Relatos Eróticos de Tabú


¡PRUEBA LA NUEVA WEB: EROTISMOSINTABÚ!


Qué problema tengo ahora

2022-09-25


Mi marido es separado y tiene dos hijos de su relación anterior. Mario, mi pareja tiene 46 años, yo ando por mis 30 y su hijo mayor 17 años. Resulta que estaba en casa, cuando aprovechando los primeros calorcitos, me fui al fondo con una malla dos piezas muy chiquitas para empezar a tomar color. Estaba sola en casa y aproveché a sacarme todo, tratando de aprovechar al máximo el sol en todo el cuerpo. Primero me quedé boca arriba y pasando bronceador por todos lados, aproveché a tocarme un poquito jugando con mi cuerpo. Al rato me volque de espaldas, mientras seguía jugando con mi clítoris suave En un momento me dió por asolear mi ano. Me puse en cuatro, levanté el culo lo más que pude y separando mis nalgas me dedee el ano dilatandolo bastante. Ya estaba bastante calentita y empecé a masturbarme en una pose incómoda que me permitía darme una buena paja Los pies apoyados en puntilla, apoyaba mi cabeza en el pasto y estaba culo en pompa dando placer a mi hambrienta conchita. Cómo tenía los auriculares y no esperaba a nadie, estaba perdida en mis placeres cuando sentí una mano en la nalga y la inconfundible punta de una verga en la puerta del culo, pujando por meterse. Separé más mis piernas y en el movimiento permitió que se me vaya al fondo. Pensé que mi marido había llegado caliente, y me dejé cojer a lo bruto mientras seguía con mi paja delirando de placer Cuando me la enterró al fondo y me dió una descarga muy abundante que me sorprendió Me dejé caer de rodillas y cuando me di vuelta para limpiar esa pija, me encontré con el hijo parado aún con su pija afuera. - ¡Seba! Que haces acá, le dije sin pensar que era obvio - Entré te ví y me calenté, me acerque y te hablé, luego te pregunté y como levantaste y abriste el culo, no me aguanté y te coji. Vos no me dijiste nada, se excusó - No te escuché, estaba con los auriculares y no te esperaba. Pensé que era tu papá por eso te dejé hacer Pensé y lo único que pude decir fue - Olvidemos todo porque tu padre nos mata a los dos. - Bueno, pero antes quiero otro - Noooo. Ni loca - Entonces que se enoje mi papá - No podés decir así - O te vuelvo a cojer o no me callo - Bueno pero hoy no, porque ya llega. Me voy a vestir. Sos terrible le dije amagando pegarle en la pija, agregué ¡Y guarda eso! - Pero te gustó? - Si nene. Tenés una buena pija, le dije y ya me fui a recomponer

Autor: Ani Categoría: Tabú

Leer relato »

Juego con mi primito de 10 y yo 12

2022-09-25


Nos tocábamos disimulando estar dormidos . Bueno este relato trata de cómo mi primito y yo empezó a manosearnos, cuando los dos disimulábamos dormirnos. Todo comenzó en vacaciones un día que estábamos jugando toda la tarde por qué nuestras familias habían estado reunidas, ese día nos la pasamos riendo, platicando y haciendo cosas de niños. Cuando llega la noche y la hora de irnos mi familia y yo a mi casa, mi primo Axel le dice a su mamá que si lo deja irse a quedar a dormir a mi casa, a lo que mi tía no quería y entre los dos y con la ayuda de mi mamá, mi tía por fin acepta y le dice pero mañana va tú papá temprano por ti. Ya nos fuimos para mi casa y yo tengo mi propio cuarto así que habíamos rentado unas películas para verlas, entonces empezamos las películas y todo bien normal, hasta que sale una escena de sexo y los dos nos quedamos callados solo viendo la película, la película termina y mi primo me empieza ha hacer preguntas sobre el sexo, y yo ya había teñido tocamientos sexuales solo con mi vecino de el relato pasado, pero nunca en mi mente había pasado que tendría algo con mi primo Axel. Me comienza a hacer preguntas y yo le decía que no que nunca había echo nada, (pues no le iba a decir que mi vecino me había masturbado y esas cosas) entonces seguimos platicando y ya cada quien se volteo y nos “Quedamos Dormidos” , cuando derrepente empiezo a sentir como Axel se mueve demasiado y me quería abrazar, a lo que yo lo dejo y no digo nada. Pero ahí empezó mi calentura y como él estaba a lo que yo pensaba dormido, le empecé a levantar la playera y le empezaba a tocar los pezones, después de como 5 minutos tocándole los pezones siento que su mano se mueve y él empieza a hacer lo mismo conmigo y me éxito bastante y me deje tocar los pezones, después siento como él me empieza a bajar la mano al pantalón y me desabotona y con su mano empezó a masturbarme y yo me quede callado me sentía muy pero muy excitado y lo dejé que siguiera, y como 10 minutos después le empecé a tocar las piernas de poco a poco, le empecé a meter la mano por abajo de el short y le empecé a tocar los testículos y el pene, no pude contenerme así que me tape todo y me baje y le comencé a chupar su pequeño y güero pene. después de unos 3 minutos me levante y el hizo lo mismo, se bajo y empezó a chuparme el pene, pero yo le agarraba la cabeza y se lo metía hasta adentro. Y después de un rato los dos nos dejamos de tocar hasta quedarnos dormidos, al día siguiente yo tenía mucho miedo que él dijera algo a su padre pues llego muy temprano por el, no nos volteábamos ni a ver cuando nos levantamos, pero el no dijo nada y yo tampoco y así fue como nos empezamos a quedar muchos fines de semana juntos. si quieren más relatos comenten o voten. Tengo más con mi primito de 10 y cuando yo tenia 8 y mi vecino me empezó a tocar.

Autor: EUMS Categoría: Tabú

Leer relato »

Jugando a adivina el sabor con mi sobrina Vanya

2022-09-23


Engañé a mi sobrina para jugar a adivinar el sabor, terminé viniéndome en su boca. hola, he estado leyendo algunos relatos en una que otra página y por fin me decidí a compartir el mío. Tenía yo 22 años de edad, soy de estatura media y delgado, soy hijo único y vivo con mis padres, tengo una hermosa sobrina que es hija de mi Tía hermana de mi madre, su nombre es Vanya y es de piel clara, cabello negro a los hombros y muy bonita, por temporadas, mi tia debe salir del estado por razones laborales por lapsos de 1 a 2 semanas y en esos períodos encarga a mi sobrina Vanya con mis padres desde hace 1 año, así que me llevo bien con ella, jugamos y ayudo a cuidarla cuando mi madre hace la comida por lo que mi sobrina me tiene confianza y me reconoce bien Un día que la estábamos cuidando, mi madre me dijo que debía salir al supermercado y que si me podía encargar un rato a Vanya, no me mandó a mi porque vio que estaba haciendo mis tareas de la universidad y solo me dijo que volvería en mas o menos 1 hora, le dije que no había problema y salió, no le di importancia y me limité a cuidar que Vanya no se saliera al patio y siguiera jugando en la sala y me limité a seguir con mi tarea, sabía que tendría por lo menos 1 hora y media libre con ella, perdí la concentración con mis tareas cuando me vino a la mente que ésa era mi oportunidad!! Estaba en la casa a solas con mi sobrina! de apenas 5 años que a esa edad es muy inocente y no conoce de maldad, y que hará lo que tú le pidas si le explicas que es algo bueno o normal. Mi corazón latía rápidamente, pues trataba de idear un plan para poder aprovecharme de su inocencia, pero sin hacerlo a la fuerza porque podría meterme en problemas si decía algo después, después de 5 minutos que fueron los mas largos de mi vida tenía un buen plan, le dije que si quería jugar a un juego nuevo, se llama «adivina el sabor» y que consistía en vendarse los ojos mientras que el otro le daba a probar cosas de la cocina y el que adivinara 10 veces, podría comerse una bolsa de papitas de la alacena, pero también habrían castigos, y era cada vez que uno fallara, se quitaría una prenda de ropa. Lo de adivinar el sabor fue fácil de convencer, pero lo de quitar una prenda lo dudó un poco y no quería, la convencí diciéndole que si perdía y se quitaba una prenda, yo la escondería y al final jugaríamos a encontrar cada quien sus prendas, de esa manera lo vió como un juego y aceptó. Así que sin perder más tiempo, pues ya habían pasado cerca de 10 minutos que mi madre había salido, la llevé a mi recámara y le dije que me esperara 1 minuto, que iba por las cosas a la cocina para el juego, me dijo que sí, así que primero fui a poner llave a la puerta de la entrada por si llegaba mi madre, no me tomara por sorpresa, luego fuí a la cocina con el corazón a mil por hora, tomé rápidamente un tarro de miel, una zanahoria, un bote de lechera, un plátano (banana), una crema, una cuchara y una manzana. Volví como rayo a mi recámara y le dije «listo, vamos a jugar, si quieres yo adivino primero para que veas como se juega y después vas tú» me contestó entusiasmada «sí!!» así que destapé los botes y frascos de lo que traje de la cocina y los puse a un lado mientras le decía «esto es lo que debemos ir adivinando» tomé una playera del cajón y me vendé los ojos. le dije «listo, dame a probar lo primero» obviamente era un juego tan fácil para mi pero para ella le resultaba emocionante, me dio a probar un poco de la crema de cocina pero yo no quería aburrirla y jugueteando un poco me hice el que no sabía, así que le dije que como había perdido, tendría que quitarme una prenda, por su puesto lo primero que me quité fueron los pantalones con lo que se dejó notar sobre mi ropa interior, que ya tenía la verga como tronco de dura y con una manchita de liquido preseminal en la punta, me excitaba tanto imaginar que ella lo estaba viendo porque se quedó unos segundos callada, pero yo estaba vendado así que le dije «listo! seguimos» Ahora era el turno de ella, me quité la venda de los ojos y se la puse a ella, se la ajusté firmemente, me senté frente a ella y le dije que abriera la boca, pensé meterle mi pene de una vez, pero era probable que si lo hacía a la primera, se asustaría y dejaría de jugar, así que me contuve y tomé la banana, le pelé la casacara y lo puse en su boca (esto fué con la intención de que se acostumbrara a la forma y tamaño de mi verga bien parada) solo le dije que no se valía morder, que solo debía saborear, así que lo saboreó por 2 o 3 segundos, uf!! imaginar que ese sería mi pene, casi pierdo el control y me la pajeo ahí mismo que al cabo no podría ver nada, pero encontré las fuerzas para contenerme, y ella adivinó que era un plátano, pero le dije que se había equivocado, que había sido la zanahoria, ingenuamente me creyó, y le dije que ahora le tocaba quitarse una prenda, comenzó a levantarse la blusa, pero la detuve diciéndole que debía ser la misma prenda que yo me había quitado (lo cual no era parte de las reglas pero me lo creyó jajaja) así que se quitó los zapatos y comenzó a bajarse su pantaloncito, pude ver que tenia el traserito bien redondito y carnudo, lo aventó a la cama y se sentó, era mi turno nuevamente. Yo ya tenía la verga mas dura que un poste de luz, ya no aguantaba! tendría que correrme o mis testiculos explotarían!! con las manos temblorosas como anciano, le quité la venda de los ojos y me la puse yo, esta vez dejé un hueco por donde pudiera ver, y pude confirmar cómo se le quedaba viendo a mi pene parado aún detrás del boxer, ví como tomó la manzana y me la acercó a la boca y me dijo «muerde», nuevamente me hice el tonto y dije que era una pera, con una carcajada me dijo «jajajajaj noooo, manzana noo, es una pera!» así que nuevamente me tocaba quitarme una prenda, esta vez sabía que debía quitarme el bóxer y dejar mi verga a toda luz y color, ya que sabía que ella tenía curiosidad y porque de esta manera, podría obligar a ella a quitarse su pequeña ropa interior, así que con las manos de anciano con parquinson, me paré aún con los ojos vendados para bajarme el boxer, noté por el huequito de la venda, que ella lo miraba fijamente, apartaba la mirada y lo volvía a ver desde otro ángulo, eso me excitó demasiado y me decidí a hacer lo que había fantaseado desde hace 1 año, me quité la venda y se la puse rápidamente para no hacer contacto visual porque tal vez se pondría nerviosa y dejaría de jugar, era su turno por segunda vez. Por fín estaba ahí, todas las decisiones de mi vida me llevaron a ese lugar y en ese momento, sentía que se me salía el corazón por la boca, mi sobrina seguía sentada en el suelo, le dije «ok es tu segundo turno de adivinar» y ella me dijo «sí tío, a ver si ésta vez sí adivino» y le dije «jaja síi!, bueno, abre la boca» tomé la miel y me unté un poco en la punta de mi verga, me puse de rodillas frente a ella para que mi pene quedara a la altura de su boca, sentía que me vomitaba de los nervios, el corazón a todo lo que da, mi verga bien parada y las manos de anciano de 90 años por el temblor que tenía. Le dije «ahí va eh?» me dijo: «sii» y abrió bien toda la boca y coloqué mi verga bien parada y con la punta cubierta de miel dentro, oooh! que hermosa sensación, comenzó a usar la lengua para saborear hasta que se acabó la miel, le dije que recordara que no se vale morder, le pregunté «entonces, a que sabe?» obviamente contestó acertadamente, pero yo lo negué y le dije «nooo, no es miel, vuelve a intentarlo» esta vez me puse un poco de lechera hasta la mitad del pene y le dije «intenta otra vez pero tienes que acabártelo todo si no no le vas a adivinar» tan dulce como inocentemente aceptó, así que nuevamente le metí mi verga en su linda boquita, esta vez la metí hasta la mitad de una sola vez, y le dije que no la sacara, que la saboreara bien, cuando se terminaba el sabor le ponía más lechera rápidamente con mis dedos para que ella pensara que aún no se la terminaba, UUUUUY maldita sea! que bien se siente!! yo la veía por el hueco de la venda, veía como mi pequeña sobrina que habían dejado a mi cuidado, me hacía la mamada mas rica de mi vida! después de apenas 5 minutos no podía aguantar más, pues ella seguia saboreando mi verga hasta la mitad que le entraba en su boquita y yo seguía untándole mas lechera sin que se diera cuenta hasta que ya no pude resistir más y la tomé por la nuca para que no se safara y comencé a venirme dentro de su boca, fue el orgasmo mas intenso que he tenido hasta ahora, mas de 7 chorros de semen dejé salir dentro de su boca. la verga me palpitaba y no podía sacarla de su boca hasta después de unos 10 segundos la tuve que sacar porque se empezaba a ahogar con mi semen, y le dije «te lo tienes que tomar porque si no, es trampa» se lo tragó haciendo muecas de disgusto y me dijo «crei que era miel pero al final me supo feo «yo solo le dije que le había caído un poco de crema al frasco de la miel y que debió ser eso» hasta se limpió la boca y la barbilla que estaban manchadas de semen, un poco desanimada por la experiencia me dijo que mejor jugáramos a otra cosa, yo más que satisfecho le recordé lo de esconder la ropa y encontrarla, así que jugamos unos 10 minutos semidesnudos en la habitación hasta que terminó el juego y nos vestimos, yo anduve con la verga bien parada todo ese tiempo, pero sabía que ya no tardaría en regresar mi madre de sus compras, así que salimos de mi habitación y le dije que no le dijera a nadie de ese juego, que solo lo podiamos jugar ella y yo, ella asintió con la cabeza, así que nos fuimos a la sala, ella a sus juguetes y yo a mi tarea, apenas unos 15 minutos mas tarde llegó mi madre y el día continuó como cualquier otro. Esa fué la primera vez que me sentí tan excitado y que tuve el orgasmo mas fuerte de mi vida, por supuesto que lo he vuelto a repetir, Vanya ya tiene 7 años y medio y ya es mas difícil engañarla, pero sé que encontraré la manera y solo esperaré la oportunidad de poder descargar mis huevos en su boca o quien sabe, tal vez la próxima vez sea dentro de su vagina, nuevamente, me excito solo de pensarlo.. Gracias por leerlo hasta el final, si quieres mas relatos como este, deja un comentario

Autor: JUAN LECHUGA Categoría: Tabú

Leer relato »

Qué problema tengo ahora!

2022-09-23


Mi marido es separado y tiene dos hijos de su relación anterior. Mario, mi pareja tiene 46 años, yo ando por mis 30 y su hijo mayor 17 años. Resulta que estaba en casa, cuando aprovechando los primeros calorcitos, me fui al fondo con una malla dos piezas muy chiquitas para empezar a tomar color. Estaba sola en casa y aproveché a sacarme todo, tratando de aprovechar al máximo el sol en todo el cuerpo. Primero me quedé boca arriba y pasando bronceador por todos lados, aproveché a tocarme un poquito jugando con mi cuerpo. Al rato me volque de espaldas, mientras seguía jugando con mi clítoris suave En un momento me dió por asolear mi ano. Me puse en cuatro, levanté el culo lo más que pude y separando mis nalgas me dedee el ano dilatandolo bastante. Ya estaba bastante calentita y empecé a masturbarme en una pose incómoda que me permitía darme una buena paja Los pies apoyados en puntilla, apoyaba mi cabeza en el pasto y estaba culo en pompa dando placer a mi hambrienta conchita. Cómo tenía los auriculares y no esperaba a nadie, estaba perdida en mis placeres cuando sentí una mano en la nalga y la inconfundible punta de una verga en la puerta del culo, pujando por meterse. Separé más mis piernas y en el movimiento permitió que se me vaya al fondo. Pensé que mi marido había llegado caliente, y me dejé cojer a lo bruto mientras seguía con mi paja delirando de placer Cuando me la enterró al fondo y me dió una descarga muy abundante que me sorprendió Me dejé caer de rodillas y cuando me di vuelta para limpiar esa pija, me encontré con el hijo parado aún con su pija afuera. - ¡Seba! Que haces acá, le dije sin pensar que era obvio - Entré te ví y me calenté, me acerque y te hablé, luego te pregunté y como levantaste y abriste el culo, no me aguanté y te coji. Vos no me dijiste nada, se excusó - No te escuché, estaba con los auriculares y no te esperaba. Pensé que era tu papá por eso te dejé hacer Pensé y lo único que pude decir fue - Olvidemos todo porque tu padre nos mata a los dos. - Bueno, pero antes quiero otro - Noooo. Ni loca - Entonces que se enoje mi papá - No podés decir así - O te vuelvo a cojer o no me callo - Bueno pero hoy no, porque ya llega. Me voy a vestir. Sos terrible le dije amagando pegarle en la pija, agregué ¡Y guarda eso! - Pero te gustó? - Si nene. Tenés una buena pija, le dije y ya me fui a recomponer

Autor: Ani Categoría: Tabú

Leer relato »

Las calientes vivencias de las nietas de doña Juanita 7, 8, 9, 10 y 11

2022-09-22


Capítulo 7 Karen desayunaba feliz con su abuela, las últimas noches había conocido lo que era el amor entre mujeres, un amor más allá de solo abuela y nieta, un amor que se sentía en carne viva y que desencadenaba placer y más amor, Karen se preguntaba porque había tardado tanto en amar a su abuela de esa manera. Karen veía a su abuela guisar lo huevos que había comprado un día anterior, no tenían aparato refrigerador, así que compraban los alimentos que ingerirían al día siguiente, no podía almacenar comida; la abuela se contoneaba tarareando una canción, concentrada en el guiso que preparaba, Karen veía con arrobación esa cintura estrecha y esas caderas prominentes, ella tenía el mote de “abuela”, pero en realidad no era tan vieja, rondaba los 45 años, tampoco estaba tan acabada como su título podría catalogarla, ella rompía paradigmas con ese cuerpo de infarto y su rostro a pesar de estar curtido por el trabajo y el sol, aún representaba el de una mujer atractiva, cuando sonreía mostraba una dentadura perfecta y unos coquetos pocitos en las mejillas. ? Ya está mi niña hermosa, espero te guste, le puse orégano y un poco de epazote como te gusta ? Gracias abuelita, oye ¿por qué siempre usas esas ropas feas de abuela? ? Jajaja ay mi hermosa, pues porque soy abuela y porque no tengo otro, ya sabes que no hemos comprado ropa desde hace mucho ? Pues deberíamos hacerlo ? ¿Con que plata mi hermosa? Jajaja deja de soñar y mejor come tu desayuno que se nos hace tarde ? Abue ¿qué si te digo que puedo conseguir dinero? ? ¿Dinero? ¿Cómo? ? Tu solo di que sí y el dinero llegará ? Y ¿en qué trabajarás? ? ¿Quién dice que voy a trabajar?—contesto Karen sonriendo orgullosa ? Hija, no me gusta a dónde quieres llegar con eso, porque yo… ? Shhh abuela, no digas nada—Karen puso el dedo índice en los labios de su abuela impidiendo que hablara– solo disfruta las cosas que la vida nos da ? Pero hija yo… ? Tranquila abuela, yo me encargo, no es justo que vivas así, ni yo tampoco Karen le metió el dedo a la boca y la abuela cerró los ojos y lo lamió como si fuera una paleta, Karen veía lo fácil que era seducir y controlar a su abuela y entendió porque Don Jorge se la cogió cuanto quiso y muy probablemente por todos sus agujeros; retiró el dedo y miró a su abuela que abrió los ojos sonriéndole ? ¿Karen estas segura de eso? ? Si abuela tú confía en mí y nos irá mejor Karen le dio un beso en la boca a su abuela que lo recibió feliz y después se sentó a comer su desayuno mirando la nada y pensando cómo haría las cosas, recordaba como Don Anselmo había pagado sin titubear a su abuelo-padre Don Jorge, emprendería su propio negocio, rompería la sociedad con Don Jorge y se lanzaría a la independencia, si eso haría, solo tenía que ver como deshacerse de su abuelo-padre y donde establecer su “negocio” aunque ya sabía que cualquier rincón era bueno para que un pervertido se la cogiera. Con ese pensamiento durmió y se despertó, incluso soñó con el mientras dormía, imaginaba ser la mujer más rica del mundo, tener todo a sus pies, imaginaba a sus “amigos adultos” siendo parte de su imperio, solo que ellos serían concubinos para ella. Una vez terminado el desayuno se dirigieron a sus destinos, en el punto medio se despidieron y separaron por rumbos distintos, Karen aun traía sus ideas en la cabeza, ensimismada caminaba mirando el piso cuando escucho una voz que la saludaba ? Hola Karen Volteo a ver el origen y descubrió a su novio, la había alcanzado y salió quien sabe de dónde, pero ahí estaba de nuevo; recordó que tenía novio, por unos dias lo había olvidado. ? Hola– contesto tímidamente Lo miraba y era el típico macho alfa en desarrollo, era más alto que los demás y más fuerte y bueno en los deportes, ella lo había visto pelear y nunca perdió, le había llamado la atención en cierto momento, por lo alfa que lucía, pero no dejaba de ser un mocoso que solo era más grande, peleaba y jugaba futbol mejor que los demás, a ella le habían gustado los hombres más maduros ? No te he visto en estos días y ayer ya no te vi, ¿saliste temprano? ? No, y no me viste porque saliste corriendo después de nuestro primer beso, ¿qué acaso no te gustó? ? Perdón, es que no esperaba… Hizo una pausa, no sabía cómo decirlo sin que se oyera feo ? ¿Qué? ¿Qué te chupara el pito? ? No, bueno si, pero es que yo… no pensé que fuéramos a acabar así, yos solo quería que fueras mi novia… ? Muy bien ya no lo vuelvo a hacer, si te desagrado tanto eso ? ¡no! ? ¿No qué? ? No digas eso, si quiero que lo hagas, ayer toda la tarde pensé en ti y en lo que sentí, nunca antes había hecho eso y me gustó mucho, soñé contigo, pero también me sentí mal porque no quiero que pienses que solo buscaba “eso” Karen lo miro y vio en su rostro el semblante de la preocupación, sintió ternura por el chico, fue su primer orgasmo en el hueco de alguien, “vaya” pensó para sus adentros, había “estrenado” a alguien, como a ella se la había estrenado don Jorge; se acercó a él y le dio un piquito tierno en la mejilla, él la miró y le sonrió; Karen recordó que con ella no fueron tierna, eso no significaba que ella debía hacer lo mismo ? ¿Quieres hacerlo de nuevo? Karen le pregunto coqueta mirándolo a los ojos, el chico sonrió feliz y asintió, miró a todo el alrededor y buscó un lugar donde meterse, no había nada visible, vio unos arbusto, pero era más que evidente que no los taparía y alguien los podría ver ? No sé en dónde pueda ser ? Jajaja ni yo, jajaja ven Karen lo tomó de la mano y juntos caminaron hacia la escuela, era la primera vez que ella caminaba tomada de la mano de un hombre, o bueno en este caso de un adolescente; se sintió diferente, por primera vez probó el no tener que esconderse de los demás al estar con alguien, con sus maduros amigos tenía que esconderse y salir por separado de donde anduvieran “jugando”, pero con este chico la gente no la juzgaría ni tampoco tomarían medidas legales contra él. ? Tienes unas manos muy suaves—dijo Karen emocionada al sentir la suave y joven piel de su novio ? Tu también Karen, las tienes muy suaves, me encanta cuando las toco y más cuando me tocaron el otro día Ella volteo a verlo y miro ese brillo de excitación que presentan los hombres, ese brillo muy conocido por ella, se sintió alagada de ser el motivo de excitación de un chico tan guapo como el que estaba un lado de ella, de repente Karen volteo y vio una casa que lucía abandonada, no tenía ventanas, podía verse parte del interior, miro a todos lados y la calle lucía solitaria, jalo a su novio ? Ven, vamos allá, parece estar sola esa casa El chico camino de prisa tras ella, la puerta esta medio abierta y sin seguro, entraron los dos lentamente mirando a todos lados, el interior era lo esperado, una casa sola, descuidada, con abundantes grafitis en las paredes, señales de que alguien había pasado noches ahí, incluso había señales de fogatas; Karen aventó a un lado su mochila y volteo a ver a su novio, el chico hiso lo mismo y las dos mochilas quedaron juntas, tanto que parecía estaban abrazadas. La mirada de Karen cambio, se volvió más felina, de una niña-mujer excitada, sus labios se entreabrieron, las alas de sus nariz se movieron con la respiración en ascenso y sus pupilas se dilataron al máximo, lo del chico no fue tan diferente, solo que él además desarrollo la mayor erección que había tenido en su vida, su pene abultaba presumidamente por su pantalón semi ajustado, pero se quedó quieto, no tenía mucha experiencia con chicas, lo más que había logrado con anterioridad fue manosear a su prima menor en la oscuridad, ahora tenía a la niña más buena de la escuela, la que todos deseaban; Karen decidió dar el primer paso ? ¿qué pasa? Te quedaste callado ? No… no pasa nada, es solo que te veo y me gustas mucho ? ¿si? ? Si, demasiado, he pensado todo este tiempo cuando me chupaste mí… ? ¿Tú qué? ? Mi… Él pobre chico estaba rojo de vergüenza, no sabía cómo mencionar su pene ? ¿Tu verga? ? Sí, mi verga en tu boca, eso me gustó mucho ? Y ¿lo quieres sentir de nuevo? El chico asintió rojo como un tomate, Karen se divertía, por alguna razón le gustaba dominar a los hombre de todas las edades, ahí tenía a un preadolescente todo nerviosos y excitado como un burro en el mes de marzo. Karen se acercó a él, lo hiso como ya sabía, de forma lenta y pausada, saboreando cada paso que daba, su boca se entreabrió mostrando sus húmedos labios, sus ojos se entrecerraron y su lengua tímidamente afloro entre sus labios, no mucho, solo lo necesario para que él la notara. Se quedaron muy juntos los dos, Karen se sentía muy mojada en ese momento, su raja escurría jugos y se contraía solo esperando un intruso que la dilatara; Karen tomó la temblorosa mano del chico que abrió sus ojos cuando vio que ella la guiaba a su entrepierna por debajo de su falda, sus dedos palparon el calor que emanaba la rajita húmeda de Karen y por mero instinto se movieron acariciando el máximo objeto de deseo de un hombre hacia una mujer. ? Aaahhh Karen no pudo evitar abrir su boquita y gemir el sentir lo dedos de su novio acariciar su rajita, abrió más las piernas para él no batallara en acariciar todo lo que quisiera, se acercó más a él y recargo su cabeza en el pecho del chico, sintió sus pectorales en desarrollo, no cabía duda que sería un hombre atlético y musculoso, eso la excito más y acompaño las caricias que el chico le daba con movimientos de cadera de atrás hacia adelante ? Karen estas toda mojada ? Es por ti… aaahhh Y no mentía, se sentía muy excitada con el hecho de estar con un joven, que también se saciaba con ella ? Aaahhh Volvió a gemir cuando sintió la otra mano del chico dirigirse a sus nalgas y acariciarlas por encima de la pantaleta y más gimió cuando sintió como el soltó su raja para poner ambas manos en el borde superior de su pantaleta e iniciar un descenso de esta ? Aaahhh si, hazlo Eso hiso que el chico tomara más valor y bajara la pantaleta blanca de algodón y esta cayera hasta los tobillo de la caliente y nalgona niña; mientras el regresaba a la raja y palpar la mojada abertura entre los labios mayores, Karen hiso lo propio y se dirigió a la bragueta del chico, con habilidad ganada con la práctica, abrió la bragueta y el pantalón, bajo la trusa del chico y el pene de esté brinco erguido y listo para la acción ? Karen… aaahhh Fue lo único que alcanzó a decir el chico cuando Karen empezó a masturbarlo, el no creía que se pusiera más duró, pero las caricias de su nalgona novia le demostraron lo contrario, el pene se puso tan duro, que la erección llegó a ser dolorosa para él ? Ven Karen con la boca semi abierta, loca de excitación invitó a su novio a que la siguiera, el sin soltar la raja camino frente a ella, mientras ella lo hacía de espaladas sin dejar de masturbarlo, llegaron hasta la pared de un cuarto y ahí se recargaron, sus cara quedaron próximas y se fundieron en un beso. Era extraño para ella, era la segunda vez que lo besaba y ya le había tocado el pene dos veces y él ya le había bajado la pantaleta para dedearla, ella pensó que debía trabajar en el orden de las cosas, estaba empezando al revés, primero debió ser el beso y después las dedeadas, rio para si misma mientras se hundía en un mar de excitación, podía sentir como volaba siendo besada y dedeada por ese chico. ? Espera—dijo Karen toda agitada ? ¿qué pasa? ? No has chupado mis tetas El abrió sus ojos como platos, ahora tocaba el turno de saborear las tetas de Karen, desesperado sacó las manos debajo de la falda de ella y entre los dos desabotonaron la blusa, el sostén cubría parcialmente esos manjares, ella hábilmente solo subió el sostén liberándolas. El chico parecía que no saber por cual decidirse o que hacerle, desesperado las chupaba, lamía los pezones, los volvía a chupar, cambiaba de teta, pellizcaba los pezones arrancando gemidos de Karen, era como si todas las fantasías que pensara hacerle a un par de tetas a lo largo de una vida se lo fuera a hacer a Karen en 2 minutos. Espera bebé, tenemos tiempo El novio de Karen se quedó quieto desconcertado con los ojos perdidos en lujuria, vio como Karen lo separo un poco para poder girarse y darle la espalda, el corazón se aceleró a mil por hora, cuando vio como Karen, su nalgona novia, levanto la falda enseñando ese hermoso par de nalgas que dios le dio y la sostuvo con un mano, mientras escupía en la otra y llevaba la saliva al glande de él, para después ella misma guiarlo a su rajita ? Mmmmgggghhh Solo pujo el pobre chico cuando sintió la ardiente raja de ella aprisionar su glande, Karen movió su cadera hacía atrás en incrusto la mitad del pene del chico, que por reflejo la sostuvo de las caderas y sintió como en otro movimiento Karen se lo metió todo. ? Aaahhh que rica verga El novio de Karen se excito cuando escucho eso y sus caderas iniciaron como un tren en marcha, al principio lento, pero fue aumentando el movimiento hasta ser una locomotora en su máxima velocidad, tal y hasta se podría escuchar el silbato del tren en su feliz carrera ? Aaahhh si aaahhh que rico siento bebé Karen se retorcía con los embates del chico y aceleraba y solo baja la velocidad para agarrar aire, estaba loco de emoción, nunca había tocado una raja, una teta, chupado un pezón y mucho menos cogido, ahora había hecho todo eso en un solo momento, se sintió el chico más afortunado del mundo y casi un hombre completo ? Sí, no pares sigue bebé aaahhh Karen puso un de sus manos a nivel de su frente, par ano pegar fuerte en la pared, porque los movimientos del chico eran muy rápidos y fuertes, era muy diferente coger con el que con cualquiera de los amigos maduros con los que había estado ? Karen te amo… te amo… te amoo aaahh aaahhh El novio eyaculo en la raja de Karen que feliz lo recibió, meneó sus caderas para darle más placer a su novio ? Si bebé vente, lo puedo sentir si aaahhh El chico abría y cerraba la boca, cerraba sus ojos hasta apretarlo, lo mismo que sus dientes, nunca había sentido tanto placer. Terminó de eyacular dentro de Karen y se quedó un rato en esa posición, Karen recargada en la paren con la blusa abierta, su sostén movido, su falda levantada, su pantaleta atorada en un tobillo y el pene de su novio aun en su raja, sonreía feliz por haber compartido tan rico orgasmo con su novio, poco a poco se salió de ella y ella se giró besándolo y finalizó poniéndose en cuclillas para mamar el pene del chico y limpiarlo. ? Karen está sucio, no lo hagas ? ¿de qué está sucio? ¿de mi raja o de tu leche? ? Pues de los dos ? ¿O sea que tu no me chuparía mi raja?. Porque yo ya me he comido tu leche ? Bueno si, viéndolo así pues… No alcanzó a decir más, Karen se levantó y lo beso metiéndole la lengua y haciéndole que paladeara el sabor mezclado de su raja con la leche de él; lejos de sentir asco, se sintió excitado por la osadía de ella. Karen mientras lo besaba con loca pasión lo continuo masturbando y se sorprendió porque casi al instante desarrollo nueva erección. ? ¿Quieres más? Pregunto Karen mirándolo coqueta, mientras se mordía el labio inferior, la respuesta de él llego con el movimiento de girarla y ponerla de espaldas a él otra vez, y guiar el pene a la raja de ella ? Aaahhh Volvió a suspirar cuando sintió como el pene se incrusto de nuevo en ella, apenas alcanzó a poner sus manos en la pared par apoyarse, porque su novio inicio y mete y saca bestial, le estaba dando mucho placer a ella, y sentía como su raja era un charco de semen y agua, las caderas de los dos se acoplaron a la perfección, eran jóvenes y viriles, no tuvieron problemas para ello ? Mi amor te amo— Decía el chico mientras se la metía una y otra vez ? Y yo a ti te amo mas Los hablaban de amor como si el amor fuera dependiente del sexo, pero eran jóvenes y a esa edad es fácil confundir el placer con el amor, así que ahí estaban los dos mococetes amándose mutuamente ? Espera bebé, espera—Karen detuvo un poco su marcha ? ¿Qué pasa? ? Por el culo, la quiero por el culo, anda por favor por el culo aaahhh El desconcertado se la sacó y la guio al prieto culo de ella, no fue difícil introducirla, Karen puso los ojos en blanco de emoción al ser enculada por su novio, hasta ese momento ella creía que iba bien con él, pues su pene ya había visitado todos sus hoyos penetrables; el chic estaba en el cielo, se la estaba metiendo a la nalgona Karen por el culo y ella lo disfrutaba tanto como él ? Si mi amor, mi bebé, jódeme el culo… hazlo fuerte… rómpelo… házmelo muy duro, quiero que me duela… ay… aaahhh ? Karen me viene aaahhh ? Si mi amor, métemela toda… toda en mi culo quiero sentir tu leche, si la siento aaahhh El chico eyaculo por segunda vez dentro de Karen, solo que ahora lo hiso en su culo, el pobre podía sentir como su leche salía haciendo que Karen convulsionara de placer. Habían sido los 14 minutos de mayor placer anal que ella había sentido; como pudo se desacoplo y se volvió aponer en cuclillas para limpiarle la verga a su novio que desconcertado vio como ella se la metió a la boca sin el mínimo de asco; Karen desde abajo volteo a ver a su novio y le brindo una sonrisa enseñándole al leche que había sacado a chupetones y la ingirió ante sus ojos ? Karen, te la comiste toda jajaja ? Sí, me encanta tu leche, ¿me besas? ? Jajaja no, ahora si no ? Como quiera lo haré Karen se acercó a él y lo beso, el chico no tuvo más que besarla con pasión, lo bueno que el asco paso rápido; Karen se separó de él y coqueta lo vio ? Creo que me encantará tener novio, seremos Karen y… oye por cierto, ¿Cómo te llamas? “Tonta… tonta… tonta… mil veces tonta”, pensaba Karen para sus adentros, nuevamente había cogido con alguien y luego le había preguntado el nombre, tal perecía que no podía evitarlo, solo que ahora si le pudo mucho, era su novio y estaba haciendo todo al revés ? Qué pena has de pensar que soy la niña más puta y fácil de la escuela— Karen se agacho apenada y tapo sus senos, por primera vez sintió pudor, una lágrima quiso asomar de sus hermosos ojos cafés ? Arturo, me llamo Arturo y no, no creo que seas puta ni fácil, me gusto lo que hicimos, creo que a te amo Karen volteo a verlo y vio brillo de amor sincero en sus ojos, sonrió y ahora la lágrima no pudo ser detenida ? ¿de verdad? ? Si, de verdad El chico tiernamente la beso en la frente y le acomodó el sostén, le abotono la blusa y le ayudo a ponerse la pantaleta, Karen fascinada veía como él con galantería le ayudaba a vestirse, de verdad se sintió enamorada de ese chico ? Ven Karen vamos a la escuela, que de seguro nos regañaran por llegar tarde Karen suspiro y limpió la lágrima que quiso resbalar por su mejilla, orgullosa y feliz caminó tomada de la mano de él, quien se puso su mochila y tomó la ella con la otra mano para que ella no la cargara, se estaba portando como todo un caballero. Karen iba emocionadísima de la mano de su novio, tanto que olvido que al llegar a la escuela estaba don pedro en su carrito de fruta, las miradas de los dos se cruzaron, los ojos de ella se abrieron de susto y los de él se entrecerraron de coraje, por reflejo volteo con el gordo pervertido de la tienda y vio el ceño fruncido, más que otras veces, las manos empuñadas, a los dos maduros se les veía un semblante de ”ira” que ella jamás había visto en su vida. Solo pudo tragar saliva y caminar, su día estaba dando un giro completo, no tenía ni idea como saldría del aprieto… Continuará Capítulo 8 Nota: una disculpa por la tardanza, pero es la sobrecarga de trabajo de fin de año, espero no tardar tanto para las próximas. Gracias y saludos Eran cerca de las 12 del medio día, el maestro algo explicaba, pero Karen no ponía atención, su mente estaba en otro lado, estaba preocupada porque don Pedro el frutero y el gordo pervertido de la tienda la habían visto llegar de la mano de su nuevo novio, la cara de ambos era coraje a rabiar, estaba asustada, no sabía cómo reaccionaría ante ellos, sabía que su relación era prohibida, pero aun así les debía algo de fidelidad, había olvidado todo de tanta emoción que sintió con su nuevo novio y no se acordó que la verían llegar, ahora no sabía qué hacer. ? ¿Señorita Karen? La voz del maestro la sacó del trance, volteo a ver al pizarrón donde el maestro escribía algo que se supone ella debía copiar ? No esta poniendo atención, no está copiando esto y vendrá en el examen, se quedará después de clases en castigo ? No profe por favor, ya lo copio ? No señorita, ya lleva muchas, hoy se queda en retención de castigo Karen apretó sus manos de impotencia, no esperaba eso, esperaba tener la tarde libre para “contentar” a don pedro, total el gordo de la tienda no era tanto problema, ella sentía más compromiso hacía el frutero, pero ahora no podría. El timbre de salida sonó, los niños se levantaron como disparados por un resorte y a pesar de las indicaciones del maestro de no correr, salieron como una estampida de búfalos, Karen astutamente intentó salir escondida entre la multitud, pero el maestro estaba muy atento a ella y la detuvo en la puerta ? ¿A dónde va señorita? Hoy se queda ? Pero profe por favor, es que tengo muchas cosas que hacer ? No, hoy se queda ? Por favor, de verdad, hoy no, mañana si quiere, pero hoy no puedo ? Lo siento, eso debió pensarlo antes de andar tan distraída, usted nunca trae tareas completas, reprueba muchos exámenes, ¿qué quiere de su vida, si no puede con la escuela elemental? ? Puedo demostrarle que puedo poner atención y mejorar mis calificaciones ? Mmm no, no lo creo, se quedará y como se porte será el tiempo que estará conmigo ¿me oyó? ? Si profe Karen resignada se quedó esperando hasta que salieron todos, espero a que el maestro guardara sus cosas en su maletín y salieron juntos al salón de retención, entraron y él se sentó en el escritorio, estaban solos, no había más alumnos, al parecer la única indisciplinada era Karen. El profesor sacó una hoja de papel en blanco y escribió unos problemas de multiplicación y división, se le llevó a Karen que impaciente movía sus hermosas piernas. ? Señorita quiero que copié estos problemas y los resuelva, cuando los haya terminado me habla para revisarlo ? Si profe Karen abrió su libreta y copio los problemas, empezó a resolverlos, puso abajo la tabla de multiplicar, pues no era la nerd que propiamente se las sabía al derecho y al revés; las tenía ocultas bajo la libreta de matemáticas, disimuladamente la moví para ver las tablas y luego las ocultaba. El maestro en todo momento se percató de la trampa que ella hacía, la verdad no le importaba, estaba más concentrado en mirarle las piernas torneadas, como las movía de forma inquieta y en algunas ocasiones las separaba dejando ver su infantil pantaleta. Una erección se formó dentro de su pantalón, sus manos temblaban, sujetaba un libro que fingía leer, pero en realidad miraba con deseo a esa niña, la había deseado desde hacía mucho, dentro de él sentía que era una huerca muy tonta y fácil podría “abusar” de ella, muchas noches se masturbó pensando en cómo la frotaría sobre su verga, como se la metería por la boca y le puntearía la raja hasta eyacular, él no imaginaba que esa niña era muy caliente y ya se había tragado varias vergas por todos sus hoyos. Su pene estaba en máxima erección y su mente se nublaba perdiéndose en lujuria, discretamente bajo una mano y se masturbó por encima del pantalón sin dejar de ver las piernas que ella inocentemente abría, regalándole imágenes de su entrepierna; no pudo más, su calentura era demasiada, temblando en excitación se levantó y caminó a Karen que seguía concentrada en sus problemas, ya era cerca de la una y esa área permanecería solitaria por un buen rato. ? Señorita Karen ¡cómo va con sus operaciones? ? Bien creo yo ? A ver ¿qué está haciendo? ? Estoy dividiendo, pero no me acuerdo 4 multiplicado por qué da nueve El maestro se acercó, lo hiso con la intensión de pegar su erecto pene al hombro de ella, Karen inmediatamente lo sintió, su mirada quedó fija al frente mientras pensaba que pasaba, ella sentía la indiscreta erección de su maestro que según miraba su libreta para que estaba ella haciendo ? Muy bien, va muy bien—se iba a retirar cuando Karen lo detuvo ? Profe ? ¿Qué? – No se vaya, quiero que vea como lo estoy haciendo y usted me dice si voy bien, no soy buen en matemáticas y quiero mejorar—el maestro sintió un chispazo en su pene ? Está bien, aquí me quedo a su lado Se volvió a pegar, para él el hecho de haberle frotado la verga en el hombro unos segundo era suficiente, pero la niña lo había invitado a que se quedara con ella y mirara como trabajaba. El pene adulto regresó al hombro infantil, Karen discretamente movió el hombro para acariciarlo, lo hiso de forma circular, ese movimiento también fue percibido por el excitado maestro, no imaginó que ella fuera a hacer eso ? Muy bien Karen aaahhh No pudo evitar gemir cuando ella volvió a mover su hombro, el maestro de forma involuntaria la sujeto del cuello, Karen lo puso firme para que el hombre pudiera hacer palanca y mover su cadera; el maestro lentamente movía su cadera de adelante a atrás, cuando pegaba el pene al hombro lo hacía fuerte – Profe así no estoy cómoda – ¿Qué? El maestro se asustó y se separó de ella soltándola del cuello, la miró con cara de susto, pensó que ella se había incomodado con el rozamiento ? He estado sentada todo el día en estos asientos y ya me duelen mis nalgas ? ¿te duelen? ? Si las tengo hinchadas, mire ? Karen se levantó y se puso de lado al maestro, le tomó una mano y casi eyacula el pobre, cuando Karen la llevo a su caliente nalga ? Aaahhh ? ¿Si las siente? Como están de calientes e hinchadas ? Si… si, ya lo sentí, lo siento, tenía que dejarte en retención ? Bueno, acepte el castigo, lo merecía, pero ya me dolieron—Karen hiso una pausa para hablar, quería ver la cara de su maestro—profe ¿y si me siento en sus piernas? ? ¿qué? ¿en las mías? ? Si, así descanso tantito ? Pero y ¿si alguien entra? ? ¿tiene llave la puerta? ? Si—contesto el maestro pálido y tembloroso ? Ok Karen caminó hacia la puerta y contoneo su culo, sabía que el maestro la miraba, llegó a la puerta y volteo a verlo, puso su dedito en sus labios en señal de silencio y con cara de coqueta cerró la puerta con llave, el pobre hombre sintió sus piernas temblar, estaba demasiado excitado para estar tranquilo, todo lo contrario, Karen estaba de lo más natural. Karen caminó nuevamente de forma coqueta, incluso llevó su meñique a sus dientes y sexy como niña nalgona que era miro a su maestro, llegó al escritorio y desde allí le hiso una señal con el dedo índice de que se acercara ? Aquí profe, aquí estaré más cómoda El maestro sólo asintió y camino al escritorio y a mitad de camino Karen lo detiene ? profe mi libreta El profesor volteo al pupitre y vio la libreta de Karen, pues sí, no debía ser tan obvio, se regresó y la tomó, la dejo frente a ella y se sentó en su silla de profesor; Karen lo vio de forma coqueta y se acercó a él, lentamente se puso frente a l profesor y se subió rozando cuanto pudo sus nalgas en el desvalido hombre. ? ¿No peso?—preguntó Karen de forma inocente ? No mi amor, nada ? ¿Cómo me llamó? ? Perdón ? No, si me gustó, sígame diciendo así ? ¿te gusta que te diga mi amor? ? Sólo cuando se siente así—Karen meno sus nalgas sobre el bulto del maestro— ¿a usted le gusta? ? Si mucho ? ¿qué más le gustaría hacer?—pregunto Karen sin dejar de menearse sobre el pene de su maestro ? Muchas cosas ? ¿cómo qué?—pregunto Karen casi al instante ? Cosas que no podrías contarle a nadie ? Mmm la puerta… está cerrada—dijo Karen con la voz entrecortada, mientras volteaba a ver su maestro con esa mirada nublada cuando una hembra está excitada Esa fue la pauta que armó al maestro a avanzar, con más confianza bajo las manos y las puso en el borde de la falda, para después subirlas, palpó por primera vez los carnosos muslos de la niña, Karen se recargó completamente sobre el pecho de su maestro y abrió sus piernas, el tipo no necesito que le dijera, llevo sus manos a la entrepierna, las dos al mismo tiempo, apretó las ingles al mismo tiempo ? Aaahhh Karen ya no pudo evitar gemir, por primera vez pensó que no era tan malo quedarse en retención de castigo, sintió como su profesor desplazo la pantaleta y con sus dedos palpó la rajita de ella ? Aaahhh profe, si ahí, así El maestro sintió en sus dedos toda la humedad de la rajita de Karen, estaba toda encharcada, metió sin problemas un dedo, palpo el pequeño cérvix por el que algún día saldrían bebés, metió el dedo de la otra mano y sin saber porque jaló los dedos en dirección contraria abriendo a lo ancho la rajita infantil de Karen ? Aaahhh profe ¿qué me hace?. siento rico Ya no pudo más, la levantó y la sentó en el escritorio, de un empujón la acostó sobre este y metió la cabeza bajo la falda, la pantaleta ya estaba a torada en una ingle dejando total acceso a ella ? Aaahhh Karen casi grita cuando sintió la lengua de su maestro penetrar su rajita, sintió tanto placer que solo pudo sujetarlo de los cabellos y jalarlo a que metiera más lengua dentro de ella, el maestro se deleitó con ese manjar, le chupó los labios, el clítoris, lengüeteo como lo había visto en una película porno, Karen ya tenía los ojos en blanco, en ese momento estaba toda entregada a él. Karen vibró soltando muchos jugos que fueron ingeridos por su profesor, que sintió los espasmos dentro de esa rajita y chupo todo su orgasmo, se levantó y con el dorso de su mano limpió el exceso de moco vaginal. ? ¿te gusto Karen? ? Si… Karen aún seguía ida, pero con toda la pesantes de su relajación post orgasmo se sentó en el escritorio, de un brinco bajo y se hincó entre las piernas del maestro, que atento la miraba, Karen con destreza bajo el cierre y metió su mano palpando la dura carne, la sacó y sin pedir permiso la metió a su boca ? Aaahhh Ahora fue el quien gimió de placer, veía incrédulo como ella subía ya bajaba su cabeza mientras succionaba el pene, lo sacaba sólo para masturbarlo y exprimirle el líquido pre seminal; se cansó de mamar y se puso de pie, bajo con ambas manos su pantaleta, lo hiso muy rápido, la verdad no quería perder tiempo, no sabía cuánto tiempo estarían solos. Karen en falda y sin pantaleta, se subió a su maestro y tomó su pene y lo apuntó a su encharcada rajita, lo volteo a ver y poniendo la cara de la mayor puta que pudo ? Métame la verga y cójame como hombre El maestro puso cara seria y la sujeto de ambas caderas y la bajó ? Aaahhh… si así profe, cójame fuerte, pórtese como hombre conmigo El maestro con ojos vidriosos la bajo hasta donde le entró, la subió y la volvió a bajar, así lo hiso hasta que de forma incrédula para él sus huevos chocaron en el culo de esa cría nalgona, que ya gemía de placer ? Si así profe así Karen apoyo ambos pies en la silla del maestro para darle chace de cogérsela a la velocidad que él quisiera; la niña estaba en la gloria y acercó su cara a la del maestro y lo besó metiéndole lengua mientras él de forma obscena se movía de arriba abajo al mismo tiempo que guiaba las caderas de la ella ? Ya me canse—dijo Karen toda agitada—empíneme en el escritorio y sígame cogiendo El maestro se levantó con ella ensartada y ya en el aire se la sacó y la giró, era tan pequeña que no tuvo problemas para hacerlo, las piernas de ella quedaron volando, apuntó el pene a la rajita y lo metió ? Aaahhh aaahhh—Karen gemía siendo penetrada ? Puf El maestro bufaba de tanto placer, levanto la falda y la atoró en su espalda y vio el hermoso y redondo culo de Karen, esta de un color oscuro, casi prieto, pero se antojaba tanto besarlo; desde arriba escupió y la saliva cayó en centro de este, con su dedo esparció la viscosa secreción y metió un dedo ? Aaahhh profe Estaba sin mucha resistencia, metió otro ? Aaahhh si profe “¿cabría un tercer?”—pensó el pervertido hombre ? Aaahhh si profe en mi culo que rico siento, ¿quiere? ? ¿Qué? ? Metérmela por donde me sale la caca ? Si Lo dijo casi en un susurro celestial, escupió más en el prieto hoyo y blandeó su pene y lo apuntó en el culo de ella ? Ayy– Dio un grito Karen—páseme mi calzón El hombre se agachó y le dio el calzón a Karen, ella solita lo metió a su boca para que sus gritos no llegarán muy lejos, el maestro estaba demasiado excitado, iba a pasar, iba a encular a esa nalgona niña de sus fantasías ? Mmgmgmhgmh Karen solo pudo hacer sonidos guturales cuando sintió como la gruesa carne se desplazó dentro de ella, el maestro tenía la boca abierta, pero le temblaba la quijada, estaba desencajado, sus ojos brillaron como si un fuego infernal se prendiera dentro de ellos ? Mmmmggghh mmmmggghh mmmgggghhh Karen gimió una y otra vez con su pantaleta dentro de ella, el maestro ya no era tierno, estaba bombeando como si quisiera sacarle la verga por la boca, tenía una mano en la cadera y otra en el hombro. Karen vuelta loca pensaba quien de todos se la había enculado mejor, sus pensamientos no dudaron, el gordo calvo pervertido había sido el mejor, era tosco, insensible a sus gritos de dolor, gruñía como cerdo y sudaba peor, sus manos enormes y gordas podían asfixiarla hasta la muerte ? Mmmmggghhh Fue el quejido que lanzó cuando el maestro le metió la verga lo más profundo que pudo y vació mucha leche dentro de ella ? Aaahhh Karen mi amor, siento delicioso aaahhh Karen sintió como el hombre se seguía sacudiendo a cada disparo de semen que le daba a ella, sintió como las manos de él fueron aflojándose en su cuerpo y poco a poco se fue separando hasta sacarla toda, ella aún con los ojos cerrados y su pantaleta en la boca escuchó como rechinó la silla cuando él se desplomó en ella. A Karen también le temblaban las piernas, pero ella debía ser más fuerte, como pudo se bajó del escritorio, se hincó frente a su desfallecido maestro y metió la verga en su boca, estaba semi aguada, en el punto donde no hay erección pero tampoco está flácida ? Aaahhh Karen El maestro asombrado vio como ella con el mayor escrúpulo limpio el pene y los huevos, lo guardó y subió el cierre, como si con eso cerrara el ciclo de la cópula ? Eres increíble Karen, creo que te dejaré castigada a diario ? ¿si? Jijiji—contesto ella mordiéndose un meñique—pero no todos los días profe, porque si no mi abuela puede sospechar, ¿de acuerdo? ? Bueno está bien, será cuando tú quieras, pero… ¿Quién es el afortunado? ? ¿De qué? ? De cogerte, obvio no soy el primero El maestro la miró con atención, Karen miro al techo, ahí estaba otra vez la pregunta, no podían solo cogérsela, tenían que saber quién más estaba ? Profe, eso no se pregunta, si quiere me quedo en detención y la pasamos bien, pero de lo otro no se habla Karen levanto el índice en señal de decir no, el maestro rio y asintió ? Está bien, pero debemos repetir seguido eh ? Si, por cierto, profe esto no será gratis ? Ah claro que no, te pondré un diez ? No solo me pondrá diez, habrá plata ? ¿Cuánto? ? ¿Cuánto cree que valgo? Karen contestó eso porque no tenía ni maldita idea de cuánto se debía cobrar, pero puso cara seria cuando lo dijo, su mano se apoyó en su cintura en señal de reto ? Bueno—el maestro se levantó y le dio la mitad de lo que normalmente pagaba por putas en la zona roja—toma esto ¿así está bien? Karen tomó los billetes y los contó, lo volteo a ver, no quería que viera la emoción en sus ojos ? Si, con esto estará bien ? Está bien, ya te puedes ir, levantamos castigo ? Gracias profe Se acercó a besarlo y le metió lengua, el maestro correspondió con sus manos bajo la falda ? Ponte tu pantaleta ? Se la regalo, es suya, será un recuerdo de nuestra primera vez El maestro sonriendo tomó la prenda y la vio, era sencilla, humilde, vieja y algo descolorida, pero representaba el mayor placer que había sentido en su vida, ya no iría de putas, ya tenía una en la escuela, nueva y más barata, cuando Karen salió del salón la llevo a su nariz e inhalo, suspiró cuando sintió la fragancia de esa niña. Karen salió y se paró en el puesto de fruta, miró al muy serio Don Pedro. ? Hola — saludo a Don pedro ? Tenemos que hablar—dijo el en tono molesto ? Mañana—contesto Karen con la mayor tranquilidad ? No, será hoy ? No, será mañana o nunca Karen lo dijo también en un tono serio y retante, estaba perdiendo el miedo, sabía que ellos perdían más al no tener su “amistad”, Don Pedro También lo sabía ? Por favor Karen, tenemos que hablar—el tono del frutero bajo considerablemente ? Ya dije que no, será mañana y si no quiere hablarme nunca más pues bueno… Se dio la vuelta y se fue contoneando ese culo de infarto, Don Pedro casi grita de miedo, viendo cómo se alejaba, si hubieran estado solos hubiera corriendo y se le hubiera hincado a suplicarle que no lo dejara, pero había más gente, tuvo que aguantarse y esperar a mañana. ***** Don Jorge miraba el plato a medio comer, jugaba con la cuchara dentro de este, tenía ya días que Karen no venía con él, la extrañaba como nunca había extrañado a alguien, su mujer lo sacó del trance ? ¿Qué pasa Jorge? ¿La extrañas, verdad? ? ¿a quién?— espetó el viejo no queriendo hablar del tema ? Pues quien, a Karen Don Jorge, sin mover la cara, levantó la vista, la vio a través de sus largas y semi canosas cejas que tenía ? Sí, no te hagas, te dije que no te encariñaras y ahora mírate, estas ido, todo triste, andas todo agüitado por esa escuincla y no me digas que no, porque cuando esta ella te cambia el brillo en los ojos Don Jorge no contestó, su mujer tenía razón, sí que extrañaba esa escuincla, más las cogidas que se daban, estaba a punto de decir que si la extrañaba mucho, cuando se escucharon toquidos en la puerta, la vieja se levantó a abrir y regreso con una sonrisa, Don Jorge extrañado la vio, ? te hablan en la sala ? ¿quién? ? Pues ve a ver El viejo casi grita de emoción cuando vio parada en la sala a Karen, que le brindaba una sonrisa amable ? ¡Karen! ? ¡Don Jorge! Corrieron los dos y se abrazaron, el viejo la cargó y la sostuvo de las nalgas por encima de la falda, por poco y la besa frente a su esposa que los miraba. ? ¿Por qué no habías venido?—preguntó el viejo ? Tuve muchas cosas en la escuela La esposa de Don Jorge los veía desde el marco de la cocina, estaba recargada en él con sus brazos cruzados, tenía una sonrisa de malévola complicidad viendo como su esposo sostenía de sus nalgas a la nalgona niña, sabía que si se quedaba los interrumpiría y su esposo se pondría de malas, así que habló ? Bueno Jorge, los dejo solos para que se pongan al “corriente” entre ustedes, han de tener mucho que “platicar”, regreso ya noche La mujer arrastró las palabras de “corriente” y “platicar”, ella sabía que abusaría de esa niña puta a su antojo, a ella no le importaba eso, para eso eran las mujeres de esa familia, para ser las putas de cualquiera, si serían de cualquiera ¿por qué no de su esposo? Don Jorge aún tenía cargada a Karen cuando vio cómo su esposa tomó su bolso y salió, no sin antes brindarle una sonrisa a su viejo esposo ? Bueno, “al fin solos”— dijo el viejo acariciando las nalgas de Karen– ¿qué quieres hacer? Karen lo miró con ojos de emoción de estar nuevamente con él, con un tono bajito y muy sensual, casi le susurró ? Coger… Una hora después Karen empinada en la cama, totalmente desnuda, toda sudada y babeada recibía verga del eufórico Don Jorge, la ropa estaba regada por toda la recámara, la escalera y la sala, desesperados empezaron a desnudarse y empezaron a coger desde la planta baja. Karen recordaba como hincada abrió la bragueta del pantalón del viejo y sacó el erecto miembro de él, lo masturbo sensualmente y bajo todo el prepucio, vio el esmegma acumulado, Don Jorge no era propiamente los que se bañaran a diario, eso no le importó y con el mayor placer y deseo limpió con su lengua esa costra blanca en el surco balanoprepucial, saboreando la fragancia fermentada. Don Jorge fascinado miraba como esa escuincla nalgona era capaz de darle tanto placer, la tomó de la cabeza con ambas manos y le metió el pene hasta lo más profundo que pudo, quería verle los ojos lagrimeantes por la asfixia y la nauseas del arqueo reflejo. La levantó y notando que no llevaba pantaleta, la ensartó en su verga, que se fue al fondo sin problemas. Se le llevo en brazos ensartada y se le fue metiendo y sacando hasta que llegaron a la recámara, ahí durante cerca de una hora, se sació de ella con sus más bajos instintos ante los gemidos de Karen que lo incitaban a seguir y ser más tosco con ella, eyaculo gritando al mismo tiempo que lo hacía Karen, fue un orgasmo perfecto, simultaneo. El viejo sin sacársela se dejó caer sobre ella y después se puso de lado, Karen gemía a cada movimiento de él, ella misma se zafó y se puso a mamársela ? ¿Se parará?—pregunto Karen desde la entrepierna del viejo, sonriéndole picara y masturbándolo ? Sabes que sí, solo dale un ratito Karen se soltó y se subió a abrazarlo, puso su pierna derecha a nivel de la aguada verga, recargo su cabeza en el brazo derecho de él y con su mano acarició el canoso pelo del pecho. ? Don Jorge ? Dime primor ? ¿Cómo debo llamarlo? ? ¿cómo? ? Si, ¿dedo decirle padre o… abuelo? Don Jorge se quedó mirando el techo relamió sus labios ? Entonces ya lo sabes ¿verdad? ? Si, ya sé que se cogió a mi abuela, a mi madre y ahora a mí, eso me gusta, no sé porque; ahora solo quiero saber ¿cómo quiere que lo llame, abuelo o papá? Karen se subió en él y su pubis quedó sobre esa aguada verga, se pegó a la barbilla del viejo y la lamió, se movió lento y sensual sobre él viejo que seguía viendo el techo ? Primero se cogió a mi abuela, lo hiso hasta que la embarazo y quien sabe cuánto tiempo más; nació mi mamá y cuando vio cómo se puso de buena también se la cogió hasta que la embarazó de mí, ahora me coge a mí y ni siquiera me ha bajado mi regla Karen se movía como una serpiente sobre el viejo, el sudor de los dos favorecía eso, le hablaba en un tono sensual, quería que se excitara con ese hecho tanto como ella lo estaba ? Cuando me baje usted me va a embarazar, me seguirá cogiendo toda embarazada y panzona, me mamará las tetas hasta que salga leche, me cogerá a cada rato hasta que me saque al huerco Ella se seguía moviendo mientras hablaba, su cadera se movía sobre la verga del viejo, le susurraba en el oído, lamía su cuello y áspero rostro, le volvía a hablar al oído con las pupilas dilatadas de deseo ? Eso lo sé, ese es mi destino, tener un hijo de usted, mi abuelo padre y la más seguro es que sea niña y cuando este mas “grandecita” quiero que le haga lo mismo que a mi abuela, a mi madre y a mí, se la traeré para que se la coja hasta que quede embarazada; usted embarazará a todas las mujeres de esta familia, le entregaremos a mi nieta y así hasta que su verga no pare más y cuando eso pase, se las traeré para que las dedee y les enseñe el placer de su lengua La verga de Don Jorge se comenzó a erectar, se excitó con lo que la niña le decía, le estaba inundando la zona límbica de lascivia, la niña se seguía moviendo como una sanguijuela y estaba dando resultados, la tomó de las nalgas y la acomodó a penetrarla, fue uy brusco, Karen rio por eso, la enloquecía cuando era muy tosco con ella; el viejo desesperado la movía intentando penetrarla, la verga chocaba con el clítoris, se deslizaba sobre la vulva sin atorarse, Karen tuvo que abrir más sus piernas para que el viejo pudiera atorar el glande en el introito, una vez atorado, la bajo fuertemente haciendo que la verga le entrara de nuevo ? Aaahhh papa, abuelo… si… mi papi ? Mi niña, mi puta ? Si soy suya aaahhh Karen gimió cuando sintió como era taladrada por la verga del viejo, este la sostenía de ambas nalgas para evitar que se moviera y esto permitiera que su cadera se moviera como pistón de arriba abajo, apretaba los dientes, su cabeza estaba muy elevada en excitación, estaba en el punto donde podría despedazarla con la verga y no le importaría. Don Jorge enloquecido de deseo se movía como loco, recién había eyaculado así que podía acelerar y no terminaría tan rápido, Karen tenía su raja como un charco de agua, estaba más que loca de placer, gritaba tanto que los gritos pudieron haber sido oídos por alguien de afuera, pero eso a ninguno de los dos les importó. El viejo se giró y quedo de lado, una pierna de Karen le rodeo la cintura y en esa posición, de lado uno frente a otro, se movieron como posesos, la verga entraba salía a una velocidad que nunca antes había tenido, los dos gemían por igual, pujaban, se besaban enroscando sus lenguas, nunca antes habían sentido tanta pasión. Don Jorge se levantó y puso Karen boca abajo y escupió en el culo, la hora “sodomita” había llegado, Karen puso los ojos en blanco cuando el grueso tolete del viejo se abrió paso a través de su esfínter, ella pudo sentir como algo trono como rompiéndose, no pudo evitar gemir ? Aaahhh Don Jorge le estaba destrozando el culo una vez más, el dolor era insoportablemente placentero para ella, tanto que ella misma empujo hacía arriba para que entrara la parte más ancha de la verga de su abuelo padre ? Aaahhh, la siento toda dentro papa El viejo se desquició cuando escuchó “papá”, sacó su verga a la mitad solo para regresarla con la mayor fuerza que pudo ? Ay El grito de Karen fue desgarrador, pero eso no detuvo al viejo que repitió el movimiento hasta convertir los gritos en gemidos de placer ? Aaahhh así abuelo, papa, esposo, amante, serás todo para mí Karen tenía los ojos en blanco, la boca abierta, apretaba las sábanas con las manos, lo hacía fuerte para sostenerse, el viejo Don Jorge seguía empujándola como si quisiera sacarle la verga por la boca, no recordaba ninguno de los dos tanta brusquedad; el ritmo era intenso, Don Jorge se desquició y chupo el cuello de Karen en la parte posterior, lo hiso tan fuerte que marco su piel con su boca, el moretón quedo pintado, y eso solo hiso que Karen gimiera como loca ? Aaahhh papi… papi si El viejo eyaculó muy intenso en su culo y bramó como toro cuando lo hiso, sentía que la vida se le salía por la verga y se depositaba en el reto infantil de Karen, que no se quedaba atrás en gemidos. ? Mmmgggg Karen, me arrancas el alma aaahhh que rico me vacío en tu culo aaahhh Con los ojos en blanco el viejo se siguió moviendo inyectando el semen lo más profundo que pudo, cayó sobre ella cuando sintió que el último chispazo salió de él. El viejo se desacopló y se tiró a un lado de ella, respiraba agitado y traba de recuperar el aire y la luz en sus ojos, Karen con la vitalidad que su edad le daba se levantó y metió nuevamente la babosa verga en su boca. ? Entonces—Karen repto sobre él hasta llegar a su rostro, le acercó el suyo para que respirara la fragancia sexual que tría– ¿cómo debo llamarlo? ? Papá—dijo finalmente l viejo con una sonrisa en sus labios—llamama papá, pero solo cuando estemos solos ? Muy papá, así lo llamaré ? Y ¿es en serio? ? ¿Qué? ? Que quieres que te preñe ? ¿Tú lo deseas?—Karen lo tuteó y lo miro con un brillo de deseo ? Si, con todas mis fuerzas, quiero verte panzona de mí y cogerte como no me cogí a tu madre ni a tu abuela ? Jajaja por cierto papa ¿Quién coge mejor? ? No sé, creo que tú, aunque tu madre no tocaba mal las rancheras eh ? ¿Y mi abuela? ? Era caliente, pero le faltaba imaginación, tenía yo que hacer todo, ella se dejaba hacer de todo, pero no como tú, tu tomas la iniciativa y haces cosas que no espero y eso me pone cachondo a mas no poder Karen se giró y se acostó a un lado de él, miro el techo y suspiró, pensaba cosas que podría hacer y otras que quería hacer y no sabía si podía, finalmente habló ? Papá, ¿te gustaría estar con la abuela y conmigo al mismo tiempo? ? ¿Con tu abuela? ? Si con las dos, creo que ella todavía te extraña ? Pero, no sé, que tal si mi mujer se entera, es capaz de cortarme los huevos ? Tu di sí y ya veremos ? Si me da nostalgia cogerme ese culo arrugado de tu abuela, muy bien tu di cuando y ahí me las empino a las dos jajaja ? Jajaja si papá, será un trato Se giró y nuevamente se puso sobre él, no sabía si el viejo aguantaría una tercer erección, pero lo besos podrían saber bien al intentarlo, como quiera le esperaban más aventuras a la pequeña, caliente y nalgona Karen… Continuará Capítulo 9 Karen iba saliendo de la escuela, caminaba hacia la salida, iba tranquila, por alguna razón ya casi nada le estresaba, había aprendido a hacer cosas y sobre todo a aprovechar esos conocimientos, su profesor casi le rogó que se quedara en castigo ese día, pero Karen le dio un contundente e irrevocable “no”, el maestro le dijo que le daría más dinero, ella estuvo tentada a decirle si, pero tenía cosas que hacer ese día, sin embargo se apiadó un poco de él y vigilando que nadie viera se bajó rápidamente su pantaleta y le dio diciéndole “tenga este recuerdo para que se acuerde de mí, pero mañana me lo devuelve, porque no tengo muchos calzones” Así que Karen iba tranquila y segura, iba sin calzones, sonreía recordando como de reojo vio a su profesor llevarse la vieja pantaleta a su nariz, erguida caminó, caminó sin pantaleta, el viento cómplice quería levantar su falda y ella nada hacía por evitarlo, era como si ambos cómplices quisieran dar un espectáculo con esas nalgas que dios le había dado. Algunos alumnos la veía con deseo, el conserje apareció antes de que ella saliera, no dijo nada, sólo se le quedó mirando, Karen coqueta le sonrió y le guiño un ojo, como diciéndole “luego nos vemos”, el viejo conserje sonrió también, agacho su mirada y continuo con su actividad de limpiar. Finalmente salió Karen, se dirigió con Don Pedro, el frutero, quien estaba atento a la salida, vigilaba el lugar por el que ella saldría, cuando la vio su corazón se aceleró, estaba perdiendo la razón por esa niña nalgona, Karen tranquila se acercó ? Hola Don Pedro ? Hola Karen ¿tienes hambre? ¿Quieres fruta? ? Si tengo hambre, deme un vaso con sandía Pidió Karen con decisión, el frutero sin dudar saco uno y se lo dio, ella llevó un trozo de sandía fresca a su boca, al masticar el agua dulce inundó su boca, casi tiene un orgasmo gastronómico con esa sandía tan deliciosa ? ¿Ahora si podremos hablar?—dijo el frutero en un tono muy, pero muy amable y sumiso ? Si, lo espero donde ya sabe Karen se dio la vuelta y caminó hacia la vieja construcción, al girar la falda traviesamente se elevó y reveló las nalgas desnudas de Karen, el frutero brinco al verlo y sintió ganas de cerrar su negocio inmediatamente y correr tras ella, pero era la hora pico, la hora de la mayor venta, así que se quedó a vender sin dejar de pensar en esas hermosas nalgas. Karen estaba sentada en un block, jugaba con un palo a dibujar cosas en el suelo c lleno de tierra, de repente su nostalgia le ganó y escribió “Arturo y Karen”, dibujó un corazón rodeando los nombres, se quedó mirando lo escrito y pensó si podría existir algo más entre ellos dos, era su novio, al menos su novio oficial, obviamente tenía que serle fiel, cosa que no había podido ser, era demasiado puta y le fascinaba comerse las vergas de sus amigos adultos y ahora que había descubierto quien era su papa-abuelo, menos quería dejar su vicio, su rajita se mojó solo de pensar que estarían los tres juntos, ella, su abuela y Don Jorge; imaginó estar en verdad embarazada de su abuelo-padre y ser cogida por él mientras este le masajeaba su enorme panza. Borró el nombre de Arturo y escribió el de “Jorge”, mirando ese corazón que rodeaba el “Jorge y Karen” bajo su manita y tocó su rajita desnuda, sintió la humedad y el calorcito que emanaba cuando estaba excitada, gimió quedito cuando su dedito tocó el clítoris, cerró sus hermosos ojitos cafés y movió su dedo de un lado a otro, lo hiso cada vez más rápido, estaba llegando a su orgasmo mientras gemía quedito, abrió su boca y de repente escuchó ruidos en las escaleras, nerviosa se puso de pie, acomodó su falda y con su pie borró su corazón de amor, se asomó por las escaleras y sonrió cuando vio a Don Pedro subir con la manta en su brazo. – Hola Don Pedro, pensé que no venía, ya me iba a ir—mintió Karen – No mi preciosa, tenía que verte, pero tenía que vender, sino de que como – Y bueno aquí estamos, ¿de qué quiere hablar? Don Pedro puso la manta el suelo y se acercó a ella, quedó muy cerca y la miró serio ? ¿Quién ese escuincle baboso con el que llegaste el otro día? ? Es Arturo ? Si eso lo sé, lo conozco, pero ¿que es tuyo? ? Que le importa ? Mira Karen no juegues conmigo, que soy capaz de meterle mi cuchillo en la panza si pretende robarme tu cariño Karen sintió un escalofrío, no imaginó esa reacción del frutero, pero vio su mirada de coraje y lo creyó capaz de destripar al pobre de Arturo, que no tendría nada de oportunidad, tenía que calmar las cosas ? Mire Don Pedro, ya le había dicho, podemos venir y jugar, pero mi vida es mi vida, usted no me va a impedir hacer lo que yo quiera y no vuelva a amenazar con usar su cuchillo, porque sería la última vez que me ve ? Pero Karen yo te quiero ? Y yo también, pero haré mi vida, y le digo algo, Arturo es mi novio y así quiero que siga, le seré infiel a mi novio con usted, me escaparé para venir aquí y que usted me haga suya, pero él seguirá siendo mi novio, esa es la oferta, ¿la toma o la deja? El frutero vio la mirada decidida de Karen, estaba tan segura que sintió un frio y calor en su rostro, sentía que la perdía, pero ahora ella le decía que engañaría a su novio con él y que se seguiría viendo, no era lo que el esperaba, él estaba dispuesto a dejar su familia e irse con ella a otro lugar, pero ella no tenía los mismos planes, se tendría que resignar de momento. ? Karen yo te quiero, y te quiero bien, vámonos pa´ otra tierra, vámonos juntos ? No Don Pedro, tampoco dejaré que abandone su familia, no seré yo la que deje huérfanos a sus hijos, las cosas son como son, ¿la quiere así o no? Karen puso su mano en la cintura y arqueó su ceja, Don Pedro no tuvo más que aceptar, sabía que ella hablaba en serio, ella llevaba ventaja sobre él – Perdóname Karen, te quiero demasiado, pero ni modo aceptaré, pero prométeme que no me dejarás de ver – Se lo prometo, le prometo que haré todo para seguirlo viendo, pero recuerde a nadie debemos decirle, si alguien se entera ya no vendré mas Ahora era Karen la que pedía discreción, ella ya tenía novio y tenía que rendirle cuentas, Don Pedro asintió y se acercó más a ella, la tomó de las manos y Karen dócilmente se las cedió, las llevó a su boca y las besó en los dorsos, soltó las manos para abrazarla y se inclinó ladeando su cabeza, busco la boca de Karen y ella se inclinó igual para permitir el beso, sus bocas se juntaron, él le metió la lengua y Karen la recibió, el beso se volvió apasionado, Karen tenía los brazos abajo, como si no quisiera abrasarlo, como si quisiera hacer que él la contentara, el frutero llevó sus manos bajo la falda de Karen y la sujeto de esas nalgotas que tenía, eso fue suficiente para ganarse el perdón de ella, lo abrazó con todas sus fuerzas y gimió dentro de la boca de Don Pedro – Aaahhh don Pedro, como lo quiero aaahhh Volvió gemir cuando sintió que una de las manos del frutero se fue a su raja, sintió como el frutero la cargó y la llevó a donde había dejado la manta, la bajo y quedaron de nuevo los dos parados de frente, sus bocas nunca se separaron. Karen sintió como él sin dejar de besarla, se agachó y extendió la manta en el suelo, después sintió como él la sujetó de las caderas y la volteo, la bajo hasta dejarla en cuatro patas, levanto su falda, ella escuchó el ruido de la cremallera de él bajando y después sintió algo que hurgaba su raja, cerró sus ojitos cuando sintió como la verga del frutero se abrió paso una vez más en su rajita ? Aaahhh don pedro Gimió Karen con toda la verga del hombre dentro de ella, abrió su boca al sentir como él se la sacó casi toda, para regresarla con fuerza ? Aaahhh si así Era como si él quisiera castigarla y ella implorara por ese castigo, la sujeto fuerte de ambas caderas y el mete y saca inició ? Mi princesa aaahhh no vuelvas a decirme que me dejas ? No don Pedro aaahhh… no mi amor, siempre cogeré con usted, cada que podamos vendremos aquí y me la meterá por donde quiera aaahhh ¡Plaf! El chasquido de la mano del frutero sobre la nalgota de Karen retumbó en todo el lugar ? Ay si así ay aaahhh— dijo gimiendo de placer la nalgona Karen El frutero la nalgueó a Karen en repetidas ocasiones, sus nalgas estaban rojas, fueron castigadas por igual, Karen gemía, se retorcía, tenía el entrecejo fruncido, abría su boca, era un castigo demasiado placentero para ella, su raja escurría jugos, lubricaban la verga del frutero que desquiciado la cogía mientras la nalgueaba. ? Ahora si mi niña, te la meteré por el culo ? Si, hágalo don Pedro, pártame en dos aaahhh ay aaahhh Karen gritó cuando el frutero solo con saliva como lubricante, la enculó, no esperó a que se dilatara ni acostumbrará. La embestida fue continua y brutal, Karen tenía un culo ya muy dilatado, pero aun así sintió dolor, pero no se quitó, dejó que el hombre saciara sus más bajos instintos con ella. La bombeó por 20 minutos, por alguna razón en ese momento Don Pedro tenía un gran control de su clímax, estaban todos sudados los dos, ya habían cambiado de posición en muchas ocasiones, ahora la tenía sentada de espaldas a él y solo la levantaba de las nalgas, Karen tenía fuertes muslos, se impulsaba a hacía arriba y se dejaba caer. ? Ya mi niña, me llega, me llega aaahhh Karen movió sus caderas en círculos, haciendo que el rostro del frutero se desencajara al sentir como su semen salía a borbotones, inyectándolo todo en el recto infantil de esa niña puta y nalgona. ? Si don pedro siento su leche en mi cola aaahhh que rico aaahhh La niña gimió como una puta adulta, nadie podría decir que era solo una niña, se comportaba como la más puta del mundo ? Aaahhh El frutero volvió a gemir al ver como Karen se giró sobre si misma sin sacar la verga de su culo, el semen sirvió como lubricante para permitir que pudiera rotar sobre el perverso hombre; se dejó caer sobre él y se acurrucó en su pecho sudado, la verga salió culo, Karen solo dio un pequeño gemido, don pedro acaricio la espalda que esta toda sudada, lo hiso de forma cariñosa, la perversión fue bajando lo mismo que la erección, ahora solo había amor y cariño entre los dos. ? Mi niña, no sabes cuánto te quiero ? Y yo usted ? ¿De verdad? ? Si don Pedro, de verdad Se subió un poquito y lo beso, sus bocas se juntaron derrochando amor, se separaron sol para mirarse a los ojos, ella le sonrió cariñosamente y volvió a recargarse en el pecho; lo minutos pasaron y los dos solo se acariciaron, era un momento especial para ambos, finalmente Karen reaccionó ? Don pedro ya es tarde, tengo que irme ? Si mi niña, yo también, ya no voy a encontrar el carrito, luego de que vivo Se levantaron, colocaron su ropa y salieron tomados de la mano, ya en la planta baja d la construcción se soltaron y cada quien se fue por su rumbo, no siquiera voltearon a verse, ambos tenían la certeza del amor del uno al otro. Karen iba caminando, le dolían un poco las nalgas y caderas, esta vez el frutero si se había excedido un “poquito” con ella, Karen sonreía al sentir como la leche se escurría un poquito de su culo, corría viento que secaba casi al instante la leche, ella imaginaba que cualquiera que la vería directo a su culo apreciaría una verdadera obra de arte de leche esparcida y seca por su culo; iba disfrutando del aire bajo su desnudo culo, cuando escuchó como alguien la llamaba ? Hola Karen Volteo a donde venía el saludo y reconoció al viejo Anselmo, el amigo de su abuelo padre, que se la había cogido en un trio, su mirada era directo a las nalgas de la niña, ella se detuvo y lo saludó ? Hola don Anselmo ? Hola preciosa, ¿a dónde tan solita? ? A casa de mi abuela ¿y usted? ? También pa´mi casa, nomás que te vi y dije: tengo que saludar a esa preciosura ? Gracias—dijo Karen sonrojándose ? Oye bonita y cuando nos juntamos con don Jorge pa’ convivir ? Jijiji ¿quiere jugar otra vez? ? Pos claro ? ¿y tiene la plata? ? Ya casi la junto, falta poquito Karen se quedó pensando y vio una oportunidad ahí, sus planes empresariales podía mejorar si quitaba al intermediario ? Bueno y para que quiere a Don Jorge, ¿Por qué no me pregunta a mí?—miraba estudiando la reacción de viejo ? Bueno, yo pensé que… ? Pues si quiere dígame a mí y nos quitamos a don Jorge, ¿o quiere que esté presente? Como son tan amigos—la voz de Karen fue de reto ? No, yo no lo quiero, solo no quiero problema con él ? Si usted no le dice, yo menos, ¿trae el dinero? ? No todo ? ¿Cuánto trae? El hombre le enseño a Karen un billete, ese donde el muralista posa tranquilo, como burlándose de que todo mundo lo codicia, pero poco les dura ? Con eso está bien, ¿quiere o no quiere?—dijo Karen con un brillo de ambición en sus ojos ? Si, si quiero, pero dónde ? Lléveme pa´l monte pues y ahí me coge, nadie nos verá La verga de don Anselmo brinco, era un hombre maduro y ya no se le paraba tan fácilmente, pero Karen tenía un efecto mágico en el viejo, recobraba bríos como cuando joven ? Está bien pues, ven sígueme Caminaron uno al lado del otro, se fueron adentrando entre los matorrales hasta que el camino se perdió de vista, el viejo volteo para todos lados y vio que estaban rodeados de follaje, nadie los vería ahí, incluso no los escucharían, volteo a ver a Karen que ya había dejado su mochila en el suelo ? ¿Será aquí? ? Si—dijo el viejo relamiéndose los labios ? Pero no se va a desmayar ¿verdad? ? No mi´jita, te voy a saborear mucho y ahora sí, solitos tu y yo Se acercó a la pasiva Karen que sonriendo lo esperó, la abrazo y metió su lengua directo en la boca, tenía mal aliento, pero no importaba mucho había cobrado y se estaba convirtiendo en la empresaria que había soñado El viejo bajo sus manos y las metió bajo su falda, era desesperado, gimió cuando palpó las nalgas desnudas, al parecer eso les excitaba mucho, sería algo que tenía que recordar. La apretó contra él y sintió la verga dura ? Chúpame el pito Le ordenó mientras la bajaba a dejarla hincada y se desabrochaba el pantalón frente a ella, Karen sonrió, lo había llamado pito, normalmente don Jorge le llamaba verga, eso le gustaba más, pero la de don Anselmo no era tan grande, era pequeña, entonces bien podía ser comparado con un pequeño pitito ? ¿Quiere que le chupe el pito? Pregunto Karen mirándolo desde abajo, el viejo perdido en lujuria asintió, Karen sonriente lo masturbó, lo hiso más como un acto de higiene que de excitación, si la boca del viejo olía mal, el pito olía peor; lo metió a su boca con algo de asco, solo rogaba porque la excitación le ganara al asco, lo mamó y sintió las gotas pre seminales que salían del viejo. ? Que rico me la chupas Karen concentrada a ojos cerrados ignoró el comentario, estaba concen

Autor: sexotabuxyz Categoría: Tabú

Leer relato »

Las calientes vivencias de las nietas de doña Juanita 4, 5 y 6

2022-09-22


Capítulo 4 Karen caminaba contoneando su enorme culo, era una niña muy nalgona, ella lo percibía al caminar y sentir el compás que marcaban sus carnes, era eso y las miradas que los hombres de todas las edades ponían en sus nalgas, ella podía adivinar los pensamientos de ellos, como mojaban sus labios con la lengua saboreando todo lo que le haría a esa niña si tan solo tuvieran una pequeña oportunidad; eran tontos, pues difícilmente Karen les diría que no, a ella le gustaba ser mirada y sobre todo imaginar entregándoles su cuerpo y gozando viendo los rostros lujuriosos cuando la poseyeran por todos sus orificios. Habían pasado 2 meses desde que comenzó a tener relaciones con el viejo Don Jorge, se la había cogido casi a diario desde que pudo volver a usar sus huecos, su rajita sangro casi por una semana, durante la cual le hiso duchas vaginales para limpiar los coágulos que se formaban, su hueco posterior no tuvo tanta suerte, el pervertido viejo se sació de él casi a diario, la dejaba toda llena de saliva en su cuerpo de tantas lamidas que le daba, ella tenía que lavarse con agua porque el aroma del viejo se impregnaba en su piel y no quería que su abuela o la esposa de éste se enteraran, por ningún motivo dejaría de coger con él, le había agarrado el gustillo a ser enculada y después limpiar la verga aunque supiera a mierda. Karen caminaba feliz en dirección a su escuela, sentía la brisa fresca de la mañana acariciando su rostro, podía sentir como de repente su falda se elevaba con los aires cuando eran más intensos, sus nalgas era presumidas con orgullo, se había estirado la pantaleta para que se le metiera entre las nalgas y cuando su falda se elevara diera el aspecto de que era una tanga de hilo dental. Llegó a la cuadra principal de su escuela y vio como todos los niños entraban, miró hacia la tienda y vio al viejo calvo y gordo que atento la miraba, veía su cara de enojo pervertido, ella podía estar segura que si el tipo tuviera oportunidad la violaría y asesinaría, veía maldad en sus ojos y como su grasienta frente emanaba gotas de sudor, sus brazos peludos y semicanosos se apoyaban en el mostrador, mientras sus manos estaba empuñadas marcando lo gordas que eran. Karen se acercó hasta la puerta de entrada, la cual era ancha y de vidrio, se agacho para “atar” sus zapatos de nuevo, cuando lo hiso el aire hiso de las suyas y levanto la falda dándole al pervertido gordo un espectáculo de culo infantil, un culo nalgón, pero infantil; Karen podía sentir como la mirada del tipo se perdía muy dentro de ella, sus corazón latía fuerte, eso por alguna razón la excitaba sobre manera, desde donde estaba agachada volteo a ver al viejo que se vio sorprendido por la niña, pero no retiro la mirada, siguió gozando del espectáculo, sus miradas se cruzaron y ella le brindó una sonrisa tierna, el gordo no sonrió solo siguió viendo el culo infantil lamiéndose los labios como un lobo que observa al pequeño cordero que se comerá. Karen se enderezó y camino, sin voltear a verlo, en dirección a la escuela, el tipo de la fruta apoyado en su carrito le brindo una sonrisa amable, Karen le correspondió y entró de lleno a la escuela; el bullicio dentro era el propio de una escuela elemental, los niños gritaban, se empujaba entre ellos, algunos más grandes se detenían para ver a la tranquila y natural Karen que coqueta caminaba, se empujaba entre ellos hacía ella mientras inmaduramente se reían, Karen fastidiada los veía, por eso ella prefería a los mayores, eran más calmados, serenos y maduros. El timbre sonó y los niños se dirigieron a sus aulas, Karen veía fascinada como su maestro les impartía clases, como su voz grave era escuchada por todos, ella no ponía atención a lo que explicaba, ponía más atención a sus ademanes, su ropa bien arreglada y sobre todo a su entrepierna que abultaba mucho, imaginaba que la tendría más gruesa y larga que el viejo Don Jorge. En eso estaba cuando el timbre de la escuela sonó, era el final del día, ella tomó su mochila y caminó hacia afuera. Tenía hambre pero no tenía dinero, su abuela no tenía el suficiente para darle, miró la fruta con ansias, con gusto se comería un vaso de fruta fresca, el tipo del carrito lo notó ‐ Hola, ¿tú eres Karen verdad? Karen se quedó quieta y sorprendida, no imaginaba que el tipo supiera su nombre, se quedó callada mirándolo, estudiándolo y finalmente contesto ‐ Si, ¿cómo supo mi nombre? ‐ Un pajarito me lo dijo ‐ ¿Si? ‐ Si, ¿tienes hambre? ¿Quieres fruta? ‐ Sí, pero no tengo dinero ‐ No pasa nada, anda toma un vaso de fruta, desde hace tiempo he querido platicar contigo de algo Karen tomó tímidamente el vaso con fruta y lo comió frente a él mientras lo veía atenta, se pasó un trozo de sandía y le preguntó ‐ ¿de qué quería hablar conmigo? ‐ De algo serio Volteo a todos lados, nadie los veía, los niños salían en sus asuntos, sacó una bolsa de plástico transparente y se la enseño discretamente a Karen, ella no distinguía el contenido, hasta que puso más atención descubrió su pequeña pantaleta manchada de sangre, era la pantaleta que había tirado en el monte, la misma que quedó inservible y que ella creyó se había desecho de ella al tirarla, se puso pálida ante la sonrisa del tipo ‐ ¿Qué es eso?—pregunto tratando de dar a entender no saber de qué hablaba ‐ ¿no la reconoces?—ella negó con la cabeza—es tuya, vi cuando tiraste algo en el monte hace tiempo, me acerqué y vi que era esto, tu calzón manchado de sangre, eres pequeña para tener regla, así que no puede ser otra cosa ‐ No es mía ‐ ¿a no? Pues parece que sí y por la cara que pusiste adivinó que sabes que te descubrí, le diré a tus papás ‐ No, por favor, no les diga, ellos se enojarán conmigo… por favor ‐ Mmm creo que tenemos que llegar a un acuerdo ‐ ¿acuerdo? ‐ Si, te veré en una media hora en la construcción abandonada Karen se sorprendió de escuchar eso, una parte por lo que le pedía y otra porque en sus fantasías había soñado con eso, era telepatía, ¿acaso el tipo adivinaba sus pensamientos? Haciendo esas preguntas en su interior asintió a la petición ‐ Si, está bien ahí lo espero Caminó en dirección hacia la construcción abandonada, era una construcción de algún edificio de condominios que había sido abandonada hacía 5 años o más, ella era más pequeña en ese entonces, ni siquiera recordaba los detalles, pero sabía que era un lugar solitario donde solo el viento hacía compañía, se adentró y se sentó en un block de concreto y jugó en el suelo con una piedra para pasar el tiempo en la espera de su extorsionador amigo; ella no estaba segura que le pediría pero su mente infantil tenía una vaga idea, imaginándolo se tocó con un dedito en la rajita y jugó con ella acariciándola por encima de la blanca y limpia pantaleta, no era miedo lo que la invadía, era más ansiedad, recordó sus fantasías mientras pensaba si sería posible realizarlas, talvez el solo querría manosearla por encima y con eso se conformaría, pero ella no estaba segura de querer solo eso. Escuchó ruidos de pies pisando piedras y vio al señor de la fruta caminar hacia ella, ni siquiera sabía su nombre, pero él si sabía el de ella, la había estudiado, eso era ventaja de él sobre ella; talvez él ya sabía que era niña huérfana abandonada de madre, de padre desconocido y que estaba solo al cuidado de su abuelita, una anciana no representa peligro importante para un pervertido. Ella lo miraba atenta sentada con sobre el block de concreto, sus piernas juntas y sus manos sobre sus rodillas, perfectamente sentada, su mochila a un lado de ella, el tipo se acercaba y daba una sonrisa extraña, miraba a todos lados queriendo adivinar si estarían completamente solos, sus dientes emergieron y pareció un verdadero lobo en celo ‐ Hola, ¿sabes si hay alguien más aquí? ‐ Creo que no, estamos completamente solos— aseveró la nalgona Karen sin inmutarse—ahora sí ¿de qué quiere hablar? ‐ Bueno, me preguntaba quién fue el afortunado que uso esa rajita ‐ ¿Para eso me trajo aquí? ¿Solo para eso? Porque eso no lo puedo decir ‐ Bueno no, también quería platicar a solas contigo, lo que hiciste no estuvo bien—la voz de él sonó fingida—creo que tendré que hablar con tu abuelita ‐ No, eso no por favor, me regañará y castigará, por favor La cara de Karen cambió a miedo, ella sabía el lio que sería si su abuela se enterara, empezarían las preguntas y ella no quería eso ‐ Por favor haré lo que quiera pero no le diga a ella La cara del tipo cambió, eso es lo que él esperaba escuchar, su pene brincó dentro del pantalón excitado por el momento ‐ Bueno mi niña, mi pequeña Karen, creo que tendrás que ser muy “amable” conmigo ‐ Está bien, ¿qué quiere de mí? ‐ Primero que me enseñes tu pantaleta, siempre la veo por accidente, eres una niña muy coqueta y se me antoja que me la enseñes ‐ Y ¿eso será suficiente? ‐ Ya veremos, anda súbete la falda Karen se puso de pie y lentamente, más bien tímidamente se fue levantando la falda, estaba nerviosa y con algo de miedo, el tipo la devoraba con los ojos mientras ella se subía su falda para permitirle ver su pantaleta; levantó con ambas manos el borde de la falda y esto permitió que su blanca pantaleta quedara expuesta, el frutero podía ver la entrepierna de la niña cubierta por la blanca tela, como se dibujaban sus labios sobre esta, sus piernitas estaban juntas y sus muslos apretados uno sobre el otro y dibujaban mejor la entrepierna, era un espectáculo que pocos han tenido la suerte de ver. Karen la pequeña y caliente nalgona miró como el tipo se fue acercando, caminaba titubeante, sus manos temblaban, Karen lo esperaba con la falda elevada, inmóvil, miraba directo al rostro del pervertido frutero, que una vez que estuvo cerca levanto su mano en dirección a la parte prohibida, Karen suspiro emocionada, sabía lo que el haría; la mano, que temblaba como gelatina, se fue acercando en cámara lenta a la pequeña abertura y con el dorso del dedo índice acarició la zona entre los labios, La niña nalgona no pudo evitar abrir la boca y gemir quedito, sus emociones estaban liberándose con alguien que no era el viejo Don Jorge, sintió por primera vez el dedo de otro hombre, la caricia lasciva que otro pervertido le daba, su fantasía erótica cumpliéndose, dentro de la inocencia de la pequeña nalgona no tenía idea que podía conseguir lo que fuera de los hombres, para ella era como un imposible que estaba realizando, una oportunidad que sería única ‐ Aaahhh La pequeña lanzó un gemido que fue captado por los oídos del frutero, sintió en el dorso de su dedo ese calorcito que se libera cuando una mujer disfruta de las caricias de alguien, el pene de este brincó dentro del pantalón y el dorso del dedo oprimió más la zona entre los labios, la niña movió sus caderas por instinto puro y entrecerró sus ojitos, abrió más su boca y libero una serie de quejiditos bajitos. La mano del frutero se movía masturbando a la pequeña y morena niña nalgona, que ya sin disimulo movía de atrás hacia adelante su cadera, disfrutando las ilegales caricias que el tipo le daba, no había soltado su falda, aún la mantenía elevada con sus manitas, las cuales vibraban al compás del movimiento, los gemidos se hacía más rápidos e intensos, lo mismo que el movimiento de la mano del frutero que vuelto loco se maravillaba como el dorso de su dedo ya estaba empapado lo mismo que la blanca pantaleta de algodón. La mano libre del frutero se acercó a la zona posterior de la niña y sintió como la pantaleta estaba metida entre las nalgas, por lo que pudo palpar los tiernos bollitos de la nalgona, acarició las dos nalgas y comprobó por cuenta propia por que le decía Karen “la nalgona” todos los muchachos cuando la veían pasar. El afortunado tipo acariciaba rápidamente la rajita infantil con una mano y mallugaba las nalgas con la otra, estaba agachado dando las malsanas caricias, disfrutando como nunca había disfrutado a una mujer, eso tal vez porque Karen no era propiamente una mujer, sus enormes nalgas eran dignas de las caricias, pero seguía siendo una niña, ese morbo era indescriptible en la mente del pervertido frutero que escuchaba en su oído los gemidos que la niña excitada daba al compás de las caricias. El frutero sentía los gemidos de la pequeña y la respiración de esta rezumbaba en la mejilla de este, la tentación era mucha, se volteo mirando a Karen y acercó su boca ala de ella, sintió los labios de ella y como se abrieron un poco permitiendo el beso que este le daba, sus bocas se unieron en un beso y el casi eyacula en los pantalones cuando la niña nalgona metió su lengua dentro de la boca de él, la suave y pequeña lengua recorría toda la boca del tipo que correspondió entrelazando la lengua de él con la de ella, los dos a ojos cerrados se besaban como lo harían dos novios apasionados, el frutero la jalaba hacia él desde las nalgas, que tenía bien sostenidas y movió con más intensidad la mano que manipulaba la raja ‐ Mmmggghhh La pequeña Karen gemía ahogando sus gemidos dentro de la boca del frutero que la besaba loco de excitación, nada lo detendría a partir de ese momento, de disfrutar el cuerpo de esta niña, cuando le propuso ir a la construcción no sabía hasta donde llegaría, para él hubiera sido suficiente acariciar la vagina o solo vérsela, pero después de este magreo y ese beso que ni su esposa le daba, sabía que no habría otro oportunidad, la disfrutaría en todo su esplendor. ‐ Mmmggghhh, señor, me siento rara—la pequeña Karen se separó un poco de él para tomar aire y hablar ‐ Si mi pequeña, es porque estas muy arrecha El frutero no tenía la mejor educación del mundo apenas si sabía leer y escribir, no había acabado la escuela elemental y desde muy joven empezó a trabajar en lo que pudo, acabo vendiendo fruta enfrente de la escuela, al haber heredado el carrito de fruta de una amigo de su papá, tenía cerca de 5 años vendiéndola en esa escuela y para él era suficiente, vivía en una humilde casa en la zona marginada de la ciudad, estaba casado y tenía dos hijas, muy parecidas en edad a Karen, pero por su cabeza nunca había pasado la idea de hacerles algo, para él solo eran sus hijas, pero en una ocasión por accidente vio a la nalgona Karen arrojar algo al monte, se acercó y vio una pantaleta manchada de sangre, supo que debía aprovechar esa oportunidad, no sabía como pero lo haría; tampoco sabía que podría conseguir, por eso se fue con cautela, comenzó a preguntar, a los chicos que le compraban fruta, el nombre de ella, con quien vivía, si tenía papá, etc. Lo hiso con mucha cautela y prudencia, no quería despertar sospechas, había guardado la pantaleta dentro de una bolsa hermética y la escondió donde su esposa nunca buscaría, ahora estaba ahí con la nalgona niña de sus fantasía más bajas y ruines, la seguía masturbando mientras le magreaba las nalgas y le besaba con pasión ‐ ¿Qué es arrecha?—preguntó inocentemente Karen. ‐ Esto Le contestó él tomando una de sus manitas y llevándosela a la entrepierna, ella palpó la humedad de su raja y comprendió que arrecha significaba excitada, muy seguramente el frutero no usaba ese vocabulario, sería muy avanzado para él, tendría que enseñarle a hablar correctamente, porque en lo particular no le gustaba la palabreja esa. ‐ Aaahhh Volvió a suspiras y gemir Karen cuando el arremetió nuevamente en su raja, el seguía acariciándola mojando su pantaleta y su mano, impregnándola del aroma de mujer excitada, estaban en un punto máximo de magreo, cuando de repente se escucharon pasos cerca y voces de niños que seguramente irían a ese lugar a fumar o pasar el rato, los dos se asustaron, él la soltó casi aventándola, ella pensó y le dijo ‐ Vámonos arriba, ellos nuca suben, y solo se quedan aquí abajo, fuman un rato y se van, ¡vamos! Lo tomó de la mano y lo jaló, él tomó la mochila de esta y casi corriendo subieron hasta el tercer piso de la abandonada construcción, lo hicieron por una escaleras de difícil acceso, la verdad se arriesgaron en algunos escalones que faltaban, y ellos los brincaron; Karen divertida veía como el aventaba la mochila, brincaba y después le extendía la mano para ayudarle a brincar, se sentía muy elogiada por la caballerosidad de este hombre, y en agradecimiento le daría el mayor placer que pudiera darle una niña a un adulto. Una vez en el tercer piso el frutero se asomó por las escaleras y vio que nadie subía, a lo lejos se escuchaban los gritos y risas que los chicos daban mientras fumaban en la planta baja, calculó que no los escucharía a menos que gritaran a garganta suelta, por lo que estarían muy tranquilos y a solas, volteo a la niña que lo esperaba en el otro extremo y su pene volvió a brincar cuando vio a Karen que nuevamente le mostraba su pantaleta levantando su falda como lo hiso en la planta baja ‐ ¿Vamos a seguir jugando? Preguntó Karen con cara de pícara inocente, el excitado y pervertido frutero solo asintió y se acercó a ella, mientras lo hacía escucho su propio corazón que parecía tambor de guerra, la abrazó tomándola de la cintura y la besó nuevamente con pasión, Karen no soltó la falda, lo que le facilitó bajar sus manos hasta las abultadas nalgas infantiles, las apretó con ganas y siguió besando, Karen soltó finalmente su falda para a abrazarlo y besarlo mejor, las manos de los dos no se estaba quietas, el tipo magreaba una y otra vez las nalgas de ella y mientras ella acariciaba la espalda y pícaramente bajaba las manos hasta las nalgas de él jalándolo hacía ella y lo soltaba, como invitándolo a que moviera sus caderas y se la cogiera. El tipo fascinado se dejaba manosear por ella, nunca alguien lo había acariciado así, su esposa era una mustia con poca imaginación, que solo se sabía abrir de patas y dejarse coger por él, el sexo era solo eso, sexo de descarga, para él era como ira la baño y cagar, su esposa a veces se quedaba dormida y él tenía que seguírsela cogiendo así, siempre en la misma posición sin nada de cambió, eso le fastidiaba pero no tenía dinero para ir de putas, así que solo se conformaba con la fea y apestosa raja de su esposa, pero ahora tenía una niña que lo cachondeaba como nunca hubiera imaginado. ‐ Mmmggghhh ‐ mmmggghhh Eran los gemidos de los dos, Karen a ojos cerrados lo besaba como una adulta, sus manitas soltaron las nalgas de este y se fueron hacia adelante buscando el cierre del pantalón, una vez ubicado, lo bajó y metió una manita buscando al erecto amigo, cuando lo palpó el frutero no pudo evitar gemir ‐ Aaahhh, mi pequeña eres una cusca cachonda Nuevamente el lenguaje del frutero no era muy halagador, pero su verga si estaba dura y de buen tamaño, como pudo lo sacó del pantalón y lo masturbo un rato mientras lo besaba, él nunca se hubiera imaginando este placer con ella, más se asombró cuando vio como ella se agacho doblando sus caderas y metió la verga en su boca, mamó con pasión agarrándose de los muslo de este, su boquita literalmente chupaba su verga sacando el líquido pre seminal de esta, sus ojitos cerrados marcaban la concentración de la niña nalgona al mamar con devoción la verga masculina, su cabeza se movía de atrás hacia adelante y sus labio se quedaban pegados cuando ella se movía hacía atrás, parecía una niña con una paleta gigante chupando el dulce sabor, el frutero solo la sujeto de la cabeza y movió su cabeza hacia arriba cerrando los ojos, el placer era infinito, no recordaba la última mamada que alguien le hubiera dado, habían pasado años desde ese suceso. ‐ Mmmggghhh ‐ Aaahhh Los dos gemían, Karen con la boca ocupada por el miembro del tipo y él con los labios apretados, frenando su orgasmo, porque eyacularía en cualquier momento, ella se sacó la verga de la boca y la lamió como si fuera un palo dulce, metió en su boca un huevo de este y el casi grita de placer al sentir la tierna boquita mamarle un huevo, sintió ese cosquilleo que sienten los hombre cuando les maman un huevo por primera vez, le tuvo que sacar el huevo de la boca porque la excitación era demasiada y terminaría aventando leche antes de tiempo, aunque no estaba muy seguro de si aguataría lo que él quería aguantar, la excitación era demasiada, como nunca la había sentido en la vida. ‐ Espérate Karen, deja que se me baje un poquito si no aviento la leche al aire y no la quiero aventar pa´lla, esta leche es pa´ esa rajita. La miró respirando fuerte y agarrándose la verga, Ella vio como él se retiró un poquito agarrando aire, se enderezó de donde estaba agachada y mientras lo miraba agarrando aire se desabotonó la falda y esta calló libre al suelo, su blusa corrió la misma suerte y quedó solo en corpiño y pantaleta, el frutero vio el bien formado cuerpo de la niña, que a pesar de su edad ya enmarcaba una cintura, caderas musculosas y esas nalgas de ensueño, sus tetitas estaba en desarrollo, eran dos pequeños montículos que con el paso del tiempo sería dos suculentas tetas que amantaría al más dichoso de este mundo, pero ahora el dichoso y afortunado era él, que las mamaría hasta sacarles leche. ‐ Se quedó serio ¿está enojado? ‐ No mi Reyna La pregunta de Karen lo sacó del trance del que estaba, agito su cabeza para despejarla un poco y se volvió a acerca a ella, tomó su corpiño y lo sacó por encima de la cabeza, ella colaboró levantando sus bracitos y después le bajo la pantaleta, ella nuevamente colaboró levantando sus piernitas para que saliera por abajo Ahora sí, ahí estaba el sueño que él creyó imposible, tener a esa nena desnuda ante él para darle placer, mas imposible aun porque ella en todo momento colaboró para facilitar la compenetración, no tuvo que enseñarle a besar, ni convencerla mucho de lo que quería, por lo visto era una niña que sabía a qué iba y de que se trataba. Ella volteo a ver el entorno y no vio cómo sería posible hacerlo, ella por ningún motivo se acostaría en ese suelo lleno de arena y suciedad, parados sería difícil porque él era mucho más alto que ella, él notó eso y también calculó posibilidades, no había pensado llegar tan lejos por lo que no se preparó, pero su cachondez era mayor que su limpieza, así que se bajó el pantalón y se acostó en el suelo, total era solo arena y se limpiaría el polvo. ‐ Jijiji ¿quiere que esté arriba?—preguntó Karen con inocente risita ‐ Si mi reina, tu estarás arriba y me cabalgaras como un potro ‐ Jijiji Ella rio por el comentario y se acercó al tirado frutero que con los brazos abiertos la esperaba, se acomodó a horcajadas sobre él y escupió en su manita, llevó la saliva a su rajita y la esparció, ella ya era experta en lubricación, tomó el pene del él y lo guio a su rajita, este se atoró en el introito y se fue metiendo, la cara de Karen era compungida, hacía esfuerzo por dilatarse rápido la rajita y lubricarse al mismo tiempo, sus piernita soportaban su peso, el hombre solo se dejaba hacer, miraba como ella solita se ensartaba la verga en su rajita, se fue bajando y subió sacándola, para después bajar nuevamente, hiso ese ejercicio hasta que logro metérselo por completo, el afortunado pervertido veía como la nena había logrado meterse todo su palo dentro, miró su carita de sufrimiento, como su entrecejo se fruncía y sus ojitos eran de sufrimiento, ella sabía debía aguantar lo primeros momentos de la cogida y después sería placer, se movió lento sobre él sacando y metiendo su verga, cuando los jugos empezaron a secretarse la verga resbaló mejor dentro de ella y esa fue la señal para moverse con más intensidad. El frutero no salía de su asombro era un hecho que esta niña cogía seguido, le intrigaba quien disfrutaba de ella, pero ese sería tema para después de cogérsela, por lo pronto disfrutaría esa tierna rajita; ella apoyaba sus rodillas en la arena que invadía el suelo, se raspaba pero ya la calentura era más que la sensación desagradable en sus rodillas, se movió como amazona sobre el afortunado y el por primera vez se movió, sus caderas se acoplaron al movimiento de ella y se inició la lasciva danza entre un hombre adulto y una niña precoz. Karen ya sentía su excitación trasmitida por lo jugos de su rajita, el hombre también lo percibía arrobado, viendo los gestos de placer de la niña que ya no disimulaba en lo más mínimo su placer, abría y cerraba su boquita como queriendo hablar, pero solo salían gemidos de placer de ella, era como si con eso le expresara todo el placer que ella sentía sobre él. Karen se quejó de dolor y era porque sus rodillas ya tenían piedritas enterradas en su piel, por más excitada que estaba se lastimaba con ellas, el frutero lo notó y la sujeto, se enderezó y como pudo se levantó con la nena ensartada, la llevo hasta una pared caminando con dificultad, porque sus pantalones aún estaban en sus tobillos, cualquiera que lo viera pensaría que caminaba como pingüino, moviendo graciosamente los pies atrapados por su pantalón. ‐ Aaahhh Fue el quejido que la niña lanzó cuando él la apoyó en la pared y su verga entró más de lo que ya había entrado, lo volteo a ver y sus bocas nuevamente se unieron, sus lenguas se enroscaban, los dos disfrutaban la cogida, no se podría decir quién más, la verdad los dos se disfrutaban por primera vez, los dos realizaban su fantasía, ella emanaba jugos y gemidos y él bufaba como toro enojado mientras se lo cogía con todas las ganas que su ser le daba. Las piernas del frutero iniciaron su degaste, le temblaban pero no dejaba de moverse, pensaba como seguírsela cogiendo en ese incomodo lugar, de pronto volteo a su derecha y vio un block de concreto cerca de la pared, se acercó a el block de concreto y se la sacó ala pequeña Karen que desconcertada abrió los ojos, vio como él la bajo y la paró sobre el block, quedaron los dos completamente de frente, la beso con pasión y ella se colgó de su cuello, con este block quedaron los dos a la misma altura, eso facilitaba las cosas. Mientras la besaba la fue girando lentamente, ella se dejó hacer y giró su cabeza lo más que pudo para seguir besándolo, llegó un momento en que ya no pudo hacerlo y apoyo sus dos manitas en la pared, el tipo tomó su verga, escupió en la punta y la guio nuevamente a la rajita infantil, la verga se perdió dentro sin ningún problema, entró casi por completo, la sacó y la regresó al interior de la nalgona Karen, era una fantasía sentir como las nalgas rebotaban al ser embestidas, vibraban a cada arremetida que el hombre daba, ella apoyada en la pared se sostenía para darle firmeza a las estocadas del tipo, él la sostenía de ambas caderas maravillado de esa visión que tenía del culo de la pequeña vibrando a cada embestida. Llevaban ya media hora en esa posición, el hombre le daba duro a la niña y ella feliz lo recibía, los dos gemían, la construcción estaba nuevamente abandonada, los niños que habían llegado se había ido, él lo notó por que los vio partiendo por una de las ventanas, vio cómo se perdían a lo lejos, Karen feliz recibía la cogida del hombre cuyo nombre ni sabía, para ella era solo el señor de la fruta, así lo llamaban todos, que importaba el nombre, a ella solo le importaba lo bien que se sentía su verga dentro de ella, le estaba dando mucho placer, su mente voló de nuevo imaginando que esto se lo hacía su maestro o el conserje y más se mojó cuando pensó en el hombre calvo y gordo de la tienda, él en especial la hacía mojar más, imaginaba su cara pervertida satisfaciéndose de ella, enloquecido, estaba segura que sería capaz de golpearla, a ella por alguna razón le excitaba eso, pensar que un hombre muy hombre la sometiera como una simple hembra, satisfaciéndose de ella de las formas más pervertidas, la raja de Karen se contrajo cuando imagino como se lo haría de una manera tan egoísta y salvaje El frutero notó que Karen se excito más, sintió la humedad de su orgasmo, se sintió súper macho al arrancarle orgasmos a esa niña sin imaginar que ella en sus fantasías ya estaba en otro lado, pero eso no impidió que el acelerara sus embestidas dándose placer al mismo tiempo. Karen notó las embestidas, sintió la boca de él besar su espalda desnuda, como intentaba morderla sin éxito, lamía todo lo que podía, ella notó que la gozaba pero al mismo tiempo trataba de darle placer, eso la llenó de ternura, le regalaría algo más a ese “considerado” hombre, quitó una mano de la pared y escupió mucha saliva la llevo a su culo y lo embarró todo, después pasó la mano a donde la verga la taladraba y la tomo con su manita, él se detuvo tratando de adivinar que quería la niña, pensó por un momento que ella quería parar porque le dolía la raja, pero cuál fue su asombro cuando ella lentamente la sacó para guiarla a su culito, su verga sola respingó cuando sintió el esfínter abrirse y su glande atorarse en él, por reflejó empujó la cadera ayudando a Karen a sodomizarse, ella gimió cuando la verga entró más casi hasta la mitad, la sacó y metió más quedando toda dentro ‐ No la mueva, deje tantito a que me acostumbre ‐ Si ‐ Aaahhh Los dos se quedaron quietos, Karen con mil gestos y l tipo con los ojos en blanco de placer, estuvieron un ratito, Karen como pudo volteo a verlo con cara de sufrimiento ‐ Ya, muévase ‐ ¿Quedito?—pregunto tontamente él ‐ Como quiera Eso fue masque una respuesta la amacizó de las caderas y sacó su verga solo para regresarla, ella gritó al sentirlo ‐ Ay ay ay Pero el tipo continuo, no se detuvo, su verga salía y entraba a una velocidad que él consideraba buena, pero conforme subió su excitación poco le importó el grito de dolor de la niña, que cabe decir gritaba pero de placer, a ella le gustaba eso, sentirse usada de esa forma, no importaba si dolía, solo importaba el placer que sacaba ese hombre de ella. Karen apoyó nuevamente sus dos manos en la pared porque el frutero le daba duro y tupido, le daba más fuerte que por su raja, eso le agradó, significaba que estaba sintiendo mucho placer con su culito y tenía razón, este afortunado nunca había cogido una hembra por el culo, lo más cercano a eso era cuando se masturbaba viendo revistas porno donde penetraban a las mujeres por el culo. El frutero estaba demasiado excitado le daba muy fuerte a la nalgona y pequeña Karen que feliz lo recibía, ya estaba toda apoyada en la pared porque las embestidas de él vencieron a sus bracitos y no tuvo más remedio que apoya su cara y pecho en la rasposa pared a medio construir; la excitación era mucha él sintió como sus huevos ya querían explotar, ya llevaba mucho fuera de su puesto, lo había encargado al hombre de la tienda diciéndole que iría al baño, pero ya había tardado mucho, ya era tiempo de acabar, así que aceleró como una bestia en ese culito infantil y sintió como la leche salió de sus huevo y se estrelló en el recto de la nena que ya gemía fuerte ‐ Aaahhh aaahhh señor, lo siento… siento su leche en mi culo aaahhh ‐ Aaahhh aaahhh me vengo mi perrita… me vengo Fue lo único que le ocurrió a este hombre con pocas ideas, pudo haber dicho mil cosas pero su corto cerebro solo pensó en ella como una perra, no una perra grande más bien una cachorra y de ahí pues “perrita” ‐ Mi perrita linda como te disfrute ‐ Aaahhh yo también, me vine muy rico aaahhh Karen contraía su vagina teniendo su último orgasmo originado en su culo, no se desacoplaban aun, ella se movía contrayendo el culo y el disfrutaba esa sensación, su verga se fue aguadando y sola fue expulsada del culo infantil tal como lo haría con un pedazo de mierda, cuando lo hiso la leche emergió y salió escurriendo por sus muslo, el hombre tambaleante buscaba donde sentarse mientras Karen aun recargada en la pared expulsaba la leche de su culo sintiendo la tibieza escurriendo por sus muslos. Karen se despegó de la pared y volteo a ver al hombre que recuperaba el aliento, se apiadó de él y se acercó agachándose metiéndose la verga en la boca, limpiándolo mientras le mamaba extrayendo sus últimas gotas, él enloquecido la tomó de la nuca, acariciando su cabello lacio, eran demasiadas cosas experimentadas en un día. Karen se sacó el miembro de su boca y se limpió la leche de sus labios con el dorso de su mano, volteo a ubicar su ropa y fue por ella, con su pantaleta limpió la leche que le escurría en los muslos y después se la puso, coloco su corpiño y se puso el resto de su ropa, el hombre hiso lo miso ‐ Oiga y ¿cómo se llama?—Karen pregunto por primera vez el nombre del tipo ‐ Pedro mi amor, me llamo Pedro. ‐ Jijiji, siempre me pregunte su nombre y nunca imagine como se llamaría ‐ Bueno ahora ya sabes cómo me llamo ‐ Y no va a decirle nada a mi abuelita ¿verdad? ‐ No, no le diré, pero debes prometerme qué regresaremos aquí otra vez ‐ Si, prometido, pero a ver si para la otra trae deperdido una colchita don pedro, me dolieron mis rodillas mire las traigo todas rapadas ‐ Jajaja a ver Se acercó a ella y limpió con su mano la arena que estaba incrustada para después con su lengua limpiar el polvo que quedó. Levantó su falda y desplazó su pantaleta a un lado dejando su raja descubierta, le chupó literalmente la raja arrancándole suspiros de placer a Karen que lo sujetaba de la cabeza metiendo sus dedos entre el cabello de este, cuando se satisfago se apartó volviendo a tapar la raja con la pantaleta y bajar la falda, ella solo le sonrió agradecida por la chupada ‐ ¿Y eso?—preguntó Karen con una sonrisa ‐ Quería llevarme el sabor de tu raja para todo el día, quería saber a qué sabe ‐ ¿Y le gustó? ‐ Mucho mi perrita, mucho. ¿Cuándo regresamos? Prometo traer una colcha ‐ Mmmm yo le aviso don pedro, no puede ser todos los días. Yo le aviso. Ande no sea malo y ayúdame a bajar, no puedo yo sola con mi mochila. ‐ Pero antes me tienes que platicar con quien has estado ‐ No puedo decirlo, si quiere regresamos y hacemos “cositas”, pero de eso no hablaremos ‐ Está bien, a ver deja te ayudo con tu mochila Don pedro resignado le ayudo a bajar como ella se lo pidió, ya tendría tiempo de sacarle sopa; en la planta baja se despidieron con un beso de lengua y manoseo, primero salió él y ella se esperó un ratito y luego salió volteando a todos lados, verificando que nadie la veía, Karen caminó contenta, cuando se levantó esa mañana no imagino lo rico que se pondría el día, caminaba feliz sintiéndose la niña más afortunada del mundo, ya tenía dos novios a quien darles cariño y eso la emocionaba, obviamente que a don Jorge no le comentaría que tenía nuevo novio, eso sería un secreto solo de ella. Tocó la puerta de la vieja casa y don Jorge abrió ‐ Karen, tardaste mucho, ¿dónde andabas? ‐ En la escuela, me quede a hacer tarea ‐ Mmm está bien, mira te tengo una sorpresa, hoy tenemos visitas Hiso pasar a Karen y ella desconcertada vio a un hombre igual de viejo que don Jorge ‐ mira Karen, él es mi amigo Anselmo, Anselmo ella es Karen, es la niña de quien te hable Karen la inocente, precoz y nalgona niña miró desconcertada al viejo, recordó vagamente que en una de las ultimas enculadas de don Jorge le dijo que si podía invitar a un amigo a “pasarla bien” ella en su nebulosa le dijo “si don Jorge invite a quien quiera, que me cojan rico como usted, soy suya puede hacer conmigo lo que quiera aaahhh aaahhh” ella lo había dicho en un momento de calentura y tal parecía que don Jorge se la había tomado muy en serio, pues ni modo, ya había dicho que sí y ahora tenía que mantener su palabra, resignada dejó su mochila ‐ Bueno está bien, espérenme en la recámara, me voy a lavar, ahí los veo Los dos tipos se vieron sonriendo cómplices, se subieron por las escaleras, Karen se dirigió al baño y se preparó… Continuará Capitulo 5 Karen acostada en su cama palpaba su rajita, estaba toda hinchada, lo mismo que su culo, recordaba como don Jorge y su compadre Anselmo se saciaron con ella; recordaba como la habían hecho que les mamara a los dos al mismo tiempo, cual película porno, después se la cogieron uno a la vez, la habían penetrado sin piedad por sus dos agujeros, Don Jorge alentaba su compadre a que le diera más duro por el culo; ella experimento el cambio de tamaño de pene entre uno y otro y finalizaron con “el postre”, se la cogieron entre los dos al mismo tiempo, en ese momento Karen agradecía al don pedro el frutero por habérsela cogido por el culo en la tarde, eso le ayudo a soportar más las embestidas que los dos viejos le dieron, porque eso sí, estuvieron cambiando de posición y de agujero, se alternaron, siendo brutales y despiadados en sus estocadas; Karen bufaba y apretaba los dientes al sentir las brutales estocadas El pervertido don Anselmo al final casi se desmaya del esfuerzo que hiso al sostenerla cargada mientras se la metía por la raja al mismo tiempo que don Jorge se la metía por el culo, el pobre viejo cayó casi desvanecido y pálido, intentando recuperar la respiración y asustando tanto a Karen como a su compadre que fue en su auxilio echándole aire con las manos al rostro para que el viejo pervertido recuperara el aliento; una vez recuperada la respiración la pequeña Karen fue hincada frente a él y le mamo la fea y apestosa verga hasta que el viejo temblando de voz se descargó en lo profundo de su garganta. Karen en su cama seguía recordando como Anselmo aun recuperando el aire, veía como su compadre don Jorge la ponía en cuatro como una perrita y se la metía por el culo, moviéndose como un loco dentro y fuera de ella, él viejo apretó los dientes y frunció el entrecejo acelerando sin piedad haciéndola gritar de emoción, finalmente el viejo don Jorge también grito eyaculando abundante leche dentro de la nalgona niña. Don Anselmo riendo le comento a su compadre que era la mejor plata gastada, que nomás recuperara fuerzas y dinero volvería a cogérsela; la niña vio como desenrollo un paliacate y saco un fajo de billetes, el cual don Jorge tomó y contó sonriendo de felicidad. Don Anselmo se despidió de Karen besándola en la boca y metiéndole la lengua, al mismo tiempo que le metía dedos a la rajita desnuda y sin pelo de la niña que recibía las caricias malsanas que el tipo le daba, poniendo los ojos en blanco y abriendo su boquita de placer “volveré pronto preciosura” Fueron las palabras que Karen escuchó mientras le sacaba los dedos de su culo y ranita, antes de verlo salir por la puerta; Karen en su cama se palpaba sus muy dilatados e inflamados huecos, tres adultos se la habían cogido en un solo día, ahí solita palpándose se preguntaba si podría romper su propio record, se excitó tanto pensando en eso que sin poder evitarlo metió más los dedos en su rajita y los sacó, inició así una dedeada de masturbación en honor a los tres hombre pervertidos que se la habían cogido ese día, no sabría cuándo repetiría, improvisaba cada día, imaginando las posibilidades se siguió masturbando hasta que el sueño la venció y se quedó profundamente dormida con sus deditos dentro de su rajita. La voz de su abuela desde la cocina despertó a Karen que de inmediato recordó que se durmió con los dedos dentro de su raja, cobro conciencia completa y descubrió que mano estaba fuera de su entrepierna, durante la noche los había sacado y ni cuenta se dio, olió su mano y lamió lo que quedaba de esencia de semen y jugos de raja, se levantó y se bañó, se puso sus ropitas y se dirigió a la cocina donde su abuela la esperaba con su humilde desayuno ? Buenos días Karen ¿cómo dormiste? ? Muy bien abuelita ? Te noto contenta ? Jiji si abuelita, ayer tuve un día muy emocionante ? ¿En tu escuela? ? Sip, en mi escuela Karen mintió con naturalidad y su abuela no dudo ni tantito las palabras de su nieta, terminando el desayuno se encaminaron a sus destinos y en el punto donde se separaban se despidieron de beso y cada quien tomo su sendero. La niña feliz caminaba contoneando su trasero, disfrutando la brisa fresca de la mañana, llegó hasta la escuela y se dirigió a don pedro que recargado en su carrito le sonrió ? Hola don pedro ¿cómo amaneció? ? Muy bien mi preciosa ¿y tú? ? También—Karen contesto sonriéndole coqueta ? Mira lo que traje hoy Don Pedro le enseño una manta gruesa que traía escondida en la parte baja del carrito de fruta y Karen emocionada le brindo una sonrisa ? Es una manta ¿va a querer que vayamos hoy? Jijiji ? Si preciosa, nomás acabes tu escuela te vas derechito pa´lla, te llevo un vasito de fruta pa´ que comas bien rico y después nos ponemos a jugar ¿Estás de acuerdo? ? Si Jijiji ahí lo veré y voy a tratar de salir antes para tener más tiempo Se dio la vuelta haciendo que falda se elevara dejando al frutero contemplar esas hermosas nalgas cubiertas por la blanca pantaleta, su pene brinco dentro de su pantalón y su mente voló pensando todo lo que le haría a esa nalgona niña por la tarde. Karen percibía la humedad de su rajita al estarse excitando nomas de imaginar lo que rico que se la pasaría con el buen don pedro, él era muy considerado, traía una manta para que no les calaran las piedritas y además le llevaría fruta para que comiera, definitivamente ella tendría que agradecérselo con todo su entusiasmo, brindándole todo lo que le pidiera, lo complacería con todos sus agujeros. Karen aburrida miraba la clase, no era propiamente la alumna más destacada, de hecho casi nunca le iba bien, apenas pasaba y la mayoría de las veces no llevaba tareas, los maestros se cansaron de hablar con su abuela, quien por la edad ya no le ponía la atención que debía, provocando que su nieta fuera de las niñas “burritas” del salón. La niña sintió ganas de ir a orinar, se levantó de su pupitre y le pidió permiso al maestro de salir, el cual fue concedido, salió del salón ante la atenta mirada de los varones de la clase, era una niña muy deseada por todos, incluso el maestro no perdió detalle del trasero infantil que contoneado se desplazaba hasta la puerta, abrió y se perdió del otro lado. Karen caminaba por los pasillos de la escuela, miró al conserje que ensimismado limpiaba el piso, pasó a un lado de él y este ni se percató, continuó trapeando en silencio, llegó Karen al baño de niñas y al entrar notó que quedaba poco papel higiénico, una idea pasó por su cabeza, tomó lo que quedaba del papel, lo hiso “bola” y lo tiro al cesto de basura, salió en busca del conserje que seguía trapeando el piso como si nada más importara en el mundo. ? Hola—el “hola” del Karen lo sacó del trance en el que estaba ? Hola— contestó desconcertado ? Disculpe señor conserje, es que quiero ir al baño pero no hay papel, ¿me podría dar un poco? ? Mmm creo que tengo en la bodega, deja te traigo ? Si quiere lo acompaño, si me quedo quieta me darán más ganas de hacer pipi ? Bueno como quieras Los caminaron rumbo a la bodega de la escuela, caminaban en silencio, Karen miraba de reojo al hombre encargado de la limpieza y mantenimiento de la escuela, era un hombre de algunos 45 a 50 años, su cabello medio cano lo demostraba, traía el overol en color caqui, propio del uniforme de los conserjes, llegaron a la bodega, el tipo abrió un candado, entraron y se dirigió a un estante, tomó el mentado rollo de papel y se dirigió a Karen ? Aquí esta, pero es muy grande, vamos a regresarnos y me dejas entrar primero para ponerlo en el dispensador y después entras tú a hacer tus necesidades ? Oiga ya no aguanto, ¿aquí no hay baño? ? Si, aquí hay uno de este lado, pero no está muy limpio ? No importa, ya no aguanto ? Pues entra Karen puso cara de agonía para poder entrar al baño, pero el tipo tenía razón no era muy limpio que digamos, se levantó la falda, bajo su pantaleta y en la típica posición de “aguilita”, vació su vejiga; el chorro de orina cayó en el agua de la taza, Karen medio empinada orinaba intentando apuntar el chorro en la taza, pero no había cerrado la puerta, la dejo abierta intencionalmente para que él tipo la viera, el pobre conserje desconcertado la veía como ella semi agachada seguía orinando, volteo a verlo y le sonrió, él se asustó y desvió la mirada hacia el otro lado, el chorro se dejó de escuchar ? Señor conserje ya acabe, pero no hay papel, ¿me puede traer un pedazo? ? Este…. Si… yo… mmm deja te llevo Él tipo titubeante cortó un pedazo de papel y lo llevo a la coqueta niña que seguía semi empinada esperándolo, llego hasta el umbral de la puerta y se quedó quieto extendiendo el papel hacia Karen, que sonriendo lo miro ? Por favor señor no podría ayudarme, es que no quiero soltar la falda porque se ensuciaría ? Este… yo… está bien ehhh ¿quieres que yo te limpie? ? Si, por favor El viejo conserje llevó el trozo de papel a la entrepierna de Karen, lo hiso con mucho cuidado y lentamente, Karen sonreía divertida al ver el tipo hacerle su limpieza higiénica casi sin tocarla, cual él creyó estaba limpia retiro el papel y lo arrojo al cesto. ? Ya esta ? Gracias señor, es usted muy amable— Karen le dio un atrevido piquito en los labios, el pobre hombre abrió los ojos como platos ? ¡Niña! ? Es usted muy tierno, me recuerda a mi abuelito— le mintió Karen al desconcertado conserje— siempre jugaba con él al caballito, ¿le enseño cómo? ? Yo, este… no sé ? Si, mire, siéntese en ese bulto Karen llevaba prisa y veía que él era muy tímido, el viejo volteo y vio un costal en el suelo, era un costal de tierra de jardín que había quedado del último mantenimiento de la escuela, el hombre se sentó en él y volteo a ver a Karen que sonriendo se dirigió a él, se acercó separo sus piernas, pasando por las juntas de él para después sentarse a ahorcajadas sobre el viejo, la vulvita de la nalgona niña quedó en contacto casi directo con el pene en desarrollo de erección del viejo, las manos de ella se posaron sobre los hombros e inicio un meneo de cadera ? ¡Yupi! ¡Caballito! Jajaja Karen divertida se meneaba sobre el pobre hombre que tenía las dos manos puestas sobre el costal, Karen brincaba y después se dejaba caer, movía sus caderas de atrás a adelante, de un lado a otro, ella quería excitarlo, pero el tímido hombre no se atrevía a más, Karen desesperada tomó nuevamente la iniciativa ? Oiga pero pongas sus manos aquí—Karen llevó las manos del viejo a sus nalgas—que no ve que si no me agarra me puedo caer ? Si niña, yo te… te agarro El viejo sintió la firmeza de las nalgas de la niña, ya la había visto en la escuela, era la más coqueta de todas, el no ponía atención a algo más que una mirada fortuita, para él era otra de tantas que desfilarían por esa escuela y que terminaría empinada en el monte con un niño de grado mayor detrás de ella culiándola con placer, ese sería el placer de los jóvenes, la sangre joven llama a la sangre joven; pero no, esa nalgona niña ahora estaba sentada sobre él moviendo sus caderas y literalmente cabalgándolo como un potro. El meneo de la huerca mas el contacto con esas nalgas estaban rindiendo frutos, su arrugado pene comenzaba a recordar lo que era una erección por estimulo femenino, la niña sí que se movía sobre él, no se estaba quieta, sonreía loca de gusto cuando se meneaba y sentía como el pene iba aumentado de tamaño. ? Oiga y ¿sabe que era lo más divertido de jugar al caballito?—pregunto Karen sin dejar de moverse y morder su labio inferior ? No ? Bueno cuando yo le daba besos al caballito ? ¿Cómo? ? Así mire Karen sonrió coqueta y se fue acercando al rostro del viejo, que desconcertado vio como ella entreabrió su boquita y su lengüita asomo levemente entre los labios, después el contacto con esa boca tibia; sus papilas gustativas brincaron de emoción cuando sintieron la saliva infantil. Karen con su cabeza ladeada lo besaba a ojos cerrados sujetándolo de ambas manos de la nuca, sus movimientos se hicieron más lentos y profundos, su candencia cobro tintes totalmente sexuales, Karen sí que sabía besar, le chupaba los labios, le metía la lengua y después la enroscaba con la de él, le chupaba poquito la lengua. El conserje de la escuela estaba iniciando una excitación de las que ya no recordaba, sus manos se desplazaron por debajo de la falda palpando las poderosas nalgas de Karen, que al sentirlo no pudo evitar gemir dentro de la boca del viejo chupando con más intensidad su lengua. Aún más atrevido el conserje pasó una mano por debajo del elástico de la infantil pantaleta palpando la húmeda rajita ? Aaahhh Karen se tuvo que separar de él porque el gemido de placer que dio necesitaba darse al aire y no dentro de la boca de él, quería que viejo la escuchara gemir ante sus caricias, eso lo animó más, y un dedo de él se introdujo en la encharcada rajita ? Si caballito, así me gusta, mucho ? ¿te gusta? ? Sí, mucho, pero quiero que use el otro dedo ? ¿el otro dedo? ? Si El tipo no entendió cual dedo, Karen se tuvo que separar de él y bajo sus manos al cierre del pantalón del overol, lo bajo y metió su manita palpando la dura carne separa por el anticuado bóxer del viejo, que gimió como un adolescente cuando entendió a que “dedo” se refería ella. ? Este Dijo final e inútilmente Karen, pues el viejo ya había entendido que se la podía coger, la levantó y le quito la pantaleta, ella dócilmente colaboro y se quedó para frente a él, ella ya no haría más, si él tenía el valor debía atreverse a tomar la iniciativa, sino se regresaría al baño y se masturbaría hasta verse con el frutero a la salida; el viejo la tomó de la mano y su mirada cambió, ya era la de un hombre excitado que no piensa, eso también la excitó a ella que sintió un contracción dentro de su infantil rajita ? ¿Qué va a hacer?— Preguntó Karen intentando parecer inocente ? Seguiremos jugando al caballito Contesto el hombre con la voz más ronca, la voz de un hombre excitado que no regresara al punto de partida, que avanzará hasta lograr depositar leche entro de ella; y era eso lo que ella esperaba, sentirse usada por él, que se saciara con ella, sentir como bramaría cuando se la estuviera cogiendo ? ¿Qué quiere que haga? ? Siéntate como estabas Karen volvió a separar las piernas y vio como el viejo escupió en su mano y mojo el glande, ella sonrió para sus adentro, pues su rajita ya era un charco de agua que no necesitaba lubricación; el glande fue apuntado en el introito y la cabeza se perdió dentro de ella ? Aaahhh Karen no pudo evitar gemir fuerte y arquear su cabeza hacia atrás, la falda seguía puesta y cubría la penetración, pero esta se estaba dando con las máximas facilidades que la naturaleza puede brindar a un par de copuladores. El pene del viejo, duro como una roca, se metió hasta la mitad ? Aaahhh Otro gemido de la pequeña que animó más al viejo y moviendo su cadera logro ingresar el resto del afortunado pene; los bellos púbicos canosos del tipo hicieron contacto con los labios lampiños de la niña, que en ese momento tenía la boca abierta y los ojos blancos de placer. La penetración ya era completa, la danza inicio ? Aaahhh aaahhh aaahhh Karen gemía a cada metida que el conserje le daba, estaba en la gloria, el pene de él no era grande, pero tampoco pequeño, era el tamaño ideal para sentir placer de forma rápida y no esperar a que la vagina se adaptara al tamaño ? Mmmggg mmmggg mmmgggg Ahora gemía dentro de la boca del conserje mientras lo besaba, estaba sintiendo mucho placer, el tipo ya estaba más que perdido en la gloria, sus caderas se movían rápido y más se emocionaba al sentir como la nalgona niña colaboraba en todo, acoplándose a su estocadas, ella se movía hacía el contrario de el para hacer más profundas y fuertes las penetraciones ? Abuelito… caballito… abue… si… si aaahhh Karen balbuceaba con sus ojos en blanco y su boca abierta, aun en ese estado tuvo la habilidad para desabrochar su blusa, sacársela, lo mismo que su corpiño y acercarle una teta a la boca del conserje, que chupó fuerte y sin misericordia, arrancándole el dolor más placentero que se podía dar a esa niña ? Aaahhh aaahhh sí. abue… chupa como me gusta aaahhh aaahhh ay ay aaayyy Grito Karen al sentir como el viejo mordía toda la areola, lo sujeto fuerte por la nuca oprimiéndolo contra ella, mientras sacaba la lengua de su boca exponiéndola al aire ? Ay ay aaaayyyy abuelito te quiero ay ayyyy Volvió a gritar de placentero dolor al sentir los dientes oprimir con fuerza su areola; cuando el tipo dejo de chupar y morder su areola Karen lo tomo por el rostro y lo beso con furia moviéndose con rapidez sobre él, se separó un poco de él y le dijo al oido ? Abuelito ¿quieres que ahora yo sea la yegua? El pene del tipo casi suelta precozmente la leche, su mirada brillo, no contestó solo la desacoplo de él y la cargó llevando como un bebé hasta un montón de costales, la necesitaba más alta para poder jugar a la yegua; la colocó con los pies colgando, levantó la falda enrollándola en la cintura y esas hermosa y morenas nalgas emergieron, fue una invitación al paladar, el conserje metió su cara entre las nalgas de Karen que gimió como una cerda al sentirse hurgada por él. La nariz del conserje quedó directamente en el culo de la niña, mientras que la lengua entraba y salía de la rajita, él en sus tiempos mozos había sido buen cogedor, y lo que bien se aprende no se olvida, hiso ver estrellitas la caliente niña, ni don Jorge le había provocado tanto placer, ella lo sabía y se lo agradecería. Después de varios orgasmos, el conserje se levantó y tomo su verga que liberaba liquido pre seminal, la apunto a la rajita ? No abuelito, por ahí no, mejor por el otro lado Ella misma separo sus nalgas estirando su culo para que él lo pudiera ver, no titubeo, subió un poco más el glande y este se atoro en el culo, empujó y la cabeza entro, la caliente niña gritó Aaahhh El conserje sabedor solo la sacó para meter más, no cabía duda que esa niña se la cogía su abuelito por todos sus agujeritos, pensó el hombre, pero no sintió lastima, al contrario, agradeció al anciano que la había dilatado lo suficiente para gozarla sin miedo. ? Puff puff puff Karen pujaba a cada metida del viejo, la bombeaba fuerte, la niña sudaba y él no se quedaba atrás, la sujetaba de las caderas, Karen seguía separando sus nalgas para facilitar tanto la vista como las metidas, quería quedar bien con el amable conserje ? Mmmgggg mmmggggg El viejo empezó a bramar al sentir la leche liberarse por sus huevos que hinchados ya lo pedían desde hace rato ? Aaahhh aaahhh abue… siento su leche… aaahhh aahhh que rico El viejo libero gran cantidad de leche dejándola dentro del culo infantil, una vez liberada, se quedó un rato dentro de la niña, los dos en silencio disfrutaban el momento postcoito, la saco y un ruido extraño a flatulencia emergió del culo al empezar a cerrarse ? Gracias—dijo Karen toda sudada desde su posición, solo había girado su cabeza un poco para verlo ? Gracias a ti por jugar conmigo al caballito, pero no lo debemos decir— dijo el viejo recuperando el aire ? No, no lo diré—contesto Karen levantando y tapándose el culo con una mano, porque la leche se le salía ? Pero dime ¿siempre juegas así con tu abuelo? ? Nop, no tengo abuelo, vivó sola con mi abuela ? Pero entonces… ? No, de eso no hablamos, me gusto y quiero seguir jugando con usted, pero de lo otro no hablaremos El viejo se quedó callado, finalmente asintió ? Está bien ? Oiga y ¿cómo se llama? Karen preguntó y recordó que era el segundo que se cogía y después le preguntaba el nombre, era una costumbre que tendría que cambiar, pues sino sería etiquetada como puta y eso no le agradaba… al menos de momento ? Toño– contesto el conserje abrochando su overol ? Don Toño, es verdad, así lo llaman todos, ¿podremos jugar después? ? Si Contesto casi de inmediato el viejo Toño, le acercó una toalla con al que ella se secó, se vistió y salió de la bodega escolar, caminaba feliz sintiendo la leche del conserje querer salir de su culo, lo apretó más y rio para sus adentro diciéndole a la leche “no te dejare salir”. El timbre sonó y Karen salió del salón con su mochila, en la entrada sonrió cuando vio el puesto de fruta vacío, tenía un candado en la caja de vidrio donde guardaba la fruta en hielo y una cadena en la llanta del carrito; la niña se sintió excitada de saber que era ella el motivo por el que ese carrito de fruta estaba cerrado, con su rajita iniciando lubricación camino a la construcción, don pedro estaba esperándola, apenas la vio la tomo de la mano ? Mi niña, pensé que no venias, vamos pa´rriba La llevo de nuevo al tercer piso y Karen se sintió la niña mas especial del mundo, porque cuando llegaron, ella vio como el piso había sido barrido, tenía una pequeña y vieja tina, con la que había esparcido agua para no levantar polvo, una vieja escoba, con la que el frutero barría la baqueta en el lugar donde estacionaba su carrito, acompañaba a la vieja tina; la gruesa manta estaba en medio bien extendida y sobre ella una pequeña almohada, a una lado dos vasos de fruta la esperaban, era como la mejor cena romántica ala que un novio puede llevar a su pareja. Karen casi con lágrimas en los ojos volteo al frutero que le miraba el culo, se abalanzó a él y se colgó de su cuello con sus brazos y de la cintura con sus piernas, sus bocas se unieron en un lascivo beso prohibido. ? Mi niña ¿no quieres comer primero? ? No don pedro, quiero empezar por el postre… Media hora después Karen estaba acostada boca abajo, don pedro sobre ella la sodomizaba sin piedad ni misericordia, la bombeaba fuerte, Karen gritaba, de dolor o placer, la verdad ni ella lo sabía, el frutero la tenía sostenida de la boca tapándosela mientras sin piedad le metía y sacaba la verga del culo infantil, la lengua de Karen acariciaba la palma del hombre en agradecimiento por taparle la boca y permitirle poder gritar sin freno y más le agradecía que la otra mano estaba en su entrepierna machacándole el clítoris sin misericordia arrancándole los chispazos más placenteros que había sentido; no cabía duda que entre más lo harían, más se conocerían y más placer tendrían el uno del otro. Karen percibió como el frutero aumento más la velocidad y se dejó caer completamente sobre ella, dejándola casi sin respiración, aun así el placer fue infinito, sintió como la leche se perdió dentro de su recto mientras el frutero gemía sin control cerca de su oreja, la piel de la niña se erizó al escuchar el orgasmo desesperado en placer del hombre que casi gemía llorando de placer, tal vez el pobre tipo nunca había tenido uno como ese y tenía razón para don pedro era el mejor orgasmo de su mediocre vida ? Ni niña… mi niña, se me va la vida dentro de ti ? Si don pedro lo siento yo también que gusto aaahhh aaahhh Karen con los ojos en blanco y la boca abierta compartió orgasmo con don pedro, que hiso todo su esfuerzo por meter toda su verga dentro del culo terminando de vaciarse. Se quedaron quietos los dos, don pedro no se quitó, pero si se apoyó con sus manos en el piso, dejando que Karen pudiera respirar mejor, su pene lentamente se fue aguadando hasta se expulsado del culo infantil; don pedro se acostó boca arriba sobre la gruesa manta y miro el carcomido techo, Karen todavía boca abajo busco con la mirada los vasos de fruta y los vio, los dos estaban tirados desparramando la fruta que contenían, ni cuenta se dio cuando durante la cogida los tiraron, pero tenía tanta hambre así que eso no le importo y se estiró y junto la fruta de nuevo en vaso y se sentó a comerla; Don pedro veía como ella degustaba con mucho placer la fruta ? ¿pensé que querías el postre primero? Don pedro pregunto con malicia mirando de reojo su aguado pito, eso fue interpretado por Karen que coqueta se sentó a horcajadas sobre los muslos del hombre, tomó un trozo de sandía del vaso y lo deslizó sobre la mojada verga del hombre que se estremeció al sentir la fruta fresca sobre su miembro y más se estremeció cuando Karen llevo ese trozo de fruta a su boca, paladeándolo con la lengua por la parte manchada de semen ? Mmmmm que rico sabe Volvió a repetir la faena y eso emocionó de nuevo al frutero, cuyo pene volvió a brincar ? Don pedro no se emocione, ya me tengo que ir ? Un ratito mi niña anda, acabo rápido ? Bueno, pero por mi rajita ehh, que ya me arde mi culito ? Si mi niña, por tu rajita Media hora después don pedro se le metía por el culo sin piedad a la nalgona Karen que en cuatro patas y con una sonrisa de oreja a oreja feliz lo recibía, don pedro de nuevo bramo como un toro cuando descargo leche en el culo infantil, lo hiso tan fuerte que Karen cayó boca abajo sintiendo las potentes embestidas del viejo Nuevamente desacoplados y recuperando el aliento, don pedro se puso de lado mirando de frente a la nalgona niña, la acarició por el rostro ? Eres hermosa mi niña ? Y usted un tramposo ? ¿Por qué? ? Le dije que por mi rajita y me la volvió a meter por mi culito– Dijo Karen haciendo un puchero de niña malcriada—me lo dejo todo hinchado ? Jajaja mi niña, me gustas demasiado, no pude evitar metértela, perdón… ¿me perdonas? ? Sí, pero solo si promete que vendremos mañana ? Si mi niña prometido y también prometo que te la meteré por el culito bien rico como hoy Karen emocionada lo abrazó, es lo que ella quería escuchar, que no le hiciera caso y que la disfrutara como le diera la gana, eso la hacía feliz, el frutero se pudo serio ? Karen siento que te quiero, y quiero estar contigo, solo contigo, vámonos juntos, huyamos de aquí y nos vamos a vivir a otro lugar ? Y ¿su familia? ? Al carajo, solo te quiero a ti ? No don pedro, eso no lo haré, que serán de sus hijos, quien los mantendrá, ¿quiere que su hijita acabe como yo? Sin nadie quien la cuide Las palabras de Karen retumbaron en el cerebro del hombre, se quedó pensando la niña lo notó y se acercó a él y lo beso tiernamente en los labios ? Don pedro no se enoje conmigo, podemos venir aquí y jugar, pero no deje a su familia, cuídelos ? Si mi niña, pero debes prometerme que vendremos y sobre todo que me dirás quien es el otro ? Don pedro ya hablamos de eso, y no lo haremos ya le había dicho, será solo así, aquí será nuestro nidito, y sabe que hoy me hiso sentir la niña más afortunada del mundo, nadie se había tomado tantas molestias conmigo y usted hoy lo hiso, siento que empiezo a quererlo Don pedro vio que no cedería que esta vez ganaba ella y resignado lo acepto, la besó en al frente y la ayudo a vestir, tiernamente le acomodó su ropita ante la admiración de ella que emocionada lo veía, pensaba que porque no había tenido un papá como él. Se despidieron dentro de la construcción y cada quien tomó su rumbo, Karen estaba feliz por el día que había vivido, todavía podía sentir su culo retacado de leche y pensaba que no la soltaría hasta que estuviera en casa de su abuela, eso significaba que también recibiría la leche de don Jorge que de seguro ya estaría desesperado porque no llegaba… continuará Capítulo 6 Karen estaba acostada en su humilde cama, estaba boca abajo con las piernas flexionadas hacia arriba, las movía inquieta, su falda estaba más allá de medio muslo, casi podía vérsele el inicio de sus grandes y hermosas nalgas, era una niña muy nalgona y se daba cuenta como enloquecía a los hombres. Tenía rato de haber llegado a su casa, su culo estaba retacado de leche y sentía como el líquido quería salir de él, ella apretaba los mas que podía para retenerlo, quería dejarlo ahí para toda la eternidad. Tenía una libreta en la que escribía sus experiencias vividas, movía inquietas sus piernas solo de recordar cómo se la habían cogido, era como un diario de experiencias para ella, iba plasmando como fue su primera vez con don Jorge, como se sintió después, todo lo que sufrió para lograr placer por sus huecos, como aprendió a mamar vergas y como le gustaba el sabor, describía incluso que cada uno de sus amantes tenía un sabor diferente, uno peculiar, ella estaba segura que a ojos cerrados podría saber de quien se trataba solo con oler o chupar la verga. Metió mano a su pantaleta tocando

Autor: sexotabuxyz Categoría: Tabú

Leer relato »

Las calientes vivencias de las niñas de doña Juanita 1, 2 y 3

2022-09-22


Las calientes vivencias de las niñas de doña Juanita I y II Fecha: 14/03/2018, Categorías: Hetero Autor: adalberto1979, Fuente: SexoSinTabues CAP 1 Nuevamente alguien me pidió darle continuación a una historia inconclusa; esta contiene solo 2 capítulos, quedo inconclusa y dejó un sabor amargo en la persona que me pidió darle una continuación, por lo que aclaro los primeros dos no son de mi autoría y de la forma más humilde y congruente trataré de darle una continuación a la historia hasta donde se pueda. gracias y saludos Dedicada a PV Las calientes vivencias de las niñas de doña Juanita I Esta historia inicia en 1999 en un barrio pobre a las orillas de una ciudad del sureste mexicano, allí vivía la Sra. Juanita y su nieta de 7 años, quien a partir de esa edad viviría experiencias sexuales con hombres maduros. Desde su nacimiento se tuvo que encargar de su nieta ya que su hija quedó embarazada a muy temprana edad, fruto de un misterioso suceso que hasta ese momento no había sido revelado, Carmen como así se llamaba su hija, por miedo o desconfianza nunca confesó a su madre quien era el padre del embarazo de la niña y tampoco como pudo quedar embarazada a tan tierna edad, quien en su inocencia e incapacidad de criar cedió todas las obligaciones a su madre para el cuidado de su hija. Al paso de un año Carmen se escapó con un hombre que doña Juanita nunca conoció, solo supo que se aprovechó de su niñez e inexperiencia, llevándosela, la niña sin dar mayor explicación se fue con aquel tipo, una nota en una tarde después del trabajo que encontró doña Juanita al despedazo, la niña decía que se iba porque quería hacer su vida ... ... con un hombre maravilloso y quería ser libre. Ella la busco por todos los medios, las autoridades no pudieron encontrarla al final la reportaron como extraviada, hasta ese momento no sabía nada de ella. Al paso de los años doña Juanita lo superó y empezó a ver a su nieta como su nueva hija, la llevaba a trabajar cuando se lo permitían a veces la dejaba encargada con alguna conocida, ya que su familia se encontraba en otro provincia, cuando la niña cumplió los 7 años, la señora Juanita se la dejaba encargada después de la escuela a unos compadres que le hicieron el favor de bautizársela y rentarle un cuarto modesto que tenían en el predio de su casa, la niña a pesar de su pequeña edad ya era muy viva y demasiado lista, era muy traviesa y juguetona. El compadre de la Sra. Juanita era un señor de 57 años, se conservaba fuerte, de bigote tupido y canoso era obrero en una fábrica de la ciudad, bebedor, a don Jorge le gustaba ir de putas, era mujeriego y además un pervertido declarado, le gustaba mirar a las niñas de 5° y 6° de primaria y también de secundaria, la fábrica se ubicaba cerca de una zona de escuelas que aprovechaba para ver a las niñas en sus shorts cuando pasaban por el lugar donde solía comer, viendo sus lindos cuerpos ajustados a la tela de la lycra o faldas coquetas deseando tenerlas en sus brazos y poseerlas como un loco aunque fuera por algunos minutos, al enterarse de que la nieta de su comadre se quedaría en su casa, este vio de inicio un problema, ya que era una ... ... niña muy pequeña, requería de atención, sus hijos ya mayores y casados, ellos habían pasado por esta etapa hace muchos años, sin embargo repensó las cosas, considero que un favor a su comadre con la niña le ayudaría a salir adelante. La niña a los primeros días que se le dejo con los compadres empezó a tomar confianza, era una niña muy despierta cuando don Jorge llegaba, (su jornada empezaba temprano y terminaba a las 3 de la tarde) se iba a descansar en su habitación que estaba en la 2ª planta de la casa, la niña estaba al cuidado de la comadre quien atendía sus deberes y se olvidaba de la niña dejándola sola por horas en alguna parte de la casa o habitación jugando sola, la niña al ser ignorada jugaba con sus muñecas, en una ocasión al estar aburrida se paró en la puerta de la habitación de don Jorge, se acercó queriendo platicar, le preguntaba cosas, curioseaba, don Jorge nunca había sentido ninguna atracción por niñas tan pequeñas, se le hacían sin gracia, latosas y chillonas, sin embargo cuando aquella tarde la niña se acercó en un gesto de inocencia y nerviosismo, la niña no tuvo el menor cuidado y al mover con sus manitas su vestidito tan ligero que dejaba ver su piel apiñonada de sus pantorrillas bien delineadas y su tersa piel de sus piernas regordetas causo una alteración en los sentidos a don Jorge, su pequeña figura de mujer lo impresionó, la niña se paraba en la puerta de su habitación jugando con su vestido y parecía no importarle enseñar a don Jorge sus ... ... torneadas y gordas piernas, al momento de llevarse el vestido a la boca por la parte delantera alzando el vestido dejó ver todo su frente descubierto dando una vista excitante, solo cubierto por unos pequeños y ajustados calzoncitos de tela delgada que se apretaba a su lindo cuerpito y dejaba ver una pequeña transparencia, mostrando su linda panochita marcada, delineada en esa delgada tela del calzón, don Jorge sintió inmediatamente que la verga le explotaba de excitación al ver a esa hermosa niña con piel canela enseñando su cuerpo sin pedírselo, mostrando unas curveadas y deliciosas caderas a pesar de su niñez, parecía una mini modelo, don Jorge se levanto de la cama queriendo seguir viendo a esa curiosa y provocadora niña, le dijo: ‐ ¿Qué haces aquí Karen?, la voz tierna e infantil de la niña respondió ‐ Quiero jugar con alguien padrino, pero aquí no hay niños, ¿tú quieres jugar? ‐ Bueno y ¿qué quieres jugar bebe? ven acércate te voy a cargar vamos a jugar. El don la tomo de la cintura y la levanto en sus brazos, la levantó y recargo su trasero en el antebrazo de su mano izquierda y metió la mano derecha por debajo del ligero vestido, estaba nervioso no sabía que reacción tendría la pequeña, no pasó nada siguió tocando, sintió las cálidas y tersas piernas de la niña, en ese momento su verga se engroso al máximo, la siguió acariciando mientras le decía que era una niña hermosa, al ver que la niña no decía nada le pasaba la mano con lujuria hasta el nacimiento de su traserito que ... ... se sentía carnoso y cálido, no esperando mejor oportunidad que esa la levanto en ambos brazos sintiendo una cinturita de avispa, delgada con una espalda larga y bien formada, la fue bajando tomándola desde sus piernitas hasta su carnoso culo, descubriendo que esa niña ya tenia un cuerpo para el pecado, la fue deslizando lentamente hasta el piso sintiendo cada parte de su cuerpecito quedando al final con las manos en sus carnosos y calientes cachetes que tenia por nalgas, duros y ardientes los sentía en sus manos, los amasaba deliciosamente, la dimensión del culo de la niña era fascinante, sus nalgas tenían gran profundidad para llegar a su ano, las agarro perfectamente y las separo sintiendo la ricura de sus nalgas de niña-mujer, don Jorge no aguantaba mas, le pregunto si le gustaba que la acariciara, el le dijo que la quería mucho, la niña no decía nada, solo se agacho y rió, eso era un paso importante y quería seguir disfrutando de ese momento, los nervios, la situación y la verga bien parada le tenían como un loco, junto a esa inocente nena desesperado sin saber que hacer, bajo a buscar a su esposa a la cocina dejando a Karen en su cuarto, asegurándose de que su esposa no subiera, bajo y le pregunto que haría el resto de la tarde, ella le dijo que prepararía algunas cosas mas en la cocina y que saldría a comprar cosas al mercado, el le dijo que no se preocupara que jugaría un rato con la niña porque estaba aburrida, que se tomara su tiempo, a ella le pareció bien y ... ... aprovecharía para despabilarse de los quehaceres de la casa. Jorge subió aturdido no sabiendo que hacer con esa niña culoncita de 7 añitos que era su ahijada, quería empezar a tocarla y disfrutarla sin que la niña se espantara o se diera cuenta de lo que hacia era algo malo. La niña al verlo le dijo: - Padrino, ¿que vamos a jugar? El pensando al cosas le dijo - Te voy a dar vueltas - Ella sonriente le dijo si, quiero vueltas, don Jorge se dio cuenta que era la oportunidad para aprovecharse de la niña y seguirla toqueteando, le dijo: -Espera voy al baño a cambiarme para jugar y regreso, cerrando la puerta se quito el pantalón y el bóxer ajustado y liberó a su animal sediento de niña, se puso un pants muy delgados sin calzón y dejo su verga libre, acomodándola hacia abajo, teniendo una dureza impresionante debajo como nunca la había tenido, se puso una playera larga que cubriera su excitación, ya que su pants permitían sentir su vigoroso tolete, se lo agarraba con su mano derecha como apaciguándolo, salió y le dijo a Karen Ven bebe, te voy a dar tus vueltas. El señor Jorge tomo a la niña de la cintura y la cargo de espaldas a la altura de su verga, ahí la fue acomodando suavemente en medio de su verga que estaba a reventar, despacio para no espantar a la niña le fue acomodando su vergota bien parada en medio su culito respingon, sintiendo el calorcito que emanaba su piel de niña que únicamente separaba la fina tela del vestido y su desgastado calzón, miro a la niña para ver su ... ... reacción y la niña se veía emocionada sin darse cuenta aparentemente de lo que ocurría, don Jorge entonces siguió con su plan y empezó a apretujar a la niña por su cintura hacia la de el para sentir el calor de sus nalgas carnosas y jugosas en su vergota, la niña siguió sin decir nada y don Jorge empezó con las esperadas vueltas, empezó a girar muy lentamente sobre su eje con la niña bien colocada en su verga palpitante disfrutando del calor del culo de la niña en su inhiesta verga. -Padrino, me estoy mareando decía la niña, sin tomar atención a lo que sentía en su colita, que era algo duro pero le gustaba. El estar dando vueltas en círculos provoco en la niña la emoción de sentirse mareada, ella estaba emocionada porque había encontrado alguien con quien jugar, con su padrino dejándose tocar y acariciar sin saber si era malo o bueno, solo dejándose querer y divirtiéndose con las vueltas. La cintura de Don Jorge por debajo del pants mostraba una verga parada con una presión sanguínea impresionante haciendo que su macana se pusiera mas grande de lo normal, 25 cms. de dureza en el culo de la niña, en sus ingles solo separados por la tela, sentía dos hermosos cachetes regordetes infantiles llenos de calor que chocaban con frenesí en la cabezota y largura de su verga venosa, su tolete estaba bien calado entre los surcos del culo de la niña de 7 años llegando a tocar con presión exquisita el ano de la niña a cada palpitación que el le daba con su vergon parado, ... ... inconscientemente su cuerpo de la niña también reaccionaba, su pequeña e imberbe panochita sin pelitos se excitaba soltando una babita que le hacia cosquillitas entre la unión de sus ricas piernotas, con su enorme y roja cabeza del pene del señor que expulsaba grandes cantidades de baboso liquido preseminal, sus pants ya los tenia bien mojados al igual que el vestidito y calzón de la niña, el lagrimeo de su verga no cesaba al saber que estaba gozando como nunca del cuerpo y culo de una tierna y dulce niña, que jamás había sido tocada por un hombre. Con el paso de los días Don Jorge le dijo a su mujer que la niña se había encariñado mucho con el, que la cuidaría como un padre y que a partir de ese momento el dedicaría toda la tarde después del trabajo para jugar con ella, así que la comadre podía tomarse mas tiempo para ella, su esposa le agrado mucha la idea ya que era muy chismosa y le gustaba pasar horas platicando en el mercado o visitando a sus amigas, las tardes se volvieron con campo abierto para don Jorge, la niña por su parte cada día que pasaba empezaba a ver los juegos de su padrino como algo emocionante, en su inocencia ignoraba que estaba siendo utilizada. El traserito de la niña era mas grande y parado de lo que parecía a simple vista, en cada día que jugaba a darle vueltas a la niña la verga de Don Jorge era cubierta y envuelta en su totalidad por ese par de nalgas calientitas que lo apretaban deliciosamente, con la fricción y el movimiento le dolía la verga de tanto gozo, se ...... imaginaba que algún día cercano tendría a su ahijadita completamente desnuda dejándose poner la verga en su culo, después de darle vueltas bajaba a la niña que caminaba torpemente por el mareo el Sr. Jorge cada vez se acercaba mas a ella y la abrazaba, le tocaba su culito, metía las manos en el surco donde sus calzoncitos quedaban bien calados en su ano por las embestidas de la verga del señor, sus manos tocaban delicadamente su panochita y le recargaba su verga en su rajita y todas las partes de su cuerpecito haciéndose el mareado también. A la niña no le disgustaba, sentía cosquilleos en su colita, panochita y cuerpecito, cuando don Jorge iniciaba el juego la ponía de espaldas en su verga ella solita ya se inclinaba hacia adelante parando su rico y parado culo sintiendo algo duro entre sus colita, ahí don Jorge aprovechaba para agarrarla de su ingle subiendo sus dedos hasta su panochita y masajeándola suavemente, la niña parecía no darse cuenta de los toqueteos, el seguía dándole ritmo a sus embestidas, tocaba sus piernitas carnosas y suaves, sin que se diera cuenta después de varios días e intentos subió el vestidito lo suficiente por la parte de atrás para dejar libre su frondoso culo de niña, con las babeadas de su verga en una ocasión le dijo a la niña que se había orinado y que debía quitarle el calzoncito, la niña inocente y sin pudor en principio dudo pero al final al convenció y le hizo caso, dejo que don Jorge se lo quitara quedando al descubierto haciendo a un ...... lado su calzón apretado, liberando las carnes de un hermoso y torneado culo color canela que para su edad era espectacular de lo redondo, profundo y bien formado que lo tenía, a partir de esa ocasión gozaría mejor, al frente pudo ver su panochita tersa, lampiña y sudorosa con unos labios gorditos y deliciosos a la vista, la niña solo quedaba con su delgada faldita, levantando la falda y la hacia agachar abriendo su par de nalgas con el movimiento la vista era espectacular, metía la cara entre ellas y olfateaba su delicioso ano, quería probar el sabor a mierda de esa niña, lengüeteo su rico ano por minutos, la niña preguntaba: -¿Que haces padrino? El le respondía: - Estoy limpiándote porque te orine, y así cada tarde la niña dejaba que su querido padrino la gozara. Después la volteaba mamando suavemente su deliciosa panochita por minutos, la verga se le paraba aun mas ante esa vista y ese gozo, una niña tan pequeña e inocente se dejaba hacer por su padrino, la volteaba después de gozar de su tierno culo y rajita de la niña y se abría la bragueta del pants, se bajaba levemente el short o pijama que se ponía según la ocasión muy disimuladamente y dejaba libre su verga que estaba babeante y dura, la niña no volteaba, la levantaba y la acomodaba sobre su gran verga de señor, Don Jorge sentía que se venia, el contacto de su verga libre con la piel de las nalguitas de la pequeña era mágica, su sueño se había hecho realidad, se sentía en el cielo, ahora sus palpitaciones entre las ...... nalgas sintiendo el ano de la niña eran cada vez mas descaradas, mientras le daba vueltas el se inclinaba lo mas posible para enterrarle toda su verga en su tierno culo, la niña paraba su culito ella solita, el la apretaba contra su cintura palpitando su verga a mas no poder, la niña solo reía, eso lo excitaba mucho, parecía que la niña era una pequeña putita caliente, le gustaba que le pusiera la verga pelada en su tierno culo, así que empezaba a besarle su cuellito, la niña solo reía y se dejaba hacer. Así cargada, la niña con sus pies en el aire y maniobrada por el señor Jorge parecía que estaba unida a la cintura de el, el arremetía mas duro haciéndola hacia delante y atrás como en un columpio, la niña parecía una muñeca de trapo, su verga quedaba bañada por el babeante liquido que emanaba su pene embadurnado por las nalgas de la niña, después a veces la volteaba de frente, la niña no podía ver que era lo que sentía porque el se cubría muy bien cuando el la volteaba de frente, la cargaba poniendo su enorme verga en su panochita mojándosela toda, la sensación era indescriptible su verga babeante se deslizaba por los labios vaginales inocentes de la niña. Un día no pudo soportar y empezó a besarla, la niña confundida no sabia que hacer, el le enseño a besarlo, sus rasposos bigotes acariciaban su cara al momento de besarse, la niña empezaba a sentir un fuerte cosquilleo por la fricción de la verga de don Jorge en su panochita, sus labios y lengüita eran chupados por el ...señor, ella con el paso del tiempo tomo experiencia y entrelazaba su lengua infantil con la del señor a cada beso apasionado que le daba, eran delirantes los momentos que pasaba don Jorge con su ahijadita caliente, esa niña era fuego puro. Don Jorge pasaba horas “jugando” y gozando con la inocente y caliente niña poniéndole su verga bien parada en su lindo culo y panocha, estaba como un poseso, la verga estaba a mas no poder, sentía el tierno culo de la niña apretarle su verga como aprisionándolo para no dejarlo salir del surco de su culo, la restregaba con toda su intensidad, la subía y bajaba sobre su palo, se acostaba en la cama y la subía encima de el, en una acción que duraba a veces media hora la tenía deslizándola sobre su gran verga parada en varias posiciones sin penetrarla aun, el insistente trabajo de restregarle su verga en su cuerpecito siempre rendía frutos viniéndose con borbotones de semen sobre su lampiña panochita, anito, nalgas o pancita, después de descansar un momento la besaba con locura, el siempre le pidió guardar el secreto de cómo jugaban, ella prometió no decírselo a nadie, la niña siempre terminaba con su rajita llena de mecos y baboso liquido en medio de sus regordetas piernas, panochita, nalgas y ano, la limpiaba con ternura, al despedirse cada día, la niña solo decía: Padrino, me gusta mucho el jueguito de las vueltas. La nieta de doña Juanita parecía ser una niña muy caliente o muy distraída e inocente, al finalizar e irse con su abuela lleno de placer Don Jorge le daba un beso de despedida y ponía un poco de desodorante en sus ropas y cuerpo de la niña, el sabia que ese era el principio de algo excitante y caliente, ya estaba iniciada, esa niña de 7 añitos sería suya y la manejaría de la mejor forma para hacer de ella su juguete sexual en poco tiempo, por su parte a ella no le desagradaba el nuevo juego de las vueltas con su padrino, además acababa de empezar a conocer los grandiosos juegos de los pervertidos hombres maduros. Continuara. Las calientes vivencias de las niñas de doña Juanita II Al cabo de dos semanas después de haber cargado y restregado por primera vez en su verga a su ahijadita Karen de todas las formas imaginables, la pequeña culoncita parecía ignorar que estaba siendo utilizada sexualmente, pero eso a ella en su inocencia le gustaba, Don Jorge había podido lograr lo que muchos hombres desearían (su mas grande placer, tener a una niña tan pequeña y tan rica como Karen haciéndole gozar a placer como nunca, un verdadero juguete sexual), todos los días andaba como un toro tan solo de recordar y pensar en aquella niña y no era para menos, se encerraba con la niña cada tarde en su habitación por varias horas desahogándose en grandes venidas de semen en el cuerpecito de Karencita que tanto lo enloquecía y sobretodo lo que mas adoraba su hermoso, parado y frondoso trasero de mujer en el cuerpo de una niña, mientras su mama abuela doña Juanita trabajaba limpiando casas para darle de comer. Siendo el lunes don Jorge planeó que ese sería el día que haría mujercita a esa dulce y tierna nena de 7 añitos, la penetraría por primera vez y quería gozar al máximo de la linda escolar de linda y fina cara, con tersa piel canela en todo su cuerpecito, ese día la niña llego después del colegio y se puso su excitante y ya común faldita de delgadas telas que excitaba tanto a don Jorge porque el saber que ocultaban secretos y vivencias sucias entre él un hombre maduro y una niña de primero de primaria que estaba siendo pervertida era mas que excitante, era el caos. Ese día don Jorge en la fabrica andaba ansioso, esperando la hora de salida y llegar a “jugar” con su pequeña ahijada, que ya lo esperaba en su casa después del colegio ansiosa de ser tocada y divertida por su maduro padrino. Cuando llego tan solo pensar en como la penetraría traía la verga a mas no poder, cuando entró a su casa, su esposa preparaba la comida, la niña lo recibió con un fuerte abrazo y beso en la boca, el la cargo y la llevo con su madrina donde preparaba la comida, ese día le dijo a su esposa que podría tomar la tarde libre que se quedaría en casa con Karen, que no traía hambre, al menos de comida, porque de comerse a la niña traía bastante. Su esposa ante lo cariñoso que se comportaba con la niña sospechaba de sus sucias intenciones con la niña y le dijo: Jorge te has enamorado de Karen como si fuera tu verdadera nieta, la llevas a todas partes y ella esta cada vez mas “pegada” a ti, te busca y te quiere mucho,quiere estar a solas contigo siempre ¿verdad Karen? -Si madrinita, yo quiero mucho a mi padrinito, porque el juega conmigo y me hace cosquillas, además me carga y me hace vueltas y me gusta estar con el. Dijo la dulce voz de la niña, tan tierna e inocente, de verdad que la niña era inocente e ignorante de lo que su padrino abusivo le hacia con su vergota, manos y boca en su tierno e imberbe cuerpo de nena, pero cada vez que estaba a solas con el a ella le encantaba sentirse amada. -Ok, pues los dejo para que se pongan a “jugar”, yo voy a visitar a mis amigas, regreso tarde no se preocupen, tienen el campo libre, dijo la señora preparándose para irse, sabiendo el tipo de persona que era su esposo y sabiendo que seguramente el abusaba de la niña a ella no le importó porque pensaba: “tremenda mocosa, si a la niña le gusta la verga desde chiquita y es una putita igual que su madre que se la cojan, que se la coja mi esposo que es un cabrón en la cama” , ella seria compinche con los actos degenerados de su esposo al permitirle quedarse con la niña tanto tiempo a solas, eso a ella también le excitaba, que siendo tan chiquita la nena la penetrara su esposo con esa verga tan grande que tenía, y mejor aun sabiendo que era su ahijadita dejaría que su esposo le enseñara los placeres del sexo a esa tierna niña, ya que cada noche ella recibía su premio, don Jorge desde la llegada de la niña andaba mas fogoso con ella. Don Jorge no espero mas y se subió con la niña en sus brazos como novia en luna de miel a su lecho de amor, durante el traslado empezó como siempre a acariciar sus tersas y lindas piernas, empezando a recorrerlas con lentitud para llegar después al nacimiento de sus enormes y carnosos cachetes que tenia por culo, la besaba con pasión y la niña le respondía golosa, al parecer el estar restregando todos los días la verga en la niña había hecho que sus nalgas se pusieran mas gorditas y abiertas y sus caderitas mas cerradas y curveadas. Cuando don Jorge llego a la habitación cerró con llave el cuarto como siempre lo hacia y se dispuso a preparar a la niña, le dijo que ahora jugarían al balero, la niña pregunto de que se trataba dicho juego, el le dijo que este juego se trataba de que los dos deberían de quedar unidos por sus cuerpos como un balero, que el la cargaría y ella se quedara ensartada como el juego, la niña no sabia de que hablaba nunca había escuchado de ese juego, don Jorge para ello saco de un baúl un viejo balero y le enseño a jugarlo y le explico la mecánica del juego que era ensartar el balero de madera en el palo, sacarlo y volverlo a hacer hasta dominarlo, durante unos minutos la niña le pareció divertido, pero su pericia era nula, por lo que le dijo a su padrino: ¿no voy a poder jugar ese juego señor Jorge, yo no sepo como se mete ese palo en el balero, como vamos a jugar? -Mira Karen, ese es un ejemplo, tu y yo vamos a jugar al balero pero tu vas a ser el balero y yo el palito, tu no vas a tener que meter nada, solo me dejas que yo te haga vas a ver que esta bien bonito ese juego, ¿que dices, jugamos? - Si padrino porque yo soy chiquita y mejor usted me enseña. Agarrándose sus manitas con cierto nerviosismo. Don Jorge no espero más tiempo y le dijo: Mi bebita, debo quitarte tu calzoncito y tú playerita para que no se ensucie, solo debes quedarte en faldita y yo también debo jugar con un short solamente porque este juego así es, así que espérame aquí mientras me cambio y tú vete quitando tus calzoncitos, ok mi vida? -Si señor Jorge, ¿solo me quito mi choncito? - Si mi amor, ahorita regreso y te quito tu playera, entró al baño se saco los pantalones de trabajo se puso un short flojo sin calzón y libero su vergota bien parada esperando penetrar la virgen panochita de la niña. Salio del baño y lentamente se acerco a la niña, parecía tan impaciente y deseosa de jugar el juego del balero con su padrino, entonces la abrazo lentamente y la cargo entre sus brazos le dijo vamos a jugar ahora ya mi amor pero primero debemos preparar al palito para que resbale y entre en tu balerito, así que deja te doy un poco de vueltas y empezamos a jugar bebe. – Si padrino ya quiero jugar mucho. El señor Jorge nuevamente la volteo y con la cabeza bien gorda de su verga que ya empezaba a soltar el liquido y poniéndose bien babosa empezó con el vaivén metiéndole su gruesa verga entre las nalgas de la niña muy suavemente, enterrándosela en la profunda brecha de su tierno culo de nena y disfrutando del calor de sus glúteos y el tope de su lindo y cerrado ano, nuevamente la niña en sus sensaciones de placer infantil y deseo de diversión no se daba cuenta que estaba siendo iniciada en el sexo a tan infantil edad. El juego del balero había comenzado y la niña seria penetrada en su panochita por la larga y gruesa macana de don Jorge, afortunado viejo que había encontrado la fortuna sin pedirla, después de pasarle la verga por el culo llegando a su tierno ano, la coloco en la cama parando ese lindo trasero y le mamo su anito saboreando ese olor y sabor a mierdita que le daba la niña, le dio ricos lengüetazos desde el nacimiento de su lampiña rajita hasta su lindo ano durante algunos minutos y después de estar bien embadurnada de sus jugos mezclados con las babitas de la panocha de la niña le dijo que era tiempo de ensartar el balerito en el palo, la niña se emociono y fue entonces cuando le quito por primera vez su playerita y vio su pechito plano con unas pequeñas protuberancias que tenia por tetitas, don Jorge la levanto y se fue a sentar a un buró donde levanto de frente a la pequeña, le abrió sus gordas y ricas piernitas levantando su faldita y la fue bajando sobre su verga venosa rozando en cada movimiento su cerrada y virginal panochita, la niña no entendía de que se trataría pero don Jorge le dejo prontamente saberlo, empezó a presionar su fierro en la entrada de la niña, ella empezó a quejarse: me duele padrino!, mi vida solo es al principio una vez que entre el palito podremos jugar bien lindo con tu balerito y yo con mi palito, la niña se tranquilizo, la verga empezaba a entrar entre los brillosos labios sin pelitos de la panochita de la niña que estaban empapados del lagrimeo de su verga, después de seguir insistiendo sus labios se abrieron y abrazaban con fuerza la cabezota del tolete del señor Jorge, el sentía que se venia pero sabia que debía disfrutar al máximo esa ocasión. Cuando la cabeza hubo entrado toda la empezó a besar con locura, a chupar sus labios y lengua de la niña, ella respondía de maravilla, le gustaba besar y aprendía muy rápido, sus lenguas serpenteaban y el bramaba de tanta excitación, al paso del los minutos su pequeña rajita empezaba a ceder ante el intruso bestial que tenia incrustado, una cuarta parte de su verga entró y un hilillo de sangre empezó a salir y mezclarse con los líquidos de su verga, el himen había sido roto, la niña ya no era mas virgen, a sus 7 tiernos años era penetrada por una verga enorme de un hombre de 57 años en su imberbe y tierna panochita que atrapaba y retenía esa vergota con mucha fuerza como para no dejarla salir jamás, dio un pequeño brinco y gesto de dolor, había empezado un viaje sin retorno, don Jorge la había hecho mujercita, se quito su playera mostrando su pecho desnudo lleno de vellos canosos, a la niña le gustaron y acariciaba su vellosidad del pecho del hombre maduro con sus manitas pequeñas e infantiles, mas que perversa era la imagen que guardaban aquellos cuerpos, mientras el la besaba locamente enredando su lengua en la de la pequeña Karen que se dejaba hacer el amor. Ya con la gruesa verga de 25 cm. clavada a la mitad, don Jorge no creía como esa cerrada y apretada panochita lampiña de la chiquilla de 7 años pudiera recibir semejante animal en su cuerpecito, ya que quedaba abierta groseramente por su tolete de fuego abrazando su hombría con tanta presión, el estaba partiéndola a la mitad y no se quejaba, había nacido como vergas esa nena, pensaba, se venia de solo ver esa imagen, empezó a mamar sus tiernas tetitas succionándolas con suavidad haciéndolas tronar a cada chupeton que les daba, la niña empezaba a jadear con su vocecita infantil que al ser escuchada por el sr. Jorge le ponía la verga mas dura y potente, estuvo un buen rato presionándola por la cintura sacándosela y metiéndosela lentamente para que la penetración fuera cada vez mas profunda, ya bien ensartada se levanto del buró sin sacarle su vergota y así parado la cargo en brazos y empezó a manejarla a su antojo, a sacarle la verga por completo y a hundírsela lentamente a la niña, la cargaba agarrándola en dos manos de su hermosas y calientes nalgas, metía sus dedos entre el surco de su grande culo hasta llegar a presionar levemente su ano de niña, ella soltaba quejiditos en cada metida que le daba su padrino vergudo, la pequeña se venia en orgasmos mojando su gruesa y dura verga del señor, sentía el dulce apretar de sus labios vaginales, tan tiernos y cerrados, en la habitación se oían gemidos de la niña siendo penetrada y chasquidos del choque de sus miembros, una imagen sensual de una tierna niña de 7 años cargada por un hombre maduro metiéndole su gran verga y ella bien abrazada a su cuello, colgando en el aire subiendo y bajando ensartada en la verga de un señor, su amado padrino. - Te gusta como te meto mi palo en tu balerito Karen?, se siente bien rico, ¿lo sientes bebita? Jadeaba el señor. - Si señor Jorge, me duele poquito pero siento cosquillitas y me gusta como mi balerito se mete en su palito, siento bien bonito padrinito, me gusta jugar mucho estos jueguitos. - De eso se trata mi amor, de que te guste y sientas bonito mi nena, yo también siento bien rico en mi palo cuando se mete y sale de tu balerito bebe, me gusta mucho jugar contigo. Después de subirla y bajarla en su enorme verga por largo rato, la niña se abrazaba a el como si no quisiera que terminara el “juego”, con la cabeza recargada en su hombro dejaba que el señor le metiera su tronco en su balerito y ella jadeaba muy suavemente en los oídos de Jorge, el estaba por venirse después de 40 minutos de estarla penetrando de esa manera, cansado la bajo y le quito la falda, su cuerpo era hermoso, morenito, curveado y de perfil de cielo, con unas piernas gorditas y torneadas y un culo de corazón bien gordito y exquisito a la vista. La llevo a la cama le abrió sus ricas piernas y empezó a mamar su panochita, le dijo que debía ponerle saliva para que el palito entrara mejor, la niña solo cerraba sus ojitos dejando que su padrino la tomara, después le dijo que ella debía aprender a ensalivar su palo y se puso de pie, la niña se levanto a la orilla de la cama y así él de pie y ella sentada en la cama le acerco su enorme verga en su carita, le sobo las mejillas y la barbilla con su enorme verga de 25 cm. la comparaba con su cara que era muy pequeñita contra su tamaño, le dijo que abriera so boquita y la chupara haciendo chasquidos, la niña al principio con algo de asco empezó a meter la cabeza de la bulbosa verga en su boquita, don Jorge le dijo que siguiera y en pocos minutos la nena tomaba la verga con su dos manitas y succionaba con fuerza la cabezota de la verga. -¿Te gusta pequeña?, es todo tuyo mi palo hazme gozar con tu linda boquita, sigue así Karen, chupalo rico, así mamita, ¿eso te encanta verdad? me encantas bebita. Chup, chup, chup, se repetía el sonido en la habitación a cada succión que le daba a su verga, la niña mamaba esa gran verga y parecía que le encantaba a ella también, parecía una puta de profesión pues a la gran mamada que le estaba dando la niña naturalmente ponía los ojos en blanco dando una vista a don Jorge como nunca imagino en una niña. Dejo que la niña explorara su nuevo juguete durante 30 minutos a punto de explotar en su cara sentía que se venia ante la succión de sus tiernos labios, al ver su cara de niña con ese monstruoso tolete en sus manitas y boca, pero quería gozar mas, se calentó tanto que quería cogerla con toda su fuerza, cargo nuevamente a la niña y le puso su babeante verga en su rajita lampiña levantándola y dejándola caer en su pitote haciendo el clásico sonido al estar chocando sus nalgas sobre sus ingles. Después de cierto tiempo cogiendola cambio nuevamente en el buró el quería venirse dentro de ella, así que le dijo que el se acostaría en la cama y ella solita se metería el palo en su balerito, la niña se subió a la cama después que el señor Jorge su acostó y de frente a el la fue bajando lentamente, sus labios vaginales se abrían groseramente a cada milímetro de verga que penetraba su hermosa panocha pelona, la niña después de un gemido quedo ensartada en su totalidad por el palo en su balerito, la vista era hermosa, ella pequeñita encima de un hombre lleno de vellos acariciando con sus tiernas manos su pecho y él grande con su verga ensartada en el cuerpecito de la niña empalada en un enorme tronco que le abría su interior, el la manejo para subirla y bajarla a su antojo, en veces la movía rápido y en otras lentamente, con el peso de sus caderitas la verga fue entrando con facilidad, don Jorge estaba en el mismo cielo, oliendo ese aroma de niña, de virgen siendo amada por primera vez, la niña después de varios minutos cabalgaba la verga de su padrino soltando gemidos infantiles que ponían a don Jorge loco acababa en un orgasmo que le producía mucho placer en su pequeño ser. Para ya venirse a borbotones dentro de ella, la puso en la orilla de la cama en 4 patas, disfrutando de la hermosa vista que daba aquella pequeña de 7 años, la niña mostraba un terso cuerpo y hermoso culo bien parado, Jorge sintió nuevamente su tersa y delicada piel, dorada por el color canela que tenia aquella pequeña diosa, y la empezó a coger como a una puta, la pequeña recibía fuertes embestidas en su cuerpecito que a cada una de ellas gemía dulcemente de placer, sus lindas nalgotas de niña mujer sonaban al choque de los cuerpos, era el paraíso, don Jorge quería dejar sus mecos bien adentro de la niña, las metidas eran cada vez mas potentes chocando con fuerza la base de sus huevos en el nacimiento de su panocha que ya se encontraba roja de tanta fricción, su cuerpo bañado en sudor evidenciaba el enorme esfuerzo que le imprimía a la gran cogida que le daba a Karencita, a el también le dolía ya la verga de tanta presión que recibía en su tolete, sus huevos estaban a llenar y quería sacar toda esa leche para los interiores de la pequeña. Con las embestidas brutales y el jadeo de la niña don Jorge estaba por venirse, la había cogido por horas y se sorprendía de su potencial, la panochita de esa bella niña escolar recibiría su primera mequeada, el señor metía y sacaba rápidamente su miembro tomándola de su delgada cintura, mostrando su enorme culo a su vista y sentía que ya no podía mas que iba a desfallecer, el estar bien dentro de su ahijadita y meterle su verga hasta topar con sus hermosas nalgas por fin estallo, dejo ir en la panochita tierna de la niña grandes cantidades de semen en el útero de la pequeña, bramo como un toro dejando que toda la leche se derramara en el interior de la niña que jadeaba locamente también, ella también ya había tenido sus primeros orgasmos a pesar de su tierna edad, después de venirse una vez que su verga se puso flácida fue sacando su verga llena de líquidos y semen que escurría por las piernitas de Karen, al terminar la beso ricamente por varios minutos uniendo los dos sus ardientes lenguas. Al termino de la gran cogida baño a la niña y le puso una pomada en su panochita para el dolor así como a tomar un analgésico, la niña quedo agotada y sedienta, don Jorge le dijo que la amaba y que la cuidaría por siempre, ella confundida y excitada también le dejo saber que lo quería mucho y que le gustaba estar a su lado “jugando”, se despidió con un largo beso, esperando el siguiente encuentro de esa insana relación entre dos amantes. Ese día la niña se fue a su casa con su abuelita doña Juanita pensando en lo maravilloso que era su padrino, recordando lo sucedido en su camita, esperando seguir jugando con su vergudo padrino los divertidos y ricos que juegos que le enseñaba. Continuara… Capítulo 3 La señora Juanita preparaba la cena, notaba a Karen algo diferente, la niña miraba el plato vacío sentada en su mesa, jugaba con la cuchara tallándolo en silencio, la abuela la notaba distraída ensimismada ? ¿Te pasa algo Karen? ? No abuelita nada ? ¿Por qué estás tan seria? Siempre estas hablando y ahorita no ? No sé, tengo hambre y estoy cansada ? ¿todo bien hoy? ? Si abuelita, todo bien ? ¿la escuela? ? Si también, ya hice mi tarea, voy al baño Karen se levantó con dificultad, caminaba mientras mil cosas pasaban por su cabeza, ella sabía en su interior que no debía decir lo que había jugado con don Jorge, estaba confundida, le había gustado mucho, pero también sentía miedo a que su abuela la regañara y no la dejara ir con él viejo, caminaba sintiendo como su rajita le ardía, era como aquella ocasión que le ayudo a desvenar chile a su abuela y fue al baño a hacer pipí, toco su rajita con la mano ensuciada con el chile y casi lloró del ardor, pero ahora no lloraría, se aguantaría porque no quería dejar de jugar. Con dificultad se sentó en la tasa del baño y casi grita cuando siente salir la orina, sentía algo caliente que le salía, más se asustó cuando se levantó y vio la tasa manchada de sangre lo mismo que su pantaleta, estaba tan asustada que casi le dice a su abuelita que le ayudara, pero nuevamente recordó que era algo que debía ocultar, limpio sus sangre y arrojó los papeles manchados a la tasa, jaló la palanca y vio como la prueba de su desvirgamiento se iba por el drenaje; se dirigió a la habitación y se cambió de ropa interior, guardó la manchada en una bolsa de plástico que oculto en su mochila, la tiraría mañana de camino a la escuela. En la casa de los compadres de doña juanita, don Jorge estaba acostado en la cama, no se había bañado, aún conservaba la esencia infantil de Karen en su pito, tenía unas manos rasposas como lijas, no usaba crema (decía que la crema y los cuidados eran para viejas y jotos), estaba acostumbrado a las rudezas de la vida, mucho tiempo trabajo en el campo y después de albañil, su curtida piel maltratada por el sol era la prueba viviente de ello; con sus manos rasposas tocó su pito, lo acarició y se llevó los dedos a su nariz, olio con excitada nostalgia la fragancia mezclada sangre con moco vaginal, su pene brincó solo con recordar lo sucedido durante el día, sentía que tal vez Karen podría decirle a su abuela y el iría a la cárcel, a pesar de eso no se arrepentía, había sido la mejor cogida de su vida, ninguna prostituta le había dado tanto placer, escucho la voz de mujer que desde la cocina lo llamaba para iniciar la cena y después dormir, se levantó no sin antes darle un último olfato a sus dedos y se dirigió a la cocina para cenar. La mañana fresca era anunciada por las aves que gorgoreaban su despertar, Karen escuchaba como su abuela la llamaba para levantarse, le dolía la cabeza, se levantó y sintió una gran pesadez en su vientre, toco su inflamada rajita y aun le dolía, como pudo se levantó, se dirigió al baño, el agua tibia de la regadera la despertó y la conforto de sus malestares, cambiada con su uniforme y un buen pedazo de rollo en su entrepierna bajó las escaleras, su abuela ya le tenía su humilde desayuno en la mesa, ambas lo comieron y después se dirigieron a sus respectivos destinos. Por la tarde Karen iba entre emocionada y nerviosa, miraba desde lejos la casa de doble piso donde vivían los compadres de su abuela, miraba la vieja pintura color verde que se caía a pedazos por el descuido de la misma, las plantas improvisadas en tinas que adornaban el balcón, llegó hasta la puerta y tocó con sus nudillos, lo hiso suavemente, la verdad nunca lo había hecho así, la puerta se abrió y un don Jorge canoso y cincuentón le abrió comiéndosela con los ojos y enseñando sus amarillos dientes con una sonrisa pervertida, Karen también le sonrió ? Hola Karen ? Hola ? Pasa, hoy te tengo una noticia muy buena—Karen se metió y don Jorge cerró cuando los dos estuvieron dentro—hoy estaremos solos toda la tarde, mi mujer se fue a una reunión con sus amigas y no vendrá hasta la noche, podemos jugar toda la tarde ? ¿sí?—la niña casi brincó emocionada ? Si tesorito, ¿Cómo estas de tu Valerito? ? Me arde mucho, cuando hago pipí me sale sangre ? Vamos arriba a revisarte La tomó de la mano y su pene se erecto con la suave piel infantil, imaginaba todo lo que le pensaba hacer ese día, Karen caminó a su lado, en silencio los dos subieron hasta la recámara de don Jorge, la cargo como un pequeño muñeco y la deposito en la cama, subió sus pies colocándolos en la cama y flexionándole las rodillas, separó sus piernas y con sus dedos jaló el calzón de la pequeña Karen que nerviosa se dejaba examinar, se sentía segura, porque don Jorge sabría qué hacer, al fin al cabo él era un adulto y los adultos todo lo saben. Don Jorge hábilmente retiro la pequeña pantaleta y se asustó, los labios de la nena estaban todos hinchados y en medio se marcaba una línea roja por la sangre, intentó separar los labios y ver el interior pero un grito de dolor de la pequeña lo detuvo, se maldijo en serio porque la vagina infantil estaba toda dañada, no podría usarla por días, se levantó y fue al baño trajo un trapo limpio con agua tibia y la lavo de su vagina, conforme lo hiso el dolor y ardor de la pequeña fue bajando; ya con Karen más limpia y relajada se atrevió a separar los labios, sus dedos de lija lo lograron y vio el interior lleno de coágulos de sangre, definitivamente no podría usar ese hueco por más días de los que había calculado, pero eso no lo detendría de su tare de gozar a esa precoz niña. La llevo al baño y por cerca de una hora le estuvo metiendo agua tibia gentilmente con un aplicador de su esposa, los coágulos salieron casi en su totalidad, la niña al final sintió un gran alivio, la sensación de pesantes casi desapareció. ? Bueno mi niña tu Valerito ya quedó limpio, pero no podremos jugar en unos días al Valero ? ¿No? Karen dentro de su inocente calentura pensó que, después de esa formidable curación que el viejo le había dado, podrían jugar al Valero, cosa que le había encantado, se sintió desilusionada con las palabras del viejo ? Pero no te preocupes mi hermosura, jugaremos a otras cosas ? ¿Sí? ¿A qué? ? A darnos cariño La cargo y la llevo a la cama, busco en los cajones de su mujer y al fondo de uno de ellos se halló un viejo, pero muy viejo tampón, se lo colocó entre pujidos y quejidos de la pequeña Karen ? Mi vida esto te servirá para que te cures más rápido El viejo se deleitaba con la imagen de Karen desnuda sobre su cama, en posición ginecológica, con sus piernitas separadas y el hilo del tampón sobre sus labios, aunado a esto la caliente niña separaba y cerraba sus piernas mientras le sonreía cómplice al pervertido viejo, era una invitación al pecado, no se pudo resistir, se acostó a un lado de ella y la jaló hacia él, sus bocas se juntaron y sus lenguas se enroscaron, iniciaron la danza lascivia entre un adulto muy adulto y una niña muy niña. La imagen perturbaría a cualquier mojigato, pero eso no le quitaba la pasión con la que los dos se entregaban a eso beso, las manos rasposas de don Jorge acariciaban la suave piel de Karen que gemía apasionada sintiéndose manoseada por el viejo que podría ser su abuelo, eso la ponía caliente a morir, su dañada vagina se contraía de excitación, las caricias eran tan sentidas que si en ese momento jugaban al Valerito ella lo disfrutaría aunque después le saliera sangre y le ardiera, gemía abrazando fuerte al viejo que estaba más que excitado, su enorme y viejo pene brincaba dentro de su pantalón buscando un agujero para profanar. Rodaron sobre la cama y Karen quedo arriba de él, lo seguía besando y por caliente instinto movía su pelvis sobre el pene de don Jorge, el viejo con gran habilidad logro desabrochar su pantalón y quitárselo sin bajar a Karen ni dejar de besarla, su verga cubierta por el bóxer rozaba la maltratada rajita de la nena que estaba más caliente que una yegua en celo. Don Jorge movía sus caderas simulando una cogida, le acariciaba las nalgas con sus manos y las separaba pasando sus dedos por el culito virgen aun de la niña, ella gemía desconociendo las intenciones del viejo y por qué ella estaba tan mojada de su Valerito como le gustaba que ahora lo llamaran; sentía las protuberancias de la vieja e hinchada lengua de don Jorge, eso la excitaba sentir toda la geografía de esa lengua, con aroma a café barato y cigarro. Mientras esto ocurría don Jorge pensaba como cogerse ese culo virgen, cierto que su verga era enorme y la maltrataría más que por la rajita, pero estaba tan caliente que no le importaba si la mataba a estocadas, él satisfacería sus más bajos instintos y eyacularía en ese culito a como diera lugar. Por su parte Karen estaba tan caliente que muy seguramente colaboraría en cualquier cosa que el viejo le pidiera, de hecho ella quería jugar al valerito, la ducha vaginal que él le dio la curo casi totalmente y sentiría rico nuevamente ? Don Jorge quiero jugar al valerito Las palabras de la caliente niña llegaron hasta la zona límbica del cerebro del vejete que la apretó con ganas cuando escucho esas lindas palabras, su verga ya estaba por fuera del bóxer de tanto movimiento, ya no pensó con claridad, la puso boca arriba y apunto su tolete en la rajita, nuevamente se la cogería, la niña tenía la mirada nublada, su boca abierta y su ceño fruncido, él haría lo que le había pedido y jugaría con ella, tomó su enorme verga por la mitad y metió el glande en la rajita, la niña gritó, puso cara de miedo y abrió sus ojitos como platos ? Ay, No don Jorge me dolió mucho, no por favor Lo dijo gritando con tanta alarma que el viejo sacó el glande y cobro conciencia de los que hacía, Karen estaba haciendo pucheros, la cabeza de la verga del viejo la había hecho doler como nunca, ni siquiera el día anterior sintió tanto dolor, su mirada era de miedo y su respiración agitada lo remarcaba No, por favor don Jorge me dolió mucho Está bien mi preciosa, seguiremos jugando como hace ratito. Nuevamente se acomodó a un lado de ella y la volvió a besar, sus lenguas se enroscaron en una danza, Karen a ojos cerrados lo besaba mientras lo abrazaba, se fue relajando y su rajita nuevamente emanó jugos y se contrajo en pequeña muestras de excitación, la rajita quería al intruso nuevamente, pero Karen ya sabía que le dolería mucho, por lo que ya no se lo pidió, pero lo siguió besando con toda la pasión que pudo. Karen pensaba como darle placer al viejo, recordó que a él le había gustado que lo metiera en su boca, era cierto que le dolían las quijadas de la mamada que le había dado el día anterior, pero eso no era comparable con el dolor de su rajita. Ella solita se separó de él y ante la admiración del viejo se agachó y tomó la verga con sus manitas, lo masturbó un ratito y acercándose lentamente con la boca abierta la metió cerrándola y chupando con todas las ganas que pudo. ? Aaahhh Don Jorge gimió poniendo los ojos en blanco al sentir la tibia boca infantil y por instinto la tomó de la nuca con sus manos y la guio a subir y bajar, Karen lo hacía y además de eso lo masturbaba con sus manitas, había aprendido bien el día anterior y le demostraría al afortunado pervertido que le daría placer al menos con su boca. Don Jorge movía la cabeza de la niña guiándola y sus caderas también, estaba cogiéndosela por la boca y lo disfrutaba como un poseso, en ocasiones metía más de lo permitido y su glande topaba en la garganta de la niña, provocando arqueos, ella intentaba zafarse, pero él la sostenía fuerte y la empujaba más, a veces lo hacía tan fuerte que le quitaba la respiración, la soltaba y la pobre niña sacaba la verga de la boca respirando por la boca como si saliera de lo profundo de una alberca. ? Chiquita hermosa me estás dando mucho placer Dijo el viejo con la voz entrecortada, la jaló y la puso encima de él, Karen orgullosa se dejó hacer por el viejo quien coloco su verga por encima de su rajita, cerro las piernitas e inicio un movimiento de cadera, la verga estaba toda babosa por la mamada de la niña, eso facilitó que se deslizara de arriba abajo dándole placer a los dos. El pequeño clítoris de Karen era machacado por el pubis del viejo, eso le daba chispazos de placer a ella, además del tallado que le hacía en su rajita por encima, la niña apretaba las piernas y movía su cadera para sentir más rico y gemía al mismo tiempo que el infeliz viejo la baboseaba toda pasando su rasposa lengua por infantil piel. Don Jorge chupo su dedo índice y lo dirigió al culito de Karen, que se remolineo al sentir que el dedo quería entrar, le daba miedo, pero su calentura ganó y se quedó quieta para que el dedo pudiera profanar el pequeño hoyito, cuando don Jorge presionó su dedo Karen no pudo evitar lanzan un gemido, era una mezcla de dolor y placer, ella no había sentido eso, le incomodaba el dedo rasposo del viejo, pero al sentir la excitación de este al meterle un dedo y ver como se había puesto de excitado se dejó hacer como hembra caliente sumisa. Don Jorge mientras movía su cadera de arriba abajo, besaba a la nena metiéndole la lengua en lo profundo de su boca y al mismo tiempo hacia un mete y saca con su dedo índice en el pequeño hueco, la pequeña caliente gemía ante tanto estimulo, sentía lo resbaloso de la lengua hurgando su boca, la verga tallando su raja, el cómo su clítoris era machacado por la pelvis y por último su culo siendo penetrado por un dedo; comenzó a gemir cual niña caliente era, no lo pudo evitar, la pequeña gemía chorreando su vagina lubricando la enorme verga del vejete que aumento sus movimientos haciéndolo frenéticos. Tenían cerca de 20 minutos en esa posición, el asqueroso viejo saco el dedo del culo infantil y lo llevo a la boca de Karen que por instinto caliente no pudo evitar chuparlo como si fuera la verga, el viejo arrobado veía como a ojos cerrados chupaba el dedo, moviendo su cabeza de arriba abajo, sus mejillas se sumían por la succión dada, eso era demasiado pervertido para don Jorge que casi eyaculaba viendo a esa caliente niña mamar literalmente su dedo, en esa misma forma metió el dedo medio a la boca y ella abrió los ojos, solo lo vio intento sonreír y volvió a cerrar los ojos y seguir mamando dedos, los ensalivo dentro de la boca de la pequeña, lo paso por debajo de la lengua, los metió a los carrillos recogiendo toda la saliva posible y una vez embetunados se los saco de la boca y los llevo de nuevo a su culo. Karen quiso gritar al sentir un segundo dedo penetrando su culito, pero el grito fue ahogado por la boca de don Jorge que nuevamente la beso con pasión, haciendo que la caliente niña olvidara la penetración digital que le hacían; don Jorge no tardo en lograr su objetivo y dos dedos se introdujeron en ese culo que penetraría a como diera lugar ? Mmmmgggg Eran pos pujidos que daba la niña mientras el viejo metía y sacaba los rasposos dedos como si quisiera con ello lubricar el ojete. ? Mmmmgggg ? Tranquila mamacita, debes relajarte ya se está aflojando tu culo, vas a sentir muy rico como por tu valerito, si quieres que volvamos a jugar al valero ¿verdad? Karen la pequeña niña nalgona y caliente solo asintió con la cabeza y siguió besando a su hombre mientras el gozaba de ella como un pervertido que era. ? Muy bien, solo que ahora lo haremos por este hoyito, veras que rico es Don Jorge pensó que era tiempo de cambiar de posición, la levantó y la acostó a un lado de él boca abajo, levanto su cadera hasta que sus rodillas y pecho quedaron al mismo nivel, se dirigió al buró y tomo vaselina del mueble, regreso a la empinada Karen que desde su posición lo veía sonriendo, no tenía idea de lo que iba a hacerle, pero por la cara que el viejo ponía prometía ser algo que dolería pero terminaría siendo rico, estos pensamientos pasaban por la cabeza infantil que de imaginarlo sonrió ante el excitado vejete, que a pito parado y por fuera del bóxer, caminaba hacia ella. Llegó a su lado y desde atrás de ella tomo vaselina con sus dedos y lo llevo al pequeño orificio, ella se revolvió inquieta y la volvió tranquilizar tomándola de las nalgas y sujetándola, metió los dos dedos que ya profanaban el hueco y los giró dentro tratando de dar la mayor dilatación, la caliente Karen solo pujaba dejándose hacer las caricias mal sanas del vejete, que babeando saboreaba lo que iba a estrenar ese día, pensaba todas las posibilidades al cogérsela y no solo ese día sino los posteriores, pensaba como la compartiría con su compadre Filemón, y a turnos la haría como quisieran. ? Auchh don Jorge me duele ? Aguanta mamacita, ya pasará y sentirás delicioso Su babeante verga salía del bóxer, increíblemente no había perdido erección, estaba firme como una roca, ni su mujer ni ninguna puta le había hecho tal reacción, Karen significaba su viagra natural; se bajó el bóxer haciendo que la verga saltra al brincar el elástico y con su lengua pasando por sus labios apuntó el glande el pequeño hueco de Karen que apretó sus ojitos y las sábanas con sus manitas al sentir el enorme intruso ? Ahuuuu El aullido de la pequeña no detuvo a don Jorge que sujeto su verga a la mitad y logró meter el glande ? Don Jorge es muy grande, me duele ahuuuu Un nuevo aullido emanó de la boquita de Karen, porque don Jorge no se detuvo, metió otro poco más y se quedó quieto acariciando la espaldita infantil ? Don Jorge por favor, sáquela es muy grande me duele ahuuu Desde su posición don Jorge soltó un chorro de saliva y este cayó a la mitad de su verga, con sus rasposos dedos esparció la saliva para lubricar más su pito. ? Ahuuu ahuuu ahuuu don Jorge por favor! La pequeña Karen ya gritaba, pero don Jorge seguía sin hacerle caso, ni siquiera se tomaba la molestia de tranquilizarla con palabras, estaba sintiendo tanto placer que nadie lo detendría ni siquiera las súplicas de la nalgona Karen. Ahuuu por favor don Jorge de verdad me duele, si quiere se la mamó otra vez, pero sáquemela, por favor Don Jorge ajeno a las súplicas infantiles metió otro poco más y la niña hiso el intento de levantarse pero la mano poderosa del viejo la mantuvo empinada, la pequeña estaba tan asustada que empezó a llorar y volvió a gritar cuando don Jorge sin misericordia alguna metió otra parte; a estas alturas Karen sollozaba y don Jorge callado y perdido en lujuria veía a la pequeña como tenía metido dos tercios de su verga, la saco un poco ante el alivió de la niña, pero solo para volver a meterla, ella aulló como loba cuando el pene regreso al hueco ? Ahuuu ahuuu ay ay ay La pequeña solo gritaba aullaba y pujaba, ya no hablaba, no podía, el dolor la tenía cegada y muda para defenderse. El vejete se apiadó un poco de la pequeña y paso su mano a la entrepierna infantil y ahí estimulo su clítoris un poco, ella entre el dolor y el miedo sintió el estímulo de su zona erógena y la tranquilizó un poco. Don Jorge al sentir el culo más relajado inició un mete y saca lento pero continuo, no dejo de estimular el clítoris y la pequeña Karen no pudo evitar cambiar los pujidos por gemidos, una danza inició, la nena estaba adaptándose al miembro adulto y el estímulo de su clítoris rendía fruto y la excitación empezaba a vencer al dolor, ella solita movió sus caderitas, lo hacía de forma involuntaria, lo caliente emergía en ella; era una hembrita caliente que a pesar de su edad le daría el mayor placer a un suertudo viejo que aumentaba la velocidad de la mano y de sus caderas ? Don Jorge ya no duele tanto, ya siento rico Lo dijo como si al viejo le importara mucho si ella sentía placer, Don Jorge solo sonrió desde atrás de ella y sus amarillos dientes fueron expuestos como los de un lobo. ? Mas don Jorge, mueva su mano así de rico mas El viejo movía la mano más rápido, pero también su cadera, la saco solo para escupir saliva y regreso con sus dedos todos babosos a la rajita infantil, Karen no pudo evitar gemir de placer al sentir los resbalosos dedos que la estimularon. ? Si… si mi putita, eres la más deliciosa que he conocido El viejo por fin había hablado, las palabras llegaron al oído de la caliente Karen que orgullosa se movió más para satisfacer a su sodomita amigo; don Jorge la soltó de la entrepierna y la jaló a él, ella quedo apoyada solo de sus rodillas y manoteaba al aire como intentando sujetarse de algo, el hábilmente la doblo de espalda haciendo una curva perfecta, eso nunca se lo dría hacer a su vieja esposa, la quebraría al intentar hacer esa maniobra, pero la nalgona Karen era una niña y muy flexible, no tuvo problemas con eso. Don Jorge le giró la cabeza y le metió la lengua en su boca, ella lo recibió con gusto cerrando sus ojitos, por alguna razón se sentía de maravilla siendo enculada por el viejo y teniéndola doblada en esa posición, lo puta era mayor que lo infantil en ella; no le importaba el dolor, el evento era excitante, sentía cosas que nunca había sentido. Karen recordó cuando se masturbó con sus deditos y como le gustaba explorar sus genitales, pensaba en los adultos diferente otras niñas, ella ponía más atención a la entrepierna adulta y como se abultaba el miembro masculino, comparaba tamaños, fantaseaba el cómo serían, sabía que los hombres cargaban gruesos miembros, ella hubiera experimentado eso con cualquier adulto que lo pidiera, el afortunado había sido don Jorge, pero a ella no le importaba eso, lo hubiera hecho con gusto con alguno de los maestros de la escuela, con el conserje, con el señor que vendía fruta afuera de su escuela, con el gordo calvo de la tienda; su mente volaba siendo cogida por maestro sobre un escritorio, eso la convertiría en la favorita de él; también pensaba como se la chuparía al conserje dentro del área de limpiadores, como se abriría de piernas sentada en la mesa de él y con el dedo índice lo invitaría a acercarse y cogérsela, no le negaría nada. Ahora pensaba en el de la fruta con el solo lo haría rápido, un manoseada y talvez algo oral, no había un escondite donde coger, ha pero recordó la vieja construcción abandonada, si, lo llevaría ahí y le daría disfrutar su cuerpo en todas las formas que él quisiera; por último el asqueroso viejo calvo de la tienda, ese en particular la excitaba más, por como la veía, como miraba sus piernitas cuando ella pasaba por ahí, ella notaba como abría su boca cuando ella pasaba, sabía que la deseaba, a propósito ella subía su falda doblándola en la cintura para que luciera más corta, frente a la tienda se agachaba acomodando sus calcetas, empinada a él sentía como el gordo calvo la miraba con lujuria perversa infinita, eso hacía que la rajita de ella se mojara. Un movimiento brusco la regresó a donde estaba, hincada de espaldas a don Jorge que la besaba de la forma más perversa que un anciano puede besar a una niña mientras la enculaba sin piedad, ella parecía un muñequito frente a él, y este se daba gusto como si fuera la última cogida de su vida, la sujetaba de las tetitas y movía sus caderas haciéndola gemir dentro de su boca, ella se sujetaba de los antebrazos del anciano que la sujetaba del tórax, su lengua exploraba la rasposa lengua del anciano impregnada de sabor a tabaco viejo y café rancio, sabía que lo que hacía era prohibido, pero no lo dejaría de hacer, le ocultaría todo a su abuela para que el anciano pervertido siguiera disfrutando de ella y su mente volvía a volar imaginado todas las posibilidades que tenía con el anciano. ? Putita que rica estas, mi putita, mi puta, puta… puta… me vengo… me vengo como nunca aaahhh es delicioso aaahhh aaaahhhh El viejo pompeo el culito como si fuera de una adulta, lo hiso con tanta fuerza que cayó sobre ella quedando los dos acostados sobre la cama y se vino dentro de ella entre gemidos y gritos de placer, Karen por su parte disfruto contrayendo su vagina, sintiendo los potentes chorros de semen en su culo, nunca los había sentido y ahora jamás los dejaría de sentir, sería la puta del viejo cada que le diera la gana Aaahhh eres l mejor puta que he conocido Karen aun debajo de él acaricio como pudo la cabeza canosa del viejo, que sudado soltaba las últimas gotas de leche dentro de la pequeña Karen, se desacopló de ella y se acostó a su lado boca arriba, respiraba agitado, recuperaba aire, había sido la mejor enculada de su vida, la niña se puso a su lado y lo abrazó acariciando su canoso bello sobre el pecho de él, lo mimaba y acariciaba, sentía cariño por él, no le importaba la indiferencia que el demostraba como todo hombre lo hace postcoito, ella lo quería así, metiéndosela una y otra vez sin piedad; ella no se detendría, sería de él y haría todo lo que le pidiera. ? Don Jorge, lo quiero Don Jorge solo la volteo a ver de reojo ? ¿Ah si?—contesto el viejo sin voltear a verla ? Sí, mucho, le daré lo que me pida, quiero seguir jugando con usted toda la tarde y todos los días ? ¿De verdad harías todo lo que te pidiera? ? Si ? Límpiame la verga con tu boquita ? Pero está sucia, me la metió por atrás ? Dijiste que todo lo que te pidiera Mientras dijo esto el viejo la tomó de la cabeza y la empujo a que le mamara la verga, ella lo hiso, después de todo ella le había prometido hacer todo lo que le pidiera y si eso significaba comer mierda, pues lo haría cada que él quisiera; a ojos cerrados mamó y limpió el aguado pene del viejo que prendía un cigarro y fumaba saboreando el momento, pues no todos los días llega una niña bien nalgona y caliente a complacerte, menos si eres un cincuentón que tiene que pagar por placer. El cuadro fue enternecedor y pervertido, el viejo sobre la cama fumaba teniendo una mano descansando sobre su nuca y la pequeña Karen empinada en su entrepierna mamándole la verga a ojos cerrados, enseñándole el culo, él podía ver cómo le salía la leche que recién le había eyaculado. La tarde fue de locos, él vejete le volvió a lavar la vagina y le puso mucha crema antiinflamatorio en el culo, le dio el pomo para que la pequeña se la pusiera en la noche, la vida cambiaba para los dos y se volvía más placentera, mas cosa vendrían, los dos lo sabía, cada quien a su modo, pero eso será otra historia. Continuará

Autor: sexotabuxyz Categoría: Tabú

Leer relato »

Las calientes vivencias de las nietas de doña Janita 11

2022-09-21


Retomamos las aventuras de esta niña nalgona. Nota del autor: hola, les mando un saludo a todos, retomo esta historia que ya tenía casi abandonada, me llegaron ideas nuevas y las plasmo en este capítulo, aunque como ya lo había dicho antes, pienso cerrarla máximo en 4 capítulos más, como siempre se agradecen sus comentarios y sin más, aquí entrego la parte 11 de esta serie. Saludos, besos y abrazos. atte. adalberto1979 Capítulo 11. El salón de clases estaba casi vacío, era la hora de detención por castigo, solo había dos personas dentro, no había ningún otro ruido nada más que los gemidos ahogados por la boca ambos en un apasionado beso de lengua, en este semivacío salón un hombre adulto se cogía a una niña, lo hacía fuerte, pero ella aguantaba, Karen era esa niña, aunque solo en edad, porque mentalmente hacía mucho que ya era adulta. Mmmggghhh… Mmmggghhh Mmmggghhh… Mmmggghhh Karen estaba sentada a horcajadas sobre su maestro, él la sostenía de esas hermosas nalgas que dios le había dado, la vagina de la niña estaba más que encharcada de excitación, el maestro la subía un poco y luego la bajaba con fuerza enterrándole la verga hasta que los huevos tocaban el culo de la nalgona niña, ella gemía dentro de la boca de su maestro, el beso de lengua entre los dos era interminable, era algo así como la promesa de solo dar un beso, pero nadie dijo cuanto podía durar. Que rica estas Karen—dijo el maestro, dejando de besarla por primera vez en todo ese momento. ¿Si profe?—preguntó Karen tomándolo de la cara con ambas manos para besarlo nuevamente—pero lo que está más rico es su verga… aaahhh… aaahhh ***** Karen ya había dejado varias veces a su maestro peor que un burro en mes de marzo, el pobre ya estaba más que ansioso de ella y como Karen no cedía a quedarse con él, le ofreció más dinero, la niña de ahora 10 años y 10 meses, aceptó de inmediato. Habían pasado más de 3 años desde la primera que ella jugó al valerito con su abuelo-padre, desde ese día que la desfloró, Karen recordaba siempre lo que le costó recuperarse, pues fue simplemente una anécdota difícil de olvidar, mas cuando le estrenó su culito, ya después sus huecos se convirtieron en receptáculos frecuentes de muchas vergas de todos tamaños. Eso sí, Karen ya no “jugó” gratis con ninguno de sus amigos; bueno, con Arturo nunca hubo dinero de por medio, pues era su novio oficial, incluso se lo presentó a su abuela, la primera vez fue una cena formal, la abuela notó lo guapo y mesomórfico que era el muchacho, y ya con el tiempo se volvió un visitante frecuente, Karen pasaba de la mano de él y desde la sala le decía a su abuela que venía con Arturo, para después encerrarse en su cuarto a coger con él. Tampoco le cobró a don Jorge, pues ella consideraba que sería descortés debido al parentesco que tenía con él, y más porque era un parentesco doble, era su abuelo y padre, y tal vez en un futuro próximo, el padre de uno de sus hijos, además su abuela estaba más que contenta al tener a don Jorge cogiéndosela mínimo una vez a la semana. Cuando el viejo iba a ir con ellas, la abuela arreglaba la casa, se bañaba a conciencia, mas su hueco posterior, el cual limpiaba a fondo porque sabía que a don Jorge le gustaba metérsela en la boca después de habérsela metido en el culo, además ponía sabanas limpias, vaselina cerca de la lámpara de su buró, hasta ponía en un florero flores las silvestres aromáticas que cortaba en el monte, era la forma de recordar como el pervertido viejo se la llevaba al monte a coger con él, cuando ella era apenas una nalgona adolescente, podía notar como su raja esta húmeda todo el día solo de pensar que en la noche llegaría don Jorge. Las noches que pasaban juntos los tres, más que catalogarse como pervertidas se catalogaban como “enfermas”, el viejo no tenía limites, las meaba, las obligaba a tomarse su orina, las sodomizaba salvajemente, las hacía lamerse y mearse mutuamente, eran noches maratónicas. También cabe mencionar que Karen y Arturo no se quedaban atrás en perversión y no eran nada inhibidos en los gemidos y gritos que daban, más Karen, pues el muchacho aunque joven, era un amante vigoroso y creativo, eso era una combinación peligrosa entre personas con sangre caliente, pues se la pasaban cogiendo por horas. Su abuela en ocasiones les llevaba agua fresca de frutas y algún aperitivo, pues le preocupaba que Karen no comiera bien, ambos detenían lo que hacían, pero permanecían desnudos y sudorosos, la abuela amablemente les dejaba la charola en el buró de ella y los volvía a dejar solos, en cuanto cerraba, escuchaba como Karen gemía de placer al ser nuevamente penetrada por su novio oficial, por algún hueco de ella. Arturo siempre se iba entrando la noche, salía con la cara de satisfacción, que no se la quitaba ni la mismísima muerte, la abuela iba a saludar a Karen, pero más que saludar iba aprobarle la vagina, la boca y el culo de su nieta, que siempre sabían a leche, era un morbo para la abuela lamerla toda, sabiendo que llevaba la leche de su novio, no se atrevía a pedírselo a Karen, pero fantaseaba con compartirlo así como habían compartido a don Jorge, que se volvió amante frecuente de las dos; las lamidas post coitales que la abuela le daba, hacían a Karen ver las estrellas, en ocasiones, así lamiéndola, la pequeña entraba en un estado de letargo que la llevaba suavemente a un sueño profundo y reparador. Mientras lamía a Karen, la abuela se masturbaba rezando al cielo porque Karen algún día la invitara a estar con ellos dos, lo deseaba mucho, pero era tímida para pedírselo a Karen. ***** Karen seguía a horcajadas sobre su maestro, en el salón de clase, su vagina estaba emanando mucho jugo, tanto que mojaba el pantalón del profesor y de ahí manchaba todo, hasta su culo brillaba con los jugos vaginales. Profe, que rica verga tiene, me gusta cómo me abre… aaahhh—decía Karen gimiendo en el oído de este, sus caderas eran un torbellino. ¿Ya ves que si querías? Quédate más días conmigo, quédate para meterte la verga como te gusta. Si profe, todos los días para que me meta bien rico su verga, aaahhh Eso también lo había aprendido la caliente y nalgona niña, a los hombres les excita que las mujeres giman, que pidan más, que halaguen las vergas masculinas por lo largas o gruesas que son (Aunque sea mentira), que griten de dolor suplicando piedad, ella hacía todo eso y eso mismo es lo que le había hecho una buena fama y clientela frecuente y sobre todo una gran popularidad. Quiero joderte el culo—dijo el profesor loco de lujuria. Pues jódamelo, póngame como quiera y deme como macho que es… aaahhh—el gemido fue real, pues el profe se la metió fuerte escuchando las palabras de Karen. La tarifa variaba según lo que ellos quisieran hacer, ya sea desde usar solo la mano, una simple mamada, hasta hacer cosas aberrantes para ellos, tragar orina, se cagada, incluso zoofilia. Si, Karen a los 9 años y medio fue montada, por primera vez, por un perro para goce y deleite de un cliente que pagó una fortuna por ello, el perro eyaculó ferozmente una y otra vez dentro de la vagina de una Karen que gimió mucho de placer; al principio sintió miedo y asco, miraba al enorme Dóberman que babeaba de calor, sus babas colgaban del hocico del animal y dejaban un charco de baba en el suelo, estuvo a punto de devolver el dinero e irse, pero era demasiada plata para decir que no. Karen, en medio de una sala, miró desnuda como le fueron colocados los guantes en las patas al perro jadeante, después el depravado hombre le colocó un disfraz de perro a Karen, solo que este no cubría el culo, ni las tetas; Karen no entendía como eso podía excitar a alguien, ella sentía vergüenza al estar disfrazada como perra y sentía también que era más como una cosa de risa que de excitación. Cabe mencionar, que todo fue cuestión de cerrar los ojos y acostumbrarse y en un momento final, la pequeña tuvo su primer orgasmo impulsado por la verga de un animal, sintió su vagina estallar a chorros cuando el perro aceleró a mil por hora jadeando en la oreja de la pequeña, por primera vez se sintió una verdadera perra, apretó sus ojitos y sus manos por la enorme y placentera sensación que el pene canino le daba. El perro la bombeaba fuerte y profundo, era una sensación diferente a un hombre, sentía la fuerza de las patas delanteras al sostenerse de las caderas, las desesperadas estocadas que el can le daba, después el abotonamiento, Karen puso los ojos en blanco cunado el botón del perro entró en su vagina y más gimió cuando sintió como el hombre volteo al animal quedando culo con culo, ahora si era una verdadera perra. Después de eso, todo fue más fácil, hasta sexo oral llego hacer a un caballo y obviamente a muchos perros, todo fue por el dinero y cabe resaltar que fue mucho. El cliente siempre fue el mismo y siempre la grabó, pagaba mucho y en efectivo, Karen pensaba que la grababa para masturbarse después, lo que nunca supo fue que el tipo vendía los videos a un precio mucho mayor a lo que él le pagaba. Sin embargo, fue tanto dinero que manejaba con los clientes, que tuvo que contratar a un guardaespaldas para que la cuidara cuando iba a esos eventos. Ella no confiaba en don Jorge, su propio padre y abuelo, porque tenía miedo que le quitara el dinero, así que con vergüenza y todo se lo pidió a su mejor amigo, el frutero. Don pedro, armado con el cuchillo de la fruta en su cintura, la llevaba al lugar del evento y la esperaba afuera, después la llevaba a su casa, en ocasiones acababa tan maltrecha que la llevaba cargando hasta su casa y ahí ella le daba dinero, al principio no lo quiso aceptar, pero terminó aceptándolo, pues era cuestión de negocios, como quiera los favores sexuales no acabaron ahí, don pedro no le pagaba con dinero, pero si con fruta, era algo simbólico, pero Karen ya no lo haría gratis. Don pedro entraba con Karen en sus brazos, ya era muy conocido por la abuela de Karen, quien solo veía como él la llevaba a la planta alta y tardaba en bajar, porque apenas llegaban a la cama, el hombre se sacaba la verga y se la cogía, pero en ocasiones Karen ya no podía por sus huecos por lo maltrecha que la dejaban, así que con las fuerzas que le quedaban solo le hacía una mamada. Y otras veces estaba tan agotada, que quedaba totalmente sin fuerzas, así que el amable don pedro la acostaba en el centro de la cama boca arriba, después se subía y le metía la verga en la boca, la sostenía de la nuca y movía sus caderas haciendo firmes estocada hasta eyacular en la garganta de una sumisa y entregada Karen que se dejaba hacer por el maduro frutero. ***** En una ocasión, al ver que tardaba en bajar, la abuela picada de curiosidad subió con pasos sigilosos, llegó a la puerta de Karen y suavemente la abrió, abrió su boca con la escena que vio, Karen estaba boca arriba con sus brazos a los costados y sus piernas juntas, don pedro estaba boca abajo con las piernas abiertas casi en “V”, pero con su entrepierna a nivel de la cabeza de Karen, le sostenía la nuca con ambas manos y le metía la verga en la boca empujando fuertemente la cadera hacia adelante, el frutero tenía el pecho y la cara pegados a la cama, pues usaba sus dos manos para sostener la nuca de Karen, el movimiento era demasiado obsceno, los huevos del hombre golpeaban en la barbilla de Karen que no hacía nada para quitarlo, producía una que otra arcada, pero aguantaba la aberrante forma en la que el frutero se saciaba con ella. Ay mamacita, que rica estás… aaahhh, que puta eres… aaahhh… pinche Karen estás bien buena… aaahhh… me encanta que seas bien puta… aaahhh… te aviento la leche en tu boca, trágatela toda… aaahhh… trágatela toda,… eres una perra… aaahhh—dijo don pedro con la boca abierta y los ojos en blanco, eyaculando dentro de la garganta de Karen. El hombre más que agotado se apartó de ella suavemente, Karen al sentir que don pedro se la sacaba, después de eyacularle toda la leche, con lo que le quedaba de energía a la podre niña se movió hacia la parte superior de la cama, acomodó una almohada y se puso de lado para dormir, mientras lo hizo la abuela vio cómo Karen deglutía la leche que el hombre maduro le acababa de dejar, no desperdició ni una sola gota. Te amo Karen—dijo el frutero dándole un tierno besito en la frente—descansa pequeña, mañana te veo. Yo también lo amo don pedro—dijo Karen apenas con un hilo de voz—mañana lo veo. Don pedro se subió el pantalón y salió de la habitación abrochándoselo, al hacerlo dio un brinco de susto, pues ahí estaba doña juanita con su bata de dormir, que era cortita y casi transparente, se notaba que no llevaba sostén y que llevaba una sexy pantaleta, a sus 42 años lucía sensual. ¡Seño!—dijo don pedro asustado—perdón, no sabía que estaba aquí. Doña juanita se recargo en la pared, la luz de la luna iluminaba su rostro, el labio inferior le temblaba, estaba ansiosa, estaba excitada, podía olerse en el ambiente, su pecho subía y bajaba por la agitada respiración que tenía, don pedro lo notó y vio la oportunidad, se acercó lentamente a ella y suavemente puso ambas manos en la cintura de Doña Juanita, que al sentirlo abrió inevitablemente su boca. Aaahhh—fue el gemido que dio al sentir las manos del hombre que sádicamente se acababa de coger por la boca a su nieta. Se acercó más a ella, quedando muy junto, podía sentir el cuerpo de Doña Juanita temblar, subió sus manos palpando las tetas de ella por encima de la suave tela de la bata, doña juanita abrió y cerró su boca rápidamente, como si quisiera decir algo, pero no pudo, su ceño estaba fruncido, sus palmas pegadas atrás a la pared, era el mero retrato de la abnegación, don pedro bajo sus manos pasando por la estrecha cintura y después por las caderas. Era como si con sus manos enmarcara la escultural figura de la abuela, doña juanita abrió más su boca, don pedro bajo más las manos pasando por los costados externos de los muslos, llegó al borde inferior de la bata de dormir y lo tomó subiéndolo y enrollándolo, Doña Juanita no decía nada, se dejaba hacer, estaba recargada en la pared y miraba todo lo que hacía el viejo, su labio inferior no dejaba de temblar. Don pedro abrió su boca asombrado por el cuerpazo de la abuela de su infantil amiga sexual, la pantaleta de Doña Juanita era negra, sexy y coqueta, con corte superior recto con un moñito al centro, cubría solo la mitad de las nalgas firmes de ella, adelante dibujaba un hermoso triangulo invertido, acentuando su estrecha y lubricada vagina, la verga de don Pedro cobró vida, a pesar de haber eyaculado en Karen, desarrolló una nueva erección. Mamacita, mira nomás, pero si estás bien buena—dijo don pedro, con su coloquial forma de hablar, a una Doña Juanita totalmente abnegada. Don pedro la tomó de ambas nalgas, palpando su firmeza y apoyándose en estas, la jaló hacia él, acercó su boca a la de ella y la unió en un beso, que al principio Doña Juanita no correspondió, pero aflojó su boca para que el hombre la besara, pero cuando don pedro le apretó más las nalgas, Doña Juanita ya no se pudo resistir y se colgó del cuello del frutero metiéndole la lengua correspondiendo el apasionado beso. Don pedro se abrió la cremallera y sacó su verga, quitó una mano de Doña Juanita del cuello de él y la llevó a su verga, la abuela gimió al sentir esa carne dura como roca, más excitada se sintió porque era la segunda verga que tocaba en su vida, pues solo don Jorge se la había cogido, después eso ya no tuvo más parejas sexuales, hasta ahora. Aaahhh—gimió la mujer masturbando a su pareja momentánea. Don pedro, mientras le magreaba ferozmente las nalgas, le fue bajando la pantaleta, se maravilló al ver que ella estaba depilada, Karen la depilaba personalmente cada que hacía falta, así que desde hace tiempo la abuela no tenía un solo vello púbico. Aaahhh—gimió nuevamente al sentir los dedos del hombre penetrarle el introito. Doña Juanita no dejaba de masturbarlo, ahora lo hacía con más entusiasmo al mismo tiempo que el frutero le dedeaba la raja, sintió como él le quitó la mano de la raja y aparto la ella de su verga, luego sintió como el, con su mano derecha, le levantó su pierna izquierda, sujetándola de la corva, en esa posición guió su verga con la otra mano a la encharcada raja. Aaahhh—la abuela abrió los ojos y la boca, pero su mirada era nublada, era la segunda verga que entraba en su vagina. Que rica panocha tienes, mamacita—le dijo el frutero en el oído, la abuela solo gimió más—estás bien arrecha, eso me gusta. Aaahhh—la respuesta de ella fue solo gemir más. ¿dónde está tu cuarto?—preguntó el hombre sin dejar de moverse, penetrando una y otra vez la encharcada raja—quiero cogerte en una cama. La abuela no contestó, abría y cerraba su boca, gimiendo de placer a cada empuje que le daba, lo único que pudo hacer fue mirar hacia la habitación del fondo, señalándola con la mirada, don pedro lo entendió perfectamente, la tomó de la otra pierna y la levantó, el hombre era fuerte y Doña Juanita no era pesada, ella colaboró colgándose del cuello y mientras caminaba a la recámara, ella lo besaba apasionadamente, cabe mencionar que don pedro trataba de caminar de lado para mirar donde pisaba y no caerse, pues había poca luz. Entraron a la recámara, solo se escuchó el crujir de esta y los intensos gemidos que la abuela de Karen dio por casi una hora. Karen dentro del estupor que tenía por el cansancio alcanzó a escuchar los gemidos que venían del cuarto de su abuela, don pedro sí que le daba duro, no le dio importancia y cayó en un profundo sueño. Si… aaahhh… fuerte… por el culo… aaahhh—suplicaba la abuela siendo brutalmente sodomizada. Te voy a partir como la puta que eres. Si don Jorge—dijo la abuela respetuosamente hacia él—pártame… aaahhh. Eres igual de puta que Karen, ahora sé de dónde sacó lo cusca, ahí te voy—dijo el hombre acelerando sus estocadas Cerca de una hora y media después Doña Juanita estaba acostada de lado en la cama, escurría mucha leche de su culo, le mamaba la verga a un don pedro aún agitado, que acostado boca arriba recibía la mamada de la abuela de Karen. Doña juanita acostada de lado le sostenía la verga con su mano izquierda y la mamaba, la sacaba solo para pasarle la lengua y recoger los restos de semen que quedaban. Don pedro, siempre que podía la miraba, la mujer antes se vestía como una abuela, no se notaba que tenía un muy buen cuerpo, pero después con la ropa que Karen le compró lo presumía mucho, esos pantalones ajustados o esas minifaldas arrancaban miradas en hombres de todas las edades, a don pedro se le había antojado esa mujer, pero era la abuela de su amiga, nunca imaginó que pasaría, ahora estaba ahí recibiendo una mamada para limpiar la verga que profanó todo hueco profanable de Doña Juanita. ¿Te gustó lo que hicimos?—preguntó Doña Juanita acariciándole suavemente los huevos, mientras pasaba la lengua por el meato. Mucho, la mera verdad que sí—le decía don pedro acariciando suavemente el cabello de ella—nunca imaginé que te iba a tener como hembra, siempre me preguntaba a qué sabría tu panochita, esta noche lo averigüé. Haz de pensar que soy una puerca después de esto—dijo ella expectante, pero sin dejar de acariciarle la verga y los huevos—después de todo lo que me dejé hacer. Sí, sí que lo eres, eres una puerca caliente, eres una marrana—dijo apretándole un pezón, doña juanita solo abrió su boca y frunció el entrecejo dejándose hacer—pero es lo que me hace estar muy arrecho contigo, que seas bien puta igual que Karen—le dijo jalándola para besarla. Doña Juanita dócilmente se acercó a él y sus bocas se unieron en un beso apasionado, mientras las manos del frutero le masajearon fuertemente las tetas. ¿Crees que debamos decirle a Karen?—preguntó Doña Juanita mientras era obscenamente manoseada por el frutero, ella tampoco soltó la aguada verga de él. ¿Decirle?—dijo el frutero mirándola y sonriéndole—juanita con los gritos que diste pidiendo más verga por tu culo, muy seguro que nos escuchó, ella y toda la colonia, mejor habla con ella mañana. Bueno, yo hablo con ella ¿quieres otra vez?—preguntó tímidamente masajeándole los huevos y la verga al mismo tiempo que le lamía una tetilla—si quieres hasta me dejo mear por ti. Don pedro notó lo tímida y abnegada que era, se sintió bien pues ahora tendría dos mujeres nalgonas para cogerse a su antojo Juanita, jajaja, Sí que eres una cusca y muy puta hambrienta de verga, con mucho gusto te partiría otra vez el culo, pero mis huevos están secos, mejor lo dejamos para otra ocasión. Mmm, ¿Prometido?—dijo doña juanita mirándolo a los ojos. Si juanita, me gustó mucho cogerte y claro que te lo voy hacer, te voy a coger muy rico por todos tus agujeros y hasta te voy a mear como quieres, te voy a mear dentro de ese culo que tienes ¿de acuerdo? Bueno, si tú quieres—dijo Doña Juanita, tenía baja autoestima y abiertamente le decía a don pedro, para que no dejara de cogérsela—cuando lo hagamos me voy a dejar hacer todo lo tú que quieras. Buen, mejor me voy, Juanita—dijo poniéndose de pie buscando su ropa—espero verte pronto otra vez, para repetir lo que hicimos y hacerte lo que te prometí. Yo también—dijo ella acostándose boca arriba en la cama mirando como el frutero se vestía. El frutero miró a Doña Juanita, admirando el cuerpazo que la mujer tenía, la luz de la luna entraba por la ventana alumbrando ese cuerpo de infarto de una forma muy poética, ella acostada en esa posición se dejaba mirar sin pudor. Su piel sudada brillaba con la luz de la luna Don pedro estuvo a punto de volverse a acostar con la mujer y ver si podía desarrollar otra erección, pero debía llegar a su casa, despejo su mente y salió, no sin antes besarla de lengua, mientras le metió dedos en la encharcada raja, doña juanita al sentirlo abrió sus piernas para facilitar la dedeada, empezó a gemir, el frutero le metió en la raja los dedos medio y anular, el pulgar machacando el clítoris, así la dedeó hasta que sintió el orgasmo en sus dedos, sintió como con ese estimulo la abuela hasta orina soltó. Ay don pedro… aaahhh… aaahhh… que rico—gimió la abuela chorreándose en la mano del frutero mientras lo besaba apasionadamente. No cabía duda que era igual de cusca que su nieta, le besó la frente mientras le dio a probar sus dedos manchados de jugo vaginal y orina, la abuela sin chistar los chupó, definitivamente que era una mujer muy cusca, como lo diría él, se sintió contento con todo lo que iba a disfrutar a ese par de mujeres nalgonas. Ya finalmente se levantó y caminó a la puerta, la volteo a ver y su última imagen fue ver a doña juanita acostada boca arriba con su piel brillando por el sudor. En la mañana ella preparaba el desayuno, Karen bajó cambiada para ir a la escuela, la saludó de beso con lengua, acariciando una nalga, para después pasar al canal que hay entre ellas y de ahí bajar a su raja para meterle un dedito, después se lo saco y le dio una nalgada, el chasquido retumbó en la cocina, la abuela solo volteo y le sonrió tímidamente, solo vestía una camiseta delgada de algodón, sin pantaleta, ya no trabajaba, Karen la tenía descansando todo el día, para cuando ella llegara de la escuela la abuela estuviera lista y de humor para la acción. ¿Cómo amaneciste abuelita?—dijo mirándola con picardía mientras se sentaba en la mesa. Bien hijita, bien—dijo ella mirándola de reojo, mientras le servía el desayuno. Pues por lo que escuche anoche, creo que la respuesta es “muy, pero muy bien”—dijo llevándose un bocado a su boca. Escuchaste ¿verdad?—dijo ella mirándola con reserva. Todo—dijo Karen mientras masticaba su desayuno. ¿estás molesta? ¿por qué?—dijo llevándose otro bocado, hablando con una naturalidad indescriptible. Pues porque me metí con don pedro, tú… “amigo”—la abuela se sentó al lado de ella. ¿Y eso qué?—ahora tomó un trago del vaso de leche con chocolate que tenía enfrente. ¿De verdad no te molesta?—la abuela quería ver la verdad en ella, o al menos necesitaba escucharlo de Karen. Abuela—dijo Karen poniéndose de pie a un lado de ella—no sé cuántos años vayamos a vivir, pero sé que solo viviremos una vez—le acarició el cabello, para después darle un apasionado beso que la abuela recibió cerrando los ojos—así que no te detengas a disfrutar a un hombre, no tienes compromiso con nadie y puedes cogerte al hombre que tú quieras. La abuela se quedó helada con la respuesta, Karen tenía razón y ella no lo había visto así, su juventud se había ido trabajando para cuidar de su hija Carmen y después de su nieta Karen cuando su hija las abandonó, ahora era ella misma quien le decía que podía hacer lo que quisiera con quien quisiera, miró como Karen se sentó para seguir comiendo su desayuno. ¿Puedo coger con quien yo quiera y no te molestaras?—preguntó Doña Juanita, Karen con comida en su boca solo volteo a verla asintiéndole rápidamente, dándole una sonrisa–¿Y si ese hombre es… Arturo?—preguntó bajito, Karen la volteo a ver. Doña Juanita se asombró de lo que había hecho, jamás se hubiera atrevido a decir eso, se empezaba arrepentir de lo dicho, Karen dejó de masticar y se le quedó mirando, pasó su alimento y le dijo. Vaya, vaya ¿Así que te gusta mi novio?—la abuela la miró y se puso roja, ahora si se arrepintió en ese momento de lo que había dicho. Karen se carcajeó, la abuela aún más roja la miró; Karen negando con la cabeza, mientras reía, le dio otro trago a su leche con chocolate. Abuela, siempre he sabido de quien saqué lo nalgona, pero ahora también sé de quién saqué lo puta y caliente, jajaja—dijo Karen con cinismo ¡Karen! Que cosas dices—dijo la abuela aún más roja, ya le temblaban las manos de arrepentimiento, definitivamente no debió haber dicho eso. Karen sin dejar de reír se volvió a levantar y tomó a su abuela de la cara con ambas manos abuelita, eres el ser que más quiero en este mundo y claro que te puedes coger a Arturo, es más, vamos a compartir a todos los hombres que tú quieras, a todos los que se te antojen, así será ahora nuestra vida y nada nos va a detener, ya verás que bien la pasamos y de Arturo tu dime cuando y te lo traigo, te dejo sola con él y tú ya sabrás como convencerlo de que te coja, aunque—dijo sobándole una teta, doña juanita abrió su boca excitada—no creo que batalles mucho, porque estás bien buena jajaja. Se fundieron en un beso, abuela la tomó a su nieta de las nalgas acariciándola, Karen gimió sintiendo como su abuela metía mano bajo su falda y después bajo su pantaleta y le palpaba el aún hinchado culo. Traes muy hinchado tu culito—dijo la abuela pasando el dedo medio por encima del esfínter. Sí, me lo dejaron muy maltratado anoche, el tipo tenía una verga enorme y me dio muy duro ¿y si me lames tantito? La abuela sonrió mirando como Karen se dio la vuelta y se empinó al mismo tiempo que levantó su falta y bajó su pantaleta, en esa posición recibió la alengua de su abuela hasta que se chorreo de la vagina, después se enderezó y se volteo a verla. Te quiero abuela. No, mejor dicho, te amo Juanita, eres el amor de mi vida—dijo antes de besarla apasionadamaente. Sus lenguas se enroscaron en una danza sexual impropia entre una adulta y una niña, aunado a que esa niña era su nieta, pero ese momento fue el pacto que hicieron las dos en su nueva vida, fue como si la abuela firmara ese pacto con los dedos dentro del culo de Karen que empezó a gemir más y amover sus caderas de atrás a adelante. ***** De vuelta en el salón, en la hora de castigo. El profesor lamia la cara de Karen, inhalaba su esencia de niña, estaba más que obsesionado con Karen, incluso había dejado a su esposa, y cuando le propuso hacer una vida juntos, ella lo rechazó diciéndole que ya estaba comprometida con alguien, el profesor con el corazón roto, imaginó que era con Arturo su novio oficial, lo que no sabía es que con quien ella estaba comprometida era con don Jorge, su padre biológico, que la engendró con su propia hija, la cual tuvo con su abuela, ese pensamiento la hizo tener un orgasmo. Aaahhh… aaahhh… aaahhh—gimió sintiendo como el profesor le daba más duro, él pensó que había provocado ese orgasmo, sin tener idea que era una fantasía de ella, como las muchas que tenía mientras cogía. Karen sonrió al sentir como él se la sacaba y la ponía boca abajo en el escritorio con sus piernas colgando, sonrió feliz, pues cobraría más por ese acto, sintió como él le ensalivo el culo con su boca y después le puso la verga, empujó y esta entró. Aaahhh… profe, la tiene muy gruesa—nuevamente los elogios empezaban. ¿Qué tengo gruesa?—decía el profesor, apretando los dientes y frunciendo el entrecejo—dímelo… dímelo y te doy más fuerte. La verga profe, su verga está muy gruesa… aaahhh… aaahhh… aaahhh. Dilo como me gusta—dijo para hacerla repetir de forma más obscena la descripción. Su pinche verga está muy gruesa… aaahhh… aaahhh El profesor se enloqueció, le encantaba como sonaba la palabra verga o cualquier injuria en la boquita de Karen, esa misma boquita que hacía unos momentos, le había mamado la verga con maestría inigualable. Profe… profe… profe… deme más despacio por favor… me rompe toda… aaahhh… aaahhh… aaahhh… me desgarra el culo… aaahhh Si, te voy a partir en dos, en dos como a una puta, aaahhh… voy a partirte el culo como la puta que eres. Si, profe, pártame como a una puta, deme… deme… no importa si grito, deme fuerte… aaahhh… aaahhh… aaahhh. El profesor ya vuelto loco de lujuria, aceleró, tanto como pudo hasta que ya no pudo aguantar más y empezó a soltar leche, al hacerlo, le asentó varias nalgadas a Karen que no paró de gemir, ahora si por la embestidas de su profesor, eso le gustaba a ella, el sexo fuerte y sin misericordia, por alguna razón era como tenía sus orgasmos más intensos, cuando se sentía tan solo un mero instrumento de placer de los hombres, cuando estos hacían cosas sin pedirle permiso, la escupían, la humillaban, ella gritaba de placer sincero. Aaahhh—gimió Karen al sentir como el maestro le jalaba el cabello enterrándole más la verga mientras seguía eyaculando. El profesor seguía gimiendo aun soltando pequeños chorros de leche que lo hacían estremecer, nunca había eyaculado con tanto placer, solo con Karen, por eso se hizo adicto a ella, cuando ella lo rechazó, solo le quedó el tenerla como un cliente más, pero eso no restaba que sintiera el placer que sentía. Karen, te amo—dijo el profesor cayendo sentado en su silla, estaba desfallecido. ¿De verdad me ama?—dijo Karen bajando del escritorio, volteándose y agachándose a meter la verga en su boca para limpiarlo. Con toda mi alma, tú lo sabes, sabes que solo es cuestión que me des el sí y nos vamos juntos a vivir a otro lado. Pero aquí tengo a mi abuela. Nos la llevamos—dijo el profesor recuperando el aliento y pensando que su abuela estaba muy buena, en su fantasía se cogía a las dos, así que no tenía ningún problema en llevársela también. Si, profe, lo sé—se fue subiendo hasta quedar a horcajadas sobre él, quedando su rajita sobre la babosa verga del profesor—pero entienda que ya estoy comprometida y no debo faltar a mi palabra—Karen le lamía la cara al profesor, lo hacía suave y sensual. Sí, eso lo sé—dijo mirando a otro lado el pobre hombre, al sentir que cada vez que habla de eso se le rompía el corazón; Karen, tomándolo con ambas manos, le volteo la cara para que la viera. Pero podemos seguir teniendo estos momentos—lo beso metiéndole lengua—aquí en nuestro nidito de amor, o cuando me lleva a pasear en su auto y acabamos escondidos en el monte haciendo “cositas ricas”, ¿sabe? Eso me excita, que me coja al aire libre, que alguien no atrape, a usted y a mí, usted teniéndome empinada en el asiento trasero de su carro, metiéndome la verga por el culo, haciendo me gritar de dolor y placer como macho que es—le volvió a besar apasionadamente–¿Sabe algo? ¿Qué?—preguntó correspondiendo el apasionado beso. Me gustó cuando me llevó al río, a ese lugar escondido que usted conoce y ahí en el agua me la metió por todos lados, no sabe cómo me chorreé—dijo para después volver a besarlo con mucha pasión. El profesor sentía que se le salía el alma con esos besos, sabían a culo de ella y leche de él, pero no le daba asco, al contrario, su verga brincaba de gusto, no recordaba algún momento así con otra mujer, ni si quiera con su ex esposa. Aparte, las palabras de Karen lo hacían volar, eso tenía ella, sabía decir las cosas en el momento correcto. La verga del profesor inevitablemente se volvió aponer dura. Mmm—dijo Karen sonriéndole y moviendo su cadera—alguien quiere seguir jugando. Karen ya no traigo más dinero—dijo pensando que con la enculada que le dio, ya había consumido lo que traía y no tendría para pagarle más. No se preocupe, la casa invita—dijo Karen sonriéndole coqueta, y ya había aprendido a decir frases de burdeles. ¿De verdad?—preguntó el hombre emocionado. Si, Jijiji—sonrió Karen coqueta moviendo sus caderas con más intensidad. ¿Por qué lo haces?—preguntó mirándola a los ojos, había expectativa en su mirada. Para que vea que si lo quiero, y que si no le doy el sí para casarme con usted, pues mínimo le doy las nalgas para que me goce todo lo que quiera, Jijiji—lo miraba con esa mirada felina que tenía—y para que vea que es verdad, le dejo que me haga lo que quiera, como le dije, “ésta” la invita la casa La verga del profesor ya estaba dura de nuevo, Karen solo se levantó un poco, la verga brincó y ella bajo atrapándola en ese movimiento, ya era una experta haciendo esas maniobras, bajo rápido metiéndose la toda, la lubricación de la reciente cogida facilitó eso. Aaahhh, profe, otra vez dentro, aaahhh… que rico, ¿Ve como si lo amo? ¿Ve cómo me gusta tanto coger con usted? Tanto, que hasta gratis lo hago… aaahhh… y ya le dije, hágame lo que quiera… Mmmggghhh—gimió dentro de la boca del profesor metiéndole la lengua Las piernas de Karen colgaban a los lados del hombre, eso facilitaba que moviera sus caderas de adelante a atrás y a los lados, el profesor la sostenía de las nalgas con ambas manos, haciendo movimientos de meter y sacar. Profe… aaahhh—gimió Karen besándolo. El profesor estaba loco de excitación, Karen le regalaba un segundo acostón, pensaba que lo hacía por amor, pero no, Karen había aprendido que el sexo es como una droga, solo es cuestión de dárselas a probar para que se hagan adictos y una vez que son adictos, un pase gratis los amarra más. El profesor besó profundamente a Karen, le metió tan adentro la lengua, que el habría jurado tocó sus amígdalas; la subía y la bajaba con fuerza, Karen gemía a esos embates, le daba fuete y la estaba excitando, así le gusta a ella. Aaahhh profe, que rica verga, siento como me quiere partir en dos, aaahhh Te voy a partir en dos—dijo con voz ronca. El profesor se levantó con Karen bien ensartada y la pegó al pizarrón, ahí se la cogió un rato, la tenía totalmente pegada al pizarrón y la falda atorada en la espalda de ella, la bombeaba fuerte, sentía como la mojada raja de la niña lo recibía con gusto, el pizarrón estaba muy manchado de gis, al retirarse de ahí, las nalgas de Karen quedaron dibujadas en este, como un hermoso corazón invertido. Profe… profe… aaahhh… aaahhh. Karen era subida y bajada como un balerito, al menos eso sentía ella, la hacía recordar como jugó con su padre-abuelo la primera vez, como con engaños del supuesto juego del balero, don Jorge se la cogió. Si profe… si profe… así, que rico… aaahhh. El profesor caminaba subiendo y bajando a Karen, la sostenía de la corvas, ella se colgaba del cuello del profesor con ambas manos, eso facilitaba que él la moviera a su antojo. Aaahhh… aaahhh—Karen gemía siendo cogida fuertemente. El profesor llegó hasta la esquina, esa donde ponían a los que castigaba, se la sacó a Karen y la sentó en el banquito mirando a la pared, tomó las orejas de burro con las que humillaba a los estudiantes que no aprendían rápido y se las puso a Karen, ésta sonriendo lo volteo a ver, miró hacia abajo como el profesor dirigía la verga a su aguado y recién usado culo, la sujetó con ambas manos de las caderas y le enterró la verga lentamente hasta la raíz, así la bombeo lento y profundo, cuando sintió que ya entraba y salía fácil empezó aumentar la velocidad. Eres una burrita—le dijo penetrándole el culo en un movimiento obsceno de caderas. Aaahhh—gimió Karen regresando la mirada al frente—si lo soy, soy una burrita. Mereces castigo—decía el depravado hombre sosteniéndola de las cadera para afianzar sus penetraciones. Sí. Castígueme pues, aaahhh. El maestro levantó la mano y la dejó caer sobre la nalga de Karen que gritó, ella aún traía su uniforme, el maestro mientras se la iba cogiendo le fue desabotonando la blusa escolar, la despojó de esta y después de su corpiño, al sacárselo se le cayeron las orejas de burro, el profesor las atrapó antes de que cayeran y se las volvió aponer. No te quites las orejas, eres una burrita y mereces traerlas. Si profe, perdón, no lo vuelvo hacer, castígueme otra vez… aaahhh—gimió al recibir otra nalgada. El profesor la bombeaba mientras pensaba como quitarle la falda sin dejar de penetrarla, le bajo el cierre lateral y la levantó, Karen al sentir eso levantó sus brazos y maniobrando al sostener ella misma con una mano sus orejas de burra y después con la otra, logró ser despojada de su última prenda sin perder las orejas de burra. Aaahhh—Karen gimió al sentir otra nalgada–¿pero por qué? Si no perdí mis orejas de burra. Por burra, por eso te nalgueo, eso es lo que se hace con las burras, si no caminan se les tiene que azotar. Aaahhh—volvió a recibir otra nalgada—ton´s si eso quiere, castígueme pues… aaayyy… aaahhh Karen ya totalmente desnuda, sentada en el banquito, con sus nalgas volando, recibía verga por su culo, sus orejas de burro hacían ver la escena muy aberrante, su piel morena brillaba por el sudor, se sostenía con ambas manos de la pared, el maestro la sostenía con ambas manos de las caderas y solo la saltaba para asentarle sonoras nalgadas. Eres una burra—casi le gritaba el maestro. Sí, soy una burra… aaahhh… aaahhh. Eres una puta—le dijo dándole una fuerte nalgada. También lo soy… aaahhh… soy una puta… aaahhh… Si, eres una puta burra, toma, toma, toma… toma puta… toma burra… toma—le asentó tres nalgadas cuyo chasquido pudo haber sido oído hasta la otra parte del pueblo. Aaahhh… aaahhh… aaahhh, si, pégueme como a una burra… como a una burra puta… aaahhh Eres una puta burra, Has como una burra, has como burra—le dijo nalgueándola una y otra vez. Karen sabía que sonido hacían los burros, pero no sabía cómo imitarlo, tenía compañeros que imitaban muy bien ese sonido, con un chiflido antepuesto a un final “jho…jho…jho…jho…”, pero no tenía idea como hacerlo, estaba en su roll de burrita y quería complacer a su maestro imitando una burra, pero ni idea de cómo le saldría. Hazle como burra—seguía exigiendo el profesor. Ñihihijjjuuu… Ñihihijjjuuu… Ñihihijjjuuu—hacía el sonido más torpe que asemejara un burro. Mas, rebuzna más—tres nalgadas recibió como motivación para seguir imitando a un burro Ñihihijjjuuu… Ñihihijjjuuu… Ñihihijjjuuu… Karen ahora dejó de sentir excitación para sentir vergüenza, no por ser humillada al ser tratada como una vil puta burra, sino por no poder hacer un sonido respetable que asemejara un burro, pero eso no le importó al maestro, que le siguió bombeando el culo. Si alguien entraba al salón miraría esa escena, con Karen totalmente desnuda sentada en el banquillo de los castigados, con orejas de burro en su cabeza, intentando torpemente chillar como uno de ellos y su profesor atrás de ella moviendo salvajemente sus caderas, penetrándole el culo. Ay—se quejó Karen cuando su maestro la levantó y así cogiéndosela por el culo, la llevo a su pupitre, ahí se la sacó y la sentó en su propio pupitre, su culo al irse cerrando hizo sonidos raros. Mámamela, anda burra, mámame la verga como burra puta que eres—le ordenó el profesor sosteniéndola con mano izquierda de la nuca, mientras con la derecha le asentó arias bofetadas. Karen ya más tranquila abrió su boquita para recibir la verga adulta de su maestro, ya el asunto de la rebuznada había pasado, ahora estaba en lo que mejor sabía hacer, darle placer a un hombre adulto con su boca. Aaahhh… si… burrita… aaahhh—dijo el maestro poniendo los ojos en blanco. Karen ahora ya tenía una técnica depurada, la metía y la sacaba de su boca, mientras con su mano lo masturbaba, eran dos cosas que ella dominaba, la velocidad de la boca era para provocar diferentes niveles de placer y la velocidad de la mano imponía la eyaculación, podía dar mucho placer retardando la eyaculación o hacerlo acabar sin que la persona pudiera evitarlo. Oh si, Karen, mi burrita puta—dijo el maestro moviendo su cadera. Se había tomado en serio lo que le había dicho Karen, de que podía hacerle lo que quisiera, se desquició, pues siempre tenía muchas ideas para hacer con Karen, pero no siempre las llevaba a cabo. La levantó del pupitre y ahora fue él quien se sentó ahí, tomó a Karen y la sentó en su verga, esta se fue por la raja hasta muy adentro doblándole su cérvix infantil. Aaahhh, si mi putita, mi burrita, muévete, sácame la leche como una burra puta que eres. Si profe, lo que usted quiera… aaahhh. Karen no se hizo esperar, se movió como su posición le permitió, si el maestro quería acabar, pues lo haría acabar. Aaahhh… profe… profe Mientras Karen se movía el profesor la tomó del rostro y la besó, aunque más que beso fue una lamida, su piel sabía a sal, la fue lamiendo hacia abajo a sus tetas, tuvo que doblarse mucho para poder seguirla cogiendo mientras le chupaba un pezón. Eres mía—fue lo que dijo ante una Karen que gemía cada vez más. Si profe… aaahhh… soy suya… aaahhh… aaahhh—gimió Karen sintiendo como se chorreaba de la raja. Chupó fuerte, Karen sintió una intensa corriente eléctrica que le llegó del pezón, se fue a su cerebro y de ahí a su vagina, que chorreo su orgasmo, de repente ella sintió la succión más fuerte y ya no sobre su pezón, el profesor le chupaba aun lado de su areola infantil, la iba a marcar. No profe, así no profe, así no… aaahhh… aaahhh… aaahhh No pudo evitar su orgasmo, por alguna razón tuvo un intenso orgasmo con su profesor, ya la dominaba totalmente, ya no era el hombre que le pedía permiso, ahora lo hacía incluso en contra de su voluntad, ahora si se comportaba como un hombre con ella, haciéndola su mujer, Karen ya no pudo aguantar más y meneó sus caderas de forma muy intensa, chorreando la verga del maestro. Aaahhh… aaahhh… aaahhh… profe… Dijo Karen sosteniéndolo de la nuca contra ella para que la marcara más, mientras el hombre dejo de chupar y empezó a bufar su orgasmo, eyaculó mucha leche en la raja infantil de Karen. Me vengo mi burrita—dijo arqueando su cabeza hacia atrás mientras le dejaba la leche a Karen. Si profe… aaahhh… siento los chorros de su verga… aaahhh… aaahhh… aaahhh. Se vació en ella de una forma intensa y copiosa, se quedó dentro de ella cuando dejo de soltar leche, Karen estaba ahora exhausta, titiritaba recargando su cara en el pecho de su profesor, olía su humor a hombre, apretó su vagina por mero reflejo. Te amo Karen, nunca lo olvides—le dijo dándole un beso en la negra y lisa cabellera de la nalgona niña. La despegó de él gentilmente, Karen estaba seria, miraba la nada, ahora su excitación estaba bajando y regresaba la cordura, el profesor la tomó con ambas manos de la cara, la iba a besar y ella se volteo a un lado. ¿Pasa algo Karen? ¿Por qué lo hizo?—dijo refiriéndose al chupetón—sabe que eso no lo debe hacer. Perdón, me dejé llevar, nunca te había cogido como hoy, creo que perdí la cabeza, pero te lo compensaré. ¿Cómo?—preguntó ella mirando el piso. Bueno, te invito a la capital, si quieres, a ti y a tu abuelita ¿A la capital?—el rostro de ella cambió. Si, sé que nunca has ido y sé que quieres ir, así que te invito, todo pagado obviamente y ni siquiera tiene que haber sexo, ¿te gusta la idea? Si—un brillo apareció en los ojos de Karen, realmente nunca había ido a la capital del país, había escuchado muchas cosas y moría de ganas por conocer esa ciudad. Ya ves, te dije que te iba a compensar ¿me perdonas? Si profe, lo perdono—se lanzó sobre él y lo besó, no esperaba la hora para llegar a su casa y contarle a su abuela. Te amo Karen—le dijo besándola apasionadamente. Y yo a usted—lo dijo mirándolo a los ojos, con esos ojos negros azabache que enamoraban—pero ya sabe que no me puedo ir con usted, pero si lo amo, más porque me va a llevar a la capital y por el sexo no se preocupe, que si habrá y muy rico. Karen se bajó de él y metió la verga a su boca, le empezó a mamar, quería excitarlo, estaba tan contenta que se dejaría coger por él otra vez. ¿sí?—preguntó el hombre empezando a excitarse con la boca de Karen–¿Y tú abuelita? Ay, por ella no se preocupe, no será problema, usted y yo vamos a gozar mucho allá en la capital. Se levantó y se sentó a horcajadas sobre él y se fundieron en un apasionado beso, el no perdió oportunidad de acariciarle esas hermosas nalgas, después la separó gentilmente. Ya Karen, porque se me está parando la verga otra vez—dijo el hombre recuperado la cordura, bueno al menos eso intentaba. Pues deme verga otra vez, me tiene tan recontenta que me dejo coger otra vez. El profesor ya no aguantó más, levantó a Karen y apunto la verga su culito y cuando la baja para enterrársela ella lo detuvo. Profe, por adelante, por mi panochita, ande no sea malo y hágame venir por mi panochita. Si, Karen. Te meteré la verga en tu panochita hasta que te vengas. El profesor entendió y guio su verga a la rajita infantil de Karen, cuenda ella la sintió fue bajando, la verga regresó al a raja infantil pero muy encharcada de Karen, que gimió fuerte totalmente excitada, el profesor la subía y la bajaba. Quince minutos llevaban en la tercera cogida del día, Karen gemía muy intenso, el profesor la sostenía de las nalgas, Karen en verdad que estaba contenta, mucho, tanto que enderezó todo lo que pudo su pecho y guio la boca de su maestro al pezón contrario al marcado, la puso a un lado de este. Chúpeme aquí, chúpeme muy fuerte… ay… ay… aaahhh Karen tuvo otro orgasmo más sintiendo como el profesor le mascaba otra vez su piel. Profe, lo amo… lo amo… chúpeme fuerte, márqueme para acordarme toda la semana de usted… aaahhh… aaahhh… aaahhh El hombre eyaculó sin poder evitarlo, le dejó mucha leche a la niña que desde hace 3 años no podía quitar de su mente, por la que había dejado todo y lo volvería hacer. Se quedaron quietos, ella encima de él, los dos respiraban exhaustos, pero muy felices, se acariciaban suavemente, cada quien había obtenido lo que quería, finalmente el profesor habló. Bien, arreglemos esto—dijo quitando suavemente a la niña y poniéndose de pie. Si profe Karen desnuda y escurriendo leche de su raja fue a la esquina donde estaba su ropa tirada, la levanto sacudiéndole el polvo y se fue vistiendo, lo último en ponerse fue su pantaleta, ya vestida tomó un pañuelo y se secó el sudor que tenía en la cara y el cuello, su maestro no tuvo problemas para vestirse, porque nunca se quitó la ropa, su única preocupación era la mancha blanquecina que le quedó en el pantalón a nivel de su bragueta, por los jugos emanados de la vagina infantil de Karen. Karen fue a despedirse de él de beso, lo besó mientras él con un trapo húmedo tallaba la mancha en su pantalón. Lo deje muy manchado ¿verdad?—dijo Karen mirándolo coqueta—perdón, pero es que me hizo mojar mucho. Sí, pero no te preocupes, la cogida que te di valió la pena—sacó unos billetes y se los dio Jijiji ¿Si le gustó?—rio Karen tapándose la boca Mucho, sentí una conexión contigo, como nunca antes la había sentido Fíjese que yo también, ahora si me hizo venir mucho, a lo mejor porque me puso requeté contenta de que me va a llevar a mi abuelita y a mí a la capital. Si Karen, te lo prometí y las voy a llevar a las dos. Gracias profe, bueno, ya me voy porque es muy tarde, lo veo mañana, adiós profe—dijo tomando su mochila, para luego guardar el dinero Adiós Karen. Karen salió del salón contoneando su culo, el profesor sin dejar de tallar la mancha, la siguió con la mirada, con gusto le metería la verga otra vez, pero ya habría oportunidad para hacérselo a esa niña nalgona. Hola Don pedro ¿Cómo está?—dijo saludando a su amigo el frutero. Muy bien mi niña—dijo extendiéndole un vaso de sandía fresca–¿te volvieron a dejar castigada? Sí, porque no entregué una tarea—mintió la niña—ya ve que ayer tuve mucho trabajo. Mi niña, ya te dije—dijo el hombre refiriéndose a su nuevo trabajo— ¿por qué no dejas eso? Es muy peligroso. Pues para eso lo llevo a usted, pa´que me cuide, pues. Y yo te cuido, pero no sé hasta donde pueda cuidarte, te puedes meter con gente de la que no te podré proteger. Usted es un hombre fuerte y valiente y con su cuchillo nadie lo detiene, yo sé que si usted siente que me están haciendo daño me defenderá. Si mi niña, sabes bien que daría la vida por ti. Ya ve, con usted a mi lado nadie me hará daño. Si mi niña—dijo Don pedro con decisión, después miró el cuerpo e Karen— ¿y cuando nos vamos a nuestro nidito? Jijiji ¿tiene ganas de cogerme?—dijo Karen moviéndose coqueta Siempre mi niña, sabes que siempre te quiero meter la verga por ese culito tuyo—dijo relamiéndose los labios, mirando a Karen de arriba abajo. Ay Don pedro, que cosas me dice—dijo fingiendo vergüenza—miré, ya hasta me puse chinita de la piel. “Amonos” a coger un ratito mi niña, ahorita hay tiempo—la verga del frutero ya pedía guerra. No Don Pedro, ya me entretuvieron mucho en la escuela y tengo que llegar a mi casa, pero mire mañana se lo compenso, es más, si no le cumplo aquí, me lo llevo a la noche a mi casa, mi abuela se pondrá requeté contenta. ¿Prometido?—dijo moviendo su mano ansiosa, tenía ganas de Doña Juanita otra vez. Prometido—dijo Karen levantando su mano izquierda, o sea la mano incorrecta, lo dicho, no era propiamente la niña con más conocimiento, cultura o educación, pero si la más nalgona y caliente. Karen, volteando a todos para ver que no había gente, se acercó al frutero y le dio un beso en la boca, no duró mucho, pero si fue sensual, lo bueno que ya había comido varios trozos de sandía, si no el pobre hombre hubiera detectado la leche del profesor. Pasó frente a la tienda y tras el mostrador, miró al hombre clavo y gordo, que también la miró relamiéndose los labios, Karen le sonrió y le lanzó un beso con sus sensuales labios, el hombre dio un respingo; era cliente frecuente de ella, pero tuvo que ponerle reglas, pues siempre la hacía sangrar de la nariz porque le pegaba, además de todo lo que le hacía. Iba la nalgona feliz caminando, le encantaba como se sentía el aire por debajo de su falda, jugueteando a levantársela, en ocasiones lo hacía, ella sentía la mirada de los hombres que se la comían; si, era una niña, pero esas nalgas querían decir lo contrario, llegó a la encrucijada de su camino, al punto de cambiar de dirección, una era la casa de su abuela y la otra la casa de don Jorge, decidió la segunda, sabía que el viejo estaría solo y tenía ganas de estar con él.

Autor: ADALBERTO1979 Categoría: Tabú

Leer relato »

CARLOS (31), MARQUITOS (9), FRANCISQUITO (6) Y LA BEBA JUANITA (1) – EL FINAL

2022-09-21


Nuevamente y por última vez, la joven madre le entregó a Carlos, a su hijo de 6 añitos y a su beba de solo 1; para que satisfaga y haga realidad sus necesidades y deseos sexuales.. “Mañana vienen, otra vez, la madre de Francisco y la beba Juanita, así que vamos a tener una tarde de sexo a full” – Me dijo Carlos y agregó: “Vení más temprano, así te vestís de nena y los sorprendés”. Dicho y hecho, al día siguiente, yo me presenté en casa de Carlos y fui derechito a la habitación, ya que él me tenía preparado todo el vestuario, que consistió en una hermosa bombacha, una faldita escocesa del tipo “uniforme escolar” y una chomba con motivos infantiles (imágenes de Minie y Daisy, los personajes de Disney). El espejo del baño, me devolvió una imagen preciosa, ya que yo era, literalmente, una hermosa y adorable niña y fue tal el cambio y la transformación, que a la madre de los niños le costó reconocerme como Marquitos. A diferencia del encuentro anterior, Carlos nos hizo ingresar a todos a la habitación (salvo a la madre, quien se quedó en el living, mirando televisión) y una vez sobre la cama, me pidió que le enseñara a besar en la boca al pequeño Francisquito, mientras él se entretendría un rato con la beba Juanita, a quien desvistió por completo y comenzó a lamerle la vaginita y el culito. La reacción de Francisco, al verme transformada en una preciosa niña, me hizo sospechar que mucho más que dejarse coger, le gustaba, a su cortísima edad, hacer las veces de activo, por lo que me resultó muy fácil que comenzaba a besarme en la boca. Carlos estaba tan, pero tan excitado que inclusive me volvió a producir cierto temor en su mirada, sobre todo por la manera en la que chupaba la conchita a la beba, más aún, porque, en un momento determinado, puso sobre la boca de Juanita, su miembro viril total y absolutamente erecto e inclusive lo refregó en su vaginita y su culito. “¡Espero que no le ocurra penetrarla, porque la destroza!” – Pensé yo para mis adentros, pero, por suerte para mí y creo que para la pequeña Juanita también, solo se limitó a ello, aunque lo hizo por un buen y largo rato. “¡Qué rica está esta conchita!” – Exclamó Carlos y agregó: “Si tuviera unos añitos más, me la cogía por la concha y por el culo” A todo esto, Francisquito y yo continuábamos besando y tengo que reconocer que al chiquito le gustaba bastante aquello y no lo estaba haciendo “bajo presión u obligación”. “¿Te gusta Marquitos? Es una nena hermosa ¿Verdad?” – Le dijo Carlos al pequeño Francisquito, porque él también notó que al chiquito le agradaba y bastante todo ello. “¡Marquitos! ¡Dejá que Francisco te baje la bombacha!” – Dijo Carlos y yo, inmediatamente, volteé y me quedé, de rodillas, sobre la cama. “¡Bajale la bombacha, Francisco!” – Exclamó Carlos en tono imperativo. El chiquito me bajó la prenda interior, la cual quedó atascada a la altura de mis muslos. “¿Te gusta el culo de Marquitos? ¿Viste que lindo es? ¡Tocáselo!” – Volvió a decir Carlos. Francisquito empezó a tocar y a manosear mi voluptuoso e increíble culo y la expresión de su rostro, denotaba que agrado por ello. “¡Cojelo, Francisco! ¡Apoyale el pico en el culo y cojelo!” – Le ordenó Carlos y el chiquito, quien sí estaba totalmente desnudo, puso su diminuto “pitito” y comenzó el movimiento típico de pelvis. A todo esto, Juanita aún estaba desnuda sobre la cama y Carlos alternaba, sus órdenes hacia nosotros dos, con chupadas en la conchita y en el culito de la beba. Era, a todas luces muy evidente, la sagacidad y astucia de Carlos, para llevar adelante sus deseos y necesidades sexuales y para hacer realidad sus fantasías, con respecto a su particular gusto por “niños y niñas”, ya que, si hubiera penetrado al pequeño Francisquito, tal y como lo hizo en el encuentro anterior, el “acto sexual propiamente dicho”, habría culminado prontamente, debido al dolor, el llanto y a los gritos del niñito. “¿Te gusta cogerlo a Marquitos?” – Le preguntó a Francisco. “¡Sí! ¡Tiene lindo culo y grande!” – Respondió el pequeñito. “¿Querés que te chupe el pito, también?” – Volvió a preguntar y sin aguardar la respuesta, dirigiéndose a mí, me dijo: “¡Chupale el pitito! ¡Lo tiene chiquitito pero es más grande que el tuyo! ¡Chupáselo bien rico!” Yo volteé y me introduje el “pitito” con mucha facilidad en mi boca, para empezar a chuparlo. Mientras yo estaba comiendo el pequeño “pito” de Francisco, Carlos se acercó al niñito y comenzó a besarlo en la boca, pero siempre manteniendo al lado, a la beba Juanita, a quien, permanentemente, le acariciaba su conchita y su culito. “¡Bueno! ¡Basta, Marquitos! ¡Chupá una pija de verdad! ¡Chupá un verga de macho!” – Me dijo Carlos, en alusión, obviamente, a su propio miembro masculino, por lo que, abandoné el pitito de Francisco (debo reconocer que me gustó habérselo chupado) y comencé a lamer, a besar y chupar la hermosa verga “del macho alfa”. “¿Querés cogerla a tu hermanita, mientras tanto?” – Le preguntó Carlos a Francisquito (en realidad era su hermanastra, ya que tenían distinto padre y obviamente ausentes ambos, de acuerdo a lo que me comentó el propio Carlos), pero el chiquito respondió en forma negativa, con un movimiento de cabeza. “¡Ahhhhhhh! ¡Ohhhhh! ¡Qué rico! ¡Qué bueno que sos chupando, Marquitos!” – Susurraba Carlos mientras jadeaba y gemía de placer. A todo esto, la beba había comenzado a llorar por lo que, Carlos, llamó a su madre para que se la llevara al living, algo que la mujer hizo inmediatamente, no sin antes, levantar mi falda para observarme. “¿Viste el semejante culo que tiene Marquitos? ¿Alguna vez viste a un chico con un culazo como ese?” – Le preguntó Carlos, pero la mujer solo respondió con una sonrisa pícara y socarrona. “¡Vení, Francisco! ¡Mientras Marquitos me la chupa, te voy a besar en la boca! ¡A ver se aprendiste!” – Ordenó Carlos y el pequeño niño acercó su boca, para que el hombre “se la comiera a besos”. Otra vez el increíble cuadro. El hombre de 31 años de edad, besando apasionadamente la boca de un chiquito de solo 6 y recibiendo una deliciosa mamada de verga, por mi parte, a mis 9 añitos. Lisa y llanamente, una delicia de cuadro ¿No lo creen así? “¿Querés que lo coja a Marquitos? ¿Querés que le levante la pollera y lo coja?” – Le preguntó Carlos al pequeño Francisquito y agregó: “¡Preguntale si quiere que lo coja!” “¿Querés que te coja?” – Me preguntó el niñito. “¡Sí! ¡Quiero que me coja! ¡Que me coja todo el culo!” – Le respondí. “¡Marquitos es una nena ahora, así que me voy a coger a una nena!” – Exclamó Carlos y dirigiéndose otra vez a Francisquito, volvió a decirle: “Pero primero le voy a chupar todo ese hermoso culo que tiene. Preguntale si quiere que le chupe el culo” “¿Querés que te chupe el culo?” – Me preguntó el pequeño. “¡Sí! ¡Decile que sí! ¡Quiero que me chupe el culo!” – Respondí. “¡Qué putita más linda! ¡Qué hermosa putita!” – Exclamó Carlos abalanzándome sobre mi culo y enterrando, literalmente, su lengua dentro de él. “¡Mientras yo le chupo el culo, ustedes bésense en la boca!” – Ordenó Carlos e inmediatamente Francisquito se ubicó delante de mí y me ofreció su boquita. Era más que evidente que al chiquito le había gustado mucho, tanto besarme, como tocarme el culo e inclusive cogerme, si bien su pitito apenas “se perdía” dentro de mi profunda zanja, pero aquello no duró demasiado, porque Carlos tenía otras intenciones, en esa ocasión. “¡Vení Francisco! ¡Ponete acá y agarrame la pija! ¡Agarrá mi verga y hacele la paja!” Carlos deseaba cumplir con todos y cada uno de sus deseos y por ello nos ordenaba, a cada momento, “que hacer”. “¡Ahora chúpame la verga! ¡Dale! ¡Chupámela, pero cuidado con los dientes!” – Le dijo Carlos a Francisquito, mientras él seguía chupando y comiendo todo mi culo, sin dejar un instante de “halagarlo y elogiarlo” (algo que era música para mis oídos). “¡Ahhhhhhhhh! ¡Ohhhhhh! ¡Ahhhhh! ¡Qué lindo es esto! ¡Por favor!” – Exclamó Carlos y agregó inmediatamente: “¡Pero ya no doy más! ¡Quiero coger! ¡Quiero meterla en un culo!” Por supuesto, yo supuse que sería “mi culo el que quería”, pero Carlos, en un movimiento felino, tomó al pequeño Francisquito y le enterró la pija en el culo, haciéndolo gritar de dolor nuevamente. “¡Ay! ¡Me duele! ¡Me duele mucho! ¡Sáquemela Carlos! ¡Por favor! ¡Me duele! ¡Ayyyyyyy! – Gritaba el niñito con los ojos llenos de lágrimas. “¡Aguantá, pendejito, aguantá! ¡Esta va a ser mi última cogida! ¡No te voy a coger más así que aguantá y disfrutalo!” – Exclamó Carlos enfáticamente y agregó: “¡No solo te voy a coger todo el culito! ¡Te lo voy a llenar de leche también!” – Y finalizó diciendo, dirigiéndose a mí. “¡Ponete acá al lado! ¡Ponete acá con el culo bien parado! ¡Porque después te va a tocar a vos!” Mientras yo me ponía en posición, Carlos seguía dándome fuertemente por el culo y el pobre Francisquito ya no gritaba, pero seguían brotando lágrimas de sus ojos y ya corrían por sus mejillas. “¡Ahhhhhhhhh! ¡Ahhhhhhhhh! ¡Siiiiiii! ¡Tomá mi leche! ¡Tomá toda mi leche! ¡Ohhhhhh! ¡Otro pendejito más al que le rompo el culo y lo lleno de leche! ¡Qué bueno! ¡Qué lindo! ¡No te vas a olvidar más de mí! ¡Yo fui el primero que te cogió y te acabó adentro del culo!” – Exclamó Carlos y su rostro reflejaba una satisfacción imposible de describir con palabras. “¡Ahora te toca a vos, putita linda!” – Dijo mientras me acomodaba “a su merced” e inmediatamente me penetró de una forma increíble y sumamente deliciosa. Yo no cabía en mí de tanto gozo y placer y por varias razones, la primera y principal, porque me encantaba dejarme coger por el culo; sentir una pija dentro de mí me producía una sensación increíble, a pesar de mis solo 9 años de edad; me gustaba que me cogieran y vaya si me gustaba y otro de los motivos, era no solo estar vestido de niña, sino que además, exhibirme así delante de otras personas. Por suerte, para mí, Carlos estaba por demás excitado y caliente a más no poder y, a pesar de haberse recientemente “deslechado” en el culito de Francisquito, aún tenía “hilo en el carretel” y me cogía de una manera fantástica. Una embestida tras otra y el sonido característico del golpeteo, de la pelvis de Carlos contra mis “carnosos y voluptuosos cachetes”, sumado a la respiración entre cortada y los gemidos y jadeos de placer, era lo que se podía escuchar dentro de la habitación. Todo era sexo dentro de ese cuarto. Una verdadera orgía entre un hombre de 31 años, un chico de 9 vestido de niña, un chiquito de solo 6 años a quien le habían llenado el culo de leche, por primera vez y una beba de 1 añito, a quien el hombre mayor le había comido la conchita y el culito (entre otras cosas). “¡Ohhhhhhhhhh! ¡Ahhhhhhhhhhh! ¡Ohhhhhhhhhhh! ¡Qué bueno! ¡Tomá, putita, tomá! ¡Para vos también hay leche! ¡Tengo leche para los dos!” – Gritó Carlos mientras esparcía dentro de mí una abundante y muy buena cantidad de semen, el delicioso elixir de la vida misma. Carlos quedó tendido sobre la cama, exhausto, pero con el rostro pleno de satisfacción y con el resto que le quedaba, le dijo a Francisco: “¡Cogelo otro rato a Marquitos! ¡Aprovechá y cogé a esa nenita putita linda!” y dirigiéndose a mí, exclamó: “¡Dejate coger por el chiquito! ¡Dale! ¡Que te coja un rato, porque mañana ya se van de acá!”. Francisquito se ubicó detrás de mí y apoyando su pitito sobre mi culo aún embadurnado de semen, comencé a hacer el típico movimiento de pelvis, al que inclusive le agregó algo así como un gemido, aunque “actuado” y no real, pero placentero al fin, al menos para mí. Luego de una breve cogida (por obvias razones, Francisquito no logró hacerme “ni cosquillas” con su pitito), Carlos dio por finalizada aquella orgía sexual y, haciéndome partícipe en esta ocasión, todos abandonamos la habitación y nos dirigimos hacia el living. Yo me senté en el sillón a mirar televisión y, entre tanto, Carlos despidió a la mujer, entregándole un sobre y un bolso y; estando ya en la puerta, logré escuchar: “Cuando llegues, entregale esta carta al encargado, él te va a decir dónde vas a vivir y el trabajo que vas a hacer allí”. Luego de la despedida, Carlos se sentó en el sillón del living, me hizo sentarme sobre sus rodillas y sin dejar de manosear y toquetear mi culo, me explicó que la mujer y sus dos hijos, se irían de la ciudad, ya que él mismo le había conseguido casa y un trabajo. Este fue el final de esa experiencia sexual, ciento por ciento real, a la cual solamente obvié citar los apellidos y por obvias razones. Nunca más volví a ver a aquella mujer y sus dos hijitos, pero quedó en mi mente, el recuerdo de esas dos veces, en las cuales, Carlos, me hizo partícipe de semejante orgía, junto al pequeño Francisquito y la beba Juanita. Soy Marcos – Wanda (del sur de Argentina) y mi correo es: [email protected] Espero sus comentarios y sus votos. Besitos.

Autor: MARCOS-WANDA Categoría: Tabú

Leer relato »

La vida de mi hijo adoptivo parte 3

2022-09-21


Este capítulo es la introducción de Max, ya que es personaje importante de la historia.. La vida de mi hijo adoptivo, parte 3 Esta historia es completamente ficticia. Este capítulo es la introducción de Max, ya que es personaje importante de la historia. ———————— Me fui a la casa para darme un baño para lavarme el semen seco y el sudor, antes de encontrarme con los colegas. Ya en mi habitación me puse una camisa y unos pantalones ajustados. Veo que hay un mensaje del grupo de Colegas, tanto de David como de nuestro amigo Adrian, avisando que no podran ir, pero Max dice que estará ahí. Una sonrisa diabólica aparece en mi rostro, él es al que quiero ver. Me dirijo a mi camioneta y manejo hasta el bar que nos gusta. Me detengo en la entrada para buscarlo, miro el reloj… llegué tarde como siempre. Me dirijo hacía la terraza al rincón dónde se encuentra. Max es un joven haitiano de color negro, ojos verdes, rapado, de cuerpo muy definido, 1,90 de altura, tiene unas nalgas enormes y muy bien formadas, y una gran verga. Cuando me siento en la silla, abro las piernas y le doy una buena vista del bulto que se hace en mis jeans. Lo veo mirando fijamente, así que me aclaro la garganta y digo «Los ojos están aquí perra». Me da su característica sonrisa tímida y dice: «Me alegro de verte» Conozco a los otros Colegas desde hace más de 10 años, pero a Max lo conozco de hace unos meses. ***5 meses atrás *** Justo cuando me ascendieron como Director en la Comisaría de la Policía Ciudadana Local. Me comentaron que como acto de beneficencia un escuadrón iría a un kinder y primaria ( ambos en la misma escuela de gobierno), esto se hace para dar a los niños algunas platicas de protección civil y primeros auxilios. fue lo que me dije a mí mismo mientras accedía cortésmente para asistir. Parte de la razón por la que querían que fuera es que tengo la unidad de patrulla más impactante, una Ford F-150, blindada , completamente negra, dándole una apariencia agresiva. Mi acompañante, quién llegaría con una patrulla con 4 policías más sería el teniente Román, un tipo sexy de unos 35 años, no tan imponente pero si muy buenote, se le miraba siempre un buen culo. Era más como un modelo. Así que al día siguiente me presenté en la escuela. Mi uniforme se veía impecable, mi cabello peinado a la perfección y un pantalón que se notará la cantidad correcta de bulto para darles a los niños algo para mirar sin ser obsceno. Al entrar a la escuela veo que la patrulla y el departamento de bomberos ya están ahí preparándose. Me estaciono al lado del camión de bomberos, espacio que ya estaba reservado para mi. Bajo de un salto, saludo a mi teniente y policías; y camino hacia los bomberos: «ustedes no tienen un gato que bajar de un árbol?» Pregunto sarcásticamente. «No hay alguien a quien deberías estar multando innecesariamente en este momento?» uno de ellos hace el contraataque. «Carajo, esa es buena» le digo mientras le doy una sonrisa. Me acercó y saludo de mano a todos los jóvenes bomberos. La mañana es emocionante, tantos niños lindos en esta escuela, muchos de los cuales quieren hablar conmigo y ver mi camioneta. Les muestro toda la patrulla, activando las luces y sirenas, enciendo el motor, y lo hago rugir. Tiene tubos de escape que hacen ese rugido más agresivo cuando pisas el acelerador; todos los niños parecen volverse locos mientras que las niñas no les interesa para nada. Las cosas comienzan a calmarse, ya que lo que sigue es la demostración de primeros auxilios y las pláticas de protección civil, asignada al teniente y policías. Cuando queda vacío el lugar decido ver el camión de bomberos un poco más de cerca. Doy la vuelta por la parte trasera y veo la puerta del conductor abierta, así que me acerco pensando que tal vez un pequeño se separó del grupo y está inspeccionando por su cuenta. Al acercarme veo a un pequeño en el espejo lateral, mientras me acerco aparece en el espejo un joven negro bombero también. <¿Qué tenemos aquí?>, pienso para mí mientras me acerco en silencio. Como ellos están distraídos y yo estoy fuera de la vista del espejo, sigilosamente puedo acercarme para ver a un pequeño niño de unos 5 años sentado en el regazo de un joven negro de no mas de 18 años. ( Más tarde descubriría que tiene 16 años y era voluntario del cuerpo de bomberos). Mire en silencio mientras él le mostraba al niño las diversas perillas, botones, interruptores y toda la mierda que tiene el camión de bomberos. Pude observar que mientras él pequeño niño está sentado en su regazo este joven está acariciando el muslo del niño con su mano, metiendose más adentro por los shorts escolares. Miro a mi alrededor y pienso que esto es bastante arriesgado para el joven pues es un lugar público y puede meterse en problemas, especialmente porque ambos no se dan cuenta de que estoy parado ahi mirando, así que decido ponerle fin. Me acerco a la puerta diciendo: «Hola campeón, ¿qué está pasando aquí?» Veo que el joven casi muere de un infarto, pone rápido su otra mano encima de la otra que tiene dentro del pequeño,esto lo hace para poder sacar la que tiene dentro supuestamente él: disimuladamente. Mientras el pequeño me dirije la mirada con una sonrisa y dice con mucho entusiasmo: «el bombero Max me estaba mostrando todas las cosas que el camión puede hacer!» Me subo al umbral de la puerta y estiro los brazos colocándolos en la parte superior del marco de la puerta, extendiendo mi cuerpo para bloquear la vista de cualquiera que pudiera pasar. «¿En serio, eso hacia?» Digo con una mueca mientras miro a Max. El terror en sus ojos de saber que ha sido atrapado, nada menos que por un policía, casi siento pena por él, pero me gusta divertirme bastante así que lo voy a joder un rato. Cambié mi tono imitando la emoción del niño mientras digo: «¿Solo eso es lo que el bombero Max te mostraba ?» El niño me mira sonriendo y dice: «¡Sí, y todo es genial!» Acaricio la cabeza del niño y digo: «Aunque… estoy muy seguro de que la patrulla es más genial». El niño me mira arrugando la nariz: «Para nada … esto es mejor» dice con su voz adorablemente aguda. «Mira amiguito, los bomberos son más aburridos, mientras nosotros los policías tenemos toda la acción». digo eso mientras miro a Max, que aún está muerto de miedo El pequeño me mira casi indignado por atreverme a decir que el bombero Max es aburrido, «¡Claro que no! Los bomberos son geniales y apagan incendios y rescatan a la gente». «Oye, los policías también rescatamos a la gente» digo actuando ofendido y el niño sabe que no puede discutir con eso y luego dice: «sí, pero tú también le diste a mi mami una multa por exceso de velocidad». , pienso para mí mismo mientras veo a Max sonreír por un brevísimo segundo. Ahora tengo mi manota gruesa y peluda descansando sobre el muslo desnudo del pequeño, deslizándola suavemente hacia arriba, pasando sus shorts. Pude escuchar que la respiración de Max aumentaba mientras veia desaparecer mi mano en los shorts escolares del pequeño, lo miro a los ojos y veo que su boca se mueve: ‘por favor deténgase’. Mi miembro empieza a reaccionar un poco ya que mi mano está a escasos centímetros de los genitales del pequeño dispuesta a abusar de él, yo estoy haciendo lo que Max podría haber hecho si no hubiera llegado yo a interrumpir. «¿Por qué?» Yo respondo. Todavía veo terror en sus ojos, pero también veo tristeza, así que quito mi mano mientras él deja escapar un suspiro. «¿Cómo te llamas pequeño?» le pregunto. «¡Erick!» exclama revuelvo su cabello y le digo: «bueno, Erick, creo que es hora de que vuelvas a tu grupo» Se ve desanimado, así que agrego en voz baja como si fuera un secreto: «pero tengo una idea Erick». Se muestra más emocionado mientras sus ojos se agrandan esperando escuchar cuál es mi idea. «Que te parece si un día, pasamos un buen rato tú , el bombero Max y yo, solo nosotros tres?» Le digo al pequeño mientras mis ojos hacen contacto con los de Max. «Apuesto a que tiene algunas herramientas que todavía no te ha mostrado… y tal vez hasta te deje jugar con su manguerota negra de bombero» El niño grita de emoción ante la idea mientras gira la cabeza para mirar a Max y comienza a rebotar arriba y abajo en su regazo «puedo??? puedo jugar por favor?» con tu manguera contra el fuego, puedo bombero Max?!?» Me siento como el diablo encarnado en este momento y francamente, me encanta. Veo los ojos de Max que se salen de su cabeza sabiendo muy bien lo que estoy sugiriendo. El niño es tan pequeño e ingenuo, que seguramente no tiene ni idea. «Quizas!, después de jugar con su su manguera, puedes jugar con mi macana», le digo mientras toco la vara larga atada a mi cintura. El niño vuelve a gritar: «eso sería …¡¡Muy muy … genial!!» «Entonces…¿qué dices, bombero Max?» Pregunto mientras ambos nos miramos, el pequeño pone ojos de perro a medio morir ante la idea de pasar el rato con alguien que ve como un héroe; yo, con mi rostro de que los dos usemos a este niñito apetecible para nuestro placer. «Ummm supongo que si.» dice Max. Paso mi dedo por la suave mejilla de Erick y digo: «Está bien, creo que ya nos divertimos lo suficiente con el bombero Max, así que será mejor que vuelvas con tu grupo». Su ceño se frunce con desagrado, bajo de un salto y me acerco a él para tomarlo por la cintura, y bajarlo de camión, le doy una palmada en la espalda y le digo que corra. Yo me vuelvo a subir y quedó parado a un lado de Max. ambos miramos hacia adelante viendo al pequeño Erick saltar lejos hacia donde está su grupo. Erick es un nene muy tierno, piel canela, ojos miel,cabello castaño, delgado, nalguitas pequeñas pero muy redondas. «Solo mira ese culo.. mira que redondas nalgas se le marcan en esos shorts ajustados» hago el comentario. Escucho la respiración de Max un poco más agitada de lo que estaba. Me giró hacia él, inclinándome para que pueda hablar suavemente en su oído «¿Imagínate como sería tenerlo acostado boca abajo, bajar su pequeña ropa interior, abrir sus piernas, separar sus hermosas nalgas redondas y hundir tu verga negra profundamente en su pequeño culo?» Deja escapar un suspiro cuando digo: «ese niño tiene fuego dentro que solo tú puedes entrar a apagar». Con los ojos cerrados dice «por favor, detente». Pongo mi mano en su visiblemente dura y larga verga y le digo: «¿por qué Max? ¿Por qué quieres que me detenga?» «Es demasiado pequeño», dice. «¿Lo es Max? Si ese fuera el caso, ¿por qué ese niño tan pequeño e inocente estaba sentado en tu regazo? ¿es demasiado pequeño para cogerlo pero…no lo es para manosearlo?» «Por favor» susurra. Max está listo para correrse y yo estoy decidido a conseguir que lo haga.Acaricio su verga a través de sus pantalones mientras comienza a respirar más rápido. «Imagina esto….Tú con esta manguera increíblemente larga y gruesa que estoy acariciando, hundiéndose dentro de un apretado culito, abriendolo de par en par, mientras le doy a comer mi macana desde el otro extremo». «O Dios», gime cuando siento que su verga comienza a contraerse y rebotar dentro de sus pantalones. «Ufff sí Max, déjalo salir, libera toda esa tensión ¡amigo!» Echa la cabeza hacia atrás mientras dice en voz baja y repetidamente: «Ahhh, uffff, ahhh» Mientras su verga escupe una gran cantidad de mecos. Cuando ha terminado y su respiración se normaliza, le sugiero se cambie la ropa interior. Me mira confundido, así que le hago señas para que me siga a mi camioneta, abro la puerta trasera, agarrando una maleta de gym y le entrego unos Trunks limpios. «Estos deberían quedarte bien»le digo mientras se los paso discretamente. Mira tratando de averiguar dónde está un baño, así que le digo, solo súbete a la parte trasera del camión. «Ummm está bien» él dice mientras se acerca y se sube a la parte de atrás. Salto de nuevo al asiento delantero y lo observo mientras se quita los pantalones. Puedo ver que está nervioso cuando ve que lo miro, pero a mi me importa un carajo. Cuando se baja la ropa interior, dejo escapar un silbido y digo: «esa, es una enorme verga la que tienes, amigo». En realidad era un tremendo trozo de carne negra para sus 16años, 14cm flácida, y unos huevos enormes le colgaban. Se pone nervioso mientras se sube rápidamente la ropa interior limpia y luego mira a su alrededor. tratando de averiguar qué hacer con el sucio, extiendo mi mano, me mira inseguro antes de dármelos, los tomo, los hago bola y los coloco en mi nariz inhalando profundamente «Ufff cabron» digo mientras inhalo el aroma de su semen. Me mira atónito mientras los bajo de mi cara, y le sonrió. «Te los devolveré la próxima vez que te vea» le digo con un guiño. Ya en un costado de mi camioneta, saco una tarjeta de presentación y luego la meto en el bolsillo de su camisa. Agarro su cinturón y tiro de él para que estemos cara a cara y le digo: «deberíamos pasar el rato juntos, tomar un par de tragos y conocernos» Él asiente con la cabeza mientras lo empujo hacia atrás, lo miro de arriba abajo y digo: «eres un gran bombero, el pequeño Erick va a ser un niño con mucha suerte». Todo lo que escucho es: «gracias señor» Mientras me subo a mi camioneta y me alejó de la escuela para terminar mi día en la oficina. ***presente*** Estoy sentado en el bar con Max, se ha abierto mucho desde que nos conocimos y lo he ayudado a explorar sus deseos con los niños. Todavía no hemos pasado el rato con el pequeño Erick, quiero que primero acepte lo que es y ML que le gusta, sin culpas. Mi idea es presentarle niños mayores primero para ir alimentando su apetito y que tenga algo de experiencia cogiendolos, bueno ese era el plan. Tomamos unos tragos mientras me cuenta cómo van las cosas con él. Cuando me pregunta como he estado lo miro con una sonrisa malvada y él sabe lo que viene. En voz baja le cuento del niño que conocí y algo de lo que hicimos. Omito muchos detalles, lo miro directamente a los ojos y le digo: «Este es el niño perfecto para que te inicies, puedes tomarlo unas cuantas veces, y después darte a Erick». Traga saliva, su tímida sonrisa aparece al pensar en el niño Erick sentado en su regazo, mirándolo con los ojos llenos de emoción pues es un niño que lo idolatra. «Pronto Max» le digo, «Pronto estarás con él, te lo prometo.» Me mira y dice: «Todavía tengo mis dudas, Dano». Lo miro comprensivamente pues conociéndolo mejor ahora entendiendo el por qué. Yo quiero que sea libre para disfrutar de ese placer tan rico, y que realmente lo pueda gozar, en este tiempo me he ganado su confianza, pero mi paciencia con él es la que a veces pierdo. Me inclino un poco para poder hablar más en privado con él. «Creo que me conoces lo suficientemente ahora y sabes que me interesas, quiero verte disfrutar, no es sano que vivas así, y sabes que no dejaría que hicieras algo de lo que te vayas a arrepentir, cierto?» Él asiente con la cabeza. «Mira, se que dudas en seguir con esto, pero por causa de suerte o destino lo encontraste, él te idolatra, así que deberías ser tú quien deba romperlo». Max me mira con algo de coraje. «Bueno cogerlo, desvirgarlo pues, si no lo haces tú otro lo hará.» Max me dice con seriedad: » Quien ? Tú? Le respondo: » Pues por que no?.. Y si no fuera yo serían otro, quizá un maestro, un vecino, un familiar, que se yo? El nene está delicioso y no eres el único con este tipo de preferencia…pero tú lo deseas, se nota que el estaría dispuesto a estar contigo, que más quieres?» Suspira ante la idea de estar con un pequeño con el que ha soñado meses. Le hago señas al mesero para la cuenta y le digo a Max que vayamos a mi casa para estar más agusto. Mi deseo por Max, aunque tiene 16 años, y es mucho mayor que mi preferencia habitual, es por qué es un maldito semental y compartimos un vínculo sobre nuestra lujuria por los nenes pequeños que nos mantiene cerca, además su pasado me excita demasiado. Otra cosa sobre Max, el piensa que me mantiene conectado al piso, yo puedo llegar a ser muy rudo y Max es gentil, cariñoso y más tranquilo. Me he vuelto indispensable para él.Y claro siempre tengo mis malintencionados motivos. El placer de verlo coger nenes sería muy delicioso, pues es un joven muy dotado y buenote. Entrando a la casa vamos directamente al dormitorio, prácticamente le rompo la camisa y me quito la ropa para sentír su cuerpo contra el mío. Él ama la sensación de mi pecho peludo presionado contra su piel suave y tersa, nuestros labios se juntan y nos damos un beso muy atascado. Me empuja hacia la cama mientras tira de los botones de sus jeans para quedar solo en su tanga roja, sube hacia mi y me quita la ropa dejándome solo en calcetines, y se sube encima de mí. Mirar su torso negro musculoso y suave, me vuelve loco y salvaje. «Sé que te digo esto muchas veces, pero estas bien pinche buenote»., le digo. «¡Tú también!» Dice mientras pasa su mano por el vello de mi pecho y la baja hacia mi verga. «Quieres que te la meta duro verdad?, Le digo mientras le doy una nalgada muy fuerte. «Sí», suplica. Agarro mi verga, muevo su hilo y abro sus nalgas negras y grandes ,mientras encuentro su agujero y aplico presión. Gime fuerte cuando la cabeza de mi verga se desliza más allá de su entrada anal. «Uffff» gime mientras avanzo en seco. «Quieres lubricante?», Le digo y, señalo la mesita de noche. Siempre trato de fingir que me preocupo por su bienestar, realmente una metida en seco es de lo más delicioso. Y Max con su pasado y caliente se deja hacer. Él se sienta dejando meterla asi, para el es doloroso para mi es la gloria, siento como mi verga entra en su agujero abriendolo por dentro y su ano caliente abrazando mi miembro. Gime de dolor y placer cuando empujo mis caderas hacia arriba mientras se baja lentamente sobre mi verga, puedo ver cómo su piel negra hace desparecer mi verga blanca dentro de él. Se la traga completa por el culo y también puedo sentir como sus nalgas firmes presionan mis muslos, y sus entrañas calientes se llenan de mi verga. «Te gusta como se siente?» dice mientras yo empujo suavemente mis caderas. «Me encanta Max, tú me encantas».Le digo llevado por el placer, y también imaginando las violaciones que sufrió de pequeño, aceptando que solo debe satisfacer a un macho. Comienza a cabalgar mi verga que se deslizá dentro y fuera de su ano, sube hasta la punta y luego baja para tocar fondo. Esta noche veo que lo quiere lento y suave, así que dejo que tome el control. Max creció en un hogar abusivo mental, física y sexualmente. De alguna manera pudo encontrar una forma de vida generosa y sin rencor, se las arregló para convertirse en un joven fantástico. Tiene sus secuelas mentales eso es seguro, como todos. Una de ellas es que trata de reprimir que disfrutó de esos abusos y a veces las culpas no lo dejan pero hay momentos que se entrega por completo. Me lo demuestra muchas veces cuando cogemos, me deja enloquecer y prácticamente violarlo , pero otras veces, como ahora, lo tomamos con calma. No me lo ha dicho pero se que me ama y en el fondo siento algo por él. Ambos compartimos el gusto y amor por los niños pequeños y eso hace que lo que tenemos entre nosotros se conecte más. Sus dolorosas experiencias lo tienen bloqueado, trata de asegurarse de que ningún niño pase por lo que el paso, les muestra el amor y cariño que él nunca recibió. Pero la realidad es otra,eso solo es un mecanismo de defensa, por qué en sus adentros sabe que disfrutó ser usado y le gustaría usar nenes también, si no fuera así Conociendo mis acciones, por que razón me ama tanto? … Salgo de mis pensamientos y miro a este joven sexy montándome, sus músculos flexionandose mientras se desliza arriba y abajo de mi verga. Lo veo acariciar su larga y gruesa verga negra de 23 cm, venosa y cabezona, usando su jugo seminal como lubricante para sobar su miembro y tener más placer. Estoy cerca de correrme y la forma en que su semen fluye de la raja de su verga, puedo decir que el también. «Me voy a correr Max» jadeo mientras me cabalga. Comienza a acelerar las subidas y bajadas sobre mi verga,más fuerte, más rápido, estrellando sus nalgas en mis muslos y haciendo el sonido común del sexo. Me corro dentro de las entrañas de Max…mi quinta vez hoy, mientras él sigue moviendo su culo con mi verga dentro. Mi carga comienza a llenarlo, lo que lo envía al límite, y su verga comienza a tener espasmos y rocía semen en mi pecho y cara. «¡Uffff Max! ¡Que rico bebé!» Grito mientras simultáneamente tenemos un orgasmo. Se recuesta sobre mi y yo busco sus labios para besarnos saboreando su semilla y embarrarla en nuestros cuerpos. Lo abrazo y lo pongo de lado de cucharita y así nos quedamos dormidos. A la mañana siguiente nos despierta el movimiento de la cama. Miro hacia abajo de la cama un poco adormilado y me encuentro con que es el niñito del día anterior, subiéndose a la cama con nosotros. El pequeño gatea en el espacio entre Max y yo, acostándose, apoyando su cabeza en mi pecho. Me mira a los ojos y dice «buenos días Superman». Max todavía atontado no puede creer lo que está viendo. Una vez que va despertando bien mira el cuerpo pequeño a su lado, dándose cuenta de que no tiene más de 6 años,me mira y me dice: «No mames Dano!!» Le sonrío y digo: «vamos a divertirnos mucho con este pequeño». Continuará…

Autor: AMARANO Categoría: Tabú

Leer relato »

¡PRUEBA LA NUEVA WEB: EROTISMOSINTABÚ!




Todo relacionado con: sexo sin tabues, relatos taboo, sexo sin tabúes, relatos sin tabues, relatos sin tabu, sexo sin tabu relatos, relatos sin tabues, relatos eroticos sexo sin tabues, relatos eroticos gay sexo sin tabues, sexo sin tabues relatos, relatos tabu, relatos sexo sin tabu, sexualidad sin tabu, reales, gratis