Vergudo

2021-02-11


Cierto día por recomendación de un chavo de nombre Jorge contamos a Vicente y nos pusimos de acuerdo para conocernos y ver si sinpatidamos y nos quedamos de encontrar y fuimos a hasta donde nos encontramos que está por cierto lejos de nuestra casa como una hora y llegando me presento a su mujer y yo igual y lo seguí hasta su casa donde después de platicar un rato el metió con mi esposa a un cuarto y yo con su esposa a otro cuarto por lo que no vi como de la cogió yo.mr cogi a su mujer una señora gorda y guapa pero como yo quería ver a mi mujer ensartada no disfrute mucho la cogida a su mujer entonces nos quedamos de ver con el sin que su mujer se diera cuenta y así pude verlos coger para mí sorpresa el tiene una gran verga más de 25cm. De largo y 4 pulgadas de ancho pensé que no le iba entrar pero para mí sorpresa se la metió toda y ella gozando ella mide 1.40 m de estatura es chaparrita y hasta ese día con una panochita chiquita como de virgen pero desde ese día la empezó a abrir y como se la cogió varios años la dejo bien abierta y ya no siento igual que antes después vinieron otros con vergas más.gordas y la agrandaron más y cuando cojo con ella ya no siento nada por tenerla muy flaca y chica gracias

Autor: Anónimo Categoría: Confesiones

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padre hija

2021-02-11


bueno mi nombre es marcus tengo 40 años y mi hija 16 años todo soy separado y vivo solo en un departamento mi hija como toda adolescente le gusta salir con las amigas y fiestas su mama no la dejaba pero cuando me tocaba tenerla que ella se queda cada 15 días en casa or 4 días yo si la deja salir y asta hacia reuniones en casa con sus amigas una ves se fue auna disco y me llamo que la recogiera había tomado mucho y las amigas también la regase a casa y estaba mareada ellas y las amigas en casa me dijeron si podían tomar algo mas cosa que accedí y mes invite unas cervezas y tome con ellas todo bien hasta que cuando yo también Marie empezaron los bailes y todo y ya a mi hija y sus amigas me miraba con otros ojos entre amigas platicaban de ropa de marcas cosas así mi hija me decía que me regalara y bueno ese dio tomaron y que tuvimos mas confianza y siempre salía y tomaba y yo al recogía y hasta le cubrían de las travesuras que hacia para que su mama no la castigue

Autor: marcus Categoría: Incesto

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Tengo 13 años y me fascina usar tanga y microshort

2021-02-10


Holi soy Mauro una femboy rica y potona de 13 años ,alta ,mido 1,75,peso 58 kilos,lindas piernas femeninas lampiña,cachetona de poto ,delgada y acinturadita,blanquita,carita fina ,nariz respingada, ojos verdes,cabello castaño claro,y me gusta usar tanga muy diminuta y microshort,soy maricon femenino,el microshort lo uso como un cachetero más que a medio poto y soy resistente a los climas fríos,a mi mami le gusta que me vista así y a mi vecino tambien,ya que le gusta cachetearme el poto,y me culiado tres veces y me ha fascinado.Mi mami hace un par de meses me regaló un jumper de colegiala muy corto,tan corto que no cubre el nacimiento de mis cachetes del poto para usarlo en la escuela y en la escuela me aceptaron ya que muchas chicas usan el jumper así de corto,a mi excita mucho usarlo ,se me para la pichula,mi pichula mide 18 cms,la tengo cabezona y venosa y me gusta cuando se me para en el salón de clases ,mis compañeras lo notan y me muestran la tanga metida en los labios del choro y más se me para ,muchas veces me corro dentro de mi tanga en el salón de clases viendo a mis compañeras. Un día después de la clase de educación física, yo vestida al igual que las chicas con un microshort tipo tanga color rosa,bueno es como un minicachetero,metido en mi raja y con los cachetes enteros al aire, calcetas blancas ,polera blanca,y un poleron gris ceñido y corto,me pinté los labios y me puse un poco de rubor y peine mi cabello largo y salí de mi escuela muy sexy caminaninsdo sintiendo el hilito metiéndose más entre mis cachetes de mi poto y mi verga comenzó a pararse dentro de mi tanga,la tenía doblada hacia atrás, mexdolia un poco ,pero seguido caminando como puta moviendo el poto muy sexy y sintiendo el frío en mis lindas piernas lampiñas y desnudas mecexcitaba y mi verga se endureció más y mojaba la tanga y el microshort,me subí más el minishort para,que se me enterrara en mi raja cachetona,caminando así vestida en la calle me sentía la nena más puta y caliente,sentía como retumbaba mis cachetes y los viejos mecdecian cosas sucias y yo sonreía y me excitaba más, mi año estaba con cosquilleo y estaba olorosito ,un viejo cochino me cacheteo mi poto,y yo ay con mi vocecita fina ,lesonrio y le tiro un besito y sigo caminando más sexy y al rato llego a un centro comercial y mire los escaparates,parada cruce las piernas y sentí la cabezota de mi verga dura y mojada,me la acaricie sin disimulo,comencé a gemir de placer, y de pronto veo a Etienne,el cuidador de mi escuela ,con un short muy corto y se le notaba la rica y descomunal ereccion de su verga de caballo ,se acerca y me besa los labios y me mete los dedos en mi poto y o como de placer y me corro dentro de mi tanga y me dice que doy una cochina por andar con el minishort metido en el poto y me toma la mano y me la pone en su vergs erecta,yo la sentí caliente y se la acaricie rico,no paraba de acariciarla y también Etienne me la acaricio y siguió besándose y con la otra mano me dedeaba el poto,ami se me notaba la ereccion y eso le gustaba a mi negro rico,me decía que estaba muy rica y quería culiarme y o también quería que me culiara bien culiada y fuimos aún cine porno ,mientras caminábamos, mi negro me nalgueaba el poto y me metía los dedos,y frotaba su rica pichula erecta entre mis cachetes ,yo decía "aaayy que rico,metemela papi ,que pichula más rica tienes ,soy tu puta potona,buena para la verga",Etienne me llevo de la mano al cine porno ,pago la entrada y me llevo a donde estaban sus amigos negros y ellos se estaban besando y estaban con la verga paradisima, Etienne me saca la verga de mi diminuto short ,la tengo tiesa y csbezona ,me laacaricia y todos me dicen puta cochina ,zorra buena para pichula,me arrodilló y comienzo a chupsr verga y esta muy hedionda ,pero rica ,Etuenne me baja el minishort y la tanga y me lengüeta el hoyo,yo me corro otra vez,la tengo muy dura ,Etienne me puso su verga entre mis cachetes y me empezó a culiarme con frenesí,me dolia ,pero estaba delicioso,el amigo de Etienne ,se corre en mi boca ,pero seguía parada su verga,Etienne me agarra con la verga metida en mi hoyo y se pone de espaldas y abro mis piernas y Francois el amigo del Etienne me la mete en mi año y entre los dos me culean y se corren una y otra vez y yo tambien me corro,yo me me muevo como una puta hasta que los tres quedamos agotados y todos nos miraban y se paseaban,el acomodador del cine saca su pichula erecta y me la mete en mi boca y me culea la boca ,se corre mucho,en fin quede toda llena de moco,me puse la tanguita,el microshort y salí del cine ,caminé como una hora ,me subí bien mi minishort y caminé y se me paro la verga ,caminé hasta llegar a mi casa y mami estaba desnuda esperándome con la verga muy erecta,mi mamá Andrea tiene 27 años y es una travesti cachonda y exhibicionista ,me beso la boca y tomo mi mano y la puso en sus 24 cms de verga deliciosa,se la jale y se la mame,y después me culio y después me la culie rico y lo que pasó después, se lo contare en otro relato,adiós.

Autor: Maurofemboypotona Categoría: Fetichismo

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Me coje un vergudo amis 11 anos

2021-02-09


Hola mi nombre es Jose tengo 38 anos voy a relatar cuando tenia 11 anos lo que me sucedio un dia que intente robar unas calabazas de un sembradio de maiz. Bueno pues cerca de mi casa estaba un sembradío muy grande de maiz. Yo me introduje hasta el medio de el sembrado ya ahi mire las calavasaz ya estaban maduras y listas para cortar elegi 2 calavazas y las corte. Despues fui sorprendido por el hijo del dueño del sembradio. Un chavo de unos 24 anos yo me espante y el dijo que haces el me tomo por la espalda diciendo a horita vas a ver el me empeso a bajar mis pantalones y mi truza yo algo asustado forcejeaba con el pero el era mas fuerte logro bajar mis pantalones y mi truza y me puse de perrito diciendo tranquilo tranquilo el tocando mis nalgas y abriendo con sus manos mis nalagas escupió 2 veces en mi ano yo aun algo asustado. El saco su verga y la puse en mi ano sentí algo muy grande y calientito entre la puerta de mi ano.ohh senti algo rico el intentaba meterlo y no podia pero yo ya mas relajado me gustaba sentir eso duro y caliente queriendo entrar a mi ano lo estaba disfrutando y el lo noto. Me dijo te gusta verdad yo dije si me dijo para bien el culo y yo todo sumiso le paraba mi culito él golpeaba mi culo con su verga sentía eso muy grande y duro el se puso mas saliva en la verga y me dijo abre el culo como si fueras a cagar yo lo hice y el puso su verga en mi ollo agarro mi sintura y jalandome a sia el logrando entrar la caveza de su pene yo senti un dolor muy horrible me queje mucho haaaaa hay no ya no le dije el saco su pene de mi ano y yo casi llorando de el dolor ahi pude ver su verga era muy grande y peluda la tenia muy parada. Yo intente irme pero el no me dejo metrato de calmar y me dijo ayudame mira el agarro su vergota y se masturbaba y agarro mi mano y la llevo a su verga me dijo haslo tu yo estube masturbando esa verga mis manos eran pequenas pero lo hacia ya el dolor de mi ano se avia calmado un poco y yo mas calmado me agradava estar masturbando su vergota el me dijo te gusta verdad yo tímido dije si es muy grande el me dijo dale unas chupadas pues yo hipnotizado ante el casi desnudos sin pensarlo comencé a chupar su glande me agrado hacer eso cada ves se la chupaba mas me metia toda la caveza a mi boca se la chupe hasta que me canse mi boca tenia baba de su pene y la trague después ya cansado de chupar esa vergota le dije ya ya me voy el dijo deja te la meto. Yo dije no no porfavor no duele mucho el dijo anda lo hare despacito yo me negaba hasta que me convence dijo quitate toda la ropa yo me quite todo quedando desnudo ante el me puse de perrito parandole mi culo el estaba con sus pantalones hasta abajo y con la vergota bien dura el escupio mi ano varias veces y me dijo abre bien el culo para que no te duela mucho yo lo abri y sentí el calor de su glande en la puerta de mi ano algo que me encantaba sentir ese calorcito el la fue metiendo muy despacio sentí como entraba lento y poco a poco su glande cuando entro todo senti ese fuerte dolor hay hay hay el decia tranquilo parando un poco dejando su cabecita dentro de mi ano y abrazándome para que yo no escapara. Y yo le decía no ya no porfavor me duele mucho el dijo solo un poco mas ya voy a terminar el metio mas su verga despacio cada ves me entraba mas era mas fuerte el dolor no se exactamente cuantos centimetro ya tenia dentro de mi ano pero yo no aguantaba ese dolor. Solo se que no avia entrado toda su vergota el la movia despacio sentía palpitar su verga dentro de mi y ese dolor fuerte yo comencé a llorar para que me soltara y el seguia poco mas fuerte el movimiento senti como entro un poco mas de su vergota el empezo a gemir su verga palpito mas fuerte dentro de mis entrañas el paro de moverse y gemio muy furte senti como su semen salio de su verga quedando dentro de mi ano. El saco su verga y se fue dejandome ahi adolorido yo me vesti y me fui a mi casa llevando su leche dentro de mi dure varios dias con mi ano adolorido y aveces que recordaba como me avia cojido me exitaba mucho. Lo volvi hacer con el cuando cumpli los 15 anos esa ves si aguante toda su vergota. Dejo mi correo si quieren saver mas relatos dany12663@gmail.com muestro mi cuerpo para los que me muestren tambien saludos

Autor: Por robar calabazas Categoría: Sexo Anal

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Lyon mi todo II

2021-02-07


Me encaminé hacía la ducha con el propósito de rasurar mi chochito, no habían crecido mucho mis vellos púbicos, pero de siempre me ha gustado mantener mi chorito como cuando el buen señor me trajo a este mundo, me encanta tocar mis labios lisos y suaves, además, me excita el roce de mi carne peladita con la tela de mis tanguitas, como cuando el calzoncito se mete entre los labios y refriega mi sensible clítoris, me caliento al límite del orgasmo espontaneo, me mantiene en un estado de excitación que me hace sentir viva. Me desvestí de mi bata y me metí en la bañera, sumergiéndome en el agua a temperatura, una especie de relajo se apoderó de mí, comencé a refregar mi cuerpo con la esponja y abundante espuma, el agradable aroma de las sales de baño llenaba la atmosfera del cuarto de baño, bajo el agua y a escondidas por la abundante espuma, mi mano como ajena a mí, se deslizó por la hendedura de mi cavidad vaginal, sin prisa ninguna acarició mi clítoris, el orificio de mi culo se contrajo por reflejo de placer, mordí mi labio inferior. Me estaba sintiendo muy excitada, me estaba recordando de mi último novio, en esta misma bañera nos metíamos juntos y yo le besaba su pija prieta y erecta, los cambios lujuriosos de su cara mientras yo lo mamaba y acariciaba sus cojones, me encantaba aferrar sus glúteos masculinos y peludos tirándolo hacía mí, sintiendo su polla hasta dentro mi boca llegando a mi garganta, me gustaba sentirme puta con él, entregarme por entero a él, darle mi culito, masturbarlo y tragarme toda su lefa caliente … pero a él no le gustaba … ¡hombres! … eres muy puta, me recriminaba. Otra figura erótica para mí era una compañera de trabajo que poseía unos senos muy pero muy grandes, la imaginaba en posiciones lésbicas de ella en mi confronto, no me gustaba pensarme a mí como lésbica, pero si otra mujer me lo hacía a mí lo aceptaba con placer, mi dedo subía y bajaba por mi ranura vaginal aumentando mi excitación, imaginaba a tetas grandes chupando mis pezones y lengüeteando mis senos túrgidos. Mis piernas estaban estiradas, tiesas y mis deditos refregaban mi clítoris frenéticamente haciendo espuma en la superficie del agua, mi barbilla estaba tocando la espuma, mis jadeos y gemidos eran elocuentes, mis tetas enhiestas se cimbraban y entre grititos y sollozos me corrí convulsionando envuelta en la calidez del agua que cubría todo mi cuerpo, me afirmé al borde de la vasca para no seguir deslizándome y hundirme en el espumoso líquido, repentinamente sentí su lengua húmeda en mi brazo, era mí mascota, Lyon. Lyon, mi Golden Retriver, había entrado y moviendo su cola alegremente, me saludaba solo como él sabe hacerlo, pasando su larga lengua raposa por mi mano, mi brazo y finalmente mi cara, sin que yo lo pudiese evitar, él se encaramó al borde de la bañera y se introdujo en ella, ya nos habíamos bañado muchas veces juntos y él sabía cómo meterse a la vasca, doblé mis piernas para hacerle espacio y procedí a bañarlo, él es amante del agua tanto como de mi chochito estrecho. Su suave y hermoso pelaje dorado estaba empapado y comencé a versar shampo y con la esponja a mojarlo, él mientras esta en el agua esconde su maravillosa lengua y respira con su hocico abierto, yo besaba su nariz fría y los costados de su hocico mientras lo lavaba acuciosamente, abrí al máximo mis piernas y como él estaba sentado me acerqué a él para tocar su pelaje con mis tetas, lo abracé y refregué mis pezones que, como pitorros endurecidos, resaltaban en la blanca redondez de mis senos. Bajé mi mano derecha hasta tocar el peludo forro que encierra a su miembro, con delicadez mi mano comenzó a masturbar su funda y el pene empezó a salir de su escondite, el agua túrbida de jabón me permitía ver el color rosáceo de su verga, con mi mano izquierda inicié a frotar mi clítoris que se endurecía una vez más, Lyon jadeaba y la mitad de su lengua salió de su hocico, lengüeteaba mi rostro y me daba besitos jugosos en mis labios, pasaron unos minutos y me estremecí en otro orgasmo esplendoroso, Lyon se había alzado y follaba mi mano frenéticamente, al final él también se corrió enturbiando un poco más el agua. Salimos de la bañera estilando agua, le puse su bata gruesa para que absorbiera un poco de agua y luego comencé a secar mi cuerpo, Lyon se sacudió tres o cuatro veces, después comenzó a meter su fría nariz entre mis muslos causándome temblores y vibraciones, juque con él cerrando mis muslos y danzando alrededor de él, cosa que al parecer lo excitaba mucho, su pene rojizo pendía bajo su vientre y no pude resistirme, coloque mi bata en los mojados azulejos del piso y me arrodille inclinando mi torso para meter mi boca a la altura de su lujurioso pene. Lyon al sentir mi cálida boca cerrándose entorno a su verga gordota, se inmovilizó por completo, lo que me permitió aferrarlo a su base y comenzar una mamada amorosa a su pija bruñida y dura, estaba vez sus chorritos comenzaron a salir antes y mi boca comenzó a chorrear parte de su semen abundante, ni por más que lo intentaba, estrías de esperma chorreaban por mi barbilla, se lo chupé hasta que él comenzó a tratar de levantar su pata, signo que ya no quiere más y necesita descansar, solté su pija no sin antes versar un poco de su lefa caliente en mi mano para espalmar en mis senos endurecidos, Lyon se acomodó en un rincón para terminar la limpieza de su polla reluciente. Lengüeteé mis dedos saboreando los vestigios de semen de mi adorado amante, después termine de secarme y me fui a mi dormitorio, como fin de semana, estaba indecisa si vestirme o no, al final opte por una malla color carne que se estrechaba a mi conchita haciéndome sentir sexy y cachonda, me calcé unas medias de lana coloridas sin talón y que cubrían mis muslos hermosamente torneados, luego preparé la escudilla de alimento para mi Lyon, le cambié su agüita y me fui a degustar una colación reparadora después de esos dos maravillosos orgasmos. Al ruido de las escudillas, Lyon apareció y se dedicó a alimentarse, bebió agua y después, satisfecho, se fue a su colchoncito a relajarse, como todo buen macho después del sexo, se quedó dormido raja, yo procedí con las labores de la casa ordenando y limpiando, hice mi dormitorio, sequé el baño y después me fui a mi oficinita donde tengo mi computador con pantalla gigante, saqué los dos consoladores que había dejado de la noche anterior, los olí y unas cosquillitas recorrieron mi espina dorsal, no pude evitar de emitir un gemido y arquear mi espalda, mientras apretaba mis muslos y levantaba una pierna, los recuerdos era cochinísimos y cachondos. Estuve turbada por un par de minutos sin saber si meterme otra vez los consoladores o llamar a Lyon, al final me repuse no sin antes ajustar mi malla por el medio de mi hendedura vaginal, a cada paso esa cosa se refregaba sobre mi clítoris mandándome urgentes señales de goce, me fui al cuarto de estar y me derrumbé con mis piernas abiertas y llamé a mi amante. Lyon adormilado apareció con su divertida mirada en el vano de ingreso del salón, apenas ver a su ama con esos muslos invitantes y su chorito resplandeciente de zumos vaginales, se dirigió rápidamente con su cola esplendente hacía mi chocho, clavo su hocico y comenzó a hurguetear con su lengua dentro de mi cavidad rosada y fecunda, escarbaba a la búsqueda de más fluidos, lamía y lamía sin cesar, giraba su cabeza cambiando la angulación de sus lengüetazos fervientes, yo yacía ahí como una gelatina que vibraba y tremaba de goce, lascivia y lujuria, lanzando chillidos, grititos, quejumbrosos gemidos y meneaba mi pelvis con placentero abandono. Alcé mis piernas y él amplió sus lamidas a mi estrecho y estriado culito que se contraía ya en anticipo de lo que se estaba formando en mi bajo vientre, un cosquilleo ligero que se extendía por mi barriguita, subía hacia mis pechos, pinchaba la punta de mis pezones y continuaba mas arriba por los costados de mi cuello, hinchando mis venas, sensibilizando todos mi poros. Agarré la cabeza de Lyon y metí su hocico dentro mi chocho, me lo quería engullir por ese boquete ardiente, las convulsiones explotaron en mi y ya no tuve más control de mi cuerpo, mis muslos estrechaban los mofletes peludos de Lyon y toda mi zona pélvica se movía hacia arriba y hacia abajo, mis manos soltaron las orejas de Lyon y terminaron a puños apretados a la altura de mis hombros, meneaba mis grandes tetas de lado a lado, mi sensible clítoris palpitante era protegido por el bloqueo de mis muslos cerrados que también se sacudían en continuos temblores … ¡mi dios, que orgasmo! Lyon muy bien comportado, no me acosaba, se echó a mis pies y me miraba expectante, recuperé mi dignidad de perrita y mis energías y deseos regresaron a por mi macho, tenía que ser poseída por él, me fui a mi dormitorio pasando por el baño a recoger un par de gruesas toallas, todo el tiempo él tratando de alcanzar mi cuevita lampiña que goteaba humores deliciosos, una vez en la cama puse tres cojines grandes en mis vientre y abriendo mis muslos todo lo posible le presente mi tesorito bañado y sabroso, todo para él. Mi ardoroso amante peludo no perdió tiempo y inicio un ataque de lengua a mis labios vaginales totalmente abiertos, su lengua entraba hasta el fondo causándome estremecimientos poderosos y aullidos de perra caliente, luego sentí sus patas delanteras en mi espaldas y sus tupidos y melenudos cuartos traseros en mis muslos y nalgas, algo calientito me golpeaba mi chuchita y a veces el orificio del culo, arqueé mi espalda y el hizo centro, un bombeo fenomenal me hizo gritar cuando toda su verga entro en mí, hasta esa gruesa bola suya me penetró profundamente, agarré las sabanas y mordí los cojines, sintiendo el azote de sus cojones contra mi clítoris. Abrí más mis rodillas para separar mis piernas y tener esa sensación de ser henchida, esa sensación de sentirme tan llena, rebosante de polla, su carne ensanchando todo mi canal vaginal, su miembro colmándome toda, estirando los pliegues de mi vagina, saturando cada estrechez, sintiendo la bola crecer hasta bloquear cada espacio de mi chocho y sus embates frenéticos a mi chuchita famélica de verga, luego de una calma minúscula, sentir los raudales de esperma hirviendo llenando aún más mi chorito impregnándolo de ese semen canino, acuoso y cálido, abundante y chorreante bañando mis paredes intimas y delicadas que palpitantes acogen el caudal que fecundará a esta perra humana. Me acomodo para aguantar los múltiples orgasmos que me ocasiona este portentoso pene, no quiero dejarlo ir sin sacudirme de lujuria en esa polla esponjosa de Lyon, mi venerado e idolatrado amante perruno, lo quiero y lo amo por todo lo que me da sin exigir nada a cambio, él es siempre contento y satisfecho con todo lo que le doy y yo estoy dispuesta para él día y noche, si el dice … ¡upa! … yo digo … ¡chalupa! … nos encontramos en el sillón, en el suelo, en la bañera, en mi cama, en su colchoncito, en el balcón, no hay lugares vetados ni orificios prohibidos, soy suya y él es mío. Mi Lyon … mi todo, lo digo una y otra vez, jamás me ha dejado insatisfecha, jamás me ha reclamado porque no me duché, jamás ha manifestado alguna contrariedad para lamerme, chuparme, lengüetearme, comerme por todos lados, mis senos, mis pezones, mis glúteos y en especial mi chochito son para él y todas las veces que quiera. Ahora estoy pegadita a él, sintiendo su aliento cerca de mi oreja izquierda y una que otra gota de su saliva en mi espalda, soy su perra y me someto voluntariosa a sus apetitos y antojos, el hace correrme en modo bestial, cuando fornicamos lo hacemos como dos animales, aunque si somos de especies diferentes, nuestro cuerpos sexualmente se complementan a la perfección, su polla de macho canino esta hecha para la hembra humana, gruesas dimensiones y ríos de semen que desencadenan mi libido, mis fluctuaciones hormonales se van a mil, la química sexual que llega a mi cerebro me incita a hacer el amor con él una y otra vez. Mis orgasmos fluyen con una rapidez increíble, quedo a veces aturdida ante tanto placer, ante tanta lujuria, ante tanto desenfreno pasional, su pene tiene una gama de estímulos que se diversifican cada vez, miro hacia atrás y veo su culo todavía bombeando semen dentro de mí, me agito como una perra en celo y empujo mi trasero sobre su pija punzante, el contraste de colores de su verga escarlata contra el cándido y rosado de mi coño, hace más atractiva y sensual la escena, sus bolas gigantes descansan sobre mis labios mayores, él es retenido por las ansias de sus cuerpo de inseminar a esa perra que gime conectada a su verga. Mis expresión facial era distorsionada por continuas ondas orgásmicas, mis grandes tetas permanecían aplastadas contra los cojines, sentía que mi Lyon estaba todavía en lo más profundo de mi ser, pero la presión menguaba poco a poco, mi mirada salaz disfrutaba la vista de mi amadísimo perro follándome el chocho una vez más, reflejo al espejo al muro mostraba mi abandono y mi lascivia total. Me sentía como una joven esposa, mi marido me tenía atrapada entre sus patas, el hambre sexual de mi chocho había sido placado, mis piernas tremaban después de tan maravillosa follada y sin aviso alguno, su gruesa polla se deslizó fuera de mi coño el que latía en temblorosas contracciones al sentir el vacío dejado por semejante verga, un rio de lechita se vertió sobre las toallas y yo me fui agotada y exhausta hacía adelante y me quedé dormida muy feliz, sintiéndome amada y protegida por mi macho acostado junto a mí. Lyon sabe que me puede coger cuantas veces quiera, pero cuando estoy en mi periodo menstrual él no deja de follarme todos los días y en diferentes horarios, no me interesa si alguien o alguno ha esparcido rumores y habladurías sobre mi y Lyon, solo sé que le pertenezco tanto como él a mí, soy mujer y soy hembra de un macho, mi Lyon. Me desperté jadeando, soñaba con mi macho melenudo que estaba usando maravillosamente su lengua en mi húmedo chocho, esa lengua ardiente y hábil que excavaba en lo profundo de mi coño en ebullición, pero no era un sueño, efectivamente su lengua maestra me estaba follando el coño, mis jadeos aumentaron a gemidos y mis gemidos a chillidos y grititos, quisiera que me profanara hasta el mismo vientre y follase mi chocho hasta con sus orejas. Me estaba tomando en su hocico para llevarme a los altos cielos del paraíso, me hacía retorcer y gruñir como la perra que soy, miré a su bajo vientre y vi que su polla magnifica estaba asomándose, solapadamente su lengua salaz acariciaba mis carnes delicadas y ansiosas de su pene aguzado, saltó repentinamente sobre mi espalda, acomodé los cojines bajo mi vientre y adopté la mejor posición para ser penetrada por él, es más, puse mi mano entre mis muslos y apenas sentí su carnosa vergota caliente, la enfilé en mi chuchita y el comenzó a pistonear mi vagina con fuerza y velocidad. Grité sintiendo su poderosa bola inundar mi chocho elástico, estirando mis carnes libertinas y obscenas, ávidas de su pene colosal, una vez afianzada su bola dentro de mi augusto chocho, la frenética vibración de su pija inició un martilleo infinito, mis tetas se refregaban en los cojines estimulándome aún más, la ferviente excitación hacía tensar mi cuerpo desnudo y ágil moviendo intensamente mis caderas hacía atrás, girando mi cabeza podía ver el dorado pelaje de mi amante que se cimbraba con sus potentes embates, era una cosa salvaje y erótica, instintos animales ancestrales aparcados en mi cerebro que se reavivaban en mi piel. Ser fecundada por un macho como Lyon era simplemente sensacional, mi fértil chocho se contraía para mamar su lechita, esa esperma acuosa llena de billones de cachorritos que nadaban hacía mi útero para fertilizarme, sus fuertes patas me mantenían agarrada por mis curvilíneas caderas mientras, yo lo mantenía agarrado de sus patas traseras, mi enorme amante me montaba como un semental. Atrás quedan los mitos y tabúes de la sociedad mezquina y mojigata, soy una mujer libre que disfruto de mi libido, mi calentura, mis experiencias, aprovecho las oportunidades nuevas, tal como ser follada por mi amada mascota, lo amo, lo necesito, soy Lyon dependiente, no puedo hacer a menos de su verga majestuosa, de su lengua intrusa, de sus inagotables energías. Sigo pegada a su vergota, sigo teniendo orgasmos de intensidad variable, algunos mini y otros que me hacen estremecer toda, grito y chillo, guturales quejidos y gemidos escapan de mi garganta rauca, me estiro y me pliego bajo las placenteras ondas de placer que genera esa pija vibrante, sabrosa y que me rellena de su néctar seminal. Con las manos apretadas a las ropas de mi cama, espero ser liberada por mi amo y amante, estoy pendiendo de su verga que en cualquier momento resbalará de mi chocho dejando un vacío que nadie mas puede colmar, el privilegio de ser poseída por este semental no puede ser igualado, estoy dispuesta a entregarme a él por siempre, me encanta el goce que me hace sentir y que jamás antes que él, nadie me hizo sentir, me enloquece. Siento que su bola está luchando por escapar de mi chuchita, mi vulva completa se contrae cuando siento esta fuerza presionando mis carnes sensibles y otros orgasmos fuerzan la contracción del pequeño hoyito anal y mi túrgido clítoris explota en espasmos varios, me hace convulsionar con lascivos gritos, mientras cierro mis ojos humedezco mis labios tiernos y pulposos, me estoy corriendo una vez más, luego su pija con un sonoro ruido resbala finalmente de mi chocho derramando semen canino por todo mi lecho, muslos y piernas, contraigo mi vagina para expulsar los últimos chorritos de mi interior. Exhausta pero agradecida, me giro y mamo su pija regordeta, el sabor suyo y el mío llena mi boca, Lyon echado sobre mis frazadas, lengüetea su verga junto a mí, su lengua alcanza mi mejilla como besándome con cariño y amor, él también me ama, esto ya lo sabía, pero igual hace henchir a mi corazón, me adormezco con su verga en mi mano, su olor penetrante en mis narices y sus deliciosos fluidos goteando de mi chocho agradecido. … Comentarios, sugerencias y críticas se agradecen: luisa_luisa4634@yahoo.com

Autor: Juan Alberto Categoría: Zoofilia

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Lyon mi todo.

2021-02-07


Lyon … Lyon … detente perro estúpido … detente … Esta soy yo, Constanza, que grito a mí perro el cual trata de follar el cojín de mí diván, estaba cansada de tener que lidiar con Lyon, mi Golden Retriver de dos años, que no cesa da comportarse en modo horrendo y vergonzoso. Lyon desde hace un par de meses, se había desencadenado y todo lo que le parecía follable, él le saltaba encima y comenzaba con sus movimientos para aparearse, a veces poniendo en muestra una polla gruesa y larga con una hinchazón en su base, me tenía desesperada y no sabía que hacer, así que lo llevé al veterinario para tratar de encontrar una solución al bochornoso problema. El veterinario le hizo una revisión completa, se cercioró que todas sus vacunas estuvieran al día, revisó sus dientes y completó los exámenes diciendo … este perro esta saludable y se le ve muy feliz … ¿qué cosa más quieres hacerle? … - Doc. El problema es que Lyon esta en una edad en que sexualmente todo le atrae, mis muebles, mis cojines, mis invitados, incluso mis piernas … es muy bochornoso y molesto - Lo sé Conny, pero a esta edad son así y lo único que se puede hacer es castrarlo o buscarle una novia. - Bueno, explíqueme esas soluciones Doc. - Bien, cortarle los cojones o buscarle una hembra para follar. - ¡Oh! que guarro este perro … lo pensaré Doc. Dejamos la clínica y nos fuimos de regreso a casa, Lyon continuaba con su comportamiento de macho y yo no me decidía por una solución. Una tarde, antes de irme a la cama, fui a darme el consueto paseo por la casa verificando que todo estuviera en orden, todas las cerraduras aseguradas y cerradas, el gas cortado, el agua cortada, como de costumbre todo estaba bien, así que me dirigí a mi dormitorio. Lyon estaba sobre su colchoncito, estaba lengüeteando la pija más grande que haya visto nunca, habrá sido por que me encontraba ovulando y tenía unas ganas locas de follar, habrá sido la conversación con el veterinario, no se como me encontré arrodillada a mirar de cerca esa verga rosácea, húmeda y esplendorosa. Mis dedos entraron en contacto con su pija, paseé mis dedos por su verga resbalosa y caliente, probé a envolverlo en mi mano, se sentía bien y se sentían sus palpitaciones, comencé a moverlo de atrás para adelante, lo tomé con ambas manos, Lyon se alzó y comenzó a follar mi mano, chorritos y goteras comenzaron a salir de su verga, me excitó tanto al ver ese liquido acuoso, que me llené la palma de la mano y comencé a restregar mi chocho húmedo, mis calzones se mojaron con sus humores y mis secreciones. Repetí la operación, pero esta vez restregué mis senos con ese esperma canino, después me llevé los dedos a los labios y mi lengua saboreo mi mano mojada … ¡uuhhmmm! no sabe nada de mal, pensé … me acosté de espaldas en el suelo y me coloqué bajo su vientre … su verga me quedo justo sobre los labios, abrí mi boca y comencé a chupar su pene. Lyon folló mi boca y me la llenó hasta que algunas gotas se deslizaron por la comisura de mis labios, tragué todo para no dejar perder nada, mi mano izquierda estimulaba mi clítoris turgente, convulsioné bajo la panza de Lyon con un orgasmo fantástico, mi cuerpo entero se estremeció por mas de un par de minutos, estaba llena de la esperma de él por todos lados, así que me fui bajo la ducha y después me cambié mi pijama, dormí como un angelito toda la noche. Durante la semana Lyon ya no follaba todo lo que se le pasaba por delante, estaba tranquilo, obediente y cada vez que me veía movía su cola contento, me llamo la atención su cambio de conducta. Pero el viernes siguiente, ya en la mañana había vuelto a sus andadas, lo encontré follando la mesita de centro, mas tarde follaba el diván y después fue el turno de un cojín del diván, me metí a la web para ver si encontraba alguna solución casera, había cientos de sitios, pero llegué sin querer a un sitio zoofílico, mis ojos no daban crédito a cuanto se mostraba en cada uno de ellos, pero mi chocho comenzó a empapar mis calzoncitos rápidamente. Estaba tan ensimismada recorriendo esas paginas y mirando videos de chicas y animales, que no me percate cuando Lyon comenzó a follar una de mis piernas, hasta cuando no sentí sus chorritos que bañaban mi extremidad … ¡ándate perro de mierda! - dije, me sentí culpable cuando él se alejó con su cola entre sus patas, mi chuchita estaba anegándose, en fluidos vaginales, con mis dedos recogí el liquido que descendía por mi pierna y rápidamente me metí los dedos en mi chocho y comencé a follarme desesperadamente mi almejita, solo un par de minutos me tomaron para lograr un orgasmo esplendido. Me sentí apagada y un poco exhausta, así que me fui a recostar al sillón donde me adormenté, repentinamente un cálido aliento se extendió por toda mi zona genital, sentí una húmeda y áspera lengua que azotaba entre mis muslos y sobre mis grandes labios, y así una lamida seguida de otra y después otra, la sensación era deliciosa e intensa, pensé de estar soñando y que estaba imaginando esta cosa tan rica que estaba sintiendo, pero me di cuenta de que estaba despierta … abrí mis ojos para encontrar la cabeza de Lyon enterrada en mi coño. Lyon estaba entre mis piernas abiertas, su cabeza baja para lamer mis muslos y el interior de mi vagina con su lengua larga y fuerte, traté de cerrar mis muslos, pero la sensación exquisita que estaba sintiendo me impidió luchar, es más, después de un rato, moví mi calzoncito hacia un lado para darle mas espacio a sus lamidas, mientras Lyon me acariciaba y lamia mi entrepierna, comencé a rascarle la cabeza y a acariciarlo yo también. Mi mascota se había concentrado sobre mi triangulo de pelitos rizados donde se unen mis muslos, metió su cabeza bajo mi muslo para exponer mis labios genitales a sus lamidas, ahora estaba a su alcance mi coño y mi orificio anal, me estremecí cuando su lengua resbaló en la fisura estrecha de mi culo y los hinchados labios de mi coño, todo en un solo lengüetazo, levanté mis piernas y las abrí, la excitación sexual comenzaba a formarse en mi bajo vientre, la capacidad de controlar mis espasmos y convulsiones era ínfima, Lyon penetró mi vagina profundamente con su lengua, enviando mi cuerpo en una rotatoria de caderas lujuriosa, me hizo gritar, gemir y sollozar cuando su lengua lamio bruscamente mi clítoris. Justo cuando pensé que eso sería todo, Lyon se ubicó en el centro de mi torso, metiendo su hocico bajo mi espalda me hizo rodar, quede sobre mi estómago, lo sentí subirse al sillón meter su hocico en mis nalgas, luego bajo mi entrepiernas empujándome y haciendo levantar mi culo, procedió a lengüetear mi chocho y ano por largo rato, estimulando toda mi zona pélvica y perianal, me estaba trasportando a otro orgasmo de ensueño, ahí estaba yo indefensa casi en cuatro patas y Lyon haciéndome disfrutar como nunca antes había gozado. Pensé que me haría acabar, pero dejo de lamerme y rápidamente me montó, sentí su pelaje en mi espalda, movía sus cuartos traseros hacia adelante y el pelaje de sus patas rozaba mis muslos, sentía su respiración en mi cabeza y podía oler el aroma de su excitación sexual. Comenzó a puntearme y sentí la dura y húmeda punta de su pene tocar mi nalga deslizándose hacia mi ano, lo quería en mi vagina, así que, con una mano entre mis piernas, tomé su verga y la bajé hacia mi chocho, su pija era muy gruesa, pero entró en mi chuchita que estaba bastante mojada, dentro de mi estaba aterrorizada, pero mi calentura era mayor, quería esa verga enterita dentro de mi coño. Lyon sintió la cálida humedad de mi delicado chochito y comenzó a follarme frenéticamente, casi pierdo el equilibrio debido a sus fuertes embates, pero logré mantenerme y empujar hacia atrás, fue entonces que sentí esa bola inmensa presionar a la entrada de mi chocho y deslizarse dentro, comenzó a inflarse dentro de mi y me provoco una serie de mini orgasmos, mi chochito se había hinchado y brillaba con el semen que se derramaba por las aberturas que aún no habían sido selladas por la bola del animal. Mi amante peludo tenía su hocico cerca de mi cuello, podía sentirlo respirar y veía su maravillosa lengua que me había procurado tantas delicias colgando a un costado de sus fauces, me continuaba a follar con una velocidad y una fuerza increíbles, sus patas delanteras me tenían firmemente pegada a su verga voluminosa que continuaba a crecer dentro de mi chuchita, provocándome oleadas interminables de sensaciones jamás sentidas antes, estaba enloqueciendo de placer y lujuria con ese trozo de carne canina en mis interiores. Se me escapaban gemidos y sollozos de pasión pura, mis nalgas redondeadas y firmes se movían hacia atrás para empalarme mejor en su puntiaguda polla, mi coño voraz devoraba toda esa verga rosada y luciente enterrada en lo más profundo de mí, alcanzando la entrada de mi útero, su afilada punta tratando de forzar el ingreso a mi cérvix, roce inaudito y prodigioso que me hacía temblar de pies a cabeza. El pene rojizo de él palpitaba y sus golpes se habían transformado en delicadas punteadas, pero comencé a sentir el calor de sus fluidos seminales, Lyon se había apareado conmigo como si yo fuera su perra, creo que eso es lo que era en este momento, él follaba a su perra para inseminarla con sus futuros cachorritos, me hizo sentir algo maternal, era una perra en celo que estaba pegada a la verga de su macho, estaba caliente y feliz de haber sido elegida por él. Lyon descargó sus cojones al interior de mi chuchita que palpitaba chupando todo ese semen, mi macho tenía que llenarme completamente, mis gemidos y temblores continuaban debido al roce de su polla hinchada dentro de mis carnes vaginales, toda mi vagina tremaba placenteramente, sus cojones peludos cosquilleaban mi clítoris haciendo casi gritar de lujuria, jamás me habían follado en una manera tan exquisita y completa. Mi amante perruno jadeaba y trataba de despegarse de mí, pero su abultada bola aún se mantenía salda obturando la salida de mi estrecho coño, tuve que tomar sus patas traseras para evitar que me arrastrara con él, nos quedamos así unidos por cerca de quince minutos, hasta que finalmente se deslizo fuera de mí, un rio de esperma canina salió expulsado de mi estrecha chuchita, me desplomé sobre el diván mientras Lyon lengüeteaba mis carnes hinchadas y sensibles provocándome otra serie de orgasmos, mi cuerpo se había abandonado a la lascivia y deseos de mi apasionado galán. Me quedé como en un letargo, tenía sentimientos encontrados, había follado con un perro, pero al mismo tiempo mi cuerpo entero me decía que había sido maravilloso, pasaba la lengua por mis labios y trataba de centrarme en la razón, todo me condenaba y todo iba en mi perjuicio, la mojigatería de la sociedad jamás perdonaría una cosa de este tipo, hasta era ilegal el acto en si mismo, son esas cosas que ocurren porque tienen que ocurrir, se dieron las cosas y no hubo reflexión, solo instinto animal, pero que cosa mas deliciosa y placentera … no, no estoy arrepentida … es más, es imposible no probarlo una y otra vez más. En los primeros días de la semana Lyon se comportó como un caballero, gentil, cariñoso y ordenado. El jueves decidí bañarlo, así que cuando regresé del trabajo me vestí con un pantaloncito de yoga y una polera blanca de mi ex que hacía lucir mis tetas magnificas, llamé al guardián del palacio que vino corriendo y meneando su cola ostentosa, nos metimos en la bañera y procedí a mojarlo antes de espalmar el shampo canino en su dorado pelaje, todo lo que hacía a él parecía un juego y trataba de tomar mis manos con sus dientes y lamer mi cara, pronto su lengua comenzó a hacer que mis carnes tiernas se humedecieran. Sin querer el recuerdo de su última follada reemplazó todo pensamiento y me encontré a enjabonar su vaina, custodia del deseado pene, lo masturbé hasta que la mitad de su verga sobresalía de su funda, lo lavé y enjuague con abundante agua, el pequeño espacio de la bañera no nos permitía muchas libertades, así que rápidamente me desnudé y me duché, estaba con los ojos cerrados lavando mis cabellos, cuando una lengua kilométrica se deslizó por toda la ranura de mi sexo cubierto de rizos oscuros, me hizo tremar y abrir un poco más mis muslos, terminé de enjuagarme el pelo y con mis dedos me abrí la vagina, Lyon se enterró a ella como un imán, con una maestría única me penetró el chocho y me hizo gritar de placer, ya estaba entregada a él plenamente, lo único que deseaba era tenerlo dentro de mí una vez más. Lo sequé como pude y me lo llevé envuelto en toallas a mi dormitorio para terminar de secarlo con el secador de pelo, lucía precioso sobre mi cama, lo peiné y sequé acuciosamente, este perro me hacía enamorar, lengüeteaba mis manos con tanto afecto, sus ojos luminosos me adoraban, sentado al borde de mi cama, la puntita de su polla asomaba apetitosa, me arrodillé frente a él y tomé su vaina, la moví hacia atrás para hacer salir otro poco de su verga y me incliné para mamársela. Desnuda y arrodillada, tenia mi cabeza entre sus cuartos traseros y me estaba devorando su polla fantástica, con una mano me metí dos deditos en mi coño sumamente mojado y mi cuerpo entero tremaba con un deseo carnal animalesco, me había convertido en su perra en celo una vez más, me subí a la cama y me puse inmediatamente de rodillas y sobre mis codos, levantando mi culito invitante. Lyon jadeando se ubicó detrás mío, pronto su lengua caliente comenzó a dibujar sensaciones en mi ardiente chochito, abrí mis rodillas aún más y doble mi vientre hacia abajo, para entregarle toda mi vagina sin obstáculos, él sabía como excitarme, quería tenerme lo mas caliente posible, su lengua recorría incansablemente mi sexo, haciéndome gemir y hasta gritar mis deseos por su pija que colgaba de su vientre, Cuando Lyon puso sus patas delanteras en mi cintura y comenzó a jalarme hacia su pene, me sentí en la gloria, mis nalgas se movían hacia atrás haciendo círculos lascivos, ansiaba su penetración, mi rostro era la representación de la lujuria, mi cuerpo exprimía voluptuosidad, mi chuchita hervía en una vorágine de pasión, necesitaba esa verga que llamaba a las puertas de mis labios mayores, mi coño era pronto a recibir a este comensal, la mesa estaba servida y mi chocho era el plato principal. En un empuje delicioso, su polla se incrustó en mi chocho, mas que un gemido, lance un chillido de complacencia, al fin su polla era mía, se deslizaba en lo profundo de mi vientre, jadeaba y respiraba con la boca abierta para humedecer mis labios y morderlos cada vez que él empujaba su verga más y más adentro, estaba disfrutando su pene, mis gemidos de placer se mesclaban con gruñidos animalescos, mi cuerpo se contorsionaba con gusto, la enorme polla de él hacía mecer mis pechos desnudos y opulentos hacia adelante y hacia atrás en una danza sensual. ¡Oh! mi dios … fóllame, Lyon … cógeme perrito lindo … hazme tu perra Lyon … méteme tu pija hasta el fondo perrito … estaba loca de deseos por mi amante perruno, que furiosamente estaba haciéndome hilar frases que jamás pensé en decir a nadie, menos a un perro, pero aquí estaba yo aprisionada firmemente con la patas de él, mi cabeza no razonaba, mi cuerpo respondía a los embates de Lyon con gemidos, suspiros y expresiones varias … ¡qué cosa más rica follar con un perro! Mi chuchita estrecha estaba bloqueada por la enorme verga de él, en algún modo el se giró y quedamos unidos pero mirando en direcciones opuestas, mis nalgas con su cola, no era la posición más cómoda, pero podía sentir que su coso no cesaba de palpitar dentro de mi vagina, aún en esa posición él me hacia sentir cosas estupendas debido al roce de su polla con mis partes intimas mas excitables, mi punto-G se derretía y me hacía acabar incesablemente, arqueando mi espalda y gimiendo con esas placenteras sensaciones. Nos quedamos trabados por una quincena de minutos, yo estaba con mis rodillas separadas para permitirle salir con mayor facilidad de mi coño y mis codos apoyados a las sabanas, mis manos aún se agarraban de ellas para mantenerme firme durante las convulsiones de mis orgasmos, su pija se deslizó fuera de mi y un caudal de semen salió de mi chochito vulnerado ricamente por su polla, ahí me felicité por haber puesto todas esas toallas sobre mis sabanas, porque el torrente se vertió en ellas, Lyon con su verga entera colgando de su vientre, se vino a lengüetear mi almejita, mis temblores comenzaron apenas su lengua kilométrica penetro al interno de mis cavidad rosácea y delicada, no pude evitar otro par de orgasmos mientras mi macho limpiaba mis intimidades. Mientras me estremecía a los toques de su lengua que serpenteaba en mis interiores, mis ojos estaban fijos en su polla que goteaba y se balanceaba bajo su panza, mi lengua quería sentirla, quería provocar también en él esos espasmos ricos que su lengua provocaba en mí, quería saborear su esencia masculina. Me doblé un poco hacia su verga y la tomé en mis manos, la acerqué a mis labios y comencé a chuparla ávidamente, ahora sí, recíprocamente nos estábamos dando un placer más, lo sentía rico en mi boca y su lengua se sentía rica en mi chocho, estábamos perfeccionando el acto de amarnos, algo más que probar las próximas veces, porque estaba segura de que Lyon y yo seriamos amantes por muchos inviernos más.

Autor: Juan Alberto Categoría: Zoofilia

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La confesion.

2021-02-07


Tenía como remordimientos y mi conciencia no me dejaba tranquila, tenia que confesar mi pecado. Esperé a que un poco de gente se retirara de la iglesia y me dirigí al confesionario, tenía que confesar mi pecado, mi grave falta como esposa. El padre ya estaba en la cabina … el sacerdote me dijo: veamos hija, ¿Qué te trae por aquí? … padre, dije … he cometido un pecado horrible, he pecado como esposa, he mirado a otro hombre y no solo mirado, padre … y que mas hiciste querida hija, pregunto el cura … padre le contare todo desde el principio. El pasado martes, fui al garaje de mi marido, él es mecánico, ahí estaba Marco, un ex - novio mío, me miró de arriba abajo y lanzó un silbido de admiración, no me quitaba los ojos de encima, yo me reí, pero en modo inocente y divertida, solo que a ese loco no se que le pasó por la cabeza, porque me agarro mis pechos y me besó rápidamente, fue tanta mi sorpresa que no me resistí, me deje besar … mi marido estaba bajo el coche y no se percato de nada … después este chalado me hizo señas de salir, porque tenía algo que decirme … yo padre, salí … Marco, mi ex -, me invitó a dar un paseo en su coche esa misma tarde, según él tenía que comunicarme algo importante … padre, mi cabeza me decía que no … pero los recuerdos me decían que sí … y tu qué hiciste hija mía … yo fui padre, yo fui … y esos es lo más terrible. Él me llevó a un lugar poco frecuentado, apenas detuvo el vehículo, este tipo se lanzó sobre mi … yo lo empujaba y trataba de resistir … no se cómo, me encontré con mis tetas al aire y este tipo presionando mi cabeza hacia abajo sobre su verga … me lo puso en la boca, padre … yo cerré mi labios y trataba de expulsarlo con mi lengua, pero eso más lo excitaba, padre … después. Improvisamente me rajó mi tanguita, me levantó en el aire y su polla se deslizo dentro de mi chocho, padre … era algo inmoral, padre … yo estaba desesperada y me movía como loca, se me escapaban algunos chillidos, padre … pero no había nadie que me escuchara. Marco me tomaba de las caderas y me enterraba su verga dura, me hacía subir y bajar con su polla metida en lo más profundo de mi coño … mi uñas se enterraban en su espalda desnuda, padre … el me besaba el cuello y las orejas, era tan violento que me faltaba la respiración … padre, aleje mi torso de su apriete, pero él aprovecho eso para morderme las tetas y chupar mis pezones, él sabía que eso me provocaba una excitación, padre … entonces me encontré a cabalgar su verga … esa polla enorme me hizo perder la cabeza, padre … gozaba como una puta en celo, padre … le arañe su espalda, le mordí sus labios carnosos, pero no podía dejar de saltar sobre su polla, padre … estaba como poseída … era algo diabólico y pecaminoso … perverso y prohibido … pero yo estaba gozando, padre … mi cuerpo entero delató mi orgasmo … temblé, grité, moví mis caderas en modo desenfrenado, lo hice acabar dentro de mí, padre. La culpa es toda mía, padre … no tuve la fuerza para huir del lugar, me sentía cansada, exhausta … lo mas condenable, padre … es que luego el metió sus dedos dentro mi vagina, yo apretaba mis muslos para resistir, pero él se inclino sobre mi y chupó mis pezones … padre, me perdí en esas sensaciones y abrí mis piernas otra vez … él se levanto un poco en el asiento de la camioneta y su verga quedó a la altura de mi boca … padre, se la volví a chupar, besar, lamer y acariciar … padre, me trague toda su polla. El cuerpo de él se contorsionaba y movía, a un momento él era detrás de mi y empujaba su verga dentro de mi chocho resbaloso y listo para la penetración, su polla tan gordita, suavecita, mojadita se desliza dentro de mi chocho … yo trataba de pensar en cosas no pecaminosas, padre … pero el maligno me hacía gozar y mi cuerpo respondía a su follada tan rica. Estaba empalada en su miembro con mil sentimientos encontrados, estaba haciendo cornudo a mi marido … era tarde para remediar, pero estoy arrepentida, padre … no se como se desarrollo todo, fueron mas de tres horas que gocé mucho, jamás había disfrutado tanto una polla, padre … ahora no sé como puedo hacerlo … no puedo mirar a los ojos a mi marido, lo he traicionado, padre decesito que me diga que puedo hacer. Ija mía, tu pecado es muy grave, lo comentaré con el párroco y encontraremos una solución absolutoria, así podrás tener tu alma y tu conciencia en paz, ven después de almuerzo, así como a las 16:00 horas, y tendré la oportuna respuesta para ti, por el momento reza unos diez avemaría y cinco padre nuestro … que dios te bendiga hija … gracias, padre … gracias. Esa tarde a la hora precisa estaba golpeando a la oficina del párroco, salió un cura bastante joven, por su voz reconocí en él al cura del confesionario, dime hija que deseas, me dijo … padre, yo soy la que le puso los cuernos al marido … ¡Oh¡ si querida, ven … adelante … me hizo pasar y sentarme en un sillón, mientras él permanecía de pie en frente a mí apoyándose en el escritorio, puso sus manos en el pecho cruzando los dedos solemnemente … luego dijo … hija el matrimonio es algo sagrado, bendecido por nuestro señor, pero es una unión entre seres humanos, desafortunadamente los seres humanos somos débiles …ahora bien, tu ex te puso sus manos encima y tu reaccionaste por recuerdos, ¿no es así?. Si padre, así fue … bien, para entender como fue que el te incitó y absolverte, muéstrame que hizo … bueno padre él empezó a tocar mis pechos, él sabia que no me puedo resistir cuando tocan mis pechos. El sacerdote se había posicionado detrás de mi sillón, repentinamente sentí sus manos sobre mis senos … padre, ¿qué está haciendo? … el cura no me contestaba, solo acariciaba mis tetas y había conseguido sacarlas de mi sujetador … me pellizcaba los pezones y me las acariciaba con sus manos tibias y suaves … comencé a sentirme cachonda … uno de sus largos brazos, se alargó entre mis piernas que ya temblequeaban … acarició mi chochito por sobre mis bragas. El cura tomaba mis pechos y los masajeaba, dejando pasar mis pezones por entre sus dedos … mi blusa y mi sujetador desaparecieron … estaba desnuda de la cintura para arriba y juntando mis piernas con mi coño excitado al máximo. Mis tetas libres tremaron cuando logró correr mis bragas y me metió un dedo sobre mi clítoris … ¡oh! padre … mas que una súplica, me salió como un incentivo a sus caricias … me tenía tremendamente caliente. Con un poco de raciocinio que aún me quedaba, pregunté … ¿padre, este es otro pecado? … el respondió, seria pecado si no cumplimos con la voluntad del señor … déjate ir … abandónate a su voluntad … luego te absolverá de todos tus pecados. El cura se ubico de frente a mí, tenía una considerable hinchazón en su pantalón … la curiosidad me incitó a bajarle el cierre … casi de rebote, salto hacia adelante una polla de dimensiones celestiales … abrí mí boca y la engullí. Sus dedos se habían hecho espacio en mi coño y me follaba con cuatro de ellos … él me hizo ponerme de pie y me quito las bragas y la falda, me quede solo con mis medias y mi liguero … después me acomodó de espaldas sobre el escritorio … tomó mis muslos y puso mis tobillos sobre sus hombros … acercó su verga a mi chocho ansioso y comenzó a deslizarlo entre mis carnes rosadas, jugosas y resbalosas. Comenzó a follarme con fuerza … sus golpes hacían crujir el escritorio … mientras yo gemía y chillaba como una loca … mis tetas se balanceaban rítmicamente con sus impactos … sentía fluir desde mi coño todo un rio de jugos vaginales … mis piernas, mis muslos y mis senos temblaban por sí solos. El cura me hizo bajar del escritorio, me giró y pe hizo apoyar con mis tetas sobre el mueble … sentí que buscaba mi chochito desde atrás … su gruesa verga me penetró haciéndome encorvar mi espalda … fácilmente se incrusto en mi coño hasta el fondo. Sus embates eran potentes, estábamos casi moviendo el pesado escritorio con la fuerza de la follada … estaba doblando una de mis piernas involuntariamente … mi orgasmo se aproximaba … estiré mi piernecita todo lo que pude, para dejarla vibrar con la fuerza de mi orgasmo … el sacerdote continuaba follando mi chochito tembloroso … luego con unos sonidos guturales … comenzó a rellenar mi vagina con su lechecita tibia, mi barriguita se hinchaba con la cantidad de esperma que descargó en mí. El cura quedo como aturdido … se sentó en el sillón … su verga estaba todavía dura … me hizo señas para que me acercara … se puso a lamerme mis tetas … mis pezones sensibles, me hacían chillar otra vez … me puso a horcajadas sobre su regazo … agarró y levantó mis muslos y mi coño se ensarto en su verga … estaba riquísima … me tenía en el aire y me hacía deslizar a lo largo de su pija … mis manos estaban enloquecidas, abría y cerraba mis dedos, mi espalda arqueada por el placer … estaba teniendo otro orgasmo increíble … él también, jadeante y gruñendo rellenaba mi coño por segunda vez … nos quedamos sin respiración. Retomando un poco de aire, le pregunté … entonces padre, ¿Cómo lo hacemos con nuestros pecados? … con su respirar muy agitado, se tomó un largo momento antes de responderme … hija tu alma es caritativa y buena, el señor ya te absolvió … eres una buena creyente … tu fe es tu escudo … tus pecados han sido absueltos … cuando tengas algún problema de conciencia, ven a mi … la comprensión del señor está aquí en tu confesor, no lo olvides … ahora, el señor iluminará tu camino …ve en paz. Con este contacto directo con lo divino, no ceso de ver a mi ex, no ceso de venir a confesarme y no ceso de pedir por los cuernos de mi buen marido.

Autor: Juan Alberto Categoría: Infidelidad

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Nos pertenecemos.

2021-02-07


Lo hago con mi madre, porque solo en ella confío, ella me trajo a este mundo lleno de mojigaterías y mentiras blancas, una media verdad es una entera mentira, mi madre me enseño eso, porque ella fue madre soltera a los 15 años y la sociedad la castigó y la relegó casi a ciudadana de segunda categoría, hija de un dios más pequeño o quizás sin dios. Mi madre hija de campesinos devotos de la fe cristiana, no perdonaron el pecado de mamá, así que ella tuvo que emigrar al norte, donde nadie la conocía ni podían juzgarla, trabajó como esclava por casi seis años, logro mantenernos y también terminar su educación, obtuvo un diploma de secretariado profesional y consiguió un trabajo en una importante empresa, lo que hizo mejorar nuestro nivel de vida. Nos cambiamos a un departamento y comencé mi educación básica en un colegio cercano, el amor de mi madre era infinito, ella conversaba conmigo todas las tardes y me enseñaba la importancia de la educación laica, no asistíamos a la iglesia ni profesábamos ningún credo, tampoco éramos del todo ateos, ella me decía que había una fuerza universal que estaba presente en todos nosotros, tomando conciencia de que esta energía estaba en nuestro interior, seriamos capaces de superar cualquier obstáculo. La confianza en nosotros mismos es la base de esta energía, me decía, así desde muy pequeño me hice cargo de mi personita, mamá me bañaba todos los días después de jugar conmigo, ella se desnudaba junto a mi e ingresábamos juntos en la bañera, yo estaba acostumbrado a verla desnuda y no me causaba ninguna impresión, era una cosa normal, no había malicia en nuestro actuar. De ella aprendí las diferencias entre hombre y mujer, la hembra tiene un ojete entre sus piernas llamado vagina y tiene una canaleta en su interior, el hombre tiene un órgano llamado pene y en edad de procrear, este lo puede inserir en la canaleta para fertilizar un huevo de la hembra de donde nacerá un ser humano, además, este sistema no es solo presente en hombres y mujeres, sino que, en casi todos los animales del planeta, me quedaron muchas dudas, pero el principio lo entendí prontamente. Muchas cosas las aprendía en el colegio, pero mamá era siempre muy clara en explicarme algunas cosas no solo biológicas, sino también de historia, matemáticas, algebra y muchas otras, mamá para mí era un genio, como un ser tan bello, armonioso y femenino podía estar enterada de tantas cosas de este mundo, era una maravilla viviente esta mamá mía. Desde pequeño dormí en un cuarto separado de mamá, ella tenía su alcoba y mi cuarto estaba en el lado opuesto del departamento, pero los fines de semana, a veces nos veíamos alguna película en su alcoba y como yo me adormecía antes del final, ella me arropaba y me dejaba dormir a su lado, muchas veces yo me despertaba durante la noche y me iba a mi cuarto. Mi mundo cambió repentinamente cuando llegó mi pubertad y tuve mis primeras erecciones, mis primeros sueños húmedos, me despertaba en medio de la noche convulsionando en eyaculaciones que dejaban mi pijama imposible. Así aprendí a masturbarme, no tenía figuras femeninas en quien pensar, excepto mi madre, ella y yo continuábamos a bañarnos juntos, yo cohibido por mis erecciones ante ella y ella muy tranquila diciéndome que eso era normal y natural, que no debía sentirme culpable de nada porque era la naturaleza y nuestros instintos ancestrales, poco a poco me fui desinhibiendo, ya no me importaba estar delante de ella con mi verga apuntando en alto, ella tampoco le daba importancia, así que no era tema. Uno de esos días, cuando estábamos bañándonos, yo con mi verga dura llena de jabón y gozando del roce de la esponja, mamá me preguntó … ¿hijo te masturbas? … yo colorado como un tomate, dije … ¿no mamá? … deberías hacerlo hijo así no tendrías esa cosa tuya tan parada y dura cada vez que nos bañamos, dijo … no sé cómo hacerlo mamá, respondí … es de lo más fácil, dijo ella agarrando mi pene enjabonado en sus suaves y cálidas manos, se hace así … comenzó a moverlo de arriba abajo … quizás porque había estado jugando con mi polla hacía ya largo rato … casi se me cortó la respiración cuando mi pene exploto en sus manos lanzando chorritos en su cara y sus cabellos … mamá estaba impresionada, su boca semi abierta estaba a punto de saborear una lagrima de mi semen que bajaba por su labio superior … mamá excúsame, perdóname, yo no quise hacerlo, fue una cosa refleja que no pude contener … mi amor no es un problema tuyo, es tu edad y es de lo más normal, no te acongojes porque no ha sucedido nada, mamá siempre tan clara para sus explicaciones rápidamente me calmó, luego lavó su rostro cubierto con mí semen y salimos de la bañera. La imagen de mamá con mi semen en su rostro fue mi leitmotiv para pajearme todas las noches, no podía imaginar nada más bello que sus ojos claros sorprendidos recibiendo la lluvia de mi semen juvenil, esas gotas chorreando por la comisura de sus labios carnosos me hacían corcovear en mi cama con acabadas infinitas, pero mamá tenía razón, mi pija ya no siempre se alzaba cada vez que nos bañábamos, solo de vez en cuando. Una noche mientras me masturbaba, estaba sobre mi cama sin mi pantalón de pijama y mi pija la tenía aferrada con mis dos manos, justo cuando un torrente de lava seminal explotaba desde la profundidad de mi cojones, mi querida mamá abrió mi puerta, estaba en éxtasis y mi pene expelía semen a toda fuerza … ¡oh mi dios! hijo … espera, no te muevas … mamá salió de carrera y regreso con un par de toallitas de ella, se sentó a mi lado y agarro mi pene envolviéndolo en una toallita y procedió a limpiarme, limpió mis cojones imberbes y dejó la toallita en mi mueble de cama, agarró mi prepucio lo hecho para atrás y prosiguió limpiándome con la segunda toalla, todo alrededor de mi glande, me causaba exquisitas vibraciones en mí verga casi follaba su mano, ella reía y me decía de calmarme, me quedé acostado de espalda hasta que mi madre terminó de limpiarme, luego me beso en la mejilla deseándome buenas noches y guiñándome un ojo, un feliz descanso, estaba tan aturdido de mi acabada fenomenal que me adormecí casi inmediatamente. A los dieciséis, mamá dijo que me había convertido en un hombrecito, por lo tanto, se acabaron los baños juntos y que de ahora en adelante tenía que hacer mis cosas cuidando mi privacidad y mi autoerotismo debía ser con las precauciones del caso, para no tener que andar limpiando mi semen de todas partes, me dijo que me amaba mucho, pero había que respetar reglas sociales. No entendí por qué, pero me causó una horrible depresión no poder continuar a gozar de la maravillosa figura de mamá, esas piernas largas, estilizadas y sin celulitis, sus glúteos redondos y firmes, sus caderas sensacionales, la hendidura de su peluda vagina y sus exuberantes senos, no me conformaba con la decisión de mamá y ni menos aceptarla, pero fingí de haber entendido y me dediqué a espiarla. Ni por más que hiciese ruidos elocuentes, mamá jamás volvió a abrir mi puerta mientras me masturbaba, pero más de una vez la sentí acercarse a mi puerta y presentí su presencia escuchando mis gruñidos y gemidos de macho caliente en busca de un desahogo y mis gritos finales cuando eyaculaba pensando en ella … Gloria … quiero follarte Gloria … quiero hacerte mía … Gloria, amor mío … mi semen se esparcía sobre mi estomago gritando el nombre de mamá … Gloria. Yo también me acercaba a su puerta cuando me levantaba durante la noche para limpiarme el semen de mis masturbaciones, mamá jamás cerraba su puerta, siempre estaba semi abierta. Una noche de esas, mamá gimoteaba y suspiraba con afano, me acerqué sigilosamente y el espectáculo fue increíble, mamá tenía sus largas y bien torneadas piernas en alto, sus senos opulentos subían y bajaban, se dejaban ver y se escondían detrás de sus piernas temblorosas que hacían figuras en el aire, tenía una mano por debajo de sus nalgas y dos de sus dedos invadiendo su estrechísimo ano, mientras que con la otra mano sobajeaba frenéticamente su clítoris, no podía ver su rostro, sentía su voz quebrada en sollozos y gemidos … ¡ooohhh! Antonio …. ¡aaahhh! … Mi pene se había puesto duro otra vez, más aún porque yo soy Antonio y mi madre me había nombrado al momento de su orgasmo. Entonces entendí porque ella había tomado distancia de mí, no era solo yo que fantaseaba con ella y todas sus dulces y apetitosas curvas, también ella se sentía atraída por mí, su hijo. Había tardes en que yo y mamá habíamos mantenido la costumbre de ver alguna buena película acostados en su cama, ella debajo de las sabanas y yo cubierto con un chal de su cama o con una pequeña frazada que traía de mi cuarto, generalmente los fines de semana, maquiavélicamente comencé a bajar videos románticos y con un cierto grado de erotismo incestuoso. Un fin de semana vimos la película “Soplo al corazón”, una película de los años setenta, ambientada en la Europa cristiana y religiosa de los años 50, que trata la vida de una madre y su hijo de 14 años con una enfermedad incurable al corazón, los doctores lo habían desahuciado, el muchachito le pide a su mama de dejarlo tener relaciones sexuales con ella, para no irse sin haber sentido lo que es yacer con una mujer, la trama de la película es esa, se trata la temática con las implicancias religiosas y civiles del incesto entre una madre y un hijo destinado a morir, al final de la película, mientras los dos estaban desnudos en la bañera ella accede y se entrega por una vez a su hijo. ¿Mamá, tú hubieras hecho lo mismo que esa madre? … mi madre me miró por largo rato y luego dijo … hijo tu siempre has sido sano, gracias a dios, nunca se me ha pasado por la cabeza una situación de ese tipo … sí, pero ponte en el caso de ella, ¿me hubieses dejado hacer el amor contigo? … hijo son cosas hipotéticas, no sabría decírtelo, hay circunstancias y es complejo decir sí o no … mamá, si yo estuviera así de enfermo, estoy seguro de que te pediría que hiciésemos el amor, eres tan bella, definitivamente haría el amor contigo antes de dejar este mundo, mamá … ella me miraba con curiosidad … ¿tú me lo hubieras pedido? … pero por supuesto, mírate al espejo, eres una mujer de ensueño, cualquier hijo hubiese deseado hacerlo con una mamá, así como tú … ella se quedó en silencio y ligeramente turbada, yo recogí mis cosas y me fui a mi cuarto. Mamá llego a mi habitación diez minutos después … ¿de verdad te gustaria hacerme el amor? … sí, mamá … eres una mujer muy linda … pero hijo, yo ya soy vieja … no, mamá no lo eres, tienes apenas 34 años, además muy bien portados … pareces menos de 30 … me halagas hijo … no agregó nada más, me dio un beso en la mejilla y regresó a su pieza. La semana trascurrió en la rutina acostumbrada, mis hormonas me mantenían caliente la mayor parte del día, así que procedía a masturbarme con el fresco de la noche, no había logrado volver a ver a mamá masturbándose, pero no perdía ocasiones para gozar de la vista casual de sus pechos, piernas, glúteos y cualquier parte de su hermosísimo cuerpo que descuidadamente ella exponía en mi presencia. El fin de semana vimos la película “Savage Grace”, donde la madre con un hijo homosexual mantenía relaciones incestuosas con él para curarlo de su homosexualidad, en los tiempos en que aún se creía que la homosexualidad era una enfermedad mental, discutimos la temática con mamá, pero no pude encausar la conversación por el lado erótico Paso otra semana y bajé una película “Womb”, en esta la madre pierde a su marido y con los espermios congelados de él decide engendrar un hijo, con el cual una vez adolescente inicia una relación incestuosa pensando en que su hijo es un clon del marido fallecido, la dramática historia tenía su lado meloso y romántico, las escenas además, eran bastante eróticas, a mamá le gustó mucho la historia, pero no la comentamos porque yo había tenido una semana infernal y lo único que deseaba era irme a la cama y eso hice. Estaba aletargado, como en el primer sueño, sentí que mamá me tocaba el hombro, estaba oscuro así que encendí la luz del velador y me giré hacia ella, mamá estaba sobre mi cama sin su bata, estaba con su neglige celeste y tanga del mismo color, sus largas piernas me hicieron despertar y llamaron mi completa atención, también la bestia entre mis piernas recibió la señal. Hijo yo sé lo que tú quieres y creo que también yo lo quiero … ¡oh! mamá no sabes lo feliz que me haces … nos besamos no como madre e hijo, no … fue un beso de liberación de sentimientos y un despertar a una nueva relación … no perdí tiempo, giré a mi madre sobre su espalda y le arranqué su neglige que voló por los aires, dejando sus tetas libres y bien dispuestas a mis ataques, le mordí los pezones … ¡uuuhhh! … mamá gemía … luego dijo … eran años que no me mordían y besuqueaban y me lamian y me sobajeaban, así tan rico … soy tuya, hijo … alzó sus ojos hacia los míos … ¡oh! mamá … no digas nada hijo … disfrutemos. Poco a poco me fui deslizando hacía la ranura que me había traído a este mundo, admiraba el bosque rizado que tenía en su entrepierna y que parecía vibrar con vida propia, era como un santuario al que siempre había querido visitar, sus opulentos pechos seguían la cadencia de su respiración, con mi barbilla cerca de su pubis, observaba la llanura plana de su vientre que se extendía hasta esas dos colinas turgentes, blancas y redondas que ocultaban su rostro, estaba subyugado por el cuerpo exquisito de mamá. El aroma de su sexo caliente llego a mi nariz, sus enmarañados rizos oscuros eran la ultima defensa que protegía tan preciada fortaleza, mis dedos hicieron espacio y sus gruesos labios vaginales aun estrechamente cerrados, se resistían a mi lengua que comenzaba a saborear las fértiles carnes de mamá, mi lengua invasiva forzaba perentoriamente la ultima obstinada oposición, mi madre se rindió a mis lamidos y abrió sus muslos de par en par. Sentí sus delicadas manos aferrar mis cabellos, mientras su torso se contorsionaba y ondas de placer la hacían gemir en éxtasis, un paroxismo inaudito se apoderó de ella y la hacía estremecerse, forzando mis labios contra su vagina, su orgasmo la hacían morder las sabanas para apagar sus gritos de lujuria, mamá se había corrido en mi boca, su fuente de gozo palpitaba y emanaba sus fluidos que rebosantes yo intentaba beber, mi rostro aprisionado en sus muslos que follaban mi cara en modo incontrolable. Mamá con sus dos brazos tensos y sus manos que aun se contorsionaban, tenía su cabeza hacia atrás y respiraba con su boca entreabierta, parecía como una muñeca inerte, su cuerpo entero estaba cubierto de una brillante y sutil capa de sudor, lucía hermosa, mamá se giró sobre su espalda, puso su brazo bajo su nuca y me miraba con una sonrisa adorable, su monte de venus sobresalía y sus labios vaginales se habían vuelto a cerrar, pero resplandecían invitantes. Mi pene estaba erecto y listo a consumar mi mayor fantasía, me ubique en medio a sus piernas, mamá miraba mi pija que se avecinaba a su chocho, estaba como en un trance, nos mirábamos sin palabras, ella aun respiraba afanosamente, cuando ella abrió sus piernas, fue la señal que yo esperaba, agarré mi miembro durísimo y enfilé la cabezota entre sus grandes labios y empujé hacia su interior, mamá era muy estrecha, así que lo más delicadamente posible, la penetre centímetro a centímetro hasta que mis cojones tocaron sus nalgas, mamá levanto sus piernas y rodeó mi cintura en un abrazo cálido. Sentí sus brazos cerrarse alrededor de mi cuello y tirarme estrecho contra sus pechos, era un abrazo de amante, un abrazo de hembra, un abrazo de concubina, mi madre se entregaba a mi sin puritanismos ni hipocresías, su amor y mi amor eran reales y verdaderos, di inicio a un movimiento suave de mete y saca para acostumbrarla a mi envergadura, mi pene no es exageradamente largo, pero es bastante grueso, mamá mordía mis labios que besaban su boca tierna, dulce y carnosa, nuestras lenguas jugaban entre ellas e incrementaban la pasión al sentir que nuestros sexos se habían unido por la primera vez. No había nada más maravilloso que estar con mi pene deslizándose con bríos dentro la húmeda cavidad vaginal de mamá, ella gemía con pasión y se aferraba a mis hombros, a ratos sus uñas arañaban mi espalda, cosa que me hacía aumentar mis embates a su estrecha chuchita, lo que a su vez sacaba de su boca grititos lujuriosos y sus brazos me apretaban más contra ella, estaba gozando ella y yo, su zona pélvica tremaba y rotaba chupando mi verga hacia sus interiores. Tomé sus muslos y los levanté hasta colocar sus tobillos en mis hombros, su culo se levantó de la cama y yo comencé a martillar su chocho con fuerza, mamá enloqueció, su cabeza se movía de lado a lado, sus uñas se enterraron en mi piel, sus gritos eran audibles a distancia, mis cojones eran un torbellino azotándose contra sus glúteos, la tomé de sus hombros y enterré mi pija con violencia en esa ranura divina de mamá, disparé mi primer chorro de semen con escalofríos en todo mi cuerpo, sus chillidos me excitaban y continué a pistonear su chocho con vehemencia, mi esperma eruptiva venía a colmar su vagina y su cuerpo de hembra se estremecía bajo mis golpes pélvicos al ser inseminada con mi esperma cálido y juvenil. Me quedé dentro su vagina bombeando hasta la última gota de mí líquido seminal, mamá sollozaba y acariciaba mis cabellos dándome repetidos besos … ¡oh! hijo … te amo, dijo mamá … yo también mamá, yo también, respondí besando sus mejillas. Me recosté al lado de mamá y ella se acurrucó junto a mí, con una mano acariciaba mi abdomen cariñosamente, habíamos trasgredido los limites impuestos por la sociedad, éramos dos desalmados a ojos ajenos, nuestro romance debía restar dentro de los muros de nuestra casa, aunque si nuestro amor era gigantesco y completo, era un amor vetado por ley, nos habíamos convertido en proscritos, nuestro amor era ilegal. Nunca tocamos el tema con mamá, yo la deseaba y ella me deseaba, no había momento en que yo pudiese rechazar sus caricias o ella las mías, cuando regresaba del colegio un poco cansado, ella me tenía la bata lista para mandarme a la ducha y apenas salía del baño ella se arrodillaba a mamarme la pija que era pronta a sus tocacíones, mamá se había trasformado en una obsesa de mi verga, no me daba tregua y esto me hacía adorarla con fervor casi religioso. Una noche que estábamos desnudos después de haber tenido relaciones, mamá recomienza el jueguito metiéndoselo en boca, yo la animo acariciando sus cabellos, ella se gira y se pone a horcajadas sobre mi cabeza, su chocho resplandecientemente húmedo y fresco de mi esperma, estaba ahí al alcance de mi lengua, procedo a comerme el coño de mamá con frenesí, mi rostro entero embadurnado con sus fluidos y mi semen, mamá se endereza, pone sus manos en sus caderas y comienza una danza sobre mi boca, casi ahogándome, luego coloca su ano directamente en mi boca y lo ofrece a mi lengua. Delicia de delicias, tomé sus caderas intentando de penetrar su estrecho boquete con mi lengua, mamá tremaba sin control, chillaba y gemía, sus manos se habían desplazado sobre sus tetas jaloneando y pellizcando sus pezones, luego de un rato sentí sus manos en mi pene y sus labios volvieron a succionar mi miembro, después a gatas de desplazó y se enderezó justo sobre mi verga que latía dura como una roca, su mano aferró mi pene con autoridad y lo encamino a su culito redondito, tomó un poco de saliva de su boca y la esparció sobre su ano, luego apuntó mi glande contra su estrechez y lo hizo entrar, acomodó sus piernas y con el peso de su cuerpo se empaló poco a poco toda mi polla en su orificio anal, desde mi posición privilegiada, fui actor y testigo de la primera enculada de mamá, mamá suspirando fuertemente azotaba sus nalgas contra mi pelvis, mi verga horadaba su recto estrecho, la tomé por los hombros y la hice caer sobre mi pecho, mientras jugaba con sus preciosidades redondas y firmes, perforé su canal rectal con todas mis fuerzas, mamá se había venido ya, sus contorsiones y convulsiones no hicieron mas que excitarme y apurar una descarga interminable de esperma, borbotones y borbotones de semen inundaban sus vísceras, mientras apretaba fuertemente sus tetas y mordía su cuello sin piedad, la hice mía … esta mamá es solo mía. Descansamos sin pronunciar palabras, solo nuestras respiraciones afanosas llenaban el sonido ambiental de su dormitorio, mamá inerte sobre mi pecho y regazo, mi pene flácido se deslizo fuera de su culito, ella estiró sus piernas y se acomodó sobre mí, su cabeza restaba hacia atrás sobre mi hombro, comencé a lamer el lóbulo de su oreja, ella giro su cabeza y nuestros labios de encontraron en un beso relámpago. Mi madre había entrecruzado sus piernas y seguía reposando sobre mí, para mi era una carga maravillosamente agradable … hijo, dijo ella … ¿no crees que soy muy puta? … ¡no! mamá, por supuesto que no … no estas vendiendo nada y yo no estoy comprando nada … esto entre tú y yo es diferente … es espontaneo … esto es un acto de amor entre tú y yo … aunque si nuestra relación no esté permitida, no tenemos porque ensuciarla con las pequeñeces y mojigaterías de la sociedad … yo soy un producto de ti madre mía … te pertenezco … es así … nos pertenecemos … la hice girar y ella me beso con un beso infinito.

Autor: Juan Alberto Categoría: Incesto

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atada

2021-02-07


Les cuento q siempre me ha exitado la experiencia de estar atada y fue genial cuando lo experimente. Resulta q estaba llegando a mi dpto y en el estacionamiento esperando el ascensor me tope con dos chicos q recien se habian mudado. Subimos al ascensor y me propusieron tomar algo en su dpto. Les dije q no podía q para otra vez, cuando de pronto me sujetaron tapandome la boca y atándome las manos. Unos de ellos me cargo y entramos a su dpto. Me echaron en la cama y me dijeron q no me preocupara que tan sólo iban a jugar a la violación conmigo y que seguro me iba a gustar. Luego de manosearme un rato, me ataron las manos extendidas hacia atrás...y las piernas. Estaba con una falda corta y un polo. De pronto ya estaba desnuda indefensa con esos dos pendejos. Comenzaron a recorrerme toda con sus bocas hasta q se dieron cuenta q ya estaba exitada, lo cual no podia evitar. Me dijeron que no me taparian la boca pero q si hacia escandalo lo harian. Uno de ellos desato mis piernas y las puso sobre sus hombros...y me cogio! Mmmm, fue una sensacion muy loca, no queria pero a la vez si lo deseaba. Luego de sentir como me penetraba, fue hacia mi cuello diciendome que me haria llegar a mi primer orgasmo. Lo cual fue cierto, pues la experiencia era genial. Me sentia tan indefensa, y eso me exitaba. Me decian que yo era la hembra y q ellos como buenos machos me harian sentime muy complacida. Despues del segundo orgasmos yo estaba totalmente entregada a la experiencia, me sentia "tan perra" alli con esos dos machos pendejos que me hacia gozar cada vez más. Les encantaba escucharme gemir, cosa a la que no me pude resistir. El chico era muy habil, me devoraba toda y me decia que lo disfrutara y me entregara a la experiencia. Bueno, les cuento q fue genial, y que si alguna chica le exita esta experiencia la pruebe con su novio o esposo. A mi me sucedio asi, y lo disfrute mucho!

Autor: Luciana Categoría: Confesiones

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Me ligue a joven de 22 y yo de 36.

2021-02-07


Me ligue a joven de 22 y yo de 36. Hola mi nombre es Jose actualmente tengo 38 años. Después de buscar en badoo un hombre para que me cojiera encontre un joven guapo llamado Ricardo vivía muy cerca de mi casa lo cual se dio un encuentro despues de dias conversando con el y compartiendo fotos cachondas el de su pene y yo de mi culo. Se llego el encuentro para disfrutar el sexo entre hombre a hombre. El me cito en una wal mart al llegar el llego en un carro mustang negro al suvir a su carro mire a aquel joven juapo y tierno de 22 añitos. Después nos dirigimos a un parque cercano era una tarde calurosa. Llegamos al parque y se estaciono estubimos platicando despues de una platica de varios minutos el me dijo ansioso mame la verga y desabrocho su pantalón. Dejando ver unos sexys boxers azules se notaba su verga parada y bajo sus boxers y pantalón hasta los tobillos dejando ver unas ricas piernas y un rico pene de 16cm peludo muy peludo al igual que sua ricos testículos yo como todo un buen putito traga leche comencé a darle sexo oral a aque joven desconosido se lo mamaba con muchas ganas hasta besaba sus testiculos y hombligo el estaba fasinado con mis mamadas el gemia y poco a poco fue saliendo se pre semen el cual yo me tragaba y seguia mamandole la verga al papasito de Ricardo mmmm. El dijo ven para cojerte y nos bajamos de el carro me llevo a una choza que tenia el parque era difícil que alguien nos mirara cojer. Ahi Ricardo bajo su short y boxer era exitante verlo asi con su pene bien parado peludo y con ricos testículos y su culo grande y sabroso. Después yo me inque para mamarle la verga un rato mas era muy rico mamarle su verga peluda incluso hasta unos pelos de sus testículos fueron a parar en mi boca cuando los chupaba después de unos minutos chupando verga Ricardo me dijo ya ponte yo me levante y baje. Mi short y truza hasta el piso y Ricardo se coloco el condon y lubrico su pene después se acerco ami y ahí parados los 2 me comenso a meter el pene despacio hasta que entro todo y empezó a cojerme sabroso yo sentía muy rico ese rico pene el me tenia agarrado de la cintura y cogiéndome rico o si. Después gire mi cabeza para buscar sus labios y el me correspondio nos besamos mientras me estaba penetrando que chingon es eso besar mientras te meten la verga uuufff si la calentura entre los dos subió Ricardo se quito su camisa y quito la mia y despues me la metió nuevamente y comenzó a besarme era rico sentir su piel su verga y sus labios y me la seguia metiendo. Después paro y saco su verga yo pense que ya avia eyaculado por que se quito el condon lo vi caer al piso yo aun parado y Ricardo tras de mi. Yo pregunte ya te veniste no alcancé a decir la palabra te veniste cuando Ricardo ya tenia su glande dentro de mi ano y despues toda su verga dentro sin condon uf se sentia mas rico carne con carne me comenzó a cojer duro y sabroso y a besar nuevamente chupandonos la lengua y con su verga a pelo se sentía muy rico ya mi verga babeaba pre semen. Uf que rico era estar desnudo ante Ricardo y pararle mi culo para que lo goce y dejar que entre su pene a pelo y raspe mi ano y recto y sentir su lengua y saliva en mi boca y su suave piel. Despues de minutos asi cojiendome Ricardo comenzaba a gemir y meter su verga mas fuerte derrepente Ricardo ahh ahha jalo mi cintura fuerte paro y se estaba viniendo dentro de mi. El quedo por unos segundos sujetado ami pude sentir el disparo de su semen y palpitar de su verga dentro de mis entrañas que sensación tan rica dejar que otro hombre se conecte a tu cuerpo de esa manera ano con verga uff yo lo veo mágico como un aguijón castigando tu carne cuando entra. Despues Ricardo saco su verga de mi ano aun erecta y llena de un poco de semen el cual limpie dandole unas mamadas trague ese semen y se la segui mamando pues seguia erecto yo seguía mamando verga pero escuchamos un ruido de personas que se acercaban al lugar. Rápidamente nos vestimos y nos fuimos de el lugar. Y asi yo y ricardo tuvimos varios encuentros sexuales por el lapso de 2 años me cojia en lugares escondidos o su carro y en ocaciones solamente le hacia sexo oral y tragaba su semen tambien descubri que le gustaba que le chuparan el ano el cual se lo chupe varias veces. Si quieren otro relato de Ricardo dejen saver dejo mi correo dany12663@gmail.com espero que les halla gustado si quieren otro relato de el contare cuando me cojio en una casa donde fuimos invitados a cenar y terminamos durmiendo ahí en la sala donde me dio una cojidota en la madrugada cuando todos dormian.

Autor: Puerkilla Categoría: Sexo Gay

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