Relatos Eróticos de Transexual


ME DESCUBRIERON.

2021-03-17


Un vecino maduro me ha descubierto en mi secreto más profundo, me ha enamorado y ahora en mi amante permanente. Empiezo con decirles que soy una persona TV de closet, he tenido algunas experiencias en mi condición femenina, pero siempre he seguido manteniéndome en el closet, ya que así lo prefiero, y la vida se hace mucho más interesante, abrirse sería romper con un secreto tan bonito que lo llevamos encima, esperando que se de alguna experiencia rica de la cual podemos aprovechar a lo máximo, ahora les voy a contar una noble experiencia que la empecé a vivir hace algún tiempo atrás, como ustedes saben, mi condición es de una TV de closet, vivo mi sexualidad escondida en mi casa, vivo sola, y tengo un buen trabajo en mi condición de profesional varón, pero ya desde hace mucho tiempo, permanentemente uso ropa íntima femenina las 24 horas del día, la misma que la escondo con mi ropa de apariencia de varón, por las noches cuando llego a mi casa la mayoría de las veces me visto como toda una mujercita, tengo un ropero bastante variado de ropa femenina, tanto externa como íntima, tengo algunos elementos para maquillarme, pelucas, zapatillas con tacos y vestidos, falditas y una variedad de ropitas que he ido comprando poco a poco de acuerdo a mi propio gusto, con decirles que tengo ropa femenina, más que de varón, me gusta y me siento muy feliz y realizada. Estas ropitas de las que les estoy hablando las uso por las noches en el interior de mi casa, no sin antes cerrar las ventanas, que por cierto la casa tiene un bonito jardín hacia adelante y no cuenta con rejas o algo parecido, por lo que siempre tengo mucho cuidado cuando hago mi transformación, siempre tomo los recaudos necesarios a objeto de no ser observada por los transeúntes que circulan por la calle, en mi intimidad me siento la mujer más realizada y sueño mis fantasías, hasta conciliar el sueño, los fines de semana por lo general no salgo de casa y me dedico a mis quehaceres domésticos y del trabajo, estas actividades casi siempre las realizó vestidita de una linda damita. El vecindario donde vivo es de clase media alta, los vecinos son bastante discretos, cada familia vive su vida, importándole muy poco la de sus vecinos, la relación que tenemos en muchos casos no pasa de saludo formal y el algunas ocasiones solamente nos limitamos a comentar cosas banales, como ser el tiempo, el clima, la política y otras cosas más de no mucha trascendencia, a lado de mi casa he notado con el tiempo que vive un señor maduro, creo que vive sólo, ya que nunca he percibido otra gente en su casa, con él casi todos los días nos saludamos y alguna vez nos hemos puesto a conversar, sobre diferentes temas, no hemos compartidos temas personales para poder conocernos un poco más, y así venía pasando la vida, hasta que un día lunes, al salir al trabajo me lo encontré casi en la puerta de mi casa y yo normalmente procedí a saludarle, con un Buenos Días, a lo que él me contesto, “Buenos Días Mamita”, lo que me llamó mucho la atención y torcí mi mirada alrededor mío, pensando que había alguien más cerca de mí, y constate que no había nadie por lo que el adjetivo “Mamita” era para mí, esa situación que me puso totalmente incómoda, estaba totalmente avergonzada, me ruborizó, me sentía humillada, tenía una tristeza en mi corazón que no sabía cómo proceder, cómo reaccionar, qué decir, ese momento pasó todo por mi cabeza, qué le pasaba aquel señor para dirigirse de esa manera hacia mi persona, me había descubierto me había espiado, qué es lo que había pasado realmente, en la medida que me alejaba del lugar, me sentía totalmente desdichada, llegue a mi trabajo y realmente todo el día no pude concentrarme en los quehaceres del mismo, trabaje a media máquina, pero gracias a Dios, creo que nadie se dio cuenta de mi situación psicológica en la que me encontraba, pensaba y pensaba el por qué me saludó de esa manera, construía varias hipótesis y la que se acercaba más a la realidad es que aquel tipo me venía espiando y una de esas noche posiblemente me descubrió vestida de damita, y ahora él quiere aprovechar esta situación posiblemente para chantajearme o algo parecido, una primera conclusión fue que no le haría caso para nada y si se presentaba una nueva situación similar a la de la mañana tendría que enfrentarla y cortarla de raíz, ya que era mi vida que estaba en juego. Pasaron los días y aquel caballero no se aparecía, se había esfumado, y yo estaba totalmente preparada para enfrentarlo y poner los puntos sobre las is, pasó más de una semana y una noche cuando retornaba a mi casa recuerdo que no tenía nada para preparar la cena por lo que me dispuse cenar en un restaurant cerca de casa e ingrese al mismo con el fin de comer algo ligero, pido una cena y cuando estaba disfrutando de la misma por atrás me sorprende aquel caballerito, y me saluda normalmente, y se sienta en una silla que estaba libre y pertenecía a mi mesa, yo le respondo con mucha personalidad y hago de cuenta que no me había dado cuenta de aquel saludo cuyo adjetivo era “Mamita”, conversamos un momento, él también se dispone a cenar y ahí aprovecha para contarme un poco de su vida, me dijo que era un hombre viudo, ya que su esposa había fallecido algún tiempo atrás y no tenía hijos y que la casa donde vivía era del trabajo en pareja, y que se encontraba bastante sólo, esa situación despertó una gran curiosidad dentro de mí, qué le pasa a este hombre, por qué me cuenta su vida, haciendo énfasis en su soledad, qué le pasa por su cabeza, me está insinuando algo, qué es lo que quiere de mí, y otras cosas más, hasta que me lleva a asumir una actitud de consideración hacía él, me apena su situación, no siento lastima pero eso sí, veo su situación con mucho más cariño, pero no llego a relacionar tal situación con el saludito del que fui objeto en pasados días. La conversación durante la cena se puso bastante interesante e íntima, por lo que él me sugirió tomar una cerveza a lo que yo le rechace porque en Potosí, Bolivia, por las noches hace bastante frio a lo que sugerí tomar un singani o un wiski, él acepto muy gustoso y pidió un wiscacho, empezamos a beber y conversar sobre nuestras vidas yo le conté que era un profesional joven y que de un tiempo a esta venía trabajando en una empresa pública y que me iba bastante bien para ser uno de mis primeros trabajos y lo hacía con bastante profesionalismo, ya entrados en copas él me empieza a contar que hace dos semanas, un fin de semana específicamente él estaba sacando su basura por la noche y sin pensar se fue acercando a mi casa y sin querer observó por una de mis ventanas una silueta femenina, lo que le llamó la atención y se acercó un poco más y pudo ver que se trataba de mi persona haciendo mis quehaceres domésticos vestida de mujer, y le gustó mucho la escena que observaba, y sin pensar dicha escena le había excitado bastante, y el día lunes lanzó el famoso saludo, que luego de hacerlo se sintió bastante apenado ya que él no tenía ningún derecho a hacer dicha insinuación por lo que estaba bastante arrepentido y procedió a disculparse, yo me sentía y me encontraba en una encrucijada ya que había sido descubierta en mi intimidad sexual, por lo que procedí con bastante prudencia y me anime a contarle cual era mi situación y mi opción sexual, él lo tomó con bastante madurez y continuamos tomando y conversando de muchas otras cosas, ya un poco mareados, la dueña del restaurant nos comunicó que ya era hora de cerrar su negocio por lo que optamos por retirarnos, pero teníamos media botella de wiski, por lo que él me dice que podemos ir a su casa a continuar con nuestros tragos en eso espontáneamente sale de mí, que más bien yo le invito a mi casa y que si nos faltaba yo tenía unos buenos tragos en mi casa, sin decir más palabra alguna no retiramos del local y nos dirigimos a mi casa, ingresamos a la misma, y saque dos copas y sus aguas, le sirvo y continuamos tomando, la compañía era placentera ya que él tenía una buena conversación, retornamos al tema de mi situación y él me dice que él no tenía ningún complejo por las personas como yo, y que era una pena en tan bonita situación por qué no podría estar más cómoda, con lo que sentía por dentro, lo que él quería decir es que me cambiara y me transformara, yo sin pensarlo dos veces le digo que me esperara un momento que me iba a cambiar y presentarme con mi personalidad verdadera, ingreso a mi dormitorio, me desnudo completamente, me aseo, por fuera e internamente, escojo una lencería completa de color negro compuesta por un portaligas, medias nylon, una tanguita que cubría parte de mis nalgas que por cierto las tengo creciditas, mis piernas se ven de maravilla, me pongo un sostén ya que tengo mis tetitas bastante creciditas y luego me pongo un vestidito bastante apretado a mi cuerpo, me coloco una peluca negra, bastante larga que llega hasta mi cintura y procedo a maquillarme con bastante prudencia sin ningún tipo de exageración, una vez lista salgo al living, donde me esperaba el caballero, él me mira con bastante curiosidad, y yo me presento como Elizabeth, y él recién me da su nombre se llamaba David, tomo asiento en el sofá donde él se encontraba y le invito a servirnos nuestras copas y nuevamente procedemos a conversar, él me trata desde ese momento como una fémina, utilizando siempre el nombre de Elizabeth, me trató como una verdadera mujer, lo que realmente me gustó mucho, en eso me pregunta sobre mi desarrollo sexual, a lo que yo solamente me limito a contestar que las cuatro paredes que ve son las únicas testigos de mi desarrollo sexual y ellas conservan mi secreto oculto con bastante delicadeza, él me contesta que aparte de las cuatro paredes ahora es él uno más que sabe el secreto mío, y me dice que no me preocupe que dicho secreto se lo va a llevar a la tumba, lo que me relaja bastante y me pregunta si alguna vez no intente tener una relación que me permitieran hacer realidad mis fantasías, mintiéndole un poquito le dije que me gustaría pero que no tuve oportunidad y no sabía cuál sería el comportamiento mío, en eso él me toma de la mano yo accedo sin poder resistencia alguna y me dice que estaba declarando su amor y cariño hacia una persona que merecía todo el respeto por lo que era y por lo que sentía, esta situación me empezaba a derretir, estaba rompiendo todos mis sistemas de defensa, me encontraba deshecha sin pretextos y muy excitada, besa mi mano derecha y yo también acaricio sus manos, mostrando mi satisfacción por esa nueva situación que empezábamos a vivir, eso fue el inicio de un nuevo idilio de amor, me consulta si tengo música para bailar y le pregunto qué tipo de música quiere o le gustaría bailar, el me responde especialmente romántica, pongo una secuela de piezas románticas y empezamos a bailar en mi living, disminuyendo la luz, para que el lugar sea cada vez más romántico y excitante, él me toma de mi cintura y yo coloco mis brazos sobre sus hombros, nos acercamos bastante y luego de un momento él me roba un pequeño beso a lo que yo respondo con mucho erotismo, frente a esta situación, David, empieza a acaricias mi espalda que la tengo algo desnuda por el escote posterior del vestido que llevo, de la misma manera yo empiezo a acariciar su cabeza, bajando a su cuello y sus hombros, volvemos a besarnos pero esta vez son besos más largo llenos de erotismo, hasta que se llegan a entrecruzar nuestras lenguas, y de esta manera sellamos nuestra relación de pareja, me susurra al oído lo linda que estaba y que mis atributos femeninos no tenían nada que envidiar a cualquier dama, ya que los tenía bastante desarrollados, mis pechos son redondos y mis pezones algo creciditos y redonditos, mi cintura, tenía algo de rollitos, pero mis caderas eran bastante pronunciadas y daban lugar a mis nalgas redondas y grandes y mis piernas gruesas, por lo que comprendía su admiración, él empezó a acariciar mi espalda, bajando a mi cintura y luego llegar hasta mis caderas y mis nalgas, las empezó a acariciar con bastante sensualidad y como les dije mucho erotismo, lo que me hacía sentir mucha excitación y me encontraba en las nubes, yo deseaba que ese momento de baile con un hombre maduro no terminara nunca, que ese momento sea eterno, sus besos, sus caricias y las cosas dulces que me decía me hacían sentir toda una mujer, luego nos sentamos en el sofá y cruza su brazo por mis hombros y yo reposo mi cabeza sobre su pecho y nos volvemos a besar, y acariciar nuestros cuerpos, yo en ese momento estaba loca de excitación y llevo una de mis manos a sus partes íntimas y siento una hermosa verga semi parada, y algo dura, él aprovecha el escote delantero de mi vestido y lo baja para poner al aire libre mis tetas y empieza a acariciarlas para luego chuparlas, me muerde eróticamente mis pezones y acaricia mis piernas subiendo hasta llegar a mi entrepierna y dirige uno de sus dedos a mi culito, hace a un lado mi tanga y como yo estaba mojadita empieza a acariciar todo mi raya haciendo pequeños movimientos cada vez que pasa por mi agujero, lo que me hace sentir una extraña sensación de placer, pero es realmente rico, delicioso, deseando que lo haga una y otra y otra vez, me gusta lo que me hacía, era un hombre con mucha experiencia y sabía lo que hacía para hacerme sentir toda una mujer, saca su mano de mi culo y empieza a bajarme mi tanga, yo no pongo ninguna resistencia sino por el contrario facilitó la situación levantando mis pompis para lograr el objetivo trazado, colaboro con despojarme de dicha prenda quedando solamente con el portaligas y las medias, él continua acariciando mis piernas y todo cuanto se le antoja, mi pene pasa desapercibido por su tamaño y porque no era de interés de nadie, nos paramos y hacemos o simulamos bailar apechugados pero esa no era la intención sino por el contrario era tener mayor espacio y facilidad para acariciar nuestros cuerpos, es una situación como sí nos estuviéramos reconociendo nuestros cuerpos, con mucha sensualidad y erotismo, nos besábamos, nos metíamos mano yo sentía su pene, su hermosa verga en mis manos ya que la tenía fuera de su pantalón él acariciaba mi culo, metía su dedo dentro de mi hoyo, mojaba mi culo, realmente era un escenario de sexo explícito, de dos tortolos que se amaban y deseaban que ese momento sea eterno, en eso, yo tomo la iniciativa de hacerle sentar en el sofá y empiezo a frotar mis nalgas contra su pene situación que a él le gusta mucho y le excita bastante en cambio a mí me hace sentir una verdadera loca por el sexo, me doy la vuelta, me agacho y empiezo a besarle por el cuello y voy bajando sus hermosos pectorales hasta llegar a su ombligo, de beso con mi lengua, realmente lengüeteo todo su físico hasta llegar a su verga, me voy directamente a los testículos, los beso, paso mi lengua y los chupo suavemente para no provocar ningún daño, acaricio su esfinder con una de mis manos lo que le hace volver loco a mi David, voy subiendo por su pene con mi boca hasta llegara la punta y sin pensar más la empiezo a chupar, con suavidad al principio para luego hacerlo con mucho más descaro, estamos así un buen rato, chupando esa hermosa, gruesa y larga verga, hasta que él me toma de los hombros y lleva mi cara a la suya y me besa y nuevamente entrecruzamos nuestras lenguas, él me hace apoyar al espaldar del sofá con mis brazos, exponiendo mi hermoso culo, sube mi vestido hasta mi espalda y empieza a besar mi cuello por atrás, baja por mie espalda hasta llegar a mis glúteos o nalgas, las besa, las muerde las chupa y de rato en rato pasa su lengua por toda mi raya, pero cuando llega a mi hoyo, siento una sensación indescifrable, me vuelve loca y cada vez más y más quiero que me chupe mi culo, él como adivino o mejor por lo arrecho que se encontraba empieza a lengüetear mi culo, OH!!!! Que hermosa sensación más excitante, sentir que alguien desea penetrarte con la lengua es la sensación más rica que experimenta una mujer, sentir su lengua en mi culo me ha derretido, ahora puedo esperar lo que sea de mi macho, luego se para y empieza a meter y mojar con su dedo mayor mi culo, lo mete y realmente el dolor es insoportable, le ruego que pare por favor, él no me hace caso y sigue intentando meter su dedo, poco a poco mi culo se acomoda a la nueva situación y realiza un primer intento de meter su verga a mi culo, es bastante gruesa para penetrarme, pero por lo que veía mi hombre no se iba a dar por vencido a lo que me resigne a sentir el dolor, una vez que ingresa la punta de su verga a mi esfinder yo solamente imploraba que la saque ya que el dolor era terriblemente fuerte y no lo podía soportar, pero el empieza a besar todo mi cuello,, mi espalda a lamer los óvulos de mis orejas y a acariciar mis tetas, aspectos que me distraen en cierta forma y me hacen distraer un poco del dolor, en ese periodo mi culo empieza a acostumbrarse a su nuevo huésped, y confundida con el dolor empiezo a sentir placer, que rico sentir una verga tan tura, larga y gruesa dentro de ti, y empieza con sus movimientos del saca y mete y siento una sensación de pleno placer y el dolor se hace parte del mismo, que rico, que sabroso, que excitante sentir una verga que entra y sale de tu culo, realmente esta situación me ha llevado a un orgasmo pleno, después de mucho tiempo llega el hombre a moverse con mucha más rapidez y erotismo, aprieta mis caderas contra su cuerpo y es cuando siento que mi culo es inundado por su leche, saca su verga de mi culo me da la vuelta y con sus movimientos me pide que nuevamente se la chupe, yo procedo a hacer caso a mi hombre y se la chupo, acción que no permite que su verga se duerma sino por el contrario reaccione nuevamente se vuelva dura y me tira en el sofá de espaldas y toma mis piernas las abre y se acomoda para tirarme de nuevo con un estilito de patas al hombro, me penetra y acerca su cara a la mía, y mientras me tira con el clásico mete y saca, me abrazo de su cuello y nuevamente nuestra bocas y lenguas se encuentran y hacen lo que más saben hacer en estas situaciones, nos besamos locamente, el me tira y rompe mi culo y yo disfruto de tal situación, estamos en esa pose por algunos momentos más hasta que me pide que me dé nuevamente la vuelta y se acomoda detrás mío en el sofá, esta vez estamos acostados de lado y hacemos la pose de la cucharita y me dice que deseaba sentir mis nalgas en su pelvis, sentir mi culo en su cuerpo, yo no me hago problema alguno, ya que lo que me interesaba ese momento era sentir su verga dentro de mi culo, que lo meta y lo saque todo el tiempo que aguantara, pero como él ya había terminado una vez, la segunda vez es una relación eterna, realmente no sé qué tiempo estuvimos tirando, en nuevas poses, repitiendo otras, hasta que le dio gana de terminar nuevamente y esta vez me pide que lo pueda hacer en mi boca yo en la situación arrecha en la que me encontraba, no puse resistencia y me incline con mi cara hacia su verga momento en que ayude con masturbarlo con mi boca, hasta llegar a su eyaculación, despacho bastante leche y sentí su sabor, que rica leche, me la tome bastante y otra parte se me escapo, no importa ya habrán otras situaciones para recobrar lo perdido. Ambos bastante agotados, volvimos a nuestras copas, yo me limite a arreglar mi traje que llevaba puesto y algo de mi maquillaje, nos sentamos y continuamos bebiendo, para luego ya algo ebrios ingresar a mi dormitorio que lo compartí con David. Al día siguiente despertamos y como no tenía nada para hacer el desayuno quedamos en ir a desayunar afuera y así lo hicimos, durante todo ese periplo no hablamos nada de lo que había pasado la noche antes entre nosotros y cual sería nuestro futuro, al retornar a nuestras casas, y antes de despedirnos, David me señala que dentro de una hora estará de retorno, que iría al mercado a comprar algunas cosas para cocinar el almuerzo, tiempo necesario y suficiente para que yo me “cambiara”, como a él le gustaría tenerme de aquí para adelante, sellando de ésta manera nuestra relación de pareja. Elizabeth Si les ha gustado por favor escríbanme a mi email: [email protected]

Autor: elizabeth Categoría: Transexual

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SALIENDO DE CLOSET

2021-03-17


La vez que perdí la virginidad con un orgasmo que me llevó a ver estrellas y sentirme una verdadera hembra. Soy una persona que desde muy joven siempre me ha atraído usar ropa femenina, lo que ha generado que también vaya cuidando mi cuerpo, no sé pero el hecho de tener dicha inclinación ha hecho que tenga mis caderas bastante desarrolladas, de la misma manera mis glúteos que los tengo bastante redondos y muy pronunciados, no sé por qué, pero desde muy joven casi desde la adolescencia me han ido creciendo mis tetas, lo que hace que la ropa femenina me quede bastante sexy. En esta oportunidad les voy a relatar una de mis primeras experiencias sexuales de mi lado femenino, soy en mi intimidad, tengo mucha pena poder salir, por lo que hasta que salí profesional, no pude tener muchas cosas de las que desee en mi juventud, pero una vez que me independice pude tener mi intimidad a tiempo completo y cierta estabilidad económica para poder realizar mis sueños, por lo que después de peregrinar por diferentes trabajos logre tener uno bastante bueno que tenía pertinencia con lo que había estudiado y podía ser un espacio para realizarme como profesional, por lo que opte tener mi realización sexual en un pequeño departamento y tener todo lo que deseaba, lo primero que hice es comprar poco a poco la ropa íntima de mujer, todo lo que se refería a lencería, realmente me sentí satisfecha en lograr uno de mis primeros objetivos, de la misma manera podía asistir a cines pornos, y soñar con mis fantasías, y poder usar la ropita que iba comprando, poco a poco empecé a usar permanentemente la ropa íntima de mujer y sobre eso llevaba mi ropa normal de varón, en realidad nadie se daba cuenta ya que tenía el cuidado necesario, para dicho cometido, por otro lado mi comportamiento es de los más normal, no tengo actitudes amaneradas, ni nada por el contrario, en el trabajo absolutamente nadie se daba cuenta de mis inclinaciones y tendencias a sentirme una dama. Pero como ustedes saben nada es eterno y ahora me voy a permitir contarles una rica y erótica experiencia que me animó a salir del closet en el que me encontraba, cierto día antes de salir al trabajo empecé a escoger la ropa íntima de mujer que usaría ese día y opte por colocarme unas medias nylón color negras, una tanga negra, de la misma manera su respectivo portaligas, todo de la cintura para abajo ya estaba definido, por lo que para la parte superior de mi cuerpo opte también por un sostén negro y me puse un dool, encima, viéndome en el espejo realmente tenía un cuerpazo de mujer, les aseguro que muchas damas se sentirían algo celosas por mis curvas, y lo sexy que me veía con dichas prendas, tengo la cabellera relativamente larga, ya que en mi trabajo no se hacen problema por tal situación, lo único que acompaña mi rostro al transparente que lo utilizo como protector labial, lo demás todo normal luego completo de vestirme con mis prendas masculinas y me voy al trabajo, el día pasa como cualquier día normal, pero siento como mi tanga se entra en la raya de mi culito lo que me excita bastante, y me siento muy feliz y realizada, una vez concluida la jornada, doy un paseo por el centro de la ciudad y me dispongo a cenar, lo cual lo hago como todas las noche y me voy al Cine a ver algunas películas porno, ingreso al cine enciendo un cigarrillo y empiezo a disfrutar de las películas, que por cierto son bastante atrevidas, en eso observo a un señor que se sienta a mi lado, lo que para mí no es ningún conveniente, pasan los minutos y siento que su mano empieza a chocar con mi pierna, realmente me asusto y me recujo en mi butaca, y no doy ningún elemento que pudiera pensar el caballero que podría seguir su juego, aunque dentro de mi existía un deseo escondido para seguir el juego, pero el tipo no se da por vencido con mi actitud y nuevamente intenta rosar su mano en mi pierna, no le hago caso lo que permite que el hombre sea más descarado y empieza a agarrarme la parte superior de mi pierna, para luego ir con su mano a la parte inferior y empieza a acariciarme muy suavemente, desde la pierna empieza a subir poco a poco hasta mi entrepierna y no sé por qué se da cuenta que traigo algo más que lo normal dentro de mi vestimenta formal, tal vez logro percibir con el tacto los broches del portaligas, lo que me mira y sonríe, yo me siento bastante avergonzada e intento cambiar de sitio, pero él muy amable me dice a la oreja que por favor no me vaya, que sabrá comportarse como un verdadero hombre frente a las circunstancias en la que nos encontrábamos ambos, me resigno y vuelvo a sentarme en mi butaca, limitándome a tomarle la mano, intentando tener cierto control, él muy amablemente aprovecha para tomar mi mano inicialmente la empieza a acariciar, lo que me gusta mucho, luego empieza a entrecruzar nuestros dedos de nuestras manos, empanadas, yo no pongo ningún tipo de resistencia, y en ese juego estamos algunos instantes, para luego él con la otra mano, me toma nuevamente de la pierna y empieza a acariciarla, lo que hace sentir bien y empieza a gustarme pero mucho más empiezo a excitarme, en eso me animo a desabrochar mi camisa lo que el hombre se da cuenta y sube su mano hasta mi pecho y empieza a acariciarme mis tetitas, al sentir que llevaba un dool y un sostén y sentir que las tenía algo creciditas, me susurra al oído “que bonito busto tiene usted señorita”, me siento en los cielos y dejo que el hombre me meta mano por la parte superior de mi cuerpo, suelta mi mano y la suya se va hacia mi espalda y empieza a sacar la camisa del pantalón y empieza a acariciar mi espalda, sube y baja, cada vez que baja lo hace cada vez más y más abajo hasta llegar a mis caderas y yo suelto mi cinturón lo que permite que su mano ingrese a la parte interior de mi pantalón que es mi rico culo, el hombre pone cara de admiración por las caderas y los glúteos que tengo, los acaricia y los aprieta con bastante erotismo, yo hago mi cuerpo hacia adelante lo que le permite tener mayor espacio para su cometido, yo siento la necesidad de agarrar algo de él, y mi mano empieza a acariciarle sus genitales, por encima de su pantalón él se da cuenta y desabrocha su pantalón se baja sus calzoncillos y me muestra una hermosa verga bastante crecidita por la excitación que venía sintiendo, la tomo y empiezo a moverla como si le estuviera masturbando y ahí pasa lo imprevisto, el hombre me dice que se llama Manuel y me toma de la quijada y me regala un beso, yo me limito a responder a tan agradable sorpresa y primero chocan nuestros labios y luego empiezan a entrelazarse nuestra lenguas, algo realmente maravilloso, parecemos dos enamorados en plena función cinematográfica, lo que a mí me gusta mucho y al mismo tiempo me excita bastante, poco a poco me va bajando el pantalón y puedo exhibir mis piernas y mi ropita interior, lo que le gusta mucho a mi hombre, la mano que estaba en mi culito empieza a rosar mi raya y acercarse a mi hoyito, su mano estaba seca y le pido que la moje para que no me maltrate, él la ensaliva y moja mi culito, me siento en las estrellas, que rico se siente realmente que te froten tu culito bien mojadito es la primera vez que siento estas nuevas sensaciones, estamos así manoseándonos mutuamente por un buen rato sin descuidar nuestros besos mojados y terriblemente sensuales y eróticos, a lo que él me propone si deseo avanzar un poquito más, a lo que yo le pregunto a qué se refería, él me dice que podemos ir a su departamento o si yo tengo algún lugar, lo que me dio miedo y yo le plantee que disfrutáramos este momento a lo máximo, él me ruega que podamos pararnos al final de la sala para estar más cómodos, a lo que yo muy gustosa acepto tal proposición sin imaginarme lo que podría pasar, nos arreglamos y nos vamos primero al baño y luego a pararnos al final de la sala, una vez acomodados frente a frente, nos abrazamos yo tomo su cuello y el mis caderas, nos besamos, y realmente estimados lectores que rico es tener a un hombre abrazándote y besándote y yo que le pueda tomar del cuello colgándome como una verdadera dama, el aprovecha para tomar mis glúteos y apretar mi culo para que choque nuestros cuerpos, en eso aprovecho para baja una mano y nuevamente acariciar su hermosa verga él se da cuenta y me desabrocha el pantalón me lo baja hasta las canillas y me toma por el culo y empieza a chupar mis tetas y morder mis pezones, realmente en ese momento sentí la necesidad de poder estar con un hombre, a lo que me doy la vuelta y le entrego mi hermoso culo, él se agacha se pone de rodillas y baja mi tanga y empieza a penetrarme con su lengua, en mi hoyito, que sensación tan excitante que hermoso sentir una lengua en mi culo, nunca voy a olvidar tan excepcional momento, después de un rato él se pone de pie y empieza a refregar su verga contra mi raya y mi culo, mientras manosea mis tetas, yo me inclino un poco para sentirla en su verdadera dimensión. Me da la vuelta y es mi turno, me arrodillo y empiezo a chupar tan hermosa verga, la meto hasta lo más adentro que puedo y siento el placer de ser sometida oralmente, es como si tuviera un clítoris en mi garganta, siento un placer inmensurable, la verdad que deseo que termine en mi boca ya que realmente le encontré un gustito a los líquidos pre seminales que salían de su verga, pero la idea de él no era la misma, por lo que me toma de los hombros y me hace parar para luego besarnos y cruzar nuestras lenguas la de él con el sabor de mi culo y la mía con el sabor de su pene, que rico realmente, nos metemos mano nuevamente y a mí me admira mi comportamiento ya que era la primera vez con un hombre en esta situación. Luego él me da la vuelta y empieza a colocar saliva a mi culo, a mi hoyito, mete un dedo hasta adentro y yo siento algo rico, con cierto dolorcito, pero que importa, luego ingresan dos dedos, realmente que rico, empieza a dilatar mi culo, yo simplemente como toda dama espero pase lo que pase, él me empuja hacia la pared y viene por atrás, nuevamente me coloca su lengua en mi culo y la introduce hasta más no poder, lo que me hacer sentir una loca y perder el control en esa situación yo ya no podía parar la situación y estaba decidida a aceptar lo que venga, él se para y empieza a intentar introducir su verga a mi culo y yo me encuentro desesperada y ansiosa por poder probar esa rica verga, le pido que la meta a lo que él me hace caso y la introduce con mucha calma, poco a poco, que rico realmente yo frente a la pared, saco mi lengua para lamerla, es que estaba realmente enloquecida, que rico se siente cuando tu hombre empieza a culiarte a jugar con el mete y saca, me acaricia mi cuerpo y yo meto mi mano por debajo de mi entrepierna y realmente percibo que tenía toda su verga dentro de mi culo, la sacaba y la volvía a meter, que hermoso era sentir que salga la verga y vuelva a ingresar en mi hermoso culo ahora ya desvirgado, estuvimos culiando por más de quince minutos y el hombre no se cansaba y tampoco terminaba, yo sentía mis piernas desfallecer y que cada vez más y más perdían fuerza, en eso empiezan unos movimientos más rápidos y penetrarme hasta el fondo tomándome de mis caderas a apretándome contra su cuerpo, y siento que empieza a vaciar su rica leche en mis entrañas por mi culo, oh!!! Que satisfacción tal linda, sentirme una hembra arrecha y que su hombre ha llegado a clímax verdadero, luego él se va apagando poco a poco y su verga empieza a dormirse y se sale de mi culo, y percibo un gran vacío en mi culo, pero realmente estaba satisfecha, sin darme cuenta me toco mi pene y estaba mojadita, yo había llegado al orgasmo, con semejante culiada, nos vestimos y nos quedamos un rato abrazados, fumamos un cigarrillo y nos despedimos sin mayores compromisos y contratos, solamente ha sido un encuentro entre dos seres que buscaban satisfacer sus instintos sexuales. Espero que les haya gustado mi Correo es: [email protected]

Autor: elizabeth Categoría: Transexual

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UNA INVITACIÓN QUE NO SE PUEDE RECHAZAR DE MI CHOFER QUE ME SEDUJO

2021-03-17


Un nuevo encuentro con una persona madura, para seguir intimando y explorando nuestra sexualidad de pareja. Hace poco tiempo don Gunnar me había invitado a salir a bailar a un PUB, donde tuvimos nuestro primer encuentro de pareja, dicha experiencia logro descubrir en mí persona lo que realmente buscaba, que era realizarme en mi lado femenino, paso algún tiempo y por cuestiones de trabajo, viajes tanto de él como mis responsabilidades no pudimos volver a encontrarnos, pese aunque yo tenía un gran deseo de repetir la experiencia, pero como es la vida nos fue imposible lograr conciliar un nuevo encuentro y cada uno se puso a los quehaceres de la vida cotidiana, un día viernes, recibí una llamada de don Gunnar y me llamaba solamente para saludarme, al escuchar su voz, mi corazón empezó a latir muy rápidamente e inclusive al hablar empecé a tartamudear, ya que la emoción de volverlo a escuchar era tan grande que me enloquecía, nos saludamos y también en él pude percibir cierto nerviosismo, con un poco de charla después del saludo creo que ambos nos tranquilizamos pero debo manifestar que la emoción era bastante grande, en la conversación él me preguntó qué cuando estría libre para poder programar alguna actividad juntos, yo pensé en ese momento lo único que podemos programar es un encuentro sexual que estoy terriblemente cachonda, yo le manifesté con mucha más calma que este fin de semana estaba libre y con pocos quehaceres en la oficina y solamente me limitaría a descansar y dedicarme a arreglar mi departamento, él se puso muy alegre y me propuso que si mañana sábado podríamos salir a lo que yo le conteste que no había problema y a qué hora le esperaría, él me dijo que podría terminar su trabajo de chofer sobre las ocho de la noche y que le gustaría poder encontrarme bien vestidita, inmediatamente me imagine que mi hombre quería que me vistiera con mis ropitas de mujer, a lo que accedí sin mayor problema pero dentro de mí ya empezó a latir mi corazón y a volar mi imaginación, nos despedimos quedando a la hora acordada. En la conversación con don Gunnar, deseaba ser un poco morbosa y hablar más explícitamente, pero la verdad me contuve, pensando que tal vez me estaba llamando de un teléfono público u otro lado por lo que me porte bastante discreta, pero además esa situación me daba mucha más personalidad, como hembrita recatada. Antes de irme a acostar, me puse mi ropita de dormir bastante bonita y todo de seda, estuve caminando por mi dormitorio, pensando que cómo sería al día siguiente y empecé a fantasear, lo hermoso que sería esta segunda salida con don Gunnar, él es bien caballero y me trata como una verdadera damita, es bastante delicado, pero cuando se excita la verdad es que nadie le puede parar, la primera vez me desvirgo en plana sala de baile en el PUB, aunque había poca gente, pero aun así alguna gente se percató de lo que hacíamos, y empecé a sentir un poco de vergüenza poder encontrarme con las personas que nos vieron hacer el amor, de todas maneras nadie se daba cuenta de quién era y que hacía. Al día siguiente, despierto como a las doce del mediodía, como siempre son los sábados y domingos, y preparo mi alimentación ya que pensé que ese día comería solamente lo necesario y más me abocaría en arreglarme y prepararme para mi cita en la noche, como a las cinco de la tarde ingrese a la ducha y me hice el aseo de mi cuerpo tanto exteriormente como interiormente, para mi hombre, estuve en la ducha acariciando mi cuerpo, tomaba mis senos, mis caderas, mis glúteos, los acariciaba y apretaba, realmente empecé a ponerme cachonda, una vez concluida la ducha y limpieza, depile todo mi cuerpo, lo pase con un perfume bastante rico, y con mi salto de baño y totalmente desnuda procedí a escoger que ropita me pondría para despertar y satisfacer sus instintos sexuales de mi hombre, siempre y sobre todo me gusta la lencería negra, pero ese día me propuse cambiar de color, y estando buscando, encontré un juego de lencería completo de color rojo y negro, verdaderamente un bonito combinado, se trataba de un bolidol, era una prenda enteriza, la parte superior cubría mis senos, luego apretaba mi barriguita y mi cintura y colgaba los prendedores para sujetar las medias, la verdad es que yo nunca había usado una prenda como esa, pero era una de las ropitas que el mismísimo don Gunnar me había obsequiado, el problema es que como abrocharía todos los ojales de la espalda, de todas maneras me dispuse a colocarme y ya más adelante veríamos como me queda, escogí unas medias de redes esta vez de color negro, un calzoncillo rojo que no era hilo dental, pero dejaba ver mis glúteos lo que hacía más provocativo, unos tacones rojos y un vestido rojo, el vestidito era una maxi todo el cuerpo completo y tenía una abertura al lado de la pierna derecha, busque una peluca de color negro y procedí a vestirme, con la ropa íntima, como les explique tuve algunos inconvenientes pero nunca hay que darse por vencida y todo salió como lo pensaba, una vez vestida y con los tacones y la peluca me vía al espejo y realmente mi cuerpo es bastante esbelto y sus curvas son bien pronunciadas, lo que a mí también me enloquece, pase a maquillarme, pintarme las uñas de las manos pintarme la boca de un rojo carmín y por último mis ojos el rímel y alargar mis pestañas, ya está lista y veo la hora y estábamos cerca a la hora indicada para nuestra cita, estuve caminando en mi departamento para acostumbrarme a los tacos y de rato en rato iba al espejo a observar mi figura femenina y me sentía la hembra más feliz del mundo por lo que había logrado con mi cuerpo, y todo es natural, sin ningún tipo de tratamiento ni nada. Al poco rato, suena el timbre y voy a abrir la puerta y era don Gunnar, bastante elegante y con un paquetito de forrado con papel de regalo, nos saludamos con un beso en las mejillas y me entrega mi regalo, le agradecí y le hice pasar, y tomar asiento en el sofá del living y le consulto si deseaba tomar una copa de wisky, el me responde afirmativamente y camino al bar para poder servir dos copas, le alcanzo su copa y yo tomo la mía y empezamos a conversar un poco de todo, siempre empezando con aspectos formales, nos tomamos la primera copa y le ofrezco una segunda copa y el muy gustoso acepta, me levanto a servirle y al entregarle su copa me siento a su lado, nos tomamos de la mano y empezamos a acariciarnos, yo para estar más cómoda cruzo mis pierna y la pierna derecha la llevo por encima de la otra, aspecto que permite mostrar mi pierna derecha, hasta arriba, lo que enloquece a don Gunnar y el empieza a acariciar mis piernas, lo que me da mucho gusto, me pide que pueda poner algo de música y apagar el televisor, me levanto y haciéndole caso le pregunto qué tipo de música le gustaría escuchar, él me dice música del recuerdo y me siento complacida ya que es la música que a mí más me gusta, estaba volviendo a sentarme y mi hombre me pide que por favor modele mi cuerpo para él, yo sin pensarlo dos veces procedo a caminar por la sala del living tratando de ser lo más provocativa posible, muevo mis caderas y al caminar cruzo mis piernas para hacerlo bastante sexy, él me observa con bastante atención y se sirve su copa, luego de un buen rato posando para mi hombre tomo asiento a su lado, y me toma de la mandíbula inferior de mi cara y me regala un beso en mi boca yo respondo con bastante erotismo, cruzo nuestro labios, tomo su labio inferior con ambos labios y nos besamos bastante rico, luego empezamos a jugar con nuestras lenguas y a compartir nuestra saliva, que rico se siente besar a un hombre, al que realmente aprecias y te trata bastante bien y con mucha delicadeza, estamos besándonos por un momento y de un rato me invita a bailar una música bastante romántica, yo accedo y nos paramos nos abrazamos y empezamos a bailar muy románticamente y bien apechugados, me toma de la cintura y yo con ambos brazos le tomo de cuello y empezamos a movernos al ritmo de la música que sonaba y de rato en rato hacemos intervalos para poder servirnos nuestras copas, él ya toma la iniciativa de servir más copas y así estamos bastante tiempo, en el que de rato en rato procede a acariciarme mis caderas y poco a poco va bajando hasta mis nalgas, nos besamos al bailar y realmente es una noche verdaderamente romántica, ya cerca a las diez de la noche, me consulta a dónde deseaba salir, yo le pregunte si realmente deseaba salir o era salir por simple formalidad, el me confiesa que no después de lo que estábamos viviendo ese momento no tenía ganas de salir sino por el contrario deseaba pasar la noche conmigo en mi departamento y lamentaba haberme hecho cambiar tan linda para no salir, a lo que yo le contesté que para mí era una necesidad estar lo más bella posible para él y que no me importaba si salíamos o no, por lo que de común acuerdo decidimos pasarla esa noche en mi departamento, dicho y hecho. Seguimos bailando y compartiendo unas copas, conversábamos, hacíamos chistes y nos reíamos de todo y nada, la verdad es que ambos estábamos muy complacidos con la decisión que habíamos tomado, y que realmente necesitábamos vivir en nuestra intimidad. Con los traguitos, la música y mis movimientos don Gunnar, poco a poco estaba cada vez más excitado, empezó a acariciar mis caderas y mis glúteos con un poco más de erotismo, a lo que yo también respondía con besos salvajes y también acariciaba sus partes íntimas y sentía como poco a poco su pene iba creciendo, lo que me volvía cada vez más loca, en uno de los descansos tomamos asiento y seguimos abrazados y besándonos como dos tortolitos, en eso él empieza a subir su mano por mis piernas hasta llegar a mi entrepierna y busca meter su dedo en mi culito, lo que hace estremecer bastante y le abrazó con mucha más fuerza, realmente volvía a sentir lo que una hembra siente cuando le están excitando a lo máximo, él besa mi cuelo y baja mi vestido para poder besar y chupar mis tetas, lo que lo hace con bastante sabiduría y de manera muy explícita, las mama, las besa y yo me siento en el cielo, con sus manos toma mi culo y lo acaricia, aprieta mis glúteos, e intenta meter todo el dedo mayor a mi culito, con un poco de descaro le tomo su verga por encima de su pantalón y procedo a abrir el cierre del mismo, lo bajo e introduzco mi mano y tomo se hermosa verga en mis manos y la saco para poder masajearla y masturbarla, estamos así por un momento más y luego a iniciativa mía empiezo a doblar mi cuerpo y bajar la cabeza besando sus pectorales su barriguita bastante pronunciada hasta llegar a su hermosa verga, aprovecho para bajarle el pantalón y los calzoncillos y tener toda su verga a mi vista, la empiezo a besar con bastante suavidad desde los testículos hasta la puntita, la paso con mi lengua a toda ella como también a sus testículos y escucho un ruego de mi hombre diciéndome “por favor mi Reyna, cómetela enterita”, yo le hago sufrir todavía un poquito y luego empiezo a meterla en mi boca es tan grande su verga que llega hasta mi garganta, y empiezo a chuparla, realmente que rico se siente chupar una verga en toda su erección, ella está dura, sabrosa con sus líquidos pre seminales y lo único que me quedaba era vivir el placer de ese momentos, estuvimos como unos veinte minutos en esa acción yo chupando su verga y el sintiendo el placer a lo máximo, en el sofá él se retorcía hacia atrás todo su cuerpo y su cintura levantaba para poder introducirme cada vez más y más, en eso me toma de la cabeza con bastante cariño y suavidad, me levanta y nos paramos para seguir besándonos y poder acariciar nuestros cuerpos, yo estaba todavía completamente vestidita, él lleva sus manos hacia mi espalda y procede a bajar el cierre del vestido, una vez que ha bajado el cierre todo el vestido se va abajo y yo me quedo con mi ropa íntima, él me ve y grande es su asombro al verme con mi lencería, la ropita íntima que traía era terriblemente excitante y a cualquiera le volvía loco, mucho más con el cuerpo que lo estaba usando, ya que existe algo prohibido y erótico al ver con ropa sexy a un travesti que a una mujer de verdad, en nosotras la ropa toma un nuevo sentido, es algo diferente, es algo prohibido, es algo oculto pero eso sí, es mucho más excitante, que provoca una reacción a veces aversiva pero en la mayoría de los casos provoca más sensualidad. Me toma de mis caderas, y nos vamos a mi dormitorio y le manifiesto que desde hoy este lugar va a ser nuestro nidito de sexo explícito, me hace echar a la cama y me pone boca abajo, yo pensé que ya íbamos a proceder a culiar, pero cual mi sorpresa, él se pone en mi encima cubre mi cuerpo con su cuerpo ya desnudo y empieza a moverse como si estuviera teniendo sexo, lo que a mí personalmente me enloquece bastante va besando mi cuello, bajando por mi espalda, mi cintura y al fin llegando a mis glúteos, inicialmente los besa sobre la tanguita que llevo puesta, que como les dije no es hilo dental, pero si deja ver gran parte de mis nalgas, las besa, las muerde, las acaricia, las aprieta con erotismo y poco a poco va bajando mi tanguita hasta tenerla en mis piernas, lo que le vuelve loco dicha visión tan erótica, empieza a lamer toda mi rayita pasando por momentos por mi hoyito, lo que me hace sentir una sensación muy especial, y me hace gemir como una verdadera puta, que está llegando a un orgasmo genial, esta acción va repitiendo por varias veces a lo que yo ya no aguanto más y le pido que me posea; él me dice “mamacita cuando te pedí que me lo chuparas de una vez por todas tú mi Reyna me has hecho sufrir, ahora sentí con mucho cariño lo que es sufrir del deseo sexual”, y se va con toda su boca hacia mi culito y me empieza a introducir su lengua, dios mío que sensación más rica que me hace vivir mi hombre, mete y saca su lengua de mi culito, yo veo estrellas de tanta sensualidad, de tanta excitación, y siento, vivo, disfruto de este momento tan inolvidable, poco a poco va subiendo su cabeza y su lengua y boca abandonan a mi culito, nuevamente me cubre con todo su cuerpo y mete sus manos hacia mis tetas y las manosea con mucha lujuria, me besa mi cuello y yo hago un esfuerzo para llevar mi boca y poder besarle nuevamente nuestras lenguas se encuentran y hacen lo que deben hacer en estas circunstancias, siento su verga en mi raya y él se mueve como si se estuviera masturbando con mis glúteos, lo que me gusta mucho, se baja de encima de mí y me da la vuelta y nos abrazamos y besamos, aprovecha para quitarme mi tanguita y quedo a su libre albedrio, nuevamente él va bajando para besar y chupar mis tetas que le gustan mucho, baja a mi pelvis y empieza a lengüetear mis partes íntimas laterales a mi miembro, siento como si estuviera chupando una conchita, me chupa la parte de mis bellos púbicos, tomando con sus manos fuertes mis dos nalgas y aprovechando para introducirme nuevamente sus dedos a mi culito, realmente yo me encuentro deshecha y con ganas de continuar, me toma de las pierna y pensé que haríamos el estilo de “patas al hombro”, pero las abre de par en par y se echa encima mío y siento su verga en mi pelvis, para luego llevarla hacia atrás y buscar mi hoyito que estaba súper dilatado, lo que permite que su verga ingrese sin dificultad a mi culito sin mayor problema, siempre hay un dolorcito pero que es compensado con el placer que sentimos, empieza con el mete y saca, yo trato de acariciar sus testículos y siento con mi mano que realmente toda su verga la tenía dentro de mis entrañas, que sensación más rica y lleno de lujuria, estuvimos así por una media hora por lo menos, al mismo tiempo que yo le abrazaba y besaba y el me tocaba todo mi cuerpo, mis nalgas, mis piernas, mi cara, mis tetitas, en realidad todo y por ningún motivo hemos pensado cambiar de pose, la verdad es que no había tiempo para pensar en eso, ya que lo estábamos disfrutando a lo máximo de esta experiencia inolvidable, después de un tiempo, el empieza a agitarse cada vez más e inunda mi interior con su rica leche, luego poco a poco su verga va volviendo a la normalidad, nos besamos y no pronunciamos palabra alguna, ya que ambos habíamos llegado al orgasmo total, yo también por primera vez había llegado al orgasmo por mi culito, realmente he sentido una emoción profunda en los movimientos que me poseía, realmente que rico se siente. Luego de semejante experiencia sexual, nos levantamos a seguir juntos y seguir conversando, y tomarnos algunas copas más, y luego nos fuimos a dormir como dos personas que alcanzaron su realización sexual plena. Un beso Ely. Mi email es: [email protected]

Autor: elizabeth Categoría: Transexual

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Acepté una invitación al cine porno …

2021-03-17


Acepté una invitación al cine porno y tuve una experiencia inolvidable de sexo con dos amigos, algo terrible que me dejó una profunda huella en mi lado femenino y fue el inicio de nuevas relaciones. Hola mi nombre es Elizabeth, y les he estado contando algunas experiencias sexuales que he tenido en mi vida, una de las experiencias que tuve y la primera es con dos amigos en un baile de disfraces en un carnaval pasado. Ayer recibí un llamado telefónico, se trataba de Jorge un amigo de dicha experiencia que hice mención, era para invitarme a ver una película porno y me consultaba si podríamos ir con un amigo más y si yo podría ponerme una ropita intima sexy, a lo cual yo acepte con mucho entusiasmo la propuesta indecente de mi amigo que volveríamos a vernos o encontrarnos desde esa vez de la fiesta de disfraces. Llegó el día indicado y después del almuerzo empecé a prepararme, lo primero que hice es darme una ducha completa y la limpieza tanto externa como interna, luego me puse un perfume por todo mi cuerpo y empecé a vestirme, lo primero que hice es escoger la lencería que utilizaría para nuestro encuentro, abrí mi maleta de ropa femenina que me había regalado mi querido chofer, y escogí un conjunto de lencería de color rojo, las medias nylon, un conjunto de bikini, con su sostén de seda y una tanga de hilo dental, su respectiva portaligas, me vi al espejo y realmente me gusta poder observarme me veía muy sexy, luego me puse un maquillaje en mi rostro nada exagerado, me pinte mis ojos y torcí mis pestañas, para que no se me notara me propuse utilizar unas gafas grandes oscuras, luego me puse un buzo deportivo y una camisa larga y ancha y unas zapatillas deportivas con un terraplén con una altura de 6 a 7 centímetros, que me hacía un poco más alta, pero lo más importante es que levantaba más mi rico culito. Salí de mi departamento rumbo al lugar de encuentro, antes viéndome en el espejo y realmente pasaba desapercibida, mi figura no llamaba en nada la atención, pasaba como un hombre normal como un día normal de fin de semana, nos encontramos en el lugar indicado, ambos amigos ya se encontraban en el lugar esperándome, y Jorge me presento a su amigo, él se llamaba Reynaldo, tenia un tes morena, algo de barba crecida y era un poco pelón o calvito, se veía bastante robusto y comenzamos a conversar como quien hacer hora para ingresar a la función y Reynaldo me preguntó que es lo que me gustaba y solamente me limite a responder que estaba descubriendo mi lado femenino y le devolví la pregunta a lo que me respondió que le gustaba ver películas porno con personas obesas y gorditas, lo que realmente me llamó la atención. Mientras conversábamos Jorge no dijo que ya era hora para ingresar a la sala cinematográfica, estuve buscando dinero en mi mochilita y en eso Reynaldo me dijo que sería él quien cancelaría las entradas y que no me preocupara, compró las entradas y yo fui la primera en ingresar a la sala luego Jorge y por último Reynaldo, una vez ingresado a la sala yo tome la iniciativa en caminar hacia el rincón de la última fila, yo me fui hasta la última butaca, Jorge a mi lado y Reynaldo, tomamos asiento y esperamos un tiempo para que nuestra vista se acomodará a la oscuridad de la sala y la función empezaba con una película italiana de Roxana Doll, que siempre hace el amor anal o doble penetración. Estuvimos así un momento en lo que Jorge me pide si yo podría acomodarme al centro de los dos a lo que yo sin ningún problema acepte y me pare para hacer el cambio de butaca con Jorge, él se coloca detrás de mí, y me sujeta mis caderas, yo espero a ver cual era su iniciativa y al cruzar por detrás de mí, en eso él me toma de mis caderas y empieza a bajar mi buzo deportivo hasta las piernas y me cede su butaca, yo ya no me subo y tomo asiento con el buzo en mis piernas, Reynaldo me ve y me sonríe, yo también le sonrío y nos ponemos a ver la película, en eso siento la mano de Jorge en mi pierna derecha y la mano de Reynaldo en mi pierna izquierda, ambos bajan mi buzo hasta mis canillas, yo me limito a quitármelo y guardarlo en mi mochila, mi camisa como era larga y ancha se ve como un vestido y tomo ambas manos y me limito acariciarlas, con Jorge hacemos empanadas con nuestras manos entrecruzadas y apoyo mi cabeza a su hombro, el me toma de mi quijada y me brinda un beso, simplemente de labios a lo cual yo respondo con mucha ternura, la película estaba en pleno auge el sexo, Reynaldo pasa su mano derecha por detrás de mi espalda hasta llegar a mi culito, aprieta mis glúteos y hace a un lado el hilo dental y empieza a acariciar con su dedo mayor mi rayita e intenta introducir su dedo a mi hoyito, mientras Jorge sigue besándome, superficialmente y empieza a desabrochar mi camisa encontrándose con mis senos cubiertos por mi sostén rojo de seda, lo que le encanta y muestra su satisfacción completa y empieza acariciar mis tetitas y acerca su rostro hacia mi pecho para besar mis pezones sobre la seda de mi sostén, realmente me siento una hembra realizada y deseo que nunca termine esta escena tan bonita, veo a mi alrededor la sala y hay algunos espectadores muy adelante nuestro lo que nos permite actuar sin mayor problema. En eso Reynaldo me dice que le gustaría poder apreciar mi cuerpo para lo que me pide que me pueda parar, separándome de Jorge le hago caso y me paro ellos ven mi cuerpo y no solamente se limitan a observar sino que lo van acariciando, yo doy una vuelta completa lo que creo que les excita mucho más, cuando termino de dar la vuelta completa Jorge con sus manos me indica que les muestre mi culito, a lo que yo empiezo a inclinarme hacia adelante y me apoyo en los brazos de las butacas de adelante y siento las cuatro manos acariciando mis nalgas y mis piernas, en eso siento las manos de Reynaldo que hace a un lado el hilo dental de mi tanga y con sus manos me abre las nalgas para introducir su lengua a mi raya y se va acercando a mi hoyito, y empieza a lamerlo e intenta introducirlo, este hecho es una experiencia inexplicable, siento un momento de gran excitación, ese momento es indescriptible, siento un deseo que ese momento sea eterno, siento su lengua en mi culito y realmente deseo que este momento sea eterno, me siento terriblemente excitada, luego Jorge no quiere quedarse atrás y de la misma manera me introduce su lengua y ambos gozan con mi culito, luego de unos minutos en esa posición vuelvo a mi butaca y Jorge retoma su accionar con mis pezones y masajear mis tetas, en cambio Reynaldo vuelve a introducir su dedo a mi hoyito y con la otra mano empieza a pellizcar mis pezones, no con mucha fuerza pero si con mucho erotismo, vuelvo a besar a Jorge, pero esta vez, empiezan a cruzarse nuestras lenguas e intercambiar saliva, el escenario es bastante erótico y nos hemos olvidado por un momento la exhibición de la película. Tengo mis piernas al aire libre, sin buzo, tengo mi camisa totalmente desabrochada, mi sostén debajo de mis tetitas y mi hilo dental a un lado, la situación era de tres amantes que buscaban alcanzar el éxtasis personal y grupal, realmente todo me gustaba a mí, sentir la lengua de Jorge en mi boca, sentir sus manos en mis tetas y mis piernas y muslos, sentir la mano de Reynaldo pellizcando mis pezones y su dedo dentro de mi culo, y todo en movimiento, ni por sólo un momento ninguno de nosotros de quedaba un momento sin moverse, sino por el contrario todo estaba en movimiento. Cuando había concluido la primera película y empezaba la segunda función Jorge me plantea que si podríamos pararnos e ir detrás de las butacas donde había unas cortinas guindas y largas, Reynaldo también está de acuerdo, los tres nos paramos salimos de la fila de butacas y a la mano derecha observamos que hay una pareja de hombres uno detrás de otro, me pareció ver que hacían sexo, con bastante disimulo, por lo que optemos irnos a la otra esquina, en eso Reynaldo, nos señala que retornaría de un momento, ya que tenía ganas de ir a orinar e ir al baño, con Jorge nos fuimos a la esquina y mi camisa larga realmente parecía un vestido ancho, llegamos a la esquina y nos introducimos detrás de las cortinas y él me arrincona hacia la pared y toma mis caderas y empieza a chaparme brutalmente y excitadamente, yo llevo mis brazos a su cuelo y él acaricia mis glúteos, mis senos, mi cintura, mi espalda y en realidad todo mi cuerpo, yo también bastante excitada, llevo mi mano derecha hacia su verga, la misma que ya era conocida para mí y empiezo a acariciarla, y masturbarla, lo que hace enloquecer a mi pareja, estamos un momento en este ajetreo, y ver que Reynaldo se va acercando hacia nosotros y por sus movimientos sospecho que viene liberando a su pene, se nos acerca y se pone a disfrutar del trio, él va directamente a meter mano a mi culito, y a mamar mis pezones de mis tetas, mi otra mano se dirige a la verga de Reynaldo y mi sorpresa es terriblemente grande que al sentirla se trata de una verga tremendamente gruesa y relativamente grande, pero su grosor era fenomenal, por lo que previniendo una sorpresa dolorosa le propongo a Jorge pudiera empezar a penetrarme, ambos se ponen de acuerdo y es Jorge quien va a empezar a tirarme, él se baja el pantalón y calzoncillo hasta sus canillas, y empieza a mojar mi culito con su saliva y a introducirme primero un dedo y luego dos dedos, juntos, siento un pequeño ardor, cierto dolor y mucho placer, en cambio Reynaldo continua el juego con mis tetillas, las lame y las chupa muy rico, yo me limito a besar su cabeza calva y morder en lo posible sus lóbulos de sus orejas, invitándole a poder besarnos y entrecruzar nuestras lenguas, a lo que él inicialmente pone cierta resistencia, pero poco a poco va cediendo y al fin se anima a chapar y entregarse a la lujuria sexual que vivíamos en ese momento. En eso van sus manos hacia mis nalgas y las empieza a masajear lo que Jorge aprovecha para acercar su verga a mi hoyito y empieza a introducírmela, como siempre al principio hay un fuerte dolor, pero que es compensado con el placer que nos hace sentir ser penetradas además de la excitación que te provoca un hombre cuando te chapa y besa y chupa tus tetas, tu cuello. Así parados los tres estábamos haciendo el amor, yo era la hembra gozando de dos hombres super arrechos, haciéndome sanwchis, en eso Reynaldo se aleja un poquito de mí, se separa y toma con sus manos mi cabeza y empieza a bajarla, y entiendo lo que deseaba, y poco a poco me fui inclinando hacia adelante hasta llegar a la altura de su verga, y empiezo inicialmente a besarla, le bajo su pantalón y calzoncillo, beso sus testículos, paso con mi lengua toda su verga por varias oportunidades y observo como se excita mi hombre y siempre sintiendo como me viene cabalgando por atrás mi otro hombre, inicialmente despacio y luego toma su propio ritmo, yo empiezo a chupar la verga de Reynaldo y el inclina su cabeza y su cuerpo hacia atrás sintiendo una gran satisfacción, así estuvimos por unos minutos, yo sentía una verga por atrás y otra verga por delante, era la primera vez que tenía una doble penetración y realmente me sentía realizada como mujer, sentir una verga tan gruesa en mi boca que me volvía loca y era de rica ya que empezaba a succionar el líquido pre seminal, y era realmente sabroso y por otro lado, sentir como una linda verga como la de Jorge me penetraba por mi culito, ambos agüeros se encontraban ocupados y por ambos se sentía un placer inexplicable. De largos minutos en esa posición Reynaldo le propone a Jorge que si podrían cambiar de posición, aspecto que me alboroto un poco, ya que la verga de Reynaldo era muy pero muy gruesa y no estaba segura que pueda penetrar mi culito, nos paramos y le roge a Reynaldo que si me iba a penetrar lo hiciera con calma y despacio ya que mi culito nunca había probado semejante vergota, a lo que él accedió y cambiaron de lugar, Jorge empezó a besarme, a chapar, a mamar mis tetas y besar mi cuelo y toda parte de mi cuerpo al que tenía acceso, Reynaldo se puso detrás de mí, se hincó y empezó a besar mis glúteos, a pasar su lengua por mi raja hasta llegar a mi hoyito e introdujo su lengua, acto que me hizo estremecer todo mi cuerpo, nunca en mi vida había sentido tan hermosa sensación, poco a poco fue subiendo besando mi espalda hasta llegar a mi cuello y mi nuca, me besaba y acariciaba todo mi cuerpo, compartiendo con mi otro hombre, en eso siento que la verga de Reynaldo se va acercando a mi ano y le pide a Jorge que abra mi culito lo más posible, él hace caso inmediatamente y con sus dedos introducidos a mi culito lo abre dando paso a la verga de Reynaldo y siento semejante cosa penetrar lo que me hace vivir y doler, siento un profundo dolor hasta que me saca algunas lagrimas de dolor, Jorge las limpia con sus labios y trata de distraerme con sus besos y mis manos aprietan sus hombros, ya que el dolor era insoportable, el visitante de atrás se para por un momento a objeto que mi esfinder se pueda acostumbrar al mismo, ya un poco tranquila empujo mi culo hacia atrás en señal para que Reynaldo pueda continuar con su acometido y empieza con el mete y saca luego para sus movimientos y yo descaradamente llevo mi mano derecha hacia la verga y no la encuentro en eso me doy cuenta que me había penetrado totalmente, lo que me hace sentir muy arrecha, y empiezo a mover mi culo para sentirlo en toda su dimensión, él toma mis caderas con sus dos manos y empieza a culiarme, realmente que rico sentir una verga tan gruesa que me este penetrando, a lo que Jorge toma mi cabeza y la va bajando para que yo se la pueda chupar, yo procedo como lo hice con Reynaldo la beso la puntita, beso sus testículo, beso todo lo largo de su verga para luego introducírmela toda en mi boca y empiezan a tirarme por arriba y por atrás, una perfecta doble penetración, luego de unos minutos disfrutando de esta posición Jorge saca su verga de mi boca y me hace parar para acercarse a mi cuerpo e introducirla entre mis piernas como si me estuvieran tirando por atrás y por adelante, ambos empiezan a agitarse con mayor velocidad y ambos llegar al orgasmo, por un lado es inundada mis entrañas con el semen de Reynaldo y siento entre mis piernas el semen de Jorge, ambos poco a poco van apagando sus movimientos como si estuvieran exprimiendo sus vergas cada uno en el lugar que le correspondió, yo la verdad deseaba que este momento nunca terminara, que este momento sea para siempre, me sentía algo cansada pero con un sentimiento de verdadera satisfacción sexual. Luego nos vestimos, nos sentamos un momento más viendo la película, dándonos pequeños besos y acariciándonos nuestros cuerpos, antes que termine la película nos pusimos de acuerdo para retirarnos, una vez afuera ya había llegado la noche y en eso Reynaldo nos propone ir a su departamento a compartir una copas, Jorge nos dice que si podemos pasar por el mercado Lanza para comprar un bonito vestido y continuar con lo que habíamos empezado, todos reímos y todos estábamos de acuerdo, empecé a imaginarme como sería la noche que nos espera…. Un beso Elizabeth.. mi correo es: [email protected]

Autor: elizabeth Categoría: Transexual

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FUI DESCUBIERTA CON LENCERÍA ENCIMA EN UN BUS Y ME COGIERON

2021-03-17


LO QUE LES VOY A RELATAR ES MI PRIMERA EXPERIENCIA CON UN HOMBRE AL QUE CONOCÍ EN UN BUS Y TERMINAMOS HACIENDO EL AMOS EN UN PUB. Yo soy travesti de closet, tengo bien escondido mi secreto, hace un año ya que me he venido a la Ciudad de La Paz – Bolivia, aunque soy de Potosí, desde muy joven me ha gustado usar ropa íntima de mujer, cada noche cuando llego a mi departamento procedo a cambiarme y sentir la dulzura y la excitación que se siente usando lencería femenina, desde hace ya algún tiempo permanentemente voy usando la ropita intima incluso voy a trabajar con ella, y encima sigo con mi ropa normal de varón, me siento un verdadera dama, y realizo mi sexualidad con muchas limitaciones y en la soledad, pero con esas limitaciones me siento feliz, muchas veces he asistido a cines porno, pero soy muy tímida para poder iniciar una relación con algún espectador, de todas maneras tengo muchas limitaciones y sobre todo tengo mucho miedo a lo que podría pasar algo que no sea de mi gusto, por lo que prefiero vivir mi intimidad en la soledad. Pero les voy a contar como me descubrieron y las consecuencias del mismo. Un día viernes despierto como de costumbre, tomo mi desayuno en mi soledad, luego planifico que ropita intima llevaría ese día, por lo que me puse a escoger y realmente estaba un poco excitada por lo que opte ponerme toda mi ropa de color negro, utilice una medias malla negras, el portaligas negro, el corpiño del mismo color y la tanga de la misma manera, cuando me vi al espejo, que por cierto lo tengo bastante grande para poder apreciar mi figura, realmente estaba buenona, tengo los pechos algo creciditos y nada que envidiar a nadie y mi cintura es algo delgada pero mis caderas son bastante gruesas y realmente mis curvas son bastante pronunciadas por lo que también mis nalgas son bien redondas y sobresalidas, por lo que me obliga a usar ropa bastante holgada, tanto de la parte superior por mis tetitas y de la inferior por mis caderas y mus nalgas o glúteos. Me dispuse a salir de casa como cualquier día de trabajo, el mismo que paso sin ninguna novedad y para pasar el tiempo me fui al cine porno, donde pude ver dos películas italianas donde había varios actos o escenas de sexo anal, lo que realmente me excita bastante al salir del cine, comí algo ligero, pensando que en mi departamento me prepararía algo más sustancial, ya que al día siguiente sería sábado y podría quedarme en cama hasta más tarde que de costumbre, ya era como las 10:30 de la noche por lo que opte tomar un autobús que va hacia la ciudad de El Alto, hay que tomar en cuenta que el viaje es bastante largo y lerdo por la reparación en la que se encuentra la autopista. Y tardamos más de una hora en llegar a nuestro destino, el autobús estaba bastante lleno, yo tenía un asiento ocupado; pero avanzando un poco ingresan mucha más gente en eso veo a una señora con un bebe, por lo que le cedo mi asiento y me paro en un espacio que tenía casi al final del autobús, más allá se sigue llenando de gente y yo me quedo con poco espacio y un poco apretados entre todos y todas las pasajeras, el bus inicio su viaje rumbo a nuestro destino y nos acompañaba la oscuridad al interior del mismo, no sé pero a medida que avanzábamos siento en mis nalgas una mano que poco a poco iba rozando la mano con mis nalgas, y cada vez más y más se sentía con mayor insistencia y con mayor seguridad, al ver que yo no ponía ninguna resistencia, en un momento con el intento de calmar y acabar con esta situación un poco incomoda, me doy la vuelta y con la poca luz que ingresaba de la avenida puedo percibir un hombre un poco mayor, con una barba un poco crecida y algo canosa, el mismo que me saluda muy amablemente a lo que yo me limito a responder a dicho saludo tan amable y respetuoso y vuelvo a darme la vuelta, la mirada del caballero me dejo muda ya que el mismo era bastante simpático, buen fornido y más alto que yo, empiezo a pensar y fantasear, qué tal si ese hombre pudiera ser el hombre que rompa con mi virginidad, sea mi amante que tanto sueño en mi soledad, que podría hacer realidad todas mis fantasías, que podría hacerme sentir una mujer de verdad, pensando en estas cosas nuevamente llego a sentir rosar su mano por mis nalgas, pero esta vez, ya no es un rose de pasada sino que la mano se queda justo en la raya de mi culito, y empieza a mover con bastante calma, lo primero que hago es llevar mi mano para hacer contacto con su mano y proceder a retirarla, en eso él me toma de mi mano y la agarra con mucha delicadeza, y comienza a acariciarme la mano, yo toda avergonzada lo que hago es ver a mi alrededor y puedo observar la espalda de una pareja que también viajaba con nosotros y al otro lado veo que hay dos señoras con vista a las ventanas algo dormidas por el cansancio del laburo del día, y se ven bastante cansadas todas las y los pasajeros, por lo que a nadie le interesa lo que pueda pasar por los alrededores del bus, el mismo que va con mucha calma y teniendo muchas paradas intempestivas. Haciendo un poco de fuerza logro que el hombre me suelte mi mano, y solamente me limito a colocarme con la vista hacia adelante del bus y el hombre se acomoda justo detrás mío, ahora ya no solamente siento su mano sino que él se va acercando mucho más hacia mi cuerpo y llega a chocar la parte de su miembro con mis nalgas, y empieza a moverse lentamente, como si intentará masturbarse con mi culito, lo que llega a excitarme mucho más, y respondo con levantar mi culo y hacer pequeños movimientos siguiéndole en juego que él ha iniciado, lo que en otras palabras sedo e ingreso a su huego, en eso siento su mano derecha postrarse en mi cadera y en momento me la va apretando lo que me hace sentir una excitación fuerte y hace que mueva todo mi cuerpo, para eso poco a poco va subiendo su mano por dentro de mi sacón hacia mi cintura para luego llegar hasta mis tetitas y grande es su sorpresa al sentir que llevo un sostén un poco durito y que tengo unos bonitos pechos, lo que hace que él se estremezca y acerca su aliento hacia mi oreja y siento su aliento y su jadeo y empieza a besarme el cuello y lamer mi lóbulo de mi oreja, y con la otra mano empieza a bajar hacia mis glúteos lo que me hace vibrar todo mi cuerpo. Así viajamos todo el trayecto para suerte mía solamente el hombre se limita a manosearme con bastante delicadeza, de la misma manera yo sigo con mis movimientos muy disimulados, pero ricos, en eso pienso que una vez que lleguemos a nuestro destino todo va a volver a la normalidad, él por su camino y yo por el mío, pero bastante contenta y feliz por una nueva experiencia muy rica. Cuando llegamos a la ciudad de El Alto, vamos bajando del bus y me dispongo a cancelar el respectivo pasaje él se adelanta y cancela por dos pasajes y se baja juntamente conmigo, en ese momento realmente no sabía qué hacer, si correr, o volver al bus pero ya era demasiado tarde, una vez en la avenida, el me pregunta mi nombre a lo que yo respondo con el nombre de Ely, él sonríe y me dice que se llama Marcos y es de Cochabamba, y que está de paso por la ciudad de La Paz, y que le gustaría tener un momento conmigo, yo simplemente le respondo que no conozco muchos lugares para poder compartir, él me señala que alguna vez había visitado un local donde se reunían gente como nosotros y que estaba dispuesto a invitarme unas copas, a lo que yo acepte, con la condición que me embarcara cuando nos estemos despidiendo, ya que el centro de esta ciudad era un poco peligroso y que no conocía a nadie, el acepto gustoso la condición y nos fuimos caminando hacia el local que me había propuesto. Una vez que llegamos ingresemos al mismo, era un local bastante elegante donde había gente de todo tipo y por ser viernes el mismo estaba bastante concurrido, ingresemos y nos fuimos al mostrador del bar donde pedimos dos wiskis, y brindamos por nuestro encuentro, el tipo se veía bastante educado y con mucho verba, dialogamos de varias cosas entre ellas de política, de los problemas del país y otras cosas más y llegamos a conversar sobre nuestro encuentro, después de varios vasos de wiskis, yo le conté que era travesti de closet y que nunca había estado con un hombre solamente en mis fantasías solitarias en mi departamento, él me dijo que era casado y que permanentemente realizaba viajes a esta ciudad por cuestiones de trabajo, y que desde el momento que me vio le había gustado, y sospechaba algo de mis inclinaciones por lo que se animó a proceder como lo hizo, teniendo una respuesta positiva mía, me propuso bailar, a lo que yo me ruborice un poco, pero ve pidió que observe a nuestro alrededor y pude constatar que había en el local gente bailando entre hombres, otras hombre y mujer y otras entre mujeres, por lo que accedí a la invitación y nos fuimos a un lugar un poco discreto, sino antes tomar una mesa para colocar nuestra botella de wiski y nuestras copas, la música era romántica y de antaño, lo que realmente me gusta a mí, nos abrazamos él puso sus manos inicialmente en mi cintura y yo coloque mis manos en su pecho y bailamos un poco apechugados, así fue pasando la noche entre baile abrazos y tragos, ya pasada la media noche, volvimos al baile yo ya me encontraba totalmente desinhibida y me movía con más soltura y él también fue tomando mayor confianza, ya que sus manos acariciaban mis caderas y mis nalgas, cada vez con más descaro, de la misma manera yo me abrazaba de su cuello, hasta que llegó el momento que se cruzaron nuestras miradas y como si fuera algo natural o por simple atracción mutua nos dimos un beso inicialmente chocaron nuestros labios, para luego cruzar nuestras lenguas llegando a darnos unos besos bastante lujuriosos, en ese momento pensé que todas mis fantasías se habían hecho realidad y así se lo comente y él, Fabián, como se llamaba, me dijo que la noche recién empieza, y cuánta razón tenía, el local se fue vaciando poco a poco y nosotros seguimos con nuestro idilio sexual, me aflojó el cinturón, cosa que le permitió introducir primero una mano y luego las dos hacia mi trasero, y pudo sentir la ropa femenina que traía y sentir mis redondos glúteos, lo que le gusto de sobre manera, y me dijo al oído que esta era la noche de suerte para él y que por nada del mundo quería que terminase,, dentro de mí pensé lo mismo, y me animé a bajar mi mano derecha por delante para luego acariciar sus partes y me encontré con una verga semi parada pero bastante grande y no como la mía, lo que me asustó un poquito pensar que podía ser penetrada por semejante herramienta, y percibí que mis caricias le gustaban mucho, nos mantuvimos bailando y metiéndonos mano uno a la otra, yo me sentía una verdadera mujer, sentía mi realización femenina inclusive pensé en llevarle a mi departamento para que pasáramos la noche juntos pero él me manifestó que estaba alojado donde unos parientes y debía recogerse, pero no tenía hora, lo cual debía aprovechar al máximo. Volvimos a nuestra mesa, y nos besábamos como verdaderos pocholos, como vivía esos momentos, él me metía mano por debajo de mi pantalón disfrutando mis partes íntimas pero lo que más le gustaba era masajear mis nalgas y sobar mis pechos y besarme, llegó un momento que dijimos que sería la última vuelta de baile por lo avanzado de la hora, una vez en un rincón el me tomo de una mano y me hizo dar la vuelta, y me tomo por atrás, se colocó detrás de mí y sentí su hermosa verga en mi culito que pedía a gritos que me desvirgara, en eso como si estuviera leyendo mi mente me abraza por detrás y aprieta mi cuerpo al suyo, yo llevo mi cabeza hacia atrás y llegamos a besarnos en esa posición y nos vamos caminando hacia una pared oscura, a una esquina del local y se apoya a la pared y yo me deslizó a su cuerpo, en eso él va bajando mi pantalón y me veo con mi calzoncillo en mis piernas, a los que respondo con desabrocharle el cinturón y bajo su pantalón y su calzón y sale una hermosa verga bien parada, yo me agacho y me pongo de rodillas y empiezo a oler ese sabor a hombre y líquido pre seminal, paso su verga con mi lengua desde los testículos hasta la punta y realmente siento que estoy en el paraíso, mi excitación ha llegado a lo máximo, sigo jugando con mi lengua hasta que me animo introducirla a mi boca, lo que le vuelve loca de deseo, y empiezo a mamársela, y por primera vez siento una verga dentro de mí, ahora sé lo que es tener sexo oral, y que ambos disfrutamos a full, el al sentir la mamada que le vengo dando y yo por sentirme penetrada por la boca es una sensación única, luego de unos minutos chupando su verga, él me levanta con las dos manos y me empieza a besar en la boca, nuestras lenguas se entrecruzan y sigue metiéndome mano y baja una mano hasta mi hoyito, la moja con su saliva y empieza a introducirme, un dedo, me duele un poquito pero es más el deseo de sentirme mujer que aguanto lo que sea, luego vuelve a salivar mi culito y empieza a intentar introducirme dos dedos, creo por lo arrecha que estaba se abrió mi hoyito dando alojamiento a ambos dedos, en eso él me dice que desea penetrarme, yo simplemente le digo que era toda suya y que haga lo que quiera conmigo, me doy la vuelta con el único fin de entregar mi culito a este hombre que conocí en el bus, el moja su verga y moja mi hoyito e intenta penetrarme, con un poco de esfuerzo logra ingresar la punta de su verga por mi esfinder y siento un placer nunca antes sentido pero al mismo tiempo siento un dolor en mi ano, pero es parte de la satisfacción que provoca la penetración aun siendo la primera vez, poco a poco todavía sin movimiento alguno el empuja su verga logrando introducirme gran parte de ella, lo que me hace sentir un placer excepcional, me siento en el reino de la lujuria, del placer, y mucho más al realizarlo en un local público donde hay varias personas en el local, esto es lo máximo, pero él sabio por su experiencia espera un poco a que mi hoyito se acostumbre a su verga y luego poco a poco se fue moviendo con el saca y mete lo que me enloquecía y sus manos manoseaban mis tetas y mi parte delantera como si fuera una vagina ya que mi pene estaba algo parado y empecé a eyacular y moje toda su mano con mi semen lo que llevo su mano a mi boca y lamí mi propio semen, realmente que rico, no veía nada prohibido en lo que hacía, sino que consideraba que era parte de un acto sexual con todas las de la ley, él en cambio seguía culiándome por mi culito, el mismo que estaba disfrutando de ese momento a lo máximo, siento que sus movimientos son cada vez más rápidos y luego me aprieta con mucha fuerza y siento que se viene dentro de mis entrañas, llegando a recibir por primera vez leche de un verdadero macho, poco a poco se va calmando hasta que se sale su verga de mi culito y procedemos a limpiarnos y siento que por mis piernas chorrea el semen que sale de mi hoyo, lo que me excita más, nos vestimos , nos damos un beso y nos vamos a nuestra mesa, seguimos besándonos y metiéndonos mano y nos damos cuenta que ya son las 5:00 de la mañana y nos disponemos a irnos, tomamos un taxi y me lleva hasta mi departamento, ya que él quería conocer y yo no me hice problema sino por el contrario que me gustaría que me visite cada vez que llegará a la ciudad de La Paz. Con cariño Elizabeth Mi email es: [email protected]

Autor: elizabeth Categoría: Transexual

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Un chofer me sedujo y me convirtió en su amante.

2021-03-17


Relato de cómo me sedujeron con lencería femenina hasta hacerme suya por completo, de lo que no me arrepiento en absoluto, Cada día que voy a mi trabajo tomo el microbús y siempre suelo sentarme a lado del chofer, en varias oportunidades he llegado a subir al mismo microbús y casi ya nos conocemos con los diferentes choferes que realizan este recorrido, y en diferentes oportunidades ya llegamos a entablar con muchos de ellos una conversación al inicio eran conversaciones bastante convencionales, del tiempo, de la política, de los problemas regionales y otros temas, que no tienen mucha trascendencia. Lo que me gusta a mí personalmente es que el recorrido que realizan estos lo hacen por una de las calles céntricas y que se encuentran alrededor del mercado central y hay una calle donde las diferentes tiendas ofrecen y exhiben ropa íntima de mujer, es decir lencería, y permanentemente van cambiando la ropa en sus diferente maniquíes con figuras de mujeres, lo que a mí me provoca bastante excitación al ver, toda esa ropa femenina intima, siempre sueño con poder probarme dicha lencería, por lo que pongo mucha atención a los maniquíes y la ropa que llevan, que por cierto son bastante provocativas, siempre me embarco a lado del chofer a lado derecho de la movilidad, ya que las tiendas a las que hacía referencia se encuentran en la acera de la derecha de la avenida y realmente es un espectáculo ver tan hermosa ropa que como dije antes me excita bastante. En cierta oportunidad, subí al microbús, donde el chofer era un señor bastante maduro y en lo físico era algo gordito, pero simpático el hombre y bastante aseado, lleva un bigote y es blancón y bastante robusto, realmente yo como cada día no lo tome importancia al señor ya que mi interés era poder disfrutar al observar los maniquíes con la lencería femenina, una vez que pasamos por la avenida y haber observado lo que a mí me gusta, empecé a entablar una charla de lo más formal y antes de bajar cerca de mi trabajo el señor disimuladamente me entrega un papel, con una pequeña nota y me dice que en el papel hay un problema o una tarea de su hija que no podía resolver y me pide que por favor vea la posibilidad de colaborarle con dicha tarea, inicialmente me llamó la atención ya que nunca en mi vida le mencioné, cual era mi profesión y a que me dedicaba pero, ya no hubo tiempo para aclarar la situación ya que me lo entrego en el momento que estaba cancelando el pasaje y ya me encontraba fuera del microbús, el mismo que partió y no me dio tiempo, por lo que agarre el papelito y lo coloque en uno de los bolsillos de mi pantalón y no dí mayor importancia; el día transcurrió con las labores cotidianas del trabajo y los quehaceres de cada día sin mayor trascendencia, ya en la tarde al llegar a mi departamento, protegiendo mis manos del frio encuentro el papelito que me entregó el chofer del microbús, y lo desenvuelvo y leo: “Veo que te gusta esas ropitas si quieres te las compro” y firmaba Gunnar, lo que realmente me sorprendió y realmente no sabía qué hacer y qué pensar, realmente creo que no he sido lo suficientemente precavido al poner mucha atención en la lencería que veía cada día, y que el chofer me descubrió mis deseos insatisfechos, por lo que tuve que asumir una nueva conducta y tener más cuidado al observar las ropitas íntimas femeninas, y lo peor es que no quería chocarme con el chofer, ya que realmente me moría de vergüenza y así pasaron varios días y siempre estaba atento a los choferes de los microbuses para no chocarme con el señor de la nota. Pasaron varios días y en mi cabeza iban rondando varias ideas, y pensaba que si él se ha dado cuenta de mis gustos por qué no seguirle la corriente y de esta manera poder hacer realidad mis deseos sexuales, pero por otro lado, pensaba que podría ser una trampa para que luego me podrían chantajear y hacer público lo que tanto esfuerzo me cuesta tenerlo como mi gran secreto, con el tiempo el tema salió del primer plano de mi preocupación y lo fui olvidando, y no le dí mayor importancia. Una noche cuando retornaba a mi departamento, subo a un microbús, al asiento de alado del chofer y cuál mi sorpresa, era la del señor que se llamaba Gunnar, y no di comentario alguno, pero por dentro me sentía bastante nerviosa, en la medida que avanzábamos por la ruta varios pasajeros se iban bajando de la movilidad, la misma que quedaba cada vez más vacía, en un impulso quise bajarme pero me puse fuerte y dije que lo voy a enfrenta, y terminar de una vez esta situación, al llegar a la esquina donde me debería bajar, Don Gunnar, me comenta que tenía reservado unos platitos de pollo en la caseta de la parada final y que me invitaba a comer, para poder conversar un poquito, ya que se sentía bastante sólo, a lo que accedí y le acompañé, llegamos a la parada final y fuimos al quiosco y pidió dos caldo de pollo y una cerveza, nos pusimos a comer y tomar, luego vino otras chelas más, y conversábamos de todo, me dijo que era viudo y que sus hijos vivían en el extranjero y que por eso se encontraba bastante sólo, de la misma manera yo le conté que estaba empezando hacer mi vida que hace poco había egresado de la universidad y que era mi primer trabajo, y que no conocía a nadie en esta ciudad. Ya con varias copas encima, ingresamos al tema de la nota, y me pregunto, por qué veía con tanto interés la ropa intima femenina, a lo que respondí que me gustaba mucho y como estaba solo, me atraía bastante lo femenino, lo que parece que no me creyó y volvió a preguntar que si no me gustaría usar dichas prendas, después de dar muchas vueltas y algunas copas demás, le confesé que era verdad que me atraía la lencería y que soñaba con probármela, lo que el sonriendo me dijo que no había problema, que él me lo compraría. Terminada la conversación nos subimos a su movilidad y me acompañó hasta el edificio donde está mi departamento, le dije que estaba ubicado en el último piso, y era el único departamento en dicho piso, y que mi nombre era G…. , nos despedimos sin quedar en nada concreto lo que me alivió bastante ya que no había compromiso de por medio, paso la semana sin mayor problema y el día viernes por la noche al ingresar al edificio el portero me entrega un paquete considerablemente grande, pensé que era una encomienda de mi familia e ingrese a mi departamento, y me puse a abrir el paquete y cual mi sorpresa era ropa de mujer donde había muchos juegos de lencería, vestidos, faldas, calzados, pelucas, cosméticos pinturas, maquillaje y joyas de fantasía, realmente me sorprendió, e inmediatamente supe que se trataba de Don Gunnar, y al fondo del cajón había una nota que decía: “ Hola Elizabeth, te invito a salir esta noche de viernes, paso a recogerte a las 10:30 p.m., besos: Gunnar”. Empecé a ver la ropa y había de todo para escoger y con mi intuición femenina empecé a hacer juegos que podrían combinar, inicialmente por los colores y luego por los más decentes y los más provocativos, en eso me di cuenta que ya eran las 8 de la noche y tenía el tiempo contado para poder cambiarme y vestirme de damita como quería Don Gunnar, empecé con darme una ducha completa, me depile todo mi cuerpo, aunque no tengo mucho bello, para luego pasar todo mi cuerpo con un perfume que venía en el paquete, y opte por vestirme de negro, me puse unas medias nylón negras, un portaligas negro, un sostén negro y un calzoncillo también negro, luego opté por un vestido negro bastante aprieto a mi cuerpo y recién empecé a darme cuenta que realmente tenía un cuerpo bastante femenino, ya que tengo unos senos lo suficientemente creciditos, una cintura delgada y una cadera bastante pronunciada y ni que decir de mis nalgas, son redonditas y cuando me pude unas zapatillas con taco mi culito se paró mucho más, no me preocupe de mi pene ya que el mismo es pequeño y no se notaba mucho, cuando me vi al espejo realmente tenía un cuerpo de mujer hecha y derecha, empecé a maquillarme me puse maquillaje a mi cara, me pinte los ojos y los labios, torcí mis pestañas y me coloque unos lentes sin marco, y luego de colocarme una peluca negra, me vi y realmente no podía creer lo que estaba viendo en el espejo, me veía como una verdadera dama, sin ningún tipo de exageración, sino más al contrario era lo más decente posible, en eso sonó el timbre de mi departamento lo que me asusto y fui a ver de quien se trataba y era Dón Gunnar, que venía bastante arreglado, le hice pasar y me obsequió una botella de Wisky, le pregunte cómo me veía y él se quedó estupefacto con lo que tenía frente a sus ojos, me dijo Elizabeth, realmente estas hermosa y me voy a sentir muy orgulloso que seas mi pareja por esta noche. Le pregunte qué planes tenía para esta noche y me respondió, que pensaba invitarme a un PUB, a bailar y compartir por un rato, yo le dije que si podría esperar un poco ya que no estaba acostumbrada a caminar con tacos, llanzando una sonrisa accedió y estuvimos caminando en mi departamento, sosteniéndome de su brazo y en momentos él me abrazaba para evitar que me torciera el tobillo, ya acostumbrada, cerca de media noche salimos y él estaba con un pequeño auto, que me dijo que también era de su propiedad y que a veces trabajaba como taxista, nos subimos y fuimos rumbo al PUB, llegamos, ingresamos y él tenía reservado una mesa privada, aislada del salón con cortinas rojas, tomamos asiento y nos trajeron una botella de Champán, brindamos por nuestro encuentro y el me invitó a bailar, nadie se daba cuenta que estaba travestido, más al contrario todos me veían como una verdadera mujer, estuvimos bailando por un rato hasta que empezó a sonar una música romántica y me tomo de la cintura y no tuve otra alternativa que llevar mis manos a los hombro de Don Gunnar, y me empieza a susurrar, “Elizabeth, realmente estoy orgulloso de estar contigo, no ves cómo te miran los hombres y creo que sienten envidia, estas bella estas hermosa y realmente estas sexy”, yo simplemente sonrió y me acerco más a él, el empieza a mover sus manos por mi espalda, mi cintura y poco a poco empieza a acariciar mis caderas y se sorprende, ya que él había pensado que llevaba algo postizo en mis caderas y en mis nalgas, y para sorpresa de él todo era natural, era real y propiedad de esta su servidora, nos alejamos un poco del centro y nos dirigimos bailando hacia donde había poca luz, y empezó a acariciarme mis caderas y mis glúteos, yo simplemente opte por abrazarme a su cuello y acercarme más a él, de pronto sin palabra alguna nos dimos un pequeño beso en nuestras bocas, para luego hacer que nuestras lenguas se encuentren, lo que provoca que Don Gunnar me acaricie con más fuerza y sensualidad, a lo que yo respondí con abrazarme y bajar mi mano derecha a sus partes íntimas y acariciar su hermosa verga, así estuvimos por un rato más y luego algo excitados nos fuimos a nuestra mesa a continuar consumiendo nuestras bebidas, ahora ya era Wisky, nos sentamos juntos en el sofá y él me abraza por mi cuello y yo que acurruco a su pecho, nos besamos y mi mano se va por si sola a acariciar su paquete que ya lo tenía semi parado, él con su otra mano toma mi pierna y empieza acariciarla subiendo poco a poco, hasta llegar a mis entrepiernas, y su dedo mayor se dirige a mi culito, a mi hoyito, a mi ano, hace a un lado mi tanga y empieza a intentar penetrarme con su dedo, por parte mía hay cierta resistencia ya que tengo un culito cerrado y virgen, pero nos conformamos con recibir caricias, mi hoyito estaba bastante mojado y su dedo resbalaba por toda mi raja, haciendo un pequeño esfuerzo Don Gunnar intenta nuevamente meter su dedo, cosa que lo logra y saca de mi un quejido, uno por la sorpresa y otro por cierto dolorcito que sentí, por un momento nos quedamos inmóviles y mi culito se acostumbra a su dedo y luego empieza a moverlo inicialmente de un saca y mete para luego moverlo de forma redonda como si quisiera ensanchar mi hoyito, esta situación me puso bastante cachonda y mi excitación se encontraba a mil, nos besamos, nos chapamos, nuestras lenguas se confundían y me pide que antes de irnos pudiéramos bailar por última vez, a lo que acepte con mucho gusto, en el PUB, quedaba poca gente y la que había ya se encontraba bastante embriagada, por lo que no llamábamos la atención a nadie, nos abrazamos y bailamos bien apechugados, lo que hizo que él nuevamente iniciara su cometido con meterme mano empezando por mis caderas, la cintura y mis nalgas, nos fuimos a un rincón y poco a poco fue subiendo mi vestido hasta llegar a tocar mis nalgas de manera directa, hizo a un lado mi tanga y nuevamente sentí como sus dedos ingresaban a mi culito pero esta vez ya no era un dedo sino dos y hasta tres, él iba lubricando mi culito con su saliva, cada vez que lo veía por conveniente, un rato me soltó y me hizo dar la vuelta colocándose detrás mío y ahí si sentí su hermosa verga totalmente parada y dura, así estuvimos bailando hasta que con una mano me bajo mi tanga hasta mis piernas y saco su falo y empezó a acariciarme mis nalgas y mi rayita y mi culito, me dijo “Me dejas penetrarte?”, a lo que yo respondí apretándole las manos y en eso siento que con una de sus manos empieza a untar mi ano con bastante saliva, y entra un dedo, dos dedos, para luego, acercar su verga a mi culito, y empezar a intentar penetrarme, la primera y segunda envestida no da resultados, mi culito se encontraba bastante cerradito, pero mi hombre no es de los que se dan por vencidos y en el tercer intento así paraditos como estábamos empieza a penetrarme, lo que me hace lanzar un grito por el dolor, y se queda sin ningún movimiento, poco a poco va pasando el dolor y mi culito empieza a acostumbrase a su nuevo visitante, y le hospeda con mucho calor, poco a poco Don Gunnar empieza con el vaivén del saca y mete, yo me acostumbro pero lo más importante siento un placer infinito, y pienso que no estaba equivocada. Yo he nacido para ser mujercita y sentir a un hombre culiandome, mi hombre, así pasamos como unos veinte minutos y realmente me sentía muy dichosa a sentir como mi hombre me poseía, me tiraba, me culiaba, era estar en el paraíso, poco a poco se fue agitando más y más y lo hacía con mayor rapidez, yo en las nubes, hasta que llegó el momento de la eyaculación sentí su semen en mis entrañas, hasta el fondo, y los movimientos empezaron a disminuir, y su hermosa verga se fue bajando ya flácida se salió de mi culito y empezó a chorrear el semen de mi culo por mis piernas y en eso sentí un olor a hombre, un olor a macho, un olor a hembra desvirgada, los que me hacía la mujer más feliz, nos arreglamos y nos fuimos a nuestra mesa tomamos nuestros wiskys y nos disponemos a marcharnos, él me preguntó “A dónde vamos?” a lo que respondí donde tú quieras mi amor. Con amor Elyzabeth. mi correo es: [email protected]

Autor: elizabeth Categoría: Transexual

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UNA NOCHE DE FIESTA DE DISFRACES (CARNAVALES INOLVIDABLES)

2021-03-17


Hace un tiempo, recibí una invitación a una fiesta de disfraces, conmemorando los carnavales del año, siempre he sabido aprovechar estas oportunidades para poder vestirme de mujer, dada la situación, ni corta ni perezosa, empecé a buscar en mis ropitas intimas de closet algo bonito y al mismo tiempo algo provocativo, encontrando un conjunto de lencería negro, la tanguita no era hilo dental, pero si dejaba ver mis redondas nalgas, cubría bien mi rayita, y especialmente mi hoyito, mi hermoso agujerito, le acompañaba un sostén de seda, que cubría mi tetitas algo creciditas y mi pezones rosaditos, luego encontré un portaligas también negro y por último unas medias de nylon también negras, con lo que estaba completo todo lo que se refiere a mi lencería o ropa íntima. Luego me puse a buscar un vestido que me quedara bastante bien, aunque este último tiempo me he engordado un poquito y tenía miedo que no me entraran los vestiditos que me compre hace algún tiempo atrás, en eso encontré un vestidito con un escote pronunciado que hacen ver mis tetitas, además que las une y se puede observar una bonita luna entre mis tetas, de los hombros hasta la cintura es bastante ajustada y de las caderas para abajo más parece una pollerita plisada, sueltita y bastante cortita, que cuando me agacho se pueden observar mis redondos glúteos, luego alisto una peluca, el cabello llega hasta mis hombros y es de color negro lo mismo que el vestidito que les describí. Luego me maquille sin ninguna exageración y por último escogí unas zapatillas también negras con un taco mediano, aspecto que me permitiera moverme y si se daba el caso bailar con bastante soltura. Una vez cambiadita, me decidí salir rumbo a la fiesta para lo cual llamo un radio taxi, al poco rato llega el mismo, me subo y el chofer me saluda muy cordialmente y me pregunta: ¿Dónde le llevo señora?, lo cual me gustó mucho, ya que no me veía como una niña sino por el contrario como una verdadera dama, pero lo más curioso es que el taxista no dejaba de verme por el retrovisor, perece que le llame mucho la atención y por cierto le guste bastante, luego de unos diez minutos de viaje, llegamos a mi destino, cancele al taxista e ingrese al salón de la fiesta, el mismo que era un local de fiestas con luces negras fosforescentes, y muy poca iluminación, el local bastante amplio, con mesas alrededor de una pista de baile con juego de luces. Ni bien ingrese al local, mostré mi invitación, a los guardias de la puerta y me encontré con un amigo Jorge y su compañero de trabajo que se llamaba Germán, ambos son mayores que yo y lo primero que hicieron es alagarme por mi disfraz, me dijeron que era bastante realista y que me veía muy pero muy hermosa, lo cual me alagó bastante, y en cierta forma me éxito un poquito, luego nos sentamos en una mesa y nos trajeron unas copas de alcohol, brindamos por nuestro encuentro y porque nos divirtiéramos mucho en estos carnavales. Al poco rato empezó la música y realmente no sabía si bailar con una muchacha o esperar a que algún galán me pidiera que baile con él, creo que también mis compañeros de mesa, tenían la misma duda, de si salir a bailar con algunas muchachas o sacarme a bailar con ellos, la cuestión es que decidimos salir a bailar entre todos contra todos, ya que en la pista de baile empezaron a hacer ronda por lo que era indiferente lo de las parejas, Jorge venia disfrazado del Zorro y Germán de pirata, en las rondas nos tomábamos de la mano, luego nos tomábamos de las caderas y otras figuras más; al poco rato, llegó el momento del brindis y nosotros ya habíamos tomado algunas copitas y nos sentíamos algo mareados, cuando estábamos retornando a nuestra mesa nos encontramos que la misma había sido ocupada por un grupo de señoras, por lo que nos limitamos a recoger nuestras copas y decidimos ir a pararnos a una de las paredes del salón para participar en el brindis. En ese momento sentí que Germán me toma de la cintura y me guía hacia un lugar alejadito de la pista de baile y de la muchedumbre, nos sigue Jorge sonriendo y muy alegre; además que el lugar donde nos dirigimos era más obscuro y con muy poca luz, y habían una cortinas rojas como parte de la decoración del salón. Nos pusimos frente a la pista de baile donde se disponían los preparativos para el brindis, apoyando nuestras espaldas a la pared, en eso siento que la mano de Germán no suelta mi cintura la mantiene ahí, cosa que yo no digo nada, por lo que en cierta forma otorgo, siento que la mueve alrededor de mi cintura y poco a poco va bajando a mis caderas para luego llegar a mis glúteos más propiamente a mi culito, en eso queriendo poner cierta resistencia le miro de frente a Germán el me giña un ojo y me dice al oído que solamente es un juego, por lo que yo no pongo mayor resistencia y dejo que el juego continúe, poco a poco va moviendo su mano alrededor de mi culito, lo que me empieza a excitar bastante, aprieta una y otra nalga, por encima de la falda del vestidito que traía puesto, en ese momento siento que la mano de Jorge empieza a masajear mi culito, estaba realmente loca, dejar que dos hombres en un lugar público me metieran mano, ambos empiezan a mover sus manos entorno a mi culito, en eso un poco más atrevido Jorge baja su mano hasta mi pierna derecha y empieza a subirla, subiendo al mismo tiempo mi faldita, tocando mis nalgas en vivo y directo, lo mismo hace Germán, en eso uno de ellos introduce por un costado de mi tanguita un dedo hasta llegar a mi culito, lo que me hace estremecer bastante, le miro a Germán y me hace una seña con sus labios como si me enviara un beso, lo que me calma un poco y no digo nada, más al contrario, elevo un poquito más mis caderas, cosa que ambos ven con cierta satisfacción. En eso a lo lejos escuchaba a los diferentes oradores realizar el brindis por unos carnavales alegres y que sea el momento de realizaciones personales. Veo alrededor nuestro y toda la gente se encuentra riendo y celebrando por lo que nuestra presencia y nuestro accionar pasa desapercibido, nadie se preocupa por nosotros, lo que da a que continuáramos con nuestro cometido, así pasaron muchos minutos, yo me encontraba en las nubes y me sentía tremendamente excitada. Una vez reiniciada la fiesta, todo el mundo sale a bailar y la pista de baile queda un poco chica para toda la gente que se encontraba en el salón, por lo que había pequeños grupos de personas bailando entorno a sus mesas y donde podían, en eso Jorge se pone delante mío y hace como si estuviera bailando conmigo, a lo que Germán aprovecha para colocarse detrás de mí, yo apoyo mis manos en el pecho de Jorge, disimulando que somos una pareja que está bailando y por las cortinas y la oscuridad Germán no es visto y se queda en mi detrás con sus manos en mi cadera, Jorge también me toma de la cintura pero sus manos van más hacia mi espalda y en momentos baja sus manos hasta mis nalgas y las aprieta con relativa fuerza y mucho erotismo, así estamos por algún tiempo indefinido, me siento una verdadera hembra teniendo un hombre a quien ahora abrazo del cuello por delante y otro hombre que me aprieta por atrás, en eso escuchamos una música más romántica, a modo de descanso, y Germán aprovecha para introducir sus manos dentro de mi falda, y poco a poco con bastante disimulo empieza a bajar mi tanguita llegan hasta mis piernas, en eso momento pienso que me estaba pasando ahora tenía el culito al aire libre, no tan libre sino se encontraba cerca a ser presa de una hermosa verga, en eso siento las manos de Germán moverse por mi trasero y presiento que se estaba bajando el cierre de su pantalón haciendo a un lado su calzoncillo y sacando su verga ya suficientemente parada y empieza a acaricia mis nalgas con su verga lo que me hace sentir a mil, siento su verga como si estuviera recibiendo latigazos en mis nalgas para luego posarse en mi rayita y realizar movimiento como si estuviera masturbándose con mis pompis, y coronando al centro a una hermosa verga súper piradísima. Y por delante Jorge se acerca cada vez más a mí y empezamos a apechugar, mis brazos toman su cuello y él empieza a besar mi cuello, a lamer los óvulos de mis orejas a lo que yo respondo con pequeños besos en sus mejillas, luego nos separamos un momento nos vemos de frente y sin pronunciar una sola palabra estrechamos nuestras bocas en un beso donde se entrecruzan nuestras lenguas, besos que no paraban por nada del mundo, solamente nos dábamos espacio de fracciones de segundos para introducir un poco de aire y luego continuar con nuestro besos salvajes pero muy apasionados, en eso escucho que Germán le dice a Jorge: “Abrile el culito, y dirigí mi verga al hoyito”, Jorge ni corto ni perezoso, baja ambas manos hasta mis glúteos los abre de par en par y en eso Germán aprovecha para acercar su verga, con los dedos Jorge dirige la verga de Germán hasta mi hoyito, el mismo que rato antes había sido lubricado con su saliva, con un movimiento bastante simulado Germán empieza a introducirme su verga al principio me empezó a doler, pero la excitación en la que me encontraba no era para poco y pude soportar el dolor, apretando mis manos contra el pecho de Jorge, y besándole con mucha más fuerza, poco a poco se va abriendo camino la verga de Germán en mi culito, pasa por mi esfínder y la introduce toda su hermosa verga, sin realizar casi movimiento alguno, luego mi hoyito se acostumbra a su huésped el mismo que empieza a moverse con bastante disimulo, yo en ese momento me encuentro en las nubes y les pido a mis dos machos que este momento sea eterno, que nunca termine, los movimientos se hacen cada vez más rápidos y profundos, me siento una verdadera mujer realizada en su sexualidad, teniendo dos amantes para mi solita, al poco rato de estar culiando con mis dos amantes Germán empieza a moverse cada vez con mayor rapidez hasta apretarme y atraerme hacia su cuerpo sujetando mis caderas y en ese momento sentí un chorro de semen caliente que incrustaba mis entrañas, para luego disminuir paulatinamente y poco a poco sus movimientos, hasta que su verga por la flacidez empezó a salir de mi culito, pero él seguía besando mi nuca y parte de mi cuello por atrás. El eso, Germán me entrega su pañuelo y yo empiezo a limpiar mi hoyito y siento un chorro de semen, una vez concluida la tarea de limpieza, Jorge me hace señas para cambiar de lugar con Germán a lo que yo asisto con un movimiento de afirmación y siento su verga en mi culito y él me lo introduce y con un poco más de descaro empieza a culiarme, empieza a introducirme su verga y siento que la suya en mucho más larga y gruesa que la de Germán lo que me provoca un poco de dolor, pero aguanto y siento un placer inexplicable, Germán toma el puesto de Jorge y empieza a besarme a lo que yo respondo con mucho cariño y erotismo, Germán al ser un poco más pequeño que su antecesor tiene la posibilidad de besar mis tetitas aspecto que aprovecha para bajar mi vestidito aprovechando el escote y empieza a chupar mis pezones que por ciento se encontraban bien duritos, los mordisquea y chupa como un bebe con mucha hambre, mientras que Jorge saca y mete su verga de mi culito llegando a terminar, también él. Una vez concluida nuestra hazaña, les pido permiso para ir al baño, ingreso al baño de damas e ingreso a un retrete, cierro la puerta y procedo a limpiarme, nunca en mi vida había sentido tanto placer y nunca había visto tanto semen, realmente mis hombres llegaron a un orgasmo especial, al haber votado tanto semen, yo sentía el olor a hombre y sexo que me sentía la mujer más realizada del mundo. Salí de baño y mis hombres me esperaban, nos tomamos de las manos y volvimos a nuestra mesa que ya se encontraba desocupada y ahí me di cuenta que el tiempo que habíamos estado haciendo lo nuestro era bastante, ya que el local se encontraba semi vacío ya que en Potosí por el frio la gente acostumbra a recogerse relativamente temprano. Con poca gente, nuestra aventura duro casi toda la fiesta, todo lo que hicimos lo realizamos sin pronunciar una sola palabra, bailamos por un rato más y nos tomamos una copas más y nos fuimos de la fiesta, me acompañaron a mi casa y luego al despedirnos nos dimos un beso con cada uno de ellos y con nuestras miradas y sonrisas sellamos una relación de complicidad, que creo se va a extender para nuevas experiencias juntos. Espero que sea así. Espero que les haya gustado mi relato, mi correo es: [email protected]

Autor: elizabeth Categoría: Transexual

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Gracias a mi tío, por todo lo que ha hecho por mi transformación e iniciarme como hembra.

2021-03-17


Mi tío, se dio cuenta de mis preferencias cuando jovencito y me ayudo en mi transformación y me hizo su mujer. La historia que les voy a relatar, necesariamente debería ser la primera que debería relatar, ya que se trata de cómo opte por mis preferencias sexuales. Cuando estaba por mi adolescencia llegó un tío del interior a trabajar en mi ciudad natal y como se trataba del hermano de mi madre, mi padre optó por alojarle en nuestra casa y le brindo el cuarto de huéspedes, realmente mi tío era una persona bastante simpática y muy dinámica, y era solterón, ya que era una persona madura, en cierta oportunidad cuando fuimos a la piscina, pudo observar mi cuerpo con bastante atención y luego me consulto, sobre mi cuerpo, ya que lo tenía con algunas curvas bastante pronunciadas y me dijo si no tomaba algunas pastillas o algo parecido, yo con toda naturalidad le conteste que no, que a mí en cierta forma me daba vergüenza mi cuerpo por las curvas y especialmente por lo que era lampiño, es decir, que tenía poco, poquísimo bello en mi cuerpo, y no era como mis compañeros que por la edad que atravesábamos ellos ya llevaban bastante bellos en todo el cuerpo, esta conversación se quedó ahí, por bastante tiempo, cuando empecé, a descubrir mi sexualidad, me fui dando cuenta que mi atracción no era por las mujeres sino por el contrario yo me quería sentir mujer y en cierta forma me atraían los hombres, eso era homosexualidad. Esta situación se la comente a mi tío, que seguía viviendo con nosotros, él me dijo, que volveríamos a hablar una vez que cumpla mi mayoría de edad, mientras tanto no todavía y que tendría que estar preparado para tomar decisiones para toda la vida, lo que me hizo pensar mucho sobre mi situación, y que debería tomar con calma y responsabilidad y lo más fundamental con la necesaria madurez psicológica. Cuando llegué a la mayoría de edad, volví a conversar con mi tío y le manifesté que estaba decidido a iniciar mi transformación, a lo que él me manifestó que el tratamiento sería un poco lento y largo pero que si era mi decisión él estaba dispuesto ayudarme con lo que yo quería, lo primero que me dijo era la parte psicológica y que desde ese momento que cuando estuviéramos solos, él me trataría como mujer y yo siempre trataría de comportarme como tal, que evitara movimientos bruscos sino por el contrario trataría de tener movimientos delicados y no agresivos; que a partir de ese momento trataría de alimentarme con más brócoli que sube la testosterona y baja las calorías, consumiera más soja que es bastante rica en Fito estrógenos y especialmente nueces de todo tipo que aportan a la melatonina, bastante pollo que aumentan los senos y harto lácteo que sirve para aumentar el trasero y las caderas y engruesa las piernas y desarrolla las glándulas mamarias, permiten suavizar la piel y reducen el tamaño de los testículos, reducen el crecimiento de los bellos faciales y estimula una forma de cuerpo más femenino. Todo este proceso “natural”, tendría que ser acompañado con el consumo de estrógenos (HORMONAS FEMENINAS) tanto en pastillas como en inyectables y andrógenos que permiten formar las curvas del cuerpo, todo este proceso lo realice durante varios años durante mi travesía por la universidad, hasta llegar a ser profesional. En mi casa nadie se dio cuenta del proceso de transformación a la que me estaba sometiendo, pero en mi ser yo me sentía muy a gusto y feliz, luego yo también decidí utilizar algo de cortisol y oxitócica, para mejorar mi apariencia de mujer. Mi tío, solamente se limitaba a seguirme con el tratamiento y me ayudaba bastante con el desarrollo psicológico que me permitía mi transformación. Una vez profesional, decidí salir de mi casa y no quise avisar a nadie sobre mi secreto, ya con el tiempo se enteraran y sabremos enfrentar la situación, conseguí trabajo y me independice totalmente, solamente era mi tío mi confidente, mi amigo, mi asesor, mi cómplice en todo lo que había hecho de mi persona y de mí cuerpo. Una vez totalmente independiente me convertí en lo que ahora soy una travesti de closet, y con mi sueldo apoyo a mis padres, pero muy poco les veo, con el pretexto del trabajo y el estudio, también he empezado a comprar ropa íntima de mujer, tanguitas, sostenes, medias nylón, portaligas, ropa femenina de toda clase, faldas vestidos, zapatos con taco, deportivos ajustados al cuerpo, maquillajes, sombras, lápices labiales, pelucas, ropa de dormir femenina, bolidoys, y tantas otras cosas más, y empecé a probarme las diferentes ropas que compraba, realmente me sentía realizada, pero todo lo hacía en mi departamento y en mi soledad, por último empecé a amoblar mi departamento con cierta discreción, pero lo que no pude aguantarme es comprar en espejo bastante grande donde podía ver todo mi cuerpo entero. Estaba en eso, hasta que un día mi tío me llama a mi celular y me manifiesta que deseaba ver los resultados del tratamiento hormonal que había seguido y especialmente de desarrollo de mi nueva personalidad, al principio no le llegue a entender muy bien por lo que le solicité que sea más explícito a lo que él me contestó, que deseaba verme completamente vestida de dama, con todo lo que implicaba dicha situación, inicialmente sentí un poco de vergüenza, pero una vez que colgué el celular empecé a pensar que esta situación me ponía un desafío personal, no solamente debería vestirme de mujer sino que debería sentirme mujer y actuar como tal, desde el inicio hasta el final, desde recibirlo, estar con él el tiempo necesario hasta despedirlo, en ese momento no se me pasó por la cabeza nada de erotismo y mucho menos de sexualidad, lo que deseaba era ser mujer frente a un hombre, tal como me lo dijo mi tío, era para mí como un examen final, de todo el proceso biológico, fisiológico y psicológico que había seguido durante los últimos años, si bien en algunas oportunidades he deseado sentirme poseída por un hombre, no le había puesto tanta importancia al hecho, sino por el contrario me importaba más mi transformación, ya después se vería lo que pasaría conmigo como trans. No por lo señalado anteriormente iba a esperar como sea, lo que una mujer siempre desea es ser atractiva, desea impresionar a su invitado, y actuar como tal, para lo cual, lo primero que empecé a realizar era la preparación del banquete que le brindaría a mi tío, él que supo comprenderme y ayudarme en este mi secreto, prepare una comida bastante exótica y pensé que el mismo debería estar acompañado con algunas bebidas alcohólicas, exóticas también. Prepare mi comedorcito, un nuevo mantel, los cubiertos, dos copas champaneras y dos copas para las otras bebidas, al centro de la mesa dos velas con una fragancia exquisita, perfume en el comedor y las demás habitaciones de mi departamento, una vez concluida dicha faena, empecé a pensar en mí, cómo debería vestirme para el acontecimiento más importante de mi vida hasta ese momento?, dando vueltas la cabeza empecé a pensar que debería transformarme totalmente, por lo que fui a mi ropero de ropa femenina y escogí inicialmente la ropa íntima que llevaría encima, escogí unas medias nylón negras normales que cubrían mi pies, mis pantorrillas y llegaban hasta mis piernas, aunque las medias tenían silicona decidí usar un portaligas que hacía el espectáculo mucho más sensual, luego escogí una tanguita negra que cubría mi trasero la parte de la raya y dejaba mis glúteos al aire, para luego concluir con un sostén de seda, que recogían mis tetas, por cierto bastante creciditas. Una vez concluida con esta parte de mi transformación me miré en el espejo grande y sentí que algo no estaba bien, ya que en el mismo podía verme todo mi cuerpo pero mi rostro no hacia juego con lo que traía encima, por lo que seguidamente decidí iniciar mi transformación de mi rostro, empecé con un maquillaje completo, me pinte los ojos con un negro profundo, doble mis pestañas luego me pinte mi boca con un rojo carmín, me pinte mis uñas tanto de las manos, como de los pies, me coloque una peluca que llegaba hasta mis hombros de color negro oscuro y cuando me veo al espejo y me di cuenta que lo que faltaba era un bonito collar colgado a mi cuello, unos braceletes en mis muñecas, algún anillo en mis dedos y con la lencería que llevaba puesta y unos tacos bastante altos de color rojo, ahora recién me sentí bien conmigo misma, la cosa estaba avanzando hacia el objetivo que me propuse, busque que debería llevar encima y encontré un vestido rojo largo, que lo había comprado y nunca lo había utilizado, lo planche y procedí a colocármelo, cuanta mi alegría que al terminar de ponérmelo, parecía que el vestido estaba hecho a mis medidas, ya que permitían por la parte de arriba formar una luna con mis pechos, los cuales se podían exhibir medianamente, la parte de atrás dejaba gran parte de mi espalda desnuda hasta llegar a mis caderas, por la parte inferior era bastante suelto la prenda y tenía una abertura en la pierna derecha que cuando caminaba permitía que se viera mi pierna derecha hasta casi llegar a la entrepierna, estaba un poco nerviosa y mi tío todavía no aparecía, por lo que decidí fumar un cigarrillo a manera de esperarlo. Al poco rato sonó el timbre de mi departamento, y con el corazón un poco agitado fui a abrir la puerta y me encontré con mi tío bastante arreglado y con una botella de wisky en papel de regalo, me saludo y me brindo un beso en la mejilla y luego me entrego la botella como un presente suyo, yo me sentí al principio un poco nerviosa y desde el momento que llegó empezó a lanzarme piropos sobre mi belleza de mujer, yo me sentí bastante alagada y feliz al mismo tiempo, le deseaba hacer pasar a mi departamento por delante mío y cuál fue mi sorpresa cuando él me tomo de la cintura y juntos caminamos por mi departamento hasta llegar al pequeño living y tomamos asiento, yo un poco perturbada no había previsto el aperitivo por lo que le dije que inicialmente y para no decepcionarlo empezaríamos con el wisky que él trajo, por lo que él tomó la iniciativa y me solicitó dos copas con hielo y empezó a servirnos, ambos nos sentamos en el sofá y comenzamos a conversar sobre los logros que había alcanzado con mi transformación, él de una manera educada me dijo que posiblemente falta algunas cosas que perfeccionar pero el tiempo se dedicara a eso pero que los resultados hasta ahora alcanzados eran inmensamente grandes y casi llegamos a la perfección, me sentí bastante alagada, a momentos en plena charla nos tomábamos de las manos, sin ninguna intención de mi parte, no sé qué se proponía él, aunque en sus ojos pude observar mucha seguridad y sinceridad de su parte. Luego de un rato le invite a pasar al comedor, nos servimos y bebimos lo que había preparado, todo este proceso él siempre recurría a tomarme de las manos y acariciarlas lo que a mí me gustaba bastante y me alagaba mucho, una vez concluida la cena, que por cierto fue bastante romántica, decidimos retornar al living y me pidió que pusiera música algo romántica a lo que le hice caso, luego de cierta conversación me pidió que modelara mi cuerpo frente a él, me gustó la idea, y empecé a caminar mostrando mi lado más femenino y coqueto que podía hacer en ese momento, en eso la verdad que empiezo a excitarme un poquito y siento un poco de lujuria al ver que mi cuerpo estaba siendo observado y valorado en su verdadera dimensión. Mi tío, un poco atrevido pero bastante diplomático, empezó a indicarme sobre como caminar como una modelo, para lo cual se paró del sofá donde se encontraba sentado y me tomo por la cintura y empezó a indicarme a mover más mis caderas, a cruzar más mis piernas al caminar y especialmente a mover más mi trasero, para lo que no solamente me indicaba sino empezó a manejar mi cuerpo con sus robustas manos, agarraba mi cintura, bajaba a mi cadera y luego volvía a bajar hasta mis glúteos, situación que empezó a tomar cada vez más y más confianza, pero a mí me empezaba a excitar. Pasemos a descansar un poco de tan hermosa travesía y nos sentamos en el sofá juntos y él no soltaba mis manos, empecemos a entrecruzar los dedos de las manos haciendo riquísimas empanadas, luego me dijo que una velada tan bonita no podía concluir sin un baile juntos, yo pensaba cambiar de música un poco más bailable y él me lo impidió, por lo que nos pusimos a bailar piezas románticas y bastante lentas, apague las luces y solamente deje una lámpara a media luz, lo que hizo del ambiente mucho más romántico, yo coloque mis manos a sus hombros y el me tomo por la cintura a un principio con cierta distancia bastante discreta, pero en la medida que íbamos bailando automáticamente nuestros cuerpos se estrechaban más y más como el imán atrae al metal, y en eso me regala un beso en la mejilla a lo que yo respondo con otro beso en su mejilla, en ese momento éramos una pareja de dos tortolitos enamorados, empezó a besar mi cuello, a lo que yo no puse ninguna resistencia, en seguida siento sus manos bajar de mi cintura hacia mis caderas y luego llega hasta mis glúteos y los empieza a masajear, lo que me hace sentir en el cielo, cruzo mis manos en su cuello y en eso no más nos damos un pequeño beso en la boca, nuestras bocas se unen muy suavemente, para luego abrirlas y empezar a unir nuestras lenguas e intercambiar nuestra saliva, situación bastante excitante, estuvimos bailando por bastante tiempo, la situación me hizo olvidar del tiempo y el espacio, le acariciaba sus hombros, el recorría toda mi espalda desnuda y cogía mi culo y lo masajeaba con bastante erotismo y mucho sensualismo, al estar bastante apegados nuestros cuerpos empiezo a sentir en mi vientre su verga que poco a poco iba creciendo, en momentos me hacía dar una media vuelta y mi culo quedaba apretado a su verga, lo que me gustaba mucho y empezamos a excitarnos ambos, las palabras se fueron y empezó a funcionar nuestros instintos, cuando él se encontraba detrás mío, sus manos subían y acariciaba mis tetas, sobre el vestido que llevaba puesto yo descaradamente subía cada vez más y más mi culo sintiendo su hermosa verga en el mismo, y lo frotaba como deseando masturbarlo con mis nalgas, pero lo que más me hacía sentir feliz es cuando su verga se acomodaba en el centro de mis dos nalgas en la misma raya de mi culo, era una situación tan hermosa que deseaba que nunca terminara. Tomamos algo más de bebidas alcohólicas y continuamos bailando, besándonos y metiéndome mano por todo mi cuerpo. Al retornar a bailar luego de un pequeño descanso, nos tomamos nuestros cuerpos nuevamente y no sé por qué, creo que ha sido por instinto femenino bajo mi mano derecha a sus partes y las empiezo a acariciar al principio con mucha delicadeza y luego con más descaro, realmente se siente muy rico acaricias su verga y sus testículos a un hombre, él también baja su mano hacia mi pierna derecha y busca la apertura del vestido y toma mi pierna y siente mis medias lo que le excita mucho más va subiendo hasta mi entrepierna y las acaricia va hacia el centro y utiliza las parte laterales de mi miembro como si fuera una vagina sin sacar sus manos de mi cuerpo las lleva hacia atrás y siente mi hermoso culo, lo toma como algo de su propiedad y lo acaricia inicialmente sobre mi tanguita que llevaba puesta para luego hacerla a un lado y agarrar mis nalgas al rojo vivo, situación que le permite introducir sus dedos en mi raya y llevar su dedo mayor de una de sus manos hacia mi agujerito de mi culo, lo acaricia y con la calentura que llevo no necesita mojarlo sino que empieza a acariciármelo intentando introducirlo en mi culito, lo que lo logra y yo me limito a abrazarlo con más fuerza y besarlo con más desesperación y cada vez más y más le sobo su verga hasta que me animo a bajar el cierre de su pantalón e introducir mi mano haciendo a un lado su calzoncillo y tomando su verga ya lo suficientemente parada, dura, larga y gruesa, siento sus venas de la misma y me excita más y más, él poco a poquito va bajando mi tanguita hasta tener mi culo al aire libre, me los baja y me saca completamente, mientras yo masajeo su verga y empiezo a masturbarlo moviendo de arriba hacia abajo, acaricio sus testículo y nos brindamos besos inolvidables, poco a poco él me va arrinconando hacia la puerta que da del living al comedor mi espalda choca con la puerta y no hay más escapatoria, me manosea, me hace dar la vuelta y es primera vez que siento una verga en mi culo directamente, la coloca en mi raya, luego siento sus latigazos en mis nalgas, que hermosa y excitante situación la que estábamos viviendo, moja sus dedos con su saliva y las lleva hacia mi culo y empieza a lubricarlo para luego introducir uno de sus dedos hasta lo más profundo de mis entrañas, siento un pequeño dolor, lo que me hace gritar pero el mismo se va acostumbrando a su dedo y luego empiezo a gemir de placer que me producía tener un dedo en mi culo, lo sacaba y yo sentía un gran vacío para luego volverlo a meter, después de estar un buen rato en esa situación él jugando con su dedo en mi ano, vuelve a mojarlo con mucha más saliva e intenta introducir ya no sólo un dedo sino intenta introducírmelo dos dedos juntos, lo que me hace gritar de dolor y al mismo tiempo de placer, con mucha paciencia pese a ser rechazado por varias veces al final lo logra, y le ruego que pare un poco a lo que no me hace caso y continua con su travesía, poco a poco me voy acostumbrando y realmente empieza a gustarme, siento su verga en mis nalgas y la tomo y realmente, él, piensa introducirme este garrote tan grande en mi pequeño hoyito? Y siento que me va a partir en dos, me va a romper el culo, pero yo he empezado y debo terminar, me da media vuelta y nuevamente nuestros rostros se vuelven a encontrar, nos besamos con mucha pasión y erotismo él empieza a levanta una pierna mía la apoya en el espaldar de una silla y sigue jugando con sus dedos en mi culo, lo lubrica bastante con su saliva y hasta a mí me hace chupar sus dedos cuando sacaba de mi culo, yo los chupaba y nuevamente se dirigían hacia mi ojete, ya bien mojadito mi hoyito y con una pierna hacia arriba y con mi vestido con el escote y el sostén hacia abajo él chupa y mama mis tetas y empieza a intentar llegar con su verga hasta mi culito, aunque es una posición un poco incómoda para dos personas como nosotros hacerlo en esa pose, él curvea sus caderas agachándose un poco yo subo lo que más puedo mi culo y llega su vergas hasta mi orificio, lo siento muy rico que choque su verga con mi agujerito, y empieza a realizar los intentos para introducirlo, tarda un poquito y siento la punta de su verga dentro de mi culo y descansando de a poco lo va introduciendo siempre con el movimiento de meter y sacar, hasta que siento que me desvirga mi culo, siento un profundo y fuerte dolor que se hace insoportable soportarlo en lo que me dice, por favor que no lo saque, que vamos a esperar a que se acostumbre, le hago caso con lágrimas en los ojos, las mismas que son absorbidas con sus besos, nos besamos él tiene las manos ocupadas sosteniendo mis nalgas a la altura que él deseaba, luego de un buen rato muy suavemente empieza con sus movimientos a lo que yo empiezo a sentir un placer inexplicable, mi tío me ha roto el culo, aquella persona que ha sido mi confidente por muchos años, aquella persona en la que había confiado mis sentimientos más íntimos, el que me había ayudado a hacer realidad mis fantasías se había comido mi virginidad, y me sentía la mujer más feliz y realizada del mundo, el seguía moviéndose y ahora era yo también que empezaba a moverme a su ritmo a objeto de que su verga ingrese a mi culo lo más posible, y sienta lo hermoso que es tener una verga en el culo y llegar al orgasmo, ese día con mi tío, creo que llegue al orgasmo varias veces, me sentía enloquecer y gemía a mi gusto, y él me besaba en la boca, en el cuello en mis tetas, las chupaba, las mordía con mucha sabiduría sin hacerme daño, fue un tiempo inexplicable en el que estábamos tirando de lo más rico, ya con mi culo abierto de par en par, su verga salía del todo y con una puntería única la volvía a introducir, así estuvimos culiando por un buen rato hasta que él empezó a moverse cada vez más rápido y me empezó a apretar hacia su cuerpo hasta que sentí como se venía en mi culo, empezaba a tomar su rica leche por mi culo, luego la sacó y yo me arrodille y empecé a chupar su verga, probando su leche que por cierto había sido riquísima hasta dejarla limpiecita, luego nos volvimos a besar y nos sentamos nuevamente en el sofá, yo deseaba ir a arreglarme un poco, pero él me dijo que tenía que irse, que tenía un compromiso en la casa de mis padres y que estaba muy contento de haberme hecho mujer que era lo único que me faltaba en mi transformación, en otras palabras había completado lo que él mismo había comenzado conmigo. A partir de ahora llevaría la marca que él me dejó. Espero que les haya gustado, por favor sus comentari

Autor: elizabeth Categoría: Transexual

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Nancy tv dueña de mi culo

2020-11-06


Esto sucedió no hace mucho tiempo se podría decir que es recientes una vez me toco quedarme en casa de mi hermano ya que a menudo sale fueras por su trabajo y ocasiones me pide que me quede en su casa yo con gusto me quedo incluso siempre deja algo de efectivo tiene dos perritas a las cuales paseo cuando me hago cargo de su casa una noche termine de pasear a los perro y se me ocurrió ir a caminar a una tienda que son de 24 horas era de eso las doce de la noche en ese momento iba pasando una travesty llamada Nancy yo la conocía porque era primo de un amigo de la colonia lo cual se me ocurre decirle adiós buenas noches bonita a lo que ella se paró y me dijo oye como me dijiste le dije adiós bonita buenas noches a lo que ese piropo le agrado me dijo eres amigo de mi primo verdad le dije que si pero Nancy ya es algo mayor de edad como unos 40 años aproximado ps si tiene complexión de mujer a lo que me pregunto que a donde iva y le dije que fui a la tienda por chelas y le dije que si gustaba una y me dijo que si incluso me pregunto si me daba pena hablar con un transexual a lo que le respondi le dije que no entonces en ese momento empezó la platica y buen ambiente y lo cual me dijo que porque no nos sentáramos en algún lugar le dije que si estaría bien pero se me ocurrió decir que un lugar privado para platicar libremente y ella me dijo como que proponía le dije que no le pregunte que nos fuéramos a un edificio porque estaba empezando a llover a lo que ella accedió a ir a uno de los edificios menos habitados pudimos estar sentados la lluvia se solto fuerte en lo que estábamos tomando una platica llego a otra y en ese entonces se me ocurre preguntarle que se siente hacerlo por el culo a lo que me dijo que lo más rico y le pregunte si alguna vez llego a penetrar algún hombre y me dijo que si y me pregunto porque la pregunta tiene curiosidad o te gustaría probar y yo con pena pues no se la verdad eso depende y ella me dice depende de qué y yo le respondí depende de ti y me contesta porque de mi le dije si yo te diera permiso de conocer mi cuerpo que te gustaría ella me dijo te chuparía el pito y yo le dije te gustaría a lo que ella respondió me dijo que si en ese momento me puse de pie enfrente de ella y le dije pues adelante lo que ella se puso feliz en ese momento me bajo el cierre y me la saco me y le pregunte tiene condones y me dijo que claro que si papi le dije este será un secreto de los dos y me dijo que si en ese momento me saco la verga y me la empezó a chupar me chupaba la verga bien rico con sus mano me agarraba la verga después de eso yo con mis manos le dirigí sus manos a que me desabrochara el pantalón y que me quitara el cinturón en ese momento deje que una vez desabrochado del pantalón y el cinturón puse sus manos en mi nalgas para que me bajara el calzón a la altura de mis rodillas ella se emocionó porque no solo me estaba chupado la verga también me chupo mis testículos incluso deje que sus manos tocaran mi culo después dejo de chupar y me pregunto que mas te gustaría papi yo le dije si te diera mas permiso mas de lo permitido que te gustaría hacerme y ella me respodio meterte el dedo y le dije que si a lo que ella hiso fue chuparse un dedo después de chupárselo y dejarse bien ensalivado me dijo acércate papi me siguió mamando la verga y con su mano todo mi nalgas sentí como tocaba mi culito en la entrada con el dedo babiado y me di cuenta que me estaba dediando mi culito sento como entro con todo y uña mientras me la mamaba a la vez sentí como su dedo entro como a la mitad si me dolio yo solo cerre mis ojos esta asi asi asi chiquita asi sigue shshshshs mas mas preciosa despues ella me metio mas su dedo y la verdad si me lastimo le dije espera mi amor y seme quedo viendo te lastime papi y le dije que no saques tu dedo de hay me gusta le dije ponte de pie mi amor y ella como que no entendia lo que iva hacer en ese momento lo que hise fue darle mi espalda con todo libertad y en ese ella metia y sacaba el dedo de su mano yo tenia mis manos contra la pared le deje asi asi asi mi vida asi asi dame dame dame mas mas mas quiero mas deti a lo que ella me dijo quieres mas de mi como que le dije cojeme como tu quieras en ese momento ella sin avisarme no me di cuenta cuando se saco su pena solo ella lo que hiso me puso una mano en la boca y con la otra mano me apunto en mi culito y de un solo golpe me la clavo entro sin problema porque ya me había dediado mi ano con su saliva cuanto sentí ese enorme verga solo hise mmmm mmmm mmm y me dijo en mi oído tiene un buen culito niño me la empezó a meter y sacar me dijo te gusta nene y me quito la mano de la boca le dije que si dame mas mi amor y eso le dio confianza de agárrame de la cintura y me dijo nene ponte a gatas lo cual accedí me empezó a bombiar leve y después fue aun mentando la velocidad cada vez mas rápido yo estaba con ojos cerrados no podría creer que estaba siendo penetrado sentir esa sensación tener un macho dentro de ti es lo mejor que haya pasado le decía mas mas mas soy tu puta soy tu puta y me dio un buena cogida Duero penetrándome minimo como 20 min después me dijo nene me puedo venir dentro de ti le dije que si y eso le dio mas animos y ese momento me sujeto con mas fuerza de mi cintura y me dio con todo me dijo comete mi leche come mi lecho y se vino dentro de mi y sentir ese liquido dentro de mi y sentir liquido calientito como resbalaba por mis nalgas ella me la saco tiene un rico culito después de eso ella se vistió y yo también y seguimos tomando y platicando le dije que me gusto lo que me hizo después de un breve descanso me volvió a penetrar pero esta vez no fue a ágatas esta vez me puso mi piernas en sus hombros solo me decía nene quiero ver tu cara de placer y me penetro de nuevo solo le decía mas mas mas mas asi asi asi mi culo es tuyo me gusta como me lo haces incluso le dije cojeme cuando quieras y como quieras y ella me dece papi quieres que sea dueña de tu culito le dije que ya que ella era mi primera vez desde entonces Nancy me coge como quiere y tengo una relación con ella de 3 años no vivimos juntos pero si me coge cuando quiera y como quiera mi culo es suyo. 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Autor: [email protected] Categoría: Transexual

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La nena que llevo dentro

2020-11-05


Las dos culeadas que me dió mi vecino activaron en mí los más íntimos deseos de mi carne y de mi alma, estos fueron ser una mujer, verme, sentirme y comportarme como una. Para lo anterior tuve la invaluable ayuda de mi hermana Lora, ella como la hermosa mujer que es, con sus inquietudes, sus anhelos y esa inmensa feminidad que brota de cada una de sus células me acompañó en este proceso. Mamá era enfermera y a veces le traía a Lora anticonceptivos en píldoras e inyectables, Lora me daba a tomar al día varias píldoras y cada semana me ponía una inyección de estrógenos, así me fui convirtiendo en una mujercita, mis caderas recogían toda las grasas que me metía y también mis piernas aumentaron de grosor, mi piel se hizo más suave y tersa, y ¡Me creció el busto! Poco pero aumento considerablemente. Mamá ya casi no me decía nada, aun no aceptaba mi nombre de mujer Mara (Lo escogí porque es el segundo nombre que lleva una amiga que tengo, una mujer hermosa muy humana que me ha ayudado siempre) Lora estaba muy intrigada con mi conversión y con las cogidas que me daba el viejo vecino. Hablábamos de ello frecuentemente, en su mirada y por la manera en que juntaba sus piernas supe que mi hermana se calentaba con mis relatos de cómo me follaba el viejo así que le pregunté ¿Te gustaría que te cogiera el viejo? ¡No, cómo crees! Es que siento que eres un poquito morbosa cuando te cuento, como que te calientas. Bueno me gusta el sexo y hablar contigo me ayuda un poco pues me masturbo tres o cuatro veces al día, es que a veces no aguanto este encierro y me caliento todo el tiempo. El otro día viendo la tele me calenté con un actor y comencé a tocarme la papaya, me mojé mucho y necesitaba una verga adentro de mí, como tu ya casi ni me haces caso. Es que somos hermanas. Pues sí pero aun tienes pito ¿Por qué ya no me lo quieres meter? Es que lo que a mi me gusta, que me lo metan no meterlo. Pues te puedo meter una zanahoria o algo mientras me lo metes a mí ¿Eso quieres? ¿Ahorita? Si, tonta, estamos solas, mi BB duerme ¡Anda ven, vamos al cuarto! ¡Ay Lora, es que aparte de puta no quiero ser una enferma que se acuesta más con su hermana! ¡Mira, estoy muy buena y cualquier pendejo se quisiera acostar conmigo pero, tengo miedo de que me lastimen o a quedar embarazada otra vez o a que me enferme. Tú estás a mano ¡Anda ayúdame! La seguí al cuarto y observé cómo se quitó su viejo pants (chandal) y quedó en pantaletas, se quitó el brasier y brotaron esas tetazas impresionantes, blancas con sus dos pezones color rosado bien parados y que me imploraban que los mamara. Me acerqué y me recosté como un BB en su regazo, me puso el pecho izquierdo en la boca y comencé a mamar sintiendo un enorme placer además de una especie de protección y cariño por esa mujer hermosa que me protegía siempre y que me daba su cuerpo, del pecho salió un líquido que me tragué, era leche, aun le daba a veces el pecho a su hijito, se excitó y me roció la cara con su leche ¡Lora, Lora! ¿Por qué no soy yo la hembra y tu el macho? Esa pregunta hizo éco en su mente y disparó no sé que mecanismos que la pusieron cachonda, aun más cachonda. Oye, tienes razón Mara, yo debería haber sido el macho y tu la nena, eres sensible y tierna, yo soy mandona y autoritaria, egoísta y cabrona ¿Por qué se equivocó Dios con nosotras? Lora, ¿Estás Loca? Eres una belleza de mujer, sensual, exquisita, tu cara es perfecta, tu cabello claro y hermoso, tu piel única, tus ojos verdes enamoran a cualquiera ¿Y no te gustas? Qué imbécil éres. Es que me gustaría tener un pene y chorrear una papaya de mujer. ¿Lora has mamado una panocha? No, pero en la escuela le toqué una a una niña. Bueno, no quiero saber eso. Dios mío ¡Ya Mara métemelo!, me encimé en Lora introduciendo mi pequeño pene en su enorme papayón, inmediatamente ella juntó las piernotas y yo al mismo tiempo abrí las mías, me jaló más arriba, hacia su cabeza, comenzó a lamerme las tetas y mojándose los dedos de la mano derecha con nuestros jugos me acarició el culo y me metió un dedo, la sensación me puso como loca, luego me metió dos dedos y me picaba el ano con suavidad y cierta fuerza que hacía que pudiera sentirme en el paraíso. Luego abrió su boca y gimió rícamente por un orgasmo que tuvo, sacó los dedos de mi culo y me los dió a lamer llevándolos a mi boca. Máma puta, me dijo. ¡No, no puedo! Mama puta trágate mis dedos. Volvió a buscar mi pene y lo volvió a meter en su vagina, otra vez se vino y yo junto a ella. Lora te amo, Mara, yo más. Hermanas y amantes ¡Vaya cuadro! Sin embargo yo necesitaba de toda su ayuda para ser mujer y le hice prometer que pasara lo que pasara en el futuro siempre podría contar conmigo para coger o lo que fuera. ¡Qué vida esta Dios mío! Yo sin empleo, sin acabar la puta preparatoria y mi hermana igual, solo dos putas que se aman. Sí, nos amábamos y nunca lo habíamos confesado entre nosotras, solo ese día nos dimos cuenta que eramos el uno para la otra o la una para la otra, o no sé que madres. Continuará.

Autor: Mara Categoría: Transexual

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