Relatos Eróticos de Primera Vez


Mi cogí a mi mejor amiga

2020-10-28


Todo empezó cuando éramos unos niños, mi amiga tenía 15 y yo 16 entonces, íbamos a una casa de fin de semana y también venía mi hermana, entonces era mi cumpleaños así que todos nuestros papás se fueron y mi hermana se quedo nadando junto conmigo y mi amiga, además había un inflable que habían rentado, todos estábamos jugando ahí y mi hermana se lanzó a la alberca pero mi prima y yo seguimos saltando cómo estábamos mojados me caí y ella resbaló y cayó encima de mi y yo me quedé totalmente quieto por la pena y, como ella había quedado sentada en mi pene y solo teníamos traje de baño se me me paró y ella lo sintió y me preguntó. que por qué lo tenía más grande de lo normal, yo sabía que ella ya sabía por qué y le dije que ella ya sabía y yo todavía no me había movido de ahí y me dijo que enserio no sabía y se puso a frotarlo con su trasero con el traje de baño yo en ese momento ya estaba muy excitado, entonces le dije que se moviera por qué me quería lanzar y ella empezó a moverse de arriba a abajo aún con el traje de baño entonces me intenté mover y logré lanzarme a la alberca. Después de eso me fui a bañarme y olvidé poner el seguro, ella entró sabiendo que yo me estaba bañando yo me había puesto shampoo así que cerré los ojos, ella abrió la cortinas y yo pregunté quién era ella no dijo nada y me empezó a tocar yo todavía conservaba mi virginidad y ella también yo me calle y cuando abrí los ojos estaba ella ahí con su traje de baño sentada, yo le dije, deja de tocar, y ella me tapo la boca y siguió. Entonces se le cayó algo que tenía en su otra mano yo vi y era un condón entonces me agache y antes de que lo agarrara ella lo tomo y me empujó, quedé totalmente acostado con el agua cayendo en mi cara ella me puso el condón y mientras lo hacía casi me venía así, ella tenía unos senos muy pequeños y su trasero era igual que cuando tenía 12 afortunadamente a esa edad ya lo tenía bastante desarrollado, ella aún con el traje de baño hizo lo mismo que en el inflable y me excité muchísimo ella no se quería quitar el traje de baño, no quería que la viera desnuda y yo le empecé a quitar los tirantes ella dejo de moverse, se levantó y cerró la regadera, se iba a ir cuando la tomé de lo mano, la voltee hacia mi y le empezar a tocar la vagina ella se sentó de nuevo y está vez no le intenté quitar solo los tirantes se lo baje hasta la cintura y para que no se lo volviera a subir, la acosté boca arriba y mientras seguíamos callados para que no nos descubrieran se lo quite todo y le metí un dedo a la vagina, luego otro y la empecé a masturbar muy rápido ella estaba empezando a gemir un poco pero de inmediato ahogue sus gemidos dándole un largo beso, se corrió sobre mi y soltó un pequeño grito que por suerte mi hermana no escuchó. Con mi otra mano abrí la regadera y puse su traje de baño debajo de el agua para que hubiera más ruido ella ya estaba agotada por qué nunca había tenido un orgasmo tan fuerte entonces la moví hacia mi y la cargue y me metí con ella a una tina. Ella me dijo que estaba cansada para moverse tan duro como antes pero yo le dije que no importaba, ella se sentó sobre mi y cuando mi pene entró sentí adrenalina y un toque de electricidad en mi espalda (yo creo que fue por qué nunca me había masturbado mucho menos la había metido en una vagina, debido a que en las horas después de la escuela practicaba fútbol y llegaba muy tarde a mi casa), cuando entro le empezó a salir sangre ambos sabíamos que era normal ya que era nuestra primera vez ella me se empezó a mover muy rápido y yo me sorprendí ya que dijo que estaba agotada, yo eyacule pero ella seguía moviéndose, entonces se la saque y para que ella no se quedará a medias la masturbe y terminamos, después lo repetimos.

Autor: Jdjxjnxnx Categoría: Primera Vez

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NARCOSXXX

Cuando le quité lo virgen a mi ahijada Ericka

2019-12-01


Mi ahijada Ericka tenía 20 años y yo 40 cuando empezamos a tomar confianza, y un día que fuimos a las pirámides de Teotihuacan, en lo alto de una de ellas nos empezamos a besar, sentí muy rico sus labios juveniles, delgados y muy sensuales, fue un beso tranquilo pero apasionado, lo disfruté mucho. Al siguiente día fui a esperarla a la UNAM donde ella estudiaba en la Facultad de Filosofía y Letras, y saliendo que nos empezamos a besar en una parte oscura del campus, y ella me pegó totalmente su cuerpecito. Entonces que me la empiezo a fajar muy rico manoseándola totalmente, sus ricos pechos que los tiene muy grande, y su hermoso trasero que me gusta mucho. Así pasaban los días y fajábamos muy rico cada que nos encontrábamos, y yo le empecé a pedir que fuéramos al hotel a coger y ella me decía que no, que era virgen y que le daba cierto temor su primera vez, que porque le habían dicho que dolía mucho. Yo le dije que se lo iba a meter con mucho cuidado o que si quería ella que fuéramos al hotel a fajar y encuerarnos y que si no quería que la penetrara que sólo haríamos lo que ella quisiera. Hasta que un día fuimos al cine y empezamos a fajar muy rico ahí. Le pedí nuevamente que fuéramos al hotel y esta vez sí accedió y yo muy emocionado y nervioso me apresuré a salirme y llevarla al hotel antes de que se arrepintiera. Me acuerdo muy bien que me dio mucha ternura y pasión verla sentada en la sala del hotel en espera de que nos proporcionaran la habitación, pues su carita de niña no denotaban los 20 años que tenía, sino como de 16 o 17. Nos empezamos a fajar y manosear muy rico encuerándonos totalmente con mucha lujuria, pasión y deseo. Cuando por fin miré sus pechos grandes totalmente desnudos me excité más pues recordé como mi esposa me empezó a fantasear un día mientras cogíamos que yo mamaba rico los pechos de mi ahijada, pero esa es otra historia que después se las contaré. Con el recuerdo de mi esposa me abalancé sobre mi ahijada y le mamé muy rico sus pechos, ella temblaba, jadeaba y gemía muy rico y agarraba mi verga y me masturbaba muy rico. Me decía que estaba muy excitada de estar por primera vez con un hombre en la cama y que ese hombre fuera yo su padrino adorable. Después ella se levantó y que me empieza a mamar la verga y los huevos, lo hacia con tal esmero que poco faltó para venirme en su boquita de niña. Me contuve porque no supe si se enojaría y porque quería disfrutarla más. Pero en ese dái no me dejó penetrarla, y yo le dije que estaba bien, tuvo que masturbarme más con sus manitas juveniles hasta que me vine para que no me quedara yo a medias. Cuando la acompañé a su casa me agradeció mucho esta nueva experiencia en su vida y me agradeció que hubiera compartido mi cuerpo con ella, y me prometió que algún día s´si se dejaría coger por mi. Y así fuimos varias veces al hotel en donde fajábamos encuerados pero sin que me la cogiera, hasta que por fin llegó el día en que le quité lo virgen. Era en la mañana cuando después de ayudarle en su tesis de la universidad, la empecé a besar y le dije que fuéramos al hotel, y me dijo que sí. Cuando entramos ella prendió la televisión y la puso en un canal de pornografía. Evidentemente excitada me empezó a mamar la verga y a decirme "la tienes muy rica padrino, me gusta mamarla mucho", se giró y quedamos en una rica posición del 69, ella encima de mi. Miré su esplendoroso culo y le abrí su ano para mamárselo, ella se retorcía de placer y le mamé rico su panochita mientras ella gemía rico. ya no aguantó ella y que se quita´se acostó boca arriba y me dijo "ahora sí padrino chulo, hazme tuya, quítame lo virgen pero con cuidado amor". Yo no esperé más y le dije "claro ahijada linda y hermosa, gracias por darme tu virginidad", que la empiezo a besar con ternura y pasión mientras mi verga se la restregaba en la entrada de su panochita para excitarla más, y ella me decía "ya papito, ya padrinito, ya dame tu verga por favor mi vida" No me aguanté más y que la penetro con cuidado, cariño, pasión, lujuria y morbo. El saber me dueño de una mujer casi niña, con su carita angelical, ojos de miel y rasgos de niña todavía me excitó mucho. Ella me abrazó fuerte cuando sintió como tronaba su virginidad y me decía "Gracias amor, gracias padrino por hacerme mujer, por hacerme tu mujer, seré tuya siempre aunque estés casado". Así me la estuve cogiendo por alrededor de media hora en posición del misionero hasta que la levanté, la paré de nalgas y que la penetro despacio pero rico, mientras con mis dedos estimulaba la entrada de su panochita. Empezó a temblar y que se empieza a venir muy rico mientras me decía: "eres un experto padrino, resultó mejor de lo que esperaba al entregarle a un hombre mi virginidad, por eso te escogí a ti por experto y por tu edad" ¡¡¡ERES TODO UN HOMBRE PADRINO!!! ¡¡¡SOY TUYA Y SIEMPRE SERÉ TUYA". Ante esas declaraciones, no aguanté más y me vine adentro de ella y la última embestida fue tan fuerte que mis huevos chocaron muy fuerte con sus nalgas y ella gritó muy delicioso mientras se venía y daba el último suspiro. Por lo fuerte de la última embestida caímos acostados en la cama yo encima de ella sobre sus ricas nalgas, nos acostamos después ella acurrucada en mi hombro y me agradeció otra vez la forma en que le había quitado lo virgen, la forma en que la había echo mujer, mi mujer. Cuando nos despedimos afuera de su casa, nos despedimos normal con un beso en la mejilla, pero como buenos padrino y ahijada pero me pasó su lengua sobre mi mejila discretamente y me dijo "gracias, siempre será tuya".

Autor: José Luis Hernández Categoría: Primera Vez

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NARCOSXXX

Secretaria por fuerza

2019-11-26


Año y medio en paro y mi cuenta empezaba a criar telarañas. Tenía que encontrar trabajo rápido o mi destino sería volver a casa de mis padres, admitiendo que no puedo valerme por mi misma. En el periódico encontré un par de ofertas de secretaria, para lo que me había preparado con varios cursos. Ambas en oficinas del centro de Madrid. Me puse mi mejor traje de pantalón y ya en la sala de espera para la entrevista me di cuenta que había elegido mal. La mayoría de chicas iban de minifalda y escotes insinuantes diciendo “a mi, dámelo a mi”, sólo una chica gordita y yo nos vestiamos más serias y recatadas. Tras pasar todas, con las típicas preguntas rápidas y un vistazo a nuestro palmito, dijeron la ganadora, una rubia de tetas siliconadas con voz de tonta. Me fui a casa desilusionada con el mundo laboral y decidida a conseguir sí o sí el puesto del día siguiente. Martes, un día estupendo para conseguir una nómina. Minifalda azul celeste, blusa blanca anudada sobre el ombligo, enseñando un poco de sujetador y sandalias de tacón. Me miré al espejo antes de salir, “putón verbenero, vamos”. Era un edificio alto de oficinas, mi entrevista en el piso catorce, en el ascensor hombres que entraban y salían me miraban sin ningún recato. Bien, esa era la idea. En la sala encontré algunas de las chicas descartadas el día anterior, incluso la gordita, que hoy también enseñaba carne. Una por una fueron pasando, algunas al poco se iban y otras tardaban un poco más aunque salían llorando. Sin duda la entrevista era dura. A la gordita ni siquiera la dejó entrar. Entonces llegó mi turno. Dos preguntas de rigor y una orden directa: -En pie, paseate para que vea como te mueves. No era la primera vez que me lo pedían y sabía que era normal así que me moví insinuante con cara de niña buena. -Bien, quítate la ropa, mi secretaria debe tener una buena imagen y quiero comprobarlo, no te asustes, es lo habitual. El hombre de unos cincuenta años bien llevados, tenía la barba recortada, calva afeitada, barriga de haber descuidado el deporte y… un bulto en la entrepierna! De habitual nada, este quería carne, me asusté y pensé en salir llorando como las anteriores chicas pero...no podía volver a casa y compartir habitación con mi hermano adolescente. Abochornada, mirando al suelo me desabroché la blusa y la dejé sobre la mesa, a continuación la falda, quedando con un sostén remarcando mis pequeños pechos y las braguitas blancas recién estrenadas. -¿Bragas? Mis secretarías llevan tanga, métetelas por el culo y enséñame esas nalgas. Lo miré a los ojos y vi que iba en serio, total, suelo llevar tangas y mi culo no está tan mal. Las metí tirando hacia arriba, enseñándole el resultado. Su respuesta fue una carcajada que me desarmó. ¿Se reia de mi culo, de mi obediencia, era todo una broma estúpida? -No puedo valorarlo bien. Mejor te las bajas hasta las rodillas, así, sin agacharte. Valiente marrano! Este quería verme los agujeros! Cogí la ropa de la mesa y él me agarró del brazo parándome. -Hasta ahora eres la mejor y tienes un buen curriculum, esto es lo habitual en las entrevistas de secretarias, si quieres trabajar hay que esforzarse. Dudé un rato y su anterior sonrisa de viejo verde cambió a cómplice cariñoso. Entonces volví a mi posición y acaté su orden. Bragas abajo y mi coño en su cara, mientras la mia se ponía como un tomate. -Perfecto, date la vuelta y déjame ver esas tetas. Obedecí sin darme cuenta que al moverme las bragas cayeron al suelo. En un acto reflejo quise recogerlas pero el jefe negó con la cabeza. Esta vez no me pidió que me quitase el sujetador, ¡me lo quitó él mismo! con rapidez habilidosa, reaccionando mis pezones con la misma rapidez, tiesos y duros. Desnuda en una entrevista de trabajo para coger el teléfono y llevar cafés, mi cuenta del banco está dispuesta a todo, y el señor que ahora juguetea desde atrás con mis pezones mientras restriega la entrepierna en mi culo, lo sabe perfectamente. Tal vez fueron cinco segundos pero a mi me parecieron horas. -Puedes vestirte, el trabajo es tuyo, avisa a las de afuera que se vayan, eso sí, la ropa interior me la quedo hasta que vengas mañana a trabajar. El de recepción del edificio te dará las instrucciones por escrito, dile que vas a trabajar para Don Pedro. Salí a la sala ruborizada y me di cuenta que se me transparentaban las tetas cuando varias chicas susurraron “menuda puta”. Sí sí, pero el trabajo es mio. En el ascensor soporté más miradas lascivas y el suelo era de espejo! ¡Mierda! Espero que no vieran que iba sin bragas. En recepción al decirle al chico que iba de parte de Pedro, su mirada de arriba a abajo me desnudó una vez más, y me entregó un sobre que ponía “confidencial”. Lo abrí nada más llegar a casa y quitarme los taconazos. -”Cómo ser una buena secretaría”- 1.Obediencia máxima al jefe y rapidez de ejecución. 2.Tanga o nada, las nalgas siempre disponibles. 3.Escote o transparencia, el jefe quiere verte las tetas. 4.Informes sobre tu vida privada, novios, viajes, actividades… 5.Horario amplio de disponibilidad. 6.Eres más tonta que tu jefe, acéptalo. 7.Tu jefe te llamará como quiera y tú responderás. 8.Serás servicial, con iniciativa en el placer de tu jefe. 9.Tu única tarea es hacer feliz a tu jefe, obedece y calla. 10.Cobrarás incentivos en la forma que tu jefe decida. Vaya vaya, eso parecía un decálogo de una vulgar guarra, en el máster de gestión y recursos no hablaron nada de jefes queriendo ver carne. La verdad es que pasado el miedo del principio, la situación me puso cachonda, así que terminé de desnudarme y me masturbé hasta correrme tan ricamente, y para demostrarme lo que me importaban las absurdas normas del "jefe", me limpié el coño con la hojita. Bueno, podía intentarlo, y si la situación se desmadraba, lo dejaría... Beep beeep beeep Suena el despertador y ya estoy nerviosa por el primer día de mi nuevo trabajo. Al encender el móvil veo un nuevo correo, es de mi jefe. En el asunto: importante. “Buenos días, nueva secretaria. Estoy impaciente por ver como trabajas. Si quieres recuperar tu ropa interior de ayer, te recomiendo que no traigas otra. Obedece y no llegues tarde.” Medio dormida apenas recordaba que mis braguitas y el sostén nuevo habían quedado sobre su mesa. Era bastante caro y me decidí a seguir su juego, no iba a permitir que un pervertido se quedara con mi ropa. Tras una ducha rápida, en el espejo me vi desnuda, mis pechos firmes con pezones tiesos, culito respingón y… pequeño matojo en el coño. Ummm, es un buen día para la depilación. Cinco minutos más tarde ya estaba lista, con ganas de tocarme pero no podía llegar tarde. Ropa, ¿qué me pongo?, está claro que nada de lencería, las órdenes decían escote y una minifalda complementa mejor. El pelo… suelto es muy informal, en moño me hace mayor, mejor una coleta, sí. En el metro notaba como algunos me clavaban la mirada y cuchicheaban. Tal vez se notara que iba sin bragas con aquella minifalda ajustada. O quizás los pezones se marcaban en el top de lycra. A mis 28 años no era una vestimenta muy normal, más típica de las quinceañeras un sábado noche. Bueno, yo iba a trabajar, ¡¡por fin!! Llegué al edificio de oficinas y el recepcionista me paró. -¿Eres Laura la secretaria de Don Pedro? -Sí -dije con temor de que me echara para casa. -Pasa directamente a su despacho, planta décima, al fondo, te está esperando. Otra vez el maldito ascensor que todo refleja. Esta vez abrí un poco las piernas y me ruboricé al ver mi chochito todo depilado. Un largo pasillo con suelo de moqueta roja llevaba a la puerta de mi nuevo jefe. Piqué y sin esperar respuesta entré. -Buenos dias, ¿don Pedro? -Pasa y quédate en el centro. Era un despacho grande con pocos muebles, con ventanales ocupando dos de sus paredes y vistas a una Castellana imponente con hormiguitas por sus aceras, allí en medio me sentí tan absurdamente pequeña… Se levantó y rodeó la mesa para sentarse en ella delante de mi. Hoy llevaba un traje perfectamente planchado y en la penumbra de aquella sala don Pedro era un ser radiante y de mirada imponente. -Te explico el contrato. Esta semana estás a prueba, si pasas el lunes firmas por seis meses, prorrogable. Sueldo base dos mil euros más incentivos. Tus tareas son gestionar documentación y obedecerme. ¿Entendido? -S...sí, entendido. -Acojonada y muy ilusionada por el sueldazo, por fin un poco de suerte! -¿Sí qué más? Su gesto serio y desafiante me condujo a la respuesta. -Sí, señor, gracias. -Bien -esbozó media sonrisa y relajó la postura. ¿Quieres recuperar tu ropita íntima? Desnudate. No era una broma, sus órdenes eran claras, obediencia y rapidez. Total, ya me había visto desnuda el día anterior. Me saqué el top y bajé la falda. Desnuda por un buen trabajo. De repente una luz del techo me iluminó, quedando como un maniquí expuesto. La verdad es que todo empezaba a incomodarme y más cuando se acercó a mi, despacio, como acechando a su presa. A mi alrededor sólo me olía, ni me rozó pero me sentí como violada y al mismo tiempo intrigada, lo que me paralizaba para huir de aquella locura. -¿Te has pelado el coño para mi? Buena chica. Voy a darte un incentivo, ponte de rodillas. Mi cara de asombro y la falta de obediencia hizo que me obsequiara con un tremendo azote en la nalga derecha. Grité y sacudió su cabeza en desaprobación, dándome otro aún más fuerte en la nalga izquierda. Esta vez ahogué un gemido por miedo a más y me puse de rodillas medio llorando. ¿Iba a violarme?¿Pegarme?¿Donde me había metido? Abrió la bragueta y sacó su miembro aún flacido pero ya de buen tamaño. No soy una mojigata y entendí en lo que consistía ese “incentivo”. Toqué la polla tímidamente con la lengua rezando para que estuviera limpia, luego la metí un poco en la boca observándolo entre mis lágrimas. Me sujetó por la coleta y comenzó a bombear como si me follara la boca, con lo que al momento creció y se puso dura. Me agarró de la coleta y empujó a fondo, me dieron ganas de vomitar y quise apartarlo empujandolo en sus muslos. -Nooo, no. Mal, abre la boca. Conseguí no vomitar (qué vergüenza!) y sin soltarme la coleta colocó mi cabeza bajo su perspectiva, abrí la boca y escupió todas sus babas encestando a la primera. Ahí sí que quise morir del asco y acabar con todo. -Pórtate bien y consigue tu incentivo pronto, tengo mucho trabajo. Totalmente humillada, me dejó hacer. Bajé su pantalón y lamí sus huevos, su duro falo que ya brillaba líquido en la punta, y bombeé lo más rápido y profundo que pude para que ese cabrón acabase pronto. Me cogió una teta en cada mano (manos suaves y fuertes), ordeñando y marcando el ritmo, retorciendo y pellizcando. Se quitó el cinturón del pantalón y tuve miedo pero no me dejó parar. Pronto descubrí su uso, si me apoyaba con las manos en algún sitio, si cerraba las piernas, si me daba una arcada o si me quejaba más que gemir “de gusto”, un cinturonazo acababa marcándome el culo, el cual recibió varios impactos antes de aprender la lección. Con el culo enrojecido, las tetas doloridas y la mandíbula desencajada de tanta polla, entonces gordos chorros de leche me dispararon la cara y otros en la boca mientras me sujetaba para que no escapase. No tuve más remedio que tragar parte. -No está mal, ¿ves como puedes ser una buena secretaria?.Ahora no te limpies y masturbate mientras firmo unos papeles. -¿Qué? - solté incrédula aún desnuda a sus pies y cubierta de su lefa- Perdón, señor, ¿quiere que…? -Sí, quiero ver como te corres. Está claro que te pones cachonda sólo de verme, te doy permiso para disfrutar, aprovecha, jajajaja. Ese cerdo pensaba que encima yo le deseaba, ¡qué locura!... Y que… pequeña verdad. Había algo en aquel hombre que hipnotizaba. Un perverso que tenía un trasfondo de complicidad. Volvió a su mesa y me sonrió como un novio enamoradizo. Eso me desarmó y de pie comencé a tocarme, metiendo un dedo, manoseando las tetas, sobando el clítoris hasta que gimiendo estaba llegando al climax. -Laura, ¿o puedo llamarte zorrita?, mírame cuando te corras. Su cara de viejo pervertido casi me corta el rollo pero en sus ojos se reflejaba lo guarra que me sentía así que con piernas temblorosas y roja como un tomate, me corrí como nunca, chorreando por ambas piernas hasta mojar los zapatos rojos de tacón que ya ni me hacían daño. Tras un eterno minuto donde intentaba recomponerme físicamente y volver a la realidad de tremendas autohumillación, don Pedro comenzó a aplaudir lentamente y me tiró la lencería. -Puedes vestirte, zorrita, hoy te dejo llevar esas horribles bragas, para que veas que soy bueno. No hace falta que te limpies. Sal y cuando esté todo seco, vas a donde Severino para que te de los documentos para informatizar. -Gracias don Pedro. Mientras hablaba ya estaba vestida y salí tambaleandome como pude. ¿Habría más dias así en la oficina? ¿Tendrá más “secretarias”? Ese día intenté concentrarme en el papeleo para no mojar mis “horribles bragas” pensando en la polla de mi jefe.¿Qué estaba haciendo en mi mente? Nada más cruzar la puerta del despacho de mi Jefe, me vine abajo y quería llorar. ¡No! No agacharé la cabeza ante mis padres y el malcriado de mi hermano. Si tengo que chuparle la polla al señor este, pues me acostumbraré. En la oficina general pregunté por Severino. Con ese nombre pensaba que sería un señor mayor y mi sorpresa fue al encontrar un chico de unos veinte años, de cabello rizado y ojos azules aún llenos de inocencia. -¿Eres la nueva secretaria? Espero que dures más de un día. Don Pedro tiene malas pulgas pero en el fondo es un buen hombre, ya verás. Desde que enviudó el año pasado va un poco...ejem...salido, jajaja, que no te asuste. No supe adivinar si ese chaval sabía lo que ocurría en aquel despacho o sólo bromeaba para acomodarme. De repente recordé que tenía la lefa reseca del jefe por la cara y de mis jugos por las piernas, así que sí, el Severino se mofaba de mi. Me explicó como funcionaba el sistema informático y ahí estuve toda la jornada volviendome loca. Faltaban diez minutos para acabar y me llama el Jefe al teléfono personal. Quería verme en su despacho antes de irme. ¡Mierda! ¡No puede ser que quiera otra mamada! Quizás sólo quiera saber que tal voy. -[toc toc] ¿Don Pedro? -Adelante. Pasé y estaba en su ordenador todavía trabajando. -Ya sabes cual es tu sitio. Y desnudate. Aquí las secretarias no llevan ropa. ¿Se fijó Severino en tu “maquillaje de puta”? -Esto… -No hace falta que hables. ¡¡Obedece!! Su orden tan serio me asustó un poco. ¿Otra vez, no se cansa el viejo este? En el centro, bajo el humillante foco volví a estar desnuda a su antojo. No sé por qué me atreví a chulear: -¿Le chupo la polla otra vez o qué? -Jajajaja cerdita, ¿tanto te gustó? Quiero hacer tu ficha personal. Trae tu móvil en la boca, a cuatro patas. Don Pedro quería humillarme cada vez más, no me quería como simple puta, sus juegos empezaban a asustarme de verdad. Exploraba mis límites puesto que a cada orden me decía “¿por qué no?”. Encendió mi móvil y toqueteó un poco. Se sacó la polla, que ya estaba bien tiesa, y me ordenó abrir la boca. Iba a chupar pero me paró, no era eso lo que quería. Hizo una foto y tras tocar un par de cosas me lo enseñó. Tenía miedo de que se lo hubiera mandado a algún contacto. Nooo, la puso ¡¡de fondo de pantalla!! -Aquí estás, a mis pies adorando mi polla. Así lo recordarás. Y ahora voy a hacerte un video. Di: “soy la secretaria sumisa de Don Pedro y voy a obedecerle en todo”. Repetí como una autómata y no pareció gustarle. -Ahora dilo con más ganas, y contoneate como buena putita, anda, se buena. Dije la frase de nuevo con lascivia y tan cachonda que hasta me puse roja. -Perfecto, verás este video al levantarte y acostarte, para que te des cuenta lo que eres y donde estás. Bien, inclínate sobre la mesa, es hora de follarte. Me puse de pie como un resorte y reculé por instinto. Claro, qué inocente, seguía con la polla a través de la bragueta y tendría que usarla. Que usarme… Un paso más en mis límites. Me apoyé sobre la mesa y el frío en contacto con mis pezones hizo que se pusieran tiesos. Abrí las piernas para facilitarle la inevitable penetración y traté de relajarme. Agarró mis manos a la espalda y se abalanzó sobre mi, besando mi cuello, la espalda,... con ambas manos separó los glúteos y besó el coño y el culo, lo cual me dio un respingo y solté un suspiro. -¿Con cual vamos primero? -Oh!! -exclamé al ver que quería desvirgarme el culo- por favor… -Vaya vaya, ¿tienes la cuevita sin explorar? La dejaremos para otra ocasión más importante. Sin contemplaciones metió dos dedos en el coño que instintivamente ya estaba mojado. Jugaba a sacarme gemidos y cuando lo conseguía me pellizcaba el clítoris. -Dame las gracias y pide permiso para correrte. Se separó y tras unos eternos segundos de soledad, sentí la punta de su verga apoyada en mi entrada. -He tenido el detalle de ponerme un condón. Suplícame que te folle o me lo quito. -Oh Señor, gracias por el detalle, le suplico que me folle, métame la polla hasta el fondo, soy su puta. Mis palabras sonaron como un eco en mi cabeza, y sin espera ninguna empujó lento y hasta el fondo su polla palpitante. Se mantuvo dentro unos segundos susurrándome lo rico que tenía el coño, que tenía suerte de haber encontrado su polla… Y la sacó. Me miró a los ojos buscando mis palabras. -Vuelva a meterla, Señor, fólleme enteritaaahh Volvió a enterrarla, esta vez de un golpe y sin cuidado ninguno, y bombeó frenéticamente. Me estaba haciendo daño con la mesa pero no me atreví a protestar. Pellizcaba mis tetillas, soltaba algún azote, y masajeó mi clítoris un poco hasta que casi me corro. -¿Vas a correrte, zorra? ¿Quien te dio permiso? -Aaah, Señor, aaah ummm, no puedo más, deje que me corra, le pido permiso. -¿Como? -Su zorra pide permiso para correrse, Señor. -Concedido Casi al instante me empezaron los espasmos. Me estaba corriendo con la polla de mi jefe, bajo sus órdenes y su permiso, como una vulgar zorra. Qué vergüenza. Sacó la verga y me hizo poner de rodillas para recibir sus chorros. Como los de esa mañana volvieron a caer en la cara pero esta vez procuré que entrara más en la boca para no salir con tanto “maquillaje”. Quedé sentada en el suelo, rendida. Pero Don Pedro aún tenía más sorpresas. -Ponte de nuevo sobre la mesa. Te has portado tan bien que te mereces un regalo. De un cajón de su mesa sacó un plug negro, de pequeño grosor, con estrías por la punta y acabado en un rubí rojo. Puse los ojos como platos pensando que acabaría en mi culo pero lo insertó con cuidado en el coño. -Vístete y lo llevas ahí hasta casa. Acuérdate de los deberes de mirar tu video. Hoy me has demostrado ser una gran secretaria, tal vez firmemos antes el contrato. Y así, follada, humillada una vez más, entregada a un jefe sexualmente dominante, y con un consolador en el coño, me vestí temblorosa mientras Don Pedro sólo colocaba unos papeles sin importancia...sin importarle la tia que se acababa de follar. -Señor, ¿permiso para retirarme? -Claro. Disfruta del paseo. Bajando de su despacho, al pasar por la oficina central no quise ni mirar a mis compañeros. Severino me clavó la mirada en la nuca… y tal vez en el culo. No caminaba con naturalidad. El plug era pequeño pero al moverme rozaba cada centímetro, incluyendo el sensible punto g. En el hall del edificio el portero me saludó y ni pude contestarle. Pero lo peor fue en el metro. No me atreví a sentarme por si la liaba con aquello dentro. A dos paradas de mi casa me sonó el teléfono, era Don Pedro. -Hola, ¿como lo llevas? -Ummm, dentro. Bien. No. Mal. No sé. -Voy a ayudarte con la respuesta. BRRRRR!!! Mierda! Era un vibrador a distancia, ¿como carajos…? Solté un grito de sorpresa cuando mi ya sensible coño además vibraba!! Un señor a mi lado me tocó la rodilla preguntando si estaba bien. Aquel sutil contacto lo viví como una agresión pero ya nada me importaba. -Veo que funciona el plug wifi, jajajaja, cada cinco minutos lo accionaré. Por tu bien espero que estés cerca de casa. Acto seguido colgó y me dejó aún más nerviosa. Consultaba el reloj del móvil descontando los minutos. Uno más y mi punto g volvería a dejarme doblada de un placer que debía ocultar a la muchedumbre. Aceleré los pasos, haciendo que las frotaciones casi me estuvieran pajeando. Mi foto comiendole la polla en el fondo de pantalla parecía un lavado de cerebro. Mi placer unido a mi sumisión por Él. Quería llegar a casa y correrme de una vez, pero…¿debía pedirle permiso? Al salir del metro sucedió la segunda vibración, más corta o así me parecía. Tres calles más arriba, entré en el portal y el vecino del primero tenía ganas de charlar. Dejé al jubilado con la palabra en la boca cuando vi que pasaron cuatro minutos y medio. Ascensor subiendo y en el descansillo salían de casa mi vecina Toñi con sus dos gemelos de tres años, justo cuando cumplieron los cinc...BRRRRRR -Aaaah, lo siento Toñi, me meo. -¡Meona, meona, meona! -canturrearon los niños al unísono- Por fin en casa. Por instinto me quité la ropa y frente al espejo de la habitación dudé si quitar el plug o esperar cinco minutos para correrme. ¿Qué le gustaría a mi jefe? Lo llamé -Disculpe, ya estoy en casa, gracias por su regalo pero… me gustaría correme pero… -Sencillo, puedes correrte si te lo metes en el culo. Debes ir entrenándolo. Hazlo y me envias una foto. Entonces lo accionaré cuando me de la gana para que te toques como una guarra, y cuando te corras, me llamas. Tenía tantas ganas de correrme que no me pareció tan mala idea. El plug salió bien mojado de mis fujos así que estaba luricado para intentar lo acordado. No fue tan dificil como pensaba, se sentía raro, apretadito. Le hice un selfie al culo con el plug insertado y al momento de enviarselo ya empezaron las vibraciones intermitentes. Oooh diosss, era una sensación divina, ¿por qué no lo probaría antes? Me corrí con gusto y saqué el plug antes de la llamada acordada. -Gracias Señor. -Jajaja, dejémoslo en que me debes una. Ahora mira el video, no olvides hacerlo al acostarte y descansa para mañana. Un beso, zorrita. -Hasta mañana, Señor

Autor: Astursumi Categoría: Primera Vez

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NARCOSXXX

Primera vez con un invitado

2019-11-13


Luego de un tiempo de mantener contacto por correo con un admirador de mi mujer, hemos acordado reunirnos. Obviando algunos detalles -para pasar a relatar lo importante- nos encontramos en una cálida y cómoda habitación de hotel. Ya roto el hielo, y entrados en confianza y calor, pero con cierto nerviosismo por la novedad de la situación, les digo a mi mujer e invitado: -Empiecen ustedes, déjenme verlos. Él se levanta del sofá en el que estaba sentado, y se acerca adonde estamos mi mujer y yo. La toma de las manos para ayudarla a levantarse. Enseguida soy testigo de una clara manifestación de algo que yo llamaría "atracción a****l". Él la atrae hacia sí, la sujeta por la cintura y acerca su boca a su cuello, sube al lóbulo de la oreja y lo sujeta suavemente. Sus manos dejan la cintura y bajan hacia las nalgas, su boca deja cuello y oreja, y va hacia la boca. La besa. Le muestra la lengua y mi mujer le corresponde haciendo lo propio, rozan sus lenguas y luego juntan sus labios. Cualquier rastro de nervios ha desaparecido en mi mujer, y los besos que concede no dejan duda de lo que vendrá luego. Ella lleva un vestido de una sola pieza. Con habilidad, nuestro invitado toma el broche y desliza el cierre largo hasta la cintura. El vestido cae, un pequeño paso, y ya. Mi mujer se queda en brassier y bragas de encaje negro, sexy. Ella corresponde, desabotona la camisa mientras él se deshace del cinturón. Los pantalones caen, y mi mujer de inmediato acaricia su miembro por encima del ajustado bóxer. Siguen besándose con urgencia, sus manos se exploran y yo me siento terriblemente excitado. Llevándola por la cintura, nuestro invitado hace que mi mujer se acueste sobre la cama, boca abajo. Acariciando sus nalgas, nos dice: -Aaaah, no saben cuánto soñé con este momento. Con acariciar estas nalgas así, con tenerlas así. Con hacerlas mías. Enseguida le baja las bragas, las recorre hasta el final de las piernas, las retira. Sigue con sus caricias: aprieta, junta, sube, baja, da palmadas, besa. Luego, las separa suavemente y hunde su lengua en medio. Sigue masajeando a los lados mientras lame el culo de mi mujer. Ella tiene los ojos entrecerrados, y gime suavemente. Le pregunto: -¿Te gusta? - Siii, se siente muy rico- me dice. Luego de algunos minutos, nuestro invitado suspende su rica labor entre las nalgas de mi mujer. La hace ponerse boca arriba, la jala hacia el borde de la cama. De manera instintiva, ella separa las piernas. El se inclina para besarla, y ella no pone ningún reparo en recibir la lengua que recién le ha repasado el culo. Se besan apasionadamente. El desciende un poco. Acaricia y lame los senos alternadamente, sigue bajando. Mi mujer se estremece cuando llega la nueva boca que la explora hasta su vulva. Lame con conocimiento, con habilidad. Recorre desde abajo y luego lengüetea suavemente en la zona del clítoris. Abre la boca como queriendo abarcar la vulva completa y la cierra sobre ella acariciándola con los labios, mientras la lengua hace lo suyo. Los gemidos de mi mujer aumentan su intensidad: - ¡Qué rico, qué rico¡ ¡Aaah, aaay! Enseguida se estremece. Claramente está teniendo un orgasmo. Dura varios segundos, sigue estremeciéndose mientras atrae a nuestro invitado más hacia sí, luego se retira ligeramente hacia atrás, mientras pide: - Ya cógeme, ya fóllame, métemela. El momento es de lo más caliente. Ella abre sus piernas ofreciéndose por completo. El la sujeta por la cintura, la acerca a la orilla de la cama y le acerca su pene. Coloca su glande a la entrada de la vagina, y lentamente lo introduce. - ¡Aaaah, siiii! gime ella. Nuestro invitado continúa lentamente el recorrido de su pene. Lo introduce completo. Y empieza a coger, a follar a mi mujer. Es real, ya no es una fantasía: mi mujer tiene un pene ajeno recorriendo su vagina. Está probando a verga de otro. Le está dando las nalgas a otro. El se inclina hacia ella para besarla, y no sé qué visión me excita más: si la lengua invadiendo la boca, o el pene invadiendo la vagina de mi mujer. El se endereza, acelera el ritmo con que penetra, ambos gimen, ella dice cosas que antes me ha dicho solo a mí: - ¡Cógeme, métela toda, así, así, asiiií! Mmmmm, ¡Métela toda, toda! ¡Qué rico te coges a tu putita! Aaaah. Nuestro invitado gruñe, se estremece. Se está corriendo. - ¡Aaaah, qué puta tan ricaaaaa! ¡Te voy a llenar de lecheeee! Le dice, al tiempo que la jala hacia sí, y se queda quieto, eyaculando dentro de la vagina de mi mujer. Ambos se quedan quietos, jadeantes, sudorosos. El retira su pene completamente lleno de fluidos. Mi mujer se acomoda en la cama. -Quédate un poco así, le digo. Por su vagina se asoma ya un poco del semen que la ha llenado. La mejor prueba de que acaba de pertenecerle por completo a otro... - ¿Te gustó? Le pregunto, aunque la respuesta es obvia. - Me encantó - me responde. - ¿Te gustó ver cómo me cogió, como me folló? - Si, me gustó ver todo. Cómo le diste las nalgas y cómo te penetró. Y cómo te llenó con su semen. Le perteneciste por completo. - Todavía no por completo - me dice mi mujer. - ¿No? ¿Pues qué falta? - le pregunto. - Ya lo verás... me dice. (continúa)

Autor: nos2dos Categoría: Primera Vez

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NARCOSXXX

Amor Prohibido

2019-11-06


La vida está llena de temor, rumores, miedos y el estremecimiento que siento al escribir este relato, llora mi corazón y sufre mi alma si la tuviera. Fue a mediados de un abril del año no recuerdo cual, pero hasta el día de hoy, su gran fuerza, cuerpo, y pasión siguen viviendo en mí. Mi nombre Maya y no tengo miedo a decir que soy una rareza en el mundo de los raros, ahora les contare lo que paso. Esa noche llovía, hacia frio, casi puedo jurar que nadie caminaba bajo la tormenta solo yo, pero al pasar por El boulevard de la Luz, estaba el, alto fuerte, con unos grandes brazos, los cuales imagine abrazándome, su boca parecía dulce y bella, y su cabello largo y rizado lo hacían verse tan sensual y tan adorable que realmente me interese en él ¿Como podía un simple mortal tener tanta belleza? Al pasar por su lado, me sorprendió que él me tomara por la cintura como si hubiera adivinado mis pensamientos y yo me deje llevar por el ímpetu y las ganas de sentir a ese hombre cerca de mí, el calor que emanaba era tan sutil y delicado que con el frio de mi cuerpo y el que hacia fuera, no entendía como el podría estar tan cálido. Su nombre Gustav, exactamente no sabía de donde era ni como había llegado a este lugar, pero me sentía tan atraída a el que eso no me importo. Fuimos caminando por las calles Hablando de temas sobre el clima, la lluvia y lo que nos atraía de la noche, nos besábamos cada vez con más pasión, que parecíamos estar preparando el preámbulo para la cena de la noche, hasta llegar a mi hogar, lo que sería mi último hogar en esta ciudad y la última vez que viera a Gustav. El intuyo lo que pasaría y sin pensarlo ni preguntar me levanto en brazos y yo me dejaba querer hasta que llegamos a mi departamento. Me sentía hechizada y como un bebe cuando él me cargaba porque a comparación de mi metro y medio de estatura, el media los casi dos metros y yo me dejaba querer. Al abrir la habitación mis intenciones Cambiaron, y la salvaje fui yo, casi arranque mi ropa húmeda y quede semidesnuda ante Gustav un total y hermoso desconocido su mirada fue penetrante al ver la blancura de mi piel y acto seguido desgarro su ropa, yo no esperaba ver ese pecho tan trabajado ni ese abdomen cuadrado menos esa gran fuerza viril bajo su cintura, y esos tatuajes me hicieron sentir un orgasmo que el adivino y sabíamos lo que pasaría. Gustav me tomo de la cintura y me levanto a la altura de su boca y beso mis labios como nunca lo habían hecho, y sentí una descarga eléctrica pasar por todo mi ser hasta humedecer mi ya tan urgido sexo e invadida por el deseo, empezó por tocarme mi ya excitada y húmeda vagina, sobre mis pantaletas y el empezó a besar cada parte de mi y saboreando mis pechos me hacía sentir como una mortal pronto me acomodo sobre la cama y él se apodero de la situación cuando amarro mis brazos a la cabecera y empezó a deslizar su lengua por todo mi abdomen hasta llegar a ese manantial que emanaba de mi y él como desquiciado comía de mi sexo saboreando y disfrutando el sabor salado, yo no quería que parara, me hacia gozar como nunca antes lo habían hecho, su lengua era un objeto de placer, y el verlo ahí su cabeza entre mis piernas era tan excitante que no quería dejarlo ir. No recuerdo cuanto fue lo que goce, pero si no estuviera muerta, hubiera muerto en ese clímax de placer para volver a vivir con lo que seguía. Desato mis brazos y quedando libre vi como su pene palpitaba de excitación y lo tome con mi mano tocándolo hasta que lo metí en mi boca su solo sabor me hizo perder la Cordura y lo succionaba, lo lamia y el gozaba. Con suma extrañeza vio mi sonrisa y se volvió un loco me sentó arriba de él y empezó a moverme de arriba a abajo y meciéndome de una manera que aun suelo recordar por el gran placer que recibimos esa noche, después nos recostamos y el encima era un dios para mí no quería que terminara nunca, el ritmo que llevaba su cadera parecía el mismo purgatorio me hacía sentir tocar el cielo y a la vez el infierno, gozábamos los dos tanto que olvidamos la hora, y la luna salió, fue ahí donde recordé los temores que me trae algunas noches de luna llena como lo era esta, y lo vi a él convertido en un angel, realmente uno de verdad, era un hombre demasiado atractivo, pero al tocarlo los primeros rayos de luna estaba el un licántropo (persona que, según la tradición popular, se convierte en lobo las noches de plenilunio) hermoso y casi muero. Esa noche, me lastimo con sus garras, me hirió las cadera y costillas, unas heridas fueron mortales pero fue mejor mi velocidad y destreza para salir de ahí. Esa noche era yo y mi peor enemigo, desde entonces no he vuelto a ver mi hogar, tampoco a Gustav, pero volvería con el aunque fuera prohibido. Amor Prohibido.

Autor: MoritaKawaii01 Categoría: Primera Vez

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NARCOSXXX

Locura de fin de semana

2019-10-14


Hola a todos!!!! Les narraré una aventura de un fin de semana que pasé con Tom... mi Amante... shhhhhh Soy Esther, casada, y.. si.. me fugue un fin de semana con mi Amante, con el pretexto de ir a ver a mis padres a Oaxaca, bastante lejos de do de vivo, en autobús 18 hrs. Y sin señal de cel por allá.. hijo.. el plan perfecto para un fin de Semana de locura.. Nos fugamos un jueves por la mañana, salimos en la camioneta de Tom, y shhhh una verdadera aventura, ya de inicio, me cambié y me puse una mini muuuuyyyy mini, botitas y una blusita sin sosten, u mos fuimos, pero no a Oaxaca, salimos a pasarla Súper a Puebla, durante el trayecto, me acomode a saborearle esa rica grande y gorda verga que tiene mientras el manejaba.. shhhhh hasta que se viniera en mi boquita.. y tragarme esa lechita hasta la última gotita. Durante el trayecto hacíamos planes de que queríamos, y al llegar, nos fuimos a un centro comercial a comer así como iba vestidita.. uuuyyy me veían los hombres con ganas y eso me excitaba mucho. Ya más tarde en el hotel y aaahhh una tremenda cogida montándome con esas ganas que tenía ya por andar así en el autoservicio donde me veían y deseaban shhhhh Salimos y nos fuimos a un antro, yo estaba súper excitadisima y el no dejaba de manosearme en todo momento.. y.. shhhh me dijo si quería coger con alguien ahí en el antro!!!!! Eso me prendió aún más!!!! Senti como mi panocha empezó a palpitar y a escurrir!!! El deseo ufff se me subió intenso por coger con un extraño.. entre juego y juego.. me insistía.. el lugar estaba super!! De muy buen ambiente.. y entre los tragos más iba en aumento mi deseo por gozar.. De tanta insistencia, le dije, ne gusta aquel chico que no deja de mirarme, yo iba con un vestidito corto plateado, zapatillas de tacón alto, y sin medias, solo mi tanguita y sin sosten.. El me dijo.. insinuale.. fingiendo que yo no veo.. y así lo hice.. a lo lejos brinde con el.. y lo enganche.. shhhhh Tom.. fingió ir al baño para que el chico se acercara.. ja! Nada difícil... En cuanto vio que Tom se alejaba de inmediato me abordó, y saludando me me dijo: - soy Alex y tu? - me llamo "Paola" - súper.. bailamos mientras regresa tu acompañante? - si, claro, el tardara un poco.. Y nos fuimos a la pista. Esta llenísimo el lugar.. así que perfecto para estar bien pegadita a el.. shhh me puse de espaldas a el y tome sus manos para que me abrazara y pudiera pegarle mi trasero aún más.. shhhhh senti como se fue excitando y entre tanta gente lleve sus manos a que me manoseara mi pecho... shhhhh estaba ya sintiendo su verga bien paradita.. Con una de mis manos empecé a frotarsela.. shhhhh Le bajé el cierre del pantalon y aaaahhh shhhhh era gruesaaaaa no muy grande.. pero si gruesaaaaa mmmmmm se la masturbaba.. mientras bailabamos.... Me jalo y me dijo al oído.. vamos a fuera....... levante mis brazos fingiendo con el baile y esa era la señal a Tom... shhhhh de que saldríamos a coger al estacionamiento... shhhhh Fuimos haciéndonos cancha para salir y afuera fuimos al estacionamiento.... mmmmm agasajadaaaaaaaa shhhhhhhhh Como loco trataba de devorarme.. era riquísimo así como yo andaba de excitada y cachonda... me volteo y me puso con las manos a un auto y el de espaldas... abriendo.e las patitas... y voltie rápido buscando a Tom... y si... lo alcancé a ver que estaba grabandome con su cel... y aaaahhhhhh su Rica verga entro en mi panocha... mmmmmm así.. justo como la senti en mis manos... gruesaaa mmmm shhhhh se movía como loco desesperado... yo aaahhh más... más... más.... aahhh mmm ricooooo.... me jalaba fuerte de mi cadera y tremendas embestidas shhhhh hasta ... shhhhh estallar dentro de mi.... mmmmm era mmm shhhh rico.... y excitanteeeee de que aparte de Tom alguien nos pudiera ver... Nos acomodamos la ropa me dio un beso muuuuyyy rico y lujurioso y regresamos... Ya estaba llegando Tom.. y me pregunto.. que tal?... yo.. mmm rico... pero.. quiero más.... shhhh tomándole su verga por debajo de la mesa... estaba bien excitado.... dijo.. escoge... Buscando.. vi a la siguiente víctima.. un chico alto.. le hice igual seña con mi vaso.. y shhh rápido.. salí a la pista de baile y Tom hizo lo mismo.. y de igual forma agarrando su verga mientras bailabamos para saber su tamaño y si me llamaba la atención.. esta era delgada, pero si grande.. Y alzando los brazos.. salimos al estacionamiento.. shhhhh Tom ya esta afuera.. pero.. antes de que me la clavara.. la tome y la saborie... shhhhh quería verla y ver si era grande.. shhhhh una buena mamada y mmmm me puso también con las manos al auto y duroooo me la clavó toditaaaaaa aaaahhhh salio un exclamo de mi porque sentí lo grande de esta... y con tremendas embestidas aaaahhh aaaahhhhh mmmmm hasta venirse y sentir la 2.ª lechita... shhhhhhh.... Este no duro mucho... creo se excito de más ji. Regresamos al antro y Tom estaba prendidisimo.. su verga estaba durísima.. y me pregunto.. y?.. yo le contesté.. vámonos.. tengo muchísimas ganas y estoy escurriendo de tanta lechita... este segundo me hecho mucha... Nos salimos... a un hotel que encontramos a la salida de Puebla.. aaahhhh me dio tremenda cogidaaaaaa yo esta Súper excitadisima y el también... se vino y shhhh 3.ª lechitaaaaaaaa shhhhhh mi panocha estaba punzante y súper deseosa... yo quería más y más.. no daba crédito.. había sido bien puta por esa noche.. Shhhhhh Después sacó su verga y a mamársela así con las 3 lechitas... shhhhh riquisimooooo.... era mucha lujuria... Hicimos una pausa y me enseño los vídeos donde me daban duro y mis gesto de como gozaba.. shhhhh nos excitados de nuevo y darle más!!!! Nos pasamos la noche cogiendo y cogiendo.. es.. algo increíble.. coger con uno y otro.. y otro... te dan más ganas y más y más.. y el deseo y verme así... shhhhhh Regresamos el sábado.. yo me fui a casa y.. aún con la panocha hinchada.. y con la mente en esa noche.. y cada ves que me acuerdo.. me da el deseo de coger... y me humedezco de solo recordar.. aún conservo los vídeos... shhhhh Ji... la verdad... espero repetirlo... Hasta pronto!!!

Autor: Ma-Yik Categoría: Primera Vez

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NARCOSXXX

A un año de mi boda

2019-10-09


Esto que les contaré, será un secreto entre nosotros, pasó ya un año de mi boda.. y esto pasó justo ese día. Mi nombre es Daniela, era un sábado y solo faltaban un par de horas para ir al altar, yo estaba sola en mi recamara, pues de ahí saldría, les había pedido a mi mamá y suegra que me dejaran sola un rato, solo me puse mi ta guita de hilo y todo el liguero blanco.. al verme así al espejo.. mmm sentí un deseo enorme de que llegara la noche y me estremesi con un deseo incontrolable de coger.. y medio me rose por encima de la tanguita mi panochita que esta bien rasuradita y más tenía las ganas y el deseo de estar por fin en el hotel con mi amado. Pero.. surgió que.. tocaron a la puerta.. uff medio me frustre, pues no pude seguir.. me bajé el vestido y fui a abrir. Era mi futuro suegro, al verme me recorrió de arriba a abajo, pero con morbo, lo sentí de inmediato y entro no me m*****ó, al contrario, con lo excitada que me sentía me dieron más ganas y mucho morbo. Entro y cerró la puerta, me dijo vengo a ver a mi ya nueva nuera y desearle lo mejor en este día tan especial, abriendo me los brazos y yo correspondía... Me abrazo tan intensamente que sentí un deseo increíble de entregarme a él. El es alto, de muy buen porte y bastante bien conservado y muuuyy varonil, y ni se diga, atlético y bastante atractivo. En ese abrazo sentí que duro una eternidad y me dio un beso muy cerca de mis labios.. yo.. cerré los ojos.. y.. creo que fue algo así como.. una invitación, pues.. me dio otro rosandome más aún mis labios.. yo entre los abri y sabor.. Fueron unos instantes para mi de mucha lujuria y excitación, sin darme cuenta, me estremecí más aún y me dio el tercer beso.. ya en mis labios.. y le correspondía.. no abri los ojos y solo me deje llevar por ese momento. Me dio vuelta y besando mi cuello y agarrando mi pecho, siguió yo.. solo me dejaba llevar por ese momento erótico, lujurioso y.. lleno de pasión.. Me fue llevando al sillón que estaba en la recamara y atrandome en el respaldo, alzo mi vestido.. y.. no sabía de mi.. empezó a besar mis nalgas y mi... aaaahhhhh siiiiii ... mmmm sentía su lengua en mi... culito.... y recorriendo mis nalgas sus manos lujuriosamente.... y bajando mi tanguita empezó ameter su lengua en mi panochita y abrió más mis piernas... aaaahhhhhh yo me arqueada mas y mas... no sabia de mi... se incorporó... y... aaaahhhhhh aaaahhhhhh de un solo empujón me clavo su vergaaaaaa... sentí me abriaaa era entre rico y doloroso pero... excitanteeeeee.... Me daba durisimooooo era la 1.ª vez que me metían una verga... es... intenso.... ricooooo.. increibleeee... por no se cuanto tiempo estuvo dandole hasta que...escuche su... aaahhhhh.... yo... me arquie y sentí toda esa lechita en mi. Saco su verga... y me dio un beso por el cuello y salió. Me quede ahí.. en esa posición abierta aun de patitas y seguía si tiendo después de unos instantes reaccioné... pero.. que hice?.. me pregunte.. entre al baño y me limpié, solo me cambié la tanguita y me puse otra con una toalla íntima pues estaba llenita de lechita y seguro escurridiza, ya no me dio tiempo de bañarme.. No sabía o no daba yo misma crédito a lo que había ocurrido.. escuche toquidos en la puerta y abri, era mi mamá y mi suegra!! Me vieron y dijeron, listo vámonos!! Yo.. no sabía que hacer, pero.. salí con ellas, me temblaban las rodillas y solo reían entre ellas diciendo , es normal que te sientas nerviosa.. y fuimos a mi boda. Paso todo sin novedad, mi mente estaba en esas embestidas que me dio mi suegro. Llegada la hora de ir a nuestra luna de miel, justo al entrar a la habitación, me cargó y dijo, mi amor, será nuestra 1.ª ves.. y la disfrutaremos.. Yo pensé.. será mi senda.. y .. Al entrar sin más fui a quitarme el vestido y al salir, estaba en liguero, una mini tanguita y un camisón transparente el se quedó boquiabierto y aaahhhh siiii a disfrutar mi lu a de miel.... aunque.. se vino muy rápido.. creo que lo excite de más.. y aaahhhh shhhhhh se vino dentro de mi... así... mi panochita tenía susegu da lechita.. shhhh mezcladas.... aaahhh siiiii que ricooooooooo.... shhhhhhh Sentía una lujuria enorme y eso me excitaba aún más.... Así pasamos toda la noche.. montándome y saboreando esa Rica verga que tiene.. aunque mi mente no dejaba de pensar en las embestidas que me había dado mi suegro y ahora su hijo. Shhhhh ya pasó un año.. y.. les confieso.. no sé quien es realmente el padre de mi hijo. Mua!

Autor: Ma-Yik Categoría: Primera Vez

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NARCOSXXX

Fernanda, la hija de mi amiga

2019-10-04


Fernanda es la hija mayor de una amiga de Lety, ella tiene 18 años, es modelo, ya que tiene un buen cuerpo, admito que desde hace tiempo me llamaba mucho la atención, siempre usaba sus escotes minifaldas y ropa entalladísima, su mama no le decía nada y así iba a las fiestas de la casa, en una de ellas ocurrió lo que menos me esperaba! Ellas se quedaron a dormir, yo me levante por un vaso de agua, o tal vez para buscar lo que tanto deseaba y la suerte me sonrió, estaba Fernanda sentada en la mesa tomando algo, me miro me sonrió mientras yo me servía agua. L: ¿No puedes dormir hija? F: No, ¡la verdad no tengo sueño! L: ¡Has crecido mucho, recuerdo cuando eras una peque F: Jajá, gracias, ¡usted sigue igual de guapo! L: Guapa tu nena, mírate nada más, ¡hecha un cuerazo! F: ¡Me sonroja, gracias por su cumplido y por dejarnos estar aquí! L: ¡Sabes que son familia, no hay que agradecer nada! Me quede charlando con ella en la cocina de mi casa, la charla era muy amena, ella me contaba de su vida de modelo y de sus expectativas en ella, yo por mi parte no podía dejar de verle las tetas y acariciarle las piernas torneadas que tiene. L: ¡Fernandita como has cambiado, que cuerpo tienes! F: Gracias, ¡mi profesión lo aboga jajá! L: Que rica profesión tienes, ¿oye y ya has tenido sexo? F: ¡Pero que pregunta es esa! L: Es que si tienes novio, ¡inevitablemente se morirá por llevarte a la cama! F: Si tengo novios, pero no he tenido sexo con ninguno, siento que no sabrían que hacerme, ¡todos son jóvenes como yo! L: Entonces, con todo el respeto que te tengo, ¡déjame mostrarte lo rico que es tener sexo! F: Pero señor, porque me dices eso, no es correcto, si está muy bien y siempre me ha llamado la atención, pero mi mama es su amiga y de su esposa, que pena, ¡mejor me voy! L: ¡No! Espera, tranquila, no quise ser tan brusco, ¡pero nena de verdad si me dejaras mostrarte como me tienes! Me acerque a ella y sin pena me baje el pantalón de pijama, mi verga estaba muy dura, ella la miro sorprendida, yo me le acerque y se la puse lo más cerca posible, no lo dejaba de mirar, yo un poco gañan le tome de la mano y le dije ¿habías visto uno así?, ella no contesto solo lo miraba y movía sus piernas, entonces lleve su mano a mi verga dura, ¡ella la tomo con miedo mientras volteaba para ver si no la observaban! L: ¿Te gusta nena? F: ¡No lo sé! Esta dura y huele extraño, ¡además es grande! L: Llévala a tu boca, ¡te gustara tenerla ahí! F: Pero no está bien, ¡además no creo que me guste hacer eso! L: ¡Tranquila nena, si quieres nos vamos al cuarto del sótano, ahí nadie nos vera! Antes de que me dijera algo, la lleve al cuarto del sótano, un cuarto que teníamos para la persona encargada del aseo de la casa, me desnude completamente frente a ella, no soy de un cuerpazo, pero me mantengo en forma y además la tengo grande, ¡con eso es suficiente! L: ¿Te gusta lo que ves? F: ¡Guau! ¡Que cuerpo! L: Tócalo bebe, ¡toca a un hombre! F: No sé, ¡me da pena! L: ¡Hazlo bebe, no te arrepentirás! Ella comenzó a tocarme todo el cuerpo, la espalda, mis brazos, mis piernas, hasta que finalmente llego a mi verga que estaba durísima por ella, lo acaricio inocentemente, sus dos manos apretaban un poco brusco, yo observaba como curioseaba mi verga dura, comenzó a jalarla suavemente, me miro a los ojos y me dio un tremendo beso, sus tiernos labios daban un rico masaje a los míos, ¡esta nena estaba urgida de macho y ya tenía uno frente a ella! La comencé a desnudar despacio, deleitándome con cada parte de su torneado cuerpo, mis manos acariciaban su cuello pasando por sus firmes tetas, tocando las muy torneadas piernas y llegando a sus pies. ¡La acosté en la cama y comencé a besarle su cuerpo, sus gemidos suaves me prendían más y más, mi lengua ya estaba en su entrepierna, lista para devorarme su conchita virgen! Empecé con suaves lamidas a sus labios vaginales, mi lengua los rosaba fuerte y los dejaba llenos de saliva, con mis dedos empecé a jugar su clítoris, le abría la vagina y veía su virginidad y como una rica capa de humedad la cubría. L: ¡Creo que ya estas listas hermosas, te llevare al cielo! F: ¿Te vas a poner condón? L: ¡No te preocupes te cuidare, con condón no valdría la pena tu estreno! Le abrí sus piernitas y empecé poniéndole la cabecita y empujarla suave, le besaba sus pezones y su cuello, me comencé a mover dándole solo con la puntita, aun no entraba toda, ella seguía siendo virgen, solo quería que se mojara más y más, fue entonces que tomándola de sus pies, comencé a penetrarla lentamente, mi verga comenzó a perforar su himen, mordía mi verga delicioso, su estrecho coño apretaba maravillosamente mi verga, comencé a moverme mientras la besaba con pasión, sus gemidos eran lo suficientemente fuertes para despertar a cualquiera en la casa, pero eso no me preocupo. L: ¡Que rico nena, estas deliciosa! F: ¡Ah, ah, que rico, se siente rico! L: ¡Me la has llenado de sangre, pero ahora resbala mejor! F: ¡No imagine que fuera tan rico! Puse sus piernas en mis hombros y la cargué un poco para dejársela ir de tipo ¡campana! ¡Parecía un péndulo rebotando en mi verga, me daba gusto con la chamaca, no me importaba que Lety me descubriera, no sería la primera vez que le quitaba la virginidad a una chica! ¡Ahora la puse de pie y levantándole una pierna mirándome de frente la penetré ya más fuerte, ella me abrazaba mientras le sostenía una pierna y mi verga entraba duro, nos besábamos, nos mordíamos, poco a poco e fue soltando la nena, movía su pelvis y eso generaba un apretón tremendo a mi verga! F: Señor, que rico, dios, ¡que rico! L: ¡Dime Luis, no me digas señor! F: ¡Luis, que rico, me lo metes muy rico! L: ¡Te dije que no te ibas a arrepentir hermosa! Me acosté en la cama y ella subió solita dejándose caer en mi verga y moviendo su cadera majestuosamente, le apretaba las tetas mientras sus movimientos me la ponían más dura, nos besábamos, ella ya cabalgaba delicioso, parecía una maestra en hacerlo y con lo apretado que estaba su coño, ¡la sensación era infinita! La voltee para que me diera la espalda mientras se dejaba caer en mi palo, acariciaba sus nalgas firmes y blancas, duras por el ejercicio que hace, ¡sus muslos eran dinamita y al tocarlos más y más dura se ponía y me movía dejándose ir toda! F: ¡Luis, que rico, que rico! L: Nena hermosa, ¡eres fantástica! F: Envidio a Lety, que rico te la coges y diario, ¡qué envidia! L: ¡Ahora solo piensa en tu placer nena, dejemos afuera a los demás! La puse en cuatro, mi verga entra completita y sus gemidos invaden prácticamente toda la casa, tomándola de su cadera la embisto fuerte, sentía como chocaba con sus entrañas, sus fluidos salían sin parar, ella se empino y por la misma fuerza la tumbe en la cama, yo estaba encima de ella besándole la espalda y mordiéndole su cuello, mientras la inyectaba deliciosamente, la nena gemía fuerte y fuerte, mi verga seguía entrando y saliendo y fue en ese momento que ella se corrió, sus líquidos y movimientos me excitaban demasiado, le apretaba la cabeza en la almohada para ahogar sus gritos y le daba tremendas nalgadas hasta dejárselas rojas como cereza! F: ¡Papito, que rico, que rico! L: ¡Eso nena, sigue, muévete, siente el orgasmo, el orgasmo de tu primera vez! F: ¡Dios mío, eres el mejor amante que haya tenido! ¡Yo aún estaba durísimo, aproveche que la nena estaba calientísima y dispuesta a todo para llevarla a mi verga, ella abrió la boca y comenzó a besarla y darle lengüeteadas, su mano acariciaba mis bolas y yo le acariciaba sus nalgas, la metió un poco más y sus chupadas eran magistrales, por dentro de su boca su lengua le daba un rico trabajo a mi cabeza y sus labios llenos de saliva subían y bajaban dándome un muy rico oral! L: ¡Si, así nena, cómetela, cómetela toda! Ella ya más amaestrada la metió enterita en su boca, note como casi se ahogaba, 21 cm en su rica boca, la tome del cabello y la empecé a coger su boca, eran suaves mis movimientos, el roce de sus dientes con mi tronco, me aceleraban y daban tremendo placer, ella se dejaba fornicar la boca, comencé a hacerlo más y más fuerte, ella me acariciaba las nalgas y me sobaba el culo, eso me puso más loco, así que en un acto desenfrenado me comencé e amover tan brusco que le genere una segunda corrida, mis manos también jugaban su concha dándole su segundo orgasmo, yo estaba a punto de terminar y decidí que sería en su boca! L: ¡Nena, que rico, me vas hacer venir, me vas hacer venir! F: Que dura, uf, que rico, córrete como yo, vente, ¡vente Luis! L: ¡Fernanda! ¡Dios mío! F: ¡En mi boca no…! Como manguera le comencé a llenar su boquita, ella los recibía y los escupía, pero no dejaba de mamármela, expulse demasiada leche que le embarre la cara, el cabello y las tetas, ¡ella acompaño mi orgasmo con ricas mamadas hasta que caímos juntos! Me apresure a vestirme mientras ella dijo que se esperaría un rato más a pensar lo sucedido, al salir mi esposa estaba esperándome, me miro me sonrió y me pregunto ¿qué tal coge a nena? La miré y le dije, ¡para ser su primera vez, no estuvo tan mal!, ¡Lety me comenzó a besar desenfrenadamente diciendo que observo todo y que le había gustado verme con una nena virgen, ambos tuvimos sexo fuerte! Mientras la tenía en cuatro no podía olvidar el rico y virgen cuerpo de Fernanda, con la cual vendrían más historias que les contare después.

Autor: Esposos(LyL) Categoría: Primera Vez

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NARCOSXXX

El asiento trasero

2019-09-23


El fin de semana pasado estábamos planeando salir de fiesta a un bar, claro que siempre eso significa vestirme como una putita, mini vestidito entallado, escote, tacones altos, maquillaje cargado con todo y pestañas postizas, hagan de cuenta como que sacada del strip club de moda y con todo la actitud de buscar aventuras. Pues ya después de varias copas y de estar al acecho de cualquier posible ligue (hombre, mujer o pareja aquí no discriminamos a nadie), había un grupo de chavos agarrando la fiesta a una cuantas mesas y varios si no es que todos me voltearon a ver en varias ocasiones, ya sabes el grupo tocando música padre, nosotros bailando cachondo, risas, miradas, caricias, el vestido me lo tenia que estar bajando a cada rato porque sentía que se me salían las nalgas, en eso que mi pareja me dice ya deja de estar bajando el vestido, ya es hora de que empiece la acción con los vecinos de mesa, osea en ese instante supe que esa noche yo iba a ser la ganadora de varias cojidas. Ya con la aprobación de mi novio pues provoque que la acción llegara a nuestra mesa, me pare al baño cuando vi que uno de los vecinos se levantaba de su silla, el iba caminando detrás de mi y estoy segura que me iba viendo las nalgas porque con cada paso el vestidito se subía poco a poco, en eso me detengo un poco por toda la gente que estaba haciendo fila y siento como se me pega por detrás, no fue en mal plan ni grosero o tosco, solamente una juntadita de cuerpos al fin de cuentas para eso me había parado de la mesa, para poder platicar sin que se sintiera presionado por estar yo acompañada (si supiera que estas tácticas de ligue las hemos repasado mi novio y yo juntos). Bueno pues al sentir su cuerpo volteo a verlo a su cara y lejos de darle la mirada mamona o de enojo, le sonrío y le digo que el lugar esta llenisimo, el confirma mi comentario con un "hasta la madre" , con quien vienes le pregunte con unos amigos dijo, a pues que bien entonces te puedes ir a la hora que sea y con quien quieras, y me meto al baño de mujeres adentro había mas filas así que me tarde en regresar a la mesa como unos 15 minutos. En cuanto regreso a la mesa y le platico a mi novio lo sucedido de inmediato le vi su cara de lujuria, y me dice voy a pedir la cuenta, mitras pago invítale una bebida aquí en la mesa, pues ya regresa con cuenta pagada y el chavo ya estaba platicando conmigo sentado a mi lado y tomándose un drink, los presento, platicamos un ratito en lo que nos terminábamos las copas y le digo al oído ya es hora de irnos, como si la noche apenas empieza, exacto apenas empieza lo bueno y tu te vienes con nosotros, el pobre no sabia lo que estaba sucediendo osea la chava ligandoselo, el novio de acuerdo y el sin saber que hacer, supongo pensó que era broma, hasta que mi novio se acerca y le dice hoy es tu noche de suerte, mi chava quiere cojerte y por mi no hay problema. Ibamos caminando por el estacionamiento yo en medio de los 2 tomados de las manos, llegamos al carro que es muy amplio en la parte trasera y nos dice mi novio, ustedes se van en el asiento de atrás, eso ni yo me lo esperaba, me abrió la puerta y me dice disfruta el trayecto. Apenas nos empezamos a mover y yo sin querer perder el tiempo me volteo de frente al nuevo amigo y le planto un beso en la boca, nos prendimos bien cañón de lengüita por varios minutos, claro sus manos no paraban de recorrer mi cuerpo, me agarraba las piernas, las nalgas, la cintura, las boobies, le faltaban manos para acariciarme, yo iba calientisima y mi novio bien atento volteaba a cada rato y también nos veía por el retrovisor, en eso el chavo se baja a chuparme las boobies y ya no pude mas, me moví un poco hacia un lado y abrí mis piernas para darle acceso a que me chupara, yo iba en la luna, de la mano con mi novio, un amigo nuevo chupándome la panocha, por la ventana viendo los carros pasar, después de varios minutos recibiendo un maravilloso sexo oral, le digo ahora me toca a mi chuparte la verga, le desabrocho su cinturón, luego el botón y el zipper de sus jeans, su verga no era de película porno pero la tenia bien dura, y sus venas bien marcadas y circuncidada, sin esperar mucho me la meto toda a la boca, ahora soy yo quien le esta dando unas buenas mamadas de verga, voy con las nalgas hacia la ventana y mi cara hacia abajo, mientras escucho otro zipper bajarse, es mi novio que ahora se esta masturbando. Ahora viene lo mejor, busco en mi bolso y le doy un condón, y con la voz mas sexy que te puedas imaginar le digo, "Cojeme , cojeme ya, quiero sentir tu vergota dentro de mi panochita" mientras el abre el paquete del condón y se lo empieza a poner yo estoy metiéndome 3 dedos, en cuanto se lo pone me siento arriba de el y me acomodo su rica verga, mi novio me va viendo por el espejo, escucho como se masturba y me dice cosas sucias, en esos momentos nada puede estar fuera de lugar, es el momento del sexo a****l, el sexo por placer con cualquier extraño, todos disfrutamos el papel que en ese momento nos toca jugar, mientras tanto yo sigo rebotando sobre el invitado hasta que me canso entonces me tiendo de espaldas en el asiento y abro mis piernas para que ahora sea el quien me coja, (toda esa aventura fue digna de algún reconocimiento de la industria del porno), mientras yo seguía recibiendo la penetración del invitado, me besaba y chupaba mis pezones, yo ya me había venido 3 veces para cuando el se termino, sentí como su cuerpo sudoroso se contraía en espasmos sexuales, el estaba satisfecho, salio de antro con sus amigos y termino cogiéndose a la vecina de la mesa mientras el novio manejaba. Por fin llegamos al departamento los 3, para continuar con la fiesta porque la noche aun es joven y yo quiero mas....

Autor: Pegaso0530 Categoría: Primera Vez

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Encuentro campestre

2019-09-17


Me apetecía ir de picnic, alejarme de la ciudad, respirar aire fresco y relajarme yo solo en medio de la naturaleza, de modo que cogí mi moto y me alejé de las zonas urbanas lo más que pude, hasta un sitio al que suelo acudir a encontrarme conmigo mismo. Una vez llegué y me dispuse a colocar mi manta para tumbarme a contemplar las estrellas y sentir el aire puro inundando mis pulmones, oí unos gemidos que venían de detrás de uno arbustos, a unos pocos metros de donde me encontraba. Me acerqué a ver de que se trataba y, oculto tras los arbustos pude ver como una chica preciosa se estaba dando placer con ayuda de un consolador. Vaya, parece que mi sitio especial no es tan desconocido después de todo, pensé para mi mismo. La escena me resultaba sumamente excitante y no quise interrumpirla pero no podía dejar de observar como se acariciaba con su consolador, como lo frotaba sobre su clítoris, se lo introducía en el coño, lo sacaba de nuevo, jugaba con el sobre sus labios, gemía cada vez que se lo introducía, con las piernas abiertas y completamente desnuda, cubierta solo por los rayos del sol, echada sobre unas mantas similares a las que yo llevaba. Mi polla no tardó en reaccionar al espectáculo con una erección que no pude ni quise contener, de hecho, amparado por la maleza que ocultaba mi posición, la saqué a que le diera el aire y empecé a masturbarme imaginando que era mi miembro el que se deslizaba sobre ese coño que incluso desde la distancia, se podía ver lo mojadito que se estaba poniendo. Ella estaba absorta en sus juegos, tan segura como estaba yo de que por allí no rondaría nadie que la m*****ara. (qué equivocados estábamos). Tenía los ojos cerrados, el cuello echado para atrás de modo que sus pezones apuntaban a las nubes, tras un rato acariciándose con el aparato, decidió ponerlo en un modo más activo, se recostó sobre la manta y comenzó a moverlo en círculos dentro de su coño. A veces lo metía un poco más adentro y lo volvía a sacar, nunca del todo, con la otra mano se acariciaba las tetas, se pellizcaba los pezones, todo esto aderezado con gemidos que no hacía nada por reprimir, creyéndose sola en aquel paraje, ignorando que tenía un excitado espectador. Mi polla palpitaba en mi mano mientras la agitaba deseando unirme a ella en una comunión de placer, entonces ella alcanzó el orgasmo, o algo parecido, porque empezó a gritar todavía más mientras se retorcía sobre la manta, encogía los dedos de los pies, se mordía el labio, temblaba... o era un orgasmo o un ataque epiléptico. La escena terminó de excitarme y me corrí sobre las hojas del arbusto que tenía delante, no pude evitar soltar un gemido al terminar, me pareció inaudible, pero, o ella tenía un oído muy fino o mi sonido fue más elevado de lo que a mí me había parecido, porque ella salió inmediatamente del trance y se puso a mirar en mi dirección. En cuanto me vio trató de taparse con la manta, entre avergonzada y enfadada por verme allí con la polla en la mano (el arbusto tampoco me ocultaba tanto como creía como pude comprobar) ¿Que haces ahí, pervertido? Gritó. Más o menos lo mismo que tú, darme placer al aire libre, gracias por la inspiración, no quise interrumpirte. Mi tono y mi sonrisa consiguieron relajar un poco su tensión, me subí los pantalones, guardé mi polla y decidí acercarme. Ella cambió el tono al darse cuenta de que yo tenía el mismo derecho que ella de disfrutar de la naturaleza, y que la única diferencia es que yo había tenido la suerte de no tener que usar exclusivamente la imaginación. Nos presentamos, y empezamos una pequeña charla, y no tardamos mucho tras las presentaciones en derivar el tema hacia el sexo, que al fin era lo que había hecho que nos encontrásemos. Decidimos que no tenía mucho sentido no aprovechar que ambos estábamos en la misma página, y las palabras dieron paso a las caricias, los besos.., y el ambiente se empezó a caldear de nuevo. Mis manos recorrían sus muslos, desde las rodillas a su entrepierna, caliente y empapada. Las suyas buscaban mi polla mientras nuestros labios se encontraban y se saboreaban, su lengua invadía mi boca, la mía contraatacaba, y la pasión iba en aumento. Estábamos los dos sentados sobre la manta, sus manos rodeaban mi polla y recorrían toda su longitud, eran suaves y presionaban mi contorno, sus dedos acariciaban el borde de mi glande, mientras los míos se abrían paso hacia el interior de su empapada rajita, sus paredes me acogían con ternura y calidez, los movía de forma similar a como había visto que ella movía su juguete. No tardé en arrancarle los primeros gemidos de placer cuando mis dedos comenzaron a presionar las rugosidades de su sexo, contra la cara interna de su pelvis, asediando su punto de placer por el interior mientras mi pulgar rozaba el entorno de su clítoris. Ella se inclinó sobre mi polla envolviéndola con sus labios, su húmeda lengua salía a acariciar mis huevos y cubrirlos de saliva, alternaba lamidas y chupadas, engullía mi miembro cada vez más al fondo de su garganta, su boca estaba literalmente hecha agua, lo mismo que su coño, y sus babas resbalaban sobre mi tallo, ella sorbía y volvía a meter parte de la saliva de nuevo en su boca. Los jugos que manaban profusamente de su coño empapaban mi e incluso la manta que había debajo. Me recosté de costado a su lado y mientras ella me comía la polla de una manera deliciosa, yo trataba de corresponderla actuando con mi lengua sobre su vagina, recorriendo sus labios, dando golpecitos sobre su clítoris, penetrando en su rajita a robar su delicioso néctar. Mientras ella movía su cabeza para hacer desaparecer completamente mi polla en su interior a pesar de las arcadas que le provocaba el contacto de mi glande con su úvula. Seguimos en un delicioso número mágico llevándonos al borde del orgasmo mutuamente para detenernos por unos segundos antes de retomar, retrasando el momento y haciendo aún más intensas las sensaciones. Cuando mi eyaculación era ya inminente la avisé por si no quería que le llenase la boca sorpresivamente, ella separó su cara, y empezó a pajearme y a golpearse la cara y los senos con mi capullo hasta conseguir hacer salir mis descargas que aterrizaron sobre sus labios, su cuello, su melena, sus tetas; dejando toda su piel cubierta por densas y templadas gotas de mi leche. Me miraba mientras se relamía y recogía con sus dedos los restos de lefa que salpicaban su cuerpo y los iba llevando a la boca, chupándose los dedos de la misma sensual forma en que antes me estaba chupando la polla. Así tumbados nos quedamos un rato para recuperar fuerzas antes de volver a la acción justo a la puesta de sol. Texto por @sexticles

Autor: Sexticles Categoría: Primera Vez

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