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Mi Profesor 11 - La Fiesta

2023-01-24


– Ya po, cuéntame, cómo estuvo – – Ay amiga, realmente estoy muy cansada, mañana te cuento – Y realmente estaba cansada, había dormido poco, y mucha actividad durante el día. Me acomodé, Alicia me abrazó y me dormí. Desperté temprano y me levanté a ducharme, Alicia hizo lo mismo y nos duchamos juntas como siempre. – Ay, ten más cuidado – – Te duele? – si, un poco – Pero valió la pena? – – Si, al principio me dolió un poco pero después no me dolía nada. Ahora lo siento delicado – – No habías tenido anal antes? – – Si, pero mi hermano lo tiene más delgado, nunca me dolió – – Lo tiene muy grande? Tu profesor? – – No voy a entrar en detalles, además de que vamos a llegar atrasadas – – A la noche me cuentas? – – Si, a la noche – El día transcurrió como todos los lunes. De una clase a otra, el casino y de nuevo clases. En el departamento comi algo liviano. Repasé las materias, preparé lo del martes, me tocaba clases con mi profesor. Me había pedido que el la universidad el saludo fuera como el de todos. Nadie podía enterarse de lo nuestro. Cuando dijo » lo nuestro » me dió un vuelco en el estómago. Sonaba bonito, » lo nuestro «, existía un vínculo entre los dos. – Ya, comienza a contarme. Cuéntamelo todo, con lujo de detalles – Alicia, acostada a mi lado, impaciente me acariciaba un seno. Le conté todo, o casi todo, no con mucho detalle, como ella quería. – No sé, no sé lo medí – Le dije molesta. Le di algunas indicaciones, pero sin entrar en detalles, » lo que importa es la persona y no como lo tiene » le dije. – Él me preguntó si tomaba anticonceptivos, le dije que no, que nunca había tomado – – Y con tu hermano, usaron condones? – – No, y estuve muy preocupada hasta que me llegó la regla – – Ayer en la mañana, a medio día en realidad, pasó a comprar una pastilla para el otro día y también anticonceptivos – – Que bueno amiga, no puedes quedar embarazada – – No, claro que no. Ahora si no te importa, podemos dormir? – – Bueno, aunque ya estaba tomando vuelo con la conversación – – Si, lo entiendo, dejémoslo para mañana – En realidad yo también me estaba excitando contándole y ella acariciándome. Cuando entró a la sala, sentí el vuelco en mi estómago, talvez un poco más abajo. Como habíamos quedado de acuerdo, casi no nos saludamos, y así fue la semana siguiente. El fin de semana no salí a ningún lado, estábamos en las pruebas finales y tenía que estudiar. Mi papá me decía que siempre tenía que estudiar para el 7 no para el 4. Y eso hice siempre. El otro fin de semana me llamó y nos pusimos de acuerdo dónde nos íbamos a juntar. Me levanté temprano el sábado, apenas comí algo y no encontramos en el estacionamiento del supermercado. Aprovechamos de comprar algunas cosas. Se sentía tan bien andar de compras con él, como si fuéramos pareja. Llegamos al departamento de él, dejamos las cosas encima de la mesa y nos fuimos besándonos y desnudando hasta el dormitorio. – Tienes hambre – me preguntó. – Si, mucha – No fuimos a duchar y luego a la cocina a preparar algo para comer. Siempre tiene de todo y lo que no, lo pasamos a comprar. Después de almorzar nos fuimos a la cama, estar acostada con él, ambos desnudos ya de por sí era fantástico, y cuando hacíamos el amor, hasta quedar agotados, era sublime. Si veíamos televisión, me gustaba jugar con su flácido miembro. Pero en un par de minutos comenzaba a ponerse duro y yo mojaba, mucho, hasta las sábanas. Venia la prueba de fin del semestre, ya no tenía el problema del principio. El había puesto todas mis notas y con todas mis pruebas. – El próximo semestre toma Cálculo ll con el señor Martínez, es muy buen profesor – – No quieres que siga contigo? – – No, es mejor así, cuando hago la clase, aunque no te vea te siento y eso me desconcentra, además que no quiero levantar sospechas – – Si, te entiendo, a mí me pasa lo mismo, lo que es más, te siento aunque estés en una multitud – Nos besamos e hicimos el amor por enésima vez. En la farmacia había comprado un lubricante anal, me lo mostró y me preguntó si quería probar. – Te gusta mi potito? – – Si, es hermoso y me gusta estar dentro de él – – Bueno, es todo tuyo – dije poniéndome en 4 Sus dedos suaves me acariciaron, me penetró con un dedo y después con dos, siempre preocupado que no me doliera. Finalmente me penetró con delicadeza hasta el final. – Te duele? – – No, nada, está rico – Lentamente al principio, con más fuerza luego y con rapidez al final, haciendo que toda angustia, preocupación o lo que fuera, saliera por mi garganta con un quejido suave pero largo, mientras mi vulva goteaba su líquido viscoso sobre la cama. Pero él no había terminado, me acosté de cúbito estomacal para descansar y él acostado encima, entre mis piernas y profundamente en mi interior. Estuvimos así como 10 minutos, de tanto en tanto se movía un poco para no perder la rigidez, me imagino. También me preguntaba si estaba bien, le dije sí, que siguiera, que quería más. Se sentó sobre mi y me cabalgó a galope tendido. No sé cuánto tiempo pasó en esta aventura ecuestre, finalmente se quedó acostado, rendido encima mío. Tuve que poner los codos para poder respirar. Le dije que se moviera un poco pero sin levantarse. A pesar de que no tenía una erección, me gustaba sentirlo adentro y que me aplastara. Cuando fuimos al baño, me senté un largo rato mientras salían todos sus jugos de mi ano, hasta mi vulva goteaba. En la ducha me lavó por todos lados, me preguntó si me dolía algo, le dije que no. Creo que mi ano había alcanzado el diámetro adecuado.

Autor: RISEVA Categoría: Tabú

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Mi experiencia sexuales con niñas (Parte 3)

2023-01-22


Con la niña de 5 años fue tardado en tener sexo con ella ya que la veía tan menudo y también no la dejaban a solas al menos de que su mamá estuviera tomando algo de alcohol, la noche que tuve sexo con ella afortunadamente su mamá estaba tomando con mi mamá y compañía, la niña de quejo al meterle mi pene, estando acostada veía como metía mi pene a su vagina, estaba prestados su vagina y caliente, en si no estaba húmeda, mi líquido seminal tuvo que lubricar su interior y al venirme mi semen lubrico más su interior, con ella no lo disfruté mucho, solo tuve 3 encuentros con ella, el segundo encuentro si me viene 2 bese con ella por lo urgido que estaba pero no se por que ya no me interesó tener sexo con ella. Después tuve otros 2 encuentros con mi prima de 7 años, ella aún se dejaba tocar, ella ya estaba lista para tener sexo pero el problema es que tuve interrupciones al estar a solas con ella y en una casi nos descubren, hasta me dio miedo que nos descubrieran y mejor espere con paciencia a qué llegará un día para que ir tras ellas estén tomando pueda estar a solas totalmente con mi prima, ese día llegó a las 2 semanas y al estar encerrados en la habitación de mi prima de 7 años y ella desnuda pude tener sexo sin problemas, al meterle mi pene ella se quedó un poco pero sn problemas pude tener sexo tranquilamente, termine dentro de ella las segunda vez en su vientre ella vio mi eyaculación hasta se quedó viendo el semen de su vientre... En un punto del sexo ella gemia un poco, su vagina si se mijo un poco, después de 30 minutos volví a tener sexo con ella pero al venirme saque muy poco semen. Pasaron literal 3 meses de que lo tuve sexo con mis 2 primas, lo único que me quedaba era masturbarme y se volvió como algo frustrante y la necesidad de tener sexo, pero no sé si decirlo pero un milagro llegó a mi una semana después y fue lo mejor que me había pasado, fue gracias a una mini fiestas por parte de las amigas de mi mamá, ese día estaba el chico que conocí y 2 más que nos la pasamos jugando afuera fútbol, cuando cayó la noche y al ver qué mi mamá y el resto estaban tomando con la música a todo volumen aprovechamos para ir tras las niñas, eran mis 2 primitas y otras 5 niñas más, los otros 2 chicos ya sabían del tema y ellos también no dudaron en acompañarnos, al estar todos en un solo lugar encerrados primero nos pusimos a jugar con ellas pero como fuimos interactuando con ellas también poco a poco las tocábamos, después de un rato las 5 niñas ya se dejaban tocar, les quitamos las prendas y las dejamos desnudas de la cintura para abajo, fue algo sexy con su culo al desnudo, mis 2 primas como ya se acostumbraron ellas les tocó primero, mientras yo me iba con 2 de las niñas que me llamaron su atención por su sexy cuerpo. En si las niñas se lo tomaron como un juego, eran inocentes en ese momento así que para nosotros fue una ventaja con ellas pero en si no hubo tanto avance con ellas, si llegamos a meterle los dedos a una que otra pero no hubo penetración, nada más con mis 2 primas pero fuera de eso sí fue algo grandioso venirme y tocar a otras niñas. Solo con 2 de las 5 niñas llegué a tener uno que otro encuentro ocasional pero solo una de ellas pude tener sexo aún que si fue algo tardado, para aclarar las edades de las 5 niñas tenían entre 7 a 9 años, la que pude tener sexo fue con una de 8 años.

Autor: GaboGil Categoría: Tabú

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Kevin, mi vecinito de 7 años

2023-01-21


Mi nombre es Ariel, tengo 23 años y vivo solo. Mis vecinos, un matrimonio amigo mío y de mi familia, me conocen de niño y me tienen mucho cariño y confianza. Pero no esperaba que, por un viaje de una semana al Caribe que ganaron en un programa de televisión, me hicieran la propuesta de cuidar a su hijo Kevin, de 7 años. Acepté el trabajo y a los 10 días se fueron. Apenas quedé solo con la criatura, empezó a pedirme que jugara con él. Kevin me conoce desde que nació y siempre se llevó muy bien conmigo. Jugamos un buen rato, pero hacía tanto calor que estábamos transpirando mucho y le dije que se tenía que bañar. - Y vos no te vas a bañar? - me dijo. - Sí, pero primero vos. Dale, pegate una ducha que te dejé el baño y la ropa lista. Me salió con que la madre lo ayudaba porque él no podía pasarse el jabón por la espalda solo y no sabía lavarse la cabeza. Le dije que debía aprender a hacerlo y se puso a llorar sin consuelo. No me quedó otra que obedecer sus caprichos y le pedí que me avise cuando entre a la ducha. A los 5 minutos me llamó. Entré y ví la silueta del nene detrás de la cortina plástica. Me pidió que pasara, abrí la cortina y le dije que me iba a mojar la ropa. - Y por qué no te la sacás? Mi mami se la saca para ayudarme. En ese momento empecé a notar que Kevin me estaba mintiendo y que lo único que quería era que lo tocara. Siempre presentí que se sentía atraído por mí, pero era tan solo un presentimiento. Me quité la ropa, entré totalmente desnudo, con el pene en estado de descanso y se me quedó mirándolo. - Qué mirás tanto? - pregunté - Nada, no puedo mirar? Por qué lo tenés así de grande? Mirá mi pito qué chiquito es... Le dije que a los hombros se nos pone el pito así de duro como a él cuando alguien nos gusta. - Y vos lo tenés re duro. - Y por qué vos lo tenés blandito? Es porque yo no te gusto...??? Le dije que se diera vuelta para pasarle el jabón por la espalda y me asombró. Nunca me había imaginado que un nene de 7, casi 8 años, pudiera llegar a tener un culito así. Mientras le pasaba el jabón le miraba la colita desde arriba. Parecía una niña. Y sin darme cuenta se me paró más que nunca. Se la apoyé en la espalda y se dió cuenta. Al darse vuelta, sin darme tiempo para taparme, se echó a reír y a mirar mi erección, algo que veía por primera vez. - Jajajajaja, viste que te gusta verme? Mirá, el pito se te puso grande y duro!! No sé qué me pasó, pero no pensé en nada y le pregunté si le gustaba. - Siiiiiii, me gusta. Es muy grandote!!! Le dije que si quería le podía dar unos besitos y el muy putito me sonrió. - Arrodillate y besala. No alcancé a terminar de decirlo que ya se había puesto de rodillas y me la empezó a besar. Se la metí en la boquita hasta que le entró el glande entero y la chupó con fuerza, como si fuera un biberón. No aguanté y le enterré la mitad de la verga hasta que se ahogó. Lo alcé, lo saqué de la ducha y lo acosté sobre el piso, boca abajo. No me cansé de chuparle el culito y meterle la lengua entera en el agujerito. Me pidió por favor que se lo siguiera chupando mientras gritaba de placer. Llegó un momento en que lo quería coger y agarré la vaselina del botiquín, le embarré el agujerito del orto y se la puse de a poco, pero no dejaba de gritar y decirme que le dolía. Habrá pasado como una hora hasta que logré hacer que le entre casi toda. Así como gritaba y lloraba desesperadamente, dejó de hacerlo al instante, apenas se la saqué. Le pregunté si quería la leche y me dijo que no sabía qué era eso. Me lo cogí por la boca hasta que acabé tanta leche que se atragantó, pero no dejaba de tragarla. Lo que le cayó en la carita lo juntó con las manos y se chupó los dedos. Me miró con una gran sonrisa y me pidió un poco más...

Autor: Patricio Categoría: Tabú

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Pequeña veneca de 11 añitos.

2023-01-20


Veneca express A mis 33 años me sigo sintiendo como un adolescente, fuerte, vigoroso y divertido. Soy parte de un grupo muy unido de amigos con los cuales siempre organizamos asados, cumpleaños, viajes etc. Y esta historia empezó en una de esas gratas ocasiones. Nos reunimos en la casa de Juan, el mayor del grupo para celebrar su cumpleaños #50. Fue una buena fiesta. Nuestras novias, esposas y amigas no podian seguirnos el paso y a las 3 a.m. ya se habian marchado todas. A esa misma hora notamos que las bebidas estaban a punto de terminarse. Así que Juan nos indicó que solicitaría bebidas a domicilio. Al cabo de media hora llegó un taxi que transportaba a 2 chicas las cuales traian nuestra bebida. Por su acento notamos que eran venezolanas. Una de ella tenia aspecto de unos 16 años de edad y la otra era mas pequeña. Me parecio raro que el taxi se retiró sin las chicas, las cuales pasaron a la fiesta. Juan nos presento a las chica de 16, nos dijo su nombre y nos explicó que se quedaría en la fiesta siempre y cuando la invitemos a bailar. El fue el primero que bailó con ella y los demas estabamos un poco sorprendidos ya que se trataba de una muchacha de 16 añitos, pero claro era muy linda, hermoso cuerpo con curvas que no podíamos dejar de ver, también una hermosa boquita y ojitos. Después de bailar con 3 o 4 de nosotros la chica se retiro un momento y regreso con otra vestimenta. Entonces Juan puso una música diferente a la que escuchábamos y la chica empezó a bailar en medio de todos. Poco a poco quitó sus prendas y se acercaba a nosotros tocándonos y mostrándonos sus atributos hasta quedar completamente desnuda. Los que estaban al frente no pudieron hacer nada cuando la chica desabotonó sus pantalones para sacar sus penes y darles breves mamadas. Luego tomó a Juan de la mano y lo llevó hacia una habitación. Todos aplaudimos al saber que pasaría, y ya no nos importaba que sea una muchacha de 16. Siendo sinceros al cualquier hombre le gustaría follar a una adolescente hermosa. Pero recién en ese momento nos dimos cuenta de que la otra joven ( la más pequeña) estaba sentada en uno de los muebles y había visto todo. Me acerqué a la niña a preguntarle si estaba bien. Ella respondió con ese acento venezolano hermoso diciendo q sí, y que su amiga era muy talentosa. Entonces me dio una tarjetita de presentación por el servicio de licores a domicilio y me indicó que algún dia la llame a ella. Eso me dejo pensando… ¿el servicio de alcohol incluye todo lo demas? pregunté sin pensar antes. De inmediato me arrepentí y la niña me dijo me llamo Lia tengo 11 y soy muy talentosa. Luego acercó su rostro al mío y me regalo un pequeño beso en la mejilla. Fue tierno a la vez perverso, puede oler su piel y sentir su suavidad y me mente empezó a fallar. De repente la chica que estaba con Juan salió y se dirigio a toda la reunión indicando que se tenia que marchar por un asunto personal y que no podria completar el servicio. Asi que nos presento 2 opciones, la 1ra era recibir el servicio en otra ocación y la 2da era que la pequeña Lia la reemplace en ese momento. Luego se marchó dejando a la pequeña Lia con nosotros, como sabiendo que esa sería la opción que tomaríamos. De repente la niña se puso de pie y empezo a caminar entre nosotros, llevaba un vestido un poco suelto, como de muñeca, unas trenzas en su cabello y un leve maquillaje en su carita. Era hermosa. Mientras caminaba dejó caer sus pantys en medio de la sala y luego se acosto boca abajo simulando q leia un libro, mientras movia sus piernas y así el vestido se levantaba hasta dejar a la vista sus nalguitas blancas y de piel perfecta. Despues se puso en 4 como estirandose para quitar la pereza pjdimos ver su puchita y su pequeño anito rosadito. En ese momento uno de los muchachos tomó el panty del piso y lo acercó a su nariz. La niña se acerco a el y le dijo -tio juegas conmigo? El respondio un si, mientras temblaba. La niño lo hizo recostar boca arriba en el suelo y luego le dijo, te gusta el olor de mi puchita tio? Quieres mas? Y luego se posicionó sobre el y bajó hasta ponerle su pequeña vagina en cara. El empezo a lamer y chupar esa puchita y la niña se quejaba con su voz infantil. Luego me miró a mi y con una seña pidio que me acercara. Cuando me paré junto a ella de inmediato saco mi verga y la metio en su boca. Ella seguía sentada en la cara de mi amigo. No me pude contener y empece a eyacular en su boquita pequeña, pero la niña no dejo caer una sola gota. Se tragó todo. Luego mi amigo en el piso se masturbaba y empezo a eyacular, la niña rápidamente se metio el pene a la boca para atrapar todo su semen y tambien lo tragó. Luego caminó hacia la habitación diciendo que le faltaban 2 clientes mas para completar el servicio. La reaccion de los demas fue correr tras la niña y los 2 que lograron entrar tomaron el servicio en la habitación. Asi terminó la fiesta. Al dia siguiente no podia sacar una sensación de culpa de mi mente por haber eyaculado en la boca de una pequeña niña, hasta que al revisar mi billetera encontré la tarjetita de la nena, entonces sabia que tenia que beber algo.

Autor: LOVESNENAS Categoría: Tabú

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Mis inicios a los 7 años VII todos al río y ahí fuimos entre Nandito y Nelsito juguete de los más grandes.

2023-01-20


Hola amigos acá de nuevo para un nuevo relato, hoy nos llevan a Nandito y a mi (Nelsito) al río y los muchachos comienzan a tocarnos bajo el agua.. Hola cómo ya les conté en el otro relato los muchachos no pudieron tener sexo con Nandito ya que el sr. Henry de la escuela se les adelantó y le dió pinga a Nandito y los muchachos se quedaron con las ganas. Al día siguiente quedaron en ir al río todos para bañarnos y así poder tocarnos y jugar con nosotros que era lo que les gustaba, yo siempre llevado a la escuela por Gustavo y recogido por el mismo y los otros muchachos, me recogieron y me dijeron que hoy iríamos al río a bañarnos y estar todos allá, a la salida estaban ahí esperándome Gustavo, Jackson y Gabriel, todos me saludaron: Hola Nelsito. Yo: hola. Jackson: Hola Nelsito hoy iremos al río, vas a querer ir? Yo: siii quiero ir. Jackson: ok a las 3 pm te recogemos ps. Gustavo: sii yo lo llevaré a las 3 nos vemos en la bodega ps. Así llegamos a casa de Doña Maruja la mamá de Gustavo y ella nos sirvió el almuerzo, ahí estaba Abelardo todo bonito, comiendo y pregunto. Abelardo: cómo les ha ido hoy en la escuela? Yo: bien. Gustavo: bien todo bien. Abelardo: me dijeron que hoy irán al río a las 3, es verdad? Para ir yo también con mi amigo, queremos bañarnos un rato. Gustavo: siii a las 3 nos iremos. Doña Maruja: tengan cuidado con los mas pequeños, ya saben que el río es hondo y se puede ahogar. Gustavo: tranquila mamá yo cuido de Nelsito, siempre le ayudo y enseño a nadar. Doña Maruja: ah qué bueno eso está bien y me deja más tranquila. Así terminamos de almorzar yo agradecí y me retire para mi casa para cambiarme el uniforme y poder estar listo para poder ir al río a las 3 pm. Llegado la hora en que se dijo que íbamos al río, tocaron mi puerta y era Gustavo. Gustavo: hey Nelsito vamos ya ahí nos están esperando apuntando hacia la esquina de nuestras casas, estaban Jackson, Gabriel, Abelardo, su amigo, y Nandito, Gustavo y yo nos acercamos y nos saludamos y comenzamos a caminar rumbo al río, los más grandes hablando del fútbol y los campeonatos y Nandito y yo solo íbamos callados al costado de ellos hasta que llegamos al río. Llegamos el río estaba silencio hacia mucho sol, estábamos súper sudados, en cuanto llegamos al río nos comenzamos a quitar la ropa los muchachos más grandes fueron los primeros quedándose en calzoncillos, Jackson en color negro, Gabriel color amarillo, Gustavo color verde, Abelardo color blanco y su amigo color negro también, Nandito en color rojo y yo color celeste clarito. Jackson: Nelsito y Nandito ustedes saquense todo, nos pedía quitarnos nuestros calzoncillitos. Abelardo: siii ustedes saquense todo, además son niños no hay nada que esconder jajaja. Nandito y yo nos miramos y nos sacamos nuestros calzoncillitos quedando totalmente desnuditos al frente de los 5 muchachos más grandes que nosotros y mirándonos cómo fieras a su presa, aunque tenía mis dudas con Gustavo ya que nunca me hizo nada y siempre cuidaba de mi, bueno pues así nos quedamos desnuditos. Gustavo: ven Nelsito vamos al agua, me llevo de la mano y en la orilla me alzó entre su panza para que yo lo pueda agarrarlo del cuello y nos metimos al agua mientras él me sostenía de la cintura. Jakson: ven Nandito vamos al agua e hizo lo mismo que hizo Gustavo conmigo y lo metió al agua, los otros muchachos entraron muy rápido y comenzamos a bañarnos. Gustavo: ya Nelsito tienes que aprender a nadar, me sacó de su cintura y me puso entre sus brazos, me tenía en sus brazos boca abajo y me decía patalea para similar que nadaba o en todo caso para aprender a nadar. Gustavo: Jackson hazle así también a Nandito para que aprenda a nadar, Jackson hizo lo que Gustavo le dijo y Nandito también quedó en los brazos de Jackson boca abajo pateleando para que aprenda a nadar al ver eso los otros se acercaron dónde Jackson y miraban el culito de Nandito que no tapaba el agua y se podía ver sus nalguitas, Jackson lo levantaba más con un brazo y se reían yo solo miraba, al rato veo que el amigo de Abelardo pide ayudar a Jackson para que enseñe a nadar a Nandito, Jackson le pasa a Nandito y bien claro pude ver cómo pone su mano entre el medio del culito de Nandito, eso me calentó mucho, le puso entre su panza y su pecho Nandito quedó abrazado a él como un monito, lo metió al agua hasta que no se veía más que la cabeza de Nandito fuera del agua, ya no podía ver más que pasaba dentro del agua porque me era imposible ver. Gustavo: quien me ayuda con Nelsito mientras yo me pongo a nada un rato. Abelardo: Yoo yo te ayudo, se acercó a nosotros y me dijo ven, me agarró de la cintura y me puso entre su panza y su pecho yo me agarré de su cuello y envolví mis piernas a su cintura, quedando mi culito abierto para que me pudiera tocar, me llevo cerca a su amigo dónde estaba con Nandito y comenzó a tocarme por debajo del agua, Abelardo con sus manos abría mis nalguitas y con su dedo medio de la mano derecha tocaba mi anito en círculos yo me quedé quieto por un ratito y nos sabía que hacer. Abelardo: tranquilo Nelsito no tengas miedo, sé que te va a gustar me dijo al oído muy despacio, yo miraba hacia la orilla del río donde Gustavo, Jackson y Gabriel estaban bañándose y conversando, Abelardo miraba hacia el fondo del río y era imposible que Gustavo se diera cuenta lo que me hacía su hermano ya que el agua también lo impedía, yo comencé a sentir el gusto y erguia la espalda para darle más facilidad para que me pueda tocar y sentir eso rico que se sentía, ya cuando se dió cuenta que le agarré el gusto a ese dedo medio de su mano derecha, comenzó a intentar meterlo de a poco pero me dolía y fruncia mi amor. Abelardo: tranquilo mi amor ábrete nomás, sé que te duele pero ya te gustará y nos sentirás dolor, volví a erguir la espalda y ahí estaba ese dedo medio entrando de a pocas, me dolía pero pensaba acá estoy para eso, quiero que me traten como a Nandito y me hagan lo que le hacen a él. Abelardo: vees que te gusta lo que hago con mi dedo en tu culito, te gusta? Me preguntó. Yo: siii soltando un quejido, la verdad perdí la noción del tiempo y la realidad y me concentré en lo que pasaba y lo que me hacía Abelardo con su dedo en mi anito, algo inexplicable, rico, ahí estaba él abriendo mi anito con sus dedos y ahí estaba yo entregado aunque con dolor pero entregado al placer de ese dedo. Abelardo de una manera brusca metió todo el dedo a mi anito y volví a la realidad por el inmenso dolor que sentí. Yo: uuufff con un quejido, volví a la realidad, en ese instante abrí los ojos y ahí estaban al frente mío los otros bañándose y yo los había perdido con ese rico placer que sentía, busque a mi lado derecho a Nandito y ahí estaba él con el amigo de Abelardo, también abrazado a él y pasando quien sabe que ahí abajo. Abelardo: tranquilo Nelsito no te desesperes ahora los saco ok, ahora te duele más rato te gustará, ahí dentro mío seguía ese dedo que me hizo volar al firmamento y olvidarme de todo y de todos, pero el dolor me volvió a la realidad. Amigo de Abelardo: Abelardo hay que hacer cambio pues! Dame a Nelsito y yo te doy a Nandito para ver cómo están que te parece? Abelardo: ya está bien, Abelardo sacó su dedo de mi culito muy despacio para que no me doliera y llamo a su amigo, ven se acercó a él y con una mano me pasó al brazo izquierdo de su amigo y él sostenía a Nandito con su otro brazo, ya estando yo en los brazos de su amigo el me dice: Amigo de Abelardo: ven Nelsito yo también te quiero enseñar a nadar, me acomodó a su cuerpo abrió mis piernas y las enroscó a su cintura, mientras yo me agarraba de su cuello, es ahí donde siento que con sus manos tocaba mis nalguitas y me las abría para llegar con sus dedos a mi anito. Amigo de Abelardo: tu tranquilo, no tengas miedo ok, no te haré nada malo, esto te va a gustar, comenzó a tocar mi anito en forma circular, Dios que cosa tan rica, me volvía loco, lo hacía más rico que Abelardo y de verdad no saben la sensación que sentía, me concentraba en él y sus dedos en mi anito que lo metía poco a poco. Te gusta verdad bebé? Yo: siii si me gusta. Amigo de Abelardo: entonces aguanta que voy a meter mi dedo ok, no hagas nada solo sigue así, yo estaba erguido dando mi espalda al placer de mi cuerpo y de ese muchacho bello que me tocaba sin miramientos ni miedo a ser pillado por Gustavo, es ahí donde siento ese dedo entrar y ya con más facilidad ya que Abelardo ya había hecho el camino en mi anito. Yo: uuuffff entre soplo y quejido. Amigo de Abelardo: esooo se que te gusta mi bebé, quieres ser mi bebé? Me preguntó. Yo: siii. Es ahí donde Abelardo de acerca y le dice. Abelardo: hey tranquilo, ve despacio, Gustavo se puede dar cuenta, con cuidado nomás lo puedes hacer sangrar al nene, yo estaba congelado en el placer e ido de la realidad. Amigo de Abelardo: te gusta los que te estoy haciendo? Yo: siii. Amigo de Abelardo: me habla al oído y me dice, mira saldremos del agua y le dirás a Gustavo que quieres hacer popo, que yo te acompañaré ok, para que sientas más rico allá afuera, quieres? Yo: siii yo le digo, en mi pensaba quiero ver esa pinga grande y peluda y que me haga lo que le hace a Nandito, yo estaba feliz. Amigo de Abelardo: ya ps, te sacaré del agua y le dices eso, pero vamos a esperar un ratito hasta que seme duerma la pinga que la tengo súper parada, se acerca a Abelardo y le dice: sacaré a Nelsito del agua porque quiere hacer popo y lo llevaré al monte para que lo haga ahí bien, algo fuerte como para que lo escuché Gustavo. Abelardo: siii está bien acompañalo, y más despacio le dice, con cuidado Gustavo te puede ver todo con tranquilidad ok. Amigo de Abelardo: bien vamos, saco su dedo de mi anito muy despacio y me comenzó a sacar a la orilla donde estaban Jackson Gabriel y Gustavo, miren muchachos Nelsito quiere hacer popo y lo voy a llevar al monte para que haga su popo mientras lo hago yo también. Gustavo: quieres hacer popo Nelsito? Yo: siii quiero hacer popo y él me acompañará. Jackson: este Nelsito resultó cagón, ve que te acompañe él. Gustavo: aya está bien, vete ps con él ok, te cuidará. Así salí del todo del agua y me puse delante del amigo de Abelardo, y me dijo espera ven por este camino, me dió su mano y lo seguí, me metió al fondo del matorral y llegamos a un lugar muy tupido de hierbas y plantas acá está bien me dijo: Amigo de Abelardo: Nelsito te gustó lo que te hacía en el agua? Yo: siii si me gustó Amigo de Abelardo: lo puedo hacer ahora sí quieres pero no le debes decir a nadie ok,que sea nuestro secreto. Yo: si está bien. Amigo de Abelardo: ven me agarró de la espalda y de mis hombros me sentó y me dijo ponte en cuclillas, así te entrará más fácil, me puse en cuclillas y ví que puso saliva en sus dedos y lo llevó a mi anito un poco de masajes y me dijo puja un poco y metió su dedo, sentí un poco de dolor, por el dolor quise apartarme y él me agarró: shiiiiffff tranquilo, respira ya está adentro, solo tienes que relajarte ok, sentía su dedo dentro de miii y mucho dolor, me dijo: ha entrado fácil mi dedo ya te han estado tocando? Quien fue? Abelardo. Yo: no nadie. Amigo de Abelardo: dime ps, no diré nada porque tú culito ya está roto mi dedo entro facil, mira me dijo ponte como un perrito, mientras tenía su dedo en mi anito, me ayudó con un brazo a acomodarme y yo ya estaba en 4 patas como un perrito, me dijo tranquilo que voy a sacar un poco mi dedo ok y comenzó poco a poco a sacar y a meter muy despacio, wau que ricura, un placer nunca antes sentido muy rico, yo mismo sentía que ese dedo entraba y salía y ya no me dolía, te gusta? Me dijo. Yo: sii me gusta mucho. Amigo de Abelardo: bien ahora sacaré mi dedo y tendrás que chupar mi pinga como un bombón ok o una paleta. Yo: está bien, saco su dedo muy despacio y se paró frente a mí, se bajó el calzoncito negro que estaba puesto y ví su enorme pinga, hermosa pinga, blanca peluda y venosa, en frente de mí. Amigo de Abelardo: agárralo y chupalo! Recordé como lo hacía Nandito y eso hice, lo metí a mi boca casi sin poder e inexperto pero ahí estaba yo queriendo aprender y decidido. Amigo de Abelardo: ohh que rico, si que sabes chupar, eso así! Que rico, quien te ha enseñado a chupar me decía, yo seguía esmerandome en hacerlo bien, baja a mis huevos con tu lengua me dijo y eso hice saque mi lengua y bajaba con sus huevos grandes y peludos, muy rico de verdad estuve así un rato y me dijo, ven debemos terminar los muchachos no tardan en buscarnos, ponte en cuatro como estabas como un perrito, me puse en cuatro y me dijo quiero que hagas lo que te digo ok. Yo: siii está bien, ya yo están en cuatro me dijo. Amigo de Abelardo: abrió mi culito y me dijo vas a pujar para poder meter un poco mi pinga en tu culito ok. Eso hizo apunto su pinga en medio de mi culito llegando al orificio de mi anito que ya estaba algo preparado pero no para tanto y él lo sabía, ahí voy empujó un poco y yo. Yo: au me duele, pero pensaba que tenía que aguantar sino ya no me buscarán cómo a Nandito que era mi referente para aguantar esa pinga. Amigo de Abelardo: shiiiiffff tranquilo no lo voy a meter todo por favor aguanta un poco, yo aguantaba sentí que entraba esa pinga grande rompiendo y desgarrando mi anito, él se dió cuenta que no podía más y me dijo, ya está bien hasta ahí nomás lo voy a meter te falta aprender más ok. Yo: siii con el dolor ahí en mi culito es cuando sentía que de verdad quería hacer popo pero estaba esa pinga ahí a la.entrada de mi anito impidiendo la salida de todo. Amigo de Abelardo: ya casi termino tranquilo, y comenzaba a balancearse un poco hasta que ohhh miarda me vengo decía. Yo: eso ricooo y sentí algo caliente dentro mío, mi anito palpitaba y su pinga también, ahí me dejaba su leche caliente dentro de miii. Amigo de Abelardo: ohh ohh que ricoo bien Nelsito, has aguantado bien pero falta bastante ok, mientras salía de mi dejándome toda su leche adentro. Escuchamos muchachos por acá deben estar. Gustavo: Nelsito dónde estás. Amigo de Abelardo: se puso en cucllillas y gritó acá estamos, has popo me dijo y me puse en cuclillas y comencé a soltar entre el esperma del amigo de Abelardo y mis heces. Gustavo: acá están, acá están haciendo popo, llamó a los otros Jackson y Gabriel que venían con él, yo en cucllillas y amigo de Abelardo también aunque se podía ver su pene media erecta y gruesa todavía. Gustavo: apura Nelsito debemos irnos. Yo: ya terminé y me pare para salir de ahí, atrás de mi estaba el amigo de Abelardo, Gustavo se quedó mirando lo que hice y me dijo. Gustavo: Nelsito que has comido, hay algo espeso y blanco en tu popo. Amigo de Abelardo: se paró haciéndose el loco y se puso su calzoncillo, estos niños comen muchas cosas y hacen popo que a uno le asusta jajaja. Gustavo: si ps jajaja vamos hay que lavarte me dijo. Comenzamos a salir hacia el río y Abelardo y Nandito seguían en el agua, nos acercamos. Gustavo: ven Nelsito para lavar tu culito y vayas limpio, me acerqué a él y me dijo baja un poco en cucllillas y así me puse y me comenzó a hechar agua al culito y me sonaba limpiandome, listo ya estás, vamos muchachos se nos hace tarde. Abelardo: yo me voy a quedar un rato más en el agua y los otros también dijeron lo mismo también nos quedaremos un rato más y Nandito con ellos. Gustavo: yo si ya me voy llevando a Nelsito para que su mamá no se preocupe ok. Yo pensaba en mi se quedarán con Nandito a jugar todos y yo me tengo que ir, cuando yo quería quedarme con ellos. Yo: yo también me quiero quedar. Gustavo: quieres quedarte Nelsito. Yo: siii. Gustavo: está bien, Abelardo llevas a Nelsito a la casa ps, yo ya me debo ir. Abelardo: si hermano yo lo llevo no te preocupes. Jackson: sii déjalo que juegue un rato más con nosotros y de ahí ya nos vamos ok. Gustavo: está bien lo dejo, pero lo cuidan eh. CONTINUARÁ. Bueno amigos ya les enviaré la continuación del relato que la verdad está súper buena espero sus comentarios y saludos.

Autor: NELCOZA Categoría: Tabú

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Gabriel y su hija pamela V- noche de Pijama con Julianita

2023-01-20


Mi hija trae a su amiga de 4 años también a pasar una Pijamada en casa nuestra… Nada más placentero que aprovecharme de una niña tímida, aunque llore. . Gabriel (yo): 30 años Pamela: 4 años Juliana: 4 años Mi hija pamela poco a poco crecía con el pensamiento de hacerme feliz a mi y satisfacerme a nivel sexual. En cuanto a la experiencia de incluir a mi hija en el sexo junto a mi esposa no lo volví a hacer porque corría demasiado riesgo. Yo seguía afortunadamente con mis labores desde casa y mi esposa seguía viajando demasiado, la suerte estaba de mi lado. Ella ya llevaba 3 semanas fuera por un trabajo que estaba haciendo y como ya tenía un mejor cargo no podía negarse y yo tampoco podía esperar a satisfacerme solamente con mamadas de mi hija, necesitas un hueco para follar. Pamela: papi puedo hacer una pijamada con juliana!? (noche donde están en pijama, juegan, comen ven películas y hacen cosas de niñas bajo mi súper visión) Yo: claro mi amor, si deseas este fin de semana y yo hablo con sus papás para que la dejen venir. Pamela: sí ella vive en la casa de al lado Yo: ah! No sabía, perfecto así no me toca llevar o recoger a nadie jajaja. Hice la respectiva llamada, la señora fue muy amable y me autorizó para que la niña se quedara el fin de semana con nosotros, pamela estaba contenta y nos fuimos a hacer las compras para la pijamada. Sábado en la noche Tocan a la puerta y era precisamente Juliana con su padre quien cargaba una mochila y otras cosas de ella. Yo: hola! Bienvenida! Sigue, pamela esta viendo películas en la sala! Papá : buenas noches! Muchas gracias por la invitación, mi hija casi no tiene amigos es muy tímida y con pamela se ha logrado abrir un poco más! A qué horas vengo mañana por ella!? Yo: no hay problema, mi hija es muy agradable y lograrán tener una bonita amistad, mañana después del desayuno tipo 10 o si desean los invito a ustedes a almorzar. Papá: ok! Mañana venimos al almuerzo mi esposa estará contenta… ah lo olvidada, un placer soy Mirko. Yo: un placer soy Gabriel, mañana nos vemos, chao! Mirko: chao! La noche iba transcurriendo y estaban las dos niñas jugando a las muñecas en la sala mientras de fondo tenían una serie animada de La doctora Juguetes o algo así. Yo: ok niñas, aquí les traigo estos sándwich para que coman. Pamela: gracias papi! (se levanta y me da un beso en la boca) Yo: de nada amorsito. Te gustó juliana!? O lo caliento más!? Juliana: eehh… no señor, así está bien. Respondió con sus ojos azules grandes cristalizados y sus labios rojos color fresa mientras terminaba de masticar, estaba sentada pero se le veían unas piernas bien gorditas. Su cabello café combinaban perfecto con su color de piel blanco. Para ser sincero sí se ve una niña muy tímida pero igual no es mi hija así que debo de tener cuidado todavía con ella. Pasaron las horas y ya debían dormirse. Yo: bueno, vaya orinen, cepíllense los dientes y lávense las manos para ir a dormir. Ellas muy juiciosas con sus pijamas puestas se fueron al baño riéndose y con sus muñecas en las manos, entraron juntas sin ninguna malicia, yo iba hacia mi cuarto y las escuchaba hablar. Pamela: siiii a mi me gusta cuando mi papi me baña, es el mejor, así yo quedo limpia!… Tú papá no te ayuda!? Juliana: eehh nooo, yo me baño sola o con mi mamá a veces. Pamela: ay no, a mí papá sí me baña y yo lo baño a él, es muy divertido, dile a tu papá que te bañé la próxima vez! Juliana: no sé, luego me regaña… Siguieron hablando de otras cosas y yo ya me fui a mi cuarto! Inicia una llovizna que se convirtió en tormenta eléctrica muy fuerte! Me llama al teléfono la mamá de Sofía para preguntar por nosotros y decirme que ellos habían aprovechado para irse donde la mamá y que estaban lejos y el camino estaba bloqueado entonces que cuidará mucho de su hija y así fue. Ya en mi cama veía una película y de repente la luz se va cuando sonada un trueno fuerte y se escuchan los gritos de las niñas corriendo hacia mi cuarto y subiéndose a mi cama asustadas por la oscuridad Yo: yaaa niñas, tranquilas que no pasa nada Las dos estaban casi que temblando y asustadas, mi hija me abrazaba y juliana estaba al lado de ella. Yo: si quieren quédense acá y dormimos juntos. No hubo negación y así fue. Las niñas se acomodaron en la cama mientras hablaban ellas, a la final nos fuimos quedando dormidos. Yo: pamela, yo duermo en la mitad, así tú puedes ir al baño sin problemas. Pamela: ok papi! La energía no había vuelto y ya dormíamos, habían pasado unas dos horas y yo tenía a mi hija abrazada hacia mi, me suelto de ella y no sentí nada al otro lado, miró si había alguna sombra reflejada con los rayos de la luna que entraban por los ventanales y no había nada, me siento en la cama mirando a todas partes porque afortunadamente entraba buena luz pero no veía nada, escucho una puerta abrirse en el cuarto del fondo y me dirijo hacia allá. Mientras camino logro escuchar pequeños pasos en aquel cuarto del fondo, llegó a la puerta y veo a juliana caminar buscando algo Yo: juliana!? Necesitas algo!? (en voz baja) Ella se asusta y retrocede cayéndose al piso. Yo: perdona! No te asustes soy yo! Juliana: me asusté! Eeehhh… es que no encontraba papel para ir al baño. Yo: ven te acompaño que yo te lo paso Mi mente volaba en ese momento porque me iría al baño con esta pequeña niña de cuatro añitos. Entramos ella tímidamente se queda en la puerta y le tomó la mano, la entro y le digo que se siente a hacer sus necesidades mientras yo me hago el que busca el papel. Escucho el sonido de sus orines caer en el agua y se oían algo pausados, como con algo de vergüenza en hacer ruido. Yo: ok aquí está… Procedo a sacar un pedazo y me agachó hacia ella mientras cruzaba sus brazos sobre sus piernas que estaban colgando sobre el inodoro porque no alcanzaban a tocar el piso. Con la luz que entraba de la ventana lograba ver su rostro mirando hacia el frente con algo de vergüenza para no mirarme. Yo: yo te ayudo a limpiarte preciosa, levanta los brazos. Le fuerzo un poco los brazos porque no quería que le ayudara y le abro sus piernas, sale un olor algo fuerte de orines calientes, mi mano procede a entrar en dirección a su pequeña vaginita haciendo tacto con dos dedos para no lastimarla. Yo: oohh qué tenemos aquí, un pequeño manjarsito, jajaja… te ayudo porque así hago con mi hija y los papás debemos hacerlo. El tuyo te ayuda!? Juliana: nnn… no señor. Yo: ah bueno, deberías dejarlo que te ayude. Todo sucedía mientras mis dedos limpiaban y volví a tomar otro pedazo de papel e hice nuevamente contacto con ella, después de quitar el exceso de orines solté el papel y mis dedos tocan sus pequeños labios, masajeo y apreto un poco esos delgados labios virginales! Juliana: aaayyy me duele. Yo: no te preocupes! Es normal. Sigo masajeando, mientras descaradamente saco la mano para echarme un poco de babas espesas y volver a ingresar para hacer masajes contra su vaginita. Tenía mi rostro frente a su rostro pero su mirada me evitaba, yo lograba apreciar sus gestos de incomodidad y sus manos trataban de sujetar y alejar mi grueso brazo haciendo un esfuerzo en vano porque ni lograba ocupar el grosor de él, y a la vez lo forzaba para sacarlo de la mitad de sus piernas hasta que no aguantó y se quiso bajar del inodoro pero como es tan pequeña prácticamente se sostuvo en mis hombros para subirse y lograr bajar, lo que ella no sabía es que aproveché esta posición para cargarla. Yo: qué sucede!? Quieres que te cargue!? Quieres jugar!? Juliana: eehhh… no sé Yo: eres muy callada y tímida, además de ser hermosa, te molesta lo que te hago. Juliana: eehh… pues, un poquito. Yo: mmm comprendo, pero vamoste llevo al cuarto y jugamos un rato. Quieres!? Juliana: eehh siii, un rato… Salí con ella hacía el cuarto de pamela, estaba vacío porque ellas se habían ido al mío. Entré con ella en mis brazos mientras seguía masajeando su pequeña feminidad y sentía sus manos rasgado mi cuerpo y sintiéndose algo incómoda, su respiración se aceleraba y sus piernitas hacían fuerza para tratar de cerrarse pero mi torso obstaculizaba su deseo. La luz vuelve de un momento a otro, el cuarto se ilumina, puedo ver su cara algo sonrojada con su mirada caída y algo perdida, sus hombros querían juntarse y escondía su cuello. Yo seguía disfrutando al tocar sus labios abiertos por el grosor de mi cuerpo y con la otra mano sostenía su cuerpo hacia mí torso desnudo, mi verga quería salir volando de mis boxers, y como tenía de esos boxers que son ligeros para dormir entonces era más evidente mi erección. Trato de buscarle la mirada con mis ojos pero no lo conseguía. Me voy sentando en al borde de la cama con juliana aún abrazada a mi torso y con sus piernas rodeándome. Yo: quiero que te sientas cómoda, tranquila y disfruta, pero no vayas a hacer ruido porque no me va a gustar, y debes hacerme caso en todo… eres una niña muy juiciosa y sé que me entiendes, cierto!? Juliana: sss… sí señor. Su voz baja y temblorosa me calentaba más. Yo: vamos a jugar al papá y a la mamá, pero para eso tenemos que tener un hijo, sabes cómo se tiene un hijo!? Juliana: eeeh… nnn… no señor. Yo: pues debemos hacer algo que se llama “el amor”… nos amaremos como dos personas y tendremos un hijo, te haré algunas cosas nuevas para ti y te gustarán poco a poco… esto lo deberías hacer siempre con tu papá pero no sé por qué no lo ha hecho. Lo haré yo entonces! Juliana: ppe… pero yo quiero… dor… dormir Yo: lo haremos después, hay que aprovechar el tiempo y solo déjate llevar, harás lo que te diga porque sino me voy a enojar y le diré a tu padre que te portaste muy mal y él se va a enojar contigo. Todo lo que hagamos no se lo dirás a nadie, porque sino yo me enojaré. Juliana: bueno Yo: empecemos por quitarnos la ropa, yo lo haré primero. Sus brazos estaban cruzados, procedo a abrirlos para quitarle su camisa de dormir, mientras tanto ella estaba sentada en mis piernas con su panocha abierta hacia mi ombligo y sentada con su colita sobre mi Verga, no sentía su piel pero sí su calor en mi verga. Logró quitar su camisa y vuelve a cruzar sus brazos. Le beso la frente y puedo sentir ese aroma a Shampo infantil tan delicioso! Busco su boca para besarla y me esquiva así que la fuerzo un poco y logra entender que conmigo no podía negarse. Mi mirada se centra en su plano pecho, era tan blanca que sus pezones resultaban con un rojizo mínimo en ese maravilloso pecho, no tenía nada de crecimiento, sus costillas se marcaban un poco y su barriguita era blanda, su cuerpo era la prueba de un crecimiento natural bello en toda su expresión, la levanto un poco y quedó a la altura de sus pezones, la miró y ella conecta conmigo para después perder su mirada hacia un lado, sacó mi lengua larga y juego con ella frente a su cara en forma de que pudiera ver mi herramienta para lamer. Yo: eres hermosa! Disfrutaré mucho esto! Me pego a su pecho plano y podría sentir unos diminutos botonsitos que lograba relamer varias veces y succionar aunque no tuviera sentido lamer algo tan plano pero era placentero. Intenta quitarme con sus manos y me empuja la cabeza para alejarse, sentía sus pequeñas manos sobre mi cabeza y a la vez sus quejidos de insatisfacción Yo: Julianita no te resistas sé que te gustará mucho, déjame disfrutarte tu cuerpo tan delicioso que tienes, para eso son las niñas, deben satisfacer a los hombres adultos Mis manos llegan hasta sus nalgas redonditas y suavecitas y tratan de buscar su bella línea que separaba una de la otra, ingreso mis dedos suavemente y poco a poco voy abriendo mi paso hasta llegar a ese manjarcito tan delicioso Con la otra mano le tomó su cara y le besó los cachetes para después lograr dar con su boca pero ella se resistía apretando sus labios, mi lengua sabría paso poco a poco entre ellos y con mis dedos lograba abrir su boca, le decía que no se debería resistir porque me iba a enojar, juliana muy obediente afloja la boca y logró sentir sus labios maravillosos tiernos labios mi lengua toca su lengua y eso produjo en mí una erección más fuerte logrando sentir la mitad de sus nalgas en mi glande que estaba a reventar. me acuesto en la cama con ella encima de mi torso la cargo y la hago sentar sobre mi cara quedando sus labios vaginales y su anito rosadito en toda mi cara, ella pierde un poco el equilibrio pero a la final logra sostenerse y pone sus manos sobre mi cabeza tratando de evitarme, la miro y tiene lágrimas en sus ojos además de que se notaba que llevaba rato llorando pero en silencio, sus lágrimas invadían sus pómulos recorriendo todo su rostro y cayendo en mi frente y cejas, mientras yo sentía sus lágrimas no dejaba de mirar su rostro angelical que se deformaba por la sensación de mi lengua en sus cavidades. Para mí era un momento mágico y no iba a permitir que ella se negara. mi lengua la pasaba desde su ano hasta su vagina de una sola lamida, Era probar el manjar más delicioso que pude probar un hombre, en su vida, la dulce y virginal vaginita infantil que no deseaba este momento eso me daba más placer a mí, no perdí en ningún momento la conexión con su rostro arrugado por la humillación que estaba sintiendo ella, pero qué se puede saber a esta edad de esas cosas?… Yo la le guiaba los movimientos de adelante y hacia atrás con mis manos en su barriga y espalda para que pudiera saborear ambos manjares de la vida. Estuve durante unos 10 minutos chupando sus 2 deliciosas cavidades que mi lengua ya se estaba cansando un poco, procedo a meterle un dedo pero era algo imposible. Vuelvo a ubicarla sobre mi torso para buscar su boca y chuparle su lengua que muy ingenuamente ella me entregaba! Yo: mi hija disfruta de todo esto pero contigo lo disfruto más! Logro sentir el sabor salado de sus lágrimas que caían empapando su rostro! En ese momento me sabían a gloria y más se engrosaba mi verga. Cambiamos de posición y la acuesto boca arriba mientras yo me masturbaba mirando ese cuerpo hermoso, me ubico encima de su torso con las piernas a los lados de ella, prácticamente estaba perdida debajo de mi. Su mirada estaba hacia un lado pero en ocasiones miraba mi verga y cerraba sus ojos haciendo un gesto de miedo. Yo sobo mi glande baboso en sus pechos planos y barriga para dejar marcada mi presa. Mis testículo a estaban descolgados y prácticamente quedaban cubriendo toda su barriguita, mi escroto parecía una cobija para su pancita, tomo su mano y la dirijo a mis piernas Haciéndola tocar mis pelos gruesos hasta llegar a mis testículos y después a mi verga, Juliana intentaba cerrar la mano y alejarla pero no tenía sentido hacer eso en comparación a mi fuerza. Me dirijo un poco más adelante, suelto su mano y le sostengo el rostro para que haga contacto con mi mirada, la verdad sus ojos estaban rojos y sus cejas estaban fruncidas, los mocos se le salían y sus labios estaban llenos de salivas a su reacción de estar llorando! Yo: es hora de que abras la boca… por las buenas… Sin avisar más, dirijo mi grueso, baboso y larga verga a sus labios color fresa que estaban húmedos, la fuerzo con mi glande y termina cediendo abriendo su boca, su lengua por inercia de querer probar aquello que entraba en Ella, me da un lengüetazo que me hizo sentir un corrientazo hasta la punta de mi cabeza, logró dejar mi glande dentro de su boquita y mis testículos quedaban en su pecho y barbilla! Yo: aaaajjjj siiiii, que delicia! Que rica tu boquita Julianita!!! Era algo único! Pero soy interrumpido por su chillido fuerte que es ahogado por mi verga en su boca! Sí! Se suelta a llorar! La mocosa se suelta a llorar fuerte! Me os mal estaba lloviendo fuerte y no se escuchaba nada, me le acerco al oído y le digo Yo: grita si quieres, pero después yo te haré gritar mas fuerte de placer! … Morgan!

Autor: MORGAN Categoría: Tabú

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Mi Profesor 10 - Las Pruebas

2023-01-20


– Ya sabes cuál es mi problema, eres mi alumna y no debo hacerte clases privadas y menos en mi departamento – – Estoy seguro de que tú no harás nada que me perjudique – dijo tomándome una mano. – Jamás haría nada que te hiciera daño – dije poniendo mi otra mano sobre la suya y acariciándole. El puso su otra mano sobre la mía y nos miramos fijamente, cerré mis ojos y me acerqué para darle un beso. Sentí el roce de sus labios, tibios y suaves que me atraían como un imán. Poco a poco el nivel fue subido al punto de que no podía respirar. Me solté para tomar aire, temblaba cual hoja al viento. – Sabes cocinar? – Su pregunta me sorprendió, fue como un susurro en mi oído. – Si, algo – – Vamos a la cocina – dijo levantándose y ayudándome porque mis piernas no me obedecían. En la cocina me indicó dónde estaba cada cosa. Preparé una ensalada mientras el freía unos bifes. La carne estaba deliciosa y las verduras frescas. Después lavó la loza y yo la sequé. – Vamos a descansar y ver televisión? – Me senté en la cama con unos cojines en la espalda, el hizo lo mismo y encendió la televisión con el control remoto. Yo lo abracé y puse mi cabeza en su pecho. El hacía cariño en mi hombro y mi brazo. Me sentía tan bien, como si lo hubiera conocido de siempre. Lo sentía como parte de mi y yo parte de él. Ahora entendí qué era lo que me pasaba en la universidad con él. Lo besé en la mejilla, él me besó en los labios. Sentí el calor abrasador nuevamente y su dureza contra mi pelvis. – Quítame la ropa – le supliqué – Mientras me sacaba los jeans yo me sacaba la polera. Mi hermano y también mi padre me había visto totalmente desnuda, nunca tuve un problema con éso, y a pesar de que a mi mamá no le gustaba, tuvo que entender que no había morbosidad en éso. De chica mi papá me había visto desnuda, incluso me bañó varías veces, por lo general me bañaba y bañaba a mi hermano chico. – Hija, yo creo que no está bien que se sigan bañando juntos – nos dijo mi mamá una mañana cuando llegábamos al comedor a tomar desayuno. – Porqué no? – le pregunté. – Es que ya están grandes, pueden bañarse solos – – Grandes? Mamá es un niño chico, apenas tiene 10 – yo tenia 13 años y ya tenia mis pechos formados, no grandes pero bien hechos. Mi cintura, mis caderas, mi trasero y mis piernas llamaban la atención en el colegio. Talvez lo decía por mi. – Pero nos gusta bañarnos juntos, siempre lo hemos hecho, yo lo jabonó y él a mí. No veo cuál es el problema… – Mi mamá no dijo nada, no insistió más en éso y nosotros seguimos basándonos juntos. – Cuando tenía 15 y estábamos solas, volvió con el asunto de las duchas, que no debíamos ducharnos juntos. – Mamá, estás insinuando que con mi hermano tenemos sexo? – le pregunté molesta mirándola a los ojos. – No es por éso, es que él está en la edad en que su cuerpo está cambiando y si te ve desnuda y además te jabona… – – Lo dices porque puede tener una erección? Y qué tiene de malo si eso en normal en un niño de 12 años – – Ay, no sé hija, pero no me parece bien – – No te preocupes mamá, tú sabes que es como mi hijo y si bien es cierto que se le para, no pasa nada somos hermanos. Y no tengo nada que ocultarle ni él a mí – le dije seriamente. Es verdad que cuando lo jabonaba tenía una erección, es verdad que me gustaba jabonarlo cuando estaba así, tenía la ventaja que otras niñas de mi edad ni tenían. Incluso yo le enseñé a masturbarse, claro que siempre quería que se lo hiciera yo, aunque me gustaba hacerlo, le puse ciertas condiciones y era por el nivel de notas. – Eres muy hermosa – me dijo mirándome y yo acostada y desnuda. El se sacó el polerón y comenzó a desabotonarse la camisa. Me senté al borde de la cama y solté el cinturón, rápidamente desabotone el pantalón y bajé el cierre tirando hacia abajo. Estaba atascado en el bulto, tiré con fuerza y saltó contra mi cara. Qué hermoso era, lo acaricié suavemente con la yema de los dedos, lo recorrí entero de arriba abajo, su piel blanca y su glande rosado, la forma, todo me gustaba. No pude evitar pasarlo por mis labios, besarlo y meterlo dentro de mi boca. – T gusta? – La pregunta me sorprendió, lo saqué rápidamente de mi boca mientras la saliva bajaba de mis labios. – Perdona – le dije limpiando mi boca con el dorso de mi mano. – Es todo tuyo, puedes hacer lo que quieras. – Lo quiero adentro – dije trémula. Me acosté de espaldas, se subió entre mis piernas, levanté las rodillas, se lo tomé y lo puse a la entrada de mi vagina. – Estás segura de lo que vamos a hacer? – – Si, segurísima, por favor… – Sentí la presión, suavemente comenzó a penetrarme, mi corazón estaba a mil y tuve que abrir la boca para tragar aire. La penetración siguió hasta tocar fondo, eso creo, porque su pelvis quedó pegada a mí. – Quédate así, no te muevas – le dije Tenía ganas de orinar y si se movía no podría evitarlo. Después de unos minutos, y de sus besos por todos lados, comenzó a moverse, como cuando un tren inicia su viaje, lentamente, poco a poco va ganando velocidad, hasta que en un momento mi cabeza estalló en fuegos artificiales y quedé flotando entre nubes de algodón. Lentamente fui bajando hasta quedar en la cama con mis brazos y piernas abiertos. No podía mover ni un músculo, no me obedecían, todo mi cuerpo estaba blando, lo único duro era su miembro que llegaba a mi ombligo. – Estas bien – me preguntó suavemente. Traté de contener la risa, pero sonó como un gemido. – Te duele? – Ya no me supe contener y puse una mano en mi boca al momento de soltar la risa. – Porqué te ríes – dijo – Porque estoy feliz – dije sin dejar de reír. Él también se puso a reír y nos reímos juntos. – Tú también acabaste? – le pregunté. – No – respondió. – Y porqué te ríes? – – Porque estoy feliz de que estés feliz – Lo besé apasionadamente y el tren comenzó a moverse nuevamente. Al final, a toda velocidad, volví a volar por los aires y sentí lo pitazos del tren en mi interior. Ahora el había acabado dentro de mí y eso me hacía más feliz aún. Reímos juntos y quedamos rendidos. – Vamos a ducharnos – dijo Fue la ducha más deliciosa que recuerde, sus manos suaves lavaban mi cuerpo entero. Después lavé el suyo, me incliné para enjuagar mi pelo, me tomó de las caderas, sentí su glande buscando mi vagina, me afirmé de las llaves y levanté mi trasero, porque estaba haciendo presión en mi ano. Ahora, con los cuerpos mojados, cada embestida sonaba como un aplauso y eso me daba más morbo, al punto de pedirle más y más. Mientras nos sacábamos, puse la toalla en la tapa del excusado y me senté. Lo tomé de las piernas, lo acerqué a mi y me metí su miembro en mi boca No lo solté hasta que me entregó su suave y dulce leche. – Estoy seco – dijo riendo. – Vamos a la cocina a comer algo – – Si, tengo hambre. – – Qué hora es ? – – Deben ser como las 8 de la noche – – Tan tarde? – – Porqué? Te tienes que ir? No te vas a quedar conmigo? – La pregunta me sorprendió, no lo había pensado. – Tienes algún compromiso? – – No, sólo que no lo había pensado, voy a llamar a mi amiga para avisarle que no voy a llegar – Me parecía una excelente idea dormir con el toda la noche. – Todavía tenemos que estudiar – dijo – Estudiar? – pregunté – A eso no era que venías? – – Se me había olvidado – dije riendo Después de comer un sándwich, trajo su maletín, sacó uno libros hojas y nos sentamos en la mesa. Le hice cariño en su pierna. – No me toques o no vamos a poder concentrarnos – Me pasó un libro y me explicó la materia. – Te voy a dejar sola para que te concentres. Haces estos ejercicios y avisas cuando estés lista. La materia no era tan difícil, hice todos los ejercicios y lo llamé. Le mostré los ejercicios, los revisó y encontró que estaban bien. – Reconoces esto? – Era una de las pruebas que no hice. Tenían la fecha y mi nombre. – Las guardé, no sé porqué pero las guardé, ahora quiero que la respondas. En menos de media hora terminé la prueba. La revisó y me puso un 6. Me explico la otra materia, estudié como una hora y después hice la segunda prueba. En esa me puso un 7. – Mañana seguimos, ya debes estar cansada – – Si, lo estoy – Nos fuimos a la cama a ver tele, comencé a jugar con su flácido miembro. – Que no estás cansada? – Si, pero no para esto – le dije dándole un beso. Me subí arriba de él, me incliné para que chupara mis pechos mientras comenzaba a moverme lentamente arriba de él. Terminé galopando furiosamente encima de él mientras sus manos y sus dedos recorrían todo mi cuerpo. No se a qué hora nos dormimos, sólo recuerdo que desperté con su miembro haciendo presión contra mi ano. Eso me trajo de recuerdo a mi hermanito. Siempre hacía lo mismo, en las mañanas se metía a mi cama y ponía su cosita presionando mi ano. Empuje suavemente hacia atrás, él empujó hacia adelante, me di cuenta claramente la diferencia. – Te duele? – – Un poco, pero sigue, está rico – – Te gusta? – – Si, me gusta, dale – Esa mañana tuve mi primer orgasmo anal. Había oído de éso, pero a pesar de haber dejado que mi hermano me hiciera sexo anal, lo encontraba rico, para mi no tenia nada de malo, nunca había tenido un orgasmo anal. Mi hermano sí, se descargaba dentro de mí potito, pobrecito, pensaba yo, lo necesitaba. Una vez, bueno, varias veces mi mamá nos encontraba durmiendo juntos en la mañana. – Ustedes durmieron juntos? – – No mamá, este que llega en la mañana y se mete a mi cama mientras estoy dormida – – Eres virgen todavía? – – Pero mamá, porqué preguntas éso? – – Porque a los hombres se les para en la mañana, no te has dado cuenta? – – Mamá, soy virgen, si quieres te muestro – – Si, te creo, pero tanto va el cántaro al agua… – – Bueno, si lo hiciéramos, que tiene de malo? – – Los hermanos no pueden tener sexo, está penado por la ley, se llama incesto – – Y quien va a contar? Tú? Mi papá? Ya no te preocupes, no pienso ni quiero perder mi virginidad aún. No todavía. – – Bueno hija, sólo es una conversación, quería que supieras lo que pienso del incesto, pero ya eres grandecita y sabrás ll que haces – Después de la ducha, nos vestimos, y fuimos a un mall a almorzar. Ya eran cerca de la 5 p.m. no se podía almorzar en un restaurante, así que comimos comida rápido, recorrimos un poco y fuimos al cine. En la noche me fue a dejar al departamento. La semana siguiente irían sus hijos por lo que no podía ir yo, hasta el otro fin de semana. – Cómo te fue? – me preguntó Alicia en cuanto entré al departamento. – Después te cuento – le dije – Ahora estoy cansada y quiero acostarme – Saludé a todos los chicos, me fui a la cama y me acosté. Sigue ?

Autor: RISEVA Categoría: Tabú

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Mi Profesor 9- Clases Privadas

2023-01-20


Bajé al Hall del edificio unos 10 minutos antes. Estaba muy nerviosa, me sudaban hasta las manos. Me paseaba de un lugar a otro. Salí a la puerta del edificio, no conocía el auto, no sabía qué iba a hacer. En ése momento se detiene un auto a la entrada, mi corazón palpitaba a 100. Caminé hacia el auto sin ver al conductor El bajó el vidrio y mo vi, una sensación extraña recorrió mi cuerpo. Abrí la puerta y me subí. – Hola, cómo estás? – – Bien y usted? – dije con alguna dificultad. El vehículo se desplazaba sin ninguna dificultad, no había mucho tráfico. Dobló en una avenida con un parque y aceleró la velocidad. Yo lo miraba de reojo, me parecía increíble estar sentada a su lado y en su auto. Ahora lo encontraba más guapo que en la universidad y su perfume me atraía fuertemente. – Dónde quieres ir? – Me sacó sorpresivamente de mis pensamientos. – No sé, no conozco nada, además no ando vestida como para un lugar elegante – vestía jeans, zapatillas blancas, una polera del mismo color y una parka rosada, que me había comprado mi papá. – Te parece un almuerzo más privado? – – Me parece una buena idea – – En mi departamento? – Me pareció ahora una excelente idea. – Si, claro, me parece bien – Después de unos minutos y siempre en silencio, el auto dobló por una calle, llegó a un edificio, se abrió el portón y entramos al estacionamiento subterráneo. Estacionados en el -2, bajamos del auto, me abrió la puerta y me ayudó a bajar. Me tomó de la mano y nos dirigimos a un pasillo iluminado donde estaban los ascensores. Salimos no se en qué piso, nada era más importante que él. Llegamos a una puerta, la abrió y me hizo pasar. El comedor era pequeño, para 4 personas. – Vivo sólo – fue la respuesta a mi silenciosa pregunta. Los dos solos en su departamentos, algo pasaba dentro de mí. Me mostró el living, la terraza, en la cual había una mesita redonda con cubierta de vidrio. Después me enseñó el dormitorio de visitas y en frente el baño, después venía su dormitorio, amplio, con ventanales a un costado y al frente. A la derecha estaba el baño y a continuación un clóset al que se entraba caminando, un walking closet. – Quieres una bebida? – Asentí con la cabeza, no sé si tenía la garganta seca o era un nudo. De el refrigerador sacó una bebida y una cerveza. – Bebida o cerveza? – – Cerveza – dije con un hilo de voz. Necesitaba algo así. Destapó dos botellas y con dos vasos se dirigió a la terraza. Nos sentamos, me sirvió en el vaso y se sirvió él. – Mira, esto no lo hago nunca, contigo voy a hacer una excepción – dijo después de beber un trago de cerveza. Yo hice lo mismo, lo miraba casi sin creer lo que estaba viendo. La Renuncia – Te voy a contar algo – – Hace unos años, yo enseñaba en otra universidad – bebió un sorbo como para aclara la garganta. – Una alumna me pidió que le hiciera clases privadas a lo que le dije que no. Me rogó, me suplicó, dijo que me pagaría las clases. Le dije que no se trataba de éso, por norma los profesores no pueden hacer clases privadas a sus propios alumnos. Insistió tanto que para no hacer las clases, tripliqué el valor de la hora. Me dijo que estaba bien. Entonces nos pusimos de acuerdo de el día y la hora en que iría a su casa. Con la dirección en mano llegué a su casa a la hora indicada. Me abrió la puerta con muy poca ropa, ella siempre andaba con faldas cortas y escotes generosos por lo que no me preocupé. Lo primero que me pareció extraño era que estábamos sólos. Había una sala con unas bibliotecas y un gran escritorio. – Aquí trabaja mi papá y yo hago mis tareas – me dijo Nos instalamos en el escritorio y comencé con la clase, ella apoyó una mano en mi pierna, traté de no darle importancia, pero su mano comenzó a acariciar mi pierna. No pude evitar tener una erección y ella se dió cuenta. Su mano se dirigió a mi pene y lo comenzó a acariciar. Le quité la mano y le dije que así no podía concentrarme. Ella tomó mi mano y por debajo de la falda la llevó a su entrepierna. – Tócame – me dijo Saqué mi mano y le dije que no podía ser, que era un profesor serio y no me prestaba para esos juegos. Se enojó y me dijo que si no tenía sexo con ella me iba a denunciar. – Hazlo! – dije saliendo de la casa mientras me gritaba insultos. Al otro día, a media mañana me llaman de la rectoría. Me pareció extraño pero fui. El rector se levantó de su escritorio, me dio la mano y me pidió que me sentara. Me dijo que confiaba en mí que era un buen maestro y que estaba satisfecho con mi trabajo. Pero una alumna había ido en la mañana a hacer una denuncia por violación. – Me dijo que si no te despedía iba a ir a la policía y haría la denuncia por violación contra la universidad. Tú entiendes que no podemos exponernos a ése tipo de escándalo. Conociéndote, estoy seguro que ella está mintiendo, pero sus padres, que tienen dinero, seguramente nos van a llevar a un juicio largo en el cual, de cualquier forma vamos a perder. Por lo que te pido que renuncies y evitamos en tener que despedirte por conducta impropia con una alumna. – Usted sabe que no es cierto lo que ella dice – – Si, lo sé, pero qué más podemos hacer – Presenté mi renuncia ésa misma mañana. Junté todas mis cosas y me fui a mi casa. Mi esposa no estaba y mis hijos en el colegio. Fui a mi pieza y me acosté a pensar en todo el embrollo que estaba metido si tener ninguna culpa. – Qué haces aquí? Qué pasó? – era la voz de mi esposa. Desperté sobresaltado, talvez era sólo una pesadilla, pero no. Le conté todo lo que había pasado. La relación comenzó a desmoronarse, más aún cuándo estaba sin trabajo, cesante. Comencé a mandar CV. No había nada hasta el próximo año. Mi esposa comenzó a trabajar y yo a hacerme cargo de la casa. Mis hijos tenían 13 el niño y 10 la niña. Por fin conseguí trabajo, pero mi matrimonio estaba irremediablemente roto, la duda siempre iba a existir. Así que tomé algo de de mis cosas y me fui de la casa. Encontré un arriendo barato, un departamento interior en una casa. Tenia un dormitorio con baño. Además tenía derecho a usar la cocina y el lavadero. Sigue ?

Autor: RISEVA Categoría: Tabú

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Conociendo una nena increíble. 2

2023-01-20


(continúa de anterior con igual título) Siguió esa práctica. La comunicación a través de los cristales de nuestros departamentos. Algunos carteles para frases cortas y puntuales. Pero principalmente, los show. Esos que me regalaba esa criatura increíble. Me estaba enamorando su actitud, su delicadeza y su desparpajo para mostrarse. Hoy pienso que me gustaría haber guardado alguna foto, algún vídeo. Luego me respondo que no, no era para fotos o videos, solo para disfrutar en el momento y guardar en la retina para siempre. Algunos días no aparecía, quedaba esperando y ella simplemente no estaba. Una noche, tarde, apareció un cartel. Quiero verte Encendí la luz y me acerqué a la ventana, ella no apareció y amanecí ahí, esperándola. Al día siguiente por la tarde la ví y la saludé con un beso a la distancia. Ella me indico que bajaría al parque y allí fui. Estaba bella y sonriente, hermosa Lucia su inocencia sin pudor -Hola -Hola le respondi mirándola -Podemos ir a tu departamento? -Vayamos si Llegamos al departamento y al cerrar la puerta, decidida me dijo -Me besas? Quiero muchos besos por todos lados. La besé en la boca, suave y fue más intenso lentamente. Era muy sutil su sensualidad. Fui besando su cuello, su nuca. Me quedaba en casa poro, disfrutando de esa piel tan suave. Se sacó la remera y seguí por su espalda. Ella se recostó sobre la mesa y la besaba pasando suave la lengua por su espina dorsal hasta el límite de su pollerita amarilla tableada. Fui buscando los flancos hasta que sin hablar se encamino a la cama, llevándome de la mano. Se sacó la poca ropa que le quedaba y me desnudé también. Se acostó boca arriba y estiró los brazos dejándome acceso pleno a su torso. La besé y chupe por un buen tiempo. Lento, suave, disfruté cada milímetro del crecimiento de sus pezones pequeños aún. Ella gemia suave, respiraba agitada, y se movía con pequeños impulsos eléctricos que recorrían su cuerpo. Llegué a su vientre y le pasé la lengua húmeda por ese espacio tan pequeño que se le formaba entre los muslo y me abrió los muslos. Separó sus piernas y la ayude a mantener arqueada la cintura, poniendo la almohada debajo de sus nalgas. Le fui besando su cerrada conchita de labios rosa apenas abultados, mientras la.escuchaba agitada que decía - Me.gusta mucho, me encanta No podía responderle. Quería mantener el ritmo. Seguí por un rato tratando de ser tan suave con ella como se lo merecía. Le comí su conchita y los muslos,.mientras le rozaba los pezones, por un rato largo. Ella primero levantó ambas piernas. Las tensó hacia arriba apretando con sus muslos mi cabeza. Se contrajo por un instante y soltó sus jugos en mi boca. Gemía sostenido mientras me agarraba los pelos, y contorsionaba su cuerpo sin control. No me separé y seguí lamiendo y chupando sin pausa pero siempre suave. Tuvo dos orgasmos más sin parar y ya era un elástico su cuerpito,.que se estiraba y contraía a la vez. Cuando cayó laxa rendida y con la respiración agitada, me separé de ella para verla. Todavía no sabía su nombre. No quería imaginar su edad, se la veía de ensueño. Una sonrisa coronoba ese cuerpito desnudo en mi cama. Descanso un buen rato hasta recomponer y volver a hablar -Es maravilloso. Soy muy feliz, mi cuerpo está feliz, contento, me dijo sonriendo - Me encanta que así sea, sos hermosa y me gusta verte disfrutar así -acostate, dijo y así lo hice Me quedé boca arriba y ella se sentó a mi lado para pasarme su manito por mi pecho, jugando con mis pelos. Me besó mis pezones y pasó a mi boca. Apoyada en ambos brazos míos me tenía inmovilizado besándome de a poco todo el torso. Mi pene nunca se había bajado, soltaba sus jugos sin parar y brillaba la cabeza con ese líquido. Ahí fue su mano. Un dedo en el glande, frotaba la yema por todo el contorno y se mojaba. Apoyó su torso en mi estómago y su cabeza sobre una de mis piernas quedando su rostro a escasos centímetros de mi pija. -Es grande. Dijo como sin pensar. Siguió jugando con el pene y descubrió mis huevos. Los pesó en su manito y sintiendo lo que me chorreaba la oijay, volvió a hablar -Estas todo mojado. Llevo la palma de su mano a la nariz y olió. No le confirmo y se acercó a la pija. Fue ahí que la agarró. Circundó casi toda la pija con su mano y la sostuvo firme. La sacudió hacia los lados y algunas gotas cayeron en su carita. Sonrió Agitó la pija un par de veces y yo ya estaba desesperado. Cuando me volvió a acariciar los testículos con su manito, y sin aviso previo me chupó la punta. Di un grito y solté tanta leche con tanta fuerza que empapé todo. A ella también. No podía dejar de temblar y soltar leche, gimiendo y con un shock eléctrico tras otro me sentía una marioneta. Caí rendido y flojo, sentí que mi pija también había caído a un lado. Ella miraba todo el desastre y olió la acabada. Luego paso su lengua suave por mi pija y probó el sabor. - Así es tu orgasmo? Preguntó sin dejar de tocar y mirar la pija flácida -Si así. Me hiciste explotar de.placer y no pude avisar... Me salió -Cuanto te sale! Mucho! Dijo -Me gustas vos. Me gusta que me toques. Por eso salió tanto. Me miró, me besó en la boca y se fue a sacar la leche de su cuerpito -Me tengo que ir, dijo al salir del baño. Me lavé, me vesti y fuimos al parque. Me dió otro beso y se fue diciendo -Quiero otra vez, me gustó mucho. Cuando llegue al departamento espere a verla para saludarla. Ella encendió la luz, me envió un beso y apagó todo. Me dormí agotado como nunca. Feliz y dichoso.

Autor: Joa Categoría: Tabú

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Conociendo a una nena increíble

2023-01-20


Creí que se iba a enojar, a asustarse, a tener una reacción que me dejara en evidencia. Pero no, Paula aún menor de edad, delgada sin bello púbico, con sus tetas pequeñas bien marcadas, parada me veía y me sonreía sin hablar. Cerré el puño dejando el dedo corto para arriba y guiñando un ojo le hice seña de que me gustaba. Ella dio una vuelta lenta sobre su eje, dejando que vea sus nalgas redonditas que enmarcaban una raya apretada hermosa Ahora le mandé un beso con la palma de la mano e hice un gesto indicando que era para todo su cuerpo. Ella seguía sonriendo y juntando sus dedos en puñado hizo como que se ponía los besos por sus pezones, luego su vientre, su conchita y por último dejó uno en su culo. Se la veía radiante, bellísima y a mi me había parado la pija De pronto se apagó la luz de su pieza y ya no pude ver nada más. Estaba impactado. Ambos vivimos en pisos similares de edificios altos. Los edificios están en distintas calles, pero a esa altura nadie interfiere. La esperé dos noches sin éxito, cuando a la tercera repitió el show. PUEDO VERTE EN PERSONA Había escrito en un papel del tamaño de mi ventana, con un fibrón negro. Ella reía de buena gana y me hizo señas que sí, con la cabeza. Con gestos, con otros carteles arreglamos al día siguiente en un parque a pocas calles de ambos edificios. - Hola. Que linda que estás en esa ventana sin ropa, le dije dándole un beso en la mejilla. - Te gusta? Dijo y sonreía Era más bonita aún de cerca. 1.55 aproximada, vestía una soutiens deportivo blanco que permitía distinguir sus pezones y un short muy corto que dejaba más de media nalga fuera, y le marcaba el bulto de sus labios vaginales. Unas sandalias bajitas dejaban lucirse a sus piernas y pies, traía su pelo atado hacia un lado, y un collar muy finito de cuero trenzado ajustado a su cuello. - Me gusta verte. Estoy muy agradecido por tu vista, sos hermosa. - Gracias dijo. Te había visto y se me ocurrió llamar tu atención - Ya la tenés. Me gustaría estar con vos cuando modelas... Se rió de buena gana y aún tentada dijo - Mis papas te matan si se enteran! Soy menor de edad. - Estoy en problemas ¿No? - Si no sé enteran, no. - Me gustaría darte un beso, acariciarte - Y no te importa que sea menor? Ahí empecé a descubrir su lado perverso. Me estaba provocando con sus palabras también. - Si a vos no te preocupa que yo soy más grande que vos... Dije sonriendo - Me vas a tratar bien? Preguntó - Claro, solo quiero que tengas ganas de volver siempre. Se acercó y me dió un beso en la.boca. No hubo más palabras por varios minutos que nos besamos con muchas ganas. Traté de ser suave y le acariaba su espalda. - Sentate me indico senalando un banco del parque Lo hice y se sentó en mis piernas de lado, dándome otro beso intenso. - Soy virgen, me dijo - Voy a ser paciente, respondí. Igual podemos hacer muchas cosas muy lindas. - Me vas a tener que enseñar, dijo sonriendo Nos volvimos a besar y sentía su culito apoyarse en mi pija que estaba a reventar. Se arrodilló a horcajadas mío,de frente y mientras nos besamos ella me abrazaba el cuello y yo le recorría la espalda con las manos, llegando a las nalgas sin reparos. - Querés venir a casa? Le pregunté - Quiero. Hoy me voy pero otro día Aguante las ganas de pedirle día, ya que había prometido ser paciente. Dos noches después en el show que me daba a diario, mostró un cartel que decía MAÑANA Me aceleró la circulación y le respondí con otro que decía la dirección, el piso y el departamento en que vivo Ella respondió que NO y casi muero. Hasta que en otro piso EN EL PARQUE Ahí fui. Nos besamos cuando llegó y le pregunté - No querés ir a mi departamento? - Si, pero no quiero ir sola. Con vos quiero ir Fuimos al departamento. Ella venía vestida con un pantalón blanco amplio y un buzo claro también holgado. Al entrar nos besamos, la acaricié y ella me separó - Me vas a tratar bien siempre? - Siempre, respondí. Me miró algo seria y se sacó el buzo. Casi me muero. No tenía nada abajo. Sus tetas desnudas pequeñas de pezones rosados estaban delante mío. Me acerqué, le pasé la palma de la mano por el vientre, por los pezones y hasta el cuello. La sostuve por la espalda y la fui besando desde el cuello hasta el vientre en idas y vueltas que se demoraban en sus tetitas logrando que esos pezones se pusieran más grandes. Ella me acariaba la cabeza y se dejaba besar totalmente relajada. Se separó otra vez de mi, me pidió cerrar los ojos, y cuando me ordenó abrirlos, estaba completamente desnuda delante mío. Era la nena que miraba por la ventana, pero ahora estaba a pocos centímetros míos. Sonreía radiante. Se pasaba las manos por los lados de la cadera y comenzó a dar una vuelta completa, muy lento. Yo estaba a punto de acabar sin tocarla, sin tocarme. Brillaba por si misma con todo ese cuerpito desnudo. - Puedo verte? Dijo siempre sonriendo. Yo moría por liberar mi pija que se estrujaba en el pantalón. Me saque la parte superior de la ropa, y luego baje toda mi ropa de la parte inferior hasta quedarme tan desnudo como ella. Le retribui y si una lenta vuelta, dejando que me vea completo. - Sos peludo! Dijo - Si ¿Te gusta? - Si, dijo y estiró su mano para colocarla en mi pecho y acariciarme. Mi pija no paraba de moverse furiosa de arriba a abajo en pequeños saltitos que soltaban jugo preseminal Ella se giró y dejando su espalda frente a mí, me pidió que la acaricié Le pase las manos por sobre sus hombros y comencé a frotarle las tetitas y su vientre, mientras le besaba el.cuello y mi pija quedaba en sus glúteos. Era una piel suave, delicada, y firme. - Me estás mojando la cola, dijo suave - Te gusta? - Si. Es lindo Habíamos quedado frente al ventanal por el cual me comunicaba con ella, pero la luz estaba apagada y se reflejaba en el vidrio su cuerpito desnudo apenas cubierto por el recorrido de mis manos. - Mirá, dijo sonriendo, somos nosotros ahí - Me gusta verte acariciada por mí. - Tocame toda. Me gusta La seguí acariciando, pero antes me acomode la verga entre sus nalgas y quedó apuntando a su piernas dejando un hilo de espeso líquido que me chorreaba tibio en su cuerpo. Al volver a pasar mi mano por su cuerpo, sin darme cuenta la moje con lo que había quedado en la palma de mi mano y ella suspiro - Me estás mojando toda. Que calentito que es Saqué más líquido de la punta de la pija con la mano y se lo pasaba lento por sus tetitas y su vientre, sin dejar de besarla. Cuando bajé una mano a su pubis se recostó más en mi cuerpo y me dejó frotarla por un ratito. Tenía la respiración agitada y se empezaba a mover su cuerpo sin que su voluntad maneje nada. Estiré mi cuello y le alcance la boca. La besé profundo y lento, sin dejar de acari iar sus tetas muy duras a esta altura y su pubis que seguía manejando. Ella soltó un suspiro o gemido suave y largo. Tuvo dos sacudones en su cuerpo y se alejo de mi apenas La dejé quedando atento a su reacción. - Que lindo que me tocas... Me dió electricidad por todo el cuerpo, dijo inocente. - Tuviste un orgasmo, le.dije - Así son? Me gustan. - Si querés.... - No. Hoy me tengo que ir - Mañana? - Si puedo, si. Te aviso La acompañé al parque. Se fue a su departamento y me quedé viéndola. Subí al mío rápido y me recompensó. Desde su ventana la ví desnuda, enviando sus besos de buenas noches.

Autor: Joa Categoría: Tabú

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