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Con los Vagabundos II

2024-02-20


Segunda parte de mi primer relato después de la brutal cogida que me dieron los 5 vagabundos dure un tiempo con el dolor mientras me recuperaba pensé en cómo me habían cogido esos vagabundos y aumento el deseo de volver a ser de su propiedad, volver a ser llenada por ellos en todos los agujeros de mi cuerpo, una vez que me recupere volví al lugar donde estaban los vagabundos y para mi sorpresa aun seguían ahí, cuando me les acerque se sorprendieron de volver a verme ya que pensaron que no volvería con ellos les dije que volvieran a esperar que fuera viernes ya que tenía planes de quedarme con ellos todo el fin de semana a lo cual ellos también aceptaron mientras hablaba con ellos me empezaron a manosear solamente ya que les dije que se esperaran ya que les pertenecería solo a ellos mientras ellos encantados ya que también deseaban volver a tener mi cuerpo para ellos con impaciencia esperaba que fuera viernes ya que no iría a la escuela diciendo que me sentía mal pero en realidad era que me iría a coger con los vagabundos, llegue muy temprano al lugar de reunión mientras los vagabundos me esperaban con ansias y al verme sacaron sus gruesos penes que con solo verlos me excite y empecé a mojarme manchando el mismo vestido que traía la vez anterior me rodearon mientras me quitaban el vestido y lo guardaban quedando completamente desnuda ya que no me había puesto ropa interior al estar más adentro de donde ellos vivían se me abalanzaron como perros hambrientos a manosear todo ... ... mi cuerpo, chupar mis pechos, manosear mis nalgas, mis piernas, cada uno me abrazo por la cintura besándome en la boca cada uno de ellos mientras me agarraba una nalga con la otra mano me manoseaba los pechos para luego ponerme en el suelo que era de tierra poniendo sus penes en mi cuerpo abriendo mis piernas mientras manoseaban mis muslos empezaron a cogerme entre todos desde la mañana, en tarde y en la noche, terminaba uno y empezaba el otro incluso cuando caía rendida de cansancio seguían cogiéndome mientras me decían “que rico te mueves pequeña zorra, tu culo y tu vagina están hechos para nosotros” poniéndome en cuatro, boca arriba, boca abajo, mientras me llenaba de tierra y suciedad me decían “tu cuerpo ahora es de nuestra propiedad” mientras cambiaban y me cambiaban de posición decían “aquí esta tu leche que tanto te gusta putita quédate preñada de tus vagabundos a quienes le diste las nalgas y el cuerpo puta” y eyaculaban en mi cara, sobre mis pechos y dentro de mi culo y mi vagina, a ellos les gustaba ver mis pechos balanceándose por las embestidas que me daban que eran muy intensas y fuertes mientras me taladraban la vagina me azotaban el trasero después me perforaban el culo con sus vergas enormes y corriéndose dentro mientras sentía mi útero y mi culo caliente por las corridas que me estaban dando, teniendo 3 penes al mismo tiempo dentro de mí mientras me decían “eres nuestra putita y tus agujeros nos pertenecen zorra de ahora en adelante solo serás rellenada por ...... nosotros perra cualquiera” eso me excitaba muchísimo ya que me veían de su propiedad, al llegar la noche nos dormimos todos juntos estando yo desnuda entre ellos, me despertaban cogiéndome donde incluso amanecí con dos penes dentro de mí y me comenzaban a coger a chuparme los pechos de manera desesperada y al terminar quedaba embarrada de todo mi cuerpo de basura, suciedad, semen y mis fluidos vaginales mientras unos se iban otros se quedaban para cuidarme y esos vagabundos que se quedaban me cogían todo el día poniéndome en diferentes poses mientras decían que una niña de 15 años bien desarrollada era su querido depósito de semen, después al terminar de usarme todos ellos me recostaban y empezaban a manosearme y besándome en la boca para luego volverme a coger entre todos los dejaba bien secos mientras yo iba bien llena de todos mis agujeros, desnuda, sucia y cubierta de semen por las corridas de ellos, mientras unos me cogían por mi vagina otros me cogían por mi culo otros me chupaban los pechos y otro me la metía en la boca mientras manoseaban todo mi cuerpo, regrese el domingo en la noche toda sucia, cubierta de semen y fluidos vaginales pero satisfecha por calmar de nuevo mi calentura Espero y les guste la segunda parte los quiero <3 <3 <3

Autor: karlitabb Categoría: Sexo en Grupo

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Retiro en las montañas

2024-02-20


¿Qué serias capaz de hacer por un ascenso?. El, es “el tirano” obviamente ese es su apodo. Su nombre es Jorge Sandoval, el todo poderoso vicedirector de producción, lo de “tirano” se le quedo cuando: hace ocho años y dado su carácter como jefe abusador, el nuevo asistente técnico de producción se quejó con recursos humanos por el maltrato de este, sin saber que el propio señor Sandoval era recursos humanos. Como podrán suponer, el resultado no fue muy favorable para nuestro asistente, las siguientes dieciocho semanas resultaron ser un total infierno. El acoso proporcionado por “el tirano” ciertamente hubiera destruido la moral y los nervios de cualquiera, y Marcelo Hernández era como cualquier otro. Dieciocho semanas aguantó antes de renunciar, explotado, extenuado, humillado, sin compensación, sin recomendaciones, en otras palabras, destruido. Marcelo Hernández, el desafortunado asistente técnico desapareció en el olvido y la leyenda de “el tirano” nació. Pero, no estamos aquí para hablar del pobre asistente. Jorge “el tirano” Sandoval era un hombre de sesenta y siete años, robusto, no necesariamente obeso pero, si ancho, de rostro severo y moral un tanto… ambigua. Sus dos amores lo conformaban: Marcela, su venerada esposa con la cual llevaban treinta y seis años de casados, y el dinero, no en ese orden. El dinero la superaba cuatro peldaños más arriba. Marcela era una mujer de tez blanca, cabello rubio retocado y profundos ojos marrón, pasaba los sesenta y cinco años y si bien, los años no pasaron en vano, aún conservaba un cuerpo apetecible; caderas anchas, nalgas prietas, barriga algo rellena y pechos gordos y esponjosos. Una abuela milf con todas sus letras. Luego seguiremos con ella, ahora nos centraremos en Jorge y la empresa en ruinas. Ese era el problema, la empresa en ruinas. — Jorge, acércate un momento— ordenó Luís Riquelme, el director de producción y segundo en la pirámide corporativa. Para Jorge, Luís era un engreído mal nacido que robó su puesto hace diez años. Unos podrían estar de acuerdo con él y que los informes entregados estaban maquillados fraudulentamente, otros aseguraban que Luís era mejor en su puesto que Jorge, lo cierto es que Luís era el presidente y punto. Ya no podemos continuar de esta manera —aseguró Luís golpeando la mesa—, no queda más remedio que fusionarnos con nuestra competencia, lo sé, es una mierda pero, no queda más remedio. Entiendo pero y que pasará con los puesto, que pasará con… No te preocupes por eso, se perderán empleos no hay duda pero, con las negociaciones nuestros puestos están asegurados —puntualizó Luís. Algo es algo, y que carajos es ¿Mediacor después de todo? Quien sabe, Mediacor apareció hace cinco años arrasando con todo en el mercado, a decir verdad, no somos su primera victima. Por eso te llamaba, te quiero a ti para las negociaciones. Como? A si es, espera —abriendo la puerta de cristal pulido—, adelante señor Rodríguez. Gracias— Elías Rodríguez entró con propiedad. Elías Rodríguez, encargado de la fusión, Jorge Sandoval nuestro vicedirector —los presentó Luís. Ambos se estrecharon las manos y conversaron animadamente, llevando la charla hacía sus respectivas empresas de manera tímidamente como una danza bien coreografiada. Hasta que en un momento, Elías se levantó y dijo. Bueno, me apetecería seguir la charla tomando un café ¿gustaría? Encantado —respondió Jorge— Luís. Adelante, te dejo todo en tus manos. La charla se prolongó por dos expresos y un capuchino hasta un punto que a Jorge le pareció interesante. Eso es correcto —aseguró Elías—, sin embargo, no es una fusión per se, es una compra y si, las cabezas rodaran a todo lo largo de la escala. No pongas esa cara hombre —rió Elías—, estamos aquí por ti. ¿Como es eso? —respondió Jorge intrigado. Veras, he escuchado de ti y tu disciplina laboral, de cómo manejas a tu equipo y lo eficiente que mueves tu área. Gracias pero… No voy a andar con rodeos —aseguró Elías—, cuando adquiramos la compañía te quiero como presidente. No voy a poner a Luís Riquelme otra vez como CEO cuando él es uno de los principales responsables de la quiebra. Correcto —los ojos de Jorge se encendieron al comprender que su puesto codiciado y que Luís le robó hace tantos años volvería a ser suyo. No sería solamente el cargo —prosiguió Elías—, te duplicaríamos el sueldo más unos bonos y un coche último modelo cortesía de la compañía. No sé que decir, a mi me parece fantástico. ¿Cómo? Pero, siempre hay un pero —exclamó Elías—, tiene mi completo apoyo, eso representa el cuarenta y cinco por ciento de los votos, tienes que ganarte el otro sesenta y cinco. ¿Y como lo gano? —preguntó Jorge. Eso es lo difícil, veras, sé que Carmona de gerencia también te quiere de director de producción, el problema son los socios norteamericanos —sorbió lo último de su expreso—, tal vez tengas que hacer cosas un tanto peculiar para ganártelos. ¿Que tan “peculiar”? Mira Jorge, piénsalo, piensa si te conviene el cargo, si quieres el dinero, los bonos, el coche y las vacaciones en Tahití. —depositando la taza en la mesa— mañana te llamo y terminamos esta charla. Esa noche Jorge durmió muy mal, no por el destino de la compañía o sus subordinados, mucho menos por el destino de Luís, de eso se regocijaba, el insomnio venía por la incertidumbre de saber que tendría que hacer. Jorge no tardó en contarle lo sucedido a Marcela, su esposa se asustó cuando escuchó que las cabezas rodarían, su esposo la calmó relatándole el resto de la historia, el dinero, los bonos, el coche y las vacaciones en Tahití, esa parte aseguró que a ella no le importara mucho lo tendrían que hacer por los socios gringos. Eso le dio la confianza necesaria para asegurar un si, a cualquier cosa pero, la incertidumbre no cesaba y esa noche, durmió muy mal. Elías llamó a eso de las diez de la mañana confirmando una cita para tomar café al medio día. ¿Como dices? —preguntó Jorge sobresaltado. Ellos son liberales, ya tú sabes como son por allá —continúo Elías—, si aceptas participar en uno de sus retiros de fin de semana, te aseguró que tendrás sus votos asegurados. Pero… ¿swinger? Swinger, intercambios de parejas o como quieras llamarlo, eso es lo que hacen, tienen un hostal en las montañas que alquilan un fin de semana al mes donde los ejecutivos se… repartes las esposas. ¿Pero, no sé, por cuanto tiempo tengo que participar en estos encuentros? Por las veces no te preocupes —acotó Elías—, solo tiene que ser una vez, que sepan que compartes sus mismos gustos, que eres de su misma especie, luego, si quieres repites si no, no vas nunca más. Jorge parecía turbado, sus ojos bailaban en todas direcciones pensado en que debía hacer; que debía decir, como debía decírselo a su esposa y si valía la pena el hecho que tocaran a su amada esposa por el dinero ofrecido. Él no sería problema, ya había tenido sus canitas al aire pero, pecaría de ingenuo si no creyera que alguno de esos ejecutivos no tendrían la intención de pasar por la piedra a su esposa. Vamos Jorge, piénsalo —dijo Elias—, ve que dice tu mujer, Marcela ¿no? Pregúntale y ve que opina, pero la cosa es esta, si rechazas la oferta no puedo asegurar tu asenso, es más, no puedo asegurar que sigas como vicedirector. Por mi parte, tienes todo mi apoyo pero, lo preocupante son los demás. Tienes razón, es lo mejor que puedo hacer —reparó Jorge—, lo consultare con mi esposa. Pasó dos días hasta que Jorge tuvo el valor de contarle a Marcela el problema que le acecha con una presurosa cuenta regresiva. Marcela lo tomó mejor de lo que Jorge hubiera esperado, si bien, ella tenía una aprehensión considerable, no de tener sexo con otra persona, sino de ¿Con cuántas personas tendría que acostarse? A Jorge le pareció mal al principio que su esposa no tuviera reparos en tener otra polla dentro suya, al comienzo, después recordó el fin de toda la dinámica en la que estaban metidos. Discutieron los pros y contras por todo el domingo, y llegaron al acuerdo que por el cargo y el dinero sin duda lo harían pero, con no más de dos personas y lo más normal posible. Jorge llamó a Elías el lunes por la mañana, la respuesta: si. Mediacor compró su compañía el siguiente mes, como era de esperarse, el rumor de despidos masivos no se hizo esperar, para tranquilizar al personal los ejecutivos dieron una escueta información sobre la transformación causada por la fusión. Ese mismo jueves le llegó la invitación a Jorge, el lugar, tal como lo dijo Elías, era un hostal en un apartado lugar en las montañas, junto a un lago y rodeado de un prístino bosque de alerces. Una lujosa SUV apareció el viernes tarde en la puerta de Jorge; ambos, Marcela y Jorge abordaron, no sin antes despedirse de sus hijos quienes, extrañados por el repentino viaje de negocio de sus padres, los despidieron sin grandes aspavientos. La pareja llegó a su destino a las ocho de la mañana siguiente. El hostal, como le contó Elías, era extremadamente lujoso. A recibirlos llegó el anfitrión quien llevó a la pareja al salón del hostal. Jorge, que alegría que llegaran —saludó Elías besando a Marcela y palmeando la espalda de Jorge—, por aquí, los presentaré. Pasaron las siguientes tres horas saludando a los invitados y evaluando con quienes podrían follar. Treinta parejas pululaban el establecimiento. Los hombres rondaban entre los veinticinco y los cuarenta y cinco años de edad, de entre los hombres, más de la mitad de ellos eran negros, altos y musculados; los gringos, pensó Jorge. Los demás eran de apariencia similar a Elias: delgados y atléticos. La parte de las mujeres era más variada, ninguna pasaba los treinta años, algunas negras, morenas y blancas, todas ellas delgadas y exuberantes. Pasó un desayuno distendido, charlando de trivialidades con los invitados y recorriendo los frondosos alrededores. Llegó el almuerzo y, al igual que las horas anteriores, no ocurrió nada relevante. Eso hasta la sobremesa, y mientras los invitados tomaban café, la esposa de Elías, una mujer que no superaba los veinticinco años, morena y cuerpo de modelo se levantó y colocó su mano sobre el hombro de Jorge, se inclinó y le susurro Ven conmigo al oído. Jorge olvidó en ese momento donde estaba, se levantó, cogiendo la mano de la joven y la siguió atravesando el salón hasta las escaleras del segundo nivel, perdido viendo bamboléante culo de la mujer. Las demás parejas se retiraron de la mesa y se dispersaron por el hostal. Elías tomó la mano de Marcela y la atrajo hacia él. No creo que sea buena idea que los dos… usted es colega de mi marido. Su esposo se esta follando a mi mujer, creo que esta bien yo me folle a la suya. Marcela se ruborizó, bajó la vista, titubeo unos segundos y siguió a Elías por el comedor hasta un enorme salón tras una pared rustica. Cuatro ventanales cubrían casi la totalidad del cuarto, sin cortinas ni nada que cubriera la intimidad del salón ya que cualquiera que pasase por fuera podría ver los gigantescos sillones marrones y a las parejas que sobre ellos follaban con total descaro. Elías condujo a Marcela al medio del cuarto y la sentó en el centro del sillón, ellos, flanqueados por dos parejas, dos hombres negros y fornidos, desnudos y portando poderosas trancas le daban sendas comidas de coño a las dos esculturales jóvenes que escandalosamente gemían retorciéndose del placer. Marcela, azorada se dejaba desvestir por su joven amante. Luego de quitarle la blusa y el sujetador dejándole los abundantes pechos al descubierto, se acercó a lamerlos, besarlos y juguetear con su lengua mientras su mano continuaba la faena de quitarle la falda y los calzones de encaje negros. La depositó sobre el terciopelo del sillón y comenzó lentamente a recorrer con la lengua los rizos del pubis, bajando hasta su apetitoso coño. Abrió sus piernas y comenzó a chupar el clítoris agitando la lengua contra el excitado fríjol. Marcela miraba sorprendida como sus compañeros de sillón martillaban violentamente las vaginas de sus hembras. Lo siento amor pero, tengo algo que hacer — dijo Elías sacando su boca del coño de la mujer. Marcela, desconcertada, no alcanzó a reaccionar cuando un enorme y calvo negro acomodó la verga en la entra de su coño y la penetró lentamente, la mujer abrió la boca y los ojos al sentirse profanada por aquel masivo obelisco de carne. Los gemidos de Marcela que, en un comienzo eran discretos, aumentaron considerablemente al tiempo que aumentaba la velocidad de las acometidas de su macho follador. Jorge por su parte, disfrutaba como Verónica, la mujer de Elías cabalgaba salvaje su polla haciendo estremecer la cama. Verónica era toda una experta, al sentir que el hombre alcanzaba su punto límite, detenía las maniobras esperando que bajara la excitación para comenzar de nuevo, así lo mantuvo por más de una hora, Jorge, feliz por el mejor sexo de su vida no tenia idea que, en ese mismo periodo de tiempo cinco hombre se habían turnado dentro de su esposa. Al final, Jorge no aguantó más y se corrió dentro de Verónica, jadeante el hombre recobró la conciencia y recordó a su esposa, se deslizó de la cama, antes de bajarse por completo una voluptuosa mujer desnuda lo retuvo, su piel color canela y gordos pezones lo detuvieron, ella se le acercó y lo besó. ¿Que es esto, que me distes? —preguntó Jorge tragando lo que la joven le traspasó. Algo para que recobres tus fuerzas —respondió ella sensualmente. Ambos continuaron besándose mientras ella le acariciaba el pecho y otra mujer se le acercó atravesando la cama de forma felina, dispuesta a chuparle la verga. De pronto, a Jorge se le nubló la vista, se sintió como si abandonara su cuerpo y veía desde fuera como las tres mujeres jugaban con el. En el sillón, esta vez era un joven trigueño, de unos veinte años quien taladraba el conejito de Marcela, ella, en cuatro, con un cojín en su vientre aguantaba los envistes del chico. Ya para ese momento eran ocho los hombre que, aunque no se habían corrido en ella, si habían pasado por su chorreante coñito. En eso el chico se retiró, tomando Elías el lugar, ensartándola otra vez. Pareces sorprendida —exclamó el hombre enterrando su polla. No… —gemido— no esperaba esto. ¿No te lo dijo Jorge? —moviendo la cadera— los novatos son muy populares aquí, con mayor razón los exóticos como tu. Una madura tetona y ardiente, así que, prepara tus agujeros. ¿Que quieres decir? Elías dio cuatro embistes más y retiró el almohadón del estomago de Marcela, hundiendo su rostro entre los cojines. Elías retiró su pene y dejó el lugar a un tipo negro y delgado con una lubricada polla de unos veinticinco centímetros, se recostó sobre la mujer y comenzó a penetrarla. No, no, no, no, no —boqueando—, ese es mi culo, ese es el culo, por ahí no. Calla putita y dame tu culo. El hombre embistió, veinte centímetros entraron de golpe. Marcela intentó moverse pero el cuerpo de ébano la aplastó, un nuevo ciclo y Marcela se retorció. No, por favor. Calla y dame tu culo —le embistió con más fuerzas. Ya Dame tu culo —repetía una y otra vez mientras arremetía con más ahínco. Marcela intentó liberarse pero, el hombre la penetraba violentamente gritándole con más furia cada vez que chocaba su pubis con las nalgas de la mujer. Dame tu culo —la sostuvo del cuello y la retuvo contra el sillón. Por favor, solo sácalo. Dame tu culo —más rápido gritaba más rápido la empotraba. Las nalgas de Marcela se sacudían como gelatina. Ya córrete, por favor córrete —chillaba Dame tu culo. Es tuyo pero termina ya —clamaba. Si, dame tu culo. El hombre se movía como desquiciado, el sillón se estremecía y las mujeres alrededor les miraban excitadas y sorprendidas. Dame tu culo, dame tu culo, dame tu culo. Por dios córrete, termina de una vez. Dame tu culo! Ay, mi culo, me lo destrozas por favor acaba ya. Dame tu culo! El negro arremetía dando potentes golpes de cadera, la enorme tranca pringosa entraba y salía rápida y profundamente. Te lo suplico, por favor, házmelo por el coño pero por favor deja mi culo. Cállate puta y dame tu culo! —gruñía. Diez series más y el hombre bramó enterrando todo el largo de su polla en el interior de Marcela y eyaculó un potente chorro. Los ojos de Jorge se abrieron con dificultad, su coordinación era pobre pero intentó recuperar la noción; se miró, la luz del amanecer entraba por los ventanales. Él se encontraba desnudo, tendido en un sillón marrón, cuatro parejas follaban a su alrededor y al frente, dos hombre daban una potente doble penetración a una mujer, sus ojos se abrieron como platos al ver que la mujer era su esposa, era Marcela. Se desmayó. Ya para ese momento los quince hombres y cuatro mujeres habían pasado por los agujeros de Marcela. No follaron toda la noche, descansaron un par de horas entre las cuatro y siete de la mañana; cuarenta minutos antes que Jorge despertara y les viera. Jorge volvió a despertar a las diez y quince de la mañana, esta vez, la escena era diferente, un chico de pelo corto y fibroso sodomizaba a su mujer mientras ella chupaba con pasión una gruesa polla negra. Se volvió a dormir. Eran las dos de la tarde cuando jorge recobro la conciencia, los efectos de la droga se desvanecían al fin, dándole la posibilidad de moverse, primero un dedo, luego la mano, la cabeza, el cuerpo. Recordó lo que había visto antes y miró. Su mujer estaba acostada de lado sobre el sillón, con su pierna derecha levantada y flexionada le proporcionaba libre acceso a la gruesa polla negra que entraba y salía del coño de su esposa, el hombre tras ella la penetraba como martillo hidráulico, con una mano sostenía la pierna de Marcela por debajo de la rodilla, la otra le afirmaba la nuca mientras ambos se besaban. El cuerpo de la mujer estaba bañado de sudor y trazas de lefa que daban la apariencia de una obra de Jackson Pollock. Jorge se levantó, con los ojos aguados en lágrimas intentó acercarse a la pareja cuando, Elías le detuvo, lo llevó fuera. Ven, hablemos. Esos cabrones, ¿como pueden hacer eso?—dijo casi llorando—, ellos son los ejecutivos. ¿Ellos? —rió Elías— ellos son actores porno ¿Qué creías? ¿De que estas hablando? ¿de que coños estas hablando? Déjame contarte una historia —se sentó a la mesa—, había una vez; un joven idealista e inocente que entró a trabajar a una compañía, hastiado del trato que su déspota supervisor le daba a él y a sus compañeros, intentó detenerlo, hacer algo pero, lo que recibió a cambio fue el peor trato abusivo que pudo soportar. Extenuado y deprimido renunció, luchó por conseguir otro trabajo y pasó los próximos tres años dejando la piel y sangre, así logro ascender, y tomar el control de la compañía para poder… poder vengarse. Cinco años después, aquí estamos. Que me estas diciendo? Tú? Tú eres Hernández, Marcelo Hernández. Veo que me recuerdas señor tirano —rió. ¿Todo esto fue un engaño? No todo, Mediacor es real, la compra fue real, tu promoción es real, esto —gesticulando con la mano—, los socios, eso es falso, la compañía es mía. No entiendo —sollozó Jorge confuso. Elías llevó prácticamente de la mano a un desconcertado Jorge, lo condujo a través del salón y por las escaleras al segundo nivel, deteniéndose frente a una puerta de doble hoja. Elías la abrió, descubriendo una enorme cama roja y sobre ella, a Marcela, cabalgaba enérgicamente la ingle de un tipo calvo y musculado. La visión de la mujer arqueando su cuerpo, chocando sus nalgas contra el pene enhiesto y venoso, las orondas tetas rebotando y los rítmicos gemidos fueron demasiado para Jorge, ingresó colérico dispuesto a golpear a quien se le pusiera por delante, Elías lo tomó del hombro y lo estrello contra la puerta ¿Que crees que haces? ¿Piensas interrumpirla? Esa es mi jodida esposa. ¿y? mírala —dijo Elías empujando a Jorge—, no te das cuenta, esa no es tu esposa, ella ha estado follando casi veinticuatro horas con tipos con la polla el triple que la tuya y sigue pidiendo más. Ella ya no es tuya, ella es mía. Cabrón hijo de puta —gritó Jorge—, ¿que crees que haces? El hombre intentó atacarlo pero Elías respondió rápidamente con un golpe en el plexo solar, Jorge sin aire se derrumbo. ¿Qué hago? Esta es mi venganza capullo —exclamó Elías sosteniendo la cabeza de Jorge—, ahora tienes dos opciones: uno, renuncia y lidias con una esposa ninfómana ó dos, aceptas tu nuevo cargo de director de producción y dejas que divierta a tu mujer cuando yo quiera, ¿que eliges? Yo, yo, yo Mírala, lo divertida que esta. Esta vez Marcela estaba acostada de espalda, otro hombre la asía de los tobillos abriéndole y sosteniéndole las piernas mientras la taladraba analmente, a su vez, una mujer rubia le chupaba y mordisqueaba los pezones. Jorge se hundió en un profundo vació al dar su respuesta. (nota del autor: jejeje… les dije que mi maestro es George R. R. Martin. Ven, hago cualquier otra cosa menos continuar mis series)

Autor: V1RGILIO Categoría: Sexo en Grupo

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SASHABB87

2024-02-20


xSegunda parte de mi primer relato. Segunda parte de mi primer relato después de la brutal cogida que me dieron los 5 vagabundos dure un tiempo con el dolor mientras me recuperaba pensé en cómo me habían cogido esos vagabundos y aumento el deseo de volver a ser de su propiedad, volver a ser llenada por ellos en todos los agujeros de mi cuerpo, una vez que me recupere volví al lugar donde estaban los vagabundos y para mi sorpresa aun seguían ahí, cuando me les acerque se sorprendieron de volver a verme ya que pensaron que no volvería con ellos les dije que volvieran a esperar que fuera viernes ya que tenía planes de quedarme con ellos todo el fin de semana a lo cual ellos también aceptaron mientras hablaba con ellos me empezaron a manosear solamente ya que les dije que se esperaran ya que les pertenecería solo a ellos mientras ellos encantados ya que también deseaban volver a tener mi cuerpo para ellos con impaciencia esperaba que fuera viernes ya que no iría a la escuela diciendo que me sentía mal pero en realidad era que me iría a coger con los vagabundos, llegue muy temprano al lugar de reunión mientras los vagabundos me esperaban con ansias y al verme sacaron sus gruesos penes que con solo verlos me excite y empecé a mojarme manchando el mismo vestido que traía la vez anterior me rodearon mientras me quitaban el vestido y lo guardaban quedando completamente desnuda ya que no me había puesto ropa interior al estar más adentro de donde ellos vivían se me abalanzaron como perros hambrientos a manosear todo mi cuerpo, chupar mis pechos, manosear mis nalgas, mis piernas, cada uno me abrazo por la cintura besándome en la boca cada uno de ellos mientras me agarraba una nalga con la otra mano me manoseaba los pechos para luego ponerme en el suelo que era de tierra poniendo sus penes en mi cuerpo abriendo mis piernas mientras manoseaban mis muslos empezaron a cogerme entre todos desde la mañana, en tarde y en la noche, terminaba uno y empezaba el otro incluso cuando caía rendida de cansancio seguían cogiéndome mientras me decían “que rico te mueves pequeña zorra, tu culo y tu vagina están hechos para nosotros” poniéndome en cuatro, boca arriba, boca abajo, mientras me llenaba de tierra y suciedad me decían “tu cuerpo ahora es de nuestra propiedad” mientras cambiaban y me cambiaban de posición decían “aquí esta tu leche que tanto te gusta putita quédate preñada de tus vagabundos a quienes le diste las nalgas y el cuerpo puta” y eyaculaban en mi cara, sobre mis pechos y dentro de mi culo y mi vagina, a ellos les gustaba ver mis pechos balanceándose por las embestidas que me daban que eran muy intensas y fuertes mientras me taladraban la vagina me azotaban el trasero después me perforaban el culo con sus vergas enormes y corriéndose dentro mientras sentía mi útero y mi culo caliente por las corridas que me estaban dando, teniendo 3 penes al mismo tiempo dentro de mí mientras me decían “eres nuestra putita y tus agujeros nos pertenecen zorra de ahora en adelante solo serás rellenada por nosotros perra cualquiera” eso me excitaba muchísimo ya que me veían de su propiedad, al llegar la noche nos dormimos todos juntos estando yo desnuda entre ellos, me despertaban cogiéndome donde incluso amanecí con dos penes dentro de mí y me comenzaban a coger a chuparme los pechos de manera desesperada y al terminar quedaba embarrada de todo mi cuerpo de basura, suciedad, semen y mis fluidos vaginales mientras unos se iban otros se quedaban para cuidarme y esos vagabundos que se quedaban me cogían todo el día poniéndome en diferentes poses mientras decían que una niña de 15 años bien desarrollada era su querido depósito de semen, después al terminar de usarme todos ellos me recostaban y empezaban a manosearme y besándome en la boca para luego volverme a coger entre todos los dejaba bien secos mientras yo iba bien llena de todos mis agujeros, desnuda, sucia y cubierta de semen por las corridas de ellos, mientras unos me cogían por mi vagina otros me cogían por mi culo otros me chupaban los pechos y otro me la metía en la boca mientras manoseaban todo mi cuerpo, regrese el domingo en la noche toda sucia, cubierta de semen y fluidos vaginales pero satisfecha por calmar de nuevo mi calentura Espero y les guste la segunda parte los quiero <3 <3 <3

Autor: SASHABB87 Categoría: Sexo en Grupo

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Vi como mis amigos abusaban de mi hermana. La usaron mis amigos.

2024-02-08


Mi nombre es Leandro. Yo tenía 15 años en ese momento. En Uruguay, las chicas celebran con una gran fiesta, vestidas casi como si fueran novias. Esto que voy a contar paso en una de esas fiestas. Mi compañera de clase, Paulina, era mi mejor amiga y se habia encariñado con mi hermana mayor. Ellas salian juntas y pasaban tiempo los fines de semana. Mi hermana, Luciana, era un chica linda, con curvas, pechos no muy grandes y cola gordita y redonda. En ese momento ella tenia 26 años. Lu, obviamente, asistió al cumpleaños de 15 de Pauli. No nos vimos demasiado durante la fiesta, yo estaba con amigos y ella un poco con la cumpleañera y otro poco bailando entre los demas. Pasadas las 2 de la mañana, cuando ya la mayoria de los adultos (tios y otros familiares) se habíam ido, me di cuenta de que no veía a Lu desde hace rato. No me preocupé ni nada, pero camine para ver si la encontraba. Salí al patio trasero del lugar de la fiesta, vi unos baños al fondo del terreno, solo un poco de luz dejaba ver unas sombras y me dio curiosidad. Decidí acercarme y ver que era. Al acercarme lo suficiente vi lo que nunca creí posible. Para mi (enorme) sorpresa e inpensado placer, mi hermana, Lu, rodeada de cuatro de mis compañeros, los mas populares del grado. Todos la tocaban, besaban y lamían. Ella se dejaba, con los ojos cerrados y la boca entreabierta, como si esperara algo. Su ropa estaba a medio sacar, se veían sis dos tetas y apenas faltaba para que se saque la camisa entera. Si pollera estaba en el suelo y su tanga a media distancia, tosavia sostenida por sus piernas. En au entrepierna tenia dos manos, de chicos diferentes, en partes diferentes. Se veía lo humedas que estaban ambas manos y como cada tanto ella las tomaba para que paren, sin lograr que eso suceda. Ninguno de ellos era mi amigo. Me molestaba lo que veía, pero era lo más excitante que habia imaginado en mi vida. Uno de los chicos me vio. Callado sostuvo la mirada mientras sonreía y tocaba a otro para señalarme. Cuando los ciatro se dieron cuenta de que estaba viendo, terminaron de desnudarla y la pusieron de rodillas. Uno a uno comenzaron a pasar sus penes por la cara de mi hermana, escupida y con lagrimas. Uno de ellos se hartó y tomó la cabeza de Lu para forzarla a comenzar a chupar. La puta del momento chupo su primera pija y enloqueció, era grande y gorda para el cuerpo de mi compañero. Tomó dos vergas y empezó a masturbarlas mientras chupaba la otra. Los chicos fueron turnando roles hasta que uno se acostó en el piso y subieron a Lu encima. Mi hermana sin dudarlo agarro la pija de mi compañero y se sentó en ella. Los demas aprovecharon y mientras se la chupaba a dos, el otro la cojia por la cola. De nuevo, intercambiaron roles por un rato. Lu no paraba de gritar, llorar, gemir y comerse a sus nenitos. Cuando no dieron mas la arrodillaron, apuntaron sus pijas a la carita de mi hermana y me miraron. Uno me llamo y no pude negarme, no dudé. Los cuatro acabaron antes que yo, vi colo cada gota de leche le caia en la cara y en la boca. Enloquecido le agarré la cabaeza y le meti la pija hasta el fondo de la garganta. En dos segundos estaba llenándole la garganta de semen a mi hermana mayor.

Autor: LHNODL Categoría: Sexo en Grupo

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Penetrada por varios en el parque

2024-02-08


Una noche que me sentía muy zorra salí sin ropa interior dispuesta a ser penetrada por cualquiera. Una noche de clima agradable me encontraba masturbando en un hotel lejos de casa, fui invitada a un evento pero no tenía acompañante, el evento fue durante todo el día pero no logré ligar con nadie, estaba tan caliente. Comencé a ver porno de como una mujer iba con su marido a parques y plazas y ella era cogida por todas partes por cualquiera, estaba tan excitada y un poco ebria así que me parecio buena idea. Me dispuse a salir sola, eran como las 1 de la madrugada en ese instante y yo estaba muy ebria y caliente, tome un taxi hasta un parque cercano y me dispuse a entrar. Llevaba una mini falda y un top, junto con botas de tacón ancho para estar cómoda, y una tanga bien elástica para hacerla a un lado bien fácil. Lleve un pequeño bolso lleno de preservativos. Iba entrando al parque y en otras circunstancias me sentiría insegura por posibilidad de asalto, pero ahora quería que se abalancen a mi. Lleve una botella conmigo y fui caminando, cuando ya iba a mitad del parque me agarran por detrás 2 hombres y me tapan la boca, me asusté de todos modos claro, pero también me sentí excitada. Me arrastran detrás de unas plantas y me dicen. – Cállate puta, sin gritar, no queremos tu dinero, vas a ser nuestra- Me sentí asustada, me arrepentía totalmente, pensé que sería como en los videos pero esto era muy agresivo y no tenía quien me proteja. Entonces me abrieron la boca y uno de los dos se sento en mi cara, metiéndome sus bolas en la boca y agarrándome fuerte. – Si me muerdes te mato – dijo. Y se movía metiéndome las bolas todo lo que podía. El otro me rompió la tanga y de una me metió el pene, yo estaba mojada por estar masturbandome antes así que no fue terrible. Pero si pensé en que no se había puesto preservativo. -ahh eres prostituta y ya te han usado hoy, estás re mojada. – dijo el que me metía el pene en mete saca. -te voy a usar toda yo también preciosa. Me empezó a bombear muy fuerte y el otro amigo se había sentado en mi cara pero poniendo su ano en mi boca -meteme la lengua puta estupida- me decía. -Ahh que rica concha tiene, la quiero llenar de semen – decía quien me bombeaba. En ese momento el amigo que tenía su culo en mi boca se levanta y le dice – No, si le largas en la concha va estar toda resbalosa y para mí no va estar rica, sácate – le empujó y me movió bruscamente boca abajo, levanto mis rodillas y empujó mi espalda. -Ahh, que rica de 4 – me bombeaba de 4 y me masajeaba el culo. Enseguida sentí saliva y su dedo introduciendose. Yo no podía hablar ni una palabra pues tenía de nuevo un pene en la boca y me la metía hasta la garganta, me hacían mete saca ambos, uno por la concha y el otro hasta la garganta ambos bien al fondo. Quien me estaba dando por la boca saco su celular del bolsillo de su pantalón y empezó a textear algo. Vi que se encendía la linterna de su celular y el eyaculaba en mi boca, me apretó la cabeza hasta sus bolas y me lleno la garganta, yo tosi. Quien me bombeaba la concha empezó a acelerar el ritmo y el celular lo alumbró, yo no podía mirar pues mi cara estaba pegaba a la pubis del otro hombre, pero enseguida sentí el semen caliente inundandome la vagina, se despegaron de mi y me tiraron al pasto, entonces me di cuenta que estaban grabandome. En un lapso de minutos llegaron 5 hombres más y me empezaron a cojer en fila, ninguno se ponía condon y todos eyaculaban en mi concha, ya la tenía repleta, ellos trajeron cerveza y me la tiraban encima, ya mis tetas estaban al aire y mi concha también, hasta que uno empezó a metermela por atrás, yo me quejaba pero entre todos me agarraban para que no me mueva, y me tapaban la boca con culos o penes, uno en particular cerró sus enormes nalgas en mi cara y casi no podía respirar, era repugnante porque estaba peludo y me hacía meter mi lengua en su ano, se apretaba por mi cara y me hacía masturbarlo con mi mano. Entonces lograron metermela por detrás y me daban de 4, empezó uno y me eyaculo completa, y entonces me empezaban a dar en fila otra vez. Entonces apareció alguien con linterna. Creo que era el guardia del parque. Escuché que los gritaba pero nadie me dejaba de cojer, entonces empezaron a fingir que estaban todos drogados, en ese punto el guardia se acercó y Vi como le dejaron lugar en la fila para que el me penetre. El entro en mi vagina y se burlaron de él, entonces salieron de mi boca y me tiraron completamente al piso, le pidieron que no saque su pene, y de repente sentí que estaba entrando uno por mi ano también, estaban haciéndome doble penetración. Me quedé en shock así que ni siquiera gritaba, luego empece a sentir que me agarraban entre todos para ubicarme en la posición y entonces me sentía levemente sentada, sentada en ambos penes. Todos los hombres presentes se reían y masturbaban. El guardia eyaculo en mi concha y se levantó dejando mi hueco abierto y vacío , chorreando semen de múltiples hombres. Les dijo que el negaría cualquier cosa si decían algo, pero que les iba dejar terminar de cojerme si al final me sacaban del parque así no era su problema, ellos aceptaron. Por las siguientes 2 horas salían y entraban penes de todos mis agujeros. Al final me agarraron y me llevaron a una camioneta. Acabe en una casa donde habían más hombres y algunas mujeres siendo cojidas por varios penes a la vez también, en ese momento no me di cuenta pero a partir de ese día sería su esclava alrededor de una semana.

Autor: ESCRITORAEROTICA Categoría: Sexo en Grupo

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Casa sola con 2 desconocidos de internet

2024-02-02


Bueno les relato está experiencia, la mejor de todas las que eh vivido. Bueno comienzo, mi nombre es Linda L. Soy de México y tengo 20 años por ahí les dejo una foto de mi cuando tenía la edad de mi relato ?. Esto ocurrió hace 6 años, yo estaba cursando 3 año de secundaria. Y aunque ya había tenido mi primera vez con un ex novio que tuve en ese rato, ya que siempre eh sido caliente y bien puta. Pero más con lo que les voy a contar. Recuerdo que era un sábado, mis padres me dijeron, que saldrían de viaje 3 días a una ciudad a 6 horas de la mia a visitar a mi abuela enferma, por lo cual me dijeron que me iba a quedar solo en casa esos tres días. Les dije que no habría ningún problema ya que se cuidar de mi muy bien ( eso creía jeje ) además lo vi como una forma de estar sola y poder masturbarme cómodamente ya que siempre andaba caliente y me gustaba masturbarme con pepinos, plátanos o zanahorias del refrigerador ya que no podía comprar un dildo en ese tiempo pese a mi edad. Bueno pues llegó el día domingo y ese mismo día en la noche, me puse demasiado caliente y me puse a ver porno en mi celular, estaba viendo un video muy rico de una chica que se la metía un chico con una vergota, y recuerdo que de tan caliente que estaba publique un comentario en el vídeo diciendo " ojalá y me cogieran con una vergota así " termine de masturbarme y me fui a bañar y al regresar, vi que me habían escribido más de 5 hombres que les gustaría coger conmigo, por lo cual me puse a ver sus ... ... perfiles y en su mayoría eran señores con su pene pequeño de fuera y los pasaba hasta que encontre a 2 se podrían decir chavos en ese entonces, uno era de 22 y el otro de de 26 pero tenían una vergota similar a la del video. Recuerdo que me volví a calentar tanto que me termine quedando bien mojada y procedí iniciar una conversación con ellos , obvio por separado. En la cual me decían que si de dónde era que querían coger conmigo, por lo cual me dieron sus ciudades, y resultó que uno de ellos era de mi ciudad, mientras que el otro vivía a una hora de la ciudad, pero los 2 insistían en cogerme, hasta que les comenté que pues tenía 14 en ese momento por lo cual ambos dijeron que no había problema en ello. Yo con el miedo de que no me vayan a robar recuerdo que trate de decir que no quería hacerlo. Pero ver videos de ellos masturbándose, o fotos de sus vergas me empezaron a calentar a tal punto que a ambos les comenté que alguien más quería coger conmigo por lo cual dijeron que los importaba, que ambos cogiéndome a la vez sería lo mejor, y creaaaaaaaanme que lo fuee. Les di mi dirección y les comenté que mañana osea lunes podían venir a partir de las 1pm ya que mis papás se iban a las 10am y en lo que yo limpiaba mi casa y mi cuarto, me bañaba y me ponía linda, pues así. Llegó esa hora y recuerdo muy bien que estaba tan nerviosa y con miedo por no saber que iba a pasar, y a lo lejos llegue a ver a uno de ellos, que o cielo santo estabaaaa taaan guapo que no me importo nada que ...... fuera 9 años mayor que yo el se llamaba le pondremos Saúl. Salí a saludarlo, lo deje pasar a mi casa y nos besamos todo el rato hasta que llegó al otro que llamaremos Frank, que dios estaba tan en buena forma, tal vez no guapo pero si muy atractivo con su cuerpo ejercitado. Recuerdo que entre los 2 me llevaron al cuartos les indique dónde era mi cuarto y procedieron a llevarme ya para este punto, estaba tan jodidamente caliente. Me dijeron que me pusiera de rodillas en piso yo en ese rato traía unos shorts similares a los de la foto, y para ese rato ya me habían quitado el top que traía puesto ya que uno de ellos me andaba dando una chupada de tetas momentos antes, bueno pues ya yo hincada se sacaron las vergas y una sensación de miedo y placer a su vez me llegó a la cabeza, no tuve ni tiempo de hablar, pues Saul le media 19cm y Frank 21, dios me masturbaba con pepinos suena raro que uno llegó a medir 22cm de los cuales me entró un poco más de la mitad después de estar empapadisima por dentro, pues bueno, ellos empezaron a frotarmelas por toda la cara por lo cual me dejaron llena de sus fluidos ( no semen ) por toda la cara, el olor era inmenso pero me encantaba ese olor, Saul me empezó a frotar la verga entre los labios y yo por instinto le abrí las puertas a mi boca que sin dudarlo la introducio de una me embestia tan rico que a los 2 minutos me dejo probar de ese rico jugo. Luego cambiaron de turno ahora Frank con esa vergota larga y gruesa comenzaba a introducirla, y ... ... o dios, se me estiraba tanto la boca que no podía dejar de babear en su verga, la metía y la sacaba y a su vez me abofeteaba con esa hermosa vergaz hasta que se corrió en mi cara tirando un poco sobre mi ojo que dios me ardió tanto jaja. Bueno a los 4 o 5 minutos que se me quitó comenzaron a ponerse sus condones y sacar lubricantes. Recuerdo que una Linda estúpida de 14 años con la vagina babeando se le ocurre decir la hermosa idea de decirle a ambos que no tenían que usar condón que podían correrse dentro de mi cuántas veces quieran a la hora que quieran en donde quieran ya que tenía mi casa sola durante 3 días hermosa decisión la verdad ???. Pues después de decirlo ambos se sacaron sus condones y los tiraron al suelo. Frank con ese cuerpo tan sexy me me empezó a besar tan rico, me apretaba las nalgas me frotaba sus dedos por encima de mi short en mi vagina, que dios se escuchaba esa cremosidad de lo mojada que estaba, por lo cual me aventó hacia la cama, me abrió las piernas y me quitó el short que traía puesto y me empezó a pasar los labios por encima de la tanga que traía, donde conseguí esa tanga ni recuerdo jaja, pero me la ponía cada que salía a la tienda sjajs, bueno por otro lado Saul se colocó al lado de mi cara metiendo su verga dentro de mi boca tratando de hacer garganta profunda que, ohhh adivinen quién la aguanto toda hasta la garganta, dios solo podía sentir como me atragantaba y como sentía esa punta de su pene en mi garganta calientita, y por el otro ...... lado Frank hizo a un costado mi tanga y comenzo a chuparme el clítoris y ha lamberme los labios de la vagina empapados de mis fluidos, recuerdo que no dure ni 1 minutos cuando me corrí en la cara de Frank, llenándolo de mis líquidos, recuerdo que me levanté rápido para pedirle perdón, cuando veo una cara de felicidad y satisfacción de Frank al estar mojado de mí, por lo cual siguió lamiendo y metiendo su lengua a mi vagina, Saul se llegó a correr una vez más en mi garganta, y golpeándome con esa verga en mi cara siento como la verga de Frank comienza a intentar abrirse paso, logró pasar hasta la mitad, por lo cual se asombro y me dijo como es que una niña tan Linda como mi nombre podía aguantar todo eso, por lo cual empezó a meter y a sacar poco a poco tratando de meter cada vez más su verga, hasta que se le ocurrió hechar un poco de lubricante para después volver a metermela, de una paso toda la verga hasta casi los huevos dijeran aquí en México, pero eso siiii me dolió mucho pero a su vez se sintió tan caliente que gemi demasiado alto y Saul comenzó a cogerme la boca nuevamente, para esto, ellos 2 se habían tomado una pastillita de esas pa durar horas, Frank me empezó a embestir más rápido y yo como no podía gritar ni gemir mucho, por la verga de Saul comenzé a llorar de dolor, placer y felicidad de esa hermosa experiencia tan repentina, recuerdo que Frank me embestia rápido y lento pero con fuerza sentía como pegaba hasta lo profundo de mi y en lo profundo de mi sentía ... ... como algo caliente y líquido llenaba mi interior, eyaculo tanto que me empezó a escurrir cuando me pare para darme vuelta para darle mi vagina al guapo de Saul, Frank se limpio la verga con mi boca y Saul ya con la estirada de vagina que me había hecho Frank, empezó a embestir me tan salvaje que me empezaba a quedar la mente en blanco, solo quería sentir como se corría en mi, Frank por otro lado comenzó a chuparme las tetas que o dios mío, era tanto placer, que me corri sobre la verga de Saul y como a los 5 minutos se corrió dentro de mi el tambien, frank a los minutos de masturbarse chupando mis tetas, introdujo su vergota en mi y se volvió a venir adentro juntando su semen junto con el de Saul, duramos como 3 horas cogiendo hasta ahí, me levanté escurriendo demasiado semen, recuerdo que me grabe como me escurría el semen , para su mala suerte lectores perdí ese vídeo. Terminamos de coger nos metimos a bañar juntos les chupe la verga a ambos, y nos cambiamos, a lo cual Frank que vivía en mi ciudad tuvo que irse por cuestiones de trabajo ese día, y me quedé con el precioso de Saul, recuerdo que comimos rico nos besamos casi todo me metia los dedos a cada rato mientras veíamos una película y en la noche me volvió a coger pero está vez en el balcón de la casa mientras todos los que pasaban me veían siendo ensartada por elz esa fue ides mia en mi calentura, obvio no paso nadie más que una niña pequeña que pues obvio no sabía que estábamos haciendo pero, me dejó escurriendo su ...... semen nos dimos otro baño y nos dormimos juntos. Hasta aquí dejo este relato próximamente les escribo la del día 2 que fue a un mejor. Esta historia es real no es inventada ni robada.

Autor: Linda Categoría: Sexo en Grupo

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De putas por Marruecos

2024-01-25


Nueva experiencia del amigo que viaja por el mundo conociendo el sexo y sus mujeres. Hacía tiempo que no veíamos a un amigo de mi marido que en sus viajes por el mundo, le gustaba explorar lo que tiene que ofrecer cada país, y especialmente el ambiente de la prostitución, al que él era muy aficionado y siempre que lo veíamos nos gustaba que nos contara sus últimas aventuras. Así que cuando el otro día nos lo encontramos en una calle, empezamos a preguntarle y como no parábamos a hablar, nos fuimos a tomar algo a un sitio tranquilo, y una vez que él comprobó que a mí no me importaba que hablara libremente de esos temas, se puso a contarnos con todo tipo de detalles su último viaje, Nos dijo que había estado un tiempo en Marruecos por motivos de trabajo, en ese trabajo tan privilegiado que tiene que le permite estar a la vez trabajando y de turismo por los países que visita y como sabíamos que a él le gustaba especialmente el turismo sexual, le preguntamos cómo estaba el tema ahora en Marruecos: —Pues mirar, Marruecos es una maravilla, con muchas cosas por descubrir y que siempre te sorprende. Hace años era distinto, veías mujeres muy guapas y por poco dinero te las podías llevar al Hotel, aparte de las nenas que se te ofrecían por la calle, que eran toda una tentación y un desperdicio no aprovechar la ocasión, por lo que también era fácil subírselas a la habitación, mientras en la recepción miraban para otro lado, ya sabéis por qué. —¿Y ahora no es así? —No, la situación ha cambiado mucho, por culpa de todo esto del terrorismo, hay mucho más control en las calles y en los Hoteles no te dejan subir a nadie. —Vaya, pero putas seguirá habiendo, ¿no? —Claro, ellas y sus familias tienen que seguir ganándose la vida y ahora lo hacen de forma más discreta, por lo que han tenido que organizarse de otra manera. —O sea, que ahora no te las encuentras por las esquinas ni en las puertas de los Hoteles. —No, pero ahora en cuanto ven que eres de fuera o turista, se te acerca alguno ofreciéndote mujeres o niñas, lo que más te guste. —Así que a los que les gusta follarse a las nenas todavía siguen yendo. —Claro, esas nunca faltan, porque es donde ganan más dinero. —Entonces, ¿Cómo funciona ahora eso? —le seguimos preguntando intrigados… —Ya os digo, en cuanto ven a alguien de fuera por la calle, se te acercan, mujeres incluso y te preguntan directamente: –“¿Buscas mujeres, niñas…..?” – “¿Te gustan las niñas?”. Y te dicen que te pueden conseguir lo que tú quieras. Llegan a ser agobiantes, jaja. —Seguro que tú fuiste alguna vez. —Sí, claro, ya me conocéis. Una vez iba con un compañero y se nos acercó uno ofreciéndonos chicas y como mi acompañante hacía poco que había llegado y nunca había visto eso, aceptamos ir a donde nos llevaba nuestro contacto. Nos llevó por esas callejuelas laberínticas que hay por allí, que si vas sólo ni te atreves a meterte. Nuestro guía llamó por teléfono para que fueran preparándolo todo mientras llegábamos. —A mí me daría miedo eso —le dije yo. —Sí que da un poco de prevención, pero hay que ser un poco atrevido, porque con los turistas no se meten. Son su medio de vida y los protegen. Así que al final llegamos a una casa que por fuera era como las demás, pero al entrar nos hicieron pasar a una sala grande en donde había más de diez mujeres, desde viejas arrugadas hasta niñas de 10 o 11 años, vestidas con unas sedas transparentes y una música árabe hipnótica que te hacía tener la impresión de haber entrado en otro mundo. —¿Tú no conocías eso? —No, que va, nunca había ido, No tiene nada que ver con Sudamérica, o incluso Asia, que hacen las cosas de otra manera y tienen otro carácter. Con los árabes, todo es misterio, sensualidad y tienen unos rituales que tienes que respetar. —Sí, son un poco especiales. —Simplemente tienes que adaptarse a sus costumbres y no tienes ningún problema. —Tu amigo se quedaría muy sorprendido al ver eso. —Imagínate. Encontrarse allí a todo tipo de mujeres juntas a tu disposición te deja muy excitado y sin saber por dónde empezar. —Le llamaría la atención ver a esas nenas tan jovencitas allí. —Claro, no se lo esperaba, aparte de que él iba buscando mujeres más formadas, aunque fueran jóvenes, pero al verlas allí vestidas de esa forma tan sensual y tan apetecibles, te hacía fijarte en ellas. —¿Y que hicisteis? —Nuestro guía nos explicó los precios y los servicios que daban. Podíamos elegir a la que quisiéramos para entrar en la habitación con ellas, pero nos dijo que si queríamos estar con alguna de las nenas más jovencitas, tenía que entrar con ella otra mujer adulta para que se sintiera más tranquila y para que nosotros la tratáramos bien y con cuidado, ya que no tenían mucha experiencia. Además, la mujer podría llegar a participar también, si se sentía a gusto. —¡Buufff!, que morbo ¿no? —Ya ves, eso nos llamó la atención, porque así podíamos tener a dos mujeres en el mismo servicio e imagínate el morbo de ver a la mayor enseñando a la nena como hacer las cosas. —Ya te digo. Al final elegiríais a alguna de ellas, ¿no? —Es difícil desaprovechar una oportunidad como esa. Hasta mi amigo estuvo de acuerdo, porque no pudo resistirse a vivir esa experiencia, pero el escogió a una un poco más mayor, que nos dijeron que tenía 14 años y yo a la de 11. Entró con nosotros una de las mujeres, pero estábamos todos juntos a la misma habitación, porque tenían que dejar libres las otras habitaciones para otros clientes que llegaran. —Menuda situación…. ¿Cómo eran las nenas? —le preguntó mi marido con curiosidad. —Mujeres guapas las hay en todos los sitios y las árabes lo son especialmente, pero cuando te ponen en la misma habitación para que elijas entre unas bellezas árabes y una cría preciosa también, piensas que con mujeres como ellas vas a tener más oportunidades de poder estar, pero con una nena jovencita quizás no sea tan fácil. Eso fue lo que me dijo mi amigo y tenía razón. —Las disfrutaríais mucho. —La de 14 estaba más acostumbrada y nada más ver la polla de mi amigo ya se puso a comérsela, pero la de 11 estaba más tímida, justificándola la señora mayor, me dijo que era su primera vez con un hombre. No sé si sería verdad pero virgen era todavía. —Qué maravilla poder lamerle el chocho a una cría así. —Una delicia. Primero la besé para ir calentándola y que se relajara mientras le sobaba bien el coñito, y no veas como se mojaba al pasarle el dedo. —¡Qué cabrón eres!, como me estás poniendo —le decía mi marido. —Estuve un buen rato jugando con ella, poniéndosela en la boca luego para que me la chupara, mientras la señora la enseñaba como hacerlo, poniéndose las dos a hacérmelo a la vez. Fue algo increíble ver eso. No pude aguantar mucho sin correrme en sus bocas. —Ahí te das cuenta de cómo las enseñan a ser putas ya desde pequeñas. —Sí, es tremendo. Al poco rato, ya vi como mi amigo se estaba follando a la otra cría, primero encima de ella, clavándosela bien y luego fue cambiando de posturas. Yo iba más despacio con la mía, metiéndole primero un dedo, luego dos, y la masturbaba haciéndola gemir de una manera que me excitaba muchísimo, por lo que hubo un momento en que me la quise follar pero la señora me paró, diciendo que no, abriéndose ella de piernas para que se la metiera a ella. Como tenía tantas ganas, no quise discutir y me puse a follar con ella hasta que me corrí. —¿No habíais negociado follar a las crías? —Sí, yo suponía que estaba todo incluido, pero a veces quieren engañarte y cuando iba a hacerlo, la señora me dijo que era virgen, y que si yo quería follarla, tenía que pagarle más dinero a ella y como mi amigo había terminado con la suya y nos había estado mirando muy excitado viendo como yo jugueteaba con la más pequeña, le dijo a la señora que él la pagaría más dinero si la follábamos los dos, y aunque sabíamos que nos estaba sacando más dinero por lo que ya habíamos pagado antes, después de regatear con ella, aceptó. —Con los árabes siempre hay que estar negociando. —Siempre es así, disfrutan con eso, llevan el comercio en la sangre y puedes conseguir lo que quieras con ellos si sabes negociar, hasta que te dejen follarte a su mujer. —¿Entonces al final como hicisteis con la nena? —Como él había pagado, me dijo que nos la cambiáramos, jaja, quien lo iba a decir. Él, que me decía que no andaba buscando crías y que prefería a una con las tetas bien puestas, no pudo resistirse a follar a esa cría, que ni las tenía todavía. —Vería lo caliente que se ponía contigo, y le entraron las ganas a él también. —Ya ves, se puso como loco a lamerla por todos lados, sobre todo el coño, para abrírselo bien, hasta que se puso entre sus piernas y empezó a metérsela, pero la señora le paraba y le decía que ¡despacio!, ¡despacio!, jeje. —Debió de ser un espectáculo eso. —No te imaginas, a mí no se me bajó ni un momento en el tiempo que estuvimos allí. Finalmente mi amigo se la metió entera y empezó a follarla con ganas hasta que volvió a correrse. Luego me cedió el turno a mí y mi polla entró muy fácilmente en su coño todo lleno de su leche, pero yo quise disfrutarla bien sin darle fuerte para poder recrearme con ella sin correrme tan pronto, pero al final terminé dentro de ella también. Fue una gozada. —Estuvisteis un buen rato ya con ellas. —Sí, allí no miran tanto el tiempo como aquí. Tú pagas y estás lo que quieras. Por eso mi amigo que ya la tenía dura otra vez, quiso metérsela por el culo a la nena y la señora otra vez que no, que ¡pagar más¡ —Jaja, ¿y pagasteis? —Claro, a pesar de todo eso, seguía siendo barato y lo estábamos pasando como nunca, así que le dije que esta vez lo pagaría yo. —¿Por el culo tampoco se la habían metido a la cría? —Sí, yo creo que sí, porque las estrenan por detrás, así que supongo que alguno se la metería primero, a lo mejor hasta algún familiar de ella, para emputecerla y podérsela entregar a los clientes. —Ya, suele suceder. —El caso es que esta vez fui yo el primero en ponerla a cuatro patas y metérsela por detrás. Con todo el semen que tenía entre las piernas, lo tenía ya lubricado y pude disfrutar de su culito de una forma tremenda hasta que volvió a hacerme correr dentro de ella. Luego mi amigo tomó el turno y a follarla otra vez sin que la cría parara de gemir ni un momento. —Os quedasteis bien vacíos y satisfechos….. —Pues sí, la verdad. Al final, la señora nos dijo que ya estaba bien, que el tiempo se había acabado y tuvimos que dejarlas. También porque la cría necesitaría descansar después de tanta follada. Al salir nos fijamos en que la nena más pequeña que habíamos visto antes, ya no estaba allí, así que ya estaría con alguno en la habitación convirtiéndola en otra puta como las demás. —Después de eso, seguro que volvisteis allí. —Sí, pero no a aquel lugar. Veréis. Allí en Marruecos siempre tienes la sensación de estar siendo observado, sobre todo cuando te sales de las zonas más turísticas. Y eso fue lo que nos pasó los siguientes días. Yo creo que sabían que habíamos estado con nenas jovencitas y debían estar observando nuestros movimientos para ver si andábamos en busca de más nenas de ese tipo. —Qué raro, ¿no? —Sí, ya os digo, los árabes son de una forma especial, tanto ellos como ellas, con unos rituales muy estrictos y sus comportamientos a veces parecen un poco extraños, pero cuando tienen tu confianza son los más hospitalarios del mundo y te ofrecen hasta sus casas, con todo lo que tienen dentro, incluyendo a sus mujeres. —Ya nos tienes intrigados. ¿Qué sucedió después? —le pregunté yo. —A los dos días, se nos acercó otro hombre, que empezó a hablarnos de su hermana, que se había quedado viuda y tenía dos hijas pequeñas, por lo que necesitaba ayuda económica. Nosotros nos quedamos un poco sorprendidos por lo que nos contaba, suponiendo en un primer momento que nos pedía unas monedas para ayudar a su hermana, pero enseguida nos aclaró lo que en realidad buscaba de nosotros. —¿Qué os dijo? —Pues que él sabía que nos gustaban las niñas y que podía ofrecernos a sus sobrinas si éramos generosos con su familia. Mi amigo y yo nos quedamos mirándonos sin saber que contestarle, pero él le preguntó que como eran, a lo que nuestro interlocutor prefirió contestarnos que era mejor que las viéramos nosotros mismos, así que la curiosidad nos pudo más que el temor que podíamos sentir por una situación tan extraña como esa y fuimos con él unas calles más alejadas por una zona que nunca se nos hubiera ocurrido ir solos. Finalmente llegamos a la casa y nos abrió la puerta una mujer muy joven con una cara preciosa, aunque no podíamos adivinar como era su cuerpo debajo de esos ropajes. —Desde luego hay que ser atrevido para meterse por esos sitios en esos países, tal como están. —Sí, hay que ser un poco temerario a veces, pero la recompensa que puedes tener al final, merece la pena, como en esta ocasión, en la que al entrar en la casa, nos encontramos a dos nenas de unos 13 y 10 años, que calculamos nosotros y luego nos confirmó su madre. Quizás la de 10 para mi gusto me pareció demasiado pequeña todavía, pero mi amigo se notaba que le había tomado el gusto por las más pequeñas y las miraba entusiasmado, sobre todo, cuando su tío le mandó abrir las piernas para que viéramos el chochito tan rico que tenía. La verdad es que eran las dos preciosas, con una piel morena brillante, unos grandes ojos negros, pelo largo oscuro y la mayor con unas tetas ya apreciables. Ellas estaban prácticamente desnudas, por lo que podíamos admirarlas perfectamente y cuando nos tenían a los dos realmente excitados, nos preguntó su tío, que nos parecían, y si nos gustaban, a lo que le respondimos que sí, que eran muy guapas, y él empezó a hablarnos de dinero, y aunque al principio nos pareció excesivo lo que nos pedía, luego prosiguió con el típico regateo de ellos, ofreciéndonos a la madre también y que podríamos ir las veces que quisiéramos, ya después por menos dinero. —Seguro que os convenció —le dijo mi marido, que ya estaba excitadísimo con todo lo que nos estaba contando su amigo. —Jaja, como lo sabes…… En situaciones como esa es difícil decir que no, aunque te pidan mucho dinero, porque sabes que algo así no es fácil de conseguir y el morbo que sientes te hace superar todos los miedos, así que aceptamos. Le preguntamos si ellas habían tenido alguna experiencia previa y él nos dijo que un vecino de ellas, que las ayuda económicamente en ocasiones, había ido a casa alguna vez a casa a sobar a las niñas, pero con quien follaba era con la mayor y con la madre. Nosotros nos quedamos más tranquilos al decirnos eso, ya que no sería tan traumático para esas nenas estar con nosotros por primera vez, al estar acostumbradas ya a tener sexo. —¿También os dijo que a la pequeña no podíais follarla? —No puso inconvenientes. Solo nos dijo que podríamos disfrutar de lo que las niñas quisieran darnos y siendo tan enigmático como todos ellos, nos dijo que según nos comportáramos con ellas, nos irían respondiendo. Yo creo que para ellos no era tan importante que folláramos a la pequeña o no, porque ya sabéis que muchas veces las entregan en matrimonio, incluso con menos edad, a viejos que dan una buena dote a la familia. —Eso es verdad, Se casan con ellas siendo niñas y supongo que será para follarlas desde la noche de bodas ya. —Así es. A esas cosas están acostumbrados. Así que su madre nos dijo que fuéramos a otra habitación donde había unos colchones puestos directamente en el suelo, con cojines y varias mantas, que era donde dormía ella con las niñas. Su tío nos dijo que en esa habitación, cuando su hermana se quedó viuda, sus hijas la habían visto muchas veces como follaba con el vecino y como luego empezó a meterse con ellas también, ya no se asustaban por ver una polla. —El vecino sí que se lo montaba bien. —Allí no pierden oportunidad. Cuando una mujer se queda sola, enseguida se busca a otro hombre, por protección y seguridad. Es su cultura así. Y ese vecino estaba casado, pero a ellas no les importa. —Debió de ser muy morboso y excitante para vosotros estar con la madre y las hijas todas juntas. —Imaginaros. Es algo único. Mi amigo esta vez se puso directamente con la más pequeña a acariciarla y sobarla por todos lados, mientras le metía la lengua en su boca saboreándola toda, para luego bajar a su vagina y recrearse chupando todos los jugos que salían de ella. Yo me dedique a la mayor, que ya se había desnudado para mí, llamándome especialmente la atención sus duras tetas y oscuros pezones que chupaba alternativamente, mientras su madre también se desnudó mostrándonos su impresionante cuerpo. Ahí nos dimos cuenta de que estaba embarazada, seguro que a causa de alguno de los polvos de su vecino. Ella se puso a chuparme la polla, mientras yo le metía la mano al coño de las dos. La madre se tragaba entera mi polla y parecía que me iba a hacer correr ya, por lo que tuve que quitarla, para no correrme tan pronto y durar un poco más, pero me fue realmente difícil el aguantar en esa situación tan excitante en aquella habitación todos juntos. —¡Buufff! Debió de ser impresionante. —Luego la madre puso a su hija mayor a mamarme también, mientras yo miraba de reojo lo que hacía mi amigo con la pequeña, a la que también había puesto a mamar. Yo no pude más ya y quise follar a la cría que tenía conmigo. Me recosté en uno de los cojines que tenían y la puse encima de mí para ver cómo se movía y acariciar sus tetas una y otra vez, atrayéndola hacia mí y besándola a la vez que me cabalgaba hasta que no pude aguantar más y me corrí dentro de ella. Luego la madre también se me puso encima, sin que, de forma increíble, se me bajara la polla con la eyaculación. Fijaros lo excitado que estaba, porque las tetas de esa mujer eran de lo mejor que había visto en mi vida, con el corazón acelerado y disfrutando como nunca hasta correrme otra vez en el coño de la embarazada con unos labios súper hinchados. —Mientras tu amigo se estaría follando a la otra nena ya. —Sí, ya tenía toda la polla dentro de su coño y ella sin quejarse, por lo que supusimos que el vecino se la había follado a ella también anteriormente, y también, por la forma de gozar de ella, gimiendo sin parar hasta hacer a mi amigo correrse. Y a mí, sólo de ver eso, ya se me puso dura otra vez y cuando mi amigo se la sacó a la cría, se la metí yo y me puse a follarla sin pensar siquiera en la edad que tenía, porque se comportaba como una verdadera puta. Mi marido, con una erección que ya se le notaba en el pantalón, totalmente excitado, le siguió comentando: —¡Oye! ¿Y tú no crees que el hermano se estaba follando a la hermana y a las sobrinas también? —Pues seguramente, porque se asomaba de vez en cuando a mirar y veíamos como se estaba masturbando. Allí los hombres tienen un control total sobre las mujeres, y a falta del marido, son los padres o los hermanos…. Mientras teníamos esta conversación con nuestro amigo, un señor que estaba cerca de nosotros, nos interrumpió y nos dijo: —Perdonen la intromisión, pero es que les estaba escuchando y me estaban recordando cuando estuve yo allí también. —¿Usted también estuvo de putas allí? —Sí, pero no se crean que yo iba buscando a esas nenas como suelen ir otros. A mí no me atraían y yo prefería a las espectaculares mujeres que hay allí. —¿Y nunca tuvo la tentación? —le preguntó nuestro amigo. —Sí, claro. Si me lo permiten, les puedo contar lo que me pasó. —Por supuesto, usted ya ha oído mi historia, jaja. —Perdonen otra vez por haber estado escuchando, pero no puede evitarlo. Pues verán, como les decía yo iba buscando mujeres solo y como le pasó a usted y su amigo, a mí también me llevaron a una de esas casas para follarme a una, y cuando me iba a la habitación con la que más me gustó, me dijo que si podía entrar su hija con ella también, que quería que aprendiera el oficio. A mí me pareció un poco raro, pero como allí todo es raro, pues no me importó que estuviera allí mirando. —Eso lo hacen algunas, para después con esa excusa sacarte más dinero, cuando ellas ven que te empiezas a enviciar con la cría. —Efectivamente es así. Pero yo en aquel momento no lo sabía y acepté. Primero empecé con la madre, pues lo normal, a besarnos, sobarla y lamerla toda, mientras ella me la chupó también. Su hija era una chiquilla de unos 13 años y yo ni me fijaba en ella, si estaba allí o no, pero en un momento dado, cuando la madre me estaba besando, noté que su hija me la empezó a chupar, no sé si por indicación de su madre o porque a ella la apeteció, pero me dio tanto morbo que la dejé hacerlo. Entonces fue cuando me dijo su madre que si me la quería follar, tenía que pagar un suplemento. —Claro, siempre hacen eso. —Yo la verdad que en un principio ni pensaba en follarme a la cría, porque podía haberla elegido antes si fuera buscando eso, pero en ese momento estaba tan caliente que no quería que la nena dejara de chupármela y acepté lo que me pidió la madre. La nena ya se había desnudado y su cuerpo era precioso con un coño de lo más exquisito, que me dediqué a comérselo sorprendiéndome lo rico que estaba y fue cuando me di cuenta de lo que me había estado perdiendo hasta ahora. —Ahora entiende porque todos van allí buscando a esas crías. —Sí, lo comprendo perfectamente y yo mismo he vuelto otras dos veces buscando eso precisamente. —O sea, que al final te acabaste follando a la madre y a la hija ¿no? —¡Buufff!,…. fue el mejor polvo de mi vida y no me importó pagar ese dineral, porque eso sí, follan de maravilla, aunque sean especialistas en sacarte el dinero. —Bueno, si te aficionaste a eso y lo disfrutaste, no te importaría tanto el dinero. —De dinero estoy bien, pero claro que me importa, no lo voy a ir tirando, pero ya sabéis como están las cosas ahora con estos temas, que son muy arriesgados. Y si fui otras dos veces, es porque conocí a una mujer allí que tiene una hija y me permite compartirla de una forma discreta, ya que ella no se dedica a esto. —Que rico, pues eso es más morboso todavía. —Sí, nunca viví nada igual, porque es una mujer muy morbosa y me pone en unas situaciones muy excitantes con su niña. Ella misma juega con la cría y a veces, cuando estoy con ellas, le aparta la braga a su hija para que le vea su rajita y se la meta; no sé, hace cosas así, a mí me vuelve loco, pero la pena es que no puedo ir más a menudo. —Esas mujeres cuando las conoces tienen un morbo increíble. —Son muy especiales. A pesar de lo que se ve desde fuera, llevan el sexo en la sangre. Ella me decía, que de niña, le hacían lo mismo, le apartaban la braguita para metérsela, así que ya veis, es algo que se va repitiendo de generación en generación. —Es lo que estábamos hablando, que cuando entras en alguna de esas casas, ni te imaginas lo que te puedes encontrar dentro. —Eso pasa en todos los países árabes. Hay un contraste muy grande entre lo que se ve en la calle y lo que se vive dentro de las familias. Y teniendo en cuenta que el hombre es dueño y señor de las mujeres de la casa, imaginaros todo lo que hace, creyéndose con todo el derecho. —Todos tienen su harem particular, jaja. Como se nos hacía tarde, tuvimos que despedirnos de nuestro amigo y de este nuevo conocido que nos había contado esa historia tan interesante también, pero como veis, el mundo está lleno de sorpresas y nunca se cansa una de conocer nuevas experiencias e historias, con las que escribir todos estos relatos.

Autor: VERONICCA Categoría: Sexo en Grupo

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De putas por Marruecos

2024-01-18


Nueva experiencia del amigo que viaja por el mundo conociendo el sexo y sus mujeres. Hacía tiempo que no veíamos a un amigo de mi marido que en sus viajes por el mundo, le gustaba explorar lo que tiene que ofrecer cada país, y especialmente el ambiente de la prostitución, al que él era muy aficionado y siempre que lo veíamos nos gustaba que nos contara sus últimas aventuras. Así que cuando el otro día nos lo encontramos en una calle, empezamos a preguntarle y como no parábamos a hablar, nos fuimos a tomar algo a un sitio tranquilo, y una vez que él comprobó que a mí no me importaba que hablara libremente de esos temas, se puso a contarnos con todo tipo de detalles su último viaje, Nos dijo que había estado un tiempo en Marruecos por motivos de trabajo, en ese trabajo tan privilegiado que tiene que le permite estar a la vez trabajando y de turismo por los países que visita y como sabíamos que a él le gustaba especialmente el turismo sexual, le preguntamos cómo estaba el tema ahora en Marruecos: —Pues mirar, Marruecos es una maravilla, con muchas cosas por descubrir y que siempre te sorprende. Hace años era distinto, veías mujeres muy guapas y por poco dinero te las podías llevar al Hotel, aparte de las nenas que se te ofrecían por la calle, que eran toda una tentación y un desperdicio no aprovechar la ocasión, por lo que también era fácil subírselas a la habitación, mientras en la recepción miraban para otro lado, ya sabéis por qué. —¿Y ahora no es así? —No, la situación ha cambiado mucho, por culpa de todo esto del terrorismo, hay mucho más control en las calles y en los Hoteles no te dejan subir a nadie. —Vaya, pero putas seguirá habiendo, ¿no? —Claro, ellas y sus familias tienen que seguir ganándose la vida y ahora lo hacen de forma más discreta, por lo que han tenido que organizarse de otra manera. —O sea, que ahora no te las encuentras por las esquinas ni en las puertas de los Hoteles. —No, pero ahora en cuanto ven que eres de fuera o turista, se te acerca alguno ofreciéndote mujeres o niñas, lo que más te guste. —Así que a los que les gusta follarse a las nenas todavía siguen yendo. —Claro, esas nunca faltan, porque es donde ganan más dinero. —Entonces, ¿Cómo funciona ahora eso? —le seguimos preguntando intrigados… —Ya os digo, en cuanto ven a alguien de fuera por la calle, se te acercan, mujeres incluso y te preguntan directamente: –“¿Buscas mujeres, niñas…..?” – “¿Te gustan las niñas?”. Y te dicen que te pueden conseguir lo que tú quieras. Llegan a ser agobiantes, jaja. —Seguro que tú fuiste alguna vez. —Sí, claro, ya me conocéis. Una vez iba con un compañero y se nos acercó uno ofreciéndonos chicas y como mi acompañante hacía poco que había llegado y nunca había visto eso, aceptamos ir a donde nos llevaba nuestro contacto. Nos llevó por esas callejuelas laberínticas que hay por allí, que si vas sólo ni te atreves a meterte. Nuestro guía llamó por teléfono para que fueran preparándolo todo mientras llegábamos. —A mí me daría miedo eso —le dije yo. —Sí que da un poco de prevención, pero hay que ser un poco atrevido, porque con los turistas no se meten. Son su medio de vida y los protegen. Así que al final llegamos a una casa que por fuera era como las demás, pero al entrar nos hicieron pasar a una sala grande en donde había más de diez mujeres, desde viejas arrugadas hasta niñas de 10 o 11 años, vestidas con unas sedas transparentes y una música árabe hipnótica que te hacía tener la impresión de haber entrado en otro mundo. —¿Tú no conocías eso? —No, que va, nunca había ido, No tiene nada que ver con Sudamérica, o incluso Asia, que hacen las cosas de otra manera y tienen otro carácter. Con los árabes, todo es misterio, sensualidad y tienen unos rituales que tienes que respetar. —Sí, son un poco especiales. —Simplemente tienes que adaptarse a sus costumbres y no tienes ningún problema. —Tu amigo se quedaría muy sorprendido al ver eso. —Imagínate. Encontrarse allí a todo tipo de mujeres juntas a tu disposición te deja muy excitado y sin saber por dónde empezar. —Le llamaría la atención ver a esas nenas tan jovencitas allí. —Claro, no se lo esperaba, aparte de que él iba buscando mujeres más formadas, aunque fueran jóvenes, pero al verlas allí vestidas de esa forma tan sensual y tan apetecibles, te hacía fijarte en ellas. —¿Y que hicisteis? —Nuestro guía nos explicó los precios y los servicios que daban. Podíamos elegir a la que quisiéramos para entrar en la habitación con ellas, pero nos dijo que si queríamos estar con alguna de las nenas más jovencitas, tenía que entrar con ella otra mujer adulta para que se sintiera más tranquila y para que nosotros la tratáramos bien y con cuidado, ya que no tenían mucha experiencia. Además, la mujer podría llegar a participar también, si se sentía a gusto. —¡Buufff!, que morbo ¿no? —Ya ves, eso nos llamó la atención, porque así podíamos tener a dos mujeres en el mismo servicio e imagínate el morbo de ver a la mayor enseñando a la nena como hacer las cosas. —Ya te digo. Al final elegiríais a alguna de ellas, ¿no? —Es difícil desaprovechar una oportunidad como esa. Hasta mi amigo estuvo de acuerdo, porque no pudo resistirse a vivir esa experiencia, pero el escogió a una un poco más mayor, que nos dijeron que tenía 14 años y yo a la de 11. Entró con nosotros una de las mujeres, pero estábamos todos juntos a la misma habitación, porque tenían que dejar libres las otras habitaciones para otros clientes que llegaran. —Menuda situación…. ¿Cómo eran las nenas? —le preguntó mi marido con curiosidad. —Mujeres guapas las hay en todos los sitios y las árabes lo son especialmente, pero cuando te ponen en la misma habitación para que elijas entre unas bellezas árabes y una cría preciosa también, piensas que con mujeres como ellas vas a tener más oportunidades de poder estar, pero con una nena jovencita quizás no sea tan fácil. Eso fue lo que me dijo mi amigo y tenía razón. —Las disfrutaríais mucho. —La de 14 estaba más acostumbrada y nada más ver la polla de mi amigo ya se puso a comérsela, pero la de 11 estaba más tímida, justificándola la señora mayor, me dijo que era su primera vez con un hombre. No sé si sería verdad pero virgen era todavía. —Qué maravilla poder lamerle el chocho a una cría así. —Una delicia. Primero la besé para ir calentándola y que se relajara mientras le sobaba bien el coñito, y no veas como se mojaba al pasarle el dedo. —¡Qué cabrón eres!, como me estás poniendo —le decía mi marido. —Estuve un buen rato jugando con ella, poniéndosela en la boca luego para que me la chupara, mientras la señora la enseñaba como hacerlo, poniéndose las dos a hacérmelo a la vez. Fue algo increíble ver eso. No pude aguantar mucho sin correrme en sus bocas. —Ahí te das cuenta de cómo las enseñan a ser putas ya desde pequeñas. —Sí, es tremendo. Al poco rato, ya vi como mi amigo se estaba follando a la otra cría, primero encima de ella, clavándosela bien y luego fue cambiando de posturas. Yo iba más despacio con la mía, metiéndole primero un dedo, luego dos, y la masturbaba haciéndola gemir de una manera que me excitaba muchísimo, por lo que hubo un momento en que me la quise follar pero la señora me paró, diciendo que no, abriéndose ella de piernas para que se la metiera a ella. Como tenía tantas ganas, no quise discutir y me puse a follar con ella hasta que me corrí. —¿No habíais negociado follar a las crías? —Sí, yo suponía que estaba todo incluido, pero a veces quieren engañarte y cuando iba a hacerlo, la señora me dijo que era virgen, y que si yo quería follarla, tenía que pagarle más dinero a ella y como mi amigo había terminado con la suya y nos había estado mirando muy excitado viendo como yo jugueteaba con la más pequeña, le dijo a la señora que él la pagaría más dinero si la follábamos los dos, y aunque sabíamos que nos estaba sacando más dinero por lo que ya habíamos pagado antes, después de regatear con ella, aceptó. —Con los árabes siempre hay que estar negociando. —Siempre es así, disfrutan con eso, llevan el comercio en la sangre y puedes conseguir lo que quieras con ellos si sabes negociar, hasta que te dejen follarte a su mujer. —¿Entonces al final como hicisteis con la nena? —Como él había pagado, me dijo que nos la cambiáramos, jaja, quien lo iba a decir. Él, que me decía que no andaba buscando crías y que prefería a una con las tetas bien puestas, no pudo resistirse a follar a esa cría, que ni las tenía todavía. —Vería lo caliente que se ponía contigo, y le entraron las ganas a él también. —Ya ves, se puso como loco a lamerla por todos lados, sobre todo el coño, para abrírselo bien, hasta que se puso entre sus piernas y empezó a metérsela, pero la señora le paraba y le decía que ¡despacio!, ¡despacio!, jeje. —Debió de ser un espectáculo eso. —No te imaginas, a mí no se me bajó ni un momento en el tiempo que estuvimos allí. Finalmente mi amigo se la metió entera y empezó a follarla con ganas hasta que volvió a correrse. Luego me cedió el turno a mí y mi polla entró muy fácilmente en su coño todo lleno de su leche, pero yo quise disfrutarla bien sin darle fuerte para poder recrearme con ella sin correrme tan pronto, pero al final terminé dentro de ella también. Fue una gozada. —Estuvisteis un buen rato ya con ellas. —Sí, allí no miran tanto el tiempo como aquí. Tú pagas y estás lo que quieras. Por eso mi amigo que ya la tenía dura otra vez, quiso metérsela por el culo a la nena y la señora otra vez que no, que ¡pagar más¡ —Jaja, ¿y pagasteis? —Claro, a pesar de todo eso, seguía siendo barato y lo estábamos pasando como nunca, así que le dije que esta vez lo pagaría yo. —¿Por el culo tampoco se la habían metido a la cría? —Sí, yo creo que sí, porque las estrenan por detrás, así que supongo que alguno se la metería primero, a lo mejor hasta algún familiar de ella, para emputecerla y podérsela entregar a los clientes. —Ya, suele suceder. —El caso es que esta vez fui yo el primero en ponerla a cuatro patas y metérsela por detrás. Con todo el semen que tenía entre las piernas, lo tenía ya lubricado y pude disfrutar de su culito de una forma tremenda hasta que volvió a hacerme correr dentro de ella. Luego mi amigo tomó el turno y a follarla otra vez sin que la cría parara de gemir ni un momento. —Os quedasteis bien vacíos y satisfechos….. —Pues sí, la verdad. Al final, la señora nos dijo que ya estaba bien, que el tiempo se había acabado y tuvimos que dejarlas. También porque la cría necesitaría descansar después de tanta follada. Al salir nos fijamos en que la nena más pequeña que habíamos visto antes, ya no estaba allí, así que ya estaría con alguno en la habitación convirtiéndola en otra puta como las demás. —Después de eso, seguro que volvisteis allí. —Sí, pero no a aquel lugar. Veréis. Allí en Marruecos siempre tienes la sensación de estar siendo observado, sobre todo cuando te sales de las zonas más turísticas. Y eso fue lo que nos pasó los siguientes días. Yo creo que sabían que habíamos estado con nenas jovencitas y debían estar observando nuestros movimientos para ver si andábamos en busca de más nenas de ese tipo. —Qué raro, ¿no? —Sí, ya os digo, los árabes son de una forma especial, tanto ellos como ellas, con unos rituales muy estrictos y sus comportamientos a veces parecen un poco extraños, pero cuando tienen tu confianza son los más hospitalarios del mundo y te ofrecen hasta sus casas, con todo lo que tienen dentro, incluyendo a sus mujeres. —Ya nos tienes intrigados. ¿Qué sucedió después? —le pregunté yo. —A los dos días, se nos acercó otro hombre, que empezó a hablarnos de su hermana, que se había quedado viuda y tenía dos hijas pequeñas, por lo que necesitaba ayuda económica. Nosotros nos quedamos un poco sorprendidos por lo que nos contaba, suponiendo en un primer momento que nos pedía unas monedas para ayudar a su hermana, pero enseguida nos aclaró lo que en realidad buscaba de nosotros. —¿Qué os dijo? —Pues que él sabía que nos gustaban las niñas y que podía ofrecernos a sus sobrinas si éramos generosos con su familia. Mi amigo y yo nos quedamos mirándonos sin saber que contestarle, pero él le preguntó que como eran, a lo que nuestro interlocutor prefirió contestarnos que era mejor que las viéramos nosotros mismos, así que la curiosidad nos pudo más que el temor que podíamos sentir por una situación tan extraña como esa y fuimos con él unas calles más alejadas por una zona que nunca se nos hubiera ocurrido ir solos. Finalmente llegamos a la casa y nos abrió la puerta una mujer muy joven con una cara preciosa, aunque no podíamos adivinar como era su cuerpo debajo de esos ropajes. —Desde luego hay que ser atrevido para meterse por esos sitios en esos países, tal como están. —Sí, hay que ser un poco temerario a veces, pero la recompensa que puedes tener al final, merece la pena, como en esta ocasión, en la que al entrar en la casa, nos encontramos a dos nenas de unos 13 y 10 años, que calculamos nosotros y luego nos confirmó su madre. Quizás la de 10 para mi gusto me pareció demasiado pequeña todavía, pero mi amigo se notaba que le había tomado el gusto por las más pequeñas y las miraba entusiasmado, sobre todo, cuando su tío le mandó abrir las piernas para que viéramos el chochito tan rico que tenía. La verdad es que eran las dos preciosas, con una piel morena brillante, unos grandes ojos negros, pelo largo oscuro y la mayor con unas tetas ya apreciables. Ellas estaban prácticamente desnudas, por lo que podíamos admirarlas perfectamente y cuando nos tenían a los dos realmente excitados, nos preguntó su tío, que nos parecían, y si nos gustaban, a lo que le respondimos que sí, que eran muy guapas, y él empezó a hablarnos de dinero, y aunque al principio nos pareció excesivo lo que nos pedía, luego prosiguió con el típico regateo de ellos, ofreciéndonos a la madre también y que podríamos ir las veces que quisiéramos, ya después por menos dinero. —Seguro que os convenció —le dijo mi marido, que ya estaba excitadísimo con todo lo que nos estaba contando su amigo. —Jaja, como lo sabes…… En situaciones como esa es difícil decir que no, aunque te pidan mucho dinero, porque sabes que algo así no es fácil de conseguir y el morbo que sientes te hace superar todos los miedos, así que aceptamos. Le preguntamos si ellas habían tenido alguna experiencia previa y él nos dijo que un vecino de ellas, que las ayuda económicamente en ocasiones, había ido a casa alguna vez a casa a sobar a las niñas, pero con quien follaba era con la mayor y con la madre. Nosotros nos quedamos más tranquilos al decirnos eso, ya que no sería tan traumático para esas nenas estar con nosotros por primera vez, al estar acostumbradas ya a tener sexo. —¿También os dijo que a la pequeña no podíais follarla? —No puso inconvenientes. Solo nos dijo que podríamos disfrutar de lo que las niñas quisieran darnos y siendo tan enigmático como todos ellos, nos dijo que según nos comportáramos con ellas, nos irían respondiendo. Yo creo que para ellos no era tan importante que folláramos a la pequeña o no, porque ya sabéis que muchas veces las entregan en matrimonio, incluso con menos edad, a viejos que dan una buena dote a la familia. —Eso es verdad, Se casan con ellas siendo niñas y supongo que será para follarlas desde la noche de bodas ya. —Así es. A esas cosas están acostumbrados. Así que su madre nos dijo que fuéramos a otra habitación donde había unos colchones puestos directamente en el suelo, con cojines y varias mantas, que era donde dormía ella con las niñas. Su tío nos dijo que en esa habitación, cuando su hermana se quedó viuda, sus hijas la habían visto muchas veces como follaba con el vecino y como luego empezó a meterse con ellas también, ya no se asustaban por ver una polla. —El vecino sí que se lo montaba bien. —Allí no pierden oportunidad. Cuando una mujer se queda sola, enseguida se busca a otro hombre, por protección y seguridad. Es su cultura así. Y ese vecino estaba casado, pero a ellas no les importa. —Debió de ser muy morboso y excitante para vosotros estar con la madre y las hijas todas juntas. —Imaginaros. Es algo único. Mi amigo esta vez se puso directamente con la más pequeña a acariciarla y sobarla por todos lados, mientras le metía la lengua en su boca saboreándola toda, para luego bajar a su vagina y recrearse chupando todos los jugos que salían de ella. Yo me dedique a la mayor, que ya se había desnudado para mí, llamándome especialmente la atención sus duras tetas y oscuros pezones que chupaba alternativamente, mientras su madre también se desnudó mostrándonos su impresionante cuerpo. Ahí nos dimos cuenta de que estaba embarazada, seguro que a causa de alguno de los polvos de su vecino. Ella se puso a chuparme la polla, mientras yo le metía la mano al coño de las dos. La madre se tragaba entera mi polla y parecía que me iba a hacer correr ya, por lo que tuve que quitarla, para no correrme tan pronto y durar un poco más, pero me fue realmente difícil el aguantar en esa situación tan excitante en aquella habitación todos juntos. —¡Buufff! Debió de ser impresionante. —Luego la madre puso a su hija mayor a mamarme también, mientras yo miraba de reojo lo que hacía mi amigo con la pequeña, a la que también había puesto a mamar. Yo no pude más ya y quise follar a la cría que tenía conmigo. Me recosté en uno de los cojines que tenían y la puse encima de mí para ver cómo se movía y acariciar sus tetas una y otra vez, atrayéndola hacia mí y besándola a la vez que me cabalgaba hasta que no pude aguantar más y me corrí dentro de ella. Luego la madre también se me puso encima, sin que, de forma increíble, se me bajara la polla con la eyaculación. Fijaros lo excitado que estaba, porque las tetas de esa mujer eran de lo mejor que había visto en mi vida, con el corazón acelerado y disfrutando como nunca hasta correrme otra vez en el coño de la embarazada con unos labios súper hinchados. —Mientras tu amigo se estaría follando a la otra nena ya. —Sí, ya tenía toda la polla dentro de su coño y ella sin quejarse, por lo que supusimos que el vecino se la había follado a ella también anteriormente, y también, por la forma de gozar de ella, gimiendo sin parar hasta hacer a mi amigo correrse. Y a mí, sólo de ver eso, ya se me puso dura otra vez y cuando mi amigo se la sacó a la cría, se la metí yo y me puse a follarla sin pensar siquiera en la edad que tenía, porque se comportaba como una verdadera puta. Mi marido, con una erección que ya se le notaba en el pantalón, totalmente excitado, le siguió comentando: —¡Oye! ¿Y tú no crees que el hermano se estaba follando a la hermana y a las sobrinas también? —Pues seguramente, porque se asomaba de vez en cuando a mirar y veíamos como se estaba masturbando. Allí los hombres tienen un control total sobre las mujeres, y a falta del marido, son los padres o los hermanos…. Mientras teníamos esta conversación con nuestro amigo, un señor que estaba cerca de nosotros, nos interrumpió y nos dijo: —Perdonen la intromisión, pero es que les estaba escuchando y me estaban recordando cuando estuve yo allí también. —¿Usted también estuvo de putas allí? —Sí, pero no se crean que yo iba buscando a esas nenas como suelen ir otros. A mí no me atraían y yo prefería a las espectaculares mujeres que hay allí. —¿Y nunca tuvo la tentación? —le preguntó nuestro amigo. —Sí, claro. Si me lo permiten, les puedo contar lo que me pasó. —Por supuesto, usted ya ha oído mi historia, jaja. —Perdonen otra vez por haber estado escuchando, pero no puede evitarlo. Pues verán, como les decía yo iba buscando mujeres solo y como le pasó a usted y su amigo, a mí también me llevaron a una de esas casas para follarme a una, y cuando me iba a la habitación con la que más me gustó, me dijo que si podía entrar su hija con ella también, que quería que aprendiera el oficio. A mí me pareció un poco raro, pero como allí todo es raro, pues no me importó que estuviera allí mirando. —Eso lo hacen algunas, para después con esa excusa sacarte más dinero, cuando ellas ven que te empiezas a enviciar con la cría. —Efectivamente es así. Pero yo en aquel momento no lo sabía y acepté. Primero empecé con la madre, pues lo normal, a besarnos, sobarla y lamerla toda, mientras ella me la chupó también. Su hija era una chiquilla de unos 13 años y yo ni me fijaba en ella, si estaba allí o no, pero en un momento dado, cuando la madre me estaba besando, noté que su hija me la empezó a chupar, no sé si por indicación de su madre o porque a ella la apeteció, pero me dio tanto morbo que la dejé hacerlo. Entonces fue cuando me dijo su madre que si me la quería follar, tenía que pagar un suplemento. —Claro, siempre hacen eso. —Yo la verdad que en un principio ni pensaba en follarme a la cría, porque podía haberla elegido antes si fuera buscando eso, pero en ese momento estaba tan caliente que no quería que la nena dejara de chupármela y acepté lo que me pidió la madre. La nena ya se había desnudado y su cuerpo era precioso con un coño de lo más exquisito, que me dediqué a comérselo sorprendiéndome lo rico que estaba y fue cuando me di cuenta de lo que me había estado perdiendo hasta ahora. —Ahora entiende porque todos van allí buscando a esas crías. —Sí, lo comprendo perfectamente y yo mismo he vuelto otras dos veces buscando eso precisamente. —O sea, que al final te acabaste follando a la madre y a la hija ¿no? —¡Buufff!,…. fue el mejor polvo de mi vida y no me importó pagar ese dineral, porque eso sí, follan de maravilla, aunque sean especialistas en sacarte el dinero. —Bueno, si te aficionaste a eso y lo disfrutaste, no te importaría tanto el dinero. —De dinero estoy bien, pero claro que me importa, no lo voy a ir tirando, pero ya sabéis como están las cosas ahora con estos temas, que son muy arriesgados. Y si fui otras dos veces, es porque conocí a una mujer allí que tiene una hija y me permite compartirla de una forma discreta, ya que ella no se dedica a esto. —Que rico, pues eso es más morboso todavía. —Sí, nunca viví nada igual, porque es una mujer muy morbosa y me pone en unas situaciones muy excitantes con su niña. Ella misma juega con la cría y a veces, cuando estoy con ellas, le aparta la braga a su hija para que le vea su rajita y se la meta; no sé, hace cosas así, a mí me vuelve loco, pero la pena es que no puedo ir más a menudo. —Esas mujeres cuando las conoces tienen un morbo increíble. —Son muy especiales. A pesar de lo que se ve desde fuera, llevan el sexo en la sangre. Ella me decía, que de niña, le hacían lo mismo, le apartaban la braguita para metérsela, así que ya veis, es algo que se va repitiendo de generación en generación. —Es lo que estábamos hablando, que cuando entras en alguna de esas casas, ni te imaginas lo que te puedes encontrar dentro. —Eso pasa en todos los países árabes. Hay un contraste muy grande entre lo que se ve en la calle y lo que se vive dentro de las familias. Y teniendo en cuenta que el hombre es dueño y señor de las mujeres de la casa, imaginaros todo lo que hace, creyéndose con todo el derecho. —Todos tienen su harem particular, jaja. Como se nos hacía tarde, tuvimos que despedirnos de nuestro amigo y de este nuevo conocido que nos había contado esa historia tan interesante también, pero como veis, el mundo está lleno de sorpresas y nunca se cansa una de conocer nuevas experiencias e historias, con las que escribir todos estos relatos.

Autor: VERONICCA Categoría: Sexo en Grupo

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LAURA LOS CHICOS Y YO, PARTE 5

2024-01-18


de visita a nuestra ginecologa. Y allá que nos fuimos, la primera a la que reconoció fue a mi, empezó a hacer la ecografía, y decía bien y bien y bien, y luego nos miro a las dos con la cara que ya era de angustia. Llego Isa en ese momento, y me dice así de pronto, son dos niñas, creí que me desmayaba en ese momento. Le toco el turno a Laura, y tras «anda que sorpresa» nos suelta son dos también, una niña, el otro feto no se distingue pero con el culete tan bonito que tiene seguro que es otra niña. Ya después de eso nos pusimos todas a llorar a moco tendido. Me deje olvidadas las bragas en la consulta. Volvimos a casa y llame a Jacinto, vino enseguida, le contamos y también se emociono mucho. Como nuestra doctora nos recomendó que hiciéramos excesos y sobre todo nada de alcohol, aun así organizamos para unos días después una merienda, la que iba a ser la ultima para nosotras dos en mucho tiempo. Preparamos todo y al anochecer llegaron los chicos todos muy alegres y preparados para follarse a las cuatro blanquitas que allí tenían. Después de comer algo pusimos música y nos pusimos a bailar un rato, acabamos en pelotas enseguida. Nos fuimos arriba y comenzaron a follarnos a cada una por un sitio distinto, yo tenia mucha sensibilidad lo que me provocaba orgasmos casi imposibles de soportar, Laura y yo no aguatamos mucho, pero Roció e Isa se quedaron toda la noche. Ya eran las ocho de la mañana y aun oía jadeos así que nos acercamos a ver. Estaban las hermanas en la cama tumbadas de lado y una frente a la otros, se besaban en los labios con mucha intensidad, a la vez cada una tenia una de sus manos en la vagina de la contraria, dos chicos las penetraban analmente, cuando estos terminaron se vistieron y se fueron, allí quedaron las dos que nos miraban con los ojos como idos. Que tal la noche les preguntamos, no lo se, quizás veinte polvos cada uno, me quiero dormir un rato dijo Isa, Rocío ya estaba con los ojos cerrados y dormida. Así fue pasando el tiempo y sin apenas ganas de follar, alguna chupadita y poco mas. Estábamos en la cocina cuando llego Jacinto, le dije qué quería que me follara, estaba muy caliente. Pero que quería algo especial, el ya sabia de otras veces que no quería que me la metiese entera, me daba miedo no se porque, Laura lo hacia y no tuvo problema en ningún momento. Así que le explique que quería que primero me diera azotes en el culete y que cuando ya estuviera a punto que me la metiese en el chocho o en el culo, donde el quisiese. Primero se negó, no quería pegarme, le explique que eso también da placer, al final asintió. En la cocina hay junto a la mesa una banqueta corrida que esta tapizada con piel de color pistacho. Me puse con mi cabeza apoyada en la banqueta, con el barrigón que ya tenia no me podía poner de otra manera. Así que empezó a darme unos azotitos muy débiles y aunque le decía que mas fuerte no arrancaba. Se puso Laura y me dio unos tortazos fuertes, y le dijo a Jacinto, así tienes que hacerlo, los siguiente ya estaban bien, cada vez estaba mas excitada, oía a Laura decirle ya la tienes a punto, follatela ya, sentí como su polla entro con suavidad en mi coño, estaba a punto de correrme cuando la saco y la introdujo en mi culo de golpe, ya esta me corrí de tal manera que deje un charquito en el suelo, eso me pasaba algunas veces, Jacinto también había eyaculado dentro de mi. Ya estaba embarazada de seis meses, era el me de Julio. Estaba sola en la parte de atrás de la casa tumbada en una hamaca cuando escuche a los chicos llegar. Venia de descargar unos camiones de paja, a pesar del calor y del trabajo venia contentos y cantando, todos muy sudados y solo con unas calzonas puesta. Me puse muy caliente de pronto, llevaba sin follar mucho tiempo, pero chupar si puedo pensé en ese momento. Así que cuando faltaban unos cincuenta metros para que estuvieran a mi altura me quite la camiseta que llevaba puesta, los espere desnuda al completo, empezaron a gesticular y a tocarse sus pollas. Jacinto fue el primero en acercarse a preguntar y a decirme que están sucios de todo el día trabajando. Me dio igual, puse la hamaca hacia arriba y me senté. Mi barrigón estaba impresionante, todos pasaron sus manos por el. Se fueron acercando y yo cogía con sus manos sus pollas y las restregaba por mis labios carnosos y por mis tetas y me las metía en la boca hasta que eyaculaban. El semen me chorreaba por mi tetas y por mi abultado vientre. Me sentía muy bien en ese momento, acababa de lamer y chupar esas diez pollas tan bonitas y hermosas. Allí me quede extasiada hasta que sentí la vos de Laura que me decía, chica de has artado de mamar, tienes semen por todas partes, me beso en los labios, te huele la boca a polla, me beso profundamente, y te sabe también me dijo, me encanta el sabor a polla y siguió besándome. En agosto empezaron a llegar las mujeres de los chicos, los que ya estaban casados, las mujeres muy jóvenes todas son de una belleza envidiable, también venían los hijos de estos eran un montón, me emocione muchos al verlos tan felices, todas las mujeres se mostraron muy serviciales hacia nosotras. Pensé, si supieran que nos hemos estado follando a sus maridos durante meses, igual no se mostraban tan simpáticas. Y solo quedan Jacinto, Andrés y el chico joven con ese pollón que tanto me gustaba. Fueron pasando los meses y llego octubre, teníamos el parto programado para esa fecha, de los chicos solo vino con nosotras Jacinto, parecía que era el padre de lo emocionado que estaba. Laura pario la primera y con menos de una hora de diferencia lo hice yo. Teníamos cuatro hijas preciosas, muy blancas y con pecas y una pelusa roja en la cabeza, el vikingo había esparcido su semilla. Ya en casa y viendo que apenas teníamos leche, no tuvimos mas remedio que darles biberón. Una de las chicas pario también en esos días, por cierto que la llevamos a nuestra clínica aunque ella estaba temerosa de tantos instrumentos y tanto medico a su alrededor, se ofreció a darle a las pelirrojas al menos una toma de teta al día, le ofrecimos pagar por ello, se ofendió, nos habéis dado mas que nadie en el mundo, se me humedecieron los ojos, y encima yo me he follado a tu marido, no tengo perdón pensé para mi. Ya tenían las niñas tres meses. Estábamos en la cama las dos besándonos cuando sin pensar dijimos las dos, y si volvemos a Islandia a por el varoncito. Continuara…

Autor: ENRIQUEJ Categoría: Sexo en Grupo

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Perro se apunta y apunta 2

2024-01-18


Cuando me despierto y voy al salón ella ya se avía ido a su casa y mis colegas seguían de pedo , mis colegas me dijeron no te lo vas a creer. La chica con la que estabas,,,si que ,,,dije yo Cuando hemos llegado a casa entramos a tu habitación y estabais desnudos durmiendo no os enterasteis y mira que hicimos ruido,,. Ya el pedo les dije yo normal ,,,,. Ellos dijeron normal no el perro estaba chupando el chumino de la chica y no podíamos quitarle y ella no se despertaba,. Yo les conté que la hice de todo, pero no conté nada de lo del perro, ellos la vieron desnuda y fliparon, la metieron mano seguro, El fin de semana siguiente se presentó en la puerta esto era un viernes subió y estábamos los 4 que vivimos allí , ella quería ir de fiesta pero nosotros la dijimos que el sábado a la sala arena que hoy de tranquis en casa,,de tranki porros ,cerveza , Xbox,coca ,. A ella le parecía bien la idea Empezamos a pasar el rato charlando poniéndonos de coca y fumando y propusimos un torneo de pro , siempre poníamos pasta y el que ganaba pará él, pero esta chica que estaba súper integrada dijo y los que pierdan se quedan en calzoncillos,,todos nos miramos y flipando eso aqué venía,,,,. Pero aceptamos, Dos ya estaban en calzoncillos y ella comentando quién tenía más paquete aló suyo, gane yo ,el otro también en calzoncillos Cojí la pasta y se la di a la chica y la dije toma tu ganaste, ella era muy descarada y nos dijo otro concurso,quién la tiene más grande ... ... ,,,,todos flipando otra vez,,,,, Mis colegas llevaban toda la noche diciendo tonterías entré ellos hablaban de lo sucedido con el perro cuando entraron y estaba dormida ,. Yo dije en alto chicos contarle lo que visteis,ellos no se atrevieron a contarlo y lo conté yo que cuando llegaron el perro la estaba comiendo el chochito,yo la dijé joder qué cabron de perro guiñando el ojo y ella dijo joder qué perro más guarro y nos reímos Bueno seguimos con el concurso dijo ella , enseguida los colegas dijeron y como nos empalmamos,, ella enseguida dijo poner música y se puso a bailar quitándose la ropa y tocándonos, nosotros también la metíamos manos por todos los lados, Se puso de rodillas y la rodeamos sacando la polla todos,algunos empalmados y otros ya en proceso yo que ya estaba duro me puse detrás ella lo entendió y se puso con el culo empompa, coji mi polla y se la metí en el chochito, luego me quité y dejé a otro que la follase, cuando todos estábamos atope,. Dije voy a por el metro ella dijo el metro es mi boca y no la midió tragando las pollas de todos, los mismos de antes llegamos a la final, ella le dio como ganador a mi colega por poco decía ,,,,,,jajaj que tía ,,,,,,. Ella dijo bueno pues ya está se acabó el concurso ya podéis vestiros y ella cojio la ropa como que se iba a vestir,,pero dijo que no ,,, jajajajajaj,,, Y se tiro como loca Alós perdedores que estaban sentados en el sillón a chuparles la polla, dijo el ganador puede elegir agujero, Nos fuimos los ...... 5 ala cama yo me tumbé en la cama ella encima mía metió mi polla en su chochito el ganador se la metió en el culo y los perdedor mamada ,ella con dos pollas en las manos una en el chocho y otra en el culo , cuando nos corrimos, ella nos reclamo que ninguno le había comido el chochito,. Ninguno quisimos,pero la dije trankila ,llamé al perro y ella tumbada abrió las piernas delante de todos y dejó que el perro la comiera ,,,,el día siguiente de fiesta la pagamos la mejor fiesta de su vida ,,,,

Autor: Anónimo Categoría: Sexo en Grupo

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