EL PELA

2021-10-11


La época de la infancia es la que nos permite tener todas las experiencias que marcaran nuestras vidas y que serán únicas para nosotros aunque se parezcan a otras muchas. En el lugar en que nací, una populosa localidad, de gente laboriosa y común, había muchos niños de corta edad, entre 6 y 10 años, muchachos entre 17 y casi 30 y mayores. Había pocas mujeres entre todos los rangos etarios. Entre el grupito de mi sector de la población éramos 4 o 5 los más allegados que nos juntábamos para jugar con los más grandes (17 a 24) en horas de la siesta y hasta hacerse la noche. Comenzábamos con fútbol y terminábamos jugando a las escondidas. Cerca pasaba un arroyito que serpenteaba entre una arboleda y matorrales y donde, después del fútbol nos quitábamos el calor y la tierra. En esas ocasiones podíamos ver los más chicos a los mayores desnudos. Eso nos llamaba la atención sobremanera. A mí en particular uno de los más grandes. Le decían “El Pela” porque pelaba una maquina portentosa que se mecía apoyada en dos gordos y peludos huevotes que colgaban de manera impúdica balanceándose ante la vista de todos. El hombre era de estatura media, blanco, peludo y con un cuerpo armonioso. Me llamaba la atención la forma de la cola, pequeña, redondita y cubierta de pelos rubios. En mayor cantidad en la raya del culito- Las piernas eran gruesas y el abdomen liso y trabajado. Toda vez que podía dejaba a mis ojos que disfrutaran de ese panorama intocable. Muchas veces me descubrió mirándolo y yo miraba a otro lado. En la orillita del arroyito había unos troncos tirados en los que, después de lavarse se sentaban para secarse al sol. Trataba yo de tener una ubicación de privilegio para ver a mi sueño imposible y muchas veces lo lograba. Todo el tiempo esperaba poder admirar su colita perfecta y sus genitales grandotes. Me descubrió muchas veces mirándolo. Hasta creo que el mismo provocaba mis miradas. Se sentaba de manera que sus colgantes genitales quedaran a la vista solo en la dirección en que yo estaba. Entonces él se los acariciaba como al descuido y solo para mí. El Pela estaba casado y tenía dos hijos pequeños, eran mellizos. Al parecer no se llevaba muy bien con la esposa por culpa de la suegra y vivían separados. Debo decir que mi edad era entonces de 9 años y ya hacia un año que un muchacho del grupo que por entonces tenía casi 16 años me había penetrado y tenido sexo conmigo en varias ocasiones. Es decir que yo era pasivo. Mi iniciador no tenía la gran verga y comparándolo con El Pela no entendía por qué me hizo doler tanto cuando me rompió el potito. Imaginaba estar con El Pela pero no podía pensarlo mucho porque nunca se la había visto parada, un poquito morcillona cuando se tocaba para mí pero nunca más que eso. El Pela era un oficial de la policía, recientemente incorporado, y tenía uno de los primeros grados en la jerarquía. Verlo vestido de policía me hacia latir el corazón a cien mil latidos por segundo. Por la contextura y por su juventud, además de ser lindo hombre, le quedaba pintado. Se le notaba el paquetote que es lo primero que le miro a todo uniformado. Hay algunos que parten la tierra ¡Que cosa bonita por favor! Una vez lo vi entrar a los baños del club del pueblo y lo seguí. Estaba parado frente a la pared contra la que orinaban todos pues en el piso había una canaleta que llevaba los meos al pozo negro. Tenía colgando el animalito que largaba un fuerte chorro de orina y estaba con las manos a la cintura. Me miró. -Eh, Pablito ¿Cómo estás? Sin dejar de mirarle el miembro le contesté. -Bien ¿Y usted? No quedaba nadie en los baños y en un gesto que me pareció cariñoso me tomó del hombro y me atrajo hacia él. Instintivamente puse mi mano por delante y le agarré la verga. -¡Epa! ¿Qué pasó? Dijo él. Yo no dije nada pero le besé la cabecita de la verga. Miró para todos lados mientras se la guardaba en sus interiores. Yo no sabía qué hacer ni qué decir. El se sonrió -Acá no, Pablito Salimos casi juntos de los baños y él se fue a su puesto de custodio del club y yo al lugar con mis hermanos. Todo el tiempo me olía la mano con la que lo había tocado y sentía en mis labios la suavidad de la cabezota de El Pela. -“Acá no, Pablito”, me dijo y no lo entendí hasta un tiempo después en que, otra vez, nos encontramos solos. Una mañana de día feriado, primero de año, me salí temprano de casa y me fui a la calle sin ninguna razón. Todo el mundo dormía sus borracheras por las fiestas. Al llegar a una de las esquinas, camino iba yo del arroyito, me apareció El Pela. Venía de cumplir su guardia en el puesto policial y estaba algo bebido. -Hola Pablito ¿Para dónde vas tan temprano? -Hola don Pela, voy al arroyito. -Te acompaño. Primero dejame sacar el uniforme y me pongo un pantaloncito corto y vamos. La casa donde él vivía quedaba de camino y al llegar a su puerta me dijo. -Vení Pablito. Pasa que me cambio y vamos. Hace mucho calor hoy. Vivía en una casita pequeña, de madera, con un dormitorio, cocina-comedor y un bañito. La había levantado en un lote que se compró y estaba bastante separada de las otras casas en esa cuadra. -Vení, Pabli. Mientras me quito el uniforme, sacame de ese mueble un pantalón corto de jugar futbol. -Bueno. Mientras él se quitó el correaje, la camisa y el pantalón del uniforme. Encontré el pantalón corto y me volví para dárselo y él ya estaba en calzoncillos. -¿Te vas a bañar al arroyito, Pabli? Yo estaba parado frente a él con el pantaloncito en mis manos -Sí. Tengo calor. -Y los de tu casa ¿Dónde están? -Están redormidos En ese momento se quitó el calzoncillo. Tenía la pinga casi parada. Hermosa como en mis sueños obsesivos -Vení. Dale besitos ahora. Acá no nos ve nadie y la vas a poder mamar tranquilo. Si queres hasta la podes comer por el culito. No dudé y lo hice. Acaricié, besé y hasta chupé un poco la cabezota hasta que se le paró al todo y ya no me entraba en la boca. -Vamos a la cama para estar más cómodos pero sacate la remerita y el pantaloncito, total ya nos conocemos. No sé cuánto tiempo estuve prendido a la pinga. Quería aprenderla de memoria. En un momento las manos de él llegaron a mis nalgas y los dedos buscaron el upite. Me puso saliva y me metió un dedo que entró fácil. Muy fácil. -Ah, mirá. Por aquí ya anduvo gente. Mejor. Así te va a entrar más fácil. Puso una almohada bajo mi panza, me tendió boca abajo y me montó. Durante un rato estuvo pincelando con la cabezota de la chota hasta que haciendo presión se hundió en mi culito. No tuve tiempo ni de gritar porque él me tapó la boca. Con dos empujones me metió todo el pene. Sentía los pelos de su pelvis pegados a mi upite. Sentía que me asfixiaba, que tenía la pancita hinchada, que me iba a morir. Con su mano en mi boca solo podía gemir y llorar. El dolor era inmenso. Estuvo mucho tiempo quieto, sin moverse, sobre mi. Cuando dejé de gemir, me dijo -No vayas a gritar porque todo el mundo se va a enterar que te gusta la chota. Vos buscaste que te la plante y termine de romperte el potito. Te va a doler un ratito y después se te va a pasar y vamos a poder culear como la gente ¿Vas a gritar? Negué con mi cabeza. -Tranqui Pablito que ya está. Ahora te voy a poder coger cuando quieras. Cuando yo no trabaje podrás venir a estar conmigo. Chota no te va a faltar. -No. Es muy grandota y me duele mucho. -Es porque es la primera vez que te la pongo. La tenés hasta el tronco de los huevos en el upite. -¿Es verdad? -Meté la manito por abajo y tocate el culito y vas a comprobar. Cuando metí mi mano por mi entrepierna me toqué el culito. Lo sentí estirado y de verdad tenia los huevos enormes de El Pela pegadito al poto. De a poquito comenzó a moverse en mete y saca hasta que mi culito aflojó. Después fue enloquecedor. Se meneaba con fuerza y me hacia morder la sábana. Me dolía y lloraba y solo se calmó cuando su pija latió con fuerza en mi culito derramando litros de leche. No me sacó la chota enseguida. Se puso de costado y me retuvo abrazado con su pene dentro. Estaba duro. Me estuvo hablando y acariciando. Tanto que el segundo polvo fue mas tranquilo y me gustó. Me quedé con él todo el día. Con el tiempo aprendí a conocerlo. A El Pela le gustaba el sexo anal. Sobre todo si lo hacia con algún chico como yo.

Autor: Alejandrogusta Categoría: Sexo Gay

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Inicialización prematura

2021-10-10


Desde niño observaba que las mujeres de mi entorno me sonreían , me besaban y abrazaban y repetían " qué mono " y sus brazos me acogían. Mis tías y primas estaban encantadas . Y desperté un ego específico de sentirme distinto por el hecho de nacer en un universo femenino adorable . De hecho mis primas querían jugar más conmigo que con otros primos y obtenía recompensas con sus besos. Ya en el colegio hice amistades con chicas a las cuales debía volverlas locas de pasión. Mi primera experiencia sexual llegó con nueves años en un cumple de una chica . Sus padres no estaban en la casa sino en su terraza y ella me enseñó su habitación y me dijo que le gustaba mucho y me besó en la boca metiendo su lengua . Aquello fue increíble . Lo repitió una y otra vez y sentí que mi cuerpo y mi mente no expresaban malestar sino algo placentero. Me enseñó sus braguitas y me dijo ¿ te gustan ? . Pues tú también me gustas. Pasado aquello mi despertar sexual fue a más . Notaba que mi cuerpo cambiaba . Las niñas me miraban y las señoras también. Pero una vecina me volvía loco , era tremenda, oronda . Y sus curvas pronunciadas en sus caderas y tetas me llamaban la atención. Por la noche soñaba cosas incoherentes con gente diversa y mi cuerpo experimentó un cambio. Llegué pronto a la pubertad y con 11 años y medio una noche tuve una polución en la cama. Me puse perdido y no pregunté nada . Y hubo más . Ya era un hombre , mi pene se mantenía erecto . Tenía pelo en el pubis y mis pezones fueron duros como botones. Y empecé a clasificar mis relaciones . Me atraían los dos sexos y hurgué con amistades femeninas procurando tener cerca a alguna chica para sentir su presencia y para que me diera placer . Llegué a frotarme con chicas algo mayores que se me acercaban y me metían mano . Y me planté en los quince . Una primavera mi sexo rebosaba todo su esplendor y noté una mano sobre mi . Era un hombre de unos veinte o algo así. Me miraba y sonreía . Se tocaba el paquete y tomando mi mano la puso sobre el mismo . Sentí un latigazo que recorría mi mente y no me repugnaba . Era cierto , me gustaba aquello más . Me enseñó su miembro , sacó el mío lo acarició y se masturbó mirándome y tocándome. Luego ya fue todo seguir descubriendo . Miraba a los chicos más que a las chicas . Y cumplidos los 18 entré a un bar de ambiente . El ambiente imponía , silencio absoluto y muchos ojos mirando . Un hombre de unos treinta y pico tomó mi mano y me llevó a una sala donde no veía apenas nada y me besó profundamente , sació sus ansias de sexo con profusión de besos . Metió su pene en mi boca y bajando mis pantalones me masturbaba. Vuélvete de espaldas . Me dió la vuelta y sentí que introducía algo en el ano . Me dolió pero sentí placer . Me abrazó intensamente y derramó su semen sobre mi pecho después de chuparme los pezones . Mi condición estaba clara . Era pasto para ser comido . Pero elegí que la decisión era la que yo quisiera . Y piqué de flor en flor adquiriendo experiencia . Mis andares y mi rostro me favorecían y tuve muchas relaciones sexuales. Hoy rondo los 25 y distingo lo bueno de lo peor y me he decantado por tener una relación con alguien mayor que yo que colma mi apetito sexual , me alimenta y me exhibe ante sus amistades y es mi protector , mi amante y a la vez introductor de nuevas amistades . Es un mundo nunca soñado pero agradable.

Autor: Anónimo Categoría: Erotismo y Amor

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Una estudiante muy cachonda

2021-10-10


Les recuerdo, soy Ximena, tengo 18 años, soy de CDMX, muy tetona (32DD de bra) y tengo una vida llena de experiencias sexuales, ustedes díganme tema y muy posiblemente viví algo sobre ello jeje. Lo de hoy es una breve anécdota de cuando entré a 3ro de secundaria y nos dieron opción de cambiar de taller y elegí cambiarme a carpintería. Todos se sorprendieron, sobre todo mis amigas que iba a estar entre hombres y ese era el plan. Fue cosa de que me hablaran para hacer confianza y a las pocas semanas ya era de su club jaja. No se las haré cansada, cachondear o dejarme manosear por los chicos era habitual, buscábamos la oportunidad cuando se iba el profe y me metían a la bodega o al casillero de herramientas para dedearme, sacarme las tetas y chupármelas. Fue hasta un mes después que se atrevieron a pedirme que los masturbara o se las chupara (y yo encantada). La cosa es que un día tuve taller a las últimas 2 horas antes de salir y estaba con 3 en la bodega y yo de rodillas con la falda en la cintura y los pechos al aire comiéndoles la verga bien caliente, me tenían bien cachonda, no podía evitar pedirles que me dieran su semen. Justo en ese momento, se escuchó el seguro de la puerta, alcanzaron a guardársela pero yo no, entró el profe y yo me iba poniendo de pie y justo me vio con las tetas al aire. Mis compañeros salieron corriendo y el profe estaba bien enojado. Estaba a punto de llevarme a la dirección cuando se escuchó la campana para vaciar el taller y salir de la escuela. Me dijo que tomara mis cosas y le hablara a mis papás, yo le supliqué que no acusara, que haría lo que me pidiera, que no quería perder el año; el profe ni lento ni perezoso me dijo "¿lo que sea?" y lo dijo con la cara más perversa y caliente que se puedan imaginar. Justo cuando dijo eso se bajó la mano y se apretó el paquete; yo entendí en automático y le dije "¿seguro profe? Porque soy muy buena. Yo esperaba otro trato más discreto, pero no, sacó toda su perversión, me dijo "cállate el hocico y ven acá", me agarró del chongo y me aventó al interior de su oficina, cerró la puerta y casi me arranca la ropa. "Asi que te gusta la verga pinche escuincla puta, pues te vas a comer enterita esta y más te vale hacerlo bien o te prometo que te la meto entera por el culo". Me puso de espaldas a él, me inclino sobre su escritorio, levantó mi falda, bajo mi cachetero hasta las rodillas y muy fuerte me la metió, no pude evitar soltar un grito (aaaaaaaa) me tapó la boca con su mano y empezó a cogerme muy fuerte. Al inicio me dolía mucho por lo brusco pero a los pocos empujones lubriqué y comencé a disfrutarlo; no podía evitar gemir ahogadamente por su mano tapándome la boca. "Ufff que apretadita estás pinche puta y se nota que te encanta mi verga ¿verdad?" Yo gimiendo y acentuando con mi cabeza le dije que sí, en serio, no me habían cogido así nunca. Luego de 5 ricos minutos yo ya estaba toda caliente, me quitó la mano para sacarme los pechos y le dije que me diera más, más duro, más adentro, más rápido. Me la sacó, me giro de frente a él y me volvió a acostar en el escritorio, yo entendí, abrí mis piernas y otra vez me la volvió a meter, ahora me cogía más rápido, se aferraba a mis tetotas y me la empujaba durísimo mientras me insultaba (pufff pinche puta, que apretada estás, que ganas tenía de cogerte) y yo le respondía: "aaaa sii siii cójame". Estaba a punto del orgamos cuando me la sacó. "Híncate pinche perra" se comenzó a masturbar en mi cara: "aqui va tu semen pendeja, abre la boca". Saqué la lengua, tenía los pechos de fuera. En ese momento recibí un chorro consistente y bien espeso, se estrelló en mi fuente y comenzó a escurrir, en eso sale un segundo chorro igual de denso, ahí me empezó a gotear a los pechos, la recogía con su verga y me la daba en la boca. "Acomódate la ropa pinche puta y vete y a partir de hoy te voy a coger tanto como quiera, otros maestros también te han deseado y se que estarán felices de saber que los deslecharas". Estaba tan cachonda que solo asentí. Y así tuve más experiencias calientes en la escuela. Gracias por leerme. Díganme sobre que tema quieren otro relato y ya narraré las que haya vivido. Feliz masturbación mis cachonditos.

Autor: Ximenita Categoría: Confesiones

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Mi tío el lujurioso

2021-10-10


Hola mi nombre es Gustavo soy de Uruguay mido 1.95 soy delgado y un poco atlético les cuento lo que me pasó con este aislamiento que tuvimos más un xovid que tuve me tocó estar aislado mucho tiempo solo el único que venía era mi tío yo con 18 años solo me creía feliz ja pero la soledade llevo a experimentar cosas y ver mucho porno y un día me estaba bañando me estaba enjabonando todo y empecé a hacer mucho incapié en mi culito virgen hasta ahíe empecé a excitar mucho agarre un cepillo y me empecé a puertear el culito me costaba que entre entonces termine me seque y me fui pero estaba en el living y seguía que hervía mi culo me latía tenía hambre pero como nunca lo había hecho por ahí siempre cogí mujeres esto era nuevo pero ya estaba a 1000 saqué una bolsita de la cocina la moje en aceite de cocina me moje el culito con aceite embolbi el mango del cepillo y empecé muy despacito a meterlo en esa locura me olvidé que mi tío venía a traerme la mercadería y el estaba viéndome sin que yo lo viera se estaba sobando se acercó muy despacio me dice despacio mmmm. Gustavito quédate así abro los ojos y veo a mi tío en pija era mucho más grande que elango del cepilloe quiero mover ye dice dale quédate si te Vi como miraste mi pija (debo decir que fue verdad) me acerco su pija a la boca ye dice comera se que la querés y ahí nomás se la chupe la calenturae podía a los 5 minutos me dice bueno ahora te voy a coger así que ponete en 4 así me pongo el agarro la botella de aceite se unto la pija y mi culo y de un solo empujón me metió sus 20 cm me dolió de puta madre pero se quedó quieto me dice no grites espera así lo hice y el dolor desapareció y se me paro la pija mi tío lo vio y me dice viste que te dije agarrate que ahí voy empeso a cogerme tan fuerte que no paraba de darme bombasos cada vez más fuertes a como la media hora me mete un estacaso terrible y siento que mi culo se inunda me choreaba de mi verga algo de semen supe quee acabo adentro estuvo un rato hasta que se desagoto la saco y se la chupe freneticamente hasta hacerlo acabar de vuelta el se cambió y me dijo voy a venir todos los días tu culito es mío ahora.

Autor: Bilibrambo Categoría: Sexo Gay

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Me cogió el cuñado de mi esposo

2021-10-10


Ya era tarde para echarme para atras ,estaba con el a solas en aquel lugar solitario ,saliendo de mi trabajo a dos calles estaba esperandome y me dijo ,"sube te llevo a casa"", y en él camino me beso y le correspondi pues ya era demasiado desde que me conocio me insinuaba cosas y al principio asta mal me caia por grosero y cochino pues en varias ocasiones que pudo se saco la verga mostrandomela y a pesar de ser mucho mayor que yo pues me lleva por treinta años me empezó poco a poco a gustar y cuando sabia que lo iva a ver me arreglaba sexi y el aprovechaba momentos para decirme leperadas ,,y ahora estaba alli frente a mi con su verga de fuera la agarrre y se la mame el me agarraba por mi cabeza y me daba fuertes empujones metiendo su verga asta el fondo de mi garganta ,,, aaaaa puta si bien que te gusta la verga seguro as de andar cogiendo con los culeros de tu trabajo tomaaaa tragate mi vergs aaaaa,, me acomodo de espaldas con mis manos en el cofre me puso su vergs en la entrada de mi rajadits y yo me hice hacia atras metiendomela toda,, ooooo maldita si aun estas apretadita te gusta mi verga verdad,,, aaaa siiii ooo si que rico siento cojene más fuerte muevete damela toda siiiiii,, y se escuchaba el chocar de mi culo con su cuerpo aaawgggg oooo si que rico es el sexo prohibido es lo mejor y ahora soy su amante disfruto mucho de sus cogidas sentir su leche caliente cayendo adentro de mi y todas las cosas que me dice uuuuyy que ricooooo.

Autor: jarochitalsexi@gmail.com Categoría: Confesiones

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El secreto de un chica trans es descubierto por su hermanastro.

2021-10-10


Mi hermanastro y yo nos divertimos en semana santa Primero les explicaré un poco de mi y la situación en la que me encontraba al momento. En ese entonces tenía 22 años, mis padres se habían divorciado cuando yo tenía como 14, en el momento fue triste pero actualmente no me importa demasiado. Al año siguiente de su divorcio salí del clóset con mi madre, aún recuerdo exactamente lo que le dije «No soy mujer, soy hombre», mi madre siempre fue muy abierta de mente así que empezó a apoyarme de inmediato y mi padre pues ya ni nos hablábamos así que nunca se ha quejado. Así comencé mi terapia hormonal bastante joven y pude tener mi cirugía superior a los 19 años por lo que en general si me vieras en la calle solo pensarías que soy un tipo cualquiera pero… Estarías algo equivocado. La cosa es que abajo de aquel cuerpo algo marcado, de piel morena, cabello negro ligeramente ondulado, facciones ligeramente elegantes y masculinad, ojos café oscuro y la barba de tres días que me cargo, hay un coño. No me he hecho la operación inferior y realmente no pienso hacerlo por varios motivos, uno de ellos es que en realidad me gusta estar así, si pudiera elegir haber nacido con pene lo haría pero tampoco creo que esto sea tan malo. De cualquier modo y entre todo esto, mi madre volvió a casarse, yo tenía 20 años cuando pasó por lo que ni mi padrastro ni su hijo sabían mucho sobre mi «condición», ambos sabían que estaba en un tratamiento que me ayudaba pero no el porque ni el que era. Y finalmente antes de comenzar, mi hermanastro, en ese momento el tenía tan solo 16 años, era bastante bajo pero muy atractivo, piel ni morena ni clara, ojos café oscuro, cabello castaño oscuro y un poco delgado, las chicas estaban locas por el pero el no parecía muy interesado en esas cosas, era muy aplicado en las clases así que su padre decía que era por eso pero honestamente yo sospechaba que tal vez no le interesaban las chicas pero nunca le pregunté porque a fin de cuentas eso no era asunto mío, si el quería anunciarlo algún día, lo haría. Al inicio nuestra relación era algo incómoda, de un día para otro éramos hermanos y vivíamos juntos, siendo dos hijos únicos no teníamos ni idea de que hacer aunque a ambos nos emocionara tener un hermano, por suerte, con algo tiempo nos fuimos volviendo más y más unidos, el me pedía consejos como si siempre hubiera sido mi hermano menor, veíamos películas, salíamos a pasear, aveces lo recogía del colegio, la pasábamos muy bien juntos. Pero aún así nunca acabé de tomar el valor para decirle que era trans, me asustaba pensar que si se lo decía ya no me vería como a su hermano mayor… Claro, lo que pasó fue muy diferente. En semana santa mis padres irían de viaje, una pequeña vacación y querían que nos quedaramos solos, a ambos nos pareció una fantástica idea, toda la casa para nosotros solos, sería genial. El fin de semana antes a semana santa se descompuso mi laptop, el problema es que debía entregar unas tareas de la uni por lo que sin más remedio tuve que pedirle la suya a mi hermano, al acabar y por mero morbo vi su historial y pude confirmar dos cosas: Mi hermano no sabe activar el modo incógnito. Mi hermano es todo un sumiso. Todo el porno que veía era de dominación, tanto de mujeres dominando a hombres como hombres dominando a hombres, también veía esos vídeos tipo primera persona en dónde veías todo desde la perspectiva del dominado, no puedo negar que al ver aquello me mojé un poco pero a su vez me dió bastante risa saber que no sabía sobre el modo incógnito, le hice un favor y borre su historial antes de devolverle la laptop. Días más tarde el chico tuvo una pillamada por lo que tendría la casa completamente sola para mí mismo, ya hacía bastante que eso no pasaba por lo que aprovecharía a más no poder, unos minutos después de que se fue yo me encaminé a mi cuarto, al llegar fui al clóset a buscar esa caja especial y saqué de esta aquel juguete que contenía, un dildo de tamaño considerable color negro, lo había comprado en cuanto cumplí los 18 años porque me daba mucha curiosidad saber que se sentía ser cogido por el coño, claro que después de la primera vez no pude parar de usarlo cada que tenía tiempo. Me acomodé para gozar toda la noche, estaba recostado en mi cama, me había hechado algo de lubricante solo para que entrara más fácil pero de todos modos ya estaba muy mojado de la emoción, comencé a penetrarme con eso, iba lento pero seguro, apenas iba metiendo la punta cuando sentí mi clítoris súper duro. Aquí cabe mencionar que con la terapia hormonal a los hombres trans nos crece el clítoris, este se alarga y engorda dando la apariencia de un mini-pene, claro depende de la genética de cada uno y también algo de suerte, hay tipos a los que les llega hasta los 15 cm pero mi fortuna no me sonríe tanto por lo que yo solo tenía en ese momento unos 7 cm, aún así era más que suficiente para poder masturbarme muy rico. Me jalaba mi pequeño pene a la vez que me daba con el dildo, lento y suave como me gustaba, al estar solo podía gemir y jadear cuanto quisiese, simplemente adoraba sentir algo en mi interior moviéndose y llenandome mientras jugaba con mi clítoris, lamentablemente mi jugueteo fue interrumpido abruptamente, escuché la puerta principal abriéndose, mi cuarto no estaba muy lejos de la entrada así que entre en pánico, lo único que alcance a hacer fue cubrirme con una cobija antes de que entrara mi hermano, este entró bastante rápido y de inmediato se hecho en mi cama, encima de mis piernas, se lo veía triste. —¿Qué pasó…?—, le pregunté bastante preocupado. —No quiero hablar de eso…—, me respondió, supuse que era algo malo, el chico ya tenía 16 años a esa edad para llorar se necesitan cosas algo más serias. Simplemente me acerqué a él y empecé a acariciar su cabeza pero de inmediato recordé para que había usado esa mano y la alejé, cosa que le extraño, en ese momento levantó la mirada y notó algo raro. Estaba jodido. —… ¿Qué estabas haciendo…?—, diablos, dije lo primero que pensé aunque no fuera muy ingeniosos. —Oh, estaba preparándome para dormir—, su sospecha no hizo más que aumentar. —¿A esta hora pe—, se movió ligeramente y pude darme cuenta que sintió algo raro bajo la cobija, probablemente el dildo que apenas si había alcanzado a sacar de mi interior. Apenas iba a formular una excusa cuando mi hermano hizo algo que no me imaginaba, se levantó jaló la cobija, quitándome está de encima, al momento que lo hizo los dos quedamos en shock, sus ojos pasaban de mi rostro a mi entrepierna y yo solo podía ver a la nada, fue un gran impacto. Tras varios segundos de silencio pude reaccionar para tomar mi ropa interior y el para entrar en pánico. —¡T-tu! ¡N-no tienes! ¡T-tu c-cosa, no hay y!—, apenas si se entendía lo que trataba de decir por los nervios. —Ya lo sé…—, dije algo cansado, estaba apenado porque lo descubriera de esa forma, mi hermanastro se calmó lo suficientemente para que le explicará todo. Le expliqué que era trans, como había empezado mi tratamiento, mi cirugía, incluso levanté mi playera para que viera las cicatrices en mi pecho, el solo se quedó en silencio por unos segundos antes de seguir. —Bueno… Eso explica algunas cosas—, dijo de primera y después siguió sus preguntas. —Emm… ¿Puedes tener hijos?—, simplemente negué con la cabeza, en realidad era relativamente posible pero a estas alturas la probabilidad era bajísima, me había operado para no tenerlos y de cualquier modo las hormonas detenían el periodo. —Oh… Y, ¿te gustan las mujeres?—, de nuevo negué, solo me gustaban los hombres aunque no encontrara muchos interesados en mi. —¿Cómo… Cómo haces… Cómo tienes sexo tu?—, al inicio no sabía si responder pero era mi hermano por lo que supuse que su curiosidad no era más que eso. —Depende, aveces soy pasivo y aveces soy activo, uso un strap-on, tu sabes…—, era obvio que conocía esas cosas con todo lo que le gustaban las dominatrix. —¿Enserio?—, al pervertido hasta le brillaron los ojos pero… De algún modo su emoción me había gustado, probablemente era la calentura pero saber que le atraía la idea me había puesto aún más caliente. —Sip, también hago de pasivo pero jamás soy sumiso, lo que me gusta a mí es tener algo de control ¿sabes?—, su rostro se enrojeció de inmediato, era tan transparente, era obvio que lo estaba imaginando. —Oh…—, se había sentado a mi lado y juntado sus piernas bastante pero aún así podía ver esa erección que escondía —Y como… ¿Cómo haces eso?—, me estaba controlando para no lanzarme sobre el pero después de eso no aguanté mucho más. —… ¿Te gustaría probarlo?—, pregunté, le estaba preguntando a mi hermano menor si quería hacerlo, era tan sucio pero mi mente estaba demasiado nublada en ese momento como para pensarlo y para mí suerte creo que el estaba igual. —S-si… Pero debes ser gentil conmigo, ¿si? Es que… Es mi primera vez—, oír eso hizo que comenzará a actuar de inmediato, tendría la oportunidad de desvirgar a mi hermano sumiso, no podía dejar pasar esta chance. De inmediato lo empujé suavemente para que se recostara en la cama, primero lo besé un poco para entrar en ambiente, algunos pequeños picos tiernos y después metí mi lengua, el correspondió, no era muy bueno pero aún así era bastante agradable sentirlo hacer el intento, también mordí sus labios un poco, mientras mi lengua se paseaba por su boca empecé a desabrocharle el pantalón, solo eso pues ahora tenía otros planes. Subí lentamente hasta su boca, dejando mi coño directamente sobre esta, estaba prácticamente sentado en su cara, el había cerrado la boca de los nervios, llevé una mano a su cabello para acariciarlo y tomarlo un poco fuerte. —Vamos, abre…—, pide primero de manera amable pero al tardar jale un poco más su cabello. —Abre la boca puto—, ordené y finalmente lo hizo, sentí como abrió su boca y de inmediato su lengua empezó a rozarme los labios vaginale. —Ah… Si, buen chico—, le dije soltando su cabello un poco, el solo empezó a mover su lengua, lamía mucho ni coño y chupaba mi clítoris con muchas ganas, pero quería más que eso. —Meteme la lengua—, está vez se portó bien y de inmediato empezó a meter su lengua y dios, era genial, se movía tan rápido, la sacaba y metía con muchas ganas, la humedad, la calidez, me estaba encantando, mientras seguía pase una mano detrás de mi para buscar su erección y ahí estaba, pude tomarla en mi mano aunque me estire un poco, era bastante gruesa y un tamaño considerable (como unos 17 cm), solo la tomé por un momento y después regresé a mi posición anterior, empecé a mover mi cadera para sentir aún más su lengua. —¿Te gusta putito? ¿Quieres jalartela mientras me la mamas?—, pregunté y el simplemente hizo un pequeño de «mhhm», como afirmación. —Puedes hacerlo lindo, pero no puedes venirte aún, ¿okay?—, simplemente afirmó nuevamente y llevó una mano bajo su ropa interior, empezó a masturbarse mientras seguía comiéndome el coño, adoraba verlo con sus ojos cerrados, concentrado en comerse la vagina de su hermano mientras se tocaba. Eventualmente sentí que se estremeció y puso aquella cara que no quería ver aún, se había venido en su mano… Me levanté de su rostro y me hice a un lado, el jadeaba y giró su mirada a mi, por su expresión era obvio que sabía que se había equivocado. —Niño malo… Te dije que no te vinieras aún—, dije acariciando su mejilla. —Perdon—, fue lo único que respondió antes de sentarse en la cama —¿Vas a… Castigarme?—, claro que lo haría pero no respondí, quería que se preocupara un poco. Fui a mi clóset por unas cosas, dos cintas de tela y un vibrador de bala, después regresé a la cama. —Date la vuelta y pon tus manos en tu espalda—, en cuanto lo hizo até sus manos detrás de él y después cubrí sus ojos con la otra cinta. —Ah… ¿Qué vamos a hacer?—, supongo que le había preocupado estar así, por lo que empecé a acariciar su espalda, dándole besitos más tiernos para que se calmara un poco, me acerque a su oído. —Mira, si quieres parar solo debes decir… Piña, ¿okay?—, fue lo primero que se me ocurrió. —S-si amo…— carajo, diciendo esas cosas ¿quién no se le echaría encima? De inmediato lo empujé nuevamente para que se recostara boca arriba, abrí sus piernas y empecé a jugar con su ano, lo acariciaba por encima con mis dedos mientras volvía a tomar el lubricante. —¿Ya te has metido algo aquí?— pregunté que jugando con esa zona. —Si, un pepino—, no pude evitar sorprenderme, mi hermano en verdad era toda una perra. —… Wow—, solo pude responder eso y el rió un poco, aún así eché el lubricante en mis dedos antes de meterlos, pude meter dos de golpe, estaba bastante relajado, era obvio que no mentía. —Ahh~— el lo estaba gozando. —M-mas~ Por favor—, pedía entre sus gemidos, a lo que yo simplemente le di un pequeño golpecito en el muslo. —Te recuerdo que esto es un castigo—, el simplemente rió con nerviosismo y aunque no dijo mucho más siguió gimiendo bastante fuerte. Metía y sacaba mis dedos, era un vibrador pequeño así que en cuanto se acostumbro a dos dedos los saque para meter este, primero lo entendí y lo pasé un momento por si cuerpo, lo froté en sus pezones y en su erección antes de meterla, podía notar lo emocionado que estaba cuando empezó a entrar. —¡A-ahh~! N-no, espera, e-es mucho~—, era la primera vez que su culito sentía un vibrador por lo que eso era de esperarse. Simplemente lo dejé ahí metido en su interior, mientras tanto podía ver su erección temblar de placer lo cual era perfecto para mi, me subí a el nuevamente pero esta vez empecé a frotar mi coño contra su pene, haciendo fricción y después tomándolo con mi mano para hacer que me la metiera. —¡Ah! ¡No! ¡Por favor, es mucho~!—, pedia eso pero aún así se retorcía y gemía lleno de lujuria. De nuevo me acerqué a su oído, apenas había entrado su punta a mi interior. —Te dije que no te vinieras así que ahora tendrás que venirte tanto como yo quiera—, tras eso sí un sentón para acabar de meter su miembro, de nuevo gimió y se retorció por mi parte empecé a moverme y tras apenas dos sentones se vino en mi interior pero yo aún quería más así que simplemente esperé un par de segundos. El chico jadeaba y se había relajado un poco, supongo que esperaba un descanso pero yo simplemente seguí moviendome. —¡E-espera~! M-me acabo de ve-venir~—, yo jadeaba igual que el por el placer y seguía dándole sentones, haciendo que su verga saliera y entrara de mi coño, aveces bajabq un poco la velocidad y podía sentir ligeramente una leve vibración, solo comprobando que todo seguía en su sintió. Mi hermano lo disfrutaba con nunca, no para de venirse una y otra vez, adoraba sentir mi coño y como si interior temblaba con aquel juguete. —Ah~ Buen chico, llena mi coño— adoraba acabar lleno de semen por lo que tampoco me molestaba mucho que se viniera tanto. —¡¡Ah~!! He-hermano, te quiero~—, decía de manera tan dulce que no pude aguantar y volví a besarlo como antes, al alejarme solo le pregunté. —¿Eres mi puto hermanito? ¿Mi juguete personal~?—, el asintió después dijo algo más. —S-soy solo tuyo~—. Después de un largo rato llegué al climax, yo estaba lleno de semen y mi hermano estaba agotado, me levanté lentamente, desbordaba tanta de su semilla que el acabó bastante manchado también, después de bajar saqué el vibrador de su interior y lo apagué, desate sus manos con cuidado y finalmente le quite la venda de los ojos, en cuanto lo hice sentí sus manos en mis hombros, sabía lo que estaba pidiendo, me acerque a el para darnos así un último beso, ambos estábamos bastante cansados pero a su vez satisfechos. —¿Y… Te gustó?—, pregunté aún algo nervioso, ¿qué tal si en realidad lo odiaba? ¿Si mi cuerpo le asqueaba? ¿Si mi cuerpo le asqueaba? Esas preocupaciones siempre me seguían cuando tenía sexo y más al acabar pero el pudo calmarme por completo. —Fue perfecto—, me dijo con una pequeña sonrisa. ((Este es mi primer relato, espero que lo hayan disfrutado, no duden en dejar comentarios, quisiera hacer más relatos con chicos trans como protagonistas así que déjenme saber si les llama la atención está clase de cosas <3 ))

Autor: CUNTBOYFTM Categoría: Transexual

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Bajo mi pequeño short

2021-10-10


Bueno ahora soy un hombre casado pero les voy a contar un pedazo de mi historia por algo en mi interior mi sexualidad se vio muy despierta a muy temprana edad. entonces ya hace algunos años cuando me encontraba solo en casa con mi hermano menor viendo televisión me percate de algo extrañó, yo siempre me ponía en medio de la sala una colcha para poder ver la televisión acostado boca abajo y por comodidad me ponía un short un poco flojo yo siempre e tenido conflexion delgada y soy moreno claro pero siempre me comentaron que estaba nalgon y que tenía buena pierna pues ese día decido a ser algo que me tenía intragado ya que descubrí que mi hermano manoseaba a mi hermana igual que yo pero ella puso su distancia por qué mi mamá la sorprendió en la movida con mi hermano y la mando a vivir un tiempo con una de nuestras tías a un ranchito y pues a mí me encantaba acariciarme mis propias piernas y pompis imaginando que alguien me manoseaba pero no imaginaba a nadie en específico, pero ese día me sorprendió algo que note cuando estaba recostado boca abajo en la sala mi hermano estaba intentando ver en los espacios de mi short para ver mis pompis o mis calzoncitos eso fue lo que yo pensé y entonces me arme de valor y le dije directo oye me ayudas es que me duelen mis piernas de ayer que anduvimos corriendo, me podrías poner un poco de crema ? A lo que el me contesto rápido si estaba bien. Entonces yo le había puesto todo en la mesa para que me manosear si el quería, en lo que el fue por la crema me levanté me acomode el pene hacia arriba para que no se me fuera a salir por abajo del shorts y el me pudiera tocar como el quisiera me subí los calzoncitos lo más que pude tanto que de un lado se me metió entre mis pompis y me subí el short hasta que donde pude igual me puse boca abajo y espere a que regresara, tardo un poco pero regreso y sentía como me miraba supongo dudando que haría pero después de unos segundos empezó a masajearme las piernas y como pensaba fue un placer increíble yo tenía mis piernas juntas lo que hacía que mis pompis se vieran más respingaditas y sentía como las rosaba con sus dedos y yo estaba muy exitado entonces me pregunta oye te puedo bajar el shorts para ponerte bien en esta parte me estorba un poco a lo que yo accedí sin voltear a verlo yo seguía viendo la tv cómo si estuviera muy distraído con el programa que estaban pasando y tratando de finjir que no sabía nada pues le ayude yo abajarme el short de la parte de enfrente para que no me tocará el pene y me deje tapadas las pompis para que me baja el short como el quisiera de hecho le dije tu bajamelo hasta donde quieras y si te estorban mis calzoncitos hazlos a un lado y yo estaba súper excitado me bajo el short hasta donde termina la pompi y me estaba viendo mientras escuchaba como se apretaba el pene por fuera del pantalón yo seguía finjiendo no saber nada entonces me dice no te molesta traer el calzon metido y le dije que no que si le estorbaba el otro también me lo hiciera a un lado y pues comenzo a masajearme las pompis y me terminó de bajar el short hasta las rodillas y sentía sus manos muy calientes despues de un pequeño rato me dice te puedo bajar también los calzoncitos y le dije que estaba bien yo estaba ya muy exitado y me baje igual el calzon de la parte de adelante y mi pene ya estaba muy caliente lo volví a poner como pude manera que no lo viera y el me bajo los calzones muy lento hasta la mitad de las piernas y cuando pensé que seguiría el masaje me besó las pompis y sentí algo increíble y terminé viniendo muy rico entonces le dije que tenía que ir al baño y me pare me subí mis calzoncitos y mi short y corrí al baño hay estube un rato y para mi suerte llegó mi mamá justo en ese momento. Ese fue el primer encuentro que tuve ya no hubo nada hasta la noche por qué dormíamos juntos pero eso será para otra ocasión.

Autor: Mitchell Categoría: Incesto

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De paseo a una rica follada con mi perro

2021-10-10


Hola que tal soy daniel contare una rica aventura mas con mi perro, esta vez unos amigos me habían invitado a pasear a una montaña decidí llevar a robi para que paseara también sin intensiones de hacer nada ya estando con ellos hablamos normal de todo durante el camino robi iba siempre alante con su cola levantada yo evitaba mirar pues no queria excitarme y tener una erección incomoda pasaba por mi cabeza la loca idea de que robi me estaba provocando seduciendome, asi fue hasta llegar a una bella vista era muy lindo lugar robi lo tocaban todos mis amigos decían que lindo perro, aunque la verdad robi estaba lago inquieto y siempre tenia que tenerlo y tocarlo para que no se fuera por ahí y se perdiera a veces le tocaba su ano sin que se dieran cuenta entre intentando tranquilizarlo pasaba desapersivido esa inquietud de robi me excitaba no se porque la verdad imaginaba que el quería que nos fuéramos al monte a follar yo ya estaba algo con la cabeza caliente de tanto suponer me gustaba pensar que robi me estaba pidiendo sexo esas ideas me ponían muy caliente y esque había pasado ya algo de tiempo desde que lo penetre, con robi no puedo estar como quisiera por falta de privacidad aun asi cuando me dan ganas es muy fuerte robi me da un placer muy unico un morbo delicioso por eso me atrae tanto, ya queria cogerlo pero no daba el lugar asi que invente que ya me llamaban y debia irme durante el camino pensaba mucho en cogerlo pero no sabia que hacer esta muy excitado asi que me gano el morbo y decidi ir por otro lado buscar un lado escondido después de caminar algo encontre un lugar algo apartado tapado de arboles habia una pendiente un lugar tapado para la vista libre, asi que decidi quedarme ahi estaba ya muy excitado con el pantalon apretando mi verga entonces fue donde pensé no tengo nada, aun asi no aguantaba las ganas asi que me quite la camisa me baje el pantalon y boxer y empece a tocarle el culo a robi lo amarre a un tronco para que no se fuera por ahi con el preseminal que salia le unte un poco aun asi no era suficiente con mi saliva le lubricaba metia un poco mis dedos estaba muy muy caliente ya queria empezar a follar entonces sin pensar empece a introducir mi pene poco a poco su ano ya estaba algo ajustadito por el tiempo que tenia sin cogerlo aun asi con algo de presion entro poco a poco ya robi sabia que venia yo queria follarlo como loco otra vez en ese ambiente tan improvisado fue muy excitante me senti como un animal salvaje apareándose con su hembra de verdad el mejor sexo es el salvaje, mientras estaba en el mete y saca sentia lo caliente que robi tenia su culo uff delicioso mi pene se fusionaba con su culo muy rico tocaba a robi todo su cuerpo mientras lo cogia de perrito le decia asi que me mostrabas tu culo durante todo el camino para que te lo metiera asi uff esas ideas locas me daban un morbo le decia aqui tienes lo que te gusta perra mientras metia sacaba mi pene, luego saque mi verga para quitarme el pantalon todo para sentir mas a robi pegado a mi puse mi ropa en el suelo me arrecoste puse a robi ensima y mientras lamia mi cara como es su costumbre le metia mi pene ufff tenerlo en esa pose es muy placentero sentir como sale y entra la verga de ese culo es unico me sentia en el climax me venia asi que empece a darle rápido mientras lo apretaba a mi. empece a eyacular delisioso todo mi semen salia con gran intensidad robi apretaba su culo mientras eyaculaba uff unico muy rico yo movía suave mientras pensaba si darle la segunda siempre con robi lo follo dos veces asi que me anime y empece a darle suave mientras besaba su osico decidi cambiar de pose esta vez sentado en el suelo y robi sentado en mi verga mientras lo tenia con mis brazos sin sacar mi pene lo puse haci y empece uff esa es muy rica puse las patas delanteras de robi en mis hombros mientras lo sostenia con mi brazos le empezaba a dar subiendo y bajando sin duda un delicioso placer robi con su cabeza cerca de la mia sentia como estaba ajitado al igual que yo le decia suave te gusta robi te encanta le decia esto querias por eso tan inquieto eres delicioso mira como me pones la verdad la excitación hace decir muchas cosas sentia de todo por mi verga la mejor combinación mi pene y su culo es algo que me encanta demaciado aparte es disfrutar de mi perro al maximo un placer unico luego lo puse en la pose de perrito para poder acabar empece a darle rapido uff ese perro tiene un culo delicioso sentia ese rose intenso que me encanta el sonido que hace cuando le doy rapido siento como su culo succiona y suelta y aprieta eso me exita tanto que no puedo evitar acabar ese culo lleva mi pene al maximo ya cuando empece a eyacular meti mi pene hasta el fondo para dejarselo bien adentro demasiado excitante hacer eso me senti super relajado fue muy rico todo quede satisfecho sin mas ganas realmente necesitaba esto, luego me tome mi tiempo para que se me bajara la ajitacion cuando empece a sacar mi verga salio con algo de semen y suciedad la verdad dije y ahora como limpio no tenia ni agua nada asi que hice que robi lo limpiara lo tenia algo sensible asi que me aguantaba mientras el daba lenguetasos por todo mi pene cuando vi que lo limpio algo pues empece a vestirme mientras miraba a robi el limpiaba su ano yo estaba muy acalorado y olia a robi queria llegar rapido para bañarme en el camino veia como tenia su ano despues del sexo robi bajaba normal como si nada yo el el que estaba cansado y descargado. ya en casa le di comida robi estaba hambriento y yo descanse un poco y me metí a bañar mientras pensaba en lo loco de todo no fue algo planeado y quizás por eso me dio tanto morbo ese perro me complace muy bien me deja muy relajado lave bien mi verga y me termine de bañar ya de noche en el patio me acerque y acaricie a robi el como siempre juguetón y alegre un buen chico a veces pienso que robi es gay por lo diferente a otros perros robi es muy sumiso y tranquilo aun es joven y no se ha interesado por una perra pero yo si que estoy interesado en ese rico perrito

Autor: Daniel Categoría: Zoofilia

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Mi sobrina y su regreso a casa

2021-10-10


Aprovechando que mi sobrina me tenía ganas, no podía dejar pasar la oportunidad. Hace días me pasó algo curioso, no pensé que mi sobrina Amelia estuviese interesada en mi, fue algo que me sorprendió y me dió gusto a la vez. Yo, vivo con mi esposa y tenemos una relación muy especial, acordamos que podemos hacer tríos pero respetando hacerlo siempre juntos, conocemos alguna chica interesada, hacemos una cita y la pasamos bien los tres. Al menos es algo que hemos mantenido fuera del conocimiento de la familia, incluso hemos hecho algunos vídeos que hemos subido a páginas de ese estilo, pocos amigos, solo los más allegados saben eso… El lunes pasado mi esposa salió a trabajar y mi hermano que vive en el edificio de al lado, el mayor de todos, mi madre siempre lo puso por encima de todos y le tenemos cierto recelo por eso. Resulta que se quedó sin gas y me pidió usar mi cocina para terminar el almuerzo, mientras llegaba el camión del gas, y yo accedí, igual no tenía la cocina ocupada, vino con su hija, mi sobrina que estaba de visita, ya que vive con su madre en otro punto de la ciudad, una niña de 14 años, hermosa, cabello ondulado y castaño, ojos color miel, muy linda y bien proporcionada, caderas llamativas y un culo redondo bien marcado, ella pocas veces viene de visita, su madre es muy estricta en no dejarla venir seguido a ver su padre. Lo curioso fue que por ahí tipo 6 de la tarde me tocan la puerta y, al abrir, mi sorpresa es ver a mi sobrina con una mochila de oso parada en la entrada de mi apartamento y me dice -puedo pasar- yo miré detrás suyo esperando ver a mi hermano y le dije que pasara, esperando que mi hermano llegara en un momento, tal vez el camión del gas no pudo pasar y necesitaba nuevamente la cocina. Ella me dice -cierra la puerta tío- pocas veces me dice así, solo cuando quiere pedirme algo. -mi papá no va a venir, yo me despedí de él y se supone que voy camino a mi casa, mi madre aún se demora una hora en llegar y debo llegar después de ella- yo le pregunté si necesitaba algo, tal vez q yo la llevara a su casa, le diera dinero o le ayudase con algo y me dijo -no, solo quería aprovechar la oportunidad, he venido algunas veces y siempre que te veo he querido acercarme más a ti, hoy cuando vine te vi de cerca y la verdad no aguante las ganas de pasar antes de irme, aún tengo tiempo antes de llegar a mi casa y quiero estar contigo- acto seguido se me acerca y busca besarme, yo mido apenas 1,67″ y ella como 1,60″ porque apenas era un poco más baja que yo. La verdad siempre me han excitado mucho las niñas y ésta ya estaba en bandeja de plata, además no era señorita, lo comprobé justo después, con el beso me excité muchísimo, le una agarré su culo firme, estaban duras sus nalgas así como se veían, en pocos segundos abrí su blusa y chupé su senos, tan suaves y firmes, fue una sensación tan rica, hacía ya unos 10 años que no tenía una jovencita así en mis manos y, en menos de 2 minutos estaba solo en un cachetero azul cielo y yo en bóxer, con la verga muy dura, baje su cachetero mientras aspiraba su aroma juvenil y de una vez le di una mamada, todo esto paso aún en la sala de mi apartamento, no quería perder tiempo, la excitación me llevaba, era su primera mamada y se excitó demás, casi no me dejó hacerlo, pero al sentir mi lengua en su cavidad húmeda se deleitó de placer, ya había estado con su novio, pero él no le había hecho eso, no sabía aún lo que era un orgasmo, me lo dijo entre suspiros agitados y voz entrecortada, entonces ahí si me esmeré un poco más, la lleve a mi cama, quité si brasier, era la única prenda que le quedaba puesta, baje mis boxer y me los quité, su mirada tenía algo de asombro al mirarme, yo estaba muy mojado y duro, solo tengo 18cm, pero por su cara, su novia debía tenerla más pequeña, la tenía debajo de mí, la besaba suave y apasionadamente, la masturbé un poco y la penetre suavemente, intenté hacerle el mas que sexo, quería hacerla sentir un hombre de verdad, la puse de espaldas y no podía dejar de apretar esas bellas nalgas mientras la penetraban suave pero profundamente, la levanté hasta quedar de perrito, así le dolió un poco, estaba aún estrecha, eso era una sensación de locura, la puse de lado y sentía que mi erección no se iba a bajar nunca, gemía muy rico y si cara inocente me tenía extasiado, lo disfrutamos mucho, no pudo llegar al orgasmo, estaba pendiente de la hora para irse, yo terminé eyaculando en su abdomen, el cual recorrió desde sus senos hasta su ombligo, me dijo que lo había disfrutado mucho, que no sentiría a su novio igual, pero que volvería, estaba decidida que fuera yo quien la hiciera tener su primer orgasmo. Espero tener más tiempo y estar solo nuevamente cuando vuelva. Sólo me invade el sentimiento de culpa, rompí el pacto con mi esposa y recordé mis días cuando estuve con mis hermanas, y mis primas, casos que relataré en otra ocasión.

Autor: FAMILY_ALL Categoría: Incesto

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Una esposa aburrida del sexo con su esposo

2021-10-10


Hace muchos años atrás, sucedió lo que les voy a relatar, yo era una joven esposa que se casó muy enamorada de su novio de la juventud, él era un buen hombre, pero muy conservador por lo que el sexo con el después de los primeros años se volvió una rutina. Yo en ese entonces quedé sin trabajo y afortunadamente, una amiga me consiguió trabajo como vendedora de seguros, era un trabajo muy difícil, había que caminar mucho con tacones y el uniforme de la empresa que era una falda ajustada y una blusa satinada, esto acompañado de una chaqueta ajustada no lo hacía más fácil. Las primeras semanas fueron horribles, no podía encontrar clientes y peligraba mi estadía en la empresa. Junto con mi amiga recibimos el dato que en una empresa constructora sería posible encontrar clientes, ese día nos presentamos con el arquitecto a cargo de la obra que se mostró muy interesado en las pólizas que le ofrecíamos y nos puso en contacto con su jefe de obra quien sería el nexo entre nosotras y los trabajadores, Omar se llamaba, cuando lo conocí no me llamo la atención, no era muy alto, más bien gordito y su pecho estaba lleno de pelo negro donde brillaba una gruesa cadena de oro, tenía en grueso bigote y una mirada de pocos amigos. Pero cuando hablo con nosotras se mostró muy amable, casi coqueto, por lo que me agrado mucho. Ese día logramos cerrar muchos contratos y solo era una fracción de los trabajadores. Al día siguiente mi amiga no pudo acompañarme y fui sola, allí me recibió Omar, conversamos muy a gusto y de repente él se abalanzo sobre mí y me comenzó a besar a la fuerza, yo me asuste y trate de resistirme, pero él era muy fuerte y su lengua se movía hábilmente en mi boca, de pronto ya había dejado de luchar y me deje llevar. El en un momento me tomo por detrás y comenzó a acariciar mis pequeñas tetas, y metiendo su mano dentro de mi blusa las masajeaba de una forma que nunca había experimentado. Pronto comencé a sentir como un gran bulto en su entrepierna se comenzaba a clavar en mi trasero, era algo enorme, cuando me dio vuelta, tenía un enorme pene fuera de su pantalón, debe haber medido unos 20 centímetros, pero lo más impresionante era su grosor, era como un tubo de desodorante ambiental, pero de carne palpitante. El tomo mi mano y la puso en su pene y me animo a sobarlo, estaba muy caliente al tacto y parecía que crecía aún más cuando lo agitaba. Mientras él ya había abierto toda mi blusa y había sacado mis pequeñas tetas de mi sostén, su bigote me hacía cosquilla cuando ponía mis tetas en su boca, pronto el comenzó a subir mi falda y yo aunque quería detenerlo, no podía articular palabras, él se dio gusto manoseándome la concha y bajando mi calzón hasta mis tobillos, puso su enorme pene entre mis piernas y comenzó a menearse, el sentir esa enorme cosa rozar mi concha, me hizo mojarme de una manera que nunca había experimentado, como invitándolo a entrar. El continuaba moviéndose, de pronto se detuvo, se bajó los pantalones y pude ver la escena completa, no solo tenía un pene enorme, sino que también sus bolas parecían un par de paltas enormes colgando, el me llevo a un sillón muy cómodo que había en su oficina, me recostó y él puso la cabeza de su pene en la entrada de mi concha. Yo le pedí que fuera cariñoso, que nunca había tenido algo tan grande, y él me beso como diciendo, todo va a estar bien, poco a poco fue metiendo su pene, hasta que sentí que tocaba el fondo de mi útero y el continuaba empujando, y comenzó a menearse rítmicamente, mis caderas de igual forma se movieron tratando de evitar que me hiciera daño con sus clavadas. Su pecho peludo estaba empapado en sudor y eso me calentaba mucho, era una bestia cogiéndome. Y me susurraba cosas al oído como, te voy a hacer mía, después de esto rogaras porque te folle, yo no podía aguantar, me corría una y otra vez, chorreando su pene, que parecía entrar con más facilidad cada vez que me corría, mientras sus bolas chocaban contra mi trasero. Pronto el comenzó a moverse más rápido y sus respiros eran cada vez más agitados y pum… se vino dentro de mí de una forma salvaje, sentía como me llenaba de semen el interior y no paraba, con tamañas bolas era algo lógico. Cuando saco su pene de mi concha yo no tenía fuerzas para moverme, el tomo mi calzón y comenzó a limpiar su pene desde la punta de la cabeza hasta las bolas, dejo estilando mi calzón en semen. Me levanto del sillón y comenzó a besarme nuevamente, mi lengua ahora correspondía a su lengua, y el tomo su pene y lo puso nuevamente en mi concha y me tomo en brazos, me sentía como un anticucho y el jadeaba y gruñía. Era increíble lo que me estaba haciendo, llegaba tan adentro y me llenaba como no sabía que se podía. Nuevamente él se vino y por mi posición gran parte del semen y mis fluidos chorreaban directo al suelo. Después de eso, él se limpió su pene nuevamente con mis calzones que ya eran un estropajo, se subió el pantalón y se abotono la camisa, yo aún estaba agotada y tiernamente el me ayudo a vestirme. Yo me fui a mi casa y cuando me acosté junto a mi esposo después de bañarme, no podía sacar de mi mente lo que me había pasado. Al día siguiente volví a ir sola a la constructora, esta vez iba preparada porque sabía que algo tan bueno debía repetirse y así fue, Omar apenas entre se abalanzo sobre mí, yo de inmediato le abrí el pantalón y comencé a sobarle el pene, el me arrodillo y puso su pene en mi boca, solo cabía la punta de la cabeza dentro de mi boca, comencé a lamerla, tenía un sabor salado muy agradable, y el comenzó a menearse haciéndole el amor a mi boca, yo le sobaba su bolas y el gruñía de placer, pronto él se vino sobre mí, me baño en semen que no paraba de salir de su pene, mi blusa quedo empapada de ese líquido viscoso y mi cara y mi pelo. El me levanto y comenzó a desnudarme hasta quedar completamente desnuda frente a él, y el hizo lo mismo, luego me puso de cuatro patas y él se puso atrás y me metió su pene en la vagina de forma muy suave pero firme y comenzó a cogerme, era increíble la sensación, era como un toro invistiendo a una vaquilla, cada clavada tocaba el fondo de mi útero y me hacía estremecer, pronto el nuevamente se vino y sentí su semen caliente llenándome y escurriendo de mi concha, era una sensación increíble, el saco su pene cubierto de semen y comenzó a frotar su pene en mi ano, como anticipando lo que quería hacer, le pedí que no, que nunca lo había hecho por ahí, y menos con semejante cosa, eso pareció calentarlo más, pareció endurecerse nuevamente su pene y lo comenzó a empujar en mi culito, a pesar de resistirme el continuo empujando y el dolor era intenso cuando la cabeza de su pene entro, sentí como si algo se rasgara dentro de mí, el continuo empujando y yo gritaba y gemía de dolor, mientras el gruñía de placer, hasta que sentí sus bolas, había metido cada centímetro de su pene en mi culo, y comenzó a menearlo intensamente, estaba como loco, lo clavaba con furia y el dolor clavaba tras clavada se convirtió en placer. Era increíble lo que sentía. Pronto el me apretujo las tetas y largo un gran gruñido y se vino en mi culo, y quedo tirado en la alfombra. Yo estaba desarmada, solo podía sentir como escurría su semen caliente de mi culo que estaba abierto de par en par. Esa noche cuando llegue a casa no podía sentarme cómodamente, por el gran dolor de culo. Al día siguiente fui nuevamente pero esta vez mi amiga me acompaño, cuando llegue, estaba Omar esperando, se marcaba su gran bulto en el pantalón, él se acercó a mi amiga que era de contextura baja, un poco regordeta y con grandes tetas, y la comenzó a acariciar en el cuello, pronto tenía su boca en la de ella y se estaban besando apasionadamente, al parecer Omar y mi compañera se conocían, ella me invito y comenzó Omar a besarme mientras jugaba con las tetas de mi amiga, ella pronto bajo y le saco el pene a Omar y se lo comenzó a chupar, Omar abrió mi blusa y comenzó a comerme las tetas, me mordisqueaba los pezones de una forma que me hacía venirme copiosamente, él puso su mano en mi concha y mi calzón estaba estilando así que me sentó sobre su escritorio, me abrió las piernas y me clavo su pene, la sensación de su pene caliente era algo increíble. El rápidamente comenzó a menearse frenéticamente y mis gemidos eran muy ruidosos y el solo gruñía de placer, pronto saco su pene y puso a mi amiga contra el escritorio y la lleno con su pene, mientras apretujaba sus grandes tetas y gruñía más desesperado, como tratando de llenarla más y más con su pene, hasta que lanzo un gran gemido y se vino dentro de mi amiga. Apenas saco su pene de mi amiga me lance sobre él y le pedí que me cogiera parado, el me tomo y puso su pene en mi concha y comenzó a darme, era incansable, la sensación de su pene llenándome era increíble, pronto apretó mi culo con sus dos manos y me dio una gran clavada como diciendo me vengo y efectivamente, me lleno de semen la concha. Esa era la sensación más rica que había, era como un rio de semen brotando de mi concha abierta. Continuamos cogiendo así por 3 meses hasta que se acabó la obra y Omar se fue. Pero creo que nunca olvidaré ese tiempo.

Autor: Facundofierro Categoría: Infidelidad

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