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El Vigilante de la Privada 8

2024-02-13


Matt ahora tiene a Carmela de cómplice, y gracias a ella las cosas cambiaran, además un encuentro ardiente se dará con Janet…. Advertencia: este relato es completamente Ficticio, no tiene nada de real y solo esta para entretener con una buena de dosis de morbo a todos los lectores que gusten… 8 No quería dejarla ir, pero necesitaba, habían pasado las últimas horas teniendo sexo, entre juegos sexuales, sobando sus cuerpos, bañándose juntos, acariciándose de tal manera que parecían estar en una armonía erótica, acoplándose al sexo de manera tan natural que no parecía que fueran acabar pronto, pues se metían en un éxodo de placer, lleno de orgasmos, corridas, gemidos que no dejaban de ser contenidos por el edificio, la iba penetrando lentamente, sobando sus pechos, penetrándola, todo mientras la computadora mostraban como la joven hacía unas horas había estado sobando a una nena con un aceite mientras descubría sus secretos: Un maestro le daba clases especiales, pero no las necesitaba, sólo era un plan para tenerla a solas, lo cual estaba logrando porque la madre era una irresponsable que no se daba cuenta de nada, su padre ausente por el trabajo, un hermano que no dejaba de causar problemas, era normal, pero disfuncional, lo que dejaba a la Jessy vulnerable a ese contacto, así disfrutaba de irla tocando, mientras le contaba, también gracias a las medicinas, el profesor, le había ofrecido un sistema de puntos especiales para irla disfrutando por completo, pues un beso, o enseñarle los calzones eran para ganar decimas, pero solo era eso, parecía que necesitaba tiempo el tipo, o al menos eso se daba cuenta Carmela, lo cual le divertía, pues podría lograr quitarlo de la jugada mostrándole el fraude a su madre, cosa que estaba tentada, pero no lo haría, porque quería algo. Dejemos que ese tonto haga el trabajo, pero cuando veamos que la niña está asegurada, que se dejará coger, lo quitamos del camino – dijo Carmela mientras sonreía. En verdad eres única, así sólo tenemos que esperar un poco, y ella solita vendrá para atenderla, pero hay que ser cuidadosos, no vaya a ser que se pervierta de más – agregó Matt pensando. Era una pareja singular, se sincronizaban a la perfección, eso mientras estaban cogiendo un poco dentro, pasando del baño a la cama, sin dejar de estar unidos, lo cual parecía un logro, pues ninguno de los 2 cedía ante los deseos carnales del otro, entregándose al deseo que no hacía arder sus sexos, pero al terminar de un nuevo clímax, donde este dejaría toda la vulva llena de semen, y tras descansar solo unos instantes, serían interrumpidos. No era algo que les gustara, pero Matt no podía ignorar nada, pues se trataba de Buster quien ladraba desesperado, y si quería mantener su empleo en ese lugar, debía trabajar. Pensó que podría ser un ladrón, se vistió rápido, de mala gana, mientras Carmela le gustaba lo que veía, dejando ver su vulva escurriendo, además de sus enormes pechos que en ocasiones desafiaban la gravedad, lo cual nuevamente hizo arder la sangre del joven, quien no quería tardar, necesitaba volverse a meter en ese cuerpo, pero lo que ocurriría sería una suerte agridulce. Saldría a toda prisa para ver qué pasaba con su perro, el cual no dejaba de agitarse, pero este le sorprendió, pensó que sería un ladrón o borrachín, pero estaba tratando de llamar al dueño para que lo siguiera dentro de las casas, pasando a un lugar que reconocía demasiado bien, lo cual le molestó bastante, pues era la residencia de un par de jotos, o eso creía él en ese momento, solo que al oler el aire, se daba cuenta, estaban quemando algo que no era legal, alguna droga causan problemas con la ley, por lo que había sacando su celular, llamó a su amigo Boby, para que llegara al lugar, y este aunque estaba por salir de su guardia respondería, y sin demora Matt se iría a llamarlos por la puerta principal, esperando tener pruebas contundentes para deshacerse de ambos de una buena vez por todas, no le caían bien, se notaba que algo escondían, aunque esperó unos minutos a que llegara su amigo, quien por suerte aparecería rápido en la entrada, pues estaba comiendo hamburguesas cercas con Matilda a quien dejo en su casa antes de llegar (estaba de paso), y como iba en patrulla, sus luces alertarían a los vecinos que seguían despiertos. Hace un par de horas el papá de Janet estaba muy tranquilo, haciendo sus labores mientras pensaba en el bonito fin de semana que iba a pasar, creyéndose libre de hacer lo que quisiera, descansar, pasar un tiempo con su hija, o eso pensó hasta que su jefe iracundo le marcaria para que fuera a trabajar por una emergencia, supuestamente estaban en un problema que requería de su presencia, este se quiso negar, pues ya tenía planes, estaba deseoso de divertirse con su hija, quien parecía ser más cercana a sus vecinos que con él, detalle que le dolía, aunque no podría hacer nada entre los gritos. Fue primero con la vecina Akiko para pedirle que cuidara a su niña, pero en mala suerte no estaba por culpa de una cita laboral, así que fue con los vecinos, a quien también les tenía una estima, pues muchas veces la dejó con estos encargada, ambos podían recibirla al menos 1 hora antes, ya que este llegaba corriendo, y la nena siempre se veía bien, incluso a veces le regalaban fotos de ella con bonitos vestidos, las cuales exhibía en su sala, lo que realmente le encantaba, por eso no tenía ninguna duda en dejársela. Buenas vecinos, oigan, no podrían cuidarme a mi niña, al menos por esta noche, porque no tengo de otra, sé que estoy pidiendo demasiado, pero en verdad estoy desesperado, me llamaron y no me respetaron mi tiempo libre – les dijo el hombre de manera desesperada. Ah, no queda de otra, de todas maneras, hoy estamos libres, así que adelante, pero que no se te haga costumbre o terminará llamándonos papis a nosotros – decía Ramon escondiendo una risilla malévola el tipo en cuestión. El hombre no le terminó de gustar ese comentario, pero lo tomó de manera amistosa, porque era obvio, pasaba tanto tiempo la niña con ambos, que se podría hacer posible, pero sin otra opción para responder, les dejó a su bebe, y se retiraría, no sin antes ver al guardia, aunque antes de poder hablar con este, podría escuchar perfectamente cómo es que el joven cogía con su novia, y no podía dejar de olvidar a la chica, una exuberante mujer de la cual quería probar sus inminentes tetas, pues no recordaba cuanto tiempo llevaba sin coger, recordaba perfectamente como el nacimiento de su Janet casi fue un acto de suerte, hace años una amiga en la universidad se terminó embarazando en una fiesta, y él fue el responsable por culpa del licor, pero la madre no quiso cuidarla, sólo le dio a luz, y la tuvo hasta su graduación, luego se marchó dejándoles solos, ahora necesitaba toda la ayuda, porque este tipo no sabía nada que hacer. Mm, que rico, dame más duro – decían desde dentro de la caseta. Y no pudo evitar mirar dentro, alcanzando a ver como la joven estaba en la cama, sus piernas levantadas hasta los hombros, dejando su sexo al alcance del vigilante, quien se lo metía furioso, mientras gruñía como animal, así Carmela gemía, se acariciaba sus enormes pechos, pero lo mejor era su gesto que invitaba al deseo, lo cual fastidio mucho al joven, quien no pudo contener su erección, pero debido a la hora no se quedó más, pues debía irse, o su jefe le volvería a llamar, pero mientras este se iba a toda prisa, la nena iba muy contenta con los hombres, quienes creía sus amigos, aunque estos la veían como una presa, con ganas de cogérsela, lo único que les detuvo era el tiempo, pues solo eran unos 45 minutos los cuales apenas le servían para hacer un juego, pero ahora tendrían varias horas, lo que los emocionaba mucho Y dime chiquita, no les has dicho nada de nuestros juegos, porque si no llega el monstruo de las cosquillas – le dijo Ramon casi comiéndose a la nena con la mirada. No, secreto, aunque dije que papá tenía fotos mías, y las presumió – decía la niña contenta mientras entraba con su peluche favorito, y sus cosas para que la cuidaran. Oh, y que dijeron los otros papis – decía ansioso Rafa. Muchos papis quieren fotos de mis compañeritos – decía la niña con alegría. Eso le gustó un poco a ambos hombres, pues habían logrado hacer sus planes, incluso mejor de lo esperado, así que estaban planeando como continuar, quizás incrementar el número de “actores” en sus filmes, lo cual era tentador, mientras que la niña le daban un jugo especial para que tuviera la energía y el “animo” para empezar el juego, lo cual no querían esperar, se habían aguantado eso por varios días, así que debían aprovechar, así con gusto notarían que Janet les hacía caso en muchas cosas, obedeciendo sin problemas, mientras prendían los aromatizantes especiales, eligiendo una “fragancia” especial para ese día. Hoy vamos a hacer una sesión de fotos de la lista Premium – decía Ramon mientras llevaba a la niña a su cuarto trasero. Una vez ahí la niña se desvistió, pues comenzaba a sentir un gusto por ello, en especial porque el tipo le decía cosas bonitas, pese a la edad, como toda chica le gustaban los cumplidos, y que le dijeran cuan hermosa era le resultaba un placer a tan dulce criatura, quien se quito la ropita, para quedar solo en sandalias y calzoncito, uno blanco con fresitas. Lista – dijo la niña un tanto inquieta, esperando usar uno de los tantos vestidos bonitos que ahí escondían, quizás de hada o princesa. No, espera, es sesión especial tienes que quitarte también los calzoncitos. La niña no quiso eso, pues su papá le dijo que nadie aparte de él para bañarla podía hacerlo, era obvio que la droga todavía no le hacía efecto completo, por lo que Rafa tuvo que esperar y le enseño las fotos Premium, esto para permitir que el químico trabajara, aunque era pequeña, y en ese momento Rafa recordando otros juegos, volvió a hacerle las preguntas graciosas, a las que siempre tenía que responder “si”, empezaría a decirle. Bien Janet, vamos a seguir jugando, dime ¿te gustan las fotos? – dijo el hombre lamiéndose los labios al ver a la nena a su alcance. Si – decía cada vez más risueña Janet. Oye, pero ¿vas a hacernos caso en nuestros juegos? – preguntó Rafa mientras le miraba. Si – decía cada vez más risueña Janet. Dime ¿seguirás las indicaciones al pie de la letra? Digo harás todo lo que te digamos – agregaba el hombre mientras miraba a la nena mirando las fotos. Si – decía cada vez más risueña Janet. Así me gusta, ahora, me dejarás que te quite tu calzoncito – cuestionaba algo inquieto Rafa. La niña se quedó dudando un poco, pero asentiría, la droga ya hacia efecto, y el hombre contento le fue sacando la prenda lentamente, dejando a la vista su pequeña vulva, que se veía limpia. Mm, nos la trajeron muy aseada, lástima que terminara hecha un asco – le decía sutilmente Rafa a Ramon quien llegaba con un atuendo especial. Una vez desvestida (también le sacaron las sandalias) le fueron vistiendo de manera provocativa, pese a sus pocos años, consiguieron algo delicioso para que usara, le colocaron un pequeño conjunto de lencería, medias, tanga, y sujetador, también unas zapatillas de tacón, aunque era corto, lo cual les gustaba porque hacía lucir su culito redondo, luego pensaban en que le iban a poner encima, pero antes bien decidieron jugar con ella. Bien sigamos con el juego, recuerda, debes responder todo que sí para ganarte muchos dulces – dijo Rafa mientras ponía a la niña en una base para grabarla. Dime, te llamas Janet, y eres una pequeña putita de solo 4 años, verdad – cuestionó Ramon empezando a grabarla con una buena cámara. Si – decía risueña Janet. Dime, te gusta vestir como una pequeña puta para calentar a los hombres mayores – agregó Rafa mientras hacía que la nena se diera una vuelta sobre si dejando ver su culo redondo. Si – decía risueña Janet. Mm, sabes que eres una delicia, paras todas las vergas cuando pasas – añadió Ramon ansioso. Si – decía risueña Janet. Dime, calientas a los maestros abriendo tus piernitas para que te vean el coñito – agregó Rafa. Si – decía risueña Janet. Te gustaría que muchos hombres te cogieran al mismo tiempo hasta bañarte en lechita – finalmente Ramon con una evidente erección. Si – decía risueña Janet riéndose un poco. Perfecto, dime, te gustaría que hoy te violaran un par de vergas hasta que te dieran de su leche especial de macho – cuestionó Rafa casi sacándose el miembro. Sí, quiero leche – decía risueña Janet riéndose un poco. Ah, esas palabras calentaron a ambos, estaban listos para cogérsela, pero antes debían tomar varias fotos, era parte de su trabajo, la nena era preciosa, querían romperle el coñito, la colocaron en varias poses, tuvieron que ser más profesionales, dejando a la vista todo su pequeño cuerpo que no dejaba de ser una tentación, le abrían las piernas, la ponían de a 4, hacían que jugara con su sexualidad, levantando el culo u ofreciendo su vulva en diferentes poses, mientras hacían eso tomaban video, seguían con su juego: ¿Quieres ser una putita profesional? ¿Quieres que te la metan hasta el fondo? ¿quieres tragar verga hasta sacar leche? esperando que de esta manera pervertirla, pues aparte les hacía caso, dejándose tocar, permitiendo que su vulva se viera a su alcance, y no pudieron evitarlo, en más de una ocasión le “hicieron cosquillas” aunque en verdad eran manoseos, besos pérfidos, tratando de tocar sus partes más intimas, las cuales no dejaban de saborear como lo mejor del mundo, pues la nena se perdía en ese calor sexual, apenas gimiendo un poco, pues se iba perdiendo en el aroma de la droga. Por desgracia mientras esto pasaba el papá de Janet se le ocurrió llamar, estaba preocupado, e interrumpió un poco, sólo sería una llamada de 2 minutos, y casi lo maldecirían, pues al saber de las fotos, querría que le pasaran unas allá, por lo que tuvieron que sacar unas pruebas que le hicieron, realmente se enojaron si no fuera porque el muy bruto acabó diciendo: Nos vemos en la mañana, obedece a los tíos – decía el hombre, aun preocupado porque les llamará papis, pues él quería ser el único. Casi se burlaron por ello, pero esas palabras les sirvieron mucho, pues le pondrían otros trajes, al revisar su celular notaron que había peticiones de ella, muchos clientes querían ver a la nena en diferentes juegos sexuales, posando de manera provocativa, y le tomarían fotos con un minúsculo bikini, que no escondería nada, también le pondrían un trajecito de colegiala que enseñaba mucho, la nena apenas aguantaba tanto, por lo que le querrían dar algo para que siguiera de pie, siendo ese su error. La dejaron desvestida, había sudado mucho y debían aprovechar el momento, la fueron a bañar para el evento especial, su desvirgar, pues venderían eso como un video especial de ellos, así mientras Ramon la limpiaba, Rafa dejaba una camita lista para que le pudieran meter la verga hasta el fondo, la iban a abrir completamente, no tenían problemas, saboreaban ese momento, esperando descubrir si sabría dulce o saladito, estaban planeándolo desde hace días, pero en eso, finalmente notarían algo, el perro del guardia estaba afuera ladrando mucho, no le querían hacer caso, de hecho pensaban en deshacerse del animal, pero en mal momento escucharon la puerta tocar, era casi la una de la mañana, no podía ser otra persona, así que salieron casi listos para armar problema, cuando en vez de toparse con Matt, al menos solo, estaba un oficial de policía, quien se veía muy serio. Lo cual los dejó a la defensiva, sin saber que decir cuando el perro entraría para buscar lo que esperaba, el rastro de droga que encontraría en segundos dentro de un aromatizante, dijeron que era una bolsita de “sales minerales”, lo cual poco ayudó a ambos tipos, quienes no sabían cómo reaccionar a eso, menos cuando el policía decidió llevárselos entre risas sínicas, mientras sabia que esto le serviría a su imagen. Mm, entiendo que tengan que usar droga para aguantar, pero no es bueno que la utilicen en ambientes infantiles, me cuentan que trabajan con niños, eso podría causarles muchos problemas, muy serios – decía casi burlándose Boby mientras invitaba a ambos a seguirle, pues el polvo blanco que tenían era una falta grave, y sería prueba para meterlos en la celda. Ambos tipos vieron con desprecio a Matt, pues ayudaba a su amigo, quien aseguró que con esto tu entrada a la policía era casi un hecho, aparte su reemplazo quedó fuera de servicio por un accidente patético, para desgracia de Ramon y Rafa, quienes se salvarían de algo peor, dejaron a Janet oculta en un cuarto, que de lo contrario se habrían metido en un problema aún más serio, pero mientras subían a la patrulla, Buster la hallaría, casi adormilada en una camita, pero al notarla el vigilante, no diría nada. Dejando que Bobby se fuera con ambos tipos, quienes se darían cuenta de su situación, y notarían que el vigilante o el policía tampoco eran tan honestos como se esperaba, pero eso poco importaría, Matt una vez que se fue su amigo, se decidió a sacar a Janet, encontrando sus cosas, mientras la miraba completamente desnuda, y hubiera querido revisar más, pero notaba que algunos vecinos estaban de curiosos, pese a la hora. Con toda la calma se regresó a su cuarto, donde sabía que le esperaría su preciosa novia, dejando que todo se calmara, luego respondería las dudas de todos, y regresaría por la nena tras pedirle a Bobby que dejara a esos tipos fuera de circulación tanto como pudiera (eso por celular), cosa que fue sencilla, gracias a lo que traían al menos quedarían 48 horas fuera, lo que le gustaba mucho, luego Matt fue por Janet, casi a las 3 de mañana, estaba dormidita en esa cama, apenas cubierta por una sabana, y la sacaría para llevarla consigo, donde Carmela le vería sorprendida, casi relamiéndose los labios por tan buena sorpresa. Cariño, no sabía que querías una niña tan pronto – jugueteo un poco la muchacha al ver a la nena, quien aparte estaba despertando. Parecía que le dieron un sedante mientras estaban fuera, así que se hallaba algo confundida, totalmente pérdida, lo cual notó la pareja, quien la veía contenta, sobándola un poco, desde sus axilas, su pancita y piernas, mientras ella gemía como gatita en celo, un sonido que calentaba mucho al hombre, aparte que su novia seguía desnuda. Guarda, donde estoy – dijo la niña somnolienta. Tus cuidadores tuvieron un problema y están fuera, yo te voy a cuidar, o no quieres – le dijo juguetón mientras la cargaba, y le veía de pies a cabeza en su cama. Si, quero – respondió la niña tallándose los ojitos. Pero Matt se daba cuenta que la niña no estaba del todo bien, se notaba alterada, incluso olía en ella el aceite, y le dijo a Carmela que le besara ahí abajo, dándose cuenta por un gemido que le habían dado algo para que se calentara, pues su carita reflejaba una lujuria inesperada. Mm, chiquita, en verdad que te estabas divirtiendo ¿Qué tanto hacías? – dijo el vigilante mientras se acostaba desnudo a su lado viendo a la nena a su alcance. Jugamos, soy modelo, premun – decía somnolienta la bebe. Hace poquito te vi desnudita, te gusta estar así – agregó Carmela viendo a la niña. Si, se sente rico, con los titos, sempre estoy así, me guta, ah, pedo jugar a las coquilla – decía un poco cansada, aunque ambos necesitaban que respondiera más preguntas. Carmela no dejaba de tocar a la niña, acariciándola de manera cariñosa, sobando su pequeña vulva o sus tetillas, que se notaban calientes, algo poco usual en una nena de tan tierna edad, lo que le hacía darse cuenta a Matt, las cosas no eran normales con estos 2, debía revisar su casa, pero al menos tendrían unas horas para hacerlo, y necesitaba aprovechar a la nena, aunque era obvio, ambos no eran maricones sino un par de pervertidos, que iban tras lo mismo que él. Dime chiquita, te gustaría jugar a las cosquillas conmigo – decía Carmela con un tono juguetón. Sí, pero – estaba diciendo pero se quedaría dormida. Era demasiado caliente aquello, así que no podrían evitarlo, Janet estaba ahí desnudita, a su alcance, su coñito lampiño, sus tetillas suaves, su boquita carnosa, era como un regalo, así que debían aprovecharla, sin demora Matt comenzaría a besarla sus labios, mientras que su novia empezaba a besarle la vulva, no iban a violarla, esa niña era preciosa, querían tenerla despierta para poseerla juntos, pero eso no le quitaría el gusto a sentir su cuerpito a su alcance, dejándole a ambos la libertad de usarla a su gusto, sobando con una lujuria desmedida, pues no perderían tiempo, lamerían cada centímetro, sintiendo un saborcito especial, al menos eso notaria Matt, quien pese a su edad, estaba muy experimentado en esas cosas, aunque su sangre le traicionaba, aparte miraba a su hembra comerle la vulva a la nena, esta respiraba profundamente, la sabia afectada por alguna cosa, pero no le importaba, no le harían daño, por el contrario, al chuparle los pequeños pezones se sonrojaba, y se daban cuenta que no estaba propiamente dormida, sino que se encontraba afectada por alguna droga, así que a Matt se le ocurriría una escena deliciosa, subiría a la nena sobre Carmela dejando que las tetas fueran su almohada, y comenzaría a cogerse a la hembra mayor, mientras la mujer sorprendida por eso, empezaría a amasar esas carnes infantiles, empezando a darle un gusto a la chiquilla, quien pujaría un poco. Mm, mi macho es bien caliente, mm, en verdad que esto es delicioso, mm – decía la chica mientras lamia el pequeño cuerpo, sobándolo de tal manera que la pequeña se excitaba terriblemente, más de lo que jamás experimento antes. Ah, mi hembra es de lujo – gruño con fuerza Matt, al tiempo miraba desde arriba penetrando. Estaba cogiéndola, pero la nena estaba entre ambos, siendo su juguete sexual, Matt no dejaba de besar la pequeña boquita de esa princesita, quien seguía fuera de sí, aunque no era ajena a eso, pues podía sentir un placer indescriptible, todo su cuerpo era testigo de una marea de calor erótico, una fiebre de lujuria que ahogaba sus sentidos, siendo igual para Carmela quien se aferraba a esa pequeña con todo el deseo del mundo, intentando satisfacer su morbo, en verdad le estaba gustando aquella travesura, se perdía en el deseo carnal de sus cuerpos sudorosos, que en cada movimiento sus fluidos se iban mesclando, casi estaba violando a la nena, quien respondía con ligeros suspiros, iban haciendo un verdadero desastre con esa pequeña vulva que era sobada, hasta orinarse, pero a quien le importaba, pues la nena sería suya por esa noche, y su cuerpo al roce de aquellas penetraciones ajenas, estimulaba sus carnes para sentirlas ardiendo, mientras la mente de Carmela se volvía más perversa al saber que estaban abusando de esa criatura, y que lo disfrutaba, era como una droga, la cual los impulsaba a seguir, siendo lo mismo para Matt, quien cogía feroz a su hembra, pero era como si cogiera a la pequeña Janet, algo que luego ocurriría, y saber aparte que ese par de idiotas estaban en prisión le daba un gusto extra. Mm, dime crees que me contraten, mm, para trabajar aquí – decía Carmela mientras sobaba la vulva infantil, pero recibía unas buenas embestidas de su amante. Es seguro, el jefe te la quiere meter, mm – decía furioso Matt en sus cogidas. Ah, mmm, no gracias, ya supere esa fantasía del gordo asqueroso, mm – aseguró la muchacha mientras seguía sobando a la nena que estaba muy mojada. Ah, también el papi de esta princesa quiere cogerte, te mira con ganas de meter su verga entre tus tetas – añadió Matt sintiendo como se preparaba para correrse dentro. Ah, eso, mm, tampoco me gusta, mm, huele a tonto, ah, ya aguanté muchos así, quiero alguien rudo – decía Carmela mientras sentía el cambio de ritmo. Te contratará, pero te vienes a vivir conmigo, te parece – decía Matt besando a la nena. Si, mm, eso sería bueno, mm, me pelee con papi, mm, así que me iré de casa, ah, así podremos jugar con esta dulzura – agregó algo perdida la muchacha cuando súbitamente sentiría algo. Ambos llegaban al orgasmo, uno bastante fuerte, llegando a correrse de una menara monumental, parecía que se estaban orinando ambas, dejando un olor a sexo difícil de resistir, lo mejor sería ver como la nena igual se estaba humedeciendo, pero Matt en un arranque viril, le depositaria una parte a su mujer, pero otra se detendría para darle un poco a Janet en su boquita, que como si fuera una bebe lo empezaría a tomar, eso ultimo fue demasiado excitante, pues lo tragaría completa, logrando que ambos la vieran, diciéndose. Lo vez, algo pasa con esta bebe, tengo que venirme aquí – dijo coqueta Carmela. Sí, que te dejen de niñera, o haciendo algunos trabajos – agregó Matt sobando a la nena. Tesoro, espero que estés contenta, porque hiciste muy feliz a ambos, eres una buena niña, te vamos a premiar por ser tan bonita – dijo la muchacha mientras besaba a Janet. Se quedarían desnudos durmiendo juntos los 3, pero para Matt aquello habría sido demasiado trabajo, realmente se vació bañando a la nena con su leche, dándole por dentro o fuera a su mujer, imaginando que era la nena quien lo recibía, hasta en sueños la vería siendo cogida, así que al despertar seguía caliente, pero se quedaría callado, pues notaria que Carmela estaba despierta con Janet, y ambas hablaban en el baño, seguro estarían disfrutando de lo lindo, sabiéndose libre de gozarse, deseando ese pequeño cuerpo, y no se equivocaba, ambas pasaban un rato de chicas, y la mujer se aseguraba que así fuera, sacando toda clase de temas “divertidos”. Entonces te gusta mi novio, pequeña picarona, no te culpo, los buenos hombres atraen muchas mujeres, pero dime porque – decía divertida la Carmela mientras le hacía cosquillas a la nena. Es que esta muy guapo – decía la niña toda sonrojada. Si, y besa muy rico, aparte me defiende bien de los hombre malos, esos que te dicen una cosa, pero luego te hacen daño – dijo Carmela jugando con la niña. Esa es gente fea – se reía Janet mientras le hacía cosquillas. Si, la gente buena te sacará sonrisas, no te meterá en problemas, sentirás rico con ella, mm, ¿qué pasa? Janet – decía la mujer notando seria a la niña, por lo que pensaría en algo. Al estar en silencio, le daría besitos en la mejilla, logrando que se riera, luego le empezaría a sobar entre cosquillas su pequeña figura, logrando calentarla más, hasta gemiría un poco, luego de eso le preguntaría una vez más, recibiendo de respuesta. Es que me da pena – fue lo que dijo Janet, pero se quedaba muy sonrojada. Ah, ya sé, te gustaría un beso de mi Matt, bueno eso se puede arreglar, pero no se lo digas a nadie, porque luego lo metemos en problemas, pero dime, solo juegan a eso, con los tíos – decía Carmela mientras terminaba de bañarla. Si, jugamos a las cosquillas, a veces usan unas baritas mágicas, también me dan muchos besos, me dan de sus jugos, pero más que nada me toman fotos, dicen que soy de sus mejores modelos, me gusta que me mimen, me dan muchos dulces, chocolates, caramelos, además su casa huele chistoso – decía la niña haciendo memoria. La mujer le daría gusto escuchar eso, confirmaba sus sospechas, esperaba con estas ayudar a Matt, así que le diría algo, en el oído a la niña: como eres tan linda te daré permiso de besar a mi novio, pero será secreto, que luego todos se enojaran, pero sal como vas, y despiértalo, ok, el también debe de bañarse; la niña saldría contenta, sabiendo que tenía permiso de hacer una travesura, lo cual la hizo actuar de manera juguetona, saliendo desnudita, subiéndose a la cama, apenas la secaron, de hecho la joven lo aprovechó para volver a sentir el pequeño cuerpo de Janet, logrando hacerle unas cosquillas picaras, quien se dejaba hacer. Luego de ello cuando la nena se puso sobre el joven, quien se hacia el dormido, esperando que llegara a hacer de las suyas, pensando que solo le daría un piquito, pero contrario a ello sentiría un verdadero beso de amantes, pues su pequeña lengua quedaría dentro, jugando con la suya, y empezaría a restregarse contra el joven, en especial su pequeña vulva, que se tallaba de tal forma que parecía estarse masturbando, lo cual era demasiado estimulante, si su verga apuntaría contra su conchita, y al sentirla, la nena por un impulso femenino comenzaría a tallarse ahí, esperando de esta manera que su cuerpo se calmara, pues algo había en ella, una lujuria poco común en las nenas de esa edad, permitiéndole a Matt gozar de esa vulvita jugosa, pero sin poder resistirse el joven se levantaría un poco para tomar control, frotando ese coñito para masturbarse mientras la besaba. Aquello asustó un poco a la nena, pero pronto se calmaría al ver que no había problema, el joven no se enojaba, por el contrario, sentía ese calorcito que tanto le gustaba, propiciado por el mismo, un masaje intimo que explotaba su calor interno, logrando nublar su mente hasta que tuvo un orgasmo en seco, mientras que Matt se terminaría corriendo una vez más. Qué rica forma de despertar – diría el vigilante mirando como su leche quedaba en esa vulvita. Pequeña, eres increíble – agregaría Carmela antes de tomarla, para meterla a lavar, no querían dejar rastros de esos juegos secretos que los metieran en problemas. Ante la situación Janet se quedaría algo inquieta, recibiendo con gusto los cuidados de la muchacha, quien le diría de manera cómplice. Fuiste una traviesa, así que vamos a mantener el secreto, quizás luego podamos jugar juntas, pero no le digas a papi, porque se enoja, solo nos divertimos a las cosquillas como me enseñaste, Janet sonrió sabiéndose a salvo, incluso algo dentro de ella, quería seguir así, con una curiosidad natural, que le hacía buscar esa verga, mientras su vagina infantil despertaba ante los deseos carnales Puedo venir a jugar después – dijo Janet mientras le tallaban la vulva. Claro que sí, no sabía que eras tan buena, seguro que si no me cuido luego me quitas el novio – aseguró divertida Carmela viendo a la niña que en su inocencia era una fiera sexual. La chiquilla no comprendía nada, pero se fijaba perfectamente cómo es que al salir, bien limpiecita, y siendo vestida con su ropita, Matt entraba a bañarse, mientras su verga se veía tan gruesa, lista para seguir jugando, pero necesitaba enfriarse, no podía estar todo el día en la cama, aunque eso deseara, antes bien se fue a lavar, y en buen momento, porque al terminar de asearse un sonido común se haría sonar, escuchando a su jefe, quien venía junto con un grupo de vecinos, pues los que estaban despiertos anoche, querían saber ¿Qué paso? Bien, muchacho, ahora dinos que está pasando, porque tenemos nuestras dudas, todos me hablan de una patrulla nocturna, espero que no sea nada grave, porque aparte, no están contentos – dijo el gordo mañoso del jefe, al principio un poco impaciente, aunque cambiaria de actitud cuando viera a Carmela ahí con la niña en brazos. Tranquilo jefe, le iba a dar aviso, es que pasó algo lamentable, no sé exactamente, tendrá que preguntar después, pero como sabe, traje al buster, un confiable k9 que cuida bien el lugar, lo dejo libre, y sólo a los mal intencionados muerde, pero eso está de más, lo que pasa es que olio rastros de droga dentro, y tuve que llamar a un oficial amigo para que me apoyara, es horrible pensar que algún vecino pudiera tener esos vicios, no cree, pero como dije, no diré nada, mejor que todos se den cuenta, a decir mentiras para atacar a otros – dijo con toda calma el vigilante. Oh, con que encontraste drogas, eso no es bueno, pero como ven, tenemos muy buen sistema de defensa, si llegan mañosos, los corre, un perro que siempre está alerta, y la policía no tarda en venir a nuestro rescate – decía el dueño gordo algo inquieto a los demás vecinos. Había mucha gente ahí, toda se quedaría más tranquila al escuchar aquello, aunque seguían inquietos, pues no se respondió nada, solo se había solucionado un problema sin que la mayoría se diera cuenta, lo que parecía sospechoso, todos se fueron un tanto inquietos, al menos la mayoría, un par fueron a preguntarle lo que ocurrió al guardia, mientras el mañoso jefe, un gordo asqueroso con cara de depravado llamaba a Carmela, pues quería hablar con ella, y cargando a Janet, le siguió, pues sabía que este no intentaría nada, con la niña ahí. Pero mientras eso pasaba, Matt explicaría las cosas como eran a los vecinos, señalando la situación con los 2 tipos, aunque no los culpó de nada, pues quería lucir como el bueno, solo diría, que quedarían fuera llevados por la patrulla, logrando que más de uno se quedara inquieto, pues antes se pusieron en contra del guardia por unos rumores, que recordaban fueron dichos por Rafa y Ramon, pero ante lo descubierto, se quedaban nerviosos, pues podrían ser los verdaderos malos de la historia, o eso se daba cuenta Matt, quien volvería a sus labores, como si fuera el bueno ahí, pensaba en ir a buscar a Carmela para desayunar, aunque antes bien se daría cuenta de algo, un par de niñas se alejaron de las demás, y eran de sus favoritas, de hecho, buscaba como poder coger con ambas, quería comerles los coñitos con desespero, aunque en ese momento se daría una gran sorpresa, pues al acercarse sigiloso, podría oírlas decir: Ya ven, no era malo, seguro que luego mi mami hasta lo invita a comer, ya ven que es bien fingida – decía la pequeña Edna juguetona con su amiga. Si, seguro hace lo mismo la mía, además como esta con la novia, ya no se ve tan malo – agregó Laura un poco inquieta. Claro que no, si los vecinos maricones, son unos mentirosos, a mí me caen muy mal, muchas veces me hablan como si fuera su amiga, pero solo para poder verme mejor, que se me hace que es como dicen mis amigas, que me quieren coger por donde se pueda – aseguró Edna molesta, mientras parecía modelar su short de mezclilla y su sudadera que no ocultaba sus pechitos. Auh, están bien feos, barbones, parecen osos, pero de los feroces, yo no quiero que me violen, ambos están horribles – señaló la Laura mientras se tocaba la vulva en su pantalonera de licra que dejaba ver perfectamente su cuerpo, igual que su playera de manga larga. Lo sé, que tanto me vez – dijo Edna confundida. No tienes frio –cuestionó Laura viendo sus piernas. Un poco sí, pero quiero que se fije en mi el guardia, quizás se me haga – dijo Edna coqueta. En serio quieres coger con él – preguntó Laura asustada. Claro, que voy a coger, está bien guapo, como los chicos rudos de las películas viejas, nada que ver con los de las bandas pop, seguro que muchas amigas nos tendrán envidia, porque tú también lo harás, o me dejaras sola – dijo Edna con un tono muy coqueto. Bueno, si me gusta, pero no creo que nos pele, ya viste a la novia, tiene tetas enormes, y cara bonita, grandes nalgas, si, siempre jugamos frente a él, haciendo nuestras poses de gimnasia, pero no creo que eso sirva – decía tímida Laura. Dice mi tía que una vieja no sirve por el cuerpo sino por como mueva la cadera, así que tu tranquila, vas a ver que tendremos nuestra oportunidad, y ahora que nuestras madres no estarán tan locas pensando en él como el malo, seguro que tendremos chanza, o quieres seguir siendo la niña virgen de la que todos se burlan, una boba sin su historia caliente, recuerda, unas cogiendo con tío, abuelos, amigos del hermano o el mismo, quieres seguir quedando así, yo ya quiero contar algo delicioso en el campamento – decía Edna con desespero. Si, luego no nos dejan en paz, si hasta Carla no deja de contarnos como su papá se terminó cogiéndola mientras la hacía gemir, fue desesperante, y me calentó mucho el saber cómo le hacía de cosas, que cada vez que llega de la casa le hace tragar su salchicha, o cuando se bañan juntos, y este le deja metido todo, seguro se va a lucir frente a todas – se quejó Laura. No podía creerlo, pero eso estaba pasando, las 2 niñas que tanto le gustaban eran más putitas de lo esperado, ellas mismas lo deseaban, pues querían presumir con sus amigas, o algo así entendía, y se daba cuenta, que siempre hacían sus ejercicios a la vista de él, así que esa era la razón, casi se sintió como un tonto, pero también era una situación tan anormal, además que debía revisar que pasaba con Carla, de esa y más cosas se daba cuenta Matt mientras se emocionaba por lo que iba a ocurrir en la privada de Oasis Azul.

Autor: LOBO85 Categoría: Fantasías Eróticas

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LA PEQUEÑA ACTRIZ PORNO

2024-02-08


Esa mañana me desperté desnuda y en el mismo diván donde había terminado follando con todo el mundo después de acabar aquellas escenas tan picantes, todos me habían follado: el director, el camarógrafo, el sonidista y hasta el productor se había colado. El caso es que me levanté con el cuerpo pegajoso por el sudor y entre las piernas ni se diga, me fui directo a la ducha. Camino al baño me abordó el director y me dijo: hoy día te traen a la niña. Entonces yo ya sabía cómo tenía que prepararme, me pegué una buena ducha para extraer de entre mis piernas todo el semen que había quedado pegajoso, también de mi culo, me eché mucha espuma encima y finalmente me pasé el rastrillo. Luego salí de la ducha y empecé a tomar agua, por suerte para mí tenía hasta la tarde libre, estaban filmando otras escenas así que aproveché para despejarme y tomar mucha agua, obviamente iba a orinar seguido, pero era necesario prepararme así para lo que me tocaba hacer más tarde. A medio día trajeron pizza y soda, cortaron el rodaje para almorzar, fue el único momento en que me acerqué al lugar donde estaban filmando, cuando llegué una morocha estaba soltando de su boca una verga mientras un rubio le estaba sacando su verga del ano, me senté cerca de la morocha en la mesita de centro, empezamos a comer mientras el director, cómo siempre, enérgico y algo molesto daba algunas indicaciones, la morocha olía a sudor y semen pero eso era lo de menos, ya estaba acostumbrada a ese olor, mientras se ... ... llevaba el pedazo de pizza a la boca se le cayó un pedazo de tomate sobre el pezón, se lo quite con los dedos y me lo llevé a la boca, pensé en ese momento, “quizá le pusieron la verga sobre esa teta o le echaron el semen encima, bueno al final que importaba, ya me había comido cosas con semen antes en algunas filmaciones” el caso es que la morocha terminó agradeciéndome el gesto y el director dio por terminado el descanso para seguir filmando, en lo que preparaban la escena la morocha se me paró en frente, como estaba desnuda tenía su oloroso coño delante de mí, no paré de mirárselo mientras ella me comentaba algo sobre la doble penetración que le tocaba ejecutar, me pidió que me quedara a ver tras las cámaras pero le dije que debía de prepararme porque filmaba por la tarde. Y es que debía continuar tomando agua y por consiguiente ir seguido a orinar, así me pase la tarde, cuando ya se acercaba la hora de filmar me fui nuevamente a la ducha, lavé bien mis partes íntimas, me eché bastante espuma y enjuague bien, en lo que salía de la ducha ya habían terminado de filmar y la morocha entró al baño, yo estaba totalmente desnuda delante del espejo secando mi pelo, entró apurada y me comentó que le dolía el culo, le dolía tanto que no quería ni sentarse así que abriendo bien las piernas y haciendo que el inodoro quedara entre sus piernas se puso a orinar de parada, yo lo vi desde el espejo. Luego la morocha entró a la ducha y termine de maquillarme en tanto charlábamos, me ...... preguntó sobre que escenas filmaría y yo se lo comenté a grandes rasgos, salió de la ducha y mientras secaba su cuerpo me dijo: No sé cuándo, pero igual me va tocar hacer esas guarradas, bueno suerte nena. Y así diciendo, nos dimos el saludito de putonas, es decir, juntamos nuestras tetas y nos restregamos los pezones, luego ella se salió y yo me retoqué el maquillaje. Justo a tiempo porque en ese momento sonó el timbre y de seguro ya habían traído a la niña para la escena que nos tocaba hacer, salí del baño y seguí tomando agua, esta vez no para ir al sanitario sino para la escena. Me fui directo para el lugar donde se iba a realizar la grabación, estaban terminando de poner las luces. A mí me colocaron delante de una pared falsa y me pusieron unas alas de ángel, que era lo único que iba a llevar puesto, se puso la cámara en frente, el director dio sus indicaciones y cuando ya estaba lista despejaron el lugar o más bien todos tomaron su lugar tras cámaras para empezar, en eso sacaron a la niña de uno de los cuartos, estaba totalmente desnuda, no podría precisar su edad pues no soy buena para eso, lo cierto es que casi me llegaba a la cintura, no tenía ni pizca de pelos entre las piernas y ni siquiera se le habían formado los pechos, bueno eso a mí que me importaba, yo me limitaría a hacer mi trabajo y punto. Colocaron a la niña en frente de mí y comenzó el rodaje, yo estaba como crucificada, es decir, con los brazos extendidos y la niña me miraba fijamente, en eso se ... ... me acercaba y me tomaba de las caderas, apoyando su cabeza en mi pubis y yo bajaba los brazos para abrazarla, con lo que cambiamos a otra posición, o más bien, el camarógrafo y sonidista se movían. Y seguimos, la niña movía la cabeza y se restregaba la cara en mi pubis, empezaba con unos besos y aferrándose más a mis caderas comenzaba a meterme la lengua, a lamerme, me chupaba también y lo hacía bien, la pequeña puta era casi una experta, movía sus pequeñas manos y me tomaba el culo, sabía cómo sujetarme las nalgas y al mismo tiempo como meterse más entre mis piernas para chuparme toda, yo le cedí espacio abriendo las piernas y dejé que metiera toda su cara entre mis piernas, sus lamidas empezaban en mi hueco, su pequeña lengua agitaba mis labios vaginales, se restregaba en mi coño, que zorra era, ya me había separado las nalgas para rozarme entre ellas con una mano, metieron otra cámara por ahí por cierto, pero su boca no paraba, después de darme unos buenos lengüetazos en el orificio y alrededores subía a succionar mi clítoris, sabía cómo sujetarlo entre los labios, esta vez no tuve que esforzarme para soltar unos gemidos y hasta me estremecí cuando soltó mi clítoris después de haberlo chupado bien y me metió una regia lamida desde muy abajo hasta llegar otra vez al cosito. Esto me estaba gustado no lo niego y le puse las manos en los hombros para acariciarle alrededor de las orejas, a esas alturas ya me había recorrido todo el culo con sus pequeñas manos y era dueña de mi ...... coño, me lamía incluso las entrepiernas, seguramente las tenía muy jugosas y quiso darse el gusto, también la sentí lamer muy cerca de mi ano y hacia adelante. Después me pidieron arrodillarme para ofrecerle las tetas, cosa que nos salió muy bien a la primera, yo le serví mis pechos como en bandeja y ella los tomó con su pequeña boca, me succionó ambos pezones y lo hizo tan rico que despuntaron de inmediato, no puedo negar que la excitación me hacía abrir las piernas sacar el coño hacia afuera y también las nalgas metiendo la espalda, además, así podía meterle mejor las tetas en la pequeña boca, como ya estaba al nivel de su pequeño cuerpo y como exigía la escena, metí una mano entre sus piernas y le di una buena masturbada, restregar ese coñito me producía un cosquilleo muy agradable en el mío, sentí como lo disfrutaba por como me tomaba las tetas y se las metía a la boca con mucha intensidad, como si quisiera comerme los pezones. En la siguiente escena tenía que dejarme comer el culo, así que me puse de espaldas, apoyé las manos en la pared falsa y dirigí mi culo hacia la cara de la niña, esa escena se puso muy intensa desde el principio, tanto que el de la pizarra no se aguantó y sacó su verga que ya la tenía bien recta. La pequeña desde el ... ... primer momento me agarró las nalgas con toda confianza y empezó a metérselas en la boca, abría bien la boca y sus chupadas eran como mordidas, abarcaba con su pequeña cuanto podía de mis glúteos, cogía al centro, más abajo, casi al centro y luego se iba por ahí hasta salir de entre mis nalgas, en una de esas, con toda confianza me las separó con ambas manos y metió su boca directo a mi ano, porque no decirlo, fue la mejor comida de ano que me habían dado hasta ahora, todos se emocionaron en ese momento, incluido el cascarrabias del director, el que ya tenía su verga en la mano se la estaba jalando sin descanso y hasta la morocha apareció bien emocionada, que recién en ese momento me di cuenta que se había colado tras la cámara, yo estaba disfrutando de esa pequeña boca haciendo maravillas con mi ano, me emocioné también y quise ahogarla dentro de mis nalgas, de hecho le sujeté por la nuca y la aplasté contra mi ano, pero en ese momento me acorde que era una niña así que la liberé de inmediato, luego continuamos con unas lamidas en mis entrepiernas, unas cuantas lamidas más sobre mi coño por detrás y coronamos con la escena final que era para la que me había estado preparando. Si quieres leer completo éste lujurioso relato, entra a mi perfil y escríbeme.

Autor: gonzo00 Categoría: Fantasías Eróticas

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EL RINCÓN DE LAS FANTASÍAS X.*

2024-02-08


Un caza bellezas, cumple su fantasía. (Relato nuevo). El sueño de un voyeur. . – Entiendo que practicas el ya fomoso upskirt (grabar bajo la falda). Decía Adam a un hombre de 30 años, mismo que por curiosidad fue a preguntarle si podría cumplir con su fantasía. – ¡Listo. Te recomiendo que cuando grabes, procures que las chicas salgan de cuerpo completo, no olvides la cara! ¿No te gustaría hacerlo con una mujer sin cabeza, cierto? Recuerda: Solo graba a las mujeres que más te atraigan o te gusten. También que serán más como si fueran robots. Puesto que no se puede capturar su esencia. – Le estoy muy agradecido y seguiré sus recomendaciones. Dijo Fabián al salir del local de Adam. Estando a la entrada de algún metro muy concurrido. Fabián observaba atentamente con quien en rolarse, luego de grabarla. La primera fue una universitaria cuyo atuendo era similar a las otaku de los animes. Piel blanca, cabello teñido de rosa, delgada y de buen cuerpo. En su trayecto encontró a una mujer de edad media. Con un trasero de llamar la atención, pechos grandes, cara bonita y piel blanca. Con la tercera debía ser muy cuidadoso; pues, Adam le dijo que solo podría estar con tres chicas. En su búsqueda, tuvo muchos prospectos, pero no le convencían. Busco por varios lugares y nada. Sino hasta que ingreso a una tienda departamental. Fue al área de damas, para ver más material como él decía. No fue hasta el área de deportes donde vio a una joven con unos shorts diminutos, playera blanca pegada, cabello largo, tez morena clara, con unas piernas realmente trabajadas por el ejercicio. ¡Esa. Es ella, vas! Se dijo así mismo. Al resto de la tarde, tomo varios energizantes, para darse un buen festín. Caída la noche. Estando en su habitación, inspeccionando que no hubiese interrupciones, sacó su celular y abrió la galería de videos. Por su afición a las colegialas, la primera en salir del video fue la chica otaku. Fabián se coloco a sus pies, subiendo sus manos por las piernas de la chica, besando cada centímetro de estas, también besaba sus redondas nalgas, haciendo aún lado su prenda interior para besar la entrada del ano, hasta llegar a quitarle sus bragas negras, tipo cachetero, que horas antes había grabado. Se abrazo a su pierna derecha, besandola, disfrutando del aroma de su piel, pasando la lengua por sus tobi medias, subiendo una vez más su mano para luego introducir un dedo en su vagina, dandole vueltas y acariciando su clitoris. – ¡Acuéstate! Ordenó. La chica se acostó para que Fabián le abriera al máximo sus piernas y colocar su boca, dando comienzo a su goce. Bajó su falda negra con rayas blancas a la orilla, como intentando tapar su cabeza. Besaba sus muslos, pasando la lengua por sus tobimedias a la rodilla, que al igual que la falda, era negra con franjas blancas al comienzo. Le desabotonó su camisa blanca, alzando su brasier blanco y devorar esos pezones erectos y rosados. La coloco en cuatro para casi comer a besos y mamadas sus redondas nalgas, metiendo la lengua en su cavidad rectal y en su vagina. En esa misma posición la comenzó a taladrar con mucha vehemencia, pidiendole a la otaku que gimiera, pero con la orden que lo hiciera despacio. Volvió a colocarla boca arriba, para seguir con la penetración y seguir chupando sus pechos. – ¡Montame! Le ordenó. Para Fabián era espectacular aquella cabalgata que la otaku le daba, porque sin necesidad de haberla desnudado, fue un morbazo placentero ver su falda cubriendo la ingle y sus senos saliendo de esa camisa desabotonada, con el brasier hacia arriba. ¡Yyyyiiiiiippppp! Casi gritando cuando le llego su orgasmo. Ella limpio los rastos de líquido de ambos con la boca y le ordenó se mantuviera cerca. La siguiente en salir fue la chica de la tienda. Al igual que la otaku, él, hincado, besando, entre mordiendo y lamiendo esas imponentes piernas. Disfrutando de sus duros y cubiertos muslos de suave piel. Le pidió a la morena que se quitase el short y su prenda interior, siendo esta una tanga blanca. Fabián la levantó para olerla, poniendo un pie de la chica en su hombro. Yendo así a su belluda vulva. Poniendose de pie, le saco la playera y ¡Sorpresa! Pues no traía brasier y así que mamó sus senos. Luego fue a contemplar su rostro juvenil y se besaron con ahínco. Chupando su lengua casi con fervor, pues se veía más joven de lo que aparentaba su edad. El momento de la penetración vino, dando la chica pequeños jadeos, sin que aquel hombre lo ordenará. El escurrimiento de la joven era tal que pareciera que realmente estaba teniendo a la chica del video. Luego del orgasmo de ella. Fabián fue a probar su liquido de placer. Volviendo a apoderarse de sus piernas, mordió con extrema fuerza sus muslos, ocasionando que la chica gritara; no de dolor sino, más bien de placer. Aún con sangre en la boca, la volvió a penetrar y besarla, para que ambos compartieran el sabor de su líquido rojo. Al tener un fuerte orgasmo. Fabián descanso dos minutos, teniendo a las dos chicas a la espera. La siguiente participante ya se hayaba en cuatro sobre la cama y el hombre, olía y acariciaba esas portentosas nalgas, por encima del pantalón. Las lamia en el surco que las divide. Al quitarle el mismo, no dudo en incrustar la cara en aquel culo bien abierto, por sus propias manos. Bien ensalivado aquel culo y sin miramientos, Fabián lo perforó de una estocada profunda. La perforación en el recto de la mujer de mediana edad, era como si nuestro amigo la quisiera atravesar. Le dio indicaciones a las dos chicas para que se hicieran lo que les viniese en gana. Mientras él seguía follando a lo bestia aquella cavidad. Al voltearla, notó que se había venido, por lo que fue a su depilada vagina a probar su jugo. Ahora devoraba sus pechos, mordiendolos sin cuidado. Las chicas se besaban apasionadamente, frotando sus cuerpos con mucha lujuria. La mujer con el cuello lleno de chupetones y una ligera mordida de parte de Fabián, fue como se encontró en un orgasmo mutuo con él. Las jóvenes fueron hacia la mujer y también le hacían varias cosas. Chupaban su clitoris, la otaku, le ponía la vulva en la cara y Fabián disfrutaba de la escena. Sentado en una silla, jalo a la chica otaku para que se sentara en su falo y así atravesar su culo. El se aferraba a su espalda, apretando con fuerza sus pechos, tirando de su cabello hasta sustraer un manojo de estos, pero la chica estaba embelesida con el 69 que su compañera hacía con la mujer. Al llenarle las entrañas de leche. Las otras dos, fueron con ella para seguirla besando y limpiarle el resto de líquido que le escurría por los muslos. Recogió las prendas íntimas de las mujeres, colocándola en una bolsa, junto a los cabellos de la chica otaku. Juntó a las tres para poder chuparles la lengua a todas juntas y luego de un momento poner su pedazo de carne para una triple felación. Bañando sus caras, Fabián se dejó caer en la cama. Cuando abrió los ojos al día siguiente, busco su bolsa del recuerdo y ahí estaba. Todo fue real. Gracias RINCÓN DE LAS FANTASÍAS. Decía. Vladimir escritor.

Autor: VLADIMIR ESCRITOR Categoría: Fantasías Eróticas

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EL RINCÓN DE LAS FANTASÍAS IX.»

2024-02-08


Fiesta privada.. – ¡Muchas gracias por su ayuda señor. Fue un placer el haberme animado a venir. Buen día! Decía un sonriente y entusiasmado joven de 20 años. – Hola Andrea. ¿Te gustaría ir a una pequeña fiesta a mi casa mañana en la tarde? Preguntaba en un mensaje de texto. El plan de Chuy era simple. Invitaría a su mejor amiga y a tres chicas, con las cuales no cruzaba palabra alguna. Dos de esas jóvenes son abiertamente pareja. La otra chica tampoco le hablaba a ninguno de los invitados a la fiesta. Las primeras en llegar a la cita fueron las enamoradas Wendy y Ana, quienes pasaron a cambiarse de ropa al cuarto de servicio. Poseedoras de un cuerpo escultural, gracias al ejercicio y a la práctica de la natación. Pechos medianos, cadera ancha. Ana destaca por su bien formado y un poco más grande de trasero. La segunda fue Patricia, que también fue a cambiar su vestuario. También practicaba natación, pero esto era más por hobby. Algo voluptuosa en cuanto a pecho, cadera y trasero mediano. Como siempre de impuntual, Andrea. Quien llevaba puesto unas zapatillas, negras, unas tobi medias negras a la rodilla, falda holgada de color roja, camisa blanca un poco desabotonada para mostrar el nacimiento de sus medianos pechos, sobre esta, un chaleco negro con gris de tela. Su cabello rosa recojido en cola de caballo le hacía más notoria su cara, de piel blanca, labios pequeños y delgada. – ¿Y los demás? Preguntó Andrea, cuando recibió una cuba. De parte de su amigo. – Están en el cuarto de servicio. ¿Te parece increíble que Ana, Wendy y Patricia aceptarán venir? – Estas de broma. ¿Es enserio? – ¡Sí. Ven y mira! Al abrir un poco y discretamente la puerta, se podía ver a Paty sentada en el suelo, Ana la sujetaba de los brazos por la espalda y Wendy, cortaba con unas tijeras el traje de natación de la parte de los pechos y en la vulva. Aquella vagina estaba completamente depilada, sus senos salían por aquel corte y prontamente Wendy, comenzó a masajearle la vulva y a disfrutar de aquellas grandes bolas de carne que tiene por pechos. Ana colocó las manos de la chica bajo sus muslos, para tocarle los senos, en lo que su novia le hacía un oral. Para este momento Patricia ya no oponía tanta resistencia y Andrea, poco a poco se acariciaba bajo la falda. Pasando sus dedos en sus labios inferiores, los cuales ya se hayaban humedecidos. Andrea observaba como Ana recostaba a Paty en su regaso y así besarse apasionadamente. – ¡Ya no aguanto más. Entremos! – ¿Tan pronto quieres participar? – ¡Sí! ¿Tu no? Porque veo que tu amiguito esta firme y listo para la acción. – OK. Tienes razón. ¿Pero me la chupas antes de entrar? – Después. Al término de la respuesta, Andrea se aventuró a colocarse en el trasero de Wendy y darle de mamadas a su semi depilada vulva. Al ingresar Chuy al juego, aparto a Wendy y a Andrea, sacando su armaño colocándolo en la boca de Paty. Ana se acomodo junto a la chica y entre las dos le hacían un oral doble al muchacho. Su amiga le pasó su prenda húmeda para que tuviera más concentración al olerla. Andrea parecía tratar de arrancar los labios inferiores de la otra chica; pues los jalaba con su boca, con algo de frenesí. Chuy. Al ver el culo de su amiga que ya era invadido por la lengua de Ana, decidió ir a perforarlo, pero Paty lo detuvo, pidiendo que estuviera un rato más con ella. La llevó a la orilla de la cama penetrandola con ahínco, en lo que Andrea posaba su culo en la cara de Ana, quienes seguían en el suelo alfombrado. Luego de probar el sabor de esos suculentos pechos, hacía una rusa, tal y como alguna vez lo había fantaseado. Wendy aprovecho para mamar la vulva desocupada de Paty, quien daba pequeños gritos de placer. Andrea y Ana, ya desnudas, se armaron de un 69 lleno de calor. Las chicas con Chuy estaban casi en posición de misionero y él alternaba la penetración de ambas vulvas. Luego Andrea se acerco a su amigo para decirle que estaba lista para coger con él. Chuy dejó a las mujeres en acción, besando con pasión a su amiga, ya que la protagonista principal de su fantasía era precisamente ella. Acostandole en la cama, Chuy no estaba teniendo sólo sexo; más bien le hacía el amor a su gran amiga. El primer orgasmo de Chuy estaba planeado para Andrea. Al quitarse de encima, Ana fue la encargada de limpiarla con la lengua. Wendy era clavada por el culo cuando Chuy la puso en cuatro y Paty los asistió en lubricar a ambos contendientes. Al terminar, las dos chicas devoraban sus grandes pechos y entre las dos masajeaban su vagina. Ahora Ana era follada por el culo, mientras Wendy se encontraba de pie, Andrea y Patricia lamian sus orificios. Tres mujeres, acostadas boca arriba, besándose como podían Chuy penetraba a su amiga, quien estaba en medio. Sus manos dentro de la vagina de las que estaban de lado a lado. En lo que Paty mamaba alguna vulva, en alguna oportunidad. Al quitarse Chuy, las dos de lado de Andrea aprovechando, se fueron encima de ella, para una ponerle la vagina en la cara y la otra darle un oral. Patricia era follada por el amigo, sin restricciones en su esfinter y vulva. Una segunda descarga vino. Pero esta vez en los grandes pechos de Paty. Wendy fue para limpiar y saborear aquel líquido, en lo que Ana hacía un 69 con Andrea. Al sentarse Chuy en la cama, junto a su amiga, la labor de Wendy era mamarlo a él y a la chica. Al ternando su mano y boca en falo y vulva. Ahora Andrea montó a su amigo de un modo casi magistral. Por vez primera Chuy daba pequeños gemidos. Patricia sometía a Ana como lo hizo ella al principio, para que Wendy gozará de su cuerpo. – Te amo Andy. – ¿Que dijisteeee? – Nada. Que que rico cabalgas. Wendy y Patricia estaban haciendo las tijeras, Ana acercaba su vagina a cualquiera de las dos para que la mamaran. Luego del orgasmo entre lazado de los amigos, fueron con las chicas para seguir gozando. Wendy y Patricia seguían en lo suyo. Chuy, estando abajo le daba por el culo a Ana. Andrea le hacía un oral a la chica, en lo que ella misma se masturbaba. Andrea quiso cambiar de posición con Ana, Chuy se negaba, pero ella lo convenció. Que alivio sintió su amigo al ver que le gusto mucho su primer anal. Chuy en posición de misionero tuvo orgasmos encontrados con sus invitadas. Para el gran final, una última descarga de leche en las caras de sus asistentes, quienes con sus labios y lenguas peleaban por darle placer a su anfitrión, que a su vez estaba fascinado. Una vez arreglado el dormitorio de servicio y perfumado. Las invitadas se despidieron de los anfitriones con un último beso cachondo. Chuy regresó a la habitación donde lo esperaba Andrea aún desnuda. – ¿Aún te quedan fuerzas para atenderme? – Si. Gracias a un amigo es que pude aguantar todo esto. La amiga se hinco para darle otra felacion a su amigo. Luego fueron a la cama, abrazados, Andrea dijo: – Escuche lo que me dijiste al hacerme el amor. También estoy enamorada de ti mi amor. Y así ambos se entregaron una vez más a sus pasiones carnales. Chuy daba de suspiros diciendo: «GRACIAS RINCÓN DE LAS FANTASÍAS». Vladimir escritor.

Autor: VLADIMIR ESCRITOR Categoría: Fantasías Eróticas

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EL RINCÓN DE LAS FANTASÍAS VIII

2024-02-08


La primera vez de Liam. . Adam observa entrar al local a un muchacho flaco, piel trigueña, cabello corto, de 1.68 de estatura, con apenas 18 años. – Hola. ¿Puedo ayudarte u ofrecerte algo? Un poco asustadizo, respondió el joven. – Si. Mire… Yo tengo una fantasía… Bueno no… Discúlpeme, no quise molestarle. – No es molestia. Anda, dime. No seas tímido. Puedo hacer que tu fantasía más añorada se cumpla. ¡Ten confianza! Aquel joven sacó su celular, mostrando la foto de una chica diciendo. – Ella es mi fantasía señor. – Se ve linda. Es mayor que tu, si no me equivoco. – ¿Como lo sabe? – Por sus rasgos. – Si. Ella tiene 29 años. Quiero que mi primera vez sea con ella. – Muy bien. Manos a la obra. – Disculpe. No hemos hablado de cuanto será el costo. – No te preocupes. No será mucho. Al salir del establecimiento, Liam contemplaba el collar que aquel hombre le había dado para usarlo cuando viera a la chica en cuestión. Nora. De piel morena, delgada, 1.75 de estatura, cabello largo hasta los hombros, pechos medianos, caderas amplias y un poco nalgona. Con una pequeña fama de zorra, cosa que a Liam le llamaba la atención para que ella fuese su maestra. Al día siguiente. Liam espero a Nora cerca de su casa, dudando si aquel objeto serviría como lo había prometido Adam. Pasaron cinco minutos de nerviosismo, cuando la chica llegó a casa. Cargada con bolsas del supermercado. Volteo a ver al chico para pedirle ayuda. Él, casi al borde del desmayo; pues Nora nunca le hablaba, aún cuando necesitará ayuda. Prontamente se acerco para ayudarla. Ya estando dentro de su casa… – Gracias Liam. Pensé que no llegaría y se me reventarian las bolsas. – Espera. ¿Sabes quien soy? – Si. ¿Porque te sorprendes? – Bueno. Esque por lo regular parece que me ignoras. – No. De hecho desde cuando he querido hablarte. ¿Te parece si me pongo algo cómoda? Mientras. Toma un vaso de refresco o lo que gustes. Que alguien me pellizque, pensaba aquel sorprendido muchacho. Hermosa visión que tenía frente de él. Con una pose sensual, Nora traía puesto un vestido negro, ajustado, sus piernas descubiertas hasta un poco arriba de los muslos y escote pronunciado. Caminó para sentarse junto al muchacho, observandolo, con cierta malicia. Con un dedo acariciaba parte del cuello de Liam, platicaron de algunas cosas. El joven confesó no tener novia y la chica que hace tiempo había dejado a su novio. «Que mal. Eres muy guapa… Bueno… Así te veo» Dijo el nervioso muchacho. – ¿Tu crees que soy bonita? Pregunta la morena, al colocar una mano en la pierna del muchacho y a su vez poniendo la mano de él en la suya. El joven, además de no dar crédito, podía sentir la firmeza y suavidad de la piel de Nora. Así, en aquel sofá, la mujer jalo al joven para darle un abrazo un tanto atrevido; pues aquellos pechos quedaron en la cara del muchacho, quien podía disfrutar de un perfume con aroma a flores frescas. – ¡ Que bonito collar, te hace ver muy bien! Acercándose a Liam para que ambos pudieran sentir el aliento de cada uno. – Te ves tenso. ¡Ven. Con un masaje que te daré quedaras como nuevo! ¡Anda. No seas tímido! Tomándolo de la mano, lo llevo a su recamara, acostandolo, en su cama, cubierta con una colcha rosa y esponjada. Le quito los zapatos, le quito su chamarra de mezclilla negra y su camisa. Lo volteo boca abajo, frotando suavemente su espalda. Pronto el joven sintió unos tímidos besos al rededor de su cuello y parte de su espalda. ¿Te gusta? Decía la bella mujer. Si. Respondió Liam. Colocándolo boca arriba, Nora seguía besando el cuello del chico, pasando sus manos por su pecho. Se inclino, abriendo las piernas, para que Liam viera un triangulo cubierto de bellos y encima una tela blanca. La mujer puso las manos del joven en sus piernas, para que el las acariciara. – Alguien ya está duro. El chico no supo que responder, así que solo sonrió. Ella, le quitaba el pantalón, junto a un bóxer gris, para liberar el miembro del inexperto amigo. El joven casi sufre un ataque de convulsión al sentir la boca de la mujer en su falo. – Desnudame ¿si bebe? Decía la chica. Alzando los brazos, para facilitar que la despojara de su vestido, Liam pudo apreciar por vez primera unos pechos desnudos a unos centímetros de su cara. Nora lo acerco y le mostró como debía succionarlos. – Bien. Ahora te enseñaré a dar placer con la boca. Quitándose una tanga blanca y abierta de piernas, mostró al muchacho una vagina peluda Acostada y aun abierta de piernas, le pidió al chico olerla hasta que se acostumbrara al aroma. – Huele raro. – Sigue oliendo y ahora intenta besar y lamer mi vulva nene. Haciendo caso y al cabo del cierto asco que le dio. Liam chupaba, besaba y lamia aquel órgano femenino con el que tanto soñaba. Su primer oral, era un exito. Pequeños gemidos daba la mujer, cosa que al joven le exitaba en gran manera. Ahora coloco al muchacho encima y con una mano dirigiendo su miembro para penetrarse. El calor era delicioso en aquella parte del joven. Al ritmo que Nora le marcó. Liam ya besaba el cuello de la chica, para en un momento fundirse en un apasionado beso francés. La maestra del joven le mostró la famosa posición del perrito, haciendo que el chico pusiera los ojos en blanco al sentir lo profundo que la penetraba, aparte de tomar con sus dos manos esas nalgas que tanto observaba cuando ella pasaba. Nora le pidió a su conquista que la tomará de los hombros y la empujara hacia él, y que él, a su vez la clavara profundo. – Avisame cuando te vayas a venir amor. – ¡Mmm! Ya casi. Safandose del muchacho, la mujer acerca una silla para sentar al joven. Contemplandolo un momento, beso su boca, bajo a su falo, le soplo un poco y volvió a meterlo a la boca. Abriendole las piernas, colocandolas en ambos extremo de la silla. Nora lamia desde los testiculos del muchacho hasta el glande. Re incorporándose ella pasó su lengua en los labios de Liam, también lo hizo en su cara. Acerco de nueva cuenta sus pezones negros y erectos para que este los mamara. Luego de eso. Nora, se puso de espaldas para ir clavando el trozo del muchacho en su recto. – ¿Por ahí? – Si. ¿No quieres? – Si, si. La mujer tomó las manos del muchacho para que recorriera su cuerpo, estrujando sus pechos y manoseado su vagina. Haciéndoce para atrás, tomaba los dedos del joven para frotarse el clitoris y abrir su vulva de par en par. De un senton, volvió a penetrarse la vagina y seguir con un brincoteo casi de infarto. En tono de alarido, Liam anunciaba su explosión. De un movimiento Nora succionaba aquella gran explosión de líquido que emanaba el muchacho. Volvieron a la cama para ella quedar casi encima del pecho del joven, acariciandolo y con una pierna mover el aun erecto pedazo de carne. Al voltear a verlo ella dice. – Te enseñaré el 69. Es fácil. Tu me chuparas mi cosita que pondré como si me sentara en tu cara y yo encima de ti chupare la tuya. Dicho esto. La mujer coloco su vulva en la cara del muchacho. Este succionaba y lamia como ella le había enseñado, mientras la otra hacía lo mismo. Por suerte Liam encontró con su lengua el punto G de Nora, quien al sentir el orgasmo que se le venía se sentó en la cara del joven, sin que este se opusiera y así tomar por vez primera el íntimo líquido de una mujer. Girandose ella cabalgo al muchacho, besando y lamiendo su cara para probar su propio jugo. Liam no sabía que parte del cuerpo de Nora sentir con sus manos antes del orgasmo. Optó por poner la mano izquierda recorriendo sus pechos y la derecha en sus piernas y nalgas. Finalmente el orgasmo les llegó al mismo tiempo. Ella gemia sobre la cara de Liam, y Liam gemia a la par de la chica. Ella ahogó el gemido del joven metiendo la lengua en su boca, terminando de un modo delicioso. Nora posaba desnuda a petición del joven para así tener un buen recuerdo de lo que había sido su fantasía. Despidiendose de ella Liam le dio un último y apasionado beso, para salir de su casa. La tarde transcurrió normal y a la mañana siguiente Liam pasaba por la casa de la chica. La encontró de frente, pensando que como todo era normal, ella no le hablaría. – Hola bebe ¿como estas, quieres ver una película en mi casa? El joven sorprendido, prontamente respondió con una afirmación. Pensando. Gracias «RINCÓN DE LAS FANTASÍAS». ¡Muchas gracias! Vladimir escritor.

Autor: VLADIMIR ESCRITOR Categoría: Fantasías Eróticas

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EL RINCÓN DE LAS FANTASÍAS VII.*

2024-02-08


Doble fantasía. . – Buenas tardes señor. Quisiera información acerca de los comentarios acerca de las fantasías que están publicadas en su página de Facebook. -Buena tarde. Claro. ¿Como que tipo de fantasía le interesaría cumplir? Decía Adam, al momento de atender a un hombre de 41 años, estatura de 1,70, complexión robusta, piel morena y con un tatuaje en el brazo. – Bueno… La verdad me llama la atención su eslogan de Cumplir «CUALQUIER FANTASÍA». Disculpe el escépticismo. – No hay cuidado. Pues si, cumplimos «CUALQUIER FANTASÍA». Dígame. ¿Cuál es su fantasía? Aquel hombre volteando hacia atrás y haciendo señas. Entró una mujer de cabello castaño, piel blanca, 1.68 de estatura, cuerpo delgado, con buenas curvas, pechos grandes, cadera mediana y cara fina, de 38 años. Saludando al hombre que atendía a su marido. – Bien. Somos un matrimonio que ha sido libertino en cuanto al sexo. Mi esposa y yo tenemos unas fantasías que queremos cumplir, pero es imposible, ¿sabe? – Claro. ¡Se lo que buscan! Les daré precio de una fantasía por ambas. ¿Les apetece? Si es así. Pase de uno por uno y les daré lo que desean. Casi sin dudarlo, Melisa. La esposa del hombre siguió a Adam a su pequeña oficina. Momentos después entró Fermin. Una hora después, ya de camino a casa. – ¿Que fantasía pediste siempre? – El señor Adam me pidió no revelar nada, hasta que tu mismo te dieras cuenta. – Mmm. Lo mismo me dijo. ¿Crees que nos haya tomado el pelo? – No creo. Ya que pidió que le pagarámos luego de cumplir nuestro sueño. Entrada la noche, listos y ansiosos. Fermin y Melisa aguardando pacientemente. Melisa portaba un vestido muy revelador, corto y ajustado color rojo. Fermin vestido tipo rockero. Llegaron a un restaurante y al bajar, Melisa reclamo a su marido que el lugar era su fantasía y no la de ella. – Tranquila. Adam me aseguro que será algo inolvidable. Espera y verás. Al entrar aquel lugar se encontraba sin clientes. Hasta el fondo se observa a una mujer sentada, fumando un cigarrillo, frente a lo que era una pista para table dance. Al verles. Los invito a pasar y tomar asiento, además de traerles unas copas. Fermin no lo podía creer. – Amor. ¡Silvia Saint sera nuestra anfitriona! – Jaja. Lo sabía. Tu actriz porno favorita. ¡Que comience el show! Gritó la actriz que vestía de un smokin gris y sombrero, como en un video que guardaba Fermin. A la pista salieron dos hombres corpulentos, sin camisa. Uno negro y calvo y el otro de piel blanca tipo soldado; quienes comenzaron a bailar y a quitarse la poca ropa que traían. Melisa ya empezaba a tener ansia por estar con ambos. Silvia le pidió a la mujer que subiera al escenario. Aquellos hombres comenzaron el manoseo, a pasar su boca por todo el cuerpo de Melisa, para ir quitando su vestido. Viendo los bailarines que no llevaba ropa interior, le hicieron saber que lo pagaría. El hombre blanco subió una mesa, para que su compañero la empotrara y así lamer su esfinter, como cuan delicioso dulce. El soldado sacó su gran pedazo de carne y lo metió casi de golpe a la esposa de aquel Fermin, que, hipnotizado por ver a su mujer apunto de ser sodomizada. En eso Silvia sentándose junto a él y con delicadeza sacó su miembro para darle de chupadas. El hombre de color decidió que ya era hora de hacer sufrir a la mujer, introduciendole sus casi 25 centímetros de humanidad en el culo de Melisa; haciendo que esta le propinara una mordida al militar, quien soltara un grito de placer y no de dolor. Fermin, se encontraba siendo amamantado por la actriz, cuya mano hurgaba en su húmeda vagina. Sin ánimos de esperar la anfitriona fue devorada por la vagina, dando gemidos, un dedo de quien la deseaba metido en su ano, tratando de simular una penetracion con el pene. Los dos hombre pusieron a Melisa boca arriba, cambiaron de posición para que el calvo clavara a la mujer por la boca y el soldado le mamara la vagina y penetrara con sus 23 centímetros. Sus pechos eran estrujados al mismo tiempo por las manos de los bailarines con vehemencia como ella lo había soñado. Fermin y Silvia realizaban un 69 en el suelo alfombrado, donde al primer orgasmo de la actriz, sentándose completamente en la cara del hombre, orino su cara. Una fantasía secreta que él guardaba. Luego sin limpiarse y sin tapujos beso con fervor a la anfitriona, subiendole en la orilla del escenario y así penetrarla con frenesí. Dos cachetadas, a la actriz. Una en cada lado de su rostro, para luego tomarla del cuello estrangulandola y penetrandola con violencia. Penetrada doble a la esposa de Fermin. Tumbada encima del hombre blanco penetras el culo y el de color la penetraba por la vagina. Era delirante para Melisa. Por fin su fantasía de ser penetrada por dos hombres de distinto color, con vergas grandes se había cumplido. Pero aún había más. Aquellos dos la prepararon para una doble penetración tanto anal como vaginal. Los alaridos de la mujer cubrían el lugar. Su marido observaba el show con sumo morbo y calor. Tanto que olvidó por un instante que estrangulaba a Silvia. Soltandola y casi semi inconsciente, Fermin aprovecha para darle tremenda mordida en ambos pechos a la actriz quien aún seguía como perdida. La vagina de Silvia era succionada con ahínco. Como si quisiera sacarle todo el néctar. Luego. La empotro ahí mismo le quiso romper el culo con sus estocadas. Los dos hombres, pusieron a Melisa sentada en una silla. Obligándole a dar de mamadas hasta que ellos se vaciaron en gran cantidad, en su boca y cuerpo, quedando casi bañada de semen. Con el culo lleno del líquido de Fermin. Silvia fue por unas bebidas energizantes, advirtiendo que aún faltaba más. Melisa parecía exhausta y aún seguía bañada de semen. Por su parte Fermin, trataba de recuperar fuerzas para el próximo evento. Luego de unos minutos. Silvia anuncia el comienzo del segundo acto. En el escenario se presentó nada más y nada menos que la actriz Megan Fox. Con rasgos juveniles, sin perder la sensualidad con la que la hemos visto en el cine. Vestida de colegiala, peinada con sólo dos coletas, bailaba al son de una canción muy sensual. Se dirige hacia donde se hayaba Melisa, realizando un baile erotico. Pronto Fox comienza a besar a la aturdida mujer, pasando su lengua por donde había rasgos de semen. Invitó a Silvia a que se uniese al show y así entre las dos lamian y besaban el cuerpo de la mujer. La estrella porno tomó de la cara a la exhausta mujer, para besarla como nunca. Megan, por su parte le abrió las piernas y hundió su cara en la vulva de Melisa. Fermin comenzó a recuperar su erección, pero prefirió seguir disfrutando la vista. Ahora Megan y Saint disfrutaban de los pezones de la esposa. Una de cada lado. Melisa, de nuevo comenzó a gemir de placer; ya que, ambas manos jugueteaban en su clitoris. Llevando a Fox hacia la mesa donde momentos antes los hombres gozaban de su mujer, Fermin, besaba con vehemencia el cuerpo de la actriz de cine. Silvia, por su parte había logrado re animar a Melisa fundiendose en un lascivo beso. Mamadas de vulva, clitoris y beso negro, era lo que Megan recibía, haciendo que se desvistiera para que su bello cuerpo quedara a merced de su ahora amante. Los gemidos de dos de las féminas que gozaban se escuchaban como canto en el recinto. Una era perforada por el esfinter y la otra gozaba con la lengua de la anfitriona, quien no tardo en encontrar su punto G. Sentando a Megan, aquel hombre penetraba su vagina. Contoneandose ella, Fermin acariciaba sus pechos, los lamia y los estrujaba. Al subir a los hombros de la chica los mordió con fuerza, hasta que sangrara. Él. Bebió de su sangre como si fuera cualquier bebida. Por su parte. Silvia subió una pierna para acercar su vagina y hacer que Melisa le hiciera un oral. Melisa no podía evitar embriagarse con el aroma íntimo de Silvia, pues nunca había estado con una mujer, nunca había pasado de los cachondeos y la imagen de una vulva totalmente rasurada, rosada y muy abierta, era la invitación perfecta para darle placer. Sin más, obedeció a su instinto y la que ahora gemia era Saint. La anfitrióna se tiro al piso, Megan fue a sentarse en su cara. Melisa extasiada se abalanzó sobre su vagina para seguir disfrutando de su néctar. Era turno de Fermin para ser atendido. Tirado en el piso. Megan sentada en su cara y Silvia cabalgando y besándose a la vez con su colega. Levantándose la anfitriona, la actriz aprovecha para concretar el 69 con el hombre. Pidiendo cambio de posición, Fermin toma asiento, Megan se clava el ano y Silvia coloca una correa en el cuello de Melisa, paseandola como si fuese perro al rededor del escenario. La actriz se inclina de tal modo que el esposo, podía observar a su mujer a la orilla del lugar y a la estrella del porno acercarla para besarla y a la vez humillarla con toda clase de palabrería. Pronto. La anfitriona levantaría de las piernas a Melisa para hacer un sesenta y nueve de pie. Fermin ya penetraba la vulva de Fox y al disfrutar de la posición de las mujeres, le vendría una fuerte descarga. Despues de la descarga, Megan fue hacia las mujeres, acostandose con las piernas abiertas, la actriz y la mujer fueron donde ella para entre las dos limpiarle la vagina. Ahora Silvia y Megan frotarian sus vulvas en la posición de tijera. Melisa se encontraba hincada aún lado. Fermin instintivamente fue con las tres mujeres para tener tres bocas en su semi erecto falo. Guerra de lenguas, labios y besos encontrados entre la carne del afortunado hombre. Llegaron los gemidos de ambas actrices, señal de la culminación de aquello. Fermin se ofreció para limpiar las dos vulvas con la lengua. Al levantarse. Megan besó apasionadamente a Fermin y dándole una nalgada se retiro para camerinos. Silvia limpiaba los cuerpos de aquel matrimonio con toallas húmedas, untando con delicadeza una crema en el lastimado ano de Melisa. Al día siguiente, tanto Fermin como Melisa habían pensado que aquello había sido un sueño. Pero, al moverse, ella noto que lo lastimada que estaba era real y al voltear al buro observó la pomada que Silvia le había dado. – ¿Lo repetimos de nuevo? Decía su marido al otro lado de la cama. – Yo ya tuve suficiente amor. ¡Ven! Durmamos otro rato. Soltando la frase gracias «RINCÓN DE LAS FANTASÍAS». Vladimir escritor.

Autor: VLADIMIR ESCRITOR Categoría: Fantasías Eróticas

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El Vigilante de la Privada 7

2024-02-08


Matt sigue cazando a las nenas de la privada, pero ahora con Carmela de su lado las cosas cambiaran para siempre…. Advertencia: este relato es completamente Ficticio, no tiene nada de real y solo esta para entretener con una buena de dosis de morbo a todos los lectores que gusten… 7 Matt no lo podía creer, pero ahora estaba cogiendo con Carmela, habían pasado unas horas desde que finalmente sometió a las gemelas, sabiendo que ellas eran solo suyas, aun recordaba el aroma de sus sexos, o como gemían de manera deliciosa al ritmo del vaivén, sus uñas seguían marcadas en sus cuerpo, ahora ambas putas ya no podrían ser libres, las cogería a su entero gusto cuando quisiera, y le entregarían tanto sus vulvas como sus tetas para su disfrute, pues estaban en deuda, las tenia de cierta forma protegidas, era una especie de trato, uno del que no podían zafarse, si pensaba en las cosas que harían, si estaban tan ricas, realmente pensaba en como divertirse con ambas, de seguro varios idiotas en la calle no podían evitar una erección, su padre también se ponía tieso al ver a sus propias hijas, pero eso estaba de mas. Al volver al pequeño cuarto de la privada, pudo notar que tenía visitas, quedando nervioso cuando notó que su chica vio todo lo que hacía con Tatiana y Samantha, encontró el papel de la contraseña que escondió y miró todo a tiempo real, pero al verla casi desnuda, con una lencería deliciosa, no pudo resistirse, sabiéndola tan fogosa, pues era de esas chicas calientes de mente morbosa que buscaba el placer igual que él, decidió cogérsela antes que le dijera algo, que pensara mejor la situación, a fin de cuentas si lo iba a acusar, que tanto más era una violación extra, detalle que adoró Carmela mientras le despertaba con la punta de la verga dentro, haciéndole sentir una exquisita oleada de placer dentro de sus carnosas formas, pues quería eso, ser penetrada por su macho de manera ruda, tan intensa que le hiciera perderse en el placer, que no estaba satisfecha con el espectáculo visual, y fue notando Matt con gusto el tremendo nivel de golfa que era su hembra, si parecía que lejos de enfadarse le estaba calentando como horno, emocionándose tanto como para planear tener a esas 3 juntas en la cama, o incluso que le ayudara para tener a las niñas que le faltaban. Sin demora le estuvo comiendo las tetas, mientras sus caderas no dejaban de taladrar su vulva deliciosa, sin que sus cuerpos dejaran de sentirse entre ellos en un movimiento constante que despertaba la lujuria, era un completo ardid de pasión, las cámaras dejaban ver toda clase de obscenidades dentro de las casas, pues a esas horas muchos hacían de lo mismo, aunque no disfrutaban tanto como Matt y Carmela, quienes veían como estaban unidos por una verga además de una idea viciosa que entre ellos se daba, sintiendo en cada vaivén crecer su pasión carnal, que los hacía delirar de calor, así terminaban enviciados uno de otros, pues realmente, sin palabras se entendía todo, ella deseaba ser parte de aquellas cosas, diciéndole con su vulva jugosa que entendía sus planes, lo que era más le interesaba se parte de estos, y jugar con aquellas putitas tanto como él, verlas empaladas, o incluso ayudarle, mensaje que quedaba en claro mientras los pechos de esta quedaban en su boca dejándose lamer tanto como podía, era una locura pero le encantaba a Matt. Entonces Carmen, quieres ayudarme con esto, ya entendiste lo que pasa – decía con esfuerzos porque no dejaba de coger la vulva jugosa de su mujer, mientras lo decía. Mm, sabes que me gustas, mm, hacer cosas así, mm, pero eso es tan caliente, ah, no me resisto, mm, eres un puto mayor, ah, me encanta – alcanzó a responder la muchacha mientras sentía como se acercaba su orgasmo. Era lo que deseaba escuchar, pues su novia era tan golfa como él, aparte le servía para mantener una imagen de buen tipo, pues quien lo creería capaz de cazar nenas ahí, si tenía semejante novia, una sexi chica de cuerpo de tentación, pechos gordos, cintura breve, caderas de infarto y concha húmeda que olía a deseo, era una locura total, una tan seductora, que pudo notarlo, entre sus vecinos ninguno se resistió en verla con ganas de hacer lo que ahora este le hacía, clavarle la verga hasta el fondo con tal deseo que acabó por llenarle la vulva de una estocada, dejándole sus entrañas llenas de leche caliente, que ella recibía en un gemido sonoro que seguro se escuchó afuera, todo mientras la sometía por sus grandes tetas, era tan delicioso sentir ese cuerpo caliente, pues este pareció succionar su verga como si fueran los labios de una experta mamadora. Después de tan tremenda cogida, en que ambos terminarían recostados, muy pegados mezclando sus olores, sintiéndose de manera tan intima, durmieron un poco más apenas viendo como los vecinos del 06A salían a correr alrededor de la privada, era una pareja deportista, pero también exhibicionista, pues lo hacían desnudos, y como era antes de la 5 de la mañana, estaban seguros que nadie les vería, o eso creían, incluso se llegaron a manosear entre ellos en la helada alberca, más no importaba, estaban tan calientes que ignoraban los riesgos. Todos aquí son unos putos, más pervertidos que yo, cariño, siento que me gustaría vivir contigo – dijo Carmela dejándose abrazar con fuerza. Ah, eres una ramera de primera, pero bien que me tienes caliente, me encantas – dijo Matt tomándola para restregar su cuerpo erótico contra el mismo. Y te gusta no, porque te vi, cogiste muy rico con esas gemelas, tengo ganas de estar con ellas, que te parece, las 3 juntas – aseguró la chica con lujuria en su boca. Mm, y eso se puede arreglar, mierda, no pensé que mi mujer fuera tan golfa como yo, porque no te voy a dejar después de esto, voy a hacerte gemir de tal forma que no puedas caminar por una semana – dijo mientras su mano alcanzaba su vulva que seguía jugosa. Y yo no podría perderte, creo que contigo podría cumplir cada fantasía, pues dime, las nenas, son prohibidas o también las quieres empalar – cuestionó la muchacha dejando ver una chispa de lujuria en su mirada. Depende, quieres comerle la concha a alguna o te da asco – ahora él indagaba. Mm, pues tengo ganas de verte coger a una, y hacer que me coma la vulva al mismo tiempo – aseguró Carmela con una voz viciosa. Eso era lo que necesitaba escuchar, realmente la mujer entre sus brazos era la indicada, una golfa deseosa de sexo, ansiosa por hacer toda clase de locuras, capaz de fantasear con lo prohibido, no podría resistirse, aparte su cuerpo parecía atraer sus manos con una fuerza magnética, quería sentirla tan profundo como pudiera, hacerla suya de todas las formas posibles, en verdad era una locura, pero le encantaba, y saber que con ella podría cumplir sus planes, era una delicia, era como si el universo quisiera que hiciera todas esas perversiones soñadas, esto mientras disfrutaba del sexo duro, una penetración intensiva, llegando a un delicioso orgasmo compartido, que le llenaba su interior de una oleada de placer mutua, aunque sería interrumpida, pues como si esto no fuera suficiente, al poco rato escucharía a una de las vecinas tocar la puerta, lo cual obligaría a ambos a responder, mientras se vestían veloces, saliendo en su momento para ver a una de las señoras algo apenada, pero con una prisa y necesidad en cara que no se aguantaba. Perdón joven, sé que no es lo optimo, de hecho si no fuera una emergencia evitaría esto, sigo sintiéndome algo, ah, no importa, dígame, le molestaría cuidar un poco a mi pequeña Jessy, sólo irla a revisar porque está enferma, le dio gripa, necesito que descanse, no puedo dejarla sola, pero su hermano se metió en problemas y debo rescatarlo de él mismo, podría irla a ver – dijo la señora con temor, era obvio que no terminaba de confiar en él. Bueno, tengo que vigilar, sabe, no creo que sea problema – decía algo inquieto Matt. Matty, mejor yo voy, antes cuidaba niños, era niñera en una guardería, la de la Flor del Sur, no sé si la conozca señito, puedo cuidarla, así te agradezco que me dejaras quedarme, ayer me salvaste – intervino Carmela amistosa saliendo y calmando los nervios de la señora. Oh, estaba con su novia, perdón por interrumpir, pero si me vendría bien, de hecho si puede la comida esta en el microondas, luego ayúdela a bañarse, es que la fiebre la tiene toda sudada y su medicina mareada, se las encargo – dijo aliviada la señora. En verdad Matt estaba contento, quedó bien con la señora, y no tenía que hacer nada, por el contrario, su novia iba a hacer todo el trabajo para que él disfrutara después, era como un sueño hecho realidad, y quería ver a donde llegaba su amorcito, pero debía seguir con su trabajo, así Carmela iba con la vecina para arreglarse con la niña, aunque ni recordaba el nombre de esa hurraca, le caía mal, pues era de esas señoras modernas, que se veían como para estos tiempos, en pocas palabras una puta que finge dignidad, y por suerte no era vieja, al menos la calculaba en sus 30s, pero quizás debía tener menos. Tenía buenas curvas, la sabía soltera, y cuando la cámara la filmaba dentro de su casa, solía vestir de manera provocativa, le vio un par de conjuntos de lencería negros con transparencias que podrían matar a un puritano, también se enteró que hablaba mucho por teléfono, lo que le hizo entender una cosa, era una trepadora social que se metía con el adinerado que tuviera enfrente, si quizás por ello tenía a su hija en la mira de muchos llevándola a modelar, pues así descubrió que varios catálogos donde salía era en calzoncitos, enseñando mucha de su piel, eh imaginaba que el camarógrafo querría cogérsela, quitarle las prendas de algodón para ensartarle la verga como si fuera un animal salvaje. Dejó que el tiempo pasara, y para su desgracia llegaría el jefe, preguntando por Carmela, se notaba que el imbécil le gustaba, algo tramaba, molestando un poco al “novio oficial” diciendo que querría contratarla, según él para que hiciera trabajos dentro de la privada, aunque no le gustó saber que lo estaba haciendo ya, y Matt nada tonto se imaginaba lo que este quería hacer, tenerla de puta privada en su oficina, pagarle por sexo, mantener todo en secreto, mientras el quedaba como un cornudo, pero la petición de la vecina arruinaba sus planes, pues dadas las circunstancias, no podía hacer mucho para acapararla, y seguro la tipa correría la voz, así que el vigilante le diría que después irían a verle para ponerse de acuerdo, cosa que con una sonrisa forzada aceptó el dueño, mientras se iba caminando con una visible erección en sus pantalones, que no le dejó caminar, lo cual enojó un poco al joven, quien no le gustaba compartir novias, a menos que fuera en una orgia y con alguien de confianza, como podría ser Boby. Mientras eso pasaba el dejó que otros carros salieran, entre ellos iba el de la señora loca, madre de Erick y Bella (aunque la nena no iba, sólo el chico), esta se tomaría un momento antes para pedirle que fuera a revisar algo en la casa, lo cual aceptó con gusto, así que justificaría su ausencia en caso de preguntas, la señora estaría fuera por: Tengo que ausentarme, este chamaco le dio algo y no sé qué hacer, espero que no me retrases mucho – dijo la mujer con desespero, pues tenía otros planes pero su hijo estaba enfermo, se notaba más pálido de lo normal. Al oír eso, no pudo resistirse, revisó en internet y se dio cuenta que iban a estrenar un libro o algo, por lo cual su hijo estaría en medio de su club de locas, al menos tendría 3 o 6 horas sola a Bella, pues su padre por lo que tenía entendido salió a trabajar temprano, pero conociéndolo un poco mejor, solo era escusa para estar lejos de la casa, fuera de las garras de la loca de su esposa, lo cual no le sorprendía nada, con respecto a Erick antes de irse a verse con la nena, decidió revisar un poco a los críos de la ultima casa “Psico y Natas”, quienes estaban afuera en el pórtico, un tanto inquietos, pues se suponía que esperaban a Erick, pero este no llegaba. ¿Qué paso ustedes 2? Esperan algo o a alguien – dijo Matt llegando frente a ellos. A usted que le importa – dijo con desespero el chico Simon. Lárguese imbécil – agregó la chica gótica. No creo que pueda venir, saben, está enfermo, ¿Qué le pegaste? Tu, intento de vago sin remedio – dijo más astuto el guardia. Ah, no sé de qué estás hablado – dijo sorprendido el chico. Lárguese, idiota – agregó Nati inquieta. No se hagan, saben que a mí no me engañan, ¿Qué le hicieron? Porque ahora está de camino al hospital, muy enfermo, igual y descubren lo que le paso, eso no les va a salir barato – dijo con toda malicia Matt tratando de asustarlos. A lo cual el chico se levantó molesto, obviamente huía del problema, pero al contrario de este, Naty se quedaba nerviosa, viendo como el guardia se le acercó, y le mostraba el otro video guardado de cómo cogían entre ellos 3, helando la sangre de esta al verse descubierta, incluso siendo grabada de una forma peor a la anterior, porque se veía perfectamente como estaban cogiendo, sus caras y todo, como era penetrada por Erick, y su hermano controlaba todo, incluso se escuchaba lo que decían, se sintió atrapada, sin embargo Matt haría un gesto de silencio lo cual agradecería la chica, momento antes que llegara corriendo Simon, porque en mal momento quiso patear a buster, pero este se molestó, casi lo muerde, al menos le jaló el pantalón, pero pronto dejaría huir al intento de maleante, y Matt se retiraría mientras que Naty se quedaba helada, sin saber que debería hacer. Por su parte el vigilante siguió su camino, y llegó a la residencia de cierta lolita, para mantener los juegos que tenía con ella, aunque no había pasado mucho, solo miradas, una que otra sonrisa, se notaba como cambio su actitud, era más femenina frente a él, en cuanto tocó, aprovechando la flojera general del día, este entró dejando a la lolita inquieta. Bien, ¿Cómo estás? Bella, vine a verte o quieres que me vaya – dijo el joven viéndola mejor, pues estaba muy linda con un camisón de cuerpo completo, usaba unas pantuflas, aunque al pasar por una ventana se notaba su cuerpo por completo. Ah, mi mamá no está, salió a una de sus cosas – decía inquieta la niña. Pero el vigilante ya lo sabía, se daba cuenta que estaba muy nerviosa, así que la tomo para sentarla en su regazo, donde empezaría a besarla un poco, lo cual sonrojo a la niña, pues no esperaba eso, en especial cuando las manos del hombre acariciaran ese pequeño cuerpo con tanto afán, pues quería verla disfrutar del momento, tanto como él pretendía hacerlo, pues pese a su edad, Bella poseía un encanto delicioso, así que iba calentándola de tal manera que esta se perdía en sus primeros gemidos, mientras iba de sus piernas, muslos, nalgas, y jugaba con sus tetillas logrando que hiciera unos gestos bastante deliciosos. Así me gusta, que mis putitas disfruten, no sería un buen macho si no les hago gozar – decía con gusto Matt mientras miraba como cerraba los ojos la nena, así sentía sus dedos húmedos. No diga eso, no soy una puta – decía Bella algo inquieta. Ah, pero tú lo eres, o ya olvidaste que fue lo que decías en esa llamada – agregó mientras penetraba su culito con su pulgar, logrando un quejido. No me haga eso, es muy penoso – decía Bella pero contrario a todo, prácticamente abría sus piernas para dejarse manejar mejor, permitiendo que su camisón sea levantado para mostrar sus bragas por completo, mientras se perdía en el toque masculino, gimiendo como una hembra. A mí no me engañas, no te hagas la santa, eres una putita, o quieres que te recuerde lo que decías a tu amiguita, porque en serio, con esa boquita más que besar a tu mama deberías tragarte mi verga – se burló el joven mientras aprovechaba para sacarse el miembro que rosaría sus muslos. Que me gustaría tragarme tu verga mientras me comes la concha, quiero que me la metas toda, frente a mi madre loca, diciendo alguna tontería de su libro – apenas dijo un poco la nena cuidando de no sonar tan grosera. Eso le encendió mucho al vigilante, y para sorpresa de este la niña se acomodaría para comenzar a chupársela, no era un miembro tan grande, pero en la boquita de la nena se veía enorme, luciendo como toda una putita, aparte que esta no dejaba de verlo con un gesto vicioso, era difícil de creerlo, pero se notaba como disfrutaba del sabor, todo indicaba que era de esas crías nacidas para el sexo, pero no se quedó así, el juego bucal fue solo momentáneo. Parecía desearlo Bella con un gusto morboso pero secreto, pues contrario a sus palabras se fue a sacar su camisón, para quedar completamente desnuda, a no ser por unos calcetines que apenas cubrían sus pies, por debajo de los talones, dejando a la vista sus esbeltas piernas, con eso en vista Matt se preparó empezando rozar su verga en tan pequeño hueco, que esperaba la entrada de su macho, dejando ver como la hembra gemía de manera sumisa, lo cual no tardaría, de una sola estocada, tras varias caricias sexuales, esta se vería invadida, dejando escapar un fuerte gemido que apenas sería detenido por un beso, pues está realmente fue abierta por el vigilante. Uff, chiquita, si vieras como me aprietas, entra como guante, muy justo, pero así me gusta preciosa, veras como la vamos a pasar bien, pequeña putita – decía Matt mientras comenzaba a embestirla suavemente, usando su peso para entrar en ella. La nena se quejaba poco, mas no dijo nada, el sexo que sentía era delicioso, como era la segunda vez podía gozar con cada estocada despertando el mejor de los placeres, pues la vez anterior solo fue una sensación agridulce, el dolor se mezclaba con el placer, pese a su corta edad era lo mejor, además ya no tenía que envidiarle nada a su amiga, quien seguía diciendo cosas, su otras compañeras por lo mismo se trataban de poner a la par, y un par dijeron como que un primo se las llevó a la cama, o fue un tío, aunque una de nombre Fabiola mencionó que se había acostado con el profe, quien se sabía un pervertido, lo cual no era tan difícil pero eso ya no importaba, oficialmente era la putita del vigilante, quien en comparación con otros, era mucho más sensual, un hombre tan rudo, y varonil, más sexy que tantos, lo que le gustaba pensar. Te gusta que te follen verdad Bella – decía con ánimo Matt viendo a la chiquilla gemir. Si, mmm, me gusta, mm, me gusta mucho, ah – dijo la nena mientras era penetrada con cuidado. Siguió envistiéndola al verla tan entregada, sintiendo como se abrían los pliegues de su cuerpo, siendo una sensación indescriptible, tan adictiva que no sabía cómo resistirse, pues el calor era tan fuerte, su aroma de niña mujer embriagador, incluso sus piernitas se aferraban a este de manera deliciosa, haciendo que Matt se sintiera enviciado por esa hembrita a su lado, quien se movía al ritmo de sus caderas, esperando entre embestidas comenzar a hacerla llegar a su orgasmo, lo cual no tardó, siendo tan inexperta, pudo de un delicioso orgasmo, una sacudida en su ser, era como si le acariciaba la verga con una maestría inesperada, logrando que su cuerpo se emocionara por ese contacto, en verdad Bella era una cajita de sorpresas, aparte que su vocecilla invitaba a seguir haciéndola gemir, y su fragancia era bastante deliciosa, incitándolo a resistir. Te gusto ¿verdad? Eres una putita excelente – dijo Matt acariciando su cuerpito. Sí, me encanta, se siente tan bien, soy tu putita, ahhh – acertó a decir Bella Tras aquel orgasmo, la nena se quedaba algo cansada, no sintió nada como aquello, respiraba de forma copiosa, su mirada estaba perdida, su gesto era una delicia, deseando continuar con tan buena ración de sexo, lo cual fue concedido de inmediato, pues todavía no se corría el vigilante, mucho ayudaba que antes hubiera estado con Carmela, así que por un acto malicioso, se levantó de la cama con todo y la chiquilla, pero se fue cerca de la ventana, apenas cubierta por una suave cortina de seda, ahí la cargó para ensartarla de una sola vez, lo cual era sorpresivo. La acomodó de tal forma que sus piernas quedaran totalmente abiertas, dejando a la vista su coñito penetrado por aquel enorme miembro, mientras que sus tetitas eran alcanzadas por las manos de Matt, quien empezaría a exhibirla de manera inesperada, logrando que esta se avergonzara ante aquel acto, pues prácticamente si alguien se fijara en su ventana, ella sería fácilmente vista, por lo cual quedaba expuesta, era una sensación de peligro bastante fuerte pero repentinamente. Mira, chiquita, como me gustaría gritar al mundo que eres mía, así que haré esto para que se te quede grabado – dijo mientras comenzaba a penetrarla de manera intensa sometiéndola con sus embestidas, logrando causar un impacto en ella. Mm, todos nos verán, mm, espera papito, mm, no así, mm – decía Bella, pero tras las palabras del joven algo cambiaba, se notaba en sus palabras. Para la niña aquello era inesperado, cualquiera podría verla en esa situación, siendo cogida por el vigilante, convertida en una puta, la verga le entraba con toda facilidad mientras su vulva escurría hasta salpicar el suelo o sus peluches cercanos, sin embargo Bella estaba atrapada en el éxtasis, eso aunado a esas palabras era algo que sacudió su mente, pues era como si dijera que ella era de él, una idea que le cautivo, haciéndola perderse en ese movimiento de cadera, sintiendo mejor como era penetrada, tratando de aferrarse mejor a este, pues sentía una extraña emoción difícil de resistir en cada vaivén que nublaba su juicio, quedando con sólo algo en mente, ella pertenecía a Matt, haciendo que ahora Bella fuera su amante por idea propia, este al verla así de entregada, apegándose a su cuerpo con todas sus fuerzas, se calentaría para comenzar a correrse, llenándole la vulva con su leche, lo cual era justo lo que deseaba, todo mientras la niña al sentir aquello tuvo un orgasmos mudo, que solo se sentiría a través del flujo corriendo de sus jugos en la verga del joven, quien vería a la cría contenta, perdida en el placer, entregada a sus deseos, lo cual le era lo que deseaba, la escuchaba respirar agitada, deseosa de su hombre, quien la tomaba mejor para besarla en sus labios, y al darse cuenta de ello, la chiquilla se dejaba hacer, había disfrutado de ese gusto, no podía resistirse a nada de lo que Matt quisiera, era tan grande su deseo por tal hombre que cualquier cosa que hiciera lo hallaría irresistible, se iba convirtiendo en su esclava sexual. Luego nos vemos chiquita, y por cierto, cuidado con quien cuentas esto, no seas tan bocona como tus amigas, luego se meterán en problemas – decía el vigilante a la chica, quien terminaría en la cama casi desnuda, pero aceptando sus palabras como una orden. Luego de ello saldría de la habitación, de la residencia, todo estaba tranquilo afuera, tan silencioso como se podía, parecía que durante la faena sexual con su pequeña putita había pasado todo el escándalo matutino, y podían seguir con sus vidas normales, o eso creyó cuando vio a una nena revisar por donde estaba su caseta, algo que le sorprendió, pues no esperaba a nadie, pero con gusto veía que se trataba de una de las tantas lolitas que deseaba hacer suyas, pues se trataba de Valeria, con quien no trataba mucho desde que llegó, pero le gustaba, algo en esa niña era sumamente atractivo, era un poquito alta, de cuerpo esbelto, pero su rostro era muy infantil y su culito bastante lindo, aunque no desarrollaba sus tetas, lo cual era extrañamente atractivo, ya quería ver como gemiría cuando la estuviera penetrando, por eso se le acercó saludándole cuando sabía que no podía huir, cosa que no ocurrió, pues justamente le estaba buscando, lo que le sorprendió, quizás sus padres le necesitaba como otras veces, y era el caso, querían que hiciera un par de cosas en la casa, en especial porque Buster estaba en el jardín haciendo un holló, lo cual significaba algo sencillo. Ah, con que le gusta cazar topos a Buster, con razón a mamá le iba mal con sus flores – decía la niña mientras iban a la residencia 29A. Si, no te preocupes, es sólo un mal habito de mi perro, aunque es un k-9 yo lo adiestré desde cachorro, así que me obedece mejor que a nadie, ahora vamos para cambiar también las alarmas de incendio – decía mientras caminaban, y no podía evitarlo Matt, miraba el culito de la niña que hacia una deliciosa curva en sus pantaloncitos ajustados, una prenda sencilla, pero en su cuerpo tenía un aspecto seductor. Por suerte al llegar se vería como el perro había hecho su trabajo matando un par de topos, la señora al notarlo estaba contenta, pensó que estaba destruyendo nada más, mientras que su marido se calmaba, el perro guardián resultó mejor de lo esperado, aunque no le terminaba de agradar al hombre, quien parecía algo violento, sin embargo todo se solucionaba y podían seguir adelante, pues los hermanos mayores de Valeria tenían cosas que hacer, uno estaba en un curso especial, por bruto reprobó, mientras que su hermana mayor debía ir a algún evento, y la chica también era bonita, pero tenía un gesto detestable, como si siempre oliera algo asqueroso. ambos salieron siendo llevados por su padre, se les había hecho tarde porque tenían miedo del animal, sin embargo mientras eso pasaba, Matt comenzaría a hacer arreglos, dejándolo casi sólo, la señora se quedaba ahí, haciendo sus cosas, aunque parecía que estaba vigilando que el guardia no fuera a robar algo, además que no dejaba de preguntarle por todo, era molesto, pues incluso se metía con asuntos personales, era bastante metiche, aunque pronto se daría cuenta de un fetiche de esa tipa, uno bastante interesante. Mm, entonces llevan poco saliendo ustedes 2, pensé que eran novios de tiempo – decía la mujer un tanto inquieta por la relación con Carmela. Sí, nos acaban de presentar un amigo, como un borracho no dejaba de acosarla pensó en hacer eso para que no fuera a terminar mal, y a buen momento porque le tuve que defender – le mentía un poco Matt a la señora para quedar bien. Mm, pues suena bien pero como que no me convence – decía arrogante la mujer. Pues usted dirá eso señito, pero yo voy serio tras de ella, quizás luego les dé una sorpresa, o no sé que crea usted, pienso que es la indicada – agregó aunque eso era cierto, pues Carmela le gustaba mucho, nunca había conocido a una pervertida tan sexy. No lo diría abiertamente el guardia, pero la voz, las formas, esa actitud demasiado pervertida, sus juegos de placer eran una locura, no dejaban de excitarlo, todo en esa mujer despertaba un morbo terrible que no se podía calmar con nada, era demasiado afín uno con otro, y para Matt saber que en ese momento podría estar sobando a la linda Jessy en su cuarto, haciéndole lo que el luego iba a hacerle a ella, ja, parecían ser algo tan estimulante que su verga se ponía dura ahí mismo. pensar en todo eso provocó que se le hiciera una carpa en su pantalón, liberando una situación nueva justo en ese lugar, bajo la vista de quienes estaban cerca, eso era algo demasiado erótico, y lo descubrieron, Valeria se le quedaba viendo en la entrepierna, sus ojos se abrían como platos para ver aquello, pero en ese momento Matt solo podía pensar que la muy puta de su mujer sabía que le estarían grabando, pero lejos de asustarse, saltando para acusarlo de pervertido, se uniría a su causa seduciendo a las nenas, era algo inesperado, pero tan caliente, sin duda debía aprovechar; Carmela era una joyita, no encontraría a otra mujer con ese gusto tan sexual en otra parte, una que aparte quisiera llenarle de su leche hasta hacerla perderse en un clímax feroz, así que quedarse con ella parecía una prioridad, estaba en eso cuando notó algo, la madre de Valeria no estaba, un mensaje le hizo salir a hacer una llamada, así que se hallaba solo con la nena que le miraba inquieta su entrepierna, por lo cual este querría aprovechar, más no intentaría nada bruto, sólo le dijo muy amistoso. Dime, tienes un detector en tu cuarto – fingía demencia porque sabía que no tenía ninguno, a ella la filma en el baño lo cual era excitante. No, mi mami dice que no hace falta, porque no es como si fuera a fumar o parecido, aunque mi hermano si lo hace, a escondidas, pero yo no tengo esas cosas ni nada – señaló la niña siendo clara, aunque el guardia notaba que estaba roja. Mm, tiene razón, pero algunos de estos siguen buenos, sólo decía para no desecharlos, podrías tener uno dentro – sólo lo dijo como si fuera una idea, lo cual le gustó y dijo. Si porfa, porque una vez mi hermano se puso a fumar en mi cuarto y me lo apestó, luego me dijeron cosas a mí, de que había quemado algo, así ya no podrá hacerlo – señaló la niña, mas lista, ayudándole a sus planes, lo cual le gustó mucho. Sin demora se acomodó para ir a instalarlo, mientras la niña iba con la madre a avisarle, lo cual le dejó revisar mejor y acomodar la cámara donde pudiera grabar a la nena, siendo de preferencia la cama, pues a su edad, creía que podría empezar a hacer cosas, y lo mejor sería justo donde estuviera más cómoda, no demoró mucho, la señora por suerte ni se preocupo, y Valeria llegaría a darle noticia que sí, viendo con gusto que tenía ya el aparato listo, aunque para ese momento ya estaba acabando, queriendo marcharse cuando ella le haría una pregunta: Por cierto guardia Matt ¿Por qué tiene eso así? En su pantalón – dijo la niña sonrojada. Ah, es porque estaba recordando a mi novia, esta guapísima, la quiero mucho, los hombres nos ponemos así cuando estamos con las mujeres que queremos, o nos gustan – dijo calmado el vigilante viendo que seguía tieso, aunque ahora era por ver el cuarto de la nena y fantasear. Oh, con que es por eso, papá se enojó porque le pregunté una vez – confesó Valeria. Ha, a los papis les pasa eso, en especial cuando tienen niñas tan bonitas, no quieren darles malas ideas, luego se van con cualquier bobo, tu papi como yo sabemos que una niña tan linda como tu debe ser tratada con cariño – agregó Matt sabiendo que toda mujer gusta de los halagos, y la nena se le quedaba viendo inquieta. Fue justo como deseaba, a Valeria nunca le dijeron cosa parecida, él fue el primero, era demasiado inocente por culpa de sus padres, así que ahora podía aprovechar, pero no debía ser imprudente, lo sabía, las nenas tienen que ser convencidas de este juego, de lo contrario todo se echa a perder, acabó los arreglos como debía, apenas haciendo algún juego con Valeria, diciéndole algún halago, siendo un tanto coqueto, nada vulgar, solo bromas ligeras cargadas de erotismo que sonrojaban a la niña, luego que acabó se retiró tranquilo, y en un descuido vería un calzoncito blanco, lo cual le hizo calentarse más, era una excelente imagen. No podía creer su suerte ese día era excelente, se estaba acercando a un par de nenas, Valeria ya estaba con la tentación de una verga, se notaba porque le miraba ansiosa, mientras que su linda Carmela estaría haciendo mucho con Jessy, una preciosa nena que sería también suya, pero como si eso no fuera poco, en ese momento le saludaba Janet, la nena hermosa que más quería poseer, aunque era con la que más cuidado debía tener, pues era pequeña, por ello mismo cogerla sería lo mejor, y para su sorpresa al saludarla contento vería que estaba desnuda, dejando a la vista su vulvita, sus tetillas libres, igual cada centímetro de su piel, y ella sonriente como si le invitara a violarla, se sorprendió un poco, pero justo en ese momento llegaba el padre, la iba a bañar, pero antes le cubría con la toalla, pidiendo disculpas, como si hicieran falta, estaba contento con la imagen que le dio la linda nena, quería disfrutarla así, aunque pasarían 2 cosas, vería al papá tieso, pero no por su hija, pues llegaba a su lado Carmela, acomodándose la ropa, aunque era probable que desde arriba se le viera más, dándose cuenta que al pobre diablo le gustaba, pues apenas dirían algo, más nada importante. Algo que reportar cariño – decía malicioso Matt tomándola de la cintura. Mm, muchas cosas, pero mejor veámoslas, hice todo bajo los detectores, mm, no me resistí nada, aparte creo que alguien más la estuvo trabajando, a Jessy, ah, esa nenita esta hermosa, dime – preguntaría Carmela mientras se iban, pero saludaría a los vecinos. Esa es el postre, la dejaré al final, hacerla nuestra será lo más delicioso, te lo juro, aparte tengo que encargarme antes de unos imbéciles que me tienen arto – dijo Matt mientras se alejaban a su lugar acostumbrado mientras el papá de Janet se metía. Llegarían a su cuarto para ver que había hecho su chica, a quien acostó en la cama para desvestirla, sacando lentamente cada pieza de tela hasta dejar sus cuerpo al descubierto, un monumento a la femineidad, curvas deliciosas, que estaban hechas para despertar las bajas pasiones, una fragancia sexual y con gusto, Matt comenzaba a sobarla, mientras cargaba la computadora, pero eso poco importaba, los roces entre ambos hacían aumentar el calor, dejando que esos dedos se sintieran deseosos al sentir mutuamente, un par de besos apasionados le daría en el cuello al tiempo que estaba sobando sus formas, las cuales se estremecían entre caricias, logrando que ella suspirara contenta, mientras se apoderaba del teclado alcanzando a conectar todo, y mirando que empezaba la función cuando activo el video. En este se veía Jessy, estaba en la cama siendo atendida por Carmela, quien le abriría su camisa de dormir, para alcanzar sus tetillas, un par de puntitas deliciosas, pues le untaba una pomada, pero se notaba que ambas lo disfrutaban, diciéndole que le daría un masaje para que se relajara, algo que le agradó a la nena, quien comenzaba a suspirar un poco, y antes que se diera cuenta Jessy se hallaba desnuda sobre su cama, solo un calzoncito quedaba, dejando a la vista sus formitas, mientras le untaba un aceite delicioso, que iba acalorando a la niña, mientras la mujer se concentraba en calentar su sangre. Mientras eso ocurría Matt la había desvestido, empezando a tocarla con total libertad, quería chuparle las tetas, pero no podía, al contrario sólo les sujetaba, y restregaba su verga para meterla entre sus nalgas, sobándolas un poco al tiempo que veía el video, pero súbitamente ella se acomodaría para dejar que este la penetrara. En la pantalla se veía a la niña dormir, la cinta se cortaba, pero cambiaría para ver como se pasaban a la sala de baño, donde en una tina comenzaba a enjabonarla, pues la niña era ayudada por la muchacha, quien parecía una linda niñera haciendo su trabajo, pero esta le diría mientras sentía la verga que le encantaba entrar en su interior. La pequeña gatita estaba muy contenta con mis manos, la estaba acariciando con el jabón, ella misma me pidió que le diera ese trato, le gustó como le acaricie en la mañana, y durmió un rato pero el sudor no le dejó descansar, hice algo de limpieza después, para agradar a la señora, eso nos ayudara, cariño, estoy ansiosa, en serio, no pensé que mis fantasías me las fueras a cumplir, pero mírala, estaba bien caliente la pequeña putita – decía con calor la joven mirando la pantalla, donde sobaba cada parte de su cuerpo. Y no era para menos, mientras miraban se notaba como usaba el jabón como escusa para manosearla, su tacto era muy eficiente, en ciertas partes era una delicia, y la nena cerraba los ojitos dejándose llevar por el evento, pues su cuerpo entero era invadido por esas sensaciones, como si estuviera botando de su vagina una corriente eléctrica, un calor tan adictivo que nublaba su mente, en especial cuando tocaba sus pequeñas puntas, o mejor aún, más abajo. Bajo la escusa de una lección de higiene, comencé a tocarle su vulvita, le indique las partes, que debía ser cuidadosa, fui muy delicada con ella, pero al mismo tiempo la estuve sobando para que se calentara tanto como pudiera, la pequeña se perdió totalmente entre mis dedos, mm, en verdad estaba tan caliente, mira nada mas – decía Carmela mientras sentía fuego en su cuerpo pues las manos de Matt de apoderaban de ella. Ahí su novia estaba virtualmente cogiéndose a la nena con un dedo, no, era mejor que eso, con su mano le estaba haciendo una penetración doble, pues también su culito era profanado, pero lo hacía con un gusto tal que la pobre chiquilla no dejaba de gemir, realmente le gustaba aquello, su gesto parecía perdido viendo a la nada, se abría completamente para disfrutar mejor de todo, se revolcaba de manera deliciosa entre el agua de la tina, mientras se aferraba a los bordes abriendo sus piernitas para que la sexy muchacha la tocara libremente, dejando que esta llegara a cualquier parte, arqueaba la espalda, mientras la nena se entrega al placer de esos dedos traviesos, los cuales estaban dándole una oleada de electricidad tan deliciosa que jamás esperó conocer, aunque algo pasaba con ella, y súbitamente se corrió, un orgasmo, lo cual acabó con el baño. ¿Qué paso? Algo no se vio normal – dijo Matt algo sorprendido. Si cariño, parece que deliraba por la fiebre, y aproveché eso, creo que un profesor la ha estado rondando, quiere aprovecharse de ella, aunque no le culpo, esta tan linda, y luego me di cuenta, revisando sus tareas, no soy tonta sabes, muchas cosas que marcó como mal, están bien, creo que la está tratando de asustar para chantajearla, y por eso ya la está entrenando – le dijo Carmela con un gesto travieso. Ante lo dicho Matt se emocionó, había visto suficiente, pondría a la chica bien, para cogerla de frente, una pose sencilla pero efectiva, el misionero, empezando a cogérsela de frente, pero es que adoraba sentir esos pechos sobre sus pectorales, aunque antes los lamio ligeramente, aunque su sabor era adictivo, luego probó sus labios una vez más, y sus lenguas jugaron de manera viciosa, mientras la iba penetrando con movimientos fuertes pero muy lentos, como si quisiera agitar las entrañas de ese sensual cuerpo. Mientras se entregaban al amor, sus piernas se aferraban a su cintura, las de Carmela, para que le clavara más profundo, aunque eso estaba de más, el vigilante la iba sometiendo con sus embestidas, tratando de llegar tan profundo como pudiera, sus bocas jamás se soltaron, no había nada que decirse, jugaban entre sí sus lenguas, mientras sus manos no tenía control, era como si no supieran de donde aferrarse para estar contentos, y realmente sus cuerpos estaban en total sincronía, unidos por sus sexos, que escurrían hasta empapar la cama, haciendo que aquella sesión de sexo fuera más apasionada, donde lograrían un orgasmo enseguida, pero sólo sería el comienzo de una larga noche de pasión.

Autor: LOBO85 Categoría: Fantasías Eróticas

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Mis pequeñas modelos (parte 1): Camila (8 años), Fiorela (7) y Matilde (6)

2024-02-08


En esta primera parte del relato les contaré cómo es que llegué a trabajar en una agencia de modelaje infantil de una marca de ropa, lo que me condujo a descubrir una pasión que no sabía que existía dentro de mí….. Mi nombre es Enrique, tengo 35 años y vivo solo en un apartamento. Cuando finalicé la escuela secundaria, inicié la carrera universitaria de ingeniería civil, pero al cabo de un tiempo me di cuenta que no me llamaba mucho la atención. En ese entonces tenía un amigo llamado Joaquín que había iniciado a estudiar fotografía y estaba haciendo un buen dinero. Así que decidí iniciarme en un curso de fotografía profesional y empecé a trabajar junto a Joaquín. Durante más de diez años trabajamos fotografiando a personas en distintos tipos de fiestas: casamientos, cumpleaños, bautismos, etc. Sin embargo, todo cambió cuando un día Joaquín me cuenta que se irá a vivir a otra ciudad ya que a su esposa en el trabajo la transfirieron a otro lugar. Es ahí cuando comencé a atravesar un momento difícil en mi vida, debido a que toda mi carrera como profesional la había desarrollado con Joaquín. Me resultó muy difícil continuar trabajando por mí cuenta. Además, él era mi mejor amigo en la ciudad; por ende, era con quien solía disfrutar jugando partidos de básquet, bebiendo cerveza en bares.. De un día para el otro mi vida profesional, en especial mi vida social, se vio ultrajada. Para colmo, yo vivía solo, no tenía esposa y no me llevo muy bien con mi familia, excepto con mi prima Ana. Es así como he estado varios meses transitando dificultades económicas debido al poco tiempo que trabajaba, sólo estableciendo contacto con Ana telefónicamente y, a veces, saliendo a pasear por el parque. Un día mi prima, sabiendo que yo estaba atravesando un momento laboral complicado, me dice que su amiga Leticia se encuentra trabajando en una agencia de modelaje infantil, y me ofrece preguntarle a su amiga si había posibilidad de que yo pudiera trabajar allí. Mi primera reacción fue pensar «esto no es lo mío… ¿trabajar en una agencia de modelaje infantil?». Cambié de parecer cuando Ana me menciona que el salario que está ganando Leticia es muy bueno. Eso me serviría para mejorar mi situación laboral y económica. Tres días después, Ana se comunica conmigo para decirme que Leticia ve con buenos que ingrese una nueva persona a trabajar en la agencia como fotógrafa. Fue entonces cuando su amiga me llamó por teléfono para explicarme en qué consistía el trabajo y si aceptaba. Luego tendría que ir a una entrevista laboral. En ese llamado, Leticia me expresó que el trabajo en la agencia se trataba de fotografiar niñas de entre 6 y 12 años como publicidad para campañas de venta de ropa infantil para todas las estaciones del año (verano, invierno, otoño y primavera). Si bien era algo en lo cual no tenía experiencia y se me hacía algo aburrido, acepté, ya que era una buena oportunidad para mejorar mi situación. Fue así como dos días después asistí a la entrevista laboral. Al ingresar al lugar, me recibió una señora llamada Olga, de aproximadamente unos 50 años de edad. Ni bien entramos, subimos por unas escaleras que conducían hacia su despacho que se encontraba arriba. Olga me explicó lo mismo que me había comentando Leticia sobre la modalidad de trabajo en la agencia. Como estábamos a finales de la primavera, en ese entonces en la agencia estaban preparando todo para la temporada de verano. Me comunicó el salario, el cual, como me habían mencionado, era muy bueno. Comenzaría a trabajar el próximo día lunes. Antes de mi primer día laboral, dediqué tiempo a limpiar bien mi cámara, la cual, como ya saben, venía teniendo muy poco uso. Ese fin de semana lo viví muy nervioso, debido a que siempre había trabajado con mi amigo Joaquín, con el cual éramos socios. Nunca había trabajado en una empresa o agencia bajo la dirección de un jefe. Finalmente, el día lunes llegó. Decidí llegar 15 minutos antes a mi nuevo lugar de trabajo que, afortunadamente, sólo se encontraba a 9 cuadras de mi apartamento, por lo que iba simplemente caminando. Al llegar, me recibió Olga muy amablemente. Estábamos los dos solos, hasta que empezaron a llegar mis nuevos compañeros de trabajo: Patricia (de unos 30 años), Lucía (un poco mayor que Patricia, unos 36 años) y Valeria (de unos 28 años). Esta vez no subí por las escaleras, sino que fuimos hacia un fondo techado, muy extenso. Estaba sonando un pequeño parlante, el cual reproducía muy tenuemente canciones de reggaeton. El ambiente era muy cálido y ameno, y mis compañeras eran muy buena onda. Me sentía raro al ser el único varón en ese momento, hasta que llegó Raúl (39 años). Patricia, Lucía, Valeria y yo éramos los fotógrafos, mientras que Raúl era uno de los que trabajaba en la parte de logística y edición audiovisual. Estábamos conociéndonos un rato cuando Olga nos dijo muy cordialmente que empezáramos a preparar todo el set y la ropa que iban a exhibir las niñas ese día. El set era algo básico: un poco de arena en el suelo; detrás había una lona celeste que simulaba un cielo. Le agregamos unas figuras que representaban un sol y una nube. Patricia y Valeria se quedaron hablando con Olga sobre la ropa que usarían las niñas ese día, mientras que Lucía me hablaba un poco sobre mi nuevo trabajo. Luego, los cuatro fotógrafos revisamos que nuestras cámaras funcionaran correctamente, mientras mis compañeras me explicaban, por las dudas, cuál era la configuración recomendada de la cámara para tomar las fotos. Pasaron unos pocos minutos hasta que sonó el timbre. Olga menciona que deben ser algunas de las niñas. Se dirigió a la puerta de entrada. Al abrirla, había dos niñas con sus respectivas madres: Camila (de 8 añitos) y Fiorela (7). Las madres saludan a Olga y despiden a sus hijas. Luego de saludarse, justo cuando Olga iba a cerrar la puerta, llega Matilde (6 añitos) a la agencia junto a su madre. Camila es una niña de tez blanca, delgadita, pelo castaño oscuro y ojos oscuros de color marrón. Traía puesto un shortcito violeta que le llegaba hasta un poco más arriba de sus rodillas, una remerita celeste con un dibujo de Frozen en el medio, y el pelo suelto. En sus pies traía puestas unas zapatillas blancas. En su espalda, como las otras niñas, traía una pequeña mochila. Fiorela también es de tez blanca, pero aún más blanca que Camila, pelo negro y largo que le llegaba hasta un poco mas arriba de la cintura. En sus cachetitos tiene unas pequeñas pecas. Tenía el pelo atado con una colita. Traía puesto un vestidito rojo muy llamativo que le llegaba hasta las rodillas. Como calzado, estaba usando unas sandalias de color negro. Por otro lado, Matilde, también blanca (más del color de piel de Camila), su pelo es castaño claro y lo tiene mucho más cortito que Fiorela y Camila, ya que le llegaba hasta sus hombros, y lo traía suelto. Posee unos ojos celestes hermosos. Traía un pantalón de joggin marrón largo bien apretado, una remerita blanca bien cortita que dejaba al aire libre su barriguita. Al igual que Camila, tenía puestos unas zapatillas, pero de color negro. Las niñas se saludan con mis compañeras de trabajo, a quienes parecen que ya conocían de antes. Me presento ante ellas por mi nombre, Yo: – Buenos días, niñas! Mi nombre es Enrique y desde hoy voy a trabajar aquí junto a Patricia, Lucía y Valeria como fotógrafo. ¿Cómo se llaman? Camila: – Guauuuu! Que lindo! Un hombre como fotógrafo! Yo soy Camila, Pero puedes decirme Cami! Fiorela: – Yo me llamo Fiorela; puedes llamarme Fiore, jajaja. Yo: – ¿Y tú? Matilde: – Matilde, señor. Tanto Camila como Fiorela me saludan con un fuerte abrazo y un beso en la mejilla. Matilde era algo mas tímida, me sonrié y le doy un beso en su mejlla. Al acercar mi cabeza hacia las niñas para saludarlas, un hermoso olor a perfume impregnó mi nariz. Las tres niñas habían venido muy bien perfumadas desde sus casas. Ese dulce olor junto al carácter extrovertido de las niñas al saludarme con un beso y abrazo hizo que, sin saber por qué, mi corazón se acelerara un poco. Fue una sensación algo extraña, pero agradable en fin. Las niñas hablaban entre ellas y largaban pequeñas risas. Se ve que son niñas que ya se conocen desde hace tiempo. Valeria les ofrece algo para beber y unas galletas para comer. El ambiente y la relación con las niñas es muy positiva. Luego, Patricia comienza a ayudar a las niñas a maquillarse. Realmente las niñas estaban quedando muy bonitas, con sus labios levemente brillosos y sus pestañas algo pintadas. Olga: – Niñas! A cambiarse la ropa! Lucía les mostrará qué usarán hoy… Niñas: – Siii! Lucía toma una muda de ropa y se lleva a las tres niñas hacia un vestidor. Desde lejos se veía que les estaba dando una breve explicación de lo que mostrarían hoy. Al cabo de unos veinte minutos, salen las tres niñas de sus respectivos vestidores, dirigiéndose hacia donde se hallaba el set. Las tres estaban vestidas con pequeños shorts y remeras de colores muy brillantes. Fue entonces el momento en el que comenzamos a tomar las fotos. Durante ese transcurso, las niñas de divertían mucho, mientras la música de reggaeton que salía del parlante ahora se oía más fuerte. Me llamaba la atención cómo se divertían las niñas, cómo les gustaba posar y que las fotografiáramos. Eso me hizo sudar un poco, sensación que no entendía. Luego de una hora, hubo un breve descanso de veinte minutos, donde a las niñas se les daba algo para merendar (y al personal también). Hasta ese momento todo era normal. Si bien era algo nuevo para mí, lo venía sobrellevando muy bien. Lo único raro había sido esa leve aceleración del corazón al saludar a las niñas y al ver sus expresiones al fotografiarlas. Terminado el descanso… Olga: – Muy bien, niñas! Continuemos con las fotos… Vayan a ponerse las bikinis! Niñas: Siii, señorita Olga! Las tres se van corriendo felices y riendo hacia los vestidos, mientras detrás de ellas va Lucía llevándoles la nueva ropa que exhibirán. Luego de un rato, salen las tres niñas. Casi se me explota el corazón! No entendía bien lo que me sucedía, no sabía por qué sentía lo que sentía. Un calor se esparció por todo mi cuerpo, mi corazón latía tan fuerte que parecía que se me iba a salir del pecho… Rápidamente comencé a sudar. El paisaje que estaba presenciando me dejó sin palabras! Camila, Fiorela y Matilde traían una diminuta bombacha, lo cual hacia resaltar la redondez de sus tiernos culitos! Quedé impresionado al ver cómo la tela de las bombachitas se sumergían entre esos dos cachetitos blancos! Al verlas caminar hacia el set, casi por instinto propio, no pude evitar observar cómo sus nalguitas se movían a la par del movimiento de sus caderas, piernitas y piecitos descalzos! Esos culitos parecían haber sido tallados por los mismísimos dioses! Más arriba llevaban puesto un diminuto corpiño, el cual les quedaba muy apretados. En ese instante traté de volver en sí y me decía a mi mismo «¿Qué me está sucediendo?… Son solo niñas, Enrique!!!!» Mi cerebro intentaba tomar el control de mi cuerpo que estaba totalmente en llamas. La adrenalina que sentí en ese momento es indescriptible! Nunca antes había sentido algo así hacia niñas! Me di vuelta, caminé rápidamente hacia la mesa y tomé un vaso de agua. Al querer servirme de la botella, mis manos temblaban y me costaba vertir el agua dentro del vaso. Por suerte, creo que nadie lo notó. Al apartar mi vista de esos tres ángeles, logré tranquilizarme. Al rato se me acerca Lucía… Lucía: – Enrique… ¿Estás bien? Yo: – Si, si! Creo que me agarró un poco de fiebre… Nada más Lucía: – ¿Quieres descansar un rato? Yo: – No, no es necesario. Ya se me irá… ¡Gracias! En ese momento, cuando recién me estaba recomponiendo, me doy vuelta y veo cómo una mano me agarra mi brazo derecho fréneticamente. Era Camila! Camila: – Enrique, ¡¡¿te sientes bien?!! – con esa vocecita tan dulce y finita y con cara de preocupación. Al observarla de frente, con su diminuta y tierna mano y deditos sosteniéndome el brazo, mis ojos no lograron mantener contacto visual con los de Camila. Automáticamente se fueron desviando hacia abajo… Al poder verla bien de cerca, pude observar que, debido a que el corpiño era muy apretado, apenas se le llegaban a marcar un poco los pezoncitos planos! Continué desviando mi mirada hacia abajo, logrando contemplar el pequeño «triangulito» que su bombacha formaba sobre su vagina. Así como había visto en su culito, también parecía que su entrepierna intentaba succionar la tela de la bombacha! Sus dos muslos caían por debajo de su bombacha, uno mas levantado que el otro… Ver esos dos pedacitos de carne tan cerca de mí me hizo volver a sudar y a temblar! Finalmente vi sus hermosos piecitos… Esos deditos parecían una obra de arte de algún escultor profesional. Volví a levantar rápidamente mi cabeza, tratando de observar a Camila a los ojos para que no le resultara extraño mi comportamiento. Observé en forma contemplativa ese rostro angelical rodeado por un cabello castaño oscuro que caía sobre sus hermosos hombros. Nuevamente me percaté del hermoso aroma que emanaba Camila! Sentir la piel tibia de su mano izquierda tomando mi brazo derecha hizo que mi corazón se volviera a acelerar. Yo: – S… S… Si… Ca… Camila… No… No te preocupes! Camila me hace una hermosa sonrisa y me abraza. Camila: – Oki, Enrique!!! Te esperamos para las fotos! Al recibir su abrazo, mis ojos nuevamente se desviaron hacia abajo, logrando divisar su hermoso culito. Sin embargo, automáticamente cerré los ojos y me di vuelta, sirviéndome otro vaso de agua. Al cabo de un rato, pude recomponerme y comenzamos con la segunda parte de las fotos: esta vez, como ya sabrán, las niñas posarán en bikini! En principio aún me costaba sostener la cámara sin temblar. Trataba de disimular lo más que podía para que mis compañeras no se dieran cuenta. Si bien Camila, Fiorela y Matilde me habían paralizado el corazón en un principio cuando salieron de los vestidores, en mi cabeza estaba Camila! El haber contemplado todo su escultural e inocente cuerpito me había conquistado completamente, además de su comportamiento tan coqueto. No solo admiraba su cuerpo, sino también sus expresiones, su sonrisa, su aroma… El hecho de que posara para mí (y para mis compañeras), obedeciendo a cada una de las indicaciones que le dábamos («ahora coloca tu brazo así», «ponte de espalda y mira hacia atrás sonriendo», «recuéstate en el suelo»…) era una sensación agradable, aunque me hacía hervir la sangre nuevamente. Verla posar de espalda, enseñando su culito, hacía que mi cámara temblara otra vez. Estaba presenciando un verdadero espectáculo! Luego de una hora, terminamos con la sesión de fotos. Expiré con mucho énfasis, fuertemente, como diciendo «¡por fin se terminó esto!». Sin embargo, pareciera que Camila tuviera un espectáculo más para darme… Cuando finalizó todo, las tres niñas se quedaron unos minutos jugando en el set, mientras Patricia, Lucía y yo lo íbamos desarmando. Como les dije antes, de fondo sonaban canciones de reggaeton provenientes del parlante. En ese momento, justo estaba sonando una canción que seguramente todos conocen: «Despacito», de Luis Fonsi y Daddy Yankee. Fiorela y Matilde estaba corriendo y riéndose entre ellas, mientras que Camila, al escuchar que empezaba esa melodía… Camila: – ¡¡¡Uyy, es «Despacito»!!! Me encanta esta canción, está muy de moda. ¡Enrique! Yo: – ¿Eh? ¿Qué sucede, Cami? – mientras yo justo estaba tratando de desviar mi mirada de Camila, para aliviar mi nerviosismo. Camila: – ¡Mira cómo bailo «Despacito»! Valera (a mí): – Ahh, si, jajaja. A Cami le fascina esta canción. Desde hace unos días que la viene bailando casi todos los días… Yo: – Ahhhh, jaja, ok… Camila: – Enrique, ¡mírame! No me estás mirando! Yo: – Si, si, te estoy viendo, Cami… Ella hace una leve sonrisa bien coqueta y comienza a bailar. Mientras sigo ordenando un poco el set, observo a Camila bailar. Lo peor de todo (o lo mejor) era la letra de la canción combinada con los movimientos de la niña. Si ustedes conocen la canción, sabrán a qué me refiero. La letra es muy fuerte. Al escuchar la parte en que dice «despacito, quiero desnudarte a besos despacito, firmar las paredes de tu laberinto y hacer de tu cuerpo todo un manuscrito!», Camila se movía muy lentamente, haciendo movimiento circulares con su cadera y su culito! Al mismo tiempo, esparcía las puntas de sus deditos por todo su cuerpo, todo eso mientras la letra hablaba de «firmar las paredes de tu laberinto y hacer de tu cuerpo todo un manuscrito». Ni hablar cuando la letra dice «que le enseñes a mi boca tus lugares favoritos, dejame sobrepasar tus zonas de peligro, hasta provocar tus gritos…». En esos instantes sentí cómo de manera automática empecé a salivar dentro de mi boca! Yo: – Mu… M… Muy bien, Cami! Que bien bailas! Ahora discúlpame, debo seguir ordenando esto, sino la señora Olga me va a regañar, me entiendes, jaja Camila: – Jajajaj, oki, Enrique! Que lindo que te haya gustado! – se me acerca corriendo y me abraza, apoyando su cabeza de costado en mi barriga. Esta vez, al recibir su abrazo, yo también la abracé, colocando una mano en su espalda y la otra en su cabeza. Su piel se sentía tan suave, tan inocente, tan tierna… Finalmente, las madres vinieron a buscar a las niñas, quienes me saludaron nuevamente con un beso en la mejilla y un abrazo, mientras que Matilde solo me dio un beso en la mejilla, manteniendo un poco su timidez hacia mí. Esta vez noté que el abrazo de Camila fue mucho mas fuerte y cariñoso que los anteriores. Le había caído bien. Al final de la jornada laboral, pasamos las fotos desde nuestras cámaras hacia una computadora de la agencia, aunque yo por dentro deseaba con toda mi alma seguir teniendo esas fotos, en especial las de Cami. Incluso hasta deseaba llevarme a mi apartamento la ropa que había usado Cami ese día, pero obviamente no podía. Guardé mi cámara en mi mochila y saludé a mis compañeras. Olga: – Pues bien, Enrique, ¿cómo te has sentido en tu primer día? – me pregunta sonriéndome. Yo: – Muy bien, señorita Olga. Creo que soy muy apto para este trabajo. Olga: – Que bien! Me comentaron que te has sentido mal en un momento… Yo: – Sí, pero quédese tranquila, ya estoy mejor… Es que no había desayunado bien. Al ir regresando a mi apartamento, comencé a caminar rápidamente. Sentía la necesidad de llegar lo antes posible, ya que sentía que mi cuerpo iba a explotar. Al llegar, me metí inmediatamente al baño, me bajé los pantalones, los calzones y…. Mi verga estaba al borde del colapso! Dura como un tronco, con las venas sobresaliendo… Al tomarla con la mano, sentía el fuerte flujo sanguíneo viajando por las venas! En la punta del glande y en el calzón había algo de líquido preseminal. Realmente estaba extremadamente excitado gracias a… Camila! Si! Un angelito de 8 añitos me había puesto así la verga! No lo podía creer. En ese momento, no lo dudé y terminé teniendo un orgasmo y eyaculando tres grandes chorros de leche bien espesa y caliente mientras cerraba los ojos y recordaba el baile de Camila a la par de la letra de «Despacito». Deseaba hacerle todo lo que la letra decía! Luego, sentí algo de culpa… Pero al cabo de unas horas, descansé, me preparé la cena, reflexioné sobre lo acontecido ese día y decidí comenzar a pensar como intentar lograr algo con Camila! Ya que la iba a ver varias veces. Hasta aquí la primera parte de mi relato. Les pido disculpas si les hizo muy extenso. Ojalá les haya gustado, y esperen la segunda parte para ver qué sucedió con la hermosa Camila… Y qué sucederá con Fiorela y Matilde? Esto es solo el principio de una aventura de mucho enamoramiento, sexo y placer!

Autor: JMM15M Categoría: Fantasías Eróticas

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Laboratorio en el pueblo

2024-02-07


Pertenezco a un grupo de investigación de enfermedades del campo en los Andes del Perú . Soy Jonas Microbiologo y trabajo en un laboratorio de una universidad prestigiosa ,se presento la oportunidad de viajar a un pueblo pequeño cerca a una comunidad minera , donde se presento muchos pacientes con enfermedades de trasmision sexual ,y fui a investigar la zona con convenio con los municipios y la mineras de la zona se hizo un laboratorio y viendo que havia muchas mujeres , contrate una muchacha de la zona para que me apoye una campesina con algo de estudios , la capacite y se convirtío en mi asistente los examenes eran solo de sangre pero decidí hacer muestras de sus flujos de sus partes que no era necesario , pero era el morbo lo que me llevaba a la acción , Margarita cogía el pene y sacaba muestras del glande esmegmas o los líquidos , y yo con compañía de Margarita sacaba muestras de las vaginas de las trabajadoras , le abría las piernas y abriendo sus vaginas raspava los bordes con unos cotonetes o isopos quirurgicos , algunos muy olorosos por la poca higiene otras lampiñas o afeitadas pero todas extraordinarias , niñas de 18 años hasta maduras de 70 años de todas las formas que exitante , en algunos casos les decia que lleven a sus hijos menores cuando salían positivas Margarita agarro mas de 300 penes y yo 63 mujeres 8 menores algunas les repetía la prueba solo por volverles a ver sus deliciosas vaginas , lo mas rico fue a Margarita le dije que por estar expuestos teniamos que hacernos una prueba ella tenia que verme el pene y sacar muestra le dije que como era para nosotros teniamos , que hacernos un examen completo de esperma y flujos para mejor serteza en los resultados le dije que me tenia que masturbar y sacar la muestra , Margarita comenso a cogerme el pene y viendo ,que poco a poco se hinchaba y de ponía erécto , su expreción era de exitación le dije que lo oliera para identificar algún olor a hongo , o raro me dijo que no me olía rico , eso me exito mucho mientras me masturbaba yo le hablaba despacito diciendo que estaba muy exitado ya que hace tiempo no tenia sexo, y viendo su cara de exitación agarre su cabeza y le hice que me chupe mientras yo masajeaba sus senos grandes, le baje el pantalón y comence a frotar su vagina velluda y mal oliente lami desenfrenadamente mientra ella gemia y dando gritos de placer ya mas de 5 minutos saboreando si vagina humeda, abri sus piernas y introduje mi pene a su rica panocha gorda ya me venia y agarre su cabeza y introduje mi pene en su boca y soltando mi esperma y ella solo lo tragaba nunca había probado leche la bese y al poco tiempo le volví a penetrar lujuriosamente chupando esos enormes senos de chola campesina apestosa , nos volvimos adictos al sexo solo lujuria y morbo

Autor: CARLOS SOPINO Categoría: Fantasías Eróticas

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EL RINCÓN DE LAS FANTASÍAS VI.*

2024-02-03


Te publicación . Abuelo. ¡Te tengo una gran sorpresa! ¿Recuerdas esa historia que me contaste sobre una fiesta llena de… Ya tu sabes? Pues la volverás a vivir. Encontré un lugar donde aseguran que todas tus fantasías se hacen realidad y yo quiero traerte esa experiencia de nuevo y acompañarte. Claro. Decía Carlos con gran entusiasmo a su viejo y querido abuelo, quien fuese su confidente y su segundo padre. – Hijo. Aunque puedas recrear la escena, ¿olvidas que ya soy muy viejo para esto? – Abuelo. El señor que me atendió me demostró que puede cumplir cualquier fantasía. Mira. Mostrándole a aquel viejecillo los comentarios de su página de face, además de enseñarle una tarjeta con una dirección. Firmada por un tal «Adam». – Así que descansa bien que mañana paso por ti y celebraremos tu cumpleaños. Y no te sorprendas si te ves o te sientes diferente ¿ok? Lorenzo dudaba acerca de lo dicho por su nieto; pues ya sería un hombre de 85 años en unos días. Realmente aquello sonaba muy bueno como para que fuese verdad. A la mañana siguiente a Lorenzo por poco le da un infarto al mirarse al espejo y notar que de nuevo tenía 25 años. Cinco años más que Carlos su nieto. Pensando en que podría tratarse de un sueño, siguió su día como siempre. La cuestión era que todo seguia igual. Desde su esposa Maria, hasta su perro joe. Todo como lo dejo el día anterior. Bañado, perfumado y listo para repetir aquella experiencia de la que tanto hablaba con amigos y familiares. Lorenzo se detuvo a mirarse un poco al espejo. Cabello negro sin nada de canas, su cuerpo fornido, delgado y blanco. No cabía duda. ¡Su juventud regreso! – ¡Abuelo. Veo que funcionó el deseo. Ahora no hay tiempo que perder! Se que piensas que todo es un sueño, pero es real. Eso ya me lo había advertido Adam, el de la tienda. La dirección era la misma que Lorenzo recordaba. El mismo edificio, la misma entrada, hasta la misma puerta de madera estaba ahí. – Carlos o quien seas. No estoy muerto ¿verdad? – Jajaja. Abuelo. Te dije que esto es real. No te preocupes que hoy te sentirás más vivo que nunca. Al abrir la puerta se asoma un hombre el cual mira a los dos chicos y dice. «Lorenzo, veo que traes compañía. Adelante pasen, sean bienvenidos». Al ingresar, Carlos se sorprendió de ver hermosas mujeres, tantas como pudiera apreciar. – Hijo. ¿Recuerdas bien la historia de esta vivencia? – Si abuelo. – Bien. Entonces podrás disfrutar sin contemplaciones. Aquel lugar parecía una discoteca, desde su dj, hasta la barra de bebidas. Había meseros por todo el lugar, como cualquier lugar común. Lo sorprendente para el nieto de Lorenzo era que aún estando en la puerta no se escuchaba nada. – Hay algo raro aquí. El lugar es distinto a como lo recuerdo. Pero el ambiente y la energía es la misma. Ven. Te presentaré a la anfitriona; si esque es la misma. Al llegar a mitad del salón, salió una mujer a su encuentro. La más hermosa y destacada de las demás mujeres. Con una cara realmente angelical y fina, 1.70 de estatura, piel blanca, un cuerpo perfecto, sin ninguna marca de envejecimiento o signos que hiciesen notar algún defecto. Vestida con un vestido negro corto y escotado, medias negras, zapatillas. Todo hacía juego con su cabello negro y brilloso. Lorenzo no lo podía creer. ¡De nuevo era ella! Carlos no paraba de admirarla de arriba abajo, deteniendo su mirada en unos pechos tan hermosos. Copa b o c pensaba dentro de si. – Carlos, Carlitos. En vista de que le cumpliste la fantasía más añorada a tu abuelo. Te tengo una gran sorpresa. Decía la anfitriona, señalandole al joven hacía la barra y ahí estaba. Harley Quinn en persona. Carlos al borde de un ataque cardíaco no lo podía creer. ¡Tendría a Margot Robbie de acompañante! De pronto dice la mujer. – No Carlos. No es Margot, es la única y original Harley Quinn en persona. La saque de aquella película especialmente para ti. Así que pasemos al v.i.p. ¿Les parece? Pronto Harley tomo la mano de Carlos, Lorenzo tomo de la cintura a la mujer y los cuatro entraron a la sala privada. – Carlitos. Se que no lo puedes creer, así que te recomiendo la disfrutes, es mi regalo para ti bb. Al tomar asiento y beber una copa del mejor vino que les fue ofrecido. Lorenzo, con desesperación beso el cuello de su anfitriona, poniendo sus manos bajo el vestido de la mujer. Harley, contemplaba la escena, tocándose y levantándose para hacer un baile al joven, quien seguía estupefacto por aquella sorpresa. – He soñado todo este tiempo en tenerte de nuevo. Decía aquel impaciente abuelo. – Tu desespero me excita Lorenzo. Pronto aquella lujuriosa mujer se inclinó para sacar el miembro erecto del viejecillo, sacando una larga lengua como si de una serpiente se tratará, enrollando aquel falo, simulando una masturbación como si lo hiciera con las manos, metiendoselo a la boca, una y otra vez. Harley dejo de bailar e hizo lo propio con el nieto; sólo que a diferencia le virtio vino en su órgano, desde los huevos hasta el glande y así comenzar una monumental felación. Aquel joven acariciaba con cierto esfuerzo las nalgas de la chica, dando gemidos ahogados por tan rica mamada que estaba recibiendo. Lorenzo no paraba de estrujar los pechos de la mujer, pidiéndole que se pusiera en cuatro; pues, con esa felación pronto terminaría y no era para menos, la chica sabía bien lo que hacía. – No Lorenzo. Tu ponte en cuatro. Mando aquella hermosa mujer. Al Obedecerle. La anfitriona con su larga lengua penetro al hombre, no sin antes darle un largo beso negro. Los gemidos del abuelo se hacían escuchar por toda la sala. – Harley. Hazme una rica felación Dijo la mujer. Sacando su larga lengua, como la de su jefa, la otra chica metía y lamia las cavidades de la otra. Carlos aprovechó la posición en 4 de Quinn para imitar las mamadas que está le daba a la amante de su abuelo. Sin perder tiempo, Carlos comenzó a perforar la vulva de la chica, besándole la espalda y parte del cuello. Un dedo estimulaba el clítoris de la chica payaso, haciendo que se estremeciera un poco. Cambiando de posición. La anfitriona era culeada por Lorenzo, aparte de darle sexo oral al nieto. Harley sentada en la cara de Carlos para que le diera lengua por su vagina y ano. Ahora las dos chicas atendían al cumpleañero con una mamada doble, entrelazando sus lenguas y fundiendose en un largo beso lésbico con la verga de Lorenzo en medio. Dejando por un instante al festejado, la hermosa anfitriona cabalgo al muchacho, sin preámbulos ni perjuicio alguno. El contacto de la vulva con el falo del muchacho hacia sentir un calor agradable, placentero y nada común. – Ahora veo porque mi abuelo nunca te olvidó. – Eso no es nada muchacho, ahora viene lo bueno. Con un gran beso, la mujer fundia su boca con la del joven, sintiendo este una lujuria que jamás había experimentado; tanto fue así, que él puso de perrito a la anfitriona para darle un desesperado sexo anal. Lorenzo, por su parte pareciera atravesar a Harley con sus estocadas, cosa que a Quinn le fascinaba. Como si fuese mutuo acuerdo. Aquellos parientes pusieron frente del uno al otro para que las mujeres se comieran a besos. Mananoseo, besos y cachondeo había entre esas hermosas acompañantes. Sentada en el falo del joven y ensartada del culo, dándo la espalda, la administradora volvió a jalar a Harley para un cachondeo más espléndido. Quinn le penetro la vulva con la lengua, haciendo que está se engrosara como si fuese un órgano masculino. Carlos se aferró a los pechos de la mujer dando un sonoro grito. «Me corro», decía. La anfitriona, alzandose, soltó un squirt nada pequeño. Lorenzo y la otra chica le lamian tanto vulva como sus propios rostros. El joven, quedando exhausto por tan tremendo orgasmo y haciendo gracia a la dueña de aquella situación. Pasando su mano por su glande, recomendado que se tomará unos segundos y que se uniera a la acción. En eso. Lorenzo se acostó en el sofá, dando a entender que ahora era su turno. Desnudas por completo, con sus increíbles cuerpos. La mujer cabalgaba a Lorenzo, mientras Harley animaba al muchacho; quien pronto recobró la fuerza, penetrando a su acompañante con más esmero que al principio. El abuelo y la administradora hicieron una tijera, devorando todo lo que podían del uno al otro. Con los ojos totalmente en blanco. Lorenzo tuvo el mejor y el más grande orgasmo, tal y como sólo lo pudo tener con su amante. – A no Lorenzo. Tu no te irás hasta que me des otro orgasmo. Te prometo que ese será mejor. Acostada en el piso. El viejo contemplaba ese cuerpo blanco y tan perfecto, que pronto recuperó la erección, para así montarse de nueva cuenta con más vigor. Harley y Carlos se hayaban haciendo un 69 lleno de desespero. Como si ambos quisieran arrancarse sus partes. Ahora el abuelo aprovechó esos dos manjares que la mujer tiene por pechos para hacer una rusa. La mujer. Volviendo a sacar su enorme lengua, la pasaba por el glande de aquel hombre. Rato después de felaciones y penetradas, la administradora les dijo a los hombres. «Antes que terminen. Les vamos a dar otro lesbian show, como se le dice» Haciendo un sesenta y nueve con la otra chica; para luego, los dos hombres penetrar a cada una y recibir una mamada. Regresando cada quien con su pareja, Lorenzo sentó a su fantasía en la mesa principal, dándole severas estocadas en su vagina. Carlos seguía con Quinn en posición de perrito. La anfitriona cerraba su vulva a tal grado que al viejo le costará meter y sacar su verga. Cosa que lo volvía loco de placer. – Lorenzo. Amor. Muerde uno de mis pechos, sin importar que lo lastimes. Haciendo esto. Aquel hombre probó la sangre de la chica, succionando y disfrutando de su sabor dulce y amargo a la vez. Teniendo un orgasmo mayor y electrizante, realmente indescriptible y sobrenatural. Lorenzo cayó al suelo como si estuviese muerto. Harley pidió lo mismo, pero Carlos en su éxtasis le arrancó un pedazo, comiendolo, como loco. El mismo orgasmo sobrenatural le vino, pero el no cayó como muerto, pero si exhausto en su totalidad. Poniéndose una frente de la otra, comenzaron a lamer sus heridas, disfrutando del sabor de su sangre. Besándose apasionadamente. Al limpiar sus hermosos cuerpos, no había ningún signo de daño en ellos. Cosa que a los hombres les asusto un poco. Las mujeres les ayudaron a vestirse y recobrando algo de fuerza, se dispusieron a beber otras copas de vino. Aquellas anfitrionas seguían desnudas como si quisieran que nunca olvidarán esos perfectos cuerpos. Siendo hora de marcharse, los dos jóvenes se despedian; no sin antes dar un gran beso de agradecimiento a Harley por tan bella forma de satisfacer a Carlos, quien no quería marcharse. Así desnuda y sin importar salir a la calle a despedirlos, la anfitriona agradeció tanto el regreso de Lorenzo, como la visita de Carlos. – Cuando muera quisiera estar aquí la eternidad, junto a ti. – No digas tonterías Lorenzo. Los que viste a dentro pidieron lo mismo, pero yo ya no los atiendo; así que te haré la misma recomendación que a ellos. «Muere en paz y no se te ocurra venir al momento de tu muerte, porque no me tendrás jamás, aunque me veas». ¿De acuerdo amor? Así dando un último y rico beso a los dos jóvenes. Para luego marcharse. – Adiós Afrodita. De nuevo fue un gusto volver a estar contigo. ¿Afrodita? Jamás había dicho su nombre. ¿Realmente era la diosa en persona que nos atendió? Pensaba casi horrorizado el más joven de los dos. -Asi es Carlitos. Soy yo. Por eso cumplí tu fantasía por ser buen nieto. Y traerme esta ofrenda llena de lujuria. Cuidense. Al subir al carro de Carlos, Lorenzo, volvio a ser el de siempre. Encorbado, con cabello cano y escaso, un poco obeso, con sus típicos lentes de alta graduación. No cabía duda. La fantasía había terminado. Al echar un último vistazo. Al lugar, se observa aún hombre cerrando una reja de metal, volteando a verlos y decir «Gracias por su visita» y en un estante se leía. «EL RINCÓN DE LAS FANTASÍAS». Vladimir escritor

Autor: VLADIMIR ESCRITOR Categoría: Fantasías Eróticas

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