Relatos Eróticos de Infidelidad


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Los mails de mi mujer 2

2019-08-27


Continuo leyendo las conversaciones de mi mujer. Primera parte: http://relatoeroticosintabu.xyz/relato.php?id=404 Después de pasar la tarde masturbándome como un adolescente y haberme corrido apenas 20 minutos antes, estaba listo para un segundo asalto, así que abrí el siguiente hilo. Empezaba él: “Hola, cerdita. Tenemos que repetir en mi oficina. ¿Alguien te ha visto cómo te ibas?” “Hola, mi lechero. Si me ha el del segundo, el gordo, pero no se ha dado cuenta. Es que no me diste tiempo ni a desvestirme y me pusiste el jersey perdido de leche. JAJAJA. La próxima vez por lo menos avisa cuando te corras que me la pueda tragar toda.” “De eso nada, me gusta ponerte perdida y que vuelvas a casa con mi leche en tu ropa y el sabor en tu garganta. ¿Hiciste lo que te dije? ¿Lo notó el cornudo?” “Si, nada más llegar le di un buen morreo para que probase tus babas y tu lefa. Se quedó un poco sorprendido, pero no notó nada. La próxima vez me la guardo para que saboree mejor tu lechada, a ver si le gusta tanto como a mi. JAJAJA” Era cierto que me quedé sorprendido. Hacía tiempo que los besos eran escasos, apenas para despedirnos cuando cada uno se iba la trabajo. Y también era cierto que no noté sabor alguno en su boca. Me corrí pensando en que mi mujer estaba jugando con otro tio a ver si notaba el sabor de su eyaculación en mi boca. Aquello era muy excitante. La próxima vez espero que la traiga más fresca y poder disfrutar del sabor de su lechero.

Autor: Diego Galo Categoría: Infidelidad

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La primera vez con Ainhoa

2019-08-26


La historia de como fue la primera vez que folle con Ainhoa hasta hacer que fuera infiel. La conocí hace siete años en unos momentos un tanto difíciles, se llamaba Ainhoa y estaba casada y con un hijo de dos años. En eses momentos me propuse hacer que fuera infiel a su marido, mi deseo de follarla fue creciendo cada vez que me encontraba con ella. Hasta que llego el día en que reuní el valor de hablar con ella de lo que sentía y de las ganas de follármela: Ainhoa - le dije – tengo que hablar contigo. ¿Que sucede? - me pregunto Ainhoa. Tengo que decirte que tengo ganas de follarte – le conteste. ¿Que quieres que? - me pregunto asombrada. Quiero follarte – le respondí a lo que se volvió a sorprender No puedo estoy casada – me dijo, aunque se le notaba que quería tener la polla de otro dentro de si que no fuera la de su marido. Tranquila lo entiendo – le dije. Pasaron unos meses hasta que me encontré con ella, la seguípara poder hablar con ella, yendo detrás de ella no pude evitar fijarme en su esplendido culo y sus contorneadas piernas, la erección mi polla se hacia evidente. Ainhoa –la llame ella se giro y entonces le pregunte- ¿Estas enfadada por querer follarte? No es que me sorprendió que quisieras follarme estando casada – me respondió. Sigo teniendo ganas de follarte – le dije – pero eres tu quien decides follar. Lo se – me contesto. Estoy cansado de masturbarme pensando en ti, así que si quieres ir a un sitio tranquilo dondepodamos estar tranquilos y poder follar – le dije enseñándole la erección en ciernes que llevaba en esos momentos ante la cara de asombro por ver lo cachondo que iba y el bulto de mis pantalones. Ante su duda le insistí – Estate tranquila tu marido no tiene porque enterarse,mi polla tiene ganas de ti, de tu precioso culo redondo y perfecto que tienes. ¿Estas seguro de querer follarme? - me pregunto. Si es lo que mas quiero en estos momentos – le conteste - eres preciosa. Conozco un sitio donde podemos follar sin que nadie nos moleste- me dijo ansiosa. Entonces vamos – le respondí ante la oportunidad que iba a tener. Nos pusimos en marcha sin miramientos hacia el sitio que ella conocía. A mitad de trayecto mire a todos por si había alguien que pudiera reconocerla tanto a ella como a mi, como no vi a nadie la cogí de la cintura y la puse de espaldas a mi con la intención de restregar mi polla contra su culo, a lo que no se opuso soltando un leve mientras una de mis manos permanecía en su cintura con la otra mano me dirigí desde su cintura pasando por su vientre y aproximándose hasta agarrar una de sus tetas mientras mi boca besaba su cuello. Así seguimos caminando agarrado a su cintura hasta llegar al sitio que me dijo. Le di la vuelta mientras le seguía agarrando por la cintura para besarle la boca y le desabrochaba la blusa para ver unas pequeñas tetas, mientras ella sobaba el bulto de mis pantalones. Mientras besaba y sobaba sus pequeñas tetas, con la otra sobaba su chocho ella me saco la polla. Entonces se agacho para empezar a chupármela, el placer de tener su boca alrededor de mi polla hizo que temblara de éxtasis. Joder como la chupas, puta – le dije. Entonces la levante y la puse de cara a un muro que había allí cerca, para sacarle los pantalones y bajarle las bragas, para ensartarla con mi dura polla mientras mis manos se agarraban a sus tetas. Uffff me encanta tu polla – me dijo extasiada – Joder sigue así. Joder que buena estas y que puta eres – le respondí – Estoy a punto de correrme. Entonces llename con tu leche – me contesto gimiendo. Con unos movimientos mas, mi polla empezó a soltarle dentro de su chocho toda mi leche caliente mientras mis gemidos se unían a los suyos en un interminable placer que nos embriago a los dos. Nos vestimos, ahí acabo su primera infidelidady nuestra primera aventura de folleteo salvaje. Ya os seguiré contando mas aventuras de folleteo con Ainhoa.

Autor: JRobert10 Categoría: Infidelidad

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Samuel y Carmen por Carmen

2019-08-26


Las infidelidades de ambos los llevan a un mundo desconocido. Recuerdo el día que conocí a Samuel, esa mañana me desperté con resaca había sido una noche muy larga con Pedro mi profesor de Teoría e Historia del arte, me despertaron sus dedos recorriendo mi mariposa tatuada en mi omóplato izquierdo, no entendía como a pesar de sus cuarenta y tres años tenía tanto aguante, hacía tres años que habíamos empezado nuestro romance en la clandestinidad, más que nada porque yo tenía veintidós años y él cuarenta y si le sumábamos que era mi profesor pues todo estaba dicho, si alguien se hubiera dado cuenta hubiera arruinado su carrera como profesor, manteníamos la distancia todo lo que nos era posible, él era casado y con dos hijas mayores pero lo más importante era que no buscábamos nada más allá de puro sexo, todo surgió sin buscarlo, unas charlas entre clase y clase, luego un café después de las clases, una comida y al final una cena seguido de una pensión para pasar una noche de puro sexo, a partir de ahí nos veíamos cada vez que el podía sacar tiempo, yo trabajaba en un bar a media jornada para pagarme el piso y algún que otro gasto. -Buenos días princesa.-Dijo sonriéndome. -Buenos días Sr. profesor.-Dije riendo, me gustaba llamarlo Sr.profesor era como un juego morboso. -¿Estás segura que tienes que ir a esa exposición? -Si, tu compañera Sonia me obligó a ir, tengo que entregar un trabajo sobre la fotografía en blanco y negro, ¡joder! Pedro te la podías follar haber si así se tranquiliza.-Dije cogiendo su empalmada verga. -¿Y quién dice que no lo he hecho?. Me lo quedé mirando sin saber si era verdad o no. -¡¿En serio?!.-Mi mano estaba empezando a masturbar su verga. -¿Te pone cachonda?. -Cuéntame ¿dónde y cuándo ?, o paro.-Dije sonriendo. -Que zorra eres. -Ya lo sé, pero eso te gusta ¿o no? -Si.-Su voz salía un poco entrecortada. -Pues dímelo.- Dije deteniendo mi mano. -Fue en una fiesta de la universidad, había venido con su marido, nada más llegar me busco con la mirada, yo sabia... ¡oh Dios!, joder. Me había metido su verga en la boca jugando con su glande, movía mi lengua despacio recorriendo todo su capullo rojo. -Sabía que hacía tiempo que andaba detrás mío...¡Hostia!. Disminuía los movimientos de mi boca manteniéndolo excitado pero sin dejar que llegara a correrse, me encantaba llevarlo a aquel estado. -Después de la cena fuimos a una discoteca, se encargó de que su marido bebiera más de la cuenta, cuando vio que ya no se aguantaba lo sentó en un sofá y empezó a tontear conmigo, la saqué a bailar y sin dudar le metí la mano por dentro de sus pantalones pero estaban los compañeros y nos podían ver, así que salimos fuera de la discoteca y entre dos coches se agachó sacándome la verga.....¡Dios!Dios!Dios!... Aumentaba mis movimientos introduciéndome por completo su verga, la aguantaba notando como mi garganta se acostumbraba a su tamaño. -Me la estuvo mamando hasta que se cansó, la levanté y apoyándola en un coche le baje los pantalones y se la metí, no hacía más que gemir de lo caliente que iba, me corrí en su coño.....¡Dioooooos!. Pedro se corrió llenándome la boca, lo mire enseñándole su propia corrida y me la trague. -Bueno, me voy que no llego.-Le dije con mi boca aún manchada de su corrida. Me duché riéndome después de escuchar la follada que le metió a mi profesora, algunas veces pensaba si ella no estaba enterada de lo nuestro pues parecía que me odiaba, al tiempo descubrí que su marido la había pillado con otro en su cama y andaban con los papeles del divorcio de ahí su mal genio no sólo conmigo si no con todos mis compañeros. Escogí mis pantalones negros de cuero, una camisa roja y un abrigo tres cuartos negro de piel, hacía un día asqueroso, estaba lloviendo sin parar con lo cual decidí coger un taxi y así evitarme el trozo desde la parada del metro a la sala de exposiciones, el taxi me acercó prácticamente a la puerta, todavía estaba sacudiendo mi abrigo de las gotas de agua cuando lo vi, malhumorado su taxi lo dejo más alejado que el mío y encima había metido un pie en un charco, no pude evitar reírme. -Vaya día.-Dije sin poder ocultar mi sonrisa.-Lo siento...pero te he visto... -Pues si.-Dijo riéndose. Sus ojos se movieron por todo mi cuerpo sin disimulo alguno. -¿Vienes sola?.-Dijo sin disimular su cortejo. -Si, ¿tú también ?.-Me deje cortejar, no sé el porque me agradaba, su traje de corbata lo hacía apuesto, su barba de dos días lo hacía formal e informal al mismo tiempo. -Que suerte la mía.-Dijo cediéndome el paso. Un camarero nos esperaba con una bandeja de copas de cava de bienvenida. -¿Una copa de cava?.-Samuel había cogido dos copas ofreciéndome una, ¡Dios!, sentí una corriente atravesando mi interior al ver aquel gesto, su ropa mojada con el pelo algo revuelto y ofreciéndome la copa. -Soy más de vino pero venga. -¡Samuel!.-En ese momento conocí su nombre, un hombre que estaba a unos metros de nosotros lo llamó, el hombre se disculpó de las personas con las que estaba hablando para venir a estrechar la mano de Samuel. -Hola Jaime.-Me quede apartada pues me sentía una extraña no conocía a ninguno de los dos pero algo me retuvo. -Viene contigo?.-Dijo repasándome igual que su amigo Samuel. -Pues....-Samuel dudaba, mostró una sonrisa picarona.-Si ella quiere, si. -Hola soy Carmen.-Decidí presentarme yo misma. -Un placer Carmen.-Desde luego que habían ido a la misma escuela de seducción.-¿También amante de la fotografía?. -Mi campo es más la pintura, pero desde luego que me gusta. -Seguro que tienes más invitados.- Dijo Samuel mirándolo a los ojos. -Claro, por supuesto , un placer Carmen, más tarde si quieres te puedo guiar por la exposición. -Seguro que si.-Dijo Samuel espoleando a Jaime con la mirada, cosa que me hizo mucha gracia. -Uhm, ¿qué ha sido eso?.-Dije con tono cariñoso. -Nada, que se despista muy fácilmente y hoy es un día muy importante para el. -Jaja, bueno pues nos vemos por ahí dentro.-Dije apartándome de el, sin duda si quería algo de mi se lo tenía que ganar. -Si por supuesto.-Dijo contrariado. Recorrí los pasillos buscando la fotografía que encajara con el tema de mi trabajo, era encontrar la profundidad de la fotografía en blanco y negro para después intentar transportarla a un lienzo y darle el color, de vez en cuando miraba a Samuel intentando que no me viera, notaba como el a la vez intentaba descubrir mi posición parecía un juego de niños jugando al escondite o al pillo pillo, se notaba que conocía a mucha gente pues lo retenían para hablar con el,seguí intentando concentrarme en mi trabajo aunque me estaba costando entre la resaca y la presencia de Samuel no conseguía centrarme, hasta que llegue a la que sería mi foto, una fotografía de dos metros en la cual había un negro que lo único que llevaba era unos collares tribales,recorrí con la mirada todo aquel cuerpo que daba la sensación que en cualquier momento movería sus ojos para mirarme, sus manos cruzadas detrás de su cabeza hacían que su tórax se marcara más dejando ver lo que hoy en día se dice las tabletas de chocolate, mi mirada fue bajando por su cuerpo hasta encontrar su pubis completamente plagado de vello y un aparato genital exuberante. -¿Te gusta?.-Me asuste al oír la voz de Samuel, estaba tan metida en la fotografía que ni siquiera me había dado cuenta de su presencia. -Es maravillosa. -Sin duda.-Dijo riéndose, por supuesto que sabía el doble sentido de aquella pregunta.-¿Te gustaría ver la colección privada?.-Sus palabras acariciaban mi oído. -No suena mal.-Mi voz era lasciva sabiendo perfectamente a lo que se refería. -¿Ves aquella puerta del fondo?.-Samuel señalaba una puerta semi escondida detrás de un panel en el cual anunciaba las siguientes exposiciones. -Si.-Dije mirando hacia dónde apuntaba. -Voy a ir primero, te espero en tres minutos.-Dijo mezclándose entre la gente, comencé mi cuenta atrás sintiendo una corriente atravesar mi cuerpo. Disimuladamente me fui acercando a la puerta como una chiquilla que quisiera salir de casa sin el permiso de sus padres, la puerta daba a una especie de almacén llena de cajas, Samuel estaba apoyado en una de las paredes. -¿Dónde están las fotografías?.-Dije sonriendo. -Uf, igual me he equivocado.-Samuel me ofreció su mano para atraerme hacia el. Nuestras bocas se comieron sin dar tregua, mientras mi manos desabrochaba el botón de su pantalón y el hacia lo mismo con el mío, creo que esa fue la vez que menos tiempo tarde en desprenderme de mi pantalón, Samuel me giro para que me apoyara sobre la pared y después de humedecer mi coño con su lengua me empotró literalmente, los dos mirábamos hacia la puerta con miedo que en cualquier momento pudiera aparecer alguien, por suerte Samuel se concentró en lo que estaba haciendo y consiguió sacarme un par de orgasmos, ¡Dios!, que bien follaba el condenado. Después empezamos a quedar con la excusa de ir a exposiciones juntos, poco a poco nos fuimos conociendo hasta que empezamos a salir, yo mantuve mi relación con mi profesor hasta el día antes de mi boda,vaqueo diablo complací con una de sus fantasías, era nuestra última noche juntos, me llamó por la mañana pidiéndome que por la noche lo recibiera con un salto de cama transparente que me regaló, deseaba darme una sorpresa como despedida, estuve todo el día nerviosa pensando en la noche sin saber a qué se refería, al llegar las diez de la noche sonó el timbre de casa al abrir la puerta vi una sonrisa en Pedro, venía acompañado de José otro profesor y muy amigo de Pedro, enseguida supe lo que quería, una de sus fantasías era verme con otro hombre, José se le notaba nervioso seguramente jamás hubiera pensado tirarse a una de sus alumnas y esa noche quizás fuera consiguiera realizar su sueño, no lo pensé lo abrace y hundí mi lengua en su boca haciendo que sus nervios desaparecieran, acabamos la noche con un maravilloso trío, aquella noche entre dos maduros cerró mi soltería, por supuesto que Samuel nunca se enteró, pero a partir de ese día jamás volví a ver a Pedro, él lo entendió perfectamente incluso se alegró pues su mujer llevaba tiempo sospechando algo, llevaba tiempo pensando en romper nuestra relación, y desde ese día siempre fui fiel hasta... Después de sacar mi carrera y un master por fin nos casamos, yo tenía veintitrés años y Samuel treinta y dos, a nuestras familias no les hizo mucha gracia por nuestra diferencia de edad pero tampoco les hicimos mucho caso, nos trasladamos a una vieja masia a las afueras de Barcelona donde teníamos espacio para mí taller de pintura y un pequeño estudio de fotografía. A los dos años tuvimos una crisis matrimonial, yo quise dedicarme profesionalmente a mi pintura, ese era mi sueño, me pasé muchos años estudiando y recorriendo todos los museos aprendiendo de los clásicos; Estaba preparada para ello, pero bajo mi punto de vista Samuel fue egoísta, no me apoyó en absoluto, su punto de vista era que no me podría ganar la vida con mi pintura, yo entendí en esa afirmación que no me consideraba lo suficiente buena, aquello estuvo a punto de separarnos, después de un duro año en el que incluso creo que Samuel me fue infiel, jamás descubrí quien era ella, pero sé que que había otra, después de ir a una psicóloga de parejas conseguimos solucionar nuestro matrimonio, sobre la pintura cedí y me olvidé de mi sueño, me dediqué a la docencia, pero siempre quedo un poso de resentimiento, desde ese día en mi mente solo estaba el reproche de que Samuel podía dedicarse a su afición que era la fotografía y yo me tenía que conformar con pintar y amontonar mis pinturas en mi pequeño estudio. Un treinta de junio, estaba dando mi última clase cuando entró un mensaje en mi móvil, era Alejandro, un compañero de la facultad. 13:40 Alejandro -Tengo una buena noticia que darte 13:42 Carmen -?? 13:45 A qué hora acabas? -14:00 -Ok, quedamos en mi despacho. -Ok. Me quede pensando qué podía ser tan importante, al oír la campana todos mis estudiantes salieron en masa, era viernes y tenían todo un fin de semana por delante, recogí mis libros y salí hacia el despacho de Alejandro. -Carmen!.-Dijo al verme entrar en la oficina. -¿Qué pasa?.-Alejandro tenía los ojos abiertos de par en par. -Te gustaría tener tu galería de arte? -A ver, repite.-Dije con cara de alucinada. -Te gustaría tener tu galería de arte?.-Dijo repitiendo la pregunta más despacio. -Tu estas loco?¿a qué viene esto es una broma?. -No, no es ninguna broma, conozco a una persona que busca pintores noveles para exponer, y te puedo asegurar que es muy importante en el mundo del arte, tanto él como su mujer son dos de los marchantes más influyentes de Europa. -A sí, ¿y de que lo conoces?. -Lo conozco a través de un amigo....pero que más da eso, lo importante es que le he hablado de ti y quiere conocer tu obra. -¿Mi obra?, ¿Qué obra Alejandro ?, si mis cuadros los consideras una obra creo que le tendrías que llamar para disculparte por tu ignorancia.-Dije enfadada de que hubiera hablado por mí y menos intentando dar un valor a mis cuadros que sin ser modesta no creía que tuvieran. -Eso no te lo crees ni tú, le he enseñado las fotos que tengo de tus cuadros y en su cara he visto admiración. -Que no, que no Alejandro.-Dije negando con la cabeza. -¿Pero porqué no?, mira vamos a hacer una cosa... -Que no.-Dije sin dejarlo acabar. -¡Joder!, déjame acabar por lo menos, y si no quieres me mandas a la mierda¡hostia!. -Alejandro para mi sorpresa parecía enfadado. -A ver.-Dije no muy convencida. -Hemos quedado en su despacho... -¿Hemos?, ósea ya has quedado sin saber mi opinión.-Cada vez me estaba irritando más. -Si, si,si¡hostia!, he quedado con él para esta tarde a las cuatro, hablas con él y luego lo mandas al cuerno si quieres, hazlo por mí.-Dijo poniendo cara de niño bueno. -¿Qué sacas tú de todo esto?.-Dije frunciendo mi ceño. -¿Una pequeña comisión?.-Sus hombros se encogieron formando una figura cómica, solo le faltaba la nariz de payaso. Ese detalle me llegó al corazón, hacia un año que se divorció, Mari su mujer lo pillo follandose a una joven estudiante de apenas diecinueve años, por supuesto que yo lo sabia pero ¿quién era yo para criticarle?, lo malo era que tenía un hijo y eso le costaba mucho dinero cosa que con su sueldo de maestro tenía que hacer maravillas para poder llegar a final de mes. -Vale.-Dije con desgana.-Pero no te prometo nada.-Dije viendo que Alejandro me quería abrazar contento por mi decisión. -Me conformo con que hables con el. -Había quedado con Samuel para comer, me podías habérmelo dicho con más tiempo.-Dije mirando mi teléfono pensando en que le diría a Samuel, tampoco quería contarle nada pues no estaba segura de que como saldría todo aquello, si aquello no funcionaba corría el riesgo de volver abrir nuestra herida. 14:20 Carmen Cariño se me había olvidado de que tengo una reunión de profesores y no podré comer contigo, lo siento, no te enfadas verdad?. Cuando comprobé que le había entrado el mensaje guarde el teléfono en mi bolso. -¿Dónde tiene ese hombre el despacho?.-Dije algo mosqueada por tener que mentir a Samuel, aunque sabía que era una tontería y en el fondo lo hacía por el me sentía mal de hacerlo. -En Vallvidrera, así que tenemos que coger un taxi si no no llegaremos. Vallvidrera es la zona donde vive la gente más adinerada de Barcelona. -Joder! Con tu amigo. -Esta montado en el dólar.-Dijo Alejandro guiñándome un ojo. -Más vale que no sea un fantasma y me haga perder el tiempo.-Dije cogiendo mi bolso. -Ya te aseguro que no.-Dijo Alejandro abrazándome cariñosamente. -Vamos embaucador.-Dije separándome de él para salir de su despacho. Mientras el taxi atravesaba la ciudad iba repasando todos los cuadros que tenía amontonados en la bodega de la masia, intentaba recordar los que creía más importantes, podrían sumar entre los acabados y bocetos unos doscientos cuadros, pero en ningún caso creía. -¿Cómo se llama tu amigo?.-Dije viendo el rostro nerviosos de Alejandro. -Santiago Contreras, y no es que sea mi amigo, simplemente es un conocido de un amigo.-Dijo algo molesto por mi comentario, no hice caso sabiendo que los nervios hablaban por el, no llevaba muy bien lo del divorcio y eso le pasaba factura, pero es lo que tiene ponerle los cuernos a tu mujer y que te coja con los pantalones en los tobillos, subíamos por la falda del Tibidabo adentrándonos entre los Pinos, al final una gran verja nos dio la bienvenida. -Sr. Santiago?, ya estamos aquí.-Alejandro había llamado para que nos abrieran las puertas. Al momento se abrieron dejándonos el paso libre, después de un par de minutos entre la forestación llegamos a una impresionante casa colonial. -No veas el casoplon.-Dije alucinada al ver aquella mansión. -Ya te lo dije está forrado. Alejandro se empeñó en pagar el taxi que por supuesto no le iba a salir barato pero ya que había sido idea suya no lo impedí. -Buenas tardes!.-Nos saludo Santiago desde la terraza. -Buenas tardes.-Respondimos levantando la cabeza Alejandro y yo. -Pasad está abierto, subir al primer piso estaremos mejor.-Dijo ocultándose en la casa. Al entrar en la mansión me di cuenta que allí se respiraba arte por los cuatro costados, una estatua de cobre nos daba la bienvenida, sin duda era de un autor italiano bastante conocido, seguí a Alejandro por unas escaleras de mármol blanco observando las pinturas que colgaban de la pared, a medida que ibas subiendo podías ir observando toda una colección de pinturas del Romanticismo, Velazquez en lo alto de la escalera Santiago estaba de pie esperándonos, vestía un traje que seguramente no sería muy barato, él se veía en lo alto de la escalera dando la impresión del poder que podía ejercer sobre nosotros, cosa que me molesto pero tengo que reconocer que me impresionó. -Gracias Carmen por venir.- Dijo besándome en las mejillas, percibí su perfume tan embriagador como el. -Gracias a usted por invitarme.-Dije sorprendida por aquel recibimiento, yo iba preparada para encontrarme con alguien en un frío despacho. -Santiago, por favor, aunque parezca mayor solo tengo cincuenta años.-Dijo sujetándome la mano. -No lo parece. -Y era verdad, tenía un rostro bastante bronceado, su pelo canoso pelo bien peinado y una ligera barba que tiraba a canosa pero que en ningún caso lo afeaba, y sobre todo sus ojos, grises profundos que parecían leerte la mente. -Ya se ha ganado mi corazón.-Dijo pasando la mano por mi cintura para guiarme por una inmensa galería, me sentía rodeada de arte, seguro que habría museos que no tuvieran tantas obras como en aquella casa.-Veo que le gusta mi casa.-Dijo mientras caminábamos. -Desde luego,no se para que me necesita a mi teniendo todas estas obras. -Una buena pregunta Carmen, mi familia lleva más de cien años en el mundo del arte, pero para avanzar siempre es bueno descubrir a los jóvenes artistas es una manera de reciclar el pensamiento, imagínese que se hubieran quedado en el Renacimiento y no hubieran apostado por el Romanticismo, la historia se hubiera perdido tantas maravillas.-Santiago tenía una voz melosa, su mano colocada sobre mi cintura me transmitía el calor de sus palabras mientras me emborrachaba de las imágenes que rodeaban aquellos pasillos.-Por eso siempre mi familia apostó por las nuevas generaciones.-Dijo mirándome profundamente. Al final llegamos a un salón presidido por una mesa de roble que hacía de despacho, la mano de Santiago había permanecido inamovible en mi cintura durante todo el recorrido y me sorprendí al no sentirme molesta por ello, no busque nada sexual en aquel gesto si no una manera de transmitir un acercamiento al sentido de mi presencia. -Sentaos.-Dijo señalando dos sillas de madera tallada. Alejandro y yo nos sentamos observando cómo Santiago se sentaba detrás de la mesa, daba la sensación de que estábamos como dos fríos delante del director esperando sus órdenes, la mesa estaba separada lo justo para que sintieras la diferencia de clase. -Quiero que sepas que tienes talento.-Fueron sus primeras palabras, había apoyado los codos sobre la mesa para cogerse las manos, en una de ellas sobresalía un anillo con algún tipo de sello en oro.-Se que dudas de ello y por eso existimos nosotros, para abrir los ojos de los artistas que dudan y normalmente son los mejores, nunca apostaría por alguien que se creyera el mejor, si una persona se cree que está por encima de las otras jamás avanzará y su obra ira cayendo como las hojas de un árbol en otoño, por el contrario el que cree que su obra no es importante siempre permanece en lucha consigo mismo para mejorar y exprimirse buscando su obra.-Oía como salían las palabras de su boca suavemente pero firmes, como destilaba conocimiento por cada poro de su piel, me sentía atraída como las muchachas de Hamelín siguiendo el sonido de sus flautas. -Si eso está bien, pero no creo que sea mi caso.-Dije un poco avergonzada, cosa extraña en mi. -¿Que te parece si eso lo decido yo?.-Dijo dibujando una sonrisa.-Me enseñas lo que tienes y decidimos juntos lo que quieres hacer, ¿cuántas obras tienes?. -No se unas cien, bueno no todas están acabadas, pero más o menos esa sería mi colección, pero no... -Muy bien,¿ cuando podré verlas?.-Dijo sin dejarme acabar. -No se, que le parece si le llamó para fijar una fecha. Notaba como aquello se me estaba yendo de las manos, Santiago era tan convincente y seguro que no te daba tiempo a reaccionar que ya te tenía en sus redes. -Me parece bien.-Dijo levantándose de la silla. Me di cuenta que Santiago había manejado toda la conversación sin dejarme entrar en ningún momento, había accedido a todo sin rechistar como una niña pequeña delante de su padre. Hicimos el recorrido a la inversa y volví a sentir la mano de Santiago sobre mi cintura transmitiéndome una seguridad que en aquel momento necesitaba, seguía sin acabar de estar segura de que mis cuadros tuvieran el valor que él y Alejandro le daban, al llegar al principio de las escaleras se detuvo para despedirse con dos besos en mi mejilla, note su fina barba rozando mi piel. -Espero noticias tuyas, ojalá sea pronto.- Santiago sacó una tarjeta del bolsillo de su americana y me la ofreció, me di cuenta que su mano en ningún momento había abandonado mi cintura, y no es que me sintiera agredida o acosada si no que yo simplemente lo había asimilado sin preguntar el porque. -Si, no se preocupe.-Mi voz sonó tímida, cogí la tarjeta y Santiago retiró la mano de mi cintura y fue como si me hubiera dejado libre. -De vuelta a casa iba pensando en qué hacer con Samuel, mi lucha era decirle algo o no, si se lo decía y al final no llegaba a nada habría perdido el tiempo y nos habríamos ilusionado tontamente, saque mi móvil para ver si Samuel me había contestado. 14:35 Samuel Tranquila como algo en la oficina y nos vemos más tarde en casa, te quiero. Al llegar a casa lo primero que hice fue bajar al estudio, necesitaba ver mis cuadros e intentar encontrar el valor que Santiago había dicho, allí había quince años de mi vida, me sentía inquieta, decidí subir y tomarme una copa de vino para tranquilizarme, cogí una botella de Cabernet Sauvignon y me llené la copa hasta el borde, sentía como bajaba el vino por mi garganta haciendo desaparecer mis nervios por un segundo, tras beber volví a bajar al estudio con la botella en una mano y la copa en la otra, repase uno por uno todos los cuadros hasta que llegué al favorito de Samuel, era un autorretrato mío, estaba sentada de espaldas en un taburete desnuda, delante de un lienzo en blanco, había sido un regalo que le hice en nuestro primer aniversario, se podía ver el final de mi espalda dejando ver mis nalgas desnudas, me quedé mirando ese cuadro, sin duda que aquel cuadro no iba a salir a ninguna colección, pero me descubrí pensando en Santiago viéndolo, analizando cada línea de el, con aquella ternura de su voz, quizás me pidiera que hiciera otro para el, no sé si era el efecto del vino pero sentí como mis pechos se ponían duros y una sudoración emergía por mis poros, no podía quitar la vista de mi cuadro a la vez que veía la imagen de Santiago delante de él, volví a llenar mi copa para vaciarla de un solo trago, apague las luces y subí las escaleras corriendo como si con ello todas las imágenes se pudieran quedar en el estudio a la vez que mi cabeza decía que de ninguna manera ese cuadro saldría de mi casa. Sobre las diez llegó Samuel disculpándose por haber llegado tan tarde, normalmente sobre las nueve ya estaba en casa, algo de un cliente...no se la verdad es que entre el vino y el asunto de Santiago sentía dolor de cabeza con lo cual hasta agradecí su retraso, me disculpé y me fui a adormir. Me pasé la semana nerviosa dándole vueltas al asunto, sacaba la tarjeta de mi bolso la miraba y la volvía a meter, así hasta que un lunes a las dos de la tarde sonó el móvil, el número era desconocido pero algo dentro de mi brincó, no puedo decir el porqué pero supe que era Santiago. -¿Si?.-No me daba cuenta que estaba apretando con fuerza el móvil mientras que la otra mano apartaba un inexistente pelo de mi cara. -¿Carmen?.-No me había equivocado. -Hola Sr.Santiago. -Esperaba tu llamada,¿ocurre algo?.- Su voz era inconfundible, sereno pero en el fondo autoritario. -No nada...he tenido mucho trabajo y bueno...no he podido ponerme en el asunto.- Eres idiota, di que no y punto pensé. -Siento oír eso, pero creo que sería interesante para ti, podemos hacer una cosa, esta noche paso a buscarte junto a mi esposa y cenamos, te va bien sobre las ocho.-Ni tan siquiera espero mi contestación.-Pásame tu dirección. -Si, esta bien.-Ni siquiera me había dado cuenta que había aceptado. Cuando colgué notaba como mis manos temblaban, y lo peor era que desconocía el motivo, podía llamarlo y decirle que no quería exponer mi obra, pero por otro lado sentía algo dentro que me empujaba a hacerlo, quizás fuera el momento de perder el miedo y dejar que el público me examinará, pero estaba el problema de Samuel, ¿que hacía?, como si fuera una autómata escribí la dirección de mi casa y se la mandé. Eran las ocho de la tarde cuando sentí la puerta de casa, era el momento de decírselo y que pasase lo que Dios quisiera, estaba arreglada para salir, me había puesto mi mejor vestido, era de cuerpo entero con un escote palabra de honor, fue un regalo de Samuel por mi aniversario, había estado en esa casa y sabía que no podía ir de cualquier manera, mis zapatos de tacón no me permitirían andar durante mucho rato pero ese no sería el caso. -¡Carmen!.-Dijo Samuel abriendo los ojos.-¿Qué me he perdido?.-Sentí sus labios besando mi boca. -Esta noche hay una cena de gala en la universidad para recaudar dinero, no te he dicho nada porque sé que odias estos eventos.-Me sorprendí mintiéndole. -Si cariño, has hecho bien, los odio.-Dijo separándose de mi. -Te he dejado la cena preparada encima de la mesa del comedor, no creo que venga muy tarde.-Jamás le hacía la cena pero creo que mis remordimientos influyeron bastante. -¡¿y eso?!.-Oí decir desde la habitación. -Me sentía culpable de dejarte solo.-En cierta manera no le estaba mintiendo. -No seas tonta cariño, no pasa nada.-Decía riéndose cariñosamente. Sentí el sonido de un claxon, sin duda era mi coche. -¡Me voy Samu!.-Dije alzando la voz. -¡Vale!, ves con cuidado.-La voz de Samuel se mezclaba con el ruido del agua de la ducha. Un Mercedes con los cristales tintados esperaba en la puerta de casa, por un momento sentí pánico que Samuel pudiera ver aquel coche, me notaba idiota de tener tanto secretísimo por una tontería como aquella, sin darme cuenta acelere para alcanzar los escasos Díez metros que me separaban del coche, por suerte Samuel estaba duchándose y desde el lavabo no podía ver la puerta principal, un hombre perfectamente uniformado me esperaba con la puerta abierta. -Buenas noches Sra. Carmen.-Dijo nada más llegar. -Buenas noches.-Dije deseando que arrancara lo más rápido posible. Me sentí más aliviada cuando el coche quedó fuera de la línea de visión de cualquier ventana de la masia, a medida que nos acercábamos a la casa de Santiago un nudo se apoderaba de mi estómago, mi cabeza no dejaba de darle vueltas a todo aquello, me auto convencía de que simplemente esa noche cenaría y buscaría la manera de rechazar la oferta, lo sentía por Alejandro pero tenía que terminar con todo aquel asunto, tenía mis clases y era feliz con ello no necesitaba nada más. Al llegar a la verja notaba mis manos húmedas, la puerta se abrió automáticamente dejando el paso libre, si de día aquella era bonita de noche se multiplicaba por diez, alumbrada con focos a la inversa resaltaba en la oscuridad del bosque dándole un halo especial, al llegar el chofer se bajó y directamente me abrió la puerta, al momento apareció Santiago en la puerta de la casa, su traje había mudado de color pero seguía siendo igual de elegante. -Buenas noches Carmen.-Santiago me cogió por los hombros para volver a sentir su fina barba sobre mis mejillas.-Me alegro mucho que hayas venido.-Otra vez su mano en mi cintura guiándome hacia el interior de la casa. Atravesamos una gran sala en la cual no había un solo rincón que no hubiera algún cuadro o escultura mis ojos se volvían locos intentando admirar cada detalle sin dejar de seguir andando. -¿Todos son suyos?.-Le pregunté sin dejar de recorrer con la vista cada rincón de la sala. -Prácticamente todos, más que míos son de la familia, muchos años en este mundo. Notaba como su mano no sólo estaba apoyada en mi cintura sino que se aferraba sintiendo la fuerza de sus dedos sobre ella, se conocía que era un gran seductor, hacía que te sintieras acunada por su voz transmitiendo una serenidad.-Pero ven me gustaría mostrarte algo.-Dijo guiándome hacia una esquina donde ante mi sorpresa se encontraba "El carro de heno" del Bosco, no me lo podía creer, allí estaba uno de las pinturas más fantásticas que una persona pudiera apreciar. -¿Es...?.-Dije sin acabar de créeme que fuera cierto. -El carro de heno.-Dijo afirmando.-Santiago había apoyado sus manos en mis hombros como si quisiera hacerme un masaje, yo estaba hipnotizada admirando la obra de uno de mis pintores favoritos, precisamente mi tesis se basaba en su ostracismo e influencia sobre Felipe II. -No me lo puedo creer, ¿pero no está en el Prado?.-Dije sintiendo sus manos acariciando mi cuello. -¿Seguro que el del Prado es el auténtico ?.-Sus palabras salieron muy cerca de mi oreja, eran como susurros. -Si...no, no lo sé.-Mi piel comenzaba a erizarse por el contacto de sus labios en mi cuello. -Acércate más y mira su trazado, aquí tú eres la experta.-Dijo acercándome más al cuadro. Me sentía como una niña pequeña, sus manos acariciaban mis hombros mientras yo estaba en un sueño, los trazos del pincel tan característicos, la luz reflejada sobre los rostros, sin duda eran de el, sentía como mis pezones se erizaban sintiendo los labios de Santiago en mi espalda descubierta. -Que dice le experta?. -En un principio si, aunque es muy difícil por la cantidad de imitadores que tuvo.-Dije intentando mantener la cordura. -Exacto, su obra se conoció después de su muerte, sé que tu obra es y puede ser excelente, maravillosa.-Sebastián hablaba a la vez que acompañaba cada elogió con un pequeño beso en mis hombros, mis manos se cerraban intentando soportar tal tortura, me atraía eso estaba claro, mi cuerpo no mentía, mis pechos estaban duros y la humedad inundaba mi intimidad como el relente de la noche, no me atrevía a darme la vuelta para mirarlo, si lo hacía estaba perdida, hacia mucho tiempo que mi vida cargada de infidelidad había pasado, era una mujer casada...casada...casada, me decía repetidamente como si fuera una vacuna contra la felonía. -Cariño!.-Me quedé de piedra al oír la voz de una mujer.-No me has presentado a nuestra invitada. Me giré en redondo para ver a la propietaria de aquella voz, una mujer alta, una blusa abierta prácticamente hasta su ombligo sujetando milagrosamente sus grandes pechos en el interior junto a una falda larga abierta por un costado que dejaba ver sus pierna morena hasta el inicio de sus bragas nos observaba desde la otra esquina de la sala, desconocía cuánto tiempo llevaba allí y lo que podía haber visto. -Perdona querida, un descuido por mi parte.-Santiago seguía con sus manos en mis hombros sin importar que su mujer lo viera, cosa que me trastocó sintiéndome como un juguete en sus manos. La mujer se acercó despacio hacia nosotros como tomándose el tiempo necesario para poder observarme con sus ojos color avellana, su melena estaba recogida en un maravilloso moño dejando al descubierto un largo cuello, sus tacones replicaban contra el suelo provocando un estremecimiento desconocido por mi, transmitía poder, seducción, pasión y deseo. -Hola querida, soy Isabel y tú serás Carmen, la mujer que tiene tan ocupado a mi marido.-Una sonrisa apareció en sus labios dejando al descubierto unos maravillosos dientes blancos, Isabel beso mis mejillas dejando un ligero rastro del carmín en mi rostro acompañado por su perfume que sin dudar era francés. -Si, aunque creo que su marido da demasiado valor a mis cuadros.-Dije notando como me subían los colores, Santiago había cambiado mis hombros por mi cintura. -Carmen, no subestimes a mi marido, el tiene buen ojo para el arte aparte de para otras cosas.-Dijo mirando a susodicho.-¿Ya le has enseñado su taller?.-Me quede helada al escuchar aquellas palabras. -No Isabel, ¿qué te parece si lo haces tú?, yo iré abriendo una botella de champán para brindar por esta nueva etapa de Carmen.-Yo seguía fuera de juego, ni tan siquiera había aceptado y ya lo daban por hecho. -Me parece estupendo.-Isabel se acercó a su marido dando un beso efímero en los labios.-Ven acompáñame, sé que te gustará.-Isabel cogió mi mano para guiarme otra vez por aquella sala, al salir subimos por unas escaleras de caracol que habían detrás de unas columnas hasta lo más alto de la mansión, un pequeño pasillo nos llevó hasta una puerta. -¿Preparada?.-Dijo Isabel mirándome a los ojos, yo sentía emoción a la misma vez que una excitación recorría todo mi cuerpo. Al abrir la puerta unos fluorescentes se fueron encendiendo permitiéndome apreciar la gran sala que se abría ante mi. -Ven.-Isabel me llevo en volandas al interior.-Esos ventanales te darán la mejor visión de un amanecer que jamás hayas visto, puedes ver nacer la ciudad ante tus ojos, es una lástima que sea de noche y no puedas apreciar la vista, pero ya tendrás tiempo.-¿Te gusta?.-Me preguntó cogiendo mis manos como si fuéramos adolescentes. -Yo...yo no sé si todo esto es demasiado...no se.-Me era imposible decir una palabra con sentido, todo aquello había sido tan repentino. -Tranquila mi niña, tú lo vales.-Isabel cogió mi cara como si fuera una niña pequeña y me besó sutilmente los labios.-Y ahora vamos a blindar por todo lo que nos espera juntos. Baje las escaleras detrás de ella intentando darle sentido a todo aquello, Isabel dejaba un rastro de perfume guiándome hacia un laberinto del cual desconocía si conseguiría salir, todo aquello era un remolino de emociones contradictorias, deseaba hacerlo, pero ¿y Samuel ?, ¿que pasaría después de romper aquel hechizo y volver al mundo real?, no deseaba volver a pelear con mi marido, lo conocía de sobras para saber que no daría su brazo a torcer, y sobre todo le había mentido diciéndole que iba a una cena de la universidad. Entramos en un salón inmenso donde los frescos luchaban por escaparse de sus paredes, reproducciones de Goya, Velazquez digo reproducciones pues me sería imposible asimilar aquellos cuadros fuera de museos, una chimenea cubierta ayudaba a la escasa luz para poder adivinar entre sombras dos sofás cuyas patas estaban talladas representando garras de águilas atrapando lo que parecía una cabeza humana, la luz crispadura de la chimenea resaltaba la figura de Santiago ofreciéndome una sonrisa triunfadora. -¿Y bien?.-Dijo Santiago ofreciéndome una copa de champán.-¿Qué te parece tu nuevo estudio?.-Santiago se había despojado de su traje y ahora bestia una larga bata de seda. -No lo sé, necesito tiempo para decidirme.-Dije aceptando la copa. -Si me disculpáis quisiera ponerme más cómoda. Isabel nos dejó a solas, los ojos de Santiago se clavaron en los míos haciéndome sentir nerviosa, unos ojos verdes que parecían introducirse en mi mente descubriendo todos mis secretos. -¿A qué tienes miedo Carmen?.-Dijo atrapando mi mano suavemente, para llevarla a sus labios. -Samuel...el..bueno hace años tuvimos algunos problemas acerca de todo esto, y no sé si quiero volver a pasar por lo mismo.-Los ojos de Santiago me miraban a la vez que una pequeña sonrisa apareció en su rostro. -Mi querida niña,no puedes dejar que los demás elijan por ti, has de tomar tus propias decisiones, dime si no deseas pintar y exponer tu obra ¿no lo deseas?, piénsalo todo lo que tú quieras, tomate tu tiempo pero en el fondo sabes que tengo razón.-Santiago acariciaba mi mejilla con el torso de su mano, sentía el contacto de su anillo bajando hasta mi barbilla para volver a subir de nuevo, quería atrapar esa mano entre mi cara y el hombro, que se detuviera, sentí unas manos acariciando mis hombros y al momento unos pechos se apoyaron en mi espalda, me tenían en medio de los dos, Santiago llevo mi mano a su pecho entre la bata descubriendo su cuerpo desnudó, Isabel pasó las manos por mi costado sujetando mis pechos como si se los ofreciera a su marido, era como si el tiempo se hubiera detenido e igual que el sonido, una película muda en la cual solo se ven las imágenes descubriendo cada rasgo de los rostros, rostros que hablan sin decir nada, los ojos de Santiago brillaban observando mis pechos desnudos ofrecidos por Isabel,mi mano se deslizaba por su pecho hasta su cintura, me descubrí desatando el lazo, Isabel besaba mi cuello a la vez que acariciaba mis pezones, la bata se abrió descubriendo una magnífica verga semi erecta, a penas tenía vello, mi mano sin preguntar siquiera la atrapó sintiendo todo aquel cuero caliente, intentaba abrir la boca para aspirar una bocanada de aire, el fuego de mi cuerpo me estaba ahogando de placer, notaba mis pechos duros agarrados por Isabel, una mano se posó en mi cabeza indicando el siguiente paso, mis rodillas tocaron el frío suelo, mi mirada clavada en los de Santiago como si esperara el visto bueno para comenzar, sus ojos me confirmaron que tenía el permiso para degustar y complacer mis instintos más primitivos, mis glándulas salivales se llenaron de su sabor, su cuerpo ocupó toda mi cavidad, la mano de Santiago indicaba el ritmo que deseaba llevar, su verga crecía en mi interior haciendo que mi boca tuviera que abrir mucho más para poder acogerla por completo, la cremallera de mi vestido descendía gracias a los dedos de Isabel, mi cuerpo medio desnudo entre ellos dos, Santiago detuvo sus embestidas y alzándome por los brazos permitió que mi vestido quedase arrojado a mis pies, Isabel me giro para entregarme su lengua que admití como parte de mi ser, nuestros labios se humedecían de nuestras salivas sin poder distinguir cuál era cual ya era un solo todo, mi tanga fue una débil defensa para Santiago, las sentí en mis tobillos y mecánicamente levanté un pie y luego el otro para ahora sí quedarme totalmente desnuda ante ellos, Isabel no perdió un segundo para acariciar mi secreto más guardado, su dedos se movían con maestría sobre mi vulva mientras nuestra lenguas ya eran compañeras de viaje, unos dedos separaron mis nalgas dejando mi oscuro agujero a merced de unos labios conspiradores, mi hueco quedo inundado por la lengua de Santiago, una y otra vez la sentía barriendo todo el canal que unía mi ano con mi coño juntando su boca con los dedos de Isabel profanando mi interior, me sentía ocupada por sus cuerpos sin darme tregua a ningún tipo de defensa, Isabel me cogió de la mano para llevándome desnuda tan solo mis zapatos de tacón eran testigos de que estuve vestida, pasamos por un pasillo mientras Santiago iba detrás nuestro seguramente recorriendo mis desnudas nalgas, Isabel me detuvo delante de una puerta apoyándome en ella, sentía el frío en mi espalda, me sujetó por mi cabello como si fueran unas riendas para guiarme al interior de la habitación, una habitación cargada de espejos donde resaltaba una cama redonda, una pobre luz roja era la única iluminación de la habitación, Isabel me llevo de mis pelos hasta sentarme en el borde de la cama, aprecie en sus ojos la lujuria del momento, se apartó su bata para descubrir unos labios hinchados deseando ser untados, poco a poco fue acercando su cuerpo hasta que pude sentir el olor de su coño llenando mis fosas nasales. -Saca la lengua.-Dijo susurrando, sentí que en mi cuerpo afloraba los fluidos del placer, simplemente la saqué para que ella realizará el acoplamiento, movía su pelvis como si cabalgará una yegua. -Tus dedos cariño...usa tus dedos...-Su voz emergía de lo más profundo, jamás había estado con una mujer pero sabía lo que quería de mi,Santiago se sentó a mi lado observando mientras se masturbaba, la mano de Isabel me apretó con fuerza descargando todos sus fluidos en mi boca y durante unos segundos contemplé como se retorcía dejando escapar su orgasmo. Nuestras bocas se volvieron a encontrar mezclando sus fluidos entre estas, Santiago me tumbó en la cama delicadamente como si fuera una muñeca de porcelana, enseguida noté sus labios recorriendo mi cueva, lamiendo cada parte de mi ser, Isabel besaba mis pezones con algún mordisco que otro absorbiéndolos como intentando arrebatármelos. Necesitaba que me follara ya no aguantaba más aquel estado de embriaguez y por suerte como si me hubiera leído el pensamiento comencé a notar como mi coño se iba abriendo para dejar paso a la verga de Santiago, despacio y sin prisa...parecía que era su estilo pero lejos de eso al momento fue aumentando la velocidad hasta notar como mi cuerpo rebotaba en la cama sintiendo que me llenaba por completo, Isabel se colocó en mi cara de forma que aquellos labios aún mojados por el orgasmo fueran de nuevo invadidos por mi lengua, mis gemidos eran silenciados en su coño,uno...dos orgasmos llenaron mi cuerpo vaciándome por completo y antes de sentir el semen de Santiago inundándome Isabel volvió a correrse, un bufido delató que mi amante estaba por acabar, se salió llenándome mi vientre con su caliente semen. -Eres fantástica.-Dijo Isabel antes de besarme. Santiago se levantó sonriendo anudándose la bata. -Has estado genial, vamos a tomar esa copa de cava. Isabel y yo lo seguimos simplemente manteníamos los zapatos puestos, Isabel me cogía de la cintura como si fuéramos las mejores amigas del mundo, mi cabeza daba vueltas pensando en lo que acababa de ocurrir pero sería mentira si negaba lo obvio, me había gustado y no tenía ganas de que acabara así que imite a Isabel cruzando mi brazo por debajo del suyo mientras seguíamos a nuestro hombre hacia la habitación. Nos sentamos en el sillón esperando a que Santiago nos ofreciera esa copa, él se sentó en medio de las dos levantó la copa para brindar. -Por tu futuro y el nuestro. Nuestras copas chocaron el aire haciendo que alguna gota cayera sobre mis piernas desnudas. -Me gustaría que vinieras conmigo a un par de actos, allí hay gente muy influyente que te acabarán de convencer.-Dijo depositando la copa sobre la mesita de Luis XV para pasar su brazo por mi espalda. -No...se Santiago, no creo que esté preparada para esto... Sus labios taparon los míos sin dejar que siguiera hablando, instintivamente mi mano se volvió a colar entre su bata agarrando su verga en reposo. -Eres todo un descubrimiento.-Dijo agachándome la cabeza en dirección nuevamente entre sus piernas, me fui agachando hasta quedarme de rodillas desaté la bata y volví a engullir aquella verga, vi que Isabel se levantó saliendo de la sala, supuse que esa vez solo estaría con el pero al poco tiempo escuché el ruido de sus tacones acercándose, sus manos hicieron que me incorporará lo justo para poder tener acceso a mi coño, su lengua jugo con mi coño primero y luego se dedicó a mi ano,un dedo comenzó a penetrar mientras Santiago me mantenía pegada a su verga totalmente dura en mi boca, un dedo...dos...tres y entonces sentí una verga distinta...en cierta manera sin vida simplemente un cuerpo que peleaba con encontrar la entrada a mi puerta trasera hasta que poco a poco consiguió penetrar, Isabel agarró con fuerza mi cintura dando unas nalgadas primero, me sentía totalmente abierta por aquel cuerpo, Santiago dejó libre mi cabeza e hizo que me clavara yo misma su verga, se detuvieron un momento hasta que estuvimos acoplados y entonces iban intercambiando las embestidas, la habitación se lleno de gemidos por todas las partes, aquellas obras de arte estaban viendo cómo me follaban entre los dos, y todo había sido tan rápido que no tuve tiempo de asimilarlo, Sebastián me apretó con fuerza contra él dejando que su semen me llenara por completo, Isabel continuó perforando mi lado oscuro hasta que sentí como me corría de nuevo. A las tres de la mañana salía de la mansión con la promesa de que me pensaría su oferta en serio, mi cuerpo estaba baldado después de aquello. Ahora solo faltaba cómo decírselo a Samuel pues yo ya estaba convencida.

Autor: bajolassabanas Categoría: Infidelidad

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Le gustan mis nalgas al amigo de mi hija

2019-08-25


Andrés el amigo de mi hija me confiesa que le gustan mis nalgas. Algunos ya me conocen pero para o que no, mi nombre es Maribel, soy casada, tengo 2 hijas una de 12 y otra de 20. Tengo 40 años, mi marido casi 60. Vivimos en Sinaloa. Soy profesora, actualmente supervisora escolar, y también soy ama de casa. Soy rubia pelo largo hasta la cadera, mido como 177, unos 58 kg, mis tetas son grandes, redondas y firmes, soy atractiva de cara, mis muslos redondos de gimnasio y mis nalgas firmes que se me marca en mi ropa, estoy muy orgullosa de tener estas nalgas y se que más de uno en mi trabajo no deja de mirarlas al pantalones ajustados. Era viernes por la noche estaba aburrida mi marido se había salido a tomar con sus amigos y decidí entrar un momento al chat de face, todo marchaba tranquilo cuando me llego un mensaje de Andrés uno de los amigos de mi hija de la universidad. Siempre me pareció un muy buen chico y sabía que estaba enamorado y quería con mi hija, se me hacía un chico bastante atractivo y bueno para mi hija pero en fin eso es lo que yo opinaba. Estuvimos charlando por casi una hora de cosas de escuela, de mi hija, de mi hasta que uno de sus mensajes me dejo completamente helada. ANDRES: Señora ya no puedo seguir con esta farsa la verdad me siento enamorado y no puedo dejar de pensar ni un solo segundo en usted, te amo mucho Maribel MARIBEL: Woow Cariño como crees eres amigo de mi hija sabes que soy una señora casada ANDRES: Lo sé y comprendo loco que suena y la respeto mucho como esposa y madre pero usted me encanta desde el primer momento en que te vi sabía que estaba locamente perdido por ti el corazón se me aceleró y yo sé que suena muy cursi pero tenía hasta mariposas en el estómago MARIBEL: Cariño es normal en tu edad pero eres un joven y pues es por tu edad yo soy una señora casada ANDRES: la edad no es un impedimento para mi había a lo largo de los años parejas que tienen una gran diferencia de edad MARIBEL: Si pero yo soy casada ANDRES: también lo comprendo pero tu esposo no sabe cómo hacerte sentir deseada entiendo que ustedes dos se amaban cuando eran jóvenes pero ahora yo te amo demasiado y como dijiste te tratare como la diosa que eres en verdad MARIBEL: Lo sé y gracias pero no se puede ANDRES: Yo sé que soy muy persistente pero ahora déjame ser yo el que te lleve a todos el que te compre chocolates y flores y el que te halague a cada segundo recordándote lo preciosa que estas a cada segundo MARIBEL: Eso es lindo pero entiéndeme cariño soy casada soy la madre de tu amiga y esto no puede ser, no puedo ANDRES: entiendo amor y respeto tu decisión aunque odie aceptarlo Y espero que esto no afecte nuestra amistad MARIBEL: No cariño no te preocupes ANDRES: Le podría comentar otra duda que tengo MARIBEL: Claro que si no te preocupes, dime ANDRES: Como le dije cuando la miraba en su casa me gustaba tanto que no se me da vergüenza contárselo MARIBEL: Pero por que que pasa ANDRES: Me excitaba demasiado que se me ponía muy dura la verga y no dejaba de mirarla tanto que corrí a mi casa y me masturbe hasta que me corrí yo sé que no fue el momento adecuado para decírselo MARIBEL: Que confesión es algo fuerte es mejor que nadie lo sepa ANDRES: Ok lo se quería contárselo a usted para que no haya ningún secreto MARIBEL: Ok si pero es algo muy fuerte y mejor asi guárdalo ANDRES: si lo mantendré guardado y por favor le ruego que no se lo diga a mi madre Porque seguro me castra si se entera MARIBEL: No te preocupes tampoco diré nada ANDRES: usted es la mejor mujer de la cual me pude haber enamorado porque es comprensible y muy tierna conmigo que pensé que tendría otra actitud conmigo después de mi confesión MARIBEL: Es normal eso por tu edad ANDRES: y que hago si me vuelve a pasar porque se me nota mucho en el jean mi bulto MARIBEL: Pues trata de controlarte ANDRES: no puedo cuando te tengo cerca de mí o cuando te miro y traes puesta esos vestidos que resaltan lo bello de tu figura y reafirman tus nalgas haciéndolas ver incluso más grandes de lo que ya son, perdóneme señora no se moleste pero enserio tiene unas nalgas tan preciosas que es inevitable voltear a verlas cuando usted se voltea MARIBEL: Ahora que recuerdo te vi viéndolas una ocasión pero no creí que estarias viéndome las nalgas ANDRES: no quería que me atrapara viéndola pero si usted tiene un sexy cuerpo que muchas envidiarían y tus nalgas…mmm…por Dios… como rebotaban cuando caminabas, ese movimiento de vaivén, tienes unas nalgas hermosas Maribel con todo respeto que me sentí atraído hacia ti MARIBEL: Por lo que veo las has visto más de lo que imagine ANDRES: siempre que la veo aprovecho en ver sus nalgotas y no quitar la mirada de ellas que cada vez que me voy a dormir siempre termino soñando contigo y como te agarro las nalgas tan fuertes que dejo la marca de mi mano en ellas MARIBEL: Es halagador que se lo digas a una señora como yo aunque también muy atrevido y mi marido podría verte viéndome las nalgas o mi hija así que te pido que ya no lo hagas ANDRES: lo se pero es algo que no puedo evitar tienes unas grandes y jugosas nalgas Maribel que estoy hipnotizado con ellas enserio perdona todo esto pero amo tus nalgas MARIBEL: mm si lo se pero podrían verte y sabes que no está bien ANDRES: todo lo que hemos hablado no está bien y entiendo que no es correcto lo se no lo es y seré más discreto pero no me quite la posibilidad de admirar tus enormes nalgas si usted me dice que no le gusta que yo le clave la mirada a sus jugosas nalgas pues lo dejo de hacer MARIBEL: Pues solo ten mucho cuidado ok ANDRES: lo tendré señora no se preocupe se lo juro jeje y como se enteró que la miraba también sabía que tenía la verga dura en eso también se había fijado? MARIBEL: Pues la primera vez que te vi fue aquella ocasión que use unos leggins blancos muy ajustados y si pues note tus miradas ANDRES: Perdone que le diga esto de esta forma pero con esos leggins blancos usted se veía bien sabrosa , dejaban ver mucho de ti, se veía como traías una tanguita que se te metía entre tus nalgotas ese día se me cayó la baba por usted MARIBEL: Si debía usar una tanguita porque esos leggins eran muy delgaditos ANDRES: no se vaya a enojar me gusta ser sincero y para que le miento, ese día estuve toda la tarde con la verga bien parada es que cuando usted caminaba sus nalgas eran un espectáculo que bien se le veían las nalgas ese día enserio las mejores nalgas que he visto y no sabía cómo actuar que sólo pensaba como te verías sin los leggins sólo usando la tanguita MARIBEL: Mira es halagador pero ese día estaba mi marido y mi hija y no debías estar viéndome las nalgas, si acepto que esos leggins me hacían ver más nalgona y pues no debí usarlos ANDRES: no se preocupe señora Maribel su marido no le prestaba atención y su hija estaba ocupada con el proyecto que yo era el único que notaba que esos leggins hacían ver a tus nalgas tan paraditas y hermosas más enormes de lo usual y me encantaba mucho que pensaba que los usaste para que yo te prestara atención hasta sentí que los modelabas para mi MARIBEL: Mmmm no como crees jeje yo sé que esos leggins mostraban mucho mis nalgas me hacen ver más nalgonsita pero no sabía que ese día irías a la casa ANDRES: eso fue una rica coincidencia MARIBEL: Lo se esos leggins los uso solo cuando no hay nadie en casa solo mi marido o mi hija ANDRES: que no se si notaste que me estaba sobando la verga por encima de los jeans MARIBEL: Queeeee no noo ANDRES: perdón pero no me resisti no quería que te enterarás asi pero si me estaba tocando mi verga cada paso que dabas más duro se me ponía MARIBEL: Mmmm que, te dije que fueras discreto y ese día estaban mi marido y mi hija ANDRES: no creo que me vieran lo hacía pero lo hacía para que me vieras para que supieras lo caliente que me pones MARIBEL: No debes ponerte así ANDRES: porque no es lo que más disfruto ponerme tan caliente que sienta que te podría hacer mía en la cama MARIBEL: Mmmm no cariño ya no las veas o seguirás pensando esas cosas ANDRES: creo que acabó de dar cuenta que amo ver tus nalgas y aunque me digas que no las veas no lo hare sino que seguiré viéndolas y no podré detenerme MARIBEL: Pero por que no está bien te aprecio sé que es por tu edad pero hay muchas chicas de tu edad ANDRES: no me gustan las chicas de mi edad siempre he tenido una atracción mayor por las mujeres mayores y tu eres una milf por excelencia MARIBEL: ¿Milf? ¿Qué es eso? ANDRES: así se les dice a las mujeres maduras o madres que están bien sabrosas, bien buenas así como tú y que nos gustaría cogerlas bien rico, perdón por cómo me expreso, sé que eres una dama eres una señora que es bella tanto dentro por fuera tiene un sexy cuerpo que parece esculpido por los dioses y es un encanto de mujer MARIBEL: A pesar de todo eres un chico muy lindo ANDRES: eso siempre lo seré y más aún contigo que ahí debo ser el doble de lindo para sacarte una sonrisa MARIBEL: Gracias ANDRES: de nada así que aunque me prohíbas verte las nalgas tu sabes que las seguiré viendo MARIBEL: Mmmm eso lo sé Solo ten mucho cuidado más si estas en mi casa ANDRES: si señora no se preocupe, oiga, podría pedirte una opinión acerca del tamaño de mi verga MARIBEL: Mmmm no no creo que sea correcto ANDRES: aunque ambos sabemos que no es correcto yo sé que te gustaría verla y además me preocupa mi tamaño MARIBEL: No es bueno Andrés sabes que soy casada y no puedo estar viéndotela la verga cariño ANDRES: se lo ruego señora enserio que quiero saber qué opinas, tu opinión significa mucho para mí MARIBEL: Esta bien solo una opinión pero por favor que nadie se entere de eso ok ANDRES: Te lo prometo mi amor, perdone quise decir se lo prometo señora Me enseño una verga negra venosa y muy gorda, era demasiado gorda para su cuerpo delgado, en ese momento mi conchita se mojó inmediatamente, sentí un cosquilleo por dentro que hasta mordí mis labios. MARIBEL: estas muy bien pero ya no me vuelvas a mandar eso ok podríamos tener problemas ANDRES: está bien no se preocupe ya no lo hare, pero sé que se mojó su deliciosa vagina o me equivoco señora? MARIBEL: No Andrés no como crees claro que no Pero en el fondo el tenía razón mi vagina se había mojado muchísimo, ya que tenía semanas sin que mi marido me diera una buena cogida ANDRES: No se preocupe señora entiendo, solo que me hubiera gustado que eso pasara, sería un sueño saber que mi verga le mojo su hermosa vagina MARIBEL: Andresito ya debo irme debo ducharme, por favor trata de no pensar mas en eso y ya no me veas tanto me puedes meter en un problema ok ANDRES: Señora yo prometo no meterla en problemas, pero dejar de ver sus nalgas eso es algo que jamás voy a dejar se hacer Esa noche me fui a la ducha me empecé a desnudar, deje caer mi vestido, quite mi sostén y baje mi tanguita, quedándome solo con mis tacones y me mire al espejo por un buen rato, después llego a mi mente esa verga de el Jovencito Andrés tan negra gorda y gruesa que volví a morder mis labios y empecé a acariciar mis tetas, así estuve por unos minutos para después meter mis dados en mi vagina ya muy húmeda. Me recargue sobre el lavamanos, eche mis nalgas hacia atrás metí más y más rápido mis dedos hasta tener un delicioso y rico orgasmo. Al final me duche y estuve pensando toda la noche en esa situación en lo que me dijo y no sé qué hacer o que es lo que pueda pasar.

Autor: MARIBELLA Categoría: Infidelidad

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Vacaciones

2019-08-25


Por fin el verano, y con él las vacaciones. Llevamos un año y tres meses de casados y son las primeras vacaciones juntos, asi que decidimos ir a acampar a la playa. Isabel quería ir donde estaba acampando Sara, su gran amiga y a mi no me pareció nada mal, sobre todo que el papá de Sara iba en su camioncito y nos llevaba. Salimos muy temprano, antes del amanecer pues son muchas horas de viaje y queríamos llegar antes que se haga la noche. Isa iba vestida con una mini de jean, y una remera, estaba preciosa, pues además de ser bonita, tiene unas piernas que son un sueño y unas tetitas que aunque no son grandes, son paraditas y muy apetecibles. Nos subimos al camioncito y ella fue al medio pues con mis piernas mucho mas largas, yo molestaría al hacer los cambios. Me recosté y con el madrugón y que aun no amanecía, me quedé dormido. En determinado momento siento algo como un murmullo en mi oído y es Isa que me dice: - Me está tocando las piernas Yo no podía creer, era un señor ya mayor, como de 50 años, y que además la conocía de toda la vida. - Creo que debe de ser sin querer, al hacer los cambios pero voy a estar atento Al poco rato, veo que cuando hace un cambio pasa la mano por la pierna desnuda de Isa, y no sabía que hacer, si increparlo ahí mismo y bajarnos o dejar correr un rato y luego pasarme yo al medio Resolví lo segundo y además le dije a mi esposa que si no le parecía divertido calentar al viejito y luego, a solas, reírnos y contarnos las sensaciones que teníamos en esas circunstancias - Papi, me toca , me está metiendo mano , me dijo, pero ya no tan despacio como para que Ruben no escuchara. - Dejalo dormir, dijo èl, no se despertará y a vos te va a gustar - Noooo, no quiero - Pero mirá, se ve que a Nacho no le disgusta, mirá el bulto, se le está parando . - Papi, Papi, despertá, no quiero seguir asi - Que pasa? Dije yo - Papi, me está tocando toda, decile algo - Que va a decir el putito, no ves que está disfrutando que te toque un macho, mira como está, verdad que te gusta que la toque putito? - No, no señor está equivocado, - Y vos putita, abrí las piernas para que pueda acariciarte, vos vas a gozar y el va a mirar y también lo va a disfrutar - Papi, que hago? - Amor, Isa, que tenes ganas de hacer? - Mi amor, estoy muy caliente, pero no creo que esté bien Mientras charlábamos asi, Ruben, entró en un camino vecinal, y paró el camión cerca de un monte, y empezó a tocarle las tetas, las piernas y a besarle el cuello , cerca de la nuca. Isabel se recostó bien contra mi y dejó la cola un poco levantada, lo que ayudó a Ruben a bajarle la falda junto con la tanga que llevaba y empezó a acariciarle la conchita por detrás Yo no podía creer, pero cada vez me calentaba mas - Vas a aprender putito como se coje a una pendeja asi, se ve que es muy calentona y que vos no sabés cojerla Mi pija no daba mas de dura, no recuerdo nunca haber estado tan excitado. - Señor, déjela, no le haga nada, no ve que ella no quiere? - Calla putito, no ves como está de mojada? Decile a ese que es lo que estás queriendo en este momento - Papi, es verdad, estoy muy caliente, me dejas que se la toque? - Bueno, si tenes ganas de tocarla, pero nada mas, solo le haces una paja y seguimos, le parece bien Ruben? - Vos cállate putito, ella quiere tocarla y besarla, decile eso, es eso lo que queres Isabel? - Papi, quiero tocarla . Isabel le sacó la pija y vimos algo que no pensábamos, que a un señor de esa edad le quedara tan dura. Era ligeramente mas grande que la mia pero se veía muy dura- Ella empezó a masturbarlo y Ruben parecía estar en el cielo, yo no podía creer lo que estaba viendo, pero me calentaba cada vez mas. - Dale putita, cometela, yo se que tenes ganas de chuparla, dijo mientras con su mano empujaba la cabeza de Isabel hacia su pija. - Noooooo, como cree que le voy a chupar eso delante de mi marido? - Si putita lo vas a hacer, porque vos tenes ganas pero mas porque Nacho es quien quiere verlo. Verdad? - No señor, yo solo quería que se la acaricie nada mas - Te va a gustar ver como me la chupa y luego me la voy a coger bien - Papi, que hago? - Bueno … yo no se - A ver putito, decile que vos queres ver como me la chupa, porque de lo contrario me la vas a chupar vos, ya veo que tenes ganas - No, no es asi, yo no quiero - Pero queres ver como me la chupa y como me la voy a coger? - Bueno, si. No hizo falta mucho mas para que Isabel se la empieze a chupar, y realmente casi acabo solo de mirar a mi mujercita adorada chupando una pija con esas ganas Al poco rato Ruben dijo que nos bajaramos del camión, tendió una lona en el suelo y se acostó en ella. - Vení puta, vení y cabálgame, mostranos como gozas con un macho de verdad Isabel se montó en la verga y empezó a gemir como loca, nunca conmigo había gozado de esa forma, yo mientras me pajeaba mirando eso . Gemía , gritaba, pedía mas y vi como acababa un par de veces En un momento me di cuenta que la estaba cojiendo sin condón y que eso era peligroso, le pedí que no le acabara adentro - Claro que le voy a acabar adentro puto, pero en el culo - No, dijo Isabel, yo soy virgen ahí - Entonces este putito va a ver como se desvirga un culito lindo como el tuyo - Ponete en cuatro. - No Ruben, por favor no - Queres putito que se lo rompa? Contestame vos Nacho, queres que le rompa el culo? Que se lo desvirgue para que a vos te quede mas fácil otra vez? - Por favor, Ruben, te prometo que vas a ser el primero, pero no hoy, hoy quiero tragarme toda tu leche, quiero que me acabes en la boca y tragarla, me vas a complacer? En ese momento empecé a acabar yo, y se ve que a Ruben lo excito mas eso , porque se la sacó de la conchita y se la puso en la boca, se convulsionaba, vi como le salía a Isa leche por la comisura de los labios, pero se tragó todo, cosa que conmigo no quería hacerlo. Luego nos subimos al camión, y no charlamos mas de eso en todo el camino, solo cuando estábamos al llegar, que Ruben nos dijo: - Miren que ese culito es mio, que lo voy a desvirgar yo. Está claro, verdad? Lo teníamos claro, sabíamos que quien lo iba a estrenar era él, pero eso es otra historia, si les gustó esta, hagan los comentarios y les cuento el resto.

Autor: Anónimo Categoría: Infidelidad

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Después de mi embarazo

2019-08-25


Bueno mi nombre es sandra, tengo 25 años, fisicamente me considero una mujer con muchos atributos, soy blanca de senos grandes,buena cola y unas piernas bien torneadas. Todo empezo bien en mi relacion con jorge, asi se llama mi marido, yo siempre he sido muy caliente y jorge me complase a medias, con el pasar de los meses quede en embarazo. Desde ahi fue que todo empezo a cambiar conmigo, ya no me trataba igual, ala hora de hacer el amor a veces me decia que no porque le hacia daño al bebe, y las veces que lo haciamos no quedaba satisfecha. Pasaron los nueve meses y tuve a mi bebe, al tiempo cuando ya podia tener relaciones,.yo en la noche buscaba a mi marido y el me decia que no que estaba muy canasado. Un dia que sali al patio de mi casa a lavar una ropa del bebe, llevava puesto un mocho que se me ve un poco la punta de la nalga, una camisilla, estaba sin bracier porque estaba en mi casa,al rato de estar lavando me saluda julian mi vecino, un señor de 42 años, me puse a conversar con el un rato, y notaba que no dejaba de mirarme las tetas, como me habia mojado la camisilla me habia quedado como transparente y se me notaban los pesones, no se porque me dio morbo, y el como siempre habia morbosiado conmigo antes de quedar embarazada, me decia que tetas tan ricas, y otras cosas mas, pero yo no le decia nada a mi marido para evitar problemas. Asi que esta vez no hiba hacer la exepcion, me pregunto si todavia le daba pecho a mi bebe, yo le dije que no que a el le gusta es el tetero, me dice lastima que se pierda esa lechita y tantos con ganas, y le pregunte como quien, y me dice a mi me gustaria, en esas me llamo mirado y me fui a la casa, yo sentia como me miraba las nalgas porque cuando di la espalda me dice que nalgotas tienes. esa noche volvi a insistirle a mi marido, pero nada, y me dormi caliente, pensando en julian chupandome las tetas, y clavandome su verga. Asi que esa noche decidi darle a probar lo que el queria. Al dia siguiente que mi marido se fue, me bañe y me puse una falda corta que dejaba ver bien todas mis piernas, una blusa de botones, sali al patio a echar una basura al tanque, y ahi estaba lo salude y me dice que linda que estas. Yo tenia que hacerlo venir ala casa sinque el sospechara, entonces le dije que. Si podia ayudarme a mover un mueble, el me dijo ya voy, entre a l casa y me desabone dos botones de mi blusa, se me veian los senos y parte del bracier, al momento llego , y enseguida dirijio la mirada a mis tetas, y me dijo y tu marido , yo le dije que no estaba, le dije cuales eran los mubles que habia que mover, al rato que acabo le di agua, y me dijo ya que tu marido no esta porque no cumples mi fantasia de tocarte esas tetas tan grandes y cargadas de leche, yo le dije esta bien pero que no le dijera a nadie, el se levanto y espezo a tocarme las tetas oor ensima de mi blusa, me empese a calentar porque tenia rato que un hombre no me tocaba. Asi que me quite la blusa y el bracier, a el se le querian ... salir los ojos de verme asi, empezo a tocarme los pezones y empezo a salir leche y yo le dije, don julian ahi esta lo que quiere no desperdicie ni una gota, el empezo a chuparmelas tetas y me decia que ricas que estan, yo le puse la mano en su verga y siento por encima de su pantalon que tiene una verga grande, asi que fui bajando y le abri el pantalon, cuando saco su verga,era grande , tenia unos guevis grandes aunque un poco arrugado, y le dije hoy todos tus sueños se haran realidad. Se la empese a chupar como loca, porque tenia rato que no chupaba una verga y menos asi de grande, el me seguia tocando las tetas, luego me dijo sientate me sente, me empezo a chupar la vajina, me daba unos lenguasos que sentia como un corrientaso, me levante y el se sento el sofa, me la empece a meter es verga grande, pero al principio no podia porque yo soy de vajina estrecha, al rato ya la tenia adentro, empese a cabalgar es rica verga, sentia una sensacion de gusto, un placer que no podia describir, el mientras yo subia y baja me chupaba las teta, decia que estrechita que estas, luego se levanto y yo me puse en cuatro,esa es mi pose favorita porque siento los guevos golpiandome, me empezo a dar duro yo agarre un cojin del mueble y lo apretaba, me estaba cogiendo como nunca me habian cogido,ya tenia mi primer orgasmo pero a el nada que le llegaba, mientras me la metia me decia que traseron que tienes y me pegaba unos cachetasos en las nalgas que me exitaba, y me dijo quiero meterla dentro de tus tetas, asi que el se quedo de pie y le empece hacer una paja con mis tetas, al rato me dijo me voy a venir y le empezo a salir esa leche calientica que me cubrio gran parte de mis tetas, se vistio y antes de irse me dijo cuando quieras repetimos, yo le dije que le habisaba, me fui al baño y quise probar la leche de el, era un sabor bien rico,. Hubo varias veces que el se volaba el patio, pero el solamente me chupaba las tetas para sacarme leche, lo mismo hacia yo se la chupaba, y la pajiaba con mis tetas para al final tragarme su leche, quede adicta a la leche de julian. Chaoo espero que les haya gustado mi aventura

Autor: Anónimo Categoría: Infidelidad

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Primero mis cuernos

2019-08-25


Descubrí a mi mujer poniéndomelos. Pero en este juego jugamos los dos. Conoci a mi mujer hace mucho tiempo. Ella es mujer de ciudad, yo mas bien de pueblo. En la epoca de la crisis, me quede sin trabajo y mi suegra( carla) me ofrecio, su negocio ( ella se jubilaba ). Yo acepte, mi mujer evidentemente estaba muy contanta. Ella volvia a su barrio de la periferia, cerca de su madre. ( mi suegro y mi suegra se divorciaron ya hace tiempo). Tambien nos dejaron una casa para vivir. ( mas tarde la describire) Maria mi mujer es rubia, media estatura, un poco caderona. Una mujer guapa, algo llamativa, ella es comercial por la comunidad valencia, y murcia. nunca he dudado de ella, siempre ha venido la mayoria de los dias a dormir a casa. siempre hemos sido felices. Tenemos dos hijas pequeñas. van a salir a su madre. Todo comenzo cuando nos mudamos. estamos estresados, ente la mudanza , el nuevo negocio, la crisis, etc. solo haciamos que discutir, y ademas por cosas casi sin importancia. El sexo por aquel entonces, era muy escaso, pero muy bueno, nos hemos entendido muy bien siempre. - carla -- esta muy estresa mi hija, haber que la haces o que no la haces.... -yo -- por dios carla, me vas a poner colorado. carla-- que tal te va todo sin mi, te haces con el negocio. yo-- si la verdad es que le estoy cogiendo el gusto, el barrio es mas grande de lo que yo recordaba. carla-- se an venido a vivir muchas parejas jovenes. por cierto donde estan las niñas que me las llevo. yo-- estan en la habitacion, estan emocionadas, la semana que viene empiezan las ferias, y claro a jugar todo el dia. carla-- alguna noche os las quitare para que salgais solos..... yo -- de momento lo vamos ha hacer como el año pasado vamos a salir cada dia uno, pero gracias. carla-- ya habeis hecho la peña. os habeis juntado. yo-- si claro. ya somos 12 parejas y los niños. ( 1 pareja son mis cuñados- manolo y sara, mas dos niños. y marta la hermana mayor de mi mujer ) carla-- haber si este año me buscas algun amigo tuyo, y me lo juntas con marta.... yo-- creo que tu hija la mayor esta muy agusto sola. carla-- sola... pero si me cuentan que se acuesta..... con todo bicho... yo-- despues de su divorcio y de los cuernos de su ex. a mi no me estraña nada. yo-- no me mires asi , ya encontrara a alguien..... Mi mujer por fin estaba de vacaciones, limpiabamos la casa, hay que prepararla para las ferias, que luego se llena de gente. pin pin sono un wasap. Maria miro el movil, me miro como distraida y se fue a la cocina. que raro. yo-- quien es, no sera del trabajo. Maria-- no, no es marta. Me dice tonterias. yo-- voy a por las niñas, a casa de tu madre. maria--- vale. 5 minutos despues. carla-- quien es. yo --- vengo a por las niñas carla-- ya bajan, las mando con marta. yo -- muy bien marta-- que tal cuñado yo-- bien como siempre, me dijo tu madre el otro dia cosas de ti, esta procupada. marta-- no se de que, vivo mi vida a tope. yo-- por mi bien, as quedado con maria. marta-- no, no hemos hablado de nada en dias. yo -- que raro si me a dicho que estaba hablando contigo por wasap. marta-- conmigo no. sera otra marta.... yo-- sera........ 2 dias antes de las ferias pin,pin wasap yo-- dile a quien sea que son las 12:00 de la noche. maria-- ves a mirar a las niñas, como se despierten ya veras.... yo-- voy Mire a las crias, ellas estan dormidas. volvi despacito, me gustaba la pelicula que estabamos viendo en la tv. antes de entrar en el comedor, vi a maria levantarse y morderse un labio, se fue al fondo, y se puso la mano en la cabeza. Dijo no con la cabeza y se volvio a sentar. Cuendo regrese mire el movil entre sus manos, pero no vi nada raro. sea lo que sea lo borro o se salio. maria-- ostias me as asustado, vienes como un gato. yo -- perdona no sabia que tenia que venir haciendo ruido. maria-- puffffff. yo-- que te pasa, te veo muy nerviosa, es el curro. maria-- no, no, hoy estoy espesa. 1 dia antes de la feria. yo-- salimos ya, que las crias quieren ir a saltar a las colchonetas. maria-- ir vosotros , yo tado un poco. pin pin otro wasap. Ya en la feria, vi a mi cuñado manolo, se acerco con una cerveza. manolo-- que tal cuñado, toma, fresquita. yo-- gracias hombre, tus niños. manolo-- alli con sara. esta noche cenita en la peña. yo-- guay, esta todo comprado. manolo-- claro. La peña es un local, que nos deja el ayuntamiento, para reuniones, y otros menesteres. Esta muy bien. Es un local de 200 metros cuadrados, con baño y una pequeña cocina. marta-- yo me encargo de cuidar a los crios. sara-- maria y yo vamos ha hacer la cena con ....... sara vosotros poner la mesa, y todo lo demas. Los moviles los dejabamos todos en una mesita, fuera de la cocina. ya que decidimos por lo menos las cenas estar sin el. el mio y el de mi mujer estaban cargando. pin pin wasap. mientas iba y venia, sonaban los moviles. una llamada, pin pin muchas cosas. al final me puse a mirar el mio, por si acaso, pin pin se ilumino el de maria. solo vi marcelo, y quien coño es marcelo.. Segui a lo mio llevando platos, servilletas... pin pin otra vez el movil de maria, pero esta vez lei " luego a la 1". Luego a la 1 que. no dije nada. marta-- nos vamos ya a la feria y vemos que hay. maria -- por mi si, manolo-- pues vamos todos a dar una vuelta. salimos todos, estaba todo hasta la bola de gente. Nos dirigimos a las colchonetas para que los crios se monten. yo-- manolo que hora es. manolo-- la 1 y media, ya estas pensando en irte, las crias se lo estan pasando bien. yo-- no, pero va siendo hora, las crias tienen que dormir. manolo-- ffuuuu, ademas tu mujer esta ocupada, esta hablando con marcelo y su mujer. En ese momento me dio un vuelco el corazon, al oir el nombre de marcelo, pero me calme al ver habia mas gente alli. me acerque poco a poco y cuando estube cerca, maria ya me vio y me presento al tipo. y tambien me presento a su mujer e hijo. Poco a poco me fui calmando, como habia pensado mal, seguramente era un antiguo amigo y yo pensando mal, menos mal que no habri la boca, siempre me pierde la boca. ya en casa. yo-- de que conoces a esta pareja, no los habia visto nunca por aqui. maria-- a marcelo lo conozco de siempre, a su mujer Claudia solo la vi una vez hace tiempo. yo-- no es de por aqui no?? maria-- no, es velozolana. creo Hablando y hablando al final me izo una acaricia en la espalda, luego me beso por el cuello y me pregunto que si queria. jeje por supuesto. no volvimos ya hablar mucho mas, nos besamos un rato en la boca, despues segui con besos en su cuello, mientras apretaba sus tetas con mis manos. la di la vuelta y la empece a besar por el cuello, mientras la desnudaba, la segui comiendo. volvi a darle la vuelta y tenia sus tetas delante de mi, me las comi con ganas, notaba sus pezones duros. continue bajando y ya la quite la falda y su tanguita. segui besandola, por alante , por las nalgas... se resistio y se puso delante mia, me tocaba a mi. me quito la camiseta y ella tambiem me beso por todos lados, sus labios me quemaban la piel. me quito el pantalon y observo como mi polla ya estaba en posicion. me la cogio por fuera de los cazoncillos, apretando un poco. me tiro encima de la cama, quitandome los cazoncillos, me agarro mi pene y enpezo a bearme mi grande, saco su lengua y jugando me ensalibo el grande. Me miraba mientras me hacia esto, me miraba con ojos de puta, y con ojos de sentirse con el poder. siguio metiendosela en la boca, hasta que ya empezo a saborearla bien, subia y bajaba continuamente. sentia mucho placer. yo queria hacer algo por ella, a si que la cogi por la cintura y la obligue a ponerse entre mi cabeza. Tenia ante mi su coño sabroso, empece despacito, por fuera a lamer, pero pronto no pude contenerme y meti mi lengua en su coño. oia como la gustaba, mientras ella mas , y mas me comia. volvio a girarse y se puso encima de mi, se agacho , nos besamos. sentia como palpitaba mi polla por fuera, tocando su coño desde fuera. Ella ya no pudo mas y alargo el brazo, poniendose mi polla en la entrada. Al principio entro despacito, pero ella queria mas y con un golpe de su cadera, se metio mi polla hasta dentro, bien dentro. oia como su respiracion se hacia mas fuerte. subia y bajama recoriendo toda mi polla, estaba bien lubricada. subia y bajaba golpeandome fuerte, de pronto se paro y se quito de encima de mi, salto de la cama y busco una almohada, me la puso debajo del culo. y volvio a subirse. volvio a seguir recoriendo mi polla, de vez en cuando se agachaba y me dejaba comerme sus tetas. no tardo mucho en aumentar el ritmo, tenia una respiracion mas fuerte. se volvio a agachar y me me dijo que si se lo iba a dar. Yo la respondi que si. Senti como desde mis adentros subia por mi polla mi semen, ella se quedo ya quieta y los dos nos corrimos como cerdos, llene ese coño de mi leche hasta lo mas profundo. se tumbo encima mio y nos quedamos abrazados un buen rato. al final como siempre nos separamos, nos limpiamos y nos besamos. Hasta mañana amor. Al dia siguiente me castigue un poco, mira que dudar de ella. Solo mi mala cabeza podia pensar cosas raras. Primer dia de ferias sali por la tarde con mis crias. nos dimos un gran paseo, comimos unas patatas fritas y estubimos viendo el ambiente, todo estaba lleno. nos dirigimos a la peña y volvimos a colocar todo. Esta vez no sono el movil, o por lo menos yo no lo vi. maria-- acuerdate que esta noche me toca a mi salir, te quedas con las crias. yo-- ya lo se, haber lo que haces. maria-- estando en mi barrio que todo el mundo me conoce, y con mis hermanas poco puedo hacer. yo-- que te diviertas. Me fui con mis hijas que ya estaban agotadas, era pronto, pero es mucha tela para ellas. Cuando llegue a casa serian las 12:00. Las acoste y me dormi. Senti la puerta de casa mire el reloj de la mesilla y eran las 4:00, ella se denudo y se metio en la cama. No me dijo nada se dio la vuelta y se durmio. pin pin joder con el movil, mire el reloj y eran las 5:30 quien coño manda wasap a esas horas. segundo dia Por la mañana, ya descansadas mis hijas me pidieron ir a dar una vuelta. vale vuestra madre duerme y es mejor no hacer ruido, vamonos. nos dimos un paseo largo y me pidieron subir a las colchonetas, las di dinero. manolo-- coño cuñado ya por aqui. yo-- si, ya veo que venimos a lo mismo. manolo-- no hay quien soporte a los crios en casa. Tomar dinero y subir a las colchonetas. yo-- que tal ayer, mucha fiesta. manolo-- no bebi mucho, ya sabes que sara no me deja, por el colesterol. yo-- habia mucho niñato. manolo-- no mucho, ellos estan de botellon , en otro lado. yo-- algo que contarme, alguna borrachera, peleas, etc. manolo-- pues la verda es que estubimos tranquilitos, pero te veo muy normal. yo-- a mi normal, como siempre, por que lo dices. manolo-- creia que ya lo sabias. yo -- el que debo de saber. manolo-- por la noche estubo tu mujer hablando mucho tiempo con marcelo. yo-- bueno son amigos y hace tiempo que no se ven. que cara de tonto me pones tio. manolo-- eran muy buenos amigos ante de llegar tu... me entiendes. yo-- bueno, maria tiene un pasado. no me a dicho nada. joder tio estas cosas no se dicen asi, me voy a comer la cabeza. Una de las niñas se cayo y me fui corriendo a ver que pasaba. ya no volvi a hablar con manolo. Pero si que vi una mujer morena mirandome, reconoci su rostro. yo-- hola claudia que tal. claudia-- bien, bien he traido al niño a las colchonetas, como todo el mundo veo. yo-- es un deporte nacional lo de las colchonetas. claudia-- si, as venido solo, con tus hijas. yo-- si mi mujer llego a las 4, tarde y esta dormida. la toco salir ayer. claudia-- pues mi marido llego a las 6:30 y muy borracho. Volvi a respirar, por lo menos llego mas tarde ese a su casa. Que bobo manolo, si no soy yo , me hacen pensar mal los demas. respira y controla tus sentimientos. yo-- me dijo mi mujer que no eres de aqui. claudia-- no, soy venezolana, mis padres hace mucho tiempo se vinieron para españa, teniamos problemas con la politica alli. no quiero recordarlo. yo-- lo siento, no queria que pasaras un mal momento. claudia-- nos sentamos en esa mesa y te envito a una cerveza, desde alli se ven a los niños. yo-- no hay problema. Vi a manolo como nos miraba, como si estubiera cometiendo algun delito o algo. Tubimos una charla muy amena, para ser sincero me cayo muy bien, terminamos nuestras cervezas, y ella ya se levanto. No pude dejar de mirarla, morena, pelo largo, delgadita y de una estatura media. Lo que mas me gustaba era su cara, para mi es guapisima. Nos despedimos y me fui para casa. Di de comer a mis hijas y nos hechamos un poco. yo-- he visto a los vecinos, a los de madrid. maria-- a que bien, preparate que te tienes que ir a la peña, yo me quedo con las niñas, que no quieren salir. yo-- no quieren salir ellas o tu. maria-- ninguna. yo-- ya salgo, que les digo a tus hemanas de que no sales. maria-- lo que te de la gana. sali a la calle y a lo lejos vi a mis vecinos de madrid, muy majos me saludaron muy efusivos. pepe-- hola vecino , toma una cerveza, quieres cenar. yo-- no, gracias me voy a la peña con mis cuñados. pepe-- tomate la cerveza, y luego te vas. Despues de la cerveza vino, otra y otra, parecia que todo el mundo me queria invitar. No les dije que no. pepe-- quieres ya una copa, nosotros vamos a empezar. yo-- pues la verdad es que si , gracias. Voy a llegar muy tarde pero contento. pin pin movil. manolo-- donde estas, ya hemos cenado. yo-- estoy con mis vecinos. no os preocupeis por mi, voy a tardar. Segui hablando con ellos, muy ameno todo. Al poco vi una figura muy familiar, es mi suegra, donde ira. L segui con la mirada hasta que netro en mi casa, y cerro. bueno va a ver a las crias. se hacia de noche muy rapido, y otra copa me pusieron. Al rato vi como mi suegra se llevaba a mis crias, la direccion que tenian era de su casa. pepe-- mira tu suegra y las crias, creia que me habias dicho que hoy tu mujer se quedaba con ellas y tu salias. yo-- si ese es el plan. pepe-- lo mismo tu mujer te quiere dar una sorpresa y va a salir contigo. yo maravilloso. Cogi el movile y escribi. yo-- oye cuñado, esta en la peña maria ya. manolo-- no, aqui no esta. no se quedaba en casa ella. yo-- no me hagas caso ya estoy borracho. paso por lo menos otra hora, mis vecinos ya se fueron uno a uno. pepe-- nos vamos, te vienes con nosotros. yo-- no, voy a casa al baño, en la feria os veo y te invito a un copazo. M fui a casa, mareado, he bevido demasiado, entre en el baño y descargue bien. pin pin manolo-- pero donde coño andas, nos vamos a la feria. yo -- estoy en casa en el baño. manolo-- en el trono no, cabron. yo -- si voy a tardar. Y por fin, sali de alli, sali de mi calle y cruce a la de enfrente. Seguia muy tocado del alcohol, y decidi sentarme en un banco un rato, se estaba bien esa noche hacia fresquito. No se el tiempo que estube alli, ya me levantaba cuando al fondo vi una sombra, una persona venia calle abajo, en direccion contraria a la feria. Otro borracho pense yo, pin pin hoy como su movil sonaba, el leia y seguia, se paro justo en la entrada de mi calle y siguo hacia ella. quien sera no me suena este tio, un vecino no puede ser. Paro en mi puerta, miro el movil y escribio algo, de pronto sono la cerradura de la puerta, abrio y entro. " pero que coño" fui para alla, despacito, habre tenido una vision. La casa de mi suegra es de dos platas, abajo esta un garaje, con un baño, y la entrada a la calle. Arriba da cuando subes la escalera, estan lo primero las terrazas. a la derecha desde la terraza vas a la cocina y 2 habitaciones. Y a la izquierda por la terraza vas al comedor , la habitacion principal y baño. muy rara. Mientras subia no podia pensar, no dejame de repertime que no podia ser, sera una broma. Arrba del todo me dirigi a la derecha, no vi nada por las ventanas, entonces me dirigi a la izquierda, primera ventana nada, di unos cuantos pasos y en la segunda ventana vi luz... Me asome y vi dos figuras, habia una luz, la luz de la mesilla, lo suficiente para ver que pasaba. mi mujer besaba a marcelo en la boca, un beso con lengua muy apasionado, cuando se adapto mis ojos a la luz empece a ver todo mas nitido. Ella tenia su pene ya de la mano, que masturbaba, todavia no le habia bajado los pantalones. Pin pin joder el puto movil, baje el volumen y vi algo que me habia mandado mi cuñado. Cuando volvi a mirar mi mujer estaba de rodillas, comiendose su polla, ya dura, estubo un gran rato. recupere un poco el juicio y me empece a cagar en todo, la mato me repetia y al el tambien, cabrones. Sin embargo en mi pantalon tenia la polla muy dura, casi me hacia daño apretando el pantalon. Volvi a mirar y ella seguia chupando esa polla, pero ya le tenia tumbado en la cama. rrrr rrrr el vibrador de movil, coño voy a ver. manolo-- te estas perdiendo todo, bobo. Yo pense mara mi " si tu supieras". otra vez volvi a mirar pero esta vez era ella quien estaba boca arriba, el estaba con su cabeza entre las piernas, se lo estaba comiendo, y tengo de decir que muy bien por que a ella la¨oia gemir ( me averguenza decirlo pero mas que cuando yo se lo hago). ella le cogio de la cabeza y le obligo a subir, volvieron a besarse, el coloco su polla en la entrada de coño de mi mujer y ella le invito a pasar, al principio se la metio muy despacito, pero al ratito empezo a darle unas enbestidas salvajes. yo ya tenia mi pene fuera y empece a masturbarme, estaba muy furioso, pero tambien muy escitado viendo todo aquello. El siguio y siguio hasta oir una fuerte repiracion, unas pocas sacudidas mas y se corrio dentro de su coño. Una gran corrida, estubo mucho tiempo dentro de ella. Yo tambien acabe, vibro otra vez el movil y me dirigi a la escalera. manolo-- oye no estaras follando, cabron por eso no vienes. Empece a escribirle, pero todo lo borraba, que le ponia yo. Y estos cabrones que estaran haciendo, volvi por la terraza a mirar pero esta vez no estaban en la cama, fui ventana por ventana hasta descubrir que estaban en el salon, el estaba sentado en el sofa grande y ella encima, seguian follando, ella subia y bajaba al principio despacito , pero luego cogio un ritmo frenetico, volvi a sentir mi pene grande y lo volvi a sacar , me volvi a masturbar. Ella se corrio era evidente por que de pronto se paro y se hecho hacia delante ya rendida de placer. El con su fuerza la levanto y la tumbo boca abajo, dejando su culo al descubierto, se coloco detras y se la metio hasta adentro, golpeaba y golpeaba las nalgas de mi mujer con su cuerpo, ella se volvio la cabeza y ya estasiada le grito " vamos correte cabron llename de tu semen" No tardo mucho en cumprir sus deseos y se volvio a correr. Yo tambiem me corri. Ya era mucho para mi, me largue de alli y me dirigi a la feria. Seguia enfadado, pero no podia comprender porque no entre alli y les monte un pollo a lo bestia. Alli en la feria me encontre a claudia..... pero eso ya es la segunda parte de esta historia. Hay 4 partes mas. Por favor si os ha gustado escribirme, y si no os a gustado tambiem. Y que soy nuevo en esto y la verdad me gustaria sabe si soy algo decente o muy malo. Esta historia es real, menos los nombres de los personajes.

Autor: POL Categoría: Infidelidad

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El nuevo Jefe de mi mujer 2

2019-08-25


Continuación de como fueron sucediendo las cosas hasta su marcha. Ya estaba de camino cuando se me bajó la tensión sexual del momento y pensé: ¿qué estoy haciendo? Voy a por el pasaporte de mi mujer para que se vaya con su futuro jefe a Méjico, ni más ni menos. Yo estoy loco. Me he vuelto majareta. Pensé en dar la vuelta y dejar las cosas como estaban y en ese preciso momento me llamó mi esposa. ¡Qué ilusión tengo, cariño mío! Será la primera vez que me vaya “de vacaciones” con una amante mío y que estés tu de acuerdo. Estoy excitadísima. Es la mayor prueba de amor que jamás me has hecho. ¡¡Te quiero tanto!!! Joo, pero es que es muy fuerte. Me están entrando las dudas ahora mismo. ¿y si es un depravado?, ¿y si te pasara algo? No sé. Estoy muy indeciso ahora mismo. Es un buen tío, lo sé y sabes que mi intuición nunca falla. Debes confiar en mí, sé defenderme sola ante los hombres y éste no va a ser menos. Solo será un mes de prueba y volveré contigo. Jamás dejarás de ser mi hombre. Eso debes tener muy claro. Vale. Pero no me hagas que esté nervioso, por favor, necesito que hablemos cada día y me cuentes todo con pelos y señales. ¿de acuerdo? No lo dudes. Por eso te llamaba. Me ha invitado a cenar y le he dicho que venga a recogerme al hotel. Quiero que el recepcionista nos vea magrearnos y piense lo puta que soy y lo cornudo que tu eres. ¿te apetece que lo haga? Uffff. Ya me has puesto el rabo duro, cabrona. Pues claro que quiero. Y, ¿Cómo lo vas a hacer? No te lo diré ahora, te lo contaré cuando suceda. Vale. Venga prepárate para cenar, no te entretengo más. Luego hablamos. Ah, se me olvidaba. ¿Y D. Alfredo que opina de mí? Ya le sacaré información esta noche. De momento no hemos hablado de ti mucho. Pero no te preocupes que te dejaré en buen lugar. Perfecto. Luego hablamos, te quiero, amor. Y yo más, besos grandes en tu cornamenta, mi ciervito. Me había tranquilizado un poco y solo tuve que tocarme el rabo y descubrir que esta duro como una piedra. Lo cierto es que todo esto me estaba excitando. Me bajé los pantalones mientras conducía y me puse a tocarme la polla imaginando la situación. Después de 3 horas y media de viaje llegué a casa, cogí el pasaporte y algo de ropa interior sexy de mi mujer. También cogí un wicked weasel excesivamente pequeño que ya no se ponía mi mujer pues era realmente escandaloso, pero pensé que para las playas de Méjico lo mismo si se atrevería a ponérselo. Lo dejé todo preparado y me fui a cenar. Mientras cenaba en un bar cercano a mi casa, donde conocemos al dueño recibo una llamada de mi esposa. Pensé que era mal momento, pues me podría a tope y sería vergonzoso para mí, pero, después de todo, un buen cornudo debe pasar por este tipo de situaciones. Todo esto lo pensé mientras sonaba el móvil, me armé de valor y lo cogí. Cariño, ¿Cómo estás? Bien, cenando en el Atrio. ¿y tú? Mira te llamo, porque voy a entrar al hotel con Alfredo, tengo que recoger una cosa de la habitación y le he dicho que a ti no te importa que suba conmigo un ratito a darnos una ducha juntos antes de ir a cenar. Así que te lo paso para que se lo digas tú mismo de propia voz, que a mí no me cree. Ahh, por cierto, estamos en la recepción del hotel, ya sabes por qué te lo digo. Mierda, me puse hipernervioso, tenso, me latía el corazón a mil por hora, no sabría qué decir. Esto esra una encerrona en toda regla, pero ella sabe que estas cosas me ponen muy cachondo. Aló, ¿estás ahí? Sí, D. Alfredo, estoy al aparato. Deja ya esos formulismos, para vos soy Alfredo, ¿ok? Por mí perfecto, le hablaba de usted por educación, pero veo que ya vamos a tener una relación un poco más intima. Jajaja. Eso es. Le llamaba para que me confirmara lo que me está comentado su mujer. No quiero faltarle el respeto en ningún momento, no es mi intención ni mucho menos y si usted no está de acuerdo con los términos del contrato de su mujer podemos modificarlos desde este momento. No entendía nada, bueno, sí que lo entendía. Estaba delante de la recepción y no pdía hablar claro, pero yo quise hacerle hablar allí delante del recepcionista para hacer lo que habíamos planeado mi mujer y yo horas antes. Que sepa que soy un cornudo y mi mujer una puta. ¿A qué cláusula del contrato se refiere exactamente? Ya me entiendes. A la de disponibilidad absoluta por razones del trabajo. Por supuesto esa cláusula hace que el montante económico del contrato ascienda proporcionalmente a las horas invertidas en hacer otras gestiones no encomendas por el convenio laboral. Lo que viene siendo que usted le pagará a mi mujer un plus por ser su puta. ¿Me equivoco? Yo más bien diría scort, suena menos agresivo. Pero sí, a eso me refería. ¿Te parece bien el trato? En cuanto al tema económico no te preocupes que sabré valorar las destrezas de tu mujer, de las cuales ya me ha enseñado algo y estoy gratamente satisfecho, pero al igual que con el trabajo oficial, en este debe pasar el mes de pruebas. De acuerdo, estoy de acuerdo con el trato, pero solo una cosa más. Necesito que cada vez que trabaje de puta, o de scort, me gustaría que fuese documentado gráficamente para ver si realmente hace bien su trabajo. Me parece adecuada la contraprestación. Cerremos el contrato verbalmente y cuando lo tenga redactado, en la cláusula de disponibilidad irán incluidas las alegaciones de forma que nosotros sepamos de qué se trata. Si más le dejo que su mujer me está agarrando de la mano para llevarme a su habitación. Un saludo. Cariño mío, ¿sigues ahí? Joder cabrona, que vas a ser su puta oficial, ¿le has escuchado? Claro ha sido idea mía. ¿A que soy muy buena negociando? Te dejo que tengo que hacer mis horas extras, ya te voy contando. Besos cornudito mío. Y todo había sido delante del recepcionista, ya le quedaba claro mi situación de cornudo consentidor. Ahora, yo aquí con la polla como el mástil de la bandera del Colón y sin poder levantarme para irme a casa de lo empalmado que estaba se me notaría mucho. Así que pedí una copa después de cenar y al ratito me fui. Llegué a casa, no dejaba de mirar el teléfono por si llamaba o escribía algo. Pero nada. Al cabo de un rato sonó una entrada de mensaje de whatsapp. Mi corazón empezó a latir, mi polla se puso tiesa. Yo desnudo en la cama esperando algo así. Abro el mensaje y no había nada escrito, pero sí una foto que no tardó en descargarse. Era mi mujer en el jacuzzi, de espaldas, desnuda duchándose, la foto se la había hecho Alfredo como era lógico. Luego llegó otra foto. Ella a cuatro patas con el jacuzzi lleno de espuma. Y después un mensaje: Amigo cornudo, acabamos de refrescarnos y pensábamos ir a cenar pero antes, creo que me voy a coger a tu esposa. Luego te mando reportaje fotográfico tal y como hemos quedado. Con esas dos fotos ya me masturbé como un colegial. No cabía en mí de gozo. Me invadió el cansancio y el sueño cayendo dormido hasta las 5 de la mañana que era la hora que me tenía que levantar para volver donde estaba mi mujer disfrutando como una perra con la verga de su jefe. Lo primero que hice fue coger el teléfono y tenía varios mensajes. Unos de mi esposa y otros de su jefe. Decidí leer primero los de mi mujer. Amor, te cuento lo que ha pasado porque seguro que estás descansando y no quiero desvelarte. Me metí en el jacuzzi para darme una ducha nada más llegar al hotel. Empecé a ducharme y él me miraba diciendo lo espectacular que se me veía. Al ratito se metió él, empezó a besarme el cuello, ya sabes cómo me excita sobremanera que me hagan eso. Sin más empezó a decirme guarradas cerca de la oreja: – Te voy a follar tan fuerte que te va a doler el cuerpo toda la noche, que lo sepas. Tengo tantas ganas de romperte el coño que lo pienso hacer aquí en la pileta Así llama él al jacuzzi). Como sabe ponerme cachondo el muy cabrón. Cerré la bañera para llenarla y bañarnos en vez de ducharnos y le pareció buena idea. Frotó su polla entre mis muslos para que notara lo cachondo que estaba y lo preparado que se sentía para meternos en faena. El agua ya estaba caliente y yo dispuesta a cubrir nuestras expectativas de ser la mejor puta que se puede ser. Una vez dentro, empecé a enjabonar todo su cuerpo. Él hubiera preferido empezar con el sexo desde el principio, pero tenía que hacerle de rogar un poco e insistí en que era primordial estar limpios antes del placer. La verdad es que me encantó sentir su cuerpo musculoso, mis manos recorriendo su espalda, disfruté notando sus dedos queriendo tocarme y yo negándome. No pude más y le di la vuelta. Me volvía loca cuando me pellizcaba los pezones hasta conseguir que se pusieran bien duros y empitonados. Gemí de placer gemía cada vez que me lo hacía, demostrando que me encantaba ese pequeño gesto tan excitante como placentero. No pasó nada más en la bañera, sol ole toqué un poco para comprobar su dureza viril y estaba a tope. Su pollón es un pelín más grande que la tuya y también más gruesa. Son muy parecidas vuestras pollas por eso me he hecho rápido a su tamaño. Tras la ducha de rigor, empezamos con el tonteo serio. Se colocó detrás de mi, a cuatro patas y me penetró desde atrás, al mismo tiempo que se agarraba a mi cintura como para coger impulso. Yo intentaba abrirme bien de piernas para facilitarle el trabajo. Su polla entraba con suavidad en todo mi coño, me llenó desde el principio. Con una mano me acariciaba el coño y sólo unos minutos bastaron para que empezara a gritar de placer al mismo tiempo que vivía un orgasmo alucinante. Creo que es la vez que menos he tardado en correrme. Sería por la situación, por él, por ti, no lo sé pero lo que es cierto que me corrí en menos de dos minutos. Créetelo. Se notaba que estaba gozando como una perra. Sólo con oír mis gritos de placer, él se puso aún más cachondo y me dio varias embestidas más y se corrió casi de inmediato, dejándome todo el coñito chorreando de su semen caliente. Sí cariño, su semen. Lo hacemos sin condón. Lo siento, tendrás que sufrir con esto. Me gusta hacerte sufrir un poquito. Cuando acabamos de follar, nos abrazamos dejándonos totalmente relajados. Ahora que ya habíamos descargado tensiones, estábamos listos para disfrutar de aquella noche a tope. Aunque estoy segura que aquel no iba a ser el único polvo que echaremos esta noche, eso te lo puedo asegurar. Ahora descansa y mañana nos vemos. Alfredo se está duchando otra vez y por eso tengo tiempo de escribirte. Lo haré cuando tenga opción. Besos, amor, te quiero hasta el infinito. El mensaje de Alfredo eran fotos de mi mujer y él follando. La leche, que pasada. Ellos se lo estaban pasando bien y yo también. ¿Qué más se puede pedir? Me duché me preparé y me dispuse para hacer la vuelta en coche. Cuando ya llevaba más de medio camino me llama mi mujer: Hello baby. ¿ya vienes de vuelta? Sí. Cuenta, cuenta, que tal anoche. Ya leí lo de la ducha. Me ha encantado. Eres increíble. Pues te cuento que tengo poco tiempo de estar sola, así que escucha y no me interrumpas. Me puse el vestido verde escotado y corto para enseñar muslamen y mis tetorras. La cena fue de lo más normal, beber, comer, risas y hablando de mis cometidos, de cómo es la empresa, de la gente tiene contratada, etcétera. Luego nos fuimos a otra discoteca distinta a la del otro día. Al cabo de un rato mi jefe quiso bailar. Se empezó a pegar detrás de mí y como yo le movía el culito no se cortó nada y empezó a restregarse en mi culo. Pude sentir como se ponía dura su polla primero por mi culo y después por la barriga y cuando me giraba. La verdad es me estaba poniendo cachonda con el roce. Después nos sentamos y se puso a decirme lo atractiva que estaba y lo cachondo que le había puesto el baile. Puso la mano sobre mi pierna, como vio que no dije nada empezó a acariciarme y subir hasta la altura de mi vestido y me toco la mejilla y me morreo y le respondí el beso. Nos podía ver cualquiera que pasara por delante, pero yo no estaba para eso, me excitan sus besos y solo pienso en eso. Comenzamos a liarnos y a meterme mano allí mismo, sin cortarse. Después de un rato me dijo que nos fuéramos a su casa. En el coche seguía metiéndome mano y te juro que no recuerdo donde estaba el tanga, pues estoy segura de que salí del hotel con él puesto y en el coche ya no lo tenía. Una vez en su casa me cogió con fuerza pero delicadamente y empezó a besarme apasionadamente, meterme mano, a tocarme las tetas. Baje mi mano para empezar a manosear su polla ya la notaba bien dura con ganas de salir así que me agaché, cuando llegamos a casa y en el mismo coche tuve que comerme ese rabo rico un ratito. Cogiéndome del culo me dijo venga vamos voy a hacer cumplir otra vez la fantasía de tu marido, follarme a la tía buena que tiene por esposa. Siguió besando mientras me bajaba el vestido dejándome totalmente desnuda. - Lo tienes empapado, cabrona, estas hecha toda una perra en celo. Así quiero yo a mi empleada top siempre. Se apartó, cogió una silla, se sentó, sacó su polla y me dijo: - Venga acércate a comérsela a tu jefe, se una buena empleada. Obedeciéndole me acerque y me arrodille. Empecé a lamerle la polla con mi lengua para ir dejándola bien mojada hasta que llegue a la cabeza de su polla y succioné su cabeza. Eso le estaba poniendo muy cachondo. - Si, puta infiel, que bien la comes joder. La comes como toda una scort profesional. Sigue, no pares, se ve que te está gustado mi polla, venga cómetela toda. Ese tipo de guarradas que me dice… me derriten. Con su mano empujo mi cabeza para que me fuera tragando toda su polla. - Venga se una buena perrita y cométela toda. Me encanta tu polla jefe esta deliciosa. Le dije yo cada vez que sacaba mi boca de su miembro. - Lo sé perrita solo hay que ver como la engulles. Me encanta. Al rato me la saco de mi boca, me levanto y me puso sobre la cama boca arriba. Me abrió las piernas, acerco su cara a mi coño y empezó a comérmelo. Que rico cariño. Tiene una lengua exquisita, aunque tú lo haces mejor que él, todo hay que decirlo.. - Que rico coño tienes y que mojado y… En ese momento me preguntó por el piercing. - Ese piercing en tu coño me vuelven loco. Es la señal de lo puta que eres. ¿No es eso? En ese momento me provoco una corrida estupenda. - Creo que tu coño ya está preparado para mi polla. Si fóllame jefe, quiero que me folles con tu rica polla y le pongamos los cuernos a mi querido esposo que debe estar de camino. Se puso a jugar con su polla con la entrada de mi coño cuando y estaba a punto de metérmela se paró y me dijo: - ¿Quieres que me ponga un preservativo o quieres hacerlo sin protección? A buenas horas me lo preguntas, jajaja. Fóllame cabrón de una puta vez. Siguió jugando con mi coño metiéndome la cabecita de su polla y sacándola y me estaba matando de placer me estaba muriendo de ganas de que me la metiera. - Tendrías que verte la cara de cachonda que tienes ahora. Te mueres de ganas que te la meta. Dime que te folle. FÓLLAME, joder, ya, hazlo que me estoy muriendo en vida. - Así me gusta y a pelo, como decís por aquí. FÓLLAME CABRONAZO, tu puta quiere que te la folles sin condón y la dejes bien follada, llena de leche para que se lo coma mi esposo cuando regrese y así desayune proteína pura. Luego me puso a 4 patas y me siguió follando hasta que ya no pudo más. - Me voy a correr en tu boquita quiero correrme en ella. Acerque mi cara a su polla, abrí la boquita y me derramo toda su leche dentro de mi boca. Mirándolo me trague toda su lechita y le limpie su polla con mi lengua. Ahora está durmiendo pero fijo que cuando se levante va a querer más sexo. Este tipo es incombustible. Ahora te dejo, ven pronto. No tardes. Me queda como hora y media o algo más. Besos cariño. Seguí mi viaje. Su vuelo salía por la tarde, así que teníamos tiempo de despedirnos tranquilamente, al menos eso pensé yo. Cuando regresé al hotel pasé por recepción y vi la cara que puso el empleado del hotel. Una sonrisa pícara y movía la cabeza como diciendo, vaya par de cuernos te acaban de poner chaval. Subí deprisa y cuando entré la cama estaba sin hacer, con olor a sexo aún de la tarde anterior y mi mujer no estaba. La llamé por teléfono para decirle que ya había llegado y me dijo que estaba en la playa, que fuera buscarla. Al cabo de pocos minutos recibí un mensaje de Alfredo, como casi siempre sin texto, solo una imagen. Estaba con Alfredo, lógicamente y se puso el bikini tanga que le regalé. Fui deprisa para ver a mi mujer y darle un beso, pero no los localicé. No quise llamar para no ser un pesado, pero sí que le mandé un mensaje a Alfredo para saber por donde estaba. El cabrón lo que hizo fue mandarme otra foto y me dijo que les buscara, sería fácil. La playa no es nudista y solo había una chica enseñando su cosita. Lo normal es hacer topless, pero tu mujer hace tangaless. Jajaja. Por supuesto que los encontré, no fue difícil, era donde había un grupito de mirones, disimulando cerca de donde estaba ella. Al que no vi fue a Alfredo. Supongo que también le gusta que la miren y la observen lo puta que puede llegar a ser mi esposa con un poquito de aliciente. ¡Cariño!, ya estoy aquí. Pero ¿qué haces así? Esta playa no es nudista y te pueden hasta denunciar. Anda tonto, ven para acá y tápame, así no me verán. ¿Y Alfredo donde está? Se acaba de ir al saber que vendrías, se ha ido a pedir mesa para comer en el chiringuito. Venga ya me tapo, el caso era que se te notar la tienda de campaña al verme así. Sí, mejor. No vaya a pasar algo. Me volvió a relatar un poco lo que habían estado haciendo durante la mañana cuando llamó Alfredo a mi esposa para decirle que ya estaba la mesa, que fuéramos para allá. Recogimos todo y nos fuimos al chiriguito. Los mirones no dejaban de mariposear cerca de donde estábamos. Era molesto pero me hacía sentir halagado por que los hombres se fijaran en mi mujer. Saludé a Alfredo y le noté más distendido. Empezó a poner por las nubes a mi esposa pero en plan educado y que pensaba que iba a dar el perfil de lo que busca. Que el trabajo lo tiene asegurado. Que siente mucho que se la tenga que llevar, pero que al final me lo agradecerá. Nos sentamos en una mesa que estaba en la misma playa y mi esposa dijo que le molestaba el tanga. Alfredo no se cortó y le dijo: Pues quítatelo, no creo que nos digan nada, es más, seguro que al camarero le gustará la imagen. No me podía creer lo que estaba oyendo y lo peor fue que la puta de mi esposa le hizo caso y se lo quitó allí delante de todo el mundo, quedándose solo con la parte de arriba de la camiseta y marcando pezones. La imagen era muy erótica y así se quedó toda la comida. Por supuesto el camarero nos atendió de lujo, fue a ver lo que nos faltaba unas quince veces y mi esposa le enseñaba disimuladamente lo que venía a ver. No tardamos mucho en comer, pues había que preparar la maleta para el viaje y le dije que no había traído ropa suficiente para tantos días, pero Alfredo me calló diciendo que de la ropa se encargaba él. Que le compraría la indumentaria adecuada para el trabajo, para salir a ver a proveedores y para uso personal. Que no me preocupara de eso que no le faltaría de nada. Mi mujer dijo que tendría que despedirse de mí como dios manda y que nos subiéramos a la habitación. Yo pensé que estaríamos solos mi mujer y yo, pero creo que algo no me cuadraba. Alfredo seguía hablando de cosas banales y seguía nuestro camino. Seguro que nos acompañará hasta la puerta del hotel, pues su coche lo tenía aparcado allí mismo. Pero cuál fue mi sorpresa que ellos seguían hablando y se iban metiendo para los ascensores. No supe reaccionar ni qué decir. Esperaba estar a solas con mi esposa, pero la cosa estaba cada vez más clara. Es como si ya no tuviéramos intimidad, como si yo fuera un desconocido. Se iba a ir durante un mes fuera del país con un casi desconocido, ¿y no iba a tener ni un rato a solas con mi propia mujer? Me surgieron ideas contradictorias, pero no tuve cojones a decir nada. Cogimos el ascensor como una cosa normal, los tres. Entramos en la habitación y al cerrar la puerta se soltó el pelo mi esposa. Cariño, como despedida hemos decidido hacer un trío, yo sé que a ti te encanta y no quería dejarte durante tanto tiempo solito sin que te quedaras con mal sabor de boca. Así que creo que es la mejor manera de empezar nuestra nueva vida. ¿Te parece bien? No sé qué decir, pensé que estaríamos solos. Me pillas de improviso. Mira, cielo, Alfredo quiere darte tu recompensa por haber confiado tu mujer a él y ya sabes a qué recompensa me refiero. Yo no digo nada. Esto son cosas familiares, pero si puedo decir algo, me agradaría que cuando saliésemos por esa puerta estemos todos contentos, felices y de buena onda. Vale. Por mí de acuerdo. Voy a ducharme un momento que vengo del viaje sudoroso, vete preparando la maleta, cariño. No tardo nada. Al volver de la ducha me encontré a mi esposa abierta de pierna y Alfredo comiéndole el coño. Ella me mira y me hace un gesto como para fuese hacia ella. Me sacó la lengua como pidiéndome polla en su boca. Así lo hice. Estaba empalmado. Estas situaciones son las que me ponen a 100. Mientras ella me chupaba lentamente el capullo, su jefe le comía el coño. En un momento en el que él le hizo lo que sea en el clítoris, mi mujer dio un respingo de placer y al a vez cerró la boca mordiéndome la polla. Me hizo daño, pero me encantó y ella se dio cuenta y me mordía de vez en cuando con la potencia justa y necesaria. Pensé que si seguía así me correría en su boca de puta. Estaba a punto de correrse cuando me soltó la polla de su boca y empezó a correrse con la comida de coño que le estaba haciendo su macho. Chillaba, se retorcía, gemía... hasta llegar el clímax. Ella me agarró la polla con la mano y apretó sin conocimiento mi polla mientras se corría. ¡Qué rica estampa! Alfredo se levantó y me ordenó que me sentara en la butaca, desnudo por completo, para que observara como se follaba a mi esposa. Me fui rápido y me senté para ver la estampa que me iban a ofrecer los dos amantes. Eso es mejor que ver una peli porno. Follaron como locos. Se pusienro n varias posturas, estuvieron follando más de media hora. Cuando se corrió lo hizo en su boca. Lo vi pues estaba dándome la espalda y no sé qué le dijo al oído mi mujer que se levantó de la cama sonriendo pero con la boca cerrada. Se acercó y me estampó un beso de amor verdadero. Los flujos de su jefe pasaron de su boca a la mía. Me estaba pasando su corrida. Nuestras lenguas se juntaban y jugaban con el semen de un macho corneador entre nosotros. Ni que decir tiene que me tuve que tragar su corrida de la boca de mi mujer. Después de eso... Cariño, vete a comerle la polla a Alfredo mientras yo me voy a fumar un cigarrillo, que quiero que esté dura para follármelo otra vez cuando vuelva, anda, que sé que lo estás deseando, mariquita. Me levanté, me fui a su pene erecto y empecé a comérselo como ella me enseñó a hacer. Agarrándolo por la base, sacándole el capullo, chupando su mástil y su glande, notar como quería perforar mi garganta. Al cabo de pocos minutos, ella me separó de un tirón y se sentó a horcajadas sobre su pollón de jefe. Creo que no tardó ni 5 minutos en volver a correrse, estaba super caliente la muy puta. Yo estaba empalmadísimo, viendo como entraba y salía esa polla del coño de mi esposa. Ella se salió y se tumbó al lado de su amante y él aún tenía ganas de cachondeo. Tú, ven aquí y ponte a cuatro patas, que te voy a reventar ese culo. Tu mujer me ha dicho que te gusta que te sodomicen y yo a un culo sea el que sea nunca le hago ascos. Me levanté, medio tembloroso, no por el hecho de romperme el culo, que ya me lo habían abierto en varias ocasiones algunos amantes de mi esposa, si no por la forma agresiva de su cara y no de sus palabras. Yo me estaba excitando cada vez más. A tu maridito solo se le pone tiesa cuando le humillo y le obligo a que haga de maricón. A ver si es cierto lo que me decías, que va a ser un puto maricón con quien te has casado, jajaja. Es un puto maricón de mierda y me lo demuestra día a día. Dale bien por el culo que se lo merece. Se ha portado genial conmigo y debes darle las gracias follándome a mí delate de él y partiéndole el culo. ¿Ves como está de empalmado? Hazme caso, sé que le encanta que le humillen y le traten como una vulgar puta. Las palabras de mi mujer retumbaron en mi cabeza como si de un campanazo se tratara. Estaba entre el miedo y la excitación más absoluta. Noté algo frio en agujerito, un poco de gel y de pronto... calor, mucho calor. Estaba metiendo su pollón duro y tieso dentro de mí, de una sola vez hasta dentro, despacio pero si respiro, poco a poco hasta que noté sus huevos, tocarse con los míos. Casi me desmayo de la impresión. Mi polla seguía dura. Empezó el mete y saca acompasado y con ritmo. No te preocupes que tu mujer estará bien atendida todo estos días. Maricón ¿Te gusta que te folle el culo delante de tu esposa, verdad, perra? Síiiiiiiiiii Cariño, no eres ni la mitad de hombre que Alfredo, no entiendo como pude casarme con un pelele como tú, será porque te quiero con locura, pero ya hemos averiguado donde está tu sitio, ¿verdad, Cornudo? A los pies de la polla de mi jefe. Me excita verte enculado, cerdo y además sé que te gusta. Decía esto mi esposa, mientras con la mano me hacía una paja. Yo me estaba volviendo loco de sensaciones contrapuestas. Todo es un juego pero parecía tan real… Me gusta. Sí, me encanta. Úsame como tu perra. Valiente maricón estás hecho. Te voy a llenar el culo de leche para que sepas lo que le haré a mi empleada cada día que esté lejos de ti. Ufffffffffffffff. Sí, llénale de semen, llénale. ¡¡¡Me corro, joder!!! Decía mi santa esposa mientras el tono agresivo y autoritario de su macho subía con su excitación. ¡¡¡Me corro, en tu culo cerdo maricón, te voy a preñar!!!!! Eso me decía mientras apretaba contra mí bramando como un toro en celo e incluso de tal potencia que tenía, me hizo un poco de daño interno pero tan agradable como doloroso y no tuve más remedio que correrme a la vez. Después de acabar, se empezaron a reír de mí, de que me había corrido siendo enculado, que soy un mierda, un maricón, que me gustan más las pollas que los coños, a no ser que estén llenos de semen de macho ajeno. Pero los dos, no solo Alfredo, en su papel de macho corneador, ella también se descojonaba de mí. Al principio me molestaba ese juego y empezaba a excitarme ser tratado así. Al rato, me dijo mi mujer que le hiciera la maleta mientras ella terminaba el trabajo con su jefe. Iba a limpiarle la polla y a relajarle un poco del cansancio del polvo que nos había echado a los dos. Es cierto que este tipo es incombustible. Que potencia y no se le bajaba la polla la seguía teniendo dura incluso después de haberse corrido dos veces en menos de una hora. Una vez acabé de hacer la maleta estaba Alfredo boca arriba y mi mujer encima de él con su polla en el coño. Jadeando como una puta en celo. Empecé a tocarme la polla para ponerla en condiciones y cuando estuve a punto… me encaramé tras de ella y se la metí el culo. Ninguno de los dos dijo nada, solo mi mujer dio un gritito de placer al sentir como iba resbalando mi rabo dentro de su ano… notaba la polla de Alfredo a través de las paredes del ano de mi mujer. El movimiento fue lento al principio y cada vez más rápido. Es como si me estuviera haciendo una paja con la polla de su amante dentro de ella. Fue algo espectacular. Su rabo era muy grueso y lo notaba perfectamente. Mi esposa tardó poco en correrse y con ella él y yo casi de inmediato. Fue, posiblemente la mejor follada que he tenido en mi vida. Se levantaron, se ducharon y no quise acompañarlos. Quise quedarme solo en la habitación. Solo, asustado, excitado, humillado, sin saber que hacer, pero lo que si es cierto que no tuve fuerzas para acompañarlos al aeropuerto, ni siquiera a la puerta del hotel. Me dio un beso ella un apretón de manos él y lo último que vi fui su melena pelirroja saliendo por la puerta de la habitación.

Autor: amanha69 Categoría: Infidelidad

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El nuevo Jefe de mi mujer 1

2019-08-25


Es casi surrealista, pero todo empezó con un cliente mío que al final terminó siendo el jefe de mi esposa y no solo hace trabajo empresarial, si no también de otra índole. Mi jefe me llamó y me dijo que tenía que reunirme con un cliente importante y que por cuestiones familiares él no podía asistir, por eso tendría que ir yo en representación de la empresa. Le comenté que estaba de vacaciones en Málaga con mi mujer y que me sería imposible. Mi jefe me dijo que no sería una reunión, sino más bien una comida de negocios y que el cliente estaba también en Málaga y el acuerdo estaba prácticamente cerrado solo quedaban unos flecos que discutir. No tendría que desplazarme, que ya le había explicado el problema al cliente y que se desplazaría donde yo dijese. Tenía que irse a Méjico en un par días y quería dejar resuelto todo el tema antes de irse. Además mi jefe me dijo que tendría un plus si iba a la reunión y una gratificación muy sustanciosa si conseguía al cliente. Le dije que tendría que hablarlo con mi mujer y que en unos minutos se lo confirmaba. Hable con mi esposa y al principio no le gustó la idea. Estábamos de vacaciones y había que desconectar, pero cuando le comenté las contraprestaciones que podría conseguir... Ya no le pareció tan mala idea. Llame a mi superior para confirmarle que aceptaba. Me dio las instrucciones y el contacto para quedar con él. Quedé con D. Alfredo en un restaurante cerca del hotel dónde estábamos alojados y le avisé que si no le importaría que viniera mi mujer, pues le expliqué que estábamos de vacaciones, a lo que no puso ningún tipo de pega al respecto. He de decir que mi mujer iba espectacular, con un vestido ceñido dejando menos a la imaginación que a la vista, pero como estábamos de vacaciones y siendo verano no me pareció inadecuado. Cuando llegamos no pude evitar ver como D. Alfredo miró a mi mujer, desnudándola con la mirada. Este hombre tiene unos 50 años, musculoso y con un buen porte. Note que a mi mujer no le desagradó que fuera excesivamente amable con ella. Estuvimos toda la comida hablando del trabajo y me costó poco conseguir el contrato. Después estuvimos hablando de cosas más cotidianas, casi íntimas. Era como si fuese un amigo de toda la vida, no sé cómo explicarlo pero este tipo, además de ser un gran potentado económicamente hablando, era sencillo y cercano. No recuerdo como salió la conversación, pero hablamos de que mi mujer es muy competente pero no había conseguido un trabajo acorde con sus posibilidades. Es muy buena comercial y ahora está sin trabajo. Lo cierto es que con mis ingresos no nos va mal. En un momento dado nos dijo que él estaba buscando a alguien que le llevara los negocios en España, que viajaba mucho y no podía llegar a todas las inversiones que tenía en la península. Medio en broma, medio en serio mi esposa se ofreció a ser ella la persona que estaba buscando. Le explicó su currículum y, por lo visto, le gustó mucho a mi cliente. D. Alfredo es un tipo resolutivo y se puso serio y le dijo: Si quieres podemos hacer una prueba de un mes y si funcionas bien, el trabajo es tuyo. A mi mujer se le encendió la mirada y más aun cuando le dijo el sueldo. Vaya una reunión más provechosa, pensé yo, conseguí el cliente y mi mujer el trabajo de su vida. No pensé en ningún momento que había algo sexual en las conversaciones, pero mi esposa empezó a ponerse más provocativa en su forma de hablar y de actuar. D. Alfredo se levantó para ir al servicio y no pude por menos que mirar su paquete y estaba empalmado el puto cabrón. Estando solos mi esposa me dijo: ¡Cariño! Me quiero follar a mi futuro jefe. No sé cómo hacerlo. Porque con desconocidos es sencillo y sé que te pones como una moto, pero con mi futuro jefe... No sé qué hacer. ¿Cómo lo ves? Complicado, mezclar el placer con el trabajo no me parece adecuado, pero me estoy excitando solo de pensarlo. La única opción es que el no sepa nuestra forma de vida y que nos gusta el rollo puta-cornudo. Fóllatelo sin que el sepa que yo lo sé. Consigue el curro y ya habrá tiempo de decírselo. Estoy segura que si lo hacemos bien será él el que provoque la situación. Y no me confundo, si no ya verás como propone algo para que nos quedemos solos. Ahora está en el baño pensando la estrategia. Si es que los hombres sois tan sencillos en estos temas... Cuando volvió del baño, se sentó, miró a mi mujer y dijo: ¿Esta noche que hacéis? Si queréis podemos quedar en mi casa y concretamos en que vas a trabajar. Yo contesté. Me parece bien. Pero, ¿será prudente que yo esté en la negociación? Lo digo porque como vamos a hacer negocios juntos, lo mismo no debería estar presente. Se lo quise poner fácil para que se quedaran solos. Porque si mi esposa se lo folla, fijo que tiene curro seguro. Pero él contestó: No tengo nada que ocultar a mis nuevos socios, así que por mí no hay problema y además podrás asesorar a tu linda esposa a tomar la decisión correcta. Eso me dejó descolocado. Pensé que quería fallársela, pero resultó un tío legal y eso me gustó. Mi mujer dijo que preferiría que yo estuviese presente. No se diga más. Esta noche os recojo en el hotel y vamos a mi casa. Llegó la hora y yo iba elegante pero informal. Ella con un top y minifalda. Por supuesto no llevaba sujetador y un tanga minúsculo para que no se marcase con la falda. Estábamos en la puerta del hotel cuando apareció D. Alfredo con un impresionante mercedes descapotable. Yo, muy prudente me metí antes en el coche y me puse atrás y dejé a mi esposa que se sentase delante. El futuro jefe de mi esposa no dejaba de mirarle las piernas a ella, incluso me pareció ver cómo, de vez en cuando, la rozaba al cambiar de marcha y ella no hacía nada por quitar la pierna, la muy puta. La casa era increíble, una pasada de verdad. La cena fue una barbacoa y yo en eso soy un crack y dije que ya me encarga a yo de la barbacoa mientras ellos hablaban de sud cosas. Les deje solos con unas cervezas como a 5 metros de mi al lado de la piscina. Cuando regresé con la comida la escena era: mi mujer con las piernas semi abiertas frente a D. Alfredo, él de frente sin quitar ojo de las piernas de mi esposa esperando a vislumbrar algo de su entrepierna. Ella con una sonrisa de oreja a oreja, supongo que sería de las cervezas que se había tomado. Se pone muy ligera de lengua y forma de actuar cuando tienes alcohol en el cuerpo. Cuando llegué se colocaron en la mesa y nos pusimos a cenar. La conversación fue distendida y el futuro jefe de mi mujer alababa a mi esposa en todo. Que se estaba dando cuenta que tenía buen don de gentes y muy rápida de mente, cosa que él valora mucho en sus trabajadores y que para poder hacerse cargo de sus negocios la veía muy capacitada. También hizo alusión a su cuerpo. Decía que tenía una figura espectacularmente agraciada, cosa que nos hizo gracia por la forma de decirlo. Yo le dije: Mi mujer lo que es, es que está muy buena, como se dice aquí en España. Y el contestó: Aquí decís otra cosa, que está muy follable, ¿no? Jajajaja. En vez de molestarnos nos reímos a la par, fue divertido. Pero me quedé alucinado cuando mi mujer se levantó y dijo eso de una película… tengo una mente para los negocios y un cuerpo para el placer. Decía esto mientras se levantaba sensualmente y nos hizo unos movimientos sexys, acompañados de pasarse el dedo por la boca y los pezones, se dio la vuelta y pasaba el dedo por la espalda queriendo llegar al culito. Se inclinó un poco para que nos pensáramos que le veríamos las nalgas pero la muy puta sabe para en el momento justo y dejarnos con la polla dura como un misil. Anda siéntate cariño, que si sigues así no vamos a poder pararnos y te violamos los dos juntos. Nos reímos otra vez y ahí quedó la cosa. Terminamos de cenar y nos propuso ir a algún sitio a tomar algo antes de irnos a casa y aceptamos gustosos. Fuimos a disco pub que había música y bastante ambiente. D. Alfredo cogió una zona reservada donde teníamos camarero propio. Era alucinante vivir a este ritmo de vida. Quise dejarlos solos para ver qué pasaba y dije que me sentía indispuesto que yo me retiraría al hotel y mi mujer dijo que se venía conmigo a lo que yo le contesté que no hacía falta, que ellos disfrutasen de la velada que no se preocupase por mí. No puso muchos reparos y me fui. Cogí un taxi y llegué al hotel. En ese momento le mandé un whatsapp a mi esposa diciéndole que si hacía algo que me lo contase que me dormiría hasta que volviera con la polla bien dura. Ella contestó que esta noche llevaría un regalito para mí. ME LO VOY A FOLLAR. Me tuve que hacer una paja solo con esa contestación y mi imaginación. A eso de las 4 de la mañana escucho el sonido del móvil. Era mi esposa. Salimos del bar y nos vamos a su casa. Ya le he explicado que eres un cornudo y que yo necesito algo más y se ha puesto como loco. Te dejo que vuelve. Luego te cuento. ¡Descansa, ciervo mío! Me hice otra paja pensando en lo que haría mi santa e infiel esposa. Ya eran las 9 de la mañana cuando oí como se abría la puerta de la habitación del hotel. Se desnudó excepto el tanga y se tumbó a mi lado. Cariño. Ya estoy aquí, despierta que tengo tanto que contarte… Estoy despierto, esperándote. ¿Por qué has tardado tanto? Calla y escucha que te cuento lo que ha pasado, ha sido bestial. Estuvimos bastante rato más en la disco y sobre las 4 volvimos a su casa. Cuando por fin llegamos decidimos seguir nuestra propia fiesta. Ya sabes que había bebido mucho y más que él, no sé si fue el alcohol o qué pero pasó lo que tenía que pasar. Le besé, así sin más, me acerqué y le besé. Antes de que pudiera articular palabra me senté encima de sus piernas a horcajadas y obviamente no se hizo de rogar. De los besos pasamos al jugueteo con las manos, parecía un pulpo, notaba sus fuertes manos por todo mi cuerpo, seguimos besándonos. Yo estaba concentrada en su besos, que besa de lujo y no sé en qué momento pasó, pero mi vestido estaba en mi cintura y su pantalón en los tobillos. Cuando tenía su polla dura entre mis nalgas, le dije: ¡Ojala estuviera aquí mi marido, para que viera lo perra que me he vuelto! ¿No se enfadaría? Jajajaja. ¿Enfadarse?, al revés estaría desnudo frente a nosotros haciéndose una paja. Creo que esto me va a gustar más de lo que pensaba. Empezó más suave de lo que imaginaba. Estaba muy duro, con la polla a reventar, pero fue suave y tierno conmigo. Pasaba sus manos por mis piernas y culo, mientras rozaba su pollón en mi rajita, pero de manera muy sutil y casi cariñosa. Me llevó al chill out y me senté con las piernas abiertas y ahí se acabó la sutileza. Me apartó el tanga hacia un lado y empecé a notar su lengua en mi chochito recién depilado. Luego lo sentí en mi boca, sus besos con sabor a flujo vaginal me puso muy burra. En ese momento me penetró de golpe, rudo, fuerte, casi agresivo, Dios! Como me calentó ese cambio de ritmo, esos vaivenes, entrando y saliendo de mi coño, ese ruido, como chapoteo, de lo mojado que tenía el coño. Me agarraba del cuello y empujaba fuerte muy fuerte, creí casi desmallamarme. Yo me corrí y él esperó a que terminara de correrme para decirme que me subiera encima de él. Que lo montara y así tener el control de los movimientos y eso fue aún más rico. Ahora llevaba yo el control de la situación. Subía despacio hasta casi que se saliera la polla y luego bajaba con fuerza hasta dentro. En cada embestida creí que se iba a correr. Eso le gustó mucho, pero debía de dejar de hacerlo para que no se corriera aún. Quería volverme a correr pero esta vez al mimo tiempo. Así que me senté tragando toda su polla y moviéndome delante y detrás, como a ti te gusta y creo que a él también le gusta mi forma de follar. Llegó un momento que estaba temblando y creí que se iba a correr y en ese momento me descabalgó, haciéndome que me pusiera a cuatro patas, como una perrita. Se puso detrás de mí y me volvió a meter ese pedazo de rabo entro de mí de forma bestial. Casi me muero de placer con la primera embestida, notando sus testículos golpeando mi clítoris. Me iba a volver a correr si seguía así. Me agarró del pelo y me tiraba para atrás como si fuese la crin de una yegua. Una puta yegua sedienta de polla y que se derretía en cada movimiento. La educación desapareció. Empezó a decirme burradas e insultos. Que era una puta zorra, que me iba a dar lo que me merezco, que era una ramera infiel y me gustaba ponerle los cuernos a mi marido y lindezas semejantes. Cariño. Me volví a correr mientras le decía que síiiii a todo lo que me decía. Él no se corrió. Pensé que eso es un portento para su edad y quería más. Me dejó descansar uno segundos y… Sacó su rabo de mi coño, escupió en mi agujerito, puso su cabezota de la polla en el culito y empujó. Fue bastante más sutil que por el coño. Aunque solo al principio. Pensaría que era virgen del culo, pero cuando se dio cuenta que mi rabo entró sin problema en mi orto, volvió a cabalgarme de forma varonil. Me decía que ahora si estaba seguro que era una verdadera puta, que tenía el agujero del culo abierto por todas las pollas que me habrían follado por detrás. Le dije que sí, que habían sido varias y mi esposo cree que soy virgen por detrás y que se lo reservo a él. Se descojonó de la risa y eso le hizo ser mas animal conmigo. Después de eso se corrió dentro de mi culito. Me daba embestidas por cada chorro de semen que me dejaba dentro y fueron varias. Cuando sacó su pollón de mi ano, empezó a caer leche a raudales. Lo que hubiese pagado porque estuvieras ahí debajo para tragarte toda la leche de un buen macho saliendo del culo de tu mujercita. Me toqué mientras seguía saliendo semen de mi culo, untaba mis dedos en su leche y me acariciaba el coño hasta que me corrí de nuevo. Después de todo esto le dije que me tenía que ir al hotel que tú estabas esperándome. Me dijo que me duchara antes de irme a lo que le repliqué que no podía hacer eso, pues si no mi marido no se creerá que he tenido sexo contigo, debo ir oliendo a sexo. Al escuchar esto noté como su pollón se empezaba a poner duro y me hizo proposición que no podía rechazar, que iba a preparar el desayuno, que yo me fuera a duchar y que después del desayuno volvería a verte no solo con olor a sexo, si no también con sabor. Lógicamente, no podía rechazar la invitación, por eso vengo tan tarde. ¿Y ya está, así me dejas? Túmbate en la cama boca arriba y sigo contándote. Eso fue lo que hice, tumbarme como me dijo y ella se quitó el tanga y se puso de rodillas en la cama dejando su coño en mi cara. Chupa, puto cabrón, cornudo de mierda, chupa la leche de mi jefe. Está muy rica, lo sé. Empecé a lamer despacio el coñito enrojecido de mi esposa y pasando la lengua también por el culito y lo noté abierto y sabroso. Después de varios lengüetazos noté como iba cayendo algo en mi boca. Era el semen de su jefe que aún tenía depositado dentro de ella. No me lo podía creer, había follado son condón y se había corrido dentro de su coño. Me empalmé de excitación y furia a la vez. ¿Ves la sorpresita? Eso es cariño, le dejé que me follara sin condón por el coño. Así estarás intranquilo durante mucho tiempo sin saber si estoy embarazada o no. Eso me cabreó aún más y me excitó de forma exagerada. Seguí comiendo el coño de mujercita puta infiel mientras me relataba lo sucedido. Pues después del desayuno, tostada, zumo de naranja, café y bollería, me tomó de la mano y me llevó a la piscina. Ya era de día, me hizo ponerme en una tumbona y me empezó a follar el coño. Yo no sé de dónde saca la potencia este hombre pero el caso es que estaba a tope. Después de tener el coño resentido noté aún más como su barra dura de carne entraba en mi cuerpo y me hizo hasta estremecer. Le dije que no se corriera en el coño, que se pusiera un preservativo y el muy cabrón no me hizo caso. Me dijo cuando fuera a correrse la sacaba y me la metería en la boca para que le ordeñase como una puta. Y yo ingenua de mí me lo creí, así que me concentré en correrme. Fue un misionero, ya sabes que es la posición que menos me gusta, pero notar su cuerpo encima del mío y sus besos mientras me penetraba me estaba volviendo loca. Le dije que me estaba corriendo cuando el soltó un alarido y empujó con toda su fuerza su pollón dentro de mí. Sabía que se estaba corriendo dentro y le dejé, lo siento, le dejé. Quería su esperma dentro de mí, no podía fastidiar ese momento. Así que me llenó otra vez. Me puse el tanga en la posición de tumbada y aguanté todo lo que pude su leche para que pudieras desayunar tú también. Que rico cariño. Eres la más puta y golfa de las mujeres y seguí comiendo el coño hasta que se volvió a correr con mi lengua saboreando los jugos de otro dentro su coño. Después de todo esto mi mujer cayó desfallecida en la cama y no tuve valor para decirle que yo necesitaba correrme, así que me zafé de ella y me masturbé como un adolescente mirando el cuerpazo de mi esposa boca abajo, desnuda, sabiendo que ha sido utilizada por todos sus agujeros esa misma noche y que yo solo podía masturbarme mirando ese puto cuerpazo. Fue una sensación diferente, me venían a la mente comentarios de otros cornudos que decía que no se follaban a sus mujeres pues ellas tenían suficiente con su macho corneador. En mi caso, yo sí me follo a mi esposa, nunca me lo ha negado, pero ese preciso momento me sentí así, como que no podía follármela, que no debía follármela, que con la sola visión y con lo que me relató tenía suficiente y era cierto. Me corrí como un pelele mirando a escondida a su vecina desnuda en la cama. Me siento raro, pero no me siento mal. Cuando por fin se levantó de la cama, después de su merecido descanso se vino a mí y me besó, me abrazó, tenía una sonrisa alucinante, hacía mucho tiempo que no la veía tan feliz y por ende yo también lo estaba. Era medio día y nos fuimos a refrescarnos en la piscina del hotel. Ya en la piscina me soltó: Tengo que contarte algo más que sucedió anoche. En ese momento tuve como un escalofrío. Que más tendrá que contarme, es imposible que haya habido más sexo... Túmbate porque no sé cómo te lo vas a tomar. Lo de que se corrió dentro de ti, ya lo sé. No me parece adecuado, pero es tu decisión, si a ti te parece bien, adelante. Mientras estabas dormida lo he meditado fríamente y si quieres quedarte embarazada, asumiré lo que venga. Te amo tanto que me da igual lo demás. No, que tonto estás, no es eso. Pero ya que lo mencionas no deseo embarazarme de nadie que no seas tú, pero si así fuese por un descuido, me ha puesto cachonda que me digas eso. Te amo, mi ciervito. No era eso, es algo que tenemos que tomar la decisión entre los dos, lo mejor para nosotros y si no estás de acuerdo, rechazo la propuesta que me ha hecho Alfredo. ¿De qué se trata? No sé como decírtelo, es complicado. Venga ya, ¿más que lo de ayer? Me estás asustando. Venga dilo ya, no me tengas con esta intriga. Pues... Alfredo me ha dicho que tengo que ponerme al día de la empresa. Eso ya lo sabíamos, ¿qué hay de nuevo en eso? Que... dice que me tengo que ir a Méjico al menos un mes para conocer a la cúpula de la empresa que dirige y al personal, para tener una visión completa del negocio y que pueda tomar decisiones según las directrices de la empresa. Bien, ¿no? Donde está el problema. Le dijo a mi jefe que me de un mes de vacaciones, que me debe y nos vamos a Méjico. Mientras tú trabajas yo hago turismo. Ese es el problema que él se va mañana y quiere me vaya con él. No jodas, no puede ser, no tienes nada para irte, ni pasaporte, ni visado, ni ropa... Eso le dije yo, pero dice que lo único que me hace falta es el DNI y el Pasaporte, de lo demás se hace cargo él y que por supuesto el mes será remunerado y los gastos correrán por cuenta de la empresa. Se me cayó un poco el mundo encima, quedarme sin mi mujer durante un mes entero. Que se va a ir con su jefe con el que ha tenido una noche tórrida de sexo. Pues no sé qué decirte. Es tu oportunidad, lo sé, pero entiende que me ha pillado un poco fuera de juego. Después de lo de ayer... irte sola con él un mes entero, sin conocerlo prácticamente de nada. ¿No lo ves arriesgado? Por eso lo quería hablar contigo y si crees que es muy precipitado, lo dejo y ya está. ¿Y tiene que ser mañana? ¿No se puede esperar unos días para tenerlo todo preparado y con tranquilidad? No lo sé. ¿Y si se enfría la cosa y encuentran a alguna mejicana mientras yo estoy aquí? No lo sé estoy en un mar de dudas. También debes saber que si me voy con él dormiré todas las noches calentita mientras que tú te matarás a pajas. Eso también hay que sopesarlo. Tienes razón estoy hay que cogerlo en caliente y es una oportunidad de por vida. Además es solo un mes, podré aguantarlo. ¿Tú quieres irte? Yo quiero irme por una parte, pero por otra no quiero dejarte solo. Haré lo que quieras. Venga, pues no puede caer sobre mi conciencia que no consigas el trabajo de tu vida. Vete, pero... ¿lo del pasaporte como lo hacemos? Lo tienes en casa. Muy fácil. Cogemos el coche, nos vamos a casa, recogemos el pasaporte, ropa, pasamos nuestra última noche juntos y nos volvemos por la mañana temprano para coger el avión. No sé qué se me pasó por la cabeza en ese momento que le dije: No, cariño. Tú debes estar agotada y meterte 800 kilómetros volvernos casi sin dormir y luego el viaje eterno en avión Méjico... te va a dar un síncope. Ya, me iría yo solo y te quedas aquí descansando. Me haces una lista de lo que necesitas y te lo traigo. ¡¡¡Mi amor!!! ¿Harías eso por mí? Pues claro, eres mi vida, mi luz y mi faro. ¿Cómo no voy a sacrificarme por ti? Eres lo mejor que me ha pasado en la vida, te lo juro. ¡¡Te Quiero con locura!! Voy a llamar a Alfredo para decirle que acepto el trato. Después de esto me quedé un poco alicaído. Como iba a hacer eso y quedarme sin follar a mi esposa antes de irse y estar sin ella durante un mes entero. ¡¡Seré gilipollas!! Mi cara lo decía todo y como mi esposa no es tonta me dijo. Te vas después de la siesta así puedes volver a tiempo, pero la siesta va a ser alucinante. Prepárate pues te voy a meter la mejor follada de tu vida, puto cabrón, cornudito mío. Nos fuimos a comer. Ella estaba radiante. D. Alfredo ya le había sacado un billete de avión en preferente para que se fuera con él y yo nervioso e intranquilo por la situación tan extraña que estaba viviendo. Después de comer nos fuimos a la habitación a descansar, que coño descansar a follar. Me lo merecía por el esfuerzo que iba a hacer. Me desnudé y me tumbé en la cama mientras estaba ella en el baño haciendo no sé qué. Me prepararé para que le dé tiempo a ella a hacer lo que estuviera haciendo. Mi polla estaba a punto, dura, consistente y con ganas de marcha, pero… Escucho el sonido de sus tacones por el pasillo y me dijo que me diera la vuelta que tenía una sorpresa para mí. Aunque no veo nada intuyo, sé que viene vestida con lencería sexy y taconazos. Cuando llegó se puso detrás de mí y empezó a darme un gel en la espalda, dándome un masaje suave pero sensual. Empezó a bajar por mi espalda y yo estaba a tope. Metía sus manos por mi pubis y yo levantaba el culo para que me tocara bien, pero solo era para comprobar mi estado de excitación. Al poco rato noté una sensación extraña. Empieza a meterme un dedo en el culo con un poco de lubricante, mientras con la otra mano no sé que estaba haciendo, pero pronto lo averigüé. Mientras sigue hundiendo sus dedos en mi culo, ya van dos dedos. Empezó a agradarme ese ligero masaje con sus dedos dentro de mi ano, era una sensación diferente pero placentera, me gusta que me trabajara lentamente el culito, haciéndome gemir y estremecerme, lo que no comprendía era que cuando me hace eso normalmente con la otra mano me toca la polla y me masturba, pero no le di más importancia. Me gustó que pasase sus manos y las uñas en mi espalda, tratando de aliviarme. Se paró. Y noté como algo frio se hacía fuerte entre mis nalgas. Noté algo duro en mi ano y … Diosssss, di un respingo y entró dentro de mí una polla de goma atada a su cintura. Era un arnés con una polla y me la metió bien dentro. Creí morir pero ella una vez que lo tenía todo dentro, me folló primero despacito y cada vez más duro mientras me va masturbando con una mano. ¿Te gusta, verdad?, ¡¡perra!! Esta era mi sorpresa para ti, pero he tenido que adelantar el regalo para hoy ya sabes los motivos. No, No me gusta, joder. ¿Que no te gusta? Pues tu polla no dice eso. Hacía tiempo que no se te ponía tan dura, cabronazo. Estuve viendo las páginas de internet que ves en el ordenador de casa y la gran mayoría de ellas eran de cornudos bisexuales donde los machotes se follan a la mujer y al cornudo. Por eso he querido darte lo que más te gusta. Pensé en ligarme a alguien que te diera por culo después de follarme a mí pero ante las prisas no me ha dado tiempo, así que he improvisado. Joder, cariño. Eres bestial, ¿pero mi culo? Tu piensa que es Alfredo quien te está follando mientras yo le beso y le como las tetitas. Eso te pone, puto maricón. Lo sé. Mi polla tenía vida propia es cierto que me estaba empezando a imaginar cosas y el dolor primero de la sodomización fue pasando a convertirse en placer. Le tendré que decir a mi jefe que te haga su putita, así tendrá un matrimonio de putas para él solito. Porque ya sabes que seré su puta a tiempo completo, ¿verdad? Sí cariño, sí. Sí, ¿qué? Que quiero que seas su puta y hagas todo lo que te haga feliz. Ya no sabía ni que decía. Las palabras salían de mi boca sin conocimiento. ¿Te gustaría más que te follase él en vez de yo? No, prefiero que me folles tú, con él no me atrevería. Y al decir eso. Empujó más dentro la polla de latex como en desaprobación e insistió... Me agrada que quieras que yo te parta el culo de maricón que tienes, pero quiero que babees por su polla como lo hago yo. Haré lo que me pidas pero por favor no pares. Todo esto lo decía mientras me follaba despacito, pausadamente, observando cómo entraba y salía perfectamente su polla de mi ano. Otra cosa que no te he contado es que Alfredo me dijo, mientras follábamos, que le gustaría darte por culo delante de mí, para marcar su territorio demostrarme que él es el que manda en estos tratos. Quiere verte humillado, a cambio tienes su cuenta de cliente. ¿Qué opinas? Joder, ¿ya trabajas para él? Parece que eres su negociadora, hija de puta. Me estás partiendo. Me lo dijo muy caliente y lo mismo no iba en serio, pero, yo tengo que mirar por el bien de mi empresa y saber que si él te pide que se la chupes… lo harás. No quiero quedar mal delante de mi jefe. ¿Lo harás? Haré lo que me mandes, cabrona ya lo sabes. Por ti haré lo que me pidas. ¡Hija de puta! Jajajaa. Que perrito tan buen tengo. Te quiero mi amor. Y me empezó a masturbar más acompasadamente hasta que me corrí como una perra y ella se ría, me llamó cornudo, me llamó maricón, me llamó come pollas. Cuando acabé me di la vuelta y le comí un poco la polla de latex con sabor a gel hidratante y a culo. Luego me fui a su coño y le hice un cunnilingus perfecto hasta que se corrió en mi cara. La besé la abracé y la besé más. Venga tontorrón, vete a duchar que tienes que irte. Vale, ya voy. Oye pero eso que me has dicho es para excitarme, ¿no va en serio, verdad? ¡Cariño mío!, ¿cuándo te he mentido yo?, jajaja. Se rió la cabrona sin dejarme nada claro. Insistí en que me lo contase de verdad y ella no me contestaba, cambiaba de conversación riéndose malvadamente. Así que lo dejé estar. La verdad es que tenía razón mi mujer, me folló como nunca lo había hecho, fue morboso, aunque mi culo estaba resentido. Preparamos las cosas, para irme. Meterme la paliza de tantos kilómetros para conseguir que mi mujer fuera feliz. Pero, estaría con otro hombre, ¿sería más feliz con él que conmigo? Las dudas me invadían. Ya no estaba tan seguro. Mi amor. ¿Tú me amas? Le pregunté. Mira, si no te amase tanto como te amo, no haría nada de esto. No tengas miedo. Tú eres mi vida y Alfredo es un aliciente, es trabajo, es sexo, es reforzar nuestra unión. Si somos capaces de hacer esto, no habrá nada en el mundo que nos separe jamás. Yo sé que puedo hacerlo ¿y tú? Sí sé que me amas, yo por ti me bebo los mares. Haré lo que me pidas sin rechistar y lo sabes. Pues no tengas miedo. Yo tengo las ideas muy claras y se las he dejado muy claras a Alfredo. Es más, te iré contando con todo detalle lo que suceda para que veas que no tengo nada que ocultarte. Quiero que disfrutes nuestro sexo a distancia con tus cuernos. Estás a tiempo de parar todo esto, pero si decides seguir, te juro que tendrás los mayores y mejores cuernos del universo. Ok. Acepto. Pero quiero todos los detalles, ¿de acuerdo? Amén. Y empezaré esta noche que no estás, quiero que me lleve a sitios caros y me exhiba, que todo el mundo sepa que soy su secretaria y su puta. Otra cosa, ¿quieres que toda la gente sepa que estoy casada y que te pongo los cuernos con mi jefe? Hombre, todo el mundo no, pero en un círculo íntimo no me importaría. Amén otra vez. Como ya no vamos a volver a este hotel, quiero que el recepcionista sepa lo puta que soy, así que ya se me ocurrirá algo para que lo sepa. Me encanta esta nueva faceta. Infiel con un corneador fijo. Me mola este rollo. Bajamos al Mall del hotel y, aunque no había necesidad, le dijimos al de recepción que yo me tenía que ir, pero que volvería al día siguiente y cancelaría la cuenta del hotel, que mi mujer se quedaba. Iba con las maletas y era para que n ose mosqueara. Nos dijo que sin problema, pero que la cena y desayuno ya no lo podía cambiar para uno solo y tendría que abonar los dos. Eso no es problema, ya lo aprovechará mi mujer en mi ausencia. Así lo dejamos, cogí el coche, nos dimos un buen beso y emprendí mi camino hacia casa para hacer mis recados. Te llamaré y te escribiré para que sepas que hago esta noche. Te quiero amor. Esas fueron sus últimas palabras y me fui.

Autor: amanha69 Categoría: Infidelidad

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Mi adorable vecina

2019-08-22


Mi vecina se fija en mí y empiezo una relación con ella. Era verano de 2019 y yo estaba en mi piso, en la televisión no echaban nada bueno así que decidí bañarme en la piscina, no sin antes hacer la comida para mi compañero de piso, Juan, que dormitaba en su habitación. Me puse el bañador y bajé a la piscina comunitaria. Allí estaba ella, mi vecina, tumbada en una colchoneta hinchable. Tenía el cabello rubio atado en un moño y sus pechos medianos dentro de un bikini rosa, la parte inferior era de color negro, tenía un culo ni grande ni pequeño, estandar, estaba realmente buena para una señora de 33 años. Me zambullí al agua de cabeza y empecé a nadar a crol y de reojo observé como ella me miraba. Yo nunca me he considerado feo, pero tampoco soy un Adonis. Tengo el cabello castaño claro, ondulado y algo largo, ojos azules, barba de unos días y un cuerpo un poco caído normal para un chico de 25 años, ya que no hacía deporte y comía demasiado, aunque no estaba gordo, sino que tenía un leve sobrepeso,mido 1.90. Al rato decido salir de la piscina, pues me sentía incómodo bajo las miradas de Clara, que así se llamaba la vecina. Subí las escaleras y cogí la toalla para secarme e iba a irme cuando ella me interceptó -Fernando, quiero hablar contigo-dijo ella -Tú dirás- le dije sentandome en una roca que había allí -Pero tienes que prometerme que no se lo dirás a nadie, es secreto-dijo Clara -Mmmm...vale, ¿de qué se trata?- pregunté extrañado -De un tiempo a esta parte me siento atraída por ti-respondió ella -¿Qué?-pregunté -Sí, desde hace un tiempo me siento sexualmente atraída por ti-respondió ella.Sin mediar palabra me besó en los labios y me hizo flotar en una nube hasta que ella paró -¿Que has hecho?- pregunté aún sorprendido -Te he besado-respondió ella -Ya, ya sé que me has besado, pero ¿porqué?¿qué pasa si tu marido se entera?-pregunté yo -¿Qué se va a enterar mi marido? Si no llega hasta las 21.00, además, mi marido ya no me trata como hace unos años, ha perdido todas las ganas de follar conmigo, seguro que está con otra más joven -respondió ella -Que va, si tú tienes un cuerpo de escándalo- dije yo mirandola, lo que ella aprovechó para besarme como lo había hecho segundos antes -Está bien, tú ganas- dije yo empujando la puerta del recibidor -Shhh, los vecinos-dijo ella mientras subíamos las escaleras -¿En tu casa o en la mía?-pregunté yo -En la tuya está Juan, ¿no?-preguntó Clara señalando la puerta verde con el número 19 puesto en latón -Sí, en la tuya no hay nadie- dije yo abriendo el piso de enfrente, el 20, y entramos dando un portazo A duras penas logramos llegar al sofá haciendo gotas con las chanclas húmedas y nos tiramos en él mientras nos besabamos y yo recorría su espalda con mis dedos hasta llegar al nudo del bikini y lo desaté dejando libres sus pechos mientras ella bajaba mi bañador,que se quedó enrrollado en el suelo. Cogió mi pene de 15 cm y arrodillandose, se la metió en la boca haciendo círculos con la lengua alrededor de mi glande, yo cogí su moño rubio y húmedo y empujé su cabeza hacia mí haciendo que se metiera toda mi polla en la boca. Ella dio golpes en mis piernas hasta que se sacó la polla de la boca. -Bestia, casi me ahogas- dijo ella -Lo siento-dije yo -Una pregunta...tú, ¿eres virgen?- preguntó ella -Bueno, hace tanto que no hago el amor que creo que me está volviendo a crecer la virginidad- respondí yo - Se nota que no lo haces mucho, venga, chúpame el coño-dijo ella sentandose en el sofa. Yo me arrodillé y le moví la parte inferior del bikini sacandoselo y allí frente a mis narices estaba el coño con el que había estado soñando secretamente desde el 2014 cuando ella vino a vivir enfrente de mi departamento, tenía una fina capa de vello rubio que le cubría todo el coño y entre los labios se asomaba el clítoris, yo chupé ese coño y bebí ese nectar que emanaba de su cuerpo, ella ya estaba bastante caliente y húmeda, y no por el agua de la piscina precisamente. Me levanté y me senté encima suya -Metemela- suplicó ella -Espera, voy a ponerme un condón-dije yo poniendome el bañador -¿Qué haces?-preguntó ella -Voy a por mi cartera- respondí yo -¿Cartera para qué?- preguntó Clara -Tengo un condón sin usar desde los 12 años en mi cartera- dije yo -Dejate de condones y ven aquí-dijo ella -Pero podrías quedar embarazada-dije yo -Mejor, yo quiero un niño y el cabrón de mi marido no quiere darmelo-respondió ella -Bueno, si así están las cosas...-dije yo quitandome el bañador y lanzandome sobre ella comiendola a besos Se la metí lentamente dejando que ella gimiera levemente, finalmente estuvo toda mi polla dentro de ella y comencé a mover mis caderas adelante y hacia atrás mientras ella gemía de placer -Estás un poco apretada, y eso me encanta-dije yo -Ohhh, sí, métemela bien profundo, clavamela hasta el fondo-dijo ella, le desaté el moño y ella revolvió su cabello Tras un par de minutos ellla tuvo un orgasmo y minutos después yo anuncié que me iba a correr -Por el amor de Dios,no te salgas fuera, damelo, lo quiero dentro, préñame con tu semen- dijo ella mientras yo me corría y lo depositaba todo en su interior. -Dios, que corrida, llevaba sin follar desde que terminé el instituto, hace 6 años-dije yo -¿No follaste en la universidad?-preguntó ella mientras se arrodillaba para limpiarme la polla con su boca -No fui a la universidad, me quedé aquí con mi compañero de piso, él sí fue a la universidad y adivina quien se la pagó-respondí -¿Le pagaste la uni a Juan?-respondió Clara -Es mi mejor amigo, le conozco desde los 13,vino aquí pidiendo ayuda y le presté habitación y le pagué la uni-le dije -Bueno, por lo menos te lo devuelve con el alquiler-dijo ella acariciando mi pecho -¿Alquiler?¿Juan? Lo pagó yo todo, comida e Internet incluido,me debe ya 119.260 euros-dije yo -¿y no se lo reclamas?-preguntó ella jugando con mi polla -No, si no me molesta, es solo que me gusta restregarselo por la cara, pero me gusta decírselo- dije yo -Jajaja-dijo ella.El teléfono sonó y ella lo cogió-¿Dígame?¿Fran? -Sí cariño, estoy subiendo las escaleras, he llegado antes, estoy a 10 metros, solo llamaba para avisar- dijo Fran -Vale, gracias-dijo ella y colgó-Rápido, mi marido está en la escalera Cogí mis ropas y me dirigí a la puerta, pero escuché la llave en la cerradura. Clara corrió hacia ella y me señaló la escalera de incendios y yo salté la ventana y cogí la escalera mientras ella abría la puerta cuando se cercioró de que no se me veía -Hola cariño-dijo besandole -Estás desnuda-dijo él -Me gusta, estoy sola y en mi casa, puedo ir como quiera-dijo ella Mientras tanto yo había bajado por la escalera con el bañador mal puesto y volví a entrar en el edificio,subí hasta su piso y abrí la puerta del piso 19 cerrandola a mis espaldas,me apoyé en la puerta y jadeé -¿Qué?¿Una tarde movidita con la vecina?-preguntó Juan con una sonrisa de oreja a oreja. Se había enterado.

Autor: El puto amo Categoría: Infidelidad

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