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El bully de mi escuela se coge a mi mamá

2019-08-16


Hola mi nombre es Luis, tengo 16 años, soy delgado, bajito, rubio... Hace unos meses mi mamá se divorció de mi papá, razón por la cual ella decidió que quería estar lejos de él y nos mudamos de nuestra natal Buenos Aires en Argentina a vivir a Bogotá Colombia. Al llegar a mi nuevo colegio inmediatamente me distinguí por ser extranjero, en todos los aspectos: en cuanto a mi apariencia, era el único rubio del salón y por mis ojos azules y mi acento no hacia falta decirle a la gente para que notaran que venía de otro país; rápidamente me destaqué por mi buen desempeño académico, y es que la educación en mi colegio anterior era mucho mejor que el nivel de exigencia acá, sin dificultad me convertí en el favorito de los profesores y empecé a despertar envidias; además de eso, era el más talentoso con el balón, tenía un regate similar el de Messi y la única forma de quitarme el balón era haciéndome falta, era titular indiscutido en la selección de futbol del colegio. Pero no todo era tan bueno como parece, en la escuela había un tipo llamado Auguto, era en pibe muy blanco, muy alto, como de 1,90 ; era además muy fuerte y musculoso, pero la principal característica de él, era su horrenda cara, este sujeto era demasiado feo, tenia la nariz muy grande y deformada, a sus cortos 16 años ya se le había caído el cabello y era de estos calvos que solo les crece cabello a los lados, su dentadura era horrible, se notaba que nunca había tenido acceso a ortodoncia porque sus dientes eran muy chuecos y amarillos, las chicas lo miraban pero para sorprenderse de lo feo que era, ni siquiera su impresionante físico lograba equilibrar su fealdad. A la primera semana de clases, este horrible Augusto me había empezado a hacer la vida imposible, me abordó en la caseta donde vendían la comida y me dijo: Augusto: "Vení Luisito, tu no has pagado tu cuota diaria" Yo:" de que me hablas pibe" le respondí tímidamente Augusto:” jajajajajajaja, ese acento argentino si me pela la verga" Estaba m*****o, soy muy nacionalista y me ofende que hable mal de los argentinos. Augusto:" ché,tenés que darme lo de tus onces, boludo" -dijo tratando de imitar mi acento. Yo: “A ti que te pasa imbécil" Y de la forma más rápida sin que yo pudiera reaccionar, me pego tremendo golpe en mi estomago, inmediatamente me tire al piso pues me había sacado el aire. Augusto: “dame tu dinero ya o te lleno la geta con tus mocos de la trompada tan hijueputa que te meto" No podía hacer nada, era muchísimo más grande que yo y mucho más fuerte, además estaba rodeado por sus amigos que solo se reían y lo alentaban. Sin pensarlo dos veces saque de mi bolsillo el dinero y se lo di. Los demás alumnos alrededor solo se quedaron mirando, ninguno me ayudo a levantarme, al parecer este hijo de puta Augusto dominaba esta escuela como si fuera su propia casa, y mis sospechas se confirmaron, al ver que después de golpearme y robarme, se dirigió donde otro pibe incluso más bajito y flaco que yo, con gafas, y lo intimido igualito como me hizo a mi, pegándole en el estomago y quitándole su dinero. Yo al ver eso, salí a ayudarlo pues el pobre quedó en el piso sufriendo tal como yo estaba unos segundos antes, apenas me le acerque él me dijo:" no me ayudes, solo empeorará las cosas". "Si Augusto ve que me ayudas te golpeará a ti y a mi"- me dijo este pobre pibe asustado y tartamudeando-"por qué no lo acusas con las directivas, me parece terrible que este idiota pueda hacer esas cosas y no le pase nada" le respondí aireadamente. “ya lo hice, pero fue peor, él sabe donde golpear para que no aparezcan moretones ni sangre, por lo que uno se queda sin pruebas para demostrar que te golpearon, y como la mitad del colegio son amigos suyos, y la otra mitad le tiene miedo, pues al final nadie lo denuncia. La vez que trate de denunciarlo, la maestra solo le llamó la atención , mientras que yo si tuve que aguantar la paliza más grande que me han dado en la vida....... lo mejor es que hagas lo que él te diga, hazme caso" Las cosas que me contaba este pibe eran atroces, le pregunte como se llamaba, me dijo que se llamaba Felipe ( o Pipe como yo le decía con cariño) y a partir de ese momento él se convirtió en mí mejor y único amigo en la escuela. Esta situación se repetía diariamente, a la hora del descanso me amenazaba con golpearme si no le daba mi dinero, yo accedía pues definitivamente no podía hacer más, si me resistía me golpeaba e igual se llevaba mi dinero. Afortunadamente después del divorcio con mi padre mi mamá no tenía problemas de dinero, por lo que le pedí que me diera doble mesada, la mitad se la daba a Augusto, y la otra mitad me la escondía en mi ropa interior para comer a escondidas. Los entrenamientos de futbol eran de lunes a viernes de 3 a 6 de la tarde, yo obviamente asistía pues era el jugador más talentoso del colegio, Augusto también, pero este imbécil era un petardo, era demasiado amotro, no podía correr bien, solo sabia hacer faltas, por eso estaba en el equipo suplente, que para desgracia mía, siempre jugaba contra el equipo titular en los entrenamientos, este a****l aprovechaba la ocasión para tirarme leña durísimo cuando yo tenía el balón, esa era la única forma como lograba contenerme, de lo contrario, yo le hacía un caño (túnel o cuquita como dicen acá en Colombia) y lo hacia quedar mal en frente de todos; en una de esas me pego una patada durísima y me tiro al lodo, quedé todo embarrado y no tuve otra opción mas que irme a bañar a las duchas del colegio. No acostumbraba a bañarme en las duchas del colegio, por temor a que Augusto me acosara en ese momento tan vulnerable, siempre esperaba a bañarme en mi casa, pero esta vez toco coger valor y bañarme junto a todos los muchachos del equipo. Ya en las duchas note otra cosa impresionante, todos estos tipos tenían unas pijas enormes, y no solo los negros... los blancos, los trigueños y hasta los gorditos sacaron unas vergas mucho más grandes que la mía, al parecer eso que me habían dicho en mi anterior colegio de que los colombianos, los cubanos y los ecuatorianos son los que tienen las vergas más grandes del mundo era cierto, yo siempre he estado orgulloso de mi raza, pero tengo que aceptar que en esa ocasión, trate de esconder mi pene pues me daba pena tenerlo tan chiquito. Pero fue en vano, uno de los muchachos noto que mi pene era diminuto en comparación al de ellos y se empezó a burlar: "chicos! chicos! vengan a ver el maní que tiene Luisito entre sus manos" En esas llegó Augusto, que impresión tan grande, este era sin duda el más vergón de todos, no se cuanto le media ese pedazote de pija, pero iba más allá que la mitad de su pierna y eso que no estaba erecto, con razón ese idiota no podía ni correr bien, semejante tripa era como de caballo, sin duda la verga más grande que había visto en la vida, superando a los actores porno que ya de por si eran impresionantes. Augusto: "Jajajajaja Luisito, con razón los argentinos son tan engreídos, les toca relucir por fuera lo que no tienen en los pantalones" Esos comentarios contra mi raza me ofendían mucho. Yo:" pues prefiero tener poca pija a ser un burro como tu, eso comprueba todas mis hipótesis, voz sos bruto, sos feo, sos amotro y tenés verga de burro, seguramente vives en un establo entre las vacas, un adefesio como tu solo pudo haber salido de una yegua" Inmediatamente todos hicieron esa gritería que es tan humillante: "huuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu" le decían a Augusto:" se va a dejar decir eso?", él se puso muy rojo, sabia que su imagen de macho alfa estaba en juego, inmediatamente se me lanzó encima y me recago a trompadas, me dio durísimo, yo trataba de correr pero el piso estaba húmedo y yo desnudo, me rompió toda la cara, y en esas llegó el entrenados: "Que pasa aquí?" nos separó y nos llevo a la dirección inmediatamente. En la dirección estaba yo sentado en una silla, con toda la cara sangrando, con mis mejillas todavía rojas, el ojo morado, un pedazo de servilleta en mi nariz evitando que saliera más sangre, mis labios rotos y un dolor impresionante; estaba esperando a que llegara la mamá de Augusto y mi mamá para hablar junto al director por lo que había pasado, la primera en llegar fue la mamá del troglodita, una vieja gorda, feísima, mal vestida, y con un acento que dejaba ver el estrato bajo del que venía, el director se quedó hablando un rato con ella hasta que llegó mi mamá, que contrate tan basto el que había en ese cuarto, pues mi madre era lo opuesto a la mamá de Augusto, una mujer hermosa, bien vestida, color de pelo castaño recién salida de la peluquería, con una carita muy dulce y un cuerpo muy bien cuidado, unos senos firmes, un abdomen plano y trabajado, pero lo que más llamaba la atención de mi mamá, era una cola de ensueño, grande y tonificada, bien paradita gracias a todas las horas que pasó en el gimnasio cuando estaba casada con mi papá; nunca he sabido cuantos años tiene mi madre, pero parece de 20, la gente siempre asume que es mi hermana, y siempre que salgo con ella me toca aguantarme las miradas de los demás hombres que no pueden evitar mirarle el culo a mi madre, el portero, el mesero, el taxista, nadie disimula cuando mi mamá entra a algún lugar, todos empiezan a morbosearla y se cogen la verga por encima del pantalón cuando lo hacen... El director no fue la excepción, apenas llegó mi mamá él se levanto sonriendo y empezó a intentar seducir a mi mamá como todos lo hacen, notaba todo el tiempo cuando mi mamá hablaba o miraba para otro lado, la mirada de este pervertido en su escote, además se cogía la pija por encima del pantalón y se mordía el labio. La reacción de Augusto también fue deplorable, si el director que se veía decente no pudo controlarse, mucho menos este a****l que no dejo de mirar a mi mamá, ni siquiera tenía la decencia de mirar al director a la cara cuando este le hablaba, no podía quitar su sucia mirada de las tetas de mi mamá, de sus piernas largas y de su culo que a pesar de que ella estaba sentada, se salía un poquito por la silla ya que mi mamá tiene un cuerpo de avispa; y para mayor descaro, en ningún momento se quito la mano de la sudadera y parecía que se estaba frotando, hasta la mamá del propio Augusto se dio cuenta de la escena y empezó como a regañar a su hijo con la mirada... Mi mamá por su puesto se dio cuenta y dijo que se tenía que ir por lo que había que terminar rápido... pobrecita, no podía resistir esa humillación en frente de su hijo. En esa reunión se hizo un poco de justicia, entraron varios profesores, entre ellos el entrenador que había visto la golpiza, y todos me defendieron, era buen alumno y buen futbolista por lo que todos se pusieron de mi parte, en cambio a Augusto, lo amenazaron con echarlo del colegio, le toco pedirme disculpas en frente de todos y prometer que no me m*****aría más, se le había dicho que de lo contrario sería expulsado de la institución. Eso hizo que el acoso disminuyera en las próximas dos semanas, ya no me golpeaba para pedirme mi dinero ni me ofendía, pensé que todo había quedado hasta ahí y que mi vida iba a cambiar, pero no podía estar más equivocado, la cosa se iba a poner mucho peor. En la clase de artes, debíamos construir una maqueta, la elaboración sería de a parejas por lo que inmediatamente me acerqué a Felipe para trabajar juntos, hasta que nos aborda la profesora y nos dice: "disculpa Felipe, será que puedes buscar otro compañero? me gustaría mucho que Luis trabajara con Augusto"- Yo:" pero por qué profesora, porque debo trabajar con Augusto si Felipe es un buen alumno y me llevo muy bien con el" Profesora:" como tu sabes, Augusto no tiene un buen rendimiento académico" Y es que este adefesio además era muy bruto, a estas alturas de la escuela no sabía cual era la capital de Inglaterra, no sabía operar fraccionarios, y hasta tenía problemas para leer de corrido, era un simio total. De hecho recuerdo que una vez Felipe me dijo que solo había avanzado en los cursos porque ponía a otros como el para que le hicieran la tarea y hacia copia en los exámenes. "el me a dicho que le gustaría trabajar contigo"- continuo explicando la profesora de artes-"dice que como tu eres tan buen alumno, y que además como tuvieron un percance tan atroz como fue la golpiza en las duchas, a él le gustaría trabajar contigo para tener buena nota y además tratar de llevarse bien contigo después de lo que pasó". Así que no tenía otra opción me toco invitar a mi casa al a****l de Augusto el fin de semana para hacer este trabajo. Me aseguré de invitarlo cuando mi mamá estuviera en el gimnasio, con eso no me tenía que aguantar a este hijo de puta morboseando a mi mamá. Apenas llegó, nos metimos en el cuarto y como era de esperarse, se tiro en la cama a jugar videojuegos mientras yo trabajaba solo en la maqueta. Quería terminar lo antes posible, para que él se fuera y salir de ese episodio, cuando miraba de vez en cuando a ver que estaba haciendo, notaba como disimuladamente metía la mano en mi cajón de cama y robaba mis cosas, esto ya era el colmo, pero aun así eran tantas mis ganas de acabar rápido que lo ignoré y seguí trabajando. En esas llegó mi mamá y abrió la puerta del cuarto: "Luisito la cena está servida"- sin saber que Augusto estaba ahí... "Ohh, no sabía que tenias compañía, pueden ir bajando a la cocina mientras preparo otro plato". Bajamos a la cocina y mientras yo comía mi mamá le preparaba algo de comer a Augusto, ella recordaba que él me había golpeado y que era un cerdo, pero aun así le preparó la comida pues ella es una mujer muy decente. En esas mi mamá nos da las espaldas para lavar un plato y Augusto se para diciendo "voy al baño", y pasa detrás de mi mamá restregando la verga por encima del pantalón en las hermosas nalgas de mi mamá sin disimular ni un poquito... Yo quede sorprendido con la falta de respeto de este hijo de puta, mi mamá también, quedó atónita frente a lo que acababa de pasar en frente mio, y apenas Augusto salió de la cocina me dijo:" Luisito no quiero que vuelvas a invitar a esta clase de personas a la casa", yo estuve de acuerdo y le dije que no era culpa mía, la maestra me había obligado a trabajar con el. Una vez terminamos de comer, subimos al cuarto, cerré la puerta y le dije a Augusto: "a ti que te pasa a****l, hazme lo que quieras a mi pero respeta a mi mama que ella es una mujer decente". el inmediatamente me cogió del cuello y me lanzó al piso sobre la maqueta, destruyendo lo que había construido durante todo el día, se puso encima mio, con sus manos sobre mi cuello, se saco el pene del pantalón y me lo puso en la cara, esa pija olía horrible, parecía que no se había bañado en varios días, sus bolas tocaban mi barbilla y la punta de su pene alcanzaba a tocar parte de mi cabello, además era tan grueso que me tapaba todo el ojo izquierdo, solo podía ver su fea cara por mi ojo derecho. Augusto: “Mira hijo de tu puta madre, me importa un culo si estoy amenazado en el colegio con ser expulsado, tu a mi no me vuelves a hablar de esa forma, y te advierto una cosa y espero que te quede bien claro, o me ayudas a que yo me c*** a tu mamita, o te meto esta verga hasta el fondo de tu flaco culo hasta que quedes cagando en una bolsa por el resto de tu vida"- se levanto, se metió la polla en el pantalón y se retiró del cuarto diciendo: "Y necesito sacarme 10 con esa maqueta, así que tiene que estar lista para el lunes, también necesito que me hagas la tarea de geografía y que hagas el examen de matemáticas por mi" Yo quedé atónito, no podía creer lo que había pasado, ya ni me acordaba de la ira que me dio cuando esta bestia le restregó la verga a mi mamá, lo único que pasaba por mi cabeza y por mi cuerpo era un miedo y un escalofrío impresionante de pensar que este malnacido me rompiera el ojete con semejante palo... Yo podía aguantar que me robara mi dinero al almuerzo, que me golpeara en los entrenamientos y en el receso, incluso iba a tolerar que hablara mal de mi amada Argentina, pero no podía dimensionar que este hijo de puta me hundiera ese pijononon en mi orto, no solo sería humillante para mi hombría y me atormentaría psicológicamente para toda la vida, podía dejarme una lesión anal permanente haciendo que tuviera que usar pañales para siempre como algunos abuelitos. Ahí recordé a Felipe cuando me dijo "es mejor que hagas lo que él dice". Esa noche no pude dormir del miedo, me desvelé terminando la maqueta para tenerla lista el lunes a las 7:00 AM. Y lo mismo fue toda la semana, no pude dormir, en el colegio me di cuenta que Augusto le había contado lo sucedido a sus mejores amigos y los escuchaba hablando en el entrenamiento diciendo: "imagínate la tripa de Augusto disfrutando del culo de la mamá de Luisito, dicen que esta rebuena, y con lo a****l que es Augusto, seguro no la suelta hasta que la ultima gota de leche pase al culo de la buenona". Hasta Felipe mi mejor amigo me hizo el comentario :" por ahí hay un rumor de que Augusto se quiere comer a tu mamá, ese Hijo de puta ni siquiera respeta al hablar de la familia de uno", pero me tocaba evadir el tema pues no quería que nadie se enterara. El fin de semana, se llevaría a cabo el plan de Augusto para salirse con la suya, me había hablado de unas gotas para que las aplicara en la bebida de mi mamá, supuestamente esas gotas harían que ella se excitara mucho. Fue el Domingo por la mañana cuando él llegó a mi casa temprano, yo estaba en piyama y mi mamá todavía estaba durmiendo, el no tocó la puerta , me envió un mensaje por celular para que le abriera, había que guardar silencio, luego le dije que esperara en el pasillo y el me dio las gotas. Me metí al cuarto de mi madre mientras ella dormía y le eche las gotas de Augusto al café que le acostumbraba a preparar los domingos y que le ponía en su mesa de noche, pero mientras le terminaba de echar las gotas, mi mamá empezó a moverse como si se fuera a despertar, yo inmediatamente y con mucho sigilo, me metí al closet para que no me viera, hubiera sido muy difícil de explicar porque le estaba echando gotas al café. Ella se despertó y lo primero que hizo fue tomarse el café ya con varias gotas, yo la observaba por la rejilla del closet mientras Augusto esperaba afuera. Una vez mi mama se termino el café, se paro al baño sin cerrar la puerta, por lo que no me pude escapar del closet. Ella se lavó los dientes y se limpio la cara, acto seguido se volvió a recostar en la cama y se empezó a tocar en su vagina, eso significaba que las gotas ya estaban surtiendo efecto, mi mamá lentamente se empezaba a excitar masturbándose cada vez más con mayor intensidad. En esas Augusto entra al cuarto, mi mamá estaba con su baby-doll puesto masturbándose y muy sorprendida pero sin quitarse la mano de la concha le dice: Mamá: “Augusto tu que haces acá!!!!" Augusto:" vine a traerle lo que necesita" Y se saca del pantalón la tremenda pija que me tenía atormentado toda la semana. Mamá: "esto no puede estar pasando , tu eres un amigo de mi hijo y no puedes estar en mi habitación, menos en este momento tan intimo, que vergüenza" Augusto se acercó al borde de la cama donde mi mamá estaba recostada y le puso cipote verga cerca a la cara. Augusto:" me va a negar que no le gusta mi pene?" Mi mamá se quedo unos segundos en silencio viendo la polla de Augusto y sin dejar de masturbarse, cosa que no había dejado de hacer y mucho menos desde que esta bestia se saco el a****l que llevaba en los pantalones. Mama: "prométeme que no le vas a decir nada a Luisito"- dijo sin dejar de mirarle la polla Augusto: “tranquila mi señora que esto va a quedar entre Ud. y yo" Mi mama le cogió el pene y sin preocuparse porque todavía no estaba erecto, trato de metérselo en la concha. En esas Augusto la detiene y la agarra del cabello: Augusto: “Crees que te puedes meter mi verga sin antes prepararla?"- dijo con un poco de ira-"vení acá que te la vas a comer todita" Y la puso de rodillas en el piso sin soltarle el cabello. “Ahora si vas a conocer a un hombre de verdad, no como el marica de tu hijo cuyo pipisito es del tamaño de una uña"-le dijo mientras le metía dos fuertes bofetasos en la cara. “es hora de que rindas homenaje a tu amo y señor"- y le hundió su pene en la boca hasta que ya no daba más, esa imagen nunca la olvidaré en mi vida, mi gran enemigo, mi bullyng, metido en la habitación de mi mamá, cogiéndola del cabello mientras ella de rodillas , con sus mejillas rojas de los golpes que le dio, abre su boca para que el a****l sin misericordia le empuje su tremenda pija sin importar que solo entraba un tercio de esta, y todo por mi culpa. En ese momento se me empezaron a salir las lágrimas. No contento con lo que estaba haciendo, se metió la mano al bolsillo y saco su celular, sin preguntar, empezó a tomarle fotos a mi mamá mientras ella trataba de lidiar con su gran miembro. “no me tomes fotos"-le dijo mi mamá, entonces él le saco el pene y le pego tremenda cachetada: "aquí se hace lo que yo diga" y le volvió a meter el pene en la boca esta vez con más fuerza, todavía sosteniéndola del cabello y empujando su cabeza hacia el mientras su pelvis trata cada vez con más fuerza de meter la pija en su garganta, cosa que era imposible pues no cabía. Luego de unos cinco minutos que duró el mamáso que mi mama le pego a Augusto, este la levanto del cabello, el cual no había soltado en ningún momento, fue ahí cuando pude ver la pija de Augusto en todo su esplendor, la cual solo había visto en estado de relajación, esta vez podía dimensionar semejante palo grueso y erecto, dispuesto a garcharce a mi mamita por el mismo lugar por el que había nacido yo. Mi mamá puso sus manos sobre la cama, sus rodillas en el borde de la cama y fue la primera vez que augusto la soltó del cabello, necesitaba sus dos manos para cogerla de la cintura mientras la otra mano le pegaba tremenda nalgada cuyo sonido retumbó en toda la casa, inmediatamente mi mamá pego un pequeño grito de dolor. "haz silencio puta que tu hijo va a escuchar"- le dijo Augusto para acto seguido pegarle otra nalgada durísima que mi mamá por más que intento no pudo contener el grito. El hijo de puta se detuvo un momento para manosear el maravilloso culo de mi madre, hasta yo sentí una pequeña erección de tan solo ver el espectacular derrier de mi mamá en cuatro patas, él le empezó a meter los dedos en la concha y en el culo, ella solo gemía de placer a pesar de la forma tan brutal como él lo hacia, las gotas hacían que mi mamá se excitara sin importar lo brusco que la trataba este a****l. Entonces volvió a sacar su celular para esta vez tomar video de como le metía los dedos a mi mamá, acercaba la cámara hacia su cara diciéndole. "mándale un saludo a Luisito mientras te cojo"- "Augusto mi hijo no se puede enterar de esto"-respondió mi mamá- "eso depende de tu comportamiento hija de puta". Y sin avisar le hundió la gran verga en la pequeña concha de mi mama, sin sacar dos dedos del culo. Yo no podía creer que semejante pijononon pudiera entrar en la concha de mi mamá, pero lo hizo, eso si, mi mamá inmediatamente pegó un grito ensordecedor mientras Augusto la volvía a tomar del cabello.... " ya te dije que te callaras perra chupapijas"- le dijo el muy cerdo mientras empezaba a coger ritmo.-"Ahora si te voy a poner a ver estrellas".... y con una fuerza descomunal, se empezó a garchar a mi mami durísimo, ella le decía, tartamudeando porque no podía evitar gritar, "ssuuuuuuuaaaaavvveee"- apenas podía respirar. "Mmaassss sssuuuuuavvveeee que tiiieeennes la pija mmmuuuuyyyyy graaaaande". Pero este hijo de mil puta no le hizo caso, la seguía nalgueando y culeando durísimo..... Eran tan fuertes los gritos de mi mamá, que para que los vecinos no se dieran cuenta, a Augusto le toco taparle la boca a mi mamá con la mano que tenía libre, porque la otra mano la jalaba del cabello haciendo que ella mirara el techo. Ahí vi cuando a mi mamá le salió la primera lágrima. El ritmo que llevaba Augusto era insuperable, se movía muy rápido y las embestidas eran durísimas, tanto así que mi mamá no logró contenerlas, si bien es cierto que ella iba al gimnasio y era atlética, sus manos no podían sostener toda la fuerza con la que Augusto se la culeaba, por lo que sus brazos cedieron y quedó recostada boca abajo, Augusto después de esto no hizo una pausa ni la soltó del cabello, solo se le monto encima sin sacarle el pene, y se la siguió garchando... mi mamá estaba boca abajo, y Augusto encima de ella disfrutando de sus nalgas a un ritmo intenso, mientras una de sus manos se apoyaba en la cama, la otra se apoyaba en la cabeza de mi mama, empujándola hacia la cama, como si la estuviera ahogando, pero a pesar de que estaba siendo sometida de la forma más brutal, y su cara estaba siendo empujada sobre la cama, ella no podía dejar de gritar. Aproveche ese momento en que mi mamá estaba mordiendo la cobija mientras Augusto se apoyaba sobre su cabeza y que ella no podía ver nada para salirme del closet, pues no soportaba seguir viendo esta humillación, al verme salir del closet, Augusto me miro sonriendo. Mal nacido hijo de puta, por fin había logrado salirse con la suya y se estaba garchando a mi mami a su antojo, en mi propia casa y en frente mio. Me salí del cuarto pero no pude evitar escuchar los gritos de mi madre sobre la cobija, eran muy fuertes, solo podía escuchar como se quejaba y el golpe que hacia la pelvis de augusto sobre las nalgas de mi mami, era muy intenso. Así que me fui de la casa para tratar de tranquilizarme, esa escena era muy traumática para mi, me fui al parque a sentarme en un banquillo, esperando a que pasara un tiempo para volver a casa e inventar alguna escusa, pero no podía pensar en otra cosa más que en la imponente tripa de Augusto, mi bully, rompiéndole las nalgas a mi mama. Volví luego de 2 horas a casa, abrí la puerta y todavía podía escuchar a mi mamá gritando al ritmo de la tremenda culeada que le estaba pegando Augusto, la diferencia es que se escuchaba desde la cocina, tenia que irme para otro lugar así que decidí ir a la casa de Felipe para quemar tiempo. llegue muy nervioso, ocultando lo que estaba pasando, con la escusa de que quería jugar video juegos, ahí me quede como por tres horas para luego volver a casa. Al entrar nuevamente, no lo podía creer, habían pasado como 5 horas desde que empezó la garchada y seguía escuchando los gemidos de mi mamá y el ruido que hacían sus nalgas cuando Augusto la embestía con fuerza a un ritmo todavía impresionante. No quería ver nada, por lo que me fui a cine, vi dos películas y di vueltas por el centro comercial. Cuando volví de noche, rogaba no escuchar nada, todo el día había sido muy traumático, toda una pesadilla... llegue a la casa y había silencio absoluto, subí al cuarto de mi madre y encontré la cama hecha un desastre, olía horrible, el olor me recordaba la verga de Augusto cuando la puso en mi cara, además notaba que habían charcos en la cama, no quería ni saber si era la leche de Augusto o los orgasmos de mi mamá, ese cuarto estaba un desastre, al igual que el baño... luego fui a la cocina tratando de encontrar a mi madre pero fue igual, la cocina estaba muy desordenada, habían muchas cosas en el piso y también habían charcos en el piso, pasando por la sala también encontré manchas en el sofá y las porcelanas en el suelo, lo mismo en el estudio, encontré un pegote blanco muy asqueroso cerca al teclado y olía a la verga de Augusto; finalmente entré a mi cuarto también lo encontré echo un desastre, charcos por todos lados y el olor a pito más intenso de toda la casa. Casi al instante llamaron al celular, era mi mamá, me pedía que si la podía ir a recoger al hospital, que no era nada grabe, que después me contaba...Rápidamente salí de la casa rumbo al hospital en el carro, no podía dejar de pensar en el camino que este hijo de puta, tras de que sació su inmenso apetito sexual con mi mamita, le había hecho daño, no había quedado conforme con la atención que le había dado mi voluptuosa y hermosa madre a su gran pija, que se había puesto a golpearla después (como si no hubieran sido suficientes las nalgadas y cachetadas que le daba mientras se la garchaba), apenas llegue al hospital mi mamá me estaba esperando en la acera afuera, se veía normal, excepto porque tenia la cara roja (de las cachetadas que le pego Augusto) y porque cojeaba. me baje del carro para abrirle la puerta como el caballero que soy, y note que antes de sentarse, puso uno de estos cojines ortopédicos que le dan a la gente que sufre de hemorroides, me explico que se había caído de culo por las escaleras y por eso no se podía sentar normal y le tocaba poner ese cojincito, y que como le habían puesto un par de inyecciones, se había puesto roja porque le estaba dando calor, también me dijo que no había alcanzado a arreglar la casa, que por favor no entrara a la casa hasta que ella la arreglara, me dio dinero para que fuera a cine mientras tanto.... Pero yo sabía lo que había pasado, mi pobre mamá estaba tratando de ocultar todas las secuelas producto de la impresionante cogida que le propino Augusto, mi bully, en mi propia casa y en frente mio, sabia que le había tocado ir al hospital debido al tren de verga que recibió por horas. Esa semana en el colegio fue una tortura, cuando caminaba la gente me miraba riéndose, al llegar al salón veo a Augusto rodeado de sus amigos, el mostrándoles algo en el celular, seguramente era la cara de mi mamá ensartada con el pedazo de tripa de Augusto, o tal vez su hermoso cuerpo siendo profanado por sus dedos y su verga, mientras ella pide a gritos piedad por la forma tan bestial como se la están cogiendo, en mi cuarto o en la cocina o en la sala... esa escena no podía ser más humillante, solo me quedaba presentar el examen de matemáticas por Augusto para que ese troglodita pasara la materia. Pasaron dos semanas, yo seguía yendo a los entrenamientos y para mi fortuna Augusto había dejado de ir, parecía que todo había vuelto a la normalidad, Augusto no me había dirigido la palabra desde ese suceso y la gente en el colegio ya no hablaba más de eso, o por lo menos yo no escuchaba nada. Llego el viernes y el entrenador de futbol no pudo asistir pues se había enfermado, ese día llegue más temprano de lo normal a la casa... abrí la puerta y escuche algunos ruidos en la cocina, me asomé sigilosamente por la ranura de la puerta y vi otra escena traumática: Augusto estaba recostado sobre el lavaplatos, comiéndose un sándwich, mientras mi mamá estaba arrodillada frente a él, con la falda levantada hasta la cintura lo que dejaba ver su gran, duro y paradito culo, con las manos atrás atadas con una cuerda y dándole una mamada a Augusto. "Mmmmmmm que rico te quedo el sándwich"- dijo Augusto mientras mi mamá le chupaba la verga.-"Mmmmmmm y que rica mamada también" le dijo a mi mamá mientras le empujaba la cabeza hacia su verga. "esta perfecto, solo tienes que tratar de meter mi pene hasta la garganta" y la empujó con más fuerza hasta que mi mamá empezó a atragantarse y creo que alcansó a bomitar." no alcanzo porque tienes la poronga gigante!!!".- le repondio mi mamá. A lo que él le pega una bofetada durísima tirándola al piso. La tuvo que levantar pues mi mamá tenía las manos atadas a su espalda... "que te he dicho estas dos semanas?...ya sabes que tienes que hacer lo que yo digo o de lo contrario le muestro a tu hijo las decenas de videos que tengo de ti dándole placer a mi verga"-"no, no por favor no, mi hijo no se puede enterar de las cogidas que me has dado" respondió mi mamá con miedo.-"entonces mas te vale obedecer puta!!!!, es mejor que te vallas acostumbrando a mi pija!!!, tu decides si hacemos esto por las buenas o por las malas!!!!” le gritó Augusto mientras la amenazaba con su mano de meterle otra bofetada. Mi mamá seguía haciéndole un pete a Augusto mientras él se terminaba el sándwich, cuando le dijo: “ahorita que termines de darle placer a mi verga, necesito que me des tu cuenta bancaria, la tarjeta y la contraseña porque tengo que comprar unas cosas…. Entendiste?” mi mamá asintió con la cabeza. ”Que si entendiste?” le gritó Augusto. “Sí”.- dijo mi mamá.- “Si que….” Le respondió Augusto”.-“Si señor” respondió mi mamá, a lo que Augusto la levanto cogiéndola del cabello y la puso sobre la mesa de la cocina donde yo comía todos los días, dejando su maravilloso culo a su disposición, le empezó a meter los dedos en la concha y en el culo como la otra vez, luego se sacó el cinturón y la azotó durísimo, mi mamá solo podía gritar, sus manos seguían atadas a su espalda; acto seguido la recagó a pijasos, los gritos de mi mamá eran ensordecedores, me fui de la casa como la otra vez por que no podía aguantar esa situación, los gritos se escuchaban hasta la entrada en el jardín, no podía evitar pensar que este hijo de puta no había quedado contento con la tremenda culeada que le pagó a mi mamá hace dos semanas, tan dura que la había dejado en el hospital; este mal nacido se la había venido cogiendo en este tiempo mientras yo estaba entrenando y ahora la iba a extorsionar. La semana siguiente me levante y me arreglé como siempre para ir al colegio, bajé a desayunar pero mi mamá no había preparado el desayuno, me dijo “Luisito se acabó el mercado, vas a tener que desayunar y almorzar en la escuela porque en el momento no tengo dinero”. Yo tampoco tenía dinero, pero no iba a hacer ningún reproche, sabía que seguramente la falta de dinero de mi mamá se debía a que el hijo de mil puta de Augusto se lo había pedido a cambio de no mostrarme los videos que tiene garchandose a mi mamá. Cuando llegue al colegio Augusto era el centro de atención, él tenía un carro nuevo y lo lucia con mucho orgullo, el viene de una familia muy pobre, así que podía jurar que lo había comprado con los ahorros de mi mami, me aguante la ira que llevaba por dentro y seguí como si nada. Ya en el receso me moría de hambre pues no había desayunado , le pedí a Felipe si me compartía un poquito de su comida, el con mirada extraña aceptó y lo compartió conmigo, eso fue lo único que comí ese día. Por su puesto que no podía ir al entrenamiento, esta situación me tenía muy afectado, no estaba comiendo bien y mi desempeño futbolístico había bajado, además, como podía jugar tranquilo sabiendo que mientras tanto el a****l de Augusto se estaba garchando a mi mamá en la casa, por esa razón ese día tampoco fui a entrenar, me fui a la casa sabiendo con lo que me podía encontrar. Al llegar a la casa no encontré nada, pasé por la cocina y tampoco, subí a mi cuarto y allí empecé a escuchar unos ruidos que provenían de la habitación de mi mamá, sigilosamente me asomé por la puerta de la habitación pero tampoco vi nada, eso sí, el ruido se intensificó y era obvio que venía del baño. La puerta del baño estaba un poquito abierta, eso me permitía ver por el espejo lo que estaba pasando…. Augusto estaba con los pantalones abajo mirando hacia el espejo, a sus espaldas, estaba mi mamá de rodillas en la ducha con la ropa puesta y mojándose con el agua fría que salía de la ducha (sabía que estaba fría porque no salía vapor), ella tenía su carita en las nalgas de ese monstruo y se movía hacia adelante y hacia atrás, era obvio que le estaba chupando el culo a ese desgraciado…. “Mmmmmmmm que ricos besos negros me das puta”.-“Augusto por favor dame un poco de dinero, mira que mi hijo y yo no tenemos ni con que comer” le dijo mi mamá casi llorando producto de la humillación que estaba sufriendo y del hecho de que estaba siendo bañada con agua fría…”si quieres plata te la vas a tener que ganar puta, ya sabía yo que te regalabas por unos cuantos pesos, si serás vagabunda”.-“ haré lo que quieras Augusto, pero por favor dame algo que tengo que alimentar a mi hijo”. Entonces Augusto se empezó a masturbar mientras mi mamá le chupaba el culo, esa verga se le puso muy dura, y por lo grande que era, no podía evitar verla…”tus lengüetazos me están dando ganas de cagar” dijo el malnacido, se dio la vuelta, agarró a mi mamá de la cabeza y la puso a gatear hasta que llegó al inodoro, allí se sentó y le dijo a mi mamá que le mamara la pija… ella no quería , se le notaba en la cara de asco que tenía después de chuparle el culo y de tener ahora que chuparle la verga mientras el caga, él la tomó del cabello y la empujó hacia su pene, ella empezó a mover la cabeza hacia adelante y hacia atrás, este troglodita no podía disimular la cara de placer…. Al rato empezó a sonar como este hijo de puta cagaba, sonaban los pedos, el tronco chocando con el agua y el olor tan horrible que se empezó a sentir, por supuesto aprovechó la oportunidad para tomar fotos y humillar a mi mamá. Después de terminar de cagar la levanto del pelo y puso su cabeza en el lavamanos, justo debajo del grifo, abrió la llave para que saliera agua fría mientras él le quitaba sus mojados pantalones y la iba nalgueando como siempre, cuando terminó de quitarle la ropa le dijo: ”y como me acabas de chupar el orto, te la voy a hundir por el culo”, a lo que mi mamá protesto aireadamente: “Nooooooooooo, Augusto por favor no, cuando me lo hundes por el culo me duele muchísimo, siento como me rompes por dentro, no quiero volver al hospital, te lo imploro por favor, no me rompas el culo otra vez”.-“verás pedazo de yegua, tu eres la que me esta vendiendo el culo por unos cuantos pesos, cállate de una buena vez, no opongas resistencia y entrégale el ojete a tu maestro, o de lo contrario no te pago, estamos?” mi madre no dijo nada, a lo que este hijo de puta le mete otra de sus fuertes e impresionantes nalgadas.-“Siiiiiiiii!” grito mi mamá luego de pegar el grito por tan fuerte nalgada.-“si que….” respondió Augusto.-“Si señor” dijo mi mama, y de un solo empujón, una brutal e implacable embestida, le enterró la poronga por el culo, a lo que mi mamá gritó como si la estuvieran matando, incluso debajo del agua, se escuchaban muy fuertes los alaridos de mi mamá al ritmo de la empalada de Augusto…. La cogida era brutal, mi mamá se golpeaba su cabecita contra el lavamanos mientras este hijueputa la nalgueaba sin compasión… claro que tenía ganas de irme, esa escena, sumada a los gritos y al sonar de las nalgas de mi mamá chocando con la pelvis de Augusto, retumbaban en mi cabeza volviéndome loco. Esa cogida tan impresionante duró como 15 minutos, 15 eternos minutos en los cuales Augusto nunca le bajó el ritmo a su implacable embestida, 15 eternos minutos en que mi mamá no dejó de gritar de dolor, pero por fin habían acabado, el a****l la cogió del cabello la puso de rodillas en el mojado piso, y le dijo: “abre muy bien la boca y los ojos” y le descargó una cantidad de semen impresionante en toda su cara, era mucha leche, ni siquiera en las películas porno había visto tanto semen eyacular de un pene, pero ninguna de esas gotas cayeron en la boca, todo calló en sus ojos, en su nariz, en su frente y en su cabello. “quédate quieta puta barata” le dijo Augusto, sacó de su bolsillo un billete de veinte mil pesos ( unos diez dólares estadounidenses), sacó su celular y empezó a grabar video… “aquí esta tu pago puta” le pego el billete en la frente, haciendo que el semen actuara como pegante, luego cogió su gran miembro y le dijo: “ como dijiste que no tenías que comer, ahora te vas a tomar toda mi leche” empezó a coger el semen de su cara con su pene como si este fuera una cuchara y luego se lo metía a la boca, ella solo chupaba y abría la boca para que el comprobara que se lo había tragado, mientras el seguía recogiendo la leche de su cara para que ella se lo comiera, hasta que mamá tragó hasta la última gota de semen mientras el la grababa con el celular. Augusto se empezó a vestir y supe que era cuando debía irme, debía salir corriendo sin que él se diera cuenta, corrí hasta afuera de la casa y me escondí detrás de un arbusto, al rato salió Augusto con una sonrisa de oreja a oreja, acomodándose la verga en el pantalón y dirigiéndose hacia el carro que acababa de comprar con el dinero de mi mamá, el a****l se fue y yo me quede pasmado, no podía evitar recordar como era que este pervertido se había enculado a mi mamita de forma tan brutal, reflexionaba como era que mi vida era una mierda y que el malparido se estaba saliendo con la suyo…. Al rato vi a mi mamá salir de la casa, con la mirada abajo, con una cara de dolor que se notaba de lejos y con un caminar muy lento y patiabierto (así como caminan los vaqueros), se acercó a la calle como pudo y cogió un taxi… al rato recibí un mensaje de ella en el celular pidiéndome que la recogiera en el hospital pues nuevamente se había caído de las escaleras. Al otro día en el colegio me tocó pedirle otra vez comida a Felipe, el me dio de comer pero me miró con ojos preocupados y de compasión, me pregunto que me pasaba, si habían problemas económicos en mi familia, yo no pude evitar soltar una lágrima , tenía que contar lo que me estaba pasando y que mejor que hacerlo con pipe, mi mejor amigo… le conté toda la historia desde aquel fatídico día en que la maestra me obligó a hacerme con Augusto en el trabajo de artes, él se quedó sorprendido, pero puso una mano en mi hombro y me dijo: “Tranquilo amigo, yo tengo la solución a tus problemas”. Ideamos un plan para detener a Augusto, al día siguiente, apenas salimos de clase, corrimos a coger un taxi y nos fuimos rápidamente a mi casa, teníamos que llegar antes que Augusto, quien tenía por costumbre garcharce a mi madre todos los días después de escuela mientras yo entrenaba. Entramos a mi casa sin que mamá se diera cuenta, ella no había ido al gimnasio, estaba en su habitación descansado de la empalada tan impresionante que Augusto le había pegado el día anterior, Felipe (o pipe como yo le decía con cariño) saco de su mochila unas gotas y las puso en el único jugo que había en mi nevera vacía, “ahora a esperar” me dijo con emoción y nos escondimos detrás del sofá. Al rato llegó Augusto, golpeó la puerta y mi mamá bajo a abrirle, apenas abrió augusto le dijo: “estas lista para la lección de hoy? Pedazo de yegua?”.- ella asintió con la cabeza, a lo que él le metió otra cachetada durísima.- “si señor” respondió mi mamá temerosa.-“ así me gusta putita, que seas bien obediente” entonces ella se agacho y empezó a desabrocharle el cinturón seguramente para darle otro mamaso. “muy bien perrita, es mejor que lo lubriques antes de que te lo ensarte por el orto”, “no Augusto, el doctor dijo que no podía meter nada en mi cola en dos semanas, si quieres romperme el culo hazlo dentro de dos semanas cuando me recupere, tienes que reconocer que la cogida que me pegaste ayer estuvo muy fuerte”.-“ esta bien putita barata, hoy solo tu boca y tu vagina recibirán las lecciones de mi verga…. Ve subiendo que voy por algo para coger energía, es que ni te imaginas la forma tan bestial como te voy a re-re-re-re-coger” le dio una nalgada a mi mamá y se fue a la cocina, mientras que mi mamá subía cabizbaja por las escaleras, sabiendo la culeada tan impresionante que la estaba esperando. Pipe y yo nos quedamos esperando , luego Augusto subió las escaleras corriendo, estaba entusiasmado porque dentro de poco tendría el delicioso culo de mi madre entre su verga otra vez, Pipe y yo nos fuimos a la cocina a comprobar que él se había tomado el jugo, y efectivamente, se había tomado más de la mitad de la jarra (ni siquiera había usado un vaso, ese cerdo de mierda tenía el descaro de tomar directo de la jarra, pero no sé porque me sorprendía, si se daba la libertad de meter su verga en la boca de mi mama, eso era una tontería), las gotas que pipe le había puesto al jugo era un fuerte somnífero, solo teníamos que esperar a que él se durmiera, pero al rato escuchamos a alguien bajar muy rápido de las escaleras, nos escondimos rápidamente detrás de la puerta y vimos como Augusto había bajado para llevarse el resto del jugo. Al rato decidimos que era tiempo suficiente para que las gotas hicieran efecto, subimos y vimos a Augusto y a mi mama tirados en la cama durmiendo, al parecer mi mamá también tomó del jugo pues la jarra estaba vacía en su mesita de noche, y parecía también que no habían alcanzado a garchar porque los dos estaban vestidos, entonces agarramos a Augusto entre los dos y lo llevamos al garaje, esa bestia era muy pesada, Pipe y yo éramos muy débiles y flacos, pero valía la pena hacer el esfuerzo. Ya en el garaje, Pipe sacó una cuerdas pues él estaba en el grupo de los boy scoutt y era experto en el tema de nudos y esas cosas, entonces lo desnudo y amarró sus piernas a dos ganchos que estaban en la pared y que servían para colgar hamacas, también amarró sus brazos para quedara totalmente inmovilizado… mientras tanto yo buscaba en su celular todos los videos que tenía, no quería ver ninguno pues sabía que seguramente iba a estar mi mamá en una posición humillante dándole placer a la pija de Augusto, lo único que note es que eran poco más de 100, que apetito tan descomunal el de este degenerado y pobrecita mi mamá, cuantas garchadas duras no le habría tocado aguantar, si las pocas que vi eran impresionantes y traumáticas. Una vez me deshice de todos esos videos, de cerciorarme que en su correo no hubiera enviado nada y que no existían copias de seguridad descargadas en otro computador, le dije a Pipe: “listo parcero (así se le dice a los muy buenos amigos en Colombia) ya esta la vuelta”….-“ jajajajaja, la vuelta no ha ni empezado, espera a ver lo que tengo preparado para este hijueputa”. Augusto estaba dormido, amarrado y desnudo; pipe estaba sentado esperando a que despertara, yo pensaba que le iba a tomar fotos en esa posición para intimidarlo, pero los planes de Pipe iban mucho más allá, apenas el a****l se despertó empezó a gritar: “Que están haciendo hijueputas!!!!!!!!!!!!!...... suéltenme rápido si no quieren que les rompa esa geta y los ponga a cagar para adentro!!!!”.-“ Jajajajajajajajajajajaj” Pipe soltó una terrible carcajada y le dijo: ”verás hijo de puta, como te puedes dar cuenta, no puedes ni siquiera moverte” Augusto trato de soltarse con toda su fuerza pero era inútil, los nudos de Pipe le quedaron muy fuertes. “ así que a partir de ahora, soy yo quien te dice que hacer, tu solo obedece malparido… a partir de hoy, serás una persona nueva” sacó su celular y empezó a tomar fotos, Augusto solo podía ofenderlo mientras Pipe amenazaba con colgar las fotos en todas las paredes de la escuela. Pensé que la cosa se iba a quedar así, que tal vez Pipe lo iba a golpear un rato y ya, pero no, luego de tomar algunas fotos pipe se bajó los pantalones…………..Eso que vi, aunque no me lo crean, era el pene más grande que había visto en la vida, era incluso más grande que el de Augusto, era tan grande, que Pipe lo tenía amarrado a su pierna derecha, pues de lo contrario, si dejaba que su pene circulara con libertad, el bulto tan impresionante se le iba a notar por encima del pantalón y no lo iba a dejar caminar. Entonces Pipe agarro su gigante pene con sus dos manos de la base, era tan grueso que no iba a poder sostenerlo con solo una, y empezó a masturbarse diciendo. “esto va por todas las veces que me golpeaste, que me ofendiste, que me humillaste, que me hiciste sentir menos, que me robaste mi dinero y sobre todo…. Mi dignidad. Hiciste que la escuela fuera una pesadilla para mi y lo vas a tener que pagar por el resto de tu vida” fue la primera vez que vi a Pipe hablar como un hombre, y también la primera vez que escuche a Augusto suplicar como una niñita: “tómalo suave Felipe, mira que todo era m*****ando, deja las cosas así, te prometo que no volveré a m*****arte ni a ti ni a Luisito, borraré las fotos de la mamá de Luis de mi celular (sin saber que yo ya las había borrado), te juró que no las guarde en ningún otro lado ni se las envié a nadie, no voy a volver a m*****arlos ni a ustedes ni a la mamá de Luis, deja las cosas así y te prometo que no habrá represalias y que no volverán a saber de mi”. Pero sus suplicas no servían, al contrarío, cada lagrima que salía de los ojos de Augusto, hacía que el pene de Pipe se pusiera más grande y más tieso… “ahora si te voy a romper los cachetes” dijo pipe poniéndose detrás de Augusto.-“no por favor no!!!!!” gritaba Augusto pero Pipe ya estaba tratando de hundirle su largo y grueso pene por el ano. Esa escena era horrible, yo tuve que dar la espalda pues no podía ver lo que estaba pasando, era asqueroso, Pipe agarró su celular y empezó a grabar la garchada que le empezó a pegar a Augusto, quien empezó a gritar: “para por favor, te lo suplico!!!”, pero Pipe le decía: Pipe: “ vas a seguir jodiendo a los demás?” Augusto: “No te lo juró nunca lo volveré a hacer pero para por favor” decía llorando Pipe: “Te vas a volver a garchar a la mamá de Luisito?” Augusto: “no te lo juro que no lo volveré a hacer” ya sus lagrimas se metían en su boca y eso le impedía hablar bien Pipe: “Vas a devolver la plata y el carro que robaste a la mamá de Luisito?” le preguntaba mientras le rompía el orto . Augusto:” si te lo juro lo devolveré todo y pediré perdón” Pipe: “Le contaras a alguien lo que esta pasando entre tu y yo?” Augusto: “te lo juro que jamás, pero por favor deja ya de culearme”.-pero Pipe no lo soltaba Pipe: “Pues muy bien, y quiero que sepas que si le cuentas esto a alguien, o si no cumples alguna de las promesas que me haz hecho, no solo le muestro este video a todos los de la escuela, también a tu familia y a tus hijos si tienes. Si me llego a enterar que no cumples tus promesas, también voy a tu casita, y le hago lo mismo a tu mamita, luego me garcho a tu papito y termino recagando el culo de tu hermanita a pijasos, entendiste?”. Le dijo Pipe sin dejar de hundirle su gran verga a un ritmo casi igual al que Augusto sometía a mi mamá. Augusto: “si” dijo llorando, y Pipe lo apretó de las bolas fuertísimo. Pipe: “si que……” Augusto: “ si señor” Yo no aguante más ver esa escena, me parecía un asco, entonces decidí salir por la puerta que daba al patio a esperar a que Pipe terminara su venganza. Espere como 1 hora, y durante todo ese tiempo no paré de oír a augusto llorar y suplicar para que no se lo garcharan. Luego salió Pipe y me dijo: “tienes que ayudarme a llevar a Augusto al hospital, esta como grabe”, así que juntos los soltamos, lo desamarramos, pero el no reaccionó violentamente, solo seguía llorando mientras sus piernas temblaban, lo subimos al carro y lo llevamos al mismo hospital donde el malnacido había mandado a mi mamá después de darle pija, al llegar dijimos que lo habíamos encontrado tirado en la calle y nos desaparecimos. Augusto no se apareció esa semana en la escuela, yo estaba preocupado, no sabía que le había pasado, y temía que alguien se diera cuenta lo que Pipe y yo habíamos hecho y termináramos en la cárcel. Pero la otra semana , a primera hora, apareció la profesora y se dirigió al grupo: “muchachos tengo que hablar con Uds. un tema muy delicado que le sucedió a su compañero Augusto”- mi corazón empezó a latir a mil -“resulta que tuvo un accidente grabe practicando un deporte extremo lo cual a repercutido gravemente en su salud y en su calidad de vida, espero de Uds. que sean muy compresivos y amables con su compañero que en estos momentos esta pasando por un mal momento, sean amables, solidarios y respetuosos para hacerle sentir que no esta solo”. Segundos después entro Augusto con un pañal entre su sudadera, entro cojeando y apoyado en el brazo de la profesora, algunos se empezaron a reír disimuladamente, hasta sus mejores amigos murmuraban :”Jajajaj, como que le rompieron el orto al Augusto, por eso los pañales, ajajajaj”. Augusto después de eso no volvió a m*****ar a nadie, después se supo que había sufrido ruptura parcial del esfínter, más otras lesiones en su colon, que lo obligaban a usar el pañal pues no iba a ser capas de controlar los reflejos que se utilizan para defecar, él iba a tener que usar esa bolsa por el resto de su vida, iba a tener que someterse a una dieta rica en líquidos y sopas y no podría consumir grandes cantidades de comida solida por el resto de su vida, obviamente no volvió a los entrenamientos, pero esta vez porque de verdad estaba impedido para correr, no por estar garchandoce a mi mamá, y también devolvió el carro y la plata que se había robado, nunca volvió a m*****ar y mi vida era muy tranquila.

Autor: ikubat Categoría: Sexo con Maduras

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La hija de mi amigo

2019-08-16


LA HIJA DE MI AMIGO De cómo me sedujo la hija de mi amigo. Hace ya tiempo que no escribo ningún relato y supongo que es porque me cuesta imaginar una historia para después plasmarla en un folio en blanco. Lo que voy a contar es completamente verídico y esa es la razón de que no me suponga esfuerzo alguno hacerlo. Me llamo Héctor, tengo 52 años, estoy soltero y vivo solo en un apartamento de la playa de San Juan, en Alicante. Tengo un trabajo que no está mal y que me consiguió mi cuñada, quien me utilizó como un mero objeto sexual hasta que se cansó de mí (ver los 2 relatos "Le hice un favor a mi cuñada 1 y 2"). Un día, después del trabajo, Manolo, un compañero de la empresa con el que había trabado cierta amistad, me invitó a tomar unas cervezas. En principio todo parecía indicar que era para relajarnos y reírnos un poco, pero a los pocos minutos el tono de la conversación cambió por completo. Héctor, quería hablar contigo porque tengo un problema. Si te puedo ayudar en algo, cuenta conmigo, pero me tendrás que decir primero qué te ocurre. Verás, se trata de mi hija, de Anabel. Su marido la ha dejado por otra. ¡El muy cabrón! La pobre está hecha polvo y se pasa el día llorando. Y encima él se ha quedado con el piso y ella ha vuelto a vivir con nosotros cuando ya estaba haciendo su vida y nosotros la nuestra. Chico, lo siento. Ya me hago cargo de que la pobre lo estará pasando mal, pero no veo en qué puedo serte útil. Me imagino que Laura y tú le habréis dado todo el cariño del mundo. No encuentra consuelo. La cuestión está en que Laura y yo cumplimos veinticinco años de casados, son nuestras bodas de plata y tengo pagado un crucero con el que quería celebrar este aniversario, y ahora, calcula qué fastidio. Me sabe mal por mi hija, pero no puedo dejar sin aniversario a mi mujer. Pues sí que es un problema, sí -respondí yo-, pero no sé qué quieres que haga. Anabel te conoce. Para ella eres como de la familia. Algo así como un tío. ¿Podrías venirte a vivir a mi casa mientras estemos fuera? Serían solo un par de semanas. Es para poder irme tranquilo. Si no lo creyera absolutamente necesario no te lo pediría. Valoré la situación y la verdad es que, aunque era un atraco a mano armada, lo que me pedía tampoco estaba tan mal. Yo acababa de comenzar mis vacaciones y el plan que tenía era continuar con mi vida de siempre, con la excepción de que no tendría que ir a trabajar, ya que mi economía no me permitía demasiadas alegrías. Sin embargo, Manolo disponía de un magnífico chalet con piscina, que estaba vallado para que no se pudiera ver nada desde el exterior y gozar de privacidad. Él correría con todos los gastos y yo solo tenía que encargarme de que Anabel estuviera lo mejor posible. Como es lógico, acepté. Manolo me dio las gracias abrazándome de manera efusiva y me dijo que no sabía cómo agradecérmelo. Llegó el día y me trasladé al chalet, dispuesto a pasar 15 días con la hija de mi amigo. Sus padres partieron de viaje y allí nos quedamos los dos, mirándonos, un poco sin saber qué hacer. Anabel era una chica alta, con buenas tetas y buen culo y aunque no se la podía calificar de excesivamente guapa sino más bien normal, sí que resultaba muy atractiva en conjunto. Durante la despedida se había mostrado muy triste, pero una vez se hubieron marchado sus padres, pareció animarse un poco. Bueno, Héctor. Supongo que mi padre te ha pedido que cuides de mí ¿no? La verdad es que estaba preocupado y así se marcha más tranquilo. Si necesitas algo de mí o tienes ganas de hablar... bueno, tenemos mucho tiempo. Aquí podemos estar muy a gusto, a menos que quieras salir por ahí a divertirte, claro. No. Quiero quedarme en casa. No tengo ganas de ver gente. No quiero ver a nadie. Pues entonces vamos a pasar unos días muy buenos. Ya verás -dije para animarla-. Anabel, a sus 22 años, era una mujer de esas a las que no puedes evitar mirar de buenas que están. Esa misma mañana fuimos a la piscina a nadar y refrescarnos un poco, ya que el intenso calor de julio era sofocante. El bikini con el que se presentó no podía ser más provocador. El sostén apenas le tapaba los pezones y las areolas, dejando sus tetas de frente y de lado al descubierto de manera más que evidente y sin que fuese necesario recurrir a la imaginación para hacerse una idea exacta de la forma y tamaño de sus pechos. La parte de abajo consistía tan solo en un tanga muy pequeño, sujeto por dos lazos a ambos lados, fino y estrecho que dejaba un culo perfecto a la vista y que hacía que se marcasen sus labios vaginales. Más que nadar, en el agua, como se estaba bien, nos limitamos a quedarnos a remojo y entablamos conversación. Bueno, Héctor ¿Y qué te ha decidido a venir aquí y hacerle este favor a mi padre? Tampoco es tan gran favor. Piensa que seguramente aquí lo pasaré mejor que en mi casa. Además, estando tú tengo con quien hablar. Por otro lado, sabes que os aprecio a todos. Me alegro mucho de que hayas venido. Lo estoy pasando bastante mal. Aparte de que mi marido me haya puesto los cuernos y se haya ido con otra, hay otra causa que me está acabando de hundir moralmente. Chica, lo siento. No sé. Si puedo hacer algo... Quizá sí, Héctor. Verás, yo soy una mujer muy ardiente y necesito sexo todos los días, al menos una vez. Desde que mi marido se fue he tenido que satisfacerme sola, pero no es lo mismo ni de lejos. Necesito una buena polla y un tío que me folle bien follada, que me dé un buen morreo, que me abrace, que me apriete y que me coma las tetas y el coño. Necesito un tío al que vea calentarse conmigo y desearme, y con el que me pueda correr de gusto mientras el lo hace dentro de mi chocho, llenándome de leche. Como ves, estoy muy necesitada. Y tan necesitada que estaba. Yo también debía de estarlo, porque solo de oírla había tenido una tremenda erección que procuraba disimular para que no me la notase. Era difícil mantener la calma cuando una hembra así se te ponía a tiro de forma tan descarada, pero no podía caer en la trampa que me tendía. Al menos, no tan pronto. Decidí continuar con la conversación como si fuera la cosa más natural del mundo. Yo creo que no debes preocuparte por eso, Anabel. Eres joven, guapa, lista y muy atractiva. No creo que tengas ningún problema en encontrar este verano un chico dispuesto a darte todo eso. Incluso diría que será muy afortunado el que lo haga. No quiero liarme con ningún niñato de playa, que además no vacilará en contarle a todo el que quiera escucharle que se ha tirado a una tía buenísima y encima dejarme como a una cualquiera. Es patético. Ya veo -le dije-. Quizá tengas que esperar un poco hasta encontrar a la persona adecuada. Alguien que te valore y que no vaya contando por ahí sus aventuras sexuales. El caso es que creo haber encontrado a esa persona, Héctor. Estoy segura de que tú no contarías nada a nadie si follásemos ¿Me equivoco? Anabel me había metido la mano dentro del bañador y me sujetaba la polla firmemente. Acercó sus labios a los míos y me dio un húmedo beso con lengua. Empezó con un suave vaivén, masturbándome lentamente. Yo oía cómo su respiración se agitaba, pero no podía dejarme llevar. Era la hija de Manolo y, aunque se trataba de una mujer adulta, solo tenía 22 años y yo 52. No estaba bien y no me lo podía permitir. Tuve que cogerle la mano y apartársela. Anabel, lo siento, pero no podemos hacer esto. Sería traicionar la confianza que tu padre ha depositado en mí. Por otro lado, has pasado por una experiencia dolorosa y posiblemente no ves las cosas con claridad. ¿Ah, sí? -respondió airada- Te aseguro que veo las cosas con absoluta claridad y sé muy bien lo que quiero y necesito. Héctor, por favor, no te hagas de rogar más. Lo estás deseando. Lo sé. Te voy a ayudar a que veas tú las cosas con claridad. Y dicho esto se quitó la parte de arriba del bikini, dejando dos hermosos, perfectos, firmes y redondos pechos que desafiaban la gravedad. Esto unido al tamaño que tenían, ya que por lo menos usaba una talla 100, y el de los pezones y areolas, hizo que mi polla alcanzase su máximo esplendor, justo cuando me la volvía a coger con la mano. Después se pegó a mí y clavó sus tetas desnudas en mi pecho, mientras ensayaba un nuevo beso con lengua que me acabó de poner a cien. Ahí ya no pude resistir más y en un momento me quité el bañador y deshice los lazos de la parte de abajo de su bikini, quedando los dos completamente desnudos. Comencé a pasar mi dedo medio por dentro de sus labios vaginales sin llegar a penetrarla, pero estimulándole el clítoris cuando lo alcanzaba. Anabel estaba fuera de sí y su mano se movía a toda velocidad pajeándome y suplicándome que no la hiciera esperar más. ¡Oh, Héctor, así, sigue, que bien lo haces! ¡Dame más, vamos, fóllame! Tranquila, zorrita, que esto en solo el principio. Si quieres mi polla te la vas a tener que ganar -le decía mientras le pasaba el dedo por la rajita y el clítoris con una lentitud desesperante-. Anabel no paraba de suplicarme que se la clavara entera, diciéndome toda clase de guarrerías y pidiéndome que la tratase como a una perra, como a mi puta particular. Verdaderamente me había puesto a cien y escuchar su respiración entrecortada y su aliento de súplica pidiéndome por favor que se la metiera toda, era un poema para mis oídos. Al final, no pude resistir más. Quería calentarla al máximo para darle el mayor placer posible, pero la verga la tenía ya durísima y los huevos me dolían de caliente que iba y de llenos de leche que estaban. Dicho y hecho, allí mismo en la piscina y abrazada como estaba a mí, la cogí por el culo y la levanté. La muy puta adivinó mi intención y se abrazó a mí con las piernas en mi espalda, dejando su coño bien abierto esperando a que la ensartara con mi mástil. Entonces, lo más lentamente que supe o pude hacerlo le fui metiendo mis 22 centímetros de verga, horadando su agujero y llenándolo con mi miembro con precisión calculada. Anabel se apretó más a mí, clavándome sus tetazas y comiéndome la boca con desesperación, mientras yo empecé a arrearle una follada sensacional a toda velocidad, sin darle tregua ni reposo a su hambriento coño, de abajo a arriba, prisionera entre la pared de la piscina y mi cuerpo, en el que se aplastaban sus pechos. ¡Aaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhh, Asíiiiiiiiiiiii Héctor, me matas de gusto, sigue, sigue, ooooooooooooooohhhhhh! Toma, toma, toma, golfa, putón, tirarte a tu tío. Debería darte vergüenza. Me has buscado desde el principio y ahora te voy a dar verga hasta que te hartes. Por zorra. ¡Así, sigue, fóllame, insúltame, que eso me pone más cachonda! ¡Ooooooooohhhhh, que bueno, dame más, más deprisa, más deprisa, sigue, sigue! Era imposible follarla más deprisa de lo que lo estaba haciendo, y aun así me pedía más. Debía estar a punto de correrse. Si en ese momento paraba, sería capaz de hacer lo que le pidiese y de convertirla en mi esclava, pero yo era incapaz de hacer algo así y, por el contrario, continué el ritmo de mis embestidas sin darle tregua ni reposo. ¡Así, Héctor, así! Vamos, dame unos minutos más. Estoy casi a punto de correrme. Pues entonces vas a tener que dejar que haga contigo lo que quiera y te folle cuando me dé la gana ¿Aceptas o la saco y paro? ¡De acuerdo! ¡Te tomo la palabra! ¡Soy capaz de aguantar mucho sexo y tendrás que darme todo el que te pida! ¡Solo de pensar que seas capaz de hacerlo se me hace la boca agua, pero ahora sigue follándome y calla, amor, que estoy a punto de correrme! Dicho esto, la sentí convulsionarse intentando ahogar los jadeos y gemidos sin éxito. Yo estaba a mil por hora y no paraba de comerle la boca metiéndole la lengua y buscando ella la mía, al tiempo que estrujaba sus abundantes pechos y la taladraba sin parar. Anabel seguía corriéndose en un orgasmo continuado que no podía tener fin hasta que yo no parase. Allí la tenía yo, ensartada con mi verga, mientras ella estaba dejada caer hacia delante, desmadejada, con el placer dibujado en su rostro. Yo era su amo y Anabel lo había aceptado de forma tácita. Aguantaría todo el sexo que yo fuese capaz de proporcionarle. Al final, a pesar de haber hecho todo lo posible por aguantar, llegó ese momento en el que llegas a un punto de no retorno, a ese cosquilleo en el que sientes que va a salir la leche a borbotones, sin poderlo evitar, y me corrí. Descargué todo el semen que había estado acumulando en su interior, mientras ella, presa del paroxismo al sentirlo dentro, emitió un gemido intenso y brutal, fruto del orgasmo cumbre de todos los que había experimentado hasta ese momento. Salimos y nos tumbamos en la hierba. Descansamos un rato y nos dormimos abrazados. No sabría decir cuánto tiempo pasó hasta que desperté. Me di cuenta al poco de despertarme de que me estaba haciendo una felación. Le acaricié el pelo, nos miramos y nuestras miradas expresaron el intenso deseo que sentíamos en ese instante de devorarnos el uno al otro. La hubiese rematado allí mismo, follándomela salvajemente y hacer que se corriera con mi polla dentro, dándole sin parar y abriéndole con la verga el coño cada vez más, en un orgasmo interminable en el que me suplicara que parase porque se moría de gusto y no podía soportarlo más, para entonces correrme yo a placer y soltarle toda la leche acumulada para que la sintiera invadir su interior, pero no era el momento de hacer eso. Mis planes eran otros. Pretendía calentarla, torturarla sexualmente, darle algo nuevo que no hubiese experimentado jamás, para que se aficionase a mí y solo quisiera estar conmigo. Para conseguir mi objetivo tenía que hacerlo muy bien e ir más allá de satisfacer su líbido y calmar sus ansias de sexo. Le dije que me esperase y fui al cuarto de baño. Tras una breve inspección, encontré lo que buscaba: una botellita de aceite corporal para después de la ducha. Estaba prácticamente entera. Volví con ella y cuando me vio llegar, Anabel me miró con expresión interrogativa e hizo un gesto al que acompañó con las palabras exactas que le daban su significado. ¿Y eso? Aceite corporal para después de la ducha. Como estás mojada he pensado en ponerte un poco para hidratarte la piel. Esto es el colmo -dijo algo enfadada-. Estaba chupándote la polla y entonces tú vas y paras, me dejas a mitad y no se te ocurre otra cosa que traerte una botella de aceite corporal para hidratarme la piel. Tú, calla, déjame y disfruta. No voy a parar de darte sexo hasta que estés completamente satisfecha. Todo el que puedas aguantar, pero ahora déjame a mí. Túmbate boca abajo, extiende los brazos, separa un poco las piernas y relájate. Extendí un poco de aceite por su espalda y comencé con un suave masaje, que más tenía de magreo que de masaje, acariciándole la espalda y tocándole las tetas por los lados cuando pasaba mis manos por esa zona. Después bajé a la parte baja de la espalda, con un movimiento circular hasta llegar al culo, el cual también magreaba para volver a subir de nuevo y bajar cada vez más. Anabel, instintivamente, abría las piernas cuando mis manos se acercaban a su sexo al masajearle las piernas por dentro. Empecé a acariciarle por fuera sus labios vaginales y pude escuchar un gemido involuntario. Insistí en lo mismo, pero pasando el dedo medio por entre sus labios, aunque sin llegar a penetrarla. En mis dedos quedó impregnada la humedad que se escurría de su coño. Su espalda se arqueó, elevando su culo y su sexo, como invitándome a poseerla. La pobre Anabel estaba cachonda perdida y ya no contenía sus jadeos y gemidos. Seguí torturándola un poco más, frotándole suavemente el clítoris, primero despacio y después cada vez más deprisa. Yo tenía la polla tiesa como un garrote, y a pesar de estar deseando metérsela, todavía habría de esperar un poco más. Los jadeos y gemidos de Anabel subieron de tono y estuve seguro de que ya no había vuelta atrás. Había comenzado a tener un tremendo orgasmo que mis dedos hacían incrementar en intensidad por la velocidad con la que se movían. ¡Ooooooooooohhhhhhhhhh, Héctor! ¡Me corrooooooooooooooo! Ahora verás, puta. Vas a suplicarme que pare de follarte, pero te voy a dar con el manubrio hasta que revientes, zorra. Y me coloqué detrás de ella y de un solo golpe se la metí entera. Con el coño chorreando y en pleno orgasmo, entró como si nada y me puse a bombearla sin piedad. Cuanto más le daba más se prolongaba su orgasmo. Yo no paraba de darle sin descanso y su corrida no tenía final. ¡Sigue, sigue, para, sigue! ¡Que bien lo haces, cabrón! ¡No puedo aguantar más, pero quiero que sigas! ¡Dame, dame, más, reviéntame el coño! ¡Ay, como me llenas, que gusto! ¡Sigue dándole a esta puta que te va a chupar la polla para ponértela tiesa otra vez y que la vuelvas a follar! ¡Menudo pollón tienes, Héctor! ¡Vas a hacer que me corra otra vez!, ¡Para, sigue, ay que me viene, Héctor, que ya no aguanto más, que no puedo pararlooooooo, que me muero de gustooooooooooooo! ¡Oooooooooooooohhhhhhhhhhhhhhhhhh, Héctooooooor! ¡Me corrooooooooooooooooo! ¡Córrete, Anabel, vamos! ¡Vaya calentorra que estás hecha! ¡Te voy a soltar toda la leche en ese coño de puta que tienes! ¡Sí, lléname toda, lléname, amor! ¡Eso es un hombre! ¡Siiiiiiiiiiiiiiii, ya lo noto! ¡Me corrooooooooooooooooo, Anabel! ¡Me corrooooooooooooooooo dentro!¡Tu chocho me succiona y me saca la lefa! Le solté varios chorros dentro, al tiempo que de puro placer sentía que se me iba la vida detrás a causa de las contracciones orgásmicas del coño de Anabel. Caímos los dos rendidos. Por lo visto, Anabel era multiorgásmica y al meterle la polla y empezar a follarla en plena corrida encadenó varios orgasmos. Cuando la chica se está corriendo es el mejor momento para meterla, porque las contracciones vaginales te dan más placer y ellas al sentir como las penetras mientras se corren gozan mucho más. Anabel se quedó tumbada junto a mí, abrazada y dándome tiernos y cálidos besos en la boca. Amor, cuánto me has hecho disfrutar y cómo lo necesitaba. Tu si que sabes dar placer a una chica -decía mientras no paraba de besarme-. Yo también he disfrutado mucho, Anabel. Eres una chica muy atractiva y estás buenísima. Tu cuerpo, tus tetas y tu chocho son una gozada que no esperaba tener para mí. Ojalá no te canses de mí. ¿Bromeas? -respondió-. En toda mi vida he encontrado a nadie que me folle también y me dé tanto placer. Creí que me moría de gusto. Puedes apostar a que no te voy a dejar escapar. Desde hoy eres mío y si ser tu esclava sexual conlleva que disfrute tanto, voy a ser la esclava más obediente del mundo. Nos levantamos y nos fuimos a descansar a su cuarto, por tener una cama más grande que la del cuarto de invitados, de metro y medio de ancho por dos de largo. Me tumbé boca arriba y ella se acurrucó a mi lado. Me acariciaba el pecho y me daba tiernos besos en la boca. Sus pechos presionaban mi costado izquierdo y la verdad es que yo me sentía en la gloria. Al final, con tan placenteras sensaciones, me quedé dormido. No sé cuánto tiempo estuve durmiendo esta segunda vez. La verdad es que el sexo con Anabel me dejaba exhausto. Por la hora que vi en un reloj de pared, entre una hora, y hora y media. Todavía estaba amodorrado, pero algo había interrumpido mi sueño despertándome. Enseguida me di cuenta de lo que era- Allí estaba Anabel, chupándome de nuevo la polla con ansia. A pesar de estar dormido me la había puesto morcillona y ya tenía un considerable tamaño y cierta rigidez. Supongo que la suficiente para poder follármela de nuevo, pero debo reconocer que me comporté de manera bastante egoísta y dejé que prosiguiera con la felación. La verdad es que lo hacía divinamente, moviendo la cabeza de arriba a abajo, hasta tocar el glande casi en su garganta y apretándome la verga suavemente con sus labios carnosos, como si de una hambrienta vagina se tratara. Estuve a punto de dejar que llegara al final y correrme en toda su boca obligándola a tragarse toda mi leche, pero me dio lástima, porque sabía que necesitaba más sexo y por supuesto que se lo iba a dar, aunque de forma algo distinta, ya que estaba visto que Anabel era una tía muy, muy caliente, y cuanto más placer le diera y más la hiciera disfrutar, más se convertiría en esclava mía. La separé de mí y le saqué la polla de la boca. ¡Héctor! ¿Qué haces? ¿No te gusta que te la chupe? Quería que te corrieras en mi boca y saborear tu leche, mientras me corría. ¿Y como pensabas correrte si tenías mi verga en la boca? Me estaba haciendo un dedo. Me excita mucho comerme una buena polla, Y dicho esto siguió con la mamada que me estaba haciendo. La tia la chupaba como los ángeles y mientras lo hacía se metió un consolador de unos 25 centímetros, algo más largo que mi polla, aunque no tan grueso. Cuando se lo metió en la vagina, vi el deseo reflejado en su cara, y la velocidad de la mamada se incrementó hasta ir pareja con la de la follada que a sí misma se estaba metiendo. Entonces, saqué el miembro de su boca y el consolador de su coño. Cogí los cordones de sus deportivas y de las mías y la sujeté de las muñecas. ¿Qué vas a hacerme? Torturarte por puta. La até a las patas del somier de la cama de forma que quedó en el centro en aspa, con las piernas abiertas y hacia abajo y los brazos abiertos y hacia arriba. Ahora verás, putita. Te vas a comer toda la lefa, pero cuando yo lo decida y después de correrte varias veces, que es lo que estás pidiendo a gritos. Por favor, Héctor. Fóllame ya de una vez. Cogí el consolador y se lo enchufé en el coño mientras le lamía el clítoris y lo pellizcaba suavemente con los dientes. Puse el vibrador a máxima potencia y le empecé a hacer movimientos circulares dentro de su vagina al mismo tiempo que le daba lengua sin parar. Cuando noté que estaba a punto de correrse, paré. Esta operación la repetí varias veces. Si notaba que estaba a punto de llegar al clímax paraba y cuando se le pasaba un poco la calentura volvía a comenzar. La pobre Anabel, casi en el paroxismo, gritaba, lloraba y suplicaba que se la metiera ya y constantemente me pedía por favor que no me demorase más y que quería sexo sin límites. ¡Héctor, por favor, fóllame ya! ¡Méteme ese pollón que tienes en el coño y dame lo que necesito! Si empiezo será hasta que yo decida parar. Te estaré follando sin descanso ¿Lo aceptas? ¡Sí, sí, sí, sí! ¡Vamos! Me subí encima de ella y se la metí toda de golpe. Empecé a bombearla primero despacio, después deprisa y le cambiaba el ritmo cada poco. Cuando notaba que empezaba a tener ganas de correrme, me salía de dentro de ella y le metía el vibrador a máxima potencia. Anabel encadenaba un orgasmo tras otro. ¡Héctor, dame más, así, me muero de gustoooooo! Toma, toma y toma putita. Voy a hacer que te corras hasta que yo quiera. ¡Me corrooooooooooooooooo! ¡Me corrooooooooooooooooo por todaaaaas partes! Después tendrás que sacarme toda la leche, puta. ¡Haré lo que quieras, dejaré que me la metas donde quieras y que te corras donde quieras, amor! ¡Te quiero, te amo, te deseo! Cuando vi que ya no podía más, paré. Héctor, no puedo más. Me he quedado completamente satisfecha y eso es algo que no me había pasado nunca. Soy tuya para siempre. Ven, amor, que voy a hacer que te corras como nunca lo has hecho. Desátame, vamos. Le aflojé las ligaduras y apenas estuvo libre me cogió de la mano y me llevó a a la piscina. Yo cogí el consolador por si hacía falta, que nunca se sabe. Me tumbó en la hierba y empezó a hacerme una mamada espectacular. Según se introducía la verga en la boca, con una lentitud desesperante, apretaba sobre ella sus labios carnosos hasta que no podía más y le llegaba hasta el fondo de su garganta, y después, también con una lentitud pasmosa, la sacaba apretando de nuevo los labios sobre ella y aplicaba rápidos movimientos de succión sobre el glande. La felación, poco a poco comenzó a ganar en velocidad e intensidad, apretando un poco más esos labios diseñados para chupar pollas, y de forma más rápida, tanto al entrar y salir en su boca como al succionarme la punta de la verga. Yo me sentía morir y comprendía que así no iba a poder aguantar mucho. Le dije que parara pero hizo caso omiso. Intenté apartarla con mis manos, pero ella se resistía, chupándomela con mayor ansia si cabe. Noté que me venía, que estaba a punto de correrme y que no podía evitarlo ya. La avisé para que se apartara, le dije que iba a eyacular de forma espantosa, que presentía que me saldría una gran cantidad de leche. En lugar de quitarse de enmedio, que es lo que pensé que haría, mis palabras parecieron calentarla y enardecerla más todavía e incrementó el ritmo y la intensidad de la mamada, y pude ver como con una mano me sujetaba la polla para chuparla y con la otra mano se pajeaba a toda velocidad. Por fin ya no pude aguantar más y descargué todo el torrente de leche acumulado en su boca glotona que tragaba sin parar y seguía succionando para extraerme hasta la última gota de semen. No pude reprimir los gemidos y jadeos mientras me corría en su boca sintiendo un placer inenarrable. Enseguida la oí chillar de placer. Estaba teniendo otro orgasmo. Aún cansado y habiéndome acabado de correr como estaba, cogí el consolador y se lo enchufé en todo el coño a máxima potencia, aumentando de esta manera la intensidad de su corrida. Se me abrazó y empezó a comerme la boca, buscando mi lengua, en un morreo interminable acompasado a su orgasmo y susurrándome cada vez que nuestras bocas se separaban “Así, así, amor, te quiero, te quiero, soy tuya para siempre. Quiero que me folles hasta que te hartes. Mi coño, mi boca, mis tetas, mi culo, toda yo soy tuya. Soy tu esclava”.

Autor: acalorado Categoría: Sexo con Maduras

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Con la mamá de mi amigo

2019-08-16


Hola otra vez ,en esta ocasión les voy a contar el como me cogí a la mamá de mi amigo Para empezar describiré a la señora ,su nombre es Guadalupe (Todos le decimos Lupe),es una señora de unos 45 años,mide aproximadamente 1,63 cm,pechos algo caídos, buen trasero ,cabello corto castaño ondulado,algo gordita, como la mayoría de las maduras jaja A la señora la conozco desde hace aproximadamente 8-9 años,que fue cuando conocí a mi amigo(Luis),es una señora bastante agradable,es casada,pero su esposo no vive con ella ya que trabaja en el extranjero,en fin Esto ocurrió un sábado en el cumpleaños del hermano de mi amigo(Daniel) ,y como soy amigo de la familia me invitaron,llegue temprano ya que me pidieron ayuda para adornar y demás, todo iba bien, de momento sacaron cervezas para ir entrando en ambiente, llegando la noche fue cuando empezó la fiesta,pero ella ,mi amigo y su hermano ya estaban algo tomados(yo no,ya que no soy de tomar mucho),la fiesta transcurrió con normalidad, baile ,alcohol,pastel,etc ,conforme fue transcurriendo la noche,todos los invitados se iban yendo,hasta que a eso de las 2 de la mad**gada,solo quedamos, la señora,mi amigo,su hermano y yo Daniel: Oye mamá,gracias por la fiesta pero mañana debo trabajar,así que me iré a dormir,si quieren ustedes sigan Luis: Yo también ya me voy a dormir,que mañana voy a salir con mi novia Lupe: Eso quiere decir que me voy a quedar sola con José?,o tú también tienes cosas que hacer mañana? -dirigiéndose a mi Yo: No,yo no tengo cosas que hacer mañana,si quiere la acompaño otro rato Lupe: Tú si eres buen muchacho,no como mis hijos – en este momento la señora ya estaba muy tomada,al grado de casi caerse Luis: Como digas,ahí te encargo a mi mamá José, ya no dejes que tome más,buena noche Daniel: Buenas noches Yo: Claro,buenas noches Ambos se fueron a su cuarto y yo me quede con la señora en la sala Lupe: Ya qué esos dos se fueron,pon más música para seguir bailando Puse la música en aleatorio y yo solo veía como la señora baila,hasta que me pidió que bailará con ella Yo: Ustedes siga,yo estoy bien viéndola, además no se bailar Lupe: Como no,nada mas agárrame y sígueme el paso Me jalo hacia ella y me hizo que la abrazara,lo cual estaba haciendo mal ya que no quería tocar más de lo que debía y se fuera a m*****ar Lupe: Pero agárrame bien o los dos nos vamos a caer Yo: Pero de donde quiere que la agarre? Lupe: Pues agárrame de aquí,que por eso tengo mucho – agarro mis manos y las puso en su trasero Yo: No le m*****a que la este agarrando de ahí? Lupe: No,si para eso son jaja Seguimos según bailando ,ya que el baile no tenía nada que ver con la música,pero a mi no me importaba ya que yo estaba feliz con sus nalgas en mis manos ,estuvimos así como media hora, hasta que la señora se empezo a caer más de lo que ya se estaba cayendo Yo: Le pasa algo? Lupe: Ya me estoy quedando dormida jaja,ayúdame a ir a mi cuarto Me acomode para apoyarla en ir a su cuarto,pero yo no soltaba su trasero jaja,llegamos a su cuarto y la acomode en su cama Lupe: Ahí agarra una cobija para que te acuestes en la sala Yo: Si,muchas gracias Lupe: No,gracias a ti hijo,ya después te doy algo,no se dinero,un regalo,una chupada, algo para agradecerte Termino de decir eso y se quedó dormida,la verdad tome lo que me dijo de alguien que ya estaba bastante tomada,así que no le di mayor importancia,me fui a la sala,acomode un poco para poderme acostar y me quede dormido,al día siguiente mi amigo me despertó Luis: Hey José,todo bien? Yo: Si, que paso? Luis: Te la seguiste mucho con mi mamá anoche? Yo: Algo,como una hora y media,ya que se empezó a quedar dormida tu mamá Luis: Bueno,esta bien,ya me voy, luego nos vemos Yo: Deja me despierto bien y me voy contigo Luis: Como crees,quédate dormido otro rato,estamos en confianza,así que no te preocupes,mi mamá lo va a entender Yo: De verdad? Luis: Si,ahí quédate,nos vemos Yo: Adiós En ese momento no creí que me fuera a dormir otra vez,pero cuando me di cuenta la señora Lupe me despertó con el ruido que estaba haciendo al acomodar su casa Lupe: Buen día,perdón si te desperté Yo: No se preocupe, ya era hora de que me levantará jaja Lupe: Y parece que “alguien” más se levantó Como es normal, al despertarme tenía una erección, la que tape con la cobija que tenía Lupe: No te preocupes,tengo dos hijos y se que eso es algo normal,aunque si es algo raro verlo en alguien distinto a mi familia jaja Yo: Para mi también fue algo raro oírlo de usted jaja Lupe: No se porque se te hace raro,si sabes que yo hablo muy abiertamente jaja Yo: Lo sé ,pero es la primera vez que la oigo hablar sobre ,bueno, una erección y más sobre la mía Lupe: En eso tienes razón,pero es algo aun mas raro,escuchar ese tipo de “quejas” de alguien que se la paso manoseándome en la noche jaja Yo: Pero eso fue porque usted me dijo que lo hiciera Lupe: Y tú no tuviste alguna queja sobre eso jaja,pero bueno,olvida eso y ven a desayunar algo para que me ayudes a acomodar un poco aquí Acomode en donde estaba acostado, recogí un poco de basura que había en lo que la señora me avisaba para desayunar,nos sentamos a comer mientras platicábamos Yo: Y a hablado con su esposo? Lupe: Si, apenas hable con él hace un par de días,solo que me hablo un poco raro , siento que me ha de estar engañado ese hombre Yo: Y no le m*****a eso? Lupe: Mientras me siga enviando dinero y hable con mis hijos,por mi que haga lo que quiera Yo: Es la primer persona que escucho que dice eso tan tranquilamente Lupe: Me tiene sin cuidado,ya que de una noche sus encuentros no pasan,porque antes de irse,se operó para no tener más hijos así que otra familia ya no puede formar y seria muy tonto de su parte casarse con alguien que tiene hijos Yo: Ahora se porque no se preocupa tanto Lupe: Asi es,y que tal tú?. Ya tienes novia?. Yo: Pues no,por ahora no tengo novia Lupe: Pero si has de tener a alguien que te ayuda con tus erecciones jaja Yo: Si que es bastante directa con algunas cosas,además eso ya es algo privado Lupe: Qué tiene? ,estamos en confianza ,y por la forma que respondiste,si hay alguien. Dime, quien es? Yo: Por mucha confianza que tengamos,son temas ya muy privados como para decírselo a cualquiera Lupe: A ver,para que veas que si puedes confiar en mi,pregúntame cualquier cosa sin importar que tan íntima sea y te responderé con total sinceridad Yo: Esta completamente segura? Lupe: Completamente,pero después de responderte,tú me dirás lo que te pregunte Yo: Okey,usted a engañado a su marido con alguien desde que se fue? Lupe: Si,con un chico que me traía el agua Yo: Ah si,y como fue? Lupe: Fue una vez que me trajo mi agua,paso aquí a la sala a dejármela y mientras yo la acomodaba me agaché por unos segundos, cuando sentí que me dio una nalgada,se puso rojo y me pidió disculpas tantas veces que casi iba a llorar,pero para no hacerte tan larga la historia,le propuse que no le iba a dar propina por los siguientes 2 meses a cambio de que se la chupara en ese momento y bueno,me ahorre dos meses de propinas jaja Yo: Y ya después, nada de nada? Lupe: No,de hecho pocos días después de pasar los 2 meses,se cambio de casa y ahora viene un señor a traerme el agua Yo: Si que fue una buena aventura jaja,y solo con él? Lupe: Asi es,y ya hable mucho yo,ahora dime tú y quiero detalles Yo: Bueno,es una vecina que conocí en una fiesta y aparentemente esa vez discutió con el novio,así que me uso para vengarse de él y ahora cada que ella o yo tenemos ganas,quedamos en algún lugar para complacernos *Tuve que inventar una historia, ya que no le iba a decir que quien me ayudaba con lo sexual era mi propia tía* Lupe: Van a hoteles y así o donde lo hacen? Yo: Pues en cualquier baño público, ya que lo único que le gusta a ella es darme sexo oral jaja Lupe: Le ha de gustar mucho hacerlo o tu pene a de saber muy rico jajaja Yo: No se, jamás le he preguntado a que me sabe el pene jaja Lupe: Pues al chico este que te digo,le sabia como a jamón jajaja Yo: Eso es algo que no quería ni tenia que saber Lupe: Pero ahora lo sabes jajaja. Bueno,bueno,ya termina de comer,mientras yo me iré a bañar que esta conversación me hizo entrar en calor Se fue la señora Lupe a bañar, mientras terminaba de comer pensaba el como tomar la conversación que habíamos tenido,había sido una insinuación,simple platica o que exactamente,termine de comer ,levante mis cosas,y me puse a limpiar lo que faltaba de la fiesta de anoche,en eso regreso la señora Lupe Yo: Ya esta mejor? Lupe: Si,ya vengo más fresca y espero que también traigas la cabeza fría, bueno,ambas cabezas jaja Yo: Si, ya esta todo en orden Lupe: Me parece bien, y aprovechandome un poco de ti,ayúdame a mover la mesa para limpiar debajo de ella,por favor Yo: Claro Jalamos la mesa que me había dicho y por un error nuestro no limpiamos lo que había encima de ella,así que al moverla un vaso de cerveza que estaba ahí,cayó encima de mi Lupe: Ay José, ya te ensuciaste todo y lo malo que es cerveza Yo: Si,lo peor es que voy a ir apestando todo de aquí a mi casa Lupe: Pero ve el lado bueno Yo: Cuál es? Lupe: Ahora el pene te va a saber a cerveza jaja Yo: Algo bueno tenía que salir ja Lupe: Pero ya en serio,si quieres ve a bañarte y mientras yo te lavo tu ropa,al fin que con la lavadora se seca rápido Le tome la palabra,me presto una toalla y me fui a bañar,termine rápido y me senté en una silla que tenían ahí en el baño solo con la toalla envuelta en la cintura,en lo que me traía mi ropa, en eso toco la puerta del baño la señora Lupe Lupe: Ya terminaste de bañarte? Yo: Si,necesita algo? Lupe: La verdad es que si,quiero entrar al baño Me apreté más fuerte la toalla, y me salí Lupe: Gracias hijo,ahí pásate a mi cuarto para que no te de tanto frío Hice lo que me dijo,así que me fui a su cuarto y me senté en su cama,después de un par de minutos llego ella Lupe: Perdón por sacarte así del baño Yo: Cuando se tiene la necesidad, hay que hacerlo jaja Lupe: Si verdad jaja, ahorita en un par de minutos queda tu ropa,mientras deja te doy una pijama de uno de mis hijos para que no te vayas a enfermar Fue al cuarto de mi amigo y su hermano, y trajo varias pijamas para mi Lupe: Traje algunas a ver si una te queda Yo pensé que se saldría, pero solo se dio la vuelta en lo que me vestía,por suerte la primera que me puse me quedo,lo malo es que el pantalón era de los que vienen abiertos de enfrente,o sea que si por alguna razón tenia una erección,se me podría salir el pene Lupe: Qué bueno que te quedo uno,pero a ver si no te entra mucho aire ahí abajo jaja – señalo mi pene Yo: No me preocupa tanto el aire,si no que me preocupa más otra cosa Lupe: Te preocupa que se te salga? Yo: Amm,pues de hecho si Se empezó a reír y se sentó junto a mi Lupe: jaja ,pues no creo que pase,mi hijo siempre que la usaba jamás se le salió o se le llegaba a asomar, aunque puede ser porque él si traía ropa interior,igual no creo que pase jaja Yo: La verdad eso espero,porque no me gustaría estar de exhibicionista jaja Lupe: Aunque así fuera,yo no soy una religiosa como para que me de miedo ver eso jaja Mientras decía eso,puso su mano en mi pierna y la empezó a sobar Yo: Lo dice como si hubiera visto varios Lupe: Bueno,tengo casi 50 años,es obvio que en mi vida si llegue a ver varios Yo: Ah si,y como cuantos más o menos? Lupe: Tú si que sabes como hacer que la gente te diga cosas que no jaja Yo: Bueno,solo fue una pregunta para hacer plática,pero si no me quiere responder no hay ningún problema Lupe: Nada más porque me siento algo culpable de que te hayas ensuciado,además de que se ve que eres bueno para guardar secretos jaja. Pues que serán,aproximadamente en mi vida he visto unos 20 penes más o menos,sin contar los de mi esposo e hijos Yo: Si que han sido muchos jaja ,y a todos les dio una mano o solo los veía? Lupe: La mayoría al menos si se llevó un beso jaja Yo: Si que tuvo una juventud muy activa jaja Lupe: Pues si,ya después me case y ahí se acabó eso,bueno,paso ese último que te conté jaja. Y tú como cuantas vaginas has visto? Yo: No tantas como usted,pero si al menos unas 5 hasta ahora,son 15 menos de los que ha visto Lupe: 16 para ser exactos jaja Yo: No había dicho que eran 20? Lupe: Pues ya estoy viendo otro jaja Estaba tan concentrado en la platica que olvide completamente que traía la pijama de mi amigo y que no traía mi bóxer,y con la platica que teníamos ,más aparte la mano de la señora Lupe en mi pierna,hicieron que tuviera una erección y se me empezaba a salir el pene,así que como pude me tape con la mano Lupe: Ahora sabemos que si se podía salir jaja Yo: Le pido perdón Lupe: Supongo era algo normal,con estas pláticas y con mi mano en tu pierna,no era para menos jaja,pero no te tapes ,deja que se asome jaja Yo: No, como cree que voy a tenerlo de fuera? Lupe: Qué tiene?,a ver,quita tus manos -con sus manos quito las mías dejando que se asomara un poco mi pene - Ves?,no hay ningún problema Yo: Esta segura que no le m*****a? Lupe: Si estamos hablando de eso,que me va a m*****ar,además estamos en confianza y el ya quería unirse a la platica. Verdad que ya te querías unir a la platica? -Empezó a hablarle a mi pene, mientras que con uno de sus dedos lo empezó a mover Yo: Oiga,no era solo verlo?,ya hasta lo está tocando Lupe: Tú toda la noche te la pásate tocándome las nalgas,es mi turno de tocarte algo – Quito su dedo y agarro completamente mi pene con su mano- o acaso te m*****a que alguien que no es tu vecina te agarre el pene? Yo: No,para nada,al contrario,se siente bien jaja. Oiga y no me dejaría tocarle otra vez las nalgas? Lupe: Tú tócalas, total, “estamos en confianza” jaja Me recosté en su cama mientras le sobaba su trasero y veía como me estaba masturbando Lupe: Te pondré en la misma situación que el chico que me trajo el agua,te doy un pago por haberme ayudado o quieres que te la chupe? Yo: Pues ya se ahorro otro pago señora jaja Lupe: Aunque hubieras elegido el pago,igual te la iba a chupar jaja Sin soltar mi pene se subió a la cama,acercó su trasero lo más que pudo hacia mi y se metió mi pene en la boca, todos esos penes que dijo haber tenido en su vida,le sirvieron muy bien para practicar,ya que la chupaba muy bien Lupe: Ahora entiendo porque a tu vecina le gusta chuparte tanto el pene,sabe muy bien jaja Yo: Como a que sabe? Lupe: No se,déjame seguirlo chupando para ver si le encuentro sabor jaja Continuo chupándolo por un rato,cuando de repente sonó el teléfono que tenía en su recámara Yo: Quién es? Lupe: Es mi marido jaja Yo: Si quiere me voy,para que hable tranquila Lupe: No te preocupes, tú quédate jaja,solo no hables ni hagas ningún ruido Ya no pude decirle nada,ya que contesto el teléfono Lupe: Bueno,ah si,hola amor,nada,aja,aja,es que ando comiendo un helado,por eso se escucha que chupo algo,el sabor?,es de fresa jaja,si esta bien,te amo, adiós – Colgó el teléfono y siguió chupándome el pene Yo: Ahora se que mi pene sabe a helado de fresa jaja Lupe: Obvio no le iba a decir que estaba chupando un pene,o si? Yo: Claro que no ja,aunque no sabia que le gustará hacer eso,de hablar por teléfono mientras tenia sexo y menos cuando hablará con su esposo Lupe: Es la primera vez que lo hago y fue algo muy excitante jaja,pero ya deja que termine aquí Continuo chupándome el pene ,yo solo me la pase sobándole el trasero,por encima de la ropa y por dentro de su calzón,así seguimos por un par de minutos más hasta que solté todo en su boca ,el cual fue a escupir a la basura Lupe: Hum,si hay algo que nunca me ha gustado,es el sabor del semen jaja Yo: Me hubiera dicho y no se lo habría echado en la boca Lupe: No importa,al menos así no ensucie nada jaja,pero bueno,ya debe estar más que seca tu ropa,deja voy por ella o ven conmigo y de paso lavo esa pijama Fui con ella hasta donde tenía su lavadora y al agacharse a sacar mi ropa,me dio una vista completa de todo su trasero,lo cual hizo que me volviera a excitar Yo: Oiga,le puedo hacer una pregunta? Lupe: Si,dime Yo: Hace como cuanto tiempo que no tiene sexo? Lupe: Desde que se fue mi esposo,o sea más o menos, año y medio Yo: Ya fue hace mucho tiempo Lupe: Así es,pero de vez en cuando calmo la necesidad masturbándome,no todos tenemos a algún vecino o vecina que nos ayude,como en tu caso jaja Yo: Pues no soy su vecino,pero si quiere la puedo ayudar Lupe: Y traes protección? Yo: Es necesario? Lupe: A menos que quieras tener un hijo con la mamá de tu amigo,yo creo que si es necesario, entonces, tienes? Yo: En mi mochila tengo algunos Lupe: Y cuantos son algunos? Porque ha sido un año y medio muy largo jaja Yo: Con una caja alcanzará? Lupe: Y si no alcanza,aquí a un par de casas hay una farmacia para comprar más La empecé a besar y ella me correspondió el beso,mientras yo le apretaba su trasero ella me masturbaba,le comencé a quitar su ropa,dejando salir sus algo caídos pero bonitos pechos,con un pezón café que sin pensar empecé a chupar Lupe: Con calma,tenemos hasta las 6 pm y apenas va a dar la 1pm,así que ve por los condones y me alcanzas en mi cuarto Yo: Pero yo me la quiero coger aquí Lupe: Me puedes coger por toda la casa si quieres,pero primero trae los condones Yo: Mejor la llevo conmigo antes que se arrepienta La cargue y me la lleve a la sala que era donde estaba mi mochila,mientras yo sacaba y me ponía el condón, ella se termino de quitar la ropa Lupe: Aún crees que me voy a arrepentir? Yo: Viéndola así, ya no lo creo Me jalo con ella hacia su sillón,me dio un pequeño empujón,se subió en mi y sin más se metió mi pene en el ano,y empezó a darse de sentones Yo: No creí que fuera a empezar por ahí Lupe: Bueno..mi vagina..hmm…si la masturbo..ah…pero ahí atrás no..hmm… Ya no dije nada y solo deje que ella se moviera tanto como quisiera,le cogí su ano por un rato,después cambio de posición poniéndose en 4 sobre el sillón, y ya le di por su vagina ,cogimos en su sala durante un rato mas,termine,me quite el condón y lo tire a la basura Lupe: Va el primero jaja,donde quieres continuar? Yo: Yo diría que nos fuéramos a su cuarto,para estar más cómodos Lupe: Pero primero,ven y cojeme en el comedor - Me agarro de mi pene y me llevo a su comedor Yo: No nos vayan a ver sus vecinos por la ventana Lupe: No se ve nada para afuera Yo: Como sabe? Lupe: Porqué una vez mi marido me empezó a coger delante de la ventana y pasaba mucha gente,pero nunca volteaban a ver,así que supongo que no se ve Yo: Eso basta para mi jaja Se subió a la mesa,se recostó boca arriba y con sus dedos,abrió los labios de su vagina y de un empujón se la metí completa, mientras cogíamos,solo se escuchaba como rechinaba la mesa,cambiamos de posición y lugar,en sillas,piso,la mesa ,incluso me jalo a la cocina para también hacerlo ahí. Pasado el tiempo termine con otra descarga en el condón Lupe: Otro más,ya estas cansado? Yo: No mucho,todavía aguanto jaja,usted ya se canso? Lupe: Pues yo creo te aguanto otro par mas jaja,pero ahora si vamos al cuarto,que si es muy incómodo el estar entre sillas y mesas Yo: Esta bien,y me va a llevar otra vez jalándome del pene? Lupe: No,esta vez quiero que me cargues,me crees aguantar hasta mi cuarto? Yo: Estoy algo cansado,pero yo creo que si La cargue y durante el camino hasta su cuarto nos íbamos besando,llegando a su cuarto,agarro el condón y con su boca me lo puso,empezamos a coger tantas veces como el poco tiempo que teníamos nos dejará,después de unas horas, su cuarto termino todo aventado, y ambos nos quedamos acostados y abrazados,cuando volvió a sonar el teléfono Yo: Es su esposo de nuevo? Lupe: No,es mi hijo,a ver espérame. Que paso hijo?,aja,aja,okey,aquí sigue,si, esta bien,adiós Yo: Qué pasó? Lupe: Ya viene Luis,llega en media hora Yo: Entonces creo hasta aquí quedo esto jaja Lupe: Si,gracias, esperar ese año y medio valió la pena jaja Yo: De nada jaja,bueno,déjeme ayudarle a levantar un poco su cuarto Lupe: Déjalo así,total aquí nadie entra,mejor vamos a bañarnos que estamos todos sudados Nos levantamos de su cama para irnos a bañar,tan solo abrio el agua y se agachó a chuparme otra vez el pene,la deje chuparlo un rato,después se levantó,le di la vuelta y se la metí de nuevo pero ahora sin condón Lupe: Nada más….hmm….no te vengas dentro Yo: Solo quería sentir su vagina al natural Me quede dentro de ella haciendo movimientos lentos por un par de minutos,después se la saque y terminamos de bañarnos,antes de salir nos besamos,salimos, nos vestimos y nos fuimos a la sala a ver televisión en lo que llegaba Luis. Después de un rato llego,saludo a su mamá y nos fuimos,en el camino empezamos a platicar Luis: Y a todo esto,porque aún seguías aquí? No me digas que me estabas esperando Yo: No,es que a tu mamá le gusta platicar mucho Luis: Eso sí, ella siempre esta platicando y como te tiene confianza,por eso platica mucho más Y bueno,esa es la historia de la vez que me cogí a la mamá de mi amigo,después de eso,cada que voy a su casa,busca cualquier forma para quedarnos solos y poderme chupar un poco el pene jaja

Autor: asasin_xxx Categoría: Sexo con Maduras

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Encuentro en el baño de damas

2019-08-15


Te he seguido a ese restaurante tan elegante, Ahora te veo sentada frente a un hombre y me pregunto si el afortunado será tu marido, tu jefe, tu amante o simplemente un amigo… Observo tu vestido rojo, con un increíble escote en la espalda que me permite ver esa piel que me vuelve tan loca. Unos altos tacos agujas realzan tus hermosas piernas, tu peinado va en rodete que deja al descubierto tu delicada nuca, Estás hermosa, increíble, esplendorosa, deseable… Definitivamente, tu compañero de mesa debe ser tu amante, no te vestirías así para nadie más…excepto para mí, por supuesto… Paso por detrás tuyo sin que me veas y miro a los ojos a tu amante. Por supuesto, él me devuelve la mirada y la mantiene, debe estar pensando “qué bueno sería tener a esa hembra en mi cama”, pero entonces algo cambia en la lascivia de sus ojos. Se ha dado cuenta que, a pesar de mis curvas y la lujuria en mi mirada, tal vez no me interesen los hombres… Eso parece turbarlo un poco, pero enseguida se relaja y finalmente vuelve a prestarte atención a lo que le estás diciendo. Ahora giro a sus espaldas y entonces me ves de frente y te alegras; puedo verlo en tu mirada de sorpresa. Tu amante se inclina para decirte algo al oído, pero susurra apenas y no puedo oírlo. Sonríes con su comentario, pero enseguida levantas la vista y me sonríes a mí. Eso me encanta, me excita… Te dirijo un gesto imperceptible que por supuesto entiendes y le dices a él que irás al baño de damas. Seguramente él pensará que vas a retocarte el maquillaje, ni se imagina las cosas que una mujer puede hacer a solas en un baño… o con compañía… Estoy esperándote en un pasillo del fondo, siento la urgencia de poseerte, de amarte, de hacerte mía mientras tu amante te espera sentado a la mesa. Te veo llegar, hermosa como siempre. Vas a preguntarme qué estoy haciendo allí, pero no te doy tiempo, te abrazo por la cintura y te como la boca en un beso profundo, en ese rincón poco iluminado donde nadie puede vernos. Ahora te arrastro dentro del baño de damas y trabo la puerta detrás nuestro, para que nadie pueda interrumpirnos. Tus manos se deslizan por mi cuerpo, buscando la humedad de mi sexo; ya sabes que, de solo verte ahí sentada en ese vestido rojo, me he empapado como una perra en celo. Tus manos inquietas bajan mi tanga hasta mis tobillos y tus dedos traviesos se hunden en lo profundo de mi concha ardiente. Estoy excitadísima, a punto de explotar. Te veo agacharte y enseguida siento tu lengua entre mis labios vaginales. Me muerdo la mano para no gritar. Tu lengua siempre me lleva al borde de la locura; abro mis ojos y te tomo por la nuca, para empujar tu cara entre mis muslos. Pronto mi cuerpo tiembla y acabo en tu boca. Bajo la vista y ahí estás, hermosa, relamiendo tus labios manchados con mis jugos urgentes. Ahora te levanto en vilo y hago que separes tus hermosas piernas… Entre ellas encuentro una muy pequeña tanga de seda negra que apenas cubre tu pubis depilado, así como a mí me gusta. Te la arranco de tus hermosas piernas y me zambullo entre ellas, con mi lengua urgente. Enseguida te oigo gemir, cuando sientes que mis labios acarician tu clítoris y mi lengua entra dentro de tu cuerpo… Así permanecemos un buen rato, yo disfrutando de tu pequeña concha humedecida y vos gimiendo con cada embestida de mi boca. Me reclamas más, mis labios no te alcanzan, quieres algo mucho más grande y duro dentro de tu cuerpo. Estoy aquí para complacer tus deseos; belleza mía. En apenas un segundo me calzo el arnés armado con ese juguete grueso que tanto te gusta y enseguida estoy dentro de tu cuerpo, sintiendo tu deseo y excitación. Nos movemos juntas entrando y saliendo…Te mueves sobre esa verga de silicona como una mujer poseída, gritas, jadeas, lloras y te ríes conmigo, mientras nuestro placer va aumentando cada vez más y más. Es un instante glorioso… Siento que estallas al menos dos veces en un orgasmo infernal, abrazándote a mi cuerpo mientras tiemblas sin ningún control. Cuando explotas por tercera vez yo también acabo nuevamente en ese preciso instante y ambas gemimos de placer, besándonos y acariciándonos sin ningún pudor. Nos quedamos así, fundidas en un suave abrazo mientras acaricio tu espalda desnuda y recuperamos la respiración. Nuestros corazones parecen estallar… Finalmente nos separamos, tu maquillaje sigue impecable, a pesar de las lágrimas de placer que has derramado. Te acomodas el vestido rojo, pero me quedo con tu pequeña tanga negra como recuerdo. Tu hombre seguramente me entendería… Nos mordemos las bocas en un último beso y luego te dejo ir al reencuentro con tu ocasional amante de esta increíble noche. Veo que te sonríe cuando te sientas frente a él… seguramente estará pensando la manera en que va a cogerte cuando te lleve a su cama, pero me imagino su cara de sorpresa cuando descubra la ausencia de tu tanga negra y te sienta ya dilatada, humedecida y enfebrecida, porque nadie más va a hacerte disfrutar tanto como puedo hacerlo yo. Ese hombre podrá gozar tu hermoso cuerpo; pero cuando grites y jadees bajo el peso de su cuerpo viril, estarás pensando solamente en mí, perra mía, mi hermosa hembra…

Autor: Anitaslut44 Categoría: Sexo con Maduras

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Relato de una ama de casa, madre de familia.

2019-08-14


Martha vive en una colonia popular del área conurbada de la Ciudad de México, su marido trabaja de ocho a seis de la tarde, pero como muchos, su traslado le lleva dos horas como mínimo de modo que prácticamente sale de casa desde las seis de la mañana y regresa hasta después de las ocho de la noche. Ella tiene dos hijos en una escuela primaria que le queda a cuatro cuadras de su hogar, sus hijos no tienen la necesidad de usar transporte público, así que ella misma los lleva por las mañanas y va por ellos por las tardes. Martha tiene 32 años, es bajita, de piel blanca y con unos kilitos de más como muchas amas de casa, sin embargo eso no impide que ella aún se sienta atractiva, tiene un voluminoso trasero que contrasta con su aún definida cintura, su busto más bien es pequeño pero lo suficiente para lucirlo con ligeros escotes. Aún así su matrimonio comienza a resentir los males de la monotonía que aquejan a miles de parejas, la rutina a enfriado su relación, el sexo ya no es el mismo de antes. Ella trata de contrarrestar el aburrimiento de ser una esposa hogareña siendo provocativa ante otros ojos sin que su marido lo sepa, él ya no la hace sentir deseada como en los primeros años de su matrimonio, así que mantiene a flote su autoestima de vez en cuando vistiendo algo sexy, con faldas ajustadas, algo cortas con estampados y colores llamativos, usa blusas que al agacharse dejan al descubierto sus pechos menuditos. Ella se da cuenta como la miran otros hombres, le provoca satisfacción saber que puede tener un amante en el momento que ella se decida. Es un viernes cualquiera, son las once de la mañana y Martha sabe que Lucía, su vecina y esposa de Javier, había ido a una junta escolar en el kinder en donde va su hijo más pequeño, ella misma la había visto partir hacía la escuela e incluso se saludaron en la calle. Sus hijos ya están en escuela y Martha se cambia de ropa, se quita su playera holgada y los leggins que usó cuando llevó a sus hijos por la mañana. Escoge una falda roja, una de sus favoritas, ajustada bien a sus caderas y pompas y cinco dedos arriba de la rodilla, y opta por blusa morada que deja al descubiertos sus hombros y que hace juego con el color de su falda. Se pone su mandil y comienza con las labores de su casa. Es la misma rutina de todos los días, lava los platos, t****a, echa la ropa sucia a la lavadora y se pone a preparar la comida para cuando lleguen los niños de la escuela. Mientras prepara una salsa de tomate, conecta la licuadora, no haciedo caso de la advertencia de su esposo de no usar al mismo tiempo la lavadora y la bomba que sube agua de la cisterna al tinaco de la azotea, al encender la licuadora de repente se apagan todos los aparatos: "chingadera, ya se quemó otra vez el pinche fusible", se dice a ella misma. Su marido le ha dejado una cajita con listones para cambiarle al fusible, que se ha estado quemando seguido, pero ella quiere tiene algo en mente: ¿y si va a la casa de su vecina a pedir ayuda para cambiar el fusible quemado?, siempre le ha tenido pavor a la electricidad, es un buen pretexto para ver si está Javier en su casa. Martha apaga la estufa, se acomoda su cabello y se mira al espejo, se quita su mandil y se alisa su falda pero se la levanta un poco por la cintura, quedando conforme con lo que mira en el espejo sale de su hogar y se dirije hacia la casa de su vecina. Ella toca y le responde una voz infantil que no esperaba en ese momento. - ¿Quién? - Soy yo, Martha. El niño de siete años abre la puerta. - Hola Luis, ¿no fuiste a la escuela? - No, es que amanecí enfermo de la panza. - ¿Y eso, qué te pasó? El niño no le responde, le da vergüenza decirle que había amanecido con algo de diarrea, solo la mira con una sonrisa tímida. -¿Está tu mami? - No, fue a la escuela de Paquito. -¿Estás sólito? -No, mi papá está durmiendo. - ¿Quién es, Luis? - hablan desde adentro de la casa. - Es Doña Martha - responde el niño. En eso se asoma Javier desde la ventana. - Dile que pase. Martha pasa junto con Luis, entran ambos a la sala y en uno de los sillones está Javier. - Hola Martita, que milagro que nos visitas. - Aquí dándoles lata. - Ninguna lata, cómo crees. - Me dijo Luisito que no está Lucía. - No, mi mujer fue a una junta en la escuela, que por un bailable que van a hacer los chiquillos, ya sabes, van a pedir vestuario y esas cosas, pero siéntate por favor. Martha se sienta en un sillón frente a Javier, más de la mitad de sus muslos quedan al descubierto, su falda ajustada deja al alcance de su espectador ese triángulo que permite ver hasta el fondo el color de su ropa íntima, ella tratando de no ser tan sugerente pone su mano encima de su falda. A Javier le cuesta trabajo disimular y mira su entrepierna en varias ocasiones. -Luis, fíjate si hay refresco en el refri. El niño obedece y le dice a su papá que ya no. - Ve por uno a la tiendita, y ten, cómprate unas papitas o lo que quieras. - ¿Me dejas jugar un ratito en las maquinitas? -¡A que chamaco vicioso, ten pues, pero sólo cinco pesos, y te regresas! - exclama Javier mientras mira a los ojos a Martha con toda la complicidad que implica eso. El niño sale hacia la tienda, y Martha y Javier sonríen sabiendo lo que se acontece. - Ya no te tapes, dejame ver qué tanguita traes. - Ja ja ja, eres un pinche caliente Javier, no te da pena andar de mirón enfrente de tu niño. - El no sabe de esas cosas. -¡Hasta crees! Los niños se fijan en todo, le va a decir a su mamá. - Ven, acércate, mira como me la pones, te ves bien buena Martita. Martha se acerca a Javier y él le empieza a acariciar las nalgas, trata de subirle la falda pero está tan justa que le cuesta trabajo levantarla. - ¿Qué quieres ver? - Quiero ver qué tanguita traes puesta? - No traigo tanga, es un calzón normal. Ella se sube la falda y le enseña, él aprovecha para tocar su labios por encima de su pantaleta... - ¡Va a llegar tu hijo, nos va a ver! - No, se va a tardar un ratito, va a jugar maquinitas. Mira como me pones. - Él se lleva su mano a su entrepierna y le muestra su erección, Martha no se resiste y comienza a masajearle la verga - Ven para acá. Javier se la lleva hacia la ventana que le permite ver hacia la puerta, sin reparo alguno se baja su short mostrando su pija dura frente a la cara de Martha, ella no se resiste y comienza a darle pequeños besos sobre el glande, le recorre todo el tronco con su lengua húmeda hasta metérsela toda en su boca. Martha se olvida de todo en ese momento, se olvida de su recato como mujer casada, de su imagen de madre de familia, ella se entrega a la lujuria, a la adrenalina que le provoca el saber que puede ser descubierta en ese instante, pero poco le importa, se dedica a chupar esa verga cerrando los ojos, la saborea como si fuera una dulce golocina. Martha lleva cinco días sin hacer el amor. Su esposo llega demasiado cansado del trabajo, o al menos eso le dice él, porque ella sospecha que la engaña en su trabajo por unos mensajes que le descubrió en su teléfono. Suponer tal cosa hace que se sienta menos culpable por lo que hace. Transcurren cinco minutos y ella quiere sentirse penetrada ya, se levanta y se sube su falda, le da la espalda a Javier y se hace su pataleta de lado, dejado a merced de su amante su raja toda húmeda. - ¡Métete! Javier empuña su miembro y juega con él sobre todo el culo de Martha, recorre sus nalgas y acaricia con su glande la entrada vaginal sintiendo que ella chorrea a cántaros. - ¡Ya, apúrate!, le reclama ella. Él empieza a introducirse lentamente, le gusta jugar con la desesperación de esa mujer, luego de haberla penetrada comienza el bombeo cadencioso que la hace gemir casi en silencio. Para el infortunio de ella, Luisito regresa de la tienda con sus sabritas y el refresco, Javier se sale de Martha como rayo y se sube su short, Martha hace lo propio y se baja su falda. Ella está llena de sudor, se lo seca como puede. Para cuando el niño entra a la sala ambos están sentados uno en cada sillón. - ¿Gustas un vaso de Coca Martha? - No, gracias. - En serio, Luis, trae un vaso... - No, no se m*****en, gracias Luisito, más bien venia a ver si me podían ayudar a cambiar un fusible que se quemó en mi casa, es que me da miedo la electricidad (dice Martha riéndose). - ¿Tienes fusibles? - Sí, si tengo, mi marido compró una cajita llena de listones para los fusibles, porque a cada rato se nos queman. - Han de tener un problema con su instalación. Luisito, ahorita vengo, voy a cambiar un fusible, no me tardo. El niño asiente mientras se acomoda para seguir viendo la televisión. Está de más decir que no cambiaron el fusible de inmediato, en cuanto Martha entró a la cocina de su casa acompañada de Javier, lo primero que hizo fue quitarse las bragas para que él terminara lo que empezó. Después de unos breves minutos ella se corrió a gusto y él le terminó bañando las nalgas de leche, manchando toda su falda e incluso el disparo alcanzó su blusa. -¡Uy! ¿Qué no habias cogido tampoco? Mira cuanta te salió? Me dejaste toda embarrada. - Desde ayer, nada más. Entonces, ¿cuándo vamos a coger como se debe, Martita? - Mmm, no sé, estás trabajando de noche otra vez, ¿verdad?. - Sí... Mira, el martes que viene, Lupe va a salir con mi cuñada, ese día saliendo de trabajar paso por ti después de que lleves a tus hijos a la escuela. Me esperas en frente a la preparatoria y yo paso por ti en taxi, ¿te parece? -Me parece muy bien. - Bueno, pues así quedamos entonces Martita, ya me voy... Y después de la aventura del día (no es la primera vez que se coge con Javier) Martha se cambia de ropa para poder ir a recoger a sus hijos de la escuela, y seguir con su rutina de ama de casa.

Autor: vadrz_86 Categoría: Sexo con Maduras

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El Kelvin y sus desventuras

2019-08-13


Malditas las ganas que yo tenía de ir a pintar ese apartamento de mis padres que tenían en la zona costera, pero siendo hijo único no me quedaban más cojones, como decían ellos, dicho apartamento sería mío el día de mañana. De buena gana hubiera enviado un pintor, pero mis padres erre que erre, lo que podía hacer uno mismo no tenía el porqué pagar. Así que aproveché que mi mujer y los niños habían salido de viaje a ver a mi suegra, la cual había quedado viuda. Con treinta y tres años y mi posición de ingeniero informático todo me chirriaba, había tenido que pedir una semana de mis vacaciones en la empresa que trabajaba. Así que allí estaba, intentado pintar las putas paredes. Pronto me cansé y contrate una cuadrilla de pintores que en un día (un puto día) me la pintaron. Solo me quedaba descansar esa semana, y claro, me dije que allí mismo me quedaba. Hacía un calor de espanto y fui a la playa, era domingo. La playa siempre me había parecido de segunda, un lugar hortera y vulgar. Ese fin de semana tuve una familia al lado donde yo siempre me solía poner cuando acudía a dicho lugar de niño. Estaba formado por cuatro miembros, un puto gordo de cara roja y dos adolescentes estridentes, aunque la que marcaba la diferencia era la mujer, por su porte. Hembra sólida, de estatura considerable, facciones marcadas, tetona, culazo marcado, prieta de carnes, su mirada era de pantera, se la notaba relamida, caminaba como una gran diva, con su paso sólido, largo y pisando fuerte. Oí que me llamaban por mi nombre, no era ni más ni menos que Kelvin, un antiguo conocido de mi padre. Kelvin había trabajado esporádicamente para mi padre los veranos. Era negro, aunque había venido de niño, tendría la cuarentena larga de años. Siempre me había sido simpático conmigo, algo cargante, pero buena persona. Aún me acuerdo cuando limpiaba los jardines de la urbanización, en un rincón echaba una meada, yo nunca había visto una polla negra y me impresionaba, ese rabo negro de tamaño considerable junto con unos testículos también grandes. — ¡Cuánto tiempo Álvaro! — dijo en tono exclamatorio. — ¡Hola Kelvin! ¿Qué te cuentas? — dije al mismo tiempo que nos estrechábamos las manos. — Ya ves, he pintado el apartamento del viejo, ya lo conoces. — Sí, desde luego, no cambiara nunca, lo vi no hace mucho y a pesar de sus años sigue igual. — Pues sí, no te equivocas, sigue dando el clavo, pero bueno, ya se sabe los viejos. — Me alegro, entonces. ¿Aprovechas para disfrutar de la playa, por lo que veo? — Bueno, digámoslo así, aunque esto está muy aburrido. — Pues sí, mucha familia de los alrededores que digamos. — Poca cosa que pillar, entonces — le dije con una sonrisa socarrona, ya que sabía por mi padre que era un gran mujeriego y no desperdiciaba ninguna oportunidad. — No te creas, alguna cae, sin ir más lejos hace dos semanas cayó una — contesto en tono orgulloso. — ¿Y ahora, nada a la vista? — contesté. — La tienes allá — dijo mirando hacía la familia de nuestro lado. — Tiene meneo del bueno la jamona — contesté. — Pues sí, el año pasado ya le tenía ganas, pero me la levantó un chulito. — ¿No me digas? — contesté sorprendido. — ¡como lo oyes! Así, tal cual, incluso se la tiró a escape — contesto en tono vehemente. — No entiendo — dije — Pues ella encontró media hora para pasar desapercibida, se encontraron tras la duna, al lado de los matorrales y allí se la cepilló. Fue polvazo, yo lo vi, le dio tunda de polla en poco tiempo, ni siquiera se quitó el bikini, se tumbaron, ella se abrió y el hijoputa chulango le metió chorra a fondo, pude ver como el pollazo del tío, le entraba y salía. Gemía como una puta. Le descargo y cada cual por su lado. Ella la hijaputa volvió con los suyos. ¿Cómo te has quedado? Fue tal cual lo vi — dijo con entusiasmo. Tras la charla quedé algo confuso, pero con ese espíritu de iniciativa para poder tener ese aliciente. La hembra lo valía. Madurona, encima me miraba de soslayo. Kevin se dio cuenta, no era tonto, como buen ligón de maduras que era. Empleando su lenguaje (y siendo sincero me molaba) le pregunté: — ¿Qué edad puede tener la jaca? — Ejemplar de 46 — me dijo en tono convincente. Entre chapuzones escandalosos de los chicos y ajetreo de poca gente transcurrió la tarde. A última hora la gente ya recogía y se marchaba, los vecinos no fueron menos. Ella, al pasar me dedico una mirada lateral con movimiento de cabeza que movió su cabellera morena recogida en un moño. Ella iba tras el grupo, los cuales ya llegaban al coche. Volvió atrás, pude apreciar que les decía que volvía por la toalla y la bolsa que había dejado, que empezaran a colocar las cosas en el maletero. Pasó con paso erguido delante de nosotros, de la bolsa saco un cigarrillo. Se dirigió hacia nosotros, y a mi concretamente me dijo si llevaba fuego. Se lo di y dije como quien no quiere la cosa: — Ya ha terminado la tarde, mucho calor, también nos vamos. — Prefiero los lunes, no hay tanta gente que moleste — contesto ella con tono engolado al mismo tiempo que me miraba a los ojos con profundidad, al mismo tiempo que daba la vuelta y con un golpe de cadera hizo que su culo se moviera en vaivén. Quedé impresionado del descaro de ella, Kelvin quedo mirándola fijamente y me dijo: — La tienes, que suertudo, claro, con tu cuerpo, joven y guapo. Yo que no me lo pensaba, ya que seguro que has pillado el sentido de lo que te ha dicho. A mi ni se ha dignado a mirarme. Me pone la tía montón, tengo la polla tiesa — me dijo al mismo tiempo que se ponía la mano en su paquete. La verdad es que yo también estaba palote, enrabado mi pene me explotaba. Dejó a las claras que a la mañana siguiente allí estaría. Por la noche salimos a tomar unas copas con Kelvin, me llevó a una especie de local de baile anticuado, donde se servían licores baratos y dulzones. Iba como un dandi. Yo me aburría, todo eran matrimonios maduros. Kelvin entablo conversación con una pareja, eran extranjeros, pero llevaban años veraneando en la zona. Me resultaba aburrida la conversación ya que apenas entendían nuestro idioma. El hombre debía tener sus cincuenta largos años, ella en apariencia cuarenta y muchos, incluso Kelvin me confirmó que tenía 48. Era delgada, pintarrajeada, teñida de rubio, con gafas, sus pechos eran centrifugados, de piernas algo esqueléticas y aparentaba un culo pequeño bajo su vestido hortera con estampados veraniegos. Pasó la noche, el marido bebía como un cosaco, estaba ebrio. Kelvin se ofreció a acompañarlos con mi coche. Acepte, con la condición de que no me vomitara dentro y poder ir de una puta vez a dormir. Maldecía por haber ido con el puto coche. Nada más entrar quedo dormido en la trasera junto a su mujer. No tardó en despertarse y viniéndole pequeños hipos y arcadas. — Párate al lado del malecón en ese lado apartado — me dijo Kelvin. Salió el hombre, yo le ayudé a incorporarse, se arqueó y vomitó. Volvió a incorporarse tambaleándose al coche. Kelvin y la mujer hablaban, ella tenía risa conejera. — Mira, salimos un segundo nosotros mientras él se recupera y de paso ya mato dos pájaros de un tiro — dijo Kelvin. — No entiendo — dije. — Pues que aprovecho que el tío no te vuelva a vomitar y yo al mismo tiempo voy a calzarme la mujer, me la trajino en la arena mientras tú cubres que no venga ni se despierte — dijo Kelvin en tono mandón. Ellos bajaron tras el malecón, el hombre había quedado dormido otra vez. Pasado un cuarto de hora encendí un cigarrillo y paseé. Oí ronroneos y gemidos junto con esos golpes sonoros prolongados del plof, plof, plof. Se la estaba tirando en misionero, ella con el vestido subido, él con los pantalones y calzoncillos bajados hasta los tobillos de ella con embestidas potentes. Podía ver como en cada mete sus nalgas se contraían y tensaban, la clavaba hasta el fondo y después en el saca, la desenterraba toda y volvía a empujar con fuerza. Pude volver a ver esa polla grande y los testículos de Kelvin, eran encomiables ambos. Las tacadas se volvieron más continuas y rápidas. El ruido de chapoteos delataba el clímax. Kelvin empezó a embestir como un toro bravo, mientras ella estertoreaba jadeos y empezaba a emitir pedos vaginales. Era evidente que eran los últimos adentros afuera, la lechada no tardaría en realizarse. Kelvin empezó una serie de jadeos guturales al mismo tiempo que gritaba “Toma, toma, toma; por puta, por viciosa, por...” y en un bufido potente dejo toda la simiente en el coño. Ella emitió un suspiro largo quedando tendida, las manos que había arañado la espalda y las negras nalgas de Kelvin quedaron inertes. Kelvin, sin más preámbulos se levantó, ella intento darle besos, pero él lo único que hizo fue limpiarse la polla aún goteante en el hortera vestido de ella. También cogió las bragas de ella que estaban al lado de ellos en la arena y se las metió en el bolsillo. Ella estuvo un rato tendida abierta de piernas con el vestido subido, estaba exhausta; de su coño goteaba lefa. Kelvin me vio, me miro con complicidad y orgullo. Subí y vi que el hombre intentaba incorporarse en el coche. Llamé a Kelvin, vinieron los dos, ella despeinada y quitándose la arena del vestido, intentando secar la mancha al mismo tiempo. Había cuchicheos, ella pareciera que buscara algo. Entonces pregunté: — ¿Nos vamos o pasa algo? El tío empieza a despertarse. — No, nada, simplemente busca sus bragas, podemos irnos — me contesto. Los dejamos en una urbanización donde residían, él tambaleante y ella llevándolo por la cintura. Ya de vuelta y llevando a Kelvin a su casa tuvimos conversación machorra. — Follas de miedo, Kelvin, con decisión, contundencia y ganas. Me has puesto el rabo tieso, la intensidad de esta jodienda me ha dejado asombrado. — Procuro darlo todo, no desaprovecho oportunidades, aunque me sabe mal no haberte hecho partícipe, un trío hubiera estado bien, pero había que vigilar al marido. — Bueno, sería un placer, otra vez será, aunque quizá con tu apostura ante la mujer que he podido observar a valido casi más que el trío. — Me gusta ser el que lleva la iniciativa, tengo orgullo de macho si lo dices por el final de la jodienda de esta noche. — Me ha impresionado esa soberbia al final, le has esquivado el morreo y encima te has quedado con sus bragas. — Sí, me gusta dejar claro que lo hago porque lo valgo. Y las bragas, pues me gusta coleccionarlas, son como trofeos. Al día siguiente volvía a estar en la playa, expectante y algo nervioso. Para más pesar el apartamento de mis padres estaban los operarios de la electricidad, en caso de tener suerte habría que buscar alternativa. No adelante acontecimientos, ya que me suponía que tendría que ser, en caso de triunfar, algo a escape, de veinte minutos. Apareció al cabo de una hora, altiva, con gafas de sol, apechugada, mirando al frente, como si paseara en una pasarela de moda. Y lo más importante: Sola. El corazón me dio un vuelco, y más cuando vi que se ponía a pocos metros de donde yo estaba. Se quitó el pareo, ante mi deleite ese día iba entangada, pasó a mi lado provocativa hacía el mar, me dio la espalda y vi las nalgas separadas por el tanga, algo en caída pero apetecibles; meneo el culo como si fuera una campana. Fui tras ella a darme un chapuzón, nadé a su alrededor, demostré mis dotes de piscina cuando era universitario. Vi que me miraba penetrante, su rostro se reflejaba en el agua, salimos, su pelo mojado le daba un aspecto salvaje. Fue a su bolsa y volvió a pedirme fuego, me caían sus gotas e mis manos. Se tumbó en la arena. De repente vi a Kelvin, venía decidido, con su toalla roja en contraste con su piel negra; se sentó en la arena a mi lado. El hijoputa venía a incordiar. Ella miró de soslayo hacía nosotros. Kelvin le sonrió, acto seguido me dijo: — Me he tomado el día libre — Ya veo, vienes a ver… — dije — Bueno, los lunes me encargo de la caseta del pequeño muelle, me da algo de tranquilidad, el patrón tiene su día libre también y solo debo vigilar. — ¿Estás molesto? Te recuerdo que tuve oportunidad con ella — dijo en tono silencioso. — Eres un mujeriego nato, la verdad, aunque ella creo que empieza a sospechar y me vas a echar al traste el tema — dije algo molesto. Ella volvió a levantarse, cruzo ante nosotros altiva y segura, volvió a menear el culo con golpes de cadera. Se dirigió al herrumbroso chiringuito volviendo a pasar con supremacía. Ahí no tuve ninguna duda que algo pasaría. Incluso cuando Kelvin le dijo a ella: — Si quieres algo más fresco para beber estamos en la caseta del muelle. — Quizá en media hora — contesto segura de si misma. Fue la palabra definitiva, Kelvin me invitó a levantarme y ir a dicho lugar, unos 200 metros al final de la playa. Constaba de una cochera con aparejos náuticos, un cuarto y un pequeño comedor con un viejo y raído sofá. Olía a salitre de mar. Mire por la pequeña ventana del comedor y la vi a ella caminando decidida frente a la caseta. No cabía ninguna duda que la suerte estaba echada. Hembra a las puertas y trío a la vista. Kelvin por su parte también miró y sus ojos se volvieron voraces. Sin dudarlo se quitó el bañador — ya llevaba un empalme considerable en su gran polla — y se sentó en el sofá con las piernas abiertas. Entro ella algo perdida. Yo le abrí la puerta, entró. Miro a Kelvin, el cual dijo: — Supongo que no vas de rollo sensual, amoroso y todas estas mandangas y he dado por hecho que valía ir directo al grano — mientras se meneaba la polla. — ¿Qué te hace suponer eso? — contesto ella algo impresionada al ver su polla. En ese momento me abalancé sobre ella y la morreé, al mismo tiempo que le tocaba el culazo. Fue receptiva y Kelvin volvió a hablar. — Despelótala, me gusta ver a la tía que me voy a follar en pelota picada. Así lo hice, estaba desesperado, al poco tiempo ella mamaba a los dos en el sofá, iba turnando las pollas, una blanca y la otra negra; mientras chupaba una pajeaba la otra, hasta que Kelvin se levantó y mientras ella me mamaba él, le abrió las nalgas, hizo dedo en el coño, le comió el culo y coño. Notaba la respiración de ella en mi polla, la succionaba a fondo. Kelvin dijo que pasáramos al cuarto, ella de pie, nos pusimos en posición de perrito — por indicación de Kelvin — y ella nos comió el culo, huevos y mamó polla. Kelvin fue el primero en empotrarla, le tenía ganas a la hembra. Misionero clásico y bombeos a rabiar. Dejó su lefa en toda la cara de ella. Como un autómata la volví a montar, la besaba, notaba la lefa de Kelvin, me daba igual. Deslefé dentro de ella. Era un coño grande y húmedo, el cual se podía bombear a toda velocidad. Quedamos algo cansados, el calor y la corrida. Decir que ella se vino con ganas, mojó coño con Kelvin, yo la rematé. Al cabo de media hora, ella se disponía a irse, pero Kelvin le pidió el culo, se lo dio, la enculó con ganas, a fondo; ella berreaba, ronroneaba, suplicaba. El Kelvin la enculó en posición perruna, le tiró del pelo, la penetró hasta el fondo con su enorme polla terminando en su espalda. Quedó exhausta, al verla como un ser sin peso tendida en la cama y intentando incorporarse me entraron ganas. Sí, volví a la carga, también la enculé en misionero con las piernas muy altas apoyadas en mis hombros. Jadeaba, todos sus conductos habían sido usados. Me corrí una vez más, busqué su cara, la aparto, le deslefé en el pelo, en las orejas. Quedó cubierta de lefa. Tras la batalla se dispuso a marcharse. Verla desnuda, con el tetamen generoso algo caído, su coño depilado aún goteaba mi semen. La habitación ya no solo olía a salitre, también a sudor, semen, a macho y hembra: a sexo. Se puso la parte da arriba del bikini, busco la parte da abajo pero no la encontró de ninguna manera. Se enfadó a ver quién la tenía. Ante la imposibilidad de encontrarla y que ya empezaba a oscurecer opto por ponerse el pareo. Vimos cómo se marchaba, ni una despedida. Solo como sus pasos quedaban marcados en la arena. Un mes después en mi bandeja de entrada del correo electrónico pude leer: “Querido Álvaro, en primer lugar saluda a tus padres, espero que se encuentren bien de salud y a tu familia la cual no conozco. Solo decir, que fue un placer volver a verte y te envío archivo adjunto de recuerdo”. Abrí el archivo adjunto del correo electrónico en el cual había fotografiado un tanga bañador de color negro con un texto: “Aún huele a coño, es uno de los trofeos que he disfrutado más y tuve el placer de hacerlo contigo.” Mi mujer me llamo, la cena estaba lista.

Autor: Thotem Categoría: Sexo con Maduras

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Abusando nuevamente de mi sobrina

2019-08-13


Sábado a la noche, había decidido no salir ya que hacía mucho frio, de pronto suena mi celular - Hola, si, quien habla - Yo tío, tu sobrina, Mariana - Vaya preciosa como estas - Bien, estas en tu casa - Si - Estas solo - Si niña porque lo preguntas - Tío yo dije en casa que iba de una amiga pero tenía deseos de verte, no me olvido la noche de la fiesta - Niña tu sabes que lo que sucedió no se puede repetir - Tío te recuerdo que si no quieres verme hablare con mis padres y le contare lo sucedido - Está bien ven y lo hablamos Me preocupaba lo que estaba pasando, pero no podía olvidar lo que había sucedido en la fiesta cuando me abuse de ella (en el relato anterior “abusando de mi sobrina” podrán saber lo sucedido), estaba pensando en eso cuando suena el portero visor, era ella - Sube Mariana Pulse para que abriese la puerta de entrada del edificio, oí que el ascensor llegaba, abrí y la recibí - Hola preciosa como estas Entro y se colgó de mi cuello, dándome un hermoso beso, algo que no esperaba, sentí sus ricos pechos junto a los míos, tardo en separarse - Bueno aquí me tienes, yo no vuelvo a casa hasta mañana así que la noche es nuestra - Mariana tú crees que esto que vamos a hacer es bueno, no olvides que soy tu tío - Vaya, pero tú te olvidaste que eras mi tío en la fiesta y bien rico que me follaste, pero todo fue apurado yo quiero que tengas una noche solo para mi - Ufff niña quieres volverme loco - Sí, sí, eso quiero que enloquezcas y gocemos los dos Por un lado tenia temor, pero esa jovencita me volvía loco, cuando se quitó el abrigo debajo tenía una camiseta que hacía notar sus hermosos pechos sin sostén y con sus pezones marcándose, llevaba unas calzas ajustadas al cuerpo en las cuales se marcaba su coño y sus hermosas nalgas bien paradas. Además su edad era hermosa, 18 añitos, me tentaba mucho la situación - Bueno niña te preparo algo caliente, un café , un te - Nada de eso para caliente estoy yo, llévame a tu habitación, además hay buena calefacción acá - Ven, sígueme En cuanto entramos me tomo de la mano y me llevo hacia la cama, nos recostamos y comenzamos a besarnos, acariciarnos, de pronto ella se detuvo - Espera tío no quiero que te apresures, hoy no tenemos apuro , quiero que me lleves a la cima realmente, disfruta de mi cuerpo , yo disfrutare el tuyo, tengo una sorpresa para ti - Una sorpresa - Si , esta vez no necesitaras condones, fui al médico y me receto unos anticonceptivos, más que todo lo hice pensando en vos, quiero sentirte cuando me follas, será la primera vez que lo hago sin condón, con nadie me he animado, pero contigo tengo confianza que todo está bien Ella tenía unas botas puestas y se las quito, yo me quite las sandalias, le quite su camiseta, ante mi aparecieron unos hermosos pechos medianos bien parados, sus pezones estaban duros, comencé a acariciarlos a jugar con ellos, se excitaba mucho, jadeaba, gemía - Tío no sé qué me está sucediendo, sigue chupando así, me estas volviendo loca creo que tendré un orgasmo, sigue, no pares Esos pechos eran deliciosos, eran un manjar en mi boca, mordisqueaba los pezones, los chupaba - Si, si ya me llega, morde, devóralos, me vuelves loca, ahhhhhhhh Con un fuerte gemido tuvo su orgasmo, descanso unos segundos y luego me quito la camisa y el pantalón pijama, yo no tenía nada debajo Agarro mi polla que estaba muy caliente y dura, la apretó con firmeza y comenzó a hacer círculos con su lengua alrededor de mi glande, sentía como escalofríos, la lamia, la succionaba, me estaba volviendo loco, la chiquilla tenia buena experiencia, metió la polla en su boca y la trago totalmente. Me presionaba la polla con su mano para evitar que me corriese, su otra mano acariciaba mis huevos, me estaba haciendo una divina mamada - Mariana si sigues acabare en tu boca - No tío aun no es la hora que acabes, ya verás lo que hare Se levanto fue a su mochila y allí traía una goma que puso alrededor de mi polla y mis testículos - Esto evitara que acabes, como veraz vine preparada a gozar con todo, te lo sacare cuando quiera tu rica leche Mi polla estaba dura y erguida, me miraba con lascivia, se puso en cuatro y me dijo - Penétrame tío quiero sentirte como tu polla llega al fondo de mi coño Me puse detrás de ella y la penetre, su coño era estrecho pero estaba muy caliente y húmeda, comencé a moverme dentro de ella primero despacio pero de a poco fui aumentando el ritmo, ella gemía - Si así me gusta, Ufff que divino, dame más duro Mi polla estaba muy dura, esa goma evitaba que acabase, y ella me estaba enloqueciendo - Soy tu sobrina puta, dame más, ya está por venir, me tienes muy caliente - Y tú a mi nena, mi polla no aguanta mas - Ya viene tío, aaaaahhh si ahoraaaaa Exploto en un un hermoso orgasmo, saque la polla de su coño seguía muy erecta - Ahora te toca a ti, elige la posición que gustes Me saco la goma, la hice acostar boca arriba, puse una almohada debajo de su culo, levante bien sus piernas plegándolas a sus pechos y la penetre, tenía una mirada lujuriosa, mis manos acariciaban sus pechos, su clítoris, la estaba enloqueciendo, ella gemía en cada arremetida Ya no aguantaba más y explote estrepitosamente dentro de ese estrecho coño, ella sintió mi leche caliente y en su interior y también exploto, con repetidas convulsiones. Nos besamos apasionadamente - Niña yo estoy loco contigo, no entiendo que me pasa como puedo hacer esto, no puedo dejar de sentirme culpable - Tranquilo tío, solo tú y yo lo sabremos, goza con lo que nos pasa, yo cuidare que nadie se entere y además nos gusta a los dos, no solo a ti. Nos abrazamos y nos dormimos, cuando desperté ella estaba aún dormida de lado y yo también de lado detrás de ella, los dos desnudos piel con piel, mi polla estaba erecta apoyada entre sus nalgas Pase mi mano hacia adelante y comencé a acariciar sus pechos, a jugar con sus pezones, ella despertó y se apretó hacia mí y dijo - Vaya tío piensas violarme ya al despertar - Si eso deseo - Hazlo entonces porque no sé si he soñado pero desperté mojada Metí mi polla entre sus piernas, ella las abrió y desde atrás penetre ese rico coño, verdaderamente estaba mojada porque entro fácilmente y chapoteaba entre sus jugos - Mmmm si preciosa estas empapada, me gustas así caliente - Si, dormir contigo provoco que este así, dame duro tío Comencé a moverme fuerte ella gemía cada vez más, manos la recorrían, mis labios besaban su espalda - Si así, aaaaahhh , Ufff que buen orgasmo, me encanta follar contigo Saque la polla de su coño, estaba empapada y dura y la puse en la puerta de su ano - Que haces tío, me va a doler por ahí, lo he hecho una sola vez - Tranquila, te gustara Baje mi mano y comencé a acariciar su clítoris a medida que se excitaba y se movía yo presionaba mi polla, llego el momento que se movía mas y ahí la penetre - Aaaayyy me rompes el culo , pero me gusta sigue así, acaríciame, penétrame, soy toda tuya Comencé a moverme fuerte, estaba muy caliente, no cese de acariciar su clítoris hasta que ella exploto y ya no pude y acabe junto con ella, llenando su culo con mi semen - Hay tío que caliente se siente esa lechita que me has dado, me has roto el culo pero feliz de habértelo dado - Gracias Mariana lo he disfrutado mucho Nos quedamos un rato en la cama, nos levantamos, nos duchamos, nos vestimos y nos pusimos a desayunar - Estaba hambrienta, anoche no cenamos, la pase divino y tu - Nena fue todo muy hermoso, bueno ya has tenido tu noche espero que la mantengas en el recuerdo - Tío hablas si como esto se acabara - Claro no era lo que deseabas, no podemos repetirlo mas - Te equivocas, toda vez que lo desee yo lo haremos, sino tu sabes que contaría lo que paso Es complicado pero me encanta que ella piense así y poder follarla siempre

Autor: antono Categoría: Sexo con Maduras

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La madre de mi novia

2019-08-10


Mi relato comienza cuando conocí a la mama de mi novia .... Con mi novia salí cerca de 15 meses y todo sucedía normal, hasta que comencé a ir más seguido a su casa, después de conocer a sus padres (divorciados) mis visitas eran más seguida a su casa. Todo comenzó cuando en esas visitas, su madre estaba en casa, la verdad usaba unos jeans muy ajustados y no lo negaré para sus casi 44 años la señora estaba muy rica, aunque le faltaban senos, pero de todo lo demás, muy bien, en mis repetidas visitas siempre la señora Cecilia (así le llamaremos), siempre se vestía pegadito, enseñado nalga, al principio por ser la madre de mi novia, trataba de no verla, pero como saben a la casa de la novia se va seguido, pues total que el tiempo paso y ya las cosas subieron de tono, la señora usaba ropa más ajustada, e incluso al entrar al cuarto de lavado, encontraba sus tangas usadas ahí en el cesto de ropa sucia, no lo negare que algunas veces les echaba un ojo (claro sin que mi novia se diera cuenta), alguna vez mi novia observo que las estaba viendo y me pregunto que ves! y le dije, pues tu tanga no?, me responde que no eran de ella si no de su madre, algunas veces llegue a pensar que Cecilia me provocaba, y pensaba que solo era mi imaginación, así que solo me limita a observar y disfrutar de las nalgas de Cecilia de lo bien que se le veían los pantalones y cuando usaba leggins pegados me gustaba más y me llegaba a dar cuenta que se marcaba su tanga deliciosa, lo disfrutaba muchísimo!!, pasado el tiempo llegamos a coger mi novia y yo en su casa, lo cual me encantaba porque era grande y podíamos hacerlo en casi cualquier parte, no queda cuarto alguno sin que no lo hubiéramos usado. Algunas veces pensaba que su madre nos escuchaba, ya que Lilia le encanta gritar mientras cogemos. Una ocasión mientras estábamos cogiendo delicioso, porque mi novia usaba tangas (que solo compraba para mí, ya que antes no le gustaba usarlas, porque decía que eran incomodas, pero al ver como se me ponía el miembro, comenzó a gustarle) como las de Cecilia pero Lilia al tener un cuerpo más joven se le veian mejor (para este tiempo ya había morboseado a Ceci muchas veces, incluso la había desnudado mentalmente), cuando cogía con Lilia, llegaba a imaginar que la que estaba en 4 era Ceci, pero solo eran sueños, hasta que un día, llego la realidad, ya que mi novia (Lilia), y yo nos quedamos de ver en su casa para ir a una boda de la familia, pues llegue a la casa y para sorpresa mía, solo estaba Ceci, toco y me abre la puerta, le pregunto por Lilia y me dice que ya se fue a la fiesta porque ayudaría con algunas cosas que faltaban, pero que pasara me bañara y me vistiera ella haría lo mismo. Ya con el permiso para irme a bañar le marco a Lilia y le pregunte lo que ya sabía, me comento que ella solo estaba ayudando a la novia a terminar de arreglarse, pero que ella ya estaba lista y me esperaba en la iglesia, que no tardara, la misa era a las 8 pm y yo llegué a las 4 a casa de Lilia, teníamos suficiente tiempo para arreglarnos, pregunte a Ceci, donde me bañaba, ya que había 2 baños uno en el cuarto de Ceci y otro abajo para las visitas, la pregunta era medio pendeja, pues ya sabía que era abajo, lo que no sabía era que el baño de abajo estaba descompuesto, me respondió, arriba, pero espera que termine de bañarme ya que el de abajo está descompuesto, yo te aviso y así sucedió, espere que me llamara, al cabo de 35 minutos más o menos me grita que ya podía subir, no tarde ni 3 minutos en subir, me dio toallas y todo, yo no podía dejar de ver sus grandes nalgas que se le marcaban en la bata de baño que traía, y a todo respondía que si, además que su olor después del baño me ponía al mil. Entre al baño hice lo que debía y al salir yo no avise, supuse que ella ya estaba vestida, pero cuál fue mi sorpresa que al salir del baño, estaba frente al espejo maquillándose solo en tanga y bra, lo cual al verlo, me sorprendí de tal manera que mi verga se puso al mil y se me noto lo tieso aunque traía pantalón, pedí una disculpa, baje la cabeza, y camine hacia la puerta, casi al llegar a la puerta, me dice, pensé que no te gustaba, muchas veces te enseñaba las nalgas y tu como si nada!!, incluso dejaba las tangas usadas para que las vieras y nada, le respondí, perdone, pero como es la madre de Lilia, pues no pensé, me responde, pues no pienses y actúa, solo tuve que ver su expresión para correr a su cuerpo y empezar a besarla, acariciar ese enorme trasero que tiene!!, al besarla y acariciar sus nalgas, me puse más duro aun, como no tiene muchas tetas, pos no había mucho que hacer por ahí, solo quitarle el bra y mamar lo poco que había pero no deje de lado su rica vagina!!, comencé a dedearla sin quitarle la tanga (cuando cojo jamás le quito la tanga a una mujer me encanta como se ven en tanga), total que pasamos más de 15 minutos así hasta que sonó el teléfono y era Lilia, preguntando si ya estábamos listos y en cuanto tiempo llegábamos, a lo que Ceci respondió que ya casi estábamos listos, en 30 o 40 minutos salíamos Al terminar la llamada comencé a besar todo ese lindo y esbelto cuerpo de Ceci!!!, continúe dedeandola un rato más y besando sus tetas y pasaba muy cerca mis dedos de su ano, note que le gustaba y empecé a meter el dedo un poco, y la lleve a la cama!!, le abrí las piernas y comencé a mamarle la pucha!, que rica la tenía, depilada!!, después de varios minutos (perdí la noción del tiempo) ella bajo a mi verga y la mamo también!!, inmediato que dejo de mamar, la penetre y estuve bombeándola un buen rato, la puse de perrito, de lado, y quien sabe cuántas formas más que ni conocía, total que seguimos cogiendo hasta que me sintió que estaba a punto de venirme y me dijo espera!!, me calmo y después me la mamo otro rato yo estaba que ya no podía, tenía la verga súper hinchada, sentía que me explotaba, al sentir que me venía, se detuvo me acostó en la cama nuevamente y se montó, en la verga, subía y bajaba de una forma increíble!!, se daba unos sentones que me hacían sentir sus nalgas, y de pronto entre tanto movimiento deje salir unas palabras "pensé que jamás haría esto contigo, me encanta", y me respondió, a mí también me encanta y seguimos cogiendo hasta que me saco toda la leche, al terminar me dijo, deja me limpio y me termino de vestir, así fue, nos terminamos de vestir, y nos preparamos para salir, ya en el auto me dijo, que le diremos a Lilia, respondí no lo sé, no sé qué pensará sobre esto, pero su madre me dijo que ella no quería que terminara esto, que quería más, yo le dije que sí pero y su hija?, ella me respondió que ella estaba dispuesta a que no se enterara, pero que si fuéramos los 3 en la cama, ella no tendría problema. En ese momento el animal se me despertó de nuevo, Ceci se dio cuenta y ella solo se limitó a sacarlo y a darle una buena mamada, ya casi al llegar a la iglesia le dije ya vamos a llegar y solo se limitó a sacarme la leche. Llegamos a la misa y después a la fiesta y todo ocurrió normal, yo solo de tanto en tanto le veía las nalgas a Ceci, se veía increíble en ese vestido de noche y comencé a fantasear, ya que veía a Ceci, pero le acariciaba las nalgas a Lilia, salimos de la fiesta y me quede a dormir con Lilia, pensé que no tendría ganas, pero la idea de tener a la mama y a la hija juntas me ponía caliente!!, así que trate de no coger con Lilia esa noche pero fue imposible, para dormir se quitó el vestido y sorpresa, vestida una tanga de hilo dental que me puso al mil y me dice, sabía que te gustaría y comencé a besarla y acariciar todo su cuerpo, Lilia si tiene teta, ella es 32 B, pues total que yo pegado a sus tetas y con la luz apagada, comenzamos a coger delicioso, y en eso veo que alguien se acerca a la puerta, por deja bajo de la puerta se ve una luz, y pensé su madre viene a algo, pues nada, me asuste y no deje de coger pero más suave, pero en eso Lilia se puso intensa y comenzó a montarme muy rápido y fuerte, y su madre seguía en la puerta, ya para ese entonces supuse que no entraría que solo estaba escuchando en la puerta, así fue comencé a darle más fuerte a Lilia hasta que me dijo papi, me das por la cola (ya la había estrenado antes), y así fue solo derrápense se escuchó un pequeño gemido al entrar en su ano!, Lilia me decía, reviéntame, dámela toda!! y su vagina escurriendo a chorros, así seguimos hasta que términos los 2 y deje todo mi leche en su ano. Por la mañana, bajamos a desayunar y todo normal, Lilia, dice regreso voy al baño y Ceci me dice que rico estuvo anoche, ¿no?, ¿quién te gusto más ella o yo?, le respondí que eran diferentes pero que ambas me gustaban, y me dice no te gustaría con las 2 y solo me salió una sonrisa, y le respondí me encantaría, solo sonrió y me dijo ya veremos.

Autor: Anónimo Categoría: Sexo con Maduras

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Un dí­a de campo con mi suegro

2019-08-08


Cuando todavía vivíamos en Buenos Aires; Víctor y yo fuimos invitados durante un verano a pasar un fin de semana con nuestros suegros en una estancia de campo que habían alquilado. Ellos insistieron en la invitación porque había lugar para todos… Llegamos al lugar el viernes en la tarde y cenamos frugalmente, disfrutando de la compañía y la hospitalidad de Ofelia y Ernesto. A la mañana siguiente, mi suegra le pidió a Víctor si podía llevarla hasta la ciudad, que quedaba a unos cuantos kilómetros de distancia, diciendo que el auto de Ernesto no funcionaba. Apenas salieron, me dispuse a tomar sol en una enorme piscina que había detrás del casco de la estancia. Para ello estrené una flamante bikini recién comprada, que en realidad era apenas un hilo dental… La delgada tira de tela apenas cubría mi pubis bien depilado y por detrás casi no llegaba a ocultar la entrada anal entre mis cachetes. Pero no me importaba; porque sabía que iba a estar sola durante la mañana. Había olvidado la presencia de mi suegro Ernesto. Unos meses atrás había pasado un par de días en casa de mis suegros, mientras mi esposo estaba de viaje por el interior. En esa ocasión había espiado una noche para verlos coger. Me había sorprendido que Ofelia le entregara el culo a mi suegro. Ese hombre tan viril, me había sodomizado al día siguiente; tal como lo había hecho con su esposa durante esa noche… Desde ese día Ernesto me cogió unas cuantas veces más; pero de repente toda esa calentura se nos había pasado a ambos… Al llegar al costado de la piscina, sentí una presencia a mis espaldas y giré mi cabeza. Allí estaba Ernesto en la galería de la casa, disfrutando unos mates mientras su visión se regodeaba con mi cuerpo casi desnudo. Mi hilo dental no me cubría prácticamente nada en absoluto; pero la mirada de mi suegro terminó de desnudarme por completo. Comencé a sentir cierta humedad entre mis piernas; pensando si Ernesto se iba a atrever a cogerme después de tanto tiempo… Me saludó desde lejos y yo le sonreí para devolver su saludo. Me encontraba acostada boca arriba cerca de la piscina; cuando de repente una sombra se interpuso entre el sol y yo. Al abrir mis ojos encontré Ernesto con dos vasos de cuba libre en sus manos. Estiró un brazo y me ofreció uno. Al incorporarme, pude apreciar que mi suegro ya no llevaba los pantalones que tenía un rato antes, mientras mateaba en la galería… Ahora vestía apenas una especie de zunga brasilera, que apenas cubría el tremendo pedazo de poronga que cargaba ese hombre y que yo alguna vez había sentido en el fondo de mi estrecho culo… Luego de aceptar el trago que me ofrecía, no pude evitar dirigir mi mirada hacia ese enorme bulto; pero pude esquivarla con rapidez, para no dejar mi calentura en evidencia. Pero Ernesto se dio cuenta que yo estaba hipnotizada por su verga… Conversamos sobre cosas triviales mientras tomábamos los tragos y de repente mi querido y libidinoso suegro me dijo que me quitara el hilo dental; así no se mancharía al untarme bronceador en mi cuerpo. Lo hice con mucha naturalidad, quedando completamente desnuda frente a Ernesto, que meses antes me había visto en ese estado mientras me cogía… Comencé a pasar la crema bronceadora por mi cuerpo; con movimientos sensuales, mientras de reojo miraba a mi suegro que seguía observándome en silencio, sin descaro. Pude ver que su enorme bulto comenzaba a crecer bajo su diminuta zunga… De repente no aguantó más y me pidió que me acostara boca abajo, para que él pudiera untarme la crema en la espalda. Sentí sus manos tocar mi piel; sus manos callosas, de macho rudo, que comenzaban a recorrer mi espalda desde mi nuca. Cerré los ojos y lo dejé hacer, sintiendo un placer inusitado. Tuve que reprimir algunos gemidos y las ganas de pedirle a gritos que no me hiciera desear más y me cogiera de una buena vez en lugar de calentarme tanto con sus recias manos. Sus dedos bajaron por mi espalda sin llegar a tocar mis glúteos. Eso me pareció extraño, pero al mismo tiempo me calenté mal; sintiendo que mi concha comenzaba a humedecerse… Ernesto no había notado mi excitación. Mis pezones endurecidos estaban ocultos contra la toalla que había extendido sobre el pasto. Comenzó a rozar la raja de mi culo con sus dedos, muy despacio. Con mucha delicadeza me hizo separar los muslos y entonces sus dedos se abrieron paso con la crema hasta llegar a mis labios vaginales. Entonces sonrió y me dijo que estaba bastante humedecida… Sonreí diciéndole que era debido al toque mágico de sus manos. En ese mismo momento levanté un poco mi pelvis, como si estuviera haciéndole una invitación. Sus manos volvieron a la carga y pronto dos de sus dedos se deslizaron producto de mi propia humedad y con la ayuda de la crema bronceadora se perdieron en la profundidad de mi ahora dilatada concha… Suspiré y levanté mi cabeza; pero Ernesto hizo un rápido movimiento y me tomó por la nuca, haciéndome reposar nuevamente sobre mis brazos cruzados al frente. Comencé a sentir un tercer dedo que hurgaba en mi entrada trasera. Los otros dos que habían estado dilatando mi concha, de repente le cedieron el lugar a la gruesa verga de mi suegro. Ernesto se apoyó contra mis nalgas y colocó la punta de su dura pija sobre mis labios vaginales. Yo volví a levantar mi pelvis para facilitarle la penetración. Sin sacar su dedo de mi orificio anal, que de a poco iba cediendo, Ernesto se impulsó hacia adelante y entonces sentí ese tremendo pedazo de verga dura abriéndose paso entre mis paredes vaginales. Levanté la cabeza para aullar de dolor y placer; pero mi suegro volvió a hacer que la apoyara sobre la toalla; ahogando mis gritos… Me preguntó si me gustaba así bien duro y con mi voz apagada por la toalla le respondí que obviamente me encantaba que me cogiera así bien a lo bruto… Ya con su enorme pija enterrada hasta el fondo, comenzamos los dos un rítmico sube y baja, mientras Ernesto seguía dilatando mi ano ahora con dos dedos, que entraban y salían sin ninguna resistencia… Durante un buen rato y después de tres orgasmos de mi parte, me dijo que mi culo ya estaba listo para ser llenado de leche caliente. Si siquiera darme tiempo para pensarlo, sacó sus dedos de mi orificio trasero y su pija endurecida tomó su lugar enseguida. Mi ano estaba tan dilatado que no alcancé a sentir dolor. El cuerpo de mi suegro estaba montado sobre mi espalda. Sentí su aliento en mi nuca y me susurró al oído que ya estaba empalado casi por completo dentro de mi culo. Agregó que para sentir más placer, debía apretar mis nalgas cuando él sacara su verga, como si quisiera atraparla. Cuando sintiera que me la estaba metiendo, tendría que aflojar para dejarlo entrar a fondo… Obedecí sus instrucciones y pronto sentí un tremendo placer mientras la verga enorme de mi potente suegro me sodomizaba a lo bruto… Pronto sentí otro intenso orgasmo creciendo en mi interior. Exploté aullando como una loca. Unos segundos después, Ernesto también acabó, llenándome el culo con su semen hirviente. El placer me hizo desmayar. Así quedé tendida boca abajo al sol. Un rato después sentí una suave palmada sobre mis nalgas. Pensé que Ernesto regresaba dispuesto para una segunda vuelta. Pero la voz de mi adorado esposo me sacó de mi ensueño. Víctor estaba allí de pie, mostrándome mi diminuto hilo dental y diciéndome que me lo colocara… no fuera que mis suegros se escandalizaran de verme completamente desnuda.

Autor: Anitaslut44 Categoría: Sexo con Maduras

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Anita y un perfecto extraño en Cancún

2019-08-08


Mi dulce mujercita tenía una antigua amiga argentina radicada en Cancún. Un día esa mujer llamó por teléfono, avisando que se casaría nuevamente, luego de llevar varios años separada de su primer esposo. Ana estaba encantada con la noticia y me pidió si podíamos tomar unos días libres para asistir a la boda y de paso disfrutar un poco de las soleadas playas de Cancun. Luego de la fiesta de casamiento, que resultó ser un evento magnífico, todavía nos quedaban otros tres días para disfrutar del hotel y la playa. La primera tarde salimos a caminar por la arena y a remojarnos un poco en el mar. Disfrutamos bastante del sol y la playa. Por la noche, despues de cenar, Ana estaba muy caliente y estuvimos hasta el amanecer cogiendo de manera salvaje en nuestra habitación. A la mañana siguiente, Anita me confesó que seguía con mucha calentura y tenía muchas ganas de coger con otro hombre. Me dijo que yo podría elegir con quién debía ella acostarse... No había visto ningún candidato que mereciera disfrutar del voluptuoso cuerpo de mi mujercita; pero le dije que buscaría alguien apropiado, que nos satisfaciera a ambos...Esa noche, luego de cenar, mientras Ana acariciaba mi verga erecta debajo de la mesa, pude ver a lo lejos un posible candidato para satisfacer los deseos sexuales de mi mujercita. Era un tipo bastante apuesto, muy elegantemente vestido, con apariencia de macho Latino, pero definitivamente no era mexicano...Le susurré a Anita que ese hombre podría ser ideal para quitarle la tremenda calentura que la perseguía tan obstinadamente. Mi esposa sonrió mirando al hombre y aprobó mi elección. Me levanté y me dirigí hacia ese perfecto desconocido, con la intención de invitarlo a nuestra mesa. El hombre aceptó gustosamente pero dijo que le daría pena ser mal tercio. Yo riendo le dije que sería todo lo contrario...Se presentó como Jaime; un empresario venezolano, de paso circunstancial por Cancun. Tomó asiento en nuestra mesa y Anita lo saludó con un beso muy cerca de los labios, lo cual puso al hombre algo nervioso...Ana no perdió tiempo en preliminares. Le dijo que estaba muy caliente y le preguntó directamente sin ningún rodeo, si estaba dispuesto a darle una buena cogida delante mío...Jaime abrió sus ojos en sorpresa, pero enseguida aseguró que estaba muy dispuesto a quitarle la calentura a mi atrevida mujercita y que estaría muy gustoso de encamarse con ella. Ana insistió en que yo iba a estar presente mientras él la cogiera y Jaime respondió que no habría problema alguno en ello. Finalizamos nuestros tragos y subimos a nuestra habitación. Apenas entramos, Ana nos indicó a ambos que nos sentáramos en un amplio sofá, mientras ella se desnudaba haciendo unos increíbles movimientos sicalípticos...Quedó solamente vestida con sus sensuales zapatos de taco alto, dejándonos ver su depilado Monte de Venus en todo su esplendor. Jaime se levantó y se ubicó detrás de mi esposa, comenzando a besarle el cuello mientras acariciaba con sus dedos esas perfectas y firmes tetas...Ana empezó a tocarle la verga por encima de los pantalones, sorprendiéndose al notar el tremendo bulto que cargaba el venezolano...Entonces Jaime se quitó los pantalones, dejando ver un enorme pito bastante grueso; al menos de casi veinticinco centimetros de largo. Mi esposa suspiró cuando pudo tomarlo entre sus manos. Se puso en cuclillas frente a su invitado y empezó a chuparle la verga como una verdadera profesional de la calle; mientras yo le metía un par de dedos en la concha y se la dejaba dilatada y bien lubricada. Jaime se tumbó boca arriba en la cama mientras Anita a cuatro patas le daba la mejor chupada de pija de su vida. Por detrás, yo empecé a comerme esa concha humedecida que tanto me gustaba....Al cabo de unos minutos Anita dijo que estaba lista para recibir la tremenda verga de Jaime. Nuestro invitado se ubicó detrás de ella y la penetró con esa enorme y endurecida verga. La cara de mi esposa se trasfiguró al instante, mezcla de tremendo dolor y un intenso placer. Ella me miró a los ojos con una una cara de puta viciosa increíble, mientras Jaime comenzaba a arremeter cada vez con más ganas. Ana entre jadeos me decía cuánto le gustaba; el tipo la tenía muy grande y la estaba llenando por completo, haciéndola gozar como a una verdadera perra en celo...Después de unos minutos de embestirla salvajemente desde atrás, Ana pidió cambiar de posición. Entonces Jaime se recostó nuevamente en la cama y mi esposa empezó a cabalgarlo de frente. Asi estuvieron un buen rato, Ana gimiendo mientras se empalaba una y otra vez en esa tremenda verga gigantesca. Jaime suspiraba, sintiendo el placer de poder coger con una hembra tan caliente como mi mujercita...Ella finalmente acabó gritando como una loca, mientras un intenso orgasmo le recorría todo el cuerpo, haciéndola temblar de placer. Jaime dijo que él todavía no había acabado y le pidió a Anita que volviera a ponerse en cuatro patas. Entonces se arrodilló detrás de ella y sin mediar palabra la tomó con firmeza por las caderas y se hundió en la estrecha entrada trasera de Ana. Ella gritó de dolor, quejándose del enorme grosor de esa verga que la estaba sodomizando. Pero Jaime continuó bombeándole el culo sin compasión, aferrándola por las caderas para que Ana no pudiera escapar a esa descomunal verga que entraba y salía de su ahora muy dilatado ano...Un buen rato después, el venezolano de repente gritó como un poseso, anunciando que por fin se había descargado dentro del culo de mi esposa. Se salió de ella, dejando que Anita cayera hacia adelante, enterrando su cara en la almohada, completamente rendida por semejante cogida. Jaime le propinó unas suaves palmadas en la cola y dijo que nunca se había echado un polvo tan intenso con una hembra tan caliente y puta...Se vistió y se despidió, dejando a Anita totalmente abatida sobre la cama, dejando escapar semen por sus dos orificios. Cuando su amante se fue, mi delicada mujercita levantó la cabeza y me dijo que nunca habia gozado tanto con un hombre Latino. Ese tipo la había cogido demasiado bien... Agregó que todavía la noche era joven y me pidió que yo bajara al bar, para ver si encontraba a otro hombre bien dispuesto, preferentemente negro.

Autor: Anitaslut44 Categoría: Sexo con Maduras

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