Deje que un albañil me cogiera por placer

2022-09-23


Era una tarde en 2016 y me encontraba solo en casa porque mis padres salieron de vacaciones a Puerto Vallarta, entonces, como estaban construyendo un cuarto más en casa del vecino, pues iban y venían los albañiles y el maestro de obra, él era un hombre de unos 45 a 50 años, mientras los albañiles eran de jóvenes a maduros, obvio me atraían más los maduros, pero de los jóvenes me llamó la atención uno de ellos, así que el día de mi descanso me bañe, me arreglé, me puse un mini vestido, una blusa, brasier y tanga, medias, zapatos de tacón, entonces ya que termine de almorzar salí a caminar, pero me regresé como si se me olvidara de algo, en eso escuche que dijeron, “mamacita, si así mueves todo eso has de coger rico”, yo lo mire y le dije que si quería investigar, como nunca he educado mi voz porque soy travesti de clóset, pues obvio se dio cuenta que soy al final hombre, aparte de por otras cosas, que por ser discreto tengo que hacer, el maestro de obras no estaba porque se había ido por unos materiales, era casi medio día como dije antes, el hombre se acercó a mí y platicamos. Sebastián: Hola amigo, soy Sebastián pero dime como gustes Yo: Hola, soy Carly señor, como le va? Sebastián: Bien pero ahora creo que mejor, te ves muy rica eh Yo: Gracias, que pena, pase señor Entró Sebastián a mi casa y nos sentamos, deje la puerta abierta, por un descuido o porque quería que los demás entraran, no se, en fin, yo cruzada de piernas y él a un lado mío conversamos Sebastián: Que rica y que puta te ves eh, si te antojas y aparentas ser mujer, pero mi mujer no es tan hermosa como tú te lo aseguro Yo: Que pena, aunque gracias por sus comentarios, es lo que busco cuando visto de mujer, verme como una y ser muy bonita Sebastián: Lo lograste Él me acaricio las piernas, se acercaba cada vez más y yo como pude me acomodé sentada para que también si lo quería me agarre las nalgas, lo entendió muy bien, me beso, me metía mano, yo tocaba su verga sobre su pantalón, poco a poco se endurecía, se sentía muy bien, nos paramos sin dejar de besarnos y lo tuvimos que dejar de hacer, pues con prisa nos desnudamos y volvió a besarme y me acaricia todo, me abría las nalgas, me daba nalgadas y me decía puta y cosas así, yo solo me dejaba hacer, me puso de espaldas a él, me pasaba su verga bien grande y gruesa por las nalgas y el ano, me encantaba lo que me hacía, de pronto, de un empujón, sin saber como lo hizo, me la metió toda sin dolor, aunque se quedó quieto unos momentos, luego empezó a meter y sacar la verga una y otra vez, así durante como media hora o un poco más mientras yo gemía y le decía, cógeme, hazme tuya, soy tu puta y cosas así, hasta que sentí su leche en mi ano, se vació y yo sentí rico y caliente, luego lo saco, me arrodille y se la mamé, como otra media hora, se volvió a venir, con su rica leche caliente y me lo trague todo, la verga por completo y la leche, no se como la aguante, pero estaba como posesa, me tenía en el cielo, por así decirlo, en fin terminamos exhaustos, abrazados, sus brazos fuertes era tan tierno el momento, pero bueno, todo tiene un final, lamentablemente, aunque intercambiamos números, me lo hizo increíble, fue de lo mejor para mí y espero que para él también. Por si quieren platicar y así, les dejo mi correo Mi correo es: [email protected]

Autor: Carly Correa Categoría: Transexual

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Creyó que se burlaba de mi y terminó siendo la engañada y usada

2022-09-23


Cuando conoci a Magi, su cuerpo me llamó mucho la atencion sobre todo las nalgas y piernotas, muy acinturada del busto no tanto eran pequeñas. Como yo siempre fui muy mujeriego me propuse conquistarla y cogermela. Asi fue, el mismo dia en que tuve la oportunidad, le aplique un buen faje y nos fuimos a un hotel en la ciudad de Guanajuato. Me la cogí tan bien, que desde aquella noche nos convertimos en amigos con derechos. Pasados unos tres meses, me pedia vivir ya juntos, no me parecio nada mal su peticion ya que aunque no muy bonita de cara, si que tenía muy buena nalga. Estuvimos viviendo en un motel el fresa, una tarde que llegue al motel fui primero a la administracion y salude a juanito con quien ya habia hecho buena amistad. Le pagué un mes por delante y me comento que al filo del medio dia vio que un tipo a un lado de su automovil estuvo platicando con mi nalga, no le di importancia, pero al llegar a la habitación luego de besarla le pregunte que quien era el tipo con quien platicó, su respuesta fue qud no platicaba, sino que era un tipo que paro el auto a un lado de ella, bajo y la queria conquistar, segun ella al rechazarlo el la ofendio y para quitarselo le dio un golpe en los huevos. Asi lo dejé y a cogermela. Semanas después la lleve a un piano bar y me encontre a Paty una vieja amiga y examante. Ella se acerco a nuestra mesa y platicamos. Magui media molesta se levanto diciendome que iba al tocador. Paty se retiró ya que ella cantaba en el antro, pasaron casi 15 minutos y Magui por fin regreso. Pues donde estabas? - en el tocador - tanto tiempo? Justifico diciendo que habian mucha chicas en el tocador. La vi muy fihamente, ya que en realidad estuvo con otro tipo al que ya conocia y vi que el tipo llegaba a la mesa con sus amigos. Y asi fueron muchas veces que me di cuenta de sus mentiras y ella creyendo que me las comia. Tanto lo hacia que me tomo como un tonto, pero ya fastidiado decidi devolverle la copa y para eso me dedique a se enamorara perdidamente de mi. Por casi 7 meses la consentia demasiado, la llenaba de regalos, flores, ropa y sexualmente me la cogia diario y en ocasiones hasta dos veces el mismo dia. La hacia tener minimo 4 orgazmos en cada cogida y me dio un exelente resultado. Su comportamiento cambio y ya era muy fiel, amorosa y sobre todo mucho muy confiada en mi. Mi plan iba muy bien ya estaba en mis manos y no se daba cuenta de mi enojo y molestia contra ella. El segundo paso era el darle la oportunidad de hacer lo que tanto le gustaba (coquetear con otros tipos) asi que comence a llevarla a varios antros y darle mi consentimiento "por amor" y hasta animándola a bailar con quien quisiera. Al principio se hacia la digna, pero poco a poco saco a la puta que realmente era. Yo fingia ser muy liberal y le hice creer que la amaba mas cuandl la veia bailar con otros. Ya convencida de mi tolerancia y "amor" aceptaba todo lo que le sugeria sin recelo alguno, asi que la convenci para que cogiera con otros y sin imaginar lo que realmente yo fraguaba, se animó. Primero cogio con un tipo que conocio en la calle y se fueron a coger, claro que antes me lo avisó y le di un beso (de judas) deseandole mucho placer. Continuará...

Autor: Prostitugolfo Categoría: Confesiones

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Andrea Santos la sobrina puta de mi esposa

2022-09-23


Esto pasó sin querer, sucede que mi esposa Angelita tiene una sobrina que se llama Andrea con un culazo lindo y la vagina gordita, cierto día la encuentro preocupada por la calle y me cuenta que necesita dinero de urgencia para pagar una deuda vencida, entonces le propongo prestarle el dinero pero que no avise a la tia Angelita y que como me va a pagar, la sobrina me dice que yo decida como le cobro la deuda y que ella esta dispuesta a aceptar lo que sea para pagar esa deuda, enseguida se me ocurre pedirle que hagamos el amor y accede sin mayor insistencia, rapidito mi verga se paró y se puso tan gruesa que parecía que iba a explotar, para suerte estabamos cerca de un motel , le propongo que primero culiamos y después pasamos por el cajero para prestarle el dinero, era tanta la desesperación que confió en mi, apenas entramos en el motel la desnudé totalmente y mi verga llena de venas tan dura y caliente le introduje en la chucha apretada que parecía que se iba a desgarrar , estuvimos culiando mas o menos 30 minutos y Andrea empezó a quejarse de dolor ya que mi verga seguía durisima y gruesa le hacia daño provocando dolor y sangrado, por lo que le hago poner de perrito y sin piedad desgarro el culo de un solo empujón, jamas me imaginé hacer el amor con la sobrina de mi esposa y menos romperle el culo, Andrea ya no podía mas, luego de casi hora y media parecia ebria de tanta verga, tambien yo no podia mas y de 5 chorrazos de leche en la vagina acabé, fue llegar al paraiso verla chorrear tanto semen casi inconsciente, el culo desgarrado sangrante, las tetas mordidas y lastimadas, ya era tarde Andrea bien dormida, sucia y agotada, en silencio salgo de la habitación, llego a mi casa me doy un duchazo, llega mi esposa Angelita y me pego una culiada tremenda pensando el la sobrina Andrea , enseguida suena el teléfono, la sobrina para perdirle que vaya a traerla ya que no se siente bien y no tiene dinero para pagar el motel, le acompaño, espero afuera, salen mi esposa con Andrea como borracha de tanto dolor, le miente que el novio la dejó abandonada despues de pasar la tarde juntos y no.pagó la habitación le contó todo lo que le hizo pero nunca dijo que fui yo, tal vez por la vergüenza, luego mi esposa me comenta que la sobrina pasó en cama casi un mes desgarrada el culo y la chucha, y hasta parece que estaba preñada, nunca contó a nadie que fui yo el que le culió salvajemente, con mi verga gruesa, y medio litro de leche adentro

Autor: Ibarreño Categoría: Incesto

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Mi cuñada

2022-09-23


Quiero empezar contando el primero de mis relatos de mi vida sexual precoz con mi cuñada... De chico yo la veía como mi símbolo más grande sexualmente hablando y me llevaba 11 de distancia, osea para un pajero como yo era ideal, mi hermano viajaba mucho y no estaba nunca en casa y mi madre me pedía por favor que vaya a acompañarla para no dejarla sola en su casa por mi buena relación con ella... Es una mujer muy sexual voluptuosa y realmente provocadora . Se vestía muy liviana de ropa sin ropa interior y aveces cuando se agachaba se le veía toda la concha ... Yo disfrutaba de eso y la espiaba a diario en la piscina o en la ducha . Hasta que un buen día ella Se dió cuenta y decidió mostrarse enfrente mío desnuda totalmente y me hizo probar de esa miel... Yo era muy chico y teníamos sexo a diario . Nadavamos desnudos y hasta cocinaba desnuda mientras yo la tocaba o chupada su ano... Ella acostumbraba todas las mañanas me despertaba chupándome mi miembro para despertar bien (ella decía así) . Nos masturbabamos juntos veíamos porno juntos pero fui creciendo y ya quería coger .. 4 años antes de los 15 ella me hizo cogerla y desde ese día no pude parar de cogerla y chuparla y llenarla de leche... Me provoca tanto morbo que han pasado muchos años y todavía cogemos .. ella era mi puta y yo su pija me la chupaba muchas veces al día tomaba mi leche y aveces la recolectaba para usarla de lubricante anal. Fui creciendo y fuimos probando cosas muy raras pero ricas... Se todo tipo de sexo... Esto continuará Cualquier cosa [email protected]

Autor: Leonel Categoría: Incesto

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Un problema, dos soluciones

2022-09-23


Aquella tarde estaba sola en casa y me sentí caliente. Empecé a hacerme una buena paja mientras me iba desnudando hasta quedar en un sillón grande, toda abierta de piernas con un desodorante me cojia, mientras me frotaba cómo loca, gritando dame pija. Estaba en lo mejor, acabando con los ojos cerrados, disfrutando de unos lindos espasmos cuando sentí una pija empujando mis labios Abrí los ojos y era un primo de mi marido que al verme había entrado y sacando su pija afuera me la daba a chupar Sin pensar en nada le di una mamada hasta que acomodándose me dijo - Vos querías pija, y te voy a dar puta Y me la enterró haciéndome gritar. Me dió como animal hasta llenarme de leche y se fue Me bañe y cambié, estaba terminando de limpiar cuando llegó mi suegro - Hola querida - Hola suegrito - ¿Que hacías? - Estaba limpiando le dije - Mira estas fotos me dijo dándome el celular Era yo ensartada por el primo de mi marido y un vídeo donde se me escuchaba gritar en plena acabada para limpiarle la pija después que me cojió Lo miré sin saber que hacer, y el me dice - Ahora vas a ser mi puta calladita la boca cada vez que te llame Me di cuenta que estaba en problemas. Me había visto pajear y cojer y había pruebas Tenía un problema de que le contarán a mi marido Tenía dos soluciones que eran mi suegro y el primo para cojer Ya elegí jijiji ji jiji

Autor: Yami Categoría: Infidelidad

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Puede ser que alguien te vea.

2022-09-23


Este no es continuación del relato anterior, pero tiene cierta relación. En aquella narración, (De pronto yo era su juguete) les conté mis experiencias de descubrimiento mutuo entre dos chicos, Alex y yo. En esta, les contaré lo que puede pasar en un descuido si una persona se percata de que ya los . Mis visitas a “jugar” con Alex se habían convertido en un hábito vespertino, al partir su madre al trabajo nos quedábamos en total libertad hasta que mi madre me llamaba para el baño y otras cotidianidades. Ambas casas eran contiguas, separadas por una grama verde con un caminito entre los patios. Por ahí solía entrar o salir y pasar de una casa a la otra sin necesidad de ir por la calle. En los pueblos de campo de Cuba esto se acostumbra bastante. Una de esas tardes respondiendo con obediencia al llamado de mi mamá iba muy apurado cuando sentí que me agarraron por detrás, me llevé buen susto, pero pasó rápido, era uno de los hermanos de mi madre que estaba de visita en casa. Me cargó y me llevó dentro y estuvimos conversando por unos minutos. Mi tío era un hombre de campo, joven y fuerte y con la piel tostada por el sol. No era muy alto, igual al resto de la familia. Después de bañarme y comer mi tío se dispuso a regresar a su casa que no era lejos y le dijo a mi madre. -Hermana, qué le parece si me llevo al niño a que me haga compañía allá esta noche, los míos se fueron con la madre a la ciudad y estoy aburrido, así converso con mi sobrino que ya en unos años se habrá convertido en un hombre. Mi madre aceptó con mucha naturalidad, eso había pasado antes, y yo me puse contento, mi tío es un excelente anfitrión. Al llegar a su casa abrió la puerta y yo entré directo al sillón con balancines de la sala, el me encendió la TV y se fue a su cuarto, de ahí se fue a la cocina y me trajo un jugo de naranja delicioso. Cuando le devolví el vaso me miró y me dijo unas palabras que me helaron las vísceras. -Sobrino. -Dime tío. -Hoy cuando te cargué estabas sudando. -Si, un poco. -respondí con nerviosismo. -¿Y que estaban haciendo a casa de Alex? -Pues, jugar tio. -le dije tratando de disimular mi estrés. -¿ A que jugaban? ¿Puedo saber? -A los carritos, a las cartas, y otras cosas. -Ummm, y por eso traías ese sudor, y el short al revés. Además, el corazón se te quería salir del pecho como ahora… Ese “como ahora” tío lo pronunció despacio y poniendo su mano debajo de mi tetilla izquierda. El tenía razón, mi corazón iba a mil. Me miró a los ojos y me dijo. -Será nuestro secreto, sobrino. -¿Qué secreto tío? No sé qué me quieres decir. – En verdad ya me lo sospechaba. -Tus juegos con Alex, y los que vamos a jugar nosotros. -No se por que me dices eso, tío. -Vamos chiquilin, tu con diez años no vas a engañar a tu tío. Todos hemos hecho trastadas. Además, ibas tan asustado, jajaja, hasta otro niño se daría cuenta. -¿De qué? -De lo que hacen. -Nosotros solo jugamos tío. -traté de insistir. -Si, yo lo sé, a darse besos en la boca y tocarse los penecitos. -me dijo con suspicacia, -Noo tío ¿Cómo crees? -Yo seguía defendiéndome, aunque sentía que era en vano. -Es lo que sé, sobrino. Cuando uno es de tu edad hace todas esas cosas. Mi tío empezó a rozar mis muslos y mirarme fijamente a los ojos. Se puso a muy corta distancia, cuando me habló pude sentir su aliento. – ¿Te gusta la pinga de Alex, tu amiguito? -Tío, me da pena eso. -No tengas pena, vamos, puedes confiar en mí, nadie lo va a saber. -Está bien. -Al final no supe como quedarme callado, yo tenía esa sensación de que él lo sabía todo. -Cuéntame que hacen. -Eso mismo que tu me dices, besos. -¿Y que más? -El me enseñó a tocarme. -le dije, y bajé la cabeza. -¿Cómo que a tocarte? No tengas pena, vamos, dime. -Si, a echarme pajas, tío. -Aquello me parecía una confesión. -Ah, ya. ¿Nunca lo habías hecho? -No. -¿Y que tal? ¿Te gustó? -Si, es rico. El me dijo que así crecía más. -jajaja eso fue para convencerte, es muy inteligente tu amiguito. -Eso fue lo que me dijo. -Ah, que bien. ¿Se la has tocado tu a el? -A veces, cuando la ponemos para medirnos. -¡Vaya! ¿Y quién la tiene más grande? -El -Eso no es nada, además el es mayor que tú. -Me consolaba mi tio. -Si. -le dije. Tío me dio un besito en la mejilla y se fue a bañar, yo me quedé muy tenso en la sala, preocupado y pensando que quería el con todas esas preguntas, la verdad era puro nervio. Pasaron quince eternos minutos y mi tío se apareció delante de mí envuelto en una toalla. De más está decir que se le marcaba su pene debajo de la tela humedecida, y cuando lo vi, no pude apartar mi mirada de aquel bulto, que ya nada tenia que ver con el de Alex, mi amiguito. Detuve el balanceo del sillón y me quedé sin habla ni respiración. ¿Qué iba a pasar aquí? Era mi único pensamiento. Todo alrededor perdió importancia, el mundo se había reducido a nosotros en aquella sala. Mi tío se paró delante de mí y me dio un besito en la mejilla. Me pasó la mano por la cabeza, luego por mis hombros, me tomó de la mano y me llevó a un sofá donde nos sentamos, el hizo que mi pierna más próxima me quedara encima de su muslo. -¿Entonces has estado yendo muy seguido con Alex? -Si, cuando su mamá se va a trabajar. -Me lo imaginé, además yo sé también sus horarios. ¿Habrán hecho más cosas además de masturbarse cada uno por su lado? -Algunas veces. -Yo respondía automáticamente, y entrecortado. -¿Cómo cuáles? Cuéntame y dime como es la pinga de tu amiguito. -Mi tío me hablaba despacio y me miraba con cierta ternura ligada a un rostro como de quien se complace mucho en lo que le estaba diciendo. -Nos besábamos en la boca. La pinga de Alex es negra, como su piel, y la cabecita rosada, la tiene mas grande que la mía. -Aja, eso me habías dicho. ¿Qué más? -Miramos una revista de esas con gente desnuda y, a veces, el me pedía que le hiciera lo que veíamos ahí. -¡Oh, que interesante! ¿Y que fue esas cosas que imitaban de la revista? -No muchas, el se acostaba encima de mí, yo abría las piernas y él se movía encima, nuestros penes se rozaban y el me la ponía entre mis muslos. Él dice que yo soy su novia y que algún día, cuando sea más grande me daría su leche. -¿Y aun no te la ha dado? -No, el solo me mostro la que se ve en la revista. Pero el dice que su primo le había contado que esa leche sale cuando uno es más grande. -Ves cari o, todos tenemos a alguien que nos enseña. -Si, ya veo. Mi tío pasó su brazo por detrás de mi cabeza, yo estaba recostado, me dio un beso detrás de la oreja que me erizó. Con su otra mano hacia cosquillas en mis muslos, sobre todo en el que yo tenía encima de él, recorría mi muslo por dentro, poco a poco llego a rozar mi entrepierna. Yo estaba en calzoncillos y sin camisa, de mis muslos pasaba a mi pecho, y hacia un recorrido subiendo y bajando hasta el pubis. Sus caricias me daban cosquillas. Yo guardaba silencio a la espera de que haría mi tio, sus cosas me agradaban, pero en el fondo yo no sabia que hacer. Aceptaba sin moverme ni hablar, pero al mismo tiempo era agradable, sentía esas cosas ricas que me despertaba cuando me masturbaba con Alex. Y por supuesto, mi cuerpo respondió, y se me marcó una excelente erección de mi pinga en el calzoncillo. El bajó su mano por dentro y me rozó despacio, y la agarró. La palpó como si nunca hubiera tocado otra, sentí la punta de sus dedos contra la de mi pene… echaba a atrás mi prepucio, y me pajeaba solo con sus dedos pulgar e índice, yo sentía bien rico todo aquello. Cuando más ido del mundo me encontraba, escuché su voz. -Parece que te gusta aprender y aprendes muy rápido. -Eso me lo dijo muy cerca de mi boca y echando mi prepucio completamente hacia atrás. -Aghj. -Gemí por el leve dolor que me causó aquel tirón. -Perdón. -Me dolió. -Tranquilo, es que me emocioné. Eres una niña muy linda. -Estas igual que Alex. -le dije. -¿Por qué? -Dice que yo soy su novia. -Desde hoy en secreto serás mi novia también. Conmigo aprenderás muchas cosas que Alex aun no te enseña y que son muy ricas. Pero, escucha bien, en tu casa nadie puede saber porque te castigar n por el resto de tu vida y a mi no se que me harán. ¿Entiendes? -Si, ahora tengo dos secretos, el tuyo y el de Alex. Mi tío me beso en la barbilla y dejó su boca allí, fue corriendo sus labios con delicadeza hasta rozar los míos e iniciar así un beso. Mi tío me estaba besando la boca. ¿Qué era aquello? ¿Qué me estaba pasando? ¿Por qué sentía tan rico esas cosas? Mi corazón latía a prisa, sus manos recorrían mi cuerpo. El beso era cada vez más intenso y profundo. Finalmente me quitó el calzoncillo, yo no hice ninguna resistencia. Nos besamos, yo por instintos acaricie también su pecho y sus brazos. El se detuvo, y yo también, lentamente apartó su cara de la mía, me tomó la mano y me dijo. -Ya es hora, sobrino. -¿De qué? -pregunte con nervios y la voz entrecortada. Puso mi mano en el borde superior de la toalla que envolvía su cuerpo a nivel poco más abajo del ombligo. Yo tragué en seco, sorprendido, pues al poner mi mano allí, intuía lo que iba a pasar, pero no me adelanté a hacer nada, solo me puse a la espera, una espera llena de emoción y nerviosismo. ¿Seria que iba a ver la pinga de mi tío? Esa y mil cosas más nublaron mi mente. -Vamos sobrino, quítame la toalla, creo que nos molesta a los dos. -¿Qué hago? -La toalla, quitala. Me quedé mirando, con torpeza halé la tapa de encima, tuve que halar fuerte, mi tío la había trabado bien, al liberar ese primer doblez, lo aparté y quedó una parte mas de la toalla encima de mi tío, la más próxima a su pinga. Me dispuse a quitarla también. Tiré de ella lentamente, cuando ambas tapas de la toalla descubrieron a mi tío, se asomó al fin su pinga. Allí estaba, dura, enorme, era multiplicada por 10000 la mía o la de Alex, la piel bronceada y su cabeza rosada aun a medio descubrir. Tenia algunas venas, algo que nunca había visto, ni en las fotos porno de la revista. Al final y hacia abajo colgaban sus huevos, pero no me concentre en ellos. Mi tio me interrumpió. -¿Qué te parece? -Grande. -¿Eso nada más? -Gruesa, no sabía que tendrías esas venas, y dime. ¿Por qué es distinta el color de ella al de tu piel? Además, no tienes pelos como mi papá. -La verdad no sé, pero eso pasa cuando uno crece, no se si a todo el mundo, pero a mí se me puso así bronceada. Y… yo me rasuro los vellos ¿Te gusta así? No sabia que decir. Miraba con detenimiento, la verdad me encantaba aquella visión, aquel “monstruo”, aquella bestia imponente que parecía que me miraba o que tenia vida propia. No puedo describir todo lo que sentí. ¿Era eso que sentía, un gusto? Creía que si y eso fue lo que dije: -Si, tío, me gusta. -¿Mucho? -Creo que sí. -¿Mas que la de Alex? -Si, si tío, mas que la de Alex. -En ese momento sentí que traicionaba a mi amiguito que había sido el primero en hacerme saber estas cosas. Pero bueno, ya estaba metido en las redes de mi tío, y el no me iba a soltar. -¿Y qué esperas? – Me dijo. -No te entiendo, tío. -Tócala. Se nota que estás loca por tocarla, novia mía. Mi tío tenía razón, desde que la destapé tenia ganas de verla, de rozarla, de sentir como era. La agarré torpemente, como si fuera un plátano, u otra fruta, la aprete, la moví. Estaba dura, era como tocar la mía, pero en una versión aumentada. Se sentía rico esa piel delgada, la dureza mezclada con suavidad. Mi tío agarro suave mi mano y me la puso alrededor de su pinga, como agarrando para una paja. Y el mismo hizo el primer movimiento, la cabeza quedo al descubierto porque el me movió mi mano echando su prepucio hacia atrás. Ahora estaba ahí, toda para mi, él respiró profundo. A partir de ahí yo empecé a masturbarlo, primero con torpeza, pero después lo fui haciendo mejor. Mi mano quedaba casi en la punta, la cabeza de la pinga de mi tio entraba y salía al ritmo de la paja, la piel frotaba el cuerpo de su pinga, cada vez más dura y tensa. -¿Nunca habías pajeado a tu amiguito? -No -¿Pero si se han tocado? -El a mi casi siempre cuando nos mediamos las pingas. -¡Que bien lo haces sobrinita! -¿En serio? -Si, tu manita me encanta, eres una princesita encantada. -Está bien tío. ¿Sigo así? -Si nena, sigue, me encantas. Mi tío gemía, y me masturbaba a mi también, era extraordinario hacerlo así con el, no se sentía lo mismo que hacerlo solo, bueno, a mi me estaba gustando mucho más. Al tiempo que nos tocábamos, la energía iba en aumento, ya no pensaba si lo hacia bien o mal, sentía que el disfrutaba y yo también. Nos besábamos, con la otra mano me agarraba las nalgas, era rico también… Seguimos masturbándonos con total desenfreno y naturalidad, el gemía, yo también, para mí era curiosidad, pero ya era una curiosidad llena de un placer intenso. -¿Te gusta como lo hago tío? – No se ni por que se me ocurrió esa pregunta. -Claro que sí, nenita, y veo que a ti también te encanta. -Si, Tío, me gusta mucho. -La pinga de tu tío es toda para ti, nenita mía. -Que rico. -En eso mi tío gimió. -Sigue nenita, sigue. ¿Por fin eres mi novia? -Preguntó agitado y tragando en seco. -Si, quiero ser tu novia. -Al decir esto mi tío reventó en un gemido mas alto y profundo y empezó a retorcerse. -Agh Agh, sobrinaaaa…- Mi tío se contraía y justo cuando miré su pinga vi brotar a chorros la leche. Salía fuerte, como si antes hubiera estado presa, me corría por la mano, se me embarro toda, estaba viendo la leche de un hombre por primera vez, en ese momento también empecé a retorcerme y las cosquillas de la paja de mi tío invadieron todo mi cuerpo como nunca había sentido en mi vida. Aquel si era un orgasmo, me llegó a la cabeza, a los pies, yo no pude mas y di un grito de placer que hizo a mi tío besarme con un beso largo y profundo. Poco a poco dejamos de movernos y yo caí rendido de cansancio sobre su pecho, el besaba mi cara y mi cuello. Después de esa noche, tuvimos muchas aventuras y seguí aprendiendo de mi nuevo maestro, Mi tío.

Autor: MARCOS GARCIA Categoría: Sexo Gay

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La encontré cogiendo con un tipo

2022-09-23


Buenas noches les contare lo que paso ase un par de diaz encontre ami esposa en el cuarto para labar y estaba ella mamando verga mientras otro le daba por el culo y gemia como perra.y decia metemela papi asi toda toda asta el fondo asi no me cone mi esposo la tienes bien grande dame mas perro soy su puta primos andenle cojanme duro asi asi les encanta como les mamo la verga y me la trago toda verdad. asi mero verdad. ahora metanme su dos vergas uno en mi culo y otro en mi panocha por favor lo necesito duro. dame dame ahhhhh que rico. no creia lo que miraba y me excite mucho y dije dejame la grabo para llevarselo a su hermana y asi cojermela yo a ella dicho y echo fui al otro dia y le dije a su hermana mira lo que tu hermana asia yo segun bien dolido y me dice que zorra pero no te aguites cuñado si kieres me puedes cojer ami dejame te mamo tu verga ya veras que are mejor jale que mi hermana termine enamorandome de ella y ala vez sentia rencor pero tan rico que cojia mi cuñada le dije vamos a juntarnos y asi cojemos diario manda ala fregada a mi hermana y lo ise asi que cuando cojiamos tan rico me acordava de ella fuimos asi pasaron los años y asta que un dia me encontre a mi ex me dijo kiero cojer contigo cual lo isimos de nuevo.

Autor: Anónimo Categoría: Confesiones

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Qué problema tengo ahora!

2022-09-23


Mi marido es separado y tiene dos hijos de su relación anterior. Mario, mi pareja tiene 46 años, yo ando por mis 30 y su hijo mayor 17 años. Resulta que estaba en casa, cuando aprovechando los primeros calorcitos, me fui al fondo con una malla dos piezas muy chiquitas para empezar a tomar color. Estaba sola en casa y aproveché a sacarme todo, tratando de aprovechar al máximo el sol en todo el cuerpo. Primero me quedé boca arriba y pasando bronceador por todos lados, aproveché a tocarme un poquito jugando con mi cuerpo. Al rato me volque de espaldas, mientras seguía jugando con mi clítoris suave En un momento me dió por asolear mi ano. Me puse en cuatro, levanté el culo lo más que pude y separando mis nalgas me dedee el ano dilatandolo bastante. Ya estaba bastante calentita y empecé a masturbarme en una pose incómoda que me permitía darme una buena paja Los pies apoyados en puntilla, apoyaba mi cabeza en el pasto y estaba culo en pompa dando placer a mi hambrienta conchita. Cómo tenía los auriculares y no esperaba a nadie, estaba perdida en mis placeres cuando sentí una mano en la nalga y la inconfundible punta de una verga en la puerta del culo, pujando por meterse. Separé más mis piernas y en el movimiento permitió que se me vaya al fondo. Pensé que mi marido había llegado caliente, y me dejé cojer a lo bruto mientras seguía con mi paja delirando de placer Cuando me la enterró al fondo y me dió una descarga muy abundante que me sorprendió Me dejé caer de rodillas y cuando me di vuelta para limpiar esa pija, me encontré con el hijo parado aún con su pija afuera. - ¡Seba! Que haces acá, le dije sin pensar que era obvio - Entré te ví y me calenté, me acerque y te hablé, luego te pregunté y como levantaste y abriste el culo, no me aguanté y te coji. Vos no me dijiste nada, se excusó - No te escuché, estaba con los auriculares y no te esperaba. Pensé que era tu papá por eso te dejé hacer Pensé y lo único que pude decir fue - Olvidemos todo porque tu padre nos mata a los dos. - Bueno, pero antes quiero otro - Noooo. Ni loca - Entonces que se enoje mi papá - No podés decir así - O te vuelvo a cojer o no me callo - Bueno pero hoy no, porque ya llega. Me voy a vestir. Sos terrible le dije amagando pegarle en la pija, agregué ¡Y guarda eso! - Pero te gustó? - Si nene. Tenés una buena pija, le dije y ya me fui a recomponer

Autor: Ani Categoría: Tabú

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Las calientes vivencias de las nietas de doña Juanita 7, 8, 9, 10 y 11

2022-09-22


Capítulo 7 Karen desayunaba feliz con su abuela, las últimas noches había conocido lo que era el amor entre mujeres, un amor más allá de solo abuela y nieta, un amor que se sentía en carne viva y que desencadenaba placer y más amor, Karen se preguntaba porque había tardado tanto en amar a su abuela de esa manera. Karen veía a su abuela guisar lo huevos que había comprado un día anterior, no tenían aparato refrigerador, así que compraban los alimentos que ingerirían al día siguiente, no podía almacenar comida; la abuela se contoneaba tarareando una canción, concentrada en el guiso que preparaba, Karen veía con arrobación esa cintura estrecha y esas caderas prominentes, ella tenía el mote de “abuela”, pero en realidad no era tan vieja, rondaba los 45 años, tampoco estaba tan acabada como su título podría catalogarla, ella rompía paradigmas con ese cuerpo de infarto y su rostro a pesar de estar curtido por el trabajo y el sol, aún representaba el de una mujer atractiva, cuando sonreía mostraba una dentadura perfecta y unos coquetos pocitos en las mejillas. ? Ya está mi niña hermosa, espero te guste, le puse orégano y un poco de epazote como te gusta ? Gracias abuelita, oye ¿por qué siempre usas esas ropas feas de abuela? ? Jajaja ay mi hermosa, pues porque soy abuela y porque no tengo otro, ya sabes que no hemos comprado ropa desde hace mucho ? Pues deberíamos hacerlo ? ¿Con que plata mi hermosa? Jajaja deja de soñar y mejor come tu desayuno que se nos hace tarde ? Abue ¿qué si te digo que puedo conseguir dinero? ? ¿Dinero? ¿Cómo? ? Tu solo di que sí y el dinero llegará ? Y ¿en qué trabajarás? ? ¿Quién dice que voy a trabajar?—contesto Karen sonriendo orgullosa ? Hija, no me gusta a dónde quieres llegar con eso, porque yo… ? Shhh abuela, no digas nada—Karen puso el dedo índice en los labios de su abuela impidiendo que hablara– solo disfruta las cosas que la vida nos da ? Pero hija yo… ? Tranquila abuela, yo me encargo, no es justo que vivas así, ni yo tampoco Karen le metió el dedo a la boca y la abuela cerró los ojos y lo lamió como si fuera una paleta, Karen veía lo fácil que era seducir y controlar a su abuela y entendió porque Don Jorge se la cogió cuanto quiso y muy probablemente por todos sus agujeros; retiró el dedo y miró a su abuela que abrió los ojos sonriéndole ? ¿Karen estas segura de eso? ? Si abuela tú confía en mí y nos irá mejor Karen le dio un beso en la boca a su abuela que lo recibió feliz y después se sentó a comer su desayuno mirando la nada y pensando cómo haría las cosas, recordaba como Don Anselmo había pagado sin titubear a su abuelo-padre Don Jorge, emprendería su propio negocio, rompería la sociedad con Don Jorge y se lanzaría a la independencia, si eso haría, solo tenía que ver como deshacerse de su abuelo-padre y donde establecer su “negocio” aunque ya sabía que cualquier rincón era bueno para que un pervertido se la cogiera. Con ese pensamiento durmió y se despertó, incluso soñó con el mientras dormía, imaginaba ser la mujer más rica del mundo, tener todo a sus pies, imaginaba a sus “amigos adultos” siendo parte de su imperio, solo que ellos serían concubinos para ella. Una vez terminado el desayuno se dirigieron a sus destinos, en el punto medio se despidieron y separaron por rumbos distintos, Karen aun traía sus ideas en la cabeza, ensimismada caminaba mirando el piso cuando escucho una voz que la saludaba ? Hola Karen Volteo a ver el origen y descubrió a su novio, la había alcanzado y salió quien sabe de dónde, pero ahí estaba de nuevo; recordó que tenía novio, por unos dias lo había olvidado. ? Hola– contesto tímidamente Lo miraba y era el típico macho alfa en desarrollo, era más alto que los demás y más fuerte y bueno en los deportes, ella lo había visto pelear y nunca perdió, le había llamado la atención en cierto momento, por lo alfa que lucía, pero no dejaba de ser un mocoso que solo era más grande, peleaba y jugaba futbol mejor que los demás, a ella le habían gustado los hombres más maduros ? No te he visto en estos días y ayer ya no te vi, ¿saliste temprano? ? No, y no me viste porque saliste corriendo después de nuestro primer beso, ¿qué acaso no te gustó? ? Perdón, es que no esperaba… Hizo una pausa, no sabía cómo decirlo sin que se oyera feo ? ¿Qué? ¿Qué te chupara el pito? ? No, bueno si, pero es que yo… no pensé que fuéramos a acabar así, yos solo quería que fueras mi novia… ? Muy bien ya no lo vuelvo a hacer, si te desagrado tanto eso ? ¡no! ? ¿No qué? ? No digas eso, si quiero que lo hagas, ayer toda la tarde pensé en ti y en lo que sentí, nunca antes había hecho eso y me gustó mucho, soñé contigo, pero también me sentí mal porque no quiero que pienses que solo buscaba “eso” Karen lo miro y vio en su rostro el semblante de la preocupación, sintió ternura por el chico, fue su primer orgasmo en el hueco de alguien, “vaya” pensó para sus adentros, había “estrenado” a alguien, como a ella se la había estrenado don Jorge; se acercó a él y le dio un piquito tierno en la mejilla, él la miró y le sonrió; Karen recordó que con ella no fueron tierna, eso no significaba que ella debía hacer lo mismo ? ¿Quieres hacerlo de nuevo? Karen le pregunto coqueta mirándolo a los ojos, el chico sonrió feliz y asintió, miró a todo el alrededor y buscó un lugar donde meterse, no había nada visible, vio unos arbusto, pero era más que evidente que no los taparía y alguien los podría ver ? No sé en dónde pueda ser ? Jajaja ni yo, jajaja ven Karen lo tomó de la mano y juntos caminaron hacia la escuela, era la primera vez que ella caminaba tomada de la mano de un hombre, o bueno en este caso de un adolescente; se sintió diferente, por primera vez probó el no tener que esconderse de los demás al estar con alguien, con sus maduros amigos tenía que esconderse y salir por separado de donde anduvieran “jugando”, pero con este chico la gente no la juzgaría ni tampoco tomarían medidas legales contra él. ? Tienes unas manos muy suaves—dijo Karen emocionada al sentir la suave y joven piel de su novio ? Tu también Karen, las tienes muy suaves, me encanta cuando las toco y más cuando me tocaron el otro día Ella volteo a verlo y miro ese brillo de excitación que presentan los hombres, ese brillo muy conocido por ella, se sintió alagada de ser el motivo de excitación de un chico tan guapo como el que estaba un lado de ella, de repente Karen volteo y vio una casa que lucía abandonada, no tenía ventanas, podía verse parte del interior, miro a todos lados y la calle lucía solitaria, jalo a su novio ? Ven, vamos allá, parece estar sola esa casa El chico camino de prisa tras ella, la puerta esta medio abierta y sin seguro, entraron los dos lentamente mirando a todos lados, el interior era lo esperado, una casa sola, descuidada, con abundantes grafitis en las paredes, señales de que alguien había pasado noches ahí, incluso había señales de fogatas; Karen aventó a un lado su mochila y volteo a ver a su novio, el chico hiso lo mismo y las dos mochilas quedaron juntas, tanto que parecía estaban abrazadas. La mirada de Karen cambio, se volvió más felina, de una niña-mujer excitada, sus labios se entreabrieron, las alas de sus nariz se movieron con la respiración en ascenso y sus pupilas se dilataron al máximo, lo del chico no fue tan diferente, solo que él además desarrollo la mayor erección que había tenido en su vida, su pene abultaba presumidamente por su pantalón semi ajustado, pero se quedó quieto, no tenía mucha experiencia con chicas, lo más que había logrado con anterioridad fue manosear a su prima menor en la oscuridad, ahora tenía a la niña más buena de la escuela, la que todos deseaban; Karen decidió dar el primer paso ? ¿qué pasa? Te quedaste callado ? No… no pasa nada, es solo que te veo y me gustas mucho ? ¿si? ? Si, demasiado, he pensado todo este tiempo cuando me chupaste mí… ? ¿Tú qué? ? Mi… Él pobre chico estaba rojo de vergüenza, no sabía cómo mencionar su pene ? ¿Tu verga? ? Sí, mi verga en tu boca, eso me gustó mucho ? Y ¿lo quieres sentir de nuevo? El chico asintió rojo como un tomate, Karen se divertía, por alguna razón le gustaba dominar a los hombre de todas las edades, ahí tenía a un preadolescente todo nerviosos y excitado como un burro en el mes de marzo. Karen se acercó a él, lo hiso como ya sabía, de forma lenta y pausada, saboreando cada paso que daba, su boca se entreabrió mostrando sus húmedos labios, sus ojos se entrecerraron y su lengua tímidamente afloro entre sus labios, no mucho, solo lo necesario para que él la notara. Se quedaron muy juntos los dos, Karen se sentía muy mojada en ese momento, su raja escurría jugos y se contraía solo esperando un intruso que la dilatara; Karen tomó la temblorosa mano del chico que abrió sus ojos cuando vio que ella la guiaba a su entrepierna por debajo de su falda, sus dedos palparon el calor que emanaba la rajita húmeda de Karen y por mero instinto se movieron acariciando el máximo objeto de deseo de un hombre hacia una mujer. ? Aaahhh Karen no pudo evitar abrir su boquita y gemir el sentir lo dedos de su novio acariciar su rajita, abrió más las piernas para él no batallara en acariciar todo lo que quisiera, se acercó más a él y recargo su cabeza en el pecho del chico, sintió sus pectorales en desarrollo, no cabía duda que sería un hombre atlético y musculoso, eso la excito más y acompaño las caricias que el chico le daba con movimientos de cadera de atrás hacia adelante ? Karen estas toda mojada ? Es por ti… aaahhh Y no mentía, se sentía muy excitada con el hecho de estar con un joven, que también se saciaba con ella ? Aaahhh Volvió a gemir cuando sintió la otra mano del chico dirigirse a sus nalgas y acariciarlas por encima de la pantaleta y más gimió cuando sintió como el soltó su raja para poner ambas manos en el borde superior de su pantaleta e iniciar un descenso de esta ? Aaahhh si, hazlo Eso hiso que el chico tomara más valor y bajara la pantaleta blanca de algodón y esta cayera hasta los tobillo de la caliente y nalgona niña; mientras el regresaba a la raja y palpar la mojada abertura entre los labios mayores, Karen hiso lo propio y se dirigió a la bragueta del chico, con habilidad ganada con la práctica, abrió la bragueta y el pantalón, bajo la trusa del chico y el pene de esté brinco erguido y listo para la acción ? Karen… aaahhh Fue lo único que alcanzó a decir el chico cuando Karen empezó a masturbarlo, el no creía que se pusiera más duró, pero las caricias de su nalgona novia le demostraron lo contrario, el pene se puso tan duro, que la erección llegó a ser dolorosa para él ? Ven Karen con la boca semi abierta, loca de excitación invitó a su novio a que la siguiera, el sin soltar la raja camino frente a ella, mientras ella lo hacía de espaladas sin dejar de masturbarlo, llegaron hasta la pared de un cuarto y ahí se recargaron, sus cara quedaron próximas y se fundieron en un beso. Era extraño para ella, era la segunda vez que lo besaba y ya le había tocado el pene dos veces y él ya le había bajado la pantaleta para dedearla, ella pensó que debía trabajar en el orden de las cosas, estaba empezando al revés, primero debió ser el beso y después las dedeadas, rio para si misma mientras se hundía en un mar de excitación, podía sentir como volaba siendo besada y dedeada por ese chico. ? Espera—dijo Karen toda agitada ? ¿qué pasa? ? No has chupado mis tetas El abrió sus ojos como platos, ahora tocaba el turno de saborear las tetas de Karen, desesperado sacó las manos debajo de la falda de ella y entre los dos desabotonaron la blusa, el sostén cubría parcialmente esos manjares, ella hábilmente solo subió el sostén liberándolas. El chico parecía que no saber por cual decidirse o que hacerle, desesperado las chupaba, lamía los pezones, los volvía a chupar, cambiaba de teta, pellizcaba los pezones arrancando gemidos de Karen, era como si todas las fantasías que pensara hacerle a un par de tetas a lo largo de una vida se lo fuera a hacer a Karen en 2 minutos. Espera bebé, tenemos tiempo El novio de Karen se quedó quieto desconcertado con los ojos perdidos en lujuria, vio como Karen lo separo un poco para poder girarse y darle la espalda, el corazón se aceleró a mil por hora, cuando vio como Karen, su nalgona novia, levanto la falda enseñando ese hermoso par de nalgas que dios le dio y la sostuvo con un mano, mientras escupía en la otra y llevaba la saliva al glande de él, para después ella misma guiarlo a su rajita ? Mmmmgggghhh Solo pujo el pobre chico cuando sintió la ardiente raja de ella aprisionar su glande, Karen movió su cadera hacía atrás en incrusto la mitad del pene del chico, que por reflejo la sostuvo de las caderas y sintió como en otro movimiento Karen se lo metió todo. ? Aaahhh que rica verga El novio de Karen se excito cuando escucho eso y sus caderas iniciaron como un tren en marcha, al principio lento, pero fue aumentando el movimiento hasta ser una locomotora en su máxima velocidad, tal y hasta se podría escuchar el silbato del tren en su feliz carrera ? Aaahhh si aaahhh que rico siento bebé Karen se retorcía con los embates del chico y aceleraba y solo baja la velocidad para agarrar aire, estaba loco de emoción, nunca había tocado una raja, una teta, chupado un pezón y mucho menos cogido, ahora había hecho todo eso en un solo momento, se sintió el chico más afortunado del mundo y casi un hombre completo ? Sí, no pares sigue bebé aaahhh Karen puso un de sus manos a nivel de su frente, par ano pegar fuerte en la pared, porque los movimientos del chico eran muy rápidos y fuertes, era muy diferente coger con el que con cualquiera de los amigos maduros con los que había estado ? Karen te amo… te amo… te amoo aaahh aaahhh El novio eyaculo en la raja de Karen que feliz lo recibió, meneó sus caderas para darle más placer a su novio ? Si bebé vente, lo puedo sentir si aaahhh El chico abría y cerraba la boca, cerraba sus ojos hasta apretarlo, lo mismo que sus dientes, nunca había sentido tanto placer. Terminó de eyacular dentro de Karen y se quedó un rato en esa posición, Karen recargada en la paren con la blusa abierta, su sostén movido, su falda levantada, su pantaleta atorada en un tobillo y el pene de su novio aun en su raja, sonreía feliz por haber compartido tan rico orgasmo con su novio, poco a poco se salió de ella y ella se giró besándolo y finalizó poniéndose en cuclillas para mamar el pene del chico y limpiarlo. ? Karen está sucio, no lo hagas ? ¿de qué está sucio? ¿de mi raja o de tu leche? ? Pues de los dos ? ¿O sea que tu no me chuparía mi raja?. Porque yo ya me he comido tu leche ? Bueno si, viéndolo así pues… No alcanzó a decir más, Karen se levantó y lo beso metiéndole la lengua y haciéndole que paladeara el sabor mezclado de su raja con la leche de él; lejos de sentir asco, se sintió excitado por la osadía de ella. Karen mientras lo besaba con loca pasión lo continuo masturbando y se sorprendió porque casi al instante desarrollo nueva erección. ? ¿Quieres más? Pregunto Karen mirándolo coqueta, mientras se mordía el labio inferior, la respuesta de él llego con el movimiento de girarla y ponerla de espaldas a él otra vez, y guiar el pene a la raja de ella ? Aaahhh Volvió a suspirar cuando sintió como el pene se incrusto de nuevo en ella, apenas alcanzó a poner sus manos en la pared par apoyarse, porque su novio inicio y mete y saca bestial, le estaba dando mucho placer a ella, y sentía como su raja era un charco de semen y agua, las caderas de los dos se acoplaron a la perfección, eran jóvenes y viriles, no tuvieron problemas para ello ? Mi amor te amo— Decía el chico mientras se la metía una y otra vez ? Y yo a ti te amo mas Los hablaban de amor como si el amor fuera dependiente del sexo, pero eran jóvenes y a esa edad es fácil confundir el placer con el amor, así que ahí estaban los dos mococetes amándose mutuamente ? Espera bebé, espera—Karen detuvo un poco su marcha ? ¿Qué pasa? ? Por el culo, la quiero por el culo, anda por favor por el culo aaahhh El desconcertado se la sacó y la guio al prieto culo de ella, no fue difícil introducirla, Karen puso los ojos en blanco de emoción al ser enculada por su novio, hasta ese momento ella creía que iba bien con él, pues su pene ya había visitado todos sus hoyos penetrables; el chic estaba en el cielo, se la estaba metiendo a la nalgona Karen por el culo y ella lo disfrutaba tanto como él ? Si mi amor, mi bebé, jódeme el culo… hazlo fuerte… rómpelo… házmelo muy duro, quiero que me duela… ay… aaahhh ? Karen me viene aaahhh ? Si mi amor, métemela toda… toda en mi culo quiero sentir tu leche, si la siento aaahhh El chico eyaculo por segunda vez dentro de Karen, solo que ahora lo hiso en su culo, el pobre podía sentir como su leche salía haciendo que Karen convulsionara de placer. Habían sido los 14 minutos de mayor placer anal que ella había sentido; como pudo se desacoplo y se volvió aponer en cuclillas para limpiarle la verga a su novio que desconcertado vio como ella se la metió a la boca sin el mínimo de asco; Karen desde abajo volteo a ver a su novio y le brindo una sonrisa enseñándole al leche que había sacado a chupetones y la ingirió ante sus ojos ? Karen, te la comiste toda jajaja ? Sí, me encanta tu leche, ¿me besas? ? Jajaja no, ahora si no ? Como quiera lo haré Karen se acercó a él y lo beso, el chico no tuvo más que besarla con pasión, lo bueno que el asco paso rápido; Karen se separó de él y coqueta lo vio ? Creo que me encantará tener novio, seremos Karen y… oye por cierto, ¿Cómo te llamas? “Tonta… tonta… tonta… mil veces tonta”, pensaba Karen para sus adentros, nuevamente había cogido con alguien y luego le había preguntado el nombre, tal perecía que no podía evitarlo, solo que ahora si le pudo mucho, era su novio y estaba haciendo todo al revés ? Qué pena has de pensar que soy la niña más puta y fácil de la escuela— Karen se agacho apenada y tapo sus senos, por primera vez sintió pudor, una lágrima quiso asomar de sus hermosos ojos cafés ? Arturo, me llamo Arturo y no, no creo que seas puta ni fácil, me gusto lo que hicimos, creo que a te amo Karen volteo a verlo y vio brillo de amor sincero en sus ojos, sonrió y ahora la lágrima no pudo ser detenida ? ¿de verdad? ? Si, de verdad El chico tiernamente la beso en la frente y le acomodó el sostén, le abotono la blusa y le ayudo a ponerse la pantaleta, Karen fascinada veía como él con galantería le ayudaba a vestirse, de verdad se sintió enamorada de ese chico ? Ven Karen vamos a la escuela, que de seguro nos regañaran por llegar tarde Karen suspiro y limpió la lágrima que quiso resbalar por su mejilla, orgullosa y feliz caminó tomada de la mano de él, quien se puso su mochila y tomó la ella con la otra mano para que ella no la cargara, se estaba portando como todo un caballero. Karen iba emocionadísima de la mano de su novio, tanto que olvido que al llegar a la escuela estaba don pedro en su carrito de fruta, las miradas de los dos se cruzaron, los ojos de ella se abrieron de susto y los de él se entrecerraron de coraje, por reflejo volteo con el gordo pervertido de la tienda y vio el ceño fruncido, más que otras veces, las manos empuñadas, a los dos maduros se les veía un semblante de ”ira” que ella jamás había visto en su vida. Solo pudo tragar saliva y caminar, su día estaba dando un giro completo, no tenía ni idea como saldría del aprieto… Continuará Capítulo 8 Nota: una disculpa por la tardanza, pero es la sobrecarga de trabajo de fin de año, espero no tardar tanto para las próximas. Gracias y saludos Eran cerca de las 12 del medio día, el maestro algo explicaba, pero Karen no ponía atención, su mente estaba en otro lado, estaba preocupada porque don Pedro el frutero y el gordo pervertido de la tienda la habían visto llegar de la mano de su nuevo novio, la cara de ambos era coraje a rabiar, estaba asustada, no sabía cómo reaccionaría ante ellos, sabía que su relación era prohibida, pero aun así les debía algo de fidelidad, había olvidado todo de tanta emoción que sintió con su nuevo novio y no se acordó que la verían llegar, ahora no sabía qué hacer. ? ¿Señorita Karen? La voz del maestro la sacó del trance, volteo a ver al pizarrón donde el maestro escribía algo que se supone ella debía copiar ? No esta poniendo atención, no está copiando esto y vendrá en el examen, se quedará después de clases en castigo ? No profe por favor, ya lo copio ? No señorita, ya lleva muchas, hoy se queda en retención de castigo Karen apretó sus manos de impotencia, no esperaba eso, esperaba tener la tarde libre para “contentar” a don pedro, total el gordo de la tienda no era tanto problema, ella sentía más compromiso hacía el frutero, pero ahora no podría. El timbre de salida sonó, los niños se levantaron como disparados por un resorte y a pesar de las indicaciones del maestro de no correr, salieron como una estampida de búfalos, Karen astutamente intentó salir escondida entre la multitud, pero el maestro estaba muy atento a ella y la detuvo en la puerta ? ¿A dónde va señorita? Hoy se queda ? Pero profe por favor, es que tengo muchas cosas que hacer ? No, hoy se queda ? Por favor, de verdad, hoy no, mañana si quiere, pero hoy no puedo ? Lo siento, eso debió pensarlo antes de andar tan distraída, usted nunca trae tareas completas, reprueba muchos exámenes, ¿qué quiere de su vida, si no puede con la escuela elemental? ? Puedo demostrarle que puedo poner atención y mejorar mis calificaciones ? Mmm no, no lo creo, se quedará y como se porte será el tiempo que estará conmigo ¿me oyó? ? Si profe Karen resignada se quedó esperando hasta que salieron todos, espero a que el maestro guardara sus cosas en su maletín y salieron juntos al salón de retención, entraron y él se sentó en el escritorio, estaban solos, no había más alumnos, al parecer la única indisciplinada era Karen. El profesor sacó una hoja de papel en blanco y escribió unos problemas de multiplicación y división, se le llevó a Karen que impaciente movía sus hermosas piernas. ? Señorita quiero que copié estos problemas y los resuelva, cuando los haya terminado me habla para revisarlo ? Si profe Karen abrió su libreta y copio los problemas, empezó a resolverlos, puso abajo la tabla de multiplicar, pues no era la nerd que propiamente se las sabía al derecho y al revés; las tenía ocultas bajo la libreta de matemáticas, disimuladamente la moví para ver las tablas y luego las ocultaba. El maestro en todo momento se percató de la trampa que ella hacía, la verdad no le importaba, estaba más concentrado en mirarle las piernas torneadas, como las movía de forma inquieta y en algunas ocasiones las separaba dejando ver su infantil pantaleta. Una erección se formó dentro de su pantalón, sus manos temblaban, sujetaba un libro que fingía leer, pero en realidad miraba con deseo a esa niña, la había deseado desde hacía mucho, dentro de él sentía que era una huerca muy tonta y fácil podría “abusar” de ella, muchas noches se masturbó pensando en cómo la frotaría sobre su verga, como se la metería por la boca y le puntearía la raja hasta eyacular, él no imaginaba que esa niña era muy caliente y ya se había tragado varias vergas por todos sus hoyos. Su pene estaba en máxima erección y su mente se nublaba perdiéndose en lujuria, discretamente bajo una mano y se masturbó por encima del pantalón sin dejar de ver las piernas que ella inocentemente abría, regalándole imágenes de su entrepierna; no pudo más, su calentura era demasiada, temblando en excitación se levantó y caminó a Karen que seguía concentrada en sus problemas, ya era cerca de la una y esa área permanecería solitaria por un buen rato. ? Señorita Karen ¡cómo va con sus operaciones? ? Bien creo yo ? A ver ¿qué está haciendo? ? Estoy dividiendo, pero no me acuerdo 4 multiplicado por qué da nueve El maestro se acercó, lo hiso con la intensión de pegar su erecto pene al hombro de ella, Karen inmediatamente lo sintió, su mirada quedó fija al frente mientras pensaba que pasaba, ella sentía la indiscreta erección de su maestro que según miraba su libreta para que estaba ella haciendo ? Muy bien, va muy bien—se iba a retirar cuando Karen lo detuvo ? Profe ? ¿Qué? – No se vaya, quiero que vea como lo estoy haciendo y usted me dice si voy bien, no soy buen en matemáticas y quiero mejorar—el maestro sintió un chispazo en su pene ? Está bien, aquí me quedo a su lado Se volvió a pegar, para él el hecho de haberle frotado la verga en el hombro unos segundo era suficiente, pero la niña lo había invitado a que se quedara con ella y mirara como trabajaba. El pene adulto regresó al hombro infantil, Karen discretamente movió el hombro para acariciarlo, lo hiso de forma circular, ese movimiento también fue percibido por el excitado maestro, no imaginó que ella fuera a hacer eso ? Muy bien Karen aaahhh No pudo evitar gemir cuando ella volvió a mover su hombro, el maestro de forma involuntaria la sujeto del cuello, Karen lo puso firme para que el hombre pudiera hacer palanca y mover su cadera; el maestro lentamente movía su cadera de adelante a atrás, cuando pegaba el pene al hombro lo hacía fuerte – Profe así no estoy cómoda – ¿Qué? El maestro se asustó y se separó de ella soltándola del cuello, la miró con cara de susto, pensó que ella se había incomodado con el rozamiento ? He estado sentada todo el día en estos asientos y ya me duelen mis nalgas ? ¿te duelen? ? Si las tengo hinchadas, mire ? Karen se levantó y se puso de lado al maestro, le tomó una mano y casi eyacula el pobre, cuando Karen la llevo a su caliente nalga ? Aaahhh ? ¿Si las siente? Como están de calientes e hinchadas ? Si… si, ya lo sentí, lo siento, tenía que dejarte en retención ? Bueno, acepte el castigo, lo merecía, pero ya me dolieron—Karen hiso una pausa para hablar, quería ver la cara de su maestro—profe ¿y si me siento en sus piernas? ? ¿qué? ¿en las mías? ? Si, así descanso tantito ? Pero y ¿si alguien entra? ? ¿tiene llave la puerta? ? Si—contesto el maestro pálido y tembloroso ? Ok Karen caminó hacia la puerta y contoneo su culo, sabía que el maestro la miraba, llegó a la puerta y volteo a verlo, puso su dedito en sus labios en señal de silencio y con cara de coqueta cerró la puerta con llave, el pobre hombre sintió sus piernas temblar, estaba demasiado excitado para estar tranquilo, todo lo contrario, Karen estaba de lo más natural. Karen caminó nuevamente de forma coqueta, incluso llevó su meñique a sus dientes y sexy como niña nalgona que era miro a su maestro, llegó al escritorio y desde allí le hiso una señal con el dedo índice de que se acercara ? Aquí profe, aquí estaré más cómoda El maestro sólo asintió y camino al escritorio y a mitad de camino Karen lo detiene ? profe mi libreta El profesor volteo al pupitre y vio la libreta de Karen, pues sí, no debía ser tan obvio, se regresó y la tomó, la dejo frente a ella y se sentó en su silla de profesor; Karen lo vio de forma coqueta y se acercó a él, lentamente se puso frente a l profesor y se subió rozando cuanto pudo sus nalgas en el desvalido hombre. ? ¿No peso?—preguntó Karen de forma inocente ? No mi amor, nada ? ¿Cómo me llamó? ? Perdón ? No, si me gustó, sígame diciendo así ? ¿te gusta que te diga mi amor? ? Sólo cuando se siente así—Karen meno sus nalgas sobre el bulto del maestro— ¿a usted le gusta? ? Si mucho ? ¿qué más le gustaría hacer?—pregunto Karen sin dejar de menearse sobre el pene de su maestro ? Muchas cosas ? ¿cómo qué?—pregunto Karen casi al instante ? Cosas que no podrías contarle a nadie ? Mmm la puerta… está cerrada—dijo Karen con la voz entrecortada, mientras volteaba a ver su maestro con esa mirada nublada cuando una hembra está excitada Esa fue la pauta que armó al maestro a avanzar, con más confianza bajo las manos y las puso en el borde de la falda, para después subirlas, palpó por primera vez los carnosos muslos de la niña, Karen se recargó completamente sobre el pecho de su maestro y abrió sus piernas, el tipo no necesito que le dijera, llevo sus manos a la entrepierna, las dos al mismo tiempo, apretó las ingles al mismo tiempo ? Aaahhh Karen ya no pudo evitar gemir, por primera vez pensó que no era tan malo quedarse en retención de castigo, sintió como su profesor desplazo la pantaleta y con sus dedos palpó la rajita de ella ? Aaahhh profe, si ahí, así El maestro sintió en sus dedos toda la humedad de la rajita de Karen, estaba toda encharcada, metió sin problemas un dedo, palpo el pequeño cérvix por el que algún día saldrían bebés, metió el dedo de la otra mano y sin saber porque jaló los dedos en dirección contraria abriendo a lo ancho la rajita infantil de Karen ? Aaahhh profe ¿qué me hace?. siento rico Ya no pudo más, la levantó y la sentó en el escritorio, de un empujón la acostó sobre este y metió la cabeza bajo la falda, la pantaleta ya estaba a torada en una ingle dejando total acceso a ella ? Aaahhh Karen casi grita cuando sintió la lengua de su maestro penetrar su rajita, sintió tanto placer que solo pudo sujetarlo de los cabellos y jalarlo a que metiera más lengua dentro de ella, el maestro se deleitó con ese manjar, le chupó los labios, el clítoris, lengüeteo como lo había visto en una película porno, Karen ya tenía los ojos en blanco, en ese momento estaba toda entregada a él. Karen vibró soltando muchos jugos que fueron ingeridos por su profesor, que sintió los espasmos dentro de esa rajita y chupo todo su orgasmo, se levantó y con el dorso de su mano limpió el exceso de moco vaginal. ? ¿te gusto Karen? ? Si… Karen aún seguía ida, pero con toda la pesantes de su relajación post orgasmo se sentó en el escritorio, de un brinco bajo y se hincó entre las piernas del maestro, que atento la miraba, Karen con destreza bajo el cierre y metió su mano palpando la dura carne, la sacó y sin pedir permiso la metió a su boca ? Aaahhh Ahora fue el quien gimió de placer, veía incrédulo como ella subía ya bajaba su cabeza mientras succionaba el pene, lo sacaba sólo para masturbarlo y exprimirle el líquido pre seminal; se cansó de mamar y se puso de pie, bajo con ambas manos su pantaleta, lo hiso muy rápido, la verdad no quería perder tiempo, no sabía cuánto tiempo estarían solos. Karen en falda y sin pantaleta, se subió a su maestro y tomó su pene y lo apuntó a su encharcada rajita, lo volteo a ver y poniendo la cara de la mayor puta que pudo ? Métame la verga y cójame como hombre El maestro puso cara seria y la sujeto de ambas caderas y la bajó ? Aaahhh… si así profe, cójame fuerte, pórtese como hombre conmigo El maestro con ojos vidriosos la bajo hasta donde le entró, la subió y la volvió a bajar, así lo hiso hasta que de forma incrédula para él sus huevos chocaron en el culo de esa cría nalgona, que ya gemía de placer ? Si así profe así Karen apoyo ambos pies en la silla del maestro para darle chace de cogérsela a la velocidad que él quisiera; la niña estaba en la gloria y acercó su cara a la del maestro y lo besó metiéndole lengua mientras él de forma obscena se movía de arriba abajo al mismo tiempo que guiaba las caderas de la ella ? Ya me canse—dijo Karen toda agitada—empíneme en el escritorio y sígame cogiendo El maestro se levantó con ella ensartada y ya en el aire se la sacó y la giró, era tan pequeña que no tuvo problemas para hacerlo, las piernas de ella quedaron volando, apuntó el pene a la rajita y lo metió ? Aaahhh aaahhh—Karen gemía siendo penetrada ? Puf El maestro bufaba de tanto placer, levanto la falda y la atoró en su espalda y vio el hermoso y redondo culo de Karen, esta de un color oscuro, casi prieto, pero se antojaba tanto besarlo; desde arriba escupió y la saliva cayó en centro de este, con su dedo esparció la viscosa secreción y metió un dedo ? Aaahhh profe Estaba sin mucha resistencia, metió otro ? Aaahhh si profe “¿cabría un tercer?”—pensó el pervertido hombre ? Aaahhh si profe en mi culo que rico siento, ¿quiere? ? ¿Qué? ? Metérmela por donde me sale la caca ? Si Lo dijo casi en un susurro celestial, escupió más en el prieto hoyo y blandeó su pene y lo apuntó en el culo de ella ? Ayy– Dio un grito Karen—páseme mi calzón El hombre se agachó y le dio el calzón a Karen, ella solita lo metió a su boca para que sus gritos no llegarán muy lejos, el maestro estaba demasiado excitado, iba a pasar, iba a encular a esa nalgona niña de sus fantasías ? Mmgmgmhgmh Karen solo pudo hacer sonidos guturales cuando sintió como la gruesa carne se desplazó dentro de ella, el maestro tenía la boca abierta, pero le temblaba la quijada, estaba desencajado, sus ojos brillaron como si un fuego infernal se prendiera dentro de ellos ? Mmmmggghh mmmmggghh mmmgggghhh Karen gimió una y otra vez con su pantaleta dentro de ella, el maestro ya no era tierno, estaba bombeando como si quisiera sacarle la verga por la boca, tenía una mano en la cadera y otra en el hombro. Karen vuelta loca pensaba quien de todos se la había enculado mejor, sus pensamientos no dudaron, el gordo calvo pervertido había sido el mejor, era tosco, insensible a sus gritos de dolor, gruñía como cerdo y sudaba peor, sus manos enormes y gordas podían asfixiarla hasta la muerte ? Mmmmggghhh Fue el quejido que lanzó cuando el maestro le metió la verga lo más profundo que pudo y vació mucha leche dentro de ella ? Aaahhh Karen mi amor, siento delicioso aaahhh Karen sintió como el hombre se seguía sacudiendo a cada disparo de semen que le daba a ella, sintió como las manos de él fueron aflojándose en su cuerpo y poco a poco se fue separando hasta sacarla toda, ella aún con los ojos cerrados y su pantaleta en la boca escuchó como rechinó la silla cuando él se desplomó en ella. A Karen también le temblaban las piernas, pero ella debía ser más fuerte, como pudo se bajó del escritorio, se hincó frente a su desfallecido maestro y metió la verga en su boca, estaba semi aguada, en el punto donde no hay erección pero tampoco está flácida ? Aaahhh Karen El maestro asombrado vio como ella con el mayor escrúpulo limpio el pene y los huevos, lo guardó y subió el cierre, como si con eso cerrara el ciclo de la cópula ? Eres increíble Karen, creo que te dejaré castigada a diario ? ¿si? Jijiji—contesto ella mordiéndose un meñique—pero no todos los días profe, porque si no mi abuela puede sospechar, ¿de acuerdo? ? Bueno está bien, será cuando tú quieras, pero… ¿Quién es el afortunado? ? ¿De qué? ? De cogerte, obvio no soy el primero El maestro la miró con atención, Karen miro al techo, ahí estaba otra vez la pregunta, no podían solo cogérsela, tenían que saber quién más estaba ? Profe, eso no se pregunta, si quiere me quedo en detención y la pasamos bien, pero de lo otro no se habla Karen levanto el índice en señal de decir no, el maestro rio y asintió ? Está bien, pero debemos repetir seguido eh ? Si, por cierto, profe esto no será gratis ? Ah claro que no, te pondré un diez ? No solo me pondrá diez, habrá plata ? ¿Cuánto? ? ¿Cuánto cree que valgo? Karen contestó eso porque no tenía ni maldita idea de cuánto se debía cobrar, pero puso cara seria cuando lo dijo, su mano se apoyó en su cintura en señal de reto ? Bueno—el maestro se levantó y le dio la mitad de lo que normalmente pagaba por putas en la zona roja—toma esto ¿así está bien? Karen tomó los billetes y los contó, lo volteo a ver, no quería que viera la emoción en sus ojos ? Si, con esto estará bien ? Está bien, ya te puedes ir, levantamos castigo ? Gracias profe Se acercó a besarlo y le metió lengua, el maestro correspondió con sus manos bajo la falda ? Ponte tu pantaleta ? Se la regalo, es suya, será un recuerdo de nuestra primera vez El maestro sonriendo tomó la prenda y la vio, era sencilla, humilde, vieja y algo descolorida, pero representaba el mayor placer que había sentido en su vida, ya no iría de putas, ya tenía una en la escuela, nueva y más barata, cuando Karen salió del salón la llevo a su nariz e inhalo, suspiró cuando sintió la fragancia de esa niña. Karen salió y se paró en el puesto de fruta, miró al muy serio Don Pedro. ? Hola — saludo a Don pedro ? Tenemos que hablar—dijo el en tono molesto ? Mañana—contesto Karen con la mayor tranquilidad ? No, será hoy ? No, será mañana o nunca Karen lo dijo también en un tono serio y retante, estaba perdiendo el miedo, sabía que ellos perdían más al no tener su “amistad”, Don Pedro También lo sabía ? Por favor Karen, tenemos que hablar—el tono del frutero bajo considerablemente ? Ya dije que no, será mañana y si no quiere hablarme nunca más pues bueno… Se dio la vuelta y se fue contoneando ese culo de infarto, Don Pedro casi grita de miedo, viendo cómo se alejaba, si hubieran estado solos hubiera corriendo y se le hubiera hincado a suplicarle que no lo dejara, pero había más gente, tuvo que aguantarse y esperar a mañana. ***** Don Jorge miraba el plato a medio comer, jugaba con la cuchara dentro de este, tenía ya días que Karen no venía con él, la extrañaba como nunca había extrañado a alguien, su mujer lo sacó del trance ? ¿Qué pasa Jorge? ¿La extrañas, verdad? ? ¿a quién?— espetó el viejo no queriendo hablar del tema ? Pues quien, a Karen Don Jorge, sin mover la cara, levantó la vista, la vio a través de sus largas y semi canosas cejas que tenía ? Sí, no te hagas, te dije que no te encariñaras y ahora mírate, estas ido, todo triste, andas todo agüitado por esa escuincla y no me digas que no, porque cuando esta ella te cambia el brillo en los ojos Don Jorge no contestó, su mujer tenía razón, sí que extrañaba esa escuincla, más las cogidas que se daban, estaba a punto de decir que si la extrañaba mucho, cuando se escucharon toquidos en la puerta, la vieja se levantó a abrir y regreso con una sonrisa, Don Jorge extrañado la vio, ? te hablan en la sala ? ¿quién? ? Pues ve a ver El viejo casi grita de emoción cuando vio parada en la sala a Karen, que le brindaba una sonrisa amable ? ¡Karen! ? ¡Don Jorge! Corrieron los dos y se abrazaron, el viejo la cargó y la sostuvo de las nalgas por encima de la falda, por poco y la besa frente a su esposa que los miraba. ? ¿Por qué no habías venido?—preguntó el viejo ? Tuve muchas cosas en la escuela La esposa de Don Jorge los veía desde el marco de la cocina, estaba recargada en él con sus brazos cruzados, tenía una sonrisa de malévola complicidad viendo como su esposo sostenía de sus nalgas a la nalgona niña, sabía que si se quedaba los interrumpiría y su esposo se pondría de malas, así que habló ? Bueno Jorge, los dejo solos para que se pongan al “corriente” entre ustedes, han de tener mucho que “platicar”, regreso ya noche La mujer arrastró las palabras de “corriente” y “platicar”, ella sabía que abusaría de esa niña puta a su antojo, a ella no le importaba eso, para eso eran las mujeres de esa familia, para ser las putas de cualquiera, si serían de cualquiera ¿por qué no de su esposo? Don Jorge aún tenía cargada a Karen cuando vio cómo su esposa tomó su bolso y salió, no sin antes brindarle una sonrisa a su viejo esposo ? Bueno, “al fin solos”— dijo el viejo acariciando las nalgas de Karen– ¿qué quieres hacer? Karen lo miró con ojos de emoción de estar nuevamente con él, con un tono bajito y muy sensual, casi le susurró ? Coger… Una hora después Karen empinada en la cama, totalmente desnuda, toda sudada y babeada recibía verga del eufórico Don Jorge, la ropa estaba regada por toda la recámara, la escalera y la sala, desesperados empezaron a desnudarse y empezaron a coger desde la planta baja. Karen recordaba como hincada abrió la bragueta del pantalón del viejo y sacó el erecto miembro de él, lo masturbo sensualmente y bajo todo el prepucio, vio el esmegma acumulado, Don Jorge no era propiamente los que se bañaran a diario, eso no le importó y con el mayor placer y deseo limpió con su lengua esa costra blanca en el surco balanoprepucial, saboreando la fragancia fermentada. Don Jorge fascinado miraba como esa escuincla nalgona era capaz de darle tanto placer, la tomó de la cabeza con ambas manos y le metió el pene hasta lo más profundo que pudo, quería verle los ojos lagrimeantes por la asfixia y la nauseas del arqueo reflejo. La levantó y notando que no llevaba pantaleta, la ensartó en su verga, que se fue al fondo sin problemas. Se le llevo en brazos ensartada y se le fue metiendo y sacando hasta que llegaron a la recámara, ahí durante cerca de una hora, se sació de ella con sus más bajos instintos ante los gemidos de Karen que lo incitaban a seguir y ser más tosco con ella, eyaculo gritando al mismo tiempo que lo hacía Karen, fue un orgasmo perfecto, simultaneo. El viejo sin sacársela se dejó caer sobre ella y después se puso de lado, Karen gemía a cada movimiento de él, ella misma se zafó y se puso a mamársela ? ¿Se parará?—pregunto Karen desde la entrepierna del viejo, sonriéndole picara y masturbándolo ? Sabes que sí, solo dale un ratito Karen se soltó y se subió a abrazarlo, puso su pierna derecha a nivel de la aguada verga, recargo su cabeza en el brazo derecho de él y con su mano acarició el canoso pelo del pecho. ? Don Jorge ? Dime primor ? ¿Cómo debo llamarlo? ? ¿cómo? ? Si, ¿dedo decirle padre o… abuelo? Don Jorge se quedó mirando el techo relamió sus labios ? Entonces ya lo sabes ¿verdad? ? Si, ya sé que se cogió a mi abuela, a mi madre y ahora a mí, eso me gusta, no sé porque; ahora solo quiero saber ¿cómo quiere que lo llame, abuelo o papá? Karen se subió en él y su pubis quedó sobre esa aguada verga, se pegó a la barbilla del viejo y la lamió, se movió lento y sensual sobre él viejo que seguía viendo el techo ? Primero se cogió a mi abuela, lo hiso hasta que la embarazo y quien sabe cuánto tiempo más; nació mi mamá y cuando vio cómo se puso de buena también se la cogió hasta que la embarazó de mí, ahora me coge a mí y ni siquiera me ha bajado mi regla Karen se movía como una serpiente sobre el viejo, el sudor de los dos favorecía eso, le hablaba en un tono sensual, quería que se excitara con ese hecho tanto como ella lo estaba ? Cuando me baje usted me va a embarazar, me seguirá cogiendo toda embarazada y panzona, me mamará las tetas hasta que salga leche, me cogerá a cada rato hasta que me saque al huerco Ella se seguía moviendo mientras hablaba, su cadera se movía sobre la verga del viejo, le susurraba en el oído, lamía su cuello y áspero rostro, le volvía a hablar al oído con las pupilas dilatadas de deseo ? Eso lo sé, ese es mi destino, tener un hijo de usted, mi abuelo padre y la más seguro es que sea niña y cuando este mas “grandecita” quiero que le haga lo mismo que a mi abuela, a mi madre y a mí, se la traeré para que se la coja hasta que quede embarazada; usted embarazará a todas las mujeres de esta familia, le entregaremos a mi nieta y así hasta que su verga no pare más y cuando eso pase, se las traeré para que las dedee y les enseñe el placer de su lengua La verga de Don Jorge se comenzó a erectar, se excitó con lo que la niña le decía, le estaba inundando la zona límbica de lascivia, la niña se seguía moviendo como una sanguijuela y estaba dando resultados, la tomó de las nalgas y la acomodó a penetrarla, fue uy brusco, Karen rio por eso, la enloquecía cuando era muy tosco con ella; el viejo desesperado la movía intentando penetrarla, la verga chocaba con el clítoris, se deslizaba sobre la vulva sin atorarse, Karen tuvo que abrir más sus piernas para que el viejo pudiera atorar el glande en el introito, una vez atorado, la bajo fuertemente haciendo que la verga le entrara de nuevo ? Aaahhh papa, abuelo… si… mi papi ? Mi niña, mi puta ? Si soy suya aaahhh Karen gimió cuando sintió como era taladrada por la verga del viejo, este la sostenía de ambas nalgas para evitar que se moviera y esto permitiera que su cadera se moviera como pistón de arriba abajo, apretaba los dientes, su cabeza estaba muy elevada en excitación, estaba en el punto donde podría despedazarla con la verga y no le importaría. Don Jorge enloquecido de deseo se movía como loco, recién había eyaculado así que podía acelerar y no terminaría tan rápido, Karen tenía su raja como un charco de agua, estaba más que loca de placer, gritaba tanto que los gritos pudieron haber sido oídos por alguien de afuera, pero eso a ninguno de los dos les importó. El viejo se giró y quedo de lado, una pierna de Karen le rodeo la cintura y en esa posición, de lado uno frente a otro, se movieron como posesos, la verga entraba salía a una velocidad que nunca antes había tenido, los dos gemían por igual, pujaban, se besaban enroscando sus lenguas, nunca antes habían sentido tanta pasión. Don Jorge se levantó y puso Karen boca abajo y escupió en el culo, la hora “sodomita” había llegado, Karen puso los ojos en blanco cuando el grueso tolete del viejo se abrió paso a través de su esfínter, ella pudo sentir como algo trono como rompiéndose, no pudo evitar gemir ? Aaahhh Don Jorge le estaba destrozando el culo una vez más, el dolor era insoportablemente placentero para ella, tanto que ella misma empujo hacía arriba para que entrara la parte más ancha de la verga de su abuelo padre ? Aaahhh, la siento toda dentro papa El viejo se desquició cuando escuchó “papá”, sacó su verga a la mitad solo para regresarla con la mayor fuerza que pudo ? Ay El grito de Karen fue desgarrador, pero eso no detuvo al viejo que repitió el movimiento hasta convertir los gritos en gemidos de placer ? Aaahhh así abuelo, papa, esposo, amante, serás todo para mí Karen tenía los ojos en blanco, la boca abierta, apretaba las sábanas con las manos, lo hacía fuerte para sostenerse, el viejo Don Jorge seguía empujándola como si quisiera sacarle la verga por la boca, no recordaba ninguno de los dos tanta brusquedad; el ritmo era intenso, Don Jorge se desquició y chupo el cuello de Karen en la parte posterior, lo hiso tan fuerte que marco su piel con su boca, el moretón quedo pintado, y eso solo hiso que Karen gimiera como loca ? Aaahhh papi… papi si El viejo eyaculó muy intenso en su culo y bramó como toro cuando lo hiso, sentía que la vida se le salía por la verga y se depositaba en el reto infantil de Karen, que no se quedaba atrás en gemidos. ? Mmmgggg Karen, me arrancas el alma aaahhh que rico me vacío en tu culo aaahhh Con los ojos en blanco el viejo se siguió moviendo inyectando el semen lo más profundo que pudo, cayó sobre ella cuando sintió que el último chispazo salió de él. El viejo se desacopló y se tiró a un lado de ella, respiraba agitado y traba de recuperar el aire y la luz en sus ojos, Karen con la vitalidad que su edad le daba se levantó y metió nuevamente la babosa verga en su boca. ? Entonces—Karen repto sobre él hasta llegar a su rostro, le acercó el suyo para que respirara la fragancia sexual que tría– ¿cómo debo llamarlo? ? Papá—dijo finalmente l viejo con una sonrisa en sus labios—llamama papá, pero solo cuando estemos solos ? Muy papá, así lo llamaré ? Y ¿es en serio? ? ¿Qué? ? Que quieres que te preñe ? ¿Tú lo deseas?—Karen lo tuteó y lo miro con un brillo de deseo ? Si, con todas mis fuerzas, quiero verte panzona de mí y cogerte como no me cogí a tu madre ni a tu abuela ? Jajaja por cierto papa ¿Quién coge mejor? ? No sé, creo que tú, aunque tu madre no tocaba mal las rancheras eh ? ¿Y mi abuela? ? Era caliente, pero le faltaba imaginación, tenía yo que hacer todo, ella se dejaba hacer de todo, pero no como tú, tu tomas la iniciativa y haces cosas que no espero y eso me pone cachondo a mas no poder Karen se giró y se acostó a un lado de él, miro el techo y suspiró, pensaba cosas que podría hacer y otras que quería hacer y no sabía si podía, finalmente habló ? Papá, ¿te gustaría estar con la abuela y conmigo al mismo tiempo? ? ¿Con tu abuela? ? Si con las dos, creo que ella todavía te extraña ? Pero, no sé, que tal si mi mujer se entera, es capaz de cortarme los huevos ? Tu di sí y ya veremos ? Si me da nostalgia cogerme ese culo arrugado de tu abuela, muy bien tu di cuando y ahí me las empino a las dos jajaja ? Jajaja si papá, será un trato Se giró y nuevamente se puso sobre él, no sabía si el viejo aguantaría una tercer erección, pero lo besos podrían saber bien al intentarlo, como quiera le esperaban más aventuras a la pequeña, caliente y nalgona Karen… Continuará Capítulo 9 Karen iba saliendo de la escuela, caminaba hacia la salida, iba tranquila, por alguna razón ya casi nada le estresaba, había aprendido a hacer cosas y sobre todo a aprovechar esos conocimientos, su profesor casi le rogó que se quedara en castigo ese día, pero Karen le dio un contundente e irrevocable “no”, el maestro le dijo que le daría más dinero, ella estuvo tentada a decirle si, pero tenía cosas que hacer ese día, sin embargo se apiadó un poco de él y vigilando que nadie viera se bajó rápidamente su pantaleta y le dio diciéndole “tenga este recuerdo para que se acuerde de mí, pero mañana me lo devuelve, porque no tengo muchos calzones” Así que Karen iba tranquila y segura, iba sin calzones, sonreía recordando como de reojo vio a su profesor llevarse la vieja pantaleta a su nariz, erguida caminó, caminó sin pantaleta, el viento cómplice quería levantar su falda y ella nada hacía por evitarlo, era como si ambos cómplices quisieran dar un espectáculo con esas nalgas que dios le había dado. Algunos alumnos la veía con deseo, el conserje apareció antes de que ella saliera, no dijo nada, sólo se le quedó mirando, Karen coqueta le sonrió y le guiño un ojo, como diciéndole “luego nos vemos”, el viejo conserje sonrió también, agacho su mirada y continuo con su actividad de limpiar. Finalmente salió Karen, se dirigió con Don Pedro, el frutero, quien estaba atento a la salida, vigilaba el lugar por el que ella saldría, cuando la vio su corazón se aceleró, estaba perdiendo la razón por esa niña nalgona, Karen tranquila se acercó ? Hola Don Pedro ? Hola Karen ¿tienes hambre? ¿Quieres fruta? ? Si tengo hambre, deme un vaso con sandía Pidió Karen con decisión, el frutero sin dudar saco uno y se lo dio, ella llevó un trozo de sandía fresca a su boca, al masticar el agua dulce inundó su boca, casi tiene un orgasmo gastronómico con esa sandía tan deliciosa ? ¿Ahora si podremos hablar?—dijo el frutero en un tono muy, pero muy amable y sumiso ? Si, lo espero donde ya sabe Karen se dio la vuelta y caminó hacia la vieja construcción, al girar la falda traviesamente se elevó y reveló las nalgas desnudas de Karen, el frutero brinco al verlo y sintió ganas de cerrar su negocio inmediatamente y correr tras ella, pero era la hora pico, la hora de la mayor venta, así que se quedó a vender sin dejar de pensar en esas hermosas nalgas. Karen estaba sentada en un block, jugaba con un palo a dibujar cosas en el suelo c lleno de tierra, de repente su nostalgia le ganó y escribió “Arturo y Karen”, dibujó un corazón rodeando los nombres, se quedó mirando lo escrito y pensó si podría existir algo más entre ellos dos, era su novio, al menos su novio oficial, obviamente tenía que serle fiel, cosa que no había podido ser, era demasiado puta y le fascinaba comerse las vergas de sus amigos adultos y ahora que había descubierto quien era su papa-abuelo, menos quería dejar su vicio, su rajita se mojó solo de pensar que estarían los tres juntos, ella, su abuela y Don Jorge; imaginó estar en verdad embarazada de su abuelo-padre y ser cogida por él mientras este le masajeaba su enorme panza. Borró el nombre de Arturo y escribió el de “Jorge”, mirando ese corazón que rodeaba el “Jorge y Karen” bajo su manita y tocó su rajita desnuda, sintió la humedad y el calorcito que emanaba cuando estaba excitada, gimió quedito cuando su dedito tocó el clítoris, cerró sus hermosos ojitos cafés y movió su dedo de un lado a otro, lo hiso cada vez más rápido, estaba llegando a su orgasmo mientras gemía quedito, abrió su boca y de repente escuchó ruidos en las escaleras, nerviosa se puso de pie, acomodó su falda y con su pie borró su corazón de amor, se asomó por las escaleras y sonrió cuando vio a Don Pedro subir con la manta en su brazo. – Hola Don Pedro, pensé que no venía, ya me iba a ir—mintió Karen – No mi preciosa, tenía que verte, pero tenía que vender, sino de que como – Y bueno aquí estamos, ¿de qué quiere hablar? Don Pedro puso la manta el suelo y se acercó a ella, quedó muy cerca y la miró serio ? ¿Quién ese escuincle baboso con el que llegaste el otro día? ? Es Arturo ? Si eso lo sé, lo conozco, pero ¿que es tuyo? ? Que le importa ? Mira Karen no juegues conmigo, que soy capaz de meterle mi cuchillo en la panza si pretende robarme tu cariño Karen sintió un escalofrío, no imaginó esa reacción del frutero, pero vio su mirada de coraje y lo creyó capaz de destripar al pobre de Arturo, que no tendría nada de oportunidad, tenía que calmar las cosas ? Mire Don Pedro, ya le había dicho, podemos venir y jugar, pero mi vida es mi vida, usted no me va a impedir hacer lo que yo quiera y no vuelva a amenazar con usar su cuchillo, porque sería la última vez que me ve ? Pero Karen yo te quiero ? Y yo también, pero haré mi vida, y le digo algo, Arturo es mi novio y así quiero que siga, le seré infiel a mi novio con usted, me escaparé para venir aquí y que usted me haga suya, pero él seguirá siendo mi novio, esa es la oferta, ¿la toma o la deja? El frutero vio la mirada decidida de Karen, estaba tan segura que sintió un frio y calor en su rostro, sentía que la perdía, pero ahora ella le decía que engañaría a su novio con él y que se seguiría viendo, no era lo que el esperaba, él estaba dispuesto a dejar su familia e irse con ella a otro lugar, pero ella no tenía los mismos planes, se tendría que resignar de momento. ? Karen yo te quiero, y te quiero bien, vámonos pa´ otra tierra, vámonos juntos ? No Don Pedro, tampoco dejaré que abandone su familia, no seré yo la que deje huérfanos a sus hijos, las cosas son como son, ¿la quiere así o no? Karen puso su mano en la cintura y arqueó su ceja, Don Pedro no tuvo más que aceptar, sabía que ella hablaba en serio, ella llevaba ventaja sobre él – Perdóname Karen, te quiero demasiado, pero ni modo aceptaré, pero prométeme que no me dejarás de ver – Se lo prometo, le prometo que haré todo para seguirlo viendo, pero recuerde a nadie debemos decirle, si alguien se entera ya no vendré mas Ahora era Karen la que pedía discreción, ella ya tenía novio y tenía que rendirle cuentas, Don Pedro asintió y se acercó más a ella, la tomó de las manos y Karen dócilmente se las cedió, las llevó a su boca y las besó en los dorsos, soltó las manos para abrazarla y se inclinó ladeando su cabeza, busco la boca de Karen y ella se inclinó igual para permitir el beso, sus bocas se juntaron, él le metió la lengua y Karen la recibió, el beso se volvió apasionado, Karen tenía los brazos abajo, como si no quisiera abrasarlo, como si quisiera hacer que él la contentara, el frutero llevó sus manos bajo la falda de Karen y la sujeto de esas nalgotas que tenía, eso fue suficiente para ganarse el perdón de ella, lo abrazó con todas sus fuerzas y gimió dentro de la boca de Don Pedro – Aaahhh don Pedro, como lo quiero aaahhh Volvió gemir cuando sintió que una de las manos del frutero se fue a su raja, sintió como el frutero la cargó y la llevó a donde había dejado la manta, la bajo y quedaron de nuevo los dos parados de frente, sus bocas nunca se separaron. Karen sintió como él sin dejar de besarla, se agachó y extendió la manta en el suelo, después sintió como él la sujetó de las caderas y la volteo, la bajo hasta dejarla en cuatro patas, levanto su falda, ella escuchó el ruido de la cremallera de él bajando y después sintió algo que hurgaba su raja, cerró sus ojitos cuando sintió como la verga del frutero se abrió paso una vez más en su rajita ? Aaahhh don pedro Gimió Karen con toda la verga del hombre dentro de ella, abrió su boca al sentir como él se la sacó casi toda, para regresarla con fuerza ? Aaahhh si así Era como si él quisiera castigarla y ella implorara por ese castigo, la sujeto fuerte de ambas caderas y el mete y saca inició ? Mi princesa aaahhh no vuelvas a decirme que me dejas ? No don Pedro aaahhh… no mi amor, siempre cogeré con usted, cada que podamos vendremos aquí y me la meterá por donde quiera aaahhh ¡Plaf! El chasquido de la mano del frutero sobre la nalgota de Karen retumbó en todo el lugar ? Ay si así ay aaahhh— dijo gimiendo de placer la nalgona Karen El frutero la nalgueó a Karen en repetidas ocasiones, sus nalgas estaban rojas, fueron castigadas por igual, Karen gemía, se retorcía, tenía el entrecejo fruncido, abría su boca, era un castigo demasiado placentero para ella, su raja escurría jugos, lubricaban la verga del frutero que desquiciado la cogía mientras la nalgueaba. ? Ahora si mi niña, te la meteré por el culo ? Si, hágalo don Pedro, pártame en dos aaahhh ay aaahhh Karen gritó cuando el frutero solo con saliva como lubricante, la enculó, no esperó a que se dilatara ni acostumbrará. La embestida fue continua y brutal, Karen tenía un culo ya muy dilatado, pero aun así sintió dolor, pero no se quitó, dejó que el hombre saciara sus más bajos instintos con ella. La bombeó por 20 minutos, por alguna razón en ese momento Don Pedro tenía un gran control de su clímax, estaban todos sudados los dos, ya habían cambiado de posición en muchas ocasiones, ahora la tenía sentada de espaldas a él y solo la levantaba de las nalgas, Karen tenía fuertes muslos, se impulsaba a hacía arriba y se dejaba caer. ? Ya mi niña, me llega, me llega aaahhh Karen movió sus caderas en círculos, haciendo que el rostro del frutero se desencajara al sentir como su semen salía a borbotones, inyectándolo todo en el recto infantil de esa niña puta y nalgona. ? Si don pedro siento su leche en mi cola aaahhh que rico aaahhh La niña gimió como una puta adulta, nadie podría decir que era solo una niña, se comportaba como la más puta del mundo ? Aaahhh El frutero volvió a gemir al ver como Karen se giró sobre si misma sin sacar la verga de su culo, el semen sirvió como lubricante para permitir que pudiera rotar sobre el perverso hombre; se dejó caer sobre él y se acurrucó en su pecho sudado, la verga salió culo, Karen solo dio un pequeño gemido, don pedro acaricio la espalda que esta toda sudada, lo hiso de forma cariñosa, la perversión fue bajando lo mismo que la erección, ahora solo había amor y cariño entre los dos. ? Mi niña, no sabes cuánto te quiero ? Y yo usted ? ¿De verdad? ? Si don Pedro, de verdad Se subió un poquito y lo beso, sus bocas se juntaron derrochando amor, se separaron sol para mirarse a los ojos, ella le sonrió cariñosamente y volvió a recargarse en el pecho; lo minutos pasaron y los dos solo se acariciaron, era un momento especial para ambos, finalmente Karen reaccionó ? Don pedro ya es tarde, tengo que irme ? Si mi niña, yo también, ya no voy a encontrar el carrito, luego de que vivo Se levantaron, colocaron su ropa y salieron tomados de la mano, ya en la planta baja d la construcción se soltaron y cada quien se fue por su rumbo, no siquiera voltearon a verse, ambos tenían la certeza del amor del uno al otro. Karen iba caminando, le dolían un poco las nalgas y caderas, esta vez el frutero si se había excedido un “poquito” con ella, Karen sonreía al sentir como la leche se escurría un poquito de su culo, corría viento que secaba casi al instante la leche, ella imaginaba que cualquiera que la vería directo a su culo apreciaría una verdadera obra de arte de leche esparcida y seca por su culo; iba disfrutando del aire bajo su desnudo culo, cuando escuchó como alguien la llamaba ? Hola Karen Volteo a donde venía el saludo y reconoció al viejo Anselmo, el amigo de su abuelo padre, que se la había cogido en un trio, su mirada era directo a las nalgas de la niña, ella se detuvo y lo saludó ? Hola don Anselmo ? Hola preciosa, ¿a dónde tan solita? ? A casa de mi abuela ¿y usted? ? También pa´mi casa, nomás que te vi y dije: tengo que saludar a esa preciosura ? Gracias—dijo Karen sonrojándose ? Oye bonita y cuando nos juntamos con don Jorge pa’ convivir ? Jijiji ¿quiere jugar otra vez? ? Pos claro ? ¿y tiene la plata? ? Ya casi la junto, falta poquito Karen se quedó pensando y vio una oportunidad ahí, sus planes empresariales podía mejorar si quitaba al intermediario ? Bueno y para que quiere a Don Jorge, ¿Por qué no me pregunta a mí?—miraba estudiando la reacción de viejo ? Bueno, yo pensé que… ? Pues si quiere dígame a mí y nos quitamos a don Jorge, ¿o quiere que esté presente? Como son tan amigos—la voz de Karen fue de reto ? No, yo no lo quiero, solo no quiero problema con él ? Si usted no le dice, yo menos, ¿trae el dinero? ? No todo ? ¿Cuánto trae? El hombre le enseño a Karen un billete, ese donde el muralista posa tranquilo, como burlándose de que todo mundo lo codicia, pero poco les dura ? Con eso está bien, ¿quiere o no quiere?—dijo Karen con un brillo de ambición en sus ojos ? Si, si quiero, pero dónde ? Lléveme pa´l monte pues y ahí me coge, nadie nos verá La verga de don Anselmo brinco, era un hombre maduro y ya no se le paraba tan fácilmente, pero Karen tenía un efecto mágico en el viejo, recobraba bríos como cuando joven ? Está bien pues, ven sígueme Caminaron uno al lado del otro, se fueron adentrando entre los matorrales hasta que el camino se perdió de vista, el viejo volteo para todos lados y vio que estaban rodeados de follaje, nadie los vería ahí, incluso no los escucharían, volteo a ver a Karen que ya había dejado su mochila en el suelo ? ¿Será aquí? ? Si—dijo el viejo relamiéndose los labios ? Pero no se va a desmayar ¿verdad? ? No mi´jita, te voy a saborear mucho y ahora sí, solitos tu y yo Se acercó a la pasiva Karen que sonriendo lo esperó, la abrazo y metió su lengua directo en la boca, tenía mal aliento, pero no importaba mucho había cobrado y se estaba convirtiendo en la empresaria que había soñado El viejo bajo sus manos y las metió bajo su falda, era desesperado, gimió cuando palpó las nalgas desnudas, al parecer eso les excitaba mucho, sería algo que tenía que recordar. La apretó contra él y sintió la verga dura ? Chúpame el pito Le ordenó mientras la bajaba a dejarla hincada y se desabrochaba el pantalón frente a ella, Karen sonrió, lo había llamado pito, normalmente don Jorge le llamaba verga, eso le gustaba más, pero la de don Anselmo no era tan grande, era pequeña, entonces bien podía ser comparado con un pequeño pitito ? ¿Quiere que le chupe el pito? Pregunto Karen mirándolo desde abajo, el viejo perdido en lujuria asintió, Karen sonriente lo masturbó, lo hiso más como un acto de higiene que de excitación, si la boca del viejo olía mal, el pito olía peor; lo metió a su boca con algo de asco, solo rogaba porque la excitación le ganara al asco, lo mamó y sintió las gotas pre seminales que salían del viejo. ? Que rico me la chupas Karen concentrada a ojos cerrados ignoró el comentario, estaba concen

Autor: sexotabuxyz Categoría: Tabú

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Las calientes vivencias de las nietas de doña Juanita 4, 5 y 6

2022-09-22


Capítulo 4 Karen caminaba contoneando su enorme culo, era una niña muy nalgona, ella lo percibía al caminar y sentir el compás que marcaban sus carnes, era eso y las miradas que los hombres de todas las edades ponían en sus nalgas, ella podía adivinar los pensamientos de ellos, como mojaban sus labios con la lengua saboreando todo lo que le haría a esa niña si tan solo tuvieran una pequeña oportunidad; eran tontos, pues difícilmente Karen les diría que no, a ella le gustaba ser mirada y sobre todo imaginar entregándoles su cuerpo y gozando viendo los rostros lujuriosos cuando la poseyeran por todos sus orificios. Habían pasado 2 meses desde que comenzó a tener relaciones con el viejo Don Jorge, se la había cogido casi a diario desde que pudo volver a usar sus huecos, su rajita sangro casi por una semana, durante la cual le hiso duchas vaginales para limpiar los coágulos que se formaban, su hueco posterior no tuvo tanta suerte, el pervertido viejo se sació de él casi a diario, la dejaba toda llena de saliva en su cuerpo de tantas lamidas que le daba, ella tenía que lavarse con agua porque el aroma del viejo se impregnaba en su piel y no quería que su abuela o la esposa de éste se enteraran, por ningún motivo dejaría de coger con él, le había agarrado el gustillo a ser enculada y después limpiar la verga aunque supiera a mierda. Karen caminaba feliz en dirección a su escuela, sentía la brisa fresca de la mañana acariciando su rostro, podía sentir como de repente su falda se elevaba con los aires cuando eran más intensos, sus nalgas era presumidas con orgullo, se había estirado la pantaleta para que se le metiera entre las nalgas y cuando su falda se elevara diera el aspecto de que era una tanga de hilo dental. Llegó a la cuadra principal de su escuela y vio como todos los niños entraban, miró hacia la tienda y vio al viejo calvo y gordo que atento la miraba, veía su cara de enojo pervertido, ella podía estar segura que si el tipo tuviera oportunidad la violaría y asesinaría, veía maldad en sus ojos y como su grasienta frente emanaba gotas de sudor, sus brazos peludos y semicanosos se apoyaban en el mostrador, mientras sus manos estaba empuñadas marcando lo gordas que eran. Karen se acercó hasta la puerta de entrada, la cual era ancha y de vidrio, se agacho para “atar” sus zapatos de nuevo, cuando lo hiso el aire hiso de las suyas y levanto la falda dándole al pervertido gordo un espectáculo de culo infantil, un culo nalgón, pero infantil; Karen podía sentir como la mirada del tipo se perdía muy dentro de ella, sus corazón latía fuerte, eso por alguna razón la excitaba sobre manera, desde donde estaba agachada volteo a ver al viejo que se vio sorprendido por la niña, pero no retiro la mirada, siguió gozando del espectáculo, sus miradas se cruzaron y ella le brindó una sonrisa tierna, el gordo no sonrió solo siguió viendo el culo infantil lamiéndose los labios como un lobo que observa al pequeño cordero que se comerá. Karen se enderezó y camino, sin voltear a verlo, en dirección a la escuela, el tipo de la fruta apoyado en su carrito le brindo una sonrisa amable, Karen le correspondió y entró de lleno a la escuela; el bullicio dentro era el propio de una escuela elemental, los niños gritaban, se empujaba entre ellos, algunos más grandes se detenían para ver a la tranquila y natural Karen que coqueta caminaba, se empujaba entre ellos hacía ella mientras inmaduramente se reían, Karen fastidiada los veía, por eso ella prefería a los mayores, eran más calmados, serenos y maduros. El timbre sonó y los niños se dirigieron a sus aulas, Karen veía fascinada como su maestro les impartía clases, como su voz grave era escuchada por todos, ella no ponía atención a lo que explicaba, ponía más atención a sus ademanes, su ropa bien arreglada y sobre todo a su entrepierna que abultaba mucho, imaginaba que la tendría más gruesa y larga que el viejo Don Jorge. En eso estaba cuando el timbre de la escuela sonó, era el final del día, ella tomó su mochila y caminó hacia afuera. Tenía hambre pero no tenía dinero, su abuela no tenía el suficiente para darle, miró la fruta con ansias, con gusto se comería un vaso de fruta fresca, el tipo del carrito lo notó ‐ Hola, ¿tú eres Karen verdad? Karen se quedó quieta y sorprendida, no imaginaba que el tipo supiera su nombre, se quedó callada mirándolo, estudiándolo y finalmente contesto ‐ Si, ¿cómo supo mi nombre? ‐ Un pajarito me lo dijo ‐ ¿Si? ‐ Si, ¿tienes hambre? ¿Quieres fruta? ‐ Sí, pero no tengo dinero ‐ No pasa nada, anda toma un vaso de fruta, desde hace tiempo he querido platicar contigo de algo Karen tomó tímidamente el vaso con fruta y lo comió frente a él mientras lo veía atenta, se pasó un trozo de sandía y le preguntó ‐ ¿de qué quería hablar conmigo? ‐ De algo serio Volteo a todos lados, nadie los veía, los niños salían en sus asuntos, sacó una bolsa de plástico transparente y se la enseño discretamente a Karen, ella no distinguía el contenido, hasta que puso más atención descubrió su pequeña pantaleta manchada de sangre, era la pantaleta que había tirado en el monte, la misma que quedó inservible y que ella creyó se había desecho de ella al tirarla, se puso pálida ante la sonrisa del tipo ‐ ¿Qué es eso?—pregunto tratando de dar a entender no saber de qué hablaba ‐ ¿no la reconoces?—ella negó con la cabeza—es tuya, vi cuando tiraste algo en el monte hace tiempo, me acerqué y vi que era esto, tu calzón manchado de sangre, eres pequeña para tener regla, así que no puede ser otra cosa ‐ No es mía ‐ ¿a no? Pues parece que sí y por la cara que pusiste adivinó que sabes que te descubrí, le diré a tus papás ‐ No, por favor, no les diga, ellos se enojarán conmigo… por favor ‐ Mmm creo que tenemos que llegar a un acuerdo ‐ ¿acuerdo? ‐ Si, te veré en una media hora en la construcción abandonada Karen se sorprendió de escuchar eso, una parte por lo que le pedía y otra porque en sus fantasías había soñado con eso, era telepatía, ¿acaso el tipo adivinaba sus pensamientos? Haciendo esas preguntas en su interior asintió a la petición ‐ Si, está bien ahí lo espero Caminó en dirección hacia la construcción abandonada, era una construcción de algún edificio de condominios que había sido abandonada hacía 5 años o más, ella era más pequeña en ese entonces, ni siquiera recordaba los detalles, pero sabía que era un lugar solitario donde solo el viento hacía compañía, se adentró y se sentó en un block de concreto y jugó en el suelo con una piedra para pasar el tiempo en la espera de su extorsionador amigo; ella no estaba segura que le pediría pero su mente infantil tenía una vaga idea, imaginándolo se tocó con un dedito en la rajita y jugó con ella acariciándola por encima de la blanca y limpia pantaleta, no era miedo lo que la invadía, era más ansiedad, recordó sus fantasías mientras pensaba si sería posible realizarlas, talvez el solo querría manosearla por encima y con eso se conformaría, pero ella no estaba segura de querer solo eso. Escuchó ruidos de pies pisando piedras y vio al señor de la fruta caminar hacia ella, ni siquiera sabía su nombre, pero él si sabía el de ella, la había estudiado, eso era ventaja de él sobre ella; talvez él ya sabía que era niña huérfana abandonada de madre, de padre desconocido y que estaba solo al cuidado de su abuelita, una anciana no representa peligro importante para un pervertido. Ella lo miraba atenta sentada con sobre el block de concreto, sus piernas juntas y sus manos sobre sus rodillas, perfectamente sentada, su mochila a un lado de ella, el tipo se acercaba y daba una sonrisa extraña, miraba a todos lados queriendo adivinar si estarían completamente solos, sus dientes emergieron y pareció un verdadero lobo en celo ‐ Hola, ¿sabes si hay alguien más aquí? ‐ Creo que no, estamos completamente solos— aseveró la nalgona Karen sin inmutarse—ahora sí ¿de qué quiere hablar? ‐ Bueno, me preguntaba quién fue el afortunado que uso esa rajita ‐ ¿Para eso me trajo aquí? ¿Solo para eso? Porque eso no lo puedo decir ‐ Bueno no, también quería platicar a solas contigo, lo que hiciste no estuvo bien—la voz de él sonó fingida—creo que tendré que hablar con tu abuelita ‐ No, eso no por favor, me regañará y castigará, por favor La cara de Karen cambió a miedo, ella sabía el lio que sería si su abuela se enterara, empezarían las preguntas y ella no quería eso ‐ Por favor haré lo que quiera pero no le diga a ella La cara del tipo cambió, eso es lo que él esperaba escuchar, su pene brincó dentro del pantalón excitado por el momento ‐ Bueno mi niña, mi pequeña Karen, creo que tendrás que ser muy “amable” conmigo ‐ Está bien, ¿qué quiere de mí? ‐ Primero que me enseñes tu pantaleta, siempre la veo por accidente, eres una niña muy coqueta y se me antoja que me la enseñes ‐ Y ¿eso será suficiente? ‐ Ya veremos, anda súbete la falda Karen se puso de pie y lentamente, más bien tímidamente se fue levantando la falda, estaba nerviosa y con algo de miedo, el tipo la devoraba con los ojos mientras ella se subía su falda para permitirle ver su pantaleta; levantó con ambas manos el borde de la falda y esto permitió que su blanca pantaleta quedara expuesta, el frutero podía ver la entrepierna de la niña cubierta por la blanca tela, como se dibujaban sus labios sobre esta, sus piernitas estaban juntas y sus muslos apretados uno sobre el otro y dibujaban mejor la entrepierna, era un espectáculo que pocos han tenido la suerte de ver. Karen la pequeña y caliente nalgona miró como el tipo se fue acercando, caminaba titubeante, sus manos temblaban, Karen lo esperaba con la falda elevada, inmóvil, miraba directo al rostro del pervertido frutero, que una vez que estuvo cerca levanto su mano en dirección a la parte prohibida, Karen suspiro emocionada, sabía lo que el haría; la mano, que temblaba como gelatina, se fue acercando en cámara lenta a la pequeña abertura y con el dorso del dedo índice acarició la zona entre los labios, La niña nalgona no pudo evitar abrir la boca y gemir quedito, sus emociones estaban liberándose con alguien que no era el viejo Don Jorge, sintió por primera vez el dedo de otro hombre, la caricia lasciva que otro pervertido le daba, su fantasía erótica cumpliéndose, dentro de la inocencia de la pequeña nalgona no tenía idea que podía conseguir lo que fuera de los hombres, para ella era como un imposible que estaba realizando, una oportunidad que sería única ‐ Aaahhh La pequeña lanzó un gemido que fue captado por los oídos del frutero, sintió en el dorso de su dedo ese calorcito que se libera cuando una mujer disfruta de las caricias de alguien, el pene de este brincó dentro del pantalón y el dorso del dedo oprimió más la zona entre los labios, la niña movió sus caderas por instinto puro y entrecerró sus ojitos, abrió más su boca y libero una serie de quejiditos bajitos. La mano del frutero se movía masturbando a la pequeña y morena niña nalgona, que ya sin disimulo movía de atrás hacia adelante su cadera, disfrutando las ilegales caricias que el tipo le daba, no había soltado su falda, aún la mantenía elevada con sus manitas, las cuales vibraban al compás del movimiento, los gemidos se hacía más rápidos e intensos, lo mismo que el movimiento de la mano del frutero que vuelto loco se maravillaba como el dorso de su dedo ya estaba empapado lo mismo que la blanca pantaleta de algodón. La mano libre del frutero se acercó a la zona posterior de la niña y sintió como la pantaleta estaba metida entre las nalgas, por lo que pudo palpar los tiernos bollitos de la nalgona, acarició las dos nalgas y comprobó por cuenta propia por que le decía Karen “la nalgona” todos los muchachos cuando la veían pasar. El afortunado tipo acariciaba rápidamente la rajita infantil con una mano y mallugaba las nalgas con la otra, estaba agachado dando las malsanas caricias, disfrutando como nunca había disfrutado a una mujer, eso tal vez porque Karen no era propiamente una mujer, sus enormes nalgas eran dignas de las caricias, pero seguía siendo una niña, ese morbo era indescriptible en la mente del pervertido frutero que escuchaba en su oído los gemidos que la niña excitada daba al compás de las caricias. El frutero sentía los gemidos de la pequeña y la respiración de esta rezumbaba en la mejilla de este, la tentación era mucha, se volteo mirando a Karen y acercó su boca ala de ella, sintió los labios de ella y como se abrieron un poco permitiendo el beso que este le daba, sus bocas se unieron en un beso y el casi eyacula en los pantalones cuando la niña nalgona metió su lengua dentro de la boca de él, la suave y pequeña lengua recorría toda la boca del tipo que correspondió entrelazando la lengua de él con la de ella, los dos a ojos cerrados se besaban como lo harían dos novios apasionados, el frutero la jalaba hacia él desde las nalgas, que tenía bien sostenidas y movió con más intensidad la mano que manipulaba la raja ‐ Mmmggghhh La pequeña Karen gemía ahogando sus gemidos dentro de la boca del frutero que la besaba loco de excitación, nada lo detendría a partir de ese momento, de disfrutar el cuerpo de esta niña, cuando le propuso ir a la construcción no sabía hasta donde llegaría, para él hubiera sido suficiente acariciar la vagina o solo vérsela, pero después de este magreo y ese beso que ni su esposa le daba, sabía que no habría otro oportunidad, la disfrutaría en todo su esplendor. ‐ Mmmggghhh, señor, me siento rara—la pequeña Karen se separó un poco de él para tomar aire y hablar ‐ Si mi pequeña, es porque estas muy arrecha El frutero no tenía la mejor educación del mundo apenas si sabía leer y escribir, no había acabado la escuela elemental y desde muy joven empezó a trabajar en lo que pudo, acabo vendiendo fruta enfrente de la escuela, al haber heredado el carrito de fruta de una amigo de su papá, tenía cerca de 5 años vendiéndola en esa escuela y para él era suficiente, vivía en una humilde casa en la zona marginada de la ciudad, estaba casado y tenía dos hijas, muy parecidas en edad a Karen, pero por su cabeza nunca había pasado la idea de hacerles algo, para él solo eran sus hijas, pero en una ocasión por accidente vio a la nalgona Karen arrojar algo al monte, se acercó y vio una pantaleta manchada de sangre, supo que debía aprovechar esa oportunidad, no sabía como pero lo haría; tampoco sabía que podría conseguir, por eso se fue con cautela, comenzó a preguntar, a los chicos que le compraban fruta, el nombre de ella, con quien vivía, si tenía papá, etc. Lo hiso con mucha cautela y prudencia, no quería despertar sospechas, había guardado la pantaleta dentro de una bolsa hermética y la escondió donde su esposa nunca buscaría, ahora estaba ahí con la nalgona niña de sus fantasía más bajas y ruines, la seguía masturbando mientras le magreaba las nalgas y le besaba con pasión ‐ ¿Qué es arrecha?—preguntó inocentemente Karen. ‐ Esto Le contestó él tomando una de sus manitas y llevándosela a la entrepierna, ella palpó la humedad de su raja y comprendió que arrecha significaba excitada, muy seguramente el frutero no usaba ese vocabulario, sería muy avanzado para él, tendría que enseñarle a hablar correctamente, porque en lo particular no le gustaba la palabreja esa. ‐ Aaahhh Volvió a suspiras y gemir Karen cuando el arremetió nuevamente en su raja, el seguía acariciándola mojando su pantaleta y su mano, impregnándola del aroma de mujer excitada, estaban en un punto máximo de magreo, cuando de repente se escucharon pasos cerca y voces de niños que seguramente irían a ese lugar a fumar o pasar el rato, los dos se asustaron, él la soltó casi aventándola, ella pensó y le dijo ‐ Vámonos arriba, ellos nuca suben, y solo se quedan aquí abajo, fuman un rato y se van, ¡vamos! Lo tomó de la mano y lo jaló, él tomó la mochila de esta y casi corriendo subieron hasta el tercer piso de la abandonada construcción, lo hicieron por una escaleras de difícil acceso, la verdad se arriesgaron en algunos escalones que faltaban, y ellos los brincaron; Karen divertida veía como el aventaba la mochila, brincaba y después le extendía la mano para ayudarle a brincar, se sentía muy elogiada por la caballerosidad de este hombre, y en agradecimiento le daría el mayor placer que pudiera darle una niña a un adulto. Una vez en el tercer piso el frutero se asomó por las escaleras y vio que nadie subía, a lo lejos se escuchaban los gritos y risas que los chicos daban mientras fumaban en la planta baja, calculó que no los escucharía a menos que gritaran a garganta suelta, por lo que estarían muy tranquilos y a solas, volteo a la niña que lo esperaba en el otro extremo y su pene volvió a brincar cuando vio a Karen que nuevamente le mostraba su pantaleta levantando su falda como lo hiso en la planta baja ‐ ¿Vamos a seguir jugando? Preguntó Karen con cara de pícara inocente, el excitado y pervertido frutero solo asintió y se acercó a ella, mientras lo hacía escucho su propio corazón que parecía tambor de guerra, la abrazó tomándola de la cintura y la besó nuevamente con pasión, Karen no soltó la falda, lo que le facilitó bajar sus manos hasta las abultadas nalgas infantiles, las apretó con ganas y siguió besando, Karen soltó finalmente su falda para a abrazarlo y besarlo mejor, las manos de los dos no se estaba quietas, el tipo magreaba una y otra vez las nalgas de ella y mientras ella acariciaba la espalda y pícaramente bajaba las manos hasta las nalgas de él jalándolo hacía ella y lo soltaba, como invitándolo a que moviera sus caderas y se la cogiera. El tipo fascinado se dejaba manosear por ella, nunca alguien lo había acariciado así, su esposa era una mustia con poca imaginación, que solo se sabía abrir de patas y dejarse coger por él, el sexo era solo eso, sexo de descarga, para él era como ira la baño y cagar, su esposa a veces se quedaba dormida y él tenía que seguírsela cogiendo así, siempre en la misma posición sin nada de cambió, eso le fastidiaba pero no tenía dinero para ir de putas, así que solo se conformaba con la fea y apestosa raja de su esposa, pero ahora tenía una niña que lo cachondeaba como nunca hubiera imaginado. ‐ Mmmggghhh ‐ mmmggghhh Eran los gemidos de los dos, Karen a ojos cerrados lo besaba como una adulta, sus manitas soltaron las nalgas de este y se fueron hacia adelante buscando el cierre del pantalón, una vez ubicado, lo bajó y metió una manita buscando al erecto amigo, cuando lo palpó el frutero no pudo evitar gemir ‐ Aaahhh, mi pequeña eres una cusca cachonda Nuevamente el lenguaje del frutero no era muy halagador, pero su verga si estaba dura y de buen tamaño, como pudo lo sacó del pantalón y lo masturbo un rato mientras lo besaba, él nunca se hubiera imaginando este placer con ella, más se asombró cuando vio como ella se agacho doblando sus caderas y metió la verga en su boca, mamó con pasión agarrándose de los muslo de este, su boquita literalmente chupaba su verga sacando el líquido pre seminal de esta, sus ojitos cerrados marcaban la concentración de la niña nalgona al mamar con devoción la verga masculina, su cabeza se movía de atrás hacia adelante y sus labio se quedaban pegados cuando ella se movía hacía atrás, parecía una niña con una paleta gigante chupando el dulce sabor, el frutero solo la sujeto de la cabeza y movió su cabeza hacia arriba cerrando los ojos, el placer era infinito, no recordaba la última mamada que alguien le hubiera dado, habían pasado años desde ese suceso. ‐ Mmmggghhh ‐ Aaahhh Los dos gemían, Karen con la boca ocupada por el miembro del tipo y él con los labios apretados, frenando su orgasmo, porque eyacularía en cualquier momento, ella se sacó la verga de la boca y la lamió como si fuera un palo dulce, metió en su boca un huevo de este y el casi grita de placer al sentir la tierna boquita mamarle un huevo, sintió ese cosquilleo que sienten los hombre cuando les maman un huevo por primera vez, le tuvo que sacar el huevo de la boca porque la excitación era demasiada y terminaría aventando leche antes de tiempo, aunque no estaba muy seguro de si aguataría lo que él quería aguantar, la excitación era demasiada, como nunca la había sentido en la vida. ‐ Espérate Karen, deja que se me baje un poquito si no aviento la leche al aire y no la quiero aventar pa´lla, esta leche es pa´ esa rajita. La miró respirando fuerte y agarrándose la verga, Ella vio como él se retiró un poquito agarrando aire, se enderezó de donde estaba agachada y mientras lo miraba agarrando aire se desabotonó la falda y esta calló libre al suelo, su blusa corrió la misma suerte y quedó solo en corpiño y pantaleta, el frutero vio el bien formado cuerpo de la niña, que a pesar de su edad ya enmarcaba una cintura, caderas musculosas y esas nalgas de ensueño, sus tetitas estaba en desarrollo, eran dos pequeños montículos que con el paso del tiempo sería dos suculentas tetas que amantaría al más dichoso de este mundo, pero ahora el dichoso y afortunado era él, que las mamaría hasta sacarles leche. ‐ Se quedó serio ¿está enojado? ‐ No mi Reyna La pregunta de Karen lo sacó del trance del que estaba, agito su cabeza para despejarla un poco y se volvió a acerca a ella, tomó su corpiño y lo sacó por encima de la cabeza, ella colaboró levantando sus bracitos y después le bajo la pantaleta, ella nuevamente colaboró levantando sus piernitas para que saliera por abajo Ahora sí, ahí estaba el sueño que él creyó imposible, tener a esa nena desnuda ante él para darle placer, mas imposible aun porque ella en todo momento colaboró para facilitar la compenetración, no tuvo que enseñarle a besar, ni convencerla mucho de lo que quería, por lo visto era una niña que sabía a qué iba y de que se trataba. Ella volteo a ver el entorno y no vio cómo sería posible hacerlo, ella por ningún motivo se acostaría en ese suelo lleno de arena y suciedad, parados sería difícil porque él era mucho más alto que ella, él notó eso y también calculó posibilidades, no había pensado llegar tan lejos por lo que no se preparó, pero su cachondez era mayor que su limpieza, así que se bajó el pantalón y se acostó en el suelo, total era solo arena y se limpiaría el polvo. ‐ Jijiji ¿quiere que esté arriba?—preguntó Karen con inocente risita ‐ Si mi reina, tu estarás arriba y me cabalgaras como un potro ‐ Jijiji Ella rio por el comentario y se acercó al tirado frutero que con los brazos abiertos la esperaba, se acomodó a horcajadas sobre él y escupió en su manita, llevó la saliva a su rajita y la esparció, ella ya era experta en lubricación, tomó el pene del él y lo guio a su rajita, este se atoró en el introito y se fue metiendo, la cara de Karen era compungida, hacía esfuerzo por dilatarse rápido la rajita y lubricarse al mismo tiempo, sus piernita soportaban su peso, el hombre solo se dejaba hacer, miraba como ella solita se ensartaba la verga en su rajita, se fue bajando y subió sacándola, para después bajar nuevamente, hiso ese ejercicio hasta que logro metérselo por completo, el afortunado pervertido veía como la nena había logrado meterse todo su palo dentro, miró su carita de sufrimiento, como su entrecejo se fruncía y sus ojitos eran de sufrimiento, ella sabía debía aguantar lo primeros momentos de la cogida y después sería placer, se movió lento sobre él sacando y metiendo su verga, cuando los jugos empezaron a secretarse la verga resbaló mejor dentro de ella y esa fue la señal para moverse con más intensidad. El frutero no salía de su asombro era un hecho que esta niña cogía seguido, le intrigaba quien disfrutaba de ella, pero ese sería tema para después de cogérsela, por lo pronto disfrutaría esa tierna rajita; ella apoyaba sus rodillas en la arena que invadía el suelo, se raspaba pero ya la calentura era más que la sensación desagradable en sus rodillas, se movió como amazona sobre el afortunado y el por primera vez se movió, sus caderas se acoplaron al movimiento de ella y se inició la lasciva danza entre un hombre adulto y una niña precoz. Karen ya sentía su excitación trasmitida por lo jugos de su rajita, el hombre también lo percibía arrobado, viendo los gestos de placer de la niña que ya no disimulaba en lo más mínimo su placer, abría y cerraba su boquita como queriendo hablar, pero solo salían gemidos de placer de ella, era como si con eso le expresara todo el placer que ella sentía sobre él. Karen se quejó de dolor y era porque sus rodillas ya tenían piedritas enterradas en su piel, por más excitada que estaba se lastimaba con ellas, el frutero lo notó y la sujeto, se enderezó y como pudo se levantó con la nena ensartada, la llevo hasta una pared caminando con dificultad, porque sus pantalones aún estaban en sus tobillos, cualquiera que lo viera pensaría que caminaba como pingüino, moviendo graciosamente los pies atrapados por su pantalón. ‐ Aaahhh Fue el quejido que la niña lanzó cuando él la apoyó en la pared y su verga entró más de lo que ya había entrado, lo volteo a ver y sus bocas nuevamente se unieron, sus lenguas se enroscaban, los dos disfrutaban la cogida, no se podría decir quién más, la verdad los dos se disfrutaban por primera vez, los dos realizaban su fantasía, ella emanaba jugos y gemidos y él bufaba como toro enojado mientras se lo cogía con todas las ganas que su ser le daba. Las piernas del frutero iniciaron su degaste, le temblaban pero no dejaba de moverse, pensaba como seguírsela cogiendo en ese incomodo lugar, de pronto volteo a su derecha y vio un block de concreto cerca de la pared, se acercó a el block de concreto y se la sacó ala pequeña Karen que desconcertada abrió los ojos, vio como él la bajo y la paró sobre el block, quedaron los dos completamente de frente, la beso con pasión y ella se colgó de su cuello, con este block quedaron los dos a la misma altura, eso facilitaba las cosas. Mientras la besaba la fue girando lentamente, ella se dejó hacer y giró su cabeza lo más que pudo para seguir besándolo, llegó un momento en que ya no pudo hacerlo y apoyo sus dos manitas en la pared, el tipo tomó su verga, escupió en la punta y la guio nuevamente a la rajita infantil, la verga se perdió dentro sin ningún problema, entró casi por completo, la sacó y la regresó al interior de la nalgona Karen, era una fantasía sentir como las nalgas rebotaban al ser embestidas, vibraban a cada arremetida que el hombre daba, ella apoyada en la pared se sostenía para darle firmeza a las estocadas del tipo, él la sostenía de ambas caderas maravillado de esa visión que tenía del culo de la pequeña vibrando a cada embestida. Llevaban ya media hora en esa posición, el hombre le daba duro a la niña y ella feliz lo recibía, los dos gemían, la construcción estaba nuevamente abandonada, los niños que habían llegado se había ido, él lo notó por que los vio partiendo por una de las ventanas, vio cómo se perdían a lo lejos, Karen feliz recibía la cogida del hombre cuyo nombre ni sabía, para ella era solo el señor de la fruta, así lo llamaban todos, que importaba el nombre, a ella solo le importaba lo bien que se sentía su verga dentro de ella, le estaba dando mucho placer, su mente voló de nuevo imaginando que esto se lo hacía su maestro o el conserje y más se mojó cuando pensó en el hombre calvo y gordo de la tienda, él en especial la hacía mojar más, imaginaba su cara pervertida satisfaciéndose de ella, enloquecido, estaba segura que sería capaz de golpearla, a ella por alguna razón le excitaba eso, pensar que un hombre muy hombre la sometiera como una simple hembra, satisfaciéndose de ella de las formas más pervertidas, la raja de Karen se contrajo cuando imagino como se lo haría de una manera tan egoísta y salvaje El frutero notó que Karen se excito más, sintió la humedad de su orgasmo, se sintió súper macho al arrancarle orgasmos a esa niña sin imaginar que ella en sus fantasías ya estaba en otro lado, pero eso no impidió que el acelerara sus embestidas dándose placer al mismo tiempo. Karen notó las embestidas, sintió la boca de él besar su espalda desnuda, como intentaba morderla sin éxito, lamía todo lo que podía, ella notó que la gozaba pero al mismo tiempo trataba de darle placer, eso la llenó de ternura, le regalaría algo más a ese “considerado” hombre, quitó una mano de la pared y escupió mucha saliva la llevo a su culo y lo embarró todo, después pasó la mano a donde la verga la taladraba y la tomo con su manita, él se detuvo tratando de adivinar que quería la niña, pensó por un momento que ella quería parar porque le dolía la raja, pero cuál fue su asombro cuando ella lentamente la sacó para guiarla a su culito, su verga sola respingó cuando sintió el esfínter abrirse y su glande atorarse en él, por reflejó empujó la cadera ayudando a Karen a sodomizarse, ella gimió cuando la verga entró más casi hasta la mitad, la sacó y metió más quedando toda dentro ‐ No la mueva, deje tantito a que me acostumbre ‐ Si ‐ Aaahhh Los dos se quedaron quietos, Karen con mil gestos y l tipo con los ojos en blanco de placer, estuvieron un ratito, Karen como pudo volteo a verlo con cara de sufrimiento ‐ Ya, muévase ‐ ¿Quedito?—pregunto tontamente él ‐ Como quiera Eso fue masque una respuesta la amacizó de las caderas y sacó su verga solo para regresarla, ella gritó al sentirlo ‐ Ay ay ay Pero el tipo continuo, no se detuvo, su verga salía y entraba a una velocidad que él consideraba buena, pero conforme subió su excitación poco le importó el grito de dolor de la niña, que cabe decir gritaba pero de placer, a ella le gustaba eso, sentirse usada de esa forma, no importaba si dolía, solo importaba el placer que sacaba ese hombre de ella. Karen apoyó nuevamente sus dos manos en la pared porque el frutero le daba duro y tupido, le daba más fuerte que por su raja, eso le agradó, significaba que estaba sintiendo mucho placer con su culito y tenía razón, este afortunado nunca había cogido una hembra por el culo, lo más cercano a eso era cuando se masturbaba viendo revistas porno donde penetraban a las mujeres por el culo. El frutero estaba demasiado excitado le daba muy fuerte a la nalgona y pequeña Karen que feliz lo recibía, ya estaba toda apoyada en la pared porque las embestidas de él vencieron a sus bracitos y no tuvo más remedio que apoya su cara y pecho en la rasposa pared a medio construir; la excitación era mucha él sintió como sus huevos ya querían explotar, ya llevaba mucho fuera de su puesto, lo había encargado al hombre de la tienda diciéndole que iría al baño, pero ya había tardado mucho, ya era tiempo de acabar, así que aceleró como una bestia en ese culito infantil y sintió como la leche salió de sus huevo y se estrelló en el recto de la nena que ya gemía fuerte ‐ Aaahhh aaahhh señor, lo siento… siento su leche en mi culo aaahhh ‐ Aaahhh aaahhh me vengo mi perrita… me vengo Fue lo único que le ocurrió a este hombre con pocas ideas, pudo haber dicho mil cosas pero su corto cerebro solo pensó en ella como una perra, no una perra grande más bien una cachorra y de ahí pues “perrita” ‐ Mi perrita linda como te disfrute ‐ Aaahhh yo también, me vine muy rico aaahhh Karen contraía su vagina teniendo su último orgasmo originado en su culo, no se desacoplaban aun, ella se movía contrayendo el culo y el disfrutaba esa sensación, su verga se fue aguadando y sola fue expulsada del culo infantil tal como lo haría con un pedazo de mierda, cuando lo hiso la leche emergió y salió escurriendo por sus muslo, el hombre tambaleante buscaba donde sentarse mientras Karen aun recargada en la pared expulsaba la leche de su culo sintiendo la tibieza escurriendo por sus muslos. Karen se despegó de la pared y volteo a ver al hombre que recuperaba el aliento, se apiadó de él y se acercó agachándose metiéndose la verga en la boca, limpiándolo mientras le mamaba extrayendo sus últimas gotas, él enloquecido la tomó de la nuca, acariciando su cabello lacio, eran demasiadas cosas experimentadas en un día. Karen se sacó el miembro de su boca y se limpió la leche de sus labios con el dorso de su mano, volteo a ubicar su ropa y fue por ella, con su pantaleta limpió la leche que le escurría en los muslos y después se la puso, coloco su corpiño y se puso el resto de su ropa, el hombre hiso lo miso ‐ Oiga y ¿cómo se llama?—Karen pregunto por primera vez el nombre del tipo ‐ Pedro mi amor, me llamo Pedro. ‐ Jijiji, siempre me pregunte su nombre y nunca imagine como se llamaría ‐ Bueno ahora ya sabes cómo me llamo ‐ Y no va a decirle nada a mi abuelita ¿verdad? ‐ No, no le diré, pero debes prometerme qué regresaremos aquí otra vez ‐ Si, prometido, pero a ver si para la otra trae deperdido una colchita don pedro, me dolieron mis rodillas mire las traigo todas rapadas ‐ Jajaja a ver Se acercó a ella y limpió con su mano la arena que estaba incrustada para después con su lengua limpiar el polvo que quedó. Levantó su falda y desplazó su pantaleta a un lado dejando su raja descubierta, le chupó literalmente la raja arrancándole suspiros de placer a Karen que lo sujetaba de la cabeza metiendo sus dedos entre el cabello de este, cuando se satisfago se apartó volviendo a tapar la raja con la pantaleta y bajar la falda, ella solo le sonrió agradecida por la chupada ‐ ¿Y eso?—preguntó Karen con una sonrisa ‐ Quería llevarme el sabor de tu raja para todo el día, quería saber a qué sabe ‐ ¿Y le gustó? ‐ Mucho mi perrita, mucho. ¿Cuándo regresamos? Prometo traer una colcha ‐ Mmmm yo le aviso don pedro, no puede ser todos los días. Yo le aviso. Ande no sea malo y ayúdame a bajar, no puedo yo sola con mi mochila. ‐ Pero antes me tienes que platicar con quien has estado ‐ No puedo decirlo, si quiere regresamos y hacemos “cositas”, pero de eso no hablaremos ‐ Está bien, a ver deja te ayudo con tu mochila Don pedro resignado le ayudo a bajar como ella se lo pidió, ya tendría tiempo de sacarle sopa; en la planta baja se despidieron con un beso de lengua y manoseo, primero salió él y ella se esperó un ratito y luego salió volteando a todos lados, verificando que nadie la veía, Karen caminó contenta, cuando se levantó esa mañana no imagino lo rico que se pondría el día, caminaba feliz sintiéndose la niña más afortunada del mundo, ya tenía dos novios a quien darles cariño y eso la emocionaba, obviamente que a don Jorge no le comentaría que tenía nuevo novio, eso sería un secreto solo de ella. Tocó la puerta de la vieja casa y don Jorge abrió ‐ Karen, tardaste mucho, ¿dónde andabas? ‐ En la escuela, me quede a hacer tarea ‐ Mmm está bien, mira te tengo una sorpresa, hoy tenemos visitas Hiso pasar a Karen y ella desconcertada vio a un hombre igual de viejo que don Jorge ‐ mira Karen, él es mi amigo Anselmo, Anselmo ella es Karen, es la niña de quien te hable Karen la inocente, precoz y nalgona niña miró desconcertada al viejo, recordó vagamente que en una de las ultimas enculadas de don Jorge le dijo que si podía invitar a un amigo a “pasarla bien” ella en su nebulosa le dijo “si don Jorge invite a quien quiera, que me cojan rico como usted, soy suya puede hacer conmigo lo que quiera aaahhh aaahhh” ella lo había dicho en un momento de calentura y tal parecía que don Jorge se la había tomado muy en serio, pues ni modo, ya había dicho que sí y ahora tenía que mantener su palabra, resignada dejó su mochila ‐ Bueno está bien, espérenme en la recámara, me voy a lavar, ahí los veo Los dos tipos se vieron sonriendo cómplices, se subieron por las escaleras, Karen se dirigió al baño y se preparó… Continuará Capitulo 5 Karen acostada en su cama palpaba su rajita, estaba toda hinchada, lo mismo que su culo, recordaba como don Jorge y su compadre Anselmo se saciaron con ella; recordaba como la habían hecho que les mamara a los dos al mismo tiempo, cual película porno, después se la cogieron uno a la vez, la habían penetrado sin piedad por sus dos agujeros, Don Jorge alentaba su compadre a que le diera más duro por el culo; ella experimento el cambio de tamaño de pene entre uno y otro y finalizaron con “el postre”, se la cogieron entre los dos al mismo tiempo, en ese momento Karen agradecía al don pedro el frutero por habérsela cogido por el culo en la tarde, eso le ayudo a soportar más las embestidas que los dos viejos le dieron, porque eso sí, estuvieron cambiando de posición y de agujero, se alternaron, siendo brutales y despiadados en sus estocadas; Karen bufaba y apretaba los dientes al sentir las brutales estocadas El pervertido don Anselmo al final casi se desmaya del esfuerzo que hiso al sostenerla cargada mientras se la metía por la raja al mismo tiempo que don Jorge se la metía por el culo, el pobre viejo cayó casi desvanecido y pálido, intentando recuperar la respiración y asustando tanto a Karen como a su compadre que fue en su auxilio echándole aire con las manos al rostro para que el viejo pervertido recuperara el aliento; una vez recuperada la respiración la pequeña Karen fue hincada frente a él y le mamo la fea y apestosa verga hasta que el viejo temblando de voz se descargó en lo profundo de su garganta. Karen en su cama seguía recordando como Anselmo aun recuperando el aire, veía como su compadre don Jorge la ponía en cuatro como una perrita y se la metía por el culo, moviéndose como un loco dentro y fuera de ella, él viejo apretó los dientes y frunció el entrecejo acelerando sin piedad haciéndola gritar de emoción, finalmente el viejo don Jorge también grito eyaculando abundante leche dentro de la nalgona niña. Don Anselmo riendo le comento a su compadre que era la mejor plata gastada, que nomás recuperara fuerzas y dinero volvería a cogérsela; la niña vio como desenrollo un paliacate y saco un fajo de billetes, el cual don Jorge tomó y contó sonriendo de felicidad. Don Anselmo se despidió de Karen besándola en la boca y metiéndole la lengua, al mismo tiempo que le metía dedos a la rajita desnuda y sin pelo de la niña que recibía las caricias malsanas que el tipo le daba, poniendo los ojos en blanco y abriendo su boquita de placer “volveré pronto preciosura” Fueron las palabras que Karen escuchó mientras le sacaba los dedos de su culo y ranita, antes de verlo salir por la puerta; Karen en su cama se palpaba sus muy dilatados e inflamados huecos, tres adultos se la habían cogido en un solo día, ahí solita palpándose se preguntaba si podría romper su propio record, se excitó tanto pensando en eso que sin poder evitarlo metió más los dedos en su rajita y los sacó, inició así una dedeada de masturbación en honor a los tres hombre pervertidos que se la habían cogido ese día, no sabría cuándo repetiría, improvisaba cada día, imaginando las posibilidades se siguió masturbando hasta que el sueño la venció y se quedó profundamente dormida con sus deditos dentro de su rajita. La voz de su abuela desde la cocina despertó a Karen que de inmediato recordó que se durmió con los dedos dentro de su raja, cobro conciencia completa y descubrió que mano estaba fuera de su entrepierna, durante la noche los había sacado y ni cuenta se dio, olió su mano y lamió lo que quedaba de esencia de semen y jugos de raja, se levantó y se bañó, se puso sus ropitas y se dirigió a la cocina donde su abuela la esperaba con su humilde desayuno ? Buenos días Karen ¿cómo dormiste? ? Muy bien abuelita ? Te noto contenta ? Jiji si abuelita, ayer tuve un día muy emocionante ? ¿En tu escuela? ? Sip, en mi escuela Karen mintió con naturalidad y su abuela no dudo ni tantito las palabras de su nieta, terminando el desayuno se encaminaron a sus destinos y en el punto donde se separaban se despidieron de beso y cada quien tomo su sendero. La niña feliz caminaba contoneando su trasero, disfrutando la brisa fresca de la mañana, llegó hasta la escuela y se dirigió a don pedro que recargado en su carrito le sonrió ? Hola don pedro ¿cómo amaneció? ? Muy bien mi preciosa ¿y tú? ? También—Karen contesto sonriéndole coqueta ? Mira lo que traje hoy Don Pedro le enseño una manta gruesa que traía escondida en la parte baja del carrito de fruta y Karen emocionada le brindo una sonrisa ? Es una manta ¿va a querer que vayamos hoy? Jijiji ? Si preciosa, nomás acabes tu escuela te vas derechito pa´lla, te llevo un vasito de fruta pa´ que comas bien rico y después nos ponemos a jugar ¿Estás de acuerdo? ? Si Jijiji ahí lo veré y voy a tratar de salir antes para tener más tiempo Se dio la vuelta haciendo que falda se elevara dejando al frutero contemplar esas hermosas nalgas cubiertas por la blanca pantaleta, su pene brinco dentro de su pantalón y su mente voló pensando todo lo que le haría a esa nalgona niña por la tarde. Karen percibía la humedad de su rajita al estarse excitando nomas de imaginar lo que rico que se la pasaría con el buen don pedro, él era muy considerado, traía una manta para que no les calaran las piedritas y además le llevaría fruta para que comiera, definitivamente ella tendría que agradecérselo con todo su entusiasmo, brindándole todo lo que le pidiera, lo complacería con todos sus agujeros. Karen aburrida miraba la clase, no era propiamente la alumna más destacada, de hecho casi nunca le iba bien, apenas pasaba y la mayoría de las veces no llevaba tareas, los maestros se cansaron de hablar con su abuela, quien por la edad ya no le ponía la atención que debía, provocando que su nieta fuera de las niñas “burritas” del salón. La niña sintió ganas de ir a orinar, se levantó de su pupitre y le pidió permiso al maestro de salir, el cual fue concedido, salió del salón ante la atenta mirada de los varones de la clase, era una niña muy deseada por todos, incluso el maestro no perdió detalle del trasero infantil que contoneado se desplazaba hasta la puerta, abrió y se perdió del otro lado. Karen caminaba por los pasillos de la escuela, miró al conserje que ensimismado limpiaba el piso, pasó a un lado de él y este ni se percató, continuó trapeando en silencio, llegó Karen al baño de niñas y al entrar notó que quedaba poco papel higiénico, una idea pasó por su cabeza, tomó lo que quedaba del papel, lo hiso “bola” y lo tiro al cesto de basura, salió en busca del conserje que seguía trapeando el piso como si nada más importara en el mundo. ? Hola—el “hola” del Karen lo sacó del trance en el que estaba ? Hola— contestó desconcertado ? Disculpe señor conserje, es que quiero ir al baño pero no hay papel, ¿me podría dar un poco? ? Mmm creo que tengo en la bodega, deja te traigo ? Si quiere lo acompaño, si me quedo quieta me darán más ganas de hacer pipi ? Bueno como quieras Los caminaron rumbo a la bodega de la escuela, caminaban en silencio, Karen miraba de reojo al hombre encargado de la limpieza y mantenimiento de la escuela, era un hombre de algunos 45 a 50 años, su cabello medio cano lo demostraba, traía el overol en color caqui, propio del uniforme de los conserjes, llegaron a la bodega, el tipo abrió un candado, entraron y se dirigió a un estante, tomó el mentado rollo de papel y se dirigió a Karen ? Aquí esta, pero es muy grande, vamos a regresarnos y me dejas entrar primero para ponerlo en el dispensador y después entras tú a hacer tus necesidades ? Oiga ya no aguanto, ¿aquí no hay baño? ? Si, aquí hay uno de este lado, pero no está muy limpio ? No importa, ya no aguanto ? Pues entra Karen puso cara de agonía para poder entrar al baño, pero el tipo tenía razón no era muy limpio que digamos, se levantó la falda, bajo su pantaleta y en la típica posición de “aguilita”, vació su vejiga; el chorro de orina cayó en el agua de la taza, Karen medio empinada orinaba intentando apuntar el chorro en la taza, pero no había cerrado la puerta, la dejo abierta intencionalmente para que él tipo la viera, el pobre conserje desconcertado la veía como ella semi agachada seguía orinando, volteo a verlo y le sonrió, él se asustó y desvió la mirada hacia el otro lado, el chorro se dejó de escuchar ? Señor conserje ya acabe, pero no hay papel, ¿me puede traer un pedazo? ? Este…. Si… yo… mmm deja te llevo Él tipo titubeante cortó un pedazo de papel y lo llevo a la coqueta niña que seguía semi empinada esperándolo, llego hasta el umbral de la puerta y se quedó quieto extendiendo el papel hacia Karen, que sonriendo lo miro ? Por favor señor no podría ayudarme, es que no quiero soltar la falda porque se ensuciaría ? Este… yo… está bien ehhh ¿quieres que yo te limpie? ? Si, por favor El viejo conserje llevó el trozo de papel a la entrepierna de Karen, lo hiso con mucho cuidado y lentamente, Karen sonreía divertida al ver el tipo hacerle su limpieza higiénica casi sin tocarla, cual él creyó estaba limpia retiro el papel y lo arrojo al cesto. ? Ya esta ? Gracias señor, es usted muy amable— Karen le dio un atrevido piquito en los labios, el pobre hombre abrió los ojos como platos ? ¡Niña! ? Es usted muy tierno, me recuerda a mi abuelito— le mintió Karen al desconcertado conserje— siempre jugaba con él al caballito, ¿le enseño cómo? ? Yo, este… no sé ? Si, mire, siéntese en ese bulto Karen llevaba prisa y veía que él era muy tímido, el viejo volteo y vio un costal en el suelo, era un costal de tierra de jardín que había quedado del último mantenimiento de la escuela, el hombre se sentó en él y volteo a ver a Karen que sonriendo se dirigió a él, se acercó separo sus piernas, pasando por las juntas de él para después sentarse a ahorcajadas sobre el viejo, la vulvita de la nalgona niña quedó en contacto casi directo con el pene en desarrollo de erección del viejo, las manos de ella se posaron sobre los hombros e inicio un meneo de cadera ? ¡Yupi! ¡Caballito! Jajaja Karen divertida se meneaba sobre el pobre hombre que tenía las dos manos puestas sobre el costal, Karen brincaba y después se dejaba caer, movía sus caderas de atrás a adelante, de un lado a otro, ella quería excitarlo, pero el tímido hombre no se atrevía a más, Karen desesperada tomó nuevamente la iniciativa ? Oiga pero pongas sus manos aquí—Karen llevó las manos del viejo a sus nalgas—que no ve que si no me agarra me puedo caer ? Si niña, yo te… te agarro El viejo sintió la firmeza de las nalgas de la niña, ya la había visto en la escuela, era la más coqueta de todas, el no ponía atención a algo más que una mirada fortuita, para él era otra de tantas que desfilarían por esa escuela y que terminaría empinada en el monte con un niño de grado mayor detrás de ella culiándola con placer, ese sería el placer de los jóvenes, la sangre joven llama a la sangre joven; pero no, esa nalgona niña ahora estaba sentada sobre él moviendo sus caderas y literalmente cabalgándolo como un potro. El meneo de la huerca mas el contacto con esas nalgas estaban rindiendo frutos, su arrugado pene comenzaba a recordar lo que era una erección por estimulo femenino, la niña sí que se movía sobre él, no se estaba quieta, sonreía loca de gusto cuando se meneaba y sentía como el pene iba aumentado de tamaño. ? Oiga y ¿sabe que era lo más divertido de jugar al caballito?—pregunto Karen sin dejar de moverse y morder su labio inferior ? No ? Bueno cuando yo le daba besos al caballito ? ¿Cómo? ? Así mire Karen sonrió coqueta y se fue acercando al rostro del viejo, que desconcertado vio como ella entreabrió su boquita y su lengüita asomo levemente entre los labios, después el contacto con esa boca tibia; sus papilas gustativas brincaron de emoción cuando sintieron la saliva infantil. Karen con su cabeza ladeada lo besaba a ojos cerrados sujetándolo de ambas manos de la nuca, sus movimientos se hicieron más lentos y profundos, su candencia cobro tintes totalmente sexuales, Karen sí que sabía besar, le chupaba los labios, le metía la lengua y después la enroscaba con la de él, le chupaba poquito la lengua. El conserje de la escuela estaba iniciando una excitación de las que ya no recordaba, sus manos se desplazaron por debajo de la falda palpando las poderosas nalgas de Karen, que al sentirlo no pudo evitar gemir dentro de la boca del viejo chupando con más intensidad su lengua. Aún más atrevido el conserje pasó una mano por debajo del elástico de la infantil pantaleta palpando la húmeda rajita ? Aaahhh Karen se tuvo que separar de él porque el gemido de placer que dio necesitaba darse al aire y no dentro de la boca de él, quería que viejo la escuchara gemir ante sus caricias, eso lo animó más, y un dedo de él se introdujo en la encharcada rajita ? Si caballito, así me gusta, mucho ? ¿te gusta? ? Sí, mucho, pero quiero que use el otro dedo ? ¿el otro dedo? ? Si El tipo no entendió cual dedo, Karen se tuvo que separar de él y bajo sus manos al cierre del pantalón del overol, lo bajo y metió su manita palpando la dura carne separa por el anticuado bóxer del viejo, que gimió como un adolescente cuando entendió a que “dedo” se refería ella. ? Este Dijo final e inútilmente Karen, pues el viejo ya había entendido que se la podía coger, la levantó y le quito la pantaleta, ella dócilmente colaboro y se quedó para frente a él, ella ya no haría más, si él tenía el valor debía atreverse a tomar la iniciativa, sino se regresaría al baño y se masturbaría hasta verse con el frutero a la salida; el viejo la tomó de la mano y su mirada cambió, ya era la de un hombre excitado que no piensa, eso también la excitó a ella que sintió un contracción dentro de su infantil rajita ? ¿Qué va a hacer?— Preguntó Karen intentando parecer inocente ? Seguiremos jugando al caballito Contesto el hombre con la voz más ronca, la voz de un hombre excitado que no regresara al punto de partida, que avanzará hasta lograr depositar leche entro de ella; y era eso lo que ella esperaba, sentirse usada por él, que se saciara con ella, sentir como bramaría cuando se la estuviera cogiendo ? ¿Qué quiere que haga? ? Siéntate como estabas Karen volvió a separar las piernas y vio como el viejo escupió en su mano y mojo el glande, ella sonrió para sus adentro, pues su rajita ya era un charco de agua que no necesitaba lubricación; el glande fue apuntado en el introito y la cabeza se perdió dentro de ella ? Aaahhh Karen no pudo evitar gemir fuerte y arquear su cabeza hacia atrás, la falda seguía puesta y cubría la penetración, pero esta se estaba dando con las máximas facilidades que la naturaleza puede brindar a un par de copuladores. El pene del viejo, duro como una roca, se metió hasta la mitad ? Aaahhh Otro gemido de la pequeña que animó más al viejo y moviendo su cadera logro ingresar el resto del afortunado pene; los bellos púbicos canosos del tipo hicieron contacto con los labios lampiños de la niña, que en ese momento tenía la boca abierta y los ojos blancos de placer. La penetración ya era completa, la danza inicio ? Aaahhh aaahhh aaahhh Karen gemía a cada metida que el conserje le daba, estaba en la gloria, el pene de él no era grande, pero tampoco pequeño, era el tamaño ideal para sentir placer de forma rápida y no esperar a que la vagina se adaptara al tamaño ? Mmmggg mmmggg mmmgggg Ahora gemía dentro de la boca del conserje mientras lo besaba, estaba sintiendo mucho placer, el tipo ya estaba más que perdido en la gloria, sus caderas se movían rápido y más se emocionaba al sentir como la nalgona niña colaboraba en todo, acoplándose a su estocadas, ella se movía hacía el contrario de el para hacer más profundas y fuertes las penetraciones ? Abuelito… caballito… abue… si… si aaahhh Karen balbuceaba con sus ojos en blanco y su boca abierta, aun en ese estado tuvo la habilidad para desabrochar su blusa, sacársela, lo mismo que su corpiño y acercarle una teta a la boca del conserje, que chupó fuerte y sin misericordia, arrancándole el dolor más placentero que se podía dar a esa niña ? Aaahhh aaahhh sí. abue… chupa como me gusta aaahhh aaahhh ay ay aaayyy Grito Karen al sentir como el viejo mordía toda la areola, lo sujeto fuerte por la nuca oprimiéndolo contra ella, mientras sacaba la lengua de su boca exponiéndola al aire ? Ay ay aaaayyyy abuelito te quiero ay ayyyy Volvió a gritar de placentero dolor al sentir los dientes oprimir con fuerza su areola; cuando el tipo dejo de chupar y morder su areola Karen lo tomo por el rostro y lo beso con furia moviéndose con rapidez sobre él, se separó un poco de él y le dijo al oido ? Abuelito ¿quieres que ahora yo sea la yegua? El pene del tipo casi suelta precozmente la leche, su mirada brillo, no contestó solo la desacoplo de él y la cargó llevando como un bebé hasta un montón de costales, la necesitaba más alta para poder jugar a la yegua; la colocó con los pies colgando, levantó la falda enrollándola en la cintura y esas hermosa y morenas nalgas emergieron, fue una invitación al paladar, el conserje metió su cara entre las nalgas de Karen que gimió como una cerda al sentirse hurgada por él. La nariz del conserje quedó directamente en el culo de la niña, mientras que la lengua entraba y salía de la rajita, él en sus tiempos mozos había sido buen cogedor, y lo que bien se aprende no se olvida, hiso ver estrellitas la caliente niña, ni don Jorge le había provocado tanto placer, ella lo sabía y se lo agradecería. Después de varios orgasmos, el conserje se levantó y tomo su verga que liberaba liquido pre seminal, la apunto a la rajita ? No abuelito, por ahí no, mejor por el otro lado Ella misma separo sus nalgas estirando su culo para que él lo pudiera ver, no titubeo, subió un poco más el glande y este se atoro en el culo, empujó y la cabeza entro, la caliente niña gritó Aaahhh El conserje sabedor solo la sacó para meter más, no cabía duda que esa niña se la cogía su abuelito por todos sus agujeritos, pensó el hombre, pero no sintió lastima, al contrario, agradeció al anciano que la había dilatado lo suficiente para gozarla sin miedo. ? Puff puff puff Karen pujaba a cada metida del viejo, la bombeaba fuerte, la niña sudaba y él no se quedaba atrás, la sujetaba de las caderas, Karen seguía separando sus nalgas para facilitar tanto la vista como las metidas, quería quedar bien con el amable conserje ? Mmmgggg mmmggggg El viejo empezó a bramar al sentir la leche liberarse por sus huevos que hinchados ya lo pedían desde hace rato ? Aaahhh aaahhh abue… siento su leche… aaahhh aahhh que rico El viejo libero gran cantidad de leche dejándola dentro del culo infantil, una vez liberada, se quedó un rato dentro de la niña, los dos en silencio disfrutaban el momento postcoito, la saco y un ruido extraño a flatulencia emergió del culo al empezar a cerrarse ? Gracias—dijo Karen toda sudada desde su posición, solo había girado su cabeza un poco para verlo ? Gracias a ti por jugar conmigo al caballito, pero no lo debemos decir— dijo el viejo recuperando el aire ? No, no lo diré—contesto Karen levantando y tapándose el culo con una mano, porque la leche se le salía ? Pero dime ¿siempre juegas así con tu abuelo? ? Nop, no tengo abuelo, vivó sola con mi abuela ? Pero entonces… ? No, de eso no hablamos, me gusto y quiero seguir jugando con usted, pero de lo otro no hablaremos El viejo se quedó callado, finalmente asintió ? Está bien ? Oiga y ¿cómo se llama? Karen preguntó y recordó que era el segundo que se cogía y después le preguntaba el nombre, era una costumbre que tendría que cambiar, pues sino sería etiquetada como puta y eso no le agradaba… al menos de momento ? Toño– contesto el conserje abrochando su overol ? Don Toño, es verdad, así lo llaman todos, ¿podremos jugar después? ? Si Contesto casi de inmediato el viejo Toño, le acercó una toalla con al que ella se secó, se vistió y salió de la bodega escolar, caminaba feliz sintiendo la leche del conserje querer salir de su culo, lo apretó más y rio para sus adentro diciéndole a la leche “no te dejare salir”. El timbre sonó y Karen salió del salón con su mochila, en la entrada sonrió cuando vio el puesto de fruta vacío, tenía un candado en la caja de vidrio donde guardaba la fruta en hielo y una cadena en la llanta del carrito; la niña se sintió excitada de saber que era ella el motivo por el que ese carrito de fruta estaba cerrado, con su rajita iniciando lubricación camino a la construcción, don pedro estaba esperándola, apenas la vio la tomo de la mano ? Mi niña, pensé que no venias, vamos pa´rriba La llevo de nuevo al tercer piso y Karen se sintió la niña mas especial del mundo, porque cuando llegaron, ella vio como el piso había sido barrido, tenía una pequeña y vieja tina, con la que había esparcido agua para no levantar polvo, una vieja escoba, con la que el frutero barría la baqueta en el lugar donde estacionaba su carrito, acompañaba a la vieja tina; la gruesa manta estaba en medio bien extendida y sobre ella una pequeña almohada, a una lado dos vasos de fruta la esperaban, era como la mejor cena romántica ala que un novio puede llevar a su pareja. Karen casi con lágrimas en los ojos volteo al frutero que le miraba el culo, se abalanzó a él y se colgó de su cuello con sus brazos y de la cintura con sus piernas, sus bocas se unieron en un lascivo beso prohibido. ? Mi niña ¿no quieres comer primero? ? No don pedro, quiero empezar por el postre… Media hora después Karen estaba acostada boca abajo, don pedro sobre ella la sodomizaba sin piedad ni misericordia, la bombeaba fuerte, Karen gritaba, de dolor o placer, la verdad ni ella lo sabía, el frutero la tenía sostenida de la boca tapándosela mientras sin piedad le metía y sacaba la verga del culo infantil, la lengua de Karen acariciaba la palma del hombre en agradecimiento por taparle la boca y permitirle poder gritar sin freno y más le agradecía que la otra mano estaba en su entrepierna machacándole el clítoris sin misericordia arrancándole los chispazos más placenteros que había sentido; no cabía duda que entre más lo harían, más se conocerían y más placer tendrían el uno del otro. Karen percibió como el frutero aumento más la velocidad y se dejó caer completamente sobre ella, dejándola casi sin respiración, aun así el placer fue infinito, sintió como la leche se perdió dentro de su recto mientras el frutero gemía sin control cerca de su oreja, la piel de la niña se erizó al escuchar el orgasmo desesperado en placer del hombre que casi gemía llorando de placer, tal vez el pobre tipo nunca había tenido uno como ese y tenía razón para don pedro era el mejor orgasmo de su mediocre vida ? Ni niña… mi niña, se me va la vida dentro de ti ? Si don pedro lo siento yo también que gusto aaahhh aaahhh Karen con los ojos en blanco y la boca abierta compartió orgasmo con don pedro, que hiso todo su esfuerzo por meter toda su verga dentro del culo terminando de vaciarse. Se quedaron quietos los dos, don pedro no se quitó, pero si se apoyó con sus manos en el piso, dejando que Karen pudiera respirar mejor, su pene lentamente se fue aguadando hasta se expulsado del culo infantil; don pedro se acostó boca arriba sobre la gruesa manta y miro el carcomido techo, Karen todavía boca abajo busco con la mirada los vasos de fruta y los vio, los dos estaban tirados desparramando la fruta que contenían, ni cuenta se dio cuando durante la cogida los tiraron, pero tenía tanta hambre así que eso no le importo y se estiró y junto la fruta de nuevo en vaso y se sentó a comerla; Don pedro veía como ella degustaba con mucho placer la fruta ? ¿pensé que querías el postre primero? Don pedro pregunto con malicia mirando de reojo su aguado pito, eso fue interpretado por Karen que coqueta se sentó a horcajadas sobre los muslos del hombre, tomó un trozo de sandía del vaso y lo deslizó sobre la mojada verga del hombre que se estremeció al sentir la fruta fresca sobre su miembro y más se estremeció cuando Karen llevo ese trozo de fruta a su boca, paladeándolo con la lengua por la parte manchada de semen ? Mmmmm que rico sabe Volvió a repetir la faena y eso emocionó de nuevo al frutero, cuyo pene volvió a brincar ? Don pedro no se emocione, ya me tengo que ir ? Un ratito mi niña anda, acabo rápido ? Bueno, pero por mi rajita ehh, que ya me arde mi culito ? Si mi niña, por tu rajita Media hora después don pedro se le metía por el culo sin piedad a la nalgona Karen que en cuatro patas y con una sonrisa de oreja a oreja feliz lo recibía, don pedro de nuevo bramo como un toro cuando descargo leche en el culo infantil, lo hiso tan fuerte que Karen cayó boca abajo sintiendo las potentes embestidas del viejo Nuevamente desacoplados y recuperando el aliento, don pedro se puso de lado mirando de frente a la nalgona niña, la acarició por el rostro ? Eres hermosa mi niña ? Y usted un tramposo ? ¿Por qué? ? Le dije que por mi rajita y me la volvió a meter por mi culito– Dijo Karen haciendo un puchero de niña malcriada—me lo dejo todo hinchado ? Jajaja mi niña, me gustas demasiado, no pude evitar metértela, perdón… ¿me perdonas? ? Sí, pero solo si promete que vendremos mañana ? Si mi niña prometido y también prometo que te la meteré por el culito bien rico como hoy Karen emocionada lo abrazó, es lo que ella quería escuchar, que no le hiciera caso y que la disfrutara como le diera la gana, eso la hacía feliz, el frutero se pudo serio ? Karen siento que te quiero, y quiero estar contigo, solo contigo, vámonos juntos, huyamos de aquí y nos vamos a vivir a otro lugar ? Y ¿su familia? ? Al carajo, solo te quiero a ti ? No don pedro, eso no lo haré, que serán de sus hijos, quien los mantendrá, ¿quiere que su hijita acabe como yo? Sin nadie quien la cuide Las palabras de Karen retumbaron en el cerebro del hombre, se quedó pensando la niña lo notó y se acercó a él y lo beso tiernamente en los labios ? Don pedro no se enoje conmigo, podemos venir aquí y jugar, pero no deje a su familia, cuídelos ? Si mi niña, pero debes prometerme que vendremos y sobre todo que me dirás quien es el otro ? Don pedro ya hablamos de eso, y no lo haremos ya le había dicho, será solo así, aquí será nuestro nidito, y sabe que hoy me hiso sentir la niña más afortunada del mundo, nadie se había tomado tantas molestias conmigo y usted hoy lo hiso, siento que empiezo a quererlo Don pedro vio que no cedería que esta vez ganaba ella y resignado lo acepto, la besó en al frente y la ayudo a vestir, tiernamente le acomodó su ropita ante la admiración de ella que emocionada lo veía, pensaba que porque no había tenido un papá como él. Se despidieron dentro de la construcción y cada quien tomó su rumbo, Karen estaba feliz por el día que había vivido, todavía podía sentir su culo retacado de leche y pensaba que no la soltaría hasta que estuviera en casa de su abuela, eso significaba que también recibiría la leche de don Jorge que de seguro ya estaría desesperado porque no llegaba… continuará Capítulo 6 Karen estaba acostada en su humilde cama, estaba boca abajo con las piernas flexionadas hacia arriba, las movía inquieta, su falda estaba más allá de medio muslo, casi podía vérsele el inicio de sus grandes y hermosas nalgas, era una niña muy nalgona y se daba cuenta como enloquecía a los hombres. Tenía rato de haber llegado a su casa, su culo estaba retacado de leche y sentía como el líquido quería salir de él, ella apretaba los mas que podía para retenerlo, quería dejarlo ahí para toda la eternidad. Tenía una libreta en la que escribía sus experiencias vividas, movía inquietas sus piernas solo de recordar cómo se la habían cogido, era como un diario de experiencias para ella, iba plasmando como fue su primera vez con don Jorge, como se sintió después, todo lo que sufrió para lograr placer por sus huecos, como aprendió a mamar vergas y como le gustaba el sabor, describía incluso que cada uno de sus amantes tenía un sabor diferente, uno peculiar, ella estaba segura que a ojos cerrados podría saber de quien se trataba solo con oler o chupar la verga. Metió mano a su pantaleta tocando

Autor: sexotabuxyz Categoría: Tabú

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