Relatos Eróticos de Sexo Oral


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Señor Solomon

2019-09-21


Mi nombre es Aidé, vengo a contarles mis vivencias con el señor Sólomon. En mis años de estudio me había inclinado por la medicina, me gustaba todo lo relacionado con cardiología, pero no llegué a recibirme, honestamente me faltaban neuronas, los estudios se me hicieron cuesta arriba, en un momento todo me pareció complicado, demasiado complicado. Opté entonces por una carrera parecida, fui de lleno a estudiar enfermería y hoy soy enfermera. En esos estudios conocí al que hoy en día es mi esposo, con el cual tengo dos hijos, una niña y un niño. En nuestros primeros años habíamos estado haciendo enfermería en algunos que otros dispensarios de salud, hospitales, sanatorios, pero con el tiempo habíamos cambiado a instituciones privadas, como geriátricos, donde la paga era mucho mejor y la vida mucho más tranquila. Así fue como conseguí empleo en el geriátrico ‘Plenitud’, un sitio en el corazón de la ciudad, cuya dueña es una acaudalada mujer que por alguna loca razón solo toma personal femenino para la atención de los abuelos. La señora Raquel es muy férrea con el trato, tanto para nosotras, enfermeras y doctoras, como para las personas de la tercera edad, para todo había horarios, para todo había directrices, para todo, era su forma de llevar las cosas adelante, ‘disciplina’ parecía ser su segundo nombre. El lugar era un viejo hospital público levantado en los años cincuenta, que con el pasar del tiempo fue quedando abandonado a su suerte. Poco a poco la falta de mantenimiento se hizo notoria y preocupante, a principios de siglo el gobierno de turno decidió levantar un nuevo y moderno centro médico y el sitio tuvo sus horas contadas. Fue cuando Raquel, mujer de negocios lo compro por pocos pesos para restaurarlo y convertirlo en un geriátrico que poco a poco se fue haciendo conocido, y con ello, el nivel de quienes podían pagarlo. Así fue como empecé a trabajar en ese lugar, haciendo turnos rotativos y me empecé a involucrar en ese mundo nuevo. Había en ese momento cuarenta y dos abuelas, y apenas cinco abuelos, como generalmente sobrevivimos a los varones el número me pareció normal, y entre todas esas personas tomó relevancia el nombre Samuel Sólomon. El viejo Samuel había pasado los ochenta años, un hombre calvo, de mediana estatura, un tanto obeso y otro poco jorobado, tenía unos riquísimos ojos celestes y cristalinos que movía inquietamente, de rostro chupado y arrugado, con una prominente nariz que parecía una pipa. Dada su edad tenía algunos problemas de salud, había perdido el habla, y le costaba desplazarse, de hecho, lo hacía pasito a pasito, lentamente y apoyado en su lustroso bastón con cabeza de tigre. Samuel era un acaudalado judío venido a menos, tenía cuatro hijos y demás parientes que jamás lo visitaron, jamás, creo que ni siquiera pudo conocer a todos sus nietos. Podría decirse que el viejo estaba abandonado a su suerte de no ser por su esposa, que cada tanto se daba una vuelta por el geriátrico, mas por ser políticamente correcta que por el verdadero interés que supone una relación de pareja. Ella era mucho más joven, aparentaba unos sesenta bien puestos, y era evidente que su esposo se había transformado en una carga, ella solo ostentaba billetes, ropas, alhajas y contaba de viajes alrededor del mundo, a viva voz, como si a alguien le importara… Puertas adentro, Samuel parecía un hombre tranquilo, esas personas que ya vivieron todos los años y que están entregados a la llegada de la parca, estaba solo, en una de las habitaciones más caras y modernas del lugar, donde se daba todos los gustos. En las charlas de meriendas con las chicas, con las otras enfermeras de turno, siempre salían anécdotas chistosas de los viejitos, los que te hacían reír, los que te hacían enfadar, los que te contaban cien veces las mismas historias, o hablábamos de la nueva que había llegado, o de la pobre que había fallecido. Y cuando era el turno de hablar del señor Sólomon, el tema risueño de las chicas era siempre el mismo… ‘la verga del viejo’ Ellas comentaban admiradas por el anormal tamaño del pene del vejete, era habitual que dada su escasa movilidad tuvieran que asearlo, y bueno… ellas solo lo hacían quedar como un viejo pijudo. Y en los primeros tiempos yo solo me reía de sus comentarios, hasta que llegó mi turno de hacerlo… Recuerdo que ese día estaba fastidiosa, luego de cubrir mi turno matutino, tuve que quedarme por la tarde, una de las chicas se había enfermado y casi me obligaron a hacer horas extras, eso implicaba dieciséis horas continuas de trabajo y terminaba trastocando todo mi día. Era por la tardecita, estaba cansada, solo quería irme a casa, pero las enfermeras de la tarde no tuvieron mejor idea que mandarme a higienizar al viejo. Fui hasta su habitación, era el último trabajo por ese día y luego a casa… Saludé al anciano y le dije que era hora de bañarse, mientras fui a llenar la tina, a buscar prendas limpias y por las toallas, jabones y perfumes. Samuel solo miraba mi deambular por el cuarto tal vez queriendo decir algo, pero el solo podía comunicarse por señas. Lo ayudé a desvestirse, hasta dejarlo en ropa interior, no era necesario más, a pesar de su movilidad reducida podía aun hacer cosas básicas, así fue como en unos minutos estaba sumergido en agua tibia para un rico baño. Fui a su lado, tomé un jabón y una esponja y empecé por su pecho, sus brazos y su espalda, encerrada en mis pensamientos tarareando una canción de moda, como desconectada del viejo que se entregaba mansamente a todos nuestros requerimientos. Bajé a su vientre, y claro, llegué a su entrepierna, bajo el agua, fue la primera vez que tuve contacto con su pene, mierda, era una serpiente! me asusté… recordé de repente todo lo que las chicas contaban, y como acto reflejo miré a los ojos celestes del anciano, el me miraba como siempre, pero en sus ojos noté el brillo de una persona que a pesar de los años mantenía un tono libidinoso, como agradeciendo la detenida higiene que le daba… Y empecé a lavárselo de una forma muy rica, mierda, me sentí puta, pero acariciar todo eso bajo el agua era demasiado tentador, una vez, otra, se sentía tan largo, tan grueso, me excedí de mi rol profesional, ya no lo estaba lavando, ya estaba mojando mi intimidad con tanto juego perverso… Miré nuevamente al viejo, él tenía dibujada una sonrisa, como un niño, disfrutando lo que yo le estaba regalando, fue cuando recapacité acerca de lo que estaba haciendo, así que solo terminé mi trabajo como se suponía que debía hacerlo. Fue loco y raro ese día, mi enojo de las horas acumuladas de trabajo fueron compensadas con una inesperada presentación del juguete que ocultaba el señor Sólomon. Intenté que eso fuera solo una anécdota para contar algún día, pero esa verga enorme me había marcado si quererlo, y cuando hacía el amor con mi marido me encontraba sin proponerlo imaginando situaciones con ‘eso’ que había acariciado, pero aún no había visto. Los días siguieron, pero algunas cosas habían cambiado, cuando las chicas hablaban de la pija del viejo yo me sonrojaba y me retraía, y que decir del viejo, Samuel no hablaba, pero me miraba de una forma provocativa, sabía que me decía con sus ojos Gorda puta… como te gustó mi pija… Y día a día, toda esa situación de pensamientos, sentimientos, deseos prohibidos, confusiones se iban haciendo una bola de nieve, cada vez más grande, cada vez más difícil de detener, decidí hacer lo que debía hacer… Como dije, era enfermera, pero casi era médica, sabía bastante, estudié cuidadosamente los antecedentes clínicos del viejo y toda la medicación que tomaba, tracé un plan minucioso y perfecto, paso a paso, nada librado al azar. Esa tardecita, tomé el turno para su ducha, estaba excitada por lo que sucedería, o como yo había imaginado que sucedería. Fui a su habitación, el viejo estaba como de costumbre, solo, mirando la tv, lo saludé para llamar su atención, entré y cerré la puerta echándole llave, hecho que no pasó desapercibido por el anciano quien se quedó observando lo yo hacía. Hola Samuel! Como estamos hoy? Vamos a hacer algunos ejercicios especiales… pero tranquilo, yo me encargaré de todo… lleno la ducha y te ayudo a quitarte la ropa, si? El viejo asintió con la cabeza, sin siquiera imaginar cual eran mis planes, fui a llenar la tina, como de costumbre, solo por si alguien viniera y tuviera que dar explicaciones, volví con el viejo, le alcancé un vaso de agua el medicamento que tomaba cada día a esa hora, pero claro, sutilmente cambié la pastilla, era una pastilla mágica de esas que ayudan a los hombres, no iba a morir por eso… Empezó a desvestirse, como lo hacía cada día, solo que esta vez yo lo ayudé a desnudarse, seguramente esto llamó la atención del viejo, pero solo me dejó hacer… Al fin, al fin estaba desnudo, sentado al borde de la cama, al fin pude ver su sexo, lo que quería ver, su terrible verga colgaba como un péndulo, el glande circunciso del judío era redondo y llamativo, si así era muerta imaginé lo que sería erecta, sus testículos colgaban llamativamente, parecía un toro, apenas unos bellos blancos alaciados poblaban su pubis… Mi vista estaba fija en su verga, no podía abstraerme, me mordí el labio inferior en puto deseo, luego me los ensalivé pasando mi lengua y empecé a adularlo con palabras para conseguir lo que quería conseguir, el viejo perverso ya había notado como venía el juego, le dije Que pedazo de verga tiene señor Sólomon! Caigo de rodillas ante ese monumento… le gustaría que esta gordita hiciera algo por usted? Tengo unas ganas locas de chupársela toda… Poco a poco, la mezcla del viagra que le había hecho ingerir y mis putas palabras provocándolo comenzaron a hacer efecto, y lo que parecía imposible se hizo realidad, la enorme verga de ese viejo de mas de ochenta años empezó a endurecerse, a elevarse, a hacerse más y más grande, mierda… me mojé toda de solo observar, aflojé mi delantal solo para que el veterano se calentara con mis enormes tetas, que rica perversión… a todo esto su glande ya pasaba la línea de su ombligo… Decidida fui sobre Samuel, la enfermera gorda y picarona le daría una lección que jamás olvidaría, me arrodillé en el piso, entre sus piernas, miré sus ojos, él no podía decir palabra, pero su mirada lo decía todo. Su verga era lo mejor que había visto en mi vida, su cabeza era intimidante, su tronco parecía no tener fin, gruesas venas se marcaban, empecé a sobarlo con una mano, al no tener prepucio ese glande enrojecido lucía tentador, llevé mi otra mano para cubrir el tronco, no lograba rodearlo, no lograba cubrirlo, miré por última vez el rostro del anciano, para hacer lo que quería hacer… Llevé mi boca golosa directo al pecado, solo pasé mi lengua como si se tratara de un dulce, esos dulces que una quiere que duren para siempre, desde abajo, hasta la punta, lentamente, muy lentamente, llenándolo de saliva, luego usé mis manos, en círculos alternos, una sobre otra, hacía todo muy lento, muy pausado. Fui entonces por su glande, me costó trabajo engullirlo, mierda… me siento tan puta narrando esto… Lo metí en mi boca lo más profundo que pude, pero no logré mucho, solo empecé a subir y bajar, sin dejar de usar mis manos, lentamente… Busque combinar y usar todos mis trucos, no sabía si tendría otra oportunidad así que lo disfrutaba como si fuera la primera y última vez… Samuel puso una de sus manos sobre mis cabellos, y empujaba sutilmente mi cabeza hacia abajo, pero era solo un juego excitante, el no tenía fuerzas para obligarme a hacer nada que yo no quisiera hacer… Estuve demasiado tiempo lamiendo, empezaba a acalambrarme, la mandíbula y también las rodillas, sentía mi conchita hecha un mar de deseo bajo mis prendas, y de pronto noté que el milagro era posible, el viejo estaba llegando a un orgasmo, me esmeré entonces y aceleré el ritmo, sentí sus contracciones, su mano apretó más mi cabeza, pronto un néctar amargo invadió mi boca, apenas unos jugos, los huevos del viejo estaban secos, pero seguro el había experimentado un rico orgasmo, como en los viejos tiempos… Tragué con gustó lo poco que salió, solo me dejé caer hacia atrás sentando mi gordo trasero en el suelo, mis adoloridas rodillas ya necesitaban un descanso. Samuel temblaba, visiblemente excitado por lo que terminaba de suceder, yo estaba tranquila, ese viejo lo único servible que tenía era su corazón, no moriría de un ataque, bueno, asumo que también tenía una hermosa verga… A partir de esa tarde ese fue nuestro secreto, cada tanto lo sorprendía solo para pegarle una buena mamada, hermosa, perfecta. Mi marido jamás sospechó nada, jamás, ni las otras enfermeras, ni los demás abuelos, ni siquiera la estúpida de su esposa, que cada tanto aparecía con sus aires de grandeza. Lo mejor y risueño del caso es que cuando ella venía, se sentaba junto a su esposo a charlar, solo para hacer un cumplido, como una visita de cortesía, y cuando me cruzaba con esa escena, el viejo Samuel me miraba pícaramente, guiñándome un ojo a mi paso, y yo… yo feliz de hacer cornuda a esa vieja hipócrita. Todo terminó hace un tiempo, resultó que un descuido, el señor Sólomon se cayó al piso y se fracturó la cadera, cuando tomé mi turno el ya no estaba, no pude despedirme de él como me hubiera gustado. Supe que se recuperó operación mediante, le colocaron una prótesis, pero jamás volvió, su esposa decidió mudarlo a otro sitio, a sus ojos, el geriátrico Plenitud ya no era confiable… Y fin de la historia, no supe más de él, solo que yo me quedé sin mi verga hermosa… Si eres mayor de edad puedes escribirme a con título ’Señor Solomon’ a [email protected]

Autor: dulces.placeres Categoría: Sexo Oral

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Con mi nueva vecina

2019-09-15


Una mañana me disponía a salir hacer las compras como cualquier otro día cualquiera, a través de la puerta de la entrada a mi casa pude escuchar unos golpes por los escalones de mi rellano, me asomé por la mirilla de la puerta y pude ver que era una señora más mayor que yo. Abrí la puerta para ver que hacía y vi que estaba de mudanza en mi edificio, me ofrecí a ayudarla y así para que ella no cogiera todo el peso de los muebles que iba subiendo al ático donde se estaba instalando. Pasadas las dos horas de mudanza; sube que te sube y baja que te baja la señora me ofreció un refresco para saciar mi sed tras el cansancio de ir subiendo muebles desde el portal hasta el ático, lo que es lo mismo, diez pisos de altura. Ya en su casa y con todos los muebles colocados en su sitio donde ella me pidió que se los colocara me di cuenta que la señora que estaba sentada en un sillón delante del mío no llevaba ropa interior debajo de la falda y pude contemplar el vello de su almejita, sin que ella se diera cuenta y con mucho disimulo yo miraba de reojo por debajo de su ropa. Más tarde la señora se percató de que yo la estaba mirando con mucho disimulo y se fue desabrochando los botones de la blusa color beige, yo comencé a ponerme un poco nervioso al mismo tiempo que mi pene estaba pidiendo salida a través de la cremallera del pantalón, la señora se ahueco el cabello de los hombros para así quitarse la blusa poco a poco. Yo, con mis ganas locas de querer acercarme a ella y ella que parecía que estaba deseando de que yo la entrase a besar, como un torero cuando entra a matar a su toro, me levante del sillón y me acerque a la señora, ella se levantó del sillón y me cogió de la mano y la puso sobre su pecho, como diciendo; mira mis latidos del corazón, me estas poniendo cachonda perdida, yo que ya no me cortaba de nada acerque mis labios a los suyos y comenzamos a besarnos mutuamente. Un rato después me agarro de la mano y me llevo a su habitación, se sentó sobre su cama y comenzó a desabrocharme el pantalón y bajármelo hasta el suelo, seguidamente el bóxer dejando al aire libre mi pene, aquello parecía un cañón apuntando a su objetivo, la señora comenzó a masturbarme al mismo tiempo que me la chupaba, yo jadeaba de placer muy despacio mientras ella agarraba mi polla como si se la fueran a quitar, trataba mi pene como si de un chupachups se tratara. Saco mi polla de su boca y la desnude tan rápido que parecía que no llevase mucha ropa, y así fue, porque al no llevar ropa interior debajo de su blusa tampoco llevaba sujetador debajo de su blusa, entonces nos vimos los dos desnudos en su habitación, comencé a chuparla los pezones y tenerla agarrada por la cintura, fui bajando lentamente hasta llegar a su tesoro más preciado; su coño. La tumbe sobre la cama y comencé a comerla su rica vulva jugosa y empapada de flujo vaginal, yo con mis morros mojados de su conejito y mi polla queriendo entrar en la madriguera de esa señora tan apetecible, me puse de rodillas sobre la cama y penetre su vagina haciéndola jadear de locura y placer, un buen rato con mi polla en su coñito y agarrando sus piernas con mis manos. Un buen rato después saque mi pene de su madriguera y me corrí sobre sus pechos y su cara, aquello parecía leche condensada cuando se derrama sobre tu mano; pues igual, ella sedienta de mi leche y yo queriendo follármela otra vez. Nos fuimos a la ducha y nos duchamos juntos y así ahorrar agua. Quedamos en vernos el siguiente día pero ya con derecho a algo más; una cena romántica y un postre muy apetitoso. FIN

Autor: rafael44 Categoría: Sexo Oral

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Reflexión oral: ¿quién tiene el control?

2019-09-10


Explicación. Experiencia personal. Opinión. Conclusión. Reflexión oral: ¿quién tiene el control? - Jugadores: 2 (mínimo). - Modalidad: con joystick (felación) / sin joystick (cunnilingus). - Tipo: mujer a hombre / hombre a hombre / hombre a mujer / mujer a mujer. Explicación La práctica consistente en dar placer a una persona besando, lamiendo o chupando su órgano sexual con la boca, lengua y labios de uno/a mismo/a, es ya un clásico en la sociedad actual. Muchas parejas (2 jugadores), esporádicas o consolidadas, lo incorporan en sus relaciones sexuales como preliminar cuando no es precisamente esta práctica la propia relación sexual en sí misma. La postura denominada “69” permite que ambos jugadores, sea cual sea el tipo y la modalidad del juego, proporcionen y reciban satisfacción al mismo tiempo. Un engranaje físico perfecto, como dos piezas de puzle encajadas, como un yin y yang erótico… Si rompemos esta postura lo que nos queda son las dos modalidades indicadas más arriba. En ambas, una persona transmite placer y la otra lo absorbe. No obstante, dando igual si es de forma horizontal o vertical, una persona se somete a la otra pero… ¿quién a quién? No es un gran descubrimiento decir que la zona genital de cada persona reside en la parte media de su cuerpo. Por tanto, en el sexo oral, una de las dos partes tiene que llegar a dicha zona agachándose, poniéndose de rodillas, sentándose, etc. Uno/a dejándose hacer y otro/a haciéndolo pero, ¿quién es el que realmente se acaba sometiendo? Experiencia personal Yo como mujer siempre he practicado sexo oral con hombres tanto a la hora de darlo como a la hora de recibirlo. ¿Alguna vez con otra mujer? Ninguna pero tengo que reconocer que, desde adolescente, he sentido la curiosidad y las ganas de probarlo. Algún día me atreveré… Opinión Repasando mentalmente varias de las ocasiones que tuve una cabeza de hombre entre mis piernas o un pene erecto entre mis labios, sinceramente, no sabría responder a la pregunta del título. Conclusión La próxima oportunidad que tú, sí, tú, quien me lees ahora, estés a punto de recibir o de empezar a proporcionar satisfacción oral, piensa… el/la de arriba o el/la de abajo… ¿Quién tiene el control?

Autor: Firulais Categoría: Sexo Oral

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Mi primo me ayuda y se la chupo

2019-09-04


Para los que no sepan de mis otros relatos les diré como soy: mido 1.65, mi cabello casi siempre es pelirrojo, mis senos son de un tamaño considerable, no son grandes pero tampoco pequeños, tengo trasero gordo Desde siempre he llevado una relación muy amena con él, aunque siempre ha tenido una obsesión algo extraña conmigo, desde niños decía que éramos novios a todo el mundo, claro que eso le llevó una buena regañiza, en la adolescencia quiso besarme en la pubertad y en la adolescencia me quería dar, aunque fue en la adultez que él lo logró, se llama Diego, es 3 años mayor que yo, (tiene 21 años), mide 1.75, tiene el cabello negro, usa una barba, es de complexión normal, aunque se le han marcado los pectorales y el abdomen, velludo y un pene de 13 cm. Esto pasó en la época donde había terminado con mi novia, era muy activa con ella, pero desde que perdí mucho tiempo por ella y me di cuenta de que tenía ganado, me rompió el corazón, estaba despechada y había comprado un six, mi primo se enteró de esto y fue a mi casa, mi mamá estaba conmigo tratando vagamente de consolarme, no era mala haciéndolo, pero no pudo alejarme de la bebida, se fue a trabajar pues ya iba retrasada ese día y el dejó entrar a Diego, el es parte de la familia de mi mamá, por lo que le pidió ayuda para tratar de consolarme, él se metió a mi cuarto, piso una lata y se sentó en mi cama, yo estaba con mi pantalón roto, con mis calcetines largos y una playera de tirantes, él llevaba una camisa negra y unos pantalones con unas botas de trabajo, me abrazó y me dijo: -Anya, se lo que pasó con ella, me lo dijo mi tía, es muy duro lo que paso, desahógate, libera lo que tengas atorado, estaré aquí el tiempo que quieras. Seguí llorando por media hora, ya iba por la tercera lata, el acariciaba mi cabello, la lata al final me dijo -Deberías darle un favor, el vino a apoyarte y siempre quiso llenarte de leche, hazlo, nadie se enterará. En esa altura era algo muy razonable, lo vi de reojo enfocándome en su entrepierna, me levante para asegurarme de estar segura de cometer un incesto, vi que nadie estuviera en la casa y por sí acaso cerré la puerta de la calle con seguro, mi primo seguía sentado, viéndome mi trasero no tan discretamente, ahora caigo en cuenta que fue para follarme ese día, bien o mal le salió pero no como esperaba, cuando entre a mi cuarto, al mismo tiempo fui quitándome mi playera y me quite el brasier casi al mismo tiempo, la cara de Diego se dibujó una expresión de satisfacción, se paró y fue a besarme directamente, tan desesperado como si se fuera a acabar el mundo mientras con sus manos agarraba mis pechos, le metí la lengua y le desabroche el cinturón, baje lentamente quitándole los botones de la camisa y él se la quitó, lo senté en mi cama y le baje el pantalón y la trusa de un jalón, su verga ya estaba parada, la acaricie un poco y mis técnicas de mamar nunca me han fallado, comienzo desde la parte baja de sus huevos y voy subiendo lentamente hasta llegar a la cabeza del pene, metí su verga en mi boca y comencé a mamársela, con mi mano derecha acariciaba sus huevos, y con la otra la baje a masturbarme, seguía cada vez más rápido hasta que el empezó a jadear hasta que lanzó un grito de orgasmo, me quite la verga de mi boca, le jale la verga hasta que se vino en mi cara y en las tetas, el se volvió a vestir y salió de mi casa y me dijo: -Nos vemos puta, para la próxima vez te hare mi perra. -Si lo que tú digas. Mientras me quitaba el semen de mi cara y mis pechos y estaba ansiosa por tener su miembro viril dentro de mí… Continuara...

Autor: Anya Categoría: Sexo Oral

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Le gusta tener mi pene en la cara

2019-08-30


Mi novia está muy linda y no crean que solo le gusta hacer sexo oral, ella también ama hacer otras cosas como poner el culito levantado para poder meterle rico el guevo, pero últimamente sí que ha estado insistente con eso de sacudirme la pinga, chuparla. Mamar es su especialidad o al menos ella quiere que así sea, pero por momentos la mujer descansa y me pide que le ponga el pene en su cara, justo en medio, lo olfatea, lo lame, bueno ya se pueden imaginar. Es linda, eso me encanta de ella y sobre todo trabaja mucho, así que... ¿por qué negarle algo así? Además después ella adora poner sus tetas en mi jeta, qué delicia… las tiene suavecitas! ↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓ SIGUE BAJANDO HASTA EL FINAL DE LA PÁGINA PARA VER LAS FOTOS ↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓

Autor: Anónimo Categoría: Sexo Oral

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Adicta a tu semen

2019-08-30


Tu orgasmo en mi garganta, un momento perfecto. Acostado, abandonado al placer que mi boca pudiera darte, con tu hermoso miembro frente a mi ansiosa lengua que quiere probarte todo. Te huelo,siento tu aroma particular activa aun mas el morbo en mi, suspiro dejando que las sensaciones embarguen mi cuerpo. Mis pezones se endurecen, mi boca se hace agua, mi lengua se pone ansiosa, mi entrepierna se inunda toda. Empiezo mi camino en tus huevos, los envuelvo con mi lengua y los beso.Tu piel se eriza con el contacto de mi boca en todo tu miembro. Soy tu perrita caprichosa , doy lamidas largas y suaves por el cuerpo de tu falo que ahora está más grande y mas duro, gimes y me excitas mas. Envuelvo con mi boca alrededor de la cabeza de tu pene, chupo tu capullo, le doy lamidas largas y suaves. Abro toda mi boca para tragarlo completo, mi garganta se alegra de tenerte de invitado, mi saliva te lubrica. Subo y bajo mil veces por tu pene y siento como si estuvieras penetrándome mi vagina,bajo una de mis manos y me toco el clítoris mientras te pajeo con la otra mano y mi boca lame la cabeza de tu huevo rosado hermoso que me brinda gotas divinas de liquido preseminal que me embriaga de ti aun mas. Estoy muy excitada,te veo a los ojos y observo tu placer,tu perversión y tus ganas lo que hace que me vuelva loca y me lleva a sentir un orgasmo mientras te lo mamo. Mi clítoris estalla entre mis dedos...esbozas una sonrisa y me preguntas si acabé. Afirmo con la cabeza mientras engullo todo tu tronco con movimientos cada vez mas rápidos y profundos. Siento que ya se aproxima tu orgasmo, se que viene mi premio, te contraes y palpitas, los gemidos ya no lo puedes aguantar más. Tus manos en mi cabeza apoyadas, se aferran a mi cabello mientras sientes que ahora eres mi semen y yo tu adicta, lo siento salir en mi lengua, pero no lo dejo escapar, cada gota que sale llega a mi garganta y me la trago como si de una ambrosia única se tratara, cada gota es saboreada y disfrutada...es mi momento perfecto.

Autor: LCA Categoría: Sexo Oral

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Compañera de la facultad me hace un regalito por ayudarla

2019-08-14


En esta ocasión les contaré una de mis vivencias durante mi época de estudiante, espero les guste. Vicky, era una de mis compañeras de estudio, la única compañera mujer que tenía hasta ese momento. Nuestro grupo estaba conformado por cinco varones y ella. Para mí no era gran cosa, ella es rubia, bajita, de cara más o menos, ojos claros, lindas tetas pero no tan grandes y de buen culo, eso sí. Mis compañeros la miraban cada vez que llegaba tarde, como nos sentábamos al fondo no le quedaba otra que hacer todo el recorrido. Capaz no es del estilo de mujer que me gustan, pero la miraban mucho e incluso otros compañeros que no eran de mi grupo me preguntaban por ella. La cosa era que teníamos un trato bastante frío, las pocas veces que hablábamos era referido a algún problema o cuando la charla era grupal, ella tenía más afinidad con otros chicos de nuestra mesa. Cuando terminó esa materia no todos la aprobamos, sólo tres. Nos queríamos anotar los tres juntos en la materia siguiente pero no se pudo ya que mi otro compañero no podía cursar por la mañana, así que nos quedamos sólo nosotros en el horario matutino; como nos conocíamos nos quedamos juntos y nos empezamos a llevar mejor. Yo era el que más estudiaba, al que le iba mejor así que trataba de ayudarla en lo que podía ya que a ella le costaba mucho. Me invitaba al departamento a estudiar y yo iba, teníamos más confianza; le hacía bromas, chistes. Al caer me di cuenta que iba todos los días y me pasaba toda la tarde con ella. A veces ni estudiábamos y nos pasábamos paveando con su compañera de departamento. A mitad de semestre estudiábamos para un examen y comenzó todo… - No sé qué haría sin vos Gabi, estaría al horno ya –me dijo rompiendo el silencio. - Jaja de nada. Sí, es verdad. No sos nada sin mí. - Jajaja que agrandado que sos, pero tenés razón. Me gustaría hacerte un regalito. La verdad que me quedé re colgado al oír eso, inmediatamente lo relacioné con lo sexual. No sé porqué pero no indague más, sólo seguí con el problema que estaba haciendo y el día continuó de manera normal. Pasó el parcial y aprobamos, al salir de la muestra me invitó al departamento a tomar unos mates y charlar; como no tenía nada que hacer fui con ella. Mirábamos tele tranquilos y conversando me dice. - Me gustaría hacerte un regalito, ya te lo dije la vez pasada. - Todo bien Vicky, no hay problema pero me gustaría saber qué tenés para mí – dije pensado en que será. Ella se acercó a mí, se arrodillo, me bajo la bragueta del pantalón, abrió el botón de mi jeans y me dijo. - Te va a encantar este regalito. Yo me levanté un poquito para que me baje el pantalón y el bóxer, sacó mi verga y me la comenzó a pajear suave. Desnudaba mi glande y la volvía a esconder; mi verga por supuesto iba creciendo. - Que linda la tenés Gabi, te gusta?- mientras me masturbaba. - Si Vicky, me encanta… - Eso que todavía no hice nada. Inmediatamente le pasó la lengua mojada por alrededor de mi cabeza y la apretó con sus labios. Ya con mi verga al palo comenzó a hacerme un pete de lujo, se metía toda mi verga en la boca, se quedaba un rato hasta que le daban arcadas y recién la sacaba, me dejaba la pija llena de saliva. Como me calentaba el hilo de baba que le caía por la boca. Me apretaba muy rico la verga, la mañana sin usar las manos, me chupaba los huevos, se los metía en boca y seguía lamiendo todo el tronco para después volver a meterse toda mi verga en su boca. - Te gusta mi regalito?- me decía con la boca llena de pija. - Me encanta Vicky. - Me vas a dar la lechita? - Si, te la voy a dar toda. Se quitó la remera y el corpiño, se quedó en tetas; claro que logró calentarme más, hizo mucho efecto en mí eso a parte de la terrible chupada que me daba. Me pajeaba rápido, la chupaba y seguía pajeando, hasta que… - Ay Vicky, no aguanto más, voy acabar. - Si, dame toda la lechita Gabi, dámela toda. - Ay ya no aguanto, ah ah aaaahhh aaahh!!! Llegué toda mi leche que como buena gauchita que es, se tragó toda. Me la chupo bien hasta limpiarme la pija por completo, me dejó con la verga al aire y se fue a beber un vaso de agua. - Te gustó Gabi? Gracias por portarte bien conmigo, seguro habrá más si seguís así. - Me encantó Vicky, claro que voy a seguir portándome así de bien. Desde ahí comenzamos a ser más que buenos compañeros de facultad, comenzamos a ser compañeros sexuales. Como ella era una chica del interior que casi ni salía y tampoco tenía novio, algún día del finde me la pasaba con ella, estudiando y cogiendo de madrugada. Espero les haya gustado, saludos gente!!

Autor: Cgabriel11 Categoría: Sexo Oral

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Salida con Gabriel

2019-08-13


Para empezar supongo que lo normal seria decir como soy, soy chica de piel muy blanca, ya que casi no salgo a tomar sol, pelo negro azabache hasta media espalda, segun mis hermanos ese contraste del pelo tan oscuro sobre mi piel clara es muy sexsoso, soy mas bien flaquita unos 43 kg, y la estatura promedio de 5’6’’, lo que sí tengo es un buen escote que realmente me gusta presumir talla 36 E, un culito no muy grande pero sí bien redondito y durito. actualmente tengo 26 años Salida con Gabriel. Para empezar supongo que lo normal sería decir como soy, soy chica de piel muy blanca, ya que casi no salgo a tomar sol, pelo negro azabache hasta media espalda, segun mis hermanos ese contraste del pelo tan oscuro sobre mi piel clara es muy sexsoso, soy mas bien flaquita unos 43 kg, y la estatura promedio de 5’6’’, lo que sí tengo es un buen escote que realmente me gusta presumir talla 36 E, un culito no muy grande pero sí bien redondito y durito. Sábado en la tarde estoy sentada frente a la pc completamente desnuda con mis zapatos de tacón alto 15cm contestando el mail de algunos lectores, mientras hablo con uno de ustedes por hang out me timbra el móvil. Yo - Buenas tardes - Respondo el teléfono viendo el nombre de Gabriel en la pantalla - Como estas? Gabriel - Hola Lena, Pabel o Leonardo te dieron indicaciones para esta noche? - Me responde Yo - No, no hay nada para hoy Gabriel - Bien, quede de reunirme con los muchachos de la planta para ir al billar, ya sabes. - desde una noche en la que salimos juntos a una discoteca y se encontró con unos compañeros, ese dia me presente como su novia ya que nos encontraron besandonos precisamente, el cada vez que se reúne con ellos y quiere que lo acompañe me trata de su novia. Bueno me levanto y voy directo al baño me comienzo arreglar, salgo de la bañera y me unto el cuerpo completo en crema dejando mi piel suave y jugosa. Cojo el plug anal con un cristal rojo en el medio, lo chupo un rato lubricandolo bien, cuando ya lo tengo lo suficiente me lo meto en el culo. De mi guarda ropa tome un vestido rojo de falda muy corta que me cubre apenas unos tres dedos por debajo del culo, me queda como una segunda piel, muy apretado, como no llevo ropa interior se me marcan los pezones muy putos. El pelo me lo peino con rizos y lo dejo amarrado hasta antes de salir. Me maquillo de manera coquet pero ligera y me pinto los labios de color rojo brillante. Pinto mis uñas del mismo color que mis labios. Me pongo zapatillas abiertas de tacón alto y plataforma, vamos de esas marca puta, y me hecho perfume con suave aroma a vainilla. Ya era de noche, y ya estaba bien lista, solicite un uber, cuando recibi la notificacion de la llegada, me recogió un tal Cesar en un hyundai sonata gris plateado. Vivimos en un edificio de apartamentos de 4 plantas nuestro apartamento es en la cuarta planta y ya que no hay ascensor toca bajar escaleras. Me voy a montar y sale el conductor y me abre la puerta. Cesar - Hola joven, usted es Lorena? - Me recibe a un costado del auto. Yo - Así es, supongo que eres Cesar. - le saludo, me abre la puerta de atrás y me ofrece la mano como soporte, la tomo y entró en el movimiento de sentarme se me ve todo lo que no llevo, dejando a la vista mis muslos y un rápido vistazo a mi vagina. Cesar - Eres por mucho la mujer más bella que me a tocado llevar. - me dice al poco de empezar el viaje, otro chulo que intenta conseguir algo, no es que se muy dificil si supieran. Yo - Gracias,seguro se lo dices a todas las que se montan solas. - le respondí lo más coqueta que pude. Para que note que no me incomoda lo que pretende. Cesar - No siempre solo cuando me toca una hermosura como tu. De manera provocativa muerdo mi labio inferior mirándole los ojos en el espejo retrovisor. Cosa que se nota le gusto el gesto. Algo nervioso le temblaba el pulso y cambia rápido la vista del espejo a la calle. Cesar - Y que hará una hermosa chica en el billar esta noche? - Pregunta tratando de sacarme conversación. Ya estábamos pasando la plaza de la bandera por lo que estábamos a punto de llegar. Yo - Bueno soy una scort y voy a reunirme con un cliente. - Le respondo observando su reacción. Todo un drama ver como cambia la cara de chulo a pervertido. Miro por la ventana aparentando desinterés. César - Cual es tu tarifa - Ya no me hablaba en tono de chulo ya no le interesaba tratar de enamorarme sino que le interesa singarme y ya. Yo - Pongo mi mirada provocativa y lentamente le suelto - eso depende que es lo que quieres hacerme - le digo mordiendo mi labio llamando aún más su atención. vamos que si me sigue mirando vamos a chocar. Cesar - Te quiero singar - Me soltó ya sin tapujo. Yo - bueno hoy no tengo ese servicio disponible pero, podemos cambiar la tarifa que te pagaría por una mamada. - Ya la oferta fue hecha. Cesar - Bien, con esa boca me encantaria probalo. Llegamos al local pero no se aparco delante sino que contino y tomo la calle que sigue que estaba bastante a oscuras. Me salgo y me cambio al asciento delantero, en lo que me cambiaba de lugar el se habia bajado el pantalon con calsones y ya me esperaba con el miembro en mano ya recto y duro. Se nota que este esta rapido. Yo - Porfavor trata de no despeinarme porfavor. - sin mas me tiro a por su guebo no estaba tan mal un tamaño decente y buen grosor, no me cuesta ni un poco meterla por completa, marcando un ritmo constante, con una velocidad decente eso si aplicando una gran cantidad de succión cuando subo la cabeza. en unos 10 min ya se estaba agitando clara indicación de que no tardaría mucho. Aumento mi respiración y la potencia de la mamada y dispara en mi boca, como ya es mi costumbre lo recibo todo en mi boca y cuando siento ya termino le enseño toda su leche y luego como me la trago. Yo - Gracias por traerme - le digo mientras retoco mi pintalabios. Ya reacondicionada salgo del vehículo en dirección al billar. mientras camino puedo notar el plug moviéndose dentro lo que me provoca que menee aún más las caderas. vamos que camino lo más zorra posible y aun mas con ese bendito juguete metido. Desde la puerta puedo ver a gabriel y sus compañeros a 2 de ellos ya lo había visto anteriormente y hay un tercero que no lo había visto en total hay 5 hombres. De si son lindos o feos no es algo que me interese mucho es más el trato de stos lo que me llama la atención, entro y me acerco a mi hermano y lo beso como se supone una novia besa a su pareja.

Autor: LorenD Categoría: Sexo Oral

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Comida con mi novio

2019-08-08


Era un viernes a mediodía cuando llegue a casa de mi novio para comer juntos. Todo muy tranquilo llevaba puesto un pantalón de licra pegadito de esos que enloquecen a mi novio, terminamos de comer y mientras el recogía la mesa yo empecé a lavar los trastes cuando él se acercó lentamente y me dio un beso en el cuello mientras apretaba mis caderas y repegaba su verga dura en mis nalgas. Yo seguí lavando los trastes fingiendo que no me prendía entonces el rozo muy sutilmente mi coño con sus manos mientras llegaba a mis tetas, mis pezones ya estaban duros de imaginar la cogida que me esperaba entonces metió su mano y saco mis tetas por encima del sostén, llevo su dedo a su boca y empezó a tocar mis pezones con sus dedos mojados al mismo tiempo que metió sus piernas entre las mías para abrirlas bruscamente entonces empezó a rozar mi coño con una mano mientras la otra seguía acariciando mis tetas yo podía sentir su verga dura rozando contra mis nalgas y mi coño que estaba mojado y listo para recibirlo, metió su mano debajo de mi panti y empezó a acariciar mi clítoris muy despacio, intente voltearme pero me tomo del pelo y me inclino hacia enfrente, junto mis piernas y me quito el pantalón y la blusa y el también se deshizo de su pantalón y su bóxer. Me tomo del pelo y me puso frente al sillón donde me inclino hacia enfrente, beso mi espalda hasta llegar a mis muslos, se puso de rodillas, separo mis piernas y mis nalgas y empezó a lamer mi coño mientras yo acariciaba mis pezones yo estaba tan excitada que sentía como salía jugo de mi coño, entonces se levantó, me tomo del pelo y de una sola me metió la verga un par de veces luego me volteo y me puso de rodillas y empezó a coger mi boca una y otra vez sentía como llegaba a mi garganta pero no me importaba, estaba tan rica que quería más y más cuando estaba a punto de terminar me levanto y me acostó en el sillón boca arriba para empezar a lamer mi coño, oh por dios me encanta como me lo hace!! De repente, de un solo jalón metió sus dedos dentro de mí y yo grite de placer sin importarme si nos escuchaban sus vecinos paro de repente, se levanta, me da la vuelta y me puso en cuatro, sabe que me encanta que me coja por atrás, metió su verga en mi coño húmedo varias veces muy despacio mientras su dedo entraba por atrás muy despacio, saco su dedo y metió su verga por mi culo despacito y enredo mi cabello en su mano cuando por fin entro toda me empezó a coger como si el mundo se acabara, entonces apretó mis nalgas y supe que había terminado, que se había venido adentro de mí, me volteo y metió sus dedos de nuevo, esta vez muy brusco y rápido mientras me besaba y metía su lengua con sabor a mi dentro de mi boca, él no se detuvo hasta que termine en sus manos.

Autor: Fannylu69 Categoría: Sexo Oral

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Un mamading inexperado

2019-08-08


La noche había sido bastante normal, hasta la hora de cerrar. Me tocó invitar a algunos clientes a abandonar el local para poder cerrar. Justamente quedaba solo un grupo de tres chicas de unos 30 años. Las cuales no debería ser muy complicado el despacharlas porque ya no son unas veinteañeras locas que vayan de desfase total. Según les digo de irse, como a todo el mundo, se hacen las remolonas y se intentan quedar más rato. Sin más preámbulo, son ellas las que me proponen jugar al mamanding. Como yo estaba solo en el local y a nadie le amarga un dulce, acepté. (tampoco pensaba que se fueran a lanzar a hacerlo de verdad) Salí de la barra y me quede en medio. Según me fui a desabrochar el pantalón ellas me dijeron que no, que yo no hiciera nada, que ellas lo hacían todo. La que parecía la más lanzada miró a sus amigas y les dio un beso en la boca de forma muy pasional, a continuación se acercó a mi y sin dejar de mirarme a la cara con ojos de deseo, me desabrochó los pantalones y me los bajó. Cogió mi pene con suavidad y empezó a darle pequeños besos a modo de caricias. Rápidamente mi pene cogió forma y dureza. Ella pasó de los dulces besos a lamer todo lo largo de mi miembro. Después de esto, invitó a sus amigas a probarla mientras ellas estaban mirando desde unos pasos más atrás. Esta primera chica, me agarró la polla con su mano y se la ofreció primero a una de sus amigas. Una rubia que ciertamente tenia pinta de ser una chica fácil. Esta rubia no se anduvo con tonterías y se introdujo todo mi miembro en la boca. Lentamente se lo fue sacando poco a poco mientras ponía morritos. Tal cual terminó, le pasó mi polla a la otra chica que hizo exactamente lo mismo. Entonces cogió la iniciativa la rubia. Acerco su cara mi polla y empezó a jugar con su lengua por la base de mi pene sin llegar a los testículos. Las otras dos chicas la miraban con ansias y deseos a la vez que no paraban de salivar. En cuanto la rubia se paso a meterse mis testículos en la boca, la primera chica se puso a pasar su lengua por mi glande. El juego de tener dos bocas a la vez dándome placer era todo una cascada de sensaciones, no podía identificar exactamente que me daba más placer, pero la suma era tremendamente excitante. El siguiente paso de tener las tres chicas disfrutando a la vez de mi polla, fue todo una experiencia. Juntaron sus bocas lo más que pudieron y yo simplemente movía mi polla de un lado para otro. Ellas como si de serpientes se tratasen, sacan sus lenguas para buscar mi polla. Uno de los momentos más excitantes y de mayor placer fue cuando se colocaron una a cada lado y otra en frente. La de los lados abrían sus bocas y yo introducía mi miembro entre sus bocas. Era como si cada una me comiera media polla. Cada una su lado y con su propia técnica. A la vez que la tercera chica se quedaba con la punta de la polla y que también se la comía. Yo no me pude resistir a eso y dejé que ellas hicieran todo. Era un mundo de placer indescriptible, por la base del pene notaba como por un lado me la chupaban mientras que por el otro eran simples caricias con la punta de la lengua y todo esto aderezado con repertorio de besos, mordidas, caricias y succiones en el glande. El mamanding a tres bandas es de la mejores cosas que he probado. Como estaba muy excitado, les dije que mejor un ratito cada una, porque las tres a la vez era una cosa insoportable de placer. Ellas no tuvieron problemas en cambiar y pasaron a comérmela en solitario. Empezó la primera chica de todas aprovechando que ya tenía la punta en la boca. Me agarró por el culo y sin más, empezó a mover la cabeza de forma salvaje para autofollarse la boca con mi polla. Era toda una experta en eso. Las otras dos chicas la miraban y luego me miraban a mi mientras dejaban escapar parte de su saliva por la boca. En cuanto se cansó entró la rubia en acción. Esta directamente fue a por la garganta profunda. Se fue metiendo mi polla en la boca poco a poco hasta que le hizo tope su cara con mis abdominales. Esta se la veía muy viciosa, con toda mi polla en su boca, no dejaba de mirarme con ojitos un poco hinchados y con alguna que otra lágrima. A la vez que hacía ruidos intentando hablar, aunque no se entendiera nada. La tercera chica era más sosa y aunque también consiguió la garganta profunda, no fue nada así especial respecto a las otras dos que eran unas auténticas diosas del mamanding. Muy a mi pesar, noté que llegaba mi momento de la corrida. Así que las avisé y la que parecía más sosita dijo que soltase mi leche por su escote. Se abrió la camiseta que llevaba y se apretó las tetas para recibir todo mi semen caliente. A la segunda sacudida salió toda la leche y descargué sobre sus tetas mientras la rubia y la otra se relamían con esa imagen. De hecho, una vez soltada toda la leche, limpiaron a su amiga con sus propias lenguas. Después de esto, el próximo día que vengan les invito a alguna copa por si vuelve a caer la breva o hay algo más.

Autor: toulouse Categoría: Sexo Oral

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