Relatos Eróticos de Infidelidad


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Follándose a la Responsable de Recursos Humanos

2019-09-20


Una estirada Responsable de Recursos Humanos, acaba siendo sometida en una entrevista de trabajo a un antiguo conocido. Ellen despidió a Nicolás, agradeciéndole su asistencia y su tiempo, y confirmando que en cualquier caso lo llamarían, tanto para confirmarle si lo habían escogido a él, como si no, y abrió su carpeta, con el expediente del último aspirante, de Ricardo. Un montón de recuerdos vinieron a su cabeza, recuerdos confusos, eso sí, habían pasado 15 años, por lo menos, desde la última vez que se habían visto, precisamente allí, en el trabajo. Ella era entonces una simple auxiliar del departamento que casi acababa de entrar, bueno, no quizás ya la habían hecho fija, y el entró para hacer una sustitución temporal, ambos habían entrado en la compañía mediante empresas de trabajo temporal, ahora 15 años después las cosas habían cambiado un poco. Ella era la responsable de Recursos Humanos, había ido subiendo poco a poco, como una hormiguita, puesto a puesto, demostrando su valía, mediante su constancia y su perseverancia, y ahora ella estaba en el equipo directivo, la mano derecha del jefe. A él le había perdido el contacto tras el breve paréntesis de su sustitución, a pesar de lo que había pasado entre ellos, aunque ella, muchas veces se hacia la pregunta, que paso realmente entre nosotros. Fue una época convulsa, muy convulsa para ella, aún no había cumplido 30 años y fue su gran crisis de pareja con su marido, después de siete años, si esos malditos 7 años se cumplió su maldición, se distanciaron, se enfriaron, se alejaron el uno del otro, y en ese momento entro Ricardo a trabajar en la empresa, un chico joven, guapo y simpático, que enseguida se interesó por ella, fue su consuelo en aquella época de zozobra Ahora bien, que paso entre ellos?, ni ella misma lo recordaba muy bien, comían juntos siempre en la cantina, alguna vez salieron a correr juntos, tontearon un poco, si claro que tontearon, incluso alguna vez salieron a cenar los dos solos, y luego tomaron una copa…, incluso puede que se besaran…, no era capaz de afirmar que paso algo más, aunque tampoco podía negarlo a ciencia cierta, de lo que si estaba segura es que no habían tenido sexo, eso lo hubiera recordado. Entonces fue cuando Tony, su marido, bueno su novio aún en aquella época tuvo aquel arrebato de arrepentimiento y le pidió, le suplico darse otra oportunidad, por los años que habían pasado juntos, por la casa que habían ya habían comprado, por el futuro que les esperaba a ambos. A ella le costó un poco de trabajo aceptar darse esa segunda oportunidad, Ricardo era aire fresco, frente al ambiente viciado que vivía con su novio, sin embargo, la insistencia de este, y también porque no decirlo la falta de insistencia de Ricardo, varios años más joven que ella, y lo que ella no entendía como un compromiso por parte de él, la hizo desistir de ese conato de aventura, y volver con su novio. El resto ya lo sabía, 15 años, dos hijos, una casa más grande, un SUV que cambiaba cada 3 años, unas vacaciones a un destino tropical cada año y una carrera profesional envidiable, y en cinco minutos lo tendría hay, sentado enfrente, en el despacho de la oficina que la empresa había alquilado en ese edificio inteligente recién construido, su empresa no se andaba por las ramas, no escamoteaba en gastos, cuando necesitaba algo, iba a lo grande y la oficina que habían alquilado para las entrevistas tenía todas las comodidades posibles; asistente que recibía y atendía a los candidatos, equipo informático, acceso a redes wifi, sala de espera, pantalla gigante, nevera con refrescos y combinados, hasta un mando a distancia que unificaba todos los aparatos de la habitación; TV, aire acondicionado, la nevera, la intensidad de las luces y hasta cerraba la puerta con llave, no faltaba de nada. Si por ella hubiera sido, no lo hubiera preseleccionado, no daba el mejor perfil, ni a ella le apetecía volver a verlo pero en la multinacional en la que trabajaban todo estaba esquematizado, necesitaban tres precandidatos, y uno de los prerrequisitos era que el candidato se manejara en portugués, el mercado brasileño era importante para la empresa y querían asegurarse de alguien que se desenvolviera bien en esas condiciones, y no había muchos que cumplieran esa condición, él era uno de ellos No es que no confiara en sí misma, o temiera que pudiera pasar algo, pero ella era una mujer conservadora, después de aquello, que ella consideraba había sido su único desliz en su vida, si es que a aquello se le pudiera considerar desliz, no quería tener ningún otro movimiento extraño en su vida. Además ya no era la chica joven de hace 15 años, ahora era una madre orgullosa, una representante importante de su empresa que se codeaba con la elite empresarial y social de la ciudad; en su calidad de responsable de personal de su empresa, disponía y ejercía de cierto poder: amigos y conocidos la llamaban para sugerirla que emplearan a tal o a cual conocido aquí en la planta de su ciudad, o que los recomendaran para cualquiera de las otras ubicaciones, que su empresa, una reconocida multinacional, poseía en todos los rincones del mundo, hasta las mismas empresas de trabajo temporal, que en su día casi avasallaron a ella y a Ricardo con condiciones laborales leoninas, la mimaban y agasajaban, sabían que en picos de demanda, ella necesitaba personal y podía tirar de ellos proporcionándoles pingues beneficios. El sonido del teléfono la saco de sus ensoñaciones: ¿Sí? El Señor Martos espera Dígale que en 5 minutos lo salgo a buscar Ellen suspiro, se levantó y de dirigió al cuarto de baño, quería refrescarse, y retocarse un poco; el rímel de labios, el lápiz de las pestañas, un poco de colorete; no quería que Ricardo, después de 15 años tuviera una mala primera imagen de ella Se miro al espejo y le gusto lo que vio. Para los 44 años que tenía no está mal, alguna pata de gallo, sí, pero la hacían más atractiva; sus tetas ya no eran las que habían sido, claro después de los niños eso se nota, pero aún se mantenían bastante bien, y de tamaño, una talla 100 tampoco estaban mal. Además ahora se cuidada un poco más, iba al gimnasio, cuidaba su dieta, y gastaba, mejor dicho invertía más dinero en ella que antes; el traje de chaqueta y falda a la altura de la rodilla no le sentaba nada mal, aunque por lo que había pagado ya merecía la pena que la realzara y aunque ella no era partidaria de los tacones, ese día había hecho una excepción, recordaba que Ricardo era más alto que ella y hoy quería que la imagen fuera la inversa, quería que el viera que ahora era ella la que estaba por encima, la que podía mirar las cosas desde las alturas, la que podía mirar por encima del hombro. Esparció un poco de perfume en el cuarto de baño con su escanciador hacia arriba, y cuando este caía se dejó rociar por él, quedando impregnada por una vitola de triunfadora que la hizo sentirse radiante, y se dirigió a su mesa para avisar a la asistente que podía hacer pasar al Sr. Martos. Cuando el golpeo la puerta, ella pensó en salir a recibirlo, pero automáticamente fue consciente de quien era ella, de donde estaban y de quien era el, así que, con el mando a distancia, abrió la puerta y apareció el, la sensación de poder que sintió cuando hizo eso la estremeció, era como si ella tuviera toda la autoridad, de hecho, se dijo a sí misma, la tenía. La verdad es que casi ni lo reconoció, 15 años es mucho tiempo, tanto si te pasa a favor, como si te pasa en contra, y a Ricardo la verdad es que no parecían haberle pasado por encima, más bien es como si él los hubiera surfeado, como si hubiera estado navegando por encima de ellos. Seguía siendo alto y fuerte como lo recordaba, aunque su pelo ya no era negro y largo, se lo había cortado un poco, y las canas ya eran abundantes, pero eso lo hacían más atractivo Adelante Ricardo, dijo Ellen El avanzo hacia ella, que estaba sentada tras su escritorio, saludo un poco indeciso, no sabía si darle la mano, saludarse con dos besos… R: Hola Ellen Ella aprovecho el impasse, el momento de duda para regodearse un poco, lo normal era darle dos besos, a pesar de que ella era inglesa, ya había adoptado las costumbres locales, aunque también era una oportunidad para demostrarle quien mandaba aquí.. E; Hola Ricardo, dijo levantándose y tendiéndole su mano hacia él. Al levantarse sintió los efectos de los tacones, de los taconazos mejor dicho…ella que siempre tenía que mirar hacia arriba para hablar con él, ahora ya se encontraba a su misma altura, quizás incluso un poco por encima de él, no estaba mal para empezar R; Me alegro de verte. E: Yo también Fue un apretón de manos firme y sincero por parte de ambos, pero había algún matiz, Ricardo siempre había sido decidido y de ideas claras, ella no tanto, cuando se encontraron, años atrás, ella no llevaba tanto tiempo en España, no hablaba tan bien el idioma, no se sentía tan segura de sí misma, dudada un poco…ahora no, ahora ella apretaba la mano tanto como el, tenía confianza en sí misma y quería demostrarlo. E: Muchas gracias por acudir a la cita R: No, al contrario, gracias a ti por invitarme, no sé si has tenido algo que ver en la preselección, si es así te lo agradezco Ellen lo miro, se imaginaba a si misma con cara de póker, ya tenía cierta experiencia en el tema de las entrevistas y sabía que no debía dejar traslucir ninguna emoción hacia fuera, que el entrevistado no percibiera ninguna señal que pudiera guiarle o condicionarle, aunque ese día se sentía especial, quería que el viera hasta donde de lejos había llegado ella. E: Bueno, yo sé que tú tienes cierto conocimiento de la compañía y mejor contactar con la gente que ya trae algo en la mochila, pero si te parece no nos distraigamos más y entremos en materia…. Aunque hasta a ella le sonó un poco dura y chirriante la frase, prefirió seguir con esa línea dura, con ese perfil distante y alejado. Le resultaba un poco extraño su propio comportamiento, con los demás candidatos había intentado distender un poco más al principio, nada especial, lo típico, preguntar por la familia, si les había resultado difícil llegar, pero con él no le apetecía dar más vueltas, empezar con circunloquios, quería terminar con el dichoso expediente. Como era el tercer entrevistado Ellen ya sabía el ritual de memoria y empezó con las preguntas casi en modo piloto automático. Ricardo se mostró desde el primer momento tranquilo y relajado, contestando con sencillez, pero con concreción a todas las preguntas y supuestos que ella le iba poniendo. Eso, que en principio a ella le debía dejar indiferente, le molesto un poco, por una razón que ella misma no quería aceptar y que a la vez le costaba cierto trabajo reconocer, pero que indudablemente era imposible de negar…a medida que el avanzaba, ella le intentaba poner algún matiz que pusiera en tela de juicio su posible capacidad para el trabajo, pero Ricardo estaba demostrando que por una parte estaba profesionalmente muy preparado para poder realizar ese trabajo, y por otra parte seguía siendo el chico, el hombre ya en este caso, decidido y contumaz, con sus ideas claras y con la manera de llevarlas adelantes también muy claras…a ella se le escapo el pensamiento de porque en su día no había demostrado esa tenacidad por tener algo más entre los dos, pero ese pensamiento, era precisamente el que quería negarse, el que quería evitar a toda costa, y el que demostrando un efecto contrario le hacía contrarrestar sus argumentos, cuestionar sus razonamientos, controvertir con sus ideas, hasta el punto que ella misma se llegó a dar un poco de miedo, no quería dejar traslucir sus emociones internas, sus miedos, sus precauciones. Además, la temperatura estaba subiendo, algo debía pasar con el aire acondicionado y eso le molesto mucho. E: Disculpa Ricardo, voy a llamar a ver qué pasa con la temperatura. R: ¿Quieres que vaya yo a preguntar? E: No es necesario, ya me hago yo cargo… Esa frase le permitió retomar la calma de nuevo, ella era la que mandaba allí, la que tenía todo el poder, la que tomaba las decisiones Tomo el teléfono y marco el número de la asistenta, que descolgó enseguida E: Que pasa con el aire acondicionado Lo pregunto con una voz marcial, casi como si fuera una orden, y lo que escucho no la calmo mucho, la asistenta contesto algo de un fallo en el sistema, de un aviso al servicio de emergencia, de un arreglo inminente. Ella se enfadó mucho. E: Estas no son las condiciones que habíamos acordado, esto no se volverá a repetir, ya me encargare yo. Colgó con malas maneras el teléfono y miro a Ricardo, en la miraba con su expresión dulce y tranquilizadora, que contrariamente a sosegarla, la soliviantaba más aún. Era ella la que tenía que tener el control, la que debía gestionar el entorno y sus propias emociones, pero esa pérdida de dominio le hacía sentirse en inferioridad frente a él. Mientras la temperatura iba subiendo y su traje y su camisa a juego de Armani empezaban a ahogarla. R: No te preocupes Ellen, un poco de calor no nos va a hacer daño, ¿cómo va tu vida? Ellen no esperaba ese cambio de tercio, había querido llevar toda la reunión por los cauces profesionales, nada de familia, nada de asuntos personales, nada fuera de lo laboral, pero aquella maldita avería había propiciado esa pausa que rompía sus esquemas, contesto secante, pero intentando ser educada. E: Bien, gracias, ¿y la tuya qué tal? Ricardo aprovecho la ocasión para contar un poco de su vida, se le notaba cómodo y desenvuelto. R: Bueno, ya sabes que no me gustaba mucho permanecer en un sitio más del tiempo estrictamente necesario, después de que dejara esto estuve unos años en Londres viviendo, trabajando, mejorando mi idioma, tras esto me surgió la posibilidad de trabajar en Brasil, y allí estuve hasta hace apenas unos meses, cuando decidimos volver, pero fue una experiencia inolvidable, trabaje en la organización de la Olimpiada, practique surf en Ipanema, y como no, conocí a mi garota, mira ella es Marcia y está esperando que encuentre algo estable aquí para venirse, le dijo mostrándole en su móvil una foto de la chica. Ellen era muy reacia a ese tipo de demostraciones de fotos y de asuntos personales, de hecho, su Facebook era puramente corporativo y no tenía ninguna foto ni ningún enlace a su familia, odiaba eso, sin embargo, no tuvo más remedio que tomar su móvil para ver la foto. Al verla sintió una mezcla de sensaciones extrañas, la chica era un encanto, la típica mulata brasileña en la playa de Ipanema, debería de rondar los 30 años, ella sabía que Ricardo tenía 39, una diferencia reseñable, aunque no importante hoy en día, como tampoco lo fue que ella era 5 años mayor cuando estuvieron tonteando. Se imagino aquella playa, aquel entorno paradisiaco, y aquella chica tan guapa y sensual, y sintió como se azoraba, como sentía algo parecido a una inquietud, a un recelo, a cierta envidia por esa chica y todo lo que representaba en contraprestación a la vida profesional, de éxito, sí, pero también de rutina y monotonía que llevaba ella, no quería terminar de admitirlo ante sí misma, aunque estuvo a punto de morderse la lengua no pudo evitar contestar: E: Muy guapa Marcia, siempre te han gustado las chicas exóticas… Al instante de decirlo, se arrepintió, estaba dando por supuesto, estaba recordando, estaba poniendo sobre la mesa algo que no debía, primero que a él le había gustado ella misma, y segundo que ella era una mujer exótica, y aunque sabía que lo era, sobre todo cuando se conocieron, no habían llegado a España muchas chicas británicas, rubias, ojos verdes y sobre todo dispuestas a integrarse en la vida laboral del país, no solo a beber sangría y amagar con bailar flamenco, sino también para quedarse, y adaptarse y sobreponerse a los tópicos nacionales, a la siesta, al ahora mismo no puedo atenderte ya te llamare, a la impuntualidad y al resto de las circunstancias que hacían que todos los extranjeros solo pensaran en este país como una fiesta continua, pero en ningún caso un sitio donde trabajar en unas condiciones homologables al resto de Europa, y ella con su tópicos de guiris, lo había conseguido, pero a pesar de eso y aunque le costara trabajo admitirlo sentía algo de celos de esa Marcia, y sobre todo sentía que no debería haber abierto esa caja de pandora, temía, pero a la vez sentía cierta expectativa de cómo iba a responderle: R: Bueno, no solo me gustan exóticas, me gustan inteligentes, creativas, decididas, imaginativas, resolutivas, ya sabes todas las cualidades que tiene que tener un, una responsable de Recursos Humanos, ja, ja, ja Ellen se sonrió, Ricardo seguía siendo el mismo chico divertido y ocurrente que era unos años atrás, era capaz de darle la vuelta a las cosas para que no fueran como tenían que ser, sino como él quería que fueran, hay estaba diciéndole de una manera elegante, muy elegante que la consideraba atractiva, aunque ella no quería, no debería entrar por ese camino R: Tienes algo para beber, el calor está apretando Ellen miro a la nevera y pensó en decirle que tomara lo que quisiera de allí, aunque acto seguido pensó que era una buena oportunidad para lucirse, para demostrarle que ella también estaba en buena forma, no era su treintañera Marcia, pero era una mujer en su plenitud, en una madurez muy bien llevada. Además, el aún no la había visto de cuerpo entero, al llegar solo la había saludado incorporándose de su silla, estaba muy segura de sí misma y quería aprovechar la oportunidad que le daba… E: Déjame ver que tenemos en la nevera Se levanto y muy erguida y con pasos cortos y firmes se dirigió a la nevera, era consciente que se trataba de una puesta en escena, de un casting, se estaban tornando los papeles, aunque era el, el que había venido a ser entrevistado, ahora era ella la que quería pasar y superar la prueba, demostrarle que una mujer de 44 años puede equipararse a una treintañera, que con clase, estilo y dinero se podía competir con un diminuto bikini y así los escasos 3 pasos que distaban de su objetivo. Cuando llego, flexiona las piernas, levanto un poco la falda y se puso de perfil a él, y por la sonrisa de aprobación con la que lo estaba mirando no lo estaría haciendo tan mal, hay estaba ella con su espalda totalmente erguida, con sus piernas flexionadas a unos 300 grados, demostrando su flexibilidad, haciendo gala de sus horas de gimnasio, con los taconazos, que ahora se alegraba tanto de haber comprado y sobre todo con la mejor de sus sonrisas… E: Tenemos agua, refrescos, cerveza, hasta tenemos helados hay snickers helados, ¿qué te apetece tomar? R: ¿Que refrescos tienes? Ellen, se volvió a mirar dentro de la nevera, le estaba gustando el juego, le estaba haciendo sentirse viva, salir de la rutina de su vida, una idea cruzo por su mente y casi sin pensarlo la llevo a cabo… Cogió un par de latas de refresco y manteniéndose en cuclillas como estaba rotó sobre su propio eje y se puso de frente a Ricardo, permitiéndose abrirse levemente de piernas y dejándose vislumbrar su entrepierna…se sentía como Sharon Stone en instinto básico, y aunque ella llevaba braguitas, constatar la cara de Ricardo observando la penumbra de su entrepierna que ella dejaba levemente ver le subió el ánimo…se sintió segura de sí misma…pensó lo veras, pero no lo cataras, tendrás que conformarte con tu garotita… R: ¿La Cola-Zero estará bien gracias, que tomaras tu? Ellen, dejo la cola fuera, volvió a rotar hacia el frigorífico, y sintiéndose una chica traviesa miro al snicker helado y otra idea cruzo su mente…y enderezándose con un movimiento limpio, tomo el refresco y el helado y con un movimiento un poco forzado doble su pierna y cerro con el tacón la nevera, acentuando su femineidad… E: Me tomare el Helado…. Se incorporo, y se acercó a la mesa…se sentía audaz y decidida…en lugar de sentarse en su silla, se sentó en la esquina de la mesa más próxima a Ricardo, recordó sus clases de teatro cuando era una adolescente y lo que le decía la monitora sobre las partes en las que se divide un escenario; el proscenio era la parte más cercana al público y donde había que dirigirse y posicionarse cuando se quería trasmitir las emociones a los espectadores, donde la puesta en escena tenía más fuerza y ella estaba forzando esa puesta en escena… Al sentarse uno de sus pies llegaba flexionado al suelo y ella sugerentemente puso su otro pie detrás de la rodilla flexionada, a apenas unos 20 cms de él, se sentía con fuerza, se sentía una prima donna, se estaba gustando a sí misma, quería demostrase y demostrarle a él, que ella era una triunfadora E: Pues yo tengo dos hijos encantadores, y un marido al que adoro y me hace muy feliz… Al tiempo que decía eso, iba abriendo el helado, como si fuera un plátano, rasgando el envoltorio y dejando que saliera la punta del snicker.. Supongo que a ti la familia es un tema que no te interesa… Al terminar de decir eso, saco su lengua y probo el helado con la lengua, de una manera exagerada, hasta ella se dio cuenta que estaba siendo excesiva, desmesurada, pero ya estaba metida en el juego…le demostraría a Ricardo lo que se había perdido en su momento, y ya para siempre. R: Si, claro que me interesa, pero cada cosa tiene su momento… Ellen seguía con su papel, seguía jugando con el helado, seguía exagerando sus movimientos de lengua… R: que edad tiene ahora tu hijo mayor... E: Hija, es una hija y tiene 12 años… R: Pues hace 15 años tu tampoco estabas pensando en eso, estabas pensando en otras cosas… Ellen sintió que el la estaba mostrando un camino a seguir, y aunque ella no quería volver a ese camino, tampoco iba a rehusar la confrontación… E: ¿Ah no?, y entonces en que estaba pensando…. El la miro a ella, con su helado parecía una colegiala traviesa… R; se te ha quedado un trozo de chocolate en la comisura… Y sin darle tiempo a reaccionar, acerco su mano y tomo ese trozo…y se lo comió el mismo… R: esta rico, siempre tuve la sensación de que fuiste muy golosa… Ellen se sintió descolocada…se había sentido hasta ahora dueña del juego, pero le había salido un competidor, es lo que tiene esto de jugar, se dijo a si misma… Pensó en levantarse, volver a su silla y continuar con la entrevista, eso le dictaba la cabeza…pero algo en su bajo vientre, le decía que se quedara… E: Ah sí, pensaste que era golosa…pues nunca me lo demostraste… R: Hace 15 años los dos éramos diferentes…y tú nunca te mostraste como te estas mostrando ahora… Ellen se sintió valiente, decidida, dispuesta a atacar… E: Te ha gustado el helado, ¿no?, quieres probarlo No lo dijo como una sugerencia, como una invitación, lo expreso en términos casi de orden…e inmediatamente le acerco el helado, que Ricardo no reusó, y mordió decididamente, mirándola a los ojos… Ella estaba empezando a mover sus piernas…ya no era la coreografía que había pensado en llevar a cabo, era también una muestra de cierto nerviosismo… El acerco sus manos a una de las piernas y sin dejar de mirarla, empezó a acariciar su rodilla… La cosa empezaba calentarse y aunque ella sentía que una especie de vértigo la arrojaba hacia el, también quería resistirse a ese vértigo… E: Ten cuidado Ricardo, sabes que cualquier cosa que hagas puede ser muy peligrosa para ti… Sonó a amenaza, ella percibió que sus palabras habían resultado más duras de lo que ella misma había querido que sonaran…, pero eso no la asusto, la hizo sentirse mucho más segura del papel que estaba jugando…y para seguir con ese doble juego, levanto su otro pie del suelo, y lo pusa sobre el filo de la silla donde se sentaba el, a unos cms de su entrepierna, y aún sin mostrarle nada más que un poco más de sus firmes y torneadas rodillas… E: Antes de que entraras he tratado de recordar hasta donde llegamos tu y yo, y sabes, ¿¿qué?? El la miraba a los ojos, una mirada desde abajo hacia arriba, que a ella le permitía sentirse en una cómoda superioridad… R: No, pero estoy seguro que me lo vas a decir… E: Pues no te va a resultar muy agradable, pero no me acuerdo de nada…. Lo dijo con un tono socarrón, placido…como diciéndole que no había significado tanto para ella… R: ¿¿Pues yo si me acuerdo de algunas cosas…quieres recordarlas?? La curiosidad la pico… E: Claro… R: Cogimos mucha confianza el uno con el otro…y me hiciste un monton de confesiones…no te acuerdas cuando te quejabas de que tu novio no quera hacerte sexo oral… Ellen sintió aquel comentario como un arponazo en su línea de flotación….era cierto que a su marido no le gustaba el sexo oral, ni hacerlo, ni que se lo hicieran, pero no había recordado tener tanta confianza con Ricardo como para haber compartido esos detalles… E: Ah pues mira, no lo recordaba... Ricardo no solo seguía acariciándola la rodilla de la pierna que ella había apoyado en el brazo de la silla, ahora había empezado a acariciar la parte de atrás de la otra pierna que ella había apoyado entre sus dos piernas… R: Y que tal te ha ido, en ese campo, si le preguntas a Marcia, te va a decir que está muy satisfecha…. Ellen escucho esas palabras como un desafío, como una provocación, y se sentía muy seguro de sí misma, y a la vez excitada con las caricias de él, y el ambiente que se estaba creando en la entrevista… Miro su reloj, y le dijo: E: No nos queda mucho tiempo, apenas 5 minutos, si consigas que me corra con tu boca, el trabajo es tuyo… Casi no se creía lo que acababa de decir, había traspasado todos los límites que ella misma podía haberse dado, los que jamás pensó que podía traspasar…, incluso se asustó un poco, para tranquilizarse le dijo. E: Pero no vas a ir ni un solo paso más allá de usar tu boca, y si no lo consigues, te largas a Brasil, con Marcia…. El la miro sonriendo, la cogió de las piernas, se las abrió, a la vez que remangaba su falda, y acerco la silla a su sexo, oliéndolo aún sin quitarle sus braguitas…. R: Uhmmm, huele fuerte, ¿¿hay algo que este te esté haciendo sentir por ahí abajo?? Ella se apoyó hacia atrás, en sus brazos, y decidió no pensar más, simplemente dejarse llevar…había estado jugando, y ahora todo lo que esperaba era salir de ese juego con una buena comida de coño, algo que su marido jamás la había hecho, y que aunque en un tiempo se había convertido para ella en una obsesión, había dejado ya casi por imposible, y mira por donde hay estaba Ricardo, dispuesto afanarse para que ella tuviera su recompensa E: Come y calla Ricardo... Escucho su risa, escucho como con fuerza desgarraba sus braguitas, y aunque durante un instante se enfadó por el precio que había pagado por ellas, cuando sintió la lengua de Ricardo, olvido cualquier sentimiento negativo, y se concentró en disfrutar y sentir del placer que esa lengua empezó a proporcionarle… Ricardo la había cogido por sus dos cachetes y con sus manos la atraía hacia su boca…era una escena que a ella le resultaba muy sensual, aunque estaba con los ojos cerrados, se lo imaginaba, y lo sentía, sentía como exploraba sus profundidades… Además, el hecho de que tuviera la boca cerrada, le impedía hablar, y ella solo tenía que concentrarse en su sexo, en el origen de su placer, el origen del mundo… Ella se tenía a sí misma como una mujer normal y corriente, el sexo no era tan importante para ella, pero ver a su antiguo amigo, allí abajo, a la altura de su chochete, la hizo sentir un poco irracional, sentir una pasión descontrolada, la hizo sentirse viva. De una manera inconsciente agarro su cabeza y ahora era ella la que lo acercaba a su sexo, y le agitaba la cabeza, empezaba a sentir la urgencia de alcanzar ese orgasmo, se estaba arrepintiendo de lo que había dicho, porque veía que el placer estaba más cerca de lo que ella misma se podía haber imaginado, pero eso en lugar de preocuparla, la satisfacía, la motivaba, la agradaba.., se sentía otra mujer diferente, una mujer en el sentido mas pasional, mas primitiva, su cuerpo, empezando por su sexo, pero continuando por todas sus extremidades, estaba en el culmen de relax, cuando sintió, que solo cambia rendirse, dejarse caer a una velocidad vertiginosa por aquella especie de tobogán de los sentidos, que la retrotraía a sus primeros orgasmos…y cuando estaba a punto de correrse de la boca de Ricardo, su teléfono móvil sonó…y aunque no quería cogerlo, Ricardo al abandonarla, la obligó preguntándola R: ¿Quién es? Ella, dejando atrás toda su armazón de mujer dura y distante, le contesto sumisa E: Tony, mi marido R: Pues contéstale… Continuará… ([email protected])

Autor: tony Categoría: Infidelidad

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Sexo Efímero

2019-09-20


Se acomodó la ropa, se levantó para ir a abrir la puerta con enfado y al hacerlo se encontró con esta mujer de cabellera negra y ojos brillantes. Un par de aretes finos combinaban con el peinado de salón y un maquillaje discreto le daba vida a un rostro hermoso. —Hola Yurie, ¿Está Erandy? ¿Me la comunicas por favor? Pregunto Ramiro. —¿Por qué no le marcas a su celular? —Sí lo hago, pero me manda al buzón de llamadas, así que una de dos, puede que lo traiga apagado o donde anda no tiene buena señal. —Ni te contestará cabrón, ahorita anda muy lejos con su padre. Pensó ella sin contestar de viva voz. —Hola… ¿Yuri, Yurie? ¿Estás ahí? —Eh, sí. —Está bien, seguiré intentando comunicarme con ella. ¡Chiao! —Adiós. Ramiro se paseaba molesto por la sala de su departamento. No entendía porque Yurie no quería decirle dónde estaba su hija Erandy, bueno tal vez sí… Estaba el hecho de que él era mayor por más de dos décadas con respecto a ella o bueno, también estaba el detalle de aquella efímera historia de amor y sexo que hubo entre ellos mismos. Una historia de sexo que se dio en el tiempo que ella estuvo casada con Ismael, su viejo amigo del trabajo. Ramiro era el típico hombre atractivo y galante que gustaba de conquistar a las mujeres de su entorno. Con su cabello entrecano, cuerpo atlético y facciones simétricas sabía que podría conquistar a quien quisiera fuera de su ámbito social, pero; parecía tener cierta inclinación hacia las damas que tenía más cerca. Sin importarle su edad o estatus civil, las mujeres elegidas tenían como única regla ser hermosas y con figuras envidiables. Era una especie de fetiche para él, le gustaba meterse en medio de las lindas piernas femeninas pero no podían ser de cualquier extraña. No, eso no estaba bien. —Si no está en su casa entonces realmente se fue de viaje— Pensó. Yurie desconocía que su hija lo mantuvo al tanto de todos los planes pero como se trató de un destino sorpresa la joven no pudo terminar de contarle a dónde iría. Sabía que estaba con su padre y que tardarían mínimo dos semanas en volver. Al ser un hombre con la libido alta extrañaba el cuerpo de Erandy, el cuerpo desnudo de la muchacha se le venía a la mente avivándole el deseo. La forma en la que cogían en esa misma sala le provocaba una erección que no sabía cómo complacer. Cada paso que daba sobre la alfombra al rodear la mesita de centro le prodigaba un cosquilleo en el glande excitándole aún más. Ataviado en ese traje negro se encamino a la cantina de su estancia, se sirvió una copa de Brandy y encendió un cigarrillo. Saco su celular del bolsillo, busco en las llamadas recientes el número de Erandy y marco una vez más activando el altavoz. —Suena… suena…— Pensaba Ramiro al tiempo que se sobaba el rabo sobre el bulto marcado en el pantalón. Apuró el trago de vino quemado y soltó una bocanada de humo mientras maldijo a la contestadora que le indicaba que el número marcado no estaba disponible o se encontraba fuera del área de servicio. Las horas pasaban, el brandy disminuía y los cigarrillos se terminaban. Caminaba de la sala a la estancia, de la estancia al ventanal y por a través del cristal miraba el paisaje de asfalto alumbrando el terreno, éste simulaba un manto de estrellas desde la altura en la que se encontraba. Al desenfocar un poco la mirada miraba su propio reflejo, sólo en la mitad de ese departamento lujoso de muebles color beige con cortinas blancas sobre las ventanas y al fondo la luz de la chimenea encendida. Por un momento pensó en irse de putas por ahí y hablarle a un amigo que le hiciera segunda, pero no; eso no iba con su estilo. Revisó la agenda de su celular: —Micaela… De viaje, no. —Esther… Uhm… no, esta noche no. —Naomi… Sí. Presiono el botón de llamar y el timbre comenzó a sonar. Sus ojos brillaron de la emoción sin saber que del otro lado Naomi le ponía bien y bonito con su marido. Empinada en cuatro puntos Naomi una morena de fuego recibía desde atrás el cipote rígido de su esposo. Las nalgas le rebotaban en cada embiste cuando en el buró de su cama su teléfono se encendió mostrando en la pantalla: Maestra de Zumba. —¡Mierda! ¿Quién te llama a esta hora? —¡Ahh, Ohh! No sé amor, tú dale. ¡No te distraigas! Como pudo Naomi estiro su brazo para alcanzar su celular. Tarea que no fue fácil porque al mismo tiempo le jalaban de las caderas para empalarla más fuerte. Al reconocer el número se mordió el labio y pensó —Ah, eres tú. Vamos a divertirnos un poco—. En lugar de desviar la llamada la contesto. Ramiro iba hablar pero lo primero que escucho fueron los gemidos de la morena sinuosa —Hija de su madre, pensó. Se la están cogiendo—. Sin terminar la llamada se sentó en el sofá frente a la chimenea, activo el altavoz y se dispuso a disfrutar del show improvisado. La danza del fuego al arder le figuraba a las mismas siluetas de amor que él formaba al poseer en sus recuerdos a la mujer del otro lado la línea. Se sacó el miembro por el cierre del pantalón y comenzó a masturbarse lentamente. Su verga se hinchaba al compás de la presión con su mano, se tallaba firmemente de arriba hacia abajo. Su semen a punto de ser expulsado fue interrumpido por el timbre de la puerta que sonó insistentemente: Din, don. —¿Quién podrá ser? Se dijo así mismo. Se acomodó la ropa, se levantó para ir a abrir la puerta con enfado y al hacerlo se encontró con esta mujer de cabellera negra y ojos brillantes. Un par de aretes finos combinaban con el peinado de salón y un maquillaje discreto le daba vida a un rostro hermoso. La gabardina negra con la que venía vestida aunque era de buena marca desentonaba con la figura de la mujer que se anunciaba en su puerta. —¿Qué haces aquí? Pregunto él, mirándola de arriba abajo. —He venido a hablar contigo. Contesto segura de sí misma. —Así, y de qué… —Quiero que termines con esa relación. —Así… ¿Y por qué habría de hacerlo? Ella a pesar de su edad es una Diosa. —En serio Ramiro, debes terminar con esa relación. No puedo creer que te acuestes con ella. ¡La viste crecer! —Y creció muy bien, tuvo a quién heredarle —sonrió con malicia— A ver… Vienes hasta la puerta de mi casa a exigir pero qué ofreces tú. La mirada de él se clavó en el cuerpo de ella provocándole un calorcito agradable. La intimido un poco al sentir cómo la desnudaba con la vista pero no lo suficiente como para dejarlo de mirar a los ojos. La mujer imitando el cliché de las películas dejo caer por encima de sus hombros la gabardina descubriendo poco a poco las curvas femeninas tirando la prenda al suelo. La señora venía arreglada con un Body de rayas de color negro con unas medias del mismo color sostenidas por un liguero que marcaban sus piernas largas y firmes. Sus pies cubiertos con unas zapatillas de tacón alto dieron pasos firmes al interior del departamento. El conjunto se entallaba perfecto en el cuerpo delicado, las curvas resaltaban más por la cintura breve. Ramiro no perdía detalle del trasero redondo y desnudo que se contoneaba al caminar. Lascivamente recorrió la silueta de punta a punta, trago saliva y con el movimiento de su mano acompañado de media reverencia, hizo un ademán como invitándola al interior de su apartamento. —De acuerdo Yuri, pasa. Hablemos. —A cambio de dejarla me volverás a tener a mí, pero la tienes que terminar. —Primero pasa y en medida de tu comportamiento decidimos, qué te parece. Contesto Ramiro acariciándose los huevos sobre el pantalón sonriendo diabólicamente, como saboreándose el manjar que estaba a punto de disfrutar. Yurie cerró la puerta tras de sí, dejando la gabardina a su suerte en el corredor exterior. Ramiro la tomó por la cintura y busco su boca para besarla recibiendo como respuesta el giro de su rostro hacía otro lado. Sin inmutarse con cada mano la sujeto de las nalgas y la jalo hacía arriba enterrando su boca en el cuello de la mujer. Yuri no se apartó e inclinó su cabeza para atrás permitiéndole oler del aroma de su perfume. Como si fuera un paso de baile de tango Yuri subió una de sus rodillas a la cadera de él, permitiéndole el acceso a acariciar su muslo. Ramiro magreaba las carnes de ella por cada parte de piel que la prenda le permitía. Se veía hermosa y apetitosa con ese conjunto, los dedos se le hundían en la carne de las nalgas, las piernas y los muslos, dejando por unos instantes las marcas de las yemas sobre la dermis firme y suave. La verga enhiesta luchaba por tener protagonismo y palpitaba bajo la tela. Yuri al sentirla en su vientre no lo pensó más y bajo sus manos para desabrocharle el pantalón y por los costados bajárselo con todo y bóxer. Ramiro la soltó recargándose en la pared rindiéndose a las caricias de la mujer. Ella con una mano acaricio con las uñas la bolsa de los huevos provocando un jadeo y un temblor en él. Con la otra mano lo masturbaba firmemente de adelante hacia atrás provocando que del glande escurriera el líquido pre seminal que le embadurnaba por todo el tronco. Ella miro hacia abajo para ver cómo la verga crecía cada vez más y su puño solo le permitía agarrar la mitad de la longitud de ese enorme musculo sin hueso. No lo pudo evitar, el trozo de carne con venas palpitantes se le antojo a tal grado que sonrió maliciosamente lamiéndose un poco el labio superior. Era mejor de lo que la recordaba. —Ya sabes lo que tienes que hacer putita. La palabra putita reboto en su interior detonando la lujuria en su mente y en su cuerpo. Un calor en la piel de Yuri la motivo a abrirle de un tirón la camisa a Ramiro descubriendo para ella un torso firme y marcado por el gimnasio. El pasillo de la entrada era iluminado por el color rojo del fuego de la chimenea que hacían brillar la piel de hombre y la verga barnizada por sus propios jugos la volvía más apetitosa a cada segundo que pasaba. Se tuvo que hincar y con su mirada reto la del hombre al poner en la entrada de su boca el cipote erecto. Ramiro por su parte desde su perspectiva podía ver a Yurie por el reflejo del vitral de la sala. El cuerpo de ella se miraba perfecto, las curvas de las nalgas sobresalían y la luz roja del ambiente le daba un brillo erótico y libidinoso a toda su piel. Cuando ella se hincó frente a él, la tomó por el cabello y la miro sacar con su mano un preservativo de entre las ligas de la media. Vio como ágilmente rompió el empaque y metía en su boca el látex. Bajo su mirada y se encontró con la de ella retándolo. —¡Mámamela! Ordeno. La boca de Yurie formó una O y se posó sobre el glande, en su interior con su lengua acomodó el preservativo en el lugar correcto y con los labios poco a poco fue vistiendo cada centímetro de carne del rabo caliente. En su lengua sentía las venas bombear la sangre, sintió la verga engrosarse entre sus mejillas provocando al mismo tiempo que la respiración de Ramiro se acelerara jadeando y gimiendo conforme el pito se le hundía y salía de entre sus labios. Ella se sujetó de los muslos de él mientras se la mamaba. Ramiro la jalaba del cabello y de la boca femenina escurría la saliva hasta su barbilla. Los labios vaginales de Yurie comenzaron a humedecerse, soltó uno de los muslos para que con su mano encontrase el clítoris y comenzó a tocarse. Bastaron solo unos minutos para que a Yurie le costara trabajo respirar, soltando la verga se hizo para atrás tomando una bocanada de aire y recuperar el aliento. Ramiro estuvo a punto de venirse y llenar el condón en la boca de ella, pero; esa pausa que hizo ella, le dio la oportunidad que estaba esperando. La miro arrodillada, agitada, respirando con dificultad, miraba asombrado cómo esos pechos grandes y firmes se hinchaban con cada respiración. La jalo con brusquedad por el pelo y la alzó. La volteó hacia la pared para quedar detrás de ella y la reclino un poco hacía adelante para tener a la altura su trasero. Ella intento quejarse pero fue en vano, para cuando quiso replicar él hizo de lado la panty, descubrió su intimidad y la ensarto de un solo golpe. —¡¡Ahh!! Alcanzo a musitar. Con ambas manos Ramiro la tomó del cabello y la jalaba hacía tras al mismo tiempo que con las caderas la empujaba hacía adelante. Las nalgas de Yuri temblaban con las embestidas, podía sentir como esa verga le abría al máximo al entrar en ella y sus propios jugos le facilitaban la operación. De reojo podía ver su reflejo, se podía ver a sí misma siendo cogida por Ramiro, su cuerpo reclinado hacía adelante apoyada con ambas manos de la pared. Por su parte su amante hundía su rabo por entre sus piernas donde podía ver perfecto como todo ese pedazo de carne se perdía entre las curvas de sus nalgas. La temperatura de su cuerpo comenzó a subir de golpe, sus paredes vaginales apretaban cada vez más el miembro varonil por lo que ya no se reprimió. Bajo una de sus manos una vez más hasta su clítoris y lo froto al mismo tiempo que la cogían. El calor se apodero de ella y el cosquilleo del orgasmo anuncio su llegada desde la mitad de su vientre explotando en ese botón de carne que tallaba con sus dedos. El placer del orgasmo fue brutal, sus piernas temblaron y se dejó caer sobre sus rodillas. La eyaculación de Ramiro no tardó mucho en llegar, con ella hincada en el suelo, dio unos pasos hacia adelante se arrancó el preservativo y se froto hasta expulsar su semen en el cabello de ella, sus mejillas y boca. Una vez que terminó se sentó en el suelo a recuperar el aliento mientras admiraba su obra de arte, la mitad del rostro cubierto del viscoso líquido blanco, tanto que un poco le escurría por la barbilla a Yurie. Pasados unos minutos en silencio, ella se levantó y se dirigió a Ramiro. —Entonces, la vas a dejar. —Seguro, no sé cómo pero algo se me ocurrirá. —De acuerdo, entonces me voy. —Ah, ah, ah. Te vas, pero tienes que volver. Advirtió. Ella salió del departamento, tomo su gabardina, se acicalo un poco y se marchó a su casa con una sonrisa entre los labios. Por ahora se había salido con la suya, no iba a negar que el sexo con él era bueno pero eso de regresar a ser amantes no era mucho de su agrado aunque era más desagradable imaginarlo cogerse a su hija. Así que no había mucho que pensar, si para alejarlo de Erandy tenía que ser ella quien se acercarse más, lo haría. La mañana siguiente la luz del sol entró por la ventana en el cuarto de Yurie, su marido aún dormía para cuando ella abrió los ojos al escuchar el timbre de su celular. —¿Quién te llama tan temprano amor? Replico el esposo. —Es Ismael, el padre de Erandy. Ya deben de haber llegado, vuelve a dormir. Yurie se levantó y salió del cuarto para contestar sin molestar a su cónyuge. —¿Qué paso Ismael? ¿Por qué me llamas tú y no Erandy? —Lo siento Yuri, pero su celular aquí casi no tiene señal. —¿Por qué no me llamaron en cuanto llegaron? Ya me tenían preocupada. —Ehm… Pasó algo pero luego te cuento, ahora te quiero preguntar ¿Cómo es eso de que nuestra hija anda con Ramiro Flores? Se hizo un silencio incómodo durante unos breves segundos y Yurie no pudo evitar una sonrisa al tiempo que se tomaba un mechón de su cabello para olerlo. Ismael volvió a tomar la palabra. —Te estoy hablando, contéstame por favor. ¿Por qué Erandy anda de novia con un señor que tiene mi edad por Dios? Y no cualquier señor, sino con Ramiro ¡Ramiro! —¿A qué te refieres? —Mira Yuri, no te hagas pendeja… Bien sabes que una de las tantas causas por las que tú y yo nos separamos fue porque le andabas dando las nalgas a ese pendejo. Y el mismo cabrón ahora se anda tirando a mi hija, ¡Qué bonito no! —Ya tranquilo, por eso la deje ir de viaje contigo para separarlo de él, sé que no está bien y tienes razón pero ya lo tengo todo pensado y él la va a terminar. Así que tienes que estar con ella para cuando él le hable y consolarla porque le va a poner fin a su relación. Ismael al escuchar eso no pudo evitar pensar en cómo su exmujer convencería a Ramiro de dejar a su hija, la conocía bien y sus ojos se encendieron libidinosamente. —¿Consolarla, dices? —Sí, consolarla. Ahora por favor pásamela que quiero hablar con ella. Mira que no llamarme para nada. —Sobre eso, bueno ahora no puedo. Se fue a almorzar con su abuela. Ahora que dices que debo C-O-N-S-O-L-A-R-L-A necesito decirte algo. —¿¡Qué!? A qué viene ese tono de voz. Yurie levanto una ceja desconcertada. —Bueno, te cuento. Cuando llegamos, decidí rentar un auto para ir a casa de la abuela, era de noche y el clima amenazaba con una tormenta. —Bueno ¿Y…? —Espero que estés sentada pero qué te digo, estamos bien, tuvimos un accidente y quedamos un rato atrapados en el auto. Te lo quería contar después pero con lo que me has dicho creo es un buen momento… ¿Estás lista? Poco a poco, en pausas la cara de la mujer se fue tensando, apretaba los dientes de coraje y la mirada se le perdía en el espacio. Apretó con tal fuerza el celular que daba la impresión que lo rompería. Ismael comenzó a describir con detalles todo lo que pasó en el auto la misma noche del accidente en la tormenta, Yurie abría los ojos con sorpresa, no podía creer lo que le estaban diciendo. Sí, tuvo que sentarse para terminar de escuchar lo que su ex le estaba contando. Pero eso, eso es otra historia mi estimado lector.

Autor: Ismael Categoría: Infidelidad

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De Detectives y fiestas parte 2

2019-09-20


Carolina toma el control 1era parte: https://relatoeroticosintabu.xyz/relato.php?id=892 Eran un espectáculo tremendo para mi vista, el ver la leche bajando desde su ano y bañando su vagina era demasiado excitante y no pude evitar acercarme de nuevo a ese hermoso culo y empezara lamerlo, primero sus nalgas, ahhhh sus hermosas nalgas... después comencé a deleitarme con esa mezcla de jugos que había su ano y su vagina lamiendo desde su clítoris hasta su ano cual aspiradora, yo trataba de que quedara completamente limpio, con mi lengua lamia sus labios y me quedaba un poco concentrado en su ano lamiéndolo en forma circular e introduciendo mi lengua en el hasta la mitad, cosa que me volvía loco. - !!!Me encanta el sabor de esto, es el mejor de los vicios!!! - le decía a Caro mientras con mis ojos cerrados besaba su ano de manera apasionada - Siii te gusta?? ahhhhhh ahhhhhhh, acaríciame la conchita, no la abandones - decía Caro mientras empezaba a balancear su cuerpo hacia mi lengua - ahhhhh, no canso de beber de esta fuente, me encanta el sabor de tu culo, amo lamerte el culo - Pues a mí me encanta que lo hagas, no pares por favor!!! - decía Caro mientras me miraba con su cabeza apoyada a la cama, aun en 4 - Quieres que lo subamos al siguiente nivel? - Contigo quiero todos los niveles, haz lo que te plazca - Mientras volví a lamer su vagina y ano de abajo hacia arriba y notaba que cada vez estaba mucho más húmeda, Caro esbozo una sonrisa y dejo de balancear su cuerpo -No vayas a parar por nada del mundo - me dijo mientras miraba hacia la puerta y hablo fuerte - Johanna estas aun despierta? - a lo que se escuchó una inmediata y agitada contestación - Siiiii - Respondió Johanna -¿podrías traernos dos cervezas del refrigerador? - Dijo Caro mientras se mordía los labios y me recordaba con un susurro - No pares por favor - mientras retomo el balanceo de sus caderas hacia mi lengua Yo estaba a punto de morir de placer, después de lo que había pasado con Johanna en aquel parque la había tenido en mi mente todo el dia y todo prejuicio se había ido con la abertura de su vestido que me llevaba a desear esa mujer hermosa y la que me imaginaba que debía estar o escandalizada por los gritos de placer de Carolina o demasiado excitada por lo que estaba escuchando e imaginando, si a esto le sumamos que Diego había estado toda la tarde celebrando el cumpleaños de su amante, podía intuir que no tendría fuerza para saciar ese pedazo de mujer que tenía al lado, así que todo parecía estar abogando para la inevitable delicia que íbamos a pasar esa noche. Escuche como Johanna Abrió el refrigerador y se acercó a nuestra habitación, cuando me vio con la boca llena de placer y de la delicia que literalmente me estaba comiendo, se mordió el labio y miraba fijamente mi cara en medio de las preciosas nalgas de Carolina. -Pues sí que tienes sed - Dijo Johanna mientras nos acercaba las cervezas - Te puedo pedir otro favor - Le dijo Carolina mientras alejaba su cabeza del colchón y se apoyaba en sus manos - Mi bebe tiene sed, y este recipiente le encanta para tomar, ¿nos podrías ayudar? - Mientras tanto subía un poco más la cabeza y bajaba un poco el culo quedando en una posición donde se veía increíblemente sexy - Me encantaría pero Diego hoy no tiene fuerza para nada, esta algo malgeniado, pues intente "levantar" su ánimo pero fue imposible, dice que está cansado - dijo Johanna mientras hacia un gesto de desilusión - Tu solo abre la cerveza y déjala caer por mi columna desde aquí- dijo Caro, señalando la parte superior de su columna; Johanna sonrió de manera picara, miro hacia afuera y contesto - Esta bien, pero ahora no puedo entrar al juego - mientras volvía a poner el foco en la posición que había adoptado Carolina, trago saliva y se acercó a Caro. Tomo una de las cervezas y la destapo y empezó a verterla sobre su espalda; la cerveza cual un vendaval de placer bajaba por el cause que hacían los fuertemente trabajados músculos lumbares de Carolina cual cause de un rio, llegando a meterse en medio de ese par de preciosas nalgas, pasando y tomando el sabor de ese lubricado y jugoso ano y terminando en mi lengua. Yo mientras tanto disfrutaba de la llegada esa cerveza que ahora traía el bouquet del sudor y los fluidos que salían del cuerpo de Carolina y la recibía a lametazos, que sabor más delicioso que daba esa combinación, paralelamente Carolina empezó a acariciar las piernas de Johanna, subiendo hasta sus muslos y acariciándolos de manera circular, la cara de Johanna era un poema, cerro los ojos y empezó a respirar más fuerte, Carolina alzo su vestido hasta su cintura y quedo al descubierto una diminuta tanga rosa que apenas podía cubrir sus labios debido a la hinchazón que estos tenían así como a lo mojados que estaban estos, su tanga estaba empapada de fluidos, los cuales ya estaban llegando a sus muslos, cuando los dedos de Carolina empezaron a rozar su vagina ella soltó un gemido. - Ohhhh que ricooooooo - El escuchar su voz la hizo volver en razón por un momento y dejo la cerveza a un lado, se bajó de nuevo el vestido y con cara de no querer irse dijo - lo siento ahora no puedo, que delicia esto, pero no puedo. - y salió hacia el salón dejando la puerta abierta. Caro algo decepcionada se dejó caer en la cama quedando boca abajo. - Que le pasa? Estábamos a punto - dijo lamentándose, tomo lo que quedaba de la cerveza y se lo bebió - Yo quería con ella - dijo con voz de niña mimada a la que no le han cumplido un capricho. - Ya baby, hubiera sido genial, pero no sé qué le pasa, se veía más abierta y por lo que vi estaba super dispuesta. - Si!!! aquí la prueba - Contesto Caro mientras me enseñaba como habían quedado sus dedos después de acariciar su vagina - y que le pasa a Diego, porque no hablas con él y así vienen los dos - Estará cansado... - Cansado!!! - dijo Caro mientras se levanto y delineaba la hermosa forma de su cuerpo - para esto no puede estar cansado, ya sabes como me mira y esta es su oportunidad de poder tener esto que tanto tiempo lleva deseando. Yo sabía que Carolina era hermosa y que podía despertar las ganas de todo el que se fijara en su hermosa figura - Tan segura estas? - dije haciendo un gesto de incredulidad - Esta muy cansado... - Tan cansado como para no querer esto que lleva pidiendo hace meses? - Te lo ha pedido? - No directamente pero si han habido mensajes cuando tú y yo no estamos bien y... eso se nota. - Ja, pues hoy que lo puede tener no va a poder - dije con una sonrisa en mi boca. - Tan cansando esta? - Si, toda la tarde ha estado en funcionamiento, celebrando un cumpleaños a una chica con la que sale y ya me aviso desde ayer que no tendría fuerza para nada. - Que Cabron!!! ósea que Johanna va a ser la única que hoy no tenga nada - dijo con cara de querer venganza Yo en mi interior pensaba en lo de la tarde y solo pensaba en poderlo terminar lo que habíamos empezado en el parque. Caro miro hacia la puerta y noto que Diego estaba dormido, Johanna por su parte estaba tratando de acomodarse a su lado tratando de quedarse dormida; Caro se vistió (Se coloco la diminuta tanga que llevaba) - Voy por agua a la cocina, que le dame 5 minutos y sal - mientras se alejaba y me dejaba con la imagen de su cuerpo contoneándose con su hermosa figura de guitarra 5 minutos y una eternidad en ese momento eran lo mismo para mi ¿Que tenía en mente mi Rubia preciosa?, ¿lograra convencer a Johanna?, ¿y si Diego se despierta como se lo tomara? Tome mi teléfono y busque el contacto de Diego en él, el escribí el siguiente mensaje * Se que estas cansado, si te despiertas te dejo al lado algo de munición por si te apetece (Diablito morado). Busque en la mesa de noche y de una cajita negra tome una pastillita de las azules, tome una de las cervezas y la prepare, de solo pensar lo que Caro le estaba haciendo a Johanna mi pene volvió a ponerse firme, salí desnudo hacia el sofá, me acerque a Diego que estaba dormido le toque el costado para tratar de despertarle, no respondió y lo hice más fuerte, después le di una cachetada y seguía sin despertarse, le puse al lado de su cabeza la pastilla y una cerveza para que se la pudiese tomar y me dirija a la cocina, lo que me encontré fue delicioso. Carolina tenía tomada a Johanna de la cintura con una mano, la otra la tenía debajo de su besito acariciando su pantalón mientras la besaba muy muy apasionadamente Johanna tenía sus manos apoyadas en la encimera de la cocina y sus ojos cerrados siguió un beso largo y profundo cuando Carolina le quito el vestido a Johanna lo fue subiendo lentamente acompañando con besos cada trozo de piel descubierto, empezó a besar sus senos y a acariciar culo a dos manos, fue bajando por su abdomen, hasta llegar a una tanga que ya estaba tan mojada que no podía cubrir la vagina de Johanna; Caro la aparto y empezó a embestir con lengüetazos la vagina de Johanna, cada lengüetazo era un shock electico en el cuerpo de Johanna, la tomo de las piernas y la subió a la encimera y se encarnizo a lamer la vagina de Johanna de una manera bestial, parecía un pequeño gatito tomando leche, no aguante mas y entre a la cocina, fui directo a Johanna y empecé a besar esa boca de la que tantas ganas me habían quedado desde lo que paso en la tarde, Carolina al sentir mi presencia dejo por un momento de lamer su vagina para darme un beso en la punta del pene, y siguió en su deleite, yo seguía besando a esa peli negra que me tenía con el pene a punto de estallar, empecé a acariciar con mis manos sus senos y a pellizcar sus pezones, también fui bajando por su delicioso abdomen mordisqueándolo y besándolo de manera desenfrenada. - Caro, dame un poco que quiero comer yo también de eso - le dije mientras me levanté y puse mi pene en su mejilla - tu toma un poco de esto, anda, ¿sí? - Pero solo un poquito - Me dijo caro mientras alejaba su cara de esa hinchada vagina y me sonreirá con su boca llena de la miel de Johanna Doble mi cuerpo para poder alcanzar la vagina de Johanna y carolina había quedado en el espacio que quedaba entre la encimera y mu cuerpo mientras yo por fin pude dar el primer lengüetazo a esa delicia que tanto anhelaba, su sabor era delicioso, sabia a sexo, a desenfreno, a vicio, a placer; en el mismo momento Carolina tomaba mi pene con sus manos y lo empezaba a rodear con su lengua, con su mano empezaba a pajearmelo y se lo iba introduciendo lentamente en su boca, mis piernas temblaban de placer, un éxtasis provocado por lo prohibido de la situacion llegaba a cada parte de mi cuerpo, un delirio total me recorría. - Arrodíllate delante de esa diosa deliciosa - me dijo cara en tono coqueto mientras sacaba mi pene de su boca cuando vio que me arrodillaba e hizo detrás de mí y me hizo abrir las piernas, se metió en medio de ellas desde atrás y siguió chupando mi pene como nunca lo había hecho, con sus manos acariciaba mi culo, yo mientras tanto seguir chupando la vagina de Johanna disfrutando de cada centímetro, de cada milímetro de esa mujer, mientras con mis manos arañaba sus muslos; Johanna empezó a vibrar mientras gemía y decía " Estoy llegando, Estoy llegando ahhhhhhhh " mientras halaba mi cabello y llenaba mi boca de su miel; yo estaba a punto de llegar por lo que lentamente me fui levantando ante la mirada de Caro que quería seguir lamiendo, mientras una de sus manos ya estaba acariciando su clítoris -Vamos al salón - Dijo cara con una cara de vicio que me volvia loco - Esta Diego dormido - dijo Johanna - Esta dormido profundamente, le di una cachetada y no dio señales de vida -dije yo mientras acariciaba el clítoris de Johanna con la punta de mi pene Caro se levantó y se metió en el medio, tomo a Johanna de un pezón lo halo un poco y le dijo - Vamos que te mueres de las ganas que te follemos - Johanna se bajó de la encimera y empezó a caminar hacia el salón. - Ahora te toca a ti, quiero ver que puedes hacer con esa lengua - le dijo Caro a Johanna mientras fue directo al sofá donde estábamos al principio y se sentó con ambas piernas abiertas; Johanna si quitar la mirada de ese par de labios rosaditos y ese hinchado clítoris, se lanzó de cabeza a navegar en la delicia de Carolina arrodillada en 4 y yo que venía detrás pude ver esa delicia, ese culo... ese culo que me había hecho olvidar de cualquier código de conducta, ese culo ahora estaba sudado y anhelando que yo le diera cariño, no lo podía creer, lo tome con ambas manos, y lo empecé a acariciar, lo abrí con ambas manos y fui directo a su ano, lo empecé a lamer como se fuese un helado, pero este más, mucho más delicioso que cualquier sabor, me perdía en su aroma, en su sabor, me encantaba su sudor, con la mano derecha acaricie su vagina que estaba inundada de miel, ella puso su culo más en punta para facilitar mi delicia introducía también mi lengua dentro muy dentro, mi pene estaba a punto de estallar así que lo tomé y empecé a acariciar de nuevo su vagina con la punta de mi pene rosaba sus labios y mi pene palpitaba fuertemente - Métemelo ya por favor!!!! - Grito en medio de gemidos Johanna Sin dudarlo un segundo la penetre, no podía creer que entrara tan delicioso, estaba tan caliente dentro, tan apretado tan profundo que me quería quedar a vivir ahí, empecé a embestirla y ella a gemir, tome ese cabello negro como las riendas de un caballo y empecé a traerla hacia mi controlando la profundidad y la velocidad de cada penetración que como me gusta eran fuertes y profundas, Johanna tenía sus dedos dentro de la vagina de Caro mientras cuando podía entre gemido y gemido la seguía lamiendo cuando el placer se fue apoderando de ambas empezaron a gritar de una manera que aún no me explico cómo no despertó a Diego que estaba al lado, Johanna Estaba ahora con su boca llena de la miel de Caro y a su vez llenaba mi pene de su miel ; paramos un poco y Johanna tomo el lugar de Caro en el sofá, yo me arrodille y puse sus pies en mis hombros y seguí penetrando su vagina mientras ahora podía tener sus tetas en mis manos, las amasaba con violencia y penetraba con esmero, Caro se había sentado en su cara y había puesto su vagina en la boca - Chúpamela, que la chupas muy rico - decía Caro - Te gusta cómo te la Chupo, a mí me encanta tu concha, lléname la boca de miel - contesto Johanna loca de placer; Caro empezó a balancear su pelvis para aumentar su placer - Que bien chupas, me corro me corroooooo - mientras le llenaba la boca de su miel a Johanna Yo seguía penetrando a Johanna y ahora podía besarla, Carol se había tirado al piso exhausta, yo besaba los senos de Johanna la tomaba de la cintura para que pidiera entrar más profundo y ella gritaba - Así, así, asiii, dame duro que quiero que me des, dame duro, no tengas piedad - Sos una delicia, sos deliciosa, no me quiero correr, no quiero que esto acabe - Córrete para que acabemos juntos - mientras movía su pelvis en círculos - No aun no Caro cuando vio es volvió a hacerse detrás y abrió mis piernas de nuevo mientras yo estaba arrodillado pero esta vez empezó a acariciar mis testículos con las manos y con su deliciosa lengua lamer mi ano; ella sabe que es mi punto de quiebre - Ahhhhhhh ahhhhhhh, te puedo llenar de leche? me corro, me corro - Lléname, dámela todaaaaaa, ahhhhh uishhhhhhhh ahhhhhhhhh- Decía Johanna mientras blanqueaba sus ojos y yo le llenaba todo su interior de leche y caía rendido sobre ella y caro sobre ambos... ([email protected])

Autor: Sebastian Categoría: Infidelidad

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Rosario y Paco

2019-09-19


Como mi mujer se folló a Paco el reparador. Hola soy Rosario, bueno no sé cómo explicar esto así que empezare por lo que considero más lógico, soy una mujer Andaluza de 45 años casada desde hace 25 con 2 hijos, físicamente de 1.65 piel blanca, ojos color claros, pelo claro corto medidas bueno no soy modelo pero buen par de pechos con una copa 36 c, un culo redondo en muy buen estado durito todavía lo cual me hace sentir orgullosa piernas bien torneadas muslos firmes, con una piel suavecita producto de las cremas que uso. En lo referente al sexo pues agradecida de tener un esposo que supo sacar en mi un morbo y un atrevimiento que estaba allí solo que dormido. Cuando tenía 18 años conocí al que actualmente es mi esposo y el amor de mi vida un hombre inteligente, educado, tierno, y muy pero muy cachondo, una combinación entre ángel y demonio ese es mi marido, este hombre me ha hecho gozar de maneras que definitivamente son pecado porque son simplemente deliciosas y me encanta. Pero él es muy inteligente y paciente, el me trata como una reina simplemente soy el centro de su vida, como dije este hombre morboso me condujo por un espiral de sensaciones y emociones muy intensas, exploro con diligencia y paciencia mi cuerpo, hurgo en lo profundo de mi mente, sacando recuerdos, borrando tabús y quitando poco a poco barreras. Finalmente saco algo que estaba preso dentro de mí, juntos hemos cosechado placer intenso, conexión profunda, compromiso eterno y amor fortalecido. El cambio lo que yo pensaba sobre sexo, placer y amor, me hizo ver cuán atractiva soy me consecuente en mis caprichos ayudándome a expandir mi mente y deseos contribuyo a que me sienta más segura, más dueña de mi mente y mi cuerpo. Recuerdo cuando me propuso sacarme fotografías completamente desnuda, uf eso aporto a nuestra relación una dosis de adrenalina y morbo, luego me enseñó a vestirme aprovechando los atributos de mi cuerpo y a estar conforme y segura con él, todo esto fue liberando cosas en mi fue digamos ablandando mi percepción de mí y de cómo me ven los demás fui aprendiendo a disfrutar de las miradas de extraños, también aprendí a provocarlos, todo esto acompañado de charlas sinceras entre mi marido y yo donde desnudamos nuestras almas, en estas conversaciones él muy inteligentemente me pidió que le permitiera publicar mis fotografías en sitios porno amateur ,a lo que después de pensarlo accedí y me alegro de haberlo hecho, pues leer los comentarios que hombres hacían sobre mi cuerpo o de cómo les gustaría disfrutar de mí ,me ponía cachondísima y terminábamos follando de manera salvaje mi marido y yo. En estos sitios web es que el me sumergió y si bien, al principio me asustaba un poco publicar mis fotos o pequeños videos luego era yo quien inventaba cosas y buscaba locaciones atrevidas y cachondas, saber que mi marido estaba bien empapado de todo este estilo de vida y que esperaba el momento oportuno para planteármelo, lo investigamos juntos lo hablamos muchísimas veces, ya había confianza por lo de las fotografías y eso así que comenzamos a hacer algunas travesuras con algunos hombres más o menos cercanos algunos amigos nuestros o compañeros de trabajo lo que más disfrutamos era mandar alguna fotografías picantes “por accidente” al WhatsApp de alguno de nuestras “víctimas” y ver sus reacciones y yo luego con un up disculpa es que era para mi marido, me equivoque con eso me escudaba y de allí hablábamos es increíble pero la gran mayoría por no decir todos los hombres se ponen muy “cachondos” cuando piensan que tienen posibilidad de follarse a una mujer y les da un morbo si esa mujer es una madurita falta de un buen polvo, en fin seguimos con nuestros juegos yo por mi parte cada día más cachonda y sobre todo disfrutando de la posibilidad de dar rienda suelta a mis deseos y los de mi marido y sobre todo con ganas de estrenarme como mujer infiel ,ese día llego finalmente , aclaro que a pesar de todo nunca había tenido sexo directo con ningún otro hombre aparte de mi marido. Mi marido y yo hablamos como siempre con franqueza dejamos claras líneas que no estábamos dispuestos a cruzar y llegamos a convenios de lo que queríamos, como lo queríamos, a quien queríamos, “el quien” siempre lo decido yo lo demás lo hablamos. El candidato sería un amigo de mi cuñado un tipo de 38 años de nombre Paco que se dedica a hacer trabajos de mantenimiento en el negocio de mi cuñado la excusa fue un desperfecto eléctrico en mi casa así que de manera inocente le solicite a mi cuñado el número de teléfono de Paco, el me preguntó que pasaba y yo le conté lo del desperfecto así que me dio el dichoso número, yo llame a Paco por suerte ya lo había visto un par de veces en el negocio de mi cuñado así que la conversación fue rápida él acepto llegar ese mismo día a mi casa. Ese día yo estaba esperándolo solo con una camisa de mi marido sin nada debajo y zapatillas, yo bien pintadita y perfumada estaba decidida a seducirlo y ver qué pasaba, hay mi corazón casi se me salía del pecho cuando llamo a la puerta, yo corrí a abrir y allí estaba ese machote piel canela, manos grandes, brazos musculosos, espalda ancha cara de niño, lo pase a la sala y él muy profesionalmente y educado reviso y reparo lo que estaba mal, yo le ofrecí algo de tomar una cerveza, nada del otro mundo dirán ustedes pero yo me lo comía con los ojos y hacia lo posible por llamar su atención sentados en la sala me desasía en elogios por su trabajo y muy coqueta le sonreía y me cruzaba de piernas ya se imaginaran ustedes cuando las mujeres vamos de lanzadas vamos en serio jajaja. Bueno el termino su cerveza y como ya no pasaría nada más le pedí su número de móvil él me lo dio con una sonrisa al despedirlo en la puerta lo hice con un beso en la mejía pude sentir su olor una combinación de perfume y sudor y la verdad me éxito pensé uf. Luego él se fue. Esa noche al llegar mi marido me pregunto cómo me había ido y yo le conté toda la escena, él se rio y extendió su mano a mi coño me hurgo bien y me dijo mira a la putita si estas de mojada jajajaja reímos los dos, le cogí la polla y enseguida se le puso como una barra de hierro, se puso a mi espaldas y con un empujón de nada nos pusimos a follar, nos corrimos enseguida los dos. Al día siguiente le mandé a Paco una fotografía al WhatsApp una fotografía que me había hecho en unas vacaciones en la playa el año pasado con un traje de baño chiquitico. Su respuesta fue a los 2 minutos Paco: ¿y esto? -Yo –Ahh “PERDON” no era para ti Paco era para mi marido es que quiero me llevé este año de vuelta a la playa, le dije Yo – hay que vergüenza con usted ver esa foto de una vieja como yo. Lo dicho los hombres son hombres , el empezó no para eres una mujer guapísima y que, ya quisieran ese cuerpo algunas jovencitas que bonitas piernas, bueno el empezó su asedio y así estuvimos intercambiando mensajes por un buen rato el tendiendo su red y yo también tanteando uno y otro, ese jueguito morboso de seducción y cachondeo. Yo corte esa conversación con un fíjese que tengo otro trabajo que quiero que usted lo haga y me gustaría que venga a verlo para que me diga que ocupa y eso, el contesto mañana llego si le parece. Al día siguiente estaba en mi casa y solo para que conste si tenía una reparación por hacer él me dijo mire no tengo aquí la herramienta necesaria y hay que comprar algunas cosas para hacer esto si a usted le parece vamos a la ferretería compramos lo que necesito y luego a mi casa a traer las herramientas si usted me acompaña. Claro le conteste, pero yo no salgo en estas fachas me baño me cambio y nos vamos hay problema, no contesto él yo la espero, subí a mi cuarto rapidísimo me duche me afeite piernas, axilas y repase mi coño pues siempre lo mantengo algo depilado, pero había que repasarlo. Baje vestida con una minifalda color negro unas sandalias de plataforma y una blusa blanca bien pegadita, maquillaje ligero. Me encanto ver su expresión note esa mirada que los hombres ponen cuando se excitan jajajajaja, bueno nos fuimos en su coche como había dicho, primero a la ferretería luego a su casa en el extremo norte de la cuidad, un barrio de casas de clase obrera, en todo el camino que hicimos él no aparto su mirada de mis piernas las recorría de arriba abajo y tragaba saliva, eso me gusta Bueno el caso es que llegamos a su casa la cual estaba en un terreno grande donde había tres casas más y formaban un pequeño complejo según me explico completamente familiar en una de las casas su madre y en las otras sus hermanos todos viven allí juntos. Al llegar y bajarnos del coche al pasar frente una de las casas estaba una señora mayor que resulto ser la madre de Paco, el saludo y le dijo que yo era una ´´amiga´´ y que veníamos por unas herramientas, la madre me hecho una miradita me imagino que pensó, que puta esta la verdad me divirtió aquello, al entrar a la casa de Paco una salita pequeña y dos sillones grandes, la verdad me sorprendió pero estaba muy limpio y ordenado, Paco me dijo mire siéntese aquí y yo obedecí la verdad al hacerlo cruce mis piernas y deje mis muslos expuestos a sus miradas además que me incline al frente para que mis tetas se notaran más. Paco reacciono todo turbado y alcanzo a decir ya vuelvo no sin antes decirme perdone pero me cambiare de camisa acto seguido se quitó la que traía puesta, uf al verle el torso desnudo casi me da un ataque que cosa tan ricaaaaa de macho pensé pectorales amplios algo de bello y esos brazos, yo ya estaba cachonda desde antes por todo este royo pero si tenía alguna duda sobre si seguir con esto o no en ese momento desapareció yo deseaba follarme a ese hombre y de esa casa no me marchaba sin llevarme su leche en lo profundo de mi coño. Pues él tampoco era indiferente a mis insinuaciones, y le dije Paco me das algo de beber que tengo calor Si claro que le gustaría Lo que sea, pero con hielo porfa. Cuando volvió venía con un vaso con Coca Cola largo al dármelo me rozo una de mis tetas, mi reacción fue de sobresalto y con mi brazo le tire encima el vaso con la Coca Cola huy exclame que bruta que soy y trate de limpiarle el torso con mis manos, miren al sentir el tacto de esa piel varonil y fuerte no puede más que sobarlo de una manera descarada, el hombre reacciono como yo estaba deseando hacía ya un buen rato y me agarro con sus brazos y sin mediar palabra me atrajo a su boca y me dio un beso con lengua delicioso, fue largo profundo, este tipo se tomó su tiempo y saboreo mi boca y yo me deje hacer yo saboree su saliva sentí su lengua entrar hondo en mi garganta y como los pelitos duros de su barba me rozaban las mejías y mi barbilla en resumen yo estaba en el séptimo cielo. Me levanto en sus brazos y me cogió en brazos de su sala a su dormitorio, fueron unos pocos metros pero yo sentí que eran kilómetros y la verdad tenía un poco de temor y culpa mesclados con mucho placer por estar haciendo eso pues sería la primera vez que un hombre que no era mi marido me tocaba de esa manera y pues la verdad al final pudo más la calentura, cualquier duda cualquier culpa, en ese momento no me importo, yo solo quería alargar cada momento, cada sabor, cada roce quería sentirlos completos, mi piel estaba sensible y sumamente caliente así que se pueden imaginar los roces de esas manos ásperas en mi piel fueron lo que hizo estallar la bomba. Al llegar a la cama me dejó con suavidad y se acostó a mi lado bien pegado y tomo control de mi cuerpo, me besaba y sus manos empezaron a recorrerme con pasión. Un toque fuerte, decidido, experto la verdad disfrute cada caricia, cuando sobo mis muslos yo, cuando me apretó una teta, cuando me beso el cuello despacio , cuando su mano se deslizo debajo de mi blusa y libero mis tetas de la prisión del sujetador, cuando su boca de manera impetuosa se apodero de mis pezones cuando una mano estrujaba con determinación mi teta y su boca derretía la otra teta entregada y cuando su mano encontró el tesoro entre mis muslos y su dedo pícaro rozo mi pipa por encima de mi tanga entonces yo ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh. Realmente estaba al borde del éxtasis a punto de correrme, ya con las tetas al aire y totalmente rendida al deseo sentí como mis caderas se elevaron por voluntad propia para permitir que Paco sacara mi tanga de su sitio y dejara mi coño totalmente expuesto, los ojos de este hombre brillaban con deseo, fue maravilloso cuando inclino su cabeza en dirección de mi pubis y finalmente esa lengua larga y áspera probo por primera vez el sabor de mi coño, en ese momento sentí una corriente eléctrica como serpientes que se retuercen en un frenesí, un lengüetazo y otro lengüetazo y mi voluntad se fue, me corrí un toque de su lengua en las paredes internas de mi coño y a mí ya no me importaba nada, solo deseo un buen pollón hasta el fondo Observo a Paco entre mis piernas abiertas a todo lo que dan y lo veo que se despoja del pantalón y calzoncillo, estoy desesperada deseo que me la meta entera que me taladre con su polla, que de una puta vez toque con su capullo el fondo de mi matriz realmente estoy ardiendo literalmente siento un calor y un deseo frenético. Todo el morbo de mis fantasías y las de mi marido está a punto de cumplirse, veo a Paco acomodarse entre mis piernas con su mano derecha acomoda la punta de su polla entre mis labios vaginales yo estoy con el coño chorreando, Paco la restriega arriba abajo arriba abajo. Hay yo no sé porque me está torturando le grite, estoy al borde del colapso se inclina y me besa apasionadamente yo le devuelvo el beso pero ya suplicante, Paco se incorpora y me separa y sube las piernas con sus brazos estoy completamente abierta y ofrecida como un sacrificio sexual, completamente sumisa al deseo de este extraño, finalmente siento esa cabeza como punta de lanza en la entrada misma del coño y de un solo empujón zas y me la clava, una polla más grande que la de mi marido se clavó sin dificultad llegándome hasta la boca de la matriz. Cada musculo de mi cuerpo se tensó y literalmente puedo sentir como los pliegues de mi coño se abren como pétalos de flor ante la envestida de ese macho con esa polla, siento esa carne extraña acomodarse poco a poco en el interior de mi coño y siento como los mismos músculos de mi interior se enroscan alrededor de esta lanza de carne tal cual una enredadera, experimento un orgasmo instantáneo con la primera estocada, fue brutal intenso y largo creo que Paco lo percibió con claridad pues mis caderas se están estremeciendo igual que el resto de mí, luego la gloria un segundo empujón y toda su polla se aloja dentro de mí, mis manos se apoderaron de sus nalgas y lo sostengo no quiero perder detalle quiero grabar en mi memoria estas sensaciones y la forma de su polla, esta nueva polla que estoy disfrutando es larga más gorda que la de mi marido y la puedo sentir en las paredes de mi coño sin ninguna duda que es más gruesa y me llena y extiende los pliegues del mi sexo una polla gruesa es riquísima te va rozando las paredes de tu coño abriéndose camino sinceramente esto le añade más gusto mayor y mayor calentura a la situación. Paco inicia un mete saca firme y profundo mi coño suena plas, plas, plas, plas, plas con cada envestida, este sonido me hace pensar uhhhhhhhhh sí que estoy mojada, mis pensamientos se desvanecen nuevamente presas del gusto que estoy experimentando. Logro coger a Paco por el cuello y lo beso con ganas, mis caderas ya se acoplaron a sus movimientos y estamos sincronizados, esto siempre me ha gustado, percibo como sus huevos golpean eso me encanta nuestros gritos jadeos y gemidos son fuertes y delatan los actos que dentro de ese dormitorio están follando como locos, mis gritos de gusto se podían oír a varios metros de la casa, Siiii, no pares-ummmm, ummmm. que polla tan rica tienes, Ahhhhh-que bien amor, siiiiii. Paco, Así, así, toma, toma. Siiii, dame, dame, polla follame ahhhh, La polla entraba hasta el fondo, en un mete y saca vertiginoso, que tío follando que máquina. Sigue, sigue que bien te mueves-sigue, sigueee. Siiii amor-Ohhhhh, ummm. Sigue, sigueeeee. Siiii-me voy a corrrerr, Me corroooooo, ahhhhhhhhhhhh. Me corroooooo, ahhhhhhhhhhhh. Después de unos 20 minutos y 5 corridas mías, noto que Paco arremeter con más fuerza está a punto de terminar y con una metida Y yoooooo, siiiiiiii, ahhhhhhhhhhh.,sentir a un hombre acabar dentro de una es una experiencia riquísima en sí misma es un palpitar cuando expulsa su leche que estaba hirviendo y muy espesa y luego sentir como se afloja esa hermosa polla de carne de cómo se sale de los músculos del coño es simplemente maravilloso, Paco se baja de mí y se acomoda a mi lado, yo por mi parte estoy agotada pero sinceramente fascinada por la experiencia que acabo de vivir. Eres fantástico le dije mismo tiempo que lo abrazaba con más fuerza. Tu si eres maravillosa responde él, a la vez que me acaricia el pelo. después de unos minutos me vestí y le digo a Paco que me lleve a mi casa las reparaciones pueden esperar ya me has reparado lo que tenía roto jaja, Paco me pide que me quede un rato más pero no ya tengo que volver, se viste y antes de irnos me pide un ¨regalo´´ extrañada le pregunto qué y me contesta Tu tanga déjame tu tanga , me dio risa pero accedí y le deje el tanga todo mojado, me llevo a casa y se fue, y subí a mi cuarto rapidísimo mi corazón latía y mi coño chorreaba la leche de Paco, me fui directa a la ducha.. Por la tarde que mi marido llego tenía yo una combinación de sentimientos y no sabía qué hacer mi marido me noto toda turbada y lógico quería saber que pasaba, mi marido sabe cómo tratarme y como obtener de mi lo que quiere con miedo y todo le conté lo que había pasado él me escucho sin decir nada con los ojos bien abiertos, al finalizar yo de relatarle lo que paso él me dijo una cosa que resuena en mi mente todavía ¡TE GUSTO!, luego se rio se rio como unos 15 minutos luego me abrazo y me beso y me dijo finalmente lo hiciste, hablamos de esto y me pregunto detalles yo no le escondí nada, realmente él y yo somos tal para cual el uno para el otro y no tenemos remedio entramos a este mundo y estamos juntos en esto, mi marido me dijo que la próxima ves quería estar presente y así fue pero eso es otra historia.

Autor: Rafael Categoría: Infidelidad

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Convirtiéndome en una zorra a espaldas de mi novio

2019-09-19


Un amigo mío me enseña cómo ser una zorra sin que mi novio se entere. Mi móvil emitió un zumbido en la mesilla y lo cogí. Me incorporé con cuidado de no despertar a mi novio. Lo desbloqueé y apareció la hora: las 2:02 de la madrugada. Era un audio de Adrián, mi mejor amigo. Sonreí, seguro que estaba de fiesta, con unas copas de más, y me habría grabado cantando una canción que le recordaba a mí. Me levanté para meterme en el baño y así escucharlo tranquila. - Lucíííííííía, guaapaaaaaa estoy jugando con estos a prueba o verdad y me han retado a mandarle un audio a la tía que más ganas tengo de echarle un polvo (se escuchaban las risas de sus amigos de fondo) contándoselo. Me quedé un poco en shock. Adri y yo llevamos siendo amigos un par de años y aunque es verdad que él me empezó a hablar para intentar ligar conmigo, yo por aquel entonces ya estaba con mi novio y al final entablamos una buena amistad. Siempre me dice que estoy muy buena o que si estuviera soltera intentaría algo, aunque se ha quedado en piques normales en nuestra relación. Pero admitir delante de sus amigos que yo era la tía a la que más ganas tenía de echarle un polvo era otro tema. Lo achaqué al alcohol y le contesté con emoticonos riéndose, bloqueé el móvil, y me tumbé en la cama a dormir. Me desperté tarde, Hugo hacía horas que se había ido a trabajar y yo no tenía clase en la universidad ese día. Me metí en la ducha y mientras me preparaba un café le eché un vistazo al móvil, tenía más mensajes de Adrián, de hace un par de horas, en los que me decía que tenía una resaca increíble. - Eso te pasa por beberte hasta el agua de los floreros – le contesté. Diez segundos después recibí la contestación. - Ya que tú no saliste, tendré que beber por los dos… - A juzgar por el audio que me mandaste, bebiste por los dos y por cuatro más, jajaja - Qué pasa con el audio? Digo alguna mentira? Me mordí el labio inferior indecisa. El tonteo que a veces tenía con Adrián no me parecía malo. Físicamente tampoco me atraía mucho, y aunque no es mal chico no es mi tipo. Yo soy muy feliz con Hugo, pero la monotonía en pareja a veces hacía que a mí me gustaran los piropos sutiles (y últimamente no tan sutiles) de Adri. Decidí seguirle el rollo. - No me durarías ni dos asaltos, listillo ? - Déjame demostrártelo y no pararás de repetir Noté un escalofrío. Mi vida sexual últimamente había estado menos activa de lo normal (todos pasamos por esas rachas) y ese comentario había hecho que mi líbido despertara. - Tantas ganas tienes de demostrármelo? - Muchísimas. Tantas, que anoche cuando llegué a casa borracho me masturbé pensando en ti. Eso me pilló desprevenida. ¿Tanto le excitaba? Pensar que producía ese efecto en Adrián, con quien nunca había hecho nada físico más allá de un par de abrazos me calentó. Fui al baño y me eché un poco de agua. Me miré los pezones en el espejo, se marcaban a través de la camiseta del pijama y la causa no era precisamente el frío. Me vibró de nuevo el móvil. - Me imaginaba que te pillaba desprevenida en tu portal, que te agarraba del brazo, te ponía contra la pared y te besaba. Tú al principio te resistías, pero luego me pedías que te follara muy duro. Joder. Adrián sabía perfectamente que ese rollo me excitaba. Me encanta que me dominen y que a veces me traten bruscamente. Metí mi mano dentro de mi tanga, acariciándome el clítoris. Me sorprendió notar lo mojada que estaba. Me imaginé lo que Adrián me había dicho y en un par de minutos llegué al orgasmo. En cuanto me corrí me di cuenta de lo mal que estaba todo aquello. Un nuevo zumbido me avisó de otro mensaje. - Perdona, Lucía, me he pasado. No te enfades mucho por favor, sé que no son formas de hablarte - No te preocupes Adri, hay confianza, pero mejor no me vuelvas a decir estas cosas - Te ha gustado, verdad? Podría haber contestado que no y haber zanjado el tema. Pero no podía obviar el hecho de que me acababa de tocar pensando en cómo me follaba salvajemente en un portal. - La verdad es que sí. Por eso es mejor que no me lo vuelvas a decir - Lo suponía. Tranquila, no vuelvo a sacar el tema. Suspiré tranquila mientras le contestaba con un “gracias” y cambié de tema. Eran las ocho de la tarde y noté unas llaves abriendo la puerta de casa. Hugo entró por la puerta con cara de cansado, aunque sonriendo. Se acercó a darme un beso y cuando se iba a apartar lo acerqué a mí y le di un beso más intenso. Me miró sonriendo. - ¿Qué pasa, tienes ganas de fiesta? Asentí y volví a besarle con más ganas. Me apreté contra él notando su erección. Estaba muy cachonda y deseaba que me follara duro. Sin dudar me agaché y saqué su polla del pantalón. La metí en mi boca y Hugo gimió, pero me apartó en seguida. - Joder Lucía, si sigues me voy a correr. - Fóllame ya entonces – contesté mientras me ponía en pie. Hugo no dudó. Agarrándome de las caderas, me giró e hizo que me apoyara en la mesa de la cocina. Metió un dedo en mi coño, asegurándose de que estaba mojada. Entonces noté como salía su dedo y me metía la polla hasta el fondo. Gemí de placer, sintiéndome llena por fin. Llevaba fantaseando y tocándome toda la tarde. Esto, lejos de calmarme, me había calentado aún más. Las embestidas de Hugo eran duras y profundas, me clavaba los dedos en la cintura y resoplaba excitado. Yo no tardé en percibir el hormigueo precedente al orgasmo, y al notar sus embestidas más rápidas, decidí tocarme el clítoris para llegar juntos. Hugo metió su polla hasta el fondo, llenándome de semen, justo en el momento en el que yo me corría. Salió lentamente de mí y noté el líquido resbalar por mis muslos. Me dio un beso en la frente y se metió en la ducha. Yo me quedé parada unos segundos antes de limpiarme, consciente de que el culpable de mi calentura no había sido mi novio. Esa noche, con Hugo ya dormido a mi lado, volví a recibir un mensaje de Adri. Era un enlace de twitter. Entré y apareció un video de un chico penetrando a una chica muy fuerte mientras le agarraba del cuello. Volví a sentir un escalofrío cuando apareció un nuevo mensaje: - Así me gustaría follarte - Adri, esto no está bien - No está bien, pero sigues hablándome, así que en el fondo te gusta. Sabía perfectamente que lo normal era decirle que parara, que no podía seguir diciéndome eso, pero me encantaba leer e imaginar lo que Adrián me haría si tuviese oportunidad. Tuve que tocarme una vez más, con Hugo al lado, teniendo cuidado de que no se despertara; mientras Adrián me decía guarradas Los días pasaban y mis conversaciones con Adrián eran relativamente normales hasta que llegaba la noche y tornaban a chats eróticos, aún cuando Hugo dormía a mi lado. Me sentía culpable, pero en el fondo no había hecho nada. Un par de conversaciones calientes por Whatsapp no era poner los cuernos, y en mi mente tenía la situación controlada. Era jueves y me estaba preparando para salir de fiesta con mis amigas. Falda y body negro muy escotado. Me puse deportivas para ir más cómoda y me despedí de Hugo con un pico. Eran las 2 de la mañana y mis amigas decidieron que era buena hora de pedir unos chupitos. Así que me ofrecí a pedir mientras ellas guardaban el sitio. Me acerqué a la barra intentando hacerme un hueco entre tanta gente. Mientras intentaba llamar la atención del camarero noté una mano sobre mi cintura. Me giré enfadada y entonces vi a Adrián sonriéndome. Me sonrojé. Era la primera vez que nos veíamos desde que nuestras conversaciones habían subido de tono. Una cosa es decir guarradas por Whatsapp y otra estar cara a cara. - ¿No me vas a saludar o qué? – dijo Adrián arqueando una ceja. Sonreí nerviosa y le di dos besos. Nos preguntamos lo típico, que tal, con quien has salido, que de gente hay, etc. - Que guapa estás – dijo Adrián de improviso. Me puse nerviosa. Me lo había dicho muchas veces, pero esta vez era diferente y sé que él también podía notarlo. En ese momento el camarero me sirvió los chupitos y Adrián me ayudó a llevárselos a mis amigas. La noche avanzaba y yo cada vez estaba más cómoda con la presencia de Adrián, posiblemente por culpa del alcohol. De un momento a otro le perdí de vista y vi que se estaba liando con otra chica al otro lado del bar. Apreté la mandíbula. Normalmente me habría alegrado de que ligara, pero esa noche no se que me pasaba. Estaba celosa. De repente se me quitaron las ganas de seguir bebiendo y bailando. Solo quería llegar a casa. Les dije a mis amigas que no me encontraba bien y que me iba a casa. Pensé en despedirme de Adrián, pero estaba ocupado. Mientras salía del bar le daba vueltas a la cabeza, pensando en porqué me ponía celosa cuando Adrián es mi amigo y yo tengo novio. De pronto noté una mano agarrándome del brazo y tirando hacia a mí. - ¿Dónde vas? – era Adrián. No había rastro de la chica con la que se estaba liando. - A mi casa, no me encuentro bien. – adrián me miró sorprendido. - Si es muy pronto, sobre todo para ti. Venga quédate un ratito más, si nos lo estamos pasando genial. - Te lo estás pasando genial tú, querrás decir. – no debería de haber dicho eso, pensé. - ¿Te has picado? - No. Me mordí el labio inferior, mirando al suelo. Adrián suspiró. - Lucía… No hagas esto más difícil. Lo de estos días ha sido una bobada. Tú no vas a engañar a Hugo, asique si tengo oportunidad de follar con otra pues es lo que voy a hacer. Estas rabietas que te las aguante tu novio. - Me estás tratando como una cría. - Es que es como te estas portando. - Tan cría no seré cuando te pongo la polla tan dura que te tienes que tocar pensando en mí. Eso le pilló desprevenido. Me cogió de la mano y me apartó a una calle en la que casi no había gente. - ¿Y tú qué? ¿No te tocas pensando en mí? - No. – mentí. Se acercó a mí, con sus labios a unos centímetros de los míos. - ¿Seguro? Su mano empezó a subir por mis muslos hasta que llegó a mi tanga, lo acarició y paró. El corazón me iba a mil. - Seguro. Yo quiero a Hugo. - Puedes querer a tu novio y que yo te ponga cachonda. No tiene que ver. Volvió a mover la mano que tenía sobre mi tanga. Esta vez apretó un poco más. Lo estaba mojando de lo cachonda que estaba. Adrián seguía mirándome a los ojos, esperando una respuesta. - Voy a seguir hasta que me lo reconozcas, Lucía. – movió la mano, apartando la tela del tanga hacia un lado y posando sus dedos directamente en mi clítoris. Solté un suspiro. - Yo... no puedo hacer esto – dije al fin. - Entonces quieres, pero no puedes. Asentí. Sus labios rozaron los míos y me acarició el clítoris, produciéndome una descarga de placer por todo el cuerpo. Gemí. - Estás hecha toda una zorrita, eh. Le intenté besar pero se apartó. Me miró sonriendo. - Creo que aún no te has enterado, pero aquí el que manda soy yo. Los besitos con tu novio. Empezó a andar alejándose de mí. Le seguí. Paró en un portal que tenía la puerta abierta, entró y entonces me dijo: - Chúpamela, zorra. Ni lo pensé. Estaba tan cachonda que me lancé a su bragueta de rodillas. Saqué su polla que ya estaba durísima. Me la metí en la boca hasta la mitad, despacio, mojándola con mi saliva. Adrián me cogió la cabeza y empujó, haciendo que me la tragara entera. Al cabo de unos segundos tuve una arcada y él la sacó mientras yo tosía. - Tendré que enseñarte a hacer mamadas. Volvió a cogerme de a cabeza y empezó a follarme la boca despacio pero manteniendo el ritmo, siempre llegando hasta el fondo. Al cabo de unos minutos aprendí a respirar y él aumentó el ritmo. Me notaba el tanga empapado, me encantaba sentir como me estaba usando, me sentía una zorra. De pronto me agarró la cabeza con fuerza y se corrió en mi garganta. - Joder, has nacido para que te follen la boca. Trágatelo todo. Me lo tragué y me levanté. Yo seguía muy cachonda, pero él se la había guardado y estaba saliendo del portal. Le seguí. - ¡Espera! ¿Dónde vas? - A mi casa, son las 6 de la mañana – dijo metiéndose las manos en los bolsillos. - ¿Me vas a dejar a medias? – el calentón se me había pasado y me estaba enfadando. Adrián se giró, y me puso contra la pared. - Lucía, ya te lo he dicho antes. Aquí mando yo. Las rabietas con tu novio. Nadie te ha obligado a hacer nada, es más, creo que lo has disfrutado. Se apartó un poco y me acarició la mejilla. - Estoy seguro de que serías una buena zorra, solo necesitas que te enseñen. Para el sexo bonito ya tienes a tu novio. Cuando se te pase el enfado, me avisas. Me quedé mirando como se iba mientras pensaba en lo que había hecho. Lo peor es que me había encantado. Pero estaba enfadada por haber dejado que Adrián me usara así, y lo peor es que había engañado a Hugo. Me prometí a mi misma que no volvería a hablarle, pero en el fondo Adrián sabía muy bien lo que había hecho. Me había dejado con ganas de más.

Autor: Lucia Categoría: Infidelidad

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De Detectives y fiestas parte 1

2019-09-17


Yo mi amigo su novia y mi novia bisexual tenemos un fin de semana increíble. Ha sido una de las mejores experiencias de mi vida, jamas pense que podia sentir tantas cosas deliciosas a la vez, soy Sebastian y tengo 28 años y he vivido una experiencia tan genial que no puedo dejar de compartirla, todo empezo cuando apenas tenia 23 años, estaba aun en la universidad haciendo el ultimo año de carrera, mido 180 cm, no voy regularmente al gym pero si que hago ejercicio en casa a diario para mantener la forma, no soy el tipico musculoso, pero el haber practicado deportes desde temprana edad hace que tenga un abdomen marcado y un torso muy furte, tengo ojos cafes claros y cabello negro, mi piel es morena. Uno de mis mejores amigos es Diego, compartimos al afision por la adrenalina y la alta velocidad, es un chico de mi edad mide al rededor de 170 cm es un no tiene el fisico tan cuidado, su complexion es un poco gruesa pero tiene esa personalidad arrollado que siempre llega bien a las chicas. Una tarde de jueves despues de terminar un juego de futbol vi que habia venido a verme con su chica, Johanna una mujer preciosa, tenia un año menos que nosotros, su cabello negro y largo llegaba hasta el fin de la espalda donde lo recibia un culo precioso, se le notaba muchisimo el tiempo que invertia en el gym para lucir eseespectacular trasero, que hacia una sintonia perfecta con un cintura diminuta sin ningun asomo de grasa tenia unos senos no tan grandes ni tanpequeños pero perfectos para el tamaño de mi boca... =D ademas de tener una carita preciosa de las que parece que no rompe un plato pero en el fodo sabemos que los rompe todos Cuando los vi me acerque a saludar, pues me daba alegria ver a mi amigo, ademas de lo bien que se sentia saludar a su chica de dos besos y el abrazo habitual. Yo - Que sorpresa tenerlos por aqui!! a ver si algun dia te animas a jugar con nosotros - le dije a Diego - Ya sabes que eso no es lo mio, a mi dame una moto rapida y sere feliz - respondi Diego sonrriendo - Amor diselo rapido que tenemos prisa - interpelo Johanna mientras tocaba el ombro de Diego demostrando prisa - Es verdad- dijo Diego, quien mirandome con sierta complicidad se bajo de la motocicleta en la que venia y me llevo a un lugar alejado de todos - Mira Sebas mañana todo el dia tengo planeado quedar con una chica con la que he venido saliendo hace mas o menos dos años, llevo preparando un mes esta salida, pues ella cumplio años el mes pasado pero creo que Johanna esta sospechando algo y ha sido muy dificil concretarlo todo, tengo la coartada ideal, creo que todo va genial, le he dicho a Johanna que tenia que estar con mi madre todo el dia, pues tiene unas revisiones de rutina programadas para mañana -Genial que bien lo has acomodado cabron- le respondi - Que ha pasado -le pregunte - Pues venimos de casa de la tia de Johanna, su tia nos ha invitado a comer y ha sido muy amable, despues de la comida, cuando tomabamos el cafe, se ha tornado todo diferente, pues ella piensa que su esposo le esta siendo infiel y ha estado revisando su telefono en el que ha visto conversaciones algo sospechosas pero nada comprometedor y nos ha dicho que habia leido en el telefono que tenia una cita mañana en la tarde, por lo que nos ha pedido que le sigamos, como si fuesemos detectives privados para saber si se esta viendo con alguna otra chica, Johanna ha dicho que si, sin pensarselo, pero yo no podre estar, pues ya te dije que estare dando un regalo de cumpleaños que me dejara sin leche por lo menos una semana... - Y que tienes en mente? - pregunte sin entender - Pues como tu mañana viernes no tienes clase en la tarde, estaba pensando si te apetecia ser tu el investigador privado - dijo Diego con una sonrisa burlona en su cara - Ni lo pienses - dije yo - Recuerda que los investigadores privados facturan muy bien, 200€ no le vienen mal a nadie por una tarde viernes, ademas no estaras solo, Johanna quiere tambien estar para tener a su tia informada de primera mano - dijo Diego Yo mire a Johanna que aun estaba en la moto expectante al resultado de la conversacion que estabamos teniendo Diego y yo, de solo ver lo bien que se veian esos vaqueros en su culo delicioso y pensar que podia pasar toda la tarde con ella no me quedo ninguna duda... teniamos que ayudar a su tia, ademas que en tiempos de universidad 200 € vienen genial para los gastos y fiestas. - A que hora empiezo Jefe - fue mi respuesta seguida de una sonora carcajada a la que Diego se unio. Nos dirijimos a donde estaba Johanna quien esperaba con ansias el resultado de la conversacion, despues de darme un abrazo delicioso por haber aceptado y acordar que pasaria por ella a su casa a las 3pm me despedi de ellos y cada uno se fue a su casa. Al dia siguiente desde que me levante estaba espectante por lo que iba a pasar, era una mezcla de adrenalina, incertidumbre y algo de alegria por ver esa mujer que la verdad despertaba muchos pensamientos en mi, y en todo el que la veia, pues no pasaba desapercibida en ninguna parte. Cuando llegue a su casa le envie un mensaje *Ya estoy abajo, te espero detective Instantaneamente contesto a pesar de no estar en linea *en un minuto estare contigo Cuando salio por la puerta me quede anonadado, estaba increiblemente preciosa, traia el cabello suelto, unas gafas de diseñador una minifalda de cuero muy pegada al cuerpo que le hacia esa forma de guitarra de su cuerpo, tenia una blusa de tiras y una Chamarra de jean abierta; se acerco y me dio los dos besos y el abrazo que, esta vez sin su novio presente fue mucho mas largo y mucho mas intenso. -Woww vaya detective - fue lo unico que pude decir en ese momento, pues intencionalmente dio una vuelta y vi ese precioso culo que me tenia loco. - ¿Te gusta? - pregunto con una mirada algo coqueta - Nada mal para una detective - Conteste recordando que era la novia de mi amigo y que debia discimular - Nos vamos? - Claro, vamos que sale a las 15:00 de la oficina - Despues de esto se subio a la moto y me abrazo para enrrutarnos hacia el lugar de trabajo del esposo de su tia. En el camino notaba que sus manos timidamente acariciaban mi abdomen, pero no queria entrar de lleno en el juego, pues seguia en mi conciencia el peso de que estaba con la novia de mi amigo; cuando estabamos llegando a la oficina de el esposo de su tia, Johanna vio como se subia a su automovil y empezamos a seguirlo a una calle de distancia, nos llevo hasta una zona de restaurantes en una zona pija de la ciudad y entro a uno donde lo esperaba una chica, se saludaron con dos besos, ella tenia bolsas con el logotipo del restaurante y ambos se dirijieron al automovil, arrancaron y nos llevaron camino a las afueras de la ciudad, donde habia un parque, donde se solia hacer picnics y pasar tiempo, habia gente fumando y otros muy cariñosos, ellos llevaban una manta y la pisieron en el cesped y empezaron a comer y a tratarse de manera muy cariñosa, nosotros nos ubicamos a unos 50 metros de ellos cerca de unos arbustos que nos ayudaban a mimetizarnos en el parque, Johanna empezo a tomar fotos con el telefono mientras lo criticaba. - Es que sois iguales todos, uishhh!!! Yo solo podia atine a sonrreir y replicar - es que hay mujeres que te hacen perder la cabeza y te hacen dar ganas que se te olvide todo -Todo - respondio ella con una medio sonrrisa en su boca - Si todo, hay mujeres que te dan ganas de tener amnesia - le dije yo mientras la miraba de ariba a abajo Ella me miro y se quedo pensando un poco para despues decir - A veces esta bien desconectar - mientras se acariciaba el cabello y me miraba fijamente. De repente se nos acerco una parejita y el chico nos pidio fuego, ellos venian cogidos de la mano, y encendieron un porro se quedaron un momento y le ofrecieron el porro a Johanna quien sin dudarlo lo tomo en su mano y le dio dos profundas caladas, me lo paso en la mano pero en ese momento no me apetecia fumar asi que se lo devolvi al chico, Johanna se rio y dijo - Es que es mas tonto solo le gusta si se lo doy yo - le pidio el porro al chico, le dio una calada profunda y se vino hacia mi y me dio un beso en el que me paso todo el humo que habia en su boca, se acerco a mi oido y me susurro - Hoy nos disfrazamos tu y yo de novios, para desconectar un poco. Yo estaba euforico, sus labios tenian un sabor delicioso mi pene de inmediaro se puso super duro, en ese momento me recoste contra un arbol y la tome de la cintura, ella se acerco a mi de espalda y me permitio ver en primera plana ese culito delicioso que tanto me gustaba y tantas pajas habia inspirado en mi, no me lo pense y la acerque a mi para que notara lo duro que me habia puesto la polla con esa situacion y se la acomode justo en medio de ese par de nalgas deliciosas que tenia, en cuanto sintio mi pene en medio de su culo me miro y se mordio el labio haciendo una especie de gemido "mmmmhmmm" seguimos hablando con esta pareja, la verdad no me acuerdo de que, yo solo podia tener mi foco en ese culo que tenia pegado a mi pene y en como le estaba acariciando ese abdomen cuadrado y duro, se giraba y nos besabamos seguido y hacia movimientos con su pelvis para pegarse y alejarse de mi, yo le daba besos en el cuello por la espalda y le hacia sentir mi respiracion en su oreja, el nivel de exitacion era altisimo. estuvimos por un largo tiempo asi hasta que sono mi telefono *como van - pregunto Diego Se lo enseñe a Johanna quien reacciono alejandose un poco y mirando hacia donde estaba el esposo de su tia -Joder donde Estan? Me jire y el esposo de su tia ya no estaba en ese lugar, nos habiamos enfocado tanto en ese tiempo delicioso que no nos dimos cuenta cuando se fueron, menos mal que Johanna habia tomado esas fotos y podiamos justificar la salida como detectives... *Camino a casa le conteste, ¡¡¡Lo tenemos!!! - le conteste, pensando en las fotos que Johanna le habia tomado y entendiendo que eran prueba suficiente. * Esta noche celebramos enla disco entonces!!!- Contesto Diego Johanna solo se reia y nos dimos un beso largo, ella estaba super exitada y yo aproveche para apretar esas deliciosas nalgas a las que tantas ganas le tenia y acercaba su sexo al mio a lo que ella respondia con suaver gemidos. En ese momento de mi vida yo salia con una chica que se llamaba Carolina, Caro era una rubia de ojos verdes bajita, mas o menos 160cm cabello ondulado con unas tetas hermosas, tenia una cintura pequeña y un culo delicioso pues hace poco se habia hecho un "retoque" estetico del que habia salido con una figura mucho mas definida; la llame y le invite para salir esa noche. Lo que mas me volvia loco de Carolina era su tendencia bisexual, lo que a veces me permitia salir de fiesta con mis amigos y llegar a casa y encontrarla con algun ligue en casa y que todo se volviera una locura... pero eso hara parte de otro relato Salimos los 4 a la disco Johanna Carolina habia optado ambas por vesidos muy muy cortos Johanna traia uno negro sin mangas con cuello alto pero que le permitia mostrar ese trasero en todo su explendor unas sandalias y el cabello recogido en una cola alta, Carolina tenia el cabello suelto, con un vesito de flores con un escote infinito que permitia deleitarse con ese par de senos preciosos. Estuvimos en la disco bailando y gozando durante un largo tiempo y despues de vairas copas, los bailes empezaron a ser un poco mas pegados, mas insinuantes, yo bailaba con Carolina y Johanna bailaba con Diego, pero me miraba de reojo mientras bailaba muy pegada su novio, Carolina la miraba y se reia, se acerco el oido y me dijo -Es contigo o conmigo? - mientras sonrreia y se pegaba mucho mas a mi, yo obviamente tenia la polla levantada y cada vez era mas dificil discimular la ereccion, - Vamos al apartamento ya!! te quiero romeper ese llenar esa conchita de leche - le susurre a Carolina Carolina me tomo de la mano y nos acercamos a Diego y Johanna, Carolina les dijo - Seguimos en el apartamento los 4? Diego no tenia muchas ganas, pues habia dejado toda su energia en la tarde con el cumple de su amante, pero Johanna de inmediato respondio -Siiii que buenooooo Diego no tenia ninguna excusa para negarse asi quenos enfilamos hacia el apartamento, compramos unas cervezas decamino y llegamos, Carolina puso algo de musica, empezamos a bailar y a tomar cerveza, pusimos las luces bajas y cuando ya todos habiamos acabado la cerveza, menos Diego que no tenia ganas de estar ahi, nos sentamos en el sofa Diego y Johanna en el grande y Caro y yo en el pequeño, ella se sento en el apoya brazos y me empezo a besar, pero miraba de reojo a Johanna y me decia al oido -Me la quiero follar - mientras me acariciaba acariciaba mi pene que estaba a punnto de salir solo de mi pantalon Johanna nos miraba y empezo a Besar tambien a Diego quien estaba algo apatico, sin energia =D, Carolina por su parte fue al baño y se quito las bragas y los brasiers dejando sus hermosas tetas casi al aire y abriendo sus piernas ofreciendole una vista VIP a Johanna de esos labios deliciosos que ya estaban bañados en sus jugosyo yo empece a besar encima del vesito las tetas de Carolina, y a acariciar su culo bajo ese vesido diminuto que tenia desde el telefono puse las luces mas bajas y empece a acariciar las piernas de Carolina, rosaba con mis dedos sus labios y Carolina Se estremesia, su respiracion empezo a ser mas agitada y el calor se apodero del ambiente - Mejor nos vamos no? - dijo Diego - Ya esta muy tarde y hemos tomado cervezas, mejor no quedamos aqui en el sofa cama - replico Johanna - Pues nosotros vamos a la habitacion un momento - dijo Caro mientras se levantaba y acomodaba su vestido. Nos dirijimos a la habitacion Caro les trajo algunas mantas y almohadas y cuando llego a la habitacion de nuevo yo estaba ya sin ropa, solo tenia los boxers puestos, caro entro y se vino directo a mis boxers, saco mi polla y lamio algo de liquido preseminal que tenia y empezo a chuparla con muchas ancias primero hasta la mitad pero despues entraba hasta el fondo y con sus manos acariciaba mis testiculos, yo me recoste en la cama y la gire para tambien empezar a chupar su vagina que ya estaba dilatadita y muy muy muy mojadita, empece a lamer sus labios, a rodear su clitoris mientras acariciaba sus nalgas y se las arañaba ella solo genia y gemia duro para que todo mundo pudiera escuchar cuanto le gustaba - comemela mas!!! comemela mas!!! asi, asiiiiii yo empece a meter mis dedor dentro de su cuevita deliciosa y calientita y ella solo gritaba y chupaba y chupaba delicioso, todo el cuerpo de Carolina epezo a estremeserce, y mi boca se lleno de el fruto de su delicia, por lo que se giro y empezo a acariciarse el clitoris con mi glande, a Carolina le encantaba tener mis 18cm dentro esa arqueda hacia abajo y gruesa polla mia, la hacia gritar como si estuviera poseida empezo a sentarse encima de ella en cuclillas mirandome de frente y permitiendome ver un primer plano de sus tetazas rebotando y pidiendo ser lamidas chupadas y mordidas, me acerque y empece a lamerlas mientras con la mano la tomaba de la cintura para que bajara hasta el fondo y recibiera todo el poder de mi polla, luego de un momento se giro y me acomode el la orilla de la cama para que ella esta vez de espalda se sentara en mi polla y me permitiera tener al alcace mi mi vista y mis manos ese culo blanco y delicioso que rebotaba en mi abdomen, se lo apretaba y dirijia la cadencia de la penetracion atravez de esas nalgas deliciosas despues enmpece a acariciarle el clitoris con la mano derecha mientras manipulaba su delicioso culo con la izquierda, tome liquidos de su vajina y empece a acariciar su ano con un deditoy Carolina empezo a gritar de placer cuando sintio que mi dedo entraba campante por su culo delicioso. - Si si siiiiii, asiiiii no pares, dame asiiii, que rico asiiiiii - gritaba Carolina mientras acariciaba mis testiculos con sus manos - Dame leche, llename de leche que me corro, me corooooo acelere el ritmo con mi mano en su nalga y vi como se aqueo hacia atras y dio un grito profundooo "ahhhhhhhhhhhhhh ahhhhhhhhhh" -Ponte en 4, ponte en 4 le pedi - a lo que accedio sin rechistar y empece a embestirla por la vajina pero ahora con dos dedos dentro de su ano, que ya estaba perfectamente dilatado a lo que Caro respondio agarrando mi pene y sacandolo de su vagina para meterlo profundamente en su culo yo sin piedad, desde el primer momento lo introduje hasta en fondo, ella dejo caer su cama al colchon, empezo a acariciar con su mano derecha sus senos y con su mano izquierda si clitoris, yo la tome del pelo y empece a marcar el ritmo de la penetracion halando su cabello y cada que chocaban nuestros cuerpos venia un gemido de Carolina ella empezo a anuncia su corrida y me acaricio los testiculos llevandome aun orgazmo largo y profundo, llenando su culo de leche y viendo como salia esta leche de ese culo delicioso. ([email protected])

Autor: Sebastian Categoría: Infidelidad

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De verdad te gusta tanto el sexo oral?

2019-09-16


Una mujer casada deseando tener un encuentro morboso que la haga disfrutar sobre todo de sexo oral, tema en el que su marido flojea. DE VERDAD TE GUSTA TANTO EL SEXO ORAL? Eso fue lo que me pregunto cuando la conversación del chat empezo a hacerse más intima. Los 2 estabamos casados y ambos queríamos un encuentro sexual que fuese intenso, que nos hiciera estemecer al recordarlo. Me gusta que los encuentros con mujeres casadas sólo sean una vez, nada de complicaciones, es cierto que a veces "reincido" pero dejando pasar tiempo y solo con aquellas mujeres que se portan muy bien en la cama. Disfruto calentandolas, me gustan las mujeres ya de por si calientes, señoras en la vida y muy putas en la cama. Que le iba a decir, pues que ninguna se había quejado, y que lo mejor no era hablar sobre ello, sino probarlo. Se que soy bueno con el sexo oral, no es que ninguna se haya quejado, sino que la mayoría quedan sorprendidas y agradecidas. Me dijo que no tenia mucho tiempo libre y que su marido era un tanto celoso, por lo que lo mejor que podíamos hacer era aprovechar una época que ella tuviera mucho trabajo, que sacaba adelante haciendo alguna hora extra, y quedar en su lugar de trabajo, un oficina en un piso céntrico en la ciudad. Me explico que la semana siguiente tenían mucho trabajo y que iba a quedarse casi todas las tardes una hora mas en la oficina, que tenía las llaves y que se encargaría de que ese día no hubiera nadie. Por mi encantado, he de decir que tampoco me importaba que me pillasen follandomela, al fin y al cabo no conocia a nadie en ese negocio y la única que se jugaba su reputación era ella. Al parecer alguien le había hablado de mi, y tenia ganas de echar una cana al aire, y como decía que su marido no conseguia llevarla al orgasmos comiendole el coño pues quería probar si realmente yo era tan bueno como presumia. Quedamos en tres días, yo acudiría sobre las seis y media de la tarde y tocaría 2 veces el timbre y al minuto otras 2 veces. Asi lo hice, fui vestido bastante normal, con mis vaqueros y una camisa de manga larga, me gusta que el sexo casual sea de verdad casual, a no ser que la mujer quiera verme vestido de manera especial. Alli llegue, con 5 minutos de retraso, me gusta hacerme de rogar, jejeje eso le dan un poco de más emoción. Alguna vez me ha pasado que a pesar del intercambio de fotos a la chica no le ha gustado mi aspecto, y al final todo a quedado en agua de borrajas. Esperaba que esta no fuera una de esas veces, no es lo normal, por que con la incertidumbre y los nervios las mujeres suelen calentarse bastante y en cuanto llegas y te lanzas de la forma que creas conveniente acorde a la personalidad de la mujer y sus espectativa la cosa suele rodar. Toque con la contraseña adecuada y abrieron la porteria sin preguntar nada, subi en el ascensor hasta la oficina y encontre la puerta abierta ligeramente, empuje y alli estaba ella, una rubia con una cara preciosa, algo entrada en carnes pero con un cuerpo muy atractivo mucho mejor que en las fotos, con un minivestido con mangas, que mostraba ligeramente su escote, de color azul con flores blancas. Le dije hola y se acerco a darme un beso, ante esos labios tan sensuales y claramente recien pintados de rojo intenso, y sabiendo que lo que ella buscaba era sobre todo sexo oral, le robe directamente un beso en los labios, entre abriendo los mios pero todavia sin meter la lengua. Quedo ella sorprendida pero claramente le gusto el beso. Un minuto dijo, poniendose ligeramente colorada, cerrando la puerta con la llave por dentro. Me indico que la siguiera a una habitacion que resulto ser la sala de reuniones, con una alfombra mullida y claramente cara y una mesa enorme ovalada de madera maciza y clasica donde perfectamente se podian sentar 12 personas. En ese momento me fije que debajo del vestido llevaba unas medias con liguero, negras y agarrandola de la mano la giré y esta vez si le plante un morreo metiendo ya parte de mi lengua dentro. Mientras con mi mano derecha toque su trasero firme y redondo, comprobando que llevaba un tanga también. Tras separar las bocas un momento la volví a besar, pero esta vez deje que fuera ella la que metiera su lengua en mi boca. Nos besamos un par de veces mas, y ella estaba ya claramente caliente, solto un par de botones que mantenian sujeto su vestido y lo dejo deslizar sensualmente hasta la alfombra. Ya la tenia delante mia y estaba seguro que se habia cambiado la ropa interior mientras yo llegaba, no creo que hubiese ido asi a trabajar desde antes. Llevaba un conjunto negro de lenceria con sujetador que realzaba sus firmes y hermosas tetas, debia de tenia una talla mas bien grande, pero se mantenian tiesas, bajo el encaje del sujetador asomaban las aureolas de los pezones, oscuras y grandes de esas que te dan ganas de chupar y pellizcar. A juego con el sujetador el tanga y el liguero, el tanga tenia también encaje y el triangulo era de una transparente y suave tela que mostraba su vulva totalmente depilada. No perdi el tiempo y me deshice de mi camisa, mientras disfrutaba del espectaculo de esa hermosa rubia que tenía un gusto exquisito para la ropa interior. Ni que decir tiene que mi entrepierna ya empezaba a tener un bulto importante, no es que yo tenga una gran herramienta, pero cuando se me pone dura marca su forma en el pantalon. Ella miro mi boca, que ya habia probado con los besos y puso su mano encima de mi verga, yo aproveche para empujarla del culo acercandola hacia mi para que sintiera mi bulto rozar su coño por encima de su tanga. La reacción de ella no se hizo esperar, sonriendo picaronamente, se separó lo justo para bajar mi cremellera, soltar el cinturon y el boton del pantalon y bajarlo junto con los boxer ligeramente para poder ver mi polla, sus ojos brillaban con satisfacción y su cara tenia una mueca traviesa que me puso a mil. Mientras ella metia su mano para apretarme la polla, aproveche para soltar el sujetador y dejar los tirantes caer por sus brazos liberando aquellas preciosidades de su prision. Se me hacia la boca agua deseando chuparlas y besarlas. Pero volvi a besarla en la boca, apretando contra mi pecho su cuerpo para sentir sus duros pezones. Ella movio los brazos para librarse del sujetador y yo le bese y lamí el cuello, ella levanto su cara facilitando el trabajo de mi boca. Mientras con mi mano toque su entrepierna en el punto mas bajo, el tanga estaba totalmente mojado. Bese y lami sus hombros y luego levemente chupe su pechos, un estremecimiento recorrio su cuerpo y un suspiro salio de su gargante. Paré para quitarme los zapatos, pantalones y boxer, Y en su cara vi una muesca pues estaba claro que esa leve interrupción no era de su agrado, para compensarla meti los dedos de una mano en mi boca y los chupe uno a uno, para luego subir con mi boca y mi lengua por el interior del brazo, la zona mas sensible hasta llegar a su axila, perfectamente depilada para la ocasion. De ahi volví a los pechos y ya una de sus manos descansaba sobre mi cabeza, signo claro de que no deseaba que el paseo de mi boca y mi lengua terminase alli, Mientras con su otra mano acariciaba mi espalda. Una vez que ya estube comiendole las tetas un rato, segui lamiendo y besando hacia abajo, parando ligeramente en su hombligo, bien definido y precioso, donde habia un piercing con el que jugué con mi lengua. Para gozo de mi compañera, por fin llegue a su tanga y bese y lami sobre la tela, cosa que probocó gemidos de su dueña, luego tiré con mi boca para abajo, descubriendo esa bulba mojada y su clitoris marcado en el centro. Solte el liguero y le dije "quiero que te dejes puestas las ligas, el liguero, las medias y los zapatos de tacón. Voy a quitarte solo el tanga, Lo deslice hasta abajo, donde con un experto movimiento de sus pies salio despedido por encima de la alfombra. Volvi a subir hasta donde las medias dejaban al descubierto sus suaves piernas y empece a lamer hacia arriba, hasta llegar al coño, que para entonces ya tenia tan empapado que se veian las gotas en la entrepierna. Rocé con mi lengua el coño saboreando su esencia pero no paré, baje hacia la otra pierna que quería recorrer con mi boca y mi lengua también. Eso la sorprendió dejandola deseando ya tener mi boca ya comiendole el coño. Entonces la empuje levemente hasta el borde de la mesa y levantandola puse su culo sobre ella y sus tacones sobre mis hombros, dejando todo su coño mojado y reluciente abierto totalmente a mi, con su boton del placer hinchado y colorado. Entonces puse mi lengua abriendo los labios con ella y recorrí todo su coño de arriba abajo lentamente recogiendo parte de sus líquidos, ella ya sujetaba mi cabeza con sus manos, pidiendome que le trabajase el clitoris, pero yo mantuve el ritmo y la hice desearlo mas todavia, mi lengua se abrió camino en su vagina provocandole placer que expresaba con leves gemidos, luego pase a poner mis labios encima de su clitoris abriendolo, succionandolo y por fin lamiendolo y alternando lamidos y golpes con mi lengua. Empece con un ritmo suave, y fui acelerando, me propuse conseguir que se corriera 2 veces, notaba en mi barbilla como su coño se mojaba mas y mas. Su mano sujetaba ya mi cabeza con fuerza, y ella gemia cada vez mas fuerte, y yo seguí lamiendo y su clitoris cada vez mas rapido y con mas fuerza. Soltó un grito como de animal salvaje, su coño se apreto contra mi boca, mientras mis manos pellizcaban levemente sus duros pezones, y su cuerpo se arqueó acompañando aquel genial orgasmo, ni que decir tiene que mi verga estaba dura como una piedra esperando su turno. Baje mi boca a su vagina para degustar el fruto de mi esfuerzo, tenia un sabor genial, como era de suponer, de esa forma ella se relajo un poco despues del orgasmo. Calcule un minuto o minuto y medio y con mi boca volví a recorrer el camino hacia su clitoris de nuevo, no sin antes meter todo lo que pude mi lengua en su vagina unas cuantas veces, como si de una pequeña verga se tratara, lo que le hizo volver a gemir de gusto pero mas levemente. Su mano sobre mi cabeza se tenso, esta vez baje una de mis manos a su coño y mientras volvía a comerle el clítoris de esa manera que yo lo hago, la penetre primero con 1 dedo y luego con 2, Intentando llegar lo mas cerca de su punto G arqueando mis dedos, los tengo largos como los de un pianista y eso me permite dar gran placer con ellos. Esta vez el orgasmo llego antes al ser provocado a la vez sobre el clitoris y con la penetración de mis dedos. Gimio todavía mas fuerte y cuando su cuerpo se tenso para alcanzar el orgasmo en su puento mas fuerte, en vez de un gemido una palabra salió de su boca "caaabrooon" grito mientras se corría con una intensidad que me sorprendió. Segui comiendole el coño y penetrandole con los dedos hasta que vi que había llegado al fina. Con mi otra mano estuve todo el tiempo pellizcandole los pezones alternativamente, no se quejo de ello en ningún momento, pero claramente me excedí un poco pues se los dejé totalmente rojos y duros. Subí mi boca y los dedos hasta su cara, metí los dedos recien sacados de su coño en su boca y con avidez los chupo, saboreandose a si misma. Y la bese en la boca mezclando nuestras salibas y los liquidos soltados por su coño. Algo que me encanta y ella supo apreciar. Le dije, ahora te toca a tí, le cogi una mano y la ayudé a bajar de la mesa, me senté en una silla y abri mis piernas para facilitar la mamada, ella se arrodillo ante mi poniendo comodamente su boca a la altura de mi polla, levanto mis huevos con su mano y me los chupo para luego enterrar mi dura verga en su boca, estaba claro que el nivel de excitación que llevaba era grande, pues su boca salivaba y la saliva goteaba por mi polla cada vez que levemente la abría para acomodarla. Se notaba que le gustaba comer pollas, sabia como hacerlo y chupaba ligeramente mientras con sus labios apretados recorria mi miembro arriba y abajo, con gran placer y su lengua jugaba con mi glande. Lo hacía con tal maestria que en unos minutos llegue al orgasmo corriendome, aprete levemente su cabeza sobre mi verga justo cuando me iba a correr, a ver cual era su reacción, no sabia si querria tragarse mi corrida o no. Al parecer estaba tan excitada que ni se inmuto cuando solté mis chorros de leche dentro de su humeda y caliente boca. Se trago toda mi corrida sin pestañear, y saco mi polla de su boca apretando con sus labios de tal manera que la saque totalmente limpia. Eso me excito aun más, y en cuanto vi que ya se había tragado todo, volvi a besarla en el cuello, levantandola y levantandome yo. Luego la bese en la boca y aprete su cuerpo contra el mio, mi polla que había perdido parte de su dureza rozaba su coño, y con el rato que estuvimos besandonos y acariciandonos volvio a recuperar parte de su dureza. Le dije "ponme el preservativo que llevo en los pantalones, que voy a follarte", ella saco el preservativo del bolsillo de mi pantalon y con gran presteza y medio jugando me lo puso, con el toqueteo y las atenciones mi verga ya se puso en condiciones de penetrarla. Le dije, "ponte a 4 patas sobre la alfombra " y asi lo hizo, dejandome su culo bien visible, cosa que me excito mas aun. Con mi mano acaricié su coño haciendole una suave paja, que agradeción humedeciendose de nuevo, me fijé que ya con la paja ella empezaba a jadear, eso quería decir que iba a tener otro orgasmo, me encanto y le meti la polla de un golpe hasta la mitad, de la embestida le fallaron los brazos y su cara termino contra la alfombra, pero a ella ya le daba igual, empece a follarla con fuerza manteniendo la frecuencia de penetración para que fuese disfrutando de alcanzar el orgasmo, Me sentía tan excitado y su coño apretaba mi polla de una manera que me costaba no correrme, menos mal que ya me había corrido una vez, o no hubiese podido llevarla al orgasmo con ese placer. Ella movio una de sus manos hasta su coño y sus dedos tocaron mi verga entrando y saliendo, lo cual incremento la intensidad de sus gemidos, tenía la cara contra el suelo y los ojos cerrados y con esa mano que primero sintio mi verga entrando y saliendo de su coño empezó a pajearse acoplandose al ritmo de mis embestidas, no pude evitar palmear sus nalgas, auque evite hacerlo demasiado fuerte, no fuese que su marido notase luego algo. Asi, con mis manos azotando sus nalgas, su mano pajeandose el coño y mi polla follandola alcanzo otro orgasmo que volvió a marcar con un aullido de animal salvaje. Eso me excito, me encantan las mujeres que gritan asi al alcanzar el orgasmo, asi no hay duda de que se llegan. Y entonce deje de aguantarme la corrida y eyacule dentro del condon en su estrecho coño, con gran placer. Ella quedo alli tumbada, derrumbada en la alfombra un rato. Y yo a su lado. Nos besamos un poco mas y mientras nos vestiamos me djio "si que eres bueno con el sexo oral, ha sido increible" Le pregunte "porque en el segundo orgasmo mientras te comia el coño gritaste "cabron"? Ella respondio mirandome a la cara "Por que me has hecho sentir un placer que pienso que nunca mas voy a sentir de esa forma y eso es una cabronada, Mas cuando ya hemos aclarado que no vamos a volver a tener otro encuentro" Y con estas me beso y me acompaño a la puerta. ([email protected])

Autor: Jose Categoría: Infidelidad

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Échame una mano.... amiga

2019-09-15


Esta es la primera de tantas aventuras vividas en cuanto a sexo se refiere, hace ya algunos años me ausente de mis amigos por el trabajo, hasta que abrí Facebook me había dado cuenta de todo lo que me había perdido; que si este se había cogido a esa, que aquella se la chupo a aquel, etc. En el perfil de mi gran amigo leía cosas de amor y esas cosas cursis, oh no! tenía una relación, jaqii era el nombre de la susodicha, no tenía idea de quien era, a pesar de que era del mismo vecindario de ese culo jamás oi hablar. Más raro se me hizo que mandara una solicitud de amistad y por curiosidad acepte, admiraba sus fotos y de verdad que mujer! Nalgona, tetona, labios gruesos, aunque algo bajita y llenita nadie se la negaba. Y como si nos conociéramos platicábamos horas por chat, al principio me aburrió puesto que sólo hablaba de su novio mi amigo, como si ella supiera más que yo la personalidad del chavo, y esque es de aquellos que en su soltería era putero, pornográfico y esas cosas. Por supuesto no se lo mencione a jaqi, hasta que un día quedamos en grupo para salir de fiesta. Te 6 carbones que éramos solo yo y otro íbamos solos, los demás traían compañía, wow jaqi llego con una minifalda y tacones, muy sexy, no aguanté en dedicarle una chaqueta en la noche. Todo transcurría de lo más normal, hasta que un día me manda msj que estaba triste.. lo típico de una niña enamorada, quería hablar desahogarse o eso. Quedamos en un café y ella me decía que se había enterado de algunas cosas que su novio hacia, ya saben coger con otras, acostarlas, ella me dijo que estaba muy decepcionada pero enamorada completamente y no lo quería perder. No sabía que decirle, cuando me toco mi mejilla dándome las gracias sentí algo raro, se me vino una idea, peligrosa, absurda, desleal, pero la carne es débil. -te has preguntado porque hizo eso?- le dije - no, he hecho lo que ha querido y no entiendo porque me paga así- respondió - tal vez no todo, si busca sexo en otras partes algo debes estar haciendo mal- le dije, arriesgando toda la confíanza que había ganado. - mmm- puede que tengas razón, no hemos tenido sexo, sólo fajes. Crees que sea el problema? Te confieso que el termina tocándose porque yo no lo toco, no se cómo exitarlo- Mi corazón latió al mil, sabía que era la oportunidad del siglo, y sin querer le dije - como crees! Jaqi los hombres necesitamos alguna ayudadita, tienes que vestirte sexy, atrevida, sucia en palabras! Necesitas consejos- -ayúdame porfavor no lo quiero perder- esas palabras me provocaron una erección que ya no podía con ella. Quedamos al día siguiente para "aconsejarla". Llego a mi casa, traia una bolsa enorme, saco ropa y zapatos, me de la que para mi cual era la combinación perfecta para seducirlo, y yo por ser mañoso le dije que tenía que verla vestida, pero que no se preocupara que la dejaría sola para que se cambiase. Escondido la espiaba, wow que mujer, al fin pude ver ese gran culo desnudo y perfecto, depilada hasta la vagina pues su tanga poco cubría, cuando me llamo me acerque, no lo podía creer, se veía sabrosisima, con tacones altísimos y vestido súper pegado, tanga marcada y escotazo de lujo - no puedo creer que deje ir todo eso ese Cabron, así a cualquiera lo tendrías comiendo de tu mano- le dije -tu crees? Me le he presentado así pero no pasa nada- Me dijo muy triste - jaqi te digo que necesitamos una ayudadita, no se, tocarlo, arrimale las nalgas que te vea el calzón cosas así- Me vio y noto la erección que tenía y me dice - esque a eso llega el también, se le para pero no pasa más- no aguantaba más y le dije, - tocalo, ten, sostén este palo, imagina que es su pene, acaricia, de arriba a abajo- Así lo hacia pero se notaba su novatez, estaba más que caliente y sin pensar le dije - jaqi! Échale ganas, mira me tienes con una gran erección, ensaya conmigo, no pasa nada somos amigos no ? Chaqueteala sin miedo- - me da miedo, no se sí es correcto, pero ok, no le vayas a decir nada ok- Me toco, le di algunas instrucciones y obedeció, estAba caliente, Con una mano me la jalaba y con la otra tocaba mis huevos. La excitación me dejo sin conciencia y tome su cabeza, le ordene que me la mamara y así lo hizo, no opuso resistencia y la obligue a tragarse toda la verga, hizo una garganta profunda riquísima, no aguanté mucho y le vine a chorros en su boca, cara y tetas. Nos quedamos callados un instante y le dije - ves lo que provocaste?, imagínate a el si le arrimas el culo dile que te la meta, lo vas a dejar seco como a mi- Soltó una risa y me dijo - gracias maestro, lo que has hecho me ha dado confianza y se que puedo tenerlo como quiera, te lo agradezco mil, queda entre amigos esto ok- - cuando quieras jaqi, aquí estaré, pero favor con favor se paga, ahora tu dame la tanga que traes, de recuerdo.- acepto y me dio. Ella se fue a casa feliz pues esa noche tendría acción con mi mejor amigo. Desde ese día me tiene informado de todo lo que hace y su relación se ha visto reparada. Entre chat y chat con jaqi tengo a la mano esa rica tanga que me dejo, con un rico olor a culo y manchas de flujos que derramo. Hace poco me mando un msj diciéndome que necesitaba ayuda pues su novio le ha pedido el culo. Pero esa es otra historia...

Autor: exxcess Categoría: Infidelidad

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Profesora de baile

2019-09-14


Secuelas del accidente. Conocí a una mujer muy especial. Para que mi pierna volviera a su estado normal, me mandaron a sesiones de fisioterapia. Termine las sesiones y el fisioterapeuta que había sido en todo ese tiempo muy amable, siempre me recomendaba el baile para mejorar sobre todo las articulaciones, si bien me gustaba el baile no era algo que estuviera en mi lista de cosas para hacer, pero tanto me insistió que al final le dije que buscaría un sitio. Y aquí fue donde él me recomendó un sitio donde ir, deduje que sería la academia de algún amigo. Llame al teléfono que me dio y me atendió un hombre, quedamos el miércoles tarde. Fui a la dirección que me dio y el lugar de entrada no me convenció mucho. Era un sitio muy apartado, por fuera tenía pinta cutre. Antes de entrar ya empecé a pensar en cómo disculparme sin ofender, para echarme atrás y no ir a esas clases. Pero entre, había bastante gente y parecía otra cosa una vez dentro, aunque no me gusto tanta gente. Se acerco un hombre de unos 35-40 años bastante normal y un poco más bajo que yo, se llamaba Marc, era el que daba las clases, me explico el funcionamiento los horarios y el precio de las clases, estaba a punto de decirle que no me convencía, cuando apareció una mujer más o menos de la misma edad y me la presento como Alba su mujer. Media 1,60, color del pelo castaño, aunque las cejas eran de otra tonalidad, podía ser que lo llevara teñido. Pecho normal y tenía mejor fondo fisco que el marido. Me llamo la atención que parecía tímida, pero su cara y su mirada me decían que tenía que ser muy “marchosa” y cambie de opinión. Les conté porque estaba y ella me dijo que el fisio era su tío. También les dije que de bailar, poco, lo que bailaba cuando iba de fiesta, lo que me salía. Me animaron para que me apuntara y como decir no, a una mujer como Alba. El caso que empecé a acudir con asiduidad a las clases de baile, que me daban un poco igual en un principio, pero luego le fui tomando el gusto a bailar. Alba y yo empezamos a congeniar bastante, teníamos mucha química los dos. Una semana nos dijeron que iríamos todos los que quisieran a bailar el fin de semana. Todos eran parejas, casados o no. El único suelto era yo y me animaron para que fuera también. El sábado por la noche a la cena acudieron menos de los que se habían comprometido. Alba iba con un vestido muy ajustado, con un pequeño escote, un culo bien levantado y unos zapatos con buenos tacones, que parecía imposible que se pudiera mantener sobre ellos, pero se desenvolvía a la perfección. Marc era muy buen relaciones públicas, atendía a todas las parejas y no dejaba nada al descuido. Alba estaba más a lo suyo y nos fuimos a bailar. Desde el primer baile, ya fuera por la oscuridad, por la cantidad de gente que había, nos pegamos el uno al otro y en un momento del baile, en el que ella quedaba de espaldas a mí y yo pegado a ella, mi rabo se puso duro con el movimiento. Al principio me eche un poco para atrás, porque no quería ningún enfado, pero en cuando note que ella busco el contacto, la abrace desde atrás y seguimos bailando, pero esta vez mi rabo estaba prácticamente incrustado en su culo. Nos pusimos los dos a tope. Regresamos con los demás, Alba se acercó a su marido y le dio un beso muy sensual. Me miro nos sonreímos y pensé que él estaba al tanto de lo que pasaba. Según pasaba la noche, la situación era más descarada. Yo ya había visto la disposición del lugar donde estábamos y había visto dos sitios idóneos para tener un mayor acercamiento a Alba. En la parte de arriba o en unos de los aseos que estaban más apartados. Cuando Marc se acercó con otros dos a la barra para traer más bebida, aproveche para decirle a Alba sin rodeos, que quería verla arriba o en los aseos del fondo, que eligiera. Me miro rara, no dijo nada y se quedó como en fuera de juego. Seguía esperando una contestación, pero llego su marido y no me dijo nada. Nos juntamos de nuevo todos los de la cena, había mucha alegría. Alba no hacía ni una señal que me indicara nada. Paso algo de tiempo y me fui a los aseos. Me eche un poco de agua en la cara, que estaba muy acalorado. Salí y me encontré con Alba, que en plan chula, se me pego casi a mi cuerpo y desafiándome me decía, “¿Ahora qué?, ¿Cómo te atreves a hacer esas insinuaciones a una mujer casada?” la arree un buen morreo y ella me respondió. La metí dentro del aseo y había un tío que se nos quedó mirando pero no dijo nada. Nos encerramos en uno de los aseos y empezamos a meternos mano con muchas ganas. De vez en cuando trataba de parar diciéndome que eso no estaba bien, pero no había acabado de decirlo y estábamos otra vez enzarzados. Saque un condón y m lo puse ante la negativa de ella a hacer nada, pero hice que se apoyara sobre la pared y aunque era muy estrecho el sitio, hice lo que pude para quitarle las bragas, ella se negaba y decía que no, pero dejo que se las apartara y cuando noto mi rabo en la entrada de su coño, dejo de hablar suspiro fuerte y se lo fui metiendo ante la respiración agitada de ella. Alba mientras la follaba con vehemencia, solo sabia decir, “Supe nada más verte, que nos traerías problema. Lo sabía, lo sabía, no pares, NO PARES” me ponía muy cachondo sus “protestas” y como lo hacía meneándose sin parar. Hasta que se corrió dándome unos buenos culazos. Lo que me puso muy cachondo y me corrí detrás de ella. Nos quedamos enganchados como un par de perros. Ella me decía, “Esto ha sido una locura” pensaba que estaba enfadada y arrepentida. Cogió papel higiénico, me dijo que me saliera y vigilara para salir ella y se quedó limpiándose. Salió veloz. El resto de la noche fue bien y ya a altas horas nos fuimos todos. Cuando me despedí de Alba, me dijo, “Ojala no puedas dormir por los remordimientos” y no pude aguantarme la carcajada. Hasta Marc pregunto por esas risas y le dije, “Tu mujer que dice que me tendría que atrever a participar en el concurso de baile”, un concurso que participarían ellos. Marc se echó a reír también y lo que él no se atrevió a decir, lo dije yo, “Menudo ojo que tiene, si bailando soy un pato mareado”, Marc benevolente y tratando de quedar bien me respondió, “Hombre no lo haces mal, es cuestión de practicar. ¿verdad que si Alba?” y antes de que pudiera responder lo hice yo, con doble intención, “Lo de la práctica es fundamental, hay que practicar mucho” Al día siguiente recibí un whatsapp de Alba, “El sábado a las 11 en el local, no faltes, tenemos que hablar” y allí estaba yo, ese dichoso sábado. Para entrar en el local, había que tocar un timbre. Lo toque un par de veces y nadie abría y cuando me disponía a irme, se abrió la puerta a mi espalda, que chirriaba demasiado, me gire y estaba Alba. Vestida de forma normal. Una camiseta blanca, una falda vaquera y unas deportivas. Pase dentro. Iba a preguntar qué había pasado o que pasaba, pero ella no paro, se fue directa a una habitación que utilizaban como oficina. Entro y se quedó apoyada sobre una mesa ovalada, que estaba llena de papeles. Lugo apoyo sus manos en la misma mesa y empezó a hablarme de lo que había sucedido la noche de la cena. Me soltó un rollo de que no había estado bien. Estaba muy nerviosa, se le notaba. No paraba de hablar, hasta que al final me hizo una pregunta, “¿No opinas igual que yo? ¿Qué opinas tú?”, “Lo que opino, que es una tontería que me hayas dicho que venga aquí para decirme esta chorrada. Salvo que estés pensando lo mismo que estoy pensando yo. Que estamos aquí para follar más relajados”, pasamos de decirme que era un chulo, que, que me había creído a estar morreándonos como bestias y a tirar los papeles de la mesa al suelo. Me decía que no, que podía llegar alguien y le dije que no perdiéramos el tiempo. Esta vez sí logre quitarle las bragas y me desabroche el pantalón, me coloque rápidamente un condón y le metí el rabo sin más. Ella grito y ya dejo de decir que no. Tenía los ojos cerrados y la follaba tranquilamente, sin prisas. Le tocaba las tetas por encima de su camiseta y notaba como se endurecían sus pezones en mis dedos. Se subió la camiseta, se metió las manos por detrás y se soltó el sujetador, sus tetas quedaron libres para mis manos. Cada vez nos íbamos poniéndonos más cachondo los dos. Ella gemía más alto y en ese sitio de techos altos, se oía con eco, lo que daba más morbo. Estaba a punto de correrme, me tenía cachondísimo y sus menos no ayudaban para que aguantara más, pero me concentre y lograba mantenerme. Tenso su cuerpo y se empezó a correr, a pesar de estar solos, se contuvo bastante y ya no hice ningún esfuerzo, al sentir como se venía me corrí yo también. Al terminar tire el condón en una papelera y me lo hizo recoger, se puso muy enfadada y luego bastante seria me espeto, “Esta tarde cuando aparezcas, ni una confianza de más, que no se note nada” Esto último que dijo, me dejo claro que se había terminado por hoy el folleteo. Por la tarde noche, fui a las clases, que poco llevaba aprendido. Con intención legue un poco más tarde, no mucho, pero lo justo para que estuviera ya el mayor número de personas y pasar un poco más desapercibido. Salude a todos los que había y sin venir a cuento y de forma inesperada, Marc se dirige a mi diciéndome, “Abandona este lugar y no vuelvas más. Ya me ha dicho mi mujer que te has tratado de sobrepasar con ella y eso no se lo consiento a nadie, por favor márchate”, no me lo esperaba y estuve a punto de decirle la verdad y demostrándoselo diciéndole dos tatuajes que llevaba su mujer, los llevaba en unos sitios, que solo si estaba desnuda se les podían ver. Aunque me dio mucho coraje, pase de decir nada, me marche y punto. El lunes recibo una llamada de mi tía Miriam (para quien no lo sepa, la mujer de mi tío) que me dice que va a pasar una noche aquí por motivos de trabajo, ya que al día siguiente a las ocho de la mañana tiene una reunión y por no madrugar y venirse conduciendo de noche. Aparte de decirle que no me tenía que pedir permiso que podía venir cuando quisiera y que lo sabía, no me pareció extraño porque eso lo habían hecho otras veces tanto mi tío como ella. Así que el miércoles cuando saliera de trabajar se vendría para aquí. Al día siguiente en el desayuno una compañera de otro departamento se me acerco para decirme que tenía que reunirse conmigo por un expediente que le traía a mal traer y que era uno que había sido anteriormente mío, como es natural le dije que cuando quisiera. Además para mí sería un placer, porque todos los tíos estábamos prendados de Alejandra, una pelirroja de 1,70, con unos ojos azules, pecosa y de 43 años. Estaba casada con un arquitecto y era inalcanzable. No aceptaba invitaciones ni a desayunar por parte de ningún hombre, siempre manteniendo distancias. Físicamente bestial, formas muy marcadas y exuberantes. Solo de pensar tenerla cerca me hacía empalmarme. Pero ese día ni dio señales de vida. No sería tan importante. Al día siguiente miércoles, paso lo mismo que el día anterior, lo único que vario es que me dijo si a las 12 podría pasar, que el día anterior le fue imposible y le dije que me venía bien. Seguí con mi desayuno, sin darle más importancia ante mis compañeros y compañeras que desayunaban conmigo. Pero para mis adentros estaba deseando que llegaran las 12. Faltando 5 o 10 minutos para las 12. Sonó el teléfono fijo que hay en mi mesa, respondo y es Alejandra, para saber si lo podíamos dejar para la tarde, que se le había complicado la mañana. Maldigo para mis adentros, no podre, que viene mi tía. Le digo que me será imposible, que lo tendríamos que dejar para mañana, entonces después de un breve silencio, me dice que en cuanto pueda se acerca. No eran ni las 12,15 cuando la veo venir con unas carpetas. Entra, cierra la puerta del despacho y se sienta. - Tengo un serio problema y necesito de tu ayuda. - Te veo preocupada, seguro que no será para tanto y ya verás cómo ese expediente lo solucionamos en un visto y no visto. (Lo dije con mucha seguridad, pero ella no se relajó) - No se trata de ningún expediente, eso ha sido para disimular ante todos los demás. Es algo personal y que requiere de mucha discreción, ¿Puedo contar con tu discreción? - Pues claro que puedes. Me tienes expectante, porque no se en que te puedo ayudar. (Esto era verdad) - Haya voy. He oído muchas cosas de ti, sé que la mayoría serán exageraciones, pero creo que aunque son exageraciones, me hacen confiar en ti, por lo que seré directa y clara al hablar. Rafel mi marido lleva ya mucho tiempo queriendo verme con otro hombre y ya la situación se ha hecho un poco insostenible. Ha llegado hasta proponerme “candidatos” y cada cual peor. Al final le he dicho que de hacerlo, como él no sabe elegir, elegiría yo y he pensado en ti, eres joven, simpático, inteligente y además físicamente estas muy bien. Por eso te lo propongo a ti y para que quede entre nosotros dos. Si no te gusto o te parece un disparate, no dudes en decirme que no y ya está. Si dices que sí, tiene que quedar en el ámbito totalmente privado y en el trabajo, seguir como hasta ahora, no variaría nada, ni desayunar juntos ni historias raras. Ya te he soltado mi speak. Ahora dime lo que tengas que decir. - Te lo resumo en 4 palabras. ME HAS PUESTO CACHONDÍSIMO. Ves que soy directo y claro. - me has subido los colores. Pero además de eso. ¿Alguna pregunta? ¿Alguna duda? - Cuando has dicho eso de una situación insostenible con tu marido, ¿A qué te refieres?, ¿Tu marido quiere estar presente o solo quiere saber que has follado con alguien y ya está?, lo más importante para mí, ¿Cómo sois en el sexo, sobre todo tu? - Al decir insostenible, no me refería a nada malo, es más bien obsesión. Si no lo hacemos con un personaje imaginario, no hay manera y todo el día dando la lata con lo mismo. Claro que quiere estar presente y dirigir la “orquesta”. Esta pregunta es más difícil de contestar. Rafel en la cama es imaginativo, con un punto malicioso. Y yo, pues en fin, no sé cómo describirme. En frio me cuesta todo y en caliente soy más receptiva. Para que lo entiendas mejor, salí con un chico de joven y no pasamos del manoseo, luego conocí a Rafel que es 5 años mayor que yo, me obnubilo y deje al chico con el que estaba y hasta el presente. ¿Y tú como eres? - Perverso, lujurioso, un poco dominante. Me gusta hablar un poco “mal” durante el sexo y si al final estamos los tres, te aseguro que tu marido no dirigirá nada. Él lo pasar también muy bien, pero será igual de obediente que tú. - No creo que se deje mandar, ¿No puedes ceder tu un poco? - Hazle esa pregunta a él. No a mí. Si tu marido quiere, puede intentarlo, siempre está que si en un momento dado no le gusta, decir que se acabó y paramos. Como si lo dices tu o yo. - A ver como se lo expongo. - Pues ya me dirás como queda todo y sea lo que sea, no te preocupes, que yo jamás diré nada. Joder como me puso, me dolía todo de lo empalmado que estaba. Y ver ese cuerpo alejarse con ese culo moviéndose, me puso peor y encima en un rato, tenía que ir a por mi tía y hasta la noche no me podría desahogar tranquilamente. Una gran putada. Trate de relajarme y me fui a por mi tía. Venia tan guapa como siempre y llevaba una pequeña maleta de mano. Una vez que la recogí, venia tan dicharachera como siempre. Hasta llegar a casa venia contándome todas la novedades y bastantes cotilleos que a mí me daban igual. Deje a mi tía en casa y mientras ella se instalaba, baje al supermercado a por unas cosas que me faltaban. En el camino me entretuve con algunos conocidos, iba sin prisa. Al llegar a casa Miriam se había dado una ducha, llevaba el pelo mojado y vestía una de sus típicas camisetas de andar por casa. Que estaba entre vestido y camiseta. Las tenia de todos los colores. La veía más buena que otras veces. Llevaba un vaso con una bebida que no sabía que podía ser. Me pidió que dejara las bolsas y fuera donde ella. Me hizo sentar en el mismo sillón, se movió para quedar de frente a mí, por lo que subió una de sus piernas al sillón quedando dobladas y pudiendo ver algo más de lo debido al tener las piernas así. - Vamos a ver cabeza de chorlito. ¿Me puedes explicar esa locura con mi hermana? Porque podría entender que te hubiera pasado con su hija, pero con ella. Si además os odiáis. (El tono era controlado) - No sé exactamente a que te refieres. (Me sorprendió y no sabía que podía haberle contado su hermana) - Déjate de hacerte el tonto que mi hermana y yo nos contamos todo desde siempre. Que sé que os habéis enrollado a tope, para que veas que me lo ha contado, sé que estas muy bien dotado. - Si, bien, vale. Nos hemos enrollado, sucedió así y ya está. Que quieres que te diga. - Pues está asustada, porque tiene miedo a que su marido se lo note. - Venga ya, ¿de verdad? no me lo puedo creer. Que no es ninguna niña. No me jodas tía. - Ella es así. Lo que me dejo preocupada, es lo que me conto de cómo te comportas, esa “rudeza” que dice que usas. Si tú eres un chico muy educado, respetuoso, es que no me lo puedo creer. ¿Y no te gustan las de tu edad más? Se ha quedado un poco tocada porque dice que hizo cosas que no ha hecho nunca. - Lo de la rudeza no lo entiendo y ella hizo lo que quiso hacer, nadie la obligo a nada. Me gustan las de mi edad, pero me das más morbo las maduras, pero mucho más. (Intente cambiar de conversación) ¿Y dónde tienes la reunión mañana? - No tengo ninguna reunión. He venido para hablar contigo, pero no podía decirle a tu tío lo que ha pasado y que venía a hablar contigo de eso. Lo que no entendías de la rudeza, mi hermana me ha dicho que te gusta jugar fuerte y desde una posición un poco superior. - Jaja. - ¿Qué te ha hecho gracia? (Seria) - Lo comedida que eres hablando. - ¿Cómo lo hubieras dicho tú? - No he jugado con Rosalía, hemos follado y no he estado en una posición superior, la he dominado. Pero lo mejor ha sido como se lo ha pasado y lo bien que se portó. ¿Eso no te lo ha contado? No te ha contado como me pedía más. Tampoco te ha dicho que jamás se la habían follado de esa manera. - No era necesario que fueras tan soez contestando. Yo siempre te he respetado. Dejemos la conversación aquí y voy a ir preparando algo para cenar. Mas que dejar la conversación por enfado, me daba que fue por excitación. Igual que yo me había empalmado a ella se le habían puesto los pezones tremendamente marcados. Hasta ese día nunca se los había notado así, ni así ni de ninguna manera. Al rato fui a la cocina y me quede mirando su culo. Mi tía sin darse la vuelta, me dijo, “No me gusta que estés ahí mirándome y sin decir nada, me pones muy nerviosa”, “es que no sé cómo explicarte que no he querido ser soez como me has dicho, solo te he hablado así por la confianza que te tengo, como si hablara a una amiga”, Miriam no se quedó callada y me respondió más seria dándose la vuelta, “Es que no soy una amiga, soy TÚ TÍA”, no me lo pensé y la respondí con el mismo tono que ella acababa de utilizar. “Pues técnicamente serás mi tía, pero la realidad es que eres la mujer de mi tío, si os divorciarais, ya no lo serias” se vio que se enojó y se dio la vuelta. Me acerque a ella, la agarre por la cintura como lo había hecho muchas veces. Pegue mi boca a su oído y le dije, “No te enfades tía. Sabes que aunque te divorciaras para mi seguirías siendo mi tía y sobre todo mi gran amiga, mi confidente” le di un beso muy sensual en su cuello, como otras veces, aunque esta vez llevaba una intención distinta y cuando se le erizo la piel, supe que lo había hecho bien. Ella con voz más pausada me dijo, “Eres malo, no me gusta que me hagas rabiar. Porque además solo quería que te dieras cuenta de que si mi cuñado se enterara de lo de mi hermana contigo, meterías en un compromiso a toda la familia. ¿Lo entiendes? ¿Por qué lo hiciste?” Le quise hacer ver, que sucedió porque tenía que suceder y que a los dos nos gustó, aunque su hermana ahora estuviera con remordimientos y también eche un farol, al decirle que su hermana estaba muy “necesitada” porque así me lo dijo, como también me dijo que su hermana, por ella, estaba tan necesitada como ella, con la diferencia de que su hermana era más cachonda que ella. Todo esto era de mi invención y por lo que me contaron la hija de Rosalía y la amiga. Mientras se lo decía, había pegado mi duro rabo entre sus cachas del culo. Lo único que dijo ella y muy nerviosa fue, “No hagas caso de lo que diga mi hermana, que siempre busca comprometer a las demás” y mi contestación fue, mientras le pegaba y rozaba bien mi rabo para luego apartarme, “Pues es una gran pena, porque tu estas mucho mejor que tu hermana y yo pensaba que (deje la frase ahí, sin acabar, para que me preguntara, que me pidiera que siguiera) mejor no digo nada más” como no dijo nada, la conversación termino allí. Me fui a cambiar y ponerme cómodo. Estaba en mi habitación y golpeo la puerta diciéndome que ya estaba la cena. Estaba deseando que me preguntara lo que había dejado a medias. Porque tenía pensado utilizar lo que me había contado la hija de Rosalía. Que una vez veranearon juntos sus familias, en un par de ocasiones, Mirian y mi tío, pensando que estaban solos se pusieron a follar y mi tío la llamaba ”puta” “zorra” calienta braguetas, etc. Pero todo eso y algo de mi cosecha, podría ser muy productivo. La cena fue muy moderada, una gran ensalada de todo. Acabamos rápido. Luego nos pusimos unas buenas porciones de helado y nos fuimos a sentar a los sillones. A ella en cuanto se descuidaba se le veía más de lo que se debería de ver. Y yo debía tener cuidado, porque me había puesto un pantalón de pijama largo, sin nada debajo y una camiseta, aunque en parte era intencionado. Y como yo esperaba, mi tía volvió a la conversación que habíamos tenido. - Antes te has quedado a mitad de decirme algo, que decías de mi hermana y de mí. - Ya sé a qué te refieres, pero es que recordé que eres mi “tía” y no quería que me dijeras que soy soez. Porque me lo dirías si lo dijera como pensaba, pero es que no se decirlo de otra manera. - Vale tu ganas, dímelo como si además de tu tía fuera tu amiga como tú dices. - Pues que pensaba que tú eras mucho más cachonda que tu hermana, estoy seguro, bueno más que seguro. - Jaja, ¿Que eres vidente? ¿Por qué esa afirmación tan rotunda? - Por lo que dice mi tío. - ¿Cómo que lo que dice tu tío? ¿Es que tu tío te ha hablado de mí? - No. - Pues explícate. (Aquí venia mi farol) - En alguna ocasión os he oído follar. He oído como te llamaba puta, zorra y otras cosas. Como también he oído como te decía que te gustaba calentar a otros tíos, incluidos algún nombre de amigos y como tu decías a todo que sí, que eras muy puta. Como también te decía que te hacía falta una buena verga (termino que usaba mi tío, cuando se refería al rabo, aunque nunca lo hizo estando la familia, lo que me venía bien para ser más creíble) y luego te decía que mejor un buen vergón. Y tú le decías que sí y más cosas que ya sabes tú y luego la forma en que te corrías. (Se quedo sin habla y se manchó con el helado) - Eso es invadir la intimidad de una pareja. No tiene excusa ni perdón. No se puede espiar a la gente. - No he espiado a nadie. Fue en casa de los abuelos. Que creíais que estabais solos y os ponías a darle al tema. No espiaba nada, se os oía por todos los sitios. Que tenía que haber hecho, tenía que haber ido a la habitación y deciros parar que estoy aquí al lado. (Otro farol que dio en la diana) - Que vergüenza que estoy pasando ahora mismo. Pero eso no quiere decir que tu afirmación era cierta. En esos momentos de pareja se dice de todo y ese todo no quiere decir que sea verdad. ¿Lo entiendes? - Pues tu hermana me dijo (otra vez que iba de farol, utilizando lo que la sobrina había oído) que no parabas de quejarte de que ya no te daban la “caña” que tu necesitabas. Que estabas muy harta y que porque en el pueblo se sabe todo, que si no mi tío llevaría unos buenos cuernos. - Mi madre es una santa pero mi hermana es una HIJA DE PUTA, ya verás cuando la pille. - Tu no dirás nada. - ¿Por qué no voy a decirle nada? ¿Por qué lo digas tú? - Exacto, porque lo digo yo. - ¿Y que más va a ordenar el niño? - El “niño” solo te dice que quiere follarte y que entonces si te ordenara. - Tu helado debía de llevar algo raro, porque se te ha ido la cabeza y aunque es temprano será mejor que me vaya a dormir. - Que manera de estropear esta oportunidad que tenemos los dos. Se quedo mirando, los pezones a reventar, pero dijo que se iba a dormir y que nada de esto había pasado, que no habíamos hablado de nada. Se marchaba y la dije, “Mucho que te cuente y te vas tan enfadada que no me das ni un beso de buenas noches como siempre”, porque siempre que coincidíamos en el mismo sitio para dormir, todos nos despedíamos de los demás con un par de besos. Ella volvió hacia mí, que seguía sentado y se agacho para darme dos besos. En cuanto se descuidó, le di un muerdo en condiciones, se resistió unos milisegundos y nuestras lenguas se tocaron. Cayo encima de mí y aproveche para tocarla. Se levanto con aspavientos y dijo, “Que mi hermana estuviera loca, no quiere decir que yo lo este” se marchó y se oyó cerra la puerta de su habitación con algo de “violencia”. Estuve esperando más de media hora, pero no regreso mi tía. Apague las luces y me fui con mi super calentón a mi habitación. Al llegar a la de mi tía me pare, estuve a punto de abrir la puerta, aunque seguro que habría cerrado por dentro. No quise intentarlo. Llegue a mi habitación y encendí la luz, pero no me aguantaba, fui de nuevo a la habitación de mi tía, intente abrir y tenía cerrado por dentro. Me pareció que decía algo, pegue la oreja y no me decía nada, estaba hablando por teléfono y por lo que pude oír era con mi tío. Desistí y me fui a mi habitación, seria cuestión de ventilármelas yo solito. Vi que tenía varios avisos en mi móvil, era varias llamadas de un compañero y algunos mensajes de urgencia. Le llame y era una cosa que podía esperar pero ya que estaba hablando con el decidí ayudarle. Se abrió la puerta de mi habitación mientras hablaba con mi compañero. Era mi tía que venía hacia mí, venia con la misma camiseta y se quedó mirándome. Se acerco más y me empezó a tocar mi rabo por encima del pantalón de chándal. Rápidamente se me puso duro. Después de estar acariciándolo un rato, tiro de mi pantalón hacia abajo. Levante mis caderas para que pudiera quitarlo y mi rabo salto todo duro. Miriam me quito el pantalón del todo y volvió a dedicarle sus atenciones a mi rabo. Me costaba hasta seguir la conversación con mi compañero, pero era excitante. En cuanto empezó a comerme el rabo, ya empecé a perder el sentido, por el gusto que me estaba dando. Me deshice de mi compañero y una vez que acabe mi mirada se cruzó con la de mi tía. No me pude aguantar y sin saber porque le dije, “Que puta que eres, a esto habías venido, a follarte al sobrino de tu marido. Te lo conto tu hermana y querías probar, ¿Verdad putón?” ella seguía a lo suyo y no contestaba. Por lo que la quite de golpe y se extrañó. Tire de ella hacia arriba, le saque de manera violenta la camiseta y se quedó en tetas y con un tanga. Le agarre la cara y le dije que me contestara. Su única respuesta fue, “Que más da. Estamos a lo que estamos” metí mi mano entre sus piernas y su tanga estaba mojado a tope. Saque mi mano con mis dedos empapados y la mire preguntándole, “¿Y esto, que es puta?” ella que estaba muy cachonda me dijo, “Que va a ser, que tengo ganas de que me la metas” Estuve pateándola un rato, llevándola al clímax en más de una ocasión, pero no dejándola culminar. Poco a poco iba siendo mía, se aflojaba su resistencia, se entregaba más. Hasta que me pedía que la follase, ya no andaba con un lenguaje más fino, estaba entregada. Se tumbo boca arriba, decía que quería sentir mi peso, ver mi cara. Me coloque entre sus piernas y ella paso las suyas por mi cintura, enganchándose con fuerza y atrayéndome hacia ella. Mi rabo estaba pegado a su coño, pero no se lo metía, ella me miraba con ganas y al final empecé a follarla. En el momento que mi rabo empezó a entrar, ella gemía en alto y decía, “SI, SI, ASÍ, NO PARES, SIIIIIGUE” y se quedó aguantando el aire, con la boca cerrada hasta que volvió a decir, “DIOS, QUE BUENO, ME MUERO, NO TE PARES” ya no hablaba en voz baja, todo lo que decía era a pleno pulmón. “Ves como eres muy puta, como te hacía falta un buen vergón como dice tu marido” le decía y ella cachonda a tope, me decía, “SI, SI, SI, ME HACIA MUCHA FALTA, SI, SI, SOY MUY PUTA, FOLLANDO CON MI SOBRINO”, me agarraba la cara y tiraba hacia ella, hasta que nos morreamos y nuestros movimientos se hicieron más fuertes. Nos corrimos casi a la vez, pero no pare y el rabo se mantuvo firme y duro. Así estuvimos follando durante bastante tiempo hasta que mi tía me dijo, “Déjame descansar un momento, que me faltan fuerzas”, fui a por agua a la cocina y de paso cogí lubricante, pensaba follarme su culo. Cuando llegue estaba de lado, parecía que se había dormido. Pero no estaba despierta. Le di el agua y se la bebió de un trago y entonces si se quedó como más relajada. Pero eso no lo quería yo, por lo que le di un azote en el culo y la dije, “¡VAMOS PUTA, ESPABILA QUE AUN NO HE TERMINADO CONTIGO!” se quejó del azote, me llamo salvaje y empecé a acariciar sus nalgas, ella gemía con mucha suavidad y me puse lubricante en los dedos y al notarlo Miriam, supo de qué iba y solo me dijo, “Pero con mucho cuidado y amor, que es más grande que la de tu tío, no me vayas a dañar”, se tumbó boca abajo, se metió una mano por debajo y vi cómo se empezaba a estimular. Seguí haciéndole un dedo anal o más bien dos y lubricándoselo bien. En cuanto oí que sus gemidos aumentaban, me coloque detrás de ella y puse mi rabo en su culo. Miriam me dijo que en todo momento la hiciera caso, solo por esa vez. Y así lo hice. Follaba su culo al ritmo que ella decía, hasta que llegó un momento que los gemidos eran altos y me dijo, “Ahora con cuidado, pero remata la faena sin parar, todo tuyo”, le metí todo el rabo y ella decía que bien lo había sentido, Fui a mi ritmo aumentando la follada y ella se corrió muy rápido, pero me reclamo que no parara y seguí follando ese culo tan rico. Llene su culo con mi corrida, fue algo fabuloso, correrme en el culo de mi tía. Creía que nos quedaríamos descansando un poco, pero Miriam se levantó de golpe y dijo que teníamos que asearnos. No me dio ni tiempo. Nos duchamos y luego nos fuimos a la cama. Quise hablar con ella, pero se quedó dormida en segundos. Yo tarde bastante más en hacerlo, porque me había quedado un poco desvelado. Estaba en pleno sueño cuando noto a alguien que me está comiendo el rabo, entreabro los ojos y era Miriam que estaba haciéndome una comida brutal. Ella al verme despierto, para y me dice, “Buenos días sobrino, ¿Te gusta cómo te he despertado?” mi respuesta fue agarrar su cabeza y llevarla hasta mi rabo. No sé lo que llevaba comiéndome el rabo, pero desde que me desperté no tarde nada en llenar su boca. Pero yo no tenía suficiente, quería follármela de nuevo y ella me dijo, “Imposible, que tu tío ya está de camino y no tardara mucho en llegar” mire la hora y era la una menos diez. Ella se fue y yo remolonee un poco antes de ir al baño y vestirme. Cuando salí y fui a la cocina, estaba mi tío ya, que me saludo muy efusivamente y mi tía dijo, “Menudo sobrino más vaguete, he ido a la reunión y he vuelto y seguía durmiendo”, nos fuimos a comer los tres antes de que se volvieran al pueblo y mi tía le dijo a mi tío, “Pues ahora quieren hacer reuniones de este tipo más a menudo, como mínimo dicen que una vez al mes. ¿Tú me acogerás? Sobrino predilecto” y uniendo nuestras miradas cómplices, le conteste, “Siempre que lo necesites y si quieres puedes traerte a tu hermana Rosalía, que aunque no me llevo muy bien con ella, no me molestaría para nada, lo mismo nos hacemos más amigos” la cara de mi tía a lo que dije fue de sorpresa y no supe cómo se lo había tomado. ([email protected])

Autor: Valenciano Categoría: Infidelidad

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Juegos de Oficina

2019-09-14


Un relato breve que hace poco más que reproducir los mensajes que Paula Y Javier, marido y mujer, intercambiaron por móvil en los dos últimos días (Entre paréntesis alguna información básica de contexto). Últimos días de las vacaciones que Javier ha tomado con sus dos hijos pequeños en la playa mientras su mujer, Paula, se quedó en casa trabajando antes de empezar todos unas vacaciones en familia. Un relato breve que hace poco más que reproducir los mensajes que ambos intercambiaron por móvil en los dos últimos días (Entre paréntesis alguna información básica de contexto) Miércoles: (9:30pm) Paula Javier ¿Qué tal todo? Bien, muy tranquila por aquí, el viernes voy a quedar con Roberto para comer que hace tiempo que nos ponemos al día y así tendremos tiempo. (Roberto es un compañero de trabajo con el que tiene muy buena relación y ahora es supervisor de un proyecto en el que está implicada) Ok, ¿vas con gente del equipo justo después del trabajo? No creo, ha reservado en un restaurante en el centro, así que como salgo pronto pasaré por casa y así dejo el coche Vale, ya me cuentas, me pongo con cenas, besos amor XXX (Javier conocía a Roberto personalmente, habían quedado a cenar varias veces con grupos de parejas del trabajo y, lógicamente, a través de Paula había oído hablar mucho de él, de los proyectos en marcha, de sus bromas en el trabajo y la vida en la oficina. Sabía que entre ellos había cierta “química” y complicidad, nada inapropiada, ni insincera… pero quizás con las condiciones suficientes para que las cosas pudieran desarrollarse en cierta dirección, especialmente con los pequeños “empujones” que Javier, con su mente perversa y los años de relación con su mujer, sabía que podía dar. De ocurrir algo era ahora o prácticamente nunca: Paula estaba sola en la ciudad, tenía todo el tiempo para ella misma en estos últimos día de “Rodríguez” y llevaban ya casi dos semanas separados y acumulando “ganas”). Viernes (1:10pm) Paula Javier Acabo de llegar a casa ¿qué tal tu día?, me cambio y me voy a comer con Pedro Bien, hemos estado por aquí toda la mañana y en un rato se van los niños el resto del día, yo me quedo aqui a ir empaquetando... pero una cosa ¿te ducharás rápidamente al menos, no? ¡Tendrás que ir limpia y fresca! Jajajaja… pues no pensaba, pero si insistes Pues ya que estás en la ducha arreglatelo bien ¿?¿? … que llego mañana y así está todo preparado para mí “Si señorito, como usté diga señorito” ¡no te jode! Te dejo que voy con prisa con todo lo que ahora tengo que hacer de más Viernes (1:30pm) Paula Javier (manda una foto desnuda recién duchada y con su pubis arreglado: el vello púbico simétricamente delineado y el clítoris y zona anal depiladas) “¿Es del agrado del caballero?” El caballero está muy, muy contento, pensando en cosas nada caballerosas ¿Que te vas a poner? Pues pensaba simplemente los vaqueros ligeros esos que tengo y la camiseta verde ajustada, ya que tanto te interesa No, ponte el vestido azul oscuro que te pusiste la noche que cenamos en “La Clementina” (Paula sabía perfectamente de qué vestido estaba hablando, porque era un vestido bastante más elegante de lo que tenía pensado y era uno de los vestidos que más “sexy” la hacía. También recordaba igual de bien todo lo que pasó esa noche en la que cenaron en “La Clementina”: ella terminó quitándose las bragas a mitad de noche y tuvo una velada de lo más picante con Javier - pero eso es material para otro relato) ¿pero qué te crees que vamos a hacer Pedro y yo? ¡que hemos quedado para comer nada más! Ya estas con tus movidas raras.... (Javier notaba la tensión, su “plan” no funcionaría si sigue en esta dirección) ¡ya lo sé que es sólo para comer! Pero sabes que el vestido te queda genial y te vas a sentir muy a gusto con él, date un homenaje y así me mandas una foto luciéndote en el restaurante Bueno, lo pienso, te dejo que me tengo que poner en marcha y terminar de arreglarme, si me pongo el vestido tendré que pintarme también bien ¡que menos! Viernes (4:30pm) (Javier se ha quedado solo, sus hijos se han ido con unos amigos a una cala y van a pasar ahí toda la tarde hasta la cena. Javier se aburre un poco, ya ha dormido la siesta y tiene poco más que hacer, así que decide mandar un mensaje a Paula. Sabe que estará comiendo o de sobremesa, así que no puede ponerse a chatear mucho, pero al menos así ve que tal está): Paula Javier ¿qué tal la comida? ¡muy bien! El restaurante esta superbién tenemos que venir una noche a cenar... nos vamos a pedir unas margaritas que el restaurante tiene una zona más de lounge que también es muy chula ¿al final que te has puesto? ¿estás guapa? espera… (Poco después manda una foto, es en formato selfie de ella con su vestido azul y Roberto al lado de ella. Roberto tiene su brazo sobre su hombro para que puedan salir juntos en la misma foto). (No hay nada de extraño en poner la mano sobre el hombro, lo hacen mucho en las fotos de grupo y es señal de su camadería y amistad. Pero hay otros detalles en la foto que interesan mucho a Javier, en los que se fija ahora porque tiene tiempo y está especialmente “juguetón”: el brillo en los ojos de ambos (¿mezcla de alcohol y excitación?), la falda del vestido está algo subida dejando ver por encima de las rodillas, (puede ser por el movimiento para la foto, pero Paula no hizo nada por arreglarla), una mano de Roberto cerca pero sin tocar esa pierna. ¡La verdad Paula está guapísima y muy sexy en la foto!) ¡Pivón! ¡Estás preciosa! ¡Disfruta! Eso mismo ha dicho Roberto, más de una vez, jajajaja... (Y ahí dejaron la conversación porque Javier sabía que Paula no podía estar chateando todo el rato con su móvil. Y también porque quería darles su tiempo y espacio…) Viernes: (7:30pm) Paula Javier Roberto se ha ido a la barra a pagar y darme unos minutos para que hable contigo (pasan unos segundos) ¿sabes eso que muchas veces dices que te gustaría que hiciera? sí (con su pene endureciéndose casí al instante y la boca seca) si lo decías en serio... puede ser hoy... con Roberto lo decía en serio, si quieres hazlo (con su pene completamente erecto e incapaz de no frotarse mientras mira la pantalla del móvil) Ok, ¡me tiene como una moto! ya te contaré, ¿pero donde vamos? Roberto ha dicho que va a tener que trabajar el resto de la tarde en la oficina y luego sale a tomar algo con el equipo, pero Verónica (su mujer) está en su casa ir a casa, estas sola no quiero hacer esto en nuestra casa o en nuestra cama (pasan unos instantes) espera, voy a mirar si puedo hacer una reserva a tu nombre en un hotel por horas con la aplicación que hemos usado tu y yo alguna vez ok (pasan un tiempo mientra Javier hace las comprobaciones) ok, sí que puedo, tus datos están también registrados… ¿por donde estáis? cerca de la plaza del templo (Pasa un rato y Javier localiza un hotel de 4 estrellas con habitaciones disponibles, a unos 15 minutos andando de donde están. Reserva una habitación para 3 horas, no para 6h. No la más ostentosa -había una oferta de suite con jacuzzi- pero sí elegante un con una cama doble de 2 metros y manda la captura de pantalla de la reserva con todos los datos) Aquí tienes, una habitación preciosa a 15 minutos, la reserva empieza en media hora. Vaya ¡si que has tardado! ¿entonces con esto llego a la recepción y ya tienen los datos? sí, pero Roberto tendrá que dar sus datos en el check-in y lo tienes que firmar tú… sabrán que no es tu “acompañante habitual” de la aplicación, jejejejeje ¡qué vergüenza! eso normalmente lo haces tú y a mi me da mucha vergüenza, pero bueno... sin miedo, es por una buena causa y harás muy feliz a tu marido…. Y digo yo que disfrutarás también, jejejejeje eres un marido espectacular ¡te quiero mucho! Simplemente avisa cuando hayáis hecho el check-in para confirmar que no ha habido ningún problema ok Viernes: (8:20pm) Paula manda un único mensaje desde la habitación del hotel y luego su móvil queda offline. El texto es breve “ya estamos en la habitación” y viene acompañado de una fotografía: su vestido azul tirado encima de un sillón de la habitación. Viernes: (11:55pm) Paula Javier Ya estoy en casa, precioso ¿estás dormido? ¡como voy a estar dormido! llevo desatado toda la tarde… aquí ya está todo el mundo durmiendo, así que ¡cuéntame, cuéntame que tal! (pasan unos instantes) No... me voy a dormir, estoy destrozada y un poco borracha, te lo cuento todo en persona mañana por la noche en nuestra cama ¡te quiero muchísimo! (y poco después su móvil queda offline)

Autor: dosparati Categoría: Infidelidad

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