Relatos Eróticos de Infidelidad


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Cougar club

2019-09-03


Permanecía de rodillas, con los ojos cerrados por la enorme cantidad de semen que los cubría,por su barbilla chorreaba el semen de los chicos,tanto, que al jugar con él en su boca, chorreaba por la comisura de sus labios,hizo unas gárgaras con el y se lo tragó, era lo mejor que había bebido nunca. - Me encanta, cuando se estremecen y se quedan tensos e indefensos durante una felación, justo antes de correrse…. Jajajaja. Comento Diana entre risas. - Jajajajaja. Estallaron las demás mujeres de la mesa entre carcajadas de complicidad. - ¡Es que todos los tíos son iguales! Sota,caballo…rey! Dijo burlona y sarcástica Eva. - Huuuuuummmm por ahí pasa ese bombón del banco de pesas. Advirtió Luisa a las otras cuatro mujeres de la mesa, haciendo que estas guardasen silencio y dirigiesen sus miradas, sin alterar su gesto y con mirada hambrienta, hacia un hombre musculoso y sudoroso, que pasaba junto a ellas en camiseta de tirantes. - Uuuuuuhhh. ¡ Me lo comería enterito, hasta que solo quedase lo justo para mandarlo a la tumba!!! Susurro Juana mordisqueándose el labio inferior. - ¡ Jajajajaja, a lo mejor la que acaba en la tumba eras tú cariño! Dijo Marga divertida, esbozando una irónica sonrisa. - Nena que dices…. Que yo soy una de las stong fitness girls…. Yeaaahh! Contesto Juana chocándole la mano divertida a Diana. - Bueno Juana, tú siempre dices que todo depende de lo fuerte que te lo hiciesen…, bueno ya hemos comentado, que, bueno a mí, a mí me encantaría que me lo hiciesen muy fuerte, penetrándome con mucha fuerza y violentamente. Dijo Karina enigmática, con el rostro compungido, vergonzosa como pidiendo perdón, con su suave, dulce y femenina voz, sin dejar de seguir con los ojos al joven musculoso que se perdía por el pasillo del bar del gimnasio. - Pues como fuera demasiado fuerte, luego podría dejarte la vagina y el culo lesionado para tiempo, sin apenas poder moverte. ¡Créeme yo estuve con más de una masa de músculos de esos durante mi tiempo en la universidad, y luego estaba una semana que no podía moverme! Advirtió Eva entre bufidos. - Jajajaja habría que haberte visto con todos tus agujeros rotos, en aquella época. Rotos pero satisfecha y no como te deja ahora tu marido, jajajaja…. Contesto burlona Diana. - ¿Bueno, pues, no sé, creo que aquí todas hemos dicho que así es como nos gusta? Ya lo hemos hablado aquí antes, que nos penetren violentamente y que nos insulten y digan cosas sucias mientras nos hacen sexo. Respondió serena, pizpireta y a la vez tímida Karina, mirando a ambos lados como alguien que teme haber dicho o hecho algo incorrecto, mientras se llevaba su bebida a los labios, sonriendo dulce y femeninamente. - Bueno todo es cuestión de gustos. ¡Si tu cuerpo está preparado y tu amante o amantes, jejeje, están dispuestos a darte lo que necesitas para excitarte y llegar al orgasmo, está bien nena! Dijo comprensiva como siempre Marga, sonriendo a Karina. - Ya me gustaría a mi coger a un macho como ese, como los que me follaba antes de casarme, antes de mis asquerosos dildos de plástico, además si me llevaba al orgasmo, haría cualquier cosa que me pidiese, y sin pedírmelo, le entregaría mi culo, le haría la mejor cubana de su vida y me bebería todo su caliente y cremoso semen. Dijo Juana con un tono de frustración y hartazgo en la voz. - Si joder, que tontas éramos cuando éramos jóvenes, llenas de prejuicios y de ideas atrasadas. Que si yo no hago esto, que si yo no hago lo otro, que si duele, que si es asqueroso. Si hubiéramos estado tan predispuestas como estamos ahora, habríamos follado por dos vidas. Expreso Eva con voz de fastidio. - ¡Bueno, tampoco podemos ser tan duras con nosotras mismas! ¡Yo como adolescente siempre soñé con un gran romance de amor, descubrir el sexo en una gran pasión, con un chico de ensueño, romántico, sensible…aayyyy! Dijo Karina suspirando con voz aniñada y dulce, en un tono de tonta inocencia muy sexy y típico de ella. - ¿Y encontraste a ese príncipe azul de sexo profiláctico? Pregunto Juana con tono burlón y sarcástico. - Pues la verdad, la verdad es que sí. Era un chico guapísimo que conocí en la universidad, pero todo era como decirlo, como decirlo…como tú has dicho sexo profiláctico, sin pasión, sin imaginación… pero era tan, tan guapo y popular….. Pero un fin de semana en una casa de campo de su familia, uy no sé cómo decirlo, pero un primo suyo, bastante rudo y bruto…no parecían ni familia, y cuando Raúl estaba durmiendo, yo salí al baño y ahí estaba su primo, al principio me forzó….pero luego, descubrí que no hay nada que me excite más que me fuercen, me penetren, me arranquen la ropa, me manoseen, me laman y babeen contra mi voluntad, ver retorcerse a mi amante de lujuria, cegado de deseo por mí, eso hace que se me empape la vagina rápidamente y lo relativamente fácil que me corro después, sobre todo si me embisten sin piedad, aunque pida que paren, como hizo su primo. Contesto Karina sinceramente con su mirada perdida de boba y su voz sexy suave y femenina. - Jajajaja! Nena tu eres una afortunada, eso de correrte clitorialmente por espasmos regulares, de forma que te puedes correr varias veces durante una penetración, es una gozada. Lo lamentable es lo poco que follamos con nuestros maridos, y lo mucho que nos consolamos con los juguetes… jajajaja. Respondió Diana a Karina con mirada de complicidad, asintiendo con la cabeza, divertida llevándose su bebida a los labios. Las cinco mujeres se sentaban a tomar alguna bebida reparadora, después de su sesión de dos horas de fitness. Entrenaban 3 días juntas a la semana, y algunas tenían una habitación habilitada como gimnasio con un par de máquinas en su casa, de forma que entrenaban por su cuenta el resto de la semana. Eran cinco mujeres entre 35 y 45 años de clase acomodada. Los maridos de Diana y Eva eran ejecutivos poderosos de una multinacional de tecnología, ellas eran el núcleo de aquel grupo. Juana era una amiga de la universidad de Diana, y su marido era un prestigioso cirujano en la ciudad. Karina, era la esposa de uno de los socios del bufete más prestigioso de la ciudad, cuya familia tenía muchas propiedades inmobiliarias y fincas rusticas en aquella zona de la soleada costa. Marga se había unido al grupo hacía seis meses cuando un día coincidieron en el gimnasio. Su marido era un ejecutivo de una importante financiera, y llevaba en aquella delegación de su empresa apenas ocho meses. Ninguna de ellas trabajaba, alguna tenía alguna ocupación parcial, eran mujeres “liberadas”, como les gustaba llamarse en vez de amas de casa, que se ocupan de su familia. Algo demasiado anticuado para su gusto. Diana y Juana tenían 36 años y tres hijos que les daban mucho trabajo, pero aun y así se sentían como el resto del grupo desatendidas sexualmente de sus maridos. Eva tenía 42 años y dos niñas preciosas y caprichosas, que empezaban a pasear con novios adolescentes, de los que Eva no perdía detalle y no dejaba de radiografiar, para después contar los detalles de los jóvenes, en el circulo de mujeres del fitness. Karina tenía 38 años una niña de 16 años y un niño de 8 años, y era la mujer más elegante y destacada del grupo, toda una señora con clase, y Marga tenía 40 años muy bien llevados y dos chicos en la adolescencia. Marga y Karina habían intimado mucho. Karina había entrado en el grupo porque era amiga de Eva y porque Karina era una obsesa del fitness, y las había guiado un poco, aquellas mujeres más allá de su edad estaban en una forma envidiable, pero más allá de no tener en su cuerpo ni un gramo de grasa más del necesario, la genética no era igual de agradecida con todas, por muy tonificadas piernas que tuvieran o culo muy firme que mostrasen. Karina y Marga habían tenido mucho feeling desde el primer día, y lo habían desarrollado naturalmente. De esa manera habían presentado a sus maridos que, si bien no tenían el mismo feeling, sí que congeniaban lo suficiente para que los encuentros de las dos parejas fueran distendidos y agradables. Así habían salido a cenar muchas veces los últimos meses, a cenar, a celebrar barbacoas en casas de unos y de otros. De forma que las dos mujeres estaban muy unidas. Aquella mañana Marga llevaba a casa a Karina, no tenían mucho que hacer tras el gimnasio así que Marga, detuvo su coche ante la puerta de la pudiente casa de Karina. - Parece que las chicas están muy salidas y frustradas, y nada o poco atendidas por sus maridos, ¿No crees? Pregunto Marga a Karina. - Bueno supongo que un poco como todas. ¿No? Para eso nos hemos hecho expertas en “juguetitos sexuales” ¡Podríamos escribir un blog! Contesto Karina a Marga sarcásticamente con su voz suave y femenina de tono ingenuo e inocente, mientras esta la miraba enigmáticamente. - ¡Bueno unas más que otras! ¿Y a ti como te va con Ricardo, te tiene satisfecha? Pregunto Marga relajada. - Pues ya lo hemos hablado antes, lo hacemos dos, quizás tres veces al mes…. Ya sabes el estrés, la responsabilidad, la edad, no tiene la misma capacidad con sus cuarenta y nueve que con diez años menos. Respondió Karina con voz dulce y resignada, mirando al vacío. - Vamos Karina cariño, relájate estás conmigo. Hemos hablado de muchas cosas, muchas veces, pero sobre el sexo en el matrimonio, solo hablas cuando estamos con las chicas en el gimnasio. ¡Venga libérate, cuéntame cómo te sientes confía en mí! Propuso Marga con un tono cálido y agradable - ¡Buuuuuf! Por donde empezar. Resoplo Karina, en un tono compungido y de sentirse en parte culpable y con mala conciencia de hacer aquella reflexión, con su voz dulce de niña inocente. - Cuando era adolescente y joven, ya sabes al principio que si el amor y el romanticismo y todo eso, era más importante que él sexo, veía el sexo como algo idealizado y muy limpio. Pero en la universidad descubrí el sexo duro, con un novio jugador de rugby, que me trataba como un objeto sexual realmente. Al principio me sentía, no sé, sucia, usada, cosificada, pero el hizo que mi sexualidad explotara, y conseguía llevarme al orgasmo de todas las maneras, solo con tocarme, o acariciarme me empapaba, y descubrí que tenía mucha facilidad para lubrificarme y tener la vagina preparada para ser penetrada. Bueno aquella historia se acabo, y conocí a Ricardo mi último año en la universidad, vino para dar un seminario, y bueno surgió, y no tardamos en casarnos. Los primeros años era muy apasionado, lo hacíamos tres o cuatro veces a la semana, muy estándar, misionero, alguna felación, pero no gran cosa, pero yo estaba satisfecha. Así que tuvimos a Lisa y las cosas fueron más o menos igual, pero hace 8 años tuvimos a Richi. Yo nunca había tenido grandes pechos y después de amamantar a dos niños habían quedado un poco, ya sabes…. Así que lo hablamos y me operé los pechos, me puse una 75 copa E, un buen par de tetas, además después del parto de Richi algo se había despertado en mi. Hizo una pausa Karina mirando como buscando la complicidad de Marga - Continua cariño. La animo Marga acariciándole el cabello. - Pues después del parto de Richi, no sé qué paso, las hormonas del embarazo, la verdad no lo sé, porque hasta lo pregunte en el médico y este me dijo que todo estaba bien, normal. Pero yo estaba siempre excitada, siempre fantaseando, siempre buscándolo, y Ricardo, bueno Ricardo había ascendido en la firma legal, y habían surgido algunos problemas en la hacienda familiar, y no sé, no sé, el estrés, el agotamiento. Apenas lo hacíamos, igual que ahora. Y el hecho de mi insistencia nocturna y su rechazo, a veces de una manera poco comprensible me hacía sentirme un poco como una ninfómana. Y yo no paraba de fantasear en extremo silencio con tener sexo con muchos hombres, que veía en muchos sitios. Mis fantasías sexuales iban en aumento. Hable con una amiga terapeuta y me recomendó hacer deporte, para reducir mi libido, yo siempre había hecho gimnasia y aerobic, pero me lance al fitness con el fin de frenar mi calentura. Pero no funciono, así que acabe comprándome dildos, bolas chinas, consoladores, pero el fitness, los pilates, el aerobic me encantan, jajajaja, lo practico siete días a la semana. Conto risueña Karina, con su risa sincera de niña inocente. - La verdad es que tienes un cuerpo de revista de fitness, si fueras alta, te ficharían de top de model, jajaja ¿Cuánto mides? Pregunto Marga riendo pícaramente. - Bueno, bueno, no tengo ojos claros, ni carita de ángel, como las top model, solo mido 1,60, pero como habrás visto casi siempre llevo tacones, y aunque suponga algún sacrificio, me encanta, y me hacen un culo magnifico. Respondió Karina con su suave y femenina voz aniñada e ingenua satisfecha de sí misma. - Querida, el 90% de los moscones que alguna vez nos rodean, solo lo hacen para ver tu culo grande, redondo y macizo de bailarina de samba brasileña y además no se cortan ni un pelo en decirlo, de forma que se les oiga, volviéndonos a todas las demás locas de envidia. Jajaja. Dijo afable y amistosa Marga. - Jajaja, la verdad es que tengo mucho éxito con los hombres, entre están nalgas grandes, fibrosas y vibrantes y este par de preciosos balones perfectos y redondos, son muchos los hombres que me han tratado de seducir. Ha sido duro en esta circunstancia resistirme, y mantener mi compostura, cuando mi vagina estaba empapada. Pero yo quiero a Ricardo y soy madre de familia. Expuso Karina con su voz resignada de auto convencimiento, de niña buena e inocente. La verdad es que Karina era una mujer preciosa y arrebatadoramente atractiva. Tenía todos los músculos del cuerpo bien definidos sin llegar a la fealdad de las culturistas con barras de chocolate en el abdomen, pero tenía los músculos firmes como una roca. Tenía firme y perfectamente definido el abdomen, liso y fuerte, si su ombligo iba descubierto siempre llevaba un piercing, sus cuádriceps y sus gemelos también estaban definidos y fibrosos, dibujándole unas piernas perfectas acabados en unos pies siempre cuidados y con las uñas de los pies pintadas y perfectas, así como unos muslos firmes y apetitosos. Un culo grande-grande, más grande de la media, como el de una mujer negra, redondo y firme, como el de una bailarina brasileña de samba, y una talla de avispa con unas caderas anchas firmes y divinas, los músculos de sus brazos también perfilados, manos cuidadas y preciosas, con dedos finos y delicados acabados en unas uñas perfectas largas y sexys, sus dos globos operados por el mejor cirujano del país, auténticas obras de arte que parecían más naturales que los naturales, y que pendían erectos en forma de perfecta gota de lluvia cuando se liberaban de sus preciosos wonderbras de talla de copa E, dándoles un aspecto de naturalidad, que solo perdían al tacto, perfectos para ser sostenidos sin ser totalmente cubiertos por las manos de un hombre y para hacer una divina cubana con ellos. No tenía una carita de ángel, pero era una mujer preciosa, una guapura de cara con las líneas del rostro ligeramente ovalado, suavemente angulosas y perfiladas de forma perfecta, con unos grandes ojos marrones, unas cejas finas naturales que parecían trazadas de una sola pincelada, una curva perfecta, pestañas largas y rizadas naturales. Una naricita estrecha, pequeñita y respingona, unas mejillas preciosas con color natural, que escoltaban unos labios carnosos y jugosos sensuales y preciosos encima de una barbilla suave y apurada de mentón que daba ganas de morderla, con una sonrisa perfecta y cristalina que derretiría un iceberg. Una voluminosa, brillante y sedosa cabellera castaña oscura con raya al medio dejando su frente despejada, cuyas puntas se ondulaban ligeramente al final de forma natural y le llegaba hasta la mitad de la espalda coronaba su cabecita. - Jajaja ¡Has sonado como mi abuela, nena! ¡Y no te hagas de menos! Eres de largo la que esta más buena de nosotras, pequeñita, pero espectacular. No tienes sobre la piel ni el más mínimo rastro del tiempo, tu piel sigue tersa y estirada, en toda su superficie, pero sobretodo en tu cara, tu piel es reluciente y tensada natural, yo ya no sé como cubrirme las patas de gallo y las arrugas que empiezan a aflorar en la piel, al final tendré que operarme, sin embargo, tú, no es que la gente se confunda y se crea que tienes veinte años, pero estoy seguro que más de una vez te han dicho que pensaban que tenías treinta años. Expuso Marga halagadoramente. - Jajajaja, en eso has acertado, muchos vendedores y otras personas, cuando me ven con mi hija Lisa de compras o simplemente dando una vuelta, creen que soy su hermana mayor, jajaja. Dijo risueña y divertida Karina con su voz suave y sexy. - Además, esta como vistes, como te puedes meter en toda esa ropa tan sexy de veinteañera y que te queda tan bien, con tanta clase y elegancia. Como tú has dicho, andando de forma tan sensual y tan sexy sobre tu colección de tacones preciosos, siempre te he visto con pantalones ajustados, minifaldas de tubo, shorts ajustados, vestidos ceñidos. Y arriba tops ajustadísimos, camisetas ajustadas, o de tirantes, los vestidos todos con preciosos escotes, con siempre tus pechos dibujando tu perfil y tu ropa deportiva tiene loca a todos los machos del gimnasio. Y en casa, siempre con vaqueros ajustados, leggings, o mallas deportivas, siempre sexy y elegante te pongas lo que te pongas. Y siempre tan, pero tan bien maquillada, con tenues y preciosas sombras sobre los parpados tus pestañas perfectas y tus labios con esos carmines rosáceos y rojos tan húmedos, hasta Juan me lo comenta después de cada vez que hemos ido a tu casa. Dijo Marga con admiración. Y Marga decía la verdad, La gente se sorprendía al saber su edad pues no aparentaba más de 30 años para todos los que la conocían. Si no hubiera medido 1,60 sino 10 o 15 centímetros más alta habría podido ser una top model de bandera, aún y así era una las mujeres más hermosas y explosivas, que se podían encontrar, levantando expectación entre los hombres que la contemplaban, que se volvían locos por la excitación. Y además era una mujer humilde, simpática, cortes, extremadamente amable, cariñosa y atenta con todo el mundo, buena e ingenua hasta pecar de tonta, lo que aumentaba la morbosidad de los machos que la conocían. - Muchas gracias Marga, me estas sonrojando. Pero es normal que haya aprendido algunas técnicas profesionales si vendo cosméticos, y si la verdad me encanta ir bien maquillada. Me sobrexcita y me sirve cuando me masturbo, sentir como el deseo por mi flota a mi alrededor, además a Ricardo no le importa mucho, al revés me ha dicho que le gusta, que le convierte en la envidia de todos los hombres con los que nos tropezamos y se siente muy orgulloso de mi…. Pero luego en el dormitorio…. Contesto Karina con voz resignada y compungida de uno con sentimiento de culpa por desvelar sus anhelos no cumplidos, como si fuera egoísta por desear tenerlos. - ¿Luego en el dormitorio que te gustaría que te hicieran cariño? Pregunto Marga con su voz suave, amable y afectuosa. - Pues nena, estoy loca porque me penetren sin piedad, dicho claramente, que me penetren muy duro, metiéndomela violentamente. Tanta calentura y deseo me ha hecho almacenar un armario de lencería. Como habrás notado, hasta en el gimnasio solo llevo tangas, excepto los sujetadores deportivos, solo llevo wonderbras. Los juegos mas sexys de tanga y wonderba, de diversos colores, con encajes, grabados, etc…, tengo corsés, medias de todo tipo de colores, ligeros, materiales, trajes de rejilla, picardías, transparencias, vigilo mi peso, mi alimentación, hidrato y cuido mi piel, con las mejores cremas del mercado, como tu has dicho mi maquillaje es perfecto, y entro envuelta en todo esa atmosfera sensual y mi marido o esta roncando o es indiferente, y por mi calentura, vengo necesitando dos orgasmos diarios, que consigo con mis juguetitos, pero ya estoy harta del plástico y la soledad, Marga, harta. Y de mirarme al espejo con mis tangas empapados como si me hubiera tirado a la piscina y creer que soy una ninfómana. Explico Karina al borde de la lágrima por desesperación con su voz dulce y aniñada llena de frustración. - Te voy a contar una cosa cariño; tú no eres una ninfómana. Eres completamente normal, has abandonado tu fase sexual de adolescente idealista y tu fase sexual ligada a la maternidad, y hace mucho tiempo, que estas en tu fase madura de disfrutar del sexo por el sexo, que es algo humano y maravilloso. El sexo es como cualquier otra función humana, como respirar o comer, algo maravilloso que necesitan todos los seres humanos. ¿Dime que te gustaría hacer, cuéntame algo de tus fantasías, Karina? Expuso comprensiva y didácticamente Marga. - Huuuuummm, cierro mis ojos y puedo sentir como unas manos masculinas recorren mi cuerpo, amasan mi culo firme y duro, aprietan con fuerza mis sensibles y esféricos pechos, poseen mis muslos, devoran mi cuello, puedo sentir como lamen cada rincón de mi cuerpo, como mordisquean y juguetean con mi clítoris y me hacen correrme, puedo sentir como se derriten de placer entre jadeos y gemidos mientras les exprimo el pene y les extraigo todo el semen de los testículos, y puedo sentir como me piden permiso llenos de lujuria para extender su simiente sobre mis pechos su cálido y dulzón semen cubriendo mis pechos, me encanta el olor y el tacto del semen pero no su sabor. Puedo sentir el peso del cuerpo de mi amante mientras bombea sin piedad contra mi, puedo sentir como me arrancan la ropa violentamente, como destrozan mi lencería, me suben los vestidos, y que un grupo me posee violentamente, agarrándome el pelo, y diciéndome cosas sucias mientras perforan todos los agujeros de mi cuerpo salvajemente, y mi vagina y mi clítoris chorrean entre espasmos, todo eso puedo ver cuando cierro los ojos y juego con mis juguetes…. Pero en verdad, lo que quiero es volver a sentirlo. Dijo Karina acabando con voz triste y frustrada, bajando la mirada y mirando el suelo del coche de Marga, con semblante de niña buena arrepentida. - No te preocupes cariño y sobretodo no te avergüences, como ya te he dicho antes una vez hemos perdido las fantasías románticas de la adolescencia, lo que todas queremos cuando tenemos sexo, es que nos follen sin piedad, que nos hagan corrernos y llevándonos hasta el limite de la excitación, dando rienda suelta a nuestras fantasías y deseos sin que nos juzguen, por dejar que en el sexo nuestro instinto animal nos gobierne. Por eso también es complicado que nuestros maridos nos satisfagan, más allá de su edad y sus capacidades, no nos ven como objetos sexuales, como hembras salvajes en celo, donde colmar sus deseos y a las que dejar a la vez satisfechas. Nos ven como las madres de sus hijos, como las “señoras” de su casa, como las esposas representativas de cara a la sociedad. Por eso para satisfacernos sexualmente, hay que buscar en otro lado. Yo he encontrado ese lugar concretamente en un colectivo. Contesto Marga, sin dejar de acariciar suavemente a Karina en el hombro mirándola enigmática de soslayo. - ¿Qué???? ¿Qué dices Marga, que tienes un lio, que estas engañando a Juan? Respondió Karina abriendo la boca y los ojos con expresión sorprendida. - Para nada querida, no tengo ningún lio, sino muchos encuentros sexuales casuales. Y tampoco estoy engañando a Juan. Piensa un poco, que es tener un lio o engañar, tener una relación con otro hombre, que te cubra las necesidades de amor, sexo y cariño que no te da tu marido, un sustituto fijo creando con él lazos afectivos, convirtiéndole en tu hombre sustituto, eso es engañar a tu marido. ¡Y yo no estoy haciendo eso, nena! Contesto tranquila Marga, mirando sonriente a Karina, al tiempo que jugaba lentamente con la punta de sus cabellos. - No te entiendo, si no tienes un lio, como tienes muchos encuentros sexuales casuales, ¿vas por ahí por bares acostándote cada noche con un tío diferente? ¡A mí me sigue pareciendo que estas engañando a Juan, perdona! Dijo Karina incomoda, llena de estupor y muy moralista. - No cariño, no estoy recorriendo los bares, ni estoy engañando a Juan. Es todo puro sexo, no tengo una relación de sexo y afecto con otro hombre, para sustituir el afecto por mi marido. Yo lo sigo queriendo igual que siempre, es mi marido y el hombre de mi vida, mi compañero. Mira es como si yo necesitase jugar al tenis para vivir y Juan no pudiera, no pasa nada, me busco con quien jugar al tenis y ya esta, yo tengo una pareja para jugar al tenis y el resto de mi vida la hago con mi marido. Respondió con tranquilidad y calma Marga a Karina. - ¿Y Juan lo sabe? ¿Y qué le parece? Pregunto asombrada, inocente y curiosa Karina. - Cariño nuestros maridos son hombres del siglo pasado, así que hay determinadas cosas para las que no están preparados y una de ellas es aceptar, este binomio sexo – amor, que muchas veces se puede dar dentro de la misma pareja, pero cuando no es así…. Lo único importante es que yo estoy satisfecha sexualmente, y que no agobio a Juan con él sexo, de forma que cuando su baja libido me exige satisfacerlo, lo hago, fingiendo que me da placer, él se siente realizado y satisfecho y podemos hacer nuestra vida en pareja, sin que la insatisfacción sexual afecte otras cosas tan importantes y valiosas como el sexo, de forma que nuestra vida en pareja es bastante gratificante. ¿O me has visto quejarme o babear por los tíos del gimnasio como las demás, Karina? Contesto muy segura de sí misma Marga, mirando fijamente a Karina. Esta la miraba de arriba abajo dubitativa y curiosa, aún aturdida mentalmente por lo que le había revelado su amiga. - No, no, eso es cierto se te ve siempre relajada, y nunca haces comentarios de frustrada sexual o sobre los tíos del gimnasio que te ponen caliente…. Y además se os ve muy felices a ti y a Juan, ¡Como si casi no tuvierais roces o causas de queja alguna! Expuso Karina con su voz dulce, sexy y aniñada, como si reflexionase en voz alta sobre las cuestiones que le había planteado Marga. - Claro, como voy a hacer comentarios de frustrada sexual, si estoy profundamente satisfecha sexualmente…jajajaja. Contesto Marga divertida y relajada. - Solo hay que encontrar a hombres que busquen lo mismo que tu, satisfacción sexual, sin querer crear afectos o vínculos, solo follar salvajemente, nada más, usarnos los unos a los otros como objetos sexuales. Y si además se trata de hombres desbordados de libido y de potencia, el placer está garantizado…. y yo he encontrado el colectivo ideal…jejeje Expuso Marga picaronamente poniendo cara de zorra. - ¿Cómo que has encontrado el colectivo ideal? ¿Qué quieres decir? Pregunto Karina con su voz suave y dulce de forma inocente sin salir de su asombro. - Ese perfil, solo hay un colectivo que lo cumpla a la perfección, los adolescentes y los jóvenes universitarios, machos de dieciocho a veinticinco años…. He encontrado como calificarlo, una comunidad muy especial de intercambios sexuales. Me introdujo la esposa de un compañero de Juan de Madrid, aunque esta por todo el país, como mujer solo te puede introducir una “madrina”. Explico Marga con voz de interesante. - Que me estas contando, Marga, eres una sorpresa tras otra, que es eso de una comunidad, ¿Madrina, que es todo esto Marga? Pregunto Katrina totalmente asombrada, llevándose las manos a la boca en gesto de escándalo. - Es muy sencillo, cariño, es una comunidad de intercambios sexuales, solo sexo, y nada más que sexo. Las mujeres son todas maduritas, entre treinta y cinco y cincuenta. Y los chicos todos jovencitos entre dieciocho y veinticinco, rebosantes de hormonas y de ganas de follar salvajemente a todas horas. Esta todo en una aplicación y pagina de internet privada, como si fuera una red social pero solo para miembros autorizados, la monto una mujer y la sigue administrando ella con un grupo de mujeres, las mujeres deben ser apadrinadas por otra, que ya sea miembro para pasar a formar parte de la comunidad. Los chicos llevan controles más estrictos, para verificar su identidad, su edad, sus antecedentes penales, tienen que ir a clínicas afines una vez al mes, donde les hacen controles de salud sexual, todo muy limpio y muy controlado, igualmente en todos los intercambios sexuales siempre son las mujeres las que ponen las reglas, condones y otras medidas de seguridad, ellos además pagan una pequeña cuota mensual para mantener la página y a sus administradoras, esto les permite tener una ventaja, que nosotras no tenemos, la de escoger. Explicaba muy didácticamente Marga. - Todo esto que explicas me parece de película, increíble. ¿Pero cómo que escogen los chicos? Pregunto curiosa con su voz dulce y aniñada, con mirada intrigante Karina, sin dejar de sacarse las manos de la boca en aquella expresión de sorpresa escandalosa. - Jajajaja, estas interesada en saber. ¡Eh curiosa! Es muy sencillo, los chicos tienen un perfil con sus datos y con un par de fotos de la cara y de cuerpo entero, siempre se verifica que ninguno sea pariente directo de alguna de las mujeres de la comunidad, y cuando una amadrinada entra se verifica que ninguno de los chicos de la comunidad sea pariente suyo, y si los hay se avisa a la nueva, por si quiere no ingresar en la comunidad o arriesgarse con un alias, porque esta comunidad esta por todo el país y es enorme, es muy difícil que te identifiquen con un alias, pero por si acaso. Además, nosotras tenemos un perfil digamos que más amplio, fotos vestidas, desnudas, con lencería, provocando, duchándonos, podemos subir videos picantes, etc… los chicos solo pueden ver ese material, nadie puede descargárselo, y de esa manera deciden, a cual de nosotras contactar por chat o mensaje de la web. Luego nosotras decidimos si aceptamos la proposición del chico o no, y puede ser cualquier cosa, lo que acordéis ambos, o puede ser un encuentro en grupo, o sexo virtual, o cualquier cosa que se os ocurra. A veces las administradoras de la comunidad organizan eventos para romper el hielo y que se conozcan los unos y las otras, jajaja, ya sabes por la edad y eso, puede haber gente que no se atreva a dar el paso de contactar, por eso se crearon los eventos, en club privados, casas de lujo, yates, con un ambiente acogedor, y muchos lugares para follar sin control, jajaja. Explicaba Marga entusiasmada ante la mirada asombrada pero muy curiosa de Karina, que se pasaba pensativa la sexy yema de su dedo índice coronada por su preciosa uña rosada por su labio inferior, como asimilando todo lo que le estaba explicando Marga. - Y tú, ¿Tú has participado en esos eventos y tienes muchos encuentros sexuales con esos chicos? Pregunto Karina con su voz dulce, ingenua y aniñada dubitativa con la mirada perdida. - Pues echo dos o tres polvos a la semana, con esas fieras llenas de deseo y hormonas, y no me pierdo un evento si puedo, cada evento es una garantía de varios orgasmos encadenados, los chicos llegan como motos, nosotras vamos vestidas lo más sexy posible, y el ambiente hace que te desinhibas y enseguida aquello parece una bacanal…. Jajaja. Contesto Marga mordisqueándose una uña y evocando recuerdos lascivos, al tiempo que ponía cara de perra cachonda. Karina miraba a su amiga con aquella expresión confusa y atónita de escándalo. - ¿Te gustaría que te amadrinase? Este viernes hay un evento…. podrías venir para mirar…. o tal vez, quien sabe…. Jajajaja. Pregunto Marga provocadoramente a Karina. Karina trago saliva, y desvió la mirada al suelo sonrojada, como si el solo pensamiento ya equivaliese a cometer infidelidad. - No, no, no…. Yo sabes que te respeto y te aprecio como amiga…. Pero yo… Ricardo…. Respondió Karina frotándose las manos nerviosamente y sin dirigir la mirada a Marga. - Cariño, mírame a los ojos…. Si no haces algo para solucionar tu frustración y tu deseo sexual tu matrimonio se va a resentir, te vas a ir alejando de Ricardo, encerrándote en tu mundo y no descarto la posibilidad de que aparezca alguien, y tu matrimonio y tu familia se van a romper, tus hijos, su padre, etc…. Esta es la mejor solución, sexo, solo sexo y nada más que sexo, y luego cada uno por su lado, satisfecha, feliz y contenta con tu marido y tus hijos…. No te cierres Karina, piénsalo, ven este viernes ¡Sin participar solo como observadora! Le dijo Marga a Karina aleccionadoramente mirándola fijamente a los ojos y cogiéndola de las manos. - Buenooo la verdad, es… que, que…. Dijo Karina dirigiendo la mirada al suelo tartamudeando. - ¿Bueno que, nena? Contesto Marga sosteniéndole la barbilla con los dedos y obligándole a mirarla a los ojos. - Pues, que no me parece tan mala idea…. Y sobretodo me ha entrado la curiosidad, huuuummm y solo de oírte me he calentado y humedecido, huuuumm. Dijo Karina gimiendo levemente con su voz dulce de niña, mirando al suelo del coche de Marga, con semblante de pedir perdón solo por sus pensamientos. - Jajajajaja…. ¡Así que vendrás el viernes, ehhhh picarona!!!! Jajajajaja. Estallo eufórica entre risas Marga. - No sé, no sé, Marga, aún tengo que pensármelo, si fuera solo lo haría, como tú has dicho, como observadora, nada más, y a lo mejor si fuera, me arrepentiría y no pasaba nada, ni esa noche, ni después de esa noche. Pero a lo mejor, solo a lo mejor te acompaño, solo por ver lo que me dices en persona. Jajajaja. Contesto Karina conteniendo a Marga pero complaciente a la vez. - Bien nena, ya te digo que no te arrepentirás. Puedes decirle a Ricardo que vas de compras y a cenar conmigo, ¡Te recogeré a las seis! Ponte uno de esos ajustados vestidos minifalda tuyos tan, tan, tan sexy, aunque vayas de observadora no puedes desentonar, las demás iremos arrebatadoras pidiendo sexo a gritos…. Jajajaja. Propuso Marga al tiempo que Karina sonriendo salía del coche con su bolsa de deporte, recogiéndose sensualmente hacia atrás el pelo brillante y sedoso de su preciosa melena castaña de la forma más femenina y sexy posible. - Jajajaja ya veremos, eh, que aún no te he dicho que si…. que enredanta eres…. Jajajaja… venga a lo mejor nos vemos el viernes a las siete, cariño. Contesto Karina con su voz amable, dulce y aniñada, cerrando delicadamente la puerta del coche de Marga y diciéndole adiós con la mano, mientras grácil como una gacela, se dirigía a la puerta de su casa, deslizando en el espacio su perfecto cuerpo curvilíneo, con aquel culazo grande y redondo de granito con sus nalgas fibrosas. El resto del día, y la mañana del viernes fue un devaneo mental para Karina. Poseída por un remordimiento y un cargo de conciencia homérico, se negaba a acompañar a Marga a aquel evento, y al instante la morbosidad y la curiosidad que la invadían le mandaban excusas muy plausibles a la mente. Que, si solo iba como observadora, que muy probablemente todo era una exageración de Marga, y solo sería un bar de copas, donde se ligaba, como iba a ser tan esplendido, por lo que iría con Marga, se sacaría los moscones de encima y al ratito a casa. Y otra vez el cargo de conciencia y el sentimiento de culpabilidad, la hacían desistir de acompañar a Margarita. Se acercaba al móvil y su chat de WhatsApp de Marga, ardía. Marga estaba entusiasmada con que Karina la acompañaba, le mandaba comentarios picantes, fotos de los diferentes vestidos que dudaba si vestir, de los perfumes y accesorios que usar, y que le recomendaba a Karina que ponerse. Ahora el cargo de conciencia de Karina era decirle a Marga que no iba a acompañarla, la decepcionaría muchísimo. Pero así Karina sentía que estaba engañando a Ricardo, aunque fuera solo como observadora… que hacer, que hacer…. se debatía Karina compungida. - ¿Dónde tienes el vestido minifalda fucsia, que te pusiste cuando fuimos a cenar juntos en el puente? Le preguntaba Marga por el WhatsApp a Karina. Karina empezó a hacer memoria. Un vestido minifalda precioso superajustado de lycra, de tirantes de un centímetro de ancho, fucsia precioso con escote redondo, donde se apretaban a punto de estallar los dos magníficos globos de Karina, con tela solamente un palmo por debajo de la cintura, dibujando la curva del culo como una segunda piel. - Sí, sí que lo tengo, ¿Por qué? Respondió Karina al WhatsApp de Marga. - ¡Porque es el vestido perfecto para esta noche, jijiji! La noche que lo llevaste, a todos los tíos con los que nos encontrábamos nada más les falto aullar. Hasta Juan se puso tan cachondo contigo que me follo salvajemente,jijiji. Respondió Marga. - Aun no te he confirmado que vaya a ir…en cualquier, caso como tú dices es demasiado…. ¡Provocativo! Contesto Karina. - Venga mujer ven…hazlo por mí y ponte ese vestido, quiero ver a todos esos adolescentes, empalmados y babeando como verracos por poseerte a ti a ese culo enorme y perfecto que tienes, jijiji. Respondió con complicidad Marga. Karina se mordió los labios sintiéndose culpable, no sabía cómo decirle que no a Marga, como se había metido en aquel lio. - ¡En cuarenta minutos estoy ahí con mi coche…yujuuuuu! Le acababa de escribir por Whatsapp Marga. - Al, al, al final voy a salir cariño, vamos Marga y yo a cenar y al cine. Dijo Karina titubeante al aire, con su voz aniñada y dulce más temblorosa que de costumbre. - Ah muy bien cariño, yo me encargo de los niños. ¡Que lo paséis bien! Contesto Ricardo sin prestar mucha atención, concentrado en leer en su Tablet el periódico del día. Karina, enfundada en un tres cuartos negro con forma de gabardina, salió de la casa después de despedirse de su familia. Caminaba dubitativa sobre dos preciosos tacones de aguja de charol negro. - ¡Bueno pues ya estoy aquí…venga, vale! Dijo Karina con voz de autoreproche. - Jajajaja….venga cariño que vas a pasártelo como no te lo has pasado en años. Replico Marga. - Yo solo voy como observadora…que quede bien claro. Respondió muy digna Karina con su voz sexy y femenina. - Venga quítate eso y déjame verte, a la luz del coche. Karina se quitó el tres cuartos negro con disgusto impostado y cierta resignación. - Uuuuaaauuuuhhh!! Jajajaja…los vas a volver locos, nena…..que bien hueleeess…super sexy Paco Rabanne…..huuuumm Exclamo Marga ante la exuberante belleza explosiva de las curvas imposibles de Karina. Perfumada con XS for woman de Paco Rabanne, una auténtica bomba de feromonas para atraer y volver locos a los machos. Perfectamente maquillada, con un carmín rosa fuerte en los labios, colorete justo y preciso, la raya de los ojos perfecta, las pestañas rizadas de rímel larguísimas como una noche de invierno, una sombra de ojos entre color carne y gris perfecta sexy bajo la curva sin fallo de las cejas oscuras de Karina. Unos aros gruesos como si llevasen brillantes por pendientes y una pulsera también gruesa a juego como de plata y brillantes, y dos anillos en la mano izquierda también imitando los brillantes. Su sedosa, lisa, brillante y larga melena castaña cayéndole en cascada desde la raya del medio dejándole la frente despejada, y ceñido a su cuerpo el ajustado vestido minifalda fucsia de lycra brillante cuya tela solo cubría un palmo por debajo de su cintura y mostraba agresivamente la curva de sus caderas, exaltando la redondez de su culo enorme de negra, perfecto, dibujando la firmeza de su abdomen y conteniendo como una barrera a punto de reventar la redondez perfecta de la turgencia magnifica de sus mamazas de copa E de sujetador, donde los pezones se marcaban claramente a través del vestido, ya que era un vestido para llevar sin sujetador, esbozándose incluyo la rugosidad divina de las areolas de aquellos globazos del tamaño cada uno de un melón de galia. Llevaba sus largas uñas solo pintadas con brillo y la punta blanca nacarada y en sus preciosos y perfectos pies cuidados, en el tobillo de uno de ellos llevaba una sensual pulserita y en ambos pies, con las uñas pintadas como los de las manos, llevaba un par de anillos de plata por cada pie. El viaje transcurrió rápido, Marga no paraba de hacer bromas para relajar el ambiente, pero Karina, iba nerviosa, apenas articulaba palabra, mirando a través de los cristales, como un preso que es llevado a la cárcel. Preocupada y colmada de remordimiento cada vez más convencida, que, aunque no hiciese nada, aquello era un poco como engañar a Ricardo. - ¿Nunca has dicho nada de las felaciones Kari, no te gusta chupársela a los tíos? Pregunto Marga despreocupada y lascivamente recogiéndose el pelo con su mano libre de forma muy sexy. - Uyyy, es que normalmente huele mal y sabe a pis…y luego el sabor del semen que alguna vez he probado…puuuaaj, no sé, no me ha gustado…sí que he hecho felaciones a algún que otro novio, y a Ricardo hace años y años que no le hago ninguna, y cuando las he hecho, en el momento que me cogen por la cabeza o siento que el pene empieza a palpitar, me la saco violentamente de la boca y los masturbo hasta que se corran en mis pechos, eso lo conforma, pero no mucho. Contesto con su sexy voz dulce, ingenua e infantil Karina, poniendo cara entre de desagrado y resignación. - ¡Jajajaja! Eso es porque no has encontrado un buen macho con leche cálida y abundante, esa es la más dulce y sabrosa. Respecto al olor y al sabor, todo consiste en salivar muy bien el pene de tu amante, fabricar mucha saliva con tu boca y lengua y cubrir sus penes de tal manera, que los lavas y la felación se facilita y os da placer a ambos. Ya te digo yo, que no has encontrado los penes adecuados, gruesos y vibrantes…huuuummm…me encanta cuando los machos se derriten y se retuercen de placer, mientras mi lengua juega con su glande y les masajeo todo el pene con mis jugosos labios y a lengüetazos lentos y largos o cuando me la trago entera de golpe, una y otra vez y cuando enloquecen y cogiéndome por la cabeza me follan la boca violentamente, clavándomela profundamente, hasta provocarme arcadas, llenando toda mi boca con su carne palpitante…huuuummm, en esos momentos mi clítoris, vibra y chorrea trepidantemente…y cuando los hago acabar…oohhh…como me excita, masajearles brutalmente con mis labios humedecidos, moviéndolos arriba y abajo, hasta que su prepucio estalla como una fuente, lanzando chorros descontrolados hacía todas partes, o cuando están follandome la boca y siento como se hincha el pene y sus ráfagas de cálida leche inundan mi boca y mi garganta, o cuando puedo controlar su corrida, sin dejar de chuparles con mi lengua y ayudada por mi mano, poniendo su pene sobre mi lengua y con mi boca abierta lanzan sus ráfagas de cálido semen, que puedo contener y degustar cuidadosamente, moviendo su cremosa y cálida leche por mi boca… uuuuuuhhhh…que caliente….me pongo…esta noche voy a dejar a algún chaval exprimido…uuuhhh…deberías probar Karinitaaaa…..huuuumm Explicaba llena de lujuria Marga sin dejar de morderse los labios y de pasarse la punta de la lengua por los mismos, tocándose la entrepierna con la mano libre. Mientras Karina la contemplaba con los ojos muy abiertos, y muy sonrojada por la calentura que le provocaba la explicación de su amiga. - ¡Jajajaja! Estas todas roja…te has calentado… Karina, deberías probar ese placentero néctar que es la leche de macho humano….¡Jajajajaja! Volvía a decir entre risas Marga. - ¡Veremos! Respondió Karina con su sexy dulce y aniñada voz esbozando una sonrisita enigmática. Marga aparco en una céntrica calle, en un parking privado y se dispuso a bajar del coche. - ¡Como cojas el tres cuartos para cubrirte te mato! Le advirtió irónica y divertida Marga. - Vale..m vale…pero como vamos a dar la nota! Respondió Karina ajustándose los tacones negros de aguja y cogiendo su bolso de mano fucsia a juego. Karina caminaba muy junta a Marga por la calle, cada vez se sentía peor, le invadía el remordimiento de forma brutal, convencida que incluso venir de acompañante era una infidelidad imperdonable a su marido, a ella no le gustaría que Ricardo entrase en un juego así, ni siquiera solo para mirar. Pero por otro lado allí estaba Marga como flotando, risueña llevándola con un garbo de la mano, sin dejar de sonreírle, no podía defraudarla. Solo mirar, solo mirar, se repetía constantemente Karina. - Macizorrrraaasss…..viva la madre que os parioooo….que culazoooss..que tetazaaasss…..vosotras me habéis alegrado el diaaa…moooccc..mooocc.. Les grito un transportista baboso y zafio. - ¡Gracias guapo!.... jajajaja. Respondió con desvergüenza Marga… mientras Karina totalmente enrojecida quería que le tragase la tierra. Llegaron al lugar, en principio parecía un patio de vecinos vulgar, de una finca de principios del siglo XX con una puerta grande de madera, a pesar de un portero automático muy moderno. Marga marco en ese portero automático un código muy concreto y se abrió la puerta. Pasaron ambas y se dirigieron a una puerta, que quedaba en el lateral de la entrada de la planta baja con aspecto de puerta blindada. Marga enseño a la visilla una pulsera extraña la puerta se abrió y las invitaron a entran dos enormes gorilas que custodiaban la puerta. - Buenas noches señora Gómez, veo que hoy viene acompañada. Dijo uno de los gorilas, un mulato musculoso como un armario ropero, que repaso a Karina de arriba abajo con los ojos llenos de lujuria - ¡Pero que muy bien acompañada! Dijo el otro gorila, también cachas y ciclado, de mentón puntiagudo y de pelo rubio rizado, que incluso se pasó la lengua por los labios devorando con los ojos a Karina. - Es una amiga, que solo viene a mirar…en principio…jajaja. Contesto risueña Marga, mientras intimidada Karina caminaba torpemente sobre sus tacones siguiendo a través de un pasillo oscuro a Marga, mirando de reojo asustada a aquellas moles de músculos, sintiéndose devorada por sus ojos. Ante ellas apareció una enorme sala llena de gente, ambiente y música de discoteca, luces bajas varias barras donde servían copas, la música muy alta y una especie de balcones como palcos de un teatro, donde también bailaba gente, y por encima de él una especie de segundo piso con reservados. Un potente olor a mezcla varia de perfumes caros de mujer, perfumes sensuales y llenos de feromonas humanas para estimular a los machos, invadía un ambiente harto lascivo de por sí. Por todas partes se veían chicos jóvenes y mujeres maduras vestidas de forma extremadamente provocativa, bailando muy pegados, sin complejos, magreandose y sobándose mutuamente. - ¡Uuuuaaauuuuhhh chica….el paraísooo! Dijo Marga dirigiéndose a una de las barras arrastrando de su mano a Karina. - ¿Solo son las siete de la tarde, no es muy pronto para fiesta y borrachera? Preguntó retóricamente Karina con su dulce y sexy voz aniñada con un falso tono de ingenuidad. Las dos mujeres estaban junto a la barra, Marga pidió un par de cocteles al camarero, sin dejar de flirtear como una zorra en celo, y sin parar de lanzar miradas provocativas a todos los chicos que pasaban por su lado. - Marga tranquila un poco chica, que pareces un animal en celo, solo te falta saltar sobre uno de estos chicos, este ambiente con la música a tope y todo este aroma lascivo esto, esto, esto es, es demasiado para mí. Estaba diciendo Karina totalmente abrumada y a punto de estallar de pánico y salir corriendo de allí. - No, estoy tranquila Karina, cariño…estoy ardiendo con tanto yogurin salido, vigoroso, lleno de energía y semen para mi…buuuufff….no aguanto más que ganas de follar.. Contesto Marga fuera de sí, devorando con los ojos a todos los hombres que pasaban a su lado. - Pero Marga si algunos podrían ser tus hijos. Respondió Karina alarmada al ver fuera de sí a su amiga, tan concentrada que no lo vio venir. - ¡PLAAAAAASHHH! Oyó Karina, antes de sentir un terrible palmetazo en su divino y perfecto culo, que dejo sus nalgas fibrosas y turgentes vibrando unos segundos. - Que culazo tienes Mama, es el mejor de toda la sala, lo sabes Mama, que buenísima estas. Le grito al oído un niñato pecoso, que acababa de lanzarle un palmetazo en su culo sobre su precioso vestido minifalda ajustadísimo de color fucsia. - Zaaaas. Restallo sonoro, el guantazo que le propino Karina al niñato pecoso. - ¡Que te has creído sinvergüenza! Le grito enrojecida de ira y de ego herido Karina, apoyando su dolorido culo y su espalda en la barra como para defenderse. - ¡Joder tía, que ostia me has dado! Respondió el chico bajando la cabeza y acariciándose la mejilla golpeada. - Que pasa niñato, que no sabes las normas de este club y estos eventos, hay que hablar y preguntar, estúpido. Recrimino encolerizada Marga al chico pecoso. - Nando eres gilipollas, gilipollas vamos a pedir que te expulsen de aquí. Le recrimino un chico alto y moreno al pecoso lanzándole una colleja. - Disculpar a este idiota, como os llamáis yo soy Jorge, este idiota es Nando, y estos mis amigos Miguel y Luis. Dijo el chico con una agradable sonrisa presentando al grupo, besando la mano de Marga que había avanzado ante el grupo, y lanzándole una sonrisa lobuna. - ¡Hola Jorge, guapo! Contesto Marga totalmente cachonda devolviéndole la sonrisa lobuna. El pecoso era el más pequeño de los chicos, altos de pelo moreno y castaño oscuros de ojos oscuros, más bien larguiruchos que atléticos, estudiantes de ingeniería y farmacia, de unos veinte años. Solo veinte años, pensaba en silencio Karina sosteniendo su coctel con nerviosismo y queriendo marcharse de allí. - Esta es mi amiga Karina y yo soy Marga. Ella solo esta para mirar, pero yo soy practicante de las fiestas…jajajaja…ya entendéis. Coqueteaba abiertamente como una puta cualquiera Marga, para escándalo y angustia de Karina, que se veia sola e indefensa allí, si Marga se marcha con cualquiera. - ¿A si, y que clase de fiesta te gusta Marga? Pregunto provocativo Jorge sin dejar de sonreír de aquella manera lobuna. - Huuuummmm un trio, por ejemplo...yo enseño a dos fuertes y varoniles chicos jóvenes todo lo que sé sobre sexo y ellos reciben todo el placer posible…… y sin prejuicios a nadaaaa….jajajaja….¿Quién se anima? Dijo Marga sonriendo como una zorra cachonda al tiempo que agitaba su collar con un dedo. No tuvo que proseguir Marga, Jorge avanzo hacia ella y rodeándola por la cintura empezó a morrearla, mientras Miguel, otro chico la cogía desde la espalda por sus inhiestos pechos. - Vamos a buscar donde nos follamos a esta zorra, Miguel. Dijo Jorge llevándose a Marga, que se dejaba llevar y dejaba a Karina aterrorizada junto a la barra. - Marga, Marga, Marga…. Gemía temerosa y temblorosa con su dulce y sexy voz Karina. - Mira chica, mira que estas aquí para eso, contempla, cuando acabe con estos machotes te busco y nos vamos… al final…muuuaacc. Le lanzo un beso al aire Marga, antes de volver a los arrumacos y besos de aquellos críos. - ¿Bueno y tú que, no te animas? Le decía el tal Luis con mirada de supersalido, adelantándose sobre una aterrorizada Karina que estaba petrificada contra la barra, cuando sintió la mano del baboso pecoso de Nando, caliente y sudorosa acariciándole el muslo hasta llegar a la tela. En un impulso rápido, Karina arrojo el contenido de su coctel al rostro del chico pecoso y aprovechando el efecto sorpresa se zafo de ellos, huyendo atemorizada hasta el centro de la sala. Los dos chicos la persiguieron enfadados, hasta alcanzarla en mitad de la pista, donde el tal Luis la agarro violentamente por una de sus muñecas. - ¿Dónde vas zorra desgraciada? Grito en voz alta rodeado de gente. - Dejarme, dejarme, dejarme…socorro. Grito aterrorizada Karina con su dulce y aniñada voz. En aquel momento un brazo más fuerte la libero de la presión de la del tal Luis. Junto a ella apareció un chico de piel blanquecina, más atlético, de cabello castaño claro y algo más mayor que aquellos dos. - No sabéis cuales son las normas de este club. ¡NO ES NO!....Lo tenéis claro. Dijo el desconocido con firmeza parándole los pies a los otros dos. - Oye listillo, nosotros la hemos visto primero. Contesto desafiante Nando el pecoso. - Hay algún problema Dani…creeck..creeck…¿A quién hay que romperle la cara? Dijo apareciendo desde atrás el gorila de la puerta de pelo rubio rizado, haciendo crujir sus nudillos. Luis y Nando quedaron petrificados de terror. - Todo en orden Dennis, estos tíos ya se iban, han entendido el mensaje ¿Verdad que sí? Pregunto el desconocido de forma retórica, mientras los dos niñatos daban media vuelta, marchándose rápidamente y Karina contemplaba la escena aferrándose al brazo del desconocido, situándose detrás de él en posición defensiva. Al tiempo que el gorila se alejaba. - ¿Todo bien ahora señora? Mi nombre es Dani. Le dijo el chico de cabellos castaños con una solicita sonrisa. - Si,si,si…gracias…gracias. Contesto Karina soltándole el brazo y respirando más tranquila. - Tal vez le convendría salir del centro de la sala, yo y un par de amigos tenemos un reservado, si quiere puede acompañarnos tranquilamente y tomarse algo más relajadamente, lejos de este tumulto. Le propuso el chico de forma muy amable y seductora. Karina se lo quedo mirando de forma desconfiada. - Yo,yo, yo….es que estoy esperando a mi amiga…solo, solo, solo vengo a mirar, nada más. Contesto Karina con la voz insegura llena de temor y de duda. - No te preocupes, solo es sacarte de aquí, del mogollón, si sigues aquí, corres el riesgo de que algún otro se vuelva lanzar sobre ti, era la mujer más bella de la fiesta, de hecho, pareces una veinteañera, no una MILF…vente conmigo es un lugar tranquilo, lejos de imprudentes babosos y mis amigos y yo respetamos las reglas…por cierto, te repito yo soy Dani ¿Tú cómo te llamas? Expuso de forma seductora y convincente Dani. - Jijiji que galante….pero te garantizo que tengo treinta y ocho años. Bien, bien, está bien, soy Karina…te sigo Dani. Contesto Karina relajándose por primera vez desde que entrara en el local y siguiendo a este chico tan caballeroso, moviendo sus glúteos y sus muslos, dando ingenua e inocentemente pasos lentos y seguros haciendo que todos los chicos se girasen a contemplar esas nalgas turgentes y musculosas realzadas sobre los tacones balanceándose en el vacío, subiendo las escaleras, primero un pie y luego el otro, calentando inconscientemente todas las pollas a su paso. Dani ofreció la mano caballerosamente a Karina y la hizo entrar en el reservado, allí sentados en el balcón que daba a la sala, estaban sus amigos, Sergio y Diego, ambos le lanzaron una mirada fría y agresiva desnudándola con la mirada, mirándola de arriba abajo como los lobos miran a los corderos, no de esa forma tan agradable y cortes que había tenido Dani. Karina abrió mucho los ojos y trago saliva ante la actitud de depredadores de aquellos chicos, ambos bien formados, y de la misma altura que Dani, entre uno ochenta y uno ochenta y cinco, Sergio un chico de piel morena y cabello ensortijado, Diego con un rostro pálido y alargado, y cara de vicioso, con ojos pequeños y oscuros y pelo color pajizo. - Dime, que te apetecería beber, mientras esperas que tu amiga… huuummm…digamos, acabe su tour en esta fiesta. Pregunto neutramente Dani acercándose a una mesa llena de bebidas. Karina se acercó al balcón manteniendo la distancia con los otros chicos, que no le quitaban el ojo de encima, como quien esta hambriento y mira un jugoso filete, a media luz se resaltaba aún más su belleza de diosa de playboy con curvas perfectas, ojos marrones grandes y brillantes, maquillaje perfecto y cabellos castaños. - Pu, pu, pu, pues no sé, no sé……no tengo mucha sed. Respondió Karina, frotándose las manos, nerviosa, agitando así en su muñeca el precioso brazalete de falsos brillantes. - Venga mujer relájate…bebe algo y espera en calma. Contesto Dani. Los otros chicos continuaban mirándola fijamente, como dos animales de caza, de forma muy intimidatoria. Karina volvió a abrir mucho los ojos y trago saliva, mirando a Dani. - No sé…me tomaría algo de vino blanco o champan muy frio…una copita. Dijo Karina con su voz tan sexy dulce e ingenua de niña buena inocente. - Así me gusta relájate. Contesto con esa sonrisa cortes, amigable y encantadora Dani, ganándose la confianza de Karina y consiguiendo así que sonriese más tranquilizadoramente. Karina giro la vista, ignorando a los otros chicos y mirando hacia la sala, donde mujeres maduras bailaban lascivamente con jóvenes, que las magreaban por todas partes, en todas las zonas oscuras se veían sombras en movimientos corporales fácilmente identificables como movimientos sexuales. Tan absorta estaba Karina en su visión, de lo que ella consideraba escandalizada un templo de decadencia y lujuria, que no vio como Dani vertía en su copa algo más que simple champán. - Ten Karina…salud. Dijo Dani entregándole su copa de champan a Karina y acercando suavemente su copa de licor a Karina para brindar con ella. La mujer miro a los ojos al chico, era muy guapito y encantador pensó Karina, sonriendo al chico con su perfecta sonrisa, a través de sus carnosos y jugosos labios rojo pasión. - Salud. Respondió Karina brindando con el chico y bebiendo un largo trago del refrescante champan, justo antes de lanzarle una mirada de disgusto. - No debería estar aquí, este no es mi sitio, no me gusta todo este ambiente, yo soy una mujer casada, quizás con mi marido no sea todo lo satisfactorio que era o podría ser. Pero yo, jamás le pondría así los cuernos, de esta manera, orgiástica, multigrupal, como animales y usándose como objetos. Dijo Karina mirando al suelo y moviendo la cabeza en forma de negación, antes de lanzar un segundo trago profundo y apurando la copa de champán, lo que además de refrescarse hizo subir su adrenalina extrañamente. - Deja que te rellene la copa y relájate mujer…cuando acabe tu amiga coges y te vas tranquilamente. Contesto Dani con su voz encantadora y tranquilizante. Karina continuaba negando cada vez que miraba hacía la sala. En un balcón le pareció distinguir a alguien. Se aupó sobre sus tacones, mirando fijamente y cuando la reconoció abrió mucho los ojos y la boca con asombro, antes de llevarse su mano abierta a los labios en signo de sorpresa e indignación. En un balcón a su derecha algo más debajo del que estaba ella, estaba Marga desnuda con el vestido arrugado y echo un ovillo alrededor de la cintura y solo sus tacones, los dos chicos con los que se había ido se la follaban ferozmente en un sándwich, uno por el culo y otro por el coño, bombeándola salvajemente adentro y afuera, afuera y adentro, el que estaba abajo le devoraba las tetas a chupetones y mordiscos. Los otros de los que se había librado Karina estaba frente a ella con la polla inerte y ella se turnaba chupándosela a uno, mientras masturbaba al otro y viceversa. Karina estaba roja de vergüenza e indignación, cabizbaja su cabeza no dejaba de dar vueltas, como podía aquella mujer, felizmente casada estar allí siendo usada de mala manera como una furcia barata, follada por cuatro chicos algo mayores que sus propios hijos y que acaba de conocer. Donde quedaba la dignidad y la decencia de su Marga. Karina creía que era su amiga, pero en verdad eran muy, muy, muy diferente. - Tengo que irme, tengo que salir de aquí. Dijo sofocada Karina enfilando el camino hacía las escaleras. Dani la agarro por las muñecas con firmeza deteniéndola. - Espera Karina, espera, has de atravesar esa jungla para salir de aquí, y la cosa allí abajo empieza a hervir, si bajas ahí abajo, no podré protegerte y tal como vas vestida…..te encontraras con más chicos como los de antes. Le dijo con seguridad Dani mirándola a los ojos. Karina paro un segundo, miro al suelo, pensativa, sabía que el chico tenía razón, luego miro de nuevo hacía donde se follaban orgiásticamente a Marga. - Aquí en la sala estas incomoda…ven pasa conmigo al reservado…lejos de toda esta lujuria desenfrenada, cuando tu amiga acabe, Sergio y Diego la controlarán y le dirán que estas aquí. Propuso Dani sin soltarle la muñeca y llevándole para dentro a una pequeña sala. Karina suspiro y siguió confiada a Dani sonriendo, el chico además de guapo era un amor, un chico ideal, pensó Karina avergonzándose levemente de sí misma. La pequeña sala estaba entre luces y sombras, al fondo de la misma había un cómodo sofá de dos plazas, al que Dani invito a sentarse a Karina, sentándose él a la vez y entregándole su copa de nuevo llena de champan. - La verdad es que eres la mujer más hermosa, que jamás he visto en ninguno de estos, digamos “eventos” y he estado en más de media docena de ellos. Dijo Dani con su voz cálida y encantadora, que se ganaba la confianza de Karina, que había vuelto a darle un trago al champan, que le había dado el chico, sin saber que el guapo chico galante añadía algo más a su bebida. - Muchas gracias, eres muy galante Dani. Respondió Karina con su dulce y aniñada voz ingenua y terriblemente sexy, mientras no dejaba de tocarse la preciosa y brillante melena castaña, sedosa y levemente ondulada por las puntas, acomodándosela detrás de la cabeza con las manos abiertas, de finos dedos, perfectamente cuidados y de uñas largas y pintadas de fucsia a juego con el vestido. Aquel chico era terriblemente guapo, tan guapo como uno de sus primeros novios, observo Karina, que se sentía atraída por el chico, pero intentaba mirarlo con condescendencia, aunque ignorando su creciente deseo. - Me encantaría un chico como tú para mi hija…pero claro que no frecuente estos sitios. Dijo Karina con su voz de ingenua naif, pero con ese tono de mama. - Jajajaja….joder que directa eres….así que tienes una hija. Contesto sonriente Dani. - Si una hija de 16 años y un hijo de 8 años. Respondió con su voz dulce y aniñada Karina, ya mucho más relajada apurando su segunda copa de champan. - Pues nadie lo diría “mama”. Ya te he dicho, que eres la mujer más espectacular que he visto nunca por aquí y viendo tu cuerpo y ese rostro precioso que tienes, nunca te echaría más de treinta años. Contesto Dani, cogiendo la copa de champan de Karina y dándose la vuelta con ella a la mesa, para rellenarla de nuevo y verter la última dosis del líquido que tenía preparado. - Jijijji…..que zalamero eres…..jijiji Contesto Karina entre risas corta y bajitas esbozando su mejor sonrisa y resaltando así sus preciosos y redondeados pómulos. - Eso que tardasteis tanto entre el primer y el segundo hijo...¿tanto trabajo os dio la niña? jajaja. Pregunto divertido Dani. - Nooooo…..jijiji que malo eres Dani…jijiji…solo fue por la carrera de mi marido. Contesto divertida y confiada Karina con su risa de tontita ingenua. Así poco a poco Dani se ganaba a Karina, que se relajaba y permitía que Dani se acercase a ell

Autor: priapoamon Categoría: Infidelidad

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2019-09-03


La primera ráfaga inundó su cuello, cogió por el tronco la verga del jardinero y como si la exprimiese, apunto a sus tetazas, recibiendo una segunda, tercera, cuarta y hasta quinta ráfaga de leche humana, crema blanca y cálida, que recorría la turgente esfericidad de sus mamazas. Un espectáculo grandioso. - Ooooohhh, oooohhhh Raqueeeelll, oooohhh, para, para cariñooooo, que ya he acabadooo. Exclamaba Ricardo con gestos más de dolor que de placer. Mientras su mujer, Raquel, emergía de entre las sabanas con restos de semen sobre su turgente labio superior, restos que recogía con los ojos inyectados de deseo, pasándose la lengua por encima del labio lentamente. - Vamos cariño, al menos devórame las tetas, vamos por favor, comételas, apretalas con fuerza, muérdelas, mientras yo me masturbo. Rogaba con desesperación Raquel, agarrando por abajo sus magníficas tetazas de talla G de copa de sujetador y ofreciéndoselas a su marido, con su grandes pezones duros y erectos apuntándole y sobresaliendo de sus preciosas, grandes y esféricas areolas oscuras. - Buuuufff, buuuuufff, Raquel cariño…no puedo más…..lo hicimos anoche, lo hemos hecho esta mañana…tenemos que ir a trabajar, no puedo llegar completamente agotado entiéndelo…..buuuufff, buuufff!! Respondió con voz abatida Ricardo, resoplando. - ¿Ricky, es que no te gusto, es que soy demasiado vieja para ti? Contesto Raquel cabizbaja, dejando caer sus delicados y bien musculados brazos, sin que sus enormes globazos en forma de gota de lluvia, dejasen de desafiar la gravedad inertes y turgentes. - Raquel cariño. ¿Cómo dices eso? ¡Es absurdo! Eres una diosa, eres una mujer de bandera, modelo de lencería desde los dieciséis años…la mujer más espectacular con la que he estado nunca, y la más espectacular que ha conocido nadie de mi circulo…es simplemente que estoy agotado y que tenemos que ir al trabajo, cariño solo eso. Raquel se retiró de su posición encima de su marido, con aspecto lastimero se subió los finos tirantes de su sexy salto de cama recogiéndose sus maravillosos e inmensos senos, y bajo de la cama sintiendo el ardor de su vientre y la humedad lujuriosa de su raja insatisfecha. Ricardo era el segundo marido de Raquel, una mujer de bandera, solo media 1,66 metros por lo que no había pasado de modelo de lencería, eso y su exuberante pecho, con una melena lisa, sedosa, brillante cuyas puntas le llegaban a mitad de la espalda, de un negro intenso y resplandeciente como la noche, peinado con una raya en medio, de forma que el cabello le caía hacia los lados como el agua de una fuente, por lo demás con su frente despejada. Tenía un rostro preciosamente ovalado, acabado en una apetitosa barbilla o mentón, con los pómulos redondos, tersos y levemente sonrojados, unos labios naturales carnosos y apetitosos, una naricita pequeña y armónica con forma de piquito, unos ojos grandes, redondos y marrones, de pestañas perfectas, rizadas por las puntas y largas como una noche de invierno, con unas cejas negras, finas y perfectamente perfiladas, en forma de arco sobre sus brillantes ojos. Raquel ya tenía 42 años, sin el menor rastro del paso del tiempo en su cara o cuerpo, su cuerpo era un escándalo de superplaymate del playboy. Un mujeron de ensueño, con curvas imposibles que recorrían su 1,66. Una piel tersa, suave, sedosa, de un color perfecto, ni muy morena, ni muy blanca, sin un solo pelo gracias al depilado laser, salvo por un depilado brasileño en línea en su pubis. Unos brazos delicados y suaves, firmes y perfectamente contorneados acabados en unas manos perfectamente cuidadas de dedos largos y finos con una perfecta manicura de uñas largas. Sus piernas eran muy largas y perfectamente definidas, con muslos llenos, firmes y prietos y gemelos esculpidos, con unos pies cuidadísimos, de uñas perfectas con algún dedo enjoyado con algún precioso anillo o cadenitas alrededor de los delicados tobillos. Su culo era grande, respingón, esférico y perfecto, con unas nalgas abundantes, fibrosas y turgentes, un sueño sin un milímetro de celulitis o piel de naranja. Con las correspondientes caderas anchas, perfectamente ajustadas a una talla de avispa, desde donde ascendía su cuerpo hasta encontrarse con aquellas divinas, turgentes erectas, suaves, macizas y maleables tetazas de copa F de sujetador, totalmente naturales que caían en forma de gota de lluvia con el pezón siempre apuntado adelante, desafiando la ley de la gravedad como una gota de agua a punto de desbordarse por los lados y siempre en suspensión, con unas enormes areolas morenas y unos grandes pezones en punta. Un sueño de hembra morena mediterránea. Con aquel cuerpo de ensueño había modelado desde los 16 años un año después de perder la virginidad, aunque su exuberante cuerpo ya estaba maduro para el sexo desde los 13 años, y su ardiente deseo sexual la ponía al borde de la ninfomanía, un par de copas de vino, un par de cócteles o un cubata y dos bailes, hacían que su vientre ardiese y su raja se empapase. En aquel mundo del modelaje, incapaz de pasar más allá de ser modelo de lencería o azafata desde ferias y congresos hasta de promociones en la noche, en su juventud había dado rienda suelta a su deseo sexual, sin control alguno, orgias, tríos, hasta que tuvo que abortar con 19 años sin saber de quién era el niño que llevaba. Aquello la hizo despertarse y darse cuenta que se iba a quemar. Así que con 20 años sedujo a un rico empresario de la noche, 20 años mayor que ella y que cayo rendido a sus pies, y se casó con él por su dinero sin amor y a los 21 tuvo a su hija, el seguro perfecto para tener siempre una buena pensión del padre pasase lo que pasase. Aguanto con su primer marido hasta hacía 5 años poniéndole los cuernos constantemente de forma discreta, siempre aparentando ser la mujer perfecta de la alta sociedad, enamorada de su marido, con su hija, una mujer de bandera que pudiese exhibir su marido y al mismo tiempo aprovechándose de él y de su dinero monto una agencia propia de modelos, que no iba muy bien, de hecho no iba, era una ficción de empresa en el que ella pasaba tiempo y que le hacía creerse a sí misma que tenía una empresa, solía dar muchas formaciones para futuras azafatas y modelos, pero eso era todo, apenas conseguía un par de trabajos al año por intermediación de su marido, así que no podía funcionar de forma independiente. Pero hacía 5 años, su marido la había pillado con dos tíos en la cama, un mensajero y un camionero que la calentaron con sus piropos, montándose un trío, ahí se acabó todo, el divorcio y su hija se quedó con el padre, que tapo el escándalo. Ella consiguió un buen pico y una pensión no muy grande, pero estaba sola con una empresa que no funcionaba, frustrada y decepcionada. Entonces apareció Ricardo en su vida, el hijo de la principal familia de administradores de fincas de la ciudad, ya se conocían, pues los padres de Ricardo eran amigos de su primer marido, ella le sacaba Ricardo 7 años, pero era una mujer tan espectacular, tan popular y deseada en aquel círculo social, que aunque la familia de él se opuso, porque era un estúpido niño rico y a la vez tan rubio, tan guapo, tan joven, tan bien formado, que Raquel se enamoró de él y se casaron hará dos años. El único problema era que Ricardo, a pesar de su complexión atlética y su juventud, no seguía el ritmo de Raquel, el ritmo sexual ardiente y desencadenado de ella. A pesar de esto, ella se casó completamente enamorada y dispensándole a Ricardo, el que no tuviera toda la potencia, todo el deseo que ella necesitaba para cubrir sus necesidades sexuales. Estaba tan enamorada que había aprendido a reprimir sus necesidades sexuales, más bien había aprendido a desarrollar habilidades para satisfacerlas a escondidas con toda clase de juguetitos sexuales, aunque en su ardiente lujuria, ninguno de aquellos juguetes se parecía a sentir el deseo de uno o varios hombres hambrientos de su cuerpo. Pero para ella el amor por Ricardo era la primera vez que estaba con alguien del que estaba realmente enamorada y llevaban ya 2 años, ni se le pasaba por la cabeza serle infiel, cuando alguna vez estaba demasiado caliente y se cruzaba con algún hombre, cualquiera, que le diese una mirada demasiado lasciva o le dijese algún piropo demasiado caliente, hombres que en cualquier momento anterior se los hubiese llevado a la cama con independencia de su atractivo, cerraba los ojos seguía andando y pensaba en Ricardo en sus besos y sus dulces abrazos, en sus manos cogidas bajo la manta juntitos, viendo alguna película en sus noches románticas con velitas, con baños de pétalos de flores, cualquier cosa menos hacer daño a su enamorado y le costaba un infierno hasta que podía llegar a casa y desahogarse con los juguetitos. La desazón sexual ocupaba más de la mitad del tiempo de su mente, el resto del tiempo de su mente lo ocupaba la preocupación de comprobar como la agencia de modelos no era más que una farsa no funcionaba. Al principio la familia de Ricardo por y a través de Ricardo, pero contra la voluntad de la misma, le había ayudado a mantener los costes de tener abierta la empresa, pero era un foco de conflicto para Ricardo, que cada vez tenía más problemas para conseguir que su familia le diera el dinero que necesitaba Raquel para mantener la agencia abierta, por supuesto Ricardo era un pijo que “trabajaba” en la empresa familiar, básicamente haciendo lo que le daba la gana. Así que cada vez veía que era más complicado que Ricardo obligase a su familia a poner dinero en aquel negocio. La cosa no funcionaba y Raquel tenía que encontrar una solución y cuanto antes, una solución que hiciera viable la agencia de modelos, no sabía cuál era, pero tenía que encontrarla, de hecho había hablado con algunas empresas de consultoría y estas le habían asegurado que en realidad la gestión que llevaba, los gastos, el personal fijas apenas una secretaria y una informática, es decir toda la estructura era correcta y todos los actos de promoción que hacía ella, todas las personas con las que se entrevistaba, responsables de ferias, responsables de eventos, responsables de empresas de marketing, toda la estrategia era correcta, deberían haber surgido en muchas más oportunidades, en teoría debían haber surgido más clientes, haber hecho más actos, haber presentado directamente modelos de su cartera de modelos, pero después de muchas sonrisas, de muchos trajes super elegantes, super escotados, donde sus curvas ceñidas se mostraban a todos los directivos con los que se entrevistaba, que se volvían locos, no conseguía absolutamente ningún contrato. Aquella mañana Raquel se dirigía al despacho de Jorge, su abogado, el abogado que también le había llevado el divorcio y el abogado que había llevado los temas de la agencia de modelos desde el principio. También era uno de los hijos de familia bien del círculo social de su primer marido y por eso, lo había conocido cuando se casó con su primer marido. Desde el primer día, la había deseado y lo había encandilado, a Raquel le encantaba hacer reír como un tonto, mientras Jorge la desnudaba con la mirada, jadeando como un pez fuera del agua, siempre babeando, deseando cada centímetro de sus de sus curvas, su perfecto culazo, su perfecta cadera, tenía dos años más que Raquel, regordete y calvo como un cura con tonsura, no era muy alto prácticamente igual que Raquel entre 1,62 y 1,66, por eso siempre se estaba colando con los ojos entre su escote, intentando ver todo el esplendor esférico de sus tetazas, a su primer marido le hacía gracia, él y Raquel se burlaban del pobre Jorge, un tipejo repelente e inofensivo. Por eso Raquel viendo el ascendente tenía sobre él, cuando llegó el momento de buscar un abogado para montar la agencia de modelos y llevar todos los temas legales acudió a Jorge, que hacía palmas con las orejas y no dejaba de tirar los trastos estúpidamente a Raquel, la cual lo ocultaba a su primer marido ( como ahora hacia con Ricardo, que apenas conocía a Jorge) pero Raquel nunca le daba ni media pelota, lo calentaba, lo calentaba, ya que le encantaba calentar a los hombres, sobre todo a aquellos que descartaba con una sola mirada, era una calientapollas espectacular , era una de las cosas que más la excitaba, llevaba muchos años calentando a Jorge y cuándo le encargo el divorcio, Jorge no tardo en intentar tirarle los trastos de una forma más seria, pero ella lo rechazó muy amablemente, haciéndose pasar por una mujer despechada y compungida abandonada por su marido, siempre vestida con trajes y trajes-chaqueta con faldas de tubo, pantalones ajustados, tacones, medias, ligas, y aquellas tetas de Raquel que parecían que iban a explotar en sus blusas y en sus jerséis ajustados de punto, poniendo cara de pena y calentando al abogado hasta el punto de la erupción. Hasta que apareció Ricardo en escena, a Ricardo no le importó que ella siguiera tratando con Jorge y a Jorge al principio se le vio despechado y algo mosqueado, pero bueno al menos seguía teniendo acceso a los temas de Raquel y podía seguir teniendo cerca a aquella diosa, aquella hembra despampanante que ocupaba todas sus fantasías, a pesar de estar casado desde hacía un año, con una viuda del círculo social, un buen negocio de matrimonio, una mujer fea y detestable por otro lado. Raquel caminaba por la calle absorta en sus pensamientos balanceando su cuerpo sensual y lascivamente como era normal en ella, sus pies calzados en perfectos tacones de aguja, un pie delante del otro, al tiempo que su redondeada cintura y su talla de avispa se contoneaban al compás, moviendo sus nalgas arriba y abajo, sus piernas largas con aquellos muslos firmes y llenos, bien contorneadas, sus pechos moviéndose al ritmo, haciendo que todas las miradas se concentrasen en ella consciente o inconscientemente, ya que estaba demasiada concentrada y preocupada, tenía que hablar con Jorge, tenían que encontrar un camino o tendrían que cerrar la agencia. Iba como siempre vestida espectacularmente con mucha elegancia, medias, trajes con faldas de tubo, bolsos a juego, manos perfectas con perfectas uñas de manicura perfecta, siempre llevaba tacones, hasta cuando iba en vaqueros o vestidos casual, incluso cuando iba en bikini en playas y piscinas, en todas las circunstancias siempre tacones para resaltar esas nalgas perfectas sin una gota de celulitis, haciendo que todos los machos a su paso se volviesen a admirarla a desearla De esa manera llego al despacho de Jorge haciendo, que la secretaria la mirase llena de envidia como siempre y el asistente babease acompañándola hasta el despacho del abogado, que como era habitual desde que la conoció, se le abrieron los ojos como platos cuando apareció frente a su escritorio, como si fuera la primera vez que veía a aquella diosa. Raquel se sentó con gesto preocupado cogiéndose las manos y mostrando menos escote, sostén y mucho menos de sus empitonadas mamazas de copa G, de lo que era habitual. Aquello alerto a Jorge. - Jorgito – dijo usando el nombre entre de chiste y de cariño con el que se dirigía al regordete, bajito y calvo abogado – tenemos que hablar, lo más probable es que tenga que cerrar la agencia de modelos. Dijo Raquel con voz compungida. El abogado chaparro y repelente la miro sorprendido. - No será para tanto Raquel, la agencia ha pasado por situaciones peores y ha salido adelante. Contesto el abogado restándole importancia. - No es lo mismo Jorgito, eso era antes porque Pablo me pagaba todo y ahora, lo paga Ricardo, pero esa fuente se va a acabar, y yo aunque paso el día promocionando la agencia, enseñando mi carne y presentando modelos, azafatas y azafatos espléndidamente educados y adecuados, no consigo cerrar ni un contrato. Y sin facturar hay que cerrar Respondió Raquel mirando al suelo, con los ojos llenos de lágrimas. El abogado junto las manos y miro de refilón a Raquel, él sabia cosas, cosas que ella no sabía. - ¿Estas segura, que Ricardo no va a poder ayudarte más a sostener más la agencia? Pregunto Jorge, juntando sus labios con su más auténtica expresión de cretino. - Segurísimo, cualquier día llega cabizbajo y me dice, que no puede ayudarme más, y no quiero que pase eso y que suponga un problema para él, y suponga un problema entre los dos. Contesto Raquel sin dejar de mirar al suelo y aguantándose las ganas de llorar. - Es que no sé…a lo mejor…hay algo que no haces, bien. Insinuó torpemente el abogado regordete y repelente. - Jorgito por favor que ya hemos pagado a tres consultoras y todas dijeron que el trabajo de la agencia es perfecto, porque no cerramos los contratos es un misterio, nunca los hemos cerrado ni antes, con muchos de los contactos de Pablo y su familia, ni con tus contactos, ni con los contactos de Ricardo y su familia, todos escogen a otras agencias. Aunque se pasan la reunión ciegos mirándome el culo, las tetas, la cara. Respondió Raquel cabreada. - Ejem, ejem….tal vez sea eso querida…..les enseñas mucho, lo que quieren y después, no se lo das. Contesto muy serio Jorge. - ¿Cómo dices perdona? Pregunto Raquel, mirando con ira al calvo y regordete abogado, que se removía incomodo en su silla. - Pues, que este es un mundo muy machista, Raquel. La inmensa mayoría, por no decir todos menos tú, son hombres empresarios. Y eso pues …ya sabes no es muy tolerable…. además, eres despampanante, estas riquísima, a tu edad aparentas ser una superdiosa de 30 años, todos te desean, y a lo mejor si tu dieras algo de ti…ellos cederían. Trato de esbozar el abogado hablando lento y precavido. - ¡Aaaaahhhh! Grito Jorge, cuando recibió el bolsazo de Raquel, que le miraba indignada llena de ira. Ella era una perra cachonda y lasciva, y le excitaba sobre manera calentar al máximo a todos aquellos directivos, pero no era una prostituta, que se creían. - Joder Raquel, yo solo te digo, lo que se comenta, lo que me dicen, yo no tengo la culpa. Contesto dolorido, el regordete y bajito abogado. - Así que, además los hijos de puta, te lo han dicho, así abiertamente. ¿Desde cuándo? Gritaba indignada Raquel. - Joder Raquel, son conversaciones de hombres, las típicas de machitos, en saunas, coctails,etc….es que tu estas tan buena. Y me lo vienen sugiriendo desde el principio. Pero como tu tenías el respaldo de Pablo y ahora de Ricardo y tienes este carácter. Es que les has calentado demasiado siempre. Contestaba como justificándose Jorge, doliéndose aún del golpe - Hijos de puta, te lo vienen sugiriendo desde el principio, casi diez años, y aún siguen sugiriéndotelo, los muy cabrones. Gritaba llena de indignación Raquel. - Esto, si, todavía, prácticamente todas las veces que hablamos, hablan de lo que les gustaría follarte. Estoy seguro que, si te vas a acostando con ellos, previa firma de contratos, no dejarías de facturar por suministro de modelos y azafatos de la agencia y se acabarían todos tus problemas. Dijo el abogado calvo y repelente, encogiéndose para recibir un nuevo golpe. - Eso nunca me oyes, hijos de puta machistas, cabrones de mierda, eso nunca me oyes, antes cierro la agencia. Me estas oyendo, enano, gordo, calvo y repelente. NUNCAAA. Se marchó Raquel gritando y dando un portazo, dejando tras de sí a Jorge, tirado en el suelo protegiéndose en el hueco de debajo de la mesa, como si estuvieran bombardeando su despacho. Raquel se marchó en su coche de alta gama, con sus gafas de sol que ocultaban su furia, no se calmó hasta llegar a casa. La agencia de modelos había sido la gran excusa para convencer la gran resistencia de la familia de Ricardo para casarse con ella, una mujer mayor de dudoso origen social y divorciada de un empresario de la noche y con una hija, menuda cazafortunas. Pero ella había alegado que era una empresaria de éxito, ella tenía una empresa, no necesitaba a Ricardo ni a su familia, ni el dinero de Ricardo para nada, ella podía subsistir por sí misma, ese había sido todo el tiempo el argumento, para vencer la resistencia de la familia de Ricardo. Pero aún y así esta había hecho incluir en los capítulos matrimoniales ( algo que Ricardo muy enamorado no quería incluir) una cláusula por la cual, en el caso de no disponer de la agencia de modelos o de tener que cerrar esta, Raquel renunciaba a cobrar cualquier dinero de Ricardo en caso de divorcio y cualquier dinero que viniese de Ricardo durante su matrimonio, la familia de Ricardo debía fiscalizarlo en una cuenta ante notario y no podría comprarse ninguna propiedad, que estuviera a nombre de ella, podía tener el uso de propiedades muebles o inmuebles durante el matrimonio, pero renunciaba a su propiedad y posesión tras un divorcio. Cerrar la agencia de modelos y no poder ganarse la vida con la agencia de modelos, suponía para Raquel convertirse en un pelele en manos de la familia de Ricardo y cualquier circunstancia, en caso de que la relación se acabase o que Ricardo encontrase a otra mujer, Raquel se encontraría completamente desamparada en la calle, sin ninguna clase de recurso, pues incluso la parte le había dado su primer marido de su divorcio ya la había completamente gastado y la pensión tampoco era ninguna bicoca. Aquella misma noche con el rostro lleno de preocupación e impotencia, Ricardo le confeso, que hacía ya tres meses, que le daba dinero para la agencia de sus propios limitados y controlados por su familia ahorros. Que su familia le había prohibido seguir ayudándola con la agencia. Y que estaban muy enfadados, por eso llevaban tiempo, que cuando se reunían nadie hablaba con ella haciéndole el vacío. Le confeso el estúpido niño pijo, al borde de hacer pucheros, con las manos sosteniéndose las sienes. Raquel se acercó a consolarlo, la verdad es que estaba muy enamorada de su príncipe azul, de cuerpo apolíneo y cabellos rubios, lo abrazo contra sus enormes pechazos, le beso suavemente y completamente empapada de excitación como habitualmente, le beso buscando ansiosa la lengua de su marido, mientras le abría los pantalones buscando su flácido miembro, de tamaño bastante vulgar y empezaba a pajearle, con su precioso pelo moreno brillante recogido en un moño en el centro de su cabeza, sin dejar de lanzar lengüetazos sórdidos al rostro de Ricardo, le ofreció sus enormes y preciosos globazos, redondos, turgentes, de pezones erectos y perfecta areola, los cuales Ricardo empezó a lamer y mamar sin mucha maestría, mientras Raquel seguía pajeandole con su mano de perfectos y finos dedos. - Eso es Ricky, cariño, mámamelas bien, así, así cariño. Susurraba Raquel con voz lasciva y lujuriosa, mientras se mordía el labio inferior y le miraba llena de deseo y necesidad con sus brillantes ojos marrón oscuro. Cuando Raquel sintió sus tetazas suficientemente bañadas en la saliva babosa de su marido, niño pijo, incapaz por otra parte de estimular sus melonazos por mucho rato que los chupase. Se arrodillo frente a él y comenzó a hacerle una cubana, enterrando entre sus pechazos perfectos y esféricos, la famélica salchicha de Ricardo. Tomando sus fantásticas y enormes ubres por los laterales y agitándolas arriba y abajo, velozmente. - Aaaaahhhh, aaaaahhh. Cerraba los ojos y se retorcía de placer Ricardo, gimiendo en el sofá. Cegada por el deseo y la lascivia y deseando sentir esa dura verga en la boca, Raquel se metió la polla de su marido en la boca y empezó a chuparla, lamiendo el glande lentamente, provocando espasmos de placer en Ricardo, para a continuación introducirse todo su miembro hasta la garganta, dando con su pequeña y perfecta naricita en el pubis del niño pijo. A Raquel le encantaba, que le follasen la boca, que la agarrasen con fuerza y violencia su cabecita con su sedosa y brillante melena morena, y bombeasen en su boca, haciéndole tragar la polla hasta la garganta, provocándole arcadas y eyaculando abundantemente en su boca y garganta. La enloquecía. Pero Ricardo se quedaba tieso, como un cervatillo indefenso, agarrándose a cualquier cosa, mientras su espectacular y zorra mujer se la mamaba. A la cuarta sacudida Ricardo ya se había corrido, una corrida poco abundante como siempre y más liquida que cremosa. Pero que satisfacía momentaneamente el deseo de Raquel, que le encantaba degustar la leche de macho, moverla por su boca, mostrarla a su amante o amantes, saborear el cálido semen, mientras el hombre se desplomaba de placer ante su visión lasciva de zorra cachonda, completamente a su merced, le inundaba la raja, después de eso si Richi hubiera sido otro hombre, unos cuantos empujones y Raquel llegaba al orgasmo. Ahora con su marido, tan guapo, tan rubio y apolíneo, jadeando tendido en el sofá, Raquel se bebió el semen, mirándolo, era tan guapo, tan perfecto, tan entregado, estaba completamente enamorado de él, pero iba a necesitar ducharse con uno de sus juguetitos antes de ir a dormir, aunque realmente lo que necesitaba, era que su marido se la follase bien follada en la ducha, pero ella sabía que eso no iba a suceder, así que como llevaba haciendo los últimos 2 años, se conformó, y mostrándole su más bella sonrisa con sus perfectos dientes blancos, se dirigió a la ducha. Por supuesto no le había dicho nada a Ricardo de su conversación aquella mañana con Jorge. Ricardo no era Pablo, su primer marido, era bastante más celoso y se mostraba inquieto y molesto, ante las miradas de deseo que la desnudaban, porque ella no tenía pudor, y se vestía siempre de la forma más sexy posible, con mucha clase, pero muy sensualmente y su ropa interior era siempre los tangas más sexys y los wonderbras más espectaculares, que realzaban sus perfectas y esféricas mamazas en forma de gota de lluvia. Raquel intentaba acallar los temores y celos de Ricardo apelando a su orgullo. Ella no se mostraba para poner a cien a todos los machos que encontraba, que era justamente lo que hacía y su intención, sino que se mostraba así para que se muriesen de envidia hacia él, por ver la mujer de bandera con la que estaba casado, eso le decía al tonto pijo guapito de gimnasio. Con ese argumento acallaba a Ricardo, haciéndolo sonreír, además ni Ricardo, ni nadie, sabía cuál había sido el motivo de su divorcio, tanto ella como su primer marido por orgullo, habían dicho que simplemente se había acabado el amor. No había sido su mejor noche, la idea de tener que cerrar la agencia de modelos y depender para cada céntimo que gastaba de la familia de su marido, que la detestaba profundamente, le había quitado el sueño. Pero ni una mala noche restaba belleza al esplendor de su rostro, se lavaba la cara y sus ojos brillaban, sus pómulos perfectos y redondeados se alzaban cuando su sonrisa blanca y perfecta cautivaba a todos los que la veían. A pesar de todas las dificultades y problemas, que acudían a su mente, no podía evitarlo, era superior a ella, Ricardo como cada mañana se había marchado sin apagar su calentura. Para ello Raquel había desarrollado un protocolo, no necesitaba mucho para calentarse, la verdad, es que para apagar su interior fuego sexual, necesitaría al menos que se la follasen diez o doce veces al día, aunque se mostraba siempre muy elegante y con clase, esbozando su sonrisa de picarona cachonda pero distante, en realidad era una perra ardiente, que se moría de ganas que se la follasen violentamente. El protocolo matutino, consistía en salir a la terraza de la casa, cuando ya se había ido Ricardo, que solía marcharse muy temprano, con una taza de café, con su pelo negro, sedoso y brillante, suelto o recogido en una cola de caballo, solo con uno de sus batines de seda, que se ceñían al talle de avispa de su cintura y dibujaban la media luna de sus caderas, acabando en la curva de su grande y redondo culo, al que la tela se aferraba dejando a la vista el resto de sus piernas, cubriéndole lo mínimo, batines sujetos por nudos de su cinturón de seda, y holgados en la parte superior de su cuerpo, de forma que el batín cruzándose describía un escote en forma de pico o triangulo, que dejaba entrever toda su ropa de cama, unos batines a juego con el salto de cama que llevaba, nunca llevaba pijamas, ni esas vulgaridades, siempre lencería fina de cama, para dormir, dejando a la vista más de la mitad de sus enormes y perfectos globazos y la inmensa mayoría de sus firmes y lozanas piernas, solía salir descalza, si había tacones, no llevaba otro calzado menos cuando hacía deporte y se paseaba sonriente por la terraza, acercándose al borde para contemplar a los dos jardineros, que arreglaban el jardín tres días a la semana, con sus labios pintados de carmín rojo intenso, y sus ojos con la raya dibujada y sus pestañas rizadas por el rímel y hoy con la más sexy de sus batas, una bata negra de seda a juego con su salto de cama de tirantes finísimos y rematada en precioso y sexy encaje. - Buenos días señor Ramírez. Sonreía al mayor de los jardineros, que se volteaba sudoroso con sus guantes, su mono y su gorra, jadeando levemente y abriendo mucho los ojos, llenos de deseo y lujuria por aquella diosa, un hombre cercano a los sesenta espigado y nervudo, Adolfo Ramírez. - Buenos días señora. Contestaba el jardinero mientras aquella diosa despampanante, que se había escapado de las páginas de un playboy, se paseaba frente a él, caminando sobre el césped solo con la punta de los dedos, mostrando sus muslos levemente morenos y suaves de porcelana, moviendo los hombros y la cintura para agitar sus enormes y perfectos melonazos anti gravedad ante él y su empleado. - Hola también Manuel. Dijo Raquel dirigiéndose al otro jardinero con su más bella y seductora sonrisa, antes de apenas dar un sorbo a su taza de café. Mientras observaba por el rabillo del ojo, como el otro empleado, de unos cuarenta y muchos y fondón, con la boca abierta y la lengua entre salida, la devoraba con sus ojos, recorriendo su espectacular cuerpo de arriba abajo, un cuerpo que se podía intuir completamente debajo de aquella bata. Aquello enloquecía a Raquel, aquellos dos hombres sudorosos, bronceados, acostumbrados al ejercicio y enloquecidos de deseo por ella, la excitaban hasta la erupción. No importaba que no fueran bien parecidos, lo que importaba es que, seguro que eran rudos y enérgicos, y deseaban más que nada en el mundo follarsela y eso era lo que más excitaba, estimulando un pronto orgasmo en Raquel, que la follasen con furia, con deseo desencadenado, con violencia, sin control, muertos de ganas de follarla hasta hacerla suya. - ¿Que será hoy señor Ramírez? Pregunto Raquel con su mejor sonrisa, caminando, como si diera saltitos hasta el viejo jardinero, agitando en el aire todas sus espectaculares curvas. - Hoy serán Lirios, señora. Contesto el jardinero tembloroso, sin poder apartar su fija mirada de sus enormes tetazas turgentes y deliciosas. Raquel las recogió de sus manos enguantadas con sus finos, delicados y bien cuidados dedos, y oliéndolos en plan inocente, lanzo una mirada picara al otro jardinero. - Ya queda poco que hacer en su jardín señora, el próximo día será el último que venga Manuel. Después vendré yo solo una vez a la semana. Dijo el jardinero hablándole a Raquel, que le daba la espalda con la mirada fija en sus perfectas, erectas y turgentes nalgas. - Qué pena, os echare de menos por aquí. Contesto Raquel, volviendo a sonreír picaronamente al otro jardinero y dándose la vuelta con los lirios en la mano y manteniendo la sonrisa de zorra lasciva para el jardinero más viejo, mientras volvía caminando sobre sus dedos hacia la terraza, exhibiendo a los dos hombres sudorosos su espléndido culo, sus firmes nalgas, arriba y abajo, abajo y arriba. Raquel casi podía oler el deseo feroz de los dos hombres, que petrificados no apartaron la vista de su cuerpo, hasta que con su sedosa bata negra entro en la casa. La calentura y la fantasía de aquellos dos machos sudorosos y sucios se la follaran, le serviría a Raquel, para masturbarse y llegar al orgasmo hasta dos veces, como era habitual. La preocupación iba en aumento conforme pasaban los días. Raquel intentaba no dejarla translucir sobretodo en casa. Pero en la agencia de modelos se movía de aquí para allá intranquila, respondiendo con su más agradable sonrisa ante sus dos empleadas, que percibían el nerviosismo, en los cursos de modelaje y de azafatas que impartían lograba inhibirse, pero no demasiado. Iba esplendida como siempre, con sus trajes chaqueta con sus magníficas faldas tubo, siempre se compraba las más cortas que podía, con una raja al medio, para que cuando se sentase y cruzase sus piernas, pudiese verse claramente sus prietos y contorneados muslos, y depende de cómo, el precioso tanga de encaje que llevase ese día o ceñidos trajes de cuerpo entero con la falda inferior también muy corta y con raja, y en la parte de arriba, blusas ceñidísimas con escotes de pico o redondos elegantes y a la vez explosivos, en cuyo balcón siempre mostraba la enorme y excelente redondez de sus tetazas de copa F, o camisetas lisas de seda a juego de colores pastel, con escotes redondos, que ofrecían el ochenta por ciento de sus magníficos melones, o jerseicitos de angorina, que se pegaban a su cuerpo y dibujaban sus exultantes y turgentes mamazas sostenidas por preciosos y sexys wonderbras. Su rostro perfectamente maquillado, sus cejas arqueadas y oscuras, sus pómulos resaltados, sus labios carnosos con carmines rojos, carne y magenta, la raya de los ojos, resaltando el brillo de los mismos, con aquel rostro de diosa mediterránea, sombra de ojos oscuros tenues y a juego, las cejas rizadas con el rímel perfecto. Su cabello sedoso y negro como el azabache, perfectamente brillante por el efecto de los mejores champús y acondicionadores, suelto hasta mitad de la espalda, en cola de caballo o en un moño perfecto en el centro de la cabeza, con pendientes, collares, pulseras y anillos, a juego de elegancia perfecta, con las uñas largas y perfectas. Y su andar elegante y en extremo sensual, siempre sobre tacones de aguja a juego con la ropa en cada momento, pero sobre todo negros, un pie delante de otro como si desfilase, pero más lento, contoneando su perfecto, turgente y firme culo, una nalga arriba, una nalga abajo. Mirando fijamente a todos los hombres con los que se cruzaba y regalándoles su más hermosa y pícara sonrisa. En sus clases de modelaje y azafatas para hombres y mujeres, había chicas guapísimas y espectaculares, veinte y veintidós años más jovenes que ella, pero los chicos, también veinte y veintidós años más joven que ella, guapos y apolíneos, solo tenían ojos para ella, ninguna de aquellas chicas auténticas diosas y ángeles, tenían su talle esbelto, adornado de aquellas turgentes y firmes curvas, su simpatía picara y el morbo que transpiraba cada centímetro de su piel. Aquello siempre había entusiasmado y excitado a Raquel, hasta empapar su ropa interior, moviéndose entre sus alumnos de la forma más provocativa y coqueta posible, levantando las suspicacias y la envidia de las alumnas. Se calentaba y luego, mientras se masturbaba con sus juguetitos se imaginaba, follada salvajemente por los chicos, que le destrozaban la ropa para poseer su cuerpo, y la penetraban brutalmente por todos los agujeros de su cuerpo. Esos pensamientos eran más tórridos aquellos días. A su habitual control y continencia de sus elevadas necesidades sexuales, ahora en su mente, cada vez que la invadía ,la angustia por tener que cerrar la agencia y verse atada económicamente a la familia de Ricardo, jugueteaba con la idea de ceder y acostarse con los directivos, que podrían darle operaciones a su agencia, esa idea la predisponía a desear a los chicos de los cursos. Pero los remordimientos se la comían, ella amaba a Ricky, estaba profundamente enamorada, y aunque estuviese lejos de satisfacerla sexualmente, jamás podría hacerle aquello, no era como con Pablo, que todo había sido por dinero. De Ricardo estaba completamente enamorada, aunque cada vez, que veía las cuentas de la agencia y repasaba los gastos, dándose cuenta que el final cada vez estaba más cerca, más dudas le acudían a su mente por ese perfecto amor hacia Ricardo. Que pasaría, si en realidad la incapacidad para echarle tres polvos seguidos de Ricardo, era porque él había empezado a desenamorarse. Que pasaba si se divorciaba de ella en unos años, una cuarentona soltera, sin dinero, sin la pensión de su primer marido, con una mano adelante y otra atrás. Entre el pánico que le provocaba esos pensamientos y la innata curiosidad femenina, de vez en cuando le mandaba a Jorge algún WhatsApp para saber más, a morbosa no la ganaba nadie. “Que pedazo de cabrón, ¿los hijos de puta de tus amigos, aún te siguen preguntando si me dejo follar, por algún contrato para la agencia?” Le mandaba Raquel al WhatsApp del gordo y repelente abogado. “Pues, pues, si, estas demasiado buena, y como siempre te vistes y te mueves de esa manera, enseñando la mitad e insinuándolo todo, pues pones a todos los tíos a mil, y luego siempre te recuerdan en la retina y en el paquete” Contestaba el abogado calvo y bajito “Pues con lo que ven e insinuó, debería bastarles a esos bastardos. Yo soy una profesional, no debería mostrarles absolutamente nada, no soy su puta…y que es, lo que esos cabrones de mierda te han insinuado que querrían de mi” Respondía entre enrabietada y muerta de morbo Raquel, esperando la respuesta de Jorge. “Estas segura que quieres saberlo, luego te cabrearas aún más” Contestaba el repelente y chaparro abogado. “ Qué más da Cabrón enano y baboso, ¡Dímelo!” Le respondía con rabia Raquel. “ Bueno tampoco eran los más imaginativos, algunos solo querían servicios particulares, one to one contigo, otros fantaseaban con que les hicieses un striptease en una sala de reuniones y luego follarte de todas las maneras, rollo orgia, otros querían montarse contigo un trio, otros follarte en una piscina o en otro lugar al aire libre, otros hablaban de servicios especiales, esbozando una sonrisa sórdida…no sé, ve tú a saber” El tanga de Raquel se empapaba hasta el chorreo, mientras acababa de leer aquellas líneas, que cachonda le había puesto, trago saliva, cerrando los ojos, algunos de aquellos ejecutivos eran muy atractivos y varoniles, como habría disfrutado, si se la hubieran follado salvajemente, hasta provocarle varios orgasmos. “Pues diles de mi parte, que se pueden matar a pajas, los muy hijos de puta” Escribía por respuesta Raquel con sus manos de delicados y finos dedos, ansiosa, nerviosa y cachonda perdida, mientras sus preciosas pulseras y sus anillos chocaban entre si y sus uñas entrechocaban. Cerrando a continuación el móvil y no continuando con la conversación. El viaje de vuelta a casa aquella noche estaba siendo muy tenso, Raquel miraba al frente a través del cristal con los labios muy cerrados, intentando contener las ganas de llorar. Habían cenado en casa de la familia de Ricardo, y había sido terrible, la madre de Ricardo, la bruja de su suegra, con cara entre de perro y de culo, se había pasado toda la noche lanzándole indirectas, llamándola la “empresaria”, con retintín y en un momento dado de la noche, incluso le había echado en cara, que si fuera por lo que ganaba en la agencia, debería comer con el servicio de la familia, la abuela, que siempre la había mirado con odio, se había negado a contestarle cada vez que le había dirigido la palabra, el padre había evitado toda la noche cualquier conversación, estirado como si se hubiera tragado un sable. Y el horrendo y mezquino tío cincuentón largo de Ricardo, con esa cara de sátiro vicioso, recordándole cada cinco minutos, que era demasiado vieja como para cambiar de ocupación, esbozando la más despreciable de las sonrisas al final de cada recordatorio. Y así toda la cena, y mientras Ricardo, poniéndole caras a Raquel, de impotencia y de suplicarle comprensión. Su príncipe azul, jamás la había defendido delante de su familia, sobretodo de las mujeres de la misma, que lo tenían siempre subyugado, tan guapo, tan apolíneo de gimnasio, tan sobrado y seguro de sí mismo, cuando lo conoció y fuera de esa casa. Y en cuanto se encontraba con su familia, se convertía en un mocoso cobarde y compungido. Jamás había defendido abiertamente a Raquel delante de su familia, en ninguna ocasión siempre bajaba la cabeza y callaba, escurriendo el bulto. Menudo marido. - Compréndelo, si al final has de cerrar la agencia, solo podremos vivir de mi sueldo, no,no,no podemos enfadarnos con mi familia y que perdamos mi sueldo. Decía lastimoso Ricardo, tan rubio, tan guapo, tan atlético. Mientras Raquel clavaba la mirada en él, con los ojos llenos de lágrimas. - Pues podrías romper un poquito el cordón umbical y aunque sea por detrás, decirle a tu familia, que deje de pasarse conmigo y de humillarme y despreciarme públicamente. Dijo Raquel con las lágrimas en el balcón de sus ojos. Mientras Ricardo hacia un gesto de resignación. - Es que me haces dudar Ricky, que pasaría si tu familia te hiciese escoger entre ellos o yo. ¿ Si te tirasen de la familia, si no te divorciases de mí? ¿Qué pasaría? ¿Qué harías? Ricardo no respondía, boquiabierto, miraba al frente mientras llegaban a la casa. Tragando saliva sin responder nada. Aquella falta de respuesta, hizo que Raquel saliera precipitadamente del coche, dando un portazo a la puerta, histérica sin dejar de llorar, su marido no había respondido nada, su amor, su príncipe azul, había dudado entre ella o el dinero de su familia, y lo que es peor se había callado. - Venga mujer, no te pongas así, mi familia nunca me exigiría, que hiciera tal cosa. Y tanto que sí, pensaba Raquel, la odiaban, la odiaban a muerte. El que ella cerrase la agencia y dependiese al cien por cien de Ricardo, sería el detonante de su divorcio, no la habían querido nunca en la familia, siempre se habían opuesto a aquel matrimonio, lo único que les había impedido prohibírselo a Ricardo, era el hecho de que ella tuviera un negocio, algo con lo que Ricardo y ella podían ser independientes de la riqueza familiar, y por si las moscas aquellas clausulas, que dejaban a Raquel sin posibilidad de cobrar nada y que podían obligar a Ricardo a divorciarse de ella. Ahora se daba cuenta Raquel, que estúpida había sido, que enamorada como una niña adolescente estúpida, y encima de aquella pilila floja, muy guapo, muy alto, muy rubio, pero luego no duraba ni medio asalto. Dándole la espalda a Ricardo, enfurruñada y negándole sus caricias y contacto, entre lágrimas y con el rímel corrido, se durmió Raquel, sumergida en aquellos pensamientos de desencanto y corazón dañado. Raquel totalmente desengañada aquella mañana, se hizo la dormida, evitando el beso y las disculpas de Richi, que seguía en plan perro lastimero, disculpándose con susurros de niño mal criado, mientras abandonaba la casa. Raquel siguió remoloneando en la cama, compungida, ahora era más consciente que nunca, que estaba sola, que todo dependía de ella, que, si no hacía algo para salvar la agencia de modelos, se vería en la ruina con cuarenta y tantos. Pero una no se desenamoraba de un día para otro, y a pesar de la desilusión y el desengaño, ella seguía enamorada de su rubito y guapo Adonis pijo. Y eso que a ella le ponía follar con cualquiera, se calentaba con cualquier macho, que la mirase lleno de lascivia, daba igual que fueran guaperas de gimnasio, que maduritos regordetes, con todos coqueteaba, y como alguno de ellos tuviera el valor de increparla o entrarle tenían el 80% de posibilidades para follarsela. Lo que le había costado reprimirse, desde que estaba con Richi, era darle el calentón, ella dar pie y automáticamente acordarse de Richi, cuando el hombre la entraba o se le insinuaba, y cortar toda posibilidad a regañadientes. ¿Cómo iba a poder salvar la agencia? ¿Cómo? No dejaba de pensar Raquel, lavándose la cara frente al espejo del baño, para al menos pintarse la raya de los ojos y darse algo de rímel en las pestañas, unos brillantes en sus lóbulos, y su larga, brillante y sedosa melena negra como el carbón recogida en un moño sobre la cabeza. Hoy estaban los jardineros y no iba a dejar pasar su ritual de calentura. Raquel se dirigió a la cocina, tomo su taza de café y cuando se dirigía a la terraza a calentar a sus jardineros, vio al empleado cuarentón, que esperaba junto a la puerta. - Hola, buenos días, Manuel, ¿verdad? Dijo Raquel, esbozando su mejor y más cautivadora sonrisa, con su boca perfecta de nácar brillante. - Si, si, señora Martínez. Contesto el empleado fondón y cuarentón, más bien chaparro y con cara de bruto, con los ojos como platos devorándola con la mirada, como todas las veces, que se había dirigido a ellos, fijando su mirada de deseo ardiente en sus gloriosas mamazas esféricas y turgentes de talla de copa F sin pudor alguno y al que Raquel, caminando de puntillas, como ahora hacia igualaba en altura. - ¿Y el señor Ramírez, donde esta? Respondió Raquel, con su voz dulce de zorra, sin dejar de agitar lentamente sus hombros, haciendo que sus melonazos se agitasen, desafiando la gravedad. Llevaba un salto de cama de tirantes de grosor fino de color rosa oscuro, con bordados sobre el mismo en forma de decoración con un escotazo redondo a flecos, que contenía las dos enormes tetazas de Raquel, para su comodidad el salto de cama tenia por dentro integradas dos magníficas copas, que hacían aún resaltar más los melonazos de Raquel, como si fueran a estallar en el salto de cama. Sobre el salto de cama, una bata rosa claro de victoria secrets, que le caía dos dedos por debajo del culo, y que por delante solo cubría sus hombros, pues la llevaba abierta hasta la cintura. El espectáculo para el cuarentón, chaparro y fondón era de ensueño. - El, el señor Ramírez, ya ha acabado por hoy, como ya hemos acabado el trabajo intensivo, de esta temporada, y solo va a volver él una vez cada quince días, ha ido a ver otros clientes vecinos, me ha comentado, que si tenía tiempo se pasaría a despedirse de usted, hasta dentro de quince días, y me ha dejado el protocolo del trabajo intenso, para que usted lo firme y la empresa que nos subcontrata pueda pasarles la factura, por si a él no le daba tiempo a pasarse. Contesto el cuarentón fondón sin apartar su mirada del canalillo esplendido de Raquel, al borde babear hablando casi como un autómata. Raquel estaba tan caliente, como siempre aquel, hombre fondón y sudoroso de manos brutas y rudas, no podía ocultar la erección en su mono de trabajo. Como un flash una idea lasciva y tremenda le paso por la cabeza a Raquel. Aquello podía ser una prueba, si lograba domar su corazón, y convertir en su mente el sexo solo en objeto de transacción, dejando de considerarlo una traición a Ricardo, podría usarlo para salvar su agencia. Y tal vez calmar sus calores. Aquel hombre loco de deseo con aquella tremenda erección y que la tenía a mil, era un experimento perfecto. Pero ella tenía que tener el control. - Ah muy bien Manuel, pase usted aquí a la cocina, le sirvo un café y le firmo el protocolo. Respondió Raquel con voz dulce femenina y coqueta. - Yo, yo, yo….no sé. Dijo dubitativo el cuarentón fondón. - ¿Tiene prisa, ha de ir a otra casa después de la mía? Pregunto Raquel con falsa ignorancia. - No, señora Martínez, la suya es la última casa, que tengo hoy que hacer. Respondió sorprendido Manuel - Pues no se hable más, pase a tomar un café y le firmo el protocolo. Contesto Raquel, dándose la vuelta sin dejar de andar sobre sus puntillas, alzando sus perfectas y firmes nalgas arriba y abajo, abajo y arriba, que hipnotizaban al chaparro cuarentón fondón. El hombre dejo el papel sobre el banco de la cocina americana de Raquel. Raquel se alzó a la estantería de la cocina a propósito, a coger una taza para Manuel, dejando la mitad de su grande y esplendido culo al aire, sonriendo de placer de espaldas, al oír el resoplido sordo del fondón y chaparro jardinero. Se acercó a él, poniéndose al lado del jardinero, en el extremo de la barra y le sirvió directamente de la cafetera a la taza, deslumbrándole con su sonrisa e inclinándose sobre la barra al servirlo, al tiempo que apretaba sus mamazas turgentes y redondas, que parecían que iban a explotar en el salto de cama, y que hicieron que los ojos del regordete jardinero casi le saltaran de la cara. - Y dígame Manuel. ¿Cuánto tiempo lleva trabajando de jardinero? Interrogo Raquel al chaparro y fondón cuarentón, irguiéndose, pero no demasiado, sin dejar de juntar sus hombros para realzar sus globazos, al tiempo, que su preciosa sonrisa alzaba sus preciosas mejillas llenas de color. - Pues unos diez años, antes era camionero, como Julián,…… el señor Ramírez, así lo conocí, con Ramírez llevo trabajando los últimos cinco años. Contesto el cuarentón fondón dando un sorbo lento, sin dejar en ningún momento de devorar con los ojos las tetazas inmensas y gloriosas de Raquel. - ¿Entonces siempre ha trabajado con sus manos Manuel? Pregunto inocente y coqueta Raquel con voz dulce, apoyando su cabeza en su delicada mano de uñas perfectas pintadas de rojo, acercándose más al chaparro jardinero. - Si. Respondió escueto el jardinero, tragando saliva. - Que bien, su mujer debe estar muy contenta, los hombres con manos fuertes y rudas de trabajar son muy sexys. Dijo picarona Raquel, sonriendo y mostrando sus perfectos dientes. - Bueno, Maruja………no lo creo. Contesto el fondón jardinero, bajando la cabeza y esbozando un gesto de disgusto. - ¿Como? No me lo puedo creer su mujer, no está contenta con un hombretón de manos firmes y rudas como las suyas. Me juego que disfrutara muchísimo cuando juegue con sus pechos y su culo….jajajaja. Dijo risueña, picarona y provocativa Raquel. - ¡Maruja!….. Solo la puedo tocar, cuando ella quiere, además su culo ya no es lo que era, y nunca ha … unas tetas, más bien diría tetitas…. Expreso en un exceso de confianza Manuel con la mirada pensativa y perdida en el cielo. - ¡Vaya! Pues si yo tuviera un hombre con unas manos como las suyas, Manuel…..solo desearía que llegase a casa, para que me amasase los pechos y el culo. Susurro con su dulce voz de forma lujuriosa Raquel al regordete, chaparro y fondón jardinero, ardiendo de deseo, y notando, que su cerebro bloqueaba el recuerdo de fidelidad a su perfecto marido. El jardinero al oír tales palabras salió de su ensoñación y con la boca abierta, se quedó mirando a Raquel. Raquel había dejado caer de sus hombros la bata de seda y jugaba con los pulgares con los tirantes de su salto de cama rosa oscuro, tirando de ellos hacia arriba y agitando asi sus inmensas tetazas como dos frutos maduros que bambolean arriba y abajo, exponiéndoselos a Manuel, al tiempo que, mirándolo fijamente se pasaba lentamente la punta de su lengua por su carnoso labio superior. - Oooooohhhh….oooohhh…yo, yo, yo….yooo, yooo nunca he sido infiel a Maruja. Exclamaba atónito Manuel, el regordete cuarentón, con una erección atómica en el pantalón, paralizado, mirando a Raquel, ante aquella situación de ensueño, aquella fantasía imposible de película porno, que jamás habría creído posible de se diera, y esperando que todo fuera una burla. - Uuuuuuuhhhh….Manuel….necesito que un hombre con unas manos como las tuyas me amase estas tetazas miaaaas…..pooooor favoooorrr…miralaaaasss, mira como están mis pezones de duros de ver esas manazas tuyas. Susurraba con voz de zorra lujuriosa Raquel, mordiéndose sensualmente el labio inferior al tiempo que movía el tirante derecho, mostrando un erecto y oscuro pezón. Todas las dudas desaparecieron, el jardinero chaparro fondón y cuarentón, vio que el objeto de deseo de aquellos meses estaba allí, predispuesto a entregarse a él, y mando a su escuálida mujer de carnes colgantes a la mierda. Se abalanzo sobre Raquel, que no pudo evitar que el jardinero chaparro, la agarrase por su preciosa cabeza y le lanzase un profundo morreo. - Ooooooohhhhh. Exclamo Raquel cuando el cuarentón la soltó, para dirigir sus rudas y masculinas manos a sus turgentes tetazas. Sacándolas con violencia y deseo de la copa del salto de cama, primero la tetaza derecha y luego la izquierda, con su pezones duros y erectos como piedras, y sus areolas oscuras, redondas y rugosas. Parándose un momento a contemplarlas en todo su esplendor. - Son, son, son, son perfectas, nunca había visto nada igual al natural, ni en la playa, autenticas, erectas, inmensas, no abarco ni la mitad con una sola de mis manos, y que redondez, y esa forma de gota de lluvia, y tan turgentes……oooooooooooooooooohh. Exclamo el fondón y chaparro jardinero, antes de empezar a amasar con deseo frenético las tetazas magnificas de Raquel, apretando con sus manos como si fueran garras, las firmes y turgentes carnes de las mamazas de Raquel, como si quisiera moldearlas, concentrándose en los pezones duros, mientras trataba de besar a Raquel, que apartaba la cara, haciendo que el frenético regordete chupase su cuello y su barbilla. - Tranquilooo….ooooohh….tranquiloooo, cariñoooo…siiiiii, siiiii, sigue con mis tetaaass….siiii….pero sin besos….oooohh. Trataba de controlar Raquel, entre gemidos de placer, que le proporcionaban los rudos y fuertes apretones de Manuel, en sus extra sensibles tetazas, sobre todo, cuando jugaba con sus erectos pezones, provocándole latigazos de placer. Pronto la deseosa lengua de Manuel, no tardo en bajar hasta la esfericidad turgente y perfecta de Raquel, sosteniendo con cada mano cómo podía las mamazas de talla de copa F de Raquel, que después de su manoseo y amasado estaban rojas y más hinchadas todavía, y la emprendió a chuparlas y lamerlas, succionando ferozmente los pezones de Raquel, como si quisiera ordeñarla. - Ooooooooohhhhh….siiiiii….siiiii cariñooooo…asiiiii….asiiiiiiiiiii…muy bieeeennn….lo haces muyyyy bieeeenn….. te gustaaaaaan….te gustaaaaaan mis tetaaaasss….aaaahahh. Preguntaba con voz de zorra tontita Raquel, mientras se retorcía de placer, tirando la cabeza para atrás y cerrando los ojos, con su raja chorreando fluidos, hasta sus preciosos tobillos. - Siiiiiiiiiiiii….siiiiiiii….son las mejoreeees, tetas, de mi vida…son un sueñoooo….un sueñooooo. Respondía Manuel eufórico, volviendo a hundir su cabeza entre los perfectos globos de Raquel. Raquel, acerco la cabeza del jardinero chaparro y fondón a sus tetazas con una mano, mientras con la otra le bajaba la cremallera del mono y con gran habilidad y maestría, liberaba su verga de su ropa interior y empezaba a pajearle, arriba y abajo, abajo y arriba. - Ooooooooohhhh….ooooohhh….sluurrp, sluuuurrrp….ooohh….sluurp. Gemía de placer el regordete cuarentón entre lametazo y succión. Los perfectos globazos de Raquel, estaban cubiertos de rojeces con dedos marcados, de saliva de Manuel que caía por los lados, y de chupetones, sobretodo en sus areolas y pezones, erectos como el granito. Cuando Raquel se apartó dejando al hombre desesperado y con la boca abierta, sin que ella dejara de pajearle con su suave y delicada mano, de dedos perfectos, en un momento dado se agacho y sosteniendo el tronco de la polla del jardinero, empezó a devorarle el prepucio. -Oooooooooooohhhhhhhhhhhhhhhhhhhh Exclamo de placer el chaparro cuarentón, tirando la cabeza hacia atrás y cerrando los ojos de placer. La tranca del jardinero no era más larga que la de su marido, pero si más gruesa, vibrante y ardía como si fuera fuego. Raquel saboreo aquel capullo latente, con olor y sabor a sudor y trabajo, e instintivamente llevo su otra mano a su raja. Empezó a jugar con su clítoris, sin dejar de pajear el tronco arriba y abajo, lanzaba lengüetazos al capullo y al glande de Manuel, que se retorcía de placer. - Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii….es la mejor mamada de mi vidaaaaa….siiiiii Gritaba de placer el jardinero chaparro, tensando todo su cuerpo de gozo. Raquel siguió así durante algunos minutos, disfrutando de la polla viril y vital de un verdadero macho, que la deseaba, tragándosela hasta la mitad del tronco varias veces, y sacándola de nuevo, para devorarle el capullo y el glande, sin rastro del remordimiento hacia su marido, y aumentando el ritmo de su propia masturbación de clítoris. - Déjameee que me folle tu bocaaaa…. Exclamaba tímidamente con deseo el jardinero fondón y cuarentón, al tiempo que se agarraba con sus manazas de la cabecita de Raquel, rodeando su precioso moño moreno que la coronaba, y empezaba a bombear metiendo y sacando su verga de la boca de Raquel, hasta hacer que esta se la tragase toda, haciendo que tocase con su nariz en el pubis peludo del jardinero, adentro, afuera, afuera, adentro, al principio lento, luego más rápido y violento, adentro y afuera, afuera y adentro, obligando a Raquel a respirar por la nariz y a abrir la boca al máximo. - Oooooooooh…oooooooooooooooooh. Aullaba de placer el jardinero. A Raquel le volvía loca aquella sensación, sentirse taladrada hasta la arcada. Su clítoris era un volcán y aumento su fricción, hasta que cerró los ojos y se tensiono, mientras el chaparro cuarentón seguía follandose su boca con delirio, ella alcanzo un orgasmo como hacía años y convulsionando lleno el suelo de la cocina con los fluidos de su clítoris. - Joooooderrr…. Exclamo el fondón jardinero lleno de sorpresa ante los chorros que salían de Raquel e inundaban el suelo de la cocina, al tiempo, que sacaba su erecta verga como un mástil de la boca de la diosa morena. - Ooooohhh que bien, cariñoooo..que biiienn me lo estoy pasando. Exclamo Raquel, con el gesto desencajado de zorra que disfrutaba, dejando caer saliva en su canalillo, que ya era una mar de saliva de Manuel y sudor de Raquel. Después se acercó al jardinero cuarentón, que seguía erguido como un palo con su polla palpitante y erecta, y tras lanzarle un beso a su prepucio, acerco como pudo cada uno de los pezones de sus tetazas y se los babeo, hasta el punto que la saliva chorreaba de ellos. Después sosteniendo por la parte de abajo sus melones de copa F, apuntando con ellos al jardinero, como si fueran dos armas se acercó a la verga de Manuel, y juntando en el medio sus pezones tiesos como el granito, empezó a masajearle con ellos su glande, moviendo sus mamazas arriba y abajo, abajo y arriba. - Ooooooooooh…..siiiii….oooooohhh……siiiiii…..oooooohh Relinchaba de placer Manuel cerrando los ojos. Al cabo de un par de minutos, la polla del jardinero regordete latía demasiado deprisa. Así que Raquel dejo de frotarle con sus pezones de granito y colocándose sobre ella, la enterró en su canalillo, aprisionándola entre sus globazos, y empezó a agitarlas arriba y abajo, abajo y arriba, apretándolas entre sí, al tiempo que miraba al fondón jardinero fijamente con su preciosa cara de diosa morena y mediterranea, mordiéndose el labio inferior o pasándose la lengua por sus carnosos labios, mientras Manuel se tensionaba al máximo, cerrando los ojos y echando la cabeza para atrás. - Aaaahhh…ahhhh..aaaaaaahhh. Empezó a convulsionar Manuel, totalmente rojo de placer con la verga ardiendo como un carbón encendido. La primera ráfaga de su corrida cálida y caliente inundo completamente el cuello de Raquel, la cual rápidamente cogió por el tronco la verga del jardinero cuarentón y como si la estuviese exprimiendo, la emboco hacia la esfericidad de sus enormes tetazas, recibiendo sobre las mismas la segunda, tercera, cuarta y a hasta quinta ráfaga de abrasadora leche humana, que cubría sus magníficas mamazas turgentes y erectas, como crema blanca que recorría toda la circularidad de las mismas. Un espectáculo grandioso. Así cubierta de la simiente del jardinero cuarentón, que chorreaba por sus tetas y caía desde sus pezones, Raquel se levantó, dejando caer completamente la bata de seda de Victoria Secrets, vestida solo con el salto de cama que apenas le cubría su raja desnuda, y con su mamazas al aire, exponiendo su más hermosa sonrisa, se dio media vuelta, dejando al jardinero jadeante, aún apoyado en la barra de la cocina y dirigiéndose al pasillo, que la llevaba a su habitación. - Adiós Manuel, ha sido un placer tomarme un café contigo, detrás de ti tienes el protocolo firmado y ya conoces la salida……. y muchas gracias por tu leche…que me voy a tomar yo ahora a solas. Se despidió con voz dulce de zorra lasciva Raquel, antes de cerrar la puerta del pasillo a su habitación, girando la cabeza y guiñándole un ojo al jardinero, al tiempo que agarrando con ambas manos uno de sus melonazos de talla de copa F y bajando su cabeza, le propinaba un largo e intenso lengüetazo a su superficie, recogiendo todo el semen del fondón y regordete cuarentón que podía y engulléndolo, no sin antes mostrar todo lo que había recogido con su lengua, sacando la misma ante la mirada del jardinero. Que se quedaba maravillado con rostro de pasmado, disponiendo a irse flotando entre nubes, después de que la puerta de pasillo de aquella diosa morena se cerró. Todos se giraban a su paso, para admirar aquel monumento, aquella diosa morena llena de curvas, los más atrevidos le silbaban o le decían barbaridades, que Raquel obviaba como si estuviese sorda, hablando por su teléfono móvil, caminando hacia el despacho de Jorge, con sus grandes y rectangulares gafas de sol, solo sonreía con sus brillantes dientes de nácar escoltados por sus turgentes labios pintados de carmín rojo intenso, a los hombres acompañados que desafiaban a su mujer y le lanzaban una mirada. Era tan zorra y ella lo sabía, le encantaba ver por el rabillo del ojo y escuchar la bronca, que su mujer le propinaba a aquellos hombres, mientras se mordía el labio inferior de placer. Con su sedoso, oscuro y brillante melena suelta, cayéndole por los lados desde una raya al medio, sobre unos tacones de aguja negros, unas medias negras de seda transparentes con el elástico en el muslo, por debajo de una falda de tubo negro, cuatro dedos por encima de las rodillas , que se ajustaba a sus magníficos muslos y sus caderas, y dibujaba su enorme culo firme, erecto y respingón, nalga arriba, nalga abajo a cada paso. En la parte de arriba llevaba una camiseta de tirantes anchos, roja de lycra, muy elegante y ajustada, donde sus enormes tetazas esféricas y perfectamente turgentes se alzaban rebosantes dentro de un wonderbra negro, destacando su redondez por el escote redondo de la camiseta, remataba su atuendo de mujer de negocios una chaqueta negra a juego con la falda, a cada paso que daba, derrama el salvaje perfume de feromonas de Gucci con el que había empapado su cuello y sus muñecas. La tarde anterior había llamado al regordete, calvo y repelente abogado, le había pedido una cita sin darle más explicación y allí estaba aquella mañana. Como ya era costumbre al llegar al despacho de Jorge, la secretaria la anuncio al enano y gordo abogado con la mirada llena de envidia y odio y como siempre, el joven asistente de unos treinta y muchos, larguirucho con gafas, lleno de granos y aspecto de pobre friki desgraciado, se acercó a saludarla y babear su paso, Raquel simplemente le sonrió como siempre. - Querida Raquel, por favor, pasa, pasa, por favor. Salió Jorge, esbozando su sonrisa más falsa y alargando sus brazos para saludar a Raquel, sin dejar de desnudarla con la mirada, sobretodo fijando su mirada en sus tetazas sin ningún disimulo, como siempre. - Hola Jorgito. Pasemos que tenemos mucho que hablar. Contesto Raquel con un talante cort

Autor: priapoamon Categoría: Infidelidad

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Me encanta mamarselo a mi cuñado lindo

2019-09-02


No sé por qué soy así con mi cuñado y no con mi esposo, sé que estoy haciendo mal, me siento un poco culpable por eso, pero el placer que me da el pene de mi cuñado es algo que no puedo negar, tampoco puedo evitar, creo que estas cosas a veces suelen pasar, no pensé que me pasaría a mí, quiero mucho a mi esposo pero las cosas pasaron así y no puedo negarme este rico gusto de revolcarme con este macho de vez en cuando. Tampoco digo que siempre sea así, trato de que no grabe mucho ni tome muchas fotos porque expongo demasiado esta relación prohibida, pero me gusta verme en estas actitudes, tengo buenas tetas y ese cabrón se la debe pasar bárbaro!, la verdad es que los dos la pasamos estupendo! ↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓ SIGUE BAJANDO HASTA EL FINAL DE LA PÁGINA PARA VER LAS FOTOS ↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓

Autor: Anónimo Categoría: Infidelidad

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El Argelino

2019-09-02


La dura entrada de un Argelino en nuestras vidas. Mi nombre es Marco Soy un chico de 35 años del sur de españa. Soy moreno y mido 1,75. Llevo 5 años saliendo con Andrea, una morena de 33 años, de 1,65 muy blanca de piel y con buenas curvas. Yo trabajo como informatico en una empresa de mi ciudad y ella es administrativa en una empresa de paquetería Llevamos 2 años viviendo juntos en un piso en el centro de nuestra ciudad y llevamos el típico modo de vida de una pareja de nuestra edad. Lo que voy a contar tiene su origen un día que Andrea llego a casa de trabajar y me dijo: -hola cariño , han contratado a un repartidor nuevo en la empresa En ese momento no le di mayor importancia, en su empresa estaban continuamente contratando repartidores ya que era difícil que durasen mas de 3 meses en el puesto. Pero según iba pasando el tiempo empecé a darme cuenta de que en este caso no iba a ser lo mismo Todas las noches Andrea me contaba cosas de este chicho nuevo, se llamaba Rachid y había llegado a España hace un año acompañado de su novia Nadia. Según mi novia era muy trabajador y muy majo y siempre se mostraba dispuesto a ayudar en lo que fuera Nuestra vida, a pesar de todo, seguía la misma rutina de siempre y yo no notaba ningún cambio en la forma de actuar de mi novia Un sábado decidimos arreglarnos para ir a dar una vuelta por la zona de copas. Mi novia se puso un vestido negro ceñido al cuerpo, acompañado de unos taconazos que estilizaban aun mas su figura. Yo no veía el momento de regresar a casa para hacerla el amor. Cenamos en un restaurante famoso de nuestra ciudad y después nos fuimos a tomar unas copas por los pubs del centro. Entramos a un local al que solíamos ir habitualmente y nos pedimos unos copazos Estuvimos un rato en la barra bebiendo y hablando con el camarero ya que era conocido nuestro. En un momento dado, mi novia empezó a gritar y hacer gestos en dirección a la puerta, estaba saludando a una pareja que se acercó a donde estábamos nosotros y me los presento. -Cariño, este es Rachid, el chico del trabajo del que te he hablado y esta es su novia Nadia. Le salude a él dándole la mano y a ella la di 2 besos. El era un chico alto, mulato, sobre 1,85, musculado y bastante atractivo. La verdad es que destacaba entro todos lo tios del pub Ella en cambio era bajita y sin ser fea no llamaba mucho la atención Estuvimos un rato hablando, sobre todo del trabajo de ellos 2. Pasado un tiempo Rachid nos propuso ir a otro garito que era mas de bailar A mi la verdad es que no me gusta bailar pero bueno, acepte y nos fuimos Ya en el otro pub, Rachid nos invitó a unos chupitos y unas copas Pasado un rato, Rachid le dijo a mi novia que si la apetecía bailar, ella me miró como pidiéndome permiso y la dije que por supuesto que no me importaba Yo me quede en la barra terminando la copa y hablando con Nadia. Aunque la verdad es que ella no hablaba mucho. -no te gusta bailar? La pregunte -no, soy muy torpe. Me contesto Como Nadia no me daba mucha conversación me dediqué a observar a los 2 bailarines. La verdad es que lo hacían muy bien, bailaban de forma sensual. El tenia una mano en la espalda de ella muy cerca de su culo pero sin pasarse -te parece bien que tu novio baile con otras chicas? Le pregunté a Nadia intentando entablar algo de conversación -es un hombre, puede hacer lo que quiera. Contesto Nadia A los 5 minutos volvieron los bailarines -Que bien baila Rachid, ya podrías aprender. Me dijo mi novia Después nos terminamos las copas y salimos del pub. En la calle nos despedimos de ellos hasta otro día después de que mi novia y Rachid se intercambiasen los teléfonos Nada mas llegar a casa, mi novia me empujó contra la pared, se puso de rodillas, me bajó los pantalones y empezó a comerme la polla. Estuvo 2 minutos chupando como una loca, después se puso de pie y me dijo: -vamos al cuarto, necesito que me folles, estoy muy caliente Y allí nos fuimos la tire en la cama , la levanté el vestido, la quite las bragas y empecé a metérsela. A los 2 minutos ya se había corrido y me dijo que me corriese en su cara Se la saque del coño y empecé a meneármela hasta que la llené la cara de leche Nos tumbamos rendidos en la cama y la pregunte intrigado que que la pasaba hoy -ya sabes que me pones mucho, cielo Yo, sin embargo, me quedé con la mosca detrás de la oreja A pesar de todo nuestra vida seguía como siempre, el único cambio era que los encuentros los fines de semana con Rachid y su novia cada vez eran mas frecuentes. Y siempre se desarrollaban parecido, Rachid y mi novia bailando y yo con Nadia en la barra intentando que háblese algo De lo poco que le sacaba me contó que su sociedad era una sociedad muy machista, en la que al hombre se le permitía de todo y a la mujer nada Cada vez ibamos conociendo mas a la pareja y si bien Nadia a pesar de ser tímida me caía bien, con Rachid no podia. No solo por las confianzas con mi novia, si no por su chulería y aires de superioridad El colmo llegó un día que tuve que acompañarle a hacer unos recados. Fuimos en su furgoneta de reparto y me di cuenta que detrás tenia un colchón de una cama -Rachid, para que narices tienes un colchón de una cama en una furgoneta de reparto? Pregunte -Querido Marco, me dijo. -Muchas españolitas no pueden resistirse al bueno de Rachid, ya sabes. Pero estate tranquilo, yo respeto a los amigos Me quedé totalmente paralizado y sin saber que decir -Pero... y Nadia? Le pregunté -Ella lo sabe y me lo permite, si no, de vuelta a nuestro país Ahi me di cuenta de que mis sospechas era ciertas y que Rachid era un cabronazo Sin embargo mi novia seguía engañada y cada vez proponía mas planes para hacer con ellos Cada vez mas cenas los sábados, cada vez los bailes eran mas sexuales, cada vez las manos iban mas abajo, cada vez las caras estaban mas cerca... eso si, los polvos al llegar a casa cada vez eran menos Un sábado a mi novia le apetecía ir a la playa, y por supuesto, avisó a Rachid y Nadia Nos fuimos los 4 a pasar el día. Mi novia iba espectacular, un bikini amarillo que le realzaban las tetas y la parte de abajo enseñando medio culo Nadia iba mucho mas discreta con un bañador clásico Y claro, Rachid a la mínima aprovechaba para irse al agua con Andrea y allí si que dio la impresión de que se puso las botas entre empujones risas y aguadillas Luego volvían a la toalla como si nada. En una de sus excursiones al agua intente sonsacarle a Nadia lo que me había comentado Rachid semanas atrás -Si, bueno, se que con alguna chica ha estado , pero es solo sexo y se que a mi me quiere. -Con las otras chicas también se comportaba como con Andrea? Pregunte -No no, Andrea es compañera de trabajo y amiga, no creo que pase nada. Con las otras chicas era sexo puro y duro. Me respondió Nadia Eso me tranquilizo un poco e hizo que me sacase los temores de la cabeza El lunes siguiente de la playa nos despertamos para ir a trabajar. Andrea estaba risueña y feliz. Me dio un beso de despedida acompañado de un te quiero y se fue a trabajar Ya por la tarde, yo salí antes del curro antes de lo normal asi que decidí ir a buscarla para darla una sorpresa Al llegar a su oficina solo estaba su compañera Silvia que me dijo que acababa de salir con Rachid por el garaje, y que si me daba prisa todavía la alcanzaría Baje corriendo al garaje y vi su coche aparcado. Me acerqué a el y no había nadie, me pareció raro pero supuse que igual Rachid la había acercado a casa Cuando me disponía a irme, me fije en que al fondo del garaje, un poco escondida se encontraba la furgoneta de Rachid. Me fui acercando poco a poco y mientras me acercaba me daba cuenta de que la furgoneta se tambaleaba arriba y abajo. Con las piernas temblando me acerqué hasta llegar a la furgoneta que tenia una ventana entreabierta y de dentro salia la voz inconfundible de Andrea. -aaaaaaa, siiiiii, aaaaaaa, jooooder , siiiiiii, siiiii, dale, dale, aaaaaaaa, no pares- El movimiento de la furgoneta cada vez era mas brutal y con todo el miedo del mundo me asome a la ventanilla Y alli la vi, mi querida novia, con la espalda en el colchón, totalmente sudada abierta de piernas recibiendo los pollazos del argelino -aaaaaaaaa, aaaaaaaa, jooooooodeeeer, que gustoooo, dioooos!!!!!, mo corro joder, me corrooooooo Los gritos eran terribles y yo me fui de alli sin que me viesen, pensando que mi novia era una nueva españolita que no había podido resistirse a Rachid Continuara...

Autor: Cachelos Categoría: Infidelidad

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La venganza en caliente

2019-09-01


De cornudo a corneador. giro de la historia. Al final escape casi corriendo a la feria. La orquesta estaba tocando, a todo volumen. No podia pensar con claridad, seguia excitado. sara-- hola cuñado, cuanto as tardado, coje una copa. manolo -- que es lo que quieres, lo de siempre. " se acerco" cabron lo que as tardado, eres un semental. yo no dije nada, solo ponia caras. yo-- me voy a ese puesto a cenar algo. me dirigi al puesto de perritos y esas cosa, la verdad es que tenia mucho hambre. Me pedi una hamburguesa y patatas, tambien me pedi un tinto de verano, me apetecia, la copa la tire hacia atras , pero sin querer moje a una mujer, ella se dia la vuelta y me miro con unos ojos agresivos. claudia-- a hola que tal yo-- lo siento te pago yo la limpieza del vestido. claudia-- no es eso... ES QUE.... yo -- pensando ( no te jode, cornudo y al final tengo que aguantar a la mujer, un pagafantas soy. claudia-- estoy buscando a mi novio yo -- anda pensaba que estabas casada claudia-- y lo estoy pero no con marcelo... es otra historia. La trama se complicaba, el del puesto me dio la comida y le pague. yo-- quieres algo de comer o beber. claudia-- si no te importa cojere unas patatas. yo-- vamos a sentarnos alli claudia-- ayer este mamon llego del todo borracho, y hoy ni si quiera se donde esta. yo-- pues mira me importa todo una mierda ya, quieres saber donde esta. claudia-- si por favor. yo-- esta con mi mujer en mi casa, los he pillado. No se puso a llorar ni nada, no me monto un espectaculo, simplemete subio el labio inferior hacia arriba, y repiro profundamente varia veces. yo-- por lo que veo, o no es la primera vez o ya te lo imaginabas. claudia-- no es la primera vez... Qu me los pone. Ademas le pille ayer el movil, le revise todo y vi unas conversacion picante con alguien, no ponia el nombre de tu mujer ponia otra cosa. Lo he grabado todo. yo-- lo tienes todo copiado, las conversaciones. claudia-- si, te lo mando todo, por wasap. A si tu sabras que hacer con ello. yo-- desde luego, que se lo voy a hechar en cara, hoy no estoy muy caliente, es mejor en frio. Ella comio algo, y se le escapo alguna lagrima, pero la verda estaba muy entera, me imagino que en su cabeza ya lo tenia todo pensado y era inevitable. claudia-- me voy a dar un paseo a ver si me despejo y acalro las ideas, me quieres acompañar. yo --claro, no tengo ganas de ver a nadie la verdad, y tampoco me quedan muchas ganas de fiesta. La segui por la calle principal, mirabamos los puestos. pero direccion contraria a la feria. Nos mirabamos furtivamente. Pin pin el movil. manolo-- donde coños estas. Eres un puto vicioso, es as vuelto a casa. No lo conteste, pa que, claudia me agarro de la cintura y me obligo a seguirla por la calle. Estaba todo lleno de parejas o de botellones, la verdad es que me la pelaba si alguien me veia. Asi estubimos un rato, como jugando. Pin pin otro wasap, estavez era un telefono deconocido, lo abri y vi una conversacion escrita de 2 personas. claudia-- soy yo, con la conversacion, tambien puedes añadirme. Me estaba acalorando, en mi cabeza solo tenia una idea. Mi polla tenia la misma idea ya que se estaba enderezando. Un poco mas adelante ella se paro delante de mi y sin mas me beso. Sus labios eran increibles, muy carnosos. Estaba claro que sabia lo que hacia, y lo hacia bien. Mi polla en ese momento ya palpitaba en mis pantalones. Paramos pasaba una pareja, igual que nosotros besandose. Ella volvio a besarme, me miraba con sus ojos oscuros, vi su brillo. Me dijo que si nos dabamos un paseo y claro le dije que si. Antes de seguir mucho andando, volvi a besarla, esta vez ella me metio su lengua hasta los infiernos, poniendome a tope. yo-- espera espera vamos muy rapidos, alli tengo el coche, vamonos lejos. Claudia no dijo nada, solo me agarro del brazo y me guiño el ojo, subimos alo coche y me dirigi fuera del barrio. claudia-- para para.... pare en una calle y .. claudia-- no puedo hacerlo, no puedo. yo-- no me puedes dejar asi, con la miel en los labios. claudia-- no esta bien lo que hacemos.. Ella se salio del coche y desaparecio, como un fantasma. Yo me quede pasmado, tirado y empalmado. Volvi a montar y decidi volver a la feria, pero tenia que pasar por unas rotondas y por el poligono. Al pasar por la segunda rotonda, vi unas figuras femeninas al lado. Pse despacito y vi como unas prostitutas se hacercaron al coche, alguna de decia guarradas. Desde luego que voy a follar hoy como sea. Pre enfrente de una morena, de grandes tetas. Ella, se acerco. sonso-- hola papito, como estas amor. yo-- bien reina, tengo ganas de todo. sonso-- un completo son 100 euros mi amor, sin prisas. yo-- sube, me da igual el dinero. Se subio y me beso. jodo con la puta yo pensaba que no besaban. sonso -- sigue por alli hay un descampado y alli nadie nos molestara. Al llegar pare el motro y ella me pidio la pasta. se lo di y nada mas guardarlo , me empezo a besar por el cuello y a tocarme la polla. Mi polla reaciono con una buena ereccion. sigui comiendome, mientras la tocaba las tetas. sonso-- nos ponemos detras. Heche los asientos, lo mas adelante posible para tener sitio detras. Me puse detras sentado, ella de fuera ya entro desnuda, "que habilidad" Ella siguio besandome, pero esta vez me quito la camiseta, me beso por el pecho, yo solo podia tocarla las tetas, que eran inmensas. Ya puso su mano en mi paquete, tocandome la polla por fuera, sonso-- quiero vertela papito Me quite el pantalon y me ayudo a quitarme el canzoncillo, me agarro mi polla y me beso el capullo, se la metio en laboca, produciendome un gran placer. Ella me la chupaba de arriba a abajo, se la metia en la boca casi entera, hasta vi como de vez en cuando tenia alguna arcada. Se notaba la esperiencia, continuo mietras con una de sua manos me masturbaba. Yo con mi mano derecha ya llevaba un rato, tocando su raja, poco a poco fui metiendola un dedo y luego dos, los metia y sacaba de ese coño mojado. Al poco tiempo empece a sentir como me queria correr, la tire hacia arriba, pero ella se resistio, me miro. sonso-- un completo es un completo papito Y no me resisti mas y me corri dentro de su boca, ella subciono par no dejar nada. Paro y se fue fuera del coche donde la vi escupir el semen y enjaugarse con una botella de agua. Volvi a entrar y volvio a sujetarmela, busco el bolso y se saco un condon. Me lo puso en un suspiro, siguio cogiendomela polla, pero esta vez me puso las tetas en la boca. yo lamia y lamia todo, al rato me sonrio y puso mi polla en la abertura de su coño y apretando se la fue metiendo poco a poco hasta que ya no entraba mas. Empezo despacito , pero luego sus golpes contra mi fueron cada vez mas salvajes, se retiro y se la volvio a meter pero esta vez dandome la espalda , continuo un rato, hasta que la pedi que parara. Se la saco y se fue fuera del coche, poniendose en el capo. La segui y se la volvi a meter dandola con todas mis fuerzas, no aguante mucho y me corri dentro pero con el condon. Nos separamos y nos volvimos a sentar dentro del coche, la di las gracias pero ella me miro con ojos de loba, no hemos terminado papi me dijo, un completo es un completo, en esta profesion hay que terminar lo que se a empezado, si no la gente empieza ha hablar y dejare de tener clientes. NO se a que se referia, a si que espere haber que pasaba. Al rato me volvio a sacar del coche y me empezo otravez a comerme la polla, pero esta vez mas despacito como si no tubiera prisa y estubiera jugando conmigo, cuando la tube bien dura se fue a buscar el bolso y saco un bote de plastico un gel y un condon, se hecho generosamente en el culo y me pidio que se la metiera despacito puse mi pene en su ano y aprete ( mi polla no es muy grande, pero lo compenso con el grosor). Ella respiraba rapido y daba grititos de dolor, se dio la vuelta y me dijo que no era buen momento. Se puso boca abajo en el coche ofrciendome su coño otra vez me acerque y se la meti sin piedad hasta dentro. Me vas a romper papi me decia, seguia metiendosela hasta que al fin volvi a correrme. Nos limpiamos y la volvia dejar en el poligono. sonso-- yo siempre cumplo otro dia vente y te dejare que me revientes el culo..... Me fui derechito a casa, una vez alli me meti en la cama y me dormi. Alli no habia nadie.

Autor: POL Categoría: Infidelidad

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Los jugosos melones de mi suegra.

2019-08-30


Hola, tengo 25 años y tengo una novia realmente atractiva de 22 años,de muy buen cuerpo, complexión delgada, alta y de grandes pechos. Debo confesar que lo que me atrajo de ella en primera instancia fueron sus grandes tetas que sobresalían en casi todas sus fotos de instagram. Cuando la conocí de inmediatamente busque sus redes sociales y me daba cuenta que era una jovencita de muy buenos atributos, sinceramente le dedique varias pajas antes de hacerla mi novia. En fin, después de un tiempo la hice mi novia, la visitaba a su casa y llegó el momento en el que conocí a sus papas. Esto ocurrió cuando llegue a su casa y toque la puerta, el señor abrió la puerta, nos presentamos y me invitó a pasar para esperar a su hija en lo que terminaba de arreglarse, me pase a la sala de su casa, el señor me dijo que me dejaba ahí porque tenía que hacer algunas cosas y tenía que salir, entonces el se fue y yo me quedé en la sala esperando, al poco rato escuche a alguien bajar las escaleras y yo pensé que era mi novia, pero me di cuenta que no era así, ya que por el reflejo del televisor apagado, pude observar que se trataba de su mamá, increíblemente pude notar como rebotaban esas tetas jugosas cada que ella bajaba un escalón, era una mujer de aproximadamente unos 40 y tantos de edad, de cuerpo delgado, atractiva y muy bien conservada,ella se presentó conmigo y realmente me concentraba en mirar sus ojos, ya que con el tremendo escote que tenía se podían observar unos pechos naturalmente grandes y redonditos y no quería causar un disgusto en que me viera mirándole las tetas. Ella me dijo que prendiera la tele para que no me aburriera, yo le dije que así estaba bien, pero ella insistió en prender el televisor, el televisor estaba desconectado así que ella tuvo que agacharse para conectarlo. Aún recuerdo cuando se agachó, tuve la vista más increíble del mundo, de su escote se mostraban todas las tetas, lograba ver su brassier color rojizo con un poco de encaje negro, estos no eran de los brassieres que tienen el seguro atrás, este era con el seguro en la parte de en frente del pecho, inmediatamente imaginé como saldrían esas tetas si lograse quitar ese seguro de ahí.

Autor: Anónimo Categoría: Infidelidad

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Anal para una linda enfermera infiel

2019-08-29


Ella es mi amante. Le pedí que no me metiera en problemas con su marido, pero ella dice que ya no lo ama y que las cosas no son como antes, que necesita sentirse como una mujer completa y obviamente eso implica que se la cojan pero duro, como cuando estaba en la universidad. Yo tengo novia y probablemente me esté metiendo en problemas, pero ella insiste en que sigamos con nuestros encuentros prohibidos y secretos. Ahora resulta que se compró un traje de enfermera putita y vaya que me convenció la pendeja. Su marido se la pasa trabajando todo el día, tiempo que ella aprovecha para sacarme toda la leche. Los encuentros los llevamos a cabo en su casa, lo cual por cierto le agrega más adrenalina al asunto, quien lo haya hecho sabe a qué me refiero. Siempre que nos vemos le doy tremendas cogidas, a ver si con eso se calma un poquito y me da algunos días de descanso, pero no, todos los días está como si nunca la hubiesen cogido. ↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓ SIGUE BAJANDO HASTA EL FINAL DE LA PÁGINA PARA VER LAS FOTOS ↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓

Autor: Anónimo Categoría: Infidelidad

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Policía amigo de mi marido me llenó la concha

2019-08-29


Bueno, si piensan que soy una adúltera y vulgar traicionera, los entiendo en parte, pero también quiero que sepan que una mujer a veces no elige las cosas, simplemente pasan, la mente de una mujer se nubla cuando ve a un macho que no es su marido, pero a pesar de eso tiene todo lo que una busca en un hombre, eso me pasó cuando conocí al amigo de mi marido, un policía alto y fornido, me gustó. Me sentí muy atraída, no pensé que llegaría a este punto de enfiestarme con él, pero lo hicimos, y saben qué?, me gustó, porque tiene una pinga tan gruesa y dura que me hizo retumbar de una manera que es imposible ahora para mí pensar en una segunda vez, tercera quizás, qué rico fue, espero que mi marido no se entere! ↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓ SIGUE BAJANDO HASTA EL FINAL DE LA PÁGINA PARA VER LAS FOTOS ↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓

Autor: Anónimo Categoría: Infidelidad

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Mi cuñada no me soltó la pija la noche entera

2019-08-29


Antes de enfiestarme a la mina le dije que por favor no le vaya a contar nada de esto a su hermana, antes solo me la había cogido una vez y todavía no estaba casado con la hermana, pero siempre me quedé pensando en lo traviesa que era, ella es casada así que no entiendo mucho su necesidad de comerme la pija, ella insiste en que es solo para ponerle sabor a la vida, variar un poco y salir de la rutina. Pero me sorprende que haya mejorado su habilidad de petera, antes ella sí hacía buenos petes, pero la noche que estuve con ella no me quiso soltar por nada del mundo la chota, me decía que era como un rico embutido alemán, además de petera es graciosa la morocha. Antes de enfiestarme a la mina le dije que por favor no le vaya a contar nada de esto a su hermana, antes solo me la había cogido una vez y todavía no estaba casado con la hermana, pero siempre me quedé pensando en lo traviesa que era, ella es casada así que no entiendo mucho su necesidad de comerme la pija, ella insiste en que es solo para ponerle sabor a la vida, variar un poco y salir de la rutina. ↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓ SIGUE BAJANDO HASTA EL FINAL DE LA PÁGINA PARA VER LAS FOTOS ↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓

Autor: Anónimo Categoría: Infidelidad

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Mi ahijada

2019-08-28


Pensé que mi vida era perfecta, tenía un departamento que compartía con mi amada esposa hasta que mi ahijada se mudó con nosotros. A mis 35 años tenía la vida hecha, estaba casado con mi bella esposa Ángela de 32 años. Hasta que llegó mi ahijada Valeria de 18 años, quien venía a pasar unos meses en nuestra casa mientras estudiaba en la universidad. Conocí a su madre cuando trabajé en el interior del país y como su madre Esther, quien es madre soltera. Su madre es una gordita risueña blanconcita y de mejillas rosadas y chaposas. Al nacer Valeria ayudé a Esther con algunos gastos, por lo que me eligió de padrino y todos los años las visitaba y les traía regalos. Cuando conocí a Ángela mi ahijada tenía 7 años. La llevé a ese pueblo apacible y sentí que Valeria estaba un poco reacia con ella. Angela que es psicóloga me dijo que es normal porque ella me ve como la única figura paterna que conoció. Cinco años después nos casamos. Para hacer amistad con Valeria venía cada verano a pasar una semana durante sus vacaciones. En su primera visita entre ambos la bañábamos porque en el área rural donde vive no tenían un cuarto de baño con servicio de agua potable. En nuestras salidas de fines de semana era muy apegada a mí. En su visita veraniega, cuando ya tenía 13 años estuve haciendo el amor con mi esposa. La tenía abierta de piernas cogida de los muslos mientras su la cabeza colgaba fuera del colchón. Todo iba bien hasta que al levantar la mirada y pude ver a Valeria en la puerta. A pesar de la oscuridad sus ojos estaban completamente abiertos y vi cuando su mirada cambió a miedo cuando se juntaron nuestras miradas. Durante la noche quise hablar con ella y explicarle las cosas. Sin recordar que donde vive son más abiertos al sexo. Cuando me disponía a tocar la puerta pude escuchar gemidos. Supuse que se estaba masturbando. Pasaron muchos años. Valeria ya había terminado el colegio e iba a entrar en la universidad. Por lo que se quedaría con nosotros durante un tiempo. Angela se encontraba arreglando el cuarto de visita, que en realidad solo fue usado por Valeria. Se encontraba arreglando sus libros y cuadernos cuando de uno de ellos cayó una foto de un viaje en la playa. La sorpresa continuó cuando quiso colocar la foto en el cuaderno de donde salió. Vio un diario íntimo de Valeria. Fecha: 14 de febrero de 2013 Hoy fui a la playa con mi padrino y Ángela. Le tengo envidia: Se veía espectacular con su cuerpo de diosa en ese bikini ¡Me siento celosa! Me encanta refrescarme junto a mi padrino, jugar en el agua y la arena, él me toma de las manos para que no la jale la ola. Al llegar a casa me hice una paja en su honor. Me gustaría sentir su cuerpo caliente, sus músculos y sentir su pecho peludo. Ángela estaba en shock. Su ahijada de ese entonces 13 años deseaba a su esposo. Sabía que ella veía en él una figura paterna. Ya se le debería haber quitado su complejo de Electra, pensó. Recordaba que hasta esa edad (14 años) era una gordita, pero a partir de los 15 desarrolló una cintura de abeja. Con las constantes visitas Valeria se mostraba muy atenta con ambos. Su padrino se había convertido en su mejor amigo y confidente. ¿Sería por eso? Continuó leyendo páginas anteriores del diario a ver si le daba luces. Abrió otra página: Fecha: 26 de noviembre del 2016 Hoy desperté temprano, antes que todos. Mi padrinos se levantaron para desayunar. Mi padrino se veía despeinado, al igual que Ángela. Ella Llevaba puesta su pijama, se notaba que no llevaba sostén, ni se veían las comisuras de unas pantaletas. Pasaron por mi cabeza imágenes de la lujuria. Apuesto que habían follado durante la noche. "Sé que está mal lo que pienso. Sé que está mal lo que deseo. Pero no puedo evitarlo. No hay hombre en el mundo que me atraiga como él: es amable, inteligente, tierno, con una voz muy varonil y guapo. Es mi padrino y lo quiero. Aún así, mis ojos lo ven como el hombre ideal. Mi cuerpo la desea. " Fui a la terminal a recoger a mi ahijada. Ya había cumplido 18 años y se había convertido en una hermosa mujer. Cuando bajó fue corriendo a abrazarme. Le ayudé con las maletas y me pidió que la espere un rato que iba al cuarto de lavado y cambiarse. Ya que llevaba un saco para abrigarse del aire acondicionado y el clima de la ciudad es caluroso. Cuando salió estaba embobado: Llevaba un top ceñido y un short jean. No fui el único en voltear cuando la vieron salir del servicio. Su cuerpo era precioso de caderas anchas, pechos y culo grandes y firmes. A diferencia de mi esposa que era un poco más pequeña y delgada, de tetas grandes para su tamaño y bonitas y trasero proporcionado. Camino a casa la charla fue muy amena. Se vez en cuando cambiaba de posición cruzando las piernas, lo cual hacía que mi vista se desviara hacia éstas a través del espejo retrovisor. Cuando volví a casa vi la incomodidad de Ángela al ver a mi ahijada. Asumí que fue por su forma de vestir. Desde hace un tiempo a esta parte ya no se sentía una mujer tan hermosa, ni mucho menos sensual, amaba mucho a su esposo, es su mejor amigo. Aún hacían el amor interdiario de manera apasionada, pero el sexo ya se estaba volviendo algo rutinario. Ya no inventaban nuevas formas de amar como en los primeros años. Pero al leer el diario de Valeria de momento se sintió más caliente. Su respiración se aceleró, así como los latidos de su corazón y sintió humedad en su entrepierna. Con el corazón latiéndole como loco recogió la libreta. Retrocedió a la primera página del diario: 27 de Agosto del 2014 He intentado muchas veces no pensar en él. Pero lo veo todos los días. Su sonrisa. Su cuerpo, su carácter amable, tierno y es el hombre más inteligente que conozco. Cómo no enamorarme de él: Si es la idealización de mi amor. Mis ojos lo siguen. Pero anoche, todo cambió: Vi a mi padrino y a Ángela haciendo el amor de manera amorosa, sensual y apasionada. Mi cuerpo reacciona. ¡Qué afortunada su esposa! ¡Le tengo mucha envidia! Es inteligente, tiene un cuerpo proporcionado, trabajadora y recta. Una mujer intachable. Esa noche me masturbé hasta dormirme, pero a partir de esa noche y las siguientes tenía sueños húmedos donde en algunos casos yo estaba viendo cómo follaban y en otros era yo la que estaba en la cama con mi padrino. Angela sintió su cuerpo caliente, sus piernas flaquearon y sintió humedad manando de su entrepierna empezando a pasar su mano para aplacar la calentura Llevo mucho tiempo así: deseándolo, sufriendo por ese deseo en silencio. Por eso he decidido escribir este diario. Porque me he dado cuenta de una cosa. De que a pesar de todo. A pesar de saber que está mal, también me gusta sentirlo. Cuando lo miro y tengo fantasías con él me siento bien. Aunque después me diga a mí misma que soy una pervertida, en esos momentos soy feliz. Al oír la puerta de la cochera Ángela dejó caer el diario, lo ocultó y salió rápidamente. Cuando Valeria y su esposo entraron a la casa miró a la chica de pies a cabeza, viendo sus rasgos: su cabello largo y totalmente lacio, sus ojos grandes y expresivos a través del vidrio de unos lentes de carey, su cuerpo con algunos kilos de más, pero firme y de curvas anchas resaltando en la ropa ajustada y pequeña que vestía. No pudo negar la incomodidad de que pueda quitarle a su esposo si lo deseaba. Pero lejos de cogerle odio a la niña, sintió morbo en observar a su esposo follándola mientras ella observaba. Durante la noche cenaron fuera: - ¡Esposita! - ¡Ummmh! ¿Qué pasa, papi? –dijo Angela saliendo de sus propios pensamientos. Solo le llamaba papi cuando estaba excitada. - Estás muy distraída, mami. ¿Pasó algo? –dijo su esposo en tono de broma, sin tomar en consideración el uso del apelativo cariñoso. - ¡no! Nada. - Sigues con la mirada perdida. –entonces Valeria y su esposo continuaron conversando amenamente, poniéndose al día. Por la noche, Ángela y su esposo hicieron el amor de manera totalmente salvaje y renovada. Ángela llevaba el control y hacía mayor ruido del usual. Se sentía más caliente sabiendo que Valeria los podía espiar. Valeria se puso cachonda oyendo los ruidos que salían de la habitación de su padrino. Se masturbó hasta quedarse dormida, reprimiendo el impulso de levantarse de la cama y mirar lo que hacían sus padrinos. Tuvo un sueño erótico: - Huy. que miedo, papi. ¿Es que me vas a follar? Su padrino le abrió las piernas. - ¡Abre las piernas, puta! - ¿Es que no sabes abrirlas tú? Lo volvió a intentar, pero ella volvió a hacer fuerza y a reírse. Entonces le dio otra nalgada con la mano abierta - Te he dicho que abras las piernas! - Ja ja ja ja. ¡NO! Valeria abrió las piernas, mirándolo a los ojos. Levantó un poco su tentador culito. - Ya están abiertas. ¿Y ahora qué? - ¿Es que sólo sabes mirar? - le dijo Valeria, desafiante, dirigiéndose a Ángela. - ¿Mirar? Ahora iba a saber aquella putita lo que era bueno. –dijo Ángela a su esposo. Su padrino apoyó la punta de su polla en el ojete y de un sólo empujón se la clavó hasta el fondo. El grito de su ahijada despertó a sus padrinos, quienes llegaron a su habitación corriendo. Ángela se puso un camisón, mientras que su padrino se colocó un bóxer. Valeria les dijo que se trató de una pesadilla. Su padrino se acercó a darle un beso en la frente percatándose que tenía temperatura un poco alta. Le pasaron un poco de timolina y un ungüento que había mandado la mamá de Valeria hace un tiempo en la frente en su pecho. Valeria gimió al sentir una mano en sus tetas. A través de su pijama se podía ver que sus tetas estaban erectas. En el ligero short que llevaba su padrino se podía ver un bulto. Ángela se percató de esto y también se calentó un poco, sus pezones erectos se le marcaban como dos tiesos pitones que se notaban a través del camisón. Como hipnotizados, la llevaron al cuarto principal y los tres se acostaron en la misma cama. El olor del ungüento era penetrante y extraño. Ambas mujeres se empezaron a humedecer. En la puerta de la habitación ayudaron a quitarle el pijama: Angela le quitó la parte de arriba, a lo que Valeria solo levantó los brazos, sus tetas se bambolearon y unos pezones grandes, erectos y oscuros aparecieron. Mientras que su padrino le bajó el pantalón viendo un coño muy peludo y con olor embriagante. La pareja miró a la chica, apreciando la belleza de su cuerpo y la cintura de reloj de arena, a pesar de que su estómago no era plano del todo. Se inclinó y empezó a lamerle la cuca - Padrinito ¡ahhh! Su esposo desnudó a Angela quitando las tiras del camisón deslizándose dejando a la vista su precioso cuerpo desnudo. Al tener a ambas hermosas mujeres tuvo una erección brutal. Besó a su esposa pasando los fluidos de su ahijada en la saliva. Su padrino la cogió por el pelo y la hizo mirarlo. - ¡Ahora vas a saber lo que es bueno, perra! Si te comportas como una zorra te voy a tratar como a una zorra. –dijo Ángela, dirigiéndose a Valeria. La pareja beso las nalgas de la chica. La colocaron en cuatro, Ángela se dispuso a pasarle lubricante por su rajita. Luego se colocó en cuatro al costado de Valeria. Su esposo empezó a encular a Ángela con fuerza, metiendo y sacando su dura polla, mientras que tocaba el culo de Valeria y masturbaba su coño con el pulgar, sin llegar a la penetración. Ella lo miraba con los ojos entornados. En sus ojos no vio miedo, sólo placer, lujuria. Ángela se mordía el labio inferior con fuerza. La dura polla de su esposo la estaba matando de gusto. Su coño chorreaba. Sus pezones le dolían de lo duro que los tenía. - ¡¡Agggggggggggggg Sí. sí, siiiiííííí soy tu perra!. ¡fóllame como a una perra. ! Los gemidos de Ángela excitaban más a Valeria. Por primera vez en su vida, Valeria se corría mientras su padrino se frotaba los dedos. Sintió todo su cuerpo tensarse, sus manos se cerraron con fuerza, aferrándose a las sábanas. - Pero mira que eres zorra, Ángela. Te estás corriendo como una guarra mientras de doy por el culo. - ¡Agggggggggggg! ¡sí. papi. síííí! - Pues te lo voy a llenar de leche - Se la había follado a lo bestia y le había encantado. Se sintió dominada. Se acurrucó. - ¡No! ¡Dásela a ella! –gritó Ángela Luego, le sacó la polla, dura, brillante, llena de su semen. Se deslizó y empezó a pasarle la polla por la espalda de su ahijada soltando grandes chorros de semen en su espalda y cabello. - ¡Ahora límpiame la polla, zorra! La mirada de Valeria era de amor. Su mirada era la mirada de su niña buena. Sólo que su niña buena tenía su polla en la boca. Puso sus rojos labios en forma de corazón y le dio un besito en la punta de la polla. Sacó la lengua y la lamió. Estaba saladita. Del ojo ciego de la punta manaba un líquido transparente que recogió con su lengua antes de saborearlo. Con delicadeza se metió la polla de su padrino en la boca la chupó, la lamió, hasta dejarla bien limpita. Sin usar las manos, ni perder el contacto visual se fue metiendo la polla en la boca. Su padrino miraba extasiado como aquellos rojos labios se iban tragando su polla. Cuando tres cuartas partes estaban dentro de la caliente boca, Valeria se paró. - ¿Por qué paras? - Es que no me cabe más - le respondió secándosela. - ¡Cómo! Una buena puta se tiene que tragar toda la polla que le den. ¿Tú eres una buena puta? –le dijo Ángela Así que se volvió a meter la polla en la boca. Despacito. Su padrino la cogió por la cabeza y la atrajo hacia él. Cuando la punta de la polla rozó el fondo de la garganta de Valeria, tuvo arcadas y se la sacó de la boca. La agrarró por la cabeza y se la volvió a meter. Esta vez la sujetó fuerte para que no quitara la cabeza. Tuvo una nueva arcada, la sacó un poco, para que se le pasase la arcada. De los preciosos ojos de Valeria caían dos lágrimas debido al reflejo. Y salivaba mucho, hasta el punto de que la saliva bajaba por la polla hasta los huevos de su padrino y goteaba en el suelo. - Aguanta. Valeria cogió aire. Sus ojos estaban llenos de lágrimas y de su boca colgaban hilillos de espesa saliva, pero en su cara había una sonrisa. - Padrinito. ya tienes la polla limpita. Luego de las salvajes arremetidas a su esposa, empezó a penetrar despacio a su ahijada mientras Ángela se masturbaba mirando la escena a un lado. Su vagina era muy estrecha y no quería causarle dolor. Al seguir en cuatro, Angela se colocó debajo de ella y le lamió el clítoris mientras era penetrada por su padrino. Luego que estuvo suficientemente lubricada Ángela se colocó en la cabecera de la cama para que le lamiera el coño. Cuando su padrino sintió las arcadas de una nueva corrida salió de ella y la colocó en su boca. La nariz de Valeria tocaba el pubis de su padrino. Y sentía toda la polla en la boca, en la garganta. No podía respirar, pero estaba feliz. A los pocos segundos, su padre liberó la presión de la cabeza y la polla salió suavemente. - ¿Ves padrino? Soy una buena puta. Me he tragado toda tu polla. Lo decía con orgullo, feliz. Jamás pensó que se pudiera tragar una polla así. - ¡Agggggggg que rico, Valeria!. ¡Qué bien. mamas. ! Vencida la sensación de vómito, Valeria empezó a moverse delante y atrás, haciendo que la polla entrara y saliera de su boca. A veces sólo se la metía hasta la mitad y chupaba, lamiendo con la lengua. Otras veces se la tragaba toda y la mantenía unos segundos en el fondo de su garganta. Ni Ángela, ni Valeria recordaban haber estado tan cachondas en sus vidas. El placer de estar siendo usada por su padrino era inmenso, como inmenso era el placer que estaba sintiendo Ángela al masturbarse y su esposo al estar follándose a su preciosa ahijada por la boca. Sintió que se iba a correr. Agarró con sus manos la cabeza de Valeria y empezó a moverse, dentro, fuera, a fondo, de la boquita de su niña. - ¡Agggggggg me voy. a . correr. trágatelo. todooooooooo! Con la polla alojada en el fondo de la garganta, se empezó a correr. Los primeros chorros caían directamente en el esófago de Valeria, que los sentía bajar, calientes. Valeria cerró sus ojos y se corrió, sin tocarse. Se corrió del placer al ser utilizada por su padrino de aquella manera tan salvaje. Los dos últimos chorros se los echó a su esposa en la boca, sacando la polla de la garganta, para que saboreara su rica leche. Cuando le sacó la polla de la boca, completamente llena de saliva, ella seguía con los ojos cerrado. Los dos respiraban agitados. Los dos recuperándose de sus fuertes orgasmos. Valeria abrió los ojos y miró a su padrino. - ¿Lo he hecho bien? - Lo has hecho muy bien Valeria sonrió, feliz. Miró. Aquel era el culo más bonito que había visto en su vida. Vio el oscuro agujerito y más abajo el principio de la rajita del coño de su ahijada. Su pecho subía y bajaba al ritmo de su agitada respiración A la mañana siguiente Valeria salió corriendo a su cuarto. El coñito se le había mojado de golpe. Su lado sumiso estaba aflorando. Se puso una faldita corta, muy corta, una blusa blanca anudada por delante, dejando su ombligo al descubierto, sin sujetador. Y pintó los carnosos labios de un rojo intenso. Se miró al espejo. A partir de ese día los tres compartirían la misma cama haciendo un trio o un dúo lésbico cuando ya no podía más y ambas mujeres necesitaban satisfacerse mutuamente.

Autor: Crusnik Categoría: Infidelidad

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