Relatos Eróticos de Voyeurismo


Rodrigo

2021-02-01


Viendo una revista que se llama la maestra si no mal recuerdo yo tendría como 30 años y mi esposa como 28 años ella como les comenté en los capítulos anteriores es chaparrita caon chiches chiquitas que en mis manos que también son muy chicas caben y sobra espacio pero como sé las chupaban se les antojaba y sobre todo su culo bien proporcionado por su estatura yo veía sus nalgas muy buenas y llamativas asta el punto que yo le pregunté que como les paraba la Verga ella me decía que no hacía nada que ya la traían parada entonces cuando conocimos a Rodrigo un chavo como de 20 a 22 años le llamo la atención que le gustó y cuando Rodrigo la conoció le gustó mucho ya quesa aparete dree buena no aes fea la primera vez que fuimos con el ella iba muy estresada pero yo le dije que nada más IVA por puro placer que no tenía que enamorarse que solo gosara la cogida eso sí que se soltarea toda me dijo que por atrás no y llegamos a donde nos estaba esperando Rodrigo y nos presentamos el le dio un beso en la mejilla y ella correspondio muy nerviosa o eso aparentaba llegamos al hotel Monza en la salida a Río Verde aquí en SLP el se tapó con un cobertor para que no lo vieran entrar y pedí una habitación y como tienen cochera con cortina no lo vieron bajar y ya en la habitación ella lo pudo ver y el a ella vestida con leggins y una blusa transparente que se le notaban sus pequeñas chiches y sus hermosas nalgas muy buenas por lo que se puso muy valiente y creo que ella también estuvimos platicando un rato hasta que les dije que comenzarán entonces se empezaron a besar y a acariciar todo sus cuerpos los dos jóvenes y a desvestirse y quedando desnudos ella le mando la Verga que desde luego más grande que el mío y el le mamo su pequeña rajita como si fuera de una niña siempre que me la cogía yo me apretaba bien rico y fuerte mi pequeña y delgada verga entonces me contaba que a todos los que se la metían avía eso por eso estoy seguro que se la cogieron desde chiquita como a los 10 años y que la enseñaron a apretarla entonces estuvieron mamandose un buen rato luego el se sentó en una silla y le dijo que se sentará en su verga y así lo ido y se le veía un grandote trasero y con la Verga de Rodrigo toda adentro de su panochita chiquita pero como le cabe toda después supe que la vagina se adapta a todas las vergas siempre y cuando no estén muy grandes y después de la silla ella le dijo que si se empinada a ella siempre le a gustado mucho empleada y así se la estuvo cogiendo un ratote y me decía que como aguantaba tanto entonces ella le dijo que si se subía y lo cabalgó y me he dado cuenta que no aguantan mucho cuando los cabalga porque les aprieta mucho la Verga y quiero aclarar que nunca quiso que se la cogieran con condón todos los que se la cogieron fue sin condón y así apretando la Verga de Rodrigo lo ido que la llenará de leche el se la cogió muchas veces como unos cinco años y se gosaron con unas muy buenas cogidotas después el nos presento a una pareja y a Rodrigo le perdimos la pista pero eso sí se la cogió con mucha alegría y lujuria yo le pregunté que si sentía la Verga más grande que la mía ella para no hacer que me sintiera mal me decía que estaba igual que la mí pero yo sabía que no bueno después les platico más gracias

Autor: Anónimo Categoría: Voyeurismo

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NARCOSXXX

Rodrigo

2021-02-01


Viendo una revista que se llama la maestra si no mal recuerdo yo tendría como 30 años y mi esposa como 28 años ella como les comenté en los capítulos anteriores es chaparrita caon chiches chiquitas que en mis manos que también son muy chicas caben y sobra espacio pero como sé las chupaban se les antojaba y sobre todo su culo bien proporcionado por su estatura yo veía sus nalgas muy buenas y llamativas asta el punto que yo le pregunté que como les paraba la Verga ella me decía que no hacía nada que ya la traían parada entonces cuando conocimos a Rodrigo un chavo como de 20 a 22 años le llamo la atención que le gustó y cuando Rodrigo la conoció le gustó mucho ya quesa aparete dree buena no aes fea la primera vez que fuimos con el ella iba muy estresada pero yo le dije que nada más IVA por puro placer que no tenía que enamorarse que solo gosara la cogida eso sí que se soltarea toda me dijo que por atrás no y llegamos a donde nos estaba esperando Rodrigo y nos presentamos el le dio un beso en la mejilla y ella correspondio muy nerviosa o eso aparentaba llegamos al hotel Monza en la salida a Río Verde aquí en SLP el se tapó con un cobertor para que no lo vieran entrar y pedí una habitación y como tienen cochera con cortina no lo vieron bajar y ya en la habitación ella lo pudo ver y el a ella vestida con leggins y una blusa transparente que se le notaban sus pequeñas chiches y sus hermosas nalgas muy buenas por lo que se puso muy valiente y creo que ella también estuvimos platicando un rato hasta que les dije que comenzarán entonces se empezaron a besar y a acariciar todo sus cuerpos los dos jóvenes y a desvestirse y quedando desnudos ella le mando la Verga que desde luego más grande que el mío y el le mamo su pequeña rajita como si fuera de una niña siempre que me la cogía yo me apretaba bien rico y fuerte mi pequeña y delgada verga entonces me contaba que a todos los que se la metían avía eso por eso estoy seguro que se la cogieron desde chiquita como a los 10 años y que la enseñaron a apretarla entonces estuvieron mamandose un buen rato luego el se sentó en una silla y le dijo que se sentará en su verga y así lo ido y se le veía un grandote trasero y con la Verga de Rodrigo toda adentro de su panochita chiquita pero como le cabe toda después supe que la vagina se adapta a todas las vergas siempre y cuando no estén muy grandes y después de la silla ella le dijo que si se empinada a ella siempre le a gustado mucho empleada y así se la estuvo cogiendo un ratote y me decía que como aguantaba tanto entonces ella le dijo que si se subía y lo cabalgó y me he dado cuenta que no aguantan mucho cuando los cabalga porque les aprieta mucho la Verga y quiero aclarar que nunca quiso que se la cogieran con condón todos los que se la cogieron fue sin condón y así apretando la Verga de Rodrigo lo ido que la llenará de leche el se la cogió muchas veces como unos cinco años y se gosaron con unas muy buenas cogidotas después el nos presento a una pareja y a Rodrigo le perdimos la pista pero eso sí se la cogió con mucha alegría y lujuria yo le pregunté que si sentía la Verga más grande que la mía ella para no hacer que me sintiera mal me decía que estaba igual que la mí pero yo sabía que no bueno después les platico más gracias

Autor: Anónimo Categoría: Voyeurismo

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NARCOSXXX

Los novios de mi mujer

2021-01-24


Si Siempre . desde que la vi por primera vez me gustó mucho mi mujer es chaparrita no muy guapa con unas chiches pequeñitas y un pezón demasiado grande para lo chiquitas que las tiene pero muy mamables en ese entonces una cintura chica y unas. nalgas infladitas y perfectas para mi y nos relacionamos y casamos eso sí sumamente enamorados bueno eso creo yo .de novios nunca se dejó tocar nada hasta que un poco antes de casarnos hicimos el amor pero nada especial ya después de casados cogimos mejor hicimos de todo menos anal entonces siempre fue muy seria y nunca me dio motivos de desconfianza y me gustaba mucho .mirarle sus hermosas nalgas cuando la lavaba en el lavadero le decía que se pusiera un short cortito para verle sus. nalgas ya que le quedaba a media de sus nalgas y después me la cogía y ella no se que hacía pero me apretaba mi pequeña y delgada verga con su vagina cerradura por no coger con nadie nada más con migo hasta que pensando que como de vería cogiendo con otros hombres hasta que se lo propuse y me dijo que no pero yo le dije y si me quería que me lo demostrará de esa forma y entonces aceptó así fue como empesamos a coger con otras parejas pero a mi me gustaba más verla coger con otros y el primero que se la cogió fue mi compadre Agustín el tiene la Verga mucho más grande que la mía que mide unos 13 cm y 3/4 de pulgada demasiado flaco dijo una amiga que me cogí entonces mi compadre le mando su panochita y ella su gran verga y ellos cogieron como unas 10 veces pero después ella me dijo que no le gustaba coger con el y así buscamos a otro que se la cogiera de pago y se la cogió una sola vez y luego a Rodrigo ese sí se la cogió como unos 5 años y se la cogía bien rico y se notaba que lo disfrutaba y le decía que si le gustaban sus vergas que son más grandes que la mía ella decía que sentía igual de tamaño pero yo sé que me lo decía para que no me molestará y me sintiera mal así pasaron.varios hombres por su vagina y boca hasta tríos la vi hacer pero nunca por el culo y luego conocimos a Vicente el tiene una.verga como de 25 o 30 cm y gruesota como de dos pulgadas el se la cogió como cinco años y no se como le entraba toda su vergota hasta el fondo si yo pensé que no le cabría pero en una de tantas cogidas la emplno y se la metió toda hasta el fondo y luego se la saco poco a poco y se me hizo una eternidad porque no salía estaba enorme u gordita y tenía mucha residencia duraba más de una hora cogiedosela hasta que ella se . montaba de Caballito y nadie le aguantaba esa posición y los exprimia todas sus vergas siempre cogió sin condón luego varios más se la cogieron con grandes pitotes y gruesotes y me la dejaron bien hanchota de su vagina y cuando me la como yo ya no me aprieta como antes después me enteré que antes de que cogiera con migo ya se la había cogido su.vecino Alfredo entonces se la cogieron como 17 hombres que yo conozco pero yo creo que fueron muchos más pero.no quiere decir eso espero que me lo diga algún día

Autor: Anónimo Categoría: Voyeurismo

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NARCOSXXX

Contratado para mirar

2020-11-05


Este es un relato completamente real, todo empezó cuando contratamos a un joven, al que llamaremos Juan, para que hiciera arreglos en el baño de nuestro departamento. Yo tenía la fantasía de que alguien viera a mi pareja desnuda y que yo me diera cuenta de ello ya fuera cuando estuviéramos acoplados en un buen encuentro sexual y con la ventana de nuestra recámara abierta o bien en algún hotel donde hubiera posibilidades para un voyeur. Esto ya lo había planteado a mi pareja y ella se negaba a complacerme, a lo más que había podido llegar era a excitarme cuando subía a una azotea para tender la ropa a secar y tenía que pasar por un lugar por el que desde las ventanas de los departamentos bajos se veía perfectamente las piernas y las bragas de ella, cuando notaba que alguien la observaba, sin que me viera me subía la temperatura de una manera que de inmediato quería poseerla. En una ocasión al ir a comer a un restaurant, ella quedó sentada enfrente de un hombre al que yo le daba la espalda, después de pedir lo que comeríamos yo me levanté para lavarme las manos y al regresar a la mesa me di cuenta que por debajo de la misma a mi esposa se le veían las bragas ya que no había mantel que le cubriera las piernas y el tipo enfrente de ella no le quitaba la vista, por lo que para no estorbarle la visión y al mismo tiempo observar sus reacciones me senté a un lado de mi esposa, gozando en mi interior por lo que observaba. Pero retomando mi relato les diré que un día mientras Juan se encontraba trabajando en el baño, yo en la recámara a unos cinco metros de él, empecé a meter la mano a mi esposa por debajo de la falda y a tocarle las nalgas y la concha, mientras arreglaba y guardaba la ropa en su lugar, esta labor la hacía estando de pie, ella en voz baja me decía que no porque nos podía ver Juan, aparte de que no había cortina en la ventana porque la quitó para lavarla y nos podían ver los vecinos, al decir esto lo que consiguió fue que me excitara mucho más, entonces le comencé a besar en el cuello y en las orejas, esto hizo que como por magia reaccionara y respondiera a mis caricias, ya vencida su resistencia le subí la falda hasta por encima de las caderas, dejando ver sus piernas que debo decir que estan bien torneadas y así sin dejar de acariciarle las nalgas le baje las bragas dejándolas al aire para esto ella se volvió de espaldas tanto a la ventana sin cortinas como a la puerta de la recámara, de forma tal que si los vecinos o Juan se colocaban en una buena posición tendrían una magnifica vista del trasero de mi mujer, el solo pensar que esto sucediera me tenía verdaderamente caliente, por lo que seguí con mi frenesí, procurando hacer el ruido suficiente para que Juan supiera que era, exactamente, lo que estábamos haciendo y que vencido por la tentación se asomara para vernos. Una vez que la desnude por debajo de la cintura la hice que me tomara el miembro, primero por arriba de la ropa, después, ya fuera del pantalón que lo masajeara mientras yo metía un dedo en su concha y otro en su anito, cuando sentía que ya no podía mas, entonces le pedí que abriera las piernas y así de pie como estábamos le metí el miembro en la concha mientras le seguía dando con el dedo en el ano, ya con el doble placer, no pudo evitar gemir en la forma ruidosa que lo hace, lo que me dio la seguridad de que Juan sabia perfectamente, de que nos encontrábamos cogiendo a unos pasos de él y que solo necesitaba estirar un poco la cabeza para que pudiera ver, en primera fila esta función gratuita. Debo decir que hubo un momento que la falda de mi mujer se fue hacia abajo, tapándole las nalgas y entonces ella misma se la volvió a subir y no la soltó para que no volviera a caer, yo con los movimientos de meter y sacar los gemidos de ambos y con la certeza de que nos veían tuve un orgasmo como no lo había tenido antes. Una vez que terminamos y nos pusimos la ropa en su lugar, fui donde estaba Juan, como para convencerme que nos había visto, y no lo dudé ya que su nerviosismo, su intranquilidad y sobre todo el bulto en su entrepierna lo delataban. Solo me quede con una duda ¿Qué habría pasado si Juan no se conforma con solo ver y hubiera querido participar? ¿Lo habría aceptado mi mujer? Porque creo que yo, si, puesto que ahora es mi siguiente fantasía, ver que la poseen mientras lo veo, si lo consigo, también les hago el relato. No lo olviden, esto es real.

Autor: Anónimo Categoría: Voyeurismo

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NARCOSXXX

Anna, una pequeña victoria.

2020-10-19


Anna es la persona que más mal me cae en éste mundo (y en los otros), y además es la mejor "amiga" de mi mujer. Desde el momento en que nos presentaron se comportó como una niña malcriada celosa de que le arrancara para siempre a su querida amiga de sus brazos, y la cosa ha ido a más, ya que ninguno de los dos hemos hecho nada para limar asperezas, más bien todo lo contrario. Total que cuando estoy en el trabajo sé que están juntas tomando café porque me pitan los oídos, sé que la muy cabrona me está poniendo a parir. Mi mujer me confirma por la noche que Anna no para de decirle que debe dejarme, que no entiende que ve ella en mí y que yo no la valoro suficiente, que tengo una esmeralda por esposa y que la trato como a una baratija...o sea: la tía me odia! A éso yo siempre respondo con ironía diciéndole que lo que le pasa a Anna es que es una maníaca posesiva y que está loquita por sacar su vena lesbiana con ella, y que bueno... que si un día quieren hacer un trío que ni lo sueñen conmigo... antes que tocar a ésa mala puta me corto la polla y me hago monja. Hace dos sábados coincidimos en una cena para celebrar el cumpleaños de nuestro amigo Isma y la cosa acabó en drama: Anna no sabe beber, le entró la llorera y acabó medio desmayada en la puerta del local al que fuimos a tomar copas tras la cena. Además mientras su patético novio se la llevaba arrastrando me insultó a gritos (o a balbuceos) quedando delante de los demás como una loca borracha, cosa que me llenó de satisfacción. La verdad es que los que continuamos la juerga acabamos la noche entre risas y burlas a costa de ésa pobre furcia. El caso es que a los tres o cuatro días mi mujer me explicó que Anna le confesó estar muy avergonzada de lo ocurrido, o de lo que le contaron que había ocurrido... ya que ella no recordaba nada. Me dijo que a la mañana siguiente pasaría a disculparse por casa, que me comportara y aceptara las disculpas sin humillarla ni reírme de ella, que ya estaba bien de andar siempre como el perro y el gato y etc etc etc... Bien, decidí hacer caso pero como buen cabroncete que soy se me ocurrió conseguir un as que esconder en la manga por si tenía que utilizarlo en un futuro, así que cuando la mañana del jueves llamó Anna a la puerta, dejé el PC con la cam conectada y camuflé la grabación con un juego. La verdad es que grabando una disculpa hubiera tenido más que suficiente para mi solaz y diversión, pero como realmente está loca perdida me dió un espectaculo más que mayúsculo, como os relataré a continuación... Entró en el piso, vestía como siempre con ropa pija de ésa que tiene colores chillones y redondas raras, era como un vestido corto con medias negras debajo y unas botas con un buén tacón. Llevaba un chaquetón abierto supongo que para lucir modelito, era ése tipo de tía que va por la calle en plan "mírame y no me toques, soy demasiado buena para ti". Empezó a soltarme un discursito ensayado sobre que ya sabe que no congeniamos y tal... que a pesar de eso se siente mal por haberme ridiculizado delante de nuestros amigos(??!!)... Pero al rato ya se puso chulita, y empezó con el rollo de siempre, que si soy un pasota, que si no hago ésto, que si no hago lo otro...y decidí cortar por lo sano: -Anna, mi opinión es que estás muy mal follada. Te lo digo MUY en serio... -Ahh!! Vale! Ahora resulta que además de gilipollas te crees un machote!-su tono de voz iba subiendo-y encima creerás que tú me puedes follar mejor que nadie, ¿verdad? -Ni loco, no te metía mi polla ni por todo el dinero del mundo. Deberíais haber visto su cara! Nunca vi alguien con ésa expresión de enfado... respiró hondo ruidosamente un rato y soltó la frase que cayó en la habitación como una bomba. -Deja que te la chupe...por favor, Mario... déjame chupártela por favor... ¿Me hundí? Para nada! Disimulé mi sorpresa y me puse serio, quedé como un verdadero señor al explicarle que siempre he sido (y seré) fiel a mi mujer (mentí,claro...), pero se me ocurrió hacerle una propuesta... -Ésta es una situación muy comprometida, Anna... Creo que podemos arreglar esto de una manera en que los dos salgamos ganando. Haremos lo siguiente: Te pondré un video pornográfico en el ordenador, te sentarás enfrente y te masturbarás... yo miraré como lo haces. No pienso tocarte un pelo, pero tú descargarás adrenalina y yo me divertiré viendo como lo haces. Luego enterraremos el hacha de guerra e intentaremos llevarnos mejor. Quedó totalmente derrotada, éste golpe de efecto la dejó descolocada. -Sabes? Tienes razón en que estoy mal follada, pero te aseguro que te puedo dar un buen espectáculo yo solita... Se quitó el abrigo, las botas y las medias. Incluso se la veía impaciente y con ganas de empezar. Tapando la pantalla del ordenador para que no viera la pestaña de la cámara puse una web de videos porno online. Elegí para ella uno de una chica muy alta y delgada, con un peinado muy parecido al suyo, que se las tenía con dos negros con pinta de macarras pero también con unas pollas que por su tamaño daban miedo. Anna ya estaba en ropa interior, la verdad es que tenía muy buena pinta, con su figura esbelta, el pelo tan largo y ésa lencería de marca que le quedaba de muerte. La verdad es que ser una pija de mierda debe costar lo suyo, saber llevar con estilo ése conjunto braguita-sostén incluso en una situación tan inusual como en la que se encontraba requería talento. Talento el que me demostró cuando se sentó en la butaca frente al ordenador, apartándose a un lado la braguita empezó a acariciarse lentamente su coño, al principio sí que miraba el video, pero al poco rato cerró los ojos, y las caricias que se hacía ella misma fueron acompañadas de movimientos sincopados y pequeños gemidos que rápidamente se convirtieron en jadeos más jadeos. Su cuerpo se retorcía y yo observaba desde el marco de la puerta como se dejaba llevar por el placer... y así durante casi diez minutos hasta que su coño prácticamente estalló. Fue una corrida espectacular acompañada de un grito ahogado que demostraba que estuvo disfrutando del momento, excitadísima, sabiendo que su enemigo más íntimo la observaba mientras ella se encontraba en una situación tan humillante como placentera. Me miró sin saber que decir. Yo sí. -No te he tocado, ahora compartimos una experiencia que debemos guardar en secreto y eso ya es algo que tenemos en común-dije-Por algo se empieza... así que los dos debemos poner de nuestra parte. Estoy de acuerdo en que sería mejor que nos lleváramos bien. -Mario...¿de verdad no quieres follarme? No puedo creer que esté pasando esto...me siento tan rara...y avergonzada. En ése momento sonó mi móvil. Era Sonia. No contesté. -Es ella. Seguro que llama para ver como ha ido. Creo que deberías vestirte y pasar a verla por la tienda. Yo por mi parte le diré que estoy de acuerdo en hacer un alto el fuego en nuestra guerra... aunque sea momentáneo. Se vistió y aún tuvimos tiempo hasta de bromear, ya que tuve que limpiar con una balleta su corrida. Quité hierro al asunto mostrándome simpático y relajado ,aunque la puta verdad es que me moría de ganas de pegarle un polvazo. Tuve que reprimirme para no mostrar debilidad ni deseo, en ése momento pensé que quizás habría posibilidad en el futuro de acabar acostándome con ella. Cerré la puerta una vez Anna ya había empezado a bajar las escaleras hacia la calle. Volvió a sonar el móvil. Me hizo gracia que la canción que tenía puesta como politono era "A Small Victory", de Faith No More. Encajaba de cine con la situación. No contesté. Cerré pestañas en el PC y guardé en una carpeta la grabación de la corrida de mi (por ahora) nueva aliada Anna. Si se vuelve a desmadrar y me empieza a tocar los cojones de nuevo tengo claro que voy a usar el video para achantarla, estoy seguro de que no va a tardar mucho en volver a las andadas. Así que mi as en la manga está a salvo en mi ordenador, para mi disfrute personal, ni en sueños me hubiera imaginado que un video hecho a escondidas podía quedar tan bién, con una zorra pija con las patas bien abiertas y dándose caña hasta correrse de una manera tan bestial. A veces he pensado en subirlo a internet pero siempre me echado atrás. Será que tengo mi corazoncito, o puede que sea egoísmo, lo que sí os prometo es que como esa guarra me haga la más mínima jugarreta lo tendréis colgado en menos que canta un gallo. Hasta aquí mi história, gracias a los que la habéis acabado de leer. Sé que no es muy espectacular pero he querido ser lo más fiel posible a lo que pasó en realidad.

Autor: MarioAgain Categoría: Voyeurismo

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NARCOSXXX

El sobrino

2019-12-10


Mario y yo estábamos de vacaciones y fuimos unos cuantos días al chalet de su hermana mayor, que se había marchado de viaje y que nos pidieron ir a pasar unos días por aquello de regar el jardín, y bueno, aprovechar la piscina. Llegamos para el fin de semana, y nada más llegar lo pasamos de lo más entretenido, entre la piscina y la barbacoa, la verdad que estábamos de lo más animados, por no decir también, que andábamos desnudos todo el día, le cogimos el gusto a lo bañarnos desnudos en la piscina. Pues llegó un buen día, creo que el domingo, y allí que se presentó su sobrino para pasar noche ya que luego por la mañana salía de viaje con unos amigos a la playa. Nos pusimos a cenar, ya eran cerca de las 11, nos cenamos unas pizzas congeladas y al poco, nos acostamos. Nosotros estábamos en la habitación de su hermana y cuñado, la habitación más grande y lujosa, tiene baño propio hasta con jacuzzi y la terraza que comunica al resto de habitaciones. Antes de acostarnos, nos metimos en la bañera, enorme, y pusimos el jacuzzi, que ya era una tradición, todas las noches nos lo podíamos. Y claro, todas las noches acabábamos follando como locos, pero esa noche, al estar su sobrino, nos cortamos. Estábamos en el agua, y bueno, Mario comenzó a manosearme, a tocarme los pechos. Yo, muy sensual, le correspondí, acariciando por encima de sus muslos, pasando la mano por la ingle hasta llegar a su miembro duro para agarrarlo y sentirlo entre mis manos. Él comenzó a acariciar mi coño, a pasar los dedos por los labios, buscando el clítoris, hasta que enseguida lo encontró, comenzó a dar vueltas con un dedo mientras me metía otro. Me puse en pie y me senté encima, me metí su polla hasta lo más hondo de mis entrañas, mirándonos a los ojos, nos quedamos de tal manera que yo podía ver la puerta del baño, que estaba totalmente abierta, que daba justo a las vistas de la terraza y me sentí en la gloria, siendo penetrada por mi chico observando una maravillosa noche estrellada. Estábamos dándolo todo cuando vi algo, si, era el sobrino, estaba en la terraza agazapado y mirando, me quedé observando, a ver que hacía. Mientras, Mario se quitó de encima, se puso de pie y me ofreció su polla para que la chupase, me la puso delante a escasos centímetros, y no dudé en meterla en la boca, me la tragué y mientras la devoraba, vi como de nuevo el sobrino cambiaba de postura, quería ver mejor, pero esa vez le vi como no llevaba nada en la parte de abajo, se estaba masturbando mientras nos observaba. La verdad, es que aquello me excitó mucho, seguí chupándola mientras veía como aquí el sobrino se hacía una paja mirando, seguí hasta que Mario se corrió, dejé que soltase toda su leche sobre mí, calló por mi cara, goteando en las tetas. Al sobrino de Mario le estaba dando un gran espectáculo. Vi como el muchacho, cuando estaba a punto de correrse, se quitaba un calcetín para soltar la corrida ahí dentro, y mientras seguía corriéndose, en ese momento, que me caía el semen de Mario por mis tetas, hubo un momento que él y yo nos cruzamos la mirada, le vi y me vio. Me sonrió y le guiñe un ojo. Seguí chupándole a Mario, mientras él terminaba de limpiarse, con la polla de Mario entre mis labios, ya un poco flácida, observé como el chico se retiraba y con descaro me tiraba un beso. Al poco salíos del agua, nos secamos y no tumbamos en la cama, en silencio y muy agarrados hasta quedamos dormidos.

Autor: Amy Categoría: Voyeurismo

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NARCOSXXX

Espiando a mi vecina

2019-12-01


Me llamo Javier Domingues, tengo 22 años y recién adquirí un dron, El aparato es sorprendente y jamas pensé las maravillas que me enseñaría. Una tarde lo volaba grabando los techos de las casas tomando una panorámica de todos los techos coloridos, cuando sin mas empezó a caer, (debo decir que no soy muy bueno con él) por más que traté de controlarlo este calló sobre un arbusto en el patio de mi vecina, Andrea, ella es maestra en la secundaria y es divorciada desde hace un par de años, pero déjenme seguir, el dron estaba atrapado entre las ramas del arbusto por lo que no podía elevarlo pero todo lo demás seguía funcionando. El jardin era un poco mas amplio que el mio, tenia un silla de madera cafe bajo una sombrilla de playa y una mesa de forja blanca con base de cristal transparente. Ella, salio de repente vestida con una faldita translucida corta color rosa y una blusa de igual color, debajo se asomaba un bikini aunque su color podria ser negro o azul oscuro, llevaba su pelo que normalmente le llegaba casi a la cadera, recogido en una cola y unas sandalias de playa que dejaban ver sus uñas pintadas en brillante color rojo, sus pies pequeños algo rosados por el sol de verano, dejaban ver unas deliciosas venitas azules desde sus tobillos hasta sus muslos, su piel algo palida en las piernas se tornaba mas y mas roja cuanto mas subía, Llevaba un libro algo llamativo aunque a primera vista no lo reconocí, ella se sento ligeramente en la silla con un movimiento fluido que dejo ver por fin algo bajo la faldita el bikini que llevaba tenia movios de flores justo a la altura de la cadera y recorria el camino hasta perderse en su cintura, ella se sento y empeso a hojeear el libro con cada pagina que pasaba sus labios de volvian de rojos a rosas y luego carmesí, sus pezones bajo el bikini se marcaban mas y mas hasta que fueron dos circulos perfectos sobresaliente de la tela y sus muslos rosados de frotaban entre si, ella estaba excitada pero no se tocaba sus ojos estaba fijos en el lirbo como tenia una mirada perdida languida y firme como si viera algo vergonzoso pero adictivo, ellla se recosto en la silla y entre abrio las piernas, sus labios carnosos se pegaron a la tela de su pantaleta, mostrando copletamente el contorno de su coño ceñido a la tela de sus bragas, su piel blanca y rosada cerca del ombligo se contraia y dejaba ver el brillante reflejo del fino vello que se asomaba bajo la tela de su bikini, casi note las hebras de vello pubico que se asomaban entre la tela esperando que sus dedos carnosos finos y largos removieran la tela para mostrame sus rosados y lubricados conornos, ella como si leyera mi deseo abrió las piernas y separo la tela y ese coño rosado cubierto por una espesa selva de vello negro liso y suave bastante brillante bajo ese sol parecia apelmasado por la lubicidad de su coño que ya inundaba sus muslos, ella era toda morbo, aquel libro la habia calentado pero se contenía solo rosando el contorno de su coño, buscando quiza el clítoris rodeando su figura con las yemas de sus dedos, moviéndose, lenta y suavemente en torno de su sexo espuesto ante mi mirada furtiva. Ella bajo el libro que golpeo la mesa con un ruido seco, y se abrazo a si misma, sus muslos dejaron entrever la forma de sus nalgas y se asomo desde el fondo de sus bragas su culo, que como un boton de rosa se abria y cerraba cotrayendose con cada movimiento de sus dedos que ya se habían perdido entre sus labios, pude ver también como sus muslos covulcionaban y sus vientre parecia hacer lo mismo mientras ella con el rostro en la mesa de cristal marcaba con su aliento figuras en el vidrio. Tardó un par de minutos de sobrellevar la fuerza de aquel orgasmo, pero cuando terminó miró directo a la cámara y caminó hacia ella, la camara finalmente se apago, me pregunto si sabrá que fui yo quien la espió.

Autor: Anteros27 Categoría: Voyeurismo

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NARCOSXXX

Vi como se la chupaba en el metro

2019-12-01


Cada día es lo mismo, salir del trabajo y dirigirme al metro que me lleve directo a casa, ya se sabe que en algunas líneas del metro a cierta hora las personas les da por ponerse más cariñosas por decirlo así. Yo esperaba el metro como de costumbre, me llamó la atención como una pareja demasiado cariñosa se besaba con mucha pasión, en mi mente dije: no pueden esperar a llegar a un hotel. En verdad llamaban mucho la atención de todos pues como mencioné prácticamente estaban fajando en el metro, me incomodé un poco pero después de verlos comencé a excitarme y no les quitaba la mirada de encima. Al llegar el tren se metieron súper rápido y se sentaron justo enfrente, la mujer llevaba una falda tipo licra que le permitía al chico tocarle su colita como quisiera, ella saco su pene y comenzó a matarlo, me excite mucho en ese momento, no podía dejar de verlos el tamaño de esa verga era deliciosa, cabe mencionar que el chico no era feo y esa verga uuuf, en fin no deje de verlos la chava se tragaba esa verga con tanto antojo, mientras tanto él tocaba su trasero y metía un dedo en su ano, note que el me miró con ojos de pervertido lo cual me apeno demasiado, pero no podía dejar de ver, él le tiró su leche en la cara cuando vi que habían terminado baje en seguida del tren, y espere llegar a casa para poder masturbarme. Este es mi primer relato.

Autor: Jime97 Categoría: Voyeurismo

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Angie 2 - Sentadillas en el colegio

2019-11-24


Angie 2 - Sentadillas en el colegio Continuación de: Angie I Al otro día me sentía algo cansada, pero más aliviada y con el fuego latente resonando por mí ser, me arreglaba para el colegio con mi buzo para educación física, era mi día para entrenar y liberar energía. Tome mi desayuno, me despedí y me fui a tomar el bus. Teníamos educación física a la primera hora, así que una vez pisado el colegio pasaba directo al baño a sacarme el buzo, ya que por reglamento teníamos que ocupar la ropa del colegio camiseta y calzas rosadas con calcetas blancas. Al principio me acomplejaba, mis compañeros miraban sin disimulo, me daba mucha vergüenza, hasta que gracias a las palabras de mami ya lo aceptaba, me quería así, ahora me sentía bien, orgullosa, y aparte las calzas me quedaban bien ajustadas, me causaba gracia que sufrieran por solo verlo. Así que solo me concentraba en los ejercicios con energía y motivación, pensaba que me caería bien liberar más energía, iba mentalizada cuando se me cruza Don Facundo (Era un auxiliar del colegio que hacía tareas múltiples, como aseo general, abrir y cerrar salas, los baños, recolección de objetos extraviados, era una buena persona, siempre le conservaba, un señor humilde, muy respetuoso y educado, hasta me producía algo de atracción). Don Facundo: Hola señorita, como está usted? Yo: Muy bien Don Facundo como está usted señor, cómo va el trabajo, como lo trata la vida. Don Facundo: Bien mija, acá luchando, siempre con la sonrisa a pesar de todo. (En ese momento recordé por palabras de él que ha sufrido mucho, era huérfano y perdió a su hija cuando tenía 10 años) Yo: Tiene que ser fuerte, acá estamos para ayudarlo y darle sonrisas para que sea más feliz, usted es un ejemplo señor y aquí todos lo queremos mucho. Agache la vista porque sentía cariño por él y su tristeza me llegaba, hasta que un pensamiento me hizo recordar a mi hermana y su morbo asociado, la fantasía del conserje, la palabra me quedo resonando dejándome con cara de pava, mire a Don Facundo como tal y lo internalice en la fantasía de Lucía, inmediatamente comencé a imaginar a mi hermana con Don Facundo, no sé con qué cara baje mis ojos a su pecho, tenía de esos trajes de mecánicos con 2 botones sueltos, se le alcanzaba a ver su pecho velludo con pelos blancos y uno que otro más oscuros, le daba un toque recio, de madurez, si bien tenía algo de pancita se encontraba muy marcado físicamente. Estaba hipnotizada, quería bajar la vista y mirar bien su cuerpo, pero me pareció demasiado, no me atreví, solo recordé cuando un día bajo un potente sol Don Facundo cargaba unas piedras en musculosa, completamente sudado, todas quedamos muy sorprendidas de lo bien conversado que se encontraba Don Facundo. No sé cuánto tiempo pasó durante mis pensamientos hasta que Don Facundo preocupado por mi comportamiento se acercó a mí y muy gentilmente me puso una mano en mi brazo y la otra en la espalda muy sutilmente, como previniendo un posible desmayo y me pregunto si estaba bien. Ese contacto fue como una descarga de corriente con tales pensamientos, sentir sus manos grandes y maltratadas, muy ásperas producto del trabajo pesado, hacer contacto con mi delicada y suave piel, sentir ese raspadito, escalofríos me invadieron y tuve que apoyarme entre sus brazos para disimular. Yo: Ay disculpe Don Facundo que no me he sentido muy bien, ando en mis días, y es que ando algo alterada y sensible, discúlpeme. Don Facundo: No pasa nada señorita, esta segura, se siente mejor?, si gusta la acompaño a enfermería? (Mientras mantenía cada una de sus mano se mantenian en mis brazos a la altura de mis pechos mirándome fijamente, sus manos involuntariamente me apretaban muy suave esperando mi respuesta, pero otra vez mis pensamientos me jugaban una mala pasada delatando mi condición de necesidad, imaginaba a mi hermana besando el pecho velludo de don facundo queriendo bajar hasta su intimidad, mi pecho se empezó a agitar y no sabía que decir, solo sentía.) Don Facundo: señorita está bien, está respirando muy rápido, y preocupado me miró directamente a la altura de mis senos, exclamando: señorita su pecho esta algo agitado (Ese me comentario me hizo un mar de agua, opino sobre mi pecho). La llevaré con el doctor. Yo: Al escuchar doctor me salí del contacto y volví a mí posición, recobre los sentidos y empecé a calmarme, me excuse mintiendo que a veces me pasaba y me iba a otro mundo, que ya me sentía mejor, que solo duraba un instante. Don Facundo: Que bueno señorita, ya me estaba asustando, sus ojos estaban perdidos, en otro mundo y su corazón parecía querer salírsele del pecho, pero está bien, es bueno a veces irse a otro mundo (fijando nuevamente su vista sobre mis pechos ahora más calmados). Sonrojada respondí: gracias Don Facundo, gracias por todo, ya llegaron los profesores, debo irme, que tenga un buen día. Don Facundo: Buena suerte señorita. No pretendía que este día comenzara así, pero creo que mi calentura, más la situación con mi hermana, me tenían muy alterada, lo recordaba constantemente, se me venían imágenes a la cabeza sin quererlo. Sería parte de mi despertar sexual el tener que lidiar con tales situaciones. Mientras caminaba asimilaba el hecho con Don Facundo, sus caricias con sus grandes y ásperas manos, y como me miro los senos sin disimulo, talvez este mirando mi trasero pensé, lo que me electrizo entera. Llegando al círculo con mis compañeros, el profesor de los chicos nos explica que nuestra profesora tuvo que ir hacerse unos chequeos médicos porque será madre, y que el realizará ambas clases. Quiero comenzar ya y apartar todas las ideas en mi cabeza, me siento incomoda tan caliente en una clase, pero todo había ocurrido sin intenciones, o así quería creer. Me di cuenta que el profesor mando a los chicos a correr a la cancha de futbol, mientras que nosotras nos quedamos en el gimnasio. El profesor nos hizo dar 7 vueltas por el gimnasio y comenzamos, iba intentando concentrarme en correr, mientras veo a Don Facundo reparando un camarín, me observa y me saluda, hago lo mismo sonriendo, sigo corriendo imaginando si me estará observando, me estremezco y sigo tratando de enfocarme correr, pero al pasar a las siguientes vueltas por donde Don Facundo me ponía ansiosa y corría con más energía para que me viera, así hasta completar. El profesor luego nos hizo hacer series de abdominales y velocidad, para luego informarnos que tendríamos prueba de piernas. La prueba consistía en hacer 22 sentadillas en 60 segundos, saldríamos de una a la vez, éramos 22 mujeres en nuestro curso. Así fuimos saliendo alfabéticamente, me divertía con las caras de mis compañeras, algunas motivadas, otras que apenas podían, hasta que salió un compañera que también está un poco nalgona, pero menos que yo, y me impresiono ver como se veía desde atrás, sus pompis se expandían cuando bajaban y se contraían cuando subían, la calza se le incrustaba más adentro con cada subida, el profesor estaba con una gran sonrisa, aparte se ponía detrás de una para mirar a gusto, luego de ya llevar varias, la niña lo hacía más lento, y veía como el profe gozaba del espectáculo. Volví a imaginarme pensamientos de mi hermana y Marcos con sus fantasías, pero lo que más me daba curiosidad, era como me iba ver yo. Escucho unas voces conocidas, saliendo de mi trance volteo a ver y veo que se acerca el Director con el profesor de Biología, miro más arriba y hasta Don Facundo lo veo observando las sentadillas de mi compañera. El director con el profesor de biología saludan al profesor de ed. Física mientras continúan su hablar acerca de las instalaciones y las remodelaciones que deben hacerse, pero también miran de reojo sin perder detalle. Me doy cuenta que sigo yo, estoy ansiosa, no sé porque me genera tanta curiosidad saber cómo me veré yo, aparte que los mirones me dan mucha vergüenza, intento dibujar sus reacciones cuando me vean. Me pregunto si Don Facundo ira a observar. Sumida en mis pensamientos hasta que el Profesor llama mi apellido, me presento en el lugar indicado, estoy muy nerviosa, pero pienso que lo importante es la nota, y que debo concentrarme y hacerlo bien, me siento confiada, ya que siempre he sido fuerte con piernas, solo serían 60 segundos. Así que cierro los ojos, me pongo en posición, flexionando las piernas parando un poco la cola, esperando el silbato de partida, pero pasan 5 incomodos segundos donde me pongo como tomate estando en esa posición hasta por fin escucharlo. Comienzo lo más rápidamente y efectivamente al bajar las primeras ocasiones siento que mis pompis se expanden mucho y que con cada subida el calza se me incrusta más entre ellas, creí hasta escuchar un murmullo como “uffff” del descarado profesor de educación física, sin desconcentrarme sigo a un ritmo constante y veloz, imagino las caras de los mirones, y sobre todo la de Don Facundo (me preocupaba que mi cara fuera relajada, y empecé a intentar disfrutar el momento, cerré los ojos). Subía y bajaba lo más rápido que podía ya ajena el exterior, sentía la sangre caliente y eso me daba más fuerza y coraje, cada instante disfrutaba más ser el centro de atención de mis educadores. Recordé a mama y las palabras de Marcos, es herencia familiar, me estaba dando cuenta que disfrutaba provocar, comencé a sonreír muy placenteramente, imaginando como miraban mi trasero, las morbosidades que imaginarían conmigo, estaba disfrutando levantar pene pensé, al igual que mama y mi hermana, era como un reconocimiento, un despertar. Sobre las 17 sentadillas, mi velocidad era menor producto del cansancio, cuando justo un recuerdo fue impulsado por mi mente: Lucía moviendo su cintura y trasero mientras era penetrada. Con esas imágenes las últimas las hice más lento, disfrutando cada bajada y cada subida, como si estuviese montando. Sentía mis pompis querer romper las calzas de lo incrustadas que estaban entre mis nalgas y me presionaban mis sensibles intimidades, hasta ese instante no me había percatado que mi pupi estaba algo húmeda. Cuando ya faltaba la última recordé a Lucía como miraba a Marcos por sobre el hombro mientras la penetraba, me iba a dar vuelta, sentía curiosidad, quería ver sus expresiones viendo mi trasero moverse, deseándome, hasta que un rayo de razón me detuvo y me trajo a tierra, recordando el lugar donde estaba y con quiénes, decidiendo quedarme con la curiosidad y terminar mi examen (Luego me di cuenta que el despertar sexual nublaba mi racionamiento). Se hizo un silencio de unos 3 segundos, donde profesores y director me miraban rojos e incrédulos, luego vi como el profesor de educación física con un bulto bastante pronunciado, se veía un gran bulto mejor dicho, y no sé porque sentí satisfacción, era el primer pene que paraba. Mire donde Don Facundo y no estaba, me dio algo de pena, me preguntaba si me había visto, en cierta parte era el quién más me ilusionaba que mirará. El Director con el profesor de biología quiénes ambos estaban con sus celulares abajo haciendo no sé qué, para luego irse conversando en voz baja. La clase siguió con otras compañeras restantes, el profesor a las que estábamos listas nos mandó a bañarnos. Muchas chicas decidieron quedarse jugando voleyball, yo sin embargo preferí asegurar las duchas con agua caliente, son 4 duchas individuales y separadas para casos especiales, y como premio al esfuerzo para los que terminan los ejercicios antes. Necesitaba relajarme y calmar el torbellino de calentura que con cada instante se incrementaba. Las duchas deben ser solicitadas al profesor de ed. Física Rolando, cuando me acerco a preguntarle me responde coqueto: Te ganaste tu ducha caliente Angie, tus piernas tienen bastante potencia para levantar ese cuerpazo que tienes, aparte debes estar bien sudada. Viejo caliente pensé, me habría estado hablando en doble sentido con lo de caliente y sudada, mi mente comenzó a trabajar, aparte le dijo a su alumna que tenía un cuerpazo. Tome las llaves y me fui lo más rápido posible, ese viejo zorro me había calentando con esas palabras , como si oliese mi condición de adolescente caliente y necesitada, me hizo humedecer más mi pupi, que ya estaba muy húmedo. Me estaba gustando dejarme llevar, tantos años de represión me dejaban expuesta a desear disfrutar mi erotismo, mi sensualidad, y lo que más sentía mi cuerpo, sexualidad. Ahora tenía que encontrar a Don Facundo porque él manejaba las llaves, eche un vistazo alrededor y no lo veo. Me encamino a su estancia, una salita contigua a los baños, pero tampoco está ahí, frustrada y con la mala idea de tener que recorrer el colegio buscando a Don Facundo empiezo a ver si alguna ducha ya está abierta y para mi suerte la continua a su salita lo estaba, talvez el dejo abierto antes pensé, y entre. Al parecer alguien se había duchado pensé cuando veo dibujarse una silueta masculina con cuerpo velludo y marcado, con algo de pancita, recién salido de la ducha, bajo más la vista y veo su pene, llena de vergüenza levanto la cara y veo a Don Facundo con los ojos como platos muerto de vergüenza, mi corazón se aceleró, y la misma sensación que viví cuando descubrí a mi hermana, el tiempo se detuvo, mis oídos rezumbaban, mi sangre hervir, no podía dejar de observar su cuerpo fornido, deseosa vuelvo a mirar su pene, y rápidamente se tapa con su toalla y se fue a vestir detrás de la duchita. Don Facundo: Disculpe señorita, que vergüenza por dios, lo siento tanto, quedaban 25 minutos aún de clase que pensé que podía bañarme antes, lo siento mucho mi niña. Todos sabíamos que Don Facundo también se aseaba ahí, pero jamás en nuestros horarios, hacía mucho calor, y él trabajaba duro, lo podía comprobar ahora mirando su cuerpo, brazos y piernas tonificadas, pectorales marcados con algo de pancita, era bebe, no como la de mi padre que está bien panzón recordé. Yo: Discúlpeme usted Don Facundo, yo entiendo que quiera asearse con tanto trabajo y tanto calor, esta también es su ducha, yo no sé qué decir, me da tanta vergüenza haberlo importunado, yo lo andaba buscando para pedirle una ducha, discúlpeme a mí por no preguntar antes de entrar, pero vengo tan cansada, la prueba estuvo muy dura. Don Facundo: si señorita ya casi estoy, y sí que la estuvo, pero usted fue de las mejores. Me estremecí, sonreí sin poder evitarlo, Don Facundo me había visto hasta el final, talvez se la abre puesta dura y se vino a masturbar fantaseaba. Tiene mucha potencia en sus piernas, usted sería una gran montadora de caballos, como lo era mi hija. Usted es tan perfecta, siempre es un agrado observarla, con todo respeto mi niña. Yo: Gracias Don Facundo, es usted muy amable y galán por lo que veo, seguro fue un Don Juan cuando joven y conquistaba muchas jovencitas, no me diga cosas que me sonrojo (Estaba coqueteando con Don Facundo, que me pasaba). Don Facundo: jajaja que ocurrencias señorita, bueno si, algunas, pero ninguna tan bonita como la campeona de las sentadillas, pero a nadie le falta dios jeje (Había hecho referencia al examen, uhmmm al parecer también le habían pasado cosas con mis sentadillas). Yo: Don Facundo no me diga así que me da vergüenza jaja, aparte al final ya no daba más, necesito practicar más pero últimamente estoy algo floja (mi calentura no daba a más, intentaba actuar natural pero no me podía sacar la imagen del cuerpo de Don Facundo y su pene). Don Facundo: Para que quieres más mi niña, si así estás perfecta, tienes un cuerpo envidiablemente exquisito, está hecho para estarlo admirando por horas, obviamente se lo digo con todo el respeto que merece usted señorita Angie. Me puse más colorada y sentí como mi pupi acalambrarse, Don Facundo se estaba refiriendo a mi cuerpo, que era digno de ser admirado, mi calentura me domino y me deje llevar tomando su comentario como un halago. Yo: Usted cree Don Facundo? (Mientras con carita de niña buena me tomaba de las manos para apretar mis pechos y ladear un poco la cintura). Don Facundo: Que quiere que le diga señorita Angie, usted está hecha a mano (Dijo esto más serio, con un semblante distinto, Don Facundo también estaba perdiendo el control de su lengua, mientras ya salía de la ducha vestido con su trajecito) Yo: No cree que estoy algo gorda? Poniendo mis manos en la cintura mirando hacia abajo. (Mientras modelaba con posturitas como niña juguetona, necesita más placer, más estímulos, era una oportunidad única con Don Facundo, en una situación tan íntima, mi deseo me pedía más información, quería jugar con Don Facundo, que se refiriera explícitamente a mi cuerpo). Don Facundo: Como cree señorita, tus piernas son hermosas, contundentes, bien gruesas y duras… en mi ciudad usted hubiese sido la campeona del rodeo, con esas piernas se debe agarrar bien firme, está hecha para montar. Aparte se nota que son suaves… (Don Facundo si bien se notaba distinto, sus palabras eran calmadas y sin ansiedad, eso me tranquilizaba ya que así sentía que la situación estaba bajo control y podía seguir obteniendo más) Sus palabras me hacían estremecer, me encantaba lo sincero y directo que estaba siendo, estaba admirándome con respeto y admiración, aquella melodía me llevo a preguntar sin pesarlo dos veces. Yo: Puede ser, pero siempre he creído que mi trasero es demasiado grande, que opina usted ¿? Don Facundo se me quedo mirando fijo y muy serio como esperando que todo fuera parte de una cámara indiscreta, o una mala broma de chicas mimadas, al parecer no esperaba aquella pregunta y ahí estaba como esperando algo. Impulsada por mí calentura deje de pensar y volví a decirle: ¿y bueno que opina? - Mientras me di un poco vuelta y le pare mi colita como niña buena, mientras lo miraba coqueta como si no fuese más que una simple pregunta. (No me reconocía, siempre había sido recatada en el tema con los chicos, pero viendo a mi hermana se habían despertado facetas dormidas y desconocidas acerca de mí y necesitaba vivirlas). Don Facundo se recompuso e imitando mi naturalidad muy seguro de sí mismo, mientras caminaba hacia mí, al pasar por mi lado me dijo: Eso podría saberlo si la viese como usted me vio recién al salir de la ducha, opino de sus piernas porque las veo ahora mismo, por mucho que se pegue una tela no es lo mismo, ya que estas le ajustan y sujetan su trasero haciendo comprimir su verdadera magnitud, no apreciando así el verdadero volumen de lo que usted realmente pregunta señorita Angie: su anatomía trasera… Pero de manera banal le puedo decir que su trasero es para no olvidar, por ende recordar cada noche… Sus palabras me dejaron al borde del abismo, casi al mismo grado de excitación que el día anterior, mis pechos gritaban ser escuchados como ayer, mi sangre la sentía hervir y mi corazón querer arrancarse, mientras mis pompis estaban siendo modeladas, o ya más bien expuestas de mi parte a Don Facundo para su total admiración. Donde el muy zorro quito la dosis diaria de información apelando que no estaba en condiciones de opinar puesto que no ha visto como se debe, uhmmmmm eso me hizo volar la imaginación trazando muchas situaciones donde yo le mostraba por primera vez mi gran trasero, imaginando su cara, sus gestos, sus movimientos, esperando su opinión y comentarios. Junto con eso engendro la condición si quería saber su opinión debía enseñárselo por mi voluntad. Aparte de su banalidad de recordar mi trasero cada noche, uhmmmm era demasiado para mí, Don Facundo me hizo un mar de excitación con su extrema sinceridad, todo por mi calentura de querer recibir comentarios sobre mi cuerpo. Ideas que quedaron resonando un deseo casi a****l, me sentía muy cerca del orgasmo, deseando ahí mismo bajarme las calzas que ya no daban más, y ofrecerle mis intimidades al desnudo a Don Facundo, y desatar mi calentura. Todas estas ideas fueron algunas de las que pasaron por mi cabeza en ese momento, con esas ganas de venirme y buscando esa última gota del cáliz me deje llevar y me comporte como una calienta pene y le acerque mi cola muy cerca de su pierna y le dije: Don Facundo que lastima, me hubiese gustado saber su opinión, de verdad, me ha encantado su sinceridad y la forma como me admira. Pero con sus comentarios banales me dejan algo conforme. – con mi carita de niña caprichosa. Don Facundo con cara de satisfacción sutilmente puso una mano sobre mi cintura pegándose muy cerquita y dijo cerca de mi oído: Que tenga un buen día señorita Angie, eres una jovencita muy dulce, me has alegrado el día, gracias por permitirme admirar tu belleza, no quiero olvidar jamás este hermoso día, por eso puedo pedirte un último favor? Intrigada y totalmente entregada apenas pude responderle susurrando: sii Doon Facuun..do, dii..game. Sentí como se movió para situarse detrás de mí. Don Facundo: Podría sacarte una foto?, prefiero decirlo a hacerlo a escondidas, me gusta la verdad por delante, espero que no lo tomes mal, pero con lo sincero que me has permitido ser, no podría no intentarlo. Ladee mi cabeza mirándolo sobre mi hombro y asentí levemente. Yo: Como quiere la foto, de frente o... Don Facundo: De espaldas por favor. Entregada a los deseos de Don Facundo apoye mis manos entre mi cintura e incline levemente mi trasero entre mis ajustadas e incrustadas calzas. Yo: Esta bien así doooon faaacun..dooo? (Mirándome yo misma la cola). Don Facundo: Ummmm. (Mientras sonaban los flashasos). Yo: Quee di..ceee Doon Faacun..do, están saliendo bien las fotoos? . Ya no me importaba desatar mi orgasmo con Don Facundo ahí mismo. Don Facundo: Gracias Srta. Angie, ahora si podré recordarla bien, guardo su celular y se fue dejándome así. Me fui corriendo a la ducha, me saque la camiseta bajo ella, comencé a apretar desenfrenadamente mis pechos, los estrujaba casi con violencia, bajando como pude mis calzas que mi gran trasero agradeció expandiéndose en toda su magnitud, como Don Facundo señalaba que debía ser. Sin esperar más me estruje mis pompis, las abría y las volvía a juntar, hasta me pegue solita unas nalgadas que me ponían más caliente, como Lucía las gozaba con Marcos. Para luego empezar a chuparme un dedo imaginando el pene de Don Facundo, si bien nunca había besado un pene, lo hacía con una gula que jamás había sentido, lo devoraba con placer, apretaba bien fuerte mis labios queriendo estrujar, con mucha saliva, lo que me hizo querer llevarlo a mi anito y darme esa sensación que tan rico había sentido ayer. Mi otra mano sin perder tiempo fue a mi pupi que me daba sensaciones divinamente placenteras por haber sido escuchada luego de una mañana de tanta calentura. Esos tratos a mi pupi más ese dedo atrás me tenían en otra dimensión, yo misma me penetraba mi delgado y fino dedo, que solo lograba entrar 2 cuartas parte con suerte, en ese mismo instante imagine el pene de Don Facundo y sin pensar me mande 2 dedos muy profundo como si fuese él quién lo hiciese… Estalle hasta ese momento en el orgasmo más violento de mi vida, contorneándome como serpiente, por casi 20 segundos estuve corriéndome, donde chupe mis dedos, me azote como 5 veces ambas pompis imaginando las grandes manos de Don Facundo, sumida en mis pensamientos me entregue mentalmente: uhmmmmmm Don Facunado si acepto, vuelva conmigo por favor, quiero mostrarle mi traserito sin calzas….para que pueda opinar a gusto, si se porta bien le dejo tomarme una foto así uhmmmmmmmm. Angie sin darse cuenta, se estaba esclavizando a la frecuencia y la intensidad de situaciones sexuales, sobre todo con los alicientes que había engendrado Lucía y ahora Don Facundo.

Autor: darkghostwritter Categoría: Voyeurismo

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NARCOSXXX

Angie I - Pillé a mi hermana Lucía

2019-11-24


Hola, soy Angie, me gustaría contarles alguna situaciones que ocurrieron hace unos años, ahora tengo 25. Siempre he sido una chica muy alegre, sociable, muy segura, mi padre se encargó de enseñarme a enfrentar la vida, a dar mi opinión con argumentos y respeto, a sentir felicidad por lo que uno es por dentro, y no por lo que uno posee o como luzca, a valorar las cosas simples de la vida, como también mi madre que me dio su amor, su cariño, autoestima, orientación y muchos consejitos como mujer, y no menos importante hábitos de estudio. Ambos siempre fueron muy abiertos y transparente, desde los 14 años me explicaron el tema sexual, desde lo biológico, coito, proceso menstrual, el embarazo, el real significado de lo que significa unirse con otra persona tan íntimamente, un actor de amor. Sin embargo las cosas no ocurren siempre según el plan, si bien tenía una gran formación, tenía mucha más madurez en aquel entonces que mis compañeros y amigos. Nos preocupaban distintas prioridades a la hora de tomar decisiones. Todos me parecerían muy inmaduros y vacíos, algunos hablaban por hablar sin ningún porque de sus opiniones, eso lo hacía aburrido, estaba acostumbrada a la comunicación que teníamos en casa, y con los amigos de la familia, donde íbamos derivando y desmenuzando temas, aunque habían algunos compañeros que me hacían reír y eso lo valoraba mucho, pero los seguía viendo como niños, se podría decir que era muy selectiva. Todo desencadeno estando en el último año del colegio con 18 años aún no había tenido alguna experiencia, uno que otro beso con amigos de mi villa, mis compañeras comentaban sus experiencias con los chicos que agarraban, como se besaban, como se tocaban, que posiciones lo hacían, dando mucho detalle a cosas que yo no había experimentado y que solo imaginaba, aparte que hormonalmente me sentía alterada, sin razón aumentaba mi temperatura corporal, mis pechos se agitaban y endurecían, lo que me causaba un dolor punzante, andaba muy sensible físicamente y emocionalmente, me sentía quemar por dentro, solo escuchar a mis compañeras, me hacía imaginar en situaciones similares, produciéndome sensaciones extrañas y nuevas. Ante tales situaciones mi pupi se humedecía tímidamente ante la mínima provocación, me arqueaba de solo sentir esos escalofríos. Necesita desahogarme y liberar toda esa energía dentro de mí, pero no me gustaba tocarme, lo encontraba aburrido. Con el pasar de los días más aumentaba mi deseo, aunque intentará no pensar, mi cuerpo me traicionaba pidiendo alguna atención, era una bomba de tiempo, tenía que encontrar una solución. Antes dejen describir un poco a las personas que me rodean, mi padre se llama Enrique y es Chileno, de piel blanca, tiene 48 años y se mantiene bastante bien, juega tenis algunas veces para equilibrar lo que le fascina comer, y así mantener esa pancita bebe como le digo yo para mimarlo. Es dueño de una empresa de Turismo, por lo cual tiende a viajar constantemente por todo el país. Mi madre Celeste, es Colombiana, muy alegre y vigorosa, de piel morena, ojos verdes, de sangre caliente como dice ella, tiene una cara muy linda. Aparte se dedicaba mucho a su figura haciendo gimnasia y bailando todo el día, dice que es su herencia familiar, que sus genes eran muy buenos y resistente, porque su piel se mantenía muy bien a pesar de ser tan entradita en carnes, sus pechos parecen melones, muy poco caídos, de caderas anchas, piernas bien gruesas, y un trasero en forma de zapallo con nalgas muy amplias y gorditas que eran su mayor atributo. Aparte ella siempre ha sido muy desinhibida y espontánea, le gustaba saberse que tenía un cuerpo único para su edad y generar atracción en los hombres, decía que era un poder, por lo cual a veces se vestía muy provocativa resaltando sus atributos, aunque no fuera tan difícil de conseguir. Incluso cuando salíamos con Papa la miraban y le decían algunos comentarios subidos uff, como que estaba bien buena, o que pedazo de trasero señora, pagaría todo el dinero del mundo puta, donde papa solo se reía y se hacía el loquito para luego decirle cosas al oído, ella solo reía y caminaba con más ímpetu. Yo le increpaba porque no la defendía, el me respondió: una mujer con ese cuerpo y vestida así es difícil de no alabar no crees?, es imposible luchar contra lo inevitable, que la miren y le digan cosas, mientras no le falten el respeto tocándola … son solo palabras, uno les da el peso hija. Comprendí que tenía la razón, a mama le gustaba sentirse linda y admirada junto a su hombre vistiendo ropas provocativas, brillando como una estrella, le daba fuerza y energía, ella se sentía bien, aparte papa la entendía y parecía también disfrutar que admirasen a su mujer, muchas veces la tomaba fuerte de la cintura como diciendo es mía, o le daba unos buenos besos apasionados, era muy incómodo para mí, ver a tus padres así en pleno centro comercial, pero sabía que así era su forma de ser, sus gustos, era parte de su confidencialidad como pareja, yo mientras me hacía la loca. Finalmente estábamos mi hermana y yo, ella es 5 años mayor que yo, se llama Lucía, ambas heredamos la genética de nuestra madre, aunque somos trigueñas, ella es un poco más blanca que yo, es más parecida a papa, y su cuerpo es mucho más proporcionado y simétrico, en el sentido que todo lo tiene bien puesto, lindas formas pero sin exageración. Debe andar en 92-64-96. Yo sin embargo soy la imagen viva de mi madre. Mis senos creo que son como naranjas, bien puestos en su lugar, mi cintura está bien, algo con grasita pero lo normal, mis caderas amplias debido a mi trasero, herencia familiar, que debo reconocer es grande, desde cierta edad los chicos se daban cuenta y hacían comentarios, aparte sufría con la espalda, un tiempo pensaba que era demasiado, que se veía mal, y le decía a mama que a los 18 me operaría, pero ella rotunda me decía que debía estar orgullosa, que ya me daría cuenta. Mis piernas son algo carnuditas de muslos, pero bien trabajadas ya que desde pequeña me encanta bailar, otra herencia. Por aquel entonces mis medidas debían andar en 98-67-111. Desde un tiempo nos medíamos juntas para echar competencia, mi madre siempre ganaba y yo segunda. Como se darán cuenta nosotras no estábamos ajenas a comentarios morbosos cuando salíamos, al comienzo me daba miedo, luego los ignorabas, incluso algunos me parecían divertidos. En ese momento Lucía estaba de novia con Marcos, su actual esposo, un buen chico, delgado, alto y de piel blanca, muy inteligente, culto y sociable, siempre tenía un tema de conversación y se encontraba terminando su carrera como Médico. Pasaba bastante tiempo en la casa, por lo cual lo empezábamos a considerar uno más de la familia. Hasta que un día que en el colegio nos enteramos que había muerto un profesor bien entradito de edad de un ataque al corazón, decidieron enviarnos a casa, me sentía algo triste, el ambiente era extraño y amargo, era el más viejito pero nadie quería que se fuese, era un profesor querido, y todos lo estimábamos mucho, nos hacía siempre sonreír con sus ocurrencias, un estilo único e inigualable para educar, en fin podía pasar una tarde sin hacer nada, lo cual venía muy bien con toda la tensión que sentía. Apenas llegue a casa fui a ver que había para beber porque hacía un calor de los buenos, mientras bebía echaba unas miradas buscando a mama, pero no estaba, tal vez fue a hacer las compras del mes pensé. Me fui a mi pieza que está en el segundo piso a descansar o ver VT, cuando escucho unos ruidos de la pieza de mi hermana, veo su puerta entreabierta y pienso pasar a saludarla hasta que me quedo de piedra, me quedo como estatua ahí y sin habla, un poco en shock. Mi hermana Lucía estaba en cuatro sobre la cama con un bikini fucsia que dejaba su trasero al aire mientras Marcos la tenía bien sujeta de la cintura, estaban teniendo relaciones, la penetraba a un ritmo constante, que al chocar las pompis de mi hermana con su pubis hacía un sonido muy fuerte, aparte le daba unas nalgadas que hacían estremecer a Lucía, sonaban dolorosas pero su cara mostraba lujuria, la escuchaba murmurar “uhmmm papito, más por favor”. Quede paralizada, estaba muy nerviosa, no sabía qué hacer, el tiempo estaba detenido y a la vez eterno, pero ya estaba más consciente, pensaba en irme, pero mi cuerpo o algo más no quería, sentía miedo de que me escucharán y me descubriesen, aparte nunca había visto algo así, sentía curiosidad, una cosa era escuchar y otra muy distinta ver, respire profundo y cerrando los ojos intente calmarme, hasta que escuche que comenzaban a conversar: Lucía: Aiii amor, te dije que no era buena idea que lo hiciéramos aquí en la piscina de la villa (al parecer estaban creando una historia de fantasía), se viene acercando el Conserje y me va mirar desnuda mientras me la metes Marcos, detente por favor. Marcos: Amor no estás desnuda, estas con tu bikini. Lucía: Si pero me puse el más pequeñito, no me cubre nada amor, pareciera que estoy desnuda, aiii Marcos, me va ver el señor, me da vergüenza, aaii papiii. (Movía la cola como tratando de zafarse, pero realmente ella misma se enterraba más duro) Marcos: Tú lo has escogido amor, sabiendo que te iba a follar en la piscina de la villa, ¿y que podía venir alguien no?, pudiste haberte puesto uno no tan pequeño. (Le estampa 3 sonoras nalgadas con mucha firmeza haciendo resonar sus cachetes) Lucía: Ayyyyyyyy papiiiiii…. Aiii yoo, lo siento, no sé porque lo hice, no sé porque me puse este bikini que no me tapa nada, y me deja todo al aire. Uff amooor el Conserje me está mirando, me está devorando tu cuerpito, amor dile algo, está mirando desnuda a tu mujer… mientras me penetras, que vergüenza papito. Marcos: mmmm Si lo sabes PUTA ¡! (Me asusté mucho al escuchar a Marcos tratando así a mi hermana, pero supuse que era parte de su fantasía y mantuve mi posición). Es porque te encanta provocar y calentar hombres como tu madre, que le gusta vestirse mostrando sus carnes con esos shortcitos cortos y ajustados incrustados en su horto, o esos tops que se pone que pareciera que va a explotar, y así le gusta comprar el pan, imaginando cuantas vergas ha de parar, para después follarse a tu papa hasta dejarlo seco cuando viene, tu madre grita de deseo de tanta calentura (Eso era verdad, era muy incómodo cuando éramos más pequeñas, pero luego nos explicaron que así era el sexo entre ellos, fueron cuidadosos muchos años, pero últimamente que estamos más grande se han vuelto muy cariñosos, y más de alguna vez los hemos escuchado cuando nos creen dormidas, talvez ni les importe, tienen mucha confianza con Marcos). Estaba impresionadísima, jamás había escuchado a Marcos hablar de esa manera y menos referirse así de mama ya que siempre la trataba con mucho respeto, en cierta parte tenía razón pero me violentaba su manera, pensaba que era el contexto, pero si lo decía era porque lo pensaba. ¿Pensará lo mismo de mi me preguntaba?, mi mente trabajaba mil ideas por segundos, al igual que mi cuerpo, mi pupi estaba empapada, mi respiración agitadísima, como si hubiese corrido una maratón, mis pechos jamás los había sentido así de duros e hinchados, sentía que me iban a explotar y me causaba mucho dolor, por inercia empecé a mover las caderas imitando el ritmo en círculo de Lucía, era como una si tuviese un demonio dentro, necesitaba tocarme, así que lleve una mano bajo mi sostén y comencé a sobar mis inflamados pechos muy suavemente, pasándome ambas manos por todo su extensión, lo hacía delicadamente y tiernamente por la inflamación m*****a, que producto de las caricias poco a poco se fue desvaneciendo, dando el protagonismo a sensaciones de alivio y placer. Pero no estaba conforme, tenía mucha energía acumulada y pedía a gritos ser liberada, comencé a apretar mis senos con más fuerza, imaginaba las manos de un hombre inspirado por la lujuria de manosear mis grandes pechos. Hasta que sentí la necesidad de apretar mis pezones, jugaba con la presión de mis dedos palpando mi sensibilidad, cuando lo hacía con fuerza era dolorosamente placentero, e inspirada por la ola de calentura metí mi mano bajo mi faldita para acariciar mi pupi. Lucía: Siiiiiiiiiiiiiii papiiiii, me encanta vestir provocativa para levantar vergas y ojalá bien gruesas, como la tuya amor, por eso me puse este bikini que no me cubre nada, sabía que podía venir alguien, el conserje o un vecinito, aaaii no mentira, que digo… solo me gusta probar tu salchichita mi vida. (Mientras ella misma se nalgueaba mientras apretaba sus pechos, a su vez lo miraba por encima del hombro con una cara de morbo que me sorprendió, parecía que estuviese poseída, al menos ella estaba liberando al demonio pensaba). Aiiii papi, ya vámonos, llévame a casa, el conserje se acercó y bajó sus pantalones, esta con su cosota al aire frente a mi amor, el señor la está acercando a mi cara amor, dile algo por favor, la tiene demasiado grande mmmmmmmm (Lucía lo miro y se relamió los labios llevándose un dedo a la boca). Amor, el señor me está poniendo su glande muy cerca de la cara, uhmmmm la está acercando a mi boquita, y sus bolas se ven bien rellenas, perdón gordas… parece que está muy tenso, está muy acumulado el señor conserje, papi mmmm... Marcos solo decía groserías, le lanzaba escupitajos a su cuerpo, entre su ano, sus nalgas e incluso su espalda, los cuales hacían estremecer a mi hermana, mientras le seguía dando nalgadas sin compasión, su sexo era duro. Hasta que Lucía saco un plátano que tenía cerca de ella, le saco la cascara y mirando a Marcos con una cara de puta que no le conocía, le dijo: Lucía: Amooor, me dejas aliviar al señor conserje, parece que el trabajo lo tiene cansado y agobiado, está estresado papi, no es que yo quiera, solo quiero verlo feliz, tu sabes que soy buena persona, hay que ayudarlo, ha trabajo mucho y seguro no tiene quién lo alivie, mira su verga que gruesa es …me dejas besar el pene del señor conserje amooooorr, solo será la cabecita, lo prometo si?, y sin esperar respuesta se llevó el plátano a su boca y lo comenzó a lamer como gatita que toma su leche, succionando muy suavecito la punta, mientras miraba a Marcos. Amor, no te m*****a que se la mame al señor conserje, me gustaría poder besar más que la puntita, es que la tiene muy gorda.. glup glup, uiii perdón, quise decir que le cuesta aliviarse, es muy duro el caballero amor, y paf se tragó todo el plátano. Jamás hubiese pensando que mi hermana fuera tan morbosa, siempre se veía una chica muy normal, era sociable, siempre estaba abierta mentalmente a debatir de diversos temas, pero nunca había indago en esa parte de ella, aunque pensaba que la sangre es la sangre y como decía mi madre, bien caliente. Estaba bien, era su intimidad y tenía derecho a comportarse como quisiese, era yo la que estaba mal cuestionando todo eso ahí mientras seguía observando y tocándome, pero estaba demasiado hipnotizada por lo que presenciaba, estaba caliente, me tocaba como si no fueran mis manos, imaginando las manos de un hombre, viendo follar a mi hermana, me sentía mal por una parte, pero me dominaban las sensaciones, la calentura estaba siendo escuchada, me sentía tocando la gloría a través del placer, sentía electricidad por cada parte mí, me apretaba los pechos con fuerza, y tocaba mi pupita con 2 deditos que me tenían muy alto, incluso intentaba meterlos dentro, pero aún guardaba algo de razón y sabía que así podría lastimar mi virginidad. Quería gritar, quería sentirme como mi hermana, sus movimientos me hacían sentido, yo necesitaba también liberar mi sangre caliente y al parecer esa era la forma. Estaba sintiendo cosas desconocidas y muy placenteras que me hacían creer que algo dentro de mi iba a explotar, era mi despertar sexual, estaba cerca. Lucía: Papito te gusta que tu mujercita se la chupe a un otro mientras me tienes así, como tu perrita con el culo al aire casi desnuda, aaaiii sii amor, me encanta, asíii, agárrame el culo y follame rico, que la cosota del conserje está muy sabrosa …. aai papi así, hazme tuya, hazme una puta cualquiera, hare lo quieras papi si me sigues dando así, que verga papi, es perfecta para mi conchita, si tú quieras puedo mamar de verdad al señor conserje… Marcos: ooooooh, pero que hija de puta, vos si sabes calentarme culona pervertida, es la herencia familiar amor, son de sangre caliente, ustedes si saben disfrutar de sus cuerpos, mira como disfrutas chupando el plátano puta, hoy te imaginas al conserje, pero puede ser quién sea, te imaginas muchas vergas cerca de ti puta, aaah, aah me vas a sacar litros hoy puta, te voy a llenar con mucha leche de macho como te gusta. Lucía: Siiiii miamooooooooooooor, dame lechita, quiero leche, dame mucha lechitaaaa, mientras volvía a chupar plátano moviendo las nalgas como loca, mientras con una mano se atinaba más nalgadas. Papiii el conserje también se va a venir, lo siento muy cerca, uhmmm sería una lástima desperdiciar su hombía, me puedo tragar el semen del señor conserje papi le decía mientras se empezaba a meter un dedo el ano. (Pensaba que talvez Marcos creía que Lucía era así de caliente por nuestra herencia, talvez pensaba que yo también era así, yo no lo sabía, me imaginaba en la cama con alguien, y con toda la calentura sentía que podía estar de la misma manera que Lucía, yo también quería moverme así, ser acariciada, que me tocaran, sobretodo viendo como Marcos usaba a mi hermana) Ante la situación estaba con toda mi ropa descompuesta de tanto manosearme, mi camisa abierta lo suficiente para sacar mis senos del sostén, mis 2 deditos jugando vigorosamente con mi pupi y sentí la necesidad imperiosa de sentirme acariciada como lo estaba siendo mi hermana, quería algo más que las mías. Las manos de Marcos amasaban el trasero de Lucía, lo estrujaba, la agarraba fuerte de la cintura, mientras yo imitaba los avances de sus manos, me apretaba mi cintura y realizaba movimientos como si estuviera saltando sobre un pene mmm, mi calentura crecía a cada instante, tanto que perdí el control y mi instinto a****l apareció. Comencé a apretarme mis nalgas con toda mi fuerza, cerraba los ojos y recordaba todo el deseo que inspiraba mi trasero, tantas situaciones, comentarios morbosos, y hasta el día de hoy no ha sido disfrutado, me lamento entre mis pensamientos lujuriosos y me apretó más fuerte, en eso veo como Marcos jugaba con un dedo en el ano de mi hermana y sin darme cuenta por inercia hice lo mismo, solo me pasaba la punta del dedito muy suave, me hacía cosquilla, como una niña curiosa, era una sensación extraña pero agradable, y de vez en cuando intentaba introducirlo, pero estaba demasiado estrecho, cerradísimo mejor dicho, pero viendo como Marcos le metía casi la mitad de su dedo a mi hermana no me importo y empuje con determinación sobre mi inexplorado ano. Instantáneamente una sensación estallo en mí, miles de onda eléctricas viajaron desde mi cerebro a todo mi ser, se me doblaron las piernas y me sentía a desvanecer, veía borroso, y con mi otra mano me apretaba con furia y deseo mis pompis, no entendía nada, solo deseaba que me tocarán como lo hacía Marcos con mi hermana, que me estrujaran y me azotaran, jamás había tocado mi ano, era muy sensible, estaba perdiendo la conciencia ante la llegada de mi primer orgasmo, era como si se desprendiese de mi un gran peso, era la sensación más rica que había sentido jamás, estaba viniéndome tocándome como loca el pupi y tratando de meter más mi dedito atrás, como nunca lo había hecho, literalmente. Lo último dicho por mi hermana de pedirle permiso para tomarse el semen del sr conserje fue la gota que rebalsó el vaso, ya que Marcos empezó a gemir llamándola puta mientras la nalgueaba sin parar, al parecer estaba eyaculando, mi hermana solo gritaba siii, soy tu puta, soy tu puta, lecheeeee papi, más leche, hasta que dejo caer todo su peso sobre ella y quedo muerto, ella se salió rápidamente y se puso entre sus piernas a limpiar su pene, que al fin lo pude ver en toda su extensión, después de haber eyaculado parecía de unos 18 cms, penes había visto en fotos, pero este era gordísimo con una cabeza bien grande, y venas bien marcadas, era el primer pene en vivo y en directo que veía y estaba seguro que no lo olvidaría jamás. Ya más recompuesta, como pude arregle mis ropas, y me fui caminando despacito mientras escuchaba las chupadas de mi hermana, y su comentario para mi final: Lucía: Papi te gusta como esta colegiala chupa la paletita? (No me lo podía creer, mi hermana quería más, me sentí nerviosa y confusa, me había sentido aludida como colegiala, Marcos me nombraría?). Una vez en mi cama medite todo lo ocurrido, por un lado entendía que mi cuerpo estaba en un proceso hormonal importante, tanto física como fisiológicamente, sumando las conversaciones de mis amigas sobre sus conquistas, los comentarios de los hombres en la calle sobre mi cuerpo, ese cuerpo que pedía a gritos ser consentido, el inminente despertar de calentura debía llegar. Pero jamás pensé que sería viendo a mi hermana y cuñado teniendo relaciones, moralmente era incorrecto, pero todo se había dado, ciertamente no había culpables, y las sensaciones vividas se grabaron en cada célula de mi cuerpo, sensaciones inexploradas y desconocidas que me hicieron volar en aires de éxtasis, regalándome ese exquisito orgasmo, que ya lucida me daba cuenta y me preguntaba si fue en particular mi ano, o la sumatoria de caricias recibidas más las estimulaciones audiovisuales, me preguntaba si era eso, o porque realmente mi trasero me había regalo esa bendita sensación, sumida en pensamientos de intentar saber más acerca de esta faceta desconocida, sabía que debía dejar al tiempo para responder las dudas que nacieran en el camino. Si bien me sentía más aliviada, quería más, quería volver a viajar, necesitaba más placer, así estuve tocándome casi una hora imaginando situaciones como las que creaba Lucía, o como se trataban con Marcos donde yo era la protagonista, y su gran pene gordo, imágenes que jamás olvidaría.

Autor: darkghostwritter Categoría: Voyeurismo

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