Relatos Eróticos de Incesto


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Mi intento de incesto con una prima.

2022-11-30


Lo publiqué en los temas, pero mejor lo publico acá ya que es el lugar apropiado.. Esta historia, tiene varios momentos en los que se divide. Para no crear tantos temas, los contaré todos. Todo sucedió con la misma prima. Lo primero, fue en 2014. Mi prima, que contaba con casi la misma edad que yo, se quedaba en casa de nosotros porque la escuela nos quedaba cerca y pues para no ir de mi casa a su casa por ella, mejor decidieron mis padres y mis abuelos (porque sus padres murieron) dejarla con nosotros en las noches. En una de esas tantas noches, mientras ella dormía, yo tocaba sus labios que eran para ese momento y esa edad (unos 11 o 12) demasiado grandes, sus pechos ni se diga, además de que con mis manos tocaba su vagina, porque tenía sus piernas abiertas, ella boca arriba, y yo sin bajar su ropa tocaba esa vagina hermosa, que me hizo tener una erección de inmediato, fue algo sublime, sin duda, pero me dormí. Luego, por el año de 2016, en febrero, me hizo un ofrecimiento que jamás me lo hubiese imaginado. Tal vez era de broma o no, pero me dijo, hacemos el amor? no hicimos nada en ese momento, pero solo de imaginar era algo hermoso, ella y yo siempre hemos tenido buena comunicación hasta hace un tiempo que ya hizo vida aparte, pero ese ofrecimiento me dejó frío, y es más, un día me hizo un acercamiento algo extraño, y me dijo mi mamá.Te gusta tu prima? le dije que no, pero la realidad era que sí, ya me empezaba a gustar. Otro momento, sucedió por los años de 2017, 2018 o 2019, no recuerdo exactamente, pero un día de esos, estábamos ya acostados, y me dijo que tocara de sus labios para abajo, no quería pero me hizo hacerlo, tenía unos labios más grandes, sus pechos y hasta su vagina, me describía cada parte suya, no sé si algo sentiría, pero en ese momento me dijo, me tienes ganas? porque me puse boca abajo, con erección y todo incluida. Otro momento, fue cuando intenté bajar su ropa, por la parte trasera, es decir, por su ano, para penetrarla por ahí, pero fue tanta mi presión que se movió, y mejor simulé que estaba dormido. Pero después, y no recuerdo si fue ese día o en otro momento, me moví sobre sus nalgas para poder masturbarme, sin bajar mi ropa ni la de ella, sin despertar ella claro, pensé en besar sus labios, pero nunca me atreví. Varias veces fue ebria y quise hacer lo mismo pero no me atreví, pero creo que un día se podría dar esa ocasión de tener algo con ella. Sin duda es lo más cercano que he tenido con el incesto, es algo maravilloso pero a la vez riesgoso, porque hay un dicho en México, y no sé si en otros países, que dice que lo que se prohíbe es mejor, y sin duda el incesto y más entre primos es algo que es normal por lo que he visto, debido a la afinidad, la cercanía de edades y otros aspectos que influyen, además de que no debemos soslayar la belleza de las primas en veces, que se nos hace imposible verlas como primas y las vemos como mujeres, en mi caso mi prima me describía casi siempre sus partes, no su vagina pero sí sus labios, solo de imaginarlos sentía que explotaba. Saludos!

Autor: JESUSELMEXICAN3 Categoría: Incesto

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Dos con una tia nuestra

2022-11-30


Hola me llamo carlos 17 años mi mejor amigo es mi primo abel 18 años y los dos compartimos a una tia materna de 43 años ...todo se da x primera vez una tarde en que se formó una tormenta de verano muy fuerte mientras jugabamos con amigos fútbol cerca de la casa de nuestra tia clara divorciada sin hijos , la tia vivia muy cerca a la cancha pero x una calle lateral ...decidimos correr a refugiarnos ahi con abel teniamos algo muy peculiar el se cogia a mi mamá yo a su hna mayor nos avisabamos cuando podiamos tenerlas pero lo sucedido aquella tarde con la tia clara hizo que olvidaramos todo y nos dedicaramos a ella ...una brebe descripción de tia clara ....43 años muy bonita , parecia recatada hasta esa tarde en que descubrimos sus mas bajos instintos y la hicimos nuestra puta haciendola olvidar algunos chicos del barrio que la cogian...entramos bajo su porche tocamos la puerta no sabiamos que la tia clara era puta o facil como se quiera decir siempre la vimos muy recatada y hasta miedo de decirle algo atrevido y que tomara a mal ...esa tarde abre la puerta con poca ropa encima pregunta que haciamos ahi ....ufffff tia dije estabamos jugando en la cancha de la vuelta a tu casa cuando se vino esta tormenta tan fuerte no queriamos llamarte pero los relampagos nos asustaron y estamos ensopados ..pasen chicos nos dice cuando pasamos cierra la puerta nos mirabamos abel y yo xq nuestras vergas se habian parado al ver el cuerpo con poca ropa de la tia ella como no dada x enterada nos dice vayan a bañarse asi se sacan esos barros de encima yo les dare toallones para que se cubran ....cuando estabamos bajo la ducha ella entra como si no pasara nada sin avisar nos ve desnudos bajo el agua nosotros nos tapamos las vergas con las manos la tia clara dice hayyyy chicos no se sientan avergonzados acaso creen que nunca he visto verga de dos chicos como uds ?? voy a sacar su ropa le doy un lavado rápido y pongo a secar bajo el aire acondicionado de la cocina los espero en el living o pensando mejor no prefieren los bañe yo misma nenes ?? no sabiamos que responder asi que ella toma la iniciativa saca nuestras manos de las vergas se quita la poca ropa que lleva y se mete en medio nuestro que por algunos segundos quedamos como paralizados sin reacción la tia clara era de estatura baja pero un cuerpo expectacular armonioso verla desnuda meterse bajo la ducha en medio nuestro fue inolvidable y mas cuando se pone en puntas de pie para besar abel en la boca y refregarme sus nalgas a mi para enseguida cambiar y tbm darme su boca mientras se refrega contra abel sus manos no dejaron de tocar y pajear nuestras vergas ninguno de los tres hablamos aun solo ella hacia besaba a uno y otro con las dos vergas en sus manos nuestras manos x instinto empezaron a trabajar y la manoseamos yo tome sus nalgas y metia mano en su concha abel comia sus tetas ...tia clara comienza a gemir y mover su cuerpo mientras abel le chupaba las tetas yo le comia la boca y metis dedo en su concha miraba aquellas nalgas y eran las mejores que habia visto .....me van a coger muy rico sobrinos ?? mmmm la tia es golosa no lo sabian pues ahora lo saben mis niños seeeeee me gusta ser cogida no dejar nada x hacer si tienen aguante yo aguanto lo que sea uds podrán conmigo o terminan enseguida y se van ?? preobemos tia dice abel ...yo digo lo mismo y agrego veremos que tan putita sos xq la verdad no te teniamos asi tan tan regalada ...es que mis amores no tenia ni soñado coger con uds u otros sobrinos ...pero acepto el reto abel probemos y veremos que tanto cogen ...se agacha y lame una y otra verga hasta que se mete una y otra en la boca mamando como profesional ...ahhhh tia decimos juntos que rico mamas mmmm ahhhhh sigue sigue ...no se aguanten la leche nenes echenla fuera que me la tomo asi me van conociendo y viendo si valgo la pena o uds son solo una acabada y no mas ....continuara....

Autor: Anónimo Categoría: Incesto

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Mi querida madre (1)

2022-11-30


Su madre queda hipnotizada por su hijo pequeño que por curiosidad del pequeño terminan teniendo sexo . Hola me llamo “Derek” actualmente tengo 48 años, este relato transcurre desde los 10 hasta los 13 años. Mi madre que se llama “Eva” mide 1.63 tiene un gran culo y unas tetas medianamente grandes, es hermosa. Ella me tuvo cuando tenia 16 años con mi padre. Ellos se separaron después de 6 años cuando mi madre lo descubrió con su amante. Yo para mi edad no era muy alto pero mi pene era bastante grande para mi edad llegaba a medir estando erecto 13cm y casi 5cm de grueso. Inicio Esto ocurrió cuando tenia 10 años, mi mama y yo haibamos ido de viaje para ir a vivir a una isla no muy grande. En ese lugar habia un pueblo y mi madre tenia una casa al lado de la playa que era de uno de mis abuelos que había fallecido recientemente, la casa estaba bastante alejada del pueblo, el lugar mas cercano era una gasolinera que apenas se podía ver desde la casa. Cuando llegamos ordenamos todas nuestras cosas dentro de la casa y mi madre me dijo que me alistara para que me de un baño, entonces fui a mi habitación me saque la ropa y vi que mi pene estaba casi erecto para ese entonce no sabia el porque se ponia asi,nunca le pregunte a mi madre. Me dirigí al baño y me metí a la bañera que estaba con agua caliente que hacia que mi pene estuviera un poco erecto, después de un minuto escuche que se abrió la puerta cuando voltee me di cuenta que era mi mamá la cual estaba completamente desnuda, yo no me habia vuelto a bañar con mi madre desde hace dos años entonces me puse un poco nervioso, ella se metió en la bañera sin decir nada y me empezó a lavarme la cabeza, le pregunte por que entro a bañarse conmigo y me dijo que era pa ahorrar tiempo porque hibamos a visitaría a unos conocidos En eso siento las tetas de mi mama en mi espalda lo cual hizo que mi pene se pusiera creciera y ella lo noto pero no dijo nada solo se quedo mirando mi pene ella me lavó mis brazos y piernas y de casualidad tocó mi pene lo que causó una extraña sensación en mi. Despues mi mamá se levanto y se fue a cambiar yo ise lo mismo. mi mamá y yo fuimos en el carro del abuelo el cual era un poco viejo. Cuando llegamos mi mamá saludo a los conocidos y estubieron conversando un buen rato, despues mi mamá se despidió y nos fuimos a comprar aprovechando que estabamos en el pueblo cuando llegamos a la tienda mi madre empezó a comprar comida y yo me fui a explorar la tienda, me habia percatado que la lado de la entrada de la tienda habia un vendedor a si que fui a ver, vendia cosas muy extrañas en eso el me hablo y me ofreció muchas cosas pero solo entendí una de todas la cosas, era una forma de hipnotizar a alguien lo quise comprar y para mi sierte mi mamá de dio dinero para comprarme un chocolate que estaba un poco caro Le di todo el dinero que tráia y el me dio un papel con unas intrucciones. Despues mi mamá y yo regresamos a la casa. Estuve leyendo el papel y pensando en quien podria hipnotizar en eso paso por mi cabeza mi mamá pues era la unia persona que estaba cerca de mi, ella me dijo que me balla a dormir. Ya en mi cuarto esperaba a que se durmiese para decir lo que las instrucciones me indicaban. Cuando ella se durmió fui a su cuarto y me acerqué sileciosamente a su oído y le susurre lo que esta escrito en el papel y para terminaron de hipnotizarla tendría que tener una palabra clave para hipnotizarla en cualquier momento y decidí Decir su nombre pues yo siempre la llamaba mamá y solo funciona con mi voz. Cuando dije la palabra clave ella se levanto y me dijo que es lo que desea “amo”, yo no sabia que hacer y estaba sorprendido de que aya funcionado, como ya era tarde le dije que solo durmiera antes de irme dije la palabra clave y me fui a mi cuarto emocionado de que aya funcionado. Al dia siguiente mi mama habia preparado el desayuno y tenia una falda muy pequeña ella no suele usar faldas cortas pero como solo estaría en casa y hacia calor se puso esa falda, estaba sentado en la mesa mirandola como labava algunos platos en eso a ella se le cae un cucharon que estaba lavando, ella se inclinó sus caderas para recogerlos dejando ver su gran culo y su calzón blanquito eso hizo que se me parara el pene pero no sabia el porque entonces dije la palabra clave y ella me hablo sin voltear que es lo que desea “amo” A si que aproveche que estaba hipnotizada y me acerque a su culo le dije que levantara su falda, con curiosidad le toqué su culo se sentía raro lo que estaba haciendo iso que me diera mas curiosidad, entonces un poco inseguro le pregunte porque mi pene se ponia duro cuando le miraba su trasero a lo que ella me respondió en un tono medio extraño que era por exitacion al ver algo que me provocaba, me dio curiosidad aprovechando que estaba hipnotizada le dije que me explicará todo sobre el tema. Despues de eso le pedí que me mostrará los videos que ella no me dejaba verlos porque era muy pequeño, ella se fue a atraer su celular y me mostró un video porno que hizo que mi pene creciera a su punto máximo. Despues de eso me daba mucha curiosidad a si que la lleve a mi habitacion y le dije que queria hacer lo de el video, ella se subío a la cama se acosto boca abajo y alzó su culo, me acerque a su culo y le quite el calzón y vi su linda vagina rosadita rasurada le dije que debo hacer ahora, ella me dijo que metiera mi pene en su vagina me indicó donde y yo metí mi pene lentamente fue la mejor sensación que avía sentido empecé a meter y sacar mi pene tal y como avia visto en el video ella empazaba a gemir como loca, pues ella no podia controlar eso hasta que me corrí dentro no queria sacar mi pene de su linda vagina a si que le ordene que se acostara de lado costado me acoste con mi pene dentro abrazándola hasta que me dormí. Continuará..

Autor: USER20019 Categoría: Incesto

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Se va de control

2022-11-30


Estaba de novio con una mujer viuda de mi edad, ambos por los 40. Era muy bonita y nos llevábamos muy bien. Una noche con amigos, salí de juerga y termine saliendo de un bar con una chica de 19 años. Nos fuimos a un hotel y cojimos por horas. Era incansable y le gustaba la pija como a ninguna. Empecé a frecuentarla y me tenía muy complicado con mi pareja ya que ella también era muy sexual. Un día estábamos en un hotel cojiendo y me dijo que me iba a dejar que le rompa el culo Con mucha paciencia, luego de chuparla por todos lados le fui dilatando el ano, y se la metí con mucho cuidado hasta el fondo. Cuando se acostumbró la coji fuerte hasta acabar adentro mientras gritaba su orgasmo. Cuando salimos fuimos a tomar algo a un bar, y charlando me explico que era nuestra despedida. Había conocido un chico de su edad y quería serle fiel. La entendí y agradecí su honestidad. Llamé al mozo para pagar y cuando trajo la cuenta, ella fue al baño. Pagué y estaba esperando que vuelva.cuando mi pareja entro al bar. Se sentó y me preguntó con quién estaba Le dije que era una amiga de mi sobrino que había encontrado de casualidad. Cuando volvió del baño y vio mi pareja se acercó muy sorprendida - Mamá! Que haces por acá? - Hola hija, dijo sorprendida. Te presento a mi novio

Autor: Rober Categoría: Incesto

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Somos hermanos

2022-11-30


Hola quiero hablarles un poco de mi experiencia con mi hermana Lucia Vivimos en la ciudad de San Salvador aunque en diferentes colonias ella casada yo soltero y muy inquieto la verdad es que mi hermana siempre estuvo en mis sueños desde que éramos adolescentes ella es mayor dos años que yo se casó hace seis años tiene 38 años yo 36 comencé un negocio a los 20 años y llevo diesiseis haciendo negocios con vehículos y me va muy bien ganó buen dinero y me doy mis gustos hace un año ella vino a mi casa y me pidió prestado 1500 dólares el caso es que yo le dije que nesecitaba el dinero que si me lo podría devolver me contestó que no lo tenía aún pero que esa semana lo completaba y me lo daría pero no hubo nada así pasaron los días una mañana llegó a mi casa yo aún estaba en mi cama cuando escuché el timbre de mi casa me levanté y abrí la puerta ella muy apenada me pidió disculpas por no haberme pagado la invité a pasar y me metí a la ducha me bañé pedí comida para dos personas y desayunamos después platicamos un buen rato y me fui a mi habitación ella me dijo Qq ue ya se iba pero no la deje salir la tome de las dos manos y le dije que ese día sería mi mujer me sentí el peor de los seres humanos pero no es quería dejarla ir ella me repetía SOS hermanos no podemos hacer eso le dije son bromas Luci tranquila ya sabes cómo soy de loco no me hagas caso y reímos los dos y me hizo cosquillas y se fue pero en mi mente ya estaba que sería mía a cómo diera lugar y busque la ocasión perfecta la siguiente semana recibo una llamada de ella diciéndome que el niño estaba muy grave en el hospital y que el auto se le había descompuesto y no tenia cómo viajar a verlo me ofrecí llevarla todos los días hasta que le dieran el alta a mi sobrino y así fue cuando le dieron al niño los fui a recoger al hospital y llevarlos hasta su casa y luego me fui a mi casa yo tenía como una hora y media de estar yo descansando cuando llega mi hermana y me dijo que lavaria mi ropa pues yo había Sido muy bueno con ella le dije que no tenía ropa sucia porque la señora que me hace las cosas en mi casa ya la había lavado solo descansa le dije le ofrecí un trago y nor tomamos unas copas pero le coloque un poquito de droga en el trago con la intención de que se durmiera pero la reacción fue otra le dió mucho calor y se metió a la ducha y no cerró la puerta quizá por el efecto de la droga no se percató de eso y la Vi completamente desnuda no pude evitar acercarme hasta la puerta del baño para verla mejor le ayude a salir y la tape con una toalla y pude tocar sus pechos mojados la lleve a mi cama y comenzamos a acariciarnos los dos hasta llegar a hacer el amor como nunca lo había hecho con nadie esa fue la primera vez que lo hicimos hoy cada vez que viene lo disfrutamos mucho los dos sabemos que no está bien pero nos encanta coger y me gusta oír cuando me repite somos hermanos somos hermanos pero estamos bien trabados en la cama ya no me interesa el dinero mejor le doy más para que esté siempre conmigo cuando yo quiera y se deje hacer de todo quiero pedirle que me dé el culo pero no sé cómo va a reaccionar pero es mi sueño cogermela por el culito así será aunque le tenga que dar más dinero ya le dicho que me gusta su culo y solo se ríe y lo mueve como presumiendo sus deliciosas nalgas

Autor: Jose Categoría: Incesto

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Mi vida incestuosa. Mi hermana ya en m depa.

2022-11-30


La llegada de sofia marco sin duda mi vida incestuosa, 4 años de relacion intensa hasta que llego a los 14 años y.,.. Ya en el depa, nos dimos muchos abrazos, saludos, me dio un beso muy cerca de mis labios rozando los de ella: traigo un chingo de hambre, llevame a comer , claro le dije, vamos. nos tomamaos de la mano y nos dirigimos a un vip cerca del metro aeropuerto. Sin importar que nos vieran, reiamos, ella reia muy fuerte casi de manera escansdalos. Pero estabamos absort9os en nosotros nada mas, yo facinado con su atractivo y sexy que era. no dejaba de admirar ese rostro tan bello que denotaba todavia una carita de niña. Salimos del vip , caminabamos de regreso al depa, pero pasamos por el cine que habia a un costado dl metro, la cartela mostarba , la guerra de las galaxias, entusiasmada me dice llevame al cine, si . Sentados viendo la pelicula, tomados de la manos sentia ese calor , ese sudor rico , mas que ver la pelicula nos mirabamos mutuamente, me solto de la man0 pero la dejo en su pierna. Me dijo abrazame, extendi mi brazo por encima de su hombro abrazandola y ella recargandose en mi. Volteamos a vernos , nos miramos fijamente por un momento , lentamente nos acercamos sintiendo nuestros alientos, ella cerro sus ojos y entre -abrio la boca ofreciendome sus labios que atrape con mi boca, comenzando a chuparnos los labios, era una delicia, el sabor de su boca era exquisito. Mi mano en su pierna la tocaba dando suaves caricias , en la pelicula corria la escena donde naves pelean, pero ya nos no importaba , nuestro beso , nuestro primer beso , anhelado, anciado, buscado , esperado, quizs unos ocho dies minutos besandonos , saboreando todo el sabo9r de las bocas y lenguas. Solo nos separamos para concidir en que nos salieramos del cine e ir directos al depa. Esa distancia del cine al depa nos la pasamos riendo y haciendonos bromas, serian las 8.30 cuando entramos al depa. Apenas cerre la puerta nos abrazamos tocandonos nuestreos cuerpos, nuestras bocas se fundieron en una, queriendo devorar a chupones y lamidas a mordiscos los labios, las lenguas que no paraban de ser saboreadas con cada chupada. Manos me acariciabna la verga sobre el pantalon, , mis manos no paraban de acariciar sus pechos, le comense a quitar la blusa para acaricrla mas comodo, me bajo el cierre y metio su mano dentro , mi verga estaba por explotar de dura , sentia sus manos como me la sobaba por encima del boxer, esterimis manos para desabrochar su bra, queria ver , sentir sus pechos, tenerlos ya en mi boca. sin dejar de besarnos con frenesi, con lujuria con deseo. me quito la camisa dejandme desnudo delpechos y comenso quitarme el pantalon, yo baje su falda , asi sin prisas pero fierme , no deciamos palabra alguna, para que , no habia nececidad. Ya desnudos me brindo sus nalgas dandose la vuelta, pegada mi sentis su cuerpo, comense a lamer su cuello, su espalda, sus brazos, detras de ella llegue hasta sus nalgas , divino , mordisqueandolas escuchaba sus gemidos , me levante y caminamos lentamente a la cama , sin dejar de acarciarnos, de besarnos. Mientras se dejaba caer en la cama y se acomodoba yo la miraba desnuda con todos esos atributos , unas oiernas largas, bien torneadas, un monte de venus muy pronunciado quizas mas por la exitacion que le provocaba. Con algo de vello pubico ya, era una delicia observarla, tnatas noches imaginando cosas con ella, fantaciando y ahora ahi la tenia , mas que una fantacia era ya una realidad. me subi encima de ella emparejandome a su cuerpo pues casi teniamos la misma estatura, ligeramente un poco mas alto yo, 1.76 m. seguimos saborenado las bocas,, las lenguas a toda velocidad recogiendo su saliba ella chupando y tragando la mia. Deje su boca para deslizarme lamiendo si dejr de tocar su piel , hasta llegar a sus pechos, unos pechos con aureolas y pezones perfetos, firmes , duros, me atasque de ellos, los metia a mi boca y deslizaba mis labios sobre ellos , termiando cn sus pezones entre mis labios chupandolos con fuerza. Ella era una locura de gemidos , , un mar de pujidos, acariciba mi pelo, mi cabeza. No queria dejar sus oechos oues esa delicia era sabrosisima. Los deje y baje a su abdomen lamiendo y embarrando con saliba, ella con sus manos la frotaba en su piel, llegue a su ombligo mordisqueandolo y metiendo mi lengua . Mis manos acaricban sus piernas sin parar, me baje mas , pero no a su vagina, su¿ino a sus muslo que mordisqueba , miraba su vagina como le escurria un hilo de liquido, clarito veai como le latia al ritmo de su corazon. Despues de mordisquear sus oiernas , muslos, meti mi rostro en medio de sus piernas y comense a besar aquellos labios carnosos, mi lengua la pasaba una y cuiento de veces recorriendo toda su raja, hasta detenerme en su oyito, mi lengua entraba y salia, , sentia la tentacio d emeter mis dedos pero me detenia oues no queria hacer nada que no lo hiciera con mi verga, ese momento d epenetracion era demi verga y solo demi verga, ya despues seria otra cosa, pero ese momento , ese acto debia ser solo de mi verga. acelere un poco la accion de mamrle la vagina pues deseba pasar a la penetracion, mi verga ya chorreba sola. Ella se adelanto ami deseo se incorporo uncpo y me jalo, me dijo ven , tewndidos en la cama como solo un cuerpo, encfima de ella , beasndonos nuevamente, me dijo jadeando y voz temblorosa, quebarada, jalo aire y me dijo, ya , ya cogeme, hasme tuya, hasme tu mujer, Mi verga ya buscaba su vagina, snti ue ahi era el lugar y comense a empujar, un lugarcito estrecho, muy apretado, segui enmpujado, veia como ella expresaba dolor a travesde su gestos, jalaba aire con fuerza, seguia enpujando hasta que escuchamos un tronido y senti como traspase aquella virginidad , ella se estremecio con fuerte alarido de dolor o de placer. Aunque ya el resto de la penetracion fue un poco mas facil , con cada empujon se estremecia , tanto ella como yo teniamos la piel chinita, como de gallina. Una ves que la tubo dentro toda , me tomo las nalgas y me detubo para no moverme. Seguimos con las bocas chupandolas, dejo mi boca y comenso a lamer mis orejas, ahi me dijo al oido, muevete lento amor, comense moverme lento, meter sacar , su rostro dibujaba dolor, le preguntaba quieres que pare, su respuesta firme no, no, no pares. Poco a poco me fue dando mas libertad para moverme. Asi que lo hacia firme pero sueve y sin prisas, poco a poco se fue relajando dando paso al placer , acelere un poco el ritmo ocacionando que terminaramos , casi locos de placer, de lujuria, mientrs me venia detro de ella, sentia tanto ella como yo las mismas palpitaciones de nuestros sexos. Quizas unos 30 segundos de placer absoluto, en esos segundos nos dijimos cosas, cosas de amor , de pareja. A si nos quedamos , mi verga dentro de ella, que fascinante fue, pues aunque grande de estatura no dejaba de ser una vagina de una niña de 10 años. Mi verga no cedia para sacarla, ella me dijo , me dejas subirme encima ahora, sin sacarla de su vagina nos dimos la vuelta quedando encima de mi. Lentamente se comenso a mover, exalando fuertes , fuertisimos gemidos , desde mi posicion miraba su cuerpo, sus pechos moviendose al mismo ritmo en que se metia mi verga. terminamos nuevamente , y otra ves a coger, , talves 2 de la mañana me dijo tienes algo de comer, tengo hambre, claro le dije, ven , nos paramos asi denudos, asi desnudos preparamos un sanwiches, y asi denudos estubimos comiendo. Desnudos recargados en la cabecera de la cama platicamos mucho, me dijo que casi salio huyendo de la casa alla en chiapas, que nuestra madre se habia juntado y llevado a vivir a la casa a un hombre, que la molestaba diciendole cosas y tratando de tocarla por la noches mientras dormia. Me conto que nuestra madre tenia 6 meses de embarazo. , le pregunte si del hombre que tenia en casa, no creo, me dijo. Me comento que ese hombre tenia un poco mas de 4 meses ahi viviendo, me vino a la mente que hacia un poco mas de 6 meses ellas estubieron aqui y esa noche me la pase cogiendo con mi madre. Dudas que pasaron muy rapido aqui con sofia, Estaria 4 años conmigo siendo mi mujer, por supesto cogiamos como conejos, sin privaciones , sin limitaciones. Esa ocasión la prepare para penetrarla por el culito, por su ano, su fundillito.

Autor: EDUARDO61 Categoría: Incesto

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Mamá e hija

2022-11-30


Todo comenzó un sábado que iría a una fiesta donde mi amigo me presento a su cuñada la cual tenía 19 años, al verla casi de inmediato se me paro ya que su cuñada llevaba unos tacones y un vestido pegado que dejaba notar que llevaba tanga debajo del vestido, mientras pasaba la noche yo seguí platicando con ello al cabo de unas horas se acabó el alcohol y decimos ir por más ella y yo, todo iba normal pero cuando íbamos de regreso no pude más y trate de acariciar su pierna mientras íbamos en mi carro, a lo cual ella no me quito la mano así que seguí tocando y al cabo de poco ya estaba tocando su vagina y masturbandola entonces decidimos parar el carro y comencé a besarla y a tocarla para ese momento yo ta estaba muy caliente y entonces lleve su boca a mi pene erecto y ella empezó a chuparmela, la chupaba delicioso mientras las chupaba yo seguía tocando sus nalgas y al poco tiempo no pude más y decidí montarla sobre mi solo hice el asiento del piloto para atrás y como ella tiene 19 años y esta flaquita sin problema pudo subirse sobre lo ella se metió su mano debajo y se hizo su tanga aun lado y en ese momento comencé a cogerla, estábamos tan calientes que no usamos condon después un rato no pude más y me vine pero me dejo venirme en su boca lo cual fue excitante, después de eso regresamos a la fiesta y ya más tarde me dijo que si la podía llevar a su casa a lo cual dije que si y mientras iba manejando la iba tocando de su vaina húmeda y escuchando sus gémidos le dije que se quitara su tanga y me regalo después decidimos volver a parar y me la volví a coger fue tan rico y ella estaban rica y húmeda por último la lleve a su casa y nos despedimos yo la seguí viendo y la seguí cogiendo, después de unos días conocí a su mamá la cual era muy joven de apenas 36 años al verla uff casi me pongo erecto al verla y ver sus piernas solo platicamos y empezamos a charlas de muchas cosas y me entere que era mamá soltera, por varios días después de unos días decidí mandarle mensaje por messenger y cual fue mi sorpresa que ella también me dijo que quería que la cogiera, lo cual pasó de varios días me dijo que estaba sola en su casa y fui y me recibió con un bay doll y unos tacones que en seguida me puse erecto, fuimos a su cuarto y ahí nos empezamos a besar y pasando unos minutos ella bajo mi pantalón y me la comenzó a chupar, la chupaba tan delicioso y estaba tan excitado de imaginar que me había cogido a su hija y ahora estaba por cogerme a la mamá, después de un rato que me la chulo con todo y testículo metiéndoselo hasta la garganta, se lo metí y sentí su vaina tan caliente y húmeda y después la puse de perrito y esa vez me dejó cogerla por su ano y fue riquísimo apretaba demasiado muy rico, no pude más y termine por venirme en su ano, y ha pasado un tiempo en que sigo cogiendo a la hija y a la mamá.

Autor: Ur Categoría: Incesto

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LOS ENCANTOS DE PAPI – PARTE 8

2022-11-28


POR SI HABIA UNA DUDA, PAPI. Al llegar a la boda, el grupo fue recibido por un encargado de valet, un joven negro casi tan alto como Tomás, que no pudo quitar su vista de Anne. Estela se dio cuenta. Cuando pasó junto a ella, le dijo al oído “hasta el negro te quiere coger, sis. Pareces puta elegante”. Anne la ignoró y la miró con una sonrisa fingida. La guerra estaba declarada. “Envidiosa caliente”, alcanzó a contestarle. La respuesta la enfureció. Estela se regresó: “¿no tienes suficiente con papi, putita?”. Anne la tomó del brazo y le susurró: “me encantaría hacerlo con un negro, no te hagas, eres más caliente que yo… ¡te urge!”. Estela tiró de su brazo, mientras Anne sonreía. Tomás, al menos, observó el hecho. Mark se adelantó. Pasaron al elegante salón de eventos donde fueron recibidos por las parejas anfitrionas, resaltando lo hermosa que se veía Anne, cuanto extrañaban a doña Emilia, lo bien que estaba don Tomás, y lamentaron que Raúl no los hubiera podido acompañar. Los 4 fueron objeto de un trato extremadamente amable por parte de los agradecidos anfitriones de que los hubieran acompañado de tan lejos, aunque se notaba cierta distinción hacia Anne y su padre. Los halagos estaban por doquier. Estela sentía furia cada vez que alguien le comentaba sobre la apuesta pareja de padre e hija entre los pocos conocidos, sin que en realidad se diera cuenta que los comentarios eran por la pérdida de su madre años atrás. Estela, en su mesa con Mark, observaba notoriamente molesta ver lo galán que papi se comportaba con su hermana, como si la estuviera cortejando ni más ni menos. Anne no soltaba el brazo de su padre mientras caminaban entre la gente y la pareja anfitriona los presentaba. La música, muy diferente a las estridentes bodas mexicanas, hizo que bailaran repetidamente y por largos períodos. “Qué guapa se ve tu hermana y que bien se ve tu papá bailando con ella”, dijo Mark a Estela, haciéndola endurecer su expresión. Le dio un trago a su agua mineral con hielo y se volteó hacia su esposo: “¿Se te hace, querido?”, preguntó fríamente. “Parecen amantes, que barbaridad”, dijo. Mark se quedó asombrado, percibiendo la verdadera razón de la actitud de su esposa. “¿Por qué no bailas tú también con él, amorcito?”, propuso Mark. “Hazte notar”. Cuando se dirigían a la mesa, Estela y Mark pasaron a bailar, evadiéndolos, pero se tuvieron que regresar pues comenzaron a servir la cena tras solo una melodía más. Fue inevitable que al fin se sentaran las dos parejas a pesar de la incomodidad creada por Estela. La situación se alivió un poco cuando la pareja anfitriona llegó a sentarse con ellos después de cenar y platicar largo y tendido. “Tu papi esta tan bien, Estelita, que hasta parece el novio de Anne, más que el papá, que bárbaro. ¡Que rejuvenecida se dio este condenado!”, dijo la tía Leiah, “y Anne, bueno, es la muñeca de siempre y le han venido los años muy bien, ¡nomás de verla!”. Estela se volvió a poner tensa y enojada, y no pudo ocultar su cara. Leiah lo notó y trató de componer la situación inútilmente, pero pudo convencerla que bailara con Tomás en la siguiente tanda. La diferencia era palpable. Estela, era más adecuada a la estatura de su padre, pero más difícil de maniobrarla, y con una expresión en su cara que denotaba disgusto por verse obligada a bailar con él. No hablaron mucho, pero veían como Mark y Anne conversaban en la mesa. “Solo falta que esta zorra seduzca a mi marido”, pensaba Estela al verlos conversar. Ya para despedirse, los entrañables amigos recalcaron que Tomás estaba en su mejor momento y confesaron que esperaban verlo muy avejancado y se habían llevado la sorpresa de su vida, cosa que les había dado un gusto enorme. “Anne, bueno, ya sabemos que es una hermosura de niña que cuida muy bien de su padre y, además, ¡son unos excelentes bailarines!”, dijo Leiah, detonando el coraje de Estela, al sentirse ignorada, aun habiendo bailado también con él. Se apartó del grupo. Mark la alcanzó de inmediato y pidió el auto. “Amor, no entiendo tu molestia, pero no puedes ser tan descortés”, le dijo, pero Estela lo ignoró. Cuando llegaron Anne y Tomás, el mismo joven negro le abrió la puerta trasera a Anne, sin quitarle la vista. Estela y Tomás lo notaron. Anne le dio las gracias y le sonrió. El trayecto de regreso al hotel pasó en un incómodo silencio. Anne y su padre estaban exhaustos pero ardiendo por dentro. Estela y Mark, serios y callados. Notó que su padre, quien según ella casi no tomaba alcohol, y Anne, habían bebido mucho, aunque nunca perdieron la compostura. Anne se mantuvo garbosa y elegante toda la noche, mientras su padre, al menos para Estela, se portó como si se tratara de un novio caliente deseoso de tirársela. Llegaron al majestuoso hotel, entregaron el automóvil al valet, y se dirigieron a los elevadores. Anne y su papi los despidieron con un simple y frío “buenas noches”. No intercambiaron besos. “¡Houston, tenemos un problema!”, dijo Anne, riéndose. “Estoy toda embarrada”, agregó, al cerrarse el elevador y comenzar a ascender. “Mmhhh”, expresó Tomás, poniéndose detrás de ella y abrazándola. Levantó el vestido hasta llegar a la empapada vulva y comenzó a frotarle el clítoris vigorosamente mientras ella repujaba sus tibias y suaves nalgas en él. “O sea ¿te aventuraste a venir sin tanga?”, preguntó. “¡Aaaah, Ooohhh, ay novio! ¡me matas!”, susurró Anne. “Faltan algunos pisos amor, puede subir alguien como anoche. Si sigues así, me tendrás que coger aquí mismo, ¡Oooohhhh!”. “¡Nos van a pescar, novio, detente!, ¡amorcito, detente! ¡Va a oler!”, dijo, pero rehusó separarse. “Me quedé con las ganas de hacerte esto anoche. Tu estate lista para disimular si se sube alguien”, dijo Tomás, bajándose la bragueta. Anne la aprisionó entre sus nalgas y el vientre de Tomás. De un rápido movimiento, se volteó y se arrodilló, atrapándola con su boca inmediatamente. La fue atrayendo hasta metérsela por completo hasta la garganta y mamándola con avidez unos segundos. Se puso de pie de inmediato, presa de nerviosismo, atenta a que el timbre del elevador no sonara. Quien vigilaba las cámaras de seguridad, seguramente se deleitó con la escena. Pero el ascenso fue sin escalas y llegaron al piso 20. Tomás, sin esperar, le metió el dedo medio en el culo. “¡Ohhh! ¡Qué rico tu dedote tan áspero!”, dijo al sentir el cambio. “La mitad de gordo de tu vergota”. “Va la otra mitad”, dijo Tomás, metiéndole el dedo índice. “¡Ohhh!”, suspiró de nuevo Anne. “Novio, ¡me llevas bien ensartada al cuarto!”, dijo jadeando, caminando con algo de dificultad. Tomás continuó caminando tras ella sin decir palabra alguna. Su vestido estaba detenido sobre el brazo de Tomás, dejándolo ver sus encantadoras nalgas al caminar. “Mmhhh”, suspiró Anne, al aproximarse a la suite, “¡me muero por hacerlo!”, dijo al acariciarle el pene cuando abrieron la puerta y él le sacó los dedos del culo. “Quiero ser tuya toda la noche… quien sabe cuándo volveremos a vivirla con tanto cuento de la amarga de Estela. Es capaz de muchas cosas”. “¡Ups!” dijo Anne al entrar y ver la suite impecable. “Olvidé por completo juntar y lavar las toallas con tus mecos y mis manchas. ¡Ahora ya lo saben todo, novio!”, dijo, al tiempo que ambos soltaron la carcajada. “¡Qué asco! ¡Y luego las sábanas todas manchadas lo que se me salió!” “Deja tú, hermosa. El que está checando las cámaras en el elevador”. “Ahora imagínate a los que recogieron el mantel en la junta”, le recordó Tomás. “Para eso son estos cuartos, preciosa. Quien sabe que tantas cosas más encuentren las mucamas. Los manteles no, aclaro, ¿eh?”. “Nos estamos volviendo muy descarados, Tomás. Ya no te importa que nos vean”. Tomás comenzó a llenar el jacuzzy mientras Anne lo observaba. “¿O sea que mi garañón peludo trae planes?”, preguntó melosamente Anne, mientras se abrazaban y comenzaba a despojarla de su elegante vestido, constatando que tampoco portaba sostén. “¡Que hermosa estás, Anne!”, dijo Tomás. “Nunca te había visto tan hermosa como esta noche”. “Solo para ti, amor. La boda no era mi prioridad”, dijo ella. “El vestido, el peinado… todo. Lo hice para ti. Te amo”. “Mmmmh”, gimió, cuando su padre comenzó a besar sus oídos y dejarla completamente desnuda. “¿Me pongo el negligé que me compraste, novio?”, pregunto sensualmente. “No. Estrénalo el próximo jueves, ¿sí? No aguanto las ganas de cogerte ahorita, princesita y no quisiera hacerlo pedazos como me gusta”, contestó. “¡Que hermosa estás, novia, imposible resistirte!”, alabó Tomás a su hija, al tiempo que se sentaba en la cama, quitándose la corbata. Anne acercó sus nalgas a la cara de su padre que comenzó a besarlas y acariciarlas apasionadamente. Anne puso sus manos en sus muslos y arqueó su trasero hacia la cara de papi. Tomás abrió con ambas manos las nalgas, exponiendo su rosado y brillante ano. Acercó su boca y lo besó, relamiendo su contorno e introduciéndole la lengua, haciendo que Anne gritara de placer. “¡Ooohhh… novio!, ¡me encantó lo del elevador y llegar al cuarto conectada a ti con tus dedotes!”, dijo ella entre suspiros al sentir el aliento de su padre en el ano mientras lo lengüeteaba. Se retiró un poco e introdujo de nuevo el grueso dedo medio de su mano derecha, haciendo que Anne se doblara aún más hacia él, metiéndolo y sacándolo con suavidad, apoyando su mejilla en las tersas nalgas. “Se siente como barro fresco, suave y resbaloso”, dijo Tomás, al tiempo que le metió también el índice. Anne solo se movía rítmicamente . “¿Te importaría?”, preguntó Tomás. Sin esperar respuesta, e hizo un cono con los otros tres dedos, sambutiéndoselos lentamente. “¡Oooohhhh, Tomás! ¡Me vas a romper el culo!”, gimió, pero Tomás la ignoró. “¡Ay amorrrr…!¡Me lo vas a romper, pero si te gusta, hazlo! ¡Méteme toda la mano, papacito!”, gimió complaciente. Tomás vio como el esfínter de su amada estirarse y sintió que podía hacerla sangrar. Eso echaría a perder sus planes y decidió no seguir. Al sacarlos, Tomas pudo ver claramente dentro de Anne. Su dilatado culo tardó unos segundos en cerrarse. Unos minutos después, le metió solo el pulgar y comenzó a frotar con los otros cuatro la vulva. Quería verla de cerca tener un orgasmo, que escasos minutos después logró, en medio de gritos y jadeos de su hermosa novia. Tomás la cargó al jacuzzy, ya rebosante de caliente espuma. Ambos quedaron de pie, desnudos, besándose en medio de la tina en forma de corazón. El agua llegaba hasta la cintura de Anne. Tomás se sentó dentro y luego ella encima de él. “¿Te doy tu mamada sub acuática, Tomás? ¿Ehhh? ¿Quieres sentir mi boca arropar tu vergota debajo del agua?”. “¡Tu peinado, amor! ¡Tu maquillaje!”, dijo Tomás, “¡lo arruinarías!”. Anne se sentó junto a él, y bajó de inmediato su cabeza a mamarle el palpitante garrote encima de la superficie. Tomás, con la cabeza hacia atrás, disfrutaba al máximo lo que su bella hija le hacía. Anne se puso de pie y giro su cuerpo. Replegó de nuevo sus nalgas contra la cara de su padre y comenzó a bajar lentamente para quedar sentada en sus muslos. “Por donde más te gusta, amor. Sigue lo que comenzaste en el pasillo, papacito, pero esta vez con mi prieta linda. Después de eso que acabas de hacer, se me va a hacer delgadita”. Tomás batalló un poco para metérsela, pero lo logró tras unos segundos. El agua caliente había eliminado todo rastro de sus lubricantes naturales. La empaló lenta y suavemente, mientras acariciaba sus labios vaginales, haciéndola estremecerse de placer y venirse de nuevo en escasos minutos. Anne comenzó a subir y bajar sobre el tronco de su padre, haciendo chasquear el agua, hasta que pronto don Tomás anunció que no podía más. “¡Hazlo papi! ¡Termina! ¡Lléname de ti! ¡Quiero sentir tu corazón palpitar dentro de mí!”, gritó Anne, al jalarla su padre por las caderas, abrazándola del estómago como bien sabía, penetrándola hasta lo más profundo que pudo, liberando por enésima vez su carga dentro, abundante, como si no hubiera eyaculado esa misma mañana, haciéndola vibrar con increíble placer. Paró el temporizador y se quedaron quietos un buen rato, pegados. Cuando se drenó el agua por completo, Anne se levantó, y sin inhibición alguna se dobló sobre los pies de Tomás. Hizo un pequeño esfuerzo y, en medio de un fluido pedorreo, expulso sobre ellos el semen recién depositado, deleitándolo de nuevo con el espectáculo. Luego se arrodilló frente a él y comenzando a besarlo de las rodillas para abajo hasta llegar a sus pies, devorando de ellos la blanca carga, besándoselos y lamiéndoselos en señal de sumisión total. Se sentó de nuevo sobre él. Tomás la abrazó por el estómago de nuevo y se levantaron, pero esta vez no la cargó en los brazos. Anne lo llevó a la cama tirando de su semi-erecto miembro, luego fue por toallas y se secó primero ella, luego a su padre. Se desplomaron, quedando profundamente dormidos, no sin que antes Anne le dijera “saqué todo para que podamos hacerlo de nuevo a media noche o cuando te despiertes, novio… o cuando quieras y no hagas el desastre de esta mañana”. ***************** “Hay misa a las 8 en San Patricio”, fue el saludo de Estela cuando Tomás levantó el auricular a eso de las 6:30 de la mañana. “Buenos días hija”, contestó don Tomás, contemplando la desnuda belleza a su lado. “¿Qué?”, escuchó Anne decir a su padre después de varios minutos en silencio. “¡Estás loca, hija! ¡Bien loca! ¡Al rato hablamos de eso con tu hermana!”, y colgó. “¿Qué pasó?” preguntó intrigada, pensando que Estela había tenido el atrevimiento de comentarle lo mismo que a ella. Se despabiló al instante. Tomás se incorporó y se sentó sobre el colchón. “¿Qué pasa papi?”, pregunto de nuevo Anne, abrazándolo. “¡Te dijo de sus sospechas esta cabrona!”, supuso. “No, nada por el estilo. Quiere que vayamos a misa a las 8, y lo mejor, que me vaya a Houston con ellos a pasar unos días y que me cheque su médico o que ella va con nosotros a México después y asegurarse que todo esté bien conmigo”, contestó Tomás notablemente alterado. “Que no puede ser que me vea tan bien y tonterías por el estilo”, agregó con tono de fastidio. “¡Sabía que, de una manera u otra, esta cabrona trataría de arrancarte de mí!”, dijo Anne. “¿Te dijo algo sobre eso ayer?”, preguntó “No. Te hubiera dicho, desde luego, y de inmediato tomaría medidas. ¡Qué astuta es!”. “¿Vamos a desayunar con ellos?” preguntó Anne. “Me gustaría decirle unas cuantas verdades”. “No”, contestó Tomás. “Dice que no les da tiempo para misa, que después de ir vayamos a desayunar algo”, conteniendo su malestar. “¿Cómo que misa? ¿Después de todo lo que me ha hecho y dicho? ¡Qué poca madre de esta hipócrita santurrona!”, dijo Anne. “¡No vamos a ir, y punto!”, agregó. ¡Es hora de mandarla a la chingada!”. “¡Anne!”, dijo Tomás, como cuando la regañaba de chica. “¡Tranquila, hija!”. La cara de Anne se puso roja de coraje. Respiró hondo. “¡Tomaré el toro por los cuernos!”, dijo enfurecida, a pesar de los intentos de su padre de calmarla. Tomás, asombrado y preocupado por la reacción Anne, se levantó de la cama y se sentó en uno se los sillones de la habitación. “¡Cuernos los que le pones a Raúl conmigo!”, dijo, tratando de bromear y suavizar las cosas. “¡Y tú te callas, Tomás!”, gritó Anne. Tomó el teléfono y marcó a la habitación de Estela. Contestó de inmediato. “¿Listos?”, preguntó. “¡No cabrona, no vamos a ir! ¡Estamos descansando! Iremos más tarde, dijo, después de escucharla. “¡Cuando nos dé la gana, si es que vamos!”, fue lo último que escuchó Tomas a su hija decir antes de azotar el auricular. “¿Que está pensado esta cabrona? ¿Qué es la dueña y señora de nuestro tiempo?”. Pasaron unos momentos en silencio. La respiración de Anne volvió a su ritmo normal. Tomás se sentó junto a ella y se besaron. “¡Esa es mi novia! ¡Tuviste más huevos que yo, corazón!”, dijo, aplaudiéndole. Anne se paró frente a Tomás, mirándolo a los ojos, pensante y sensual. Unos segundos después se montó sobre sus muslos de cara a él, sintiendo de inmediato su total erección entre las nalgas y tranzaron sus bocas. Ella se levantó un poco, y con una mano la llevó a su vulva, dejándose caer en ella, apretándola lo más que podía. “¡Nadie te arrebatará de mí, ¿entiendes? ¿eh? ¿Te queda claro… Tomás?”, dijo Anne el momento que separaron sus bocas. “¡Cógeme, cógeme como nunca de duro…! ¡Estoy dispuesta a todo por ti amor!”, decía Anne entre gemidos de placer. Tomás solo respondía con sus besos y el fuerte abrazo, sabedor que estaba alterada por la amenaza de Estela de llevárselo con ella. “Hija, detente…. Es peligroso”, advirtió Tomás, pero ella lo ignoró, acelerando su ritmo. “¿Te gustaría verme con una pancita cargando a tu bebé? ¿eh?”, le decía y frotar más su cadera con la de él, sintiéndolo muy dentro de su vagina. Se detuvo y se puso de pie. “Juguemos a la ruleta rusa”, propuso. “¿Cómo es eso?”, preguntó Tomás. “Me pongo en cuatro, me la metes, por un lado, luego por el otro, y te vienes donde te toque. Pero de verdad, donde te toque, Tomás, ¿me entiendes?”, dijo, posicionándose sobre la cama. “¡Obedece!”, dijo. “¡Quiero sentirte jugar en mis dos agujeros!” La afianzó por las caderas y la volvió loca; primero la penetró vaginalmente y luego por la vía anal, rápidamente y sin parar. Anne se abría las nalgas con ambas manos. “Me pondré un condón, novia”, sugirió Tomás. “¡No te detengas! ¡Me encanta!¡Algo nuevo!”, gritaba entre jadeos. “¡No lo harás, te conozco!”, dijo Anne, desacoplándose y llevándolo de la verga al sillón. “Además me duele el fundillo con todo lo que me hiciste anoche, pero no te quería decir”, agregó, al empujarlo, montándose de inmediato sobre la perfecta y dura erección. Anne no lo dejó hablar, fundiendo su boca en la de su padre al tiempo que movía rítmicamente su cadera. Cuando se vino, separó su boca de Tomás, permaneciendo unida por un tenue hilo de baba. Tomás mugió, tratando de decir algo, pero sus palabras fueron acalladas por la tremenda eyaculada en la vagina de su bella amante. Cuando se tranquilizaron tras el formidable coito, Tomás no podía ocultar su cara de preocupación tras lo ocurrido. Fue una enfermiza locura. Anne continuaba sin sacarse el pene, apretando y aflojando su vagina. Por fin se separaron. Tomás pudo apreciar claramente su semen saliéndole de la vulva y se sentó en el sofá. Anne se puso de pie, sintiendo la carga de su padre dentro, arrodillándose entre sus muslos, y prosiguió con su rutina: envolver con su boca el pene y devorar cualquier resto de semen. “¿Deveras estás fértil novia? ¿No me estas vacilando?”, preguntó Tomás, sintiendo el tremendo servicio oral de Anne. “¡Muy fértil!, En la pura mitad de mi ciclo”, contestó ella, incorporándose. “¡Tremendo cogidón que me pegaste, viejillo caliente!”. “¡Corre a echar todo novia y lávate!”, pidió Tomás. “¡No sé cómo fuimos tan tontos!”, agregó, pero Anne lo calmó y se sentó sobre él, metiéndose el pene de nuevo en la vagina, y volvió a apretarlo, uniendo sus bocas. “¡Ya qué, viejito caliente! ¡Ya qué!”. “Si me embarazaste, lo hiciste la primera noche, novio”, dijo. “Venía consciente de eso. Sabía que podía pasar. No hay nada que puedas hacer” “Lo que tanto bromeábamos, ¿te acuerdas? Sería madre de un hermano y tu tendrás un hijo que también será tu nieto. Cerraré con broche de oro. “¡Me encantaría tener un bebé tuyo! ¡Lo he estado pensando mucho!”, dijo emocionada, “aunque solo tenemos tres meses de novios, cabroncito. Iba a pasar, tarde o temprano, ¡y me lo advirtió tu otra hija!”. “De cualquier forma no te hagas el loco, novio”, dijo Anne. “Anoche sentimos algunos brinquitos de tu vergota en el jacuzzi y cuando me cargaste a la cama. Se te salieron algunos chorritos. Si no ocurrió ahí, será ahorita. Tú te diste cuenta y yo también, y no dijiste nada. No tiene que haber eyaculación completa, ¿sabes?”. Anne se puso de nuevo de pie. Abrió el cajón del buró, y dio en la mano los cinco condones sin usar. “Dinero tirado a la basura. ¡Te dije que te lo pusieras!”, dijo riéndose. “Traías las negras intenciones, ¿verdad, cabroncito? Te encantaría verme con la pancita y tu bebé dentro, admítelo”. Tomás seguía muy nervioso, pero no le quedó más remedio que aceptar la situación. Anne así lo quería y ya era parte de su plan. La primera noche tocó mucho el tema. “Tienes razón hermosa. Pero fue un accidente”, confesó Tomás, aceptando. “Si se me salió un poco un par de veces, pero fue sin querer, preciosa. No sé cómo me contuve”. “Mmmmh…, más de dos veces, te aseguro. Con eso basta”, precisó ella, “y por la flojera de no ponerte condón, cabrón”. “Si es hombrecito, le mamaré el pito todos los días para que sea vergón como tú”, dijo. “Estás fuera de control, preciosa”, dijo Tomás. Se limpió con un pañuelo desechable el semen que le había quedado por fuera, en su escaso vello y se bañó sola. Se recostaron de nuevo y se quedaron dormidos. *************************** El teléfono sonó de nuevo pasadas las 10 de la mañana. Tomás contestó. Estela los invitó al desayuno del hotel y aceptaron, muy a su pesar, bajar con ellos. Anne y Tomás estaban muy seguros que, con haber mandado por un tubo a Estela, le quedaba muy claro que eran amantes. Pero el pararla en seco fue lo mejor. “Papi, me vas a agarrar la mano hasta la mesa donde estén”, dijo al salir del ascensor. Estela y Mark los vieron llegar muy agarraditos de la mano y se sentaron frente a ellos. Se pusieron de pie los 4 y se fueron a servir el brunch. “Anne, invité a papi a que se fuera a pasar unos días con nosotros”, dijo Estela en cuanto se sentaron de nuevo. Tomás comenzó a comer de inmediato. “Papi me comentó”, contestó Anne. “¿Le preguntaste o nomás le dijiste?”, agregó. “No, nomás le dije. Ya hicimos Mark y yo los arreglos con los vuelos. Tú te vas sola a México y papi con nosotros a Houston. Queremos que lo vea el Dr. Harris, nuestro doctor, y que le haga un chequeo a fondo ya que por lo visto tu nunca lo vas a hacer, sis”, dijo en tono de reclamación. “Queremos también que platique con el padre Stephen”. Anne se rio, casi derramando el jugo de su boca. Estela la miró con furia. Anne continuaba sonriente, como viendo una comedia, y cruzaba frecuentemente sus piernas al sentir el cosquilleo del semen de papi salírsele y humedecerle el calzón. Don Tomás arrojó la servilleta al plato en señal de protesta. “¡Estelita, me siento muy bien! Si me buscan es claro que me van a hallar algo. Ya sabes cómo son de pillos los doctores. Con el pretexto que tengo la edad que tengo, verás todo lo que van a inventarme. Solo le tengo confianza a Luis. Es de mi edad, y sabe bien que nos pasa a los hombres, aparte es mi amigo personal”. “No le cae bien a Estela el doctor Luis porque es divorciado”, intervino Anne. Tomás hubiera querido decirle unas cuantas cosas a su hija menor ante tan patética excusa, pero se contuvo. Estela miró a Anne, quien solamente escogió sus hombros, gozando haberla desenmascarado. “Dame el gusto papi, ¿sí?”, dijo Estela. “Además, verás a tus nietos y la pasaremos a todo dar, vas a ver. Sin peros, ¿eh?”. La rutina en casa de Estela y Mark, en Texas, era sumamente monótona. Casi toda su vida giraba en torno a la religión, escuelas y eventos de las iglesias. “Además, cree que somos amantes tú y yo, papi”, dijo, interviniendo de nuevo, decidida a fastidiarla. Estela la miró con ojos de furia inaudita, al estarla desenmascarando. Anne simplemente la miró con una irónica sonrisa. “¿O no?”, le preguntó. Si supiera que quizá hasta me embarazó… Mark intervino. “Estela, quizá no es momento. Tu padre no tiene ganas de ir”. Estela lo volteó a ver con ojos que echaban lumbre para que se callara. “Hasta te podemos presentar a unas viuditas o solteras de la parroquia”, dijo en fingido tono picarón guiñándole el ojo. “Hay dos o tres damas de buen verse, como para ti que de seguro les vas a encantar cuando te conozcan”, dijo, mirando a Anne. “Así, Anne podrá descansar un tiempo de… cuidarte”, dijo Estela, pausando a propósito. Anne volteó a ver a su padre. “Tiene razón papi. Desde julio no ves a tus demás nietos y a lo mejor hasta novia te consigue”, dijo, al apretar su muslo por debajo de la mesa, sorprendiendo a Estela al escuchar el inesperado apoyo de su hermana. Pero Anne en realidad estaba enfurecida con ella y su invasiva actitud. “Lo que en realidad quiere Estela, papi, es separarnos porque estamos cometiendo adulterio e incesto. No es que le importe mucho tu salud. Se le metió en la cabeza que somos amantes y no me cree absolutamente nada”, intervino de nuevo Anne. Si se lo iba a llevar, al menos que supiera cual era la causa real. Ya era tiempo de detenerla y no seguirle sus astutas jugadas. Esa mañana fue la primera vez que Anne se le impuso al no ir a la iglesia con ellos. Sabía que podía quitarle a su padre la preocupación de acompañarlos a Houston también. Cuando terminaron de almorzar, les quedaban algunas horas para estar en el aeropuerto. “Váyanse adelantando papi”, dijo inesperadamente Anne. “Estela y yo nos quedaremos a platicar un momentito sobre tus cosas”. Estela no pudo disimular su asombro. Esperaba que Anne asimilara el cambio sin chistar y su reacción de último momento la puso algo nerviosa, sobre todo al pedir quedarse a solas con ella. No estaba preparada para lo que seguramente sería un fuerte encontronazo. Mark y Tomás se retiraron. Solo les faltaba taparse los oídos con las manos. Cuando se fueron, Anne pidió un par de cafés cuando la mesera terminó de limpiar. “Bueno”, comenzó Anne cuando sus parejas se habían retirado, “¿qué demonios te estás creyendo Estela?” Anne estaba dispuesta a atacar con todo a su hermana por su atrevimiento, aunque llevara las de perder. “Papi se molestó mucho por tu ocurrencia… ¿Qué te pasa?”, preguntó. Estela tomo un sorbo a su café, miró hacia abajo, y luego fijamente a su hermana. Su furia reforzaba sus sospechas. “Explícame esto”, dijo Estela, sacando su celular y mostrándole las fotos. Anne quiso tomar el teléfono, pero Estela lo apartó. “Capaz y me lo rompas o las borres”, dijo Estela, “pero ahí te las paso para que las disfrutes y me des una explicación creíble”. Silencio total. Anne abrió las fotos y vio una por una, agrandándolas con los dedos. “¡Eres única!”, al fin dijo. “¡No tienes límites!, pero esto no prueba nada, chula”, dijo Anne riéndose. “Estas haciendo algo más que cuidar a papi Anne, bien lo sabes. Es un sacrilegio y la ley tiene un nombre para eso: se llama incesto. Tú y papi son amantes. Eso está terriblemente mal. ¿No piensas en Raúl y tus hijos? ¿En mami?”, concluyó. No tenía escapatoria. Respiró hondo y puso el celular a un lado. Estela sonrió, y volteó hacia un lado. “¡Te tengo donde quería, sis!”. “Quien diría que todo con lo que me vacilabas ayer era verdad, ¿no?”. “Anoche que llegamos, y no quiero que te enojes hermana”, comenzó a relatar Estela, “Mark y yo tuvimos una pequeña discusión porque me reclamó mi actitud en la boda, y le tuve que comentar porqué andaba así. El ya sospechaba algo, pero nunca me quiso decir”. “Platicamos sobre la posibilidad de que tú y papi estén teniendo una relación incestuosa, aunque a mí ya me conste. No te queda más remedio que aceptarlo Anne. No sé cómo pudo haber pasado, en que estabas pensando, pero tienes un grave problema. Además del pecado de infidelidad es un gravísimo problema social y hasta legal”, recalcó Estela, “pero no le enseñé las fotos, no te preocupes. Solo tú sabemos de ellas”. “O sea que ya somos 4 enterados según tú, con meras suposiciones”, dijo Anne. “Eres una serpiente muy divertida”. Estela sonrió. “Y de seguro planeas decirle al padrecito ese que mencionaste que el señor es amante de su propia hija, ¿verdad?”, agregó. “Si es imperativo, si”, contestó Estela. “Nos tenemos mucha confianza”. “Tú has de haber tomado la iniciativa. Tenías fama de caliente, Anne. Eras la morrita rica que jalaba y que estaba en boca de todos. Entre los muchachos eras la comidilla de que te dejabas que te metieran mano. Lo más increíble es que Raúl era uno de ellos, ¡y que te vas poniendo de novia con el vago aquel!” ” ¡Te volvió a brotar el gen, sis, no te importó tu familia, ni mami! ¡Qué horror! ¡Sedujiste a papi!. ¡Y conociéndote, tú fuiste la que comenzó!”. Cuánta razón tiene esta cabrona. No tendré más remedio que aceptarlo, pensó “¿Te vuelvo a platicar lo de ayer, mocha reprimida pero caliente?”, dijo Anne. “Ayer hasta me pediste que no siguiera, ¿recuerdas?. Gracias al vago ese tuviste tus primeras calenturas y nos desbocamos juntas”. Anne miró hacia un lado, sin mover su cabeza, y respiró hondo. “Cuéntame”, dijo Estela, pero ya con una voz más tranquila, haciendo sentir a Anne un poco menos incómoda. “Haz de cuenta que somos adolescentes, dejemos la trama”. ¡Ah, ya no quieres hablar de eso!”, dijo Anne. “Te has de babear con solo recordarlo. ¡Que morbosa eres! Te ha de calentar nomás de pensarlo, ¿verdad?, ¿te masturbas mucho?” continuó Anne, pero ya con expresión relajada. “Papi está unido a mí”, dijo Anne. “¡Unido a tu cola será, querida!”, dijo Estela riéndose. “Tu hiciste tu vida aparte hace muchos años. ¿Crees que con llevártelo un tiempo va a olvidarse de mí? Quizá una de tus amigas viuditas y cotorras de la iglesia se enamore y nos haga el favor de atenderlo”. “Bueno, ¿y qué pretendes?”, preguntó Anne. “Siento que quieres negociar algo, sis, ¿o me equivoco? ¿Me quieres chantajear?”. Estela vaciló y miró hacia un lado. Anne estaba en lo cierto y solo se quedó viéndola. “Seguramente no fueron a misa para hacerlo, ¿verdad?”, dijo Estela, ignorando sus palabras. “¿No tienes miedo que te embarace, Anne? Papi todavía puede y tú también, querida, ya te lo dije”. Pausó unos segundos. “No podía creerlo al ver las toallas con. Las olí. Era popó. ¿Te la mete por detrás, sis?”. “Eso explica la tarjeta. La sacaste de mi bolsa”, dijo Anne. “¡Que gruesa estas!”. “Si, cuando te paraste en el restaurante aproveché para tomarla. La dejaste encima de todo”. Anne ya no tenía nada que perder, y se puso en plan de ataque. “Eso no prueba nada, ¿entiendes?, ¡nada! Seguramente papi se masturbó mientras me bañaba. Estela se rio con incredulidad. “Supongamos”, concedió Estela. “¿Y tus manchas? ¿Y esta ropita tan sexi? ¿Y estos condones?”, insistió. “¿Y este jacuzzy usado?” “¡Ya basta! ¡Cree lo que te de tu perra gana! ¡Nada te hará cambiar de opinión!”, dijo Anne, parándose. “¿Y Raúl?”, preguntó Estela, con fingida calma. “¿Raúl qué?”, replicó Anne, sentándose de nuevo. “Cuando se dé cuenta, sis, ¿cómo te va a ir? Digo, si yo a distancia me di cuenta de tu jueguito, ¿tú crees que no los va a pescar?”. “Supongamos que todas tus sospechas son ciertas”, comenzó Anne, “Raúl me ama al grado que te aseguro que no tendría problema alguno”. “Claro”, dijo Estela. “No lo dudo. Te tomó por esposa conociendo todo tu expediente, toda usada por el vago de Darío y manoseada por quien sabe cuántos más”. “Lo que pase con mi familia no es de tu incumbencia, Estela”, dijo, “viví mi vida de adolescente como me dio la gana. Tendría la fama que tuviera, pero fui feliz, y lo volvería a hacer”. “¡Ah claro! ¡Ya lo hiciste con papi!”, refutó. Anne se puso de pie y se retiró, dejándola sola. **************** Cuando llegó a la habitación, Tomás estaba serio viendo la TV, sin ponerle atención. “¿Cómo fue, amor?”, preguntó al entrar. Anne ya venía más calmada. Se sentó en uno de los descansabrazos del sillón donde estaba Tomás, se inclinó y lo besó en la boca. Con ambas manos, lo tomó y lo besó de nuevo con más intensidad, montándose sobre él, de frente. “Si quieres puedo detener este asunto de irte con Estela, tu sabes”, dijo, besándolo de nuevo. “No sé qué haré sin ti ni tu sin mí este tiempo que te vayas. No sé si estoy embarazada”, continuó. “¿Qué pasará si quedaste embarazada?”, preguntó. “Lo he pensado también: decirle a Raúl la verdad sobre lo nuestro o hacerle creer que el bebé es suyo”. “Prefiero la segunda opción, amor. No quisiera que lo nuestro terminara mal. Arruinaría tu matrimonio”. “¿Sabes que estoy tan enamorada de ti que no me importaría? Algo me dice que Raúl lo toleraría y seguirían las cosas su curso normal”. “¿Crees que te embaracé?”, preguntó Tomás. Anne volvió a unir su boca a la de él. “Conociéndome, si”, contestó. “Vaya problema”, dijo él “¿Cuál problema? Tú querías embarazarme. Quieres un hijo varón. Ojalá se logre”, dijo Anne, tranquilizándolo. “Si, de hecho. Pero no me alcanza para ver las consecuencias de embarazarte. Te meteré en grandes problemas, amor. Puedo destruir tu matrimonio”, dijo Tomás. Anne pasó por alto su comentario. “Nos queda como una hora para irnos al aeropuerto, novio. ¿Qué será bueno hacer?”, dijo, sobándole los testículos por encima del pantalón. “¿Habrá suficiente carga en estos para que me refuerces a tu bebé?”, continuó melosamente al bajarle la cremallera. “Mmmmmmmh… ¿Qué tenemos aquí?”, dijo, al sacar la verga semi-erecta. Sin mediar palabra, Anne se puso entre los muslos de su padre y comenzó a lamerle el pene, sin apartar sus ojos de los de él, descubriéndose las tetas, para luego frotar el glande en sus pezones hasta hacerlo alcanzar su legendaria erección. “¡No sé qué haré sin mi prieta linda, aunque sean unos días!” Anne se puso de pie y se desnudó. Se montó de nuevo sobre su padre para sentir aquella magna erección en su vagina. “¡Que rico es coger contigo así, sin preocupación!”, gimió, lamiéndole la cara, irguiéndose, y moviendo rítmicamente su cadera. “¡Mmmh… ya casi me gusta tanto como tu culo, amor!”, dijo Tomás. “¿Quieres mi culo, eeeh? ¿Me la quieres meter por donde hago popó, eeeh?”, gimió Anne. “No estaría mal una despedida”, aceptó Tomás. “Te lo doy, pues, aunque me gustaría ir en el vuelo sintiendo tu semen revolotear en mí, no importa que me vean con las máquinas esas”. “Pues hombre, que lo vean revolotearse en tu intestino grueso, da igual”, dijo Tomás. Anne tendría media verga metida en el culo al sentarse sobre su padre cuando sonó el teléfono y lo ignoraron. Pasaron unos minutos y volvió a sonar. “¡Listo chicos! Vámonos pa’l rancho!”, escucho a Estela decir con un repugnante tono de alegría, como si nada hubiera pasado hacía unos momentos. “Nomás termino con papi y nos vemos en la recepción. Váyanse yendo si quieres”, fue la fría respuesta de Anne, -sin disimular su levemente agitada voz-, y colgó. Tomás le metió del dedo medio en la vagina. “¿Cómo que terminas conmigo, hermosa?, dijo desconcertado. “Y luego el tono de tu voz, cualquiera diría que estamos cogiendo, amor” “Me importa madre”, respondió ella, “y viéndola bien, que bueno que me des por el culo, amor. Así cogeré con mi marido a la noche por enfrente para que crea que el bebé es de él”, comenzó a gemir mientras el enorme dedo la hizo venirse. “Además, espero que el culo se me regrese a su tamaño normal” Tomás soltó su carga segundos después, y permanecieron pegados un largo rato. “¡Oooohhhh! ¡y que esos huevotes y esa vergota lleguen bien cargados para abastecerme!”, dijo, al levantarse. “¿Se irá a notar tu semen en la máquina?”, preguntó, riéndose. Sus cosas ya estaban listas. Tomás había empacado todo mientras las dos hermanas estaban solas en el restaurante. Anne dio una última revisada, se vistió y salieron de la habitación. Se dirigieron en silencio al elevador. “No vayas a comenzar con tus cosas, Tomás”, le dijo, al cerrarse las puertas. “Estate preparado papi. Estela va con todo. Ten uno de tus discursos listo para neutralizarla. Le queda muy claro que tú y yo somos amantes”, advirtió Anne mientras bajaban. “Yo me haré cargo de tus compromisos allá, no te preocupes. Estaré al tanto de todo”, le aseguró. “No te preocupes hija”, contestó Tomás. “Sabré cómo manejar la situación, si algo se presenta. Además, eso que me dijiste frente a ellos estuvo maravilloso”. “Puedo detener esto, si me lo permites”, dijo calmadamente Anne, “tal y como lo hice hace un rato”. “No hija”, dijo Tomás. “Ya sería demasiado”. “He estado pensando una loca idea papi”, dijo Anne. “Cuéntame tu loca idea, amorcito”, contestó Tomás. Anne guardó unos segundos de silencio, no muy segura de decir lo que tenía pensado. “¿Qué tal si te la coges, novio? Por mí no habría problema alguno. Le urge que la destapen. Así sería yo la primera en igualdad de circunstancias”, propuso. “Es en serio”, continuó Anne. “Ella jura que tú y yo somos amantes, pero no lo puede probar. Mark también piensa igual, ya lo habló con él”. Tomás pensó unos instantes la propuesta de su hija mayor. “Estas bien loca hija. Eso sería imposible”, contestó, sin pensarlo. “Además, quizá estás embarazada de mí, ¿qué no? Eso sería infidelidad”. Ambos se rieron y salieron de la suite. “Cuando regreses, sabré si estoy embarazada”, dijo Anne, mientras esperaban el elevador. “¿Cómo lo sabrás si es mío? Dices que cogerás como loca con tu marido para evitar sospechas”, dijo Tomás, cuando bajaban al lobby. “Agárrame la mano”, dijo Anne. “Me tiene que bajar en unos 10 días más. Si no me baja, me haré la prueba para confirmarlo y seguiré con Raúl como loca, todos los días. Ya lo tengo planeado”, precisó Anne. Al abrirse las puertas del elevador. Estela y Mark los esperaban en la recepción. Tomás pagó la cuenta y se dirigieron al aeropuerto en completo silencio. Mientras regresaban el automóvil rentado, ya en el aeropuerto, Estela volvió a abordar a Anne. “¿Te lo hizo rico por última vez, sis?”. Anne le contestó, levantando las cejas con una serena expresión de su cara: “riquísimo. Y cuando regrese a México, para que te cuento, sis”. “¡Ay puta cabrona, como me repugnas!”, espetó Estela. Anne sonrió. “Envidiosa. Haz de tener telarañas en la panocha”, le dijo, dejándola sola y caminando hacia su padre y Mark, que regresaban hacia ellas. Le tomó la mano y se puso de puntillas para besarlo en la mejilla. Estela y Mark observaron calladamente y comenzaron a caminar detrás de ellos, perdiendo distancia, hasta el lugar donde tenían que dividirse para salidas internacionales, tras una larga caminata. “Aquí nos despedimos”, dijo Anne, parándose frente al imponente hombrón, y tomándolo de las dos manos. Tomás volteó hacia atrás y alcanzó a ver a Estela y Mark, sabedor de lo que seguiría. Anne se puso de puntillas y lo besó en la boca. Tomás respondió con cierta timidez. Se miraron de nuevo: Tomás la abrazó y fundieron sus bocas, como si no hubiera riesgo alguno de que los vieran los otros dos. “¡Santo Dios!”, dijo Estela al percatarse, estando fuera de la vista de Anne y Tomás. “¡Si eso no es incesto, dime cual es el término correcto, amorcito!”, dijo Mark. “¡Cuanta cochinada! ¡Cuánto pecado! ¡Incesto en mi familia!”, dijo Estela. “Quizá es solo un beso de despedida”, dijo Mark. “No se van a ver en unos días”. Estela lo miró y negó con su cabeza. Sacó su celular y le mostró las fotos. Mark las vio sorprendido. Estela le explicó cada una y como las obtuvo. Vieron a Anne retirarse y entrar por el control de vuelos internacionales. Estela y Mark se acercaron a Tomás, y comenzaron a caminar a su terminal. “Sé que estas muy hecho a Anne y su familia papi, pero nosotros cuidaremos tan bien de ti, que no querrás devolverte con ellos, vas a ver”, le dijo Estela con alegre tono de voz a modo de competencia. “Vaya que estoy hecho a ella, por ella”, pensaba Tomás al oír las huecas palabras de Estela. “Te compraremos todo lo que necesites y tendrás un cuarto para ti solo, con tu baño. No dejaremos que los chicos te molesten”, le aseguró Estela, mientras Mark asentía con su cabeza. Mark comenzó a caminar hacia el avión ya en el túnel de abordaje. Estela y Tomás se quedaron un poco atrás. “Así la dejarás que Anne descanse su colita, papi. Aparte, acuérdate lo que te dije de las damas que pudieras conocer. Quizá hasta con una nueva mami regreses a casa”. Sintió el corazón salírsele, pero si Estela lo notaba alterado, sería peor. De seguro lo iba a abordar a la primera oportunidad en Houston. La naturalidad y sigilo con que le dijo, no era para menos. “Ay esa colita”, pensó. Tomás se sintió acorralado, angustiado y sin escapatoria. Se arrepintió de no haberle pedido a Anne que detuviera el circo. CONTINUARA

Autor: THENDERSON Categoría: Incesto

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Me he venido cogiendo a varios miembros de mi familia parte 5

2022-11-28


En secuencia el segundo relato les hablo de cómo me cogi a una prima, pues la protagonista de este es la mamá osea mi tía, y si en ocasiones vi como mis tíos se la cogen hasta hacían cola para cogerla osea salia uno y entraba el otro, supongo que ya sabían entre ellos. un día estaba cogiendo a la hija y escuchamos que alguien llego, por curiosidad fuimos y vinos que mi tía había entrado con mi tío luis el de siempre, mi prima dijo otra vez mi tío ayer hace rato me cogio a mi y en la mañana vi como cogia a la abuela será que no se cansa lo más bravo es que coge tan rico comí le lo haces tu, le dije que si no le molestara si yo me cogia a mi tía y me respondió quieres ser como luis le dije que ya me he cogido a muchas, me respondió mientras no dejes de cogerme a mi, pero le pedí que me ayude, es que cada vez que vengo o esta un tío o estas tu y no puedo decirle nada, necesito que cuando vengas y estés tu, hagas que vas a salir y me dejas solo con tu mamá, así quedamos y planificamos para el siguiente te día. al siguiente día llegue a casa de mi prima y ella hizo lo que le pedí, le dijo a la mamá que iba donde la abuela y empecé mi plan, de una le dije a mi tía que si le gustaba mucho coger con mi tío luis a lo que ella me responde que si pensé que iba ser más difícil pero no, me respondía que si y que al igual como lo disfruta mi hija contigo, yo también lo disfruto le pregunte que si le gustaba como me cogia a la hija y me dijo normal, hay donde le dije tía yo me la quiero coger mientras me le acercaba me dio la espalda como diciéndome que esperas, yo de una le baje los cores, y de una se lo lo meti entro muy fácil y si debe ser porque se la cogen todos mi tio esa cogida con mi tía fue rápida le acabe y le dije que me la quiero seguir cogiendo en eso llego mi tío y yo me fui supongo que se la cogio, en la tarde llegue de nuevo y volvió mi prima dejarme solo con ella, allí si me la cogi con ganas me la monte encima la puse en cuatro encima de ella me lo mamo fue rico y termine acabandole dentro, luego de todo ese rato cogiendo le pregunte que desde cuando se cogian y me dijo que desde que lo vio coger con mi abuela que le habían dicho que se cogia a muchas en la casa pero no le prestaba atención hasta que me fui dando cuenta poco a poco, desde ese entonces me empezó a coger y a gustar y así hicieron todos los demás conmigo, esta tía me la cogi mucho tiempo y por todos lados, hasta que un día cuando regrese de la universidad me dijeron que estaba algo enferma y tenia algunos problema así tipo de loco, ña fui a ver y si estaba totalmente cambiada, lloraba estaba ida, luego se supo que tenía u a brujería y de allí no paso más nada, se dice que mi tío aun se la sigue cogiendo pero eso si no tengo idea.

Autor: Isra Categoría: Incesto

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Mi historia con mi media hermana.

2022-11-28


El acto que contaré acontinuación, no fue con coacción ni mucho menos de ella hacia mi ni de mí hacia ella, por yo tener discapacidad en este caso.. Hola a todas y todos. Creo, que todos en algún momento (hombres y mujeres o de cualquier preferencia sexual para no excluir) hemos tenido alguna experiencia sexual o erótica con un medio o media hermana. Este fue mi caso, y lo voy a pasar a contar. La historia sucede allá por el año de 2011, aproximadamente por los meses de octubre o noviembre de ese año, cuando yo, con 8 años, cursaba segundo de primaria porque me bajaron ya que me había cambiado de escuela por mayor inclusión, y mi media hermana, contaba con 13 años al momento, ella cursaba secundaria o el liceo para quienes no sean de México y lo conozcan como liceo en otros países. Ese día, un sábado por la tarde, mis padres fueron a realizar mandados cotidianos como de costumbre, y a nosotros nos pidieron bañarnos porque para la noche saldríamos a dar la vuelta en la camioneta que íbamos a adquirir ese día. Recuerdo, que nos metimos a bañar juntos, y no recuerdo si el agua se enfrió o se acabó, y nos decidimos salir para no esperar en el baño desnudos, ya que ni nos habíamos alcanzado a mojar. Nos fuimos a una de las recámaras que teníamos en donde habitábamos por aquel entonces, y como estábamos desnudos, le dije entre broma, te voy a violar como Kalimba! esto de Kalimba le dije porque en ese tiempo, estaba el escándalo en todos los medios de que él había abusado de menores o de alguien que no recuerdo. Ella, después de eso, me dijo, seguro? pero con una voz sensual, sexi, provocativa, clásico de cuando se quiere que se tenga un acto sexual ya más profundo. Acto seguido, ella prosiguió a acercarse amí, acercó su vagina a mi pene, que ya para esos momentos estaba erecto, yo permanecí boca arriba pero sin estar encima de ella, ella estaba encima de mi pero a medias, es decir, estaba pero solo su entrepierna y su vagina sobre mi pene mas no su cuerpo completo. Entonces, ella empezó a hacer rozamientos suaves de su vagina sobre mi pene, se subía y bajaba pero luego ya fueron más rápidos y ya con rozamientos de plano con el pene erecto sobre su vagina, ya humedecida por el acto que estaba ocurriendo, no nos decíamos nada, solo yo disfruté esa experiencia, que si bien no logramos penetración ni nada por el estilo, fue una experiencia inolvidable, que recuerdo como si fuera ayer aunque hayan pasado 11 años a fecha de este relato. Entonces, continuamos yo creo como por 5 minutos, hasta que ella decidió detener el acto, sin que hubiese penetración, por temor a que nos descubrieran supongo, ya que no tardarían en llegar mis padres de donde estaban, y nos iban a descubrir desnudos, intentando tener relaciones sexuales y sin bañarnos. Al sentir su vagina, sentí el pleno desarrollo de la chica, osea, sentí bellos ya en su vagina, una vagina delgada, no la toqué pero me lo imagino porque ella es delgada, era alta y en su momento no conocí que tuviese novio o pretendientes. Después de eso, no he tenido un acto similar con alguien, solo algo parecido con una prima y otra persona, relatos que después contaré. Espero y les haya gustado el relato, que decido escribir aquí, porque consideré y considero que todos en alguna medida hemos tenido experiencias profundas o no, con medios hermanos en este caso. Y lo cuento, porque como persona con discapacidad que soy, debo de demostrar que nosotros podemos también sentir la necesidad o las ganas de tener sexo, incluso con familia. Saludos.

Autor: JESUSELMEXICAN3 Categoría: Incesto

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