Relatos Eróticos de Transexual


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CONOCÍ A UN DOCTOR EN EL HOSPITAL.

2021-03-17


Estuve enferma y conocí a un doctor en el hospital y me hizo su hembra. Como saben durante mucho tiempo he estado cultivando mi cuerpo para lograr un verdadero cuerpito de mujer, me gusta sentirme hembra, ya que desde muy joven mi atracción siempre ha sido usar ropa femenina, ahora les voy a relatar una historia verídica, que me sucedió cuando ingrese a un hospital, cuando me encontraba un poco enferma, una experiencia muy linda, donde una vez más he realizado el papel de mujercita con un galeno que se había enamorado de mi Hace un tiempo atrás estuve enferma y me internaron en el hospital, mi enfermedad no era tan grave y cuando asistí hacerme ver sobre las dolencias que tenía, el médico que me atendió, inmediatamente me dijo que debería internarme, ya que mi dolencia debería ser tratado con mucha calma y él debería realizar un seguimiento muy de cerca para que mis dolencias no avanzaran, realice el trámite correspondiente y la respectiva baja médica, el médico le indico a la enfermera que me pusieran en una habitación sola ya que podía contagiar a otros pacientes, yo personalmente me asuste y le pregunte al médico que es lo que tenía y me aclaró de por qué debería estar aislada de los demás pacientes, él me tranquilizó diciéndome que era mejor estar sola ya que otros pacientes no dejaban descansar, por lo que estuve más calmada. En la noche de mi primer día de hospitalizada, el médico me visito en mi habitación, lo extraño era que él venía solo sin ninguna compañía, ya que siempre las visitas lo realizan los médicos acompañados con su equipo de enfermeras y otros más, pero esta vez él estaba solo y me dijo que me iba a oscultar con mayor detenimiento para ver qué es lo que realmente me estaba pasando y de esta maneja estar seguro cuál el tratamiento que debería seguir, yo estaba con mi pijama de varón acostado en la cama, era más o menos las nueve de la noche y ni bien ingreso a la habitación él personalmente cerró la puerta, a objeto que nadie molestara en el proceso que debería realizar, inicialmente me tomo la presión, para luego sentir los latidos de mi corazón con su estetoscopio, inicialmente desabrocho mi pijama, quedando al descubierto todo mi pecho y no pude ocultar que tenía los senos algo creciditos y me avergoncé un poco, él ni siquiera se inmuto y prosiguió con su trabajo puso su aparato en mi seno izquierdo y empezó a moverlo queriendo ver cuál era mi reacción, la verdad es que a mí me gusto y sentí un poquito de excitación que no lo hice notar, pero por dentro deseaba que siguiera con su trabajo, luego sin darme tiempo para arreglarme me pidió que me sacara el pijama de la parte inferior de mi cuerpo, es decir el pantalón, que como ustedes queridos lectores tengo unas caderas bastante pronunciadas y unas nalgas bastante redondas, le hice caso y él médico no dejaba de mirar mis piernas por cierto bien formaditas, inicialmente me empezó a tocar mis piernas y apretarlas preguntando si sentía alguna molestia, pero más que apretarlas a mí me pareció que las acariciaba con bastante delicadeza, para luego indicarme que me diera la vuelta para continuar con el examen, empezó por los tobillos y progresivamente fue subiendo hasta llegar a mis piernas y parte de los glúteos, en su trabajo él muy disimuladamente iba acariciando mis piernas y luego mis nalgas, yo me encontraba boca abajo sin poder decir ni hacer nada, pero presentía que el médico se estaba excitando conmigo, pasado un periodo de tiempo se animó a bajarme el calzoncillo que traía puesto y pudo observar mis glúteos redondos y bien formados, los apretó siempre preguntando si tenía alguna molestia, a lo que yo respondía negativamente, pero es increíble pero ese examen se extendió bastante en el tiempo, ya me encontraba casi semi desnuda ya que mis pechos los tenía al aire y mi culo estaba a plena pompa siendo masajeado por mi médico, luego de un tiempo me pidió que me vistiera y que siguiera con el tratamiento que me estaba dando que al día siguiente vería como iba el tratamiento y cuáles serían las mejoras. El médico se fue y realmente yo me encontraba bastante excitada, creo que el individuo éste había logrado su propósito, en cautivar mi curiosidad hacia él, me dormí bastante confundida con mis sentimientos, al días siguiente pasó todo normal, con las cosas que pasan en un hospital, yo deseaba asearme, y solicite a las enfermeras que si podía ducharme, ellas aceptaron y procedí a ducharme haciendo énfasis en los lugares más prohibidos del cuerpo de una travesti, llegó la noche y yo esperaba que mi médico nuevamente pueda oscultarme y realizar los exámenes como el día anterior a la misma hora, pero no venía, ya casi a las once de la noche se apareció y me dijo que había estado en una cirugía y que era el motivo de su retraso, ya a esa hora en el hospital creo que casi todo el mundo estaba durmiendo. De la misma manera como el día anterior cerro bien la puerta y me pidió que me sacara el pijama para el examen correspondiente, yo accedí a su orden me saque el pantalón y la chaqueta del pijama y solamente estuve con mi calzoncillo, él empezó por la parte de abajo, por los tobillos, las rodillas y las piernas, pero esta vez fue un poco más lejos ya que no solamente se limitó a las piernas sino llegó hasta las entrepiernas y las acariciaba con mucha suavidad y bastante erotismo, cuando estaba intentando acariciar mi pelvis, yo baje una de mis manos para detenerle y no subió más y más bien lo que hizo es darme la orden para que me diera la vuelta y empezó con unos masajes por la espalda, los costados intentando llegar hasta mis tetas, cosa que me excito bastante y mi única reacción fue levanta mi tronco para que sus manos ingresen y pueda tocar mis tetas y apretarlas y con sus dedos delicados rosar mis pezones que a esa altura de la situación se encontraban duros por el nivel de excitación alcanzada, retorno a mi espalda y poco a poquito fue bajando hasta alcanzar mi cintura y ahí se detuvo bastante tiempo, empezó a realizar una especie de masaje para el dolor de la espalda y coloco en la misma una especie de aceite y me dijo que era para calmar el dolor de esa parte del cuerpo, era un momento de relax, yo me sentía muy bien recibiendo en masaje, ya que estar todo el día en la cama la espalda se reciente y empieza a doler, pero el muy pícaro, empezó a dirigir sus manos a mis caderas y hacía un masaje en forma circular, llegando a mis glúteos, y poco a poco fue bajando mi calzoncillo, a estas alturas yo no podía decir ya absolutamente nada, ya que lo estaba disfrutando. Mi médico era una persona bastante madura, y cuando doy la vuelta mi cara para verle noto que tiene su pantalón inflado ya que su verga estaba super parada, él no se da cuenta de mi constatación y prosigue con su trabajo, yo llego a pensar que me parecía que voy a tener una nueva experiencia y esta vez va a ser con un médico por lo que dejo que siga con su iniciativa. Pasado algún tiempo, el médico me empieza a acariciar mi culo, pasa su dedo por mi raja y como no había ninguna reacción contraria de mi parte se lanza con mayor descaro a mover sus manos en mi culo y a pasar las veces que quería sus dedos por mi raja, él intentaba abrir mis nalgas de par en par para poder observar mi culito, lo que no se lo impedí y le deje seguir, pero lo que estaba pasando en ese momento es que yo me estaba excitando a full, y no deseaba que esta situación terminara, más al contrario mi deseo era continuar con su jueguito del médico. Un poco más atrevido mi médico empieza a acariciarme las nalgas y mi raja y poco a poco acerca sus dedos a mi hoyito y lo llega a lubricar con un ungüento que traía y a mí me pareció que era vaselina toma un poco más y empieza a penetrar a mi culito inicialmente un dedo y a moverlo con un movimiento de saca y mete una vez bien lubricado mi culito el atrevido médico intenta meter dos dedos juntos lo que mi culito se reciente y lo rechaza es que hace bastante tiempo no hice el acto sexual por mi culito y lo tenía bien cerradito, creo que al médico le hizo pensar que yo era virgen, sigue con ese juego y él se agacha y empieza a besar mi cuello, va bajando por mi espalda hasta llegar a mis nalgas y las besa y las muerde con bastante sensualidad y erotismo, lo que realmente me quita mi capacidad de defensa y de esta manera soy sometida a su voluntad de mi médico, cada vez que se acerca a mis oídos solamente se limita a pronuncia lo mucho que me quiere, me ama y lo fundamental que me desea. Llega un momento, que él médico ya no aguanta más y me pide que me dé la vuelta y nos encontramos frente a frente y con una timidez característica de un hombre educado se acerca a mi cara e intenta regalarme un beso en mi labios, yo no pongo resistencia y solamente me limito a recibir su beso con un poquito de asombro, sin mover absolutamente nada de mi cuerpo, él lleva sus manos hacia mi cintura e intenta acercarse más y más para poder continuar besándome, y llega a susurrar con palabras entrecortadas lo linda que era y que estaba muy bonita, lo que me lleno de mucho alago y subí mi brazo izquierdo le tome del cuello y le abrace para poder continuar con nuestro beso, él también me abrazó por la cintura y me beso con mucha sensualidad y empezó a acariciar mi cuero, me tocaba mis piernas, acariciaba mis tetas, llevaba su mano hasta mi trasero y apretaba mis glúteos, poco a poco él se fue acomodando a mi lado en la cama y me permitió susurrarle al oído de que si no había peligro de que alguien entrara y nos pueda encontrar en una situación embarazosa, él se levantó y fue a asegurar la puerta con llave, al retornar se saca su mandil blanco y abre su camisa de par en par y nuevamente pude ver que tenía su verga super parada, me quita mi calzoncillo y nuevamente se acuesta a mi lado y continuamos besándonos y él metiéndome mano por todo mi cuerpo, empieza a mamar mis tetas y a lengüetear mis pezones, que rico se siente que un hombre este encima tu cuerpo besándote, mamando tus tetas, agarrándote el culo e intentando meter un dedo en tu hoyito, yo también me abrazo de él y con una de mis manos empiezo a acariciar su tremendo bulto de su pantalón y siento una rica verga, terriblemente dura, ahí me doy cuenta, que este hombre está super arrecho y con unas ganas de tirar, poco a poco se desabrocha su pantalón y se va sacando luego su calzoncillo y realmente está dispuesto a hacerme el amor, siento su dura verga en mi pelvis y está terriblemente dura, como si fuera de fierro, seguimos con nuestro juego y es mi turno; él se pone de espalda y boca arriba, yo me acomodo de lado y empiezo a besarle y acomodarme encima de él, le beso en la boca, nuestras lenguas se entrecruzan, luego poco a poco voy bajando le beso los pectorales que él tiene, llego al ombligo y me encuentro con su rica verga que sin esperar un momento más la empiezo a chupar, me lo introduzco en la boca y empiezo a hacer el sexo oral, que rica situación en la que nos encontramos, me doy un poquito la vuelta en la cama y llevo mi culo a la parte superior de la misma y él empieza a acariciar mi culo y con la vaselina que tenía, me lo unta en todo el culo y empieza a penetrarme con uno de sus dedos y hace el jueguito eterno del saca y mete y yo sigo chupando su hermosa verga, luego de un buen momento y estando relajandome con mi nuevo amante, el me pide poder penetrarme y yo le pregunto qué pose desea hacer, el me hace acostar de lado vista a la pared y se recuesta en mi atrás, me sigue besando y acariciando mis tetas y mis caderas, luego dirige su verga hacia mi culito y yo con una mano le dirijo hacia mi hoyito, una vez en la puerta de mi culo el empieza a moverse y poco a poquito empieza a ingresar su verga, como siempre al principio hay un fuerte dolor por lo que una vez adentro la cabeza de su verga le ruego que pare un momento para que mi culito se vaya acostumbrando a su nuevo huésped, así estamos un momento yo retuerzo mi cuello para poder robarle nuevos besos y nuestras lenguas puedan encontrarse, y sin consultar él empieza a moverse para ir introduciendo cada vez más y más su rica verga en mi culo, en esta posición estamos un buen rato y veo que el hombre tiene una buena resistencia, se calma un poco de seguir culiandome y me dice que le gustaría hacerlo al estilo perrito y sin sacar su verga de mi culo vamos acomodándonos hasta llegar a arrodillarme y él de la misma manera y empieza a empujar su verga contra mis entrañas,, que rico se siente esta nueva pose, una llega a sentirse una verdadera perra, con su perro por atrás, él me toma por mis caderas y empieza a moverse y empujar su verga a mi culo a objeto que ingreso todo lo posible, y realmente en una de las poses donde recibes en su real dimensión la verga de un hombre, siento como chocan sus testículos en mis nalgas, que me excitan terriblemente, siento como toda su verga ha llegado a introducir a mi culito, que nuevamente ha sido desvirgado, pero creo que vale la pena, el hombre se mueve atrás a adelante, me empuja cada vez con mayor fuerza, de la misma manera yo tomo su ritmo y empiezo a sentir como su verga entra y sale de mi culo, en un momento dado él llega a sacar su verga totalmente de mi culo y al vuelo lo vuelve a meter esta operación lo hace varias veces, para mi es la primera vez que experimento esta situación pero me gusta como lo saca toda su verga de mi culo y luego de un solo tiro o movimiento la vuelve a meter y dentro de mi siento un verdadero placer y que me lleva al orgasmo anal, y siento como empieza a salir mi semen sin haber tocado mi pene siento y vivo un momento de éxtasis indescifrable. Mi macho poco a poco va aumentando la velocidad del culeo hasta terminar y votar su leche en mi culo, ambos caemos a la cama él encima mío y no hay palabras, realmente ambos hemos alcanzado el orgasmo que estábamos buscando y lo hemos logrado, pasa un tiempo y le pregunto a mi médico si había logrado lo que se había propuesto conmigo, me dijo que si y le pregunto cuándo me daría de alta y él me dice que no sabe y que le gusta tener una hembra en el hospital, de la cual se encontraba profundamente enamorado. Si te ha gustado escríbeme: [email protected]

Autor: elizabeth Categoría: Transexual

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Mi jefe me hizo una propuesta indecente.

2021-03-17


De cómo recibí una propuesta indecente de mi jefe a la que tuve que someterme y me hizo sentir una verdadera hembra y la misma que trazó mi futuro como amante. Hace bastante tiempo que vengo trabajando en una empresa educativa, donde realizo el trabajo de secretario, y me encargo de todos los papeleos de la empresa, desde los registros educativos, archivos, seguimiento y un sin fín de quehaceres más, la verdad trabajo todo el día tanto por las mañanas como por las tardes y solamente las noches las tengo para mí, y son los espacios que aprovecho para vivir mi vida de “soltero”, que por cierto vivo sólo solamente me acompaña mi soledad y mi vida íntima sexual, ya que tengo ciertas preferencias sexuales que ahora les voy a contar, desde muy joven siempre me ha llamado la atención las prendas femeninas, durante la época de estudios, he reprimido mi opción sexual ya que vivía con unos parientes en la Ciudad de La Paz-Bolivia, aunque soy de la ciudad de Potosí, no sé por qué motivos opte estudiar la profesión de secretariado, tal vez por mi inclinación a sentirme mujer o por la falta de dinero para poder estudiar otra carrera un poco más larga y de jerarquía, fuese lo que fuese realmente me gusta mi profesión, y desde que me profesionalice, me he sentido a gusto y lo más importante he logrado ser totalmente independiente, tengo un bonito departamento en un edificio y tengo mi intimidad. Ya son varios años que trabajo en esta empresa educativa, antes era dirigida por Don Manuel, lamentablemente él se fue a otra ciudad con su esposa por lo avanzado de sus edades y contrató al Lic. Raúl, quien es una persona bastante seria y responsable además de estricto en el trabajo, con él ya estamos casi unos tres años trabajando juntos, yo no tengo mayor problema ya que mi trabajo lo realizó con bastante eficiencia y responsabilidad. Les decía que soy una persona muy feliz ya que desde que vivo sólo o mejor dicho sola, puedo tener lo que siempre he anhelado tener, como ser mi ajuar de ropa íntima de mujer, para mí solita, usar, probármela, verme en mi espejo, por otro lado tener mis vestidito, mis falditas, mis tacos, mis pelucas, mi equipo de maquillaje y todo lo que necesito para sentirme y verme como una verdadera mujer, de un tiempo a esta he optado por utilizar mis prendas femeninas intimas las vengo usando permanentemente dentro de mis prendas masculinas y gracias a Dios que nadie me ha descubierto pero siento la necesidad de completar y realmente satisfacer mis instintos femeninos y poder realizarme como una hembra frente a un hombre, pero lamentablemente no he tenido suerte para lograr dicho objetivo tan deseado por mi persona. La verdad es que como me comporto como un hombre en mi vida cotidiana nunca he tenido ni siquiera una insinuación por parte de los hombres y en mi trabajo tengo mucho miedo poder meter la pata y tener que perder dicho trabajo por lo que soy profundamente reservado/a y me ido acostumbrando a vivir mi sexualidad en mi intimidad y mis fantasías en mi departamento Pero en esta oportunidad les voy a contar una experiencia que va a marcar mi futuro y mi realización personal definitivamente. Desde que llegó a la empresa el Lic. Raúl, el trabajo ha sido bastante llevadero, ya que nos hemos llegado a entendernos bastante bien y fundamentalmente hemos llegado a complementarnos de la mejor manera posible en el trabajo, el cómo Director de la Empresa y yo como su secretario, durante este tiempo hemos llegado a congeniar bastante bien, y él es una persona muy trabajadora pero nuca deja de ser amable y respetuoso, y la vida ha ido transcurriendo de esta manera. En una oportunidad, llegó el dueño de la empresa Don Manuel y se me ordenó organizar una recepción social para darle la bienvenida, y hacerle una condecoración, yo me puse manos a la obra y organice el evento con mucho cariño y que no faltara absolutamente nada, el mismo se realizó tal como estaba planificado y el propietario estaba bastante contento por el evento que se realizó en su nombre. como él había llegado solamente para dicho evento lo hizo solo sin su esposa que por lo que manifestó se encontraba un poco delicada, cuando había terminado el festejo Don Manuel, me solicitó muy respetuosamente que no me vaya y que por favor le acompañara a su casa donde estaba solo. Yo sin mayor inconveniente acepte con mucho gusto hacerle el mandado y me quedaría para poder acompañarlo, pero antes de irnos con algunos docentes más fuimos a compartir algunos tragos a un local público y entre copa y copa estuvimos hasta altas horas avanzada la noche. Una vez que los demás empezaban a irse, nos fuimos quedando los dos solos, y Don Manuel deseaba continuar tomando ya que argumentaba que lo hacía de mucho tiempo, yo no podía irme por no faltar el compromiso que le hice y era acompañarle hasta el último. Al final los dos nos quedamos solos y le propuse que nos podamos recoger y al salir del bar él compró una botella de wisky mas sus aguas y me dijo que la farra no debería quedarse ahí sino por el contrario debería continuar, y para ir a su casa tomamos un taxi y ambos nos subimos en el asiento trasero de la movilidad, en el trayecto estábamos conversando y siento que su mano se posa sobre mi pierna, lo que es bastante común entre amigos que están entre copas, pero él lo hacía con cierta malicia ya que me acariciaba la pierna y en ese momento sentí un poco de miedo que podría sentir mis media nylon y los broches del portaligas que llevaba encima, así fue todo el trayecto, me acariciaba mi pierna hasta llegar a mis entrepiernas, esta situación me provocó cierta excitación ya que era la primera vez que sentía una caricia de un hombre entre mis piernas, llegamos a su casa y como estábamos algo mareaditos él se apoyó en mis hombros para que le ayudara a caminar, al llegar a su puerta de su casa me da las llaves para que sea yo quien pueda abrir la puerta y él se coloca detrás mío y siento su cuerpo cerca al mío y rozar su cuerpo con el mío, lo que me hizo sentir un cosquilleo, una vez abierta la puerta disimulo queriendo hacerle pasar a él al interior de la vivienda e intentando despedirme, pero Don Manuel me dice que si podríamos continuar tomando ya que según él lo hacía de bastante tiempo, ya que por la situación delicada de su esposa no lo hacía ya bastante tiempo y además que se sentía bastante feliz por lo que había vivido ese día, sin mayor problema ingrese en la vivienda y pasamos al living de la casa y trayendo dos copas nos servimos en continuamos tomando y conversando de cómo iba la empresa, yo le conté todo y el me escuchaba con bastante atención. No sé cómo, pero empecemos a hablar de sexo y me contó que él desde que se fue de la ciudad no tenía contacto sexual con su esposa ni con otra mujer y que él siempre se había fijado en mi persona y especialmente en mi cuerpo que lo tenía bien formado y con muchas características femeninas, lo que me ruborizo bastante ya que este viejo mañudo tenía habilidades que nunca las había percibido antes, mientras transcurría esa charla nuevamente su mano empezó a trabajar en mis piernas, lo que me excitó bastante y de prepo me propuso si esa noche ambos podíamos ser pareja, yo inicialmente le dije que esa situación que proponía era una ofensa para mí y que yo era un hombre hecho y derecho, pero en eso me sale y me dice que por qué llevaba ropa íntima de mujer en ese momento, cosa que no pude explicar el viejo arrecho había sentido mi ropa interior y sabía lo que decía, hacía y quería, no tuve otra alternativa que aceptar tal proposición con la condición de lo que pasara entre nosotros se quedaría entre nosotros, él aceptó gustoso y me propuso ir a la segunda planta donde se encontraba el dormitorio donde compartía con su esposa y así lo hicimos empezamos a subir al segundo piso y él hombre en las gradas empezó a meterme mano tomándome de la cintura para luego baja por mi cadera hasta llegas a mis nalgas y empezar a manosearlas, realmente me gustaba mucho lo que estaba pasando entre nosotros y yo también le seguí el juego, ya que si habíamos decidido ser pareja por esa noche, no me quedaba otra que aprovechar la misma a lo máximo pase lo que pase, yo no podía hacer nada ya que estaba cargando entre mis manos la botella de wisky y las copas, cosa que él aprovechaba tal situación a la mitad de las gradas me sostiene para que no continuemos subiendo y me pone espaldas contra la pared y me abraza, y empieza a besar mi cuello y abre mi camisa y se sorprende con el sostén que llevaba puesto, lo que le excita mucho más, empieza a lengüetear mis senos que por cierto son bastante creciditos, mientras manosea mi culo, yo simplemente respondo a sus besos y no puedo hacer nada ya que como les dije tengo las manos ocupadas con las copas y los tragos, tampoco apresuro el paso para llegar a nuestra meta que es el dormitorio, sino sigo la corriente y cuando acerca su cuerpo al mío y me hace dar la vuelta siento sorprendida que tiene su verga totalmente parada y bien dura, que la empieza a sobar en mi culo, con sus manos toma mis tetas y termina abriéndome la camisa y siente mi ropa interior que era un sostén rojo de seda, lo que le hace estremecer mucho más y siento su agitación en mis orejas y empieza a murmurar que “siempre había soñado estar conmigo en esta situación pero por su timidez y cierto miedo no me lo había propuesto antes”, sabiendo que yo siempre llevaba ropa femenina íntima, a lo que yo un poco sinvergüenza le respondí que “nunca era tarde y más vale tarde que nunca”, lo que provocó una fuerte risa de ambos y me dijo, “cariño creo que debo hacer el seguimiento a la empresa más seguido”, y yo le respondí “después de esta experiencia, siempre te estaré esperando mi amor” y me di la vuelta para encontrar su boca y propinarle un exquisito beso, que duró bastante, y recién nos decidimos a continuar el camino hasta llegar al dormitorio que antes compartía con su esposa y ahora lo compartirá conmigo. Llegamos al dormitorio, puse las cosas sobre una pequeña mesa que había en el mismo y deseaba abrazarle y continuar besándole pero él me dijo que abriera el ropero y que escogiera un vestido, el que más me gustara, yo le respondí que sea él quien escogiera el vestido que le gustaría que usara para este acontecimiento tan importante entre nosotros, él me indico un vestido largo, maxi, bien tallado de color rojo, yo le dije que lindo porque hace juego con la lencería que traigo encima, luego sacó de una caja una peluca y unos calzados de mujer con tacón bastante altos, y me dijo que por favor me los pusiera y que en el peinador hay un equipo de maquillaje y que me “preparara” para ser su mujer, asistí y me fui al baño donde me desvestí de mis prendas varoniles y me puse el vestido que me dio, luego las zapatillas y por último la peluca, para luego proceder a maquillarme, primero me pude el maquillaje, me pinte los ojos, los labios y al verme en el espejo del baño, vi algo realmente bonito, era toda una hembra para recibir a su macho, en eso oigo tocar la puerta y me dice que “estaba tardando mucho y que me apresure”, lo que me llevó a la conclusión que afuera tenía un hombre súper arrecho, salí y las copas estabas servidas e inmediatamente empezamos a tomar y él pone música y nos ponemos a bailar bien apechugados, ahora sí puedo abrazarle tomarle del cuello, mientras él retoma el trabajo de meterme mano por todo mi hermoso cuerpo, cuando siente mis caderas y mis nalgas me susurra al oído lo “esbelta que era, y que estaba bien rica para comerse de un solo bocado”, a lo que yo respondo con un beso apasionado, erótico y morboso. Mientras transcurre el baile, nos manoseamos nuestros cuerpos, yo no me quedo atrás y empiezo a tocarle sus partes íntimas y el viejo arrecho seguía teniendo su verga durísima, que rico se sentía tocarla, en cambio él me besaba con una pasión exagerada, sus manos recorrían mi culo, mis caderas, mis piernas, mis tetas, besaba mi cuello, bajo un poco el escote del vestido y empezó a mamar mis tetas, la escena era realmente erótica y provocativa, cualquiera que viera esa escena seguro empezaba hacerse la paja, o deseaba hacer un trio con nosotros en acción, un momento a manera de descanso y poder tomar unos tragos, nos separamos a lo que él se sienta en la cama y me pide que modele, por la habitación yo siguiendo instrucciones del jefe, empiezo a caminar y pongo en práctica mi forma de caminar que tanto había entrenado en mi departamento fantaseando que un hombre me viera, pero ahora era real y debía poner todo de mí para no decepcionarlo y creo que logre tal objetivo, ya que mi jefe se levantó de la cama y me abrazo por atrás cuando caminaba y empezó a caminar apegado a mi cuerpo, lo que nuevamente sentí su verga entre mis nalgas, y me agarro de mis caderas y empezó a apretar mi cuerpo contra el suyo, que hermosa situación la que me tocó vivir ese momento, nos arrinconamos a la pared y mi espalda fue contra la misma y el me empezó a apretar ahora de frente y continuamos besándonos, y mis manos se fueron a acariciar su pene y estaba bien duro, baje el cierre del pantalón introduje mi mano y saque esa verga que buscaba un agujero donde penetrar, poco a poco me fui agachando besándole el cuello, abriendo su camisa besándole sus pectorales, el ombligo hasta llegar a su verga que lo primero que hice es acariciarla con mi rostro, la pase por todas las partes de mi cara, luego saque mi lengua y empecé a lamberle como si fuera un helado, pero me sentía que no la tenía en su totalidad por lo que me apresure a desabrocharle el cinturón de su pantalón y se la baje de golpe tanto el pantalón como el calzoncillo que llevaba puestos, y pude observar como saltó una hermosa verga larga, gruesa y unos testículos bien colgados por lo cargados que se encontraban, empiezo nuevamente a lamerle la verga y los testículos, que ricura realmente, me sentí plenamente realizada, al tener frente a mi cara tan rico manjar compuesto por una bolas grandes y una rica verga, y empecé a chuparla cada vez con mayor descaro, intentaba que su verga penetrara hasta lo más profundo de mi garganta, la chupaba y la chupaba y mi hombre se retorcía por el nivel de excitación a la que estaba llegando, así estuvimos un buen rato y para que no terminará me paro y el empieza a besarme en la boca le gustaba sentir el olor de su verga en mi boca, luego me baja el cierre del vestido que llevaba puesto y como una cortina de teatro todo entero se baja hasta mis pies, quedándome con mi ropa íntima, con mi lencería, todo provocativa, él jefe me da la vuelta y siento en mis carnes de mi trasero su hermosa verga, hace que castigarme con su “lazo”, como si realmente fuera su esclava y el mi jefe, baja mi tanga hasta mis piernas, yo quería sacármela , pero él controla la situación y me dice “todo a su tiempo”, y me sigue acariciando mi culo con su verga por los lados laterales me castiga y cuando llega a la raya intenta penetrarme y con su líquido pre seminal empieza a mojarme toda mi raya y mi hoyo, lo que hace que esa parte de mi cuerpo se encuentre como algo pegajoso, como un imán para su verga, me toma de las tetas con sus manos y poco a poco las va bajando hasta llegar a mis caderas y aprieta mi cuerpo al suyo y es en ese preciso momento que me doy cuenta que ha llegado la hora de ser desvirgada, el me pregunta “es aquí tu culito” y yo respondo cuando su verga estaba pasando por mi hoyito que “si, ahí es”, y se para la verga justo donde le indique y empieza muy suavemente a querer introducirla, en ese momento siento que su verga estaba terriblemente dura, parecía un tubo de fierro, y empezó a abrirse paso por mi culo, aún virgen, le costó bastante ingresar la punta de su verga en mi culo y a mí me pareció el infierno, por el dolor que me producía, una vez que había ingresado el capullo de su verga en mi esfinder, paramos un momento, hasta que mi culo se acostumbre a su primer visitante, pasaron unos momentos de fuerte tensión, y yo por lo arrecha que estaba empecé a mover mis caderas y mi culo hacía atrás, lo que era una señal para él para que continuara con la penetración, y seguimos hasta que él me dice “reina, la tiene toda mi verga en tu rico culo”, no lo podía creer, llevo mi mano por entre mis piernas y me encuentro con sus testículos, y su verga enclavada en mi culo, toditita adentro, los que me excito bastante y empezó a ceder el dolor y convertirse el mismo en placer, que rico sentir una verga dentro de mi culo, y mi jefe empezó a moverse, sacaba y metía su verga de mi culo, en un momento llego a sacarla totalmente lo que me hizo sentir un tremendo vacío en mis entrañas, situación que no lo podía aceptar deseaba seguir siendo culeada por mi jefe, quería que esa hermosa verga nunca me dejara, y le pedí que me la vuelva a meter, él jugo un poquito con su verga en mi raya y todo mi culo y luego llego al hoyito que lo esperaba y de un solo golpe lo introdujo, situación que me hizo nuevamente sentir un dolor profundo pero esta vez era un dolor sado masoquista, que me hizo sentir lujuria, y empezó a bombear, yo deseaba que repitiera la acción pero él se concentró en el mete y saca y durante un buen tiempo me la estuvo empujando hasta que llegue al éxtasis y siento que me estaba chorreando, estaba eyaculando sin ni siquiera tocármela, siento como un torrente de semen sale por mi pene, y llego a la satisfacción plena y mi hombre por atrás y de parados también empieza a agitarse cada vez con mayor velocidad hasta eyacular en el interior de mi culo, y me aprieta contra su cuerpo, y me besa mi espalda, mi cuello, me aprieta mis tetas y todo cuanto puede apretar, realmente ha llegado a sentir lo que nunca o hace mucho tiempo no sentía. Cuando llega a sacar su verga de mi culo, siento por mis piernas como chorrea su semen rescato algo con una de mis manos y la pruebo, y resulta que en exquisita. Nos echamos en la cama, y nos habíamos quedado profundamente dormidos, tal como habíamos terminado de hacer sexo, al día siguiente despierto y él también, él me regala un beso en la boca y me dice, “creo que debo venir semanalmente a hacer seguimiento a la empresa y a cuidar algo que desde ahora me pertenece, para que no se me escape…” Si te gustó, me comentas. Mi mail es: [email protected]

Autor: elizabeth Categoría: Transexual

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Me tiraron sentada en un taburete

2021-03-17


Me hicieron sentar en un taburete de su bar privado y me encajo toda su verga a mi culito. La pasada noche estuve sola en mi departamento, y como siempre vestida de mujer, en eso suena mi puerta y rápidamente me coloco un deportivo y me pongo mis sandalias ya que no me dio tiempo para colocarme mis tenis o zapatos, fui abrir la puerta de mi departamento y me encuentro con el conserje del edificio donde vivo, y me pregunta sobre si era posible poder obsequiarle un poco de azúcar para tomar su cafecito, yo no me hago problema y tomando su azucarera paso a la cocina y la lleno de azúcar y le entrego para luego despedirnos, no sin antes agradecerme por el favor que le hacía, todo paso normal aunque pude observar que me veía con bastante atención al momento de despedirse. Desde ese día, la forma de tratarme de parte de él era bastante cordial y excesivamente delicada, yo pensaba que era por el favor que le hice, y que no puse mayor atención y desde ese día él siempre deseaba entablar una charla más alargada conmigo, me daba su mano con mucha delicadeza e intentaba acariciarla, otra cosa que me llamó bastante la atención era su mirada, cuando nos encontrábamos me veía todo mi cuerpo y al momento de despedirnos siempre me acompañaba con su mirada hasta que desaparecía en el ascensor, esta situación a un principio me incomodaba bastante, pero con el pasar de los días se fue volviendo normal y me sentía bastante alagada. En una oportunidad, cuando llegaba al edificio me solicitó que le pudiera apoyar con el movimiento de un mueble de su sala y se trataba de un pequeño bar, el mismo que tenía tres taburetes, todos ellos de madera y muy elegantes, hicimos el trabajo juntos y aprovechó para invitarme un refresco, compartimos y nos pusimos a conversar de todo un poco, la verdad que íbamos construyendo una bonita amistad, me contó de su trabajo en el edificio y de las características de cada uno de los inquilinos, que había de todo un poco, en ello me insinuó que habían algunos vecinos con ciertas opciones sexuales fuera de lo normal, a lo que yo le respondí que hoy en día existe la plena libertad para realizar la opción que cada uno desea y que además eran personas con todos sus derechos para realizar la opción sexual que deseen, el tema me intrigó bastante ya que yo era una de esas personas que no se sentía satisfecha, de cómo había nacido y que mi inclinación era ser y vivir como una persona de sexo contrario, así conversando, le felicite por el barcito que se había comprado y sin pensarlo, le dije que cuando se va a estrenar el mueble y que era necesario challarlo para que le pueda durar bastante, él me respondió, que un fin de semana iba a invitarme a poner en funcionamiento en bar a lo que yo me comprometí a obsequiarle algunas botellitas de bebidas para llenar el bar. Era un fin de semana, día viernes, último día de laburo, saliendo del trabajo me fui a un cine porno y disfrute de dos películas bastante atrevidas, que me excito bastante, al llegar a mi edificio encuentro al conserje parado en la puerta del mismo y nos ponemos a conversar, yo le conté que había ido al cine y es por ese motivo que venía un poco tarde, él muy caballero me invitó a pasar a su departamento y pude observar que el bar lo tenía casi lleno y los taburetes se encontraban frente al bar, muy bien arreglados, me propuso tomar una copa de wisky, a lo que yo acepte con mucho gusto, yo me senté en uno de los taburetes y él se fue por dentro del bar haciendo a la vez de garzón, sirvió dos copas de wisky, me lo paso y empezamos a tomar, luego vino otra copa y otra, hasta que estuvimos un poco mareados, pero la conversación era ágil, y entretenida, hasta que llegó el momento que me dijo que desde hace un tiempo atrás me quería hacer algunas preguntas sobre mi vida personal, a lo que yo le dije que rompa su timidez y que se pueda abrir conmigo sin ningún problema, sin saber que me estaba hundiendo en mi propio laberinto, en eso me dijo que el día que me solicitó que le regalara un poco de azúcar él había puesto su mirada en mis pies y pudo ver que llevaba unas medias nylón, lo que le había llamado la atención y desde esa vez intentaba tratarme como una mujer, esta declaración me trajo a la memoria el buen trato delicado que me brindaba y era la respuesta a muchas interrogantes mías y empezaba a comprender toda esta nueva situación, tal como me había comprometido él iba a encontrar respuestas a todas las inquietudes que tenía, yo, no sé, tal vez por los tragos que habíamos consumido, o por cierta atracción que sentía hacia el conserje, le declaré que tenía una opción sexual de travesti y que me gustaba mucho vestirme de mujer y sentirme como tal, y que inclusive en ese momento llevaba ropa íntima de mujer y que lo hacía permanentemente, en eso él empieza a acariciar mi mano con mucha delicadeza y sensualidad, yo le pregunte si tenía algún problema con personas como yo, me respondió levantando mi mano y brindándome un beso en la misma, por lo que supuse que se trataba de una insinuación directa a lo que no me hice ningún problema y me propuso que si nos podíamos hacer llevar por nuestros instintos, simplemente le propuse que me permitiera ir a mi departamento y poder tomar algunas prendas mías para poder continuar con nuestro idilio que empezaba, él acepto la propuesta y nos pusimos manos a la obra. Fui a mi departamento tome unas ropitas mías, mis tacos, mi estuche de maquillaje y una peluca larga que llegaba hasta mi cintura, y retorne a su departamento como un rayo, pase a su baño y me quite la ropa de varón que llevaba encima y me quede con mi ropa íntima de mujer que por cierto, no sé por qué, ese día llevaba, un corpiño de seda de color negro, una portaligas y medias nylón negras y un calzoncillo negro, que cubrían mis redondos glúteos, en cima me puse un vestido negro y mís zapatillas con tacos de 7 a 8 centímetros, lo que alzaba mucho más mi rico culo y formaba mis piernas, tengo mis pechos bastante creciditos y el vestido tenía un escote bastante considerable que permitía ver mis senos, luego me puse el respectivo maquillaje, me pinte mis ojos y labios, lo que hacía de mí una verdadera dama, salí a la sala, lo que le provocó una fuerte reacción al verme vestida de mujer, volví a sentarme en el taburete del bar y él continuo detrás del mostrador del mismo y retomo la situación anterior, me tomo nuevamente de la mano y empezó a acariciarla con mucho cariño, lo que me llamó bastante la atención, ya que su comportamiento era de un verdadero caballero, luego empezó a subir sus labios por mi brazo hasta llegar al hombro lo que hizo que yo me acercara más a él y nos propinamos un beso tierno y sensual. Así estuvimos por un largo rato, besándonos y habíamos declarado nuestra atracción mutua, y nunca descuidábamos seguir tomando nuestras copas, la escena se venía poniendo cada vez más caliente y el vino a mi lado y tomándome de la cintura empezó a acariciar mi cuerpo, especialmente mis caderas y mis glúteos lo que me hacía estremecer todo mi cuerpo, yo le tome del cuello y no quería soltarle para nada, en eso él baja su mano hasta mi rodilla derecha y empieza a subir conjuntamente con el vestido que llevaba, hasta llegar a mis entrepiernas lo que hace que yo abriera más las mismas, eran besos muy sensuales, eróticos y explícitos, nuestras lenguas se cruzaban y compartíamos nuestras salivas, y mi hombre no se cansaba de manosear mi cuerpo con mucha delicadeza y al mismo tiempo cierta fuerza para que yo sintiera sus caricias, una vez su mano entre mi entrepierna el empieza a jalar mi tanguita hasta sacármela por completo, para poder hacerlo, se arrodilla, lo que aprovecha para empezar a besar desde mis rodillas para arriba y me decía que las medias que llevaba le hacían sentir mucho más excitado y arrecho, yo fui abriendo cada vez más y más mis piernas hasta que su boca llegó a mis entrepiernas e hizo a un lado mi miembro para sacar su lengua e intentar llegar a mi culito, cosa que me puso como loca, estaba intentando pararme pero el con un gesto y sus manos me lo impidió, más bien él se paró y se puso detrás de mí, y siguió besándome mi cuello, posesión que le permitió poder acariciar mis tetas con mucha más lujuria yo sentada en el taburete no sabía que es lo que se proponía, en eso siento que con sus manos sube todo mi vestido hasta mi cintura quedando mis caderas y mi culo al aire y a plena disposición de mi macho, sentada en el taburete tenía el culo al aire libre, ya que en ese momento ya no llevaba mi tanga, y el combinaba sus caricias con mis tetas y a momentos acariciaba mis caderas que las tengo bien pronunciadas y mis nalgas, yendo poco a poco a acaricias mi culo con sus dedos, mojando con su saliva mi hoyo, e introduciendo su dedo mayor a mi culito, a objeto de empezar a dilatarlo, así estuvimos por bastante tiempo, yo deseaba cambiar de posesión, pero él no me dejaba, realmente estaba disfrutando de esa posesión él deseaba tenerme con el culo al aire y bastante salido del taburete, lo acariciaba con bastante sensualidad y realmente era lo que le gustaba y me dijo que siempre había fantaseado con esa posesión, por lo que a mí también me empezó a gustar dicha situación, tener su dedo en mi hoyo y sentir sus caricias por todo mi cuerpo, en eso me anime a bajar mi mano derecha hacia su pene y lo sentí que lo tenía bien parado y duro, lo que le excitó mucho más mis caricias y apretó su cuerpo al mío y sentí en mi culo su hermosa verga y la movía con mucha fuerza, lo que me excitaba bastante y me hacía sentir en las nubes, estaba terriblemente excitada y sentía que mi hombre estaba decidido a penetrarme en eso siento que se desabrocha su pantalón y calzoncillo y brota su verga dura, grande y venosa y mi culo la siente con mucho agrado, lo que me hace enloquecer mucho más, como mi culo ya estaba dilatado por el arte de sus dedos el hombre empieza a intentar metérmelo, pero existe un poco de resistencia por el tamaño de la verga para un agujero tan pequeño, pero por la insistencia que realiza logra ingresa su verga a mi culo abriéndose paso por dicho canal, realmente esta situación me hace gritar por el dolor que me causa y le rogué que parara un momento hasta que mi hoyito se pueda acostumbrar a semejante intruso, inclusive el dolor causado me sacaron lágrimas, el dolor era infernal, estuvimos paralizados por un largo momento el mismo que aprovechamos para besarnos nuevamente haciendo un esfuerzo para llevar mis labios hasta los suyos, y nuevamente nuestras lenguas se volvieron a encontrar y poco a poco empieza a mover su verga y empujar para poder penetrarme totalmente, en eso el dolor se fue convirtiendo en placer y realmente sentía lo rico que es tener una verga en mi culo, y él empieza a moverse y a jugar con el saca y mete y me susurra al oído que me había penetrado totalmente yo para comprobar dicha situación palpo con mi mano su verga y realmente estaba totalmente ensartada, tenía mi culo sobre el taburete y por detrás mi hombre parado me venía culiando de lo rico, sentía su respiración agitada y yo gemía como una verdadera hembra, así estuvimos culiando por mucho tiempo, sentía que mi macho me partía en dos, pero al mismo tiempo sentía que la posesión por la que optemos era la mejor, ya que permitía que su verga ingresara hasta mis entrañas, la sentía toda adentro, y con mucha más facilidad, la sentía con una sensación enteramente fenomenal, al poco tiempo mi hombre me pregunto que por dónde la quería en ese momento no deseaba que la sacara por ningún motivo por lo que le roge que terminara en mi ojete y deseaba su leche tenerla en mis entrañas, ya habrá otras oportunidades para recibirla en mi boca, lo que él me complació, y empezó con sus movimientos cada vez más rápidos hasta que tomándome de mis caderas me apretó hacia su cuerpo y sentí su leche caliente que inundaba mis entrañas y supe que había terminado y llegado al éxtasis total, completo y sentía su satisfacción, su verga empezó a dormirse y salió de mi culo, dejándolo totalmente abierto y desvirgado, pero aun así no quería que cambiara de posesión él siempre deseaba que mi culo este colgado del taburete del bar, y me dijo que es lo que más había deseado… Mi nombre: Elizabeth y mi correo es: [email protected]

Autor: elizabeth Categoría: Transexual

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ME DESCUBRIERON.

2021-03-17


Un vecino maduro me ha descubierto en mi secreto más profundo, me ha enamorado y ahora en mi amante permanente. Empiezo con decirles que soy una persona TV de closet, he tenido algunas experiencias en mi condición femenina, pero siempre he seguido manteniéndome en el closet, ya que así lo prefiero, y la vida se hace mucho más interesante, abrirse sería romper con un secreto tan bonito que lo llevamos encima, esperando que se de alguna experiencia rica de la cual podemos aprovechar a lo máximo, ahora les voy a contar una noble experiencia que la empecé a vivir hace algún tiempo atrás, como ustedes saben, mi condición es de una TV de closet, vivo mi sexualidad escondida en mi casa, vivo sola, y tengo un buen trabajo en mi condición de profesional varón, pero ya desde hace mucho tiempo, permanentemente uso ropa íntima femenina las 24 horas del día, la misma que la escondo con mi ropa de apariencia de varón, por las noches cuando llego a mi casa la mayoría de las veces me visto como toda una mujercita, tengo un ropero bastante variado de ropa femenina, tanto externa como íntima, tengo algunos elementos para maquillarme, pelucas, zapatillas con tacos y vestidos, falditas y una variedad de ropitas que he ido comprando poco a poco de acuerdo a mi propio gusto, con decirles que tengo ropa femenina, más que de varón, me gusta y me siento muy feliz y realizada. Estas ropitas de las que les estoy hablando las uso por las noches en el interior de mi casa, no sin antes cerrar las ventanas, que por cierto la casa tiene un bonito jardín hacia adelante y no cuenta con rejas o algo parecido, por lo que siempre tengo mucho cuidado cuando hago mi transformación, siempre tomo los recaudos necesarios a objeto de no ser observada por los transeúntes que circulan por la calle, en mi intimidad me siento la mujer más realizada y sueño mis fantasías, hasta conciliar el sueño, los fines de semana por lo general no salgo de casa y me dedico a mis quehaceres domésticos y del trabajo, estas actividades casi siempre las realizó vestidita de una linda damita. El vecindario donde vivo es de clase media alta, los vecinos son bastante discretos, cada familia vive su vida, importándole muy poco la de sus vecinos, la relación que tenemos en muchos casos no pasa de saludo formal y el algunas ocasiones solamente nos limitamos a comentar cosas banales, como ser el tiempo, el clima, la política y otras cosas más de no mucha trascendencia, a lado de mi casa he notado con el tiempo que vive un señor maduro, creo que vive sólo, ya que nunca he percibido otra gente en su casa, con él casi todos los días nos saludamos y alguna vez nos hemos puesto a conversar, sobre diferentes temas, no hemos compartidos temas personales para poder conocernos un poco más, y así venía pasando la vida, hasta que un día lunes, al salir al trabajo me lo encontré casi en la puerta de mi casa y yo normalmente procedí a saludarle, con un Buenos Días, a lo que él me contesto, “Buenos Días Mamita”, lo que me llamó mucho la atención y torcí mi mirada alrededor mío, pensando que había alguien más cerca de mí, y constate que no había nadie por lo que el adjetivo “Mamita” era para mí, esa situación que me puso totalmente incómoda, estaba totalmente avergonzada, me ruborizó, me sentía humillada, tenía una tristeza en mi corazón que no sabía cómo proceder, cómo reaccionar, qué decir, ese momento pasó todo por mi cabeza, qué le pasaba aquel señor para dirigirse de esa manera hacia mi persona, me había descubierto me había espiado, qué es lo que había pasado realmente, en la medida que me alejaba del lugar, me sentía totalmente desdichada, llegue a mi trabajo y realmente todo el día no pude concentrarme en los quehaceres del mismo, trabaje a media máquina, pero gracias a Dios, creo que nadie se dio cuenta de mi situación psicológica en la que me encontraba, pensaba y pensaba el por qué me saludó de esa manera, construía varias hipótesis y la que se acercaba más a la realidad es que aquel tipo me venía espiando y una de esas noche posiblemente me descubrió vestida de damita, y ahora él quiere aprovechar esta situación posiblemente para chantajearme o algo parecido, una primera conclusión fue que no le haría caso para nada y si se presentaba una nueva situación similar a la de la mañana tendría que enfrentarla y cortarla de raíz, ya que era mi vida que estaba en juego. Pasaron los días y aquel caballero no se aparecía, se había esfumado, y yo estaba totalmente preparada para enfrentarlo y poner los puntos sobre las is, pasó más de una semana y una noche cuando retornaba a mi casa recuerdo que no tenía nada para preparar la cena por lo que me dispuse cenar en un restaurant cerca de casa e ingrese al mismo con el fin de comer algo ligero, pido una cena y cuando estaba disfrutando de la misma por atrás me sorprende aquel caballerito, y me saluda normalmente, y se sienta en una silla que estaba libre y pertenecía a mi mesa, yo le respondo con mucha personalidad y hago de cuenta que no me había dado cuenta de aquel saludo cuyo adjetivo era “Mamita”, conversamos un momento, él también se dispone a cenar y ahí aprovecha para contarme un poco de su vida, me dijo que era un hombre viudo, ya que su esposa había fallecido algún tiempo atrás y no tenía hijos y que la casa donde vivía era del trabajo en pareja, y que se encontraba bastante sólo, esa situación despertó una gran curiosidad dentro de mí, qué le pasa a este hombre, por qué me cuenta su vida, haciendo énfasis en su soledad, qué le pasa por su cabeza, me está insinuando algo, qué es lo que quiere de mí, y otras cosas más, hasta que me lleva a asumir una actitud de consideración hacía él, me apena su situación, no siento lastima pero eso sí, veo su situación con mucho más cariño, pero no llego a relacionar tal situación con el saludito del que fui objeto en pasados días. La conversación durante la cena se puso bastante interesante e íntima, por lo que él me sugirió tomar una cerveza a lo que yo le rechace porque en Potosí, Bolivia, por las noches hace bastante frio a lo que sugerí tomar un singani o un wiski, él acepto muy gustoso y pidió un wiscacho, empezamos a beber y conversar sobre nuestras vidas yo le conté que era un profesional joven y que de un tiempo a esta venía trabajando en una empresa pública y que me iba bastante bien para ser uno de mis primeros trabajos y lo hacía con bastante profesionalismo, ya entrados en copas él me empieza a contar que hace dos semanas, un fin de semana específicamente él estaba sacando su basura por la noche y sin pensar se fue acercando a mi casa y sin querer observó por una de mis ventanas una silueta femenina, lo que le llamó la atención y se acercó un poco más y pudo ver que se trataba de mi persona haciendo mis quehaceres domésticos vestida de mujer, y le gustó mucho la escena que observaba, y sin pensar dicha escena le había excitado bastante, y el día lunes lanzó el famoso saludo, que luego de hacerlo se sintió bastante apenado ya que él no tenía ningún derecho a hacer dicha insinuación por lo que estaba bastante arrepentido y procedió a disculparse, yo me sentía y me encontraba en una encrucijada ya que había sido descubierta en mi intimidad sexual, por lo que procedí con bastante prudencia y me anime a contarle cual era mi situación y mi opción sexual, él lo tomó con bastante madurez y continuamos tomando y conversando de muchas otras cosas, ya un poco mareados, la dueña del restaurant nos comunicó que ya era hora de cerrar su negocio por lo que optamos por retirarnos, pero teníamos media botella de wiski, por lo que él me dice que podemos ir a su casa a continuar con nuestros tragos en eso espontáneamente sale de mí, que más bien yo le invito a mi casa y que si nos faltaba yo tenía unos buenos tragos en mi casa, sin decir más palabra alguna no retiramos del local y nos dirigimos a mi casa, ingresamos a la misma, y saque dos copas y sus aguas, le sirvo y continuamos tomando, la compañía era placentera ya que él tenía una buena conversación, retornamos al tema de mi situación y él me dice que él no tenía ningún complejo por las personas como yo, y que era una pena en tan bonita situación por qué no podría estar más cómoda, con lo que sentía por dentro, lo que él quería decir es que me cambiara y me transformara, yo sin pensarlo dos veces le digo que me esperara un momento que me iba a cambiar y presentarme con mi personalidad verdadera, ingreso a mi dormitorio, me desnudo completamente, me aseo, por fuera e internamente, escojo una lencería completa de color negro compuesta por un portaligas, medias nylon, una tanguita que cubría parte de mis nalgas que por cierto las tengo creciditas, mis piernas se ven de maravilla, me pongo un sostén ya que tengo mis tetitas bastante creciditas y luego me pongo un vestidito bastante apretado a mi cuerpo, me coloco una peluca negra, bastante larga que llega hasta mi cintura y procedo a maquillarme con bastante prudencia sin ningún tipo de exageración, una vez lista salgo al living, donde me esperaba el caballero, él me mira con bastante curiosidad, y yo me presento como Elizabeth, y él recién me da su nombre se llamaba David, tomo asiento en el sofá donde él se encontraba y le invito a servirnos nuestras copas y nuevamente procedemos a conversar, él me trata desde ese momento como una fémina, utilizando siempre el nombre de Elizabeth, me trató como una verdadera mujer, lo que realmente me gustó mucho, en eso me pregunta sobre mi desarrollo sexual, a lo que yo solamente me limito a contestar que las cuatro paredes que ve son las únicas testigos de mi desarrollo sexual y ellas conservan mi secreto oculto con bastante delicadeza, él me contesta que aparte de las cuatro paredes ahora es él uno más que sabe el secreto mío, y me dice que no me preocupe que dicho secreto se lo va a llevar a la tumba, lo que me relaja bastante y me pregunta si alguna vez no intente tener una relación que me permitieran hacer realidad mis fantasías, mintiéndole un poquito le dije que me gustaría pero que no tuve oportunidad y no sabía cuál sería el comportamiento mío, en eso él me toma de la mano yo accedo sin poder resistencia alguna y me dice que estaba declarando su amor y cariño hacia una persona que merecía todo el respeto por lo que era y por lo que sentía, esta situación me empezaba a derretir, estaba rompiendo todos mis sistemas de defensa, me encontraba deshecha sin pretextos y muy excitada, besa mi mano derecha y yo también acaricio sus manos, mostrando mi satisfacción por esa nueva situación que empezábamos a vivir, eso fue el inicio de un nuevo idilio de amor, me consulta si tengo música para bailar y le pregunto qué tipo de música quiere o le gustaría bailar, el me responde especialmente romántica, pongo una secuela de piezas románticas y empezamos a bailar en mi living, disminuyendo la luz, para que el lugar sea cada vez más romántico y excitante, él me toma de mi cintura y yo coloco mis brazos sobre sus hombros, nos acercamos bastante y luego de un momento él me roba un pequeño beso a lo que yo respondo con mucho erotismo, frente a esta situación, David, empieza a acaricias mi espalda que la tengo algo desnuda por el escote posterior del vestido que llevo, de la misma manera yo empiezo a acariciar su cabeza, bajando a su cuello y sus hombros, volvemos a besarnos pero esta vez son besos más largo llenos de erotismo, hasta que se llegan a entrecruzar nuestras lenguas, y de esta manera sellamos nuestra relación de pareja, me susurra al oído lo linda que estaba y que mis atributos femeninos no tenían nada que envidiar a cualquier dama, ya que los tenía bastante desarrollados, mis pechos son redondos y mis pezones algo creciditos y redonditos, mi cintura, tenía algo de rollitos, pero mis caderas eran bastante pronunciadas y daban lugar a mis nalgas redondas y grandes y mis piernas gruesas, por lo que comprendía su admiración, él empezó a acariciar mi espalda, bajando a mi cintura y luego llegar hasta mis caderas y mis nalgas, las empezó a acariciar con bastante sensualidad y como les dije mucho erotismo, lo que me hacía sentir mucha excitación y me encontraba en las nubes, yo deseaba que ese momento de baile con un hombre maduro no terminara nunca, que ese momento sea eterno, sus besos, sus caricias y las cosas dulces que me decía me hacían sentir toda una mujer, luego nos sentamos en el sofá y cruza su brazo por mis hombros y yo reposo mi cabeza sobre su pecho y nos volvemos a besar, y acariciar nuestros cuerpos, yo en ese momento estaba loca de excitación y llevo una de mis manos a sus partes íntimas y siento una hermosa verga semi parada, y algo dura, él aprovecha el escote delantero de mi vestido y lo baja para poner al aire libre mis tetas y empieza a acariciarlas para luego chuparlas, me muerde eróticamente mis pezones y acaricia mis piernas subiendo hasta llegar a mi entrepierna y dirige uno de sus dedos a mi culito, hace a un lado mi tanga y como yo estaba mojadita empieza a acariciar todo mi raya haciendo pequeños movimientos cada vez que pasa por mi agujero, lo que me hace sentir una extraña sensación de placer, pero es realmente rico, delicioso, deseando que lo haga una y otra y otra vez, me gusta lo que me hacía, era un hombre con mucha experiencia y sabía lo que hacía para hacerme sentir toda una mujer, saca su mano de mi culo y empieza a bajarme mi tanga, yo no pongo ninguna resistencia sino por el contrario facilitó la situación levantando mis pompis para lograr el objetivo trazado, colaboro con despojarme de dicha prenda quedando solamente con el portaligas y las medias, él continua acariciando mis piernas y todo cuanto se le antoja, mi pene pasa desapercibido por su tamaño y porque no era de interés de nadie, nos paramos y hacemos o simulamos bailar apechugados pero esa no era la intención sino por el contrario era tener mayor espacio y facilidad para acariciar nuestros cuerpos, es una situación como sí nos estuviéramos reconociendo nuestros cuerpos, con mucha sensualidad y erotismo, nos besábamos, nos metíamos mano yo sentía su pene, su hermosa verga en mis manos ya que la tenía fuera de su pantalón él acariciaba mi culo, metía su dedo dentro de mi hoyo, mojaba mi culo, realmente era un escenario de sexo explícito, de dos tortolos que se amaban y deseaban que ese momento sea eterno, en eso, yo tomo la iniciativa de hacerle sentar en el sofá y empiezo a frotar mis nalgas contra su pene situación que a él le gusta mucho y le excita bastante en cambio a mí me hace sentir una verdadera loca por el sexo, me doy la vuelta, me agacho y empiezo a besarle por el cuello y voy bajando sus hermosos pectorales hasta llegar a su ombligo, de beso con mi lengua, realmente lengüeteo todo su físico hasta llegar a su verga, me voy directamente a los testículos, los beso, paso mi lengua y los chupo suavemente para no provocar ningún daño, acaricio su esfinder con una de mis manos lo que le hace volver loco a mi David, voy subiendo por su pene con mi boca hasta llegara la punta y sin pensar más la empiezo a chupar, con suavidad al principio para luego hacerlo con mucho más descaro, estamos así un buen rato, chupando esa hermosa, gruesa y larga verga, hasta que él me toma de los hombros y lleva mi cara a la suya y me besa y nuevamente entrecruzamos nuestras lenguas, él me hace apoyar al espaldar del sofá con mis brazos, exponiendo mi hermoso culo, sube mi vestido hasta mi espalda y empieza a besar mi cuello por atrás, baja por mie espalda hasta llegar a mis glúteos o nalgas, las besa, las muerde las chupa y de rato en rato pasa su lengua por toda mi raya, pero cuando llega a mi hoyo, siento una sensación indescifrable, me vuelve loca y cada vez más y más quiero que me chupe mi culo, él como adivino o mejor por lo arrecho que se encontraba empieza a lengüetear mi culo, OH!!!! Que hermosa sensación más excitante, sentir que alguien desea penetrarte con la lengua es la sensación más rica que experimenta una mujer, sentir su lengua en mi culo me ha derretido, ahora puedo esperar lo que sea de mi macho, luego se para y empieza a meter y mojar con su dedo mayor mi culo, lo mete y realmente el dolor es insoportable, le ruego que pare por favor, él no me hace caso y sigue intentando meter su dedo, poco a poco mi culo se acomoda a la nueva situación y realiza un primer intento de meter su verga a mi culo, es bastante gruesa para penetrarme, pero por lo que veía mi hombre no se iba a dar por vencido a lo que me resigne a sentir el dolor, una vez que ingresa la punta de su verga a mi esfinder yo solamente imploraba que la saque ya que el dolor era terriblemente fuerte y no lo podía soportar, pero el empieza a besar todo mi cuello,, mi espalda a lamer los óvulos de mis orejas y a acariciar mis tetas, aspectos que me distraen en cierta forma y me hacen distraer un poco del dolor, en ese periodo mi culo empieza a acostumbrarse a su nuevo huésped, y confundida con el dolor empiezo a sentir placer, que rico sentir una verga tan tura, larga y gruesa dentro de ti, y empieza con sus movimientos del saca y mete y siento una sensación de pleno placer y el dolor se hace parte del mismo, que rico, que sabroso, que excitante sentir una verga que entra y sale de tu culo, realmente esta situación me ha llevado a un orgasmo pleno, después de mucho tiempo llega el hombre a moverse con mucha más rapidez y erotismo, aprieta mis caderas contra su cuerpo y es cuando siento que mi culo es inundado por su leche, saca su verga de mi culo me da la vuelta y con sus movimientos me pide que nuevamente se la chupe, yo procedo a hacer caso a mi hombre y se la chupo, acción que no permite que su verga se duerma sino por el contrario reaccione nuevamente se vuelva dura y me tira en el sofá de espaldas y toma mis piernas las abre y se acomoda para tirarme de nuevo con un estilito de patas al hombro, me penetra y acerca su cara a la mía, y mientras me tira con el clásico mete y saca, me abrazo de su cuello y nuevamente nuestra bocas y lenguas se encuentran y hacen lo que más saben hacer en estas situaciones, nos besamos locamente, el me tira y rompe mi culo y yo disfruto de tal situación, estamos en esa pose por algunos momentos más hasta que me pide que me dé nuevamente la vuelta y se acomoda detrás mío en el sofá, esta vez estamos acostados de lado y hacemos la pose de la cucharita y me dice que deseaba sentir mis nalgas en su pelvis, sentir mi culo en su cuerpo, yo no me hago problema alguno, ya que lo que me interesaba ese momento era sentir su verga dentro de mi culo, que lo meta y lo saque todo el tiempo que aguantara, pero como él ya había terminado una vez, la segunda vez es una relación eterna, realmente no sé qué tiempo estuvimos tirando, en nuevas poses, repitiendo otras, hasta que le dio gana de terminar nuevamente y esta vez me pide que lo pueda hacer en mi boca yo en la situación arrecha en la que me encontraba, no puse resistencia y me incline con mi cara hacia su verga momento en que ayude con masturbarlo con mi boca, hasta llegar a su eyaculación, despacho bastante leche y sentí su sabor, que rica leche, me la tome bastante y otra parte se me escapo, no importa ya habrán otras situaciones para recobrar lo perdido. Ambos bastante agotados, volvimos a nuestras copas, yo me limite a arreglar mi traje que llevaba puesto y algo de mi maquillaje, nos sentamos y continuamos bebiendo, para luego ya algo ebrios ingresar a mi dormitorio que lo compartí con David. Al día siguiente despertamos y como no tenía nada para hacer el desayuno quedamos en ir a desayunar afuera y así lo hicimos, durante todo ese periplo no hablamos nada de lo que había pasado la noche antes entre nosotros y cual sería nuestro futuro, al retornar a nuestras casas, y antes de despedirnos, David me señala que dentro de una hora estará de retorno, que iría al mercado a comprar algunas cosas para cocinar el almuerzo, tiempo necesario y suficiente para que yo me “cambiara”, como a él le gustaría tenerme de aquí para adelante, sellando de ésta manera nuestra relación de pareja. Elizabeth Si les ha gustado por favor escríbanme a mi email: [email protected]

Autor: elizabeth Categoría: Transexual

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SALIENDO DE CLOSET

2021-03-17


La vez que perdí la virginidad con un orgasmo que me llevó a ver estrellas y sentirme una verdadera hembra. Soy una persona que desde muy joven siempre me ha atraído usar ropa femenina, lo que ha generado que también vaya cuidando mi cuerpo, no sé pero el hecho de tener dicha inclinación ha hecho que tenga mis caderas bastante desarrolladas, de la misma manera mis glúteos que los tengo bastante redondos y muy pronunciados, no sé por qué, pero desde muy joven casi desde la adolescencia me han ido creciendo mis tetas, lo que hace que la ropa femenina me quede bastante sexy. En esta oportunidad les voy a relatar una de mis primeras experiencias sexuales de mi lado femenino, soy en mi intimidad, tengo mucha pena poder salir, por lo que hasta que salí profesional, no pude tener muchas cosas de las que desee en mi juventud, pero una vez que me independice pude tener mi intimidad a tiempo completo y cierta estabilidad económica para poder realizar mis sueños, por lo que después de peregrinar por diferentes trabajos logre tener uno bastante bueno que tenía pertinencia con lo que había estudiado y podía ser un espacio para realizarme como profesional, por lo que opte tener mi realización sexual en un pequeño departamento y tener todo lo que deseaba, lo primero que hice es comprar poco a poco la ropa íntima de mujer, todo lo que se refería a lencería, realmente me sentí satisfecha en lograr uno de mis primeros objetivos, de la misma manera podía asistir a cines pornos, y soñar con mis fantasías, y poder usar la ropita que iba comprando, poco a poco empecé a usar permanentemente la ropa íntima de mujer y sobre eso llevaba mi ropa normal de varón, en realidad nadie se daba cuenta ya que tenía el cuidado necesario, para dicho cometido, por otro lado mi comportamiento es de los más normal, no tengo actitudes amaneradas, ni nada por el contrario, en el trabajo absolutamente nadie se daba cuenta de mis inclinaciones y tendencias a sentirme una dama. Pero como ustedes saben nada es eterno y ahora me voy a permitir contarles una rica y erótica experiencia que me animó a salir del closet en el que me encontraba, cierto día antes de salir al trabajo empecé a escoger la ropa íntima de mujer que usaría ese día y opte por colocarme unas medias nylón color negras, una tanga negra, de la misma manera su respectivo portaligas, todo de la cintura para abajo ya estaba definido, por lo que para la parte superior de mi cuerpo opte también por un sostén negro y me puse un dool, encima, viéndome en el espejo realmente tenía un cuerpazo de mujer, les aseguro que muchas damas se sentirían algo celosas por mis curvas, y lo sexy que me veía con dichas prendas, tengo la cabellera relativamente larga, ya que en mi trabajo no se hacen problema por tal situación, lo único que acompaña mi rostro al transparente que lo utilizo como protector labial, lo demás todo normal luego completo de vestirme con mis prendas masculinas y me voy al trabajo, el día pasa como cualquier día normal, pero siento como mi tanga se entra en la raya de mi culito lo que me excita bastante, y me siento muy feliz y realizada, una vez concluida la jornada, doy un paseo por el centro de la ciudad y me dispongo a cenar, lo cual lo hago como todas las noche y me voy al Cine a ver algunas películas porno, ingreso al cine enciendo un cigarrillo y empiezo a disfrutar de las películas, que por cierto son bastante atrevidas, en eso observo a un señor que se sienta a mi lado, lo que para mí no es ningún conveniente, pasan los minutos y siento que su mano empieza a chocar con mi pierna, realmente me asusto y me recujo en mi butaca, y no doy ningún elemento que pudiera pensar el caballero que podría seguir su juego, aunque dentro de mi existía un deseo escondido para seguir el juego, pero el tipo no se da por vencido con mi actitud y nuevamente intenta rosar su mano en mi pierna, no le hago caso lo que permite que el hombre sea más descarado y empieza a agarrarme la parte superior de mi pierna, para luego ir con su mano a la parte inferior y empieza a acariciarme muy suavemente, desde la pierna empieza a subir poco a poco hasta mi entrepierna y no sé por qué se da cuenta que traigo algo más que lo normal dentro de mi vestimenta formal, tal vez logro percibir con el tacto los broches del portaligas, lo que me mira y sonríe, yo me siento bastante avergonzada e intento cambiar de sitio, pero él muy amable me dice a la oreja que por favor no me vaya, que sabrá comportarse como un verdadero hombre frente a las circunstancias en la que nos encontrábamos ambos, me resigno y vuelvo a sentarme en mi butaca, limitándome a tomarle la mano, intentando tener cierto control, él muy amablemente aprovecha para tomar mi mano inicialmente la empieza a acariciar, lo que me gusta mucho, luego empieza a entrecruzar nuestros dedos de nuestras manos, empanadas, yo no pongo ningún tipo de resistencia, y en ese juego estamos algunos instantes, para luego él con la otra mano, me toma nuevamente de la pierna y empieza a acariciarla, lo que hace sentir bien y empieza a gustarme pero mucho más empiezo a excitarme, en eso me animo a desabrochar mi camisa lo que el hombre se da cuenta y sube su mano hasta mi pecho y empieza a acariciarme mis tetitas, al sentir que llevaba un dool y un sostén y sentir que las tenía algo creciditas, me susurra al oído “que bonito busto tiene usted señorita”, me siento en los cielos y dejo que el hombre me meta mano por la parte superior de mi cuerpo, suelta mi mano y la suya se va hacia mi espalda y empieza a sacar la camisa del pantalón y empieza a acariciar mi espalda, sube y baja, cada vez que baja lo hace cada vez más y más abajo hasta llegar a mis caderas y yo suelto mi cinturón lo que permite que su mano ingrese a la parte interior de mi pantalón que es mi rico culo, el hombre pone cara de admiración por las caderas y los glúteos que tengo, los acaricia y los aprieta con bastante erotismo, yo hago mi cuerpo hacia adelante lo que le permite tener mayor espacio para su cometido, yo siento la necesidad de agarrar algo de él, y mi mano empieza a acariciarle sus genitales, por encima de su pantalón él se da cuenta y desabrocha su pantalón se baja sus calzoncillos y me muestra una hermosa verga bastante crecidita por la excitación que venía sintiendo, la tomo y empiezo a moverla como si le estuviera masturbando y ahí pasa lo imprevisto, el hombre me dice que se llama Manuel y me toma de la quijada y me regala un beso, yo me limito a responder a tan agradable sorpresa y primero chocan nuestros labios y luego empiezan a entrelazarse nuestra lenguas, algo realmente maravilloso, parecemos dos enamorados en plena función cinematográfica, lo que a mí me gusta mucho y al mismo tiempo me excita bastante, poco a poco me va bajando el pantalón y puedo exhibir mis piernas y mi ropita interior, lo que le gusta mucho a mi hombre, la mano que estaba en mi culito empieza a rosar mi raya y acercarse a mi hoyito, su mano estaba seca y le pido que la moje para que no me maltrate, él la ensaliva y moja mi culito, me siento en las estrellas, que rico se siente realmente que te froten tu culito bien mojadito es la primera vez que siento estas nuevas sensaciones, estamos así manoseándonos mutuamente por un buen rato sin descuidar nuestros besos mojados y terriblemente sensuales y eróticos, a lo que él me propone si deseo avanzar un poquito más, a lo que yo le pregunto a qué se refería, él me dice que podemos ir a su departamento o si yo tengo algún lugar, lo que me dio miedo y yo le plantee que disfrutáramos este momento a lo máximo, él me ruega que podamos pararnos al final de la sala para estar más cómodos, a lo que yo muy gustosa acepto tal proposición sin imaginarme lo que podría pasar, nos arreglamos y nos vamos primero al baño y luego a pararnos al final de la sala, una vez acomodados frente a frente, nos abrazamos yo tomo su cuello y el mis caderas, nos besamos, y realmente estimados lectores que rico es tener a un hombre abrazándote y besándote y yo que le pueda tomar del cuello colgándome como una verdadera dama, el aprovecha para tomar mis glúteos y apretar mi culo para que choque nuestros cuerpos, en eso aprovecho para baja una mano y nuevamente acariciar su hermosa verga él se da cuenta y me desabrocha el pantalón me lo baja hasta las canillas y me toma por el culo y empieza a chupar mis tetas y morder mis pezones, realmente en ese momento sentí la necesidad de poder estar con un hombre, a lo que me doy la vuelta y le entrego mi hermoso culo, él se agacha se pone de rodillas y baja mi tanga y empieza a penetrarme con su lengua, en mi hoyito, que sensación tan excitante que hermoso sentir una lengua en mi culo, nunca voy a olvidar tan excepcional momento, después de un rato él se pone de pie y empieza a refregar su verga contra mi raya y mi culo, mientras manosea mis tetas, yo me inclino un poco para sentirla en su verdadera dimensión. Me da la vuelta y es mi turno, me arrodillo y empiezo a chupar tan hermosa verga, la meto hasta lo más adentro que puedo y siento el placer de ser sometida oralmente, es como si tuviera un clítoris en mi garganta, siento un placer inmensurable, la verdad que deseo que termine en mi boca ya que realmente le encontré un gustito a los líquidos pre seminales que salían de su verga, pero la idea de él no era la misma, por lo que me toma de los hombros y me hace parar para luego besarnos y cruzar nuestras lenguas la de él con el sabor de mi culo y la mía con el sabor de su pene, que rico realmente, nos metemos mano nuevamente y a mí me admira mi comportamiento ya que era la primera vez con un hombre en esta situación. Luego él me da la vuelta y empieza a colocar saliva a mi culo, a mi hoyito, mete un dedo hasta adentro y yo siento algo rico, con cierto dolorcito, pero que importa, luego ingresan dos dedos, realmente que rico, empieza a dilatar mi culo, yo simplemente como toda dama espero pase lo que pase, él me empuja hacia la pared y viene por atrás, nuevamente me coloca su lengua en mi culo y la introduce hasta más no poder, lo que me hacer sentir una loca y perder el control en esa situación yo ya no podía parar la situación y estaba decidida a aceptar lo que venga, él se para y empieza a intentar introducir su verga a mi culo y yo me encuentro desesperada y ansiosa por poder probar esa rica verga, le pido que la meta a lo que él me hace caso y la introduce con mucha calma, poco a poco, que rico realmente yo frente a la pared, saco mi lengua para lamerla, es que estaba realmente enloquecida, que rico se siente cuando tu hombre empieza a culiarte a jugar con el mete y saca, me acaricia mi cuerpo y yo meto mi mano por debajo de mi entrepierna y realmente percibo que tenía toda su verga dentro de mi culo, la sacaba y la volvía a meter, que hermoso era sentir que salga la verga y vuelva a ingresar en mi hermoso culo ahora ya desvirgado, estuvimos culiando por más de quince minutos y el hombre no se cansaba y tampoco terminaba, yo sentía mis piernas desfallecer y que cada vez más y más perdían fuerza, en eso empiezan unos movimientos más rápidos y penetrarme hasta el fondo tomándome de mis caderas a apretándome contra su cuerpo, y siento que empieza a vaciar su rica leche en mis entrañas por mi culo, oh!!! Que satisfacción tal linda, sentirme una hembra arrecha y que su hombre ha llegado a clímax verdadero, luego él se va apagando poco a poco y su verga empieza a dormirse y se sale de mi culo, y percibo un gran vacío en mi culo, pero realmente estaba satisfecha, sin darme cuenta me toco mi pene y estaba mojadita, yo había llegado al orgasmo, con semejante culiada, nos vestimos y nos quedamos un rato abrazados, fumamos un cigarrillo y nos despedimos sin mayores compromisos y contratos, solamente ha sido un encuentro entre dos seres que buscaban satisfacer sus instintos sexuales. Espero que les haya gustado mi Correo es: [email protected]

Autor: elizabeth Categoría: Transexual

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UNA INVITACIÓN QUE NO SE PUEDE RECHAZAR DE MI CHOFER QUE ME SEDUJO

2021-03-17


Un nuevo encuentro con una persona madura, para seguir intimando y explorando nuestra sexualidad de pareja. Hace poco tiempo don Gunnar me había invitado a salir a bailar a un PUB, donde tuvimos nuestro primer encuentro de pareja, dicha experiencia logro descubrir en mí persona lo que realmente buscaba, que era realizarme en mi lado femenino, paso algún tiempo y por cuestiones de trabajo, viajes tanto de él como mis responsabilidades no pudimos volver a encontrarnos, pese aunque yo tenía un gran deseo de repetir la experiencia, pero como es la vida nos fue imposible lograr conciliar un nuevo encuentro y cada uno se puso a los quehaceres de la vida cotidiana, un día viernes, recibí una llamada de don Gunnar y me llamaba solamente para saludarme, al escuchar su voz, mi corazón empezó a latir muy rápidamente e inclusive al hablar empecé a tartamudear, ya que la emoción de volverlo a escuchar era tan grande que me enloquecía, nos saludamos y también en él pude percibir cierto nerviosismo, con un poco de charla después del saludo creo que ambos nos tranquilizamos pero debo manifestar que la emoción era bastante grande, en la conversación él me preguntó qué cuando estría libre para poder programar alguna actividad juntos, yo pensé en ese momento lo único que podemos programar es un encuentro sexual que estoy terriblemente cachonda, yo le manifesté con mucha más calma que este fin de semana estaba libre y con pocos quehaceres en la oficina y solamente me limitaría a descansar y dedicarme a arreglar mi departamento, él se puso muy alegre y me propuso que si mañana sábado podríamos salir a lo que yo le conteste que no había problema y a qué hora le esperaría, él me dijo que podría terminar su trabajo de chofer sobre las ocho de la noche y que le gustaría poder encontrarme bien vestidita, inmediatamente me imagine que mi hombre quería que me vistiera con mis ropitas de mujer, a lo que accedí sin mayor problema pero dentro de mí ya empezó a latir mi corazón y a volar mi imaginación, nos despedimos quedando a la hora acordada. En la conversación con don Gunnar, deseaba ser un poco morbosa y hablar más explícitamente, pero la verdad me contuve, pensando que tal vez me estaba llamando de un teléfono público u otro lado por lo que me porte bastante discreta, pero además esa situación me daba mucha más personalidad, como hembrita recatada. Antes de irme a acostar, me puse mi ropita de dormir bastante bonita y todo de seda, estuve caminando por mi dormitorio, pensando que cómo sería al día siguiente y empecé a fantasear, lo hermoso que sería esta segunda salida con don Gunnar, él es bien caballero y me trata como una verdadera damita, es bastante delicado, pero cuando se excita la verdad es que nadie le puede parar, la primera vez me desvirgo en plana sala de baile en el PUB, aunque había poca gente, pero aun así alguna gente se percató de lo que hacíamos, y empecé a sentir un poco de vergüenza poder encontrarme con las personas que nos vieron hacer el amor, de todas maneras nadie se daba cuenta de quién era y que hacía. Al día siguiente, despierto como a las doce del mediodía, como siempre son los sábados y domingos, y preparo mi alimentación ya que pensé que ese día comería solamente lo necesario y más me abocaría en arreglarme y prepararme para mi cita en la noche, como a las cinco de la tarde ingrese a la ducha y me hice el aseo de mi cuerpo tanto exteriormente como interiormente, para mi hombre, estuve en la ducha acariciando mi cuerpo, tomaba mis senos, mis caderas, mis glúteos, los acariciaba y apretaba, realmente empecé a ponerme cachonda, una vez concluida la ducha y limpieza, depile todo mi cuerpo, lo pase con un perfume bastante rico, y con mi salto de baño y totalmente desnuda procedí a escoger que ropita me pondría para despertar y satisfacer sus instintos sexuales de mi hombre, siempre y sobre todo me gusta la lencería negra, pero ese día me propuse cambiar de color, y estando buscando, encontré un juego de lencería completo de color rojo y negro, verdaderamente un bonito combinado, se trataba de un bolidol, era una prenda enteriza, la parte superior cubría mis senos, luego apretaba mi barriguita y mi cintura y colgaba los prendedores para sujetar las medias, la verdad es que yo nunca había usado una prenda como esa, pero era una de las ropitas que el mismísimo don Gunnar me había obsequiado, el problema es que como abrocharía todos los ojales de la espalda, de todas maneras me dispuse a colocarme y ya más adelante veríamos como me queda, escogí unas medias de redes esta vez de color negro, un calzoncillo rojo que no era hilo dental, pero dejaba ver mis glúteos lo que hacía más provocativo, unos tacones rojos y un vestido rojo, el vestidito era una maxi todo el cuerpo completo y tenía una abertura al lado de la pierna derecha, busque una peluca de color negro y procedí a vestirme, con la ropa íntima, como les explique tuve algunos inconvenientes pero nunca hay que darse por vencida y todo salió como lo pensaba, una vez vestida y con los tacones y la peluca me vía al espejo y realmente mi cuerpo es bastante esbelto y sus curvas son bien pronunciadas, lo que a mí también me enloquece, pase a maquillarme, pintarme las uñas de las manos pintarme la boca de un rojo carmín y por último mis ojos el rímel y alargar mis pestañas, ya está lista y veo la hora y estábamos cerca a la hora indicada para nuestra cita, estuve caminando en mi departamento para acostumbrarme a los tacos y de rato en rato iba al espejo a observar mi figura femenina y me sentía la hembra más feliz del mundo por lo que había logrado con mi cuerpo, y todo es natural, sin ningún tipo de tratamiento ni nada. Al poco rato, suena el timbre y voy a abrir la puerta y era don Gunnar, bastante elegante y con un paquetito de forrado con papel de regalo, nos saludamos con un beso en las mejillas y me entrega mi regalo, le agradecí y le hice pasar, y tomar asiento en el sofá del living y le consulto si deseaba tomar una copa de wisky, el me responde afirmativamente y camino al bar para poder servir dos copas, le alcanzo su copa y yo tomo la mía y empezamos a conversar un poco de todo, siempre empezando con aspectos formales, nos tomamos la primera copa y le ofrezco una segunda copa y el muy gustoso acepta, me levanto a servirle y al entregarle su copa me siento a su lado, nos tomamos de la mano y empezamos a acariciarnos, yo para estar más cómoda cruzo mis pierna y la pierna derecha la llevo por encima de la otra, aspecto que permite mostrar mi pierna derecha, hasta arriba, lo que enloquece a don Gunnar y el empieza a acariciar mis piernas, lo que me da mucho gusto, me pide que pueda poner algo de música y apagar el televisor, me levanto y haciéndole caso le pregunto qué tipo de música le gustaría escuchar, él me dice música del recuerdo y me siento complacida ya que es la música que a mí más me gusta, estaba volviendo a sentarme y mi hombre me pide que por favor modele mi cuerpo para él, yo sin pensarlo dos veces procedo a caminar por la sala del living tratando de ser lo más provocativa posible, muevo mis caderas y al caminar cruzo mis piernas para hacerlo bastante sexy, él me observa con bastante atención y se sirve su copa, luego de un buen rato posando para mi hombre tomo asiento a su lado, y me toma de la mandíbula inferior de mi cara y me regala un beso en mi boca yo respondo con bastante erotismo, cruzo nuestro labios, tomo su labio inferior con ambos labios y nos besamos bastante rico, luego empezamos a jugar con nuestras lenguas y a compartir nuestra saliva, que rico se siente besar a un hombre, al que realmente aprecias y te trata bastante bien y con mucha delicadeza, estamos besándonos por un momento y de un rato me invita a bailar una música bastante romántica, yo accedo y nos paramos nos abrazamos y empezamos a bailar muy románticamente y bien apechugados, me toma de la cintura y yo con ambos brazos le tomo de cuello y empezamos a movernos al ritmo de la música que sonaba y de rato en rato hacemos intervalos para poder servirnos nuestras copas, él ya toma la iniciativa de servir más copas y así estamos bastante tiempo, en el que de rato en rato procede a acariciarme mis caderas y poco a poco va bajando hasta mis nalgas, nos besamos al bailar y realmente es una noche verdaderamente romántica, ya cerca a las diez de la noche, me consulta a dónde deseaba salir, yo le pregunte si realmente deseaba salir o era salir por simple formalidad, el me confiesa que no después de lo que estábamos viviendo ese momento no tenía ganas de salir sino por el contrario deseaba pasar la noche conmigo en mi departamento y lamentaba haberme hecho cambiar tan linda para no salir, a lo que yo le contesté que para mí era una necesidad estar lo más bella posible para él y que no me importaba si salíamos o no, por lo que de común acuerdo decidimos pasarla esa noche en mi departamento, dicho y hecho. Seguimos bailando y compartiendo unas copas, conversábamos, hacíamos chistes y nos reíamos de todo y nada, la verdad es que ambos estábamos muy complacidos con la decisión que habíamos tomado, y que realmente necesitábamos vivir en nuestra intimidad. Con los traguitos, la música y mis movimientos don Gunnar, poco a poco estaba cada vez más excitado, empezó a acariciar mis caderas y mis glúteos con un poco más de erotismo, a lo que yo también respondía con besos salvajes y también acariciaba sus partes íntimas y sentía como poco a poco su pene iba creciendo, lo que me volvía cada vez más loca, en uno de los descansos tomamos asiento y seguimos abrazados y besándonos como dos tortolitos, en eso él empieza a subir su mano por mis piernas hasta llegar a mi entrepierna y busca meter su dedo en mi culito, lo que hace estremecer bastante y le abrazó con mucha más fuerza, realmente volvía a sentir lo que una hembra siente cuando le están excitando a lo máximo, él besa mi cuelo y baja mi vestido para poder besar y chupar mis tetas, lo que lo hace con bastante sabiduría y de manera muy explícita, las mama, las besa y yo me siento en el cielo, con sus manos toma mi culo y lo acaricia, aprieta mis glúteos, e intenta meter todo el dedo mayor a mi culito, con un poco de descaro le tomo su verga por encima de su pantalón y procedo a abrir el cierre del mismo, lo bajo e introduzco mi mano y tomo se hermosa verga en mis manos y la saco para poder masajearla y masturbarla, estamos así por un momento más y luego a iniciativa mía empiezo a doblar mi cuerpo y bajar la cabeza besando sus pectorales su barriguita bastante pronunciada hasta llegar a su hermosa verga, aprovecho para bajarle el pantalón y los calzoncillos y tener toda su verga a mi vista, la empiezo a besar con bastante suavidad desde los testículos hasta la puntita, la paso con mi lengua a toda ella como también a sus testículos y escucho un ruego de mi hombre diciéndome “por favor mi Reyna, cómetela enterita”, yo le hago sufrir todavía un poquito y luego empiezo a meterla en mi boca es tan grande su verga que llega hasta mi garganta, y empiezo a chuparla, realmente que rico se siente chupar una verga en toda su erección, ella está dura, sabrosa con sus líquidos pre seminales y lo único que me quedaba era vivir el placer de ese momentos, estuvimos como unos veinte minutos en esa acción yo chupando su verga y el sintiendo el placer a lo máximo, en el sofá él se retorcía hacia atrás todo su cuerpo y su cintura levantaba para poder introducirme cada vez más y más, en eso me toma de la cabeza con bastante cariño y suavidad, me levanta y nos paramos para seguir besándonos y poder acariciar nuestros cuerpos, yo estaba todavía completamente vestidita, él lleva sus manos hacia mi espalda y procede a bajar el cierre del vestido, una vez que ha bajado el cierre todo el vestido se va abajo y yo me quedo con mi ropa íntima, él me ve y grande es su asombro al verme con mi lencería, la ropita íntima que traía era terriblemente excitante y a cualquiera le volvía loco, mucho más con el cuerpo que lo estaba usando, ya que existe algo prohibido y erótico al ver con ropa sexy a un travesti que a una mujer de verdad, en nosotras la ropa toma un nuevo sentido, es algo diferente, es algo prohibido, es algo oculto pero eso sí, es mucho más excitante, que provoca una reacción a veces aversiva pero en la mayoría de los casos provoca más sensualidad. Me toma de mis caderas, y nos vamos a mi dormitorio y le manifiesto que desde hoy este lugar va a ser nuestro nidito de sexo explícito, me hace echar a la cama y me pone boca abajo, yo pensé que ya íbamos a proceder a culiar, pero cual mi sorpresa, él se pone en mi encima cubre mi cuerpo con su cuerpo ya desnudo y empieza a moverse como si estuviera teniendo sexo, lo que a mí personalmente me enloquece bastante va besando mi cuello, bajando por mi espalda, mi cintura y al fin llegando a mis glúteos, inicialmente los besa sobre la tanguita que llevo puesta, que como les dije no es hilo dental, pero si deja ver gran parte de mis nalgas, las besa, las muerde, las acaricia, las aprieta con erotismo y poco a poco va bajando mi tanguita hasta tenerla en mis piernas, lo que le vuelve loco dicha visión tan erótica, empieza a lamer toda mi rayita pasando por momentos por mi hoyito, lo que me hace sentir una sensación muy especial, y me hace gemir como una verdadera puta, que está llegando a un orgasmo genial, esta acción va repitiendo por varias veces a lo que yo ya no aguanto más y le pido que me posea; él me dice “mamacita cuando te pedí que me lo chuparas de una vez por todas tú mi Reyna me has hecho sufrir, ahora sentí con mucho cariño lo que es sufrir del deseo sexual”, y se va con toda su boca hacia mi culito y me empieza a introducir su lengua, dios mío que sensación más rica que me hace vivir mi hombre, mete y saca su lengua de mi culito, yo veo estrellas de tanta sensualidad, de tanta excitación, y siento, vivo, disfruto de este momento tan inolvidable, poco a poco va subiendo su cabeza y su lengua y boca abandonan a mi culito, nuevamente me cubre con todo su cuerpo y mete sus manos hacia mis tetas y las manosea con mucha lujuria, me besa mi cuello y yo hago un esfuerzo para llevar mi boca y poder besarle nuevamente nuestras lenguas se encuentran y hacen lo que deben hacer en estas circunstancias, siento su verga en mi raya y él se mueve como si se estuviera masturbando con mis glúteos, lo que me gusta mucho, se baja de encima de mí y me da la vuelta y nos abrazamos y besamos, aprovecha para quitarme mi tanguita y quedo a su libre albedrio, nuevamente él va bajando para besar y chupar mis tetas que le gustan mucho, baja a mi pelvis y empieza a lengüetear mis partes íntimas laterales a mi miembro, siento como si estuviera chupando una conchita, me chupa la parte de mis bellos púbicos, tomando con sus manos fuertes mis dos nalgas y aprovechando para introducirme nuevamente sus dedos a mi culito, realmente yo me encuentro deshecha y con ganas de continuar, me toma de las pierna y pensé que haríamos el estilo de “patas al hombro”, pero las abre de par en par y se echa encima mío y siento su verga en mi pelvis, para luego llevarla hacia atrás y buscar mi hoyito que estaba súper dilatado, lo que permite que su verga ingrese sin dificultad a mi culito sin mayor problema, siempre hay un dolorcito pero que es compensado con el placer que sentimos, empieza con el mete y saca, yo trato de acariciar sus testículos y siento con mi mano que realmente toda su verga la tenía dentro de mis entrañas, que sensación más rica y lleno de lujuria, estuvimos así por una media hora por lo menos, al mismo tiempo que yo le abrazaba y besaba y el me tocaba todo mi cuerpo, mis nalgas, mis piernas, mi cara, mis tetitas, en realidad todo y por ningún motivo hemos pensado cambiar de pose, la verdad es que no había tiempo para pensar en eso, ya que lo estábamos disfrutando a lo máximo de esta experiencia inolvidable, después de un tiempo, el empieza a agitarse cada vez más e inunda mi interior con su rica leche, luego poco a poco su verga va volviendo a la normalidad, nos besamos y no pronunciamos palabra alguna, ya que ambos habíamos llegado al orgasmo total, yo también por primera vez había llegado al orgasmo por mi culito, realmente he sentido una emoción profunda en los movimientos que me poseía, realmente que rico se siente. Luego de semejante experiencia sexual, nos levantamos a seguir juntos y seguir conversando, y tomarnos algunas copas más, y luego nos fuimos a dormir como dos personas que alcanzaron su realización sexual plena. Un beso Ely. Mi email es: [email protected]

Autor: elizabeth Categoría: Transexual

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Acepté una invitación al cine porno …

2021-03-17


Acepté una invitación al cine porno y tuve una experiencia inolvidable de sexo con dos amigos, algo terrible que me dejó una profunda huella en mi lado femenino y fue el inicio de nuevas relaciones. Hola mi nombre es Elizabeth, y les he estado contando algunas experiencias sexuales que he tenido en mi vida, una de las experiencias que tuve y la primera es con dos amigos en un baile de disfraces en un carnaval pasado. Ayer recibí un llamado telefónico, se trataba de Jorge un amigo de dicha experiencia que hice mención, era para invitarme a ver una película porno y me consultaba si podríamos ir con un amigo más y si yo podría ponerme una ropita intima sexy, a lo cual yo acepte con mucho entusiasmo la propuesta indecente de mi amigo que volveríamos a vernos o encontrarnos desde esa vez de la fiesta de disfraces. Llegó el día indicado y después del almuerzo empecé a prepararme, lo primero que hice es darme una ducha completa y la limpieza tanto externa como interna, luego me puse un perfume por todo mi cuerpo y empecé a vestirme, lo primero que hice es escoger la lencería que utilizaría para nuestro encuentro, abrí mi maleta de ropa femenina que me había regalado mi querido chofer, y escogí un conjunto de lencería de color rojo, las medias nylon, un conjunto de bikini, con su sostén de seda y una tanga de hilo dental, su respectiva portaligas, me vi al espejo y realmente me gusta poder observarme me veía muy sexy, luego me puse un maquillaje en mi rostro nada exagerado, me pinte mis ojos y torcí mis pestañas, para que no se me notara me propuse utilizar unas gafas grandes oscuras, luego me puse un buzo deportivo y una camisa larga y ancha y unas zapatillas deportivas con un terraplén con una altura de 6 a 7 centímetros, que me hacía un poco más alta, pero lo más importante es que levantaba más mi rico culito. Salí de mi departamento rumbo al lugar de encuentro, antes viéndome en el espejo y realmente pasaba desapercibida, mi figura no llamaba en nada la atención, pasaba como un hombre normal como un día normal de fin de semana, nos encontramos en el lugar indicado, ambos amigos ya se encontraban en el lugar esperándome, y Jorge me presento a su amigo, él se llamaba Reynaldo, tenia un tes morena, algo de barba crecida y era un poco pelón o calvito, se veía bastante robusto y comenzamos a conversar como quien hacer hora para ingresar a la función y Reynaldo me preguntó que es lo que me gustaba y solamente me limite a responder que estaba descubriendo mi lado femenino y le devolví la pregunta a lo que me respondió que le gustaba ver películas porno con personas obesas y gorditas, lo que realmente me llamó la atención. Mientras conversábamos Jorge no dijo que ya era hora para ingresar a la sala cinematográfica, estuve buscando dinero en mi mochilita y en eso Reynaldo me dijo que sería él quien cancelaría las entradas y que no me preocupara, compró las entradas y yo fui la primera en ingresar a la sala luego Jorge y por último Reynaldo, una vez ingresado a la sala yo tome la iniciativa en caminar hacia el rincón de la última fila, yo me fui hasta la última butaca, Jorge a mi lado y Reynaldo, tomamos asiento y esperamos un tiempo para que nuestra vista se acomodará a la oscuridad de la sala y la función empezaba con una película italiana de Roxana Doll, que siempre hace el amor anal o doble penetración. Estuvimos así un momento en lo que Jorge me pide si yo podría acomodarme al centro de los dos a lo que yo sin ningún problema acepte y me pare para hacer el cambio de butaca con Jorge, él se coloca detrás de mí, y me sujeta mis caderas, yo espero a ver cual era su iniciativa y al cruzar por detrás de mí, en eso él me toma de mis caderas y empieza a bajar mi buzo deportivo hasta las piernas y me cede su butaca, yo ya no me subo y tomo asiento con el buzo en mis piernas, Reynaldo me ve y me sonríe, yo también le sonrío y nos ponemos a ver la película, en eso siento la mano de Jorge en mi pierna derecha y la mano de Reynaldo en mi pierna izquierda, ambos bajan mi buzo hasta mis canillas, yo me limito a quitármelo y guardarlo en mi mochila, mi camisa como era larga y ancha se ve como un vestido y tomo ambas manos y me limito acariciarlas, con Jorge hacemos empanadas con nuestras manos entrecruzadas y apoyo mi cabeza a su hombro, el me toma de mi quijada y me brinda un beso, simplemente de labios a lo cual yo respondo con mucha ternura, la película estaba en pleno auge el sexo, Reynaldo pasa su mano derecha por detrás de mi espalda hasta llegar a mi culito, aprieta mis glúteos y hace a un lado el hilo dental y empieza a acariciar con su dedo mayor mi rayita e intenta introducir su dedo a mi hoyito, mientras Jorge sigue besándome, superficialmente y empieza a desabrochar mi camisa encontrándose con mis senos cubiertos por mi sostén rojo de seda, lo que le encanta y muestra su satisfacción completa y empieza acariciar mis tetitas y acerca su rostro hacia mi pecho para besar mis pezones sobre la seda de mi sostén, realmente me siento una hembra realizada y deseo que nunca termine esta escena tan bonita, veo a mi alrededor la sala y hay algunos espectadores muy adelante nuestro lo que nos permite actuar sin mayor problema. En eso Reynaldo me dice que le gustaría poder apreciar mi cuerpo para lo que me pide que me pueda parar, separándome de Jorge le hago caso y me paro ellos ven mi cuerpo y no solamente se limitan a observar sino que lo van acariciando, yo doy una vuelta completa lo que creo que les excita mucho más, cuando termino de dar la vuelta completa Jorge con sus manos me indica que les muestre mi culito, a lo que yo empiezo a inclinarme hacia adelante y me apoyo en los brazos de las butacas de adelante y siento las cuatro manos acariciando mis nalgas y mis piernas, en eso siento las manos de Reynaldo que hace a un lado el hilo dental de mi tanga y con sus manos me abre las nalgas para introducir su lengua a mi raya y se va acercando a mi hoyito, y empieza a lamerlo e intenta introducirlo, este hecho es una experiencia inexplicable, siento un momento de gran excitación, ese momento es indescriptible, siento un deseo que ese momento sea eterno, siento su lengua en mi culito y realmente deseo que este momento sea eterno, me siento terriblemente excitada, luego Jorge no quiere quedarse atrás y de la misma manera me introduce su lengua y ambos gozan con mi culito, luego de unos minutos en esa posición vuelvo a mi butaca y Jorge retoma su accionar con mis pezones y masajear mis tetas, en cambio Reynaldo vuelve a introducir su dedo a mi hoyito y con la otra mano empieza a pellizcar mis pezones, no con mucha fuerza pero si con mucho erotismo, vuelvo a besar a Jorge, pero esta vez, empiezan a cruzarse nuestras lenguas e intercambiar saliva, el escenario es bastante erótico y nos hemos olvidado por un momento la exhibición de la película. Tengo mis piernas al aire libre, sin buzo, tengo mi camisa totalmente desabrochada, mi sostén debajo de mis tetitas y mi hilo dental a un lado, la situación era de tres amantes que buscaban alcanzar el éxtasis personal y grupal, realmente todo me gustaba a mí, sentir la lengua de Jorge en mi boca, sentir sus manos en mis tetas y mis piernas y muslos, sentir la mano de Reynaldo pellizcando mis pezones y su dedo dentro de mi culo, y todo en movimiento, ni por sólo un momento ninguno de nosotros de quedaba un momento sin moverse, sino por el contrario todo estaba en movimiento. Cuando había concluido la primera película y empezaba la segunda función Jorge me plantea que si podríamos pararnos e ir detrás de las butacas donde había unas cortinas guindas y largas, Reynaldo también está de acuerdo, los tres nos paramos salimos de la fila de butacas y a la mano derecha observamos que hay una pareja de hombres uno detrás de otro, me pareció ver que hacían sexo, con bastante disimulo, por lo que optemos irnos a la otra esquina, en eso Reynaldo, nos señala que retornaría de un momento, ya que tenía ganas de ir a orinar e ir al baño, con Jorge nos fuimos a la esquina y mi camisa larga realmente parecía un vestido ancho, llegamos a la esquina y nos introducimos detrás de las cortinas y él me arrincona hacia la pared y toma mis caderas y empieza a chaparme brutalmente y excitadamente, yo llevo mis brazos a su cuelo y él acaricia mis glúteos, mis senos, mi cintura, mi espalda y en realidad todo mi cuerpo, yo también bastante excitada, llevo mi mano derecha hacia su verga, la misma que ya era conocida para mí y empiezo a acariciarla, y masturbarla, lo que hace enloquecer a mi pareja, estamos un momento en este ajetreo, y ver que Reynaldo se va acercando hacia nosotros y por sus movimientos sospecho que viene liberando a su pene, se nos acerca y se pone a disfrutar del trio, él va directamente a meter mano a mi culito, y a mamar mis pezones de mis tetas, mi otra mano se dirige a la verga de Reynaldo y mi sorpresa es terriblemente grande que al sentirla se trata de una verga tremendamente gruesa y relativamente grande, pero su grosor era fenomenal, por lo que previniendo una sorpresa dolorosa le propongo a Jorge pudiera empezar a penetrarme, ambos se ponen de acuerdo y es Jorge quien va a empezar a tirarme, él se baja el pantalón y calzoncillo hasta sus canillas, y empieza a mojar mi culito con su saliva y a introducirme primero un dedo y luego dos dedos, juntos, siento un pequeño ardor, cierto dolor y mucho placer, en cambio Reynaldo continua el juego con mis tetillas, las lame y las chupa muy rico, yo me limito a besar su cabeza calva y morder en lo posible sus lóbulos de sus orejas, invitándole a poder besarnos y entrecruzar nuestras lenguas, a lo que él inicialmente pone cierta resistencia, pero poco a poco va cediendo y al fin se anima a chapar y entregarse a la lujuria sexual que vivíamos en ese momento. En eso van sus manos hacia mis nalgas y las empieza a masajear lo que Jorge aprovecha para acercar su verga a mi hoyito y empieza a introducírmela, como siempre al principio hay un fuerte dolor, pero que es compensado con el placer que nos hace sentir ser penetradas además de la excitación que te provoca un hombre cuando te chapa y besa y chupa tus tetas, tu cuello. Así parados los tres estábamos haciendo el amor, yo era la hembra gozando de dos hombres super arrechos, haciéndome sanwchis, en eso Reynaldo se aleja un poquito de mí, se separa y toma con sus manos mi cabeza y empieza a bajarla, y entiendo lo que deseaba, y poco a poco me fui inclinando hacia adelante hasta llegar a la altura de su verga, y empiezo inicialmente a besarla, le bajo su pantalón y calzoncillo, beso sus testículos, paso con mi lengua toda su verga por varias oportunidades y observo como se excita mi hombre y siempre sintiendo como me viene cabalgando por atrás mi otro hombre, inicialmente despacio y luego toma su propio ritmo, yo empiezo a chupar la verga de Reynaldo y el inclina su cabeza y su cuerpo hacia atrás sintiendo una gran satisfacción, así estuvimos por unos minutos, yo sentía una verga por atrás y otra verga por delante, era la primera vez que tenía una doble penetración y realmente me sentía realizada como mujer, sentir una verga tan gruesa en mi boca que me volvía loca y era de rica ya que empezaba a succionar el líquido pre seminal, y era realmente sabroso y por otro lado, sentir como una linda verga como la de Jorge me penetraba por mi culito, ambos agüeros se encontraban ocupados y por ambos se sentía un placer inexplicable. De largos minutos en esa posición Reynaldo le propone a Jorge que si podrían cambiar de posición, aspecto que me alboroto un poco, ya que la verga de Reynaldo era muy pero muy gruesa y no estaba segura que pueda penetrar mi culito, nos paramos y le roge a Reynaldo que si me iba a penetrar lo hiciera con calma y despacio ya que mi culito nunca había probado semejante vergota, a lo que él accedió y cambiaron de lugar, Jorge empezó a besarme, a chapar, a mamar mis tetas y besar mi cuelo y toda parte de mi cuerpo al que tenía acceso, Reynaldo se puso detrás de mí, se hincó y empezó a besar mis glúteos, a pasar su lengua por mi raja hasta llegar a mi hoyito e introdujo su lengua, acto que me hizo estremecer todo mi cuerpo, nunca en mi vida había sentido tan hermosa sensación, poco a poco fue subiendo besando mi espalda hasta llegar a mi cuello y mi nuca, me besaba y acariciaba todo mi cuerpo, compartiendo con mi otro hombre, en eso siento que la verga de Reynaldo se va acercando a mi ano y le pide a Jorge que abra mi culito lo más posible, él hace caso inmediatamente y con sus dedos introducidos a mi culito lo abre dando paso a la verga de Reynaldo y siento semejante cosa penetrar lo que me hace vivir y doler, siento un profundo dolor hasta que me saca algunas lagrimas de dolor, Jorge las limpia con sus labios y trata de distraerme con sus besos y mis manos aprietan sus hombros, ya que el dolor era insoportable, el visitante de atrás se para por un momento a objeto que mi esfinder se pueda acostumbrar al mismo, ya un poco tranquila empujo mi culo hacia atrás en señal para que Reynaldo pueda continuar con su acometido y empieza con el mete y saca luego para sus movimientos y yo descaradamente llevo mi mano derecha hacia la verga y no la encuentro en eso me doy cuenta que me había penetrado totalmente, lo que me hace sentir muy arrecha, y empiezo a mover mi culo para sentirlo en toda su dimensión, él toma mis caderas con sus dos manos y empieza a culiarme, realmente que rico sentir una verga tan gruesa que me este penetrando, a lo que Jorge toma mi cabeza y la va bajando para que yo se la pueda chupar, yo procedo como lo hice con Reynaldo la beso la puntita, beso sus testículo, beso todo lo largo de su verga para luego introducírmela toda en mi boca y empiezan a tirarme por arriba y por atrás, una perfecta doble penetración, luego de unos minutos disfrutando de esta posición Jorge saca su verga de mi boca y me hace parar para acercarse a mi cuerpo e introducirla entre mis piernas como si me estuvieran tirando por atrás y por adelante, ambos empiezan a agitarse con mayor velocidad y ambos llegar al orgasmo, por un lado es inundada mis entrañas con el semen de Reynaldo y siento entre mis piernas el semen de Jorge, ambos poco a poco van apagando sus movimientos como si estuvieran exprimiendo sus vergas cada uno en el lugar que le correspondió, yo la verdad deseaba que este momento nunca terminara, que este momento sea para siempre, me sentía algo cansada pero con un sentimiento de verdadera satisfacción sexual. Luego nos vestimos, nos sentamos un momento más viendo la película, dándonos pequeños besos y acariciándonos nuestros cuerpos, antes que termine la película nos pusimos de acuerdo para retirarnos, una vez afuera ya había llegado la noche y en eso Reynaldo nos propone ir a su departamento a compartir una copas, Jorge nos dice que si podemos pasar por el mercado Lanza para comprar un bonito vestido y continuar con lo que habíamos empezado, todos reímos y todos estábamos de acuerdo, empecé a imaginarme como sería la noche que nos espera…. Un beso Elizabeth.. mi correo es: [email protected]

Autor: elizabeth Categoría: Transexual

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FUI DESCUBIERTA CON LENCERÍA ENCIMA EN UN BUS Y ME COGIERON

2021-03-17


LO QUE LES VOY A RELATAR ES MI PRIMERA EXPERIENCIA CON UN HOMBRE AL QUE CONOCÍ EN UN BUS Y TERMINAMOS HACIENDO EL AMOS EN UN PUB. Yo soy travesti de closet, tengo bien escondido mi secreto, hace un año ya que me he venido a la Ciudad de La Paz – Bolivia, aunque soy de Potosí, desde muy joven me ha gustado usar ropa íntima de mujer, cada noche cuando llego a mi departamento procedo a cambiarme y sentir la dulzura y la excitación que se siente usando lencería femenina, desde hace ya algún tiempo permanentemente voy usando la ropita intima incluso voy a trabajar con ella, y encima sigo con mi ropa normal de varón, me siento un verdadera dama, y realizo mi sexualidad con muchas limitaciones y en la soledad, pero con esas limitaciones me siento feliz, muchas veces he asistido a cines porno, pero soy muy tímida para poder iniciar una relación con algún espectador, de todas maneras tengo muchas limitaciones y sobre todo tengo mucho miedo a lo que podría pasar algo que no sea de mi gusto, por lo que prefiero vivir mi intimidad en la soledad. Pero les voy a contar como me descubrieron y las consecuencias del mismo. Un día viernes despierto como de costumbre, tomo mi desayuno en mi soledad, luego planifico que ropita intima llevaría ese día, por lo que me puse a escoger y realmente estaba un poco excitada por lo que opte ponerme toda mi ropa de color negro, utilice una medias malla negras, el portaligas negro, el corpiño del mismo color y la tanga de la misma manera, cuando me vi al espejo, que por cierto lo tengo bastante grande para poder apreciar mi figura, realmente estaba buenona, tengo los pechos algo creciditos y nada que envidiar a nadie y mi cintura es algo delgada pero mis caderas son bastante gruesas y realmente mis curvas son bastante pronunciadas por lo que también mis nalgas son bien redondas y sobresalidas, por lo que me obliga a usar ropa bastante holgada, tanto de la parte superior por mis tetitas y de la inferior por mis caderas y mus nalgas o glúteos. Me dispuse a salir de casa como cualquier día de trabajo, el mismo que paso sin ninguna novedad y para pasar el tiempo me fui al cine porno, donde pude ver dos películas italianas donde había varios actos o escenas de sexo anal, lo que realmente me excita bastante al salir del cine, comí algo ligero, pensando que en mi departamento me prepararía algo más sustancial, ya que al día siguiente sería sábado y podría quedarme en cama hasta más tarde que de costumbre, ya era como las 10:30 de la noche por lo que opte tomar un autobús que va hacia la ciudad de El Alto, hay que tomar en cuenta que el viaje es bastante largo y lerdo por la reparación en la que se encuentra la autopista. Y tardamos más de una hora en llegar a nuestro destino, el autobús estaba bastante lleno, yo tenía un asiento ocupado; pero avanzando un poco ingresan mucha más gente en eso veo a una señora con un bebe, por lo que le cedo mi asiento y me paro en un espacio que tenía casi al final del autobús, más allá se sigue llenando de gente y yo me quedo con poco espacio y un poco apretados entre todos y todas las pasajeras, el bus inicio su viaje rumbo a nuestro destino y nos acompañaba la oscuridad al interior del mismo, no sé pero a medida que avanzábamos siento en mis nalgas una mano que poco a poco iba rozando la mano con mis nalgas, y cada vez más y más se sentía con mayor insistencia y con mayor seguridad, al ver que yo no ponía ninguna resistencia, en un momento con el intento de calmar y acabar con esta situación un poco incomoda, me doy la vuelta y con la poca luz que ingresaba de la avenida puedo percibir un hombre un poco mayor, con una barba un poco crecida y algo canosa, el mismo que me saluda muy amablemente a lo que yo me limito a responder a dicho saludo tan amable y respetuoso y vuelvo a darme la vuelta, la mirada del caballero me dejo muda ya que el mismo era bastante simpático, buen fornido y más alto que yo, empiezo a pensar y fantasear, qué tal si ese hombre pudiera ser el hombre que rompa con mi virginidad, sea mi amante que tanto sueño en mi soledad, que podría hacer realidad todas mis fantasías, que podría hacerme sentir una mujer de verdad, pensando en estas cosas nuevamente llego a sentir rosar su mano por mis nalgas, pero esta vez, ya no es un rose de pasada sino que la mano se queda justo en la raya de mi culito, y empieza a mover con bastante calma, lo primero que hago es llevar mi mano para hacer contacto con su mano y proceder a retirarla, en eso él me toma de mi mano y la agarra con mucha delicadeza, y comienza a acariciarme la mano, yo toda avergonzada lo que hago es ver a mi alrededor y puedo observar la espalda de una pareja que también viajaba con nosotros y al otro lado veo que hay dos señoras con vista a las ventanas algo dormidas por el cansancio del laburo del día, y se ven bastante cansadas todas las y los pasajeros, por lo que a nadie le interesa lo que pueda pasar por los alrededores del bus, el mismo que va con mucha calma y teniendo muchas paradas intempestivas. Haciendo un poco de fuerza logro que el hombre me suelte mi mano, y solamente me limito a colocarme con la vista hacia adelante del bus y el hombre se acomoda justo detrás mío, ahora ya no solamente siento su mano sino que él se va acercando mucho más hacia mi cuerpo y llega a chocar la parte de su miembro con mis nalgas, y empieza a moverse lentamente, como si intentará masturbarse con mi culito, lo que llega a excitarme mucho más, y respondo con levantar mi culo y hacer pequeños movimientos siguiéndole en juego que él ha iniciado, lo que en otras palabras sedo e ingreso a su huego, en eso siento su mano derecha postrarse en mi cadera y en momento me la va apretando lo que me hace sentir una excitación fuerte y hace que mueva todo mi cuerpo, para eso poco a poco va subiendo su mano por dentro de mi sacón hacia mi cintura para luego llegar hasta mis tetitas y grande es su sorpresa al sentir que llevo un sostén un poco durito y que tengo unos bonitos pechos, lo que hace que él se estremezca y acerca su aliento hacia mi oreja y siento su aliento y su jadeo y empieza a besarme el cuello y lamer mi lóbulo de mi oreja, y con la otra mano empieza a bajar hacia mis glúteos lo que me hace vibrar todo mi cuerpo. Así viajamos todo el trayecto para suerte mía solamente el hombre se limita a manosearme con bastante delicadeza, de la misma manera yo sigo con mis movimientos muy disimulados, pero ricos, en eso pienso que una vez que lleguemos a nuestro destino todo va a volver a la normalidad, él por su camino y yo por el mío, pero bastante contenta y feliz por una nueva experiencia muy rica. Cuando llegamos a la ciudad de El Alto, vamos bajando del bus y me dispongo a cancelar el respectivo pasaje él se adelanta y cancela por dos pasajes y se baja juntamente conmigo, en ese momento realmente no sabía qué hacer, si correr, o volver al bus pero ya era demasiado tarde, una vez en la avenida, el me pregunta mi nombre a lo que yo respondo con el nombre de Ely, él sonríe y me dice que se llama Marcos y es de Cochabamba, y que está de paso por la ciudad de La Paz, y que le gustaría tener un momento conmigo, yo simplemente le respondo que no conozco muchos lugares para poder compartir, él me señala que alguna vez había visitado un local donde se reunían gente como nosotros y que estaba dispuesto a invitarme unas copas, a lo que yo acepte, con la condición que me embarcara cuando nos estemos despidiendo, ya que el centro de esta ciudad era un poco peligroso y que no conocía a nadie, el acepto gustoso la condición y nos fuimos caminando hacia el local que me había propuesto. Una vez que llegamos ingresemos al mismo, era un local bastante elegante donde había gente de todo tipo y por ser viernes el mismo estaba bastante concurrido, ingresemos y nos fuimos al mostrador del bar donde pedimos dos wiskis, y brindamos por nuestro encuentro, el tipo se veía bastante educado y con mucho verba, dialogamos de varias cosas entre ellas de política, de los problemas del país y otras cosas más y llegamos a conversar sobre nuestro encuentro, después de varios vasos de wiskis, yo le conté que era travesti de closet y que nunca había estado con un hombre solamente en mis fantasías solitarias en mi departamento, él me dijo que era casado y que permanentemente realizaba viajes a esta ciudad por cuestiones de trabajo, y que desde el momento que me vio le había gustado, y sospechaba algo de mis inclinaciones por lo que se animó a proceder como lo hizo, teniendo una respuesta positiva mía, me propuso bailar, a lo que yo me ruborice un poco, pero ve pidió que observe a nuestro alrededor y pude constatar que había en el local gente bailando entre hombres, otras hombre y mujer y otras entre mujeres, por lo que accedí a la invitación y nos fuimos a un lugar un poco discreto, sino antes tomar una mesa para colocar nuestra botella de wiski y nuestras copas, la música era romántica y de antaño, lo que realmente me gusta a mí, nos abrazamos él puso sus manos inicialmente en mi cintura y yo coloque mis manos en su pecho y bailamos un poco apechugados, así fue pasando la noche entre baile abrazos y tragos, ya pasada la media noche, volvimos al baile yo ya me encontraba totalmente desinhibida y me movía con más soltura y él también fue tomando mayor confianza, ya que sus manos acariciaban mis caderas y mis nalgas, cada vez con más descaro, de la misma manera yo me abrazaba de su cuello, hasta que llegó el momento que se cruzaron nuestras miradas y como si fuera algo natural o por simple atracción mutua nos dimos un beso inicialmente chocaron nuestros labios, para luego cruzar nuestras lenguas llegando a darnos unos besos bastante lujuriosos, en ese momento pensé que todas mis fantasías se habían hecho realidad y así se lo comente y él, Fabián, como se llamaba, me dijo que la noche recién empieza, y cuánta razón tenía, el local se fue vaciando poco a poco y nosotros seguimos con nuestro idilio sexual, me aflojó el cinturón, cosa que le permitió introducir primero una mano y luego las dos hacia mi trasero, y pudo sentir la ropa femenina que traía y sentir mis redondos glúteos, lo que le gusto de sobre manera, y me dijo al oído que esta era la noche de suerte para él y que por nada del mundo quería que terminase,, dentro de mí pensé lo mismo, y me animé a bajar mi mano derecha por delante para luego acariciar sus partes y me encontré con una verga semi parada pero bastante grande y no como la mía, lo que me asustó un poquito pensar que podía ser penetrada por semejante herramienta, y percibí que mis caricias le gustaban mucho, nos mantuvimos bailando y metiéndonos mano uno a la otra, yo me sentía una verdadera mujer, sentía mi realización femenina inclusive pensé en llevarle a mi departamento para que pasáramos la noche juntos pero él me manifestó que estaba alojado donde unos parientes y debía recogerse, pero no tenía hora, lo cual debía aprovechar al máximo. Volvimos a nuestra mesa, y nos besábamos como verdaderos pocholos, como vivía esos momentos, él me metía mano por debajo de mi pantalón disfrutando mis partes íntimas pero lo que más le gustaba era masajear mis nalgas y sobar mis pechos y besarme, llegó un momento que dijimos que sería la última vuelta de baile por lo avanzado de la hora, una vez en un rincón el me tomo de una mano y me hizo dar la vuelta, y me tomo por atrás, se colocó detrás de mí y sentí su hermosa verga en mi culito que pedía a gritos que me desvirgara, en eso como si estuviera leyendo mi mente me abraza por detrás y aprieta mi cuerpo al suyo, yo llevo mi cabeza hacia atrás y llegamos a besarnos en esa posición y nos vamos caminando hacia una pared oscura, a una esquina del local y se apoya a la pared y yo me deslizó a su cuerpo, en eso él va bajando mi pantalón y me veo con mi calzoncillo en mis piernas, a los que respondo con desabrocharle el cinturón y bajo su pantalón y su calzón y sale una hermosa verga bien parada, yo me agacho y me pongo de rodillas y empiezo a oler ese sabor a hombre y líquido pre seminal, paso su verga con mi lengua desde los testículos hasta la punta y realmente siento que estoy en el paraíso, mi excitación ha llegado a lo máximo, sigo jugando con mi lengua hasta que me animo introducirla a mi boca, lo que le vuelve loca de deseo, y empiezo a mamársela, y por primera vez siento una verga dentro de mí, ahora sé lo que es tener sexo oral, y que ambos disfrutamos a full, el al sentir la mamada que le vengo dando y yo por sentirme penetrada por la boca es una sensación única, luego de unos minutos chupando su verga, él me levanta con las dos manos y me empieza a besar en la boca, nuestras lenguas se entrecruzan y sigue metiéndome mano y baja una mano hasta mi hoyito, la moja con su saliva y empieza a introducirme, un dedo, me duele un poquito pero es más el deseo de sentirme mujer que aguanto lo que sea, luego vuelve a salivar mi culito y empieza a intentar introducirme dos dedos, creo por lo arrecha que estaba se abrió mi hoyito dando alojamiento a ambos dedos, en eso él me dice que desea penetrarme, yo simplemente le digo que era toda suya y que haga lo que quiera conmigo, me doy la vuelta con el único fin de entregar mi culito a este hombre que conocí en el bus, el moja su verga y moja mi hoyito e intenta penetrarme, con un poco de esfuerzo logra ingresar la punta de su verga por mi esfinder y siento un placer nunca antes sentido pero al mismo tiempo siento un dolor en mi ano, pero es parte de la satisfacción que provoca la penetración aun siendo la primera vez, poco a poco todavía sin movimiento alguno el empuja su verga logrando introducirme gran parte de ella, lo que me hace sentir un placer excepcional, me siento en el reino de la lujuria, del placer, y mucho más al realizarlo en un local público donde hay varias personas en el local, esto es lo máximo, pero él sabio por su experiencia espera un poco a que mi hoyito se acostumbre a su verga y luego poco a poco se fue moviendo con el saca y mete lo que me enloquecía y sus manos manoseaban mis tetas y mi parte delantera como si fuera una vagina ya que mi pene estaba algo parado y empecé a eyacular y moje toda su mano con mi semen lo que llevo su mano a mi boca y lamí mi propio semen, realmente que rico, no veía nada prohibido en lo que hacía, sino que consideraba que era parte de un acto sexual con todas las de la ley, él en cambio seguía culiándome por mi culito, el mismo que estaba disfrutando de ese momento a lo máximo, siento que sus movimientos son cada vez más rápidos y luego me aprieta con mucha fuerza y siento que se viene dentro de mis entrañas, llegando a recibir por primera vez leche de un verdadero macho, poco a poco se va calmando hasta que se sale su verga de mi culito y procedemos a limpiarnos y siento que por mis piernas chorrea el semen que sale de mi hoyo, lo que me excita más, nos vestimos , nos damos un beso y nos vamos a nuestra mesa, seguimos besándonos y metiéndonos mano y nos damos cuenta que ya son las 5:00 de la mañana y nos disponemos a irnos, tomamos un taxi y me lleva hasta mi departamento, ya que él quería conocer y yo no me hice problema sino por el contrario que me gustaría que me visite cada vez que llegará a la ciudad de La Paz. Con cariño Elizabeth Mi email es: [email protected]

Autor: elizabeth Categoría: Transexual

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Un chofer me sedujo y me convirtió en su amante.

2021-03-17


Relato de cómo me sedujeron con lencería femenina hasta hacerme suya por completo, de lo que no me arrepiento en absoluto, Cada día que voy a mi trabajo tomo el microbús y siempre suelo sentarme a lado del chofer, en varias oportunidades he llegado a subir al mismo microbús y casi ya nos conocemos con los diferentes choferes que realizan este recorrido, y en diferentes oportunidades ya llegamos a entablar con muchos de ellos una conversación al inicio eran conversaciones bastante convencionales, del tiempo, de la política, de los problemas regionales y otros temas, que no tienen mucha trascendencia. Lo que me gusta a mí personalmente es que el recorrido que realizan estos lo hacen por una de las calles céntricas y que se encuentran alrededor del mercado central y hay una calle donde las diferentes tiendas ofrecen y exhiben ropa íntima de mujer, es decir lencería, y permanentemente van cambiando la ropa en sus diferente maniquíes con figuras de mujeres, lo que a mí me provoca bastante excitación al ver, toda esa ropa femenina intima, siempre sueño con poder probarme dicha lencería, por lo que pongo mucha atención a los maniquíes y la ropa que llevan, que por cierto son bastante provocativas, siempre me embarco a lado del chofer a lado derecho de la movilidad, ya que las tiendas a las que hacía referencia se encuentran en la acera de la derecha de la avenida y realmente es un espectáculo ver tan hermosa ropa que como dije antes me excita bastante. En cierta oportunidad, subí al microbús, donde el chofer era un señor bastante maduro y en lo físico era algo gordito, pero simpático el hombre y bastante aseado, lleva un bigote y es blancón y bastante robusto, realmente yo como cada día no lo tome importancia al señor ya que mi interés era poder disfrutar al observar los maniquíes con la lencería femenina, una vez que pasamos por la avenida y haber observado lo que a mí me gusta, empecé a entablar una charla de lo más formal y antes de bajar cerca de mi trabajo el señor disimuladamente me entrega un papel, con una pequeña nota y me dice que en el papel hay un problema o una tarea de su hija que no podía resolver y me pide que por favor vea la posibilidad de colaborarle con dicha tarea, inicialmente me llamó la atención ya que nunca en mi vida le mencioné, cual era mi profesión y a que me dedicaba pero, ya no hubo tiempo para aclarar la situación ya que me lo entrego en el momento que estaba cancelando el pasaje y ya me encontraba fuera del microbús, el mismo que partió y no me dio tiempo, por lo que agarre el papelito y lo coloque en uno de los bolsillos de mi pantalón y no dí mayor importancia; el día transcurrió con las labores cotidianas del trabajo y los quehaceres de cada día sin mayor trascendencia, ya en la tarde al llegar a mi departamento, protegiendo mis manos del frio encuentro el papelito que me entregó el chofer del microbús, y lo desenvuelvo y leo: “Veo que te gusta esas ropitas si quieres te las compro” y firmaba Gunnar, lo que realmente me sorprendió y realmente no sabía qué hacer y qué pensar, realmente creo que no he sido lo suficientemente precavido al poner mucha atención en la lencería que veía cada día, y que el chofer me descubrió mis deseos insatisfechos, por lo que tuve que asumir una nueva conducta y tener más cuidado al observar las ropitas íntimas femeninas, y lo peor es que no quería chocarme con el chofer, ya que realmente me moría de vergüenza y así pasaron varios días y siempre estaba atento a los choferes de los microbuses para no chocarme con el señor de la nota. Pasaron varios días y en mi cabeza iban rondando varias ideas, y pensaba que si él se ha dado cuenta de mis gustos por qué no seguirle la corriente y de esta manera poder hacer realidad mis deseos sexuales, pero por otro lado, pensaba que podría ser una trampa para que luego me podrían chantajear y hacer público lo que tanto esfuerzo me cuesta tenerlo como mi gran secreto, con el tiempo el tema salió del primer plano de mi preocupación y lo fui olvidando, y no le dí mayor importancia. Una noche cuando retornaba a mi departamento, subo a un microbús, al asiento de alado del chofer y cuál mi sorpresa, era la del señor que se llamaba Gunnar, y no di comentario alguno, pero por dentro me sentía bastante nerviosa, en la medida que avanzábamos por la ruta varios pasajeros se iban bajando de la movilidad, la misma que quedaba cada vez más vacía, en un impulso quise bajarme pero me puse fuerte y dije que lo voy a enfrenta, y terminar de una vez esta situación, al llegar a la esquina donde me debería bajar, Don Gunnar, me comenta que tenía reservado unos platitos de pollo en la caseta de la parada final y que me invitaba a comer, para poder conversar un poquito, ya que se sentía bastante sólo, a lo que accedí y le acompañé, llegamos a la parada final y fuimos al quiosco y pidió dos caldo de pollo y una cerveza, nos pusimos a comer y tomar, luego vino otras chelas más, y conversábamos de todo, me dijo que era viudo y que sus hijos vivían en el extranjero y que por eso se encontraba bastante sólo, de la misma manera yo le conté que estaba empezando hacer mi vida que hace poco había egresado de la universidad y que era mi primer trabajo, y que no conocía a nadie en esta ciudad. Ya con varias copas encima, ingresamos al tema de la nota, y me pregunto, por qué veía con tanto interés la ropa intima femenina, a lo que respondí que me gustaba mucho y como estaba solo, me atraía bastante lo femenino, lo que parece que no me creyó y volvió a preguntar que si no me gustaría usar dichas prendas, después de dar muchas vueltas y algunas copas demás, le confesé que era verdad que me atraía la lencería y que soñaba con probármela, lo que el sonriendo me dijo que no había problema, que él me lo compraría. Terminada la conversación nos subimos a su movilidad y me acompañó hasta el edificio donde está mi departamento, le dije que estaba ubicado en el último piso, y era el único departamento en dicho piso, y que mi nombre era G…. , nos despedimos sin quedar en nada concreto lo que me alivió bastante ya que no había compromiso de por medio, paso la semana sin mayor problema y el día viernes por la noche al ingresar al edificio el portero me entrega un paquete considerablemente grande, pensé que era una encomienda de mi familia e ingrese a mi departamento, y me puse a abrir el paquete y cual mi sorpresa era ropa de mujer donde había muchos juegos de lencería, vestidos, faldas, calzados, pelucas, cosméticos pinturas, maquillaje y joyas de fantasía, realmente me sorprendió, e inmediatamente supe que se trataba de Don Gunnar, y al fondo del cajón había una nota que decía: “ Hola Elizabeth, te invito a salir esta noche de viernes, paso a recogerte a las 10:30 p.m., besos: Gunnar”. Empecé a ver la ropa y había de todo para escoger y con mi intuición femenina empecé a hacer juegos que podrían combinar, inicialmente por los colores y luego por los más decentes y los más provocativos, en eso me di cuenta que ya eran las 8 de la noche y tenía el tiempo contado para poder cambiarme y vestirme de damita como quería Don Gunnar, empecé con darme una ducha completa, me depile todo mi cuerpo, aunque no tengo mucho bello, para luego pasar todo mi cuerpo con un perfume que venía en el paquete, y opte por vestirme de negro, me puse unas medias nylón negras, un portaligas negro, un sostén negro y un calzoncillo también negro, luego opté por un vestido negro bastante aprieto a mi cuerpo y recién empecé a darme cuenta que realmente tenía un cuerpo bastante femenino, ya que tengo unos senos lo suficientemente creciditos, una cintura delgada y una cadera bastante pronunciada y ni que decir de mis nalgas, son redonditas y cuando me pude unas zapatillas con taco mi culito se paró mucho más, no me preocupe de mi pene ya que el mismo es pequeño y no se notaba mucho, cuando me vi al espejo realmente tenía un cuerpo de mujer hecha y derecha, empecé a maquillarme me puse maquillaje a mi cara, me pinte los ojos y los labios, torcí mis pestañas y me coloque unos lentes sin marco, y luego de colocarme una peluca negra, me vi y realmente no podía creer lo que estaba viendo en el espejo, me veía como una verdadera dama, sin ningún tipo de exageración, sino más al contrario era lo más decente posible, en eso sonó el timbre de mi departamento lo que me asusto y fui a ver de quien se trataba y era Dón Gunnar, que venía bastante arreglado, le hice pasar y me obsequió una botella de Wisky, le pregunte cómo me veía y él se quedó estupefacto con lo que tenía frente a sus ojos, me dijo Elizabeth, realmente estas hermosa y me voy a sentir muy orgulloso que seas mi pareja por esta noche. Le pregunte qué planes tenía para esta noche y me respondió, que pensaba invitarme a un PUB, a bailar y compartir por un rato, yo le dije que si podría esperar un poco ya que no estaba acostumbrada a caminar con tacos, llanzando una sonrisa accedió y estuvimos caminando en mi departamento, sosteniéndome de su brazo y en momentos él me abrazaba para evitar que me torciera el tobillo, ya acostumbrada, cerca de media noche salimos y él estaba con un pequeño auto, que me dijo que también era de su propiedad y que a veces trabajaba como taxista, nos subimos y fuimos rumbo al PUB, llegamos, ingresamos y él tenía reservado una mesa privada, aislada del salón con cortinas rojas, tomamos asiento y nos trajeron una botella de Champán, brindamos por nuestro encuentro y el me invitó a bailar, nadie se daba cuenta que estaba travestido, más al contrario todos me veían como una verdadera mujer, estuvimos bailando por un rato hasta que empezó a sonar una música romántica y me tomo de la cintura y no tuve otra alternativa que llevar mis manos a los hombro de Don Gunnar, y me empieza a susurrar, “Elizabeth, realmente estoy orgulloso de estar contigo, no ves cómo te miran los hombres y creo que sienten envidia, estas bella estas hermosa y realmente estas sexy”, yo simplemente sonrió y me acerco más a él, el empieza a mover sus manos por mi espalda, mi cintura y poco a poco empieza a acariciar mis caderas y se sorprende, ya que él había pensado que llevaba algo postizo en mis caderas y en mis nalgas, y para sorpresa de él todo era natural, era real y propiedad de esta su servidora, nos alejamos un poco del centro y nos dirigimos bailando hacia donde había poca luz, y empezó a acariciarme mis caderas y mis glúteos, yo simplemente opte por abrazarme a su cuello y acercarme más a él, de pronto sin palabra alguna nos dimos un pequeño beso en nuestras bocas, para luego hacer que nuestras lenguas se encuentren, lo que provoca que Don Gunnar me acaricie con más fuerza y sensualidad, a lo que yo respondí con abrazarme y bajar mi mano derecha a sus partes íntimas y acariciar su hermosa verga, así estuvimos por un rato más y luego algo excitados nos fuimos a nuestra mesa a continuar consumiendo nuestras bebidas, ahora ya era Wisky, nos sentamos juntos en el sofá y él me abraza por mi cuello y yo que acurruco a su pecho, nos besamos y mi mano se va por si sola a acariciar su paquete que ya lo tenía semi parado, él con su otra mano toma mi pierna y empieza acariciarla subiendo poco a poco, hasta llegar a mis entrepiernas, y su dedo mayor se dirige a mi culito, a mi hoyito, a mi ano, hace a un lado mi tanga y empieza a intentar penetrarme con su dedo, por parte mía hay cierta resistencia ya que tengo un culito cerrado y virgen, pero nos conformamos con recibir caricias, mi hoyito estaba bastante mojado y su dedo resbalaba por toda mi raja, haciendo un pequeño esfuerzo Don Gunnar intenta nuevamente meter su dedo, cosa que lo logra y saca de mi un quejido, uno por la sorpresa y otro por cierto dolorcito que sentí, por un momento nos quedamos inmóviles y mi culito se acostumbra a su dedo y luego empieza a moverlo inicialmente de un saca y mete para luego moverlo de forma redonda como si quisiera ensanchar mi hoyito, esta situación me puso bastante cachonda y mi excitación se encontraba a mil, nos besamos, nos chapamos, nuestras lenguas se confundían y me pide que antes de irnos pudiéramos bailar por última vez, a lo que acepte con mucho gusto, en el PUB, quedaba poca gente y la que había ya se encontraba bastante embriagada, por lo que no llamábamos la atención a nadie, nos abrazamos y bailamos bien apechugados, lo que hizo que él nuevamente iniciara su cometido con meterme mano empezando por mis caderas, la cintura y mis nalgas, nos fuimos a un rincón y poco a poco fue subiendo mi vestido hasta llegar a tocar mis nalgas de manera directa, hizo a un lado mi tanga y nuevamente sentí como sus dedos ingresaban a mi culito pero esta vez ya no era un dedo sino dos y hasta tres, él iba lubricando mi culito con su saliva, cada vez que lo veía por conveniente, un rato me soltó y me hizo dar la vuelta colocándose detrás mío y ahí si sentí su hermosa verga totalmente parada y dura, así estuvimos bailando hasta que con una mano me bajo mi tanga hasta mis piernas y saco su falo y empezó a acariciarme mis nalgas y mi rayita y mi culito, me dijo “Me dejas penetrarte?”, a lo que yo respondí apretándole las manos y en eso siento que con una de sus manos empieza a untar mi ano con bastante saliva, y entra un dedo, dos dedos, para luego, acercar su verga a mi culito, y empezar a intentar penetrarme, la primera y segunda envestida no da resultados, mi culito se encontraba bastante cerradito, pero mi hombre no es de los que se dan por vencidos y en el tercer intento así paraditos como estábamos empieza a penetrarme, lo que me hace lanzar un grito por el dolor, y se queda sin ningún movimiento, poco a poco va pasando el dolor y mi culito empieza a acostumbrase a su nuevo visitante, y le hospeda con mucho calor, poco a poco Don Gunnar empieza con el vaivén del saca y mete, yo me acostumbro pero lo más importante siento un placer infinito, y pienso que no estaba equivocada. Yo he nacido para ser mujercita y sentir a un hombre culiandome, mi hombre, así pasamos como unos veinte minutos y realmente me sentía muy dichosa a sentir como mi hombre me poseía, me tiraba, me culiaba, era estar en el paraíso, poco a poco se fue agitando más y más y lo hacía con mayor rapidez, yo en las nubes, hasta que llegó el momento de la eyaculación sentí su semen en mis entrañas, hasta el fondo, y los movimientos empezaron a disminuir, y su hermosa verga se fue bajando ya flácida se salió de mi culito y empezó a chorrear el semen de mi culo por mis piernas y en eso sentí un olor a hombre, un olor a macho, un olor a hembra desvirgada, los que me hacía la mujer más feliz, nos arreglamos y nos fuimos a nuestra mesa tomamos nuestros wiskys y nos disponemos a marcharnos, él me preguntó “A dónde vamos?” a lo que respondí donde tú quieras mi amor. Con amor Elyzabeth. mi correo es: [email protected]

Autor: elizabeth Categoría: Transexual

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UNA NOCHE DE FIESTA DE DISFRACES (CARNAVALES INOLVIDABLES)

2021-03-17


Hace un tiempo, recibí una invitación a una fiesta de disfraces, conmemorando los carnavales del año, siempre he sabido aprovechar estas oportunidades para poder vestirme de mujer, dada la situación, ni corta ni perezosa, empecé a buscar en mis ropitas intimas de closet algo bonito y al mismo tiempo algo provocativo, encontrando un conjunto de lencería negro, la tanguita no era hilo dental, pero si dejaba ver mis redondas nalgas, cubría bien mi rayita, y especialmente mi hoyito, mi hermoso agujerito, le acompañaba un sostén de seda, que cubría mi tetitas algo creciditas y mi pezones rosaditos, luego encontré un portaligas también negro y por último unas medias de nylon también negras, con lo que estaba completo todo lo que se refiere a mi lencería o ropa íntima. Luego me puse a buscar un vestido que me quedara bastante bien, aunque este último tiempo me he engordado un poquito y tenía miedo que no me entraran los vestiditos que me compre hace algún tiempo atrás, en eso encontré un vestidito con un escote pronunciado que hacen ver mis tetitas, además que las une y se puede observar una bonita luna entre mis tetas, de los hombros hasta la cintura es bastante ajustada y de las caderas para abajo más parece una pollerita plisada, sueltita y bastante cortita, que cuando me agacho se pueden observar mis redondos glúteos, luego alisto una peluca, el cabello llega hasta mis hombros y es de color negro lo mismo que el vestidito que les describí. Luego me maquille sin ninguna exageración y por último escogí unas zapatillas también negras con un taco mediano, aspecto que me permitiera moverme y si se daba el caso bailar con bastante soltura. Una vez cambiadita, me decidí salir rumbo a la fiesta para lo cual llamo un radio taxi, al poco rato llega el mismo, me subo y el chofer me saluda muy cordialmente y me pregunta: ¿Dónde le llevo señora?, lo cual me gustó mucho, ya que no me veía como una niña sino por el contrario como una verdadera dama, pero lo más curioso es que el taxista no dejaba de verme por el retrovisor, perece que le llame mucho la atención y por cierto le guste bastante, luego de unos diez minutos de viaje, llegamos a mi destino, cancele al taxista e ingrese al salón de la fiesta, el mismo que era un local de fiestas con luces negras fosforescentes, y muy poca iluminación, el local bastante amplio, con mesas alrededor de una pista de baile con juego de luces. Ni bien ingrese al local, mostré mi invitación, a los guardias de la puerta y me encontré con un amigo Jorge y su compañero de trabajo que se llamaba Germán, ambos son mayores que yo y lo primero que hicieron es alagarme por mi disfraz, me dijeron que era bastante realista y que me veía muy pero muy hermosa, lo cual me alagó bastante, y en cierta forma me éxito un poquito, luego nos sentamos en una mesa y nos trajeron unas copas de alcohol, brindamos por nuestro encuentro y porque nos divirtiéramos mucho en estos carnavales. Al poco rato empezó la música y realmente no sabía si bailar con una muchacha o esperar a que algún galán me pidiera que baile con él, creo que también mis compañeros de mesa, tenían la misma duda, de si salir a bailar con algunas muchachas o sacarme a bailar con ellos, la cuestión es que decidimos salir a bailar entre todos contra todos, ya que en la pista de baile empezaron a hacer ronda por lo que era indiferente lo de las parejas, Jorge venia disfrazado del Zorro y Germán de pirata, en las rondas nos tomábamos de la mano, luego nos tomábamos de las caderas y otras figuras más; al poco rato, llegó el momento del brindis y nosotros ya habíamos tomado algunas copitas y nos sentíamos algo mareados, cuando estábamos retornando a nuestra mesa nos encontramos que la misma había sido ocupada por un grupo de señoras, por lo que nos limitamos a recoger nuestras copas y decidimos ir a pararnos a una de las paredes del salón para participar en el brindis. En ese momento sentí que Germán me toma de la cintura y me guía hacia un lugar alejadito de la pista de baile y de la muchedumbre, nos sigue Jorge sonriendo y muy alegre; además que el lugar donde nos dirigimos era más obscuro y con muy poca luz, y habían una cortinas rojas como parte de la decoración del salón. Nos pusimos frente a la pista de baile donde se disponían los preparativos para el brindis, apoyando nuestras espaldas a la pared, en eso siento que la mano de Germán no suelta mi cintura la mantiene ahí, cosa que yo no digo nada, por lo que en cierta forma otorgo, siento que la mueve alrededor de mi cintura y poco a poco va bajando a mis caderas para luego llegar a mis glúteos más propiamente a mi culito, en eso queriendo poner cierta resistencia le miro de frente a Germán el me giña un ojo y me dice al oído que solamente es un juego, por lo que yo no pongo mayor resistencia y dejo que el juego continúe, poco a poco va moviendo su mano alrededor de mi culito, lo que me empieza a excitar bastante, aprieta una y otra nalga, por encima de la falda del vestidito que traía puesto, en ese momento siento que la mano de Jorge empieza a masajear mi culito, estaba realmente loca, dejar que dos hombres en un lugar público me metieran mano, ambos empiezan a mover sus manos entorno a mi culito, en eso un poco más atrevido Jorge baja su mano hasta mi pierna derecha y empieza a subirla, subiendo al mismo tiempo mi faldita, tocando mis nalgas en vivo y directo, lo mismo hace Germán, en eso uno de ellos introduce por un costado de mi tanguita un dedo hasta llegar a mi culito, lo que me hace estremecer bastante, le miro a Germán y me hace una seña con sus labios como si me enviara un beso, lo que me calma un poco y no digo nada, más al contrario, elevo un poquito más mis caderas, cosa que ambos ven con cierta satisfacción. En eso a lo lejos escuchaba a los diferentes oradores realizar el brindis por unos carnavales alegres y que sea el momento de realizaciones personales. Veo alrededor nuestro y toda la gente se encuentra riendo y celebrando por lo que nuestra presencia y nuestro accionar pasa desapercibido, nadie se preocupa por nosotros, lo que da a que continuáramos con nuestro cometido, así pasaron muchos minutos, yo me encontraba en las nubes y me sentía tremendamente excitada. Una vez reiniciada la fiesta, todo el mundo sale a bailar y la pista de baile queda un poco chica para toda la gente que se encontraba en el salón, por lo que había pequeños grupos de personas bailando entorno a sus mesas y donde podían, en eso Jorge se pone delante mío y hace como si estuviera bailando conmigo, a lo que Germán aprovecha para colocarse detrás de mí, yo apoyo mis manos en el pecho de Jorge, disimulando que somos una pareja que está bailando y por las cortinas y la oscuridad Germán no es visto y se queda en mi detrás con sus manos en mi cadera, Jorge también me toma de la cintura pero sus manos van más hacia mi espalda y en momentos baja sus manos hasta mis nalgas y las aprieta con relativa fuerza y mucho erotismo, así estamos por algún tiempo indefinido, me siento una verdadera hembra teniendo un hombre a quien ahora abrazo del cuello por delante y otro hombre que me aprieta por atrás, en eso escuchamos una música más romántica, a modo de descanso, y Germán aprovecha para introducir sus manos dentro de mi falda, y poco a poco con bastante disimulo empieza a bajar mi tanguita llegan hasta mis piernas, en eso momento pienso que me estaba pasando ahora tenía el culito al aire libre, no tan libre sino se encontraba cerca a ser presa de una hermosa verga, en eso siento las manos de Germán moverse por mi trasero y presiento que se estaba bajando el cierre de su pantalón haciendo a un lado su calzoncillo y sacando su verga ya suficientemente parada y empieza a acaricia mis nalgas con su verga lo que me hace sentir a mil, siento su verga como si estuviera recibiendo latigazos en mis nalgas para luego posarse en mi rayita y realizar movimiento como si estuviera masturbándose con mis pompis, y coronando al centro a una hermosa verga súper piradísima. Y por delante Jorge se acerca cada vez más a mí y empezamos a apechugar, mis brazos toman su cuello y él empieza a besar mi cuello, a lamer los óvulos de mis orejas a lo que yo respondo con pequeños besos en sus mejillas, luego nos separamos un momento nos vemos de frente y sin pronunciar una sola palabra estrechamos nuestras bocas en un beso donde se entrecruzan nuestras lenguas, besos que no paraban por nada del mundo, solamente nos dábamos espacio de fracciones de segundos para introducir un poco de aire y luego continuar con nuestro besos salvajes pero muy apasionados, en eso escucho que Germán le dice a Jorge: “Abrile el culito, y dirigí mi verga al hoyito”, Jorge ni corto ni perezoso, baja ambas manos hasta mis glúteos los abre de par en par y en eso Germán aprovecha para acercar su verga, con los dedos Jorge dirige la verga de Germán hasta mi hoyito, el mismo que rato antes había sido lubricado con su saliva, con un movimiento bastante simulado Germán empieza a introducirme su verga al principio me empezó a doler, pero la excitación en la que me encontraba no era para poco y pude soportar el dolor, apretando mis manos contra el pecho de Jorge, y besándole con mucha más fuerza, poco a poco se va abriendo camino la verga de Germán en mi culito, pasa por mi esfínder y la introduce toda su hermosa verga, sin realizar casi movimiento alguno, luego mi hoyito se acostumbra a su huésped el mismo que empieza a moverse con bastante disimulo, yo en ese momento me encuentro en las nubes y les pido a mis dos machos que este momento sea eterno, que nunca termine, los movimientos se hacen cada vez más rápidos y profundos, me siento una verdadera mujer realizada en su sexualidad, teniendo dos amantes para mi solita, al poco rato de estar culiando con mis dos amantes Germán empieza a moverse cada vez con mayor rapidez hasta apretarme y atraerme hacia su cuerpo sujetando mis caderas y en ese momento sentí un chorro de semen caliente que incrustaba mis entrañas, para luego disminuir paulatinamente y poco a poco sus movimientos, hasta que su verga por la flacidez empezó a salir de mi culito, pero él seguía besando mi nuca y parte de mi cuello por atrás. El eso, Germán me entrega su pañuelo y yo empiezo a limpiar mi hoyito y siento un chorro de semen, una vez concluida la tarea de limpieza, Jorge me hace señas para cambiar de lugar con Germán a lo que yo asisto con un movimiento de afirmación y siento su verga en mi culito y él me lo introduce y con un poco más de descaro empieza a culiarme, empieza a introducirme su verga y siento que la suya en mucho más larga y gruesa que la de Germán lo que me provoca un poco de dolor, pero aguanto y siento un placer inexplicable, Germán toma el puesto de Jorge y empieza a besarme a lo que yo respondo con mucho cariño y erotismo, Germán al ser un poco más pequeño que su antecesor tiene la posibilidad de besar mis tetitas aspecto que aprovecha para bajar mi vestidito aprovechando el escote y empieza a chupar mis pezones que por ciento se encontraban bien duritos, los mordisquea y chupa como un bebe con mucha hambre, mientras que Jorge saca y mete su verga de mi culito llegando a terminar, también él. Una vez concluida nuestra hazaña, les pido permiso para ir al baño, ingreso al baño de damas e ingreso a un retrete, cierro la puerta y procedo a limpiarme, nunca en mi vida había sentido tanto placer y nunca había visto tanto semen, realmente mis hombres llegaron a un orgasmo especial, al haber votado tanto semen, yo sentía el olor a hombre y sexo que me sentía la mujer más realizada del mundo. Salí de baño y mis hombres me esperaban, nos tomamos de las manos y volvimos a nuestra mesa que ya se encontraba desocupada y ahí me di cuenta que el tiempo que habíamos estado haciendo lo nuestro era bastante, ya que el local se encontraba semi vacío ya que en Potosí por el frio la gente acostumbra a recogerse relativamente temprano. Con poca gente, nuestra aventura duro casi toda la fiesta, todo lo que hicimos lo realizamos sin pronunciar una sola palabra, bailamos por un rato más y nos tomamos una copas más y nos fuimos de la fiesta, me acompañaron a mi casa y luego al despedirnos nos dimos un beso con cada uno de ellos y con nuestras miradas y sonrisas sellamos una relación de complicidad, que creo se va a extender para nuevas experiencias juntos. Espero que sea así. Espero que les haya gustado mi relato, mi correo es: [email protected]

Autor: elizabeth Categoría: Transexual

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