Relato Erótico de Transexual: Fin de semana en Rosario

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Fecha: 2019-11-01


Fin de semana en Rosario


Autor: sergioverde

Categoría: Transexual

Venía de terminar una relación, jamas pensé que en Rosario me iban a abrir de tal manera, fue la primera de muchas más. Hola Por temas de trabajo, me enviaron durante unas semanas a Rosario. Viajaba cada lunes para allá, y el viernes a la noche retornaba a Bs.As. Fue en la época que estaba casi terminando con una relacion, y tome estos viajes como una manera de ir haciendo el duelo. Queríamos cosas diferentes, ella no paraba de hablar de algo más formal, convivencia y demas, y yo aun queria seguir soltero, sin dramas. Finalmente, un sabado hablamos, y quedamos en buenos términos, y al lunes siguiente volvi a viajar. Esa semana estuvo todo muy tranquilo, en el trabajo. Y yo, que llevaba varios dias sin sexo, me estaba empezando a preocupar. Esa semana decidi no regresar a Bs. As, y quedarme a conocer la noche de Rosario. El viernes encare para la zona del centro. Despues de cenar, y tomar algo, di vueltas, mirando y no encontré nada que me gustara. Me senté en un bar, a tomar la última cerveza y despues volvería al hotel. En una mesa habia dos chicas, las cuales mire muy fijamente, y nada. Como si no existiera. En otra, dos chicos, me miraron, pero no estaba con ganas de hombres. En fin, pagué y me fui. En la calle habia mesas, y al salir pise a una chica, que tenía las piernas estiradas. - discúlpame, no te vi. Levante la mirada, era una trans. No era muy bonita de cara, pero tenía un vestido corto, tipo minifalda, y estaba montada sobre unos tacos plásticos transparentes, que te dejaban muy caliente. - no hay problemas, lindo -upa, gracias…me llamo Sergio, y vos? -Diana (su nombre tampoco era muy lindo). jaja. Me puse a charlar, me invito una cerveza, me senté. Era muy entretenida, y me hablo de un boliche que iba a ir despues, con unos amigos. Cuando llegaron, hubo las presentaciones, y fuimos caminando unas cuadras. Llegamos, era un boliche open mind. Una de las amigas, se llamaba llamada Andrea. De las más lindas trans que habia visto en mi vida. Pelirroja, pelo largo, unas tetas infernales. Me quede obnubilado, pero no me dio mucha pelota y se fue a bailar. Me quede hablando con Diana, y de la nada me encajo un beso. No me hice desear mucho, y nos fuimos a un lugar más oscuro. Apenas nos sentamos, me puse a manotear a mi chica, su vestido era muy corto, asi que meti mi mano entre sus muslos, y encontre un hermoso paquete, envuelto en una tanga ajustada. Se la quite, y su verga apareció ante mí. Comencé a masturbarla suavemente, -Pará, porque no me voy a poder ir del boliche. ¿Vamos a otro lado? Asi hicimos. Se puso su tanga, acomodo su paquete, y salimos. Antes de llegar a la puerta, paso Andrea que la saludo, le pregunto dónde iba, y se nos acoplo. En el auto, camino a su casa, Andrea sentada atrás, y Diana adelante, fuimos charlando de todo un poco. Eran maquilladoras, y trabajaban juntas. Mi deseo era poder coger con ambas, pero se veía dificil, ya que Andrea no me registraba, pero en cambio Diana en cada semáforo, me besaba y manoseaba. Llegamos al depto. que compartían. Era chiquito, dos ambientes, muy bien decorado. Diana abrió, paso Andrea, y luego yo. De atrás Diana me tomo por los hombros, y me hablo al oído. -esta noche no la vas a olvidar jamas. me giro, empezó a besarme y me movió hacia su habitación mientras desaparecía nuestra ropa por el camino, ella quedo solo en tanga. Llegué a la cama, y me senté. Diana se acercó, corrí su tanga, y saqué su hermosa verga. ahora sí, podía hacerla mía. Tire su piel hacia atrás, y al descabezar su pija, la cabeza se puso roja, casi violeta. La mire, y sin dudar meti su verga en mi boca, que deseaba desde el boliche. Noté su sabor salado al introducírmela, tambien su gemido de satisfacción al iniciar la mamada. Clavo sus dedos en mi pelo mientras la introducía una y otra vez, salvajemente. A pesar de que me encanta mamar vergas y lo hago siempre que puedo, tuve dos arcadas mientras intentaba llevar la verga al fondo de mi garganta. Noté tambien que estaba muy caliente, cuando su liquido prese minal me dejaba ese rico sabor en mi lengua. Estuve mamando verga durante un largo rato, haciéndola disfrutar a Diana de una merecida chupada, mientras le hacía gemir rico y se aceleraba más y más. Me agarro la mano, y me hizo que me pare, ahora le tocaba a ella, arrodillándose ante mí Mi pija estaba casi a tope, y las caricias y lengüeteadas hicieron el resto. A los pocos minutos ya estaba jadeando como un loco. Agarre su cabeza y le avise que iba a acabar yo. Diana se paró, y me acosté en la cama. De un ropero, saco una bolsa, y de ahí tiro sobre la sabana, algunos juguetes. Tomo unas bolas y se puso a untarle lubricante .me dijo, -asi estas preparado. Me di vuelta, poniéndome en 4, sabía lo que me esperaba. Las bolas iban incrementando el tamaño. Eran 6 en total: las dos primeras eran bastante pequeñas, y para un culo dilatado como el mío no eran ningún impedimento. La tercera tenía un grosor que ya se notaba bastante, y la cuarta opuso cierta resistencia a entrar en mi culo ya abierto La quinta era muy grande, y La sexta bola alcanzaba el tamaño de una mandarina aproximadamente, Expandió el lubricante por todas las bolas mientras me miraba. Veía en su cara las ganas de introducirme aquella monstruosidad en mi ano relajado, pero yo me encontraba entregado totalmente Diana metía las bolas en mi culo, y con una mano me ordeñaba la verga. Cuando llego a la quinta, mi culo estaba lo suficientemente abierto para recibir lo que fuera. Apareció Andrea en la habitación, desnuda. Masturbando una pequeña pija, que hacía juego con su hermoso cuerpo. Unas tetas enormes con aureolas rosadas, un pubis lampiño, y en medio su pija, que buscaba crecer de a poco. Se acostó delante de mí, para que yo pudiera mamarla. El trabajo en mi culo era de una delicadeza total, ante cada bola que me introducía, Diana me pasaba la lengua por la punta de mi pija, haciendo que el dolor disminuyese. Mientras, yo seguía mamando a Andrea, que ya daba señales de llegar al clímax en cualquier momento. Diana aprovecho para quitar las bolas de mi culo, muy lentamente, y al llegar a la última, introduje mi mano, y noté como habia quedado de abierto. Era una cueva, a la cual podía meter lo que quisiera. Y asi fue, Diana puso más lubricante en su cabeza, y comenzó a meter su pija. Despacio, para no desgarrar mi ano ya roto. Una vez que su cabeza ingreso, se detuvo, y se acostó sobre mi espalda, apoyando su pecho. Me dijo al oído, que queria llenarme de leche. Yo tambien lo deseaba. Andrea cogía mi boca, y Diana mi culo. Durante unos minutos, mis ojos se llenaron de lágrimas, porque la montada que me estaban dando, me hacía doler demasiado. Andrea tenso su cuerpo, su acabada era cuestión de minutos. Y asi fue, empujo dentro de mi boca, y luego de un grito casi gutural, lleno mi boca de semen caliente y espeso. Era tanto, que se resbalaba por la comisura de mis labios. Andrea lo tomaba con el dedo, y me embadurnaba la cara, la frente, mi nariz, toda mi cara. Mientras ella jugaba, Diana embistió una última vez más, y lleno mi culo abierto tambien. Asi, lleno de leche por el culo y por la boca, me levanté y fui al baño, a darme un baño de agua caliente. Mi culo me dolía, y al tocarlo note que un par de dedos se metían fácilmente. Al salir, las chicas me dieron una toalla, y me acostaron. Yo no habia acabado aún asi que ambas se decidieron a darme todo el placer que dos lenguas al unísono pueden dar. Me costó, por el dolor que sentía, pero con algo de fuerza, acabe, llenando ambas caras de leche. Cada uno tomaba una porción de mi verga, y se besaban pasando mi leche de boca en boca. Despues se acercaron, y me dieron sendos besos de lengua, donde note que aun quedaban restos de mi acabada. Nos acostamos riendo, por lo que habia sido un gran polvo, y un hermoso trio. Diana fue a buscar una cerveza y tres vasos. Mientras tomábamos y nos reíamos, cada uno metía mano en los cuerpos desnudos de otro. Yo manoteaba las tetas de Andrea, y Diana tocaba mi pija. Cuando nos recuperamos, fuimos dejando los vasos en el piso, y la cosa volvió a comenzar. Andrea chupaba mi pija, y Diana metía la suya, aun flácida, en mi boca. Su pija era gruesa, con algunas venas de color azul. Un poco torcida hacia la izquierda, con una cabeza que sobresalía del resto del tronco, y que se veía babeante. Andrea se acostó, boca arriba, y yo me monte sobre ella. Su pija ya estaba a punto para ingresar en mi culo, que habia sido desbastado por la pija hermosa de Diana. Me fui sentando, despacio, aun mi culo dolía y mucho. agarré su pija con la mano, y me la introduje muy despacio. No queria salir lastimado. Andrea mientras besaba mi pecho, mordisqueando mis tetillas, y mi pija tambien tomaba una interesante erección. Me olvide por un instante de Diana, que estaba en un costado de la cama, untando su verga con gel lubricante. -que vas a hacer???, le dije. -cogerte entre las dos, hermoso. Y asi fue. Diana, se puso a mi espalada, se acomodó y de a poco fue metiendo su pija dentro mío, que ya soportaba la de Andrea tambien. Era la primera vez que recibía dos vergas juntas. Ya habia experimentado con alguna pareja anterior, meter una pija y un consolador, pero esto era diferente. Por fin iba a poder disfrutar de algo nuevo. Estaba recibiendo dos vergas juntas, que me movían hacia el placer infinito. Al mismo tiempo, sentía como mi carne se desgarraba, para poder recibir a los dos cañones juntos. Era una mezcla de dolor insoportable, y éxtasis., notaba como mis huevos se iban llenando de semen. Mis ojos estaban cubiertos de lágrimas Andrea besaba mi pecho, y Diana apoyaba sus tetas en mi espalda, mientras me decía al oído, -nunca te vas a olvidar de nosotras. Fueron segundos, minutos, no sé. Perdí la noción. Ambas se movían dentro mío, en forma acompasada. Se notaba que no era la primera vez. Andrea acabo primero, y sus movimientos dentro de mi culo, me hicieron acaba a mí. Mi leche salio escupida, hacia sus tetas y parte del mentón. Aparentemente, eso hizo que Diana, al sentir como apretaba mis nalgas, tambien dejara ir todo su semen. Con el ultimo chorro, me abrazo por detrás, mientras besaba mi cuello, agitada. Despues comenzó la peor parte. Sacar ambas pijas, sin dejarme muy herido. Diana salio primero, con la pija apneas dormida, y babeando semen. Luego salio Andrea, con un poco más de fuerza. Yo Sali disparado al baño, necesitaba un bidet de agua helada, para refrescar mi culo, abierto, lleno de leche, y dolorido. Así fue como recibí dos vergas juntas, por primera vez. A las chicas volví a verlas varias veces más, pero eso es otra historia.


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