Relatos Eróticos de Sexo Interracial


Tercera confusión

2021-12-03


Julia parecía feliz, había conseguido una nueva amiga y se había hecho muy amiga del desconocido. Lo que echaba de menos era el sexo, el desconocido al saber la verdad se sentia cohibido por mantener nuevas relaciones con Julia, pero de vez en cuando la pasión les devoraba, la ultima noche que estuvo con el se derritió de pasión. -en la obra tenemos un negro que no para de quejarse, que quiere unos minutos libres para orar, que le pagamos poco por tanto trabajo, yo no soy racista, pero los negros están aquí para trabajar duro – decía el padre indignado. El motivo de su enfado era distinto, hacia días que no dormía adecuadamente porque su esposa insistía en que se manifestase con ella ante el prostíbulo y la falta de sueño le alteraba un poco. -cierto querido, son sucios y primitivos, no sirven para otra cosa. Julia tenia compañeras de color en su clase y conocía a sus padres, no coincidía con sus papas y no entendía el motivo por el que hablaban tan mal de ellos. -volveremos a manifestarnos contra ese prostíbulo, conseguiremos que lo cierren – dijo su madre con determinación. -¿otra vez? Dios mío, cariño ¿no podríamos darnos un descanso de eso? – dijo su padre. La mujer miró de forma agresiva a su marido, el cual calló de forma sumisa. Julia pensó que si seguían así, podría organizar una fiesta de pijamas sin que se enterasen, ¿Por qué no?. Al día siguiente organizó la fiesta de pijamas, invitó a sus compañeras de clase que agotadas por los exámenes, decidieron que seria una buena idea. También invitó a la hija de su amante, era una joven pelirroja de grandes senos, se llamaba Irene. Los padres de Julia salieron más temprano de lo normal. La fiesta era una fiesta normal, casi infantil en un principio, comieron, vieron la tele, se contaron secretos. Hasta que hablaron de chicos. Ahí la fiesta empezó a perder la inocencia y contaban sus aventuras sexuales. Irene empezó a hablar. -yo estuve en un bar para poderme cambiarme el tampón, el problema es que era un bar de gente mmmm pintoresca. - define pintoresca – pregunto Patricia, una chica de rubia melena de aleonada. -motoristas, macarras, cuando salí del baño habían puesto música y me dijeron que me invitaban a una cerveza si bailaba un rato. -¿y que hiciste? – preguntó Fátima, una chica de color que llevaba un pañuelo en la cabeza. -baile, baile por supuesto, uno de ellos se me puso detrás y rozaba el paquete con mi culo. Todas escuchaban con atención. -Pero luego, me agarraban los pechos mientras bailaba, me daba vergüenza, pero ese chico estaba como un queso. -¿tenia suficientemente grandes las manos? Porque con esas tetas que gastas – decía riendo Carolina, una chica rubia de ojos azules. Irene no hablaba, apartó la mirada con vergüenza. -¡sigue coño! ¿Cómo acabaste? ¿te la metieron bien o huiste como una niña? – preguntó Carolina presa de la incertidumbre. -ni una cosa ni la otra, nos metimos en el baño y se… se… se la pajeé con los pechos. -¿no te comió el chocho ni nada? Que muermo de tío – se quejó Patricia. -¿tu que hiciste Patri? – preguntó Irene sabiendo que la mejor defensa es un buen ataque. Patricia se levantó la camisa del pijama y mostró unos piercings en sus pezones. -¿no te duelen? – preguntó Julia. -a mi novio le encantan – respondió Patricia. -yo estuve en una iglesia – respondió Fátima. -¿no eras musulmana? – preguntó tímidamente Julia. -¡que importa que sea musulmana! ¿Qué coño tiene que ver una iglesia con lo que hablamos? Es como agua y aceite – se quejo Carolina. -sentía curiosidad por ver como era, no es tan distinto de la mezquita, pero había unos confesionarios, sabia para que servían, pero me extrañó que una pareja se metiera en uno que no había cura. -uuuuyyyyyy – dijeron todas. -me metí en el confesionario, en el otro lado y vi como se lo montaban a pesar de que la ventana no se veía bien. -eh aquí el origen del porno codificado – decía Ángela, una chica de largos cabellos negros. -bueno, los veía tan apasionados, tan centrados en lo suyo que…. Me excite y me toqué. -espero que no me espíes cuando tenga novio – dijo medio en broma Irene. -pero no solo eso, eché un vistazo a la biblia y hay muchas cosas calientes en ella, no entiendo porque promueven el celibato – dijo Fátima. -Bienvenida al club – respondió Carolina. -¿y tu Carolina? – preguntó Fátima. Carolina era la más atrevida de todas, pero inexplicablemente se mantenía virgen. (nota del autor: leed la serie Carolina de textos de risa) Carolina sacó de su bolso dos vibradores, uno de treinta centímetros y otro de veinte, el primero era muy grueso, el segundo más delgado. Todas alucinaron con lo que veían, Julia no entendía bien que era eso y Carolina lo sabia. -¿no sabes que es? ¿verdad? – decía Carolina mientras silenciaba a las otras chicas guiñándoles un ojo. -n-no. -quítate los pantalones y las bragas – dijo Carolina. Julia se sorprendió al oír esas palabras, se resistió, pero las chicas la agarraron y Carolina la desnudó de cintura para abajo. -vaya, estas afeitada, significa que hay un chico en tu mente – decía Carolina con una sonrisa. -¡dejadme en paz! ¡no me hace gracia! – decía Julia. -solo te lo meteré todo dentro de ti, ya verás como disfrutas, en cuanto lo encienda, enloquecerás – decía Carolina mientras untaba gel en su instrumento. Julia entendió para que serbia esa cosa ¿se lo iba a meter todo? No podría evitarlo. Lentamente, sentía como algo se metía dentro de ella, estaba demasiado asustada como para notarlo. -¡joder! ¡chicas! ¡mirad esto! Parecía una mosquita muerta y se ve que traga con gusto. Todas miraron con sorpresa , Julia abrió los ojos. Tenia totalmente dentro de ella el vibrador de 30 centímetros, se quedó muda de sorpresa. -bueno, ahora su culito – decía Carolina. Julia quería negarse, pero Carolina encendió el vibrador y la joven anfitriona quedó paralizada por el estimulo. La voltearon y abrieron sus nalgas. -que bonito agujero, pero aún esta agrandado, eso junto a lo raro que caminabas esos días... – decía Carolina. Julia estaba aterrada por lo que iba a decir su amiga. -chicas, nuestra compañera no es virgen del culo. Las reacciones fueron dispares, desde vítores hasta un oh de admiración y sorpresa, pero Julia solo se tapó la cara con sus manos y deseó desaparecer. Carolina introdujo el lubricado vibrador por el ano de Julia que estaba paralizada de placer y vergüenza. Carolina, con lentitud, introdujo completamente el vibrador dentro del ano de Julia. -cielos, preciosa, pensaba que eras una mojigata, pero tus agujeros son insaciables – susurró Carolina al oído de Julia. Pero el timbre del portero automático sonó interrumpiendo la sesión, Carolina, malhumorada, fue a ver quien es. Al volver, Julia entre jadeos preguntó quien era. -un hombre de color de veintitantos que preguntaba si era el prostíbulo de una tal madame Rosa. -si, s-siempre p-pasa, ¿l-le dijiste q-que se había equivocado? – preguntó Julia entre jadeos. -le dije que aquí era y le dejé entrar. Julia dejó de sentir, se quedó pálida como un cadáver, ahora era oficial. Odiaba a Carolina. Todas las chicas miraron a Carolina asustadas, pero esta les dijo con una sonrisa. -¡¿Qué?! ¡es un hermoso ejemplar! ¿podríamos divertirnos con el? ¿verdad chicas?. Las chicas se miraron, estaban sorprendidas por la acción de Carolina, pero les pareció al final una buena idea. Julia parecía que le faltaba la respiración, es cierto que el ultimo hombre que confundió el lugar fue un acierto, a veces se veía con el aprovechando que daba clases a su hija, pero fue suerte. ¿y si ese hombre les hacia daño. Carolina ordenó a las chicas que solo quedasen en ropa interior, todas lo hicieron salvo Julia, que ya había pasado bastante vergüenza. -¡venga! Luego se lo contaras a tus nietos con una sonrisa. Julia no quería, pero Carolina era una fuente de carisma, obedeció con mala gana y de paso se sacó los vibradores que casi le arrancan un orgasmo. El hombre entró en la casa y al ver a las chicas, pensó que eran Huríes que lo saludaban desde el más allá. -bienvenido señor – dijeron todas con una sonrisa. -vaya, sois todas muy hermosas, no se a quien escoger – dijo el hombre de color. -no hace falta, es el primer cliente de la noche, nuestro cliente especial y por eso todas le atenderemos – dijo Carolina guiñándole un ojo. -vaya, pero solo vine a hablar, a desahogarme. Julia suspiró de alivio, pero Carolina no pudo ocultar su decepción. -¿Qué pasa? ¿no somos lo suficientemente bonitas para el señorito? – dijo Carolina. -¡no! ¡no! ¡no!, no dije eso, pero he tenido un mal día con el jefe del sitio donde trabajo y me gustaría desahogarme. Las chicas escuchaban como era siendo explotado por el padre de Julia, esta, oía con vergüenza y pena la historia. -¿y que harías si tu jefe tuviese una hija? – preguntó Carolina de forma picara. -¡seguro que no es más que una pija engreída que se pasa todo el tiempo en tiendas y en un colegio de estrechas! ¡si la tuviera en mis manos la dejaría bien preñada! ¡así sabría lo que es un negro de verdad! – dijo el hombre de color enfurecido. -chicas, asead a nuestro invitado mientras yo preparo "su fantasía" – decía Carolina con una sonrisa. Se llevó a Julia a su habitación, cuando estuvieron a solas, la anfitriona preguntó. -¿Qué planeas hacer? -¿Qué te parece sentir carne negra dentro de ti? Seguro que la tiene más grande que el vibrador que te metí – respondió Carolina. Eso aterró a Julia ¿tan grande podía ser? Le suplicó que no le hiciera eso. -vamos, seguro que lo disfrutas, además, tienes que compensarle por lo que le hizo tu padre ¿no?. Julia bajó su mirada, después de escuchar la historia del "invitado" no podía evitar tener que hacer algo para compensarlo, Carolina al verla, se sintió un poco culpable. -oye, no tienes que hacer eso si no quieres. -no, quiero hacerlo, ¿Qué debo hacer? – preguntó Julia. El hombre de color se sentía feliz, estaba en la bañera con tres hermosas chicas desnudas enjabonándolo con sus pechos. Irene enjabonaba su pecho. Patricia las piernas. Fátima su trasero. No tardó en manifestarse una enorme erección, una erección tal que las chicas se asustaron. -¿queréis chupármela? Preciosas. Las tres, sonrojadas, dejaron de frotarlo, Patricia lamia los testículos, Fátima el tallo y Irene masajeaba el glande con los pechos, aquella cosa tan larga, cálida y palpitante las excitaba. Pero les daba miedo. -chicas, la fantasía de nuestro invitado está preparada, si me puede acompañar, señor – decía Carolina. El hombre de color acompañó a Carolina hasta la habitación de Julia, ella estaba vestida con el uniforme escolar. -aquí tiene a la hija de su jefe, que la disfrute. Después de dejarlos solos, el hombre de color contempló a Julia, reconocía el uniforme, por un momento quiso arrancárselo, penetrarla sin piedad sin importarle el daño que pudiera hacerle. Pero miró sus ojos. -agradezco vuestros servicios, pero, no pasarías por su hija. Julia no lo entendía, le preguntó por que. -tus ojos, tienen algo de soledad, tristeza, en cambio los ojos de la verdadera hija estarían llenos de aires de superioridad. -entonces, no le molestaré más – dijo Julia incorporándose. Pero el hombre de color la agarró y la mantuvo en la cama. -no preciosa, tus amigas me han dejado mi "rifle" bien cargado, así que te toca a ti descargarlo. Las manos del hombre de color acariciaron bruscamente los pechos de Julia por encima de su ropa, luego, con fuerza abrió su camisa, saltando sus botones y mostrando su sujetador que fue inmediatamente arrancado. -pequeños, pero hermosos, demasiado hermosos para un sujetador con ositos – dijo el hombre de color. La boca del hombre succionaba con fuerza los senos de Julia, la cual, sentía como esa boca le estaba arrancando unos jadeos. Inconscientemente sus brazos abrazaron la cabeza que le chupaba como un recién nacido, una boca que succionaba, tocaba y lamia hábilmente sus símbolos de mujer. Una habilidad que le arrancó un orgasmo. El lo notó, acercó el glande a los labios de Julia, la cual, le dio besitos con suavidad para después lamerlo con sensualidad. Pero era demasiado grueso como para entrar en su boca, acarició ese largo falo con sus manos y sus sedosos pechos y empezó a masturbarlo mientras su lengua recorría la cabeza del miembro viril. Aquella paja de cuerpo entero excitaba al hombre de color que no tardó en eyacular abundantemente en la cara de Julia. -cielos, hace dos años que no lo hacia – dijo el hombre de color. -¿esta satisfecho? Mi señor – preguntó Julia de forma tímida. -no – dijo el hombre de color mientras metía la mano bajo la falda. Julia sentía vergüenza, se tapó la cara mientras aquel hombre la tocaba por encima de sus bragas, unas bragas que no tardaron en ser arrancadas para que los oscuros dedos de su amante exploraran su interior. -n-no, mi señor, así no – decía Julia muerta de vergüenza. -si, estas bien mojada – dijo el hombre de color apuntando su pene en la concha de Julia. Julia estaba aterrada, la iba a penetrar con un falo enorme, sentía como ese falo se abría camino por su interior, pensaba que iba a dolerle. Pero no le dolía, el hombre de color bombeaba con suavidad, con dulzura. -cielos, eres tan cálida, tan suave, me encantaría comprarte y hacerte mi mujer. Julia recibía amorosamente esas palabras, quiso agradecerlo usando sus músculos vaginales, pero aún no los dominaba del todo. Lo que veían sus ojos era un hombre de color que se movía encima suya en un ritmo de adelante y atrás, un ritmo que aumentaba conforme ella sentía más y más placer. -joder, creo que voy a llenarte, ahhh – decía el hombre de color mientras llenaba el útero de Julia con sus semillas. Julia también había llegado al orgasmo, un orgasmo tan intenso que la agotó y se sumió en un profundo sueño. El hombre de color iba a vestirse, pero vio al resto de las chicas salvo Carolina que lo miraban. -señor ¿no se ocupa de nosotras también? – decían las chicas mientras abrían sus labios vaginales. Después de que el cliente se fuera satisfecho, las chicas tomaron la píldora antibaby que Carolina les facilitó. -veo que tu no has querido catarlo – decía Patricia con burla. -os dije que me reservo para uno, además, hago mis ejercicios – decía Carolina mientras bajaba sus pantalones. Vieron las chicas como con sus músculos vaginales sacaba y metía su vibrador que estaba metido. -bueno ¿Dónde dormimos? – preguntó Fátima. - en la cama de Julia, es bastante grande y cuando despierte nos repartiremos el dinero y… también podríamos jugar entre nosotras – dijo Carolina guiñándoles un ojo.

Autor: Anónimo Categoría: Sexo Interracial

Leer relato »

Esclavas de granja

2021-11-28


Cassandra y Ashley eran solo una madre e hija que paseaban por el campo, eran sin duda unas bellezas Cassandra un sexy madura de uno 40 blanca, rubia ojos azules, con un buen culo y tetas enormes. Ashley de 15 era básicamente igual que su madre solo que con tetas mucho menores y pecas en su rostro. Bueno las fueron abordadas por el viejo Fred un viejo granjero, un hombre de unos 50 canoso y negro pero sin así musculado y alto. Vivía con sus hijos Jerome, mark y Al de mayor a menor todos dignos sementales incluso Al a sus solo 14 se veía mucho mayor. El viejo logro convencer a madre e hija de pasar a su casa después de divagar un rato entraron el viejo ofreció unas bebidas a ambas mujeres. Todo se oscureció al despertar Lo primero que vio Ashley fue un corral de vacas dónde el menor y mayor de los hijos de Fred estaban con ella desnudos enseñando sus duras vergas. A su lado podía oír lo gritos de su madre siendo cogida por sus 2 agujero por Fred y su hijo de en medio. Ashley intento huir, pero lo 2 jóvenes negros la detuvieron. Y arrancaron sus pocas ropas. Tomaron sus blancas pantis y envolvieron su cara en ellas. Al forzó a Ashley a montar a Jerome, ensartando su enorme verga de 21cm en su virgen y rosa coño. La madre de Ahsley veía todo mientras Fred le cogía el culo y su hijo mordía sus tetas. La mujer rogaba por qué soltaran a su hija, pero Fred le dice al oído que se acostumbré a su nueva vida como putas de la familia. En eso Ashley era empalada por Al mientras Jerome Descargaba chorros de caliente semen en su descifrado coño. Continuara

Autor: Das dick Categoría: Sexo Interracial

Leer relato »

La profesional

2021-11-01


En una habitación muy amplia, Sergio está desnudo tumbado en la cama, apoyado sobre la almohada. Observaba toda la estancia decorada con gusto minimalista, paredes blancas y muebles en madera de ébano. A la derecha, la pared la domina un Miró original. A la izquierda un armario vestidor está ahora vacío pero ha albergado ropas por valor de 100.000 $. Frente a él un gran ventanal con las cortinas abiertas permiten ver todas las luces y neones que iluminan Manhattan. Éste ático en el corazón de la capital del mundo ha sido su hogar los últimos siete años. De repente la puerta del baño, camuflada junto al Miró, se abrie y aparecie Lourleen. Era una espectacular mujer negra de metro ochenta de altura con un cuerpo de top model. Tenía una cara redonda con el pelo corto y flequillo. Unos ojos verdes enormes. Sus labios gruesos y más oscuros que el resto de la piel delimitaban una boca grande dónde una perfecta dentadura blanquísima le había llevado a protagonizar un anuncio de dentífrico. Un cuello esbelto, unos hombros redondeados, unos pechos muy grandes de los que sobresalían unos pezones gruesos y negros. Su vientre era plano y su cintura se estrechaba hasta la perfección. Un prominente monte de Venus rasurado daba paso a unos labios carnosos que escondían un clítoris tremendamente grande. Sus glúteos poderosos y firmes se apoyaban en unas piernas largas y perfectamente moldeadas. Sus manos eran preciosas y su piel de ébano era suave como la seda. Lentamente, casi desfilando por la pasarela, colocando un pie delante de otro, lo que provocaba un sensual movimiento de cadera, se aproximaba a él que le esperaba con una enorme erección. Un tipo como él podría tener a cualquier mujer, tan solo tendría que ir a un local de moda y, como más de una vez había hecho años antes, “camelar” a alguna chica dispuesta a pasar un buen rato con un apuesto broker de Wall Street. Pero esta noche quería otra cosa, algo más prohibido. La última vez que había pagado por sexo había sido en Barcelona, después de la final olímpica de baloncesto con sus amigos hacía dieciséis años. La chica se hacía llamar Gigi y ellos eran cinco niñatos veinteañeros que no habían visto nada parecido en sus vidas. Por supuesto aquello les salió mucho más barato que el servicio que había contratado esta noche. Hoy, desde la perspectiva que dan los años y el dinero, recordaba aquel local barcelonés como un antro donde, como bien dice Sabina en una canción, “...el desamparo y la humedad comparten colchón...”. Lourleen se arrodilla ante él y comienza a chupársela. Engulléndola sin esfuerzo hasta la campanilla antes de comenzar a subir lentamente mirándole con sus ojos de gata y cara de vicio. Sergio subió sus brazos por encima de su cabeza colocando la nuca entre las manos cruzadas dispuesto a disfrutar de la ardiente boca de la profesional. La chica estuvo mamando a conciencia durante un rato. Después comenzó a subir desde su pubis, besando su escultural torso, hasta colocar sus impresionantes tetas a la altura de la boca de Sergio para dejar que le mordiera los pezones. Él se deleitó con estos, lamió, succionó y tiró de ellos con sus dientes arrancando a Lourleen un gemido de placentero dolor. Luego el hombre le besó el cuello y la colocó sobre su pene para que le cabalgara. Ella gemía a cada pollazo que recibía interpretando su papel y él disfrutaba de la visión cogiéndola por la cintura. Estrechándola entre sus manos y sintiendo el calor de su maravilloso coño húmedo abrazando su polla. Tras unos minutos, Sergio le pidió que se colocase a cuatro patas. La mujer apoyada en sus codos ofrecía una excitante imagen de sumisión. El hombre se colocó justo detrás y pudo ver como los henchidos labios no podían abarcar la magnitud de su clítoris excitado y todo el conjunto sobresalía entre sus muslos. Se fue directo a sus poderosas nalgas de ébano. Redondas, duras, impresionantes. Las besó y las mordió para luego abrirlas con ambas manos y lamer toda la raja de arriba a abajo, recreándose en la entrada arrugada de su ano de piel más oscura. Para luego seguir descendiendo hasta saborear los fluidos que manaban de su sexo. Era una auténtica diosa y Sergio quería disfrutar de toda ella. De un cajón sacó un bote de vaselina. Comenzó a untárselo en el ano y luego en su miembro. La mujer hundió su cabeza en el colchón haciendo que su culo quedara más expuesto a la voluntad del hombre. Lourleen se lamió los dedos y comenzó a masturbarse. Sergio se incorporó y apuntó con el glande a su objetivo. La gran experiencia de ella hizo que la penetración fuera más fácil de lo previsto. Una vez la tuvo enculada sintió como ella apretaba su culo abrazando su gorda polla y comenzó un movimiento pausado hasta conseguir una profunda penetración. El hombre fue acelerando el ritmo al tiempo que le agarraba de la cintura. El dilatado esfínter anal de la scort recibía con solvencia las embestidas del broker que fueron aumentando a mediada que lo hacía su excitación. Cuando notó que se iba a correr se la sacó del culo y con una paja terminó sobre la espalda de ella con un sonido gutural. Lourleen gimió al sentir su cuerpo bombardeado con el semen caliente de su cliente. La visión de la espalda negra salpicada con chorros de semen blanco le producía a Sergio un morbo especial. Ella ahora se abría los glúteos dejando a la vista un agujero anal exageradamente abierto. El hombre aprovechó para volver a metérsela, de nuevo hasta el fondo, y depositar allí su último chorro de leche. Sergio cayó rendido sobre la cama y Lourleen, con trabajo para moverse por el esfuerzo soportado, volvió al baño a lavarse. Antes ya lo había hecho cuando él le pidió una “cubana” entre sus maravillosas tetas y le colocó un precioso “collar de perlas” sobre su esbelto cuello. Media hora después la puta de lujo recogió los 5.000 $ que su cliente le había dejado en la mesa del recibidor y se fue. Elegantemente vestida con zapatos de tacón de aguja, medias de seda y un discreto conjunto de falda negra y chaqueta entallada sobre camisa blanca, en las concurridas calles de Nueva York pasaría desapercibida y nadie sabría a qué se dedica ni muchos menos que acababa de hacer un rentabilisimo servicio.

Autor: Anónimo Categoría: Sexo Interracial

Leer relato »

Una noche

2021-09-22


Era un dia sabado, mi esposo eataba de viaje, él y yo vivimos en la casa de mis suegros nos fuimos a vivir allí despues de casarnos, su casa es grande y tiene varios cuartos. Yo soy una chica blanca, pelo negro hasta los hombros, de 1.60 de estatura, 25 años, pienas llenitas, mi trasero llama muchas miradas por que tengo gluteos grandes, mis senos tambien lo son y me gusta el sexo, sobretodo cuando tomo vino me vuelvo una ninfómana. Como ya les dije mi esposo se encontraba de viaje en plan de negocios, ya tenia tres dias de ausencia, una noche que me encontraba en el cuarto puse una película pornografica, esta era uma pelicula que compré en una tienda sin que él supiera, trataba de unos negros albañiles que tienen sexo con la dueña de la casa en ausencia de su esposo la vi el dia jueves, estaba tan buena la pelicula que me masturbe dos veces sin hacer mucho ruido por que mi pequeña hija de 1 año se podia despertar, sobretodo me gustó cuando los tres negros se la follan a la dueña de la casa que dicho sea de paso se parece a mi; al dia siguiente regresé a la tienda y compré un consolador negro de latex, con él me daba mucho placer viendo la pelicula. El dia sabado en la noche estaban mis suegros tomando unos vinos con unos amigos y amigas, mi suegro me dice.. samantha por que no vienes a tomarte unos vasitos con nosotros, asi lo hice, tomamos unos vasos de vino, pero estaba tan rico y dulce que me tome dos botellas yo sola, como ya les conté los vinos me ponen muuuy caliente y como no podía estar ahi mas ya que podia cometer una imprudencia con algunos de los invitados, me fui a mi cuarto. Estaba tan caliente que me puse a ver la película de los negros albañiles que hizo que me encienda mas, busque con locura mi consolador para darme placer, pero dije no!.. es sabado, la noche es joven, quiero sentir una gran polla negra, me puse un hilo dental rojo sin brasier, un polo largo de mi esposo color plomo que me llegaba hasta arriba de la rodilla con una correa, para que marque mi cintura, medias negras hasta la mitad de la pierna y unos zapatos de taco ancho, me pinte los labios de un color rojo intenso, y salí por la cocina para que no me vieran salir, me veia como una gran puta, estaba muy exitada y nerviosa a la vez, la vagina la tenia bien mojada y caliente, camine hacia la avenida principal que estaba a unas cuadras donde llegan algunas chicas para prostituirse, mientras caminaba los carros que pasaban me decían de todo, que buen culo tienes, esas piernas las quiero aqui !, esa boca se nota que la mamas bien rico mamita, y yo que estaba que ya queria tener una buena polla en mi boca y en mi vagina, pero era muy cerca a mi casa y no podía arriesgarme ademas yo queria una polla negra como la de la película. Al llegar a la avenida, prendi un cigarro y lo fume como una puta angustiada, en mi caso de polla, estaba esperando, pararon muchos carros pero yo queria una polla negra, luego de unos minutos un taxi viejo se detiene y me llama, me dice con una voz ronca.. Cuanto me cobras putita para comerte esta tremenda polla que está esperando que la chupes primero, agarrandose el gran paquete que se notaba tenía, dentro del auto un hombre negro, un poco gordo, canoso, se veía de unos 2 metros por lo menos ya que se doblaba dentro del auto, estaba muy sucio con una camisa semiabierta, con unas tremendas manos negras en el volante, era muy negro y su carro tenía un fuerte olor a sudor, pene y vagina, entonces cundo me dijo eso, ya me imaginé en el momento chupando su polla negra y tenerla en mi vagina quitandome la calentura..... Les terminaré de contar el relato muy pronto, mi esposo va a salir de viaje otra vez por una semana, lo tengo que despedir.... Nos vemos.

Autor: Samanta Categoría: Sexo Interracial

Leer relato »

Altruismo en el semáforo

2019-11-09


Manera muy peculiar de como mi esposa "ayudó" a un par de inmigrantes africanos... No se en otros lugares, pero en mi ciudad es común en los semáforos ver a inmigrantes, la mayoría de ellos de origen africano, vender cleenex, mecheros o colgantes para ganarse la vida, siempre mi mujer Frida fue una persona muy altruista y el gusto por ayudar al prójimo lo lleva hasta el final de las consecuencias. Hace unos días, tuvimos en un semáforo una charla sobre lo duro que tuvo que ser para esta gente ir a un lugar lejano de su casa para buscar un porvenir mejor, y siempre, sacando su lado morboso, decía que apetecía de parar en los semáforos aunque sea para mirar el bulto de los pantalones de aquellos inmigrantes. Un dia me los llevo a casa para darles una ducha y algo caliente de comer me decía con tono pìcaro Frida..... pero para mi sorpresa, lo que creí que fue una charla infirmal resultó ser pura verdad . Ese dia llegaba del trabajo más tarde y ella me llamó al celular para darme con lujo de detalles lo que le cundió aquella tarde. Ni corta ni perezosa, se fue en su auto a buscar a dos de estos negros y no se de que manera los convenció para subir y los llevó casa. Les dió de comer y les proporcionó ducha y ropa mía ya vieja pues ambos eran corpulentos de mi estatura como yo. Fred y Moses, asi se llamaban no sabían como agradecer a mi esposa el corazón tan grande que ella tenía por tan noble gesto, eran hombres buenos, correctos y educados, para nada se imaginaban de que manera la puta de Frida iba a cobrar sus servicios. Toda vez ya aseados, mi esposa les pidió un instante de espera en el salón de la casa pues iba a obsequiarles con un regalo, ellos abrumados esperaron sentados en el salón hasta que apareció Frida con una lencería erótica que le regalé por su aniversario de color rosa y según me contò ella se quedaron estupefactos y congelados. Frida, muy sensual como es ella, les pide a ambos que se pongan de pie y que opinaran de lo que estaban viendo, incitándoles a que les confesara la última vez que habían tenido relaciones sexuales a lo que ambos dijeron que llevaban meses sin probar bocado. Eso excitó y de que manera a Frida pues les dijo que ese era el último regalo que ella les iba a ofrecer y era su cuerpo, les comentó que no temieran que estaba sola y que yo tardaría hasta la noche en volver con que los dos negros se despojaron de los chandals que les ofreció Frida , que eran míos, y presentaron sus enormes credenciales para ella. Dos rabos de más de 23 ctms, aproximadamente que hicieron las delicias de Frida y que devoró como loca ante la atónita mirada de ambos que no se creían lo que les estaba ocurriendo. A Frida le cachondeó mucho que entre ellos hablaran un idioma para ella ilegible, suajili o algo así propio del Africa más cerrada, ambos eran Senegaleses. Uno de ellos la recostó en una mesa baja que tenemos en el salón y abriendola de piernas se puso de rodillas y empezó a darle lengua en su coño, a Frida le llamó la atención la grande que tenía igualmente la lengua y que con solo una pasada abarcaba casi todo su coño inundándolo de saliva y sus flujos propios de su excitación mientras el otro se puso a la altura de sus dos tetones y empezó a hacerle una rica rusa Frida , tan grande la tenía que el comienzo de su verga le alcanzaba para entrar en su boca y estuvo largo tiempo así. De pronto y ella siguiendo con la rusa, siente como deja de notar la lengua y aún con el otro negro de rodillas, nota como un enorme trozo de carne intenta abrirse paso por entre sus labios vaginales lo que le hace estremecer de placer. Pese a su gran tamaño dice ella que no le costó trabajo penetrarla y que pronto empezó con unas fuertes embestidas notando en sus gluteos los huevos de este rebotar, entre ellos se seguian hablando y se dieron un relevo para que el otro empezara a follar su coño en tanto que alli Frida dijo basta con un orgasmo que ella mismo creía que se habia meado de lo que llegó a sentir. En un momento, uno de ellos, le hizo un gesto a mi mujer con los dos dedos sin saber a que se refería en principio, la voltearon, uno de ellos se tumbó en la mesa y Frida obediente cabalgó su polla, lo que le esperaba era descomunal, el otro se puso detrás obligando a parar la cabalgada e intentó introducir su polla en el culo de Frida, mi mujer intentó resistirse pero este andaba como loco y le sujetó sus dos brazos por la espalda inmovilizándola y hablando entre ellos empezaron salvajemente a follarla los dos a la vez ante la mezcla de dolor y placer de Frida a la que le duró poco el disgusto toda vez que estaba ensartada por los dos negros llegando a otro orgasmo sideral y cambiándose de postura para que el otro probara tambien su ano totalmente abierto eyacualndo este dentro de su culo y el otro en sus tetas. Agradecieron el gesto a Frida y le invitaron a de vez en cuando parar en su semáforo para “saludarla” de nuevo.

Autor: Frida Categoría: Sexo Interracial

Leer relato »

Mi esposo cornudo por emborracharse

2019-10-13


Este Negro muy dotado, supo qué hacer en el momento indicado, me dió el mejor orgasmo de mi vida a metros de mi esposo... la historia de mi primera infidelidad. Nosotros no somos una pareja abierta, yo lo engañé. No me pudé resistir...Por ahora solo con este negro hijo de puta, que me tiene a mal traer... no me lo puedo sacar de la cabeza. El viene a Argentina cada tanto y cada vez que viene me destroza y me encanta. Esto empezó en Buenos Aires. Mi marido se ganó una invitación a una de estas fiestas empresariales por la compañía en la que trabaja (tiene un buen cargo). Cuestion que nos toco una mesa con gente de afuera, la mayoría hombres y me miraban bastante y no es que yo me haya ido muy provocativa, lo único si, es que tenía un vestido con un tajo lateral que dejaba ver mi pierna...este negro, no tan apuesto, pero si robusto y alto...me miraba más que todos y sin que mi marido se diera cuenta en un momento fuera de la mesa me guiño un ojo...eso me exitó bastante. Fue transcurriendo la fiesta y bailamos tomamos bastante, mi marido por demas. Le pedí que no se pase, que estaban todos sus jefes y me contestó mal, eso me molestó. Seguimos bailando. Había mucha gente y mucho rose...en un momento este negro que no dejaba de mirarme me pasó bailando por atras y sentí como me apoyó y te juró que me mojé al instante...inmediatamente lo miré a mi esposo y el ni enterado estaba ya bastante borracho. Fui al baño el negro me seguía con la mirada casi todo el tiempo...ya en el baño comprobé que estaba toda mojada por la situación. Para cuando volví le dije a mi marido que vayamos al parque a tomar algo de aire a ver si se recuperaba un toque, nos fuimos a sentar a unos bancos que había ahi cerca, era verano la noche estaba rebuena y no va que se duerme en el banco este. Inmediatamente que se duerme me cae el negro, me agarra de la mano y me lleva. Ahi nomas había un salon en desuso con todas las luces apagadas y con cortinas...para cuando me agarró de la mano yo ya estaba super excitada y enojada con mi marido por lo que venia pasando. Me metió en ese salon, nadie nos vio entrar estaba todo oscuro. Me metió la mano entre el tajo del vestido y se encontró con un desastre todo mojado, me miró a los ojos y me beso con mucha intensidad como hacia tiempo nadie me besaba, se le notaba mucho las ganas de cojerme...para esto yo ya estaba al borde de acabarme mientras me jugaba con dos dedos...me agarro la mano y me la puso en su miembro (muy grande y extremadamente duro). Cuando estaba por acabarme me levantó el vestido me pusó de espalda y me la fue poniendo de a poco hasta el fondo, una vez que llegó al fondo empujó a fuerrrrte de abajo para arriba dejándome en puntas de pies casi en el aire ya que era bastante más alto que yo, me pego unos diez bombazos con todo y tuve el mejor orgasmo de mi vida. Se me escaparon unos gritos de placer, en ese mismo momento me acordé de mi esposo, me quise salir y cuando me di vuelta me levanto y me cojió durísimo contra la pared, en el aire...me volví a acabar en pocos bombazos entre lo grande y dura que tenia la pija. El morbo de tener al forro de mi esposo borracho dormido a metros míos y lo bien que se movía el morocho este no podia parar de acabarme. Me quería ir, era mucho el riesgo...pero no podia parar de sentir ese miembro todo venoso y grande provocandome espasmos de placer, me temblaba todo el cuerpo...después quedé parada de frente a él y agachado me ensartó muy hasta el fondo..en total me hizo acabar 4 veces...y sin preguntarme me acabó adentro el descarado...menos mal que tomo pastillas porque no sabes la cantidad de semen que me salía de la concha..rebalsaba...es un tremendo semental. Le deje mi mail, cada vez que viene a Buenos Aires nos encontramos y me coje muy duro...nose que hacer, mi marido algo sospecha..esa noche ni se enteró de nada. Me acomodé el vestido, el pelo un poco, esperé unos minutos...salí al patio y este seguía desmayado...así que me senté junto a él y despues de un rato lo desperté, pedimos un taxi y nos fuimos al hotel...mientras íbamos en el taxi sentía como me seguía cayendo un hilo de leche por la pierna...fue una locura.

Autor: carla4bbc Categoría: Sexo Interracial

Leer relato »

Consiguiendo al inversionista

2019-10-12


En la empresa donde trabajo empecé a los 18 años como ya les comenté en relatos anteriores, mi primer puesto fue el de secretaria de mandados, cuando fui adquiriendo experiencia y cursando la carrera universitaria ascendí de cargo sustancialmente hasta llegar al puesto de Gerente de Operaciones, este puesto me lo gané con esfuerzo, ya tenía 6 meses en dicha dependencia cuando comencé a tener relaciones sexuales con mi jefe, o sea, no me conseguí el puesto por haberle abierto mis piernas, quiero aclarar eso. En dicho puesto se trabaja mucho con lo que respecta a clientes, socios, posibles clientes e inversionistas, en muchas ocasiones y para ganar inversión o clientes tuve que utilizar estrategias para la obtención de resultados, acudía a cenas a las que me invitaban los señores, con un poco de coqueteo y buen trato siempre conseguía persuadirlos y me los ganaba, pero nunca me acosté con ninguno de ellos para obtenerlos, no es que no se daba oportunidades, la mayoría siempre trataba, pero yo me hacía la desentendida, si bien soy la amante de mi jefe, eso no quiere decir que me acueste con los socios también. Hace como 2 semanas contactó conmigo una persona que pretendía ser parte de nuestra empresa, es un coreano con mucho efectivo al cual mi jefe personalmente me solicitó que lo convenza de invertir con nosotros, ningún miembro pudo convencerlo en anteriores ocasiones, entonces me lo tomé como un desafío. El lunes siguiente llegué hasta la oficina del oriental para una reunión informativa que me sirvió de sondeo personal para ver hasta dónde podía llegar para ganarlo, entré a la oficina y nos saludamos, comencé exponiéndole nuestras opciones y todo lo referente a la empresa, me escuchaba atentamente aunque ni una palabra decía, me estaba incomodando que solo yo hablaba, al terminar me dice que lo va a pensar, esa palabra no me gusta para nada, para mí significa "no me interesa", entonces saqué mi tarjeta y atrás le anoté la dirección de un restaurant y le dije que lo invitaba a cenar a las 20 h, tomó la tarjeta y me dijo gracias. Salí más que confundida de ahí, no es fácil el trato con ellos, pero esperaba que me diera alguna sonrisa o respuesta. Llegué algo frustrada a casa, me acomodé, en eso recibo una llamada, al contestar me dijo el coreano que le interesaba la propuesta que le había expuesto y que aceptaba la cena, pero que debíamos hablar más sobre ello, "andá a la cena casual, sin ropa de oficina" me pidió, "perfecto señor" le contesté, al cortar salí rumbo a la peluquería, quería estar espléndida para noche, me puse un jeans al cuerpo y una blusa con escote en V ceñido, sin brassier, la gravedad aún no afecta a mis pechos. Llegué al restaurant, el señor ya estaba sentado, me acerqué y se levantó como todo un caballero a saludar y arrimar la silla para mi, estaba algo nerviosa, quería tocarle de vuelta el tema del negocio y me dijo "ahora no, cenar, tomar algo y después", mientras estaba comiendo noté que me miraba mucho los pechos, bueno, pasa mucho eso en mi caso, entonces ya con las copas encima él se fue abriendo más a la charla, también yo fui distendiéndome más, aproveche y le volví a tocar el tema de negocio y me dice "hasta dónde estás dispuesta a llegar para la firma?", "hasta dónde quiere usted llegar?" le pregunté, "eso me gusta mucho, mujer fuerte y negociadora" me dijo, sonreí mientras me acomodaba los pechos como estrategia para calentarlo, "vamos a otro sitio, conocés alguno?" me preguntó, "conozco muchos lugares para estar tranquilos" le contesté. Salimos, él me escoltó hasta mi casa, dejé mi vehículo y subí con él, por el camino me preguntaba a mi misma "Sonya, qué estás haciendo? se supone que no te gustan los orientales, y si la tiene muy chico como suelo escuchar?", me tranquilizaba al mismo tiempo contestándome "tampoco me gustaban los negros y terminé siendo perforada por ellos, si la tiene chica, igual dale el gusto, total un pene más no te hará más puta" Lo guíe hasta un motel que se encuentra en la ciudad de Lambaré, nos bajamos, él solo me miraba, nunca intentó tocarme, ya adentro empezó a desvestirse sin mediar palabras, tomo unas píldoras, mientras fui al sanitario a pegarme una ducha, me paré frente al espejo y me dije "tu puedes, solo es uno más, mentalizate en el contrato que va a firmar", tomé valor y salí, grande fue mi sorpresa al verlo acostado con el pene erecto hasta más no poder, mi vagina se chorreó por semejante tamaño, medía unos 20 centímetros, grosor normal, pero la cabeza del pene era enorme, me gustó eso, me encantó que la tenga así, me acerqué a la cama entre sus piernas, acomodé mi cabello de lado y empecé a engullir esa preciosa cabeza enorme, el líquido seminal era abundante y rico, me levanté poniéndome sobre él, le puse el preservativo y mirándolo fijo, me fui sentando de a poco hasta meterla toda, él seguía mis movimientos, pero no me tocaba, tomé sus manos y las puse sobre mis pechos para que me las apretara, su pene se sentía delicioso, apenas podía creer que la tuviera así, era irreal para mi verme al espejo de los costados disfrutando sobre un coreano, el solo sonreía mientras me acariciaba los pechos, no emitía sonido alguno, pero noté que disfrutaba de mis gemidos de placer, ya estaba por llegar. Me moví más rápido cada vez y en gran gemido tuve un feroz orgasmo, las contracciones no paraban, me recosté sobre su pecho a escasos centímetros de su rostro gimiendo en cada terminación, "estás por terminar?" fueron mis palabras entre suspiros, "ahora es mi turno" me contestó, me acostó a su lado abriéndome las piernas y fue penetrándome profundo, me encantaba la sensación, observaba el espejo del techo, yo abierta y él cogiéndome sin descanso, no paraba un segundo, sin mentir, me cogía rápido, muy rápido sin descanso, sin emitir sonido, mis gemidos y el clásico sonido de testículos golpeando la vagina era lo único que se oía, así me tuvo durante 40 minutos aproximadamente, ya me estaba volviendo loca, me besaba el cuello, mis orejas, sentía mucho placer cada vez más, en cada arremetida me lo metía fuerte, era como que quería que me duela, comprendí eso y lo complací, "quiero que termines", le dije mientras mis labios tocaban los suyos, "el preservativo hace que tarde más" respondió, estaba súper caliente y me gustaba mucho la forma en que me estaba penetrando que sin pensarlo dos veces lleve mis manos a su pene y fui sacándole la protección, no dijo nada, se quedó quieto un momento y fui acomodando de vuelta su pene dentro de mi vagina, "cuando vas a eyacular avisame" le pedí, sonrió y siguió bombeando hasta el fondo mientras nos besábamos. Después de interminables pero ricos 10 minutos, sus movimientos fueron acelerándose y ya estaba yo llegando a otro orgasmo, casi por eyacular él se sale, pero justo estaba también por llegar yo, mi idea era que me eyacule sobre el pecho, pero no me contuve y lo estiré de vuelta sobre mi, volvió a penetrarme y casi al mismo tiempo llegamos al orgasmo, ambos sentimos nuestras contracciones, terminó adentro mío en abundancia, el semen bajaba entre mis nalgas recorriendo mi ano hasta quedar en la sábana, nos besamos largo rato, ya estaba para otra más, mientras lamía mis pezones me tocaba el clítoris, su pene estaba volviendo a ponerse duro, lo recosté boca arriba y ya que me la estaba pasando más que bien, se la volví a chupar hasta que esté bien erecto, lubricaba mi ano con mi fluido vaginal, mientras se la mamaba dilaté mi ano para poder darle más placer, me coloqué de espaldas y me senté haciéndole ver qué me estaba cogiendo el culo, me movía y abría mis nalgas para que pudiera ver, acomodé de cuatro bien empinada y me penetraba sin cesar, hasta que suspiró y se vino de vuelta bien adentro, podía sentir su líquido salir. Tuve 3 horas de sexo con él, si, 3 horas, a esas alturas ya no me importaba si firmaba o no el acuerdo, solo quería saber cuándo volveríamos a salir, re encantada me quedé con este señor. Me bañé, me iba a vestir y me dijo "me regalas tu ropa interior?" dudé un rato y se la di, antes de salir nos besamos de vuelta un tiempo, subimos a su vehículo, me acercó a casa y se despidió prometiendo volver a repetir la noche, "nada de cena, directo al motel" le dije riendo, "muy rico el postre" bromeó también. Esa madrugada dormí súper bien, relajadísima, como a las 7 am me llama mi jefe "no sé qué ni cómo hiciste pero tenemos la firma del Señor Pablo Saito, sos una genia", se me abrió el mundo, aparte de haberlo pasado rico, ahora tengo el cliente que tanto buscamos y no fue esfuerzo, me gustó haberle abierto mis partes, es la primera vez que consigo algo cogiendo, supe usar mis atributos para los negocios, lo más importante, aún sentía su esperma caer... rico.

Autor: Ameba Categoría: Sexo Interracial

Leer relato »

Muriel entregada al encanto africano.

2019-10-03


Estamos en una ciudad indeterminada, Muriel es la protagonista de esta historia. Una chica normal que puede ser tu compañera de trabajo, tu vecina que siempre encuentras en el ascensor, hasta una total desconocida que te cruzas por la calle. Aparentemente cerca de la treintena, con un trabajo estable y escribiendo las líneas de su propia vida. Físicamente tiene un cuerpo delgado, un pecho desarrollado natural, corte de pelo Bob long y ojos grandes con forma de almendra y tono miel con labios carnosos y nariz fina. Ella aun no lo sabe, pero hoy va a cumplir una de sus mayores fantasías que desconoce que pudiera existir. Ha quedado con su grupo de amigas para hacer una noche de chicas. Primero han quedado para tomar algo en uno de sus locales favoritos. El cuatro monos. Varias cervezas y alguna ración de bocados sofisticados sirven para amenizar su estancia. La siguiente parada es uno de los pub más populares de la ciudad. Llegan cuando todavía no hay exceso de gente y pueden disfrutar de espacio suficiente para bailar libremente y fantasear con ser las intérpretes de las canciones cantándolas como si nadie más estuviera allí. Comienza la aglomeración de gente y con ello no tardan en aparecer los primeros chulos de discoteca buscando atención emocional. Muriel pese a ser algo sumisa, los descarta a las pocas palabras que cruza con ellos. Ninguno es capaz de convencerla ni de llegar a sus instintos más bajos. Todo esto cambia con la irrupción de Bob. Un sudafricano alto, más alto que Muriel, con un cuerpo de proporciones griegas ideales y un tono de piel color chocolate que incita a salivar. Su traje y corbata no pasan desapercibidos para Muriel y las primeras palabras que cruzan ya la cautivan. Dejan las bebidas a parte y comienzan a moverse al ritmo de la música. Bob enseguida lleva la iniciativa en el baile y Muriel se deja llevar. La seguridad de Bob en sí mismo y llevándola en el baile le despierta sus instintos. Se apartan ligeramente del grupo y se hablan al oído. Lo siguiente que sucede es que Bob se fija en el colgante que lleva Muriel y rebusca en sus bolsillos para enseñarle algo a ella. A continuación, Muriel habla con sus amigas y se despide para irse con Bob. Camino del coche tienen la siguiente conversación: (M) - ¿Eres igual de exigente para todo? (B) - Cuando es necesario puedo serlo más. Muriel se muerde los labios y con mirada lasciva pregunta: ¿Cuánto más? Bob se detiene sujetando a Muriel por la muñeca, de la inercia, esta se gira y queda a escasos centímetros de Bob. Con gesto serio y clavándole la mirada en los ojos la responde: Lo que requiera la situación. Muriel le mantiene la mirada y apenas susurrando apostilla: Demuéstramelo Bob sin perder el semblante, mira hacia los lados para asegurarse que no hay nadie más en esa calle. En ese momento empuja a Muriel contra la pared que tienen al lado. Apoya su pelvis en el culo de Muriel y a la vez acerca su boca a uno de los oídos de ella y la comenta: Para ser sumisa eres demasiado insubordinada.Lo descubrirás en el momento adecuado, ¿de acuerdo? -Justo a la vez que manosea su culo y empuja más su pelvis contra Muriel- El silencio sepulcral se adueñó de esa calle. Bob siguió andando dirección al coche, pero al no escuchar los tacones de Muriel se paró de nuevo y miró hacia atrás. Contempló la imagen de Muriel de pie en mitad de la acera paralizada. (B) - Vamos, ¿nunca te han puesto un plug anal? (M) - De esta forma no. -Comienza a andar de forma insegura- Al llegar al coche, Bob la ordena que se desnude y use la ropa a modo de cojín para no manchar el asiento del coche. Apenas son 15 minutos el trayecto. Por el garaje y el ascensor Muriel sigue desnuda. Cada vez más sumisa y servicial con Bob. Al entrar al piso, Bob la guía hasta el dormitorio y una vez allí. Le pide que le disculpe un momento. Al volver Bob, lo hace con dos compañeros suyos de similares características y ya en ropa interior. En ese momento Muriel se sobresalta y de la sorpresa cae al suelo el plug anal que tenía puesto y estaba manipulando. Bob y sus compañeros se sorprenden y acto seguido les aparece una sonrisa pícara en la cara. Muriel en ese momento es consciente de que va a cumplir varias fantasías. Tener sexo interracial, sexo en grupo y además siendo esclava sexual. Bob se acercó a Muriel y le dijo: “Parece que tu cuerpo no puede esperar más”. Se sacó la polla de los calzoncillos y se la ofreció a comer. Ella obediente se puso de rodillas dispuesta a devorarla. Se la introdujo en su boca sin dudas. La erección comenzó a crecer pero ella no la sacaba de su boca. Se atragantaba mientras la acomodaba en su garganta. Bob señaló a sus compañeros y estos rápidamente se colocaron alrededor. Uno de ellos alargó la mano e intentó separar las nalgas de Muriel. Ella hizo un ruido con la garganta y se puso de rodillas pero sentada sobre sus talones. El compañero de Bob, rápidamente se escupió en la yema de los dedos y desaparecieron en el interior del cuerpo de Muriel. Ella siguió con la garganta profunda a Bob pero ahora si que le faltaba el aire. Demasiada actividad en su cuerpo. El compañero de Bob habló algo en africano. El otro se sentó en el sofá con la polla muy erecta, y entre Bob y este compañero pusieron de pie a Muriel y fue penetrada vaginalmente sin más aviso. Muriel se quejó y pedía una y otra vez que fueran menos brutos. Pero sus súplicas caían en saco roto. Bob contemplaba desde la posición de recibir sexo oral como sus dos compañeros se intercambiaban para penetrar duramente a Muriel. Parecía una competición por ver quién le saca el mayor quejido. Después se fueron turnando, Bob siempre siendo el más considerado en sus acciones. Antes de penetrarla le introducía los dedos. Pero no hacía distinción entre ano o vagina. Mientras los otros dos negros, se repartían la boca de ella. Todo fue in crescendo, el ritmo de las embestidas a Muriel, la dureza en la forma de tratarla, el placer en ella y los chicos. De las últimas acciones que hicieron con Muriel fue una doble penetración. Intentaron la triple, pero sus agujeros no daban para más. Ese momento fue el clímax para los chicos. Muriel se debatía entre el placer, el dolor y el sentimiento de humillación y desprecio hacia su persona. Según fue llegando el momento de la corrida de los chicos, se fueron turnando para no dejar de follarla y poder hacerle una corrida facial los 3. Agotada, los tres negros se pusieron a su alrededor y llenaron su cara de semen. Ella abrió la boca por si alguno le apetecía cambiar de opinión. Pero ninguno de los tres la hizo caso. Todos fueron a correrse sobre su cara. Incluso alguno le cerró la boca con la mano. Las corridas fueron muy potentes y surgidas entre gemidos que les salían a los chicos desde las entrañas. La fuerza de la África salvaje estaba siendo reflejada en la cara de Muriel. Que no pudo quitarse el semen de los tres hasta que no se resecó sobre su cara. Ya que Bob en medio de la vorágine de placer y uso sin medida de los agujeros de Muriel, le colocó unos grilletes en las manos que iban atados a otros en los pies.

Autor: Touluose Categoría: Sexo Interracial

Leer relato »

Ser madre me convirtió en una puta infiel y me gusta

2019-10-02


Quiero compartirles mi aventura que tuve con Marcos, el negro venezolano que vivía cerca mi barrio a unas cuantas calles, y lo que despertó en mi. Bueno me llamo Helen R. tengo 26 años estoy casada, Raúl así se llama mi esposo él tiene 36 años actualmente vivimos en Miami yo soy de chile nos conocimos con mi esposo cuando yo tenía 24 él viaja mucho debido a su trabajo entonces él fue a mi país en el restaurante de mi padre nos fuimos conociendo y nos casamos cuando yo tenía 25 y me llevó a vivir con el aquí a Miami, hace 5 meses di a luz a nuestro tesoro Mark yo deje de trabajar mi esposo es muy paranoico el insistió que deje mi trabajo para cuidar a nuestro hijo y bla bla pues yo accedí así que estaba todo el día todos los días en casa cuidando a Mark, bueno yo soy una mujer muy muy cariñosa con mi esposo lo amo más que nada al igual que mi hijo y siempre fui una mujer correcta y educada pero algo en mi cambio, unos impulsos salvajes me llevaron al extremo , yo mido 1 72 cm peso 79 kg pero hago mucho ejercicio acá en casa mi esposo tiene una bicicleta y máquinas de ejercicio pero yo solo me dedico a hacer cardio y aumentar mis nalgas y muslos , bueno me considero una persona hermosa soy muy blanca pero tengo rasgos latinos labios gruesos nariz respingada algo de pecas, mi pelo ahora lo tengo negro lacio y muy largo , y mi cuerpo no es por exagerar ni nada pero tengo un muy lindo cuerpo me encanta y estoy feliz mis tetas son tamaño promedio cc , pero después que tuve a mi bebe me quedaron más apretos mis sostenes, me dijeron que crecerían pero bueno estoy en casa y ando así sin brasier, no tengo una cintura de avispa jeje pero no soy gorda hago mucho ejercicio para tener un abdomen normal mis caderas si son anchas mi cola igual creo que mi esposo se fijó más en eso que en otra cosa , a la mierda lo voy a decir , mis nalgas las tengo grandotas mis piernas igual son gruesas trato cada día de hacer más ejercicios en ocasiones me veo gorda pero mi esposa me dice , “estas más que buena” jeje tanto que me lo dice creo que me lo creí , bueno mi esposo mide 191 cm pesa 88 kg , atlético pelo castaño ojos verdes barba , la verdad estoy tan feliz con él , es tan guapo la verdad somos la pareja ideal . Mi historia comienza hace 2 meses en mi barrio llegaron gente de Venezuela, migrantes cerca de donde vivíamos la verdad a pesar que amo a mi esposo él tiene un defecto horrible , odia a la gente de piel oscura y los etiquetaba de maleantes malvivientes y odiaba que en barrio hubiese gente así , bueno , mi esposo trabajaba de 10 am hasta las 4 am tiene una empresa y el con su padre lo manejan no voy a entrar en detalle , una mañana como todas , me alistaba desayunaba con Mark , me vestía me bañaba , bañaba a Mark era una mañana como cualquiera , a veces iba al súper a comprar para hacer la comida el lunch , a veces iba y comía ahí me quedaba cerca ,mi esposo casi nunca comía en casa solo fines de semana, en eso al regresar de hacer las compras , vi en la esquina 3 tipos claramente parecían delincuentes , yo con miedo pase , la verdad en la zona donde vivía nunca se veía gente así , pero bueno yo camine entonces uno de esos me lanzo un piropo muy vulgar , mami que culo , yo muy enojada seguí entonces se me acerca un chico más bajo que yo me dice, señorita podría colaborar con unas monedas , era negro muy delgado y más bajo que yo , yo al verlo me dio pena entonces le di unas monedas , el me agradeció tanto me dijo , señora no somos lo que parecemos queremos trabajar estamos en muy mala situación somos hombres de bien , me dio en un papel su número me dijo, señorita si usted supiera algo algún trabajito nosotros lo hacemos sabemos muchos oficios , okey les avisare ,mil gracias hermosa señorita tenga un lindo día, y así, la verdad es que no lo tome importancia para nada mi esposo llegó cenamos y así, al día siguiente como todas me cambie desayune mi esposo salió , decidí ir a comer tenía ganas de comer un pollo frito o algo así, cuando iba al súper vi a los chicos los mismos tres venezolanos , buen día señorita me lo dijeron en coro jeje yo me reí y les dije buenos días chicos , fui a comer a comprar unas prendas y algo para la casa aun me acuerdo un jugo de naranja unas galletas , entonces Salí del súper y volví a ver a los chicos en su esquina , el chico de la anterior vez vino se acercó a mí , señorita como esta le ayudare a llevar su bolsa, claro yo en una mano tenia a mi bebe y en otra las galletas y el jugo , yo por ser buena le dije, okey mi casa queda en 3 cuadras, él las tomó me dijo no hay problema señorita en Venezuela nos gusta hacernos querer, yo reí jeje y le dije gracias, entonces fuimos caminando él tenía una gorra un tatuaje en el cuello , era delgado y media algo de 168 ,su ropa era algo vieja parecía un maleante no lo voy a negar pero su voz su sonrisa me daba ternura no era más que un chico que quería salir adelante , entonces fuimos hablando , -cuál es tu nombre. -Enrique señorita y de usted? -Helen - ¿Precioso nombre tiene cara de Michelle y Karen, y este bebe guapo como se llama? -Mark -que nombre más americano le queda -gracias Enrique Llegamos a mi casa saqué unas monedas del cambio y se lo di. -señorita mil gracias no sabe cuánto se lo agradezco que linda casa señorita oiga si tiene algún problema no dude en llamarme sabemos mucho de plomería, electricidad, albañilería y demás y así nos daría una mano señorita Helen, adiós Mark chico guapo (lo acaricio muy delicadamente) adiós señorita y se fue. Yo entre y pues, estuve pensativa, en serio no debería hablar con gente así ellos sabrían que estoy sola pero también pensé que enrique es un chico muy amigable y bueno la verdad es divertida me hizo reír en el trayecto. Vino mi esposo cenamos , me dijo que viajaba mañana con su padre a Europa tenía unos negocios y debía ir , pues yo le dije que volviera rápido y que se cuide, el me recargaba dinero que nunca terminaba de gastar para mis gustos y demás , así paso un par de días enrique me vino ayudando unos días yo le regalaba sus monedas al principio él se ofrecía luego yo le decía que si podría ayudarme ,así un día se perdió ya no estaba ni sus amigos en la esquina , yo en cierta manera ya me acostumbre que me llevara las cosas , así pasaron 3 días creo, lo llame le dije que tenía un problema con el baño, la lavadora no funcionaba y pues llevar a la lavandería la verdad me molestaba andar con ropa ,así que pensé , este sería un buen trabajo para enrique si el me ayudaría seria genial ,tenía en mente llamar a un plomero pero él era mi amigo y necesitaba ayuda , lo llame me dijo que pasaría a eso de las 6 pm esta en otra casa arreglando unos cables, okey le dije, Me puse mi ropa cómoda como de costumbre mis calzones negros mis calcetines mis pantuflas mis calzas mi camiseta de esas grandes y holgadas, me puse un brasier no quería que me vea sin brasier los pezones se me notaban, me hice una cola de caballo, entonces vino yo estaba en la compu con Mark, fui le abrí. -ola enrique donde te perdiste? -señorita Helen como esta, estaba arreglando la electricidad de unos vecinos, y trabajando. -oh okey pasa, Le ofrecí una limonada, Mark estaba en la cuna, conversamos y luego se fue a arreglar la lavadora. Termino en una hora y meda eran como las 8 gracias a Dios lo arregló no pensaba que tuviera arreglo, entonces le ofrecí a tomar un café el cual el accedió, y por casualidad era la hora en que alimentaba a Mark. Me saqué un pecho me senté a lado de Enrique y hablamos, Hablando hablando llego un punto en el que vi cómo me miraba el pecho, debo admitirlo, juro que me calentó el hecho de tener alguien así y que me vea el pecho cambie de pecho, como mostrándole agarrándome el pecho lentamente para que me viera y le di el otro a mi bebe, mi bebe se fue durmiendo. -ya se está durmiendo hablemos más bajito. Él se acercó para verlo, y dijo okey. Yo miraba a mi bebe como terminaba de tomar la leche y se iba durmiendo, entonces sentí una mano en mi pierna, sentí tantos nervios como nunca, lo mire quise decir algo, él puso su dedo índice en mi boca y dijo: Shhh antes que hables Helen déjame hablar, eres una mujer muy hermosa muy muy preciosa eres mi sueño mi deseo, quiero que sepas que me gustas mucho, -hey no por favor no sigas, somos amigos (trataba de decirle que estaba mal, pero yo en el fondo estaba excitadísima, y al parecer él también lo sabía) -se acercó, acerco sus labios negros y gruesos a los míos y me beso delicadamente yo le correspondí, lo bese no me importo mi hijo, yo estaba besando un chico con tatuajes mientras mi bebe estaba en mis brazos, aun nose porque eso me éxito tanto. Lo miré excitada con voz baja y le dije: -debo dejarlo en su cuna. El me dio un beso, y dijo “te espero” llevo mi mano a su paquete y debo admitir que me calentó tanto tocar esa verga pero lo que más me sorprendió, fue su tamaño , sentí como me mojaba ,mi esposo la tiene de unos 15 cm pero la de el mínimo unos 18, -ya vuelvo, me levanté en cuanto le di la espalda y sentí una nalgada fuerte, y me dijo suavito, apúrate mueve eso culo gordo y blanco, ve caminando lentamente enseñándome ese culo grandote, y solo dije, si ♥ Empine mi culo para que lo vea, fui caminando lentamente, con mi bebe en mis brazos, mientras lo miraba, él se acariciaba el paquete sin sacarlo, me lanzo un beso, yo le lancé otro beso y lo guiñe, entonces llegué a la cuna de Mark, lo deje, tenía a Enrique detrás de mí , sentía su respiración ,en cuanto deje a Mark en su cuna el me tomo de la cintura con fuerza y me pego asía el: -hay mierda no puedo creer que tenga esta carne para mí, mmmm perra -hay, yo solo gemía suavito, mi respiración se volvía cada vez más fuerte mientras el apretaba mis muslos mis piernas mis tetas, llegué a un punto en el que me deje llevar es ahora o nunca, me volteo y le dije: Me enciende que seas tan dominante hijo de puta, lo escupí , él se detuvo se rio se llevó el escupitajo de su cara a su boca y pam!, que me dio una cachetada muy fuerte no lo vi venir , casi lloro y a la vez eso me éxito mucho, me agarro del pelo me dijo , vas saber quién es tu macho hembra de mierda, me tiro del pelo , me llevo hasta la sala , yo pensaba , cometí un error?, porque mierda me excita tanto esto, me empujo a la pared, me dio una patada en el trasero no muy fuerte sino rico mi cuerpo golpeo la pared , me dio la vuelta para verme , me empezó a besar mmmm me mordía los labios mientras agarraba todo aquello que jure dárselo a mi esposo el día de nuestra boda, ahora este inútil malviviente que no me merece me está besando, estaba tan caliente , me agarraba las tetas , me empujo contra la pared , me miro yo estaba frente a él y me dijo, estas tetas grandotas lecheras son mías entiendes puerca? -si si son tuyas. -estas tetas no son de ese cabroncito, son mías, dilo!! -estas tetas no son de ese cabroncito son tuyas. -puta puerca de mierda, no sabes lo que te voy a hacer, mientras se acercaba a mí me arañaba las nalgas yo ponía cara de dolor, pero me gustaba, -quiero que llores mierda, quiero que sientas como te lastimo puta. -más mas fuerte por favor. -jejeje que puta resultaste ser aparentando ser una mujer decente moviendo ese culaso a todos sonriendo en la calle a todos los que te veían. -hay ha ha, no dejaba de gemir. -me dio otra cachetada, me escupió se sentía humillante, pero dios sabe porque me excitaba tanto ese trato estaba tan excitado, -abre esa boca puerca de mierda. Yo la abrí y me escupió fuerte cono todas sus fuerzas. Sentí su escupitajo en mi boca me lo tragué, le dije: más quiero más. -jajajajajaja puta asquerosa, abre esa boquita, yo hice caso la abrí. haaaa y el bastardo empezó a escupirme sin piedad, juntaba saliva y pam un escupitajo, y otro, lleno mi cara de su saliva, me tomo del cuello fuerte quitándome la respiración y me dijo: Eres mi amia solo mía de nadie más, si no me obedeces te voy a matar te voy a desfigurar esa carita tan preciosa entiendes, yo dije apenas casi sin voz, si, entonces me soltó me grito , arrodíllate! Yo obedecí como buena puta, yo obedecí solo quería ese pedazo de carne oscura en mi boca, nunca ni siquiera se la chupe a mi esposo ,lentamente se la saco y era enorme no estaba muy excitada, quise chuparla pero el se hizo a un lado me dijo; zorra de mierda dime la quieres? -si señor mi amo la deseo porfavor. - jajaja que puta eres toda una hembra en celo , ven de rodillas gateando hacia mi Yo obedecí higa gateando hacia el y el iba retrocediendo y yo seguía gateando y el seguía retorciendo, llegamos al cuarto de mi bebe , no se que pensaba hacer , se apoyo en la cunita y me dijo ;ahora zorra puta chúpalo; yo como loca me lancé y la chupe ese sabor a carne y su jugo algo salado me encantaba sentía como me mojaba , estaba en el cielo , el solo gemía apoyando su espalda en la cuna de mi bebe, se la chupe un rato , me tomo del pelo me dijo; chúpame mis huevos negros puerca; yo se los chupe primero uno luego otro nunca olvidare ese sabor crudo ese olor, de apoco fui bajando y chupe su entrepierna , el se excitaba y decía; hay mami hay hay así mas al fondo mete esa lengua, amaba que me hablara asi mi esposo jamás me decía nada durante el sexo , esto era nuevo y me gustaba , Entonces sentí un jalón de pelo , quería que me levante , yo obedecí , me besó mmmmm era tan delicioso me mordía me comía la boca la lengua mientras me agarraba el pelo la cara me acariciaba, entonces me dio la vuelta me empujó contra la pared yo sabía lo que venia , iba a ser follada en el cuarto de mi bebé, me bajo las calzas mmmmm suavizo con sus manos negras y rasposas, me agarro de las nalgas y sin aviso chaz! Me da una nalgada ,yo le dije shhhh mi bebe se va a despertar, entonces recibí otra , me gritó; “hablaras cuando te diga que hables perra malparida” entonces mi bebe se despertó y empezó a llorar ; yo quise decirle algo pero tenía miedo que se enojara más era muy dominante; me bajo el calzón mmmmm me acariciaba mi sexo mi vagina húmeda , sus dedos frotándome hay se sentía tan rico mientras mi bebe lloraba, entonces empezó a arrimarme su verga en mi chocho huy que rico esa verga tan cabezona, me la fue metiendo de apoco yo solo gemia y me dolía , me dolía sentir como esa verga negra se abría espacio dentro de mi, yo solo gemía era un dolor tan rico , tenia que aguantar, entonces el empezó a mover sus caderas, cada vez más rápido , que rico estaba volando no me importaba que mi bebe llorara , ha ha asi asi , el no paraba de decirme cosas era muy dominante y sabía lo que quería eso me excitaba de el; Quien es tu macho puta -tu tu eres - asi te culea ese maricón de tu marido? Dude en responderle eso, y entonces chaz, otra nalgada -dime mierda!!! Asi te culea ese maracion malparido de tu marido? - no no -no sabe culear? -no no -quien es tu macho -tu tu ha ha Me culeaba más mas rápido mi bebé lloraba no dejaba de llorar , mientras yo culeando con este chico, sabia culear muy rico, con mi marido jamás había sentido algo similar , amaba ser dominada ser una zorra, estaba tan excitada, me vine así es me vine tan rico me olvide de todo, mis piernas me temblaban, nunca olvidare como me corrí ese día, el se quitó esperó a que termine mi orgasmo, me dijo; arrodíllate puta , obedecí veía su verga en mi cara con su olor crudo y mi chocho , entonces pam, sentí su leche el primer chorro ,el gemía y pam, otro chorro y otro y así, me lo lleve a la boca mmmmmm, el se arrodillo me agarro me beso apasionadamente me parecía tan tierno, me dijo;te adoro Helen ta adoro!! -yo también Enrique mmmmmmmm continuara…… espero les guste tenia tantas ganas de contarles mi experiencia, tarde o temprano nos topamos con oportunidades así hay que saber cuando pecar un poco.

Autor: helen r Categoría: Sexo Interracial

Leer relato »

Mi primer interracial

2019-09-22


Hace días venía con esa idea en la cabeza, siempre hablan del pene de los negros que son grandes y deliciosos y siempre veía fotos y me gustaban, pero nunca me imaginé llegar a estar con uno, hasta que mi mejor amiga me contó que tenía unos amigos de raza que querían tener sexo con ella... Que ellos le insistían en tener relaciones y que le pagaban muy bien, pero la condición era que tenía que coger con 2 chicos y ella no se animaba ya que tenía novio, entonces yo le dije entre risas “jajajaja pásales mi número yo si me la rifo”. Lo dije en broma, creí que no lo iba a hacer, pero si lo hizo les dio mi número. Al día siguiente al ser las 2:00 pm me llegó un mensaje de número desconocido que decía. ‘Hola Eli, soy Mario…! Carolina me dio tu número y me hablo sobre ti... Me dijo que tú me podrías ayudar con una cuestión ya sabes, el dinero no es problema...!’ Yo quedé perpleja no lo podía creer, están muy nerviosa no sabía que responder me sentía asustada, pero a la vez muy excitada me puse a pensar muchas cosas referente al tema yo había estado con hombres con buen tamaño de pene, pero nunca con un famoso pene negro mucho menos con dos, sin embrago estaba muy excitada y no era la primera vez que me pagaban por sexo (es otra historia luego se las contaré) Le respondí: ‘Hola Mario un gusto!! Claro todo depende de que sería y todo ya sabes... Tú dime qué hay qué hacer y todo y yo te doy un precio’. Inmediatamente me responde: ‘El gusto es mío o al menos eso me voy a dar! Claro entiendo Eli pero ya sabes tengo que ver el material primero, envíame unas fotos a ver qué tal...’. Le envíen fotos de mis tetas de lo culo y de mi empanada y le encantaron y me puso: ‘Estas muy rica esto es lo que quiero tu solo dame el precio y lo hacemos esta misma noche… Quiero hacerlo contigo y un amigo más, en un motel por supuesto yo lo pago y en uno muy fino para que no te preocupes. Vamos a hacer un trío queremos: Anal, vaginal, mamadas, que tragues leche, sexo duro, toda la noche te recogemos a las 8:00 pm y amaneces con nosotros que dices…??’ Me quedé impactada al ver ese mensaje no sabía que hacer una parte de mi decía que sí y la otra que no... Al pasar una media hora le respondí: ‘Claro acepto, te cobro 3000 dólares’. Creí que iba a decir que es mucho dinero e iba a decir que no. Para mi sorpresa acepto, dijo que si y que me recogía a las 8:00 pm. 5 horas después estaba muy nerviosa no sabía que ropa utiliza ni cómo maquillarme ni nada hasta que decidí utilizar un vestido negro y solo usé encrespador y un poco de base… Ellos llegaron por mí en un auto muy moderno y lujoso color gris con todos los vidrios negros, me monte atrás y saludé a los 2 hombres a Mario y el otro se llamaba Jorge y ellos fueron a un supermercado yo los espere en el auto, cuando llegaron llevaban unas cervezas y mucho licor y nos dirigimos a al motel ya no tenía vuelta atrás. Cuando entramos al motel nos bajamos del carro Jorge entro primero con las cervezas y el licor mientras yo entre detrás de él y Mario atrás mío, Mario me pego una nalgada y cuando nos acomodamos Mario me empezó a besar y a quitarme el vestido y la ropa interior cuando quedé completamente desnuda él se quitó el pantalón y yo se la empecé a manar era inmensa una verga negra con huevos gigantes muy gruesa no me cabía en la boca La de Jorge era igual, Jorge me puso en 4 y me metió la verga sin avisarme me dolió mucho y empecé a gemir y a llorar le intentaba decir que se detuviera pero Mario me empezó a follar la boca hasta que se detuvo y él también me empezó a follar uno por el culo y el otro por la vagina yo lloraba y les decía que pararan pero no me hacían caso me decían ‘ahora aguantas puta’ y me escupían eso me estaba excitando y el dolor disminuía poco a poco me follaron por un gran rato hasta que me pusieron de rodillas y me hicieron que se las chupara hasta que se regaron yo no lo podía creer estaba mamando 2 enormes vergas negras esa leche sabía muy rica me inundaron la boca me llenaron las tetas y toda la cara de semen... Me fui a bañar y al pasar si acaso 10 minutos ellos entraron a la bañera y me hicieron suya otra vez y cogieron tan delicioso en el baño yo solo gritaba y gemía como una loca de tanto placer hasta que ellos volvieron a terminar pero esta vez en mi culo y ya no aguantaba las piernas y me senté en el baño ellos tomaron una cerveza y yo me quedé ahí por un rato yo creí que ya había acabado ya eran las 2:00 am y pensaba que todo había acabado… Pero no fue así, me llevaron alzada hacia la cama y me dijeron ‘esto no acaba aquí putita recuerda que eres nuestra hasta las 8:00 am’. Y me siguieron follando ellos no se cansaban. Esta vez fue más duro y más intenso ellos no paraban de follarme y me daban nalgadas muy fuertes me escupían y me trataban mal y me agarraban del cuello eso me excita mucho fueron acabado a las 5:00 am yo estaba exhausta y ellos salieron me tiraron 3 fajos de billetes cada uno con 1000 dólares lo cumplido. Yo creí que todo había acabado, pero ellos regresaron a eso de las 6:00 am ya estaba claro yo estaba dormida con mi ropa interior y ellos me despertaron y me siguieron filmando yo estaba asustada creí que nunca me iban a dejar solo miraba el reloj deseando que fueran las 8:00 am y al ser las 7:55 am ellos se detuvieron llenando de leche mi rostro y tetas y me dijeron bien ello puta si aguantas y me tiraron 2000 dólares más y se fueron. Yo quedé exhausta, me dormí llenan de semen y desnuda, desperté a las 2 de la tarde con un dolor inmenso en la vagina y culo no aguantaba las piernas. Pedí un Uber y me fui hacia mi casa, el dolor duró un par de días y no salí de mi casa y ni cogí hasta unos días después de que desapareció el dolor. Espero que les guste, gracias.

Autor: Eli Montero Categoría: Sexo Interracial

Leer relato »