Relatos Eróticos de Dominación


¡PRUEBA LA NUEVA WEB: EROTISMOSINTABÚ!


La vida de una perra

2022-01-08


Fue hace mucho que me entregué q mi amo, al principio solo eran encuentros casuales entre semana, me hacía de todo, abusaba de mi cuerpo y me follaba cruelmente por horas solo para volver a irse. Fue cuando porfin decidí mudarme con el que mí vida como su perra empezó, era conciente de eso, cuando me fuera con el, renunciaria a mi vida por completo, mi trabajo, mi familia, todo, era conciente de eso y lo aceptaba. Lo primero que me hizo hacer fue darle todo lo que tenía, todo mi dinero se lo dí, todas mis pertenencias materiales se hicieron suyas, mi nombre, el me lo quitó, mis derechos humanos ahora son suyos. Cuando llegué a su casa en el campo, me quitó toda mi ropa y la quemó, después me dió un collar para perro, pues eso era lo que era ahora, su perra, y las perras deben ir desnudas siempre. Tenía prohibido salir de la casa sin permiso, debía estar desnuda todo el día y estár siempre a su servicio, dejé de trabajar para dedicarme únicamente a servirle, tenía que limpiar la casa, planchar su ropa, cocinar para el y hacer todo lo que el quisiera, si me negaba a cualquier cosa, me ponía una cadena en el collar y me dejaba afuera de la casa, estaba en el campo, talvez no había nadie viviendo cerca, pero podían pasar autos y me podían ver. Desde el inicio me dejó en claro que solo era una animal para el, una perra esclava que debía obedecerle, no tenía ningún derecho, solo los que el me permitía, como una animal, no me permitía dormir en una cama, debía hacerlo en el suelo, en una alfombra, a veces por diversión, me hacía dormir en una jaula en la sala o incluso afuera en una casa para perros. Hoy fue lo mismo, estaba dormida en mi jaula y el me despertó, me dejó salir de la jaula y me dijo que iba a salir, hoy era fin de semana así que no se adónde iba, pero no tenía derecho a preguntar, cuando se fue, me puse a trabajar, tenía que barrer y trapear toda la casa, limpiar y tender su ropa afuera, acomodar todo, agradecía que hoy no viniera un paquete, a veces mi amo compraba paquetes de cosas que no necesita, solo para hacerme recibirlos así desnuda o incluso venían amigos suyos y me obligaba a quedarme con ellos de rodillas esperando a ser usada. Estuve así todo el día, lo último que hice fue preparar su comida, como siempre, su comida ya debía estar preparada para cuando llegara. Escuché su auto llegar y lo recibí de rodillas frente a la puerta: - buenas noches amo, me alegra que volviera -dije inclinandome a el- + ya volví perra, dónde está mi comida - está en el comedor, está perra espera que sea de su gusto -dije dirigiendome al comedor donde un filete estaba recién preparado- + Si, más te vale que esté buena perra (y comenzó a comer) Mientras el comía, yo me quedaba de rodillas a su lado, esperando que le gustara la comida, si no, me podría castigar. + Hmm, está bueno, al parecer una perra como tu puede hacer cosas buenas - Muchas gracias amo, está perra está muy feliz de poder complacerlo + Aun no me has complacido perra, ven aquí Antes de poder darme cuenta, el había sacado una cadena y la enganchó en mi collar, jalandome, lo seguí arrastrandome a cuatro patas hasta la sala, ahí, sin ningún cuidado me penetro y empezó a follar, gritaba fuertemente de dolor y placer mientras el me cogía y nalgueaba, yo solo me sometía a el y a sus deseos, estuvo así por casi una hora hasta que dió una última envestida y se corrió en mi coño, soy infértil, esa fue una de las razones por las que me tomó como su esclava, para poder follarme sin cuidado, cuando terminó, agarró un tazón de perro, dejo unas croquetas y termino de correrse en el y me hizo comerlo, éso era lo único que podía comer junto con otro tazon de agua, las croquetas era de secas pero ya estaba acostumbrada a eso, cuando terminé, muchos fluidos se habían salido de mi coño para caer en el suelo, mi amo se enojó por eso y aunque le rogué que perdonara a su perra, me hizo limpiarlas con la lengua para humillarme más, cuando terminó, me arrastró afuera de la casa y me llevo a la jaula que estaba ahí, ya era de noche y me dijo que ésa toda la semana estaría durmiendo allí, me metió a la fuerza, lo cerró y se fue a la casa. Ahí me quedé, humillada, adolorida pero muy feliz, por qué eso era lo que yo quería, está es lo que amo, siempre quise ser una perra, ser reducida a una animal y tratada como tal, soy muy feliz de haber encontrado a un amo que supiera ver a la puta que soy, soy muy feliz así.

Autor: Ella Categoría: Dominación

Leer relato »

La conocí casualmente

2021-11-15


Nuestra sumisa dijo que estaria dispuesta a todo que ponia su vida en sus manos si hiciera falta. Visto su reaccion y sabiendo que vivia sola y su familia no estaba en Madrid. La propusimos que viviera con nosotros en calidad de chacha de servicio domestico y sumisa siendo esclava de los dos. No tomaria ninguna decision importante y tendria poco voz y voto en todo nos perteneceria tanto emocional sensual y socialmente incluido sus bienes que no usariamos pero si custodiariamos. Hariamos con ella todo lo que quisieramos y cuando quisieramos sin rechistar. Estaria siempre desnuda con el collar y la cadena incluso si se puede cuando salgamos a la calle.Vestiria sexy y segun los mandados de su ama, podria ser entregada a otros amos amas mujeres u hombres sin poner ninguna pega. Logicamente saldras sin ropa intima y con la ropa imprescindible para que estes hermosa y no enseñes demasiado salvo que nosotros quedamos. Dormiras encadenada o atada y te soltaremos unica y exclusivamente para ir a trabajar. Tendras siempre la casa y la comida nuestra a punto incluido plancha lavadoras limpieza general. etc. Si hay visitas estaras desnuda asi como si viene el cartero el pizzero etc. todo esto lo tendras que firmar por escrito en prueba de conformidad en un contrato de pertenencia y ademas seras marcada a fuego en las nalgas con nuestras iniciales las de tu amo en una nalga y las de tu ama en la otra nalga. Siempre nos recibiras de rodillas y te desnudaras en el descansillo para entrar desnuda a casa. Si estas conforme o no ahora es el momento de decirlo. Si aceptas hay tienes el contrato y lo firmas. si no aceptas te levantas te vistes y no te queremos ver nunca mas. y si intentas chantajearnos pasaremos tus videos y fotos por internet a quien corresponda. Se hizo el silencio la sumisa bajo la cabeza en señal de estar meditandolo. Al cabo de unos cinco minutos cojio el contrato y lo firmo. Ya era nuestra para siempre o hasta que nos cansasemos de ella. o la vendieramos a otro amo o ama. Tuvimos un largo fin de semana para celebrarlo nuestra sumisa termino agotada ultrajada follada por todos lados golpeada azotada atada esposada encadenada fustigada pero feliz. Se los aseguro. Mi pareja tambien era feliz nos iba muy en nuestra relacion y yo tambien era feliz nos queriamos y teniamos nuestro juguete sexual dominado y emputecido para nuestra diversion.

Autor: francisco Categoría: Dominación

Leer relato »

La colegiala culona 2

2021-10-16


Cuando llegaron a la casa la chica muy nerviosa abrió la puerta y encendió la luz escucho la voz del vejete, ¿dónde se la pongo?, preguntó con voz sugerente mientras hacía alusión a las aguas con sus manos. La joven pudo percibir el doble sentido de sus palabras, por un lado consideraba que era un descarado, un viejo verde que no se cortaba lo más mínimo en mirarle los senos y la cola sobre todo, un sin respeto, sin embargo, aquello mismo, el hecho que no disimulara esa manera tan lujuriosa, sin importarle nada, comenzaba a despertar sus más bajos instintos, esos confusos gustos que estaba sintiendo al sentirse admirada por hombres mayores. En la cocina por favor… respondió de manera suave, mientras cerraba la puerta y se acercaba a la entrada de la cocina, para ver como el caballero le instalaba un bidón nuevo. ¿Le puedo ofrecer algo para beber? - Preguntó con su dulce voz. Encantado, lo que usted quiera… - dijo mientras salía de la cocina con los bidones vacíos, los cuales dejó en el pasillo. La agradecida y bien educada chiquilla entró en la cocina y sacó un vaso del estante superior, inclinando así levemente las pompis para alcanzarlo, luego abrió el refrigerador para sacar el hielo, el cual se encontraba en la parte inferior, como si todo ocurriese en cámara lenta se inclinó sin flectar las rodillas para alcanzar la cubeta, que estaba al fondo del aparato, sintiendo así como se le abrían mucho las pompis por la sugerente posición que empleaba. Ofreciéndole al vejete un plano inmejorable y totalmente inédito para los hombres de su enorme trasero empinado, exponiendo así las partes más íntimas de su cuerpo para regocijo del viejo conserje, imaginando las cosas que podría estar deseando hacer con ella, estaba disfrutando de provocar y de excitar a conciencia, algo dentro de sí y fuera de su razón la impulsaba a sentirse deseada, ya que tanto su mente como su corazón rechazaban totalmente su comportamiento, pero su cuerpo decía otra. Sintiendo las mejillas ruborizadas fue a llenar el vaso con el agua recién instalada para seguir mostrándole el trasero a solo un par de metros, completamente solos, así permaneció en silencio sintiendo cosas que nunca antes con los chicos de su edad, así le entregó el vaso de agua muy nerviosa y avergonzada por cómo se agacho, por su parte don Felino agradeció el gesto y se fue tomando el agua lentamente mientras miraba hacía el techo. ¡Ahh! fue el sonido de placer del vejete después de tomarse toda el agua producto de la emoción y la calentura que estaba sintiendo, se le había secado la garganta, una vez repuesto le devolvió el vaso mientras le decía: Le agradezco el agua, pero más le agradezco el placer de presenciar lo hermosa que es, con todo el respeto que merece usted señorita... pero permítame decirle que hoy luce increíble... esas calzas le quedan espectaculares… Angie se puso más colorada y sintió ese intenso calor que provoca la excitación, su cuerpo pedía más, por alguna extraña razón deseaba que siguiera refiriéndose a su cuerpo, quería jugar con don Felino. Ay gracias don Felino, pero no diga esas cosas que me hará sonrojar…- Es que... cómo no hacerlo Angisita, además no debería avergonzarse, a los ojos de este humilde servidor, su cuerpo es digno de admiración, una verdadera oda a la perfección. Ay no sé, ¿usted cree don Felino? – preguntó coqueta y vanidosa mientras ponía las manos en la cintura y movía las caderas sutilmente de un lado a otro, como niña juguetona, por qué el hecho que ese viejo se estaba refiriendo explícitamente a su cuerpo, que era digno de ser admirado, esa idea le encantó a la nena ya que lo hacía con respeto e iba en la mísma línea de estar orgullosa de su cuerpo, por ende se dejó llevar y tomó su comentario como halago, sin saber que se enredaba en una red de morbosidad y perversión. Pues claro mi niña, si mírese nada más, usted está tremenda por donde se le mire, tiene todo grande… Las palabras del vejete le hicieron sentir cositas en todo su cuerpecito, antiguamente se hubiese indignado, pero le encantaba lo sincero y directo que estaba siendo, opinando con respeto, admiración y morbo, aquella melodía la llevó a seguir ese peligroso camino hacia su propia perversión, que antes había iniciado junto a los señores obreros. Ay don Felino ya le dije que no me dijera esas cosas…girándose hacía el mueble de cocina producto de todas las emociones y sensaciones que le estaba haciendo sentir ese hombre, tampoco entendía cómo había permitido que la conversación llegará tan lejos, a pesar de todos sus cuestionamientos y la tremenda vergüenza que sentía, paró sutilmente las nalgas. Es la pura verdad, un cuerpo tan perfecto como el suyo no puede esconderse, al contrario, la belleza está para mostrarse, como lo hizo hoy, es cosa de costumbre, porque es imposible que la miren y le hagan comentarios, seguro le dijeron muchas cosas con esas calzas… La verdad sí… dijo muy apenada la excitada jovencita del solo hecho de recordar todos los momentos que había vivido, sintiendo una calentura que la estaba haciendo perder la razón, la conchita le palpitaba como si tuviese vida propia cuando sintió al vejete acercarse por detrás. . Uhm cómo no hacerlo.. si pareciera que vas a reventar las calzas de lo culona que estas… ¡Don Felino!!, ¡qué cosas dice por favor, contrólese un poco! - increpó con una voz cargada de inocencia, mirándose ella misma la retaguardia, paró aún más el culo con la intención de poder verse, no sabía qué le pasaba, era como si estuviera embriagada por el morbo de sentirse deseada por hombres como don Felino y los mismos obreros, que la incitaban a comportarse de otra manera, haciendo cosas que nunca había hecho, como estar parando las nalgas de esa manera, sabiendo que las tenía enormes. La respiración del maduro se comenzó a entrecortar, era irreal estar viviendo algo así, estaba tan nervioso que sentía que no podía controlarse, menos aún teniendo a tan voluptuosa muchacha que le estaba parando esas tremendas nalgotas a escasos centímetros para su total admiración, no aguanto más tanta provocación y dio un paso al frente, poniendo sus viejas manos sobre la estrecha cinturita de la nena. ¡Aaaaah! ¡uhm don Felino!, ¿qué hace?..., se le escapó un tierno y sensual suspiro, casi desfalleciendo de placer al sentir el tacto de esas grandes manos apoderándose con propiedad de su estrecha cintura, aquel contacto fue una descarga de de placer hacía todo su cuerpo, para luego cuestionar sorprendida los avances del vejete, pero realmente estaba excitadisima de sentir esas viejas manotas disfrutando de su delicada y suave piel, haciéndole sentir ese raspadito que le daba escalofríos y le causó sensaciones inexplicablemente maravillosas. Tranquila mi niña, solo quiero sentir su piel uhmm qué suavecita, pareces una bebe…le dijo cerca del oído con una voz cargada de lujuria y perversión, haciendo que la colegiala se estremeciera de las ricas sensaciones que le hacía sentir el conserje. ¡Ay! don Felino, no haga eso que me hace cosquillas...reconoció la dulce jovencita, ignorando que su inocencia enardecía aún más al exaltado viejo, pero Angie estaba demasiado vulnerable, era la primera vez en su vida que sentía calentura, nunca había sentido algo así de intenso con los chicos de su edad, por eso no paso realmente de los besos. ¡Uff qué cinturita tienes!, moviendo una de sus manos hacia el liso vientre de la jovencita, el cual comenzó acariciar suavemente, casi rozandola con las yemas de sus dedos, disfrutando de la desquiciante suavidad y tersura de la piel, logrando que la chiquilla experimentará unos ricos escalofríos producto de las rasposas manos. ¡Uhmmm don Felino por favor suélteme, me está poniendo nerviosa, reclamó sumisa y sin mucha convicción, mientras intentaba detener los lujuriosos avances del viejo conserje, que la apretó nuevamente de la cintura de manera dominante, apresando su cuerpo con fuerza entre sus viejas manos, obligándola a apoyar sus manos sobre el mueble de cocina para equilibrarse del brusco movimiento. El maduro dominado por la calentura acercó su panza a la espalda de la muchachita haciendo que se arqueara y que por consiguiente sus nalgotas se alzarán dentro de las calza, momento que el viejo aprovechó para apoyar su dura erección sobre los descomunales cachetes de Angie, haciéndole sentir toda su calentura a través de su miembro viril. ¡Uhmmm siente como me pusiste pendeja puta... ¡Aaaaah nooo!!, ¡uhmm don Felino ya basta, déjeme por favor!!, pidió la desesperada jovencita, que seguía resistiéndose a pesar de las poderosas emociones que se estaban desatando dentro de ella, estremeciéndose internamente por la manera que la estaba llamando “puta”, esa palabra que tanto la había alterado, despertando intensas y potentes sensaciones debido a que nunca antes habían sido exploradas, experimentando una excitación que la asustaba. No podía creer que un viejo como don Felino le estuviera apoyando el trasero con tal descaro y perversión, restregando su enorme bulto sobre sus deseadas pompis, el cual se empezaba a mover descaradamente por encima de sus nalgas, en ese momento sintió culpa de haberlo provocado, en ese mismo instante sintió un calor infernal que se transformó de pronto en vergüenza absoluta, de manera instintiva apretó aquellas enormes montañas de carne para cerrarlas y protegerse de la evidente amenaza que significaba sentir la dura erección del viejo sobre sus posaderas. Tenía que evitarlo a toda costa, como era posible que un viejo feo fuese el primero en disfrutar de su cuerpo, entre la cordura y la racionalidad cuestionaba lo que estaba ocurriendo, sobre todo después de haberse negado a las caricias de los chicos más populares y atractivos del colegio, recién ahí fue consciente que la situación se le estaba yendo de las manos, ya que realmente estaba excitándose. ¿Está segura que desea eso?, preguntó el morboso maduro moviendo sus rasposas manos por encima de las costillas de la nena con una sola intención, apoderarse de los tremendos pechos de la colegiala, los cuales comenzó a estrujar con lujuriosos apretones al palpar y dimensionar las tremendas tetas que se gastaba la muchachita. ¡Mmmmmmm don Felino uhmm!!, la nena solo pudo gemir retorciéndose entre las manos del vejete, al sentir por vez primera las manos de un hombre sobre sus pechos, experimento un placer descomunal, sin embargo algo de cordura guardaba e intentó apartar las enormes manos del viejo por acto reflejo, pero sus manos no tenían las fuerzas, ni la voluntad para detener esa lujuria que estaba desbordando el perverso conserje sobre su cuerpo, sintió su concha acalambrarse de tanto placer por estar siendo manoseada de tal manera. ¡Oooh que par de melones más grandes te cargas pendeja, aparte de estar culona estas bien tetona, eres una diosa!!, dijo el sulfurado vejete mientras sus manos no dejaban de manosear con desesperación esas tremendas chichotas entre sí, acercando su hedionda boca al sensible cuello de la nena para comenzar a chuparlo y lamerlo con toda la calentura que lo dominaba en ese momento, buscando acrecentar al máximo la excitación de la inocente colegiala. ¡Aaaah aah! ¡ay no, aay! um no, la nena cerró los ojos y se mordió el labio inferior producto del intenso placer que empezó a generar la babosa boca del viejo chupando su sensible cuello, mientras se agasajaba como un poseso con sus inflamados melones, como tanto anhelaba la chiquilla en sus más íntimos deseos, podía sentir su concha rebozando de placer por cómo la estaba tocando ese viejo. Junto a esa lengua deslizándose apasionadamente por la extensión de su cuello, haciendo que todo su cuerpo se estremeciera de placer, más aún al sentir la dura erección del vejete bien clavada entre medio de sus pompis, podía sentir la vergota del viejo deslizándose por el canal trasero de sus glúteos, nunca había experimentado una excitación así de poderosa. ¡Aaaah aah no haga eso! ¡uhmm um aah!!, con sus manos intentaba moverse y detener lo que estaba pasando, pero el viejo la tenía tan bien sujeta que la hacía sentir débil e impotente ante su lujuria, muy asustada por lo que realmente estaba sintiendo, que estaba derritiéndose con las caricias y tratamientos que ese hombre mayor le estaba proporcionando a su necesitado cuerpo.. No sabía si haberse aguantado tantos años al ser tan selectiva, eran los responsables de que su cuerpo la traicionará de tal manera, reclamando lo que realmente necesitaba, sentirse mujer, cómo nunca se había sentido, pero cómo podía ser con don Felino. ¡Ummmm no sabe cuánto deseaba tenerla así mi niña culona!...pasando su lengua por el cuello para saborearla con perversión, la deslizó como una brocha por la extensión de su cuello mientras punteaba con bravura el enorme trasero de la nena, así fue bajando con su boca hacia los hombros que se encontraban descubiertos para besarlos con auténtica pasión, utilizando mucha lengua, sin dejar de apretar los turgentes senos de la chica. ¡Aaaaaaah aah ah dooon umm noo haga eso, aaah que estoy sudada mmm!! gemía quedita por sentirse a merced del placer que desbordaba el sulfurado maduro, que la estaba tocando como tanto deseaba en sus más perversas fantasías, la calentura simplemente se estaba apoderando de ella y no podía hacer nada para oponerse, así levantó el rostro con los ojos cerrados y la boca entreabierta, recargándose sobre el pecho del vejete para disponerse a disfrutar del placer que le brindaba. Don Felino impulsado por la calentura y la entrega de la jovencita, le mordió la parte trasera del cuello, haciendo que la nena se quebrará abruptamente y bajará la guardia por unos segundos. ¡Aaaaaaaay!! fue el intenso grito que largo la escultural colegiala cuando sintió aquel mordisco de gato en celo, haciéndola sentir más débil y vulnerable, dominada ante el deseo y lujuria del arrebatado vejete, que no perdió el tiempo y haciendo honor a su nombre, llevó sus manos a los tirantes del top para dejarlos caer a través de los brazos y con actitud dominante le bajó el top, sin darle tiempo a reaccionar. La chiquilla sintió como su top cayó dejándola con su ropa interior al descubierto, instintivamente llevó sus manos hacía sus pechos para cubrirlos, momento que el conserje aprovechó para soltar el sostén con maestría desde la parte trasera, ante los infructuosos intentos de la nena por detenerlo, luego le tomo las manos y se las apartó con autoridad hacia los costados de su cuerpo, con esa manera dominante la mantuvo por unos segundos, demostrando quién mandaba. Uhmmm por favor don Felino no lo haga, yo soy una chica decente, déjeme por favor... dijo a penas y de manera muy sumisa, casi con sus últimas fuerzas, estaba demasiado caliente por cómo la estaba tratando don Felino, que se mostraba más pervertido y dominante que nunca, sin darle tiempo a reprocharle sus avances cuando ya la tenía disfrutando de ellos. ¿Decente?, no eres más que una pendeja calienta penes que le fascina mostrar el culo!!, le dijo con perversión al oído, enterrando su verga entre los gordos cachetes de la joven. ¡Uhmmm don Felino!!, eso no es verdad, yo no soy eso que dice… protestó débilmente, experimentando una sumisión que nunca antes había sentido, disfrutando de un morbo inexplicable de sentirse dominada por ese viejo lascivo, dispuesto a todo por gozar y saciar sus más bajos instintos con su voluptuoso cuerpo. Uhmmm apuesto que tienes la conchita mojadita por andar mostrando el culo enorme que tienes, ¿cierto? soltando las muñecas de la joven, con su mano derecha hizo el ademán de meterse por dentro de la calza para comprobar sus tesis . !Uhm noooo don Felino, no me toque ahí!! grito desesperada llevándose ambas manos hacía su pubis para detener la desvergonzada mano del vejete, no podía permitir que la tocará ahí abajo, se moría de vergüenza de lo empapada que estaba. El conserje rápidamente utilizó su otra mano para sacarle los sostenes, junto con bajarle el top a la cintura dejándolo arremangado como si fuese un cinturón, logrando desnudar el torso y los enormes melones de la colegiala, que se mostraban agitados por la evidente excitación que estaba viviendo, con varias gotitas de sudor que los hacían ver aún más apetitosos y deseables, con sus delicados y pequeños pezones duros como rocas. ¡Aaaaaah umm noo que hace uhmmm dooon!!. Fueron los sensuales gemidos que lanzó la jovencita cuando el maduro abalanzó sus grandes manos para apoderarse de sus desnudos y sensibles melones, experimentando las sensaciones más ricas de su vida al sentir esos agrietados dedos sobre la suavidad y turgencia de sus inflamados pechos, sobre todo cuando empezó a manosearla con más rudeza, era la primera vez que le tocaban los senos y no sabía lo sensible que eran. !Uhmmm que duras y suavecitas bebe, mmm ¡son enormes!, tan tetona y culona que me salió bebita, ¿sabe que?, me dan ganas de adoptarla pa’ hacerla adicta a mi pichula, ¿por qué eso andas buscando con estas calzas, cierto?, besándole el cuello apasionadamente con su lengua circulando lentamente. ¡Aaaaaah aaaah uhmmm aah ay uy mmmmmmm!!, la nena desfallecía de excitación por las cosas y palabras que utilizaba ese viejo lascivo, palabras sucias vulgares que siempre la avergonzaron e indignaron, pero que ahora la hacían calentarse más mientras solo se dedicaba a gemir de tanto placer que experimentaba con las manos del viejo sobre sus tetas, enloqueciendo de la perversión por imaginarse las cosas que le decía el vejete. Pero jamás se entregaría a reconocer algo tan íntimo y personal, una sensación reciente que no definía su presente, aunque en ese momento una parte suya deseaba responderle con todas sus fuerzas la verdad, pero por dignidad no lo haría, además que ella tenía el derecho de vestirse como quisiese. ¡Responde puta de mierda!!, presionó de manera autoritaria y dominante, enterrando sus viejos dedos sobre los turgentes e inflamados pechos para propinarle intensos y poderosos apretones llenos de lujuria y desbordante deseo, por la desquiciante sensación que le ofrecían los enormes y duros pechos de la colegiala, junto con esa suavidad que lo estaba volviendo loco. ¡Uhmmm don Felino!!, no me llame así, ¡aah aah mmm! yo no ando buscando eso que dice… recargándose nuevamente sobre el vejete con sus manos puestas sobre las del viejo, sintiendo ella misma como le manoseaba sus juveniles pechos , sin poder hacer nada para evitarlo. El vejete comenzó chupar el otro lado del cuello como si fuese un vampiro alimentándose, aprovechándose de la entrega de la chiquilla realizó un movimiento en fracción de segundos, bajó y metió una de sus manos como flecha dentro de la calza, incluso por dentro de la tanguita. Uhmmm vamos a ver sí es cierto… ¡Mmmm don Felino!!, ¡oooh noo!, mmm por favor, ¡aaah!, se lo suplico, uhmm no me toque ahí… pidió la desesperada nena estremeciéndose completa sintiendo como su corazón se aceleró abruptamente al sentir los agrietados dedos hacer contacto directo con su inexplorado monte de venus, uno de sus rincones más sagrados, donde nunca un hombre había estado. No podía dejar que bajará más a pesar del enorme placer que le generaba sentir los viejos y callosos dedos frotando la suavidad de su vulva, juntando los muslos empujó su trasero con todas las fuerzas contra la vergota que sentía clavada entre sus posaderas para cerrarle el paso a la mano del vejete. Don Felino sin despegar su mano del lugar que estaba se mantuvo recio y aprovechó el culazo que lanzó la chiquilla para mandarle un fuerte golpe de cadera, dejando ese enorme trasero para su completa admiración mientras la nena movía ese par de tremendos cachetes producto de las tocaciones que le aplicaba en la vagina, sin duda alguno lo que más le calentaba a don Felino de Angie eran sus descomunales nalgotas, impulsado por el deseo de años le estampo una sonora nalgada que resonó en todo la casa, haciendo vibrar esas inmensas montañas de carne en toda su magnitud. ¡¡Aaaaaaaah!! gritó por la intensidad y ferocidad de aquel golpe, le había dolido mucho, pero de la misma manera, había sentido un extraño y perverso placer que la llevó a menear sus 115 centímetros de trasero de manera circular. El viejo conserje creía que iba a morir de placer y calentura, experimentando un morbo desquiciante al sentir la suavidad que había en el pubis de la nena, percatándose que no habían pelitos y parecía una bebita, aquello lo terminó de enloquecer y lo impulsó a dar la estocada final para abrirse paso con determinación con sus viejos y toscos dedos hacia los viscosos y estrechos labios vaginales de la virginal colegiala, donde al fin pudo comprobar que efectivamente Angie no solo tenía la concha mojada, si no que la tenía completamente empapada. Uhmmm no lo puedo creer... estás completamente empapada culona de mierda, ¿ves como tenía razón pendeja puta?, te dije que tenías la concha mojada, ¿ahora sí vas a admitir que te gusta andar mostrando el culo? El maduro dentro de toda la emoción que estaba sintiendo, quedó consternado, no podía creer que la nena estuviese tan empapada, así la siguió masturbando con más ganas, mientras su otra mano bajaba hacía las enormes ancas para manosearlas como tanto deseaba, apretando y estrujando con fuerza los prominentes glúteos. . Angie al sentir los dedos del vejete en su conchita fue una descarga eléctrica de miles de ondas que se desplazaron por todo su cuerpo, no lo podía creer, ese viejo le estaba tocando las nalgas mientras la masturbaba, causándole un placer descomunal, estaba sucumbiendo al placer más grande su vida a manos del pervertido conserje de su villa que estaba manoseando su voluptuoso y virginal cuerpo cómo se le daba la gana, no daba más del enorme placer que le producían aquellos dedos, estaba a punto de experimentar el primer orgasmo de su vida. ¡Aaaah aaaaaah mmm sí uhm sí aaaaah! ¡aaaaaah!… dijo entre suspiros y gemidos con mucha vergüenza por reconocer algo así de personal y reciente, sin embargo el morbo que sentía por decir la verdad era superior, retorciéndose entera comenzó a sentir la venida un placer inexplicable recorriendo su figura. Don Felino no podía creer que una de sus mano estaba tocando y masturbando la empanada y delicada conchita de la joven chiquilla, mientras que la otra manoseaba con depravación aquellas inmensas nalgas que tanto lo calentaban, apretando con todas sus fuerzas las exuberantes carnes de la voluptuosa jovencita. ¿¡Si que puta de nalgas grandes!!?. estrujando y amasando esos grandes trozos de carne, le faltaban manos para agarrar tanto culo, estaba enloqueciendo con el descomunal trasero de la chiquilla, aumentando a su vez la velocidad de sus dedos gatilladores, haciendo que la nena se arqueara de tan suculentas tocaciones y siguiese con sus endemoniados meneos. ¡Aaah aah aaay mm me gusta mostrar las nalgas mmm aaah sí, ummm dios mío que rico, que rico, mm siga don Felino siga aaaa sí sí mmm me voy a venir!! Aún no bebe, antes me vas a mostrar las nalgas como corresponde, ¡bájate las calzas puta de mierda!!, hazlo pensando en todas las vergas que paraste!! deteniendo los dedos que estimulaban la palpitante panochita de la nena, comenzó acariciarle la vulva para desesperarla aún más tras haberse detenido segundos antes de su orgasmo. En ese momento la inocente colegiala supo que ya no había vuelta atrás, el viejo conserje la había dominado a través del placer que ansiaba y necesitaba su cuerpo, dispuesta a complacer las pervertidas peticiones del conserje para alcanzar el orgasmo, llevó las manos hacía los bordes del calza para desnudar sus grandiosas pompis por vez primera para un hombre. Despertando el lado más calenturiento y lascivo de la colegiala, y que revela la inédita personalidad de la jovencita hasta ese entonces, la Angie puta, ese alter ego que hace meses pedía a gritos atención, ese que deseaba comenzar a vestirse más ajustada para mostrar los impresionantes dotes de su cuerpo. Ese que gozó sentirse deseada al provocar los más bajos instintos en el sexo opuesto, ese que se empezaba a fijar en hombres mayores por el fuerte morbo que le generaban cuando la admiraban y deseaban con tal ímpetu y sin disimulos. Ese lado que estaba disfrutando la sumisión que experimentaba al sentirse dominada por el vejete, tanto por sus formas recias, como sus tratos rudos para referirse a su persona, siempre había sido muy soberana, sin embargo era primera vez que un hombre la trataba de esa manera, haciéndola sentir débil ante sus pervertidos deseos. Angie con el corazón latiendo a mil nuevamente comenzó a bajarse las calzas con algo de trabajo debido a las dimensiones de sus voluptuosas ancas, sin embargo lo hacía lentamente, disfrutando cada segundo por estar desnudando su más preciado atributo, el cual se comenzaba a desbordar a medida que iba siendo descubierto, expandiendo las inmensas proporciones de sus robustos glúteos, así hasta dejar ese impresionante par de nalgotas totalmente expuestas… Don Felino quedó pasmado frente a tan espectacular obra de la naturaleza, el trasero de la nena era inmenso y se mostraba en toda su magnitud y majestuosidad, con nada más que ese diminuto hilo que yacía completamente perdido entre las descomunales ancas, ya no le quedó ninguna duda acerca de sus razonamientos cuando la vió salir, la nena efectivamente andaba buscando verga exhibiendo el culo como una calienta verga, complacido por la entrega de Angie se agachó para terminar de quitarle las calzas. Ummmmm que par de nalgotas tan descomunales tienes culona puta, no hay duda que saliste bien sexy en busca de verga, mírate nada más, mostrando todo el culo con esto que no te cubre nada… dijo lascivamente cerca de su oído mientras comenzaba a sobar las portentosas nalgas, experimentando la calentura más grandes de su vida al sentir la curvatura y suavidad de tan enormes nalgotas La colegiala por su parte no se aguantó las ganas de voltear su rostro para observar el pervertido rostro del vejete mirando su casi desnudo trasero con insano deseo, con esa calentura enfermiza que tanto la inquietaba, podía sentir la lujuria de ese hombre quemado la piel de sus desnudas pompis, experimentando un morbo muy intenso por estarle mostrando el culo a un viejo como don Felino. Mmmmmm ¿le gustan mis pompis don Felino?, preguntó de pronto con una inocencia cargada de sensualidad mientras paraba el culo como si estuviera ofreciendo las nalgas, sintiendo las viejas manos directamente sobre sus grandes glúteos, lo cual le producía un desesperante cosquilleo producto de los callosos y agrietados dedos, los cuales recorrían la suavidad de su redondo y lozano trasero. Mmmmmm me vuelven loco mi niña, no sabe todas las cosas que deseo hacer con sus pompis… sin poder aguantar más tanta calentura, así comenzó a propinarle fuertes y sonoras nalgadas que hacían vibrar los desnudos glúteos, le desquiciaba observar el tremendo trasero de la nena a su completa disposición, con nada más que ese hilo que lo separaba de la vagina y el nudo rectal de la chiquilla, estaba como loco desatando su calentura a través de las palmadas. ¡Ooooooh mmmm aaah aah ¿cosas como que don Felino? Mmmmmm ¡sigue meneando el culo y te vas a enterar pendeja puta!... nalgueando fuera de sí las poderosas asentaderas de la nena La nena solo se dedicaba a gozar entre fuertes y lastimeros gemidos, deleitándose de placer por los perversos azotes que castigaban sus gordas pompis, estaba gozando sus dominantes tratos, apretaba sus carnosos muslos entre sí de la desesperación, buscando aguantar el dolor por los intensos golpes que le propinaba el desalmado vejete, que extrañamente entre más fuerte le pegaba, más placer que le generaba al ir sintiendo como sus posaderas comenzaban a prenderse en fuego, así comenzó a moverlo sensualmente y con suma provocación. ¡Aaaaah aaaah! ¡mmm aaaah!, ¿así está bien don Felino? mmm!! no podía creer que su virginal cuerpo estuviera gozando de los sádicos golpes que recibían sus pompis, mordiéndose los labios gemía gustosa al recibir las placenteras palmadas que le daba, estaba realmente disfrutando ser nalgueada por el pervertido y viejo conserje de su villa. ¡Ummm para más el culo pendeja puta!! ¡PAF PAF PAF PAF!! pegándole fuertes nalgadas a cada glúteo con toda la calentura que le generaba el imponente culo de la colegiala. ¡Aaaaah aaaah mmmm sí! mmm don Felino yo las paroooo mmm pero aaaaah no me pegue tan fuerte mmm aaaaaah! respondió entre intensos gemidos para seguir chupando los viejos dedos, sabiendo que el lujurioso conserje no le haría caso y que sus ruegos excitaban aún más al exaltado conserje, enervando los deseos de la inocente colegiala que a esta altura, solo pedía un alto para no obtenerlo, para seguir sintiéndose más dominada por don Felino . Quebrando la cintura alzó pecaminosamente sus tremendas nalgas, las cuales se expandieron en toda su magnitud haciendo que se vieran aún más descomunales, más soberbias y esplendorosas para seguir disfrutando de ser nalgueada. Mmmmm que bebita más puta, ¿te gusta lo que te hago culoncita?, es tu castigo por andar disfrutando de parar vergas, preguntó el perverso vejete que buscaba descubrir los más íntimos secretos de la jovencita. ¡Ummmm sí me gusta! ¡aah aah mmm todo lo que me está haciendo me gusta, aaah mmm siga don Felino, siga por favor, mmm me quiero venir! reconoció totalmente entregada al placer de estar siendo tratada de esa manera, ya que ni se quejaba por el dolor de los tremendos golpes que azotaban sus enormes posaderas, que recibían heroicas los castigos del exaltado vejete mientras movía deseosa las nalgas de una manera que invitaban a sodomizarla. El maduro conserje no podía creer que estuviese disfrutando de sus más perversas fantasías con esa voluptuosa jovencita, esa nena sin duda alguna era una de las colegialas más deseadas y codiciadas no solo en la villa y el colegio, sino de todos los lugares que circulaba, ya que era imposible no contemplar semejante jovencita, era la obsesión inalcanzable para todos y ahora se encontraba entregada a sus deseos. Mmmmm si se quiere correr, entonces dígame... ¿que buscaba una chica decente como usted, mostrando y moviendo este inmenso trasero como una vil ramera? preguntó buscando desnudar los deseos de la excitada jovencita, volviéndose loco al contemplar cómo vibraban las suculentas y descomunales porciones de carne entre sí, descargando toda su lujuria sobre las inmensas ancas de la jovencita, junto al fuerte sonido que acompañaba cada palmazo, los cuales iban dejando el portentoso trasero cada vez más colorado. ¡Mmm mmmm aaaah uuu mmm peneee!!.. ¡aaah! ahh peneeeee don Felino, peneee! Don Felino sonrió complacido y se abrió el pantalón y bajó el cierre del mismo para revelar parte de los blancos calzoncillos, que no eran suficientes para cubrir los 18 centímetros de carne, ya que un poco más del glande se escapaba por la parte superior, agarrándola desde de la base la sacó hacía fuera para posicionarse detrás de la nena, procurando que su desnuda y palpitante erección quedará bien metida entre los soberbios cachetes de la nena. ¡Mmmm entonces pídeme verga!! exigió el dominante vejete que pudo sentir cómo las enormes nalgotas de la colegiala se abrazaron a su vergota, experimentando una calentura sin precedentes al sentir la endemoniada curvatura de semejantes posaderas apretando con intensidad su vergota, así volvió a masturbarla con todo mientras su otra mano se apoderaba de los increíbles melones, término abalanzándose a su cuello para chuparlo fuera de sí. Angie estremeciéndose completa de tantos estímulos simultáneos, sintió como la visión se le comenzó a nublar y comenzó a gemir y gritar cada vez más alto del inmenso placer que le estaba haciendo sentir don Felino, específicamente por ese enorme pedazo de carne gruesa y palpitante que se había metido irrespetuosamente entremedio de su pompis, a sintió tan grande que instintivamente apretó las nalgas con fuerza. El viejo conserje bufó como un toro y cerró los ojos de tanto placer que sentía por los ricos y placenteros apretones que le propinaba la jovencita con sus increíbles nalgas, que, haciendo que se escaparan muchas lágrimas por ese glande, que lloraba de la emoción de estar alcanzando la gloria. Aquello fue demasiado para la inexperta jovencita que sentía que algo enorme iba a explotar dentro de ella, un placer inmenso que estaba asaltando cada rincón de su juvenil y exuberante cuerpo, eliminando cualquier vestigio de resistencia o dignidad, solo había una idea, entregarse. Mmmmm ¡aaah aah sí sí que rico me ummm no aguanto más, me voy a venir, me voy a venir, ¡aaah aah sí sí quiero vergaaaa, deme verga don Felino, deme vergaa aaaah ooooh mmmm me vengo oh oh oh sí sí sí. Fue así como Angie explotó en el primer orgasmo de vida, experimentando un placer colosal que la hizo moverse lascivamente con sensuales movimientos de cadera, meneaba el culo de manera endemoniada sin cesar los apretones de sus descomunales nalgotas, mientras su inmaculada conchita se estremecía entre fuertes palpitaciones que expulsaban abundantes líquidos, por 15 segundos estuvo corriéndose en un prolongado orgasmo.

Autor: Darkghostwrriter Categoría: Dominación

Leer relato »

El Castigo de Coco

2021-10-10


Mmmm,ese olor yo... Yo lo conozco.Huele a vainilla y a rosas, a demás esto que siento bajo mi cuerpo esta más duro y frio que la cama...Umm,¡Ya se!, seguramente sea Giovani y alguna de sus travesuras. Hago un ademan de estirar los brazos para palpar lo que tengo a mi alrededor, pero...¡Uí! tengo los brazos y las manos inmoviles por lo que parece ser al roce con la piel una cuerda. Abro poco a poco los ojos hasta conseguir ver algo en aquella oscura habitación, iluminada unicamente por la timida luz de unas pocas velas. Me revuelvo un poco y busco a Giovani en la penumbra, no logro encontrarlo, hasta que una mano roza mi cuerpo y una suave voz me susurra: -Tranquila princesa, el juego está apunto de comenzar- Me acariciò la cara y se marcho nuevamente. Al rato aparecio y se sento a mi lado ocultanto lo que traía en las manos. -Cierra los ojos y siente-Exclamo severamente. Cerré los ojos y acto seguido algo suave acariciaba todo mi cuerpo. Desde los parpados, pasando por mis pechos y hasta llegar a mi sexo. -¿ Sabes qué es, Coco?-Pregunto traviesamente, mientras me hacia extremecer acariciando mi sexo con la rosa. -Si,Amo, es una rosa-Consegui prinunciar mientras me dejaba provocar por el sensual roce de aquella hermosura. -Y, ¿Sabes qué más utilidades tiene aparte de darte placer, Coco?-Preguntaba mientras sonreia de medio lado y poniendo cara de interesante. -Sí, Amo... darme màs placer aún-Dije sabiendo muy bien que aquello tendría sus consecuencias. -¿A, si? ¿Y como es eso, Coco?. ¿Estas segura de que te dara aun mas placer? ¿ O a los 20 azotes cuando notes las espinas clavarse en tu piel y agrietarla, mientras comienza a sangrar poco a poco, romperas a llorar como un bebe?-Pregunto inquisitivamente, clavando sus oscuros y tenebrosos ojos en los mios y haciendome sentir arrepentia de aquel comentario. Se acerco a mi cara, me acarició,cogió mis brazos y los desató suavemente, seguidamente los masajeo para aliviar las marcas producidas por las cuerdas, e hizo lo mismo con las muñecas. Acerco su boca a mi oido y me dijo muy bajito: -Coco,ponte a 4 patas, que vamos a probar el placer que causan las espinas sobre tu piel...- y dejo caer el peso de aquella frase sobre el poco orgullo que me quedaba intacto. Sin pensarlo dos veces, me di la vuelta y me posicione a cuatro patas ofreciendole mi cuerpo a mi Amo. Sabia de sobra lo que vendría ahora y aunque con bastante respeto, deseaba si ninguna duda aquel momento. Muy lentamente recorrio mi espalda, hasta llegar a mi pelo, enredo sus dedos en él y tiro bien fuerte hasta dejar el cuello en tensión. Con la mano que tenía libre acaricio mi culo, para acto seguido coger la rosa y comenzar a azotarme con ella. Al principio apenas notaba el contacto de los pinchos con mi piel, pero segun aumentaba la intensidad y el ritmo de los mismos, mis nalgas comenzaban a resentirsey mis ojos comenzaban a inundarse de lágrimas. Un movimienyo repentino de todo mi cuerpo en respuesta a uno de los azotes, saco a mi Amo de su gran estado de concentración. -Vaya...¿Qué le sucede a mi hermosa perrita?¿Te duele, Coco?-Preguntò en un tono tan dulce que derritio todo mi cuerpo-Pues aún quedan cinco más, y no quiero que te muevas...podrías hacerte daño...-Acto seguido sentí como los pinchos que habia en aquella hermosa flor rompian mi piel, dejando caer al suelo unas diminutas gotas de sangre. Las lagrimas desbordaban mis ojos y mi cuerpo se extremecio. Solto mi pelo y extendio su mano hasta mi cara para secar mis lagrimas y susurrarme muy despacio: - Ya solo quedan 4 debes aguantar, aún no he terminado contigo, Coco. Fueron los cuatro azotes más largo en mucho tiempo, se entretuvo, se tomo su tiempo. Acaricio y beso mis nalgas entre azote y azote, la fuerza que ponia era mayor que otras veces. Era obvio que pretendia darme una lección, pero a pesar de todo aquella sensación resultaba casi placentera. Al terminar dejo la rosa apoyada a mi lado y dijo: -Ahora quiero que vayas a la cama y te tumbes boca abajo, quiero limpiar y aliv iar tu heridas. Debes saber que la sesión a terminado. Era un castigo que tu misma te ganastea pulso, a si que, la proxima vez piensalo bien Coco

Autor: Anónimo Categoría: Dominación

Leer relato »

Juego de amigas

2021-09-22


Me presento, soy una mujer chilena, casada, 44 años. Con mi esposo tenemos una vida muy rica sexualmente hacemos de todo para complacernos, ya hemos hecho varios juegos, tríos, gang bang y varias cosas más. Bueno les cuento mi relato. En mi otro trabajo un día llegó una compañera nueva unos 4 años mayor que yo, muy linda, muy sexy, buen cuerpo, muy simpática y alegre. Hicimos muy buena amistad, a los 5 meses después ella estaba de cumpleaños y me dijo que lo pasaría sola porque su hijo vivía en el sur de Chile, y su esposo estaba con mucho trabajo así que no saldría a ningún lado porque llega tarde eso la tenía triste. Le dije que fuéramos a un pub a celebrar a la salida, del trabajo. En el pub tomándonos unos tragos y me confesó que ella disfruta mucho su sexualidad con su marido que le gusta hacer diabluras y todo eso, yo solo la escuchaba, nunca habíamos hablado de nuestra vida privada hasta hoy, yo no le dije nada de mi vida, solo ella hablaba. Después de un rato llegó la hora de irse, ella llamó un Uber para que nos fuera a dejar. Al llegar a su casa me invitó a pasar yo no quería, pero ella insistió, así que llamé a mi esposo y le comenté donde estaba y que llegaría más tarde. Después de una copa de vino y seguir con sus confesiones, yo ya estaba un poco mareada y excitada porque sus relatos ya eran con lujo y detalle. -Ven te quedo mostrar algo –me dice. Nos dirigimos a una pieza que está con llave, abre la puerta, enciende la luz y wuau, ... ... sorpresa. Era una habitación del placer, tenía una cama con barandas, grilletes, esposas, látigos, trajes de látex, y un montón de consoladores, y vibradores de todas partes y tamaños y colores, y un montón de otras cosas. -Este es nuestro salón del placer con mi esposo -me dice. Ella coloca música, y me dice: -Ven, bailemos Yo le digo que bueno y después suena un tema lento. Me mira y me dice -Lo bailamos. Yo abro mis brazos y nos abrazamos y reímos. A la mitad de la canción todo estaba bien, nada extraño, solo que ambas estamos en silencio. Comienzo a sentir sus labios húmedos por mi cuello y eso me comienza a poner la piel de gallina y a excitar. Sus besos ya eran con más intensidad y sus manos se movían por mí cintura y espalda. Nos miramos y besamos, fue un beso muy durante, intenso. Ella se quita su falda, y saca la mía, nuestras blusas vuelan también. Ya nos encontrábamos desnudas. Me recuesta en la cama y comienza a lamer mi zorra, (nunca había estado sola con otra mujer, si estando en intercambio de parejas, pero no era lo mismo) Yo estaba a mil. Ella me dice que si quiero probar un juguete especial que ella tiene. Yo le grito que sí, estaba tan excitada que no lo pensé. Me pide que me ponga a lo perrito, me coloca unas cadenas en las muñecas que estaban enganchada al respaldo de la cama. Me coloca lubricante en mi zorra. Acerca una mesa que tiene con algo tapado (era una máquina hidráulica del placer). Busca un consolador de unos 20 centímetros y lo coloca en su máquina, con una manivela, lo ajusta en altura y profundidad para mí. Me pasa un control remoto y me dice que yo vea que intensidad quiero, me explica cómo funciona. Comienzo a darle velocidad, y se sentía muy rico mientras la máquina me culeaba. Ella lamía mi culo, se ponía un guante de látex, lo embetunaba con gel y me metía sus dedos en mi culo. Yo gritaba de placer y aumentaba la velocidad, comencé a tener múltiples orgasmos. Ella, detiene la máquina y cambia el juguete. Coloca un consolador, doble, lo ajusta y me dice que está listo. Comienzo a darle velocidad y siento mucho placer al sentir mi zorra y culo llenos. Ella se pone frente a mí y comienzo a lamer su zorra. Yo me retorcía de placer. Ya después, estando las dos haciendo un 69, y otras posiciones, en eso estábamos haciendo una tijerita y entre nuestras zorras había un consolador largo como de 50 cm, con dos cabezas, las mitad metida en mi y la otra en mi amiga y trasfregando nuestras zorras. Se abre la puerta y se asoma su esposo con un regalo y un ramo de flores. É la saludó a ella con un beso con lengua y le tomó una teta, le dice: -Que buen regalo te estás dando. Yo no atiné a nada, me quedé congelada, no esperaba que llegara él y nos encontrara así. Él me toma una teta y me besa con lengua, saca su verga, que era larga y gruesa y me la pone en la boca. Yo solo atiné a chupársela (nunca me había pasado eso, ver a un hombre y que en menos de un minuto me tocara una teta, besara y se lo chupara sin decir hola). Él se desnudó, tenía un físico muy bien cuidado. Nos pudo en 69, me culeaba a mí y a ratos sacaba su verga y se la ponía en la boca de su esposa para que se la chupara. Luego se culeaba a su esposa y me lo ponía en mi boca, yo le lamia entera su verga. En un momento acaba dentro de su esposa, daba su verga de la zorra de ella y la pone en mi boca y me da sus últimas gotas de moco, luego comienza a salir el moco de la zorra de ella y yo comienzo a lamerla y me tomo todos esos fluidos. Fue una gran experiencia.

Autor: Vergoña Categoría: Dominación

Leer relato »

Un extraño sueño

2021-09-17


Me despierto sobresaltada por un sueño extraño, perturbador. Volvía de correr completamente empapada en sudor, entré en el portal de mi bloque, atravesé el vestíbulo y llamé el ascensor. Cuando llegó se abrió la puerta, me introduje en él y marqué el piso nº 5. El ascensor completó el trayecto y se paró, se abrieron las puertas y salí al descansillo. Introduje la llave en la puerta, giré las dos vueltas a la izquierda y cuando me disponía a entrar en mi casa, escuché a mi espalda abrirse la puerta de las escaleras. Un hombre vestido de oscuro y con pasamontañas me abordó, me agarró del pelo y me empujó dentro de mi vivienda. Se colocó a mi espalda, y poniéndome una navaja en el cuello, con voz aspera y profunda me dijo: - ¡Sssssss………, si valoras algo tu vida no se te ocurra gritar!. Me quedé completamente inmóvil. En un impulso de valentía aunque con voz compungida le dije: - ¿Qué quieres? Si buscas dinero no tengo en casa, tampoco tengo nada que pueda ser de valor. Como respuesta me dio un fuerte tirón del pelo, luego lo soltó y rodeando mi cintura con esa misma mano me apretó contra él. Rápidamente pude sentir que estaba completamente excitado. Su miembro presionaba mi cuerpo y su mano izquierda comenzó a bajar hasta llegar a mi pubis, haciendo aún más presión contra su cuerpo. - No te preocupes por eso, no quiero tu dinero, ni vengo precisamente a robarte. Las piernas empezaron a fallarme. Las lágrimas empezaron a brotar de mis ojos. - ¡No me hagas daño por favor! - ¡Sssssss…….., no es esa mi intención. Llevo tiempo planeando esto y no voy a ceder en mi empeño por que me lloriquees como una niña pequeña, así que presta atención: Si gritas o haces algún movimiento violento, te rebano el cuello como a un pollo. Por el contrario, si colaboras y te dejas hacer, todo pasará rápido y me marcharé como he venido, sin que te des cuenta. - ¿Qué es lo que prefieres muñeca? - Colaborar, colaborar. - Bien, bien……….., eso está muy bien. Respiró profundamente cerca de mi cuello y lamió la zona posterior de mi oreja derecha diciendo: - Me encanta cómo hueles, el sudor es fresco y suave. Seguro que tu sexo huele aún mejor. Ahora quiero que muy lentamente, y sin hacer ninguna tontería que puedas lamentar, te quites el cinturón donde llevas el móvil, el pantalón de deporte y tus braguitas, y lo dejes todo en el suelo. Gimoteando fui deshaciéndome de todas esas prendas. Al terminar, él con su mano izquierda me quitó la camiseta de deporte, luego intentó también hacer lo mismo con el sujetador pero, al ser de deporte y estar más ajustado, se le resistió bastante. - Quítatelo o te lo corto con la navaja, ¡Tú misma! Procedí a quitarme el sujetador y me quedé completamente desnuda. - Muy bien, muy bien, lo estás haciendo muy bien. Ahora vamos a tu habitación y no quiero que hagas ninguna tontería. Recorrimos el pasillo y al llegar a mi cuarto me ordenó que me tumbara en la cama boca abajo. Apartó la navaja de mi cuello y me coloqué tal cual me dijo. Empecé a notar cómo con suavidad desplazaba el filo de su navaja por mi espalda. Con sumo cuidado realizaba grandes círculos, luego fue reduciendo el diámetro de los mismos como si dibujase una espiral. Posteriormente repitió el mismo juego en mi culo y, finalmente, entre mis nalgas. Mientras procedía de tal manera me dijo: - Prefieres que te ate o vas a ser una chica buena. - Voy a ser buena, muy buena te lo prometo. - Ok, probemos a ver si es verdad que vas a ser tan buena como dices. Procura no despegar la cabeza de la cama ni hacer ningún movimiento extraño. Abre las piernas y quiero que permanezcas inmóvil mientras sigo explorando tu bello cuerpo. Cerré los ojos y con el cuerpo tensionado me quedé petrificada. Sentía como lentamente olfateaba mi cuerpo, dando pequeños lametones aquí y allá. Sus manos empezaron a recorrerlo con mucho tacto y delicadeza. Con la mano izquierda abierta y los dedos desplegados como las patas de una araña, recorrían mi espalda, culo y nalgas, apenas rozando mi piel. Cuando se cansaba volvía a hacerme círculos con la navaja. No sé cuánto tiempo estuvo alternándose así, pero su forma de proceder hizo que las lágrimas se fueran secando y que yo fuera relajándome poco a poco hasta entrar en un estado de semisopor, que se vio alterado cuando sentí su lengua en mi sexo. Comenzó a lamerlo y succionarlo, primero con mucha tranquilidad, luego fue aumentando el ritmo. A pesar de lo violenta que era la situación, mi cuerpo no pudo resistirse ante tales estímulos e inevitablemente empezó a sentir placer. Un placer que fue aumentando conforme avanzaba el sexo oral que de forma magistral me practicaba el intruso. Cuando quise darme cuenta me encontraba contoneándome al ritmo que él marcaba con su boca, hasta que me sobrevino un orgasmo de campeonato. - Muy bien putita, te has portado muy bien y veo que has gozado a lo grande. Ahora me toca a mí. Date la vuelta que voy a follarte como nunca te han follado en tu vida. Procura cerrar los ojos, y no quiero que los abras hasta que yo te lo diga. No me había repuesto del tremendo orgasmo cuando mi cabeza procedió a resetearse de forma inmediata para intentar analizar la situación. Enseguida se me vino a la cabeza la posibilidad de contraer una ETS o quedarme embarazada. Mientras escuchaba como procedía a bajarse sus pantalones no paraba de darle vueltas al asunto, no sabía cómo decírselo ni que reacción podría provocar en él, finalmente le dije: - Por favor, usa protección, no quiero quedarme embarazada. Hay preservativos en la mesilla de noche, si quieres coge uno. - Veo que estás en todo putita. No te preocupes que no soy tan tonto como para dejar rastro de mi ADN que pueda delatarme. Yo traigo un condón. Escuché como rasgaba un sobre. En ese momento, aprovechando que se encontraba entretenido, entreabrí mínimamente los ojos y observé cómo se agachaba para guardar el sobre, ya vacío, en uno de los bolsillos del pantalón. También pude ver cómo enfundaba el profiláctico en su miembro rígido como una estaca. No quise abusar de mi suerte y cerré completamente los ojos. No tardó en colocarse sobre mí e introducir su miembro en mi sexo. Entre la falta de fluidos debido al oral previo y la tensión la situación, la penetración fue algo dificultosa en un principio. Con sus manos apretó mis muñecas, me abrió los brazos y arrimándose a mi oído derecho me dijo: - Aprovecha el momento y disfruta lo que puedas, porque puede ser que no vuelvas a verte en tu vida ante una situación tan excitante como esta. Acto seguido empezó a culearme, cada vez con mayor intensidad y violencia. Su mano derecha soltó mi muñeca y fue a parar a mi cuello, donde ejerció presión controlada para oprimirlo sin causar asfixia. Llegados a este punto, volví a sentir placer nuevamente. No podía ni creerlo. Estuvo gozando a su antojo hasta que decidió cambiar de postura. - Me apetece follarte como a una perra, así que date la vuelta y ponte a cuatro patas al borde de la cama. Él se colocó de pie al borde de la misma, me sujetó las caderas e introdujo de nuevo su potente polla. Pero ahora, mientras percutía mi sexo de forma violenta me iba propinando fuertes cachetadas en las nalgas de forma alternativa. No suelo correrme mediante la penetración, siempre suelo necesitar algún que otro complemento, pero no sé que fue lo que me pasó. Llegó un momento en el que con una mano me tiraba del pelo mientras que con la otra me castigaba los glúteos mientras no paraba de darme embestidas violentas, posiblemente fue todo ello junto fue lo que hizo que me sobreviniera un orgasmo brutal. Él, al sentir como yo me corría, no pudo aguantarse más y también explosionó. Emitió un sonido extraño entre gemido y rugido ronco y, poco a poco, me fue abandonando. Caí sobre la cama rendida y asustada, pero también bien satisfecha. No obstante, no dejaba de pensar si cumpliría o no su promesa de marcharse. - Estoy muy contento contigo, te has portado muy bien. Así que vas a irte al baño, te vas a meterte bajo la ducha y le vas a dar al agua. Quiero que te enjabones bien y te enjuagues, pelo incluido, no olvides que te estoy controlando. Si cumples tal y como has hecho hasta ahora, te prometo que cuando salgas de la ducha me habré esfumado y habré desaparecido de tu vida. Para evitar que hagas cualquier tontería me llevaré tu móvil y el cable del teléfono y te los dejaré en tu buzón. - ¡Ah! Y esto es muy importante, así que presta mucha atención: Si por casualidad te ha gustado y quieres repetirlo, procura dibujar un corazón de tiza en la pared trasera del transformador que hay más cercano a tu casa. Que sea con tiza roja. Si así lo haces te volveré a hacer otra visita cuando menos te lo esperes. Me fui al baño, me metí en la ducha y procedí a cumplir sus órdenes con la esperanza de que todo saliese tal cual lo había organizado. Me puse bajo el agua, me enjaboné cuerpo y pelo y, tras aclararme, salí del baño , me sequé y me puse el albornoz. Con gran temor fui recorriendo todas las estancias de la casa hasta comprobar que no quedaba rastro de él, se había marchado. Tampoco quedaba rastro de lo sucedido. La cama estaba hasta estirada, ordenada y no faltaba absolutamente nada de valor. Posteriormente, pude comprobar que el móvil y el cable del teléfono estaban en el buzón. Al final había cumplió su promesa. No denuncié el incidente, no disponía de prueba alguna y tampoco me apetecía pasar el mal trago de la comisaría. A nivel personal, para superar el incidente me sumergí en las enseñanzas del Tao: “Hay que ser como el junco o la caña, flexible, que cuando el viento sopla fuerte se doblan pero no se quiebran, por el contrario, los grandes árboles con fuertes troncos no pueden soportar su fuerza y termina partidos o arrancados del suelo”. Pasado unos meses, el miedos y los malos recuerdos se fueron poco a poco disipando. Por alguna razón que desconozco, sólo quedaron los recuerdos eróticos. Recurría a ellos de vez en cuando y me causaban gran excitación. No sé cómo, pero sucedió. Un día soleado me encontré dibujando un corazón con tiza roja en la parte trasera del transformador más cercano a mi casa. Fue en ese momento cuando me sobresalté y desperté del extraño sueño.

Autor: Anónimo Categoría: Dominación

Leer relato »

El señor de la tienda me hace suya

2021-09-01


Soy una chica de 22 años y me acabo de casar, mi marido tiene 23 años y vivimos en un barrio del sur del D.F., ahí hay una tienda que es atendida por un señor gordo y muy feo que siempre que voy me dice de cosas, un día el muy malvado se saco su costa detrás del mostrador y me la ofreció, era una cosota enorme y gruesa llena de venas, obviamente me hice la indignada pero la verdad me gusto esa cosota ya que mi marido no tiene ni la mitad de eso, él supo que me había gustado su vergota y la siguiente vez que fuí a la tienda me dijo que se la tocará, con fongida resistencia me dejé llevar hasta la trastienda y ahí me obligó a mamarle su enorme miembro, lo cual hice con mucho gusto, después me levanto la falda e hizo a un lado mi calzoncito me metió su vergota y después me culió, me la metió por mi colita y ahí en esa trastienda dejé de ser virgen de mi culito, después de que se hubo venido dentro de mi adolorido culito, me acomodó el calzón y dijo que así anduviera todo el día para que su semén me escurriera mojando mis calzones y me acordará de como me había roto el culo, desde ese día soy su puta y hago lo que quiere, muchas veces me ha hecho mamar verga debajo del mostrador mientras él atiende a otros clientes. Un día mi marido fue a buscarme a la tienda porque taré demasiado y él desde adentro donde me cogía le dijo a mi esposo que esperará, mientras adentro me tenía bien ensartada, cuando termino salió y le dijó a mi marido que lo disculpara pero que tenía a una señora casada adentro y que se la estaba cogiendo, mi marido sonrío y se fué sin imaginar que esa señora casada que se estaba cogiendo el tendero, era yo, su mujercita adorada que le estaba dandolas nalgas a ese hombre tan feo pero con una vergota cómo ninguna.

Autor: Anónimo Categoría: Dominación

Leer relato »

Venganza

2021-08-25


VENGANZA – Me vengaré, juro que me vengaré aunque sea lo último que haga en mi vida. Lo conseguimos, Julio se giró hacia mí y repitió exultante, lo conseguimos Alfredo. Me llamo Alfredo, tengo veinticinco años y trabajo en uno de los más importantes bancos de este país. Soy auditor interno de la entidad y mi trabajo consiste en conocer todo lo que se cuece internamente en el banco y en sus filiales en diferentes países del mundo. Julio es un compañero del banco, casado con Marga, trabaja en mi misma sección, y aunque él tiene treinta y dos años hemos congeniado a la perfección, podría decirse que somos uña y carne, casi como hermanos. Tendí mi mano a Julio y nos abrazamos eufóricos de satisfacción. Más de un duro año de trabajo había llegado a su fin. En nuestra condición de auditores internos del banco, Julio y yo, investigamos una serie de descuadres en los balances y unas salidas de dinero sin ninguna explicación, descubriendo que nuestro superior jerárquico, Don Guillermo xxx, era el responsable de todo ello. Fruto de nuestro esfuerzo destapamos que tras Don Guillermo, como le gustaba que le llamasen, había una persona adicta al juego, la cocaína y las orgías. Pusimos en conocimiento del Presidente del banco y del consejo el resultado de nuestras investigaciones, siendo remitido todo ello al juzgado. Don Guillermo fue condenado, finalmente, a ocho años de prisión. Venga Alfredo dijo Julio, esto hay que celebrarlo, además las chicas nos están esperando. Es cierto contesté. Salimos del juzgado y nos dirigimos al restaurante donde nos esperaban. Entramos en el bar y allí se encontraban nuestras chicas. Una vez más me percaté en el contraste evidente. Por un lado, mi novia Alba, veintiséis años, metro setenta y cinco de estatura, delgada, morena de pelo largo y piernas interminables, talla 95 de pecho, una diosa al menos para mí, enfermera en uno de los hospitales privados más prestigiosos de este país. Por otro lado, Marga la esposa de Julio, nunca supe su edad más de treinta evidente, morena de pelo corto y lacio, bastante entrada en carnes. Eso sí muy simpática y confidente de mi novia. Marga: hemos visto las noticias, ocho años le han caído a ese cabrón dijo a punto de explotar de gozo. Esto hay que celebrarlo. Pasamos al restaurante, la comida fue muy amena y finalmente acabamos brindando: POR EL FUTURO. Cinco años más tarde La vida nos sonreía. Alba y yo habíamos contraído matrimonio un año antes. Fruto del caso Don Guillermo fui ascendido a su puesto como jefe superior de auditores internos y adjunto a la presidencia del banco. Alba también escaló en su trabajo siendo nombrada jefa de enfermeras del hospital. Nuestra situación económica era envidiable, vivíamos en un chalet de lujo, apartamento en la costa, cabaña de pesca en la montaña y cuatro coches de última gama a cada cual más ostentoso (los buenos coches son mi pasión). Pero algo no funcionaba lo presentía. En el trabajo las cosas no iban bien. Un grupo de inversión extranjero contrató los servicios de nuestro banco para hacer negocios petrolíferos en los países árabes y en los mares del norte. La inversión fue un rotundo fracaso, los clientes perdieron millones de euros y al investigar lo sucedido, Julio y yo, descubrimos movimientos sospechosos de dinero hacia paraísos fiscales sin que fuese capaz de descubrir al responsable de todo ello. Con mi esposa las cosas tampoco estaban bien. Por culpa de mi trabajo y mis frecuentes viajes al extranjero tenía a mi esposa bastante desatendida, últimamente la encontraba rara, inquieta y algo distante. Estaba sumido en mis pensamientos cuando apareció mi esposa. ¿No estarás otra vez dándole vueltas al trabajo? me preguntó Alba. No cariño, estaba pensando en ti, últimamente te noto lejana y distante contesté. ¿Te ocurre algo, te preocupa algo?, le pregunte. Su respuesta fue un NO rotundo y categórico, pero algo en mi interior me decía que Alba me estaba mintiendo. Lo cierto, continué, es que no me apetece ir el fin de semana de pesca con Julio, prefiero quedarme contigo. Alba me contestó diciendo que ese era el fin de semana de pesca de los chicos, que era una tradición nuestra, que era una forma de desconectar del trabajo y no se cuantas más chorradas. Después de dar un beso a mi esposa y dar una palmada a su formidable culo, cogí el petate y fui a buscar a Julio. Después de un par de horas de viaje hablando de nuestras mujeres, trabajo y fútbol llegamos a mi cabaña. Pasamos un sábado estupendo de pesca y regresamos a la cabaña bastante tarde. Tras cenar Julio comentó que se encontraba bastante casado y se iba a la cama ya que queríamos madrugar al día siguiente. Subí a mi habitación y me dí una ducha reparadora, realmente la necesitaba. Al salir del cuarto de baño noté que la cosa no iba bien, una sombra se movió rápidamente detrás de mí y sentí el dulce aroma del cloroformo en mis fosas nasales. No se cuanto tiempo transcurrió, me desperté desorientado y al recuperar plenamente la consciencia me percaté que estaba completamente desnudo esposado al cabecero de la cama. Vaya! el bello durmiente ya ha despertado, reconocí al momento la voz de Julio. Julio, exclamé, que pasa ¿porqué me has esposado al cabecero de la cama?, si es una broma no tiene ninguna gracia. Suéltame grité. Cállate hijo puta sino quieres que te dé dos hostias, gritó Julio. En ese mismo instante sonó el móvil de mi compañero. Julio salió de mi dormitorio y apenas pude escuchar la conversación. Al poco rato volvió, intenté hablar pero Julio me ordenó callar de un grito. Nunca le había visto así, no entendía nada. ¿Quieres respuestas? dijo encendiendo un habano y sirviéndose una copa de mi mejor coñac, pues las vas a tener. Oí pasos provenientes de la escalera y la puerta del dormitorio se abrió. Apareció una persona de unos sesenta años, calva y gorda. No puede ser grité, Don Guillermo. Hola Alfredito dijo con voz socarrona. No puede ser exclamé, tu estas en la cárcel. Veo que me has reconocido, si debería estar en prisión pero eso puede arreglarse con dinero y unos buenos leguleyos contesto riéndose a carcajadas. Me volví hacia Julio casi gritando, Julio ¿Qué es todo esto?. Julio se rió sonoramente y dirigiéndose a Don Guillermo le ofreció uno de mis cohibas y una copa de mi espléndido coñac. Resultaba evidente que era Don Guillermo quien ostentaba el mando de la situación y mirándome comentó: mira Alfredito ahora mismo no tengo muchas ganas de darte explicaciones y sacando un dvd se lo entregó a Julio. Ponlo en el aparato y así este hijo de puta tendrá todas las respuestas. Julio encendió la televisión e introdujo el dvd. Aparecieron las imágenes de Don Guillermo, Julio y Marga, sentados en un amplio sofá delante de una mesa con tres copas de vino. Don Guillermo tomó la palabra: “Hola cabroncete. Cuando estés viendo esta cinta estarás esposado a los barrotes de tu cama de forja haciéndote un sinfín de preguntas. Juré venganza contra ti el mismo día del juicio. He pasado cuatro años en un penal rumiando mi odio y mi venganza. No pasó ni un día en el que no pensase en ti, en como hacerte pagar lo que me has hecho. Pero un día la suerte me sonrió, Julio tu fiel subordinado en el banco me hizo una visita al penal, pero bueno de eso ya hablaremos”. Volví mi mirada a Julio, presta atención maldito bastardo dijo en un tono amenazante. Ahora era Julio quién empezó a hablar: Julio: “Alfredo, mi querido Alfredo, como te ha sonreído la vida. Después de desenmascarar a Don Guillermo te ascendieron en el banco. Te dieron su puesto y te nombraron adjunto del presidente. Sabías perfectamente que ese puesto era ideal para mí, incluso te sorprendiste con el nombramiento porque yo llevaba muchos más años que tú en el banco. Al principio me alegré muchísimo por ti, pero pronto el dinero se te subió a la cabeza, chalet de lujo, apartamento en la playa, viajes, coches de alta gama, cabaña en la montaña. La vida te sonreía y me alegré por ti, pero cambiaste y mucho. Tu nuevo cargo se te subió a la cabeza, delante de mí hiciste gala de tu nuevo status, de tu poder, de tu riqueza. Lo pase muy mal y llegué a superarlo para seguir siendo tu fiel colaborador. Pero hubo un hecho que hizo que mi fidelidad al banco y a tí se transformase en odio pero creo que es mejor que te lo explique Marga”. Marga: “Hola Alfredo, sorprendido verdad. Julio estaba muy ilusionado con su posible ascenso tras resolver el caso de Don Guillermo. Cuando te lo dieron a ti, mi esposo se sorprendió muy negativamente, ese puesto tenía que haber sido para mi marido y no para ti. Animé a Julio a superar ese desengaño, pero los ojos se me abrieron estando un día con la puta de tu esposa. Tomábamos café y en la televisión apareció la imagen del director gerente del banco. A Alba, involuntariamente, se le escapó que el director general era su tío. Ese fue el motivo por el que te ofrecieron a ti el ascenso y no a mi marido, enchufismo. No sabía si contárselo a Julio pero finalmente lo hice, mi esposo cayó en una profunda depresión, de la cual, ni tú que eras su mejor amigo te diste cuenta. Durante todo este tiempo Julio y yo os hemos odiado, a ti por tu enchufismo y a tu esposa, como la odio, tan guapa, tan vanidosa, haciendo todo tipo de ostentaciones, siempre con los últimos vestidos de los mejores modistos y con los bolsos más caros de la ciudad, con su esbelta figura, siempre haciendo ostentación de su riqueza y mirándonos a nosotros como si fuésemos unos pobres desgraciados. Todo eso no es cierto grité. Calla hijo de puta y continúa viendo la grabación que ahora se pone interesante dijo Julio. Fue Don Guillermo quién tomo nuevamente la palabra: Don Guillermo: “Bien, bien, bien Alfredito. Hace un año Julio me visitó en la cárcel. Me expuso su plan. Hacer fracasar las inversiones del grupo extranjero y desviar muchísimo dinero a paraísos fiscales, pero para eso Julio necesitaba contactos, mis contactos. Has estado investigando las irregularidades, buscando al culpable y lo tenías sentado a tu lado. Nos hubiese gustado tener algo más de tiempo pero los hechos se estaban precipitando y hemos tenido que adelantar nuestra venganza”. Julio eres un maldito bastardo grité, Julio se levantó y me propinó una hostia en el estómago que me dejó totalmente acurrucado en posición fetal. Don Guillermo me tiró del pelo y dijo: continúa viendo la grabación hijo de perra. Don Guillermo: “Pues bien Alfredito, esto es lo que une a estas tres almas descarriadas, nuestro afán de venganza, y ten por seguro que nos vamos a vengar donde más te duele, con Alba, nos vamos a follar a tu esposa. Menuda hembra tienes en casa maldito cabrón, que nalgas y que tetazas se gasta la muy puta. Recuerdo aquella cena del consejo de administración cuando la presentaste en sociedad, que cuerpo, que aroma a hembra desprendía. Tuve ocasión de bailar con ella y de apretarme a su lindo cuerpecito pero la muy zorra se separaba de mí”. Acto seguido Don Guillermo, Julio y Marga se levantaron del sofá, cogieron sus copas de vino y brindaron: POR LA VENGANZA, POR ALBA Y ALFREDITO, mientras reían con estruendosas carcajadas, Hijos de perra dejar a Alba en paz, no la toquéis malditos bastardos grité. Don Guillermo agarrándome del pelo y mirándome a los ojos pronunció una frase que hoy en día aún retumba en mis oídos: YA NOS HEMOS FOLLADO A TU ESPOSA. ¿Qué? exclamé. Ya nos hemos follado a tu linda mujercita dijo Don Guillermo soltando una carcajada, y tengo que decirte que se porta como una verdadera perra en la cama, seguro que ha gozado más que contigo. Dentro vídeo dijo Don Guillermo dirigiéndose a Julio. En la televisión apareció el dormitorio vacío de nuestra casa, la puerta se abrió entrando dos mujeres, mi esposa Alba y Marga. Ha sido un día duro de compras, voy al aseo dijo mi mujer. Es cierto, estoy agotada dijo Marga sentándose en nuestra cama matrimonial. ¿Podrías traerme un zumo de naranja?, que no soy tu esclava respondió Marga. Venga, por favor dijo Alba. Está bien dijo Marga mientras mi esposa entraba en el cuarto de baño. Marga bajó las escalera de nuestro dúplex, fue a la cocina, abrió la nevera y sacó una jarra de zumo de naranja. De su bolso de mano sacó un pequeño frasco de un color cristalino. Marga se dirigió hacia la cámara y dijo: Marga: “Hola Alfredo, a estas horas ya habrás visto la primera parte del vídeo. Espero que te haya gustado. Aprovechando que la semana pasada estabais los dos de viaje y tenemos llaves del chalet instalamos cámaras por toda la casa. Ves este frasquito, es un potente afrodisíaco que mezclado con cocaína hace que la líbido se dispare causando sus efectos en pocos minutos. Voy a echar unas gotitas en el zumo de tu querida esposa y comprobarás como se transforma en una verdadera zorra en celo”. Marga vertió varias gotas en el zumo de naranja de Alba y tras reírse con sorna volvió al dormitorio. Toma cariño dijo Marga entregando el vaso de zumo a mi esposa. Alba se lo bebió de dos grandes tragos. Delicioso y fresco comentó mi mujer. Las dos chicas sacaron los vestidos de las bolsas y entre risas y carcajadas los extendieron encima de la cama. Son realmente preciosos dijo Marga, que envidia que puedas llevarlos. Si fueses al gimnasio como yo no tendrías problemas para ponértelos dijo mi mujer. Al poco rato Alba empezó a balbucear, casi no podía articular las palabras. ¿Te ocurre algo querida? dijo Marga. No, no contestó Alba, me siento rara y tengo mucho calor. Túmbate en la cama bonita, túmbate y descansa un poco dijo Marga. Marga tiró los vestidos al suelo y cogiendo por los pies a mi esposa la tumbó boca abajo en nuestra cama matrimonial. Las manos de Marga comenzaron a acariciar la espalda de mi esposa, te daré un masaje para que te relajes. Sus manos se posaron sobre los hombros de mi esposa y apretaron con fuerza, Alba gimió, las manos fueron deslizándose por la espalda de mi esposa. Eres realmente preciosa y tienes un cuerpo de escándalo susurró Marga al oído de Alba, dándole un mordisquito en el lóbulo de su oreja. Me haces daño balbuceó mi mujer. Las manos de Alba se volvieron más audaces, de la espalda de mi esposa pasaron a sus nalgas sobándolas y magreándolas con total impunidad, nuevamente Alba empezó a gemir. Que culo tienes putita susurró Marga al oído de mi esposa, voy a desabrocharte el vestido para que no tengas tanto calor. Con una de sus manos Marga continuaba magreando la espalda de mi esposa mientras que con la otro comenzó a bajar la cremallera de la espalda del vestido de mi esposa. En un último gesto de lucidez Alba intentó darse la vuelta, pero Marga tras propinar un formidable cachete en las nalgas de mi mujer bajó la cremallera del vestido hasta la cintura. Esto no está bien dijo mi esposa, estamos casadas. No te preocupes cariño, Alfredo se encuentra de viaje y Julio trabajando en el banco, nadie se enterará de esto, será nuestro secreto dijo Marga. Marga giró la cabeza de mi esposa y la propino un beso húmedo, las lenguas de las dos mujeres se entrelazaron y sus salivas se mezclaron. Marga aprovechándose de la indefensión de mi esposa le sacó el vestido dejando a Alba boca abajo en tanga y sujetador. Que culo tiene esa zorra exclamó Don Guillermo dirigiéndose a mí, que cuerpazo de verdadera puta. Las manos de Marga nuevamente se deslizaron por el deseable cuerpo de mi esposa, acariciaron su espalda y desabrochó el sujetador de Alba lanzándolo contra la pared. Así me gustas puta dijo Marga. Alba no paraba de gemir ante las caricias de su compañera de cama y Marga percatándose del estado de mi esposa cogió una de sus manos y la deslizó en la entrepierna de mi mujer. Que húmeda estas, zorra dijo Marga llevándose a la boca el dedo que había penetrado a mi esposa y que bien sabes puta. Después de propinar un nuevo nalgazo a mi mujer, Marga arrancó el tanga de mi esposa y lo tiró con desesperación. Date la vuelta perra y abre las piernas para mí, como lo hacen las putas como tú, grito Marga. Alba, dócilmente, obedeció su orden y Marga se puso en cima de ella. Que tetas tienes cabrona y como una desesperada Marga se abalanzó sobre ellas. Marga apretó, estrujó las tetas y los pezones de Alba, los mordió causando varios moratones mientras mi esposa gritando de tanto placer se dejaba ordeñar por quien se pensaba que era su íntima amiga. Marga descendió con su lengua besando la tripa de mi esposa, su ombligo hasta llegar al coño de Alba, depilado con un pequeño triangulito de bello púbico. Que bien huele Alba y sin más metió la lengua en el sexo de mi querida mujercita. Marga era una verdadera artista comiendo el coño de mi esposa, las paredes vaginales estaban llenas de flujo que Marga tragó con deseo. Pronto llego a su clítoris mordiéndolo suavemente provocando un gran gemido por parte de Alba. Mi esposa jadeaba como una perra en celo agarrando la cabeza de Marga para que no se separase de su mojadísimo coño. ¿Te gusta perra?, Alba no pudo contestar. Contesta zorra gritó Marga propinando un nalgazo a mi linda mujercita, ¿estas caliente puta?, quieres que te folle verdad, contesta hija de perra gritó Marga mientras pellizcaba con fuerza los pezones de mi esposa. Fóllame gritó al fin Alba fuera de si, fóllame te lo suplico. Marga mirando hacia la cámara con una sonrisa de satisfacción se levantó de la cama, se desnudó rápidamente dejando a la vista sus flácidas carnes, abrió una de las bolsas, sacó un arnés con una verga de unos veinte centímetros y se lo puso. Mientras Alba se masturbaba Marga puso el arnés a la altura de la cara de mi esposa. Mastúrbate puta, mastúrbate grito Marga fuera de sí. Marga comenzó a restregar el vergón de latex por la cara de mi linda mujercita, la propino varios vergazos. Marga metió dos dedos en el coño de mi esposa y totalmente empapados de sus flujos los restregó por la verga de plástico. Abre la boca perrita ordenó autoritariamente marga. Alba abrió la boca y el enorme pollón bañado en los flujos de mi mujer penetró hasta lo más hondo de su garganta. Traga perra gritaba fuera de sí marga, cómetelo puta y de un fuerte empujón lo metió hasta la garganta de mi esposa. Alba apenas podía respirar, se agitaba y lloraba mientras Marga le follaba la boca insultándola y humillándola. Marga sacó el arnés de la boca de mi mujer, se puso sobre ella abriéndola las piernas y pasando la verga de plástico, con gran lentitud y parsimonia, por los húmedos labios vaginales de Alba preguntó: ¿quieres que te folle perra?, ¿quieres que te reviente el coño?, contesta zorra, contesta. Alba totalmente fuera de sí suplicó y se humilló delante de quien hasta hace bien poco pensaba que era su íntima y fiel amiga, fóllame Marga, soy tu perra, fóllame por favor te lo suplico. ¿Qué hacemos con tu esposo mi querida Marga?, eres una respetable y fiel esposa. Párteme Marga por favor, fóllame como los perros follan a las perras. Marga mirando a la cámara con una sonrisa de satisfacción penetró violentamente, de un solo golpe, el coño de Alba. Marga empezó un mete saca brutal, bombeaba a mi esposa mientras Alba gritaba y gemía como una yegua montada por su macho. Mira, pero si el muy cabrón está totalmente empalmado y mojado dijo entre carcajadas Don Guillermo a Julio. Era cierto, mi verga estaba totalmente tiesa y gotas de líquido preseminal manchaban mis slips. Al final va a tener alma de cornudo dijo Julio, parece que le excita ver como se follan a su linda mujercita. Mientras tanto la escena continuaba, Marga penetraba y bombeaba violentamente a mi esposa, gritando obscenidades e insultando y humillando a Alba, transcurridos unos minutos mi esposa se arqueó, cruzó las piernas sobre la cintura de Marga y tuvo el mayor orgasmo de su vida, los espasmos de Alba eran violentos y se agitaba mientras gemía como una actriz en una película porno. Córrete zorra, ramera córrete para mi hija de puta gritaba Marga fuera de sí. Marga sacó el arnés del sexo de mi esposa. La cámara enfocó a Marga riéndose a carcajadas y luego tomó un primer plano del coño de Alba totalmente dilatado, gran cantidad de flujo salía de su coño mojando la entrepierna y las nalgas de mi esposa. Alba quedó totalmente extenuada sobre la cama, acurrucada, hecha un ovillo. Hijos de puta grité, desatarme, no os denunciaré, no contaré nada por favor, os lo suplico, tengo que volver a mi casa. Don Guillermo y Julio se miraron y rieron estruendosamente. Alfredito, Alfredito, dijo Don Guillermo con sorna, pero si esto no ha hecho más que comenzar, sigue viendo la televisión que a veces resulta muy instructiva. La escena no había acabado. Mi esposa tumbada sobre la cama, jadeante y sudorosa, Marga riéndose y mirando a la cámara gritó: chicos, chicos, vuestro turno. La puerta se abrió y entraron en nuestro dormitorio, completamente desnudos Don Guillermo y Julio. Ambos se masturbaban, la polla de Julio no era gran cosa pero la de Don Guillermo era impresionante, mediría unos dieciocho centímetros, gruesa, muy gruesa y venosa. Don Guillermo cogió el tanga de mi esposa, lo olió y lamió con deleite para finalmente enrollárselo en su verga y masturbarse con él. Don Guillermo se volvió a la cámara y dijo: Alfredito, Alfredito, pero que pedazo de hembra tienes en casa, seguro que no eres capaz de dejarla satisfecho, pero bueno para eso estamos aquí. Hijos de puta grite. Don Guillermo se levantó y sin articular palabra me dio un sonoro bofetón. Don Guillermo y Julio se desnudaron y empezaron a masturbarse junto a mi lado en la cama. La grabación continuaba. Don Guillermo se acerco a mi esposa y con mucha delicadeza le acarició sus negros cabellos. Hola Alba, ¿me reconoces?, si Don Guillermo contestó mi mujer. Estas muy caliente, ¿verdad?, si contestó Alba. ¿Quieres que Julio y yo te follemos?, mi esposa no contestó. Don Guillermo repitió la pregunta en tono más imperativo. Si por favor follarme, montarme como la perra que soy. Don Guillermo no podía ocultar su enorme satisfacción. ¿Tuviste algún novio antes que tu esposo?, no, contesto Alba. ¿Y alguna infidelidad cuando erais novios o después de casarte?, no, contestó mi mujer. ¿Y si estuviese tu maridito aquí mismo que le dirías?. La cámara enfocó un primer plano del rostro de mi esposa. Si mi esposo estuviese aquí le diría que tu peor enemigo y tu mejor amigo van a follarme ahora mismo, y voy a portarme con ellos como lo hacen las zorras con sus clientes. Don Guillermo y Julio estallaron en carcajadas. En el vídeo Marga se había sentado en mi butacón preferido y abierta de piernas comenzó a masturbarse, sabía que su protagonismo había pasado y era el momento de Don Guillermo y Julio. Don Guillermo comenzó a sobar los pechos de mi esposa. Que tetas tienes Alba que suerte tiene el marica de tu esposo. Por su parte, Julio tampoco estaba ocioso y pajeándose aprovechó para acariciar las nalgas de mi esposa. A cada insulto, a cada humillación por parte de Don Guillermo mi verga crecía más y más empapando mi boxer. Alba continuaba tumbada sobre nuestra cama nupcial. Las manazas de Don Guillermo se posaron en los tobillos de Alba y comenzó a subirlas por el cuerpo de mi adorable mujercita. Esas manos de Oscar sobaron con verdadero deleite las piernas y muslos de Alba, luego sus nalgas y finalmente subieron por el vientre de mi mujer para agarrar alternativamente sus tetas y pezones. Una mueca desencajada de satisfacción cubría el rostro de Don Guillermo. Que tetas tienes puta, que pezones y este asqueroso viejo te las está ordeñando. Alba te vas a comer mi verga, me la vas a poner muy dura para que pueda follarte como una hembra como tu se merece y no como lo habrá hecho el marica de tu esposo. Julio cogió en volandas a mi esposa, la bajó de la cama y la arrodilló delante de Don Guillermo, Alba abrió la boca con la intención de comer ese pedazo de carne. Julio cogió la enorme verga de Don Guillermo y propinó unos fuertes pollazos en el rostro de mi esposa mientras disfrutaba de la escena. Don Guillermo agarró de la cabeza a mi mujer y de una fuerte embestida metió su enorme pollón en la boca de Alba. Mi esposa no podía respirar y tuvo grandes arcadas. Alba totalmente entregada al nuevo mundo de sensaciones, como una buena perra lamía la verga de aquel viejo degenerado, acariciando sus grandes cojones durante un buen rato. Para ya perra, dijo Don Guillermo, no quiero correrme todavía. Abre las piernas Alba, ordenó el viejo. Alba abrió sus piernas y no pudo evitar introducir dedos en su empapado coño y empezó a suspirar y gemir como una verdadera putita. Don Guillermo se encontraba al borde del éxtasis, Alba cogió la enorme verga y lentamente se la introdujo en su coño, el glande del pollón de Don Guillermo se abrió paso por los labios vaginales de coño de mi mujer. Luego su tronco poco a poco entró en el sexo de Alba hasta que sus cojones chocaron con la entrepierna de mi esposa. Que coño más estrechito tienes puta, como se nota que tu maridito nunca te ha dado lo que una hembra como tu necesitas. Julio, gritó Don Guillermo, que coño mas delicioso y estrechito tiene esta zorra, prepárame su culito. Toma ramera de mierda, puta, humillaba Don Guillermo a mi esposa a partir de ahora esta es la verga que te va a follar cuando quiera. Soy tu perra y tu mi macho, dijo Alba exhalando suspiros de placer. Que prieta estás zorra, tu maridito es un pichafloja que no sabe follarte, díselo dijo Don Guillermo. Eres un cornudo pichafloja Alfredo, nunca has sabido follarme, ha tenido que ser este viejo verde y degenerado quien me folle como un verdadero hombre y no tú, dijo mi mujer. Julio recogiendo los jugos de mi esposa y de su macho comenzó a dilatar el virgen ano de mi esposa, metió dos dedos, luego tres. Alba se retorcía como una perra mientras su coño era taladrado por la enorme verga de Don Guillermo y su culo perforado por los sabios dedos de Julio. Ya está gritó Julio, Don Guillermo salió del coño de Alba y de un solo golpe, con su tremendo pollón, desvirgó el ano de mi amada esposa. Julio de un solo golpe introdujo su polla en el coño de mi mujer. Los dos machos se acoplaron en las entrañas de Alba, sus insultos y humillaciones hacia mi persona excitaban aún más si cabe a mi esposa. Los dos machos bombearon a mi esposa sin ningún tipo de compasión Me corro gritaron al unísono Don Guillermo y Julio. El trío se corrió a la vez proporcionando a mi linda mujercita un orgasmo bestial, ríos de leche inundaron las entrañas de mi esposa, su vagina y sus intestinos. Marga levantándose del butacón masajeó los huevos de los dos machos para que dejaran toda su leche dentro de Alba. Pasado un rato, los dos machos alfa desmontaron a mi mujer. Un primer plano me permitió ver como la leche salía del coño de mi esposa manchando su sexo, su entrepierna, su culo y las sábanas de nuestra cama de matrimonio. Don Guillermo y Julio hicieron que mi esposa dejase sus vergas bien relucientes. La cogieron en volandas y la llevaron a nuestro jacuzzi, allí Don Guillermo, Julio y Marga mearon sobre el deseable cuerpo de mi esposa. La pantalla quedó en negro. Bien, bien, dijo Don Guillermo, sino quieres que este vídeo salga a la luz lo primero que vas a hacer es firmar estos documentos. Julio abrió su portafolios y quitándome una de las esposas me los hizo leer. No podía firmar esos documentos, eran mi perdición, iba a firmar unos recibos y contratos que demostrarían que las desastrosas inversiones y las salidas de dinero a paraísos fiscales iban a mi nombre. Tuve que firmar esos documentos, Julio me chantajeó con subir el vídeo de la orgía de mi esposa a Internet. Los firmé, no tenía opción. Antes de irse, Don Guillermo y Julio no desaprovecharon la ocasión. Me hicieron tomar el mismo brebaje que a Alba y me rompieron el culo hasta que se cansaron, lo grabaron también en vídeo, mejor no os lo cuento. Epílogo Escribo desde la prisión. Julio no desaprovechó la oportunidad y entregó la documentación al banco, la policía me detuvo, ingresé en prisión provisional, mis bienes fueron embargados y subastados, lo perdí todo y fui condenado a dieciocho años de prisión. Julio fue promocionado a mi puesto y compró mi casa. Alba, chantajeada con su vídeo siguió viviendo en nuestra antigua casa, ahora de Julio, en compañía de su esposa y de Don Guillermo. Tuvo que dejar su trabajo y sirve de chacha y perra a sus nuevos amos- Alba vino a visitarme hace dos semanas, está embarazada, Don Guillermo y Julio la han follado todo lo que han querido, Marga les dijo a esos dos indeseables cuales eran sus días más fértiles y la preñaron. Mi mujer no sabe quien es el padre ya que no se van a hacer la prueba de paternidad. Mis compañero de prisión al ver a Alba embarazada empezaron a llamarme el cornudo. El vídeo en el que Don Guillermo y Don Julio me follaban y rompían el culo fue subido a Internet. Todas las noches un par de presos vienen y me follan hasta cansarse. Saludos

Autor: capata Categoría: Dominación

Leer relato »

Dominado por la hija de mi pareja

2021-08-22


La hija de mi actual pareja consigue que la folle muy a mi pesar. Actualmente tengo una pareja algo más joven que yo, rondo los 60 aunque me conservo bien, soy alto, 1,80 y como tengo mucha actividad física aunque no hago deporte estoy bastante musculoso, y bastante calvo, pero voy casi siempre rapado y mi piel está morena de tocarle mucho el sollo que hace que el pelo blanco resalte más. Mi actual pareja que conoci no hace mucho tiene 45 años y debo decir que aunque está un poco rellenita, está estupenda, también es muy activa y le gusta mucho el sexo, practicarlo y experimentar cosas nuevas, algo que me sedujo desde el primer momento ya que aunque mi vida sexual siempre ha sido bastante activa nunca tuvo este punto de aventura que representa buscar siempre algo más. Cuando la conocí ya me dijo sin tabus que había tenido varias parejas tanto de hombres como de mujeres y que aunque tuviera pareja, en este caso yo, si se le presentaba la oprtunidad de tener sexo con alguien que le apetecia, ella lo hacia, en este punto no puse objeción, pensé que si a mi se me presentaba también la oprtunidad tampoco quería dejarla pasar. Ella tenia una hija que vivía con ella, de unos 16 años, las pocas veces que había coincidido con ella ya observé que tenía un caracter fuerte «dominante», aunque como no convivía mucho con ella no le presté mucha atención. Hasta la fecha todos los encuentros sexuales que habíamos tenido habían sido en mi casa o en hoteles durante algunas escapadas de fin de semana, peró aquel día ella pidió que me quedara en su casa a cenar y a seguir después con el sexo, accedí de buen grado, era miércoles y al dia siguiente tanto ella como su hija tenían actividad, ella en el trabajo y la hija en el instituto, yo de casualidad libraba. Después de una rica y agradable cena, con algún comentario fuera de tono de la hija, esta se retriró a su habitación y quedé en el salón con Ana, mi pareja, un poco contentos por el vino de la cena no tardamos en entrar en los cálidos flirteos del placer, unos apasionados besos revolcándonos en el sofá, llevaron a que nuestras manos buscaran ansiosa la carne que se escondía bajo la ropa, por mi parte conseguí llegar debajo de su brusa hasta sus pechos aprisionados por el sosten, de un tirón pude desabrocharle la blusa pero no podía con el sujetador, le bajé un tirante y saqué aquella hermosa teta al aire, mi boca dejó por un momento sus labios y bajaron a su pezón que a cada lenguetazo y posterior chupada iba haciéndose mas prominente y más sensual, por su parte ella consiguió deshacerme el pantalon, con mas destreza de la que había tenido con ella y su mano ya acariciaba mi erecto miembro, lo acariciaba en todo su tronco, humedecia los dedos en el jugo que emanada del glande y lubricaba todo el miembro, en un momento de cordura por su parte pidió que subiéramos a la habitación, medio desvestidos fuimos a la habitación y nos tiramos encima de la cama, sin miramiento alguno, aquello fué una verdadera orgía, yo diría que nunca hasta ese dia habia tenido el placer que senti aquella noche. Hasta aquí podría ser una noche de placer y sexo de muchas parejas, lo que pasó y provocó la historia, es que al subir a la habitación dejamos la puerta entreabierto y además de nosotros también disfrutó del espectáculo que le dimos, su hija, de todo eso me percaté al día siguiente, Ana con pocas ganas, se levantó para ir al trabajo no sin antes regalarme un nuevo orgasmo, se fué a la ducha y fui a despertar a su hija, yo iba solo en calzoncillos, le dije que era hora de levantrse, cuando ella me llamó para que entrara, sin tapujos soltó un: Que bien te follaste a mamá, os lo pasateis de puta madre. Yo quedé bastante desconcertado, buscaba algo que decirle, pero no me salían las palabras. Me masturbé dos veces en el umbral de la puerta viendoos follar como unos auténticos porno Mira, le dije, tu madre es mi pareja y hac+emos el amor como todas, quizás fallamos porqué se quedó la puerta abierta, pero no creo que seas nadie para decirnos si lo que hacemos está bien. En esos que asoma por la puerta Ana que se despide porque va al trabajo, me da un sensual beso en los labios y pregunta si todo va bien. Los dos a la vez decimos que si y cuando oimos que cierra la puerta de la calle, ella continúa, en tono dominante: Ahora que estamos solos, vas a follarme como hiciste con mamá. Que dices insensata, eso no puede ser, eres una niña, eras la hija de mi pareja y esto no está bien, no debe ser. Ella continúa con su aire dominante y avasallador: Tu vas a hacer lo que yo te diga, y empieza a quitarse la poca roba que llevaba, su cuerpo infantil no deja de ser excitante, y no puedo evitar tener una erección que ella nota enseguida: Ves como tu también quieres, Basta, le digo y me levanto para irme y acabar aquella absurda discrsión, ella me agarra por los calzoncillos y mi miembro erecto queda al aire, venga papi, ahora lo tienes más fácil, yo me echaria encima de ella sin pensarlo, pero mi lado racional dice que no puedo, aún desnudo intento abandonar la habitación, ella de un salto me bloquea la salida, ella está completamente desnuda y yo con los calzoncillos colgando de la pierna, o sea desnudo, forcejeamos un poco, pero eso solo hace que ya me excite más, venga papi, ríndete y fóllame, me resistía casi sin fuerzas, ella se cuelga de mi cuello y clava su boca en la mia, con los dientes me muerde el labio inferior hasta harme daño, la aparto de un manotazo y cae de espaldas encima de la cama, abre sus piernas y muestra su vagina recubierta de un negro bello que resalta con su carne rosada que aparece en el interior de su rajita, a que esperas, insiste ella, yo no me muevo, insisto queriendo aparentar calma y rechazo esta insólita situación, levanta su torso de la cama y su boca queda frente a mi pene que no para de chorrear jugos que caen en el suelo, avanza su cabeza y mi pene entra en su boca, lo suelta un momento para decirme que si no colaboro va a dolerme, en ese momento me abadono, mi cuerpo deja de estar tenso y noto las apasionadas en mi polla, Carecen de técnica, pero madre mía que chupetones le da la niña, su mano sube hasta los huevos que acaricia entre dulce y brusco, noto que me voy a venir y aparto su cabeza,: Te gusta, eh, ahora te toca ti, dar*me placer, en un último intento para salvar la situación, le digo que no tengo preservativo, que lo haremos otro día, va a ser hoy y si me dejas embarazada tu cargarár con la responsabilidad, me da un fuerte beso entrando su lengua hasta c-asi ahogarme, me aprieta el hombro para que me siente en una silla y ella va a sentarse en mi miembro, abre sus la=b=ios con los dedos y busca el glande para que le entre, hace un pequeño esfuerzo para que le entre el grueso capuchon, suelta un leve gemido y apretando sus labios va sentandose en mi regazo a la vez que la voy llenando con mi pene, llegado este punto, libero mis prtejuicios y empiezo a acariciarle el clítoris, ves como te gusta cabron y no querias, coge mi cabeza entre sus manos y mientras me besa, no para de soltar tacos e insultarme, empieza un rico vaiven que me hace ver las estrellas y cuando le digo que voy a correrme, se lavanta disparada de mi regzo y el pene empieza a soltar chorros de semen por doquier ya que al salir precipitadamente este se vueve con un vaiven, el semen cae disperso por la cama, el suelo y no se si por más sitios, mi pene me duele de la fuerte eyaculación o quizás de la erección, empiezo a respirar profundo y a relajarme y la oigo a ella, reise a carcajadas: Jaaaa, ja,jaaaa, querias eyacular para embarazarme, y continuaba riendo como una loca. Eso ha sido solo el principio, me dice en tono amenazante, esto puede y debe mejorarse, espabila a practicar con mamá para después lo hagas conmigo… Que habriais hecho vosotros?

Autor: Jomabru Categoría: Dominación

Leer relato »

Doble trabajo

2021-08-19


Me voy a presentar, me llamo Marta y tengo 23 años. A mi edad tengo una bonita figura, unos pechos grandecitos, unas caderas bien marcadas, un cabello largo y liso y unos ojos verdes claros que a todo el mundo hipnotiza. Vivo en Madrid desde hace unos años, soy de Barcelona y vivo en Madrid por temas de trabajo. En este periodo he ido conociendo gente y he pasado por diferentes trabajos, unos mejores y otros peores. De un trabajo que nunca olvidaré fue en una empresa donde yo era una simple secretaria, que mas que ser secretaria era la chica de los recados y la chica del café. Una mañana mi jefe, Luis, un hombre de unos 45 años bastante interesante, aunque pocas veces habia hablado con él la verdad que parecia buen hombre, hasta entonces... -Pase, señorita.... mmm -García Descolgo el telefono y ordeno a su secretaria que entrara un tal Ramírez -Pasa Federico... esta es la chica que tanto has oido hablar Mientras decia estas palabras no dejaba de mirarme los pechos y relamerse los labios -Marta este es Federico Ramírez uno de los mas importantes accionistas de esta empresa -Encantada... -Mas encantado estoy yo ricura El señor Ramírez cada vez se me acercaba mas y mas y no dejaba de mirarme los pechos...aquella situación era incomoda pero la verdad es que hacia que mi tanga se me humedeciera... ya que era un hombre bastante atractivo. -Cuando empezaremos Fernando, estoy deseando catar esta delicia Cada vez estabas mas confusa, no tenia ni idea de lo que estaban hablando... pero pronto lo averiguaria. -Haz los honores Federico.. Federico ya estaba en frente mio y de repente se habia bajado los pantalones y su polla ya estaba asomada por su slip. -Vamos putita porque no la catas? El no dejaba de meneársela y de golpe me habia cogido la cabeza y la estaba acercando a su polla -Pero que hace!? -Vamos no te resistas zorrita se que esto te gusta y te hace falta el dinero Mientras decia esto sacaba un billete de 200 € y me lo metia en el canalillo. -El resto lo tendras después, vamos nena come carne en barra Sin poder hacer nada tenia casi toda su polla en mi boca y el no paraba de moverse, me estaba follando literalmente la boca. -Vamos no me dejes hacer todo el trabajo colabora Mi jefe me estaba desnudando, él ya se habia desnudado y su polla la tenia bastante empinada y con ganas de entrar en mi coño, ya humedo por aquella situación, la verdad que yo ya estaba excitada y con todas las obscenidades me estaban calentando de mala manera asi que me deje llevar y empece a mamar como una maestra -Asi ...mmmm vamos guarra cometela Mi jefe se estaba abriendo paso por mi coño y no tardaria en penetrármelo. -Uff que humeda estas puta! De golpe estaba siendo penetrada por la boca y por el coño mmm la verdad que era una delicia. Federico se habia cansado de la mamada asi que se estaba preparando para penetrarme por el ano! ya habia sido penetrada por aquel agujero pero solo por algun dedo mio y algun juguete que tengo...pero jamas una polla. -Ponte encima mio que te la metere por el coño -Y prepara tu hermoso culo que lo voy a perforar... Sin darme cuenta, ya que me estaba dejando llevar, estaba siendo penetrada por el coño y por el ano a la vez, era una sensación muy placentera y estaba haciendo que tuviera muchos orgasmos seguidos. -Como grita la guarra esta... se lo esta pasando en grande... -Mejor nos lo pasamos nosotros jaja -Joder me voy a correr ya... -Y yo... vamos arrodillate ante nosotros y bebete nuestro néctar Ahora los tenia en frente con sus pollas apunto de estallar y escupir leche en toda mi boca... -Aaaaaahhhhh toma guarra nuestra leche acabada de ordeñar mmmmm -Ahí la tienes pidenosla, suplicanos semen cerda vamos! Una vez limpiadas sus pollas yo me viste y me dieron 400 € en total. Sali del despacho bastante despeinada y desmaquillada pero con el resultado de 400 € y muchos orgasmos.

Autor: Anónimo Categoría: Dominación

Leer relato »

¡PRUEBA LA NUEVA WEB: EROTISMOSINTABÚ!




Todo relacionado con: Relatos Dominacion, Relatos Dominación, Relatos Dominacion Femenina, Relatos Dominacion Gay, Relatos Dominacion Hombres, Todo Relatos Dominacion, Real, Gratis