Relatos Eróticos de Heterosexual


RUBÍ

2021-02-16


El inicio de con las niñas Todo empezó en 2010. Estaba en un starbuck cerca de mi casa ( siempre compro ahí antes de ir a uno de mis negocios ) Esperaba mi café en un mesa mientras leía una revista cuando de pronto se acerca una niña como de 10 años y me dijo - “Me puedo sentar aquí?” La miro y era una niña ( algo alta para su edad , pelo negro largo le llegaba hasta sus nalguitas , que las tenia paraditas, era muy delgadita con poquito busto. Le estaban recién saliendo. Ya bien desarrollada para su edad) Me quedé bien embobado con la niña y me pregunta otra vez -“ hola me puedo sentar “ -Si, si. Por supuesto Se sentó y yo seguí viendo la revista , de repente siento su mirada y yo le digo -Necesitas algo?” Y ella se puso roja y apenada me dice - “No solo que me pareces muy lindo”- y se ríe Yyo le devuelvo la risa y le contesto -“Gracias. Vos también estás muy linda ¿Cómo te llamas? Se puso más roja de la cara y me dice -“Ru... ru… Rubí ¿Y tu? - Yo me llamo Adolfo ¿Y, esperas a alguien?... Y ella dijo -“No… Es que vivo cerca de aquí y pués estaba aburrida en mi casa por qué estoy sola ya que mi hermana se fue a trabajar “ Le pregunté por sus padres y ella me dijo que sus papas se murieron hace 2 años en un accidente de moto y que vive con su hermana. Me sentí apenado por preguntar eso, pero ella no cambió su actitud positiva. Le pregunté, para desviar la plática, que cuantos años tenía… -Tengo 10 años… -¿Vas a la escuela?... -Sí… -¿A qué grado? -Voy en 4to de primaria… -Mirá vos. Pareces mas grande… -Sí. Como de 18…- con una vos coqueta y atrevida Yo solo me reí y ella dijo - Lástima que no tengo 18… Y yo le dije… -¿Por qué?... Y ella atrevida me dijo… -Para ser tu novia… Yo solo reí todo apenado. La verdad que nunca me había llamado la atención una nenita. Ella era una menor pero tenía bonito cuerpo. No sé qué me ocurrió pero me nació decirle algo atrevido para, también, seguirle el juego ya que ella empezó y le dije. -“Pero no importa. Si quieres puedes ser mi novia “… - pensando que ella diría que no o se enojaría pero me sorprendió la repuesta. Ella dijo… -”Siiiii”… - toda emocionada. Le dije. -Será entre nosotros por qué me puedo meter en problemas. Ella acepto. Me acorde que ella había comentado que no estaba nadie en su casa. Comencé a sentir por primera vez en mi vida una excitación como nunca antes me ocurriera. Queria acariciarla, quería jugar con ella… Es decir, quería cogérmela. Ya tenía al verga al palo y el bulto se me notaba. Le dije -“Vamos a mi casa para que la conozcas. También vivo cerca “ Y ella aceptó. Nos subimos al auto y dimos unas vueltas. La atraje hacia mí y le di su primer beso. Me besó algo raro pero le dije que yo le enseñaría cómo besar y pues estuvimos como 10 min parados en el estacionamiento besándonos. Luego nos fuimos a mi casa. En un momento me acomodé la pija. La tenía tan parada que mientras ibamos en el camino ella lo noto. Al girar mi cabeza y mirarla vi que tenía sus ojos fijos en la prominencia de mi bulto. Estaba sorprendida pero yo hice como que no miraba Llegamos a casa y abrí la cochera desde el auto y me metí, nos metimos. Luego de cerrar el portón, bajamos del auto y entramos al living de casa. Nos sentamos en el sofá a seguirnos besando y yo a acariciarla por todo su cuerpo sin dejar nada sin tocar. Ella estaba muy excitada -¿A qué hora llega tu hermana de su trabajo? -Llega después de las 18… Miré mi reloj y eran la 10 de la mañana. Tenía varía horas para jugar con ella. Nos seguimos besando y acariciando hasta que ella toda agitada me dijo -“Oye y eso que se sube de tu pantalón ¿es tu pene? “ - “Si. ¿Lo quieres ver?” Yo ya estaba bien caliente. Ella súper tímida me dijo -“sssi. Por favor. Nunca he visto uno en persona Me sorprendió la repuesta por qué dijo “en persona” y le pregunté Y me comentó que ella miraba videos xxx en la computadora de su hermana cuando ella se iba, eso me prendió más. Saqué mi pene ( no le mentiré si está grande mide entre 20 y 21 cm y de ancho 5 o 7 cm. Es decir bastante gruesa y muy, muy cabezona ). Ella se sorprendió bastante y me dijo -“¿lo puedo tocar?“ le dije -“Sí. Juega con ella” Ella la tocaba muy temerosa hasta que la agarró y la miro sorprendida. Acariciándola. Yo estaba bien excitado. Pasado de revoluciones. De repente ella se lleva mi verga a la boca y empieza a chupar la cabeza y con su lengüita la lamía como si fuera una paleta. Estuvo así un largo rato. Mientras yo la iba desnudando y desnudándome al mismo tiempo. Cuando la tuve desnudita le separe las piernas delgaditas y pude apreciar el chochito lampiño, de labios aún prietos. Pasé mi dedo mojado en saliva y cerró las piernitas flacas… -Rubí ¿has metido algo en tu palomita mamita?... Ella solo asintió con la cabeza y le pregunté -Que te has metido mi amor? y ella me contestó -Un bolígrafo, pero no todo porque ma hacia doler. Solo un poquito, unos centímetros, cuando miraba los videos hasta que le salía pipí trasparente y pegajoso yo me reí. Le pregunté - “¿Quieres que te meta esto en el chocho? Puso cara de asustada y le dije para que se calmara… _Los novios hacen eso. Si quieres ser mi novia tenés que dejar que te la ponga dentro de tu palomita, amor Aceptó. La acosté en el sillón, boca arriba y le abrí sus patitas y primero la besé en su vagina le metí la lengua y ella toda excitada decía -Siiii. Qué rico se siente. AAAaaaaYYYYyyyy más, más que rico lo hace mejor que con el bolígrafo. aaaahhhhgggg Seré suya si me hace todo el tiempo esto aaaaammmmm que rico… Le pasaba la lengua desde el culito a la rajita hasta que quedó como adormecida por el placer. Le miré el chochito y ahora tenia los labios como hinchaditos por la mineta que le hice. Me di cuenta que ya estaba lista para sentir mi verga. Le pincelé la rajita presionando hasta ubicarla en la entradita. Se la metí poco a poco -“ aaaa me duele aaa huy me duele Presioné un poco y le metí la cabezona y un poquito más hasta sentir que chocaba con la telita. Soltó un grito -“AAAaaaaayyyyyy sácala… sácala. Lloraba desesperada y rasguñaba mis brazos. Para calmarla le dije -Amor te está doliendo pero luego te gustará… Le metí otro pedacito con un empujoncito que me hizo sentir que la había desvirgado casi con la mitad de mi verga. Llevaba como 10 centímetros metidos y ya le estaba bombeando despacio por lo estrecho de su conchita. Metía y sacaba. Ella solo gritaba. Le miré la conchita y vi que la poronga salía con sangre porque era la primera vez de la niña. De repente, al tiempo de estar cogiéndomela ella solo gemía y me dijo con los ojos llorosos… -“Me duele pero ya me está gustando… -Entonces te la voy a meter un poquito mas… Y pum le metí 5 centímetros más y pegó un grito. Se le pusieron los ojos en blanco y cayó inconsciente, se desmayó. Yo la seguí cogiendo aprovechando que no estaba gritando y se la mande hasta la raíz, pegando mi pubis peludo con su chochin lampiño. Así estuve 10 min y despertó para el gran final, despertó y le dije -Buenos días bebe ¿Lista para probar la lechita de papi? Ella solo asintió mientras gemía. La bajé al piso. Yo parado y ella de rodillas, le eché toda la leche en la cara… Luego le dije -“ Me iré a bañar… Ahorita me iré a bañar, descansa” Ella se quedo en el sofá medio inconsciente. Mientras me bañaba me miré la chota, la tenía bastante irritada por el estrecho canal del chochito que acababa de desvirgar. Al regresar del baño seguía tirada en el sofá, con las piernitas abiertas que dejaban ver los labios hinchados y manchados de sangre. Se notaban los estragos del combate. Es el precio que ese papito pagaba por comerse el primer choto de su vida. Se lo había tragado todo, hasta la raíz. Le dije -“levántate para que te bañes y te vistas “ Se levantó le costaba caminar. La ayudé a llegar al baño y meterse bajo la ducha Estuvo un largo rato en el baño. Salió ya vestida. Le dije -“¿Te gustó bebe? “ Ella sonriente dijo -“Siii. Pero dolió mucho… Le dije -“Ya te acostumbrarás no te preocupes…” Después la fui a llevar a su casa. Ella me dijo que la dejara en la esquina para que los vecinos no le dijeran a su hermana que ahí la dejo un hombre de un auto. Pues yo la dejé en la esquina cómo dijo. Le di mi número para que me llame cuando se sienta bien para que hagamos otra vez el amor. Me miro asustada. -“No. Duele mucho. Nunca mas”… -“Te dolió porque fue tu primera vez. Ya veras que te gustará mucho y me buscarás para que te la meta otra vez y otra vez y mil veces.. Acordate, Te chupé la conchita y el culito. Vos tenés que aprender a chuparme la pija y los huevos y tragarte mi lechita… Ella se bajó pero me quedé en la esquina para ver que llegara a su casa. Pasó 5 casas ( por cierto iba caminado raro por la cogida que le di ) Hasta llegar a la suya. Pasó toda una semana sin noticias de la nena. Una mañana sonó mi celular. Atendí -Hola… -Adolfo -Si… -Soy Rubi…(silencioooo)… me invitas a tomar un café?... -¿Con leche?... -Bueno… _¿Venis ahora? -Ya estoy. Te espero… La pija se alegró con la noticia y la promesa de mamadas futuras, culito a romper y chochito hambriento de ella. Se me puso redura. Cuando la nena vio el auto que llegaba, salió a mi encuentro y se subió. Partimos hacia mi casa. Después les cuento como sigue…….

Autor: alejandrogusta Categoría: Heterosexual

Leer relato »
NARCOSXXX

Mi profesora de geografía y su hija

2021-01-05


Esto me paso cuando entre en ultimo año de secundaria. Bueno me llamo luciano tengo 18 estaba en ultimo año de secundaria tenia una profe muy linda se llama megan ella tenia 33 años un dia estaba por ir rendir su materia cuando la vi estaba hermosa con una camisa blanca que casi se le veia las tetas el caso es que estaba a punto de rendir va ser escrito o oral y me dice no va ser oral asi que preparate en eso ciento un rose en mi pierna pente que era algo que me andaba pero era las pierna de mi profe en eso yo me hice el tonto ya estaba exitado un poco en eso sube esta mi pantalon y noto mi bulto la mire y en eso se dio cuenta estas bien si le dige el caso es que no pude y desabrobe su materia mmmm que lastima te voy a desaprobar yo le dige no ay otra forma para aprovar si la ay pero va ser en mi casa mi esposo esta de viaje solo estamos mi hija y yo ok me dio su direcion yo sabia cual eran sus inteciones al dia siguiente falte a clases ya que ese di no rendia nada llegue. a su casa me abre la y me dice pasa te estaba esperando ella es mi hija se llama adriana tiene 8 añitos hola me dice le respondi con un hola quien es mami pregunta la niña es un alumno ah esta lindo dice la niña sientate ya venimos me sente paso 1 minuto y bajan las escaleras ambas estaban estaban semidesnudas la madre tenia una tanga y estaba sin brasier donde por fin pude ver sus tetas y su hija estaba igual pero tenia una bombachita de barbie eso se me para a mil mi polla me empese a sacar la ropa Quede en boxer sabes siempre te tenia ganas me digo mi.profesora y por llego el dia y vas hacer el amor conmigo y mi hija si lo haces bien estas aprobado me dice buen la niña viene y me empiesa a besar y le devuelvo con besos mi profe baja mi boxer mmmm que grande la tiene dice adriana en su profe que rico me la chupa dime megan asi megan. esta rica quiero probar dice la niña mmmm si esta rica las dos me chupaban muy bien en eso ya estaba por venirme me vine en su cara y ambas trajaban que rica leche dice la niña todabia mi polla estaba re dura y ambas me hacen un baile donde se quitan su ropa interior me la tiran a mi cara que rico holorcito puse en cuatro ala niña y me ti mi polla en su vagina ella gritaba de exitacion mientra yo le chupaba las tetas a mi profe tiene ricas tetas megan la hija segui gimiendo como una putita ya sentia que se venia la madre ve a su hija que se venia y de ay su madre le da un buen beso yo tambien me vengo nos venimos los 2 al mismo tiempo descanse un rato y de ay me folle a megan mi profe era toda una putita se la metia y sacaba su hija estaba en el.pido masturbsndose mientra follaba a su madre seguia follandola hasta que me vine y ambas les acabe en la boca era mi tercera descarga me tire al sofa aprobe dige si sabras la nota luego y en eso mi profe me pregunta tienes hermana o hermano si tengo una hermana. Podrias invitarla a jugar si quieres, me dice, sí, le respondí cuanto años tiene me dice tiene 10 y me dio su numero para llamarla. Ese será otro relato espero que les guste este

Autor: sexlove25 Categoría: Heterosexual

Leer relato »
NARCOSXXX

Con mi vecinita nueva II

2020-12-28


Había pasado una semana desde mi encuentro con Carla en la casa del árbol y la verdad es que no podía dejar de pensar en lo ocurrido. Cuando estaba solo lo único que hacía era masturbarme, pero no era lo mismo que estar con ella. Descubrí de pronto que ver porno ya no me satisfacía como antes pues lo único que quería hacer era repetir la experiencia. Después de estar con una chica, las cosas no vuelven a ser como antes. A la semana, como iba diciendo, recibí un mensaje de Carla que decía más o menos así: «Te espero en mí casa mañana a las 5 de la tarde. Mis papás no van a estar y regresan hasta mañana en la tarde. Mí hermana se va de parranda con sus amigos toda la noche, así que no va a estar. Por cierto, disfrute mucho lo del otro día.» Y como no, puesto que fue hasta ese momento el mejor diá de mi vida puesto que había sentido un placer que nunca en la vida me imaginé que existía. Al día siguiente me desperte temprano puesto que no podía aguantar las ganas de estar con Carla de nuevo. Por la tarde me bañe y me puse loción de mí padre. Me puse una camisa a botones de color blanco y de manga corta, un short de gabardina color beige y un cinturon cafe. Como sabía lo que iba a ocurrir, me puse unos boxers de color azul marino que tenía y deje que el elástico sobresaliera por encima del cinturon. A las 5 de la tarde en punto estaba en la puerta de su casa y toque el timbre. Entonces recibí un mensaje en mi celular: «Entra, está abierto. Te espero en la recamara de mis papás. Segundo piso, puerta del fondo hacía la izquierda». Entre a la casa y fui a la habitación que ella me había indicado. La puerta estaba cerrada y lo único que hice fue abrirla lentamente. Cuando finalmente entré, Carla estaba acostada la cama. Lo único que llevaba encima era unas bragas y un brassier muy pequeño de color blanco. Eso me prendió sin duda, pero por alguna razón me quede paralizado al ver esa escena. Tenía 11 años, así que no estaba acostumbrado a que me esperaran de esa manera. Al ver que lo único que hacía era quedarme quieto, Carla se puso de pie y se dirigió hacía mí. -No te pongas nervioso, Luis, esto es algo que ya hemos hecho una vez -me dijo y me besó en la mejilla. -Es díficil no ponerse nervioso con una chica tan bonita como tú -le respondí- Dicho esto, comenzamos a abrazarnos y besarnos y comenzamos a retroceder a la cama y finalmente empezaba a salir de mi interior la bestia salvaje. Mientras la besaba, empezó a desabotonar mi camisa y cuando me di cuenta sus manos ya acariciaban mi pecho. Me empujó y me recosto en la cama mientras ella se ponía encima de mí. Comenzó a besarme el pecho algo que yo disfrutaba intensamente mientras me retorcía de placer. Tomó con los labios el elástico de mis boxers, lo jaló y lo soltó. Me incorporé para quitarme la camisa mientras ella llebaba sus manos a la hebilla del cinturon y comenzó a desabrocharla. Desabotonó el short y con los dientes bajo el cierre. De los boxers sacó mi pene que estaba ya muy erecto y me hizo un sexo oral que me hizo sentir en el cielo y el placer me hacía gemir. Cuando llegué al orgasmo solte un grito de placer y me vine dentro de su boca. Era una sensación maravillosa y la verdad es que estaba esperando para disfrutarla de nuevo. Luego de eso, ella se quitó el brassier y acerco sus pezones a mi boca para que los chupara. Era evidente que mi boca y mi lengua estaban avidos de ellos porque los lamí y chupe como si fuera un recién nacido bebiendo leche. Ella gemía mientras lo hacía pues era evidente que lo disfrutaba intensamente. Ella me quitó el short y los boxers y luego ella se quitó las bragas y se pusó encima de mí. Metí mi pene erecto dentro de su vagina y empezó a bombear. El placer fue aumentando mientras empezaba con el saca-mete dentro de su vagina. En cuanto llegúe al orgasmo solgé un grito tan fuerte que bien se pudo oír en todo el barrio y cuando finalmente ella llegó al suyo soltó un grito de placer aun más fuerte que el mio. Se quedó recostada sobre mi pecho mientras hablabamos. Entonces volvimos a excitarnos y de nuevo a la carga. Esta vez yo me puse sobre ella y comencé a bombear. Ella me miraba con ojos de lujuria mientras lo hacía y finalmente llegué nuevamente al orgasmo luego de un rato en aquello mientras el placer aumentaba cada vez más. Soltó nuevamente un grito fuerte, aunque creo que nadie nos escuchó. Así estuvimos un largo rato, en varias posiciones, hasta el orgasmo. Cuando terminamos ya había anochecido. Mire el reloj de mi celular y eran cerca de las 9 de la noche. Inmediatamente me vestí, me despedí de Carla y salí a mi casa. Cuando llegúe no había nadie. Había terminado muy adolorido, pero felix. No tenía la cuenta de cuantas veces le había metido el pene a Carla, pero evidentemente fueron muchas veces. Y la verdad es que tuvimos varios momentos de pasión adicionales.

Autor: Anónimo Categoría: Heterosexual

Leer relato »
NARCOSXXX

Con mi vecinita nueva

2020-12-28


Mi nombre es Luis y actualmente tengo 20 años. Soy de pelo rubio oscuro y ojos verdes. Cuando tenía once años a mí barrio se mudó una familia que tenía una niña lindísima de la que me enamoré perdidamente. Vivo en Saltillo, al norte de México y en aquel entonces era verano, que en la zona es bastante caluroso y por eso se llevaba ropa bastante ligera. La niña era de estatura promedio, de piel muy blanca, cabello castaño lacio y unos ojos verdes que la hacían lucir espectacular. Ese día iba vestida con un short bastante corto y una blusa de tirantes que la hacía lucir muy linda, y no pude dejar de observarla por un largo tiempo. Por ese entonces ya veía porno que dejaba mi hermano mayor en su computadora, y en esos días se había ido de vacaciones con sus amigos a Tampico. Al principio veía fotos de chicas desnudas y esas cosas a escondidas de mis papás, pero ya después ví algunos videos porno y la verdad es que ya empezaba a calentarme. Por ese entonces ya empezaban a gustarme las niñas de la escuela. Ya por entonces ya había tenido mis primeras novias e incluso me había besuqueado con ellas en la escuela. En la casa de la niña que se mudó había alberca, y como hacía mucho calor en los días que llegó, no tarde en verla en traje de baño nadando y tomando el sol. Ella usaba un bikini que dejaba ver su hermoso cuerpo delgado y sus pechos en desarrollo que me encantaba ver a escondidas. Me decidí a hablarle y comenzamos a comentar que ella se llamaba Carla, que era de Torreón y que su padre se había ido a vivir ahí porque le habían ofrecido un negocio con un amigo que vivía en Saltillo. Nos fuimos conociendo y al cabo de unos días yo le pedí que fuera mi novia y ella accedió, pero que no que le dijera a sus padres porque no la dejaban. Yo tenía una casita en el árbol, y a partir de entonces hablábamos en ella de nuestras cosas, pero lo que más quería era besuquearla, ahí podía hacerlo un buen rato sin que nadie nos interrumpiera ni nos viera. Pero un día, me invitó a nadar cuando no estaban sus papás y tampoco los míos, y yo fuí muy quitado de la pena. Ese día yo me puse un traje de baño consistente en un short y no me puse camisa. Luego de un rato nadando y lanzandonos agua, nos fuímos a la casita del arbol a besuquearnos, pero esta vez ocurrió algo inesperado. Como todavía estabamos mojados, ella llevaba un bikini diminuto y yo estaba desnudo de la cintura para arriba, así que fue la primera vez que sentí el contacto con la piel de una niña. Eso creo que me encendió de una manera tal, que al besarla la empecé a tocar por todos lados. Era algo que ya me había explicado mi hermano, que ya se había acostado con muchachas y me contó lo que se sentía. Me dio asco en ese momento, pero cuando lo vives no es la misma sensación. Además, creo que los videos porno me habían enseñado lo que era tener sexo en la realidad. Me estaba exitando, pero no me dí cuenta de que ella también estaba disfrutando. Aunque ya había tenido erecciones besando niñas, nunca antes la había tenido en esas condiciones y la verdad es que no quería detenerme porque era más rico de ese modo. Sin darnos cuenta, nos fuimos recostando mientras nos besabamos y finalmente la besaba mientras ella estaba en el piso. Y entonces me pidió que me detuviera: -Luis, lo que estamos haciendo, nunca antes había tenido estas sensaciones. -No tengo ni idea -le respondí- pero me encanta y no quiero detenerme. Le iba a plantar otro beso, pero ella me dijo: -En la escuela ya me explicaron que es el sexo, pero nunca lo he practicado y la verdad es que estamos llegando muy lejos. -¿Quieres que nos detengamos?-le pregunté-. -No, la verdad es que me gustaría saber cómo se siente. ¿Tú no? -me contestó Carla- Sería mi primera vez, y me gustas mucho. .¿De verdad? -le pregunté- La verdad es que ya estoy un poco nervioso ahora. ¿Y si alguien se entera? -No te preocupes, nadie lo sabrá, no les voy a decir -dijo Carla-. -Yo tampoco lo diría -le respondí- pero estoy nervioso que alguien nos descubra. Entonces ella se volteó de espaldas a mí y me pidió que le desatara el el brassier del bikini que cayó y el ver sus pechos en desarrollo me prendió, y volví a la carga besandola en los labios y en el cuello. Sin darme cuenta, ella me bajaba el traje de baño y se comenzaba a notarse el élastico de mis boxers que tenían camuflaje militar y eran holgados. -Quitate el traje de baño. Quiero verte en ropa interior- dijo ella-. Me puse de pie, desaté el cordón de mi traje de baño, me lo baje, y quedé en ropa interior, que estaba todavía húmeda por el agua de la alberca. Mí pene se veía erecto, y ella no dejaba de mirarlo. -Hincate -dijo ella, y yo la obedecí- te tengo una sorpresa. Me hinqué, ella se acercó y sacó mi pene por la abertura que tiene la ropa interior, acercó su cara y comenzó a hacerme sexo oral. Intente retirarla, pero lo que me estaba haciendo Carla me hacía sentir muy rico. Anteriormente ya me había masturbado viendo porno y la sensación era parecida, pero sentía más placer y comencé a suspirar. Comencé a sentir la deliciosa sensación de un orgasmo que venía, y solte un suspiro profundo en el momento en el que eyacuyle, siendo la primera vez que lo hacía y cuando termine estaba jadeando. Sin embargo, mi pene no dejaba de estar erecto. Ya no me importaba si nos descubrían. Ella estaba tenía todo mi esperma en su boca, y se lo tragó. -Te toca -me dijo mientras se destaba la parte inferior del bikini y dejaba ver su vagina, que era un puntito rosa y yo lo deseaba- ¿Sabes dónde está el clitorís? -Sí -le respondí- -Siente mi vagina -tomó mi mano y la llevó hacia su conchita. Estaba muy húmeda y ella empezó a gemir. -Usa tu lengua y lamelo. Ella se recostó, y yo acerqué mi boca a su vagina, saqué la leguna y comence a lamerla mientras ella gemía. Los jugos de su panocha no sabían mal. Ella continuó gimiendo cada vez más intensamente, mientras yo lamía el clitorís. Finalmente, ella empezó a decir que sentía rico, y comenzó a suspirar cuando empezó a llegar a su orgasmo y soltó un grito que ahogó con sus manos. -Quítate los boxers y meteme tu cosita -me dijo-. Me pusé de pie y me quité los boxers. Quedé totalmente desnudo, ella se recostó, y me abalancé sobre ella. Institvamente besé sus pezones en formación y parecía gustarle. Finalmente comencé a buscar su vagina con mi pene. Ella ayudó a guiarme y cuando sentí la punta de mi pene en la entrada de su conchita, la penetre. De repente, sentí una barrera, era su himen de virgen que se estaba rompiendo ante el avance de mi pene, era maravilloso sentir aquello, pues estaba tomando su virginidad y ella la mía. Automáticamente comencé a bombear dentro su vagina y el placer fue aumentando. Comenzamos a gemir mientras yo bomebaba cada vez más rápido. Legué a mi orgasmo cuando empezó a gemir de tal modo, la besé y ahogó su grito de placer dentro de mi boca. El semen comenzó a salir de la punta de mi pene mientras sentía el orgasmo, el más fuerte de mi vida. Estabamos agotados y nos quedamos recostados un rato. Finalmente nos vestimos y ella se fue a su casa y yo entré a la mía. La experiencia me había parecido maravillosa y quería repetirla. Pero eso será otra historia.

Autor: Anónimo Categoría: Heterosexual

Leer relato »
NARCOSXXX

La pequeña Graciela

2020-12-28


La pequeña Graciela A Graciela la conocí de manera fortuita durante una asesoría académica que yo proporcionaba en un curso de regularización para acceder a la Universidad. Ella se juntaba con ex alumnas ya mayores que ella, las que por cierto eran muy osadas y atrevidas; por ejemplo, una de ellas, a la que apodaban “la vaquita”, precisamente por sus enormes tetas, les hacía una fabulosa paja a sus compañeros hasta que se corrían en sus manos o en sus grandes senos por la módica cantidad de cinco pesos de aquellos años; otras de ellas, que por cierto ya lucían muy desarrolladas, se sabía que cogían a discreción y cada que podían incitaban a Graciela a que se iniciara en su primera relación sexual. Ella ingenuamente me platicaba todo eso y me manifestaba su interés sentimental por mí, a pesar de la diferencia de edades (nos llevábamos 6 años). Yo, que no era ajeno a sus encantos y su candidez me fui rindiendo poco a poco a su belleza y simpatía. Ella solía vestir una diminuta falda corta muy coqueta que dejaba ver unas piernas torneadas y hermosas, que hacían juego con sus blusas de lindos olanes y con un discreto escote en el que asomaban unos senos muy blancos y redondos que me fueron haciendo adicto a su presencia. Para entonces ya conocía su temperamento y su calentura, pues desde el principio nos besábamos con pasión y ansiedad desenfrenada. Yo degustaba su lengua introduciendo la mía y ella respondía abriendo su pequeña boquita tratando de empalmarla con mi boca de manera muy cachonda. Casi al mismo tiempo ella se prendía de mi palo y lo apretaba poniéndolo muy duro, mientras yo besaba su cuello y sus senos hasta liberarlos del sostén y chupar sus rosados pezones casi virginales y erectos. Entonces ella me pedía que le acercara mi verga por encima de su pubis y se empujaba con fuerza hasta sentir su rajita por encima de su pantaleta suave y delicada. No nos cogíamos porque yacíamos en un parque o en el cine pero ya todo estaba listo para consumarlo. Justo es decir que no tardamos mucho en intimar y en producirse la lucha “cuerpo a cuerpo” y así un día feriado (un primero de mayo) me propuso que nos viéramos desde muy temprano. Ella diría en su casa que tenía que asistir a una excursión con su grupo de escuela y por lo tanto, tendríamos todo el día para hacer lo que quisiéramos. Esa mañana nos citamos cerca de su casa y yo pasé a recogerla muy nervioso y emocionado; ella lucía esplendorosa con su carita hermosa y su radiante sonrisa, bello marco para una cita especial. Yo le pregunté a dónde quería ir y ella me respondió muy pícaramente: “dónde tú me quieras llevar”. Al escuchar su respuesta inmediatamente mi compañero de batalla respondió con una erección descomunal y al poco rato ya sentía mojada mi trusa al caminar. Disimulando mi nerviosismo y emoción me encaminé hacia las afueras de la ciudad y transitamos platicando muy amena y cachondamente; en el camino, yo colocaba mi mano sobre sus muslos para acariciar sus piernas mientras conducía y ella estirando la suya acariciaba mi entrepierna. Así conforme avanzábamos, yo seguía ascendiendo poco a poco hasta alcanzar su mojada pantaletita y ella por su parte recorría el contorno de mi pene hasta ponerlo todo erguido. En eso estábamos, cuando yo sentí que se cimbraba toda al llegar a su botoncito y jugarlo entre mis dedos, lo cual hizo que me soltara momentáneamente para abrir más sus piernas; entonces yo juzgué que era peligrosa la conducción en esas circunstancias y ambos nos detuvimos entre risas y bromas al respecto. Continuamos el trayecto trazado, ella me miraba pícaramente y me decía que teníamos que terminar lo empezado y yo le contestaba afirmativamente, hasta que llegamos a un pueblo mágico llamado Tepotzotlán donde desayunamos frugalmente y le dimos una vuelta al pueblito incluyendo el museo virreinal; después de un buen rato, nos encaminamos de nueva cuenta a la ciudad pero ya con la firme idea de detenernos en algún lugar donde pudiéramos culminar lo que ya habíamos iniciado, al amparo de testigos que no hacen falta en estos casos. Precisamente a las afueras de la ciudad y en los límites con el Estado de México nos detuvimos en un Motel que parecía tener la privacidad que necesitábamos; al entrar, nos trenzamos en un abrazo muy cachondo y desesperado, yo con el pito empalmado y ella con su chochito mojado. Apenas traspusimos la puerta de la habitación y ya casi estábamos desnudos, porque al ir subiendo la escalera no nos dejábamos de besar y quitándonos la ropa mutuamente. Creo que no supimos en que momento terminamos de desnudarnos, el caso es que sin darnos cuenta ya estábamos al borde de la cama, ella con su diminuta pantaleta y su brassier y yo solamente en calzoncillos. Entonces ella se tendió de espaldas sobre la cama y antes de secundarla, me puse contemplar su piel blanca, su sonrisa traviesa, su pelo castaño que le caía por la espalda casi hasta la cintura, su brassier de media copa donde se asomaban unos senos hermosos muy blancos y redondeados de un tamaño regular y que destacaban sobre una cintura muy esbelta que a su vez hacía lucir unos glúteos muy redondeados, no muy prominentes pero hermosos que hacían un marco perfecto para una colina cerrada donde destacaba un pubis cubierto por un vello que hacía juego con la maravilla de su pelo y más abajo sostenían ese cuerpecito divino, unas piernas hermosas y bien torneadas y unos pies pequeños que colgaban de la cama. Al contemplarla, no me di cuenta cuando se quitó el sostén, dejando a la vista unos rosados y virginales pezones que se asemejaban a unos jazmines adolescentes que demandaban atención. Fue entonces que me abalancé encima de ella y comenzamos a besarnos arrebatada y frenéticamente con besos cachondos y salivones, esos que nos calientan tanto. Yo metía mi lengua entre sus labios y jugaba con la suya abriendo los labios y rozándolos sin aterrizarlos, lo cual parecía excitarla porque me ofrecía sus senos y yo nada huraño los jugaba con mis manos sin soltar sus labios, haciendo rotaciones con la yema de mis dedos. Después de ascender por esos pechos turgentes y duros, bajé mis labios para chuparlos y degustarlos como un bebé hambriento, jugando mi lengua con sus pezones hasta saciarme, cosa que la hacían cimbrarse y que la pusieron fuera de sí. Después de ese largo diálogo con sus pezones dulces y suaves, yo mamaba con dulzura la boluda forma de su s generosos senos ansiosamente una y otra vez hasta que percibí que jadeaba con unos pujiditos muy sensuales y deslizaba mi mano hasta su rendijita hermosa y me incitaba a meterme muy lentamente en su anhelante vulvita mojada. Poco a poco llegue a su botoncito y lo sobé suavemente y ella respondió contorsionando su cuerpo y apretando sus nalguitas, mientras yo continuaba acariciándolo en circulo descendiendo hacia sus labios mayores y vagina que ya estaban sumamente lubricados, entonces, ella me terminó de quitar mi pantalón y se abalanzó sobre mi verga que yacía bien erguida y con la cabeza muy roja y palpitante, la cual acarició con fuerza llevando sus pequeñas manos de arriba hacia abajo varias veces hasta sentir como se empalmaba y le fluía ese líquido transparente que nos prepara para la batalla. De pronto se metió bajo las sábanas y se prendió de ella con su pequeña boca, lamiéndola con su lengua hasta descubrir toda la cabeza, que para entonces ya estaba lista y dispuesta para penetrarla. Fue entonces cuando, nos acomodamos en un delicioso 69, donde ella con su espalda sobre la cama mamaba mi pito apretadamente en su boca y yo chupaba su linda puchita metiendo mi lengua en su vagina una y otra vez hasta que ella comenzó a ponerse “chinita de las nalgas y contorsionarse toda, diciéndome “no me sueltes, dame más” mientras aceleraba la entrada y salida de mi verga en su boca. No tardó mucho en sentir que se venía, abrazándome fuertemente y emitiendo una especie de quejido y placer jadeante impactando sus fluidos en mi boca y bañando toda mi cara, sin embargo yo seguí chupando su botoncito con mis labios y mi lengua, mientras ella jugaba con la suya en mi glande con movimientos circulares que me hicieron sentir una corriente por mi espalda y una sensación como si flotara en las nubes; después, me sentí caer por un vacío al tiempo que se cimbraba todo mi cuerpo y una descarga de la cabeza a los pies hacía que mi verga experimentara en su base una sensación ascendente que iba subiendo de tono, hasta que una oleada irrefrenable de leche y mocos salían intermitentes en la boquita de Graciela. Ella trataba de recibirlos dentro, pero era tal la fuerza con la que salían que tuvo que soltarla, esparciéndose por sus senos y en general por todos lados. Mientras tanto yo seguía mamando el chochito de Graciela y casi al mismo tiempo, ella aflojando el cuerpo dulcemente, se contorsionaba, arqueándolo nuevamente y bañándome abundantemente con sus jugos, diciendo: “que rico es esto”, ya me lo habían dicho, pero es mucho más increíble. Hicimos una pequeña pausa en la que ella, ya desnuda totalmente se dejaba admirar en toda su anatomía: su piel muy blanca y suave, sus senos boludos y redondos con sus pezones rosados, su cintura estrecha y una vagina empapada de sus jugos con un botoncito todo paradito y respingón. Todo ese panorama ante mis ojos hizo que mi verga volviera a crecer nuevamente y a ponerse muy dura y ella al percibirlo, volvió a engullirla en su boca y lengüetearla en toda su extensión con esos movimientos circulares que tanto me prenden, mientras que yo besaba todo su cuerpo explorando con mis labios toda su delicada anatomía: lo mismo su boca que su cuello, que detrás de las orejitas; besaba sus senos y su ombligo, sus piernas y su vagina y ella al sentirme se fue calentando de nuevo y soltando mi pene se volvió a prender de mis labios para besarme muy cachonda, jugando mi lengua con la suya e invitándome a que degustara nuevamente sus maravillosas tetas. Nuevamente, acepté la invitación acepté y me prendí de esas sinuosidades tan dulces y generosas, chupándolas ansioso y muy golosamente. Este jugueteo la excitó mucho y volvió a emprenderla contra mi pito, al que ensalivaba, chupando desde mis bolas hasta el hongo, el que apenas cabía en su boca y al que lamía y chupaba intermitentemente hasta ponerme tan excitado como ella, por lo que me susurró al oído: “esta vez métela toda en mi cosita”. Al decir esto se montó sobre mí, intentando ensartarse en mi verga, ella misma sin lograrlo y es que al ser su primera vez y yo con esta verga gruesa y cabezona no era fácil que la penetrara bruscamente, así que la puse debajo de mí y volvimos a hacer un 69 sensacional. Y otra vez yo chupaba su botoncito y ella mamaba el capullo de mi verga tan deliciosamente que sentí que nuevamente me venía, así que ambos nos detuvimos y llevé suavemente mi pito en hiperextensión el que nuevamente le acerqué lentamente mi palo abriendo sus labios y empujándolo suavemente, al tiempo que ella me recibía empujando ansiosamente hacia arriba. Al intentar traspasar la entrada de su vagina sentí la oposición de sus labios menores y su virginidad que franqueaba el paso de mi verga empalmada; y yo empujaba y ella recibía y no lograba metérsela y ella empujaba con sus piernas abrazadas detrás de mis caderas. Entonces la saqué suavemente y esta vez empujé poco a poco sintiendo como penetraba el capullo poco a poco, al tiempo que ella dejaba salir unas lágrimas de sus ojos, pero sin dejar de empujar hacia arriba. Seguí besándola tiernamente en su boca, en el cuello y en sus senos, al tiempo que continuaba metiendo mi palo en su cosita. Poco a poco se fue relajando su vagina hasta consentir toda la amplitud de mi verga y entonces ella al sentirla toda adentro se volteó y comenzó a cabalgar sobre mi pene de arriba hacia abajo una y otra vez hasta lograr un ritmo acompasado de cabalgadura. Yo seguía besándola y empujaba ensartándola hasta que ella comenzó a aflojar el ritmo del galope y contorsionarse sobre el pito que la penetraba y yo también sentí como un torbellino me envolvía y ella volvió a acelerar abrazándome fuertemente hacia ella, diciéndome: “métemela toda, no pares” “me moría de ganas por tenerla adentro”; yo seguía empujando pero cada vez sentía como me invadía esa sensación de flotación y de vacío y como se aflojaba mi cuerpo, al tiempo que sentía como una descarga por mi cuello y espalda y una especie de calambritos en la base de mi pene e iban ascendiendo hasta envolverme todo. Pero antes que me diera cuenta, ella empezó a ponerse”chinita“ de sus nalguitas y apretando su vagina intermitentemente, hasta que emitiendo un grito, dijo: “me vengo, me vengooo” y explotando con sus fluidos, me salpicaba con fuerza a pesar de tener mi miembro adentro. Entonces y casi al unísono exploté dentro de ella, al sentir como nuevamente una descarga irrefrenable de semen impactaba explosiva en su vagina. Era nuestra primera vez y al terminar ambos, en lugar de descansar y relajarnos seguimos abrazados y empujándose uno contra el otro, como si nada hubiera pasado, al tiempo que nos besábamos y acariciábamos por todo el cuerpo, fue entonces que me di cuenta que mi tálamo continuaba bien erguido y su vagina seguía ensartada en él y con ese vaivén de ir venir comenzamos a excitarnos o tal vez nunca dejamos de hacerlo. Ella me decía cositas en el oído que no entendía y yo acariciaba con mis manos sus extraordinarios senos virginales, los que rotaba entre mis dedos y después los besaba ensalivándolos y chupándolos de nueva cuenta. Ella besaba mi cuello y mi boca y jalaba hacia ella mis caderas para que la penetrara toda. Era maravilloso sentirla ensartada y ansiosa, empujando primero suavemente y después acelerando el ritmo, yo por mi cuenta la empujaba tratando de emparejar esas embestidas. No sé cuánto tiempo pasó, era tal el placer, que perdimos la noción del mismo, solo existíamos los dos y nadie más, hasta que ella empezó a jadear y aflojar sus embestidas como disfrutando y alargando su orgasmo o tal vez teniendo varios de ellos sin manifestarlos. De pronto yo también comencé a sentir como me elevaba hasta las nubes y hasta sentí como si me ausentara y flotara abrazado de ella, y ambos comenzamos decirnos cosas como: “que linda estás, qué cuerpecito tan bonito me estoy cogiendo” o “que rica verga tienes” “no la saques por favor” y en medio de este ambiente tan propicio y halagador, empujando y recibiendo, con restos de semen y de sus jugos vaginales de la batalla anterior, oliendo a sexo, nos fuimos consumiendo en una entrega maravillosa en la que sentíamos como resbalaba mi verga en su estrecha cuevita y como sonaban nuestras partes íntimas al entrar y salir deslizándose una y otra vez hasta que a pesar de hacer repetidas pausas para alargar estos inolvidables momentos, por fin estallamos al mismo tiempo, uno descargando ríos interminables de leche y ella explotando con sus fluidos, a tal grado que tuve que sacar mi verga para que pudiera desahogarse plenamente, aunque volviéndome a ensartar de inmediato. Así nos quedamos ensartados uno dentro del otro hasta que mi verga se relajara y el semen escurriera por sus piernas; ella me besaba tiernamente en las mejillas y en la frente y se abrazaba dulcemente de mi cuello. Yo me dejaba querer y también abrazaba su tibia piel blanca y la acariciaba toda. Así permanecimos unos cuantos minutos hasta que me susurró al oído diciendo: “quiero más”, quiero más de esa rica verga”, al tiempo que se prendía de mi pene y lo chaqueteba suavemente para después mamarlo a placer; yo por mi parte le correspondía besando y lamiendo sus virginales pezones y con mi mano introducía los dedos en su mojada vagina y estimulando su botoncito hasta que bruscamente se volteó y se ensartó sobre mi pito que la recibió con un estoconazo hasta al fondo que resbaló sonoramente; “swap” “swap” y así emprendiendo galope subía y bajaba como diestro jinete, galopando enérgicamente de arriba hacia abajo y viceversa. Yo por mi parte la recibía empujando hacia arriba haciendo que sus embestidas la penetraran todita a un ritmo frenético que rápidamente la prendió, haciendo que emitiera unos pujiditos muy cachondos: “aghhh, ufff, uhmmm, “que rica me la estas metiendo” “dámela toda” hasta que contorsionándose y empujándome con sus piernas abrazadas a mi espalda explotaba con fuerza expulsando sus jugos y haciendo que yo también apresurara mi venida explosiva con una nueva descarga de semen que impactaba en las paredes de su vagina, hasta dejarnos exhaustos de tanto placer, lo que no sería obstáculo para que pasados unos minutos, nos volviéramos a coger de nueva cuenta. Eran tantas nuestras ansias que podríamos haber seguido cogiendo y cogiendo, pero mi fiel amigo necesitaba recuperarse y ya habría tiempo para otras sesiones más.

Autor: Halcon nocturno Categoría: Heterosexual

Leer relato »
NARCOSXXX

La pequeña Fani

2020-11-19


Me llamo Javier y tengo 26 años, vivo en la CDMX, esto paso hace un tiempo mientras trabajaba en un supermercado muy grande en el centro de la ciudad.. Habia una señora que venia a comprar cada sabado sin falta y siempre traia a su nieta, una nena muy linda de unos 4 años, ella siempre la dejaba en la seccion de juguetes mientras se ponia a escoger su fruta, verdura y demas cosas para la semana. Como venian todos los sabados yo ya sabia que la niña se llamaba Estefania pues habia escuchado a su abuela llamarla muchas veces antes, conocia sus horarios y el tiempo que les tomaba hacer sus compras asi que un dia decidi aprovechar la oportunidad de tener a esa nenita para mi, en cuanto vi que la señora dejo a la nena en los juguetes conte unos 5 minutos y me acerque a la niña J -Hola nena, te estan esperando y me mandaron por ti- E -Pero mi abuelita es la que viene por mi cuando acaba- J -Si pero ella esta viendo algo en la bodega y me pidio que te lleve con ella para que no te quedaras aqui solita, vente vamonos- E -Pero ella me a dicho que no debo seguir a extraños- J -Pero yo no soy ningun extraño, me llamo Javier y conozco a tu abuelita desde hace muchos años, ademas se que te llamas Estefania- F -Bueno, y a donde esta ella- J -Ven conmigo, como quieres que te llame… ¿Estefi o Fani?- Tomo una muñeca barbie y me tomo de la mano siguiendome F -Mis amigas me dicen Fani. J -¿Que llevas ahi Fani?- F -Es una muñequita, quiero ver si mi abuelita me la puede comprar- J -Ya veo, quizas yo te la puedo comprar si te portas bien- F -¿Encerio, tu me la comprarias?- J -Si, pero debes ser muy obediente para ganartela, ¿vale?- F -Vale!- Cruzamos por las puertas de la bodega del supermercado, pasamos por un pasillo y llegamos a un lugar enorme con muchas estanterias enormes de 3 pisos llenas de tarimas, cajas y bolsas con todo tipo de cosas, habia muchos pasillos y fuimos al ultimo que estaba mas oscuro y por suerte al llevar a la niña pegada a mi los pocos trabajadores que habia en algunos pasillos no la notaron, al llegar al final del ultimo pasillo le dije J -Aca estaba tu abuela hace ratito, seguro regresa pronto a lo mejor fue al baño, mientras ve lo que hay aca arriba- Se asomo a donde señalaba y vio que habia muchas cajas de diferentes marcas de chocolates, y tambien paletas y bombones del otro lado, ella estaba fascinada con una sonrisa enorme y le pregunte J -Quieres comer algunos, yo te los regalo- F -Siiiii si quiero- J -Bueno, vete a esa esquinita detras del estante en lo que arreglo algo y ahorita te llevo unos dulces vale- Se fue muy contenta y espero entre el enorme estante y la pared del lugar, movi rapido una tarima llena de cajas de ropa bloqueando el paso y la vista del estrecho pasillo en el que estabamos, luego tome una bolsa de chocolates Carlos V de los delgados y fui con ella detras de la estanteria donde ya era imposible que alguien nos viera J -Mientras viene tu abuelita vamos a jugar a que tu eres mi bebe y yo te tengo que dar tu comidita, ¿vale?- F -Vale- Saque uno de los chocolates y le dije J -Abre la boquita hija- Ella se rio y abrio su boquita, le puse el chocolate en la boca y ella lo empezo a chupar, yo me sente en una pequeña caja frente a ella acomodandola muy pegada a mi J -Asi bebe, no lo vallas a morder, sabe rico?- F -Si- J -Me dejas probarlo- F -Bueno- Se lo saque de la boca y empeze a chuparlo yo, mordi un cachito del chocolate y le dije que abriera la boquita, y en cuanto la abrio le plante un beso pasandole el trozo del chocolate y recorriendo con mi lengua el interior de su boca, la abraze fuerte pegandola a mi y empeze a acariciar su pequeño culito J -Te gusto mi vida?- F -Si- J -Bueno, como te estas portando tan bien te ganaste un dulce especial de leche- F -Siiii que bueno- J -Pero como a veces chorrea mucho te puede ensuciar el vestidito, dejame te lo quito para que no se ensucie y no se valla a enojar tu abuelita- F -Vale- Le saque el vestidito azul que tenia y tambien su calzonsito blanco y los deje a un lado, no podia creer que tuviera a este angelito completamente desnudo frente a mi, la volvi a besar y mientras jugaba con su lengua desabroche mi pantalon, saque mi verga y comence a masturbarme mientras que con la otra mano comence a frotar su pequeña e infantil vagina, al terminar el beso me levante, acerque mi pene a su cara y le dije J -Aqui esta tu dulce bebe, chupalo muy bien- F -Este es un dulce de lechita- J -Si bebe este es un dulce para nenas muy lindas como tu, solo no lo vallas a morder- Y enseguida Fani empezo a lamerlo y a intentar meterlo en su boquita aunque solo le entraba la cabeza, mientras yo masajeaba sus nalgas y su ano virgen, me ensalibe un dedo y comence a meterselo lentamente cuando se me ocurrio algo, volvi a arrodillarme y voltee a Fani, tome uno de los chocolates, lo chupe bien, le escupi en el culito y se lo meti despacio para que no se rompiera, hice un rapido mete y saca con el chocolate y luego se lo di para que se lo comiera mientras me masturbaba moviendo la verga entre sus nalguitas. Queria penetrarla pero no queria asustarla demasiado pues tenia la intencion de seguir jugando con ella por mucho tiempo, asi que solo le pasaba la verga entre sus nalgas y aveces la frotaba con su vaginita, luego cuando senti que iba a acabar le dije J -Aqui viene tu lechita Fati, tomatela toda si quieres que te regale tu muñequita- F -Si ya dame mi lechita- No tuvo que decirmelo 2 veces, la voltee y metiendo lo mas posible mi verga en su boca tuve la descarga mas grande de toda mi vida, aprete fuerte su cabeza contra mi verga para que no fuera a tirar nada, y aunque tosio un poco cuando saque mi verga ella ya se habia tomado todo!!!

Autor: LoreD Categoría: Heterosexual

Leer relato »
NARCOSXXX

El hijo de mis patrones.

2020-11-19


Me llamo Mónica, soy ecuatoriana, tengo 46 años, de cuerpo gordito, sin ser gorda, mido un metro cincuenta y cinco, piel color caramelo, tetas bastante grandes sin ser enormes, y una cola de nalgas gordas y unas piernas pasables, sin marcas ni nada. En mi país están mis hijos al cuidado de mis padres. Yo vine a España para poder trabajar y mandar dinero a mi casa para el estudio de mis hijos y poder hacerme una casa donde poder estar con mi familia. Conseguí trabajo de sirvienta en casa de unos señores muy buenos, que tiene un hijo de 15 años, un poco mas alto que yo, estudioso, buen chico, muy tranquilo. Por ganar mas dinero, en verano, en vez de tomarme vacaciones, ya que no tengo donde ir, me voy con los señores a su chalet que tienen en las montañas, con unos paisajes muy bonitos, tienen para hacer barbacoa, piscina, todo para pasar una buenas vacaciones. "Mónica, el señor y yo, debemos volver a Madrid por unos días, usted se puede hacer cargo de la casa y de Alejandro?", me dice la señora, siempre con un respeto único. Alejandro es su hijo. "Si señora, vayan tranquilos que yo me ocupo de todo", le dije, siempre dispuesta a ayudarlos en todo. Cuando los señores se fueron, noté un cambio en el chico, siempre detrás mío, a donde iba, él iba detrás mío, eso me incomodaba un poco, pero no le daba importancia, "Mónica, vamos a la piscina?", me dijo el chico, "no, ve tú, yo tengo cosas que hacer", le dije a modo de escusa, "venga Mónica, vamos", me insistía, "pero no tengo maya de baño", le dije, "coge una de las de mi madre, yo no voy a decir nada", me dijo, "pero Alejandro, no me van a entrar, me van a quedar chicas", le decía, haciendo mis cosas en la casa, ya que la señora es mucho mas delgada que yo, de cola y tetas mas pequeñas, pero Alejandro insistía, "bueno, deja que me pruebe una", le dije, yendo a la habitación de los señores y me pruebo una, que apenas me tapaba las tetas y dejaba medio cola fuera, aparte de que los bellos de mi cuca se me salían por los costados, "mejor me baño encuerada", pensaba viendo como me quedaban las mayas de baño de la señora. "Alejandro, me quedan muy chicas las mayas de tu madre", le dije, volviendo a la cocina donde me esperaba el chico, "ponla igual, si estamos solos", me dijo, "pero Alejandro, es que quedo medio desnuda", le dije, "nos bañamos desnudos si quieres", me dijo, con total desparpajo, "oye, que puedo ser tu madre", le dije, desechando la idea de bañarme desnuda con el chico, "seguro que las mayas te han de quedar mejor que a ella, que es muy delgada, tú estas mas llenita, estas mas atractiva", me dijo, mirándome de pies a cabeza, "pero que muchacho mas atrevido que eres", le dije riendo. Tanto insistió, que volví a subir y volví a probarme alguna maya mas de la señora, pero siempre el mismo problema, me dejaba media cola fuera y apenas me cubría las tetas, sin contar como mis bellos de la cuca salían por los costados, en eso Alejandro entra en la habitación y se me quedó mirando así, dando un silbido, que me hizo reír, "madre mía que buena que estas", me dijo, mirando como me quedaba la maya, dándome una palmada en la cola cuando me miraba por detrás, "oye, mal criado, que haces?", le dije, dándome la vuelta y lo quedé mirando fijo, entre ofuscada y sorprendida por el atrevimiento que había tenido el chico conmigo, "que bonito culo tienes Mónica, y como se te sale el bello púbico", me dijo, agarrando los bellos que se me salían por el costado, "pero que no me manosees", le dije, quitando su mano de mi entre pierna, "mira que no voy a la piscina contigo", le dije, "vale Mónica, vamos", me dijo, dejando que pase yo primero e intentaba tapar con mis manos lo que me quedaba de cola fuera de la maya, "no te tapes", me dice, quitando mis manos y pasando la suya por mis nalgas, "oye", le dije y empecé a correr, notando como Alejandro, pensando que yo estaba jugando con él, corría detrás mio, dándome palmadas en las nalgas, "que no estoy jugando", le decía sin dejar de correr, hasta que llegando al borde de la piscina, me tiro de cabeza, notando como con la fricción del agua casi se me sale la parte de abajo de la maya, y me di cuenta que quedé con las tetas sueltas, y Alejandro se tiró casi de inmediato detrás mío, viendo mis tetas como se había salido del sujetador, las empezó a acariciar,, yo intentaba que me deje las tetas quietas y que no se me salga la parte de abajo de la maya, "que me dejes, no me manosees", le decía, intentando separar al chico de mi, y que deje de meterme mano, ya que también estaba acariciando mi cuca, "mira Mónica como me has puesto", dijo bajando su bañador y dejando que le vea la verga, "pero tápate, cochino", le dije, pero él no dejaba de manosear mi cuerpo, agarro una de mi manos y la llevó contra su verga, "pero no quiero hacer nada, déjame", le decía luchando con el hijo de mis patrones para que deje de manosear mi cuerpo, "si Mónica, estamos solos, pasemos bien", me dijo, intentando besar mi boca, yo movía mi cara de una lado a otro, "y pasarla bien para ti es que cachemos?", le dije, luchando contra una de sus manos que me acariciaba la cuca, quería meter sus dedos dentro, su otra mano me tenía agarrada de la cola, sentía su verga dura contra una de mis piernas, "por favor Alejandro, respétame", le dije, ya cansada de luchar y viendo que él no dejaba de meterme mano, "yo te respeto Mónica, pero es que me gustas mucho", me dijo, logrando pasar sus labios por los míos, "si se enteran tus padres me van a echar", le dije, ya aflojando mi resistencia, ya dejando que me acaricie toda, me sentía vencida por él, y le empecé a acariciar su verga, "nadie se va a enterar, solo tú y yo", me dijo, besando mi boca y metiendo un dedo en mi cuca, yo para no luchar mas, solo abrí mis piernas para que meta el dedo, ahí estaba vencida por el hijo de mis patrones, dejando que el niño me manosee a su antojo, me llevo de la mano hasta el borde de la piscina, se sentó fuera del agua, con su verga dura, entendí enseguida lo que quería, y metí su verga en mi boca, mamando despacio la verga del hijo de mis patrones, mientras él entra suspiros y gemidos acariciaba mi cabeza, "vamos al garaje", me dijo, "a qué?", le dije, sacando su verga de mi boca, "ahí hay un colchón que se hincha y podemos follar tranquilos", me dijo, empujando mi cabeza para que le siga mamando su verga, "que estaba haciendo, le estaba mamando la verga a un chico de la edad de mis hijos, iba a cachar con un niño, yo no vine a España para esto, pero bueno, el destino quiso que se así", pensaba mientras mamaba la verga de Alejandro, "bueno, vamos", le dije, sacando su verga de mi boca y saliendo de la piscina, que con tanta lucha, estaba encuerada, las manos de Alejandro no dejaban de acariciar todo mi cuerpo mientras íbamos caminando al garaje, yo estaba muy nerviosa, entre arrecha y asustada, tenía miedo que se enteren sus padres y me echen de trabajo. Hacía mucho tiempo que no cachaba, tenía ganas de cachar, pero con un hombre, no con un niño, pero bueno, su verga me iba a venir bien para desfogar mi cuerpo. Mientras el colchón se hinchaba, Alejandro y yo, nos besábamos, nos acariciábamos, "tienes condón?", le dije, arrodillándome frente a Alejandro, "no, no tengo condón", dijo el chico, gimiendo cuando metí su verga en mi boca, "no te escurras en mi cuca, me puedes dejar embarazada, cuando quieras escurrir tu leche me dices y me la metes en la cola y te escurres ahí tranquilamente", le dije, volviendo a meter su verga en mi boca y se la seguí mamando hasta que el colchón quedó bien hinchado. Nos dejamos caer sobre el colchón besando nuestras bocas. Yo me pongo con las piernas bien abiertas y levantadas, hago que Alejandro se ubique sobre mi y con mi mano dirijo su verga a mi cuca, envolviendo su cuerpo con mis piernas y gritando de placer cuando Alejandro empezó a meter su verga en mi cuca, que estaba empapada, "haaaaaa, me has metido toda la verga, cacha mi cuca, pero no te escurras, avísame, si cariño", le dije, besando su boca y moviendo mi cuerpo, sintiendo como la verga del hijo de mis patrones se movía dentro de mi cuca, disfrutando como ese niño me estaba cachando, "te dije Mónica, que estabas mejor que mi madre", me dijo Alejandro, dejando que le baje la cabeza y meta una de mis tetas en su boca, "pero tú te cachas a tu madre?", le dije, gimiendo y suspirando de placer a medida que el chico me cachaba, "no, pero la he visto follar con un señor que casi siempre viene cuando mi padre no esta, y no tiene pelos en el coño como tú, y su culo es mas delgado que el tuyo", me dijo, moviendo su verga para adentro y para afuera de mi coño. Yo me quedé de boca abierta, escuchando lo que el chico me contaba, que la señora le metía los cachos a su marido. "Espera cariño, espera, saca tu verga de mi coño y la volvemos a meter en la cola, no te vayas a escurrir y la tenemos", le dije a Alejandro. Me pase saliva por el chiquito con mis dedos y levanté mas mis piernas dejando que Alejandro me vea el ano, "guau, tienes el ano tan abierto como mi madre", me dijo, dejando que con mi mano acomode su verga contra mi chiquito, "y como sabes como tiene el chiquito tu madre?", le dije, gimiendo cuando Alejandro hizo fuerza y su verga empezó a entrar en mi cola, yo me acariciaba la cuca a medida que Aeljandro metía toda su verga en mi cola, "ya la espío por el ojo de la cerradura y veo como ese señor le hace abrir sus nalgas y que se siente en su polla", me contaba. Mira el niño este, espía como su madre cacha con otro y ahora esta cachando el chiquito a la sirvienta. Yo me metía y sacaba los dedos de mi cuca mientras que Alejandro me cachaba el chiquito, sentía como su verga entraba y salía de mi ojete, me daba mucho morbo cachar con un niño, eso me hacía poner muy arrecha, "te gusta mi cola papi, te gusta como me toco para que me mires?", le decía, arrecha, ya que estaba cachando iba a disfrutar, "si Mónica, me encanta follarte", me dijo Alejandro, metiendo su cara entre mis tetas, "yo te voy a enseñar a follar como todo un hombre, pero hasta que yo no te diga, no te escurras en mi cuca", le decía mordiendo mis palabras, gozando, disfrutando de la verga de ese chico cachando mi chiquito, acariciando mi cuca, sintiendo unas ganas locas de escurrirme, no daba mas, empecé a gritar y a escurrirme, con la verga de Alejandro entrando y saliendo de mi chiquito, "leche, quiero leche, dame toda tu leche", le gritaba, abriendo y levantando mas mis piernas, escurriéndome como una loca, después de estar mas de una año sin cachar, y ahora cachando con un chico que podía ser mi hijo, me volvía loca, Alejandro me tenía agarrada de mis tobillos y metía y sacaba su verga de mi chiquito, gemía, sabía que estaba a punto de escurrir su leche dentro mio, hasta que empezó a gritar él también y sentía como palpitaba su verga dentro de mi cola, temblábamos de placer los dos, los gemidos que dábamos eran tremendo, nuestros cuerpos temblaban de placer, "que rico me cachaste", le dije, dejando que Alejandro se acueste a mi lado, nos besamos las bocas, "te gustó?", le dije viendo como su verga mojada de leche se iba poniendo flácida, "si Mónica, me gustó mucho, espero poder seguir follándote", me dijo Alejandro, poniendo su cuerpo de costado y mamando una de mis tetas, "siempre que quieras y que podamos me vas a cachar", le dije limpiando su verga con mi mano, quedando los dos acostados desnudos sobre el colchón hinchable.

Autor: Anónimo Categoría: Heterosexual

Leer relato »
NARCOSXXX

Después de la fiesta.

2020-11-06


Antes de regresar a la ciudad dejamos las casa de campo en orden cuando encontre bajo la almohada de mi cama un foto de una berga inmensa que me dejo toda confusa. Todos los invitados ya se habian marchado a sus casas y llame a mi esposo para mostrarle lo que habia encontrado bajo la almohada "Papi, te puedes imaginar de lo que son capaces algunos seres" Ni mi esposo podia entederlo cuando miraba esa señora berga en la foto "QUien pudo haber entrado a la recamara nuestra mami" decia mi esposo. Nos miramos a las caras y lo mejor fue reirnos de lo que habiamos encontrado y mi esposo decia "A eso le llamo una señora berga, pero de quien podra ser mami. Me gustaria que me la prestara por un rato para cuando este con vos" le puse un paro a mi esposo y le decia que eso no era de juego. Dos semanas mas tarde recibia una llamada anonima y me preguntaba un hombre con una vez irreconocible "Te gusto lo que te deje bajo tu almohada?" le pregunte quien era y me colgo. Asi comenzo el vacilon del extraño hombre que mi esposo comenzo a escuchar a llamada anonima y naide respondia a nuestras preguntas. Esa foto fue tomada cuando la berga de quien fuere estaba bien parada y la verdad queria saber a que cuerpo de hombre iba esa berga pegada a él. Me iba a bañar y la foto estaba encima del tanque del agua del inodoro cuando la mire. Me pregunte quien la pudo llevar hasta ahi y habia sido mi esposo que todavia buscaba respuestas de una broma que nos habían jugado. Se le olvido llevarla a la gaveta del escritorio y la dejaba olvidada ahi encima del tanque de agua del inodoro. LLegue yo y la encontraba para quedarla mirando y me quitaba la bata poco a poco hasta que mire como los pezones de mis tetas se erectaban. Mire el pasador de la peurta del baño y me aseguraba poner llave a la puerta ... me sentaba en la tapa del inodoro mirando a esa señora berga y le preguntaba "Berga, a qué hombre perteneces que la quiero conocer en vivo si fuese posible. Me tienes con la cabeza toda alborotada" hinoptizada mi mano iba buscando la panocha y mis ojos ahi mirando la foto de la señora verga y termine dandome una de mis mejores masturbadas de mi vida con un derrame de leche. Llegue a mi cama bien vacia, liviana y le confese a mi esposo lo que habia hecho. Mi esposo como buen entendedor me decia que era obvio, pero que nunca mas mirara a esa foto porque iba suceder lo mismo. Ahi mismo me cogia mi marido y me decia mientras me cogia lo que esa foto estaba causando en el seno de nuestra intimidad. A los dis me llamaban de nuevo y le decia la tipo del otro lado del telefono que me habia masturbado con esa foto y me respondian que si la probara de verdad que me iria mejor, pero que eso no iba a suceder y que me siguiera pajeando. Le pregunte si me conocia y me respondia que a los dos, mi esposo y yo y, agregaba que nosotros lo conociamso bien a él. Su voz no era reconocible porque se ponia algo en la boca para dsimular su voz. Despues de un silencio me pregunto si yo queria probarla de verdad y le contestaba que me gustaria si se pudiera, pero sin tener problema alguno. El tipo colgaba la llamada y me dejaba encendida con unas ganas de coger y al final me iba a buscar la foto y no la encontraba... me ponia muy histerica porque me queria masturbar mirando esa señora berga y llame a mi esposa para preguntarle a donde habia puesto la foto. No sé como me escucho, pero me decia donde la habia escondido y al solo econtrarla me desnudaba para jugar con mis dedos sobre mi panocha y me daba la gran corrida. Los mismos empleados que habian asistido a mi casa de campo eramos invitados a una cena de la compañia y ahi una vez reunidos mi esposo y yo tratabamos de adivinar quien nos habia jugado tal broma. Miraba a cada uno de los invitados y juzgaba, pero despues decia "No, este no puede ser" Bailamos y al regresar a la mesa ahi estaba una nota bajo mi cartera que decia "Si la quieres probar, escapate por un rato y sal del salon que al lado de éste complejo hay un callejon oscuro y ahi me econtraras si llegas a solas". Le decia a mi esposo que iria al baño y la vida me volvia en saber que iba a probar esa señora berga de la foto. Asi como decia la nota y me entraba al callejon oscuro cuando a unos treinta pasos de caminar en la oscuridad del callejon me tomaron de la espalda "Hey! no te vayas a pasar...me encontrastes. Todavia sigues con las ganas de probarla? me pregunto él y le dije que si "Vamos hacerlo rapido y haremos lo posible de satisfacernos los dos" me dijo el tipo que no podia verle su cara. Me subio el vestido por atras y miraba al final del callejon como las gentes y autos pasaban y sentia como mis calzones me los bajaban. Me puse como un quarter back de futbol y me tomaron de mi cintura para buscarme el roto de la panocha y me prensaban con esa berga que habia venido buscando en tres meses. Me la metian con ganas y mi cuerpo me decia que era una berga perfecta para el tamaño de mi cuerpo. Se trataba de un buen cogedor y me hacía correr y seguido se corria él dentro de mi. Me dijo que regresra por donde habia venido y me iba contenta. Me fui directo a la mesa mientras mi esposo estaba en la cantina del bar. Las piernas me temblaban de tanta tension despues de habe estado cogiendo y mire cuando un tipo se acercaba a mi esposo y despues de un intercambio breve de palabras con el tipo, el tipo se alejo. Mi panocha me escurria por todos lados. Mi esposo llego a la mesa y me quedo mirando que le pregunte "Qué?" mi esposo me repondia "Nada, pense que te habias dormido en el baño". LLegamos a casa y una vez en la cama mi esposo me decia que me miraba muy alegre y le contestaba que él estaba en lo cierto. Mi esposo comenzo a metermela y me decia "Wao! estas bien empapada" y asi de simple le respondia "Esque he estado esperando con ganas a que mi esposo me coja que me moje tanto" Me cogia y escondia mi cara a un lado de su cara pensando en aquella berga de la foto... me la habia comido en el callejon del edificio donde se ofrecio una cena para los empleados de la compañia. Las llamadas continuaron y un dia descubria al tipo que casi ya era dueño de toda mi panocha que poco a poco se la fue quitando a mi esposo. Cuando le conoci no podia imaginar de su intelectuo y me enseñaba su berga que era igual que la de la foto. Mi esposo calzaba numero seis y medio y el de la foto calzaba numero diez.

Autor: Anónimo Categoría: Heterosexual

Leer relato »
NARCOSXXX

Mi rico amor

2020-11-05


Lo conocí en el trabajo, al principio no pensé que me llegará a gustar tanto ,me preguntó cómo me llamaba y mi número de teléfono ahí comenzó todo , empezábamos a hablar por teléfono por las noches y en mi mente comenzaba a imaginarme cosas ricas con el, después de hablar sentía que estaba muy mojada así que empezaba a masturbarme pensando en sus labios besando todo mi cuerpo, y en su pene dentro de mi, haciéndomelo una y otra vez hasta que ya no pudiera más. Un día decidí hacerlo realidad, hablando normal por mensaje le pregunté si le gustaba, me dijo creo que es obvio, le confesé que a mí me gustaba demasiado y me dijo que quería besarme, quedamos de vernos en un bar después de eso nos fuimos al motel, al llegar a la habitación comenzamos a besarnos apasionadamente, me encantaba sentir su lengua en mi boca. Despues empezó a quitarme la blusa y a besarme el cuello yo comencé a acariciar su pene que ya estaba muy duro, nos acostamos y me quito el pantalón rebelando la tanga que traía comenzó a darme nalgadas muy ricas que me hacían excitarme más, al quitarme la tanga comenzó a chuparme mi cosita demasiado rico que gemía un poco de placer, yo sentía la urgencia de que me metiera su rica verga pero primero quería comérmela así que lo aparte de mi cosita y comencé a mamarsela muy rico la metí toda en mi boca era delicioso sentir su verga erecta ,después me puse boca abajo de perrito y comenzó a meterla dentro de mi cosita, sentí que moría de placer , me penetró muy rápido y empezó a hacermelo con fuerza una y otra vez hasta sentir su leche dentro de mi.

Autor: Sexybrunette Categoría: Heterosexual

Leer relato »
NARCOSXXX

Me acosté primero con la hija antes que con la madre.

2020-11-01


Soy argentino, me llamo Sebastián, tengo 55 años, soltero, vivo solo en una urbanización privada en Alcorcón, soy motero, con todo el aspecto de lo que soy, pelo largo, barba larga, tatuajes, aros en la orejas, pañuelo en la cabeza y mi forma de vestir. Hace un tiempo que hablo con una señora de Barcelona y por distintos motivos no nos hemos visto todavía, solo por fotos, skype, y horas de hablar por teléfono. En una de nuestras conversaciones telefónicas, mi amiga me dice que su hija quiere hablar conmigo, yo le dije que le de mi número de teléfono, que no hay problemas, que hablemos. El sábado me llama por teléfono y quedamos en vernos en una calle peatonal que hay en Atocha, donde hay una feria de libros. Cuando le pregunté como era, para reconocerla, me dijo que ella me iba a reconocer a mi, ya que su madre le había mostrado muchas de mis fotos. Listo, quedamos así. Llego, estaciono mi moto y me quedo sentado fumando un cigarrillo, hasta que veo venir a una chica de unos 30 años, pelo teñido de azul, pircing en los ojos y en la boca, vaqueros rotos en las rodillas, "hola rockero", me dice, con una hermosa sonrisa en sus labios, "hola pitufina", le dije, y nos dimos dos besos en las mejillas. Fuimos a un bar y nos sentamos en la terraza y mientras tomamos un par de cervezas, hablamos de todo un poco, básicamente de la relación que tengo con su madre, "bueno, que hacemos ahora?", le dije, "no se, dime tú", me respondió, "podemos ir a casa y seguir tomando cerveza, ya que no puedo por si me para la policía", le dije, "vale, vamos", me dijo, y nos fuimos en la moto. Mercedes, que así se llama la hija de mi amiga, iba bien abrazada a mi, llegamos a casa, guardo la moto en el garaje y subimos hablando y riendo, las bromas se iban haciendo mas subidas de tono, hasta que entramos a casa, le doy una lata de cerveza, seguimos hablando y bromeando, nos reíamos por todo, estábamos muy cómodos los dos, "Sebas, enséñame la casa", me dijo, yo le mostré mi casa, las serpientes que tengo de mascota, ella estaba encantada de todo lo que le mostraba, hasta que llegamos a mi dormitorio, donde tengo todas las paredes cubiertas de mi colección de gorras y sombreros, "hey, que guay tu dormitorio", me dijo, viendo como tenía las paredes, se sienta en el borde la cama, "acá te vas a follar a mi madre cuando venga?", me dijo, riendo y golpeando el colchón con la mano, "y si primero me cojo a la hija?", le dije, acercando mi cara a la suya y nos besamos, dejándonos caer sobre la cama, mientras la besaba, le iba abriendo la camisa que llevaba puesta y le saco las tetas del corpiño, "hey, que soy la hija de tu novia", me dijo, acariciando mi cabeza, mientras yo le chupaba las tetas, "ahora no sos la hija de nadie, ahora vas a ser mi mujer", le dije, besando su boca, y nos metíamos las lenguas en la boca del otro, escucho como se saca las zapatillas y se empieza a desabrochar su vaquero, yo le volvía a chupar las tetas, seguí besando su cuerpo para abajo, me arrodille entre sus piernas y le saco el pantalón, le abro las piernas y le acaricio la concha, bien depilada, sin un solo bello, notando lo majada que estaba, y meto mi cara entre sus piernas chupando su concha, haciendo que Mercedes grite de placer al sentir mi lengua lamer su clítoris. Sus manos me acariciaban la cabeza mientras gemía y suspiraba a medida que yo le chupaba mas fuerte su concha, "desnúdate Sebas y ven a mis brazos", me dijo, terminando de sacarse la camisa y el corpiño, mientras yo me desnudaba, nos acostamos abrazados, nos besamos con pasión, sus tetas se aplastaban contra mi pecho, "que cachonda me pones", me dijo, bajando su cabeza y metiendo mi pija en su boca, me la empezó a chupar, sentía su lengua lamer toda mi pija, como chupaba solo la cabeza, la metía toda dentro de su boca, "ojala tu madre me chupe la pija como la chupas vos", le dije, acariciando su espalda, hasta llegar a sus nalgas, buscando meter mi mano entra sus piernas, Mercedes abre sus piernas dejando que le acaricie el ojete, se le notaba abierto, bajé mas mi mano y le metí un dedo en la concha, haciendo que gima de placer, estaba empapada, "como me pones, como me pongo sabiendo que eres el novio de mi madre", me dijo, mordiendo sus palabras, subiendo sobre mi y con su mano acomoda mi pija contra su concha y se fue sentando encima, gimiendo de placer a medida que le iba entrando, "haaaaa, me las has metido toda", me dijo, sentándose bien recta, haciendo que mi pija le entra hasta lo mas profundo de su concha, , "si bebe, te la metí hasta los huevos", le dije, estrujando sus tetas, que son una delicia, grandes, esponjosas, coronadas con un pezón duro, grande, ella gemía y movía sus caderas sobre mi pija, dejando que le estruje bien sus tetas, "mmmmmmmm, que rico, así, folla mi coño así, como me haces gozar", me decía, tirando su cabeza para atrás, moviendo sus caderas, yo apretaba sus tetas, le acariciaba el cuerpo, "que fuerte que estás Mercedes, déjame que te la meta por el culo", le dije, sin dejar de apretar sus tetas, "si cariño, folla mi culo", me dijo, bajando de encima mío, se puso en cuatro patas y se abre las nalgas, yo le empecé a lamer el ojete, la escuchaba gemir a medida que mi lengua pasaba por todo el contorno de ano, aunque estaba abierto, era una delicia, se notaba que mi pija no iba a ser la primera en entrar en su culo. Me acomodo entre sus nalgas"despacio cariño, mete tu polla en mi culo despacio, cuando la hayas metido toda, ahí me lo puedes follar fuerte si quieres", me dijo, cuando yo le estaba acomodando la pija contra su ojete, empecé a hacer fuerza y sentía como le entraba, escuchaba sus quejidos, "haaaaa, despacio cariño, así, vas muy bien, sigue metiendo tu polla en mi culo", me decía, hasta que aplastamos sus nalgas contra mi pelvis, "haaaaaaa, me la has metido toda, ahora folla mi culo como quieras", me dijo, soltando sus nalgas y metiendo sus manos entre sus piernas, acariciando su concha mientras yo metía y sacaba mi pija de su ojete, "creo que voy a dejar a tu madre y me voy a quedar contigo", le dije, sin dejar de coger su culo, "no cabrón, no hagas eso, no me tientes", me dijo, gimiendo mientras yo le cogía el culo y ella se acariciaba la concha, "sos el tipo de mujer que me encanta", le dije, con mi pija bien adentro de su culo y la movía en círculos, "y tú el tipo de hombre que me gusta también, que bien me follas cabrón, como me haces disfrutar", me dijo, mordiendo las sábanas, quejándose, gimiendo, disfrutando de como la estaba cogiendo, "pasamos el fin de semana juntos?", le pregunté, cogiendo el culo de Mercedes mas fuerte, "si cabrón, lo pasamos juntos, pero sigue follando mi culo, que estoy a punto de correrme", me grito, acariciando su concha mas fuerte, temblando, gritando, yo le metía y le sacaba la pija del ojete tan fuerte que el aire le salia en forma de pedos, "me corro, me corroooooo", grito, apretando mi pija con su ojete mientras se acababa con sus dedos metidos en la concha, haciendo que le meta la pija bien adentro de su culo y me empecé a acabar yo también, sentía como me salía la leche a chorros dentro de su culo, yo no dejaba de mover mi pija mientras le llenaba el culo de leche, "cabrón, que bien me has follado", me dijo, dejándose caer boca abajo sobre la cama, conmigo sobre ella y con mi pija dentro de su culo todavía. "No saques tu polla de mi culo todavía, se siente muy bien, oye, me has dicho enserio eso de dejar a mi madre y quedarte conmigo?", me dijo, moviendo su culo, haciendo que mi pija se deslice para afuera, "si, te lo dije de verdad", le dije, abriendo sus nalgas y viendo como le había quedado de abierto su ojete, como Mercedes hacía fuerza para afuera y veía como le salía la leche, "y si sigues con mi madre y de vez en cuando follamos, es que me da lástima hacerle eso a mi madre, sacarle el novio, pero tenemos todo el fin de semana para ver que hacemos", me dijo, dándose la vuelta, quedando boca arriba y nos besamos.

Autor: Anónimo Categoría: Heterosexual

Leer relato »
NARCOSXXX