Relatos Eróticos de Masturbación


El calzón de la maestra de aerobics

2020-11-01


Algo de lo que realmente disfrutaba era masturbarme, podía ponerle la velocidad e intensidad que YO quisiera. Podía hacer que tardara 10 o 50 minutos. Me gustaba la sensación de poder eyacular cuando YO quisiera. Por este tiempo, tenía una maestra, LA NEGRA, una mujer hermosa, que me enseño casi todo lo que se sobre cómo tratar a una mujer. Pero no me bastaba con las clases cada 3er día, YO necesitaba más. Así que fantaseaba con ella, que la tenía en las noches y podía hacer todo lo que hacíamos pero de noche. Un día, mis padres tuvieron que salir de emergencia de la ciudad, así que le pidieron a la vecina que nos cuidara. Una maestra de aerobics delgada, rubia, de muy buen cuerpo. La cosa iba normal, hasta que a los 2 días de estar en casa, entre al baño y me doy con la sorpresa de ver su ropa en el suelo, ella había salido de prisa porque tenía una clase 15 min antes y seguro que por la prisa dejo ese “regalito” para mí. Feliz por su puesto, me encuere y empecé a sobarme la verga. Le daba un trato especial al glande, que era la parte que más le frotaba a la negra. Levante las panty y para mi sorpresa estaba empapadas, olia a sudor, a flujo y a orín. El olor me volvió loco de inmediato y con frenesí me masturbe. LE pase la lengua un par de veces para “probarla” el olor era profundo. A hembra, a desenfrenó, me masturbe muy rápido, bien apretada la riata, me imaginaba que era la maestra… en seguida empecé a eyacular 1,2,3 chorros, me sentía en el paraíso tenia bien caldo su olor. Limpie como pude y me duche. Y me guarde el calzón de la maestra. Para pasar una larga noche meneándome la riata. Mis hermanas preguntaba si había visto que alguien entrara al baño o si había visto un calzón, por supuesto les dije que no, pero no me creían así que revisaron toda mi habitación, pero, YO era muy inteligente, así que guarde el calzón usado de la maestra en los calzones de mi mama. YO dormía en esa recamara, así que no tendría problemas en usarlos cuando todos se durmieran… Después de una búsqueda insaciable y de varias preguntas repetitivas de las 3 mujeres que en ese momento estaban en casa, por la hora y por las diferentes actividades de todos, decidieron continuar la búsqueda al día siguiente. Creo que era más de media noche cuando desperté sudoroso, completamente empalmado y recordé el calzón de la maestra, lo saque de mi escondite y me lo puse en la nariz y me masturbe, comencé despacio, jugaba con mi verga imaginaba el cachondeo que hacía con LA NEGRA, pero el cuerpo de la maestra. Le fui imprimiendo velocidad en cada suspiro, estaba inundado de ella. Me vacié. Tenía todo el abdomen lleno de semen y así me dormí. Entre sueños, recordé el calzón de la maestra y abri los ojos, el olor me embriago y me volví a masturbar, mas rápido, con mas fuerza, tenía la cabeza de la verga apretada (y fe ahí que me di cuenta que, entre mas veces tenia sexo, más trabajo costaba venirme y se me ocurrió que la próxima vez que viera a la negra, haría que me mamara la riata, después le pediría que frotara su clítoris contra mi pene para vaciarme de nuevo y luego la penetraría), y tuve la brillante idea de envolverme la verga con el calzón de la maestra y me vine, en la misma cantidad que la primera vez, creo que por la excitación (lo comprendí rápido y dejaba para lo último lo que más me excitaba y para el principio lo que menos me excitaba) … El problema era que ahora, el calzón de la maestra estaba todo embarrado de mi semen, que era bastante copioso. No sabia que hacer, así que lo que se me ocurrió fue salir al baño donde ella se había duchado y dejarlo detrás del W. C. Cuando llegue de la escuela la maestra me esperaba. Necesitamos hablar dijo con cara de molesta. Pero para mi buena fortuna, mis padres llegaron en ese momento… Quería fulminarme con la mirada, YO me hacia el que no sabia nada. Y sabia que no iba a decir nada porque, la de la reprimenda seria para ella, por dejar la ropa interior regada. Espero que los comentarios sean mas buenos que malos. Saludos, solo estoy esperando que me publiquen mi primer relato LA NEGRA (que esta en la categoría de “sexo con maduro/as” para continuar esa saga… Saludos

Autor: RecolectordeFlujoVaginal Categoría: Masturbación

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NARCOSXXX

Me encanta saber que se masturba

2020-07-26


Hola amigos, soy mujer y me encanta decir mi fascinación por ver, escuchar e imaginar como se masturba un hombre, en este caso les escribiré un día en particular. Un sabado por la noche mi pareja y yo estabamos en nuestra habitación, no había tenido sexo en varios días porque realmente yo no tenia apetito sexual, el es un hombre totalmente pasional le encanta estar cogiendo a cada momento, como le comento llevábamos días sin coger, yo me quede dormida y en la madrugada senti un ligero movimiento de cama, puse atención y era totalmente el movimiento de un hombre sobándose la verga despacito y disfrutando de cada movimiento que se daba en la verga, por lo que yo al sentir ese movimiento me empece a excitar de sobre manera mi cuquita derramaba líquido super rico, así paso un buen tiempo logre acomodarme para ver que veía en su celular y para mi sorpresa veia pornografía al ver eso me excite mas, después de rato de ver eso se fue al baño supongo que para hacer su chaqueta mas rica y no despertarme, seguí haciendome la dormida y oh sorpresa se escuchaba como es verga tan rica que me vuelve loca, le estaba dando una verdadera jalada se escuchaba su respiración agitada excitada y la verga cada vez hacia mas ruido de todo el liquido preseminal que le salia yo empece acariciarme mi puchita se exactamente el ruido que hace cuando esta apunto de estallar asi que me sobaba la pepa al ritmo del sonido de su jalada de verga sabia que estaba a punto de venirse asi que me dispuse hacer lo mismo y terminar al mismo tiempo, aunque es corto mi relato de verdad que me encanta saber y escuchar que mi hombre se jala la verga cada que puede.

Autor: Chiquirrirris Categoría: Masturbación

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NARCOSXXX

Los gemidos de mi vecina Alejandra

2019-12-01


Les voy a contar cómo es escuchar a mi vecina del piso de abajo coger Mi vecina se llama Alejandra, como de un metro sesenta, treinta y tantos, delgada de cara redondeada y cabello lacio y obscuro, no tiene muchos atributos, ni pechos ni pompas, pero tiene algo, algo que te atrae y te dan ganas de cogertela y que con la cara que tiene te la chupe hasta mancharle esa cara con tu semen Todo comenzó una madrugada, estaba jugando videojuegos como de costumbre, ya llevaba tiempo jugando así que decidí hacer una pequeña pausa, me quito los audífonos y tomo mi celular, al ser de madrugada todo estaba en silencio y sin mencionar que por donde estoy no hay paso directo a la calle así que reinaba el silencio. En eso escucho un ruido del departamento de abajo de mi cuarto, como si estuvieran martillando o golpeando con una madera, dejo el celular a un lado y presto más atención al ruido, no logro descifrar qué es pero es muy persistente ese ruido, en eso, escucho muy muy bajo un pequeño gemido “ahhh” me agarra por sorpresa. Ya se de donde proviene ese ruido, me levanto de mi silla y me acerco al piso y es un poco más claro el ruido del principio, acerco mi cabeza aún más al piso y se escucha aún más y, en eso se escucha otro gemido, más claro que el anterior “ahhhh” Ahora entiendo, se están cogiendo a mi vecina, a esa mujer delgada y atractiva, con cara de seria siempre que nos cruzamos y nos saludamos. Me recuesto totalmente en el piso, el ruido es su cama pegando contra la pared al ritmo del hombre que se la está cogiendo. Cierro los ojos y así puedo prestar más atención a los sonidos. Alejandra no deja de gemir “ahhhh, ahhhhh” me excita de sobremanera escuchar su gemidos, mientras me la imagino desnuda y con las piernas abiertas recibiendo un pene duro entre ellas. Como puedo me saco mi pene ya muy duro por escuchar a Alejandra coger, me empiezo a masturbar lento pero duro, prestando atención a cada gemido que hace. Después escucho otro gemido, pero no es de ella, si no del hombre que se la está cogiendo, un gemido grabe, se oye bastante claro, y después otro y otro y otro más, su novio empieza a gemir bastante se ve que Alejandra lo está haciendo bastante bien, su novio no deja de gemir y se escucha que se la coge más rápido, no lo culpo, repito no tiene el mejor cuerpo, pero se defiende y al verla y ver su cara dan ganas de cogersela. Ahora escucho como los dos gimen me concentro en los gemido de ella, son tan ricos, que con cada gemido se me pone aun más dura. Su novio gime más y con más fuerzas, es obvio, ya va a terminar, y así es, se escucha como gime de placer y deja de escucharse como se la mete y saca, Alejandra sigue gimiendo por unos segundos más “ahhhh, ahhhh, ay!!!” Se oye cansada y satisfecha Me quedo con más ganas de ella, me levanto agarro mi celular, me acuesto y la busco en Facebook, abro sus fotos y me empiezo a masturbar muy duro y rápido, veo su cara, la imagino desnuda gimiendo y recibiendo una cogida como se la merece, escucharla gemir e imaginarla cogiendo, esa idea me mata de morbo y excitación, sin dejar de ver su foto ni su cara me vengo, me vengo a montones y cada gota de mi semen se la dedico a mi vecina, Alejandra.

Autor: Aaron_82 Categoría: Masturbación

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NARCOSXXX

Fantasías de mi sobrina

2019-11-09


Hacía tiempo que seguía por Facebook a mi sobrina. Me encantaba ver las fotos que subía posando en bikini, en minifalda… Me masturbaba a menudo mirándola. Yo por aquel entonces estaba soltero y sin compromiso, vivía solo y muchas veces ponía un USB conectado a la tele con sus fotos y me masturbaba con un clítoris vibrador que me compré en un sex shop. Un fin de semana fui a casa de mi hermana a comer. Allí estaba mi sobrina, con su minifalda, luciendo sus hermosas piernas, su melena larga y morena y una blusa blanca que dejaba entrever su canalillo. Después del café ella se despidió de mí pues había quedado con unas amigas. Se acercó a mí, me rozó el brazo con sus tetas y me besó en la mejilla. Mi cuñado y mi hermana fueron a acompañarla en coche mientras yo recogía la mesa. Al acabar fui a la habitación de mi sobrina. Estaba perfectamente ordenada, con un peluche de oso apoyado sobre la almohada. Miré en los cajones de la mesita y vi sus tangas, sus sujetadores y la polla se me puso dura imaginándola sobre la cama con la ropa interior. Sobre una estantería había un cuaderno que sobresalía. Lo cogí y pude comprobar que era un diario. La curiosidad me asaltó y comencé a ojearlo. Al principio nada fuera de lo normal, hasta llegar a una página donde explicaba que esa noche se había masturbado con su osito de peluche mientras imaginaba que le chupaba la polla a un tío en el autobús hasta que se corría en su boca. En otra página explicaba que su coño comenzó a calentarse en mitad de clase y tuvo que ir al baño a masturbarse mientras imaginaba que el profesor la follaba como una bestia encima de la mesa delante de la clase. Algunos de sus compañeros se acercaban a grabar con el móvil mientras otros se pajeaban mirando. En otra página leí algo que no podía esperar. Fue en la playa, el pasado domingo, fuimos a la playa y recuerdo que pasamos un día muy divertido. Lo que no sabía era lo que ella narraba allí: “… he de reconocer que mi tío tiene un polvo. Se cuida, es simpático y tiene un puntillo de pícaro que me excita. Le miraba desde la orilla, estaba de rodillas y el agua me llegaba al pecho. Me puse tan cachonda imaginando que le cabalgaba ahí mismo que acabé por masturbarme…y…uff…qué morboooo!”. Sonreí al leer aquello, paradojas del destino los dos hacíamos lo mismo… Fue un viernes por la tarde cuando recibí un mensaje de ella para tomar algo y hacer algunas compras. “Como tú tienes coche…”. Tomamos unas cervecitas, unas tapas y luego paseamos por una zona comercial. Pasamos junto a un sex shop, curiosamente por el que yo me compré el chocho vibrador. Ella se paró un momento mirando la entrada que era muy discreta. Se giró hacia mí y en tono dubitativo me preguntó si podíamos entrar, que nunca había entrado en uno. Accedí de buen grado. Miramos las revistas porno, los juguetes sexuales, los vibradores. Le comenté que yo tenía uno y le mostré cuál. Ella se sorprendió al saberlo y sonrió. -Es como un coñito y vibra…da un gustazo… Por su mirada advertí que no le importaría mirarme mientras le hiciera una demostración. Se quedó mirando unos consoladores de polla de látex duro súper grandes y dijo: -Qué barbaridad…eso te tiene que destrozar el coño… Se quedó mirando un masajeador de clítoris y por el brillo de su mirada supe que le hacía ilusión tenerlo, así que le dije que se lo regalaba. Ella accedió y me lo agradeció con un beso muy cerca de los labios. De camino a casa me preguntó si no me importaba que le enseñara mi vibrador, a lo cual respondí que no me importaba. Subimos, nos preparamos una bebida y me preguntó que por qué tenía la cámara de vídeo conectada a la tele. -Ah, estaba pasando un vídeo al disco duro. -A saber lo que tienes en el disco duro…mmm?... Seguro que algo que te lo pone duro…jajajaja!! Yo la miré con gesto de regañar mientras ella encendía la tele y conectaba la cámara. Nuestra imagen apareció en el televisor y ella comenzó a reír mientras se contoneaba delante de la cámara. -Sabes qué me apetece, tito? Preguntó en tono sensual. -Me encantaría ver una demostración de cómo funciona tu vibrador. Me quedé un poco parado al ser tan directa a lo cual aproveché la situación para decirle que lo haría si me dejaba ver cómo usaba ella el suyo. No lo dudó un segundo y accedió. Se tumbó en el sofá y el vestido se lo subió hasta casi enseñar el tanga. Se miró en la tele mientras se acariciaba los muslos para luego mirarme a mí. -Venga! Va! Fui a la habitación, cogí el vibrador y me dirigí al comedor. Ella ya tenía el suyo en la mano. Me senté en el sillón de al lado. Ella cogió mi vibrador y lo acarició observándolo. Introdujo un dedo dentro y lo puso en marcha. -Uuuuh, sí que vibra, sí…-Y me lo devolvió mordiéndose el labio inferior. Se quitó la camiseta dejando ver un sujetador negro. Miré la tele y su imagen estaba allí. Ahora era real, no eran las fotos con las que me pajeaba. Era una situación muy morbosa y excitante. Me bajé la cremallera bajo su atenta mirada y de la bragueta surgió mi polla dura como una piedra. Ella exclamó un “Uau…” a la vez que se pasaba los dedos de la mano por encima del sujetador. Cogí el vibrador e introduje lentamente mi polla por la raja del coño de látex que estaba a máxima potencia. Lo subía y bajaba imaginando que era su coño. La miraba con deseo. Ella se quitó la falda, el tanga y se abrió de piernas. Pude ver su perfecto coñito húmedo por el televisor. Sus dedos jugando por sus labios, abriéndose el coño y metiéndoselos dentro. Gemía de placer y me decía: -Ufff…joder…qué morbo… estoy a mil…. Mmmmm Se puso el vibrador y comenzó a masturbarse mientras gemía mirando la tele y luego mi polla follando el consolador. Yo aproveché para meterle la mano por dentro del sujetador y acariciar el duro pezón, cosa que agradeció con más gemidos. Estaba totalmente mojada y cachonda. Saqué la polla del vibrador y se la ofrecí para que la mamara, cosa que hizo sin pensar. Se corrió pronto con su vibrador y cuando quiso quitárselo se lo impedí colocando mi mano sobre él. Ella se retorcía de placer, quería liberarse, pero no la dejaba, gritaba de gusto y ya no podía más, se volvió a correr al poco y fue entonces cuando le quité la mano y ella pudo ver en el televisor su coño totalmente mojado mientras mi polla entraba y salía de su boca. La puse a cuatro patas mirando a la cámara y la polla se deslizó en su coño con total suavidad. Se excitó mucho al verse en la tele siendo follada por detrás, como a una perra. Me encantaba manosear aquel culo carnoso mientras mi polla entraba y salía a placer de su coñito. -Fóllame…fóllame…vamos…sí…así…. Mmm-Decía mirándose en la tele y mirando mi cara de deseo al tener su cuerpo para mí. Sabía que en aquel momento era mi puta y eso la excitaba más. Movía adelante y atrás sus caderas para sentir bien adentro mi polla, dándole fuerte contra su coño. -Córrete dentro de mí…quiero sentirlo…tu leche calentita dentro de mí…hazlo puto cabrón…Mmmmm hazlo, joder… dale…sigue. . más…. Mmm…me voy a correr otra vez Ostia!! Mmmmmmmmmm…ahhhhhh!!!! Vi su cara de placer en la tele corriéndose de nuevo y comencé a follarla rápido y más rápido hasta que me corrí dentro de ella como me había pedido. No saqué la polla, la dejé dentro y acaricié sus pechos, su cadera, su culo, ella cayó vencida sobre el sofá para luego incorporarse un poco y mirarme en la tele. Sonrió al ver cómo la acariciaba. Antes de sacarla le di un par de golpecitos aprovechando que mi polla seguía morcillona. -Venga tigre, que vosotros no sois como nosotras, necesitáis un tiempo para recargar…jajaja Tenía razón. La saqué ya fláccida y mojada. Ella se giró y me dijo que había sido la experiencia más morbosa que había tenido en su vida. -Tal vez lo escriba en mi diario y te deje leerlo. O pensabas que no me iba a dar cuenta de que aquel día estuviste chafardeándolo? Mmm? Chico malo…seguro que te pajeaste luego. -Al llegar a casa mi novia y yo-dije mostrando el vibrador- dimos buena cuenta de ello. -Sí, tenemos algo en común, a los dos nos encanta masturbarnos y los dos somos muy morbosos. Y el morbo continuó un tiempo, dando rienda suelta a sus fantasías y a las mías. Algunas normalitas, otras rozando el riesgo, cosa que nos excitaba aún más.

Autor: JoBCN Categoría: Masturbación

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NARCOSXXX

Mi novia es deseada por otros

2019-11-02


Soy un joven de 20 años, Alto, Delgado, me consideró algo simpático y normal. Mi novia Milagros es una hermosa mujer ella tiene mi edad 20, es bien blanquita, Tiene un hermoso cuerpo, un trasero grande y unos senos bien formados los cuales son bien delicados y hermosos. Ella vive a 1 hora de mi casa es un poco lejos, normalmente nos vemos 2 veces por semana ya q ambos estudiamos, pero en diferentes universidades y casi la mayoría del tiempo ambos andamos muy ocupados. La mayoría del tiempo q tenemos para nosotros hablamos por llamada o por whatssap, Facebook y videollamada. Todos siempre me dicen: oye que hermosa que es tu novia. Siempre tuve la fantasía de ver a mi novia con otro hombre, pero para mí sólo era una fantasía y no quería que se hiciera realidad con ella ya que los celos me sacarían de control y tendría miedo de perderla pero a la misma vez esa idea de que gozara de otro hombre sin dejarme me excitaba y vaya que pasó. Lo cual es cierto es muy linda. Bueno mi historia empieza así esto sucedió en vacaciones. Eran las 10 pm, yo estaba en mi casa y llevaba en el celular todo el día conversando por chat con Milagros comentábamos que día podíamos vernos y salir a pasar el rato ... luego de eso tuvimos un momento hot virtual ella me decía cosas excitantes y yo también a ella como solíamos hacerlo pues eso era algo normal en nosotros pero notaba algo extraño en ella y era que de un momento a otro me contestaba algo cortante y apurada y a veces hasta se demoraba en responder estando en línea, y luego entonces corté el momento excitante y le dije: —Qué haces porque te demoras en responder? (No le reclame que si estaba en línea y no me respondía). —Discúlpame mi amor es que el Internet tiene algunas fallas. — Ah ya bueno entiendo que haces? (Tuve que preguntarle de nuevo tenía curiosidad y entonces me respondió con algo que en parte me gustó). —conversando con mis amigos y contigo mi amor. En ese momento me contestó rápido y me puse a pensar según ella su Internet estaba rápido pero estaba hablando con sus amigos, mis celos estaba a mil y le hice una pregunta que cambiaría todo. Aún no sé muy bien porque lo hice tal vez de lo excitado que yo estaba y bueno que lo dije. — tus amigos también te excitan por chat? Entonces pensé. ... O se amarga y manda a la mierda o me dice la verdad y entonces fue cuando me respondió: —Te digo la verdad y no te amargas? —claro está bien dímelo con confianza no me enojare lo prometo. —La verdad sí, pero sólo por chat nada más y es un juego nada más amor. ¡DIOS MÍO! mi fantasía estaba haciéndose realidad yo estaba caliente y a la vez estaba muy pero muy celoso, ella lo justificaba que sólo era un juego y que no tenía de que preocuparme y le dije: — En serio? ¿Y qué te dicen? —Ya mira pero prometiste no enojarte amor, me dicen que quieren follarme duro, que quieren que se las chupe hasta el fondo, quieren follarme en la mesa. En ese momento estaba súper excitado y ya no sabía qué hacer. Estaba un poco amargo pero contenía para ver que más le decían y ella que les respondía quería saberlo todo y respondí: —jajaj Waooo nena y tú que les respondes? —no te amargaste verdad?, bueno yo solo les sigo el juego amor y les digo que se les quiero chupar el pene, que me follen duro y que me bañen en semen. Hasta este momento no podía creerlo Dios mi fantasía estaba sucediendo ya estaba súper caliente y se lo confesé. —Siempre eh querido verte follando con otro hombre. Quieres saber qué me respondió ella, en otro relato continuaré mi historia con Milagros.

Autor: AndyJoseph Categoría: Masturbación

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NARCOSXXX

Andrea sale a correrse (1)

2019-10-26


Andrea se va a estudiar inglés a Australia a sus 35 años con su inseparable amiga Maria. Situaciones que desembocan en aventuras sexuales en su día a día... Hoy era un día cualquiera. Andrea se había levantado de la cama después de haber luchado contra el despertador durante dos cortas prorrogas de 5 minutos programadas en el móvil. Sin embargo no fue el despertador, lo que consiguió sacarla de la cama, sino su compañera de piso y de cama, Maria, quien de una patada le indicó cariñosamente que había que despertarse. Era jueves. La semana había transcurrido sin grandes acontecimientos. Llevaba varios meses viviendo en un pequeño piso en un pueblo costero cerca de Sidney. Había decidido irse un año a Australia con su inseparable amiga para, con la excusa de aprender inglés, tratar de evitar quedarse atrapada en una vida normal. No eran pocas las amistades que habían “sentado la cabeza” y al mismo tiempo exigían de cierta manera que ella siguiera el mismo camino. Cuando abrió los ojos se encontraba de repente sentada en el WC. Automáticamente rompió un trozo de papel higiénico y se limpió antes de desecharlo. Seguía aún dormida mientras se levantaba y le daba a la pequeña palanca del desagüe del inodoro. Se miró en el espejo situado encima del lavamanos y mojó sus manos para sacudirse la cabeza con varias pequeñas, pero intensas, bofetadas. Se esforzó en abrir bien los ojos. Se dió una palmada fuerte en la nalga como hacía cada día en su ritual para desperezarse. Empezaba a recuperar el sentido y fue directa a la nevera. Tenía hambre. Eran apenas las 6 de la mañana y no había amanecido. Llevaba varias semanas cumpliendo un plan de entrenamiento para poder correr la maratón de Sidney y ya solo le quedaba una semana para la gran cita. Estaba en forma. Ya había corrido alguna carrera, pero nunca había completado una maratón de 40 kilómetros. Se sentía motivada y enganchada al sufrimiento de correr como parte de su rutina diaria. Andrea tiene 35 años. Mide 1,75cm. Pesa no más de 58 kilos. Su figura siempre ha sido atlética aunque tiene especial predilección por el chocolate y los postres cuando no le encuentra sentido a su puta existencia. Y eso ocurre siempre que le va a venir la regla. Aún así, ella sabe que es una chica atractiva. No tiene problema en conseguir que los chicos se fijen en ella. El conjunto de su cara es sexy y su boca invita a morderla gracias a unos labios finos pero hinchados. A pesar de lo que pudiera parecer, desde que llego a Australia no había conseguido echar ni un mísero “polvo”. Por si fuera poco además, compartía cama y casa con su inseparable amiga Maria. No. No tenían ninguna relación lesbica. Algún pico en alguna celebración pero nada más. Estaba harta de que todo el mundo insinuara lo mismo. La falta de originalidad le producía repulsión y además le costaba disimularlo. Su único consuelo para combatir su deseo sexual era masturbarse en la ducha y esa mañana, especialmente, le apetecía más que nunca. Antes de darse ese capricho tenía que cumplir con su plan de entrenamiento. Una de cal y otra de arena. Eran las 6 de la mañana pero las 9 de la noche del día anterior en España. Revisó su móvil y encontró varios mensajes de su madre y de un chico de Canarias que conoció la última semana antes de irse de viaje a Australia. Por algún motivo habían seguido hablando aún sabiendo que estaría un año de viaje. Tampoco quería pensar mucho en eso. No contestó a ninguno de los mensajes. Se vistió. Se puso su pantalón corto y su camiseta de entrenamiento sin mangas y bastante suelta junto con sus zapatillas deportivas, que por cierto ya necesitaban un cambio. No llevaba sujetador. Si fuera por ella iría siempre desnuda. Se recogió su abundante melena rizada en una coleta y conectó su móvil de última generación a sus auriculares inalambricos. Hoy pensaba bajar hasta la playa y correr por su avenida hasta alcanzar los senderos que rodeaban la bahía. A esas horas nunca había demasiada gente. No se encontró a nadie hasta llegar a la playa. En la avenida se preparaban algunos “surfers” de diferentes nacionalidades para aprovechar las primeras olas del día. Empezaba a amanecer. Se intuía que iba a ser un día caluroso. Controlaba su ritmo cardiaco con su pulsera inteligente. Iba bien. Se mantenía en unas 110 pulsaciones por minuto. Dejó la avenida de la playa y se dirigió a subir una pequeña colina al final de la bahía. Sus pulsaciones se elevaron a 130 pero la cuesta no era muy pronunciada aunque era constante y de al menos un kilometro hasta llegar a su cima. En esos momentos ya estaba sudando bastante. Su cabeza estaba concentrada en sus movimientos y en el ritmo de la música que sonaba en sus auriculares. Decidió hacer un último “sprint” hasta la cima. Sus pechos y su coleta saltaban acompasados con cada paso. Llevaba una talla 85B y disfrutaba haciendo “topless” en la playa siempre que la situación lo permitía. Sus pezones con el fresco de la mañana estaban duros y con el movimiento de la carrera iban rozando la tela de su camiseta deportiva. Llegó extenuada. Se sentó en un banco y se dispuso a realizar una serie de estiramientos como parte de su rutina. Estaba en un pequeño parque deportivo con diferentes equipamientos al aire libre para realizar ejercicios con unas vistas inmejorables a la bahía. Cuando pudo recuperar el aliento se dio cuenta que había un chaval de poco mas de 20 años fumando en un banco que supuestamente estaba destinado para hacer abdominales. Iba vestido de chandal y llevaba puesta la capucha. No le hizo mucho caso y siguió con su rutina de estiramientos. Andrea levantó su pierna izquierda sobre el banco, alargando la mano derecha para estirar sus cargados cuadricep masajeando sus músculos. Mientras se inclinaba hacia delante fue consciente que su pantalón corto dejaba ver sus bragas moradas mal colocadas entreviendo los bordes de su vagina. Ya era tarde para cambiar de posición. Giró la cabeza y sorprendió al chaval mirándole directamente. Parece que para él tampoco le había pasado desapercibido. Recogió la pierna y se coloco bien la braga. Empezó a estirar el cuello con movimientos circulares para distraerse. Cerró los ojos y se concentro en la brisa. En los primeros rayos del sol. En su respiración. Sus pulsaciones habían disminuido hasta 100. Se encontraba genial en ese momento. Decidió hacerse un selfie para inmortalizar el momento y subirlo a sus seguidores en Instagram. Cuando alargó la mano sosteniendo el móvil pudo ver en la pantalla que el chaval estaba detrás suya acercándose despacio. Agitaba su mano compulsivamente. Le costo enfocar y darse cuenta que estaba agarrandose la polla. Giro su cabeza y pudo comprobar claramente que el crio se estaba haciendo una señora paja a su salud. Se levantó y le gritó en español o en inglés, no sabe bien qué fue lo que dijo. El caso es que el chaval ni se inmuto. Ahora podía ver claramente cómo el chaval se meneaba un generoso pene de proporciones considerables. Debería tener al menos 18 centimetros. Podía ver hasta las venas de su tronco que terminaba en un capullo brillante y morado. Su cara era de animal en celo. Le miraba las tetas y se mordía el labio mientras no paraba de pajearse. Debía estar a escasos 3 metros ya. Andrea se quedo petrificada durante unos segundos mirando la enorme polla del chaval, el tiempo suficiente para que el chico comenzara a estremecerse y descargar varios disparos de semen blanco y viscoso en el suelo del parque. Juntó los dos únicos insultos que sabía en ingles mientras se ponía en pie. “Fuckin asshole!!”. Bajo la colina corriendo sin ni siquiera ponerse los auriculares. Estuvo a punto de caerse varias veces al tropezarse con varias raíces, pero su entrenamiento le había dado una agilidad y coordinación que le salvo de más de un aterrizaje forzoso. No le seguía. Aún así no disminuyo el ritmo y no se sintió tranquila hasta que llego a la avenida de la playa. No volvería a subir a esa colina a esas horas. Llego al apartamento y se encontró a Maria terminando de arreglarse en el baño. Andrea estaba sudada y satisfechamente agotada. La música estaba puesta en los altavoces del apartamento y María estaba de buen humor. Se escuchaba en todo el edificio. Cantaba y sonreía mientras terminaba de arreglarse. Se dirigió directamente a la nevera y se sirvió un buen vaso de agua fría. La bebió despacio mirando por la ventana mientras esperaba que Maria dejase libre el baño. Cuando salió le contó lo sucedido con el chaval pajero del parque. Maria se desternillaba de risa y lo único que le preguntó fue como era su polla. Joder. Parece que no es la única que está salida en esa casa. Le dió un beso y Maria salió por la puerta del pequeño apartamento. Ya estaba sola. Entro en el baño y encendió el chorro caliente de la ducha. Dejo que corriese el agua mientras el termostato conseguía cumplir con su función. Mientras tanto se quitó la ropa y se miró en el espejo. Se giró y se apretó la nalga izquierda. Maldita genética le había dado un culo imposible de poner en su sitio a pesar de todo su esfuerzo. Aún así se veía bien. La dieta y el ejercicio constante había conseguido disimular su propensión a expandirse por sus caderas. Se metió en la ducha agarrando la manguera. El agua estaba demasiado caliente. Le quemaba pero le gustaba. Regulo la posición del agua fría para compensarlo un poco. Se puso el chorro en la cara mojando su pelo y notando como resbalaba el agua por su rostro y por su cuerpo. Joder “que puta maravilla”, pensó Andrea para si misma. Justo en ese momento se acordó de la polla del chaval del parque. Era majestuosa y le daba vergüenza reconocer que le había puesto cachonda. Sin darse cuenta se encontró acariciando sus pezones y apretando su pecho. Al mismo tiempo bajó su mano para dirigir el chorro a presión entre sus piernas. Cerro los ojos. El vapor del agua caliente empezaba inundar el baño. Andrea había sucumbido al chorro de agua y ahora tenía sus piernas semi-abiertas. Con una mano se agarraba a la pared y con la otra dirigía directamente el chorro de agua caliente de la ducha a su clitoris. Llevaba el coño siempre arreglado y depilado. Siempre preparada por si acaso. Su clitoris en ese momento estaba hinchado de tanta presión. Notaba como le subía por la espalda, por la espina dorsal, una oleada de corrientes eléctricas que se hundían directamente en su hipotálamo. Justo en su nuca bombardeando alguna parte de su cerebro. Su respiración era cada vez más agitada. Coloco el mango de la ducha en el soporte de la pared y lo dirigió a su cara. El agua se deslizaba por su piel. No podía más. Necesitaba sentir cómo le penetraban. No dejaba de pensar en la polla del chaval. Ahora mismo no le hubiese importado tenerla cerca. Con sus dedos abrió sus labios inferiores y deslizo el anular dentro de su vagina mojada. Dios. Como necesitaba eso. Movía su mano al mismo ritmo que deseaba ser follada. Primero despacio. Luego acelerando hasta introducir un segundo dedo y desatar toda su lujuria dentro de su vagina. Ahora estaba sin control. Su boca estaba entreabierta. Gemía y respiraba fuerte. Mantuvo la posición varios minutos. Ya estaba a punto. Combinaba la penetración con cortas e intensas sacudidas en su clitoris. Las gotas de la ducha le azotaban la cara. Sus oídos estaban taponados y le costaba respirar. Levanto un poco su pierna apoyándola en la pared. “Aaaahh. Si. Aaaahhh. Siiii”. “Joder siiii”. Hasta que, de repente, con sus dedos completos dentro de su vagina, empezó a correrse ahogando un grito en su garganta. Se corrió en varias sacudidas. Estuvo a punto de resbalarse y caerse. Sus flujos se deslizaron resbalando por sus muslos para perderse inútilmente en el sumidero de la ducha. Tardo unos minutos en recuperarse. Dejó su cabeza apoyada en la pared y se dedicó simplemente a sentir cómo su orgasmo iba disminuyendo. Se lamió los dedos en la boca. Finalmente recupero la compostura y termino de ducharse utilizando su esponja natural y su gel ecológico. El mejor momento del día. Sin duda.

Autor: AndreaSeMenea Categoría: Masturbación

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El primer handjob en un Otaku

2019-10-15


Esta es mi primera historia, soy bisexual y aunque me gustan mucho las mujeres eso no impide que también me gusten los hombres... Cerca del departamento vivía un chico Otaku que siempre fingía su impresión por mis tetas, al principio no me importaba lo que hacía con su vida y siempre bromeaba diciéndole a él que dejara de tener erecciones cuando estuviera cerca de mi. Tres días después, descubro que tenía toneladas de imágenes ilustraciones de hentai anime de toda clase de géneros y en toda esa cantidad de imágenes, vi una imagen de Hinata de Naruto Shippuden, que de hecho es la que tengo como la imagen de mi avatar en este momento. Esa misma noche le dije a él de sus imágenes y me burlé un poco de eso mientras él solo quería desaparecer de su vergüenza. Faltaba una semana para su cumpleaños y como lo estimaba mucho, pensaba en un plan para ese día, le dije que me acompañara a comprar algo que Hinata usara o algo que me hiciera parecer a ella ocultando mis verdaderas intenciones y un día antes de su cumpleaños le dije que lo iría a visitar a su casa para darle su regalo de cumpleaños pero no le dije a qué hora iría. El día de su cumpleaños, después de que yo llegara a mi departamento después de trabajar, esperé a que el reloj marcará las 9:30 PM ya que el estaría solo en su casa a esa hora, después de llegar a esa hora, fui a su casa vistiendo un gran abrigo grande y grueso. Me invitó a su casa, y le dije que me trajera algo de beber a la cocina, mientras él estaba en eso, fui a su habitación y lo llamé desde allí diciendo que le daría su regalo de cumpleaños, y cuando subió a su habitación le dije que su regalo estaba dentro del gran abrigo que yo usaba. Cuando desabrochó los botones del abrigo, cayó al suelo y él quedó asombrado de verme casi desnuda usando algunas ropas de Hinata y se sorprende mucho al ver que sostenía mis tetas con mis manos, el se sorprendió tanto que no sabía qué hacer o decir. Lo vi a el tan asustado que solo agarre una de sus manos y le puse una de mis tetas en su mano mientras yo le decía a el, "feliz cumpleaños Naruto-kun". A él le temblaba un poco su mano así que solo me fui hacia él, tome su cabeza y llevé su cara hacia mi teta derecha mientras que estrujaba mi otra teta, le dije que fuera las delicado con ellas y le dije que le iba a masturbar su polla sentado en su cama, así que solo empecé a acariciar su pantalón y temblaba de sentir que yo lo tocaba allá abajo antes de que sufriera una gran erección. Hice que el se sentara en la cama y le quite el pantalón, a él le daba mucha pena por su erección y sorpresa de verme con mis tetas, vi su polla y justo cuando la toqué y la tuve en mi mano, el sufrió un pequeño espasmo como estímulo reflejo. El tenía una cara de vergüenza al mismo tiempo que de excitación y supe que era su primera vez, le dije que se tranquilizara, me senté junto a él y le di un beso, le dije que solo besara mis tetas mientras yo masturbaba su polla, y de una forma suave empezó... De forma suave y un poco fuerte a veces, yo masajeaba su polla y podía sentir esa rigidez al moverla un poco y su palpitacion al masajear la cabeza de su polla mientras el gemia poco a poco. Lo besé mientras lo acosté en la cama, así que me puse encima de él y puse mis tetas en su cara mientras yo seguía masajeando su polla, cada vez que con mis dedos masajeaba la punta de su polla, se podía notar que temblaba y la cabeza de esa polla se veía como un gran hongo y se volvía más rígido, me gustaba cuando temblaba y gemía cada vez que pasaba eso, luego masajeaba toda la parte baja de su polla y eso le gustaba mucho porque movia su cadera hacia arriba y hacia abajo como si quisiera penetrar la vagina mientras yo le decía cosas como "te gusta?, Quieres que siga tocándote de esta forma? Te gustan mis tetas?" El me dijo que quería follarme después de ese momento, pero yo le dije que ese no era su regalo hahaha, tal vez después, así que eso no le importó a él, cada vez que masajeaba su polla el temblaba un poco mas, hasta sus brazos temblaban un poco, 15 minutos después, me acosté al lado de el, con mis piernas agarre una de sus piernas y abrí sus piernas dejando en medio su polla, con una de sus manos el tocaba una de mis tetas y con la otra el empezó a tocar mi vagina así que yo también me excité. Nos besamos y me gustaba cuando no podía gemir por el beso y pronto yo también empecé a gemir poco a poco, 10 minutos después sus gemidos aumentaron y podía sentir que ya venía su eyaculación, así que masajeaba su polla suavemente y le dije que dejara de masturbarme y solo chupara mis pezones y disfrutara el orgasmo. Así lo hizo hasta que pude sentir la palpitacion de su polla y seguido de eso su semen cubrió toda mi mano, se sentía tibio, mojado y viscoso mientras él solo gemía de mucho placer, enseguida de eso, limpié mi mano en su pecho y el de forma muy excitante se ofreció a intentar hacerme sexo oral. Yo acepté y le advertí que tendría que comer de mis secreciones vaginales si me estimulaba muy bien, a él no le importó eso y procedió a masajear mi clítoris con su lengua de forma circular... Por supuesto sentí cosquillas y después sentía un placer delicioso que aumentaba, el miraba mi rostro para saber si yo hacía expresiones de placer pero mis tetas tapaban gran parte de mi rostro y yo solo puse una de mis piernas sobre su cuello, le dije que metiera un poco más su lengua en mi vagina y el lo hizo. Me gustó mucho sentir su lengua, sentía que poco a poco yo explotaría de placer, tenía los labios vaginales grandes de placer mientras yo le decía a el "Ooh yeah Naruto-kun", a él le gustaba mucho oír eso que aún después de su corrida, el seguía con su gran erección. Le dije que no tuviera miedo de meter sus dedos y recorrer todo mi trasero, el seguía haciéndome sexo oral y a veces le gustaba tocar mis grandes tetas cuando se movían por mis espasmos, eso hacia que su erección se mantuviera. Diez minutos después, tuve un fantástico y romantico orgasmo, a él le gustó mucho ver cómo palpitaban los músculos de mi vagina y de mi ano al mismo tiempo que yo decía "OOH Yeah OMG Naruto-kun!!!" Y no resistí las ganas de gritar un poco del placer. Después de que terminamos nuestro encuentro, me quedé a hablar un poco, hablamos de muchas cosas, me quedé un poco más con él, me despedí de forma muy amorosa y me fui a mi departamento diciendo "feliz cumpleaños, espero que te gustara tu regalo de cumpleaños".

Autor: ooCamiSOo Categoría: Masturbación

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NARCOSXXX

El ventilador

2019-09-26


Satisfacción sexual Se despierta sobresaltada, jadeando suavemente. Desliza su mano caliente por su escote. Suda. Le estorban las sábanas enrolladas por sus piernas, le estorba todo. Sin querer, como un acto inconsciente, empieza a acariciar sus muslos en un intento de relajarse, y olvidar el calor que, como un intruso se ha introducido en ella. Su piel suave le invita a seguir, seguir y no puede parar. Se mueve suavemente, jadea de nuevo y se estremece como una felina que necesita que la acaricien. Sin más, empieza a ejercitar sus músculos genitales interiores. Sabe que eso nunca falla. Empieza, y con cada apretón vaginal, siente cómo los demás músculos de esa zona se estimulan. Curva su espalda, mojada de sudor y deseo. Cuando nota que la curva de la montaña rusa está a punto de llegar, se prepara lentamente, deseando que ese momento se eternice. Coge su sábana negra. Abre sus suaves, húmedos y tersos muslos y la pasa entre ellos. Muerde la punta y, con la mano tira hacia atrás, dejando que su clítoris sea rozado a placer, sin olvidar, algún que otro apretón vaginal….eso es...así…nota la excitación, su clítoris palpita y cada vez más, se va hundiendo en el placer. Es irresistible la sensación de placer, y los dedos de la otra mano, se van introduciendo en su cueva. Oscura, suave, húmeda, muy húmeda. Solloza de placer. Su mente viaja libre, curiosa y ansiosa de encontrar su “objetivo”. Y ahí está. Lejos. Borroso. A cámara lenta se mueve…”Ohhhh qué alegría verte” se dice. “Aquí me tienes, preparada para ti. Házmelo”. Él la coge firmemente del cuello (siempre le encantaba que la sometiera) y sus lenguas chocaron con tanta intensidad que allí mismo se corrió. Pero su “objetivo” la conoce bien y sabe que habrá más, mucho más. Su mente le recuerda fotogramas en blanco y negro, fogonazos en sepia y de fondo, una luz roja. No puede reprimir el deseo de abrir sus piernas y que, él introduzca su dedo tan maestro en estas faenas y acaricie sus paredes, su vientre desde dentro. Eso le vuelve loca. Unas palabras sucias salen y, ardiendo, entran en sus oídos como antorchas. Uno, dos, tres, cuatro…ya están dentro. Su respiración se dispara y el placer le invade. Él sabe que se lo va a pedir en breve. Se lo va a pedir. Y ahí está ella, entregada por completo, sin reparos ni consciencia y lo grita. Lo grita desde lo más profundo de sus entrañas sexuales. “Fóllame. Fóllame ahora”. Ella siente como la introduce pero, importante, despacio. Dura, firme, tensa y caliente. Se derrite de placer. Despacito, porque es lo que más le puede gustar en la primera embestida, pues ahí va su segunda eyaculación. Intenso, rozando sus paredes, su miembro está grande, late y ella sigue rozándose despacio para correrse. Apura cada movimiento de cadera, apretando sus músculos genitales, él le agarra firme de las caderas para que se sirva a gusto en sus movimientos, lentos pero, decididos hacia el culmen. De nuevo. Otra vez. Ella respira profundamente. Se estremece gustosa y satisfecha. Abre los ojos, como si despertara por primera vez. Se retira la sábana negra que tanto le ha dado esta noche calurosa. Relajada sonríe, y para darle una solución al pesado calor que le ha despertado, enciende el ventilador. (debbie_fcs@yahoo.es)

Autor: lagatabailayescribe Categoría: Masturbación

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Paja en la sauna con sorpresa final

2019-09-24


Sauna al desnudo Fuimos a celebrar unos eventos a un hotel, y cogimos un día en el spa del hotel, era un spa muy pequeño, tenía diferenciada la zona de piscina y la zona de sauna, baño turco y duchas de contraste. Estábamos en la zona de piscina, pero me empezó a entrar ganas de irme a la sauna, pero por el camino pare en las camas calientes, en las duchas de contraste, en la fuente de hielo y en el baño turco. Estando en las camas calientes, entraron mis acompañantes, y me fastidiaron la tranquilidad. Pero no hay mal que por bien no venga, y uno de mis acompañantes se dieron cuenta que uno de las saunas era sin ropa, y en ese momento comenzó a entrarme unas ganas increíbles de meterme en esa sauna, en el momento que salieron todos para volver a la piscina, me fui directo a la sauna, me metí, y me quite el bañador, pero al llevar un rato, entro una hombre en la zona de saunas y me dio corte, me puse el bañador y me fui un rato para la piscina. Pero continuaba con ganas de estar más tiempo en esa sauna, y faltando poco para cerrar la zona de spa, me dirigí nuevamente a la zona de sauna, y en ese momento salía una pareja de la sauna sin ropa, y me puse cachondo, ella era una tía impresionante, y verla ponerse el tanga, me puso malísimo. Me volví a meter en la sauna y ya desnudo, volvía a la mente la muchacha y empecé a tocarme, como está subiendo mucho la temperatura, y salí desnudo, con la polla morcillona, para darme una ducha y refrescarme, volví a la sauna, y continué tocándome, y se me puso como una roca, y ya perdí el pudor, perdí la vergüenza y la situación me estaba poniendo más cachondo y ya me pajeaba sin miedo de que se me viera, incluso entro una chica a la otra sauna y no me importo. Fue un corrida increíble sobre la toalla del spa, y cuando estaba relajándome, me llego la trabajadora para avisarme de que iban a cerrar, pero se dio cuenta lo que había hecho, y me dijo que me había quedado a gusto, esa situación me excito nuevamente, y la chica viendo lo que pasaba, me dijo que saliera y me metiera en la ducha de agua fría, yo cogí mi bañador y me dirigí a la ducha, pero estar desnudo delante de la chica, chica muy atractiva, no ayudaba, e incluso en la ducha de agua fría no ayudaba a que bajara el asunto, y ella no le quitaba ojo, y me dijo que así no podía salir, y le dije que solo había una solución, y delante de ella comencé a pajearme nuevamente, estaba muy excitado, y ella se quedó delante de la ducha no perdiendo detalle, y nuevamente fue un gran orgasmo. La chica se había estado tocando los pechos y ayudo a que me corriera antes, cuando termino todo se acercó con la toalla que había tenido en la sauna, y me limpio y seco la polla, ya habían sido dos corridas y solo se quedó morcillona, y me dio una toalla limpia para que me fuera al vestuario. Fue una tarde increible, y además me lleve el teléfono de la chica para vernos fuera del horario laboral.

Autor: alres Categoría: Masturbación

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El baño a oscuras

2019-09-21


¿Quién iba a pensar que conseguiría tal orgasmo en el baño de aquel lugar? Hola a todos! Me presento: Mi nombre es Julia, soy lectora de relatos eróticos desde hace tiempo y creo que ha llegado el momento de poner mi granito de arena. Soy una chica alta, morena, de pelo largo y ondulado, pechos no muy desarrollados pero que se compensan con mi trasero prominente. Actualmente no tengo pareja, por lo que tengo que canalizar mi gran apetito sexual allá donde puedo. La historia que os vengo a contar hoy es verídica en su gran totalidad, aunque algunos detalles son modificados. Espero que les guste mi primer relato y lo disfruten tanto como yo. -------------------------------------- Me despierto en mi cama, sin más ropa que una camiseta y mi tanga tirado al lado, además de cierta resaca. Parece que la noche anterior pasará factura durante las próximas horas. Repaso mis pensamientos y mis ideas mientras analizo la situación y voy recuperando fragmentos de la noche anterior. Comprendo que no puedo ponerme ropa nueva sin darme un baño, de modo que me dirijo a la ducha. Una vez aseada me dirijo a desayunar algo, cuando empieza a sonar el celular: + Vaya vaya, menudas horas de despertar no? - Calla Andrea, no sé ni cómo he conseguido levantarme.. + Lo pasaste bien anoche por lo que veo! Espero no haberme perdido mucho - Buf, creo que más cosas perdí yo....... + Qué dices? Hubo mucho lío o qué? Cuéntame! Que me tienes en ascuas!! - Pues a ver, salimos los del grupi ya sabes. Empezamos a tomar desde bastante temprano y me puse bastante pedo, asique cuando Fátima y Susana dijeron que se íban a las 3 yo seguía con ganas de fiesta. + Y te quedaste sola con Pablo, Jose y compañía? - Sí, les dije que como me fuera a dormir en mis condiciones no iba a pegar ojo. + Bueno tía, no está mal, asi te diviertes más tiempo - No creas, al principio bien, pero una vez que empezaron a hablar de sus cosas y a tontear con las tías de la disco me empecé a aburrir. Como me aburría con ellos empecé a pasear la mirada por la sala, viendo la situación. Había como 30 personas, estaba bastante abarrotado para ser tan tarde, y la mayoría eran chicos de 25 a 30 años. De pronto, noté que uno de ellos clavaba mucho la mirada en mi. No le conocía de nada, ni me sonaba haberle visto antes ahí, pero él me miraba como si me traspasara la ropa con los ojos. + Que descarado no? - Un poco la verdad. Yo seguí bailando tan normal pero de vez en cuando nuestras miradas se cruzaban. Me despisté un segundo y de pronto me di cuenta de que se había puesto a mi lado, justo detrás de mi, de forma que me rozaba disimuladamente al moverme en la sala. En ese momento no sé si fue producto del alcohol o el resultado de mi sequía sexual pero una llama se encendió dentro de mí. Cuando me di cuenta, estaba rozándome con ese desconocido a cada instante. El hacia todo lo posible por pegarse a mi, y aunque trataba de resistirme, por dentro sabia que me apetecia sexo salvaje. Y mis partes también lo sabían. En uno de esos roces me metió mano por debajo del vestido, y llego a rozarme el tanga directamente con los dedos. + Madre mia, y qué hiciste? - Al principio me dio verguenza, porque debió notar lo empapada que estaba, pero cuando vi que disimuladamente se llevaba el dedo a la boca no pude resistirme más. Me fui descaradamente al baño, pasando por su lado para que me viera perfectamente. Cuando llegué, cerré la puerta del wc y me bajé el tanga. Estaba empapado, igual que mi coño entero. Decidí que le daría una sorpresa la próxima vez que me metiera la mano bajo la ropa, de modo que me quité el tanga y lo metí en mi bolso, para que rozara mis jugos directamente. + Saliste sin nada bajo la falda? - Salí del baño fuera de mí. Necesitaba tener algo dentro de mi, y me pareció la mejor idea, seguramente debido al alcohol jajaja Además no me salió el plan como esperaba, al salir disimuladamente del wc, lo encontre haciendo cola para entrar al baño masculino. De pronto cambie la estrategia, y en vez de esperar a que volviera a rozarme, me acerqué directamente y le dije al oído: Disfruta. Al mismo tiempo le deslicé mi tanga rojo oscuro al cogerle la mano. + Le diste tu ropa a un desconocido?!! Jajajja hay que ver lo marrana que te pones cuando bebes! - Ya te he dicho que estaba muy embriagada! No es mi culpa llevar 2 meses sin sexo! Después de ese descaro, volví con el grupo, cada vez más reducido, que me miraron al volver del baño. Entendieron que tanto alcohol debia salir por algún lado asique no sospecharon nada mi tardanza. Una vez allí me quedé impaciente, arrepintiendome poco a poco por mi descaro mientras pasaba el tiempo y no le veia volver. Pensé que le habia asustado + Pues quizás se asusto un poco, pero dudo que se fuera corriendo - Me alivié cuando le vi volver del baño. Parecía sonriente y supuse que la cola era más larga de lo que parecia. Una vez que llego a su sitio, siguio bailando mientras se pegaba poco a poco a mi espalda de nuevo. De repente note su mano en mi trasero de nuevo, pero llevaba algo en ella que me impedia notarlo claramente. Gire la mano torpemente y me encontre su mano sujetando un trozo de tela doblado... + Te las devolvió sin más? - Eso pensé yo al principio. Como las tenia en la mano, no podía abrirla delante de todos, por lo que me fui al baño por segunda vez a pesar del descaro que suponía. Me metí de nuevo en el wc del fondo y comprobé lo que me habia dado. Era mi tanga sí, pero al abrirlo noté que habia algo más, su leche. Se ve que no resistio la provocacion y se masturbo encima de mi tanga ya mojado. En mi estado, eso fue el detonante. Me senté en el inodoro, abri mis piernas y empecé a rozarme el coño suavemente. Comencé rozando mis pelos primero, mientras encontraba mi botoncito, pero una vez que olí su corrida no pude mas. Meti dos dedos en mi coño mientras lamia mi sucia prenda. El sabor salado y caliente de aquel tipo me hizo correrme mientras me introducía dos y tres dedos sin parar. Ya me daba igual quién estuviera fuera escuchandome, solo quería liberarme de ese calentón. Cuando note que empezaba a correrme, baje mi tanga y me lo puse en mi concha, rozandome desde el culo hasta el clítoris con ella, empapandola completamente de mis fluidos cuando me corria. Una vez que terminé, volví a guardarla en mi bolso. Después de un largo rato sali del baño y me di cuenta de que se habia marchado. Segun parece, me habia quedado mas rato del que pensaba y debio pensar que me habia ido a casa. Me despedí de los pocos que quedaban en el grupo y me dirigi a casa, borracha y aún cachonda. No sé cuanto rato estuve, pero mi vibrador se encargó de proporcionarme varios orgasmos mas mientras olía mi prenda. + Vaya noche te pegaste entonces! Una pena no poder terminar lo que empezó tan bien. - Bueno, espero encontrarmelo otra noche y, si quiere, le dejaré correrse también en mis bragas. Pero mientras las llevo puestas;)

Autor: juliia23 Categoría: Masturbación

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