Relatos Eróticos de Sexo Gay


Historia de un sumiso

2019-11-15


El siguiente es un relato sacado de la fantasía de un bisexual pasivo y sumiso. Nada fue real. Yo era un chico normal de 22 que estaba descubriendo su bisexualidad y su gusto por el mundo D/S, en mi búsqueda por la web encontraba muchos amos y amas con los que conversaba pero jamas me animé a concretar algo. En una de esas ocasiones lo conocí a mí amo el cual me ordeno escribir este relato. Fue en una de esas web de encuentros donde publique que buscaba personas de rol dominante ya sea una ama o un amo que me ayudara a experimentar. El amo lo contesto y conversamos un buen tiempo de nuestros gustos de mis límites e intercambiamos fotos para conocer nuestros físicos, El 1,90 m con 91 kg físico marcado, moreno. Yo 1,75 m con 76 Kg blanco de pelo negro. Todo era muy cortes, hasta que él ya me exigía encontrarnos, me acobarde en varias ocasiones hasta que un sábado me encontraba tirado en casa mirando una serie en una plataforma de streaming, en ese momento ya habíamos intercambiado números por lo que su mensaje lo recibí en el móvil. Amo - alístese que hoy nos encontramos. Una vez más me acobarde. Esclavo: perdón hoy no podré ya que no me encuentro en casa. Amo: no se atreva a mentirme y salga frente a su casa que ya lo espero. Camioneta blanca tiene 5 minutos. En ese momento me quedo helado, me preguntaba cómo supo donde vivía y muchas otras cosas. Pero me cambié y salí a por lo menos saludarlo ya que estaba ahí. Al salir en la puerta veo la camioneta y me acerco, en eso se abre la puerta del acompañante y una voz dice "súbase pronto" subí. Al sentarme trato de saludarlo de mano pero en cambio recibo una cachetada y luego me toma del cuello, yo lo agarro con las manos para tratar de apartarlo. Pero es muy grande y fuerte. Amo: esclavo mentiroso!!! Es la última vez que se niega mi, mueva la cabeza para afirmar que lo entiende. En ese momento el aire ya me faltaba así que hice la seña me suelta pero al hacerlo vuelve a cachetearme, me toma de la nuca para poner mi cabeza contra mis piernas exigiendo me que coloque las manos es la espalda, posteriormente coloca unas muñequeras que las une con un candado más una mordaza de bola y una venda. Emprendimos el viaje llegando a un garaje al cual bajamos e ingresamos a la casa muy elegante. Me ordeno que me desvistiera luego de liberar mis manos para darme luego un pequeño paquete donde había un diminuto traje de mucama. Con delantal, guantes, cofia medias y un calzado bajo. En ese momento recordé que había puesto como unos de mis fetiches ser servidumbre de un amo. Termine de vestirme y me ordena. Amo: ahora a dejar la casa inmaculada, yo estaré en mi despacho trabajando un rato. Todos los elementos de limpieza están en el depósito de ahora en más cuando te comunique una orden tu respuesta será "si amo" está entendido. Dude... Zas cachetada nuevamente. Esclavo: si amo. Lo hice por temor a ese enorme hombre. Antes de irse en uno de los muebles había un pequeño dispositivo de castidad. Me lo coloco para retirarse. Estuve casi 3 horas en la limpieza hasta que termine. Continuará...

Autor: Beta Categoría: Sexo Gay

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NARCOSXXX

Gabriel y Quique

2019-11-15


Volví cansado del trabajo. Hoy he tenido esfuerzo físico y mental, por lo que, al llegar a casa, no tenía más que ganas de tumbarme un rato en el sofá y recuperarme algo. Menos mal que empieza el fin de semana; pienso recuperarme y no hacer nada durante ese par de días. No es que me queje, porque me gusta el trabajo en el almacén, despachar camiones, hablar con la gente; los años me van pesando y no tengo la energía de antes. No me quejo tampoco de estar haciéndome mayor. Procuro no quedarme pensando en cómo ha pasado el tiempo, lo que me ha ocurrido… Es otra manera de dejarte arrebatar las horas, así que no cedo, o intento no hacerlo, a la angustia de mi pasado y lo que me queda de futuro. Por ahora estoy bien en mi presente, y ya está. Lo de la angustia del pasado suena demasiado novelesco, o dramático para lo que en realidad siento. Quiero decir que me doy cuenta de los errores cometidos, y eso me molesta. Después se me pasa, y ya está. Normalmente estoy calmado, no me meto en jaleos, dejo que vayan pasando las cosas. Estoy solo, y eso ayuda a crearme un entorno en el que nadie entra, y me puedo relajar sin más. —————— Esto lo escribí en este diario que intento completar cada día, aunque sin éxito. Se me olvida, o bien me parece que no me ha pasado nada especial, que merezca la pena recordar. Eso, hasta que quiero recuperar algún momento, y me doy cuenta de que la importancia de los hechos o los momentos no se decide en el sitio, sino en el resultado o en un tiempo que parecía no estar relacionado… Me vuelvo filósofo, cuando eso es lo que menos me interesa desde hace tiempo. Lo que voy a contar tiene un sentido de recuerdo y otro de contemplación morbosa de lo que ayer por la tarde, después de escribir, me ocurrió. Miento, no me ocurrió, sino que lo provoqué yo. O eso creo, o a lo mejor me dejé llevar, y Quique consintió… Quizá todo esto se aclara o disuelva más adelante. Por ahora estoy entre las dos corrientes que tiran de mí: el deseo de repetir y el rechazo a lo que hice. El deseo, lo confieso, es más fuerte. —————— Ayer llegué cansado, me recosté en el sofá un buen rato y, más repuesto, me duché, para luego cenar y acostarme pronto. Pensaba leer algo, o ver una serie, nada especial me aguardaba. Estaba saliendo de la ducha cuando oí abrirse la puerta. Tenía que ser Quique, porque nadie más tiene llave, así que me asomé a la puerta del baño, llamándolo para confirmar. Me contestó desde el salón. Con el albornoz fui allá, y le pregunté qué tal estaba. Me extrañaba que apareciera por casa, porque ya trabaja hace tiempo y tiene su piso. Hablamos por teléfono, pero no con mucha frecuencia. Estaba sentado en el sofá y tenía cara de cansado. Se lo comenté. —Sí, hoy estoy reventado. Pasaba por aquí y se me ocurrió subir. —¿Quieres que pidamos una pizza? Por si tienes hambre. —No, gracias. No tengo ganas de nada. —Pues sí que estás mal —bromeé—. Nunca rechazas la invitación. Sonrió. —Nah, cosas de la edad, serán. Seguimos hablando de generalidades, pero yo notaba que algo le molestaba. Un asunto amoroso, seguramente. Yo ni me acordaba de esas cosas. Alguna prostituta, algún roce con un chico, según me diera. No me llamaba mucho la atención el asunto. Le dije que si quería se podía quedar esa noche en casa, total, su habitación estaba vacía, alguna ropa tenía allí, se podía apañar, y así descansaba y me hacía compañía. —Lo que me vendría bien es un masaje. Llegué tarde al sitio este del patio, que ya los conozco. La espalda la tengo tensa. —Hombre, yo te puedo ayudar un poco, que he practicado desde aquel curso… Nos reímos porque había sido una idea mía de hacía no sé cuántos meses meterme en unas clases de yoga tántrico, que en realidad no me sirvieron para nada, más que para hacer bromas luego sobre el asunto. —No, en serio, lo otro no, pero algunas nociones sí me dieron. Además, lo más que puede pasar es que tengas que ir a urgencias por el descalabro. —Bueno, vamos a probar. Le dije que se duchara, que eso ayudaba, y, mientras, fui cogiendo una toalla grande y aceite que tenía por ahí. La luz de la habitación la dejé apagada, porque con la del pasillo bastaba. Me había puesto camiseta y pantalón del pijama, nada más, como suelo. Salió de la ducha, con una toalla a la cintura, y se acostó sobre la otra toalla. Se dejó la pequeña por pudor, claro, desde pequeño no le había visto sus genitales. Recordando lo que me habían dicho, fui calentando el aceite; por suerte, las manos no las tenía frías; se me quedan heladas a veces. Le toqué la base del cuello, y dejé siempre unos dedos en contacto, para no dar sorpresas al tocar, que era otra idea que me habían dado en el curso. Empecé por los hombros, y sí que se notaba que los músculos estaban tensos. Se lo comenté y me agradeció el masaje. —La verdad es que es agradable. Ah, qué bien. Ví que no podía seguir con el masaje si no cambiaba de posición, porque la cama era baja, claro, no era camilla, y me cansaba de estar agachado. —Me voy a tener que poner en la cama para poder tener fuerza, si no, esto no funciona. Me puse de rodillas a un lado de él y continué con el masaje, ahora bajando a la cintura. Me acordé del punto en las nalgas que, al tocarlo, llegaba con su sensación por toda la espalda. Pensar en ello, me sorprendió, me hizo considerar las nalgas de Quique, tan cerca, y por eso empecé a tener una erección. Intenté apartar aquella idea de mí, pero no podía. Subí a los hombros, me moví por la espalda, para dedicarme a otra cosa, pero no podía apartarla de la mente. Estábamos en silencio en todo este rato, y yo veía que se había tranquilizado su respiración, y había extendido los brazos, como si estuviera lanzándose al aire. Le propuse, sin mucho convencimiento, el punto de las nalgas, y me dijo que probara, a ver, que le estaba haciendo bien el masaje, quién lo iba a decir. —Pues ahora voy —dije. Presioné un poco más, añadiendo más aceite también, y noté que cambiaba algo la postura, acomodándose mejor, como haciendo sitio. Pensé que su polla también estaba creciendo, y eso hizo que la mía creciera más, placenteramente. Me alegraba el esfuerzo voluntario, el tacto querido y aceptado. Para el siguiente paso tenía que estar detrás de él, así que me puse con las rodillas a cada lado de sus muslos, y bajé un poco la toalla, porque si no no vería dónde tenía que tocar. El canalillo de las nalgas se veía bien, y me imaginé las nalgas desnudas, firmes, tensas en la espera. Ya empezaba a ser notable la erección mía. Presioné sus nalgas con los pulgares, y me comentó que, efectivamente, algo notaba por la espalda. Sujeté un poco más y después volví a moverme arriba y abajo. Me cansaba de la posición, que tuve que relajar, y me bajé un poco, tocando con mis muslos los suyos. El calor que nos transmitíamos era notable. Se me aceleraba la respiración. —¿Está bien así? —Muy bien. Sigue, por favor, un poco más. No me comentó mi posición entre sus nalgas. Y sin embargo debía notar el bulto de mi polla, incluso a través de la toalla. Seguí con el masaje, que, según avanzaba, se iba transformando en caricia, en contacto que perseguía más contacto, más duradero, más sensual. Ahora no era de uno para otro, sino que era entre los dos, insensiblemente. —Me puedes quitar la toalla, si es más cómodo. No dije nada, pero suavemente la retiré, dejando que se arrastrara por su piel mientras la quitaba, lo que noté que le daba un escalofrío. Ahora lo tenía desnudo debajo de mí, estirado y luego recogido de brazos. Me senté sobre sus nalgas, para que sintiera mi polla estirada ya, tensa, dura, y que puse a frotar por su raja, mientras le acariciaba los brazos. Suspiró. Me aparté un poco, para volver sobre sus muslos, y, desde donde estaba, tocar con las manos sus pantorrillas, y vi que la cabeza de su pene estaba saliendo entre las nalgas, apretado por su cuerpo, pero deseando salir al aire. Me retiré un poco, y, tomando más aceite, la derramé por su raja, y apliqué en su glande el lubricante, sin llegar a tocar nada, pero apreciando el brillo que tomaba con las gotas que le caían. Me puse sobre él, sobre su espalda, tapándolo amorosamente, con un estremecimiento. Ahora se atrevió mi boca a tocar sus hombros, la base de su cuello. La lengua, sin pensarlo, fue a su oreja, y tocó levemente su lóbulo. —¿Así está bien? —Muy bien. Un momento. Volvió la cabeza para donde yo estaba, levantó el cuello, me acercó los labios, susurró: —Sigue como quieras. Estoy deseando. Me estremecí. Bajé un poco y le besé la oreja, suspirando fui hacia adelante, le besé los labios que me presentaba. Le pedí que se diera la vuelta. Las caricias en las que pasé no sé cuánto tiempo me llevaron al paraíso. Él me correspondía de vez en cuando, pero yo no quería más que ser de él, así que no pedía nada. Su hermosa polla estaba erguida, y me lancé sobre ella mientras le levantaba los pies, para que me presentara el culo. Estuve lamiendo su culo, sus huevos, su polla, hasta que, envuelto en mi saliva, el aceite, el calor que desprendía, me metí su polla en la boca durante otro largo tiempo que me daba igual. Por fin se corrió en mi boca, que lo esperaba ávida. Limpiándome con la toalla, bebiendo parte de su semen, me acosté a su lado y le abracé. No teníamos nada que decirnos en ese momento. Nos quedamos mucho tiempo así, juntos, hasta que nos venció el sueño.

Autor: Gabriel Vera Categoría: Sexo Gay

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NARCOSXXX

Con dos compañeros de trabajo

2019-11-13


Nunca dejo de asombrarme, siendo veterano en el tema, y a los dos compañeros de trabajo que más me gustaban les gustaba lo mismo que a mi, y yo en la higuera, pensando que eran superheterosexuales. Quiero contaros una de las últimas aventuras que me han ocurrido en este tiempo que e estado trabajando fuera de mi ciudad. LLegamos a la ciudad en cuestión, (no importa cual), sobre las 9 de la noche, y digo llegamos, porque fuimos tres compañeros de la misma empresa. Julio, 40 años , muy bien físicamente, guapo, y un cuerpo muy bonito, el cual siempre había deseado, casado y parecia totalmente heterosexual, por eso yo consideraba que estaba fuera de mi alcance. Felix, uno 30 años, 190, unos 85 kilos, guapo tambien, no tanto como Julio pero muy guapo, y un cuerpo que quitaba el hipo, soltero, y de vida tambien aparentemente hetero, y como es natural, yo, el encargado de administrar el trabajo que nos repartiriamos en esa ciudad durante mas o menos tres meses. El hotel, así como la habitación, nos la había proporcionado la empresa, y como ya imaginareis, no derrocho en gastos, un pequeño hotel de tres estrellas, donde además de no tener para nuestro gusto la calificación de tres estrellas, si no de solo una, nos alojaron en una habitación tripe, aunque eso si, espaciosa, con lo cual ya os podeis hacer una idea de la poca intimidad de la que dispondríamos todos, aunque hay que resaltar la magnifica cocina de la disponía el hotel. Decidimos darnos una ducha y bajar a cenar al comedor, luego ya nos ocupariamos de deshacer las maletas y centrarno en todo lo concerniente a organizar el trabajo, o eso al menos es lo que pensabamos. Yo ocupé la cama del medio, Julio se quedó con la derecha al lado de la ventana que daba a un balcón con vistas a la ciudad, y Felix la de la izquierda. Me fui el primero a la ducha, sin ni siquiera desacer la maleta, tenia ganas de relajarme con una buena ducha refrescante, al salir solo con la toalla envolviendo mi cintura, pude ver a mis dos compañeros totalmente desnudos, mirandome de una forma un tanto rara. Tampoco le dí mucha importancia porque nunca antes le había dados a ninguno de los dos, ningun indicio de que ambos me gustaban, ni habiamos hablado de las tendencias sexuales de cada uno, simplemente note algo raro, levantandose Felix para irse a la ducha y al pasar por mi lado sin darme cuenta me quitó la toalla, diciendo, mira el Jefe, como asi me decian socarronamente, le dá verguenza enseñar la polla, me quedé totalmente desnudo al igual que ellos, diciendole que me había puesto la toalla, por respeto a ellos, que a mi me gustaba estar empelotas todo el tiempo que puedo, incluso que duermo así, silvando los dos en tono de burla, diciendo en voz alta, mira que bueno está el Jefe, como por acto reflejo, solo contesté, mas buenos estais vosotros dos cabrones, y vaya pollones que gastais, echandonos todos a reir y olvidando un poco esta escena. Bajamos a cenar, yo no podía olvidar a mis dos colegas desnudos y las buenas trancas que aún flacidas, colgaban entre sus piernas, y estube casi toda la cena empalmado a tope y caliente, excitado de la imagen de sus cuerpos desnudos y tambien por la conversación tenida con lo de la toalla. No traia yo esa intenciones, de verdad, pero creo que ví una rayo de luz en esas bromas, que ya analizaria yo poco a poco e intentaría sacar algún partido de ellas. Despues de la cena fuimos a unos bares de copas muy cerca del hotel a tomar algo y alli permanecimos entre copa y copa hasta las dos de la madrugada, yo creo que los tres bebimos en exceso, pero no había que conducir y por la mañana no teniamos que madrugar, el primer cliente que ibamos a ver era a las 11 de la mañana. Llegamos al hotel y lo primero que hago es lo de siempre, quedarme totalmente desnudo, diciendo los dos colegas mira el timido, con las copas se le ha pasado la verguenza, y ellos dos hicieron lo mismo, la polla de Julio estaba mas grande que esta tarde cuando la ví, yo diria que estaba morcillona, y con un tamaño que nada mas la vi, me empalmé, se me puso como una piedra y mirando al techo, me daba la vuelta como podía para que no se viera, aver si me podía meter en la cama y taparme con la ropa, y había creido que lo conseguí, cuando ya en mi cama y tapado, entre los dos cojieron las ropas de la cama y las tiraron al suelo, quedandome con la polla tiesa y bien dura, ambos se reian de mi estado y pude ver que los dos estaban igual que yo totalmente empalamados y tocandose sus pollas. Julio se sentó en mi cama, y empezó a contarme que Felix y el, no es que fueran homosexuales, pero de vez en cuando se manoseaban las pollas uno a otro y que eso les gustaba , incluso que se habian hecho alguna paja uno al otro, que si me importaba que ellos se magrearan un poco antes de dormir. Que ellos pensaban que a mi tambien me gustaban esas prácticas y habian decidido contarmelo, ya que ibamos a pasar mucho tiempo juntos, y querian saber si tenian que esconderse para hacer sus cosas. Me quedé un poco parado, porque no me esperaba que estos dos se andubieran pajeando por la vida como dos estudiantes, pero me repuse rápido pensando lo bueno que tenía delante y como sacar partido a todo esto. Les dije, no me importa en absoluto, siempre que yo tambien entre en el juego y me tenian que hacer y hacerse entre ellos todo lo que yo les hiciera, que me comprometía a hacerlos disfrutar como nunca antes lo habian hecho en su vida, mirandose uno a otro, y tal vez porque lo estaban deseando o tal vez por la bebida, dijeron que si, que yo mandaba. Me incorporé un poco y me metí en la boca la polla de Julio, el cual seguía sentado en mi cama, empezando a darle una buena mamada, el pobre Julio que no se lo esperaba, se quedó como en extasis, gimiendo de placer y con los ojos vueltos, mientras me esmeraba en hacerle una buena mamada, Felix estaba en pié junto a nosotros masajeandose la polla, y callendole el liquidito transparente desde la polla al suelo, le dije, tu a que esperas, no ves mi polla como esta sola y olvidada, cometela joder. Felix se agacho y tras darle alguna vuelta que otra, se le metió en la boca, empezando a hacerme una mamada de inexperto, espera, le dije, sientate aqui en la cama, y dejando a Julio empeze a mamar a Felix, intentado explicarle paso a paso como se hace una mamada en condiciones, cuando me dí cuenta, el cabrito de Felix, se la estaba mamando a Julio, los dos gemian como colegiales en su primera mamada. Me esmeraba bien en la buena polla de Felix, pese a mi experiencia y a tener una buena garganta, me costaba mucho trabajo meternela entera, es una buena tranca, y gorda, cuando ya la había cojido el tamaño, y la tenia metida en la garganta, el amigo felix, deja la polla de Julio y me agarra la cabeza, empezando a follarme de una forma brutal y a correrse en mi garganta, creerme cuando os digo que toda la leche se fué directamente al estomago, no le pude tomar ni el sabor, sentí cada espasmo de su polla y cada lechazo en mi garganta, cuando saque mi boca de alli, empezando a jadear po la falta de aire, Felix se había dejado caer de espaldas en la cama, tenía los ojos en blanco, y una cara de felicidad que jamás le ví a nadie. Julio lo miraba y se pajeaba, diciendome por favor hazme a mi lo mismo. Como te ha podido entrar todo eso en la boca, mirando la polla de Felix que seguía totalmente erguida. Poniendome de rodillas encima de Felix, le metí mi polla en la boca, a la vez que empecé a mamar a Julio, Felix poco a poco empezó con la mamada a mi polla, y despues de la lección práctica recibida, lo hacía muy bien, yo empecé a disfrutar con la polla de Julio en la boca, era similar a la de Felix, el cual empezaba a profundizar en su garganta poco a poco con la mia. Julio empezo a gemir cada vez que su polla pasaba por mi garganta, a la vez que Felix ya se metía toda la mia hasta el fondo, dándome un placer que la verdad me ponía al borde de correrme, pero no queria correrme sin que a la vez se corriera en mi boca Julio, así que despues de hacerle disfrutar un buen rato, empecé a meterme rápidamente la polla de Julio hasta el fondo y empezó a gemir de tal manera que sabía que se iba a correr en unos segundos, hizo igual que Felix, me agarró la cabeza y hundiéndola entre sus piernas todo lo que pudo, se empezó a correr tambien en lo mas profundo de mi traquea, si Felix se habia vaciado por completo , este, no paraba, no dejaba de enviarme golpes de semen al fondo de mi garganta , creo que fueron trece o catorce contracciones lo que ´dio su verga echando leche, y leche en cantidad, sentí mi estomago lleno con las dos supercorridas que tenía dentro. Cuando Julio terminó, y yo pude respirar un poco le dije a Felix, coje aire, y acto seguido me dejé caer del todo sobre su boca, estaba totalmente dentro de ella sintiendo su garganta y me corrí, me corrí durante un rato y sentia como mi semen salía de mi polla para meterse directamente en su estómago, el empezó a moverse como queriendo respirar, pero yo encima de él y con la polla totalemnte empalmada, por lo que hasta que no vertí mi última gota dentro de su boca, no me aparté de el. Despues de tomar todos un poco de aire, nos dimos cuenta que seguiamos los tres con la polla totalmente dura, diciendo los dos, que nunca habian disfrutado de algo parecido, que a ninguno de los dos se la habian mamado, ni uno por estar casado , ni otro, porque nunca había querido ninguna chicha, y que a ellos dos nunca le dió por hacer ese tipo de acto. Bueno, les dije, esto es solo el principio, hay mucho mas que disfrutar, no lo dudeis y os lo voy a demostrar ahora mismo. Ahora, os voy a follar vuestro culo, y me vais a pedir mas. Primero quiero follarme a Felix. Contestando este, recuerda que luego yo quiero follarte a ti, eso es lo que has dicho. Eso está echo, pero os quiero enseñar como se folla un culo sin que tenga que haber dolor de por medio.¿Ok?. Julio, tu ponte boca arriba en la cama, y tu arrodillado comenzais a hacer un 69, así hicieron, yo empece a comerle el culo a Felix, el cual entre que tenía en la boca la polla de Julio y yo le comia el culo y le metia la lengua estaba ya casi fuera de si, con crema, empece a dilatarle su culito, un dedo, dos dedos, y cuando se sacaba la polla que tenia en la boca, gemia como una colegiala en su primer polvo, tres dedos, lentamente, tomandome mi tiempo, llegando a meterle cuatro dedos, gemia y gemia como nunca e oido, y sacándose la polla de la boca, dijo a voces, meteme la verga ya, por favor, estoy a mil por hora, volviendo a desaparecer la verga de Julio en su boca, empecé a meterme mi verga despacio, sin prisa, sabía que si iba rápido le podia doler, aunque esta muy dilatado ya. Cuando ya le entré el glande, el mismo empujando el culo hacia atrás se metio el resto de mi verga entero, empezando sin dilación a menearse para alante y para atrás, cuando lo hacía hacia alante, se metia entera la polla de Julio en la boca, y al ir hacia atrás se empalaba totalmente mi polla en su culo, gemia y gemia de placer, yo diria que incluso estaba llorando de gusto, pero no lo podía ver, estaba detrás de el empalándolo, y de golpe empezó a contraer su culito una y otra vez, cosa que hizo que me corriera otra vez, me corrí dentro de el metiendo mi polla lo mas hondo que pude, el tio se había corrido sin tocarse la polla lo mas minimo, según el se corrió porque Julio se habia empezado a corres en su boca, y entre el gusto que eso le dió, y el placer que estaba sintiendo con mi polla en el culo, no pudo más y se corrió, haciendo que su culito tubiera esas contracciones que me hicieron correr a mi. Despues de que bajara de donde quiera que estubiera, Felix, estaba con esa cara de felicidad suprema que todos hemos sentido alguna vez cuando disfrutamos a tope de lo que hacemos, alucinaba, diciendo que como era posible que se pudiera disfrutar tanto con una polla en el culo y otra en la boca. En los 30 años que tengo jamás, jamás e disfrutado tanto delsexo como estoy disfrutando hoy, es lo mejor que me ha pasado en la vida. Julio, dijo que era tambien el primer 69 que hacia en su vida, ya que su mujer era muy antigua en estas prácticas, y se limitaba a abrirse de piernas y ni una mala mamada o paja le hacía. Que tambien había disfrutado y mucho, que el sentir correrse en la boca de Felix, le había excitado de lo más. Pero que quería que lo follara igual que a Felix, y luego ya me follarian ellos a mi. Despues de darnos una buena ducha los tres, volvimos a la cama donde ya nos pusimos palote otra vez los tres, ya no dirigia yo nada cada cual cogia un polla y mamaba o la sobaba, en fín se iban soltando, fué Julio el que le dijo a Felix, te toca ponte boca arriba en la cama, y poniendose este igual que antes de puso felix, empezo ha hacer un 69 con el, dejandome el culito a mi disposicion, cuando empecé a meterle la lengua ya se desacia en gemidos, al igual que al otro, lo empecé a dilatar y ponerle crema , este dilató bastante antes, y al igual que el otro, me empezó a suplicar que le metiera la polla de una vez. Esta vez fuy un poco más brusco y le meti la polla de una vez solo hubo pasado el glande, dío tan sólo un pequeño grito, seguido de dame mas fuerte cabrón, la verdad es que si que lo folle de forma bestial, y mientras mas fuerte y rápido le envestía, más gemidos daba, empezó a decir dame más, no me la saques jamás del culo, rómpemelo, ni se te ocurra correrte todabia... y alguna que otra lindeza por el estilo. Así estubimos no se cuanto tiempo, sudabamos como si nos hubieran echado una jarra de agua por encima, fué él el que primero se corrió en la boca de Felix, note sus contraccciones del culo en mi polla, y aceleré todo lo que pude, enviandosela al fonde de su culito, donde empece a correrme yo tambien, el chillaba, gemia, lloraba, suplicaba, no me la saques , dejala dentro quiero preñarme con tu leche, que gussto, que bien se siente, déjamela dentro para siempre. Felix seguia mamando la pola de Julio, la cual no se como , pero seguia erecta , la mia poco a poco se salio de su culito al irse quedando flacida. Viendo que Felix no se había corrido aún, me puse del otro lado y empecé a mamarsela yo, mientrar el seguia mamando la de Julio, cuando empecé a jugar con su capullo en mi garganta, y apretarlo y flojarlo, subirlo y bajarlo, note como su polla se hacía aún mas grande y más dura, sabía que se iba a empezar a correr, y cuando empezó a disparar cañonazos de leche, me la quedé en la boca, queria saborear su leche y que no fuera directamente a mi estómago, era la tercera corrida de los tres, y no se de donde sacaría tanto semen, el caso es que me lleno la boca que casi se me escapaba. Junté a los dos enseñando el tesoro que tenía en mi boca, y dandonos un beso a tres, compartimos el rico manjar que alli tenía. Cuando ya no había semen que compartir, nos tumbamos en la cama extenuados los tres. Las tres pollas estaban flacidas, (no me extrañé), y con un poco de guasa les dije, bueno y ahora con que me vais a follar a mi, jajaja. Tendrá que ser en otro momento, dijo Julio, tenemos el tiempo justo de ducharnos, desayunar e ir a ver al cliente, eran las 9,30 de la mañana, llevabamos siete horas y media follando sin parar y a tope. joder dijimos los otros, si no hemos pegado ojo en toda la noche. Que quede claro, que la proxima vez tenemos que follarte los dos, eso ni lo dudeis les dije, es más, si quereis me follais los dos a la vez, mi culo aguanta esas dos trancas que teneis las dos juntas. Se miraron el uno al otro y cuando baje mi mirada les vi a los dos empalmados otra vez, sólo con la idea de follame juntos. Cosa que paso a las pocas horas, y durante los meses que hemos estado alli, todas las noche había sexo, llegando incluso a sorprenderme ellos a mi, cosa que ya iré explicando en más relatos con los cuales, pienso iros castigando, jajaja. Un abrazo a todos y espero que os guste. (joro@outlook.es)

Autor: jonas Categoría: Sexo Gay

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NARCOSXXX

Los niños clavadistas de Veracruz (Segunda parte)

2019-11-11


Recomiendo leer antes: la primera parte Pasando el largo puente, llegamos al pueblo de Alvarado, frente a la laguna camaronera. Una vuelta en las callecitas y, sin tener la mínima información sobre el lugar, escogimos "Vitamina Jarocha", un restaurante de pescados y mariscos. Los dos niños se reían con anticipación del goce de saborear mariscos en uno de los pueblos más famosos de México por ese tipo de comida. Claro ! los tres pedimos camarones y cangrejo, a voluntad. Y como bebidas, dos cocas para José Eduardo y Carlos, una cerveza helada para mi. Los tres comimos sin hablar, felices de poder disfrutar de esos platos deliziosos. Antes de recuperar el coche, dimos otra vuelta en el pueblo,caminando. Por fin, nos comimos un helado. Totalmente saciados, decidimos regresar a Veracruz, pero esta vez pasando por la carretera a Acayucán. Paramos en el "Balneario de los 5 chorros", una belleza en medio de la naturaleza. Los dos pendejitos querían bañarse, pero les recordé que si queriamos pararnos en un lugar tranquillo... para divertirnos un poco... Entendieron enseguida, se rieron y de inmediato cambiaron idea, pidiendome de seguir nuestro camino... Nadie hablaba en el coche. De repente, Carlos llamó su companero : "José... quieres comerte más mariscos ?... Mira, tengo un camaron muy gordo para tí... y todavia es vivo !... Mira, como se mueve !..." José y yo nos volteamos. Moriendose de la risa vimos Carlos que se había sacado el pene y lo agitaba con la mano... Su verga ya morcillona se movía como si fuera un animalito indomable. José y yo nos reventamos de risa. Que burlón ese Carlos ! Dirigiendome a él :"Cuidado, niño, tu lo sabes : esos camarones son mis preferidos !... Cuidado que te lo voy a comer... Ese tipo de picadillo me lo trago de una vez, sabes !" Carlos me contestó : "Pero, Manuel, el mio todavía está crudo !" "Aún mejor !". Todos estabamos desternillandonos de risa. José añadí : "Manuel, si estas muy hambriento te puedes comer también el mio...". El campéon clavadista me estaba enseñando su miembro ya bién erecto. La visíón de ese otro trozo de carne cobriza, grueso y largo, me hizo la boca agua. Los dos niños además empezaron a masturbarse descaradamente. "Hola !... Mis reyes, no hay prisa... Temo que luego ustedes no tengan nada por regalarme..." José : " Quizás estas hablando de Carlos... En lo que a mí respecta, me sorprendería que me quede agotado... Son dos días que no me hago pajas !..." De todos modos, conduciendo, yo no podía mirarlos... Y no quería perderme tal espectáculo, lo mejor entonces me parecía pedirles de tomarselo con calma... La carretera atraversaba ahora una zona muy arbolada. En cierto momento, de repente vi al lado una pequeña carretera sin alquitrán. Giré, lo que sorprendió mis dos pasageros. Avanzé en el camino unos treinta metros : el lugar parecia muy poco concurrido. Me paré a un lado, dejando el paso libre. "Mis reyes, hemos llegado !... Aquí nadie nos va a molestar. Vamos fuera. José, recoge la cobija que tengo en el maletero, por favor..." Nos nos alejamos un poco del coche. Un claro en el bosque, cubierto de hierba, me pareció el lugar ideal. José desplegó la cobiza y los tres nos tumbamos. Los dos chavitos se pusieron boca arriba, sus pantalones desabrochados... Me ofrecían sus bajovientres para disfrutarlos como me daban las ganas... Y en ese ámbito no me faltaban ni ganas ni experiencia. Inclinandome entre los dos cuerpos jovenes, agarré sus vaqueros por el cinturón y hize escurrir abajo los pantalones y los slips de los dos muchachitos... hasta sus rodillas. Non tenian vello, la piel parecía lisa, sedosa. Los dos niños abrieron sus camisetas descubrendo sus pechos.Tenía frente mio el espectacúlo más excitante que podía imaginar. Las dos pollas tenian todavía su grosor medio, las bolas, redondas y de buen tamaño por ser los testículos de adolescentes, se apoyaban contra sus muslos. Los dos cuerpos estaban bien proporcionados; pero el de José parecía más definido : sus pectorales, su abdomen, dejaban adivinar músculos en construcción, que en poco tiempo harían de un varoncito púber un verdadero macho ! Me incliné más, hasta pegar mi cara contra los genitales de cada muchacho. Non tenían el olor intenso de los órganos de los hombres adultos, pero ya tenían ese aroma de verga de los jovenes varones. Empecé a tragar cada mástil, uno después de otro. Los sentía tomar volumen y rigidez en mi boca. Yo salivaba mucho, por gusto, primero, y también para lubricar las dos astas y facilitar después la paja que quería practicar con mi boca. Los dos niños se callaban, muy posible que recibian una mamada como la mía por la primera vez ! Para ayudarme, habían acercado sus dos picas, lo que me incitó a tratar de tomarles en boca las dos al mismo tiempo. Pudé sólo albergar sus dos capullos, pues las vergas tenian ya el tamaño de miembros adultos y no cabían juntas en mi cavidad bucal. José y Carlos habían entendido mis intentos y, orgullosos, se rieron de mi fallo. José sin decir nada retiró su pene de mi boca. Dejaba la prioridad a su compañero ? El clavadista se levantó y pasó detrás de mí. Mientras yo seguía chupando la verga de Carlos. Ahora la podía casi tragar toda !... Sentí que José me estaba manoseando las nalgas... Qué està planeando ? Serà qué el clavadista quiere clavarme !!! José abrí mis nalgas y pasó un dedo en mi raya. Su dedo se paró en mi ojete, lo acarició... Yo me meneaba la colita del goce... Joder ! Como ese pendejo sabe ya lo qué gusta a los putos !! Lo habrá aprendido viendo porno gay ? Que delicia de sentir su dedo penetrarme poco a poco. José escupió dos o tres veces en mi agujerito y hizo entrar su saliva en mi hueco. Su dedo deslizaba más facilmente ahora. Eso me excitaba tanto que habría mordisqueado el pene de Carlos, si no me hubiera dominado... Lo qué esperaba y deseaba sucedió ! José se introduyó en mi de un sólo golpe. Su polla me hizo gritar más por la sorpresa qué de dolor. Aún el muchacho tuviera un falo largo y grueso, mi colita había ya albergado visitantes mucho más gordos, en particular pollones negros de Barranquilla o Cartagena, o también esas vergas descomunales de los machos brasileños ! José se movia con cuidado, limandome la colita con mucha destreza por ser principiante. Yo gemia de goce : una vergota en el culo y otra en la boca ! Que podía desear más delicioso?... Los dos muchachitos se habían apoderado de mi cuerpo, y yo me sentía como al séptimo cielo. Dejando unos segundos de mamar la polla de Carlos, pedí a mis dos jovenes amantes de no desperdiciar su semen, y por favor de lanzarme sus chorros en la cara y en la boca. Fué Carlos primero que me avertió que estaba por venirse. José por asistir a la eyaculación de su compañero, paró sus embestidas. Yo me pusé boca arriba, en espera de los regalitos prometidos. Carlos, a horcajadas sobre mi pecho, acercó su pija de mi cara. El primer chorro fué corto, los siguientes mucho más fuertes y tupidos. El esperma corría sobre mi nariz y mis mejillas. Tontamente no había abierto mi boca a tiempo ! La corrida de su amigo excitó seguramente José, porqué, colocando su asta en frente de mi boca, me pidió abrirla bién... A riesgo de descolgarme la mandíbula, abrí la boca esperando el tirón de semen. No fué uno sino una ráfaga de chorros ! Su esperma salía con fuerza de la grieta de su capullo y se aplastaba en el fondo de mi garganta. Sentía como su leche estaba espesa, viscosa. Me la tragué con un placer indescriptible, lamentando de non haberla mesclado con la leche de su compañero... Lamé la última gota que se quedaba en la grieta del capullo. Los dos muchachitos se quedaron tumbados sobre la cobija, totalmente rendidos por sus corridas. Yo habría continuado nuestros retozos mucho tiempo todavía. Y los dos pendejitos también me parecían listos para aceptar ese reto. Joder!, que machos son los Jarochos !! y desde muy jovenes... La pega estaba que se necesitaban dos horas para regresar a Veracruz antes el anochecer. Nos levantamos, volvimos a vestirnos. Mientras José doblaba la cobija, acerqué mi mano a su paquete : "La tienes todavía morcillona, mi guapo !... d Dejame también tocar la tuya, Carlos... Tu también estas listo para otra faena ! Que pendejos son ustedes !!!..." "Y tu, que putita eres !!!"...añadí José. La vuelta a Veracruz fué sólo risas y comentarios atrevidos. Cada uno contando a los dos otros sus sensaciones y sus gozos !!!

Autor: Manu Categoría: Sexo Gay

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NARCOSXXX

Los niños clavadistas de Veracruz (primera parte)

2019-11-11


Hace unos meses viajé a Xalapa para el cumpleaños de un amigo. Aproveché, después, para quedarme a Veracruz, y visitar el puerto. Escogí un hotel del centro. Como llégué muy tarde y que enseguida cayó la noche, visité sólo las calles del centro de la ciudad, donde lamentablemente ví muchachas paseando con su pareja y señoras con su familia... Nada de chicos ! No sabiendo como y donde distraerme, regresé temprano a mi hotel y, en la recepción me aconsejaron visitar el Malecón, un paseo tradicional de Veracruz. La mañana siguiente llegué temprano al Malecón para disfrutar de uno de los principales atractivos túristico del puerto. Es cierto que me gustó ver el ir y venir de las embarcaciones, visitar el mercado de artesanías, y mientras la brisa del mar me pegaba la cara, mirar, desde la plazuela, el fuerte del Castillo San Juan... Pero ese típico espacio veracruzano, muy céntrico, a pesar de ser un lugar muy concurrido, no me encantó mucho. Seguramente por falta de acompañante... Claro, ví el faro y la Torre Pemex, también el muy conocido restaurante La Parroquia, y, desde allí pude mirar los barcos que descargaban sus mercancias. Claro, es un sitio muy relajante, donde te puedes sentar en sus bancas a degustar un helado... Pero después de unas horas, para ser honesto, me aburrí ! Afortunadamente, hay una cosa muy atractiva en ese sitio : es, sin duda, el espectáculo de los niños clavadistas ! Los turistas tiran monedas al agua, y los niños se lanzan a buscarlas. Son muy hábiles y todos, hasta los más pequeñitos, son increíbles nadadores. Lo que me impresionó también es lo turbio del agua. Un niño me explicó : "Es que sólo está sucio por encimita, abajo está claro !" Vale más creerlo que averiguarlo... El espectáculo de esos niños es, por otra parte, muy excitante. Sus trajes de baño, mojados, adhieran a sus cuerpos, como si de una segunda piel se tratara, marcando sus jovenes paquetes. Los de 13 o 14 años tienen una bolsa delantera, que recoge sus atributos, muy prominente !... Es muy impactante ver como sus genitales, a pesar de estar cubiertos, se adivinan a la perfección debajo del tejido. Uno de los más grandes, José Eduardo (así lo llamaban sus compañeros) tenía unos boxers muy flojos. Cuando salía del agua, se veia su miembro libre, que se movía de lado a lado. Por tener sólo 13 o 14 años, el muchachito tenía una dotación ya muy impresionante. Los otros llevaban boxers más ajustados. Pero también se veian sus bultos al frente, bien sujetados, con el fin que el miembro no se largue... Sueltos o ajustados, sus boxers no estabán muy cómodos para disimular las erecciones que a esa edad a cada rato suceden ! Ninguno de los niños tenía traje nuevo, pero todos los calzoncillos enfatizaban sus siluetas. Los boxers ajustados me parecían los más eróticos, porque aumentaban el bulto. José Eduardo, a pesar de tener un boxer flojo, lucía más de sus compañeros, y su traje, a mi modo de ver, resaltaba aun más fuerte su joven virilidad ! El niño me parecía una auténtica bomba sensorial ! Para llamar su atención, lanzé al agua una moneda de 10 pesos, mientras los turistas suelen tirar monedas de un peso... José Eduardo se lanzó, cogió la moneda y alzó la mano fuera del agua para informarme que había logrado agarrarla ! Con el pulgar levantado me dió las gracias... Al anochecer, los turistas estaban siempre menos numerosos; y los niños salieron del agua para regresar a sus casas. Pasando a mi lado, José Eduardo me agradeció otra vez. Pregunté : "Que haces mi rey mañana ? Me acompañarías para visitar la ciudad... y los alrededores...? Es qué no soy de aquí... No conozco la zona." - "Y eso, como sería ? Sería todo el día ?" - " Porque no ? Tengo coche... Te lo pregunto si te apetece y si tienes tiempo... No sé, nos podremos quedar hasta la tarde... si quieres." -" Verdad ? Todo el día !... Y tienes coche ? Nos podría acompañar un amigo mio ?" -" Claro que sí... Si el quiere... Que edad tiene tu amigo ?" - "14... como yo... es muy pícaro además, él te va a gustar ! Como mañana es sábado, tampoco tiene clase." - "Vale ! Los esperaré los dos, a las 10 de la mañana... allà, en la esquina." El día siguiente, con más de 10 minutos de anticipación, llegué al lugar de nuestra cita. Los dos chicos me estaban ya esperando ! El amigo, el pelo al rape, me pareció más joven, como de 12 o 13 años. Quizás por ser más chaparrito. Ese niño tenía angel... con su carita, sus ojos negros, y... labios carnosos !... Todo le daba mucho encanto ! José Eduardo me lo presentó : "Es mi amigo. Se llama Carlos." Y de inmediato me pidió : "Y cual es tu nombre ?" - "Manuel !" - "Donde vamos, Manuel ?" -" Hé pensado ir hasta Alvarado. Es cerca, y así nos comemos mariscos..." Los dos niños se rieron a carcajadas, y, de felicidad, se pegaron las palmas de las manos. José Eduardo se había sentado en el asiento adelante, Carlos detrás. Saliendo de Veracruz, pregunté a Carlos si él también estaba un buen clavadista, insistiendo sobre la habilidad de José : "De verdad, José eduardo es muy bueno ! Impresionante !" "José, como aprendiste el buceo ?" - "No sé... así, solo... y con los otros niños..." - "No sé si es por hacer buceo, pero, hombre, tienes ya un cuerpo muy desarrollado !... eres ya muy macho !.. Además, con el boxer que llevabas ayer, se adivinaba que tienes un órgano ya muy grande... Carlos, tu también tienes una dotación del mismo tamaño ?" - "Si señor, como buen Jarocho ! Soy también muy precoz ! no lo habías notado ?..." -"Eso es cierto ! Cuanto te mide ?" - "18 centimetros de largo y 6 de ancho..." -"No lo puedo creer ! 18 !! Y el tuyo, José ?" - "Más o menos, como Carlos... Pero mi pene es más grueso, tiene 8 de ancho !" - "Escuchalo... jactandose !" -"Pero es cierto, luego Manuel te lo enseño, es su medida cuando es erecto !..." - "Y porqué, mis reyes, sus penes han crecido tanto ?" pregunté. José Eduardo empezó una larga explicación. "Los dos tenemos 14 años. Desde los 12, me masturbo, casi diariamente. Al principio bién, porque sólo salía un poco de líquido, que no molestaba, porque ya cuando me pajeaba, por ejemplo en clase, me metía el pene de nuevo en los calzones y no manchaba. Al cabo de unos meses, noté que lo que antes eran unas gotitas se habían convertido en un breve chorro, medio espeso y ya más blanqueciño. En ese entonces me dí cuenta que dejaba una pequeña mancha blanca en los calzones que mi madre al lavarlos podría intuir que era semen. Un día, por experimentar probé un poco de ese jugo con un dedo. Lo sentí raro, la textura era como clara de un huevo crudo, y el sabor no lo sabría describir, pero no lo había probabo antes. Hablé con Carlos para saber si el había ya probado su semen. Me contó que desde mucho tiempo se masturbada seguido con otro niño." - "Déjame continuar !" protestó Carlos que prosiguió el relato : " A partir de entonces, José y yo nos pajeabamos juntos a mi casa. Y hemos probado más veces el semen de cada uno... Hasta que rondando mi 13 cumpleaños, la cantidad de semen estaba siempre más grande... Y como en el colegio había otro niño muy putito, le hemos propuesto de venir a masturbarse con nosotros. El tío, feliz, aceptó y no sólo nos pajeaba los dos,todas las tardes, despues de la clase, pero también se tragaba mi semen y el semen de José !! El putito chupaba muy rico !" - "Pero, añadi José Eduardo, por mi lado, yo fui probando mi lechita, a mi casa, de noche en mi cama... La verdad es que la leche no tiene sabor!... Quisiera hacerte una pregunta, Manuel. Dicen que comiendo tu semen no te vas a enfermar de nada, pues es tu propio semen.. Es ciertp eso ?" - "Claro !, expliqué a los dos niños, el semen esta compuesto por vitaminas, sales minerales, azucares y otras cosas, que en vez de hacerte mal te beneficiaran has de cuenta !" "Mira, José, se me escapó el pajarito !..." gritó Carlos, En el retrovisor ví que el muchachito se había sacado el pene e estaba masturbandose. Su verga, larga, morenita con una cabeza rosada, se levantaba en alto. Me pareció una verdadera polla de adulto ! Y no el miembro de un adolescente... Puse mi direccional, y apartando mi coche, paré sul lado de la carretera. Bastaron sólo dos segundos para voltearme y agarrar ese estupendo trozo de carne. Su verga estaba caliente y muy dura. - "Que rico se siente acariciandola ! Me gustaría tanto chupartela, Carlos. Enseñame también tus bolas... Hoooo ! Que gordas las tienes ! Deberan estar bién llenas, no ?" - "Si señor, con lechita bien blanca y espesa..." Mientras, José Eduardo se había también sacado el falo. Me volté : como su amigo Carlos, tenía genitales de un tamaño fuera del común. Los dos, a pesar de sus 14 años, no tenían todavia verga de niños ! Mi mano derecha apretaba el órgano de Carlos, y con la mano izquierda estrechaba el pene de José. -"Que machos son ustedes ! De verdad, son unas herramientas de sementales !! Estoy pensando : vamos a seguir viajando hasta Alvarado. Allá nos comemos mariscos como previsto, y luego, por regresar, tomaremos otra carretera, pasando por San Andres Tuxtla, Catemaco... Creo que por allà será más facil encontrar un lugar tranquillo, donde podremos divertirnos un rato... Mis reyes, ustedes no pueden imaginar como me muero de las ganas de tragarme sus lechitas !... Leche al cien por cien natural, leche de niños jarochos, el jugo de dos machitos de película !".

Autor: Manu Categoría: Sexo Gay

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NARCOSXXX

Como fui usado por un extraño y más sorpresas...

2019-11-11


Lo que parecía un juego inocente de infidelidad se convirtió en una tortura que muchos se aprovecharon. Soy chico joven, siempre buscaba una forma de escapar de la monotonía en el sexo con mi pareja,él vivía en otro pueblo y lo veía cada semana los fines de semana, yo era muy fantaseoso, pero nunca las hice realidad, siempre me echaba para atrás. Una noche mediante una página de sexo gay contacté con un chico de unos 30 años, se llamaba Sergio,moreno, cuerpo musculado y fibrado con vello, me ponía a mil. Intercambiamos fotos y teléfono para quedar un día y conocernos. Ese día no pasó nada sexual, pero concretamos quedar cualquier día y tomar algo en mi casa, yo vivía solo y lejos de la ciudad, más tranquilidad imposible . Los días posteriores nos escribíamos mensajes, le conté que tenía pareja y a sergio, el chico de la página no le importó, le gustaban los juegos atrevidos, pero no me decía cuales, me decía que era sorpresa, que un día lo comprobaría. Yo con esas palabras que dijo me puso a mil, pero no podía imaginar que era y le seguía el rollo. Pasaron unos días y una noche fue cuando recibí un mensaje de sergio, quería quedar en ese momento, me pilló por sorpresa y yo no estaba duchado ni nada. Le dije que estaba en casa muy vago, que otro día cualquiera. Sergio insistió y me decía: - Estoy cerca de tu casa, una copa y me voy. Será un rato. Anímate venga, que he venido de lejos y nos conocemos en persona de paso. A pesar de mis dudas porque mi pareja venía al día siguiente,acepté y le mandé ubicación exacta, me dijo que en 10 minutos llegaría que dejase abierta la puerta. En ese momento me pareció extraño, pero le dije. - Perfecto, me voy una ducha rápida y si llegas antes espérame en el salón. Tardo poco en ducharme y cambiarme. Un rato y te vas, tengo que prepararme para mañana que viene mi novio. Por mi parte era imprudente dejar la puerta entreabierta y mientras yo en la ducha, pero pensé que era un chico en el que confiar y discreto. Corriendo me desnudé, me metí en la ducha y por una parte estaba super excitado, pués mi pene se puso duro, no sabía si habría sexo, me dejaría llevar por el momento. Mientras me duchaba sentí como entraba alguien en casa, en ese momento me puse nervioso y le dije a gritos… - Sergio estoy en la ducha, salgo enseguida, ponte cómodo! En ese momento siento que entra en el baño y me dice: - Te dije que me gusta sorprender, no? , pués hoy te vas a enterar. Me cogío en la ducha y me llevó arrastrando al salón. Yo le decía que parara, que porqué estaba haciendo eso, me contestó con una voz grave y autoritaria: - No sabes donde te has metido, conozco a tu pareja y vas a hacer lo que yo quiera o se lo cuento todo. Mientras me arrastraba pensé que la mejor forma de calmarlo era obedeciendo, sinó le diría a mi pareja y me calmé un poco, a lo mejor solo iba en broma y se iría en un rato. Al llevarme al salón cual era mi sorpresa ver un grupo de unos 20 tios quitándose la ropa y quedándose con las pollas erectas mirándome fijamente. Sergio me llevó hasta ellos dejándome desnudo a merced de esos tios. Me ataron manos y me pusieron de rodillas, tenía esas pollas a la altura de la cara esperando el momento de ser saciadas. Yo obedecí y todos comenzaron a follarme boca por turnos, me agarraban la cabeza e introducía hasta la garganta las pollas haciéndome dar arcadas, eran enormes. Yo solo podía oir del chico que conocí: “ Así ,folladle boca, que después viene lo bueno, es vuestro juguete” "rellenad a la puta de pollas, le gusta tragar". Lo que vendría no iba a gustarme, y así fue cuando después de follarme boca durante un buen rato sin parar comenzaron a eyacular bien dentro uno a uno haciéndome tragar todo, empujaban hasta la garganta para que no pudiera echarlo. Me saltaban lágrimas al ver como usaron mi boca y sin darme cuenta había tragado 20 corridas sin pensarlo, notaba mi estómago lleno de semen y me sentí extraño. Veía sus caras de placer y pensé… “ se acabó por fín”. Después de correrse todos y hacerme tragarlo me dejaron en el suelo atado, desnudo y a punto de vomitar todo ese semen. Pensé que se irían, pero cual fue mi sorpresa que el chico les dijo que no se fueran, que esto era un juego preliminar. Yo lo miré asustado y le dije que se fueran, pero se rió y me dijo : “ crees que esto es mucho?, pués espérate a lo que viene “. Pasó dos horas, yo seguía tirado en el suelo atado, ellos en el salón esperando algo. No supe como actuar y le pedí que porfavor me soltasen, siendo nulas mis peticiones. Sergio durante este tiempo de espera cogió un dildo de una bolsa de viaje, era enorme , no sabria decir cuanto media pero gordo y largo.Me lo acercó al culo y con lubricante empezó a introducirlo poco a poco, dolía mucho, me abría entero y me quedé quieto del dolor. continuó metiéndomelo sin parar, gritando... " puta te voy a reventar el culo". “ ya viene la sorpresa final me dijo, espero que tu culo aguante” lo que te espera". Sacó el dildo de golpe y tocan la puerta, yo pensé… “ como sea mi novio que se adelantó que hago...”. Pero me equivoqué, el chico abrió e hizo pasar a mas tios. El muy cabrón invitó a unos 50 tios más a mi casa para la segunda parte Junto a los anteriores,parece que ya lo tenía preparado con premeditación. Yo veía el salón completo de tios , casi no había espacio, se pusieron a mi alrededor los 70 y me pusieron boca abajo, atado y con el culo disponible para ellos. La verdad, eran tios musculados y con muy buenas pollas, en otra situación hubiese estado encantado, pero no esta. Estaban mirándome con cara de vicio, uno de ellos me escupió en el culo y se puso encima mio y comenzó a metérmela a pelo sin piedad hasta los huevos. Me dolió una barbaridad, grité, intenté moverme, pero no podía, su peso me obligaba a quedar inmóvil.Me bombeaba bien fuerte como si quisiera reventarme, los otros miraban ansiosos y Sergio se reia. Les motivaba a follarme más fuerte como si fuese un juguete. Me embestían uno a uno,sin parar con esas pollas grandes y duras, notaba mi culo húmedo y caliente, quería que pararan, pero solo recibía más fuerte sus pollas. Se turnaron durante unas 3 horas hasta llegar a todos. Yo no podía más, les suplicaba que me dolia el culo y no podía recibir más, pero Sergio decía: “ Eres nuestra puta, te callas y obedeces”. Cuando ya creía que no podía ser peor intentaron follarme por doble, sentía dos pollas entrando como si nada,embestidas fuertes,se turnaban para probar mi culo,pensé que me reventaban. Me la sacaron de golpe y un chico comenzó a masturbase, me puso a 4 patas y al instante la introdujo de nuevo corriéndose hasta el fondo gritando de placer por el orgasmo.Noté como su semen entró hasta dentro, no podía creerlo, se corrió dentro sin mi permiso. Los demás se turnaron y uno a uno me follaban hasta correrse. Cada vez era más la cantidad de semen que notaba en mi interior, mi culo chorreaba y aún quedaban muchos por eyacular. “ te gusta el semen puta?, que dirá tu novio de esto?“, me dijo Sergio. Yo lo miré agotado y le pedí porfavor que no dijese nada. El sonrió y me dijo que no lo diría si obedecía cuando el quisiera. Asentí la cabeza y aguanté las pollas restantes con sus corridas dentro. Al acabar todos de eyacular se vistieron y marcharon escupiéndome en la cara. Se quedó Sergio conmigo ahí atado y yo lleno de corridas. Me habían preñado 70 tios todos sin piedad. Fue su juguete. Sergio me desató y me dijo…”ya sé donde vives chico, si no quieres que cuente esto cuando yo quiera serás mio. Espera cualquier cosa” . Se vistió, se fue y me fui a la ducha como pude, me dolia la barriga y el culo, me notaba super lleno, como le explicaría a mi novio porqué tenía el culo tan reventado, pero ya buscaría una excusa lógica. A todo esto Sergio no me folló ni se corrió. Algo tramaría para otros días... Al día siguiente vino mi novio y como si nada lo recibí, algo dolorido.Ese fin de semana no pude hacer nada y pude excusarme. Lo que me extrañó es que me miró y se rió cuando le dije que no podía tener sexo ese fin de semana. Dándome a entender que no me preocupara , que ya se lo recompensaría pronto...( eso sí. no pude evacuar todo el semen de golpe, jamás me sentí tan lleno.

Autor: Manu Categoría: Sexo Gay

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El agrónomo

2019-11-09


Llega a la quinta de mi padre un agrónomo a hacer unos trabajos... La primavera estaba apuntando cuando Paco llegó a la quinta. Era un hombre bien puesto. Formal de buen trato, simpático, aunque a veces caía en pozos de tristeza o tal vez nostalgia. Mi padre estaba experimentando unas nuevas semillas o algo así, entonces tuvo la idea de contratar a un experto agrónomo. Allí es donde apareció Paco. Apenas llegó a la quinta que no era muy grande, pero que funcionaba muy bien, empezó a trabajar incansable. Andaba todo el día con una pala al hombro, bermudas de tela largas y un sombrero para apaciguar el sol que se hacía sentir, sobre todo a algunas horas. Hicimos buenas migas desde el principio. Teníamos un trato especial, al menos yo notaba eso, me sentía bien con el. Me enseño a trabajar con las semillas, tal es así que me convertí rápidamente en su ayudante mas calificado. Decía a veces, que le recordaba a su hijo y , mas de una vez lo sorprendí mirándome con un dejo de cierta nostalgia, y ternura. Los días pasaban a ritmo enloquecido. Trabajábamos casi sin descanso, mi padre quería resultados, entonces Paco extremaba todos sus experimentos. __¡Tu padre es ansioso!__ comentaba. __¡Si, casi insoportable!! __¡Bueno, es el patrón, hay que hacerle caso! __¡Si tu lo dices!!__ dije riendo. Mientras seguíamos con la tarea que llevábamos a cabo. Separando y clasificando semillas. __¿Te gusta este trabajo Paco? __¡Sí claro! __¡No extrañas a tu familia?__ pregunté __¡Y si claro que si! __¡Están mucho tiempo separados !__dije y vi el velado en su rostro. Como una sombra apareció en sus ojos, entonces decidí callarme la boca y seguir haciendo lo que estaba haciendo. Fue hasta esa tarde misma, casi el atardecer de un día muy agitado que mi padre nos llamó a Paco y a mi y nos explico que debía marchar un par de días hasta la ciudad, unos 200 kilómetros al sur, a buscar unas herramientas y cosas para la granja que había solicitado y que aprovecharía para ir con mi madre y mis dos hermanos mas chicos. Nos quedaríamos a cargo de la granja Paco y yo. __¡Mira Paco que no quiero que pienses que me excedo, si quieres puedes decirme que no y ya, lo entenderé!!__ explicó mi padre a Paco que sonreía __¡Está bien, cuidaremos todo lo mejor posible!! __¡Sí papá no te preocupes!! __¡Bueno, entonces en una hora marchamos!!__ sonriendo mi padre recogió las maletas. Preparo el auto y casi al anochecer de un día espléndido partieron. Cenamos algo liviano con Paco y luego junté los trastos y lavé los platos y vasos. Pocas cosas al ser dos. La noche se veía hermosa. Toda estrellada. Salimos al parque. Una luna redonda y blanca nos miraba. Nos sentamos a la luz de la luna con un par de cervezas. Bebíamos tranquilamente. Paco además fumaba un cigarrito largo y negro. __¡Es tan tranquilo aquí!!__ comentó __¿Te gusta?__ pregunté __¡Sí, si!!__ contestó y luego bebió un buen trago de cerveza. __¡Me recuerdas a mi hijo!!__ de pronto dijo Paco __¡Oh si!!__ balbucee __¡Lo extraño tanto!!__ dijo de una manera muy extraña. __¿Físicamente? __¡Si, en todo, en como andas, en tu forma de hablar, como te mueves!!!...¡Bah no me hagas caso!!__ termino diciendo algo emocionado __¡Esta bien Paco, no me molesta!! __¡Traeré otras cervezas!¿Esta bien? __¡Sí si!! __ dije ya medio mareado. No estaba acostumbrado a beber tanto, pero bueno nadie me diría nada. Además estaba a metros de la habitación. Regreso el hombre con las cervezas. Lo vi bambolearse un poco. Ya venía bebiendo la suya. Me alcanzó la mía. __¡Cuidado ya esta abierta!!__ me aviso y yo rápido le di un gran sorbo. __¡Esta riquísima, bien helada! __¡Sí, está muy bien!!¿Quieres un cigarro? __¡No, no está bien!! __¿Nuca has fumado? __¡No! __¡Uh, bueno!¡A tu edad yo ya me había fumado unos cuantos, y otras cosas mas!!__ dijo riendo. __¿Marihuana?__ pregunté inocente __¡Claro! __¡Guauuu!!__ exclame __¡Tampoco es para vanagloriarse!! Al rato nos decidimos por irnos a dormir. El día había sido largo y la verdad es que estábamos muy cansados, al menos yo. Paco se dirigió a su habitación y yo a la mía. El silencio más profundo se apoderó de toda la quinta. Solo algunos grillos se escuchaban. Los perros dormían tranquilos y yo decidí leer un poco antes de apagar la luz. Al rato sentí un ruido por el pasillo. Creía que Paco andaba por el baño. Escuché un golpe leve en la puerta de mi cuarto. __¿Sí?__ dije cuestionando quien era, no podía ser otro que el hombre. __¿Molesto?__ preguntó el metiendo su cabeza sonriente dentro de la habitación __¡No, por favor, pasa, pasa Paco!!__ dije intuyendo lo que deseaba aquel macho. Había olfateado seguramente mis ganas de ser poseído, tal vez el brillo de mis ojos me había delatado. Se acercó sonriendo, en sus bóxer. Mostrando sus brazos y su pecho fuerte y aún deseable. Casi sin panza. __¡No deseaba molestarte!__ dijo justificándose __¡No me molesta!__ se acercó y se sentó al lado mío, yo quite las sábanas , dejando ver mi cuerpo desnudo y frágil. __¡Eres hermoso!¡Sí como te imagine!!__ lentamente tomo mi barbilla y paso su lengua por mis labios, yo no me moví, me quedé trémulo, ardiente, excitado, sintiendo como se levantaba mi pija. El ya perforaba mi boca, me invadía con su gordo molusco, besándome, muy caliente, su respiración se agitaba cada vez mas. Mis pezones se endurecieron de inmediato. Su lengua se chocó con la mía y sus manos acariciaron mi pene encabritado, mis bolas llenas de leche. Por mi parte, luego de un primer instante quieto, mis manos se llegaron pronto a su poronga creciente. La refregué sobre la tela, su cabeza asomó desquiciada. Corrí la tela, mientras la saliva nos chorreaba por la comisura de los labios, goteaba por nuestros pechos. __¡Oh que bebe delicado eres!!__ me decía gimiendo en mi oído y eso me ponía a mil. Con sus manos fue recorriendo mi cuerpo. Hasta llegar a mis nalgas redondas y fuertes. Fibrosas. Las estrujó unos momentos sin dejar de besarme y chuparme las orejas en ningún momento. Todo aquello alternado con los dedos rozando mis erectos pezones y haciéndome retorcer de calentura y locura. __¡Quiero perforar tu ojete!! __¡Hazlo, estoy esperando, ahh, papi, si hazlo!!__ hundió al instante un dedo en mi húmedo agujero. Lo movió. Lo giró haciendo que todo mi ser estallará de felicidad y plenitud. Mordí su boca dejándola roja. Eso hizo que el macho aquel se encabritará aún más y hundió otro dedo. Iba y venía dentro de mi, haciendo que yo estallará de placer. Gimiendo y resoplando. Por fin se quitó la única prenda que llevaba puesta y su machete afloró totalmente, grande, duro, un mástil soberbio, grueso. Lleno de energía y vitalidad. __¡Ohh acarícialo belleza, es todo tuyo, lo tengo para ti, anda, cómelo!!!__ casi me suplico. Haciendo una acrobacia llegué a su poronga firme, lamí. Pasé mi lengua retardando el mordisco. Demorando mientras el macho se perdía, se restregaba. Mis dedos tocaban jugando con sus bolas hinchadas, gordas y llenas del néctar que me daría en momentos mas o menos. __¡Ohhh ahhh, siii, dame tu lengua, trágalo, así, así bebe, que belleza, me encantas!!! __¿Te gusta papi?__ preguntaba quitando de mi boca el fierro que deglutía ferozmente. Lo volví a tragar sintiendo los músculos del macho que se tensaban como una cuerda a punto de estallar y cortarse. __¡Ahhh, sigue, sigue ahhh, me encanta como tragas, eres un mamon exquisito!!!__ seguí chupando su garrote cada vez más duro. Nos acomodamos de tal manera, que en un momento mi ojete quedó a merced de su boca y su lengua no demoro un segundo en perderse en mi ojete abierto y dilatado, mojado, esperando que algo largo y grueso ya entrara en el. Me moría de deseo, pero debería esperar unos momentos. Al paso su lengua se prendió a rozar mis bolas inflamadas, yo ya no daba más. Un hormigueo creciente se apoderaba de mi. Las salivas inundaban nuestros genitales. Rebosaban. Grandes charcos se acumulaban en las sábanas retorcidas. La calentura iba creciendo, aumentaba, las bocas succionaban con descaro y placer. Nada importaba en aquel instante , solo el macho que me daba tanto placer. Corriéndose del lugar Paco me tomo de las caderas, mordió un poco más mis nalgas urgentes y poderosas. Chupo otro poco más mi agujero a punto de explotar. Dilatado ya, esperando, al fin el garrote fue comiendo mi ojete. Tragué todo al semental que me cogía suave, sin desesperación, pero con calentura infinita. Agarrado de mis hombros me bombeaba, haciendo que mis gemidos se sintieran cada vez mas fuerte. __¡Oh que culito precioso tienes mi ángel!! __¡Ahh papi coge mi culito es todo tuyo, ahhh estoy tan caliente!!!__ el macho sigue serruchando y mi pija escupe esparciendo los chorros de semen contenidos hacia ya un buen rato. Un largo gruñido sale de mi garganta. Me aferró a las sábanas manchadas y el hombre se aferra a mis caderas hundiendo un poco mas su daga en mi interior. Soplidos, quejidos, sollozos se mezclan en el ambiente cálido y erótico, que todo lo envuelve. Paco besa y chupa mi cuello. Lo lame sin dejar de bombear. Aprieta mis pezones erectos. Con la yema de los dedos los fricciona. Los masajea, los últimos chorros de jugo quedan colgando de la punta de mi pija que aún se bambolea sin dormir. Aún sigue dura, y el hilo como de baba se estira. __¡Humm belleza, belleza, me vas a hacer acabar!!! __¡Ohh cuando quieras, lléname, lléname con tus jugos!!!__ el macho siguió empujando sobre mi, mis caderas parecían abrirse un poco más, mi caliente culito se sentía colmado, la barra de carne hundida se hinchaba un poco cada vez. Los gritos de Paco retumbaban cada vez más. Explotó regando tremendamente mi culo. Me sentí rebalsado. Me había llenado con su leche espesa, a borbotones salía de mi cuerpo como catarata. El resoplaba en mi espalda y me mordía la nuca, chupando mi cuello. Aún con los sentidos inflamados, calientes, salvajes. __¡Ahhh me has vaciado muchacho perverso!!!__ cayó sobre mi espalda, pegado a mí, agitado. __¿Lo has pasado bien? __¿Cómo?¡Me has hecho gozar como hacía rato que no gozaba!!¡Tu culito es precioso!!¡Necesitaba tener uno así!! __¡Me encanta que te haya gustado!__ dije yo, sintiendo como el sacaba su garrote de mi interior y saltaban gotas de leche que corrían por mis nalgas. Agitados caímos uno al lado del otro. Paco me beso furiosamente, como agradecido, por el polvo que le había regalado. Colocó sus brazos fuertes debajo de su nuca mirando el techo, hacia un poco de calor. El estaba inquieto, lo noté. Al momento se levantó de la cama. __¡Voy a fumar afuera!!__ se puso de pie y salió desnudo como estaba. Al rato salí yo cubierto con un cubrecama, también desnudo, moviendo mi culo como una puta en celo. Estaba apoyado en una pequeña baranda que había en un porche de la casa, en realidad de una larga galería. __¡Este es un lugar tan bello, que podría quedarme por siempre!__ dijo echando humo __¿Y tu familia?__ pregunté mientras lo abrazaba por detrás, notando sus pezones muy duros. __¡Eso es lo que impide ser libre de una vez! __¡Entiendo!__ lo apreté con mi pecho y mi verga ya erecta rozaba sus nalgas duras. Masajee su pecho, en tanto el seguía fumando su cigarro. Con mis manos juguetonas llegué a su poronga que ya intentaba levantarse. La acaricié. Mágicamente se fue alzando y poniéndose tan dura como hacía un rato. Besé su cuello ancho. __¡Que insaciable eres chico hermoso!!__ comentó el tirando el cigarro. __¡Es que tú me gustas mucho y me pongo muy caliente!!__ una vez que dije así el se giró y pegando su boca a la mía nos fundimos en un largo y húmedo beso. Chupamos nuestras lenguas inquietas, fogosas. Con una de mis manos masajeaba su poronga como fierro. Los gemidos estallaban en el aire libre. La luna nos observaba como único testigo. El silencio era brutal y nuestros quejidos aturdían aquel lugar. Me coloqué de rodillas y tragué su mástil erecto, salado, potente. El me aferró de los cabellos y acariciaba mi cabeza. __¡Así lindo bebe, chupa la golosina, ahhh eres un glotón!!!__ Paco gruñía y yo tragaba aquella morcilla, me prendía a sus nalgas, las arañaba, hundía mis uñas en su carne. Jugaba con sus pelotas, mi lengua las rozaba, las mojaba, las acariciaba, hermosas bolas, rasuradas, sin un vello. Lampiño. Mamaba su tronco, con mis dedos, de vez cuando, acariciaba y tocaba mi trasero recaliente, me penetraba sin piedad, en el abierto agujero. Mi propia pija ya dejaba en aquella galería su rastro inequívoco y apuraba la chupada, en tanto Paco se apoyaba para no caer en la baranda. __¡Ohh, ahh, sigue, sigue te daré la leche, quieres, ahhh, así mi bebe, así ya viene es toda para ti, tomaras la leche de tu macho, sí, sí, ahí va, es toda para tu boquita de gata tragona, ahhh, ahhh!!!__ convulsionado el macho empezó a largar su semen en mi boca. Tragué y tragué lo mas que pude resistir. Sus piernas temblaron, yo prendido a su herramienta la limpié y la deje brillante. Luego me puse de pie. El macho me abrazó y probo mi boca. Estuvimos besándonos largos momentos. En un momento dado, el fresco nos ganó la batalla y decidimos ir adentro y tratar de dormir un poco. Al fin nos dormimos abrazados. El sol del día siguiente era mucho mas abrazador. Parecía un típico día de verano, aunque estábamos en la flor de la primavera. Trabajamos gran parte de la mañana, en las tareas habituales que debíamos hacer. Después de un rápido almuerzo, decidimos ir a la laguna cercana. Cargamos algunas cosas en la vieja camioneta de papá y partimos. La soledad del lugar era especial. El sol estaba en su punto máximo. __¡Por fin puedo quitarme esta ropa!!__ dijo Paco y se quedó en pelotas al instante. Salió corriendo al agua y se zambullo sin preámbulos. Lo seguí y estuvimos chapoteando un rato, con nuestras vergas alzadas al máximo. Muy excitados y alzados. Jugueteando. A pleno sol, me partió la boca de un largo beso, profundo, con su lengua perforando mi campanilla. Bajando luego hasta mis pezones y chupando, mordiendo, lamiendo, pasando su lenguona y haciendo que mi pija estuviera a punto de estallar, todo entre risas y manotazos. Paco ya había hundido un par de dedos en mi ojete dilatado y rebosante de calentura. Todo esto sucedía en medio de la laguna, con el agua a la cintura. Su brioso mástil arreciaba ya con la punta asomando fuera del agua y mis dedos que lo tocaban y lo acariciaban, haciendo la delicia del macho juguetón y ardido. __¡Vamos ya fuera del agua que estas necesitando que te meta este pedazo en tu cola!!! __¡Oh si papi, vas a cogerme bien cogido!!__ dije sonriendo y caliente __¡No tengas duda bebe, eres un amorcito, listo para papi!!!__ nos tiramos en algunas toallas grandes que habíamos llevado. Yo de espaldas, abrí las piernas, y el sin perder tiempo metió su lengua en el anillo, abriéndome y escarbando un poco más. Mis gemidos retumbaron en medio de la nada. Sollozaba de tanto placer que aquel hombre me daba con su lenguona metida allí adentro mío. Luego súbitamente subió un poco y se tragó sin perder tiempo, goloso, mis bolas, primero una, luego la otra y luego se comió mi verga a punto de estallar, la mamo, de forma salvaje, casi un caníbal, llevándome al paroxismo total y tomando toda mi abundante descarga, no largo mi pija hasta vaciarme por completo, yo sentí que volaba por las nubes. Sin darle muchas vueltas llevó mis piernas hasta sus hombros y lentamente me perforó por completo con su poronga. Pegando hondamente con sus bolas llenas mis nalgas. Me bombeaba suave, mordiendo mis labios, deteniéndose, para luego volver a horadar, a empujar. __¡Ahhh así papi, cógeme así, ohh me gusta tanto sentirte!! __¿Te gusta mi pija? __¡Sí papi dámela, métela bien adentro, ahhh, si, si!!!__ sollozaba de placer __¡Ahh me encantas que lloriquees de gusto, eres tan putita!!! __¡Soy tu putita papi, sigue, dame tu carne!!!__ aceleraba las embestidas y se frenaba con su vara inflamada dentro. Serruchaba otra vez, se detenía, y me daba unos interminables besos en la boca, chupaba mi lengua, y yo sentía latir su barra de carne en mi cola abierta. Yo abrazaba su ancha espalda. Apretaba. El macho gemía. Me taladraba, bombeaba, le daba ritmo. Los gruñidos crecían. El sol nos calentaba apenas, estábamos debajo de un frondoso árbol. Aquel hombre me cogía inflamado de placer y locura. Acabó dentro de mí. Llenándome el culito. Convulsionando. dando temblores de muerte. Yo por ,mi lado también temblaba y sentía que aquel sería el mejor polvo de mi vida, pero al rato, cuando tomamos aire, nuevamente se metía dentro de mi ojete y me daba otro polvo mejor que el anterior. Así pasamos aquella tarde. Paco me cogió tantas veces como pudo. Le entregué mi culito cuando quiso y por varios meses me convertí en su putita. Cada vez que podíamos nos escabullíamos y me metía su poronga por el culo, en la boca, en mis manos. Gozábamos de todas las maneras posibles y en cualquier lado. Mis padres jamás sospecharon nada. Nunca nadie nos descubrió. Pero todo llega a su fin y cuando su trabajo terminó Paco tuvo que marcharse a su ciudad, con su familia. Eso siempre estuvo claro, su familia era lo mas importante. Al año siguiente busque una carrera que se pudiera estudiar en la ciudad donde el vivía y allí marché. Acabo de tener su tremendo garrote en mi ojete y me hice un tiempo para contarles esta historia.

Autor: pocker123 Categoría: Sexo Gay

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NARCOSXXX

El inocente raulito

2019-10-29


Un inocente joven que no sabe el poder que tiene en los hombres... Raulito camina por la calle contoneándose. Su madre lo ha mandado hasta el almacén de la esquina. El almacén de Tito. Allí va meneando su tremendo culazo. Hermoso. Lo miran al pasar mujeres, chicos, hombres, todo el mundo se siente en algún punto atraído por aquel inocente muchachito que mueve sus caderas de manera natural, sin aspavientos. No es consciente de lo que provoca o se hace el tonto. La cuestión que casi al cerrar, cuando el mediodía el sol atraviesa las calles, Raulito ingresa al local que está vacío. __¡Don Tito, don Tito!!__ llama el chico culón. __¡Hola Raulito!__ saluda Tito __¡Mi mamá manda a buscar lo que encargo!!__ dice __¡Si pasa, pasa, que lo tengo por acá!!__ dice el hombre saboreando su paladar de antemano. Viene y cierra con llave la puerta y da vuelta el cartelito donde se lee "Cerrado". __¡Por acá, vení Raulito!!__ dice y el joven lo sigue, moviendo sus caderas. Van hasta el depósito que huele fuertemente a perfumes y desinfectantes. __¿Y cómo has estado?__ pregunta Tito __¡Bien don Tito! __¡Te ves muy lindo! __¡Gracias!__ dice el chico sonrojándose. __¿Tienes puesto lo que te regale la ultima vez?__ pregunta el hombre __¡Sí claro! __¡Oh no me digas!__ la baba le cae al tipo y le brillan los ojos__ ¡Quieres mostrarme! __¿Usted dice?¿Y su señora? __¡Ella está en casa con los chicos!!¡No vendrá! __¡Bueno, no tiene nada de malo! __¡No, claro que no!!¡Muestra, muestra!!__ dice don Tito relamiéndose. El chico se baja los pantalones y aparece una tanguita muy fina, color roja. __¡Muéstrame tu culito, anda, Raulito!!!__ siente que su verga se levanta irremediablemente al ver el culazo que gentil le muestra el joven. Sus nalgas desbordan la tanguita. Siente que se va a acabar allí mismo. Baja sus pantalones y saca su morcillón. __¡Ven ayúdame Raulito mira la inflamación que me ha producido verte así!!__ el chico se acerca, maravillado al ver lo que ya conoce muy bien. Se arrodilla y saca un poco mas su culón duro y joven y protuberante. Mete el garrote en su boquita y empieza a chupar. El hombre empieza a gemir. __¡Oh así, chupa Raulito, ahhh, si, si, que boca tienes y ese culazo!!!¡Las bolas lame las bolas, anda, ahhh!!!__ los gemidos inundan el depósito. Raulito se encarga de las bolas. Se las mete de a una en la boca, tragando, es un chico muy glotón. Con sus manos, masajea la espada del almacenero que está en trance. __¡Ahh déjala, un momento, por favor que quiero meterla en tu agujerito, ahhh!!__ pide el hombre que no quiere largar su semen en la boca del joven. Tito de pie se agacha y corre la tela roja y mete su lengua en el orto de Raulito. Lo llena pronto de saliva. Parece un desaforado. Un demente. Chupa y besa las carnes y el agujero. Cuando lo ha baboseado bien, lo pone en cuatro y clava su lanza de un golpe. Raulito se queja y el hombre empieza a ir y venir dentro de aquel culazo. __¡Como me gustas!¡Me vuelves loco! __¡Ahh, si, así, me gusta cómo me clava!__ gime el chico caliente. __¿Te gusta? __¡Me encanta!!__ dice Raulito golpeando con sus nalgas hermosas en las bolas gordas y llenas. Tito esta pronto a vaciarse sin remedio. Muerde la oreja del chico que se sacude sintiendo el sudor que le chorrea por todo el cuerpo. Tito se ha prendido de los pezones gorditos y erectos. Los aprieta gozándolos, mientras empieza a descargar su leche dentro del anillo abierto del joven. Unos momento después, ya están vestidos. Tito besa en la boca a Raulito, le da lo que había venido a buscar. __¡Ya sabes Raulito!¡dile a tu madre que no encontraba el pedido!! __¡Sí Tito!! __¡¡La próxima ponte la tanguita que acabo de darte!! __¡Nos vemos!__ dice el chico y sale meneando su hermoso culo para todos lados, bajo los potentes rayos del sol de la una de la tarde. __¡Raulito!¿Trajiste lo que te pedí?__ grito la madre al escuchar la puerta de calle. __¡Sí mamá! __¿Porqué tardaste tanto? __¡Tito no lo encontraba!...¡Voy al baño!!__ Raulito corrió al baño ya que sentía que su cola abierta aún chorreaba jugos. Sacó la tanguita roja y rápidamente se cambió y escondió en su lugar secreto la tanguita. __¡Me dijo don Evaristo que esta tarde te llegues a correr unos muebles o algo así! __¿Tu no me necesitas mamá? __¡No hijito, anda después y ayúdalo al pobre hombre está tan solo!! __¡Sí, ni lo vienen a ver los hijos! __¡Bueno, tu no hagas lo mismo y vamos a comer ahora!!__ dijo la madre acariciando la lacia cabellera de su hijito. Luego del almuerzo Raulito se fue a dar un buen baño. Lavo sus cabellos, su cuerpito, su culito bien a fondo. Su pequeño sexo que buscaba levantarse. Se vistió. Se puso un suave perfume. __¡Mamá voy a ver que necesita el vecino!! __¿No es temprano?__ dice la madre __¡No, además, quizá precise alguna otra cosa y la tarde se va rápido ¿Te parece? __¡Ay Raulito tienes tan buen corazón, anda, anda!!¡Dale mis saludos a don Evaristo!!__ le da un sonoro beso en la mejilla al chico y este se pierde por la puerta de frente. Raulito golpea la puerta. Don Evaristo abre. Va por la casa en calzoncillos, hace calor. __¡Hola Raulito! __¡Don Evaristo!¡Mamá me dijo que precisaba ayuda!! __¡No sabes cuanta Raulito!!¡¡Sígueme!__ Raulito sigue a don Evaristo. Entran en una gran habitación en la que el joven ya ha estado. Hay unas cajas al costado de la cama y una escalera pequeña. __¡Subes esas cajas al ropero!! __¡Oh si claro!!__ el hombre observa al chico. Cuando tira su culo para atrás al recoger las cajas, siente que su verga se levanta como con un resorte. Se relame. Está tan cerca de aquella monumental cola. El chico sube los peldaños, se estira, su musculosa se levanta y su pantaloncito está tan cerca de la cara del hombre. Toma al chico de las caderas. __¿Qué pasa don Evaristo?__ pregunta inocentemente Raulito __¡No quiero que te caigas!!__ las manos fuertes se aferran al pantalón y lo tiran suave para abajo, aparece el enorme y hermoso culito del joven __¡Ohhhh se ve tan precioso!!__ exclama alzado por completo don Evaristo. __¿Le gusta?__ pregunta el joven __¡Me encanta!!__ dice el viejo y acercaba su nariz para oler. El olor a limpio lo arrebataba un poco mas y ya metió la lengua en el anillo del chico. Abrió las carnes, la lengua jugaba con el fogoso agujero. El joven temblaba de calentura. La saliva bañaba el agujerito del chico que contoneaba sus caderas, entregándose a las caricias del viejo a su trasero ardiente. La saliva caía a borbotones abriendo el ojete de Raulito que aullaba de placer. Su pijita se había levantado y las manos del viejo Evaristo la apresaron masajeándola sin descanso. El viejo giro al muchachito y se metió de un saque la viborita endurecida. La chupo, bañándola, lubricándola, en tanto sus dedos se perdieron en el anillo de Raulito que se sacudía como una cobra venenosa. Un semen líquido, transparente y viscoso tragó el vecino. Sabroso néctar que le dio a beber aquel chico salvaje y sexual. __¡Ven baja ya de ahí!!__ don Evaristo guió al chico hasta la cama que se extendía al lado del ropero. Quitó la musculosa de Raulito y se prendió a sus pechitos erectos y riquísimos. Mordió el cuello, y llego a la boca del muchachito. Los besos ardían. Las lenguas se sacaban chispas. En tanto las manos inocentes de Raulito se apoderaban de la poronga gruesa del vecino que ardía de calentura. __¡Me pones a cien!¡No recuerdo haber estado tan caliente, esperándote!! __¡Usted dice cada cosa Evaristo!! __¡Dame esa lengua, dámela!!__ el chico cruzaba la lengua y el viejo la chupaba. La baboseaba, no dejaba de tragarla. La poronga era estrujada por el joven que la sacudía de un lado a otro, arrancando los gemidos del macho, bramando caliente, volcánico. __¡Debo meter este pistón en tu culito, dejame hacerlo Raulito, quiero cogerte, anda dame ese culazo que tienes tan lindo!! __¡Sé que lo necesita don Evaristo, ay, ay, le gusta tanto mi culo!!¡Sé que lo quiere!! __¡Claro que lo quiero!!__ dijo el hombre enloquecido de placer y lujuria. Roza con la cabeza inflamada el agujero. Parece que lanza llamas el culito del chico, que se prepara para recibir la tremenda morcilla del viejo. Que seguía acariciando, apretando los pezones de Raulito que gemía, anunciando, que a el también le gustaban aquellas caricias infernales que le hacía su vecino, en tanto intentaba meter la chota dentro de su cuerpo. Repetía para sus adentros lo que su madre le había enseñado, ayudar a todos aquellos que lo necesiten, y bueno sentía como aquella espada se enterraba de a poco en su canal y disfrutaba, todo lo que podía, de aquella poronga que recorría terreno y se internaba en su túnel gozoso y abierto para el placer del hombre que ya lo estaba bombeando ferozmente, sin calma, apresurado. __¡Despacito Evaristo, con calma, ahhh, así, ohhhh que lindo!!__ gimió Raulito al sentir la lanza que lo somete. La lanza que lo perfora y lo hace sentir sublime y lleno de gozo. Su pijita en tanto volvió a levantarse endurecida, la masajeó mientras sentía el bombear y bombear del hombre clavado en su ojete. Las manos de este le retorcían los pezones duros, sin vellos y lo hacían retozar. __¡Que delicia de culón que tienes, que belleza de chico, ohhhh eres mi perdición, ohhhh, te voy a llenar el ojete de leche, ahhh, ahh, ohhhh!!!__ gritaba el vecino mientras ráfagas de semen llenaban el tubo de Raulito que mordía la almohada al notar las cataratas de jugos que se mezclaban en su acalorado agujero. Chorrea leche por toda su abertura. El viejo suda y deja un poco el perno enterrado, sintiendo como sigue escupiendo las últimas gotas de líquido dentro de aquel culazo que lo tenía loco desde hace tanto tiempo. En tanto mordía la nuca del jadeante Raulito. __¡Me vuelves loco Raulito!¿Te quedas a dormir la siesta conmigo? __¡Si quieres Evaristo! __¡Claro que quiero!¡No me sentía tan vivo desde hace tiempo!! __¡Me gusta que quieras estar conmigo!! __¡Oh si , eres tan sensual y tu cola me vuelve loco!!__ diciendo así acaricia las nalgas del joven que sonríe y busca la boca del viejo y se besan furiosamente. Ha llegado a la casa a la tardecita de lo del vecino. __¿Has ayudado a don Evaristo hijo? __¡Sí ma, todo bien!¡Voy a ducharme hace calor y debo llevar unos libros a lo de Pino!! __¿El profesor? __¡Sí en realidad al hijo!! __¡Ah ockey!__ el chico se mete en el baño. Al rato sale refrescado y limpio. Se ha escarbado bien su ojete, ha aprovechado y se ha metido los dedos, dejando limpito el orificio que ha sido penetrado varias veces por el vecino viejo. Busca los libros que debe llevar. Sale a la calle y esta recién haciéndose noche. Una noche de sábado, en que la gente empieza a ir y venir. El mueve su culo y muchos se dan vuelta para verlo. El inocente Raulito llega a la casa donde va. Toca el timbre y espera. __¡Hola profesor!! __¡Raulito! __¡Vengo a dejarle los libros a Pablito!! __¡Qué lastima no está!¡Pero pasa, pasa! __¡Bueno…es que lo buscaba a el…debo devolverle estos libros que me prestó!! __¡Pasa que este fin de semana se ha ido con la madre!! __¿Y no va a volver? __¡Al menos este fin de semana! __¡Entonces se lo dejo a usted profesor Pino!! __¿Puedes ayudarme Raulito?__ dice el profesor cayéndole un hilo de baba __¡Sí dígame! __¡No…sabes…justo iba a darme un baño!! __¿Y bueno?__ dice el inocente Raulito sonriendo con un brillo especial en los ojos. __¡Acompáñame!__ dice el profesor alto y un poco encorvado. Raulito lo sigue, mordiéndose los labios. Entran a un baño grande, allí esta una bañera llena de agua cristalina. Un vapor se levanta casi imperceptible, y el perfume a limpio sacude los sentidos. __¡Que lindo baño profesor!!! __¿Te gusta? __¡Oh si claro…__ dice Raulito tragando saliva, deseando lo que viene. __¡Mira necesito que me ayudes a lavarme la espalda!!!__ dice el hombre mientras se va quitando la camisa, luego el pantalón y por último el calzoncillo. Aparece una anguila larga. Venosa, se mueve intentando levantarse. El hombre sonríe. Sabe que Raulito está deseando ya mismo ese pedazo. __¿Te animas?__ pregunta el zorro del profesor mientras entra al agua. Se sienta y parece más chico de lo que es. __¡Sí profesor, lo ayudare!! __¡Me parece que tendrás que quitarte la ropa, para no mojarla!! __¡Sí tiene razón!!__ Raulito inmediatamente queda en pelotas. La ultima prenda que se saca es el calzoncillo y para eso se pone delante del profesor y se agacha mostrando su enorme y hermoso culazo. El hombre traga saliva y siente que su poronga se pone nerviosa y dura. Raulito toma el jabón y la esponja y empieza a frotar la espalda ancha del hombre. __¡Así, sí, me encanta!__ gruñe el alzado macho. Su poronga aparece por debajo del agua, como un animal prehistórico. Frota el chico y el hombre suspira, cuando las manos del joven llegan a los pectorales, el hombre siente que mil caballos lo sacuden. Se tira hacia atrás y Raulito muerde suave su cuello. __¡Oh que muchachito travieso eres Raulito!!¡En verdad es que sabes atender a un macho como yo!!¡Ahhhh!!__ los dedos del chico rozan la cabeza que se asoma por el agua. La poronga se pone mucho mas tensa. Raulito se mueve y aferra la vara rocosa. Esta tan dura. Como la suya propia, su pijita se ha alzado de manera vertiginosa. Sus pezones se han puesto duros, en tanto roza la espalda del hombre. __¡Ven aquí delante, quieres!!__ dice el profesor Pino que apenas puede con su erección. Raulito cruza por delante de el. El hombre se ha sentado al borde de la blanca bañera. El joven observa aquel tronco magnifico. __¡Es muy grande!!__ exclama realmente sorprendido. __¡Hace rato que quiero mostrártela!! __¡Es muy linda y gruesa!!__ dice el chico que agarra la tremenda poronga, la rodea con su mano y empieza a sacudir aquel mástil sabroso. Sube y baja la barra de carne. Los gemidos del hombre empiezan a tronar. Raulito en tanto mientras hace esto, con sus deditos juega en su agujero. Lo abre. Lo dilata. Lo prepara y gime también alzando la voz y levantando la temperatura. La boca del chico se abre y la lengua saborea el brioso helado. __¡Síi asiii, sigue, chupa, si, ahhh!!__ pide el desaforado profesor. El joven traga el sable. Lo mete hasta el fondo, sus arcadas no le impiden meter hondo y mas hondo aquel pedazo de carne que hace que se caliente su cola. Todo su cuerpo. Las manos también aprietan los huevos del macho que gime y acaricia la cabeza del Raulito que traga y traga. La saliva se mezcla con el agua de la bañera. Y el pedazo de carne se mueve y se encabrita saltarín. La boca es audaz. La boca es devoradora insaciable. Mordisquea. La lengua juega un poco, arrancando soplidos y bramidos salvajes, guturales. __¡Ohh espera, espera Raulito, saca tu boca, que me harás llegar, date la vuelta, gírate!!__ el chico lo hace despacio, gira su cabeza sonriendo. El enorme culo aparece delante de los ojos del hombre. Lo acaricia extasiado. Masajea las masas de carne duras y firmes, las marcadas caderas. __¡Es una belleza esta cola!¡Sos la envidia de muchas mujeres!__ el profesor Pino abre su boca y se mete en medio de las medialunas comiendo, atragantándose de agujero baboso, limpio, dilatado ya. Gime Raulito tirando hacia atrás su ojete. La lengua se pierde dentro. Hace dibujos y la pijita del chico expulsa líquidos como en un orgasmo feliz. Aúlla de placer y su arito se abre un poco más. El profesor induce al chico a que lentamente se vaya sentando en su tremenda vara. El anillo se expande, el miembro morcillón va horadando, va ganando terreno. El hormigueo sacude ferozmente al macho. Hunde totalmente aquel garrote en el culito. El joven se empieza a mover, sacado, lujurioso. __¡Ahh es tan grande profesor!! __¿Te lastima? __¡No no papi déjala dentro, ahhh, Uhhh me encanta sigue dándomela!!!__ el hombre se agarra bien prendido de las nalgas del chico. Lo levanta y lo deja caer. Su enorme garrote se mete dentro, se hunde. El anillo lo aprieta. Juega con el machete. Lo estruja, eso hace que el hombre aguante para no irse en jugos. Las bocas se encuentran. Se muerden, se babean casi inhumanos. El fragor de los roces encienden las llamas aún más. Los gritos se escuchan desde la calle. El profesor Pino apura las embestidas su tremenda espada se endurece un poco más, se hincha, Raulito sabe que viene el chorro, los gemidos son incontenibles. Las ráfagas de leche lo inundan todo. Lo llenan todo. El dulce canal del chico pronto se ve totalmente colmado y escapan los chorros abundantemente. El sigue moviéndose y apretando la poronga con su anillo. Exprimiendo hasta la última gota del hombre que se relaja por fin, se deja caer como un muñeco apoyado en el chico. __¡Ohh me has sacado hasta la última gota !¡Eres una putita muy hermosa Raulito!! __¡Me encanta ser su putita profesor Pino!! __¡Ese culo tuyo es muy poderoso!¡Es que lo tienes tan parado, tan bien formado que enloquece a cualquiera!! __¡Ay a todos le dices lo mismo!!__ comenta histérico Raulito. Como toda respuesta el profesor muerde sensual los labios del chico y se besan ardientemente, comiéndose las bocas. En un momento todo volverá a empezar y el profesor volverá a apoderarse de ese culo que tanto le gusta. El domingo luego del almuerzo Raulito se acostó a dormir una buena siesta. Los eventos ocurridos el día anterior lo habían dejado de cama. Al levantarse, el sol, aún alumbraba en lo alto. Eran como las siete de la tarde calurosa. __¡Raulito, ya te iba a llamar!! __¿Qué pasa mamá? __El padre Luis quiere que vayas a la iglesia __¿No dijo para qué? __¡Raulito, sabes que no pregunto al cura! __¡Está bien ma, no te enojes! __¡No me enojo, haz como quieras! __¡Sabes que voy a ir mamá!__ el chico se da un baño profundo, como los que se da siempre que sale a la calle. Llega al templo, se está retirando la gente que ha ido a la misa de las seis. __¡Oh Raulito!¿Como estas? __¡Bien padre! __¡Pensé que no vendrías! __¿Y por qué no iba a venir? __¡Ven, ven vamos a la pieza a charlar! __¿A charlar?__ sonríe el inocente Raulito. El chico se dirige a la habitación moviendo su culo bello y el cura se intranquiliza ante la imagen que seduce y golpea los sentidos. La fragancia que despide el muchacho al caminar también al cura Luis le hacen perder los estribos. Cierra la puerta de la habitación y toma las manos del chico. Las manos del cura arden. __¡Cuéntame Raulito, dime tus pecados!! __¡Bueno…desobedecí a mamá…mentí algunas veces…!! __¡Vamos, vamos Raulito, dime algo mas!! __¿Pero qué quiere saber?__ pregunta divertido el chico __¡Raulito, no seas malo!…tu sabes…¿Tuviste relaciones carnales? __¡Oh bueno, padre…!! __¡Dilo ya, dilo, dilo…sabes que me gusta escucharlo!!__ decía el hombre en tanto su temperatura subía y su entrepierna pujaba por salir de su encierro. __¡Bueno si he tenido a algunos hombres conmigo!! __¡Oh estoy tan caliente!! __¡¡Creo que fueron tres!! __¿En la semana? __¡No, no ayer…soy muy pecador!! __¡Quítate ya mismo la ropa!!__ Raulito con velocidad queda desnudo. El cura muerde los pezones del chico y estruja sus glúteos, parece un desaforado. Se quita sus prendas. Besa al chico en la boca . Lo acuesta junto a el. Hace que se pongan en sesenta y nueve. El debajo, Raulito engulle su poronga alzada y dura. La lengua esponjosa del cura se mete veloz en el frugal ojete del chico. Lo chupa. Rasca y escarba. Las manos de Raulito juegan con el mástil. Con las gordas bolas lampiñas. El goloso chico se come las bolas, de a una, las relame, la baba chorrea por las piernas del cura. El abierto culito de Raulito es un manjar para el padre Luis. Los gemidos han inundado el lugar. Hunde un dedo en ese ojete que tanto le gusta y luego dos. Los grititos del chico hacen que el hombre se vuelva más loco, más caliente. __¡Oh no sabes cuánto te he extrañado estos días, pequeña putita!!___ vuelve a hundir la lengua, y de paso lame las pequeñas bolitas del chico. Este se retuerce de gusto y larga las gotas de su lechita sobre el pecho del cura que ya está ardiendo en una hoguera de perversión. __¡Ven, sube, sube trepa, cabálgame por favor Raulito cabalga!!!__ el joven deja el garrote, se gira y mirando los ojos en blanco del cura, va enterrando en su orto la lanza. El hombre grita con desesperación, desgarradoramente. Hunde toda la barra en la fosa oscura y palpitante. Raulito empieza a subir y bajar, gimoteando, chorreando baba de su boca. Lanza un poco más de su lechita y baña la cara y la boca del cura Luis de la enorme potencia con que han salido esos chorros. El hombre se aferra a las caderas, a las nalgas y en un grito salvaje animal se deja ir y los chorros golpean con fuerza el interior de Raulito que cae desanimado sobre el hombre. Son ríos de leche que caen en catarata, buscan aire, desplomados, con un último suspiro el cura ruega que Raulito se quede a cenar con el.-

Autor: pocker123 Categoría: Sexo Gay

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Mamada en Príncipe Pio

2019-10-27


Primera experiencia de cruising en los baños de un centro comercial. Relato REAL. Sabía que en los baños de varios centros comerciales, por no decir en todos, de Madrid se hace cruising. Pero como he estado los últimos 8 años he estado en una relación, nunca hasta ahora lo había visto y mucho menos vivido. Empezaré por describirme: soy un chico de 27 años, blanquito de piel, delgadito, que se depila y suelo ser siempre el afeminado de mis amigos y el que menos abulta, por decirlo de algún modo, muy de tamaño juguete. Tengo rasgos faciales un poco femeninos y unos labios gruesos que a todo el mundo le encantan (aunque yo los odio). Todo esto empezó hace una semana, cuando me fui a Príncipe Pío con unos amigos después del trabajo para comprar unas cosas para Halloween y tomar algo todos juntos. Cuando dejamos el coche y fui al baño por primera vez ya vi movimientos un poco raros, pero no me preocupé más de la cuenta y volví a salir porque me estaban esperando. Pero cuando terminamos y ya cada uno se iba para su casa, antes de ir al coche volví al baño porque necesitaba mear otra vez. Ya era más de noche y en el centro comercial solo quedaban los que estaban cenando. Cuando entré estaban todos los urinarios excepto uno ocupados, así que me coloqué en ese. Miré hacia el lado y vi que, literalmente, los 3 tíos que tenía al lado estaban pajeándose sutilmente y mirándose los rabos. Yo no llegué a mear y cuando me di cuenta era porque sin querer se me había puesto también dura de estar en medio de todo eso. Los cuatro hombres que había en la fila opuesta de urinarios también estaban pajeándose y alguno venía de vez en cuando a mirarnos a nosotros. Como nadie me esperaba y realmente estaba supercachondo, me empecé a pajear también. En ese momento ya se relajaron todos y dejaron que se les viera la polla mucho más abiertamente. Por lo que he leído y me han contado, tuve bastsante suerte porque de ocho tíos que éramos, solo había un par que eran mayores. El resto serían de mi edad o como mucho hasta 40 años, y no se podía decir que fueran feos. Algunos tenían pinta de malotes, y a mí esos me sacan la zorra que llevo dentro. De esto se dio cuenta el que tenía al lado, porque no dejaba de mirarle el rabo mucho más que a los demás. Alto, con barbita de varios días, chándal, gorra y unos brazos fuertes. Tenía un rabo venoso, no muy gordo pero fácilmente 18 cm, con unos huevos peludos y la punta llena de precum. Me encantan todas las pollas que estaba viendo, pero la suya, y él, me tenían loco. Si por mí fuera, me hubiera puesto de rodillas ahí en medio y se la habría comido con el resto pajeándose y corriéndose en mi cara. A lo mejor en otro relato lo puedo contar. Cuando me pillo mirándole a la cara, levantó las cejas y se fue muy lentamente, con la polla fuera, a uno de los reservados. El resto se me quedó mirando a mí, con miedo real de que pudiera pasar algo. Sin saber muy bien por qué o cómo, le seguí y me metí en el reservado con él. Cerró la puerta, echó el pestillo y se giró. Al ver que no hacía nada hizo un gesto como diciendo "bueno, ¿qué?" y ahí me senté en el váter y le empecé a comer la polla. No sé si era lo cachondo que me ponía la situación, el olor a rabo de todo el baño, el tiempo que hacía que no follaba o todo a la vez, pero me esmeré en esa mamada. Quería darle placer como fuera y me la metí entera en la boca para dejarla entera ligeramente ensalivad y que entrara y saliera mejor. Estuve varios segundos con ella en la boca, a lo que él respondió con un gemido bastante sonoro. Nada más oir eso me la saqué hasta la punta y empecé a jugar con mi lengua en ella, haciendo círculos mientras yo me pajeaba más fuerte que nunca. Tras metérmela un par de veces en la boca hasta los huevos y succionando, le cogí de las manos y me las coloqué en la nuca. Entendió perfectamente lo que quería y empezó a follarme muy lentamente la boca, hasta el fondo para sacarla luego entera. Subí la mirada y me lo encontré mirándome, y ahí fue cuando empezó a follarme la boca a lo bestia, como me gusta a mí. Empecé a tener arcadas y había veces que me ahogaba y se me saltaba alguna lágima, pero no le dejaba de mirar y él no dejaba de hacerlo. Yo también gemía mientras él resoplaba como un toro. No tengo ni idea de si alguno estaba mirando por encima del reservado, pero no me extrañaría. Y si no estaban mirando, yo estaba dispuesto a hacer un espectáculo de todos modos. La pena es que no me dio tiempo a hacer ninguno porque me la metió entera por última vez mientras gruñía y se corría en mi garganta. Con mi nariz en su pelo púbico (oliendo a una mezcla entre orín y sudor, poniéndome más zorra todavía), sus brazos musculosos no dejando que me moviera y tragando como podía toda la lefa espesa que me estaba dando, unos 5 o 6 trallazos bien surtidos, me corrí yo también en el suelo. Tras sacármela muy lentamente de la boca y dejando que le diera una última chupada para dejársela limpia, como tiene que ser, se la guardó, se subió los pantalones, me dio una palmadita en la cabeza guiñándome un ojo y se fue. Me coloqué la ropa como pude y me encontré a los mismos de antes y a otros tres nuevos pajeándose mientras me miraban marchando relamiéndome los labios y mirándoles a los ojos. Tendré que volver por ahí pronto.

Autor: DaRules Categoría: Sexo Gay

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Perdiendo mi virginidad con mi vecino II

2019-10-26


En esta continuación Erick follará a Marcos, cumpliendo del todo la fantasía sexual de Marcos. Además de formarse un trío entre Marcos, Erick y Luis. Trío lleno de placer y sexo salvaje. El relato anterior es: Perdiendo mi virginidad con mi vecino I Notaba como me iba a correr en cualquier momento, sentí como mi placer no iba a más. Y al fin me corrí dentro de Erick, reduje el ritmo, y gemí como loco. Me encantó sentir como me corría por primera vez follando, me encanto correrme dentro del culo de Erick. Una sensación única. Después de mi primera vez follando, después de esa experiencia con Erick, saqué mi pene el cual ya estaba flácido, después de esa increíble primera vez. -¡Bua, increíble! ¡Me ha encantado! -dije a Erick. Mientras me dejaba caer sobre la cama, al lado de Erick. -Ha sido magnífico para tu primera vez, muchos soñarían follar así por primera vez, incluyéndome a mí en mi día. Pero me ha gustado y he disfrutado mucho contigo -me dijo Erick, mientras se ponía encima mía. Y me besaba después de decírmelo. -Gracias, y ¿de veras que te ha gustado y has disfrutado? -dije ilusionado. -Sí de verdad -me dijo Erick, y me acariciaba mi cara. -Me gustaría que me follaras guaperas -dije extremadamente excitado. -¿Así?, pues empecemos. -------------------------------------------------------------------------- -Sí, quiero que mi primera vez sea completamente inolvidable, aún más, ya que ya está siendo inolvidable -dije con excitación y deseo de ser follado por Erick. -Pues terminaremos de cumplir tu fantasía sexual. -me dijo Erick, con deseo de seguir cumpliendo mi fantasia sexual. -Estoy impaciente por ello -dije con una excitación mía que no podía ir a más. Erick me beso como respuesta, me abrió las piernas y las puso en alto, mientras que estaba tumbado boca arriba. Erick puso mis pies sobre sus hombros, dejándonos en la posición sexual de V. Note como con su mano me lubricó el culo, y como con la otra se lubricaba su enorme rabo de 21 cm. -Vale, esto te puede doler al principio, así que si te duele y quieres que pare levanta la mano -me dijo Erick con ternura, mientras yo asentía con mi cabeza. Sentía como Erick colocó su pene en la entrada de mi ano, notaba como el capullo de ese rabo apretaba contra mi culito. Notaba como empezaba a entrar el glande del pollón de Erick lentamente en mi culo virgen. Los primeros centímetros de penetración, los que corresponden al glande del pene, me daban mucho placer, haciendo que gimiera como loco del placer y de la excitación. El principio fue solo de placer, gracias al lubricante, y a la forma de cono del pollón de Erick, ahora venía la parte difícil. Empezaba a experimentar una mezcla de placer y de dolor, dolor que iba aumentando a medida que Erick penetrara más. Llegó un momento, en el cual sentía más dolor que placer, causando que gritara de dolor por el intenso dolor de aquel pollón, siendo el primer pene que me follaba el culo. Pero yo quería que Erick siguiera, él lo hizo así, de pronto Erick dejó de penetrar, se agachó para besarme. Después de un largo e intenso beso, Erick empezó a follarme, sacando y metiendo su enorme pedazo de carne. Sentía como ese gran pedazo de carne entraba y salía de mi culo, sentía que cuando ese rabo estaba dentro de mi culo, ocupaba y llenaba todo el espacio de mi culito virgen. Erick era muy bueno y cuidadoso, iba con cuidado sin querer hacerme daño. Mi dolor se iba reduciendo, y era sustituido por placer, creando una mezcla de gemidos de dolor y placer. Al fin llegó el momento, en el que desapareció el dolor por completo, y fue reemplazado al completo por placer y excitación. Erick al darse cuanta que ya no sufría dolor, aumentó el ritmo, aumentando mi placer, al igual que el suyo. Yo gamía como loco, mientras que se cumplia mi fantasía sexual perdindo mi virginidad con mi vecino buenorro universitario y musculoso. Erick también gemía, y bastante fuerte, parecía que también disfrutaba. Mientras que yo notaba como ese enorme pollón de 21 cm, de mi vecino salía y entraba de mi culo, como se deslizaba dentro de mi culito. Rabo de Erick, que me quitaba mi virginidad, y me daba placer como nunca pude imaginarme. Erick redujo levemente el ritmo, para agacharse y besarme, mientras que seguía sacando y metiendo su pene de mi culo. Al cabo de un tiempo que Erick me follaba mientras me besaba, dejó de agacharse para besarme, y aceleró el ritmo. Follandome así como loco, salvajemente, mientras que los dos gemiamos como locos, como si no hubiera un mañana Yo gemía tan fuerte que debían escucharse desde fuera de la casa, yo gemía tan fuerte por la primera vez que me follaran mi virgen culo, Erick también gemía como loco, porque follaba un estrecho y virgen culito, por la excitación... En la mañana del sábado, en la habitación principal de la plata superior de la casa, se encontraba un joven, atractivo, guapo y musculoso universitario, compliendo las fantasías sexuales de un adolescente de diecisiete años. Este joven universitario daba placer a dicho adolescente, causando que ambos gimieron de puro placer sexual. Erick gemía más y más fuerte, notaba como el pollón de Erick expulsaba más de cinco enormes y potentes trallazos de semen dentro de mi culo, llenando mi culo de fresco, calentito, jugoso y delicioso semen recién ordeñado después de follarme el culo por primera vez. Me encanta sentir y notar cada trallazo de semen que salía de ese pollón dentro de mi, mis gemidos ya no podían ir a más, al igual que mi placer y excitación. Mientras sentía cada trallazo de semen entrando en mi culo, mientras que Erick masturbara mi pene con su mano, yo también me corrí, llenando el abdomen de semen. Tras ambas corridas de ambos, Erick no dejo de follarme, y siguió dándonos placer mientras seguía follándome. Mientras que ese enorme rabo de Erick entraba y salía, notaba como esparcía y repartía su propio semen dentro de mi culo, notaba como mi culo se calentaba con todo el semen de Erick esparcido en mi interior. Los dos seguíamos gemiendo como locos, mientras que gemíamos y Erick seguía follanodme, después de haberse corrido dentro de mi. Pasó su mano por mi abdomen, recogiendo parte de mi semen de mi corrida, Erick llevó su mano llena de mi semen a su boca, y chupa, succiona y saborea mi semen en su boca, lo que me puso muy cachondo. Después volvió a hacer lo mismo con la misma mano, pero esta vez lleva su mano a mi boca, la cual chupo y succiono, saboreando mi propio semen, probando y saboreando semen por primera vez, sabor del semen el cual me encantó. Erick seguía y seguía, tras bastante rato siguiendo follanodme tras haberse corrido ya en mi culo virgen, Erick volvio a correrse dentro de mi culo, esta vez la sensación para los dos fue aún más intensa y placentera. Después de esta segunda corrida seguida dentro de mi culito, el cual ya no era virgen gracias a Erick, Erick sacó su enorme rabo de mi, el cual había perdido gran parte de su erección después de tanta acción. Pollón que además estaba totalmente blanco, del semen de la primera corrida, que después de tanta fricción era totalmente blanco, dejando ese pedazo de pollón pegajoso y blanco del semen. Cuando Erick sacó su pedazo de carne de mi culo, mi culo se quedó hueco por un momento. Erick lamió y succiono el semen restante de mi pene y abdomen de la corrida, posteriormente me besó apasionadamente. Y finalmente se giró, dándome a mi disposición su enorme rabo flácido y lleno de semen. Rabo el cual empecé a chupar, succionar y saborear sin dudarlo ningún segundo. Para mi sorpresa mientras yo le chupaba el pene a Erick, él empezó a chupar mi pene, comenzando un 69. Experiencia y placer descomunal. Mientras que los dos no chupamos el rabo del otro, disfrutamos y gozamos, se abrió la puerta de la habitación. Viendo así que era Luis que entraba en la habitación. -¡Erick! ¡¿Como te atreves?! -exclamó indignado Luis, dejándome en una situación muy incómoda. -Luis, cariño no podía evitarlo -dijo Erick. -¡¿Pero Erick, como te atreves a follarte, a follarte al chaval que vive al lado sin mí?! -dijo Luis, dejándome perplejo. -Bueno no iba a molestarte cariño -argumento Erick -Venga cariño animate -agregó Erick. -No lo digas dos veces -respondió Luis. Mientras que se desnudaba. -¡Pero un momento, no entiendo nada! -dije con indignación, por no comprender la situación. -A ver Marcos, Erick y yo somos novios, pero tenemos una relación semiabierta, es decir, que podemos follarnos a determinados chicos sin que sea infidelidad. Y tu formas parte de esos chichos -me explicó Luis -pero si no te sientes cómodo, solo tienes que decirlo -agregó Luis. -Ahora sí, pues entonces perfecto -respondí tras entender lo sucedido, y sintiéndome especial por ser uno de esos chicos como dijo Luis. Luis siguió desnudándose tras la aclaración de antes. Luciendo también un cuerpazo musculoso, similar como Erick. Pero más me impactó su rabo, que era algo más grande y gordo que el de Erick, el rabo de Luis era de unos 23 cm bien ricos. Empecé a chupar el pollón de Luis, mientras que Erick me chupaba el pene. -Desde luego que el chico no tiene mal tamaño para su edad -me dijo Luis. -Pues es la primera vez que chupa y folla, y lo hace de maravillas -agregó Erick. -Madre mía, no me digas eso que me corro solo de escucharlo y de imaginarlo -respondió Luis. Yo seguía chupando el pollón de Luis, mientras que los dos me elogiaban. Disfrutaba muchísimo del pedazo de rabo de Luis, me encanta de saborear y chupar tal rabo. Estaba en la gloria absoluta, con mi dos vecinos universitarios buenorros, guapísimos, musculosos, y con enormes rabos, teniendo sexo oral con ambos. Después de que Erick y yo tuvieramos sexo como salvajes. De pronto recibo una llamada de mi madre, la cual cojo de inmediato mi móvil en el pantalón el cual estaba tirado por el suelo como la ropa de los tres. -Marcos ¿te queda mucho para terminar la clase de inglés? -preguntó mi madre. Fue entonces que debía haber terminado mi supuesta clase hace una hora. -Sí, ya casi hemos terminado, ahora voy a casa -respondí. -Vale, tu padre y yo te esperamos en el coche, que tenemos que irnos de compra -me dijo mi madre, recordandome que debía comprar ropa. Colgué la llamada con mi madre. -Chicos, tengo que irme de compra con mi madre, que mi clase de inglés debió de terminar hace una hora -dije nervioso a Luis y a Erick. -Tranquilo, dúchate rápido para irte limpio, y yo me encargo de tus padres -dijo Luis. Me duché rápidamente, me vestí. Luis y Erick me besaron, después Luis y yo bajamos, cogimos mis cosas y salimos. Mis padres estaban el en coche enfrente de la puerta, Luis y yo nos acercamos, yo entro en el coche y Luis cumple con su palabra. -Disculpen las molestias, pero empezamos algo más tarde de lo habitual, ya que estaba estudiando para mis exámenes finales de la universidad. Además dimos un gran avance en la gramática. Me disculpo por no haberse percatado del exceso de tiempo de la clase de inglés, pero no volverá a pasar -dijo a mis padres, incluyendo algunos elogios sobre mi avance en inglés... -No pasa nada, nos parece perfecto, que el inglés de Marcos en muy importante. Y tranquilo, estudia lo que necesites, que tus exámenes son más importantes que los de Marcos -dijo mi padre. Después de ello nos fuimos de compra. Luis tuvo que cancelar todas mis clases de inglés de la próxima semana por sus exámenes finales, los cuales todos eran la próxima semana. Por lo cual dos semanas después de lo sucedido aquel sábado con Luis y Erick, mis padres iban a estar fuera el sábado y domingo, llegando el viernes y volviendo el lunes. Luis y yo acordamos de tener mi clase de inglés del sábado, pero esta vez por la tarde. Llegó la tarde del sábado, yo me preparé y me puse guapo para la clase de inglés, que en realidad no tenía ni idea de lo que iba a suceder. Toco el timbre de mis vecinos, con mis cosas de inglés, y me abrió Luis vestido y muy guapo como siempre. -Hola Marcos, qué guapo vienes hoy -me dijo Luis. -Hola Luis, gracias, tu también estás muy guapo. ¿Y como han ido los exámenes de la semana pasada? -respondí sin saber realmente cómo reaccionar. -Gracias, los examenes me salieron muy bien, gracias por preguntar. Bueno pongámonos con tu inglés -me respondió. Luis me dio mi clase de inglés como de costumbre, tras casi dos horas de clase de inglés, y tras haber avanzado mucho. -Muy bien Marcos, al final serás el mejor de tu clase. ¿Y tus padres?, no los he visto en todo el día -dijo Luis. -Están fuera de la ciudad desde el viernes, y no vuelves hasta el lunes, así que estoy solo hasta entonces -respondí. -También nos puedes acompañar -dijo Erick cuando se acercaba a nosotros. -Jajaja, gracias pero no quiero molestar -respondí a Erick. -Tu nunca molestas, todo lo contrario -me respondió Luis, empezando a excitarse. -¿Te apetece a cenar con nosotros? que seguro que tendrás hambre -agregó Erick. -Bueno si lo dices así... os acompaño -dije bromeando... Tras mi clase de inglés con total normalidad con Luis, y tras la invitación para acompañarlos surgió una conversación de amigos. Posteriormente Erick y Luis empezaron a preparar la cena, para después cenar. Tras la cena que estaba muy rica: -Bua, esta de lujo. Muchas gracias chicos -dije impresionado de lo rico que estaba todo. -Jajaja, nos alegra. ¿Y bueno te apetece pasar al postre? -dijo Luis. Yo ya intuía que el postre era sexo, y aún más de la forma que lo preguntó Luis. -¿Cual es el postre? -pregunte, mientras empezaba a excitarme. -Esto es el postre, ¿empezamos con él? -respondió Erick, cuando de repente se bajó los pantalones, y se cogió su enorme pene para enseñarmelo mejor. Yo no dí respuesta, simplemente fui a chupar el pollón de Erick. -Madre mía, vaya chaval más excitado. Subamos a la habitación, para tener mayor comodidad. -dijo Luis muy excitado mientras se quitaba la camiseta y los pantalones quedándose desnudo. Los tres subimos como motos a la habitación principal. Una vez en la habitación principal de la casa en la planta superior, seguí chupando y saboreando el pollón de Erick. A Erick le gustaba y excitaba que le chupara, haciéndolo evidente con sus suaves y sutiles gemidos. Luis, por su parte, me quito la camiseta, los pantalones, empezó a besar y lamer mi cuerpo, para después chupar por encima de los calzoncillos mi pene, el cual estaba completamente erecto. Yo disfrutaba y gozaba, chupando y saboreando el rabo de Erick, mientras que Luis me chupaba mi pene erecto por encima de los calzoncillos. Una vez que mi ropa interior estuviera totalmente mojada del precum, Luis me desnudo al completo, para así liberar y chupar mi pene erecto. Tras bastante tiempo de placer, decidimos de cambiar, ahora yo le chupaba el pollón grande y gordo de 23 cm a Luis, mientras Erick me chupaba y saboreaba mi pene. Los tres gozamos, disfrutamos y gemiamos sutilmente por el trío de sexo oral. De pronto Luis se levantó de la cama, fue a coger lubricante, dejándome claro que iba a empezar el sexo. Erick decidió follarme la boca con su pedazo de rabo, mientras que yo estaba tumbado boca arriba en la cama, Luis empezó a lubricar mi culo. Me ponía muy cachondo y me encantaba que Erick me follara la boca. Más cachondo me puse, y más me excite cuando notaba como el pollón de 23 cm de Luis empezaba a taladrar mi culo. Disfrutaba y gozaba como una perra mientras que Luis me penetrara con su monstruoso pollón, yo sentía una mezcla de dolor y pasión, que me empezaba a encantar. Luis iba con cuidado, intentando que me doliera lo menos posible, pero cuando Erick me dejo un suspiro: -¡Luis, follame duro, aunque duela! ¡Me encanta! -dije entre gemidos, provocados de placer y dolor. -Ufffff, eso me pone mucho -dijo Erick. Luis siguió mi sugerencia, y empezó a follarme brutalmente. Yo sentía una rara pero excitante mezcla de dolor y placer, que eran causantes que gritara mis gemidos como loco. Nunca me imagine de poder excitarme tanto, de sentir tanto dolor y placer a la vez y que me gustara tanto, que lo gozaba como nada comparable. Luis también empezaba a gemir cada vez más, cada vez más fuerte, yo ya no podía gemir más fuerte. A medida que pasaba la follada que me daba Luis, el placer iba aumentando y el dolor fue desapareciendo, haciendo que gimiera aún más, Luis también gemía cada vez más y más. Erick no se pudo resistir a simplemente mirar mientras que Luis y yo gritabamos como perras. Erick se lubricó su pedazo de carne totalmente tiesa, y empezó a follarse a Luis, formando un trenecito sexual. Erick follandose a Luis, a la vez Luis me follaba a mí. Los tres gritabamos nuestros gemidos, gozamos y disfrutamos como nunca antes. Tan solo los gemidos gritados por nosotros tres, me ponía muy cachondo. Yo disfrutaba de sexo y placer que nunca me imagine en ninguna de mis fantasías sexaules. Erick gritaba sus gemidos de placer, mientras que su enorme rabo de 21 cm follara a Luis, el rabo de Erick se deslizaba en el interior del culo de Luis gracias al lubricante. Luis, quién más y más fuerte gritaba sus gemidos de placer, notaba y sentía como Erick follaba su culazo, como ese delicioso rabo se deslizaba dentro de él. Al igual que al mismo tiempo Luis me follaba, su pollón se deslizaba dentro de mi culito. Yo gemía, disfrutaba y gozaba de mi segunda follada, notaba y sentía como el pene más grande que seguramente me iba a follar, me follara el culo, entraba y salía de mi. Los tres disfrutamos como locos, nos sentíamos unos a los otros, nos dábamos placer uno al otro, disfrutamos y gozamos como locos. De pronto, notaba como el gran y gordo rabo de 23 cm de Luis, lanzaba enormes, fuertes e intensos trallazos de semen, uno tras otro, llenando e inundando mi culo de semen fresco, caliente, jugoso, sabroso semen. Yo gritaba, gritaba como si no hubiera un mañana del placer de la corrida de Luis dentro de mi. Luis gritaba sus gemidos de puro placer como loco, de su majestual corrida dentro de mí, a la vez que Erick se corría dentro de su culo. Erick gozaba y disfrutaba su majestual corrida dentro del Luis. Tras esa increíble e impresionante corrida de Erick y Luis, tras ese increíble sexo, Erick sacó su polla ya morcillona del culo de Luis, Luis sacó su polla también morcilla de mi culo. Erick y Luis se tumbaron a cada lado mío, quedando yo en el medio. Los tres nos besabamos, chupamos y laminamos. Finalmente, dicha noche acabó con el sexo más increíble nunca visto, acabó dejándonos destrozados a los tres. Aquella noche del sábado, tras todo el sexo de los jóvenes universitarios con el adolescente, una vez los tres cansados de todo el sexo se quedaron dormidos en la gran cama de matrimonio en la habitación principal de la casa. Quedándose los tres dormidos abrazados uno al otro estando desnudos. FIN -------------------------------------------------------------------------- Muchas gracias por leer la segunda parte de este morboso y excitante relato, el cual por el momento termina aquí. Espero que os haya gustado y hayáis disfrutado, tanto como yo de escribirlo para vosotros. PD: Próximamente traeré más morbosos relatos. (migueltorres.r.sx.2000@gmail.com)

Autor: Sexo Gay Miguel 2601 Categoría: Sexo Gay

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