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El Jefe viola a Nina, de 12 (Capítulo III del Diario del Mayordomo)

2023-02-01


Luego de tres días para quebrar y drogar a la nena, el Jefe cae a la Habitación 1 para estrenar como putita a Nina. El Gotexc la hará gozar, pese al maltrato que recibe.. DÍA 4 (Viernes, Consumación) Al mediodía, la despierta el ruido de la pesada puerta que se abre. Cuando mira, aterrorizada, ve a un tipo como de 60 años, de pelo oscuro con tonos grisáceos, corto y ondulado, bigote, panza de viejo y mediana estatura (1,75; ella mide 1,50, si llega). Está desnuda, con el jergón a un costado producto de su calentura, pero ni alcanza a recordarlo en medio de su pánico; el tipo ya cerró la puerta y está mirándola toda y sonriéndole maléficamente sin decir una palabra. El Jefe camina hacia la mesita y se bebe un vaso lleno de agua, siempre mirándola a ella, que lo observa estupefacta, sentada en el colchón con las manos apoyándose a los costados, la boca abierta y sus bellísimos ojos color ámbar enormes y dilatados, llenos de terror y curiosidad en excitante simbiosis. Mientras se miran, el Jefe comienza a desabotonarse la camisa; se le nota la verga medio parada bajo el pantalón náutico. Ella sigue sentada, con los ojos enormes por el espanto, sin siquiera darse cuenta de que está temblando y transpirando y que comienza a abrir y cerrar espasmódicamente las piernitas como cuando le viene ese deseo desbordante, apenas mecánicamente tapándose con los brazos el pecho y el pubis mientras en la habitación sólo existe la sonrisa burlona del viejo y la verga que se va parando cada vez más bajo el pantalón azul cobalto. El viejo que la está por violar se descalza ayudándose un pie con otro, y después se sienta en la silla y se desprende el pantalón. Se lo baja, por un momento desentendido de la nena. Ella ya sabe que él se la va a coger, que ese desconocido sin nombre y sin voz va a ser el primer macho de su vida. El primer macho de su vida se pone de pie, ya en calzoncillos, y se los baja mientras observa la reacción de la nena. La nena, si cabe, abre todavía más los ojos y se queda hipnotizada por la verga peluda del Jefe, como si fuera una vieja serpiente a punto de atacarla y ella fuera una tierna ratoncita a punto de ser devorada pero, aún así, incapaz de moverse. Bueno, en cierto sentido lo eran. El Jefe camina hacia la colchoneta; se para al borde y con señas la hace sentarse derecha. Cuando Nina está apoyando las manos en la colchoneta, sin dejar de mirar a 20 centímetros la vieja, renegrida, peluda, erecta y gruesa poronga del Jefe con una expresión de puta azorada, él le da un sonoro cachetazo con su mano izquierda que la arroja contra el colchón; cuando la nena, sorprendida, atina a asomar alguna lágrima, el Jefe, satisfecho, la pone boca arriba, la abre de patas y, sin más, se la clava. Abajo del cuerpo panzón y peludo del Jefe, la nena vuelve a abrir los ojos muy grandes. El tremendo pijazo del Jefe, además de hacerla temblar de dolor y terror, de dejarla con un grito mudo congelado en la boca mientras gruesas lágrimas se derraman como perlas por los costados de sus bellos ojos ámbar, sólo logró meterle la puntita de la cabeza. El glande del Jefe acaba en una punta más finita que el resto, ideal para abrir culitos y conchitas muy estrechos; su longitud es normal y no es muy gruesa. Pero sigue siendo demasiado gruesa para la conchita de Nina; de modo que la punta relativamente finita de la verga del Jefe alcanza a hendir levemente la frutita virgen, pero enseguida encuentra un tope al parecer infranqueable: casi todo el pene del Jefe tiene un diámetro mayor que la conchita de Nina. El Jefe no deja de presionar en grado de tentativa la conchita para terminar de meterle la cabeza. Al segundo embate real, Nina abre más los ojos y la boca y consigue dar un alarido de horror. El Jefe, fastidiado por el chillido infantil a un centímetro de su oreja, reprime las ganas de golpearla y levanta la vista como buscando algo; luego se levanta de la colchoneta y va despaciosamente a buscar su slip. Mientras, la nena se queda jadeando, gimiendo llorosamente y con expresión de asombro y dolor, como si aún sintiera la puntita adentro. El Jefe vuelve a la cama con el slip en la mano; le aprieta las mejillas a Nina hasta que ella abre la boca. El Jefe le introduce bruscamente el slip en la boca; se lo hace tragar casi todo, hasta que se ahoga y tose asordinadamente. Mientras ella tose, el viejo la abre de gambas otra vez y vuelve a acomodar la verga en la conchita ya dolorida, pero aún intacta. Nina lo mira desde abajo con ojos enormes de horror, mientras él le soba el exterior de la conchita con la punta de su verga. El Jefe comienza lamerle, chuparle y mordisquearle toda la cara, luego el cuello, los pequeñísimos y delicados hombritos; le muerde fuerte los bracitos, gruñendo y riendo de sádico placer, hasta hacerla gritar asordinadamente mientras mira hiptonizada los dientes del Jefe mordiéndola. Entonces el Jefe empieza a chuparle, lamerle y mordisquearle los incipientes pechitos, todo sin dejar de sobarle el exterior de la conchita y el clítoris con la punta del ganso. Nina comienza a enloquecer. Entonces, cuando ella está moviendo cada vez más desesperada la conchita para sentir mejor la verga, el Jefe le muerde fuerte un pezón hasta arrancarle un grito mientras toda su piel se eriza, su espalda se arquea y su pubis se eleva. La conchita queda así apoyada y apretándose contra el glande, todo mientras el Jefe le rodea completamente la brevísima cintura a Nina con sólo extender sus dos manos en ella y le manda otra vez la verga. Hambrienta, deshidratada por la falta de agua y por dos días de salvajes orgasmos; exhausta, finalmente, por el aún breve pero ya interminable esfuerzo de recibir esa verga, Nina ya está vencida, y cuando el viejo se la clava otra vez en seco y se queda con todo su cuerpo fofo, pesado y peludo aplastado contra ella, manteniendo el esfuerzo para evitar que la conchita de la nena expulse de nuevo toda la cabeza (que acaba de entrar entera y le arranca exclamaciones de dolor al Jefe), Nina, amordazada con el calzoncillo con sabor a bolas de viejo transpiradas durante un largo y calurosísimo día, y tratando de respirar bajo el pecho peludo del hombre de 85 kilos que la está violando, sólo exhala un grave y corto jadeo, casi agonizante y casi orgásmico; tras esa postrera tensión de sus pequeños músculos, se afloja mientras los párpados se le bajan y los ojitos se le van para atrás. El Jefe comprende entonces que la nena ya no tendrá fuerzas para resistirse; que ahora sólo le queda doblegar torvamente ese pequeño hueco al que desde hace semanas sueña con horadar. Excitadísimo, orgulloso y consciente del privilegio, que pocos podrían permitirse, de desaparecer a una pendeja, llevársela a un lugar recóndito y cogérsela cada vez que quiera, como quiera, con quien quiera, hasta cansarse y vendérsela a un proxeneta (o quizá regalársela a su fiel Mayordomo), el viejo vuelve a empujar todo el peso de su cuerpo hacia su verga una, dos veces, paciente, laboriosamente enterrándosela; podría estar días dedicado a esta tarea; hace meses que vive pensando en este instante. Nina suelta un ‘aahhh’ apagado por el slip, pero ya con brazos y piernas completamente inertes a los costados del viejo que la está violando. Su torso, tan sólo, se cimbra de dolor y de deseo cuando el Jefe, después de esos dos nuevos pijazos, se detiene a su vez jadeando por el denodado esfuerzo de desquintar a esa borreguita de morondanga, ya con toda la cabeza, pero apenas un centímetro más de poronga en Nina. Con paciencia y lujuria, sabiendo que, con la dosis triple de Gotexc, la piel de la nena es toda un terso clítoris, vuelve a comenzar el ciclo de besuqueos, chuponeos, lamidas, mordidas y gruñidos por toda su cara, cuello, hombros, tetitas. Cuando la siente retorcerse preorgásmicamente bajo su cuerpo fofo y peludo, intentando inútilmente elevar el pequeño pubis para recibir más la verga, el depravado la estrecha más fuerte entre sus brazos y se la clava otro poco. Las únicas partes que pueden moverse en el cuerpo de Nina son los ojos y su conchita, que se estremece de dolor y placer al sentir la dura verga adentro por primera vez en su joven vida. Después de media hora de estos excitados y agotadores escarceos, la cara del Jefe connota que ya tiene la punta de la pija rozándole el útero a la nena: no va a entrar más. Nina jadea sin cesar, agotada por los porongazos del viejo, los días de hambre, sed, silencio, soledad absoluta, Gotexc, ahogada por el slip en su boca con sabor a bolas de viejo y el pecho peludo y fofo del violador contra su cara, todavía sin fuerzas para moverse, pero con su vientre elevando la conchita desesperada, casi levantando al viejo en su afán de sentir más la verga, todo mientras sus bellos ojos ámbar no dejan de derramar lágrimas. Entre quejidos motivados por la estrechez del palpitante y encharcado hueco donde ha envainado su pija, el Jefe, extasiado, exclama sin poder contenerse «¡Cómo me apretás con tu conchita! No hay como las putas de 12», y al oírse decir eso se calienta, apoya sus dos manos en las muñecas extendidas de Nina y empieza a clavarle la verga con indignación, entre depravados gruñidos de placer. Nina empieza a chillar, asordinada por el slip adentro de su boca, ahogándose con él y tosiendo, jadeando e intentando levantar la cabeza para acomodarse al placer aniquilador, extenuante y doloroso que está recibiendo. Pero el Jefe la sigue sacudiendo sin bajar el ritmo, y después de dos o tres minutos la nena se orgasmea salvajemente, meándolo un poco al Jefe, que, al sentir la presión frenética de la diminuta conchita casi arrancándole la verga, no puede más y le acaba adentro en un orgasmo que dura por lo menos un minuto de gruñidos, aferrándola entre sus brazos y ahogándola bajo su pecho. Al sentir el primer lechazo, Nina se mea de nuevo, pero esta vez a chorros, sacudiéndose como una endemoniada y levantando un poco a conchazos con sus esmirriados 35 kilos los 85 kilos del Jefe, mientras éste mantiene firmemente clavada hasta el fondo la verga que le está soltando leche de macho por primera vez en su estrecha, jugosa y orgasmeable conchita de nena. Tras unos minutos echado como una bolsa de papas sobre el diminuto cuerpo desarbolado de Nina, el Jefe comienza a sentir el efecto del Gotexc. Con la sangre bulléndole por todo el cuerpo, va hacia el servicio a recoger una botella de champane y dos copas. Descorcha, sirve las dos copas hasta el borde y vuelve con una sonrisa de oreja a oreja y la verga bien parada de nuevo y empapado por la acabada torrencial de la nena, mientras la observa desparramada sobre su propio meo (brazos y piernas completamente abiertos y quietos, la melenita carré completamente despeinada sobre el colchón y sobre su carita, la vagina chorreando semen, tal como la dejó un minuto antes) en la colchoneta. De pie a su lado, sonriéndose, desde muy arriba, sin avisar, el Jefe arroja parte del champagne de una de las copas sobre la cara medio desvanecida de Nina. La nena abre los ojazos súbitamente, se ahoga y tose al tiempo que se incorpora sobre su brazo derecho. El Jefe mete toda la pija en la misma copa, humedeciéndosela, y luego la sacude sobre la cara de Nina, como bautizándola en la putez. Luego le saca el slip de la boca y le ofrece la copa para que beba. La nena ni siquiera se cuestiona la posibilidad de rechazarla; la agarra y la bebe, apenas recuperando el resuello, mientras el viejo la mira con orgullo y depravación y piensa (porque después me lo comentará) que será una puta de primera, la mejor que se agarró, además de la más chiquita. Con la copa a medio beber, el Jefe mete la pija completamente parada en ella y luego le acerca la pija a la boca de la nena, que sin que se lo pidan le da unos besos sumisos en la punta y se queda un instante conociendo el sabor. Entonces el Jefe se echa el resto del vaso en toda la pija y los huevos, salpicándola toda a la nena, deja la segunda copa en el suelo y la agarra de la cabeza. Con las dos manos, la guía hacia sus huevos y la nena le lame, chupetea y masajea la bolsa, exhausta pero con la cara toda colorada y mirándolo muy caliente al Jefe. Entonces el Jefe le sonríe por primera vez, y ella responde con una sonrisa al mismo tiempo cansada, aliviada y lasciva. Sin dejar de sonreír, el Jefe le mete los pulgares en las mejillas, obligándola otra vez a abrir la boca, y le mete la verga de una. Antes de darse cuenta de lo que pasa, la nena tiene la verga peluda del Jefe adentro de su boca hasta las bolas, cogiéndosela salvajemente. Enseguida se ahoga y se quiere zafar, pero el Jefe la agarra más fuerte tironeándola del pelo y empieza a mover las caderas briosamente atrás y adelante, provocándole arcadas y ojos en blanco a la nena, que después de un minuto así deja caer los brazos y, prácticamente desmayada por la conmoción y el cansancio, sólo se mantiene sentada sobre la colchoneta porque el viejo que le coge la boca la sostiene de los pelos. Cuando se da cuenta de que la nena está casi inconsciente, la arroja boca arriba sobre la cama, la abre de piernas y empieza a cogerla así, como a una muñeca de trapo, con los puños apoyados en la colchoneta. Esta vez la ensartada completa, que en el primer polvo se había completado en media hora, ocurre, no sin denodados pijazos y puteadas del Jefe, en 30 segundos. El dolor hace a Nina volver de su sopor; tiene la cara acalambrada tras la cogida de boca que sufrió, y no puede cerrar su mandíbula; así, sus chillidos adoptan la expresión seria de una soprano adolescente dando largas notas altas. Ya no puede moverse por el cansancio, pero su conchita (las cámaras, y el furor creciente del Jefe, pueden atestiguarlo) sigue pulsando, ahorcando la gran verga de viejo que la está violando sin darle cuartel. En el fondo, el Jefe estaba furioso porque la pendeja se había desvirgado sola pajeándose, de pura calentura; antes de entrar a la Habitación 1, me había puteado por zarparme con el Gotexc y me prohibió terminantemente que le diera más Gotexc a una virgen. En el momento que estoy narrando (me contó con media sonrisa antes de irse del Aguantadero), se acordó de que la nena le había ‘robado’ su desvirgamiento; además, se había enterado a último momento de compromisos inminentes e impostergables, e iba a tener que irse antes de echarle el tercer polvo. Todo eso, sumado a la indefensión infantil de Nina en esa situación atroz y a la carita de sufrimiento, agotamiento y putez de tan tierna criatura, le provocó la decisión de destruirla a pijazos para terminar de estrenarla. Consecuentemente, se arrodilló en la colchoneta, la agarró por los tobillos, los juntó sobre su pecho y la ensartó esta vez hasta la mitad de la pija en un solo movimiento, de manera sádica, arrancándole a la nena un berreo incrédulo. A partir de allí, todo fue sufrimiento (tachonado de orgasmos) para Nina. El Jefe la tenía agarrada firmemente de las caderas, la levantaba y la dejaba caer a cada vez mayor velocidad sobre su pija; de vez en cuando, cuando lograba juntar la cantidad suficiente de oxígeno y saliva, Nina lanzaba una temblorosa exclamación, mezcla de quejido, llanto, gemido y sorpresa; el resto del tiempo sonaban los muslitos y el culito de ella al chocar frenéticamente contra la peluda humanidad del Jefe. En el primer plano del video consiguiente, se pueden notar los muslos y las nalgas empapadas en transpiración de Nina, con vellos del Jefe pegados en sus tersos y diminutos esplendores entre pijazo y pijazo. Cuando sintió que le venía la leche, el Jefe plegó las piernas de Nina contra su pechito, se recostó sobre ella sin dejar de cogerla, y así, con el rostro de la nena entre sus tetillas y su panza, ahogándola adrede, aferrándola fuertemente con sus dos brazos por la espaldita para impedirle mover su cabeza, le llenó por segunda vez la conchita de leche en medio de largos gruñidos que al final se convertían en gemidos de macho. Al final, se quedó como media hora dormitando sobre la nena en la misma posición. Cuando Nina intentó moverse para poder respirar, él tuvo energías para atenazarla y mantenerla con las piernitas plegadas como una navaja sobre su torso (ya acalambrada), y con la sola concesión de dejar pusiese la carita de costado, para respirar a medias. Luego sonó una alarma, y el Jefe se levantó despaciosamente, se duchó, se secó con el jergón de Nina (que se pasó ostentosamente por la cabeza de la chota para terminar de limpiarla) y luego volvió a arrojarlo sobre la nena, que estaba con los párpados entrecerrados y los bellos ojitos un poco idos, conmocionada por los recientes sucesos, con las piernas temblándole convulsivamente y la conchita goteando una mixtura espumosa de semen y flujo. Luego, el Jefe se sentó en la silla para vestirse, sin volver a mirarla, y sin volver a mirarla salió, cerrando la pesada puerta de la Habitación 1.

Autor: DARIOCODOMANO Categoría: Tabú

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El bebé de mi amigo

2023-02-01


Una cosa inocente se convierte en una rutina excitante. Para comenzar me considero 100% heterosexual, pero está es una de las experiencias que más he disfrutado en la vida. No tengo que justificar nada, pero solo lo escribo por si algún día algún conocido me encuentra acá jajaja. En fin, tenía yo once años cuándo esto sucedió. Jugaba fútbol diario en la escuela y fuera de ella porque es mi deporte favorito. De tanto jugar hubo un día que me causo rozadura, estaba muy incómodo aquella vez en la escuela. Uno de los que eran mis mejores amigos en el salón, lo noto y le conté que me sucedía. Él me dijo que saliendo de la escuela lo acompañará a su casa, su mamá tenía varias cremas para eso, porque tenían un hermanito que aún usaba pañales. Fuimos a su casa y sus papás trabajaban. Su mamá llevaba a su hermanito con ella, por lo que mi amigo se quedaba solo después de clases. Entramos al cuarto de sus papás, en donde había un mueble de madera que servía como cambiador para el bebe. Coloca una sabana y me dice que me coloque ahí. Era muy resistente y yo no pesaba mucho, así que no había problema. Saco una bolsa con un montón de productos que usaba su hermanito, y se quedo con la crema. Ya en eso me pide que me quitara mi pantalón y mi ropa interior, me dio algo de pena, pero dijo que para colocar bien la crema debo estar fresco, con las bolas al aire libre. Algo apenado me quite las cosas que me pidió, con ayuda de él. Segundos después ahí estaba yo con los testículos y mi pene frente a mi amigo, me acomodo las piernas, levantándolas y separándolas un poco para después colocar la crema con sus manos en mi entrepierna. Sentí una sensación de alivio y excitación al mismo tiempo. La crema ayudaba a aliviar el dolor y sus manos cerca de mi miembro me calentaban. Termino de colocar y me dijo que me esperara un rato así para que se seque y ya luego me podía poner la ropa. Le pedí que por favor me pusiera más crema, pero esta vez en mis partes, como hacían con su hermano. Sin protestar tomo más crema y lo hizo. Estaba demasiado excitado, aún no se me paraba totalmente en aquella época, pero se me puso dura, él lo noto, y solo reímos comentando un poco sobre eso. Creo que ahí tuve mi primer orgasmo o eyaculación, lo que haya sido, pero sentí que algo me salió y se sintió rico. Después de eso, no quise quedarme con las ganas y varios días después le pregunte si de nuevo me podía poner crema, que de nuevo me roce. Dijo que estaba bien, volvimos a ir a su casa, mismo procedimiento, me desvestí, me acomodé en el mueble y volvió a ponerme crema, otra vez sentí rico. Se dio cuenta que lo disfrutaba y me dijo que igual a su hermanito le gusta cuándo le ponen el pañal y le colocan talco, crema, pomadas, y no recuerdo que otras cosas. Me dijo que si quería podíamos probarlas, no me negué y fue así como casi diario, saliendo de la escuela, íbamos a su casa, para que después él me tratara como a su bebe, poniéndome pomada en las nalgas, limpiándome con toallitas húmedas mis partes intimas sudadas, colocándome aceite de bebe en mi miembro y pene, y por supuesto la crema que tanto me gustaba. Ambos disfrutábamos lo que hacíamos, él a veces era quien tomaba la iniciativa y otras veces yo. Pero lamentablemente tuvimos que parar cuándo sus papás lo regañaron al descubrir que se estaba acabando las cosas. Obviamente nunca confesó que los usaba en mí, tuvo que inventar otra cosa.

Autor: ALBERTOCAMUSA Categoría: Tabú

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Con mi primito el 5 yo 15 ( 2 )

2023-02-01


El día siguiente mateo aún quería . Cómo me lo estubieron pidiendo aquí les traigo la continuación espero les guste igual Al siguiente día me desperté yo primero por qué gracias al colegio estoy impuesto a levantarme temprano eran las 7:20 de la mañana y estaba con un pequeño nene de cinco años al lado con tan solo una playera la cual apenas y le alcanzaba a tapar sus hermosas nalguitas, se miraba muy lindo dormidito con sus cachetitos y su boquita tan pequeña y hermosa le di unos besos y le intente meter el pene en la boca el cual desde que desperté estaba parado pero no podía por qué sus dientecitos no me dejaban pasar más estube como unos 10 o 15 minutos asta venirme en su boquita lo cual no paso mucho y se empezó a desbordar casi la mayoría, me fui para el baño por papel le limpie los cachetitos ya que por de ahí se le corrio mi semen y le limpie los labios y espere a que se le saliera todo, ya que no trago, espere a que se detuviera de chorrear y lo limpie le di un poquito en la boca y me dirigí ala sala aver quien estába despierto no había nadie pero escuché ruido en la cocina eran mi mamá y mi tía, rapidamente me hice el enojado por qué no le habían dejado ropa a Mateo para cambiarlo a lo que solo respondieron que se les había olvidado dejarlas mi tia pregunto que si había tenido algún problema le dije que no pero que Mateo no se quería dormir así ayer por la noche y no le podía poner su ropa por qué aún estaba mojada y mis cosas obvio no le quedaban y que solo le había puesto una playera pero que no tuve ningún problema, me dió las gracias por haberlo cuidado ayer, le respondí que no era nada y que yo igual la había pasado bien ( muy bien ). Me preguntaron que si tenía hambre les respondí que ya que Mateo se despertara para comer juntos me dijeron que estaba bien, después de un momento de estar platicando con ellas de como se la habían pasado ayer en la fiesta me dijo mi tia que ya era tarde como para que Mateo siga durmiendo, me pidió que lo despertara Haci que subí Ami habitación donde el seguía durmiendo, lo empecé a tocar y darle besitos asta que se despertó y me preguntó por su mamá le contesté que estaba abajo y que ya era hora de desayunar me dijo que estaba bien se levantó y dónde se fue bajando de la cama se le iba enrollando la playera y Haci pude ver su pequeño pene y sus nalguitas tan hermosas y paraditas, el al darse cuenta se bajó la playera rápido y me volteo a ver le dije que se dejara de cosas y se apurara que nos estaban esperando abajo, me pidió que lo llevará en brazos y al estar con con la playera acepte rápidamente lo tome en brazos agarrando un poco las nalguitas por de bajo de la playera el se rio le di un beso y le recordé que no le podía contar a nadie me contesto diciendo que ya lo sabía yo solo rei y le acomode la playera y bajamos el llegar abajo al irse deslizando por mi abdomen y piernas se le volvió a enrollar la playera mi mamá y mi tía se rieron y Mateo rápido se acomodo la playera un poco enojado le pregunto a su mamá por su ropa su mamá le dijo que estába en el auto que si quería fuera por ella, yo le dije que lo acompañaba mi tia me dió las llaves y nos fuimos para el auto el cuál estaba dentro de el portón en la cochera la cual no se ve nada de afuera llegamos y Mateo la empezó a buscar y cada que se agachaba se le miraba sus nalguitas tan hermosas me acerque y lo tome por atrás cuando estaba agachado y lo tome de las manos y el solo se rio le bese el cuello y las orejas me metí en el auto me senté y a él lo senté sobre mi y le hice cosquillas y el se empezó a mover mucho así que rápido se me paro me baje el shorts que traía y el me la empezó a chupar mientras le sobaba las nalguitas pasando mi mano desde donde pasaba su rayita asta pasar mis manos por entre sus piernas y agarrar su pene el cual ya estaba parado y lo empecé a masturbar así estube un rato pence en cogerlo pero me aguante por qué no sabía si mi tía lo cambiaría que era lo más seguro y se encontrará con el ano de su niño abierto y rojo así que solo me vine en su boca el cual tomo un poquito de mi semen y lo demás se le escurrió de la boca lo limpie con unos kleenex ( para los que no los conozcan son unos pañuelos que normalmente para lo que se usan para desmaquillarse y están muy suaves ) lo limpie y me limpie un poco el pene busque rapidamente la bolsa y nos fuimos para adentro de la casa entramos y nos preguntaron que si por qué tardamos tanto me apresure a contestar y les dije que Mateo no la encontraba asta que le ayude. Desayunamos y Mateo me dijo que se quería cambiar en mi cuarto le contesté que de todas formas ya lo avían visto hace rato que bajamos el solo se me quedó mirando, le dije que estaba bien que fuera a cambiar se quedó esperando yo no sabía por qué pero después de un momento se fue cuando subió las escaleras mi tia me dijo que aún no se cambiaba solo y que por eso se había quedado esperando me dijo que si por favor le podía ir a ayudar le contesté que si que no lo sabía y me rei, al entrar a mi cuarto Mateo estaba en el cuarto apunto de llorar, le pregunté que si que pasaba me dijo que no se había podido poner el pantalón ( por qué el pantalón era muy pegado ) le dije que no se preocupara que yo le ayudaría le seque las lágrimas con mis dedos y lo pare en la cama me le quedé mirando un momento por qué se miraba lindo asta que le di un beso y el lo siguió así que mientras nos besábamos lo empecé a tomar de las nalguitas asta que lo acosté en la cama y el me abrazo de la cintura con sus piernas me baje el shorts y me senté en la cama el rápido se puso a mamar mi pene por un rato asta que le dije que se pusiera de perrito y le empecé a besar las nalgas y a lamerle todo asta meter mi lengua en su ano el solo gimió despacio lo empecé a puntear y primero le metí la cabeza de mi pene el solo hizo un gemido que rápido calle con mi mano lento le empecé a meter el pene mientras el pegaba unos gemidos que eran ahogados por mi mano asta que se la metí toda le quite la mano y me quedé quieto después de un momento lo empecé a embestir despacio después que escuche que estaba pujando de placer lo empecé a embestir más recio asta que sentí que me iba a venir se la saque y me vine en su boquita y parte de su cara el la trago como si nada lo que le había quedado en la boca nos fuimos al baño y lo limpie y me limpie el pene de nue lo subí ama cama le empecé a poner el pantalón ahora sí, apenas y se lo pude poner por qué nunca había cambiado a nadie en mi vida y enverdad es más difícil de lo que creía, ya que terminamos que estaba ya listo bajamos su mamá ya lo estaba esperando para irse nos preguntó que si por qué tardamos y le contesté que fue por que jugamos un rato con el play me despedí y se marcharon. Esto paso hace años hoy en día tengo 20 años si quieren saber algo más o decirme algo para mejorar en los siguientes relatos me pueden enviar mensaje al telegram @xsiempre ( Todo es real)

Autor: ELADOLECENTE Categoría: Tabú

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Diario del Mayordomo (III)

2023-01-31


Preludio a la violación de una nena de 12. El Diario del Mayordomo (Capítulo III) DÍA 3 (Jueves, Emputecimiento) A las 11.25 le prendí la luz y despertó al momento. Vio otra jarra de agua helada; tenía doble dosis de Gotexc. Las gotas tienen un efecto de leve y esporádico pero creciente escozor sexual a las dos horas, y de pleno efecto a las tres horas de ingeridas; su efecto dura entonces tres horas, en plenitud dos; cuando el efecto se va, la paciente queda deshidratada y exhausta de acabar. A las 14.15, cuando la nena ya empezaba a abrir y cerrar las piernas cada vez más ansiosamente y seguramente pensando cómo hacerse una paja sin que la filmasen (ignoraba sin dudas que las cámaras eran infrarrojas, y que sus cuatro pajas de la noche anterior se habían convertido en un conmovedor video para solaz del Jefe), le bajé con la charola una ensalada de atún y arroz con dos lonjas de jamón natural, la comida más abundante hasta allí; media dosis de Gotexc, para prolongar sus efectos. Ya mientras comía muerta de hambre como las otras dos veces, pero menos desesperada, empezó a llevarse la comida a la boca con la mano izquierda (la comida para la huésped siempre iba en un plato o fuente de goma, sin cubiertos, previamente cortada por mí de ser necesario) mientras se dedeaba con la derecha, disimulada pero desesperadamente. A los cinco minutos, ya masticaba en cámara lenta, mientras se pajeaba a dos manos sentada en la sillita de tijera con las piernitas lo más abiertas posible y la cabeza echada hacia atrás, indiferente a (u olvidada de) las cámaras que la filmaban 24×7. La cámara ubicada en ese rincón debajo de la mesa pudo registrar el portento en todo su esplendor y luego lo edité en slow motion, con especial énfasis en su conchita cerrada pero palpitante y ya goteando jugos. En fin: el orgasmo fue tan poderoso que le hizo inclinar el cuerpo hacia adelante, doblándose en su silla, y dejando de masticar en medio de un bocado. Luego, todavía con la respiración agitada, terminó de comer mientras se olía la acabada y, evidentemente, comenzaba a excitarse de nuevo. Las dos lonjas de jamón que tan irreflexivamente se había devorado en medio de su calentura más la deshidratación por paja frenética hicieron que se acabase la jarra hasta la última gota, sin saciar su sed. Fue a la ducha para ver si caía agua, pero estaba seca. Desilusionada, enfiló lentamente, con una deliciosa gestualidad corporal de desencanto infantil (al caminar, se develaba patizamba, lanzando sus pequeños taloncitos hacia afuera y dando pequeños rebotecitos), a acostarse. Todavía sedienta pero ya entredormida por la digestión, sin darse cuenta ya estaba dedeándose suavemente. Permaneció toda la siesta así, sin moverse de su posición y refregándose los dedos en su conchita mientras el efecto de la droga se le iba, hasta que, con la relajación relativa del último orgasmo, alcanzó a dormitar una siesta. Se despertó a las 17.30, transpirada y jadeante. Alzó la cabeza, se tocó el pecho verificando si tenía taquicardia, miró para todas partes y al final, desesperadamente, corrió hacia la letrina. Cagó y meó; tres cámaras pudieron captar en primerísimo primer plano los chorros furiosos del pis de la nena con las piernitas infantiles bien abiertas, para solaz del Jefe; se percibía con toda perfección la tersa piel de los muslos, diminutos pero ya con formas sexys, las venitas en la piel tanslúcida. La nena se limpió con papel higiénico, volvió casi corriendo a tirarse sobre la colchoneta y se hizo de la nada la paja más salvaje de su vida. Acabó entre alaridos, con el más potente squirt que le vi hasta ese momento, y se quedó jadeante y exhausta diez minutos, casi inmóvil a no ser por su respiración desacompasada. Pero enseguida volvió a dedearse frenéticamente, y así siguió la siguiente hora. Tan salvajemente se pajeó que, en el medio del segundo orgasmo-squirt de la tardecita, se rompió el himen y dio un alarido de animalito salvaje, mezcla de placer y dolor supremos. Mientras su vientre cimbraba frenética e interminablemente de placer y su conchita latía entre sus muslos apretados, ponía carita de dolor; todo junto. Cuando acabó el orgasmo, tuvo un buen cuarto de hora de puro dolor; se quedó deshojada, con los brazos y las piernas abiertas, jadeante y llorosa, con los ojos cerrados, mientras su conchita (dos cámaras verificaron el portento, para solaz del Jefe) seguía latiendo, pulsando, cerrándose y abriéndose como el sístole y el diástole de un corazón, ensangrentada y hambrienta como una diminuta flor carnívora (el video consiguiente excitó tanto al Jefe que no pudo contenerse y envió un insólito biper a deshoras: ‘¡Uh!’). Con una expresión casi incrédula al principio y de doloroso y resignado placer después, con el corte carré mojado en flecos sobre su cara transpirada, la nena siguió masturbándose, y acabó dos veces más (sin detenerse ni lanzar chorros) hasta dormirse desencajada y agotada. A las 20.30 se despertó, seguramente con hambre. La ducha empezó a largar agua sola, y aprovechó para beber y bañarse, en ese orden. El efecto del Gotexc ya se había ido, pero estaba desesperada de hambre. A las 21.45 le apagué la luz y no le quedó otra que acostarse, con miedo de excitarse de nuevo, pero temblando famélica. Tengo la sensación de que se durmió con una sensación de triunfo, al empezar a desvanecerse sin que le vinieran ganas de tocarse (y sedienta de nuevo porque ya le había cerrado la ducha). DÍA 4 (Viernes, Emputecimiento) La nena se despierta a las 3.30 de la madrugada, ardiendo de sed y de hambre. No ha probado bocado desde las 14.30 del día anterior. Las luces de la Habitación 1 están apagadas, salvo por el servicio de charola. Observa a lo lejos y descubre una porción de torta de nuez y almendra completamente amarga, junto a un solo vaso de agua (más Gotexc). Se devora en un instante la torta, y bebe lo más despaciosamente que puede el agua. Tiene la precaución de no tomarse todo el vaso y dejarlo en la mesa, lejos del ‘servicio’. De inmediato se duerme. A las 6.30, ya empezando a conocer sus reacciones y gestos después de tres días, noto que está teniendo un sueño sexual: hasta dormida se le pone cara de puta (supongo que eso fue lo que lo calentó al jefe, aquella calurosa tarde de noviembre: la cara de puta siendo tan chiquita; la combinación). Se despierta boca arriba, con las piernas abiertas y atacando a conchazos una pija imaginaria. Jadeante y sedienta, recuerda que guardó un cuarto de vaso agua en la mesita, y corre a bebérsela temblando; de hambre, pero también de calentura. Cuando va a dejar el vaso en el ‘servicio’, la nena nota que hay una jarra llena de agua helada (dosis triple de Gotexc). La lleva para la mesita, se bebe un vaso entero y vuelve a acostarse. Desesperada porque no puede dormirse y no puede comer, decide hacer lo único que desea y puede hacer: pajearse, y comienza a hacerlo con los ojos cerrados, evidentemente imaginando situaciones que la calientan, hasta que el tedio y el cansancio la vencen y se duerme de nuevo. Sólo interrumpen su quietud los conchazos que tira dormida, evidentemente excitada en sueños. DÍA 4 (Viernes, Vísperas) Son las 9.30. No he podido pegar un ojo en toda la noche. De puro aburrido y desvelado, cuando se durmió Nina comencé a seleccionar escenas y planos para enviarle otro video express al Jefe. Acabo de terminarlo y enviarlo; no es muy largo ni hay nada demasiado notable en él, pero sirve como aperitivo para deleite del Jefe: a mediodía, llegará al Aguantadero, entrará a la Habitación 1 y vejará a la niña.

Autor: DARIOCODOMANO Categoría: Tabú

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MI CRISTOFER PARTE 2: en publico con el pequeñin

2023-01-31


Gracias a que mi mamá tenia compromisos, pude llevar mi búsqueda de placer con Cristo a un lugar publico.. ¡Buenas! Hoy vengo a contarles la segunda parte de mi primer relato, lo que sucedió después de poner a mi pequeño Cristofer a mamármela y como nos arriesgue para poder satisfacer mi necesidad de placer, espero que disfruten este relato, que les recuerdo es verídico. Alrededor de las tres de la tarde me despertó la luz del sol en la cara que entraba a través de las ventanas que tenia justo al lado de mi cama. Seguía acurrucado con Cristo, con sus nalgas rozándome el bulto tan rico que pensé en seguir frotándome, hasta que los ruidos afuera de mi cuarto me hicieron recordar que para esta hora mi mamá ya estaría de regreso de con mi abuela. Me levante de mi cama y acomode mi erección para que fuera menos notoria y salí de mi cuarto para ver cómo le había ido a mi mamá. En cuanto salí note el olor a comida riquísimo y vi a mi mamá con su comadre platicando en la cocina. —Ay Mauricio! Que bueno que ya te despertaste, estaban pero si bien dormidos cuando llegue! — me dijo mi mamá al notar mi presencia. —Ya se ma, es que no dormí muy bien anoche y pues aproveché que Cristo estaba acostado para descansar también. —No pues si quiera descansaste, ¿no te dio lata el chamaco? —No, para nada, creo que el tampoco se despertó, ahorita sigue dormido. —Pues háblale por favor, para comer de una vez que vamos a acompañar a Mary a un mandado— me dijo mientras servía los platos en la mesa. Aun algo somnoliento me dirigí de vuelta a mi habitación y al entrar vi que Cristofer ya se había empezado a despertar, estaba sentado justo en la orilla de la cama, tallándose sus ojitos que en cuanto me vieron se abrieron un poco mas y me pregunto que hora era, yo le estaba diciendo que ya era algo tarde y que teníamos que ir a comer porque íbamos a salir, mientras me acercaba un poco a el y lo abrazaba pegándolo su rostro con mi abdomen, después de lo que había pasado hace tan solo unas horas me imaginaba que iba a sentir alguna especie de culpa pero por el contrario eso solo pareció despertar en mi un sentimiento de protección en este niño, era tal la calentura que me provocaba que sentía la necesidad de hacer todo lo posible porque el pequeño fuera solamente mío. Solamente yo podía ser el único que intimara con el de esa forma. Solamente yo podía ser el único al que le tocara la verga. Solamente yo podía ser el único que lo pusiera a mamar. Solamente yo podía ser el único que convirtiera a esa criaturita inocente en una maquina de lujuria. Solo yo lo quería complacer, y me aseguraría de que así fuera. Antes de salir del cuarto me volví a acercar al pequeño Cristofer. —¿Qué te pareció el juego de hace rato? —le pregunte, susurrando para evitar que afuera escucharan mi conversación con el niño. —Me gustó mucho Ángel nunca lo había hecho —me respondió, como entusiasmado al recordar como lo había puesto a tragarse mi tronco. —¿Y te gustaría volver a repetir el juego? —le dije, mientras comenzaba a sobármela suavemente por encima del pantalón —Si, si si si! Se sintió muy rico, nunca había sentido esas cosquillitas. —Entonces volveremos a jugar, siempre y cuando guardes nuestro secreto está bien? El hecho de que las haya llamado cosquillitas me puso a mil, pues eso solamente me recordaba lo puro que aun era ese pequeño, así que le tome su manita y la metí en mi pantalón, para que me manoseara el un poco, el pequeño como si fuera un instinto comenzó a mover su mano que tomaba mi pito para arriba y para abajo, lo deje continuar por unos instantes pero recordé que nos estaban esperando fuera con la comida, así que me acomode de nuevo la erección y le dije a Cristo que si nos quedábamos solos volveríamos a jugar como hace rato, el me dijo que estaba bien y yo me incline y le di un beso húmedo en los labios. Esto pareció tomar al niño por sorpresa pues supongo que nunca había dado un beso así antes, mucho menos con lengua y mucho menos con otro hombre, pero en lugar de apartarse sus labios se relajaron y parecían intentar corresponder al beso, así que yo lo prolongue un poco mas y cuando por fin me separe le dije que teníamos que ir ya y le di un apretón de nalgas. Durante la comida mi mamá le pregunto a Cristo como había dormido y si necesitaba algo en particular, el niño (como mi cómplice) le dijo que había dormido como nunca toda la mañana porque en su casa nunca lo dejaban hacer eso, siempre lo levantaban muy temprano. Después de esa pequeña interacción mi mamá estuvo platicando con su comadre Mary, al parecer ella iba a sacar un tramite en el banco y quería que mi mama la acompañara porque se necesitaba una especie de testigo, y mi mamá a su vez quería que nosotros la acompañáramos para que nos diera el aire un rato. Terminamos de comer y nos cambiamos de ropa, me hubiera gustado haber sido yo quien ayudaba al pequeño pero fue a mi mamá a quien le dejaron el cambio de ropa que usaría el pequeño además de su pijama, después de eso mi mama saco el auto y todos nos subimos. Al llegar al banco vimos que había una fila bastante larga, lo que de inmediato hizo sentir apenada a Mary pues iban a tardar bastante rato pero mi mama no tuvo ningún problema, pues no tenia nada planeado para hoy, así que se formaron. Como ese banco esta bastante cerca del centro para nuestra fortuna habían muchas cosas que ver cerca, así que no tendríamos que estar formados esperando a que ellas salieran del banco, mi mamá nos dio permiso a Cristo y a mi de ir a pasearnos ya que ella me llamaría cuando terminaran de hacer el trámite, yo tome a mi pequeño Cristo de la mano y empezamos a caminar en dirección a un parque que sabia que estaba cerca pues era el lugar que yo frecuentaba con mis amigos al salir de la secundaria, Cristo iba bastante feliz por la calle, viendo en todas las tiendas de alrededor y contándome de como le iba con sus amigos de la escuela. Al llegar al parque vimos que había muy pocas personas, cosa que no era extraña pues a pesar de que ya era un poco tarde este parque es uno de los mas viejos de la ciudad y por lo tanto menos gente prefiere visitarlo, a mis amigos y a mi nos encantaba exactamente por eso, casi nunca había gente así que podíamos hacer nuestras impertinencias sin miedo a ser sancionados. Al llegar de inmediato corrimos al área de los juegos a columpiarnos, Cristo me pidió que lo empujara y yo aprovechaba para meterle mano disimuladamente, pues esta área del parque es donde había un poco mas gente y si, esta vez habían por lo menos 3 familias con sus hijos jugando en los juegos. Cuando Cristo se aburrió de los columpios nos pusimos a jugar a las escondidas, yo me había quedado con la calentura de la tarde pero estaba intentando aguantármela por miedo a que me descubrieran uno de los padres de los niños que estaban ahí jugando, ya que no habían mucho lugares en los cuales escondernos y hacer algo rico, así que estuve jugando con Cristo normal por un rato hasta que tuve una idea un poco arriesgada, una de las veces que a mí me toco esconderme me dirigí a la estructura que simulaba una casa que se encontraba bajo las resbaladillas (que al parecer no son tan comunes en parques públicos, así que para quien no sepa que imaginarse, luce mas o menos así, aunque esta era un poco más grande pues estaba separada en dos “cuartos ” https://imgur.com/a/cPuhKeT), hice muy obvio para Cristo que me había escondido aquí para que el diera con el escondite sin llamar mucho la además de las personas de afuera, me asomaba cada tanto fingiendo buscar a Cristo, a quien fácilmente podía ver por las ventanitas pero cuando vi que el se dio cuenta de donde estaba me hice el loco y me metí al segundo cuartito que estaba mas alejado de la entrada a ese espacio bajo las resbaladillas, pude escuchar cuando Cristo intentaba entrar sigilosamente al lugar y en cuanto me vio estuvo a punto de decir “te encontré” pero rápidamente le hice la seña de silencio, me asegure una vez mas de que no hubiera nadie lo suficientemente cerca para vernos y le plante un beso, mucho mas caliente que el que le di antes de ir a comer, traía las hormonas a full así que le metía lengua en toda la boca al pequeño, me separaba de sus labios que ya estaban mojaditos y me volvía a pegar a ellos mientras le metía la mano bajo los pantalones buscando sus nalguitas y pegándomelo aun más, el pequeño se notaba un tanto nervioso, supongo que él tampoco quería que fuéramos descubiertos pero intentando fingir que yo no lo estaba le dije que aquí nadie nos iba a ver y eso pareció relajar más al pequeño, quien aflojo su cuerpo más e intentaba seguirme el paso con los besos, yo no podía mas con mi verga, pues me dolía de lo dura que estaba y además estaba siendo apretada por mi pantalón, así que me baje la cremallera y por esa ranura libere mi trozo, Cristo al ver esto se puso rojito y la miraba con deseo, a lo que yo le dije que me la podía tocar y el pequeño comenzó a sobarla, esta se resbala en sus manos pues estaba botando liquido preseminal a lo loco, tome sus pequeñas manitas tan suaves y las comencé a guiar de forma que este me hiciera un paja lentamente. Cristo entendió rápidamente que era lo que quería que me hiciera pues mas temprano me vio hacerlo cuando bote la leche, así que se soltó de mi y con sus dos manitas empezó a subir y bajar la piel de mi verga, poniéndomela aún más dura. —¿Quieres sacarte la leche otra vez verdad? —me preguntó, con una voz traviesa. Esa pregunta hizo que me calentara mas de lo que ya estaba, escuchar esas palabras tan sucias salir de su boquita tan dulce e inocente hacia que me dieran ganas de cogérmelo por la boca de una buena vez hasta que le dejara toda su pequeña garganta llena de semen, pero no, no podía ser tan rudo con él, sabía que en algún punto iba a terminar sucediendo pero quería tener a mi nene bien entrenado para ese entonces, así que solamente me agache y lo seguí besando mientras el me hacia esa paja de otro mundo. Duramos en ese vaivén un buen rato hasta que empecé a escuchar que había niños subiéndose a la resbaladilla arriba de nosotros, esto pareció incomodar un poco a Cristo pero en cuanto me asome y me asegure de que sus padres no estaban cerca me ocasiono un morbo impresionante saber que habían niños viviendo su plena infancia mientras otro estaba aquí abajo, complaciendo a alguien un tanto mayor. Me acomode dándole la espalda a la parte en la que se entraba a esta sección de la casita, de manera que si alguien intentaba entrar aquí abajo probablemente me daría tiempo para esconderme la verga rápidamente y fingir que no estábamos haciendo nada extraño, acerque al niño de vuelta a mi verga y le dije que me la chupara, el pareció dudarlo un poco, notándose aun nervioso por el lugar en el que estábamos, pero yo acerque mi verga a su carita y fue ahí cuando el empezó a meter y sacar la cabeza de mi polla en su boquita, la vista desde arriba era tan magnifica. Un pequeñito lleno de vida concentrado en darle placer a un pedazo de carne fálico que solo buscaba liberar lo que tiene dentro. Cristo luchaba por hacer que entrara la mayor cantidad de verga posible en su boca, pero apenas y podía entrar un poco mas de la cabeza, aunque eso a mi me ocasionaba un placer indescriptible. Empecé a notar que mas gente se acercaba a esta zona de los juegos lo que me puso mas nervioso pero la gota que derramo el vaso fue que mi teléfono empezó a vibrar, era mi mama, supongo que ya habían terminado con el pendiente del banco, pero yo estaba dispuesto a terminar con mi pendiente así que lo deje que terminara de vibrar y saque mi verga de la boca de mi pequeño Cristofer y con el aun hincado me empecé a masturbar frenéticamente, tanto que se empezaba a escuchar el roce de mis manos contra la tela del pantalón, pero esto no me importo en lo absoluto, la excitación fue tanta que no me importaba si alguien entraba y miraba lo que estaba haciendo con esta inocente criatura, yo estaba dispuesto a cumplir mi cometido y era dejarle la boca llena de leche a mi pequeño Cristofer y así fue, en cuanto estaba a punto de venirme le dije que abriera bien su boquita pues aquí venia la leche, el pequeño no hizo ninguna pregunta y sumiso abrió su boquita, permitiéndome meter justo a tiempo mi verga en su orificio y liberar todo el semen que tenía dentro de su boca tan calientita, no pude evitar soltar un pequeño gemido de placer y me asegure de dejar hasta la última gota en su boquita, metiendo y sacando mi verga unas cuantas veces más. El pequeño Cristofer se quedo con la boca abierta enseñando todo el semen que le había dejado dentro y yo le dije que se la podía tragar, el me hizo caso y en cuanto se lo paso le di un beso más. El niño solo rio y me dijo que le había dolido un poco su boca al meter y sacar mi pipi, pero que le encantaba mi lechita, a lo que yo le pedí perdón por lastimarlo, le dije que sería más cuidadoso las siguientes veces, pues aquí tenía a su lechero siempre. Me guarde la verga en el pantalón y me asegure de no haber manchado a Cristo en ninguna otra parte antes de salir de ahí, cuando salimos juntos pude notar que un señor se nos quedó viendo raro, así que supuse que sospechaba algo pero trate de no ponerme nervioso o me delataría así que solamente tome a mi nene de la manita y caminamos. En camino al banco le devolví la llamada a mi mamá quien me dijo que ya estaban a nada de salir y que regresáramos al auto para volver a casa, me pregunto por qué no le respondí la llamada y yo le dije que habíamos estado corriendo por todos lados así que no había escuchado el tono del celular, ella me dijo que no había problema y le colgué. En camino al auto Cristo se veía un poco cansado, y cuando llegamos mi mamá y Mary ya nos estaban esperando dentro, nos subimos y el pequeño se quedo dormido durante el trayecto a casa. Llegamos a eso de las 6 de la tarde a casa, mi mamá me pregunto si podía bajar al pequeñín y dejarlo dormido en el sillón, yo le dije que lo pondría en mi cama para que se quedara más a gusto y mi mama me dijo que de cuando acá yo era tan servicial jaja, yo solo le dije que así se debía tratar a los invitados. Poco sabia que era más que un buen servicio lo que quería darle a este niño. Al llegar a mi cama lo acomode y lo envolví con las cobijas para que durmiera rico, apague las luces de mi cuarto y al verlo de espaldas me acerque a él, le di un beso que se extendió desde el cuello a sus cachetes y lo deje descansar, por ese día. Gracias a todos por leer este relato, espero pronto poder traerles la tercera parte de mi historia con el pequeño Cristofer, también espero que les haya gustado este relato y les haya brindado el placer que me brinda a mi recordar todas estas vivencias con mi chiquito, nos vemos la próxima.

Autor: MAIRICON19 Categoría: Tabú

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La calentura le sacó lo Boludo

2023-01-31


Pendejito caliente de 11 años despierta al morbo gracias a su amigo. Este relato es sobre la primera vez que pensé, quiero deslecharme sin importarme nada más y que el mundo se vaya a la mierda. Todavía recuerdo ese momento y mi verga quiere reventar el pantalón. No era mi primera experiencia o morbo, pero fue un antes y un después. Tenía 11 años más o menos, rubio, medio alto, bastante boludo; Lo mayor que había hecho eran unos besos y toquetear nada más que eso. Ese día estaba en mi casa, hacia mucho calor por eso estaba sin remera y sólo con un short sin nada más. En eso me visita un amigo, un año menor que yo con la hermanita de una amiga con que yo me besaba. El pibe venia a jugar, mi casa tiene una casa principal y otra casa chiquita en el fondo, que usaba como guarida para jugar sin que me molesten. El pibe, Sebas, viene sin remera cargando a la nenita en brazos y me dice: – Mira – Y le da un beso en la boca a la nena, pero no un besito de rozar labios, si no un beso de lengua, bien dado. Me quedé con la boca abierta y la pija a reventar. ¿Qué pasó? El morbo de ver a un pibe de nueve años hacerle eso a una nenita de dos, fue demasiado. Les diría que me dio un conflicto o choque ver eso, pero no, lo que recuerdo es que la pija se paro de una, dura como nunca y tuve unas ganas de sacarla de sus brazos, agarrarla y darle un beso de lengua yo, hasta se me quiten las ganas. Envidia fue lo que sentí. La nenita era una rubia linda, con poca ropa, una remera que no le tapaba el ombligo y unos shorts pegado de miniatura. Sebas me vio, y de dio cuenta de como me gusto lo que hizo. – ¿Te gustó? – Me preguntó el muy hijo de puta, dándome una agarrada a la carpa en mis short y sonriendo. Yo soy de una familia bastante conservadora y rompe pelotas, así que en todo lo que hacia tenía mucho cuidado, además Sebas era bastante bocón, buen pibe, pero bastante pajero y bocón, por eso siempre andaba con cuidado para que no me metiera en problemas al pedo. En ese momento toda la cautela que tenía se fue a la mierda, no se más como decirles la mente murió, mi pija ganó y sólo quería hacerle de todo a la pendejita. – Si, dale, pasa que quiero darle un beso también– Sebas me la pasó, la abrace y la sostuve en mi pecho. Le vi la carita de cerca a Roxy y acerque nuestras bocas, le di el beso, primero sólo los labios rozando, pase mi lengua para abrirlos y se dejó. Metí la lengua y disfrute, no hubo rincón de su boquita donde no explore con la lengua, fue un beso con mucha saliva. Estuve un rato en el beso y nos separamos, ella tenía los labios rojos y la boquita abierta con un hilo de saliva cayendo por su boca. Cuando vi ese hilito de saliva bajando de su boquita le di un lengüetazo, y la volví a besar. Me acorde de que tenía manos, una mano la puse en su culo para seguir sosteniendola y la otra rosando la conchita bien suave. Me preocupaba que no le guste y se ponga a llorar pero no, no voy a decir si le gustaba porque ni idea, pero si se dejaba hacer. Una muñequita para usar y yo tenia ganas de usarla. Entre beso y beso se me ocurrió hacerme una paja con ella, me senté en una silla y hice que se suba encima. La acomode para que su espalda quede pegada a mi pecho y su culo sobre mi bulto poniendo mi pija bien en la zanja de su culito. Empecé a jugar caballito con ella, disfrutando mover mi pija sobre su caliente culito pero como quería rozar más pase una mano para agarrarla de su pancita y la otra sobre su conchita. En cada movimiento de cabalgata le masajeaba la concha, rozando más fuerte mientras besaba su cuello. No aguante mucho tiempo, cuando estuve a punto de expulsar toda la leche de mis huevos en honor a esa putita. Para no mancharla saque mi mano de su panza y la puse sobre la cabeza de mi pija, la cabalgata parecía una cogida porque cada vez levantaba más las caderas para frotarme más. Hasta que me corrí y que corrida, llene mi mano de un montón de mi leche. Despues de eso quede agitado y con el corazón a mil. Volví en mi porque Sebas se cansó de que lo ignoremos y quería su turno, estaba encima de nosotros queriendo agarrar a la putita. Le di un beso más a Roxy, y antes de pasársela le dije a Sebas que para sentir mejor se saque el calzoncillo, pero para que Roxy no vea la haga en la pieza. Acá hago una mención sobre Sebas es bajito, culon y pajerito por la pibas. Pero yo tenía la sospecha que también le gustaba la pija, siempre que jugábamos solos él encontraba oportunidad para manosearme la pija y yo para agarrar su culo. Para resumir, también me había hecho pajas en honor del culo de Sebas y tenía ganas que comiera mi leche hace rato, pero creí que era difícil. Con una putita en mi regazo, mi leche en la mano y un amigo caliente se me ocurrió hacer que comiera mi leche. Recogí con mi dedos la leche y la lleve a la boca de Roxy, le dije que no la coma sólo juegue con su boca y cuando llegue Sebas le de un beso bien rico. Cuando Sebas volvió agarró a Roxy la sentó en la silla yo no apartaba la vista y me pajeaba lento en la silla esperando que le de un beso. Cuando le metió la lengua en la boquita se aparto enseguida y me miró. Le pregunte si le gusto y me me dio una sonrisa gigante, una sonrisa de puto goloso que todavía con los años no se me olvida. Sebas la volvió a besar sin apartar la mirada de mí. Yo seguía con la paja viéndolos mientras Sebas le hacia caballito, parecía que se estaba por correr y quería ver que tan puto era Sebas, me acerque puse una silla al lado y me subí, tratando de que Roxy no vea nada puse mi pija para que quede justo en frente de la cara de Sebas y la acerque a su boca. Él sólo se reía y no abría la boca, sólo me dejaba pasarle la cabeza de mi pija por los labios. Hasta que pasó la lengua por mi verga y la empezó a chupar, no tardamos nada en explotar los dos, él en su short y yo en su boca. Estaba por decirle que le de un beso con boca llena de leche a Roxy pero se trago todo enseguida. Que putazo que era Sebas y yo tan boludo que no me daba cuenta. Era obvio que tenía experiencia en eso, que después me fui enterando cómo. Con lo que a mí me calentaba Sebas y yo desperdiciando tiempo de no hacerle nada. En ese momento me dije que no iba a desaprovechar nada de lo que venga. Con Roxy medio dormida Sebas la dejó acostada en el sillón y se fue a limpiarse el short en el baño, yo me quede pensando en lo mucho que iba a pasarla bien con Sebas. Cuando salió del baño desnudo, fue a la pieza a buscar su calzoncillo. Lo seguí rápido. Estaba de espaldas, con su hermoso culo de pibe que juega al futbol. Me acerque y cuando se agacho para recoger su calzoncillo del suelo sus nalgas dejaron ver agujerito apretado. WOW. Ante de que se subiera la ropa, le di una agarrada de culo, ya le había tocado el orto pero siempre con ropa y jugando. Ahora lo tenía desnudo, los 5 dedos le marque con la agarrada a su orto, hasta intentar meterle uno. Sebas se aparto rápido pero su sonrisita de mierda que me la ponía dura no desaparecía, se acerco y me dio un beso rico, como me atrapó ese beso, nuestras lenguas no dejaban de luchar. Mis manos volvieron a apretar ese orto. Cuando nos separamos, el pendejo me pregunto si me gustaba su culo, yo quería borrarle la sonrisita arrogante de la cara y se ocurrio demostrarle cuanto me gustaba su culo sin palabras. Lo tire sobre la cama, cuando se quiso levantar se quedo en 4 y yo pase la lengua por la raya de su culo. Si no hubiera estado tan caliente no hubiera hecho esa chupada de culo que vi en una porno pero ese culito se merecía el honor. Y nunca me arrepentí de haberselo hechoa su culito hermoso y limpio. Sebas gimió y estuve un rato pasando la lengua por ese agujerito, hasta que escuche que nos llamaban. No vestimos rápido y le dije a mis primos que ya íbamos. Ese día fue todo lo que pasó, pero lo recuerdo porque me marcó, desde ese día me di cuenta de cosas que pasaban a mi alrededor que por boludo no entendía. Sebas se convirtió en mi mejor amigo, nunca fuimos novios pero cogiamos en cada oportunidad, fuimos compañeros de muchas aventuras. Si Sebas podría embarazarse ya tendríamos más de unas decenas de hijos, con todos las veces que me desleche en su orto. Hasta el día de hoy somos mejores amigos, cada uno con sus familias pero nosotros seguimos metiendo nuestras vergas en cualquier agujero que se deje. Hay bastantes historias que quiero compartir.

Autor: JOEL Categoría: Tabú

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Secuestro y Emputecimiento de una nena de 12

2023-01-31


Prisionera en la Habitación 1, Nina es drogada para predisponerla a la visita del Jefe, el hombre que mandó secuestrarla. Mientras tanto, enloquecida por el Gotexc, experimenta con su cuerpo como nunca antes en su breve vida. El Diario del Mayordomo (Capítulo III) DÍA 3 (Jueves, Emputecimiento) A las 11.25 le prendí la luz y despertó al momento. Vio otra jarra de agua helada; tenía doble dosis de Gotexc. Las gotas tienen un efecto de leve y esporádico pero creciente escozor sexual a las dos horas, y de pleno efecto a las tres horas de ingeridas; su efecto dura entonces tres horas, en plenitud dos; cuando el efecto se va, la paciente queda deshidratada y exhausta de acabar. A las 14.15, cuando la nena ya empezaba a abrir y cerrar las piernas cada vez más ansiosamente y seguramente pensando cómo hacerse una paja sin que la filmasen (ignoraba sin dudas que las cámaras eran infrarrojas, y que sus cuatro pajas de la noche anterior se habían convertido en un conmovedor video para solaz del Jefe), le bajé con la charola una ensalada de atún y arroz con dos lonjas de jamón natural, la comida más abundante hasta allí; media dosis de Gotexc, para prolongar sus efectos. Ya mientras comía muerta de hambre como las otras dos veces, pero menos desesperada, empezó a llevarse la comida a la boca con la mano izquierda (la comida para la huésped siempre iba en un plato o fuente de goma, sin cubiertos, previamente cortada por mí de ser necesario) mientras se dedeaba con la derecha, disimulada pero desesperadamente. A los cinco minutos, ya masticaba en cámara lenta, mientras se pajeaba a dos manos sentada en la sillita de tijera con las piernitas lo más abiertas posible y la cabeza echada hacia atrás, indiferente a (u olvidada de) las cámaras que la filmaban 24×7. La cámara ubicada en ese rincón debajo de la mesa pudo registrar el portento en todo su esplendor y luego lo edité en slow motion, con especial énfasis en su conchita cerrada pero palpitante y ya goteando jugos. En fin: el orgasmo fue tan poderoso que le hizo inclinar el cuerpo hacia adelante, doblándose en su silla, y dejando de masticar en medio de un bocado. Luego, todavía con la respiración agitada, terminó de comer mientras se olía la acabada y, evidentemente, comenzaba a excitarse de nuevo. Las dos lonjas de jamón que tan irreflexivamente se había devorado en medio de su calentura más la deshidratación por paja frenética hicieron que se acabase la jarra hasta la última gota, sin saciar su sed. Fue a la ducha para ver si caía agua, pero estaba seca. Desilusionada, enfiló lentamente, con una deliciosa gestualidad corporal de desencanto infantil (al caminar, se develaba patizamba, lanzando sus pequeños taloncitos hacia afuera y dando pequeños rebotecitos), a acostarse. Todavía sedienta pero ya entredormida por la digestión, sin darse cuenta ya estaba dedeándose suavemente. Permaneció toda la siesta así, sin moverse de su posición y refregándose los dedos en su conchita mientras el efecto de la droga se le iba, hasta que, con la relajación relativa del último orgasmo, alcanzó a dormitar una siesta. Se despertó a las 17.30, transpirada y jadeante. Alzó la cabeza, se tocó el pecho verificando si tenía taquicardia, miró para todas partes y al final, desesperadamente, corrió hacia la letrina. Cagó y meó; tres cámaras pudieron captar en primerísimo primer plano los chorros furiosos del pis de la nena con las piernitas infantiles bien abiertas, para solaz del Jefe; se percibía con toda perfección la tersa piel de los muslos, diminutos pero ya con formas sexys, las venitas en la piel tanslúcida. La nena se limpió con papel higiénico, volvió casi corriendo a tirarse sobre la colchoneta y se hizo de la nada la paja más salvaje de su vida. Acabó entre alaridos, con el más potente squirt que le vi hasta ese momento, y se quedó jadeante y exhausta diez minutos, casi inmóvil a no ser por su respiración desacompasada. Pero enseguida volvió a dedearse frenéticamente, y así siguió la siguiente hora. Tan salvajemente se pajeó que, en el medio del segundo orgasmo-squirt de la tardecita, se rompió el himen y dio un alarido de animalito salvaje, mezcla de placer y dolor supremos. Mientras su vientre cimbraba frenética e interminablemente de placer y su conchita latía entre sus muslos apretados, ponía carita de dolor; todo junto. Cuando acabó el orgasmo, tuvo un buen cuarto de hora de puro dolor; se quedó deshojada, con los brazos y las piernas abiertas, jadeante y llorosa, con los ojos cerrados, mientras su conchita (dos cámaras verificaron el portento, para solaz del Jefe) seguía latiendo, pulsando, cerrándose y abriéndose como el sístole y el diástole de un corazón, ensangrentada y hambrienta como una diminuta flor carnívora (el video consiguiente excitó tanto al Jefe que no pudo contenerse y envió un insólito biper a deshoras: ‘¡Uh!’). Con una expresión casi incrédula al principio y de doloroso y resignado placer después, con el corte carré mojado en flecos sobre su cara transpirada, la nena siguió masturbándose, y acabó dos veces más (sin detenerse ni lanzar chorros) hasta dormirse desencajada y agotada. A las 20.30 se despertó, seguramente con hambre. La ducha empezó a largar agua sola, y aprovechó para beber y bañarse, en ese orden. El efecto del Gotexc ya se había ido, pero estaba desesperada de hambre. A las 21.45 le apagué la luz y no le quedó otra que acostarse, con miedo de excitarse de nuevo, pero temblando famélica. Tengo la sensación de que se durmió con una sensación de triunfo, al empezar a desvanecerse sin que le vinieran ganas de tocarse (y sedienta de nuevo porque ya le había cerrado la ducha). DÍA 4 (Viernes, Emputecimiento) La nena se despierta a las 3.30 de la madrugada, ardiendo de sed y de hambre. No ha probado bocado desde las 14.30 del día anterior. Las luces de la Habitación 1 están apagadas, salvo por el servicio de charola. Observa a lo lejos y descubre una porción de torta de nuez y almendra completamente amarga, junto a un solo vaso de agua (más Gotexc). Se devora en un instante la torta, y bebe lo más despaciosamente que puede el agua. Tiene la precaución de no tomarse todo el vaso y dejarlo en la mesa, lejos del ‘servicio’. De inmediato se duerme. A las 6.30, ya empezando a conocer sus reacciones y gestos después de tres días, noto que está teniendo un sueño sexual: hasta dormida se le pone cara de puta (supongo que eso fue lo que lo calentó al jefe, aquella calurosa tarde de noviembre: la cara de puta siendo tan chiquita; la combinación). Se despierta boca arriba, con las piernas abiertas y atacando a conchazos una pija imaginaria. Jadeante y sedienta, recuerda que guardó un cuarto de vaso agua en la mesita, y corre a bebérsela temblando; de hambre, pero también de calentura. Cuando va a dejar el vaso en el ‘servicio’, la nena nota que hay una jarra llena de agua helada (dosis triple de Gotexc). La lleva para la mesita, se bebe un vaso entero y vuelve a acostarse. Desesperada porque no puede dormirse y no puede comer, decide hacer lo único que desea y puede hacer: pajearse, y comienza a hacerlo con los ojos cerrados, evidentemente imaginando situaciones que la calientan, hasta que el tedio y el cansancio la vencen y se duerme de nuevo. Sólo interrumpen su quietud los conchazos que tira dormida, evidentemente excitada en sueños. DÍA 4 (Viernes, Vísperas) Son las 9.30. No he podido pegar un ojo en toda la noche. De puro aburrido y desvelado, cuando se durmió Nina comencé a seleccionar escenas y planos para enviarle otro video express al Jefe. Acabo de terminarlo y enviarlo; no es muy largo ni hay nada demasiado notable en él, pero sirve como aperitivo para deleite del Jefe: a mediodía, llegará al Aguantadero, entrará a la Habitación 1 y vejará a la niña.

Autor: DARIOCODOMANO Categoría: Tabú

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Como hice que un padre jugará con su hijo.

2023-01-31


Una noche solitaria, una app gay de una máscara amarilla, me sirvieron para corromper la mente de un padre de familia.. Todo paso hace un mes, todavía no puedo creerlo estoy asombrado como yo un chavo de 25 hice que un tipo de 30 se cogiera a su hijo de 7. Iniciare esta historia por el comienzo eran como las 7 de la noche un día normal había discutido con mi novio y para desestresarme un poco me descargue la app gay. No quería poner una foto mía así que use la de un amigo que vive en otro país, me escribe un tipo de cuerpo grueso pero no de gym bastante peludo. Comenzamos hablar de cosas varias el me decía que tenía buen cuerpo y tal. Yo le pregunto en una de esas oye cual es tu morbo más oscuro y el chamo no sabia que decir, hablando de que le gustaría hacer una doble penetración yo le digo que eso no es tan oscuro que ya me la han hecho. Que la disfrute pero que dos vergas en el culo duele. En fin hablando y hablando intercambiamos telegram maravilla de la mensajería. Esa noche se nos fue en fotos de culos o pollas, momentos de morbo nos dimos cuenta de la cantidad de árabes gay que hay en nuestra zona, la mayoría de hombres de casa que le gusta una verga en el culo. El morbo nos tenía a mil. Pasaron los días y no hablamos mas por cuestiones laborales y eso. Una noche aburrido entro en tele, y le escribo me dice que perdone que anda ocupado por que su hijo esta de visita y yo coño mano no sabia que tenias un hijo y el me dice que fue una noche loca me dijo que su hijo andaba jugando en la PC Le cuento que ando borracho que en la mañana me paso algo muy morboso mientras andaba de cruising. La conversación va más o menos así Yo: marico no vas a creer lo que me paso esta mañana por el mangle El: dime mano con mi chamo aquí no puedo hacer mucho perdí dos culitos. Yo: mano el beta es delicado no se si contarte. El: dime bro si quieres ponemos mensajes temporal Yo: dale pues, ponle En eso comienzo a relatarle como ese día en la mañana despierto con ganas de hacer algo de caminata por el mangle una laguna que está separada del mar solo por una playa y carretera muy popular para practicar ejercicio. Bastante sola y algo peligrosa pero bueno nada que temer. Mientras llegó eran las 9 o 10 am así que comienzo con una caminata tranquila los que son de Venezuela saben que anda un paro de educación los colegios no están trabajando bien. Así que los muchachos andas de las suyas. En esa caminata me veo con 2 chamitos de camisa azul. Sin intención de nada me les llego y le digo. Coño los chamos de ahora si son arrecho, en ves de estudiar andan fugados de la escuela Los chamitos eran normalitos, trigueños pelo corto, y delgados nada de otro mundo. El más bajito con un todo malandro me dice buscando guevo maricon. Yo le digo que que es esa forma de hablar y el chamito me dice que ese no es peo mio. Que me largue, mi indignación fue tanto que tomé a los chamos por los brazos y los metí pal mangle. (Mi intención al principio era solo asustarlos) En ese momento tomo mi teiser es un aparato que electrocuta. Y los amenazó Ellos se asustan todos y les digo haaa ya no tan malandritos verdad. Que coño les pasa se cagaron Ellos no señor perdone es que siempre venimos a esta playa a pasar el rato nuestro colegio están cerrados Y yo les pregunto por qué andan en uniforme Ellos me responden que están así para que sus mamás piensen que si salieron a clases pero que en verdad no tenían Yo prendo el teiser y les digo que hablen claro que es eso de buscando verga. En eso el chamito más bajito me dice ya llorando es que los pescadores de aquí nos dan pescados pequeños si le mamamos el guevo (No es un misterio para nadie la situación del pais) Yo coñoo que bolas la de ustedes chamitos y quienes don esos pescadores. (Eso es otra historia). Me hechan el cuento de los pescadores. Yo en eso me éxito y me saco la verga Una buena verga de 21 cm y les digo mamen pues y les doy 10 dolares a cada uno. Coño lector que estas viendo esto no hay nada en esta vida mas rico que tener a dos chamitos de 12 años mamando guevo la experiencia que tenían como el más bajito se la metió casi que toda y el otro me mamaba las bolas. Les digo que desde cuando hacen eso, y todo empezó en cuarentena cuando se iban a la playa de los pescadores a intentar conseguir pescado por su cuenta. Ya que no tenían nada Todo esto me lo contaron mientras me maman el guevo. Yo estaba exitado a mas no poder, me corri sin poder aguantar mas les salpique la cara de leche. El otro chamito alto estaba con los ojos llorosos me decía que eso no le gustaba pero que le pagará. El morbo y sadismo que sentí en ese momento fue lo mejor, les di su plata y les dije que si querían mas que fueran en 3 días a la misma hora y que les podía pagar mejor. Luego de contarle todo esto a mi pana por telegram, el se quedo frio me dice mano como hiciste eso que loco Y yo que bro eso fue genial Me mando una foto de el en bóxer blanco y me dijo marico ve como tengo la verga No me imagine que eso me exitara yo le dije que nos viéramos en 3 días. Pero jamás le dice que le regalaría tal experiencia… Continuará…. Hablar con panas con los mismos gustos aquí mo telegram @Mrsmister1. Espero leerlos a ustedes y su apoyo para seguir

Autor: ELIGOR Categoría: Tabú

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MI CRISTOFER: iniciando a mi primito de 9 añitos

2023-01-31


Como pasé de creer que mi primo era molesto y ruidoso a creer que es lo mas rico que existe en el mundo.. Hola! Hoy vengo a compartirles una experiencia completamente verídica que sucedió cuando yo tenía apenas 15 años, les aseguro que todos los detalles aqui descritos son 100% reales. Me quiero describir un poco para empezar mi relato, me presento, me llamo Ángel Mauricio, cuando sucedió esta historia yo debía medir alrededor de 1.65/1.70 y mi complexión siempre ha sido llenita de familia, pero no gordo, pues mi altura y el ejercicio que siempre me ha gustado hacer me han llevado a mantener una figura no atlética pero si bastante bien cuidada. Como ya dije, yo tenia 15 años cuando esto sucedio. En ese entonces vivía con mi abuela, y para mi suerte la mayoria de mis tios vivían en la misma calle pues mi abuelo les construyo sus casas, dejandoselas como herencia. Gracias a este detallle yo siempre me la vivi jugando con mis primos, tanto con los mas grandes como con los mas chicos, y esto me llevó a iniciar mi vida sexual de una forma muy peculiar cuando era aun un niño, pero esa no es la historia que les quiero contar el día de hoy. En ese entonces mi primo se junto con su mujer y se la llevo a vivir a casa de mi Tio José, esa mujer ya habia tenido un hijo antes con un hombre que a dia de hoy sigue en la carcel, y mi primo (Victor) siempre le tuvo un gran cariño y lo crio como si fuera su propio hijo. El niño, Cristofer, al principio no fue de mi agrado sinceramente, pues me parecía bastante ruidoso e irritante, pero eso nunca me detuvo de admirar su belleza física que lo hacía sobresalir de todos nosotros. Cristofer es muy blanquito, mas bajito que los chicos de su edad, rubio gracias a los genes de verdadero papá, con una cara de niño, pero unos labios muy carnositos y además con un culo tremendo que varias veces se robo mi mirada. Todos mis familiares parecían haber conocido al pequeño Cristofer de toda la vida pues lo traían de un lado para otro consintiéndolo y riéndose de sus ocurrencias de niño, pero como ya dije a mi y a mis demás primos no nos caía muy bien por lo que rara vez le hacíamos caso y por consecuencia nunca lo invitábamos a jugar, aunque eso a el nunca le afecto pues recibía toda la atención de los adultos. Lo que nos reune aqui paso un día en el que la mamá de Cristo iba a salir todo el día, mi primo (su esposo) estaba ocupado trabajando y mis tíos no se encontraban en la ciudad, así que Karina (su mamá) le pidió el favor a mi mamá de cuidar de el hasta que Víctor llegará. Mi mamá con gusto acepto y Cristo entro a mi casa aun un poco adormilado, se notaba que se acababa de despertar pues aun llevaba puesta su pijama, y en cuanto se despidió de su mamá, el pequeño le pregunto a mi mamá que si se podía quedar dormido otro rato, mi mamá me pidió que lo llevará a mi cuarto a que se acostará en mi cama, al principio intente rehusarme, pues veía aquello como una invasión a mi privacidad, pero luego, al echarle un ojo a como traía su calzoncito y pijama metido entre las nalgas un pensamiento invadió mi cabeza, quería probar aunque sea un poco de este niño. Actuando como si fuera de mala gana lleve al pequeño Cristo a mi cuarto, ahí el niño en cuanto vio la cama se desplomo en ella, quedando boca abajo, con sus ricas y carnosas nalgas apuntando hacia el techo, yo me sentía un poco culpable por pensar de esta forma sobre un niño pequeño, pues a pesar de que ya había tenido experiencias sexuales desde temprana edad (cosa que les contaré en otro relato si gustan), nunca me había sentido tan atraído por alguien mucho mas joven que yo. Pero este niño tenia algo diferente, algo en su colita tan redonda y carnosa me llamaba, tenía unas ganas tremendas de bajarle su pijama, arrancarle sus calzoncitos y meter mi lengua en su hoyito cerradito y penetrar por primera vez su colita aunque fuera solo con mi lengua, pero no, no podía ser así, no quería arriesgarme a que mi mamá entre en cualquier momento a mi habitación, tenia que esperarme un poco mas, pues sabía que hoy era día en el que saldría por lo menos una hora de casa, todos los días visitaba a mi abuela y se tomaba su tiempo. Me tragué mis ganas de probar al inocente pequeño y me fui a ver que habia hecho mi mamá de almorzar, y al parecer este día la suerte estaba de mi lado. -Que se me hace que voy a irme de una vez con Mami Juana (mi abuela) -me dijo mi mamá. -¿Y eso? ¿Por qué tan temprano hoy? -Pues voy a aprovechar de una vez que el chamaquito está dormido, para cuidarlo bien cuando ande despierto. Para que te quedes con el, no se vaya a despertar antes. -Pues si ma está bien, yo no tengo planes hoy así que me puedo quedar aquí para ayudarte a echarle un ojo. -Bueno, entonces ya nomas que acabes de almorzar y me voy con tu abuela. Honestamente me apuré a terminar de almorzar rápido, con la excusa de que no quería quitarle tanto tiempo a mamá, pero en realidad estaba deseando que se fuera lo mas rápido posible para poder intentar aprovecharme de Cristo. Ayude a mamá a limpiar los platos y en cuanto ella se aseguro de que todo estuviera en orden, salió a casa de mi abuela. Yo me quedé en la sala unos minutos para asegurarme de que mi mamá no fuera a regresar por nada y en cuanto estuve seguro de que todo estaba bien ni corto ni perezoso me fui a mi cuarto, admiré como Cristo seguía en la misma posición en la que se quedo dormido y rápidamente cerré la puerta del cuarto y me acosté al lado del niño. Le sacudí suavemente el hombro para ver que tan profundamente dormido estaba y el no reacciono para nada, yo lo acomode de forma que diera la espalda y comencé a tocar toda su espalda bajo su playerita. Su piel era casi tan suave como la de un bebé, sin ninguna sola imperfección, mi mano se deslizaba tan fácilmente en toda su espaldita y baje mas mi mano hasta llegar a ese culito. El solo tocar ese culo por arriba de su pijama hizo que mi verga se pusiera tan dura como una roca, como pude le baje su pijama con todo y calzones y pude sentir su raja, que era cubierta por la mayoria de mi mano. Rapidamente me baje el pantalon yo tambien y liberé mi verga que ya estaba palpitando como loca y soltando preseminal abundantemente. Me senté en la cama para tener una mejor vista de ese culo infantil tan rico, un culito tan redondo y blanquito, que claramente nunca habia sido tocado por nada mas, con una mano me empecé a jalar la verga y con otra le separé las nalguitas para ver ese anito rosa, que palpito apenas quedo descubierto y eso me prendió tanto que ni siquiera me importo si iba a despertar a Cristofer o no con lo que iba a hacer. Enterré mi cara entré esas nalguitas virgenes y mi lengua comenzo a buscar como loca entrar en aquel hoyito que estaba sumamente apretado, comencé a lamerle todo el culo al pequeño, dándole grandes lengüetazos al ano y jalándomela como loco con la mano que tenia disponible. Era tanta la locura con la que le estaba mamando el culo al pequeño Cristofer que la criatura no tardo nada en comenzar a despertarse, me dió un poco de miedo que de la confusión esté fuera a gritar y terminará delatándome o algo por el estilo así que inmediatamente me separe de sus nalgas, el aun algo adormilado me pregunto: -¿Que me estas haciendo? -Nada Cristo, estaba jugando contigo, ¿no te estaba gustando el juego?– le dije, mientras el se tallaba sus ojitos, pasando una mano por su culo y dándose cuenta de que tenía el pantalón abajo rápidamente intento subírselo, algo sonrojado por la pena que me imaginó esto le ocasiono, pero yo intentado hacer que se relajara un poco le hice cosquillas, así evitando que se subiera el pijama, me monté en la cama quedando por encima de el, aun haciéndole cosquillas ocasione que los movimientos de Cristo hicieran que sus nalguitas chocaran con mi bulto, que esta al cien, Cristofer sintió aquel palo y lo tomo con su mano, para agarrarle forma. -¿Por que tienes el pipi de fuera? ¿Y porqué esta tan grande?– dijo el chiquillo mientras soltó una carcajada, pensé que se pondría incomodo cuando lo notase pero la considerable diferencia de tamaño con el suyo pareció causarle una gran curiosidad. -Todos los hombres grandes lo tenemos asi, cuando crezcas mas te va a crecer el tuyo de igual manera, ¡puede que hasta mas! Dije mientras me paré para que el pudiera admirar mejor el tamaño de mi verga, que en ese entonces era de 15cm, bastante promedio, pero bastante dura siempre. Comencé a masturbarme lentamente y con esto un poco de liquido preseminal comenzó a gotear. Cristo parecía hipnotizado con aquella vista, pero después de unos segundos el se paro, mostrándome su pito infantil, bastante chico y rosita, pero se le notaba una pequeña ereccion que me prendió, el estaba intentando hacer lo mismo que yo estaba haciendo, y fue ahí cuando tuve una gran idea. -¿Quieres ver si te crece tan grande como a mi? -¿Como es eso Angel? -Es facil, solo acercate poquito, pero vas a tener que guardar el secreto -¿Por qué? -Porque los adultos se van a enojar de que hagas cosas de grandes y te va a ir muy mal Cristo se acercó a mi un poco timido, pero yo no dude nada y me puse en cuatro, me meti su pito en la boca y comencé a darle una mamada, metiendome y sacando su pequeña hombría de mi boca una y otra vez con facilidad, que para mi sorpresa no tenía mucho sabor, si acaso con un poco de gusto a meado pero nada extremo. Cristo hacía risitas nerviosas de vez en cuando y no despegaba su vista de lo que estaba sucediendo en sus partes intimas, lo que me hacía creer que le estaba gustando lo que estaba pasando, pero como era lógico nada mas sucedio con su verguita, seguia del mismo tamaño y de la misma firmeza. Al sacarmela de la boca Cristo pareció estar un poco decepcionado. -¿Ayyy por qué no esta como el tuyo? -dijo con una voz de capricho. -Porque es cuestión de tiempo y practica, a lo mejor tenemos que hacerlo unas veces mas para que funcione. Esto pareció dale una esperanza al niño pues su carita se iluminó, pero yo tenía pensadas mas cosas que me beneficiarían a mi mas que nada. -¿Quieres ayudarme a que el mio crezca todavía mas? -le propusé, a manera de juego. -¿Y que tengo que hacer? -Lo mismo que hice yo, tienes que meterte mi pipi en tu boquita. Cristo se rio, yo comencé a agitar mi trozo y a hacerle señas para que se acercará a el, me senté en la cama y le dije que se acomodará cerca de mi para que fuera mas cómodo para ambos, el se veía bastante dudoso al principio pero yo comencé a decirle que no había problema, que esto era cosa de gente grande y que todos lo hacíamos, lo que lo convenció fue que le dije que si me ayudaba le iba a enseñar como las demás personas también lo hacían. Así fue como en mi cama, un niño de apenas 9 años se metió lo que podía de mi verga en su boquita virgen, claramente le estaba costando pues es la primera vez que chupaba algo que no fuera un dulce, pero el contacto de sus suaves y mojados labios con la cabeza de mi verga me tenía vuelto loco y no me importaba si usaba los dientes de vez en cuando o no, aunque después de un rato le dije que evitará hacer eso porque me podía lastimar, Cristofer intento acatar la orden que le di y sacaba y metía la punta de mi verga de su boca, provocándome unos espasmos riquísimos que no podía evitar dar pequeños saltos de placer. Le dije que intentará metersela un poco mas para que mi amiguito creciera mas rápido, y el como pudo intento pasar de mi cabeza para adentrar su boca mas en mi tronco, pero como yo no sentía que fuera lo suficiente le tomé de su cabecita y lentamente comencé a guiarlo en la mamada que me estaba dando. Como estaba haciendo que fuera mas adentro el comenzó a dar arcadas y se asustó un poco, pero lo tranquilicé y le dije que era normal, y que lo estaba haciendo muy bien como si fuera todo un chico grande, parecía que el recibir estos halagos lo motivaba mas así que comencé a soltarle palabras como «chico bueno» «ya eres todo un hombrecito» y cosas por el estilo, y sabía que a el le estaba gustando pues a pesar de no emitir ningún sonido (además de el de su saliva rodeando a mi verga en su boca, y el de las arcadas que le provocaba tener algo tan grande metido), podía ver su carita completamente roja. Después de un buen rato de mamadas sentí que me iba a venir, pero decidí no botar mi leche en su boca para evitar que le diera asco y nunca mas quisiera volver a repetir lo que estábamos haciendo, así que lo separé de mi verga. -Ya me vas a sacar la leche, esto te puede ayudar a que te conviertas en todo un hombre mas rápido -le dije mientras me seguia sacudiendo la verga -¿Apoco puedes sacar leche por ahi? -Si, tu también vas a poder cuando ya seas todo un hombre, ¿quieres verla? -Si quiero, enséñamela! -respondió muy entusiasmado Yo me paré de la cama para quedar un poco retirado de el y así terminar de masturbarme con un gran gemido lleno de un placer que nunca había sentido antes, puse mi mano en la cabeza de mi pene para recibir todos los lechazos que iban a caer en ella, pero asegurándome de que el pequeño pudiera verla toda, cuando me terminaron de salir todos los mecos me acerqué con la verga aun paradisima a mi pequeño Cristo, quien se reía cuando me vio eyacular porque pensó que me había meado encima, pero al ver que dicho liquido no era pipi, sino que era leche se quedo bastante sorprendido. -Wooooow Angel! Pensé que estabas echandome mentiras -Jamás te mentiria tonto, todos los hombres podemos sacar leche por aqui -Pero si es leche de verdad? -Claro que si, leche de macho, y si quieres ser uno tienes que probarla directo del envase, ¿quieres hacerlo? -Si! Si! Si quiero! Quiero ser un macho tambien! -Bueno entonces acercate a mi pito, y tomate la leche que saque– dije mientras eche el semen que tenia en mi mano de vuelta en la cabeza de mi verga. El pequeño Cristofer, tan inocente se acercó rápidamente a mi verga y comenzó a darle unos lengüetazos riquísimos, limpiando hasta la ultima gota de leche que había dejado en mi trozo, y terminando perfectamente con una mamada mas, metiéndose gran parte de mi verga en su boquita, sacándome un leve gemido de por medio. Cristo solo se rio y me dijo que sabia un poco rara, pero que si le había gustado. Yo solo me reí y le dije que había mas de donde esa había salido, y que si quería mas solo tenia que mantener lo que habíamos hecho entre el y yo, Cristo asintió y feliz me dio un abrazo, quedando su carita casi a la altura de mi verga que seguía dura como una roca, yo cargue a mi pequeño Cristofer y le puse sus calzoncitos y su pijama y lo acosté en la cama, yo también me puse de vuelta mis pantalones y dándole un besito en el cachete me acurruque con el, pegándome lo mas posible a su pequeño cuerpecito, que si bien me iba iba a dejar de ser tan inocente pronto. Gracias por leer, quiero aclarar una vez mas que todo esto fue real y lo vivi hace algunos años. Fue una experiencia que cambio mi vida para siempre y a decir verdad obviamente no la cambiaría por nada. Espero que les haya gustado y tengan por seguro que les contaré TODO sobre mi gran relación con mi pequeño Cristofer, y mas cosas… Hasta la proxima!

Autor: MAIRICON19 Categoría: Tabú

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El albañil que abusó de mi 100% real

2023-01-31


Tengo actualmente 22 años y lo sucedido paso ya hace unos 6 o 7 años.. antes yo era muy flaquita pequeña de pompis recónditos y tetas normales soy muy blanquita y antes usaba lentes estaba en la escuela en ese tiempo y todo comenzó.. una vez que en mi casa estaban haciendo unos arreglos de tubería y remodelando el baño el albañil era un chico fuerte como de unos 30 años y su padre era un señor muy mayor duraron arreglando el baño unas 2 semanas ya faltando unos 4 días para terminar su trabajo yo vi al albañil al chico de 30 años orinando en el inodoro que había instalado y me sorprendí al ver su verga y me fui a mi cuarto muy apenada.. siempre andaba muy cómoda en mi casa con mis shorsitos que siempre usaba y franelitas.. recuerdo que el chico siempre me miraba y observaba cuando me hacía algo de comer o cuando llegaba del cole me miraba con una sonrisa... yo pensaba que le agradaba por como se fijaba en mi.. nunca hablamos muchos solo yo le entregaba mi las llaves de la casa y me encerraba en mi cuarto.. hasta que un día rompió el hielo y sólo fue a trabajar el chico su padre no fue.. y yo llegando del cole lo vi en la puerta esperando a mi madre pero ella no llegaba hasta la noche y le abrí la puerta y deje que hiciera su trabajo me dijo que iba hacer algo rápido y llevarse una de sus herramientas yo le dije.. ok y me encerré en mi cuarto.. y desde mi cuarto escucho que esta orinando en el inodoro nuevo y me imagine su verga grande cuando se la vi me entró una inquietud pero lo olvide.. al rato el me llama y me dice que ya se irá y que el baño esta listo yo le dije que esta bien.. y me dice puedes probarlo.. yo le digo ok pero ahora no contigo aquí mirando.. el me dice no importa ya tu me viste.. yo le digo noo eso fue sin querer... y veo que me toma por la cintura y me dice .. se que te gusto mi verga la quieres ver de nuevo?.. yo le digo nooo y sueltame... y me agarro con fuerzas y me pego a la pared y hizo mi short a un lado con tanta fuerza que lo estiro mucho.. y me comió mi cosita como si nunca hubiera comido me la quería deborar.. yo le decía que haces dejaa.. y metió su lengua en mi culo me dejo todita mojada y babeada.. yo hice fuerzas para sacar su cabeza de mi culito y estaba inspirado hasta que me solto y me halo del pelo hacia atrás.. yo le dije ni se te ocurra hacerlo así esta bien... no me contesto y se bajo el pantalón y saco su cosota y me la puso en toda la puntica.. le dije noo porque lo haces... y me la metió la mitad y sentía una gran cosota yo gritando ya para.. hizo todo lo contrario me dio más duro y sin parar sin piedad me rompió mi cosita.. en eso me acostó en el inodoro con la tapa cerrada yo boca Bajo y el atrás dándole durisimo como si fuera una muñeca que no siente nada.. yo solo decía... ahhhh siii ahhhh ayyyy dame dame ?... me agarro la boca y me la meria y sacaba agarrándome la cabeza por mis cabellos risados y se vino en mi boca quede embuchada y el seguía follando me la boca me agarraba la cabeza con fuerza que no tuve otra opción que tragarmela toda solo se salio unas gotas.... (Solo es relato de artsex) comenta para más.

Autor: Anónimo Categoría: Tabú

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