Relatos Eróticos de No Consentido


Mi sobrina

2021-12-03


Mi nombre es andres llegue a donde mi media hermana por unos dias hay conoci amis sobrinas la mayor 17 años un tetas grande duras y un buen culo que simpre vestia provocativa mente savia que cuando ella pasaba yo le miraba el buen culo un dia estabamos solo y espesamos hablar ella me dijo que jamas avia novio yo le dije pero como siendo tan linda y buen cuerpo si me dijo que le gustaría tener novio yo le dije que los jóvenes solo quieren eso y me dijo los los mayores que buscan acer gosar una mujer ella me dijo que le gustaria que su novio fuera mayor que le enceñara Yo le dije que que buscara y ella medijo que tenia miedo y le pregunte de que Que la penetraran muy fuerte y ella medijo que le gustaria que fuera como yo Por que le pregunte se nota que tratas biem auna mujer y le das lls que ella quiere y le prengunte y tu que quieres sentir un pene yo le dije que por mi no abria problema asi que salimos al cine pero era una mentira plr que la queria llevarla al campo par aque fuera mia esa noche se puso una falda que era muy agustada tenia un culo que ya lo queria morder y d Salimos yo le dije que la pelicula era fome y me prengunto que podiamls acer de entretenido yo le dije conmigo muchas cosa y me acerque nos besamos la monte encima mio ella gemia sentía mi polla entre sus piernas fui metiendo mis manos dentro de su calzon y estaba mojada le dije que abriera las piernas baje y pase mi lengua por su coño estaba mojado y cuanod pase mi lengua mas duro unos minutos y acabo jamas abia comido un coño tan rico la abri de piernay meti mi polla ella grutaba pero no queria que se la sacara por que me apretaba contra su cuerpo y me decia que estaba ruco yo le decia que era su polla ahora y ella me dijo que se la comeria cada dia asi cada dia y noche fue mia ahora ya somos pareja y esta embarazada y ella me dice que nos casemos yo 45 y ella 18 se lo come todo por todas partes hasta su culo es mio cada noche y dia todos saven

Autor: Andres Categoría: No Consentido

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En mi auto

2021-12-01


Mi nombre es Helena , soy morena de 1.70 de altura ,buenos pechos y ricas nalgas como me dice mi novio, procuro verme guapa siempre cuando sucedió tenía 27 años ya tenía una relación de 3 años con mi novio y la verdad siempre tuvimos sexo muy rico e intenso y a qué tenía una verga grande de 19 cm muy rica por cierto. Todo paso una noche que salí del trabajo hablé con mi novio para ver si me quedaba en su casa por qué igual un poco de sexoe relajaba ,pero me dijo que seguía en el trabajo, platicamos un rato y quedamos de vernos al siguiente día , me fui a mi casa que cabe mencionar ya era bastante tarde además de un día lluvioso tenia yo una pequeña camioneta lo cual me hacía sentir segura. En dónde vivía las casas tenían una distribución que hacía que las casas no coincide con las puertas de los vecinos,pero nunca me sentí insegura, para llegar tenía que pasar por una zona un poco abandonada era un lote baldío ,al pasar por ahí pude ver el movimiento normal de siempre y solo recuerdo ver a un chico en una bicicleta que me observaba , no le tome importancia y seguí mi camino , al llegar a mi puerta tenía que bajarme a abrir ,yo vivía sola ,así que no tenía quien hiciera eso por mi , me baje como normalmente lo hago y al estar metiendo la llave siento alguien detrás de mí me asusté solo alcance a escuchar que decía no voltees y sube al auto ,me puse muy nerviosa y asustada le comencé a decir que se llevará todo el auto lo que quisiera pero que no me hiciera nada , no le importo fue detrás de mí ye hizo subir a la parte de traz del auto, y el detrás de mí ,llevaba una falda una blusa de botones. Siéntate ahí y no grites Me dijo con voz fuerte yo seguí nervios y sollosando , v con mucho miedo. Si haces lo que te pido no te va pasar nada. Me indico, y asistí con la cabeza tratando de no verle el rostro Cerro la puerta del auto y me dijo Te voy hacer disfrutar tu tranquila No podía entender comoe decía eso savia que no habia manera de que alguien me ayudara ya que nadie pasaba por ahí. Cemwxo a levantarme la falda yo trataba de no dejarlo pero era más fuerte y me decía UE si no cooperaba me iba peor Sabía que estaba perdida solo deje que desabrochara mi blusa y le subiera la falda Al meter la mano en mi sexo me dijo Depiladita esoe gusta debes ser una puta con tu novio. Al decirme eso sentí una leve exitacion no se si por las palabras o todo lo que está pasando Dime eres una puta? Me preguntó Si, si lo soy ,le contesté y eso me provocó una humedad en mi vagina Al tocarme se dió cuenta y sonreía y seguía diciéndome que era una puta que le encantaba ser cogida mientras metía sus dedos en mi. Vemos a ver qué tan puta eres, sácame la verga. en ese momento supe que no había más me Hiba a coger a su antojo. Me puse de rodillas en el suelo del auto y comencé a desabrochara si pantalón , para mí sorpresa se marcaba un enorme pene No pude contenerme me excito más. Le saque la verga con cierto trabajo solo sentí como estaba húmeda y lo más olía a semen y orines Tienes que chuparmela como a ti novia mi putita Le pedí que no que lo masturbaba pero que no hiciera que se la mamara, No le importo me dijo que si quería salir bien de esta lo hiciera. La verdad es que era una verga muy grande el glande brillaba y se veía muy antojable, ya no me resisti, si la quería chupar Puse mis labios en su glande y comencé a metemela lentamente Quiero que lo hagas como la puta que eres. No quedaba de otra accedi y comencé a darle la mamada d de su vida, en ese punto yo estaba muy caliente y húmeda, le decía Si papi, que rica verga lléname de leche, no podía resistirme estaba deliciosa. Se la llene de saliva para que me entrara toda, la recorrida con la lengua de arriba a abajo. Me detuvo de repente pensé que era para metermela en mi vagina , pero no solo fue para quitarse las bermudas y quedar sin nada , Quiero que chupes todo zorra Si papi El abierto de piernas me dejqba ver su verga en todo su esplendor , yo lamia como si el fuera mi amante de tiempo, la recorrida d arriba a abajo hasta los testículos lo estaba disfrutando realmente, y el también no dejaba de decirme puta ,zorra , cuando le chupaba a los huevos me dice Te dije que mamaras todo Ok si Fue que con mi lengua comencé a bajar a su ano Tenía un sabor muy rico que poco a poco comencé a disfrutar y más quería chuparlo , metiera mi lengua lo más profundo que podía nunca había chupado un ano y creo que fue lo mejor Después de chuparlo largo rato inclusive le metí un par de dedos lo cual me agradecía me sigo mamandole la verga quería su leche en mi boca, fue entonces que m jalo hacia el y com no a d cargar todo su semen en mi ,yo trataba de despegarme para no ahogarme pero solo d jaja que me saliera un poco para volver ametermela ,así me tuvo

Autor: Alan_frisso Categoría: No Consentido

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DOS HERMANAS PERVERTIDAS 1

2021-11-28


DOS HERMANAS PERVERTIDAS PRIMERA PARTE El despertar sexual de la hermana menor. Mónica y Marcela son dos jovencitas nacidas en una ciudad de Centroamérica donde abunda la delincuencia, sus padres vivían trabajando para poder mantenerlas y poder darles todo lo que estaba a su alcance su padre trabaja de trailero era un hombre obeso como de unos 45 años del piel morena clara la madre de las dos jovencitas era una señora muy amable y queria en el barrio donde vivia no era tan alta media como 1.50 de estatura tenia un cuerpo muy formadito tenia 32 años ella vendia jugos naturales en una parada de buses que estaban cerca de su casa le vendia a la gente que subía el bus temprano y a los choferes de los buses que se estacionaban ai. Así era la vida de los padres de las jovencitas Monica la mas pequeña que apenas tiene 16 años ya tenía un cuerpo muy bien presumido que levantaba pasiones por donde pasaba no era muy alta media 1.60 de piel morena clara de cabello negro y ojos cafes es una joven muy bella delgada no se le miran gorditos por su estrecha cintura tiene una carita de niña santa pero con una mente de diabla tenia unas piernas algo delgadas pero firmes y su culito no era muy grande pero era firme y duro tambien respingon algo paradito sus pequeños senos algo creciditos que cualquier hombre quisera agarrar y estrujarlos hasta sacarle lechita. Monica es la hermana menor de Marcela. Marcela es una joven que tiene 18 años recién cumplidos ya era mayor de edad era un hembra muy linda tenía casi el mismo color de piel de su hermana menor solo que ella tenía el pelo pintado de rayitos rubios sus ojos color cafe y tenia una cara igualmente de diablita cuando caminaba por la calle le sonreía a cualquier hombre ya sea viejo o joven o lo hacía por amabilidad o por que le gustaba que la miraran morbosamente la joven tenía una cuerpo muy bonito tenía unas tetas grandecitas y duras que se sostenía solas cuando no usaba brasier la chica tenía una cintura muy bien formadita y una nalgas podemos decir termino medio duras y firmes. Las dos bellas hermanas iban a un colegio de gobierno no se paga la mensualidad levantaban pasiones por toda la escuela definitivamente eran dos de las chicas más deseadas del colegio incluso hasta los maestros querían caerles y pegarles tremendas cojidas a las dos colegialas pero por miedo a que los despidieran solo se las comían con la mirada las jovencitas vestidas con sus falditas del colegio tan cortas que casi les llegaban a las nalgas. Un día viernes por la tarde en el colegio sonó el timbre de salida Mónica fue a buscar a su hermana al aula para irse juntas hacia la casa. Cuando la joven llegó al aula y encontró a su hermana le dijo. Marce nos vamos para la casa dijo mónica Nooo hermanita creo que no iré todavía ya que tengo que hacer un trabajo en grupo con los chicos para adelantar la tarea dile a nuestros padres que yo llegaré un poquito tarde dijo marcela a su hermana menor… Está bien, dijo Mónica pero no llegués tarde ya que mamá y papá se ponen enojados que no lleguemos juntas. Monica se dirigió hacia la salida del colegio para irse rumbo a su casa caminando muy sensualmente con su faldita muy subida más de lo normal se colocó su mochila atrás y salió del cole y se fue rumbo hacia su casa…. Monica tenía que pasar por un parque como para enamorados donde llegaban muchas parejas a pasarla bien y darse tremendos agarrones. La joven justo pasaba por el parque ya que por ir viendo su camino no se dio cuenta que había unos hombres mayores no más de 45 años todos algunos 35 y así etc… Estaban bebiendo cervezas y fumando cuando vieron pasar a la jovencita con su mochila por atrás y caminando muy sensualmente meneando ese tremendo culito paradito y bien formadito que por ser delgada se le paraba perfectamente…uno de los señores hablo pero mira que sabrosa hembra la que va por ahí señores mmmmm que delicia pa cojerla y preñarla decía uno de ellos también… uno de los señores el más lanzado de ese grupito empezó a silbarle y hablarle algo vulgar ya que vio que no había mucha gente en el parque… mamitaaaaaaa ricaaaaa pero que deliciosa estasss pa reventarte en mi cama mi amor siiiiii a ti mamita a la de la faldita azul mamitaaaaa se dirijia hacia mónica…La joven como que medio escucho lo que le decía giro su bella cara para ver quien le hablaba así tan vulgar cuando vio a ese grupito como de 6 señores hablándole peladeces.. el señor que le estaba silvando y hablando vio a la joven voltearse para verlos y este le dijo...miraaa mamitaaa lo que tengo aquí dentro de mis piernas aquí tengo lo tuyo agarrando con la mano su verga sobre el pantalón y enseñandosela a la joven colegiala.. monica cuando vio que el señor se agarraba su virilidad enseñandosela se le puso chinita la piel al ver lo que el señor le mostraba cuando agarró su mano. la joven ya había oído esas peladeces que los hombres le decían ya que cuando ella y su hermana caminan agarradas de la mano rumbo al colegio con sus faldas provocativas cualquier tipo de hombre viejos o señores les hablaban vulgarmente pero mónica lo que jamás en su vida había visto era lo que ese hombre le estaba mostrando el señor se agarraba la verga sobre el pantalón moviendola para que la joven se la viera. Monica salió de su medio trance al ver a ese hombre enseñándole su virilidad y como pudo siguió caminando apresurada para olvidar lo que había visto y lo que le dijeron esos señores que estaban tomando en el parque y la pequeña joven se fue rumbo a su casa pensando en lo que ese señor le había mostrado. Apenas llego a casa mónica fue a ver que había para beber porque hacía un calor bárbaro mientras bebía echaba unas mirada buscando a mamá o su papá, pero no estaban en la sala pero a ella no se le ocurrió ir a la habitación de ellos para ver si estaba , la joven se decía tal vez salieron pensó ella. Monica se fue hacia su pieza que está a un lado de la de su hermana, encendió el televisor y se dispuso a ver. Minutos después Mónica escuchó unos ruidos en una de las habitaciones de la casa ya que no le tenía mucho volumen a su televisor ella se dispuso ir a ver qué era ese ruido paso por la puerta de la entrada de la habitación de su hermana pero él Ruido no venía de ai y se acordó que su hermana se había quedado en el colegio la joven siguió caminando hacia la otra habitación vio que estaba ai entreabierta y pensó pasar pero cuando se acercó a la habitación vio lo que estaba pasando se quedó como estatua ahí y sin habla, un poco en shock. Su mama estaba en cuatro sobre la cama totalmente desnuda que dejaba su trasero al aire mientras su papa la tenía bien sujeta de la cintura, estaban teniendo relaciones sexuales, la penetraba a un ritmo constante, que al chocar las pompis de su mama con su concha hacia un sonido muy fuerte, aparte le daba unas nalgadas que hacían estremecer a su mama, sonaban dolorosas pero su cara mostraba lujuria, la escuchaba murmurar “uhmmm papito, más por favor”. Massss ahhhahhhh ahhhh ahhhh siiiii siiiii…. Monica no se movía, estaba muy nerviosa, no sabía qué hacer, el tiempo estaba detenido y a la vez eterno, la joven pensó en irse y dejar a sus padres en su relación sexual, pero su cuerpo o algo más no quería, sentía miedo de que escucharán sus pasos a la hora de marcharse de ai y la descubrieran, aparte ella nunca había visto algo así en su vida. La joven a pesar de todo lo que estaba viendo de sus padres ella mas o menos sabia que era el sexo una ves una amiga de su mismo salon le enseño un videos porno asi como que ya sabran que monica no era tan santita como creemos ya era una joven perversa y esperando que ella le hagan lo mismo algun dia… Vamosssss putaaaa meneate mas masss vamosssss ahhh ahhhh que ricooo….. monica escucho la voz de su progenitor jamas lo habia hablado decirle así a su madre…… la mente de mónica trabajaba mil ideas por segundos, al igual que su cuerpo, su conchita se estaba empezando empapar, su respiración agitadisima, como si hubiese corrido una maratón, su medianos pechos jamás los había sentido así de duros e hinchados, sentía que le iban a explotar y le causaba mucho dolor, por inercia empezó a mover sus caderas imitando el ritmo que hacía su mamá, era como si la joven tenía un demonio por dentro, necesitaba tocarse, así que llevo una mano bajo su sostén y comenzó a sobar sus pequeños e inflamados pechos muy suavemente, pasando ambas manos por todo su extensión, lo hacía delicadamente y tiernamente por la inflamación molesta, que producto de las caricias poco a poco se fue desvaneciendo, dando el protagonismo a sensaciones de alivio y placer. Pero la joven no estaba conforme, tenía mucha energía acumulada y pedía a gritos ser liberada, comenzó a apretar sus senos con más fuerza, se imaginaba las manos de aquel hombre del parque cuando ella iba pasando le enseñó sobre su pantalón su virilidad.. Monica seguía manoseando su pechos fue que al mismo tiempo empezó acariciar su pezones, jugaba con la presión de sus dedos palpando su sensibilidad, cuando lo hacía con fuerza era dolorosamente placentero, e inspirada por la ola de calentura Mónica metió una de sus manos bajo su faldita escolar que a un la tenia puesta para acariciar por primera vez su conchita. Mientras tanto en la habitación de los padres de la joven Mónica vio ella misma como su mama se nalgeaba y miraba por encima del hombro a su padre con una cara de excitación total. Monica seguía observando a sus padres como cojian pero ella estaba demasiado hipnotizada por lo que presenciaba, la joven estaba caliente, se tocaba como si no fueran sus manos, imaginando siempre las manos de aquel hombre del parque, viendo follar a sus padres, se sentía mal por una parte, pero la dominaban las sensaciones y la calentura , se sentía en la gloria a través del placer, sentía una electricidad por cada parte su cuerpo, se apretaba los pechos con fuerza, y tocaba su conchita con 2 deditos incluso intentaba meterlos dentro, pero aún guardaba algo de razón y sabía que así podría lastimar su virginidad. Monica quería gritar, quería sentirse como su mama, ella necesitaba también liberar su sangre caliente. Estaba sintiendo cosas desconocidas y muy placenteras que hacían creer que algo dentro de ella iba a explotar, era su despertar sexual, ella al parecer ya quería macho a pesar de su 16 añitos. Los padres de la joven seguían en lo suyo ni siquiera sabía que su hija había llegado del colegio y que ahora los observaba cojiendo y que la joven se estaba masturbando y manoseando sus tetas acausa de ellos por tremenda sesion de sexo que se daban ambos … Papito me gusta que me tengas así, como tu perrita con el culo al aire desnuda, aaaiii sii amor, me encanta, asíii, agarrame el culo y culeame fuerte,…. aai papi así, hazme tuya, hazme una puta cualquiera, haré lo quieras papi si me sigues dando así, que verga papi, es perfecta para mi conchaaa decía la mamá de Mónica toda excitada al 100%. Monica solo escuchaba lo que su madre decía la joven se imaginaba ella en la cama con alguien, y con toda la calentura sentía que podía estar de la misma manera que su mama , yo también quería moverme así, ser acariciada, y que me tocaran se decía en su mente Mónica. Ante toda esta situación monica estaba con toda su ropa descompuesta de tanto manosearse ella misma su blusa del colegio abierta lo suficiente para sacar sus pequeños pero bien formados senos del brasier, sus 2 deditos jugando vigorosamente con su conchita virgen y sentía la necesidad de sentirse acariciada como lo estaba siendo su mamá, quería algo más que sus propias manitas. La joven miraba por la puerta entreabierta Las manos de su papá que amasaban el trasero de su madre, lo estrujaba, la agarraba fuerte de la cintura, mientras la seguia cojiendo sin compasión alguna La colegiala imitaba los avances de las manos de su padre ella se apretaba su cintura y realizaba movimientos como si estuviera ya cojiendo mmm, la calentura de la colegiala crecía a cada instante, tanto que perdió el control y su instinto animal apareció. Comenzó a apretar sus nalgas con toda sus fuerza, cerraba los ojos y recordaba todo el deseo que inspiraba su cola, tantas situaciones, comentarios morbosos, y que hasta el día de hoy no ha sido disfrutados, por ningún hombre se lamentó entre sus pensamientos lujuriosos y se apretó más fuerte, sus ricas nalgas. en eso mira que su papá juega con un dedo en el culo de su bella madre y sin darse cuenta por inercia ella hizo lo mismo, solo se pasaba la punta de su dedito muy suave, se hacía cosquilla, como una niña curiosa, era una sensación extraña pero agradable, y de vez en cuando intentaba introducirlo, pero estaba demasiado estrecho, cerradisimo mejor dicho, estaba virgen analmente. pero viendo como su papá le metía casi la mitad de su dedo a su mama no le importo y empujo ella también su dedo con determinación sobre su inexplorado culo. Instantáneamente una sensación estalló en su interior, miles de onda eléctricas viajaron desde su cerebro a todo su ser, se le doblaron las piernas y sentía a desvanecer, veía borroso, y con su otra mano se apretaba con furia y deseo sus pompis, no entendía nada, solo deseaba que la tocarán un hombre en esos instantes como lo hacía papá con su mama, que la estrujaran y la azotarán, jamás ella había tocado su ano, era muy sensible, estaba perdiendo la conciencia ante la llegada de su primer orgasmo, era como si se desprendiera de un gran peso, era la sensación más rica que había sentido la colegiala jamás, estaba como loca acariciandome la cuca y tratando de meter más su dedito atrás. El papá de mónica empezó a gemir llamando puta a su madre mientras la nalgueaban sin parar, al parecer estaba eyaculando dentro de ella, su mama solo gritaba siii, soy tu puta, soy tu puta, dameeee lecheeee siiiii massss lecheeeee papi, más leche, hasta que su papa dejo caer todo su peso sobre ella y quedó muerto, su mamá se salió rápidamente y se puso entre sus piernas a limpiar su pene. Mónica al fin pudo ver en toda su extensión, después de haber eyaculado los 22 cms, de verga que tenía su padre. Ella ya había visto penes en internet pero este era gordísimo con una cabeza bien grande, y venas bien marcadas, era el primer pene en vivo y en directo que veía y estaba segura que no lo olvidaría jamás. Ya más tranquila Mónica, como pudo se arregló su ropa, y se fue caminando despacito mientras escuchaba las chupadas de su mamá. La joven ya en su recámara y en su suave cama medito todo lo ocurrido, por un lado entendía que su cuerpo estaba en un proceso hormonal importante sumando las conversaciones de sus amigas sobre sus conquistas, los comentarios de los hombres en la calle sobre su cuerpo, ese cuerpo que pedía a gritos ser consentido, el despertar de la calentura de mónica alfin llego Pero jamás pensó que sería viendo a sus propios progenitores teniendo relaciones, moralmente era incorrecto, pero todo se había dado, ciertamente no había culpables, y las sensaciones vividas se grabaron en cada célula de su cuerpo, sensaciones inexploradas y desconocidas que la hicieron volar en aires de éxtasis, regalándole ese exquisito orgasmo. Poco después la joven se quedó totalmente dormida solo en ropa interior cubriéndose con una pequeña sábana color rosa.. Don apolinar un viejo verde de 55 años con tremenda panza cervercera ojos negros unas brazos fuertes a la ves desgtados de tanto trabajo en su cara tenia una cicatriz entre la mejia izquierda de piernas algo delgadas Apolinar era viudo ya que su mujer murio de diabetis jamas tuvieron hijos no era por que el viejo no quería si no por que la viuda de el no podia tenerlos asi que se destinaron a no tener hijos pero el tiempo paso y la vieja fea de su esposa fallecio y ahora el viejo estaba solo….. el viejo verde de don Apolinar tenía un negocio De venta de verduras en ese barrio donde vivían nuestras dos apetecibles colegialas don apolinar casi siempre veía a los dos colegialas a Diario pasar casi enfrente de su negocio cuando iban rumbo al colegio al viejo le parecía bellísimas ambas colegialas pero la que le interesaba más era la más pequeña la linda Monica que a sus 16 años no tenía todo bien desarrollado pero si habia de donde agarrar y pegarle tremenda cogida hasta hacerla gozar como toda una perra profesional.. Ya era dia sábado y amabas colegialas amanecieron en sus respectivos cuartos monica nisiquiera se enteró a qué horas había llegado su hermana después de tremenda masturbada casi enfrente de sus queridos padres y así poder despertar su instinto sexual monica ya levantada en su habitación con su sexi ropa interior la joven se dispuso a levantarse para poder salir de su habitación cubierta con una toalla hacia la ducha. La colegiala ya en el cuarto de la ducha se dispuso a quitarse la toalla se sacaba su brasier y se veía en un espejo tenía unos pechos no tan grandes pero sí , firmes, preciosos, carnosos, la chica se ponía a posar frente al espejo apenas cubierta por el diminuto cachetero Monica se comenzaba a despojar de su cachetero lentamente hasta que lo dejó en el piso y quedo completamente desnuda se veía tremendamente sensual poco después se dispuso a ducharse…. Minutos después de ducharse la colegiala se fue rumbo hacia su habitación Después que termina de secarse comienza a vestirse se pone un diminuto cachetero color café que hacía resaltar su no tan desarrollado trasero, enseguida se coloca su brasier sobre esos pechos medianos a los cuales no les afectaba la gravedad a pesar de su tamaño, después se puso una licra color negra que marcaba sus apetecibles pequeños glúteos duros y ya para terminar su blusa ombliguera de esas sin mangas y pegadas al cuerpo quedando al aire su abdomen liso y sin un gramo de grasa. la chica enseguida salió de la habitación para ir a desayunar…. Para la hora del mediodía la mamá de Mónica mandó a su hija a comprar unas verduras al negocio de don Apolinar la colegiala con algo de caras le dijo a su mamá que está bueno a la nena no es que le caerá mal ese viejo pero tampoco le caía bien ella no le gustaba como ese viejo las morboseaba a su hermana y a ella cuando iban rumbo hacia al colegio… pero ni modo su madre la estaba mandando y tocaba hacerle caso la colegiala con su cara un poco de enojo recibió el dinero y se fue hacia el negocio del viejo Apolinar. La joven iba rumbo hacia el negocio del viejo verdulero caminando con su sexual andar con esa licra que se le metia muy bien entre sus dos nalgas bien paraditas la chica llegó al negocio del viejo. Don Apolinar al ver llegar a la joven se relamio sus labios al ver como iba vestida tan sabrosa y provocativa en sus pensamientos se decía ( pero qué mujercita mas deliciosa para romperla la concha a vergazos a tremenda putita…. Se decía el viejo en sus pensamientos) el viejo al estar pensando morbosamente sobre la joven ni siquiera escuchó que ella le estaba hablando.. cuando el viejo reaccionó dijo si mi niña me decias disculpa por no ponerte atención que deseas….. Monica solo veía como el viejo la morboseaba y con su voz tan sensual dijo Don Apolinar quiero que me de dos libras de tomate una de papa y un brócoli porfavor.. Claro que si me reina lo que usted pida ya le saco su pedido Monica a pesar que el viejo siempre la miraba morbosamente también le gustaba cómo se dirijia a ella como mi reina o como mi princesa Monica al no tener novio y como jamas le habia dicho esas palabras tan lindas ella se sonrojaba y medio le sonreía al viejo Aqui esta su pedido mi reina son 1000 le dijo el viejo y le sonreía con su boca casi sin dientes tratando de que la chica le devolviera la sonrisa…. Gracias Don apolinar mil gracias y la chica estaba apunto de retirarse cuando el viejo habló Niña hermosa quería decirte algo disculpa le decía a la joven… siiii dígame Don apolinar con su dulce voz la joven le respondió…… disculpa el atrevimiento pero es que te quería decir que este viernes que viene es mi cumpleaños y como estoy viudo y solo pues no tengo ni amigos ni nada queria saber si tu mi reina querías venir a pasar por aquí al negocio comeremos pastel gaseosa y veremos televisión ya como estoy solo no tengo con quien compartir le dijo el viejo con su cara triste. Don apolinar todo lanzado pidiéndole tremendo favor a esta hermosa joven pensando que ella le iba hacer caso pero él quería decirle para ver si la chica accede y tal vez podría tener una oportunidad con ella….. La joven al escuchar tal propuesta se quedó boquiabierta y pensado se dijo "como se atreve este señor a invitarme a su casa a celebrar su cumpleaños mmmm decía la chica en su pensamiento pero a la misma vez también se ponía de su lado al pensar que no tenía con quien pasar su dia de cumpleaños estando sin amigos y sin esposa se dijo la joven pensando en lo triste que el la pasaría ese día"….. La joven ahora con una voz dulce le respondió hayyyy don Apolinar la verdad es que no puedo mis padres no me dan permiso de salir tan noche ni nada lo siento espero que la pase bien en su dia y disculpe que yo no pueda asistir y gracias por la invitación y lo siento por no tener quien lo acompañe le dijo eso ultimo la bella joven….. Esta bien muñequita entiendo por lo menos te lo quería decir nada mas y disculpa el atrevimiento por pedirte una gran solicitud. El viejo al ver que la chica dio la vuelta y se fue rumbo a su casa solo pensó (Mmmmm pense que esta chamaca me diria que si quería darme tremendo fiestón en mi dia pero bueno ya habrá otra oportunidad) el viejo veía como se alejaba cada vez más de su negocio. Luego pasaron los días para ambas colegialas haciendo sus quehaceres yendo a la escuela haciendo tareas etc…. Jueves por la noche llegó el padre de las colegialas de su rutina de trabajo ya como dijimos el trabajaba de trailero a veces se iba varios días a trabajar dejando a su familia en la casa y asus hijas estudiando ya el dia viernes para terminar el la semana Marcela ya llegando de estudiar le dijo a su mamá que se le daba permiso de salir con unas amigas a una fiesta que iban hacer en el centro de la ciudad la mama algo pensativa le dijo que sí pero que por favor no llegara tan tarde Marcela se fue directo a su habitación a ducharse y cambiarse para irse de fiesta con sus amigas….. Monica estaba en su habitación como niña buena haciendo sus tareas para así poder descansar el fin de semana completo cuando fue interrumpida por su mamá diciéndole holaaa hija vea su hermana va salir con sus amigas y su padre y yo saldremos hacer unos mandados ya que su padre desea comprar unas cosas para su trabajo llegaramos un poco tarde ai le dejo comida hecha o alguna fruta si gusta comer algo esta bien le decia la mama la joven colegiala le dice a su mama por que me van dejar sola sabes que no me gusta quedarme sola mama llevenme con ustedes porfa….. NO Monica ya te dije que no puedo está bien entiende otro dia tes saco pasear o algo esta bien te duermes temprano entendido con esto último la padre salió de la habitación de su hija y se marchó Monica algo frustrada y triste a la ves ya no dijo nada y siguió haciendo su tareas del colegio. Una hora después ya todos se había marchado de la casa tanto como sus padres como su hermana Monica ya había adelantado bastante de su tarea escolar así que decidió descansar y se puso a ver televisión en su cuarto pero no encontraba nada bueno para ver y poder distraerse la joven estaba super aburrida y no sabia que hacer bueno a tal vez si sabia que hacer esa noche cuando se le vino el recuerdo de que don Apolinar hoy estaba cumpliendo años y la había invitado ir a su casa comer y ver televisión pero Monica no quería desobedecer a su padres de salir de casa pero como estaba super aburrida no sabía que decidir si ir a la casa del viejo Apolinar y desobedecer a su padres o quedarse sola y aburrida en su casa…. Dos horas antes en la casa del viejo Apolinar el viejo decido cerrar temprano su negocio ya que como dijimos era su cumpleaños y quería descansar un poco más así que cerró su localito.. El viejo ya en la sala de su casa algo sudado con su camisa no tan limpia pero como al viejo no tenía a quien presumirle casi ni se bañaba así que decido solo quitarse la ropa que tenia puesta para ponerse algo más cómodo para estar dentro de su casa se puso un pants gris algo flojo y cómodo que al igual no estaba tan limpio y una playera que antes era blanca pero por tanto uso sudor etc…ahora era amarilla. El viejo ya cómodo en su casa se dispuso sacar un pequeño pastel como 5 porciones y lo puso en la mesa el viejo iba celebrar su cumpleaños solo sin ninguna compañia eso penso el pero no se imagina la sorpresa que le tenía preparada el destino al Viejo apolinar. Mientras tanto en la casa de la bella colegiala estaba indecisa todavía no sabía qué hacer pensando y pensando la joven se decidió en ir a donde el viejo verdulero desobedeciendo así a sus padres en salir sin su autorización así que decidió ir a ducharse y arreglarse para ir a cumple de el viejo apolinar ella pensaba que solo iba hacer una comida y ver televisión pero lo que no sabía que ella iba hacer la comida del viejo esas eran las intenciones del viejo Apolinar…..minutos despues la sexi colegiala ya en su cuarto desnuda se empezó a vestir para empezar se puso un cachetero color rosa que levantaba su pequeñas nalgas no tan desarrolladas en su plenitud pero si duras y firmes jamás manoseadas por ningún hombre solamente por ella luego la chica se puso un sujetador casi del mismo color para que su conjunto se viera mas sexi se acomadaba sus pequeños senos tipo naranjas pero duritos con ganas de ser chupados y exprimirlos hasta lo último Para luego ponerse una minifalda color azul tipo licra que le llegaba más arriba de los muslos enseñando casi sus ricas y sabrosas nalguitas recién desarrolladas para luego ponerse unas zapatillas con poco tacon de color blanco enseñando asi sus piernas de niña casi mujer poco a poco la chica se iba vistiendo para quedar como toda una diva con apenas 16 añitos luego se puso una blusita ombliguera pegadita al cuerpo que resaltaba sus pechos perfectamente enseñando asi una cintura sin nada de grasa blandita sin ninguna astrilla. ya casi lista la joven se empezó a peinarse y todo lo demas para quedar bellisima…. Así que ya lista la jovencita se dispuso a salir de su casa con rumbo hacia la casa del viejo verdulero ya eran como las 8 de la noche casi no había gente en la calle y ella siguió caminando rumbo a su destino justo casi al llegar a su destino la joven espero que en verdad no hubiera nadie en la calle para poder asomarse a la casa del vejete y que nadie la pudiera ver entrar a ese casa ya que el barrio sí que hay chismosos y se llegara a enterar de que ella entró a la casa de un viejo y a esa hora podría contárselo a sus padres y ahí sí que se metería en problemas con sus querido padres…. Mientras tanto el viejo apolinar dentro de su casa se sentaba en su mesa ya le había prendido una velita a su pastel para poder disfrutarlo y cantarse el mismo feliz cumpleaños. Monica esperó como 5 minutos viendo que ya no pasará nadie para luego acercarse a la casa del viejo y tocar el timbre… el viejo ya estaba listo para cantarse feliz cumoleaños cuando fue interrumpido por el timbre de su casa ringgg ringgg ringgg……… Pero quién diablos será no puede ser empezó a vociferar el viejo y dijo en voz alta no estoy atendiendo ya el negocio esta cerrado que no ven acaso y frustrado ya que nadie contestaba del otro lado decidió acercarse a la puerta y así abrir su ventana cuando medio abrió la ventana se dio cuenta y casi babea de la sorpresa al medio ver a la jovencita todo cambiadita y muy linda enfrente a su puerta el viejo de la sorpresa cerró nuevamente la ventana y se dijo mmmmm pero no pensé que fuera venir, tremendo culito que me comeré hoy en mi cumpleaños siiii siiii decía el viejo en sus pensamientos para luego sin pensarlo dos veces abrió la puerta y habló pero qué haces aquí mi reina que deseas muñequita Monica algo sonrojada al escuchar como la halagaba el viejo por su belleza con esas palabras le respondió Hayyyy don Apolinar no se acuerda que me invitó a su cumple por que hoy está cumpliendo años no es así el viejo ni sabia que responder al ver los sexis labios de la jovencita como se meneaban al hablar… así claro que me acuerdo pero Como no me dijiste nada mi niña no sabías si vendrías pero pasa que esperas entra pasa hacia la mesa ahí tengo el pastel pasa pasa mi Princesa el viejo la dejó pasar salió al ver que nadie estuviera en la calle también por si vieron entrar a tremenda hembra y como es menor de edad le dejaría ir todo el peso de la ley… Ya viendo que no había nadie el viejo cerró la puerta y alcanzó a la joven la nena sabia que el viejo venia de tras de ella y que se imaginaba que el viejo la estaba morboseando como siempre pero ella ignoró tal cosa que siguió caminado con sexis movimientos hacia donde estaba el comedor el viejo estaba embobado viendo tremendo espectáculo tan cerca de el. Media hora después des estar hablando y de estar comiendo pastel los amigos por que hasta ahora eran amigos y nada más Con tu compañía es muy buena mi reina decía el vejete. Aunque hay algo que he querido hacer desde hace un chorro de tiempo. -¿Qué cosa? -Pues. Echar una bailadita. Pues con eso de que me la paso trabajando todo el santo día, toda la semana, pues ni tiempo tengo. -Entiendo. Es difícil para usted. -Pues sí. Pero ahora que estás aquí, pues podríamos echar una bailada. Qué dices, ¿nos la echamos? -Pero, usted puede bailar don Apolinar. -No se mucho pero si tu me enseñas Tú me puedes ayudar ¿Qué no? -Bueno si esta bien Don apolinar Así, ambos se levantaron de la mesa y Don Apolinar encendió su equipo de sonido y puso un poco de música algo romántica para esta ocasión. El viejo estaba tan emocionado de poder hacerse del maravilloso cuerpecito de la niña y estar tan cerca de ella. El viejo verdulero la tomó de la espalda con su brazo más hábil, el derecho y la otra la enganchaba por detrás dado que el calor se encerraba en esa sala el viejo era casi de la misma estatura de la jovencita, aunque a la jovencita le costaba rodearlo con sus bracitos dado que el viejo era una masa robusta. Ella le sugirió que la tomase de los hombros, cosa que el hombre atendió al principio, pero en cuestión de segundos los brazos del vejete transcurrían por la espalda baja de la joven. Los dos platicaban como si fueran dos enamorados y poco a poco la nena se sentía en relativa confianza Mientras ambos bailaban la segunda canción, muy pegados uno al otro más por la insistente decisión del caliente viejo que la tenía agarrada con escrupulosa pasión, sus destiladas manos de sudor ya las posicionaba justo en el límite en donde comienzan las nalgas, ardía en deseos por bajar por ahí y examinar así esas redonditas nalgas recién desarrolladas. El viejo se acercó hacia ella, arrimando su seboso y pálido rostro hacia las suavidades de sus mejillas donde encontraba ese confort del que tanto ha sido privado en su miserable vida. Ella con sus temblorosas manos se apoyaba ahora en los hombros de su compañero de baile Entre tanto el viejo verdulero y al notar que la chica estaba completamente distraída (seguramente pensando en qué les diría a sus padres cuando lleguen a casa y no lo encuentren ai ), este viejo ya comenzaba de manera disimulada y casi imperceptible, a sobar esas firmes carnes. Lo que sus manos comprendían no tenía comparación alguna con lo que se dice de la belleza de la joven esto era aún mejor; subía y bajaba sintiendo cada centímetro posible, desde las caderas hasta la cintura de la nena, poniéndolo por demás caliente al saberse frente a una hembra dulce, jovial y virgen. Que bien bailas mi reina… -habló el viejo acercándose a la oreja derecha de la niña, percibiendo además ese indescriptible pero tan apaciguante olor a caramelo que emanaba el dulce perfume de la hermosa jovencita, sintiendo como su falo se ponía aún más tieso. -Aunque de seguro ya te lo han dicho antes, ¿verdad? MÓNICA sintió un leve, delicioso e inesperado escalofrío que inició desde sus finas orejas e hizo un recorrido plausible a lo largo de sus extensiones corporales más hipersensibles, aunque prácticamente todo su cuerpo lo era, he ahí básicamente su modo promiscuo de pensar, últimamente de actuar. No contestó a la pregunta, que le hacias su pareja de baile su conciencia se dedicaba más a disfrutar de las delicias de aquel enigmático recorrido eléctrico que la exaltaba hacia los confines placenteros, sintiéndose avergonzada apenas pasó el efecto, relajándose con un suspiro que escapaba de sus encantadores labios. El viejo tan solo interpreto esta última reacción, como señal de que la nena la pasaba de lo mejor, por lo que la apretujo más hacia el, ahora, con el fin de examinar tomándome el atrevimiento de colocar su verga a la suficiente altura para que la nena sienta cuán dura y parada estaba aquello. Evidentemente la incauta chica sintió la dureza de aquel miembro, faltándole al respeto a esa corta falda, y atravesado incluso levantándose ligeramente, con amenaza real de llegar hasta la ropa interior de la chiquilla. Aquello se ajustaba de tan coordinada manera, que si no fuese porque llevaban las ropas puestas todo estaba predispuesto para la tan ansiada penetración por parte del viejo. Eso obviamente la alarmó, aunque de cierto modo le resultaba gracioso, ver el grado de excitación de ese sujeto, pegado a ella y con esa erección… se sentía admirada, deseada, bonita… Además, entendiendo lo peligroso de ello, sabía que debía ponerle un alto a todo ello, a esos niveles de atrevimiento de ataques corporales, más que cualquier cosa. -Señor…decía la chica con su voz sensual -Dime Apolinar mi vida, mi chiquilla. -Ok, don Apolinar… le decía que ya se terminó la canción … y quedamos que solo un rato bailaríamos … -Ándale. Otra nomas. Bailas bien rico –A poco no la estamos pasando bien, ¿eh? Acto seguido el verdulero le restregaba de manera frenta y disimuladamente potente hacia la nena para que volviera a sentir aquel inquieto mástil. Monica comprendía bastante bien el actuar del viejo que la tenía encadenada a su fofo cuerpo. -Esta última y ya, ¿de acuerdo? Es que de veras, ya es tarde y me tengo que ir a casa si no mis padres me regañaran. -¿Hmmm…? –zumbo el viejo verdulero , estaba realmente entretenido en esas punteadas como si fuesen parte de los pasos de baile. -Que bailaremos esta y ya –replico con cierta impaciencia la chiquilla sintiendo cada desvergonzada punteada cerca de su sexo. -Sí, sí. Lo que tú digas chiquita. Aunque no hemos bailado mucho es muy poco. Imagínate si hubiera hecho una fiesta por mi cumpleaños. La música ahí no dura tan poquito, ¿o sí? -Ah, pero tampoco se la pasaría bailando conmigo todo el tiempo. Le respondió la joven -Como de que no. Yo contigo bailaría hasta que me dolieran las patas Eres como un ángel bailando. La nena empezaba a relajarse un poco más, sintiéndose halagada por lo último mencionado y siguiendo el juego verbal del hombre, a pesar de sentir aquellas punteadas que no cesaban y pareciera que quisieran abrirle la minifalda con ello. Ella quiso voltear a ver, pero fue inútil dado que el abultado estómago le truncaba la visibilidad. Vagaba en aquella escena, trataba de entender lo ridículo que le era que el viejo se la pasara punteándola a pesar de que era un simple baile, aunque su mente trabajó en imaginarse lo que sería ese viejo mostrando esa verga bien parada y brillosa. le debo su regalo, don Apolinar eeeh. Es que no tenía dinero y mis padres no quisieron darme , jeje – le hablaba la niña al desperfecto oído del viejo. Este bien pudo responderle lo que pensaba el viejo, que su regalo de cumpleaños bien podría dárselo ahora; una deliciosa sesión de sexo bastaria. la canción ya prácticamente acababa, en instantes ella se iría y si no daba un paso más intrépido la palomita se escabulliría sin remedio, aunque bien estaba la otra opción, optar por una violacion, pero quería hacer todo por las buenas sus asuntos con ella. No te fijes por el regalo mi reina . Te voy a decir la puritita verdad: eres una chamaquita muy… amable, muy linda. Tú me gustas muchooo… jejeje… es la purita verdad -expreso el viejo –Pa mi este es mi regalito, el que estés conmigo, bailando con un viejito como yo, porque que esperanzas que una niña tan dulce y chula como tú se ande fijando en mí imposible. Monica realmente no sabía qué decir ante las declaraciones emitidas por la salivosa boca del viejo, que le provocaba una lástima más que un temor. La colegiala agacho la cabeza, sintiéndose avergonzada. Bailaban ya varias canciones y ni siquiera lo notaba. Gracias don Apolinar por declararse ante mí y decir esas cosas tan lindas. -De que chiquita. Yo estoy re contento de que estés aquí conmigo, bailando con este pobre viejo porque pues siendo sinceros, ¿no?, uno nunca tendría la oportunidad de estar con una dulzura tan delicada y hermosa como tú. Siendo sinceros uno nunca tendrá una posibilidad de estar con una chamaquita tan linda y delicada como lo eres tu dulzura… jejeje… -Qué cosas dice don Apolinar… –expresaba la chiquilla con voz trémula e inquieta dada esa especie de declaración que el calenturiento viejo estaba haciendo, además su respiración se agitaba, más que cualquier otra cuestión, por el hecho de que el viejo la apretaba cada vez hacia el. el pervertido expresaba esos sentimientos para con ella, haciendo difícil inhalar y exhalar, prácticamente le incrustaban la verga en su vagina dada la permisividad de las prendas de ambos y sus posiciones actuales. -Nomas digo la purita verdad mi reina. -Sí, bueno, es que, osea, me da como penita, jejeje. -Que no te de pena mamasita, como ya te dije, es la purita verdad. Tu padres A ti si te hicieron con mucho amor por eso saliste tan bella, jejeje. -Don Apolinar por favor, no siga, que me pongo muy nerviosa. -la nena, que respiraba pesadamente y a pesar de sentir lo que expresaba, bien le estaba gustando y esperaba que el viejo continuará con las mismas.Tranquila chiquilla, estamos en confianza. Desde hace tiempo tú me gustas. Y Me siento enamorado de ti. Mmmta… se me antoja decirte un montón de cosas que ni te imaginas… decía el viejo seguía endulzando con sus palabras. La curiosidad mató al gato(a). Asi que la chiquilla hablo -¿Y… qué son esas cosas que usted tendría para decirme? –preguntaba con aire escrupuloso aunque con evidente nerviosismo, sonriendo tragando un poco de saliva después de haber hablado, sabiendo lo que provocaría, por hacer semejante pregunta. El viejo entendía muy bien que estaba haciendo un gran trabajo, convenciéndo de su teoría aquella chiquilla era de una alma pervertida y solo habría que sobrellevar todo. Estaba con los ánimos elevados y con esto comprendía que aquella mujer podría fácilmente estar en la misma sintonía. -Ay chamaca… MÓNICA fue sorprendida por un apretujón del fofo hombre, que la contraía a su prominente barriga y ese húmedo pecho, apoyando sus amplias manos y con firmeza desde las partes donde nacían sus deliciosas nalgas. El mañoso viejo empezaba a meter sus manos debajo de la liviana MINIFALDA, prácticamente sintiendo la íntima y delicada ropa de la chica. -Desde que te he visto pasar todos los días al colegio con tu hermana me llegaste hasta dentro -decía el hombre mirándola a brillosos labios, con un rostro de semejante pervertido. -¡Nooo! Nooooo nooooo–expresaba alarmada la chiquilla al ver que el hombre empezaba a revolver la parte inferior de su falda, empezando a esculcar por debajo de este. -¿¡Don Apolinarrr… que hace!? Al extasiado sujeto poco le importaba la queja de la chiquilla, estaba más dispuesto a sus sobajeos que a cualquier otra precaución. -Ay mamasita. Estas rebuena. La nena comprendía que los ánimos se elevaban mucho más, sobre todo a la manera tan vulgar e insolente referida con ella de parte del verdulero. Definitivamente era momento de ejercer resistencia. -No. No don Apolinarrrr, por favor suélteme por favor nooooo nooooo decía la joven. ¿Sabes qué? Eso del regalito podemos arreglarlo ahora, jejeje. -No don Apolinar… suélteme. Su regalo se lo traigo otro dia que tenga dinero. La niña ya no veía tan inocente aquel juego, preocupándose, más porque la manera en la que este le hablaba resultaba muy grosera, aunque debía admitir que ese juego de resistencia (al cual no contribuía demasiado pensándose más débil que el hombre) le empezaba a resultar si no entretenido si un tanto curioso pues involuntariamente le gustaba este tipo de sometimiento, involuntariamente se insiste porque bien sabía que el viejo buscaba transformar aquello en otra cosa y sabía que debía de salir de ahí. -Mejor dámelo de una vez. -¿Cómo? Decía la chiquilla -Si ricura. Que tal… si me das un besito y así pues ya no me traes regalo y no me deberás nada. Que dices chiquita –decía el hombre prácticamente orientando sus curtidos labios hacia los brillosos labios de la jovencita, que a su vez ella trataba de esquivar mostrando su total renuencia de encontrarse con esa desalineada boca que rozaban su cara sintiendo además como el viejo seguía profanándola con la dureza de su erección. -Don Apolinar R, oiga no… Deténgase, me tengo que ir déjeme eeee mis padres me regañaran. -Ay mijita. Anda no seas malita. Que te cuesta. Solo uno, rapidito y ya. -No don… es que no. Entiéndame. -Ni modo mijita. Namas déjame bailar otro rato contigo. No sabes cómo me gusta tenerte así conmigo.… No creo que vaya a tener otra oportunidad para tenerte así a mi lado. De aquí para que vuelvas… Mejor déjame un rato así contigo. Nunca he estado con una princesita así tan bonita como tú él volvía a endulzar con sus palabras a la niña hecha hembra - Don Apolinar… -decía la bonita con aire resignado y un enternecimiento que le volvía a ganar. -Nada más un ratito, siiii. Tienes un cuerpo pero bien rico mijita. Ándale. Dale gusto a este pobre viejecito que se conforma con estar contigo, aquí, solo, en su cumpleaños. La mujer con esa compasividad sincera, que la hacía vulnerable, sentía que sería actuar mal negarse a esa forma de generosidad, la única que podría entregarle a este desdichado (y libidinoso) viejo. Además este ya se había detenido en sus avances con ella, dejándola menos atosigada, diciéndose ella misma que mientras resistiera nada podría pasar a mayores. -Ok. Pero solo un rato más porque de verdad, me tengo que ir si no mis padres pueden regañarme..Y que conste que lo hago por su cumple nada mas ¿ok? –decía la nena como justificando lo evidentemente injustificable, a sabiendas de que con esto la dejarían en paz libertad. Colocó sus manitas en el pecho de su acosador y estas viajaron, hasta los hombros. -Gracias mi vida. Me haces pero bien feliz. No sabes lo rica que estas. La esplendorosa colegiala, con poco más de sosiego, podía poner atención a ciertos detalles, como el sudor incansable del viejo, el aroma del sudor o, y de manera precisa para ella, aquella dureza que estaba vacilando por su vientre que se movía, precisamente, con cada paso, cada movimiento del baile, posicionándose justo a la altura de su parte más que sensible. Un cosquilleo curioso e impertinente le atacaban de manera involuntaria. Trataba, básicamente de alejarse lo más posible, cosa infructuosa dado que ella era la que estaba presa, así que seguía siendo víctima de sus propios y rebajados cosquilleos, mordiéndose los finos labios, como si con eso intentara contener lo bien que la estaba pasando. Miraba hacia otra parte pero siempre caía en la grotesca, aunque llamativa para ella, cara del degenerado, que de repente dejo que sus manos nuevamente bajaran de la cintura de la chica y ya no tan disimuladamente agaraba una de las nalgas de la nena. La nena aguardo, querer seguir desistiendo era una batalla perdida, o eso quería pensar, pues según ella tan pronto terminara con el ‘bailecito’ dejaría de ser ‘manipulada’ de esa manera.. Nada más que esto servía para alentar al hombre, era muy obvio, porque sus avances fueron más propensos y eran ya una especie de tanteo de todo ese par de duras nalgas medio desarrolladas, sobándolas a más no poder a su antojo. Así pues, la pobre jovencita solo lograba contenerse manteniéndose abrazada al inconsistente cuerpo del vejete, permitiendo los sobajeos, cada vez más predispuestos a una consecuencia de los que cualquier hombre tendría al tener a tan joven niña. Ella lo justificaba todo, en base a que simplemente era parte del ‘regalo’ que un pobre viejecito rogaba lastimosamente y ella no siendo una chica malvada no debía negarse. Pero es también que ante tales manoseaos en su cintura y sobretodo sus nalgas y esa grosera punteada de verga que recibía su vientre , que poco a poco, fue víctima de placenteros éxtasis en su vagina iba produciendo esa humedad lubricante, que se potencializo aún más cuando el viejo, con más intrepidez que maña, buscaba dedearle el orificio posterior bajo sus nalgas. Fue un gusto tremendo para la hermosa nena, que sentía incluso como se escurría su vagina, una sensación tan indescriptible y solo digna para su propio cuerpo El viejo no se atrevía del todo a acariciar ese grandioso lugar dado que aun creía en la posible resistencia de la chamaca. Lo que lo hizo alentarse fue esa respiración pesada que la colegiala maquinaba, señal inequívoca de la precisa debilidad que esa mano le causaba y prueba de ello fue que ella misma, con arte erótico, paraba sus muy bien proporcionado culito para que este hombre tuviera mejor acceso y este empezara a escarbar sobre ropa. El viejo verdulero estaba que no se la creía. La increíble realidad le estaba permitiendo derechos sobre una nena muy pero muy lejana a sus condiciones y predispuesta para él. Llevó sus manos hacia la cadera de la chica y con paso intrépido la rodeo para poder girarla y quedar pegado por detrás de ella. La colegiala, que había actuado negligente ante estos movimientos, podía sentir la dureza de aquel falo que la chocaba con entereza justo en medio de sus nalguitas, sintiéndose altamente nerviosa llevándola a un éxtasis indescriptible sobre toda su anatomía. Aquella erección empezó a friccionar con más ganas como si el viejo verdaderamente la estuviera penetrando a placer, maniobrando al mismo tiempo unos toscos palpamientos en la zona vaginal. La nena realmente empezaba a disfrutarlo, trataba de evitarlo sus cansadas respiraciones, sus ahogados gemidos, ese apretar de labios y sus ojos cerrados eran tentativa de ello. El hombre prácticamente la estaba masturbando, aun cuando solo estaba tocándola por encima de sus liviana faldita y aun así ella no podía resistirse, se sentía tan rico todo ello que permitió que este bajara sus manos por sus muslos y de nueva cuenta volviera a subir pero ahora por debajo de su falda, recorriendo su tanguita y manoseando su vientre plano, sin ningún modo, ni siquiera un gesto involuntario, toda ella cedía al placer ajeno del verdulero El viejo manoseaba todo ese vientre, hurgo por su ombliguito y sin más, bajo directamente hacia la tanga de la nena, metiendo sus manos y descubriendo unos finos vellos vaginales recién rasurados. MÓNICA se llenaba de sacudidas placenteras, el viejo le respiraba sobre el cuello y eso era un aliciente perfecto para debilitarla. Luego el hombre le empezaba a puntear una vez más y ella era bruscamente movida, prácticamente parecía una muñequita DE TRAPO que se dejaba ser y hacer. Apolinar, al tiempo, empezó a meter sus dedos mucho más abajo, encontrando la zona prometida y mejor aún, en un estado lubrico y apto para los menesteres del placer. -Hmmmm… Pero estas que te caes de buena mi amorrrr. Que rico, que rico sabe tu cuerpecito –expresaba el viejo a los oídos sensibles de la nena que sentía los cosquilleos y flaqueaba con tan solo oír esa voz grave y adusta que proliferaba un aliento tremendamente como de cervezero -Pero que rica panochita. Por qué no me la das como regalo de cumpleaños, ¡eh! No sabes las ganas que te tengo. Estas pero rebuenota mi amorrrrr… -No don Apolinar… No… me toque… -musitaba la nena arrastrando las palabras, cerrando los ojitos, poniendo sus manos por encima de las arrugadas del viejo, como acompañándolo, más que impedirle algo, y al mismo tiempo sugiriéndole donde debería avanzar, mientras meneaba sus caderas como acto reticente que más bien resulta al compás de la punteada que el viejo le estaba dando. El viejo comenzó a lamerle una de sus blanquitas orejitas, empapando de su copiosa saliva, encontrando ese digno sabor de nena limpia y perfumada. Ella hacía lo propio, al sentir el erizar en su piel, acomodando la cabeza para que el viejo tuviera precisa zona y siguiera con esa circundante lamida que hacía con su puntiaguda y acuosa lengua. El pobre hombre estaba que no resistía, su verga escupía gran cantidad de líquido pre seminal que terminó dibujando, en su pants color gris , una mancha obscura y húmeda que la nena tuvo que sentir cuando este roso una de su nalgas, pensando que este se estaba orinando. El viejo bien sabía resistir, y seguía devorándose con gran fervor esa linda orejita izquierda que la nena exponía dado que bien tuvo que notar lo delicioso que era para la nena estos chupeteos y bastaba con solo verle esos lindos ojitos cerrados con esas bonitas pestañas. Para comprobarlo el viejo subió la falda de la nena por encima de su cintura, quedando solo a la vista un cachetero de color rosa. El viejo Creyó que ella lo detendría o al menos reprobaría el hecho, pero lejos de eso, la nena mantenía cerrados los ojos, ese fruncir encantador y mordía su labio inferior. El viejo, estando tan extasiado y alentado por la escena, comenzó a invadir el fino cuello, comenzado por la parte baja de la oreja y besándolo de a poco esa tersa piel. La chica movía su cabeza coordinándose para que este tuviera una gran posibilidad, estremeciéndose y delimitando el área, pero volvía a recapacitar y de nuevo vuelve a sentir esos asquerosos chupeteos, mientras su respiración ya era fuerte y acelerada, el rubor estaba encendido en sus finas mejillas. Ella podía sentir como el dedo del viejo ya le recorría su vagina sin ninguna resistencia de parte de ella , comenzando a meterse en sus labios interiores, aun sin llegar hasta distancias alarmantes. La lubricación que había ejercido su vagina permitía la facilidad de cualquier penetración y aun aquello estaba escarchando, por su vagina corría un manantial de líquidos que anunciaban la disposición natural de su cuerpo para alojar cualquier carnosidad, de igual naturaleza, en ella. Rápidamente comenzó con movimientos de conciliación masturbatoria por toda esa rajita de la chica, lo hacía de un modo muy lento, tratando de generar más líquido. Volvía a besarle el cuello retorciéndola una vez más, haciéndola girar para quedar nuevamente de frente prácticamente ubicando su hedionda boca a la fresca boquita de la hermosa Colegiala, que lo recibió apenas un poco, al notar tal vez un insoportable olor a cerveza y cigarro ella , volviendo a exponer todo su cuello. El viejo apenas pudo disfrutar de esa frescura, pero sabía que era cuestión de tiempo para poder hacerse de toda esa cavidad bucal. Mientras perdía sus besos y lengüeteos por toda la cara y el cuello de la nena, embarnizándola con su densa saliva que parecía nunca acabarse. Ella acomodaba su cuerpo arrejuntándolo al de él, pero ahora con iniciativa y deseo, comprimiendo aquellas masas en una sola, a pesar de las deformidades que el viejo ostentaba. Ella lo rodeaba por todo su cuello, atrayéndolo prácticamente. El verdulero, tan gustoso por ello, empezó a sobar las piernas de la chica, de una manera violenta y casi desgarradora, como si el momento estuviera por acabar. De un momento a otro este, hábilmente, arrastró uno de sus brazos y tomó la manita de la chica para orientarlo a su erección, sin que ésta ofreciera resistencia. MÓNICA estaba sorprendida y muy caliente que cualquier acto resultaba normal, sus ojos seguían perdidos así como su mente, pero bien pudo notar las dimensiones de ese paquete que se había restregado delante y detrás de ella. CONTINUAR AAAAAAAA….. SEGUNDA PARTE Espero les guste.

Autor: Chuy Categoría: No Consentido

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Violé a mi compañeras del colegio

2021-10-27


Mis amigas se llaman Lucila y Yanina, las viole en la salida del colegio por el ano. Hola, me llamo Jorge, tengo 17 en ese entonces 14, les hago una breve descripción de cómo eran en ese entonces Lucila: mide 1.60 más o menos, no tiene grandes tetas, pero si tiene un culo que a cualquiera le hace agua la boca y tiene 14 años Yanina: misma estatura, mismas tetas, mismo culo y misma edad. cómo en ese momento mis hormonas estaba como locas, me excitaba con solo verles la cara imaginándome como me las follaba, lo cual yo veía muy poco creíble, un día tenía que llevar cinta, cartulinas, fibrones, etc. para colgar frases o algo así por el centro estudiantil, y también más temprano un disfraz por algo de halloween, tenía un pasamontañas, un cuchillo, el cuál no planeaba usar mucho, y una campera con las cuales, si adivinaron, me iba a disfrazar de ladrón, vaya idea, igual serviría para más adelante, pero no me levanté así que no había ido, así estuvimos toda la tarde, y si, solo fui yo más lucila y yanina, la mayoría de las cosas las hicieron ellas, nos quedamos hasta más o menos las 19:30 pm si mal no recuerdo, cómo yo no había gastado mucho de lo que llevé, cinta me quedaba, ya cuando nos tuvimos que ir estaba algo oscuro y me ofrecí a llevarlas, les dije que me iba a atar los cordones, lo cual era cierto, pero pensé, está puede ser mi oportunidad, por primera vez podría follarmelas como tanto quise, tenía que planearlo y rápido, me estaban esperando en las esquina, decidí dar la vuelta a la manzana, cambiarme rápido, agarrar la cinta que si costaba en romper hasta con tijera, di la vuelta, saqué el cuchillo, el cual con la oscuridad ni se notaba que era falso, y las comencé a amenazar con que las iba a matar si no me daban sus cosas, me dijeron que no les haga nada, les dije que se den la vuelta, les puse la mitad de la cinta en las manos y los pies como para que no se muevan, ya las tenía casi a mi disposición, solo que las llevé a un callejón, y como nadie pasaba por ahí hasta el mediodía, tendría mucho tiempo de sobra, comencé a desvestir a lucila, ella llevaba un short que hacía que su culo resalte muchísimo, al verla en bombacha me puso a mil, lo que si me había olvidado era alguna crema o aceite para facilitarme el penetrarlas, ya que igual no estaba preparado, así que me tocó hacerlo a la antigua, me puse a lamer su culo por unos 15 minutos, cuando ví que estaba mejor lubricado le metí el dedo índice, así hasta que se acostumbrara, después dos lo cual ella lo recibiría con lágrimas, y después 3, cuando lo tenía más abierto decidí que era momento de que la penetrara, me había sacado la campera que tenía y se la puse abajo por la cintura, para que tenga el culo hacia arriba, me pongo encima de ella, y se la metí, solo entró la cabeza, me medía más o menos 18cm, después llegué hasta la mitad y de golpe se la metí hasta el fondo, ella soltaría un quejido fuerte a pesar de tener la boca tapada, estuve con ella bombeandola a una velocidad muy alta que sus quejas y lágrimas pasaron a una respiración agitada y parecía estar mojada, así estuve unas 3 horas con ella, sin darme cuenta, le di una nalgada bien fuerte, y se la saqué, hice lo mismo con Yanina, le lamí el culo, le metí un dedo, después dos y por último tres, le metí la verga de golpe hasta el fondo, ella también dió un quejido que si alguien hubiera pasado por ahí lo escuchaba seguro, le di como 20 nalgadas, estuve con el mete y saca entre 2 y 3 horas,y acabé en su ano, les dije que si no venían cada viernes por la noche a este mismo lugar a las 22:30, les iba a ir peor que eso, cuando ví la hora eran como las 03, así que volví e hice que me la chuparan, se las metía hasta el fondo y se las dejaba ahí hasta que se ahogaban y se las sacaba, Yanina casi me la muerde y le di una bofetada, y ella tendría entonces que ir cada viernes, sábado y domingo, solo por eso, aunque no lo crean es real, siempre uso la excusa de que me voy con unos amigos y en realidad me pongo el pasamontañas y voy a romperles el ano esos días, esa es mi historia, espero les haya gustado, tal vez también me lleve la virginidad de sus dos agujeros.

Autor: JORGE ALTAMIRANO Categoría: No Consentido

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Las tres condiciones para al fin VIOLAR una colegiala

2021-09-28


No consentido | Colegiala ©Stregoika 2020 Durante largas noches de soledad, si de sobremesa tenía insomnio, yo solía tener fantasías con las muchachitas bellas que hubiera visto durante el día. Pero a veces, aburrido de fantasear, también filosofaba. Me planteaba si algún día podría consumar mis enormes ganas de agarrar una colegiala y saborearle su rico coño, sudado y colorado por el calor y por llevarlo todo el día de aquí para allá entre esos cacheteros de lycra negra. Y no solo el coño, sino el culito, seco y apretado, allá resguardado como un tesoro entre un par de robustas nalgas. Solía preguntarme por qué demonios, la mayoría de hombres que tenían la inmensa fortuna de tener una hija bella, se aguantaban las ganas. Si se reprimían muy bien o es que de modo natural, su hijas no les podrían hacer dar ganas. Si yo tuviera una hija, de seguro desde sus doce años me la estaría echando. El día que había terminado, como otros tantos que habían pasado, estaba tremendamente ansioso por haber visto a una chica cuyo atractivo sobrepasaba mi capacidad de desfogarme. La mayoría de veces, la tremenda exaltación se me pasaba con un buen pajazo o hasta dos, pero otras veces, la belleza de la tonta en cuestión era tanta que me alborotaba las frustraciones más allá de la primitiva pulsión de eyacular, por lo que los deseos de sentir el tacto, el calor y el aroma; se apoderaban de mí y me sumían en semanas enteras de insoportable depresión. ¡Qué soledad tan espantosa! Para empeorarlo, quizá por mi propia búsqueda frenética y cada vez más frecuente de ver chicuelas por ahí, me ocurría cada vez más seguido que me topara con alguna que me produjera tal estado de ansiedad, no posible de amainar con pura masturbación.  Me pregunté si algún día podría llegar a cometer violación.    Me repetí la pregunta por años, llegando siempre a la misma conclusión: Podría hacerlo, pero eran necesarias tres condiciones cuya coexistencia era prácticamente imposible: Que tuviera yo una ira irracional, que fuera en medio de algún evento de tal magnitud que, las consecuencias de mis actos valieran una mierda y que, claro, la víctima valiese la pena: Que fuere una de esas por las que un pajazo no mitigaba las ganas. Una sola de las tres condiciones no me permitiría hacer nada. Dos de ellas, me permitirían dar una buena manoseada, máximo. Pero que se presentaran las tres condiciones era improbable. Entonces, me tranquilizó el que nunca llegaría a cometer una violación. O eso creí. La mañana del ** de mayo de 19**, un cliente me acusó de un acto deshonesto, y sin verificar ni esclarecer nada, fui despedido de mi trabajo. Daban por sentado que yo debería estar agradecido por solo despedirme y no mandarme a la cárcel. El cliente en cuestión había recibido beneficios de parte de la empresa, impulsados por mi jefe, en compensación por hacer la acusación y poderme sacar, todo por un proyecto que yo había propuesto y que le había gustado al dueño. Una trama de telenovela de porquería. Pero nunca recurrí a la justicia porque no tenía con qué comprar tal artículo.    La pérdida del trabajo me acarreó problemas con los bancos y pérdida de varios bienes, incluso el piso donde vivía. En pocas semanas estuve viviendo de gorra donde un amigo. Pero tuve que salir de allí porque su mujer no me soportaba. Para convencer a mi amigo de sacarme de su casa, puso a todo el vecindario en mi contra mediante una campaña de desprestigio a través de redes sociales y voz a voz. Su acto de odio no solo me costó el refugio sino mi relación con mi amigo.    Yo, nunca había estado en una crisis tan profunda ni duradera. Ahí estaba ya servida: La ira. Una semana después, unos habitantes de calle de los que logré hacerme amigo para sobrevivir, me llevaron a un programa estatal de ayudas para desfavorecidos. Así que ahí estaba yo, en mis primeros pinitos de indigente, con la última ropa que me quedaba ya empezando a cicatrizarse y convertirse en mi pinta de callejero. Hacían lo propio mi olor y el estado del cabello, junto a la barba que no podía cortarme. Dicha oficina de ayudas estaba separada por una avenida de un Colegio, pero unida a él mediante un puente peatonal. Mientras me quemaba las células de la cara con el fulgurante sol, el colegio dio salida y yo ahí, en peor estado que nunca, hice una vez más lo que más me gustaba en la vida: Ver colegialas por debajo.    —Uhy qué rico, mi amor, yo le meto mi cara entre ese culo y me como lo que me quiera dar —dijo, lleno de morbo, uno de mis nuevos amigos.    Lo dijo al ver a una de las chicas de colegio llegar al final del puente e inútilmente taparse el trasero pegando su falda con una mano. Como parecía normal, le excitaba más oírse a sí mismo decir esas cosas que verle el culo a la joven. Dentro de mí, luchaban las sensaciones de no aceptar que yo era como ellos y la de resignarse a que sí, ¡lo era al 100%.!    —Uff, jueputa, yo a esa le chupo el culo así como lo trae, hasta con pegadito —declaró otro al ver a otra chica más, que llegó a la escalera— a usted no le gustan ¿o qué? —me preguntó con obvio tono inquisidor. “Ya, sea honesto. ¿A quién le va a aparentar?” me dije a mí mismo y miré para arriba. Pasó una colegiala de piernas hermosas, de esas que están en un punto medio entre lo atlético y lo flaco. No llevaba bicicletero de lycra, sino apenas sus pantaletas blancas, muy pegadas a su cuerpo y sus medias hasta la rodilla. La falda roja de acordeón escocés se elevó cuando la chica giró para empezar a bajar trotando.    —Mamasita, yo la dejo que se me siente en la cara y me asfixie. Si me quiere dar sus peitos para que los respire, pues respiro sus peitos mi amor —dije, y se me paró.    —¡Eso! —celebraron los otros. La chica se veía tan guapa bajo su falda que no la dejé de mirar hasta que llegó abajo. Mi amigos ya habían dejado de mirar, lo que me indicó que yo era más hambriento que ellos. La muchacha llegó al piso y se aproximó. Iba hablando por celular. Pero verla ya no por debajo sino de frente, acercándose y al poco, saborear su perfume, me trajo otra de las condiciones: Su belleza era extraordinaria.  No traía el saco, obvio, por el aplastante calor que llevaba haciendo por semanas; así que su figura se veía mejor. Era bien tetona ¡Pero bien tetona! Además, era de esos uniformes que no tiene el peto hasta el cuello sino hasta debajo de las tetas, por lo que estas quedan bien asomadas sobre el peto, como si este estuviese diseñado exclusivamente para ello. Parecía que el peto se las sostuviera en peso. Su cabello era color cobre brillante y lo tenía largo, hasta los codos. Era casi de mi estatura y su rostro… ah ¡su rostro...! que enorme par de ojotes cafés muy clarito y, esa bocota con dientes perfectos adentro. Venía flirteando con quien fuera que hablara por teléfono.  Con algún hijo de puta que nunca iba a saber cuánta suerte tenía. Ella terminó de pasar y un segundo después su aroma llegó a mi nariz.    —Tómele una foto —se burló uno de ellos. Pero no presté atención, sino que me quedé dentro de mí mismo pensando: ¿cómo hubiera sido mi vida si hubiera sido otro sujeto, y no yo?    Otro tipo de hombre. El hombre que han estandarizado y filtrado para aceptar. De esos sujetos que metieron por primera vez los dedos en una vagina a los doce años, porque una tía buenota que tenían o una empleada de servicio los encontró atractivos por sus ojos claros y les enseñaron los manjares de la vida. Uno de esos hombres de quienes sus compañeras de oficina o universidad, se enamoran al instante  y por quienes más de una vez en la vida, alguna tipa enloqueció de obsesión y amenazó con suicidarse al teléfono. No como uno, que salía a ver chicuelas o se subía al bus a ver qué podía agarrar.    Había, ángeles como ese que acababa de pasar, con los que solo podía soñar. Ya estaba servida la segunda condición: Las ganas irreprimibles. Y, el intenso calor, que registraba nuevos antecedentes históricos, tenía una razón, aunque hasta ese justo momento iba a saberse: La parte líquida del planeta estaba varios kilómetros más cerca a la superficie. Y ahí, justo ahí; y entonces, justo entonces, se juntaron las tres putas condiciones.    Todavía tenía la cabeza ocupada en fantasías estúpidas de mi vida siendo otro hombre, uno menos desafortunado, y por la misma causa apenas no pensando en las injusticias de las que había sido víctima recientemente y que me habían llevado a la perdición, cuando empezó a temblar. Si alguna vez has estado en una parte de la calzada que está suelta y pasa a tu lado un vehículo pesado: imagínate eso pero multiplicado por diez. El piso se mueve hacia arriba y hacia abajo como si no fuera hormigón sino pinche caucho sin base. Como una cama elástica. Sientes las ondas pasando bajo tus pies. Al subir la mirada, vi los cables de los postes sacudiéndose como cuando los niños juegan a la cuerda. Varios de ellos cayeron. Con su caída empezó la gente a correr en todas direcciones. Su griterío si apenas podía distinguirse sobre el crujir de la tierra. Yo, que tenía las condiciones necesarias para ser  un psicópata, no sentí miedo. Solo me alejé del edificio donde estaba la oficina de ayudas y me paré, en posición de surfer, a ver todo al rededor. Nunca supe ni para dónde agarraron mis compañeros. En el puente peatonal había personas, casi todas ellas colegiales, tratando de correr hacia el final más cercano. Varios objetos caían de los edificios, como pedazos de vidrios o tejas. El ruido era como si uno estuviera en medio de cien volquetas formadas en círculo y descargando piedrones.    Entonces el pavimento de la avenida se quebró y se abrió una fisura sobre ella. En algunas partes era doble, por lo que quedaba una retorcida isla de asfalto en medio. En las partes más anchas de la grieta, empezaron a caer algunos carros de conductores asustadizos que no pararon, sino que tontamente buscaban huir. Lo siguiente que cayó, fueron personas. El puente peatonal no resistió y se inclinó. Pero no tuve tiempo de mirar ni de entenderlo, porque la fachada del edificio a donde iba a entrar yo —y según sabría después, las de otros edificios también— estaba precipitándose a tierra.    Lejos de sentir miedo, lo que hice fue escuchar una voz dentro de mí: “Lo que haga va a valer mierda. No importa lo que haga, va a valer mierda”. Ya estaban presentes las tres condiciones para violar a una chica.     Mientras la fachada terminaba de caer, giré mi cabeza para buscar a aquella colegiala. Lo que llevaba de terremoto sumaba apenas unos cinco o siete segundos, máximo. Ella estaba ahí, en la esquina, con obvia cara de estar gritando. Manipulaba su celular con extrema agitación, seguro intentando hacer una llamada que jamás conectaría. Daba pasitos hacia la avenida y después de avanzar unos centímetros, al fin se decidió a emprender carrera. Al llegar a la recién formada grieta, se detuvo, presa del miedo, pero lo que sea que fuere que la motivara a cruzar, fue más fuerte. Bordeó hasta hallar una parte estrecha por la qué saltar, tomó impulso y pasó al otro lado. Iba de vuelta a su colegio. Me fui tras ella. La vi meterse a su colegio, mezclada en un mar de gente, la mayoría estudiantes. También crucé la grieta y apresuré el paso, no fuera y se me perdiera semejante diosa, la que la había elegido para violar. El caos en el portal de su colegio no era para menos. Pude entrar como si nada. No había vigilante, quizá había corrido a alguna parte. Las únicas personas adultas que estaban allí, eran dos mujeres de mediana edad, vestidas con bata blanca. Trataban inútilmente de controlar su propio miedo para cumplir su función, pero se veían ridículas tratando de organizar estudiantes con su voz quebrada y la cara empapada en lágrimas de terror. Una de ellas si apenas podía respirar y miraba a todos lados con las manos apretándose la cabeza.    Me cuestioné en un segundo si al fin debía aceptar que yo era un psicópata, pues no tenía el menor miedo. En cambio, me acusaba la urgencia de aprovechar la furtiva e irrepetible conjunción de las tres condiciones que había formulado requerir para ser capaz de saciar mis ganas de agarrar una colegiala y disfrutar de todo lo que tuviera.  De hecho, La próstata me palpitaba, pues presentía que iba a haber acción. Mientras seguía corriendo, pensaba en lo hermosa que era esa muchacha, y que era perfecta para vengarme de la vida por lo reprimido que era y por cuán despreciado había sido.    La perseguí bajo una lluvia de escombros. Pedazos de vidrios, tejas y acabados de fachada caían a mi alrededor, al lado de uno de los edificios de su inmenso colegio. Seguro, si estuviera corriendo hacia un bebé para rescatarlo, una teja o vidrio se habría incrustado en mi cráneo o habría caído en mi hombro, partiéndome a la mitad. Pero lo que iba a hacer era raptar a esa linda muchacha y llevármela a algún recoveco para violarla. Así que nada me pasó. Así es la vida. Dejó de temblar, y el ruido de los destrozos cesó así como el rugido de la tierra en su movimiento asesino. Pero su lugar no lo ocupó el silencio, sino el ruido que antes no podía oírse porque la tierra estaba partiéndose. Eran cientos y cientos de gritos, unos cercanos y todos los demás trastornados por la distancia. También había sirenas y alarmas, y hasta pude distinguir aullidos de perros.    Mi víctima elegida pasó por un área en pleno proceso de inundación, y con valentía metió los pies al agua para llegar a una escalera. Todavía corrían por doquier muchos estudiantes aterrados, y uno que otro docente en bata blanca.    —Señor, le ruego que espere afuera, vamos a reunir a todos los estudian… —me dijo un patético profesor, que tenía más miedo que años. Lo ignoré, crucé el área inundada y subí las escaleras. Tan pronto llegué arriba, encontré a mi deliciosa presa asomada a un salón y gritando un nombre. Reparé en sus hermosas piernas, ya que estaba doblada, tratando de ver bajo el tejado caído de esa aula. Había caído entero, y una parte se sostenía todavía, solo por una pared. Ella gritaba ese nombre con la voz desgarrada, y estuve a punto de identificarme con su angustia, pero a tiempo logré reprimir tal empatía y que no se arruinara la diversión. Caminé hacia ella sobándome la entrepierna por encima del pantalón y sibilando como una víbora. Ella volteó, incauta, y empezó a decir:    —Por favor ayúdeme, estoy buscan… Se detuvo cuando vio lo que hacía con mi mano. Debido a ello, ralentizó sus pensamientos y me vio la cara, para comprobar lo que seguramente acababa de empezar a sospechar, y lo confirmó:    —Te vi desde abajo en el puente y estás riquísima —le dije. Se quedó petrificada. Quizá su estado de angustia ya estaba al máximo, y un grado más, simplemente no existía. Me miró, estoy seguro, no dando crédito a lo que tenía en frente. No podía procesarlo. ¿Iba a ser violada? ¿En serio? ¿Precisamente ahí, justo entonces? Solo cuando me faltaba un paso para llegar a ella, reaccionó. Se enderezó de un brinco y quiso correr, de hecho gritó muy alto y agudo… pero solo era un grito entre mil. Ni siquiera cuando suplicó ayuda a grito cortante, su llamado tuvo nada de especial. Antes que diera un paso más, la agarré por la cintura y la inmovilicé. Seguía gritando y empezó a patalear, pero una enorme fuerza apareció de manera inesperada en mí. No sabía que tenía tanta. Si de hecho yo era de la clase de chicos a quienes otros chicos le pegaban en el colegio. Pero para capturar a esta belleza de cabello cobrizo y tetas como melones —como en la mejor época prehistórica—, tuve fuerza de sobra. Metí mi mano entre sus piernas y la tanteé bien. Fue cuando ella pasó del estado de lucha al de súplica:    —¡Por favor! —gritó.    —Eso te digo yo a ti, hermosa: “por favor” —le contesté, y le amasé bien la panocha. Todo desde el interior de la entrepierna y hasta la punta del pene, me palpitaba, exigiéndome penetrar, bombear y descargar. Arrastré a la chica a otro salón. En los escasos dos o cuando mucho tres minutos que habían pasado desde el terremoto, todo, aparentemente, en el piso dos se había vaciado. Entré con ella a rastras a un salón con sillas de esqueleto metálico y espaldares plásticos azules. Las ventanas estaban rotas y el tejado estaba partido pero aún no caía. Yo, la llevaba cargando de la cintura, con una mano, y del perineo, con la otra. Estaba calientita y yo más arrecho que nunca. Le solté la entrepierna para desenfundar, lo que provocó que ella incrementara la intensidad de su lucha. Se retorció con tanta fuerza que por poco y se me va.    —¡Coopera, de veras que no… — “quiero golpearte” iba a decirle. Pero me logro patear en una canilla. Mi ira, en cambio, si tenía varios grados libres más de aumento. Ella cometió un error al pegarme. El sentimiento de rechazo en mí solo empeoró las cosas para ella. Corrí con ella todavía abrazada hacia un muro y la dejé en medio de la envestida. El impacto fue tan duro que un cartelito que colgaba de una esquina, cayó al fin. La revoltosa lucha de ella se redujo en intensidad a una décima. Hasta sus gritos se detuvieron. Pude desenfundar sin problema.    —Por favor —rezongó. Pero la callé con una tanda de besos en el costado de su cara.    —Eres muy bonita, y muy de malas —le dije con voz temblorosa, y hablé tan enredado, que dudo que me haya entendido—, justo te tocó a ti la tarea de satisfacerme. Le bajé el panty. A ella no le quedó más sino llorar. Seguía suplicándome que no lo hiciera, ya con sollozos desprovistos de fuerza. Pero yo ya estaba untándole mi glande en su entrada vaginal. Con el paso de los segundos, su llanto hizo que sus súplicas no pudieran ser más entendibles. Y fue en ese justo instante, en ese punto del tiempo y el espacio que, al fin, al fin en la vida, mi pene estaba dentro de la vagina de una colegiala, y no de una colegiala cualquiera —aún cuando casi todas ellas son hermosas…—, sino de una de esas, tan, pero tan bellas que solían ponerme melancólico y existencial. Una de esas que, la vida, por decreto, había decidido que yo nunca tendría. Pensaba mientras iba hacia dentro y hacia afuera, en todas las veces que fui despreciado o que las chicas me hablaban solo para acercarse a algún amigo que sí era uno de esos… ya saben… uno de esos hombres que no conocen la ansiedad, la soledad ni el rechazo. Uno de esos que metieron los dedos en la vagina de su tía a los doce años. “Yo también puedo comerme un platillo de estos” pensaba mientras la violaba. Después habría de razonar que lo que me excitaba no era por completo la chica, sino el hecho de ganarle a la vida en su puto decreto y restregarle en la cara mi destino de soledad. Con sumo esfuerzo, porque ella seguía luchando, usé una de mis manos para desabrocharle la blusa. Quería chuparle las tetas. Pero ella interponía sus manos a las mías y las apartaba. Me tocó usar ambas manos, y cuando la solté, quedamos unidos solo por el coito y ¡uff! La sensación del peso de ella presionando mi pene, fue celestial. Debí hacerlo desde el principio. Sin pensarlo cambiamos de posición y podía verle su preciosa cara. Esos enormes ojos cafés y su piel enrojecida.    Me sentí estúpido cuando me dí cuenta que estaba intentando desabrocharle la blusa. No iba a lograrlo nunca. Mejor, metí la mano entre dos botones y halé con toda mi fuerza. Los botoncitos en forma de perla salieron disparados y todavía recuerdo su sonido infantil al caer. Ella volvió a suplicar y yo pensé: “Pero ¿qué tanto ruega si ya le estoy dando verga?”. Con igual fuerza, le halé el sostén hacia abajo. Qué lujo de tetas, de areola grande y venas al rededor. Se las chupé justo como quería, mientras ella, con poca fuerza, trataba de empujarme fuera de sí. En mi pene se sentía tan rico el estar tan adentro y tan calientito… supe que iba a venirme. Puse mis manos en sus glúteos y se los amasé con hambre. Perreé unos segundos más y… viene al paraíso… ya casi, ya casi… ahí está ¡ya viene…! Hubo una réplica sísmica.  Otra vez el mundo se meció arriba y abajo, arriba y abajo. La cerchas sobre nosotros crujieron. Pero yo no tenía tiempo de asustarme, pues estaba muy ocupado eyaculando, teniendo un orgasmo de grado 9,5º en la escala de Richter. Tenía mi cara metida entre sus tetas aromatizadas con su propio sudor, dando las últimas gloriosas pulseadas dentro de esa prohibida y deliciosa vagina. La tierra seguía temblando y yo me seguía viniendo. De igual manera, pronto dejó de temblar, y yo, de venirme. Una lámpara del techo no aguantó más y se desprendió, quedando colgada de un solo lado. Quedó ahí balanceándose con furia.    —Ya no más —suplicó ella, llorando— déjeme ir. Pero yo estaba en un profuso estado de éxtasis. Hasta después de un rato iba a entender lo que ella acababa de decir, e iba a darme cuenta de la lámpara. Exhalé y levanté la cara de entre esas cómodas tetas. Sentí corriente sobre casi todo el cuerpo y, además, una nunca antes experimentada satisfacción que me duraría días. “¿Cómo pudo ser esto tan rico?” me pregunté en privado.    Me moví. Ella reaccionó e intentó levantarse, pero repentinamente llegó a mi cabeza su imagen bajo su falda cuando cruzaba el puente. Ese puente que ahora estaba deprimido o quizá ya caído, con la réplica. No podía dejarla ir sin meterle un dedo en el culo, así que la agarré otra vez y luché con ella por otro minuto. Ella era muy fuerte, tanto física como mentalmente, pues aún ya violada seguía dando la pelea, y me la estaba poniendo muy difícil para meterle el dedo en el culo. Cuando ya estaba a punto, sacaba más fuerza y apartaba mis manos, o se retorcía. Entonces tuve una idea: Le seguí chupando esas jugosas tetas. Nuestras cuatro manos estaban unidas en su trasero, así que tenía vía libre para dejarme llevar por el éxtasis de mordisquearle esos rozagantes pezones. Inclusive cerré los ojos mientras mamaba como un crío, y después de un rato cambié de teta. Mientras yo disfrutaba, ella sollozaba y, a juzgar por el sonido, suplicaba ya no a mí sino a su dios. Un minuto después subió sus manos para retirar mi cabeza de encima de su pecho, y lo consiguió, solo que para entonces ya tenía mi dedo corazón derecho, metido hasta la mitad en su culo.    No creo poder explicar la felicidad que sentí. Al menos puedo describir lo estrechito que era y cómo me apretaba el dedo. Ella gritó otra vez cuando lo sintió entrar, y luego se movía intentando liberarse, pero a causa de eso, le palpitaba la carne y eso solo aumentaba mi dicha. Al fin, en la puta y triste vida, tenía mi dedo entre el ano de una chica linda de colegio, entre su seco y apretado ano.  El pequeño cagadero de una joven diosa de esas que me ponían en depresión. Antes: ansiedad. Ahora, mi dedo entre su culo. La gloria de las glorias.    El mundo estaba ahí, destrozado. Ya nada podía importar ni un poco. Le saqué el dedo y me lo chupé sonoramente. Si tenía mierda o no, no me importaba. El mundo estaba despedazado, y el futuro, de paso. Pero yo tenía el sabor del interior del culo de una colegiala hermosa en mi boca. Un culo que permanecía en secreto y bien guardado, custodiado, celado, prohibido. Pero yo ya conocía su sabor. Estaba en mi dedo. Al fin llegué a mi tope, con esa probada de paraíso. Me aparté. Me paré y no supe nada más del mundo por unos segundos, pues mi cabeza encontró de duro golpe la lámpara que se balanceaba. Ni si quiera la vi a ella cuando se levantó ni en qué dirección se fue. No obstante, el estado de placer era tanto como si hubiere probado una droga. Nunca en la vida había si quiera imaginado que tal estado, tanto corporal como… ¿mental? ¿Acaso espiritual? ...fuera posible. Anduve por los pasillos de ese colegio medio destruido, con mi cabeza fuertemente golpeada. Al rato me di cuenta que la sangre me llegaba al hombro y un poco bajaba al pecho. Pero aún así no sentía dolor. Solo pensaba en la satisfacción, y en ese sabor a delicioso culo de muchachita. Ese culo que hasta antes del terremoto era privado y exclusivo, como el tesoro que era. Ese culo que por la mañana había cagado y que por la tarde yo había, primero visto, luego  dedeado y al final, percibido su intenso sabor.    Llegué a uno de los límites del colegio, marcado por mallas verdes. Del otro lado vi gente con uniforme enterizo naranja haciéndome señas. No recuerdo mucho más. Una de esas mujeres caminó a auxiliarme, al verme tambaleando, y cuando llegó a mí, se detuvo a verme ahí abajo. Con el golpe ¡se me había olvidado guardármela! Estuve, según entiendo, inconsciente por varias horas. En ese tiempo, tuve una sesión extraordinaria de repeticiones mentales de todo lo que paso desde que empezó el terremoto hasta que me chupé el dedo impregnado en culo de diosa colegial. Y al poco de despertar, supe, con gracia, que los miembros de ese equipo de emergencias dieron por sentado que el “terremoto me había agarrado orinando”.    Nunca supe qué pasó con esa bella chica, ni escuché historia alguna de su desafortunada experiencia, ni de a quién demonios buscaba en el colegio después del terremoto. Lo único que me queda es una inmensa gratitud por su sacrificio, para que un reprimido y solitario individuo, aprovechara el momento y la oportunidad —la coincidencia de las tres condiciones— y, al fin supiera a qué sabe el culito de una colegiala. Qué rico es. Luz y amor a ella donde esté. <3 --Stregoika ©2020

Autor: Stregoika Categoría: No Consentido

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Me cogen junto a mi hija 2

2021-09-22


A mi hija se la cogian de perrito mientras otro le metia la verga por su boca mientras a mi me tenian en cuatro cogiendome duro me jalaban del pelo. Después de un rato nos ponen de frente casi estaba cara a cara con mi hija y nos cogian duro nos decian que eramos una putas calientes. Después los chicos se turnaban para cogernos cada vez que se corrían nos hechaban la leche en la cara. Nos estaban cogiendo riquísimo uno dice ‘puta móntame quiero cogerte así’ y se acuesta y lo monto mientras me masajea las tetas y me las chupa. Mientras otro volvía a cogerse a mi hija y le decia a ver putita quedare de perrito que quiero ver cómo te comes mi verga en esa posición’ y se la empieza a coger de perrito solo escuchabamos nuestros gémidos, así estuvimos un buen rato cogiendo y cogiendo y solo se escuchaban nuestros gemidos y ellos diciéndonos así que ricas están estas zorras les encanta la verga. Mi hija disfrutaba como se la cogian y pedía que la cogieran mas duro mientras a mi me tenian con la boca llena chupando verga mientras me cogian me hacían arcadas de meterme sus vergas hasta dentro de mi garganta y cada vez que se corrían me hechaban la leche en cara asi nos tuvieron cogiendo hasta nos dejaron bien cogidas ellos se fueron.

Autor: Camila Categoría: No Consentido

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Mi primera violación a los 15 añitos

2021-09-17


Hola, Soy Camila. Esta es la historia de la primera que fui violada. Antes de contarles les debo decir que siempre he sido una chica muy activa, y que a los 15 años cuando sucede esta historia yo ya había tenido más de una veintena de parejas sexuales, e incluso tríos. Eso me hacía muy popular en el colegio, pero a lo largo de mi vida me ha expuesto a ciertas situaciones complejas como son las violaciones, pero no me arrepiento de nada. Esta fue la primera vez que fui violada. Era un día cualquiera, estaba en el colegio. Y por esas cosas de la vida se me había quedado la polera de gimnasia, eso al profesor no le agrado mucho, pero me dejó hacer la clase. Al término de la clase me dice que por n haber traído el equipo me iba a quedar guardando las cosas. La verdad es que no era primera vez que pasaba, y ese siempre era el castigo. Me demore como 10 minutos, cuando termine me fui a los camerinos, cuando llegue la ultimas de mis compañeras se estaba terminando de cambiar. Así que me saque mi ropa, y me fui a la duchas. Me estaba lavando el pelo cuando siento unas voces, me sacó el shampoo de la cara, y abro los ojos, y veo a Tomás, un compañero de curso, y a Raúl, y a Vicente. 2 compañeros de último año. Estaban completamente desnudos. Yo había tenido problemas con los 3 porque no había querido acostarme con ellos. T: Les dije que estaría sola. Y: ¿Que están haciendo aquí? V: acaso no se te ocurre Y: Váyanse, ya le dije que no quería nada. R: tú crees que puedes acostarte con mi hermano, y dejarnos fuera de tu historial. Ahora vamos entrar a la fuerza. El fin de semana me había acostado con Matías, el hermano menor de Raúl. Al parecer eso le había molestado. Y: No, déjenme. V: tú lo quiste así. Ellos comienzan a acercarse, yo intento correrme, pero no tenía para donde. Tomás me toma mi brazo derecho, y Raúl el izquierdo. Vicente me toma del cuello y me pone contra la pared. V: esto va a pasar quieras o no. Así que cooperas o te vamos a tener que hacer daño. Yo grite pidiendo ayuda T: tu sabes que no hay nadie que te escuche. Era hora de almuerzo, y todos estaban almorzando. Y los camerinos estaban al final del colegio. Todos sabemos de tus encuentros que has tenido aquí. Era común que en lugar de almorzar me fuera a los camerinos con algún amigo. Vicente me comienza a besar y a apretar mis pechos fuertemente. Yo seguía intentando escapar, después de todo era la primera vez que pasaba por algo así. Hasta que Vicente se aburrió, y me dio un golpe en el estómago dejándome sin aire. Me toma la cabeza, y me dice. V: Camilita esto va a pasar, quieras o no. Si no quieres perder algún diente es mejor que cooperes Yo asentí. Siguió besándome, y agarrándome los pechos. Mientras Raúl y Tomás me tocaban el trasero y mi chorito. Pasaron unos minutos cuando y Tomás dice: T: Ya me aburrí de esto, deberías chuparnos el pico. Me suelta, y me arrodille. Sus vergas a estaban erectas, y comenzó a excitarme. Comencé con la de Tomás, un rica verga algo corta pero ancha y curvada. Mientras masturba a los demás, seguí con la de Raúl la más grande, larga, gorda y cabezona. No podía creer de lo que me había estado perdiendo, ya quería sentirla adentro mío. Por ultimo de la de Vicente, una verga promedio. No podía creer lo que estaba sintiendo, estaba excitadísima por la situación, y comencé a masturbarme. V: Ya no aguanto más.- me empuja, yo caigo al piso, y abro las piernas.- eso es que bueno que estés cooperado. – pone su verga en mi concha, y me penetra. Se acuesta encima de mí y comienza a embestirme rápidamente. Mientras Tomás y Raúl se masturbaban y reían. R: viste lo puta que eres. Te abres a cualquiera. Y:aaah.- no podía evitar la calentura que tenía, sobretodo viendo la gran verga de Raúl. T: le gusta lo rudo a la putita. No pasó mucho tiempo, para que Vicente se corriera adentro se mí. V:me voy correr…aaahh. Dejó toda su leche adentro. Y:aaaah…- y lo bese. T:nos queda poco rato, así que vas a tener darnos tu especialidad. Yo asentí. Ellos querían un trio, y yo iba a dárselo. Me levante bese a Raúl. Y: acuéstate.- Raúl se acuesta. Y yo me subo encima y pongo su verga en mi chorito aun húmedo por la leche de Vicente. Y me lo metí. Al fin tenía esa gran verga adentro de mí. En ese instante Tomás se acerca por atrás T:mmm…entonces voy a tomar ese famoso culo tuyo. Y:si, es todo tuyo. T: les dije que era verdad. Pasa el culo cuando quiera. Tomás empuja mi cabeza y la deja a uno centímetros de la de Raúl. Siento que me pone su verga en mi culo. Y comienza a meterla Y:aaaah…si. Y sonrió R: le gustó a la putita. Y comienzan a embestirme sin piedad T: toma puta. No querías nuestras vergas. Ahora tendrás que comerte la de los 2 Y:sss…siii. R: así que te gusta lo rudo. Entonces vas a disfrutar esto. Raul comienza a nalguearme Y:aaah…si T: jajaja… toma entonces. Y también a nalguearme Y:mmm…si …si. No pude evitar el orgasmo. Caí sobre Raúl. Ellos se rieron V: Nos debería dar las gracias por violarla Seguían nalgueándome, y mis gemidos de placer se hacía cada vez más intensos. Era una experiencia completamente distinta. Era un placer único, que no podía detener. Seguían con sus embestidas. Hasta que Tomás no dio más. T: Te voy a llenar tu culito cami. Y: si…si llénamelo. T:aaah… Pude sentir el chorro de leche que entraba a mi culo. R: levántate Tomás saca su verga, yo me levanto. Raúl me pone contra la pared y me da vuelta. R: te voy a partir el culo. Me lo abre, y me mete su gran verga. Y:AAAAh… R: lo disfrutas, sé que lo estabas deseando desde que lo viste. Y:Si… Y comienza a embestirme. Con cada penetrada sentía un dolor que recorría todo mi cuerpo, pero a la vez sentía el placer de sentir su verga. Y:aaah…si R:que bueno que la disfrutes porque no me voy a detener. Comienza a penetrarme cada vez más duro. Y:aaah..ahhh Con los minutos, el dolor desapareció. Y solo podía sentir el placer. No pude evitar otro orgasmo, que me hizo caer al piso. Raúl se arrodillo, tomo mi cintura, y volvió a penetrarme R: yo todavía no termino con tu culo tragón. T:jajajajaa… no sé cómo va caminar el resto del día V:apurate Raúl. Nos queda poco. R:ok. Entonces voy a ir con todo. y comienza a embestirme con locura. Y: aaah…aaah..aaah Pasaron un par de minuto cuando Raúl dice R: Aquí voy. y se corre adentro. Yo caí rendida al piso V: viste Cami de lo que te perdías. Era cosa de cooperar solamente. T:si quieres más nos avisas. Raúl aun con su verga adentro me dice R: debo felicitar a tu culo, es el primero que aguanta mi verga. Próxima vez voy a llenarte el chorito. Me levantan, y me llevan a los vestidores. T: ahora vístete que nos toca clase Me vestí como pude. Y apenas pude caminar, mis amigas me preguntaron dónde estaba. Yo les mentí. Le dije que había estado en la enfermería. Pasaron un par de días, y no podía dejar de pensar en Raúl. Lo llame para que nos juntáramos en los camerinos, el vino y no solo. Esta vez trajo a Antonio otro compañero para que disfrutara al tragón de mi culo. No pude decirle que no.

Autor: loca28 Categoría: No Consentido

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Abusada en el tren

2021-09-17


Hola a todos! Desde hace tiempo me encanta leer sus relatos, la verdad es que soy una mujer muy fogosa, me encanta el sexo y aunque no he tenido mucho últimamente hace unas semanas me pasó algo delicioso... Me acuerdo y me vuelvo a masturbar pensando en ello. Soy una chica de la ciudad, tengo 21 años, cabello largo hasta la cintura, soy muy pequeña mido 1.50 tengo unos grandes y hermosos pechos, soy copa doble D para que se den una mejor idea, con unos pezones cafesitos y medianos, de rostro angelical, con ojos marrones y grandes cejas, con un culito creo yo no tan grande pero redondito y bien paradito, unas piernas grandes y bonitas, actualmente por la pandemia me tuve que meter a trabajar ya que recientemente me mudé con una amiga y necesito sobre llevar los gastos de mi universidad, el trabajo en donde estoy está un poco lejos pero es lo mejor que eh encontrado hasta ahora, es un corporativo por lo que tengo que ir muy bien arreglada ya que es importante para la empresa la imagen de sus trabajadores, por lo que casi siempre tengo que ir de falda o vestido, ese día lleve una falda que llegaba poco más arriba de mis rodillas y acentuaba muy bien mi cintura por el corte de la misma falda, una blusa negra de manga larga y cuello de tortuga que marcaba mis hermosos pechos y zapatillas. De regreso tengo que tomar el tren porque los camiones tardan mucho y me cobran más, así que siempre me regreso en tren, para los que viven en la ciudad saben que en tren siempre está lleno al igual que el metro por lo que casi siempre se me van 3 o 4 antes de que pueda subir, ese día ya llevaba esperando un buen rato por lo que decidí meterme en el siguiente que llegara sin importar que tan lleno estuviese, en la parada habían varios hombres esperando también por lo que al llegar el tren me metí y la gente se empezó a empujar, termine super apretada al igual que todos y pegada a la puerta, detrás mío venía un señor de unos 40 años, que a penas si se acomodo para poder sostenerse, yo como no me podía agarrar de ningún lado no me quedo de otra que quedarme ahí parada entre toda la gente. El tren comenzó a avanzar y el señor quedó parado justo detrás de mi hermoso trasero de jovencita, empecé a sentir su respiración en mi cuello a pesar del cubrebocas por lo que me empecé a excitar, cuando el tren dio un movimiento brusco el señor aprovecho para tomarme de la cintura he insertarme la verga justo en medio de las nalgas, yo sentí super rico que me tomara con firmeza y me acomodara para el, por lo que me empecé a agitar tratando de disimular mirando a otra parte para que la gente no lo notará, con el movimiento del tren el señor aprovechaba para irme restregando su erecta verga en las nalgas, sentía como lo pasaba de un lado a otro mientras podía sentir su corazón acelerarse en mi espalda, yo solo movía la cabeza acariciándolo con mi cabello para que supiera que lo estaba disfrutando muchísimo, íbamos así cuando aprovecho una de las paradas para bajar sus manos más... Ahora estaba justo en mis piernas, sentía sus manos grandes y calientes pasar por mis piernas temblando del placer de que me estuvieran tocando en público, el empezó a subir sus manos lentamente por mis piernas llegando hasta mi ropa interior, un hermoso cachetero rojo de encaje, sentí sus manos acariciando mi ropa quizás imaginandola en su mente, cuando de repente el tren frena de nueva y aprovecha para llegar de lleno a mis nalgas, ya para este momento yo está súper caliente deseando que me tocará más y más profundo. Con el movimiento del tren aprovecho y separando mis nalgas con sus manos empezó a acariciar mi ano súper caliente ya... Sentí como con sus dedos jugueteaba y lo acariciaba en círculos... Poniéndome cada vez más y más mojada, llenando a mi rajita con sus dedos y sintiendo mi humedad, ya estaba súper preparada para sentir sus manos masturbándome... Sentía como mis pechos se ponían duros y solo trataba de mirar hacia otra parte porque una señora me iba viendo, los demás a nuestro alrededor eran hombres por lo que nadie dijo nada, me encantaba la escena, estaba rodeada de hombres que estaban disfrutando ver cómo me tocaban frente a ellos, llegó el punto en el que mi falda quedó mal puesta y mis nalgas iban al aire, dejando ver cómo me metía y sacaba los dedos de mi rajita depiladita porque así le gusta a mi novio, yo iba que ardía cuando llegó una estación en la que muchos bajan y nos tuvimos que bajar para que las personas salieran, sentía mis piernas temblando y aproveché para acomodarme la falda, pero no pude acomodar mis bragas que venían bien metidas entre mis nalgas como si fuera una tanga, sentía como mi vagina palpitaba de lo caliente de la situación, cuando entramos ya no había excusas para que el siguiera detrás mío, me acomode cerca del tuvo y justo detrás de mi se puso un señor de traje alto que venía viendo toda la situación, yo creo que se prendió muchísimo porque a pesar de que lo vieran y como ya solo falta a una estación para bajar no dudo en pasarme la mano por las nalgas y restregar su verga super dura en mis nalgas antes de bajar, de lo caliente que estaba le ayude y con el pretexto de pasar para bajarme me pegue totalmente a el dejando que sintiera mi rico culo ya caliente y deseoso de verga.... Me baje super excitada buscando al señor que me había puesto así de caliente, sin embargo, al bajar todos lo perdí, al subirme al microbus solo iba deseando que alguien me quitará las ganas de ser cogida e inclusive quería que el chófer me violara... Solo pensaba en ello, al llegar a casa no aguante más y llegué directo a masturbarme pensando en lo rico que lo había pasado. La siguiente semana aprovecharé y me iré con faldita de nuevo pero está vez me quitaré las bragas antes de subir para que puedan manosearme bien en el tren... ¿Quieren que les cuente?

Autor: Ángel sexy Categoría: No Consentido

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La perra de mi amiga y su hermana

2021-09-13


Mafer se llama mi amiga y su hermana ximena, siempre fueron fiesteras, su hermana era una creida culera en la universidad, y quería vengarme, pero lo deje pasar para planear como me cogeria a su hermana, ella eran las bonitas de la escuela, delgadas, blancas, eran modelos, en una fiesta que se daría en la casa de un conocido fuera de la ciudad seria el lugar de mi plan, compre algo para calmarlas, ya en la fiesta ellas tomaron y con ayuda de dos compitas estaban bien pedas, solo faltaba el golpe de gracias puse en una bebida las pastillas y se la lleve a mafer, lo tomo todo, y a los 5 min. Ya estaba ida, me la lleve a un cuarto discretamente y la deje caer en la cama, queria hacerlo con calma y bien, mw desnude y en eso entró su hermana me asuste y fui a cerrar ella se empezo a reir de mi, tengo buen pene pero soy prieto y gordo me enpute agarre su bebida y le puse pastillas se lo di de tomar ella toda ida se fue al baño y ahi se medio durmió, me quede pensando me voy a vengar de ti perra, fui al baño la vi, le levante del cabello, ella solo balbuceaba y le escupi, le dije perra, seras mi puta, traía falda corta y una blusa le jale su falta hasta sacarla y vi su tanga de hilo se me paro y se la jalonie hasta romperla, la puse sobre el excusado y le comence a lamer su panocha tenia unos cuantos pelito no se habia rasurado aun se los jale con fuera medio se levantó y grito pero le puse lonque quedaba de su tanga en su boca, apunte mi verga a su vagina y se la deje ir comence a cogerla con fuera ella medio gritaba y gemia, le metí mis dedoa por el culo mienteas y le decia lo puta que era, continúe hasta qué me corri dentro de ella, saque mi verga y queria orinar aun la tenia algo parada la orine y antes de terminar le meti mi verga y orine dentro, fui y me tome una pastilla para que se me parara por mas tiempo y comence a cogerl por el culo, me encantaba como gemia, cuando termien, mande al diablo mi plana y fui con mafer la desvesti rapido y comence. Cogerla duro lleve a su hermana y le dije lame su vagina fue muy exitante las hice mis perras y dejw que mis amigos las cogieran, las fresas de la escuela las volvimos nuestras putas, grabamos y tomamos fotos, las medio vestikos y las dejamos en el cuarto al doa siguiente no sabian bien que habia pasado. Pero yo si

Autor: Jonathan Categoría: No Consentido

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Mari 2

2021-09-02


Hola soy profesor de patinaje y me llevé al equipo de paseo ...y ahí estaba ella la estudiante de 20 años que siempre me había gustado, ella lo sabía , estábamos en la piscina, ella estaba con un traje de baño negro y en la parte de abajo tenía unos cucos blancos todos apretaditos, y apenas la vi se me paró de una!! yo: hola mari mari: hola profe!! Cómo estás? yo: bien , te ves muy bonita así !! ella se sonrojo y sonrió mari: ay gracias profe !! al rato me di cuenta que mari no sabía nadar así que le dije: yo: ven te enseño ella: gracias profe que lindo!! nos quedamos en la piscina hasta tarde noche yo aprovechaba para manosearla mientras le enseñaba, cuando todos se fueron y se despidieron, ella me dijo mari: bueno profe , muchas gracias ya me tengo que ir!! yo: nooo mari, tu te quedas hasta que aprendas!!! ella: pero ... yo: nada, no te estoy preguntando , te quedas!! ella se sonrojó , creo que nunca un hombre la había dominado así !! ...como no habia nadie , aproveché , me le acerque con excusa de indicarle como nadar y en esa cuando estábamos bien cerquita aproveché y la besé mari: noooo profe , que haces? yo: discúlpame es que estás muy hermosa y no me aguanté las ganas!! mari sonrojada siguió nadando, entonces la cojí por la espalda para enseñarle y le sentía ese culo bien rico, entonces le di un beso en ese cuello que de una la erizo!!! mari: nooo profe , no hagas esto porfa !! ella se intentaba safar pero no podía yo la tenía agarrada de la cintura bien fuerte y le dije al oído: yo: mari , me encantas!!! ella, retorciéndose, erizada y tratando de soltarse me decía: mari: nooo profe suéltame, yo soy tu alumna noooo!!! , nos van a ver!!! yo no la soltaba y le seguía robando besos yo: todos ya se fueron tranquila!! ella: nooo profe no me robes más besos!! yo: hace cuánto no estás con un hombre?? ella: queeee??? , se puso más roja yo: dimee, hace cuanto no estás con un hombre ella: no te diré!! suéltame yo: dimeeeeee Y le seguía besando ese cuello , ella se erizaba mari: hace más de un año profe , contento? enseguida la solté, al escuchar eso se.me paró más y quería cogérmela , le dije: que rico!! , ella se sonrojó ...salimos de la piscina y nos fuimos a los cuartos, todas las camas quedaban en un cuarto así que nos tocó dormir uno al lado del otro, ella tenía fama de ser una chica difícil de conquistar de ser difícil con los hombres, pero no me importó , la quería hacer mía, así todos se dieran cuenta!! , el saber que llevaba más de un año sin estar con un hombre me excitaba !!! enseguida la comenzé a acariciar la espalda , y después llegué a su abdomen, ella me quitó con sus manos...al rato seguí acariandola, baje a sus piernas y le tocaba muy cerca la entre pierna ,ella se quitó para q no la tocara más, enseguida me acerqué y la seguí tocando ella me cogió con sus manos, yo le empezé a besar el cuello, ella se intentó ir , pero la agarré, la jalé hacia mi y la seguí besando !!!, Ella sabía que no podía hacer ruido o despertábamos a todos...yo le besaba los senos ella intentaba separarme pero no podía, poco a poco le fui quitando el brasier al rato le abrí las piernas, le corrí los cucos hacia un lado y la penetré!! Mari: aggggggg y se tapaba la boca para no hacer ruido yo cada vez se lo metía más y más yo: que rica estás!! ella me susurraba: profe nooo!! por favor !! Se sentía muy apretadito , enserio parecía virgen de no estar más de un año con un hombre, yo tenía mi pene como un cañón!! , la quería bombear como nunca , enseguida la embesti duroooo!!. ella: agggggggggggg y se tapaba la boca yo: mamasita!! enseguida la empezé a clavar pero ella me detuvo!! Ploc ploc !! ella: shiiiii profe noooo !! yo la embesti de nuevo ella: oooooouggggggg!!! con una mano se tapó la boca y con la otra me.intentaba separar , pero yo era más fuerte así que eso solo me.excitaba más.... de nuevo la empezé a bombear ploc ploc ploc ...ella me intentaba detener!! mari: nooo detente que nos pillan me susurraba! yo: no me importa...ploc.ploc ploc ploc ploc ella: nooooooo , se retorcia y no le quedó de otra que taparse la boca intentando no gemir Ploc ploc ploc ...con la otra mano me intentaba separar de ella pero no podía así que apretaba las sábanas duro!! ...esa fue la primera clavada, yo tenía ese pene durísimo!!! hace rato no me comía una mujer así y jovencita de 20 años yo tenia 40 ,.la.estaba violando y me gustaba!! ...con mi pene le hacía circulitos para recorrer toda su vagina , yo sentía que ella estaba mojada, así que la empezé a clavar nuevamente, pero ella me detuvo mari: bastaaaaaaa profe bastaa por favor nos van a pillar !!! Yo enseguida le cogí los brazos y se los puse arriba de ella y la empezé a clavar yo: ploc ploc ploc ploc.ploc ploc ella: noooo profe por favor !! ella intentaba safarse pero yo era más fuerte así q la tenía inmovilizada, totalmente indefensa y dándole bien duro: ploc ploc ploc ploc ploc ploc!! . ella: profe por favor suéltame!! yo: mamasita que ganas las que te tengo !!! hoy vas a ser mía!! Ploc ploc ploc ploc ploc ploc ploc!! ella ya no podía más así q para que nadie escuchara empezó a morder la almohada : aggggggg agggggggggggg aggggggggg y se retorcia yo: ploc ploc ploc ploc, desde que te pusiste esos cucos tan ricos sabía que ya perdiste conmigo!!! ella: ayyyyyyyy !!! basta profe!! me estás violando!!!! ploc ploc.ploc ploc ploc ploc yo: esos cucos tuyos me volvieron loco!!!! Ploc ploc ploc ploc ploc ploc ploc ploc ploc ploc ...enseguida me vine dentro de ella. Mari: nooooooooooo ahhhhhhhhhhhhhh !!!!!!profeeeee;!!! yo: agggggggggggg que rico!!! al otro día actué como si nada pero obviamente todos se enteraron que yo me había comido a mari, pero igual no me importó me encantó!!!

Autor: Pibemacho Categoría: No Consentido

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