Relatos Eróticos de Sexo Interracial


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Mi madre y mi hermana fueron violadas ante mi

2019-09-19


Aun recuerdo con claridad lo que ocurrio aquel dia, mi padre se habia ido a una reunion de trabajo fuera de la ciudad y tardaria en llegar bastantes horas, probablemente no llegaria hasta entrada la madrugada. Mi madre, mi hermana y yo nos quedariamos solos en casa durante todo el dia y esa idea era bastante aburrida asi que decidi llevarmelas a las 2 al teatro, mi madre y mi hermana se arreglaron, parecian hermanas, mi hermana tiene 18 años, es 2 años menor que yo, mi madre tiene 42 pero se conserva francamente bien para su edad. El teatro termino pronto, fuimos a cenar y después ibamos para casa, al llegar me extraño que las luces estuvieran encendidas, mi madre y mi hermana aseguraron que ellas no se las habian dejado, asi que no le di importancia, ellas entraron primero y yo me quede metiendo el coche en el garaje. Cuando entre en casa recibi un fuerte golpe en la cara que me tiro hacia atrás, no pude reaccionar y 2 hombres se lanzaron sobre mi atandome de pies y manos con unas cuerdas como las que se usan para atar las cajas en las mudanzas. "Parece que tenemos visita antes de lo esperado" Mi madre y mi hermana estaban muy asustadas, estaban sentadas en el sofa y no tardamos cuenta en darnos cuenta de que esos tipos estaban alli desvalijando la casa cuando nosotros entramos les estropeamos el plan pues desde luego no debian pensar que se encontrarian con nadie en toda la noche. Yo sabia que no podiamos hacer nada, faltaban varias horas para que mi padre llegara y aunque aquellos hombres solo llevaban una especie de barra de metal, eran 3 y yo no podria hacerles frente aunque me desatara de mis ligaduras. Los 3 tipos eran bastante grandotes y sobre todo fornidos, uno de ellos era negro y los otros dos blancos, muy blancos, era curioso verles al lado del negro que era muy oscuro. "Bueno, como imaginaran estabamos aquí echando un vistazo pero nos han interrumpido asi que tendran que recompensarnos" Yo imaginaba que esas palabras no significaban nada bueno, el tipo se dirigio a mi madre y a mi hermana y les pidio que se besaran y tocaran, la verdad es que me extraño bastante, en vez de violarlas, parecia que solo queria que se tocaran entre ellas, mi madre les suplico, les dijo que ella haria lo que quisieran pero que no hicieran nada a mi hermana, los tipos se negaron y el negro, que parecia el mas fuerte y el que llevaba la voz cantante dentro del grupo, volvio a insistir a mi madre en que ella y mi hermana se tocaran sino queria que se enfadaran y usaran la barra de metal con nuestras cabezas. Desde luego aquel sujeto parecia hablar en serio y no tenia dudas de que nos mataria a palos si quisiera, con timidez, pero sabiendo que se jugaban la vida, mi madre y mi hermana se dieron un beso en la boca, luego mi madre le bajo los pantalones y las braguitas a mi hermana, fue besandola todo el cuerpo hasta llegar a su culito, el cual beso con amor de madre. Aquel tipo las ordeno desvestirse por completo, aquella vez fue la primera que vi a mi madre y a mi hermana desnudas, mi madre estaba bien para su edad, tenia unas tetas firmes y un buen culito, pero mi hermana era espectacular, no imaginaba que a sus 18 años tuviera esas tetas tan perfectas y ademas ni un solo pelo en sus partes intimas, las dos se tapaban como podian pero aquel negro las dio un par de bofetadas a cada una. "Es que no entendeis, quiero que os porteis como 2 putas o me lio a palos con los 3" Mi madre se echo sobre el sofa y abrio sus piernas, mi hermana bajo su cabeza hasta el coño de mi madre y comenzo a lamerlo, mama emitia algun gemido, lo que me parecio asqueroso francamente, se suponia que esos cabrones las estaban obligando a follar delante tanto mia como de ellos pero mama parecia que no se lo pasaba del todo mal con la lengua de su hija urgando en su vagina. Luego fue mi hermana la que se abrio de piernas dejando su conejo libre para que mama lo degustara, al igual que habia echo mi hermana, mama chupo mientras los tipos no quitaban ojo de encima de los cuerpos de mi madre y hermana. "Asi me gusta nenas, lo haceis muy bien pero se esta haciendo tarde" Esas palabras me dieron esperanza, suponia que después del espectáculo lesbico que acababan de presenciar, los 3 tipos se irian de alli sin hacernos nada pero como pude comprobar, los muy cabrones tenian otro planes. "Vaya ricas que estan tu mami y tu hermana chavalin, nos han puesto tan calientes que deberas disculparnos pero nos las vamos a follar aquí mismo" Cuando oyeron eso, mi madre y mi hermana se unieron en una suplica a aquel tipo, mi madre dijo que era una mujer casada, que por favor se llevaran lo que quisieran pero que no nos hicieran nada, que su marido no tardaria mucho en llegar. "No se preocupe señora, mis amigos y yo no tardaremos mucho, aunque no se si para cuando terminemos, su esposo podra entrar por la puerta de la cornamenta que llevara puesta" Los otros 2 tipos rieron con el asqueroso comentario que su jefe acabada de decir. Los 3 tipos se desnudaron y lanzaron su ropa sobre mi. "Guardanos la ropa muchacho mientras nos follamos a tu mami y tu hermana" El cabron del negro tenia una polla que hacia honor a la leyenda sobre su raza, debia medir mas de 22 centimetros y las de sus compañeros parecian diminutas ante la suya. El jefe se fue a por mi madre y la ordeno portarse bien y ser una chica buena, ella estaba sentada en el sofa desnuda y aquel negro la levanto las piernas mientras su compañero obligaba a mi hermana a ponerse de rodillas ante su miembro, mi hermana se negaba a acercarse a la polla de aquel tipo hasta que el la dio un manotazo en la barbilla. A mi hermana no le quedo otra que coger la polla del tipo y comenzar a lamerle los cojones como el le habia ordenado, luego paso a chuparsela y mientras mi hermana se la mamaba, el se entretenia tirando de los pezones de las tetas de mi hermana. Cuando se canso de la mamada, la puso en la alfombra, cerca del sofa donde estaban mi madre y el negro y la puso a 4 patas, se la metio de un golpe en el coño y mi pobre hermana casi se cae de cara al sentir la polla de aquel tipo al entrar en ella. Yo comence a gritarles e insultarles hasta que el negro se dirigio a mi. "Chaval, portate bien y mira tranquilo como nos follamos a tu madre y a tu hermana o lo mismo decido darte por el culo a ti, estas advertido". Eso hizo que me callara al momento, pensar en ver como aquellos tipos violaban a mi madre y mi hermana me revolvia las tripas, pero pensar en que lo hicieran conmigo me helaba la sangre. Poco después el negro se echo sobre mi madre y puso las piernas de ella por encima de sus hombros, de este modo pudo hundir su polla en el coño de mi madre sin ningun impedimento, para mi sorpresa mi madre no dijo nada excepto. "Ummmm" al sentir como la polla de ese negro se insertaba centímetro a centímetro en su interior. Me asqueba la escena pero no podia hacer nada, algunas lagrimas caian por mis mejillas pero yo no podia evitar la violación. El tipo que se follaba a mi hermana, la sujeto del cuello como si fuera un caballo, de este modo podia arremeter con mas fuerza en su coño mientras su otro compañero miraba como el negro follaba a mi madre. Luego levanto a mi hermana del sofa y se sento el, le dijo a mi hermana que se sentara sobre el, mi hermana se inclino ante dandole la espalda y se sento sobre su polla. El negro tambien cambio a mi madre de postura y la situo a 4 patas mirando hacia mi. "Venga chavalote, veras que divertido cuando de por el culo a tu mami" La cara de mama se congestiono al sentir la punta de aquella enorme polla en su culo, el tipo fue empujando poco a poco y mi madre no hizo gesto alguno de dolor hasta que el negro consiguio meterle toda la polla en su culo. " Venga zorra, dile a tu hijo como te gusta que te encule o me enfadare con vosotros" Mama me miro y sin pestañear empezo a decir vulgaridades que nunca olvidare. "Claro que si, me encanta que me metas esa enorme caña por el culo, follame el culo negrito mio, rompeme el culo, enseñale a mi niño como me enculas, dame duro que me encanta". Por un momento dude de si lo que mi madre me decia era por estar obligada por el negro o si de verdad le estaba gustando que aquel tipo martilleara su culo con mas de 20 centimetros de polla. "Jefe, yo tambien quiero follarme a esa mami" El unico tipo que todavía miraba se tumbo en el suelo y sin mediar palabra mi madre se fue hacia el, me dejo helado cuando sin que nadie le dijera nada, ella solita se sento sobre la polla de aquel tipo que se clavo por completo en el coño de mi madre mientras el negro se puso de pie y decidio follarle la boca mientras su compinche follaba el coño a mama. La polla del negro no cabia en la garganta de mama, ella intentaba mamarle la polla lo mejor que sabia y procuraba metersela hasta el fondo pero la daban arcadas, solo entraba media polla y me daba un asco terrible ver como el negro cañon de ese tipo salia y entraba de la boca de mi madre, llenandole la boca por completo, inchando su boca hasta que aquella polla salia de dentro totalmente ensalivada. El que se tiraba a mi hermana no quiso ser menos que su jefe y decidio probar tambien su culito, mi hermana seguia saltando a horcajadas sobre la polla de aquel tipo y en uno de los movimientos saco su polla del coño de mi hermana y apunto a su culo, fue ella, la pobre la que con su impulso se ensarto por completo la polla de aquel tipo en su estrecho culito, ella si que dio un gran grito al sentir como esa butifarra entraba en su ano pero la muy zorra, no tardo ni un par de embestidas en comportarse como mi madre y a ella ni siquiera se lo habian pedido. "Joder que bien follas, nunca me habian dado por el culo, pero me encanta como lo haces tu, mi culo es todo tuyo machote, follame el culo hasta que revienten tus pelotas" Comence a llorar, mas que de impotencia, de rabia, aquellos tipos se estaban follando a mi madre y a mi hermana pero nadie diria por las cosas que ellas decian que estaban siendo violadas, mas bien parecia que se lo pasaban en grande con aquellas pollas en sus agujeros. Dejaron que mi madre se pusiera de rodillas y tanto el negro como su compinche se acercaron con sus pollas en la mano, no dijeron nada, mi madre se abalanzo sobre ellas y empezo a chuparlas como si le fuera la vida en ello, las ensalibaba con pasion, alternaba las pollas en su boca, chupando con locura. "Que ricas bananas, estas son las 2 mejores pollas que me he comido en mi vida, y eso que he comido unas cuantas pollas" Que demonios le ocurria a mi madre, pq decia esas cosas, menuda guarra estaba echa. "Muy bien cielo, me alegra que te guste comerte mi polla, luego te dejo mi telefono y siempre que tu hijo o tu querias polla nos llamais y podreis comer tanta polla como gusteis". Los otros 2 cabrones rieron la gracia de su jefe. Luego pusieron a mi madre a 4 patas y mientras el jefe volvio a encularla, fue su compañero el que recibia la mamada de mi madre. Luego cambiaron de papeles, los que follaban a mi madre se fueron con mi hermana y el que se estaba trajinando a mi hermana se sento junto a mi madre y agarro su cabeza hasta llebarla a su polla. Mi hermana fue ensartada tanto por la polla del negro como por la de su compañero, aunque el negro se tuvo que conformar con el coño de mi hermana puesto que no pudo encularla ante la imposibilidad de metersela por ese culito tan estrecho, la follaron al tiempo durante 5 minutos mientras ella gritaba. "Os siento entrar a la vez, me encanta, me vais a desgarrar pero me encanta cabrones". No aguantaron mucho mas y echaron a mi hermana sobre el sofa, agitaron sus pollas hasta que los 2 se vinieron encima de mi hermana, poniendola perdida todo el cuerpo, sobre todo la cara donde fueron a parar varios chorros de semen. El negro no la dejo limpiarse y saco de una mochila un movil de esos que hacen fotos, le hizo un par de ellas a mi hermana y luego la dijeron que ya podia limpiarse, pero que antes les trajera unas cervezas, que aun no habian terminado con mama. Mientras bebian las cervezas se reian de mi. "Como follan tus chicas machote, mama es una fiera" "Mira como goza de la enculada de mi colega" En efecto, en el mismo sofa, su amigo seguia follando a mi madre, ahora por el culo, ella era misma la que se sentaba sobre la polla de aquel tipo mientras se ayudaba sujetandose de las rodillas de el. Cuando los otros dos terminaron la cerveza, tenian el ímpetu renovado, mi hermana se dedico a pajearles sin mediar orden previa de ellos, definitivamente ella tambien era una zorra. Luego el negro se pidio a mama que se sentara sobre el, de cara a el, queria ver sus tetas botar sobre su cara mientras se las chupaba, el otro tipo se puso de pie en el sofa con su polla a la altura de la cara de mama y el otro por detrás. De esta forma mi madre tuvo sus 3 agujeros ocupados por completo, no le cabian mas pollas en el cuerpo, el coño estaba ocupado por el negro que clavaba su polla cada vez que mama subia y bajaba, el otro recibia una mamada mientras el otro disfutaba enculando a mi madre al tiempo que el negro la follaba el coño. "Ummmmmm, cuantas pollas para mi sola, me encanta, follarme duro y sin parar" Duro ya lo creo que la follaron pero tuvieron que parar cuando vieron que se iban a correr, la guarra de mi madre volvio a sorprenderme. "Correros dentro, quiero sentir vuestra leche en mis entrañas" El jefe se nego en rotundo, no era tonto y aseguro no querer dejar rastro de nada. "Pero no te preocupes, puede llegar a tus entrañas via oral" Ella se arrodillo en el suelo y ellos la rodearon con sus pollas, mama se las meneo hasta que de forma casi simultanea los 3 se corrieron en la boca y la cara de mi madre, la muy zorra trago lo que pudo aunque quedo bastante en su cara. El negro tambien fotografio la cara llena de semen de mi madre y a mi hermana y mi madre chupandose la cara, lamiendose los restos de leche la una a la otra. Los 3 tipos se vistieron y les dieron las gracias, dijeron que las fotos estarian bien guardadas siempre y cuando ellas estuvieran calladitas. Cuando los 3 se fueron, mi madre y mi hermana me desataron llorando, decian que sentian mucho todo, que lo habian tenido que hacer para que no nos hicieran daño, pero yo se que es mentira, nadie dijo nada a mi padre de lo ocurrido pero hace menos de una semana pille a mi hermana y a mi madre en su habitación, no pude ver lo que hacian pero si escucharlas. "Te acuerdas de la polla del negro, vaya cañon, era genial sentirla entrar y salir de mi culo" "Ya lo creo mama, pero las otras 2 no se quedaban atrás verdad" Vaya 2 zorras tenia en la familia y hasta ese dia nunca lo habia imaginado.

Autor: Anónimo Categoría: Sexo Interracial

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Independizarse

2019-09-16


Imaginaba que vivir solo le permitiría llevar una vida sexual más activa; lo que no podía sospechar es que ocupándose de las cargas de la casa conocería a su compañera de juegos sexuales. Pensaba yo que independizarse, irse a vivir solo, permitiría llevar una vida sexual más amplia, menos controlada, sin tener que dar explicaciones sobre quién es la chica que te acompaña, o porqué no es la misma que la semana anterior. El hecho de vivir en solitario también conllevaba otras obligaciones tales como hacer la compra, la comida o la colada, cargas ínfimas si se comparan con la posibilidad de practicar un folleteo sin restricciones. Lo que no podía ni sospechar era que cumpliendo con estas obligaciones iba a dar con quién compartir mi vida sexual en mi nuevo apartamento. Y es que fue haciendo la compra, en la cola del súper concretamente, donde encontré a la chica que me tiene más que enganchado. Había bajado a un supermercado cercano para hacer la compra semanal, que en mi caso se limitaba a cuatro o cinco envases fáciles de preparar y baratos, cuando al situarme en las cajas para pagar, reparé en la mujer que estaba delante de mí, o a decir verdad, reparé en su tremendo culo. La dueña de aquellas posaderas firmes y rotundas era una mujer negra, de unos 30 años, que sacaba su compra de la cesta. Aunque nunca me habían atraído especialmente las mujeres de piel de ébano, y me gustaran más las de mi edad (23 años entonces), en aquel momento su culazo me tenía cautivado. Agachándose delante de mí para sacar su compra de la cesta y ponerla sobre la cinta de la caja, su trasero se me presentaba irrechazable, en pompa, firme, duro, casi reventando el pantalón vaquero que vestía aquella mujer. Teniéndolo ahí, a escasos treinta centímetros, tan a mi merced, todavía no me explico como me contuve y no apoyé mis manos sobre sus rotundas nalgas. Creo que esta contención, al final acabó resultando premiada. -“16.90”- dijo la voz seca de la cajera sacándome de la absorta contemplación del paisaje que se dibujaba donde acababa la espalda de esa negra. Reaccioné al oír a la cajera repetir el precio. Todavía no era mi turno, sino el de la dueña de ese culazo. La mujer miraba en su bolso, rebuscando la cartera, nerviosa. Sacaba todo lo que llevaba pero seguía sin encontrar el dinero. -“Olvidé mi monedero”- dijo por fin con un gracioso acento caribeño pero con rostro de preocupación. La cajera la miró con gesto de pocos amigos, como diciendo que ese no era su problema. La dueña del mejor culo que haya visto nunca volvía a mirar en su bolso mientras la cajera miraba la cola que se estaba formando. -“Voy y le traigo el dinero en un momentico”- sugirió la clienta, pero ante la poca conformidad que expresaba la cara de la cajera, decidí intervenir. -“Cóbrese”- dije estirando el brazo y mostrando el billete que llevaba preparado para pagar mis compras. Las dos mujeres me miraron. La cajera no sabía si coger el dinero y esperaba la conformidad de la mujer, y ésta me decía que no me molestase, que vivía allá cerca y que si le guardaban las bolsas ella volvía en cinco minutos. Insistí: “Cóbramelo”. Ahora sí la cajera cogió el billete y preparaba las vueltas. Mientras la mujer del culo perfecto recogía las cosas que había sacado de su bolso al buscar el dinero, a la cajera, que iba con prisas para que se no le hiciese aun más larga la cola de clientes, le dio tiempo a pasar mi compra y cobrarme. La verdad es que no sé porque lo hice. No sé si fue un gesto de caballerosidad, si esperaba algo a cambio, o simplemente lo hice porque la espera en la caja comenzaba a ponerme nervioso. Lo que si sé, es que este gesto fue el detonante de todo lo que vendría después. Aquella mujer no paraba de darme las gracias, con una sonrisa blanca en su boca que contrastaba con su piel oscura. El supermercado está en un sótano de un centro comercial y mientras caminábamos hacía la salida ella me insistía en que la esperase cinco minutos, que iba al banco y me pagaba. Yo decía que no, y ella decía que si. Dejé que pasara delante de mí en las escaleras mecánicas, ya que yo me sentía más que pagado si veía su trasero por pocos segundos más. Fuimos saliendo a la calle y la mujer seguía empeñada en pagarme. Yo le decía que no importaba, que no se molestase. Vi que iba muy cargada con las bolsas y aunque ella no quería que le ayudara en eso también, acabé por cargar con sus bolsas. No paraba de darme las gracias, y me pedía por favor que la esperase, que iba al banco para sacar dinero y pagarme, pero yo seguía insistiendo que no hacía falta. Al final, acabó dándose por vencida. -“Bueno, si no quieres que te pague, al menos me permitirás que te invite a un café”- dijo. A esa invitación no me pude negar, aunque no reparé en que si ella no llevaba dinero, al final el café lo iba a tener que pagar yo. Seguimos caminando por la calle, cuando de pronto ella se detuvo en un portal. Al verla, yo también me detuve. Iba a devolverle las bolsas de su compra, a despedirme y a ver por última vez su magnifico trasero cuando ella dijo: -“¿Subes y nos tomamos ese café?”. Yo no esperaba que el café fuera en su casa, pero me gustaba la idea, y más después de ver la sonrisa que se dibujó en su rostro cuando me hizo la invitación. Abrió el portal y pasé. Subimos en ascensor a pesar que sólo vivía en un segundo. Era un apartamento pequeño, más o menos como el mío, que estaba un par de calles más abajo. Todo estaba recogido, ordenado. Había muchas fotografías de ella con una niña de unos 8 o 10 años, su hija supuse. Me pidió que dejase las bolsas de la compra en la cocina y que la esperase. Así lo hice. Dejé las cosas sobre la mesa de la cocina y la esperé. No sé donde se había metido, pero me parecía que tardaba. Miré hacia el salón, y a través del reflejo de un espejo la vi. ¡Se estaba cambiando de ropa sin siquiera cerrar la puerta de la habitación! De espaldas a mí, casi a oscuras, lo que más resaltaba era la blancura de unas bragas de las de toda la vida que cubrían ese tremendo culo que había llamado mi atención unos minutos antes en la cola del súper. Seguí mirando en silencio como ella se quitaba los pendientes, los dejaba sobre la mesilla, y se metía por la cabeza una prenda de vestir que estaba a medio camino entre un vestido veraniego y una bata de casa. Cuando terminó de abrochársela y supuse que volvía, dejé de mirar y me senté en una silla como si no me hubiera enterado de nada. Me preguntó cómo quería el café. Le dije que si podía ser una cerveza, y ella dijo que claro que si. Sacó de la nevera dos latas, una de cerveza para mí y otra de refresco de cola bajo en calorías para ella. Se sentó al otro lado de la mesa y empezamos a hablar. Bueno, casi siempre hablaba ella, y lo hacía mucho y muy rápido. Entre su hablar apresurado y que yo prefería imaginar su cuerpo semidesnudo bajo el vestido, apenas me enteré de que se llamaba Carla, que era de la República Dominicana, que se había casado con un hombre de acá que la dejó al poco de que ella se quedara embarazada. Sus palabras confirmaron mi idea de que la niña de las fotos era su hija. Charlamos un rato más, bebiendo de vez en cuando pequeños tragos de nuestras respectivas latas, hasta que pasado un rato ella se incorporó para empezar a recoger la compra, que continuaba dentro de las bolsas en el lugar exacto donde las había depositado. Si tenía que colocar algo en un estante alto yo la ayudaba para poder estar cerca de su cuerpo. Con un par de cajas de leche en la mano ella pasó junto a mí. La cocina era estrecha, y yo siempre estaba en medio. Me medio retiré para permitirle pasar, pero no había suficiente espacio. Tuvo que pasar de lado, dándome su espalda. Fue un segundo, incluso menos, pero su culo grande y poderoso se rozó con mi cuerpo, con mi sexo. Yo lo viví cómo si fuera a cámara lenta. Mi paquete entrando en contacto con su trasero, rozándose, cayendo después en el espacio entre sus nalgas, y volviendo a rozarse con su otra nalga. Es cierto que yo no había hecho todo lo que podía por apartarme, pero juraría que ella tampoco. Carla me miró de reojo sonriendo picaramente. Estoy seguro que los dos dejamos que nuestros cuerpos se rozaran a propósito, queriendo dar un paso más pero sin saber cómo hacerlo. Ella debía volver a coger más cosas de las bolsas, y tenía que pasar otra vez junto a mí. Esta vez lo hizo de costado pero dándome la cara, mirándonos de frente. Repitió la operación un par de veces más, pasando tan cerca de mí que acabábamos rozando nuestros cuerpos, ya fuera su culo o su bajo vientre lo que pasaba a milímetros de mi sexo. En una de estas no pude aguantar más y caí en sus provocaciones, porque efectivamente era eso lo que quería hacer Carla pasando una y otra vez junto a mí. Venía de cara. Con un rápido movimiento la rodeé con mis brazos y girándola la encerré entre mi cuerpo y la encimera de la cocina. Acerqué mi cara a la suya, mis labios a su boca. Nos besamos con furia, como queriendo recuperar el tiempo que habíamos perdido tonteando en ese juego de tocar nuestros cuerpos. La levanté y la senté sobre la encimera, junto a la fregadera. Sin dejar de besarnos mis manos torpes trataban de ir soltando los botones que cerraban su vestido. Cuando al desatar el tercer botón aparecieron sus pechos grandes y ligeramente caídos sin la protección del sujetador, no pude reprimirme y los apreté entre mis manos con toda mi fuerza. Ella me besó todavía con más furia. Pellizqué por última vez sus pezones y mis manos siguieron bajando por el cierre de su vestido. Su vientre no era plano ni perfecto, pero me encaminaba hacia su sexo, así que mi mano se fue deslizando por él hasta llegar a esas bragas blancas con las que le había visto hacía unos minutos. Mi mano dibujó la forma de su vulva sobre la ropa, y apretando conseguí que ella gimiera por primera vez. Estábamos excitados y ninguno de los dos quería negarlo. Retiré como pude sus bragas y mi cara se refugió en la negrura de su sexo. Mi lengua iba del frío de la encimera imitando a mármol sobre la que Carla estaba sentada al calor húmedo de su coñito. Sus labios se abrían al pasar de mi lengua, dejándome ver en primerísimo plano su vagina rosácea, y mi nariz servía para que ella frotara su clítoris. Así estuve comiéndome su sexo, haciendo que su coño se humedeciera a medida que mi lengua se secaba y se impregnaba de su vello púbico. Ella apretaba mi cara contra su cuerpo, y cuando lo hizo con más fuerza supe que se iba a correr. Mi lengua abrió sus labios, se introdujo por su vagina y recibió los frutos de ese orgasmo. -“Me corro, me corro”- gritaba Carla, aunque el regusto de su flujos vaginales en mi boca me hacía comprobar que ya se había corrido. La levanté en brazos, dejando caer al suelo de la cocina su desabrochado vestido. Ella se enrolló con sus piernas a mi cuerpo. Nuestras cabezas quedaron frente a frente. Nos besamos con furia dejándonos llevar por la pasión del momento. Quería que Carla conociese el sabor de su cuerpo a través de mis besos. Entrelazados y sin dejar de devorarnos la boca fuimos saliendo de la cocina, cruzamos el salón y entramos directos a su habitación, donde la había visto desvistiéndose minutos antes. La dejé en el suelo, me quité la camiseta y me tumbé sobre la cama todavía vestido de cintura para abajo. Ella acercó su cuerpo brillante al mio. Con un sabio movimiento de su mano soltó mi cinturón, luego el botón del pantalón y muy lentamente fue bajando mis pantalones. Posó sus pequeñas manos sobre el paquete que se anunciaba bajo mi calzoncillo. Yo a esas alturas estaba tremendamente excitado y no necesitaba mucho más para terminar de ponerme a tono, pero sus manos sobre mi sexo, consiguieron hacerlo crecer aun más. Yo mismo me quité el calzoncillo, en un gesto que pedía calladamente que empezara a trabajar mi polla como yo había hecho antes con su coño. Dicho y hecho. Carla fue bajando muy lentamente su cabeza, acercándola a mi sexo, mientras no dejaba de mirarme con una pícara y brillante sonrisa en su rostro. Tímidamente su lengua rozó mi glande provocándome un primer suspiro. Repitió la operación otra vez, y otra, y todavía una más. Su lengua repasaba mi glande, sin siquiera enmarcar con sus gruesos labios mi pene, pero la constante repetición de ese gesto me acercaba más y más al orgasmo. Quería aguantar todavía un poco más, llevar yo el ritmo, así que agarré la cabeza de Carla con ambas manos y poco a poco, venciendo su resistencia inicial, hice que tragara buena parte de mi rabo. El húmedo calor de su boquita, el roce de mi glande con sus labios…me iba embalando, haciendo que con mis manos en su cabeza, ella me la mamara más y más rápido. Si sentía demasiado próxima la eyaculación tan sólo descansaba unos segundos que servían también para que Carla recuperara el aliento, y acto seguido volvía a empujar su cara contra mi sexo. Así estuve durante un rato, hasta que sentí la necesidad de correrme, y el deseo de hacerlo en su boca. Inicié una nueva tanda, sólo que esta vez en lugar de despegar su cara de mi pubis, retuve su cabeza entre mis manos haciendo que tragara todo el semen que expulsaba. Fue bestial. Desde luego la mejor sesión de sexo oral de mi vida, y una de las mejores de toda, hasta entonces corta, vida sexual. Su cabeza retenida entre mis manos, con más de media polla en el interior de su boca, llenando de mi leche su garganta…Carla se atragantó, tosiendo al sentir de pronto toda su boca inundada con mi orgasmo. No sabía cómo podía reaccionar ella, porque pocas chicas conocía a las que no les importara que te corrieras en su boca. Mis dudas sobre su reacción desaparecieron cuando, con una pastosa mezcla de saliva y semen en su boca, dijo: -“Quiero que me folles”. Yo encantando de cumplir sus deseos, que eran también los míos. Me acababa de correr, pero sentía que tenía fuerzas para repetir varias veces más. Me incorporé e hice que fuera ella quién se tumbara boca arriba sobre su cama. Carla se acomodó, abriendo al máximo sus piernas, ofreciéndome su sexo, que si bien no se veía bello, si que aparecía ante mi mirada como irrechazable. Sin preparárselo previamente, sin lubricación, me situé entre sus piernas, acerqué mi cuerpo al suyo, y en un rápido movimiento, se la clavé entera. Carla torció el gesto. No dijo nada pero estoy seguro de que le dolió. Hacía ya unos minutos que se había corrido y su vagina había vuelto a secarse. Sospecho que ninguno de los dos, al menos yo, teníamos demasiadas oportunidades de follar, así que no era cuestión de quejarse por unas pequeñas molestias. Además su cuerpo enseguida empezó a segregar lo que tenía que segregar. Bastaron mis torpes movimientos adelante y atrás para que la vagina de Carla se humedeciera. Ella no paraba de gemir. Alternaba suspiros y pequeños grititos. Sus manos rodeaban mi cuerpo, abrazándose en mi espalda, como queriendo retenerme. No hacía falta que lo hiciera. Yo estaría en su interior por los siglos de los siglos, o al menos hasta que me corriera una vez más. Respirándonos a la cara, el sudor que resbalaba por mi cuello caía sobre su piel negra brillante, tan sólo iluminados por la luz solar que se colaba a través de las rendijas de una persiana sin terminar de bajar. Flexioné hasta que la flacidez de los músculos de mis brazos dijo basta. Caí sobre su cuerpo, pero no deje de mover mis caderas. Un golpe, otro. Sin dejar de penetrarla. Su vagina se había acostumbrado al tamaño nada exagerado de mi polla. Tanto se había habituado que al poco Carla se corrió de nuevo. Al sentir su coño inundado, paré en seco. Saqué mi polla enrojecida de su cuerpo. Mis manos se posaron en sus caderas. Quería girarla, ponerla de espaldas a mí. Ella adivinó mis intenciones cuando dijo “por el culo no”. Yo la había oído perfectamente, pero hice cómo que no. La giré completamente, levanté sus caderas, y dije para mi mismo: “por el culo sí”. Ayudado por ambas manos y haciendo una notable fuerza separé esas rotundas nalgas que, apenas media hora antes me habían llamado poderosamente la atención en la cola del súper. Carla apenas debió notar que estaba follándome su culo. Solamente pude meter la puntita, el glande. El tronco de mi verga quedaba preso entre sus negras y rotundas nalgas. Al primer empujón me corrí. Su estrecho agujero cerrándose al paso de mi pene era demasiado para mí. Descargué todo el semen que quedaba en mis testículos en sus entrañas. Ella sabía que había contradicho su orden, pero no rechistó. Es más. Al acabar me premió con un beso de su boca grande y seca. Reposamos apenas unos minutos. Luego me vestí y me marche antes de que llegara su hija y Carla tuviera que inventarse una explicación más o menos convincente sobre mí. Desde aquella vez nuestros encuentros poco menos que se han institucionalizado. Ya no necesitamos encontrarnos por sorpresa en el supermercado, ni tengo que pagar su compra porque ella olvidó el monedero. Tan sólo hace falta una llamada, o presentarse en casa del otro cuando sabes que esta solo, para paliar nuestras soledades con un poco de conversación y algo de sexo. No es exactamente lo que yo estaba esperando cuando decidí emanciparme, pero es sexo al fin y al cabo. Además es sexo con la dueña del mejor culo de todo el barrio.

Autor: elamanuense Categoría: Sexo Interracial

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Turista I

2019-09-15


El verano, en Barcelona, se llena de turistas, asiáticas, inglesas, coreanas, chinas, americanas... estar de vacaciones es una oportunidad para que se desaten bajo la impunidad de no ser conocidas, sin familia ni parejas... Martes, dia soleado, decido pasear por el centro de Barcelona, estos dias las Ramblas estan llenas de turistas... pantalon corto de Mango, elastico que marca el contorno de mi polla, color camel... la compra más amortizada de este verano... polo blanco y tenis tambien camel, gafas de sol, cartera llena y a pasear... Disfruto paseando, sin rumbo ni objetivo concreto, solo cruzarme con miradas morbosas, vesturiarios sexys, parejas interesantes.... Llevaba una hora asi cuando me cruce con ella... menuda, melena al viento y un vestido largo y floreado con la espalda al aire y un corte central que le llegaba hasta la entrepierna. Mis ojos verdes se clavaron en sus rasgados ojos, sin apartarnos la mirada, sin detenerse.... aquellos segundos marcaron el objetivo. La seguí. Un segundo cruze y observé unos pequeños pezones puntiagudos que se marcaban en la tela dels vestido y cada paso que daba la falda se abria peligrosamente... otra observación me hizo imaginar que no llevaba ropa interior... como yo... se me notaba mi dureza ya. Sexy, tremendamente sexy, se sabía observada y se notaba que le gustaba... me fuí haciendome el encontradizo, ella no apartaba la mirada. Se iba parando en los escaparates, y yo tambien, nuestras miradas se encontraban en e reflejo del escaparate... me encantan estos juegos...En una callejuela cerca de la calle Ferran, me adelanté y entré en la tienda Natura, ella también... me fuí a fondo haciendo que observaba unas velas de una estanteria... se colocó a mi lado, sin mirarla, me puse de lado, el bulto era visible, ella empezó a coger velas, yo no me moví y nuestros cuerpos estaban muy cerca, adelante mi pelvis y la acerque al estante, su mano quedó a milimetros de mi polla dura marcada en el pantalón. No movió su mano... notaba su respiración agitada, sus pezones amenazaban romper el vestido... yo si moví ficha y mis dedos acariciaron furtivamente sumuslo a través del corte de la falda... que suavidad de piel. No se movió, a delante más mi pelvis y restregué mi paquete en su mano apoyada en la estanteria, mientras mis dedos se introducían dentro del vestido acariciando su culo, sin mirarnos, ella pasó a la acción y empezó a acariciarme el bulto, su culo estaba prieto, sedoso y, confirmé que no llevaba ropa interior. Le cogí la mano y me llevé fuera, No cruzamos ni una palabra, fuimos hasta una cafeteria de la calle Ferran y le indiqué que me siguiera, tenian los baños en el piso de arriba, nadie se percató. Entré en el de hombres, grande espacioso y discreto (hay que conocer espacios así, uno está preparado), ella entró y cerró la puert con pestillo. La abracé por detrs y mientras le besava el cuello, mis manos jugaban con sus pequeños pechos y mis dedos pellizcaban sus pezones, ella echaba el culito hacia atras para apretarse contra mi polla, muy dura.... y sin más preambulos, me desbroche el pantalón le levante l falda, me puse rapidamente el condón y empezamos a follar, ella apoyada contra al puerta, apretando y yo entrando y saliendo de aquel coñito pequeño, estrecho y muy humedecido.... se corrió rápido y seguidamente lo hice yo... perlitas de sudor en todo su cuerpo, recuperando la respiración.... Media hora más tarde estabámos en mi piso, cerca de la estacióm de Fontana, follamos en todas las posturas posibles y por la noche, mientras me duchaba, desapareció.... ([email protected])

Autor: El Conde Cabron Categoría: Sexo Interracial

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PAJEROS al TREN

2019-09-05


El sol todavía está bajo y sus inclinados rayos matutinos embellecen, poéticamente, el interior del convoy. El tramo ferroviario que separa la ciudad de Augusta de su vecina Fuerte Castillo subraya la línea costera en la mayor parte de su trayecto. Bubba y sus amigos suelen viajar sin billete. Suben al último vagón e intentan esquivar al interventor como buenamente pueden. Aun así, su piel oscura y su alocada actitud adolescente no juegan a su favor a la hora de pasar desapercibidos. La mayoría del personal que suele trabajar por la zona ya los tiene fichados y conocen su rutina. A pesar de ello, cómo se trata solo de un par de paradas, los chicos suelen salirse con la suya. Hoy no será uno de esos días, pues Malena es un hueso duro de roer. Dicha empleada ya ha localizado a los integrantes de la pandilla cuando, en la parada de Villaloda, se han bajado del tren, a toda prisa, para subirse en el vagón contiguo con la esperanza de eludir el control de tan eficiente uniformada. Bubba ha sido más listo. Cuando se ha percatado de lo indiscreta que era la espantada de sus colegas, ha decidido permanecer en su asiento para huir de la polémica. Ese chico es el más decente y educado del grupo. A menudo se siente incómodo ante la incívica conducta de sus amigos, pero su comunidad es bastante cerrada y no tiene mucho donde elegir. “No son mala gente, aunque, a veces… Son como mi familia: un poco defectuosos, pero, a fin de cuentas: son los míos” A diferencia de los demás, Bubba saca buenas notas y tiene la esperanza de conseguir una beca para ir a la universidad. Quiere labrarse un buen futuro libre de estigmas raciales y de esas herencias culturales tan arraigadas en su estirpe. Es un muchacho alto y fuerte, pero su carácter es blando y eso le relega a los puestos más bajos en la jerarquía de esa cuadrilla. Su timidez suele jugarle malas pasadas, tanto a la hora de hacer nuevas amistades como cuando intenta ligar con alguna chica. Aun así, su inherente optimismo le motiva para llevar siempre un preservativo en su cartera. Aún no ha superado el trauma que le causó la chica que le gustaba cuando, una noche, ella no quiso consumar su lujuria con él por falta de dichas precauciones. Al día siguiente, Kenia volvió con su novio y la oportunidad de desechar la indeseada virginidad del chico se esfumó cruelmente. Los escasos pasajeros que todavía permanecen en la estancia escuchan, en silencio, los gritos provenientes del vagón contiguo. Nadie parece molesto por la estática condición de su medio de transporte ante el interés que suscita la bulliciosa discusión que mantiene la revisora con esos jóvenes polizontes. Al otro lado de las puertas que dan lugar a la articulación del convoy se están argumentando disparatados reproches de todo tipo, pues esa mujer no se amedranta frente a nada ni nadie. . -!No soy racista! No dejo viajar a nadie sin billete, sea negro o sea blanco- -Sí que lo eres. Siempre haces lo mismo. En cuanto nos ves vienes a por nosotros- -Porque siempre subís sin billete. Ya os conozco de otras veces y no voy a dejar que…- -Te gusta humillarnos porque somos negros y pobres; y… … !solo por dos paradas!- -Con mis compañeros hombres no os ponéis tan gallitos. ¿Tan machistas sois?- -No tendríamos que ser machistas si tú te quedaras en tu sitio: en la cocinaah- . Bubba se estampa la palma de la mano contra su cara. No puede creer que sean sus amigos los que están protagonizando esa bochornosa y reprobable escena. Lejos de incomodarse, el resto de pasajeros sonríen, ante esa esperpéntica bronca ajena. Se miran, unos a otros, y niegan con la cabeza condescendientemente. Finalmente, Malena termina por echar a esos críos sin ayuda del personal de seguridad. El tren no tarda en emprender la marcha lentamente. Ya desde el andén, en cuanto se dan cuenta de que su amigo les observa, jocosamente, tras el cristal de su ventanilla, los chavales le dedican exaltadas muecas teatralizadas. “Ni siquiera me habían echado de menos. ¿Me tacharán de traidor o de listo? ¿Quién sabe?” A poco de llegar a la capital, hay una serie de túneles que sortean los acantilados de tan accidentada geografía litoral, dándole cierta épica a dicho itinerario. Bubba viaja en uno de los últimos asientos del último vagón. “Si mi objetivo fuera llegar a Fuerte Castillo sin pagar, como de costumbre, casi lo habría logrado. Pero no, hoy me esperan en Pino Alto” En su búsqueda online, Bubba ha encontrado un bajo de segunda mano, pero el vendedor no quiere desplazarse y el envío resultaría muy costoso. Con unos recursos económicos tan limitados, el chico no quiere dejar pasar esta oportunidad. El tren aminora la velocidad a medida que se acerca a su próximo destino. Ya en la estación, el vagón se vacía y Bubba se queda solo, fugazmente, antes de que suban un par de pasajeros con la intención de partir de Fuerte Castillo, en dirección al sur. En cuanto el anuncio sonoro vuelve a avisar del cierre de las puertas, el muchacho se siente aliviado. “Ya está. Aunque me pillara ahora lo único que haría es obligarme a bajar en Pino Alto, que es a donde voy” El tren vuelve a moverse y se acelera, paulatinamente, hasta alcanzar su máxima velocidad. Bubba está mirando, boquiabierto, ese paisaje marítimo que tanta paz le da mientras piensa en el futuro musical que le espera, junto a su amigo Keita y Los Bocasekas. No tienen muchos conocimientos de solfeo, pero si muchas ganas y mucha ilusión. Una bocanada de ansiedad llena sus pulmones cuando, de improvisto, Malena hace acto de presencia en el último vagón. Esa mujer es de armas tomar y puede que arrastre el enfado que le han inoculado los impresentables de sus amigos. “Me va a cantar las cuarenta, seguro” Si tuviera la cara más dura, a Bubba no le afectaría nada de lo que la interventora pudiera decirle, pero la frágil timidez del muchacho le augura un agrio devenir en los próximos minutos. . MALENA: A ver, tú… … No llevas billete, ¿no? BUBBA: Mmm… … no. ¿Cómo lo sabe? MALENA: Lo llevas escrito en la cara. Lo que no sé es por qué no estás con tus amigos. BUBBA: Mmm… … ¿Qué amigos? MALENA: ¿Me tomas por tonta? BUBBA: Que esos tíos sean negros no quiere decir que sean mis amigos. MALENA: Nunca se me olvida una cara, sea blanca o negra. ¿Me oyes? Te tengo visto. BUBBA: ¿Usted se acuerda de mí? MALENA: Claro. Me acuerdo de ti y me acuerdo de tus amigos. BUBBA: No llevo dinero. MALENA: Qué novedad. BUBBA: En serio. Sé que tendré que bajarme en la próxima parada. MALENA: Lo que tienes que hacer es pagarme el billete. BUBBA: No tengo dinero; se lo he dicho. MALENA: No me lo creo. BUBBA: Le digo que síií… … de verdad. MALENA: Si no mientes, no te importarás que le dé una ojeada a tu cartera, ¿no? BUBBA: Pues no. Puede mirar. . Ese chico cauteloso ha escondido su dinero en otro bolsillo. . -Aquí la tiene- le dice mientras se la da. -Tú no eres como tus amigos- señala la revisora mientras suaviza su tono. -No. No soy machista. Respeto a las mujeres y a los ciudadanos en general- . Malena mira a ese usuario con cierta desconfianza. Se trata de una mujer de poca estatura que ronda los treinta. Cuando no está enfadada, los rasgos de su rostro adquieren una notable armonía de ojos azules; pelo rubio, peinado clásico de media melena con flequillo, cejas naturales, largas pestañas, mofletes redondos, nariz discreta, boca pequeña… Su anatomía sería de lo más normal si no fuera por el gran culo que enfundan los pantalones de ese uniforme oscuro. Extralimitándose en sus funciones, la interventora acaba de cerciorarse de que Bubba no lleva dinero en su cartera. A pesar de ello, su búsqueda no ha sido totalmente infructífera: . MALENA: ¿Qué es esto? BUBBA: … … … … MALENA: Tengo que confiscarte este condón. Está caducado. BUBBA: … … ¿Qué? … … No, eso no… … ¿Sí? MALENA: Sí. Parece que mojas muy poco, ¿verdad, chaval? BUBBA: Emm… … No creo que su trabajo implique mirar la fecha de caducidad de… MALENA: No. No es por mi trabajo. Es más bien una… … una obligación ética, ¿sabes? BUBBA: ¿Ética? ¿Pero qué tiene que ver…? MALENA: Guardas esta goma para usarla con una chica, ¿no? A ella no le dirás que está fuera de fecha y la expondrás a un embarazo no deseado, ¿cierto? . El muchacho ha quedado patidifuso. Esa conversación le resulta inconcebible y no da crédito a la autoridad moral que la revisora intenta ejercer sobre él. Sentado en su asiento, goza de una posición inferior que, junto con su corta edad y su condición de viajero moroso, parece degradar sus derechos más básicos. . BUBBA: ¿Y si… … y si no la guardo para una chica? A lo mejor soy gay. MALENA: … … ¿Eres gay? . Se miran fijamente, de un modo desafiante, en silencio, durante unos segundos que parecen eternos. Una parte del chico quisiera tomar ventaja, en ese delirante duelo dialéctico, aludiendo a una supuesta homosexualidad; pero su inmadurez le niega la personalidad necesaria para entender que su hombría no se vería en tela de juicio a raíz de esa hipotética inclinación. . BUBBA: No. MALENA: Entonces… … me lo voy a quedar. BUBBA: Pero… … ¿qué fecha pone? Déjeme ver. MALENA: Tú lo que quieres es quitármelo de la mano. BUBBA: No, no… De verdad. Dígamelo usted. MALENA: Caducó en octubre. BUBBA: !Pero si estamos en noviembre! MALENA: Pues eso. Aunque sean pocas semanas… BUBBA: La fecha es… … ¿cómo se llama?… … orientativa. . Esa arrogante empleada ferroviaria, todavía de pie en medio del pasillo, cambia su estática postura y echa la vista atrás para confirmar la relativa intimidad que le ofrece su tesitura. . MALENA: Si pudieras darme alguna garantía de que lo usarás pronto te lo devolvería, pero me da a mí que aún tardarás en perder la virginidad, así que… BUBBA: ¿Q.qué?… … Yo nono soy… … Yo n.no… … ¿Cómo?… … ¿Por qué…? MALENA: ¿Lo ves? No lo sabía, pero ahora ya estoy segura. . El chico, desquiciado, sonríe forzadamente en un intento de quitar trascendencia a la pretenciosa oratoria de la mujer. Ultrajado busca un factor que pueda resolver esa nimia disputa: . BUBBA: Cual sería una buena garantía para usted. MALENA: Si estuvieras viajando con tu novia y ella se comprometiera a compartir este preservativo, contigo, hoy mismo… BUBBA: No… … No tengo novia. MALENA: Entonces… … ¿Crees que podrás follar con alguna pasajera en los minutos que faltan para llegar a Pino Alto? . Malena se voltea, otra vez, para evidenciar que solo hay un par de viajeros en la parte delantera del vagón: un hombre gordo y calvo cuya cabeza se tambalea víctima de su propia somnolencia, y una vieja que intenta aclararse, infructíferamente, con su teléfono móvil. Ambos van sentados, mirando hacia delante, sin ningún interés en lo que ocurre tras de sí. . -No- admite desconcertado -No creo que la vieja o el gordo sean buenas opciones- . Por primera vez, Bubba asimila que esa mujer puede estar tomándole el pelo, y eso es algo que le cuesta de encajar. “Una señora tan seria y severa; una empleada uniformada que suele regañar a los pasajeros sin billete; alguien que se acaba de enfrentar a mis amigos hasta hacerles bajar del tren…” . -¿Crees que podrías tirarte a la revisora?- pregunta ella con su pronuncia más natural. . Un longevo silencio, difícil de interpretar, se sostiene sobre el suave traqueteo que mece el posado estático de esa pareja tan asimétrica: raza, sexo, edad, vestimenta, complexión, rol, actitud, postura, contexto vital… No podrían ser más distintos. . -Nono s.soy yo quiquien…- balbucea Bubba -Eso tendría queque decirlo usted- -¿Yo?- se exclama -No sé lo que podrías hacer, no soy adivina- cruzando los brazos. -No podría… … follar con la revisora si ella no quisiera- señala con gran inseguridad. -A ver: ¿si la revisora quisiera que la follaras, podrías hacerlo?- con cierta impaciencia. . Los latidos de Bubba cobran trascendencia a partir de las expectativas que se están abriendo ante él. “¿De qué va esta tía? ¿Me toma el pelo? Está de broma. No puede decirlo en serio” . MALENA: Tus amigos sí que podrían; al menos eso es lo que dicen. BUBBA: ¿Qué? ¿Qué le han dicho? MALENA: Que tengo el culo muy gordo y que me merezco una buena polla negra. . La mujer, libre de cualquier resentimiento, le devuelve la cartera mediante un sobrio gesto formal. . BUBBA: Eso no… … no lo he escuchado. MALENA: Es que han dejado de gritar, al final, para decirme esa… … galantería. BUBBA: Yo nunca le diría algo así a nadie. MALENA: Me han dicho que tengo culo de negra y que ellos, a las negras culonas, se las follan por detrás. BUBBA: Le pido disculpas por los modales de esos… … no crea que yo… MALENA: Ya sé que tú eres más educado. No tienes por qué responsabilizarte. . Bubba asiente con gratitud. Le alivia que Malena no le meta en el mismo saco de sus colegas por el simple hecho de que viajen juntos o de que sean de la misma raza, edad, estilo de vestir… El muchacho, al igual que el resto de su grupo, calza unas deportivas y lleva unos tejanos gastados. El color granate de su sudadera es lo único que le da un toque distintivo a su atuendo. “No esperaba que la revisora pudiera ser tan amable” El fantasma de un embarazoso interrogante pendiente toma el protagonismo a raíz de ese silencio expectante. La incisiva mirada de Malena no hace más que alimentar la incógnita referente al supuesto sexual que le ha planteado, a Bubba, antes de aludir a los improperios que ha recibido por parte de sus amigos. . MALENA: ¿Y bien? BUBBA: ¿Qué? MALENA: Tienes algo que decirme antes de que regrese a la cabina. BUBBA: … … … … MALENA: Entonces me marcho… … Te bajas en Pino Alto, ¿estamos? . La interventora termina de pronunciar su decreto zarandeando su imperativo índice cerca de ese joven pasajero. Acto seguido, emprende su camino de vuelta a la cabeza del tren. A su espalda, Bubba rompe el silencio, presa de su propia ansiedad. . -¿Me devuelve mi condón?- pregunta con un tono acorde a la discreción requerida. -Ya hemos hablado de esto- contesta Malena mientras se voltea. -… … Podría… … Podría usarlo ahora… … Así lo aprovecho- sugiere tímidamente. -¿Con el gordo o con la vieja?- susurra al tiempo que se acerca. -No… no, no… … Con… … Con usted- plantea todavía más avergonzado. -A fin de cuentas… … no eres tan distinto a tus amigos, ¿no?- le reprocha Malena. -Claro que sí- se indigna -Pero la diferencia está en mis formas, no en mis deseos- . Malena levanta su ceja más perspicaz a raíz de tan elocuente puntualización. Para ella es fácil de asumir que todos los miembros de esa pandilla de adolescentes sobrehormonados sientan debilidad por el gran culo que tensa la tela de sus pantalones. No en vano, está al corriente de que sus redondas nalgas suelen cautivar la mirada de los pasajeros varones. Le resulta fácil imaginar los comentarios que suscitan entre los más insolentes y deslenguados usuarios de ese transporte público. . -Entonces- susurra malévolamente -¿Tus deseos son… … metérmela por el culo?- . Bubba ni siquiera se atreve a verbalizar su afirmación. Se limita a asentir con un gesto casi imperceptible. . MALENA: Diría que faltan unos cinco minutos para llegar a Pino Alto. ¿Crees que podrás poner tu pino en alto con tan poco tiempo? BUBBA: Mi pino se empina muy fácilmente. . Ese ocurrente juego de palabras termina por hacer sonreír a Malena, quebrantando una seriedad que parecía infranqueable. Bubba empieza a percibir cierta humanidad en una figura uniformada que, hasta el día de hoy, solo había representado a una despiadada funcionaria especialista en perseguir a polizontes de rasgos afros. . MALENA: Lo bueno es que la goma ya lleva lubricante. BUBBA: Eso… … eso está muy bien… … muy bien. MALENA: Además, te dará toda la protección que necesitarías en caso de que te diera asco profundizar en mi culo. BUBBA: ¿Asco?… … ¿Asco? . La mente del chico está desencajada. No concibe que esa desconocida le esté hablando con términos tan escatológicos; sin embargo: esa chanza surrealista está adquiriendo más credibilidad a cada momento que pasa; a cada frase que pronuncian; a cada detalle que concretan. Bubba está confuso: “¿De verdad quiere que…? No, creo que… No. Me ha pillado solo y arrinconado. Querrá burlarse de mí; humillarme como no lo ha podido hacer con los de mi peña” . MALENA: ¿Qué necesitas para ponerte palote? ¿Quieres tocarme el culo? BUBBA: … … Sí… … Creo que… … eso estaría… … estaría bien. . Malena se da la vuelta y retrocede un poco para que Bubba tenga mejor acceso a ella sin tener que levantarse de su asiento. En el mismo instante en el que ese embobado pasajero empieza a tocar la fina tela gris que envuelve las tremendas redondeces traseras de tan inflexible revisora, los temores del chico empiezan a desmoronarse para dar lugar a una progresiva materialización de lo que parecía ser una verdadera quimera carnal. “Se lo estoy tocando. Le estoy tocando el culo. No me toma el pelo. Se la voy a meter. Se la voy a clavar muy hondo” Los manoseos de Bubba se intensifican, fogosamente, a medida que su entusiasmo se desboca. Bastante nervioso, no tarda en notar una palpitante presión fálica que lucha contra la opresión textil de esos jeans azules. Su carácter inseguro y su falta de experiencia le frenan a la hora de tomar las riendas de tan inédita situación, pero, en cuanto se percata de que Malena se está desabrochando los pantalones de su uniforme, decide ponerse en pie y seguir sus pasos con premura. Los papeles se acaban de invertir, pues la prominente estatura del muchacho relega la talla de esa funcionaria mandona a poco más que la altura de un tapón. Ahora es ella quien tiene que elevar la mirada para encontrar a su interlocutor. . MALENA: ¿Me la vas a meter, niño? ¿Me vas a dar por el culo? BUBBA: Síiíií… … Vas a ver… … Te vas a enterar de lo que es bueno. . Malena está muy cachonda. No es la clase de mujer que suele hacer este tipo de cosas, pero el encontronazo con la pandilla de Bubba la ha sofocado de mala manera y la ha puesto a tono. El subidón que le dan los enfrentamientos con desconocidos suele traducirse en un trastorno pasional de difíciles calificativos. Cuanto más groseros y vulgares son los improperios a los que se enfrenta, más se incendia su humillación y más arde su orgullo. El empoderamiento de su uniforme, la tensión del momento, el triunfo de su autoridad… Ni siquiera ella misma puede explicarse el porqué de esa calenturienta ebullición. . MALENA: Toma, póntelo. . La mujer ha mordido el envoltorio del preservativo y, justo antes de bajarse los pantalones, se lo entrega al enfervorecido pasajero que tiene a su espalda. Sospecha que ese chico debe de tener una buena tranca negra, pero no quiere mirar aún. El sentido de la vista mantiene el suspense para que la sorpresa pueda premiar, directamente, al tacto anal de su dueña. En las plazas delanteras del vagón, el hombre rollizo ha terminado por conciliar el sueño mientras que, al otro lado del pasillo, la abuela se ha dado por vencida en sus indagaciones tecnológicas y ahora se dedica a mirar ese soleado paisaje marítimo a través de su ventanilla. Ambos permanecen ajenos al bochornoso acontecimiento obsceno que se está a punto de perpetrar junto a los últimos asientos de la parte de atrás. . -¿Lo tienes?- susurra Malena cono urgente impaciencia. -Síiíiíií- contesta Bubba -Es que me lo iba a poner al revés- -Vamos, negro. No me falles. Métemela ya- mientras se baja las bragas. . La mujer no se equivocaba con sus optimistas sospechas, pero nada podría haberla preparado para las apretadas sensaciones que conlleva tan profundo ingreso anal. La lubricación del condón la ha inhibido de cualquier preliminar, y la enorme polla del anónimo pasajero que la empuja, desde atrás, ya está profanando firmemente su íntima apertura trasera. . MALENA: OoOh… … Síiíií… … Qué pollah… … Qué polla tan gorda. BUBBA: Mmmh… … mmmh… … que bien… … que bieeen… … oOOh. . Malena pone su pálido culo en pompa mientras Bubba se dedica a acometer contra ella con repetitivas embestidas pélvicas cada vez más rápidas y contundentes. El chico la está sujetando por la cintura, pero no quiere dejar pasar la ocasión de tocarle las tetas a esa mujer que tantas veces le ha importunado. La interventora ha dejado la chaqueta de su uniforme en la cabina, y una camisa rallada, de manga larga, es lo único que cubre su torso. Lleva una corbata verde, con imágenes corporativas, cuya verticalidad deja mucho que desear en estos precisos momentos. Con sumo afán, Bubba magrea los pechos de esa mujer, cuyo nombre desconoce, mientras sigue penetrándola por detrás. . MALENA: Mmmh… … OooOh… … Síiíií… … Qué gustoOh… BUBBA: Hhh… … hhh… … hhh. . Mientras el chico se limita a oxigenar su propia lujuria, sin verbalizar tan desmedido deleite, la mujer no puede dejar de pronunciar contenidos gemidos de placer. Unos metros más adelante, la abuela se ha dado cuenta de que algo muy extraño está pasando en la cola del tren. Su atónita expresión arrugada y boquiabierta no da crédito a ese desenfrenado ajetreo interracial. Malena se ha percatado de las fisuras discrecionales de su fechoría carnal, pero siente que ya es muy tarde para detener tan bochornoso episodio. Basculando hacia el otro extremo, la funcionaria se desinhibe y desata sus gozosas proclamas llegando a despertar al gordo durmiente, quien termina por darse la vuelta y observarles con sus ojos como platos. . MALENA: !!Síiíiíií!!… … !!Síiíiíií!!… … !!oOoOoOh!!… … !!fóllame!!… … !!fóllame!! BUBBA: Aaahh… … aaaah… … aaaaahhh… . El tren empieza a aminorar la marcha con un decrecimiento inversamente proporcional al auge del trajín que llevan ese par de antagónicos protagonistas. La próxima parada se acerca y el desenlace de ese tórrido encuentro no parece llegar a su fin aún. El pasajero obeso siente la imperiosa necesidad de gravar la escena con su móvil, pero la batería se le ha agotado mientras dormía. La abuela podría captar esas imágenes, pero, aunque quisiera, no sabría cómo hacerlo. . BUBBA: Tomaaah… … Tomaaah… … Tomatomatomaaaaahhh… MALENA: Vamos… … Vamos… … más fuerteeeh… … más fuerteeeeh… . El muchacho se estresa al escuchar los imperativos requerimientos enloquecidos de la revisora, pues ya la está enculando con todas sus fuerzas y tan rápido como puede. En medio de ese alborotado vaivén, Bubba todavía discurre con cierta lucidez: “Son exigencias retóricas. Estoy a tope. No podría darle más fuerte” . BUBBA: Aaah… … hhh… … AaaAh… … aAhaAh… … aaaah… … hhh… . Efectivamente: Malena no se puede quejar, pues hacía mucho tiempo que nadie no la follaba con tantas ganas. Mientras siente arder su zarandeado culo, se agarra a uno de los asientos para no perder el equilibrio. Las caóticas emociones sacudidas de Bubba empiezan a presagiar un inminente desbordamiento incontenible. El chico no esperaba aguantar tanto en su primer encuentro sexual, pero, aun así, no quisiera dejar a medias a tan entregada mujer. Malena apenas ha tenido que tocar su chocho empapado para llegar al borde de su propio abismo de placer. Su largamente reprimido exhibicionismo se ha destapado, por fin, en pro de un disfrute arrollador que, junto al hecho de follar con un desconocido demasiado joven, en su horario laboral, la sitúan en el epicentro de un terremoto circunstancial de incorrección que termina por detonar uno de los mejores orgasmos de su vida. . MALENA: !Síiíiíií!… … !Me corrrrooh!… … hhh… … !Me corrrrooOh! . Legitimado por ese clamoroso anuncio, Bubba termina de empotrar a Malena contra uno de los asientos mientras derrama el mayor y más satisfactorio de loS desahogos. Tras una serie de cálidos espasmos de placer, una repentina flojera se apodera de su jubiloso cuerpo hasta poner en riesgo su equilibrio. En ese preciso instante, el tren termina de detenerse y las puertas articulan su apertura para dar paso a nuevos pasajeros. La improvisada pareja apenas tiene tiempo de reaccionar y sobreponerse a las circunstancias. A toda prisa, ambos restituyen su indumentaria y logran evitar que más gente se percate de su obscena interacción. Sin siquiera despedirse, Malena, sofocada, recupera la máquina de extender billetes, que había dejado sobre uno de los asientos, y se ausenta del vagón para subirse al siguiente. Justo antes de que las puertas vuelvan a cerrarse, Bubba accede al andén con patosos andares. El chico todavía no se ha dignado a sacarse el condón. Aún con la respiración muy acelerada, se encamina hacia el lavabo más cercano para remediar sus vergonzosas circunstancias. “Nunca pensé que mi primera vez sería tan fría a la vez que ardiente. Ni siquiera sé cuál es su nombre, ni ella el mío. En cualquier caso, técnicamente… ¿sigo siendo virgen? ¿Cuenta el sexo anal?” La abuela y el fornido pasajero se miran, todavía atónitos, sin mediar palabra. Violentada, esa recatada anciana baja la mirada e intenta desvincularse de dicho asombro común. Por contra, el hombre no puede evitar comentar lo sucedido con el chico que acaba de tomar asiento a su lado. Entusiasmado, le relata la escena con todo lujo de detalles. . . *Espero que esta historia haya cosechado erecciones y humedades. *Agradeceré valoraciones y comentarios. ([email protected])

Autor: ereqtuspumtocom Categoría: Sexo Interracial

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Cansada de mi marido me fui con un negro

2019-09-04


Hola a todos me llamo Marta, soy una mujer de 45 años, casada con el hombre mas aburrido de la tierra, en serio es lo peor, me case con el por amor pero despues de mas de 20 años casados no aguanto mas sobretodo por lo malo que es en el sexo, no sabe hacer oral, la tiene enana como mucho 10cm en ereccion y no le gusta probar cosas diferentes como por ejemplo el anal, yo no soy ni la mujer mas guapa ni con el mejor cuerpo pero creo que estoy bastante bien, soy muy blanquita, pelo negro largisimo, me llega hasta el culo, mido 1,55 algo gordita y con un culo y unas tetas bastante grandes con lo cual llamo la atencion de muchos hombres y eso me encanta pero para el dia a dia es algo incomodo tener tanto culo y tantas tetas, tambien soy una gran amante de la lenceria la verdad tengo de todo lo que podais imaginar y la uso a diario, como os comentaba todo esto a mi marido le da igual tenemos muy poco sexo y horrible asi que hace un tiempo decidi serle infiel porque estoy cansada de tener que masturbarme para poder sentir algo de placer, la verdad es que tenia muchos candidatos ya que trabajo en una oficina de secretaria y con los vestidos y faldas que llevo pues imaginaos como pongo a mis compañeros, pero la verdad ninguno me interesaba, ya que iba a ser infiel queria cumplir una de mis fantasias, estar con un hombre negro porque la verdad me parecen superiores a los hombres blancos, su fisico es increible lo musculosos que son y como no los tremendos penes que tienen, asi que estaba decidida pero realmente no conocia a ninguno por eso decidi descargarme una aplicacion de estas para ligar en la cual no subi ninguna foto de mi cara para no encontrarme a ningun conocido, asi que todas mis fotos fueron de boca para abajo, mostrando mi escote o en un espejo mostrando mi enorme culo en la descripcion de mi perfil fui clara, solo me interesan hombres negros para un encuentro ocasional, blancos no por favor. Aun asi me hablaron blancos, logicamente pase de ellos hasta que por fin me habló un chico negro, era guapisimo muy robusto y fuerte estaba rapado y no tenia nada de pelo en el pecho la verdad es que nada mas verle me moje toda jejej, estuvimos hablando, tenia solo 20 añitos, trabajaba en un burger king ya que no podia seguir estudiando porque venia de una familia muy humilde tambien me conto que era de senegal pero llevaba aqui desde los 10 años, fue una charla muy agradable a traves de la app pero decidi ser directa y le pedi una foto de su pene y el la mando sin dudar, era enorme probablemente mas de 20cm, quede muy sorprendida, me encanto lo que vi, asi que fui directa de nuevo y le dije que si queria quedar el viernes en un hotel que yo lo pagaria sin problemas, el aceptó sin dudarlo Me pase toda la semana pensando en el super mojada todo el dia. Y por fin llego el dia, le dije a mi marido que me iba a cenar con unas amigas, a el le dio absolutamente igual, me prepare y me puse un conjunto de lenceria negro sosten de encaje, tanga de encaje, liguero y medias y lo remate con un vestido color vino y unos tacones negros muy altos preciosos y me fui directa al hotel que habia reservado, recogi la llave y subi a la habitacion le hable por la app y le dije el numero de habitacion a los pocos minutos sono la puerta fui y abri y le vi, todo un toro de 1,90 guapisimo el se quedo boquiabierto cuando me vio y no se lo penso me abrazo y me empezo a besar apasionadamente y agarrarme el culo con fuerza, por fin estaba con un hombre de verdad, me quito el vestido y el tanga y me tiro a la cama y empezo a comerme el coño de una manera que casi me corro instantaneamente pero esto nada mas que estaba empezando me empezo a meter dedos y ahi si que me corri, tuve el mejor orgasmo de mi vida hasta el momento y ahora era mi turno de hacerle disfrutar, me puse de rodillas mientras el se bajaba los pantalones y sacaba ese mastil empece a meterlo en mi boca lentamente ya que me costaba meterlo de lo gordo que era, iba metiendo y sacando poco a poco hasta que mi boca se acostumbro a ese tremendo trozo de carne y se lo empece a hacer mas rapido, de vez en cuando la sacaba y le lamia la cabeza de su enorme pene o le comia sus ricos testiculos de chocolate y otras veces solo la sacaba para pajearle mientras admiraba esa enorme chocolatina estuve un buen ratohasdta que por fin note que se corria, el hizo un gesto como para quitarse para no correrse en mi boca, pero yo segui, queria esa leche dentro de mi boca, empece a notar esos chorros de su abundante y espesa leche, me costo mucho tragarmela toda pero lo consegui descansamos un par de minutos mientras hablabamos de tonterias hasta que vi que la tenia dura otra vez, asi que me puse en 4, el directamente fue a coger un condon de su pantalon se lo puso rapidamente y empezo a intentar penetrarme, le costo meterla ya que lo tenia muy cerradito y los primeros segundos fue un dolor intenso pero inmediatamente mi coño se adapto a su enorme pene, empezo a darme duro yo no paraba de gemir mientras masturbaba mi clitoris, estaba disfrutando como nunca estuvo dandome muchisimo tiempo, mi marido no duraba ni la mitas, hasta que por fin tuve un orgasmo con penetracion fue increible tener un orgasmo con ese pollon dentro de mi, el seguia durisimo y sin correrse, asi que le dije que me follara el culo, el accedio, yo de ahi era totalmente virgen asi que el estuvo un buen rato lamiendomelo, metiendome la lengua y varios dedos asi que mi ano estaba listo, le dije que cogiera lubricante de mi bolso y se embadurnara el pene de lubricante, asi que se quito el condon y lo hizo, apunto a mi ano y empezó a intentarlo y la verdad costó que entrara pero lo hizo y esta vez si que me dolia, estaba sufriendo tanto que hasta llore, el me pregunto que si queria que parase yo le dije que no y por fin despues de varios minutos el dolor se convirtio en placer cuando el vio que ya estaba gozando empezo a darme durisimo, notaba como mi coño chorreaba del placer que estaba sintiendo tuve varios orgamos seguidos, el me aviso de que estaba apunto de correrse, yo le dije que lo hiciese dentro y no dudó, lleno todo mi culo de semen le di un beso en la boca y me fui al baño a vaciar mi culo y limparme el maquillaje, cuando sali le vi acostado en la cama, le dije que yo ya me tenia que ir pero que podia quedarse a dormir, que total la habitacion estaba pagada, el me pregunó que si nos volveriamos a ver, yo le dije "quien sabe" mientras terminaba de ponerme el vestido, cogi mi bolso y me fui

Autor: Marta Categoría: Sexo Interracial

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Mi amigo negro,el macho de mi madre 17B. El cumple

2019-08-23


Sigue el dia de mi cumpleaños y Nelson aprovecha cada ocasión para humillarme más a mi y a mi madre. En esta ocasión se la folla mientras comemos mi tarta de cumpleaños. El día paso como el típico de un cumpleaños, llamando familiares, amigos y dando agradecimiento con una sonrisa, alguna que otra vez falsa. Mi madre nos preparo a los tres la comida que más me gustaba, un arroz a la cubana y unas chuletillas de lechazo típicas de la zona de Valladolid. Mi madre como siempre en camisón transparente por la casa con un conjunto de encaje por debajo que daban ganas de follarla nada más verla. Nelson por casa se paseaba en boxer, o si le salía de los cojones en bolas, presumiendo de rabo y haciendo que mi madre se quedará embobada viendo su polla. En pelotas iba mientras comíamos conversábamos que íbamos a hacer por mi cumple. Sara: Cariño, ¿Ya tienes todo preparado para cuando vengan tus amigos? Carlitos: Si, tampoco hay que preparar mucho. Solo la consola y los videojuegos. Es más cosa tuya mama, que preparas la comida. Sara: Cierto, preparar la cena para tu amigos lleva su tiempo. Nelson: Joder, el día de tu cumple que guerra das a Sara, mira yo que la folló como dios manda y la goza como una puta, jajajaja. Carlitos: Yaaaa. (Dije mirando al suelo) Nelson: Yo paso de asistir a esta puta mierda de cumple. No os fumareis ni un porro, como mierdas que sois. Fue un alivio escuchar que Nelson no estaría y podría estar a gusto con los amigos que vendrían, que no es que fueran muchos. Sara: Bueno he comprado una pequeña tarta para que comamos los tres ahora. En la cena, cuando vengan tus amigos, tengo preparada otra más grande. Carlitos: ¡¡Bien!! Nelson: Ohhhhh (Dijo irónicamente) Estaba hiendo todo genial, me cantaron cumpleaños feliz (Nelson malamente), sople las velas. Parecía que no me iban a tocar más los cojones, pero solo lo parecía. Cuando mi madre estaba repartiendo la tarta... Carlitos: Gracias mama. Sara: Otro para mi chico. Nelson: Gracias. Sara: Y otro para mí. Nelson: Espera nena, el tuyo no te lo eches en el plato. Vete echándomelo en la polla y quiero que te lo comas chupando. Así comes dos postres en vez de uno, jajajaja. No me lo podía creer me iba a joderme también la comida de mi cumple, FOLLANDO!!!! Nelson se puso en pie con la polla ya morcillona, empezándose a levartarsela de la excitación. Mi madre sentada a punto de echarle su tarta veía como esa polla empezaba a crecer justo al lado de su cara. Nelson la picaba dándola pequeños pollazos en la mejilla o poniéndola el capullo entre los labios. Me miro tímidamente y cogió un trozo de su tarta con los dedos y la puso sobre el capullo de Nelson. Sara: Lo siento cariño, es que me puede la tentación. Carlitos: Jooooooo. Nelson: Es que dos buenos postres juntos es difícil de rechazar. Empezó a lamer la nata de la tarta por encima del prepucio de Nelson, pasaba su lengua, recogiendo cada centímetro de ese manjar. Mi madre se retiro un poco de la silla, se desabrocho el sujetador por debajo del camisón y se inclino mejor para comerse esa polla bañada en nata, pero lo cojonudo es que con una de sus manos empezó a tocarse el coño por encima del tanga de encaje, masturbándose y poniéndose más cachonda. Nelson: Comételo todo puta, que esto no engorda, jajajaja. Sara: GLUP GLUP GLUPPPP Mi madre le comía a Nelson toda la polla con la nata en su capullo. Primero la lamia un poco y luego se la metía hasta el fondo. Las arcadas de mi madre por tratar de meterse ese polla entera hacían que sus babas se mezclarán con la nata formando una pasta espesa blanquecina. Nelson: ¡¡¡Joder como te gusta el dulce nena!!!! Sara: GLUP GLUP GLUPPPP SIIIGGGGGGGGG. Nelson: Cállate puta y sigue comiendo o ¿No te han dicho que no se habla con la boca llena?. Sara: GLUP GLUP GLUPPPP GLUP GLUP GLUPP. Nelson: La esta sabiendo a gloria tu tarta pringado, jajajaja. Se va a empachar, jajajajaja. Carlitos: Yaaaa. Yo no podía hacer nada más que seguir comiendo mi trozo de tarta mientras que Nelson trataba de hacer que mi madre se comiera toda su polla. Ver ese pollón de perfil y la cara de mi madre con las tetas fuera y tocándose el coño tratando de hacer lo imposible por engullirlo todo, me causaba a la vez excitación y asco. No podía evitar mirar de vez, en cuando y ver como mi madre comía esa polla negra que resaltaba con el blanco de la nata, creo que muy pocas personas habrán visto a otras follar y en cierta manera yo me sentía privilegiado. Nelson: Pufff nena como me estas poniendo de bien la polla. Sara: GLUP GLUP GLUP GLUP GLUP GLUP GLUP GLUP AJAAAAAAAA. Nelson: ¡¡¡Hay que dar de comer a tu otra boquita!!! Nelson la aparto de su rabo, cogió un poco del trozo de mi madre y se lo puso encima del coño. En ese momento Nelson se agacho y la metió toda la nata con la punta de la lengua. Se la metía y relamía la que quedaba por encima de sus labios y clítoris, lo que hacía que mi madre se estremeciera de placer. Estaba recostada sobre la silla con la cabeza hacía atrás gozando del cunnilingus de Nelson. En un momento me extendió el brazo para agarrarme la mano y pude notar la fuerza con la que estaba disfrutando. Nelson: GLUP GLUP GLUP Joder que bien sabe esto así, pero tengo que hacer que mi nena se lo coma todo bien y para ello hay que meterlo más al fondo. Sara: AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH Cogió otro trozo se lo puso encima y con la polla se lo metió para dentro. Nelson la agarraba de la nuca con ambas manos para meterla toda la polla lo máximo posible. La embestidas que daba a mi madre sentada en la silla hacía que esta se tambaleara. Sara: AHHHHHHHHHHH SIIIII AHHHHHHHHHHH SIIIII AHHHHHHHHHHH SIIIII AHHHHHHHHHHH JODERRRRRRRRRRR Nelson: AHHHHHHHHHH AHHHHHHHHHHH DIOS QUE ME CORRO EN NADA. Nelson saco la polla e hizo que mi madre le limpiase toda la nata y los jugos que la embadurnaban. Tenía todas las piernas abiertas con el coño manchado por nata, el camisón hecho un harapo con las tetas fuera y mientras haciendo una limpieza de sable a Nelson. Nelson: Voy a tener que alimentar bien a estas dos boquitas como cabeza de familia, jajajajajaja. La follada que siguió fue tremenda, Nelson cogía un poco de la tarta de mi madre se la untaba en el coño, se agachaba un poco para follársela sobre la silla y cuando se aburría la hacía que limpiara su polla con la mezcla que sacaba de su propio coño. Así estuvo intercambiando de agujero durante 20 minutos, la estaba reventando a mi madre, se lo estaba dejando bien abierto y la silla parecía una mecedora con el movimiento que la imprimía Nelson en cada penetración. Nelson: AHHHHHHHHHH AHHHHHHHHHHHHH AHHHHHHHH JODER PUTA ME ESTAS PONIENDO BERRAQUISIMOOOOOO. VEN PARA ACA QUE TENGO QUE TERMINAR CON TU CULO. La tiró del camisón para levantarla dejándoselo roto un tirante haciendo que uno de sus tetas salieran libremente por encima de él, aunque la otra ya estaba también fuera. La dio un empujón y la tiro contra el ventanal de la cocina agarrándose mi madre a las cortinas blancas de la misma. Desde el exterior seguramente se podía ver la silueta de los dos transparentándose a través de ellas. Nelson: Pringado tráete otro trozo de tarta que quiero que se lo metas tu por el culo, que ya tienes práctica de esta mañana. Carlitos: Si (dije asqueado) En ese momento Nelson volvió a coger a mi madre de pies por la espalda y la metió la polla por el coño de un solo empujo, sin problema alguno debido a lo abierto que ya lo tenía y la nata que la lubricaba más. La sujeto con una mano por el cuello, medio ahogándola y con la otra sujetándola fuertemente por la cintura marcándola toda la manaza en el abdomen. Nelson seguía follándola por el coño mientras yo me aproximaba con el plato y el trozo de tarta, me hizo estar un buen rato parado al lado de ellos viendo como la perforaba su chochito. Nelson: AHHHHHHHH AHHHHH AHHHHHH Ahooooooora cuando pareeeee, seeee lo metes por el culo, que nooooooo me aguanto más. Pero primero quítala las bragas para que no me molesten al fornicarla. Sara: AHHHHHHHHHHHHHHHHH. Termino las embestidas e hizo que mi madre sacará el culito un poco más para facilitarme la tarea. Yo cogí con ambas manos y deslice el tanga de encaje por ambas piernas, era una sensación excitante rozar esas piernas bien torneadas, sudorosas y con esa mezcla de nata y fluidos sexuales. Al terminar de bajarlas mi madre levanto los tacones para que saliera su tanga. Sara: Gracias cariño. Me dijo con cara de cansancio y una mirada viciosa y cansada. Yo embobado no hice otra que meterme el tanga en el bolsillo del pantalón rápidamente (ese fue mi mejor regalo de cumpleaños). Nelson: No te quedes ahí parado puto subnormal, termina de hacer lo que te he dicho. Al levantarme con el plato, pude ver como su polla estaba pegada al coño de mi madre y como con sus manos la estaba abriendo las nalgas, haciendo que su ojete se dilatará. Nelson: ¡¡¡¡Ahora imbecil!!!! Métela el dedo hasta el fondo y embadúrname la polla a mi también. Carlitos: Jooooo. Tenía ya el dedo preparado con la nata de la tarta y se lo metía mi madre por todo el ojete, me costó poco debido a que Nelson lo mantenía bien abierto con sus manazas. Mi madre no hacía más que gemir de placer y hacer pequeños movimientos con el culo para sentir con sus paredes mis movimientos. Nelson: Métela tres dedos y espárcelo bien por todas las paredes. Unte otro trozo con los tres dedos y volví a introducirlos en la cavidad de mi madre. Arqueaba los dedos para sentir bien las paredes de su culo y ver como apretaban mis dedos. No me extrañaba que a Nelson le gustará follarla por el culo, si le aprisionaba así la polla. La escena desde la calle tenía que ser un poema. Ellos dos de perfil y yo entre medias metiéndola en el culo a mi madre los dedos. Sara: AHHHHHHHHHH AHHHHHHHHHHHH AHHHHHHHH Nelson: Ahora úntame a mi bien la polla también (me dijo agarrándome por el cuello) Pufffff cogí otro trozo con la palma de la mano y empecé a agarra la polla venosa de Nelson, le pringue toda ella subiendo de arriba, abajo, como haciéndole una paja. Estaba durísimo ese miembro, notaba la rugosidad de las venas al pasar la mano, mi madre era lógico que gozará con semejante tamaño de polla. Nelson: Muy bien, cógela bien fuerte y métela en el culo de tu madre mientras yo se lo mantengo abierto. Carlitos: Noooooooo. PLAFFFFFFFFFFFFFFF (Bofetón que me dio) La agarre y la dirigí al culo de mi madre, al principio note como la costaba un poquito dando el capullo con su esfínter anal. Pero una vez metido el capullo entro toda de golpe haciendo que la nata saliera por los pocos resquicios que había entre la polla de Nelson y ano de mi madre. Sara: AHHHHHHH AHHHHHHHH AHHHHHHHHHHH ME PARTEEEEEEEES EN DOOOOOOOOOOOOOS. Nelson: TE VAS A ENTERRAR DE LO QUE ES SER UNA BUENA PUTAAAAAAAAAAA. ¡¡¡Me empujo a un lado y con sus dos manazas termino de romper el camisón de mi madre!!!!. Lo dejo hecho una mierda colgando de la cintura de mi madre mientras, él empezaba con la follada brutal. Verles al lado de la ventana fornicar así al contraluz solo viendo su silueta, hacía que se apreciara bien la polla de Nelson al entrar y salir de las nalgas de mi madre. Sara: AHHHHHH SIIII AHHHHHHHHHHH AHHHHHHHHH DAMEEEEEEEE DAMEEEEEEEEEEEEEEE Nelson: TE VAS A ENTERRAR DE LO QUE ES SER UNA BUENA PUTAAAAAAAAAAA Sara: SIIIIIIIIII AHHHHHHHHHHHHH AHHHHHHHHH AHHHHHHHH AHHHHHH. Mi madre gemía medio ahogada por la manaza de Nelson y con la otra estrujaba un pecho haciendo que su pezón de perfil pareciera una punta de una lanza de lo empitonada que estaba. Aguantaba como podía contra el cristal la penetraciones anales de Nelson. Nelson: ZORRA DE MIERDAAAAAAAAAAA. HAY QUE SER PUTA PARA DEJARSE FOLLAR ASI DELANTE DE TU HIJO EL DIA DE SU CUMPLE. Sara: SIIIIIIIIIII AHHHHHHHHHHHH AHHHHHHHHHHH AHHHHHH SOY MUY PUTA. Nelson: CUANDO SEA EL TUYO AHHHHHHHHHHHHH AHHHHHHHHH AHHHHHHHH TE VOY A TRAER TANTOS RABOS COMO AÑOS CUMPLAS. Sara: AHHHHHHHHHHHHHHH AHHHHHHHHHHHHHHH JODERRRRRRR SIIIIIIII AHHHHHHH AHHHHHHHHHH SOYYYYYYYYY MUY PUTAAAAAAAAAAAAA AHHHHHHHHHHHHHHHH HHHHHHH Las burradas que decía, no hacían más que poner más cachonda a mi madre, que no podía hacer otra que meterse cuatro dedos en el coño para apaciguar su calentón. Su coñito empezaba a estar empapado mezclándose con la nata de la tarta, haciendo una pasta entre sus piernas por las cuales resbalaba. El suelo de la cocina estaba asqueroso lleno de esa mezcla de fluidos. En ese momento Nelson puso la zancadilla a mi madre, haciendo que esta se pusiera de rodillas a lo perrito. Nelson: PUTA VAS A HACER QUE ME CORRA!!!!!!!! AHHHHHHHH AHHHHHHHHH AHHHHHHHHHHHA HHHHHHH. Sara: AHHHHHHHHHHHH AHHHHHHHHHHH AHHHHHH SIIIIIIIIII. Tenía a mi madre montada como una yegua, era un potro salvaje con una polla descomunal, la que la estaba reventado el culo. Nelson para mas jodienda hizo que mi madre pusiera la cara contra el suelo, poniendo su antebrazo contra la cabeza de mi madre aplastándola literalmente mientras la fornicaba. Nelson: VAS A LIMPIAR BIEN TODA LA COCINA, CON TU PUTA LENGUA DE ZORRA. NO QUIERE QUE DEJES NI UN TROZO DE TARTA POR EL SUELO. Sara: AHHHHHHHHHHH AHHHHHHHHH AHHHHH. Restregaba la lengua por el suelo mientras su culo era follado por esa polla negra. Nelson hacía que mi madre avanzará poco a poco por la cocina mientras la daba por el culo. Yo seguía con el plato viendo la follada descomunal que estaba recibiendo mi madre, ver ese culo en pompa bien abierto y atravesado por ese pollon negro, me excitaba, sentía la polla morcillona y queriendo salir de mi pantalón a pesar de ser mi madre la que estaba recibiendo esa humillación. Ya quisiera ser yo un tipo así, que tratará a las mujeres con desprecio y ellas hicieran lo que yo las dijera. Sara: AHHHHHHHHHHH AHHHHHHHHH AHHHHH AHHHHHHHHH AHHHHHHHHH AHHHHHHHHH. Nelson: ¡¡¡¡SUBNORMAL!!!!! ¡¡VEN PARA AQUI YA!! (Nelson me saco de mis pensamientos). Carlitos: Si, dime. Nelson: TRAE TU PUTO PLATO PARA QUE ESTA ZORRA LO LIMPIE BIEN. ¡¡¡PONLO EN EL SUELO PARA QUE LO LAMA COMO LA PERRA QUE ES!!!! AHHHHH AHHHHH AHHHHH Sara: AHHHHHHHHHHH AHHHHHHHHH AHHHHH AHHHHHHHHH AHHHHHHHHH AHHHHHHHHH. Me puse delante de mi madre mirándome con ojos lloroso de lo que estaba sufriendo pero a la vez con una cara de viciosa, que se la veía que lo estaba disfrutando, más viéndola como se metía la mano entre las piernas frotando su clítoris. Nelson aparto su antebrazo, la agarro del pelo y la tiro hacía arriba para que yo pudiera poner el plato debajo de su cara. Una vez puesto el plato la volvió a forzar a poner la cara contra él y lamer lo poco que me quedaba de tarta. Nelson: ¡¡¡VAMOS PUTA LAME BIEN TODO!!! USA ESA LENGUA COMO TU SABES. Sara: AHHHHHHHHHH AHHHHHHHHHH AHHHHHH AHHHHH SI SI SI SI SI SIIII. Nelson: ME VOY A CORRER PUTA AHHHHHHHHHHH AHHHHH Y QUIERO QUE TE LO COMAS TODOOOOOOOOOO. Sara: SIIIII SIIIIIIIII SIIIII DAME MÁSSSSSSSSSS YO TAMBIEN ME CORRO. Nelson: AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH. Yo estaba de cuchillas enfrente de la cara de mi madre con la polla a reventar, viendo como Nelson aumentaba el ritmo para correrse. Cogió los harapos del camisón de mi madre, que estaban por su cintura y a modo de rienda imprimió más fuerza a las folladas. Sara: AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH SIIIIIIIIII SIIIIIIIIIII SIIIIIIIIII ME CORRO, ME CORROOO, ME CORROOOOOOOOOOO. Nelson: AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH AHHHHHHHHHH AHHHHHHHHHH AHHHHHHHHHHHHH ASI ME GUSTA PUTITAAAAAAAA QUE TE CORRAS CONMIGOOOOOOOO. Sara: SII SIII SIII SIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII. Nelson: AHHHHHHHHHHHHHHHHHH AHHHHHHHHHHHHHHHH AHHHHHHHHHHHHHHHHHH AHHHHHHHHHHHHHHHH AHHHHHHHHHHHHHHHHHH AHHHHHHHHHHHHHHHH Los gritos del orgasmo de mi madre eran descomunales, su coño empezaba a echar chorro de fluido vaginal , que al tenerlo en pompa, parecía como una fuente lanzándolos a unos metros de distancia. Nelson dio el ultimo empujón y saco toda su polla del culo de mi madre, el cual emitió un sonido como de pedo al salir todo ese tronco de él. Se levanto y tiro del pelo a mi madre para que se levantará, se pusiera de rodillas y abriera la boca para recibir toda la leche. Nelson: ABRE BIEN ESA BOQUITA DE ZORRA Y SACA LA LENGUA. PRINGAOOOOOOOOOO COGE EL PLATO Y PONSELO DEBAJO DE LA BOCA PARA QUE NO SE LA CAIGA NADAAAAAAAAAA Carlitos: Si. Agarro su polla y bastaron unas pocas sacudidas para que Nelson empezará a echar chorros de lefa sobre la lengua de mi madre. Nelson: AHHHHHHHHHHHHHHHHH JODERRRRRRRRRRRRRRRRRR AHHHHHHHHHHHHHHH. Ella como una puta cría obediente, tenía bien fuera la lengua formando una cuna donde los chorros eran recibidos, quedándose algo de lefa en ella y otros pasando a su boquita. De vez en cuando me miraba con su cara de cerda, para ver cual era la expresión de mi cara e intentar adivinar que pasaba por mi mente en ese momento, al ver a mi propia madre recibir en su boca la leche de un negro 25 años más joven que ella. La lefa no paraba de salir de la polla de Nelson y la boca de mi madre no podía acumular más leche, así que esta empezó a caer sobre el plato que estaba sujetando yo. Nelson: AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH Muy bien!!!!! putita. Ahora enséñale a tu hijo toda la leche condensada de postre que te vas a tragar. Sara: AJAAAAAAAAAAAAAAAAA. Giro su cabeza y mirándome a los ojos abrió la boca para que pudiera ver como su lengua estaba inundada por un baño de lefa. Una mezcla de liquido y pasta viscosa que mi madre estaba disfrutando por lo calentita que estaba y el olor que rezumaba a sexo. Nelson me agarro de la cabeza y me acerco a su boca para que pudiera verlo bien. Nelson: ¡¡¡HAS VISTO COMO LA GUSTA QUE LA LLENEN BIEN TODOS SUS AGUJERITOS DE LECHE CONDENSADA!!!!!!!!!!!. Carlitos: Sii. Nelson: Pues ve acostumbrando a que tu madre sea una glotona y pruebe leche de todo tipo. Puta trágatelo ya todo, para que vea tu hijo que te gusta. Sara: Gluppppp. Nelson: Abre la boca otra vez para que vea que no queda nada. Mi madre obedientemente la abrió y mostro con orgullo que no había nada, que se había tragado todo como una niña buena. Nelson: Ahora lame todo lo que queda en el plato. Sara: Siii. Saco su lengua y yo sujetando el plato pude ver como relamía cada centímetro de él sin dejar de mirarnos. Parecía orgullosa de ser una puta y que lo presenciáramos. Nelson: Así me gusta zorra!!!!! Nelson la aparto de un empujón y se fue al sofá del salón a sentarse desnudo con la polla aún tiesa a fumarse un porro mientras veía la tele. Mi madre quedo a cuatro patas en el suelo desfallecida mirándome mientras yo me iba a mi habitación, dudando si hacerme una paja nada más llegar con el tanga de encaje que la había robado. Pero la guinda al pastel estaba por llegar en la cena de la noche con mis amigos. CONTINUARA.....

Autor: Pucelano Categoría: Sexo Interracial

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Ser o no ser

2019-08-22


Capítulo 1 "Inicio"Era viernes por la tarde y hacía mucho calor, Irene estaba sola en la casa, su marido y los niños aún no regresaban. Sentada en el sofá descubrió que no podía alejar de su mente las palabras de su mejor amiga; cada vez que intentaba distraerse en algo distinto sus pensamientos regresaban a la confesión que le había hecho Miranda,-No lo se, tan solo pasó y ya- decía insegura su amiga.-¿Y se lo vas a decir?- había preguntado Irene.-Claro que no... bueno, no lo sé... no sé que hacer-.No podía creer lo que estaba escuchando, Miranda que siempre que hablaba de su novio recalcaba cuán enamorada se encontraba de él y lo maravilloso que era , lo había engañado; en 10 años de conocerla jamás lo hubiera imaginado, su amiga era una de las personas más leales, sinceras y tiernas que había conocido; se contaban todo y la infidelidad nunca fue algo que la caracterizara, en realidad ambas compartían una animadversión contra aquellas personas a quien no les importaba lastimar a los demas engañandolos.Una vez más decidió apartar todo pensamiento sobre la plática con su amiga, se levantó del sofáy fue a su recámara, el calor era sofocante y empezaba a sudar, se cambió la ropa por algo más ligero, una playera blanca ceñida al cuerpo y un short negro. Se recostó sobre la cama e intentó dormir un poco, no pasó mucho tiempo antes de que su mente se enfocara de nuevo en la charla del día anterior-Fue el martes, todos en el trabajo decidimos salir a festejar un gran proyecto que nos va a dejar mucho dinero, fuimos a un bar y empezamos a beber, poco a poco se empezó a ir la mayoría, pero yo quería seguir festejando porque todo estaba saliendo genial, el trabajo, mi familia y Oscar por fin me había pedido matrimonio, al final sólo quedamos David y yo--Pff, ese tipo es un cretino... ¡por favor no me digas que fue con él!- había dicho Irene-Fue culpa del alcohol- se justificó Miranda dolida -David se me insinuó, intenté dejarle claro que no me interesaba, por un rato pareció que lo entendía, fue entonces que empezó a hablar sobre que estaba a unos cuantos meses de casarme y que no había vivido casi nada, que llevaba una vida aburridísima y que aún asi ya había decido coger con el mismo tipo toda la vida--Que imbécil- había comentado Irene-Me dijo que no fuera tonta, que seguro Oscar ya había tenido algo que ver con otras y que si no, no pasaría mucho tiempo para que encontrará a una mujer que si tuviera experiencia, que hay mucha diferencia entre coger con una mujer que sabe lo que hace y coger con una que no- se le empezaba a quebrar la voz a Miranda -dijo que podía enseñarme, que podía asegurar que nunca había estado con alguien como él, que viviera el momento... que me dejara llevar-. Habían pedido un par de cervezas que ayudaron a Miranda a continuar contando lo ocurrido -Sus palabras me hirieron más profundamente de lo que creía, plantando dudas que hasta ese instante no tenía pero parecían razonables al calor del momento, al final me deje llevar por todo lo que sentía y bueno... una cosa llevó a la otra-. Irene reflexionó sobre algo que había dicho David y que era verdad, de Miranda se podían decir muchas cosas buenas pero en cuanto a experiencia en la cama, solo recordaba 8 o 9 tipos con los que se había acostado, y eso, aplicaba también con ella. Antes de casarse solo había dormido con 4 hombres y desde entonces solo con su esposo, muy pocos en comparación con otras mujeres al llegar a los 30 pensó. En ese momento llegó el recuerdo de la plática que intentaba expulsar de su cerebro, el que le provocaba un nudo en el estómago.El alcohol ya había empezado a hacer efecto, la tensión y angustia de Miranda se habían desvanecido poco a poco, fue entonces cuando Irene no soporto más la curiosidad y preguntó por todos los detalles como solían hacer cuando hablaban de sexo... y Miranda se los contó-Mientras íbamos en el carro hacia su departamento no hablamos prácticamente nada, pero en cuanto llegamos todo cambió, puso música suave y me abrazó por detrás, empezó a besarme en el cuello mientras presionaba todo su cuerpo contra mí, me preguntó en voz baja si me gustaba rudo porque asi era como me lo iba a hacer, me quedé callada, -te voy a coger durante toda la noche... las veces que quiera y como yo quiera, hoy eres mi perra, por fin vas a estar con alguien que va a hacer que te vengas, tus gemidos van a ser reales, no como con tu novio- me susurró al oído, Oscar nunca me habla asi, fue raro pero para mi sorpresa me gustó, tal vez por la seguridad con la que lo dijo; sus manos se paseaban desde mis pechos hasta mis muslos pero no llegaban nunca a mi entrepierna, entre más tiempo lo retardaba más lo deseaba, estaba muy exitada, entonces lo sentí, su mano deslizándose por mi vientre hacia abajo, desabrochó mi pantalón y puso sus dedos en acción, estaba tan sensible que no pude contener un gemido, estaba con él pero había decidido durante el viaje a su departamento que no le iba a dar la satisfacción de dejarle saber que lo estaba disfrutando si es lo que hacía, lo iba a herir en el orgullo haciéndole saber que eso para mí significaba menos que nada, que era demasiada mujer para él, David había hablado demasiado y había sido tan prepotente, que una parte de mí lo odiaba, pero nunca nadie me había tocado como él, ¡se sentía tan bien!, su dedo paseaba sobre mi clítoris y se deslizaba hacia un lado para luego subir y hacerlo de nuevo con movimientos rítmicos, firmes pero al mismo tiempo gentiles, sin darme cuenta mi cadera ya se movía al ritmo que su mano marcaba, con la otra puso dos dedos dentro de mí, sabía perfectamente lo que hacía pues fue directamente a mi punto g haciéndome gemir un poco más fuerte, aun no es tarde me dijo, si me pides que pare lo haré y podrás irte a casa con tu novio casi intacta, ¿quieres que pare? -¡No!- fue lo único que pude decir, estaba a punto de tener un orgasmo cuando se detuvo por completo, no entendí que pasaba, volteé y él sonreía, -te vas a venir... pero será cuando te lo ganes, cuando yo lo decida- me dijo, la frustración de perder mi orgasmo me hizo enfadar, pero antes de poder decir algo, él ya había empezado a quitarme la ropa con rapidez y destreza, me tumbó desnuda sobre la cama, entonces comenzó a quitarse la ropa él, tenía un cuerpo perfecto y cuando baje la vista era obviamente bastante más grande y grueso que Oscar, era el mas grande que había visto en mi vida, sentí un profundo deseo que no había experimentado antes, ver algo de ese tamaño movió algo dentro mí que no sabía que estaba ahí, lo deseaba, por la expresión en su rostro fue obvio que mi cara me delató, empezó a acariciarse sin quitarme la vista de encima, -¿te gusta? pidemelo y te cogeré como nunca lo han hecho- me rehusé a contestar, -como quieras, pero vas a acabar pidiéndomelo una y otra vez- dijo sonriendo, se acercó y comenzó a recorrer de arriba a abajo con la punta de su enorme miembro mis labios hasta llegar a mi clítoris, ya estaba muy mojada asi que se deslizaba con facilidad, se inclinó un poco hacia delante y entró en mí, el placer fue instantáneo, la sensación de como entraba fue mágica, empujó un poco más y ya tenía más de la mitad dentro, dejé salir un pequeño grito entre placer y dolor, se quedó un par de segundos ahí sin moverse mientras me acostumbraba al tamaño, me sentía llena como nunca antes, algo delicioso, y entonces comenzó... primero lentamente de atrás hacia delante, un movimiento hipnótico, no podía apartar la vista de como se deslizaba dentro de mí, y a cada segundo me gustaba más, la sensación era tan exquisita que olvide que estaba tratando hacer parecer que no lo disfrutaba y empeze a gemir sin importarme nada -¿te encanta, no? dímelo perra, dime que en el fondo no deseabas esto- me dijo, la única respuesta fueron mis gemidos; sus movimientos se hicieron más rápidos y el placer más grande, volví a sentir como me acercaba al orgasmo pero justo antes de poder alcanzarlo se detuvo de nuevo, no lo podía creer, -no te lo has ganado- dijo, me dio vuelta y me puso en cuatro, tras unos instantes se hundió en mí y lo sentí completamente, solté el grito más fuerte de mi vida pero también el más delicioso, el ángulo en que entraba era perfecto y enseguida estaba gimiendo otra vez, las embestidas eran fuertes y rápidas, tomó mi cabello y jaló mi cabeza hacia atrás mientras empezaba a darme nalgadas, yo estaba perdida en el momento con mi mente totalmente en blanco,-¿quieres venirte?- me preguntó,-¡sí!--pues ganatelo, dime quién te coge mejor, ¿tu novio o yo?--tú--¿quién la tiene más grande?-¡tú!--¿te gusta?--¡sí, me encanta!--¿eres mi puta?--sí--¿sí qué?--soy tu puta--no te oigo--¡que sí, soy tu puta!- grité y por fin me pude venir, todo mi cuerpo se estremeció, jamás había tenido un orgasmo tan intenso, fue lo más rico que he sentido en la vida pero él no había terminado conmigo, no se detuvo ni por un segundo, sentía como olas de placer recorrían mi cuerpo; después de un rato se acostó boca arriba y fue mi turno de llevar el ritmo, lo monté, desde esa posición llegaba a lugares y sensaciones que no imaginé que fueran posibles, en un par de minutos tuve mi segundo orgasmo igual de intenso que el primero, no podía creer que él fuera capaz de hacerme gozar tanto, lo hicimos un par de veces más durante la noche, ni siquiera puedo recordar cuantas veces me vine, aunque me duele admitir que el idiota tenía razón en una cosa, terminé pidiéndole que me cogiera de nuevo más de una vez, es algo raro, me duele haber engañado a Oscar pero no me arrepiento, fue el mejor sexo que he tenido en la vida, no imaginaba poder llegar a disfrutarlo de la manera en que lo hice...-Un ligero cosquilleo hizo que su mente regresara a la habitación, se dio cuenta que la sensación venía de su entrepierna y que su ropa interior estaba ligeramente mojada, se había exitado con el recuerdo del relato de su amiga como el día anterior mientras lo escuchaba, aunque en el momento se había dicho a si misma que era a causa del alcohol y de que su vida sexual no era tan activa como antes. Ahora se sentía confundida, ¿cómo podía haber hecho algo asi su amiga? traicionar a quien juraba amar, de pronto estaba enojada con Miranda sin saber por que, al fin y al cabo no era a ella a quien habían engañado; vino a su mente David, no lo conocía personalmente, sólo de vista pues iba al mismo gimnasio que ella, lo veía coquetearle a toda mujer que estuviera cerca de él, no le parecía el hombre más guapo del mundo pero tenía algo que lo hacía atractivo, tal vez la confianza en si mismo aunado a que las horas gastadas en el gimnasio se reflejaban en su físico, y ahora sabía lo que tenía entre las piernas y que según Miranda lo sabía usar maravillosamente, volvió a sentir el cosquilleo, una idea pasó rápidamente por su cabeza, se imaginó siendo ella la de la aventura, que era ella a quien le daban la mejor cogida de su vida, sin saber cómo, su mano había llegado a su sexo y comenzaba a moverse buscando el placer que le pedía su cuerpo, se imaginó el enorme miembro de David penetrandola al tiempo que ella introducía sus dedos medio y anular en su ya húmeda vagina, sus dos dedos empezaron a moverse rápidamente, hacía tiempo que no lograba exitarse tanto, parecía que la idea de lo prohibido era dulcemente emocionante por la manera en que estaba respondiendo su cuerpo, sintió sus pezones endurecerse y su vagina cada vez más húmeda, la satisfacción crecía más y más cuando oyó ruido en la planta baja, Sebastián y los niños habían llegado.

Autor: kurtmr17 Categoría: Sexo Interracial

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En la playa

2019-08-22


Soy una chica rubia de 21 años, cuerpo muy bien formado por las horas que dedico al Gym. Un fin de semana me fui sola para la playa, acababa de terminar con mi novio y estaba molesta, quería relajarme. En la playa se me acercó un hombre del pueblo, un negrazo enorme, musculoso y muy atractivo. Me sentí muy atraida por él y conversamos largamente. Me ofreció llevarme a una playa nudista al día siguiente. Accedí porque quería probar el nudismo. Partimos temprano y caminamos unos 35 a 40 minutos, llegando a una playa paradisíaca. El se desnudo y entró al mar. Me quedé mirando aquel magnífico macho negro y sentí deseos de hacerle el amor allí mismo, pero no traía condones y dudaba que él llevara alguno. Me desnudé y entré al agua. Jugueteamos y eso nos excitó a ambos. La playa estaba desierta, y eso era aún más estimulante. De pronto el me haló hacia el y me dio el más ardiente y delicioso beso de mi vida, mientras sus manos me tocaban sin ningún respeto a placer. Me cargó y llevó a la arena, donde me acostó sobre una toalla y me beso, lamió, chupó, toco, cada mm cuadrado de mi piel. Tuve 2 fuertes orgasmos mientras me satisfacía oralmente y luego con su glande. Me moría por tenerlo dentro, pero él solo pasaba su glande por mi rajita, yo deliraba de deseo y tomé su pene con mi mano. Era enorme y muy grueso, al colocarlo en mis labios vaginales estaba a punto de acabar por tercera vez. El empujó su miembro en mi cuerpo hasta la base. Me sentí completa, llena, suya, y empecé a gemir como loca. La lujuria se apoderó de mi cuerpo y empecé a mover mis caderas con pasión. Tuve un intenso orgasmo, pero no me detuve, pronto vino otro, y otro, hasta que él por fin se vino, derramando todo su semen en mi vagina. Me abracé desesperadamente a él y el me abrazó a mi. Mi vagina palpitaba, y yo estaba exhausta. Oí ruidos y supe que venía gente. Traté de separarme, pero el me dijo que era suya y quería que todo el mundo lo supiera. Sin más empezó a cogerme de nuevo. Varias parejas llegaron a la playa y nos miraron. Al acabar nos besamos largamente y fuimos al agua. Otras parejas arribaron y vi que había dos teniendo relaciones. Me abracé al cuello de Richart y abracé mis piernas a su cadera. Su pene entró naturalmente y me entregué a el en el agua. Le propuse ir a mi casa, donde copulamos 4 veces más esa tarde. Richart estrenó todos mis agujeritos y eyaculó libremente en ellos. Quedé preñada de él y volví al pueblo, donde vivimos como pareja desde entonces. Sigo cuidando mi cuerpo y copulando sin protección, pues quiero darle todos los hijos que él desea para formar una numerosa familia. Linda ya tiene año y medio, y se que muy pronto volveré a quedar embarazada de mi magnífico hombre.

Autor: Anónimo Categoría: Sexo Interracial

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Maribel, Una Adorable Mujer Infiel…...

2019-08-20


Después de la aventura sui generis en la casa de Don Roberto, Maribel estaba de regreso a su domicilio bien contenta, bien satisfecha, bien feliz y bien cogida, era relativamente temprano pues aun apenas estaba anocheciendo, al llegar a su casa vio con simpatía que don Manuel estaba, fuera del taller sentado en una banca y tomando un vaso de seguro con alcohol, en cuanto la vio venir se apresuró dirigirse hacia ella, abrir la puerta del auto y muy solicito saludarle: --Hola señora Maribel aquí esta su valiente guardián vigilando la hora que llegue con bien, no me he movido de aquí y he estado listo y atento para cuidar su casa y todo está en orden, como le fue en su paseo?…… -Bien don Manuel, gracias por preocuparse por mí, pero dijo que no iba a tomar, y creo que ya está tomando vino, jijijiji…..le dijo la guapa señora sonriendo en forma divertida y señalando el vaso que traía en la mano el viejo….. --Bueno señora, en realidad solo me estaba tomando una cubita, es que está anocheciendo y ya está refrescando, por cierto señora no gusta una, mire que se prepararlas muy bien, es brandy Don Piter y está muy bueno con su refresco de cola, hielitos y una pizca de limón. -Ay no como cree Don Manuel, yo casi no bebo, además no está bien aprovecharme de su amabilidad de cuidar mi casa y estar al pendiente de que haya llegado con bien a mi hogar, y todavía invitarme de su brandy….. --No se preocupe por eso señora Maribel, en verdad que lo hago con mucho gusto y además es un halago para mí el cuidar de una señora tan guapa como usted, y me haría muy feliz si me acepta aunque sea tomar una cubita con su agradable compañía……., le decía el emocionado viejo mirando fijamente el escote de la casada y las curvas de su voluptuoso cuerpo enfundados en ese ajustado jean blanco, haciendo que Maribel se sintiera bien por ser deseada por ese viejo que bien podría ser su padre. -No se Don Manuel, pero que dirían los vecinos si ven que yo, una señora casada este tomando con usted, ya ve como son de chismosos los vecinos, y no me gustaría que pensaran mal de mi….., decía la guapa señora haciendo un sensual mohín de inocencia…… --No se preocupe linda, a esta hora ya casi no hay gente por esta colonia, por eso de la inseguridad, y no creo que se enteren que una señora tan preciosa como usted, este tomando solo una cubita con un viejo como yo, ándele anímese y vera que le va a gustar como le preparo su brandy, además solo va a ser una, y si le gusta como se la preparo, entonces las que quiera….., ya Maribel se sentía más halagada de la insistencia y las miradas cargadas de deseo del viejo, su caliente naturaleza la hizo aceptar……. -Está bien Don Manuel, solo deme un momento de entrar a mi casa a ver si me ha llamado mi esposo, y luego salgo, pero solo me tomo una eh?, y disculpe de no invitarlo a pasar, pero no se ve bien que entre a mi casa porque estoy sola y recuerde que soy una mujer casada, así que ahorita salgo para tomarme una cubita con usted, además es en cierta forma de agradecerle que un guardián tan valiente como usted que se preocupa por la seguridad de una pobre mujer solita como yo que me encuentro en este momento......, lo decía Maribel con una ingenua carita de niña mimada, que le dieron esperanzas a Don Manuel de poder disfrutar de la compañía de esa señora con cuerpo menudito pero que tenía unas nalgas bastante apetecibles y unos pechos lechosos, en pocas palabras Maribel era una bella cuarentona y estaba bien buena….. --Claro que si bella señora, una o las que usted guste, aquí la espera su valiente guardián, su guarura particular o si usted lo prefiere su esclavo personal, o lo que usted desee lo que quiera de este humilde admirador suyo linda señora Maribel, jejejeje…….., Le decía el viejo haciéndose el gracioso, cosa que le agradó a Maribel, pues entró a su casa con una sonrisita divertida, y meneando sensualmente su rico trasero, dejando al viejo babeando al ver ese meneo de caderas de esa sensual anatomía femenina, el estaba contento y feliz de poder disfrutar un rato con esa preciosa hembra, y porque no, quizás tocar y manosear esas curvas que se gastaba Maribel, y porque no también el poder hacer suyo ese cuerpo de ensueño de la bella señora. Don Manuel o don Meño como lo llaman sus amigos, era un viejo de poco más de sesenta años, algo alto y robusto, con una panza abultada y peluda como el resto de su cuerpo, con cabello ralo y bigote negros que se los pintaba para ocultar sus canas y parecer menos viejo, con ojos saltones que lo aparentaba mas cuando veía mujeres guapas y buenas, en verdad era poco agraciado físicamente este tal Don Meño, viudo de hace muchos años, estuvo preso hace unos años por robo y violación, delitos que no se los pudieron comprobar, por lo que duró poco tiempo encarcelado, al parecer se había regenerado pero no se le había quitado lo morboso y lujurioso en cuanto veía una mujer de buen cuerpo, como en este caso lo tenía en Maribel, una mujer que este viejo jamás pensó ni tan siquiera poder estar conviviendo tan cerca con esta bella hembra. Entre tanto, Maribel dentro de su casa, sabiendo que no había llamadas de su marido porque sabía que en ese momento se encontraba de putas con sus amigos del trabajo como se lo dijo por la mañana que le habló por teléfono, así que con la confianza de sentirse libre y curiosa por saber que se iba a tomar una cuba con ese viejo que se autodenomino su guardián, su guarura y su esclavo, se sintió entusiasmada por convivir un rato con el, que ella sabía que la deseaba por esas miradas lujuriosas que sentía en su cuerpo, le caía en gracia y decidió salir un poco a tomarse una cubita con él, pues no lo veía como peligroso de querer abusar de ella, pues al ser trabajador de su hermano, confiaba en su buen comportamiento, además se sentía confiada en que en el momento que se pusiera pesado, lo podría parar y entrar a su casa sin problemas….. Antes de salir decidió darse una ducha rápida, pues aun sentía en su conchita restos de los fluidos de sus machos que se la cogieron hace apenas unas horas, y se sentía con pelos de perro en su cuerpo luego de que Sultán la cogiera como su perrita. Luego de ducharse se dirigió a su dormitorio a cambiarse de ropa, se puso de ropa interior lo primero que agarró, pues no tenia intensión de agradar a nadie, y menos a Don Manuel. Pero como casi toda su ropa interior era muy sexy, esta consistía en un diminuto bikini y un brasier de media copa ambos de color rojo, se colocó el bikini, que al ser tan pequeño a duras penas cubrían sus formidables nalgas, el brasier también apenas podía contener los majestuosos pechos de Maribel, fue a su clóset y tomó un vestido color azul no muy corto de tela ligera y con flores estampadas, le llegaba un poco arriba de sus rodillas, sin mangas y un ligero escote, se le ceñía un poco al cuerpo haciendo resaltar perfectamente su gran trasero y sus enormes pechos, se peinó y alborotó su cabellera, calzándose unas zapatillas no muy altas, pero lo suficiente para que realzaran sus torneadas piernas. Al terminar se vio al espejo de cuerpo completo y se vio guapa, no espectacular como en otras ocasiones en que se arreglaba para una aventura, pero se decía que ahora no iba a conquistar a nadie en especial, solo tomar una copa con Don Meño, en agradecimiento por su amabilidad de preocuparse por ella, que equivocada estaba Maribel, pues en realidad Don Manuel lo que quería era cogerse a esa bella hembra. Afuero el viejo ya triste por la tardanza de Maribel, daba por seguro que no saldría a tomar y convivir con él, y ya mejor se puso a tomar de su botella de brandy él solo, pero grande fue su sorpresa al verla salir de su casa y casi se le cae su cuba de la mano al verla recién bañada y bien arreglada con ese vestido que le quedaba tan bien, el viejo veía embobado la voluptuosa silueta que se iba acercando a ella…….. -Ya estoy aquí don Manuel, y disculpe la tardanza pero estuve revisando las llamadas y mensajes de mi marido Aurelio que me dejo en el buzón, y aparte me di un baño rápido porque venía un poco sudada después de haber pasado toda la tarde entrando y saliendo (la verga dentro de ella) de tienda en tienda en compañía (de su macho) de mi amiga Rebeca, y a propósito, donde está la cuba especial que me prometió mi guardián guarura y esclavo, jijijijiji…… -- Hola ricura, Y No se preocupe preciosa señora, lo bueno es que ya está aquí, y ahorita le preparo su cubita, vera que le va a gustar y me va a pedir que le sirva mas, así que pídame las que quiera que aquí esta ahorita su esclavo, su sirviente y su lacayo, jejejejejeje…..jijijijjijijiji…….rieron ambos, y así entre trago y trago se tomó hasta 4 cubas con lo que ya se sentía eufórica y desinhibida, sentados ambos en una banca por fuera del taller mecánico de su hermano, y que al estar sentada en el banquito, se le veían parte de sus hermosos muslos……, aprovechando este estado de Maribel, el viejo se atrevió a decirle….. --Señora Maribel, que linda está usted, que piernas tan bellas tiene y aparte de bonita, y con el debido respeto que se merece, está usted bien buena señora…….diciendo esto se animó a poner su mano en la rodilla de la bella casada, sobando sutilmente rodilla y parte de su muslo y quien ella no hizo nada por retirarla. -Ay Don Manuel, que aventado es usted, quien lo viera tan serio que se ve, y diciéndome esas cosas, jijijijiji, pero ande sírvame la ultima cubita porque ya me voy a mi casa y los vecinos pueden hablar mal de mí, pues no está bien que una señora casada y que no está su marido en casa, este tomando unas cubas aquí con un empleado de mi hermano, y además pueden ver que usted ya está de tentón, jijijijiji, sonreía Maribel retirándole sutilmente la mano del viejo de su muslo, con ese contacto hizo que se le pusiera la piel chinita a Maribel……. --Está bien señora Maribel, le voy a servir la otra cuba, pero que le parece si nos la tomamos adentro del taller para que los vecinos chismosos no nos vean, y así sirve de que conoce el taller de su hermano, que le parece?.... ella dudando un poco no atinaba a decidirse….. -No sé si sea una buena idea,……………. emmmm, pero tiene razón, Don, tengo curiosidad por conocer por dentro el taller de mi hermano, así que vamos adentro…… cargaron la botella de brandy con los refrescos y demás y entraron al taller, Don Manuel la condujo tomándola de la cintura, pues daba pequeños traspiés debido a las cuarto cubas que ya llevaba Maribel, y que a propósito el viejo se las había servido más cargadas, al llevarla de la cintura, se aprovechó para como no queriendo rozarle con sus dedos parte de sus bellas nalgas sobre el vestido de ella, durante el trayecto hacia un cuartito que ejercía de oficina del taller, al entrar Maribel vio el mobiliario, había una cama con unas revistas pornográficas encima y un viejo escritorio en el que había una televisión y un reproductor de DVD, de seguro en donde veían películas xxx, con posters de mujeres desnudas en la pared….Le dio su cuba ya preparada, obviamente bien cargada, ella la recibió ya sentada en la cama… --Aquí tiene su cubita Maribel, pruébela a ver que tal está…., ella la probó y evidentemente la sintió cargada…. -Aaaaaahhhh, está un poco fuerte Don Manuel, creo que me quiere emborrachar eh don…. --No te quiero emborrachar culona, lo que quiero es cogerte aquí mismo, jejejeje, pensó el viejo antes de contestarle a Maribel….. --No señora linda, no la quiero emborrachar, ande tómesela despacito, disfrútela y que le parece el taller? -No está mal, se ve un cuartito muy cálido y acogedor……… --Claro que si preciosa, sobre todo acogedor, jejejeje…….. al decir esto, el viejo se sentó a un lado de la guapa señora y de nuevo posó una de sus manos en la desnuda rodilla de Maribel, sobando y subiendo su mano para ir acariciando su terso muslo, ella inquieta y nerviosa se paró para ver los posters de las chicas desnudas, mientras seguía tomando su cuba libre, dejando cachondo al viejo……. --Están guapas estas chicas verdad don Manuel,…… el viejo de espaldas a ella admiraba el tremendo trasero de la señora….. --Si están buenas esas chicas, pero creo que usted esta mas buena que ellas señora Maribel….. -Ay como es don Manuel, pero déjeme decirle aquí entre nos, que cuando estaba soltera tenía el cuerpo así como esas bailarinas, o creo que hasta mejor que ellas, jijijijiji….. --Eso ni dudarlo Maribel, pero ahorita creo que esta mejor, es usted bonita, tiene un cuerpo que ya quisieran muchas chicas, tiene grandes y bonitos pechos, tiene grandes y bonitas nalgas, y sus piernas en verdad son lindas… -Ande don Manuel no sea adulador, mejor digamos salud porque nomas me termino mi cuba y me retiro… --Nada de eso señora linda, si la estamos pasando muy bien, además ahorita no hay quien le diga nada en su casa, así que aproveche, porque ya mañana su marido ni de chiste la deja estar aquí en el taller de su hermano, y menos tomándose unas cubitas conmigo, o me equivoco?..... -Tiene razón don Manuel, ande sírvame la otra, pero ya nomas esta y me voy, de acuerdo? --Como usted diga preciosa, usted aquí manda, recuerde que aquí está su esclavo, jejejejeje… Maribel se la estaba pasando bien, después de ingerir dos cubas mas, ya no le incomodaban las miradas de deseo de Don Manuel y los comentarios a su cuerpo, hasta se estaba divirtiendo con la compañía del viejo, y cuando se sentaba ya no se bajaba su vestido para tapar sus bellas piernas, hasta disimuladamente abría un poco las piernas o las cruzaba enseñando de mas sus blancos muslos para beneplácito de Don Manuel, quien estaba fascinado con la compañía de tan buena hembra, y de pronto de quien sabe dónde sacó el viejo una grabadora y puso música. Maribel ya eufórica por las cubas ingeridas empezó a bailar ella solita una melodía de moda, meneando sensualmente sus caderas, mientras el viejo feliz disfrutaba del espectáculo, viendo el cuerpos de esa sensual hembra moverse en forma sexi, ante cada meneo y elevar sus brazos, se le subía un poco su vestido, enseñando sus piernas y el inicio de sus ricas nalgas, ella se empezaba a excitar con ese jueguito, con la idea de calentar un poco al viejo, pensaba que podía parar esto cuando ella quisiera, así que sensualmente al compas de ese ritmo, se empezó a frotar su espectacular trasero como alisándose su vestido, dándole la espalda al viejo para que lo notara bien, luego se volteaba y se estrujaba lascivamente las chichotas por sobre el vestido, bajándose un poco el escote para que las viera mejor y así calentarlo mucho, y lo estaba logrando pues veía al viejo como se sobaba sin pudor la verga por encima de su pantalón, cuando terminó la pieza musical, empezó a sonar ahora una melodía del grupo Heart “Tell it like it is”, (grupo de rock favorito de Maribel y su marido, quien dice que una de las cantantes de ese grupo es muy parecida a ella, en su cara, porque en cuerpo, Maribel esta mas buena…), es una canción tipo blues ideal para un baile erótico, por lo que ahora los movimientos de Maribel eran aun mas cachondos, como si estuviera dándole un espectáculo de striptease en un privado al afortunado de Don Manuel, quien estaba extasiado ante ese espectáculo que la bella señora le estaba dando, gracias a las benditas cubas bien cargadas de brandy, que la estaban poniendo cachonda y la hacían actuar como una bailarina erótica de lujo. Se acercaba al caliente viejo con esos movimientos sensuales, y el viejo al tener tan cerca el sexi cuerpo de Maribel, alargaba sus manos con la intensión de acariciarla, solo lograba sobar por un momento esas exuberantes nalgas, porque ella se retiraba graciosamente de nuevo a seguir bailando esa melodía que a ella le encantaba, y viendo como la casada disfrutaba de la canción se le ocurrió decirle el nombre de la melodía y que ese grupo de rock era de sus su favoritos, por las dos hermanas y bellas cantantes, que se parecía mucho a ella la morena de nombre Ann Wilson, esto interesó y halagó mas a Maribel, que mirándolo a los ojos empezó a cantar esa sensual canción, por lo que el viejo aprovecho para ir a donde estaba bailando extasiada, y tomándola de su talle le pidió que bailaran……. --Le permite bailar a este humilde esclavo suyo con usted esta bella melodía, princesa?...., Maribel rio divertida de la forma en que se acercó el viejo a bailar con ella, la sensual hembra aceptó y pronto se vio abrazada a ese robusto viejo, quien la atrajo hacia él y sintió su tremenda erección, en su bajo vientre, sintiendo que se trataba de una grande tranca, al sentir esto, y le vino una tremenda excitación en su conchita, sintió las manos del viejo en su espalda y lentamente bajando hasta llegar a sus duras nalgas, atrayéndola a su cuerpo bajando su cuerpo por ser ella mas pequeñita y restregar en su entrepierna su dura polla, esto elevó un grado más la excitación de la caliente casada, que le pasó los brazos al cuello y se apoyó en su peludo pecho disfrutando y cantando su canción favorita y del duro bulto que sentía abajo, esto hizo que Don Meño amasara con más ímpetu el nalgatorio de la infiel casada, restregando mas fuerte su bulto, a la vez que le empezaba a besar y lengüetear su cuello y su oreja, esto calentó mas a Maribel que ya bien excitada, abrió un poco sus bellas piernas por lo que el viejo aprovecho y alojó en medio su dura tranca, dando restregones ahora directamente a la vagina chorreante que ya tenía la sensual hembra, se terminó la melodía y ellos siguieron un rato mas pegados y rozándose sus sexos, ella como pudo se separó de los brazos del viejo y regresó a sentarse de nuevo a la cama, acalorada de placer exigiendo otra cuba. Don Meño la preparó y se la dio en la mano parado enfrente de ella, el viejo no disimulaba en dejarse ver el tremendo bulto de su entrepierna, quedando enfrente de su cara, Maribel se dio cuenta y le preguntó divertida y cachonda mirando fijamente el bulto que parecía reventar el pantalón….. -Esto lo provoqué yo Don Manuel?, jijijijijiji….., rio coqueta y caliente la casada, dando un buen trago a su bebida, esperando ansiosa su respuesta……. --Claro que si preciosa, con esas buenas curvas que te cargas y la forma que las mueves bailando, haces que me ponga así, como me la vez jejejejeje….., se sentó a su lado y quitándole su cuba de la mano, se la dirigió directo a su paquete para que la sintiera, ahí dejó su mano y ella solita empezó a palpar la dureza y la longitud de la tranca que se gastaba ese viejo, que viendo que la nalgona estaba caliente y gozosa, la tomó de su nuca y la atrajo hacia él, besándola en la boca sintiendo Maribel la húmeda y larga lengua de don Meño hurgar en la cavidad oral de ella, que se dejaba y correspondía al beso del viejo, cerrando los ojos se abandonó a ese prohibido beso, con sabor a alcohol rancio pero no le importó ese mal aroma, antes le excitó aun mas, así que seguía masajeando por encima del pantalón la tranca del viejo quien deslizó su mano por los muslos hacia la entrepierna de la infiel casada, llegando a su bikini rojo que lo sintió mojado por la excitación de Maribel, le masajeó con sus ásperos dedos por encima de la fina tela, justo en sus labios vaginales hinchados de excitación, con su dedo índice hizo a un lado la diminuta prenda y con el dedo medio se lo introdujo en la encharcada cueva de la casada e infiel Maribel, hurgando para tratar de encontrar el botoncito de placer de Maribel y concentrar el masaje en ese punto, la hembra se despego del beso para jadear del placer que le daba ese intruso dedo, el viejo ya la tenía casi entregada…… -Aaaaaahhhhhhh……., jadeo de placer a la vez que ella hábilmente y con una sola mano le abrió su cinturón y el pantalón, hurgando en su entrepierna del viejo para liberar tremenda tranca dura como una roca que apenas alcanzaba abarcar con su manita, lo tomó con firmeza y empezó a masturbarlo lentamente, subiendo su mano arriba y abajo, sincronizando con el movimiento del dedo en su hinchado clítoris y reanudar el lascivo beso, así estuvieron por espacio de unos minutos sin cambiar de posición enfrascados en darse y recibir placer mutuo, se despegaron solo para que el viejo se retirara por completo su pantalón quedando desnudo con su tranca totalmente erecta, y sacando el dedo del coño de Maribel, arrastró con sus dedos el húmedo bikini rojo de la excitada e infiel casada, lo olio profundamente y lo arrojó cayendo en el escritorio, luego el viejo se tumbó en la cama y tomando con su mano su garrote se lo enseño en pleno a la sorprendida casada, quien quedó viendo embelesada la semejante herramienta que se cargaba Don Manuel, grande, gruesa, surcada de venas, el viejo se la soltó y quedó dura apuntando hacia arriba, con la amoratada y brillante cabeza palpitando, Maribel se ufanó de placer al saber que el viejo le dijo de nuevo que la tenia así por ella, por su erótico baile, por su grande trasero, por sus chichotas, y por estar bien buena. Le dieron ganas de lanzarse a por ella, de tocarla de nuevo, de chuparla, de disfrutarla, de sentirla dentro de su cuerpo, al cabo que estaban solos en ese taller mecánico, nadie impediría de saborear esa verga que le fascinó nomas el verla, Don Manuel se dio cuenta de ello….. --Que te parece mi verga Maribel?......., la tuteo por primera vez, ya sintiéndose seguro de que se iba a coger a esa bella culona casada..…….. -Es enorme…. --Te gusta? -Si…. --Seguro que la tengo mucho más grande que el cornudo de tu marido, eh? -Sí, es mucho más grande… --Se te antoja darme una mamada? -Si….. --Es tuya, chúpamela, quiero que tu linda boquita se c*** toda mi vergota…….. Maribel no lo pensó mucho, lo deseaba, quería comerse esa dura tranca del viejo, y mirándolo fijamente a sus saltones ojos, se inclinó y acercó su linda cara hacia la entrepierna del viejo y percibió el fuerte olor a macho que emanaba de la poca higiene que tenia la vergota de Don Manuel, esto no le importó en lo más mínimo, antes le excitó ese fuerte aroma, vio sus gordos y duros testículos seguro cargados de abundante leche la cual ordeñaría solo para ella, y no se resistió a tocarlos y con sus uñas bien cuidadas acariciar y rascarle cariñosamente esos enormes huevos de el afortunado vejete, caricia que le encantaba hacerle a su marido y a todos los machos que le han ofrecido sus huevos….. Luego la sensual boquita de la infiel casada Maribel se abre para que con su lengua dar tímidas lamidas al hinchado glande, percibiendo el sabor salado de la verga de Don Manuel, abre su boca y atrapa dentro toda la cabeza del inhiesto miembro masculino, don Manuel la toma de su ensortijada cabellera y la va guiando hacia abajo para que la esposa infiel se valla comiendo todo ese grande pedazo de carne dura, al ir por la mitad se pausa para poder respirar, abriendo al máximo sus fosas nasales, sintiendo el palpitar de las gruesas venas que adornan ese duro garrote en todo lo ancho de sus paredes bucales, piensa que no puede entrar más ese pedazote de verga, pero Don Manuel hace fuerza en su cabeza hacia abajo y la incita de nuevo a tragar y lentamente y centímetro a cm va introduciendo el resto de esa grande verga, sintiéndola ya totalmente introducida y haciendo tope en su faringe… -Arghhhhhhhhffff, es lo que vociferaba la glotona casada, al tener totalmente enterrada esa vergota dentro de su cavidad oral, el viejo disminuye la presión sobre la cabeza de Maribel y esta comienza a mamar ese manjar, subiendo ella solita la cabeza arriba y abajo, mirando con sus preciosos ojos a los saltones del viejo que casi los ponía en blanco del placer que le daba esa suculenta boquita de la hermosa Maribel, quien seguía acariciando con sus uñas el escroto peludo del los gordos testículos del afortunado vejete, se la saca del todo para preguntar con una cara de real puta…. -Le está gustando como se la mamo Don Meño?...., le estaba llamando Meño ya con total confianza…. -- Si preciosa putita lo estás haciendo de maravilla, se ve que eres una come vergas de primera, aaaahhhhhh…sigue así zorrita linda, que sabroso mueves esa lengua, aaaahhhhhhh….. Así estuvo un buen rato la culona Maribel mamando esa vergota, y ambos disfrutando y calentándose mucho mas, pero de pronto el viejo sentía que se corría en esa linda boca de la caliente casada, y aunque deseaba derramar toda su leche en esa ávida boca de Maribel, no quería terminar y luego no poder disfrutar del suculento cuerpo de esa hembra que tenia ahora a su total disposición y totalmente entregada a lo que el viejo quisiera hacer con ella, así que quería reservar fuerzas para poder cogerse a ese pedazo de hembra que era Maribel, esa adorable mujer infiel…… Don Manuel se incorporó un poco y jalando el cuerpo de la culona, la empezó a besar en forma lasciva, sin que Maribel se opusiera, al contrario correspondió de la misma forma en que el viejo la morreaba, se comían las lenguas en un sin fin de salivas que se compartían, los hábiles dedos del viejo se introdujeron fácil en el coño encharcado de Maribel que estaba toda mojada de lo excitada que la puso ese maduro, y la otra mano fue directo a la suculentas peras que tenia por pechos la casada infiel, para que se diera a la tarea de estrujarlos, saborearlos, mamarlos, y succionar esos erectos pezones que tenia Maribel, ya desnuda del todo, el viejo sentía como estaba esa hembra caliente de excitada, gracias a sus sabias caricias, se sentía todo un don Juan al tener a ese pedazo de hembra a su total disposición, la recostó en la cama para ir lamiendo desde los pechos pasando por su abdomen, metiendo lengua en su ombliguito y provocándole a Maribel placenteras cosquillas, y sin esperar más se fue directo a comerle el lindo coñito de la infiel casada…….. --Ummm, que precioso coñito que tienes, y que mojado está, se nota que estas hirviendo de caliente señora culona, ahora me toca devolverte el favor, después que me diste una mamada muy rica, así que ahí te voy, surffff, y empezó a comerse ese suculento manjar, le daba glotones lametones, absorbiendo los jugos que emanaba esa maravillosa fuente de placer, introducía su larga lengua, hurgando para encontrar el clítoris duro de excitación, lo mordías con sus labios succionándolo haciendo retorcerse de placer a la escultural Maribel, quien agarraba con sus manitas la cabeza del viejo para que le siguiera comiendo su coñito de esa forma placentera, luego de unos minutos de estar comiendo de esa jugosa conchita, se escuchan los jadeos de la casada -Aaaaahhhhh, uuummmmmhhh si, aaaahhhhh, que bien me lo estas comiendo Don meñommmmmhhh, sigue así lo haces muy ricoooooooo, Aaaahhhhhhhhhh, estalló en un enorme orgasmo, mojando la cara del feliz viejo, que absorbía contento de la corrida de la caliente hembra, quien quedó desmadejada del orgasmo que le arrancó ese experto maduro…….don Manuel se recostó en la cama, apoyándose en el respaldo, con su enorme y venosa tranca aun más dura, babeante y brillante del hinchado glande, la suculenta hembra la miraba extasiada, como si esa vergota la hipnotizara, en verdad se le notaba que Maribel tuvo amor a primera vista de ese pedazo de carne que se cargaba el viejo, quien orgulloso veía como los bellos ojos de la infiel no parpadeaban fijos en su herramienta, y le ordeno: --Ven aquí, mamacita, su esclavo le tiene preparado su trono para que la princesa se siente y se ensarte solita, jejejejeje……, la culona hembra se fue acercando sensualmente gateando hacia la verga del viejo, quien la toma de su preciosa cara para besarla de nuevo en forma lasciva, a la vez que estruja sus grandes pechos, pellizcando los duros pezones, haciéndole un poco de placentero daño, pero sin quejarse, antes abraza ese robusto cuerpo del viejo para ahora ella corresponder y besarlo con pasión, para ponerse a horcajadas sobre la pelvis del viejo, y sin dejar de besarse, la infiel casada se las ingenia para con su manita tomar el duro miembro viril y se lo coloca a la entrada de su mojada vagina, y solita se va ensartando en forma pausada, abriendo al ,máximo sus labios vaginales para dar paso al brillante glande, disfrutando como sus mojadas paredes vaginales van engullendo ese grueso palo de carne, gozando en cada penetrada, hasta que llega al tope, estaba ahora si totalmente ensartada ella solita sin ayuda de nadie, gimiendo de gusto abrazada a ese viejo y robusto cuerpo de Don Manuel, orgulloso de tener a esa adorable mujer infiel bien empalada, y sin dejar de besarla y chuparle esos enormes pechos…….. Entonces Maribel despierta de su éxtasis al sentir las manazas del viejo en sus grandes nalgas, y el palpitar de las venas de la tranca del viejo en lo más profundo de sus entrañas, y empieza a mover sus grandes caderas lentamente, para luego ir aumentando velocidad de sus movimientos, ensartándose ella a su placentero ritmo, ahora haciéndolo circularmente, sintiendo el viejo como esas paredes vaginales de la casada le aprietan toda su longitud del vergajo, haciendo que el viejo preso de esa gran excitación le dé sutiles mordidas a los pezones erguidos de la caliente chichona, y audibles azotes a las grandes nalgas de la excitada culona……. -Aaahhhhhh, Ouchh, , no seas tan brusco Meño,……., se quejaba la hembra sin dejar de darse duros sentones en esa dura reata de Don Manuel, quien sin hacerle caso la sigue nalgueando y mordiendo sus chichotas, dejándole visibles marcas en chichis y nalgas….. --Mmmmm..Cállate putita, que calladita te ves mas buenota, jejejejejeje, ahora quien manda de aquí en delante soy yo, tu amo, y ahora tu eres mi esclava, jejejejeje, y tomándola firme de sus caderas la obliga a que se de fuertes sentones sobre su duro palo, haciendo sonidos de chasquido al chocar las nalgotas con las piernas del viejo sonaba como aplausos por la espectacular ensartada que le daban a esa caliente mujer infiel, y estar la casada bien mojada de su concha, se le avecina un nuevo orgasmo, al sentirlo venir el viejo cambia de posición y acuesta de espaldas a la suculenta casada y sin sacar ni un centímetro de verga de la panocha de Maribel, le sube sus piernas al hombro llegando su verga hasta el tope y empieza a ensartarla ahora si con todo, dándole fuertes embestidas como todo un macho en celo, ella aguanta y disfruta del tremendo mete y saca, en esa posición siente que ese pedazo de carne le llega hasta el fondo de su vagina, tocando la misma entrada de su útero, está recibiendo la mejor cogida de su vida, y no tarda en correrse de forma extraordinariamente placentera……… -AAhhhhhhhhhhhhhhhh, siiiiii, mmmmmmmhhhhhhh, se tensó el cuerpo de Maribel tras el nuevo orgasmo sentido que luego la dejo cansada y relajada, aun así el viejo seguía embistiendo el relajado cuerpo de la hembra, que ya no participaba activamente, parecía ahora una muñeca inerte que el viejo manejaba y se cogía a su antojo, el viejo seguía clavando el cuerpo de la casada y agradecía mentalmente al inventor del Viagra, pastilla que se tomó cuando ese día vio la posibilidad de cogerse a esta suculenta mujer y por eso estaba aguantando tanto metiéndole toda su enorme vergajo a ese pedazo de hembra que tenía allí haciéndola sentir suya y solo de él y nadie más…….. -Ohhhhhh, Don Manuel, ya mero terminas?, pero que aguante tienes, llevas rato cogiéndome y aun siento muy duro tu palo, y ya me hiciste venirme dos veces y tu aun no, anda, ya termina para regarme con tu leche en mi cueva que la espera ansiosa, échamelos ya todos dentro mi machote……., que ilusa era la casada infiel al pensar que el viejo terminaría de cogérsela, porque no sabía del aguante del viejo tras tomarse la famosa pastilla azul, y tenía aguante para seguir cogiéndose a esa hermosa mujer casada e infiel Maribel, porque después de darle otra serie de empalamientos, se la retira de su lubricado coño y la voltea poniéndola de perrito, con su tremendo culo bien parado y presto a recibir de nuevo esa venosa herramienta, pero se preocupa al oír al viejo decirle: --Ahora si mi puta esclava, es hora de abrirte ese culo tan rico que tienes, te voy a reventar ese lindo culito que me está invitando a que lo tome de una buena vez, jejejejeje……., se sube encima de ella tapando casi por completo el pequeño y frágil cuerpo de Maribel colocando la gruesa verga en la línea que dividen sus grandes nalgas y con sus manazas soba y estruja ese par de melones que ahora tiene la hembra por pechos…… -Mmmmmmhhh, machote no seas tan brusco e impulsivo, ouch…., la casada siente las toscas caricias, que en vez de m*****arle, la excitan aun mas al sentir como el viejo se humedece un dedo con su propia saliva y con este bien húmedo le empieza a masajear y hurgar el hoyito trasero de la caliente casada……. -Aaaaahhhhh, gime la infiel pécora al sentir ese dedo jugueteando en el interior de su culo y le da temor al saber que después de prepararle su culo con sus toscos dedos, se le avecinaba el inminente enculamiento con esa tremenda tranca que de seguro le iba a destrozar su anito, que a pesar que ya había sido perforado por otras vergas grandes, creía que esta del viejo si la llegaría a lastimar, así que pensaba cómo hacer para persuadirlo de su intento, mientras el viejo seguía dilatando el ano de la culona casada, quien con poco convencimiento se negaba….… –No Don Manuel, no me lo haga por detrás que me va a doler, mejor se la mamo de nuevo y termina en mi boca, o si lo prefiere me lo ensarta otra vez por mi coñito y le prometo que lo haré disfrutar y sacarle toda esa leche que tiene acumulada en esos grandes huevos que te cargas hasta dejarlos bien exprimidos y dejarlos tan vacios que tan solo te quedaran unos huevitos, jijijijiji…………………… --Es tentadora tu oferta putita, ahora déjame admirar de cerca este magnífico culo tan sabroso que tiene mi esclava, mua, mua, ….le dio varios besos negros, para beneplácito de Maribel, luego empezó a pasarle su larga lengua por ese rosado anito, alcanzando a meter un poco por la dilatado que se lo dejo el viejo con su dedo juguetón, haciendo aullar de placer a la bella culona, por parte de ese feo, viejo pero experto amante, llevándola a Maribel en otro potente orgasmo, encharcando aun mas ese precioso coñito de la casada infiel…….. -Aaaaaaaahhhhhhh, si, siiii, que placer me das con esa divina lengua, mmmmmhhhh…., sigue así, asiii, no pares por favor viejo cabron, sigue asiii, aaahhhhhhhhhhhhhhhhhh…….,Don Manuel se sentía el dueño absoluto de la voluntad y cuerpo de Maribel, , así que dejándola reposar un minuto volvió acariciar las nalgas portentosas de esa hembra, su hembra, su esclava en ese momento, se irguió dándole un último beso negro en ese culito de su esclava……….— --Uuuummmm, que lindo culito tienes putita, y como lo voy a disfrutar ahorita, de seguro el cornudo de tu marido no te lo sabe hacer gozar como te lo mereces , con esa verga chiquita que debe tener creo que ni cosquillas sientes, pero ahora estas con un verdadero macho que te hará disfrutar en serio, pues créeme que soy experto en romper culos, lo he hecho infinidad de veces y a todas les duele al principio, pero después gozan como verdaderas hembras en celo, y tú no eres la excepción, te voy hacer que goces como toda una hembra en celo, desde que te vi estuve seguro que te gustaba la verga, por la forma en que meneas este rico culazo que te cargas y me prometí que iba a ser mío por la buenas o las malas y mira ahora ya te tengo aquí por las buenas y listo para romperte tu culo, y hacerte disfrutar como la puta perra en celo que eres. A pesar del temor que sentía Maribel, debía reconocer que ese viejo era hábil en calentar a una mujer, y un experto en hacerla disfrutar con esa grande verga que la sabia manejar tan bien, después de los placenteros orgasmos que le arrancó, y sintiendo que ya su culo estaba listo para ser enculada, hizo un último intento de que no le diera por culo……. -Por favor Meño, mi amor, mi amo, no me la meta por mi culito porque siento que me va a doler mucho y me va a partir en dos con ese pene tan grande que tiene, si mi amorcito?…….decía la culona con una carita de niña mimada, estirando su manita para darle suaves carantoñas al duro leño de Don Manuel….. --Pero quien dijo que te va a doler putita, quizás al principio un poco, pero después vas a gozar como nunca, y me vas a pedir que te siga partiendo este rico culito que tienes, y creo que después de que te haga disfrutar por tu culo, , te vas hacer adicta a mi verga y ya no podrás prescindir de ella y vas a buscarme siempre a que te de mas placer con este cipote que te prometo que será solo ti, para la adorable casada culona, y en este momento mi esclava y putita Maribel, jejejejejeje…… ella resignada le dice haciendo pucheritos de mimada y sumisa: -Pero mi amo, aquí no tienes ningún lubricante que me pongas en mi culito para que me lo hagas y sentir menos dolor y mas placer… --Y quien dijo que no hay lubricante, lo hay y mucho,….., y estirando su mano la dirigió a su encharcado coño y extrajo una buena cantidad de flujos y lo embadurnó en la entrada de su anito…….. -Aaaaaahhhhh, jadeo de placer Maribel, al sentir el manipuleo de los hábiles dedos del viejo en ambos agujeros….. --Y también hay lubricante suficiente para mi verga, deja mojarla para que esté lista, jejejeje……., y tomando su mástil la dirigió a su mojado coño y la penetró de un solo envión, hasta el fondo, gozando y realizando unos movimientos circulares dentro de ese caliente y lubricada vagina de ella, para dejar esa verga bien impregnada de fluidos de Maribel……. -Ouch, aaahhhhhh, si, siiii, que bien me lo sabes meter hasta el fondo, por donde debe de ser, mmmmmhhhh, aaaahhhh, así, sigue y termina ahí mi amor, jadeaba la hembra culona al sentirse de nuevo llena de ese pene grueso y lleno de venas palpitantes dentro de su pequeña vagina, haciendo con sus paredes vaginales contracciones, como succionado el tronco que tenia clavado hasta el fondo, para que con esto poder hacerlo terminar ahí mismo., pero el viejo zorro tenía otros planes, porque después de dar una serie de cinco clavadas, retiro ahora si bien lubricado de jugos vaginales, incluso su amoratada cabeza se veía brillante y con goterones de fluidos del coño caliente de la bella culona, para ahora sí y sin pedir permiso colocó ese hinchado glande justo en la entrada del sonrosado y palpitante ano de Maribel, con su mano la mantuvo directa y firme a la entrada de ese deseado culito, y empezó a presionarlo con pausadas y lentas arremetidas, notando como ese culito poco a poco dejaba adentrarse con dificultad le punta de la verga del viejo, quien metía un poco y luego lo sacaba, viendo que con esta experta maniobra el ano de Maribel se iba dilatando poco a poco, gracias a los fluidos vaginales que contenía todo el palo del viejo y que ayudaban a ser una intromisión delicada y casi quirúrgica, mientras Maribel permanecía quieta, y expectante ante lo bien que sabia trabajar un culo ese experto maduro, de pronto el viejo le pidió ayuda: --Te está doliendo putita culona? -No, mmmmghhhh….. --Le está gustando a mi putita esclava? -Si, mmmmmhhhh…. --Entonces ayude un poco a su amo, con sus manitas abrase usted solita sus portentosas nalgas para facilitar su enculamiento……. Y con sus manitas abrió los cachetes de su grandes nalgas quedando su culito expuesto con la dura verga a la entrada, aprovechando el viejo para con su mano dirigirla a la entrepierna de la culona para con los dedos extraer mas fluidos y colocarlos a la entrada del ano y punta de la verga quedando mas lubricada, ahora de nuevo seguía presionando ese culito en pequeños intervalos, notando que con esta maniobra el culito se iba abriendo poco a poco, en una de esas, el esfínter anal cedió, dando cabida total a la gruesa cabeza de la tranca del viejo, desapareciendo como por arte de magia, acto que hizo que Maribel soltara sus glúteos, quedando parte de esa verga del viejo oculta, en medio de ese traserote de infarto, ahora la bella casada se apoyó con sus manos en la cama para no caer de bruces, apretando fuerte el sucio colchón, contrayendo su mandíbula y resistiendo la intromisión de semejante glande dentro de su pequeño hoyito trasero…… -Aagghhhhhhh, mmmmghhhh, se quejaba y gemía la culona infiel, pero sin hacer nada por parar ese soberbio enculamiento…. --Muy bien putita mía, ya pasó lo peor, ya aguantaste la cabeza de mi pajarote esclava mía, jejejejeje, ahora viene lo mejor……, y tomándola por sus blancas y amplias caderas empezó a clavarle ese grueso palo sin retroceder nada, introduciendo pulgada a pulgada dentro del apretado culo de Maribel, gozando el viejo como iba desapareciendo su grueso pene dentro de todo el recto de la bella culona, hasta que hizo tope chocando los huevos de Don Manuel en las grandes nalgas de Maribel, señal de que esa portentosa verga estaba completamente clavada en el culo de la adorable mujer infiel…… -Arghhhhhhhhhhh, Aaaaargghhhhhh, mmmmghhhh, ……., jadeaba de dolor y placer al sentirse llena de ese pedazo de carne totalmente alojado en su apretado culo que parecía arroparlo como un guante…… --Ufffff, Ya esta, puta estas totalmente enculada, mmmmmhhh, que rico me aprieta tu culito, mmmmmhhh, ahora vas a saber lo que es una real cogida por el culo………, el viejo empezó un lento mete saca, de media verga hacia dentro, así por unas cinco secuencias, luego cambió de táctica para sacar casi toda su verga para volverla a encajar completa, así hasta sacarla totalmente y hundirla de nuevo, escuchando ahora solo gemidos de placer de la bella y culona Maribel………….. -Aaahhhhhhhhh, uuummmmmhhh , si, si, aaahhhhhhhhh que bien lo haces Don Meño, eres un buenazo para este, nadie me ha hecho gozar así por el culo, mmmmghhhh, sigue así, así, siiii, aaaahhhhhhhh…, el viejo aprovecha los jadeos placenteros de la infiel, para atraer su cara y besarla con lasciva, metiendo su larga lengua en la boca de Maribel, quien le correspondía de la misma forma, succionándose sus bocas e intercambiar salivas con sabor etílico, al mismo tiempo que estira su mano a la entrepierna de Maribel y le mete dos dedos para estimular su mojada vaginita y el erecto clítoris de la caliente culona, el viejo siente al mismo tiempo dentro del caliente coño, la longitud de su gorda verga sobre del tejido que separa el recto de la vagina aumentando la excitación de ambos al hacerse una especie de paja al estimular con sus dedos la encharcada cueva y la longitud de su verga dentro del coño de la bella infiel, elevando el placer a los grados máximos de excitación para ambos, quienes seguían moviéndose al ritmo del mete y saca de la verga y dedos del viejo….. Maribel hace grandes esfuerzos para no perder el conocimiento del placer que le está dando ese experimentado viejo con su arte de coger por el culo. Se ve espectacular ese cuerpecito de Maribel, a cuatro patas sudando y gimiendo y siendo clavada por el culo con semejante tranca de un viejo gordo y feo pero experto en dar placer por el culo….. --Te está gustando como te estoy partiendo tu anito, eh puta culona?, eres mía, solo mía, eres mi putita, eres mi yegüita, y yo tu macho que te esta domando y cabalgando duro, te gusta así de duro puta, eh?....., le dice el viejo al oído de Maribel, quien se mueve al ritmo del mete y saca salvaje del viejo……. -Ahhhhhhhhh, si, , lo haces muy bien Manuel, mi amor y se siente mejor, muy rico, mmmmmhhhh, sigue así dándome duro por mi culo, así me gusta, no pares, sigue así dándome duro por mi culito que es solo tuyo, toda yo soy tuya ahorita, mmmmmhhhh,……..seguía el robusto viejo cabalgando y enculando en frágil cuerpo de Maribel, haciendo que transpirara aun mas , rebotando sus grandes chichotas a cada galope del viejo, quien sudaba, jadeaba y gruñía como un cerdo, parecía que estaba al límite de sus fuerzas, y que en cualquier momento le daría un paro cardiaco, pero la experiencia del viejo lo sacó a flote, al parar las clavadas al culo de Maribel, para tomarla de su delicada cintura y atrayéndola a su cuerpo sin desclavarla del culo se sentó en el colchón con ella sentada en su duro mástil, quedando ella de espaldas a él con sus nalgatorio a manos de ese viejo quien las amasa y estruja Maribel divertida y sorprendida por la maniobra del viejo, lo volteó a ver solo para sonreírle y acercar su boquita y darle un apasionado beso en la grande boca del viejo sin importarle el desagradable aliento alcohólico del viejo, a ella le supo a gloria por el morbo de la situación y el placer que le estaba dando ese experto maduro feo…,, --Ahora le toca a mi puta hacer su trabajo, ande yegüita mía cabalgue princesa y ensártese usted solita aquí en su trono, duro y acogedor, jejejejeje……, ahora es Maribel la que empieza a cabalgar clavada por el culo con esa dura tranca que la tiene incrustada hasta el fondo cuando baja su enorme trasero comiéndose completa el grande pene de Don Meño, mientras este está disfrutando de lo lindo el poder estar enculando ese deseado trasero de la bella infiel, quien presa del enorme placer que le proporciona ese feo viejo, se amasa ella misma sus grandes pechos, estirándolos al máximo hacia arriba para ella misma chuparlos con avidez y dejarlos ensalivados, moviéndose y clavándose en esa dura estaca cada vez más rápido, fuerte y furiosa, disfrutando de ese anal sin dolor y lleno de mucho, mucho placer, de pronto el viejo detiene el cabalgar de Maribel dejándola ensartada hasta los huevos para decirle que así sin desclavarse se dé la vuelta para que quede de frente a ella, y así lo hace, sin sacarse la verga de su culo, maniobra hasta quedar a horcajadas frente al viejo, le empieza a dar unas buenas mamadas a los grandes pechos de la caliente infiel, mordisqueando los erectos pezones que tiene dentro de su golosa boca, se sacia de las ubres de la hembra caliente y la tumba de espaldas en la cama y así enculada le sube sus bellas piernas al hombro llegando así a lo más profundo del recto y ahora si es Don Manuel el que empieza a encularla con fuerza, la cama rechina y parece que en cualquier momento se viene abajo por la fuerza de las penetraciones que el viejo asesta al anito dilatado al máximo de Maribel, continua dando fuertes metidas dentro de ese caliente culo de la caliente hembra, quien empieza aullar de placer…. -Aaaauuuuummmmmhhhh, Siiiiiiiiiiii, así, dame duro, sigue partiéndome el culo así de fuerte, no pares, por favor no pares viejo desgraciado que en tu perra vida podrías tener un culo como el mío, aaaaahhhrggghhhh, sigue dándome duro, asiiii, Aaaaahhhhh que rico me coges por el culo, uuummmmmhhh, sigue asiiiii, mi amor, mi amo, mi machooooo, Mmmmmmm, el sudoroso viejo sabe que todo esto está al punto, ahora están ambos unidos por el placer que los une por verga y culo, Don Manuel siente su verga a punto de descargar su leche en las entrañas de la culona, Maribel sabe que está al límite de sentir su enésimo y placentero orgasmo, quien con su manita le da fuerte masaje a su duro clítoris y llega el clímax para la adorable mujer infiel, y para el afortunado viejo feo, sus venidas se vuelven en una sola y ambos estallan….. ……Aaaaaaahhhhhhhhhhhh, mmmmmhhhhhhhhhhh, Maribel tiene el mejor orgasmo anal de su vida, a la vez que Don Manuel eyacula leche de manera abundante, la infiel casada siente ríos de semen caliente dentro en ella, en la profundidad de su recto, llenándolo por completo. Don Manuel siente en su verga los líquidos que emanan del coño de Maribel tras el intenso orgasmo, los fluidos resbalan de su coño a su verga ensartada en el culo de la culona……. Tras la tempestad vuelve la calma, el viejo se desenchufa de Maribel, escuchándose el clásico PLOP, tras salir la verga del culo, se recuesta a un lado de ella, reposan ambos abrazados, escuchando “Dreamboat Annie”, balada del grupo Heart, y cuya melodía es ideal escucharla tras una placentera sesión de sexo fuerte como la que acababa de recibir Maribel, la adorable mujer infiel, al terminar la relajante melodía se escucha “Crazy On You” del mismo grupo, y es allí donde Maribel se da cuenta de que fue una locura estar ahí en ese cuartucho del taller mecánico de su hermano, y dejarse coger por uno de sus trabajadores, un viejo feo de más de sesenta años y de dudosa reputación, y estaba allí en esa sucia cama abrazado al robusto cuerpo de ese maduro, quien estaba roncando tras el grande esfuerzo que hizo al encularse ese magnífico trasero de Maribel, quien con cuidado para no despertarlo se levantó de la cama para recoger sus ropas y vestirse en silencio…….. Reconoce que Don Manuel la había hecho gozar en verdad, tras la tremenda sesión sexual que le dio, sobre todo que la llevo al éxtasis total cuando se lo hizo por el culo, se puso su brasier y bikini rojos, luego su vestido, antes de abandonar el cuartucho, volteo a ver a Don Manuel que seguía plácidamente descansando tras el esfuerzo que hizo con la bella dama, quiso hacerle un regalo antes de salir, se subió el vestido y se bajo el pequeño bikini, retirándolo y se lo llevó a su cama para dejárselo en una de sus manos, como prueba de agradecimiento por el placer que le dio ese viejo, ya iba a salir cuando escuchó la voz del viejo, quien despertó y tenía el bikini en su cara oliéndolo y lamiéndolo en forma cómica: --Gracias por el regalito putita, se nota que eres agradecida con el macho que te hizo gozar, se ve que te encanto mi verga, y déjame decirte que toda vieja que prueba por primera vez mi verga, le encanta tanto que vienen por mas, y creo que tu regresaras para seguir disfrutando de mi verga, y recuerda que esta verga que te dio placer es ahora solo tuya para cuando decidas regresar y por cómo me la estás viendo ahorita que se está parando de nuevo, regresaras más pronto de lo que te imaginas, jejejejejeje…….., la casada le sonrió y se despidió mandándole un beso desde la puerta, para luego retirarse y dirigirse a su casa a descansar, ya era casi media noche, estaba agotada por que ese dia recibió verga de distinta especie y por todos sus orificios pero en todas ocasiones disfrutó al máximo, sobre todo por el culo, ese deseado culo de Maribel, la adorable mujer infiel………

Autor: Viejo_Zorro Categoría: Sexo Interracial

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Una noche maratónica de sexo interracial

2019-08-14


Con mi amiga Laura nos reuníamos a almorzar algunas veces a la semana; ya que nuestras oficinas estaban cerca una de la otra. Generalmente íbamos a un pequeño restaurante que nos quedaba a medio camino a ambas. Allí atendía un mozo bastante apuesto: un negro dominicano. Por supuesto, yo estaba bastante caliente con ese negro; pero el tipo no respondía a mis atenciones; más de una vez le había rozado la mano con mis dedos y ya eso me había hecho humedecer. Me imaginaba que ese negro tendría una verga descomunal, ya que se adivinaba un bulto interesante dentro de sus pantalones. La turra de Laura se reía al verme tan caliente; pero yo sabía que ella estaba igual; que su marido no la estaba cogiendo como ella lo merecía. Lo mismo que estaba haciendo Víctor conmigo… Un mediodía finalmente, este negro, cuyo nombre era Dominic, nos vio tan calientes a ambas que se animó a invitarnos a una fiesta que daban unos amigos suyos; esa misma noche. Laura y yo aceptamos encantadas; no nos vendría nada mal un poco de joda nocturna, aunque no cogiéramos… Al llegar esa noche a la fiesta encontramos al menos unas cincuenta personas. La mayoría de los hombres eran negros dominicanos y casi todas las mujeres eran rubias oxigenadas, con alianzas de casadas y mucha cara de putas… Enseguida un par de morochos elegantes nos invitaron a Laura y a mí a bailar. La fiesta pintaba estar divertida… Al rato, nos encontramos con Dominic; sorprendido porque no esperaba que nos animaríamos a asistir. Le dijimos que lo estábamos pasando realmente bien… Cerca de media noche, me sacó a bailar Dominic. Yo estaba encantada, ya que por fin iba a poder tocar de cerca ese cuerpo negro que tanto me excitaba a diario. Un rato después Laura se acercó a decirme que había conseguido compañía y que se iba a la casa de ese hombre. La observé mientras salía del brazo de un enorme hombre negro; Laura por fin iba a tener una buena noche de sexo… sin ayuda de su esposo. Dominic me miró mientras bailábamos apretados y me dijo que me había quedado sola. Le respondí que eso dependía de él. Entonces me miró con cara de sorpresa, pero enseguida me comió la boca en un beso húmedo. Continuamos bailando, tocándonos y besándonos; hasta que él me invitó a un lugar más cómodo, lo cual acepté encantada. Fuimos a un telo discreto y apenas entramos a la habitación nos desnudamos, sin dejar de tocarnos y besarnos. Quedé sin aliento cuando me mostró su verga. Era algo enorme, de más de veinticinco centímetros de largo y bastante gruesa. Me asusté; pensando que, si me dejaba coger por esa cosa tan grande, iba a terminar lastimada… Dominic sonrió al ver mi cara de desesperación; opté por empezar a jugar con esa tremenda verga negra y a practicarle una buena dosis de sexo oral. Empecé lamiendo de a poco la gruesa punta y muy despacio fui metiendo esa verga ya dura en mi boca… El negro me preguntó si me animaba a más y entonces lo empujé de espaldas sobre la cama. Monté sobre su pubis y aferré esa cosa gigantesca con mi mano. Muy despacio descendí sobre su cuerpo; sintiendo que su verga endurecida se abría paso entre mis labios vaginales bien lubricados. Gimiendo de placer, sentía cómo esa pija enorme me llenaba la concha por completo y me levantaba en el aire. Dominic no tuvo paciencia para dejarme regular a mí la penetración. Aferró mis glúteos con sus pesadas manos y me hizo caer sobre su verga, empalándome a fondo. Esta vez aullé de dolor, pero enseguida comencé a sentir placer; mientras el negro me hacía subir y bajar sobre esa cosa enorme. Continué gimiendo y jadeando hasta alcanzar mi primer orgasmo. Apenas Dominic notó que yo había acabado, se salió de mi vagina y me dio la vuelta, poniéndome en cuatro. Me lamió toda la raja, deteniéndose en mi estrecha entrada anal. Le dije que ni se le ocurriera metérmela por el culo; pero el negro dejó escapar una carcajada que me distrajo por un instante. Entonces se incorporó y comenzó a deslizar la punta de su gruesa pija por el borde de mi puerta trasera; le supliqué que no lo hiciera; pero entonces empujó y con un solo golpe de caderas me la metió por el culo hasta casi la mitad. Pensé que el dolor iba a matarme; porque aullé como loca al sentir su verga invadiendo mi apretado ano. Víctor no me había cogido la cola en bastante tiempo y me sentía muy, muy estrecha… Pero el negro me sujetó por las caderas para que no pudiera escaparme y comenzó a bombearme el culo con toda su potencia. Yo gritaba y aullaba de dolor sin parar, hasta que de repente sentí un poderoso orgasmo que recorría mi cuerpo. Dominic se rió al verme acabar, pero siguió empujando sus caderas contra mis glúteos, sodomizándome con todas sus ganas. Me llegaron a caer lágrimas mientras esa verga se hundía en mi apretado ano; pero al final terminé gritando y jadeando de placer; suplicándole que me rompiera el culo y que no se detuviera... De pronto sentí un calor interior y supe que el negro había acabado dentro de mi ano. Siguió bombeándome por un rato más, aprovechando ahora la lubricación que me daba ese semen… Se salió de mi cuerpo y nos recostamos a descansar. Pensé que iba a ser todo por esa noche, pero estaba muy equivocada… Después de un rato recuperando el aliento fui a ducharme al baño. Estaba disfrutando del agua tibia, cuando Dominic entró conmigo a la ducha y me preguntó si estaba lista. Antes de que pudiera contestar, hundió sus gruesos dedos en mi vagina y comenzó a masturbarme; mientras su verga endurecida empujaba contra mis glúteos. Comencé a excitarme y a humedecerme otra vez. Mis rodillas casi no me sostenían. Iba a pedirle que me diera tregua, cuando él me empujó contra la pared y me penetró sin piedad por el trasero otra vez. Aullé en un glorioso alarido de placer; sintiendo que el negro me daba y me daba sin descanso; su gruesa verga entraba y salía de mi culo ahora con facilidad, dándome mucho placer. De repente se salió y me hizo girar. Sin darme tiempo a nada me penetró por la concha y me levantó en el aire. Enredé mis largas piernas en su cintura y él comenzó a bombearme la concha apoyándome contra la pared de la ducha. Tuve otro tremendo orgasmo mientras cabalgaba esa hermosa pija negra. Pero Dominic todavía quería más… Así mojados y sin secarnos, me llevó a la habitación y se sentó en un sillón. Yo seguí cabalgando su verga negra, haciendo unos movimientos circulares, lo cual a él le encantó. Luego de un rato se salió y me giró para dejarme en cuatro sobre el sillón. Volvió a penetrarme desde atrás y así me cogió durante mucho tiempo; al punto que llegué a perder la cuenta de todos los tremendos orgasmos que me hizo tener… Dominic acabó un par de veces dentro de mi agradecida vagina. Más tarde volvimos a compartir una ducha y esta vez, luego de secarnos, hicimos un excitante sesenta y nueve sobre la cama… Después me dijo que yo era una perra hermosa y muy puta. Entonces me puso en cuatro y me la metió por el culo otra vez. Nunca nadie me había dado tanto por el culo; yo le suplicaba que no se detuviera, que me diera más y más, mientras gemía, aullaba como loca y sentía explotar incontables orgasmos… Al salir el sol todavía estábamos cogiendo… Finalmente Dominic me llevó de regreso a mi casa. Mi adorado Víctor ya estaba despierto y esperándome. No hizo falta decirle a mi esposo dónde y cómo había pasado la noche; mi cuerpo lo delataba por sí mismo... Sentía el semen del negro todavía salir de mis orificios; tenía magullones en todo el cuerpo y marcas de mordidas en mis muslos y mis pezones. Víctor sonrió al ver todo eso y yo le dije que todavía tenía ganas…

Autor: Anitaslut44 Categoría: Sexo Interracial

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