Relatos Eróticos de Primera Vez


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JUGANDO QUIEN GANA

2022-05-12


Hola me llamo Alejandro y ex esposa de pera, un fin de semana nos pusimos de acuerdo para echarnos unas chelas, pera, su hija y yo, bueno asi fue, lleve las chelas y botana, comenzamos platicando y recordando todo lo que habíamos hecho, pero hubo algo que nunca hicimos, jugar una carrera masturbandonos, conforme subíamos el tono de chupar lógica que la platica era mas amena y caliente, llego un momento que su hija de pera entro a su casa y salió con una minifalda que todo se le veía, se sentó frente a mi, ya llegada la media noche, fui al baño y me dicen te acompañamos, y les dije si, cuando entre al baño las dos ya estaban tras mío viendo mi pene comencé a mal pensar en ese momento y poco a poco se me fue parando, y siento las manos abrazar mi pene, y jugar con el, nos salimos y me tiraron en el asiento, pero no dejaban de tocarme el pene, cuando veo a vero meter su boca en mi pene sentía riquísimo y sabroso, durante un rato siguió después se tiraron en cada mueble se abrieron enseñándome su vagina y meterse el dedo verónica dice quien gana venirse, asi fue dentro de 10 minutos su mama ya estaba mojadita, después de un tiempo vero comenzó a soltar sus jugos vaginales que hermoso su mama no aguanto y se le pego con la boca a chupársela vero se contorsionaba mas y eso me éxito mas y me vine. en la boca y vagina de ambas ellas disfrutaban como si fuera la unica vez

Autor: libreta54 Categoría: Primera Vez

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Vi porno por primera vez y ahora quiero que me cojan así

2022-05-12


Me he desahogado mucho en este espacio literario , y ya he narrado como mire a mi primo Daniel por primera vez desnudo, y como me enamoré de su pene, también he confesado que nunca había visto porno y solo había mirado el pene maduro de mi esposo Carlos, la verdad no tenia ninguna referencia para comparar a mi esposo, nuevamente no se si este bien o mal, pero el ultimo mes mi referencia real era el pene de mi primo Daniel, y finalmente me decidí a mirar porno , después de que las amigas de mi amiga, en una Reunión pusieron el video aquel. pues si, he estado mirando porno por mi cuenta, y creo que ya estoy sufriendo las consecuencias, no se si me siento mal por hacerlo o por haber sido tan ingenua e inocente por tantos años, tengo 39 y siento que apenas comienzo a descubrir la verdad. pues es asi, mi esposo tiene un pene bastante pequeño, y no dura ni la decima parte de lo que duran los hombres de los videos, y se muchos de ellos no son profesionales, son amateurs. he descubierto que el pene de mi primo Daniel si esta a un buen nivel de tamaño, pero tengo muchísima curiosidad de saber si Daniel coge como en el internet he mirado a hombres coger, se que muchos de esos hombres son actores, pero una amiga ya me platico que su esposo no la cogía bien y se hizo de un amante que coge super bien. tengo aun muchos prejuicios, pero confieso que me compre un pene de juguete, un vibrador, y no me atrevo a tenerlo en casa por que mi esposo o mis hijos de darían cuenta. la verdad , he sido tan reprimida por los tabúes y los prejuicios sexuales, que con solo sentirlo un poco me dan ganas de gritar del placer. por tanto lo tengo muy bien debajo del asiento de mi auto, en un hueco lateral en la parte inferior del asiento, y he optado por usarlo mientras voy manejando, prácticamente todos los días, después de dejar a mi hija en su escuela, me estaciono como a una cuadra de la misma y me coloco el vibrador entre el asiento y mi vagina, tocando también un poco de mi ano, aunque en algunas ocasiones cuando traigo falda corta lo he introducido en mi, y lo mejor es que lo llevo conectado , pues el cable no es molesto y así conserva su potencia todo el tiempo. me parece que estoy recuperando un poco, solo un poco de lo que he perdido, y que aun necesitaría un placer verdadero, un pene real, pero mis prejuicios vuelven a atormentarme. sin embargo he tenido un par de experiencias un poco fuera de mi pudor, y hasta una tercera, la primera fue cuando un motociclista se detuvo justo de mi lado, en el semáforo, y miro cuando estaba entresacando el vibrador de mi vagina, y pues sentí un poco de pudor y a la vez ganas de pedirme que me cogiera. la siguiente ocasión, fue un hombre en una camioneta, me vio introduciéndome el vibrador, y la tercera vez, literalmente yo no traía calzones y con la falda totalmente subida, me importo un comino bajármela en los semáforos, y la traje levantada durante todo el trayecto, y creo que mucha gente que viajaba en los autobuses colectivos pudo mirar mi bello vaginal , mis piernas entre abiertas y un poco del juguete que se asomaba entre mis piernas con un delgado alambre que alimenta su batería, y pues casi estoy segura de que es imposible escuchar mis gemidos cuando traigo los vidrios arriba, creo que hasta hoy ha sido la única forma de desahogar mi necesidad de que me cojan tan duro como en el internet. el único problema es que para conseguir satisfacción de esa forma, necesito no traer calzones, y usar faldas muy cortas, y lograr que algún degenerado me vea desde su camioneta metiendo y sacando el pene de juguete de mi vagina. asi esta siendo mi vida de autómata, y pues mi esposo ni se da cuenta que ya casi no uso calzones, para mi siguiente reto, estoy por comprar un pene de juguete, pero esta vez lo quiero grande, tieso, y sin vibrar, para aprovechar que mi auto es de transmisión automática, y usar mi propia mano para metérmelo y sacármelo mientras manejo, y depilar completamente mi bello vaginal para así, con un poco de suerte, algún degenerado pueda mirar desde el autobús colectivo, el gran pene de juguete penetrando en mi vagina.

Autor: Susyluna Categoría: Primera Vez

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Angie 1 - El despertar de una puta

2022-05-03


Angie es una virgen e inocente colegiala de 18 años que siempre se ha avergonzado del tamaño de sus grandes tetas y sus descomunales nalgotas, impropias para una adolescente de su edad, pero un día descubrirá ciertos placeres que serán aprovechados por el pervertido viejo conserje de su villa, cambiando su vida para siempre. Angie es una hermosa colegiala de 18 años , sus ojos eran de color verde y poseía una mirada coqueta e inocente, con esos hermosos sus ojos eran verdes y su piel blanca, su boca es muy sexy con gruesos labios en forma de arco, su cabellera era lisa y de color negro, la cual se extendía hasta el inicio de su con un trasero descomunal, mide 1.68 y pesa 57 kilos. Sus pechos eran redondos y turgentes, bien duros y puestos en su lugar, esos desarrollados melones se mostraban orgullosos y desafiantes coronados con un par de pequeños y sutiles pezones. Poseía una cinturita breve y estrecha que acentuaba sus amplias y sensuales caderas, pero sin duda alguna su mayor orgullo, y lo que provocaba la mirada de los hombres era su trasero. Un tremendo culo soberbio e imponente con forma de corazón, redondo y bien respingón, compuesto por ese duro par de enormes glúteos, los cuales eran sostenidos por unas piernas bien carnosas y macizas. Sus medidas son 102-63-115. Era de personalidad alegre, amable y respetuosa, dulce y de buen trato, destacaba por ser una chica educada, tranquila y enfocada en los estudios, ya que su padre siempre le inculcó que su única responsabilidad en la vida eran los estudios. La chiquilla vivía en un acomodado micro barrio junto a su padres, Celeste era su madre, una caribeña de piel blanca y ojos verdes, de sangre caliente, personalidad alegre y vigorosa, que se dedicaba mucho a su figura en sus tiempos libres, su piel se mantenía muy tersa a pesar de ser tan voluptuosa. Sus medidas eran 115-74-120. Enrique era su padre, un hombre de 48 años de carácter duro y estricto, piel trigueña, cuerpo fornido, se mantenía bastante bien, le gustaba jugar tenis cuando podía para para equilibrar su gusto por comer, tenía una pancita pequeña, socio de una empresa de Turismo, por lo cual se mantenía viajando constantemente por todo el país. Desde que su cuerpo comenzó a desarrollarse durante en la adolescencia, comenzó a sufrir con la espalda producto del crecimiento de sus grandes pechos, pero más le dolía la zona del coxis por la inclinación que se formaba en el nacimiento de su culo, ya que sus nalgas no paraban de crecer ostensiblemente, dotándola de un trasero impropio para una chica tan joven. Sus padres desde aquel entonces fueron muy abiertos y transparentes con ella, le explicaron los asuntos relacionados a la sexualidad, lo biológico, el proceso menstrual, embarazo, y claro, las relaciones sexuales, pero sobre todo, el real significado de unirse con otra persona tan íntimamente, un profundo actor de amor. La adolescente por su parte le daba mucha vergüenza y se acomplejaba de tener el culo tan grande, sentía que se veía mal por la desproporción con respecto a la cintura, analizando la idea de quitarse pompis cuando cumpliera la mayoría de edad, pero su madre se negaba rotundamente, le decía que debía agradecer y sentirse orgullosa. Se acomplejaba ya que los hombres de todas las edades la miraban sin disimulo en sus trayectos al colegio, o simplemente cuando salía a comprar cerca de casa, llenándola de piropos debido a sus sensuales formas, algunos le gustaban a la inocente muchachita, la cual se ruborizaba y sonreía coqueta, sin embargo otros la hacían indignarse por lo desvergonzado y obscenos que llegaban a ser, le desconcertaba que pudiesen existir hombres tan groseros y maleducados, sintiéndose asqueada por lo desagradable que eran algunos. Especialmente los hombres maduros y los viejos mas pervertidos que la miraban de manera lujuriosa, y no dudaban en hacerle comentarios morbosos acerca del tamaño de sus grandes tetas o sus tremendas nalgotas, confesándose lujuriosamente todas las cosas que deseaban hacerle en la intimidad, dando mucho detalle a cosas que la joven aún no conocía. Sus complejos e inseguridades la llevaron a protegerse e intentar pasar desapercibida, no le gustaba despertar esos bajos instintos que provocaba en los hombres, le daba mucho miedo, por lo cual comenzó a vestir con ropas anchas buscando esconder la exuberancia de sus atributos, desde el inicio de la secundaria, compraba toda la ropa varias tallas más grande para no que le ajustarán el cuerpo, aunque por más que vistiera holgado, era realmente imposible esconder la soberbia y magnitud de semejante trasero. Además creía que el hombre que la fuese amar, lo haría por lo que ella realmente era, independiente de su figura, solo ese hombre sería digno de gozar su voluptuoso cuerpo como se le diese la gana. Durante los años de colegio se beso algunos chicos del colegio y de su villa, donde los chicos más osados buscaron acariciar los tremendos cachetes de la nena, pero ella no se dejaba y detenía en seco sus avances, le hacía creer que se acercaban meramente por su físico, no por cómo era realmente. En el último año del colegio y con 18 años poseía más madurez que sus amigos y compañeros respecto a sus metas, la mayoría le parecerían infantiles y algo vacíos, muchos hablaban por hablar, sin ningún porqué de sus opiniones, lo cual le impedía conectar más allá de algo físico, estaba acostumbrada a otro tipo de comunicación. Por otra parte, los que eran respetuosos se ponían muy nerviosos de lo buena que estaba, aunque habían algunos compañeros que la hacían reír y eso lo valoraba, sin embargo, los seguía viendo como niños, así que simplemente no llamaban su atención, ciertamente se había vuelto demasiado selectiva desde los últimos años, por lo cual seguía siendo virgen y bastante inexperta en la práctica de amar. Todo comenzó un día sábado que estaba sola en casa, sus padres una vez al mes se quedaban fuera para tener una cita de enamorados, eran alrededor de las 20 horas y hacía un calor insoportable, hace unos 5 días su cuerpo venía sintiéndose diferente, estaba más sensible e irritada sin razón alguna, lo que desconocía la chiquilla es que se debía a los altos niveles de estrógenos que producía su desarrollado cuerpo. De la nada comenzaba a sentir una calentura que se expandía y aumentaba su temperatura corporal haciéndola sudar, las mejillas se le ponían coloradas y la respiración se le agitaba, al igual que sus grandes pechos, los cuales se ponían duros y se hinchaban como si estuviesen inflamados, generando un leve malestar, una ducha helada era lo único que le brindaba alivio en aquellos días de intenso calor primaveral. En la tranquilidad y confianza de su pieza, la nena mucho más aliviada después de un refrescante baño, dejó caer la toalla que protegía las exuberantes formas de su cuerpo, era impresionante la tremenda y curvilínea figura de Angie para sus inocentes 18 años, con ese par de ricas tetotas y unas nalgotas impresionantes. Se aplicó una loción humectante por todo el cuerpo para revitalizar y suavizar la piel, aunque no fuese necesario, ya que su piel era suavecita como la seda, sin embargo, le fascinaba cuidarse y mantenerse bella. La voluptuosa nena estando totalmente desnuda, se contempló por unos segundos frente al espejo, donde por primera vez reconoció que poseía un cuerpo despampanante, no siempre le había gustado ser dueña de semejantes atributos, por eso no acostumbraba a presumirlos, cuestionando el hecho de llevar los últimos años ocultándose, no quería seguir sintiendo vergüenza ni acomplejarse de las formas de su cuerpo, al contrario, deseaba sentirse orgullosa. Se preguntaba qué pasaría si fuese más provocativa para vestir con el tremendo cuerpazo que se gastaba, de solo imaginarse saliendo a correr con unas calzas ajustadas la hacían estremecerse por las cosas que le podrían decir, así comenzó a caminar por la pieza practicando su inherente sensualidad que poco a poco iba despertando, meneaba las caderas con provocación intentando que fuese lo más natural posible, realzando las imponentes curvas de su exuberante trasero, el cual se bamboleaba sabrosamente mientras caminaba completamente desnuda. Envuelta en aquella danza de provocación sólo se detenía para mirarse frente al espejo y sentirse observada, apreciando que sus pechos estaban más grandes que nunca, con la yema de los dedos comenzó a recorrerlas desde la parte superior con dulzura y sutileza, palpando la dureza que sufrían sus inflamadas glándulas mamarias, así empezó a darse suaves apretones disfrutando de un placentero alivio que aminoraba el malestar. Ante tales situaciones la virginal conchita de la chiquilla se comenzaba a humedecer con suma facilidad, se arqueaba de solo sentir aquellos placeres junto con esos extraños escalofríos recorriendo su bien formado cuerpo, mientras se contoneaba frente al espejo fue consciente que su cuerpo pedía a gritos ser consentido, necesitaba desahogarse y liberar esa energía que sentía contenida dentro, pero nunca le había gustado masturbarse, sin embargo, con el pasar de los días su calentura y excitación no dejaban de crecer, aunque intentara no pensar en ello, su cuerpo la traicionaba reclamando alguna atención, delatando sus deseos por entregarse a los placeres carnales. Su instinto de hembra estaba anhelando sentirse mujer y desatar esa enorme calentura, se dio la media vuelta y juntando las piernas alzó pecaminosamente esas inmensas montañas de carne que se mostraron en toda plenitud, haciendo que se vieran aún más descomunales, más soberbias y esplendorosas, exponiendo sus intimidades más ocultas, no bastó más para comenzar a recordar todo el deseo que inspiraba sus deseadas pompis, mientras reanudaba su caminar moviendo sensualmente ese impresionante par de nalgotas, Estaba anhelando sentirse admirada, deseada, entre tantas otras cosas, pero mas que todo aceptar su cuerpo junto con todo el deseo que inspiraba, estaba pensando en hacer cambios en su vestimenta, quería comenzar a vestir más ajustada y sentirse orgullosa del cuerpo que poseía, así fue a su armario donde estuvo varios minutos clasificando prendas, dándose cuenta que lo único ceñido que tenía era su ropa de años anteriores, tendría que hablar con sus padres para comprarse nueva ropa. Luego de revisar todo escogió una linda y sexy tanguita blanca que por delante poseía finos y delicados encajes con transparencia, que revelaba gran parte del pronunciado pubis de la adolescente, que no poseía rastro de pelo alguno, le gustaba usarla así por tacto y estética. Los laterales de la tanguita y la parte trasera no eran más que un simple hilo que se perdía lujuriosamente entre los prominentes cachetes de la nena, la escogió con la intención de que no se marcase a través del calza. Arriba se puso un top blanco ajustado de tirantes sin mangas, que dejaban sus hombros y la parte superior de la espalda al descubierto, el escote era circular y mostraba una más que considerable porción de los tremendos melones que formaban un canalillo demasiado provocador, le quedaba unos 5 centímetros por encima del ombligo, dándole un toque muy sexy al dejar la estrecha cintura descubierta. Por debajo se puso una calza antigua tipo short transparente que traslucía y se ajustaba como una segunda piel a las formas de sus descomunales glúteos, le quedaban tan apretadas que incluso le marcaban muy notoriamente su pronunciado monte de venus, al mismo tiempo que se le enterraban morbosamente en el canal que separaba tan majestuosas montañas de carnes. Como si todo eso no fuese suficiente espectáculo, las calzas dejaban al descubierto sus tremendas piernotas, desde sus macizos y torneados muslos, hasta sus bien definidas pantorrillas. Finalmente se puso las zapatillas que tenía para hacer deportes, las cuales utilizó sin calcines producto de las altas temperaturas. Luego se peino, se encrespo las pestañas y se pintó los labios de color crema suave, para contemplarse nuevamente frente al espejo, apreciando que lucia increíble, pero se veía demasiado provocativa, rozando lo vulgar por las dimensiones de sus enormes nalgas, simplemente no podía salir vestida de esa manera. Sin embargo tampoco deseaba seguir avergonzándose, no sabía qué hacer, lo meditó algunos minutos y pensó en ponerse un buzo para cubrirse las pompis, pero eso no servía sí quería dejar de esconder su cuerpo, aparte el calor era insoportable. No aguanto más tanto dilema y decidió que la usaría temblando de la emoción, sin saber que esa decisión cambiaría su vida para siempre, era la primera vez que saldría así de ajustada a la calle. Apenas comenzó a trotar por los caminos de la villa se fue robando la atención de los vecinos que a esas horas aún trabajaban en sus jardines o lavando sus autos, los cuales llegaban a voltear para seguir disfrutando del tremendo espectáculo que ofrecía la curvilínea jovencita con su enorme culazo, ajustado por esa calza que transparentaba sus carnosas nalgas bamboleándose morbosamente de un lado para otro. Donde varias vecinas que paseaban a sus hijos se quedaron mirándola con envidia y desprecio, pero no le dio importancia y continuó hasta llegar al hall principal donde se encontró a don Felino regando el pasto, era el conserje del micro barrio donde vivía la chiquilla, un señor de 59 años y 181 de altura, cuerpo robusto y espalda ancha, unos brazos gruesos y musculosos producto del trabajo como albañil en su juventud, era de piel trigueña, si bien no era gordo, poseía una tremenda barriga de tanto que le encantaba beber alcohol. Inmediatamente pudo comprobar el asombro en la mirada del maduro, quien apenas la vio no se cortó en mirarla de forma libidinosa, como siempre lo hacía, clavando su perversa mirada sobre su escote, para luego descender hacia su entrepierna, donde se mordió los labios cuando observó el pronunciado pubis que se marcaba muy notoriamente, al viejo se le hizo agua la boca y tuvo que tragar saliva de la tremenda impresión de apreciar como se le transparentaba todo. El vejete no cabia del gozo de contemplar la amplitud de semejantes caderas y tremendas piernotas que le parecieron riquísimas de lo macizas que estaban, de solo imaginarse cómo se vería desde la retaguardia hizo que su miembro despertara espontáneamente por los exuberantes encantos de la jovencita, ya que esa calza no se la había visto nunca en sus años trabajando ahí, era la primera que la veía vestida así de ajustada, para su mente perversa no habían dudas, la nena andaba buscando verga, por eso estaba exhibiendo ese culo descomunal como una calienta verga. Ese hombre le parecía de lo más desagradable, un viejo verde y sinvergüenza que no disimulaba su enorme deseo hacia ella, haciéndola sentir muy incómoda por su mirada lasciva, era un desvergonzado y le parecía muy feo de lo panzón que estaba, cuando en eso se le pasó una loca idea por su cabeza, se imaginó provocando a ese detestable vejete con la sola intención de fastidiarlo, y recordarle que nunca podría estar con ella, era un contragolpe a su desfachatez y descaro. La nena de solo imaginar a don Felino siguiendo el vaivén sus grandiosas nalgas, la llevaron a realzar las formas de su enorme culo, el viejo por su parte se quedó absorto contemplando cómo se meneaban los inmensos cachetes, con esas calzas ajustadas y transparentes que se le enterraban morbosamente en el canal que separaba las suculentas porciones de carnes, fue tanto su deseo que se apretó la verga de la calentura que le estaba generando la voluptuosa jovencita, se le había puesto dura como fierro.. Angie se dispuso a correr hasta un parque forestal que estaba a dos kilómetros más menos de su casa, mientras inevitablemente comenzaba a ser asediada por las miradas de algunos hombres que quedaban embobados con sus poderosos dotes, sintiéndose algo cohibida en un comienzo siguió enfocada en correr, diciendo que debía acostumbrarse a ese tipo de miradas, ya que con el paso del tiempo había aceptado que su cuerpo llamaba mucho la atención, mientras tanto algunos hombres ya se aventuraban a decirle cosas. La nena no pudo evitar sentirse feliz por el hecho que reconocieran su belleza, produciéndole satisfacción de saberse atractiva y deseada para el sexo opuesto, así continúo sintiéndose el centro de atención de las miradas masculinas e incluso algunas femeninas, cada vez más orgullosa por ser la dueña de un cuerpo tan privilegiado, experimentado una vanidad que nunca antes había sentido. Envuelta en aquellos pensamientos y sensaciones fue que llegó a una intersección en la cual debía doblar para llegar al parque, donde se percató que a unos 30 metros había un grupo de cuatro obreros que ya pasaban la cincuentena en edad, los cuales dejaron de trabajar para observar con lascivo deseo los movimientos de su despampanante figura acercarse. Desde que los vio supo que le iban a decir cosas, una desconocida e intensa sensación le recorrió la columna por la intensa atención que le estaban brindando aquellos lascivos obreros, que más parecían una jauría de lobos hambrientos y sedientos por su voluptuoso cuerpo, cosa que le generó un extraño y rico cosquilleo en el estómago. Específicamente por un señor mayor de piel oscura que parecía gorila con unos brazos enormes y tonificados, en ese instante quedó sorprendida de lo recio que parecía ese hombre para su edad, le pareció muy intimidante por su color de piel y las cosas que decían de los hombres de color. Cuando estaba a unos 15 metros los viejos obreros comenzaron a aplaudirle en conjunto, lo cual generó gracia en la dulce jovencita que no pudo evitar que se le escapara una sonrisa coqueta por la ocurrencia de los señores, aunque inmediatamente borraría su hermosa sonrisa por todas las cosas que le dirían al pasar por su lado. Qué melones tienes pendeja tetona, tienes cara de que te fascina la verga, dale bebita chúpame el biberón que lo tengo lleno de leche espesa, tremendo pedazo de culo nena, ¿te gusta mostrar las nalgas pendeja rajona?. Angie simplemente desvió la mirada muy avergonzada y nerviosa por los obscenos comentarios que le decían esos desvergonzados obreros, sintiendo su corazón acelerarse por el miedo que le pudieran hacer algo cuando vieran su tremendo culazo con esas calzas, sintiendo como sus nalgas se abrían vergonzosamente cuando corría para luego contraerse haciendo que vibraran por tan suculentos movimientos, era imposible que no chocarán entre sí, sacudiéndose como si estuvieran aplaudiendo, mientras exponía las partes más íntimas partes de su cuerpo escuchó al que parecía gorila. Que ganas de ponerte en cuatro y romperte esas enormes nalgotas a vergazo limpio puta calienta vergas. La inocente jovencita quedó impactada por las palabras del obrero, una intensa y poderosa sensación le recorrió por completo toda la columna haciendo que aumentará su presión sanguínea mientras tanto su corazón se precipitaba con alteradas contracciones, generando un intenso calor que evocaba desde su interior hacía todo su cuerpo, especialmente a su cara donde sus mejillas las sentía muy calientes y coloradas, nunca se habían referido a ella de esa forma, simplemente siguió corriendo sintiendo un nerviosismo que nunca antes había experimentado, entre muchas otras cosas. Por su parte los lascivos obreros no dejaron de expresar las cosas que deseaban hacerle mientras miraban como depravados las carnosas y voluminosas nalgas moviéndose con provocación, con aquella transparencia que dejaba muy poco a la imaginación, o quizás todo lo contrario, despertando y desatando la lujuria de los viejos obreros, y por supuesto en sus miembros viriles, los cuales se endurecieron dentro de sus pantalones producto de la calentura que les generó la exuberante chiquilla, especialmente el gorila que se gastaba una vergota descomunal. Angie siguió trotando muy consternada pensando en los dichos del viejo obrero, seguía resonando en su cabeza que la había llamado puta, eso era lo que más afectada e inquietaba a su ser, no sabía porque, pero algo le produjo esa palabra cuando la escucho, que la mantenía en un estado de alteración constante, sabía que era una palabra sucia y vulgar, la había escuchado antes, pero nunca se lo habían dicho a ella. Cuando la chica llegó al parque aprovechó para descansar en una banca, intentando serenarse ya que su respiración estaba muy agitada, fuera del esfuerzo propio del ejercicio, más por el nerviosismo e inquietud que sintió con los señores obreros, ella siempre se indignaba con esa clase de comentarios sobre todo viniendo de tan desagradables sujetos, pero esta ocasión por alguna extraña razón eso no ocurrió, ya que en el lugar más recóndito de su cuerpo había disfrutando despertar aquellos bajos instintos en ese grupo de viejos, que sólo podían soñar con una jovencita tan voluptuosa como ella, pero que jamás podrían tenerla, aquello le brindó un intenso y perverso placer que le mojó la conchita, recién ahí fue consciente que su almejita estaba completamente empapada.. Aquello desconcertó a la dulce colegiala que apretó con fuerza los muslos entre sí por los ricos cosquilleos y estremecimientos que asaltaban su panochita, no entendía cómo podía sentir aquellas íntimas y placenteras sensaciones con esos viejos lujuriosos, menos en plena calle, ya que ella era una chica decente y nunca le habían llamado la atención los hombres maduros, le parecía totalmente insólito, sin embargo... no podía dejar de pensar en todas las morbosidades que podrían estar deseando hacer con ella. Fue ahí cuando descubrió que una parte de ella había disfrutando sentirse el centro de atención de aquellos lascivos señores, de calentar y excitarlos a conciencia con su voluptuoso cuerpo, si bien se sentía un poco avergonzada, era un reconocimiento al despertar de su sexualidad, pero también pensó en las posibles consecuencias, qué pasaba si ese viejo de piel oscura que parecía gorila impulsado por la calentura que provocaba la exuberancia de sus atributos, pudiera terminar abusando de su voluptuoso cuerpo como se le diese la gana junto con los otro señores. De solo imaginarse algo así de perverso le produjo un intenso y poderoso placer en la entrepierna, aunque le costará reconocerlo, su cuerpo estaba muy excitado, no podía concebir cómo había pasado algo así, simplemente no lo entendía, menos con palabras tan sucias como esas, muchas veces le habían dicho comentarios de esa índole, pero nunca nadie había sido tan explícito y directo a la hora de confesar sus impúdicos y pervertidos deseos hacia ella, manifestando sus ganas de querer ponerla en cuatro para gozar rompiendo sus preciadas e inmaculadas pompis. Ciertamente romper era la palabra más adecuada, ya que ella era completamente virgen y ese obrero seguramente debía tenerla grande, así comenzó a pensar en las cosas que se decían de los hombres de color, ¿la tendrá muy grande?, ¿será gorda? o ¿quizás ambas?... ¿se la habré puesto dura?, ¿Qué sentiría cuando lo hiciera por primera vez?. Había escuchado que dolía mucho, sin embargo, con la calentura que estaba experimentando se imaginó cómo sería hacerlo por las pompis… ¿Pero qué estás pensando?, ¡si es algo asqueroso se gritó a sí misma!!. La nena ya quería dejar de pensar en más cosas, así continuó a corriendo durante 15 minutos más, dando vueltas alrededor del parque quedando así completamente transpirada, cuando en eso un viejo vagabundo de unos 65 años estaba tirado a los pies de un árbol le pidió algo para comer, apenas Angie lo vio sintió mucha pena por el señor y la forma que vivían ciertas personas, ya que se veía muy mal físicamente, así que le respondió de forma amable...disculpe señor no tengo nada. Entonces déjame lamerte el sudor y chuparte la zorra culonsita puta… Angie cuando escucho esa última palabra fue dominada por una sensación que la hizo quedarse paralizada observando cómo el degenerado viejo se acariciaba la verga por encima del pantalón con una mirada llena de lujuria y perversión, quedó atónita de la impresión y la conmoción por unos 3 segundos, con su inocente y curiosa mirada puesta en la entrepierna de ese viejo vagabundo, sin decir nada se dio la media vuelta y salió corriendo a toda velocidad con el corazón palpitando a mil, decidió volver a casa, solo que esta vez lo hizo por otra ruta para no encontrarse con ese grupo de obreros, durante su trayecto de vuelta no se podía sacar todas las cosas que le habían dicho. Estando a unas cuadras de su villa vio al viejo conserje en la entrada, quién apenas la vio llamó su nombre... ¡Angie!, le vinieron a dejar el pedido de las aguas, como no había nadie en casa las dejaron acá en recepción. La despistada jovencita recién en ese instante recordó que su madre le había anunciado antes de irse que irían a dejar el pedido de las aguas, el cual realizaban cada 2 semanas...muchas gracias don Felino, lo olvidé completamente, le respondió algo complicada por la idea de cargar 2 botellas de 25LT ella sola, ya que siempre el camión llegaba hasta fuera de su casa, y luego su papi las entraba y las ponía sobre un dispensador. No se preocupe, si gusta yo se las llevó, ofreció amablemente mientras su mirada descendía al pronunciado pubis de la nena, no cabía de gozo de apreciar como se le transparentaba todo, junto con la amplitud de semejantes caderas y tremendas piernotas que le parecieron riquísimas de lo macizas que estaban. Bajo la mirada un poco avergonzada por la intensidad y calentura que irradiaba ese hombre mirándole la entrepierna, por un lado consideraba que era un descarado, un viejo verde que no se cortaba lo más mínimo, pero el hecho que no disimulara comenzaba a despertar sus más bajos instintos, ese extraño gusto de sentirse admirada y deseada por hombres que jamás tendrían oportunidad con ella, instantáneamente una intensa sensación le recorrió la columna, no entendía como podía estar sintiendo tales cosas con ese señor. ¿En serio usted podría?, está bien don Felino, muchas gracias... agradeció con su característica educación, algo incómoda por cómo la miraba ese viejo verde, intentó actuar normal, sin embargo se la estaba comiendo con la mirada, su admiración era tan intensa que no pudo evitar inquietarse aún más por la idea de que ese viejo fuese a su casa estando ella sola, pero no tenía más opción que aceptar el cordial ofrecimiento. El viejo conserje fue a la recepción y volvió cargando cada botellón en una mano, donde la chiquilla pudo comprobar cómo el viejo cargó aquellas pesadas botellas como nada, apreciando como sus grandes brazos realizaban el trabajo, quedando bastante impresionada de lo recio que estaba don Felino para su edad, que siendo 59 mantenía con bastante vitalidad. La nena sintió su cuerpo acalorarse aún más de lo que ya estaba porque ese hombre fuese a su casa con lo provocativa que lucía, rozando lo vulgar por el tamaño de sus grandes atributos, así llevó su curiosa mirada hacía el velludo pecho que mostraba el señor por las aberturas de la musculosa blanca, que le daban un toque recio y de madurez que le pareció atractivo, a pesar de su prominente barriga. La nena impulsada por las extrañas sensaciones que le estaba generando la situación con ese hombre, se dejó llevar por lo que experimentaba su cuerpo, más aún al saber que don Felino seguramente se iba a deleitar con el vaivén sus pompis, a sabiendas que seguía su paso caminó hacia su casa procurando realzar las formas de su cuerpo. Don Felino quedó inmediatamente hipnotizado con el sensual bamboleo que había adoptado la culona jovencita, moviendo esos tremendos cachetes de un lado para el otro, con esas calzas que se le enterraban morbosamente en el canal que separaba las suculentas porciones de carnes, era como ir persiguiendo un sueño de forma literal, su referencia absoluta en esos momentos eran los descomunales glúteos de la joven.. La muchacha no se reconocía, siempre había sido una chica decente y recatada, pero algo dentro de ella la incitaba a mostrarse ante los ojos de ese viejo lascivo, sintiendo un nerviosismo que nunca antes había experimentado, podía sentir unas mariposas revoloteando dentro de su estómago por el hecho que un viejo estuviera mirándole el trasero a solo un par de metros, así permaneció en silencio sintiendo que sus calores aumentaban por estar comportándose de esa manera, que poco a poco comenzaba a disfrutar. Cuando llegaron a la casa la chica muy nerviosa abrió la puerta y encendió la luz escucho la voz del vejete, ¿dónde se la pongo?, preguntó con voz sugerente mientras hacía alusión a las aguas con sus manos. La joven pudo percibir el doble sentido de sus palabras, por un lado consideraba que era un descarado, un viejo verde que no se cortaba lo más mínimo en mirarle los senos y la cola sobre todo, un sin respeto, sin embargo, aquello mismo, el hecho que no disimulara esa manera tan lujuriosa, sin importarle nada, comenzaba a despertar sus más bajos instintos, esos confusos gustos que estaba sintiendo al sentirse admirada por hombres mayores. Cuando llegaron a la casa la chica muy nerviosa abrió la puerta y encendió la luz escucho la voz del vejete, ¿dónde se la pongo?, preguntó con voz sugerente mientras hacía alusión a las aguas con sus manos. La joven pudo percibir el doble sentido de sus palabras, por un lado consideraba que era un descarado, un viejo verde que no se cortaba lo más mínimo en mirarle los senos y la cola sobre todo, un sin respeto, sin embargo, aquello mismo, el hecho que no disimulara esa manera tan lujuriosa, sin importarle nada, comenzaba a despertar sus más bajos instintos, esos confusos gustos que estaba sintiendo al sentirse admirada por hombres mayores. En la cocina por favor… respondió de manera suave, mientras cerraba la puerta y se acercaba a la entrada de la cocina, para ver como el caballero le instalaba un bidón nuevo. ¿Le puedo ofrecer algo para beber? - Preguntó con su dulce voz. Encantado, lo que usted quiera… - dijo mientras salía de la cocina con los bidones vacíos, los cuales dejó en el pasillo. La agradecida y bien educada chiquilla entró en la cocina y sacó un vaso del estante superior, inclinando así levemente las pompis para alcanzarlo, luego abrió el refrigerador para sacar el hielo, el cual se encontraba en la parte inferior, como si todo ocurriese en cámara lenta se inclinó sin flectar las rodillas para alcanzar la cubeta, que estaba al fondo del aparato, sintiendo así como se le abrían mucho las pompis por la sugerente posición que empleaba. Ofreciéndole al vejete un plano inmejorable y totalmente inédito para los hombres de su enorme trasero empinado, exponiendo así las partes más íntimas de su cuerpo para regocijo del viejo conserje, imaginando las cosas que podría estar deseando hacer con ella, estaba disfrutando de provocar y de excitar a conciencia, algo dentro de sí y fuera de su razón la impulsaba a sentirse deseada, ya que tanto su mente como su corazón rechazaban totalmente su comportamiento, pero su cuerpo decía otra. Sintiendo las mejillas ruborizadas fue a llenar el vaso con el agua recién instalada para seguir mostrándole el trasero a solo un par de metros, completamente solos, así permaneció en silencio sintiendo cosas que nunca antes con los chicos de su edad, así le entregó el vaso de agua muy nerviosa y avergonzada por cómo se agacho, por su parte don Felino agradeció el gesto y se fue tomando el agua lentamente mientras miraba hacía el techo. ¡Ahh! fue el sonido de placer del vejete después de tomarse toda el agua producto de la emoción y la calentura que estaba sintiendo, se le había secado la garganta, una vez repuesto le devolvió el vaso mientras le decía: Le agradezco el agua, pero más le agradezco el placer de presenciar lo hermosa que es, con todo el respeto que merece usted señorita... pero permítame decirle que hoy luce increíble... esas calzas le quedan espectaculares… Angie se puso más colorada y sintió ese intenso calor que provoca la excitación, su cuerpo pedía más, por alguna extraña razón deseaba que siguiera refiriéndose a su cuerpo, quería jugar con don Felino. Ay gracias don Felino, pero no diga esas cosas que me hará sonrojar…- Es que... cómo no hacerlo Angisita, además no debería avergonzarse, a los ojos de este humilde servidor, su cuerpo es digno de admiración, una verdadera oda a la perfección. Ay no sé, ¿usted cree don Felino? – preguntó coqueta y vanidosa mientras ponía las manos en la cintura y movía las caderas sutilmente de un lado a otro, como niña juguetona, por qué el hecho que ese viejo se estaba refiriendo explícitamente a su cuerpo, que era digno de ser admirado, esa idea le encantó a la nena ya que lo hacía con respeto e iba en la mísma línea de estar orgullosa de su cuerpo, por ende se dejó llevar y tomó su comentario como halago, sin saber que se enredaba en una red de morbosidad y perversión. Pues claro mi niña, si mírese nada más, usted está tremenda por donde se le mire, tiene todo grande… Las palabras del vejete le hicieron sentir cositas en todo su cuerpecito, antiguamente se hubiese indignado, pero le encantaba lo sincero y directo que estaba siendo, opinando con respeto, admiración y morbo, aquella melodía la llevó a seguir ese peligroso camino hacia su propia perversión, que antes había iniciado junto a los señores obreros. Ay don Felino ya le dije que no me dijera esas cosas…girándose hacía el mueble de cocina producto de todas las emociones y sensaciones que le estaba haciendo sentir ese hombre, tampoco entendía cómo había permitido que la conversación llegará tan lejos, a pesar de todos sus cuestionamientos y la tremenda vergüenza que sentía, paró sutilmente las nalgas. Es la pura verdad, un cuerpo tan perfecto como el suyo no puede esconderse, al contrario, la belleza está para mostrarse, como lo hizo hoy, es cosa de costumbre, porque es imposible que la miren y le hagan comentarios, seguro le dijeron muchas cosas con esas calzas… La verdad sí… dijo muy apenada la excitada jovencita del solo hecho de recordar todos los momentos que había vivido, sintiendo una calentura que le estaba haciendo perder la razón, la conchita le palpitaba como si tuviese vida propia cuando sintió al vejete acercarse por la retaguardia. Uhm cómo no hacerlo.. si pareciera que vas a reventar las calzas de lo culona que estas… ¡Don Felino!!, ¡qué cosas dice por favor, contrólese un poco! - increpó con una voz cargada de inocencia, mirándose ella misma las pompis, parando aún más el culo con la intención de verse mejor, no sabía qué le pasaba, era como si estuviera embriagada por el morbo de sentirse deseada por hombres como don Felino y los mismos obreros, que la incitaban a comportarse de otra manera, haciendo cosas que nunca había hecho, cómo estar parando sus enormes nalgas de manera tan provocativa, sabiendo que aquello enardecía el libido de viejos lujuriosos como lo era el pervertido conserje. La respiración del maduro se comenzó a entrecortar, era irreal estar viviendo algo así, estaba tan nervioso que sentía que no podía controlarse, menos aún teniendo a tan voluptuosa muchacha que le estaba parando esas tremendas nalgotas a escasos centímetros para su total admiración, no aguanto más tanta provocación y dio un paso al frente posando sus viejas manos sobre la estrecha cinturita de la nena. ¡Aaaaah! ¡uhm don Felino!, ¿qué hace?..., se le escapó un tierno y sensual suspiro, casi desfalleciendo de placer al sentir el tacto de esas grandes manos apoderándose con propiedad de su estrecha cintura, aquel contacto fue una descarga de eléctrica de placer hacía todo su cuerpo, para luego cuestionar sorprendida los avances del vejete, pero realmente estaba excitadisima de sentir esas viejas manotas disfrutando de su delicada y suave piel, haciéndole sentir ese raspadito que le daba escalofríos y le causó sensaciones inexplicablemente maravillosas. Tranquila mi niña, solo quiero sentir su piel… uhmm qué suavecita eres, pareces una bebe…le dijo cerca del oído con una voz cargada de lujuria y perversión, haciendo que la colegiala se estremeciera de las ricas sensaciones que le hacía sentir el viejo zorro. ¡Ay! don Felino, no haga eso… que me hace cosquillas...reconoció torpemente la dulce jovencita dentro del nerviosismo, ignorando que su inocencia enardecía aún más al exaltado conserje, pero estaba demasiado vulnerable, era la primera vez en su vida que sentía calentura, nunca había sentido algo así de intenso con los chicos de su edad, por eso no paso realmente de los besos. ¡Uff qué cinturita tienes!, moviendo una de sus manos hacia el liso vientre de la jovencita, el cual comenzó acariciar suavemente, casi rozandola con las yemas de sus agrietados dedos, disfrutando de la desquiciante suavidad y tersura de la piel, logrando que la chiquilla experimentará unos ricos escalofríos producto de las rasposas manos. ¡Uhmmm don Felino por favor suélteme, me está poniendo nerviosa, reclamó sumisa y sin mucha convicción, mientras intentaba detener los lujuriosos avances del viejo conserje, que la apretó nuevamente de la cintura de manera dominante, apresando su cuerpo con fuerza entre sus viejas manos, obligándola a apoyar sus manos sobre el mueble de cocina para equilibrarse del brusco movimiento. El maduro dominado por la calentura acercó su panza a la espalda de la muchachita haciendo que se arqueara y que por consiguiente sus nalgotas se alzarán dentro de las calza, momento que el viejo aprovechó para apoyar su dura erección sobre los descomunales cachetes de Angie, haciéndole sentir toda su calentura a través de su miembro viril. ¡Uhmmm siente como me pusiste pendeja puta... ¡Aaaaah nooo!!, ¡uhmm don Felino ya basta, déjeme por favor!!, pidió la desesperada jovencita, que seguía resistiéndose a pesar de las poderosas emociones que se estaban desatando dentro de ella, estremeciéndose internamente por la manera que la estaba llamando “puta”, esa palabra que tanto la había alterado, despertando intensas y potentes sensaciones debido a que nunca antes habían sido exploradas, experimentando una excitación que la asustaba. No podía creer que un viejo como don Felino le estuviera apoyando el trasero con tal descaro y perversión, restregando su enorme bulto sobre sus deseadas pompis, el cual se empezaba a mover descaradamente por encima de sus nalgas, en ese momento sintió culpa de haberlo provocado, en ese mismo instante sintió un calor infernal que se transformó de pronto en vergüenza absoluta, de manera instintiva apretó aquellas enormes montañas de carne para cerrarlas y protegerse de la evidente amenaza que significaba sentir la dura erección del viejo sobre sus posaderas. Tenía que evitarlo a toda costa, como era posible que un viejo feo fuese el primero en disfrutar de su cuerpo, entre la cordura y la racionalidad cuestionaba lo que estaba ocurriendo, sobre todo después de haberse negado a las caricias de los chicos más populares y atractivos del colegio, recién ahí fue consciente que la situación se le estaba yendo de las manos, ya que realmente estaba excitándose. ¿Está segura que desea eso?, preguntó el morboso maduro moviendo sus rasposas manos por encima de las costillas de la nena con una sola intención, apoderarse de los tremendos pechos de la colegiala, los cuales comenzó a estrujar con lujuriosos apretones al palpar y dimensionar las tremendas tetas que se gastaba la muchachita. ¡Mmmmmmm don Felino uhmm!!, la nena solo pudo gemir retorciéndose entre las manos del vejete, al sentir por vez primera las manos de un hombre sobre sus pechos, experimento un placer descomunal, sin embargo algo de cordura guardaba e intentó apartar las enormes manos del viejo por acto reflejo, pero sus manos no tenían las fuerzas, ni la voluntad para detener esa lujuria que estaba desbordando el perverso conserje sobre su cuerpo, sintió su concha acalambrarse de tanto placer por estar siendo manoseada de tal manera. ¡Oooh que par de melones más grandes te cargas pendeja, aparte de estar culona estas bien tetona, eres una diosa!!, dijo el sulfurado vejete mientras sus manos no dejaban de manosear con desesperación esas tremendas chichotas entre sí, acercando su hedionda boca al sensible cuello de la nena para comenzar a chuparlo y lamerlo con toda la calentura que lo dominaba en ese momento, buscando acrecentar al máximo la excitación de la inocente colegiala. ¡Aaaah aah! ¡ay no, aay! um no, la nena cerró los ojos y se mordió el labio inferior producto del intenso placer que empezó a generar la babosa boca del viejo chupando su sensible cuello, mientras se agasajaba como un poseso con sus inflamados melones, como tanto anhelaba la chiquilla en sus más íntimos deseos, podía sentir su concha rebozando de placer por cómo la estaba tocando ese viejo. Junto a esa lengua deslizándose apasionadamente por la extensión de su cuello, haciendo que todo su cuerpo se estremeciera de placer, más aún al sentir la dura erección del vejete bien clavada entre medio de sus pompis, podía sentir la vergota del viejo deslizándose por el canal trasero de sus glúteos, nunca había experimentado una excitación así de poderosa. ¡Aaaah aah no haga eso! ¡uhmm um aah!!, con sus manos intentaba moverse y detener lo que estaba pasando, pero el viejo la tenía tan bien sujeta que la hacía sentir débil e impotente ante su lujuria, muy asustada por lo que realmente estaba sintiendo, que estaba derritiéndose con las caricias y tratamientos que ese hombre mayor le estaba proporcionando a su necesitado cuerpo.. No sabía si haberse aguantado tantos años al ser tan selectiva, eran los responsables de que su cuerpo la traicionará de tal manera, reclamando lo que realmente necesitaba, sentirse mujer, cómo nunca se había sentido, pero cómo podía ser con don Felino. ¡Ummmm no sabe cuánto deseaba tenerla así mi niña culona!...pasando su lengua por el cuello para saborearla con perversión, la deslizó como una brocha por la extensión de su cuello mientras punteaba con bravura el enorme trasero de la nena, así fue bajando con su boca hacia los hombros que se encontraban descubiertos para besarlos con auténtica pasión, utilizando mucha lengua, sin dejar de apretar los turgentes senos de la chica. ¡Aaaaaaah aah ah dooon umm noo haga eso, aaah que estoy sudada mmm!! gemía quedita por sentirse a merced del placer que desbordaba el sulfurado maduro, que la estaba tocando como tanto deseaba en sus más perversas fantasías, la calentura simplemente se estaba apoderando de ella y no podía hacer nada para oponerse, así levantó el rostro con los ojos cerrados y la boca entreabierta, recargándose sobre el pecho del vejete para disponerse a disfrutar del placer que le brindaba. Don Felino impulsado por la calentura y la entrega de la jovencita, le mordió la parte trasera del cuello, haciendo que la nena se quebrará abruptamente y bajará la guardia por unos segundos. ¡Aaaaaaaay!! fue el intenso grito que largo la escultural colegiala cuando sintió aquel mordisco de gato en celo, haciéndola sentir más débil y vulnerable, dominada ante el deseo y lujuria del arrebatado vejete, que no perdió el tiempo y haciendo honor a su nombre, llevó sus manos a los tirantes del top para dejarlos caer a través de los brazos y con actitud dominante le bajó el top, sin darle tiempo a reaccionar. La chiquilla sintió como su top cayó dejándola con su ropa interior al descubierto, instintivamente llevó sus manos hacía sus pechos para cubrirlos, momento que el conserje aprovechó para soltar el sostén con maestría desde la parte trasera, ante los infructuosos intentos de la nena por detenerlo, luego le tomo las manos y se las apartó con autoridad hacia los costados de su cuerpo, con esa manera dominante la mantuvo por unos segundos, demostrando quién mandaba. Uhmmm por favor don Felino no lo haga, yo soy una chica decente, déjeme por favor... dijo a penas y de manera muy sumisa, casi con sus últimas fuerzas, estaba demasiado caliente por cómo la estaba tratando don Felino, que se mostraba más pervertido y dominante que nunca, sin darle tiempo a reprocharle sus avances cuando ya la tenía disfrutando de ellos. ¿Decente?, no eres más que una pendeja calienta penes que le fascina mostrar el culo!!, le dijo con perversión al oído, enterrando su verga entre los gordos cachetes de la joven. ¡Uhmmm don Felino!!, eso no es verdad, yo no soy eso que dice… protestó débilmente, experimentando una sumisión que nunca antes había sentido, disfrutando de un morbo inexplicable de sentirse dominada por ese viejo lascivo, dispuesto a todo por gozar y saciar sus más bajos instintos con su voluptuoso cuerpo. Uhmmm apuesto que tienes la conchita mojadita por andar mostrando el culo enorme que tienes, ¿cierto? soltando las muñecas de la joven, con su mano derecha hizo el ademán de meterse por dentro de la calza para comprobar sus tesis . !Uhm noooo don Felino, no me toque ahí!! grito desesperada llevándose ambas manos hacía su pubis para detener la desvergonzada mano del vejete, no podía permitir que la tocará ahí abajo, se moría de vergüenza de lo empapada que estaba. El conserje rápidamente utilizó su otra mano para sacarle los sostenes, junto con bajarle el top a la cintura dejándolo arremangado como si fuese un cinturón, logrando desnudar el torso y los enormes melones de la colegiala, que se mostraban agitados por la evidente excitación que estaba viviendo, con varias gotitas de sudor que los hacían ver aún más apetitosos y deseables, con sus delicados y pequeños pezones duros como rocas. ¡Aaaaaah umm noo que hace uhmmm dooon!!. Fueron los sensuales gemidos que lanzó la jovencita cuando el maduro abalanzó sus grandes manos para apoderarse de sus desnudos y sensibles melones, experimentando las sensaciones más ricas de su vida al sentir esos agrietados dedos sobre la suavidad y turgencia de sus inflamados pechos, sobre todo cuando empezó a manosearla con más rudeza, era la primera vez que le tocaban los senos y no sabía lo sensible que eran. !Uhmmm que duras y suavecitas bebe, mmm ¡son enormes!, tan tetona y culona que me salió bebita, ¿sabe que?, me dan ganas de adoptarla pa’ hacerla adicta a mi pichula, ¿por qué eso andas buscando con estas calzas, cierto?, besándole el cuello apasionadamente con su lengua circulando lentamente. ¡Aaaaaah aaaah uhmmm aah ay uy mmmmmmm!!, la nena desfallecía de excitación por las cosas y palabras que utilizaba ese viejo lascivo, palabras sucias vulgares que siempre la avergonzaron e indignaron, pero que ahora la hacían calentarse más mientras solo se dedicaba a gemir de tanto placer que experimentaba con las manos del viejo sobre sus tetas, enloqueciendo de la perversión por imaginarse las cosas que le decía el vejete. Pero jamás se entregaría a reconocer algo tan íntimo y personal, una sensación reciente que no definía su presente, aunque en ese momento una parte suya deseaba responderle con todas sus fuerzas la verdad, pero por dignidad no lo haría, además que ella tenía el derecho de vestirse como quisiese. ¡Responde puta de mierda!!, presionó de manera autoritaria y dominante, enterrando sus viejos dedos sobre los turgentes e inflamados pechos para propinarle intensos y poderosos apretones llenos de lujuria y desbordante deseo, por la desquiciante sensación que le ofrecían los enormes y duros pechos de la colegiala, junto con esa suavidad que lo estaba volviendo loco. ¡Uhmmm don Felino!!, no me llame así, ¡aah aah mmm! yo no ando buscando eso que dice… recargándose nuevamente sobre el vejete con sus manos puestas sobre las del viejo, sintiendo ella misma como le manoseaba sus juveniles pechos , sin poder hacer nada para evitarlo. El vejete comenzó chupar el otro lado del cuello como si fuese un vampiro alimentándose, aprovechándose de la entrega de la chiquilla realizó un movimiento en fracción de segundos, bajó y metió una de sus manos como flecha dentro de la calza, incluso por dentro de la tanguita. Uhmmm vamos a ver sí es cierto… ¡Mmmm don Felino!!, ¡oooh noo!, mmm por favor, ¡aaah!, se lo suplico, uhmm no me toque ahí… pidió la desesperada nena estremeciéndose completa sintiendo como su corazón se aceleró abruptamente al sentir los agrietados dedos hacer contacto directo con su inexplorado monte de venus, uno de sus rincones más sagrados, donde nunca un hombre había estado. No podía dejar que bajará más a pesar del enorme placer que le generaba sentir los viejos y callosos dedos frotando la suavidad de su vulva, juntando los muslos empujó su trasero con todas las fuerzas contra la vergota que sentía clavada entre sus posaderas para cerrarle el paso a la mano del vejete. Don Felino sin despegar su mano del lugar que estaba se mantuvo recio y aprovechó el culazo que lanzó la chiquilla para mandarle un fuerte golpe de cadera, dejando ese enorme trasero para su completa admiración mientras la nena movía ese par de tremendos cachetes producto de las tocaciones que le aplicaba en la vagina, sin duda alguno lo que más le calentaba a don Felino de Angie eran sus descomunales nalgotas, impulsado por el deseo de años le estampo una sonora nalgada que resonó en todo la casa, haciendo vibrar esas inmensas montañas de carne en toda su magnitud. ¡¡Aaaaaaaah!! gritó por la intensidad y ferocidad de aquel golpe, le había dolido mucho, pero de la misma manera, había sentido un extraño y perverso placer que la llevó a menear sus 115 centímetros de trasero de manera circular. El viejo conserje creía que iba a morir de placer y calentura, experimentando un morbo desquiciante al sentir la suavidad que había en el pubis de la nena, percatándose que no habían pelitos y parecía una bebita, aquello lo terminó de enloquecer y lo impulsó a dar la estocada final para abrirse paso con determinación con sus viejos y toscos dedos hacia los viscosos y estrechos labios vaginales de la virginal colegiala, donde al fin pudo comprobar que efectivamente Angie no solo tenía la concha mojada, si no que la tenía completamente empapada. Uhmmm no lo puedo creer... estás completamente empapada culona de mierda, ¿ves como tenía razón pendeja puta?, te dije que tenías la concha mojada, ¿ahora sí vas a admitir que te gusta andar mostrando el culo? El maduro dentro de toda la emoción que estaba sintiendo, quedó consternado, no podía creer que la nena estuviese tan empapada, así la siguió masturbando con más ganas, mientras su otra mano bajaba hacía las enormes ancas para manosearlas como tanto deseaba, apretando y estrujando con fuerza los prominentes glúteos. . Angie al sentir los dedos del vejete en su conchita fue una descarga eléctrica de miles de ondas que se desplazaron por todo su cuerpo, no lo podía creer, ese viejo le estaba tocando las nalgas mientras la masturbaba, causándole un placer descomunal, estaba sucumbiendo al placer más grande su vida a manos del pervertido conserje de su villa que estaba manoseando su voluptuoso y virginal cuerpo cómo se le daba la gana, no daba más del enorme placer que le producían aquellos dedos, estaba a punto de experimentar el primer orgasmo de su vida. ¡Aaaah aaaaaah mmm sí uhm sí aaaaah! ¡aaaaaah!… dijo entre suspiros y gemidos con mucha vergüenza por reconocer algo así de personal y reciente, sin embargo el morbo que sentía por decir la verdad era superior, retorciéndose entera comenzó a sentir la venida un placer inexplicable recorriendo su figura. Don Felino no podía creer que una de sus mano estaba tocando y masturbando la empanada y delicada conchita de la joven chiquilla, mientras que la otra manoseaba con depravación aquellas inmensas nalgas que tanto lo calentaban, apretando con todas sus fuerzas las exuberantes carnes de la voluptuosa jovencita. ¿¡Si que puta de nalgas grandes!!?. estrujando y amasando esos grandes trozos de carne, le faltaban manos para agarrar tanto culo, estaba enloqueciendo con el descomunal trasero de la chiquilla, aumentando a su vez la velocidad de sus dedos gatilladores, haciendo que la nena se arqueara de tan suculentas tocaciones y siguiese con sus endemoniados meneos. ¡Aaah aah aaay mm me gusta mostrar las nalgas mmm aaah sí, ummm dios mío que rico, que rico, mm siga don Felino siga aaaa sí sí mmm me voy a venir!! Aún no bebe, antes me vas a mostrar las nalgas como corresponde, ¡bájate las calzas puta de mierda!!, hazlo pensando en todas las vergas que paraste!! deteniendo los dedos que estimulaban la palpitante panochita de la nena, comenzó acariciarle la vulva para desesperarla aún más tras haberse detenido segundos antes de su orgasmo. En ese momento la inocente colegiala supo que ya no había vuelta atrás, el viejo conserje la había dominado a través del placer que ansiaba y necesitaba su cuerpo, dispuesta a complacer las pervertidas peticiones del conserje para alcanzar el orgasmo, llevó las manos hacía los bordes del calza para desnudar sus grandiosas pompis por vez primera para un hombre. Despertando el lado más calenturiento y lascivo de la colegiala, y que revela la inédita personalidad de la jovencita hasta ese entonces, la Angie puta, ese alter ego que hace meses pedía a gritos atención, ese que deseaba comenzar a vestirse más ajustada para mostrar los impresionantes dotes de su cuerpo. Ese que gozó sentirse deseada al provocar los más bajos instintos en el sexo opuesto, ese que se empezaba a fijar en hombres mayores por el fuerte morbo que le generaban cuando la admiraban y deseaban con tal ímpetu y sin disimulos. Ese lado que estaba disfrutando la sumisión que experimentaba al sentirse dominada por el vejete, tanto por sus formas recias, como sus tratos rudos para referirse a su persona, siempre había sido muy soberana, sin embargo era primera vez que un hombre la trataba de esa manera, haciéndola sentir débil ante sus pervertidos deseos. Angie con el corazón latiendo a mil nuevamente comenzó a bajarse las calzas con algo de trabajo debido a las dimensiones de sus voluptuosas ancas, sin embargo lo hacía lentamente, disfrutando cada segundo por estar desnudando su más preciado atributo, el cual se comenzaba a desbordar a medida que iba siendo descubierto, expandiendo las inmensas proporciones de sus robustos glúteos, así hasta dejar ese impresionante par de nalgotas totalmente expuestas… Don Felino quedó pasmado frente a tan espectacular obra de la naturaleza, el trasero de la nena era inmenso y se mostraba en toda su magnitud y majestuosidad, con nada más que ese diminuto hilo que yacía completamente perdido entre las descomunales ancas, ya no le quedó ninguna duda acerca de sus razonamientos cuando la vió salir, la nena efectivamente andaba buscando verga exhibiendo el culo como una calienta verga, complacido por la entrega de Angie se agachó para terminar de quitarle las calzas. Ummmmm que par de nalgotas tan descomunales tienes culona puta, no hay duda que saliste bien sexy en busca de verga, mírate nada más, mostrando todo el culo con esto que no te cubre nada… dijo lascivamente cerca de su oído mientras comenzaba a sobar las portentosas nalgas, experimentando la calentura más grandes de su vida al sentir la curvatura y suavidad de tan enormes nalgotas La colegiala por su parte no se aguantó las ganas de voltear su rostro para observar el pervertido rostro del vejete mirando su casi desnudo trasero con insano deseo, con esa calentura enfermiza que tanto la inquietaba, podía sentir la lujuria de ese hombre quemado la piel de sus desnudas pompis, experimentando un morbo muy intenso por estarle mostrando el culo a un viejo como don Felino. Mmmmmm ¿le gustan mis pompis don Felino?, preguntó de pronto con una inocencia cargada de sensualidad mientras paraba el culo como si estuviera ofreciendo las nalgas, sintiendo las viejas manos directamente sobre sus grandes glúteos, lo cual le producía un desesperante cosquilleo producto de los callosos y agrietados dedos, los cuales recorrían la suavidad de su redondo y lozano trasero. Mmmmmm me vuelven loco mi niña, no sabe todas las cosas que deseo hacer con sus pompis… sin poder aguantar más tanta calentura, así comenzó a propinarle fuertes y sonoras nalgadas que hacían vibrar los desnudos glúteos, le desquiciaba observar el tremendo trasero de la nena a su completa disposición, con nada más que ese hilo que lo separaba de la vagina y el nudo rectal de la chiquilla, estaba como loco desatando su calentura a través de las palmadas. ¡Ooooooh mmmm aaah aah ¿cosas como que don Felino? Mmmmmm ¡sigue meneando el culo y te vas a enterar pendeja puta!... nalgueando fuera de sí las poderosas asentaderas de la nena La nena solo se dedicaba a gozar entre fuertes y lastimeros gemidos, deleitándose de placer por los perversos azotes que castigaban sus gordas pompis, estaba gozando sus dominantes tratos, apretaba sus carnosos muslos entre sí de la desesperación, buscando aguantar el dolor por los intensos golpes que le propinaba el desalmado vejete, que extrañamente entre más fuerte le pegaba, más placer que le generaba al ir sintiendo como sus posaderas comenzaban a prenderse en fuego, así comenzó a moverlo sensualmente y con suma provocación. ¡Aaaaah aaaah! ¡mmm aaaah!, ¿así está bien don Felino? mmm!! no podía creer que su virginal cuerpo estuviera gozando de los sádicos golpes que recibían sus pompis, mordiéndose los labios gemía gustosa al recibir las placenteras palmadas que le daba, estaba realmente disfrutando ser nalgueada por el pervertido y viejo conserje de su villa. ¡Ummm noo, para más el culo pendeja puta!! ¡PAF PAF PAF PAF!! pegándole fuertes nalgadas a cada glúteo con toda la calentura que le generaba el imponente culo de la colegiala. ¡Aaaaah aaaah mmmm sí! mmm don Felino yo las paroooo masss mmm pero aaaaah no me pegue tan fuerte mmm aaaaaah! respondió entre intensos gemidos, sabiendo que el lujurioso conserje no le haría caso y que sus ruegos excitaban aún más al exaltado conserje, enervando los deseos de la inocente colegiala que a esta altura, solo pedía un alto para no obtenerlo, para seguir sintiéndose más dominada por don Felino Quebrando la cintura alzó pecaminosamente sus tremendas nalgas, las cuales se expandieron en toda su magnitud haciendo que se vieran aún más descomunales, más soberbias y esplendorosas para seguir disfrutando de ser nalgueada. Mmmmm que bebita más puta, ¿te gusta lo que te hago culoncita?, es tu castigo por andar disfrutando de parar vergas, preguntó el perverso vejete que buscaba descubrir los más íntimos secretos de la jovencita. ¡Ummmm sí me gusta! ¡aah aah mmm todo lo que me está haciendo me gusta, aaah mmm siga don Felino, siga por favor, mmm me quiero venir! reconoció totalmente entregada al placer de estar siendo tratada de esa manera, ya que ni se quejaba por el dolor de los tremendos golpes que azotaban sus enormes posaderas, que recibían heroicas los castigos del exaltado vejete mientras movía deseosa las nalgas de una manera que invitaban a sodomizarla. El maduro conserje no podía creer que estuviese disfrutando de sus más perversas fantasías con esa voluptuosa jovencita, esa nena sin duda alguna era una de las colegialas más deseadas y codiciadas no solo en la villa y el colegio, sino de todos los lugares que circulaba, ya que era imposible no contemplar semejante jovencita, era la obsesión inalcanzable para todos y ahora se encontraba entregada a sus deseos. Mmmmm si se quiere correr, entonces dígame... ¿que buscaba una chica decente como usted, mostrando y moviendo este inmenso trasero como una vil ramera? preguntó buscando desnudar los deseos de la excitada jovencita, volviéndose loco al contemplar cómo vibraban las suculentas y descomunales porciones de carne entre sí, descargando toda su lujuria sobre las inmensas ancas de la jovencita, junto al fuerte sonido que acompañaba cada palmazo, los cuales iban dejando el portentoso trasero cada vez más colorado. ¡Mmm mmmm aaaah uuuhhh mmm peneee!!.. ¡aaah! ahh peneeeee don Felino, peneee! Don Felino sonrió complacido y se abrió el pantalón y bajó el cierre del mismo para revelar parte de los blancos calzoncillos, que no eran suficientes para cubrir los 18 centímetros de carne, ya que un poco más del glande se escapaba por la parte superior, agarrándola desde de la base la sacó hacía fuera para posicionarse detrás de la nena, procurando que su desnuda y palpitante erección quedará bien metida entre los soberbios cachetes de la nena. ¡Mmmm entonces pídeme verga!! exigió el dominante vejete que pudo sentir cómo las enormes nalgotas de la colegiala se abrazaron a su vergota, experimentando una calentura sin precedentes al sentir la endemoniada curvatura de semejantes posaderas apretando con intensidad su vergota, así volvió a masturbarla con todo mientras su otra mano se apoderaba de los increíbles melones, término abalanzándose a su cuello para chuparlo fuera de sí. Angie estremeciéndose completa de tantos estímulos simultáneos, sintió como la visión se le comenzó a nublar y comenzó a gemir y gritar cada vez más alto del inmenso placer que le estaba haciendo sentir don Felino, específicamente por ese enorme pedazo de carne gruesa y palpitante que se había metido irrespetuosamente entremedio de su pompis, a sintió tan grande que instintivamente apretó las nalgas con fuerza. El viejo conserje bufó como un toro y cerró los ojos de tanto placer que sentía por los ricos y placenteros apretones que le propinaba la jovencita con sus increíbles nalgas, que, haciendo que se escaparan muchas lágrimas por ese glande, que lloraba de la emoción de estar alcanzando la gloria. Aquello fue demasiado para la inexperta jovencita que sentía que algo enorme iba a explotar dentro de ella, un placer inmenso que estaba asaltando cada rincón de su juvenil y exuberante cuerpo, eliminando cualquier vestigio de resistencia o dignidad, solo había una idea, entregarse. Mmmmm ¡aaah aah no aguanto más, sí sí que rico me ummm me voy a venir, me voy a venir, ¡aaah aah sí sí mmm quiero vergaaaa, deme verga don Felino, deme vergaa aaaah ooooh mmmm me vengo oh sí. Fue así como Angie explotó en el primer orgasmo de vida, experimentando un placer colosal que la hizo moverse lascivamente con sensuales movimientos de cadera, meneaba el culo de manera endemoniada sin cesar los apretones de sus descomunales nalgotas, mientras su inmaculada conchita se estremecía entre fuertes palpitaciones que expulsaban abundantes líquidos, por 15 segundos estuvo corriéndose en un prolongado orgasmo.

Autor: darkghostwritte Categoría: Primera Vez

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Coincidencias

2022-03-10


Hola buenas tardes queridos lectores y lectoras de esta pagina. Les contaré esta experiencia que sucedió ahora en tiempos de pandemia. Entre a una página para conocer personas y fue ahí cuando descubrí a irasema, una mujer de 45 años de edad de muy lindo cuerpo, comenzamos a platicar de muchas cosas y por cuestiones del destinó tocamos el tema sexual, dónde preguntabamos gustos, posiciones favoritas, fantasías etc hasta que un dia tomamos la decisión de conocernos salir a tomar una cerveza y eso cambió todo en nosotros, de una platica amena comenzamos con besos caricias atrevidas y decidimos irnos al hotel al entrar los besos salieron de control los toqueteos las dedeadas de mi parte a ella que decía disfrutaba muchísimo yo comencé a quitar su ropa y besar su piel llegando a su deliciosa vagina que estaba totalmente depilada super mojada estuve en ella al rededor de 25 o 30 minutos hasta lograr que ella terminara en mi boca posteriormente ella se puso frente a mí y comenzó a desabotonar mi pantalón bajar mi ropa interior y comenzó a darme un maravilloso sexo oral sin llegar a correr me después le pedi se colocara de a perrito y ella abrió sus lindas nalgas para que yo clavara delicadamente mi miembro dentro de ella, se movía como jamas nadie lo había hecho fui incrementando el ritmo y estando por venirme ella pidió que mi leche se la diera en la boca saboreaba tanto mi leche que para mi fue lo máximo. Seguimos ella y yo en contacto y disfrutando muchísimo.

Autor: Santy29 Categoría: Primera Vez

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Con mi prima putita

2022-02-26


Me llamo andrés, tengo 16 años y no he tenido novia ni nada parecido, me suelo masturbar frecuentemente con videos porno y con ropa femenina, hace un mes nos fuimos de viaje a la playa con mi tía y su hija, mi tía tiene unos 40 años pero aparenta unos 25, se viste con vestidos muy pequeños y escotados por lo que cuando se agacha se le ve la tanga que es la única ropa interior que le gusta usar. Su hija tienen 19 y se llama Valeria tiene unas curvas muy sensuales y tiene bastante pecho y pues siguiendo los pasos de la putita de su madre le encanta usar ropa muy pequeña. la historia empezaría al segundo día cuando decidimos que era el día de playa yo andaba muy caliente esa mañana, mi tia decidió salir un poco antes mientras Valeria se bañaba y yo alistaba mis cosas ahí decidí abrir un video porno y cuando iba a empezar a masturbarme fue cuando vi el traje de baño de Valeria en la cama, era de 2 piezas color rosa y la verdad era muy pequeñito yo no resistí y tomé la tanguita y me la envolví en la verga y me la empecé a jalar con esa tela abrazando mi pene cuando sentí que me iba a correr la puse al frente de mi glande y los chorros de leche se quedaron en la parte interna de la tanga, ahí escuché que la ducha había dejado de sonar hace un tiempo y supuse que ella estaba apunto de salir así que tomé la tanga y la dejé en el grupo de ropa sucia junto con el bra para que no la tocará y tuviera tiempo de lavarla. Ya en mi cuarto escuché como se cambiaba y al rato me llamó para que saliéramos, yo tomé mis cosas y salí del cuarto para llevarme la sorpresa de que tenía puesto el bikini con la tanguita llena de leche, me miró sonriente y me dijo: que tal me queda primito? Me veo sexy? Empezó a dar la vuelta y mire su gran culo, y después me fije en sus tetotas que apenas cabían en la prenda,me quedé callado unos segundos y le respondí sin pensar: te ves muy rica prima. Me di cuenta de lo que le había dicho y le pedí perdón, ella solo se río y dijo: salimos? Ya en la playa estaba en la misma toalla rodeado de 2 bellezas, todos los hombres giraban la mirada hacia ellas disimuladamente y con deseo, me sentí afortunado de tenerlas al lado. Ya cuando nos bañabamos noté que vale me sonreía mucho he incluso me pidió que la enseñara a nada bien, soy muy buen nadador y acepté, hubo mucho toque en lo que sentía su pecho contra mi y tenía que tomarla de la cintura, después de un rato ella salió del agua y se reunió con su madre, yo no salí con ella ya que tenía una gran erección, noté que hablaban mucho, con risas y me miraban muy seguido. Cuando salí decidimos irnos al hotel de nuevo y en la entrada del hotel mi tia dijo que saldría de fiesta esa noche y nos dejó en la habitación, yo me duche primero y me senté a ver TV, unos minutos después llegó vale y llevaba un bikini igual que el anterior pero de otro color y nos pusimos a hablar de como me iba y como le iba a ella, de pronto vale se me acercó un poco y me preguntó: Tienes novia? Tenía una sonrisa, yo dije que no con un poco de timidez enseguida vale tocándome en brazo me dijo : con lo guapo que eres no tienes novia enserio? Yo respondí que no y me dijo con una voz muy dulce: eres virgen?. Yo respondí que si y ella se río para luego preguntar: y te masturbas? Yo muy nervioso respondí que a veces por lo que enseguida me pregunta si me prendían las prendas femeninas yo recordé enseguida lo de la mañana y empecé a tener una erección pero aún así respondí que no.... Vale con una mano saca algo de su costado y para mi sorpresa era la tanga rosa y dice : yo creí que te gustaban prendas así ya que te veias muy feliz llenando de leche mi tanguita. lo había visto todo y no había duda, yo estaba en shock pero la tensión acabó cuando ella dirigió su mano a mi entrepierna mientras decía, me encantó tener la tanga llena de tu leche todo el día. Yo estaba totalmente caliente y dejé que me bajara la pantaloneta junto con el boxer y quedó mi verga a su vista, me mide unos 14-15 centímetros de grosor promedio, yo ya estaba totalmente duro y ella con su delicada mano y un calor muy rico que desprendía me empezó a pajear, su mano y ritmo eran increíble. Inmediatamente llevo su cabeza hacia abajo y me la empezó a chupar, se sentía húmedo y cálido y los movimientos de su lengua eran increíbles, jugaba con mis bolas, mi glande, se la tragaba toda, era algo increíble y fue cuando sentí que me iba a correr, le dije que se detuviera pero ella solo respondió: correte en mi cara primito. Yo no iba a dejar ir esa oportunidad y me la jale un poco mientras tenía su bello rostro al frente con los ojos cerrados listo para ser bañado de leche, deje salir 4 chorros de semen que se quedaron en su cara y un poco en el cabello. Ella abrió los ojos y me dijo : gracias por darme tu lechita caliente.... Soy tu putita primo. Inmediatamente se puso en 4 y su culo en tanga quedó frente a mí, eso hizo que mi verga se pusiera dura de nuevo ella la miro y sonrió mientras meneaba ese culazo y me dijo : metemela primito, quiero que me des bien duro. Yo le respondí: pero primita, no tengo ningún condon, ella se quedo callada un momento y respondió: tranquilo, te voy a entregar mi culito, serás el primer hombre que me parta el culo..... Yo no podía creerlo, mis instintos se salieron de control y rápidamente le bajé la tanga para dejar esos dos agujeritos a la vista, era una imagen impresionante.... Enseguida puse la punta de mi verga en la entrada de su culo y hice un poco de fuerza, ella empezó a gemir con sollozos y yo le pregunte si quería que parara, ella tanjantemente respondió: Noo, quiero tu verga dentro de mí, parteme el culo, yo aceleré la penetración cada vez me apretaba más la verga pero era increíble, ella seguía gimiendo y pidiendola hasta el fondo. Cuando por fin entró toda ella apretó su culo y yo me sentí en el cielo. Ella preguntó: si está apretadito? Te gusta mi culo? Yo le respondí : tu culo es increíble, aprieta muy rico. Y empecé a meterla y sacarla ella gemía y decía: eso primito, parteme el culito, es todo tuyo al igual que todo mi cuerpo de putita, no te contengas y llename de lechita. Yo no resistí mas y me vine en su culo ella decía: me encanta tu leche caliente dentro de mi. Yo quede mirando como ella se separaba las nalgadas para dejar ver como le salía la leche sobrante del culo. Se levantó y me preguntó si me había gustado yo con mucha confianza le respondí : me encantó primita, estás muy rica. Ella sonrió con la leche en la cara y fue enseguida a lavarsela, salió y dijo:mi mamá está en la entrada del hotel, vamos a recibirla, salio adelante y yo detrás noté que iba con la tanga y se le notaba la leche saliendole por los costados, ese detalle me puso erecto de nuevo .....

Autor: Andrés Categoría: Primera Vez

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Maite, mi hermosa vecina

2022-02-01


Mi historia comenzó un sabado por la mañana. Estaba en casa sólo, mi familia se fue a una boda y yo no quise ir. Cómo a las 10 am, tocaron el timbre, baje y abrí la puerta. Hola me dijo, disculpa la molestia. No tienes estos libros, qué me los prestes, era mi vecina de nombre Maite, era un año menor qué yo, era alta, delgada, pero con unas nalgas hermosas, senos medianos y un rostro hermoso. Revise su lista de libros y le dije claro, sólo me falta uno, vuelve en una hora y los tengo listos, si quieres te ayudó a hacer la tarea, de verdad me dijo. Si claro le contesté. Un amigo me consiguió el otro libro y me lo llevó a casa. Maite volvió a la hora, con sus libros y cuadernos para hacer sus tareas. Pasa le dije, llevaba puesto un short negro y una blusa blanca y unos tenis. Con el short se le veía un gran culo. Pasamos a la sala, y empezamos la tarea, los libros traían apuntes, notas y respuestas. Lo cuál facilitó realizar la tarea. Avanzamos un buen, le dije quieres tomar algo, tienes agua me dijo. Si claro. Le traje el agua, mientras ella se apuraba a hacer su tarea. Estaba de pie, cuándo llegué y le di el agua, permanecí atrás de ella, mientras realizaba apuntes parada. Si le entiendes o te explicó, le dije. Si le entiendo me contestó. Perfecto, cualquier cosa, pregúntame. Después de un rato, me preguntó, me puedes explicar por favor. Me acerqué y ella se paró, y yo me sente. Empecé a explicarle y ella estaba junto a mi, si me entendiste, si me dijo. Mientras seguía explicando, de alguna manera la abracé de la cintura y sin pensarlo la acerqué a mi. Mi mano estaba en su cintura y la tenia a mi lado, decidí arriesgarme y la senté en mis piernas. Ella no decía nada, sólo me escuchaba, la senté completamente sobre mi, su hermoso culo estaba encima de mi. De inmediato sintió mi erección y ella no decía nada. No pude más y empecé acariciar sus hermosos senos, mientras le besaba la nuca y le susurre lo hermosa qué era. Ella empezó a gemir y me dijo de verdad soy hermosa. Claro le contesté, la llevé a la sala y nos empezamos a besar, no sabia bien cómo besar, tranquila le dije. Mis manos, recorrían sus senos, sus nalgas, hasta llegar a su entrepierna. Le besé su cuello, y le quite lentamente su blusa, traía un brasier de color rosa, se lo quité y empecé a besar, chupar y hasta morder sus pezones. Ella sólo gemia y disfrutaba el momento. No podía más me saqué mi pene y se lo mostré, ella lo tocó con su mano, mientras lo acariciaba. Tomé su cabeza y le dije abre tu boca, ella obedeció y un solo movimiento se lo meti en la boca, lentamente se le empecé a meter y sacar de su boca. Ella sólo disfrutaba el momento. Póntelo en medio de las tetas, y masajealo con tus 2 tetas, le dije cómo. Ella obedeció. No podía creer lo qué estaba pasando. Por más qué intenté no pude y terminé viniéndome sobre sus tetas. La tome en mis manos y la sente sobre mi, mientras le besa su boca, sus tetas, mi mano derecha se dirigió a su entrepierna, le quité el short y sólo quedó en tanga, metí mis dedos y la encontré depilada y mojada. Tranquila no pasa nada, le dije. Le quite la tanga, empecé a besar sus lindos labios húmedos, con mi lengua la masturbe y ella sólo gemia de placer. De un movimiento la penetre, se sentia muy apretada, era virgen. Lentamente la empecé a penetrar, sus gemidos y la manera en cómo me abrazaba. Terminé viniéndome sobre ella. Nos quedamos un rato en la sala, sin explicarnos lo que había pasado, se levantó y me dijo. Gracias por ayudarme con mi tarea. Se vistió y se fue.

Autor: Alex Duarte Categoría: Primera Vez

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Me atrapo

2022-01-16


Hola quisiera poder contar esta historia aclaró es ficción solo quiero escribir Era la mañana del día lunes, estaba listo para un día más de trabajo, ya de me.hacia algo tarde, pues la soltería nos lleva hacer sientos de cosas locas más los días libres, pues un día antes había hido a una fiesta , todo excelente ese día, pues tome las llaves del coche para irne pero en eso me di cuenta que uno de los neumáticos estaba pinchado -Me lleva el carajo. Mi expresión fue fuerte que la vecina lo escucho, y me dijo Que le pasa señor Alberto,. Pues le dije a mi vecina que se sentía algo raro que me dijera señor , pues si estaba algo grande ya con mis 32 años pues si era un señor, y más ella una adolescente quinceañera recién cumplidos. Mira Emma no me gusta que me digas señor me haces sentir como un hombre de 50 años . - perdón Alberto es que es la costumbre. Pues ya sseme.habia echo algo tarde, le explique a Emma de lo que me estaba pasando ella muy gentil trato de animarme , pues mi relación con ella era muy buena platicábamos cada que podíamos hacerla de sus novios que ha tenido y sus problemas en la escuela y lo mucho que la molestando otras compañeras, ya que es algo antisocial, pero no parecía de ese tipo, yo siempre.pense que era más por envidia ya que como se veía era una adolescente muy hermosa , con sus ojos color miel y un cuerpo que parecía de una joven de 19 o más años, piernas muy firmes y unas nalgas muy bien formadas. Ya había pasado un buen rato así que tuve que llamar al trabajo para contarle a mi jefe lo que me había pasado, las cosas hiban muy bien con dicho jefe así que por lo tanto me dijo que si necesitaba el día pues que me lo tomara, así que acepte. Emma escucho la conversación que había tenido y rápidamente me dijo.. - yo estoy sola en casa y pues mis papas vendrán hasta la noche mi hermana de igual forma salio muy temprano, así que si quieres te puedo ayudar en lo que necesites.. Yo.le conteste amablemente. - ay corazón una niña adorable pero gracias creo que ya termine y pues mejor descansaré un rato, y aprovechare el día libre para descansar... Ella resaltó como molesta y me dijo.. - acaso vez que soy una niña Alberto, mírame bien y dime tengo facha de una niña.. Pues su forma de contéstame altero un poco mis nervios y pues le dije.. - perdón Emma no fue mi intención ofenderte... Su sonrisa después de que le dije eso fue como de cómplice - no te disculpo, bueno si quieres que te disculpe tendrás que invitarme haber una película en tu casa.. Pues como dije yo me llevaba muy bien con ella hasta el punto de contarme muchas de sus cosas y pues como tal le conteste - claro Emma pero tu preparas las palomitas.. Paso un buen rato antes de que empezáramos haber una película, y pues no sabía muy bien cual ver o cual eligiria, vimos el cátalogo de muchas películas en Internet, hasta que por fin se decidió por una. La película empezó muy bien, era una de terror pues ella era fanática a ese tipo de películas, yo.por mi parte preferiría de comedia, ya habia pasado lamitad de la película cuando en eso una escena algo erotica invadió la pantalla, ella quedó muy concentrada en las tomas, y pues yo me empeze a poner algo nervioso si me entienden a lo que me refiero, la.escena llegó a su clímax total que por un instante estaba realmente exudado, cuando me percate que Emma también estaba algo nerviosa.y en eso me le.acerque un poco cuando ella se recargo en mi pecho, su cabeza se inclino un poco pero no podía dejar que se acercara más porque estaba muy exitado, Emma quiso tomar un poco de palomitas cuando lo hizo se le callo un poco encima de mis pantalones cuando ella se dio cuenta de eso vio.que mi vulto estaba al 100, no dijo nada y se quedo tranquila, creí por un momento que su cabeza se movería de mis pechos y que se acomodaria normal, pero no lo hizo, me di cuenta que veía mi vulto por ratos y en eso le.dije.. - oye Emma esta todo bien Ella contesto muy natural. - si todo bien, pero tu veo que no lo estas. Me.puse nervioso cuando me.dijo eso y le conteste. Porque dices q no estoy bien.. Ella sonrió y me vio con unos ojos coquetos.. sus manos bajaron suavemente a mi vulto y dijo. - por esto no creo que estés bien.. Sus manos tocaron mis partes y senti una sensación más evitarte que cuando veía la película.con la.escena erotica.. - Emma que haces no esta bien, eres una niña Ella se levantó de forma brusca y me.miro muy directamente a los ojos diciendo.. - que no soy una niña.. Su siguiente movimiento fue darme un beso y pues que hombre rechazaría un buen beso de una.joven hermosa y con un cuerpo muy bien moldeado.. Le correspondi y le.dije.. - entonces te sientes toda una mujer, quiero ver si haces lo que una verdadera mujer aria en estos casos.. Emma respondió.. - claro que si, quiero perder mi niñez contigo.. Me di cuenta que era virgen.... Si les gusto la.historia espero buenos comentarios para seguir intentando más de Emma y Alberto.. Saludos

Autor: Caos Categoría: Primera Vez

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Mi primera vez

2021-12-01


Cuando cumplí 18 años, tenía mucha curiosidad por estar con un chico y por fin perder mi virginidad. En ese tiempo tenía un amigo con el cual platicaba de todo y regularmente platicabamos de ese tema. Él era un año más pequeño que yo y tampoco había estado aún con una chica y hablabamos sobre "estrenarnos" juntos en modo de broma pero poco a poco se iba haciendo un tema más real. Un día me invito a comer a su casa y llegando a su casa me dijo que no había nadie que sus padres habían ido a una fiesta y llegarían hasta el otro día así que tendríamos la casa solo para nosotros y que sí yo estaba dispuesta ese día por fin podriamos tener nuestra primera vez pero que si no estaba lista él entendería, yo le dije que lo pensaría que mientras tanto viéramos una película. Fuimos a su habitación a ver la película y nos acostamos en su cama y de pronto él me beso al principio me resistía un poco pero sus besos en el cuello me empezaron a convencer y le dije -Quiero hacerlo ya!, tan pronto terminé mi oración él me quito mi playera y mi bra, se detuvo a ver mis pechos y me dijo -Siempre desee ver tus pechos son bastante grandes y siempre imagine que tus pezones serían así rosaditos; él empezó a chupar y morder mis pezones, se sentía delisioso y yo me empecé a calentar más. Lo separe de mi para poder besarlo y quitarle la camisa y los pantalones ya que ansiaba verle la verga, cuando estaba desabrochandole el pantalón no pude evitar morderme el labio, cuando le quite el boxer y vi su verga sentí como mi panocha se empezaba a mojar y a calentar como si supiera que por fin la iban a penetrar. Tome su verga entre mis manos y empecé a masturbarlo (algo torpe por cierto) y él me dijo -Amely solo tienes la cara de inocente pero se ve en este momento lo puta que eres, acuestate que ahora yo quiero ver lo que tienes ahí abajo. Lo obedecí y me acosté me baje el pantalón y él bajo mis pantis negras de encaje abrió mis piernas y se quedo viendo mi panochita depilada (siempre me gusto tenerla depilada aunque no se la mostrara a nadie aún). Mi amigo se me quedo viendo y me dijo -Amely eres una perra estas super mojada ya; a lo que yo le contesteconteste entre suplicas -Por favor ya metelo quiero sentir una verga dentro de mi ya! No puedo esperar más. Él me obedeció me acomodo y empezó a frotar su verga contra mi panocha y de pronto poco a poco empezó a tratar de meterla. De pronto escuchamos un ruido como una especie de gemidos y volteamos hacía la puerta del cuarto y estaba parado un señor de unos 30 años con la verga en la mano viéndonos. De inmediato buscamos con que taparnos y mi amigo le dijo -Tío por favor no vaya a decirle nada a mis papás por favor!. Su tío se quedo callado y seguía frotando su verga con la mano y de pronto dijo -No diré Nada es normal que quieran experimentar pero se nota que es la primera vez de ambos, así que les voy a ayudar. El tío de mi amigo se acerco a nosotros (yo no podía dejar de verle la verga, era algo pequeña pero gruesa y se veía super dura y la verdad me excitaba). Cuando estuvo junto a nosotros me acomodo las piernas y jalo la colcha con la que me tapaba dejando mi panocha a la vista de ambos me escupió y me metió el dedo y dijo -Te va a doler un poco pero aquí vamos. Le empezó a decir a mi amigo que intentara metermela de nuevo pero de un solo golpe y que se empezara a mover para que yo me fuera acostumbrando y mi amigo obedeció, cuando la metió me dolió bastante hasta grite, sus primeros va y ven me ardían pero después de unos minutos se empezó a sentir delicioso y empecé a gemir, el tío de mi amigo se acerco a mi mientras mi amigo me seguía metiendo la verga, me dio un beso en la frente y me empezó a tocar y lamer los senos lo cual hizo que gimiera un poco mas fuerte y le dijo a mi amigo -Tu amiga es una puta de primera no le importo que yo estuviera aquí, aún asi se dejo coger y me deja chuparle las tetas. Esas palabras me encantaron y me encantaba como ese señor lamia y mordía mis pezones, lo hacia muchísimo mejor que mi amigo, se notaba su experiencia. Mi amigo empezó a jadear muy fuerte y dijo -siento que ya me voy a venir, y saco su verga de mi panocha y se dejo venir en mi pelvis. Su tío le dijo -Se nota que es tu primera vez duraste muy poco, pero igual se te parará de nuevo muy rápido, pero se nota que Amely aún no llega y por ser su primera vez me gustaría que se fuera bien cogida, Amely ¿me permites ser la segunda verga en cogerte?, me pregunto, a lo cual yo conteste que sí. Volvió a escupirme en la vagina y me pasaba su verga por mi clítoris y sin avisar me la metió de pronto di un grito fuerte, pero no me dolió, de hecho me gusto y empezó a embestirme fuerte y a tocar mi clítoris con sus dedos, después me pidió que me pusiera en cuatro, me metió su verga y empezó a nalguearme. Mi amigo al vernos así se empezó a tocar la verga y se le paró su tío le dijo -Ponte frente a Amely que te la mame mientras yo la penetró, que tambien sepa a que sabe la verga. Y así lo hizo se puso frente a mi y metió su verga en mi boca, me encanto eso sentir a su tío metermela y tocando mi clítoris con sus dedos y ver a mi amigo frente a mi con su verga en mi boca, me sentía una puta y eso me encantaba, de pronto mi amigo empezó a jadear de nuevo e iba a sacar su verga de mi boca a lo que su tío le dijo -No se la saques, termina en su boca, dale lechita a la perra de tu amiga, que todo lo que le digo obedece la muy puta y zorra, al momento me jalo el cabello y me nalgueo, y prosiguió diciendo -Se ve delicioso tu culito Puta solo por que ya te metimos dos la verga hoy por tu panocha sino tambien te desvirgaba de una vez ese culo, espero me inviten cuando decidas darlo. Yo seguía lamiendo la verga de mi amigo que se sentía caliente hasta que de pronto lleno de leche mi boca, su leche escurría por mis labios y su tío dijo -Ahora yo quiero que tu te escurras puta, y empezó a mover mas sus dedos hasta que sentí que mucha agua salía de mí y yo sentía el cielo y como temblaban mis piernas. El tío de Mi amigo me dijo -Que rico! Tu primera venida fue para mi! Así que no solo eres la puta de mi sobrino sino también mía y ahora yo quiero ser el primero en llenarte de leche. A lo que yo después de solo obedecer y gemir le dije que no por que no quería embarazarme. Él contesto -No te estoy preguntando te estoy avisando, terminando te compraré una pastilla . A lo cual le conteste que estaba bien. Él volvió a recostarme boca arriba y me seguía embistiendo mientras me besaba me mordió el labio y me dijo casi gritando -Ya me voy a venir puta, ya te llenare esa rica panocha de mi leche. Me dio unas cuantas embestidas más y me lleno de leche, se quedo recostado sobre mi un poco más y yo solo podía pensar que esa cogida había estado riquisima. Cuando el tío de mi amigo recupero la respiración me jalo y me dijo parate e inclinate sobre la cama, quiero ver como te escurre mi leche entre las piernas, me pare y sentía como esa leche caliente resbalaba entre mis piernas. Me dio una nalgada y nos dijo a mi y a mi amigo, vistanse, ya es tarde, aventó dinero sobre la cama y me dijo -Amely tu paga puta para que te compres la pastilla, cuando quieras volver a ser mi puta sabes donde encontrarme. Mi amigo agarro el dinero, nos vestimos y nos fuimos. Sobre el camino mi amigo dijo -Gracias por darme tu virginidad Amely eres la puta más rica, ame ver como mi tío te metía la verga como si fueras una perra, ambos nos reímos, le di un beso en los labios. Y seguimos caminando.....

Autor: Anónimo Categoría: Primera Vez

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Mi primera vez no fue traumática fue deliciosa

2021-11-27


Bueno contare mi primera vez soy una chica se 27 años por vivo con mi movió pero no soy se casarme . Bueno esto comenzó cuando tenía 8 años mi hermana mayor Yohana tenia 20 y tenia un novio mi madre es enfermera bueno ya jubilada y mi Hermana me cuidaba pero ella metía a su entonces novio y actual esposo a la casa y follaban como locos por toda la casa mientras yo dormía bueno hasta una noche que desperté y porque llovía muy fuerte y me fui ala cuarto de mi hermana para dormir con ella y no tener miedo fui a su cuarto y no estaba sali a pasillo y cuando quise bajar la escalera VI a mi hermana sobre su novio como frenética eso me asusto me escondí y oí sus gemidos creía que el le hacia daño luego ella gritaba así papi te amo y cosas que no recuerdo bueno desde ese día empecé a espiar y caí en cuenta de que era algo que a mi hermana gustaba y eso a mi también un día VI a mi hermana ensartada por el culo frotando su totona y fue la primera vez que me toque y descubrí un mundo cada vez que los veía también me tocaba y sentía rico tenia 8 no sabia exactamente que hacia pero era rico ya a los 9 en la escuela supe mas con amigas que veían a sus padres también y supe que hacian y un poco más bueno a esa altura yo me masturbaba no sólo cuando podía verlos si no en casa oportunidad a solas era una rica sensación el día de la virgen mi madre me llevo donde la abuela y me quede con ni abuela fuimos a la iglesia y de regreso a casa conocí a Danilo un hombre que era alquilado en casa de la abuela y el fue quien por mi curiosidad me abrió por la cola el cuando me vio me miro bueno a hora lo se en ese momento no pero me vio con deseo a el luego entendí le gustaba las niñas yo dure toda ka semana donde la abuela y este hombre que tenia como 50 años tuvo suerte conmigo porque ya yo venia con ganas osea lo digo porque el no tuvo estrategia para conquistar un día yo estaba en la cocina y el me miraba como enfemo y ni abuela ni pendiente yo estaba solo en calson y esto tenia al hombre loco bueno el tomó café y salió de la cocina y desde la puerta me llamaba con su mano y me decía que no dijera nada bueno salí al pasillo y el tenia su pene al aire me sorprendió más no me asustó porque ya había visto el de mi cuñado mil veces clatl este un poco más grande y verlo tan se cerca hizo que mis ojos se extasiaran el me hizo señal a su cuarto y VI hacia la cocina y fui al entra en su cuarto el cerro y su gran pito estaba muy hinchada frente a mi el me hizo un ademán y creo que el esperaba miedo o no se mas inocencia jajajajaja lo tome y emoeze a Pajear era algo que veía hacer a mi hermana yque yo quería hacer por mucho tiempo el se sorprendió y luego lo apreté con ambas manos y cuando me lo iba llevar a la boca mi abuela me llamo salí de allí corriendo esa mañana Danilo no fue a trabajar supongo lo hizo para tener otra oportunidad y así fue mi abuela iría a la iglesia y el con voz seca me dijo en la sala qurdate yo ni lo pensé le dije a la abuela que si podía quedarme a ver tv ella dijo no de puedes quedar sola y Danilo le dijo señora Martha así se llamaba mi abuela que ya murió no se ñreocuoe yo hoy no iré a trabajar la puedo cuidar valla tranquila y mi abuela seguro ella es tremenda y el muy sádico jajajajaja ke dijo si así me gustan las niñas mi abuela no entendió y se fue apenas cero la puerta ya DANILO la tenia afuera sentadl en el sofá yo me fui hacia el el me bajo el calzón y Sobo mi culito yo tome su polla y comemze a Pajear y el metía su mano por mi culo hasta mi titis me subí al sofá y me lleve el teozi a la boca yo por mucho quería saber que sabor tenía porque mi hermana le comía esa carne a su novio Danilo gruño al sentir mi boquita a la que le costaba abrisrr por completo para engullir ese glande pero el me lo fue haciendo neter casi a la.mitad en la boca no pasaron muchos minutos cuando se paro del mueble y dijo abre nena ya yo sabia que venia la crema bueno así me decía yo no sabia que se le llamaba leche eso lo supe con Danilo pero si había visto a mi hermana tragar y saborear y de rodilla sobre el sofá abrí mi boquita y en soltó toda su leche sobre ni boca mi cara era algo agria pero como lo hacia mi hermana lo hice bebí y luego lami toda la leche Danilo estaba sorprendió en digo que putica eres estas entrenadita luego me abrió y alfin súper porque mi hermana gritaba cuando si novio se pegaba en su totis Danilo comenzó a lamer ni cochito que delicia lo tone de su cabello era demasiado rico no se como se escuchaban mis gemidis de nena pero era delicioso y luego fue mas intenso no aguantaba trate se zafarne pero Danilo se aferro tomando mis dos piernas y siguió sentí desmayar algo muy intenso me arropó luego supe que había sido ni primer orgasmo el luego puso su glande frente a mi mojadita entrada y presionó un poco su cabeza paso sentí ur ardor muy fuerte y trate de apartarlo pero el siguió y de repente la saco y dijo no nena aún no me puso a mamar su cosa y luego me volteo y comenzó a comer mi cola como desesperado y al rato se levanto y regreso con un aceite lubricante bueno en ese instante yo no sabia que era me llevo hasta la ventana de la sala y sobre un sillón a taburete me sento y me dijo viera a la calle por si venia la abuela y tiro y acomodo mi culo a su altura y siguió lamiendo era muy rico luego sentí un dedo con ese aceite fue algo incómodo pero paso luego de unos minutos puso otro y este ardió y dolió pero comenzó a frotar. Mi toti así estubo un rato no muy placentero y luego aoubto su pollo contra mi pequeño arrito y empujó sentí desfallecer al sentir la cabeza abrir paso en ñu estrecho agujero el me sostuvo firme y con otro envió se adentro quise gritar me TAPO la boca y de una la término de enterrar toda era atroz el dolor el me comenzó a decir tranquila putica ya va pasar seguía frotando yo estaba fuera de mi no se cuanto tiempo duro esa sensación de desmayo pero luego fue pasando a ardor y luego al darme cuenta DANILO estaba con su morra entrando y saliendo de mi culo como le daba la gana y xonenze a senrtir rico y a gemir en eso VI que mi abuela venia con la vecina le dije a Danilo pero el seguía dentro mi abuela llego a la puerta y se detuvo con la vecina y DANILO al ver acelero allí estrecho comenzó a sufrir de nuevo por los duros pingazos pero me lo aguante Danilo casi gritaba y se descargo dentro de mi culo me salia leche oír los costados cuando mi abuela abrió la reja Danilo saco su mastil y sd fue a su cuarto yo sobre el taburete con el culo abierto desrilando leche como pude baje subí mi calzón y me sente con dolor en el sofá y me tape con con un cojín mi abuela entro me dio la bendición y fue a su cuarto yo me fui al bañó y evacué roda la leche que fue mucha y luego hice caca mi culo estaba muy maltratado y abierto como túnel de autopista pero me gusto luego de esa primera vez Danilo me volvió a dar como 4 o 5 veces más allí en casa de la abuela era rico pero un día de insistir a ni madre me llevará a donde la abuela claro quería que DANILO me diera encontré que se había ido sin despedida a pesar de yo ser una niña ne sentí traicionada supongo me había enamorado pero luego conseguí otro amir a mis 11 años pero eso contare si cimentan!! Y me dice. Si les gusto mi experiencia de primera vez!!! Chao

Autor: Laura Categoría: Primera Vez

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La colegiala culona 3

2021-10-16


Mmmmm ¡aaah aah sí sí que rico me ummm no aguanto más, me voy a venir, me voy a venir, ¡aaah aah sí sí quiero vergaaaa, deme verga don Felino, deme vergaa aaaah ooooh mmmm sí sí sí. Fue así como Angie explotó en el primer orgasmo de vida, experimentando un placer colosal que la hizo moverse lascivamente con sensuales movimientos de cadera, meneaba el culo de manera endemoniada sin cesar los apretones de sus descomunales nalgotas, mientras su inmaculada conchita se estremecía entre fuertes palpitaciones que expulsaban abundantes líquidos, por 15 segundos estuvo corriéndose en un prolongado orgasmo. Don felino sonrió complacido de felicidad por el tremendo orgasmo que le había arrancando a la voluptuosa chiquilla, dejó de masturbarla y siguió deslizando su verga lentamente entre los descomunales glúteos de la nena, así embarró sus viejos dedos entre los viscosos labios vaginales para llevarlos a su boca y chuparlos como degenerado, degustando los virginales e intensos líquidos, que denotaban cuan necesitada de verga estaba. La colegiala se encontraba recargada sobre el pecho del vejete, con los ojos cerrados y la boca entreabierta respiraba de manera entrecortada, aturdida de tanto placer, rendida a los vestigios que aún recorrían su espléndida figura, y si bien algo de cordura había recuperado, la perdió inmediatamente al sentir el duro y caliente miembro del vejete moviéndose entre sus nalgas, como si estuviera culiandosela, haciéndole sentir toda la dureza y calentura que emanaba de la poderosa barra de carne. ¡Mmmmm que rica te sabe la zorra pendeja caliente, te viniste a mares putita, se nota que te falta macho! bajando nuevamente para extraer más de los viscosos líquidos, solo que esta vez los llevó a la boca de la joven. La nena dudando algunos segundos que le parecieron eternos, sintió como su conchita se volvía a estremecer de excitación por las cosas que le decía el pervertido conserje, a pesar de su reciente orgasmo, su instinto de hembra en celo estaba más latente que nunca al sentir el inmenso órgano reproductor moviéndose de tal manera entre sus ancas, dejando su raja mojada de líquidos seminales que se escapaban del glande. No pudo contenerse y separó tímidamente los labios impulsada por las placenteras sensaciones que dominaban su cuerpo, envolviendo así los viejos y toscos dedos dentro de su boquita, los cuales comenzó a chupar suavemente, sintiendo la consistencia y el intenso sabor de sus propios líquidos, lo cuál antes le hubiese parecido asqueroso, pero en ese momento no hizo que embriagarla más en lujuria. Mmmm así que la bebita culona ¿quiere que le de verga? La joven volteó su rostro mirándolo a los ojos y asintió con su cabeza tímidamente mientras chupaba los gruesos y callosos dedos como si de un pene se tratase, si bien nunca lo había hecho, estaba sintiendo un deseo carnal incontrolable por hacerlo, ya no le importaba que su primera vez fuese con un viejo así de feo y barrigón, la Angie puta quería chupársela, estaba ansiosa por mamar verga, y que fuese la de ese viejo vergón solo acrecentaba los impulsos que sentía. El viejo sintió que se corría ahí mismo expulsando varios líquidos que dejaron su cabeza cubierta de pre semen. Su corazón también se aceleró por la emoción de estar viviendo algo tan intenso, la muchacha con esa inocencia y provocación lo había calentado demasiado con las cosas que hacía y le decía, parecía una diosa de la sexualidad realizándole una invitación a la perversión. El viejo conserje creyó enloquecer y que se corría ahí mismo expulsando varios líquidos que dejaron su cabeza cubierta de pre semen por el gesto que realizó la musa adolescente, que le estaba declarando su entrega absoluta, mientras giraba a la voluptuosa muchachita para dejarla frente a él, así le clavó toda su hombría encima del pubis, contemplando los tremendos melones que se mostraban desnudos en toda su plenitud, con varias gotas de sudor, que la hacían ver más deseable. Angie instintivamente se tapó con las manos sus tremendos melones y bajó la mirada avergonzada de exponer su calentura y excitación, sus pezones estaban duros como roca delatando su evidente entrega, fue ahí cuando se encontró con el enorme miembro del vejete completamente erecto, que apuntaba al techo de forma erguida y desafiante, con marcadas venas que denotaban la fuerte erección del falo, y que lo hacían lucir aún más imponente, quedando boquiabierta contemplando atonita semejante pedazo de vergota, ese pene era gordísimo y tenía unas venas muy marcadas, con una cabezota bien grande. Jamás hubiese imaginado que un hombre como don Felino, es decir, un viejo panzón sin ningún atractivo, pudiese tener algo tan grande escondido debajo de sus pantalones, ya que aparte de ser largo, era muy grueso, tanto así, que no pudo evitar inquietarse y ponerse muy nerviosa, fue muy extraño para ella, por un lado sintió un profundo miedo de que fuese tan grande y gordo, junto con una calentura sin precedentes, le excitaba demasiado sentir las dimensiones del enorme aparato rozándose contra su entrepierna. Uhmmm no se preocupe mi niña, porque le voy a dar tanta verga que va a terminar enamorándose de mí, pero antes voy hacer algo que deseo hace mucho, chuparte estas tremendas tetotas… Don Felino le quitó las manos y se lanzó hacia los enormes melones de la jovencita para chuparlos como si fuese un goloso desquiciado, se las comenzó a devorar con gula, incluso intentaba meterselas por completo dentro de la boca, pero no le cabían debido a las exuberantes dimensiones de los juveniles tetones, de manera ansiosa las succionaba con fuerza como si fuese un bebe hambriento, pasando su apestosa lengua por toda la piel de los inflamados pechos, llenándola de su hedionda saliva, en un arrebato de lujuria se las escupió. ¡Aaah aah aah mmm don Felino, aaah ah uuy mmm sea más suave por favor... ooh aah aah mmm no sea tan salvaje que me duele mmmm! haciendo que la joven se quejara de tan violenta y placentera succión que sufrían sus inflamados pechos, así se comenzó a estremecer por las placenteras sensaciones que brindaba la asquerosa boca del viejo, que chupaba sus senos con desesperación. Don Felino estaba embelesado chupándole las tetas y ella lo estaba gozando nunca antes, y como no, si era la primera vez que le mamaban los pechos, estaba derritiéndose de placer por las intensas sensaciones que brindaba la boca y lengua del vejete, junto con su cara y los pelos de ella que le pinchan. Era un espectáculo ver como el viejo se estaba dando el festín de su vida con los grandiosos pechos de la adolescente, succionando y mordiendo los tiernos pezones con desenfreno, chupando ese par de ubres como becerro hambriento. No podía creer las tremendas tetas que se gastaba la jovencita, aparte de estar grandes, las tenía bien puestas y duras, lo que más lo alentaba a mamar con locura, disfrutando la suavidad y el sabor de tan sabrosas mamas, así bajo sus grandes y viejas manos hacía las enormes posaderas de la jovencita para manosear con toda la calentura que sentía los prominentes glúteos, se estaba dando hasta el gusto de abrirle los suculentos cachetes, llenandolos de lujuriosos apretones. Umm me vuelven loco tus tetas, todo su cuerpo, no puedo creer que estés tan tetona y culona, te voy a meter la verga pendeja tetona, te voy hacer mi puta! Mmmm mmm sí ¡aah aah que rico don Felino, mmm rico, umm sí mm sí que rico, siga, siga umm siga!!.. Abrazándose al cuello del vejete paró las nalgas para seguir disfrutando de la increíble comida de tetas que le estaba poniendo el viejo conserje, que estrujaba sus descomunales pompis de manera lujuriosa y apasionada. Generando una fuerte sensación de sentirse a merced del placer que le daba don Felino, mientras podía sentir las dimensiones del enorme instrumento de carne palpitante sobre su virginal pubis, emanando un calor que le produjo una intensa excitación que la llevó a pegar con desenfreno su entrepierna contra la dura barra de carne, donde se comenzaba a rozar. Don Felino mientras chupaba los increíbles melones de la jovencita, llevó las manos hacia los bordes de la sexy tanguita para comenzar a bajarlas sin protestas para su asombro por parte de la chiquilla, quién sumisa se dejó hacer e incluso le ayudó levantando sus pies para que pudiera completar su misión, dejarla completamente desnuda. Fue así que siguió deleitándose con los apetecibles senos, solo que esta vez, apuntó su verga, la cual se encontraba llena de líquidos seminales, hacia la empapada concha de la nena, posicionando su enorme cabezota que sobre los finos y estrechos labios, así llevó nuevamente las manos hacía los exuberantes cachetes la colegiala y comenzó a deslizar toda su carne con suma facilidad por los abundantes líquidos que ambos producían, los cuales se mezclaban morbosamente producto del caliente roce . ¡Uhmmmm que calentita tienes la conchita bebita culona, no sabes las ganas que tenía de chuparte las tetas pendeja maraca!, ¿te gusta como se siente mi pichula? preguntó con una sonrisa perversa y malévola, mientras meneaba la verga con morbo por entremedio de los viscosos labios, como una brocha que pintaba el estrecho lienzo de la adolescente. ¡Ummmmm me fascina don Felino, se la siento tan grande! reconoció con absoluta sinceridad, sin embargo le daba mucha vergüenza reconocer que estaba impresionada con la dotación del grueso cilindro, era la primera verga que sentía en vivo y en directo, sintiendo como su conchita se volvía a estremecer de excitación con los roces que le estaba dando el vejete con su enorme pollón, que poco a poco la estaban elevando nuevamente al clímax. ¿Te gusta sentirla así de grande, tú la pusiste así, apuesto que te mueres de ganas por chuparla?- Orgulloso ante el reconocimiento de la joven, se agarro el pene para seguir llamando la atención de la chiquilla, y lentamente desfundo la cabeza, dejando al descubierto un glande muy baboso y cabezón, de color mora oscuro, que parecía un gran hongo cubierto de líquidos en la punta. Uhmmm sí don Felino, me gusta, me gusta sentirlo así de grande, se la quiero chupar don Felino, se la quiero mamar, mmmm don Felino que rico, me voy a venir, me vengo de nuevo… La excitada colegiala se mordió el labio inferior de solo sentir ese enorme pene que presionaba la ajustada entrada de su conchita, que no cedió ningún centímetro ante el enorme glande del viejo, pero a pesar del tremendo placer que sentía, una parte de ella le decía que no podía entregarle su virginidad a un hombre así. Pensaba que si se la chupaba, iba a poder evitar que don Felino la desvirgara, aquello le causó un descontrol en su interior de solo imaginar el tremendo vergón del viejo entrando por algunos de sus orificios, aquello fue el detonante para estallar en un segundo orgasmo, aún más poderoso que el anterior producto de sentir el tacto del grueso glande intentando meterse en su vagina, mientras le chupaba las tetas lujuriosamente y le abría las nalgas como quería. ¡Ummm te viniste de nuevo pendeja caliente, agarrame la pichula y llevame a tu pieza! Angie sin decir nada llevo su mano a la entrepierna del vejete sintiendo el calor que emanaba de la imponente barra de carne, así palpo tímidamente el descomunal miembro del vejete y de los puros nervios se lo apretó al sentir que estaba duro como roca, percibiendo así las fuertes palpitaciones que generaban las venas irrigando sangre con potencia, Aquello la enloqueció, mordiéndose los labios con sus finos y delicados dedos intentó envolver aquella barra, sin embargo no pudo abarcar las proporciones del grueso contorno de aquel tronco, impulsada por la calentura lo apretó con todas sus fuerzas, era la primera verga que tocaba y se notaba por sus ansiosos y desesperados apretones, mientras empezaba a caminar hacía su pieza meneando ese par de inmensas nalgas como la mejor de las putas, con un caminar muy sexy, sabía que ya no podía hacer nada más que entregarse a don Felino. El excitado vejete le iba manoseando las nalgotas mientras le preguntaba si alguna vez había besado la verga antes que la boca de un chico, a lo que ella respondió que no muy avergonzada hasta que llegaron a la pieza, donde el conserje pudo comprobar que había un espejo al lado de la cama, fue ahí hasta donde guió a la jovencita y le habló. Arrodíllate y bajarme los pantalones puta de mierda, mira que tengo las bolas llenas de lo gordas que están, llevó casi dos meses sin descargar, así que imagínese cuánta leche le tengo en los cocos. Angie sin decir nada obedecio manera dócil por la sumisión que experimentaba cuando ese viejo la trataba con esa manera tan dominante, como si fuese una puta adicta al placer, mientras se acomodaba para arrodillarse a los pies de ese viejo panzón y pichulon, con el corazón latiendo a mil llevó sus manos hacia los costados de los desgastados pantalones, y comenzó a jalarlos hacia abajo, haciendo que estos cayeran a través de sus piernas, junto a sus calzoncillos que se deslizaron al interior de su pantalón. La excitada y caliente colegiala observó los peludos y gruesos muslos, para luego subir su mirada hacia los enormes testículos que se notaban muy gordos dentro del hinchado escroto, seguramente por la cantidad de semen que debían albergar dentro, el corazón de Angie se aceleró, era la primera vez que iba a chupar un pene, estaba muy nerviosa y ansiosa a la misma vez, intentó calmarse recordando las pláticas y consejos de sus amigas a la hora de mamar. Uhmmm si quieres chuparme la pichula tienes que pedirlo con educación, y sacame los zapatos también... dándole fuertes vergazos al tierno rostro de la jovencita, procurando apretar bien fuerte su pene para llenarle la carita de sus babosos mocos, fue en ahí cuando sintió el repugnante olor que emanaba del órgano reproductor, que olía a restos de orina y líquidos seminales, esencia de macho acumulado, era muy hediondo, sin embargo a la nena no le importo. La colegiala se estremeció internamente por el lenguaje obsceno y lujurioso que empleaba don Felino, que la seguía tratando como si fuese una puta, con esa actitud tan morbosa y dominante que la llevó a entregarse como una cualquiera a los deseos carnales que su cuerpo exigía, después de tantos años de abstinencia, después de tantas miradas libidinosas y comentarios morbosos a su desarrollado cuerpo, sus revolucionadas hormonas terminarían gatillando su instinto de hembra insatisfecha, deseosa por aparearse y gozar los placeres de la carne. Esa Angie puta, que estaba gozando como nunca de sentirse sumisa ante el enorme placer que ese hombre le brindaba, esa Angie que estaba deseosa por comerse la enorme pichula de ese viejo, sin embargo jamás le iba a decir que estaba siendo el primer hombre de su vida en todo aspecto, ese triunfo nunca se lo iba a revelar, a pesar de que así era. Aunque fuese con ese viejo, ese que supuestamente jamás tendría oportunidad con ella, ese viejo ahora la tenia de rodillas ante su descomunal miembro, mientras le soltaba y le sacaba los zapatos con algo de trabajo debido al nerviosismo que la invadía por lo que iba a suceder, así terminó sacando los pantalones y los calzoncillos. Angie sintió como sus pechos se volvían a inflamar producto de la excitación, haciendo que se vieran aún más grandes e imponentes, al igual que sus pezones que no perdían su erección, de pronto, un calor interno comenzaba a recorrerla internamente. Ummm don Felino por favor, déjeme chupársela, déjeme chuparle el pene por favor, le prometo que no lo defraudaré... mirándolo a los ojos con su inocente mirada le pidió de manera sumisa, mientras le acariciaba los muslos, le estaba encantando sentirse tan puta y complaciente con el viejo, quería chupársela, no podía resistirse a la gran excitación que le generaba ese viejo con su tremenda pichula y se lo intentaba decir con su mirada. Mmmm ¿me vas a sacar toda la leche puta de mierda? - el descontrolado vejete comenzó a desabrocharse los botones de la camisa para quitársela, quedando también desnudo a excepción de sus calcetines. Mientras le preguntaba de manera dominante y autoritaria producto de la calentura y excitación que sentía a esas alturas por tener a la pendeja de sus sueños pidiéndole mamar su vergota, por ende quería sacar el máximo provecho de la situación, aunque eso significase aguantarse las ganas de sentir esos jóvenes labios chupando su pene, con tal de seguir pervirtiendo y emputeciendo a la voluptuosa jovencita. Angie no paraba de excitarse por cómo le hablaba don Felino, así levantó su vista y observó el seboso y sudado cuerpo del vejete, apreciando la tremenda barriga que se gastaba, para cualquiera hubiese sido algo desagradable, pero fue muy excitante y morboso sentirse dominada por un viejo lujurioso y vergón. Uhmm si don Felino, ¡se la voy a sacar toda! respondió totalmente fuera de sí la desesperada colegiala que abrió su boca y se tragó la enorme verga lo más que pudo, sintiendo como su mandíbula se tensaba para adaptarse a la gruesa barra de carne, así fue bajando mientras pasaba su lengua de manera ansiosa por todo el contorno de la gorda herramienta, donde pudo degustar el intenso sabor de los salados y amargos líquidos que producía ese enorme biberón, enervando aún más deseos por chupar esa verga como si se le fuese la vida en ella. . Don Felino suspiro del gigantesco placer, no lo podía creer, desde su posición veía el hermoso rostro de la nena que lo miraba a los ojos con su boca llena de su enorme verga, estaba cumpliendo un sueño en realidad mientras podía ver el voluptuoso cuerpo de la joven a través del espejo, arrodillada y mamándole la verga con su enorme trasero aún más exuberante por la vergonzosa posición que ofrecía con sus piernas levemente abiertas. ¡Oooooh no sabe cómo deseaba tenerla así mi bebita!!.. mmm arrodillada y chupandome la verga, ¿sabes cuantos allá afuera desearían tenerte así culona puta?... La nena siguió subiendo y bajando lentamente con sus labios apretados para sentir las fuertes palpitaciones del miembro dentro de su boca, cuando llegaba al glande pasaba su lengua varias veces por su alrededor para tragarse los mocos del viejo, subía y bajaba disfrutando cada centímetro de esa enorme verga que tanto le calentaba por sus dimensiones, primero suave y poco a poco empezó a subir la velocidad. En ese momento recordó una conversación de sus amigas y le agarró el pene desde la base y lo levantó para pasar su lengua desde los gordos testículos hasta la punta, recorriendo y saboreando toda la dureza y longitud del inmenso pene, como si fuese una paleta de helado, repitió el sensual procedimiento un par de veces, para luego comenzar a masturbarlo con fuerza, mientras se intentaba meter lo máximo posible de la tremenda verga dentro de la boca, que fueron casi tres cuartas partes, por ende podía sentir la boca llena de la inmensa vergota del viejo, así lo comenzó a mamar lo que mejor podía, sincronizando los movimientos con su mano, que apretaba con pasión, buscando exprimir su contenido. Uhmmm uhmm ¡así puta de mierda!, ¡demuéstrame que te encanta mi verga!!. La nena chupaba cada vez más engolosinada, mamando con todas su ganas contenidas, desesperada subía y bajaba cada vez más rápido, le mamaba la cabeza pasando su lengua por todo el glande, para luego volver a meterla dentro su boquita llenándola de saliva, apretando con ansiedad sus labios, le comía la verga con auténtica pasión, con una gula incontrolable donde solo deseaba chupar y chupar, que la incitó a mamarlo como si se me fuese la vida en ello, no quería defraudarlo, quería complacer a ese hombre, quería darle placer, mucho placer. Mmmm que bien lo chupas putita, se nota que te fascina el pico, pareces una becerra sedienta de leche...cerrando los ojos y bufando del placer mientras le acariciaba el cabello con ternura y paternidad, estaba fascinado con la pasión y lujuria que desbordaba la jovencita chupándole el miembro, era como si la chiquilla hubiese nacido para mamar, ya que aparte de hacerlo muy bien, su actitud era digna de una actriz porno, demostraba espontáneamente que le gustaba mucho lo que hacía. La inexperta colegiala sin dejar de chupar la vergota, llevó su otra mano disponible a los gordos genitales del viejo, los cuales acarició de manera tierna, pasando los dedos con mucha suavidad por encima del rugoso saco, donde pudo comprobar que estaban muy cargados, al sopesar con su manito el peso de la bolsa, haciendo que don Felino se estremeciera y bufara del placer. Uhmmm ¡me encanta su pene don Felino!, exclamó la calenturienta colegiala que acercó su lengua a los viejos y enormes testículos para comenzar a besarlos con devoción, mientras acariciaba los gruesos y peludos muslos del vejete con sus manos, así estuvo cerca de un minuto besando von lengua las bolas del vejete. ¡Aaaah aah mmm como te gusta la pichula putita!, se nota que has mamado harta verga.. incorporándose levemente para propinarle un par de buenas nalgadas a los portentosos glúteos, los cuáles vibraban con ferocidad frente al espejo para su regocijo. Angie no pudo evitar sentirse orgullosa porque don Felino creyese que tenía experiencia, eso significaba que lo estaba haciendo muy bien para ser su primera vez, aunque eso jamás se lo revelaría, no quería que ese viejo supiese que su enorme y hedionda verga era la primera en su vida. No quería darle más poder sobre ella, aún así aquello la alentó a seguir con más avidez devorándose esa magnifica verga casi hasta atragantarse mientras le pegaban en el culo, el cual comenzaba a mover libidinosamente al ritmo de sus chupadas. Don Felino estaba haciendo todos los esfuerzos para contenerse y autocontrolarse, quería prolongar ese momento lo que más pudiese, pero era demasiado el placer que sentía al ver a la apasionada colegiala tan enajenada mamando y succionando su vergota, sintiendo así como potentes chorros semen comenzaban a subir de manera exponencial por el interior de su miembro, hasta el punto de sentir unas ganas incontenibles de correrse por las tremendas habilidades que estaba empeñando la nena para ordeñarlo. Sabiendo que no aguantaría mucho más, le agarró la cabeza a la jovencita y comenzó a guiar los movimientos de la chupada, así comenzó a follarse la boca de Angie con desesperación por casi 30 segundos, mientras sentía como su leche buscaba salir de manera vertiginosa, por lo cual soltó a la jovencita para que fuese ella con sus chupadas y succiones quién se encargará de exprimirlo. ¡Aaaah aah mmm mmm pídeme leche culona puta que ya viene!!, ¡mmm viene tu leche bien espesa y caliente bebita! sintiendo el placer más descomunal de su vida, comenzó a llenarla de furiosas palmadas que hacían retumbar las inmensas nalgotas, así contrajo el perineo con fuerza por algunos segundos, con la intención de que su eyaculación fuera con suma potencia. Mmmm ¡sí don Felino deme leche por favor, quiero leche!!, ¡quiero leche papi! la colegiala por su parte siguió ordeñando con todas sus ganas la enorme pichula del viejo, cuando de pronto sintió como el inmenso pedazo de carne comenzaba a contraerse bestialmente en poderosas contracciones, al mismo tiempo que su conchita clamaba por más atención. Uhmmm que placer más grande puta de mierda ¡oooooh sí me vengo bebe!! ¡aaah sí sí! ¡mmm viene tu leche de macho bebita culona, abre la boca, que viene leche de papi, mmm toma, toma, toma!! Angie fijamente lo miró a los ojos demostrando la sumisión que la dominaba y abrió la boca de manera complaciente para sentir como el vejete comenzaba a eyacular contundentes y densas ráfagas de esencia caliente que fueron llenando cada parte de su angelical rostro junto a su boca con abundante semen, era tanta y no paraban de llegar más que no pudo evitar que se le escapara un poco por la comisura de los labios, haciendo que se derramara sobre sus desnudos pechos. Fue así como la nena nena quedó completamente bañada con el acumulado semen del viejo, con los ojos cerrados fue saboreando y degustando el líquido que albergaba dentro de su boquita, el cual poseía un sabor entre ácido y amargo con una consistencia muy espesa, con el corazón latiendo a mil se la fue tragando cómo si fuese el néctar más preciado del mundo, si bien el sabor no era muy agradable, estaba orgullosa de haber logrado complacer al experimentado vejete con su primera felación. Uhmmm cuanta leche me sacaste becerra hambrienta, quedaste bien bañadita jeje, mirate al espejo, ¿esto querías?, esto andabas buscando? La voluptuosa adolescente se observó entre insultos y asintió mirándolo a través del espejo con una cara de puta totalmente inédita, viendo como ese viejo la había bañado literalmente con su leche, mientras recibía extasiada los vergazos que empezaba a darle don Felino en las mejillas. Don Felino aprovechaba de embarrar su verga y se la llevaba a la boca con el semen que se encontraba repartido por toda su cara, así continuó chupando y comiéndose los densos mocos desde la pichula de don Felino. Experimentando un placer que la tenía al borde nuevamente y no le permitía despegar su golosa boquita de aquel pene para extraerle todo, quería seguir ordeñando hasta que no quedará nada, pero lentamente la vergota perdía su erección, pero no le importó y siguió lo chupando hasta dejarla reluciente y pequeñita. Don felino estaba en el paraíso, dentro de todas sus fantasías con la culona jovencita, jamás imaginó que la chiquilla podía ser tan puta a la hora de mamar verga. Estaba dentro de todo muy emocionado y sorprendido, ya que esa nena le había regalado la mejor mamada de toda su vida, y eso que frecuentaba al menos una vez al mes aquellos lugares para recibir placer, es decir, era un hombre con harto kilometraje. Sin embargo, nunca antes había conocido una mujer con una actitud tan apasionada por la verga, ahora que sabía cuánto le gustaba estaba dispuesto a todo por culiar el enorme trasero de la nena, aunque fuese lo último que hiciera. Uhmmm naciste para chupar vergas culona calienta verga, si trabajaras como puta mamando verga no hay dudas que serías la mejor, serías millonaria, te lo digo porque varias prostitutas me lo han chupado, y ninguna lo ha hecho como tú… Ay don Felino que cosas dice, yo jamás trabajaría en algo así, pero me halaga, ¿de verdad usted cree que la chupo mejor que ese tipo de mujeres?. Uhmmm nunca se sabe que nos depara el destino, pero si mi niña, ninguna puta me había hecho acabar tan rápido, ordeña muy rico la verga, usted es la más puta de todas, por eso me la voy a culiar bebita culona, te voy a reventar los cachetes por ser una pendeja puta, acuéstate en la cama boca abajo y mirando al espejo!! Angie se paró y subió a la cama como si fuese al matadero, se puso como el viejo le ordenó, quién le puso una almohada debajo de la panza, apoyando su cara sobre el colchón alzó pecaminosamente esas inmensas montañas de carne que se expandieron en toda su magnitud, haciendo que se vieran aún más descomunales, sus enormes nalgas estaban totalmente expuestas y a completa disposición del vejete, las sentía muy expandidas por la vergonzosa posición, don Felino debía tener una visión inmejorable de su trasero y sus vergüenzas. Don Felino se ubicó entre las piernas de la nena para oler sus intimidades, llenándose de los juveniles y calientes aromas que desprendía la necesitada y acaudalada zorra, llevando sus manos para agarrar los robustos muslos de la jovencita por la parte trasera. Los cuales comenzó a apretar con lujuria, dándole fuertes apretones que derritieron a la chica en sensuales movimientos, cuando llegó a la parte más alta de ellos, los separó, dejando a su completa disposición la hermosa vagina de tiernos labios color rosa, junto a ese pequeño y ajustado nudo rectal, fue cuando el corazón del vejete se aceleró al darse cuenta que Angie parecía ser virgen de todas partes. No aguantando más tanta locura se lanzó a chupar la estrecha hendidura de la voluptuosa chiquilla, lamiendo y sorbiendo los abundantes líquidos para tragarselos como un poseso, se la besaba con apasionados lengüetazos que circulaban por todo su tajito. ¡Aaaaah aaaah ummmmmm don Felino que está aaah aaah haciendo oooh mmm!l Angie paró más el culo y lo meneo incitando al viejo para que siguiese comiéndole su almejita, era un placer descomunal, algo que nunca había vivido. Don Felino estaba vuelto loco chupando la acaudalada vagina, engolosinado con los jugos de la caliente colegiala, los fue llevando hacia el recto, el cuál empezó a lamer con su pervertida lengua que buscaba introducirse en el estrecho orificio. ¡Aaaaah uy uy ummmmmm aaaah don Felino no haga eso ooh, mm no me chupe ahí mmmm aaah aaah no que haciendo oooh mmm noo!l ¿Cómo que no?, ¡si el culo es lo más rico que tienes pendeja cachetona!! subiendo para besar y lamer las tremendas nalgas de la culona jovencita, recorriendo con su lengua toda la extensión de sus grandes glúteos, besando apasionadamente cada rincón del inmenso trasero, en arrebatos de lujuria se los mordía de la desesperación. ¡Mmmmm aaaah aaah mmm don Felino mmmm sí que rico, aaah aaah siga, mmm siga, mmm así béseme toda!l El vejete volvió a chupar el chiquito de la nena culona y llevó sus manos hacía el enorme trasero de la colegiala, agarro las descomunales nalgotas y las abrió con todas su fuerzas, haciendo que se le dibujara una O en el ano, así logró enterrar su lengua en el estrecho canal que le sabía a gloria, intentando penetrar bien profundo, para luego moverla en violentos círculos que buscaban dilatar el ajustadísimo conducto. Ummmm que estrecha estas culoncita, me imagino como deben morder estas nalgotas, ¿pareciera que fueras virgen? ¡Aaaaaaaaaah sí mmmm que rico, que placer... mmm sí don Felino, lo soy, soy virgen de todas partes ah sí qué rico, siga comiendome las pompis!! La jovencita suspiro por la forma en que el viejo abrió sus cachetes, momento que aprovechó don Felino para penetrarla con su lengua, que luego fue reemplazada por aquel agrietado dedo que empezaba enterrarse entre sus nalgas, produciendo un desquiciante placer, que le empezó a recorrer desde del ano hacia cada parte de cuerpo, mientras el vejete bajó nuevamente a comerle la concha. ¡Mmmmm aaah aaah sí mmm que rico papi, ay sí que rico, ummm don Felino que rico!! No lo puedo creer, ¿cómo es eso posible?, ¿quiere decir que voy a ser el primero? preguntó mientras lograba meter por completo el regordete dedo por el estrecho recto de la colegiala, que una vez rompió la resistencia, se deslizó con suma facilidad por el canal, para sorpresa del viejo y de la misma nena, que no podía creer como sus traicioneras nalgas no habían ofrecido resistencia alguna. !Ummmm aaah aaah que rico papi, ummm que rico, es que no he encontrado al hombre para entregarle mis tesoros, mmm usted es el primer hombre que me hace estas cosas!! dejando la cola parada sentía como el irrespetuoso dedo la penetraba con fuerza y determinación, produciendo sensaciones de molestia y dolor, pero por sobre todo placer, un placer que me la hacer venir nuevamente, así comenzó a menear las nalgas de manera ansiosa buscando enterrarse ella misma. Mmmmm ¿me vas a entregar las nalgas pendeja culona, quieres que te rompa el culo? quién siguió chupando la concha de la nena que se estaba precipitando anunciando lo que se avecinaba. ¡Aaaaah aaaah sí que rico mmmm sí que placer uhmm sí, mmm quiero que me haga eso, quiero entregarle las nalgas don Felino, quiero que desvirgué mis pompis, quiero que sea el primero don Felino, quiero que usted me la meta, meteme la vega la papi, rompeme el culo papi, quiero ser su putita don Felino, mmm sí me vengo papito mío!!! La nena sintió como la vista se le comenzó a nublar nuevamente, avecinando el bestial orgasmo que estallaba con brutalidad en todo su cuerpo, haciéndola sacudir y levantar el trasero para seguir culiandose ella misma las nalgas hasta quedar completamente complacida. Uhmmm ahora sí te voy a romper los cachetes, para el culo pendeja puta!! - Le dijo luego de sacarle el dedo para ponerse encima de la jovencita y apuntar la gruesa cabeza de su palpitante miembro al ansioso ano de la joven. Angie pudo sentir como latía el grueso miembro en la puerta de su ano, como su corazón del miedo y emoción de entregarle las nalgas a don Felino, sin entender cómo algo tan grande y gordo iba a entregar entre sus pompis, luego sintió las manos del viejo como tenazas abriendo y expandiendo lo máximo posible sus pompis haciéndola desfallecer de la excitación, así le fue metiendo la cabeza, sin soltar las nalgas que mantuvo abiertas para facilitar la entrada.

Autor: Darkghostwrriter Categoría: Primera Vez

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