Relatos Eróticos de Infidelidad


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La esposa de mi amigo

2021-10-27


Hace más de 20 años coincidí con un chaval muy majo en una empresa en la que yo trabajaba. Nos llevábamos realmente bien y nos hicimos grandes amigos. Con el tiempo él se casó y me invitó a su boda, yo conocía a su novia y, aunque ella era bastante más joven que él, hacían una muy buena pareja. Fui a su boda y me lo pasé muy bien, reforzando nuestro vínculo de amistad, tanto con él como con ella. Tiempo después cambié de trabajo y me mudé a otra ciudad, nunca perdimos el vínculo porque éramos muy amigos. De vez en cuando yo iba a su ciudad o ellos venían a la mía a pasar un finde. Fui invitado al bautismo de sus dos hijos, así como a la comunión de ambos. Ella había dejado de ser una chavala para convertirse en una mujer hermosa y adorable. Se los veía muy bien juntos y Jose (así se llama mi amigo) me comentaba que, a pesar de los años juntos, eran muy felices y se llevaban muy bien. Volví a vivir en mi ciudad cuando sus hijos ya eran adolescentes. La empresa donde yo trabajaba había crecido y me destinaron a la nueva delegación que acababan de abrir. Al poco tiempo llegó la pandemia y todos lo pasamos mal. Yo conservé mi trabajo, es más, mis condiciones mejoraron. No le fue tan bien a Jose. Él perdió su trabajo y para colmo Laia, su mujer, también. Al quedarse sin trabajo Jose entró en una espiral depresiva, cada vez estaba peor. Laia encontró otro trabajo de medio día que les permitía sobrevivir. Pero la felicidad de antaño se había esfumado por los problemas económicos. Un día hablando con ellos les comenté que tenía un amigo en una empresa de reparto de comida a domicilio y que a través suyo le podía conseguir trabajo a Jose. El problema era que no tenía movilidad, ni posibilidad de conseguir una por la delicada situación. De todos modos yo contacté a mi conocido y me dijo que sí, que podía empezar a la próxima semana si conseguía un vehículo. Compré unas cervezas y fui a la casa de Jose y Laia a darles la buena noticia. Al llegar Laia me comentó que Jose no estaba porque lo habían contratado ese día para realizar un trabajo. De todos modos le conté lo de mi conocido y que para la movilidad ya buscaría una solución. Ella se emocionó mucho, fui a la cocina a buscar otro par de cervezas mientras le decía que yo le compraría una moto que había visto en una web de segunda mano. Que no se preocupara por nada, inclusive le pagaba el seguro de este primer año, lo importante era que Jose estuviera bien. Cuando terminé de contarle todo esto yo ya estaba en el salón con las dos cervezas en la mano, de pie delante de ella que sentada en el sofá me dijo: No sé como agradecerte esto, de verdad Pues conozco un par de maneras, le dije sonriendo mientras desde mi posición admiraba sus hermosas tetas. Juro que lo dije en broma, pero su desesperación hizo que lo entendiera mal. Me miró a los ojos y sin coger su cerveza llevó la mano a mi bragueta para comenzar a bajarla lentamente sin parar de mirarme, como esperando que yo le dijera que parara. Pero no la detuve, dejé una de las cervezas sobre la mesa y con esa mano comencé a acariciarle la cara suavemente.Mientras ella ya había bajado mi bragueta e introducido su mano en ella para acariciarme la polla por encima del bóxer. Yo abrí mi cerveza y le di un trago mientras disfrutaba de sus caricias. Realmente creo que ella deseaba que la hiciera parar pero yo me lo estaba pasando tan bien que la dejé seguir. Dejé la cerveza y me desabroché el pantalón, bajándomelo junto al boxer para liberar mi polla que ya estaba totalmente dura, no tanto por las caricias como por el morbo de la situación. Ella comenzó a pajearme suavemente mientras acariciaba mis huevos, supongo que trataba de darme el máximo placer para acabar con aquello lo antes posible. Yo seguía disfrutando mientras de vez en cuando bebía un trago de cerveza. Hasta que cogí su cabeza con ambas manos para acercarla a mi polla. Ella me volvió a mirar como suplicando que no la obligara a chupármela pero la situación cada vez me daba más morbo y, quitando su mano de mi polla la cogí y la dirigí a su boca, dando un pequeño paso adelante para que mi capullo contactara con sus labios. Estuve unos momentos restregando mi polla contra sus labios hasta que abrió la boca y empezó a hacerme una exquisita mamada. Consideraba a Laia una buena amiga, la quería y la respetaba. Hasta ese momento en el que el morbo de la situación pudo más que los años de amistad. Yo era el que controlaba la situación, mi dominio sobre ella era total marcando el ritmo de la felación con mis manos sosteniendo su cabeza mientras me follaba su boca. Comencé a darle órdenes, a insultarla, a disfrutar del dominio.mientras le espetaba Acariciame los huevos…. Chupa así putita…. Jose estará muy contento con el trabajo que estás pagando con tu boca… Te lo vas a tragar todo como una buena puta….. Ella se esmeraba para que me corriera pronto, la verdad es que su mamada era espectacular y me excitaba mucho. Pero no podía quedarme ahí. Durante años había admirado su cuerpo, sabía que su piel era suave y sus tetas redondas y hermosas, y quería disfrutar de aquel cuerpo, pero tenía que someterla más para minar cualquier tipo de resistencia. Metía mi polla hasta el fondo de su boca y cogía fuertemente su cabeza para mantenerla allí unos segundos, luego la sacaba totalmente y la volvía a meter marcando el ritmo de la felación. A veces antes de volver a meterla la restregaba por toda su cara mientras le decía Así puta, disfruta de mi polla que se que Jose te tiene un poco abandonada Acto seguido se la volvía a meter hasta el fondo. Jose me había comentado que por culpa de la situación ya no tenía ni apetito sexual, cosa que yo le recriminaba diciéndole que con lo buena que está Laia yo me la follaría a diario. Decidí parar aquello porque mi excitación ya era muy fuerte. La cogí suavemente de la cabeza y le indiqué que se pusiera de pie. Nos abrazamos tiernamente mientras yo acariciaba su cabeza, Así estuvimos un par minutos y cuando ella estaba totalmente relajada le di la vuelta para abrazarla por detrás para empezar a acariciar sus tetas por encima del niki mientras le besaba el cuello. No, por favor, deja que termine la felación. Te prometo que me lo trago todo, me dijo Yo hice como que no la había escuchado y mientras con una mano le seguía acariciando las tetas con la otra empecé a desabrochar su pantalón. Laia no colaboraba pero tampoco oponía resistencia. Los besos en el cuello y las caricias en sus tetas habían comenzado a excitarla. Cuando ya había desabrochado su pantalón le subí el niki para liberar sus hermosas tetas que empecé a acariciar con mucho placer y ambas manos. Luego de unos minutos acariciando sus tetas mientras seguía besando su cuello y mordisqueando sus orejas, le bajé el pantalón y comencé a acariciar su coño depilado por encima del tanga. Su excitación iba en aumento mientras le restregaba mi polla por su culo casi desnudo. Aún así ella me decía Por favor para, déjame que te la chupe Ya tendrás oportunidad de volver a chupármela y de que me corra en tu boca putita, pero ahora déjame que te siga acariciando. Metí los dedos en su tanga y empecé a acariciarle el clítoris, suavemente, en círculos, para excitarla a tope. Así estuve un rato hasta que metí mi dedo medio en su coño. Lo hice sin avisar, a traición y casi de un golpe. Estaba empapada, y soltó un suspiro largo y profundo mientras con mi pulgar seguía trabajando su clítoris. La obligué a apoyarse en el sofá para dedicarme a acariciar su culo mientras le restregaba la polla. Le bajé el tanga y mi capullo recorría todo su culo guiada por mi mano, pasando cada vez más cerca de su coño. Ahí si que opuso resistencia diciéndome No, eso no. Córrete en mi boca por favor Sí, sí, pero déjame que me masturbe un poco en tu culo. Le dije Para reforzar mi argumento la solté y cogí mi polla con una mano para pajearme sobre su culo mientras que con la otra la seguía acariciando. Se relajó y me dejó hacer obedeciendo cada una de mis órdenes con el fin de que me corriera lo antes posible. Uff, que buena que estás putita. Estoy a punto de correrme. Mueve el culo un poco que eso me excita mucho…. Abre un poco más las piernas….. Ufff, me tienes a mil. Estas frases hicieron que se relajara y colaborara para acelerar mi corrida. Con un poco de suerte ni siquiera me corría en su boca supongo que pensaba. Pero se equivocaba. Cuanto Estuvo totalmente relajada y con las piernas abiertas mientras movía lentamente su culo aproveché y se la metí de un golpe en su empapada vagina. La cogí con ambas manos de las caderas para evitar cualquier tipo de resistencia. Sus piernas flojearon en el momento de la penetración. Su cuerpo pedía a gritos un polvo pero su mente seguía negándolo. No, por favor, para, aghhhh Shhhh, calla putita y disfruta. Le contestaba yo Estuve follándola durante unos 5-10 minutos, su resistencia había desaparecido y de vez en cuando le daba alguna palmada en las cachas. Aquel polvo estaba siendo increíble. Laia, mi amiga, la esposa de mi amigo estaba con los pantalones bajados hasta las rodillas, con el niki subido hasta los hombros y recibiendo mi polla desde atrás con total sumisión. Se la saqué y le ordené que se desnudara. Quería disfrutar de aquel cuerpo a tope. Me obedeció sin oponer resistencia mientras yo también me desnudaba. La tumbé sobre el sofá y metí mi cabeza entre sus piernas para comerle el coño mientras acariciaba todas las partes de su cuerpo a las que podían acceder mis manos. Su excitación era muy alta, tanto que me llevó muy poco tiempo hacer que se corriera arqueando su cuerpo mientras intentaba quitar mi cabeza de entre sus piernas para que parara. Me incorporé y volví a metérsela ya sin prisas mientras la acariciaba y la besaba apasionadamente. Su cuerpo hacía rato que se había entregado, pero cuando comenzamos a besarnos supe que su mente también estaba entregada totalmente al placer. Estuvimos follando un rato más, cambiando de posición cada cierto tiempo. Cuando me cabalgó tuve la oportunidad de acariciar sus tetas tranquilamente mientras ella marcaba el ritmo de la follada. Me pidió, más bien me rogó que no me corriera dentro. Estaba en sus días fértiles y no se podía quedar embarazada. Tranquila putita, te los vas a tragar todo como me prometiste. Le dije La volví a poner de pie para follármela bien por detrás. Esta vez abrió sus piernas más ya sin la resistencia del pantalón en sus rodillas. Mi excitación ya estaba en su punto cúlmine así que se la saqué y le dije Chupa putita, chupa y acariciame los huevos para que me corra No le costó nada obedecer. El morbo de la mamada por obligación fue sustituído por el placer de una mamada por vocación. Aquella mujer, Laia, mi amiga, la esposa de mi amigo, me la estaba chupando con mucho placer. Ella saboreaba cada gota de líquido preseminal, estaba disfrutando de la felación. Hasta que exploté en una corrida más que abundante que Laia se tragó sin rechistar para seguir chupando un poco más hasta dejar mi polla totalmente limpia y seca. Se puso de pie, nos abrazamos y nos besamos tiernamente. Habíamos disfrutado ambos del polvo y eso se notaba. Gracias, le dije. Ha sido increíble. Esto no puede volver a pasar, aunque lo hayamos disfrutado Tranquila, le dije. Esto no va a volver a pasar. Le mentí. Ya conocía sus puntos débiles y pensaba aprovecharlos. Pero eso forma parte de otro relato. Cuando estuvimos vestidos y justo al terminar de acomodar los cojines del salón entró Jose y nos miró un poco sorprendido. Supongo que el sexo se olía desde la esquina y nuestras caras de placer nos delataban. Pero Laia estuvo muy rápida y le dijo Jose, mi amor, Miguel tiene una excelente noticia. Cuéntale, me dijo Me apresuré a contarle a Jose lo del trabajo y lo de la moto y se alegró muchísimo. Se abrazó a Laia y luego me abrazó a mí diciéndome. Gracias Miguel. Eres mi mejor amigo, una de las pocas personas en las que puedo confiar. Bueno, tú y Laia. Supongo que la emoción de la noticia hizo desaparecer toda sospecha de su mente, ahora bien en lo de confiar no estuvo muy acertado el hombre.

Autor: Anónimo Categoría: Infidelidad

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La ama de llaves es muy caliente

2021-10-24


Hace algun tiempo atras tuve una compañera de trabajo a la cual llamaremos Ani... Ella era una mujer morena bajita de estatura, pechos pequeños, cadera anchita, nalga grandes y piernas torneadas, vestida se veia muy suculenta y desnuda mas... cuando trabajábamos junto ella no usaba uniforme era auxiliar administrativo en el hotel, ya despues que nos pusieron uniforme seguía luciendo un cuerpo espectacular esss pa culear... no podia negar que en jeans se veia super su par de nalgas, o cuando llevaba sus pantalones de vestir y ni se diga cuando iba en leggins(se le marcaba riquisimo sus nalgas o su cuca) tambien se le marcaba su tanga o se le salia cada que se agachaba. Con respecto a los uniformes pense que nos perderíamos del espectáculo que era morborsearla, pero no fue asi seguia viendose sensual, sexy y muy putona.... Le sigo contando ella tenía una cara muy sexosa se ve que le gustaba muchísimo que la observarán era provocativa Cuándo se agachada parecía qué le encantaba Mostrar y provocar Y claro que lo lograba ver la empinada mientras recogía cajas o documentos su contoneo de caderas tal parecía qué te decía mírame el culo y caramba cómo no mirarlo a veces lograba ver a lo lejos mientras estaba sentado en su escritorio Cómo abrir las piernas y deseaba estar más cerca para poder ver qué era lo que había en esa falda está compañera me prendía mucho cada que le iba a visitar veía su boca y deseaba tenerla mamándome la verga, tenia u a boquita de mamadora, luego mordia sus labios o jugueteaba con los lapiceros y eso me prendió más deseaba tanto tomarla en la oficina desnudarla y cogérmela. El tiempo pasó y de repente platicábamos me contaba sus cosas y yo las mías nos hicimos amigos algunas veces le daba El aventón a su casa aprovechaba para Verle las piernas o cuando se baja del coche verle el tremendo culo qué se votaba en esas pláticas que teníamos a veces ella me contaba que su marido era muy cogelón con ella Qué diario cogían y que le gustaba muchísimo todo lo que hacían Por obvias razones yo me ponía muy caliente ante sus comentarios y ella se daba cuenta un día me comentó que entre ella y él habían hecho un perfil para navegar en internet en dónde mostraban fotos de ella y de él cogiendo Yo me sorprendí mucho de como ella era tan abierta para contarme su vida sexual no podía imaginar todas las veces que su marido le introducía la verga y ella gemía como una loca deseaba tanto ser yo quién reventar ese culo deseaba tanto abrirle las nalgas y mamarle la cuca y el ano Mientras ella se atragantaba con mi verga... Ella lo hacía con el afán de excitarme de ver mi reacción y obviamente había una reacción mi berga erecta abultada en mi pantalón y ella lo observaba yo encantado escuchando sus historias un día me atreví a decirle "Oye porque no me pasas una de tus fotos o uno de tus videos con tu marido cogiendo" ella solo sonrio y dijo: "loquito para que lo quieres... que tal si no te gusta lo que ves" o "que vas a pensar de mi" pero esa mirada pícara y sexosa volvió aparecer ella había hecho todo lo posible para ponerme así deseoso de querer mirarla y de querer cogérmela después de una risitas me dijo sí te voy a pasar una foto mía no podía yo creer lo al fin podía verla en tanga se veía exquisita nalgas redondas morenas la tanga se perdía entre sus nalgas no podía yo traerlo estaba frente a una diosa Cómo olvidar esas líneas que se la marcada sus piernas tenía ganas de correr al baño masturbarme ella se dio cuenta del color de mi cara al ver semejante carne solamente sonrío y se fue. Después de eso hubo una fiesta fin de año nos juntaron en un salón fuimos a celebrar recuerdo que ese día llegó con un vestido entallado verde con negro zapatilla tacón alto muy arreglada estuvimos bebiendo platicando riendo y bailando lo bueno de esas fiestas era de que no podíamos llevar a ningún familiar solamente éramos empleados Jamás imaginé que pudiera pasar esa noche Al Calor de las copas le dije Annie eres una calienta huevos ella se comenzó a reír y me dijo sí lo sé sin reparo me agarró la entrepierna y comenzó a masajear me dijo vamos es hora de que me vaya yo a casa me puse un poco triste cuando me dijo eso pero jamás pensé qué en el camino 1 le marcara preguntándole que En dónde estaba ella dijo Todavía estoy en la fiesta pero ya se me va acabar la pila dame chance llego como en una hora y media eran las 3 de la mañana acto seguido ella apagó el celular me bajó la bragueta mientras conducía me sacó la berga y comenzó a Chúpamela como si fuera una paleta no podía creerlo se estaba cumpliendo mi Anhelo tenerla así mientras yo conducía recuerdo qué se puso en una posición en el asiento qué me permitía acariciarte su espalda y sus nalgas fue tan excitante que fui jalando su vestido hasta descubrirle el culo el cual estaba hacia la ventana parado recuerdo que en la calle nos detuvimos en el semáforo un coche hablado dónde venían varios chavos enfiestados y nos vieron o más bien la vieron a ella con el culo empinado y gritaban qué culo más sabroso presta ella más mostraba las nalgas y los chicos emocionados yo estaba apunto de venirme Mientras ella emocionada se exhibía en la calle arrancamos y los chicos nos fueron siguiendo un buen rato me decía ella ves lo que provocó Eso me gusta me gusta sentirme deseada Me dijo detente estábamos estacionados los chicos igual se estacionaron y ella se levantó el vestido se hizo un lado la tanga pude verle su cuca depilada sus labios hinchados y se sentó sobre mi berga comenzó a moverse de una manera inimaginable solamente sentía sus jugos mojándome aún más mípalo los chicos se acercaron comenzaron a sacarse sus vergas ya masturbarse Mientras nos venían cogiendo ella estaba emocionada extasiada y yo simplemente aturdido por esa noche terminamos lo fui a dejar a una cuadra antes de su casa de las mejores experiencias que tuve

Autor: El corneador Categoría: Infidelidad

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Mi mujer se coge a mi hermano

2021-10-14


Cómo anteriormente les conté, mi mujer se hizo amante de mi hermano menor por obvias razones, menor casi de su edad y calza más grande que yo, en una de esas andadas dónde nos gusta cheliar y pasarla bien, nos fuimos a pasear a una playa y ya entonados nos regresamos al hotel a continuar la peda, cuál fue mi sorpresa que ella comenzó frente de mi a agarrarle la verga a él y yo wats, pero no con eso empezaron a basarse y me jalo y me dijo quiero con los dos, te animas o te sales del cuarto y pues me gano el morbo y me quedé, sin más comentarios nos desnudamos los tres y empezó el calentamiento mientras se la estaba mamando yo me bajé a mamarle la panocha, después de un rato intercambio de posiciones y así estuvimos hasta que pidió ya quiero que me cojan, el regreso a qué se la siguiera mamando mientras yo se la deje ir por la panocha, pero no le vine después intercambiamos y así un gran rato ya más caliente todavía nos pidió que le hicieramos doble penetración vaginal y ya bien calientes no lo pensamos e hicimos maroma y teatro y se las metimos fue según ella maravilloso ya que era su primera vez y lo disfruto a lo grande y así estuvimos hasta venirnos los dos dentro de ella, la muy cabrona ya había logrado incluirme es sus deseos y cumplimiento de sus fantacias, ya eran esas dos tener un amante y que se la cojieran entre dos. Espero les haya gustado ☺️☺️

Autor: Manuelito54 Categoría: Infidelidad

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Descubrí la infidelidad de mi esposa

2021-10-14


Tengo 5 años casado con mi esposa, su nombre es daniela mide aprox 1.65cm, tiene buen culo y pocas tetas, ambos tenemos la misma edad ( 26) y un hijo, nos conocimos en la universidad, la primera noche follamos como locos después de una fiesta y paso el tiempo hasta casarnos, mi pene no es muy largo mide 15cm pero es bastante grueso y nunca he tenido queja alguna en la cama. Comienzo mi relato un fin de semana hace unos meses atrás, decidimos organizar una fiesta en nuestra casa, llegó el día todo iba bien teníamos licor, botanas y buena música, comenzaron a llegar los invitados entre ellos mi amigo de toda la vida, su nombre es José y es un poco mayor a nosotros, eran en total como 10 personas y todo concurria normal , mi esposa Daniela iba vestida con un shorts corto y una blusa ajustada, aunque no tiene muchos senos su cuerpo es el de una diosa más que todo por sus piernas grandes y jugosas, entre tragos y tragos todo paso rápido y dieron las 2:00 am, todos se fueron llendo menos José que vivía lejos y ya teníamos planificado que el durmiera en el sofá de la sala esa noche, quedamos los 3 yo estaba bastante alcoholizado mientras que José y Daniela hablaban, se reían, y bailaban disfrutando como dos amigos normal, dieron las 3:30 AM y no pude más, me fui a dormir y dejé a mi esposa y mi amigo tomando solos, solo recuerdo llegar a la cama y caer como una tabla Cerca de 2 horas después me levanto y se me hizo extraño que daniela no estuviera a mi lado durmiendo, me levanté con cuidado y salí a la sala y no había nadie, empiezo a pensar lo peor y derrepente escucho en un cuarto contiguo a la cocina, unos gemidos inconfundibles, en silencio me acerque y pude ver cómo mi esposa Daniela estaba siendo follada por José, este tenía un pene muy grande con el cual introducía a mi esposa sin compasión, sentía una ira tremenda pero mi pene estaba erecto, a un punto que no podía controlarme de la exitacion y comienze a masturbarme observando como se cogían a mi esposa, nunca la había visto así de esa manera pidiendo verga, estaba extasiado de semejante escena, ellos siguieron sin percatarse hasta que el lleno su vagina de leche, luego la besaba y le decía eres mía verdad, ella contestaba si soy tuya papi me encanta tu verga, me cojes mejor que mi marido, me fui a la habitación a analizar lo sucedido y al rato mi esposa llegó y me besó en los labios, se acurrucó junto a mí y durmió feliz, llena del semen de otro. Descubrí que ser cornudo no es malo, de hecho es muy excitante y ahora pienso que mi esposa y yo hagamos un trío con otro hombre, para verla follar y recibir verga como esa noche.

Autor: Andrés.L Categoría: Infidelidad

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Una esposa aburrida del sexo con su esposo

2021-10-10


Hace muchos años atrás, sucedió lo que les voy a relatar, yo era una joven esposa que se casó muy enamorada de su novio de la juventud, él era un buen hombre, pero muy conservador por lo que el sexo con el después de los primeros años se volvió una rutina. Yo en ese entonces quedé sin trabajo y afortunadamente, una amiga me consiguió trabajo como vendedora de seguros, era un trabajo muy difícil, había que caminar mucho con tacones y el uniforme de la empresa que era una falda ajustada y una blusa satinada, esto acompañado de una chaqueta ajustada no lo hacía más fácil. Las primeras semanas fueron horribles, no podía encontrar clientes y peligraba mi estadía en la empresa. Junto con mi amiga recibimos el dato que en una empresa constructora sería posible encontrar clientes, ese día nos presentamos con el arquitecto a cargo de la obra que se mostró muy interesado en las pólizas que le ofrecíamos y nos puso en contacto con su jefe de obra quien sería el nexo entre nosotras y los trabajadores, Omar se llamaba, cuando lo conocí no me llamo la atención, no era muy alto, más bien gordito y su pecho estaba lleno de pelo negro donde brillaba una gruesa cadena de oro, tenía en grueso bigote y una mirada de pocos amigos. Pero cuando hablo con nosotras se mostró muy amable, casi coqueto, por lo que me agrado mucho. Ese día logramos cerrar muchos contratos y solo era una fracción de los trabajadores. Al día siguiente mi amiga no pudo acompañarme y fui sola, allí me recibió Omar, conversamos muy a gusto y de repente él se abalanzo sobre mí y me comenzó a besar a la fuerza, yo me asuste y trate de resistirme, pero él era muy fuerte y su lengua se movía hábilmente en mi boca, de pronto ya había dejado de luchar y me deje llevar. El en un momento me tomo por detrás y comenzó a acariciar mis pequeñas tetas, y metiendo su mano dentro de mi blusa las masajeaba de una forma que nunca había experimentado. Pronto comencé a sentir como un gran bulto en su entrepierna se comenzaba a clavar en mi trasero, era algo enorme, cuando me dio vuelta, tenía un enorme pene fuera de su pantalón, debe haber medido unos 20 centímetros, pero lo más impresionante era su grosor, era como un tubo de desodorante ambiental, pero de carne palpitante. El tomo mi mano y la puso en su pene y me animo a sobarlo, estaba muy caliente al tacto y parecía que crecía aún más cuando lo agitaba. Mientras él ya había abierto toda mi blusa y había sacado mis pequeñas tetas de mi sostén, su bigote me hacía cosquilla cuando ponía mis tetas en su boca, pronto el comenzó a subir mi falda y yo aunque quería detenerlo, no podía articular palabras, él se dio gusto manoseándome la concha y bajando mi calzón hasta mis tobillos, puso su enorme pene entre mis piernas y comenzó a menearse, el sentir esa enorme cosa rozar mi concha, me hizo mojarme de una manera que nunca había experimentado, como invitándolo a entrar. El continuaba moviéndose, de pronto se detuvo, se bajó los pantalones y pude ver la escena completa, no solo tenía un pene enorme, sino que también sus bolas parecían un par de paltas enormes colgando, el me llevo a un sillón muy cómodo que había en su oficina, me recostó y él puso la cabeza de su pene en la entrada de mi concha. Yo le pedí que fuera cariñoso, que nunca había tenido algo tan grande, y él me beso como diciendo, todo va a estar bien, poco a poco fue metiendo su pene, hasta que sentí que tocaba el fondo de mi útero y el continuaba empujando, y comenzó a menearse rítmicamente, mis caderas de igual forma se movieron tratando de evitar que me hiciera daño con sus clavadas. Su pecho peludo estaba empapado en sudor y eso me calentaba mucho, era una bestia cogiéndome. Y me susurraba cosas al oído como, te voy a hacer mía, después de esto rogaras porque te folle, yo no podía aguantar, me corría una y otra vez, chorreando su pene, que parecía entrar con más facilidad cada vez que me corría, mientras sus bolas chocaban contra mi trasero. Pronto el comenzó a moverse más rápido y sus respiros eran cada vez más agitados y pum… se vino dentro de mí de una forma salvaje, sentía como me llenaba de semen el interior y no paraba, con tamañas bolas era algo lógico. Cuando saco su pene de mi concha yo no tenía fuerzas para moverme, el tomo mi calzón y comenzó a limpiar su pene desde la punta de la cabeza hasta las bolas, dejo estilando mi calzón en semen. Me levanto del sillón y comenzó a besarme nuevamente, mi lengua ahora correspondía a su lengua, y el tomo su pene y lo puso nuevamente en mi concha y me tomo en brazos, me sentía como un anticucho y el jadeaba y gruñía. Era increíble lo que me estaba haciendo, llegaba tan adentro y me llenaba como no sabía que se podía. Nuevamente él se vino y por mi posición gran parte del semen y mis fluidos chorreaban directo al suelo. Después de eso, él se limpió su pene nuevamente con mis calzones que ya eran un estropajo, se subió el pantalón y se abotono la camisa, yo aún estaba agotada y tiernamente el me ayudo a vestirme. Yo me fui a mi casa y cuando me acosté junto a mi esposo después de bañarme, no podía sacar de mi mente lo que me había pasado. Al día siguiente volví a ir sola a la constructora, esta vez iba preparada porque sabía que algo tan bueno debía repetirse y así fue, Omar apenas entre se abalanzo sobre mí, yo de inmediato le abrí el pantalón y comencé a sobarle el pene, el me arrodillo y puso su pene en mi boca, solo cabía la punta de la cabeza dentro de mi boca, comencé a lamerla, tenía un sabor salado muy agradable, y el comenzó a menearse haciéndole el amor a mi boca, yo le sobaba su bolas y el gruñía de placer, pronto él se vino sobre mí, me baño en semen que no paraba de salir de su pene, mi blusa quedo empapada de ese líquido viscoso y mi cara y mi pelo. El me levanto y comenzó a desnudarme hasta quedar completamente desnuda frente a él, y el hizo lo mismo, luego me puso de cuatro patas y él se puso atrás y me metió su pene en la vagina de forma muy suave pero firme y comenzó a cogerme, era increíble la sensación, era como un toro invistiendo a una vaquilla, cada clavada tocaba el fondo de mi útero y me hacía estremecer, pronto el nuevamente se vino y sentí su semen caliente llenándome y escurriendo de mi concha, era una sensación increíble, el saco su pene cubierto de semen y comenzó a frotar su pene en mi ano, como anticipando lo que quería hacer, le pedí que no, que nunca lo había hecho por ahí, y menos con semejante cosa, eso pareció calentarlo más, pareció endurecerse nuevamente su pene y lo comenzó a empujar en mi culito, a pesar de resistirme el continuo empujando y el dolor era intenso cuando la cabeza de su pene entro, sentí como si algo se rasgara dentro de mí, el continuo empujando y yo gritaba y gemía de dolor, mientras el gruñía de placer, hasta que sentí sus bolas, había metido cada centímetro de su pene en mi culo, y comenzó a menearlo intensamente, estaba como loco, lo clavaba con furia y el dolor clavaba tras clavada se convirtió en placer. Era increíble lo que sentía. Pronto el me apretujo las tetas y largo un gran gruñido y se vino en mi culo, y quedo tirado en la alfombra. Yo estaba desarmada, solo podía sentir como escurría su semen caliente de mi culo que estaba abierto de par en par. Esa noche cuando llegue a casa no podía sentarme cómodamente, por el gran dolor de culo. Al día siguiente fui nuevamente pero esta vez mi amiga me acompaño, cuando llegue, estaba Omar esperando, se marcaba su gran bulto en el pantalón, él se acercó a mi amiga que era de contextura baja, un poco regordeta y con grandes tetas, y la comenzó a acariciar en el cuello, pronto tenía su boca en la de ella y se estaban besando apasionadamente, al parecer Omar y mi compañera se conocían, ella me invito y comenzó Omar a besarme mientras jugaba con las tetas de mi amiga, ella pronto bajo y le saco el pene a Omar y se lo comenzó a chupar, Omar abrió mi blusa y comenzó a comerme las tetas, me mordisqueaba los pezones de una forma que me hacía venirme copiosamente, él puso su mano en mi concha y mi calzón estaba estilando así que me sentó sobre su escritorio, me abrió las piernas y me clavo su pene, la sensación de su pene caliente era algo increíble. El rápidamente comenzó a menearse frenéticamente y mis gemidos eran muy ruidosos y el solo gruñía de placer, pronto saco su pene y puso a mi amiga contra el escritorio y la lleno con su pene, mientras apretujaba sus grandes tetas y gruñía más desesperado, como tratando de llenarla más y más con su pene, hasta que lanzo un gran gemido y se vino dentro de mi amiga. Apenas saco su pene de mi amiga me lance sobre él y le pedí que me cogiera parado, el me tomo y puso su pene en mi concha y comenzó a darme, era incansable, la sensación de su pene llenándome era increíble, pronto apretó mi culo con sus dos manos y me dio una gran clavada como diciendo me vengo y efectivamente, me lleno de semen la concha. Esa era la sensación más rica que había, era como un rio de semen brotando de mi concha abierta. Continuamos cogiendo así por 3 meses hasta que se acabó la obra y Omar se fue. Pero creo que nunca olvidaré ese tiempo.

Autor: Facundofierro Categoría: Infidelidad

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Quería ser una mujer de otro

2021-10-10


Si bien a los 47 años una mujer aun esta en su plenitud , algunas nos sentimos cansadas y a veces menospreciadas , pero mi marido era de esos que siempre tenían una palabra linda y muchas atenciones hacia mi , asi que vivía en ese mundo en que mi cuerpo pedía mas acción y a la vez amaba a mi hombre . Una noche en que salimos a beber algo y conversar fue que empezamos a decirnos cosas calientes y contar cosas que deseábamos del otro o calvez alguna fantasía , fue allí que me sinceré con el y le dije que mi sueño era hacer un trio , me miro con grandes ojos pero inquieto a la vez . Talvez cometí un error al decírselo pensaba pero a el le gusto la idea y me empujo a querer hacerlo , me decía muchas veces que a le gustaría verme salir con otro o calvez tener sexo frente a el , así que aun mas mi mente volaba soñando unas manos ajenas tocando mi cuerpo . Fue así que con el correr de los días yo lo deseaba mas y mas pero me costaba imaginar a alguien extraño en mi cama , pero un día apareció un ex en mis redes sociales y le contacte ( todo esto con conocimiento de mi marido ) y le comente después de unos días de conversación que deseaba hacerlo con el , obviamente el se extraño de primera pero ante mi insistencia en hacerle saber que esto era consensuado se animo . MI marido y el se parecen pero la diferencia es que mi marido es mas dotado , pero al final yo igual deseaba estar entre ambos , así que sucedió que terminamos en una cama los 3 . Luego de un rato de caricias y besos , penetraciones de ambos y mucho , mucho placer les dije que deseaba que ambos me acabaran , primero mi ex tendría la chance y me deje llevar , una vez dentro su pene se movía deliciosamente y me bombeaba fuerte , senti como temblaba y se dejaba caer sobre mi , me susurro al oido que se iba a correr y le dije que lo hiciera , así lo hizo y me senti plena . Mi marido luego se monto sobre mi aun con el semen de mi ex dentro y se corrio también , así fue como ambos iban turnándose para correrse , solo se que luego de 8 corridas ( 4 de cada uno ) me dejaron descansar y al levantarme cayo de mi interior una cantidad inmensa de semen , yo me había corrido una 6 o 7 veces y me dolía todo pero lo valió . Ahora despues de varios dias siento la necesidad de volver a llenar mi cuerpo con ambos machos .

Autor: Coca Categoría: Infidelidad

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Como pasé de ser la más fiel a se la más fácil

2021-10-08


Mi nombre es giuliana y estuve casada desde los 18 con carlo y tuvimos un hijo, cabe mencionar que me casé virgen y que carlo era el amor de mi vida, pero era un hombre extremadamente celoso y posesivo que no obstante nunca quiso trabajar cerca de nuestro hogar. A los siete años de matrimonio supe porqué :mi amado esposo tenía infinidades de aventuras y yo lo tenía por un santo. Un día le descubri unos mensajes y al mejor estilo del FBI confirme mis sospechas: tenía más cuernos que un alce. Me llené de odio y ganas de vengarme. Siempre le dije que sí el me fallaba me desquitaria, pero jamás creí que me daría por engañarlo. Yo siempre he sído considerada un mujeron: con piernas perfectamente torneadas, cola grande y dura como roca, tetas grandes pero aún firmes(soy adicta a los deportes y ejercicios) y unas caderas que parecen de yegua. A pesar de no ser infiel, siempre fui sexy al vestir, y como no? Siempre süpe que tenía un cuerpazo. Ese día me coloqué un vestido ceñido de lycra rojo, sin brassiere y con una minúscula tanga brasilera y botas que resaltaban mis tornados muslos, me maquille y perfume y tomé una bolsa y salí encargando a la niñera recibiera a mi hijo del cole. Llegué a uno de esos lugares donde venden pasteles y bebidas y estuve buscando en la carta un buen rato, el problema era que lo que quería comer no aparecía en el menú. Pero de pronto una voz me sacó de mi indecisión : - disculpe, puedo sentarme? Es que el Lugar está lleno. - -por supuesto, es un placer - le sonreí con coquetería y agradeciendo mi suérte pues estaba muy guapo y bien vestido. Claro que ese día hubiese ligado a cualquiera porque la idea que tenía era de revolcarme con el primero que me lo pidiera. (cada que şalía era casi acosada así que contaba con ello) -soy Pablo, mucho gusto- -hola Pablo el gusto es todo mío, yo soy Ana- Y le sonrei con exceso de coquetería a lo que el correspondio mirándome el escote y yo le dirigí la más falsa mirada de reproche sin dejar de sonreírle pícara. -eres de por aquí? Nunca te había visto- -vivo en las afueras, casi no vengo a esta ciudad salvo a distraerme - -que bien significa que andas aburrida... -si mucho, no tengo amigos aquí y solo trabajo y atiendo mi hogar - -eres casada? - -si y tu? - -divorciado hace dos años - -porque una mujer dejaría ir un hombre tan atractivo? No lo entiendo-dije lanzando el dardo directo y sin más. -se cansó de mí supongo - -que pena, mi marido viaja todo el tiempo pero no por ello lo voy a dejar- -que afortunado, pero si fuera el no te dejaría tanto tiempo sola, eres preciosa y muy sexy! -ay gracias, que lindo! Pues velo de la manera amable, de no estar sola no nos habríamos conocido- -tienes razón y bueno ya pediste algo? -no, no se me antoja nada, pensaba irme a otro lado. -si quieres te invito a otro lugar. -ay siii, encantada, no lo tomes a mal,pero como te dije aquí no tengo a nadie a quien frecuentar- -bueno ahora me tienes a mi, seré tu amigo mas fiel- Gracias, vamos - camine delante dejando qu e me detallará bien, y al llegar al auto me abrió la puerta y yo le rocé la mano con mi pecho cosa que me erizo haciendo resaltar mís pezones. -a donde vamos? -a un restaurante de un amigo, vía la montaña. -oh si, perfecto! - si me hubiese dicho que íbamos al basurero igual habría dicho lo mismo. Llegamos en medıa hora y nos quedamos en un rincón al fondo aunque éramos los únicos ya que aún no era hora de almuerzo. El pidió dos vodkas(mi elección) y hablamos de nuestros trabajos y cositas sin importancia pero siempre coqueteando. Cuando íbamos por el tercer trago me mira y me dice. -tienes unos pechos increíbles, fúe buena cirugia- -jajajaja gracias, pero no son operados, nada en mi cuerpo lo es-- -no te creo, si ni sostén usas- Y yo sin mas reparo tome sus manos y las deslicé dentro de mi escote haciendo que tocará mis dos buenos melones a su antojo. -lo ves? Naturalistas y a mucho orgullo - El seguía con las manos metidas en mis tetas y empezó a acariciar mis pézones y yo sonríendo encantada pues esa es mi debilidad -tienes razón, me disculpo - y las sacó porque venía el mesero. Le pedimos pasabocas y al retirarse el me miró con morbo y me soltó -me fascinan tus tetas pero segura que la cola no es operada? - tal como el lo esperaba me puse de pie y me meti en medio de sus piernas y le coloque las manos en mis nalgas y le dije -si aún no te convenzo meterlas bajo el vestido y toca muy bien. El no espero y lo hizo me manoseo como 15 segundos y yo me reía. El se veia excitado. -tu ganas. Son naturales, divinas. Que afortunado tu esposo - -si, tu también, acabas de tocarme como el y ni se tu apellido, pero es que me inspiras confianza - Que tanta? - -mucha, estoy en tus manos literalmente jajajaja no solo mis tetas y nalgas, toda yo- -irías conmigo a mi casa? Vivo cerca de aquí, a unos cinco minutos- -siii, vamos! Pero llevemos vodka. -allá tengo todo lo que necesitamos. Pagó y a los cinco minutos estábamos en su casa yó recostada en una mesa de billar con el encima comiendonos a besos, con desespero me desnudo y me coloco de rodillas en el sofa, pasando su brazo por mi cuello, me besaba las orejas y con la otra mano me masturbaba, mi vagina es pequeña y estrecha y sus dedos enormes pero si que sabía moverlos, cuando me tuvo empapada de un rapido movimiento se puso un condon y yo subí mi trasero quedando empinada y a merced, me agarro de los muslos y me ab|rio mas, puso la punta en la entrada yde un tirón me ensarto hasta el fondo, un grito se me escapó al sentir que me metían un bate de béisbol en mi conchita habituada a los 13 cm de mi esposo, sentía como si me habían metido ün pulgar en la nariz, me dolía pero sentir sus bolas pegadas a mi vulva y clitoris me excitaba, empezó a moverse en círculos y suavemente, yo sentía que me tocaba el útero. Pero quería que ese extraño me gozara y me hiciera gozar y empecé a moverme suave con dolor y placer. -te duele? -mucho -te la saco? - -no por favor, no me la saques, me encanta así, que me duela, es muy grande y se siente divino algo tan grande en algo tan pequeño. -si, tienes úna concha pequeña pero te la voy a estirar - Y empezó á embestir como toro Bravo y yo a chillar como perra en celo, no se cuanto tiempo me cogio así, pero tuve dos fabulosos orgasmos y cambiamos de posición. Al voltear me y ver el tamaño de su verga, quedé en shock. -cuanto mide? -24cm - -oh rayos!! - dije mientras me montaba en ella y dejaba que semejante anaconda se hundiera toda en mi, el se abalanzó sobre mis tetas y apenás empezó a chuparlas me volví loca de placer y empecé una frenética danza sobre el que parecía batidora, lo hice venir rápido y junto a mi. Nos duchamos y allí le hice un oral de Infarto. Y seguimos follando el resto de la tarde hasta que yo no pude mas estaba muy inflamada y adolorida. A las ocho de la noche me llevó a casa. Bien cogida y triunfal sabiendo qüe sólo era el debut porque de ahora en adelante no mas fidelidad, y si a la vida loca, que me llevó a muchas camas y a mucho placer, ya que de nada sirvió ser fiel tantos años, ahora me había propuesto abrirle las piernas a todos los que me enamoraran y no se que me daba mas placer, si imaginar al bobo de mi marido creyendo que él era un don Juan, con su poca cosa, o el hecho de que me revolcaba con sementales de verdad que me hacían de todo a su antojo y que yo con el no hacía. Avisen si quieren mas historias.

Autor: Giulia Prada Categoría: Infidelidad

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¿Quieres natillas o leche?

2021-10-08


María se levanta de la cama con sus carnes bamboleantes a contestar el teléfono. Está segura de que será su marido con cualquier excusa para llamar su atención. Paco tiene setenta años y parece que está más allá que aquí. María tiene cinco menos, en cambio está como una rosa y su cuerpo todavía se agita como si fuera el de una veinteañera, pese a su prolongada madurez. Quizás también porque hace demasiados años que Paco sustituyó el sexo por la petanca, y eso ha agravado considerablemente su hormigueo. —Dime Paco, —contesta María sabiendo que querrá cualquier idiotez. —¿Dónde estás? —le pregunta Paco. —Te he dicho que salía a comprar. —Ya, pero como tardas estaba preocupado. —Pues no te preocupes que no me voy a perder. Antes de la una estaré en casa, —le dice hastiada, mientras contempla al muchacho tumbado en la cama y meneando su erecta polla a la espera de retomar la cabalgada. María se relame los labios, cuelga el teléfono dejando a Paco con la palabra en la boca y vuelve a colocarse a horcajadas sobre Dani. Aferra la dispuesta polla y se deja caer haciendo que desaparezca en su ávido coño. Pronto empieza a saltar sobre la montura, entretanto echa su cabeza atrás mientras sus pupilas se pierden detrás de sus párpados en señal inequívoca del placer que recibe. Dani es un joven de diecinueve años dispuesto a satisfacer a la insaciable yegua que reclama su vigor tres veces por semana, habida cuenta de que sus hormonas siempre parecen estar revueltas y la madura que se folla es un magnífico sustituto de sus pajas. Aunque físicamente no es una belleza, fornica como una fiera y no es ninguna mojigata remilgada, ni le hace ascos a nada, en contraste con las niñas con las que sale. Es una insaciable de sesenta y cinco años con ganas de que le den un buen meneo, le sacudan todas sus carnes y la pongan mirando “pa Cuenca”. Hace años que la exquisitez de su figura desapareció, sin embargo aún conserva unas sugerentes y contundentes curvas que hacen las delicias del joven potro sobre el que cabalga. Mientras salta, suspira y gime, sus tetazas abofetean al chaval y la boca de éste intenta atrapar los enormes pezones para morderlos. María está a punto de correrse y empieza a mover su pelvis de lado a lado queriendo sentir el miembro del joven en todos los rincones de su cueva. Se tumba un poco hacia delante para que su clítoris friccione con la pelvis del muchacho. Vuelve a sonar el teléfono y María lo ignora, pero maldice por lo bajo a su marido con una avalancha de improperios, sin dejar de saltar sobre la polla que la está llevando a la cúspide de un apoteósico orgasmo en el que su vagina no deja de convulsionar desencadenando gritos y jadeos que invaden la estancia. Poco a poco las pulsaciones de la madura remiten, aunque la polla del joven sigue percutiendo en su coño, por lo que parece que el orgasmo no quiere abandonar a María. El teléfono vuelve a insistir en echar abajo lo que prometía ser una mañana de desenfreno. María abandona a su semental para coger de nuevo el móvil y se recuesta en la cama para hablar. Al tiempo que le suelta la oleada de reproches pertinentes a su esposo, una enhiesta polla se pasea por su cara y se le incrusta en la boca, y mientras su marido le pide que compre natillas, un chorro de semen invade su boca para, a continuación seguir estrellándose en su cara una y otra vez hasta dejársela completamente blanca. —Vale, te compraré natillas, —le dice entre gorgoritos provocados por la leche, y vuelve a colgar. A continuación relame la polla, limpiando los restos de la corrida hasta dejarla reluciente. Los padres de Dani trabajan los dos por las mañanas y en cada una de las que no tiene clase se queda estudiando, sin embargo, más que estudiar, aprovecha para repasarle los bajos a María. Todo empezó cuando Dani trabajaba a horas sueltas de repartidor en un supermercado con el fin de sacarse un dinero extra. El primer día que le llevó la compra a María, ésta aprovechó que su esposo estaba en el hospital haciéndose unas pruebas, para seducir al muchacho. No fue una tarea ardua, pues el joven pareció desde el primer momento muy colaborador. Ese día fue amonestado por la empresa por entregar los pedidos tarde y mal. El segundo día que tuvo que entregar el reparto en la misma dirección también se demoró y fue despedido, por lo que no hubo un tercero. Ese tercero, sin embargo, fue formalizar el folloteo en casa de Dani, siempre en función de sus jornadas estudiantiles. A María no le importa adaptarse a los horarios del chaval. Ella tan sólo tiene que decirle a su esposo que se va a comprar y desaparecer durante dos horas para que el mozo le arranque una sonrisa y tres o cuatro orgasmos. Si lo visita tres veces a la semana, eso es todo un lujo para ella, acostumbrada a recurrir a las hortalizas del supermercado. En cada sesión, su joven amante puede desencadenarle hasta tres, e incluso, a veces cuatro orgasmos, y eso suma una cantidad considerable de clímax a la semana que ni en sus sueños más húmedos, podían sus amigas aspirar a algo así, y mucho menos con un mancebo como Dani. En ese sentido, se considera una privilegiada, y mientras dure aquella aventura, ella no dirá que no a un buen polvo mañanero. María se limpia la corrida de la cara y Dani se enciende un porro. A ella eso le da igual mientras le de su ración de polla. Dani abre la ventana para que se ventile la habitación y después se sienta en el borde de la cama mientras se lo fuma. María deambula por la habitación ordenando la ropa, después se arrodilla ante él como si fuese a rezar y su mano se apodera del pene flácido que poco a poco va creciendo y ganando firmeza en su mano. Dani se echa hacia atrás mientras María le hace una paja poniéndole la polla como una piedra, a continuación se la coloca en el canal de sus tetazas e inicia una paja turca como si fuera toda una profesional. Las tetas se balancean al compás de sus manos y la polla se pierde en la profundidad de aquellas dos domingas. María escupe una y otra vez sobre la verga para lubricarla y que resbale mejor, y a Dani empieza a desencajársele la cara del gusto que le da la “turca” que le está aplicando. La lengua golpetea el glande y el miembro desaparece entre los zepelines que no cejan el masaje. Dani está en el punto deseado, de tal modo que María se levanta como si nada, dejándolo sentado con una erección, incluso dolorosa, y lo contempla satisfecha. A continuación se pone a cuatro patas ofreciéndole el enorme trasero que está reclamando a gritos que la folle. Dani se levanta y no se hace de rogar, y de un golpe de caderas le hunde por completo la polla en la babosa raja. María empieza gozar de las embestidas que le da el joven garañón y culea pidiendo polla a gritos. Un vecino se queja del escándalo, y hay un momento de impasse en el que ambos se miran y se ríen por lo bajo, momento que aprovechan para cambiar la posición. Ella se tumba abriéndose de piernas para que se la folle estando él arriba, mientras abre sus piernas todo lo que dan de sí. Los embates se hacen cada vez más rápidos y fuertes y el sudor comienza a barnizar el cuerpo del adonis, y a María le faltan manos para acariciar todos los resquicios. Sus manos aprietan su pecho, cogen sus hombros, descienden por los brazos y se instalan en sus nalgas, unas nalgas sin un solo pelo y bien duras a las que se agarra con firmeza acompañando en cada embate, queriendo sentir toda su potencia y toda su polla golpeando hasta el tuétano. El joven apolíneo la folla como si le fuera la vida en ello y la madura grita como si estuviesen matando a un cerdo. El vecino, enfadado y más que harto, vuelve a quejarse con un grito, pero María está demasiado cerca del orgasmo y no puede parar de bramar, e inmediatamente los alaridos, bramidos y jadeos se multiplican en cantidad y en volumen cuando ambos se corren al unísono como dos animales. María está llorando de placer y no sabe por qué. Nunca, ni en sus mejores tiempos la han follado con tal intensidad y vehemencia. El muchacho está asustado porque no entiende que esté llorando, de todos modos, ella tampoco lo entiende, sólo sabe que la felicidad embarga su ser. Le importa bien poco que su marido no pueda pasar por las puertas. Ella quiere seguir gozando de su cuerpo y del joven mancebo que está siempre a su disposición. Mientras camina hacia casa se siente colmada de alegría, henchida de gozo y completamente saciada. Cuando entra en casa su marido le reclama sus natillas y ella cae en la cuenta de que cuando se las pidió, el semen del adonis se estaba estrellando en su cara. —¿No está en el bolso? —se excusa ella. —¡No! ¡Mira que te lo he dicho! —le recrimina. —Cariño, lo siento. Debo habérmelas dejado. Sólo he cogido la leche.

Autor: Anónimo Categoría: Infidelidad

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En el cine con amigas

2021-10-08


Tengo por costumbre juntarme con mis amigas una vez por semana, casi siempre en la casa de una de nosotras, sin embargo eventualmente salimos a tomar algo o vamos al cine La historia que les voy a contar fue precisamente en una de esas salidas, esa semana habíamos decidido ir al cine. Decidimos ir a ver una película romántica y una tanto erótica, siempre nos juntamos los miércoles y pues en lo que cada una termina sus pendientes, siempre terminamos asistiendo a la última función. El cine suele llenarse los miércoles y creo que la película tenía bastante publico que la quería ver, si juntamos que a nosotras se nos hace tarde, con el hecho de que el miércoles la sala se llena, pues al llegar, la fila para comprar los boletos era bastante larga Yo me había adelantado para hacer la fila pero como el cine esta en un centro comercial, mis amigas se detuvieron en una tienda y me dejaron a mi la tarea de la compra de los boletos Yo la verdad siempre visto sexy y entallada, no siempre puta pero siempre sexi, así que ese dia llevaba una blusa muy entallada y escotada y aprovechando el verano una falda de mezclilla corta. El tema es que mis curvas me delatan y pues desde que llegué al centro comercial supe que era el centro de atención de varias miradas a mi paso y eso siempre me encanta. Al llegar a la fila del cine, de inmediato una pareja se formó detrás de mi, escuché decir a la chica que ella iría a la dulcería a comprar golosinas mientras el tipo hacia fila para comprar los boletos. Fue cuestión de minutos para que sintiera su mirada sobre mi enorme trasero, de reojo pude notar varias veces como no perdía detalles de mi pequeña cintura y mis grandes curvas Me encanta que me miren, me encanta que me deseen y que a pesar de venir acompañado el tipo no perdiera detalle de mi cuerpo de tentación Con cualquier pretexto me sacó plática, he de confesar que era agradable el tipo, y físicamente no estaba mal, hablamos de cosas banales, del clima, de lo lleno que estaba la sala, de la película que íbamos a ver etc. La verdad es que el lugar estaba a reventar, es día era de las primeras semanas que se presentaba Avengers y la sala estaba llena, nosotros veríamos otra cinta pero éramos victimas de el éxito de los super héroes. En la plática le confesé a mi nuevo amigo que estaba un poco estresada porque la fila no avanzaba, la película estaba por empezar, mis amigas no llegaban y yo no puedo ver una película sin tener conmigo palomitas de maíz y una cerveza, así que si mis amigas no llegaban pronto tendría que comprar los boletos y luego hacer la fila en la dulcería y simplemente las cuentas no me daban Amablemente se ofreció a ayudarme, me dijo que él me compraría los boletos y que mientras yo hiciera fila en la dulcería La verdad esto me servía mucho, acepté el favor y me dispuse a abandonar la fila, el tipo me miró de pies a cabeza, muy vivo me pidió mi número de celular. - Para mandarte un mensaje por si entre tanta gente nos perdemos de vista Le pasé mi número y mi instagream danielaacosta1816 y me despedí con un beso en la mejilla, el tipo de alguna manera aprovechó y al poco rato ya me daba un abrazo, yo coqueta como siempre, me sentí alagada por el detalle y no protesté, además hasta aproveché para arrimarle un poco mis tetas sobre su pecho Como era de esperare mis amigas tardaron horas en llegar, para entonces yo ya estaba cerca de mi turno en la dulcería y todas aprovecharon para hacer sus compras, cuando todas terminaron revise mi celular y tenía un mensaje de mi nuevo amigo. - Ya estoy en la sala, avísame y salgo a darte tus boletos Así lo hice, nos acercamos a la entrada y al tiempo el chico regresó, le dí nuevamente las gracias y el muy cabron nuevamente me abrazó fuerte y sentí sus manos en mi cintura muy cerca de mis nalgas, la verdad no me molesto para nada. Caminó junto con nosotras, en el camino me dijo que le había mentido a su pareja, que ella quería ver Avengers, pero que aprovechó que lo dejó solo para decirle que no había boletos para esa película y aprovechó para comprar entradas para la nuestra. Me quedé con la duda si el muy cabron realmente quería ver esta película o lo hizo por mi, opté por pensar lo segundo, solo por el hecho de que eso me hacia sentir bien conmigo misma. Nos dirigimos a nuestros asientos y “casualmente” estábamos sentados juntos, entonces ya tuve menos dudas, como yo había entendido el mensaje, le di el gusto, dejé pasar a mis amigas y me senté al lado de mi nuevo amigo, el tipo tenia en un lado a su novia, y del otra a la puta sexosa que escribe estas líneas. El aire acondicionado estaba a todo lo que daba y la sala se sentía fría, yo, victima de mi vanidad iba muy ligera de ropa, así que al tiempo ya tenía frío, le pedí al chico que nos atendía que si podía prestarme alguna manta, muy amable el chico me ayuda y el poco rato ya tapaba mi cuerpecito con ella para no pasar fríos. Al parecer el tipo jamás le comentó a su pareja que nos había comprado los boletos y que nos conocía, yo entendí la dinámica, y no hice por sacarle platica o dar a entender que nos conocíamos Empecé a tomarme mi cerveza, tenia sed y la primera me la tomé muy rápido, así que pedí la segunda, yo con dos o tres cervezas tengo para ponerme en ambiente. De a poco que comenzó la película, vi que me llegó un mensaje, no contesté pero luego uno y otro, pensé que podía ser urgente y me decidí a revisarlo, cual fue mi sorpresa al percatarme que era de mi nuevo amigo, justo sentado enseguida de mi. Me pedía disculpas por lo evidente que fue el hecho de pretender no conocerme, me decía que su pareja era muy celosa y quiso evitar problemas, le dije que no se preocupara y que nuevamente gracias. - Además pues con una mujer como tu, pues es mas complicado evitar los celos - Como yo? Que tengo? Me encanta hacerme la pendeja cuando alguien trata de ligarme - Pues creo que ya sabes - No, por eso pregunto - Pues así de buena como estas - Gracias ¡¡ favor que me haces¡ Le película siguió, los mensajes siguieron y el cabrón al ver que yo me portaba agradable, cada vez me coqueteaba mas descaradamente, yo me dejaba hacer, no le daba mucho pie, pero no lo paraba en seco, así que el cabron aprovechaba para lanzarme piropos a diestra y siniestra justo en las narices de su chica. Confieso que esto se me hacia bastante rico, el hecho de que lo tuviera tan apendejado que poco le importara tener a la novia al lado. Al poco rato el entorno empezó a conspirar con mi calentura, me había terminado mi segunda cerveza, iba por la tercera y las escenas fuertes empezaron a hacer su aparición, además el sexo en la película era intenso, la chica era sumisa y el tipo todo un cabron, justo las cosas que mas me prenden, en una escena de sexo duro, vi la espalda del actor, y el cuerpo desnudo y perfecto de la chica, ya con casi 3 cervezas encima la escena me puso a mil y si a esto le sumamos que el cabron de enseguida me mandaba cada vez mensajes mas subidos de tono, yo simplemente empecé a sentir mis pezones duros como piedra y mi conchita cada vez más mojadita. - Que rica cogida le dieron a la chica - Si me encantó, ella este hermosa - Tu estas mil veces más buena - Gracias - Nada que agradecer, es solo la verdad Y entonces creo que mi libido me empezó a traicionar, así que contesté: - Si pero también es la verdad que a mi no me están dando una cogida como ella Y pues cómo no reaccionar ante tan explícito mensaje - Pues no te la dan porque no quieres - Pues no veo como… será más tarde cuando llegue con mi marido….. - Pues no necesariamente sería necesario esperar, a veces las ganas hay que quitárselas de inmediato Al leer el mensaje sonreí lo mas evidente que pude, todo para que él se diera cuenta mi reacción a su mensaje, no era difícil darse cuenta, yo ya estaba caliente y no pretendía disimularlo Al ver esto el tipo llevó sus manos a mis piernas y comenzó a acariciar mis muslos, eso me puso a mil, el estar siendo acariciada por un desconocido justo en las narices de su novia era por demás excitante Yo ya estaba en modo puta y las escenas de la película solo abonaban a ello, una nueva cogida intensa en la pantalla y una posible cogida real se estaba gestando en las butacas. Acomodé la manta sobre mi cuerpo, yo me dejaba acariciar mis muslos ya sin ninguna pena, al tiempo aprovecho la posibilidad de la manta, abro mis piernas tomo su mano y la llevo a mi conchita ya empapada, con cierta dificultad el tipo llega a ella, lo posición no es nada cómoda, no puede ser muy eficiente con sus dedos, pero el morbo de la situación se encarga de mi calentura que está a tope, decido que tengo que seré yo quien se encargue de esto, estoy caliente y el morbo del entorno me hace que nada me importe. Tomo el teléfono mientras ahogo un gemido de placer y le escribo - Voy al baño, si quieres terminar lo que empezaste y ser el macho que atenderá a esta puta sígueme, si no solita me bajo la calentura cabron Imposible no reaccionar ante este mensaje, estas curvas y esta hembra, me levanto, paso enseguida de él y de ella moviendo el culo, me encanta la idea de pasar cerca de la chica pensando lo mucho que me desea su novio y que estoy decidida a complacerlo, no se por que, no lo planeaba, pero justo las cosas se han acomodado y de alguna manera yo pensaba bájame las ganas. Camino y me doy cuenta que el tipo de inmediato se levanta, camino moviendo el culo una barbaridad sabiendo que el tipo me esta mirando, tomo un pasillo oscuro que lleva a la salida de la sala, nadie nos mira, entonces me levanto la falta y camino con las nalgas apenas cubiertas por mi diminuta tanga. Así llego a baño con el tipo cerca de mi, es la ultima función de la noche y las personas estan en las salas, no hay gente en el baño, entro y el tipo me sigue, apenas al entrar lo tomo de la nuca lo beso con pasión, a empujones entramos a una sanitario, cierro la puerta y me quito toda la ropa. Lo siento en la tasa del baño y le pido que no se quite la ropa, solo se saque su verga, es lo único que necesito, estoy demasiado caliente y sé que no tardaré en terminar. Se la saca y es tamaño promedio, pero con eso tengo, me pongo de rodillas y le doy una buena mamada para ponerla dura como piedra, luego la paso por mis tetas y pongo mi mejor cara de puta para el cabron me desee al máximo, sé que no es capaz de creer como tiene tanta suerte, como se le alinearon las estrellas y en pocos segundos lo estaré montando como la puta caliente que soy Así desnuda me toco un rato y le digo - Quiero que me cojas aquí y ojala que alguien llegue Solo sonríe al seguir confirmando el tipo de puta que tiene enfrente, entonces me pongo yo encima, me encanta esta posición, lo cabalgo un buen rato, me agacho y le pido que me siga mamando las tetas, estoy en el cielo - Mas, mas, mas, que delicia¡¡ que rica verga tienes carbronnnn¡ - De quien este culo? - Es tuyo mi rey¡ - Y estas tetas?? - Todas tuyas papacito¡¡ hay que rico me cogesssss¡¡ Nuevamente el mete y saca, me pone de espaldas, yo sigo arriba pero ahora quiere tener un panorama de mis nalgotas, a mi me encanta - Estás mas buena que mi vieja - A si? Y por qué? - Tienes un culo más rico - Y que mas?? ( le digo moviendo el culo) - Se ve que te encanta más el sexo - A si?? Y por que lo dices?, ahhhhhh - Se te hace poco esto? y además pones una cara de actriz porno que no puedes con ella cuando coges, se ve que te encanta¡¡ - Graciassssss, ay ¡¡¡ ay¡¡¡¡ delicioso¡¡¡, y quien coge mejor? - Tu, puta - A si¡¡ pues aprovecha cabron porque pocas putas como esta Me calienta el comentario, y realmente me siento mejor que cualquiera en la cama, ya lo he visto y me he dado cuenta que pocas viejas como yo, además el saber que la pobre pendeja esta en a sala esperando al novio simplemente me tiene ardiendo. Sé que le encanta que sea tan puta, que me desea, evidentenete esto es puro sexo, es lo que a él le gusta y a mi también, regreso a ponerme de frente a él y así bien montada en su verga al poco tiempo le digo - Cogeme ¡¡¡ Cogeme¡¡ Le grito y se lo pido rudo como en la cinta que estábamos viendo, me toma las manos y me estruja. - Te gusta rudo puta?? - Cógeme como lo merezco, o qué no puedes cabrón? Me voltea en cuatro patas y me empieza a dar, lo hace duro y fuerte, mientras me nalguea como me gusta. La escena seguro no desmerece de lo que habíamos visto en la película - Que rico, dame, dame¡¡ - Eso querías? - Si¡¡¡¡¡¡ - Así te cogen en tu casa - No¡¡ - No que? - Así no me cogen en mi casa¡¡¡¡ Sigo en cuatro patas, y, me levanto un poco, trato de sacar el culo lo mas posible para facilitarle la tarea, me embiste y siento su verga, grito de placer. - Ayy que rico¡¡¡¡ mas¡¡¡ mas¡¡¡¡ así¡¡¡ así¡¡¡ - Te gusta? - Me encanta¡¡¡ que rica la tienes¡¡¡¡ te gusta mi culo cabrón???¡¡ - Si - Y mis tetas???? - Si - A mi me encantan¡ puedes usarlas a tu antojo mi rey¡ Así me querías tener papi? - Si puta, así bien empinada, que buenas nalgas tienes cabrona¡¡ Presiento que él está por terminar, me abalanzo entonces sobre su verga y la mamo con desesperación, al sentir su evidente corrida lo masturbo fuertemente y pongo su verga junto a mis tetas, - Dame tu leche papi Y entonces chorros de semen espeso corren sobre mis tetas, luego me los llevo a la boca, mientras todo esto pasa me masturbo con frenesí y alcanzo nuevamente a terminar víctima del morbo y del deseo, él tipo no se ha quitado ninguna prenda, después de terminar entra en conciencia, me pide regresar con su pareja antes que sospeche prácticamente sale disparado, yo me quedó un rato aseándome y tranquilizándome un poco, no he quedado del todo satisfecha pero con esto puedo aguantar hasta que más tarde despierte a mi marido y me coja como lo merezco: con una verga grande y gruesa como la mi esposo.

Autor: Anónimo Categoría: Infidelidad

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Nuevas experiencias de casada

2021-10-08


Hola lectores, soy Sandra nuevamente a relatarles a mi manera, lo mejor que recuerdan mis neuronas otra situación sexual que me correspondió vivir en el tiempo que era extorsionada por José, un taxista de profesión que me sorprendió con un amigo del colegio y tomó algunas fotos y videos, para no enseñárselas supuestamente a mi esposo, en consecuencia, me vi obligada a ser su amante, llevándome a ser su perra sumisa, algunos hechos ya relatados en otro escrito. Para quienes no me conocen soy Sandra, 35 años, casada, sin hijos, pelo negro, largo y lacio, 1,60 de estatura, 57 kg de peso, contextura delgada. Mi esposo, un gran hombre, educado, decente, 38 años de edad, contador de profesión, contextura media, podría llamarse el esposo ideal, pero, nadie está contenta con lo que tiene, en la cama es muy pasivo, adora el misionero, eyacula, se voltea y queda dormido, casi siempre es así, muy poco de juegos pre y post, aunque su herramienta, una hermosa y jugosa verga de 16 cm, se la he medido con una regla, tiene la potencia para sacarle provecho, no lo hace. Mi esposo Antonio le correspondió salir en un viaje de comisión de la empresa a ver una situación laboral en una ciudad capital distante unas seis horas en automóvil ya que no hay aeropuertos, lo que lo obligaba a quedarse una noche para regresar al día siguiente, si terminaba sus obligaciones en aquella sucursal. Mi extorsionador José, me llamó que necesitaba verme urgente, yo aún, no le contaba de la ausencia de mi esposo ese día, pero por accidente le dije que le estaba arreglando la maleta para mi esposo, el muy astuto me siguió la mentira y caí redondita, así que me dijo, te tengo el plan perfecto, me negué al principio pero le dije que su hermana llegaba a acompañarme en la noche y no podía estar fuera, tranquila, me dijo, te recojo a las tres de la tarde, mi esposo salió a la una de ese día, tuve tiempo de arreglarme, cavilar sobre esa culeada que me esperaba, José era un tipo muy joven, 28 años, atlético, 17 centímetros medía su vergota, una morcilla que sabía trabajar como un maestro, las ironías de la vida, pero, nunca me imaginé ese regalo especial. Nos fuimos a su habitación, un curto que rentaba con un amigo, que tenía las mínimas comodidades para una estadía corta, de un rato, cama, televisor, un refrigerador pequeño, baño, nada más. Al llegar allí mi sorpresa fue mayor, al encontrar encamados a una pareja, la cual no se inmutó al vernos entrar, José de dijo tranquila son viejos amigos míos, pronto tú lo serás también de ellos, nos presentaron rápidamente y tan fría como pudo ser la situación, José me dijo tú vienes bañadita y perfumada, así que a lo que vinimos. Me abrazó con sus fuertes brazos, nos besamos apasionadamente, su amigo Andrés dijo oye, eso está muy bueno, dándome una nalgada suave, espero me dejes probar, le dije ni en sueños querido, ya veremos me contestó fríamente. De repente me vi rodeada de Andrés y Juliana que era la otra chica en comento, quienes ya estaban desnudos como lo expliqué, José me sacó mi ropa, una blusa, jean y zapatillas, la botó a un rincón, quedé en solo calzones, pantys o tanga para que entiendan, nos seguíamos besando sin parar, en determinado momento, sentí rodear mi cintura por unos brazos, era Andrés, a la par, José abrazó y atrajo con uno de sus brazos a Juliana quien no se rehusó, para nada, yo meneaba mi cintura como para zafarme de esa situación extraña y nueva para mí, me era imposible, Andrés me metió las manos entre mis tangas, acariciando la parte frontal de mi vagina que ya estaba empapada por el espectáculo que estaba viviendo, José mi amigo novio y Juliana se besaban en mi propia cara, Juliana se agarraba de mis hombros, luego, me empezó a acariciar y apretar mis tetas, supe que aquella chica le gustaba algo más que sólo hombres, además, lo que me esperaba era totalmente nuevo para mí. José me hizo besar a la chica, unos labios muy delicados, exquisitos, tiernos a sus 25 años, muchos escalofríos recorrieron mi cuerpo con esas sensaciones nuevas y diferentes, era la cereza que le faltaba al postre, mientras tanto Andrés, me quitaba la tanga y todos quedamos totalmente desnudos, sin preguntar nada, Andrés, se hizo por mi espalda, comenzando a arremeter por mi chochita con su herramienta que ya la tenía a punto de ser devorada, podía sentir que mi raja, más parecía una laguna que otra cosa, José, mi amigo novio, se empalaba de la misma forma a Juliana, mientras ella y yo nos besábamos, sorteando los golpes y embestidas que estábamos recibiendo por nuestros traseros, ella llevando la iniciativa en todo, yo estaba recibiendo mis primeras lecciones en compartir con otra chica. Al rato me hicieron acostar boca arriba, Juliana se tiró encima de mí, como haciendo un 69, eso fue por orden y dirección de los machos de ese día, nos lamimos nuestros coños llenos de jugos vaginales y de la verga de ellos, eso fue otra sensación extraña, unos labios, igual o más delicados, carnosos, jugosos, un olor que hasta me pareció agradable, ahora entendía por qué, a los hombres le encanta el sexo oral, aclaro que ninguno se había venido aún. Andrés empezó a meterle la verga por la chocha a Juliana, en mis propias narices, yo veía como entraba y salía ese bulto de carme dura entre los labios de esa chica que apenas gemía de placer, sus labios parecían una boca hambrienta, insaciable, se abrían y cerraban al vaivén de las embestidas. José y sin que me diera cuenta empezó, a empalarme bestialmente, me imaginé que Juliana estaba viendo el mismo espectáculo que yo, ella vería en mi chocha lo que yo veía en ella, vaya lujuria que me estaba dando yo misma, sentía que me venía a chorros y sin control, no supe cuántas veces me vine de placer, José sacaba su verga y de vez en cuando, me la metía en mi boca, sentía yo una mezcla de sabores, de esos jugos, un tanto salados, viscosos y con un sabor especial, indescriptible, Sé que Juliana pasaba por la misma situación que yo estaba viviendo, ver cómo me la metían y tragarse mis jugos y los de Andrés revueltos, claro sin poder protestar ninguna de las dos, ella por vagabunda profesional seguramente y yo por estar obligada a ser sumisa, extorsionada por José, para que no le entregara pruebas de mi infidelidad a mi esposo. Cuando a ellos se les antojó nos hicieron desmontar de esa posición, Andrés se acostó boca arriba con un pene que no había visto plenamente, hasta ahora, ya que me lo había metido de espaldas y después se lo metía a Juliana, lo pude analizar, era una verga gruesa, creo que unos 14-15 centímetros, dije para mis adentros, que suerte de estos tipos, mi marido apenas unos 12, pareciera la mitad de esas anacondas que empezaba a disfrutar, Me hicieron sentar encima mirando la cara de Andrés, empecé a galopar, José me hizo inclinar hasta que me encontré besándome con Andrés, sentí en mi cintura las manos de Andrés, separando mis nalgas para ofrecer mi culo a José o la chica, no podía saber en ese momento, sentía como unos dedos, hurgaban dentro de los esfínteres de mi culo, lo preparaban para una penetración, no sabía qué hacer, si relajarme, saltar o salir corriendo, recuerdo que meneaba mi colita como para tratar de disuadir a los dedos intrusos que sin piedad estaban entrando en mi cuerpo, opté como buena puta a relajarme, recuerdo gritar, pacito papi, pacito, estaba en ese momento, más asustada y a la expectativa que otra cosa, gracias a Dios, escuchó mi petición, José. Me arrimó su verga y fue deslizándola suavemente, mi culo la recibió con algo de agrado, ya que solo un quejido de ayyy, ay que rico, salió y no supe el por qué, empezaron unos movimientos de mi cintura en forma circular, tratando de sincronizar tres cuerpos a la vez, otras veces optaba por quedarme quieta y que ellos hicieran todo el trabajo. Juliana se sentó en la cara de Andrés, este le lamía ese culo y esa chocha aunque parecía ahogarse por momentos, parecía como si le faltara el aire, la verga de Julián se empezó a bajar su fortaleza, debido a su incomodidad seguramente, nos obligaron a cambiar, José se tumbó y Juliana se le sentó encima, yo me senté en la cara de José para que me lamiera mi chocho bien pelado como acostumbro a tenerlo siempre, Andrés atacaba a Juliana por su parte trasera, no supe si por el culo o chocha, al rato se desmontó esa posición nuevamente, nos acostamos como hermanitas las dos niñas del cuento, ellos se nos echaron encima, cada uno encima de su puta, al estilo misionera, Julián se vino primero, sacándolo y acercándose a la cara de Juliana para que se lo chupara hasta que quedó en posición de descanso y dormido, hasta parecía inocente esa verga, pensé que José no se queda atrás, o que hará lo mismo, Efectivamente, cuando se iba a venir me hizo abrir la boca, acercó su vergota y toda su leche cayó dentro de mi boca, acto seguido se dejó caer sobre mi cabeza, de un solo golpe, sentí que me atravesaba toda, por un segundo que me descuidé, ya que no me esperaba esa maniobra suya, me la tragué toda, seguramente casi llega a mi estómago, mi garganta quedó dolorida por el paso violento de ese trozo de carne, de la leche, no quedó nada en mi boca, ya que del susto y todo, seguramente, me la pasé para suavizar el dolor e incomodidad, que había sentido, sin embargo, eso no fue obstáculo para propinarle una buena mamada hasta dejarlo bien limpio y escurrido. Como ya había transcurrido como dos horas o más, les dije que me marchaba, que me tenía que ir, ya que llegaba mi cuñada a acompañarme esa noche, ante la ausencia de mi esposo y debería estar en casa antes, así evitaría habladurías y que mi esposo sospechara algo, optaron por dejarme duchar, arreglar un poco, salimos los cuatro a un bar cercano, bebimos dos cervezas cada uno, me supieron a Gloria en ese momento, la despedida de Andrés y Juliana fue muy amorosa, besos en la boca, abrazo fuerte y la promesa de otro plan más elaborado, una estadía de una noche en un hotel, piscina o un viaje a la playa, al menos era un sueño en ese momento. Llegué a mi casa con una sonrisa placentera, me volví a duchar, me puse un camisón para descansar, cuando llegó mi cuñada dijo uy cuñadita, que elegancia, estás esperando a alguien?? Que hermosa y radiante estás, le dije son los cuidados de mi esposo al que adoro con todo mi ser, sí es muy buena persona, asintió ella, para mis adentros pensaba, ojalá supieras lo que acabo de vivir y esa sonrisa burlona no se separaba de mí, dormimos juntas en la misma cama, pero claro que no pasó nada de nada, aunque recordaba y parecía sentir el olor de la chocha de Juliana por momentos, eso me perturbaba a cada momento. Mi relación con José y Andrés, siguió algunos meses, hasta que tramé y pensé, el cómo conseguir pruebas para amenazarlo con denunciarlo, no para ponerlo preso, solo para alejarme de él, pues me estaba enamorando de sus locuras, cuando las obtuve, lo presioné a mi manera, aunque nunca presenté esas pruebas a las autoridades, ¿para qué? Estaba enamorada, muy feliz, agradecida, fue mi mejor maestro y eso lo valía todo, de Andrés tampoco volví a saber nada de él supe que se mudaron de ciudad con Juliana. Seguiré contándote otras historias reales y verdades de mi vida, de mis inicios, vicios y época de colegio, no te las pierdas.

Autor: brujitx Categoría: Infidelidad

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