Relatos Eróticos de Sexo Gay


Con un viejito muy caliente

2021-10-14


Mi primer encuentro con un ruco de 68 años. Hola, espero que estén muy bien donde sea que me lean, hoy por fin me abrí a una nueva experiencia nunca antes vivida, por lo que era de esperarse que la relatara, y pues como dice el titulo fue con un señor de la tercera edad, y me fue presentado por parte de mi papi, es un amigo suyo de hace años y pues el se contactó con el señor para que yo lo hiciera disfrutar tanto como mi papi lo disfruta. Todo comenzó hace 3 días, después del mi salida del trabajo, me contacta mi papá para decirme que hoy me van a coger, me emocione de inmediato, pero en eso me dice que el no va a ser el que lo haga, me dijo que me iba a presentar a un señor ya algo mayor que porque ha estado solito y quiere sacar la pasión, le dije que aceptaba solo si el estaba presente, por lo que el dijo que sí. Nos citamos en la noche en su rancho como siempre, llegamos, nos presentamos, yo nombre es Jaime, tiene 68, ya canoso, delgado, de buen ver y en buena forma, nos quedamos un momento platicando si realmente queríamos esto, por lo que ambos aceptamos. Mi papá me tomo de la cabeza y me hizo agacharme para desabrochar el pantalón de Don Jaime, ahí estaba su verga flácida, pálida, y sus huevos casi sin pelos, todos colgando, la empecé a tomar y a jalarla para tratar de animarla, luego de un rato empezó a levantarse, ya se estaba poniendo dura, cuando en eso mi papi me dice: «chupasela», asentí con la cabeza, y me la metí a la boca, el empezó a gemir fuerte, me empezaba a excitar oírlo gemir, se sentó y seguí mamandole la verga, hasta que pasamos al cuarto para empezar con la cogida. Mi papá se sentó en una silla cerca de la cama y comenzó a desnudarse el señor, estaba en buena forma a pesar de su edad, yo me desnudé también y en eso me recosté casi en el suelo con las nalgas en el borde de la cama, para que el viejo me chupara la colita, lo hacía muy rico, mi papá se sacó la verga y comenzó a masturbarse, me veía, y me preguntaba que si me gustaba, yo le decía: «sí, papi, se van a coger a tu hijo muy rico». Luego de eso, me puse en cuatro, y el viejo comenzó a restregar su pito en mi entrada, cuando de repente sentí su tronco invadir mi ano, inició lento pero fue agarrando ritmo, aunque en ocasiones yo tomaba el control, luego cambiamos y en eso lo empecé a cabalgar, el tomaba mis nalgas y las apretaba. Volvió a tomar el control y me recostó, me levantó la pierna y me penetró de ladito, yo solo veía a mi papi, observando como se cogían a su niño, pasamos esta vez a yo recostado boca abajo, mientras el con todo su cuerpo solo movía su pelvis, y me daba todo lo que podía, se comenzó a cansar. Mi papá se levantó de la silla y me dirigió su verga a mi boca para eyacular dentro, me calenté aún mas. Cuando el don ya no pudo mas con su alma, me dijo que se iba a venir, le dije que lo hiciera dentro. Gimió muy fuerte, sentí sus chorros de semen en mi interior, saco su verga ya flácida y se recostó, yo sentí como salía su semen de mi ano, me lo llevaba a la boca para saborear sus crema, casi no tenía sabor pero aún así me la comía. Me dijo que quería repetir, pero que sería otro día. Mándame tu mensaje por telegram: @Km4zh0

Autor: Km4zh0 Categoría: Sexo Gay

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EL PELA

2021-10-11


La época de la infancia es la que nos permite tener todas las experiencias que marcaran nuestras vidas y que serán únicas para nosotros aunque se parezcan a otras muchas. En el lugar en que nací, una populosa localidad, de gente laboriosa y común, había muchos niños de corta edad, entre 6 y 10 años, muchachos entre 17 y casi 30 y mayores. Había pocas mujeres entre todos los rangos etarios. Entre el grupito de mi sector de la población éramos 4 o 5 los más allegados que nos juntábamos para jugar con los más grandes (17 a 24) en horas de la siesta y hasta hacerse la noche. Comenzábamos con fútbol y terminábamos jugando a las escondidas. Cerca pasaba un arroyito que serpenteaba entre una arboleda y matorrales y donde, después del fútbol nos quitábamos el calor y la tierra. En esas ocasiones podíamos ver los más chicos a los mayores desnudos. Eso nos llamaba la atención sobremanera. A mí en particular uno de los más grandes. Le decían “El Pela” porque pelaba una maquina portentosa que se mecía apoyada en dos gordos y peludos huevotes que colgaban de manera impúdica balanceándose ante la vista de todos. El hombre era de estatura media, blanco, peludo y con un cuerpo armonioso. Me llamaba la atención la forma de la cola, pequeña, redondita y cubierta de pelos rubios. En mayor cantidad en la raya del culito- Las piernas eran gruesas y el abdomen liso y trabajado. Toda vez que podía dejaba a mis ojos que disfrutaran de ese panorama intocable. Muchas veces me descubrió mirándolo y yo miraba a otro lado. En la orillita del arroyito había unos troncos tirados en los que, después de lavarse se sentaban para secarse al sol. Trataba yo de tener una ubicación de privilegio para ver a mi sueño imposible y muchas veces lo lograba. Todo el tiempo esperaba poder admirar su colita perfecta y sus genitales grandotes. Me descubrió muchas veces mirándolo. Hasta creo que el mismo provocaba mis miradas. Se sentaba de manera que sus colgantes genitales quedaran a la vista solo en la dirección en que yo estaba. Entonces él se los acariciaba como al descuido y solo para mí. El Pela estaba casado y tenía dos hijos pequeños, eran mellizos. Al parecer no se llevaba muy bien con la esposa por culpa de la suegra y vivían separados. Debo decir que mi edad era entonces de 9 años y ya hacia un año que un muchacho del grupo que por entonces tenía casi 16 años me había penetrado y tenido sexo conmigo en varias ocasiones. Es decir que yo era pasivo. Mi iniciador no tenía la gran verga y comparándolo con El Pela no entendía por qué me hizo doler tanto cuando me rompió el potito. Imaginaba estar con El Pela pero no podía pensarlo mucho porque nunca se la había visto parada, un poquito morcillona cuando se tocaba para mí pero nunca más que eso. El Pela era un oficial de la policía, recientemente incorporado, y tenía uno de los primeros grados en la jerarquía. Verlo vestido de policía me hacia latir el corazón a cien mil latidos por segundo. Por la contextura y por su juventud, además de ser lindo hombre, le quedaba pintado. Se le notaba el paquetote que es lo primero que le miro a todo uniformado. Hay algunos que parten la tierra ¡Que cosa bonita por favor! Una vez lo vi entrar a los baños del club del pueblo y lo seguí. Estaba parado frente a la pared contra la que orinaban todos pues en el piso había una canaleta que llevaba los meos al pozo negro. Tenía colgando el animalito que largaba un fuerte chorro de orina y estaba con las manos a la cintura. Me miró. -Eh, Pablito ¿Cómo estás? Sin dejar de mirarle el miembro le contesté. -Bien ¿Y usted? No quedaba nadie en los baños y en un gesto que me pareció cariñoso me tomó del hombro y me atrajo hacia él. Instintivamente puse mi mano por delante y le agarré la verga. -¡Epa! ¿Qué pasó? Dijo él. Yo no dije nada pero le besé la cabecita de la verga. Miró para todos lados mientras se la guardaba en sus interiores. Yo no sabía qué hacer ni qué decir. El se sonrió -Acá no, Pablito Salimos casi juntos de los baños y él se fue a su puesto de custodio del club y yo al lugar con mis hermanos. Todo el tiempo me olía la mano con la que lo había tocado y sentía en mis labios la suavidad de la cabezota de El Pela. -“Acá no, Pablito”, me dijo y no lo entendí hasta un tiempo después en que, otra vez, nos encontramos solos. Una mañana de día feriado, primero de año, me salí temprano de casa y me fui a la calle sin ninguna razón. Todo el mundo dormía sus borracheras por las fiestas. Al llegar a una de las esquinas, camino iba yo del arroyito, me apareció El Pela. Venía de cumplir su guardia en el puesto policial y estaba algo bebido. -Hola Pablito ¿Para dónde vas tan temprano? -Hola don Pela, voy al arroyito. -Te acompaño. Primero dejame sacar el uniforme y me pongo un pantaloncito corto y vamos. La casa donde él vivía quedaba de camino y al llegar a su puerta me dijo. -Vení Pablito. Pasa que me cambio y vamos. Hace mucho calor hoy. Vivía en una casita pequeña, de madera, con un dormitorio, cocina-comedor y un bañito. La había levantado en un lote que se compró y estaba bastante separada de las otras casas en esa cuadra. -Vení, Pabli. Mientras me quito el uniforme, sacame de ese mueble un pantalón corto de jugar futbol. -Bueno. Mientras él se quitó el correaje, la camisa y el pantalón del uniforme. Encontré el pantalón corto y me volví para dárselo y él ya estaba en calzoncillos. -¿Te vas a bañar al arroyito, Pabli? Yo estaba parado frente a él con el pantaloncito en mis manos -Sí. Tengo calor. -Y los de tu casa ¿Dónde están? -Están redormidos En ese momento se quitó el calzoncillo. Tenía la pinga casi parada. Hermosa como en mis sueños obsesivos -Vení. Dale besitos ahora. Acá no nos ve nadie y la vas a poder mamar tranquilo. Si queres hasta la podes comer por el culito. No dudé y lo hice. Acaricié, besé y hasta chupé un poco la cabezota hasta que se le paró al todo y ya no me entraba en la boca. -Vamos a la cama para estar más cómodos pero sacate la remerita y el pantaloncito, total ya nos conocemos. No sé cuánto tiempo estuve prendido a la pinga. Quería aprenderla de memoria. En un momento las manos de él llegaron a mis nalgas y los dedos buscaron el upite. Me puso saliva y me metió un dedo que entró fácil. Muy fácil. -Ah, mirá. Por aquí ya anduvo gente. Mejor. Así te va a entrar más fácil. Puso una almohada bajo mi panza, me tendió boca abajo y me montó. Durante un rato estuvo pincelando con la cabezota de la chota hasta que haciendo presión se hundió en mi culito. No tuve tiempo ni de gritar porque él me tapó la boca. Con dos empujones me metió todo el pene. Sentía los pelos de su pelvis pegados a mi upite. Sentía que me asfixiaba, que tenía la pancita hinchada, que me iba a morir. Con su mano en mi boca solo podía gemir y llorar. El dolor era inmenso. Estuvo mucho tiempo quieto, sin moverse, sobre mi. Cuando dejé de gemir, me dijo -No vayas a gritar porque todo el mundo se va a enterar que te gusta la chota. Vos buscaste que te la plante y termine de romperte el potito. Te va a doler un ratito y después se te va a pasar y vamos a poder culear como la gente ¿Vas a gritar? Negué con mi cabeza. -Tranqui Pablito que ya está. Ahora te voy a poder coger cuando quieras. Cuando yo no trabaje podrás venir a estar conmigo. Chota no te va a faltar. -No. Es muy grandota y me duele mucho. -Es porque es la primera vez que te la pongo. La tenés hasta el tronco de los huevos en el upite. -¿Es verdad? -Meté la manito por abajo y tocate el culito y vas a comprobar. Cuando metí mi mano por mi entrepierna me toqué el culito. Lo sentí estirado y de verdad tenia los huevos enormes de El Pela pegadito al poto. De a poquito comenzó a moverse en mete y saca hasta que mi culito aflojó. Después fue enloquecedor. Se meneaba con fuerza y me hacia morder la sábana. Me dolía y lloraba y solo se calmó cuando su pija latió con fuerza en mi culito derramando litros de leche. No me sacó la chota enseguida. Se puso de costado y me retuvo abrazado con su pene dentro. Estaba duro. Me estuvo hablando y acariciando. Tanto que el segundo polvo fue mas tranquilo y me gustó. Me quedé con él todo el día. Con el tiempo aprendí a conocerlo. A El Pela le gustaba el sexo anal. Sobre todo si lo hacia con algún chico como yo.

Autor: Alejandrogusta Categoría: Sexo Gay

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Mi tío el lujurioso

2021-10-10


Hola mi nombre es Gustavo soy de Uruguay mido 1.95 soy delgado y un poco atlético les cuento lo que me pasó con este aislamiento que tuvimos más un xovid que tuve me tocó estar aislado mucho tiempo solo el único que venía era mi tío yo con 18 años solo me creía feliz ja pero la soledade llevo a experimentar cosas y ver mucho porno y un día me estaba bañando me estaba enjabonando todo y empecé a hacer mucho incapié en mi culito virgen hasta ahíe empecé a excitar mucho agarre un cepillo y me empecé a puertear el culito me costaba que entre entonces termine me seque y me fui pero estaba en el living y seguía que hervía mi culo me latía tenía hambre pero como nunca lo había hecho por ahí siempre cogí mujeres esto era nuevo pero ya estaba a 1000 saqué una bolsita de la cocina la moje en aceite de cocina me moje el culito con aceite embolbi el mango del cepillo y empecé muy despacito a meterlo en esa locura me olvidé que mi tío venía a traerme la mercadería y el estaba viéndome sin que yo lo viera se estaba sobando se acercó muy despacio me dice despacio mmmm. Gustavito quédate así abro los ojos y veo a mi tío en pija era mucho más grande que elango del cepilloe quiero mover ye dice dale quédate si te Vi como miraste mi pija (debo decir que fue verdad) me acerco su pija a la boca ye dice comera se que la querés y ahí nomás se la chupe la calenturae podía a los 5 minutos me dice bueno ahora te voy a coger así que ponete en 4 así me pongo el agarro la botella de aceite se unto la pija y mi culo y de un solo empujón me metió sus 20 cm me dolió de puta madre pero se quedó quieto me dice no grites espera así lo hice y el dolor desapareció y se me paro la pija mi tío lo vio y me dice viste que te dije agarrate que ahí voy empeso a cogerme tan fuerte que no paraba de darme bombasos cada vez más fuertes a como la media hora me mete un estacaso terrible y siento que mi culo se inunda me choreaba de mi verga algo de semen supe quee acabo adentro estuvo un rato hasta que se desagoto la saco y se la chupe freneticamente hasta hacerlo acabar de vuelta el se cambió y me dijo voy a venir todos los días tu culito es mío ahora.

Autor: Bilibrambo Categoría: Sexo Gay

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Le doy el culo a mis dos (2) primos

2021-10-10


En este relato te cuento como despues de mi primo mayor cogerme, su hermano se une a usarme . Hola de nuevo , si no leíste mi otro relato te invito a que vayas a mi perfil y lo leas, solo para entrar en sintonía. Luego de mi primo me cogio varias veces seguidas , en su sala, en su cuarto, en el cuarto de sus papas, en mi casa , en cama de mi mama, en todos lados!! La verdad es que disfrutaba mucho darle el culo a mi primo, que les puedo decir que lo buscaba casi a diario , buscaba cualquier excusa para ir a su casa y buscar aquella verga que me encantaba. Esta vez , estábamos en la sala de su casa, por lo general mi técnica para coger y calentarlo era ponerme acostado en posición fetal y enseñando el culo hacia la sala , de esta forma empezaba el juego, mi primo pasaba , me sobaba las nalgas, me acariciaba los labios, para luego empezar con el mete y saca de su dedo en mi ano, recuerdo que ese dia yo fui a su casa , y como de costumbre, estaba solo, procuraba ponerme trusa ya que era mas fácil que me volteara un poquito la trusa y asi fácilmente meterme su verga, ya que en situaciones estuvimos a punto de ser descubiertos, entonces ganarle al tiempo era mas que importante … Llegue a su casa y lo salude, me senté y el estaba viendo la televisión, con unos short sueltos , color azul, levantaba la pierna apoyandola en el sillón, claro que lo hacia con la intención de dejar ver sus huevos y enseñarmelos para que yo me calentara , entonces me quite mis zapatos y le dije : – Oye me dormire un rato -Esta bien wey, yo aquí me voy a quedar viendo la televisión Luego de terminar de escuchar esas palabras, no saben los nervios que me daban, el corazón se me aceleraba, el culo me empezaba a palpitar, y por mi mente pasaban tantas cosas, recordaba lo que sentía cada vez que el rosaba sus manos con mis nalgas, cada vez era nueva para mi, me moría de los nervios de ya sentir esa verga, cabe recalcar que la sala esta justo en la entrada principal, por lo que cualquier persona que entrara podía vernos con facilidad, y eso a mi corta edad me excitaba. Siempre me hacia esperar, 10 , 15 , 20 minutos , supongo que el por ser mas grande, sabia que si me hacia esperar yo iba a estar mas deseoso de verga y justamente asi era, cuando se llego el momento , escuche que apago la televisión , y en el piso alfombrado sentí acercarse hacia mi, lento, se asomo a ver si yo ya estaba dormido , y al ver que estaba fingiendo me acaricio las nalgas … el momento que tanto esperaba, me metió la mano y empezó a sobarme el ano, lo hacia lento mientras se ponía crema en el otro dedo para comenzar a metérmelos , mientras el me abría poco a poco el culo, yo me moría del placer imaginándome ya teniendo su verga dentro de mi, era un placer que hasta la fecha sigo recordando , sacaba y media sus dedos, suave , lento , pero cada minuto subía su intensidad, hasta que el sentía que ya tenia el culo abierto y ya estaba listo para metérmela, entonces me bajo mi pantalón, novio mi trusa hacia un lado y sentí su verga entrar … su verga era ancha y terminaba en forma de punta asi que mientras mas entraba mas me dolía, yo no hacia sonidos ni me movía porque yo estaba «dormido» , cuando se acerco a mi oido y me dijo -Que crees que no me doy cuenta que cada que vienes quieres verga, y te haces el dormido y me paras el culo para que provocarme, la neta me da miedo wey pero no me puedo resistir a metértela yo sin contestar nada únicamente disfrutaba de su verga, hasta que me puso de perrito , con el pecho recargado en el sillón, el se quito su short azul y se quedo totalmente desnudo, me metió la verga y se acostaba sobre mi, sentía su pecho caliente , me abrazaba y al mismo tiempo sentía sus axilas peludas, me recargaba hacia su vientre como si me fuera a escapara y quisiera detenerme , estábamos cogiendo muy rico , yo sentía una piedra en el culo de lo tiesa que la tenia , cuando de repente escuchamos unos pasos cerca de la sala y volteamos , era su hermano !! el solo se nos quedo viendo y dijo -Que mamadas estan haciendo, eso solo lo hacen las mujeres con los hombres Yo voltee a verlo y mi primo saco su verga de inmediato de mi culo, me acomode mi trusa y me subi el pantalón, mientras mi primo se ponía el short e iba al cuarto donde dormían los dos juntos , duraron buen rato hablando mientras yo estaba sentado , muy asustado pensando en que le iba a decir a mi mama o a mi tia, me moría del miedo … entro mi primo mayor a la sala y le pregunte -Le va a decir a mi mama? Y me contesto -No wey, ya hable con el no te asustes, queremos que te quedes a dormir para jugar nintendo y asi ya el no va a decir nada Entonces yo dude en si quedarme , porque tenia mucho miedo de que mi primo fuera a decir algo, le marque a mi mama de su teléfono fijo y le pedí permiso, me dijo ella que estaba bien que al otro dia pasaba por mi . El dia trasncurrio normal, llegaron mis tíos, hicieron la cena y nos sentamos todos juntos , mis tíos me preguntaban que desde que hora había ido a su casa, y que porque ahora iba muy seguido, que ellos estaban encantados de tenerme porque me querían mucho, pero se les hacia raro la frecuencia con la que iba, yo solo sonreía , el hermano de mi primo volteo a verme con una cara de «si supieran que vienes por verga cabron» o bueno , asi la interpretaba yo , terminamos de cenar y nos fuimos a acostar, yo siempre me quedaba con mi primo mayor, ya que de noche también me cogia en posición fetal, asi era mas discreto y su hermano no se daba cuenta, o eso pensaba yo , luego de que reanudamos lo que habíamos dejado a la mitad en la sala, empezó a besarme el cuello y me dijo -Te daria miedo tener dos vergas para ti solito ? En ese momento me pasaron miles de cosas, miedos , culpa, dudas, pero pudo mas la puta que llevo dentro porque no deje de pensar en esos segundos mamando dos vergas y teniéndolas dentro , a lo que le conteste -No , no me da miedo Mi primo mayor le dijo a su hermano -Vente wey , no va a decir nada Yo no lo podia creer, estaba sin trusa , en cama de mi primo mayor, esperando por la verga de SU HERMANO , en eso se acerco, el es moreno, estaba un poco marcado porque iba al gym , muy poco porque tendría 16 años tal vez, llego en bóxer y con la verga semi erecta, mi primo mayor se paro de la cama y le dijo -Quitate el boxer wey , deja que te enseñe como aprendió a mamar verga , ponte Alejandro de rodillas y sácasela a este wey Yo en ese momento me baje de la cama, desnudo, me puse de rodillas en el tapete y le saque la verga , era una verga de 17 , 18 cms a como la recuerdo, ancha , venuda y morena, sin circunsision, la tome con mi mano y empece a masturbarlo, mientras lo hacia se le ponía mas dura cada vez, me tomo la cabeza y me llevo hacia su verga, empece a mamarla y mi primo hacia sonidos «mmm no mames» y mi otro primo le decía «ves wey , te dije que te convenía no decir nada y dejar que te la mamara» , mientras decían eso yo empezaba a mamarsela, no me cabia toda en la boca, pero hacia mi mejor esfuerzo, quería tener esa verga a mi disposición también, en eso mi primo mayor se adorrillo atrás de mi y me metió la verga de una , empezó a embestirme y a agarrarme mi cabeza empujándome hacia la verga de mi primo, yo sentía escalofríos, estaba sudando de los nervios y excitacion, era mi primera ves teniendo un trio, dos vergas, una ancha y picuda en mi culo, y una ancha , grande y prieta en mi boca, duramos haciéndolo asi varios minutos hasta que mi primo el mayor dijo -Ahi te va la leche que tanto vienes a buscar Alejandro, que rico se la mamas a mi hermano Cuando mi primo solto un gemido anunciando que ya se estaba corriendo , mi primo me jalo hacia su verga y no me dejo mover -Toma wey los mecos que me estas sacando , la mamas muy rico , este vato te enseño a mamar muy bien Fue un momento de tanto placer , que yo solo sentía calambres en mi cuerpo (no me masturbaba puesto que no me salía leche, y no era muy experto en jalármela, yo solo quería darles placer a mis vergas en ese entonces) Ya que los dos se vinieron , mi primo se fue a su cuarto y yo me acoste con el mayor, cuando nos acostamos me advirtió que no dijera nada, porque me podían regañar. Dormimos y asi fue , nunca dije nada , al paso de los dias jamas se repitió esta escena , pero ahora si me cogia uno en la tarde, el otro me cogia en la noche, asi mismo , me dejaban doble porción de mecos en un mismo dia . Cabe aclarar que este relato es 100% veridico, asi que imaginen, ser cogidos por dos medios hermanos , que rico no?

Autor: ALEJANDROFRCO Categoría: Sexo Gay

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Mi tío el primer adulto joven que me metió la verga y me hizo su sobrino favorito.

2021-10-10


Tenía una verga grande, gorda y venuda. Creí que me lastimaría mucho pero mi sorpresa fue que sentí más placer que dolor. Hola, que tal esperando todos estén muy bien. De nuevo por aquí desde mi bello México para contarles otra de mis tantas experiencias, esta vez con mi tío de 20 años. Yo tenía 12 años acababa de entrar a la secundaria, una nueva etapa donde muy pronto conocería a aquellos adolescentes calientes, con las hormonas tan alborotadas llenos de ganas de tener un buen culo aguantador que les proporcionara horas de mucho placer lleno de morbo, cada vez que teníamos clase de educación física y forsozamente tenía que llevar short me encantaba porque me quedaban pegaditos y resaltaba la redondes de mis nalgas algunos compañeros aprovechaban para tocarme el culito discretamente pero había quienes sin ningún pudor me daban mis buenos apretones de nalgas diciéndome cosas como «ah, pa cachetotes» otros más pellizcaban directamente mi culo metiendo los dedos bien adentro dejándome el short metido entre las nalgas todo eso para mi era muy excitante por eso cada vez que me ponía el short trataba de subirmelo muy bien para que quedara apretadito y resaltara más mis nalgas, todos esos juegos me ponían muy caliente y con suerte algún compañerito me daba a probar su verga para deslecharlo o me limaba en culo hasta que me dejaba a sus bebitos dentro. Recuerdo muy bien que fue un 21 de Marzo que en mi país es día festivo por lo cual no fuimos a la escuela, es también cumpleaños de mi hermano mi madre si trabajó y aunque mi padre descansó se fue temprano a ver a mi abuela aprovechando su día libre, llegó a casa mi tío hermano de mi mamá nunca me había pasado por la cabeza el verlo con ojos morbosos deseando probar su verga pero ese día estaba yo muy inquieto (jajajaa, bueno, yo siempre ando así jajaja) mi papá se había llevado a mi hermana y mi hermano andaba en la calle jugando con los amiguitos así que quien se quedó en casa con mi tío fui yo, el nos visitaba muy seguido siempre había sido muy respetuoso ese día llevó un juego de lotería (es un juego de mesa en mi país) así que nos recostamos en la cama y comenzamos a jugar de la manera que estaba recostado mi tío se le marcaba tremendo paquetote que me dieron muchas ganas de agarrarselo yo no le quitaba los ojos de encima más de una vez estuve a punto de estirar mi mano para apretarsela pero por miedo no lo hacía, así estuvimos un buen rato hasta que no aguante más y le di tremendo apretón, se sentía deliciosa, dormidita, calentita mi tío pegó un salto que hasta las cartas del juego aventó y me preguntó… Qué te pasa?????? Por qué hiciste eso?????? Levantándose muy molesto yo me hice el inocente puse carita de niño asustado, le dije… Perdón esque se te ve muy grande y me dio curiosidad a lo que el contestó, pero curiosidad por qué?, tu eres hombrecito ni siquiera deberías de estar atento a lo que hay entre mis piernas, eso que hiciste está muy mal, le dije que solo fue curiosidad que me disculpara y seguimos jugando pero sentía como me miraba, de repente se levantó de la cama diciéndome que ya se iba como mi abuelo (su papá) tenía un terreno cerca de donde vivíamos el iba a checar que todo estuviera bien que si no quería acompañarlo inmediatamente dije que si mi mente empezó a imaginar cosas, en el terreno solamente había un baño y un árbol muy grande lo primero que hizo cuando llegamos fue preguntarme por qué le había tocado ahí que que había sentido, que si me gustaba eso le dije que quería saber como la tenía y que si me gustaba, me preguntó que es lo que te gusta? con la mirada le señalé su verga volvió a preguntar si antes había tocado alguna le dije que si que algunas se sorprendió mucho cuando le dije, «algunas» luego me preguntó, dónde te gusta? respondiéndole pues en el culo ni modo que donde y me dice esque también podría ser en la boca, ha también le dije…ya se le veia super parada, me dice bueno pues a ver volteate para que te la dé en tu culito, cuando se la sacó vi tremenda vergota que la verdad si me dio miedo era la primera verga de adulto joven que probaría pues siempre habían sido menores de 13 (realmente niños) los que me habían cogido así que le dije, ay pero esque la tienes muy grandota la metes con cuidado porque si duele eh en eso me dice… Ah pinche putito o sea que ya has dejado que alguien más te la meta? Bien que sabes que duele pero no te preocupes te la meteré despacito me ordenó que me bajara el short y el calzón y que me agachara hacia adelante puso saliba en sus dedos me los pasó por el culo para lubricar yo nadamas veía ese monstruo babeante que estaba a punto de reventarme el culo, tenía muchas ganas de que me cogiera pero la verdad tenía mucho temor de que me lastimarla, sentí como pego su verga a mi hoyito y poco a poquito la fue empujando yo crei que me iba a doler cabron pero mi sorpresa fue que sentí más placer que dolor mi tío se dio cuenta y me dice aaaah que putito me saliste si ya está bien abiertito este culito que no te quejaste ya lo tienes bien acostumbrado a recibir vergas se empezó a mover de lo lindo preguntándome si me gustaba yo solo podía gemir como putito y decirle que me diera más que no la sacara que era lo mas rico que había sentido, y así era mi primera verga mayor que me comía el culo me decía de haber sabido antes que mi sobrinito es una putita tragona desde cuando te estaría comiendo este culito tan delicioso que tienes mira nadamas que nalgas tan acolchonadas tienes que rebotan mis huevos de lo lindo, ay mi niño a partir de hoy serás mi sobrino consentido y no dejaba de apretarme las nalgas de repente sentí como se hinchó aún más su verga, como disparaba su lechita calientita empezó a decir no mames, puta madre que venida tan chingona eres un pinche goloso tragon te la comiste toda solo faltó que te metiera los huevos, te gusta mi lechita en tu culito bebé? Yo estaba extasiado, enloquecido de placer de saber que mi tío guapo me había cogido, que no sería la única vez que lo iba a hacer, en eso la sacó de mi culito y me pasa los dedos para sentirlo todo mojadito diciéndome pinche putito bien acostumbrado lo tienes que no te cagaste cabron ya hasta sabes la táctica para que no se te salga la caca, y tampoco sangraste andale papi limpiate tu colita y súbete tus calzoncitos para que ya nos vayamos, no vayas a decirle a nadie lo que acaba de pasar para que podamos seguir jugando así de rico, me dio una nalgadita y cada quien nos fuimos a nuestra casa pero cuando iba en el camino sentí como sus chamacos empezaron de desmadrozos jajaja se me salía su lechita así que lo primero que hice fue ir al baño a sacarlos, mi tío comenzó a frecuentarnos más seguido la próxima vez primero le di una rica mamada me encantaba que le salían chorros de precum a madres ese sabor me fascinaba unas veces se la mamaba hasta que me bañaba la carita de su leche calientita, otras me la daba a tragar sin que me dejara desperdiciar una sola gota y muchas veces más me dejó darme mis sentones en su verga le excitaba verme matandome solito, viendo como me encantaba que me fuera abriendo el culito poco a poquito cuando su verga iba deslizándose y así fue como me dio tantos momentos de locura mi querido tío haciéndome su putito de tiempo completo durante casi 5 años así que lo disfrutaba a él cada que iba a mi casa, también disfrutaba a mis lindos compañeritos de secundaria y a mis vecinos. Espero sea de su agrado este relato que es 100 real, espero sus votos para poder seguir subiendo más vivencias sexuales.

Autor: CULITOJUGOSO Categoría: Sexo Gay

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Él me rompió el culo como quiso en una obra en construcción

2021-10-10


Hola soy facundo tengo 18 años y les contaré mi relato A mi me gusta un Hombre que llamaremos Juan para resguardar su identidad: El tiene 47 años, es rellenito, no muy alto, y con varva bueno nos escribimos y siempre me decía cosas calientes porque le conté que me gustaba: el es bisexual y tiene mujer un día caliente ambos nos escribimos y quedamos de acuerdo en vernos el trabaja de albañil nos vimos en la obra que el trabaja fui y nos comenzamos a besar nos acariciamos y comencé a chupársela el la tiene re grande me metí esa hermosa verga en la boca, me la tragué toda el me agarraba la cabeza y me la hacía meter mas yo me ahogaba un poco pero como todo profecional seguí chupándosela bueno se la chupé por un buen rato, luego me dijo date vuelta y agáchate, me agaché y me la comenzó a meter que rico me rompió bien el culo gemía como una perra: el estaba re caliente gemía y me decía papi que rico que rico culo tienes aaa aaaa, aaa así, así así le decía yo me cogió con todo sus movimientos eran maravillosos y fuertees luego que cogimos sí por un buen rato, el me acostó en el piso y me puso las piernas en su hombro y me la volvió a meter: me empezó a coger tan rico y me decía te gusta te gusta por fin pudimos vernos y por fin puedo cogerte ese ermoso orto yo le decía si, si, si papi dale mas fuerte, así así así aaa, aaa, aaaaa mmmm aaaa me cogió con todo muy fuerte espero que les haya gustado este relato

Autor: facundo Categoría: Sexo Gay

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Mi vecinito mañoso

2021-10-08


Me di cuenta que tenía rojo el culo y un hilito de líquido transparente.. Hola mi nombre es angel tengo 25 años y soy alto, delgado, alto y con una verga de 20 cm de grosor normal ni gruesa ni delgada la verdad siempre e dejado satisfecha a quien me e cojido. Siempre me e considerado heterosexual y nunca e batallado para tener ala mujer que e querido pues me han dicho que soy apuesto. Yo vivo en un lugar de México y en mi colonia está bien ni peligroso ni tampoco super bien pues existen aún alguna pandillas que se la pasan en las esquinas. En mi casa solo estoy yo pues desde que me recibí de ingeniería me independice. Trabajo de lunes a viernes y los fines de semana descanso y me la paso en casa. Un fin de semana me levanté muy temprano pues tenía que lavar mi auto al estar afuera vi a un niño pasar (de no más de 10 años, aún no sabía su edad) y se paró donde yo estaba y me dijo que si me ayudaba y le dije: – que hacía tan temprano despierto. Y me contesto: – me levanté por qué mi mamá se fue a trabajar temprano y pues como no tengo papá pues me quedo solo y estoy muy aburrido en la casa. Pues no vi mal que me ayudara entonces le dije que si que al final le daría 20 pesos por ayudarme. Primero me di cuenta que no era un pepenador, por que tenía ropa muy bonita de dibujos animado, playera y short, tenis. Todo paso tranquilo me ayudaba trayendo la cubeta con agua, limpiar los tapetes, etc. Le pregunté cómo se llamaba y que me contesta de el y me contesto: Me llamo Omar y tengo 8 años y estoy en primaria en 3er grado aunque por la pandemia solo hago la tarde en casa y mi mamá la envía los fines de semana. El es chico de estatura y delgadito de cara muy simpático claro los ojos y algunas pecas sobre sus cachetes. Por el shorts que tenía se le veía el cuello chiquito. Entre plática y plática le dije que iría a dentro a tomar un vaso de limonada y se fue tras de mi. Yo la verdad no vi nada malo en eso aparte nunca me había fijado en otro hombre menos en un niño. Cuando entre me pidió el baño y yo me quedé sirviendo los dos vasos de limonada. Cuando regreso todo normal. Nos la tomamos y no pasaron ni 5 minutos y otra ves me pidió el baño. Le dije que adelante que pasará pero se me hizo extraño su acababa de ir. Salió y nos fuimos a terminar de lavar el auto. Cuando estábamos afuera nuevamente me pidió el baño y ahora sí dije este algo hace adentro pero no sabía que. Al principio pensé que talves quería tomar alguna cosa y robarla. Le dije que entrara y que yo seguiría lavando el carro. Cuando entro me espere un momento y me fui hacia el baño. El tenía la puerta cerrada y no podia ver qué hacía adentro por lo que abrí la puerta despacio, cual sería mi sorpresa que el niño tenía en sus manos una trusa mía que deje al bañarme. La tenía en sus manos y buscaba la parte donde va mi verga y mi culo y se llevaba la prenda a la cara a olfatearla. Quede en shock no sabía cómo reaccionar. Para nada me dio morbo al contrario me dio cosa que un niño hiciera eso y no entendía nada. Entonces me quedé un rato hay viendolo hasta que me fui alejando y salí. Cuando estaba afuera por fin el salió pero no decía nada me siguió ayudando y yo no hayan qué hacer si correrlo o hablar con él y preguntarle por qué hace. Pero me dije que sentirá el al oler mi trusa entonces terminamos de lavar el auto y le di sus 20 pesos le dije que yo me iría a cambiar por que tenía el shorts mojado y que tenía mucha calor que andaba todo sudado y me iría a cambiar al baño. Vi que no se iba y le pregunté: – a qué hora llega tu mamá? Me contestó que hasta las 2 PM. Cómo eran aún las 10 am le dije pues si quieres entrar un rato a descansar. Yo entre al baño y me quite la trusa y el shorts y los deje en el piso al entrar el baño posteriormente me puse una bermuda si nada abajo. La verdad quería saber que suceda por su mente y por qué hacía eso, entonces salí del baño y le dije ahorita regreso iré al segundo piso a buscar unas cosas me esperas. Entonces al irme se fue corríendo al baño por lo que supe que iría a ver si deje hay mi ropa interior. Entonces regrese despacio y efectivamente tenía mi trusa resien quitada en su nariz. La olia y cerraba sus ojos, buscaba el área delantera y la olía, buscaba el área trasera y la olía. Una mano la tenía en su pito pequeño mientras olía mi trusa. No sé por qué se me paro la verga pero en verdad me empezar a excitar por lo que entre y le dije: – que onda omarcito apoco te gusta oler los calzones sucios cabron cochino! El de inmediato la lanzo al piso y se puso nervioso, me dijo: – disculpame porfavor. Yo solo tome mi trusa y le dije haber huelela frente a mi te doy permiso pero dime qué sientes o por qué lo haces. El seguía nervioso y quería llorar. Por lo cual le dije no seas chillón no estoy enojado solo estoy confundido por qué haces eso. Ándale ten confianza huelelo y dime por qué lo haces o que sientes ándale. Le tome el hombro para que tuviera o sintiera algo de confianza entonces el lo empezó a oler y me dijo esque tengo miedo y pena. Le dije no te preocupes no pasa nada solo dime o le diré a tu mamá que entraste a mi casa sin permiso y le contaré tus marranadas. Entonces me dijo esque huele bien rico. Me quedé en shock y le dije dime todo. Contesto, pues huele muy rico a verga, a orines y a cola y eso me gusta mucho. Le dije que sientes ya habías olido antes de otros hombres. El seguía oliendolos y con una mano en su pitio. El me seguí contado que olía de quien fuera de sus primos, de sus tíos o e más rico el del novio de su mamá. Y que el mío también ya era de sus preferidos. Mientras más me contaba y más los respiraba vi que ya tenía su mano en la parte de atrás. Entonces le pregunté por qué se pican la cola y me dijo que sentía rico. Me senté en inodoroy lo tenía frente a mi, no se por que razón puse mi mano en su espalda y le dije sientes rico picandote la cola? Me dice si mucho, es que cuando huelo trusas me dan cosquillas adelante y atrás. Nose por qué razón pero fui bajando mi mano hasta que llegue a su culo. Y le dije sientes rico? Aquí. Empeze a rascar su culito pero arriba de su shorts. Me decía que si que le gustaba. Entonces busque la manera de meter mi mano por la parte de abajo del shorts y el solo olía más mi trusa y gemía, busque sus nalgas y empeze a tocar se sentía muy suave, sin bellos, pase mi mano por toda su colita que era chiquita mi mano casi cubria las dos nalgas. El tenía la trusa con una mano en su cara y la otra la fue bajando hasta llegar a mi verga y empezó a tocarla. Yo ya estaba completamente entregado ala calentura pues no pensaba en nada. Solo sabía que está situación me estaba causando un morbo muy fuerte. Por un momento entre en si y recapacite y me detuve. Y dije en mi mente: – que estoy haciendo? Y con un niño. Esto está mal. Pero no sé cómo el niño se hizo hacia atrás y con mi dedo índice llegué a su abujerito y lo curioso es que estaba mojadito y algo le estaba saliendo. Fue cuando me entró más morbo y lo abrace más a mí y empeze a urgar con mi dedo en su culo. Y cuál sería mi sorpresa que mi dedo se le fue metiendo suavemente pero sin ser detenido por su esfínter anal. Aparte que estaba mojadito y algo viscoso le salía. Más morbo me dio por qué me di cuenta que este niño tenía el culo abierto y con semen y era ovio que alguien le acababa de meter su verga. Le empecé a bajar su shorts y le dije empinate en la taza del baño. Y pude ver un culito blanco, chiquito, sin ningún pelo aún, y le colgaban dos huevitos abajo. Me di cuenta que tenía rojo el culo y un hilito de líquido transparente. Le seguí picando el culo por un rato hasta que el mismo niño me dice: – me vas a echar gasolina? No entendí bien a que se refería y le dije de que hablas? Me dijo yo soy el carro y no tengo gasolina para crecer grande y fuerte entonces tú me tienes que echar con tu manguera por el abujerito de atrás. Me di cuenta que este niño ya sabía lo que era la verga y su juego era que le meta la verga por atrás. Entonces le seguí la corriente y le dije si, te pondré gasolina a tu tanquesito. Y me dijo el, ok pero deja le doy besito y le pongo saliva para que no me duela. Yo le dije, así está bien ya tienes atrás mucha salivita se ve que ya te echaron gasolina hace ratito. Y no dijo nada solo dijo bueno puso sus manitas en la caja de la taza del baño y en sus rodillas estaba sobre la taza. Se empinó lo más que pudo y se abre el fundillito, entonces me saque la riata y se la puse en la entrada de su culito. Me eche poquita saliva y le empeze a meter la cabeza lentamente pero por ovias razones entro muy fácil y pujo y me dijo métela despacito por qué la tienes más grande que los otros. Y hay me confirmó que esté niño alguien más se lo cojia o cojian, más bien dicho por qué hablo en general. Le dije tranquilo, y le calve más el chile, hasta que llegó ala mitad. Sentí muy apretado y rico, muy caliente por dentro, era una sensación super rica y nueva para mí, nunca había cojido a alguien por el culo, menos a un niño. Hay quedé un ratito y el empezó a moverse hacia atrás empezando a pujar y a gemir, este niño sabía perfectamente lo que hacía y como hacer feliz a un hombre. Le clave más el pito y sentí que topaba en algo así que me detuve faltaban como 4 cm por entrar toda completa. Entonces le empecé a dar así. Se la sacaba por completo y se la metía otra ves, lento rico, disfrute cada metida como nunca, le daba más y más el solo gemia, pujaba, y gritaba poquito, yo no pensaba en nada pues estaba entregado al cien porciento en satisfacer mis ganas. Mientras pasaban los minutos más fuerte le empecé a dar y sentí que trono algo por dentro por qué entro toda la verga, el solo pujo y me dijo ya para me duele. Se la clave hasta el final, y le dije tranquilo talves te abrí tu útlimo esfinter tienes que esperar poquito y ahorita se te pasará el dolor. Le empecé a besar las orejas por la parte de atrás le metía mi lengua en sus orejas uff sabían riquísimo, le besaba la espaldita, se la mordía. Me espere como 5 minutos y solito empezó a mover su culito nuevamente en círculos uff riquísimo, entonces se la calve más y más le dije te gusta como te la meto. Y me decía que si. Que si le gustaba. Le di duro ahora sí. Le dan nalgadas y el solo gemia. Me decía: – metemela más, toda, échame gasolina. Dame así haaaay haaaay que rico papi dame más. Me calenté más y se la clave con fuerza y el más pujaba hasta que pasó como 40 minutos y ya no aguante y le dejé todo mi leche adentro en esas últimas 10 envestidas súper duro me vine. Y el más se la metía recibiendo su premio, su lechita directo en su culito pedorro. Más se la clave hasta que exprimio la última gota de mecos. Me espere así un ratito y se la empecé a sacar ahora sí ya estaba en mis 5 sentidos, lo que pensé esque tendría el abujero desgarrado, o que le sacaría mucha sangre. Tenía miedo y cuál fue mi sorpresa que salió mi verga sin sangre solo con poquita caca. Y mucha leche mía y de no sé quién o no sé quiénes se lo habrían cojido antes de mi. Sentí alivio pues me di cuenta que no le cause daño. Me fui ala regadera y me lave la verga el se paró y se subió su trusa y short. Cuando me estaba secando le dije te gustó y me contestó que si. Le dije que esto no le debería decir a nadie. Y me dijo que no le diría a nadie nunca. Pero que le diera trabajo aquí en casa limpiando mi auto o cosas así en las mañana que yo esté. Le dije que si pero con la condición que me contara por que tenía leche en el culo y quién le echó gasolina ates que yo. Entonces me dijo que si que antes de venir a casa había ido con unos cholos de la esquina ala vuelta unos chicos de aproximadamente 18-20 años que son malandrios o pandilleros que siempre están en la esquina sin oficicio ni beneficio. Y que ellos dos especialmente lo habían llevado a unas tapias y que no era la primera ves ni los únicos que le echaban gasolina atrás en su culito, que esa pandilla son como 10 adolescentes y que la mayoría ya había…. Si te gusto coméntame y espera la segunda parte. Telegram @cuentadada

Autor: SIXNITE Categoría: Sexo Gay

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Me abrieron el culo y preñaron en el aseo

2021-10-08


Había ido al centro de la ciudad aquel día, La Coruña, como muchas veces había terminado en el bingo del casino, y por supuesto como casi siempre, había quedado sin dinero, solo me quedaban unas calderillas, suficientes para pillar un taxi y poco más. Serían algo más de las 3 de la madrugada, cuando iba por los cantones después de haber salido del bingo, al llegar al semáforo, crucé hacia los jardines de Méndez Núñez, a ver si había ambiente y podía echar un palito. Recorrí todo el contorno de los jardines, sin encontrar a nadie, por lo que decidí ir hacia la plaza de Pontevedra, y hacer una visita a los aseos públicos que allí había, solían ser mi picadero favorito, era donde más veces había terminado follando. Cuando llegué a la plaza, en lugar de ir bordeándola por la acera donde se encontraba la cafetería Manhattan, y bajar a los aseos públicos, ya que era el trayecto más corto y directo, lo que hice, fue ir por el medio de la plaza, salir por donde estaba el semáforo que cruzaba hacia el colegio Eusebio Da Guarda, volviendo hacia atrás por la acera que bordeaba la plaza, para ir a los aseos. Así de paso, echaba una ojeada por si había alguien en ella. No se veía un alma en la plaza, por lo que seguí el camino hacia los aseos públicos. Nada más girar para seguir la acera que llevaba a los aseos, vi bajar a un chaval joven hacia ellos. El corazón se me aceleró al verlo bajar. Sabía que, en ocasiones, iban jovencitos después de salir de los pub que hay en la zona del Orzán, buscando un polvo rápido. Como solía hacer yo en múltiples ocasiones. Aceleré el paso, y al llegar a las escaleras, bajé detrás de aquel jovencito. Fui directo a los aseos de caballeros, pero ¡oh! Sorpresa, allí no había nadie. Iba salir para ir a los aseos de niños, pero cuando lo iba hacer, entraba en los aseos de caballeros, el chaval que había visto bajar, seguro que había ido primero a los aseos de niños, y ahora venía hasta allí al no encontrar a nadie. Nos quedamos mirando a los ojos durante unos segundos, y apartándome hacia los urinarios, dejé que entrara. Fue hasta el final de los retretes, y al no ver a nadie, retrocedió hasta los urinarios donde estaba yo, y después de quedarse mirándome, volvió hacia los retretes, esperando mi reacción. Yo estaba que me relamía los labios, era un chaval joven, al menos tenía unos 5 años menos que yo, y para mí, aquello era un bocado muy apetecible, ya que siempre me tocaba ser follado por hombres maduros o viejos, y al menos esta vez, tenía a mi alcance, carne fresca y joven. Con la polla tiesa y dura dentro de mis pantalones, y excitado a tope, fui hacia donde se encontraba el chaval. Estaba fuera del retrete, pegado a la puerta donde guardaban los utensilios de limpieza. Nos quedamos mirando a los ojos uno al otro, en ambos se podía ver cara de excitación y lujuria. Él no es que vistiera una ropa de marca o de las que solían usar los chavales de su edad, pero yo veía un chaval joven y muy guapo. Me acerqué a él, y nada más quedarme pegado a él, este me dijo si tenía algo de dinero para ayudarle. Le contesté que no, que no tenía dinero, pero que si quería podíamos hacer algo. Me respondió que a él no le gustaba que se la metieran por el culo, que su padrastro se lo solía hacer, pero que no le gustaba. Me dijo que vivía con su madre y padrastro en Vioño, en una casa de planta baja vieja, junto a 5 hermanastros. Que se había marchado de casa junto a su hermanastro mayor, por culpa de su padrastro, pero que hoy no pudieron ir a dormir al albergue del refugio, por haber llegado tarde, y tuvieron que quedarse a dormir en la calle. ¿Y tu hermanastro, dónde está? Le pregunté. Estamos en el aseo de niños, ahí tenemos unos cartones para dormir esta noche. Te vi bajar, por eso vine a ver si conseguía algo de dinero. Pues lo siento, pero hoy no te puedo ayudar, solo tengo unas calderillas que me quedaron. Saqué el paquete de tabaco, cogí un cigarrillo ofreciéndole otro a él, el cual cogió, lo encendimos, y mientras fumábamos, le propuse hacernos una paja mutuamente. No contestó nada, pero el ambiente que se respiraba era de lujuria y excitación, por ambas partes. Los 2 teníamos las hormonas revolucionadas, se notaba en nuestras caras que teníamos hambre de sexo. Le toqué la entrepierna, sobé su paquete con mi mano, mientras le miraba a los ojos y me acercaba a él, los labios de ambos se quedaron rozando mientras yo sobaba y le palpaba el bulto que tenía en su entrepierna. Dios, si yo estaba con la polla tiesa y dura, el chaval, no estaba menos, menuda polla que se le notaba. Como no decía nada ni protestaba, seguí acariciando aquel bulto que palpaba. Mientras se lo acariciaba, empecé a bajarle la cremallera de la petrina. Seguía sin decir ni hacer nada, por lo que una vez le bajé la cremallera, metí mi mano buscando aquel bulto que palpaba. El empezó a respirar más fuerte, notándose la excitación que estaba sintiendo al notar mi mano buscando su polla, ¡ohhh! Gimió al tocar mi mano la piel de su polla. En ese momento nuestros labios se juntaron quedando pegados. Agarre la polla del chaval, y mientras se la quitaba, iba pasando la punta de mi lengua por sus labios. Los 2 jadeábamos muertos de excitación y calentura, temíamos los labios pegados el uno al otro, mientras nos íbamos saboreando mutuamente. Ya le tenía la polla de fuera, y ahora empezaba a desabrochar el pantalón, intentaba aflojarle el cinturón, cuando le pedí que sacara mi polla, sácame la polla, le dije jadeando con mis labios pegados a los suyos, mientras con mi mano iba aflojando el cinturón de su pantalón. Llevó sus manos a mi cinturón, y mientras yo aflojaba el suyo, el hacía lo mismo con el mío. Ambos seguíamos comiéndonos la boca, mientras nuestras manos nerviosas, intentaban bajar nuestros respectivos pantalones. Ya había conseguido bajarle el pantalón y slip hasta las rodillas, y ahora subía mis manos por su estómago, acariciando aquel ardiente y excitado cuerpo, mientras él terminaba por bajarme el pantalón y slip. Cogió mi polla con su mano empezando a llevar la piel hacia atrás, descapullándomela, y haciéndome gemir y abrazarme a él mientras buscaba con mi boca la suya, ¡ohhh! ¡ooohhh! Gemía mientras le mordía el labio inferior, e intentaba saborear su lengua. Yo estaba que me derretía de gusto, estaba tan caliente y excitado, que me quería comer aquel cuerpo joven y hermoso. Me agaché deslizando mis manos por su cuerpo, y tan pronto llegué a su polla, quedé maravillado de aquel rabo que se gastaba el chaval. Era bastante más grande que la mía, que mide 14 centímetros, y más gruesa, aquella polla me iba costar un poco meterla en la boca, si el chaval quería metérmela en el culo, me iba hacer sudar tinta china. La sujeté con mis manos, y mientras le pasaba la punta de la lengua por la cabeza del glande que se asomaba, le fui deslizando la piel del prepucio, descapullándola. Puse los labios en la cabeza una vez se la hube descapullado, empezando a chuparle la cabeza de la polla. Mientras él jadeando, me agarraba la cabeza empujándola para que tragara más su polla. Abrí la boca todo lo que pude, empezando a tragarme aquella verga joven y tierna, todo lo que podía, mientras con una mano le acariciaba los huevos. Varias veces sufrí arcadas al llegarme su polla a traspasar la campanilla, pero yo no quería dejar de chupar aquella joven y hermosa polla, estaba demasiado excitado, quería saborearla y que luego me la metiera por el culo. Estando en plena faena, agachado chupándole la polla a aquel chaval, con los pantalones y slip bajados sobre mis tobillos, entró en los aseos su hermanastro. Al escuchar que entraba alguien, mi intención fue ponerme de pie y meterme en el último retrete para subirme el pantalón y slip, pero el chaval, sujetándome la cabeza para que no sacara su polla de ella, me habló diciéndome que era su hermanastro. No se movió, siguió agarrado a mi cabeza, con su polla metida en mi boca, mientras yo seguía agachado con el culo al aire, esperando a ver la reacción de su hermanastro. Este se acercó a donde estábamos, y al vernos exclamó, ¡joder, que bien lo estáis pasando! Ya pudiste haberme avisado, le recriminó a su hermanastro. Yo miraba de reojo, pero seguía con la polla del jovencito en la boca. Vi como se acercaba hasta llegar a estar justo detrás de mí. Me dejáis participar, ¿verdad? Decía echando la mano a mi culito. No dije nada, dejé que me fuera acariciando el culo mientras yo con la polla en la boca de su hermanastro, seguía con la chupada que le estaba haciendo. Me acariciaba el culo e iba subiendo su mano poco a poco por mi espalda, dejándola al descubierto, mientras me acariciaba con su mano. Una vez dejó al descubierto mi espalda, dejando mi camisa y cazadora a la altura de mis hombros, pasó su mano a acariciar mis tetillas, ahí se paró a pellizcar los pezones, los cuales ya los tenía duros e hinchados a causa de la excitación que tenía, y mientras yo seguía chupando la polla de su hermanastro, él fue bajando su mano por mi barriga y vientre, hasta agarrar mi polla que colgaba tiesa, la acarició mientras la iba descapullando, pasó a mis huevos, los cuales empezó a sobar. Mientras acariciaba mis huevos, Buscaba con sus dedos la entrada de mi orificio anal. Nada más poner un dedo sobre mi ojete, presionó un poco con su dedo, haciendo que mi esfínter se abriera dándole paso a mi interior. ¡Ohhh! Exclamé al notar entrar su dedo, mientras sacaba la polla del hermanastro de mi boca, sujetándome a las piernas de este. ¡Dios que caliente se nota! Dijo el hermanastro que me había metido el dedo en el culo. Este culo tiene ganas de rabo, mira como se abre decía sacando y volviendo a meter su dedo en él. Yo seguía agarrado a las piernas de su hermanastro, mientras le seguía chupando la polla, notando como el otro metía y sacaba su dedo en mi culo y me sobaba los huevos. Te vamos a dar por el culo, maricón, te vamos a abrir este culito y preñarlo de leche. No tardó ni 10 segundos en quitarse la polla el hermanastro, acercándola a mi cara para que me la metiera en la boca. La hostia, el cabrón tenía un trabuco, en lugar de una polla. Era más pequeña que la del hermanastro, más o menos sería como la mía, pero la hija de puta era bien pero que bien gorda. Aquello no me iba entrar en la boca, y en el culo iba ser muy pero que muy difícil que me entrara sin hacerme daño. Saqué la polla que estaba chupando del chaval, y llevando mi mano a la polla del hermanastro, la agarré con la mano, la acaricié mientras la pajeaba, diciéndole, joder, esto no me va a entrar en la boca. Seguía meneándole la polla mientras le miraba a la cara, a ver que decía. Se notaba que el hermanastro era mucho mayor que el chaval, por lo menos 10 años más, incluso era mayor que yo en 2 o 3 años Me agarró la polla, y al igual que le estaba pajeando yo, hacía él, mientras decía, podemos probar, ya verás como si te entra. Vamos para el otro aseo, que allí podemos estar más cómodos, nos podemos quitar la ropa y cerrar la puerta por si viene alguien. Además, tenemos allí la mochila con nuestras cosas. Bueno le contesté, subiéndome el pantalón y slip. Ellos hicieron lo mismo, marchando los 3 para el aseo de niños. Salimos del aseo de caballeros, dirigiéndonos hacia el de niños. Iba delante el hermanastro mayor, luego le seguía yo, y de último venía el hermanastro más jovencito. Entramos en el aseo de niños, y nada más entrar, el mayor de ellos arrimó la puerta, dejándola cerrada con el pasador que tenía dicha puerta. Allí pude ver que, en el fondo de la izquierda, tenían una mochila en el suelo, junto a unos cartones. Allí era donde los 2 hermanastros, me iban a abrir el culo con sus pollas, dejándome preñado con su semen. Yo que ya estaba caliente y salido a más no poder, volví a llevar mi mano a la entrepierna de aquel chaval jovencito que era al que deseaba. Mientras le agarraba el paquete, llevé mi boca otra vez a la suya, intentando meter mi lengua en su boca. El abrió su boca dejando que metiera mi lengua en ella, empezando a saborear su saliva y jugar con su lengua, mientras le sobaba el paquete, e intentaba de nuevo bajarle el pantalón y slip, liberando aquella verga que tanto deseaba. El mayor de los hermanastros no perdió el tiempo, mientras nosotros nos besábamos y yo liberaba la polla del jovencito, el se quitó toda la ropa, dejándola sobre la mochila, luego ordenó los cartones, y sujetándome por la cintura, hizo que fuéramos para aquel rincón. Allí sujetándome por la espalda, mientras yo besaba e iba desnudando al jovencito, él fue quitándome la ropa a mí. Bajó mi pantalón y slip, dejando que cayeran a la altura de mis tobillos, se agachó para sacarme los zapatos y quitarme por completo el pantalón y slip, dejándolos en el suelo junto a la mochila. Luego se pegó a mi espalda, y mientras me acariciaba subiéndome la ropa por la espalda y se restregaba a mi culito, me fue dando la vuelta, despegándome de su hermanastro al cual ya tenía medio desnudo. Llevó su boca a la mía, y mientras me mordía los labios, iba desabrochándome los botones de la camisa. Una vez tuvo por completo mi camisa abierta, posó sus manos sobre mis pechos, los acarició, pellizcó y retorció mis pezoncitos, y mientras metía su lengua en mi boca, chupaba mi lengua y mordía mis labios, fue bajando con sus manos acariciándome todo el cuerpo, mientras jadeaba. Te vamos a dar por el culo, maricón, decía apretando los cachetes de mi culo. Te vamos a abrir este culito caliente que tienes, y llenarlo de leche hasta dejarte preñado. Yo jadeaba abrazándome a aquel cuerpo desnudo que me acariciaba y mordía los labios, deseando que me dieran por el culo, haciéndome chillar de placer. Fue subiendo sus manos por mi vientre y barriga, mientras mordía mis labios e iba bajando por mi cuello, haciéndome estremecer y temblar de gusto. Cuando llegó con sus manos a mis hombros, fue deslizando sus manos por mis brazos hacia abajo, mientras iba cayendo mi camisa y cazadora al suelo. Ya me tenían completamente desnudo en aquel aseo de niños, listo para ser enculado por aquellos 2 hermanastros. Me volvió a dar la vuelta haciendo que le diera el culo, quedándome frente a frente al jovencito, el cual ya estaba desnudo por completo al igual que nosotros, mostrando una tremenda erección. ¡Dios que estampa! Aquella visión me ponía aún más caliente y excitado, veía a aquel chaval con aquella tremenda polla hinchada y colorada que miraba al techo, y no esperé más. Me agaché apoyando mis manos sobre su cintura, llevé mi boca a aquel manjar, metiéndomelo en la boca. ¡Ohhh! Gimió el chaval llevando sus manos a mi cabeza, haciéndome que tragara más su polla, mientras impulsaba su pelvis para clavarme su tranca en lo más hondo de mi garganta. Llevé mi mano a sus huevos, y mientras se los acariciaba, tragaba toda su verga lo más que podía. Aquella polla me encantaba, me hacía abrir en arcadas cada vez que intentaba traspasar mi campanilla, pero a mí me seguía encantando chupar y tragarme aquella joven y tierna polla. Quería que gozara y me la metiera en el culo haciéndome suyo, quería que me montara haciéndome su perrita y que me dejara preñado con su leche. De pronto noté como el hermanastro abría mi culito con sus manos, acercaba su boca a mi agujerito, empezando a pasar la punta de su lengua por él. ¡Ohhh! ¡ooohhh! ¡ohhh! Gemí al notar su húmeda lengua recorrer mi esfínter. Dios aquello me había hecho estremecer todo el cuerpo. Tuve que sacarme la polla del jovencito de la boca, sujetarme fuertemente a él, mientras su hermanastro lamía mi ojete. Metió luego un dedo en mi culo, haciendo que gimiera como una perrita, pasó luego a meterme 2 dedos, abriendo por completo mi culo y haciendo que mi esfínter se fuera relajando., a la vez que mi culito se iba abriendo cada vez más. Cuando ya creyó tener mi culito bien preparado, se puso de pie, y así como me tenía agachado y sujetándome a la cintura de su hermanastro, con sus manos sujetándome la cabeza, puso sus manos sobre mis caderas, arrimó su pelvis a mi culo, con sus pies hizo que abriera más las piernas, colocó su pequeño trabuco sobre mi ojete mientras me abría el culo con sus manos, y una vez enfiló mi ojete, presionó con la cabeza de su polla, abriéndome el culo mientras su pequeño trabuco, intentaba entrar en mí. ¡Ahhh grité! ¡aaahhh! Espera espera, volví a gritar. Pero volvió a dar un movimiento a su cadera, haciendo que mi esfínter dejara paso a aquel trabuco que me estaba metiendo. ¡Ahhh aaahhh ahhh! Volví a gritar. Dios, aquella verga me había roto el culo. Joder era pequeña, pero la cabrona era bien gorda, menudo dolor que me había dado al entrar en mi culo. Ya maricón, ya no chilles más, ya la tienes toda dentro, me decía el hermanastro, pegando su pelvis a mi culito. Ves como sí te ha entrado, me decía sujetándome por las caderas, sin dejar que me moviera. Notaba su pelvis pegada a mi culo, los huevos en la entrada a mi ano, y su pequeño trabuco, abriéndome el culo a tope. Espera, espera un poco le pedía, sujetándome a la cintura del jovencito. Ya maricón ya, no sufras que ya te la has tragado toda, decía empezando a bombear su pelvis, haciendo que mi esfínter fuese cediendo, y la polla que me estaba sodomizando, entrase y saliese de mi culo con cierta facilidad. Yo agarrado a la cintura del jovencito, chillaba cada vez que notaba aquel trabuco como me iba abriendo el culo, clavándose una y otra vez en mis entrañas. Poco a poco el dolor fue desapareciendo, y ahora ya gozaba de cómo me daba por el culo el hermanastro del jovencito, al cual me sujetaba agarrado a su cintura, tratando de meterme su polla en la boca. Al poco rato noté como apuraba las envestidas el hermanastro, clavaba sus dedos en mis caderas, y empezaba a gritar que se corría. Me corro, me corro, ¡ooohhh! Me corro, Gritaba derramando su semen dentro de mi culo. Noté como su polla se hinchaba en mi interior soltando varios trallazos de semen, regándome las entrañas. Se había quedado pegado a mí, mientras su polla iba soltando todo el esperma en el interior de mi culito. Jadeaba, ¡ohhh que gusto! ¡ohhh que gusto! ¡ooohhh que gusto! Mientras vaciaba su leche dentro de mí, preñándome el culo con su esperma. Cuando por fin sacó su trabuco de mi culo, se sentó sobre los cartones, y ordenándome poner a 4 patas sobre ellos, me agarró por la cabeza llevándola a su entrepierna, me dijo, ahora chúpala, mientras te monta mi hermano así a 4 patas, igual que el macho monta a su perrita. Me coloqué como me había ordenado, y mientras abría la boca llevándome la verga que terminaba de darme por el culo, dejé mi culito listo para ser montado por el hermanastro que ardía en deseos por meterme la polla en él, preñándome con su semen. El jovencito se colocó detrás de mí, arrimó su polla a mi culo, y de una sola estocada, me metió su polla hasta los mismísimos cojones. ¡Ohhh! ¡ooohhh! ¡ohhh! Gemí de placer al notar como aquella joven polla entraba en mi culo haciéndome suyo. Agachaba el pecho y levantaba el culito todo lo que podía, dejando que aquel chaval me montara, igual que si fuera una perrita, gozando de su macho. El chaval me abrazaba a él sin dejar de taladrarme el culo con su polla, ensartándome una y otra vez su larga polla en lo más hondo de mis entrañas, haciéndome chillar de placer, cada vez que su polla rozaba mi próstata y tocaba mi segundo esfínter, intentando traspasarlo. ¡Dios que gusto me estaba dando! Lloraba de tanto placer que estaba sintiendo. Metía en la boca la polla semiflácida del hermanastro, chupándola con desesperación, dejándola limpia y sin ningún resto del esperma con el que me había preñado. Notaba como mi polla no paraba de gotear semen, y el calor del cuerpo del jovencito montado sobre mi espalda, metiéndome una y otra vez su polla por el culo. Sus huevos pegaban una y otra vez en la entrada a mi ano, y su pelvis golpeaba mi culo escuchándose una y otra vez el plof plof plof, cada vez que me enterraba su polla. Estábamos sudando por todos nuestros poros, al igual que si estuviéramos en una sauna, solo se escuchaban mis gemidos y los jadeos del chaval enculandome, y el plof plof plof, de su pelvis al golpear mi culito, cada vez que me ensartaba su polla en él. Después de un buen rato montándome, el chaval empezó a gemir y culearme más rápido, hasta que explotó dando un alarido, gritando que se corría. Me, me corro, me corro, me corro, ¡ooohhh! Gritaba soltando su esperma dentro de mi culo. ¡Ohhh que gusto! ¡ohhh que gusto! Gritaba derramando todo su semen en mis entrañas, ¡ooohhh que gusto! Suspiró dejando que su polla terminara de escupir toda la leche que soltaba. Me había largado 5 o 6 trallazos potentes, dejándome el culo repleto de leche. El cabroncete me había dejado bien preñado y caliente. No me saques la polla, déjala dentro que me quiero correr, le pedí. Abrazándome a él, se tumbó de costado, y sin sacarme la polla del culo, llevó su mano a mi polla, empezando a meneármela. No hizo falta más que unos meneos a mi pobre polla, para que empezara a correrme. Empecé a gemir y llorar de placer, mientras me corría echado sobre su cuerpo, con su polla todavía en mi culo, notando el calor que su cuerpo desprendía, y como su mano meneaba mi polla haciéndome correr. Mientras jadeaba y lloraba soltando mi semen, el hermanastro, se apoderó de mi boca, y después de cansarse de morrearme, se levantó, se vistió, dejándonos allí abrazados, mientras nos íbamos recuperando. Cuando su polla salió por fin de mi culito, me di la vuelta y sin levantarnos, me abracé al chaval, lo empecé a besar por todas partes. Fui bajando hasta llegar a su polla, la metí en mi boca, y después de saborearla y limpiar todos los restos de semen, nos levantamos, y al igual que su hermanastro, nos vestimos, saqué el paquete de tabaco, le ofrecí un cigarrillo, encendimos ambos y después de terminar de fumar, me despedí de ambos. Me iba para casa, con el culito bien abierto, bien preñado, feliz por aquella montada que me habían dado en los aseos de niños. Podéis escribirme a: [email protected]

Autor: danisampedro91 Categoría: Sexo Gay

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El putito de los Villeros 2

2021-10-08


Sigo contando cómo descubrí que me gustaba que me rompan la cola. Después de la rompida de ojete que me habían dado, me volví a mí casa como pude y no fui a la casa de mí amigo por un tiempo. Me había quedado muy lastimado el culo y tenía miedo de cruzarme de nuevo con el villero. Pasaron los días y me sanaba el culo pero también me venían unas ganas que antes no había tenido. Tenía ganas de usar mí cola, de que mi hueco se abra con algo y sentirme lleno como cuando me dio verga ese villero. Me acuerdo que como 4 días después de que me habían roto el orto, mis padres no estaban en casa, y yo con una calentura bárbara aproveché para encerrarme desnudo en mí pieza. Me ensalive un par de dedos y me metí el del medio. Me entró re fácil, seguro porque la pija del otro me dejó bien abierto. Lo moví un poco y ahí nomás metí el segundo. Tampoco me costó meterlo así que al rato ya me estaba metiendo 3 dedos. Me encantaba eso pero quería más, así que vi un desodorante a bolilla mío que tenía a mano y me lo quise meter. No me entraba, así que seguí jugando con los dedos y con un poco más de trabajo me pude meter 4 dedos. Intenté de nuevo meterme el desodorante pero me costaba y me dolía. No sabía que hacer hasta que se me ocurrió usar aceite para lubricarlo. Fui hasta la cocina a buscar el aceite, lo empape de aceite hasta que quedó bien resbaloso, lo puse en el suelo y yo me le senté encima. Me dolía pero veía que lentamente me iba entrando en el culo. Cerré los ojos, respiré hondo y de una sola sentada me lo metí completo. El dolor fue por un segundo cuando pasó la parte más gruesa, pero después fue como un alivio. Me quedé un rato así quieto y cuando lo quise sacar de nuevo volvió el dolor cuando la parte más gruesa tenía que pasar por mí hueco. Me dolió pero vi que no estaba lastimado así que de nuevo me lo metí, esta vez más fácil. Estuve varios días jugando con mí culo y con el desodorante, incluso un día me lo deje metido por un rato largo y me lo saque recién a la noche. Un día en la escuela mí amigo (que se llama Jorge) me pregunta porque no iba a su casa y yo le conté lo que había pasado con el villero. El me preguntó si me había gustado y yo le dije que si. Le conté que el villero me dijo que a él también se lo cogía, él se puso colorado pero me dijo que hacía más de un año se lo culiaba y un par mas también. Eso me re calentó pero solo le dije que a la tarde iba a jugar a la casa. Esa tarde me había puesto a jugar un poco con el desodorante y se me ocurrió ir hasta su casa con el desodorante metido en el ojete. Llegué a su casa y nos fuimos directo a su pieza, el peló la pija de una para que se la chupe, yo se la empecé a chupar y le dije que me toque la cola. Me la tocó por encima del short y ahí nomás se dio cuenta de algo raro. Me preguntó que era eso y yo me puse en 4 en el suelo, me baje el short y le mostré mí culo con todo eso adentro. Cuando vio eso el me dijo: – Aah pero a vos te encanta que te rompan el culo. Yo no dije nada y agarre el desodorante, me lo saque y me lo volví a meter, y él me miraba asombrado. Yo le dije que a él también le gustaba la pija si el otro seguro le daba bastante, y mí amigo me contó que además del villero (que se llama Ale) se lo culiaban otros dos, uno llamado Araña (por negro y feo ja) y al otro le decían Tripa (después supe porqué). Yo le pregunté si la tenían grande y me dijo que si, así que yo le dije que quería ver cómo tenía el culo. El se puso en 4 al lado mío y se bajó su short. Los dos nos mirábamos en un espejo de pie que tenía el, yo me saque el desodorante y mí hueco estaba notablemente más abierto que el de él. El me dijo que mí hueco era enorme, que seguro me bailaba una pija ahí, y yo le dije que a él se lo venían culiando varios tipos, así que seguro estaba más hecho bosta que yo. El agarró y se puso atrás mío y me empezó a pasar la verga en el culo. Yo le dije que me la meta y el me la metió de una. No me dolió porque ya estaba bien dilatado por el desodorante, pero no estaba nada mal el tamaño para la edad que teníamos. Él se movía como loco y a cada rato me decía que le encantaba. De a ratos estaba bien apretado contra mí y en una de esas me dio un beso en la espalda, a mí él me encantaba, pero no me anime a decirle nada por las dudas. Un rato después me tiró toda su leche adentro y él recontra gemia mientras me largaba todo en el culo. El se subió el short y agarró el desodorante y me lo metió de nuevo en el culo, yo le dije que tenía ganas de que me coja uno de los que se lo cogían a él. El me dijo: – Si querés ahora te llevo con uno, encima si te ve con eso metido en el orto seguro se calienta mal y te da unos re pijazos. – Nooo, si me ve así me hace re mierda el hueco. – Callate puto si seguro eso querés jajaj. Yo me quise sacar el desodorante y le dije que en todo caso si tenía ganas me lo ponía después de nuevo, pero el me agarró la mano y me dijo que no teníamos otro lugar donde ponerlo, así que me lo deje metido y nos fuimos los dos a buscar una pija para que me coja.

Autor: chupapijas Categoría: Sexo Gay

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El putito de los villeros

2021-10-08


Cómo me hicieron debutar unos villeros cuando tenía 14. Soy Martín, tengo 21 años soy de Argentina, flaco alto bien blanquito cara linda y pelo negro. Soy bien goloso y me dan un morbo bárbaro los villeros. Cada tanto me coge alguno (o varios) pero hoy voy a contar más o menos como fue que me hicieron la cola por primera vez. Cuando tenía 14 años iba a jugar a la casa de un amigo de mí edad que vivía en un barrio medio jodido. Era con quién más me juntaba. Un día haciendonos la típica charla de siempre de manosearse, apoyarse y todo eso, el peló la verga y me dijo que se la chupe. Yo lo dudé un poco pero el me gustaba (aunque hasta ese momento nunca me había puesto a pensarlo) y le chupe la verga. El terminó, yo escupí la leche y le dije que me chupe la verga mía, pero no quiso y le pedí que no le cuente a nadie sobre eso. Días después el me pidió de nuevo lo mismo y yo me hacía el duro al principio pero al final se volvió habitual chuparle la verga. Un día fui a boludear a su casa pero cuando llegué justo estaba saliendo y me dijo que iban a un viaje corto el y la familia y ya volvían. Me estaba volviendo a mí casa cuando uno de los vecinos de él me habló. Era el hijo de un almacenero de ahí que me invitó a tomar una coca porque hacía calor. Yo apenas lo conocía un poco pero no me animaba a decirle que no así que entré a la casa. Él en ese momento tenía 22 años y tenía la típica pinta de villero, flaco alto morocho. Apenas entró busca la gaseosa, me sirve y cuando empiezo a tomar me dice: – Así que ya empezaste a chupar pijas eh? Yo no sabía que decir, me dio vergüenza en ese momento, y el otra vez dice: – Tu amiguito me contó que se la chupas. Queres chupar la mía? Le contesté no sé, estaba cagado de miedo y de vergüenza, entonces el me dice: – Dale no hay drama, si tu amiguito también me la come toda. En ese momento me agarró una especie de calentura. Él se había empezado a sobar la verga por encima del short y yo me imaginaba como sería mí compañero chupándole la verga al ñeri ese. Le dije que si con la cabeza y entonces el se me acercó de una, se puso al frente mío y se bajó todo el short. Si verga dormida era más grande que la mia y la de mí compañero parada. Me quedé un rato viéndola, pero el me agarró de la cabeza y supe que tenía que hacer. Abrí bien grande y me metí la verga entera en la boca, tenía un gusto muy salado, no como la de mí amigo pero se la seguí chupando igual. De golpe empezó a crecer y me costaba meterme toda la pija en la boca. Cuando me la saqué de la boca vi que era una pija bastante grande. Él se dio cuenta y me dijo: – Viste que grande? Esta se come tu amiguito por la cola – me sorprendí al escuchar eso y me calenté de solo pensar y se la agarre para seguirla chupando. Y el ají nomás dijo: – Ahora chupala, otro día te hago la colita. Yo con la calentura que tenía le pregunté por qué no ahora? Y el me dijo: – Aaah sos goloso eh? Pero vamos a otro lado, acá no. Nos fuimos a otro lado porque ya estaban por llegar los padres de el. Mientras íbamos caminando yo no me animaba a decir nada, pero el de una me tiró: – Cuando te meta la pija vas a chillar como una puta. Ahí en ese momento me asusté pero ya era tarde. Llegamos a un lugar alejado tipo baldío, rodeado de árboles grandes. Nos metimos en una parte que estaba cubierta por un árbol medio caído, así que de ahí no se veía nada, y estaba alejado de la ruta. Apenas llegamos el se sacó toda la ropa y quedó en bolas y me dijo que haga lo mismo. Yo me saque todo de la cintura hacia abajo, me quedé solamente en remera. Me hizo chuparle la pija un poco más, medio que estaba empezando a dudar al ver el tamaño de esa pija. En eso me da vuelta y me dice que me apoye sobre un tronco caído que había ahí y me abrió las nalgas. Cuando me vio mí hueco bien rosita y virgen dijo: – Uuuh que lindo culito, lástima que va a quedar hecho pija. Y me empezó a chupar el culo. En ese momento yo estaba desecho de placer, me encantaba la chupada de culo que me daba ese tipo. Gemía y decía que me encantaba a cada rato, y el otro me chupaba el culo y me chirleaba una nalga de vez en cuando. En eso me dice que ya me la iba a meter, y yo tan alzado con la chupada de culo le dije que siii que me la meta toda. Se escupió la verga, asentó la cabeza en mí ojete y empezó a empujar. En ese momento se me fue el placer y me dio un dolor enorme en el culo. Trataba de no gritar y le decía al otro que me dolía, pero el seguía metiendo. Paso un rato y me dolía más y empecé a gritar y rogarle que me la saque. El seguía metiendo y al ver qué yo seguía gritando agarró mí calzoncillo y me lo metió en la boca. Una vez que me tapó la boca, me agarró de la cintura y me metió el resto de la verga de un solo envión. Yo intentaba patalear y gritar pero el estaba encima mío, se me tiró encima para tratar de inmovilizarme y me dijo que si no me quedaba tranqui me iba a cagar a palos. Yo casi que lloraba pero trate de aguantar todo lo que pude. El villero se empezo a mover y a mí se me salían las lágrimas. Después paso un rato y me saco el calzoncillo de la boca al ver qué ya no gritaba tanto. Me preguntó si me gustaba y yo solo le dije entre gemidos que me estaba haciendo mierda a pijazos. El se rió y me dijo: – Ahora viene lo bueno. Me agarró de la cintura y se empezó a mover re rápido. La pija entraba y salía a una velocidad que me estaba destrozando. Yo gritaba del dolor porque sentía que parecía que me estaba rompiendo las tripas con la verga pero a él no le importaba. Siguió así hasta que me bañó los intestinos con su leche espesa. Me sacó la pija de golpe y sentí una sensación extraña, como que tenía mucho espacio en el culo y me entraba mucho aire. Él me abrió las nalgas de nuevo y me dijo: – Este culo te lo voy a convertir en conchita. Yo me asusté al verle la pija de él, llena de leche, sangre y caca. El hijo de puta se limpió la verga con una media mía que estaba en el suelo. Y yo seguía apoyado en el tronco, dele largar leche por el culo. El se vistió y cuando se estaba yendo me dice: – Acordate, te va a quedar un boquete en medio de esas nalgas.

Autor: chupapijas Categoría: Sexo Gay

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