaba un poco más abajo de la rodilla, así que con mis dedos agarre el vuelo de su vestido y con mis dedos empecé a subir poco a poco la parte trasera de su vestido, la adrenalina de hacer lo prohibido, hacía que me sintiera a 1000, se me hizo eterno ir subiendo ese vestidito, no lo sé, pero creo que ella sabía lo que estaba haciendo, por el airecito que se va colando y el movimiento de mis dedos temblorosos, por fin sentí que ya tenía su vestido a la mitad de sus nalgas, la parte del vestido que le había levantado lo tenía agarrado con mi puño, para que no estorbara cuando fuera a meter mi dedo, metí mi dedo y lo primero que sentí fue la tibia piel desnuda de su nalga, sentí una descarga de excitación, a pesar que con ropa se siente claramente la forma y suavidad de sus nalgas, no era lo mismo ni de cerca sentir la suavidad, firmeza y cálida piel, me repuse de esto y busque el borde de su calzón, el cual dejaba media pompa descubierta, lo encontré y de un movimiento rápido y firme trate de meterme y luego presionar para encontrar ese anillito caliente, pero no pude eran demasiados movimiento, además de que como venía de espaldas era incómodo y no podía ver para dirigir mis movimientos, la nena continuaba como empezamos recibiendo mis caricias obscenas, ella sabía que estaba buscando poder sentir su ano de manera directa, debió de sentir que tenía agarrado y levantado su vestido, también cuando metí levemente mi dedo por abajo del borde su calzón, sentí la presión pues se acercaba la estación zócalo y allí baja más gente e igual sube, lo intente de manera desesperado, pero no pude y me di cuenta que ya no era posible seguir haciéndolo sin hacer algo que fuera más notorio y se diera cuenta una persona, lo que estaba haciendo ya era excesivo y ya está arriesgando demasiado, así que con frustración deje caer su vestido, y le agarre una nalga mientras llegábamos a la estación, para acomodarme y seguir dedeando ese rico anito, llegamos a zócalo, bajo un buen de gente, pero ya no subió mucha, dejando espacios entre nosotros, así ya era muy difícil incluso seguir metiendo mi dedo en su ano sobre la ropa, aun así le seguí agarrando las nalgas de manera esporádica, viendo que no viera nadie, pues ya sabía que ella no iba a decir ni hacer nada, puse mi esperanza en Hidalgo por si subía más gente, pero no siguió igual, su mama se sentó en aliento de personas adultas y ella se pegó al tubo de ese asiento, dándome la espalda ósea las nalgas, pero ya había más espacio que antes y pues sabía que ya se había acabado la oportunidad, pensé en irla arrimando, pero decidí que ya era suficiente y se fuera a dar cuenta alguien o su mama, así que mejor me acerque a la puerta de salida, voltee a verla, traía una sonrisita muy linda, platicando animadamente con su mama, era como si no hubiera pasado nada, como si la exploración anal y de sus nalgas fuera algo normal, me había dejado recorrer cada centímetro de sus nalgas, meter mi dedo en su arrugado y sabroso ano e incluso me dio permiso para ver si podía explorar y arponear su ano sin ropa, pero ahí si no pude, fracase, me quede con las ganas de tocar piel a piel un ano de niña, vi su linda cara y me salí, ya no volvería a intentar esto es demasiado riesgoso.


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