Relatos Eróticos de Incesto


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Por favor abuelita solo la cabecita 3

2021-12-22


Amigos por equivocación envié el relato #2 a la categoría ANAL, ahí pueden saber que sucedió al amanecer con mi abuela. Luego que mi mamá hablará con mi tía Gladys por teléfono ella dijo qué nos vayamos alistando todos que íbamos a ir a la playa, pero mi abuela le dijo que ella no iba a ir y por mas que trataron de convencerla no lo consiguieron, luego me siguió sin que nadie lo notará hasta mi dormitorio y me dijo SERÍA Y MOLESTA conmigo qué teníamos que hablar, así que no me alistará que tampoco iba a ir la playa, yo me quedé ahora echado en mi cama y pensando como iba a ser mi defensa y que iba a decirle , ya que todos en la familia conocíamos de su fuerte carácter y que talvez ese era el motivo porqué después de que él abuelo se murió ella no vovio a tener otro hombre en su vida. Luego se fué a la sala a ver algo de televisión, cuando mi mamá me preguntó porqué no estaba yo aún listo, no supe que decirle ya que todos en mi casa sabían que a mí me gustaba mucho el ir y bañarme en el mar y entonces fue ahí cuando mi abuela le dijo a mi mamá. -! Hija ya deja en paz a tu hijo, él sé ofreció y se va a quedar para acompañarme en la casa...¡ Mi mamá volteó a verme y tuve que decirle que SI, cuando llegó mi tía Gladys toda sonriente nos dijo que ya todos subieramos a su camioneta para irnos rápido a las playas del sur, mis padres y mi hermana menor salieron muy contentos y nos vio extrañada a mi abuela y a mi que estábamos viendo la televisión y no fuimos con los demás afuera. -! Gladys mi mamá no quiere ir y ahora tampoco quiere ir Alberto a ver si tú consigues converserla porqué a mi no me quiere hacer caso. ¡ -! Mamá no seas aburrida vamos te vas a divertir mira que anoche tampoco tú querías ir, la pasaste bien y te divertistes como hacía mucho tiempo que no lo hacías ahora va a ser igual.. ¡ Era obvio que mi tía se refería a a la fiesta de anoche, mi abuela y yo en ese momento cruzamos miradas de complicidad, luego ella le dijo a mi tía lo mismo que le contestó mi mamá. -! Hija yo aún estoy cansada por la fiesta de anoche, recuerda que a mi edad ya no tengo la misma vitalidad que ustedes. así que no gracias váyanse y diviértanse.. ¡ Mi tía sabia como era su madre así que se fue ya sin insistir más, yo para mis adentros decía que no se fuera que siga intentando convencer pero nada y cuando vi que la camioneta ya arrancó y se fueron todos era el comienzo de mi prueba de fuego. -! Bueno ahora que estamos ya solos quiero que me expliques el porqué no me respetastes soy tú abuela, y aprovechastes que yo dormía en tu cama y estaba algo borracha..¡ -! Abuela yo la quiero mucho y la respetó pero cuando yo dormía fue usted quién me dijo Roberto abrázame, así lo hice y después nos quedamos dormidos, y me desperté cuándo yo sentía que se movía y frotaba yo estaba ya con mi pene muy duro, abuelita nunca fue mi intención faltarle el respetó pero repetía mi nombre y pedía que la abrazará cada vez más fuerte luego lo que sucedió después ya no lo pude evitar, a mi edad 14 años hay cosas que uno ya no controla. ¡ Yo me llamó Roberto en honor a su difunto esposo ahí fue que yo usé eso como mi estrategia de defensa al comienzo, y eso hizo que mi abuela se quedará unos minutos pensando y cambio su manera de verme ya no era con cólera sino de vergüenza y ahí de nuevo ataque y seguí con mi defensa. -! Abuela no tenga vergüenza yo la entiendo jamás la voy a juzgar mal que usted pueda sentirse en algún momento sola y necesite un poquito de cariño, yo abuelita la quiero mucho y no diré nada. ¡ Ella me miraba y por primera vez la vi flaquear emocionalnente, ya que ahora descubría porqué ella era así de dura con todos eso lo usaba como una protección ó su escudo para ocultar ese vacío y soledad que sentía luego que mi abuelo se murió. -! Gracias Robertito y perdóname entonces yo fui la única culpable de todo lo que sucedió anoche y entiendo que a tu edad es más fácil que te dejaras guiar por tus emociones, prácticamente yo te obligué que estuvieras con una mujer vieja. ¡ Tampoco podía ahora exagerar y seguir con mi defensa sabía que ya había ganado, y no era verdad que no me hubiera gustado nada en meter mi verga en su vagina y se lo hice saber, fui la abracé y le di un beso en la mejilla. -! Abuelita no diga eso usted no me obligó a nada, les voy a decir la verdad a mi también me gusto mucho sentir su culo grande que tiene así que bien rápido se me paró la verga y cuando comenzo a moverse y frotarlo bien rico me volví loco también le empujé con fuerza mi erección.. ¡ Jamás me hubiera imaginado YO que le estaría hablando así a mi abuela ya sin ningún tipo de reparó de sexo y eso hizo que ya tuviera de nuevo una erección y ella lo vio ya que se lo enseñé. -! Bueno ya todo está aclarado y punto final sobre este tema que no lo volveremos hablar, así que vete a tu habitación es lo mejor ahora .. ¡ Mi abuela ahora quería tomar el control de la situación y volvía a ser la misma de siempre seria y autoritaria conmigo, ya me había salvado de la situación así que obedeci sin reclamar aunque yo estuviera muy caliente me fui a mi habitación y estaba echado en mi cama recordando como me había tirado a mi abuela y seguía muy arrecho así que me fui a bañarme con agua muy fría para bajarme la erección. Cuando salí de bañarme yo solo estuve tranquilo un rato luego de nuevo seguía igual de excitado o mucho peor ahora que ya había hablado con ella de sexo, si ella buscó que no hubiera nadie más en la casa para poder conversar sin ningún problema, ahora eso lo usaría a mi favor así que me la iba a JUGAR HOY ASÍ QUE IBA A SUCEDER DOS COSAS AHORA, UNA ERA QUE SI GANABA IBA A SER MARAVILLOSO Y LO OTRO ERA QUE SÍ PERDÍA AHORA SI IBA A TRAER CONSECUENCIAS y me puse un polo y mi short sin bóxer para que pudiera notar mi verga semierecta y fui en su busca. Como era verano y el calor era muy fuerte, ella ahora usaba un vestido de estar en casa de mi mamá, era un vestido blanco de una tela delgada que le marcaba muy bien sus glúteos como ella estaba echada boca abajo en el sofá y viendo una novela ella no sé dio cuenta de mi presencia y me quedé viendo unos minutos ese bello espectáculo y con mi verga en la mano. Luego me di cuenta que ella se había quedado dormida así que con mucho cuidado y sin hacer ruido me fui acercando y como dije antes ME LA JUGUÉ y fui levantando el vestido hasta que logré subirlo hasta su espalda y de nuevo vi ese culo de grandes nalgas y con mucho cuidado mi dedo se metió entre su calzón y piel toqué y luego recorrí toda la raya del culo y empecé acariciar su vulva, cuando ya empezaba a dar débiles suspiros aún estaba entredornida mi abuela. -! Hum.. mm.. hum.. mm.. ¡ Estaba en una situación crucial y donde tenía que actuar rápido en un momento de locura lo hice y le quite rapidísimo su calzón y lo me lo lleve a mi nariz era un olor de hembra, luego le abrí un poco más las piernas y ahora toda mi mano acariciaba su vulva, ya no me aguanté mas y le besaba sus nalgas y mi lengua como si fuera la de una víbora recorría toda la raja del culo hasta llegar a sus labios vaginales donde ella soltó ya un gemido más fuerte que me asustó y creí que ahora sí ella se iba a despertar pero no lo hizo. Y me quedé mirándola a la cara mientras mi dedo índice y medio seguían tocándole toda la zona vulvar y eso hizo que ella abriera los ojos y que luego los volviera a cerrar rápidamente, ahí me di cuenta que mi abuela se estaba haciendo la dormida, así que ya ahora le abrí mas las piernas y le metí mi cara empecé a chuparle su vulva con desesperación. -! Ahhh... ahhh... Albertooo. ¡

Autor: Alberto Categoría: Incesto

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Nada se compara al amor fraternal

2021-12-21


La familia Gursaco estaba compuesta por cuatro miembros: el padre, la madre, el hijo y la hija. De los primeros dos no hablaremos porque a nadie le importa, nos enfocaremos en los segundos dos. Julio Gursaco y Rosana Gursaco, dos hermanos de perfil bajo, adictos a la soledad y a los videojuegos. Como toda pareja de hermanos, habían tenido sus más y sus menos durante la niñez y la adolescencia, pero de adultos ya no siguieron compitiendo por el amor de los padres. Julio era un hombre de piel blanca rosada, cabello bien corto de color castaño oscuro, cejas finas con colas apenas visibles, sienes adornadas con algunos lunares diminutos, orejas medianas con lóbulos caídos, nariz pequeña y rojiza con vellos salientes, bigote y barbilla bien delineados, comisura marcada, mejillas rosáceas, labios agostos y lisos, mentón rectangular, cuello salpicado con verrugas pequeñas, hombros normales, pecho poco trabajado, abdomen protegido con una delgadísima capa de grasa, cintura angosta, brazos flacos y piernas de futbolista. Medía un metro setenta y tenía una voz un poco afónica. Rosana era una mujer ordinaria, poco femenina, malhablada, un tanto egocéntrica y poco afable. Tenía cinco centímetros menos que Julio, compartía el color de piel, cabello y ojos con él. Su cabello era corto y siempre llevaba el mismo peinado desaliñado, sin mencionar que casi toda su ropa era poco colorida y holgada. Nunca se maquillaba ni se depilaba porque le parecía una pérdida de tiempo. Tenía un cuerpo delgado, algunos lunarcitos en la espalda, pechos firmes de tamaño mediano, cadera ancha, nalgas macizas y muslos adiposos. Los hermanos tenían veinte años cuando decidieron irse a vivir al otro lado de la ciudad, a treinta kilómetros de la zona rural en la que moraban sus padres. Irse a vivir solos fue un gran paso para ellos, y una forma práctica para que aprendieran a hacer las cosas por cuenta propia. A sus padres no les molestaba tener que pagar un alquiler, dinero no les faltaba y ganas de echar a sus polluelos de casa tampoco. Al principio, la relación entre los hermanos era bastante distante: dormían en camas separadas, se hablaban poco, no veían la televisión juntos, se bañaba cada uno en un horario distinto, se cocinaban diferentes platillos, estudiaban fuera de casa, salían sin avisar e incluso lavaban la ropa por separado aun teniendo un lavarropas automático. Vivían alejados como si no formaran parte de la misma familia. Pensaban que actuar como adulto significaba hacer todo sin ayuda. El departamento en el que vivían tenía cinco metros de ancho por seis metros de largo, el baño era el sitio más lindo, con grifería dorada y una impecable bañera blanca, la cocina era pequeña y poco llamativa, el comedor era la parte más amplia, con un ventanal que iba desde el borde del piso hasta el techo enyesado, las cortinas eran azules y tenían casi tres metros de largo, las puertas eran metálicas, las lámparas eran de bajo consumo, las paredes eran amarillentas, el piso estaba decorado con cerámicos floreados y zócalos intactos. Por la zona en la que estaba ubicado el edificio de cuatro pisos, el precio a pagar era razonable, al menos hasta ese momento. La entrada tenía una escalinata cubierta con cemento lisado, las escaleras eran angostas y tenían forma espiralada, la pared era de color blancuzco y tenía varias manchas de humedad, el pasamanos estaba medio flojo, el ascensor no funcionaba y la azotea era un nido gigantesco de palomas. Los vecinos eran poco ruidosos, Julio y Rosana apenas los conocían de vista. El barrio era bastante céntrico y seguro. Los autobuses cruzaban por la maltratada calle a cada rato, haciendo los infernales ruidos de frenadas bruscas que siempre aturdían a los caminantes. Los edificios contiguos apenas eran notables desde el departamento de los hermanos Gursaco, todos ellos eran más bajos y precarios. Los fines de semana, debido a la baja frecuencia del transporte público, era muy silencioso. El barrio permanecía en mutismo absoluto, salvo que hubiese una fiesta en alguno de los edificios de la zona. Julio y Rosana estudiaban en la misma universidad, sólo que asistían a distintos salones porque cursaban diferentes carreras: él cursaba filosofía en el primer piso y ella cursaba antropología en el tercer piso. La institución a la que iban era medianamente lujosa, con aulas pequeñas, pasillos extensos y un patio arbolado. En la planta baja, se juntaban los estudiantes de las diferentes carreras a dialogar. El recreo era el único momento en el que los jóvenes disfrutaban la compañía en grupo. Julio tenía un sabelotodo de compañero, un tal Nataniel, que siempre le ayudaba con los trabajos prácticos y los ensayos académicos; Rosana tenía una compañera, una tal Alexa, que siempre la acosaba en clase y en el baño. En el primer caso, la relación era distante, Julio hablaba lo mínimo necesario para relacionarse con su compañero; en el segundo caso, Rosana hablaba mucho con su compañera, pero nunca se animaba a seguirle la corriente por temor a que la condujera a hacer algo indebido. Nataniel era un hombre de tez blanca, cabello rizado y oscuro, ojos marrones, nariz aguileña, orejas chuecas, mejillas porosas, boca grande, dentadura reluciente, mentón bien afeitado, papada prominente, cuello corto, hombros parejos, tronco grueso, nalgas caídas, piernas infladas y con mucho vello corporal. Ser un gordito adusto no era la mejor opción para conseguir amigos, pero al menos sabía muchas cosas. Tenía veintiún años y medía un metro setenta y dos. Alexa era una mujer de tez blanca con tono rosáceo, cabello largo y pelirrojo, pestañas extensas, ojos avellanados, nariz respingona y cortita, orejas diminutas, cachetes mofletudos y manchados de pecas, labios gruesos, mentón redondeado, cuello de pocos centímetros, hombros bajos, pechos grandes como melones, vientre grasiento, cintura ancha, brazos fofos, glúteos esponjosos, piernas gelatinosas y pies pequeños. Tenía tatuada una mariposa en la nuca y un colibrí en el brazo izquierdo. Tenía veintitrés años y medía un metro sesenta y seis. La poca confianza que Julio se tenía a sí mismo era un impedimento para tener novia. La única forma de obtener placer era masturbándose en el baño cuando estaba solo. Rosana estaba tan ensimismada en su carrera que no pensaba en tener pareja; de hecho, no quería tener un hombre al lado que la arrastrase de aquí para allá como una mucama. Sentía cierta atracción por las chicas universitarias, pero se negaba a aceptarlo como normal. Envidiaba a las más simpáticas del curso porque ella era la encarnación de la antipatía. Las semanas iban transcurriendo y los hermanos iban sintiendo los efectos del agotamiento, propio de la vida de estudiante universitario. La extensa jornada y la enorme cantidad de actividades que les daban, sobrepasaban los límites. Ambos fueron invadidos por la defraudación y la apatía. Antes de decidirse a mandar todo a la mierda, se arriesgaron a probar algo distinto. Salieron una noche con sus compañeros de curso y se dieron cuenta de que les hacía muy bien. Conocieron el valor de la amistad y la calidez de una buena compañía. Julio pasó una noche divertida junto a Nataniel, jugaron sus videojuegos favoritos y bebieron en exceso. Esa experiencia había sido fenomenal, pero a la larga sería perjudicial para la salud de los dos. Aun así, siguieron repitiendo la misma junta todos los sábados a la noche, único momento en el que podían pasar el tiempo haciendo otra cosa que no fuese estudiar. Hubo una oportunidad en la que Nataniel invitó a Julio a su cama para que conociera una de sus posesiones más valiosas. Sacó de la cama una bolsa doblada con rasgos antropomórficos reconocibles. Al inflarla, la figura tomó forma de mujer pulposa. Fue en ese momento cuando Julio se percató de que era, nada más y nada menos, que una muñeca inflable. Nataniel le pidió que le ayudara a llenar de semen la muñeca, cosa que él aceptó sin chistar. Tuvieron sexo con un trozo de plástico. Julio se apercibió de que su compañero era un hombre lascivo que mantenía los niveles de testosterona por las nubes al no tener pareja. Sabía que, con esa actitud reticente, no tenía posibilidades de hacer el amor con una mujer de verdad, y eso lo llenaba de vergüenza. Casi todos los hombres de su edad ya habían perdido la virginidad, él se sentía como la oveja negra de la familia al seguir manteniendo la pureza carnal. Nataniel le decía que no tenía que preocuparse, que pronto encontraría un agujero dónde meterla. Rosana visitaba con poca frecuencia a Alexa, pero con el correr del tiempo, las visitas se fueron volviendo más y más frecuentes. Cuando llegó el día indicado, Alexa invitó a Rosana a una pijamada de mujeres, de esas en las que hacían cosas sucias y contaban chismes de pareja. Rosana se sintió como una tonta al no tener nada que contarles durante la reunión, pensaba que era una inútil que jamás tendría la oportunidad de pasarla bien como las demás chicas de la universidad. Como ella se sentía como un insecto, Alexa le prometió que la ayudaría con su falta de entereza. Le ofreció pasar con ella una noche a solas en su departamento para poner a prueba la solidez de la amistad que las unía. Ella aceptó a duras penas, creyendo que su compañera le daría ánimos para que no bajara los brazos. Confiaba plenamente en ella ya que la conocía muy bien. La noche del encuentro fue distinta a lo esperado. Alexa convenció a Rosana de tener un encuentro íntimo utilizando los juguetes para adultos que había comprado recientemente. Fue durante esa confusa noche que Rosana probó por primera vez los placeres inaguantables de la masturbación con un vibrador de gran tamaño que tenía estimulador de clítoris incluido. Los lubricantes femeninos y los consoladores le dieron más felicidad de lo que esperaba. Llegó a sentirse como una mujerzuela. Le pareció que valía la pena intentarlo. Finalizado el primer semestre, llegaron las vacaciones de invierno y los hermanos Gursaco al fin respiraron con tranquilidad. Luego del interminable tormento de trabajos áulicos, optaron por tomarse unos días libres antes de regresar a la casa de sus padres. Julio se rencontró con Nataniel y Rosana se rencontró con Alexa. Los dos seguían interesados en experimentar cosas nuevas, la diferencia era que, tras la cercana interacción de las últimas semanas, los compañeros de ellos, que al principio parecían personas normales, resultaron ser unos pervertidos de primera clase. Nataniel sorprendió a Julio llevándole una hermosa chica de la carrera de bibliotecología a su departamento. Esa jovenzuela de diecinueve años se llamaba Martina y era una puerca. Los muchachos se pusieron de acuerdo en cenar juntos, beber unos tragos y hacer un trío antes de medianoche. Metidos en el lujoso baño, Julio y su compañero tuvieron sexo con la muchacha lujuriosa. Julio probó por primera vez los placeres incomparables de la felación y su compañero penetró una concha de verdad por primera vez. Ambos perdieron la virginidad el mismo día. Alexa llevó a Rosana a su departamento y le presentó a uno de sus excompañeros de la carrera de periodismo. Él era un joven amable de veinticuatro años, de rasgos orientales. Se llamaba Sasuke y era un rompecorazones. Se dispusieron a tener sexo entre los tres. Con el joven hijo de padres japoneses, gozaron a lo grande. Él se tiró en la cama y devoró la concha de Alexa mientras Rosana le daba la mamada de su vida. El sexo oral no le pareció algo asqueroso. Tras haberse sumergido en el bello mundo del libertinaje y los placeres carnales, los hermanos Gursaco sufrieron un cambio notable de comportamiento. Dejaron atrás las caras largas y se volvieron personas efusivas, con muchos deseos de hacer cochinadas en todo momento. El néctar de la libídine los había hipnotizado por completo, los había convertido en esclavos de la carne, en adictos a la fruición. Julio experimentaba frecuentes erecciones involuntarias cuando dormía, y en varias oportunidades tenía sueños húmedos, producto de un incontrolable deseo de experimentar aventuras idílicas con el sexo opuesto. Rosana sentía su cuerpo más sensible que antes, en especial las zonas erógenas que tanto le gustaba estimularse, y no podía dejar de pensar en un segundo encuentro con Alexa, en el que tuviese la chance de gozar de otra sabrosa verga. La segunda semana del mes fue opacada por un periodo interminable de lluvias torrenciales, inundaciones masivas y vientos huracanados. Los cortes de luz se volvieron frecuentes y la enorme cantidad de agua evitaba que las personas salieran del edificio dado que las calles se convertían en lagunas y, como consecuencia de eso, el transporte público no funcionaba. El caótico clima obligó a la gente a resguardarse hasta que las autoridades se hicieran cargo de la perentoria situación. Mientras tanto, la fastidiosa ansiedad inquietaba a Julio y a Rosana, quienes querían salir de esa prisión para rencontrarse con sus compañeros de clase y divertirse como lo habían hecho la última vez. Los incontrolables deseos de tener otro encuentro carnal no los dejaban en paz ni por un segundo. La droga que habían descubierto los torturaba por dentro a medida que pasaban los días. Buscaron la mejor forma de reprimir esos deseos voluptuosos, sin saber que eso sólo empeoraría las cosas. Habían intentado entablar conversaciones sobre temas que les interesaban, buscando desviar la mente para no seguir padeciendo como un par de púberes neófitos al mundo del sexo. Nada de ello servía para que sus perturbadas mentes dejaran de pensar en lo acontecido. Cada uno quería divertirse a su manera, y al no poder hacerlo, se sentían como unos anacoretas, como animales enjaulados. El reloj había marcado las seis de la tarde, momento en el que el cielo ya estaba oscuro como un abismo y las tenues luces de la ciudad ya se veían desde la ventana. La humedad era tremenda, mas la temperatura se mantenía por encima de los quince grados centígrados. Sin embargo, dentro del departamento, el ambiente se sentía más cálido que afuera, casi rosando los veinte grados. El espejo del baño y el ventanal estaban empañados y las paredes estaban frígidas. Julio se levantó de la cama, fue al baño, se quitó la ropa, se sacudió la cabeza, pasó un trapito seco por el espejo, miró de cerca al jovencito delgado del reflejo, rascó la oscura cabellera de corta longitud, echó un vistazo a la parte alta de los brazos y notó pelitos que le salían de las axilas. Su abdomen chato y su angosta cintura parecían anormales de frente; en cambio, sus piernas lucían mejor, más fibrosas y marcadas que los brazos, con casi nada de vello. Los rasgos físicos no eran propicios de alguien que buscaba urgente una pareja con quien pudiera pasarla fetén, aunque tampoco estaba mal para un jovenzuelo energúmeno. El enorme espejo ubicado encima de la bacha de cerámica, reflejaba el cuerpo desnudo de un hombre normal cuyo instinto animal lo había empujado a volverse libidinoso. Lo único que quedaba fuera del alcance del espejo era el tren inferior, es decir, de la pelvis para abajo. A él no le molestaba el hecho de tener un miembro corto y circuncidado, lo que le importaba era que funcionase a la perfección. Los arrugados escrotos debajo del caído apéndice masculino tenían el tamaño de huevos de gallina y venitas visibles. Cuando estaba excitado, su erección se encorvaba un poco hacia arriba y alcanzaba los doce centímetros, el glande se expandía como el píleo de un hondo, el meato urinario quedaba expuesto, las protuberantes venas resaltaban en la carne del órgano enhiesto. Dejó de examinar los detalles externos de su cuerpo, se metió en la bañera, encendió la ducha eléctrica, abrió el grifo, se dio un baño con agua tibia, tomó el jabón y se enjabonó todo el cuerpo. Exploró todos los recovecos de sus extremidades con el espumoso trozo de jabón, disfrutó la paz bajo la refrescante agua, cerró los ojos y se imaginó a Martina desnuda. Pensar en ella lo extasiaba hasta el punto de ponerlo tenso. El precioso cuerpo de esa rubia rellenita de ojos claros, de culo pomposo y tetas abultadas, lo embriagaba de amor. Las fantasías con ella siempre lo ponían cachondo. Dirigió la mano derecha, enjuagada con agua espumosa y restos de jabón, a la zona baja del cuerpo, manoseó el bulto y palpó la zona erógena a fin de reavivar la llama de la lujuria. En poco tiempo, obtuvo una erección bien tiesa y la siguió manoseando hasta el hartazgo. En ese ínterin, Rosana sentía que los dedos le tiritaban y los dientes le castañeaban. Tan nerviosa estaba que no podía controlarse. Se desvistió, manoteó una cajita que estaba debajo de la cama, sacó una bolsa y tomó el vibrador que le había obsequiado Alexa. Era un miembro macizo de veinte centímetros de largo y cuatro centímetros de grosor. Quitó la rosca de la parte de abajo, le colocó las baterías en el interior, lo enroscó, lo encendió y se lo llevó a la boca. Acto seguido, lo lubricó con gel íntimo, lo movió hacia abajo, lo llevó derechito al esternón, hizo que las tetas le vibraran y los salientes pezones se le endurecieran, dando inicio una nueva sesión de precalentamiento. Tomó más lubricante y embadurnó las tetas con el aceite inoloro a base de agua. Mantuvo la constancia dibujando círculos con el vibrador encendido sobre la parte superior de su cuerpo. El roce con los pezones la ponía bien cachonda y la obligaba a resollar con éxtasis. Prosiguió el juego desplazando el vibrador desde el pecho hacia abajo, pasando por el vientre, el ombligo, el velludo monte de Venus y los genitales. Dirigió la punta del juguete al clítoris y lo frotó por ese botón carnoso lleno de terminaciones nerviosas, ubicado en la parte alta de su sexo. Estimuló la parte externa de esa zona hasta alcanzar una erección clitoral. El glande del órgano respondía muy bien a la estimulación que el juguete le estaba dando. La mano izquierda la extendió y los delgados dedos con uñas cortas acariciaron los labios vaginales, mientras que la otra mano sostenía el vibrador que estaba ocupado estimulando el clítoris. La cuantía de placer iba en aumento, los resuellos se iban volviendo gemidos, el malestar iba siendo reemplazado por el bienestar y el nerviosismo se iba convirtiendo en relajación. La masturbación manual la encaminaba hacia el punto crítico. Por más esfuerzo que hacía por alcanzar el culmen de la excitación, su cuerpo no le daba lo que quería. Aumentó la velocidad de los movimientos rotatorios y buscó mil formas de lograr lo que Alexa había logrado la noche que Sasuke le devoró la concha. La caverna vaginal estaba repleta de fluido y los dedos quedaban empapados al meterlos adentro. El placer era moderado y hasta parecía insoportable de a ratos, pero no era suficiente para hacerla gritar como una meretriz durante la accesión. Julio pasó casi media hora bajo la ducha hasta que cerró el grifo y salió. Tomó una toalla blanca que siempre estaba colgada en un gancho metálico y se secó con ella. Lo malo era que la excitación no había mermado, la erección permanecía intacta pese a haber dejado atrás la fantasía erótica. Se puso la misma ropa que había dejado encima de la mochila del retrete, salió del baño, se dirigió a la sala y se pegó un susto cuando vio una angelical figura sobre la otra cama. —¡Ay, Rosana! —vociferó desconcertado al verla desnuda—. Y después dices que el pajero soy yo. Una inconmensurable sensación de vergüenza lo domeñó, empujándolo hacia lo más hondo de la intranquilidad. Estaba preocupado por la situación actual. Creía que su hermana lo estaba poniendo a prueba para ver cómo reaccionaría al verla tocándose. Su verga aún seguía firme y con la uretra húmeda luego de la sesión de autoestimulación en el baño, y eso le preocupaba mucho. Un hombre excitado con una mujer desnuda enfrente siempre era un peligro, y más aun tratándose de un hombre lujurioso. —Eres un pajero de mierda y lo sabes —le respondió con una mirada picarona y lasciva. Se detuvo un momento para hablar con él. —Sí, pero yo no me pajeo enfrente de ti. —Nadie te lo prohíbe —se lo dijo de forma tajante, como si le valiese verga lo que él hiciera. —¡No seas sucia! —le pidió. Sus ojos se centraron en la parte baja del cuerpo femenino que tenía a menos de un metro. Un objeto extraño atrapado en las garras de esa mujer calentona le llamaba la atención—. Tú hasta porquerías te metes por el hoyo. —Es un vibrador, tonto —le corrigió—. Y no me lo estoy metiendo adentro, lo estoy usando para calentarme. —¿Y cómo se siente? —se lo preguntó a bocajarro, sin siquiera pensarlo. —¿Quieres que te lo meta por el culo para saber cómo se siente? —le lanzó la pregunta para intimidarlo, creyendo que se retiraría de inmediato. —No soy de los que se meten cosas ahí —rechazó la oferta—. Aunque debo admitir que no luces nada fea, hermanita —masculló sin darse cuenta. —¿Qué dijiste? —creyó haber escuchado mal. —Nada. —¿Dijiste que luzco fea? —No, dije que no luces nada fea. —¿Acaso te caliento? —¡¿Cómo crees?! Somos hermanos —se rehusó a aceptar su deseo inconsciente como algo real. Verla desnuda le ponía los pelos de punta—. ¡Dios mío! ¡No digas tonterías! —Julio, eres el colmo de lo pajero. —Mira quién lo dice. La sensación de desasosiego iba en aumento. Los dos estaban excitados y molestos por haber iniciado ese diálogo impensado. Ninguno sabía cómo terminarían las cosas, pero dada la tesitura que les impedía salir del edificio, sospechaban que ese encuentro era una señal del destino. Dos hermanos salaces encerrados en una sala era una circunstancia ideal para que se diera el incesto. —Hombre tenías que ser. —Si papá y mamá se enteran de esto… —masculló por segunda vez. —¿Enterarse de qué? —De que me calienta mi hermana —respondió al tuntún. —¿Qué? —No dije nada. —¡Pero qué tipo pajero! Julio estaba ruborizado, se le caía la cara de vergüenza. Frases inapropiadas salían de su boca como por arte de magia. Él nada podía hacer para evitar decir la verdad. De su alma emergían aquellas palabras sinceras que demostraban lo mucho que quería a su hermana. El amor fraternal ya no era lo mismo que había sido al principio, ahora era un apego emocional mucho más fuerte. —Perdóname, Rosana —expresó su inquietud entre sollozos—. No sabes lo difícil que es ser un solterón. Tú eres lo más cercano a una mujer que tengo. Al pensarlo por un instante, ella se dio cuenta de que le estaba diciendo la verdad monda y lironda. Él era pésimo para mentir o para ocultar lo que sentía. Si Julio admitía que estaba caliente, estaba diciendo la verdad. De su boca sólo salían verdades como puños, cuando estaba bajo los efectos de la ansiedad. —Acepto tu disculpa, Julio —le respondió con su meliflua voz y extendió los brazos para apapacharlo. Algo que ella nunca aceptaba era ver llorar a su hermano, fuese cual fuese el motivo del llanto. Él accedió a su petición, se sentó al borde de la cama y dejó que lo ciñera con sus brazos de damisela. Estar cerca de ella lo serenaba y lo hacía sentirse bien, como un niño en los brazos de su madre. No obstante, la protuberancia en la entrepierna seguía presente pese al tiempo transcurrido. Quería que esa maldita erección desapareciese cuanto antes. Cuando estaba excitado, no podía pensar en otra cosa que no fuera sexual. —No te lo tomes tan a pecho, hermano —le susurró al oído—. No has hecho nada malo. —¿Pero es normal que me sienta así? —le preguntó y apoyó las manos en la parte baja de su espalda, tocando los hoyuelos de Venus. Al hacer contacto con la piel de aquella mujer con la que compartía los genes, sintió que estaba tocando una musa—. Quiero decir… ¿es normal que sienta algo por ti? —Para un chico de tu edad, yo creo que sí. El fuerte aroma de la mujer de cabello corto y oscuro lo atraía como un imán. La piel de su cuerpo era suave y sedosa como el terciopelo. La calidez de su aliento era penetrante y la seguridad que transmitía era inefable. Más que una hermandad adyacente, lo que sentía por ella era atracción sexual. El dionisíaco sentimiento de sometimiento a su voluntad era ineludible. —Sabes una cosa, ahora que estás cerca de mí, me siento muy cómoda. —Le quitó los brazos de encima y lo miró de frente. Mirarlo directamente la convencía de que él había aparecido en el momento justo para hacer un experimento fraternal. Estando vis a vis, la azarosa incertidumbre de los dos desapareció de repente—. Has conseguido que me laxara, y eso no lo logra cualquiera. —Espera. —La miró con toda la extrañeza del mundo y mantuvo la seriedad en sus palabras, coordinando pensamientos impuros y desechando ideas preconcebidas—. ¿No estás molesta conmigo? —¿Por qué iba a estarlo? No hiciste nada malo, tontín —le dijo y lanzó una sonrisa sospechosa que parecía fingida. —Bueno, dije algo que no debería haberte dicho. Las palabras salieron de mi boca sin que me diera cuenta. —Me importa un rábano lo que hayas dicho —le respondió al instante—. Lo importante es que aquí no pasó nada. —Aún… —¿Cómo dices? Julio estaba tan cerca de Rosana que hasta escuchaba la respiración de ella. Sus narices estaban a pocos centímetros y sus ojos no se movían para nada. Un silencio grandilocuente los mantuvo helados por quién sabe cuánto tiempo. El instinto animal del hombre saltó a la vista y sucedió lo que tenía que suceder. Un inevitable acercamiento, más rápido que un golpe, unió los labios de ambos. Rosana se quedó quieta mientras su hermano le metía la lengua dentro de la boca, como queriendo conquistarla. Rosana siempre andaba por la vida con la escopeta cargada, con hosquedad y pocas ganas de mostrar afecto, pero ese día mostró todo lo contrario. Se dejó llevar por la reacción de su hermano y aceptó el apasionado beso que le dio. Permitió que lo repitiera y que le tocara los hombros con las lívidas manos, más temblorosas que nunca. Los amoratados labios de Julio fueron los culpables de una escena que quedaría grabada en la memoria de los dos. —Nada mal para ser un principiante —le respondió y colocó los húmedos dedos en los laterales de su cuello—. ¿Eso lo hiciste adrede? —Quería ver si eso te calentaba. —Un beso ligero no será suficiente para calentar a tu hermana —le contestó para que hiciera otra cosa. Su objetivo era apretarle los tornillos para que le diera placer con la boca. Se lo comía con los ojos. Julio captó el mensaje sin mucho esfuerzo neuronal, retiró las manos de sus hombros para ponerlos en la espalda y desde ahí desplazarlas hacia los laterales, pasando por los dorsales y las costillas, con la intención de explorar el torso descubierto que tenía a su disposición. La forma sugestiva en la que aquellos ojos masculinos estudiaban el cuerpo de la fémina era llamativa. Los traviesos dedos exploraron la piel del torso y se detuvieron entre los bustos entumecidos que parecían estar suplicando que los tocaran. Accedió a ellos con parsimonia y confianza, poniendo especial énfasis en los tiesos pezones de color rosa pálido, cuyas areolas poseían tubérculos de Montgomery visibles. Esa zona era sensible y estimularla con caricias servía para excitar a cualquier mujer. Las manos de Julio dieron un paseo por la parte frontal del pecho de Rosana, se desplazaron de un lado a otro del adiposo tejido y las ásperas areolas. Los dedos pulgares fueron los principales agentes de estimulación durante el proceso de frotación, los demás dedos amasaron el hermoso par de bolas de grasa que estaban pegados a los pectorales de la mujer. A pedido de Rosana, Julio incrementó la tensión de la beatífica tesitura al añadir una babosa e inquieta lengua al área de estimulación. Ella se tumbó a la bartola, a la espera de una delectación mayor. La saliva pronto rodeó los pezones, dejando las tetas más húmedas que antes. Los lengüetazos, los mordisquitos, los besos y las chupadas ponían al rojo vivo a la mujer, producían una gratificación sexual sin precedentes. Ella estaba comenzando a sentir la fruición que había estado buscando antes. Cuando las tetas quedaron listas, la lengua de Julio descendió por el vientre, rozó el ombligo, cruzó el monte de Venus y se detuvo frente a un erecto clítoris que exigía con urgencia una sesión especial de amor. Para ese momento, la excitación del hombre estaba por las nubes y la incomodidad brillaba por su ausencia. —¿Crees que deba seguir? —le preguntó, intercambiando una mirada sicalíptica con ella. —Es muy tarde para retractarse —le dijo con tono serio—. Muéstrame lo que sabes hacer. La poca experiencia de Julio con personas del sexo opuesto le jugaba en contra, tenía que actuar bajo la guía de ella si quería hacerla gozar como se lo merecía. Tenía el presentimiento de que haría el ridículo al querer calentarla. Para poder conseguir un orgasmo, ella necesita un buen succionador, y él no sabía cómo succionar correctamente. Las manos se dirigieron a la cueva rosada protegida con pétalos carnosos que conducían a la parte interna de la concha. Los masajes que Julio ofrecía con los seis dedos estimulaban bastante bien, la lengua sobre el clítoris incrementaba esa estimulación. Como elemento extra, Rosana utilizó el vibrador para masajearse los pezones y así poder alcanzar el punto crítico del juego exploratorio. Julio magreaba la concha de su hermana con un cariño fuera de lo común mientras su boca azotaba sin piedad el órgano más sensible de la mujer. A Rosana se le subía el pavo, quería experimentar un orgasmo épico con la ayuda de su inexperto compañero de habitación. Le importaba un carajo que aquel hombre fuera su hermano, lo único que anhelaba era experimentar el mismo placer que había experimentado Alexa con Sasuke. El tiempo pasaba y la sensación se iba volviendo cada vez más viva. Los gemidos formaban parte de la escena, el placer sexual prevalecía y el goce encontraba un punto máximo. Rosana no soportaba más la estimulación, sentía que en cualquier momento se vendría como una ola. Las abruptas exhalaciones constantes y los exagerados suspiros de deleite sólo ponían más cachondo a Julio, quien no tenía intenciones de detenerse hasta el final. La insistente chupada, los dedos que ingresaban al orificio vaginal y los pezones que vibraban al ritmo del rígido juguete, conllevaron al orgasmo más intenso de Rosana. Ella gritó desesperada cuando los jugos de su concha salieron a borbotones. A Julio le sorprendió la ferocidad con la que se había corrido, ni siquiera tuvo tiempo para calcularlo. Quitó la boca y las manos de la zona erógena y la miró con extrañeza. —Eres una cerda. —La culpa es tuya por calentarme —farfulló entre resuellos. —Bueno, supongo que eso fue todo —suspiró con alivio, creyendo que la escena por fin había acabado. —¿De qué diantres estás hablando? Recién empezamos. —Si seguimos adelante, esto acabará mal. Y tú sabes bien el riesgo que corremos —le señaló para que no cometieran un craso error del que luego se podían arrepentir de por vida. —¡Me importa una mierda! —respondió, viéndolo con malos ojos—. A mí me gustó mucho así que lo mejor será proseguir. —Eh, ahora resulta que tú eres la pajera de la familia. Después de haber sobrepasado los límites del amor fraternal, Rosana estaba lista para más diversión. Su ávido deseo no podía desvanecerse hasta no haber llegado a la última etapa. Le hizo un vehemente gesto de aprobación y le tocó el rostro con la mano derecha. Ansiosa estaba por experimentar otra suculenta escena. —Jamás pensé que mi hermana fuese tan sucia —le dijo—. Me he llevado una gran sorpresa el día de hoy. —Deja de decir tonterías y dame otra chupada. —Levantó la espalda y quedó con las nalgas apoyadas en el centro de la cama. —Al menos podrías ser más considerada y pagarme por el favor que te hice, ¿no te parece? —Ah, conque eso es lo que quieres. —Lo miró a los ojos y adivinó lo que deseaba—. Bueno, yo no tengo problema en hacerlo. —¿Segura? —Quítate la ropa. Sin pensarlo dos veces, Julio se puso de pie, se quitó la remera blanca, el pantalón azul de tela flexible y el calzón negro que escondía un legítimo tesoro. Al ver de cerca ese atractivo cuerpo desnudo, Rosana se acordó de Sasuke; es más, ese muchacho se parecía mucho a su hermano, con la única diferencia que él tenía ojos achinados y cabello lacio. Lo primero que examinó fueron esas formidables piernas de atleta cuyos cuádriceps y bíceps femorales estaban bien definidos. —¿Contenta ya? —No me dijiste que estabas excitadito —le dijo al ver su erección. —Fui a darme una ducha y aproveché la oportunidad para jalármela. No conseguí venirme. —Yo haré que te vengas —le prometió y extendió los brazos para que se acercara a ella. Julio todavía tenía un poco de vergüenza al estar en pelotas frente a su hermana. Pensaba que lo juzgaría por tener un miembro corto. A ella no le importaba el tamaño en sí, sino la dureza carnal de éste. Al tocarlo con la mano derecha, lo sintió tibio y húmedo. La uretra había estado segregando líquido preseminal durante todo ese tiempo. Al apretarlo, salía el fluido transparente y caía al piso. La mano izquierda palpó las bolas para ver cuán suaves eran al tacto. Se llevó una gran sorpresa al tocarlas. —Tienes un lindo par de huevos —le dijo mientras los examinaba con la mano—. De seguro deben estar llenos de leche. —Los apretujó un poco para comprobar la consistencia—. Te la sacaré toda. —¿Mi paquete no te parece pequeño? —Para mí está bien. Habiéndole dado el visto bueno, Rosana se reacomodó en el borde de la cama, manoseó de forma cariñosa cada ínfimo detalle del paquete. Los genitales de su hermano no estaban nada mal, le parecían dignos de tocar. Las ágiles manos brindaban una sensación ligeramente placentera con cada toque y caricia que daban. El miembro tieso seguía largando fluido, como si no pudiera parar nunca. A ella le parecía divertido jugar con las bolas y el perineo. —¿Quieres probarla? —le ofreció su verga para que la chupara. —Acércate más —le pidió para poder zampársela. Rosana recorrió los muslos, la ingle y la cadera con las manos, inspeccionó el bálano, el frenillo y el tejido eréctil con la boca. Los labios y la lengua fueron los siguientes intervinientes en la rijosa escena. La felación dio inicio al mismo momento que las dos manos iniciaron un buen masaje testicular. Julio no podía creer lo que estaba sintiendo, se derretía de placer, se ponía muy tenso, le sudaban las manos y sentía un sinfín de electrizantes punzadas que recorrían sus piernas. La satisfacción aumentaba con cada segundo que pasaba. Lo que al principio había sido un ligero bienestar, se estaba convirtiendo en un magnífico orgasmo. Julio sentía cómo le comía el rabo con ganas, buscando hacerle sentir lo mismo que él le había hecho sentir a ella con el cunnilingus. Tal y como había ocurrido con Martina, la mamada estaba llegando al punto culminante en el que ya no había vuelta atrás. —Me voy a venir —musitó sofocado. Ella siguió comiéndose esa verga como si fuera un helado de fresa. La chupó de una punta a la otra, la llenó de saliva y la puso más tiesa que antes. Al llegar al límite de la resistencia, Julio apoyó las manos en sus hombros, se reclinó hacia adelante y gimió enaltecido de deleite. En un plis-plas, se corrió en la boca de su hermana. Le llenó la cavidad oral con un espeso semen insípido que tenía un aroma muy fuerte. A ella no le pareció asqueroso tragarse la sustancia viscosa. —Tú también resultaste ser un cerdo —le dijo cuando se echó para atrás. Se relamía luego de haberle comido la pija. —Jamás pensé que pasaría esto —suspiró entusiasmado—. Es un sueño hecho realidad. Julio estaba estupefacto luego de todo lo acaecido durante los últimos minutos. El inmenso placer que le daba su hermana no tenía comparación. Estaba viviendo una de las experiencias más gratificantes de su vida sin saberlo. Tanta calentura lo estaba volviendo loco. Pero como toda práctica adictiva, el cuerpo exigía más. El sexo no era trascendental si las parejas no lo hacían hasta quedar exhaustas. El ostensible amor fraternal ya no se podía disimular. Los dos estaban calientes y querían seguir cogiendo. No les importaba que fueran hermanos ni tampoco les importaba el hecho de que podían contraer enfermedades venéreas. Los núbiles jóvenes se comportaban como un par de púberes, dispuestos a hacer cualquier cosa con tal de satisfacer sus necesidades. —Supongo que te lo merecías después de la tremenda chupada que me diste. —¿Y ahora? —Tírate en la cama así te monto. Sin importarles el riesgo de un posible embarazo, siguieron adelante con el juego. Julio se acostó en la cama con la verga todavía tiesa y ella se acuclilló encima de él, justo sobre la mitad de su cuerpo. Tomó el vibrador y lo utilizó para estimularse el clítoris, las manos humedecidas con lubricante las utilizó para amasarse las tetas, las piernas las iba a utilizar para hacer sentadillas. Julio la sostuvo tomándole de los tobillos, manteniendo el cuerpo firme sobre el colchón tapado con una sábana rosada. Ella se desplazaba a toda marcha sobre su verga, haciendo que él gozara en silencio. En poco tiempo, la penetración vaginal se tornó deliciosa y los dos lo disfrutaron por igual. Gemían al unísono a medida que el placer sexual se acrecentaba paulatinamente. Se mantuvieron unidos por los siguientes minutos, incapaces de separarse. La triple estimulación que recibía Rosana la dejaba extasiada, con ganas de más acción. Gozaba la verga de su hermano como una puta, bajaba y subía sobre ella como si fuera un consolador macizo. El poderoso vibrador le daba muchísimo placer al clítoris; la verga dura masajeaba el interior de la encharcada concha. Tanto regocijo pronto tocó fondo y ya no pudieron continuar. Ella se vino por segunda vez, ensució los genitales de su hermano con los fluidos vaginales y levantó la cadera. Manoteó la hinchada verga, la agitó cuan rápido pudo y logró que hiciera erupción de nuevo. Julio se retorció de placer cuando se la jaló con tanta fuerza. Sintió un colosal alivio luego de haber eyaculado. El semen se le esparció por el pecho y el vientre. A continuación, Rosana se puso de rodillas y lamió los fluidos que su hermano había acabado de lanzar. Se aseguró de dejarlo limpio para la siguiente ronda. —Eres más sucia de lo que pensaba —se lo dijo con agitación, aún no había recuperado el aliento. —Tú fuiste el que empezó así que ahora no te quejes. —Estuvo riquísimo. —Pues lo que sigue te va a gustar más. Ella se sentó frente a él, le acomodó las piernas para que formaran una uve invertida, se puso en decúbito prono, dirigió la boca a la zona erógena, alzó la parte inferior de las piernas, se metió el vibrador lubricado en la concha y lamió con fervor los escrotos que tenía enfrente. Le comió las bolas y le acarició la verga con la mano derecha. Su boca tragaba sin lástima los sacos arrugados que protegían los testículos y largaba mucha saliva a fin de lubrificar la zona. El vibrador en la concha le producía un sinfín de sensaciones placenteras que la hacían estremecerse. La plétora de fluidos en la vagina facilitaba la introducción de un objeto tan duro como ese. Experimentaba el dolor de una penetración controlada al mismo tiempo que degustaba la exquisita carne masculina. Seducida por el encanto anatómico de su hermano, engulló la verga y volvió a succionarla de la misma manera que lo había hecho antes. Con una verga en la boca y otra en la concha, se sentía como si estuviera haciendo un trío. Cerró los ojos para fantasear con Sasuke y Alexa, sintió cómo la temperatura corporal aumentaba exponencialmente, acompañada de temblorosos espasmos y flagrantes jadeos. La complacencia se apoderó de ella en menos de lo esperado, tuvo que hacer un colosal esfuerzo para no gritar. Luego de correrse por tercera vez, recibió el semen de su hermano en la boca y se lo tragó sin más ni más. Rosana no podía creer lo excitada que estaba. En cuestión de minutos, había experimentado tres orgasmos que la dejaron sin aliento. Sus mejillas estaban enrojecidas, sus tetas estaban infladas y sus labios vaginales estaban hinchados. Semejante excitación la estaba dejando en la miseria. —Admito que tienes habilidad para este tipo de cosas —Julio le dijo—. Deberías haberte dedicado al sexo y no al estudio. —Tu erección sigue intacta después de todo lo que hicimos. —Se la tocó con ambas manos y se apercibió de que la dureza muscular se mantenía—. Eso es admirable. —¿Qué quieres hacer ahora? —Me apetece un sesenta y nueve. —¿Quieres que cambiemos de posición? —No. Quédate como estás. Yo me acomodaré. Se reacomodó al darse vuelta, siguió en decúbito prono, con la boca apuntando a los genitales de su hermano. La única diferencia con la escena anterior era que su concha quedó a merced de él para que la lamiera con entusiasmo. Con premura, iniciaron otro juego de exploración corporal. Se regodearon dándose cariño con los labios y la lengua. Intercambiaron besos, lamidas y chupones. Julio exploró el interior de la concha con la lengua, saboreó toda la región carnosa, humedeció los labios, lengüeteó el meato urinario y alcanzó a rozar el clítoris. Rosana oprimía las bolas con ambas manos y se tragaba la verga con facilidad. Lamía el glande, dibujaba círculos y semicírculos, pasando de la parte alta a la parte baja, ensalivando las espinitas peneanas de los alrededores. La frágil hermandad dependía de dos lenguas juguetonas que se metían en las partes más sensibles del cuerpo. El exceso de saliva y las ganas de divertirse eran el detonante de un imperioso orgasmo. Gozaban como cualquier pareja del mundo, sólo que ellos no eran pareja, eran dos hermanos cachondos con muchas ganas de jugar al papá y a la mamá. Hacer el delicioso les resultó mucho mejor de lo que habían imaginado. Cuando la insistencia cruzó la línea limítrofe, los cuerpos de los dos trepidaron a la par de la fruición desencadenada por el intercambio de sensuales lamidas. La compulsividad sexual los arrastró directo al mundo de los placeres más fogosos, en el que disfrutaron la unión y la calma. Ella se reacomodó encima de la cama y él apoyó las nalgas en el borde de la misma. Se miraron de frente y no se reconocieron. Estaban tan alterados con lo que había acabado de suceder que apenas se consideraban hermanos plenos. Se dieron un beso ligero y esperaron a que las ansias se disiparan en algún momento, cosa que jamás ocurrió. —Creo que podemos hacerlo una vez más —sugirió Rosana con los cachetes sonrojados—. La última ronda será la mejor. —¿Cuál es el plan? —Quiero que me cojas de nuevo, pero tírame la leche en mi pancita. —¿Qué posición te apetece esta vez? Ella le respondió poniéndose al costado de la cama, con los glúteos apoyados en el borde y las piernas bien abiertas. Quería ser penetrada al estilo tradicional, con salvajismo y con cariño. Él le siguió la corriente, se puso de pie, se mantuvo quieto enfrente de ella, le agarró las piernas con las manos y la miró a los ojos por enésima vez, tratando de descifrar aquella mirada que lo ponía intranquilo. Comenzó a penetrarla despacio, procurando hacerla sentir la mayor satisfacción posible. Ella se estimuló el clítoris con los dedos lubricados y se manoseó las tetas de vuelta. La forma de empujar que tenía Julio era pacífica, sin apresuramiento alguno. Mantenía un ritmo constante para que pudiese aguantar más tiempo sin venirse. Él sabía que mientras más veloz lo hiciera, más pronto acabaría. Aumentó la velocidad luego de cinco minutos para probar qué tanto podía soportar sin respirar con dificultad. Esa repentina decisión excitó a Rosana, le hizo sentir un poco de dolor, pero la ayudó a encaminarse nuevamente al tan esperado clímax. No había nada que ella deseara más que correrse como una actriz porno en pleno rodaje. La última parte de la sesión de amor fue interrumpida por una penetración brusca y feroz, la cual producía más dolor que placer. Rosana gemía sin parar ya que la sensación de ser taladrada todavía era desconocida para ella. Aguantó hasta el último periodo, momento en el que Julio retiró la verga. Ella se la jaló con fuerza e hizo que le eyaculara encima. El semen fue esparcido por sus tetas y su vientre. —¡Madre mía! ¡Qué bueno que estuvo eso! —exclamó Julio y se sentó en la cama. —Valió la pena —dijo y se sentó a su lado. Le acarició los genitales y le dio un beso en la mejilla. La hermosa verga que le había dado tanto placer se puso flácida y ya no podía eyacular más—. Fue algo inesperado. —De saber que sería tan sabroso, lo habría hecho antes. No sé por qué nunca se me ocurrió. —Si hubiera sido en otro momento, yo no lo habría aceptado —le explicó para que no pensara que todo era tan fácil como parecía a simple vista—. Hoy me agarraste con las manos en la masa. Los dos estábamos calientes. Era de esperar que esto sucediera. —Y eso que al principio tuve mis dudas. —Yo también. Hasta pensé que me arrepentiría —aseveró y le rascó el mentón con la mano izquierda—. Ahora que lo pienso, el sexo entre nosotros fue lo mejor que nos pudo haber pasado. —Coger siempre es divertido. Sólo hay que saber con quién hacerlo y cuándo hacerlo. Se revolcaron en la cama, se besuquearon y se tocaron como si no les importara nada. Se comportaban como una pareja de tortolitos, aun cuando no se amaban como una pareja de verdad. Lo único que había entre ellos era atracción sexual, no amor de pareja. Lo malo era que el hacerlo muchas veces conllevaba al enamoramiento, y eso era algo que ninguno de los dos deseaba. Ellos querían seguir tratándose como hermanos a pesar de que no eran personas normales. Desde ese día en adelante, los deseos de salir con sus compañeros de clase no eran tan intensos. Cuando la lascivia los dominase, al incesto podían recurrir para calmarse. Eso sí, tenían que mantener eso en secreto por el bien de sus vidas. Si sus padres se enteraban de lo que habían hecho, los matarían.

Autor: Daigarus Categoría: Incesto

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Viendo el corso junto a mi tía Charito 2

2021-12-21


Cuando la señora del bar se fue de compras dejándonos con su esposo, como se lo dijo su mujer este se había quedado dormido, al ver eso fui a ver como mi tía con él agua quitaba lo pegajoso que había quedado su pantalón y calzón con lo abundante que había sido mi eyaculacion, y ver ahora esas nalgas que las había sentido ya cuando saltaba sobre mi erección estando los dos con ropa me puso a mil, así que ya no aguanté más entre al baño y la sorprendí abrazándola fuerte por detrás y ahora mi tía Charito si lo sintiese al 100 %. -! Noo.. Carlitos puede venir el esposo de la señora..sueltame. ¡ Mi tía primero me malogró todos los planes que ya tenia con mis amigos y tuve que acompañarla a ella y su familia al corso, luego cuando estaba ya sobándole mi erección bien rico a esa flaquita y ella la botó luego tomando su lugar y dando saltos con su culo mientras veía el corso haciendo que me vaciara sobre nuestras ropas y ahora que ella estaba sin nada abajo y me mostraba todo su culo me pedía que la soltará ni que fuera estúpido, ahora era el momento preciso que tenía yo que aprovechar y así lo hice. Así inclinada como estaba mi tía y yo detrás de ella agarrando mi verga buscaba la entrada de su vagina, cuando lo encontré puse la cabeza del pene y lo empujé sin pensarlo, ella dio un gritito y me decía que NO que ya debería de estar de regresó la señora. -! Ahh... Carlitooos.. noo ya debe estar regresandoo.. ahh.. ahh.. ¡ -! Hum.. mm.. sólo un rato tía no voy a demorar.. mm.. mm.. ¡ Empujaba fuerte y rápido contra el culo de mi tía, y se sentía bien rico ese agujero que se estaba ya tragando toda mi verga, mi tía Charito era bien arrecha ya se lo había escuchado decir una vez a mi mamá a otra tía conversando entre ellas. Y ella me lo confirmó en el corso que estando a unos metros de su esposo se sobaba y saltaba sobre mi pene erecto sin importarle, así que ahora ya no le tenía ningún respeto a ella. -! Ayy... Carlitooos.. ahh.. ahh.. sii yaa.. noo.. parees.. ayy.. ayy.. ¡ Ahora que mi tía me pedía que le siguiera dando más verga ya con mis manos le separé sus nalgas para tener mejor visión como se lo metía vi ese ojete marrón que también quería probar, a mis 15 años está era una oportunidad que no debía dejarlo pasar, así que ERA AHORA O NUNCA. -! Noo.. Carlitooos.. por ahí no.. ¡ Pero cuando me dijo eso mi tía ya tenia la cabeza introducída en su culo y antes que ella pudiera evitarlo empuje muy fuerte y se metí todo y le tapé la boca para que no gritara y pueda despertar al viejo que dormía afuera . -! Ayy..Carlitooos... ayy .eres una mierda.. me dueleee.. así no se hacee.. ayy.. ayy.. ¡ Con lo arrecha que era mi tía no era su primera vez que recibia un pene por el culo, hasta las malas lenguas decían que ella le ponía los cachos a mi tío Pepé, ya que casi todos los sábados salía a fiestas con sus amigas. Así que ahora yo era como el vengador de mi tío y que la iba a castigar por ser una TÍA MUY MALA.. -! Despaciooo.. Carlitooos. ayy. mee dueleee. ahh.. ahh.. ¡ Que rico se sentía al inicio como apretaba su ojete cada vez que lo introducía luego se lo sacaba ver su cara toda transpirada y de dolor que tenía mi tía Charito me ponía más excitado y no paraba y continuaba embistióendola sin dudas al escuchar sus gritos. -!.. Ayy.. ayy..Carlitooos.. eres maloo..noo esperaste que mi culito se abraaa.. ayy. ¡ -! Tiaa.. noo tenemos.. muchoo tiempo.. ahh que ricoo.. ¡ Ella ya resignada no le quedaba más opción que aguantar como su sobrino la cogia salvajemente al inicio por su concha mojada y luego por el culo, hasta que me vine y eyaculé en su ano, que ya estába muy abierto y adaptado al tamaño y grosor de mi verga, y llenándoselo con mucho de mi esperma. -! Yaaa.. mee vengoo.. aayy que ricoo.. Tíaaa.. ¡ -! Ohm... Carlitooos.. hum.. hum.. té sientoo.. todoo.. ohhh.. ohhh. ¡ Ella quedó totalmente exhausta luego de ser cogida brutalmente por su sobrino y su respiración de a pocos se fue normalizando, cuando retiré mi pene de su culo el verlo como un agujero abierto en forma de O, me sentí ganador había tenido mi primer encuentro sexual con mi tía Charito de 40 años,y rápido nos acomodamos nuestras ropas y salimos justo en ese momento llegaba al bar la señora. - ¿ Ya se va señora..? -! Sii muchas gracias no sé que hubiera hecho sin su ayuda.. ¡ Salimos y cuando vio su celular mi tía Charito se dio cuenta que tenía varias llamadas perdidas y lo llamó a su esposo, ella le dijo que se iba a ir a su casa porqué estaba con la menstruación así que iba a tomar un taxi y se iría a su casa. -! Okey amor ve a la casa, luego voy yo cuando acabé el corso, te lo has perdido está muy bonito ¡ ¿ estas con Carlitos..? -! Si él me va acompañar a que tomé el taxi, luego él se va a su casa tampoco quiero abusar .. ¡ -!.. Noo amor que te acompañe a la casa y luego que sé regresé en otro taxi a su casa.. Déjame hablar con él.. ¡ Hablé con mi tío y me pidió que por favor acompañe a su mujer y así lo hice.. Llegamos a su casa y mi tía se quitó su ropa y se fue a bañarse mientras yo estaba en su sala.

Autor: Carlitos Categoría: Incesto

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Viendo el corso junto a mi tía Charito

2021-12-16


En el mes de Julio para fiestas patrias siempre en el distrito de Miraflores realizaban EL GRAN CORSO DE WONG , era un evento dedicado a la perunidad, que lo organizaba un grupo importante empresarial de supermercados y en unión con todas las marcas de productos que vendían ahí, y cada marca presentaba un ó dos carros alegóricos era un desfile donde había bailes, coreografías, payasos que arrojaban regalos y caramelos al público en general . Ese era el motivo porqué venían a Miraflores familias enteras de otros distritos a disfrutar de ese gran espectáculo y pasar un día bonito y en especial los niños.. Como vivíamos en Miraflores ya lo habíamos visto en otros años el corso todos en mi casa, un día que mi mamá fue de visita a su hermana Charo le contó sobre el Gran Corso Wong, que era muy bonito para para que lo viera con su familia y ella se entusiasmo muchísimo y le dijo que vendría con su esposo e hijo a verlo. Y llegó el día del Corso Wong y mi tía Charo llegó a mi casa para verlo con su esposo Pepé e hijo, estaba ya por irme junto con mis amigos a jugar fútbol cuando mi mamá me dijo que los llevará yo para que vean el corso ya de una vez antes que lleguen mas gente y no puedan encontrar un lugar para verlo, la lleve a mi mamá a un lugar de la casa donde mi tía no nos pudiera escucharnos y le dije que YO no podía porque iba ya de salida con mis amigos, mi mamá se molestó y me dijo que no olvide nunca que la FAMILIA SIEMPRE DEBERÍA DE ESTAR PRIMERO, así que no me quedó más remedio que decirle que SI los llevaría a mis tios al corso . Era el año 2,005 cuando sucedió esto en ese entonces yo tenía 15 años estaba en plena pubertad y con las hormonas movidas, y no era verdad que iba ir a jugar con los amigos fútbol sino íbamos al Corso Wong, y como sabíamos que venían gente de otros lados íbamos en busca de conocer a chicas y buscarles conversación y si teníamos suerte les caímos bien y se hagan nuestras amigas para otro día salir con ellas, para mí esos planes que hice con mis amigos se echó a perder por la visita a mi casa de mi tía Charito y su familia. Fuimos con mi tíos Pepé y Charo rápido al Corso Wong y había ya mucha gente apostada en todo el trayecto que tenía de recorrido el corso, así que tenía ahora que buscarles un buen lugar donde mis tios pudieran disfrutar sin ningún problema el espectáculo. Buscando entre todo ese gentío logré hallar un espacio pero soló para uno adelante y le dije a mi tía pero ella prefirió que vaya mi tío Pepé porqué podía cargarlo él sobre sus hombros a su hijo y avanzar y abrirse camino entre la gente y quedarse ahí con mi primo de 6 años y pueda ver así ya sin problemas a los payasos y también a los carros alegóricos, ahora quedaba encontrarle a mi tía otro lugar, después de un rato lo hallé, quedaba a unos metros de distancia donde estaba mi tío ya viendo la caravana, la cogi de la mano a mi tía y nos metimos entre la gente y unos ubicamos en un sitio donde se podía ver. Ella estaba a un costado mío y le levantaba la mano contenta a mi tío, luego de un rato se apareció por mi lado una muchacha rubia de unos 18 años y me dijo si le podía darle un espacio para que pueda ver y la dejé que se ponga delante mío como había mucha gente todos estábamos juntos y ella se me pegó a mí y su trasero se frotaba con mi verga que de inmediato se puso duro, estaba yo algo nervioso pero ella no me reclamó y dijo nada parecía que era su modo de agradecer que le hubiera cedido mi lugar, que rico se sentía como mi verga estaba en medio de su culo, pero mi tía cuando se dio cuenta miró para abajo vio lo que pasaba así que la miró seria y de a pocos la fue empujando y ella se puso ahora delante mío y me hablaba y la muchacha creyendo que ella era mi madre se asustó y se marchó dejándome con la verga al palo, me molesté pero no podía decir y menos reclamarle nada a mi tía por eso . Pero cuando mi tía Charito miró a su esposo y que estaba atento mirando el corso y que aparte él solo podía ver nuestras cabezas a la distancia que se encontrsba de nosotros, cuando retrocedió y su trasero tocó mi pelvis ahí mi verga de nuevo rápidamente se me puso dura, yo creyendo que era porque la gente estaba que la empujaba evité el contacto yo retrocedí ubis pasos más, era mi tía y tuve vergüenza. Pero de nuevo ella tiro para atrás su culo y volviio a frotar el bulto que ya tenía entre las piernas, yo ya no podía retroceder más por la gente que tenía atrás así que quedamos bien pegados, mire a mi tío nervioso y él ni cuenta se daba de lo que pasaba, a mis 15 años por más que yo quisiera no podía evitar tener una erección. Estaba ahí callado avergonzado sintiendo el culo de mi tía que no me decía nada sino al contrario y cada vez que pasaba un carro alegórico ella saltaba como si fuera una niña feliz y sintiendo cada vez mi verga más dura. -! Ohh que bonitoo.. sii.. ¡ Cuando mi tío Pepé miraba a su mujer que estaba feliz saltando y levantando la mano saludando a los payasos se sonrió no podía imaginar que su mujer que cada vez que saltaba sentía la verga dura de su sobrino y como ella ya estaba muy arrecha entonces perdí todo respeto hacia ella y le empujé más fuerte mi erección. Cuando sentí como si estuviera recibiendo ya por todo mí cuerpo una descarga de placer, era una sensación nueva para mi y eché abundante esperma ya que a mi edad tenía llenos mis testículos, era tanto lo que hacía eyaculado que moje mi short y llegó hasta a marcharle también el pantalón de mi tía, tenía que decírselo ya que no podía regresar ella así a mi casa y la viera mi mamá y le dije al oído. -! Tía perdomene pero creo que mojé también su pantalón... ¡ Ella con su mano se tocó y sintió como tenía humedad pegajosa en medio de su trasero, así que nos salimos del gentío que nos rodeaba y como hacia calor me saqué el polo y me lo amaré a mi cintura y disimulando lo mojado que estaba en cambio ella tuvo que sacarse el polo afuera y jalar lo máximo que se pudiera para taparse y caminamos rápido . -! Tenemos que buscar un lugar donde limpiarnos.. ¡ En eso sonó su celular era mi tío Pepé que preguntaba en donde estábamos y mi tía le dijo que no se preocupe que tenía ganas de orinar y estaba en busca de un baño y era verdad necesitabanos un baño muy urgente pero había mucha gente por la zona que los baños de los restaurantes todos estaban ocupados y con gente esperando y me pedían que me pusiera el polo si quería entrar y nos miraban . Caminamos varias calles para encontrar un restaurante que no hubiera tanta gente esperando y nada, hasta al final encontramos un pequeño bar que recién abría su reja y entramos rápido y ahí atendían una pareja de esposos ya algo mayores. -! Buenas tardes podría alquilar su baño venimos desde el corso y por ahí hay mucha gente .. ¡ -! Si señora entiendo por ahí hay demasiada gente que viene a ver el corso, pero mi baño es para caballeros y la puerta no cierra bien.. ¡ -! Bueno entonces entraré con mi hijo para que cuide la puerta. ¡ Antes de entrar mi tía le dijo a la señora que ella estaba en sus días, ella le contestó que no sé preocupe que la entendía y que sé tome el tiempo que necesite que nadie iba a entrar al baño y fue dónde su esposo y le dijo.. " Viejo voy a comprar al mercado no voy a demorar regreso rápido pero mejor cierra la reja porqué tu luego te quedas dormido ya cuando regrese abres en el baño va a estár la señora con su hijo así que nadie los moleste." Fuimos al fondo del local donde estaba el baño que era grande tenía su inodoro y lavadero y la puerta tenía la cerradura mala y se abría la puerta, mi tía Charito miró hacia abajo y me dijo. -! Entra tu primero Carlitos que tú estás peor que yo.. ¡ Me saque el short y con agua lo lavaba esa zona lo mejor que se pude de semen y con el papel higienico lo secaba, mi truza lo guarde en el bolsillo y luego salí y mi tía entró se bajó el pantalón e igual que yo le echaba agua a la zona manchada de semen y como la puerta estaba un poco abierta de ver ese culo me puso de nuevo mal y estaba de vuelta con la verga dura, salí para ver que hacía el señor y tenía razón su esposa, estaba sentado y se había quedado dormido, regrese ahora mi tía se había quitado el calzón y le echaba un poco de agua, ya no me aguanté más le su culo y nalgas bien puestas y entre me puse detrás de ella y la abracé fuerte mi tía se asustó. -! Noo. Carlitos sueltame puede venir el señor.. ¡ -! Noo..tía el viejito está dormido, por favor dejame un ratito nada más, ademas también le gustó sentirlo cuando estábamos en el corso, no puede negarlo ¡

Autor: Carlitos Categoría: Incesto

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2 hermanas y 1 hermano

2021-12-16


Esto es solo una historia inventada, nada de esto es real. Son hermanos de edad pequeña, la forma de hablar de los niños está mal escrito a propósito.. Los pequeños trillizos siempre estaban juntos, Rosa con ese cabello largo y lacio, su hermanita Dana con un corte que le llegaba a los hombros y el dulce Daniel que compartía ese mismo color castaño que ellas y pestañas rizadas. Solían dormir juntos aún teniendo ya 6 añitos, aunque en cierta noche Dana escuchaba pequeños gemidos provenientes de su hermana. Desperté asustada pensando que algo le pasaba y le quitó la sábana. —¡Dana! —Rosa tenía sus pequeños deditos metidos en su apretada vagina, tenía bastante pena y volvió a taparse rápido. —¿Qué hacías? —Movió la cabeza de lado y siguió preguntando, dejando ver su pequeño hueco en la boca donde le faltaba un diente de leche. —Nada… Ya duemete. Entre tanta plática que tenían despertaron a su hermano que dormía a un lado. El lindo niño Daniel fue hasta ellas, preguntando la razón de su escándalo. —Es que Rosa se taba tocando ahí abajo donde hacemos pipí —acusó la de cortos cabellos y volvió a destapar a su hermana. Al parecer tampoco el niño entendía la razón, pero al ver a su hermanita con la parte superior desnuda sintió bastante calor. —Poque se siente rico… —al fin admitió Rosa, moviendo sus piernas—. Itetalo, Dana, te va a gutar —puso una carita de puchero. Dana no entendía pero se bajó la pijama y se acostó en la cama, puso sus dedos en su rosita vagina. No sintió nada, tan solo un pequeño escalofrío. Esa vista de sus dos hermanas hizo que el pene de Daniel despertara, de por si una vez vio pornografía en el celular de su papá. Eso le recordó algo. —P-pueden…juntanse y movese —explicó con sus dedos—, como tijelas… Una vez vi a papi ver un video así de dos señoras —ya la cara la tenía roja. Rosa rápido hizo lo dicho, ya su mojada intimidad chocó con la de su hermana. —¡ahhh! —Dana tuvo bastante placer de pronto y por inercia empezó a mover sus cadera al igual que Rosa, tallando sus ricas vaginas que soltaban jugos de placer. —Ta’ dico… Ahh… Mucho… —S-sí… Mucho, Rosa… Ahhh… Daniel podía oír como esas vaginas producían un ruido al chocar, empezó a tocarse su pene por encima de la pijama y también gemir… Recordó ese video de su papá donde la mujer era tomaba por un hombre. —P-pueden besase… Ellas se sorprendieron por lo dicho e hicieron caso, con pena acercaron sus labios puros para darse pequeños poquitos que rápido aprendieron a abrir la boca para besarse como en las películas que veían. Su caderas seguían moviéndose, tenían mucho placer y sus vaginas las sentías mojadas. Dana empezó a cansarse de las piernas y gimió, teniendo su primer orgasmo. Aunque Rosa seguía con ganas de más, metió sus dedos de nuevo en su vagina, era pegajosa y jugosa. Sus hermanos veían. —D-daniel… Metelo… Ya ssabes qué… Po favo… Quelo tu pene aquí… Daniel estaba a su punto. Se quitó el pantalón y se subió a la cama para poder desvirginar a su hermana. —¡Ahhh! —Rosa echó su cuerpo para atrás—… Rico… Ahh… Me gusta mucho… M-más… Fuete… Halo fuete, Dani… Como buen Hermano obedeció, no tenía ni idea de qué exactamente hacía pero le encantaba. Con fuerza metía su pene, dándose cuenta que su hermana abrazaba su pene con la vagina… Después de unos largos segundos de moverse en ella ya no aguantaba, quería hacer pis pero no salió de ella hasta que se corrió. Llenandola de su delicioso y dulce semen… Los trillizos habían descubierto una buena forma de pasar las noches… En la pequeña habitación se oían gemidos casi todo el rato.

Autor: ANONONIMA96 Categoría: Incesto

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En mi inocencia me cogí a mi hermanita

2021-12-16


Hola soy raul soy de xpujil campeche soy moreno criado en el campo lo que quiero contar es algo muy cierto me sucedio con mi hermana susana ella es menor que yo por 3 años yo tengo 17 años enmi familia somos 1 hombre y2 mujeres y mis2 viejos mi papa tenia sembradios de chiles jalapeños en una sona de bosques muy lejos de casa para llegar caminabamos 1 dia entero para llegar porloque construyo una casita para que me quede aya a cuidar los sembrados y tambien dejaban ami hermana conmigo para que me prepare comida y me atienda segun sus costumbres delos viejosnos quedavamos meses aya enla chozita que abia una cama de maderas donde dormia mi hermana yo dormia en una hamaca siempre nosotros dos solos no teniamos malicia entre nosotros pero uno comp hombre joven traes la verga parada todo el tiempo y mas que escuchaba enlas noches que mi hermana se quejaba un rato y luego se dormia una noche abia mucho frio y nos acostamos los dos juntos enla cama y estubimos platicando y jugando hasiendonos cosquillas y le preguntaba ami hermana si porque se quejaba enla noche ella riendo me dijo esque me caliento de verte en truza durmiendo y yo soy mujer y me danganas deque me abrases y me beses mucho yo ña tenia abrasada sobre mi hombro y le empese adar besitos ensu carita ensus hombros bajando por su estomago y ella nomas se quejaba y me pedia mas yo tenia mi verga muy dura ya pero yo nunca habia estado con una mujer asi no sabia que haser yo le vrdaba su boquita nomas eya se desnudo por completo y me desnudo ami y tomando mi verga parada me dijo la tienes muy grande nome ba acaber enmi sapitocomo dije yonosabia que haser con ella ella me dijo subete enmi y pon tu verga aqui y empuja me dijo me subia sbre de ella abrio sus piernas lomas que pudo y tomando mi verga sela empeso a tallar en su sapito de arriba abajo y me decia empuja despacio para que entre asi estubimos como media hora frotandonos nomas ata que ella se corrio como 3 veses asta que yo tambien me vine ensu barriga yo tire muchisima leche que le quedo ensu zapito y ensu barriga asi nos dormimos todos llenos de leche enla mañana ella esta llorando porque decia y si me ases un hijo mi papa nos ba amatar y lo bolbimos haser otra ves ese dia y yano volbimos haserlo por miedo que nos descubran la vida siguio su curso y como alos dos meses yego mi papa con mi otra hermana mi papa muy enojado nos dijo vine atraer a gloria que era mi hermana mayor ella tenia 23 añas y ya estaba casado mi papa nosdijo ya se dejo consu marido y lla anda de puerca con otros hombres aqui se va aquedar para que aprenda atrabajar no nomas ande buscando macho ya con mi hermana ai ya tenia que dormir con mi short puesto asi pasaron como 1 mes y mi papa se llevo asusana al poblsdo paraque acompañe ami mama quedando solo con gloria como ala semana empeso a llover todo el dia y toda la noche yno podia salir a trabajar en los sembradios nos pusimos aplaticar de su experiencia sexul delos dos yo le preguntaba si que es haser el amor que hase uno y que era eso ella se reia demi ignorancia y trataba de explicarme pero elque no sabe es como el que no be yo le dije que si me enseñaba y ella me decia pero somos hermanos no podemos haser eso solo se hase entre marido y mujer yole decia pues bamos a casarnos y ya ella se reia nomas ya en la noche ella me dijo en verdad quietes aprender te muestro como es peto me obedeseras y aras todo loque te pida que hagas yo si atodo ya medijo ben adormir aqui ala cama pues ella me empeso diciendo que la abrase yque le vese ensu boca y ya luego seguiamos empesamos a vesarnos muy rico ya traia la berga goteando babas luego me decia que le vese su cuello y sus chichis y segui bajando asta llegar asu sapito y que rico olor y me dijo que le diera vesitos en su sapito y que le pase mi lengua de abajo asia arriba y que rico sabor mi hermana se tenso y como que se orino me mojo toda mi cara luego me dijo pin tu verga aqui me dijo yolo hise y que caliente se sentia ella me fue jalando con sus piernas paraque entrara en ella y me deci aste para atras como si la sacaras pero sin sacarla y la metrs de nuevo asi estubimos como 10 minutos yo me corri adentro de ella y se sentia riquisimo nome queria salir de ella asi estubimos vesandonos un rato y otra ves seme paro de nuevo y ya seguimos asi como 15 minutos ella se orino como 3 veses y termine otrabes una venida muy rica que sentia que me nublava mi vista ella me dijo si no tomara mi pastilla para el embarazo me dejarias preñada ala primera pero ya savia que esto pasaria y la tomo despues enla mañana ella me empeso a tocar mi verga de nuevo y me dice aber parate quiero ber como tienes el picho de grande y cuando estubo parada atodo loque dava se quedo viendola y me dice mi marido la tiene mas cortita y delgadita ati te deve medir como una cuarta de hombre que viene siendo 22centimetros y gruesa me preguntaba si con mi otra hermana no abiamos pisado yo le dije que no sabia como ya ella me decia que cuando la mujer esta señorita alos hombres nos gustan mas romperles el sapito y que mi otra hermana era señorita en esos dias ubo una feria en el pueblo yo le dije ami papa que queriamos hir ala fiesta que saldriamos al pueblo y si mi papa yego aquedarse al cuidado de el sembradio y se llebo ami mama con el quedamos los tres en la casa fuimos ala fiesta casi toda la noche bailando y divirtiendonos asta como las tres dela mañana llegamos abrazados bromeando conmis hermanas mi hermana mayor nos preguntaba si como cogiamos aya en la parcela mi hermana le dijo que solo puro talladito porque tenia miedo deque la lastimara porque yo tenia muy grande el picho y mi hermana le decia que eso no dolia que si pero poquito y eso la primera ves y nos dijo si queriamos intentar ella nos enseñaba como mi otra hermana nomas me quedava mirando y despues dijo si yo queria que ella si ceraamos toda la casa y empese abrazando ami hermana y buscando sus labios empesamos a besernos muy rico mi hermana mayor decia apurence que ya me calente yo tambien porloque nos metimos los tres enla cama mi hermana abajo de mi completamente desnudita y mi otra hermana sentada viendo la accion yo me acomode entre sus piernas y colocar mi verga ensu sapito que estaba muy mojado empese a meterselo despacio porque mi hermana se hiba jalando cada ves que presionaba para entrsr en ella çuando su cabeza topo cola pared no tenia para donde haserse yo aprobeche y le di un empujon fuerte y entro la cabesa demi verga ella sele escurrian las lagrimas porque le dolia yo me quede quieto un ratito y bolbi a empujar entro la mitad ya me empese a mover despacito de atras para adelsnte muy despaci que fuera entrando mas asta que ya chocan nuestras pelbisya abia entrado todo mi hermana lo tocaba con su mano y desia si me cupo creia que no cabia todo eso que traes asi estubimos como media hora yo aguantando mi corrida cada ves que sentia que me hiba a correr me quedava quieto y otra ves entra y sale asta que nos venimos los dos al mismo tiempo cundo terminamos mi otra hermana estaba desnuda tocanfose el sapito y me dijo sigo llo hermanito note pongas tu ropa que mira como estoy le digo dejame me repongo tantito porque susi me saco toda la leche ya gloria le dio a susi una pastilla para el hembarazo porque dice con toda esa leche que te echo site hembarasa serian gemelos luego segui con gloria cogiendo asta qurdarme dormido ya cuando despertamos eran como las 2 dela tarde los tres sin nada de ropa y muriendonos hambre mihermana gloria se levanto a preparar algo de comer y nos dijo ay medejas algo hermanita les aviso cuando este la comida ustedes pisen que mañana nos vamos y quien sabe cuando se bean de nuevo nos metimos a bañar con susi los dos juntos y estsndo ai empesamos a vesarnos y seme paro de nuebo y sobemre el lababo lo hisimos otra ves muy rico ya cuando salimos me temblaban las piernas como potrillo recien nacido al dia siguiente nos despedimos de susi y nos fuimos alos sembrados aber alos viejos aya estaban muy enojados que noles gusta estar aya encerrados les dijimos y nosotros como creen que estamos aca y con mi hermana gloria hoy en dia ella volbio con su marido y yo sali de aya y me case con una linda mujer pero todavia asi nos pegamos unas buenas reblcadas con mis hermanas yaque susi se caso pero no tenia hijos su marido es esteril se hembaraso de mi y tubo un lindo bbmi otra hermana csda semana biene ami casa y nos escapamos para darnos unas buenas cogidas yaque dice que lo hasemos muy rico y eso que dicen que los hijos entre hermanos nasen todos locos creo es mentira los mios gracias adios estan bien sanitos

Autor: Gutierrito Categoría: Incesto

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Con mi papá

2021-12-16


Hola me llamo Maru soy del Edo mex pero por trabajo paso la semana en Tlaxcala tengo 46 mido 1.60 delgada sin exagerar tengo tetas ricas soy madre y pues algo caiditas pero ricas nalgas deliciosas mi panocha es carnosita jugosa peludita lo que e echo y paso lo imaginaba y se fue volviendo deceo enpeso cuando mi marido y yo fantaceabamos en la cama para no caer en la monotonía el me decía que le gustaría cojerce a mi mamá o la suya martes la panocha y sentí o ver dos maduras de ese rango desnudas y ver qué tal maman y cojen y lo aviamos y si resultaba me exitaba demaciado luego el me decía que yo que o con quien me imaginaba y le dije pues tengo curiosidad de sabe no tiene la verga mi papá sabe aquel sabe y sentir como tú con mi mamá su verga de mi papá cojiendome y le describí como lo imaginaba y me venía rico sintiendo que mi papá me cojia el ll es maduro de 67 pero se conserva bien es un hombre normal pero ficico y así normal y empecé asolas ymajinarme a mi papá dándome verga yenpfeguntaba que se cengir. Cojera rico aquel sabe su verga y empecé un día vino de visita ala casa y mi marido salió unos días al trabajo y dije tiene que pasar y empecé en un día lo deje que me viera a propósito bañarme el truco de la toalla me cambiaba con la puerta abierta y si no taba que me veía y tocaba su verga y le dije ahy pa estoy aburrido ahy que Acer algo rico que tú y yo gosemos y dijo que hija lo que quieras y dijo como que se te antoja y le dije ahy papa lo que se me antoja no creo que quieras dármelo y dijo pues solo que sea un millón no pero otra osa si y le dije toda vía aces gosar. Mi mamá y dijo pues si bueno ell.me dice y tú si te sacas o tienes cosillas que no te deja Acer dijo aquel viene esto Maru se directa que pasa tienes líos con Luis Luis e mi marido le dije ahy papa no solo es saber que te gustaría que te aga mi mamá o tu deceas y dice ok pues aquí en confianza nunca e probado su bajina y me gustaría probar a qué saben también e deceado venirme en su boca y no le gusta u dice hija como te digo ATI esto perdón. Le dije tranquilo papi no pasa nad disfruta Ami me gustaría eso probar semen o que me den por atrás pero pues solo lo imagino y dijo ahy hija si no fueras nada mío cumpliría esos deceos y le dije estaría bien y dijo me alludarias y le dije con una condición que me cumplas mi fantacia y dijo cuál le dije quee cojas papá ye dejes probar tu verga y darme tu mocos u dijo ok hija acepto y le dije bien solo espera me bañé menpuce algo rico un Bra morado un bikini oradito ajustado me aldaba bien mis nalgas y resaltaba mi panocha un mallón blanco y un top baje y le dije papi te gustó y dijo ahy hija que rica te ves y le dije pues aquí estoy y me acerque a él y le dije esto es lo que buscA papa y lo veces abrace y le dije ahy Jaime le besaba el cuello u centi sus manos en mi sintura le agarre la mano y le dije papá te deceo y el dijo ce siente bien hija que rico hueles ahyyy lo bese y respondió nos besamos como loco y yo frotaba su verga con mi panocha se la.pegab y el bajaba las manos a mis nalgas y dice Maru hija se me está parando le dije si papá ya lo centi me tocó las tetas y le dije que papá te gustan y dijo se cuenten cien lo bece le baje la mano y apreté su pene con mi mano se centia gordo duro y le dije te gustó y dijo si mijita y sentí su mano frotando mi panocha solté un suspiro arggg papá y meoje luego luego ye quitó el top y quedé en Bra le quite la playera y bece su pecho y el desabrochó el Bra y tocó mis tetas le dije papá que rico ummmm ahyyyy me fui bajando abrí su pantalón me inque baje y se lo quite ya veía su palote asiendo bulto lo sobe me Aldo y ahora el mamo mis tetas ahyyy paaaapiii asiiii amor malas y con sus manos bajaba mi mallón me lo quito y sentí su boca encima de mi calzon solo dije huuuu que cosquillas papi me moje y dijo si Maru lo sentí hija le agarre la cabeza y se la pegue Mi pucha y le dije esto querías Jaime papá prueba mi panocha me acostó me quito mi calzon y abrió mi patas dijo huele a sexo hija u agarre su cabeza y la pegue a mi pucha peludita le dije mala papá saciate y me la enpeso a mamar ahyyyy ummmm massss papá chupame mi clítoris arggg arggg queeeeri o y siguió mamando se paraba y me decía hija sabe riquísima tu panocha metía su lengua yo solo veo estrellitas y mucho placer luego le dije yo quiero también pÑ dame verga y icimos un 69 y Vi su verhota gruesa como de 19 de largo cabezona y la enpeso a mamar y el seguí chupando mi sexo asta que solté un gran gemimo argggggv papáe vengooooo ahyyyy siiiigueeee y solté un chorro de mi venida en su boca cara pecho ye desguace y dijo no hija sigue ya casi se la seguí chupando la verga pasaba mi lengua por su ojito y sentía el sabor de sus loquitos chupaba sus huevos asta que se empujó y sentí el chorro de mocos en mi boca y seguí mamando succiona do se cabeza asta la última gotae baje nos recostamos y dijo hija es la.mejor mMada y que rica panocha u le dije si papá tu verga es deliciosa y tus mocos tan rico no vimos de frente y nos besamos dijo ahy hija ojalá y no te Rrepienta le dije claro que no si menickste venir como loca papá que rico seguros besándonos asta que se subió me abrió de patas y empujó su verga y me la.metii enpeso a limarme mete y saca mamaba misteras me decía Maru que. Ulo tienes y le decía más mételo todo cojeme papá sale tulla de rato con la verga empapada y yo goteando me monte en su pitote y lo cabalgue frotaba mis tetas lo besaba yo me mamaba mis tetas estaba vuelta loca cojiendo con mi papá me saco se la volví a mamar con ese sabor saludito del sexo en le dió una chupada Ami panocha y me puso de perrito y me la metió otra ves y me limaba y limaba asta que dijo y hija ya estoy listo y le dije y te vas a venir y dijo no hija para que me desbtu ano y le dije avere salí le di una mega mamada ensalive y le dije despacio y así loniso sentí que me pRti en dos dolió cuando me la metió ya estando dentro se movía metía sacaba u de la aprietas rico y me daba riquísimo asta que me dijo ya Maru me vengo y lsalio me la metió en la panocha y los dos nos vemos juntos la cama.la dejamos tenga de nuestras venidas caímos rendidos me quedé así lado desnuda sobándole la verga el frotaba mi panocha y no nos besabamos de rato me dijo vamos al baño y ahy me subió al tocador me abrió y me volvió a cojer Sta que le dije si lla vas a acabar no los tires papá exhameloa adentro no importa así fue mi papá me dejó yen de mocos nos baños salimos nos acostamos y pasamos la noche cojiendo y desnudos ahora cada rráto que podemos no cojemos riquísimo ,seguimos todavía si quieres compartí o platicar solo contesto.mensajez no algo llamadas por si tienen dudas o opiniones les dejo este num 248182641 saludos

Autor: Maru Categoría: Incesto

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En el cumpleaños de mi prima

2021-12-16


Como de costumbre de mi familia cada cumpleaños ibamos casi todos y lo usabamos cómo excusa para emborracharse. Yo fuí, y sólo me aburría hasta que al final estaban todos ebrios y mandaron a mi prima a que abra los regalos en su cuarto, me dijieron que la acompañe y fuí. Ella me dijo que la espere afuera porque se iba a cambiar, cuado salió traía una pijama que marcaba todo, sus grandes tetas para su edad, y pantalon que se metía entre sus nalgas y marcaba su culo todo redondo. Me llamó la atención que nunca viera su cuerpo así, pero no le dí importancia y la ayudé a abrir los regalos, al terminar yo empecé a hablar con una amiga y ella en broma decía cosas como "con quien me estás engañando" etc. Ella intentaba quitarme el celular para ver y no le dejaba así que terminamos peleando y forcejando en su cama. Notaba que mientras lo haciamos ella me daba nalgadas cuando estaba encima de ella, mordía mi cuello, me abrazaba con sus piernas, yo la ponía de espaldas con sus brazos hacia atrás y rosaba mi verga en su pijama, ella me puso de cucharita y movía su culo pero hasta ese momento todo en broma hasta cosquillas hacíamos. Hasta que nos cansamos y paramos, nos quedamos abrazados acostados, yo con mi mano en su cintura, mi brazo tocandole el culo, ella con su pierna sobre la mía abranzando mi espalda, nos quedamos en silencio, nos mirabamos fijamente y nos acariciabamos el pelo. En eso ella dijo "tienes lindos ojos" yo dije que su cabello era muy suave y ella dijo, "tiene el cabello muy largo, los de abajo también son asi?" Los dos nos reímos mucho entonces dije que? Quieres verlos? Nos reímos de eso también y ni bien nos callabamos ella puso su mano en mi cabello y me besó, estaba sorprendido pero también quería que pase ella jugaba con mi lengua yo mordía en veces sus labios y poco a poco me quitaba mi chamarra, para ese punto su pantalón ya se había bajados por el roce de mi brazo así que se lo quitó por completo, ella me quitó mi camiseta y yo le bajé sus bragas, nos volvimos a abrazar y yo la acerqué con fuerza a mí, ella me abrazó y se frotaba en mi pierna que estaba entre las suyas, dios se sintió tan bien su clitoris en mi calentador, y sus tetas desnudas en mi pecho, mientras yo empujaba su culo contra mi pierna con una mano. Sus gemidos eran suaves y se mordía los labios. Luego ella bajó y me la chupó, lo hacía lento y luegor tan rápido que su boca y su barbilla estaban todas salivadas, era la primera vez que alguien lograba hacerme gemir, yo se la chupe, su clítoris en mi lengua se sentía tan bien hasta que me emocioné y le metí mi lengua, mierda, su cuerpo estirándose y contorsionandose con sus tetas era muy sexy, ella agarraba mi pelo mientras se lo chupaba, y empezo a frotarse en mi boca yo le puse el dedo en la suya. Empecé a masturbarla con mis dos dedos dentro de ella, ella se había puesto frente a mí con sus piernas abiertas y jugué con el interior y las paredes de su vagina, ella había puesto sus nalgas entre mi verga y se frotaba mientras gemía, al final yo me corrí entre sus nalgas y ella había mojado su cobija. cerramos la puerta con seguro y nos quedamos dormidos viendo weas en el celu xd, espero se vuelva a repetir.

Autor: Anónimo Categoría: Incesto

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Mi hermana dormida en tanga y sin brasier

2021-12-16


Una noche que iva para la casa de mi hermana me hablo y me dice vas a venir para mi casa para esperarte y le dije si llego como alas 11 de la noche y me dijo esta bien entonces ya saves donde esta la llave. y cuando llegue toque y nada me imagine que ya dormia entonces agarre la llave de donde la escondia ella y en eso habri la puerta y entre le dije karina donde estas no contesto dije a lo mejor esta dormida en su cuarto iva para el baño y su puerta del cuarto estava enparejada cual se me iso rarro si siempre cierra la puerta con seguro. y me asome cuando veo que estava boca abajo y traiva una tanga morada y no tenia blusa ni blazier le digo karina karina despierta la movi y no se despertava y se me iso rarro la volvi a mover y nada entonces al verla aun asi en tanga tuve una erecion cuando de repente le acaricie sus nalgas y le di una nalgada y no despertaba asi que la voltie y tenia un frasco de pastillas para dormir que tomava para descanzar diario. me di la idea de cojermela porke con esas pastillas ella no despertaria para nada. le mirava sus tetas como se le veian y me davan ganas de mamarcelas.cual enpeze a acariciarselas y despues se las mamaba sin parar sus pesones se incharos y se pusieron bien duros me saque mi pene y se me ocurrio ponersela en su mano mientras la besava en su boca y su cuello la bese como unos veinte minutos sin para todo su cuerpo luego me pare y le habri su boca y le meti mi pene y enpeze a meter y sacar primero despacio luego mas rapido ya bien caliente le abri sus piernas y le vaje su tanga cuando vi un vibrador de plastico grande y venudo al lado de su almohada en eso pense se estaria masturbando y lo agarre y se lo meti en su puchita y mientras un dedo le metia en su culo bien apretado entonces que pega un gemido pare y no desperto me desnude completo y la voltie boca abajo y me subi arriva de ella le meti mi pene en su panocha y al mismo tiempo el vibrador en su culode ella que rico me imagine que la cojiamos yo y otro. le di tan duro que me vine adentro de ella eras las dos de la manana y keria dormir pero no pude me fui ala sala y me acoste.despues de un buen rato me despierto eran las cuatro de la mañana fui al baño y mi pene estava duro de nuevo y cual mejor me sali y me meti al cuarto de mi hermana y la volvi a manosear cuando de repente se desperto y me dice yo se lo que isiste con migo y le dije de que hablas y me dice te tengo gravado en una camara que escondi y que piensas aser con eso le pregunte y me dice seras mi esclavo y cada vez que kiera cojer me vas a complacer como me gusta ami esta bien le dije esta bien pero no le digas anadien lo que paso. me dice tengo ganas de montar tu verga que tienes me encanto me subi ala cama y me sente y ella enpezo a calbagar bien rico despues de unos veinte minutos asi me dice espera kiero sentarme en mi pene de plastico y meterlo en mi culo mientras te la mamo que rico gemia y como me la mamava paresia experta en eso me dice te gusta como la mamo aprendi aserlo con mis juguetes que tengo pensando todo el tiempo que era tu pene. me encantas hermano quiero ser tu amante de aqui en adelante aceptas solo tu y yo tu esposa no tiene porke enterarse de nada de lo de nosotros. estava cojiendo de perrito cuando me dice me voy a venir me vengo me vengo ayyyyyy si asi no pares dame asi asi asi ayyyyy que puta soy asi asi ayyyyyy dios mio que puto rico se siente vente con migo vente conmigo dale dale no pares mas mas asi ayyyyyy vente adentro de mi papi asi todo asi maz mas que ricoooo ayyyyyy y nos vinimos los dos juntos quedamos cansadisimos cuando de repente tocan la puerta de su caza me vesti y me pare y era mi hermana mas chica y me dice que milagro que ases aqui tan temprano y le dice karina lo mismo que le dine llego ase diez minutos a saludarme de pasada pero no kiero que se vaya todavia kiero platicar con el. mi hermana la mas chica nos dijo vamos por un cafe y platicamos tienen tiempo y cual yo conteste nomas dejame me echo un shower de volada y vamos a donde kieran y asemos lo que kieran que les parese hermana mi hermana mas chica me dice seguro lo que dices y le digo si claro ah pues perfecto entomces tomamos cafe aqui los tres y me dice. mi hermanita maria teresa yo ponga las donas y le digo burlandome cuales donas vas a poner y me dice baboso laz de pan al menos que kieras las donas de tus hermanas wey y le dije porke no kieres te doy y me dice hermanos asemos un trio ando bien caliente desde ayer kiero que me metan la verga y me coman mi vagina que lo asemos oh se rajan cual decidi y termine cojiendo a mi hermanita por el culo mientras karina nos gravaba ella se masturbo con su juguetes y pasamos todo el dia follando en el depa de karina. aun asta la fecha seguimos teniendo trios entre todos

Autor: El vergon Categoría: Incesto

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Mi hermana lesbiana llega borracha

2021-12-14


Mi hermana lesbiana llega borracha y llego a me aprovecho de la circunstancia . Ayer sábado acompañe a mi hermana a un campeonato de futbol sala femenina , llegaron varias delegaciones a nivel nacional y el equipo de mi hermanita campeón , y es un grupo de lesbianas organizadas con mucho talento en el deporte macho , su esfuerzo de barios años dio fruto , fuimos a celebrar y, copas tras copas y abrazadas en abrazadas entre ellas arrumacos y tocamientos sali excitado al ver a mi hermanita ser el macho alfa entre todas ella usa pelo largo senos redondos y grandes culo duro y piernas gruesas y algo musculosas por el deporte es alta hermosa pero con la mirada dura tipicos de ellas , me despedí de ellas y fui a mi casa pensando para derle su espacio y lige con alguna nueva. Desde niño siempre me atrajo tanto su personalidad y cuerpo de cara es una indita fina . Eso de las 2 de la mañana recibo una llamada de su amiga avisandome que estaban en camino a la casa porque Rocio se paso de copas y estaba hablando incoerencias se me prendió el morbo y decidi realizar mi fantasia corri a preparar todo, moli una pastilla para dormir y espere a que llegue a los 20 minutos llegaron y la dejaron en la sala yo me comprometi en llevarla a su cuarto la abrace y la lleve por las escaleras de servicio para que mis padres no vieran ese espectaculo me habla y apenas entendia quería seguir celebrando le di un vaso con un poco de licor y las pastillas , la abrace y le decia que la llamaria a una de sus novias a la casa , ella me hablaba que tenia ganas de harcer el amor con Violeta la chueca la del culo grande , le seguia el juego y poco a poco se apagaba su energia e impetuo ya eso de las 3.30 de la madrugada ella quedo formida en mi cuarto olia a sudor su cuerpo la empece a desvestir ella no reaccionaba pude ver sus pozones de cerca y apachurre y bese esos senotes duros comence a bajar sus pantaloncito deportivo su olor era fuerte pero rico baje su calzon que maravilla su panochita recortadita pareja abri esos labios y oli a piss y cebolla que aroma de mujer me encendio comence en olerle y chupar sus fujos de sus fragas luego procedi en meter mi lengua a su rajita ella ni se inmuto no reaccionaba nada , me desnude la bese toda y lami toda me dio mucho morbo sus olores fuertes peros suaves a la vez estaba humeda mi hermana tiene una piel que te genera mucha quimica la penetre abri sus labios vaginales y le envesti sin piedad sus olores me habian exitado mucho que me vine en mi cama que exitacion ,que adrenalina sus dedos regorditos y oloros de sus pies su culito ese anito con olor a culito sudado recori mi lengua por todo su cuerpo y se me volvio a parar mi pene , penetre su anito que rico amanecio la lleve a su cuarto y la tape fui a bañar y dormimos asta las 3 pm

Autor: CARLOS SOPINO Categoría: Incesto

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