Y fui

2019-09-02


El mensaje decía solamente: "Venís?". Y fui. Pero no iba a ser lo mismo que la semana anterior, en que me había quedado con las ganas de chupar la pija de Martín, la cual no podía sacarla de mi cabeza a toda hora, todo el día. Y las ganas de que me devuelva la gentileza, porque mi pija casi estallaba ante cualquier mínimo estímulo, o simplemente de sacudirla al ir al baño. Decidí aguantar las ganas de pajearme por varios días, ya que mi novia estaba fuera de la ciudad y la mano se me iba descontrolada por las noches o en la ducha. Para ir, y aprovechando estar en invierno, me produje por debajo de la ropa: la infaltable tanga negra, corpiño también negro, y medias panty sobre la tanga. Todo muy disimulado por sweater amplio y campera de abrigo. Más algunos accesorios que sabía que iba a necesitar, en un bolsillo amplio de la campera. Al llegar, como ya era habitual, Martín estaba con jogging, en zoquetes y remera, con buena calefaccion que invitaba al juego de desnudarse. Pero antes de que llegara a la habitación, metí mi mano debajo de su jogging con el dedo medio buscando el agujerito de su culo, cosa que lo hizo quedarse inmóvil, mientras lo rodeaba con mi otro brazo inmovilizándolo. El juego le gustó pues además mi otra mano le acariciaba el bulto, que se sentía cada vez más duro, e intentaba sacar su pija, pero yo no lo dejaba, para evitar una acabada rápida como la que me había dejado tan caliente. A intervalos sacaba mi dedo y lo escupía con bastante saliva para ir abriendo su culito, y si bien no había pensado ese juego, y siendo bastante guarro, nos estaba gustando a los dos. Mi idea era ser toda una dama pasiva y luego cambiar los roles, pero allí estaba penetrando su culo ensalivado con mi dedo y sintiéndolo jadear suavemente, con lo que yo estaba siendo una dama, pero activa, pues él aún no había visto mi producción de lencería. Luego de un rato me acordé yo también de eso y decidí sacarme la ropa para que me vea, manteniéndolo aún sin permitirle sacarse el pantalón. Al verme se vio sacudido como por un rayo, pues no dejaba de mirarme de arriba a abajo, como yo quería que me mirara un chico activo, para ser la pasiva que había planeado. Entonces saqué de mi bolsillo el conjunto de lencería que había llevado bien dobladito, le saqué los joggings, no llevaba calzoncillo, y sin dudarlo le puse la bombacha, negra por supuesto, y a pesar de su resistencia, el corpiño, que era bastante armado y daba la sensación que debajo del mismo había un lindo par de tetas, no exageradas pero bien formadas. Su bulto no dejaba de atraerme, pero dado como iban saliendo las cosas, avancé en dilatarle el agujerito, ayudado ahora por un lubricante que había en la mesa de luz del cuarto, adonde habíamos entrado al vestirlo. No hubo mucho que hablar pues él se puso de rodillas abrazando mis piernas cubiertas por las medias de nylon color piel, que la verdad me quedaban muy bien, sin ser las de ligas que me harían verme muy de película porno. Y sin usar las manos, con una lengua cálida y húmeda, sacó mi pija por el costado de la bombacha, cosa que no le requirió mucho esfuerzo por la dureza que tenía yo a ese momento. Y empezó a chuparla con una habilidad que creo que nos sorprendió a ambos, pues si bien ya había tenido un round de ida y vuelta conmigo, esta vez lo estaba haciendo con suavidad y morbo sobre mi cabeza, la que era recorrida por su lengua y cada dos o tres vueltas alrededor, se metía en la boca hasta el fondo. Y si bien no soy muy dotado, cuando digo hasta el fondo, era exactamente eso, pues mi pija desaparecía en su garganta, dejando apenas mis huevos que estaban comprimidos contra el cuerpo, listos para... Sí, para acabar. Y acabé sin pensarlo, descontrolado al máximo, sin siquiera, y como gentileza, avisarle que iba a hacerlo. Por mis gemidos, se dio cuenta antes, y en el último segundo sacó mi pija de su boca y la acabada cayó sobre su corpiño, manchándolo de blanco en tres grandes chorros de mi leche, que luego fueron otros tres o cuatro más chicos, mientras descomprimía la tensión del momento. Mirándome desde allí abajo aún, me dijo: "estamos a mano?" y yo le dije que sí, pero la próxima tendría que tragarse mi leche, y sin dudarlo me dijo que jamás lo haría porque le daba asco. Y yo pensé que tendría que ir convenciéndolo de a poco. O no, porque bien visto, también a mí me daba, no diría asco, pero me parecía muy desagradable. Pero eso estaba a punto de cambiar.

Autor: richardnoxin Categoría: Sexo Gay

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El beso

2019-09-02


Los besos son deliciosos y también, adictivos. Cuando das uno, quedas enganchado de manera irremediable y no quieres parar. Eso es lo que le pasó a Hector y a su hermana. —Hermanito, ¿me enseñas a dar besos? Héctor se encontraba sentado en el sofá del comedor, leyendo tranquilamente una novela, cuando su hermana pequeña Laura le vino con esa inesperada cuestión. La miró sin saber exactamente que decirle, pero tenerla ahí delante, expectante de que respondiera, le hizo ver que no le quedaba más remedio que hablar. —¿Co…como que a besar? —preguntó el muchacho confuso. La chica se rio ante las dudas de su hermano. Él la contempló, tan bonita como estaba con su largo pelo rubio ondulado y esa mirada de ojos marrones tan juguetona. Se la veía pletórica. —Es que, algún día yo tendré un novio y tengo miedo de decepcionarle —se explicó—. Por eso, he pensado que igual tú podrías enseñarme como besar bien. —Ya, pero soy tu hermano —puntualizó Héctor. —Claro, por eso te lo pido. —Laura no se veía alterada por ese contratiempo. Más bien, al contrario, parecía darle mayor legitimidad— Quien mejor para enseñarme que la persona a la que más quiero y en quien más confío: mi gran hermanito. Héctor se empezó a poner nervioso. Miraba a su hermana y podía apreciar su deliciosa anatomía a través de la ropa que llevaba. Una mera camisa blanca y una corta falda rosa mostraban un cuerpo delgado, pero esbelto de marcadas curvas femeninas. Sus senos se adivinaban pequeños, aunque bonitos, y sus piernas se atisbaban largas y blancas. El chico casi suspiró de emoción al ver la increíble mujer en la que se había convertido Laura y sin ni siquiera darse cuenta. —Venga porfa, —le pidió ella— solo un piquito. No sabía qué hacer. Aquello que le solicitaba era algo malo y prohibido, pero ver sus ojitos marrones tan llenos de inocencia y amparo le podía. Al final, no tuvo más remedio que ceder. —Vale, pero solo uno. Laura aplaudió llena de alegría, pero su hermano se moría de miedo por dentro. Esperaba que esto no se complicase. Ella se sentó a su lado y quedaron frente a frente. Al principio, las reticencias eran más que evidentes. Héctor no podía concebir que fuera a besar a su hermana de un modo tan indebido como era en la boca. No estaba bien, pero la muchacha lo miraba de una manera tan adorable y deseosa que no podía resistirse. Vio como ella cerraba sus ojitos y acercaba su rostro. El chico se resistió, pero, al final, tras respirar un poco para calmarse, cerró también los suyos y se acercó, listo para dar el beso. Muy pronto, tanto Laura como Héctor no tardaron en sentir el cálido contacto de sus bocas. Él se percató de los finos labios de la chica, los cuales se pegaron a los suyos, notando lo suaves que eran. Ella también notó los de su hermano y una rápida corriente se extendió por todo su cuerpo. Era el primer beso que daba y le estaba resultando emocionante. Se movieron y él se pegó un poco más, ejerciendo algo de presión. Tras un pequeño rato así, decidieron despegarse y se miraron. Tanto Héctor como Laura no sabían que decirse. Estaban avergonzados por lo ocurrido, aunque la chica se notaba entusiasmada con el beso y parecía tener ganas de más. Eso no tranquilizaba a su hermano. —Y bien, ¿qué te ha parecido? —preguntó el chico, con esperanza de haberla contentado. —Ha estado bien, pero no sé. —La muchacha se quedó pensativa por un instante— No me ha parecido suficiente. ¿Nos damos otro? Que le hiciese esa pregunta era lo que menos deseaba. Ella seguía sonriente, pero él estaba paralizado. No tenía ni idea de que hacer. —¿Otro más? —dijo estupefacto—. Pero, ¿es que no tienes bastante con el que te he dado? La chica se mostró algo contrariada con las palabras de su hermano. —Eso no ha sido más que un piquito —se quejó Laura—. Quiero uno de verdad, de los que son con lengua. Démonos otro, por favor. Resopló intranquilo. Estaba claro que no había manera de contentarla. Tendría que ceder otra vez, aunque sabía que entraba en terreno peligroso. Debería de pararlo, pero aguantar a su hermana enfadada no era algo por lo que estaba dispuesto. —Está bien— habló Héctor algo desanimado. Volvieron a acercarse. Esta vez, decidió no cerrar sus ojos y contemplarlo todo. Así, fue como vio a Laura aproximarse, marcando sus labios como si quisiera indicarle donde besarla. Eso le divirtió un poco. Decidido, el chico la besó y, esta vez, se mantuvo más rato pegado a ella. De esa forma, se dieron un beso prolongado, lento y más intenso. Laura murmuró, como si le estuviera gustando, y Héctor trató de abrir sus labios con la lengua, pero no vio que ella cediese. De momento. Estuvieron así un poco más, hasta que se despegaron. Se devolvieron la mirada, notándose más calientes y avivados que nunca. Jadeantes y llenos de un emergente deseo que ninguno esperaba que surgiese, volvieron a besarse. Porque ese es el problema de los besos, pueden ser muy adictivos. Te das uno, pero al instante quieres otro y, para cuando te das cuenta, ya estás enganchado. Y eso es lo que les había pasado a ambos. Ahora, eran adictos de tan deliciosa droga. Se besaban salvajemente. Laura no tenía mucha experiencia, pero le ponía empeño y se dejaba guiar por su hermano. Sus bocas estaban abiertas y las lenguas se enrollaban la una con la otra, dejando pasar saliva y lamiéndose sin cesar. Ambos respiraban acelerados y gemían. Héctor notaba un gran ardor en su interior y como su polla se empalmaba. Laura se sentía en el cielo y con su entrepierna húmeda. El muchacho abrazó a su hermana, atrayéndola y, muy pronto, aquellas manos no se quedaron quietas. Se colaron por debajo de la falda y acariciaron las suaves y torneadas piernas de la chica. Recorrieron sus prietos muslos y acabaron aferrando las redondeadas nalgas. Laura se estremeció al sentirse toqueteada, pero no le importaba. Ella también se lanzó, metiendo sus manos por dentro de la camiseta de su hermano, palpando su pecho. La situación se descontrolaba, pero a ninguno parecía importarles. De forma repentina, Laura le quitó la camiseta a su hermano y él comenzó a desabotonar su camisa. Esta tampoco tardó en ser quitada y, a continuación, Héctor desabrochó los botones de la falda, deslizándola por las piernas de la chica. Volvió a besarla y muy pronto, dejó su boca para empezar a besar a su hermana por todo el cuerpo. Los labios del muchacho recorrían cada centímetro de la fina piel, haciendo a Laura gemir con cada beso o lamida que recibía. Descendiendo por su cuello, Héctor se topó con los pechos medianos de su hermana, sin sujetador, y con sus pezones rosados bien duros a causa de la excitación. Comenzó a besarlos y no tardó en coger uno de aquellos duros pitones con su boca, succionándolo y, hasta incluso, mordisqueándolo. Laura no dejaba de gemir ante esto y su hermano pasaba de uno a otro, haciendo que la chica gozase como nunca antes en su vida. La colocó acostada bocarriba sobre el sofá para así contemplarla mejor. Su piel clara le daba un toque elegante y delicado. Con su mano, acarició una de sus piernas y cuando llegó a la pelvis, se estremeció. —Eres preciosa —dijo extasiado Héctor. La besó y, acto seguido, le quitó sus braguitas, única prenda que aun portaba. Le abrió las piernas y, tras mirarla, observando la expectación que generaba en ella, decidió ir a por su coño. Tenía una bonita mata de pelo rubio cubriendo su pubis. No dudó en besarlo, notando su suavidad mientras se impregnaba con el fuerte olor vaginal. Tras esto, deslizó su lengua por los rosados labios del sexo de su hermana, causándole un fuerte orgasmo que se reprodujo como una fuerte sacudida en ella, haciendo que se corriese. Todo su cuerpo temblaba al tiempo que emitía un fuerte grito. Se trataba de la primera corrida de Laura proporcionada por otra persona. Su hermano, nada menos. Cuando vio que ya estaba más calmada, comenzó a comerle su coñito con tranquilidad. Abrió con sus dedos los labios mayores y lamió todo el interior rosado. Laura se retorció del placer que su hermano le daba. Héctor metió su lengua dentro del conducto vaginal, notando la estrechez de su hermana. Sabía que era virgen, pero comprobarlo con su propia lengua, le encantó. Salió del ajustado agujero y fue por el clítoris. Ese fue el toque mortal, pues sintió como todo el cuerpo de Laura se convulsionaba. La chica fue atravesada por un intenso placer como nunca antes pudo imaginarse y sintió las fuertes contracciones de su vagina, expulsando fluidos que empaparon el rostro de su hermano. Tras finalizar, este se incorporó y le dio un dulce beso, pudiendo así degustar el exquisito sabor de su sexo. —Te quiero —susurró la chica mientras despegaban sus labios. —Yo también —respondió él. Sin más premura, Héctor se bajó sus pantalones y calzoncillos, dejando al descubierto su miembro duro y erecto. Laura se quedó boquiabierta al contemplar el enhiesto pene de su hermano. Era vigoroso, ancho, con su tronco surcado por marcadas venas y con el glande amoratado, brillante por el líquido pre seminal que se escapaba por la punta. Sin dudarlo, la chica se abrió, ansiosa de que su hermano la penetrase. Iba a ser su primera vez y no había con quien más desease hacerlo que con él. Héctor estaba impactado ante el comportamiento de su hermana. Se ofrecía sin ningún remordimiento. En esos instantes, volvió a recordar que eran familia y que lo que hacían estaba mal. Se retuvo un poco, pero se dijo que a estas alturas no había marcha atrás. Se tumbó sobre ella y dirigió la punta de su polla hasta la húmeda entrada. Una vez situada, comenzó a empujar, adentrándose en ella. Laura gimió algo fuerte al sentir el duro miembro penetrando en ella. Notaba su dureza y como la abría. Viendo esto, Héctor dejó de empujar para dejar que la chica se acostumbrase un poco a aquella presión, pero no tardó en volver a la acción. La polla siguió su inexorable camino a través de aquel apretado coño hasta que, finalmente, quedó enterrada por completo en ella. Para la muchacha era increíble que semejante miembro estuviera en su interior y pese al dolor inicial que percibió, ahora se sentía de maravilla. Notó la mirada de su hermano, quien acarició su rostro con delicadeza. Le sonrió. —¿Te encuentras bien? Ella asintió por respuesta. Héctor la besó en la boca, incapaz de poder creer que fuera a follarse a su hermana, aunque lo iba a hacer. Tras esto, inició el movimiento. Mecía sus caderas, iniciando un movimiento de mete y saca lento, pero intenso, que hacía estremecer a la chica. Laura suspiraba cada vez que el duro miembro se clavaba en su interior. Notaba el poderoso movimiento de aquella ardiente barra recorriendo su húmedo conducto. Ya no le dolía, sino que le proporcionaba un gran placer. Incapaz de contenerse, comenzó a gritar, dejando escapar todo el deseo y ansias que la carcomían. —Oh, ¡sí! ¡Héctor, no pares! —gritaba presa del éxtasis que la devoraba. Y así fue, como con unas cuantas embestidas, la chica tuvo su orgasmo. El primero que tenía con un hombre, su propio hermano. El chico pudo sentir como su cuerpo temblaba y como las fuertes contracciones de su coñito envolvían la polla. Aquello solo añadía más placer y deseo en Héctor, deseo que le llevaba al irrevocable destino de venirse. No obstante, un leve conato de arrepentimiento le sobrevino y se detuvo por un instante. Laura, aun recuperándose de su orgasmo, se percató. —¿Qué ocurre? —preguntó al notar la expresión de incertidumbre en su hermano. —No puedo seguir —dijo lleno de dudas—. Esto no está bien Laura. Quiso apartarse, pero Laura se lo impidió enrollando su cintura con sus largas piernas. El chico se contrajo un poco mientras se notaba aprisionado por ese fuerte abrazo. —Cariño, ¡mira hasta donde hemos llegado! —exclamó ella—. Acabemos esto. La miró a los ojos y supo que así era. Sin dudarlo, la besó en la boca y reinició su acometida. Los fuertes gemidos y los profundos gruñidos se entremezclaron en aquel solitario salón mientras los dos amantes se retorcían envueltos por el intenso placer y la acalorada lujuria que les incitaba a continuar con el sacrílego acto. Se besaban con ansia, devorándose el uno al otro, lamiendo e incluso mordiendo sus pieles. Laura lo abrazó con fuerza, clavando sus uñas en la espalda, y Héctor pudo notar como las tetitas de su hermana se aplastaban contra su pecho. Empapados de sudor, los dos se preparaban para llegar al final de aquel intenso encuentro. —Laura, me corro —informó Héctor a su hermana. —¡Yo también! —añadió ella entre sonoros aullidos. El estallido se produjo como la violenta explosión de una supernova. Ambos se tensaron al tiempo que el placer más increíble los devoraba. Él sintió los duros espasmos de su polla mientras se corría. Ella degustó cada riada de ardiente semen en su interior, al tiempo que su coñito se contraía, como si pretendiera beberse el pegajoso líquido. Para cuando todo terminó, ambos quedaron rendidos. Poco a poco, se recuperaron y, para cuando sus ojos se encontraron, no pudieron sentirse más felices. Habían cometido el acto más depravado y pecaminoso que pudiera existir pero eso ya no les importaba. Lo único que querían era estar el uno al lado del otro y, para ello, se dieron un beso. Uno, que como el primero, sellaba aquel pacto que ya no se rompería jamás.

Autor: LordTyrannus Categoría: Incesto

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Inesperada noche de pasión con Marlene en Madrid

2019-09-02


Estaba muy cansado física y mentalmente. Había llegado a España seis días antes y en ese momento, eran las 15 horas de un viernes caluroso en Madrid, solo deseaba llegar a su hotel en Plaza Colón para reponer energías. A pesar de todo el trajín, estaba contento porque los negocios que lo habían llevado a España se habían concretado. Roberto bien se merecía disfrutar de las veinticuatro horas que tendría antes de embarcarse para su país. Dejó las cosas del trabajo en la habitación, y decidió salir a caminar. El barrio de Salamanca siempre invitaba al paseo con sus elegantes comercios y el donaire de sus habitantes. Como no le gustaba almorzar solo, subió por la calle Goya hasta un sitio donde sabía que podía comer una bocata de un rico jamón con una gaseosa, antes de seguir su paseo. Satisfecho su escaso apetito, se encaminó hacia la calle elegante Serrano para dar una caminata. Llevaba casi media hora de andar cuando recordó que tenía que comprar algo que no se vendía en su país, crema de afeitar. Se afeitaba diariamente con crema y brocha, costumbre que había adquirido de su padre y que le servía para programar cada día su jornada en los casi veinte minutos que duraba la ceremonia del afeitado. En el Cortes Inglés de Serrano seguramente la iba a encontrar. Se sintió reconfortado con el aire acondicionado y se encamino hacía la perfumería donde esperaba encontrar la crema. Allí estaba su crema Nívea y tomó dos de ellas. Siguió curioseando y se le ocurrió que debía probar alguna agua de colonia española. Frente a la góndola donde estaban se quedó mirando sin saber cuál escoger. En esos estaba cuando una dulce voz de mujer lo sorprendió preguntando. …Puedo ayudarlo caballero? Se dio vuelta y se encontró de frente a una señora encantadora con su uniforme en el cual se leía en el pecho el nombre Marlene. Era una mujer alta de estatura, con cabello de melena corta y color castaño oscuro, ojos marrones y una sonrisa encantadora que la hacía más bella. De su cuerpo al cual no le sobraba ni le faltaba nada, sobresalían sus senos, grandes y enhiestos. …Gracias señora. Quiero probar una colonia española porque ya estoy cansado de las francesas. Tal vez usted me podría aconsejar. …Desde ya, por supuesto que será muy grato hacerlo. Creo que ésta, dijo señalando una colonia Alfonso Domínguez. Muchos señores la llevan. Quiere probarla? …No hace falta, confío en su buen gusto. …Por su acento creo que usted es rioplatense, verdad? …En efecto, de allí vengo. Veo que tiene experiencia con los hablados …Sinceramente de los americanos sólo distingo a los rioplatenses, pues el resto me confunden. Como había poca gente siguieron la plática durante unos minutos acerca del calor, el turismo, y varios temas más. De la amable conversación surgió que ambos eran divorciados, él sin hijos y ella con uno de 23 años. Luego lo acompañó hasta la Caja para para pagar, y cuando Roberto se estaba marchando se dio media vuelta y encaró hacia Marlene para dispararle… …Marlene, usted pensará que estoy loco o que soy un desubicado total, pero como esta será mi última noche en Madrid, pensé que tal vez usted aceptaría cenar conmigo. Me dio mucho gusto conocerla y la grata conversación que tuvimos, por eso me animo. No, no, no, no me responda ahora. Solamente dígame a qué hora deja usted su tarea aquí. …A, a, a las 19… dijo tartamudeando Marlene que no salía de su sorpresa. …Pues bien, entre las 19 y 19,30 estaré en la cafetería del VIPs de la otra cuadra esperando. Si se decide a aceptar mi invitación me halagaría mucho y haría más grata mi estancia en España. Hasta luego…dijo y se marchó sin esperar respuesta. Marlene se quedó de una pieza. Confundida no sabía que pensar. Ese hombre le había caído muy bien pero que pensaría de ella para hacerle esa invitación, prácticamente una desconocida. Si bien dudaba, no rechazó la idea de inmediato. Lo pensaría, para ello tenía un par de horas. Roberto, mientras tanto, se dirigió al hotel. Preguntó por el mejor restaurante de la zona y le recomendaron La Trainera, un lugar de exquisitos mariscos. Lo apuntó y desde la habitación hizo una reserva para dos personas. Tenía confianza en que no cenaría solo. Se tiró sobre la cama y se puso a pensar en Marlene. A su edad, 45 años, concretar un encuentro así le hacía mucha ilusión. Ella le había gustado, no solo físicamente sino por su aire señorial y culto. Sin duda, si ella aceptaba, pasaría una excelente noche, y si había algo más ya sería el cielo. Se bañó, afeitó y antes de vestirse de elegante sport se roció con la colonia que había comprado como una suerte de talismán de la buena suerte. Poco antes de la siete salió del hotel rumbo a la cafetería. Escogió una mesa que enfrentaba la entrada, pidió una caña, y se encomendó a su buena suerte. Mientras esperaba, a cada rato miraba su reloj y la puerta, y tratando de disimular su ansiedad daba tragos cortos a su cerveza. Habían pasado más de veinte minutos, cuando la vio aparecer. En la tienda le había parecido una bella mujer, pero ahora sin el uniforme y luciendo una pollera muy entallada apenas por encima de sus rodillas y una camisa ajustada al cuerpo que resaltaban sus pechos, le parecía más guapa y elegante que antes. Trató mentalmente de adivinar su edad y estimó que no llegaba a los cincuenta años, unos pocos más que los suyos. …Hola Roberto, aquí estoy…dijo al llegar …Gracias por venir, no sabes lo contento que me pone que aceptaras mi invitación…dijo tuteándola... Ah, me agradaría que me llamaras Robby como todo el mundo lo hace. …Vale, y yo soy Mar, y todavía me estoy preguntando porque he venido, pero aquí estoy. Espero que no te hagas una falsa idea de mí. …Jamás haría eso. Pero dime que te apetece beber? …Lo mismo que tú, una caña. Poco a poco fueron entrando en confianza y se entregaron a una conversación cada vez más amena y cordial. Fue así que encontraron que tenían muchas afinidades y compartían muchos gustos como los libros de ficción, el cine y hasta la visión de la política. Cada uno hizo un breve aporte de la historia de sus vidas, divorcios inclusive, de sus actividades laborales, ocasión que le valió a Roberto para explayarse sobre los motivos de su estadía en España. Sin que se dieran cuenta los minutos corrieron y mirando su reloj, Roberto se dio cuenta que había llegado la hora de la cena. Por fortuna estaban cerca del restaurante que había escogido. La cena fue opípara con jamón jabugo y los buenos mariscos que ofrecía el restaurante. Por supuesto degustaron un excelente vino albariño que acompañó esa excelente cena. Ya eran cerca de las once de la noche cuando terminaron. Un taxi pedido por teléfono los estaba esperando para llevar a Marlene a su casa. Ella tenía su apartamento en el barrio de Chamartín. …Me permites que te acompañe…dijo Robby …No estás cansado y prefieres volver al hotel? …Para nada, nuevamente será un gran placer acompañarte. Llegados al domicilio de Mar, ésta con una espontaneidad que a ella misma le asombró, lo invito a tomar un café en su casa. Invitación que Robby se apresuró a aceptar. El apartamento, piso como le llaman en España, era de buenas dimensiones y acogedor, decorado con muy buen gusto que demostraban la clase de la dueña. Robby se sintió muy a gusto. No fue un café. El calor invitaba a algo fresco y por ello Mar buscó de su frigorífico una botella de cava, que según ella la guardaba para una gran ocasión, y al parecer esta era una de ellas. Brindaron por esa reciente amistad y volvieron a platicar de temas nuevos. Fue así que como sin proponérselo llegaron a temas más íntimos, rozando el sexo. Mar manifestó que después de su divorcio había tenido algunos novios pero que ninguno le había llegado al corazón como para encarar una nueva pareja. Robby coincidió con ella y ambos declararon estar conformes con su estado actual. En cierto momento, se formó un silencio cómplice mirándose fijamente a los ojos. Fue un instante en que un shock los sacudió y se hallaron juntando sus labios en un beso seco, que fue el primer paso para que las bocas se abrieran, las lenguas se encontraran para empezar el juego que preludia el contacto corporal. El beso dio lugar a un fuerte abrazo en donde Robby deslizó sus manos debajo de las caderas de Mar para ceñirla junto a su cuerpo. Mar, se apretó al cuerpo de su visitante y comenzó a sentir el falo de éste que poco a poco tomaba dimensión y dureza, mientras sentía una grata sensación en su entrepierna. Para ambos estaba claro lo que sobrevendría. Sin dejar de besarse, Mar tomó de la mano a su hombre y se dirigieron al dormitorio. Los esperaba una cama King que sería testigo de la pasión de los nuevos amantes. Ella comenzó por quitarle la chaqueta que llevaba, luego la camisa, desprendió su cinturón y el pantalón dejó al aire una tremenda erección que se visualizaba debajo del bóxer. Como respondiendo a esa tácita invitación al desnudo, Robby le quitó la camisa que Mar llevaba, aflojó la cremallera de su pollera para dejarla luciendo su sujetador y bragas. Si la primera impresión que tuvo de ella en la tienda había sido muy buena, ahora casi desnuda quedó maravillado. Un cuerpo perfecto, bien delineado, piernas torneadas, culo firme y erguido, y como un regalo del cielo debajo del sujetador se insinuaban unas tetas grandes y sólidas. La noche prometía ser maravillosa para ambos. Mar se quitó el sujetador y dio piedra libre a sus senos que se mostraron más atractivos que antes. Aureolas marrones y pezones grandes que motivados por la situación se presentaban tiesos y provocantes. Lentamente hizo lo mismo con sus bragas dejando al descubierto un coño húmedo debajo de un triángulo de oscuros pelos que apuntaba hacía el mismo invitando al juego pasional. …Mar, permíteme solazarme mirándote unos segundos. Tienes una figura maravillosa. Cielos, que portento de mujer. …Hombre, no me hagas creer que soy una belleza, que yo sé bien como luzco. …Me siento afortunado, solo eso… y procedió a quitarse el bóxer y arrastrar a Mar a la cama al tiempo que la abrazaba y besaba. Robby inició una sucesión de besos comenzando por su cara, cuello y orejas. De allí pasó a deslizarse lentamente hacia los pies haciendo escala en cada sitio del cuerpo, donde además de besos lamía la piel centímetro a centímetro. En la pasada de los pechos tuvo su primera gozada. Esas tetas eran sublimes, no sólo por su buen tamaño sino por la tersura de su piel y el embeleso de sus pezones. Demás está decir con que pasión se aferró a ellos para mamar como un niño hambriento. Chupar, lamer y morder una y otra vez para degustar ese bocado en la boca. Los senos de Mar lo apasionaban, nunca había gozado de algo igual. Largo rato duró la estación de los pechos, sin embargo debía seguir el camino que conducía a otros puertos. Estómago, caderas y pubis recibieron su premio de caricias bucales. Llegado al vértice del amor, besó y lamió las piernas que lo rodeaban y siguió su camino, dejando en ascuas y supercaliente a Mar que esperaba recibir en su almeja los favores bucales. Robby continuó sus festival de besos y lamidas por ambas piernas y los pies. Cumplido ese ciclo reclamó de su pareja se diera vuelta para proceder con el mismo tratamiento a su espalda y cola. Frente a ese portentoso culo no dejó sitio sin besar ni lamer, hasta algún pequeño mordisco se animó a darle. La tersura de la piel que sentía en la boca lo enloquecía. Lo mejor venía a continuación cuando llegó a la raya que separa los dos cachetes hundió su cara en la zanja y recorrió el perineo de un extremo a otro una y otra vez, para delirio de Mar que acezaba suspirando profundamente. Marlene, estaba en una nube. Su cuerpo aparecía tenso a la espera del ansiado ataque a su mojada vulva, que Robby, ex profeso había demorado. Llegado el momento, la puso de espalda, levantó sus piernas flexionándolas para tener un mejor campo de acción y se dio a la tarea. Jugó con su lengua lamiendo los contornos del coño mientras escuchaba los gemidos de Mar que ya quería que empezara a sorber los jugos que su chocho derramaba, necesita desesperadamente que esa lengua se dedicara a recorrer sus labios vaginales y el interior. El ataque se demora porque Robby se toma su tiempo para extasiarse con el aroma que mana del sexo de Mar que lo arroba y lo excita mucho más. Finalmente posa sus labios en el objetivo. Nomas hacerlo, Mar se estremece y vuelve a tensar su cuerpo. Robby comienza a lamer suavemente en los cuatro sentidos de la vulva, luego introduce su lengua en la cavidad vaginal como si fuera su pene. Lame los labios externos y chupa sus pliegues. Una y otra vez, es el festival de su boca y lengua. De pronto dirige su acometida hacia el clítoris para lamerlo y chuparlo. Apenas hace contacto con la deseada presa, Mar se arquea, tensa su cuerpo y se derrama con un orgasmo acompañado de gemidos que escapan de sus apretados labios. Para ella que esperaba ansiosa esa caricia, la misma fue el colofón de una novela de pasión. Nunca le habían comido el coño de esa forma y nunca había gozado tanto. Pero habría más, mucho más en esa noche de sexo. Roberto dejó que ella volviera a su estado de conciencia, y siguió buceando con su lengua. No solo el aroma que percibía lo alentaba, también los jugos que Marlene le ofrecía le sabían a gloria. Y siguió la faena hasta que ella le pidió que cesara, porque también quería tomar parte activa en la función. Buscó y encontró el tieso falo de su hombre y comenzó a darle una mamada que arrancó con sus testículos y siguió por el recorrido del miembro hasta llegar al glande. Repetía el recorrido lamiendo y chupando mientras que con una mano meneaba el pene en una paja suave pero continua. Robby, si bien esperaba esto, se sintió más que complacido porque el trabajo bucal que recibía era de suma experiencia y calidad. Sintió que le sobrevenía el orgasmo y le pidió a Mar hacer un sesenta y nueve. Ella accedió y de esa forma ambas bocas se dieron a la tarea recíproca de dar placer, y lo hicieron con tal afán que al cabo de un corto tiempo, ambos se entregaron al otro con una profunda corrida que los hizo temblar de goce. La pasión y la entrega había sido total, de forma tal que quedaron rendidos y tendidos tomados de la mano intercambiando gemidos y suspiros. La respiración de a poco volvía a ser normal. Con sus caras pringosas por los orgasmos recibidos, se buscaron para darse más besos. …Hombre, casi me haces morir de placer, jamás me habían comido el coño de esa manera y por tanto tiempo. En cierto momento parecía que la falta de aire me llevaba al otro mundo. …Voy a tomar tus palabras como un cumplido, pero debo decirte que tu felatio fue sensacional. Inolvidable. …Creo que quedó un poco de cava, quieres? . …Vale, me viene bien porque tengo mucho calor. Bebieron cava y volvieron al lecho, luego de pasar por el lavabo. Quedaba tiempo y deseos aun no satisfechos. Siguieron su conversación animada por repetidas caricias y besos que poco a poco fueron reviviendo las sensualidades dormidas. Roberto sintió que poco a poco iba recuperando su virilidad ayudado por las manos de Marlene que no dejaba de acariciar su verga. Él por su parte volvió a gozar con las exquisitas tetas de Mar. Las magreaba con ambas manos y disfrutaba sobando sus erectos pezones con los dedos, para luego darse a la tarea de chuparlos ávidamente. Esos juegos fueron avivando la pasión el deseo mutuo. Echada de espaldas Mar levantó sus piernas para recibir en su chumino la tiesa verga de Robby. La penetración fue lenta, como queriendo disfrutar cada milímetro de avance. Mar sintió que esa estaca de carne avanzaba dentro de su apretada vagina dándole infinita satisfacción. Cuando el recorrido del pene llegó a su meta, empezaron los movimientos clásicos del meter y sacar, lentos al principio y paulatinamente vertiginosos que arrancaron gritos de placer de Mar, que sentía que iba llegando al éxtasis máximo. Tomó los brazos del hombre para inclinarlo hacia su cara para besarlo mientras se sentía penetrada y próxima al orgasmo. A todo esto, Roberto continuaba con sus fuertes embates buscando dar y recibir placer. Se sentía feliz follando con esa espectacular mujer, un regalo del cielo que no quería desaprovechar y por ello seguía dando caña con el vigor de su cuerpo. Fueron minutos que parecieron segundos porque ambos estaban gozando a pleno, pero comenzaron a sentir en sus cuerpos esa sensación que anuncia la llegada del éxtasis total. Fue inevitable y maravilloso, quizás brutal, el orgasmo al que llegaron al unísono. Fue una entrega total que acabó con cualquier resto de energía que tuvieran. Así abrazados besándose y con sus sexos acoplados se fueron dejando ganar por el cansancio y el sueño. Despertaron avanzada la mañana ambos desnudos, una costumbre de Marlene. Ella lo hizo primero y se quedó quietecita mirando su ocasional pareja. Le gustaba ese hombre que la había conquistado de forma impensada. Además de tener una buena figura, follaba como los dioses. No se arrepentía en lo más mínimo de lo sucedido. Lo besó suavemente en los labios, beso que despertó a Roberto que la abrazó fuerte. Miró su reloj y comprobó que eran las 9 de la mañana, la noche había pasado volando. …Buen día caballero…dijo Mar …Buen día bella dama…respondió él …Parece que hemos dormido muy bien después de tan maravillosa noche. Desayunamos? …Me encantaría, pero primero me gustaría darme una ducha. …Pues entonces, voy primero yo y luego preparo algo mientras te bañas. Un buen desayuno sirvió para recuperar energías. Ambos se sentían felices y dichosos. …A qué hora sale tu vuelo…preguntó Mar …A las 15 horas. Creo que tengo suficiente tiempo para volver al hotel, hacer la maleta, pero antes que te parece si nos despedimos repitiendo algo de lo de anoche …Vaya, vaya, parece que no has tenido suficiente. Eres un maníaco sexual. …Nada de eso, lo de anoche fue tan maravilloso que me hace ilusión repetir. Eres una mujer tremendamente hermosa y no sabes cuánto me costará irme. …Pues entonces hagámoslo Repitieron el camino hacia la cama que aún tenía los rastros de la lid nocturna. Mar se quitó la levantadora y sus prendas íntimas ofreciendo su madura desnudez que Roberto volvió a admirar y felicitarse de poder hacerla suya. Fue un torbellino de besos, caricias, chupones recíprocos por todas las partes de ambos cuerpos. La penetró de una y otra pose. Misionero, perrito, haciendo cuchara, puesto de espalda y ella cabalgándolo, una y otra vez su verga entraba y salía de su chocho entre exclamaciones de goce de ambos. Fue un polvo interminable como ambos querían para prolongar el encuentro y el derrame final los encontró plenos de vigor entregando sus orgasmos con extrema pasión. Se hacía tarde. Roberto dijo que no se ducharía porque quería llevar consigo el sabor de su cuerpo un rato más. Lo necesitaba porque lo vivido parecía irrepetible. Mal lo besó con pasión cuando lo acompañó hasta la puerta. …Nos volveremos a ver? …preguntó ella …Sería maravilloso… en tu mesa de noche he dejado una tarjeta con mis coordenadas. Me gustaría recibir noticias tuyas cada tanto. Tal vez la Providencia nos dé otras oportunidades. Si alguna vez te decides ir a mi país, allí te estaré esperando. …Veremos, veremos. Me haría mucha ilusión. Buen viaje amor!

Autor: pepitito Categoría: Sexo con Maduras

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La hija culona del profesor de química

2019-09-01


Esa materia me tenía bien hinchados los cojones, pero una vez que conocí a la hija del profesor creo que pude hacer un esfuerzo por mejorar mis calificaciones, parece que una combinación de átomos y neutrones ocurrió cuando el viejo se metió con su mujer porque para tener una hija así de rica hay que tener unos genes interesantes, debe haber salido a la madre, la nena es preciosa y le gustaba usar vestidos que están cortos por todas partes. Justamente en una época en la que teníamos una serie de exámenes bien difíciles en esa materia, a mis amigos y a mí nos llegó por WhatsApp esta galería de fotos de ella. El número del cual nos enviaron las fotos, es un número que ninguno de la clase tenía. Creemos que haya podido ser ella, porque ninguno de la clase tiene su número; y además como pudo alguien de la clases obtener sus fotos. Lo más cómico del asunto es la persona que envío las fotos nos dijo que si pasábamos con notas altas la materia de su papa (química), iba a escoger al azar a alguien de la clase y tendría un encuentro secreto con ese afortunado. He pensado que puede ser pura joda y que alguien se robó sus fotos pero hasta ahora no encuentro indicios… Sea como sea tenemos sus ricas fotos y yo se las comparto a ustedes por esta vía. ↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓ SIGUE BAJANDO HASTA EL FINAL DE LA PÁGINA PARA VER LAS FOTOS ↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓

Autor: Anónimo Categoría: Jóvenes

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Éramos enemigas, ahora unimos nuestras vaginas

2019-09-01


Ella y yo solíamos llevarnos muy mal, creo que fue por un problema que hubo entre nuestros padres cuando éramos todavía muy pequeñas, eso no debería pasar, lo bueno es que en nuestro caso nos dimos cuenta de nuestro error a tiempo y de hecho fue lo mejor, porque ahora hemos forjado una amistad muy solida, salimos al boliche juntas y nos ayudamos en lo que podemos. Pero más allá de eso, hay noches calientes y de clímax entre nosotras, no solo descubrimos esa amistad que siempre debimos tener, descubrimos también que nuestros cuerpos se conectan a la perfección y si es con las vaginas pues mucho mejor, hacemos tijeras muy ricas cuando estamos solas, la amo mucho. ↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓ SIGUE BAJANDO HASTA EL FINAL DE LA PÁGINA PARA VER LAS FOTOS ↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓

Autor: Anónimo Categoría: Sexo Lésbico

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Matraca toda la noche con mi contadora

2019-09-01


Gracias a esta nena contadora no nos hemos ido a la quiebra… todavía, es la contadora de mi negocio, nos ha ayudado a hacer cálculos para terminar cada mes con los números en verde y bueno esa es otra cuestión, el hecho es que la mujer está sin novio y es terrible!, hermosa… una mujer que se merece todo lo bueno de este mundo y el otro día aprovechando que era ya viernes y venía el fin de semana nos animamos y nos metimos una botella de vino. Me quedé solo con ella, el otro trabajador de mi negocio se fue para la casa y me quedé en casa con ella, solos los dos, para hacer cosas ricas, ya estando un poco borrachos nos entregamos, sobre todo ella, se quitó la pantaletita y me pidió leche, así de directa fue, toda la noche matraca con la contadora… es una bomba esta mujer! ↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓ SIGUE BAJANDO HASTA EL FINAL DE LA PÁGINA PARA VER LAS FOTOS ↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓

Autor: Anónimo Categoría: Heterosexual

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Bonitos recuerdos de las tetas de mi ex

2019-09-01


Estoy mucho más que seguro que ha ella le importa un carajo que publique una vez más su pack, una de los tantos que me mandó cuando estábamos juntos, las cosas que hice con esas tetas no recuerdo haberlo hecho antes con otras mujeres, no solo porque las tiene hermosas, es que ella ayudaba mucho a que mi imaginación volara y qué buenos banquetes me daba con esas pechugas. Lástima que no solo baste con ser bella para aguantar a una mujer, hay cosas que no se arreglan así tan fácil, pero quedan esos buenos recuerdos, a ella no le importaba que publicara sus fotos, se excitaba, discutíamos y nos reconciliábamos con sexo duro, me apretaba el pescuezo con las piernas para que le lama hasta el fin esa cuca, ella también era buena chupando cosas… a veces la recuerdo, qué buena era en el sexo. ↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓ SIGUE BAJANDO HASTA EL FINAL DE LA PÁGINA PARA VER LAS FOTOS ↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓

Autor: Anónimo Categoría: Heterosexual

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En el mar la polla es más sabrosa

2019-09-01


A veces una vecina y yo tenemos encuentros casuales. El otro día, por ejemplo, sin planear nada decidimos ir a la playa juntos a "caminar". Ella estaba lista con su traje de baño para aprovechar el sol que por momentos salía, la pasamos bien, no había mucha gente cerca, la potra quería su pedazo de carne dura y se la di, nunca hay que negarle agua al sediento, a la sedienta en este caso. Resulta que ella terminó dándome tremenda mamada de polla en plena playa. A lo lejos habían turistas que miraban, pero estaban lo suficientemente lejos como para no venir a hinchar las pelotas, ella solo se concentraba en chupar y chupar, no paró hasta dejarme los huevos vacíos y arrugados. Y mira que la veterana tiene un bonito cuerpo!, me encantó verla en desnudita, estuvo de muy buen humor ese día. ↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓ SIGUE BAJANDO HASTA EL FINAL DE LA PÁGINA PARA VER LAS FOTOS ↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓

Autor: Anónimo Categoría: Heterosexual

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La venganza en caliente

2019-09-01


De cornudo a corneador. giro de la historia. Al final escape casi corriendo a la feria. La orquesta estaba tocando, a todo volumen. No podia pensar con claridad, seguia excitado. sara-- hola cuñado, cuanto as tardado, coje una copa. manolo -- que es lo que quieres, lo de siempre. " se acerco" cabron lo que as tardado, eres un semental. yo no dije nada, solo ponia caras. yo-- me voy a ese puesto a cenar algo. me dirigi al puesto de perritos y esas cosa, la verdad es que tenia mucho hambre. Me pedi una hamburguesa y patatas, tambien me pedi un tinto de verano, me apetecia, la copa la tire hacia atras , pero sin querer moje a una mujer, ella se dia la vuelta y me miro con unos ojos agresivos. claudia-- a hola que tal yo-- lo siento te pago yo la limpieza del vestido. claudia-- no es eso... ES QUE.... yo -- pensando ( no te jode, cornudo y al final tengo que aguantar a la mujer, un pagafantas soy. claudia-- estoy buscando a mi novio yo -- anda pensaba que estabas casada claudia-- y lo estoy pero no con marcelo... es otra historia. La trama se complicaba, el del puesto me dio la comida y le pague. yo-- quieres algo de comer o beber. claudia-- si no te importa cojere unas patatas. yo-- vamos a sentarnos alli claudia-- ayer este mamon llego del todo borracho, y hoy ni si quiera se donde esta. yo-- pues mira me importa todo una mierda ya, quieres saber donde esta. claudia-- si por favor. yo-- esta con mi mujer en mi casa, los he pillado. No se puso a llorar ni nada, no me monto un espectaculo, simplemete subio el labio inferior hacia arriba, y repiro profundamente varia veces. yo-- por lo que veo, o no es la primera vez o ya te lo imaginabas. claudia-- no es la primera vez... Qu me los pone. Ademas le pille ayer el movil, le revise todo y vi unas conversacion picante con alguien, no ponia el nombre de tu mujer ponia otra cosa. Lo he grabado todo. yo-- lo tienes todo copiado, las conversaciones. claudia-- si, te lo mando todo, por wasap. A si tu sabras que hacer con ello. yo-- desde luego, que se lo voy a hechar en cara, hoy no estoy muy caliente, es mejor en frio. Ella comio algo, y se le escapo alguna lagrima, pero la verda estaba muy entera, me imagino que en su cabeza ya lo tenia todo pensado y era inevitable. claudia-- me voy a dar un paseo a ver si me despejo y acalro las ideas, me quieres acompañar. yo --claro, no tengo ganas de ver a nadie la verdad, y tampoco me quedan muchas ganas de fiesta. La segui por la calle principal, mirabamos los puestos. pero direccion contraria a la feria. Nos mirabamos furtivamente. Pin pin el movil. manolo-- donde coños estas. Eres un puto vicioso, es as vuelto a casa. No lo conteste, pa que, claudia me agarro de la cintura y me obligo a seguirla por la calle. Estaba todo lleno de parejas o de botellones, la verdad es que me la pelaba si alguien me veia. Asi estubimos un rato, como jugando. Pin pin otro wasap, estavez era un telefono deconocido, lo abri y vi una conversacion escrita de 2 personas. claudia-- soy yo, con la conversacion, tambien puedes añadirme. Me estaba acalorando, en mi cabeza solo tenia una idea. Mi polla tenia la misma idea ya que se estaba enderezando. Un poco mas adelante ella se paro delante de mi y sin mas me beso. Sus labios eran increibles, muy carnosos. Estaba claro que sabia lo que hacia, y lo hacia bien. Mi polla en ese momento ya palpitaba en mis pantalones. Paramos pasaba una pareja, igual que nosotros besandose. Ella volvio a besarme, me miraba con sus ojos oscuros, vi su brillo. Me dijo que si nos dabamos un paseo y claro le dije que si. Antes de seguir mucho andando, volvi a besarla, esta vez ella me metio su lengua hasta los infiernos, poniendome a tope. yo-- espera espera vamos muy rapidos, alli tengo el coche, vamonos lejos. Claudia no dijo nada, solo me agarro del brazo y me guiño el ojo, subimos alo coche y me dirigi fuera del barrio. claudia-- para para.... pare en una calle y .. claudia-- no puedo hacerlo, no puedo. yo-- no me puedes dejar asi, con la miel en los labios. claudia-- no esta bien lo que hacemos.. Ella se salio del coche y desaparecio, como un fantasma. Yo me quede pasmado, tirado y empalmado. Volvi a montar y decidi volver a la feria, pero tenia que pasar por unas rotondas y por el poligono. Al pasar por la segunda rotonda, vi unas figuras femeninas al lado. Pse despacito y vi como unas prostitutas se hacercaron al coche, alguna de decia guarradas. Desde luego que voy a follar hoy como sea. Pre enfrente de una morena, de grandes tetas. Ella, se acerco. sonso-- hola papito, como estas amor. yo-- bien reina, tengo ganas de todo. sonso-- un completo son 100 euros mi amor, sin prisas. yo-- sube, me da igual el dinero. Se subio y me beso. jodo con la puta yo pensaba que no besaban. sonso -- sigue por alli hay un descampado y alli nadie nos molestara. Al llegar pare el motro y ella me pidio la pasta. se lo di y nada mas guardarlo , me empezo a besar por el cuello y a tocarme la polla. Mi polla reaciono con una buena ereccion. sigui comiendome, mientras la tocaba las tetas. sonso-- nos ponemos detras. Heche los asientos, lo mas adelante posible para tener sitio detras. Me puse detras sentado, ella de fuera ya entro desnuda, "que habilidad" Ella siguio besandome, pero esta vez me quito la camiseta, me beso por el pecho, yo solo podia tocarla las tetas, que eran inmensas. Ya puso su mano en mi paquete, tocandome la polla por fuera, sonso-- quiero vertela papito Me quite el pantalon y me ayudo a quitarme el canzoncillo, me agarro mi polla y me beso el capullo, se la metio en laboca, produciendome un gran placer. Ella me la chupaba de arriba a abajo, se la metia en la boca casi entera, hasta vi como de vez en cuando tenia alguna arcada. Se notaba la esperiencia, continuo mietras con una de sua manos me masturbaba. Yo con mi mano derecha ya llevaba un rato, tocando su raja, poco a poco fui metiendola un dedo y luego dos, los metia y sacaba de ese coño mojado. Al poco tiempo empece a sentir como me queria correr, la tire hacia arriba, pero ella se resistio, me miro. sonso-- un completo es un completo papito Y no me resisti mas y me corri dentro de su boca, ella subciono par no dejar nada. Paro y se fue fuera del coche donde la vi escupir el semen y enjaugarse con una botella de agua. Volvi a entrar y volvio a sujetarmela, busco el bolso y se saco un condon. Me lo puso en un suspiro, siguio cogiendomela polla, pero esta vez me puso las tetas en la boca. yo lamia y lamia todo, al rato me sonrio y puso mi polla en la abertura de su coño y apretando se la fue metiendo poco a poco hasta que ya no entraba mas. Empezo despacito , pero luego sus golpes contra mi fueron cada vez mas salvajes, se retiro y se la volvio a meter pero esta vez dandome la espalda , continuo un rato, hasta que la pedi que parara. Se la saco y se fue fuera del coche, poniendose en el capo. La segui y se la volvi a meter dandola con todas mis fuerzas, no aguante mucho y me corri dentro pero con el condon. Nos separamos y nos volvimos a sentar dentro del coche, la di las gracias pero ella me miro con ojos de loba, no hemos terminado papi me dijo, un completo es un completo, en esta profesion hay que terminar lo que se a empezado, si no la gente empieza ha hablar y dejare de tener clientes. NO se a que se referia, a si que espere haber que pasaba. Al rato me volvio a sacar del coche y me empezo otravez a comerme la polla, pero esta vez mas despacito como si no tubiera prisa y estubiera jugando conmigo, cuando la tube bien dura se fue a buscar el bolso y saco un bote de plastico un gel y un condon, se hecho generosamente en el culo y me pidio que se la metiera despacito puse mi pene en su ano y aprete ( mi polla no es muy grande, pero lo compenso con el grosor). Ella respiraba rapido y daba grititos de dolor, se dio la vuelta y me dijo que no era buen momento. Se puso boca abajo en el coche ofrciendome su coño otra vez me acerque y se la meti sin piedad hasta dentro. Me vas a romper papi me decia, seguia metiendosela hasta que al fin volvi a correrme. Nos limpiamos y la volvia dejar en el poligono. sonso-- yo siempre cumplo otro dia vente y te dejare que me revientes el culo..... Me fui derechito a casa, una vez alli me meti en la cama y me dormi. Alli no habia nadie.

Autor: POL Categoría: Infidelidad

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Mi suegra…

2019-09-01


Al entrar a la universidad mis padres y familiares empezaron a preguntar por “el novio” había un chico muy educado y de buena familia ideal para mis padres empecé a salir con el lo lleve a casa obvio era el punto de todo esto y mi familia re feliz; mis planes eran llevarlo unas dos o tres veces ya pero mis planes se complicaron, el me invito a una boda de una prima de él, en la fiesta conocí a su madre o sea mi “suegrita”. Estábamos en una mesa cuando de pronto entro una mujerona literalmente una Señora preciosa Rubia, alta, delgada, tiene el cabello cortísimo casi como de hombre pero le queda precioso usaba un vestido rojo largo con un mega escote que dejaba ver sus senos enormes y blancos fue imposible no imaginar cosas, como por ejemplo el color de sus pezones en fin les cuento ella se puso a beber en la velada hasta que en un punto de la noche no la encontraban pero el centro de atención era la novia no? Fui al baño de chicas porque imagine que estaría ahí y así fue: -Sra. Fernández?, está aquí? -Ili eres tu? -Si Sra. Donde esta Ella abrió la puerta de un baño, yo llegue hasta ahí para ver si necesitaba ayuda, al entrar al baño me halo y a la misma vez me contramino con la pared y me beso; si asi nada mas sin buscarlo sin pedírselo sin seducirla nada. -Sra. Está bien? -Me di cuenta como me has visto toda la noche, se que también quieres continuo besándome y poco a poco me fui relajando la abrace fuerte y después movi cuidadosamente una mano hasta su trasero que estaba durito y grandote trate de pasar mi mano por todo su trasero y no encontré tanga ahí jaja ella comenzó a bajar su mano metiéndomela debajo de mi vestido que a diferencia del ella era corto acomode una de mis piernas sobre la taza del sanitario y para hacer mas espacio ahí abajo Clara (Mi suegrita) continuo sus caricias en mi vagina me estaba poniendo tan mojada cuando oímos tacones cerca saco su mano de mi vestido lo mas rápido que pudo y yo baje la pierna del sanitario y salimos muy despacio cada paso que daba sentía mini orgasmos jaja. Cuando llegamos a la mesa mi novio (Carlos) me tomo de la cintura y me beso además me saco a bailar yo sentí tan feo pero tan feo y a la vez morbo de ver a Clara pero ella nos miro un poco molesta digo, seguro no le gusto. Después de ese día Carlos insistía que le contara que había pasado con su mama pues aseguraba que Clara no quería hablar de mi ni oír de mi y al principio si yo además trate de esconderme de Carlos en la u lo más posible hasta que el llego a sacarme de una clase para avisarme que iba a salir con el papa de viaje por cosas de negocios yo actué como la estudiante aplicada y novia amorosa y a la vez pensé que debía aprovechar para hablar con Clara el día después del viaje me dirigí inmediatamente a su casa. Me prepare re guapa para ella me depile la vagina y parte cerca del ano tooodo ahí abajo fuera pelos! Además me lleve una tanga pequeñita de esas que se pierden en las nalgas además un sosten con aumento mis tetas son un poco grandes pero me gustan mas grandes aun jajaja Cuando llegue me abrió muy cortesmente me invito a pasar yo pase súper nerviosa no sabia exactamente que decirle preparo unas limonadas y nos sentamos en el sofá platicábamos de todo un poco yo trataba de no tacar ni por error el temita de la boda en fin ella me invito a ver el resto de la casa una casa enorme tienen piscina y una cancha de basquetbol, jardín grande y después subimos a la segunda planta me mostro la habitación de Carlos y otras de visitas terminamos en su habitación tenia una mega colección de maquillaje yo me volvi loca jaja le platique que estudie algunos cursos de maquillaje y probamos algunos maquillajes ella se sento sobre mi cuando me estaba maquillando yo estaba nerviosisiisima –No te muevas, no te muevas casi esta listo… Mi cabeza estaba viendo hacia arriba mientras me maquillaba se desabotono despacio la blusa que llevaba y al bajar mi cabeza y estar tan cerca de sus senos fue imposible no adentrarme en ese mar de lujuria navegue entre sus senos, en medio de sus senos, sobre ellos en fin por cada parte, rozaba mi rostro entre tan majestuosos pechos hasta detenerme en uno de sus pezones lo succiones despacio hasta poder morderlo y al cabo de unos gratos segundos saque mi lengua para que bailase con el subi y baje mi cabeza con mi lengua afuera lamiendo de esta manera su pezón, arriba para abajo, de derecha a izquierda, en diagonal como fuera mi lengua estaba ahí lamiendo ese pezón que tantas veces imagine desnudo para mi; Clara agarro mi cara entre sus manos y poco a poco la fue subiendo hasta la altura de la suya me beso de nuevo en los labios de forma muy dulce bajando despacio el ziper de mi vestido en ese instante comencé a desabotonar los últimos botones que tenia su blusa y trate de quitarla ella se alejo de mi para terminar de quitarla y yo me baje el vestido ya abierto lo mas rápido que podía ella se quedo mirándome y regreso a mi a abrazarme y me besarme esta vez un poco mas caliente ella cogió mi tanga y la halo mas hacia arriba en vez de quitarla puso su lengua ahí en mi conchita y halaba la tanga hacia atrás y hacia adelante, me ardia un poco pero estaba riquísimo Clara me acomodo en el respaldo de su cama matrimonial me bajo la tanga que por cierto estaba mojadisima y me abrió las piernas muy despacio acaricio mis piernas, mis rodillas, se fue acercando a mi vagina de manera suave y lenta su cabello me hacia consquillas y verla ahí me excitaba ella beso mi ingle y monte de venus hasta que por fin rozo suavemente mi clítoris con su lengua levante mis piernas de puro reflejo y solte un suspiro apretando fuertemente mis ojos, lamio ahí un poco y pidió que me tocara solita se alejo un poco y se quito el pantalón que traía quedo en un hilo blanco súper transparente que por cierto ya estaba mojado me dejo ver su vagina sin ningún pelo también y con un piercing además un tatuaje en la punta del culo jaja nada pasada de moda la madurita volvió para en medio de mis piernas y me tomo las manos para lamer los dedos con los que me había tocado la cuquita mamo un poco mas mi vagina y de pronto tomo mi mano y me pidió que bajáramos asi me llevo a la cocina -Siempre tuve la fantasía de hacer el amor aquí, dijo -Clara yo, y me callo con un beso “suegra” dime suegra susurro a mi oído lamiéndolo al final Nos besamos por toda la cocina hasta llegar al lava platos ahí ella me sentó en el lava platos, el grifo del lava platos se puede mover tiene una especie de manguera la cual halo para poder poner el grifo sobre mi vagina, prácticamente me empapo toda mi cabello mi estomago ella restregaba su mano en mi conchita y me ponía la el agua calientita del grifo uuufff que delicia suspiraba de placer una y otra vez: -Te gusta? –Me encanta suegrita respondía a gritos y entre suspiros -Pide más, respondía ella En medio de este dialogo de placer mamo mas mi chorchita y empezó a hacer con sus manos círculos muy rápidos uuugghhh mis caderas se movían tan rapido que estaba apunto de estallar en un orgasmo pero ella dijo: -Mmmh mmh aun no mi bebita Me bajo del lavaplatos agarrándome la mano se dio vuelta quedando yo abranzadola por la espalda ella puso su enorme culazo en mi vientre yo se lo toque y le di una nalgada ella sonrrio y se dejo caer en una mesa que había ahí apartando sin ningún cuidado las cosas que habían rio mucho y meneo su cola aun llevaba el hilo blanco el cual corte jaja siii corte con un cuchillo que había quedado en esa mesa ella rio mucho y abrió sus nalgas para mi me tire sobre ella y bese su oreja, bese su cuello, pase mi lengua lamiéndole toda la espalda la Sra. reía no sabia si lo hacia de placer, de nervios, de morbo, de burla o de que pero segui lamiendo hacia abajo volvi a darle nalgadas, - eres una mala suegra le dije y abriendo sus nalgas le bese su ano le bese las nalgas desde adentro baje mas aun hasta que llegue a su vagina ahí se me ocurrió darme vuelta y sentarme en El suelo de esta forma su vagina quedaba justo frente a mi cara cuando miraba para arriba, la lami lami su rajita como me daba la gana una y otra vez hasta que empecé a succionar su clítoris succione tanto que me dio por morderlo Clara gritaba y me pedia mas yo estaba cómodamente sentada en el suelo lamiéndole la cuca a mi suegra era lo mas morboso y rico que había hecho en mi vida no quería parar de hacerlo sentía la ausencia, la necesidad de estar con una mujer de sexo lésbico que por mucho es mas bueno a ella comenzaron a temblarle las piernas y se fue acomodando en el suelo junto a mi, nos besamos nos tocábamos las tetas, las vaginas, todo nuestros cuerpos el placer nos fue acomodando poniéndonos en posición de 69 yo estaba sobre ella le intente dar una nalgada que no fue muy posible pero si halaba sus nalgas abriéndolas mas mientras le lamia la cuca succionaba el clítoris con tantas ganas con tanta lujuria mi suegra abria las piernas y las levantaba gimiendo como loca lamiendo cada vez de forma mas intensa mi chonchita en la misma posición nos dimos vuelta tenia a clara arriba ¡Que mujer tan sexy! Un culo que se maneja la espalda delgada y larga clara movia la cadera tan sexy en mi cara me restregaba la concha en la boca Yo intentaba buscar el piersing y darle mordiditas a veces lo lograba a veces eran succiones en otras partes de clítoris rosadito y carnosito clarisa después de unos minutos se quedo sentada en mi cara restregándome la cuca de pronto no se donde saco una zanahoria que lamio y comenzó a meterme en la vagina con una mano y con otra me regalaba caricias yo no podía mas que ahogar mis gemidos y gritos en su cuquita rica y moojada me dolia un poco pero es la zanahoria mas sabrosa que he ingerido en mi vida jajaja la metia y sacaba mucho hasta que aprete mi vagina con la zanahoria adentro ella rio mucho se aparto de sobre mi me saco la zanahoria comenzó a metérsela en el ano yo de perrito yo fui a ella y le meti dos dedos en la vagina mientras lamia esa mujer gritaba pero se que estaba disfrutando tuvo un mega orgasmo que me excito tanto a mi quedo acostada en el suelo y yo me acoste sobre ella para besarla ella en unos momentos se dio vuelta acostándose sobre mi y comenzó a meter de nuevo la zanahoria mientras mamaba mis senos después bajo a lamer mientras metia con mas intensidad y velocidad dicha zanahoria fue ahí que me vine también ella lamio todos los juguitos que saque mientras decía que eran deliciosos que hacia mucho que no tenia sexo asi de rico; me quede con ella el tiempo que mi noviecito y su papa estuvo fuera hicimos el amor como no tienen idea hasta en el jardín, en el carro, en la habitación de carlos, con juguetes, con verduras, en el agua uuuff Ella es tan caliente la quiero para mi pero el sexo siempre fue es escondidas espero un dia ya no esconderme para poder tenerla solo mia

Autor: Anónimo Categoría: Sexo Lésbico

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