Mi vecinita de 11

2021-12-29


Esto sucedió cuando tenía 20 años, estaba estudiando la universidad en una ciudad cercana al DF (México) iba en mi segundo año de la carrera y vivía en una casa de huéspedes, donde la señora de la casa rentaba habitaciones a los estudiantes. Yo usualmente no me iba los fines de semana a casa y me quedaba en el desmadre de los fines de semana o me quedaba a echar la hueva en mi habitación. El caso es que ya llevaba casi 1 año viviendo en esa casa y me volví de "confianza" porque a pesar de ser un desmadre, nunca faltaba el respeto de la casa, ni hacia nada que la señora prohibía, por lo que un fin de semana toco a mi habitación para saber si podría cuidar a una niña durante un par de horas. Porque ella tenía que ir a ver a su hija que estaba enferma. Yo sin pensarlo le dije que si. Solo me dijo que le diera de comer y viera que estuviera bien. Así que la llamo - A ver dulce, él es José y te va a cuidar en lo que voy a ver a mi hija, yo ya hable con tu mamá y no hay problema - dijo la señora. - esta bien señora mago - respondió la niña algo afligida. - tú te quedas en mi departamento y si necesitas algo le tocas a jose, ¿ok? - sentenció doña mago A esta niña la había visto solo un par de ocasiones, mientras salía para la escuela o cuando regresaba y estaba en casa junto a su mama. Nunca habíamos cruzado palabras más que las de cortesía. Pero si notaba que era algo inquieta, aunque durante ese fin de semana note que a parte de inquieta era muy adelantada para su edad por las cosas que había vivido. Sin más doña mago, como le decíamos todos sus inquilinos salió, se veía preocupada porque no tardo nada, dejando casi casi a la niña en el pasillo y partió, dulce con cara de miedo y sin saber que hacer solo dijo que iría a ver la tele y yo volví a encerrarme en la mía, en ese tiempo no había WhatsApp, entonces yo andaba mensanjeandome con una amiga de la universidad con la que cogia cada vez que podía. Una amiga con derechos. En eso estábamos cuadrandondo vernos para otro revolcon, cuando tocan a mi puerta, obviamente sabia quien era, así que abrí y ahí estaba esta niña. Dulce - ¿no sé como poner el cable, me ayudas? Yo - claro, vamos - después de 5 minutos le pude poner el cable para que viera sus cosas y regrese a mi habitación. Mi amiga ya no me respondía, mientras pasaba esto, prendí mi laptop y comencé a ver videos, no paso ni 5 minutos en lo que vuelve a tocar dulce. - tengo hambre pero me da pena tomar algo del refri de la señora Mago - me dijo. - ven te invito de lo mio - le conteste y ambos bajamos al comedor y abrimos el refrigerador que era para los estudiantes. - toma lo que quieras - le dije, a lo que dulce tomo un yogurth y volvimos a nuestras habitaciones, ella caminando delante mío, fue ahí cuando comencé a ver su figura. Llevaba un short cortito tipo mezclilla y una playera de tirantes y de sus hombros asomaban los tirantes típicos de prepubertas, sus piernas eran delgadas y casi no tenia culo, cuando se volteó para darme las gracias, vi sus incipientes senos, pequeños como limones. Yo volví a mis videos pero ahora me había metido a xvideos a ver porno y puse en su buscador teens y cuando comenzaba a acariciarme mi verga, volvió a tocar, yo no sabía si enojarme y mandarla muy lejos o seguir en ese juego. - perdón José, es que estoy aburrida y no sé que hacer - me dijo con voz chillona. - ¿por qué no tratas de dormir? Si te duermes pasara el tiempo más rápido - respondí aguantando una sonrisa falsa. - ok, ya no lo molesto más - y se volteó para irse a su habitación. La seguí con la mirada, hasta que subió las escaleras. Volví a cerrar mi habitación y sin pensarlo saque mi verga y comencé a masturbarme, viendo en la pantalla como un tipo tenía a una tipa delgadita en cuatro y este le daba durisimo. Cuando estaba viniendome volvió a tocar Dulce. La deje esperar como 1 minuto, en lo que limpiaba mi mano y me acomodaba mi pants ya sin bóxer, porque así estaba más cómodo. - ¿Qué paso Dulce? - dije ya en un tono más serio, lo más serio para un wey de venti tantos años. - nada, es que ya me dio hambre - no había pasado ni dos horas en lo que se había ido Doña Mago - ok, vamos a preparar unas quesadillas que a mi también ya me dio un poco de hambre - respondí y volvimos a ir al comedor, mientras sacábamos las cosas de la alacena y del refrigerador, note que Dulce veía mi paquete, que andaba medio erecto todavía y se notaba más o menos en el pants. Así que utilicé toda la sabiduría zen para que no se pusiera duro. - ¿Me ayudas a desmenuzar el queso? - le pedí a la niña. Levantandose de la silla de donde estaba y colocándose a un lado de mi. Dulce en vez de irme pasando el queso, lo ponía del otro lado, lo que hacía que pasara por detrás de ella para tomarlo e irlo poniendo sobre las tortillas de harina, esto provocó que mientras daba me movía detrás de ella, mi pene rosará su espalda, más preciso arriba de su culo, por el pequeño espacio que tenía el comedor era imposible para mi hacerme más atrás y no rosarla y ella se movía para atrás cada vez que yo pasaba detrás de ella. Así fue hasta que preparamos como 6 quesadillas. Cuando estaba ya en el sarten y gratinandose el queso le di la espalda para acomodarme mi verga y dejarla sobre entre el resorte de mi pants y mi abdomen. Volviendo a sentarme en la mesa. - A mi primo y a mi hermano también les pasa lo mismo - me dijo sin rechistar - ¿Cómo sabes que me pasa lo mismo que ellos? - pregunte sorprendido. - porque se les nota su bulto como a ti y después se les ve como un palo atorado - respondió y señalando mi verga. Fue en ese momento donde me aventé al todo por el todo. - ¿Entonces te fijas en los paquetes de tu hermano y primo? - volví a preguntar. - obvio, siempre lo traen así y más cuando... - y de pronto calló. - ¿más cuando que Dulce? Ya estamos en confianza y prometo no contar nada - insistí para que me contará más. - de verdad ¿lo prometes? - dijo bajando la voz. - promesa de boy scout - respondí. - ok, se les para más cuando jugamos a la granja. Mi hermano, mi prima y yo cuando estamos solos jugamos a la granja, donde mi prima y yo somos las yeguas y mi hermano y mi primo son los machos, en nuestro juego empezamos comiendo M&M que tiramos en el piso como los caballos que comen pasto, después el macho se pone detrás de la hembra y comienza a moverse de atrás hacia delante, hasta que sacan su leche... - me contaba esta pequeña niña lo que hacía con sus parientes. - y ¿juegan con ropa o sin ropa? - pregunte para saber si esta niña ya había visto una verga en vivo y a todo color. - al principio con ropa, después nos quitamos los pantalones o nos bajamos los calzones si traemos falda mi prima y yo y volvemos a jugar hasta que ellos sacan eso de nuevo... - me lo contaba Dulce como si fuera algo normal. - pero recuerda que es un secreto y no se lo puedes decir a nadie, por favor - me rogó la niña. - cuenta con ello Dulce, de mi no saldrá nada, ¿Cuántos años tienen ellos? - pregunte de nuevo. - yo tengo 11 años, mi hermano 18, mi primo 16 y mi prima 12 - respondió pensando bien sus edades. - entonces ¿tú ya le has visto los bultos a ellos? - yo andaba super intrigado con esta niña. - si, al principio se cubrían apenas terminaban, pero después nos hacen chuparles sus bultos para sacarles todo y ellos nos chupan nuestras chichis como le hacen los bebes y deberías ver las chichis de mi prima ya están muy grandes para su edad, según ella es gracias a eso, luego hay días en que mi hermano le chupa una y su hermano la otra y hay veces que me lo hacen a mi - me contaba, yo andaba tan erecto y atento a lo que me contaba que las quesadillas se me estaban empezando a quemar. Cuando me levante a sacarlas del sarten se me solto mi verga provocando que se hiciera una gran carpa en mi pants. - wow, la tuya es más grande que la de ellos - dijo la niña. Como pude la volví a acomodar mi verga con una mano y con la otra sacaba las quesadillas y las ponía en un plato que ya teníamos ahí. - ¿Por qué no vemos una película en mi habitación o me sigues contando más? ¿Como ves? - le pregunte a Dulce que con un movimiento rápido de cabeza afirmo. - entonces no necesitamos otro plato - dijo ella y nos fuimos subiendo a mi habitación, dejando que ella fuera adelante de mi. Esta vez yo me comía ya su culo con la mirada... Ella abrió mi habitación dándome paso ya que traía las manos ocupadas con el plato de quesadillas y unos refrescos en la otra, pero noté que al cerrar se fijo muy bien en ponerle seguro en la puerta. Coloque el plato en la cama y los refrescos en el buro. - ¿Qué quieres ver o quieres seguirme contando que haces con tu hermano y primo? - pregunte acomodando de nuevo mi verga. - ¿Quienes son ellos? - pregunto ella al ver la pantalla de mi laptop - coño - se me salió, había olvidado en cerrar la ventana de la página porno que estaba viendo - ellos están jugando a algo similar del juego de granja que tu juegas - se me ocurrió decirle. - ¿hay otro tipo de juegos así? - respondió ella. - claro ¿no lo sabias? Hay juegos tipo novios, otros tipo disfraces, otro tipo de escuela, hay varios - respondí con lo primero que se me ocurría. - ¿y cuál te gusta jugar a ti? - pregunto Dulce. - me gusta más tipo novios, empezar con besos, caricias sobre la ropa, después quitarte todo, seguir acariciando y después sacar la leche... como lo hacen tu primo y hermano - respondí - quiero ver eso ¿Me enseñas? - dijo ella, y soltando una mirada de gato de Sheik. - ok, busquemos un video así, pero esto será un secreto, ¿ok? - le respondí - otro más - respondió sonriendo. No fue difícil encontrar un video de novios primerizos de esos que empiezan romanticamente y después terminan en sexo. Pusimos uno que duraba bastante, era fascinante verla, mientras se comía su quesadillas, veía las escenas. Haciendo preguntas de cada cosa como ¿a las mujeres les gusta que les besen el cuello?, a mi me gustan las caricias pero mi hermano y mi primo son muy rudos, entre otras... ya casi había pasado 10 minutos de puro faje en la película cuando suena mi celular y era doña mago. Rápidamente puse en mudo la pantalla y respondí a groso modo, me dijo que su hija si estaba grave y que se quedaría con ella toda la noche, me hizo mucho incapie en que cuidara a Dulce, yo a todo le decía que si, colgamos y le dije a Dulce que Doña Mago no regresaría hasta mañana. Lo que me daba tiempo de hacer con esta niña lo que quisiera...

Autor: Gran tlatloani Categoría: Jóvenes

Leer relato »

E encanta intercambiar relatos

2021-12-28


Hola soy Camilo 32 años Pelo castaño 1.80 lindo por lo que dicen jje 20cm Bueno si alguna mujer quera hablar conmigo y así darnos el contacto y poder intercambiar historias sexuales Conectame a [email protected]

Autor: Grueso 69 Categoría: Fantasías Eróticas

Leer relato »

mi fantasia, culiar con un negro, o culiar con una mujer

2021-12-27


soy una mujer de 39 años de edad, mis dos fantasias siempre han sido las siguientes: la primera es poder irme a un motel a culiar con un hombre negro. una es por acariciar otra piel diferente a la mia, yo soy de piel bien blanca y rubia natural, y otra cosa es ver si es cierto lo que se dice de los negros. que se tienen la berga bien grande y grueza. mi segunda fantasia es la siguiente: que un dia despues de una fiesta con amigas irme a dormir con una de ellas y que me haga el amor, pero que me mame enterita de pies a cabeza. y yo hacerle lo mismo a ella, ahora viene el problema y es el siguiente. vivo sola desde hace mas de 7 años que mi marido me abandonó, tengo una hija que vive lejos de mi casa, y mi marido cuando me abandonó me dijo que a mi me iba a costar encontrar pareja, porque tengo demasiados pelos, en los brazos, en la concha y el culo ya ni se diga. ese es mi problema. yo no pienso sacarme los pelos de las axilas y de la concha tampoco solo por encontrarme un hombre, si me sale alguien, sea hombre o mujer que me quieran asi como soy y nada mas. por si hay alguien interesado o interesada. estoy bastante al sur de Santiago, en la novena region. para ser mas exactos en Temuco. chaito

Autor: Carmen Categoría: Fantasías Eróticas

Leer relato »

La patrona de mi madre

2021-12-27


Hola soy Erick tengo 22 años todo empieza hace año y 2 meses crecí viendo a mi madre trabajar en una casa de familia de niño le servía a la sra luego a su hija casada con un piloto tiene un hijo pequeño iba a recoger a mi madre diario en las tardes cierto día la Sra me atendió dijo que mi madre estaba de compras que la esperara ella comenzó hablarme de como estaba cosas así sólo miraba sus tetas sobre la blusa que tenía brindó un refresco lo trajo vi ese buen trasero de la doña no le fui indiferente a ella así pasaron los días ella pidió a mi madre mi número una tarde después de recoger a mi madre dijo que si yo podía llevarla hacer unas vueltas ella sabía que yo manejaba por contrato me va bien la dije que si en la mañana estuve allí la doña se sentó a mi lado la lleve ella tocaba mi pierna le gustaba a la doña dijo que su marido no lo veía constante hasta que de una frenada tocó mi verga la mire le dije usted es casada no quiero problemas menos que mi madre pierda su empleo ella dijo para nada eres un moreno bien simpático mañana recoges a tu mami y regresas a mi casa tengo unas cosas ropa de mi marido que no utiliza pasa por ella le dije bueno sra lo haré ese día llegó recogí a mi madre llame a mi jefe que tenía una carrera más tarde quería hacerla me dejo el carro una hora mas regrese a esa casa ella me abrió pasamos a la sala trajo un trago dijo uh uh veo lo bien que te ves sube vamos a buscar lo que te prometí subí con ella mientras veía ese culo bien bueno entró trajo una bolsa dijo aquí tienes disfruta las salí de una entregue el carro soñé que me la culiaba pasaron varios días soñando con ella volvió a llamar ya su marido se había ido llegue de noche ya su hijo dormia me toco yo me deje la bese le gustó me dio pena la dije sra no puedo dijo por que soy mayor o por tu mamá la dije si pensé que eras un macho le dije lo soy sra de una me fui sobre ella metiéndole mano besandola hasta que se calentó subimos a su gran habitación me quite la ropa ella su atrevida bática de una chupe sus tetas ella gemia mientras con mis dedos la masturbaba abajo ya húmeda sin mediar más saque mi verga parada puse condon la bese de una la penetre esa mujer dio un grito ayyayy dije que pasa la tienes gruesa la bese seguí dándole ella gemia ayyy que rico chupe sus tetas la doña estaba caliente hasta que termine saque le dije te gusta dijo si eso era lo que nesecitaba un macho que me rompiera mi raja así eres todo un varón así se culea rico le dije y tu marido dijo ese viene unos días me da cada noche pero no igual es un poco insípido pero tu si que la tienes buena me gustas le dije soy el hijo de su empleada dijo eso no importa cariño si quieres seguimos mientras llega mi marido así nos divertimos un rato sin problemas yo estoy dispuesta ayudarte en lo que nesecites avisame dije si sra después de ese día fue grato para mi poder tener una hermosa mujer como amante haré otro relato de la segunda vez que tuve entre mis brazo a esa dama

Autor: Erick Categoría: Sexo con Maduras

Leer relato »

Por favor abuelita solo la cabecita 4

2021-12-27


Cuándo descubrí que mi abuela se hacía la dormida mientras yo le tocaba su enorme culo y luego le acariciaba toda su vulva y no me reclamaba nada, ahí fue que le abría más sus piernas ya sin tener nada de miedo y empecé a devorarle toda su vulva ahora sin ningún respeto . Todo lo que había visto sobre el sexo oral en las revistas y películas pornos lo aplique con mi abuela y parecía que la teoría lo estaba haciendo bien ya que luego de 12 minutos empezó a temblarle sus piernas Y terminó cuando mi abuela dio un fuerte suspiro seco como si a le faltará el aire y le salieron con fuerza sus fluidos mojándome la cara cuando tenía un orgasmo y aún así ella no abrio los ojos era como si fuera ahora una muñeca sexual e imaginaba que lo hacía para sentirse menos culpable ya no existía ahora ningúna excusa, como el sueño o licor a culpar y se quedó toda exhausta sobre el sofá. Así que la moví y la coloqué en posición perrito ahora tenía para mi ese culo grande y carnoso le abrí las nalgas un poco y puse mi verga en medio haciendo un sandwich, que rico se sentía sus nalgas apretando mi pene y se lo frotaba en medio de la raja del culo probando si con eso ella ya reaccionaba y de una vez abría los ojos pero nada seguía igual con los ojos cerrados, apunté y apunte a su vagina y empujé que al estar con sus fluidos estaba ya lubricado y fácilmente ingresó a su interior hasta el fondo y dio varios gemidos cuando empecé a darle varias embestidas con fuerza . -! Hudm... mm.. mm..

Autor: Alberto Categoría: Incesto

Leer relato »

Mi cuñada su esposo mí mujer y yo

2021-12-27


Hola a todos los lectores. Soy Camilo y todo empezó asi: Hace 2 meses atrás mí cuñada nos invita a cenar junto a mí esposa y su marido (Alan) una comida especial, ellos celebraban el 5to aniversario de su matrimonio. Tengo que reconocer que el físico de María paz mí cuñada siempre me ha calentado tiene 28 años yo tengo 32 años y tiene un culo que cada vez que la miro me dan ganas de penetrarla pero siempre tengo que desimular. Bueno ese día después de cenar y muchas copas de vino tinto, se nos fueron los tragos a la cabeza en la cual empezamos a hablar se sexo en la mesa de como nos gustaba y que hacíamos habitualmente con nuestras parejas, bueno ella decía que era muy buena para tener sexo anal que eso la volvía loca por nuestra parte igual le contábamos cosas íntimas como poses y cosas por el estilo. Ella usaba un vestido negro que se le marca la silueta de su cuerpo, mientras avanzaba la conversación remarcando más detalles del sexo, sus pezones se marcaban dentro de ese vestido. Mí señora también bien exitada sentada a mí lado en la mesa frente a ellos dos, me pone su mano izquierda en mí verga que estaba bien dura y empieza a tocarme por ensima de pantalón bueno yo tengo un pene de 19 CM y bastante grueso que es difícil de desimular cuando está erecto y eso me calentaba más dentro de la conversa, yo desimulado con mí mano derecha le tocó su vagina por debajo de su vestido mí señora no usa ropa interior cuando una vestido apretado, al meter mí mano me doy cuando que estaba muy mojadita y le introducía 2 dedos muestras seguía la conversa cada vez más caliente. Me fijé bien y mí cuñada con su marido hacían los mismo se estaban tocando y trataban de dicimular pero con las copas de vino todo era más elevado y cada vez había menos filtro. Mí cuñada propone un juego, tirar los dados en la mesa y los que saquen los menores números pagaban una apuesta. Nos miramos los 4 y nos pareció entretenido. Bueno ella se levanto de la.mesa fue por los dados, cada uno los lanzó y perdí yo y también mí señora sacamos los números más bajos. Bueno nos tacaba pagar, lo que ellos decidieran, mí cuñada propuso que hiciéramos una pose sexual en el sillón simulando teníamos sexo obviamente con ropa, bueno nos levantamos con mí señora se puso en 4 en el sillón y yo simulaba penetrandola y chocando mí bulto en su culo así varias veces, la miro y mí cuñada no paraba de tocarle el pene a Alan cada vez más fuerte y el tocándole su vagina cada vez más rápido. Volvimos a tirar los dados y perdi nuevamente pero esta vez con cuñada sacamos los números más bajos, mí señora con Alan se miraron pensando que nos pedirían, mí señora de una le habla en el oído a Alan planeando lo que nos pedirían el le responde en el oiedo también y mueven la cabeza aprobando lo que planearon. Mí esposa : ya hermanita tu y Camilo se irán a tu habitación por 10 minutos y lo que pasa en la pieza queda en la pieza no nos deben contar lo que pasó. Mí cuñada: bueno pagaremos la apuesta, pongan el conometro del celular para que suele fuerte cuando se cumplan los 10 minutos. Yo cada vez más caliente, me toma de la mano y me lleva a la habitación, cerró la puerta con la luz apagada quedamos frente a frente le pongo mis manos en sus tetas que solo las tapaban el vestido, sentía sus pezones duros. Ella más atrevida se arrodilla me saca el cinturón para bajar mí pantalon saca mí pene lo toca y me masturbaba poniéndolo en su boca así me pasaba la lengua en la cabeza así un par de minutos me decía Cuñadito que la tienes gruesa y dura que me lo metas todo ahora ya!! Se puso en cuatro ensima de la cama en la orilla y yo de pie, se levantó el vestido hasta la espalda y no tenía nada debajo y porfin vi ese culo rico redondito y blanquito. Le hablo las nalgas y empese a penetrarla primero entro suave y lento un par de veces para darle con fuerza y rápido, sus gemidos eran muy excitante. Saque mí pene de su vagina, me agachó y le pasó la lengua en su vagina y su ano así varias veces, estaba inspidos chupándole el culo y metiéndole los dedos en su vagina cuando se escucha la alarma de los 10 minutos, asustado me levanté me subí los pantalones acomodandome el pene bien parado y mojado aún con los jugos vaginales de mí cuñada. Ella hizo lo mismo se acomodaba el vestido para salir juntos mientras la alarma dejo de sonar. Al abrir la puerta del dormitorio vi a mí esposa ensima de Alan el sentado en el sillón y ella cabalgando en su pene gimiendo muy exitada, mí cuñada le dice: no perdieron el tiempo ustedes tampoco. MI señora mirando hacia atrás dijo: lo siento estamos haciendo lo mismo que ustedes en el dormitorio. sentada en la verga de Alan, vuelve a mirarlo a él y sigue moviéndose de arriba abajo sientiendo todo el pene del marido de mí cuñada. Maria paz se volvió a poner el cuatro ensima del sillón al lado de ellos, ella dándole besos a su marido mientras yo la penetro fuerte y duro tocándole el culo a mí esposa sentía con mis manos como se movía rápido. Saco el pene de mí cuñada y me puse en frente de mí esposa abriéndole las nalgas apunte a su culo y la penetramos entre los 2 con cordinacion el salía y yo entraba en su culo, mí esposa gritando de Placer mientras mí cuñada besaba a su marido tocándose y metiéndose los dedos, así estubimos arto rato. Le saco el pene a mí esposa del culo me siento al lado de Alan y mí cuñada se sube ensima mio igual que ellos y mí cuñada le decía a su marido: ven Alan penetrame por el culo también quero doble penetración. Alan saca a mí esposa de ensima suyo, se pone detrás de mí cuñada y de una vez la penetra por el ano y señora se pone al lado de el tocándole el pene y diriegiendoselo al culo de mí cuñada y con la otra mano tocando le el trasero, yo chupándole las tetas a María paz mientras le entraba mí pene apretado. Alan decía que tenías ganas de acabar sacando su pene del culo de mí cuñada y mí señora no dejaba de masturbarla hasta que saltó un chorro de leche el las nalgas de mí cuñada y en la mano de mí esposa. Que rico decía ella chupándose los dedos. Mí cuñada sin paras de montar en mí pene y poniéndome sus tetas de mí boca, mí señora le tocaba el clítoris hasta que explotó de exitacion acabando con gemidos muy fuertes. Se levanta se sienta a mí lado y mí mujer se sube ensima mio me toma el pene y se lo pone directo en su ano bajando de apoquito le entro todo hasta el fondo empezó a moverse rápido y mí cuñada le empezó a chupar las tetas y ponedole la mano en si clítoris (mí señora tiene 35 años y muy tetona ) no aguanto más y acabo gritando QUE RICO!!. Se salió de mí pene se sentó al lado de mí cuñada, me puse de pie mientras Alan intentaba poner su pene en acción masturbandose, ambas me lo empezaron a chupar cada una con una mano en mí pene hasta que saltó toda la leche en sus bocas, se fueron al baño juntas pasaron varios minutos miento yo y Alan nos mirábamos sin hablar y vistiendonos, salieron del baño ventidas, sin hablar ni nada tomamos nuestras cosas y nos fuimos a casa directamente. Llegando a casa nos acostamos sin hablar del tema y volvimos hacer el amor y sexo salvaje .. agotados nos dormimos Desnudos. Les agradeceria sus comentarios a: [email protected]

Autor: Grueso 69 Categoría: Intercambios

Leer relato »

mi mujer se tiene dos dildos, y ya los essta husando pero lo niega

2021-12-26


soy un hombre que pasa los 60 para ser mas exactos ya en dos meses cumplo 61 años. y me tengo una mujer que aunque no vivimos juntos, nos encontramos casi cada fin de semana, siempre en la casa de ella, yo salgo de trabajar a las cuatro de la tarde, y ella trabaja cerca de mi trabajo, y sale a las cuatro y media de la tarde, asi que despues que salgo yo, la paso a buscar a ella y nos vamoos a la acsa de ella a descansar y casi a disrio hechamos un polvo, ella cumplió 53 años hace dos semanas, y cuando cumplió los cincuenta años, en el trabajo las amigas es costumbre hacerles un regalo que es como bromas que se hacen entre ellas, le regalaron cinco botellas de vino casillero del diablo, porque sus compañeras saben que nosotros somos Chilenos, en casa de una de las compañeras que vive sola le hicieron la fiesta, y en la caja donde venian las botellas de vino. venian dos paquetes pequeños, y a ella le pidieron que no los abriera ahi en la fiesta, que tenia que verlos en la casa, eso fue un fin de semana un viiernes en la noche. y ella me llamo para que la fuera a buscar a la fiesta y me dijo por donde era, y agarré mi auto y me fui. cuando llegue me estaba esperando aafuera de la casa, y subimos las cosas al auto, un ramo de flores, la caja con las botellas y ahi mismo venian sus regalitos sorpresa. ella estaba bastante tomada y me mostró el vino que le habian regalado, y me dijo tambien estos dos paquetes vienen de regalo, pero mis amigas quieren que los abra en la casa, que será me decia ella. esperate un poco que ya vamoos a llegar y vas a salir de la duda le dije yo. al llegár a la casa sacó el vino y me dijo que abriera una botella para que la tomaramos, y ella empezó a abrir los paquetes pequeños, y me llamó al living donde ella se encontraba, y me dijo. mira mis amigas loo que me regalaron, eran dos dildos de esos que vibran. uno delgado con la punta un poco doblada bien redondita, y el otro parecia una verga de verdad, hasta con sus venas bien marcadas y era de color negro. yo le dije que cuando los pensaba probar, y me dijo que nunca porque para eso me tenia a mi. y se fue al dormitorio a guardarlos en un pequeño escritorio que tiene cerca de la cama matrimonial. yo tengo llave de su apto. ella me la a dado por cualquier cosa, un dia como a las dos semanas que se los regalaron, yo le pregunté si ya los habia husado cuando esta solita en las noches, y me dijo riendose, hay estan las guevadas. para que los voy a husar, no creo que algun dia los huse me dijo, ahi estan asi como venian ni tan siquiera he abierto las cajitas estan selladas asi como venian. loos aviamos visto porque tenian plastico en un lado y se miraban bien como eran. pues ella me dijo asi. que no creia que algun dia los probara. pues a las dos semanas que los tenia guardaditos. yo un dia sali una hora antes de mi trabajo y me fui a su apto. por curiosidad a ver si era cierto lo que ella me habia dicho, y los tenia los dos en una bolsita plastica de una farmacia y yo me imaginé que no los habia abierto los dos, y saqué uno primero de la bolsa, y tenia señas que habia sido abierto, ya no tenia el scoch con el que venian pegados, y saque el que tenia la forma de una verga real. y al nomás agarrarlo se sentia todo pegajocito y asaber cuantas veces se lo habia metido en la concha porque tenia como marcadito hasta donde se lo metia.a mi me dió risa nomás, porque pensé. y esto que no los a probado todavia, y tampoco piensoa probarlos nunca. en la bolsa donde los tiene guardados tiene un paquete de baterias de las mismas que tiene puestos los dos dildos. hasta baterias de reserva se compró ya. yo no sé porque las mujeres no reconocen que se masturban. me gustaria saber si a alguien mas les a pasado algo asi. queria decirles que nosotros vivimos en Dinamarca. Chaito. muchos saludos

Autor: Ernesto Categoría: Sexo con Maduras

Leer relato »

Fantasías con la mamá de mi amigo Emanuel Centeno parte 2

2021-12-26


Llegó el cumpleaños de Emanuel y cómo de costumbre había que saludarlo sin antes restregar mi verga gruesa y negra por el culo de Marleni Centeno la mamá de emanuel y ella sintió mi verga sin resinchar le cantamos y todo hasta que llegó la hora de servir el pastel Emanuel estaba sentado al otro lado de la mesa y no pudo evitar renegar , y gritar groserías por lo sucedido b, pero yo le pare el macho y con 3 cocachones le hice recordar quién trae la comida a la casa y el soltó lágrimas y tuvo que sentarse renegando luego Marleni soltó un comentario de mi polla de mal gusto, no pude evitar renegar y tire todo de la mesa la agarre del pelo la tire a la mesa le rompí el buzo y me di cuenta que no tenía su calzón lo cuál me hizo enfurecer más y se la metí en seco sin saliva, ella soltó tres gemidos hahaha , yo le dije calla puta de mierda emanuel se metió y dijo no le digas eso a mi madre, yo le dije mira inútil de mierda a mí no me vas a decir lo que tengo que hacer con tu mamá, ella y yo ya somos unos adultos y podemos hacer con nuestros cuerpos lo que queramos y lo cuál el no tuvo más remedio que rechistar argh argh argh, y le volví a tirar un puñete en la barriga y emanuel se quedó desmayado en el piso y su madre me dijo no le hagas eso a mi hijo , cállate puta come pene (ahahah)dijo ella y me eche en el piso y le dije cabalga puta, y ella empezó a cabalgar cómo si fuese una puta seguimos y seguimos hasta que emanuel despertó del desmayo y yo empecé a tirar un chorrazo de semen ?en su vagina y ella mareada del chuculún se puso a dormir en el sillón, y Emanuel me dijo que mierda le hiciste a mi madre, lo que tu padre no le pudo hacer le dije yo y antes qué me golpeara le tire un puñetazo en los huevos y el se quejaba de dolor le dije mira hijo de puta yo voy hacer el hombre de la casa y el se puso a rechistar, pasaron 5 meses y ella me dijo que Hiba a ser padre y me puse muy feliz, cuándo Emanuel lo escuchó no pudo evitar renegar pateando todo lo que estaba a su alrededor Pasaron 4 meses y ella Hiba a dar a luz a dos varones, cuándo llegamos a la casa ví a mis dos hijos su piel era bastante blanca cómo la mía y sus pelos eran castaño claro cabe aclarar que dentro de la familia yo soy el único hombre que tiene la piel blanca, Marleni y Emanuel son de un color marrón claro y bueno el no quería estar con sus hermanos, pero una noche nos fuimos yo y Marleni a una fiesta y le dejamos a Emanuel orar que cuidara de sus hermanos, regresando Emanuel no estaba y mis hijos estaban en el suelo llorando, al rato el regresa y yo le reprendo junto consu madre por no cuidar de mis hijos a lo cuál el respondió yo no tengo porque cuidar hijos de otro hombre y le tire un puñetazo en los huevos nuevamente y su madre no hizo más que curarlo

Autor: Alex pollera Categoría: Fantasías Eróticas

Leer relato »

Guillermo.

2021-12-26


No sé como comenzar con este relato, ya que es una historia que me contó un querido lector, una experiencia personal de él y yo no tengo la experticia sobre este genero de relatos, espero estar a la altura y satisfacer vuestras expectativas, vamos con el relato: He vivido muchas experiencias de vida, pero esta es la primera vez que me sucede cosas de las que estoy por recontarles, he leído algunas historias de zoofilia, me llama la atención ese tipo de relatos, pero jamás pensé que algún día me encontraría a probar cosas así extremas, de siempre que amo los animales, pero no pensé que pudiesen ser parejas sexuales, debo confesar que hoy en día he tenido encuentros con perros, asnos y caballos, experiencias muy positivas y placenteras. Con esto de la pandemia me encontraba en un estado de agotamiento nervioso y me fue recomendado de alejarme de la ciudad y buscar algún sitio tranquilo donde recomponer mi estado anímico y psicológico, por lo que un amigo me llevo a una gran parcela en la periferia de Santiago, a cerca cuarenta y cinco minutos se encuentra una localidad apacible de nombre Pirque, famosa por ser sede de las mejores vitivinícolas de Chile. Mi amigo me dejo en un sitio encantador de su propiedad, estaba a cargo de don Guillermo, un hombre de más de cuarenta años bastante simpático, mi amigo dijo que era un hombre de fiar y que él se haría cargo de mí, en los alrededores de la propiedad no había nada, solo otras parcelas con muy poca gente, para beber algo había que ir al pueblo cercano, no había nada que pudiese comparar con la inmensa y alocada urbe que es Santiago u otros sitios turísticos de mar o montaña. Mi amigo me dejo ahí y me dijo que en cualquier momento yo necesitara, él vendría a buscarme y me llevaría de regreso a la ciudad, yo me sentía un poco extraña, nunca había estado en sitios tan solitarios, pero como todo era en favor de mi estado de salud mental, terminé por aceptar esta especie de confinamiento obligado, al menos aquí había aire puro y según mi amigo don Guillermo era un excelente cocinero campestre. Don Guillermo era viudo, un avezado campesino experto en cuidar tierras y cultivos tenía a cargo las veinte hectáreas de viñedos selectos de donde se sacaban los mejores mostos de Cabernet Sauvignon, tenía además, dos perros pastores alemanes, dos caballos y un asno, aparte de gallinas, pollos y conejos. En el sector todos eran más o menos de la misma situación que don Guillermo, no había jóvenes chicas ni chicos, solo algunas viudas y viudos de media edad, nunca me había encontrado en un sitio como este, un silencio sepulcral y sin anima viva por los alrededores, lugar especial donde reflexionar y cargarse de nuevas fuerzas. Como dije anteriormente, don Guillermo era un hombre muy simpático y pronto a lanzar comentarios chistosos, o por lo menos a mí me parecían así, un humor campesino, inocente y sin mala intención, otra cosa que me llamó la atención es que el hombre me miraba intensamente de arriba abajo, como si nunca hubiese visto una como yo, cual si fuera una extraterrestre, además, que siendo verano, me vestía como lo hago en ciudad donde nadie me mira, mi jeans eran muy cortos que dejaban a la vista el inicio de mis glúteos, una remera con cuello bastante amplia y sin mangas, la que dejaba entrever mí sostén de satín rojo, con una chalas de cuero y metal amarrados en mis pantorrillas, me había maquillado bien esta mañana y mi atuendo terminaba con un sombrero y lentes del sol bien obscuros, le llamaba la atención a este hombre no acostumbrado a ver un cuerpo femeninos ataviado con estas prendas llamativas para él. Mi amigo se despidió de mi y de don Guillermo dejándome sola, según él en optimas manos, el celular no tenía señal, pero la casa contaba con un vetusto teléfono negro, de esos de un tiempo, don Guillermo continuaba a fijarme con esos ojos inquisitivos, a veces a escondidas sin que yo me diera cuenta. Me llevo a recorrer las cercanías de la propiedad, me presento a sus perros, Goliath y Oso, me puso nerviosa su miranda insistente, me comencé a sentir inquieta y también un poco temerosa, no es que pensara que estaba delante a un loco psicopático o peligroso, pero había algo que me mantenía alerta. Después de cenar una exquisita comida casera, don Guillermo me acompaño a mi cuarto, me acosté un poco cansada de la jornada ardua que había tenido, pero no logré conciliar sueño, me desvelé, el silencio era absoluto, uno que otro ladrido en la lejanía, como si el mundo hubiese detenido su marcha. No es como Santiago que a cada rato se escuchan bocinazos, ruidos de motores, ruidos de ciudad y hasta disparos, me dedique a observar mi cuarto, mi cama era de fierro batido, el colchón rechinaba un poco, se notaba que había sido pintada de hace poco, los ventanales amplios y obscuros, no sé porque me imaginé a don Guillermo caminando por el pasillo arrastrando cadenas y con un hacha y un afilado cuchillo acechándome a mi puerta, se me puso la piel de gallina, temblaba asustada y maldecía el momento en que acepte de quedarme en este lúgubre lugar sola. Eran pasada las tres de la madrugada y yo todavía no conseguía dormir, este lugar tétrico y llenos de misterios me estaba aterrorizando, luego me cubrí hasta la cara, unos sonidos de pasos se sintieron en el pasillo, puse mucha atención, no quería equivocarme, me levanté y agarré una silla pronta a defenderme de cualquier atacante, la manilla de la puerta comenzó a girar, mi corazón latía desbocado y casi escapaba de mi pecho de miedo, a la tenue luz de la luna que se filtraba por la ventana, logré darme cuenta de que era don Guillermo. Él me hablo con una tranquilidad única: —¿Te asusté? … ¡Perdóname si lo hice … no era esa mi intención! … ¡No sé porque me imaginé que estabas todavía despierta! … —¿Despierta yo? … ¡Por el amor de Dios … si casi me haces venir un infarto! … blanquísimos dientes mostraron la afable sonrisa de don Guillermo, yo por el contrario estaba todavía temblando: —¡No entiendo que es lo que encuentras tan divertido! … La cara de don Guillermo cambio inmediatamente y se puso serio, después me explico que aquí no había ningún peligro, él conocía a todos los lugareños y no había ningún loco criminal entre ellos, sus palabras me tranquilizaron, pero como él ya estaba allí y no podía dormir al igual que yo, le pedí mi hiciera un poco de compañía, él accedió inmediatamente, luego tomando un poco más de confianza me hizo algunos cumplidos por mi belleza, diciendo que no habían mujeres tan hermosas como yo, admiró mi femineidad, mi elegancia y sofisticación, le sonreí con la mejor de mis sonrisas. Todos los miedos desconfianzas desaparecieron por completo, nos pusimos a conversar animadamente, entre sus muchas alabanzas y adulaciones, como un verdadero caballero de otros tiempos, él me pidió si podía tocarme, yo me hice adelante y le dije que sí, lo hice sentarse a mi lado sobre la cama, tomé su gruesa y ruda mano guiándosela a la exploración de mi cuerpo, acompañe su mano a mis tetas y la oprimí sobre mis pezones, luego la empuje a mi vientre, después a mis muslos, luego mi entrepierna, para terminar sobre mi verga que se había comenzado a endurecer. Don Guillermo no se sobresaltó ni siquiera un poco, se dejó guiar por mi, me miraba derecho a los ojos, su mirada era muy tierna, poco a poco deslizó mi slip hacia abajo y aferró decidido mi pija enhiesta, comenzando a moverlo arriba y abajo, me estaba masturbando con pasión y ternura: —¡Sí! … ¡Jálamelo así … despacito! … Me acomodé un poco y le baje sus pantalones y boxers, su verga estaba durísima, además, el hombre era un super dotado, su verga era grandiosa, larga, gruesa y nudosa, llena de venas, la polla más hermosa que haya visto en vida mía, nos estábamos masturbando el uno al otro, mis delicadas manos esmaltadas de un color brillante, contrastaban con sus manos callosas, me incliné un poco hacía él para hacerle sentir mis tetas, luego el volvió su rostro hacia mí y yo deposité en sus labios un apasionado beso, invadiendo su boca con mi lengua, el hombre comenzó a correrse a borbotones en mi mano, cosa que causo que mi pene explotara con una inmensa cantidad de esperma, jamás me había corrido así tan copiosamente, yo continuaba a besar sus labios con pasión, luego nos separamos y yo mezclé mi esperma con el suyo y me lo llevé a la boca, hubiese sido una pena desperdiciar todo ese exquisito semen, esa noche él se fue a su cuarto y yo pude al fin adormecerme. A la mañana siguiente, don Guillermo me esperaba con un desayuno frugal, huevos con tocino con lonjas de pan amasado recientemente, también había jugo de frutas, una fuente con manzanas frescas y otra fuentes con cuadritos de melón y sandía, el hombre había cruzado el umbral de una forma diferente de sexo y le había gustado, me hizo acomodar en la silla y no dejaba de alabarme y darme las gracias por lo de anoche, quizás desde cuando que el pobre hombre no tenía sexo con nadie y yo le había remecido sus hormonas adormecidas, pero con un sexo nuevo para él. Don Guillermo me habló de todo lo concerniente a la propiedad, los cultivos, los años que había estado con el padre de mi amigo, entre toda su chachara interminable, no paraba de abrazarme, acariciarme y besarme como un loco enamorado, parecíamos una pareja de recién casados, me ofrecí a lavarle los platos mientras él se iba a efectuar otros trabajos en la parcela, me hizo levantarme, me apretó en sus fuertes brazos y me beso sujetando con ambas manos mi culito, la fuerza de sus brazos y el olor a sudor de macho que emanaba me tenía loca, mientras él se iba al campo, yo me quedé a asear la casa y luego me fui a la cocina a cocinar algo para mi hombre. Después por la tarde, mientras degustábamos un tinto de la casa, don Guillermo me dijo que le gustaría hacerme el amor, yo no esperaba nada más, así que le dije que sí, nos retiramos a su cuarto, para mí también tenía algo de novedoso hacer el amor con un hombre de media edad, él parecía un enamorado apasionado, me beso y acarició por todas partes, me lleno de frases y palabras bonitas, me dijo que me amaba, el me desvistió casi por completo, me dejo solo mi sostén y mis pequeñas bragas, mi polla casi escapaba por el borde, su cama matrimonial nos permitía estar bastante cómodos, nos besamos apasionadamente por varios minutos, yo aferré su verga y comencé a masturbarlo, él me acariciaba mi pene por sobre mi tanga, estábamos ambos muy excitados, yo quería que me penetrara, pero él lo hacía un poco torpemente. Lo calmé por un poco, me gustaba sentir sus manos callosas y ásperas en mi delicada piel, me recosté boca abajo, pero él tenía mucha prisa en poseerme, abrí mis piernas y mis nalgas, él se coloco en medio a mis glúteos, yo tomé su pene y lo guié a mi orificio anal, él empujo un poco violentamente y me hizo daño, el pene rozo mi culito y salió disparado, le dije de calmarse, luego con dulces palabras, volví a enfilar su polla en mi culo, esta vez su verga dura y nudosa se deslizo dentro de mí, cerré mis ojos y suspire de placer sintiendo que su pija se hundía en mi culo hasta las peludas bolas. Sin mediar más palabras, él comenzó a follar mi trasero apretando mis tetas y besando mi cuello, poco a poco incrementando su velocidad, al parecer tenía más resistencia que la noche pasada en que se corrió muy rápido, me estaba cogiendo con maestría declarándome su amor con románticas palabras que nunca jamás otro hombre me dijo, evidentemente era un amante enamorado, todos los recuerdos adormecidos le venían a la mente y me los expresaba con besos y caricias, además de fuertes arremetidas con su verga nudosa y dura. Me estaba haciendo gozar con tanto ímpetu y pasión, era muy placentero su verga inmensa que se movía dentro y fuera de mi ano rugoso y abierto, no podría decir que es el hombre que más me ha hecho gozar, muchas pijas han pasado dentro mi culito, pero él es el único hombre que me ha llenado de frases de amor y ternura mientras me rompía el culo esa noche de fuego. Por primera vez me hizo sentir una mujer entera, una hembra como nunca me sentí en tantas cogidas hechas con anterioridad, me sentía mujer hasta la medula, mi espíritu entero era mujer, como pude me entregué a él como novia, esposa y puta, lo tenía merecido, me enamoré de este hombre rudo y gentil, quizás no lo crean pero me pidió de casarme con él, de hacía poco habían aprobado la ley de matrimonio aquí en Chile, en un primer momento lo pensé, pero luego lo descarté, no podía permanecer en este lugar para siempre, no pertenezco a este entorno y no quiero causar daño a Guillermo, yo soy animal de ciudad, no resistiría mucho tiempo junto a él. Pasaron los días y continuábamos más enamorados que nunca, hacíamos el amor varias veces en el día, después de unos diez días, Guillermo comenzó a comportarse un poco diferente, seguía dulce, premuroso y gentil, pero me sorprendió cuando me preguntó si podría hacer el amor con alguno de sus animales, en un primer momento quedé consternada, pero la innata depravación en mi pudo más y le respondí que quizás podría ser excitante, esa misma noche Guillermo entró los perros a la casa y luego los condujo a su dormitorio. A la luz de las velas, los dos perros saltaban por todos lados, ignaros de lo que pensábamos hacer con ellos, tanto Goliath como Oso estaban alborotados, esta es mi primera vez con animales y no tenía la más puta idea de lo que harían o me harían, estaba solo preocupada y titubeante, Guillermo en cambio estaba super excitado, se diría que casi se le caía la baba por la desmesurada excitación de verme follada por esos dos inmensos perros, él logró calmarlos, los perros estaban adiestrados y no fue difícil comandarlos, Guillermo me hizo señas para que me metiera sobre la cama, estaba casi desnuda, solo mi pequeña tanga cubría mi pene que se endurecía poco a poco, el hombre hizo que me metiera a cuatro patas sobre la cama en la que me cogió por vez primera, Goliath me miraba atentamente, él lo tenía agarrado por el grueso collar. Guillermo me dijo que me pusiera con la rodillas bien abiertas, luego acerco al perro para que olfateara mi trasero, este acerco su hocico y su pelaje me hizo cosquillas, luego sentí su húmeda lengua barrenar mi culo de arriba abajo, después de un rato Goliath intento montarme y penetrarme sin lograrlo, Guillermo se agachó tomando el pene del perro lo apunto a mi ano e hizo entrar la puntita, el perro empujo salvajemente y sentí como mi culo se ensanchaba para darle paso a esa enorme verga, lo sentía rico inflarse dentro mis entrañas, yo estaba gozando pero Guillermo estaba en el paraíso, su cara era de loco pervertido e incitaba al perro a hacerme gozar como una puta, me llamada con todos los adjetivos que se le venían a la cabeza, puta, ramera, cachera, perra caliente, no hubo ninguna palabra de amor esta vez, no puedo negar que me estaba divirtiendo y gozando lujuriosamente, no había nunca probado una pija semejante, Guillermo se masturbaba a toda fuerza a mi lado, luego acercó al otro perro y me dijo que le tocara la verga y se lo chupase, él mismo acercó a Oso, después de acariciarlo me incliné a besar esa pija que goteaba, él se corrió como un grifo en mi espalda y cabellos, también yo me masturbe magreando mi propio pene, Goliath me tenía empalada con su verga en la profundidad de mi culo, Oso me regalaba su caldo caliente en mi boca, mientras mi espesa esperma salpicaba las sábanas de Guillermo. Me fui a mi cuarto y pase el resto de la noche masturbándome con las imágenes de los perros y sus magnificas vergas, a la mañana siguiente me dolía mi pija después de tanta actividad, estaba viviendo experiencias únicas al mundo, me excitaba pensar a las nuevas guarrerías que este hombre pudiera imaginar para nuestra lujuria y placer, con ansias esperaba el nuevo día. La jornada paso lenta y plácidamente a diferencia de las anteriores, esa tarde estaba convertida en un atado de nervios en esta espera espasmódica en la que me llevaba Guillermo con sus locuras, el hombre parecía haber regresado a la gentileza de los primeros días, me besaba y acariciaba mis largos cabellos, me tocaba y susurraba palabras de amor, parecía haber desaparecido el loco maniático sexual de las tardes precedentes. Comencé a preguntarme si había hecho mal en mostrarle este camino a lo prohibido del sexo diferente, cosa que él no conocía hasta cuando no se encontró conmigo, en esos días vi muy poca gente, solo un par de hombres vinieron a pedirle lagunas herramientas a Guillermo, también una mujer anciana vino a vender algunas cosas y después no vi a nadie más hasta el día en que me fui. Cuando me levanté esa mañana, Guillermo se encontraba en grupa a su tractor arando el terreno, luego se fue al granero a limpiar la caballeriza, me junté con él ahí cuando le llevé un vaso de jugo de frutas, él estaba cepillando uno de los caballos, vino cerca de mí y comenzó a tocarme, me beso en los labios y me preguntó si me atrevería a hacerlo con un caballo, le respondí si por caso había estado mucho rato al sol y se le había fundido el coco, cómo se le podían ocurrir ciertas cosas, claro que al mirar el pene flácido del caballo que estaba cepillando algo sucedió en mi que me hizo excitar, el agarró mi pene, me dijo lo hermosa que estaba, acaricio mis nalgas y metió un dedo cerca de mi culo, me besaba y me decía procacidades inimaginables y mi vista más se fijaba en la gruesa pija del caballo. Termine accediendo a probar la verga del caballo, él se comprometió a cuidar de mi para no resultar dañada, había leído que más de alguna muchacha había tenido que recibir puntos de sutura en sus vaginas, luego de haber tenido relaciones con un caballo y yo no quería terminar en algún descuidado hospital de periferia con mi culo roto, me aseguró que él cuidaría de mi y que los caballos eran mansuetos y fáciles de manejar, se enfurecían solo si los molestabas mientras comían o cuando se les intentaba montar, por lo demás se dejaban hacer casi cualquier cosa. Entre tantas perplejidades, me decidí a realizar este procaz sueño de Guillermo, quizás más tarde podría graficarlo en algún relato a escribir, esa tarde me puse un calzado con tacos, unas medias de red negras, una tanga y sostén del mismo color, luego me envolví en un exótico y erótico pareo rojo, Guillermo se quedó sin habla cuando me vio aparecer, me había ligado mis largos cabellos a cola de caballo, eran cerca de las nueve de la noche, no había anima viva en circulación, en estos lugares todos se van a dormir junto con las gallinas. Guillermo había preparado unos fardos de alfalfa bajo la panza del caballo, yo estaba nerviosa de que pudiese darme alguna patada, pero el animal estaba extrañamente tranquilo, casi dopado, Guillermo cubrió los fardos con mantas y me hizo recostar boca arriba, la panza del caballo estaba a pocos centímetros de mi rostro, me sentía muy excitada sintiendo el olor agrio del sexo del caballo, mi lengua remojaba mis labios una y otra vez en espera de poder chupar la inmensa y ardorosa pija del animal, era una situación nueva para mí y me gustaba. Guillermo hizo mover al animal de algunos pasos en modo que el largo y grueso pene me quedara a la altura de mi boca, no pude retenerme y se lo toqué con mis delicadas manos, el caballo reaccionó con una especie de placenteros tiritones, era tan grande y tan grueso que a mala pena podía manejarlo con mis dos manos, era una verga oscura con manchas rosadas, Guillermo me insinuó de chuparlo y lamerlo, mi lengua humedeció los flancos de esa asta palpitante de verga equina, jamás había tenido una polla así de grande cerca de mi boca, inicié a lamerlo dulcemente, deslizando mi lengua todo el largo de ese miembro tieso, Guillermo con una mano sujetaba las riendas y con la otra masturbaba su espléndido pene, después de un rato se me paso el miedo y comencé a disfrutar de este glorioso y gigantesco miembro equino, tentando incluso lo imposible, metérmelo en la boca, pero era demasiado grande y no pude hacer entrar esa gruesa cabezota más allá de mis labios, entonces procedí a masturbarlo y a masturbarme yo también, ,e encontraba en una especie de paraíso sintiendo todas esas sensaciones nuevas. Estaba restregando la enorme cabezota en medio de mis senos, mientras mi lengua viajaba por toda la longitud de ese ariete, Guillermo otra vez había comenzado a insultarme con palabrotas suyas: —¡Eres una perra caliente! … ¡Una maldita puta chupadora de vergas de caballo! … ¡Mira como te gusta y saboreas esa pija! … ¡Métetela más en medios a tus tetas, cariñito! … ¡Te amo putita mía! … Sus palabras retumbaban en el silencio de la caballeriza, él se acercó más a mí al momento de explotar y me lleno las tetas de esperma tibio, al mismo tiempo yo me corrí apuntando mi pene hacia sus piernas y lo embadurné con mi propio semen, el caballo parecía tranquilo, pero dio unos relinchos y luego una marea blanca comenzó a bañar mis pechos, vientre, cuello y todo mi cuerpo, el caballo me bañaba toda entera en su esperma blanquizco, luego se quedó tranquilo, era la primera vez que me bañaban completamente en litros de esperma, sentí como mi pene pulsaba y me corrí una segunda vez, nunca antes me había sucedido. Guillermo me instaba a abrir mi boca y beberme ese esperma, pero era demasiado para mí, mi cuerpo estaba temblando, me estremecía de placer, quedé aturdida bajo el caballo, quise levantarme pero no pude, el hombre me dio una mano y me ayudó a levantarme, me beso en los labios y apretó mis glúteos, me dijo que me había comportado magníficamente, yo lo único que deseaba era ir a darme una ducha caliente y sacarme de encima toda esa lefa pegajosa, me acompaño al baño y juntos nos metimos en la vasca, el hombre tenía su verga dura como el acero, el se sentó en la bañera, luego me acompaño dulcemente sobre su pija y me ensarto, su manos se fue a mis huevos y muy pronto me masturbaba haciendo espumita en la superficie del agua, me besaba el cuello y mordía mis lóbulos, muy rápidamente me hizo eyacular, luego aferró mis tetas y comenzó a meterme su pija con fuerza y rapidez hasta que lleno mi recto con su propia eyaculación, no quedamos casi sin fuerzas en brazos el uno del otro, de vez en cuando Guillermo me besaba en los labios y luego susurraba en mis oídos cuanto me amaba. La semana entera nos dedicamos a amarnos en todos los rincones de la hacienda, pero había llegado el momento de partir, este hombre me había cargado de energías nuevas, mi culo y mi pene estaban muy sensibles debido al continuo uso y abuso de ellos, pero me sentía feliz, estaba reticente a regresar a la movimentada ciudad, pero había trabajo que hacer y somos todos esclavos del tiempo, la experiencias que Guillermo me había proporcionado eran únicas y la excitación infinita, nunca había eyaculado tanto en mi vida, tres semanas de fuego, todos los días, todos los días mi corazón estaba agitado y excitado pensando a las cosas que me haría Guillermo, todos los días había algo nuevo y excitante, me hubiera quedado toda una vida junto a él, pero estaba fuera de lugar, no era mi puesto. Me hacía falta volver al caos de la ciudad, a la locura del tráfico, a los cientos de miles de personas que caminan a tu lado, me hubiese marchitado como una flor si me quedaba, así que llame a mi amigo para que me viniera a recoger. El Mercedes se estacionó fuera de casa y Guillermo junto al chofer acomodaron mis cosas en el maletero, yo subí y me acomodé en el asiento trasero, no me atrevía a mirar a Guillermo, no hubiese resistido el deseo de abrazarlo y besarlo para llorar en su pecho, pero eso no me hubiese dado el valor para dejarlo, el chofer encendió el motor y suavemente guio el coche fuera de la propiedad al asfaltado camino, el sol estaba alto en el cielo, me sequé algunas lágrimas que involuntariamente se escurrieron por mis mejillas y mi pensamiento voló junto al hombre que nos saludaba con su nudosa mano en alto, era un adiós … ----- ----- ----- ----- ----- ooo ----- ----- ----- ----- ----- Los comentarios vuestros son un incentivo para seguir contando historias y relatos, vuestra opinión es siempre invaluable, negativa o positiva, es valiosa y relevante, todo nos ayuda a crecer como escritores y narradores de hechos vividos o imaginados, comenten y voten, por favor. [email protected]

Autor: Juan Alberto Categoría: Zoofilia

Leer relato »

Fantasías con la mamá de mi amigo parte 1 Emanuel Centeno

2021-12-26


Les cuento que la mamá de mi amigo Emanuel Centeno es una milf muy deseada por todos los jóvenes, ella no tendrá un cuerpo fitness pero las tetas para su edad están bien paradas , ella siempre fue mi fantasía cuándo yo era pequeño cuándo fui creciendo esa fantasía fue creciendo hasta tal punto de alucinar con ella en mi cama , entre mis fantasías sentí que ella cabalgaba en mi pene cómo si fuera caballo y yo disfrutaba de su vagina jugosa y apretada

Autor: Alex pollera Categoría: Sexo con Maduras

Leer relato »

¡PRUEBA LA NUEVA WEB: EROTISMOSINTABÚ!